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    <title><![CDATA[elDiario.es - Heteropatriarcado]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Heteropatriarcado]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Manuel Borja-Villel imagina el museo del futuro: "Debe ser decolonial, sin géneros ni binarismos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/manuel-borja-villel-imagina-museo-futuro-debe-decolonial-generos-binarismos_1_12447404.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25cdb0fa-0411-48ba-a178-c2350c09d6b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Manuel Borja-Villel imagina el museo del futuro: &quot;Debe ser decolonial, sin géneros ni binarismos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La muestra 'Fabular paisajes', que pude verse en los palacios Victòria Eugènia y Moja hasta el 5 de octubre, es definida por el exdirector del Reina Sofia como "una primera prueba" de su tesis sobre cómo deberían afrontar los museos la contextualización anticolonial y antiheteropatriarcal de sus colecciones</p><p class="subtitle">Thurston Moore, fundador de Sonic Youth: “Los artistas no alzan la voz por miedo al control fascista que se está imponiendo”</p></div><p class="article-text">
        Con una larga carrera como gestor de museos del m&aacute;ximo nivel a sus espaldas &ndash;ya que fue anteriormente director de la Fundaci&oacute; T&agrave;pies, del Museu d'Art Contemporani de Barcelona (MACBA) y finalmente del Museo Centro de Arte Reina Sof&iacute;a de Madrid&ndash;, Manolo Borja-Villel (Burriana, 1957), m&aacute;ximo asesor muse&iacute;stico de la Generalitat de Catalunya, ya perfil&oacute; el a&ntilde;o pasado en el congreso <a href="https://cultura.gencat.cat/ca/temes/museus/museuhabitat/inici/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Museu Habitat</a> <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/manuel-borja-villel-museos-espanoles-deben-preguntarse-oro-vidas-costaron-colecciones_1_11856954.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su visi&oacute;n revoluci&oacute;naria de c&oacute;mo los juseos del futuro deber&iacute;an afrontar los retos del presente</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por retos, Borja-Villel entiende la descolonizaci&oacute;n, desracializaci&oacute;n, feminizaci&oacute;n o desbinarizaci&oacute;n, entre otras cuestiones, de las colecciones que atesoran. No se trata de que escondan el origen o la motivaci&oacute;n de las citadas colecciones, sino de explicarlo, contextualizarlo, actualizarlo y a la vez hacer una reflexi&oacute;n de cara al futuro. 
    </p><p class="article-text">
        Para aterrizar sus ambiciosas tesis y materializarlas para el entendimiento del gran p&uacute;blico, Borja presenta en Barcelona <a href="https://cultura.gencat.cat/ca/temes/museus/museuhabitat/detalls/activitat/Exposicio-Fabular-paisatges" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Fabular paisajes</em></a>, una muestra de gran formato que ha comisariado personalmente y que puede contemplarse en los palacios Vict&ograve;ria Eug&egrave;nia de Montjuic y Palau Moja del centro de la ciudad. El primer emplazamiento, de capacidad muy superior, acoge el grueso de la muestra, mientras que el Palau Moja se limita a unas pocas instalaciones. 
    </p><h2 class="article-text">Primer piloto del museo del futuro</h2><p class="article-text">
        &ldquo;M&aacute;s que una exposici&oacute;n parece una bienal&rdquo;, explica Borja-Villel respecto a la disposici&oacute;n de las obras expuestas en un recinto como el Vict&ograve;ria Eug&egrave;nia, de gran superficie y techos de una decena de metros. Asegura, no obstante, el comisario de <em>Fabular paisajes,</em> que es precisamente esta gran extensi&oacute;n expositiva la que le ha permitido realizar este primer piloto de c&oacute;mo ve &eacute;l una exposici&oacute;n art&iacute;stica en un museo ideal: limpio de la huella imperialista y colonial occidental, as&iacute; como de los prejuicios heteropatriarcales. 
    </p><p class="article-text">
        Borja-Villel explica que ha organizado <em>Fabular paisajes</em> &ldquo;como una cebolla a la que hay que ir quitando capas, empezando por un centro que esconde la visi&oacute;n cl&aacute;sica de las colecciones de arte de los siglos XIX y XX, en las que se buscaba ensalzar a las patrias y los imperios, as&iacute; como la superioridad del hombre blanco&rdquo;. 
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                Manolo Borja-Villel estudiando una de las obras de la exposición &#039;Fabular paisajes&#039; que comisaría en el Palacio Victòria Eugenia                            </span>
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        Este &ldquo;centro de la cebolla&rdquo;, que &eacute;l ha escenificado como una suerte de invernaderos en el centro de la gran sala, esconde bajo una lona protectora obras de arte cl&aacute;sico y muestras de las distintas exposiciones universales organizadas en Madrid (1887) y Barcelona (1888 y 1929). Encarnan todo lo que Borja-Villel postula que debe combatirse &ldquo;mediante una fricci&oacute;n con la verdad que durante muchos a&ntilde;os han ocultado tales obras&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La voluntad del comisario es que de esta fricci&oacute;n genere un movimiento hacia adelante, &ldquo;una evoluci&oacute;n curativa de la visi&oacute;n que tenemos de las colecciones que reconcilie a todas las partes&rdquo;. Como arma de fricci&oacute;n contra este planteamiento cl&aacute;sico del arte, Boja propone lo que &eacute;l llama &ldquo;&eacute;xodos&rdquo; y que sit&uacute;a en la periferia de ese eje central que constituyen los invernaderos. 
    </p><p class="article-text">
        Los &eacute;xodos son obras de contestaci&oacute;n, realizadas por artistas contempor&aacute;neos <em>queer</em> y de minor&iacute;as &eacute;tnicas anteriormente colonizadas, que cuestionan las otras obras del &ldquo;n&uacute;cleo de la cebolla&rdquo;: las &ldquo;capas&rdquo; posteriores que encarnan la visi&oacute;n revolucionaria de Borja-Villel.
    </p><h2 class="article-text">Dar contexto al paisaje</h2><p class="article-text">
        Un ejemplo de ello es el abordaje sobre el paisaje en la pintura catalana. En los invernaderos centrales se presentan una serie de cuadros paisajistas del pintor Modest Urgell, que representaba el paisaje de una manera evocativa, sin elementos humanos. En la siguiente sala se muestran cuadros de Santiago Rusi&ntilde;ol en los que el paisaje se muestra ya poblado por trabajadores de una cantera. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una cantera de Montjuic, de las muchas que hab&iacute;a&rdquo;, explica Borja-Villel. A diferencia de Urgell, Rusi&ntilde;ol introduce personajes en el lienzo, pero, como matiza el comisario, &ldquo;no sabemos por estos cuadros ni las condiciones de vida de esta gente ni los efectos que la extracci&oacute;n de piedra ten&iacute;a sobre la monta&ntilde;a&rdquo;. La paisaj&iacute;stica tradicional se limita a plasmar convirtiendo en un elemento m&aacute;s el entorno y las personas que muestra. &ldquo;Un elemento sin profundidad e historia&rdquo;, recalca el muse&oacute;logo. 
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                Manuel Borja-Vilell posa junto a una de las obras de la exposición &#039;Fabular paisajes&#039;                            </span>
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        Una primera respuesta a esta visi&oacute;n del  &ldquo;paisaje mudo&rdquo; puede encontrarse en la bibliograf&iacute;a aportada por la muestra en una vitrina adyacente, que relata la proliferaci&oacute;n de excavaciones en Montjuic y sus efectos sobre la estabilidad del terreno. &ldquo;Se hicieron tantos agujeros que el antiguo cementerio termin&oacute; por hundirse&rdquo;, explica Borja-Villel. 
    </p><p class="article-text">
        En la zona del &eacute;xodo, fuera de los invernaderos, una muestra fotogr&aacute;fica de la artista Paula Art&eacute;s sirve para contextualizar todav&iacute;a m&aacute;s esta visi&oacute;n simplista y vac&iacute;a del paisaje que propon&iacute;an Urgell o Rusi&ntilde;ol. Art&eacute;s muestra un conjunto de im&aacute;genes buc&oacute;licas de la zona costera entre las provincias de Tarragona y Castell&oacute;: pinos, chumberas, ca&ntilde;izo, el mar. 
    </p><p class="article-text">
        Pero al fondo de la fotograf&iacute;a, perdida en la raya del horizonte, aflora min&uacute;scula la plataforma del proyecto Castor, la infraestructura de fracking que provoc&oacute; temblores en ambas provincias: es el contexto luchando por hacerse un sitio en el paisaje. En la siguiente serie de im&aacute;genes, Art&eacute;s viaja a Guatemala, a un proyecto de fracking similar que capitanea ACS, la empresa del presidente del Real Madrid Florentino P&eacute;rez. All&iacute;, sin ambages, la artista nos muestra el desastre ecol&oacute;gico que el proyecto genera. 
    </p><h2 class="article-text">Cosificaci&oacute;n de las minor&iacute;as desde la perspectiva colonial</h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n respecto a los paisajes aborda la muestra la cosificaci&oacute;n del pueblo gitano. &ldquo;Normalmente las etnias minorizadas y colonizadas se muestran en el arte cl&aacute;sico como un objeto, ya sea ex&oacute;tico, de deseo o simplemente de goce est&eacute;tico, pero nunca como otro ser humano&rdquo;, aduce Borja-Villel al mostrar, de nuevo en los invernaderos, una serie de retratos de gitanas de Isidre Nonell basados en Consuelo Gim&eacute;nez Escuder, la joven que utiliz&oacute; de modelo de una manera obsesiva. 
    </p><p class="article-text">
        Destaca el experto que de nuevo perdemos el contexto, la vida de miseria de la joven, que aparece idealizada. Para d&aacute;rselo, de nuevo una vitrina aporta bibliograf&iacute;a sobre las condiciones de vida a la poblaci&oacute;n gitana de la zona del Somorrostro, en Barcelona, a principios del siglo XX. Descubrimos que Consuelo muri&oacute; a los 17 a&ntilde;os v&iacute;ctima de una ventolera que se llev&oacute; su barraca. En la zona de &eacute;xodo, diversas instalaciones nos cuestionan la visi&oacute;n y los t&oacute;picos que tenemos sobre la &eacute;tnica gitana. 
    </p><p class="article-text">
        Otro aspecto en el que profundiza <em>Fabular paisajes</em> son las tres exposiciones de universales que se celebraron en Espa&ntilde;a entre 1887 y 1929. La primera de ellas aconteci&oacute; en Madrid y se llam&oacute; Exposici&oacute;n General de Filipinas, donde se ofrece una mirada ex&oacute;tica, occidentalizada y colonial de aquel pa&iacute;s, entonces colonia espa&ntilde;ola. La segunda es la de Barcelona de 1888, y Borja-Villel ha escogido como tema de fricci&oacute;n distintas im&aacute;genes del proyecto de construcci&oacute;n de la estatua de Col&oacute;n que termin&oacute; situ&aacute;ndose al final de la Rambla. 
    </p><h2 class="article-text">Un monumento a los paisajes destruidos por el colonialismo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Es una estatua f&aacute;lica y enorme que refleja la visi&oacute;n que ten&iacute;an del marino los promotores de la feria&rdquo;, dice Borja-Villel, que a&ntilde;ade que &ldquo;se ve&iacute;an reflejados en &eacute;l, pues le consideraban un emprendedor como ellos&rdquo;. Aquella muestra de 1888 buscaba proyectar una imagen de Catalunya, y en especial de Barcelona, como una tierra pujante y rica, obviando los efectos que los negocios de aquellos empresarios tuvieron en la poblaci&oacute;n de las colonias&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para friccionar con esta visi&oacute;n, el comisario ha escogido una obra de una artista ind&iacute;gena que ha construido un pedestal, lo ha rellenado de cemento y, sin llegar a colocar ninguna estatua encima, ha dedicado el monumento en la inscripci&oacute;n a los paisajes que el colonialismo destruy&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        En total, dividida en los dos palacios, <em>Fabular paisajes</em> comprende obras de 40 artistas diferentes, de las que solo tres se encuentran en el Palau Moja, en las Ramblas. Destaca en este recinto, situado en el llamado <em>Sal&oacute; del Vigat&agrave;</em>, el detallado y minucioso proyecto fotogr&aacute;fico sobre la familia G&uuml;ell de Jorge Ribalta, que culmina en el momento en que se desmonta la estatua de Antonio L&oacute;pez, marqu&eacute;s de Comillas, tras <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/negocio-amaso-esclavista-antonio-lopez-detalle-primera-fortuna-gran-empresario-espanol_1_6782949.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descubrirse su actividad en el comercio de esclavos</a>. As&iacute; se contextualiza la fortuna de la burgues&iacute;a catalana, muy ligada al comercio con las colonias americanas, que a su vez ten&iacute;an <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/infamia-exposicion-revisa-pasado-esclavista-burguesia-catalana_1_12074439.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una econom&iacute;a basada en la mano de obra esclava</a>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/manuel-borja-villel-imagina-museo-futuro-debe-decolonial-generos-binarismos_1_12447404.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Jul 2025 15:22:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Manuel Borja-Villel imagina el museo del futuro: "Debe ser decolonial, sin géneros ni binarismos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Museos,Colonización,Colonialismo,Arte,Heteropatriarcado,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del heteropesimismo a las huelgas de sexo con hombres: dónde terminan las emociones legítimas y empieza el discurso conservador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/heteropesimismo-huelgas-sexo-hombres-terminan-emociones-legitimas-empieza-discurso-conservador_129_12304701.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f018d776-d7d7-4c1b-8f0b-c4058fae812c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del heteropesimismo a las huelgas de sexo con hombres: dónde terminan las emociones legítimas y empieza el discurso conservador"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existe un estado de ánimo colectivo más bien pesimista respecto a las relaciones hetero, pero una cosa es validar lo que sentimos y sacarlo de lo privado y otra hacer de ello una posición política que puede empujar a las mujeres a adoptar posturas conservadoras</p><p class="subtitle">¿Anarcocapitalismo amoroso? Cómo la dictadura del amor propio te hace creer que las relaciones dependen solo de ti
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El mercado est&aacute; fatal&rdquo; es una frase repetida con frecuencia entre las mujeres, j&oacute;venes, no tan j&oacute;venes, mayores y muy mayores que, independientemente de la edad, son heterosexuales. La frase en s&iacute; ya es problem&aacute;tica: llamar 'mercado' al mundo de los afectos y el sexo dice mucho del momento que vivimos. Si la entendemos simplemente como una expresi&oacute;n f&aacute;cil que todas y todos podemos usar alguna vez, lo que revela es un estado de &aacute;nimo colectivo m&aacute;s bien pesimista respecto a las relaciones hetero. Un an&aacute;lisis del contexto nos puede ayudar a comprender el porqu&eacute;: desde la reacci&oacute;n ultra y mis&oacute;gina a la que asistimos hasta la brecha emocional que separa a mujeres y hombres (tambi&eacute;n de izquierdas) y no por razones naturales. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, una cosa es validar lo que sentimos y sacarlo de la esfera individual, y otra hacer de ello un activismo absolutamente desalentador, una posici&oacute;n pol&iacute;tica en la que la &uacute;nica 'salida' parezca ser una huelga de relaciones o de sexo con hombres. Una 'salida' que, adem&aacute;s, se sostiene sobre una vieja idea: que el sexo les importa m&aacute;s a ellos que a nosotras, y que las mujeres nunca podemos obtener y 'ganar' nada en las relaciones con hombres, solo peligro y terror. El riesgo: cultivar un relato del miedo que finalmente anime a las mujeres a adoptar posiciones conservadoras.
