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    <title><![CDATA[elDiario.es - Desnutrición]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/desnutricion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Desnutrición]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Terezinhas, muñecas solidarias que salvan vidas de la desnutrición en Angola tejiendo desde la Andalucía rural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/terezinhas-munecas-solidarias-salvan-vidas-desnutricion-angola-tejiendo-andalucia-rural_1_12496145.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5940d95c-5fd5-4c6a-903b-aaafbcb59120_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Terezinhas, muñecas solidarias que salvan vidas de la desnutrición en Angola tejiendo desde la Andalucía rural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de un proyecto de La Urdimbre impulsado para financiar el programa de desnutrición infantil de la ONGD Mundo Orenda: cada muñeca equivale a un mes completo de tratamiento contra la desnutrición
</p><p class="subtitle">Soñando Alto, la escuela con raíces sevillanas que siembra “el cambio” en una comunidad rural de Angola
</p></div><p class="article-text">
        Todo empieza con un hilo. Una hebra que germina en las aldeas de Aracena (Huelva) y a la que se van sumando otras, hasta formar una urdimbre capaz de acercar realidades distintas y de tejer redes que sostienen la vida. De esos hilos est&aacute;n hechas las Terezinhas, mu&ntilde;ecas que est&aacute;n &ldquo;dando vida a otros ni&ntilde;os&rdquo; en Malanje, una de las provincias m&aacute;s afectadas por la desnutrici&oacute;n infantil en Angola.
    </p><p class="article-text">
        Las manos que tejen este proyecto son las de&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/soylaurdimbre/reels/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Urdimbre</a>, una asociaci&oacute;n nacida para visibilizar las redes de apoyo que crean las mujeres en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche frente al abandono que sufre el medio rural. Desde ese mismo lugar &mdash;el de la sororidad, lo comunitario y lo invisible&mdash; surge el proyecto de las&nbsp;Terezinhas, una iniciativa que busca recaudar fondos para financiar el <a href="https://www.mundoorenda.org/atencion-a-menores-desnutridos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa de Atenci&oacute;n a la Desnutrici&oacute;n Infantil de la ONGD Mundo Orenda</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotras desde aqu&iacute; con nuestra urdimbre podemos hacer cosas que, desgraciadamente, otras mujeres no pueden hacer en sus pa&iacute;ses por el contexto socioecon&oacute;mico en el que viven, por eso nos propusimos ampliar ese tejido asociativo de un continente a otro, lanzar hilos a otras comunidades&rdquo;, explican Alba Soriano y Carmen L&oacute;pez, fundadoras de la asociaci&oacute;n que ha creado estas mu&ntilde;ecas de croch&eacute; y, con ellas, una trama solidaria que ha ido creciendo m&aacute;s all&aacute; de la Andaluc&iacute;a rural.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El beneficio íntegro de la venta de las muñecas va destinado al programa de Desnutridos de la ONGD Mundo Orenda"
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                El beneficio íntegro de la venta de las muñecas va destinado al programa de Desnutridos de la ONGD Mundo Orenda                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Una casualidad convertida en causa</h2><p class="article-text">
        La idea surgi&oacute; casi por &ldquo;casualidad&rdquo;. Alba y Carmen compraron una mu&ntilde;eca para un regalo y le propusieron a una de las mujeres de la aldea que cosiera para ella un conjunto de croch&eacute;. &ldquo;Cuando la vimos terminada, vestida con una ropa preciosa, supimos que hab&iacute;a que hacer algo con ella&rdquo;, recuerda Alba, que entonces se preparaba para participar en el <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/sonando-alto-escuela-raices-sevillanas-siembra-cambio-comunidad-rural-angola_1_12485525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa de voluntariado que Mundo Orenda organiza durante el verano</a>.
    </p><p class="article-text">
        Esta voluntaria ten&iacute;a la intenci&oacute;n de recaudar fondos para algunos de los proyectos de la ONGD sevillana y Rebeca Herrera, la directora de la organizaci&oacute;n, le habl&oacute; del programa de desnutridos: &ldquo;Un proyecto de asistencia humanitaria, de vida o muerte, que requiere muchos recursos&rdquo;. Fue en ese momento cuando las chicas de La Urdimbre decidieron que, &ldquo;si vend&iacute;amos la mu&ntilde;eca, con el importe &iacute;ntegro de la venta podr&iacute;amos apoyar el proyecto contra la desnutrici&oacute;n infantil de Mundo Orenda&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; naci&oacute; la primera&nbsp;Terezinha, bautizada con el nombre de una de las primeras ni&ntilde;as que formaron parte del programa que la organizaci&oacute;n sevillana desarrolla en el centro m&eacute;dico de Quessua, en Malanje. Su sonrisa incluso en los momentos m&aacute;s dif&iacute;ciles, su fortaleza y sus ganas de vivir pese a las duras condiciones impulsaron a las chicas de La Urdimbre a crear este proyecto completamente altruista. A partir de ah&iacute;, se marcaron el reto de vender 100 mu&ntilde;ecas antes de que Alba viajara a terreno y llevara personalmente los beneficios recaudados, convertidos en alimentos y medicinas.
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                En el centro, Terezinha rodeada de sus hermanos con una de las muñecas en Malanje                            </span>
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        &ldquo;Para nosotros es una mu&ntilde;eca, pero para ellos es un mes completo de tratamiento contra la desnutrici&oacute;n&rdquo;, explican las fundadoras de La Urdimbre. Cada pieza tiene un precio simb&oacute;lico de 25 euros que equivale a un pack compuesto de huevos, harina, az&uacute;car, aceite, jab&oacute;n y alg&uacute;n medicamento para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as con desnutrici&oacute;n severa. Las Terezinhas&nbsp;se han convertido as&iacute; en &ldquo;un s&iacute;mbolo de la ayuda, de la humanidad, de la empat&iacute;a&rdquo; y tambi&eacute;n en una forma de &ldquo;unir dos mundos y unir conciencias&rdquo;, expandiendo ese mismo tejido de apoyo que se despliega entre las mujeres de las aldeas de Aracena.
    </p><h2 class="article-text">Un hilo sostenido por muchas manos</h2><p class="article-text">
        A la primera mu&ntilde;eca le siguieron otras cien. Lanzaron el reto en mayo y, cuando Alba parti&oacute; hacia Angola a primeros de julio, hab&iacute;an entregado 103 mu&ntilde;ecas y ten&iacute;an otras 100 apuntadas en lista de espera. &ldquo;Tuvimos que parar porque no d&aacute;bamos abasto: ten&iacute;amos materia prima, pero faltaban manos para tejer, y eso no se puede comprar, es algo voluntario&rdquo;, se&ntilde;ala Carmen desde Aracena. 
    </p><p class="article-text">
        A su regreso de Angola, Alba se encontr&oacute; con que se hab&iacute;an sumado m&aacute;s mujeres de otros pueblos dispuestas a tejer. &ldquo;Quisimos que fueran de croch&eacute; o de punto como s&iacute;mbolo de la urdimbre que une a las mujeres en el medio rural y tambi&eacute;n para poner en valor el esfuerzo de todas ellas, materializado en una mu&ntilde;eca que se convierte en alimento para ni&ntilde;os que lo necesitan&rdquo;, resume Alba, emocionada al &ldquo;ver en lo que se traduce todo ese trabajo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con el paso de los meses, este tejido colectivo se ha ido ampliando por las provincias de Huelva y Sevilla. Cada viernes, una veintena de ellas &mdash;de todas las edades&mdash; se re&uacute;nen en Aracena para coser, vestir mu&ntilde;ecas o empaquetarlas. Un encuentro semanal en el que el hilo circula de mano en mano y hace crecer el proyecto.
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                La primera Terezinha                            </span>
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        El otro extremo de ese hilo lo sujeta la doctora Cleyvy, la responsable al frente del Proyecto de Atenci&oacute;n Integral a la Desnutrici&oacute;n en el Centro M&eacute;dico de Quessua. Desde all&iacute;, vive en primera persona el impacto de esta urdimbre que cruza continentes. &ldquo;Nuestra labor se centra en que se den la mano personas con ganas de ayudar y personas con mucha necesidad de ser ayudadas y, entre medio, estamos nosotras, intentando atar hilos, ideas y acercar realidades muy diferentes, pero con el amor y la humanidad como denominador com&uacute;n&rdquo;, explica la doctora.
    </p><p class="article-text">
        Para Cleyvy, el acompa&ntilde;amiento va m&aacute;s all&aacute; del tratamiento m&eacute;dico. &ldquo;Coger a esas madres de la mano, mirarlas a los ojos y decirles: <em>Estamos juntas, </em>porque ellas tambi&eacute;n necesitan de nosotras, de esta urdimbre que comenzamos a tejer y que hoy no solo da vida a sus hijos, tambi&eacute;n les da aliento y fuerza para seguir&rdquo;. Una semilla sembrada desde lo rural que ha encontrado tierra f&eacute;rtil al otro lado del mundo. &ldquo;Angola necesita de esta urdimbre&rdquo;, concluye la doctora desde el centro m&eacute;dico de Quessua.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DMIOAO7INfX/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Un trabajo invisible que alimenta</h2><p class="article-text">
        Desde que arranc&oacute; la iniciativa se han vendido m&aacute;s de 700 mu&ntilde;ecas. Y el proyecto de La Urdimbre sigue hoy a pleno rendimiento: cada viernes, mujeres y ni&ntilde;as se re&uacute;nen para preparar los encargos que contin&uacute;an llegando desde toda Espa&ntilde;a, e incluso desde m&aacute;s all&aacute; de sus fronteras. Desde el coraz&oacute;n de la Andaluc&iacute;a rural, cada Terezinha se prepara con mimo y dedicaci&oacute;n, sabiendo que es mucho m&aacute;s que un regalo que alguien recibir&aacute; con ilusi&oacute;n en su casa. 
    </p><p class="article-text">
        Cada mu&ntilde;eca representa, de forma simb&oacute;lica, a todos esos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que, como Terezinha, luchan cada d&iacute;a contra la desnutrici&oacute;n en una de las provincias de Angola m&aacute;s golpeadas por la pobreza, la inseguridad alimentaria y la falta de acceso a servicios b&aacute;sicos. Cada mu&ntilde;eca vendida &ldquo;es una muestra del poder que tiene la solidaridad para transformar vidas y de las oportunidades que, gracias al apoyo de tantas personas, estos peque&ntilde;os y peque&ntilde;as tendr&aacute;n para seguir creciendo&rdquo;, se&ntilde;alan desde Mundo Orenda, agradecidos por la iniciativa que ha impulsado La Urdimbre. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las Terezinhas son la prueba de que los saberes ancestrales de las mujeres del medio rural pueden convertirse en ayuda humanitaria directa para personas en situaci&oacute;n de extrema vulnerabilidad. Un proyecto que transforma el trabajo invisible de la mujer &mdash;ese que se aprende en casa y se transmite de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n&mdash; en una respuesta urgente frente a la desnutrici&oacute;n infantil. 
    </p><p class="article-text">
        La Urdimbre est&aacute; convencida de que tanto aqu&iacute; como all&iacute;, en contextos muy distintos, pero atravesados por las mismas desigualdades, son las mujeres quienes sostienen la vida: las que tejen en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche y las que cuidan y resisten en Malanje. Unidas por un hilo que atraviesa kil&oacute;metros, culturas y realidades, con un mismo prop&oacute;sito. Las Terezinhas son, en definitiva, mucho m&aacute;s que una mu&ntilde;eca: &ldquo;son un s&iacute;mbolo de vida, esperanza y futuro&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Rojas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/terezinhas-munecas-solidarias-salvan-vidas-desnutricion-angola-tejiendo-andalucia-rural_1_12496145.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Dec 2025 05:01:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Terezinhas, muñecas solidarias que salvan vidas de la desnutrición en Angola tejiendo desde la Andalucía rural]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Solidaridad,Desnutrición,Sororidad,ONGs,Cooperación al desarrollo,Angola,Huelva,Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué el hambre en Gaza dejará secuelas durante generaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/hambre-gaza-dejara-secuelas-durante-generaciones_129_12488921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31ab9c2a-a41d-409c-a148-564b8731acb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122603.jpg" width="2699" height="1518" alt="Por qué el hambre en Gaza dejará secuelas durante generaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las repercusiones sanitarias y sociales del hambre extrema perdurarán mucho después de que termine la guerra

</p><p class="subtitle">Los palestinos se mueren de hambre en Gaza en medio de otra ofensiva israelí: “Es el infierno en la Tierra” </p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/internacional/palestinos-mueren-hambre-gaza-medio-ofensiva-israeli-infierno-tierra_1_12483669.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hambre no solo est&aacute; matando a los palestinos</a> de Gaza uno por uno. Tambi&eacute;n est&aacute; destruyendo a la sociedad palestina y causando da&ntilde;os permanentes en sus cuerpos y mentes, seg&uacute;n alertan voces expertas.
    </p><p class="article-text">
        A medida que aumentan las esperanzas de un alto el fuego, la amenaza del hambre extrema es especialmente grave. En las treguas anteriores, Israel ha seguido utilizando el control de los alimentos como arma contra la poblaci&oacute;n civil y es posible que vuelva a hacerlo. 
    </p><p class="article-text">
        El hambre obliga al cuerpo a consumir sus propios m&uacute;sculos y &oacute;rganos para obtener energ&iacute;a, lo que puede causar lesiones permanentes, perjudicar el futuro de los ni&ntilde;os demorando su crecimiento f&iacute;sico y mental, y hasta da&ntilde;ar la salud de los descendientes de las personas que han logrado sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        El hambre tambi&eacute;n destruye a las comunidades, provocando enfrentamientos de unos con otros por la desesperaci&oacute;n de conseguir comida, y obligando a la gente a cometer actos vergonzosos, humillantes o violentos para sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los expertos en hambrunas, incluso las personas que se recuperan f&iacute;sicamente no se libran del trauma que les acompa&ntilde;ar&aacute; toda la vida por haber tenido que elegir entre hijos, o por haber rechazado a familiares que piden comida, o por haber vendido sus propios cuerpos, o el de una hermana o una hija, a cambio de comida.
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                    alt="Un niño palestino espera en un punto de distribución de comida en Ciudad de Gaza, el 20 de julio."
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                Un niño palestino espera en un punto de distribución de comida en Ciudad de Gaza, el 20 de julio.                            </span>
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        &ldquo;La hambruna se puede abordar como un fen&oacute;meno biol&oacute;gico que experimenta cada individuo, pero tambi&eacute;n es una experiencia social colectiva&rdquo;, dice Alex de Waal, director de la Fundaci&oacute;n Mundial para la Paz en la Universidad de Tufts, en Boston y autor de <em>Mass Starvation: the History and Future of Famine</em> (Inanici&oacute;n de masas: la historia y el futuro de la hambruna). &ldquo;Muy a menudo, en el recuerdo que le queda a los supervivientes, antes que la experiencia biol&oacute;gica individual es m&aacute;s significativo ese elemento social del trauma, la verg&uuml;enza, la p&eacute;rdida de dignidad, la ruptura de tab&uacute;es y de lazos sociales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos estos traumas son la raz&oacute;n por la que a los irlandeses les llev&oacute; casi 150 a&ntilde;os poder conmemorar lo que vivieron en la d&eacute;cada de 1840&rdquo;, explica. &ldquo;Los que infligen el hambre son conscientes de eso, saben que lo que est&aacute;n haciendo en realidad es desmantelar una sociedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El superviviente del genocidio y abogado Raphael Lemkin esboz&oacute; esta &ldquo;sociolog&iacute;a del hambre&rdquo;. Es el mismo que acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino &ldquo;genocidio&rdquo; y luego hizo campa&ntilde;a para que fuera reconocido como delito en el derecho internacional. Durante la Segunda Guerra Mundial, Lemkin describi&oacute; en profundidad el racionamiento &ldquo;como forma de debilitar a los grupos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El hambre como arma</h2><p class="article-text">
        Aprovechando el impacto social del hambre un agresor puede usar el control de la comida para crear una din&aacute;mica de &ldquo;humanitarismo genocida&rdquo;, en palabras de Alex de Waal, proporcionando las calor&iacute;as justas para evitar la muerte en masa pero haciendo que el hambre extrema &ldquo;destruya el sentido de su vida como grupo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Expertos internacionales han advertido de manera insistente sobre la situaci&oacute;n creada en Gaza con la guerra. Dicen que est&aacute; acerc&aacute;ndose al umbral internacionalmente reconocido como de hambruna, medido por factores que incluyen tasas de mortalidad y de desnutrici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Chris Newton, experto del centro de estudios International Crisis Group estudia las hambrunas y la inanici&oacute;n como armas de guerra, explica que haber pasado largos periodos en un estado de hambre extrema no puede revertirse por completo, incluso sin cruzar la l&iacute;nea de la hambruna. &ldquo;No se trata de una declaraci&oacute;n formal de hambruna ni de un n&uacute;mero determinado de camiones o de comidas; se trata del intento de Israel de matar de hambre a Gaza indefinidamente sin provocar lo que llamamos hambruna, que es la muerte en masa en poco tiempo por inanici&oacute;n y enfermedades derivadas&rdquo;, dice. &ldquo;Este experimento no puede durar para siempre, pero las consecuencias del hambre s&iacute; que pueden&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Riesgo pese a una tregua</h2><p class="article-text">
        Uno de los signos m&aacute;s evidentes del derrumbe social en Gaza es el saqueo habitual a los camiones de ayuda que entran en el territorio, y los tiroteos casi diarios contra las personas que intentan obtener los limitados suministros de los centros de distribuci&oacute;n que gestiona la herm&eacute;tica Fundaci&oacute;n Humanitaria de Gaza (FHG), respaldada por Israel y por Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El hambre rompe el orden social y transforma la capacidad de gobernar en una sola cuesti&oacute;n: &iquest;qui&eacute;n puede alimentar a la poblaci&oacute;n?&rdquo;, dice Nour Abuzaid, investigador principal de la agencia Forensic Architecture, especializada en investigar violaciones de los derechos humanos. &ldquo;Si puedes alimentar a la gente, puedes gobernarla porque la vida se ha reducido a una sola pregunta: &iquest;qu&eacute; vamos a comer hoy?&rdquo;.
