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    <title><![CDATA[elDiario.es - Alepo]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Alepo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[“Somos kurdos, pero también sirios”: el regreso al barrio donde comenzó el colapso del Kurdistán sirio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/kurdos-sirios-regreso-barrio-comenzo-colapso-kurdistan-sirio_1_13022071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ddfcdfae-b531-45fc-8497-ff95b72b6427_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137434.jpg" width="9172" height="5159" alt="“Somos kurdos, pero también sirios”: el regreso al barrio donde comenzó el colapso del Kurdistán sirio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La operación del Gobierno sirio que tomó los territorios kurdos del noreste comenzó en Alepo. En Sheij Maqsoud, donde estallaron los combates, madres kurdas y árabes cansadas de la violencia piden solo una cosa: que sus derechos sean respetados y que la paz llegue a Siria</p><p class="subtitle">El final de Rojava, el sueño de autonomía kurdo, y por qué EEUU cambió de bando</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El peque&ntilde;o Ahmed acababa de llegar del colegio cuando estall&oacute; la violencia. Hab&iacute;a sido una ma&ntilde;ana normal en Sheij Maqsoud, barrio de mayor&iacute;a kurda y hasta ese 6 de enero bajo control de las Fuerzas Democr&aacute;ticas Sirias (FDS), tambi&eacute;n de liderazgo kurdo. Con las primeras explosiones, los vecinos bajaron a refugiarse entre las esquinas de la casa de F&aacute;tima Ahmed. Los pisos bajos son m&aacute;s seguros: las bombas suelen caer en las azoteas, adem&aacute;s de que hacen m&aacute;s corta la huida. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Al segundo d&iacute;a de ataques, las s&uacute;plicas de Ahmed, de 10 a&ntilde;os, &mdash;&ldquo;mam&aacute; no podemos estar aqu&iacute;, vamos a morir&rdquo;&mdash; forzaron a la familia a hacer las maletas. Antes de tomar el corredor humanitario que volvi&oacute; a anegar de exilio las calles de Alepo, F&aacute;tima quem&oacute; sus libros de kurdo. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Sobre una colina con una vista privilegiada en el extremo norte de la ciudad, hileras de lo que fueron bloques de viviendas, ahora reducidas a sus estructuras quemadas, preceden al </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>checkpoint</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> de entrada a Sheij Maqsoud. Refugio diverso de etnias y confesiones, el barrio llevaba bajo control de las FDS desde 2012. Durante ese tiempo ha sido objetivo tanto de la furia del r&eacute;gimen de Bashar al Asad y los aviones de combate rusos, como de los grupos rebeldes ahora en el poder en Damasco. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Hasta quienes viven cerca de lo que fue el frente de batalla han perdido la cuenta de qu&eacute; agujeros en las fachadas son de los &uacute;ltimos enfrentamientos o cu&aacute;les del pasado, o cu&aacute;ndo fue que quedaron completamente inutilizables el colegio y la mezquita aleda&ntilde;os. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Tantos han sido los ciclos de violencia que con hartura y casi humor, F&aacute;tima Barbaneh, de origen &aacute;rabe y profesora de 25 a&ntilde;os, llama a este &uacute;ltimo estallido &ldquo;guerra psic&oacute;pata&rdquo;: &ldquo;14 a&ntilde;os en conflicto no es un n&uacute;mero, es mi infancia destruida. Estar&eacute; en contra de todo aquel que quiera volver a llevarnos a lo mismo. Ya es suficiente&rdquo;. </span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">14 años en conflicto no es un número, es mi infancia destruida. Estaré en contra de todo aquel que quiera volver a llevarnos a lo mismo. Ya es suficiente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fátima Barbaneh</span>
                                        <span>—</span> Profesora y vecina de Alepo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Sheij Maqsoud y el pueblo vecino de Ashrafiyeh, con unas caracter&iacute;sticas muy similares, han sido durante este &uacute;ltimo a&ntilde;o una suerte de islas bajo control de las facciones kurdas en una ciudad ya ampliamente unificada bajo el mando del Gobierno que dirige Ahmad al Sharaa, antiguo l&iacute;der de la Al Qaeda en Siria y a quien el Consejo de Seguridad de la ONU levant&oacute; las sanciones por terrorismo en noviembre del 2025. Ambos barrios quedaron como </span><a href="https://www.eldiario.es/internacional/la-semana-internacional/final-rojava-sueno-autonomia-kurdo-eeuu-cambio-bando_132_12953331.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">avanzadilla del m&aacute;s amplio territorio kurdo, conocido como Rojava</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, que se extend&iacute;a hacia todo el noreste petrolero del pa&iacute;s. Un experimento de convivencia fallido en la nueva Siria. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La ca&iacute;da de Bashar al Asad en diciembre de 2024 puso fin a una guerra civil que desangr&oacute; y dividi&oacute; Siria en un mosaico de milicias y grupos armados. El nuevo r&eacute;gimen se propuso retomar el control sobre el territorio y en marzo de 2025 lleg&oacute; a un acuerdo con las facciones kurdas para integrarlas en el entonces naciente Ej&eacute;rcito nacional sirio. Pero al terminar el a&ntilde;o los resultados no eran satisfactorios para Damasco. Hubo una ronda de negociaciones mediadas por la misi&oacute;n estadounidense contra el terrorismo que, sin embargo, </span><a href="https://www.al-monitor.com/originals/2026/01/closed-door-breakdown-syria-kurdish-talks-foreshadowed-aleppo-clashes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">fue interrumpida de golpe</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">. Antes de que hubiera tiempo para retomarlas, la guerra comenz&oacute; en los barrios kurdos de Alepo. Ambas partes se acusan mutuamente de haber disparado primero. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Seis d&iacute;as de combate. 80 muertos, entre ellos civiles, y 140.000 personas desplazadas. Cuando regresaron, algunas al cabo de varias semanas, no hab&iacute;a ni rastro de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Qassad</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, la palabra en &aacute;rabe para referirse a las FDS. Durante esas semanas de incertidumbre, tanto F&aacute;tima Ahmed como Sibar Ha&ccedil;i, tambi&eacute;n kurda, encontraron refugio en casas de familiares en los alrededores de su ciudad natal de Afr&iacute;n, de mayor&iacute;a kurda controlada por milicias turcas desde 2018. &ldquo;Pens&eacute; que me volver&iacute;a a quedar sin casa&rdquo;, rememora Sibar, a quien las guerras han forzado hasta cuatro veces a abandonar su hogar. &ldquo;Cuando volvimos a Sheij Maqsoud estuvimos varias semanas sin Internet ni electricidad, solo agua fr&iacute;a. Vivir as&iacute; es tan inc&oacute;modo que no te sientes como un ser humano&rdquo;, contin&uacute;a. </span>
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                    alt="Fátima Ahmed, de 43 años, y su hijo Ahmed, de 10, posan juntos en su casa en Sheij Maqsoud. Ella es profesora de kurdo y pide que su lengua sea respetada por las autoridades sirias."
