<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Edad Media]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/edad-media/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Edad Media]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1012179/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El castillo de Torija, joya mendocina de Guadalajara, que resurgió de las cenizas y es de los mejores conservados de España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/castillo-torija-joya-mendocina-guadalajara-resurgio-cenizas-mejores-conservados-espana_132_13060528.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb52f1e0-70f4-41c4-a95c-6a17e54062f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El castillo de Torija, joya mendocina de Guadalajara, que resurgió de las cenizas y es de los mejores conservados de España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ubicado en la localidad homónima, fue residencia y propiedad de la Casa de Mendoza, una de las familias nobiliarias más importantes en el reino de Castilla durante la Baja Edad Media</p><p class="subtitle">Descubrir los secretos de la corte medieval toledana a través de 'joyas' artísticas de casi ocho siglos</p></div><p class="article-text">
        Cuando en la Edad Media estallaba un conflicto, la estrategia, los vasallos y las fortificaciones se convert&iacute;an en grandes aliados. Sin embargo, los castillos y fortalezas sufr&iacute;an asedios que pod&iacute;an durar meses o incluso a&ntilde;os, si la ciudad amurallada que los cobijaba contaba con recursos suficientes.
    </p><p class="article-text">
        Este es el caso del castillo de Torija, una fortaleza construida a finales del siglo XV en el municipio hom&oacute;nimo de la provincia de Guadalajara. Seg&uacute;n el profesor de la Universidad de Alcal&aacute;, Enrique Daza, &ldquo;fue construido probablemente tras el asedio que el marqu&eacute;s de Santillana, &Iacute;&ntilde;igo L&oacute;pez de Mendoza, en asociaci&oacute;n con el rey Juan II de Castilla, realiza en este enclave en el a&ntilde;o 1452&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este asedio ten&iacute;a como objetivo la expulsi&oacute;n de las tropas navarras que &ldquo;se hab&iacute;an acantonado all&iacute; en 1445&rdquo;, dentro del contexto de las guerras entre el Reino de Castilla y los infantes de Arag&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Enrique Daza es investigador y profesor de Historia Medieval en la Universidad de Alcal&aacute;. En la actualidad forma parte del proyecto de investigaci&oacute;n I+D+i &lsquo;Pervivere. Del castillo al palacio: transformaci&oacute;n, habitabilidad y pervivencia de la fortificaci&oacute;n se&ntilde;orial&rsquo; que, coordinado por el profesor de la Universidad de Huelva Juan Luis Carriazo Rubio, aborda &ldquo;los cambios arquitect&oacute;nicos y funcionales de los castillos al final de la Edad Media&rdquo; desde una &oacute;ptica interdisciplinar, abordando m&uacute;ltiples perspectivas y visiones; tambi&eacute;n forma parte del proyecto &lsquo;Atlas virtual del patrimonio hist&oacute;rico de las &oacute;rdenes militares en Castilla-La Mancha (siglos XII-XVI), que est&aacute; coordinado por el profesor Jes&uacute;s M. Molero Garc&iacute;a desde la Universidad de Castilla-La Mancha.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc90b77a-2f2d-4505-a928-1c97b66471cb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc90b77a-2f2d-4505-a928-1c97b66471cb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc90b77a-2f2d-4505-a928-1c97b66471cb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc90b77a-2f2d-4505-a928-1c97b66471cb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc90b77a-2f2d-4505-a928-1c97b66471cb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc90b77a-2f2d-4505-a928-1c97b66471cb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bc90b77a-2f2d-4505-a928-1c97b66471cb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Torre del homenaje del Castillo de Torija."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Torre del homenaje del Castillo de Torija.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">La Casa de Mendoza y sus principales exponentes</h2><p class="article-text">
        Esta casa nobiliaria tiene sus or&iacute;genes en el municipio hom&oacute;nimo que se encuentra en la actual provincia de &Aacute;lava. Comienza como una familia de hidalgos, aunque posteriormente van adquiriendo m&aacute;s privilegios y t&iacute;tulos nobiliarios como el marquesado de Santillana, el ducado del Infantado o tambi&eacute;n cargos eclesi&aacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        Enrique Daza se&ntilde;ala que se trata de una nobleza &ldquo;m&aacute;s cortesana, alejada de los preceptos de la nobleza tradicional castellana anterior, que estaba mucho m&aacute;s vinculada al territorio y al ejercicio de la guerra como motor social&rdquo;. Es por ello que, a partir de este momento en el que &ldquo;los nobles empiezan a generar sus propios estados se&ntilde;oriales&rdquo; donde surgen personajes que ampl&iacute;an sus miras hacia la cultura, convirti&eacute;ndose en escritores, mecenas y literatos.
    </p><p class="article-text">
        Entre los principales exponentes de esta casa nobiliaria est&aacute;n &Iacute;&ntilde;igo L&oacute;pez de Mendoza, primer marqu&eacute;s de Santillana, como militar, estratega pol&iacute;tico y poeta que introdujo el soneto italiano en la literatura castellana; tambi&eacute;n su hijo, Pedro Gonz&aacute;lez de Mendoza, m&aacute;s conocido como el &lsquo;Cardenal Mendoza&rsquo;, que fue arzobispo de Toledo y durante la &eacute;poca de los Reyes Cat&oacute;licos fue considerado el &ldquo;tercer rey de Espa&ntilde;a&rdquo; por su gran influencia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa3867ca-771d-4c50-a90a-04e4df2456b8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa3867ca-771d-4c50-a90a-04e4df2456b8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa3867ca-771d-4c50-a90a-04e4df2456b8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa3867ca-771d-4c50-a90a-04e4df2456b8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa3867ca-771d-4c50-a90a-04e4df2456b8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa3867ca-771d-4c50-a90a-04e4df2456b8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fa3867ca-771d-4c50-a90a-04e4df2456b8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Copia del retrato de Íñigo López de Mendoza y de la Vega, I marqués de Santillana, realizado por Jorge Inglés en 1455."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Copia del retrato de Íñigo López de Mendoza y de la Vega, I marqués de Santillana, realizado por Jorge Inglés en 1455.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De igual manera, el primer duque del Infantado, Diego Hurtado de Mendoza, -que era hermano del cardenal- y fue un &ldquo;personaje clave para la implantaci&oacute;n del linaje en Guadalajara&rdquo; a pesar de que la ciudad &ldquo;siempre mantuvo su condici&oacute;n de realengo&rdquo; -dependencia directa de la Corona-.  
    </p><p class="article-text">
        De la Casa de Mendoza, tambi&eacute;n hay que mencionar mujeres que tuvieron un papel relevante en la Historia y que consiguieron romper barreras como liderar un ej&eacute;rcito o bando, as&iacute; como gozar de la confianza y respeto del rey. 
    </p><p class="article-text">
        De esta familia, por una de sus ramas, desciende tambi&eacute;n Mar&iacute;a Pacheco, la denominada &lsquo;Leona de Castilla&rsquo;, l&iacute;der del movimiento comunero en Toledo durante la Guerra de las Comunidades contra el rey Carlos I.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">De esta familia, por una de sus ramas, desciende también María Pacheco, la denominada ‘Leona de Castilla’, líder del movimiento comunero en Toledo durante la Guerra de las Comunidades contra el rey Carlos I</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otra de las grandes mujeres es Ana de Mendoza de la Cerda, duquesa de Pastrana y princesa de &Eacute;boli, que lleg&oacute; a ser una de las personas m&aacute;s influyentes en la corte del rey Felipe II, por tener una pol&iacute;tica de &ldquo;Espa&ntilde;a abierta&rdquo; en contraposici&oacute;n con el duque de Alba, aunque asumi&oacute; un triste final tras verse envuelta en diferentes intrigas palaciegas. 
    </p><h2 class="article-text">Evoluci&oacute;n del castillo de Torija </h2><p class="article-text">
        Daza asegura que la incorporaci&oacute;n de Torija al patrimonio mendocino, &ldquo;no solo supuso la construcci&oacute;n del castillo que hoy contemplamos, tambi&eacute;n se efectu&oacute; un nuevo proyecto urban&iacute;stico que implic&oacute; la creaci&oacute;n de un espacio organizado con un trazado de calles regular&rdquo;, rodeado de una nueva muralla que estaba dotada de puertas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05db4494-9448-434d-bf62-4b6ab8f2c194_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05db4494-9448-434d-bf62-4b6ab8f2c194_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05db4494-9448-434d-bf62-4b6ab8f2c194_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05db4494-9448-434d-bf62-4b6ab8f2c194_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05db4494-9448-434d-bf62-4b6ab8f2c194_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05db4494-9448-434d-bf62-4b6ab8f2c194_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/05db4494-9448-434d-bf62-4b6ab8f2c194_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Entorno del Castillo de Torija."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Entorno del Castillo de Torija.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El investigador nos cuenta que de las fortificaciones previas al asedio que se encontrasen en el emplazamiento &ldquo;hoy por hoy no hay datos materiales&rdquo;, y que en las excavaciones arqueol&oacute;gicas que &eacute;l dirigi&oacute; en el a&ntilde;o 2005 en el interior del propio castillo &ldquo;no aparecieron restos vinculados a ese asedio, ni ning&uacute;n tipo de fortificaci&oacute;n anterior&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un misterio que por el momento est&aacute; sin resolver, ya que detalla que la documentaci&oacute;n escrita a la que ha tenido acceso &ldquo;nos habla de que exist&iacute;a una casa fuerte en Torija desde finales del siglo XIV, vinculada a los primeros procesos de se&ntilde;oralizaci&oacute;n en la zona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Enrique Daza apunta tambi&eacute;n que, aunque en el &ldquo;acervo popular se ha idealizado la presencia de un castillo m&aacute;s antiguo, ya una torre de &eacute;poca andalus&iacute; u otra fortificaci&oacute;n realizada por la Orden del Temple&rdquo;, en la actualidad no cuenta con apoyo documental &ldquo;por lo que debemos mantenerlo en el plano de la leyenda&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/502f76cd-eec2-4e58-828f-f9247bae494f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/502f76cd-eec2-4e58-828f-f9247bae494f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/502f76cd-eec2-4e58-828f-f9247bae494f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/502f76cd-eec2-4e58-828f-f9247bae494f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/502f76cd-eec2-4e58-828f-f9247bae494f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/502f76cd-eec2-4e58-828f-f9247bae494f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/502f76cd-eec2-4e58-828f-f9247bae494f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista aérea del Castillo de Torija."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista aérea del Castillo de Torija.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El investigador de la Universidad de Alcal&aacute; expone que se trata de un castillo que estaba pensado para contener un espacio palaciego donde las funciones defensivas quedasen relegadas frente a las habitacionales: &ldquo;Es un edificio con funciones de palacio revestido de un lenguaje arquitect&oacute;nico fortificado, con torres, foso, barrera, algunas bocas de tiro y una gran torre del homenaje&rdquo;, que seg&uacute;n detalla Daza se trata de &ldquo;una de las manifestaciones de mayor inter&eacute;s para significaci&oacute;n del linaje&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras, el castillo de Torija cuenta con elementos con &ldquo;mayor carga simb&oacute;lica que defensiva&rdquo;, donde est&aacute;n previstos &ldquo;m&aacute;s para ser vistos e imponer que para hacer frente a un asedio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Daza apunta que fue habitado puntualmente por los condes de Coru&ntilde;a, tambi&eacute;n vizcondes de Torija, desde finales del siglo XV, siendo el primero Lorenzo Suarez de Figueroa y Mendoza, hijo del marqu&eacute;s de Santillana. Sin embargo, a partir de finales del siglo XVI se convierte en una residencia secundaria: &ldquo;En ese momento la nobleza se ve atra&iacute;da por la corte de Madrid y prefiere residir all&iacute;&rdquo;. A pesar de ello, la documentaci&oacute;n muestra que el edificio estaba &ldquo;perfectamente mantenido y provisto&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72732b1f-d88a-4582-a0ad-e427caec4620_1-1-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72732b1f-d88a-4582-a0ad-e427caec4620_1-1-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72732b1f-d88a-4582-a0ad-e427caec4620_1-1-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72732b1f-d88a-4582-a0ad-e427caec4620_1-1-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72732b1f-d88a-4582-a0ad-e427caec4620_1-1-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72732b1f-d88a-4582-a0ad-e427caec4620_1-1-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/72732b1f-d88a-4582-a0ad-e427caec4620_1-1-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El castillo de Torija en una ilustración de 1885 realizada por José María Quadrado y Vicente de la Fuente."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El castillo de Torija en una ilustración de 1885 realizada por José María Quadrado y Vicente de la Fuente.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Contin&uacute;a en buenas condiciones hasta el siglo XVIII, donde &ldquo;algunas fuentes lo consideran parcialmente abandonado&rdquo; y ya un siglo despu&eacute;s, durante la Guerra de la Independencia el edificio es ocupado por parte de las tropas de El Empecinado, militar y h&eacute;roe que derrot&oacute; varias veces a las tropas napole&oacute;nicas. Daza se&ntilde;ala que este militar &ldquo;orden&oacute; volar la torre del homenaje para que las tropas francesas no usasen el castillo con fines t&aacute;cticos. Qued&oacute; partida a la mitad, desde la terraza hasta los cimientos y es as&iacute; como queda retratada en diversos grabados del siglo XIX y fotograf&iacute;as del XX&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El castillo ten&iacute;a un estado ruinoso durante las primeras d&eacute;cadas del siglo XX, incluso durante la Guerra Civil fue utilizado como almac&eacute;n de pertrechos de las tropas. Enrique Daza se&ntilde;ala que al ser &ldquo;muy visible&rdquo; desde la autov&iacute;a A-2, existi&oacute; entonces un &ldquo;inter&eacute;s por parte de las administraciones en la restauraci&oacute;n del castillo por cuestiones tur&iacute;sticas&rdquo;. En la d&eacute;cada de 1960 fue restaurado con el proyecto del arquitecto Jos&eacute; Manuel Gonz&aacute;lez-Valc&aacute;rcel, que recompuso los par&aacute;metros exteriores y le dio el aspecto con el que cuenta hoy, siendo uno de los mejores conservados de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Daza explica que el inter&eacute;s de la reforma &ldquo;solo se centr&oacute; en el aspecto exterior, quedando el interior vac&iacute;o&rdquo;, hasta que entre los a&ntilde;os 2005 y 2009 la Diputaci&oacute;n de Guadalajara, como propietaria del edificio, le dio un nuevo uso, dedic&aacute;ndose como Centro de Interpretaci&oacute;n del Turismo de Guadalajara (CITUG).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ad983a6-15ba-4431-be59-e02d55185307_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ad983a6-15ba-4431-be59-e02d55185307_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ad983a6-15ba-4431-be59-e02d55185307_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ad983a6-15ba-4431-be59-e02d55185307_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ad983a6-15ba-4431-be59-e02d55185307_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ad983a6-15ba-4431-be59-e02d55185307_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8ad983a6-15ba-4431-be59-e02d55185307_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Interior actual del Castillo de Torija como CITUG."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Interior actual del Castillo de Torija como CITUG.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Los Mendoza como mecenas del Renacimiento en Guadalajara</h2><p class="article-text">
        La Casa de Mendoza ha estado ligada a la actual provincia de Guadalajara desde el final de la Edad Media y &ldquo;su legado es perceptible a lo largo de toda la provincia como promotores de castillos, iglesias, conventos y como mecenas de diferentes empresas art&iacute;sticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Daza, la &ldquo;huella indeleble de los Mendoza est&aacute; ligada al primer Renacimiento que recal&oacute; en Castilla, lo que ha generado mucho inter&eacute;s&rdquo;. El s&aacute;bado 14 de marzo, se celebrar&aacute; en Cogolludo (Guadalajara) una jornada de divulgaci&oacute;n, organizado por el &aacute;rea de Historia Medieval de la UAH y la Fundaci&oacute;n General de la misma universidad, titulado &lsquo;Cogolludo en el inicio del Renacimiento en Espa&ntilde;a&rsquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Comenzar&aacute; a las 10:30 horas en el sal&oacute;n de actos del Ayuntamiento, primeramente con una introducci&oacute;n hist&oacute;rica a cargo de la catedr&aacute;tica en Historia Medieval de la UAH, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/ano-1508-revolucion-educativa-trajo-fundacion-universidad-alcala_132_10083486.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Dolores Caba&ntilde;as;</a> seguidamente el programa continuar&aacute; con la ponencia &lsquo;Cogolludo antes de los Mendoza&rsquo;, impartida por el profesor e investigador de la UAH, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/documentos-originales-escondidos-archivos-municipales-permiten-distinguir-leyendas-historia-veridica_132_10343497.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pl&aacute;cido Ballesteros.</a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba0bde57-7bc7-4da3-9ce9-89b608dc7042_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba0bde57-7bc7-4da3-9ce9-89b608dc7042_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba0bde57-7bc7-4da3-9ce9-89b608dc7042_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba0bde57-7bc7-4da3-9ce9-89b608dc7042_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba0bde57-7bc7-4da3-9ce9-89b608dc7042_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba0bde57-7bc7-4da3-9ce9-89b608dc7042_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ba0bde57-7bc7-4da3-9ce9-89b608dc7042_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalle del patio de armas del Castillo de Torija."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalle del patio de armas del Castillo de Torija.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A las 12:00 horas, Enrique Daza tomar&aacute; la palabra en la ponencia &lsquo;Los Mendoza, constructores de fortalezas&rsquo;, y a las 13:00 horas ser&aacute; el turno del catedr&aacute;tico Manuel P&eacute;rez, que impartir&aacute; la charla &lsquo;El Marqu&eacute;s de Santillana: una figura literaria en el umbral del Renacimiento&rsquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tras un descanso, a las 17:00 horas tendr&aacute; lugar la conferencia &lsquo;Ornamenta Domus Aureae, el arte de los Mendoza en tierra de Cogolludo y Guadalajara, efectuada por el cronista Antonio Herrera, y finalizar&aacute; a las 18:00 horas con la ponencia &lsquo;Nuevas tecnolog&iacute;as para la difusi&oacute;n del Patrimonio&rsquo;, a cargo del profesor de comunicaci&oacute;n audiovisual de la UAH, Juli&aacute;n de la Fuente. 
    </p><p class="article-text">
        Enrique Daza anima a asistir a esta jornada, ya que &ldquo;debemos tener en cuenta que los Mendoza, junto con los Medinaceli, van a propiciar la entrada de las ideas y formas art&iacute;sticas del Renacimiento en Castilla, y que Guadalajara como solar de los Mendoza, es el espacio donde ha quedado grabada esta primera huella de la recuperaci&oacute;n de las formas del mundo cl&aacute;sico en el final de la Edad Media&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los interesados e interesadas en inscribirse para asistir a la jornada pueden hacerlo a partir de <a href="https://forms.office.com/pages/responsepage.aspx?id=UsXSzh99MUeqOi8OyWKeJgRKnfeszopDt0wjzP2WOqFURTNONVpKNVhFWDQ5UkhWTFdGOUQ2R1E5Ty4u&amp;route=shorturl" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este enlace rellenando el formulario</a>.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Abad]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/castillo-torija-joya-mendocina-guadalajara-resurgio-cenizas-mejores-conservados-espana_132_13060528.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Mar 2026 18:49:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/eb52f1e0-70f4-41c4-a95c-6a17e54062f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="9712550" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/eb52f1e0-70f4-41c4-a95c-6a17e54062f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="9712550" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El castillo de Torija, joya mendocina de Guadalajara, que resurgió de las cenizas y es de los mejores conservados de España]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/eb52f1e0-70f4-41c4-a95c-6a17e54062f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Castillos,Patrimonio,Edad Media,Patrimonio Histórico,Universidad de Alcalá,Historia,Alcarria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recorrer un templo como lo hacían los monjes hace un milenio, otra forma de explicar (y entender) el románico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/recorrer-templo-hacian-monjes-milenio-forma-explicar-entender-romanico_1_13007146.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53cf145d-2e44-424a-bf83-e7a1a579c462_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Recorrer un templo como lo hacían los monjes hace un milenio, otra forma de explicar (y entender) el románico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El monasterio palentino de San Zoilo recupera los espacios que atravesaban los religiosos de Cluny en el siglo XI durante sus ceremonias, para mostrar al visitante cómo funcionaban y para qué servían estos edificios en la Edad Media</p><p class="subtitle">El claustro románico de San Zoilo estaba debajo del monasterio
</p></div><p class="article-text">
        Durante las ceremonias m&aacute;s se&ntilde;aladas, los monjes recorr&iacute;an una serie de espacios que hab&iacute;an sido expresamente construidos en los monasterios para las celebraciones lit&uacute;rgicas. Cada estancia ten&iacute;a un significado, un simbolismo. Con el paso de los siglos, las &oacute;rdenes religiosas y los rituales fueron cambiando, y muchos de estos edificios se fueron transformando para adaptarse a los nuevos tiempos. Aquellas dependencias que utilizaban fueron modificadas (cuando no destruidas) para construir otras nuevas, as&iacute; que ese remoto pasado medieval qued&oacute; sepultado bajo otras piedras m&aacute;s modernas. 
    </p><p class="article-text">
        Este relato general &mdash;que habla, a grandes rasgos, de multitud de monasterios&mdash;describe con exactitud la evoluci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/claustro-romanico-san-zoilo-debajo-monasterio_1_8532481.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">San Zoilo</a> (Carri&oacute;n de los Condes, Palencia), uno de los edificios m&aacute;s importantes de entre la treintena que la <a href="https://www.eldiario.es/viajes/localidad-francia-esconde-abadia-importante-mundo-medieval_1_12776594.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abad&iacute;a francesa</a> de Cluny lleg&oacute; a administrar en nuestro pa&iacute;s. Despu&eacute;s de tres d&eacute;cadas de exploraci&oacute;n arqueol&oacute;gica, los especialistas han identificado, precisamente, una de esas estructuras que los religiosos utilizaban una sola vez al a&ntilde;o, en la ceremonia del S&aacute;bado Santo. Ante la complejidad de explicar todo esto, en San Zoilo se les ha ocurrido que la mejor manera de contarlo es recuperar ese itinerario oculto entre los muros actuales, e invitar al visitante a que pueda seguirlo por s&iacute; mismo, como si viajara a la <a href="https://www.eldiario.es/spin/pleitos-pluma-pergamino-viudas-enfrentaron-hijos-primogenitos-baja-edad-media-raiz-herencia-pm_1_12988014.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Edad Media</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Del pasado rom&aacute;nico de San Zoilo &ldquo;tan solo se ve&iacute;a una ventanita desde la carretera&rdquo;, apunta Zoilo Perrino, rescatando la descripci&oacute;n que el arque&oacute;logo Miguel &Aacute;ngel Garc&iacute;a Guinea hizo del monasterio, antes de los a&ntilde;os noventa. La situaci&oacute;n cambi&oacute; en 1993 con la aparici&oacute;n de la portada original. &ldquo;El hallazgo fue un bombazo por la calidad, el grado de conservaci&oacute;n y la conexi&oacute;n que mostraba con templos como los de Fr&oacute;mista, Sahag&uacute;n o Jaca&rdquo;, explica el responsable de la asociaci&oacute;n Cluny Ib&eacute;rica, que trabaja en la recuperaci&oacute;n de la huella cluniacense en Espa&ntilde;a y Portugal. 