    </p><p class="article-text">
        La periodista colombiana Catalina Ruiz Navarro <a href="https://volcanicas.com/heteropesimismo/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">describ&iacute;a en un art&iacute;culo</a> el estado de la cuesti&oacute;n: &ldquo;En los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os hemos estado teniendo una conversaci&oacute;n p&uacute;blica sobre las desigualdades al interior de las parejas heterosexuales. Pasamos por varias olas de denuncias masivas por acoso y violencia sexual. Demasiadas veces un hombre autodenominado aliado del feminismo result&oacute; ser un agresor. M&aacute;s que &rdquo;misandria&ldquo; estas expresiones son &rdquo;heteropesimismo&ldquo;. Lo que en realidad estamos diciendo es que estamos hartas, frustradas, desilusionadas, por la desigualdad de poder en las relaciones sexoafectivas, y de que la vara est&eacute; tan baja para el amor heterosexual&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Como dec&iacute;a Ruiz Navarro, sin duda ser hetera es lo m&aacute;s &ldquo;f&aacute;cil y aceptable&rdquo; socialmente, pero ha empezado a convertirse casi en una tarea, en algo incluso vergonzante de lo que a muchas les gustar&iacute;a poder independizarse. 
    </p><h2 class="article-text">Una distancia pol&iacute;tica y emocional</h2><p class="article-text">
        La distancia ideol&oacute;gica entre mujeres y hombres <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/igualdad-libertad-brecha-politica-chicos-chicas-jovenes-grande_1_11421190.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es cada vez m&aacute;s grande</a>, especialmente entre la gente joven. Ellas se sit&uacute;an m&aacute;s a la izquierda, ellos m&aacute;s a la derecha; ellas valoran m&aacute;s la igualdad, ellos repiten esa idea de 'libertad' tan contempor&aacute;nea. El director de investigaci&oacute;n de opini&oacute;n p&uacute;blica de Ipsos Espa&ntilde;a, Paco Camas, constataba el a&ntilde;o pasado esta tendencia a la polarizaci&oacute;n entre la gente joven: &ldquo;Nunca antes desde los a&ntilde;os 80 se hab&iacute;a producido un distanciamiento ideol&oacute;gico de tal magnitud entre hombres y mujeres j&oacute;venes&rdquo;. Esa diferencia puede verse en la manera en que chicas y chicos se sit&uacute;an en el espectro ideol&oacute;gico en las encuestas, pero tambi&eacute;n en los valores, actitudes y apreciaciones que recogen estudios e investigaciones.
    </p><p class="article-text">
        Las diferencias son pol&iacute;ticas, pero tambi&eacute;n &iacute;ntimas, si es que hay manera de separar las dos esferas. La psic&oacute;loga con perspectiva feminista Andrea Mezquida lleva a&ntilde;os percibiendo c&oacute;mo ese contexto ha creado el caldo de cultivo ideal para el heteropesimismo: &ldquo;Much&iacute;simas mujeres que se relacionan con hombres se sienten frustradas porque ellas invierten tiempo y dinero en ir a terapia, en trabajarse emocionalmente... para despu&eacute;s llegar a casa y sentir que tienen que 'reeducar' a sus parejas, encargarse de la gesti&oacute;n emocional, intentar explicar qu&eacute; es la responsabilidad afectiva...&rdquo;. El 85% de quienes acuden a su consulta, calcula, son mujeres, un 10% hombres gays, bi o trans, y solo un escu&aacute;lido 5% son varones cishetero.
    </p><p class="article-text">
        Conclusi&oacute;n: &ldquo;Ellos no consideran esto una prioridad en sus vidas. Las mujeres trabajadas tienen m&aacute;s problemas para encontrar hombres que cumplan unos m&iacute;nimos b&aacute;sicos de gesti&oacute;n emocional&rdquo;, contin&uacute;a la psic&oacute;loga, que se&ntilde;ala c&oacute;mo, a pesar de llegar mujeres de todas las edades, el pesimismo cala fuerte en las generaciones j&oacute;venes. &ldquo;Hay chicas absolutamente desesperanzadas con la idea de encontrar un hombre con el que puedan sentirse estables o tener una relaci&oacute;n sana&rdquo;, asegura. El <em>ghosting</em> o los comportamientos desconcertantes est&aacute;n a la orden del d&iacute;a y causan estragos en quienes los reciben.
    </p><h2 class="article-text">En qu&eacute; transformamos lo que sentimos</h2><p class="article-text">
        Asa Seresin es una investigadora especializada en g&eacute;nero y sexualidad y quien, en 2019, <a href="https://thenewinquiry.com/on-heteropessimism/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino</a> 'heteropesimismo' para referirse a este estado de desesperanza femenina colectiva alrededor de la heterosexualidad. Seresin entrelaza lo social con lo personal, analiza y contextualiza el momento al que asistimos, pero no propone construir una posici&oacute;n pol&iacute;tica desde ese pesimismo hetero.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la frustraci&oacute;n, el cansancio y la desesperanza ha dado lugar a movimientos que de alguna manera parten del 'heteropesimismo'. Hace unos a&ntilde;os comenz&oacute; en Corea del Sur el movimiento 4B, que se basa en cuatro 'noes': no al matrimonio con hombres hetero, no a tener hijos con ellos, no a las citas y no al sexo con varones. El movimiento protesta as&iacute; contra las normas culturales de g&eacute;nero que a&uacute;n presionan a las mujeres para establecer relaciones con hombres, contra las pol&iacute;ticas natalistas que las consideran casi m&aacute;quinas de hacer beb&eacute;s o contra la violencia machista. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la victoria de Donald Trump en noviembre de 2024, muchas mujeres estadounidenses comenzaron a hablar de este movimiento y propon&iacute;an dejar de relacionarse afectivamente con hombres ante el panorama pol&iacute;tico del pa&iacute;s. No hay que olvidar que la victoria de Trump se construy&oacute; sobre discursos reaccionarios, mis&oacute;ginos, y sobre el apoyo fundamentalmente de la poblaci&oacute;n masculina.
    </p><p class="article-text">
        Es en ese salto donde surgen las preguntas: m&aacute;s all&aacute; de lo que cada una considere mejor para su vida en cada momento, &iquest;tiene sentido pol&iacute;tico la propuesta de dejar de relacionarse afectivamente con hombres?, &iquest;es una idea transformadora?, &iquest;sirve para cambiar algo?, &iquest;obtenemos algo beneficioso de ella?, &iquest;o, por contra, refuerza algunas normas e ideas conservadoras? 
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, pensar en que dejar de tener sexo y afectos con hombres heteros puede servir para algo obvia que nos relacionamos desde muchos espacios y maneras. En la familia, las amistades o el trabajo tambi&eacute;n existen las relaciones de poder, los intercambios, los cuidados, las carencias, las discusiones o los dobles raseros. Es decir, los hombres se benefician de un estado de cosas patriarcal en todas las esferas de la vida, y no solo en las relaciones afectivas hetero.
    </p><p class="article-text">
        Podemos dejar de tener sexo con varones, pero no tiene sentido obviar que nos relacionamos con compa&ntilde;eros o jefes, hermanos, primos o amigos que, consciente o inconscientemente, tambi&eacute;n nos tratan con prejuicios, nos aplican discriminaci&oacute;n indirecta (de la que no se han preocupado en entender), muestran indiferencia emocional o esperan de nosotras que nos encarguemos de la gesti&oacute;n de cuidados y sentimientos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El heteropesimismo me parece m&aacute;s la expresi&oacute;n de un descontento real y leg&iacute;timo que una propuesta pol&iacute;tica que vea interesante o estrat&eacute;gica&rdquo;, reflexiona la periodista June Fern&aacute;ndez, que tambi&eacute;n desconf&iacute;a de focalizar la lucha contra el patriarcado en una especie de huelga de relaciones o sexo con hombres: &ldquo;Creo que implica dar una especial relevancia a la vida sexual y eso supone un control de la sexualidad de las mujeres, adem&aacute;s de establecer como m&aacute;s censurable eso que tener compa&ntilde;eros de trabajo hombres o compartir espacios de militancia con hombres&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Es tambi&eacute;n &ldquo;dejar tiradas&rdquo; a muchas mujeres que tienen deseo e inter&eacute;s rom&aacute;ntico solo por hombres o que no quieren renunciar a &eacute;l porque eso puede llevarnos a una espiral de vigilancia o represi&oacute;n, &ldquo;de estar pendientes o sentir miedo por si nos gusta un t&iacute;o o si nos enamoramos&rdquo;, comenta. &ldquo;Es cierto que estar con hombres hoy en un d&iacute;a es una pr&aacute;ctica de bastante riesgo teniendo en cuenta lo normalizada que est&aacute; la cultura de la violencia y las violencias machistas de baja intensidad&rdquo;, piensa tambi&eacute;n Fern&aacute;ndez, que ha pasado por varias fases en su vida, desde la norma heterosexual al lesbianismo pol&iacute;tico, pasando por un momento en el que, como estrategia de autoprotecci&oacute;n, ha decidido no buscar activamente relaciones con hombres, al menos durante un tiempo, pero sin hacer de ello una posici&oacute;n pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Hace unas semanas se public&oacute; en Espa&ntilde;a el libro <em>La carne es triste. Por qu&eacute; dej&eacute; de follar con hombres </em>(Altamarea), de la feminista francesa Ovidie. El texto es una enumeraci&oacute;n de las vivencias y razones que la llevaron a renunciar al sexo con hombres, a seguir lo que ella llama una huelga de sexo. El libro es una catarsis provocadora que sin duda tiene virtudes, pero su lectura hace que el &aacute;nimo caiga por los suelos. 
    </p><p class="article-text">
        Ley&eacute;ndolo una piensa hasta qu&eacute; punto quedarnos solo en el relato del heteropesimismo no es tambi&eacute;n una invitaci&oacute;n a quedarnos estancadas, a escondernos en nuestros caparazones, a renunciar a la posibilidad de cambio, a lo bueno que puede existir en las relaciones o a conformarnos con quienes creemos que la cosa no funciona tan mal. Si hacemos del relato terror&iacute;fico una postura pol&iacute;tica podr&iacute;amos estar fomentando que muchas mujeres se queden en parejas que no son violentas pero que no las satisfacen ni las acompa&ntilde;an porque, total, podr&iacute;a ser peor. Si hacemos del relato terror&iacute;fico una posici&oacute;n pol&iacute;tica podr&iacute;amos estar defendiendo que el sexo y el amor (hetero) solo pueden ser lugares de peligro para las mujeres y nunca de placer, satisfacci&oacute;n o realizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Como razonaban Catalina Ruiz Navarro en su art&iacute;culo: &ldquo;El heteropesimismo es una queja, no necesariamente un plan de renuncia&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/heteropesimismo-huelgas-sexo-hombres-terminan-emociones-legitimas-empieza-discurso-conservador_129_12304701.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 May 2025 20:50:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del heteropesimismo a las huelgas de sexo con hombres: dónde terminan las emociones legítimas y empieza el discurso conservador]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Heteropatriarcado,Sexualidad,Sexo,Inteligencia emocional,Amor,Relaciones,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Maquillaje 'natural' y el mandato de la depilación: los cánones de belleza que hemos heredado del Renacimiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/maquillaje-natural-mandato-depilacion-canones-belleza-hemos-heredado-renacimiento_1_11574017.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a85b5d89-f208-43e5-b80f-7879a583de6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1100387.jpg" width="833" height="469" alt="Maquillaje &#039;natural&#039; y el mandato de la depilación: los cánones de belleza que hemos heredado del Renacimiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con un arte más realista, la invención de la imprenta o de los espejos de cuerpo entero, la época creó una mayor preocupación por la belleza de las mujeres, que devino en imperativos sociales que siguen vigentes hoy</p><p class="subtitle">Todo lo que hacemos las mujeres para ocultar el cuerpo en verano</p></div><p class="article-text">
        El Renacimiento que eclosiona en Italia y se expande por Europa trae consigo la imprenta, el telescopio, el reloj&hellip; y unos c&aacute;nones de belleza m&aacute;s estrictos para las mujeres. Se crea una cultura de la belleza asociada a la idea de que la hermosura va de la mano de la virtud y se establecen imperativos sociales: maqu&iacute;llate, pero que parezca natural; &iquest;tienes pelo en el pubis? Tan natural tampoco, dep&iacute;late.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Nos suena? Jill Burke, investigadora de la Universidad de Edimburgo y autora de <em>C&oacute;mo ser una mujer del Renacimiento. Mujeres, poder y el nacimiento del mito de la belleza (Cr&iacute;tica, 2024)</em>, ve paralelismos entre el ideal de belleza renacentista y el actual, ambos &ldquo;dif&iacute;ciles de alcanzar para la mayor&iacute;a de las mujeres&rdquo;. Un elemento que se ha mantenido con el paso de los siglos, asegura, es el parecer rica y ociosa: &ldquo;En el Renacimiento eso significaba piel p&aacute;lida, cutis claro y cuerpo carnoso; ahora es una persona esbelta que se note que tiene tiempo para hacer ejercicio y dinero para comprar cosm&eacute;ticos caros&rdquo;, explica la historiadora.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los avances tecnológicos del Renacimiento y una mayor preocupación por la hermosura que vino de la mano del arte creó una ‘cultura de la belleza’ que oprimía a las mujeres</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Entre los inventos que trajo a Europa el Renacimiento est&aacute; el espejo de cuerpo entero, que supuso que, por primera vez, las personas pod&iacute;an saber exactamente c&oacute;mo se les ve&iacute;a desde fuera. Esto se uni&oacute; a una mayor preocupaci&oacute;n por la belleza que vino de la mano del arte y la invenci&oacute;n de la imprenta, que permit&iacute;a reproducir folletos asequibles sobre cosm&eacute;tica, lo que dio lugar a una &ldquo;cultura de la belleza&rdquo; generalizada que, cuenta Burke, ya oprim&iacute;a a las mujeres de la &eacute;poca.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La </strong><em><strong>sprezzatura</strong></em><strong>: el &ldquo;que parezca natural&rdquo; renacentista</strong></h2><p class="article-text">
        En 2019, un equipo de profesionales de la psicolog&iacute;a de la Universidad de Bruselas public&oacute; un estudio que sosten&iacute;a que a las mujeres que llevaban cosm&eacute;ticos faciales muy visibles se les consideraba &ldquo;menos humanas&rdquo; que a las que iban menos maquilladas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su libro, Burke hace un paralelismo entre ese estudio &mdash;&ldquo;que divulga t&oacute;picos mis&oacute;ginos sobre el maquillaje&rdquo;, a&ntilde;ade&mdash; y la visi&oacute;n que ten&iacute;an los m&eacute;dicos del Renacimiento de los cosm&eacute;ticos: cualquier &ldquo;pintura facial&rdquo; era s&iacute;mbolo de una &ldquo;sexualidad descarriada&rdquo;. Lo que el canon de la belleza exig&iacute;a a las mujeres renacentistas era la <em>sprezzatura</em>, la idea de que la hermosura debe tener apariencia de lograrse sin esfuerzo. El &ldquo;antepasado directo&rdquo; del &ldquo;maqu&iacute;llate, pero que no se note&rdquo; actual, apostilla Burke.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Retrato de Barbara Strozzi. La belleza renacentista debía lograrse sin esfuerzo aparente.                            </span>
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        A la vez que los m&eacute;dicos italianos de los siglos XV y XVI repudiaban el maquillaje, la sociedad exig&iacute;a a las mujeres amoldarse a los c&aacute;nones de belleza. Era un periodo hist&oacute;rico en el que muchas carec&iacute;an de un amplio abanico de derechos o poder adquisitivo por el hecho de ser mujeres, y la &uacute;nica forma de acceder a esa vida plena en sociedad o un sost&eacute;n econ&oacute;mico era a trav&eacute;s del matrimonio. No comprometerse con la <em>sprezzatura</em> y la belleza no era opci&oacute;n, pues los potenciales maridos ten&iacute;an en cuenta los dictados de la fisonom&iacute;a del momento, que afirmaba poder conocer por los rasgos de una mujer si ser&iacute;a una esposa obediente o f&eacute;rtil.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La obsesión renacentista por la belleza obligaba a las mujeres de la época a tratar de alcanzar el canon, pues era necesario para casarse en una sociedad en la que tenían menos derechos que los hombres</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Las primeras cirug&iacute;as est&eacute;ticas</strong></h2><p class="article-text">
        La nariz ten&iacute;a un lugar privilegiado en el ideal de belleza renacentista. Un escritor milan&eacute;s repet&iacute;a en 1581 las palabras de Arist&oacute;teles: una nariz bien dispuesta equivale a un gobierno bien dispuesto; y mutilar la nariz es destrozar toda la cara. Adem&aacute;s, el ap&eacute;ndice nasal era blanco habitual de ataques que buscaran deshonrar a la v&iacute;ctima.