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            <span class="title">
                Fátima Ahmed, de 43 años, y su hijo Ahmed, de 10, posan juntos en su casa en Sheij Maqsoud. Ella es profesora de kurdo y pide que su lengua sea respetada por las autoridades sirias.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Sibar no quiere hablar de partidos pol&iacute;ticos, tiene suficiente con sacar adelante a sus cuatro hijos con el sueldo semanal que su marido gana como sastre. S&iacute; reconoce que se sent&iacute;a m&aacute;s segura bajo el control de las FDS, con quienes ten&iacute;a claro que los elementos principales de su identidad, que son su lengua kurda y sus fiestas tradicionales, estaban garantizados. Pide &ldquo;seguridad y trabajo&rdquo; a quien sea que gobierne. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Mientras Sibar habla, su vecina &aacute;rabe Zobida Abosouf teje en silencio una bufanda. Las familias de ambas pasaron las primeras horas de los ataques juntas. Zobida tambi&eacute;n arrastra una larga historia de desplazamiento y p&eacute;rdida dentro del mismo Alepo. En un primer momento dice que el cambio de mando en Sheij Maqsoud no le importa demasiado, pero despu&eacute;s expresa cierto alivio de que la comunidad sea integrada en el resto de la ciudad. Con Qassad, comenta, hab&iacute;a muchas duplicidades: dos retenes de entrada, dos sistemas educativos, identificaciones y un sistema de seguridad con contrase&ntilde;as. Ahora espera que el d&iacute;a a d&iacute;a se simplifique. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Entre sorbos de t&eacute;, de la calle se cuela la m&uacute;sica de una boda kurda, recuerdo de que la vida se abre paso con urgencia. A pocos metros de los edificios maltrechos que marcan la l&iacute;nea de frente, donde todav&iacute;a quedan casquillos de las balas y los sacos de arena donde se apostaban los francotiradores de Qassad, una nueva cafeter&iacute;a da la bienvenida a sus clientes. En las arterias principales, embarradas del invierno lluvioso, gritan los fruteros y pasean sus productos los vendedores ambulantes. </span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Vecinos de Sheij Maqsoud celebran una boda tradicional kurda en una calle a pocos metros de la línea de frente que concentró los últimos enfrentamientos entre facciones kurdas y el Gobierno sirio."
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            <span class="title">
                Vecinos de Sheij Maqsoud celebran una boda tradicional kurda en una calle a pocos metros de la línea de frente que concentró los últimos enfrentamientos entre facciones kurdas y el Gobierno sirio.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Ruge el </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>adhan</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">&mdash;el llamado al rezo de las mezquitas&mdash; del mediod&iacute;a y una avalancha de ni&ntilde;os muy peque&ntilde;os sale del colegio. Hay dos escuelas juntas: Eye Qassem, en honor a una ni&ntilde;a asesinada por una bala perdida en el recreo hace m&aacute;s de una d&eacute;cada; y Alan Mihemed, renombrado as&iacute; por un ni&ntilde;o que falleci&oacute; ahogado en el Mediterr&aacute;neo tratando de llegar a Europa. La violencia de los adultos permea la infancia, y los &uacute;ltimos enfrentamientos de la &ldquo;guerra psic&oacute;pata</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>"</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> est&aacute;n dejando una peligrosa huella sectaria que empieza tomar forma desde las edades m&aacute;s tempranas. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Hace poco, Ahmed le pregunt&oacute; a F&aacute;tima si los combatientes kurdos y &aacute;rabes a los que escuch&oacute; pelear en las calles de su vecindad seguir&iacute;an enfrent&aacute;ndose a muerte en el cielo. Karim Barbaneh, de 12 a&ntilde;os, cuenta que desde la &ldquo;Liberaci&oacute;n&rdquo; &mdash;como se conoce en Siria el momento de la ca&iacute;da de Assad&mdash; empezaron los roces entre compa&ntilde;eros que llevaron a clase banderas y globos con las tres estrellas rojas de los grupos rebeldes y otros que se molestaron ante ese s&iacute;mbolo. Desde entonces, recuerda, se empez&oacute; a diferenciar entre &aacute;rabes y kurdos en Sheij Maqsoud. </span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;">El asedio de Kobane </span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La operaci&oacute;n del Gobierno sirio que comenz&oacute; en la devastada Alepo, en Sheij Maqsoud y Ashrafiyeh, continu&oacute; su avance hasta tomar casi todo el noreste kurdo. Sucedi&oacute; en apenas horas. Las principales alianzas de las FDS cambiaron de bando: Estados Unidos y las tribus &aacute;rabes de Deir Ezzor y Raqqa, regiones de mayor&iacute;a &aacute;rabe pero tambi&eacute;n bajo el gobierno aut&oacute;nomo por m&aacute;s de una d&eacute;cada. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Acorralados y sin apoyos, los kurdos llegaron a un acuerdo de alto el fuego y renegociaron su integraci&oacute;n en el Ej&eacute;rcito. Las conversaciones dieron frutos cuando Rojava apenas hab&iacute;a quedado reducida a tres ciudades: Hasakeh, Qamishli y Kobane. En las dos primeras la nueva bandera siria onde&oacute; enseguida, el pacto entr&oacute; en vigor sin contratiempos y fuerzas sirias fueron recibidas con arroz y p&eacute;talos de flores. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En Kobane todav&iacute;a no hay fecha para que esto ocurra. La ciudad ha sufrido un grave asedio. Seg&uacute;n testimonios desde dentro y la denuncia del </span><a href="https://www.syriahr.com/en/377634/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Observatorio Sirio de los Derechos Humanos</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> han muerto varios ni&ntilde;os por el fr&iacute;o y la falta de recursos m&eacute;dicos. Naciones Unidas manda camiones de ayuda humanitaria peri&oacute;dicamente. Hay electricidad apenas unas horas al d&iacute;a, escasea la comida, falta gasolina para los calentadores, la conexi&oacute;n a Internet es precaria y a trav&eacute;s de redes satelitales. La ciudad se convirti&oacute; en lugar de acogida para aquellos kurdos de zonas rurales cerca de Kobane que ahora est&aacute;n viviendo en escuelas o durmiendo en camionetas cubiertas con lonas para aislarse de las temperaturas bajo cero. </span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es como si estuviésemos esperando la muerte en silencio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Estudiante kurda en Kobane</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Es como si estuvi&eacute;semos esperando la muerte en silencio&rdquo;, cuenta en una nota de voz una estudiante kurda de la ciudad, quien rememora episodios de violencia contra los kurdos como las masacres de 2015. Entonces fueron asesinadas 233 personas a manos de terroristas del Estado Isl&aacute;mico, que hac&iacute;a pocos meses hab&iacute;a declarado su califato en Siria. Con la frontera con Turqu&iacute;a cerrada, la falta de informaci&oacute;n y la espera acrecientan la sensaci&oacute;n de encierro. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Ante un Kurdist&aacute;n que se desvanece en Siria, entre las voces civiles entrevistadas domina el pragmatismo. &ldquo;Somos kurdos, pero somos sirios tambi&eacute;n&rdquo;, sentencia F&aacute;tima. Sentada en un sof&aacute; bajo alrededor de un calentador de keroseno &mdash;el mismo en torno al que se re&uacute;nen tantas familias en todo el pa&iacute;s&mdash; muestra el dibujo de Ahmed, el peque&ntilde;o de sus tres hijos. En el papel, los colores nacionales se mezclan con el sol que simboliza a los kurdos. Una bandera h&iacute;brida como un grito a una coexistencia que ya lleva a&ntilde;os practic&aacute;ndose entre vecinos en este barrio exhausto de violencia en las afueras de Alepo.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Maroto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/kurdos-sirios-regreso-barrio-comenzo-colapso-kurdistan-sirio_1_13022071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 20:56:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Somos kurdos, pero también sirios”: el regreso al barrio donde comenzó el colapso del Kurdistán sirio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Kurdos,Conflicto en Siria,Alepo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dentro de Alepo, la ciudad que pagó el precio de la devastación de la guerra en Siria: "Es una herida abierta"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/alepo-ciudad-pago-precio-devastacion-guerra-siria-herida-abierta_1_11922901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97118a9d-54b8-4b43-850e-d655f0406eaf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dentro de Alepo, la ciudad que pagó el precio de la devastación de la guerra en Siria: &quot;Es una herida abierta&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre los destrozos, la ciudad muestra signos de esperanza e incertidumbre tras la caída de Al Asad
</p><p class="subtitle">ANÁLISIS - ¿Qué esperar de los islamistas de Hayat Tahrir al Sham en la nueva Siria?