    </p><p class="article-text">
        Hace cuatro a&ntilde;os, se registr&oacute; otro paso importante. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/claustro-romanico-san-zoilo-debajo-monasterio_1_8532481.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Unas obras de urgencia en el subsuelo del edificio revelaron, por casualidad, varios capiteles rom&aacute;nicos.</a> Era el vestigio m&aacute;s claro del antiguo claustro, el que se construy&oacute; en el siglo XI y fue demolido en el XVI. Entonces, los materiales (las piedras) de la vieja estructura fueron reutilizados en las nuevas galer&iacute;as de estilo plateresco, las que se pueden ver en la actualidad. Los responsables acometieron la restauraci&oacute;n de los restos con el objetivo de exponerlos, pero el hallazgo m&aacute;s reciente ha dejado la musealizaci&oacute;n de los capiteles un poco en segundo plano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b1498f9-cfd2-4099-a45a-37eddf66d465_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b1498f9-cfd2-4099-a45a-37eddf66d465_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b1498f9-cfd2-4099-a45a-37eddf66d465_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b1498f9-cfd2-4099-a45a-37eddf66d465_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b1498f9-cfd2-4099-a45a-37eddf66d465_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b1498f9-cfd2-4099-a45a-37eddf66d465_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6b1498f9-cfd2-4099-a45a-37eddf66d465_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Aspecto del pasillo (interrumpido al fondo) que unía las dos torres de la iglesia de San Zoilo durante la Edad Media"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Aspecto del pasillo (interrumpido al fondo) que unía las dos torres de la iglesia de San Zoilo durante la Edad Media                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde finales de los noventa se conoc&iacute;a el inicio del recorrido que los monjes hac&iacute;an durante la liturgia de <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/concejal-pp-logrono-compara-cacerolada-genocidio-gaza-concurso-tambores_1_13006670.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Semana Santa</a> en la Edad Media. A los pies de la iglesia del monasterio, los religiosos ascend&iacute;an unos ocho metros por las escaleras interiores (el husillo) de la torre norte. Acto seguido, continuaban por un pasillo que qued&oacute; interrumpido por las reformas realizadas en el siglo XVI. Pero &iquest;d&oacute;nde conduc&iacute;a aquel corredor? Siempre se intuy&oacute; que la procesi&oacute;n continuaba hasta la torre sur, de manera que los monjes pod&iacute;an regresar a la nave de la iglesia descendiendo por una segunda escalera. No ha sido hasta estas semanas cuando la exploraci&oacute;n arqueol&oacute;gica ha confirmado el planteamiento. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos descubriendo que tenemos toda la estructura del pasillo que comunicaba con la galilea (un espacio para los fieles) y que llegaba a la torre sur&rdquo;, explica Perrino. Ahora, Cluny Ib&eacute;rica busca financiaci&oacute;n para terminar de rehabilitar este espacio &mdash;vaciar el corredor de escombros y recuperar el acceso a la torre sur original&mdash; y devolverlo a como fue hace cuatro siglos. &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de la trascendencia arqueol&oacute;gica que tiene el proyecto, queremos que los visitantes puedan volver a caminar por estas dependencias para comprender el recorrido que hac&iacute;an los monjes cuando celebraban esta liturgia y todo su simbolismo&rdquo;, explica el responsable de la asociaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Una huella casi extinguida</h2><p class="article-text">
        La huella de estas celebraciones propias de la orden de Cluny se puede rastrear f&aacute;cilmente en Francia a trav&eacute;s de la arquitectura y la arqueolog&iacute;a, pero en Espa&ntilde;a apenas si se conserva en la zona de Catalu&ntilde;a, en monasterios como Sant Pere de Rodes (Girona). &ldquo;Lo que me parece realmente fascinante es la oportunidad de recorrer de nuevo estos espacios para poder entenderlos&rdquo;, confiesa Zoilo Perrino. El itinerario en el que est&aacute;n pensando para las visitas incluye una explicaci&oacute;n de cada uno de aquellos elementos rom&aacute;nicos que marcaban la liturgia de la Pasi&oacute;n el S&aacute;bado Santo. Por ejemplo, ya en el inicio aparece un crism&oacute;n con las letras alfa (principio) y omega (final) invertidas. &ldquo;Digamos que estamos haciendo el camino al rev&eacute;s, desde el final al principio, comenzando por la muerte&rdquo;, explica Perrino. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d28482e-f681-4f9d-89da-0e2deb5eba91_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d28482e-f681-4f9d-89da-0e2deb5eba91_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d28482e-f681-4f9d-89da-0e2deb5eba91_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d28482e-f681-4f9d-89da-0e2deb5eba91_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d28482e-f681-4f9d-89da-0e2deb5eba91_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d28482e-f681-4f9d-89da-0e2deb5eba91_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7d28482e-f681-4f9d-89da-0e2deb5eba91_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Excavaciones realizadas en las dependencias del monasterio palentino para reconstruir el itinerario litúrgico"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Excavaciones realizadas en las dependencias del monasterio palentino para reconstruir el itinerario litúrgico                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Durante el itinerario, los monjes iban entonando una serie de c&aacute;nticos, que tambi&eacute;n se quieren reproducir durante la visita. &ldquo;Los especialistas conocen casi con total seguridad c&oacute;mo se hac&iacute;an estas ceremonias en las que se cantaban una serie de ant&iacute;fonas&rdquo;. El director de Cluny Ib&eacute;rica se remite a un documento de principios del siglo XI, el Liber Tramitis, en el que &ldquo;unos monjes que visitan Cluny hacen una descripci&oacute;n de todo lo que ven, as&iacute; que tenemos una aproximaci&oacute;n de c&oacute;mo eran las celebraciones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La filosof&iacute;a del proyecto tiene que ver con c&oacute;mo se ense&ntilde;a el rom&aacute;nico en nuestro pa&iacute;s, de qu&eacute; manera se organizan las visitas tur&iacute;sticas y las dificultades que experimenta el ciudadano del siglo XXI para captar el verdadero sentido del primer arte internacional de occidente. &ldquo;Muchas veces nos quedamos en la forma, pero nos falla el fondo, el contenido, y esto hace que un templo se nos muestre muy mudo&rdquo;, reflexionan desde Cluny Ib&eacute;rica. 
    </p><p class="article-text">
        En realidad, apuntan hacia uno de los problemas m&aacute;s comunes: se observan las iglesias de la Edad Media como un monumento, como una especie de museo, y no como lo que eran, edificios que los vecinos utilizaban de manera cotidiana. El otro gran obst&aacute;culo es el que aparece en San Zoilo, la propia transformaci&oacute;n del monasterio y sus dependencias a lo largo de la historia hace que sea muy complicado viajar mentalmente a sus or&iacute;genes. &ldquo;En el siglo XI, la iglesia se obligaba a construir de una determinada manera y los espacios actuales ya no tienen nada que ver con esa distribuci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;aden.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37eb7ab0-95c6-49fd-9586-c3db37a0e2f3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37eb7ab0-95c6-49fd-9586-c3db37a0e2f3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37eb7ab0-95c6-49fd-9586-c3db37a0e2f3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37eb7ab0-95c6-49fd-9586-c3db37a0e2f3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37eb7ab0-95c6-49fd-9586-c3db37a0e2f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37eb7ab0-95c6-49fd-9586-c3db37a0e2f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/37eb7ab0-95c6-49fd-9586-c3db37a0e2f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Algunos de los restos románicos hallados durante las excavaciones"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Algunos de los restos románicos hallados durante las excavaciones                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La progresiva recuperaci&oacute;n de los elementos rom&aacute;nicos en San Zoilo se enmarca en una serie de actuaciones que van m&aacute;s all&aacute; del propio complejo mon&aacute;stico. &ldquo;Socialmente, es muy importante rescatar esa memoria, significa mucho en un enclave como el Camino de Santiago, en la econom&iacute;a de este lugar y en el desarrollo de esta poblaci&oacute;n: no hay que olvidar que aqu&iacute; tuvo lugar la sede del administrador econ&oacute;mico de Cluny en toda la pen&iacute;nsula&rdquo;, explica Zoilo Perrino. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el monasterio palentino y la asociaci&oacute;n Cluny Ib&eacute;rica son miembros especialmente activos en la candidatura que la Federaci&oacute;n Europea de Sitios Cluniacenses presentar&aacute;, previsiblemente, en 2027 ante la Unesco, con el fin de que todos estos enclaves europeos &mdash;una parte de ellos, en Espa&ntilde;a y muy pr&oacute;ximos a San Zoilo&mdash; ingresen en la lista de Patrimonio mundial. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/recorrer-templo-hacian-monjes-milenio-forma-explicar-entender-romanico_1_13007146.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Feb 2026 20:06:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/53cf145d-2e44-424a-bf83-e7a1a579c462_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6498502" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/53cf145d-2e44-424a-bf83-e7a1a579c462_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6498502" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Recorrer un templo como lo hacían los monjes hace un milenio, otra forma de explicar (y entender) el románico]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/53cf145d-2e44-424a-bf83-e7a1a579c462_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Patrimonio,Iglesia,Edad Media,Palencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubrir los secretos de la corte medieval toledana a través de 'joyas' artísticas de casi ocho siglos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/descubrir-secretos-corte-medieval-toledana-traves-joyas-artisticas-ocho-siglos_1_12997755.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aebf68a4-2e4d-41a3-aacc-c49b71f3d41c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubrir los secretos de la corte medieval toledana a través de &#039;joyas&#039; artísticas de casi ocho siglos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hasta 35 tablas pictóricas fueron encontradas en 2018 en la Bajada del Pozo Amargo de Toledo al realizar unas obras para la construcción de un hotel. Hasta el próximo 10 de mayo podrá visitarse una muestra en el Museo Arqueológico Nacional para conocer cómo era la corte de los reyes Alfonso X el Sabio y Sancho IV de Castilla</p><p class="subtitle">Continuar descubriendo el legado prehistórico a través del crómlech de Totanés, el más grande de España</p></div><p class="article-text">
        Descubrir c&oacute;mo era la corte toledana de los reyes Alfonso X el Sabio o su hijo Sancho IV de Castilla. Saber c&oacute;mo vest&iacute;an, qu&eacute; intereses o pasatiempos ten&iacute;an, hasta qu&eacute; punto admiraban la ciencia, el conocimiento y la filosof&iacute;a. Durante m&aacute;s de siete siglos, varias joyas art&iacute;sticas pintadas en madera han permanecido ocultas y ahora podr&aacute;n visitarse a partir de 'Lo que la ciudad esconde: im&aacute;genes de la corte medieval de Toledo', una exposici&oacute;n ubicada en la Sala de Novedades Arqueol&oacute;gicas del Museo Arqueol&oacute;gico Nacional (Madrid) hasta el pr&oacute;ximo 10 de mayo de 2026, con car&aacute;cter gratuito. Una muestra en la que se encuentran 26 de las 35 tablas halladas en 2018 en la capital toledana.
    </p><p class="article-text">
        La comisaria de la exposici&oacute;n, Gema Alonso, se&ntilde;ala que se hallaron en &ldquo;un control rutinario de arqueolog&iacute;a realizando una rehabilitaci&oacute;n para un hotel que se encuentra cerca de la catedral de Toledo, concretamente en la bajada del Pozo Amargo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En este tipo de inmuebles &ldquo;ya exist&iacute;an elementos patrimoniales muy interesantes como yeser&iacute;as o pinturas murales&rdquo;, pero mientras se estaba realizando la obra aparecieron m&aacute;s de una treintena de tablas &ldquo;formando parte de un forjado de la casa, como elemento constructivo y no decorativo, que es su utilidad de origen&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f2ce0eb-6682-450f-a01a-46d693f0d34a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f2ce0eb-6682-450f-a01a-46d693f0d34a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f2ce0eb-6682-450f-a01a-46d693f0d34a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f2ce0eb-6682-450f-a01a-46d693f0d34a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f2ce0eb-6682-450f-a01a-46d693f0d34a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f2ce0eb-6682-450f-a01a-46d693f0d34a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3f2ce0eb-6682-450f-a01a-46d693f0d34a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Aparición de una de las tablas de la Bajada del Pozo Amargo (Toledo)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Aparición de una de las tablas de la Bajada del Pozo Amargo (Toledo)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El equipo de arqueolog&iacute;a, encabezado por Virginia Requejo, encontr&oacute; estas joyas art&iacute;sticas en &ldquo;un estado excepcional, ya que al estar boca abajo quedaron bastante protegidas&rdquo;. Alonso explica que hay que tener en cuenta que al ser un material org&aacute;nico como la madera &ldquo;es muy dif&iacute;cil que perdure en el tiempo, pero aqu&iacute; se mantienen hasta los propios pigmentos de las pinturas&rdquo;. Apunta tambi&eacute;n que al encontrarse las tablas, &ldquo;por seguridad&rdquo; ingresan como colecci&oacute;n estable en el Museo de Santa Cruz de Toledo en 2018, donde &ldquo;dada la excepcionalidad de las piezas se decide contratar un restaurador y tras restaurarse forman parte de una exposici&oacute;n sobre Alfonso X el Sabio en 2022, hasta que ahora han llegado al Museo Arqueol&oacute;gico Nacional&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;La Corte de Alfonso X el Sabio o de Sancho IV de Castilla?</h2><p class="article-text">
        La t&eacute;cnica de museos, Gema Alonso, nos cuenta que &ldquo;es imposible saber qui&eacute;n pint&oacute; las tablas, porque en el siglo XIII y XIV son artesanos y no firman sus trabajos&rdquo;, pero se trata de un trabajo que puede estar relacionado con un encargo por parte de &ldquo;alguien importante del c&iacute;rculo de la catedral o de figuras como Alfonso X el Sabio o Gonzalo P&eacute;trez, que se sabe que tiene un <em>scriptorium </em>en Toledo y es uno de los primeros en traducir las obras de Arist&oacute;teles en la ciudad&rdquo;. Por otro lado, las tablas cuentan con elementos &ldquo;muy representativos&rdquo; en las que aparecen inscripciones con personajes de la &eacute;poca del rey Alfonso X, como &ldquo;Jofre de Loaysa, que fue notario del rey, pero tambi&eacute;n del futuro rey Sancho IV&rdquo;, que tambi&eacute;n se detecta a trav&eacute;s de la her&aacute;ldica que viene dibujada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/436bb2e0-8997-4875-ba92-5d62bec96018_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/436bb2e0-8997-4875-ba92-5d62bec96018_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/436bb2e0-8997-4875-ba92-5d62bec96018_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/436bb2e0-8997-4875-ba92-5d62bec96018_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/436bb2e0-8997-4875-ba92-5d62bec96018_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/436bb2e0-8997-4875-ba92-5d62bec96018_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/436bb2e0-8997-4875-ba92-5d62bec96018_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de las escenas de las tablas medievales halladas en la Bajada del Pozo Amargo (Toledo)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de las escenas de las tablas medievales halladas en la Bajada del Pozo Amargo (Toledo)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por otro lado, Alonso expone que la est&eacute;tica de las tablas es &ldquo;muy parecida a las c&aacute;nticas de Santa Mar&iacute;a del rey Alfonso X, en cuanto a su est&eacute;tica g&oacute;tica, donde de hecho las vestimentas son las que se utilizan en esa &eacute;poca, finales del siglo XIII y principios del XIV&rdquo;, sin embargo, hay diversas teor&iacute;as &ldquo;y todav&iacute;a est&aacute; por investigar, pero apunta m&aacute;s a que las tablas est&eacute;n ligadas a la corte de Sancho IV, porque aparte de ser coronado y casado en Toledo, se le entierra en la propia catedral&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccf7537d-0f2d-49ef-aad7-8d547f173524_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccf7537d-0f2d-49ef-aad7-8d547f173524_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccf7537d-0f2d-49ef-aad7-8d547f173524_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccf7537d-0f2d-49ef-aad7-8d547f173524_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccf7537d-0f2d-49ef-aad7-8d547f173524_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccf7537d-0f2d-49ef-aad7-8d547f173524_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ccf7537d-0f2d-49ef-aad7-8d547f173524_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Extracto de una escena de batalla en tablas policromadas de madera medievales"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Extracto de una escena de batalla en tablas policromadas de madera medievales                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n de estas tablas medievales en el Museo Arqueol&oacute;gico Nacional se divide en tres grupos tem&aacute;ticos. Primeramente, sobre 'la sabidur&iacute;a', relacionado con las artes liberales como el <em>trivium </em>y el <em>quadrivium</em>, la aritm&eacute;tica o la astronom&iacute;a. &ldquo;Hay unas tablas muy concretas y llamativas donde aparece una figura femenina con dos pechos fuera de los que son amamantados Plat&oacute;n y Arist&oacute;teles. Tambi&eacute;n aparecen elementos como el astrolabio y una constelaci&oacute;n que puede ser la Osa Mayor&rdquo;, se&ntilde;ala Alonso. Por otro lado, la siguiente tem&aacute;tica est&aacute; relacionado con 'la corte', &ldquo;donde aparecen figuras femeninas y masculinas, dos de ellas coronadas y con indumentaria color p&uacute;rpura, que est&aacute; ligada a la realeza&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo conjunto de tablas est&aacute; enlazado a 'la guerra', donde aparecen varios caballos enjaezados &ldquo;caballeros con armas, cotas de malla, tambi&eacute;n una escena de un barco o de una barca que est&aacute; amarrada a un puerto, e incluso una escena de caza en la que se observa un ciervo&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53960489-a217-40f0-8522-f463370c5029_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53960489-a217-40f0-8522-f463370c5029_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53960489-a217-40f0-8522-f463370c5029_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53960489-a217-40f0-8522-f463370c5029_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53960489-a217-40f0-8522-f463370c5029_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53960489-a217-40f0-8522-f463370c5029_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/53960489-a217-40f0-8522-f463370c5029_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una tabla medieval que muestra a Platón y Aristóteles siendo amamantados"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una tabla medieval que muestra a Platón y Aristóteles siendo amamantados                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para conocer m&aacute;s acerca de estas piezas medievales y las principales hip&oacute;tesis de los investigadores, el Museo Arqueol&oacute;gico Nacional acoger&aacute; dos ponencias. En primer lugar, 'La gesti&oacute;n, conservaci&oacute;n y puesta en valor del patrimonio arqueol&oacute;gico. Las pinturas de la casa de la calle Bajada del Pozo Amargo, Toledo', tendr&aacute; lugar el mi&eacute;rcoles 22 de abril de 2026, en el Sal&oacute;n de actos del museo a las 18:00 horas, en la que abordar&aacute;n los principales retos para la conservaci&oacute;n de estas piezas art&iacute;sticas. En segundo lugar, la ponencia 'El universo visual del conjunto de las tablas policromadas medievales de la calle Bajada del Pozo Amargo, Toledo', que se celebrar&aacute; el mi&eacute;rcoles 6 de mayo de 2026, en el mismo emplazamiento a las 18:00 horas, donde tratar&aacute;n de explicar el contexto y los personajes que reflejan las propias tablas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Abad]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/descubrir-secretos-corte-medieval-toledana-traves-joyas-artisticas-ocho-siglos_1_12997755.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Feb 2026 18:45:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/aebf68a4-2e4d-41a3-aacc-c49b71f3d41c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="38130" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/aebf68a4-2e4d-41a3-aacc-c49b71f3d41c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="38130" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Descubrir los secretos de la corte medieval toledana a través de 'joyas' artísticas de casi ocho siglos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/aebf68a4-2e4d-41a3-aacc-c49b71f3d41c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arte,Edad Media,Reyes,Museo Arqueológico Nacional,Museos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pleitos con pluma y pergamino: cuando muchas viudas se enfrentaron a sus hijos primogénitos en la Baja Edad Media a raíz de la herencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pleitos-pluma-pergamino-viudas-enfrentaron-hijos-primogenitos-baja-edad-media-raiz-herencia-pm_1_12988014.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/581f8667-3d19-42af-8807-4bced37d409d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pleitos con pluma y pergamino: cuando muchas viudas se enfrentaron a sus hijos primogénitos en la Baja Edad Media a raíz de la herencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando el marido fallecía, muchas aristócratas trataban de defender sus arras y el patrimonio que habían ayudado a construir</p><p class="subtitle">Descubren un bello anillo de oro de la Edad Media en la ciudad más antigua de Noruega</p><p class="subtitle">Arqueólogos hallan uno de los barcos medievales más grande del mundo, un coloso hundido en aguas de Dinamarca</p></div><p class="article-text">
        Existen una serie de archivos judiciales que contradicen la t&oacute;pica imagen de la mujer noble de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/edad-media/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Baja Edad Media</a>, que la escenifica como una figura pasiva, relegada a la torre del castillo, bordando mientras espera el regreso de su esposo de la guerra o dedicando su viudez a la oraci&oacute;n silenciosa. Sin embargo, hay estudiosos de la materia que han elaborado un relato completamente diferente, lleno de intrigas, falsificaciones y batallas legales que har&iacute;an palidecer a cualquier drama moderno. Cuando el marido fallec&iacute;a, muchas de estas <strong>arist&oacute;cratas</strong> no se retiraban a un segundo plano; por el contrario, desenvainaban la pluma y el pergamino para enfrentarse a sus propios hijos varones, defendiendo con u&ntilde;as y dientes su dote, sus arras y el patrimonio que hab&iacute;an ayudado a construir.
    </p><p class="article-text">
        El desenterrar estos fascinantes conflictos es parte de la meticulosa investigaci&oacute;n titulada <strong>&ldquo;Herencia, linaje y patrimonio: estrategias femeninas en los pleitos por los bienes dotales en Castilla a finales de la Edad Media&rdquo;</strong>, realizada por Alicia Montero M&aacute;laga y V&iacute;ctor Mu&ntilde;oz G&oacute;mez. Este estudio arroja luz sobre c&oacute;mo las mujeres de la alta nobleza castellana, lejos de ser v&iacute;ctimas indefensas, desplegaron complejas estrategias jur&iacute;dicas y sociales para proteger su futuro econ&oacute;mico frente a la voracidad de los herederos del mayorazgo.