    </p><p class="article-text">
        Por esto, la medicina de la &eacute;poca encontr&oacute; demanda social para las rinoplastias, posibles gracias a las t&eacute;cnicas desarrolladas en el sur de Italia a finales del s.XVI. No era la operaci&oacute;n sencilla que es hoy, sino que realizaban reconstrucciones completas de la nariz en casos de estricta necesidad: no cualquiera soportaba los d&iacute;as que duraba el proceso de injertar la piel del brazo en la cara con la anestesia y analgesia &ldquo;muy rudimentaria&rdquo; con la que se contaba, explica la autora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cirugía de reconstrucción de la nariz.                            </span>
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        Las labioplastias pod&iacute;an realizarse por motivos est&eacute;ticos &ndash;al considerar al genital &ldquo;feo&rdquo;&ndash; pero tambi&eacute;n ten&iacute;an otros objetivos: construir una vulva normativa para las <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/invisibles-lgtbi-desoidos-medicina-si-intersex-empujan-normalizarte-callarte_1_11493970.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">personas con desarrollos sexuales diferentes</a> &mdash;al estilo de la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/seis-paises-espana-prohiben-intervenciones-quirurgicas-innecesarias-menores-intersexuales_1_10760034.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mutilaci&oacute;n genital que se hac&iacute;a en Espa&ntilde;a a beb&eacute;s intersex hasta hace un a&ntilde;o</a>&mdash;o extirpar el cl&iacute;toris o los labios menores, pues algunos m&eacute;dicos entend&iacute;an que cuando eran demasiado grandes para la norma pod&iacute;an ser se&ntilde;al de lesbianismo e hipersexualidad. &ldquo;Por un lado, la demanda de modificaci&oacute;n corporal estaba obligando a la ciencia a buscar soluciones; por otro, las personas pod&iacute;an verse sometidas a intervenciones a veces dolorosas o perjudiciales para cumplir el canon&rdquo;, apunta Burke.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Vello corporal, brujas y protofeministas</strong></h2><p class="article-text">
        En  1485, en la ciudad italiana de Como se celebr&oacute; un juicio por brujer&iacute;a en el que 41 mujeres fueron reducidas a cenizas. Un hecho que podr&iacute;a ser un ejemplo m&aacute;s de la caza de brujas en Europa, si no fuera por un detalle: antes de quemarlas, les afeitaron el vello de todo el cuerpo. Las <a href="https://www.eldiario.es/temas/brujas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;brujas&rdquo;</a> se sal&iacute;an de la norma patriarcal y, en este caso, al castigarlas el sistema, se encarg&oacute; tambi&eacute;n de devolverlas al canon est&eacute;tico.
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                    alt="Mujer turca en los baños. Las convenciones culturales que promovían la depilación llegaron a Italia del mundo islámico."
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            <span class="title">
                Mujer turca en los baños. Las convenciones culturales que promovían la depilación llegaron a Italia del mundo islámico.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        No es que se considerase brujas a todas las mujeres que no se depilaban, pero este afeitado se estableci&oacute; como norma a mediados del siglo XVI, y cualquier desviaci&oacute;n de esta pod&iacute;a ser sospechosa. El tratado sobre brujer&iacute;a <em>Malleus Maleficarum</em> recomienda eliminar el vello corporal de las personas sospechosas de malas artes porque &ldquo;a veces guardan amuletos entre sus ropas o los pelos del cuerpo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Existían autoras protofeministas a favor y en contra de tratar de alcanzar la belleza, pero la mayoría de ellas defendía el derecho de las mujeres a embellecerse frente a una sociedad patriarcal</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jill Burke</span>
                                        <span>—</span> Autora de Cómo ser una mujer del Renacimiento. Mujeres, poder y el nacimiento del mito de la belleza (Crítica, 2024)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pociones aparte, las brujas eran en su mayor&iacute;a mujeres que ejerc&iacute;an una ciencia pr&aacute;ctica siguiendo conocimiento no cient&iacute;fico. Por ejemplo, curas a base de plantas, fundamentales en una &eacute;poca en la que la mayor&iacute;a de las dolencias se trataban con remedios caseros. 
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres del Renacimiento no solo sufr&iacute;an estas imposiciones sociales, sino que &ndash;a veces&ndash; trabajaban, establec&iacute;an lazos con otras mujeres y debat&iacute;an sobre sus propios intereses, como pod&iacute;an ser la belleza o los cosm&eacute;ticos. Algunos de los argumentos en estos debates se publicaron y nos han llegado. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9ec5d5cf-deb9-4bf6-a847-5dadc6ed93d9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        Varias autoras que podr&iacute;amos considerar protofeministas &mdash;rechazaban la supuesta inferioridad de las mujeres y reclamaban la igualdad&mdash; condenaban a las mujeres por su inter&eacute;s en la belleza, argumentando que deber&iacute;an dedicar m&aacute;s energ&iacute;a a &ldquo;superarse&rdquo; a trav&eacute;s de la lectura, explica Jill Burke. 
    </p><p class="article-text">
        Otras cre&iacute;an que la cosm&eacute;tica era &uacute;til para las mujeres, ya que les permit&iacute;a tener un &aacute;rea de especializaci&oacute;n, una salida para la creatividad y algo divertido que compartir con las amigas. Ambas posturas conviv&iacute;an en el Renacimiento, aunque la mayor&iacute;a de las protofeministas defend&iacute;an &ldquo;el derecho de las mujeres a embellecerse frente a una sociedad represiva y patriarcal y, a menudo, frente a la condena de la Iglesia&rdquo;, termina Burke. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Deva Mar Escobedo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/maquillaje-natural-mandato-depilacion-canones-belleza-hemos-heredado-renacimiento_1_11574017.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Aug 2024 19:43:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Maquillaje 'natural' y el mandato de la depilación: los cánones de belleza que hemos heredado del Renacimiento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Belleza,Heteropatriarcado,mujeres,Arte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Casas diseñadas para promover la igualdad entre hombres y mujeres: la revolución de la arquitectura feminista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/casas-disenadas-promover-igualdad-hombres-mujeres-revolucion-arquitectura-feminista_1_9174195.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5da1dc08-a83d-44bd-aa2c-bae62adcc61a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Casas diseñadas para promover la igualdad entre hombres y mujeres: la revolución de la arquitectura feminista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sociólogas, arquitectas y criminólogas explican a elDiario.es las posibilidades que abre la arquitectura con perspectiva de género en viviendas y ciudades para favorecer la igualdad y evitar las agresiones</p><p class="subtitle">Euskadi rediseña portales y estancias en viviendas nuevas para prevenir agresiones y desigualdad en las tareas del hogar</p></div><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 2016 supuso un punto de inflexi&oacute;n que cambi&oacute; el rumbo de la arquitectura despu&eacute;s de que dos sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Madrid y del Tribunal Superior de Justicia de Andaluc&iacute;a anularan unos planes urban&iacute;sticos por no tener evaluaciones de impacto de g&eacute;nero. A partir de esas sentencias, llegaron otras del Tribunal Supremo que reforzaban la idea de que el urbanismo ten&iacute;a una dimensi&oacute;n de g&eacute;nero. El hecho de que existan estas sentencias ha hecho que tanto las administraciones como los grandes promotores hayan introducido este tema en el centro del debate urban&iacute;stico. Desde entonces, ha cambiado por completo la percepci&oacute;n y el inter&eacute;s de todos los agentes involucrados y la arquitectura con perspectiva de g&eacute;nero ha pasado de ser un tema que algunas arquitectas propugnaban de manera minoritaria a estar de actualidad y revolucionar tanto las viviendas, como las calles y hasta las estaciones de tren. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las grandes referentes en este &aacute;mbito y asesora de varias administraciones a la hora de elaborar normativas de vivienda y urbanismo con perspectiva de g&eacute;nero, es la doctora arquitecta In&eacute;s S&aacute;nchez de Madariaga. &ldquo;El cambio es muy importante y hay muchas comunidades aut&oacute;nomas que han legislado sobre ello&rdquo;, explica a este peri&oacute;dico. A modo de ejemplo, pone la conocida como LOTUS, la Ley de Ordenaci&oacute;n Territorial y Urban&iacute;stica Sostenible de&nbsp;Extremadura, aprobada en 2018 y que por primera vez incluye un articulado extenso, amplio y sistem&aacute;tico en las leyes del suelo a trav&eacute;s de un anexo t&eacute;cnico sobre c&oacute;mo trabajar las dimensiones de g&eacute;nero en todos los instrumentos urban&iacute;sticos. Despu&eacute;s, se aprob&oacute; la Ley&nbsp;de&nbsp;Urbanismo&nbsp;de la Comunitat&nbsp;Valenciana que tambi&eacute;n incluye un articulado significativo en esta materia. &ldquo;Las leyes son muy importantes porque son las que marcan lo que despu&eacute;s tienen que hacer el resto de agentes y administraciones&rdquo;, sostiene S&aacute;nchez de Madariaga. 
    </p><p class="article-text">
        Esas fueron las leyes que abrieron la puerta a normas de menor escala, pero tambi&eacute;n significativas, como el recientemente aprobado <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi-redisena-portales-estancias-viviendas-nuevas-prevenir-agresiones-desigualdad-tareas-hogar_1_9124484.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Decreto de habitabilidad del Gobierno vasco</a>, que, entre otras cuestiones, obliga a las nuevas construcciones y a las rehabilitaciones integrales de las viviendas y portales a contar con la llamada perspectiva de g&eacute;nero, que incluye una mayor iluminaci&oacute;n en el caso de los portales, acabar con los llamados &ldquo;puntos negros&rdquo; que aumentan la sensaci&oacute;n de inseguridad y la creaci&oacute;n de habitaciones m&aacute;s amplias, ya sea en el caso de los dormitorios, como en el de las cocinas, para que las tareas del hogar sean compartidas entre varios miembros de la unidad convivencial. 
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                Ejemplo de un dormitorio con perspectiva de género en la guía &#039;Proyectar los espacios de la vida cotidiana. Cómo aplicar criterios de género en el diseño de vivienda&#039; de Inés Sánchez de Madariaga e Inés Novella Abril                            </span>
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        &ldquo;La arquitectura y el urbanismo pueden hacer mucho por garantizar la igualdad en los entornos urbanos, tanto en el espacio p&uacute;blico como en el privado, es decir, de puertas para adentro y de puertas para afuera. En la parte p&uacute;blica, la calle, existen much&iacute;simas cosas que deben mejorarse, por ejemplo, el transporte p&uacute;blico, la iluminaci&oacute;n para evitar los puntos negros, el dise&ntilde;o de espacios con m&uacute;ltiples usos, etc. En la parte privada, que ser&iacute;a la vivienda, las casas est&aacute;n dise&ntilde;adas para un tipo de familia, que es la nuclear, la tradicional. Esto se nota en el espacio: un cuarto grande para los progenitores, cuartos m&aacute;s peque&ntilde;os para los hijos, no hay espacio de trabajo (y si existe, suele ser el despacho del hombre) y cocina, no muy grande. &iquest;Y si hay otro tipo de estructura familiar? &iquest;O si la familia se quiere organizar de otra manera?&rdquo;, pregunta la doctora en Sociolog&iacute;a Iraide Fern&aacute;ndez, quien insiste en que puede que el hecho de que se construyan cocinas m&aacute;s grandes puede que no haga que &ldquo;autom&aacute;ticamente&rdquo; las tareas del hogar sean compartidas, pero &ldquo;es algo que ayuda&rdquo;. &ldquo;Tambi&eacute;n ayuda que la cocina no est&eacute; completamente aislada del resto de la vivienda&rdquo;, detalla. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las viviendas están diseñadas para un tipo de familia con un cuarto grande para los progenitores, más pequeños para los hijos, sin espacio de trabajo y con cocina pequeña. ¿Y si hay otro tipo de estructura familiar?

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Iraide Fernández</span>
                                        <span>—</span> Doctora en Sociología 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para S&aacute;nchez de Madariaga, el hecho de tener habitaciones de un mayor tama&ntilde;o, hace que la vivienda sea m&aacute;s vers&aacute;til, porque permite una mayor multifuncionalidad en el uso de los espacios y una mayor adaptabilidad a distintas configuraciones familiares. Mientras en los a&ntilde;os 60 y 70 las habitaciones de los hijos se utilizaban exclusivamente para dormir, actualmente, y debido a que la edad de emancipaci&oacute;n cada vez es mayor, las habitaciones se utilizan no solo para descansar o realizar actividades de ocio como ver la tele, sino que tambi&eacute;n son utilizadas para estudiar y trabajar. &ldquo;Antiguamente nadie ten&iacute;a en su habitaci&oacute;n un escritorio y mucho menos una televisi&oacute;n o un ordenador. Ahora la vida de los j&oacute;venes est&aacute; dentro de sus habitaciones y por tanto esos espacios se deben ajustar a la realidad actual&rdquo;, indica. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fotografía de una cocina estrecha que descartan las nuevas normativas de vivienda                            </span>
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                Fotografía de una cocina amplia que se une en un único espacio con el comedor y la sala de estar                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Perspectiva feminista en las estaciones de tren</h3><p class="article-text">
        Sin embargo, la doctora arquitecta por la Universidad Polit&eacute;cnica de Madrid (UPM) y Master of Science por la Universidad de Columbia, en Nueva York, sostiene que la perspectiva de g&eacute;nero va m&aacute;s all&aacute; del &aacute;mbito residencial, ya que tambi&eacute;n ha llegado para revolucionar calles e incluso estaciones de tren. En esa tarea han estado trabajando desde la C&aacute;tedra UNESCO de G&eacute;nero en Ciencia, Tecnolog&iacute;a e Innovaci&oacute;n de la Universidad Polit&eacute;cnica de Madrid (UPM) que dirige. Para ello, seg&uacute;n detalla, se debe tener en cuenta las necesidades, las realidades y el uso de las mujeres en las calles y las estaciones de tren. &ldquo;En el caso de las estaciones, adem&aacute;s de tener en cuenta el tema de la seguridad y la iluminaci&oacute;n de los recorridos, se tiene que trabajar en la visibilidad, el flujo de personas y la forma de los espacios. Tambi&eacute;n debemos tener en cuenta la comodidad y la calidad de los espacios, cuando vas acompa&ntilde;ada de menores o de personas mayores con movilidad reducida, c&oacute;mo sea la accesibilidad o d&oacute;nde puedes sentarte, son elementos de dise&ntilde;o que tienen una dimensi&oacute;n de g&eacute;nero fundamental&rdquo;, indica la arquitecta que pone como ejemplo la nueva estaci&oacute;n de Ir&uacute;n en la que ha trabajado. 