</p></div><p class="article-text">
        Entre el barrio de Sheikh Maqsoud, en el norte de Alepo, y el resto de la ciudad hay un puesto de control abandonado. La imagen del rostro de Bashar Al Asad ha sido arrancada de los carteles y ning&uacute;n coche se atreve a pasar por el amplio bulevar, porque la carretera sigue vigilada por francotiradores kurdos aliados del r&eacute;gimen. Sus unidades se replegaron al laberinto de edificios quemados y bombardeados cuando los grupos insurgentes islamistas <a href="https://www.eldiario.es/internacional/pasando-alepo-repercutir-conflicto-siria_1_11869948.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lanzaron su ataque sin precedentes contra Alepo</a> a finales de noviembre, desencadenando una reacci&oacute;n en cadena <a href="https://www.eldiario.es/internacional/asad-queda-aislado-damasco-potencias-negocian-futuro-siria-qatar_1_11883761.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que llev&oacute; r&aacute;pidamente al colapso de la dinast&iacute;a Asad.</a> 
    </p><p class="article-text">
        Los civiles pasan r&aacute;pido por aqu&iacute;. Algunos llevan ni&ntilde;os peque&ntilde;os en cochecitos. Otros, bombonas de gas para cocinar. Todos tratan de no llamar la atenci&oacute;n. Un hombre muri&oacute; a tiros la noche anterior en un bloque de pisos sin ventanas. Aunque Alepo cay&oacute; hace tres semanas bajo el control de un grupo integrado por facciones &aacute;rabes sun&iacute;es y liderado por el Organismo de Liberaci&oacute;n del Levante (HTS, por sus siglas en &aacute;rabe), las unidades kurdas estacionadas en Sheikh Maqsoud no han querido rendirse por miedo a lo que puede ocurrir si lo hacen. Ahora, parecen estar esperando a que cambie algo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/futuro-siria-caida-regimen-remodelacion-oriente-medio_129_11887819.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el nuevo y fr&aacute;gil</a><a href="https://www.eldiario.es/internacional/futuro-siria-caida-regimen-remodelacion-oriente-medio_129_11887819.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> statu quo</em></a><a href="https://www.eldiario.es/internacional/futuro-siria-caida-regimen-remodelacion-oriente-medio_129_11887819.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Siria</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros no tenemos problema para entrar, pero nadie m&aacute;s, ser&iacute;a peligroso&rdquo;, dice a su regreso de la ciudad vieja Abu Hassan, de 46 a&ntilde;os y vecino de este barrio donde una mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n es kurda. &ldquo;Volvemos a vivir tiempos de incertidumbre&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Asediada y destruida</h2><p class="article-text">
        Alepo, una ciudad cosmopolita y un milenario punto comercial en la ruta de la seda, situada entre el puerto mediterr&aacute;neo de Antioqu&iacute;a (en la actual Turqu&iacute;a), y el gran &Eacute;ufrates, que desemboca en el Golfo P&eacute;rsico, ha sobrevivido a calamidades y cat&aacute;strofes en sus 8.000 a&ntilde;os de historia: terremotos, plagas y milenios de guerras entre reinos &aacute;rabes, turcos, persas y cristianos.
    </p><p class="article-text">
        Pero una d&eacute;cada despu&eacute;s de la &uacute;ltima visita de <em>The Guardian</em>, y tras una guerra civil cruenta que ha destrozado Siria, est&aacute; claro que los cuatro a&ntilde;os de batalla entre el r&eacute;gimen y las fuerzas insurgentes por el control de Alepo han destrozado el tejido social y generado una destrucci&oacute;n f&iacute;sica dif&iacute;cil de reparar. Aqu&iacute; murieron al menos 30.000 personas, cientos de miles de vidas han sido arruinadas, y siglos de patrimonio de un valor incalculable han sido destruidos para siempre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No puedo creer que est&eacute; de vuelta&rdquo;, dice Khaled Khatib, de 29 a&ntilde;os y miembro del grupo conocido como los Cascos Blancos, que se pas&oacute; la guerra rescatando a personas atrapadas por los bombardeos sirios y rusos en zonas controladas por la oposici&oacute;n. Se fue de Alepo en 2016, seguro de que nunca podr&iacute;a volver a su hogar.
    </p><p class="article-text">
        En verano de 2012, despu&eacute;s de que <a href="https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-que-fue-primavera-arabe_132_11906109.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Al Asad reprimiera duramente las protestas pac&iacute;ficas de la Primavera &Aacute;rabe</a> y la oposici&oacute;n respondiera con una insurrecci&oacute;n armada, las facciones del Ej&eacute;rcito Sirio Libre se hicieron con el control de la mitad oriental de Alepo, la ciudad m&aacute;s poblada y el coraz&oacute;n econ&oacute;mico del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Alepo se convirti&oacute; a toda velocidad en uno de los lugares m&aacute;s peligrosos del planeta. Los grupos yihadistas se infiltraron en lo que hab&iacute;a comenzado como un levantamiento nacionalista, convirti&eacute;ndolo en una batalla ideol&oacute;gica de repercusiones gigantescas dentro y fuera de las fronteras sirias. La intervenci&oacute;n de Vlad&iacute;mir Putin para apoyar a Al Asad en 2015 cambi&oacute; las tornas, a&ntilde;adiendo el poder&iacute;o a&eacute;reo ruso a las bombas de barril que el r&eacute;gimen lanzaba contra los hospitales de la mitad oriental y contra los trabajadores de los Cascos Blancos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando las fuerzas gubernamentales cortaron la &uacute;ltima l&iacute;nea de suministro del este de Alepo en el verano de 2016, el asedio se estrech&oacute; y el r&eacute;gimen recuper&oacute; la ciudad manzana a manzana, obligando a los &uacute;ltimos civiles y combatientes que quedaban a huir a las zonas rurales en manos de la oposici&oacute;n a finales de a&ntilde;o. La reconquista de la ciudad por parte de Al Asad, el &uacute;ltimo gran centro urbano fuera de su control, se consider&oacute; la sentencia de muerte de los sue&ntilde;os de la primavera &aacute;rabe.
    </p><p class="article-text">
        Barrios enteros del este y del sur de la ciudad siguen reducidos a escombros hoy y sus vecinos hace tiempo que desaparecieron. La destrucci&oacute;n ha sido un recordatorio silencioso del precio a pagar por oponerse al r&eacute;gimen. Bajo montones de estructuras de acero y hormig&oacute;n hay cuerpos que nunca fueron recuperados. Solo un pu&ntilde;ado de apartamentos permanecen sin da&ntilde;os, y la ropa tendida junto con las plantas de los balcones son los &uacute;nicos destellos de color que hay en medio del gris.
    </p><p class="article-text">
        Las calles que rodean la ciudadela del siglo XIII de Alepo y el otrora pr&oacute;spero centro comercial de la zona oeste no est&aacute;n tan da&ntilde;adas, pero permanecen en silencio. Es evidente que muchas tiendas llevan a&ntilde;os cerradas, y la contaminaci&oacute;n del gas&oacute;leo refinado local que abastece a muchos hogares y autom&oacute;viles ha llenado de grasa y ennegrecido las calles. Despu&eacute;s de sufrir la opresi&oacute;n del r&eacute;gimen y los dictados islamistas de algunos grupos insurgentes, casi ninguna de las mujeres a las que entrevist&oacute; <em>The Guardian </em>quiso hablar ni dar su nombre.
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                Un hombre prepara comida callejera en una esquina de Alepo.                            </span>
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        Pero ahora, con la marcha de Al Asad, renace la esperanza de construir una Siria nueva sobre las ruinas del campo de batalla. Las tres estrellas rojas y la franja verde de la bandera de la oposici&oacute;n est&aacute;n por todas partes: en las fachadas de las escuelas, por todos los escaparates y en los cap&oacute;s de los coches.
    </p><p class="article-text">
        Los precios de los alimentos y del combustible se dispararon en Alepo inmediatamente despu&eacute;s de la ofensiva insurgente de finales de noviembre. Pero se han ido estabilizando con la llegada de mercanc&iacute;as y productos desde Turqu&iacute;a y desde el basti&oacute;n del HTS en Idlib. Ahora, el aroma dulz&oacute;n de las clementinas en venta flota sobre el olor a desechos. 