    </p><p class="article-text">
        El origen de la disputa sol&iacute;a ser siempre el mismo: el <strong>dinero</strong> y las <strong>propiedades</strong>. Legalmente, la dote era propiedad de la mujer y deb&iacute;a serle devuelta si el matrimonio se disolv&iacute;a o el marido mor&iacute;a, aunque mientras durase la uni&oacute;n, &eacute;l la administraba. Sin embargo, con el auge del &ldquo;mayorazgo&rdquo; &mdash;sistema que favorec&iacute;a al hijo mayor var&oacute;n para evitar que los bienes familiares se dispersaran&mdash;, las viudas se encontraban a menudo despojadas de lo que les pertenec&iacute;a. Los tribunales de la &eacute;poca se llenaron de demandas: madres contra hijos, suegras contra nueras y cu&ntilde;ados enfrentados por castillos y rentas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e1838a2-df02-472b-a7a4-d6edd4a8bbd0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e1838a2-df02-472b-a7a4-d6edd4a8bbd0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e1838a2-df02-472b-a7a4-d6edd4a8bbd0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e1838a2-df02-472b-a7a4-d6edd4a8bbd0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e1838a2-df02-472b-a7a4-d6edd4a8bbd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e1838a2-df02-472b-a7a4-d6edd4a8bbd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8e1838a2-df02-472b-a7a4-d6edd4a8bbd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mencía de Mendoza, condesa de Haro, invirtió su propia dote en obras como la catedral de Burgos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mencía de Mendoza, condesa de Haro, invirtió su propia dote en obras como la catedral de Burgos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Uno de los casos m&aacute;s curiosos es el de la poderosa <strong>Menc&iacute;a de Mendoza</strong>, condesa de Haro. Mientras su marido, el Condestable de Castilla, guerreaba en Granada, ella administraba el se&ntilde;or&iacute;o con plenos poderes, gestionando rentas y justicia. Pero su gran legado fue arquitect&oacute;nico: la famosa Capilla de los Condestables en la Catedral de Burgos y la Casa del Cord&oacute;n. Menc&iacute;a invirti&oacute; su propia dote en estas obras, rompiendo la tradici&oacute;n familiar de los Velasco de enterrarse en el monasterio de Medina de Pomar.
    </p><p class="article-text">
        A la muerte de su esposo en 1492, estall&oacute; la guerra dom&eacute;stica. Su hijo Bernardino, nuevo duque de Fr&iacute;as, se neg&oacute; a seguir pagando las obras de la capilla, alegando que su padre la hab&iacute;a construido solo por el &ldquo;entra&ntilde;able amor&rdquo; que ten&iacute;a a Menc&iacute;a, incumpliendo sus deberes con el linaje. El pleito fue feroz: Menc&iacute;a no solo reclam&oacute; su dote millonaria de <strong>1.600.000 maraved&iacute;es</strong>, sino tambi&eacute;n la mitad de los bienes gananciales, incluyendo el palacio de la <strong>Casa del Cord&oacute;n</strong>, del cual logr&oacute; retener el usufructo vitalicio hasta su muerte.
    </p><p class="article-text">
        Pero si el caso de Menc&iacute;a fue una batalla de prestigio, el de <strong>Mar&iacute;a Sarmiento</strong> y su hijo Pedro de Ayala parece sacado de una novela negra. En este conflicto por la herencia del se&ntilde;or&iacute;o de Ayala, sali&oacute; a la luz un documento escandaloso: un codicilo testamentario falsificado. La disputa alcanz&oacute; tal nivel de acritud que se cuestion&oacute; la legitimidad del hijo como se&ntilde;or por su crueldad con los vasallos; finalmente, el hijo logr&oacute; demostrar la falsedad del documento, y el escribano responsable fue ejecutado, aunque la sombra de la madre planeaba sobre la autor&iacute;a intelectual del fraude.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n m&aacute;s dram&aacute;tica fue la situaci&oacute;n de <strong>Mar&iacute;a Pacheco Portocarrero</strong>, viuda del conde de Benavente. Su propio hijo, Alonso Pimentel, lleg&oacute; al extremo de encarcelarla en el castillo de Benavente para obligarla a ceder su dote y crear un mayorazgo a su favor. La imagen de una gran dama encerrada por su v&aacute;stago ilustra hasta qu&eacute; punto la codicia patrimonial pod&iacute;a romper los v&iacute;nculos filiales. Mar&iacute;a tuvo que pedir un &ldquo;seguro&rdquo; a los Reyes Cat&oacute;licos por temor a que le ocuparan sus villas por la fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de amedrentarse tras su cautiverio, Mar&iacute;a Pacheco contraatac&oacute; con una jugada maestra e inusual para la &eacute;poca: fund&oacute; un mayorazgo para su hija, <strong>Beatriz Pimentel</strong>. Esto era excepcional, pues los mayorazgos sol&iacute;an ser masculinos, pero Mar&iacute;a utiliz&oacute; sus bienes para asegurar la posici&oacute;n de su hija, quien estaba prometida con la casa de Alba. Madre e hija formaron un frente com&uacute;n, pleiteando juntas durante a&ntilde;os para recuperar rentas e incluso la mitad de la villa de Castromocho, que Mar&iacute;a reclamaba como bien ganancial adquirido durante su matrimonio.
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones, la viuda lograba poner al resto de la familia en contra del primog&eacute;nito. Fue el caso de <strong>Isabel Pacheco</strong>, quien, retirada en el monasterio de Santa Mar&iacute;a de Fresdelval, demand&oacute; a su hijo Antonio de Padilla. Isabel no estaba sola: sus otros hijos varones y varias hijas se alinearon con ella en los tribunales, probablemente resentidos porque el hermano mayor acaparaba toda la herencia mediante el acrecentamiento del mayorazgo.
    </p><p class="article-text">
        Isabel Pacheco demostr&oacute; una tenacidad inagotable. No solo recuper&oacute; el se&ntilde;or&iacute;o de Santa Gadea, sino que en 1534, ya anciana, fund&oacute; un nuevo mayorazgo para su hijo segund&oacute;n, Jer&oacute;nimo, utilizando los bienes que hab&iacute;a logrado salvar. En una cl&aacute;usula reveladora, estipul&oacute; que si Jer&oacute;nimo no ten&iacute;a hijos, pod&iacute;a nombrar heredero a quien quisiera, siempre que mantuviera el apellido y las armas de los Padilla, demostrando que las mujeres eran tambi&eacute;n guardianas feroces de la identidad del linaje.
    </p><h2 class="article-text">Redes de influencia</h2><p class="article-text">
        Estas mujeres <strong>no luchaban solas</strong>. Para enfrentarse a sus hijos y al sistema legal, tej&iacute;an extensas redes de influencia, recurriendo a parientes poderosos, eclesi&aacute;sticos e incluso a la intervenci&oacute;n papal, como hizo Menc&iacute;a de Mendoza a trav&eacute;s de sus hermanos. No eran meras espectadoras de la historia de sus familias: eran gestoras activas que entend&iacute;an que la defensa de su patrimonio era la &uacute;nica forma de garantizar su libertad y su poder en un mundo de hombres.
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, el estudio que ha recogido diferentes archivos revela que las viudas de la <strong>aristocracia castellana</strong> fueron aut&eacute;nticas estrategas. Ya fuera construyendo capillas que desafiaban la tradici&oacute;n, soportando prisi&oacute;n o falsificando documentos, estas damas demostraron una capacidad sorprendente para no perder lo que consideraban que les pertenec&iacute;a. Sus pleitos no son solo an&eacute;cdotas legales: son el testimonio de c&oacute;mo, ante la adversidad y la ambici&oacute;n de sus propios hijos, las mujeres medievales supieron convertir la dote y el pergamino en sus mejores armas de guerra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pleitos-pluma-pergamino-viudas-enfrentaron-hijos-primogenitos-baja-edad-media-raiz-herencia-pm_1_12988014.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 12:00:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/581f8667-3d19-42af-8807-4bced37d409d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="285657" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/581f8667-3d19-42af-8807-4bced37d409d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="285657" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pleitos con pluma y pergamino: cuando muchas viudas se enfrentaron a sus hijos primogénitos en la Baja Edad Media a raíz de la herencia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/581f8667-3d19-42af-8807-4bced37d409d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Edad Media,Mujer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué estos frailes se fueron mudando al centro de algunas ciudades de Castilla durante la Baja Edad Media]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/frailes-mudando-centro-ciudades-castilla-durante-baja-edad-media-pm_1_12981416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d022788-32f1-4029-beeb-c47574e9d92c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué estos frailes se fueron mudando al centro de algunas ciudades de Castilla durante la Baja Edad Media"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De humildes chozas extramuros a poderosos conventos urbanos, la orden de San Francisco fue clave en el desarrollo de muchas ciudades medievales de la península</p><p class="subtitle">En el interior de esta catedral viven un gallo y una gallina dentro de un pequeño corral de estilo gótico</p></div><p class="article-text">
        El siglo XIII marc&oacute; un <strong>cambio radical</strong> para la <strong>iglesia occidental</strong>, impulsado por transformaciones econ&oacute;micas y sociales que trasladaron el centro de gravedad del mundo rural a la ciudad. En este contexto surgieron <strong>&oacute;rdenes</strong>, como los <strong>franciscanos</strong> y <strong>dominicos</strong>, quienes adaptaron su acci&oacute;n pastoral al medio urbano triunfante. A diferencia de los monjes tradicionales, que buscaban el aislamiento, estos frailes se lanzaron al coraz&oacute;n de las urbes para asistir a una masa de fieles con nuevas inquietudes espirituales. Esta apasionante cr&oacute;nica sobre la evoluci&oacute;n del paisaje urbano castellano est&aacute; perfectamente reflejada en la investigaci&oacute;n titulada &ldquo;Los conventos franciscanos y su relaci&oacute;n con la estructura urbana, la red de ciudades y la jerarquizaci&oacute;n del poblamiento en la Castilla de los siglos XIII al XV&rdquo;, publicada por el historiador <strong>Jos&eacute; Mar&iacute;a Miura Andrades</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su trabajo, el autor analiza c&oacute;mo la orden de San Francisco no solo se limit&oacute; a la oraci&oacute;n, sino que se convirti&oacute; en una pieza fundamental para entender el crecimiento y la jerarqu&iacute;a de las ciudades en la Corona de Castilla durante la Baja Edad Media. El nacimiento de los franciscanos y su r&aacute;pida expansi&oacute;n por Europa es un fen&oacute;meno que a&uacute;n hoy asombra por su celeridad. En Castilla, la presencia de la orden hunde sus ra&iacute;ces en la <strong>leyenda del viaje de San Francisco</strong> a tierras ib&eacute;ricas entre 1213 y 1214, teniendo el Camino de Santiago como eje articulador de sus primeros asentamientos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18f54786-897a-40ae-89e5-1672000cd156_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18f54786-897a-40ae-89e5-1672000cd156_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18f54786-897a-40ae-89e5-1672000cd156_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18f54786-897a-40ae-89e5-1672000cd156_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18f54786-897a-40ae-89e5-1672000cd156_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18f54786-897a-40ae-89e5-1672000cd156_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/18f54786-897a-40ae-89e5-1672000cd156_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Inicialmente se establecían en zonas periféricas pero con el tiempo se trasladaron al interior de los recintos amurallados"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Inicialmente se establecían en zonas periféricas pero con el tiempo se trasladaron al interior de los recintos amurallados                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Lo que comenz&oacute; como una fase &ldquo;n&oacute;mada&rdquo; de peque&ntilde;os oratorios en lugares como <strong>Burgos</strong>, <strong>Salamanca</strong> o <a href="https://www.eldiario.es/temas/toledo/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Toledo</a>, pronto dio paso a una red de conventos estables gracias al apoyo papal. Una de las curiosidades m&aacute;s fascinantes es c&oacute;mo estos frailes cambiaron su ubicaci&oacute;n f&iacute;sica a medida que ganaban influencia. Inicialmente, se establec&iacute;an en <strong>zonas perif&eacute;ricas o arrabales</strong>, pero con el tiempo se trasladaron al interior de los recintos amurallados o fueron &ldquo;absorbidos&rdquo; por el propio crecimiento de la ciudad. Casos como los de <strong>Le&oacute;n, Burgos o </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/valladolid/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Valladolid</a> son ejemplos claros de este movimiento desde los m&aacute;rgenes hacia el centro neur&aacute;lgico del mercado y la vida social.
    </p><p class="article-text">
        El estudio de Miura Andrades revela que la expansi&oacute;n no fue igual en todo el territorio. Mientras que en el norte de la Meseta la aparici&oacute;n de conventos fue un proceso &ldquo;natural&rdquo; ligado al auge del comercio, en el sur peninsular (Andaluc&iacute;a y Murcia) fue una <strong>estrategia artificial de repoblaci&oacute;n</strong>. En las tierras reci&eacute;n conquistadas a los musulmanes, la fundaci&oacute;n de conventos serv&iacute;a como gancho para atraer a nuevos pobladores cristianos y consolidar el dominio castellano. Durante el siglo XIV, el ritmo de fundaci&oacute;n se volvi&oacute; m&aacute;s pausado, pero gan&oacute; en prestigio gracias al apoyo de la <strong>realeza y los grandes linajes nobles</strong>. Reyes como Alfonso XI o Pedro I impulsaron conventos en ciudades como Algeciras o Ja&eacute;n, mientras que familias como los Velasco consolidaban su poder fundando centros en sus se&ntilde;or&iacute;os. Estos edificios ya no eran simples chozas, sino &ldquo;mansiones&rdquo; que reflejaban el estatus de sus protectores.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Bipolarizaci&oacute;n ideol&oacute;gica&rdquo; </h2><p class="article-text">
        Sin embargo, el &eacute;xito trajo consigo tensiones internas que dar&iacute;an lugar a la <strong>reforma observante</strong> del siglo XV. Surgi&oacute; entonces una curiosa &ldquo;bipolarizaci&oacute;n ideol&oacute;gica&rdquo; entre un franciscanismo urbano, m&aacute;s cercano a la riqueza de los templos ciudadanos, y otro rural que buscaba la pobreza extrema en eremitorios aislados. Esta b&uacute;squeda del &ldquo;desierto&rdquo; se extendi&oacute; con fuerza por regiones como Galicia, Extremadura y Andaluc&iacute;a, creando una red paralela de vida contemplativa. A finales de la Edad Media, la geograf&iacute;a franciscana era un reflejo fiel de la <strong>importancia de cada n&uacute;cleo urbano</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el a&ntilde;o 1504, la orden estaba presente en casi todos los centros comerciales y sedes episcopales de primer orden, aunque curiosamente ciudades como <strong>C&aacute;diz</strong> o <strong>Sig&uuml;enza</strong> segu&iacute;an sin contar con una presencia franciscana masculina. La consolidaci&oacute;n definitiva llegar&iacute;a de la mano del <strong>cardenal Cisneros</strong>, quien unificar&iacute;a las distintas corrientes bajo la observancia. En definitiva, la historia de los franciscanos en Castilla es la historia de nuestras propias ciudades. Desde su papel como receptores de inmigrantes rurales en los arrabales hasta su transformaci&oacute;n en custodios de la conciencia urbana, esta orden ejerci&oacute; el papel de arquitecto espiritual de la red urbana castellana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su legado permanece no solo en los grandes templos que a&uacute;n podemos visitar, sino en la estructura misma de muchos de nuestros cascos hist&oacute;ricos. Visitando de manera agradecida y curiosa los centros neur&aacute;lgicos de algunas de las m&aacute;s importantes ciudades de aquella &eacute;poca, uno podr&aacute; intuir que fueron muchos los <strong>conventos franciscanos</strong> que fueron como las semillas de un urbanismo planificado. Y es que all&iacute; donde se plantaba una casa de oraci&oacute;n, la ciudad crec&iacute;a a su alrededor, alargando las murallas para abrazar a quienes hab&iacute;an llegado primero con la misi&oacute;n de servir a los m&aacute;s pobres.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/frailes-mudando-centro-ciudades-castilla-durante-baja-edad-media-pm_1_12981416.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 12:20:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1d022788-32f1-4029-beeb-c47574e9d92c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="172035" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1d022788-32f1-4029-beeb-c47574e9d92c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="172035" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Por qué estos frailes se fueron mudando al centro de algunas ciudades de Castilla durante la Baja Edad Media]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1d022788-32f1-4029-beeb-c47574e9d92c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Patrimonio,Edad Media,Toledo,Valladolid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La química del sarro medieval desvela remedios letales aplicados a enfermos de lepra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/quimica-sarro-medieval-desvela-remedios-letales-aplicados-enfermos-lepra-pm_1_12945147.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6071c48-c305-4230-bb0e-90c52a50e581_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La química del sarro medieval desvela remedios letales aplicados a enfermos de lepra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tratamiento fatal - El miedo a la enfermedad llevó a aislar a las personas afectadas, que fueron apartadas de la vida común y confinadas en leproserías donde el trato mezclaba la ayuda con el rechazo social</p><p class="subtitle">Cae el mito de la lepra traída por los europeos: ya existía en América desde hacía siglos</p></div><p class="article-text">
        Las manos se deformaban, la piel se abr&iacute;a en grietas y la cara perd&iacute;a expresi&oacute;n. La <strong>lepra</strong> no solo destru&iacute;a el cuerpo: separaba a las personas del resto, marc&aacute;ndolas como si llevaran una se&ntilde;al de condena. La enfermedad, causada por la bacteria <em><strong>Mycobacterium leprae</strong></em>, avanzaba despacio, a veces durante a&ntilde;os, hasta afectar la piel, los nervios y los huesos.
    </p><p class="article-text">
        Se transmit&iacute;a por contacto prolongado con las secreciones nasales o las gotas respiratorias de una persona infectada, aunque no todas las personas expuestas enfermaban. Los s&iacute;ntomas m&aacute;s comunes eran<strong> &uacute;lceras, p&eacute;rdida de sensibilidad en las extremidades y deformidades faciales </strong>que convert&iacute;an a quienes las padec&iacute;an en figuras deformes y temidas. Esa apariencia visible aliment&oacute; el aislamiento y el miedo.
    </p><p class="article-text">
        Quienes enfermaban eran expulsados de la vida com&uacute;n y enviados a <strong>leproser&iacute;as</strong>, donde el cuidado se mezclaba con la exclusi&oacute;n. En aquellos lugares, la b&uacute;squeda de alivio dio paso a <strong>remedios extremos</strong> que pretend&iacute;an purgar el cuerpo de una dolencia considerada impura.
    </p><h2 class="article-text">Los restos de antiguas leproser&iacute;as revelan rastros de mercurio en quienes recibieron tratamientos</h2><p class="article-text">
        Un art&iacute;culo publicado en<strong> </strong><em><strong>Journal of Archaeological Science</strong></em><strong> </strong>analiz&oacute; restos humanos de dos leproser&iacute;as medievales, St Leonard&rsquo;s, en Peterborough, y St Thomas d&rsquo;Aizier, en Normand&iacute;a. Los investigadores examinaron muestras de <strong>c&aacute;lculo dental y suelo </strong>para identificar concentraciones de mercurio, una sustancia empleada en la &eacute;poca como tratamiento. El resultado mostr&oacute; que las personas enterradas en estos lugares ten&iacute;an<strong> niveles mucho m&aacute;s altos de mercurio en sus dientes </strong>que quienes proced&iacute;an de cementerios sin casos de lepra, lo que indica que la exposici&oacute;n ocurri&oacute; en vida.
    </p><p class="article-text">
        Las concentraciones m&aacute;s altas se registraron en los individuos que presentaban<strong> signos &oacute;seos claros de lepra lepromatosa</strong>, una forma avanzada de la enfermedad. En la leproser&iacute;a francesa, los restos de dos personas enterradas en la capilla, un espacio reservado para quienes ten&iacute;an mayor estatus social, mostraron los valores m&aacute;s extremos. Los an&aacute;lisis demostraron adem&aacute;s que el suelo no era la fuente de contaminaci&oacute;n: <strong>el mercurio proven&iacute;a de tratamientos aplicados al cuerpo</strong>, posiblemente mediante ung&uuml;entos o inhalaciones, y despu&eacute;s qued&oacute; atrapado en el c&aacute;lculo dental.
    </p><p class="article-text">
        Para llegar a esa conclusi&oacute;n, el equipo analiz&oacute; 76 muestras de c&aacute;lculo dental y 45 de suelo mediante t&eacute;cnicas de alta sensibilidad: fluorescencia de vapor fr&iacute;o y espectrometr&iacute;a de absorci&oacute;n at&oacute;mica. Esta doble medici&oacute;n permiti&oacute;<strong> descartar la contaminaci&oacute;n posterior al entierro</strong>. Los valores en el c&aacute;lculo dental variaban entre 0,11 y 9,7 mg/kg, una diferencia notable respecto a los valores casi inexistentes de las sepulturas sin lepra. La relaci&oacute;n entre el mercurio presente en el c&aacute;lculo y el detectado en el suelo fue m&iacute;nima, confirmando que la <strong>sustancia se incorpor&oacute; durante la vida</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Los m&eacute;dicos medievales confiaban en el mercurio como purga del cuerpo</h2><p class="article-text">
        En la medicina medieval, el mercurio, conocido entonces como <strong>azogue</strong>, se usaba por sus supuestos efectos purgantes. Se aplicaba para limpiar la sangre o la piel, aunque su toxicidad lo hac&iacute;a peligroso. Los m&eacute;dicos cre&iacute;an que pod&iacute;a <strong>eliminar los humores da&ntilde;inos del cuerpo</strong>, y su uso se extendi&oacute; entre las enfermedades cut&aacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la lepra, los tratamientos con mercurio debieron de resultar<strong> especialmente agresivos</strong>, ya que la exposici&oacute;n prolongada causaba da&ntilde;os neurol&oacute;gicos y renales. Sin embargo, la falta de alternativas y el car&aacute;cter incurable de la enfermedad impulsaron su empleo como &uacute;ltimo recurso.