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            </figure><h3 class="article-text">Espacios que posibilitan los cr&iacute;menes</h3><p class="article-text">
        El doctor en Psicolog&iacute;a y subdirector del Instituto Vasco de Criminolog&iacute;a, C&eacute;sar San Juan, en el &aacute;mbito de la seguridad en los entornos urbanos considera que, a la hora de analizar un crimen en un espacio p&uacute;blico, se debe estudiar, &ldquo;adem&aacute;s de un individuo motivado para delinquir&rdquo;, el que haya &ldquo;un espacio que lo haya hecho posible, que lo haya facilitado&rdquo;. &ldquo;Estos espacios que pueden ofrecer posibilidades para que tenga lugar un delito los denominamos crim&iacute;petos. El reto de la criminolog&iacute;a ambiental y la&nbsp;arquitectura&nbsp;urbana ser&iacute;a dise&ntilde;ar espacios crim&iacute;fugos&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La agresión sexual solo tendrá lugar si el lugar ofrece las condiciones ambientales que la hacen posible: ausencia de control social o vigilancia formal e informal y oscuridad o intimidad espacial</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">César San Juan</span>
                                        <span>—</span> Doctor en Psicología y criminólogo 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;En este sentido un delito que est&aacute; especialmente condicionado por las variables espaciales y contextuales son, precisamente, las agresiones sexuales. Obviamente, debe existir un individuo potencialmente agresor y una v&iacute;ctima vulnerable, pero la agresi&oacute;n sexual solo tendr&aacute; lugar si el lugar ofrece las condiciones ambientales que la hacen posible: ausencia de control social o vigilancia formal e informal y oscuridad o intimidad espacial.&nbsp;Con respecto a la seguridad, los hombres y las mujeres usamos la ciudad de diferente forma, pero tambi&eacute;n los adultos con respecto a los menores, adolescentes o las personas mayores. Las personas con movilidad reducida tambi&eacute;n pueden ver limitado el uso y apropiaci&oacute;n de la ciudad. O las personas inmigrantes en comparaci&oacute;n con los oriundos. La cuesti&oacute;n es que todo el mundo se sienta c&oacute;modo en el espacio urbano, en cualquier lugar y a cualquier hora. Esta aspiraci&oacute;n es lo que denominamos la &rdquo;democratizaci&oacute;n&ldquo; del espacio urbano&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ejemplo de portales con perspectiva de género en la guía &#039;Proyectar los espacios de la vida cotidiana. Cómo aplicar criterios de género en el diseño de vivienda&#039; de Inés Sánchez de Madariaga e Inés Novella Abril                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La soci&oacute;loga Iraide Fern&aacute;ndez tambi&eacute;n coincide con San Juan en el hecho de que las mujeres y los hombres hacen un uso distinto de las ciudades. &ldquo;Hay que pensar que las ciudades son un reflejo de la sociedad y sus pautas culturales. La divisi&oacute;n de roles de g&eacute;nero que se da en la sociedad en la que los hombres se encargan de las tareas productivas y las mujeres de las reproductivas se traslada a las ciudades. En otras palabras, espacios privados para ellas y espacios p&uacute;blicos para ellos. O, tambi&eacute;n podr&iacute;a decirse, ciudades dise&ntilde;adas por y para el hombre. &iquest;C&oacute;mo van a acceder las mujeres y los hombres de igual forma a un espacio que se solo se ha pensado para ellos? Por ejemplo, &iquest;La ciudad est&aacute; pensada para el cuidado? No, no est&aacute; pensada para los desplazamientos entre la vivienda y el supermercado, el centro escolar y el parque, accesible a carritos o sillas de ruedas. En la sociedad heteropatriarcal en la que vivimos este rol, estas tareas, siguen recayendo en mayor medida en las mujeres, as&iacute; que son las que m&aacute;s sufren este dise&ntilde;o pensado para otro&rdquo;, detalla.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la percepci&oacute;n de inseguridad, Fern&aacute;ndez explica que la arquitectura y el urbanismo no pueden hacer que desaparezca del todo, pero s&iacute; que pueden mejorar la situaci&oacute;n haciendo espacios di&aacute;fanos (sin recovecos), con visibilidad, con iluminaci&oacute;n o con vida en las calles. &ldquo;Todas hemos sufrido volviendo a casa de noche, no se trata de algo imaginado, es algo real y que nos afecta en mayor medida&rdquo;, lamenta. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hasta ahora los espacios urbanos se han construido priorizando en dar respuesta a todo lo vinculado con las actividades económicas y con lo productivo y el resto de esferas han quedado en los márgenes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Blanca Valdivia</span>
                                        <span>—</span> Socióloga urbana
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Ciudades que se alejan del consumo para centrarse en los cuidados</h3><p class="article-text">
        M&aacute;s que arquitectura con perspectiva de g&eacute;nero, la soci&oacute;loga urbana Blanca Valdivia prefiere llamarlo urbanismo feminista y a eso se dedica desde hace 18 a&ntilde;os en Col&middot;lectiu Punt 6, donde no consideran que se trate de &uacute;nicamente de un tema a tratar en alg&uacute;n proyecto, sino que se trata de una mirada transversal que se debe incorporar a todos los proyectos. &ldquo;Nosotras hacemos un urbanismo feminista, interseccional y encarnado. Trabajamos desde nuestras carnes. Por eso para nosotras los cuidados son muy importantes. Es fundamental planificar y dise&ntilde;ar espacios que fomenten y faciliten la corresponsabilidad social de los cuidados. Tambi&eacute;n debemos ser conscientes de que m&aacute;s all&aacute; de lo educativo, hay cosas simples desde el plano urban&iacute;stico que podemos hacer para que nos sintamos m&aacute;s seguras. Otro punto importante para nosotras es desjerarquizar y despatriarcalizar&nbsp;el urbanismo para escuchar las voces de mujeres que durante todo este tiempo han estado silenciadas&rdquo;, explica Valdivia. 
    </p><p class="article-text">
        A medida que las mujeres vayan conquistando espacios en la ciudad y se vayan dise&ntilde;ando calles de una forma distinta, Valdivia reconoce que va a haber personas que vayan perdiendo privilegios porque a la hora de dise&ntilde;ar &ldquo;va a haber otro tipo de prioridades&rdquo;. &ldquo;El urbanismo feminista pone a todas las personas en el centro de las decisiones. Por eso una parte de las personas perder&aacute;n privilegios para que otras los ganen y se distribuyan esos privilegios. Hay que hacer un cambio radical de paradigma y crear ciudades cuidadoras que te cuiden y que te permitan cuidar a otras personas y al medioambiente. Hasta ahora los espacios urbanos se han construido priorizando dar respuesta a todo lo vinculado con las actividades econ&oacute;micas y con lo productivo y el resto de esferas han quedado en los m&aacute;rgenes&rdquo;, critica Valdivia, quien a la hora de describir su ciudad ideal, destaca aquella que tenga menos espacios para los coches, m&aacute;s calles seguras y accesibles, con sombras, bancos, fuentes, vegetaci&oacute;n y menos espacios mercantilizados. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Jamás me hubiera imaginado que en tan poco tiempo avanzaríamos tanto. Evidentemente lo que falta es que lo que ya está asumido y entendido por la opinión profesional vaya calando poco a poco en las administraciones</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Inés Sánchez de Madariaga</span>
                                        <span>—</span> Doctora en Arquitectura 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La tambi&eacute;n soci&oacute;loga Iraide Fern&aacute;ndez opina que las ciudades deben &ldquo;dejar de estar centradas&rdquo; en el consumo y el turismo, para empezar a ser consideradas como &ldquo;espacios inclusivos a los que todo el mundo tiene derecho a acceder&rdquo;. &ldquo;Esto evitar&iacute;a las desigualdades de acceso entre hombres y mujeres, pero tambi&eacute;n el urbanismo hostil y la exclusi&oacute;n que genera el propio espacio&rdquo;, se&ntilde;ala tras destacar que para dise&ntilde;ar con esta perspectiva es fundamental que los municipios inicien procesos participativos con su ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Tras analizarlo con este peri&oacute;dico durante 30 minutos y durante los 30 &uacute;ltimos a&ntilde;os de su vida, In&eacute;s S&aacute;nchez de Madariaga admite que a&uacute;n &ldquo;queda un camino largo&rdquo; para llegar a construir un mundo realmente igualitario, sin embargo, subraya que &ldquo;el camino recorrido es absolutamente impresionante&rdquo;. &ldquo;Jam&aacute;s me hubiera imaginado que en tan poco tiempo avanzar&iacute;amos tanto. Evidentemente lo que falta es que lo que ya est&aacute; asumido y entendido por la opini&oacute;n profesional vaya calando poco a poco en las administraciones. Esto lleva un poco de tiempo, pero el proceso ya ha comenzado y una vez que est&aacute;s en el camino ir hacia atr&aacute;s es muy dif&iacute;cil. Soy muy optimista, las perspectivas son claramente positivas, sin ninguna duda&rdquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/casas-disenadas-promover-igualdad-hombres-mujeres-revolucion-arquitectura-feminista_1_9174195.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Jul 2022 19:46:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Casas diseñadas para promover la igualdad entre hombres y mujeres: la revolución de la arquitectura feminista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Arquitectos,Arquitectura,Barreras arquitectónicas,Igualdad de género,Desigualdad de género,Discriminación de género,Brecha de género,Urbanisme,Urbanismo,Trenes,Ferrocarriles,Feminismo,Machismo,Agresiones machistas,Heteropatriarcado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La agenda de la economía feminista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/agenda-economia-feminista_132_1310568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58d22e7d-eaca-40b2-b343-092eab48312b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La agenda de la economía feminista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El VI Congreso Estatal de Economía Feminista, celebrado en Valencia, reafirmó la necesidad de que la economía feminista se articule como eje de las transiciones económicas a impulsar para el cambio de modelo de sociedad</p><p class="subtitle">Es preciso construir un nuevo pensamiento y prácticas económicas no contaminadas de la obsesión cortoplacista por el PIB, más permeables a los valores sociales y medioambientales y enfocadas a la justicia redistributiva</p><p class="subtitle">La transformación de la economía pasa por la realidad cotidiana de mujeres y por la reorganización de la vida, la alimentación, el consumo, el uso y reparto de los tiempos, los trabajos y la renta</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de 300 personas participaron en el VI Congreso Estatal de Econom&iacute;a Feminista en Valencia los pasados 5, 6 y&nbsp;7 de septiembre, reafirmando la necesidad de que la econom&iacute;a feminista se articule como eje de las transiciones econ&oacute;micas a impulsar para el cambio de modelo de sociedad. A partir de la declaraci&oacute;n final del congreso, toma un nuevo impulso la articulaci&oacute;n feminista de una agenda pol&iacute;tica y econ&oacute;mica que sume consensos en torno a las prioridades, su alcance transformacional y el cambio de enfoque para hacerlo posible.
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a feminista invita a repensarlo todo desde una cr&iacute;tica profunda a la econom&iacute;a ortodoxa convencional, responsable del fundamentalismo de mercado que nos atraviesa. Dicha revisi&oacute;n cr&iacute;tica se refiere tanto a los marcos te&oacute;ricos y legislativos en los que se sustenta el estado de ciudadan&iacute;a de mercado como a las pol&iacute;ticas neoliberales cuya beligerancia y ausencia de empat&iacute;a social pone en riesgo la propia sostenibilidad de la vida.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo subvertir la inmensa barbarie del capitalismo heteropatriarcal? Creo que solo a trav&eacute;s de un proyecto &eacute;tico para la transformaci&oacute;n social, en di&aacute;logo abierto entre las econom&iacute;as heterodoxas ser&aacute; posible conformar piezas fundamentales en el que tengan cabida replanteamientos sobre qu&eacute; producimos, en qu&eacute; condiciones y a cambio de qu&eacute;. Todo un reto, incluir la democracia econ&oacute;mica y la <em>despatriarcalizaci&oacute;n</em> de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        En un nivel propositivo se encuentra la necesaria reformulaci&oacute;n de los marcos conceptuales; desde cuestiones b&aacute;sicas que incidan en la consideraci&oacute;n de la riqueza como el valor social de las existencias naturales (ecosistemas, calidad del aire, bosques, subsuelo, r&iacute;os y oc&eacute;anos, etc.), los intangibles como el conocimiento y condiciones propiciatorias de la vida (educaci&oacute;n, salud, alimentaci&oacute;n, etc.) y las existencias f&iacute;sicas o tangibles, como las infraestructuras, viviendas, puertos, maquinaria, etc. A partir de esta resignificaci&oacute;n convendr&iacute;a dirigir el foco de atenci&oacute;n al impacto de los sistemas productivos sobre los derechos humanos, las condiciones de vida, el medio ambiente y la equivalencia humana. Todo apunta a la necesidad de construir un nuevo pensamiento y pr&aacute;cticas econ&oacute;micas, no contaminadas de la obsesi&oacute;n cortoplacista por el crecimiento econ&oacute;mico y el PIB, menos dependientes de la monetizaci&oacute;n, m&aacute;s permeables a los valores humanos, sociales y medioambientales y que se enfoquen de manera decidida a la justicia redistributiva.