    </p><p class="article-text">
        Bashar Hakami tiene 28 a&ntilde;os y vende manzanas, c&iacute;tricos de invierno y las &uacute;ltimas granadas del a&ntilde;o. &ldquo;Los precios son mucho mejores y ya no hay racionamiento de pan ni de combustible&rdquo;, dice. &ldquo;Puedes hacer lo que quieras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alepo era el primer objetivo en la ofensiva sorpresa liderada por el HTS, que a finales de 2018 arrebat&oacute; a otras facciones el control de la cercana provincia de Idlib y de la campi&ntilde;a circundante. Con el resto del mundo aceptando t&aacute;citamente la victoria de Al Asad en la guerra, el HTS estuvo a&ntilde;os planeando la contraofensiva, tratando de que las fuerzas debilitadas del r&eacute;gimen y sus reclutas desmoralizados subestimaran sus intenciones. Entendieron que hab&iacute;a llegado su momento cuando vieron a los socios de Al Asad (Rusia, Ir&aacute;n y la milicia libanesa de Hizbul&aacute;) <a href="https://www.eldiario.es/internacional/impacto-invasion-ucrania-operacion-rusa-sostener-asad_1_11900924.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empantanarse en sus guerras con Ucrania e Israel</a>. Menos de dos semanas despu&eacute;s, Al Asad huy&oacute; del pa&iacute;s y la bandera de la oposici&oacute;n se izaba sobre Damasco, la capital. Sorprendidas, las tropas del Gobierno sirio se vieron r&aacute;pidamente desbordadas; algunas unidades huyeron y los refuerzos que se juntaron a toda prisa fueron incapaces de coordinar la defensa.
    </p><p class="article-text">
        En la rotonda de Basilea, en la periferia occidental de Alepo, un bombardeo termin&oacute; con la vida de al menos 15 civiles. Todav&iacute;a es posible ver los escalones manchados de sangre y gas&oacute;leo bajo lo que antes era una estatua del hermano de Al Asad.
    </p><p class="article-text">
        Algunos civiles huyeron y otros salieron a las calles para celebrarlo, derribando estatuas de Al Asad y de sus familiares, arrancando las banderas omnipresentes del r&eacute;gimen, y pintando grafitis sobre las innumerables im&aacute;genes de Bashar y de Hafez, su padre, que lleg&oacute; a la presidencia en 1970 y muri&oacute; en el a&ntilde;o 2000. Pr&aacute;cticamente, de la noche a la ma&ntilde;ana, hab&iacute;an llegado a su fin los m&aacute;s de 50 a&ntilde;os del Estado policial instaurado por la familia Al Asad y los m&aacute;s de 13 a&ntilde;os de guerra civil. 
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                La gente ondea banderas de la llamada &quot;Siria libre&quot; en la plaza Saadallah al-Jabiri de Alepo para celebrar la marcha del presidente Al Asad.                            </span>
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        &ldquo;Tengo permiso de residencia en Estados Unidos y pod&iacute;a haberme marchado cuando hubiera querido&rdquo;, dice Joseph Fanoun, de 68 a&ntilde;os y propietario de una tienda de antig&uuml;edades en el barrio cristiano de Azaziyeh. &ldquo;No lo hice porque amo mi hogar y mi ciudad y sab&iacute;a que alg&uacute;n d&iacute;a ser&iacute;amos libres&rdquo;. Tanto Fanoun como las figuras de Pap&aacute; Noel frente a su puerta visten bufandas con los colores de la oposici&oacute;n siria.
    </p><p class="article-text">
        No todos est&aacute;n tan felices. Mahmous Farash, de 50 a&ntilde;os y propietario de un local especializado en desayunos, se fue de Alepo en 2013. Huy&oacute; con su familia a El Cairo por temor a que el levantamiento contra Al Asad se transformara en una pesadilla de sectarismo, financiada por potencias extranjeras con sus propios intereses. &ldquo;Volv&iacute; hace seis meses y ahora no estoy seguro de que haya sido la decisi&oacute;n correcta&rdquo;, explica mirando nervioso a tres combatientes islamistas que, en esta luminosa y helada ma&ntilde;ana, comen <em>fatteh y ful </em>(habas y pan frito con yogur y garbanzos) en el local. Uno de ellos le dice a una mujer, repetidamente, que se cubra el pelo.
    </p><p class="article-text">
        En la estaci&oacute;n de bomberos de Karm al-Yabal, miembros de los Cascos Blancos limpian y reparan veh&iacute;culos de rescate y camiones de bomberos que el r&eacute;gimen hab&iacute;a dejado oxid&aacute;ndose. Varios de ellos trabajaron como bomberos antes de la guerra y ahora vuelven a encontrarse en circunstancias dif&iacute;ciles de imaginar hace solo unas semanas. &ldquo;Queda mucho trabajo por hacer&rdquo;, dice Khatib, el m&aacute;s joven de ellos. &ldquo;Siento que Alepo es una herida abierta, pero no podemos desaprovechar esta oportunidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bethan McKernan]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/alepo-ciudad-pago-precio-devastacion-guerra-siria-herida-abierta_1_11922901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Dec 2024 21:24:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dentro de Alepo, la ciudad que pagó el precio de la devastación de la guerra en Siria: "Es una herida abierta"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Bashar Al Asad,Alepo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ascienden a 46 los muertos por los bombardeos de Israel en el norte de Siria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/decenas-muertos-siria-bombardeos-israel_1_11250884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d416deb-055f-479b-b190-52c7bd0f4fc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ascienden a 46 los muertos por los bombardeos de Israel en el norte de Siria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Observatorio Sirio de Derechos Humanos comunica la muerte de 46 personas, incluidos combatientes de Hizbulá, en el ataque de Israel que ha dejado más muertos en suelo sirio en los últimos tres años</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Israel ataca Damasco con misiles tras bombardear el Aeropuerto de Alepo
</p></div><p class="article-text">
        Al menos 46 soldados de las fuerzas gubernamentales sirias y miembros del grupo chi&iacute; liban&eacute;s Hizbul&aacute; han muerto este viernes en una serie de bombardeos perpetrados por Israel contra varias posiciones de la provincia de Alepo, en el norte de Siria, <a href="https://www.syriahr.com/en/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n informa el Observatorio Sirio de Derechos Humanos</a>.
    </p><p class="article-text">
        La ONG se&ntilde;ala en un comunicado que 36 soldados sirios, siete combatientes de Hizbul&aacute; y otros milicianos proiran&iacute;es murieron en los ataques, que tuvieron como objetivo un almac&eacute;n de misiles del grupo chi&iacute; cerca del aeropuerto internacional de Alepo, as&iacute; como otras instalaciones utilizadas por la formaci&oacute;n aliada de Damasco.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Observatorio, con sede en el Reino Unido pero con una amplia red de colaboradores sobre el terreno, este es el ataque de Israel que ha dejado m&aacute;s muertos en suelo sirio en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la ONG indica que se espera que la cifra de muertos siga creciendo debido a que el bombardeo dej&oacute; &ldquo;decenas&rdquo; de heridos en estado grave.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, una fuente militar dijo a la agencia de noticias oficial siria SANA que el ataque tuvo lugar sobre la 1:45 hora local del viernes (22:45 GMT del jueves), cuando &ldquo;el enemigo israel&iacute; lanz&oacute; una agresi&oacute;n a&eacute;rea desde Athriya, al sureste de Alepo&rdquo;, que provoc&oacute; la muerte de un n&uacute;mero no especificado de &ldquo;civiles y de personal militar&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Siria lo considera una &ldquo;agresi&oacute;n terrorista&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El Ministerio de Exteriores sirio ha calificado el ataque de &ldquo;agresi&oacute;n terrorista&rdquo; y lanz&oacute; un llamamiento a la comunidad internacional a &ldquo;asumir sus responsabilidades ante las graves y repetidas violaciones israel&iacute;es de los principios del derecho internacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este ataque se produce un d&iacute;a despu&eacute;s de que Israel atacara las afueras de Damasco y matara a al menos dos civiles, de acuerdo con las autoridades sirias, en una acci&oacute;n que tuvo lugar apenas diez d&iacute;as despu&eacute;s de otra perpetrada por el Estado jud&iacute;o contra territorio sirio.