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                Palestinos hacen cola frente a un punto de distribución de harina                            </span>
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        Forensic Architecture ha documentado las caracter&iacute;sticas estructurales que hacen a los centros de la FHG letales desde su dise&ntilde;o, por haberlos ubicado en zonas donde el Ej&eacute;rcito israel&iacute; hab&iacute;a ordenado la evacuaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n civil, y por las rutas para llegar a ellos, que hacen pasar a los civiles cerca de los puestos militares israel&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        Israel puede seguir restringiendo los alimentos y canaliz&aacute;ndolos exclusivamente por los centros de la FHG incluso durante una pausa en los combates con armas convencionales. &ldquo;Esto es exactamente lo que pas&oacute; durante el anterior alto el fuego, que segu&iacute;a vigente cuando el 2 de marzo Israel cort&oacute; la ayuda&rdquo;, dice Abuzaid. Si eso ocurre, la ubicaci&oacute;n y el dise&ntilde;o de los centros de la FHG hacen prever un aumento en las muertes, a&ntilde;adi&oacute;, citando los repetidos tiroteos contra civiles que se acercan a la &ldquo;zona de amortiguaci&oacute;n&rdquo; establecida por las fuerzas israel&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Solo por estar cerca de la zona de amortiguaci&oacute;n fueron asesinadas m&aacute;s de 100 personas durante el alto el fuego&rdquo;, dice Abuzaid. &ldquo;Es de esperar que contin&uacute;en las v&iacute;ctimas civiles si se sigue utilizando el modelo basado en los centros de racionamiento (de la FHG) situados en la zona de amortiguaci&oacute;n o cerca de ella&rdquo;. Seg&uacute;n Abuzaid, el control sobre la comida tambi&eacute;n significa que Israel &ldquo;puede destruir activamente el orden civil incluso durante un alto el fuego&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Dos meses </h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Alex de Waal, el control que ejerce Israel sobre las fronteras terrestres y mar&iacute;timas de la Franja le permite supervisar totalmente la cantidad de alimentos que entran en el territorio, y la informaci&oacute;n de la ONU con el detalle de la malnutrici&oacute;n que sufren los palestinos impedir&aacute; que los l&iacute;deres israel&iacute;es se defiendan diciendo que no ve&iacute;an venir la inanici&oacute;n. &ldquo;No se puede matar de hambre a nadie por accidente. Se puede disparar a alguien por accidente, pero con la inanici&oacute;n, tienes 60 o hasta 80 d&iacute;as para remediar el error&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el director de Forensic Architecture, Eyal Weizman, su organizaci&oacute;n ha llegado a la conclusi&oacute;n de que las restricciones impuestas por Israel a la entrada de alimentos en Gaza tienen un car&aacute;cter genocida en dos sentidos. &ldquo;Obviamente, matar de hambre a la gente de forma intencionada es genocida, y el hambre tambi&eacute;n se utiliza para romper la sociedad, el hambre es el medio y el hambre es el fin&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si este sistema se mantiene durante cualquier alto el fuego futuro, con control sobre cada calor&iacute;a y cada persona con derecho a ella, Israel seguir&aacute; rompiendo a la sociedad palestina&rdquo;, dice Weizman. &ldquo;El genocidio podr&iacute;a continuar durante un alto el fuego&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emma Graham-Harrison]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/hambre-gaza-dejara-secuelas-durante-generaciones_129_12488921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Jul 2025 20:05:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué el hambre en Gaza dejará secuelas durante generaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Palestina,Desnutrición,Hambre,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Médicos de Gaza denuncian que pasan hambre, sufren desmayos y están débiles para tratar pacientes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/medicos-gaza-denuncian-pasan-hambre-sufren-desmayos-debiles-tratar-pacientes_1_12488763.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a891f688-6713-4991-9e5e-bf60d2563374_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Médicos de Gaza denuncian que pasan hambre, sufren desmayos y están débiles para tratar pacientes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'The Guardian' recoge los testimonios del personal médico en la Franja, que sigue trabajando pese a la escasez de comida en los hospitales que quedan y están desbordados por pacientes heridos y desnutridos</p><p class="subtitle">Los palestinos se mueren de hambre en Gaza en medio de otra ofensiva israelí: “Es el infierno en la Tierra” </p></div><p class="article-text">
        M&eacute;dicos y otros trabajadores sanitarios en Gaza cuentan que el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/palestinos-mueren-hambre-gaza-medio-ofensiva-israeli-infierno-tierra_1_12483669.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hambre creciente y la escasez de alimentos</a> les est&aacute; debilitando tanto que ya no pueden ni atender las urgencias de los pacientes en hospitales desbordados de civiles heridos y desnutridos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de una decena de miembros del personal m&eacute;dico del territorio compartieron testimonios con el peri&oacute;dico <em>The Guardian</em>, y con la organizaci&oacute;n de periodismo de investigaci&oacute;n <a href="https://gijn.org/fr/member/arab-reporters-for-investigative-journalism-arij/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arabic Reporters for Investigative Journalism</a>. Relatan su cada vez m&aacute;s desesperada b&uacute;squeda de alimentos y el deterioro de su propia salud como consecuencia del hambre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se encuentran en un estado extremo de agotamiento, algunos se han desmayado en los quir&oacute;fanos&rdquo;, dice el doctor Mohammed Abu Selmia, que dirige el hospital Al Shifa de Ciudad de Gaza. En el momento de la entrevista, el personal m&eacute;dico no hab&iacute;a recibido asistencia ni ha tomado ninguna comida en las 48 horas anteriores, en una situaci&oacute;n similar al resto de la poblaci&oacute;n de Gaza. &ldquo;Los servicios m&eacute;dicos se ver&aacute;n afectados porque nuestro personal no podr&aacute; aguantar m&aacute;s esta hambruna&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Ni puedo estar de pie&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Muchos de los m&eacute;dicos y otro personal sanitario que enviaron mensajes a <em>The Guardian</em> no quisieron dar su nombre por temor a que eso los convirtiera en un blanco para los militares israel&iacute;es. &ldquo;Hoy he estado en un turno de 24 horas&rdquo;, explica un m&eacute;dico del hospital Al Shifa. &ldquo;[En el hospital] se supone que nos dan algo de arroz por turno, pero hoy nos han dicho que no hab&iacute;a; mi colega y yo tratamos a 60 pacientes de neurocirug&iacute;a y ahora mismo ni puedo estar en pie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No he comido nada desde ayer y mi familia tampoco&rdquo;, dice otro m&eacute;dico generalista que trabaja como voluntario en el hospital de Al Shifa. &ldquo;Todo el d&iacute;a estoy pensando c&oacute;mo conseguirles harina, lentejas o algo de comer pero en los mercados no hay nada; ya no podemos caminar, no sabemos qu&eacute; hacer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un cirujano del complejo m&eacute;dico Nasser de Gaza cuenta que la carga de trabajo que afronta el personal m&eacute;dico desbordado aumenta a medida que crece el n&uacute;mero de pacientes con s&iacute;ntomas vinculados a la desnutrici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En todos los grupos de edad, un n&uacute;mero elevado de los pacientes que llegan al hospital sufren gastroenteritis, desmayos y bajadas de az&uacute;car&rdquo;, dice. Tambi&eacute;n se ha registrado un aumento notable en las complicaciones posquir&uacute;rgicas causadas por la desnutrici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No pude comer durante dos d&iacute;as porque tem&iacute;a empeorar mi propia gastroenteritis, y debido a mi baja presi&oacute;n arterial, tuve que detenerme durante una operaci&oacute;n a una ni&ntilde;a que hab&iacute;a recibido un disparo en el abdomen&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Abu Selmia afirma que el personal m&eacute;dico sigue trabajando pese a la escasez de comida, pero que la magnitud de la desnutrici&oacute;n que sufren los pacientes supone una carga enorme para una plantilla ya mermada y agotada. En los tres d&iacute;as anteriores a la conversaci&oacute;n, dicen que han muerto al menos 21 ni&ntilde;os &ldquo;debido a la desnutrici&oacute;n y al hambre&rdquo;.
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                    alt="Un niño palestino desnutrido de dos años, identificado como Yazan."
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            <span class="title">
                Un niño palestino desnutrido de dos años, identificado como Yazan.                            </span>
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        &ldquo;[Estos pacientes] necesitan una nutrici&oacute;n especial, pero no la hay, por lo que corren riesgos&rdquo;, dice. &ldquo;Algunos mueren en sus tiendas y en sus casas y nadie se entera&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Desmayos de trabajadores sanitarios</h2><p class="article-text">
        Philippe Lazzarini, jefe de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Pr&oacute;ximo, asegur&oacute; esta semana que a su equipo hab&iacute;an llegado testimonios de trabajadores sanitarios y humanitarios de toda la Franja desmayados del hambre y el agotamiento por la falta de alimentos.
    </p><p class="article-text">
        Algunos miembros del personal m&eacute;dico cuentan que se han visto en el dilema de seguir en su puesto de trabajo prestando atenci&oacute;n m&eacute;dica urgente o salir a la calle en busca de comida para sus familiares.
    </p><p class="article-text">
        Otros hablan de su temor a verse obligados a acudir a los centros de distribuci&oacute;n de alimentos gestionados por la Fundaci&oacute;n Humanitaria de Gaza y custodiados por las <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/meta-muestra-anuncios-recaudacion-fondos-comprar-drones-ejercito-israel-gaza_1_12482134.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fuerzas de Defensa de Israel</a> (FDI), el &uacute;nico lugar donde se permite la entrega de ayuda y alimentos a la poblaci&oacute;n civil. Seg&uacute;n los datos de la ONU, m&aacute;s de 1.000 personas han muerto desde mayo al ir a buscar comida en los centros de entrega y otras caravanas humanitarias.
    </p><h2 class="article-text">Sistema diezmado</h2><p class="article-text">
        El sistema sanitario de Gaza ha quedado diezmado tras 23 meses de conflicto. Seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, cerca del 94% de todos los hospitales de la Franja estaban en mayo da&ntilde;ados o destruidos y s&oacute;lo 19 de los 36 hospitales del territorio segu&iacute;an entonces operativos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En los &uacute;ltimos d&iacute;as, el colectivo del personal sanitario de Gaza ha denunciado niveles in&eacute;ditos de inseguridad alimentaria, con disminuci&oacute;n de la inmunidad, contagios repetidos, fatigas graves y desmayos frecuentes durante cirug&iacute;as y misiones de rescate&rdquo;, dice Muath Alser, director de la organizaci&oacute;n m&eacute;dica palestina Healthcare Worker Watch. &ldquo;No nos basta con condenas, necesitamos medidas urgentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado, el Ej&eacute;rcito de Israel dijo estar trabajando para facilitar la distribuci&oacute;n de ayuda humanitaria con el objetivo de hacer que los hospitales de Gaza sigan operativos. Tambi&eacute;n asegur&oacute; que &ldquo;tras los incidentes en los que se inform&oacute; de da&ntilde;os a civiles en los centros de distribuci&oacute;n, se han hecho ex&aacute;menes exhaustivos en el Mando Sur y se han emitido instrucciones a las fuerzas en el territorio siguiendo las lecciones aprendidas&rdquo;. &ldquo;Los incidentes mencionados est&aacute;n siendo examinados por las autoridades competentes de las Fuerzas de Defensa de Israel&rdquo;, asegur&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Annie Kelly/Hoda Osman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/medicos-gaza-denuncian-pasan-hambre-sufren-desmayos-debiles-tratar-pacientes_1_12488763.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Jul 2025 19:54:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Médicos de Gaza denuncian que pasan hambre, sufren desmayos y están débiles para tratar pacientes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Palestina,Gaza,Médicos,Desnutrición,Israel,Hambre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adolescentes que comen mal o no comen: España ha 'renunciado' al comedor escolar en Secundaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/adolescentes-comen-mal-no-comen-espana-renunciado-comedor-escolar-secundaria_1_11628670.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d1893022-a7a6-4837-83b3-cfedd1faeb06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adolescentes que comen mal o no comen: España ha &#039;renunciado&#039; al comedor escolar en Secundaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Solo uno de cada seis institutos tiene servicio de comedor, según el último informe de la ONG Educo; además, el 63,7% de los hogares que necesitan una beca comedor y la solicitan no reciben esta ayuda </p><p class="subtitle">Un millón de niños y niñas se quedan sin beca de comedor: “Si me tengo que gastar 120 euros no llego a final de mes”</p></div><p class="article-text">
        Vivian es una madre soltera a cargo de una hija de 13 a&ntilde;os. Ambas viven juntas en una misma habitaci&oacute;n en un piso compartido de Madrid. El d&iacute;a a d&iacute;a de Vivian consiste en salir de casa a las siete de la ma&ntilde;ana y no regresar hasta las ocho y media de la noche. Trabaja realizando diferentes servicios de limpieza a lo largo del d&iacute;a y, nada m&aacute;s cruzar el umbral de la puerta, va directa a prepararle la cena a su hija, adem&aacute;s de la comida del d&iacute;a siguiente. La joven, reci&eacute;n entrada en la adolescencia, comer&aacute; en soledad al d&iacute;a siguiente. Y al siguiente. Y al siguiente. &ldquo;Yo le preparo la comida de tal forma que solo tenga que calentarla en el microondas y comer, pero ni as&iacute;. Hay veces que no come o que dice que se le pasa la hora&hellip; Entonces tienes que estar el doble de pendiente de ella en ese sentido&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando estuvo en el colegio la beca comedor de Educo fue su &ldquo;tabla de salvamento&rdquo;, pero ahora ha pasado al instituto y all&iacute; no hay comedor. Este no es un caso aislado: el 83,3% de los centros de secundaria espa&ntilde;oles no tienen este servicio, seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe publicado por la ONG Educo <em>Vuelta al cole, &iquest;vuelta al comedor? Un inicio de curso dif&iacute;cil para la infancia m&aacute;s vulnerable y sus familias, </em>que recuerda que la escasez de comedores escolares se da, adem&aacute;s, bajo un contexto muy complicado: la cesta de la compra ha subido casi un 40% en los &uacute;ltimos 3 a&ntilde;os.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="Solo un 17 % de los centros de la ESO tienen comedor escolar" aria-label="Gráfico de barras" id="datawrapper-chart-0qL1h" src="https://datawrapper.dwcdn.net/0qL1h/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="865" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
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<br>
    </figure><h2 class="article-text">El 54% de las familias tiene dificultades para llegar a fin de mes</h2><p class="article-text">
        Las familias que tienen dificultades para llegar a final de mes han aumentado el &uacute;ltimo a&ntilde;o hasta llegar al 54% de los hogares con hijos e hijas menores de edad, de las cuales el 28% reconoce tener &ldquo;ciertas dificultades&rdquo; y el 26% complicaciones severas. Casi un 10% m&aacute;s de familias respecto al a&ntilde;o pasado se encuentran en esta situaci&oacute;n de &ldquo;asfixia&rdquo;, sostiene la ONG. 
    </p><p class="article-text">
        Vivian y su hija llevan dos a&ntilde;os sin comer pescado porque no se lo pueden permitir, pero no son la excepci&oacute;n: m&aacute;s de 550.000 ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes y m&aacute;s de 333.000 hogares con hijos o hijas menores de 18 a&ntilde;os no pueden costearse comer carne, pollo o pescado (o sus equivalentes proteicos) cada dos d&iacute;as. Se trata del valor m&aacute;s alto desde hace dos d&eacute;cadas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La habitación que comparten Vivian y su hija.                            </span>
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        &ldquo;Una de las mam&aacute;s de la <a href="https://madresolteras.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Asociaci&oacute;n Solidaridad Madres Solteras</a>, pobrecita, fue al pediatra y &eacute;l le dijo que su hijo ten&iacute;a sobrepeso y que qu&eacute; le daba de comer. Ella se lo explic&oacute; y &eacute;l le dijo que 'eso no, que eso es comida chatarra', que no pod&iacute;a darle de desayunar, por ejemplo, una magdalena y dijo la mam&aacute; llorando: '&iquest;y qu&eacute; hago, si es lo &uacute;nico que me puede compensar para comprar en paquetes y no pasar hambre?'&rdquo;, cuenta Vivian. Otra madre de la asociaci&oacute;n, explica, tiene que sacar a su ni&ntilde;o del colegio a la hora de comer, darle en la calle &ldquo;cualquier cosa&rdquo;, y esperar a la hora de entrada para volverlo a dejar e irse corriendo a trabajar.
    </p><p class="article-text">
        Para las familias m&aacute;s pobres, con dos hijos o hijas menores de 14 a&ntilde;os, el coste del comedor escolar supone al menos el 16% (una sexta parte) de sus ingresos, subraya Educo. Tan solo uno de cada tres solicitantes de beca, la recibe. Es decir, el 63,7 % de quienes la necesitan y la solicitan no reciben esta ayuda. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="El 47% de los alumnos de Primaria acuden al comedor a diario" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-XOvcb" src="https://datawrapper.dwcdn.net/XOvcb/5/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="766" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
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    </figure><h2 class="article-text">Los impactos en los ni&ntilde;os y adolescentes</h2><p class="article-text">
        Pilar Orenes, directora de Educo, explica que el comedor escolar no s&oacute;lo garantiza una comida saludable al d&iacute;a, sino que es tambi&eacute;n un entorno de protecci&oacute;n y de desarrollo, donde los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as resuelven conflictos, y donde se relacionan con adultos de otra manera. &ldquo;Es el comedor escolar y todo lo que ocurre a su alrededor. Esa es nuestra demanda: que sea considerado como parte de la educaci&oacute;n, como parte del proyecto de centro. Y, como es clave, tiene que estar garantizado para todos y, en especial, en aquellos que est&aacute;n en riesgo de pobreza y exclusi&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La buena o mala alimentación tiene consecuencias en la capacidad para concentrarse, para memorizar, para razonar, y en el comportamiento en el habla.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Albert Arcarons</span>
                                        <span>—</span> Sociólogo y ex director del Alto Comisariado contra la Pobreza Infantil
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Albert Arcarons, soci&oacute;logo y ex director de la Oficina del Alto Comisionado para la lucha contra la Pobreza Infantil (organismo que dej&oacute; de existir en noviembre del a&ntilde;o pasado, con la creaci&oacute;n del nuevo Ministerio de Juventud e Infancia), explica que los efectos de una pol&iacute;tica de comedores escolares van mucho m&aacute;s all&aacute; de la alimentaci&oacute;n. La buena o mala alimentaci&oacute;n tiene consecuencias en el rendimiento acad&eacute;mico, que se manifiestan en la capacidad para concentrarse, para memorizar, para razonar, hasta en el comportamiento y el habla.
    </p><p class="article-text">
        La ampliaci&oacute;n del servicio de comedores en la secundaria podr&iacute;a prevenir un sinf&iacute;n de situaciones de riesgo relacionadas con la adolescencia: &ldquo;Sabemos que cuando los ni&ntilde;os o adolescentes no acuden al comedor pasan m&aacute;s tiempo en su casa y no siempre todas estas casas tienen esta garant&iacute;a de protecci&oacute;n: a veces comen mal, poco, o en soledad. Hay m&aacute;s posibilidades de que, en vez de estar relacion&aacute;ndose con personas de su edad, pasen m&aacute;s tiempo con las pantallas. Se reducen sus posibilidades de socializaci&oacute;n&rdquo;, afirman desde Educo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el colegio estaba segura de que estaba comiendo variado, de que la estaban viendo comer, pero la adolescencia no la estamos llevando nada bien</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Vivian, madre soltera de una adolescente de 13 años</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un solo a&ntilde;o de diferencia, el que transcurre entre que un ni&ntilde;o o ni&ntilde;a pasa de sexto a primero de secundaria, puede bastar para poner patas arriba la vida de una familia: &ldquo;En el colegio estaba segura de que estaba comiendo variado, de que la estaban viendo comer, y de que se aseguraban de que comiese lo que ten&iacute;a que comer. Pero la adolescencia no la estamos llevando nada bien. Estos meses que ha pasado comiendo en casa he estado sintiendo much&iacute;simo el cambio. Es el doble de trabajo&rdquo;, lamenta Vivian. Se siente frustrada y antes no pod&iacute;a hablar de ello sin llorar en el intento. &ldquo;Mi miedo es que yo estoy sola y que se me descarrile totalmente ser&iacute;a&hellip;&rdquo;, comenta pavorosa. 
    </p><p class="article-text">
        Lidia Folgar, dietista-nutricionista&nbsp;especializada en psiconutrici&oacute;n y nutrici&oacute;n pedi&aacute;trica, expone otros beneficios del comedor: &ldquo;El efecto del grupo, de los iguales, es muy beneficioso a la hora de adquirir patrones diet&eacute;ticos. Si hay una comida establecida y todas las personas comen lo mismo, es la mejor manera de asumirlo como una normalidad y no como una imposici&oacute;n&rdquo;. El comedor tambi&eacute;n cobra un papel muy importante a la hora de detectar casos de TCA (Trastornos de la Conducta Alimentaria): &ldquo;El personal puede identificar comportamientos alterados con la comida en adolescentes, algo que no ocurre en casa si comen solos o a una hora diferente que el resto de la familia, ya que se pueden esconder con m&aacute;s facilidad. Pueden identificar se&ntilde;ales de alarma que permitan una intervenci&oacute;n precoz con los trastornos alimentarios&rdquo;, afirma la experta. S&oacute;lo un 3% de los adolescentes espa&ntilde;oles, se&ntilde;ala el estudio, disfrutan a d&iacute;a de hoy de un servicio de comedor escolar en sus institutos.
    </p><h2 class="article-text">El primer paso: garantizar las becas a quien las necesite</h2><p class="article-text">
        Desde Educo hablan de mirar a largo plazo sin descuidar el corto. Se&ntilde;alan como destino final un modelo de comedor universal y gratuito (algo que ya se realiza en pa&iacute;ses europeos como Suecia y Finlandia), pero el primer escal&oacute;n, el que m&aacute;s urgencia y atenci&oacute;n requiere, es otro: piden como medida indispensable que los Presupuestos Generales del Estado para 2025 incluyan de manera urgente una nueva l&iacute;nea de transferencia a las comunidades aut&oacute;nomas para ayudas de comedor de 468 millones de euros que, cofinanciadas por las comunidades aut&oacute;nomas, garanticen el acceso al comedor escolar gratuito a todos los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as bajo el umbral de la pobreza, acordando este umbral estatal como la m&iacute;nima renta para acceder a estas ayudas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que todos los niños en situación de pobreza o exclusión social tengan acceso gratuito a los comedores escolares es algo que debería estar ocurriendo ya</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Albert Arcarons</span>
                                        <span>—</span> Sociólogo y ex director del Alto Comisariado contra la Pobreza Infantil
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Arcarons, a t&iacute;tulo personal, insiste en esto: &ldquo;Se han dado varios pasos importantes en Espa&ntilde;a, pero que todos los ni&ntilde;os en situaci&oacute;n de pobreza o exclusi&oacute;n social tengan acceso gratuito a los comedores escolares es algo que deber&iacute;a estar ocurriendo ya. Lo deber&iacute;an estar garantizando ya las autonom&iacute;as. Es lo que dice la <a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-prepara-plan-pobreza-infantil-inversion-historica-527-millones_1_8381781.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Garant&iacute;a Infantil Europea</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Orenes (Educo) apunta que uno de los primeros pasos a dar es asegurar que haya estos servicios en todos los centros (tanto de primaria como de secundaria), ya que el 15% de los centros escolares de primaria en Espa&ntilde;a ni siquiera tienen comedor. 