    </p><p class="article-text">
        La lepra, durante la Edad Media, fue una dolencia que transform&oacute; la organizaci&oacute;n social. Las leproser&iacute;as, financiadas por instituciones religiosas, serv&iacute;an como espacios de aislamiento y caridad. En ellas, el cuidado espiritual se un&iacute;a a intentos rudimentarios de tratamiento, basados m&aacute;s en la teor&iacute;a humoral que en el conocimiento m&eacute;dico. La identificaci&oacute;n del mercurio en los restos humanos de estos lugares confirma que los<strong> enfermos recib&iacute;an atenci&oacute;n m&eacute;dica activa</strong>, aunque los efectos fueran devastadores.
    </p><h2 class="article-text">El c&aacute;lculo dental se convierte en una ventana al pasado m&eacute;dico</h2><p class="article-text">
        El estudio muestra que el <strong>c&aacute;lculo dental es una herramienta eficaz para detectar sustancias medicinales antiguas</strong>. Al conservar trazas de los elementos a los que una persona estuvo expuesta, permite reconstruir sus tratamientos y su vida cotidiana. Los autores se&ntilde;alan que el hallazgo constituye la<strong> primera prueba del uso de mercurio con fines terap&eacute;uticos contra la lepra</strong> entre los siglos XI y XVI.
    </p><p class="article-text">
        Con ello, la bioarqueolog&iacute;a se consolida como una v&iacute;a para conocer las pr&aacute;cticas m&eacute;dicas del pasado, y al mismo tiempo revela una paradoja: en su intento por curar, la medicina medieval expuso a los enfermos a remedios que aceleraban su deterioro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/quimica-sarro-medieval-desvela-remedios-letales-aplicados-enfermos-lepra-pm_1_12945147.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Feb 2026 12:55:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a6071c48-c305-4230-bb0e-90c52a50e581_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="153737" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a6071c48-c305-4230-bb0e-90c52a50e581_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="153737" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La química del sarro medieval desvela remedios letales aplicados a enfermos de lepra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a6071c48-c305-4230-bb0e-90c52a50e581_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Medicina,Edad Media,Enfermedades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los manuscritos medievales revelan una fascinación inesperadamente moderna: los gatos eran protagonistas en plena Edad Media]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/manuscritos-medievales-revelan-fascinacion-inesperadamente-moderna-gatos-protagonistas-plena-edad-media-pm_1_12948532.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de88ec7d-74af-4147-99cb-cbc9fb180676_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los manuscritos medievales revelan una fascinación inesperadamente moderna: los gatos eran protagonistas en plena Edad Media"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Compañía felina - El Walters Art Museum muestra manuscritos y obras que revelan cómo estos animales acompañaron la vida cotidiana en la Edad Media, desde un pergamino flamenco marcado por sus huellas hasta representaciones en distintos países</p><p class="subtitle">La razón científica por la que los gatos hacen muecas raras al oler</p></div><p class="article-text">
        Los v&iacute;deos de <strong>gatos</strong> mueven cifras que muchas productoras envidiar&iacute;an. En redes sociales, un gesto de un minino puede alcanzar millones de visualizaciones en pocas horas, y los memes protagonizados por ellos circulan sin freno de pantalla en pantalla. Tienen algo hipn&oacute;tico, una<strong> forma de moverse que desarma y divierte al mismo tiempo</strong>. No importa si es un gato saltando mal, un maullido desafinado o una mirada que parece juzgar a medio planeta: la red entera se detiene un segundo para mirar.
    </p><p class="article-text">
        Esa atenci&oacute;n no naci&oacute; con la tecnolog&iacute;a, sino que actualiza una costumbre muy antigua: la de <strong>observarlos y tratar de entender qu&eacute; los hace tan irresistibles</strong>. Con ello, el inter&eacute;s viral por los gatos encuentra un paralelismo en un pasado donde tambi&eacute;n eran protagonistas, aunque sobre pergaminos y no en pantallas.
    </p><h2 class="article-text">La fascinaci&oacute;n por los felinos tiene ra&iacute;ces mucho m&aacute;s antiguas</h2><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n <em><strong>Paws on Parchment</strong></em>, abierta en el Walters Art Museum de Baltimore, recoge esa relaci&oacute;n hist&oacute;rica entre los felinos y las personas. Los especialistas del museo, liderados por la curadora <strong>Lynley Anne Herbert</strong>, presentaron manuscritos y obras que revelan la presencia constante de los gatos en la vida medieval.
    </p><p class="article-text">
        El punto de partida es un <strong>documento flamenco del siglo XV marcado accidentalmente por las huellas de un gato </strong>que camin&oacute; sobre el pergamino reci&eacute;n escrito. Ese detalle fortuito se ha convertido en s&iacute;mbolo de una conexi&oacute;n duradera entre el pasado y el presente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb36d2dc-6641-4896-84b8-494b52a5636c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb36d2dc-6641-4896-84b8-494b52a5636c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb36d2dc-6641-4896-84b8-494b52a5636c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb36d2dc-6641-4896-84b8-494b52a5636c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb36d2dc-6641-4896-84b8-494b52a5636c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb36d2dc-6641-4896-84b8-494b52a5636c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cb36d2dc-6641-4896-84b8-494b52a5636c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El documento flamenco con huellas de gato inspira la exposición, que incluye la historia de un grupo de felinos rescatados que recorrieron el museo y acabaron adoptados"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El documento flamenco con huellas de gato inspira la exposición, que incluye la historia de un grupo de felinos rescatados que recorrieron el museo y acabaron adoptados                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Durante la Edad Media, los gatos eran imprescindibles en los hogares por su <strong>habilidad para cazar ratones y proteger los alimentos</strong>. Seg&uacute;n las investigaciones de Herbert, las enciclopedias del periodo los describ&iacute;an como cazadores de precisi&oacute;n, esenciales para la higiene y la conservaci&oacute;n de los bienes. Su figura, sin embargo, tambi&eacute;n generaba cierto misterio. La <strong>agilidad y la capacidad de ver en la oscuridad alimentaban historias</strong> que los situaban entre lo pr&aacute;ctico y lo sobrenatural.
    </p><h2 class="article-text">Las distintas culturas tambi&eacute;n dejaron su propia visi&oacute;n de los felinos</h2><p class="article-text">
        El recorrido de la muestra re&uacute;ne piezas de distintas culturas que retratan esa dualidad. Entre ellas hay una versi&oacute;n turca del siglo XIII de <em><strong>Wonders of Creation</strong></em>, donde un gato negro aparece entre plantas, y un<strong> libro de evangelios armenio</strong> del siglo XVII encargado por una mujer llamada <strong>Napat</strong>, que incluy&oacute; figuras felinas para honrar a su familia y quiz&aacute; a sus propios animales. Tambi&eacute;n se expone un<strong> manuscrito asi&aacute;tico</strong> del siglo XV con ilustraciones en acuarela que reflejan el afecto hacia estos compa&ntilde;eros de cuatro patas.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>arte cristiano medieval </strong>tampoco se qued&oacute; al margen. En la pintura <em><strong>Madonna y el Ni&ntilde;o con un gato</strong></em>, del siglo XV, el peque&ntilde;o Jes&uacute;s aparece junto a un felino, una imagen inspirada en una leyenda que cuenta c&oacute;mo una gata dio a luz en el pesebre de Bel&eacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/43e40a4c-e739-4970-a42c-d3b756470531_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/43e40a4c-e739-4970-a42c-d3b756470531_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/43e40a4c-e739-4970-a42c-d3b756470531_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/43e40a4c-e739-4970-a42c-d3b756470531_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/43e40a4c-e739-4970-a42c-d3b756470531_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/43e40a4c-e739-4970-a42c-d3b756470531_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/43e40a4c-e739-4970-a42c-d3b756470531_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los textos medievales los describían como cazadores indispensables para mantener limpios los hogares"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los textos medievales los describían como cazadores indispensables para mantener limpios los hogares                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n recuerda adem&aacute;s que en el <strong>mundo isl&aacute;mico el respeto por los gatos estaba profundamente arraigado</strong>. El <strong>profeta Mahoma</strong> los apreciaba por su limpieza y compa&ntilde;&iacute;a, y el<strong> sult&aacute;n Baybars</strong> cre&oacute; en El Cairo un jard&iacute;n destinado a cuidar a los animales callejeros.
    </p><h2 class="article-text">Un hallazgo fortuito sirve de hilo conductor y conecta siglos de convivencia</h2><p class="article-text">
        La historia del manuscrito flamenco, con sus marcas entintadas, act&uacute;a como hilo conductor del recorrido. El hallazgo, hecho por el equipo del Walters Art Museum, ofrece un contacto real con la vida cotidiana de los escribas. Herbert explic&oacute; que ese tipo de detalles <strong>permiten conectar con gestos que siguen siendo familiares siglos despu&eacute;s</strong>: un gato curioso que interrumpe un trabajo y deja su firma involuntaria sobre el papel.
    </p><p class="article-text">
        La muestra permanecer&aacute; abierta hasta el 22 de febrero de 2026 e incluye una acci&oacute;n solidaria realizada junto al <em>Baltimore Animal Rescue and Care Shelter</em>. Cuatro gatos de rescate recorrieron las salas del museo en la inauguraci&oacute;n, y dos de ellos fueron adoptados por la propia Herbert.
    </p><p class="article-text">
        Ese gesto bonito final enlaza con la idea principal de la exposici&oacute;n: la relaci&oacute;n entre los humanos y los gatos no ha cambiado tanto. De los manuscritos a los v&iacute;deos virales, su presencia sigue marcando a los humanos con la misma naturalidad con la que se cuelan en una reuni&oacute;n o se tumban en mitad del teclado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/manuscritos-medievales-revelan-fascinacion-inesperadamente-moderna-gatos-protagonistas-plena-edad-media-pm_1_12948532.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jan 2026 13:01:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/de88ec7d-74af-4147-99cb-cbc9fb180676_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="149329" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/de88ec7d-74af-4147-99cb-cbc9fb180676_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="149329" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los manuscritos medievales revelan una fascinación inesperadamente moderna: los gatos eran protagonistas en plena Edad Media]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/de88ec7d-74af-4147-99cb-cbc9fb180676_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gatos,Edad Media,Museos,Arte,Animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arqueólogos hallan uno de los barcos medievales más grande del mundo, un coloso hundido en aguas de Dinamarca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/arqueologos-hallan-barcos-medievales-grande-mundo-coloso-hundido-aguas-dinamarca-pm_1_12930329.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80d5aa15-72c3-4a72-ae4f-17f80ebbf8d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arqueólogos hallan uno de los barcos medievales más grande del mundo, un coloso hundido en aguas de Dinamarca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los análisis señalan que el pecio se construyó alrededor de 1410 con madera proveniente de distintos países</p><p class="subtitle">Una huella y resina de pino: los nuevos hallazgos que arrojan luz al misterio del barco de Hjortspring
</p></div><p class="article-text">
        En el estrecho de &Oslash;resund, el puente que all&iacute; se levanta se lleva toda la atenci&oacute;n de transe&uacute;ntes que pasan por la zona, porque esta impresionante obra de ingenier&iacute;a conecta la isla danesa de Selandia de la provincia sueca de Escania. Los ojos est&aacute;n puestos en la actividad que se desarrolla en la superficie, aunque a un grupo de arque&oacute;logos marinos le ha llamado la atenci&oacute;n lo que hay <strong>en el fondo de sus aguas</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; yac&iacute;a <strong>un barco a 13 metros de profundidad</strong>, enterrado bajo siglos de arena y lodo. Y no era un pecio cualquiera, sino que se trataba de un nav&iacute;o de gran valor, seg&uacute;n han podido comprobar los especialistas del Museo de Barcos Vikingos de Roskilde, en Dinamarca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este equipo de arque&oacute;logos marinos localiz&oacute; <strong>un </strong><em><strong>cog</strong></em>, uno de los tipos de barco m&aacute;s avanzados de la edad media y la columna vertebral del comercio medieval. En este caso result&oacute; un coloso porque el barco med&iacute;a aproximadamente 28 metros de largo, hasta 9 metros de ancho y 6 metros de alto, lo convierte en el <em>cog</em> m&aacute;s grande jam&aacute;s encontrado. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El hallazgo marca <strong>un hito para la arqueolog&iacute;a marina</strong>. Es el <em>cog</em> m&aacute;s grande que conocemos. Nos brinda una oportunidad &uacute;nica para comprender la construcci&oacute;n y la vida a bordo de los barcos mercantes m&aacute;s grandes de la Edad Media&rdquo;, destaca en un comunicado el arque&oacute;logo marino, Otto Uldum.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un minucioso trabajo de recuperaci&oacute;n&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Las <strong>primeras pistas </strong>sobre la aparici&oacute;n del pecio aparecieron en 2021, cuando se investigaba el lecho marino del canal de navegaci&oacute;n de Svalget, antes de las obras de construcci&oacute;n del nuevo distrito de Lynetteholm en Copenhague. Entonces, se apreci&oacute; un naufragio. En verano de 2023, se empez&oacute; a desenterrar minuciosamente la madera del barco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; lleg&oacute; la primera sorpresa, <strong>el naufragio correspond&iacute;a a la Edad Media</strong> y correspond&iacute;a a un <em>cog</em>, un barco con un dise&ntilde;o inconfundible: un casco de tabla superpuesta, una &uacute;nica vela cuadrada y una gran capacidad de carga. Se recuper&oacute; el pecio pieza a pieza, numerada, embalada y transportada al Museo de Barcos Vikingos de Roskilde, donde se documentaron, fotografiaron y escanearon en 3D todas las partes del barco.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5662f767-c340-4bff-af04-884d7fb519db_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5662f767-c340-4bff-af04-884d7fb519db_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5662f767-c340-4bff-af04-884d7fb519db_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5662f767-c340-4bff-af04-884d7fb519db_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5662f767-c340-4bff-af04-884d7fb519db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5662f767-c340-4bff-af04-884d7fb519db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5662f767-c340-4bff-af04-884d7fb519db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La recuperación del pecio medieval ha sido larga y compleja"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La recuperación del pecio medieval ha sido larga y compleja                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, los arque&oacute;logos <strong>construyeron una maqueta </strong>de reconstrucci&oacute;n de las partes preservadas, basada en la impresi&oacute;n 3D de todos los fragmentos originales y que ofrece una visi&oacute;n general de la forma del barco y permite determinar su tama&ntilde;o. Y sus dimensiones han resultado &uacute;nicas: el barco med&iacute;a aproximadamente 28 metros de largo, hasta 9 metros de ancho y 6 metros de alto y podr&iacute;a haber transportado unas trescientas toneladas. El m&aacute;s grande de su tipo jam&aacute;s encontrado y el m&aacute;s grande del mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de las piezas revel&oacute; que el barco <strong>se construy&oacute; alrededor de 1410</strong> con madera proveniente de dos zonas diferentes: la actual Polonia y Pa&iacute;ses Bajos. Los estudios tambi&eacute;n revelan un patr&oacute;n en la construcci&oacute;n del barco. Los tablones est&aacute;n hechos de madera de Pomerania, mientras que la estructura proviene de los Pa&iacute;ses Bajos. Esto apunta a una compleja red comercial en la que mercanc&iacute;as pesadas, como la madera, se transportaban a largas distancias, apuntan los investigadores.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un superbarco medieval</strong></h2><p class="article-text">
        El <em>cog</em> <strong>no fue un barco medieval cualquiera</strong>. Los arque&oacute;logos hablan de un &ldquo;superbarco&rdquo; muy utilizado en la regi&oacute;n del Mar del Norte y que permiti&oacute; transportar grandes cantidades de mercanc&iacute;as de forma eficiente y econ&oacute;mica. Un pecio fundamental para el desarrollo econ&oacute;mico de los siglos XIV y XV gracias a su enorme capacidad de carga, adem&aacute;s de f&aacute;cilmente manejable por tripulaciones peque&ntilde;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los autores de esta investigaci&oacute;n van m&aacute;s all&aacute;. Lo han bautizado como Svelget 2 y creen que su tama&ntilde;o apunta directamente a las extensas estructuras comerciales que un&iacute;an el norte de Europa en el siglo XV.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/arqueologos-hallan-barcos-medievales-grande-mundo-coloso-hundido-aguas-dinamarca-pm_1_12930329.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Jan 2026 12:09:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/80d5aa15-72c3-4a72-ae4f-17f80ebbf8d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="71864" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/80d5aa15-72c3-4a72-ae4f-17f80ebbf8d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="71864" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Arqueólogos hallan uno de los barcos medievales más grande del mundo, un coloso hundido en aguas de Dinamarca]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/80d5aa15-72c3-4a72-ae4f-17f80ebbf8d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Edad Media,Yacimientos arqueológicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren un bello anillo de oro de la Edad Media en la ciudad más antigua de Noruega]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-bello-anillo-oro-edad-media-ciudad-antigua-noruega-pm_1_12906555.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c80204c7-e700-4730-8fad-6820dbeec4a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren un bello anillo de oro de la Edad Media en la ciudad más antigua de Noruega"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los especialistas creen que la joya perteneció a una mujer de alto estatus de la época</p><p class="subtitle">El tesoro descubierto en España que guardaba una sorpresa cósmica: contiene fragmentos de metal de origen extraterrestre
</p></div><p class="article-text">
        Las obras de gesti&oacute;n de aguas pluviales y de mejora del drenaje de calles de T&oslash;nsberg han alumbrado un hallazgo inesperado, aunque muy celebrado por su valor y por la informaci&oacute;n que aporta sobre la vida en la ciudad m&aacute;s antigua de Noruega. Se trata de <strong>un bello anillo de oro </strong>que data de la <a href="https://www.eldiario.es/spin/cientos-manuscritos-medicos-desmontan-mito-edad-media-epoca-oscura-anticientifica-pm_1_12472477.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Edad Media</a>, trabajado cuidadosamente y que seguramente perteneci&oacute; a una mujer de alto estatus de la &eacute;poca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El descubrimiento lo hizo la arque&oacute;loga Linda &Aring;sheim hace unos meses, el pasado verano, aunque el Instituto Noruego de Investigaci&oacute;n del Patrimonio Cultural (Niku) ha informado del mismo recientemente. Ella era la encargada de supervisar el trabajo de los operarios, que trabajaban <strong>en una zona delicada</strong>, dentro del monumento cultural protegido Ciudad Medieval de T&oslash;nsberg. Ah&iacute; ya se han descubierto varias casas, una posible calle y hasta una fortificaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccd560a6-643a-40aa-871e-bc6517589102_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccd560a6-643a-40aa-871e-bc6517589102_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccd560a6-643a-40aa-871e-bc6517589102_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccd560a6-643a-40aa-871e-bc6517589102_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccd560a6-643a-40aa-871e-bc6517589102_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccd560a6-643a-40aa-871e-bc6517589102_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ccd560a6-643a-40aa-871e-bc6517589102_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Zona de excavación en el centro de Tønsberg"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Zona de excavación en el centro de Tønsberg                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &Aring;sheim no contaba con encontrar ahora una pieza tan peque&ntilde;a, pero de gran valor, seg&uacute;n explican en su comunicado. Al principio dudaron de si se trataba de oro, porque adem&aacute;s la tierra acumulada hac&iacute;a dif&iacute;cil su identificaci&oacute;n. Pero el <strong>color y el brillo del material </strong>lo confirmaron finalmente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el Niku, el anillo de oro tiene una <strong>piedra ovalada engastada de color azul intenso</strong>. Adem&aacute;s, presenta un trabajo artesanal, ya que est&aacute; decorado con filigrana, una t&eacute;cnica que utiliza finos hilos met&aacute;licos que se retuercen, doblan y sueldan para crear intrincados patrones. Por &uacute;ltimo, en las espirales se apreciaron granulados, peque&ntilde;as bolas redondas soldadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Han pasado 15 a&ntilde;os desde la &uacute;ltima vez que encontramos un anillo de oro en T&oslash;nsberg. Y este es un ejemplar fant&aacute;sticamente bello y raro&rdquo;, celebra la directora del proyecto, Hanne Ekstr&oslash;m Jordahl. Actualmente, en la base de datos nacional de artefactos, <strong>est&aacute;n registrados 220 anillos de oro</strong>, de los cuales 63 son de la Edad Media.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los anillos y la Edad Media&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Los arque&oacute;logos no se muestran sorprendidos de que el anillo date de la Edad Media, porque <strong>su uso era habitual</strong>. M&aacute;s all&aacute; de simbolizar pactos inquebrantables como el matrimonio, tambi&eacute;n realzaban el poder y estatus social. La forma y la decoraci&oacute;n tampoco son casuales: en c&iacute;rculo continuo, un poderoso s&iacute;mbolo protector que supuestamente alejaba todo mal. Adem&aacute;s, la inclusi&oacute;n de piedras preciosas se justifica porque se cre&iacute;a que pose&iacute;an <strong>propiedades m&aacute;gicas inherentes</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/71eafdec-73dc-49f7-b184-227dacd83fd9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/71eafdec-73dc-49f7-b184-227dacd83fd9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/71eafdec-73dc-49f7-b184-227dacd83fd9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/71eafdec-73dc-49f7-b184-227dacd83fd9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/71eafdec-73dc-49f7-b184-227dacd83fd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/71eafdec-73dc-49f7-b184-227dacd83fd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/71eafdec-73dc-49f7-b184-227dacd83fd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El anillo está bellamente decorado"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El anillo está bellamente decorado                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con respecto a su propiedad, los especialistas no tienen muchas dudas: su rica decoraci&oacute;n y el valor del metal (puro) apuntan a que perteneci&oacute; <strong>a una persona de la alta sociedad</strong>. Es relativamente peque&ntilde;o, con una talla estimada entre 50 y 55, por lo que, probablemente, perteneci&oacute; a una mujer, concluyen.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-bello-anillo-oro-edad-media-ciudad-antigua-noruega-pm_1_12906555.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Jan 2026 11:56:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c80204c7-e700-4730-8fad-6820dbeec4a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="277911" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c80204c7-e700-4730-8fad-6820dbeec4a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="277911" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Descubren un bello anillo de oro de la Edad Media en la ciudad más antigua de Noruega]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c80204c7-e700-4730-8fad-6820dbeec4a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Edad Media,Noruega]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuevas hipótesis arrojan luz sobre los baños árabes de Ajofrín: "Podrían haber pertenecido a un convento"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/nuevas-hipotesis-arrojan-luz-banos-arabes-ajofrin-haber-pertenecido-convento_1_12881518.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f67f292c-1686-49e3-8a9b-9f9717d479c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1133730.jpg" width="5184" height="2916" alt="Nuevas hipótesis arrojan luz sobre los baños árabes de Ajofrín: &quot;Podrían haber pertenecido a un convento&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Miguel Ángel Díaz, arqueólogo director de la excavación, señala que próximamente comenzarán con la segunda fase de excavación para limpiar la cubierta y la cocina de estas instalaciones. Además, sobre la ubicación de estos baños, explica que la localización elegida por los constructores podría esta ligada a encontrarse cerca de una calzada romana del 'Itinerario de Antonino'</p><p class="subtitle">Un baño rural de tradición mudéjar en el pueblo toledano de Ajofrín: “No hay ninguno documentado en toda la meseta”</p></div><p class="article-text">
        La localidad toledana de Ajofr&iacute;n escond&iacute;a una joya oculta en una casa en ruinas. Se trata de unos ba&ntilde;os rurales de tradici&oacute;n mud&eacute;jar que datan de finales del siglo XIII y principios del XIV. Una infraestructura que ha perdurado a lo largo del tiempo y que conserva gran parte de su estructura original en un buen estado de conservaci&oacute;n. Aunque los primeros trabajos comenzaron en el a&ntilde;o 2021, cuando el Ayuntamiento del municipio pidi&oacute; a los due&ntilde;os de la casa en la que se emplazaban los ba&ntilde;os &aacute;rabes que se hiciese cargo de restaurar la fachada, conforme han ido estudiando y realizando diferentes exploraciones se han podido conocer m&aacute;s datos sobre esta 'rara avis'. 