    </p><p class="article-text">
        El Observatorio apunta que el objetivo eran almacenes de armas de Hizbul&aacute;, al que Israel se enfrenta en la frontera israel&iacute;-libanesa desde el pasado octubre y contra quien ha estado cargando paralelamente en territorio sirio.
    </p><p class="article-text">
        Aunque ya ten&iacute;an lugar con anterioridad de forma relativamente frecuente, Israel ha intensificado sus acciones contra Siria desde el inicio de la guerra de Gaza el pasado 7 de octubre y, a menudo, tiene como objetivo a las milicias proiran&iacute;es presentes en el pa&iacute;s como aliadas del Gobierno sirio.
    </p><p class="article-text">
        En lo que va de a&ntilde;o, el Estado jud&iacute;o ha atacado el territorio sirio en 28 ocasiones, la mayor&iacute;a de ellas por v&iacute;a a&eacute;rea, de acuerdo con el Observatorio.&nbsp;Precisamente este incremento de la tensi&oacute;n en los &uacute;ltimos meses hace temer un estallido del conflicto en la regi&oacute;n. 
    </p><h3 class="article-text">Hizbul&aacute; lanza misiles en el norte de Israel como respuesta</h3><p class="article-text">
        Por su parte, Hizbul&aacute; ha reivindicado este viernes el lanzamiento de varios misiles de alto calibre 'Burkan', con capacidad para portar ojivas de hasta media tonelada, contra un cuartel militar en el norte de Israel en respuesta a los bombardeos del Israel contra territorio sirio.
    </p><p class="article-text">
        La formaci&oacute;n armada proiran&iacute; se&ntilde;ala en un comunicado que sus combatientes atacaron sobre las 12.40 hora local (10.40 GMT) &ldquo;la sede del comando general de la brigada 91 en el cuartel de Branit con misiles Burkan&rdquo; que, seg&uacute;n Hizbul&aacute;, &ldquo;impactaron de forma directa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con la nota, esta acci&oacute;n fue efectuada &ldquo;como parte de una respuesta a los ataques del enemigo israel&iacute; en Damasco y Alepo&rdquo; de las &uacute;ltimas horas, que se han saldado con decenas de muertos y heridos en ambas localidades sirias.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, Hizbul&aacute; ha reivindicado otros tres ataques contra el norte de Israel, incluido uno con proyectiles de fabricaci&oacute;n iran&iacute; tipo 'Falaq' contra el cuartel de Zibdin, un blanco recurrente de la formaci&oacute;n armada que se encuentra en las disputadas Granjas de Chebaa.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de este viernes, adem&aacute;s, Hizbul&aacute; ha anunciado la muerte de siete de sus combatientes, si bien como es habitual no ha especificado d&oacute;nde ni c&oacute;mo han fallecido.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/decenas-muertos-siria-bombardeos-israel_1_11250884.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Mar 2024 11:12:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Israel,Siria,Alepo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El terremoto de Turquía golpea una Alepo destruida una y otra vez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/terremoto-turquia-golpea-alepo-destruida-vez_1_9932946.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e5a85e8-1e93-47d7-a2ac-f6bc4ab29968_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El terremoto de Turquía golpea una Alepo destruida una y otra vez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El miedo persiste tras el temblor en la ciudad siria, pero la situación es peor para las personas que se han quedado sin hogar y necesitan cobijo, alimentos y asistencia sanitaria </p><p class="subtitle">El mayor terremoto turco desde 1939 arrasa una Siria asolada por la guerra
</p></div><p class="article-text">
        Alepo, en el noroeste de Siria, era una de las ciudades m&aacute;s boyantes del pa&iacute;s antes del conflicto. Adem&aacute;s de albergar un sitio patrimonio hist&oacute;rico de la Unesco, sus habitantes son conocidos por ser grandes emprendedores y comerciantes, pero<a href="https://www.eldiario.es/temas/guerra-de-siria/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la guerra que estall&oacute; hace una d&eacute;cada</a> hizo que muchos se marcharan.
    </p><p class="article-text">
        Los pocos que se han quedado o que han regresado recientemente han visto c&oacute;mo la ciudad fue arrasada en sucesivas ocasiones: primero, por la cruenta batalla entre los combatientes rebeldes y el Ej&eacute;rcito sirio que, apoyado por Rusia, recuper&oacute; el control de la urbe en 2016 y<a href="https://www.eldiario.es/internacional/200-fallecidos-turquia-siria-terremoto-magnitud-7-4_1_9927070.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ahora, por el terremoto que se origin&oacute; en Turqu&iacute;a, al otro lado de la frontera, pero a tan solo unos 100 </a>kil&oacute;metros de all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las autoridades locales, cientos de personas han fallecido y est&aacute;n heridas, y m&aacute;s de 50 edificios se han derrumbado. Se han habilitado 126 centros de acogida para aquellos que se han quedado sin hogar. Los residentes de Alepo tambi&eacute;n encuentran cobijo en iglesias, escuelas y otros lugares que no han sufrido da&ntilde;os, aunque el miedo persiste porque las r&eacute;plicas continuaron este martes.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<div id="g-TerrTurqui_a-box" class="ai2html">

	<!-- Artboard: D -->
	<div id="g-TerrTurqui_a-D" class="g-artboard" style="width:640px; height:506.096067583666px;" data-aspect-ratio="1.265" data-min-width="640">
<div style=""></div>
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			<p class="g-pstyle0">MAR NEGRO</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-2" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:9.8041%;margin-top:-7.6px;left:5.828%;width:79px;">
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		<div id="g-ai0-3" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:10.792%;margin-top:-7.6px;left:88.4816%;width:72px;">
			<p class="g-pstyle1">GEORGIA</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-4" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:19.4075%;margin-top:-9.2px;left:26.1482%;width:79px;">
			<p class="g-pstyle2">Estambul</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-5" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:23.9521%;margin-top:-9.2px;left:42.2163%;width:65px;">
			<p class="g-pstyle2">Ankara</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-6" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:33.1721%;margin-top:-9.9px;left:27.235%;width:86px;">
			<p class="g-pstyle3">TURQUÍA</p>
		</div>
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			<p class="g-pstyle2">Gaziantep</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-8" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:54.9954%;margin-top:-9.3px;left:27.235%;width:85px;">
			<p class="g-pstyle4">Epicentro</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-9" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:55.1715%;margin-top:-9.2px;left:45.6393%;width:65px;">
			<p class="g-pstyle2">Nicosia</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-10" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:61.1776%;margin-top:-7.6px;left:40.0099%;width:62px;">
			<p class="g-pstyle1">CHIPRE</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-11" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:61.4944%;margin-top:-9.2px;left:54.0619%;width:59px;">
			<p class="g-pstyle2">Beirut</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-12" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:63.887%;margin-top:-9.3px;left:72.7057%;width:58px;">
			<p class="g-pstyle3">SIRIA</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-13" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:65.7746%;margin-top:-9.9px;left:53.2887%;width:75px;">
			<p class="g-pstyle3">LÍBANO</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-14" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:71.3739%;margin-top:-9.2px;left:64.0959%;width:77px;">