    </p><h2 class="article-text">Un modelo universal y gratuito</h2><p class="article-text">
        En una <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/donald-bundy-comedor-escolar-gratuito-universal-no-idea-loca-ambiciosa_128_10705850.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista para elDiario.es</a> Donald Bundy, uno de los grandes expertos mundiales en nutrici&oacute;n escolar, aseguraba que &ldquo;el comedor escolar gratuito universal no es una idea ni tan loca ni tan ambiciosa&rdquo;, ya que &ldquo;la mayor&iacute;a de este tipo de comidas se dan en pa&iacute;ses de ingresos bajos o medios bajos&rdquo;. Entre otras cosas, la aplicaci&oacute;n de este modelo, asegura Arcorons, reduce la inseguridad alimentaria en la poblaci&oacute;n infantil ante crisis econ&oacute;micas o de inflaci&oacute;n, adem&aacute;s de en situaciones de guerra.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Menos abandono educativo temprano, una mayor probabilidad de realizar estudios universitarios, y un aumento de sus ingresos en la vida adulta.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Debido a que pa&iacute;ses como Suecia o Finlandia llevan muchos a&ntilde;os aplicando este sistema, hay datos suficientes que arrojan luz al asunto sacados de estudios que midieron el impacto a largo plazo en la vida de los ni&ntilde;os: menos abandono educativo temprano, una mayor probabilidad de realizar estudios universitarios, y un aumento de sus ingresos en la vida adulta.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un estudio de Educo de 2022, si el comedor fuera gratuito, la asistencia ser&iacute;a del 77,38% a nivel estatal. Desde la ONG afirman que para cumplir todos estos objetivos s&oacute;lo hace falta una concienciaci&oacute;n real por parte de la sociedad y voluntad pol&iacute;tica: &ldquo;Hay que asegurar que tengamos claro el aporte que da el comedor escolar para la infancia. Se tratar&iacute;a de un cambio casi cultural que tendr&iacute;a que acompa&ntilde;ar a los cambios m&aacute;s pr&aacute;cticos y operativos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Si se transicionase a un modelo m&aacute;s hol&iacute;stico, se&ntilde;ala el exdirector del Alto Comisariado para la Pobreza Infantil, se generar&iacute;a un cambio sist&eacute;mico tambi&eacute;n a otros niveles, como la inclusi&oacute;n social, la salud p&uacute;blica, la igualdad de g&eacute;nero, la conciliaci&oacute;n mercado laboral-vida familiar, y tambi&eacute;n se materializar&iacute;a en un posible impulso hacia la transformaci&oacute;n hacia un sistema agroalimentario m&aacute;s sostenible (poniendo en valor una producci&oacute;n Km 0, local, sostenible).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariadna Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/adolescentes-comen-mal-no-comen-espana-renunciado-comedor-escolar-secundaria_1_11628670.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Sep 2024 08:07:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adolescentes que comen mal o no comen: España ha 'renunciado' al comedor escolar en Secundaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancia,Desnutrición infantil,Desnutrición,Derechos Humanos,Nutrición,Nutrición infantil,Comedores escolares,Educación,Salud mental,Trastornos alimentarios,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La huida sin fin de Kivu Sur: "Quemaron nuestras casas y nos apalearon"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/huida-kivu-sur-quemaron-casas-apalearon_1_7192765.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f85357b-41e5-45df-8e2c-3ee81c7d7287_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La huida sin fin de Kivu Sur: &quot;Quemaron nuestras casas y nos apalearon&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En dos años, los conflictos que asolan la parte oriental de la República Democrática del Congo han provocado la huida de varios miles de personas a la frontera entre las provincias de Kivu del Sur y del Norte, donde conviven con comunidades que también son vulnerables y están necesitadas</p><p class="subtitle">ESPECIAL - RD Congo: el coronavirus ante el espejo de la desigualdad</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Hab&iacute;amos escuchado que en Katasomwa hab&iacute;a paz, as&iacute; que decidimos venir&rdquo;, me comenta Justin, que lleva aqu&iacute; desde el pasado mes de julio junto a toda su familia. &ldquo;Varias personas murieron por el camino. Desde que llegamos, nos cuesta encontrar algo que llevarnos a la boca. Estamos amenazados por la lluvia, los refugios en los que vivimos pueden incendiarse en cualquier momento. Tenemos una vida miserable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras hablamos, una choza de paja arde a unas pocas decenas de metros de distancia. Nadie se mueve: no se puede hacer nada m&aacute;s que dejar quemarse el refugio y todo lo que hay en su interior. En apenas segundos se esfuman las escasas posesiones de uno de los 957 hogares de este asentamiento desplazados internos de Katasomwa, un remoto enclave del este de la <a href="https://www.msf.es/conocenos/proyectos/republica-democratica-del-congo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo</a>.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x7z4rvi" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Tras constatar que las llamas no han causado heridos, prosigo mi conversaci&oacute;n con Justin: &ldquo;Vinieron por la noche a amenazarnos. Quemaron nuestras casas. Nos apalearon y a algunas personas las agredieron con machetes&rdquo;, me explica resignado.
    </p><p class="article-text">
        Justin es originario de Masisi, en la provincia de Kivu del Norte, pero no tuvo m&aacute;s remedio que huir de all&iacute;. Junto a su familia y miles de personas m&aacute;s, cruz&oacute; la frontera provincial hasta esta aldea de Kivu del Sur. En total, debido a los continuos enfrentamientos entre el ej&eacute;rcito nacional y grupos armados de habla ruandesa ocurridos en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, cerca de 10.000 personas se han visto obligadas a buscar refugio en este lugar, donde los servicios e infraestructuras m&aacute;s b&aacute;sicos brillan por su ausencia.
    </p><p class="article-text">
        El largo camino que tuvieron que recorrer durante varias semanas no estuvo exento de dificultades. Muchos nos explican que sufrieron robos y violencia y tambi&eacute;n, en algunos casos, violencia sexual. Cuando por fin llegaron a su nuevo destino, se toparon con una realidad no menos dif&iacute;cil: esta regi&oacute;n es muy pobre por lo que el acceso a servicios como salud, educaci&oacute;n y protecci&oacute;n no est&aacute; garantizado.
    </p><h3 class="article-text">Una mortalidad desorbitada</h3><p class="article-text">
        Las mujeres y los ni&ntilde;os constituyen el grueso de las personas desplazadas en las &aacute;reas de salud de Mushunguti, Ramba y Bushaku. Entre la odisea del camino recorrido y las condiciones de vida en el asentamiento, la gente enferma con facilidad. Las diarreas, las infecciones respiratorias agudas o las parasitosis intestinales est&aacute;n a la orden del d&iacute;a. Y hay tambi&eacute;n muchos ni&ntilde;os desnutridos. Seg&uacute;n una evaluaci&oacute;n r&aacute;pida de 362 ni&ntilde;os realizada por nuestros equipos, 15 sufr&iacute;an desnutrici&oacute;n severa, una tasa muy por encima del umbral de emergencia.
    </p><p class="article-text">
        La afluencia de personas desplazadas ha sobrecargado el fr&aacute;gil sistema sanitario. El centro de salud de la aldea se mantiene en marcha gracias en parte a un personal motivado, pero no cuenta con recursos. &ldquo;Las mujeres desplazadas no quer&iacute;an venir. B&aacute;sicamente, porque no ten&iacute;an dinero para pagar la consulta&rdquo;, me explica la enfermera Esther Isabayo Benimana. &ldquo;Muchas han dado a luz en el campamento y algunas han muerto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta penosa situaci&oacute;n fue el detonante para que uno de nuestros equipos se desplazara a la zona desde su cuartel, en Bukavu, para lanzar una intervenci&oacute;n de emergencia con el objetivo de asistir a las comunidades m&aacute;s vulnerables y responder a las necesidades m&eacute;dicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos centramos en las poblaciones en las que la tasa de mortalidad era mayor &mdash;me detalla David Namegabe, nuestro responsable m&eacute;dico&mdash;. Vimos que se trataba fundamentalmente de ni&ntilde;os, desde reci&eacute;n nacidos hasta adolescentes de 15 a&ntilde;os, y tambi&eacute;n de mujeres embarazadas. Tambi&eacute;n nos hemos centrado en las emergencias m&eacute;dicas y quir&uacute;rgicas, otra de las principales causas de muerte a nivel de la comunidad y dentro de las estructuras de salud&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su voz es interrumpida por los golpes de martillo de nuestros logistas, que est&aacute;n rehabilitando el centro de salud, as&iacute; que decidimos seguir con nuestra conversaci&oacute;n en una zona un poco m&aacute;s alejada del ruido. &ldquo;Est&aacute;n haciendo un buen trabajo&rdquo;, me comenta. &ldquo;Y tambi&eacute;n est&aacute;n reparando otras estructuras m&eacute;dicas en las zonas de Mushunguti, Ramba y Bushaku&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta poblaci&oacute;n no hab&iacute;a recibido ning&uacute;n tipo de vacuna desde 2017, por lo que en colaboraci&oacute;n con las autoridades locales pusimos en marcha una campa&ntilde;a de vacunaci&oacute;n contra varias enfermedades. En total, en las tres &aacute;reas de salud que te comentaba, hemos vacunado cerca de 7.000 ni&ntilde;os contra enfermedades prevenibles como el sarampi&oacute;n&rdquo;, afirma David cuando logramos encontrar un lugar un poco m&aacute;s calmado.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Nosotros tambi&eacute;n tardamos nueve meses en nacer&rdquo;</h3><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x7z4rx1" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las agudas necesidades de la poblaci&oacute;n desplazada, la llegada de este flujo de personas ha exacerbado las desigualdades ya existentes en la zona de Mushunguti: las comunidades pigmeas, desalojadas del bosque Kahuzi Biega, donde hab&iacute;an vivido tradicionalmente debido a la designaci&oacute;n del enclave como Patrimonio Mundial de la Unesco, siempre han sido objeto de discriminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cualquier ni&ntilde;o podr&iacute;a robar, pero nos culpan a toda la comunidad pigmea&rdquo;, me dice con frustraci&oacute;n Roza Nyirakongomani, representante de esta comunidad n&oacute;mada. &ldquo;Acusan siempre a los pigmeos de robar. Aunque el responsable no pertenezca a nuestra comunidad. &iquest;Por qu&eacute;? Porque no tenemos actividades econ&oacute;micas estables. Nuestras hijas est&aacute;n siendo violadas. Marchan por la ma&ntilde;ana para reclamar una compensaci&oacute;n, pero regresan sin nada. Las toman por la fuerza y, a veces, conocemos a las personas que lo hacen, pero no podemos llevarlas ante la Justicia porque no tenemos el dinero para pagar el juicio&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hundidos en el olvido, los miembros de la comunidad pigmea aceptan sin rega&ntilde;adientes toda ayuda. &ldquo;Nosotros tambi&eacute;n tardamos nueve meses en nacer. No entendemos por qu&eacute; siempre se nos olvida. Nos duele el coraz&oacute;n&rdquo;, me insiste Roza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para asistir a estos grupos m&aacute;s discriminados, nuestro equipo ha identificado a una persona en cada aldea que pueda ejercer como trabajador de salud comunitario. Los escogidos son instruidos para tratar los casos m&eacute;dicos m&aacute;s leves y derivar los m&aacute;s graves al centro hospitalario m&aacute;s cercano, en Chigoma. Esto, adem&aacute;s, ayuda a descongestionar los centros de salud.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Esto es Katasomwa!&rdquo;, clama Innocent, uno de los enfermeros de MSF responsables de formar a este tipo de trabajadores. Tras escuchar la teor&iacute;a, los aprendices se turnan para recibir un cuaderno, bol&iacute;grafos, botas de goma y medicamentos: el equipo b&aacute;sico que permitir&aacute; a los trabajadores de salud comunitarios atender y ayudar a los miembros de su comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Las tensiones, el aislamiento y los diferentes estilos de vida son un caldo de cultivo explosivo que conducen a la desconfianza entre comunidades y a la estigmatizaci&oacute;n de las minor&iacute;as, independientemente de si se trata de personas desplazadas o pigmeos. Sus derechos fundamentales son violados constantemente. Por encima de las necesidades m&eacute;dicas, tambi&eacute;n queremos garantizar la protecci&oacute;n de estas personas y su acceso a servicios educaci&oacute;n, justicia y a recursos econ&oacute;micos que les permitan encarar el d&iacute;a a d&iacute;a y garantizar un futuro a sus hijos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paul Duke]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/huida-kivu-sur-quemaron-casas-apalearon_1_7192765.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Feb 2021 21:40:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La huida sin fin de Kivu Sur: "Quemaron nuestras casas y nos apalearon"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Congo,Desigualdad,Conflictos armados,Vacunas,Desnutrición]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro ideas locas para perder peso que pueden poner en riesgo tu salud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/dietas-perder-peso-riesgo-salud_1_1321177.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5bfdd945-1666-4820-96b2-5984e9538fa9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: 95Berlin"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dieta de los enemas fecales, dieta del sirope de arce, dieta del agua o el uso de estimulantes no solo no son eficaces sino que pueden resultar peligrosas</p><p class="subtitle">Respondemos a Ramiro, lector y socio de eldiario.es</p></div><p class="article-text">
        <strong>Ramiro, lector y socio de eldiario.es, nos escribe el siguiente texto en un correo electr&oacute;nico</strong>: &ldquo;me gustar&iacute;a que hablaseis de los trasplantes fecales como m&eacute;todo adelgazante; navegando por YouTube he encontrado con varios v&iacute;deos que hablan del tema e incluso explican c&oacute;mo hacer un trasplante en casa con las cacas de una persona persona delgada para met&eacute;rtelas en el intestino con enemas con el objetivo de adelgazar. &iquest;Es esto una locura de curanderos o tiene alg&uacute;n fundamento cient&iacute;fico?&rdquo;
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; es un trasplante fecal?</h3><p class="article-text">
        La respuesta es algo contradictoria: por un lado es una &ldquo;locura de curanderos&rdquo; aplicarse uno mismo, o a otra persona, el transplante fecal casero tal como se explica en los v&iacute;deos que circulan por internet, por cuestiones que seguidamente abordaremos. Pero por otro lado <strong>la t&eacute;cnica tiene fundamento cient&iacute;fico</strong> y, <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Fecal_microbiota_transplant" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n se dice</a>, antig&uuml;edad milenaria.
    </p><p class="article-text">
        La base de la cient&iacute;fica, hecha en correctas condiciones y de la mano de profesionales, es que muchos de los problemas que podemos tener, tales como obesidad, diabetes, s&iacute;ndrome del colon irritable, colitis ulcerosa, depresiones e incluso infecciones bacterianas, etc., se deben en buena manera a que <strong>tenemos la flora intestinal, o microbiota, enferma</strong>. Es decir que su composici&oacute;n bacteriana. F&uacute;ngica y protozoaria no es equilibrada.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/biota-flora-intestinal-cancer-celiacos-diabetes-asma_0_478752533.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Nueve razones por las que amar&aacute;s a tu flora intestinal sobre todas las cosas</strong></a> se explica la importancia de tener una composici&oacute;n de la microbiota variada y compensada y c&oacute;mo ello influye de modo determinante para corregir todos los problemas arriba citados y muchos otros, tales como alergias y enfermedades autoinmunes. Una flora pobre o da&ntilde;ada -por antibi&oacute;ticos, alcohol, tabaco, contaminaci&oacute;n, estr&eacute;s, etc.- no es la &uacute;nica causa, pero puede ser decisiva para favorecer un problema o enfermedad en lugar de evitarlo.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que la composici&oacute;n poblacional -las distintas especies- de la flora no se puede corregir as&iacute; como as&iacute;; hay una fuerte inercia a mantener los porcentajes de las distintas especies y cuesta mucho introducir nuevas, que podr&iacute;an resultar beneficiosas. En este sentido, <strong>el transplante fecal es un remedio que se ha mostrado eficaz en algunos casos concretos</strong> de S&iacute;ndrome de Crohn, colitis ulcerosa e incluso <a href="https://pdfs.semanticscholar.org/2206/38f1883bb1f8f198896cce6261cec2bb24fb.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en tratamiento de infecciones por Clostridium difficile</a>.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n est&aacute; demostrado que <a href="https://www.abc.es/sociedad/20130905/abci-bacterias-intestinales-contra-obesidad-201309051747.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las personas delgadas tienen una flora en buen estado y las obesas la tienen da&ntilde;ada</a>. A partir de aqu&iacute; viene<strong> el disparate de los trasplantes caseros para adelgazar</strong>, que explicaremos junto a otras cuatro ideas locas sobre c&oacute;mo adelgazar, que lo &uacute;nico que pueden hacer si persistimos, es da&ntilde;ar nuestra salud. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Cuatro ideas disparatadas</h3><h4 class="article-text">1. Enemas fecales caseros</h4><p class="article-text">
        Volviendo a los trasplantes caseros, sin demasiadas evidencias de que se hayan realizado a pesar de que en la red hay <a href="https://www.youtube.com/watch?v=WEMnRC22oOs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unos cuantos v&iacute;deos</a> <a href="https://www.youtube.com/watch?v=GMjy5yEhZ5Q" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de c&oacute;mo hacerlos</a>, la idea ser&iacute;a <strong>obtener las heces fecales de una persona delgada y de buena salud</strong>, desodorizarlas -basta con dejarlas secar bajo una campana- y luego pasarlas con la batidora con agua, para conseguir una pasta que nos introduciremos con una pera y un cat&eacute;ter por el recto. Siempre tras habernos realizado una purga para vaciarnos de nuestra flora.
    </p><p class="article-text">
        La idea, aparte de disparatada, es peligrosa. Es posible que asentemos algunas de las especies de la flora sana en la nuestra y consigamos un cambio en su composici&oacute;n, pero tambi&eacute;n corremos el riesgo de<a href="https://www.theguardian.com/science/2018/feb/15/diy-faecal-transplants-carry-risks-including-hiv-and-hepatitis-warn-experts" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> introducir virus de la persona sana que desconocemos que posee, como el VIH o distintas hepatitis</strong></a>, dada la cercan&iacute;a del recto con algunos ganglios linf&aacute;ticos o por posible p&eacute;rdida de sangre en heces.
    </p><p class="article-text">
        Incluso existe <a href="https://academic.oup.com/ofid/article/2/1/ofv004/1461242" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio sobre un caso de una mujer tratada con un trasplante fecal</a>, para curar una infecci&oacute;n por <em>C. difficile</em>, que<strong> se convirti&oacute; en obesa sin alterar su dieta</strong>, lo que habla del peligro de incompatibilidades. Por lo tanto la idea de una dieta anal a base de enemas fecales de heces de una persona supuestamente sana es totalmente descartable. Estas t&eacute;cnicas solo las pueden aplicar profesionales y por el momento su eficiencia parece ser limitada a determinadas afecciones.
    </p><h4 class="article-text">2. Dieta del sirope de arce</h4><p class="article-text">
        Se basa en <strong>consumir durante de tres a cinco d&iacute;as solo una infusi&oacute;n de sirope de arce</strong>, lim&oacute;n y agua tibia, es decir az&uacute;car y unas pocas vitaminas. Nos garantiza una p&eacute;rdida efectiva de peso de un kilo por d&iacute;a, l&oacute;gicamente porque al no recibir energ&iacute;a nuestro cuerpo se come a s&iacute; mismo. Empieza por las grasas y contin&uacute;a por e m&uacute;sculo.
    </p><p class="article-text">
        La cosa funciona durante los d&iacute;as de dieta, pero <strong>luego pronto volveremos a engordarnos, e incluso m&aacute;s que antes</strong>, ya que al habernos comido m&uacute;sculo, eliminamos una parte del cuerpo que es consumidora neta de energ&iacute;a. Y no lo vamos a recuperar f&aacute;cilmente si no hacemos ejercicio. Por otro lado, ante la falta de nutrientes y vitaminas en general a la que nos exponemos durante cinco d&iacute;as, no nos extra&ntilde;e sufrir alg&uacute;n tipo de deficiencia o desequilibrio. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h4 class="article-text">3. Dieta del agua y los diur&eacute;ticos</h4><p class="article-text">
        Ya comentamos esta dieta en <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/beber/argumentos-contra-beber-agua-adelgazar_0_919358739.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Cinco argumentos por los que beber agua para adelgazar es una aberraci&oacute;n</strong></a>. En esencia la dieta consiste en comer con normalidad, no importa si alimentos apropiados o inapropiados, pero beber mucha agua para aumentar la sensaci&oacute;n de saciedad. La idea es que tener el est&oacute;mago lleno de agua nos har&aacute; tener menos hambre y comeremos mucho menos. Si adem&aacute;s acompa&ntilde;amos la ingesta de agua con suplementos diur&eacute;ticos de herbolario, perderemos los l&iacute;quidos que podamos retener.
    </p><p class="article-text">
        Ambas premisas son ciertas. Lo que no te cuenta la dieta, es que si pasas a comer menos de lo que necesitas te ocurrir&aacute; como con la dieta de sirope: cuando vuelvas a comer normal recuperar&aacute;s peso. O bien si mantienes la dieta del agua, <strong>puedes caer en serias deficiencias</strong> si no cuidad muy estrictamente tu alimentaci&oacute;n. Reducir las raciones es bueno siempre y cuando no las situemos por debajo de nuestras necesidades cal&oacute;ricas y nutricionales b&aacute;sicas.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a los diur&eacute;ticos, y al agua en general, que en grandes cantidades act&uacute;a como diur&eacute;tico, <strong>tienen el problema y el riesgo de que nos hacen perder demasiadas sales</strong>, alterando el equilibrio salino tanto de la sangre como intracelular, lo cual puede dar lugar a frecuentes <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/Calambres-nocturnos-producen-prevenirlos_0_838516637.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calambres nocturnos</a> o mareos, pero tambi&eacute;n a problemas renales, etc. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h4 class="article-text">4. Uso diario de estimulantes</h4><p class="article-text">
        La &uacute;ltima locura consiste en tomar productos estimulantes de forma continuada. Se trata de sustancias como extractos de t&eacute; verde, caf&eacute; verde y algunos <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/quemagrasas-captagrasas-mito-timo-leyenda-urbana-internet_0_636937159.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>quemagrasas y captagrasas</strong></a>. Su principal problema es que <strong>hay poca o ninguna evidencia de que funcionen</strong>, y si lo hacen es siempre que se acompa&ntilde;en de ejercicio f&iacute;sico. Por otro lado, cuando conseguimos algunos de estos productos en comercios de la red sin certificaci&oacute;n, corremos el peligro de que contengan sustancias estimulantes no autorizadas.
    </p><p class="article-text">
        Estas son <strong>similares a las que contienen las anfetaminas, con posibles y serias consecuencias sobre el sistema cardiovascular</strong>. Cabe recordar que en el pasado las anfetaminas se recetaban para adelgazar, ya que aceleran el metabolismo, aunque son un potente vasoconstrictor. Hace justo un a&ntilde;o, la agencia federal de los Estados Unidos <em>Food and Drug Administration</em> (FDA) <a href="https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2706489" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya advirti&oacute; de la presencia de estos principios en algunos productos comerciales</a>. 