    </p><p class="article-text">
        El director del proyecto de excavaci&oacute;n, el arque&oacute;logo Miguel &Aacute;ngel D&iacute;az -del grupo de investigaci&oacute;n Cota 667-, se&ntilde;ala que en base a los &uacute;ltimos sondeos, &ldquo;se confirma que son unos ba&ntilde;os &aacute;rabes, por el tipo de aparejo que aparece en la construcci&oacute;n que es del tipo B toledano, y que datan de los siglos XIII y XIV&rdquo;. Se trata de unos 'ba&ntilde;os rurales' &ldquo;muy tard&iacute;os&rdquo;, de los que se conservan en la actualidad dos salas. En la actualidad se ha localizado parte del hipocausto, &ldquo;que es la c&aacute;mara por la que circula el calor bajo el suelo&rdquo; y tambi&eacute;n las toberas, &ldquo;que son aquellas que permiten el paso de ese calor hacia el interior de una zona de horno, que se localiza en el patio&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/159419eb-b90f-4583-964d-70aaafb5b51d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/159419eb-b90f-4583-964d-70aaafb5b51d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/159419eb-b90f-4583-964d-70aaafb5b51d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/159419eb-b90f-4583-964d-70aaafb5b51d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/159419eb-b90f-4583-964d-70aaafb5b51d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/159419eb-b90f-4583-964d-70aaafb5b51d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/159419eb-b90f-4583-964d-70aaafb5b51d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sala caliente de los baños árabes de Ajofrín"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sala caliente de los baños árabes de Ajofrín                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El arque&oacute;logo nos explica que se est&aacute; planteando una segunda fase de intervenci&oacute;n para actuar sobre varios elementos: &ldquo;Primero se va a intentar limpiar la cubierta, para ver en qu&eacute; estado se encuentra, y as&iacute; podremos determinar si es un a&ntilde;adido y de qu&eacute; &eacute;poca, o si es la original, aunque parece que no&rdquo;, expone D&iacute;az. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el equipo de investigaci&oacute;n va a intervenir tambi&eacute;n en la cocina. &ldquo;Tenemos que recordar que en las dos salas abovedadas existen un edificio o m&oacute;dulo anexo, que es de &eacute;poca contempor&aacute;nea, y que se us&oacute; como vivienda. Es el que dar&iacute;a a la calle Buitragos en el municipio, y consta de un sal&oacute;n, un zagu&aacute;n de entrada y una cocina&rdquo;, explica Miguel &Aacute;ngel. Apunta que esta cocina estaba en estado &ldquo;de completa ruina, con la techumbre ca&iacute;da&rdquo;, de manera que van a encargarse de limpiar la zona, &ldquo;ya que previamente no se ha podido hacer catas en paredes&rdquo;, que son peque&ntilde;as excavaciones controladas o sondeos antes de proceder a excavar de forma m&aacute;s profunda. &ldquo;Empezaremos la segunda fase cuando nos lleguen los permisos, tanto de las autoridades de patrimonio de Castilla-La Mancha, que todav&iacute;a no los tenemos, y no sabemos cu&aacute;nto tiempo durar&aacute;&rdquo;, se&ntilde;ala. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c484bbe-fbb7-4bb6-9e07-37ca9a60540a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c484bbe-fbb7-4bb6-9e07-37ca9a60540a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c484bbe-fbb7-4bb6-9e07-37ca9a60540a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c484bbe-fbb7-4bb6-9e07-37ca9a60540a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c484bbe-fbb7-4bb6-9e07-37ca9a60540a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c484bbe-fbb7-4bb6-9e07-37ca9a60540a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4c484bbe-fbb7-4bb6-9e07-37ca9a60540a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de las &#039;toberas&#039; que conducían el calor en los baños árabes de Ajofrín del siglo XIII-XIV"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de las &#039;toberas&#039; que conducían el calor en los baños árabes de Ajofrín del siglo XIII-XIV                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Otras hip&oacute;tesis sobre la infraestructura</h2><p class="article-text">
        Miguel &Aacute;ngel D&iacute;az se&ntilde;ala que la idea de que se trata de unos ba&ntilde;os rurales localizados a las afueras del pueblo &ldquo;se va afianzando&rdquo;, ya que era una zona de tr&aacute;nsito. &ldquo;Es conocido, aunque no se ha localizado, que por Ajofr&iacute;n discurr&iacute;a un ramal de la calzada n&uacute;mero 29, del itinerario de Antonino&rdquo;, explica. Adem&aacute;s, dado que Ajofr&iacute;n &ldquo;pose&iacute;a el t&iacute;tulo de villa, que le otorga una importancia en la Edad Media, y eso nos da una pista para afianzar que son unos ba&ntilde;os p&uacute;blicos de car&aacute;cter rural&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32546c9b-0631-4b74-95b8-d4d9b33b844a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32546c9b-0631-4b74-95b8-d4d9b33b844a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32546c9b-0631-4b74-95b8-d4d9b33b844a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32546c9b-0631-4b74-95b8-d4d9b33b844a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32546c9b-0631-4b74-95b8-d4d9b33b844a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32546c9b-0631-4b74-95b8-d4d9b33b844a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/32546c9b-0631-4b74-95b8-d4d9b33b844a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista interior de una de las salas abovedadas de los baños árabes de Ajofrín"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista interior de una de las salas abovedadas de los baños árabes de Ajofrín                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La cronolog&iacute;a de estos ba&ntilde;os todav&iacute;a tiene periodos de incertidumbre. Miguel &Aacute;ngel nos cuenta que estas infraestructuras se realizan a finales del siglo XIII y que despu&eacute;s tienen un periodo de uso &ldquo;indeterminado&rdquo;, aunque lo que s&iacute; que se sabe es &ldquo;que a partir del siglo XVI desaparecen totalmente&rdquo;. &ldquo;Debido a la conquista de Granada y con las nuevas leyes que se van promulgando en contra de la poblaci&oacute;n &aacute;rabe que quedaba en la pen&iacute;nsula -moz&aacute;rabes y moriscos-, los ba&ntilde;os se abandonan&rdquo;, se&ntilde;ala el arque&oacute;logo. Despu&eacute;s, desde el siglo XVI hasta el XVIII se produce un expolio, &ldquo;donde saquean ba&ntilde;eras, pilas y todo lo que fuera contenido de agua, o incluso los suelos, para reaprovecharlos&rdquo;, y es en el propio siglo XVIII cuando &ldquo;sabemos que se empieza a introducir mucho escombro para rellenar los huecos que se hab&iacute;an producido en el expolio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Miguel &Aacute;ngel apunta que una hip&oacute;tesis es que este inmueble en el que se encuentran los ba&ntilde;os perteneciesen al convento de las Madres Dominicas que se crea en Ajofr&iacute;n en el a&ntilde;o 1611. &ldquo;Aunque no hemos confirmado esta hip&oacute;tesis, el escombro que hemos localizado en los rellenos provienen de alg&uacute;n centro monacal. Hay muchos platos en los que figura la letra 'R' de Refectorio, que es el comedor de los conventos, y tambi&eacute;n aparecen restos de j&iacute;caras, que son tazas que se asocian al consumo de chocolate, y es un producto que era de uso exclusivo por parte de los cl&eacute;rigos, porque se supone que no se romp&iacute;a el ayuno de cuaresma, ya que ven&iacute;a de Am&eacute;rica y no figuraba en la Biblia&rdquo;, explica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/43cf612f-8b37-45d9-a4a3-0d41d04c1c65_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/43cf612f-8b37-45d9-a4a3-0d41d04c1c65_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/43cf612f-8b37-45d9-a4a3-0d41d04c1c65_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/43cf612f-8b37-45d9-a4a3-0d41d04c1c65_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/43cf612f-8b37-45d9-a4a3-0d41d04c1c65_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/43cf612f-8b37-45d9-a4a3-0d41d04c1c65_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/43cf612f-8b37-45d9-a4a3-0d41d04c1c65_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Exterior del inmueble en el que se han descubierto baños de influencia árabe que se remontan al siglo XIII en la localidad toledana de Ajofrín"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Exterior del inmueble en el que se han descubierto baños de influencia árabe que se remontan al siglo XIII en la localidad toledana de Ajofrín                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La siguiente etapa de estos ba&ntilde;os &aacute;rabes, cuando caen en manos de la Iglesia es que se reutiliza como instalaci&oacute;n agropecuaria: &ldquo;Se document&oacute; que las instalaciones pose&iacute;an un tipo de cerradera de animales, como si fuese un tipo de pesebre&rdquo;, apunta el arque&oacute;logo. Despu&eacute;s no se conoce en qu&eacute; momento esta infraestructura pasa a manos privadas. &ldquo;Es a finales del siglo XIX cuando se adosa el edificio, lo que es el m&oacute;dulo de vivienda contempor&aacute;nea, que ahora tambi&eacute;n est&aacute; en ruina, porque la cocina se ha hundido y el resto se ha abandonado&rdquo;, se&ntilde;ala Miguel &Aacute;ngel.  
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l est&aacute; claro que la conservaci&oacute;n de los ba&ntilde;os &aacute;rabes de Ajofr&iacute;n hasta nuestros d&iacute;as &ldquo;viene introducida porque se utiliz&oacute; como instalaci&oacute;n agropecuaria y luego como vivienda, qued&aacute;ndose englobados en la localidad con el crecimiento del propio casco urbano, pero en sus or&iacute;genes estos ba&ntilde;os estar&iacute;an a las afueras del pueblo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Abad]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/nuevas-hipotesis-arrojan-luz-banos-arabes-ajofrin-haber-pertenecido-convento_1_12881518.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jan 2026 19:08:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f67f292c-1686-49e3-8a9b-9f9717d479c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1133730.jpg" length="7040810" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f67f292c-1686-49e3-8a9b-9f9717d479c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1133730.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7040810" width="5184" height="2916"/>
      <media:title><![CDATA[Nuevas hipótesis arrojan luz sobre los baños árabes de Ajofrín: "Podrían haber pertenecido a un convento"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f67f292c-1686-49e3-8a9b-9f9717d479c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1133730.jpg" width="5184" height="2916"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Yacimientos arqueológicos,Edad Media,Historia,Zonas rurales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El patrimonio románico que conserva un pueblo de Palencia conocido por sus fábricas de galletas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/patrimonio-romanico-conserva-pueblo-palencia-conocido-fabricas-galletas_1_12885891.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3df6d8bd-7f9b-4c41-a330-a7ecfe30dfe3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El patrimonio románico que conserva un pueblo de Palencia conocido por sus fábricas de galletas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aguilar de Campoo cuenta con un importante número de monumentos medievales, iglesias románicas, restos defensivos y edificios civiles que permiten comprender su papel como enclave estratégico desde la Edad Media</p><p class="subtitle"> Cuatro rutas de senderismo perfectas para olvidarte de la cuesta de enero entre naturaleza </p></div><p class="article-text">
        Aguilar de Campoo es uno de los municipios con mayor riqueza patrimonial del norte de la provincia de Palencia. Situado en Castilla y Le&oacute;n, a orillas del r&iacute;o Pisuerga y muy pr&oacute;ximo a la Monta&ntilde;a Palentina, este pueblo es conocido tanto por su destacado legado rom&aacute;nico como por su larga tradici&oacute;n galletera.
    </p><p class="article-text">
        Declarado Conjunto Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico, Aguilar de Campoo conserva un importante n&uacute;mero de monumentos medievales, iglesias rom&aacute;nicas, restos defensivos y edificios civiles que permiten comprender su papel como enclave estrat&eacute;gico desde la Edad Media. 
    </p><p class="article-text">
        Su posici&oacute;n geogr&aacute;fica, en una zona de transici&oacute;n entre la Meseta y la cornisa cant&aacute;brica, favoreci&oacute; el desarrollo de rutas comerciales, culturales y pastoriles, lo que explica la concentraci&oacute;n de patrimonio art&iacute;stico en el municipio.
    </p><h2 class="article-text">Uno de los grandes referentes del rom&aacute;nico palentino</h2><p class="article-text">
        Uno de los principales puntos de inter&eacute;s es el&nbsp;Monasterio de Santa Mar&iacute;a la Real, situado a la entrada de Aguilar de Campoo. Fundado entre finales del siglo XII y comienzos del XIII, este monasterio perteneci&oacute; a la Orden Premonstratense y fue durante siglos un centro religioso y econ&oacute;mico de referencia en la comarca. Su actividad se mantuvo hasta la desamortizaci&oacute;n del siglo XIX, momento en el que el edificio qued&oacute; abandonado y comenz&oacute; un proceso de deterioro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d24f203f-97ee-433a-84d2-4595c3e04404_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d24f203f-97ee-433a-84d2-4595c3e04404_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d24f203f-97ee-433a-84d2-4595c3e04404_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d24f203f-97ee-433a-84d2-4595c3e04404_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d24f203f-97ee-433a-84d2-4595c3e04404_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d24f203f-97ee-433a-84d2-4595c3e04404_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d24f203f-97ee-433a-84d2-4595c3e04404_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Monasterio de Santa María la Real"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Monasterio de Santa María la Real                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El monasterio es un ejemplo destacado del rom&aacute;nico tard&iacute;o con influencias cistercienses, visibles en la sobriedad arquitect&oacute;nica y la funcionalidad de sus espacios. Uno de sus elementos m&aacute;s valiosos es el&nbsp;claustro, que conserva capiteles de motivos vegetales, zoomorfos y simb&oacute;licos, as&iacute; como restos escult&oacute;ricos que permiten analizar la iconograf&iacute;a medieval en el norte de Castilla y Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante la segunda mitad del siglo XX, la localidad impuls&oacute; un ambicioso proceso de restauraci&oacute;n para recuperar el monasterio. En la actualidad, el edificio alberga el&nbsp;Museo ROM, un centro dedicado a la interpretaci&oacute;n del arte rom&aacute;nico desde un enfoque social, territorial y art&iacute;stico. La integraci&oacute;n de usos culturales y educativos ha permitido que este conjunto monumental siga formando parte activa de la vida local.
    </p><h2 class="article-text">El rom&aacute;nico dentro del casco urbano</h2><p class="article-text">
        Otro de los ejemplos m&aacute;s relevantes del rom&aacute;nico en Aguilar de Campoo es la&nbsp;ermita de Santa Cecilia, situada en la ladera del cerro del castillo, dentro del casco urbano. Construida en el siglo XII y ampliada en etapas posteriores, es un templo de peque&ntilde;as dimensiones pero de gran inter&eacute;s art&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        En su interior destaca uno de los capiteles m&aacute;s conocidos del rom&aacute;nico palentino, apodado el&nbsp;capitel de la matanza, que representa la escena b&iacute;blica de la matanza de los Santos Inocentes. Esta pieza es un buen ejemplo de c&oacute;mo el rom&aacute;nico trasladaba relatos y simbolismos religiosos a un lenguaje visual comprensible para la poblaci&oacute;n medieval.
    </p><p class="article-text">
        En lo alto del cerro se encuentran los restos del&nbsp;castillo de Aguilar de Campoo, una fortaleza de origen medieval vinculada al control del territorio y a la defensa del n&uacute;cleo urbano. Aunque hoy solo se conservan fragmentos de muralla y algunas torres, el conjunto permite comprender la organizaci&oacute;n defensiva del pueblo durante los siglos XI y XII.
    </p><p class="article-text">
        El sistema defensivo se completaba con una muralla que rodeaba la villa y varias puertas de acceso, algunas de las cuales han llegado hasta la actualidad. Entre ellas destacan la&nbsp;Puerta de Cascajera, la de&nbsp;Reinosa&nbsp;y la de&nbsp;Tobalina. Estas entradas regulaban el tr&aacute;nsito de personas y mercanc&iacute;as y conectaban Aguilar con otras localidades y con rutas ganaderas y comerciales hacia el norte.
    </p><h2 class="article-text">La colegiata de San Miguel y el poder nobiliario</h2><p class="article-text">
        El centro hist&oacute;rico de Aguilar de Campoo est&aacute; presidido por la&nbsp;colegiata de San Miguel, situada en la Plaza de Espa&ntilde;a. Este templo, reformado en distintas etapas, conserva una portada rom&aacute;nica y un importante retablo mayor dedicado al arc&aacute;ngel San Miguel. En su interior se encuentran sepulcros y elementos her&aacute;ldicos vinculados a los marqueses de Aguilar, que utilizaron la colegiata como pante&oacute;n familiar.
    </p><p class="article-text">
        La presencia de este edificio refleja la importancia que tuvo la villa como centro administrativo y se&ntilde;orial durante la Edad Media y los siglos posteriores.
    </p><h2 class="article-text">El origen de la industria galletera</h2><p class="article-text">
        Junto a su patrimonio medieval, Aguilar de Campoo es conocida en buena parte de Espa&ntilde;a por su relaci&oacute;n con la industria alimentaria, especialmente la fabricaci&oacute;n de galletas. Esta tradici&oacute;n comenz&oacute; a finales del siglo XIX, cuando la econom&iacute;a local &mdash;hasta entonces basada en la agricultura y el cereal&mdash; experiment&oacute; un giro con la llegada de la producci&oacute;n industrial.
    </p><p class="article-text">
        En 1881 se fund&oacute; la f&aacute;brica&nbsp;Fontaneda, una iniciativa que transform&oacute; profundamente la vida econ&oacute;mica y social del municipio. Las caracter&iacute;sticas agrarias de la zona &mdash;especialmente la disponibilidad de trigo y agua&mdash; y la mejora de las comunicaciones, incluidas las l&iacute;neas de ferrocarril, favorecieron el desarrollo de esta industria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d2bc81a-8c99-4d6d-a6ef-503a41268c48_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d2bc81a-8c99-4d6d-a6ef-503a41268c48_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d2bc81a-8c99-4d6d-a6ef-503a41268c48_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d2bc81a-8c99-4d6d-a6ef-503a41268c48_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d2bc81a-8c99-4d6d-a6ef-503a41268c48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d2bc81a-8c99-4d6d-a6ef-503a41268c48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8d2bc81a-8c99-4d6d-a6ef-503a41268c48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fábrica Fontaneda"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fábrica Fontaneda                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La f&aacute;brica Fontaneda comenz&oacute; como un peque&ntilde;o obrador artesanal impulsado por Eugenio Fontaneda, que elaboraba galletas, bizcochos y chocolates en un establecimiento del centro del pueblo. Con el tiempo, la producci&oacute;n se traslad&oacute; a una nave industrial situada a los pies del castillo, lo que permiti&oacute; mecanizar procesos y aumentar la capacidad productiva.
    </p><p class="article-text">
        Durante el siglo XX, especialmente a partir de los a&ntilde;os cincuenta, la popularizaci&oacute;n de la&nbsp;galleta Mar&iacute;a&nbsp;convirti&oacute; a Fontaneda en una de las marcas m&aacute;s reconocidas del pa&iacute;s. La demanda de productos sencillos, duraderos y accesibles favoreci&oacute; el auge de este tipo de alimentos y, con ello, el crecimiento de la industria galletera en Aguilar de Campoo.