			<p class="g-pstyle2">Damasco</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-15" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:73.7161%;margin-top:-8.1px;left:30.1691%;width:141px;">
			<p class="g-pstyle0">MAR MEDITERRÁNEO</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-16" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:78.5657%;margin-top:-7.6px;left:51.4645%;width:60px;">
			<p class="g-pstyle1">ISRAEL</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-17" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:80.1465%;margin-top:-7.6px;left:83.674%;width:49px;">
			<p class="g-pstyle1">IRAQ</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-18" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:88.2477%;margin-top:-7.6px;left:58.301%;width:77px;">
			<p class="g-pstyle1">JORDANIA</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-19" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:97.5141%;margin-top:-6.5px;left:0.1781%;width:87px;">
			<p class="g-pstyle5">FUENTE: USGS</p>
		</div>
	</div>

	<!-- Artboard: M -->
	<div id="g-TerrTurqui_a-M" class="g-artboard" style="max-width: 360px;max-height: 388px" data-aspect-ratio="0.927" data-min-width="0" data-max-width="639">
<div style="padding: 0 0 107.8297% 0;"></div>
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		<div id="g-ai1-1" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:4.1388%;margin-top:-7.1px;left:67.3211%;width:85px;">
			<p class="g-pstyle0">MAR NEGRO</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-2" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:15.2558%;margin-top:-9.2px;left:11.5054%;width:79px;">
			<p class="g-pstyle1">Estambul</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-3" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:20.1503%;margin-top:-9.2px;left:34.0855%;width:65px;">
			<p class="g-pstyle1">Ankara</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-4" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:29.5946%;margin-top:-9.9px;left:13.0329%;width:86px;">
			<p class="g-pstyle2">TURQUÍA</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-5" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:41.0446%;margin-top:-9.3px;left:12.9917%;width:85px;">
			<p class="g-pstyle3">Epicentro</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-6" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:46.684%;margin-top:-9.2px;left:69.1367%;width:83px;">
			<p class="g-pstyle1">Gaziantep</p>
		</div>
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			<p class="g-pstyle1">Nicosia</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-8" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:56.7306%;margin-top:-9.2px;left:51.9997%;width:59px;">
			<p class="g-pstyle1">Beirut</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-9" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:57.8291%;margin-top:-7.5px;left:3.8568%;width:131px;">
			<p class="g-pstyle0">MAR MEDITERRÁNEO</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-10" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:61.3956%;margin-top:-9.3px;left:76.9311%;width:58px;">
			<p class="g-pstyle2">SIRIA</p>
		</div>
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			<p class="g-pstyle2">LÍBANO</p>
		</div>
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			<p class="g-pstyle4">CHIPRE</p>
		</div>
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			<p class="g-pstyle1">Damasco</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-14" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:76.5268%;margin-top:-7.1px;left:47.0813%;width:57px;">
			<p class="g-pstyle4">ISRAEL</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-15" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:76.5268%;margin-top:-7.1px;left:91.7406%;width:47px;">
			<p class="g-pstyle4">IRAQ</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-16" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:88.3768%;margin-top:-7.1px;left:55.7359%;width:72px;">
			<p class="g-pstyle4">JORDANIA</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-17" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:95.4476%;margin-top:-6.5px;left:0.9862%;width:87px;">
			<p class="g-pstyle5">FUENTE: USGS</p>
		</div>
	</div>

</div>

<!-- End ai2html - 2023-02-06 15:04 -->
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En 10 a&ntilde;os de guerra no hemos pasado tanto miedo como en las dos horas del terremoto&rdquo;, dice a elDiario.es un joven residente de Alepo que prefiere permanecer en el anonimato. Este licenciado en Farmacia y actualmente empleado en una empresa de productos farmac&eacute;uticos en Alepo explica que, aunque la destrucci&oacute;n no es peor que la causada por a&ntilde;os de combates, &ldquo;el efecto psicol&oacute;gico es peor, porque no sabes d&oacute;nde meterte, no te sientes seguro ni en tu propia casa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Regres&oacute; en 2021 a su ciudad natal, de la que se march&oacute; en 2017, tras la dura ofensiva que dej&oacute; una parte de la urbe destruida. &Eacute;l viv&iacute;a en un barrio que no se vio tan afectado. &ldquo;Solo ca&iacute;an unos cohetes de vez en cuando&rdquo;, recuerda. Su edificio ha aguantado los dos terremotos del lunes y las siguientes r&eacute;plicas. &ldquo;Mi casa es segura, pero tuve miedo de pasar la noche (del lunes al martes) all&iacute;, por si hab&iacute;a otro terremoto&rdquo;, dice. &ldquo;He dormido en el coche&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Env&iacute;o de suministros</h3><p class="article-text">
        Muchos otros residentes temen lo mismo, pero la situaci&oacute;n es peor para los que se han quedado sin hogar y necesitan cobijo, alimentos y asistencia sanitaria. El joven farmac&eacute;utico est&aacute; ayudando como voluntario preparando comida caliente para los evacuados y asegura que no faltan suministros. &ldquo;Nos est&aacute;n llegando muchas donaciones, de la gente de Alepo y, supongo, que llegar&aacute; tambi&eacute;n ayuda de Damasco&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este martes aterriz&oacute; en el aeropuerto de Alepo un avi&oacute;n argelino con unas 15 toneladas de ayuda humanitaria a bordo, seg&uacute;n la agencia de noticias oficial SANA. Varios pa&iacute;ses &aacute;rabes han enviado suministros b&aacute;sicos y tambi&eacute;n equipos m&eacute;dicos y de rescate para apoyar a los sirios, que carecen no solo de medios sino del combustible para hacer funcionar las excavadoras o las ambulancias &ndash;Irak ha donado precisamente derivados del petr&oacute;leo&ndash;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        El aeropuerto de Alepo fue reabierto hace dos a&ntilde;os, despu&eacute;s de que los vuelos comerciales quedaran suspendidos en 2012 por los combates entre las tropas gubernamentales y las facciones rebeldes e islamistas, que conquistaron amplias &aacute;reas de la provincia y algunos barrios de la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        A finales de 2016, el Ej&eacute;rcito sirio recuper&oacute; el control del n&uacute;cleo urbano, tras asediar y bombardear duramente la parte oriental de Alepo, donde no solo se encontraban los combatientes opositores sino la poblaci&oacute;n m&aacute;s desfavorecida. La destrucci&oacute;n fue masiva y, hoy en d&iacute;a, hay zonas que siguen sin haber sido rehabilitadas del todo, especialmente donde los residentes no tienen m&aacute;s dinero que para subsistir.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;La situaci&oacute;n es muy grave en los barrios pobres&rdquo;</h3><p class="article-text">