    </p><h4 class="article-text">Si no te quieres perder ninguno de nuestros art&iacute;culos, suscr&iacute;bete a nuestros boletines</h4><p class="article-text">
        <a href="http://eldiario.us6.list-manage.com/subscribe?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=10e11ebad6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>suscr&iacute;bete a nuestros boletines</strong></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/dietas-perder-peso-riesgo-salud_1_1321177.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Oct 2019 20:53:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro ideas locas para perder peso que pueden poner en riesgo tu salud]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dietas,Desnutrición,Obesidad,Flora intestinal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Obesidad, desnutrición y cambio climático: una "sindemia global" impulsada por los intereses de las industrias insalubres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/obesidad-desnutricion-cambio-climatico-ciencia_1_1736310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59df62ca-771c-4597-8e0c-2ed3c8060b4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Obesidad, desnutrición y cambio climático: una &quot;sindemia global&quot; impulsada por los intereses de las industrias insalubres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio internacional muestra la conexión entre el crecimiento de la obesidad, el estancamiento de la desnutrición y el cambio climático, lo que define como una sindemia global</p><p class="subtitle">Estas tres pandemias están sustentadas por "políticas económicas centradas en el crecimiento y que ignoran los resultados negativos en materia de salud y equidad", asegura el coordinador del informe</p><p class="subtitle">Los científicos piden desviar los más de 5 billones de dólares que reciben las industrias insalubres del sector alimentario y los combustibles fósiles hacia otras más sostenibles</p></div><p class="article-text">
        La humanidad est&aacute; afectada por una especie de gran enfermedad planetaria formada por la obesidad, la desnutrici&oacute;n y el cambio clim&aacute;tico, y que est&aacute; impulsada por un modelo econ&oacute;mico centrado en el consumo excesivo y que ignora los da&ntilde;os ocasionados a la salud global y al medio ambiente. Esta es la principal conclusi&oacute;n de un extenso informe publicado en la madrugada del domingo por la revista The Lancet. El documento es el resultado de un proyecto de tres a&ntilde;os de trabajo que ha sido elaborado por 43 investigadores de 14 pa&iacute;ses en el que se han analizado las causas de lo que los autores llaman la sindemia global.
    </p><p class="article-text">
        El informe define la sindemia como &ldquo;una sinergia de epidemias que coexisten en tiempo y lugar, interact&uacute;an entre s&iacute; para producir secuelas complejas y comparten factores sociales comunes&rdquo;. En este caso, esta especie de s&iacute;ndrome global estar&iacute;a formado por la obesidad, la desnutrici&oacute;n y el cambio clim&aacute;tico, tres pandemias que afectan a la mayor parte de la poblaci&oacute;n mundial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hasta ahora, la desnutrici&oacute;n y la obesidad han sido vistas como polos opuestos de muy pocas o demasiadas calor&iacute;as&rdquo;, explica el presidente de la comisi&oacute;n que ha elaborado el informe, el profesor de la Universidad de Auckland, Boyd Swinburn. Sin embargo, &ldquo;ambas est&aacute;n impulsadas por los mismos sistemas alimentarios insalubres e injustos y est&aacute;n sustentadas por la misma pol&iacute;tica econ&oacute;mica centrada en el crecimiento y que ignora los resultados negativos en materia de salud y equidad&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La relaci&oacute;n con el cambio clim&aacute;tico</h3><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n considera el cambio clim&aacute;tico como una tercera pandemia &ldquo;debido a sus amplios efectos sobre la salud de los seres humanos y los sistemas naturales de los que dependemos&rdquo; y lo se&ntilde;ala como otro factor clave que contribuye al aumento de la desnutrici&oacute;n, debido al <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cambio_climatico-sequias-ola_de_calor-inundaciones_0_845516150.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumento de los eventos meteorol&oacute;gicos extremos</a> que afectan a los medios de subsistencia de agricultores, pastores, pescadores y personas que dependen de los bosques.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el cambio clim&aacute;tico tambi&eacute;n est&aacute; haciendo que los alimentos sean menos saludables, ya que el aumento de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/emisiones-mundiales-CO2-alcanzaran-combustible_0_843066014.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los niveles de di&oacute;xido de carbono en la atm&oacute;sfera</a> est&aacute; reduciendo los niveles de nutrientes, como el zinc, el hierro, el calcio y el potasio, en alimentos b&aacute;sicos como el trigo, la cebada, las papas y el arroz.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el informe muestra que los sistemas alimentarios no s&oacute;lo impulsan las pandemias de obesidad y desnutrici&oacute;n, sino que tambi&eacute;n generan entre el 25 y el 30 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Adem&aacute;s, se&ntilde;alan c&oacute;mo los sistemas de transporte dominados por los autom&oacute;viles perpet&uacute;an estilos de vida sedentarios&nbsp;y&nbsp;generan entre el 14 y el 25&nbsp;por ciento&nbsp;de los GEI.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Debemos reconocer estas conexiones e implementar acciones que aborden tanto la obesidad como la desnutrici&oacute;n y que influyan simult&aacute;neamente en m&uacute;ltiples partes de la sindemia&rdquo;, afirma otra de las firmantes del estudio, la profesora de la Universidad de la Ciudad de Londres, Corinna Hawkes.
    </p><h3 class="article-text">La influencia de una industria subvencionada</h3><p class="article-text">
        Los investigadores se&ntilde;alan las pol&iacute;ticas alimentarias y agr&iacute;colas, el transporte y el dise&ntilde;o urbano como los principales motores que impulsan esta sindemia mundial y ponen especial &eacute;nfasis en las industrias de combustibles f&oacute;siles y alimentos, que &ldquo;reciben m&aacute;s de 5 billones de d&oacute;lares anuales en subsidios&rdquo;, a pesar de contribuir al problema, por lo que recomiendan &ldquo;redireccionar estos fondos hacia pr&aacute;cticas energ&eacute;ticas, agr&iacute;colas y de sistemas alimentarios m&aacute;s sostenibles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, alertan de c&oacute;mo la industria alimentaria ha conseguido obstruir las pol&iacute;ticas de prevenci&oacute;n de la obesidad, con estrategias como <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/por_derecho/Razones-etiquetado-propuesto-industria-alimentaria_0_835017389.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la adopci&oacute;n de c&oacute;digos de autorregulaci&oacute;n que se han demostrado ineficaces</a>, la promoci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/azucares_anadidos-alimentacion-salud_0_558544934.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campa&ntilde;as que cuestionan las evidencias cient&iacute;ficas</a>&nbsp;o el planteamiento de la nutrici&oacute;n como una cuesti&oacute;n exclusivamente individual.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en un comentario adjunto al informe, el Director General de la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaci&oacute;n, Jos&eacute; Graziano da Silva, asegura que &ldquo;la obesidad debe ser considerada un problema p&uacute;blico, no individual&rdquo;. Seg&uacute;n Graziano, &ldquo;a menudo los consumidores ni siquiera saben lo que est&aacute;n consumiendo porque las etiquetas no proporcionan informaci&oacute;n comprensible&rdquo; y se&ntilde;ala que &ldquo;la raz&oacute;n principal del aumento de la prevalencia de la obesidad y el sobrepeso es la incapacidad de los sistemas alimentarios para proporcionar dietas saludables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n los editores de la revista, Sabine Kleinert y Richard Horton, insisten en que es &ldquo;inaceptable&rdquo; seguir considerando la obesidad como una responsabilidad individual y se&ntilde;alan a la industria alimentaria, cuyo modelo de negocio, centrado &ldquo;en la maximizaci&oacute;n de los beneficios a corto plazo, conduce al consumo excesivo de alimentos y bebidas pobres en nutrientes&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un convenio internacional similar al&nbsp;del tabaco</h3><p class="article-text">
        Para tratar de poner coto a las pr&aacute;cticas de la industria alimentaria, los autores del informe plantean la creaci&oacute;n un nuevo Convenio Marco sobre Sistemas Alimentarios que tome como modelo el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco. Esto permitir&iacute;a excluir expl&iacute;citamente a la industria alimentaria de la elaboraci&oacute;n de pol&iacute;ticas, un compromiso que, seg&uacute;n los investigadores, &ldquo;reconocer&iacute;a el conflicto fundamental e irreconciliable que existe entre los intereses de algunas industrias de alimentos y bebidas y los de la salud p&uacute;blica y el medio ambiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque la comida difiere claramente del tabaco, porque es una necesidad para mantener la vida humana, los alimentos y bebidas poco saludables no lo son&rdquo;, explica otro de los autores del informe, el profesor de la Universidad George Washington, William H. Dietz. Seg&uacute;n este especialista, &ldquo;las similitudes con las grandes tabacaleras radican en el da&ntilde;o que provocan y en el comportamiento de las empresas que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/comida_rapida-super_size-obesidad-salud-ciencia_0_694331004.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se benefician&rdquo; de la venta de productos poco saludables</a>, con lo que un nuevo marco regulatorio &ldquo;ayudar&iacute;a a empoderar a las naciones contra los intereses comerciales y redirigir&iacute;a los grandes subsidios que actualmente benefician a las industrias insalubres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los gobiernos deben recuperar el poder de actuar en inter&eacute;s de las personas y del planeta&rdquo; y &ldquo;los intereses comerciales deben excluirse de la mesa pol&iacute;tica&rdquo;, asegura Tim Lobstein, Director de Pol&iacute;ticas&nbsp;de la Federaci&oacute;n Mundial de Obesidad y coautor del informe. &ldquo;Sin un cambio perturbador como este, continuaremos con el <em>statu quo</em> que est&aacute; impulsando esta sindemia global&rdquo;, concluye este especialista.
    </p><h3 class="article-text">La globalizaci&oacute;n de la obesidad</h3><p class="article-text">
        El informe muestra como el sobrepeso y la obesidad est&aacute;n aumentando a un ritmo constante en todo el planeta, afectando a los pa&iacute;ses de ingresos altos, medios y bajos, en lo que los investigadores llaman &ldquo;la globalizaci&oacute;n de la obesidad&rdquo;. En 2017, m&aacute;s de 672 millones de adultos viv&iacute;an con obesidad y m&aacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/obesidad_infantil-malnutricion-salud-ciencia_0_695731152.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">38 millones de ni&ntilde;os menores de 5 a&ntilde;os ten&iacute;an sobrepeso u obesidad</a>, de los que el 25% y el 46% viven en &Aacute;frica y Asia, respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a la desnutrici&oacute;n, los investigadores hacen referencia al informe sobre el estado mundial de la seguridad alimentaria y la nutrici&oacute;n publicado el pasado a&ntilde;o por la FAO y conocido por sus siglas en ingl&eacute;s, SOFI. Dicho informe muestra que el n&uacute;mero de personas subnutridas ha aumentado por tercer a&ntilde;o consecutivo, pasando de unos 804 millones en 2016 a casi 821 millones en 2017.
    </p><p class="article-text">
        El costo econ&oacute;mico anual de la obesidad a nivel mundial es de unos 2 billones de d&oacute;lares, lo que representa el 2,8% del producto interno bruto mundial, unos costes &ldquo;aproximadamente equivalentes a los efectos del tabaquismo o de los conflictos armados&rdquo;, asegura el informe. Mientras que los costos estimados de la desnutrici&oacute;n son a&uacute;n mayores y alcanzan hasta el 11% del PIB en &Aacute;frica y Asia, principales regiones donde se concentra la desnutrici&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Teguayco Pinto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/obesidad-desnutricion-cambio-climatico-ciencia_1_1736310.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Jan 2019 23:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Obesidad, desnutrición y cambio climático: una "sindemia global" impulsada por los intereses de las industrias insalubres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Obesidad,Desnutrición,Cambio climático,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Podemos propone medidas para evitar la desnutrición de los pacientes en los hospitales de la Región]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/podemos-desnutricion-pacientes-hospitales-region_1_2831335.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a96c801b-0b0f-4c76-ae1e-7a5a0ce3ab79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Podemos propone medidas para evitar la desnutrición de los pacientes en los hospitales de la Región"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La diputada de Podemos, García Navarro, ha señalado que suele afectar a pacientes hospitalizados afectados por enfermedades respiratorias o cardiovasculares, "donde la desnutrición asociada a su enfermedad prolonga las estancias en los hospitales y retarda su recuperación”.</p></div><p class="article-text">
        La diputada regional de Podemos, M. &Aacute;ngeles Garc&iacute;a Navarro, ha informado de la iniciativa presentada por la formaci&oacute;n morada en la Asamblea Regional, para que el estudio y mejora del estado nutricional de los pacientes en todos los hospitales y centros sanitarios de la Regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La diputada ha explicado que la desnutrici&oacute;n relacionada con los procesos de enfermedad es un problema com&uacute;n que se da en &ldquo;todos los niveles de la atenci&oacute;n sanitaria&rdquo;. Seg&uacute;n estudios recientes en los hospitales del pa&iacute;s uno de cada cuatro pacientes &ldquo;sufre desnutrici&oacute;n relacionada con el proceso de la enfermedad que en ese momento padece&rdquo;, ha comentado.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Garc&iacute;a Navarro ha se&ntilde;alado que suele afectar a pacientes hospitalizados afectados por enfermedades respiratorias o cardiovasculares, &ldquo;donde la desnutrici&oacute;n asociada a su enfermedad prolonga las estancias en los hospitales y retarda su recuperaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica ha argumentado que existe una resoluci&oacute;n europea sobre la atenci&oacute;n nutricional que se realiza en los hospitales y el tipo de alimentos con el que se alimenta a los pacientes, &ldquo;para evitar en todo momento su desnutrici&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por este motivo, ha a&ntilde;adido que &ldquo;es necesario conocer, c&oacute;mo se est&aacute; alimentado a los pacientes en los hospitales de la regi&oacute;n, y avanzar en la mejora de la detecci&oacute;n de una posible desnutrici&oacute;n relaciona con los procesos de enfermedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, M. &Aacute;ngeles Garc&iacute;a Navarro, ha presentado una iniciativa, mediante la cual, Podemos insta al Gobierno Regional, y m&aacute;s concretamente a la Consejer&iacute;a de Sanidad, a que tome medidas para evitar la desnutrici&oacute;n de los pacientes en procesos de enfermedad, como son, &ldquo;realizar pruebas para detectar anomal&iacute;as, como p&eacute;rdida de peso involuntaria o el descenso del &iacute;ndice de masa corporal, as&iacute; como establecer un plan de cuidados individualizado para pacientes con riesgo de nutricional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, ha a&ntilde;adido la diputada regional de Podemos, se trata de que el Gobierno regional impulse un plan de nutrici&oacute;n en los hospitales, para identificar y evitar posibles casos de desnutrici&oacute;n relacionada con la enfermedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiariomurcia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/podemos-desnutricion-pacientes-hospitales-region_1_2831335.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jan 2018 18:10:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Podemos propone medidas para evitar la desnutrición de los pacientes en los hospitales de la Región]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podemos,Desnutrición,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un 'pienso para pobres': la idea del alcalde de Sao Paulo para acabar con el hambre en barrios humildes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/pienso-para-pobres-alcalde-sao-paulo-humildes-farinata-sinergia_1_3138947.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b8577e3-a3b5-4f46-a9f3-aa2bcd63879b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Joao Doria durante la presentación de &#039;Alimento para Todos&#039;. Captura de Youtube"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La 'farinata', un alimento granulado, es el resultado del ‘Plan Social Alimentos para Todos’</p><p class="subtitle">Colectivos sociales y expertos en nutrición señalan que esta medida atenta contra la dignidad de las personas y pone en jaque 15 años de políticas públicas</p></div><p class="article-text">
        El alcalde de Sao Paulo, la ciudad m&aacute;s poblada de Sudam&eacute;rica, ha encontrado la soluci&oacute;n para acabar con el hambre en sus calles: <strong>el</strong> <strong>pienso para pobres</strong>. No es ninguna broma. El d&iacute;a de los Santos Inocentes no se celebra en Brasil en octubre. Joao Doria, m&aacute;ximo mandatario de la metr&oacute;polis sudamericana y una de las esperanzas del Partido de la Social Democracia Brasile&ntilde;a para lograr la presidencia del pa&iacute;s, defiende la medida y asegura que la &lsquo;Farinata&rsquo;, como llaman a este <strong> preparado nutritivo realizado con alimentos pr&oacute;ximos a la fecha de caducidad </strong> , es el fruto de a&ntilde;os de investigaci&oacute;n en materia de nutrici&oacute;n y el futuro de la alimentaci&oacute;n. &ldquo;Es bueno, yo ya lo com&iacute;, tiene varios sabores e incluso el Ej&eacute;rcito lo usa en situaciones de emergencia. El alimento fue desarrollado por cient&iacute;ficos, elaborado con enorme cuidado y sometido por el Ayuntamiento de Sao Paulo con todos los respaldos acad&eacute;micos y cient&iacute;ficos. Dura a&ntilde;os y es el mismo que consumen los astronautas en el espacio&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Doria a los medios locales.
    </p><p class="article-text">
        Las reacciones no se han hecho esperar y muchos aseguran que el presidenciable alcalde de Sao Paulo quiere acabar con los problemas de nutrici&oacute;n de su ciudad alimentando a los pobres como si fueran perros. En este sentido, el <strong>Consejo Regional de Nutricionistas de Sao Paulo</strong> se&ntilde;al&oacute;, <a href="http://www.crn3.org.br/Comunicacao/NoticiaPagina?id=80156" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en un comunicado </a> , que esta iniciativa es <strong> una afrenta al derecho b&aacute;sico de tener una alimentaci&oacute;n adecuada </strong> y record&oacute; que no pueden obviarse cuestiones como la dignidad que va m&aacute;s all&aacute; de recibir una raci&oacute;n de nutrientes. Esta iniciativa, mantienen los nutricionistas del sur de Brasil, &ldquo;es una total falta de respeto a los avances de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en el campo de la seguridad alimentaria en lo que respecta a las pol&iacute;ticas contra el hambre y la desnutrici&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En declaraciones realizadas al <a href="http://cbn.globoradio.globo.com/sao-paulo/2017/10/14/EMPRESA-DO-GRANULADO-NUTRICIONAL-ANUNCIADO-POR-DORIA-NAO-TEM-FABRICA.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> medio local Globo Radio </a> , en una nota firmada por el periodista Pedro Dur&aacute;n, la vicepresidenta de este organismo se&ntilde;al&oacute; que hay que incentivar el acceso a &ldquo;comida de verdad&rdquo;. &ldquo; <strong> Entendemos que el ser humano tiene derecho al alimento de verdad </strong> , primordialmente al alimento natural&rdquo; por lo que la soluci&oacute;n no viene de la mano de fabricar piensos para humanos sino del &ldquo;incentivo de la distribuci&oacute;n de alimentos a costos menores y promover un f&aacute;cil acceso a los alimentos naturales para la poblaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La farinata es el resultado del &lsquo;Plan Social Alimentos para Todos&rsquo; que incentivar&aacute; econ&oacute;micamente a los supermercados y restaurantes de la ciudad, <strong> a trav&eacute;s de exenciones fiscales</strong>, para que &eacute;stos entreguen sin costo los alimentos que est&aacute;n pr&oacute;ximos a caducar &ldquo;para evitar el desperdicio&rdquo;, seg&uacute;n se&ntilde;ala el consistorio. Ah&iacute; entra en juego la empresa Plataforma Sinerg&iacute;a que ser&iacute;a la encargada de convertir la comida recibida en raciones de alimento balanceado granulado.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se&ntilde;ala <a href="http://plataformasinergia.org/farinata.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Plataforma Sinerg&iacute;a </a> en su web, la Farinata es &ldquo; <strong> una soluci&oacute;n pr&aacute;ctica y eficaz para combatir el hambre en el mundo </strong> &rdquo;. Este alimento balanceado tiene una vida &uacute;til de al menos dos a&ntilde;os y &ldquo;conserva todas las propiedades nutricionales originales&rdquo;. Seg&uacute;n la empresa, este compuesto es una soluci&oacute;n real a la lucha contra el hambre y que tambi&eacute;n <strong> servir&aacute; para crear empleo a la par de reducir el gasto p&uacute;blico </strong> . Lo que no van a faltar son comensales. Seg&uacute;n las estad&iacute;sticas oficiales, un 47% de los habitantes de Sao Paulo viven por debajo de la l&iacute;nea de pobreza reporta el Instituto de Pesquisa Econ&ocirc;mica Aplicada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José J. Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/pienso-para-pobres-alcalde-sao-paulo-humildes-farinata-sinergia_1_3138947.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Oct 2017 20:08:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un 'pienso para pobres': la idea del alcalde de Sao Paulo para acabar con el hambre en barrios humildes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hambre,Pobreza,São Paulo,Desnutrición,Brasil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Politizar la alimentación para acabar con el hambre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/hambre-espana_1_3135262.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1d0413e-fe84-48da-bcd5-ff43bde4d3a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Politizar la alimentación para acabar con el hambre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Solo cambiando nuestra concepción de los alimentos como mercancía podremos lograr que todo el mundo tenga acceso a suficiente comida cada día</p><p class="subtitle">Considerar los alimentos como un bien común exige crear nuevos espacios para tomar decisiones democráticas sobre dónde, cómo y qué producir, basándose no solo en las leyes del mercado</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Incluir la alimentaci&oacute;n como un derecho en la Constituci&oacute;n y establecer&nbsp;<a href="https://derechoalimentacion.org/noticias/primer-paso-para-la-creaci-n-de-un-observatorio-del-derecho-la-alimentaci-n-en-espa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">un observatorio</a>&nbsp;en&nbsp;su defensa&nbsp;representar&iacute;an pasos en la direcci&oacute;n correcta</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <a href="https://elpais.com/elpais/2017/03/01/planeta_futuro/1488378131_034735.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En Espa&ntilde;a hay hambre</a>. Evidentemente, no del tipo que estamos acostumbrados a ver en las im&aacute;genes que nos llegan de Sud&aacute;n, Guatemala o India, pero s&iacute; del tipo que hace sonar las tripas muchas veces al a&ntilde;o por no poder desayunar antes de ir al colegio. O no poder comprar carne de pollo, ternera o pescado tres veces por semana, el discutible indicador oficial de la Oficina de Estad&iacute;sticas de la Uni&oacute;n Europea para determinar hogares en inseguridad alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, un 3,2% de los hogares son tan pobres que no pueden permitirse alimentar correctamente a sus hijos. Son 589.000 hogares con ni&ntilde;os que no desayunan suficiente o que comen la comida basura m&aacute;s barata que les transformar&aacute; en obesos.