    </p><p class="article-text">
        A mediados del siglo XX, la localidad lleg&oacute; a contar con varias f&aacute;bricas en funcionamiento simult&aacute;neo. Este dinamismo industrial no solo gener&oacute; empleo, sino que tambi&eacute;n contribuy&oacute; al aumento demogr&aacute;fico y a la transformaci&oacute;n del paisaje urbano, con barrios vinculados directamente a los trabajadores de las f&aacute;bricas.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el cierre de la hist&oacute;rica f&aacute;brica Fontaneda en 2002 marc&oacute; el final de una etapa, otras empresas como&nbsp;Galletas Gull&oacute;n&nbsp;y el&nbsp;Grupo Siro&nbsp;han mantenido la producci&oacute;n en marcha y contin&uacute;an siendo uno de los principales motores econ&oacute;micos de la zona. Estas compa&ntilde;&iacute;as han adaptado sus procesos a las exigencias modernas, incorporando innovaciones tecnol&oacute;gicas y abriendo mercados m&aacute;s all&aacute; de Castilla y Le&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beth Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/patrimonio-romanico-conserva-pueblo-palencia-conocido-fabricas-galletas_1_12885891.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jan 2026 08:59:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3df6d8bd-7f9b-4c41-a330-a7ecfe30dfe3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="884423" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3df6d8bd-7f9b-4c41-a330-a7ecfe30dfe3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="884423" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El patrimonio románico que conserva un pueblo de Palencia conocido por sus fábricas de galletas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3df6d8bd-7f9b-4c41-a330-a7ecfe30dfe3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Castilla y León,Palencia,Arte,Edad Media,Patrimonio,Industria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La catedral Patrimonio de la Humanidad que es la más alta de Europa y el lugar donde descansan los Reyes Magos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/catedral-patrimonio-humanidad-alta-europa-descansan-reyes-magos-relicario-colonia-pm_1_12881661.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f36a4c13-dbdd-4dfa-a1f2-187348f64429_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La catedral Patrimonio de la Humanidad que es la más alta de Europa y el lugar donde descansan los Reyes Magos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El monumento más visitado de Alemania tiene a los Reyes Magos como parte de su mayor tesoro</p><p class="subtitle">La ciudad alemana que es comparada con Roma y Venecia y es la gran desconocida de Baviera</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Desde el a&ntilde;o 1996 es </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Patrimonio de la Humanidad</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y es uno de los monumentos m&aacute;s visitados de toda Alemania, pero no muchos saben que dentro de &eacute;l se encuentran los restos de</span><a href="https://www.eldiario.es/spin/esqui-barco-helicoptero-llegan-reyes-magos-diferentes-ciudades-pm_1_12880813.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"> los Reyes Magos,</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> o as&iacute; lo dice el llamado Relicario de los Tres Reyes Magos que se sit&uacute;a como el mayor tesoro de una de las mayores catedrales g&oacute;ticas del mundo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Hablamos de la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Catedral de Colonia</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que con sus 157,38 metros de altura es la catedral m&aacute;s alta, aunque no la iglesia, ese dato corresponde a la iglesia de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Ulm</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Se termin&oacute; de construir en 1880, cuando se convirti&oacute; en el edificio m&aacute;s alto del mundo. Actualmente su entrada es gratuita y se puede acceder solo si no hay misa.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">C&oacute;mo el Relicario de los Tres Reyes Magos lleg&oacute; a la Catedral de Colonia</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El Relicario de los Tres Reyes Magos es actualmente la pieza m&aacute;s importante de las que alberga la Catedral de Colonia en su interior, y que fue encargada por el entonces arzobispo de la ciudad, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Felipe von Heinsberg</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, en la segunda mitad del siglo XII, siendo finalmente la obra de arte realizada por </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Nicol&aacute;s Verd&uacute;n</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Esto pas&oacute; despu&eacute;s de que el emperador del Sacro Imperio Romano Germ&aacute;nico</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span><strong>Federico Barbarroja</strong><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">consiguiera las reliquias en Mil&aacute;n en el 1164, despu&eacute;s de que estas fueran rescatadas sobre el a&ntilde;o 300 en Saba y obtenidas durante la Segunda Cruzada, y que hicieran el camino de Constantinopla a Mil&aacute;n, y de ah&iacute; las obtuvo el emperador, que se las regal&oacute; al entonces </span>Arzobispo de Colonia. Para albergar las reliquias se construy&oacute; entre 1190 y 1220 un  relicario de oro y piedras preciosas, que fue obra de&nbsp;<strong>Nicol&aacute;s de Verd&uacute;n.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/352873ac-87dc-4271-8fac-082e5b913cd2_source-aspect-ratio_50p_1133583.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/352873ac-87dc-4271-8fac-082e5b913cd2_source-aspect-ratio_50p_1133583.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/352873ac-87dc-4271-8fac-082e5b913cd2_source-aspect-ratio_75p_1133583.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/352873ac-87dc-4271-8fac-082e5b913cd2_source-aspect-ratio_75p_1133583.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/352873ac-87dc-4271-8fac-082e5b913cd2_source-aspect-ratio_default_1133583.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/352873ac-87dc-4271-8fac-082e5b913cd2_source-aspect-ratio_default_1133583.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/352873ac-87dc-4271-8fac-082e5b913cd2_source-aspect-ratio_default_1133583.jpg"
                    alt="Imagen del Relicario de los Tres Reyes Magos en el interior de la Catedral de Colonia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen del Relicario de los Tres Reyes Magos en el interior de la Catedral de Colonia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Como sucede con muchas de las reliquias repartidas por todo el mundo, esta tambi&eacute;n ha sido objeto de preguntas y se abri&oacute; en 1864 para descubrir que hab&iacute;a en ella huesos, pero tambi&eacute;n prendas de vestir y monedas, aunque no se ha comprobado la identidad de que los que est&aacute;n dentro son </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/artaban-cuarto-rey-mago-hemos-oido-hablar-empezo-popularizar-1895-pm_1_12879655.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">los Reyes Magos</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Este Relicario de los Tres Reyes Magos es un sarc&oacute;fago triple rematado en tono dorado brillante, que se sit&uacute;a detr&aacute;s del altar mayor, y que es, adem&aacute;s, el m&aacute;s grande y trabajado de los que se conserva de la Edad Media, y tambi&eacute;n de Occidente, en ella se puede tambi&eacute;n apreciar en su decoraci&oacute;n escenas b&iacute;blicas y de los Doce Ap&oacute;stoles.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">La Catedral de Colonia se construy&oacute; para albergar los restos</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El Relicario de los Tres Reyes Magos es no solo la pieza m&aacute;s preciada de la catedral, sino que fue el motivo por el que se inici&oacute; su construcci&oacute;n, coloc&aacute;ndose la primera piedra el 15 de agosto de 1248 sobre el asentamiento de un templo medieval que hab&iacute;a sufrido un incendio, aunque no fuera terminada hasta m&aacute;s de seis siglos despu&eacute;s, en 1880.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y es que a pesar de que se quer&iacute;a hacer de Colonia un punto de peregrinaci&oacute;n europea, a comienzos del siglo XVI se detuvo su construcci&oacute;n por falta de fondos e inter&eacute;s, no siendo retomado hasta el siglo XIX cuando se recuper&oacute; el entusiasmo por la Edad Media por el romanticismo alem&aacute;n, y as&iacute; se tom&oacute; la arquitectura g&oacute;tica francesa como referencia. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En su interior, adem&aacute;s del Relicario de los Tres Reyes Magos, alberga otros &ldquo;tesoros&rdquo; como el tr&iacute;ptico de</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Stefan Lochner</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, as&iacute; como el crucifijo </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Gero</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> o las cristaleras de colores medievales, o la Torre Sur, a 157 metros de altura, desde donde se tiene vista panor&aacute;mica de la ciudad, pero para la que para subir se necesita pagar.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/catedral-patrimonio-humanidad-alta-europa-descansan-reyes-magos-relicario-colonia-pm_1_12881661.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Jan 2026 12:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f36a4c13-dbdd-4dfa-a1f2-187348f64429_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="714036" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f36a4c13-dbdd-4dfa-a1f2-187348f64429_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="714036" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La catedral Patrimonio de la Humanidad que es la más alta de Europa y el lugar donde descansan los Reyes Magos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f36a4c13-dbdd-4dfa-a1f2-187348f64429_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Alemania,Catedrales,Reyes Magos,Navidad,Edad Media]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni Pedraza ni Ayllón: el pueblo de Segovia que albergó tres culturas distintas y conserva un castillo medieval]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pedraza-ayllon-pueblo-segovia-albergo-tres-culturas-distintas-conserva-castillo-medieval_1_12865224.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ace31a87-c326-464e-8fab-6186452fab41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni Pedraza ni Ayllón: el pueblo de Segovia que albergó tres culturas distintas y conserva un castillo medieval"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un enclave histórico muestra cómo la coexistencia de diferentes comunidades y la planificación urbana heredada de siglos pasados configuran una identidad única y perdurable</p><p class="subtitle">El pequeño municipio de Jaén con un castillo medieval y que acaba de ser reconocido como uno de los pueblos mágicos de España</p></div><p class="article-text">
        Cu&eacute;llar ocupa una posici&oacute;n reconocible dentro del mapa de la provincia de Segovia por su tama&ntilde;o, su extensi&oacute;n territorial y la continuidad hist&oacute;rica de su casco urbano. La localidad se asienta sobre una elevaci&oacute;n del terreno que condicion&oacute; su desarrollo desde &eacute;poca medieval, cuando la defensa y el control del territorio eran elementos centrales para la organizaci&oacute;n de las villas del interior peninsular. A&uacute;n hoy, el trazado urbano refleja esa funci&oacute;n original.
    </p><p class="article-text">
        El municipio no responde a un crecimiento reciente ni a una transformaci&oacute;n vinculada exclusivamente al turismo. Su estructura se form&oacute; de manera progresiva a lo largo de varios siglos, con una planificaci&oacute;n adaptada a las necesidades de cada momento. Calles, plazas y edificios mantienen una disposici&oacute;n que permite reconocer la l&oacute;gica de una ciudad hist&oacute;rica que fue m&aacute;s que un n&uacute;cleo residencial: fue un espacio administrativo, defensivo y econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Ese proceso hist&oacute;rico estuvo marcado por la convivencia de distintas comunidades. Durante la Edad Media, Cu&eacute;llar fue hogar de poblaci&oacute;n cristiana, jud&iacute;a y musulmana, una realidad com&uacute;n en determinadas zonas de Castilla pero no siempre conservada de forma tan visible. El sistema defensivo, los edificios religiosos y algunos espacios urbanos conservan la huella de esa coexistencia, que forma parte del relato hist&oacute;rico del municipio.
    </p><h2 class="article-text">Patrimonio medieval y huellas de convivencia</h2><p class="article-text">
        Cu&eacute;llar est&aacute; declarada Conjunto Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico debido a la conservaci&oacute;n de su patrimonio y a la coherencia de su estructura urbana. Uno de los rasgos que mejor define a la localidad es su car&aacute;cter de ciudad amurallada. El recinto defensivo, de gran extensi&oacute;n, organiz&oacute; durante siglos la vida interior de la villa y condicion&oacute; su crecimiento. De ese sistema se conservan puertas hist&oacute;ricas como las de San Basilio, San Mart&iacute;n y San Andr&eacute;s, as&iacute; como arcos integrados en el trazado urbano, entre ellos los de Santiago y la Juder&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El castillo se sit&uacute;a en la zona m&aacute;s elevada del n&uacute;cleo urbano y constituye el principal referente arquitect&oacute;nico del conjunto. Su configuraci&oacute;n actual responde a distintas fases constructivas, lo que explica la combinaci&oacute;n de elementos mud&eacute;jares, g&oacute;ticos y renacentistas, con predominio de estos &uacute;ltimos. A lo largo del tiempo, la fortaleza pas&oacute; de tener una funci&oacute;n defensiva a convertirse en residencia se&ntilde;orial, sin perder su papel central dentro de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El patrimonio religioso completa la lectura hist&oacute;rica del municipio. Entre los templos conservados destaca la iglesia de San Mart&iacute;n, que mantiene un notable estado de conservaci&oacute;n y alberga en la actualidad el Centro de Interpretaci&oacute;n del Arte Mud&eacute;jar. A este edificio se suman la iglesia de San Andr&eacute;s y la de San Esteban, que forma un conjunto con su necr&oacute;polis medieval, integrada en el Parque Arqueol&oacute;gico Medieval de San Esteban. Estos espacios reflejan la importancia de la arquitectura religiosa en la organizaci&oacute;n urbana.
    </p><p class="article-text">
        La convivencia de las tres culturas medievales dej&oacute; vestigios reconocibles en distintos puntos de la localidad. La Juder&iacute;a, la calle de Morer&iacute;a y la necr&oacute;polis musulmana de Santa Clara permiten identificar &aacute;reas vinculadas a comunidades jud&iacute;as y musulmanas. Fuera del recinto amurallado, tras cruzar la Puerta de San Basilio, se localiza el convento del mismo nombre, que completa el conjunto hist&oacute;rico extramuros y refuerza la lectura territorial de la villa medieval.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pedraza-ayllon-pueblo-segovia-albergo-tres-culturas-distintas-conserva-castillo-medieval_1_12865224.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Dec 2025 15:18:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ace31a87-c326-464e-8fab-6186452fab41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="716650" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ace31a87-c326-464e-8fab-6186452fab41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="716650" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ni Pedraza ni Ayllón: el pueblo de Segovia que albergó tres culturas distintas y conserva un castillo medieval]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ace31a87-c326-464e-8fab-6186452fab41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Segovia,Castilla y León,Patrimonio Histórico,Edad Media,Castillos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una histórica torre medieval de Palma sufre un "grave derrumbe"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/historica-torre-medieval-palma-sufre-grave-derrumbe_1_12833663.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b1ff537-c7b5-4e81-a242-424609ea89b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una histórica torre medieval de Palma sufre un &quot;grave derrumbe&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los conservacionistas denuncian el colapso de la estructura, uno de los últimos vestigios de la época islámica de la ciudad, ante la “inacción prolongada” de las administraciones</p><p class="subtitle">El gran socavón que ha sacado a la luz parte de la obra más colosal de la historia de Palma: sus murallas
</p></div><p class="article-text">
        La hist&oacute;rica torre ubicada en el Baluard de Sant Pere, uno de los &uacute;ltimos vestigios de la Palma isl&aacute;mica y medieval, ha sufrido un derrumbe de envergadura, lo que ha reavivado la alarma entre los conservacionistas del patrimonio, que alertan de la urgencia de intervenir antes de que el da&ntilde;o sea irreversible, al tiempo que acusan a las administraciones de su &ldquo;inacci&oacute;n prolongada&rdquo; pese a las advertencias lanzadas desde hace a&ntilde;os sobre el riesgo estructural de la torre.
    </p><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n para la Revitalizaci&oacute;n de los Cascos Antiguos (ARCA) ha denunciado el &ldquo;grav&iacute;simo derrumbe&rdquo; del basti&oacute;n, erigido en el siglo XIV sobre una anterior estructura de &eacute;poca isl&aacute;mica e integrado posteriormente en la muralla renacentista proyectada en el siglo XVI ante las nuevas necesidades defensivas de la ciudad. El recinto cercaba la ciudad a lo largo de un anillo de seis kil&oacute;metros y contaba con un total de doce baluartes &ndash;ocho terrestres y cuatro mar&iacute;timos&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n conservacionista subraya que el colapso no es superficial. &ldquo;La profundidad del derrumbe es importante&rdquo;, aseveran, recalcando que el desprendimiento afecta a un fragmento completo del lienzo oriental, compuesto mayoritariamente por tapial recubierto de mortero.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n se ha mostrado especialmente indignada ante lo que considera un claro caso de dejadez institucional. &ldquo;Hace a&ntilde;os que de manera reiterada exigimos la restauraci&oacute;n de este bien hist&oacute;rico tanto al Consell Insular como al Ajuntament de Palma, y solo hemos obtenido buenas palabras diciendo que se est&aacute; redactando el proyecto&rdquo;, recalcan desde la entidad, que se&ntilde;ala que &ldquo;de eso hace como m&iacute;nimo ocho a&ntilde;os&rdquo;. &ldquo;La inacci&oacute;n en la defensa y mantenimiento del patrimonio por parte de quienes tienen la responsabilidad tiene consecuencias muy negativas&rdquo;, recriminan.
    </p><p class="article-text">
        Entre sus observaciones t&eacute;cnicas, ARCA explica que, en concreto, se ha desplomado un tramo de muro de &ldquo;importantes&rdquo; dimensiones, por lo que considera imprescindible una actuaci&oacute;n &ldquo;inmediata&rdquo; para &ldquo;evitar males mayores&rdquo;. Incide, asimismo, en que la torre constituye un Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC) de &ldquo;m&aacute;xima importancia patrimonial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n abunda en que los materiales desprendidos deben estudiarse arqueol&oacute;gicamente, ya que podr&iacute;an aportar informaci&oacute;n relevante en caso de que sean hallados fragmentos cer&aacute;micos, y a&ntilde;ade que son visibles numerosas zonas de la estructura afectadas por p&eacute;rdida de mortero que afectan a la integridad del monumento.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, ARCA, junto a profesionales como la arquitecta Joana Roca -que tambi&eacute;n hab&iacute;a reclamado en varias reuniones la rehabilitaci&oacute;n de la torre-, exige al Consell y al Ayuntamiento tres la contenci&oacute;n de la estructura frente a posibles derrumbes, la conservaci&oacute;n y estudio de los restos y un proyecto de restauraci&oacute;n integral urgente con profesionales de la restauraci&oacute;n. &ldquo;El patrimonio no merece este olvido continuado y menos este tan relevante por ser uno de los pocos vestigios visibles de la &eacute;poca isl&aacute;mica y de propiedad p&uacute;blica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Baluard de Sant Pere forma parte de la estructura defensiva renacentista que sustituy&oacute; desde el siglo XVI a las antiguas murallas medievales, levantadas a su vez sobre la trama defensiva de la Palma isl&aacute;mica. En esta zona occidental se hallaba la puerta de Portop&iacute;, un punto estrat&eacute;gico para el acceso mar&iacute;timo y para el control de la bah&iacute;a. La torre ahora da&ntilde;ada es uno de los pocos elementos donde todav&iacute;a se aprecia la superposici&oacute;n hist&oacute;rica: el basamento isl&aacute;mico, la torre bajomedieval y las reformas posteriores. Su valor radica precisamente en esa continuidad hist&oacute;rica, casi &uacute;nica en la ciudad, que permite leer en un solo muro seis siglos de evoluci&oacute;n urbana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/historica-torre-medieval-palma-sufre-grave-derrumbe_1_12833663.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Dec 2025 12:37:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0b1ff537-c7b5-4e81-a242-424609ea89b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="162089" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0b1ff537-c7b5-4e81-a242-424609ea89b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="162089" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una histórica torre medieval de Palma sufre un "grave derrumbe"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0b1ff537-c7b5-4e81-a242-424609ea89b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Derrumbes,Patrimonio Histórico,Patrimonio Cultural,Edad Media,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia de la torre que se derrumbó en Roma: una construcción medieval que se ha reducido con el paso del tiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-torre-derrumbo-roma-construccion-medieval-reducido-paso-tiempo-torre-dei-conti-pm_1_12743940.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/955aac72-fb20-46a1-a5e7-c3b442cbec42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia de la torre que se derrumbó en Roma: una construcción medieval que se ha reducido con el paso del tiempo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue construida como un símbolo de poder de la nobleza y de los Papas al lado del que fue corazón del imperio romano</p><p class="subtitle">Para ubicarte en el mapa: las zonas de Roma que debes conocer antes de ir</p></div><p class="article-text">
        Este lunes<a href="https://www.eldiario.es/internacional/derrumba-parte-torre-medieval-centro-roma-durante-restauracion_1_12736929.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> se vino abajo </a>parte de la<strong> Torre dei Conti </strong>en <strong>Roma</strong>, ubicada en las cercan&iacute;as de los <strong>Foros imperiales</strong> y del <strong>Coliseo</strong>, durante trabajos de restauraci&oacute;n que se realizaban y que ha dejado un balance de un fallecido y un herido grave, y la apertura de una investigaci&oacute;n por parte de la Fiscal&iacute;a de Roma por posible delito de negligencia.
    </p><p class="article-text">
        Unos hechos que tuvieron lugar sobre las 11:30 horas de la ma&ntilde;ana, en el que se dio un primer derrumbamiento, al que le sigui&oacute; otro m&aacute;s de una hora despu&eacute;s, sobre las 12:45 horas, cuando ya hab&iacute;an comenzado labores de rescate y que atrap&oacute; a un operario durante horas, que falleci&oacute; m&aacute;s tarde en el hospital.
    </p><h2 class="article-text">La historia y el origen de la Torre dei Conti en Roma</h2><p class="article-text">
        La Torre dei Conti se ubica desde hace ocho siglos entre los <strong>Foros imperiales y la Piazza Venezia</strong>, en las proximidades del Coliseo, en la plaza Largo Corrado Ricci de la capital italiana, que se ha quedado como un resquicio medieval entre las ruinas del imperio romano y la Roma m&aacute;s actual.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1985638100215701926?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Esta construcci&oacute;n data de finales del siglo XII, cuando se erigi&oacute; sobre los restos del Tempo de la Paz, y que se ampli&oacute; en 1238 por parte del papa Inocencio III, que formaba parte de la familia de los condes Segni y quiso demostrar su poder a trav&eacute;s del que se convirti&oacute; en uno de los edificios m&aacute;s altos e imponentes de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; fue como la Torre dei Conti se convirti&oacute; en una residencia fortificada que era una declaraci&oacute;n de poder sobre las ruinas del Foro imperial y que fue una respuesta de la supremac&iacute;a papal sobre lo que hab&iacute;a sido el coraz&oacute;n de<a href="https://www.eldiario.es/spin/apariciones-aterraban-roma-fantasmas-encadenados-casas-encantadas-entierros-paz-pm_1_12734742.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la Antigua Roma</a>.
    </p><p class="article-text">
        Para esta construcci&oacute;n se us&oacute; ladrillo y toba y se us&oacute; una base revestida con losas de travertino procedentes de los foros imperiales, una obra de equilibrio y arrogancia que entonces ten&iacute;a m&aacute;s de 50 metros de altura para ser dominante en la Roma medieval en la que eran habituales estas casas-torre que eran residencia y fortalezas de las familias nobles y la clase eclesi&aacute;stica. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1947567292113686668?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">De s&iacute;mbolo de poder a ruina medieval aislada en Roma</h2><p class="article-text">
        Actualmente, de esos 50 metros de altura apenas quedan un tercio, debido en parte a los terremotos que afectaron a Roma entre los siglos XIV y XVII, pero tambi&eacute;n debido a las diferentes guerras y demoliciones que tuvieron lugar y que ha mantenido a la Torre dei Conti entre ruinas imperiales y edificios ministeriales.
    </p><p class="article-text">
        Este aislamiento del tejido urbano lleg&oacute; en la &eacute;poca fascista, que lo dej&oacute; como fragmento de la Edad Media sin utilizar durante d&eacute;cadas. Esta dejadez hizo que desde 2006 no se mantuviera y que se degradara tanto interior como exteriormente, algo a lo que quiso poner remedio el Ayuntamiento de Roma con un nuevo proyecto.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, se comenz&oacute; con un proyecto de recuperaci&oacute;n y restauraci&oacute;n de la Torre dei Conti, que ten&iacute;a como objetivo garantizar su estabilidad y reintegrarlo en la vida de la ciudad, aunque esto fuera de forma simb&oacute;lica, y que ha dado lugar a estos dos derrumbes parciales durante su trabajo, que dejan el futuro de este edificio en incertidumbre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-torre-derrumbo-roma-construccion-medieval-reducido-paso-tiempo-torre-dei-conti-pm_1_12743940.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Nov 2025 15:00:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/955aac72-fb20-46a1-a5e7-c3b442cbec42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="459334" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/955aac72-fb20-46a1-a5e7-c3b442cbec42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="459334" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La historia de la torre que se derrumbó en Roma: una construcción medieval que se ha reducido con el paso del tiempo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/955aac72-fb20-46a1-a5e7-c3b442cbec42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Edificios,Roma,Edad Media]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El municipio toledano de Escalona alcanza las 30.000 visitas durante sus jornadas medievales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/municipio-toledano-escalona-alcanza-30-000-visitas-durante-jornadas-medievales_1_12666884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09ba2599-9822-4b67-9d1d-e92ac88156b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El municipio toledano de Escalona alcanza las 30.000 visitas durante sus jornadas medievales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por primera vez su característica batalla de justas se ha celebrado en el castillo de Escalona, que abrió el pasado mes de abril después de un proceso de restauración. Desde el Ayuntamiento de la localidad señalan que para la edición de 2026 quieren dar "mayor protagonismo a la asociación femenina que ofreció un espectáculo de baile" en estas jornadas</p><p class="subtitle">Gloria, artesana palestina en la Feria Internacional de Toledo: “En Belén ya no tenemos ni turistas ni ingresos”</p></div><p class="article-text">
        El municipio toledano de Escalona ha superado &ldquo;con creces&rdquo; los 30.000 visitantes en sus IV Jornadas Medievales 'La Corte de los Prodigios' celebradas el pasado fin de semana y ya trabaja en &ldquo;dar un impulso extra&rdquo; a la quinta edici&oacute;n de esta cita en 2026.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como ha desgranado a Europa Press la concejala de Cultura, Susana Mor&oacute;n, el fruto recogido tras las jornadas ha sido &ldquo;muy positivo&rdquo; ya que todos los protagonistas -asociaciones, vecinos o artesanos- le han trasladado que han ido &ldquo;estupendamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, ha mencionado que todas las existencias se han agotado en los bares de la localidad, los artesanos le han trasladado que han tenido mejores resultados que en otras capitales grandes como Le&oacute;n o Ja&eacute;n, con las calles del municipio &ldquo;abarrotadas&rdquo;. &ldquo;Parec&iacute;a la Gran V&iacute;a&rdquo;, ha afirmado la edil.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la batalla de justas que por primera vez se ha celebrado este a&ntilde;o en el castillo de Escalona, abierto al p&uacute;blico desde el mes de abril y que en 2026 tienen previsto repetir, Mor&oacute;n ha cifrado en m&aacute;s de 3.000 los asistentes en cada uno de los tres pases que se ofrecieron a lo largo del fin de semana.