    </p><p class="article-text">
        Se reclama una dimensi&oacute;n mutinivel de la transformaci&oacute;n social (macro, meso y micro), poniendo en cuesti&oacute;n los marcos de la acumulaci&oacute;n capitalista y su sistema de opresi&oacute;n m&uacute;ltiple heteropatriarcal, racista, capacitista, profundamente insostenible, as&iacute; como el expolio que realiza sobre el trabajo invisible y no remunerado que siguen realizando las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        No habr&aacute; justicia social sin justicia de g&eacute;nero. La transformaci&oacute;n de la econom&iacute;a pasa por la realidad cotidiana de mujeres, y por la reorganizaci&oacute;n social y econ&oacute;mica de la vida, la alimentaci&oacute;n, el consumo, el uso y reparto de los tiempos, trabajos y renta. Hist&oacute;ricamente se ha debatido sobre la conveniencia de poner un precio al trabajo reproductivo para hacer visible su contribuci&oacute;n al valor social y bienestar; sin embargo, m&aacute;s all&aacute; del justo reconocimiento del valor del mismo, seguir insistiendo en su cuantificaci&oacute;n monetaria (precio) podr&iacute;a acabar provocando, en cierto sentido, la legitimaci&oacute;n de su mercantilizaci&oacute;n, algo que, sin duda, representar&iacute;a un cierre en falso. Las propuestas desde la econom&iacute;a feminista tienen un mayor recorrido, tienden a diluir la divisi&oacute;n sexual del trabajo y alcanzan el abordaje del papel de los cuidados, a las personas y a los ecosistemas, desde una perspectiva integral, de ciclo de vida, recuperando el papel de la alimentaci&oacute;n, los cultivos y la producci&oacute;n agroecol&oacute;gica desde la responsabilidad colectiva y el marco de los derechos fundamentales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mercantilizaci&oacute;n de la vida</strong>
    </p><p class="article-text">
        El consumo es una de las v&iacute;as por las que se nos cuela el neoliberalismo en la vida cotidiana. Primero, por la distorsi&oacute;n de lo que nos hacen creer que son necesidades y tambi&eacute;n por c&oacute;mo act&uacute;a el mecanismo de la libre elecci&oacute;n y decisi&oacute;n individual respecto a la monetarizaci&oacute;n y mercantilizaci&oacute;n de la vida, trasladando la responsabilidad al plano personal, de manera que cada cual se encomiende a la b&uacute;squeda de soluciones individuales en una especie de proceso de autorrescate. En paralelo, se privatiza la responsabilidad de generar bienestar a las personas en su vida cotidiana. Para salir de esa trampa neoliberal se requiere de la acci&oacute;n colectiva, desde iniciativas de econom&iacute;a solidaria y consumo responsable y sostenible.
    </p><p class="article-text">
        El planteamiento pasa por subvertir los efectos de las pol&iacute;ticas austericidas sobre la pobreza, la salud y la desigualdad de g&eacute;nero, propiciando, adem&aacute;s, transiciones ecosociales ante el cambio clim&aacute;tico, la evoluci&oacute;n demogr&aacute;fica, el proceso acelerado de envejecimiento y los cambios tecnol&oacute;gicos aceleradores del proceso de robotizaci&oacute;n y la digitalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a. Sin m&aacute;s demora, y sin que nadie se quede atr&aacute;s. Urge reactivar el papel transformador de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, reorientar las prioridades de gasto hacia inversiones sociales propiciatorias del desarrollo humano y la diluci&oacute;n de la divisi&oacute;n sexual del trabajo, programas y servicios p&uacute;blicos de salud, educaci&oacute;n, cuidados infantiles y atenci&oacute;n a la dependencia. A este respecto, cobran importancia tanto el rol del Estado/lo p&uacute;blico como garante de condiciones para la justicia econ&oacute;mica, social y de g&eacute;nero, como las iniciativas sociales y sociocomunitarias para la sostenibilidad de la vida.
    </p><p class="article-text">
        El conflicto capital-vida adquiere especial gravedad por la econom&iacute;a de la guerra que hace caja directamente con la destrucci&oacute;n de la vida y a costa de la violencia contra las mujeres. La propagaci&oacute;n mundial de la industria armament&iacute;stica, extractivista y de explotaci&oacute;n sexual y laboral son los m&aacute;ximos exponentes del delirio neoliberal.
    </p><p class="article-text">
        A este respecto, urge desmantelar tres procesos: 1) La arquitectura jur&iacute;dica de la impunidad creada por la globalizaci&oacute;n financiera con el cometido de respaldar los intereses de las empresas transnacionales por encima de los derechos humanos; a trav&eacute;s de los servicios de arbitraje previstos en los tratados neoliberales de inversi&oacute;n se da la prevalencia del inter&eacute;s oligopolista y corporativo sobre el inter&eacute;s general, p&uacute;blico y com&uacute;n de sostenibilidad de la vida; 2) la militarizaci&oacute;n creciente y el refuerzo de los mecanismos de represi&oacute;n de las libertades civiles, en un contexto de geopol&iacute;tica econ&oacute;mica basada en la masculinidad hegem&oacute;nica patriarcal, y 3) la deshumanizaci&oacute;n y creciente mercantilizaci&oacute;n de capacidades humanas, productivas y reproductivas y de los procesos biol&oacute;gicos, pretendiendo convertir a las personas y a la vida en s&iacute; misma, en mercanc&iacute;as, productos o servicios intercambiables y monetarizables para la acumulaci&oacute;n capitalista.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez hay m&aacute;s consenso en que las transiciones justas con la vida, incluyendo las respuestas ante la emergencia del cambio clim&aacute;tico, requieren de voluntad pol&iacute;tica y un amplio movimiento social transformador hacia condiciones dignas y sostenibles con la vida humana y no humana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo ha sido publicado en el n&uacute;mero 73 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Castro García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/agenda-economia-feminista_132_1310568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Oct 2019 20:31:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La agenda de la economía feminista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía feminista,Heteropatriarcado,Ecofeminismo,Justicia social,Desarrollo sostenible,Igualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pelos en el coño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/monte-negro_129_1425665.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/941007f4-3f03-4605-95ef-200946b80b93_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: Noemi Elías"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No supe mandar a aquel señor a la mierda y empecé a "arreglarme el coño". Empecé a estar también más atenta a los sobacos y a las piernas</p><p class="subtitle">Una amiga me contó que estaba follando con su novio y al pavo se le bajó todo cuando levantó un brazo y él le vio los pelos del sobaco</p></div><p class="article-text">
        <em>Convertirnos en la persona que otro ha imaginado por nosotros no es libertad, es hipotecar la vida por el miedo ajeno </em>
    </p><p class="article-text">
        Deborah Levy
    </p><p class="article-text">
        <em>Mira, t&uacute; levantas la pierna y pones el dedo &iacute;ndice en el centro. Con el otro separas el labio mayor. Con el dedo ah&iacute; puedes pasar la cuchilla sin ning&uacute;n miedo a hacerte da&ntilde;o. Puedes poner un poco de suavizante para el pelo y resbalar&aacute; mejor. Queda genial. Suav&iacute;simo. A los t&iacute;os les flipa.</em> Y Ana se baja los pantalones y me ense&ntilde;a su co&ntilde;o reci&eacute;n rasurado mientras yo apuro la lata de cerveza. Hoy salimos y quiz&aacute;s conozca a alguien, Ana quiere impresionarlo con su co&ntilde;o suave. Le pido que me repita la maniobra. Yo no paso de depilarme las ingles con pinzas los d&iacute;as que s&eacute; que voy a ir a la playa. Sudo en el peque&ntilde;o lavabo mientras realizo el descuaje. Despu&eacute;s recorto un poco con las tijeras de bordar de mi madre. Pero no podo siempre porque me encanta mi selva negra. Me encanta hundir los dedos en lo mullido de mi vello p&uacute;bico. Escucho a Ana por segunda vez y no s&eacute; si ser&eacute; capaz de hacerlo. Pienso en la Huppert cuchilla en mano automutil&aacute;ndose en la ba&ntilde;era. Seguro que si hago lo del dedo y la cuchilla acabo como la pianista y lo pongo todo perdido de sangre. A lo mejor resbalo y me golpeo la cabeza. Un corte en el co&ntilde;o debe doler mucho. 
    </p><p class="article-text">
        Bajamos al Electropura. Me encuentro con un amigo de una amiga y al final de la noche acabamos en mi casa. Despu&eacute;s de todo el magreo en el bar y de los lametazos en cara y tetas, el colega me baja la falda. <em>Joder, Bonet, pensaba que lo llevar&iacute;as m&aacute;s arregladito.</em> Joder- Bonet- Arregladito. S&iacute;, hab&eacute;is le&iacute;do bien: <em>Pensaba que lo llevar&iacute;as m&aacute;s arregladito.</em> No supe mandar a aquel se&ntilde;or a la mierda y empec&eacute; a &ldquo;arreglarme el co&ntilde;o&rdquo;. Empec&eacute; a estar tambi&eacute;n m&aacute;s atenta a los sobacos y a las piernas. A mis casi treinta la broma <em>Es que soy de Bellas Artes</em> mientras levantaba un brazo empez&oacute; a perder la gracia. 
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as pregunt&eacute; en un stories de Instagram sobre el tiempo perdido en encajar en esa odiosa mirada masculina (el adjetivo molest&oacute; a algunos hombres que a&uacute;n no comprenden que esto no va contra ellos sino contra el sistema. Bueno, contra los que no se revisan y van de feministas, s&iacute;. Contra esos va fuerte) que nos excluye de lo m&aacute;s importante: de mirar. De ser sujeto de la mirada y, por tanto, tambi&eacute;n del deseo. 
    </p><p class="article-text">
        Avalancha de respuestas y terror:
    </p><p class="article-text">
        <em>Cu&aacute;nto tiempo perdimos de conocernos a nosotras por complacer a otro. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Media vida. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Much&iacute;sima&hellip;lo peor es que me vuelvo inconsciente cuando lo hago&hellip;y ya luego es tarde. Sigo gastanto esa energ&iacute;a, todo el d&iacute;a con el miedo a ser abandonada. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Uff, al grado de no aceptar lo que ve&iacute;a en el espejo, por creerme invisible a la mirada masculina. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Una parte de mi ser, preciosa y &uacute;nica, que nunca volver&aacute;. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Sentir que si com&iacute;a no tendr&iacute;amos sexo, peso 59kg y mido 1,65m, tard&oacute; 4 meses en disculparse. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Mi juventud.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Por no querer estar sola me perd&iacute; a m&iacute; misma.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Me internaron por una disfunci&oacute;n en la ves&iacute;cula biliar, pesaba 41kg 15.4 IMC.</em>
    </p><p class="article-text">
        Como dice Deborah Levy, si bien nos hemos sentido culpables por todo casi todo el tiempo, no est&aacute;bamos seguras de qu&eacute; hab&iacute;amos hecho mal. Parece que empezamos a saber que no es normal que tu mayor deseo sea que tus padres te regalen una liposucci&oacute;n en tu dieciocho cumplea&ntilde;os. O que a los veinticinco necesites con urgencia unas tetas m&aacute;s grandes.
    </p><p class="article-text">
        <em>Piel desollada por la depilaci&oacute;n, odio hacia m&iacute;. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Me depil&eacute; con l&aacute;ser axilas y pubis, me arrepiento profundamente, echo de menos mis pelos.</em>
    </p><p class="article-text">
        Una amiga me cont&oacute; que estaba follando con su novio y al pavo se le baj&oacute; todo cuando levant&oacute; un brazo y &eacute;l le vio los pelos del sobaco. Hubo tantas broncas por aquello que ella tambi&eacute;n pas&oacute; por la camilla de churrasquear sobacos, piernas y co&ntilde;os. <em>No soy solo yo, todos mis amigos piensan lo mismo, pasan de follar con t&iacute;as con pelos</em>, argumentaba el huev&oacute;n. Pobres, ellos, que ven nuestros co&ntilde;os como si fueran un plato de sopa del restaurante de la esquina y lo debaten en su chat de se&ntilde;oros feministas modernos.
    </p><p class="article-text">
        Ellos se lo pierden.
    </p><p class="article-text">
        Vuelvo al stories de Instagram:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;La odiosa mirada masculina&rdquo; ataca a todos los hombres. &iquest;Qu&eacute; hemos hecho los XY para ser odiosos? Soy chico, puedo hablar o no estoy habilitado?</em>
    </p><p class="article-text">
        No, querido, no est&aacute;s habilitado. Tu punto de vista ya nos lo sabemos. El encanto dulce y atractivo y la obediencia ciega y d&oacute;cil ya no nos interesan. Estamos hartas de que la nuestra sea la historia del silencio as&iacute; que agradeceremos que cierres la boca un ratito y nos escuches. <em>Convertirnos en la persona que otro ha imaginado por nosotros no es libertad, es hipotecar la vida por el miedo ajeno.</em> Muchas de nosotras ya no tienen pelos en el co&ntilde;o, pero miedo tampoco. El miedo nos lo hemos churrasqueado a conciencia, echando litros de l&iacute;quido de encendido para carb&oacute;n bailando como perras mientras nos abraz&aacute;bamos y nos celebr&aacute;bamos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Bonet]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/monte-negro_129_1425665.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jul 2019 16:37:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pelos en el coño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Machismo,Heteropatriarcado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Feminismo y activismo van de la mano en el nuevo ciclo LGTBI+ de Ciudad Real]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/feminismo-activismo-lgtbi-ciudad-real_1_2167109.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cacd0eee-4c66-4b4c-8da5-9d016493a1cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Feminismo y activismo van de la mano en el nuevo ciclo LGTBI+ de Ciudad Real"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se abordará cómo ambos movimientos caminan de manera paralela con objetivos comunes contra el machismo y el heteropatriarcado</p><p class="subtitle">La Asociación WADO de Castilla-La Mancha celebra el 21 de abril estas jornadas en el Museo López-Villaseñor</p></div><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n WADO LGTBI+ de Castilla-La Mancha celebra este s&aacute;bado, 21 de abril, en el Museo L&oacute;pez-Villase&ntilde;or de Ciudad Real su segundo ciclo LGTBI+ con el que pretenden impulsar el activismo y afrontar la lucha contra la LGTBIfobia con enfoque feminista. Durante la jornada se abordar&aacute; c&oacute;mo se discrimina a este colectivo desde diferentes enfoques, comenzando por el machismo o heteropatriarcado, una mesa en la que se explicar&aacute; c&oacute;mo las mujeres y la diversidad de orientaci&oacute;n sexual e identidad de g&eacute;nero son afectadas por las conductas machistas y c&oacute;mo ambos movimientos, el feminista y el de la diversidad LGTBI, caminan de manera paralela con objetivos comunes, en la reivindicaci&oacute;n de derechos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se tratar&aacute; la diversidad en las aulas, c&oacute;mo afecta el 'bullying' a los y las j&oacute;venes, la discriminaci&oacute;n en el &aacute;mbito laboral, o c&oacute;mo se expresa de manera general la LGTBIfobia.LGTBI. Por &uacute;ltimo se llevar&aacute; a cabo un coloquio sobre la necesidad del activismo o la &ldquo;resignaci&oacute;n hacia la opresi&oacute;n de los diferentes factores hostiles en nuestra sociedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las jornadas, totalmente gratuitas y de entrada libre, est&aacute;n enfocadas para cualquier persona que quiera iniciarse en la materia, as&iacute; como profundizar en la misma. Por lo tanto todo el mundo es destinatario potencial, ya sean activistas, trabajadores y trabajadoras sociales, profesorado, familiares y estudiantes universitarios o de ciclos formativos enfocados hacia la igualdad.
    </p><p class="article-text">
        En esta edici&oacute;n de las jornadas colaboran diferentes entidades cuyos fines se enmarcan en las materias a tratar. En esta ocasi&oacute;n contar&aacute; con la colaboraci&oacute;n de CCOO de Castilla-La Mancha, la FESP-UGT de Castilla-La Mancha y la Asamblea de Feminismos de Ciudad Real, as&iacute; como el Ayuntamiento de Ciudad Real.