    </p><p class="article-text">
        Estamos hablando de m&aacute;s de 3 millones de ni&ntilde;os seg&uacute;n diferentes fuentes no-gubernamentales y de instituciones europeas, porque en Espa&ntilde;a no hay un indicador oficial de inseguridad alimentaria. Creemos que no lo necesitamos, y el Gobierno ignora regularmente los datos cuando <a href="http://www.elmundo.es/espana/2014/03/27/53340b41268e3ead028b4573.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&aacute;ritas</a>, <a href="http://www.eldiario.es/economia/Espana-segundo-UE-crecido-desigualdad_0_601240233.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oxfam</a>, <a href="http://www.20minutos.es/noticia/3065132/0/pobreza-infanil-espana-informe-unicef/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UNICEF</a> o el <a href="https://elpais.com/ccaa/2013/08/05/catalunya/1375700452_782346.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sindic de Catalu&ntilde;a</a> sacan sus informes. Ante esto, las pol&iacute;ticas de austeridad del Gobierno y la UE prefieren recortar en almuerzos escolares de comida sana, fresca y local para poder salvar bancos en quiebra, autopistas privadas y empresas de fracking que no funcionan.
    </p><p class="article-text">
        En el mundo tambi&eacute;n hay hambre, un aumento brutal de enfermedades no transmisibles (relacionadas con la dieta), un notable incremento en la ingesta de comida basura, un aberrante desperdicio alimentario y desiertos alimentarios donde solo se puede comprar comida basura e industrial. 
    </p><p class="article-text">
        Estos son algunos de los efectos m&aacute;s visibles del sistema alimentario convencional. Lo que es menos visible son el desempleo y el abandono de las zonas rurales, la urbanizaci&oacute;n descontrolada, la producci&oacute;n intensiva de carne y su efecto invernadero, la destrucci&oacute;n de bosques con alta biodiversidad para la producci&oacute;n de soja o aceite de palma, la privatizaci&oacute;n de las semillas y la transformaci&oacute;n del acto de comer en un ritual solitario y aburrido que nos roba tiempo para otras cosas m&aacute;s importantes.
    </p><p class="article-text">
        En la vida fren&eacute;tica del capitalismo contempor&aacute;neo, son los aclamados emprendedores 4.0 los que nos llevan la comida preparada a casa, pedida a trav&eacute;s del Smartphone, sin necesidad de hacer la compra, inventar un plato o simplemente cocinar. Una serie de TV, una pizza o un libro. Todo se trata como pura mercanc&iacute;a, distribuida por una log&iacute;stica perfeccionada para la venta por internet y, cada vez m&aacute;s, controlada por las mismas <a href="https://www.forbes.com/forbes/welcome/?toURL=https://www.forbes.com/sites/ciocentral/2017/06/23/amazon-buys-whole-foods-now-what-the-story-behind-the-story/&amp;refURL=https://www.google.co.uk/&amp;referrer=https://www.google.co.uk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compa&ntilde;&iacute;as</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, ser&iacute;a un error hablar solamente de hambre, malnutrici&oacute;n y de los problemas de los consumidores sin vincularlo con el discurso de justicia, derechos y dignidad. Por cierto, en Espa&ntilde;a, y en los otros estados de la UE, <a href="http://blogs.bmj.com/bmj/2017/01/10/jose-luis-vivero-pol-and-tomaso-ferrando-lets-talk-about-the-right-to-food/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comer no es todav&iacute;a un derecho</a>, tal y como defiende la FAO y ha vuelto a pedir de manera expl&iacute;cita el Papa Francisco. La inclusi&oacute;n de este derecho en la reforma constitucional y <a href="https://derechoalimentacion.org/noticias/primer-paso-para-la-creaci-n-de-un-observatorio-del-derecho-la-alimentaci-n-en-espa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la instituci&oacute;n de un observatorio</a> sobre su defensa, protecci&oacute;n y promoci&oacute;n representar&iacute;an pasos en la direcci&oacute;n correcta hacia un sistema de cobertura alimentaria universal.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, lo que producimos y consumimos no tiene que ver solamente con comer o no comer, con la obesidad y el hambre &iquest;Podemos considerar justo y digno que los pobres que no pueden acceder a suficiente comida en el mercado sean alimentados con el desperdicio que genera nuestro sistema alimentario industrial?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Debemos conformarnos con un sistema donde la producci&oacute;n industrializada y las largas cadenas globales llevan comida estandarizada alrededor del mundo, sin considerar los impactos en t&eacute;rminos de biodiversidad, impacto clim&aacute;tico, condiciones de trabajo o bajos precios a los productores?
    </p><h3 class="article-text">Repensar el paradigma para garantizar el acceso </h3><p class="article-text">
        Necesitamos repensar el paradigma que sostiene las pol&iacute;ticas y las leyes del sistema alimentario y qu&eacute; utilidades y bienes colectivos deber&iacute;a generar el sistema alimentario que queremos. Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, a nivel micro, meso y macro, se podr&iacute;an repensar con otros objetivos e incentivos, partiendo de la idea que el sistema alimentario no debe solamente producir comida al precio m&aacute;s barato, para vender la mayor cantidad y <a href="http://criticallegalthinking.com/2016/04/08/impolite-conversations-around-war-waste/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desperdiciar cualquier cantidad en aras de la maximizaci&oacute;n del beneficio</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los sistemas alimentarios desarrollan m&uacute;ltiples funciones econ&oacute;micas, sociales, medioambientales y culturales, tanto a nivel personal como colectivo, y generan diversidad, trabajo, comunidad, cultura, identidad y, en muchos casos, pasi&oacute;n. Todo eso no tiene precio, y no puede comercializarse, por mucho que pongan valores ficticios a los denominados servicios ambientales o ecosist&eacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        De entrada, podr&iacute;amos pensar en un sistema que garantice a trav&eacute;s de diversas pol&iacute;ticas nacionales, leyes auton&oacute;micas y disposiciones municipales que todo el mundo tenga acceso a suficiente comida cada d&iacute;a. Un sistema de <a href="https://elpais.com/elpais/2014/10/22/3500_millones/1413968325_141396.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cobertura Alimentaria Universal</a> que est&eacute; articulado en torno al territorio, el desarrollo local y los limites ecol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Este sistema puede implementarse a trav&eacute;s de diversos marcos institucionales, con un abanico de acciones que ir&iacute;an desde programas de almuerzos escolares garantizados en todas las escuelas, hasta el empleo directo de agricultores por parte de hospitales, cuarteles o ayuntamientos. Igual que hay jueces, celadores, conductores y arquitectos que trabajan para el Estado, tambi&eacute;n puede haber granjeros y pastores que produzcan comida para determinadas instituciones.
    </p><p class="article-text">
        La formaci&oacute;n de <a href="http://lahidra.net/como-comunalizar-lo-publico-la-oportunidad-municipalista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">partenariados p&uacute;blico-comunitarios (con los comunes y autoridades locales) </a>ser&iacute;a otra forma de colaborar en la gobernanza polic&eacute;ntrica del nuevo sistema alimentario, oportunidades para canalizar m&aacute;s fondos p&uacute;blicos para las iniciativas ciudadanas que promueven e innovan formas diferentes de producir, consumir y reciclar la comida.
    </p><p class="article-text">
        Ejemplos de una gesti&oacute;n com&uacute;n abundan en Espa&ntilde;a con las Cofrad&iacute;as de Pescadores y Mariscadoras, el Tribunal de las Aguas de Valencia, los Montes Vecinales en Mano Com&uacute;n de Galicia (que ocupan el 20% de esa comunidad aut&oacute;noma), la gesti&oacute;n de los pastos marisme&ntilde;os en el Roc&iacute;o o el marco legal que ampara la propiedad y uso de la red de ca&ntilde;adas y caminos rurales que atraviesan Espa&ntilde;a desde la Edad Media.
    </p><h3 class="article-text">La comida como bien com&uacute;n</h3><p class="article-text">
        Considerar los alimentos como un bien com&uacute;n exige crear nuevos espacios para generar decisiones democr&aacute;ticas sobre d&oacute;nde, c&oacute;mo y qu&eacute; producir, bas&aacute;ndose no solo en leyes de mercado para maximizar el beneficio a toda costa sino en garantizar el bien com&uacute;n y el acceso a la comida para todos.
    </p><p class="article-text">
        Esta propuesta de cambio es innovadora con respecto a la idea dominante en el sistema alimentario industrial, pero emana de la tradici&oacute;n que ha pervivido en muchos lugares del mundo, incluyendo nuestra geograf&iacute;a. Este sistema de gobierno de los comunes se est&aacute; revitalizando en algunas &ldquo;ciudades del cambio&rdquo;, como Barcelona, Madrid, Zaragoza o Ferrol.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en la UE, donde la propuesta de una nueva <a href="http://www.politico.eu/article/opinion-time-to-put-a-common-food-policy-on-the-menu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pol&iacute;tica Alimentaria Com&uacute;n</a>, avanzada por IPES-food y Slow Food (en oposici&oacute;n a la Pol&iacute;tica Agr&iacute;cola Com&uacute;n de subsidios y productivismo), podr&iacute;a abrir las puertas a una nueva consideraci&oacute;n de la comida no solamente como acto de consumo individual o bien de mercado, sino como elemento central en la construcci&oacute;n de un futuro democr&aacute;tico, ecol&oacute;gico y colectivo. Un futuro convivial y solidario, como corresponde al acto de almorzar en compa&ntilde;&iacute;a (que viene del lat&iacute;n <em>cum-panis</em>, compartir el pan).
    </p><p class="article-text">
        Si los alimentos son solo una mercanc&iacute;a de consumo, entonces dejemos al mercado y a las finanzas actuar para equilibrar oferta y demanda. Pero si consideramos que son mucho m&aacute;s y comer no es solo el acto de nutrirse individualmente, los que comemos y los que producen lo que comemos (el 70% viene de los peque&ntilde;os productores) debemos retomar el control del sistema alimentario en todas sus fases, y entender el valor pol&iacute;tico de comer.
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        La democracia alimentaria que defiende el antiguo relator del Derecho a la Alimentaci&oacute;n, Olivier de Schutter, la soberan&iacute;a alimentaria que promulga el movimiento rural de la V&iacute;a Campesina o la agroecolog&iacute;a que defienden los movimientos de transici&oacute;n urbanos y rurales ofrecen alternativas para producir y comer de manera justa y sostenible. Todos estos movimientos defienden que la alimentaci&oacute;n no puede ser solo una mercanc&iacute;a (un <em>commodity, </em>dicen). Nosotros proponemos que deben ser valorados y gobernados como bienes comunes.
    </p><p class="article-text">
        En la semana del D&iacute;a Mundial de la Alimentaci&oacute;n debemos levantar nuestras voces para hacer de la alimentaci&oacute;n un derecho constitucional en Espa&ntilde;a, as&iacute; como hizo hace poco <a href="http://www.lavanguardia.com/vivo/ecologia/20161207/412457459888/eslovenia-agua-comercializacion-derecho-decreto.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eslovenia con el agua</a>. Con ese objetivo, la creaci&oacute;n de un Observatorio sobre el derecho a la alimentaci&oacute;n en Espa&ntilde;a se antoja un primer paso relevante.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, reconocemos que la alimentaci&oacute;n es mucho m&aacute;s que un derecho humano o una necesidad. La alimentaci&oacute;n es pol&iacute;tica. Comer es un acto pol&iacute;tico por las implicaciones que tiene. Las fallas del sistema alimentario global (hambre, calentamiento global, p&eacute;rdida de biodiversidad, desempleo rural, obesidad) no son inevitables o naturales, sino la consecuencia de decisiones pol&iacute;ticas tomadas en Davos, Madrid, Washington o los despachos de un fondo privado de inversi&oacute;n en Suiza. En todo caso, decisiones tomadas fuera de cualquier control democr&aacute;tico, participativo y colectivo.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.righttofoodandnutrition.org/es/los-bienes-comunales-y-la-comunalizacion-una-narrativa-nueva-y-antigua-la-vez-para-enriquecer-las" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reconsideremos la narrativa del sistema alimentario y cambiemos el paradigma</a>. Solo cambiando nuestra concepci&oacute;n de los alimentos de mercanc&iacute;a a bien com&uacute;n podremos conseguir una verdadera transformaci&oacute;n y no peque&ntilde;as victorias. Comer es vida. No la rindamos a la mano invisible del mercado capitalista.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Nota: Jose Luis Vivero es investigador del Centro de Filosof&iacute;a del Derecho y del Earth and Life Institute de la Universidad Cat&oacute;lica de Lovaina, B&eacute;lgica. Tomaso Ferrando es docente en la Facultad de Derecho de la Universidad de Bristol.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jose Luis Vivero Pol/Tomaso Ferrando]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/hambre-espana_1_3135262.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Oct 2017 19:15:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Politizar la alimentación para acabar con el hambre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desnutrición,Hambre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La lucha contra la ola de expropiaciones de tierras tras una crisis alimentaria global]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/implicados/movimientos-denuncian-empresas-africa-sur_1_3129637.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/66ae172b-98b1-4128-83d7-3113a977d333_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La lucha contra la ola de expropiaciones de tierras tras una crisis alimentaria global"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los elevados precios de los alimentos y la necesidad de energías renovables alternativas como los agrocombustibles han desencadenado la nueva ola de expropiaciones de tierras en África del Sur</p><p class="subtitle">Las comunidades locales afectadas, sobre todo en el campo, han organizado todo tipo de acciones de resistencia como sabotajes, desobediencia civil, huelgas y acciones judiciales</p><p class="subtitle">El Tribunal Permamente de los Pueblos sobre las Empresas Transnacionales se reunió en Johannesburgo para denunciar a nivel regional de los abusos de las empresas</p></div><p class="article-text">
        La influencia y la impunidad empresarial en &Aacute;frica del Sur afecta cada vez m&aacute;s a las comunidades locales, sobre todo en el campo, donde se producen gran parte de las expropiaciones de tierras. Esto se remonta a los siglos en los que los poderes coloniales se repartieron el continente para alimentar con sus recursos las econom&iacute;as occidentales.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, hemos presenciado una nueva ola de expropiaciones de tierras tras una crisis alimentaria global que se caracteriz&oacute; por los elevados precios de los alimentos y la necesidad de energ&iacute;as renovables alternativas como los agrocombustibles, considerados err&oacute;neamente como una soluci&oacute;n a la crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La resistencia local contra el poder empresarial en &Aacute;frica es relativamente desconocida. Las comunidades locales afectadas, sobre todo en el campo, no se han limitado a ser v&iacute;ctimas pasivas, sino que han organizado todo tipo de acciones de resistencia como sabotajes, desobediencia civil, huelgas y acciones judiciales.
    </p><p class="article-text">
        En agosto de este a&ntilde;o el Tribunal Permamente de los Pueblos sobre las Empresas Transnacionales se reuni&oacute; en Johannesburgo, Sud&aacute;frica, en lo que signific&oacute; una extraordinaria denuncia a nivel regional de los abusos de las empresas, as&iacute; como la celebraci&oacute;n de un protagonismo rural comprometido y resolutivo.
    </p><p class="article-text">
        La reuni&oacute;n del tribunal se celebr&oacute; en el marco de una lucha m&aacute;s amplia para desmontar el poder empresarial y su arquitectura de la impunidad. El Tribunal Permanente de los Pueblos es un tribunal de opini&oacute;n p&uacute;blica reconocido internacionalmente que funciona con independencia de las autoridades estatales
    </p><p class="article-text">
        En una sesi&oacute;n de audiencias ante un respetable jurado, ocho comunidades de Mozambique, Malaui, Tanzania, Zambia, Mauricio y Madagascar presentaron casos sobre el impacto que las empresas transnacionales (ETN) tienen en su sustento, sus tierras y sus derechos humanos.
    </p><h3 class="article-text">El Tribunal Permanente de los Pueblos</h3><p class="article-text">
        El repertorio de contenci&oacute;n, entendido como el conjunto de acciones y herramientas de protesta llevadas a cabo por los movimientos de base, incluye la construcci&oacute;n de solidaridad entre las distintas luchas de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la celebraci&oacute;n del Tribunal Permanente de los pueblos (TTP) en Sud&aacute;frica es un proceso que no solo ofrece a las comunidades afectadas por las empresas transnacionales la oportunidad de denunciar las atrocidades de estas empresas, sino que les permite aprender de las experiencias comunes, elaborar estrategias a nivel regional.
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        En la sesi&oacute;n del tribunal en Johannesburgo, ocho comunidades presentaron casos que demuestran que la imparable acumulaci&oacute;n de capital de las ETN destruye sus medios de subsistencia, el medio ambiente y, a la larga, la soberan&iacute;a de sus pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de los casos que se presentaron, las empresas llegaban a criminalizar la resistencia y las protestas. Precisamente esto fue denunciado en el caso de Mozambique, donde los campesinos y activistas que luchan contra ProSavana, denuncian que se ven acosados y amenazados con la c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        ProSavana es un programa agr&iacute;cola trilateral propuesto por los Gobiernos de Mozambique, Brasil y Jap&oacute;n para sembrar cultivos comerciales y otros productos agr&iacute;colas para la exportaci&oacute;n en la zona del Corredor de Nacala, al norte de Mozambique.
    </p><p class="article-text">
        En 2013 la Uni&oacute;n de Campesinos de Mozambique (UNAC) promovi&oacute; una campa&ntilde;a de movilizaciones, presionando a los Gobiernos de Mozambique, Brasil y Jap&oacute;n para que cancelasen el programa. Desde entonces, los detractores del ProSavana han llevado a cabo numerosas acciones, entre ellas presentar una queja a un comit&eacute; independiente de examinadores en Tokio, que tras aceptarla ha investigado la conducta de la Agencia de Cooperaci&oacute;n Internacional del Jap&oacute;n (JICA) en relaci&oacute;n al pol&eacute;mico ProSavana.
    </p><p class="article-text">
        La aceptaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n supone el reconocimiento de que las alegaciones presentadas por las personas afectadas est&aacute;n bien fundamentadas y merecen ser verificadas. ProSavana no ha conseguido hoy por hoy llegar a un consenso para su implementaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, ocho activistas tanzanos fueron arrestados y encarcelados durante m&aacute;s de cuatro meses (de diciembre de 2016 a abril de 2017) por las autoridades malau&iacute;es cuando viajaron a Malaui para observar el impacto que la extracci&oacute;n de Uranio tiene sobre el medio ambiente y la salud humana.
    </p><p class="article-text">
        Ante el tribunal, declararon que tem&iacute;an los efectos negativos de la extracci&oacute;n de Uranio en Tanzania, en el Proyecto del R&iacute;o Mkuju en el &aacute;rea de Namtumbo, en la regi&oacute;n de Rovuma, que se encuentra en estado de exploraci&oacute;n. Seg&uacute;n los representantes de Tanzania, el arresto de los activistas y el ulterior caso judicial respond&iacute;an a criterios pol&iacute;ticos y el estado no pudo demostrar las acusaciones.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a Mozambique, los miembros de la comunidad local est&aacute;n luchando contra la construcci&oacute;n de una enorme presa hidroel&eacute;ctrica de Mphanda Nkuwa en el r&iacute;o Zambeze de la provincia de Tete, en el centro de Mozambique. Tres miembros de las comunidades afectadas dijeron a los jueces que la presa desplazar&iacute;a a unas 1.400 familias. Justi&ccedil;a Ambiental, una ONG que trabaja con estas comunidades, calcula que alrededor de 200 mil personas que viven r&iacute;o abajo se ver&aacute;n afectadas por el funcionamiento de la presa.
    </p><p class="article-text">
        En Malaui, la Asamblea de Mujeres Rurales denunci&oacute; ante el tribunal que Monsanto acapara las subvenciones y los presupuestos del Gobierno, que se ve forzado a importar semillas h&iacute;bridas, limitando el conocimiento local y destruyendo la soberan&iacute;a de semillas. Las mujeres campesinas son las m&aacute;s afectadas por esta medida, afirmaron.
    </p><p class="article-text">
        El Centro de Apoyo e Investigaci&oacute;n para Alternativas de Desarrollo de Madagascar est&aacute; luchando contra un proyecto de ilmenita a gran escala al sur del pa&iacute;s de la Madagascar Resources Company. Se recela de este proyecto porque afectar&aacute; a doce pueblos e invadir&aacute; el bosque Mikea, donde habitan varios grupos ind&iacute;genas.