    </p><p class="article-text">
        Con esta expectativa, desde el Consistorio trabajan en dar un &ldquo;impulso extra&rdquo; a la quinta edici&oacute;n, incluyendo algunos aspectos a mejorar, tales como la instalaci&oacute;n de gradas para ver la batalla de justas o dar un mayor protagonismo a la asociaci&oacute;n femenina que ofreci&oacute; un espect&aacute;culo de baile.
    </p><p class="article-text">
        Las gradas en el castillo de Escalona podr&iacute;an instalarse sin mayor problema pero hace falta un impulso econ&oacute;mico extra por parte de alg&uacute;n patrocinador, ha se&ntilde;alado la concejala de Cultura, que destaca el esfuerzo notable de Ayuntamiento, Junta y Diputaci&oacute;n en su contribuci&oacute;n econ&oacute;mica a las jornadas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n buscan desde el Consistorio que la asociaci&oacute;n de baile femenina, que este a&ntilde;o ha abierto el torneo de justas, tenga su espect&aacute;culo propio en la edici&oacute;n de 2026.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press, Culturas de Castilla-La Mancha]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/municipio-toledano-escalona-alcanza-30-000-visitas-durante-jornadas-medievales_1_12666884.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Oct 2025 12:23:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/09ba2599-9822-4b67-9d1d-e92ac88156b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="425580" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/09ba2599-9822-4b67-9d1d-e92ac88156b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="425580" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El municipio toledano de Escalona alcanza las 30.000 visitas durante sus jornadas medievales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/09ba2599-9822-4b67-9d1d-e92ac88156b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Edad Media,Turismo cultural,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El libro que rompe la imagen oscura de la Edad Media y descubre un mundo “globalizado y viajero”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/libro-rompe-imagen-oscura-edad-media-descubre-mundo-globalizado-viajero_1_12646796.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f97102b9-d057-4d54-a687-7a6bd49096a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El libro que rompe la imagen oscura de la Edad Media y descubre un mundo “globalizado y viajero”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador Anthony Bale publica 'Guía de viajes por la Edad Media', un libro original que rompe con el tópico de una época oscura e inmóvil y descubre un mundo ya globalizado
</p><p class="subtitle">Husni Abdel Wahed, embajador de Palestina: “En el centro del genocidio de Israel está también el genocidio cultural”
</p></div><p class="article-text">
        Parece mentira, pero <a href="https://www.eldiario.es/cultura/seb-falk-historiador-edad-media-hubo-creencias-ridiculas-hoy-hay-piensa-vacunas-no-funcionan_1_11645213.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la Edad Media</a> la gente viajaba mucho m&aacute;s de lo que tendemos a pensar a partir de los t&oacute;picos sobre la &eacute;poca. Esta constataci&oacute;n fue tambi&eacute;n una sorpresa para el historiador brit&aacute;nico Anthony Bale, uno de los mayores expertos en el periodo entre los a&ntilde;os 1000 y 1500, que ahora se&ntilde;ala que &ldquo;el medievo ya empezaba a configurar un mundo globalizado con una multitud de viajeros, desde los peregrinos a los comerciantes pasando por diplom&aacute;ticos, soldados, aventureros o turistas de entonces&rdquo;. El Camino de Santiago, la Ruta de la Seda, las expediciones hasta Jerusal&eacute;n o Constantinopla, la fascinaci&oacute;n por Roma o los viajes al Extremo Oriente atrajeron, a pesar de dificultades y peligros, a millones de personas. 
    </p><p class="article-text">
        Tras 15 a&ntilde;os de investigaci&oacute;n, este profesor de Literatura Medieval en Cambridge ha buceado en manuscritos y mapas, en cr&oacute;nicas de viajes y en gu&iacute;as, en relatos ciertos o inventados, para ofrecer un original friso de la Edad Media en un libro traducido ya a 20 idiomas. Desde esa perspectiva no duda Bale en afirmar que &ldquo;las peregrinaciones medievales fueron entonces, como hoy, una mezcla de religi&oacute;n y negocio&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Gu&iacute;a de viajes por la Edad Media</em> (&Aacute;tico de los Libros) parte de la mirada de las gentes medievales, de sus vidas cotidianas, de c&oacute;mo viajaban, d&oacute;nde se alojaban, de qu&eacute; se alimentaban, cu&aacute;les eran sus motivaciones espirituales o materiales. El autor ha traducido cr&oacute;nicas y gu&iacute;as de viaje in&eacute;ditas para facilitarnos a los lectores detalles y consejos de aquellos desplazamientos, as&iacute; como las oraciones que proteg&iacute;an a los peregrinos de desgracias o las indicaciones para las traves&iacute;as en barco o el cambo de dinero.
    </p><p class="article-text">
        El panorama que refleja dista bastante del imaginario esquem&aacute;tico y falseado del cine o de las series. En una palabra, esta cr&oacute;nica hist&oacute;rica se aleja de los clich&eacute;s de<em> Robin Hood </em>o de <em>El nombre de la rosa</em>. &ldquo;No he querido escribir un libro que hable de reyes o palacios&rdquo;, explica Bale a elDiario.es, &ldquo;sino una narraci&oacute;n basada en los testimonios de la gente com&uacute;n en una &eacute;poca donde no hab&iacute;a fronteras fijas ni unas naciones consolidadas. Por tanto, no se trata de una historia sobre los poderosos ni los grandes sucesos&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/78cb9d84-b895-4da8-945f-c43b9c487b6f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/78cb9d84-b895-4da8-945f-c43b9c487b6f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/78cb9d84-b895-4da8-945f-c43b9c487b6f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/78cb9d84-b895-4da8-945f-c43b9c487b6f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/78cb9d84-b895-4da8-945f-c43b9c487b6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/78cb9d84-b895-4da8-945f-c43b9c487b6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/78cb9d84-b895-4da8-945f-c43b9c487b6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Anthony Bale posa con su libro en Barcelona"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Anthony Bale posa con su libro en Barcelona                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por ello, Bale incide de modo especial en las vicisitudes de unos viajes largos y penosos en los que deb&iacute;an afrontar cat&aacute;strofes naturales, enfermedades y guerras, caminos tortuosos, bosques, r&iacute;os o mares. De hecho, muchos viajeros no regresaban nunca a su hogar. Y eran viajes que, con frecuencia, deb&iacute;an pagar impuestos y peajes a reyes o nobles en los territorios que atravesaban. No obstante, los monasterios y otros edificios religiosos sol&iacute;an ofrecer un cobijo a los fieles que peregrinaban y una mir&iacute;ada de posadas, albergues y hasta castillos jalonaban los caminos m&aacute;s transitados. 
    </p><p class="article-text">
        Entretanto, los viajeros recurr&iacute;an muchas veces a la caridad en forma de limosnas o de comida. Por todo ello este medievalista brit&aacute;nico aclara que no era necesario contar con mucha riqueza para emprender viajes tanto si eran de corta duraci&oacute;n, los m&aacute;s habituales, como si se prolongaban durante meses o a&ntilde;os. &ldquo;Por supuesto&rdquo;, matiza Bale con iron&iacute;a, &ldquo;si viajabas con dinero las cosas resultaban m&aacute;s c&oacute;modas y m&aacute;s f&aacute;ciles. Pero eso tambi&eacute;n ocurre hoy en d&iacute;a&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Santiago, Roma o Jerusal&eacute;n como metas</strong></h2><p class="article-text">
        Convertidas las peregrinaciones en un muy lucrativo negocio en la Europa cristiana, algunas ciudades se erigieron como principales destinos que hoy llamar&iacute;amos tur&iacute;sticos y que ofrec&iacute;an a veces hasta gu&iacute;as locales. Fueron los casos de Santiago de Compostela en el extremo occidental europeo; de Jerusal&eacute;n en el extremo oriental; y de Roma en el centro de la ec&uacute;mene, de la tierra habitada en el espacio mediterr&aacute;neo. Al valorar el atractivo de Galicia para peregrinos y comerciantes medievales, Anthony Bale aporta varias razones. &ldquo;En primer lugar, llegar al fin del mundo conocido, es decir, a Finisterre, ofrec&iacute;a un aliciente a&ntilde;adido&rdquo;, comenta. 
    </p><p class="article-text">
        De otro lado, &ldquo;Galicia era una regi&oacute;n muy subdesarrollada con un paisaje puro y espiritual y adem&aacute;s el camino franc&eacute;s hab&iacute;a creado un ecosistema de pueblos y ciudades a lo largo de la ruta&rdquo;. &ldquo;Sin ir m&aacute;s lejos el puerto de A Coru&ntilde;a creci&oacute; al calor del auge del camino de Santiago. Por &uacute;ltimo, la situaci&oacute;n en Santiago aparec&iacute;a m&aacute;s calmada en contraste con la presencia intimidante de los mamelucos islamizados en Jerusal&eacute;n o con una Roma pobre y agitada por las continuas crisis del papado&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5ddbffad-f9db-4279-8547-f0afc4bae4a5_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Mientras esas tres ciudades figuraban como metas viajeras, otras tres urbes se consolidaban como los grandes centros de partida en Occidente: Barcelona, G&eacute;nova y Venecia. Ubicadas en lugares estrat&eacute;gicos del Mediterr&aacute;neo se desarrollaron como grandes potencias econ&oacute;micas, sobre todo Venecia que lleg&oacute; a crear un imperio mercantil basado en los viajes. Las tres fueron adem&aacute;s la cuna de c&eacute;lebres viajeros y exploradores como el m&iacute;tico veneciano Marco Polo. Adem&aacute;s, estos tres puertos concentraban la mayor&iacute;a de los desplazamientos en barco, una opci&oacute;n m&aacute;s f&aacute;cil y c&oacute;moda que los viajes por tierra. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que considerar&rdquo;, subraya este afable y did&aacute;ctico catedr&aacute;tico, &ldquo;que las rutas terrestres resultaban m&aacute;s peligrosas por los asaltos y robos y m&aacute;s caras por la necesidad de pagar frecuentes peajes. Por el contrario, el Mediterr&aacute;neo surg&iacute;a como un mar con puertos bien organizados y conectados con toda Europa. A modo de ejemplo, si un peregrino o comerciante quer&iacute;a viajar desde el norte o el centro de Europa hasta Jerusal&eacute;n o Constantinopla pod&iacute;a descender por el Rhin en barco hasta Basilea para luego cruzar los Alpes por el paso del Brennero y desde all&iacute; alcanzar Venecia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los reinos ib&eacute;ricos no permanecieron al margen de aquel trasiego viajero y desde la Corona de Castilla llegaron lejos el diplom&aacute;tico Ruy Gonz&aacute;lez de Clavijo y el escritor y aventurero Pedro Tafur. El primero de ellos fue enviado por Enrique III de Castilla a Samarcanda a comienzos del siglo XV para forjar una alianza con el turco mongol Tamerl&aacute;n contra los otomanos y fruto de aquel viaje Clavijo escribi&oacute; Vida y haza&ntilde;as del gran Tamerl&aacute;n. Por su parte, Tafur recorri&oacute; buena parte de Europa, el Oriente Pr&oacute;ximo y el norte de &Aacute;frica y dej&oacute; testimonio de sus rutas en su libro Andanzas y viajes. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ya había representaciones de globos terráqueos y de mapas que reflejaban la esfericidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anthony Bale</span>
                                        <span>—</span> Historiador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En cualquier caso, el historiador Bale dice que aquellas expediciones sol&iacute;an responder en el fondo a motivos de evangelizaci&oacute;n y fueron &oacute;rdenes religiosas como los franciscanos o los dominicos quienes figuraron como punta de lanza en varias partes del mundo. Entre los misioneros destac&oacute;, por ejemplo, el dominico catal&aacute;n Jordano de Severac que viaj&oacute; por India en 1329. 
    </p><p class="article-text">
        A juicio de Bale tenemos la idea de que la gente medieval ignoraba que la Tierra era una esfera y no plana. &ldquo;Se trata de una percepci&oacute;n falsa&rdquo;, sostiene el experto, si bien admite que hubiera personas que pensaran que el final de la Tierra era un abismo. &ldquo;Ya hab&iacute;a representaciones de globos terr&aacute;queos y de mapas que reflejaban la esfericidad&rdquo;, resume. &ldquo;Nadie se opuso por miedo al primer viaje de Crist&oacute;bal Col&oacute;n porque estaba claro que navegando hacia el Oeste podr&iacute;a llegar a Cipango, o sea, a Jap&oacute;n. Pero antes se encontr&oacute; con un nuevo continente&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Traducido a m&aacute;s de 20 idiomas desde que se public&oacute; en ingl&eacute;s en 2023 el libro se ha convertido en un impresionante y a la vez sorprendente &eacute;xito editorial. Tras sus versiones a idiomas como el franc&eacute;s, el alem&aacute;n o el chino el libro aparece ahora en una traducci&oacute;n espa&ntilde;ola de Claudia Casanova. Sonr&iacute;e Bale tras su barba y comenta que en parte el libro ha triunfado gracias al efecto popular de <em>Juego de tronos</em>. Pero ya m&aacute;s en serio a&ntilde;ade que tal vez el &eacute;xito se deba a que ha dado voz a la gente com&uacute;n y ha escrito un libro universalista que descubre que la globalizaci&oacute;n se inici&oacute;, aunque parezca mentira, en la Edad Media.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Villena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/libro-rompe-imagen-oscura-edad-media-descubre-mundo-globalizado-viajero_1_12646796.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Oct 2025 19:14:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f97102b9-d057-4d54-a687-7a6bd49096a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="164426" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f97102b9-d057-4d54-a687-7a6bd49096a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="164426" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El libro que rompe la imagen oscura de la Edad Media y descubre un mundo “globalizado y viajero”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f97102b9-d057-4d54-a687-7a6bd49096a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Edad Media,Historia,Viajes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Es uno de los pueblos más bonitos de España, perfecto para una escapada en otoño, y está a una hora y media de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblos-bonitos-espana-perfecto-escapada-segovia-hora-media-madrid-pedraza_1_11874403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a04a5528-078c-4659-b3de-a8eb074ffed9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Es uno de los pueblos más bonitos de España, perfecto para una escapada en otoño, y está a una hora y media de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La provincia de Segovia alberga en su interior un singular municipio, de origen medieval y con tan solo un punto de entrada y salida, en el que poder descubrir sus imponentes murallas y todas las maravillas que esconde</p><p class="subtitle">Es uno de los pueblos más bonitos de España, tiene un castillo junto al mar y un centro histórico fortificado</p></div><p class="article-text">
        En la comunidad aut&oacute;noma de Castilla y Le&oacute;n, una peque&ntilde;a villa destaca por estar presente en la lista de los Pueblos M&aacute;s Bonitos de Espa&ntilde;a y por ser uno de los m&aacute;s visitados en oto&ntilde;o. Se trata del municipio de Pedraza, en la provincia de Segovia, situado a tan solo hora y media de Madrid, y que se presenta como una gran opci&oacute;n de turismo para descubrir sus enormes murallas y construcciones de origen medieval.
    </p><h2 class="article-text">La historia medieval de Pedraza</h2><p class="article-text">
        Pese a los indicios de poblaciones prehist&oacute;ricas y la certeza de la ocupaci&oacute;n romana del enclave, no fue hasta la Edad Media cuando la villa comenz&oacute; a ganar notoriedad. As&iacute;, desde mediados del siglo XIV, el municipio de Pedraza fue dominio se&ntilde;orial &mdash;m&aacute;s concretamente de la Casa de Velasco&mdash; durante d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de esta posesi&oacute;n de tierras, tanto ganaderos como mercaderes acudieron al pueblo en busca de enriquecerse con comercio y mercadeo, volvi&eacute;ndolo un territorio pr&oacute;spero con el paso de los a&ntilde;os. Entre los comercios m&aacute;s destacados estaban los talleres segovianos o la lana castellana, que lleg&oacute; incluso a abastecer a ciudades de renombre como Brujas y Florencia.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la crisis ganadera azot&oacute; a toda la meseta durante el siglo XVIII, por lo que el enclave decay&oacute; como villa de comercio. Tanto fue as&iacute; que Pedraza sufri&oacute; un proceso de despoblaci&oacute;n  durante los inicios del siglo XX, donde sus casas fueron abandonadas o vendidas a bajo precio. A&ntilde;os despu&eacute;s, se aprovech&oacute; la situaci&oacute;n para adquirir y restaurar las construcciones, impulsando de nuevo el crecimiento del pueblo hasta la actualidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/caac2a7a-c189-4545-b2eb-bf937370daa8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/caac2a7a-c189-4545-b2eb-bf937370daa8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/caac2a7a-c189-4545-b2eb-bf937370daa8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/caac2a7a-c189-4545-b2eb-bf937370daa8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/caac2a7a-c189-4545-b2eb-bf937370daa8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/caac2a7a-c189-4545-b2eb-bf937370daa8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/caac2a7a-c189-4545-b2eb-bf937370daa8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Casas de la villa de Pedraza."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Casas de la villa de Pedraza.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Qu&eacute; ver en Pedraza</h2><p class="article-text">
        El municipio de Pedraza cuenta con varios monumentos hist&oacute;ricos de origen medieval en gran estado de conservaci&oacute;n. Uno de los m&aacute;s llamativos es la puerta de la villa, que destaca por ser el &uacute;nico punto de entrada y salida del pueblo. Sus or&iacute;genes se remontan al siglo XI, aunque fue reconstruida varias d&eacute;cadas despu&eacute;s, bajo el se&ntilde;or&iacute;o de &Iacute;&ntilde;igo Fern&aacute;ndez de Velasco. 
    </p><p class="article-text">
        Los portones de la construcci&oacute;n son de madera de &aacute;lamo negro, y en &eacute;pocas pasadas se cerraban durante la noche para impedir la entrada o salida de cualquier persona a menos que fuese una emergencia. De ser as&iacute;, el carcelero que custodiaba el acceso era el responsable de abrir la puerta y dejar pasar a quien lo necesitase. 
    </p><p class="article-text">
        Otro de los puntos m&aacute;s llamativos del enclave es el castillo de Pedraza, una fortaleza construida en el siglo XIII que se reedific&oacute; tiempo despu&eacute;s en el siglo XV. De la misma manera que con el resto del enclave, la construcci&oacute;n pertenec&iacute;a en su totalidad a la familia Fern&aacute;ndez de Velasco, duques de Fr&iacute;as y condestables de Castilla. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46d9d175-2f7b-41c7-903e-037de0cd943d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46d9d175-2f7b-41c7-903e-037de0cd943d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46d9d175-2f7b-41c7-903e-037de0cd943d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46d9d175-2f7b-41c7-903e-037de0cd943d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46d9d175-2f7b-41c7-903e-037de0cd943d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46d9d175-2f7b-41c7-903e-037de0cd943d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/46d9d175-2f7b-41c7-903e-037de0cd943d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Castillo de Pedraza que posteriormente adquiriría Ignacio Zuloaga."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Castillo de Pedraza que posteriormente adquiriría Ignacio Zuloaga.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Varios acontecimientos tuvieron lugar en el mismo como cuando estuvieron prisioneros en castillo dos hijos del rey Francisco I de Francia. En la actualidad la construcci&oacute;n sirve como exposici&oacute;n al p&uacute;blico, ya que fue adquirida por el pintor Ignacio Zuloaga en el a&ntilde;o 1926, qui&eacute;n la restaur&oacute; e instal&oacute; all&iacute; su taller. 
    </p><p class="article-text">
        De la misma manera, una de las construcciones m&aacute;s ic&oacute;nicas del pueblo es su c&aacute;rcel. Ubicada en lo que en su momento fue una torre vig&iacute;a, serv&iacute;a tanto de refugio para el carcelero como para apresar a delincuentes comunes, normalmente ladrones. Aun as&iacute;, la c&aacute;rcel de Pedraza contaba con dos niveles de mazmorras, por lo que los criminales m&aacute;s peligrosos eran destinados a un s&oacute;tano inferior donde sufr&iacute;an condiciones m&aacute;s duras. 