    </p><p class="article-text">
        La jornada empezar&aacute; con la presentaci&oacute;n y bienvenida a las 10.30 horas, seguir&aacute; con la mesa redonda 'Feminismo y LGTBI contra el Heteropatriarcado' a las 11.00 horas. M&aacute;s tarde, a las 12.15 horas, ser&aacute; la ponencia sobre la 'Diversidad en las aulas'.
    </p><p class="article-text">
        '&iquest;Qu&eacute; es y c&oacute;mo se expresa la LGTBIFobia?' es una mesa redonda que se llevar&aacute; a cabo &nbsp;a las 13.30 horas en el mismo lugar. En el turno de tarde, la ponencia sobre el 'BullyingLGTBIf&oacute;bico' ser&aacute; a las 17.00 horas, la mesa redonda sobre 'Discriminaci&oacute;n en el &aacute;mbito laboral' se abordar&aacute; a las 17.45 horas, y el coloquio sobre 'Activismo o Resignaci&oacute;n' cerrar&aacute; la jornada a las 18.45 horas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/feminismo-activismo-lgtbi-ciudad-real_1_2167109.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Apr 2018 08:51:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Feminismo y activismo van de la mano en el nuevo ciclo LGTBI+ de Ciudad Real]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Machismo,Feminismo,Heteropatriarcado,LGTBI,Ciudad Real]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las raíces del sistema]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/raices-sistema_129_2238728.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6f98ca5-55de-4f16-ac65-661bc854c64d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sistema económico actual se sustenta sobre una cantidad ingente de trabajo gratuito que mayoritariemente hacen las mujeres</p><p class="subtitle">Un trabajo sin el cual no podríamos vivir y que haría temblar los cimientos del sistema económico capitalista heteropatriarcal si lo hubiera que pagar</p></div><p class="article-text">
        &iexcl;Cu&aacute;nto da&ntilde;o hacen las metonimias! En el colegio nos ense&ntilde;an las figuras literarias, pero como mucho recordamos las met&aacute;foras. Esa otra figura de sustituir la parte por el todo se nos olvida y apenas somos conscientes de que su uso es habitual en la vida. Una de las metonimias que m&aacute;s da&ntilde;o ha ocasionado ha sido la de concebir el empleo como si fuera todo el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Por fortuna, el feminismo socialista de los a&ntilde;os setenta aport&oacute; uno de los grandes debates que se ha dado en el pensamiento feminista: el del trabajo dom&eacute;stico, y con ello abri&oacute; las puertas a posteriores cuestionamientos conceptuales. En ellos se llam&oacute; la atenci&oacute;n sobre la confusi&oacute;n entre trabajo y empleo.
    </p><p class="article-text">
        A partir de este cuestionamiento la Sociolog&iacute;a del Trabajo debe redefinir un programa que olvida a la mayor parte del trabajo y s&oacute;lo se centra en el empleo. Y es curioso, puesto que la cuesti&oacute;n es simple. Trabajo es toda actividad humana &uacute;til para un fin preestablecido, existiendo diferentes tipos (por beneficios y/o remunerado, dom&eacute;stico, voluntario, pol&iacute;tico, comunitario, etc.), mientras el empleo es uno de esos tipos de trabajo, el asalariado, cuyas condiciones de actividad, de obligaciones y derechos est&aacute;n reguladas en el marco de la ley, definidos por el Estado y los convenios colectivos pactados por sindicatos y patronales.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos del trabajo reduci&eacute;ndolo a lo laboral, sin darnos cuenta de que el 55,8% de la carga global de trabajo que se produce en Espa&ntilde;a es no retribuido y menos a&uacute;n que del 58,9% de esa carga global de trabajo se ocupan las mujeres. Podr&iacute;a ser una mera cuesti&oacute;n estad&iacute;stica m&aacute;s de invisibilizaci&oacute;n de las mujeres si no fuera porque desde la Segunda Guerra Mundial los derechos sociales de ciudadan&iacute;a se asociaron a lo que conocemos como trabajo, que no es m&aacute;s que el empleo, dejando fuera todo el resto de formas de trabajo, dentro de las cuales la m&aacute;s abundante es el trabajo dom&eacute;stico y de cuidados, un trabajo que no cuenta con los derechos de sindicaci&oacute;n, regulaci&oacute;n de jornadas, ni descansos. Y as&iacute; nos encontramos situaciones tan lamentables como las que padecen muchas las mujeres mayores que despu&eacute;s de haberse pasado toda su vida trabajando para toda su familia tienen que sobrevivir con una triste pensi&oacute;n no contributiva porque durante 40 o 50 a&ntilde;os de su vida han sido consideradas &ldquo;poblaci&oacute;n inactiva&rdquo; y no pueden disfrutar de una prestaci&oacute;n de jubilaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero no s&oacute;lo se invisibiliza el trabajo dom&eacute;stico y de cuidados que mayoritariamente hacen las mujeres y se les priva de derechos vitales, es que ese trabajo gratuito que ni vemos, ni valoramos es el m&aacute;s importante para la vida de las personas y fundamental para que el capital siga extrayendo beneficios.
    </p><p class="article-text">
        Antonella Picchio dec&iacute;a que para comprender las caracter&iacute;sticas generales y persistentes del trabajo asalariado debemos investigar el lado oscuro y oculto del trabajo de las mujeres: el trabajo de reproducci&oacute;n, habitualmente definido como trabajo dom&eacute;stico&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        La falta de reconocimiento tambi&eacute;n es un problema sindical. Las pol&iacute;ticas sindicales se esfuerzan en mejorar la conciliaci&oacute;n y corresponsabilidad entre lo familiar, lo laboral y lo personal, sin embargo esto supone hacer del empleo al objetivo a lograr. Habr&iacute;a que revalorizar los cuidados y dise&ntilde;ar leyes que reconozcan licencias iguales y paritarias para hombre y mujeres, pero tambi&eacute;n modelos donde el empleo se reparta y las actividades dejen de ser propias de alguno de los sexos.
    </p><p class="article-text">
        El sistema econ&oacute;mico actual se sustenta sobre una cantidad ingente de trabajo gratuito que mayoritariemente hacen las mujeres bien como amas de casa o en doble jornada laboral y en empleos del hogar poco prestigiados y reconocidos. Un trabajo sin el cual no podr&iacute;amos vivir y que har&iacute;a temblar los cimientos del sistema econ&oacute;mico capitalista heteropatriarcal si lo hubiera que pagar.
    </p><p class="article-text">
        Pero a pesar de la importancia del trabajo dom&eacute;stico y de cuidados, &eacute;ste se sigue sin considerar. S&oacute;lo lo echamos de menos cuando no est&aacute;. Por eso hay que parar en la huelga mundial feminista del 8 marzo. Es importante para las mujeres mostrar que sin nuestro trabajo tanto el sistema econ&oacute;mico, como la vida se hunden porque estamos hablando de las ra&iacute;ces del sistema. Abordar el trabajo de atenci&oacute;n y cuidados no s&oacute;lo es vital en el camino hacia la igualdad entre mujeres y hombres, sino prioritario si se quiere seguir existiendo como sociedad porque si nosotras paramos se para el mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Begoña Marugán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/raices-sistema_129_2238728.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Mar 2018 20:19:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las raíces del sistema]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Huelga feminista,Brecha salarial,Capitalismo,Patriarcado,Heteropatriarcado,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La bisexualidad también es política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/bisexualidad-politica_129_3292029.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4cbdb568-e599-4002-b1b4-46129003d251_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La bisexualidad también es política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las personas bisexuales llevamos un siglo escuchando cosas como que las mujeres bisexuales existimos gracias a la objetificación sexual que hace el hombre heterosexual sobre nosotras</p></div><p class="article-text">
        Hace poco sali&oacute;&nbsp;<a href="https://www.lgbtqnation.com/2017/05/study-seriously-suggests-bisexual-women-exist-straight-men/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el t&iacute;pico estudio</a> que dec&iacute;a que las mujeres bisexuales existimos gracias a la objetificaci&oacute;n sexual que hace el hombre heterosexual sobre las mujeres 'bisexualizadas'. Esta es una forma de borrar nuestra propia orientaci&oacute;n y sexualidad. Pero esto no es nuevo. Las personas bisexuales llevamos un siglo escuchando cosas como esta, o cosas como que los hombres bisexuales en realidad son gays que no se han atrevido a salir 'del todo' del armario.
    </p><p class="article-text">
        Este 'del todo' es una met&aacute;fora que nos da una imagen de lo que significa socialmente la bisexualidad: mitad heterosexualidad y mitad homosexualidad. Esta lectura, de mitad y mitad, es la consecuencia del borrado de nuestra orientaci&oacute;n sexual: la bisexualidad no existe, por eso es la suma de dos estados que s&iacute; que existen (uno bueno y otro malo). Y borrando la bisexualidad, detr&aacute;s borramos muchas m&aacute;s orientaciones plurisexuales (como la pansexualidad, la polisexualidad, la skoliosexualidad, entre otras).
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es: &iquest;existe una opresi&oacute;n hacia las plurisexualidades, esas orientaciones donde existe una atracci&oacute;n hacia m&aacute;s de un g&eacute;nero? &iquest;O solamente recibimos discriminaci&oacute;n en forma de homofobia cuando mostramos nuestra 'mitad' homosexual? Tener que escribir esta pregunta, para m&iacute;, resulta doloroso, aunque yo misma sepa que la hago a modo de introducci&oacute;n. Pero s&eacute; que a&uacute;n muchas creen que no existe esta opresi&oacute;n que afecta a plurisexuales y que solemos invent&aacute;rnosla, igual que nos inventamos nuestra orientaci&oacute;n sexual. Los d&iacute;as que solemos inventarnos esta opresi&oacute;n, solemos llamarla monosexismo, que es la opresi&oacute;n que sufrimos por el hecho de sentirnos atra&iacute;das por m&aacute;s de un g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Una de las formas que tiene el patriarcado de marcar una l&iacute;nea clara entre el 'hombre' (el privilegiado) y la 'mujer' &ndash;y evidentemente erradicar la posibilidad de la existencia de otros g&eacute;neros&ndash; es construir como &uacute;nica buena opci&oacute;n la heterosexualidad y haciendo que la &uacute;nica posible alternativa sea la homosexualidad ('lo contrario'), coloc&aacute;ndola en una posici&oacute;n jer&aacute;rquicamente inferior a la heterosexualidad. El heterosexismo nos dice lo que claramente es 'correcto', 'aceptable' y 'sano': la heterosexualidad. El heterosexismo es una herramienta patriarcal con un gran poder, que nos marcar&aacute; cu&aacute;les son los hombres 'de verdad' que tendr&aacute;n acceso a las mujeres, y cu&aacute;les quedar&aacute;n descartados y fuera de esta posibilidad. Aquellos que queden fuera se les pondr&aacute; en una posici&oacute;n discriminable y no aceptable. Y estos dos estados, el heterosexual y el homosexual, tienen que estar muy bien separados, que no se mezclen, que no se puedan tocar o ensuciar, para poder seguir manteniendo las jerarqu&iacute;as (hombre/mujer, hetero/homo) claramente.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y cu&aacute;l es el problema de las plurisexualidades? Que puedan contaminar, ensuciar, esa frontera, esa separaci&oacute;n. Por esta raz&oacute;n el patriarcado necesita generar una estructura como el monosexismo, que se basa fuertemente en la negaci&oacute;n de la existencia de la bisexualidad y de otras plurisexualidades, para que estas jerarqu&iacute;as y separaciones se mantengan.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, las plurisexualidades son negadas constantemente, y a la vez se crean estereotipos alrededor de ellas que, no nos enga&ntilde;emos, son consecuencia del mismo borrado. Por ejemplo, las personas bisexuales somos siempre le&iacute;das como inestables, que no existimos, o que somos infecciosas, traidoras, excesivas, infieles&hellip; &iquest;por qu&eacute;? Se nos ve como hipersexuales y promiscuas porque, como socialmente solo existen la heterosexualidad y la homosexualidad, se nos ve como la suma de ellas (por tanto, como el doble de sexuales); se nos ve como infieles y traidores porque, como solo se interpretan de nosotras dos estados, se nos ve saltando y cambiando todo el rato de un lado a otro; para el sistema somos infecciosas porque nos 'movemos' entre los dos &uacute;nicos mundos que deber&iacute;an poder existir y los ensuciamos y mezclamos; estamos confundidas, somos inestables y estamos en una fase porque no sabemos escoger entre los dos &uacute;nicos estados reconocidos.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra existencia y opresi&oacute;n no se muestra ya que no se acepta nuestra existencia fuera de una combinaci&oacute;n de los dos &uacute;nicos estados que el patriarcado define como estables: el bueno (la heterosexualidad) y el malo (la homosexualidad).
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, aceptar socialmente la existencia de las plurisexualidades hace que la existencia de la heterosexualidad sea muy dif&iacute;cil (o imposible) de demostrar: &iquest;c&oacute;mo puedes demostrar que existe la heterosexualidad si cualquier pr&aacute;ctica que sea vista desde fuera como 'heterosexual' no tendr&iacute;a por qu&eacute; implicar ser heterosexual sino bisexual o alguna otra plurisexualidad? De esta forma, poniendo en cuesti&oacute;n la existencia de la heterosexualidad, se pone en entredicho el privilegio que tiene la heterosexualidad y, por tanto, defender su privilegio pasa por tener que negar la existencia de las plurisexualidades.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, a las personas plurisexuales se nos ve como personas que podemos escoger el g&eacute;nero de la persona con la que tenemos una relaci&oacute;n sexual y/o rom&aacute;ntica, y que por tanto tambi&eacute;n podemos 'escoger' nuestra orientaci&oacute;n sexual. Esto pondr&iacute;a en entredicho la excusa de que las personas homosexuales solo se las puede aceptar porque han nacido as&iacute; y no lo pueden cambiar (o sea, que no lo pueden escoger). Esta forma de 'tolerar' las pr&aacute;cticas 'homosexuales' es altamente hom&oacute;foba, ya que quiere decir que solo es aceptable por no poder cambiarse, y que si se pudiera cambiar o escoger no ser&iacute;a aceptable, ya que tendr&iacute;a que escogerse la heterosexualidad. Aceptar la posibilidad de elecci&oacute;n tendr&iacute;a que obligarnos a aceptar y respetar cualquier orientaci&oacute;n, opci&oacute;n o pr&aacute;ctica por el simple hecho de existir y no porque no se puede cambiar.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que se nos diga que somos inestables o que estamos en una fase, como si de un estigma o de algo negativo se tratara, encierra en s&iacute; mismo un rechazo social hacia los cambios, la fluidez, a la elecci&oacute;n, que nos convierte en personas insensibles cuando establecemos relaciones con las dem&aacute;s personas (no queremos hacernos m&aacute;s atentas a la posibilidad de que las dem&aacute;s quieran y puedan cambiar, por ejemplo, y con nuestra forma de tratarlas les 'obligamos' a permanecer encerradas en cajas est&aacute;ticas).
    </p><p class="article-text">
        El sistema nos 'estabiliza', nos 'encierra' en cajas, nos 'estanca' para que seamos personas productivas para el capitalismo, y no nos permite tener en cuenta los constantes cambios, voluntades y deseos de los dem&aacute;s. Por tanto, el monosexismo es tambi&eacute;n el enemigo del cambio y fortalece la insensibilidad relacional.