    </p><p class="article-text">
        El bosque es una fuente de sustento importante para la gente local. &ldquo;Si este proyecto avanza, las personas se ver&aacute;n privadas de los recursos necesarios para su sustento y para actividades sanitarias, y esto afectar&aacute; principalmente a las mujeres&rdquo;, dijeron miembros de estas comunidades.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las compa&ntilde;&iacute;as que invierten en tierras y minerales en &Aacute;frica del Sur est&aacute;n registradas en Mauricio, en el oc&eacute;ano &Iacute;ndico. Mauricio es un conocido para&iacute;so fiscal y facilita los flujos financieros il&iacute;citos en el pa&iacute;s, lo que permite a los inversores da&ntilde;ar las econom&iacute;as locales de los pa&iacute;ses en los que operan.
    </p><p class="article-text">
        La primera sesi&oacute;n de audiencias de este tribunal se celebr&oacute; en agosto de 2016 en Manzini, Suazilandia. Diez comunidades de otros pa&iacute;ses de &Aacute;frica del Sur presentaron casos de abusos y violaciones de los derechos humanos por parte de las empresas en la industria extractiva.
    </p><p class="article-text">
        Ambas sesiones (Manzini y Johannesburgo) fueron organizadas por la campa&ntilde;a global de &Aacute;frica del Sur llamada &ldquo;Desmantelemos el poder corporativo y acabemos con la impunidad&rdquo;, con participantes como la Red de Acci&oacute;n Popular de &Aacute;frica del Sur y el Di&aacute;logo del Pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Esta campa&ntilde;a est&aacute; formada por una red de m&aacute;s de 200 movimientos sociales, organizaciones y comunidades que resisten el acaparamiento de tierras, la miner&iacute;a extractiva, los salarios abusivos y la destrucci&oacute;n medioambiental de las ETNs en distintas regiones del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Este Tribunal Permanente de los Pueblos es un paso importante para llamar la atenci&oacute;n de la comunidad internacional y vigilar el feroz comportamiento de las ETN en &Aacute;frica, as&iacute; como para facilitar la construcci&oacute;n de una plataforma de lucha m&aacute;s fuerte de las comunidades afectadas que acabe con los abusos perpetrados por esas empresas.
    </p><h3 class="article-text">Un &ldquo;desarrollo&rdquo; destructivo</h3><p class="article-text">
        Las expropiaciones de tierras y recursos en &Aacute;frica del Sur se consiguen gracias a inversiones del sector financiero e industrial, que trabajan mano a mano guiados por el ansia de obtener beneficios y controlar las materias primas. Estas inversiones incluyen transacciones de tierras para la miner&iacute;a, la agricultura y el turismo.
    </p><p class="article-text">
        El acaparamiento de recursos con total impunidad por parte de las empresas no se detuvo con la independencia de muchos pa&iacute;ses de &Aacute;frica del Sur, sino que continu&oacute; con la colaboraci&oacute;n de las nuevas &eacute;lites gobernantes, justific&aacute;ndolo como &ldquo;proyectos de desarrollo&rdquo; y disfrutando de la protecci&oacute;n y el apoyo del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Cientos de miles de campesinos y pueblos ind&iacute;genas siguieron trabajando la tierra en zonas marginales mientras que las tierras m&aacute;s ricas en miner&iacute;a y agricultura eran controladas por unos pocos. La mayor&iacute;a sigui&oacute; viviendo en la pobreza y el hambre. Los problemas empeoraron en los a&ntilde;os ochenta, con los intereses neoliberales sintetizados en la &ldquo;globalizaci&oacute;n&rdquo; precedidos por bajos precios agr&iacute;colas en los mercados globales.
    </p><p class="article-text">
        Ese programa neoliberal sobre el desarrollo, que trat&oacute; de lidiar con los d&eacute;ficits a trav&eacute;s de Programas de Ajuste Estructural (PAE), pidi&oacute; que el Estado se retirara de las actividades econ&oacute;micas. La apertura de las fronteras nacionales al libre flujo de bienes, la retirada del Estado de la econom&iacute;a para dedicarse a la mera &ldquo;supervisi&oacute;n&rdquo;, el capital financiero sin restricciones y la hegemon&iacute;a de las empresas transnacionales forman parte de ese programa.
    </p><p class="article-text">
        Como resultado, asistimos al aumento de expulsiones de campesinos de sus tierras y territorios, a nuevas formas de control por parte de los monopolios sobre la tierra y el agua, a la imposici&oacute;n global de sistemas de propiedad intelectual que roban las semillas de los campesinos, a la invasi&oacute;n de las semillas transg&eacute;nicas y a la proliferaci&oacute;n de las plantaciones monocultivo, los megaproyectos y las minas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la desigualdad econ&oacute;mica crece en el continente y supera al resto de los pa&iacute;ses en desarrollo, incluso a Latinoam&eacute;rica. El continente experimenta un incremento de la poblaci&oacute;n joven (15-24 a&ntilde;os), pero no ha conseguido crear suficiente empleo digno. Sud&aacute;frica, la econom&iacute;a m&aacute;s desarrollada del &Aacute;frica subsahariana (ASS), presenta una tasa de desempleo juvenil del 54%.
    </p><h3 class="article-text">Despojar a los ind&iacute;genas de sus tierras</h3><p class="article-text">
        El resultado de todo lo anterior es una concentraci&oacute;n sin precedentes de la propiedad de la tierra, los bienes naturales y los alimentos. Un pu&ntilde;ado de corporaciones transnacionales controlan las cadenas de valor agr&iacute;colas y alimentarias. Los movimientos sociales critican su modelo de producci&oacute;n, que consideran socialmente injusto e insostenible desde un punto de vista econ&oacute;mico o medioambiental, ya que depende del uso intensivo de la maquinaria agr&iacute;cola y qu&iacute;micos t&oacute;xicos, y del uso de semillas modificadas gen&eacute;ticamente, como sucede en Sud&aacute;frica. Como consecuencia, las verdaderas causas del deterioro social, econ&oacute;mico y medioambiental a&uacute;n persisten.
    </p><p class="article-text">
        Existen nuevas estrategias para despojar a los ind&iacute;genas y campesinos de sus tierras y territorios. Algunos mecanismos, como la &ldquo;reducci&oacute;n de las emisiones debidas a la deforestaci&oacute;n y la degradaci&oacute;n de los bosques&rdquo; (REDD) son promovidos por gobiernos y empresas, con el supuesto objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, cuando en realidad bloquean el acceso de familias y comunidades rurales a sus propias tierras, bosques y recursos h&iacute;dricos, poniendo en riesgo su capacidad de producir alimentos y luchar contra la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        Con el pretexto de la escasez del agua destinada a la irrigaci&oacute;n, el acceso al agua y su uso para la irrigaci&oacute;n se restringe y se sugiere que se concentre en los &ldquo;cultivos de alto valor&rdquo;; as&iacute;, los cultivos destinados a la exportaci&oacute;n, agrocombustibles y otros cultivos industriales reciben irrigaci&oacute;n mientras que los cultivos alimentarios de los campesinos se ven privados del agua.
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de la actual crisis alimentaria global, muchos inversores e incluso gobiernos se han puesto a buscar terrenos cultivables &ldquo;v&iacute;rgenes&rdquo; para producir m&aacute;s alimentos. Algunos inversores quieren alimentar los &ldquo;futuros sobre materias primas&rdquo; para aumentar los beneficios en estos nuevos para&iacute;sos de rentabilidad, mientras que otros quieren producir cultivos flexibles de alimentos y agrocombustibles, ya que la presi&oacute;n aumenta para reducir los combustibles f&oacute;siles. Por su parte, los gobiernos buscan preservar la seguridad alimentaria de sus ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        La demanda de tierras es tan grande que ha dejado a cientos de miles de campesinos sin terrenos ni suministro de agua, priv&aacute;ndoles de su sustento.
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia del abandono que sufre la agricultura campesina por parte de los gobiernos y de las bajadas de los precios, la mayor&iacute;a de los campesinos se han visto forzados a buscar trabajo estacional en grandes plantaciones, para mantener los ingresos de sus propias explotaciones.
    </p><p class="article-text">
        El sistema de trabajo estacional ofrece sueldos muy bajos y duras condiciones de trabajo. Los bajos sueldos mantienen al campesino atado a este sistema y arrebata una mano de obra imprescindible a las explotaciones de campesinos. La mayor&iacute;a sufren de exposici&oacute;n cr&oacute;nica a agroqu&iacute;micos t&oacute;xicos (pesticidas) y tiene que regresar a sus casas en el campo para que sus familias cuiden de ellos.
    </p><p class="article-text">
        El flujo de inversiones extranjeras en la regi&oacute;n no se detiene, alentadas por los constantes &ldquo;descubrimientos&rdquo; de reservas de gas, combustible o minerales y el af&aacute;n por usar las tierras africanas, supuestamente infrautilizadas, para &ldquo;saciar&rdquo; el hambre del mundo. Sin embargo, es alentador saber que los pobres en &Aacute;frica del Sur, en particular el mundo rural, se est&aacute;n movilizando para resistir esta ola neoimperialista.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Nota: Boaventura Monjane es un periodista y activista social mozambique&ntilde;o. Es doctorando en Poscolonialismos y Ciudadan&iacute;a Global en el Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Coimbra (beca FCT). En la actualidad es investigador asociado invitado por el Instituto de Estudios Agrarios y de la Tierra de la Universidad del Cabo Occidental. </em><em>Traducci&oacute;n: Patricia Campo</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Boaventura Monjane]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/implicados/movimientos-denuncian-empresas-africa-sur_1_3129637.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Oct 2017 16:42:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La lucha contra la ola de expropiaciones de tierras tras una crisis alimentaria global]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desnutrición,Desigualdad,Empresas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hambre, un problema ajeno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/hambre-problema-ajeno_1_3136663.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4d92cb2-31c0-456a-8094-6c7a5ec7c668_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El hambre, un problema ajeno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hambre es algo que solo les sucede a otros, no a nuestros parientes, amigos, vecinos; no solemos pensar en el hambre y, cuando pensamos, no sabemos qué hacer con esos pensamientos</p><p class="subtitle">Cuando hablamos de solucionar el hambre estamos hablando de dos cosas muy distintas: atacarlo como problema sanitario o como la metáfora extrema de un estado económico y social, político</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Nueva&nbsp;entrega de&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/redaccion/eldiarioes-QUEPO_6_569453072.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">una serie de art&iacute;culos</a>&nbsp;del&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/redaccion/eldiarioes-QUEPO_6_569453072.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">proyecto FAM</a>, sobre el hambre, en colaboraci&oacute;n con eldiario.es</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        S&iacute;, yo me la busqu&eacute;: escrib&iacute; un libro sobre el hambre que se llama <em>El Hambre</em>, lo publicaron en dos docenas de pa&iacute;ses, tuve que presentarlo en muchos de ellos; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os he hablado y escuchado casi todo sobre el hambre, aqu&iacute; y all&aacute; y en todas partes donde voy: es posible que haya aprendido algo.
    </p><p class="article-text">
        Si solo pudiera saber qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        * * *
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que me sorprendi&oacute; fue que le hicieran alg&uacute;n caso. Cuando me resign&eacute;, hace ya tiempo, a ponerme a trabajar en &eacute;l, mi libro estaba destinado al olvido m&aacute;s raudo. Decid&iacute; hacerlo porque me resultaba m&aacute;s dif&iacute;cil no hacerlo &ndash;porque, una vez que hab&iacute;a barajado la posibilidad, no hacerlo era una deserci&oacute;n&ndash;, pero estaba convencido de que nadie lo leer&iacute;a. El hambre vive entre nosotros, mata entre nosotros, est&aacute; con nosotros todo el tiempo y no le prestamos ninguna atenci&oacute;n, nunca tratamos de averiguar d&oacute;nde, c&oacute;mo, por qu&eacute;. O, incluso: creemos que sabemos todo lo que necesitamos saber sobre &eacute;l &ndash;que, por supuesto, nunca es mucho.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo.
    </p><p class="article-text">
        * * *
    </p><p class="article-text">
        Cre&iacute;a en el olvido veloz pero, a&uacute;n as&iacute;, me importaba hacer un buen trabajo. Tom&eacute;, para eso, dos decisiones b&aacute;sicas &ndash;sintetizadas, faltaba m&aacute;s, por dos esl&oacute;ganes de cuarta.
    </p><p class="article-text">
        * * *
    </p><p class="article-text">
        Primero, que no existe <em>el hambre</em> &ndash;&ndash;sino millones de personas que no comen suficiente. Que, en general, quienes dicen <em>el hambre</em> intentan convertirlo en algo abstracto, inmaterial, lo contrario de lo que realmente es: las vidas y las muertes de casi mil millones de personas. Y que, para evitar esa trampa, la base de mi trabajo ser&iacute;a hablar con una buena cantidad de esas personas, preguntarles, escucharlos, averiguar c&oacute;mo es vivir con hambre &ndash;y tratar de contarlo.
    </p><p class="article-text">
        Pero tem&iacute;a que esas historias pudieran convertirse en eso que, para no entendernos, llam&eacute; &ldquo;pornograf&iacute;a de la miseria&rdquo;: historias tristes muy sentidas que dejaran en el lector el alivio, la satisfacci&oacute;n de haberse entristecido, de haber sido sensible al dolor de esos pobres, y ya. Para evitarlo deb&iacute;a encontrar el modo de combinar esas historias con la historia, los contextos, los datos, los an&aacute;lisis que les dieran sentido: que consiguieran explicarlas.
    </p><p class="article-text">
        Y, segundo: que no existe <em>el hambre</em> &ndash;sino formas y estructuras diversas, muy variadas, por las cuales millones de personas no comen suficiente. Y que si quer&iacute;a evitar las simplificaciones deb&iacute;a definir esas formas y tratar de contar sus singularidades: para eso, decid&iacute;, ir&iacute;a a ocho o nueve pa&iacute;ses, y cada uno me permitir&iacute;a mostrar y analizar cada una de esas formas. Fueron, al fin, la India, Bangladesh, N&iacute;ger, Sud&aacute;n del Sur, Madagascar, Estados Unidos, Argentina. Esperaba que, por esa combinaci&oacute;n de historias y an&aacute;lisis, el tema no cerrara con una lagrimita de compasi&oacute;n sino con ese hormigueo que &ndash;se supone&ndash; la comprensi&oacute;n provoca: la voluntad de hacer algo a partir de lo que uno ha entendido.
    </p><p class="article-text">
        Era &ndash;soy, ya lo sabemos&ndash; un iluso.
    </p><p class="article-text">
        Grasiadi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        * * *
    </p><p class="article-text">
        El libro, por supuesto, establec&iacute;a ciertos hechos brutales: que, seg&uacute;n el secretario Ban Ki Moon, cada d&iacute;a se mueren 25.000 personas por causas relacionadas con el hambre. Que esa matanza &ndash;un holocausto y medio cada a&ntilde;o&ndash; no tiene justificaciones t&eacute;cnicas, porque sucede en un mundo habitado por 7.300 millones de personas capaz de producir comida para 12.000 millones: un mundo donde la comida deber&iacute;a sobrar. Que el hambre contempor&aacute;neo no es un producto de la pobreza, como suelen decir los grandes organismos, sino de la riqueza: del hecho de que algunos acaparen lo que muchos necesitan. Y que, entonces, el hambre contempor&aacute;neo es el m&aacute;s violento de la historia, porque no lo causa la carencia sino, tan claramente, la concentraci&oacute;n de esa riqueza. Y que esa concentraci&oacute;n tampoco es algo abstracto, sino que tiene mecanismos muy precisos, que intentaba mostrar.
    </p><h3 class="article-text">La &ldquo;Era de la Alimentaci&oacute;n Posible&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Pero me interesa, ahora, pensar lo que pas&oacute; despu&eacute;s, en esas charlas repetidas &ndash;que siguen todav&iacute;a&ndash; sobre el tema, con p&uacute;blicos muy variados, en pa&iacute;ses tambi&eacute;n muy diferentes. En esas discusiones aprend&iacute; cosas, entend&iacute; cosas &ndash;que no hab&iacute;a conseguido pensar durante la escritura. Por ejemplo, que deber&iacute;a haber enfatizado m&aacute;s en ese momento hist&oacute;rico decisivo que la historia no se encarg&oacute; de registrar.
    </p><p class="article-text">
        Hay quienes dicen que el hambre empez&oacute; con el descubrimiento de las t&eacute;cnicas de producci&oacute;n de la comida. Por sorprendente que pueda parecer, creemos saber que nuestros ancestros cazadores recolectores no pasaban hambre: eran cuatro o cinco gatos, iban y ven&iacute;an, pod&iacute;an conseguir sin mucho esfuerzo lo poco que necesitaban. Hasta que alguien entendi&oacute; que si dejaba en tierra una semilla obten&iacute;a una planta, y si dejaba cien obten&iacute;a unas docenas, y fue la agricultura.
    </p><p class="article-text">
        Y la producci&oacute;n de comida se sistematiz&oacute;, y los hombres y mujeres tuvieron que instalarse para esperar que crecieran esas plantas, y aparecieron los primeros pueblos y despu&eacute;s las primeras ciudades y las primeras casas y las primeras amas de casa y los primeros jefes y los primeros ricos y los primeros soldados y los segundos dioses. Los hombres pod&iacute;an producir &ndash;predecir&ndash; su comida, saber cu&aacute;ndo y d&oacute;nde la tendr&iacute;an, y eso les permiti&oacute; reproducirse tanto m&aacute;s y esas aglomeraciones de m&aacute;s personas empezaron a conocer el hambre: bastaba una sequ&iacute;a o una guerra o un jefe demasiado &aacute;vido o un dios insatisfecho para que esas comunidades de depend&iacute;an de su cosecha se quedaran sin nada que comer.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, la principal caracter&iacute;stica de la comida siempre fue su escasez: m&aacute;s all&aacute; de la concentraci&oacute;n que siempre hubo, era cierto que la Tierra no consegu&iacute;a producir comida suficiente para todos. Hasta un momento, hacia 1970 o quiz&aacute;s 1980, en que al fin s&iacute;. Habr&iacute;a que estudiarlo: c&oacute;mo fue que sucedi&oacute;, por qu&eacute;, sus causas, consecuencias. Los cambios t&eacute;cnicos derivados de la Revoluci&oacute;n Verde parecen haber sido decisivos: lo cierto es que, por primera vez en la historia, el planeta fue capaz de alimentar a todos sus habitantes. Es un hecho mucho m&aacute;s que hist&oacute;rico, uno de esos quiebres que suceden muy de tanto en tanto &ndash;y nadie sabe c&oacute;mo fue, nadie pens&oacute; en pensarlo y registrarlo como tal.
    </p><p class="article-text">
        * * *
    </p><p class="article-text">
        El principio de la Era de la Alimentaci&oacute;n Posible es el mayor hecho hist&oacute;rico que no estudia ning&uacute;n historiador.
    </p><h3 class="article-text">El imperio de la carne</h3><p class="article-text">
        O, quiz&aacute;, pens&eacute; despu&eacute;s, deber&iacute;a haber insistido en el final de la Era de la Carne. El consumo de carne es una forma tan clara de concentraci&oacute;n de la riqueza. La carne acapara recursos que se podr&iacute;an repartir: se necesitan cuatro calor&iacute;as vegetales para producir una calor&iacute;a de pollo; seis, para producir una de cerdo; diez calor&iacute;as vegetales para producir una calor&iacute;a de vaca o de cordero. Lo mismo pasa con el agua: se necesitan 1.500 litros para producir un kilo de ma&iacute;z, 15.000 para un kilo de vaca. O sea: cuando alguien come carne se apropia de recursos que, repartidos, alcanzar&iacute;an para cinco, ocho, diez personas.
    </p><p class="article-text">
        Comer carne es establecer una desigualdad bien bruta: yo soy el que puede tragarse los recursos que ustedes necesitan. La carne es estandarte y es proclama: que solo podemos usar as&iacute; el planeta si hay otros &ndash;miles de millones&ndash; que se resignan a usarlo mucho menos. Si todos quieren usarlo igual no puede funcionar: la exclusi&oacute;n es condici&oacute;n necesaria &ndash;y nunca suficiente.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez m&aacute;s gente se empuja para sentarse a la mesa de las carnes &ndash;los chinos, por ejemplo, que hace veinte a&ntilde;os consum&iacute;an cinco kilos por persona y por a&ntilde;o, y ahora m&aacute;s de cincuenta&ndash; porque comer carne te define como un depredador exitoso, un triunfador. En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas el consumo de carne aument&oacute; el doble que la poblaci&oacute;n del mundo. Hacia 1950 el planeta produc&iacute;a cincuenta millones de toneladas de carne por a&ntilde;o; ahora, casi seis veces m&aacute;s &ndash;y se prev&eacute; que vuelva a duplicarlo en 2030. Mientras, un buen tercio de la poblaci&oacute;n mundial sigue comiendo como siempre: miles de millones no prueban la carne casi nunca, la mitad de la comida que la humanidad consume cada d&iacute;a es arroz, y un cuarto m&aacute;s, trigo y ma&iacute;z.
    </p><p class="article-text">
        Ahora nos parece normal, pero es tan raro: un bistec con patatas, unas salchichas con pur&eacute;, un pollo con arroz, prote&iacute;na animal con alg&uacute;n vegetal acompa&ntilde;ando, es una inversi&oacute;n del orden hist&oacute;rico que, desde siempre, fue el contrario: un vegetal si acaso acompa&ntilde;ado por &iacute;nfimos trozos de animal. Es un tremendo cambio cultural &ndash;y ni siquiera lo pensamos. Y menos pensamos lo que eso significa como gesto econ&oacute;mico, social. No le digan a nadie que lo est&aacute; diciendo un argentino: comerse un buen bife/chulet&oacute;n/bistec, un gran trozo de carne, es una de las formas m&aacute;s eficaces de validar y aprovechar un mundo injusto.