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, es posible conocer c&oacute;mo eran sus celdas o los cepos y grilletes que se utilizaban, puesto que el espacio ha sido rehabilitado como museo. <a href="https://pedraza.net/carcel-de-la-villa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La visita guiada, con duraci&oacute;n de 30 minutos y un coste de 4 euros, permite observar c&oacute;mo era una c&aacute;rcel de &eacute;poca y conocer las instalaciones que a&uacute;n se preservan en perfecto estado de conservaci&oacute;n</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a4724fb-b73a-4a77-b34b-7c5903006d1a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a4724fb-b73a-4a77-b34b-7c5903006d1a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a4724fb-b73a-4a77-b34b-7c5903006d1a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a4724fb-b73a-4a77-b34b-7c5903006d1a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a4724fb-b73a-4a77-b34b-7c5903006d1a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a4724fb-b73a-4a77-b34b-7c5903006d1a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9a4724fb-b73a-4a77-b34b-7c5903006d1a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cárcel de la villa de Pedraza, actualmente habilitada como museo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cárcel de la villa de Pedraza, actualmente habilitada como museo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De la misma manera, Pedraza no solo cuenta con monumentos civiles y militares, sino tambi&eacute;n con varias construcciones de car&aacute;cter religioso. Algunas de las m&aacute;s destacadas son: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La iglesia de San Juan Bautista, de estilo rom&aacute;nico aunque remodelada con detalles barrocos</li>
                                    <li>Ermita de Nuestra Se&ntilde;ora del Carrascal, una peque&ntilde;a construcci&oacute;n rom&aacute;nica dedicada a la patrona de pueblo</li>
                                    <li>La iglesia de Santa Mar&iacute;a, en ruinas debido al paso del tiempo</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Otras maravillas de Pedraza</h2><p class="article-text">
        El municipio de Pedraza, de marcada historia medieval, guarda algunas costumbres y festividades notables, como la noche de las velas, en las que la villa apaga todo su alumbrado p&uacute;blico y el pueblo se ilumina gracias a la luz de infinidad de velas y candelabros. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el pueblo tambi&eacute;n destaca por su gastronom&iacute;a t&iacute;pica segoviana, ofreciendo platos tan representativos de la cocina castellanoleonesa como el cordero asado, el judi&oacute;n de la Granja o el cochinillo asado. Adem&aacute;s, la villa ha sido hogar del rodaje de varios productos audiovisuales, como la serie de televisi&oacute;n <em>30 monedas</em> (2020), <em>Isabel la cat&oacute;lica</em> (2012) o <em>&Aacute;guila Roja</em> (2009).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor García Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblos-bonitos-espana-perfecto-escapada-segovia-hora-media-madrid-pedraza_1_11874403.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Sep 2025 12:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a04a5528-078c-4659-b3de-a8eb074ffed9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6250390" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a04a5528-078c-4659-b3de-a8eb074ffed9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6250390" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Es uno de los pueblos más bonitos de España, perfecto para una escapada en otoño, y está a una hora y media de Madrid]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a04a5528-078c-4659-b3de-a8eb074ffed9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Destinos turísticos,Segovia,Castilla y León,Historia,Edad Media]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciudad alemana con un centro medieval que es Patrimonio de la Humanidad y que acogió varios premios Nobel entre sus calles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ciudad-alemana-centro-medieval-patrimonio-humanidad-premios-nobel-calles-lubeck-pm_1_12614521.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/32f1ea3d-a4e3-409a-8abd-fc8b21f243e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x971y1571.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciudad alemana con un centro medieval que es Patrimonio de la Humanidad y que acogió varios premios Nobel entre sus calles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su día fue una de las principales capitales comerciales como sede de la Liga Hanseática y uno de sus productos más tradicionales es el mazapán</p><p class="subtitle">La ciudad alemana donde fue realidad el cuento de los hermanos Grimm: una ruta por 'El Flautista de Hamelín'</p></div><p class="article-text">
        En el norte de <a href="https://www.eldiario.es/spin/origen-oktoberfest-fiesta-conocida-alemania-boda-real-celebracion-cerveza-protagonista-pm_1_12614260.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alemania</a>, en la regi&oacute;n de <strong>Schleswig-Holstein </strong>se sit&uacute;a una de las ciudades hist&oacute;ricas del pa&iacute;s, con un destacado casco antiguo medieval que es <strong>Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO</strong> y que tiene el honor de haber acogido en su seno a tres<strong> Premios Nobel</strong>, dos de Literatura y uno de la Paz, y que es la localidad del mazap&aacute;n alem&aacute;n por excelencia.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; ver en L&uuml;beck con un casco hist&oacute;rico Patrimonio de la Humanidad</h2><p class="article-text">
        Fundada en 1143, <strong>L&uuml;beck</strong> es actualmente la segunda ciudad m&aacute;s poblada de su regi&oacute;n, pero una de las m&aacute;s hist&oacute;ricas del norte de Alemania junto a <strong>Hamburgo</strong> o <strong>Bremen</strong>, con las que comparti&oacute; el ser parte de la conocida como <strong>Liga Hanse&aacute;tica</strong>, una uni&oacute;n comercial formada en el siglo XIV, de la que era la capital.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-KhcUDLj55wk-2301', 'youtube', 'KhcUDLj55wk', document.getElementById('yt-KhcUDLj55wk-2301'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-KhcUDLj55wk-2301 src="https://www.youtube.com/embed/KhcUDLj55wk?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Es por ello por lo que se convirti&oacute; en una de las primeras metr&oacute;polis del comercio mundial, y una de las razones por las que hoy en d&iacute;a tiene un casco antiguo con cinco iglesias y un total de siete torres, con destacada arquitectura g&oacute;tica, pero tambi&eacute;n renacentista, barroca y clasicista, que se une con edificios nuevos que se dieron tras la reconstrucci&oacute;n despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        Al ser uno de los centros de la <strong>Cruz Roja Alemana </strong>durante la contienda solo recibi&oacute; un bombardeo, aunque considerable por parte del ej&eacute;rcito brit&aacute;nico en 1942, que propici&oacute; la destrucci&oacute;n de la catedral y la iglesia de Santa Mar&iacute;a, pero que tambi&eacute;n hizo que muchos de sus edificios pudieran sobrevivir para ser <a href="https://www.eldiario.es/viajes/palacio-patrimonio-humanidad-unesco-rodo-hollywood-parlamentos-bonitos-mundo-schwerin-alemania-pm_1_12299632.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO</a> desde 1987.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e1b51ea-257f-46ad-901e-dbc688af4e37_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e1b51ea-257f-46ad-901e-dbc688af4e37_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e1b51ea-257f-46ad-901e-dbc688af4e37_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e1b51ea-257f-46ad-901e-dbc688af4e37_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e1b51ea-257f-46ad-901e-dbc688af4e37_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e1b51ea-257f-46ad-901e-dbc688af4e37_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5e1b51ea-257f-46ad-901e-dbc688af4e37_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La plaza del Ayuntamiento de Lübeck, con su distintivo ladrillo negro."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La plaza del Ayuntamiento de Lübeck, con su distintivo ladrillo negro.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El casco antiguo de L&uuml;beck, rodeado por el <strong>r&iacute;o Trave</strong> formando una pen&iacute;nsula, de calles adoquinadas, tiene en su interior algunos de sus edificios m&aacute;s destacados como la mencionada <strong>Iglesia de Santa Mar&iacute;a</strong> con 124 metros de altura o la<strong> iglesia de St. Jacob</strong>, con un preciado &oacute;rgano antiguo.
    </p><h2 class="article-text">Holstentor y Liga Hanse&aacute;tica: dos s&iacute;mbolos de L&uuml;beck</h2><p class="article-text">
        Pero uno de los monumentos m&aacute;s destacados de L&uuml;beck es la puerta de Holsten (<strong>Holstentor</strong>), con una inclinaci&oacute;n que recuerda a la torre de Pisa, y que es todo un s&iacute;mbolo de la ciudad, al recibir a los visitantes antes de entrar en su casco hist&oacute;rico y que se salv&oacute; de ser demolida en el siglo XIX tras una profunda restauraci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5075988e-4eec-400a-a2e7-0631afe44aab_source-aspect-ratio_50p_1126089.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5075988e-4eec-400a-a2e7-0631afe44aab_source-aspect-ratio_50p_1126089.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5075988e-4eec-400a-a2e7-0631afe44aab_source-aspect-ratio_75p_1126089.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5075988e-4eec-400a-a2e7-0631afe44aab_source-aspect-ratio_75p_1126089.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5075988e-4eec-400a-a2e7-0631afe44aab_source-aspect-ratio_default_1126089.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5075988e-4eec-400a-a2e7-0631afe44aab_source-aspect-ratio_default_1126089.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5075988e-4eec-400a-a2e7-0631afe44aab_source-aspect-ratio_default_1126089.jpg"
                    alt="Holstentor, una de las puertas de la antigua muralla de Lübeck y que da la bienvenida a los visitantes."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Holstentor, una de las puertas de la antigua muralla de Lübeck y que da la bienvenida a los visitantes.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        L&uuml;beck alberga hasta 11 museos, entre los que uno de los m&aacute;s interesantes es el <strong>museo europeo hanse&aacute;tico</strong>, que recorre la historia de la Liga Hanse&aacute;tica a trav&eacute;s de una exposici&oacute;n interactiva y muy lectiva, y que fue una de las federaciones comerciales m&aacute;s importantes entre los siglos XIV y XVII, y que propuls&oacute; el libre comercio y el nacimiento de una importante burgues&iacute;a comercial.
    </p><h2 class="article-text">Premios Nobel y el mazap&aacute;n: otra identidad de L&uuml;beck</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su historia medieval y de centro comercial, L&uuml;beck es conocida por haber sido el lugar de nacimiento de dos Premios Nobel como son el escritor<strong> Thomas Mann,</strong> del que se cumplen 150 a&ntilde;os, escritor entre otros del libro <em>Los Buddenbrook</em>, cuya casa hist&oacute;rica se encuentra en la ciudad (aunque cerrada actualmente por reformas).
    </p><p class="article-text">
        El que fuera canciller de Alemania Occidental de 1969 a 1974, el socialdem&oacute;crata <strong>Willy Brandt </strong>tambi&eacute;n naci&oacute; en la ciudad en 1913 y su casa natal es actualmente un museo, al igual que ocurre con <strong>G&uuml;nter Grass</strong>, que, aunque naci&oacute; en la antigua Danzig, vivi&oacute; y muri&oacute; en la ciudad y cuya vivienda es tambi&eacute;n un museo con exposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una de las atracciones de L&uuml;beck es tambi&eacute;n su mazap&aacute;n, que, aunque es un dulce con origen espa&ntilde;ol, la ciudad cuenta con cuatro fabricantes y una especialidad reconocida, adem&aacute;s de que alberga un peque&ntilde;o museo y durante el tiempo de mercado de navidad es una de las delicias protagonistas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ciudad-alemana-centro-medieval-patrimonio-humanidad-premios-nobel-calles-lubeck-pm_1_12614521.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Sep 2025 17:15:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/32f1ea3d-a4e3-409a-8abd-fc8b21f243e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x971y1571.jpg" length="1336452" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/32f1ea3d-a4e3-409a-8abd-fc8b21f243e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x971y1571.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1336452" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La ciudad alemana con un centro medieval que es Patrimonio de la Humanidad y que acogió varios premios Nobel entre sus calles]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/32f1ea3d-a4e3-409a-8abd-fc8b21f243e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x971y1571.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Turismo cultural,Alemania,Thomas Mann,Patrimonio de la Humanidad,Premios Nobel,Edad Media]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una villa medieval, una colegiata fortificada y pasarelas colgantes: Alquézar, uno de los pueblos más bonitos de Aragón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/villa-medieval-colegiata-fortificada-pasarelas-colgantes-alquezar-pueblos-bonitos-aragon_1_12595179.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9a830e1-0f1c-4f2f-b400-9920d9c367f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una villa medieval, una colegiata fortificada y pasarelas colgantes: Alquézar, uno de los pueblos más bonitos de Aragón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Situado a los pies de la sierra de Guara, este pequeño municipio combina historia, cultura y naturaleza en la provincia de Huesca. Su casco histórico, sus miradores y la ruta del río Vero lo hacen un destino imprescindible del Somontano
</p><p class="subtitle">Siete destinos franceses a un paso de España que merece mucho la pena visitar</p></div><p class="article-text">
        Alqu&eacute;zar, por lo general, no suele estar en el radar de quienes visitan Arag&oacute;n. Est&aacute; en el Somontano de Barbastro, al abrigo de la sierra de Guara, y quiz&aacute; por eso muchos pasan de largo sin darse cuenta de lo que aqu&iacute; se pierden. Basta con asomarse un poco para entender por qu&eacute; este pueblo est&aacute; considerado uno de los m&aacute;s bonitos de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El nombre ya da alguna pista: viene del &aacute;rabe <em>al-Qasr</em>, que significa &lsquo;fortaleza&rsquo;. Y as&iacute; naci&oacute;, como un castillo en lo alto de un espol&oacute;n rocoso que vigilaba el r&iacute;o Vero. A partir de ah&iacute; fue creciendo el pueblo, primero como basti&oacute;n musulm&aacute;n y m&aacute;s tarde como villa cristiana. Hoy, esa historia se nota en cada rinc&oacute;n, desde la colegiata que domina el casco antiguo hasta las callejuelas que nos llevan arriba y abajo.
    </p><p class="article-text">
        Lo mejor, adem&aacute;s, es que Alqu&eacute;zar ofrece un plan redondo: por un lado est&aacute; el propio pueblo, con su trazado medieval, su colegiata y sus miradores; y por otro, justo al lado, est&aacute; la ruta de las pasarelas del Vero, que se ha convertido en una de las m&aacute;s populares de Arag&oacute;n. Por lo que tenemos patrimonio y naturaleza en una misma escapada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e31e05a3-3ac5-44e6-a5ab-fc5eda597220_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e31e05a3-3ac5-44e6-a5ab-fc5eda597220_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e31e05a3-3ac5-44e6-a5ab-fc5eda597220_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e31e05a3-3ac5-44e6-a5ab-fc5eda597220_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e31e05a3-3ac5-44e6-a5ab-fc5eda597220_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e31e05a3-3ac5-44e6-a5ab-fc5eda597220_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e31e05a3-3ac5-44e6-a5ab-fc5eda597220_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Panorámica de Alquézar."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Panorámica de Alquézar.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Calles que suben y bajan</h2><p class="article-text">
        El casco hist&oacute;rico est&aacute; declarado Conjunto Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico, y con raz&oacute;n. No hace falta ning&uacute;n mapa, aqu&iacute; basta con dejarse llevar por las calles empedradas para llegar a peque&ntilde;as plazas y rodearse de casas de piedra con balcones de madera. Ver&aacute;s que hay rincones donde el pueblo se cubre con pasadizos que conectan una vivienda con otra: son los callizos, una de las se&ntilde;as de identidad de Alqu&eacute;zar.
    </p><p class="article-text">
        La plaza principal, antes Plaza Mayor y hoy conocida como Rafael Ayerbe, fue durante siglos lugar de ferias y mercados. All&iacute; todav&iacute;a se siente ese ambiente de punto de encuentro, rodeada de edificios de piedra y ladrillo construidos en los siglos XVI, XVII y XVIII.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08e606f6-474b-4520-94ba-2501e9e3de4d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08e606f6-474b-4520-94ba-2501e9e3de4d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08e606f6-474b-4520-94ba-2501e9e3de4d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08e606f6-474b-4520-94ba-2501e9e3de4d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08e606f6-474b-4520-94ba-2501e9e3de4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08e606f6-474b-4520-94ba-2501e9e3de4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/08e606f6-474b-4520-94ba-2501e9e3de4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La plaza Mosén Rafael Ayerbe de Alquézar."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La plaza Mosén Rafael Ayerbe de Alquézar.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        No dejes de callejear de un lado a otro, pasar&aacute;s por un llamativo portal&oacute;n g&oacute;tico (&uacute;nica puerta de acceso a la villa medieval que a&uacute;n se conserva) y llegar&aacute;s hasta el Museo Etnogr&aacute;fico Casa Fabi&aacute;n, cuya sede se encuentra en una casa tradicional aragonesa del siglo XVII.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, para apreciar el pueblo en todo su conjunto, lo mejor es acercarse al mirador&nbsp;de la Sonrisa del Viento. Est&aacute; un poco antes de llegar al pueblo y desde &eacute;l tienes una panor&aacute;mica perfecta tanto de la monumentalidad de Alqu&eacute;zar como del ca&ntilde;&oacute;n del r&iacute;o Vero. Aunque si quieres apreciar el desfiladero sin salir del pueblo, entonces lo mejor es recurrir al mirador de O&rsquo;Bic&oacute;n, pues desde &eacute;l tienes una magn&iacute;fica vista del &uacute;ltimo tramo del ca&ntilde;&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2ba5312-32c5-442e-9d35-2e0a0aa18ecb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2ba5312-32c5-442e-9d35-2e0a0aa18ecb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2ba5312-32c5-442e-9d35-2e0a0aa18ecb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2ba5312-32c5-442e-9d35-2e0a0aa18ecb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2ba5312-32c5-442e-9d35-2e0a0aa18ecb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2ba5312-32c5-442e-9d35-2e0a0aa18ecb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f2ba5312-32c5-442e-9d35-2e0a0aa18ecb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Interior de la colegiata de Alquézar."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Interior de la colegiata de Alquézar.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">La colegiata que lo domina todo</h2><p class="article-text">
        Si hay un edificio que define a Alqu&eacute;zar es la Colegiata de Santa Mar&iacute;a la Mayor. No solo porque se ve desde cualquier parte del pueblo, sino porque explica buena parte de su historia. Naci&oacute; como fortaleza musulmana en el siglo IX y, tras la conquista cristiana, se convirti&oacute; en un conjunto religioso que fue creciendo con el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s llamativo es c&oacute;mo mezcla estilos: del rom&aacute;nico primitivo todav&iacute;a quedan restos en la iglesia y en los capiteles; el g&oacute;tico y el renacimiento se dejan ver en el claustro, con pinturas murales que narran escenas b&iacute;blicas; y la entrada completa el conjunto con su estilo barroco. La sensaci&oacute;n es curiosa al encontrarnos en un lugar que fue al mismo tiempo fortaleza y templo.
    </p><p class="article-text">
        La colegiata alberga tambi&eacute;n un museo de arte sacro con piezas procedentes de diferentes iglesias del entorno. A su lado, la iglesia de San Miguel, de principios del siglo XVIII, completa el patrimonio religioso del pueblo, junto a ermitas como la de San Gregorio o la de Nuestra Se&ntilde;ora de las Nieves.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e70008d6-b1cc-4d27-8a69-1032650ca02a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e70008d6-b1cc-4d27-8a69-1032650ca02a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e70008d6-b1cc-4d27-8a69-1032650ca02a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e70008d6-b1cc-4d27-8a69-1032650ca02a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e70008d6-b1cc-4d27-8a69-1032650ca02a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e70008d6-b1cc-4d27-8a69-1032650ca02a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e70008d6-b1cc-4d27-8a69-1032650ca02a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La iglesia de San Miguel, en Alquézar."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La iglesia de San Miguel, en Alquézar.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Las pasarelas sobre el Vero</h2><p class="article-text">
        Tras la dosis cultural e hist&oacute;rica del pueblo, podemos adentrarnos en la naturaleza a trav&eacute;s de la ruta de las pasarelas del Vero. Es un itinerario circular de unos tres kil&oacute;metros que baja desde lo alto de Alqu&eacute;zar hasta el cauce del r&iacute;o, para despu&eacute;s bordearlo por pasarelas met&aacute;licas fijadas en la roca. No es un sendero largo ni complicado, pero s&iacute; muy entretenido: escaleras, caminos de tierra, tramos suspendidos sobre el agua&hellip; Todo en poco m&aacute;s de hora y media de paseo.
    </p><p class="article-text">
        El arranque suele hacerse desde la parte baja del pueblo, donde un camino desciende hacia el ca&ntilde;&oacute;n. Poco a poco se van descubriendo rincones que no se ven desde arriba, como paredes verticales, pozas de agua transparente y peque&ntilde;as cascadas.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los puntos m&aacute;s llamativos es la llegada a la antigua central hidroel&eacute;ctrica, construida en el siglo XIX para abastecer de electricidad a la zona. Hoy est&aacute; en desuso pero su estructura se mantiene como parte del recorrido y aporta un toque hist&oacute;rico a la ruta. M&aacute;s adelante, el sendero asciende de nuevo hasta conectar con miradores naturales que ofrecen panor&aacute;micas espectaculares del ca&ntilde;&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd63d278-c185-4ac7-b6e6-fb9b1f4dd8ed_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd63d278-c185-4ac7-b6e6-fb9b1f4dd8ed_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd63d278-c185-4ac7-b6e6-fb9b1f4dd8ed_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd63d278-c185-4ac7-b6e6-fb9b1f4dd8ed_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd63d278-c185-4ac7-b6e6-fb9b1f4dd8ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd63d278-c185-4ac7-b6e6-fb9b1f4dd8ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cd63d278-c185-4ac7-b6e6-fb9b1f4dd8ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La ruta de pasarelas sobre el río Vero."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La ruta de pasarelas sobre el río Vero.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Lo bueno de este itinerario es que no exige experiencia en monta&ntilde;a, aunque s&iacute; conviene llevar calzado adecuado porque hay tramos con desnivel. Aqu&iacute; el consejo que te damos es simple: ir sin prisa, porque es un camino que pide detenerse a cada poco.
    </p><p class="article-text">
        El r&iacute;o Vero, adem&aacute;s, es un lugar privilegiado para observar aves rapaces. No es raro ver buitres leonados sobrevolando el ca&ntilde;&oacute;n mientras se camina por las pasarelas. Esa mezcla de naturaleza, aventura y patrimonio convierte la ruta en un plan perfecto para completar la visita a Alqu&eacute;zar.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s rutas desde Alqu&eacute;zar</h2><p class="article-text">
        Aunque la de las pasarelas es la m&aacute;s conocida, no es la &uacute;nica. Desde Alqu&eacute;zar parten senderos que conectan con otros pueblos del Somontano o que se adentran en barrancos cercanos. El Parque Natural de la Sierra y los Ca&ntilde;ones de Guara es famoso por el barranquismo y la escalada, pero tambi&eacute;n tiene caminos se&ntilde;alizados para quienes prefieren caminar tranquilos.
    </p><p class="article-text">
        Incluso sin salir del entorno m&aacute;s cercano, se puede llegar a abrigos con arte rupestre prehist&oacute;rico, declarados Patrimonio de la Humanidad. Una prueba m&aacute;s de que este rinc&oacute;n de Huesca no solo tiene un pueblo bonito, sino tambi&eacute;n paisaje e historia que van mucho m&aacute;s all&aacute; de lo que se ve a simple vista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/villa-medieval-colegiata-fortificada-pasarelas-colgantes-alquezar-pueblos-bonitos-aragon_1_12595179.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Sep 2025 19:42:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d9a830e1-0f1c-4f2f-b400-9920d9c367f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1091956" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d9a830e1-0f1c-4f2f-b400-9920d9c367f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1091956" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una villa medieval, una colegiata fortificada y pasarelas colgantes: Alquézar, uno de los pueblos más bonitos de Aragón]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d9a830e1-0f1c-4f2f-b400-9920d9c367f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Aragón,Huesca,Turismo nacional,Edad Media,Pueblos,Pueblos bonitos]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