        En los barrios m&aacute;s pobres est&aacute;n prestando asistencia los miembros del Instituto del Verbo Encarnado, dice a elDiario.es el padre Quique, un misionero de ese centro religioso cat&oacute;lico con varias instalaciones en Alepo. &ldquo;La situaci&oacute;n es muy grave en los barrios pobres, varios edificios han sido destruidos y la gente est&aacute; durmiendo en la calle. La respuesta de la Iglesia es dar acogida&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vamos a empezar a distribuir alimentos, agua, l&aacute;cteos, a personas que ya depend&iacute;an de nuestra ayuda y que estos d&iacute;as han quedado aislados porque no han podido salir de sus casas: son personas ancianas, enfermas, postradas, ciegas, etc.&rdquo;, dice. Este mi&eacute;rcoles, ha explicado a elDiario.es que sigue habiendo r&eacute;plicas y &ldquo;siguen desmoron&aacute;ndose edificios, algunos los tienen que derribar para evitar da&ntilde;os mayores&rdquo;. &ldquo;Hay calles cortadas, m&aacute;quinas sacando escombros, sirenas sonando y nerviosismo generalizado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Forman parte de la comunidad religiosa cristiana, que en Siria re&uacute;ne desde los sir&iacute;acos cat&oacute;licos hasta los griegos ortodoxos, y algunos latinos. Seg&uacute;n el padre Quique, la mayor&iacute;a de las iglesias han puesto a disposici&oacute;n sus instalaciones para acoger a las familias que, de otro modo, pasar&iacute;an la noche a la intemperie. Explica que las condiciones climatol&oacute;gicas no ayudan. &ldquo;Hemos tenido lluvia, aguanieve y heladas&rdquo;. Se necesitan mantas, ropa de abrigo y combustible para hacer frente al invierno sin un techo bajo el que resguardarse. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siria ha sido golpeada por la guerra, la crisis econ&oacute;mica, el bloqueo (las sanciones occidentales contra el Gobierno de Bashar Al Assad), y ahora el terremoto&rdquo;, dice. Muchos cristianos han huido de Siria por la guerra y la carest&iacute;a &ndash;tambi&eacute;n debido a la persecuci&oacute;n de los grupos radicales&ndash;. Representaban en torno al 10% de la poblaci&oacute;n antes del 2011 y, en la actualidad, se estima que son cerca del 3% y se concentran en Damasco y Alepo, las principales ciudades sirias, y otros bastiones del Gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        El propio Gobierno de Al Assad est&aacute; teniendo dificultades para asistir a su poblaci&oacute;n debido a las paup&eacute;rrimas cuentas, con la lira siria muy depreciada y las sanciones estadounidenses que han hecho mella<a href="https://www.diakonia.se/ihl/news/fact-sheet-caesar-act-humanitarian-action-syria/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">, sobre todo desde la entrada en vigor a mediados de 2020 de la llamada &ldquo;Ley C&eacute;sar&rdquo;, elaborada por la Administraci&oacute;n Trump.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/terremoto-turquia-golpea-alepo-destruida-vez_1_9932946.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Feb 2023 10:42:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El terremoto de Turquía golpea una Alepo destruida una y otra vez]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Turquía,Siria,Terremotos,Alepo,Guerra de Siria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los habitantes de Alepo, devastada por la guerra, intentan conservar al menos el patrimonio de la memoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/alepo-devastada-guerra-patrimonio-futuro_1_1434763.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0fb7894-eceb-4c44-8b2b-daf30fcaffd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los habitantes de Alepo, devastada por la guerra, intentan conservar al menos el patrimonio de la memoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un grupo de Facebook con miles de miembros recuerda la vida en la ciudad antes de que estallase el conflicto que la ha devastado</p><p class="subtitle">"No podemos mantener el espacio, pero podemos preservar nuestro patrimonio inmaterial, nuestros recuerdos, nuestra forma de hablar", señala uno de sus miembros</p></div><p class="article-text">
        Ir al <em>hamam</em> fue alguna vez un preciado ritual para el alepino Atef Shikhouni y sus amigos. En recuerdo de una experiencia exuberante y alegre, el hombre, de 55 a&ntilde;os, escribi&oacute;: &ldquo;Un hombre grita 'd&oacute;nde est&aacute; el jab&oacute;n? Al tiempo que otro pide champ&uacute; y un tercero quiere que alguien le frote la espalda. Hay ruido. Tras pasar un rato en la sauna ha llegado el hombre que frota. Usa una &aacute;spera esponja natural para frotarme el cuerpo sin piedad y rezo para que termine sin provocar da&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero eso suced&iacute;a antes del inicio de la guerra en Siria. &ldquo;Hoy, el <em>hamam</em> est&aacute; fr&iacute;o y ha perdido su alma&rdquo;, escribi&oacute; el profesor de Educaci&oacute;n F&iacute;sica en febrero de 2017, poco despu&eacute;s del fin de los peores combates que se vivieron en Alepo. &ldquo;Son d&iacute;as crueles, los nuestros, como lo es ver el estado en que han quedado nuestros ba&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante la f<a href="https://www.eldiario.es/theguardian/Despues-Alepo-comienza-capitulo-miseria_0_590741405.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eroz batalla por el control de la ciudad, finalizada en 2016</a>, el este de Alepo, bajo control rebelde, qued&oacute; devastado por las bombas. Ahora, a medida que la guerra <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">parece acercarse a alg&uacute;n final</a>, se habla mucho de reconstrucci&oacute;n. Pero no s&oacute;lo la de los edificios e infraestructuras que tienen que ser reparados, tambi&eacute;n la de los lazos hist&oacute;ricos y culturales que una vez mantuvieron unidas a comunidades cuyos v&iacute;nculos se han roto.
    </p><p class="article-text">
        Y son los ciudadanos de esta ciudad norte&ntilde;a, personas como Shikhouni, quienes han asumido la responsabilidad de salvar su legado: han creado un grupo cerrado de Facebook donde m&aacute;s de 52.000 alepinos de toda fe y etnicidad comparten la memoria de sus tradiciones y los modos de vida de antes de la guerra.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me asusta perder muchas costumbres y vocabulario debido a la migraci&oacute;n&rdquo;, dice la administradora principal del grupo, Souha Chaban, en referencia a los miles de personas que han dejado la ciudad desde el estallido de la guerra en 2011. Por ejemplo, a&ntilde;ade Chaban, muchos artesanos han salido del pa&iacute;s. Ella misma, de 55 a&ntilde;os y madre de tres, se mud&oacute; a Abu Dhabi con su familia en 2006. Son muchos los miembros del grupo que viven en el extranjero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero el grupo de Facebook es un buen lugar debido a que tiene miembros por todo el mundo que han llegado aqu&iacute; por dos motivos: El primero, compartir sus conocimientos. El segundo, mantener contacto con sus ra&iacute;ces y los recuerdos de su pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El grupo, llamado La Enciclopedia del habla popular de Alepo, naci&oacute;, como su propio nombre indica, como un lugar en el que los habitantes de la ciudad pod&iacute;an compartir la gran cantidad de refranes existentes. Pero cuando se cumplen cinco a&ntilde;os y medio desde su creaci&oacute;n y en el contexto de la guerra, el grupo ha evolucionado hasta convertirse en un repositorio de la sabidur&iacute;a local, mucho m&aacute;s all&aacute; de su mera herencia verbal.
    </p><p class="article-text">
        Uno de sus miembros comparti&oacute; hace poco recuerdos sobre una lavander&iacute;a fundada hace 75 a&ntilde;os que ha conseguido sobrevivir a la guerra. Otro explicaba como obtuvo una visa a Italia en la d&eacute;cada de los sesenta. Otros temas de debate han sido los pa&ntilde;os con los que los ancianos se cubr&iacute;an la cabeza o las diferentes versiones de la palabra recogedor.
    </p><p class="article-text">
        Chaban, que fue profesora de franc&eacute;s y es la jefa oficiosa y voluntaria del archivo, pasa alrededor de 10 horas al d&iacute;a documentando y categorizando con diligencia la informaci&oacute;n que se comparte en el grupo. Hay m&aacute;s de 100 archivos abiertos en los que se recogen desde recetas locales hasta artesan&iacute;a pasando por modas y todo lo relativo a la cultura del <em>hamam</em>.