    </p><p class="article-text">
        Pero ya aparecen las grietas en el imperio de la carne. Primero fue el imperativo de la salud: cuando nos dijeron que su colesterol nos embarraba el cuerpo. Y ahora, en los barrios m&aacute;s cool de las ciudades ricas, cada vez m&aacute;s se&ntilde;oras y se&ntilde;ores rechazan la carne por convicciones varias: que no quieren comer cad&aacute;veres, que no quieren ser responsables de esas muertes, que no quieren exigir as&iacute; a sus cuerpos, que no quieren. Llueve, estos d&iacute;as, sobre mojado: la amenaza del c&aacute;ncer. Hasta que llegue la imposibilidad m&aacute;s pura y dura: tantos querr&aacute;n comer su libra de carne que el planeta, agotado, dir&aacute; basta.
    </p><p class="article-text">
        Tardar&aacute;: el comercio mundial de alimentos est&aacute; organizado para concentrar los recursos en beneficio de los m&aacute;s ricos, intereses potentes defender&aacute;n sus intereses. Pero alguna vez, dentro de d&eacute;cadas, un siglo, los historiadores empezar&aacute;n a mirar atr&aacute;s y hablar&aacute;n de estos tiempos &ndash;un lapso breve, un suspiro en la historia&ndash; como la Era de la Carne. Que habr&aacute;, entonces, pasado para siempre.
    </p><p class="article-text">
        * * *
    </p><p class="article-text">
        Son cuestiones internas, lo que fui aprendiendo sobre el hambre en este a&ntilde;o y pico de charlas y presentaciones. Pero lo que m&aacute;s me interesa no est&aacute; all&iacute;, sino del otro lado: en las reacciones de quienes vinieron a escuchar, a conversar.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hacer cuando te dicen que tu forma de vida solo es posible gracias a las formas de muerte &ndash;al hambre&ndash; de millones; qu&eacute;, cuando te explican que la ropa que llevas es el producto del hambre de las mujeres bengal&iacute;es; qu&eacute;, cuando te cuentan que la electricidad que ilumina tu casa te llega del expolio del uranio de N&iacute;ger?
    </p><p class="article-text">
        * * *
    </p><p class="article-text">
        Todo eso que alg&uacute;n autor debidamente transochado podr&iacute;a titular: &iquest;Qu&eacute; hacer con la conciencia?
    </p><p class="article-text">
        * * *
    </p><p class="article-text">
        Lo dicho: no solemos pensar en el hambre. No es dif&iacute;cil no pensar en el hambre: es el problema ajeno por antonomasia. Hay, supongamos, m&aacute;s de 800 millones de personas en el mundo que pasan hambre: una de cada nueve. Si la estad&iacute;stica fuera una disciplina seria, podr&iacute;amos esperar que una de cada nueve personas que encontramos sufriera de desnutrici&oacute;n &ndash;y sabemos que no. El hambre &ndash;para nosotros, ciudadanos letrados de pa&iacute;ses m&aacute;s o menos pr&oacute;speros&ndash; es algo que solo les sucede a otros, no a nuestros parientes, amigos, vecinos, condisc&iacute;pulos. No solemos pensar en el hambre y, cuando pensamos, no sabemos qu&eacute; hacer con esos pensamientos.
    </p><h3 class="article-text">Solucionar el hambre</h3><p class="article-text">
        Me pas&oacute; muchas veces, casi siempre: la exposici&oacute;n sobre el asunto lleva a una mezcla de cabreo y desaliento. Me preguntan qu&eacute; soluci&oacute;n propongo, y yo, ninguna. Y me vuelven a preguntar; como si me dijeran: para qu&eacute; nos cuenta todo esto si no nos va a decir c&oacute;mo solucionarlo.
    </p><p class="article-text">
        Estamos, sospecho, bastante malacostumbrados.
    </p><p class="article-text">
        Entonces yo, a veces, digo que estoy en contra de los que ofrecen soluciones, que los que ofrecen soluciones son los profetas o los politicuchos, que lo que vale la pena no es esperar que te traigan las soluciones hechas sino encontrarlas entre muchos, que las soluciones que nos llegan de arriba son sospechosas de por s&iacute; y adem&aacute;s suelen estar pensadas para beneficio del que las ofrece y, a&uacute;n si no, son un modo de establecer o consolidar el poder del profeta de turno, digo &ndash;y que, entonces, si tuviera la soluci&oacute;n no la dar&iacute;a. Y podr&iacute;a, supongo, dejarlo all&iacute;, y escapar con supuesta elegancia. Pero en este tema la elegancia es una porquer&iacute;a, as&iacute; que me embarro: digo que, por supuesto, m&aacute;s all&aacute; de todo eso, no la tengo.
    </p><p class="article-text">
        * * *
    </p><p class="article-text">
        El obst&aacute;culo principal para tenerla es que, como siempre, no sabemos de qu&eacute; estamos hablando. Son los problemas de la literalidad: &iquest;solucionar el hambre es solucionar el hambre? &iquest;O es buscar la soluci&oacute;n a la desigualdad de la que el hambre es, a su vez, el efecto m&aacute;s brutal y la met&aacute;fora m&aacute;s clara?
    </p><p class="article-text">
        Creo que cuando hablamos de solucionar el hambre estamos hablando de &ndash;por lo menos&ndash; dos cosas muy distintas. Una es atacar el hambre como problema sanitario; otra, atacarlo como la met&aacute;fora extrema de un estado econ&oacute;mico y social, pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n sanitaria consiste en conseguir que esos cientos de millones de personas que comen menos de 2000 calor&iacute;as diarias alcancen esa cantidad. Lo cual podr&iacute;a obtenerse si la cooperaci&oacute;n internacional y las ayudas humanitarias llegaran al nivel que los pa&iacute;ses ricos suelen proclamar, por ejemplo: no ser&iacute;a ni tan dif&iacute;cil ni tan caro proveer de alimentos de bajo costo a esos millones. Y conseguir que, en lugar de vivir con menos de 1,25 d&oacute;lares por d&iacute;a vivan con, digamos, 1,75, y que la desigualdad extrema se mantenga pero se manifieste en muchas otras cosas &ndash;y ya no en la absoluta falta de comida.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a un avance enorme para esos cientos de millones &ndash;salvar&iacute;a tantas vidas&ndash; y tambi&eacute;n para el sistema de injusticia que quedar&iacute;a mucho mejor legitimado. Es la opci&oacute;n m&aacute;s difundida: los mecanismos de la beneficencia o caridad o &ndash;su nombre m&aacute;s actual&ndash; el asistencialismo. Nunca dije que no haya que hacerlo; digo, s&iacute;, que no alcanza.
    </p><p class="article-text">
        Otra posibilidad es pensar el hambre como manifestaci&oacute;n extrema de esa desigualdad, y suponer que no sirve solucionar la falta de ingesta si no se cambian las condiciones sociales y econ&oacute;micas que la producen: creer que los cambios pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos necesarios para establecer mayores niveles de igualdad traer&aacute;n, entre sus numerosas consecuencias, el fin de cualquier hambre.
    </p><p class="article-text">
        Esos cambios son, por supuesto, dif&iacute;ciles de imaginar: c&oacute;mo se consigue el poder pol&iacute;tico necesario para modificar la forma en que se organizan los mercados mundiales &ndash;y, entre otras cosas, su producci&oacute;n y distribuci&oacute;n de alimentos y dem&aacute;s bienes. O, por decirlo de una forma modesta: nuestras sociedades.
    </p><p class="article-text">
        Las &uacute;ltimas l&iacute;neas de <em>El Hambre</em> aluden brevemente a esta cuesti&oacute;n: &ldquo;Un nuevo paradigma es lo impensable. Es lo que constituye su dificultad y su atracci&oacute;n y su dificultad. Es lo que vale la pena de ser pensado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Maneras, en s&iacute;ntesis, de forzar el reparto: que los bienes est&eacute;n equitativamente repartidos, que el poder est&eacute; equitativamente repartido. Buscar la forma pol&iacute;tica que corresponda a una idea moral de la econom&iacute;a &ndash;y no la forma de la econom&iacute;a que corresponda a una idea moralista de la pol&iacute;tica. As&iacute; dicho parece una simpleza &ndash;y no sabemos.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        * * *
    </p><p class="article-text">
        Yo creo esto, pero no se c&oacute;mo se hace. Tengo un deseo, no un camino. Y a nadie le gusta que le digan deseos sin decirle c&oacute;mo podr&iacute;an, si acaso, cumplirse.
    </p><p class="article-text">
        * * *
    </p><p class="article-text">
        Y entonces suelo recordar que hay momentos de la historia en que las sociedades tienen un proyecto claro de futuro y momentos en que no, y que cuando lo tienen desean llegar a ese futuro, construirlo, pero que cuando no lo tienen el futuro se constituye en amenaza: lo desconocido, lo temible. Y que ahora estamos claramente en uno de esos momentos &ndash;como bien puede verse por la hegemon&iacute;a del discurso ecologista, gran heraldo del miedo al futuro&ndash; y que la construcci&oacute;n de un proyecto de futuro es algo que se hace de a poco y entre muchos y que vaya a saber cu&aacute;ndo cristalizar&aacute; en un cuerpo de ideas lo suficientemente potente como para movilizar a quienes conseguir&aacute;n implementarlas. Y que eso puede tardar a&ntilde;os, siglos, pero que la historia no conoce ning&uacute;n sistema que dure para siempre, y que el nuestro, que nos empe&ntilde;amos en suponer eterno, no tiene ni c&oacute;mo ni por qu&eacute; ser diferente.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo cual, por supuesto, suena a paja distante y no disminuye la angustia de pensar que s&iacute;, que hay cientos de millones de personas que no comen y esa se&ntilde;ora sentada en la s&eacute;ptima fila acaba de enterarse &ndash;de enterarse en el sentido fuerte de enterarse&ndash; y lo piensa y lo toma en cuenta y no sabe qu&eacute; hacer al respecto. Y entonces la desaz&oacute;n, el malhumor: saber es irritante y desmovilizador cuando no se proponen soluciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La culpa, sobre todo: la culpa es una reacci&oacute;n que te detiene, que te deja a solas con tus imposibilidades. Pornograf&iacute;a en estado puro.
    </p><p class="article-text">
        * * *
    </p><p class="article-text">
        Y eso no es bueno para un libro escrito bajo un lema casi claro, un libro que repite la pregunta que es mejor evitar: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo carajo conseguimos vivir sabiendo que pasan estas cosas?
    </p><p class="article-text">
        Pero, m&aacute;s alla o m&aacute;s ac&aacute; de todo esto, espero que tanta ch&aacute;chara pueda haber contribuido algo a hacer m&aacute;s visible el problema m&aacute;s brutal, m&aacute;s cacareado, m&aacute;s invisible de estos tiempos.
    </p><p class="article-text">
        O no, pero eso depende de usted, no de nosotros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Caparrós]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/hambre-problema-ajeno_1_3136663.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Oct 2017 18:44:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El hambre, un problema ajeno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hambre,Martín Caparrós,Desnutrición,Desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ONU cesará "en semanas" el reparto de comida en Etiopía, donde ya han muerto al menos 67 niños]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/pma-cesara-semanas-reparto-etiopia_1_3304996.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d082bb4-16ce-43cc-ab7d-17ba674c20aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ONU cesará &quot;en semanas&quot; el reparto de comida en Etiopía, donde ya han muerto al menos 67 niños"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Programa Mundial de Alimentos alerta de que tendrá que interrumpir el reparto de comida en la región somalí de Etiopía si no recibe 96 millones de dólares "inmediatamente"</p><p class="subtitle">Médicos Sin Fronteras alertó esta semana de la muerte de 67 niños por desnutrición en sus centros de Dolo, donde la población depende de los repartos de alimentos por culpa de la sequía</p><p class="subtitle">"Desde hace tiempo el PMA vienen dando raciones muy limitadas y por debajo del nivel nutricional para mantener a una persona saludable", alertan desde MSF</p></div><p class="article-text">
        En Dolo, en el sureste de Etiop&iacute;a, hay madres que se ven obligadas a escoger al hijo que podr&aacute;n alimentar. La sequ&iacute;a y la inflaci&oacute;n han dejado a m&aacute;s de un mill&oacute;n de personas de la zona sin acceso a alimentos, oblig&aacute;ndolas a depender de las escasas raciones de comida distribuidas por el Programa Mundial de Alimentos, que se agotar&aacute;n en las pr&oacute;ximas semanas. 
    </p><p class="article-text">
        Las ONG que est&aacute;n en el terreno llevaban meses temiendo lo que estaba por venir. La regi&oacute;n sureste del mapa de Etiop&iacute;a proporcionado por el sistema Fews Net modificaba su color de alerta mes a mes, sumando n&uacute;meros a los niveles de desnutrici&oacute;n ya existentes en la zona. Esta semana M&eacute;dicos Sin Fronteras ha dado las cifras a las muertes que, denuncian, pod&iacute;an haberse evitado si los avisos hubiesen sido escuchados: 67 ni&ntilde;os de entre uno y cinco a&ntilde;os han muerto de desnutrici&oacute;n en Dolo en los centros de MSF en el mes de junio.
    </p><p class="article-text">
        Desde la ONG advierten de que esta cifra corresponde &uacute;nicamente a los menores fallecidos en su proyecto de Dolo pero que el n&uacute;mero de ni&ntilde;os fallecidos es mucho mayor en toda la regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay una combinaci&oacute;n de causas. En primer lugar, la sequ&iacute;a y sus consecuencias: la gente ha perdido ganado, con ello, sus medios de subsistencia, lo poco que ten&iacute;an para sobrevivir. Pero siempre que hay una hambruna hay una responsabilidad humana. Aqu&iacute; ha fallado, hemos llegado a este punto, porque la respuesta del gobierno y de las Naciones Unidas ha sido m&aacute;s que insuficiente&rdquo;, denuncia Hern&aacute;n del Valle, responsable de incidencia pol&iacute;tica de M&eacute;dicos Sin Fronteras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La situaci&oacute;n se viene agudizando desde hace meses. Llevamos alertando desde enero del aumento de los ni&ntilde;os atendidos&rdquo;, enfatiza del Valle. Los equipos de la organizaci&oacute;n han tratado a 6.136 menores de cinco a&ntilde;os por desnutrici&oacute;n aguda grave desde enero. Estas cifras son diez veces superiores a las registradas en el mismo periodo en 2016, cuando 491 ni&ntilde;os recibieron tratamiento por desnutrici&oacute;n, seg&uacute;n sus datos.
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida del ganado y de las cosechas por culpa de la sequ&iacute;a ha derivado en la falta de materias primas propias para subsistir. Este hecho, sumado al aumento relativo de los precios, provoca que la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n de esta zona &ldquo;dependa exclusivamente&rdquo; de las distribuciones de comida de las Naciones Unidas. &ldquo;Desde hace tiempo vienen dando raciones muy limitadas y por debajo del nivel nutricional para mantener a una persona saludable&rdquo;, explica el portavoz de MSF.
    </p><p class="article-text">
        Amina tiene seis hijos.  Uno de ellos, Mohammed, est&aacute; gravemente desnutrido. La familia tuvo que instalarse en uno de los campamentos de desplazados internos cuando su ganado fue diezmado por la sequ&iacute;a. &ldquo;La sequ&iacute;a ha eliminado todo mi sustento. Sol&iacute;amos tener una buena vida en el monte. Ten&iacute;amos suficiente comida y tambi&eacute;n pod&iacute;a vender cabras y leche a buenos precios. Ahora solo nos quedan las distribuciones de comida&rdquo;, lamenta la joven de 22 a&ntilde;os. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Puede ser una cat&aacute;strofe&rdquo;</h3><p class="article-text">
        A la grave emergencia de la regi&oacute;n somal&iacute; de Etiop&iacute;a se a&ntilde;ade la advertencia lanzada por el Programa Mundial de Alimentos, que asegura que su suministro de ayuda alimentaria para la regi&oacute;n se agotar&aacute; a finales de julio. &ldquo;Nuestra mayor y m&aacute;s inmediata preocupaci&oacute;n es la falta de recursos para 1,7 millones de personas en la regi&oacute;n somal&iacute; que dependen por completo de la asistencia alimentaria de emergencia PMA&rdquo;, ha afirmado Samir Wanmali, el director en funciones de la agencia de la ONU de reparto de alimentos en Etiop&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n admite Wanmali, las distribuciones pueden ser interrumpidas en &ldquo;las pr&oacute;ximas semanas&rdquo; si no reciben los fondos solicitados para esta emergencia. &ldquo;Se necesitan inmediatamente 96 millones de d&oacute;lares para evitar que las distribuciones de alimentos se vean interrumpidas en las pr&oacute;ximas semanas y para mantenerlas hasta noviembre&rdquo;, ha declarado el responsable del PMA en el pa&iacute;s africano. La petici&oacute;n no se ha difundido de forma destacada y, por el momento, el PMA no ha enviado ninguna nota de prensa sobre la gravedad de la situaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Sin la aportaci&oacute;n del PMA, personas como Amina y su familia perder&iacute;an su &uacute;nico sustento. &ldquo;Hay una gran brecha entre estas dos vidas. Extra&ntilde;o mucho mi vieja vida. Mi mayor deseo para el futuro es recuperar mi ganado&rdquo;, se&ntilde;ala la mujer mientras espera en el centro de nutrici&oacute;n terape&uacute;tica de MSF. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si esto es realmente as&iacute; y el PMA interrumple el reparto de comida no s&eacute; qu&eacute; podemos esperar. Ya estaban dando raciones muy limitadas. No me quiero imaginar las consecuencias que puede ser retirarlo. Puede ser una cat&aacute;strofe&rdquo;, lamenta el portavoz de MSF. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Ahora no tenemos nada y nuestros hijos se enferman&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El hambre empuja situaciones l&iacute;mite entre las familias. &ldquo;Es muy dif&iacute;cil ponerse en la situaci&oacute;n de que no hay comida, se han muerto las dos cabras que ten&iacute;as y ver que la raci&oacute;n que te dan es insuficiente...&rdquo;, describe el responsable de incidencia de MSF. Esta situaci&oacute;n obliga a las madres a tener que distribuida entre la familia. A tener que elegir. Y ni si quiera esta comida tiene un valor nutricional suficiente... &ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Madres como ellas acaban apareciendo desesperadas en alguno de los puntos de nutrici&oacute;n que MSF mantiene en diferentes puntos de la regi&oacute;n.  A los centros destinados a pacientes en estado cr&iacute;tico han llegado menores con desnutrici&oacute;n severa o aguda, con &ldquo;un peso muy inferior al que deben que tener, un sistema inmunol&oacute;gico muy d&eacute;bil, por lo que acaban contrayendo otras enfermedades&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Fardaousa espera mientras su nieta de tres a&ntilde;os es atendida en el centro de nutrici&oacute;n terape&uacute;tica de MSF. &ldquo;Cuando la sequ&iacute;a vino, nuestros animales comenzaron a morir. Nuestras fuentes de agua se secaron y no pod&iacute;amos permanecer en el campo. Nunca he visto una situaci&oacute;n como esta. Es muy desafiante&rdquo;, relata la mujer de 58 a&ntilde;os en un testimonio recogido por M&eacute;dicos Sin Fronteras.
    </p><p class="article-text">
        Ellas no necesitaban ayuda para subsistir, hasta que la sequ&iacute;a les arrebat&oacute; todo lo que pose&iacute;an. &ldquo;Ten&iacute;amos animales que nos daban todo, como la leche, la carne y hasta la mantequilla... Ahora no tenemos nada y nuestros hijos se enferman y mueren, no s&eacute; qu&eacute; podemos hacer ahora, pero claramente no podemos regresar al monte sin animales&rdquo;, contin&uacute;a. 
    </p><h3 class="article-text">Un brote de c&oacute;lera que se suma a la emergencia</h3><p class="article-text">
        A esta situaci&oacute;n se suma &ldquo;los brotes de c&oacute;lera y sarampi&oacute;n&rdquo; que se est&aacute;n expandiendo por la regi&oacute;n somal&iacute; de Etiop&iacute;a debido a la escasez de agua potable. Durante las dos primeras semanas de junio, dicen desde MSF, fueron ingresados en estos centros 322 ni&ntilde;os. Fallecieron 51 de ellos, detallan. La mayor&iacute;a muri&oacute; infectada de c&oacute;lera, tras contraerla por el d&eacute;bil estado en de los menores como efecto de la desnutrici&oacute;n. &ldquo;Estamos trabajando en la zona desde hace un d&eacute;cada y lo que vemos es alarmante. Es excepcional&rdquo;, reconoce del Valle. 
    </p><p class="article-text">
        La falta de equipos y recursos suficientes para la gravedad de la emergencia provoca que la organizaci&oacute;n humanitaria tenga que elegir en presntar atenci&oacute;n m&eacute;dica sus centros o acudir en busca de personas de zonas rurales cuyo acceso es m&aacute;s complicado. &ldquo;Tenemos que tomar decisiones muy dif&iacute;ciles. Son necesarias m&aacute;s salidas a las zonas m&aacute;s rurales pero las  limitaciones de acceso y de recursos nos obligan a elegir una actividad u otra&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esas decisiones tienen sus efectos: quienes podr&iacute;an haberles necesitado a veces llegan, pero tarde. &ldquo;La gente llega con ni&ntilde;os a nuestros centros, y las personas que vienen de la zona rural llegan tarde, cuando adem&aacute;s de tener una desnutrici&oacute;n importante, presentan s&iacute;ntomas de otra enfermedad. Esas personas, quienes llegan tarde, son los m&aacute;s vulnerables&rdquo;, lamentan desde MSF. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si pudi&eacute;semos llegar, se podr&iacute;an evitar. Para ello se necesita gente y recursos de Gobiernos, Naciones Unidas y de otras grandes ONG que no se est&aacute;n destinando. Se necesita una respuesta y atenci&oacute;n mucho mayor&rdquo;, denuncian. 