    </p><p class="article-text">
        No pretendo parecer una 'buena bisexual', aquella que no est&aacute; confundida, que sabe siempre lo que quiere, que no puede ser promiscua si quiere, o que, si no, tiene que parecer una buena lesbiana o heterosexual. Mi bisexualidad es una herramienta pol&iacute;tica contra el patriarcado, contra la jerarqu&iacute;a y la demanda constante de una estabilidad impuesta para mantener estas jerarqu&iacute;as. Mi bisexualidad es una herramienta de infecci&oacute;n, contra el miedo a que lo que tiene que estar separado para poder ejercer opresi&oacute;n se mezcle. Es una herramienta en favor de las fases, y de la sensibilidad constante hacia las personas que nos rodean y con las que nos vinculamos. Es tambi&eacute;n una herramienta en favor de la elecci&oacute;n, de poder escoger.
    </p><p class="article-text">
        Mi bisexualidad es una herramienta en favor del cambio, contra el orden establecido, en favor de la multiplicidad, de lo h&iacute;brido y contra la idea de 'pureza'. Es una herramienta de la 'no suposici&oacute;n', que nos permite acceder de una forma m&aacute;s sensible a nuestros deseos y a los de los dem&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natàlia Wuwei Climent]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/bisexualidad-politica_129_3292029.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Jul 2017 19:13:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La bisexualidad también es política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bisexualidad,Heteropatriarcado,Patriarcado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Visibles e iguales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/igualdad-patriarcado-lesbianas-heteropatriarcado_132_3405141.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Las mujeres lesbianas somos marginales o somos espectáculo. Pero no queremos ser marginales aunque crezcamos en los márgenes</p></div><p class="article-text">
        El pasado 26 de abril se celebr&oacute; el d&iacute;a de la visibilidad l&eacute;sbica. Una jornada reivindicativa que se celebra en todas partes y que pretende poner a las mujeres lesbianas en el centro de atenci&oacute;n. Es un d&iacute;a que deber&iacute;a ser todos los d&iacute;as. A pesar de todo, es necesario, porque nunca deber&iacute;a invisibilizarse una forma de querer.
    </p><p class="article-text">
        Visibilizarse para tener los mismos derechos. A estas alturas podemos hacer un peque&ntilde;o balance de la visibilidad reclamada. Se llevaron a cabo actos diversos, festivos, culturales y reivindicativos. Pocos medios se hicieron eco m&aacute;s all&aacute; de la an&eacute;cdota. Un v&iacute;deo que, simb&oacute;licamente, mostraba el amor l&eacute;sbico ante la &ldquo;moreneta&rdquo; fue lo que centr&oacute; la atenci&oacute;n de los medios. S&oacute;lo un acto local, una &ldquo;besada&rdquo; en Sant Cugat, fue recogido por el medio local de referencia. Algunos digitales, algunos art&iacute;culos de opini&oacute;n, los digitales del movimiento LGTBI ... El resto, los grandes medios, el r&aacute;bano por las hojas.
    </p><p class="article-text">
        Esto me lleva a un art&iacute;culo de hace muchos a&ntilde;os atr&aacute;s &ldquo;Ni&ntilde;a-muerde-perro (o de por qu&eacute; no existe el lesbianismo)&rdquo;, publicado en la revista &ldquo;Nosotras que nos queremos tanto&rdquo; en 1986, editada por el Colectivo de feministas Lesbianas de Madrid en el que se desarrolla un an&aacute;lisis de la negaci&oacute;n que el sistema heteropatriarcal hace del lesbianismo. 31 a&ntilde;os despu&eacute;s seguimos reclamando y reivindicando hacernos visibles.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;El amor rompe normas? Unos a&ntilde;os antes del art&iacute;culo el Frente de Liberaci&oacute;n Gay de Catalunya proclamaba en un lema &ldquo;Rompe la norma. Ama como quieras &rdquo;, un lema hist&oacute;rico que ha estado al frente de las reivindicaciones. Los avances han llegado (aunque queda mucho por hacer) pero... &iquest;Las lesbianas somos visibles? &iquest;Tenemos los mismos derechos?
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres que se reivindican subvierten el orden del sistema, porque somos la mayor&iacute;a social pero no formamos parte de la mayor&iacute;a dominante. Existe un orden simb&oacute;lico heteropatriarcal que se ve amenazado por las reivindicaciones de igualdad de derechos reales, el cambio de rol social de las mujeres es, en s&iacute; mismo, transgresor, la reivindicaci&oacute;n del amor, y el sexo, entre mujeres transgrede y molesta el orden establecido. Es por ello que se invisibiliza a las mujeres, es por eso que se niega el lesbianismo, es por eso que no somos noticia m&aacute;s all&aacute; de la an&eacute;cdota o el comportamiento no normativo. Formamos parte de la p&aacute;gina de sucesos: la huida de la pareja de mujeres de Turqu&iacute;a, el asesinato de una de las miembros de una pareja lesbiana... o bien de las p&aacute;ginas de sociedad: famosas lesbianas o besos fugaces en los escenarios. O somos marginales o somos espect&aacute;culo. Pero las mujeres lesbianas no queremos ser marginales aunque crezcamos en los m&aacute;rgenes.
    </p><p class="article-text">
        La heterosexualidad se presupone y, por tanto se impone, obligatoria, para las mujeres. Es, adem&aacute;s, una heterosexualidad androc&eacute;ntrica sin tener suficientemente en cuenta la sexualidad de las mujeres, una sexualidad negada doblemente en el caso de las lesbianas.
    </p><p class="article-text">
        Visibles y con igualdad de derechos, esta es la peque&ntilde;a y gran reivindicaci&oacute;n pendiente para las lesbianas. La tan glorificada &ldquo;normalizaci&oacute;n&rdquo; de las personas LGTBI es para las lesbianas un reto pendiente, una necesidad vital.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carme Porta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/igualdad-patriarcado-lesbianas-heteropatriarcado_132_3405141.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 May 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Visibles e iguales]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Patriarcado,Lesbianas,Heteropatriarcado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo va a ser culpa del heteropatriarcado si no sé qué es eso?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/va-culpa-heteropatriarcado_129_3947979.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Ha sido apoteósica la gimnasia mental que han tenido que hacer muchos para reconocer, por una parte, que a las víctimas de Orlando la han matado por su orientación sexual y, a la vez, reírse del único político que ha explicado cuál es la condición primera que hace que esto pueda suceder.</p></div><p class="article-text">
        Alberto Garz&oacute;n escribi&oacute; ayer un tuit sobre la matanza hom&oacute;foba en Orlando:
    </p><p class="article-text">
        El tuit explica que la causa para matar a gays por el simple hecho de serlo es la misma que hace que maten a mujeres por el simple hecho de serlo: el heteropatriarcado.
    </p><p class="article-text">
        Garz&oacute;n no dice nada nuevo, no dice nada que sea incorrecto, mentira o inexacto.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/742023122140991488?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Sin embargo, a&uacute;n hoy, en Twitter&nbsp;siguen los ataques a Garz&oacute;n por se&ntilde;alar la realidad. Estos ataques no vienen s&oacute;lo&nbsp;de simples trolls aleatorios sino de medios e incluso de personas&nbsp;que, hasta entonces, yo misma segu&iacute;a y respetaba. Ayer asistimos a un loqu&iacute;simo espect&aacute;culo donde cientos de personas intentaban ridiculizar a Alberto&nbsp;Garz&oacute;n por su tuit, alegando que el motivo para matar a 50 gays con un rifle de asalto era cosa del islamismo. Porque, claro, el islamismo odia a los homosexuales. &iexcl;Ah! Tiene tanto que aprender el Islam del catolicismo...
    </p><p class="article-text">
        Si alguien se ha perdido lo de ayer, se lo recomiendo para que salga&nbsp;de su&nbsp;burbuja feminista, porque ha sido algo digno de sentarse y mirar.&nbsp;Ha sido apote&oacute;sica la gimnasia mental que han tenido que hacer muchos para reconocer, por una parte, que a las v&iacute;ctimas de Orlando la han matado por&nbsp;su orientaci&oacute;n sexual y, a la vez, re&iacute;rse del &uacute;nico pol&iacute;tico que ha explicado&nbsp;cu&aacute;l es la condici&oacute;n primera que hace que esto pueda suceder.
    </p><p class="article-text">
        Pero el rid&iacute;culo no se ha quedado en Twitter, porque estando en campa&ntilde;a, <em>everything is possible</em>, y Carlos Herrera, que&nbsp;m&aacute;s que temerle por&nbsp;cu&ntilde;ado le temo por&nbsp;<em>cu&ntilde;adomaker</em>, tambi&eacute;n ha querido dejar constancia de su ignorancia en directo y ante decenas de miles&nbsp;de oyentes.
    </p><p class="article-text">
        Lo mejor es que comienza diciendo que el asesino de Orlando maltrataba a su mujer y que su padre hab&iacute;a declarado que su hijo odiaba a los gays. Acto seguido, informa a su audiencia de que &ldquo;los investigadores intentan a&uacute;n dilucidar si <strong>S&Oacute;LO</strong> es un ataque a la comunidad gay o si es un atentado terrorista inspirado por el fanatismo yihadista... o ambas cosas, que tambi&eacute;n puede ser&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras decir esto, se refiere al tuit de Alberto Garz&oacute;n con estas palabras exactas: &ldquo;&iquest;Saben el tuit que ha subido Alberto Garz&oacute;n a la red social diciendo que &eacute;stas m&aacute;s las muertes m&aacute;s las dos mujeres en Espa&ntilde;a son consecuencia del heteropatriarcado? Lo del heteropatriarcado... no s&eacute; muy bien lo que querr&aacute; decir pero las peripecias que se hacen... las contorsiones que se hacen para no decir que es el extremismo islamista. Esto del heteropatriarcado ser&aacute; una palabra que escuch&oacute; un d&iacute;a y le son&oacute; bien y se dijo: &rdquo;a ver d&oacute;nde la puedo usar&ldquo;, y mira, catapum, la ha usado en esto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No me entra en la cabeza c&oacute;mo se puede ser l&iacute;der de audiencia y decir sin abochornarse algo como &ldquo;lo del heteropatriarcado no s&eacute; muy bien qu&eacute; ser&aacute;&rdquo;, para luego arremeter contra alguien que ha usado dicho t&eacute;rmino. Hombre de dios, si no sabe usted qu&eacute; es, inf&oacute;rmese, y luego opine, que no le va a doler. Que en la &ldquo;era de Internet&rdquo; s&oacute;lo tiene que teclear desde su m&oacute;vil &ldquo;heteropatriarcado&rdquo; y lo primero que le sale es la Wikipedia: &ldquo;El heteropatriarcado (etimol&oacute;gicamente de hetero[sexualidad] y patriarcado) es un sistema sociopol&iacute;tico en el que el g&eacute;nero masculino y la heterosexualidad tienen supremac&iacute;a sobre otros g&eacute;neros y sobre otras orientaciones sexuales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su reflexi&oacute;n, Herrera acepta que a&uacute;n no se sabe siquiera si se trata de un fundamentalista o de un hom&oacute;fobo, pero acusa a otros de hacer peripecias para no centrarse en el extremismo islamista. Es decir: no s&eacute; qu&eacute; es el heteropatriarcado, no se sabe si el asesino era o no fundamentalista, pero t&uacute; eres tonto porque no culpas a la religi&oacute;n que no me gusta a m&iacute;. Sin despeinarse. Por supuesto, ya ser&iacute;a pedirle much&iacute;simo que entendiera que el heteropatriarcado es el eje de las religiones mayoritarias del mundo, por lo que tanto el islamismo como el catolicismo son mis&oacute;ginas y hom&oacute;fobas, y que sus mayores representantes tienen discursos que generan violencia directamente sobre mujeres y homosexuales.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;O c&oacute;mo interpretar&iacute;a &eacute;l y todos los que est&aacute;n de acuerdo con &eacute;l que el obispo Ca&ntilde;izares haga las declaraciones que hace sobre feministas y la comunidad LGTBI? &iquest;Qu&eacute; si no est&aacute; haciendo el obispo cuando llama a desobedecer pol&iacute;ticas de igualdad entre hombres y mujeres? &iquest;O cuando se refiere a los gays como los causantes de la destrucci&oacute;n de la familia tradicional? &iquest;Acaso las palabras de un obispo no generan la misma violencia&nbsp;y odio sobre lo no normativo que las que pueda causar la de un im&aacute;n que diga exactamente lo mismo? &iquest;Porque el obispo es blanco como nosotros? &iquest;Porque predica la religi&oacute;n que tenemos interiorizada?