    </p><p class="article-text">
        Sentado bajo un &aacute;rbol en el asentamiento de desplazados internos de la zona, Bashir, de 90 a&ntilde;os, reflexiona sobre el da&ntilde;o de una sequ&iacute;a que califica de hist&oacute;rica. &ldquo;Ahora ni siquiera tenemos productos de origen animal o alimentos adecuados para alimentarnos de nuevo a la vida. En tiempos anteriores, si hab&iacute;a una sequ&iacute;a, la gente se desplazaba adonde hab&iacute;a llovido. Nos mov&iacute;amos mucho en esos a&ntilde;os. Esta sequ&iacute;a es diferente porque afecta a toda la zona&rdquo;, describe. Su familia y la de sus amigos ten&iacute;an entre 200 y 300 cabras antes de la sequ&iacute;a. Todas han muerto. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/pma-cesara-semanas-reparto-etiopia_1_3304996.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jun 2017 18:31:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ONU cesará "en semanas" el reparto de comida en Etiopía, donde ya han muerto al menos 67 niños]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hambre,Desnutrición,Etiopía,Médicos Sin Fronteras,Cooperación internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un detenido por presunto maltrato animal tras intentar ahorcar a su galga en Ciudad Real]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/detenido-presunto-intentar-ciudad-real_1_3664990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1e62546-31e9-4ad0-b8b3-1a5ed3e79b26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un detenido por presunto maltrato animal tras intentar ahorcar a su galga en Ciudad Real"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La galga tenía evidentes síntomas de maltrato, así como quemaduras químicas, lesiones por intento de ahorcamiento y grave estado de desnutrición</p><p class="subtitle">El animal fue entregado y atendido en la clínica veterinaria de Villarrubia de los Ojos, desde donde se realizó el aviso</p></div><p class="article-text">
        La Guardia Civil de Ciudad Real ha detenido a una persona, con iniciales T.U.G.V., de 53 a&ntilde;os de edad, como presunta autora de un delito contra la fauna y maltrato de animales dom&eacute;sticos. La detenci&oacute;n se produjo debido a una llamada telef&oacute;nica al cuartel de la Guardia Civil del municipio de Villarrubia de los Ojos, el pasado 16 de diciembre, en la que se avisaba del posible maltrato a una galga desde una cl&iacute;nica veterinaria.
    </p><p class="article-text">
        En estas instalaciones, el animal fue entregado por un representante de la protectora de animales de dicha localidad que lo recogi&oacute; en los extrarradios de la poblaci&oacute;n en el  estado descrito. La perra fue atendida con &ldquo;evidentes&rdquo; s&iacute;ntomas de maltrato, as&iacute; como quemaduras qu&iacute;micas, grave estado de desnutrici&oacute;n y lesiones por intento de ahorcamiento, provoc&aacute;ndole el desgarro de la piel del cuello.
    </p><p class="article-text">
        Todos los detalles de lo sucedido fueron trasladados a la Patrulla del Servicio de Protecci&oacute;n de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Daimiel, quien inmediatamente se traslad&oacute; hasta el lugar y comprob&oacute; los hechos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/detenido-presunto-intentar-ciudad-real_1_3664990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Dec 2016 10:16:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Maltrato animal,Desnutrición,Villarrubia de Los Ojos,Ciudad Real]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Yunwa": el hambre que señorea por Burkina Faso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/yunwa-hambre-senorea-burkina-faso_1_4244698.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/865f2e95-67f9-4863-bd6b-9e495edbebd2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Hawe, de 31 años, acudió con su niña, que padece desnutrición, a un hospital gestionado por Médicos del Mundo en Burkina Faso. | Foto: José Palazón."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El concepto que tenemos del hambre y su sentir poco tienen que ver con la gravedad, consecuencias y extensión con las que se extiende por todo el Sahel y otras zonas extensas del planeta</p><p class="subtitle">La mortalidad que provoca Yunwa ha descendido del 17% al 3% de los ingresos hospitalarios en Burkina Faso, según Médicos del Mundo</p><p class="subtitle">Hawe, de 31 años, se apretaba el pecho con fuerza para sacar una gota de leche con la que alimentar a su hija que mantenía en brazos</p></div><p class="article-text">
        A pesar de la traducci&oacute;n literal: &ldquo;Yunwa&rdquo;, &ldquo;el hambre&rdquo;, tal y como la conocemos en Europa, el concepto que tenemos de ella, y su sentir, poco tienen que ver con la gravedad, consecuencias y extensi&oacute;n con las que Yunwa se&ntilde;orea por todo el Sahel y otras zonas extensas del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Mi primer contacto con &ldquo;Yunwa&rdquo; fue en un hospital en el norte de Burkina Faso. Nos present&oacute; una se&ntilde;ora de la etnia Peul de nombre Hawe, de 31 a&ntilde;os aunque que parec&iacute;a tener muchos m&aacute;s. Envuelta en una tela de mil colores, extremadamente delgada, elegante, y transmitiendo una dignidad infinita se apretaba el pecho con fuerza para sacar una gota de leche con la que alimentar a su hija que manten&iacute;a en brazos. Una gota de leche imposible.
    </p><p class="article-text">
        Hawe me miraba fijamente a los ojos con desesperaci&oacute;n y resignaci&oacute;n al mismo tiempo. Intentaba hacerme entender apretuj&aacute;ndose el pecho, lo que era evidente: &ldquo;Yunwa&rdquo; les hab&iacute;a pillado a ella y a su ni&ntilde;ita&hellip; All&iacute; estaban las dos, absolutamente fr&aacute;giles, absolutamente tristes, casi sin fuerzas para seguir buscando esa gota de leche. Sin esperanzas.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente para ambas, la direcci&oacute;n del hospital nos inform&oacute; que desde que se abri&oacute; el centro especial de recuperaci&oacute;n que gestiona M&eacute;dicos del Mundo la mortalidad que provoca Yunwa ha descendido del 17% al 3% de los ingresos hospitalarios.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las muertes se producen entre las 24 a 48 horas siguientes al alta en el hospital y en casos pr&aacute;cticamente irreversibles donde a la desnutrici&oacute;n grave viene acompa&ntilde;ada de otras complicaciones: diarreas, malaria, VIH&hellip; tambi&eacute;n en estado avanzado.
    </p><p class="article-text">
        Hawe y su hija ya hab&iacute;an pasado esas horas cr&iacute;ticas y su estado segu&iacute;a una evoluci&oacute;n favorable, pero Hawe no dejaba de pensar en lo que le dijo el curandero de su aldea: &ldquo;Deber&iacute;a tomar unas infusiones de hierbas porque alguien le hab&iacute;a hecho mal de ojo a la ni&ntilde;a y por eso estaba malita&rdquo;. Pero la ni&ntilde;a no mejoraba con las hierbas y por eso estaba en el hospital.
    </p><p class="article-text">
        Es la &eacute;poca de lluvias y, en estos meses, Yunwa se crece y muestra toda su crueldad. Casi toda la poblaci&oacute;n del Sahel vive de la agricultura, y es el momento de cultivar la tierra. Por eso, muchos peque&ntilde;os en tratamiento se han ido. &iexcl;No est&aacute;n!
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres se han marchado para garantizar la supervivencia del resto de la familia cuando llegue la estaci&oacute;n seca. Hay que obtener una cosecha m&aacute;s o menos suficiente de sorgo, mijo, ma&iacute;z o cacahuetes. Depender&aacute; de la climatolog&iacute;a, aunque generalmente nunca llega para comer todo el a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; otra cosa pueden hacer? Aunque fuera una buena cosecha, &iquest;el sorgo, el mijo, el maiz o los cacahuetes podr&aacute;n cubrir todas las necesidades nutricionales de la familia durante doce meses?
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;que otra cosa pueden hacer?
    </p><p class="article-text">
        En octubre volver&aacute;n al hospital porque la cosecha no se ha recolectado todav&iacute;a y la despensa del a&ntilde;o pasado ya se acab&oacute; hace tiempo. Las madres casi no han comido para poder alimentar, un poco al menos, al resto de la familia. Y, si las madres, no pueden dar leche para los peque&ntilde;os, ya de por s&iacute; desnutridos... En octubre la situaci&oacute;n de los peque&ntilde;os ser&aacute; cr&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La desnutrici&oacute;n en el Sahel es un fen&oacute;meno multifactorial, como en todos los lugares donde se da. La situaci&oacute;n de pobreza extrema es la base de todo, la no existencia de nada que comer es una realidad cada d&iacute;a, una forma de vivir. En una regi&oacute;n donde el cambio clim&aacute;tico est&aacute; haciendo estragos, las cosechas son cada vez m&aacute;s escasas, la agricultura no es una prioridad para el gobierno, el sistema de salud es d&eacute;bil, las grandes corporaciones mineras de las potencias extranjeras expolian hasta el &uacute;ltimo gramo de oro y uranio, la especulaci&oacute;n de las grandes corporaciones que controlan los alimentos de primera necesidad no tiene l&iacute;mites&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; puede hacer ante esto una mujer Peul? &iquest;dos mujeres Peul? &iquest;todas las mujeres Peul? &iquest;todos los hombres, mujeres y ni&ntilde;os Peul?
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil contener la indignaci&oacute;n que uno siente al ver c&oacute;mo Yunwa se&ntilde;orea al pie de grandes minas de oro gestionadas por multinacionales de una determinada nacionalidad, que pertenecen a una corporaci&oacute;n de otra nacionalidad distinta, que tienen su sede en un tercer pa&iacute;s&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil contener la indignaci&oacute;n cuando buscamos la obra social que realizan dichas empresas y encontramos que fomentan la construcci&oacute;n de instalaciones deportivas en los pa&iacute;ses ricos del norte en los que est&aacute;n registradas.
    </p><p class="article-text">
        Y all&iacute; estaba Fatima, la abuela de Tamini, de 8 meses nada m&aacute;s. Y tambi&eacute;n hab&iacute;a dos enfermeras trabajando en una mesa. Fatima estaba de pi&eacute;, al lado de Tamini, y Tamini estaba totalmente envuelta en una de esas bonitas telas de colores porque acababa de morir, todav&iacute;a no hac&iacute;a una hora que hab&iacute;a ingresado en el hospital.
    </p><p class="article-text">
        La abuela miraba a las enfermeras sin decir nada, esperando que hicieran algo m&aacute;s de lo que hab&iacute;an hecho ya &iexcl;o que le dijeran que solo estaba durmiendo! Las enfermeras hac&iacute;an como si estuvieran concentradas en algo encima de la mesa: impotentes, tristes, tragando saliva, incapaces de dar una respuesta a la abuela &iexcl;Yunwa hab&iacute;a ganado otra vez!
    </p><p class="article-text">
        Tamini, envuelta en su tela, con toda su dignidad. &iexcl;Todas con toda su dignidad! Nadie dijo nada, no hac&iacute;a falta decir nada.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de media hora la abuela solo llegaba a balbucear en franc&eacute;s. &ldquo;Tres d&iacute;as nada m&aacute;s&hellip;&rdquo;. Tres d&iacute;as desde que Tamini se puso malita hasta que lleg&oacute; al hospital.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Ten&iacute;a que pasar! Las estad&iacute;sticas lo dec&iacute;an. Tamini forma parte de ese tributo del 3% de ni&ntilde;os que mueren antes de 48 horas tras ser ingresados. Es el inevitable impuesto que hay que pagar a Yunwa, el coste del expolio, de la especulaci&oacute;n alimentaria, de la inacci&oacute;n de todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Palazón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/yunwa-hambre-senorea-burkina-faso_1_4244698.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Jan 2016 19:53:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Yunwa": el hambre que señorea por Burkina Faso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hambre,Desnutrición,Sanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Los machetes dejaron de preocuparnos por la  malaria y la desnutrición; ahora han vuelto juntos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/disparos-machetes-preocuparnos-malaria-desnutricion_1_4670247.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e529a93d-1059-4798-bb94-efc538cd21b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Los machetes dejaron de preocuparnos por la  malaria y la desnutrición; ahora han vuelto juntos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde diciembre de 2013, la República Centroafricana (RCA) se desgarra en un conflicto que ya se ha cobrado miles de vidas y que ha sumido el país en un caos absoluto.</p></div><p class="article-text">
        Los centroafricanos se enfrentan a la inseguridad alimentaria y al aumento vertiginoso de la malaria, al tiempo que la econom&iacute;a y el sistema sanitario del pa&iacute;s se encuentran cada vez m&aacute;s paralizados a causa del conflicto. Si bien el n&uacute;mero de desplazados internos ha descendido notablemente en los &uacute;ltimos meses, hay que matizar que este hecho no se debe a una buena noticia: m&aacute;s de 400.000 personas que en un principio tuvieron que buscar refugio en el interior de los bosques, en otras ciudades o en campos de desplazados improvisados, han tenido que abandonar finalmente su pa&iacute;s. Su futuro como refugiados es incierto y nadie sabe si podr&aacute;n regresar alg&uacute;n d&iacute;a a sus hogares.
    </p><p class="article-text">
        MSF lleva trabajando desde enero en el Hospital Universitario Regional de Berberati, al oeste del pa&iacute;s, donde sus equipos tratan de cubrir las necesidades m&eacute;dicas de una poblaci&oacute;n que se encuentra en una situaci&oacute;n pr&aacute;cticamente limite.
    </p><p class="article-text">
        Miles de termitas revolotean alrededor de las pocas luces que iluminan Berberati. El d&iacute;a anterior, una tormenta marc&oacute; violentamente el inicio de la temporada de lluvias y con ella llegaron enjambres de insectos. La gente esperaba ese momento para empezar a cazar. Asadas a la parrilla, las termitas llenan un est&oacute;mago vac&iacute;o: en tiempos de tanta escasez no se debe despreciar ninguna fuente de prote&iacute;nas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El hospital, el &uacute;nico en la ciudad, apenas funcionaba cuando MSF lleg&oacute; en diciembre. &ldquo;Ni siquiera hab&iacute;a electricidad,&rdquo; comenta un m&eacute;dico local. &ldquo;Los pacientes ten&iacute;an que traer su propia luz para que les examinasen.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor&iacute;a de la gente no quiere pagar por una mala asistencia,&rdquo; dice el Dr. Nicolas Peyraud, pediatra de MSF. &ldquo;Como consecuencia, asistimos a la reaparici&oacute;n a gran escala de la medicina tradicional. La mayor&iacute;a de los ni&ntilde;os a los que vemos han pasado antes por el curandero, a veces con consecuencias dram&aacute;ticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hace dos meses, se construy&oacute; un muro de dos metros de altura delante de la zona de consulta con el fin de proteger de balas perdidas a pacientes y personal. Aunque ha disminuido el riesgo de quedar atrapado en un fuego cruzado, las 150 camas del hospital todav&iacute;a est&aacute;n llenas de pacientes con malaria y desnutrici&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;El &iacute;ndice de malaria es muy elevado,&rdquo; dice el Dr. Peyraud. &ldquo;Aproximadamente tres cuartos de los ni&ntilde;os que vemos dan positivo. La enfermedad es especialmente mortal en los pacientes que ya se encuentran debilitados por la desnutrici&oacute;n y la diarrea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Furaha Walumpumpu, matrona de MSF, asiste en una media de 10 partos diarios. &ldquo;Las mujeres de esta regi&oacute;n han dejado de venir al hospital a dar a luz, por no mencionar la asistencia preparto, que ayuda a detectar si existe riesgo de complicaciones,&rdquo; explica Furaha. &ldquo;En ocasiones recibimos mujeres en un estado lamentable por el simple hecho de que no hab&iacute;a personal sanitario cualificado cerca de ellas&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Furaha le dice al cirujano de MSF Yves Groebli que Mariette, una de sus pacientes, debe ir inmediatamente a quir&oacute;fano por una ces&aacute;rea de urgencia. &ldquo;El beb&eacute; corre peligro, date prisa&rdquo;, le dice.  Hace unos a&ntilde;os, Mariette, de 25 a&ntilde;os, perdi&oacute; un beb&eacute; porque no pudo permitirse una ces&aacute;rea. Pero esta vez la historia termina con un final feliz: en pocos minutos Yves extrae un precioso beb&eacute; reci&eacute;n nacido de su &uacute;tero.
    </p><p class="article-text">
        Desde enero, la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n musulmana de Berberati se ha refugiado en Camer&uacute;n huyendo de la violencia. Potopoto, el barrio musulm&aacute;n que en su d&iacute;a fue el coraz&oacute;n econ&oacute;mico de la ciudad, est&aacute; casi desierto. Todas las mezquitas han sido saqueadas y una de ellas ha sido transformada en iglesia evang&eacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las milicias antibalaka controlan la ciudad,&rdquo; dice el im&aacute;n Rashid, l&iacute;der espiritual de los musulmanes restantes, que se refugian en un recinto religioso. &ldquo;No podemos salir sin poner en peligro nuestras vidas,&rdquo; comenta. Ahora hay unos 350 musulmanes en Berberati, protegidos por los soldados cameruneses del MISCA, el ej&eacute;rcito de la Uni&oacute;n Africana. &ldquo;Estamos agradecidos por la hospitalidad ofrecida,&rdquo; dice el im&aacute;n Rashid. &ldquo;Aqu&iacute; tenemos de todo, excepto libertad&rdquo;.
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        En un rinc&oacute;n del patio, una enfermera cambia los vendajes a Issoufa, de 24 a&ntilde;os, que perdi&oacute; el brazo en los &uacute;ltimos episodios de violencia. &ldquo;Viv&iacute;a cerca de Nola, a 100 km al sur de Berberati,&rdquo; dice Issoufa. &ldquo;Cuando llegaron los antibalaka, me robaron todo lo que ten&iacute;a y me dispararon en el brazo. Ir al hospital en Nola era demasiado peligroso. Tuve que esperar varios d&iacute;as hasta que me pudieron llevar a Berberati&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Issoufa consigui&oacute; llegar a Berberati, ya era demasiado tarde para salvarle el brazo y el cirujano de MSF tuvo que amputar. &ldquo;Esperar&eacute; hasta terminar el tratamiento, luego ir&eacute; a Camer&uacute;n a reunirme con mi familia,&rdquo; dice Issoufa. &ldquo;Aqu&iacute; no tengo futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        MSF empez&oacute; a trabajar en Berberati en enero de 2014 para cubrir las necesidades sanitarias de los desplazados y para tratar a las v&iacute;ctimas de la violencia. Aunque la violencia en la ciudad se ha reducido desde enero, las necesidades sanitarias siguen siendo enormes. El pasado mes hubo m&aacute;s de 3.000 consultas externas, de ellas 2.450 fueron de pacientes que sufr&iacute;an de malaria. Se hospitalizaron 427 pacientes, se llevaron a cabo m&aacute;s de 300 cirug&iacute;as y nacieron 320 beb&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yann Libessart]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/disparos-machetes-preocuparnos-malaria-desnutricion_1_4670247.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Sep 2014 18:09:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Los machetes dejaron de preocuparnos por la  malaria y la desnutrición; ahora han vuelto juntos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desnutrición]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desplazados y refugiados en Sudán del Sur, crisis sobre crisis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/desplazados-refugiados-sudan-sur-crisis_3_5715293.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8005448-1e80-4992-bfde-a0fdb79bef0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desplazados y refugiados en Sudán del Sur, crisis sobre crisis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las crisis humanitarias no abandonan el país más joven del mundo que en julio celebrará dos años de su independencia del vecino del norte. A la desnutrición, la malaria y las inundaciones se suman miles de desplazados y refugiados a causa de la violencia interna y el conflicto entre las milicias y el ejército de Sudán en la frontera septentrional.</p><p class="subtitle">El último episodio de violencia interna tiene lugar en Jonglei donde 120.000 personas se esconden en pantanos infestados por la malaria y en los que carecen de acceso a agua potable, alimentos y atención médica.</p><p class="subtitle">Tampoco cesa el conflicto externo que ha provocado casi 200.000 refugiados procedentes de los estados de Sudán del norte a causa de los combates entre la Fuerzas Armadas Sudanesas y el Movimiento de Liberación de la Población de Sudán.</p></div><p class="article-text">
        Las crisis humanitarias no abandonan el pa&iacute;s m&aacute;s joven del mundo que en julio celebrar&aacute; dos a&ntilde;os de su independencia del vecino del norte. A la desnutrici&oacute;n, la malaria y las inundaciones se suman miles de desplazados y refugiados a causa de la violencia interna y el conflicto entre las milicias y el ej&eacute;rcito de Sud&aacute;n en la frontera septentrional.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo episodio de violencia interna tiene lugar en Jonglei donde 120.000 personas se esconden en pantanos infestados por la malaria y en los que carecen de acceso a agua potable, alimentos y atenci&oacute;n m&eacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco cesa el conflicto externo que ha provocado casi 200.000 refugiados procedentes de los estados de Sud&aacute;n del norte a causa de los combates entre la Fuerzas Armadas Sudanesas y el Movimiento de Liberaci&oacute;n de la Poblaci&oacute;n de Sud&aacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Médicos Sin Fronteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/desplazados-refugiados-sudan-sur-crisis_3_5715293.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Jun 2013 08:01:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desplazados y refugiados en Sudán del Sur, crisis sobre crisis]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán del Sur,Refugiados,Desnutrición,Médicos Sin Fronteras]]></media:keywords>
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