    </p><p class="article-text">
        Cuando un musulm&aacute;n mata a 50 homosexuales, ni nos preocupa ni nos ocupa qu&eacute; grado de compromiso ten&iacute;a con su religi&oacute;n: autom&aacute;ticamente ya es un extremista isl&aacute;mico. Si el que mata a su esposa era profundamente religioso, el catolicismo no aparece jam&aacute;s en ning&uacute;n titular. Ah&iacute; no hablamos de religi&oacute;n porque nuestra religi&oacute;n es la buena, claro, en esos casos hablamos directamente de &ldquo;un loco que&rdquo;. Los feminicidas blancos son casos aislados de personas&nbsp;que s&oacute;lo&nbsp;tienen un trastorno mental, pero&nbsp;los asesinos que son musulmanes, est&aacute;n perfectamente sanos, es su religi&oacute;n quien los llama a matar. &nbsp;Lo &uacute;nico que tienen en com&uacute;n, al parecer, es que ninguno est&aacute; movido por la educaci&oacute;n heteropatriarcal, e insinuarlo te genera titulares como &eacute;stos:
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        Si nadie duda de que el racismo genera violencia y causa asesinatos de negros por el simple hecho de ser negros, &iquest;por qu&eacute; cuesta tanto entender que el heteropatriarcado genera homofobia y misoginia y, por tanto, asesinatos de homosexuales y mujeres s&oacute;lo por serlo? Realmente no cuesta tanto, s&oacute;lo se trata de ignorancia elegida. Ni Herrera ni ninguno de esos&nbsp;medios tienen ninguna intenci&oacute;n de informarse de qu&eacute; es el heteropatriarcado porque darle la importancia y relevancia que merece desviar&iacute;a la atenci&oacute;n sobre lo que realmente les convienen a ellos que se criminalice: el Islam. No tienen ninguna intenci&oacute;n de analizar objetivamente nada, ni siquiera algo tan grave, porque no est&aacute;n dispuesto a cambiar de opini&oacute;n, a evolucionar, a informar a sus oyentes y lectores de una forma objetiva, ya que esto puede llevar&nbsp;que dejen de alienarlos y, por ende, acaben votando quiz&aacute;s a un partido que a ellos, personal y empresarialmente, no les interesa en absoluto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Barbijaputa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/va-culpa-heteropatriarcado_129_3947979.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jun 2016 18:14:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Cómo va a ser culpa del heteropatriarcado si no sé qué es eso?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Alberto Garzón,Heteropatriarcado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Educar en la tribu: Perder poder individual, ganarlo en colectivo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/feminismos-crianza-patriarcado_132_3981679.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Nos llenamos la boca diciendo que los Derechos de los niños/as son lo más importante pero el modelo de crianza tradicional a veces nos lleva a pretender diseñar “clones” de nosotros mismos/as o a proyectar en los hijos e hijas nuestros deseos no realizados.</p></div><p class="article-text">
        Recientemente hemos podido leer y escuchar una fuerte pol&eacute;mica en los medios de comunicaci&oacute;n causada por las palabras de la Diputada de la CUP Anna Gabriel sobre el modelo actual de familia y formas alternativas de entender la crianza. Siempre he pensado que cuando una cuesti&oacute;n &minus;que nos toca a todos y todas de alguna manera&minus; genera este nivel de pol&eacute;mica es porque atenta a los fundamentos de nuestro modelo social y a las diversas posiciones de poder que este modelo implica. Esto hace que resulte extremadamente interesante el an&aacute;lisis, especialmente, desde el punto de vista de los feminismos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las burlas fr&iacute;volas expresadas por los medios de comunicaci&oacute;n m&aacute;s conservadores a la propuesta de Anna Gabriel sugiere una transformaci&oacute;n social profunda que sin duda contribuir&iacute;a a desmontar diversas creencias tradicionales que nos limitan y encorsetan: los roles de g&eacute;nero tradicionales en primera instancia, el sentimiento de propiedad hacia los propios hijos e hijas y la omnipotencia a la vez que inseguridad en la educaci&oacute;n de los mismos. Las tres cuestiones confrontan al sistema patriarcal desafortunadamente todav&iacute;a tan vigente. Por eso levanta ampollas<em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        La crianza colectiva de la cual habla Gabriel me la imagino como una estrategia potenciadora del equilibrio entre el trabajo productivo y reproductivo y su tradicional traslaci&oacute;n a hombres y mujeres. Imagino un grupo de personas que participan y se comprometen a educar a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de forma igualitaria, independientemente de si son hombres o mujeres. La corresponsabilizaci&oacute;n entre hombres y mujeres en las tareas de cuidado &minus;sobre la cual intentamos incidir en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas&minus; ser&iacute;a log&iacute;stica y conceptualmente m&aacute;s factible y, se podr&iacute;a traducir en una corresponsabilizaci&oacute;n &minus;y por lo tanto una mayor presencia de las mujeres&minus; en el trabajo productivo y en los espacios de decisi&oacute;n en la misma proporci&oacute;n.  No sabemos si el planteamiento de la Diputada profundizaba en esta parte de la cuesti&oacute;n. No sabemos si pretend&iacute;a ser trasgresora respecto a los roles de g&eacute;nero en la crianza. En lo que pon&iacute;a m&aacute;s &eacute;nfasis es en la ruptura de la familia tradicional. Pero, desde mi punto de vista, no hay transformaci&oacute;n social profunda si las mujeres no podemos ser miradas y tratadas como iguales en nuestro derecho a escoger las opciones de vida que queremos y esto incluye el estilo de crianza. Sin esencialismos de ning&uacute;n tipo. Por lo tanto una crianza colectiva heteropatriarcal y que mantuviera a los hombres &ldquo;colectivamente&rdquo; en el espacio productivo y las mujeres &ldquo;colectivamente&rdquo; en el espacio reproductivo no ser&iacute;a transformadora. Ser&iacute;an nuevas formas para viejas ideas.
    </p><p class="article-text">
        Otro pilar importante del sistema patriarcal que tambi&eacute;n podr&iacute;a tambalearse de una forma interesante en este modelo ser&iacute;a el concepto de la &ldquo;propiedad&rdquo; sobre los ni&ntilde;os/as que tambi&eacute;n sigue muy presente, aunque a veces es necesario prestar atenci&oacute;n porque se filtra de una forma muy sutil. Nos llenamos la boca diciendo que los Derechos de los ni&ntilde;os/as son lo m&aacute;s importante pero el modelo de crianza tradicional a veces nos lleva a pretender dise&ntilde;ar &ldquo;clones&rdquo; de nosotros mismos/as o a proyectar en los hijos e hijas nuestros deseos no realizados. Ser&iacute;a importante permitir que sean personas, ciudadanos y ciudadanas con derecho a elegir. No una propiedad con la cual tenemos el derecho de actuar como queramos en nombre de &ldquo;su bien&rdquo;. La &ldquo;intervisi&oacute;n&rdquo; educativa de una &ldquo;tribu&rdquo; educando permitir&iacute;a ser m&aacute;s conscientes de los excesos y relativizar&iacute;a la importancia de la sangre y los genes.
    </p><p class="article-text">
        En tercer y &uacute;ltimo lugar la crianza colectiva permitir&iacute;a, de una vez por todas, que nos mir&aacute;semos en el espejo como personas adultas referentes parentales de los hijos e hijas y reconoci&eacute;ramos que no hemos nacido sabiendo educar, que es muy dif&iacute;cil hacerlo e incluso hacerlo bien, i que no nos vendr&iacute;a nada mal compartir esta responsabilidad entre diversas personas que pudieran aportar otros puntos de vista diferentes. Sin duda ser&iacute;a una crianza m&aacute;s rica y diversa. Ahora bien, ello nos obligar&iacute;a a pactar y consensuar, y tenemos pruebas sobradas en la pol&iacute;tica de los &uacute;ltimos tiempos, que de eso sabemos bien poco las personas adultas actuales.
    </p><p class="article-text">
        A partir de aqu&iacute; y para concluir, la pregunta que me surge es: &iquest;La crianza colectiva escandaliza  a las mentes biempensantes porque les parece una aberraci&oacute;n educativa/familiar? &iquest;O es que en el fondo no tenemos suficiente nivel de madurez como sociedad como para plantearnos una propuesta tan rompedora?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gemma Altell Albajes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/feminismos-crianza-patriarcado_132_3981679.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 May 2016 17:06:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Educar en la tribu: Perder poder individual, ganarlo en colectivo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Heteropatriarcado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Malos actores en las series de TV: machismo y patriarcado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/logica-heteropatriarcal-episodio-recurrente-tv_1_4066016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b5402120-258d-4e6d-8c9a-dfebff6d8baf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los contenidos televisivos reproducen el enfoque sexual y de género idealizado social y culturalmente, según la profesora Lisa Cukland</p><p class="subtitle">"Primero tiene que haber un avance en la sociedad para que luego llegue a la TV" y estos espacios están dirigidos al consumo de la "comunidad heterosexual", dice la docente del Boston College</p></div><p class="article-text">
        El enfoque patriarcal de la sociedad empapa los guiones de numerosas series y programas emitidos en televisi&oacute;n. Est&aacute;n dirigidos al consumo de la comunidad heterosexual y, por ejemplo, la LGTB queda en un segundo y a menudo estigmatizado plano. Un mancha con dif&iacute;cil salida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Primero tiene que haber un avance en la sociedad para que luego llegue a la TV&rdquo;, se&ntilde;ala la profesora del Boston College (Massachusetts, EEUU), <a href="http://www.bc.edu/schools/cas/communication/faculty/fulltime/cuklanz.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lisa Cuklanz</a>. Es la l&oacute;gica heteropatriarcal, el episodio recurrente de las series de TV.
    </p><p class="article-text">
        Cuklanz ha participado en el&nbsp;<a href="http://congreso.us.es/gendercom/index.php/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">III Congreso Internacional sobre G&eacute;nero y Comunicaci&oacute;n</a> organizado en la Universidad de Sevilla con la ponencia 'Sexualidad y violencia en <em>Ley y orden: Unidad de V&iacute;ctimas especiales</em>'. As&iacute; ha explicado c&oacute;mo <strong>&ldquo;las im&aacute;genes van dirigidas a la comunidad heterosexual y la LGTB se hace m&aacute;s consciente de los prejuicios que existen&rdquo;</strong>, con la base de la serie que retrata una unidad de la polic&iacute;a de Nueva York dedicada a investigar delitos de car&aacute;cter sexual: violaciones, pedofilia y malos tratos infantiles.
    </p><p class="article-text">
        Representaciones orientadas a una audiencia heteronormativa, es decir, dentro de los <strong>c&aacute;nones sexuales idealizados e impuestos social y culturalmente</strong>. Quien se sale de ah&iacute;, asegura, queda marginado. Y los medios de comunicaci&oacute;n no son m&aacute;s que un reflejo a menudo &ldquo;sensacionalista y caricaturizado&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Relatos basados en la verg&uuml;enza y el estigma&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Am&eacute;n de la visi&oacute;n sesgada, los que salen de ese camino social marcado suelen aparecer como personajes &ldquo;complejos&rdquo;. En el caso del contenido de <em>Ley y Orden</em>, existen limitaciones como la <strong>omisi&oacute;n de &ldquo;las causas y problemas sociales&rdquo; o mostrar &ldquo;a demandantes como mentirosos&rdquo;</strong>, se&ntilde;ala la docente del departamento de Comunicaci&oacute;n de la instituci&oacute;n norteamericana. Incluso &ldquo;exhibe causas individualizadas de la agresi&oacute;n sexual&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Si quien ejerce la acci&oacute;n violenta es o no hetero sirve para vender el episodio de un modo u otro. Hay un <strong>&ldquo;escaso sentido de comunidad&rdquo; LGTB en las series televisivas</strong>. Cap&iacute;tulos que trazan &ldquo;relatos basados en la verg&uuml;enza y el estigma&rdquo;, en el que caen &ldquo;retratados como v&iacute;ctimas y criminales&rdquo;. Una suerte de 'nosotros' frente a 'ellos', dice Lisa Cuklanz, que en las identidades transg&eacute;nero &ldquo;reproducen la dicotom&iacute;a gen&eacute;sica m&aacute;s que la fluidez entre g&eacute;neros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El propio feminismo &ldquo;expone los problemas del sistema legal&rdquo;. Y trae, de a&ntilde;adido, &ldquo;m&aacute;s personajes gays que lesbianas&rdquo;. En general, &ldquo;no hay amor&iacute;os entre personajes&rdquo;. Pero si los hay o se intuyen, &ldquo;la serie alimenta la esperanza de un noviazgo heterosexual entre los protagonistas&rdquo;. Es <strong>el perfil de Ley y Orden y sirve para vestir a casi cualquier serie</strong><em>Ley y Orden</em>, seg&uacute;n la profesora del Boston College.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Una peque&ntilde;a puerta a la esperanza en los contenidos televisivos? &ldquo;Las historias de los gays y lesbianas en la TV norteamericana&rdquo; llegaron de una primera fase de &ldquo;ausencia o apariciones puntuales&rdquo; a otra m&aacute;s visible. De &ldquo;figuras tr&aacute;gicas&rdquo; azotadas por barrancos de &ldquo;depresi&oacute;n y muerte&rdquo; a otro punto en que comienza a desarrollarse la sexualidad y los &ldquo;amor&iacute;os&rdquo;, apunta Cuklanz. Aunque <strong>la cruz del estereotipo sigue gobernando el gui&oacute;n heteropatriarcal</strong>: &ldquo;hombres afeminados y mujeres masculinas&rdquo;. Y una ficci&oacute;n para consumo &ldquo;de la audiencia heterosexual principalmente&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Miguel Baquero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/logica-heteropatriarcal-episodio-recurrente-tv_1_4066016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Apr 2016 21:29:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Malos actores en las series de TV: machismo y patriarcado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Universidad de Sevilla,Series de televisión,Heteropatriarcado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salvadla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/salvadla_129_2686743.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Machismo, patriarcado del más rancio, cruel y asesino, es lo que ha sellado el destino de la pequeña de diez años que, embarazada de cinco meses como producto de la repetida violación a que la sometió su padrastro, se ve obligada a parir después de sufrir tantas sevicias</p></div><p class="article-text">
        Maternidad, maternidad, cu&aacute;ntas atrocidades cometen en tu nombre los megamachos que, como no pueden parir, tienen a gala defender a la mujer y al feto obligando a consumar el embarazo a las ni&ntilde;as violadas. Contemplando el cabez&oacute;n alop&eacute;cico y mandibular de Antonio Barrios, ministro de Salud de Paraguay, rematado el escote de su viril camisa entreabierta por un pedazo de crucifijo de oro desteallante, una se pregunta qu&eacute; diferencia a este representante de lo cerril de los cern&iacute;calos de Boko Haram o de los miserables barbudos de Isis. Nada. &Eacute;l tambi&eacute;n se cree superior, y  cree que aquello que supone que existe y presume de representar, la Rectitud, habla por su boca.
    </p><p class="article-text">
        Machismo, patriarcado del m&aacute;s rancio, cruel y asesino, es lo que ha sellado el destino de la peque&ntilde;a de diez a&ntilde;os que, embarazada de cinco meses como producto de la repetida violaci&oacute;n a que la someti&oacute; su padrastro, se ve obligada a parir, su menudo cuerpecito deformado y encadenado, despu&eacute;s de sufrir tantas sevicias. La madre hab&iacute;a denunciado el acoso de que era v&iacute;ctima la ni&ntilde;a cuando a&uacute;n se hallaban en la fase del manoseo. Imagino a los polic&iacute;as encogi&eacute;ndose de hombros, quiz&aacute; d&aacute;ndose codazos o pensando en la nena que, horrorizada, les esperaba en casa. No pongo la mano en el fuego por ninguno. Patriarcado rancio, cruel.
    </p><p class="article-text">
        Nadie hizo nada. Casi 700 criaturas dieron a luz el a&ntilde;o pasado en el pa&iacute;s latinoamericano, la mayor&iacute;a como resultado de violaciones. Nadie hizo nada.
    </p><p class="article-text">
        La infancia de esta ni&ntilde;a, interrumpida por la m&aacute;s zafia y grosera expresi&oacute;n de la sexualidad dominante, merece un aborto terap&eacute;utico, merece que la rescatemos y merece que castiguemos a sus verdugos, del padre -que, tan tranquilo, se dio a la fuga-, al ministro de Salud. Si no hacemos eso, &iquest;para qu&eacute; estamos?
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; lo de la nena paraguaya me recuerda que har&iacute;an si pudieran los del crucifijo colgante de aqu&iacute;, aquellos que consideran el sexo un pecado pero la explotaci&oacute;n un deleite y una obligaci&oacute;n religiosa. Es una versi&oacute;n brutal de esa perversa ley que obliga a nuestras mujeres menores de edad a someterse al juicio de sus padres para interrumpir los embarazos. Una forma de aplastar, de colocar en la pelvis femenina el sello basto de su mierda de discoteca.
    </p><p class="article-text">
        Resulta muy indignante, muy lacerante, que estemos tan preocupados por si se arregla o no en las siguientes horas la huelga de astros del f&uacute;tbol, o si a Susanita la dejan o no arreglar lo de los andaluces y las andaluzas. Y tantas otras cosas.
    </p><p class="article-text">
        Por la peque&ntilde;a nadie hace nada, salvo las mujeres que salen a la calle, en Asunci&oacute;n y puede que en alg&uacute;n otro lugar, a sabiendas de que es la punta de un iceberg funesto y potente, el de los hombres malos y las sociedades incultas y pasivas.
    </p><p class="article-text">
        En Paraguay, gracias al trabajo de las mujeres se conserva la lengua guaran&iacute;. Y en guaran&iacute;, en ingl&eacute;s y en todos los idiomas hay que gritar: &iexcl;Basta! Salvadla de vosotros mismos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maruja Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/salvadla_129_2686743.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2015 18:43:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Salvadla]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Machismo,Violencia machista,Patriarcado,Heteropatriarcado]]></media:keywords>
    </item>
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