    </p><p class="article-text">
        Fawzi Shamsi tiene 35 a&ntilde;os, ha sido miembro del grupo desde el inicio, vive en el oeste de la ciudad, conocido como Nuevo Alepo y explica: &ldquo;El grupo de Facebook nos ha conectado m&aacute;s con nuestra ciudad. La gente que se fue realmente sue&ntilde;a con regresar a Alepo. Al menos existe una cierta vinculaci&oacute;n con el lugar, la sensaci&oacute;n de que su alma a&uacute;n est&aacute; all&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alepo, de rica historia, fue uno de los principales hitos comerciales en la Ruta de la Seda, algo que ha quedado reflejado tanto en su afamada cocina como en su dialecto local.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Antes de la guerra no s&oacute;lo era la ciudad m&aacute;s grande de Siria, sino su principal polo industrial y comercial. Hoy, tras a&ntilde;os de intensos combates que dejaron la ciudad dividida entre su zona oeste, controlada por el Gobierno, y la zona este por la oposici&oacute;n, la ciudad no se parece ni a su propia sombra. El Gobierno puede haber recuperado el control de toda la urbe, pero al precio de que incluso el casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, est&aacute; devastado.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno recuper&oacute; el barrio de Shamsi cuando a&uacute;n se combat&iacute;a en la ciudad, pero su f&aacute;brica y tienda textiles estaban ubicadas en el este, controlado por los rebeldes, que se llev&oacute; la peor parte de los bombardeos. Ambos edificios resultaron fuertemente da&ntilde;os y permanecen cerrados sin fecha de apertura mientras en la ciudad sigue habiendo problemas en el suministro de agua, comida, internet y electricidad.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la peor parte del conflicto parece haber pasado &ldquo;a&uacute;n estamos en guerra&rdquo; dice Shamsi, profesor de ingl&eacute;s que disfrutaba practicando con turistas en aquellos viejos y pac&iacute;ficos d&iacute;as. Entre el caos de la guerra y la incertidumbre que sigue anclada entre la poblaci&oacute;n, el grupo de Facebook representa un cierto modo de recuperar el control. Shamsi ha compartido informaci&oacute;n sobre temas variados entre los que se encuentra el pasado textil de la ciudad, tradicional no s&oacute;lo para su familia sino para toda Alepo. &ldquo;No podemos mantener el espacio, pero podemos preservar nuestro patrimonio inmaterial, nuestros recuerdos, nuestra forma de hablar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre los archivo del grupo hay uno dedicado a las tradiciones de la minor&iacute;a cristiana, que antes de la guerra lleg&oacute; a tener hasta 250.000 miembros y que desde entonces ha visto disminuir su n&uacute;mero de manera dram&aacute;tica. Gran parte de la informaci&oacute;n sobre este tema fue proporcionada por Joseph Hatem, cristiano del barrio de Azeezieh que abandon&oacute; la ciudad en 2014 y vive en Par&iacute;s. Ingeniero el&eacute;ctrico de formaci&oacute;n, Hatem, de 69 a&ntilde;os, est&aacute; preocupado por el impacto que el desplazamiento de los cristianos de Alepo y de toda Siria va a tener en el conjunto del Patrimonio Cultural de su comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Explica que mientras &ldquo;puede que los padres sepan mucho sobre la herencia que deja la ciudad, es muy dif&iacute;cil transmit&iacute;rselo a sus hijos en los lugares a los que han migrado&rdquo; y a&ntilde;ade que la preservaci&oacute;n de la cultura de los cristianos de Alepo es &ldquo;importante para enfatizar su presencia en Siria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hacer, entonces, con toda la informaci&oacute;n recopilada por el grupo? En abril, Souha asisti&oacute; a una cumbre que se celebra cada a&ntilde;o en Abu Dhabi, un encuentro de cuatro d&iacute;as en el que se re&uacute;nen l&iacute;deres relevantes de los museos y el mundo del arte de todo el planeta. Este a&ntilde;o hubo un especial inter&eacute;s por la conservaci&oacute;n del patrimonio en contextos de crisis y conflicto. Cuando una de los participantes supo del grupo que trabaja en la enciclopedia de Alepo, se motiv&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son estos v&iacute;nculos con la identidad y el lugar de origen los que permiten a la gente imaginarse un mundo m&aacute;s all&aacute; de las circunstancias concretas en las que vive&rdquo;, dice Kristin Parker, formadora de primeros auxilios culturales que ha trabajado con refugiados en Grecia para hacer copias de seguridad de la documentaci&oacute;n o las fotos que los refugiados traen consigo. &ldquo;Hay una disciplina en el &aacute;mbito de la construcci&oacute;n de la paz llamada &rdquo;imaginaci&oacute;n moral&ldquo; que consiste en potenciar que las personas puedan activar su propio futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Parker, archivista en el Museo de Bellas Artes de Boston, Estados Unidos, est&aacute; intentando dar forma a un repositorio digital verificable en el que los sirios puedan almacenar sus historias de manera segura, una iniciativa que permita reconectar v&iacute;nculos entre los miembros de la sociedad civil al modo del grupo de la Enciclopedia.
    </p><p class="article-text">
        Pero sea cual sea el futuro, la comunidad ya ha demostrado que es un recurso de valor incalculable para muchos de sus miembros. Sobre las historias compartidas, Shamsi dice: &ldquo;No puedes imaginar lo preciado de estas cosas. Alguien podr&iacute;a decir, por ejemplo, &rdquo;&iquest;Recuerdas el lugar donde tal persona vend&iacute;a tal fruta? De modo que haya gente que comience a contar sus historias. Es una manera de regresar a los viejos tiempos. A d&iacute;as hermosos&ldquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Mackenzie]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/alepo-devastada-guerra-patrimonio-futuro_1_1434763.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jul 2019 19:11:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Oriente Medio,Siria,Alepo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia del último pediatra de Alepo, entre la programación de FECICAM]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/historia-pediatra-alepo-programacion-fecicam_1_2208952.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87c5be91-83ec-497b-9709-8402ccd828d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia del último pediatra de Alepo, entre la programación de FECICAM"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Festival de Cine de Castilla-La Mancha proyectará 'Tabib' del director Carlo D'Ursi, producido por Potenza Producciones de Albacete</p></div><p class="article-text">
        El Festival de Cine de Castilla-La Mancha (Fecicam) proyectar&aacute; este jueves, 22 de marzo en el Sal&oacute;n de Actos del Antiguo Casino el cortometraje 'Tabib', una pel&iacute;cula que ya ha recibido &ldquo;varios premios&rdquo; en festivales de cine nacionales e internacionales. El trabajo del director Carlo D'Ursi y producido por Potenza Producciones de Albacete cuenta la historia de Muhammad Waseem Maaz, el &uacute;ltimo pediatra que trabajaba en Alepo (Siria).
    </p><p class="article-text">
        Dentro de la Secci&oacute;n Internacional y de Cortometrajes, Videoclip y Documentales de la Secci&oacute;n Oficial se podr&aacute; ver tambi&eacute;n &lsquo;El mal amor&rsquo;, del manzanare&ntilde;o Sergio Gonz&aacute;lez-Rom&aacute;n; &lsquo;La Pelota&rsquo;, cuyo guionista y director es el ciudadreale&ntilde;o Fernando G. Pliego; &lsquo;La Cena&rsquo;, con gui&oacute;n y direcci&oacute;n del conquense Juanra Fern&aacute;ndez Serrano, y con el actor y humorista Pablo Carbonell en el reparto; &lsquo;Maelstr&Oslash;m&rsquo;, en el que la direcci&oacute;n, gui&oacute;n y producci&oacute;n es del guadalajare&ntilde;o Carlos G&oacute;mez-Trigo.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la secci&oacute;n Internacional, los espectadores podr&aacute;n ver el documental franc&eacute;s &lsquo;Nobody dies here&rsquo;, dirigido por Simon Panay, &lsquo;Fugazi&rsquo;, un cortometraje francobelga, dirigido por Laurent Michelet; &lsquo;A whole world for a Little world&rsquo; un cortometraje franc&eacute;s dirigido por Fabrice Bracq; &lsquo;The call&rsquo;, un videoclip belga dirigido por Simon Medardano, y &lsquo;Tiger&rsquo;, un videoclip franc&eacute;s de Jethro Massey.
    </p><p class="article-text">
        Por la noche, el director de cine Jorge Moreno propone una Dj Session con sus temas favoritos, con entrada libre en el pub Little Room (Alc&aacute;ntara, 3).  A la jornada asistir&aacute; tambi&eacute;n el director ciudadreale&ntilde;o Fernando Garc&iacute;a Pliego, director de &lsquo;La Pelota&rsquo;, la presidenta provincial de Cruz Roja, Lola Moreno, que hablar&aacute; del corto &lsquo;Tabib&rsquo;, y de los m&aacute;ximos responsables del Festival, Marina Gonz&aacute;lez y Alvar Vielsa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Culturas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/historia-pediatra-alepo-programacion-fecicam_1_2208952.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Mar 2018 18:34:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Festivales de cine,Alepo,Ciudad Real]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Empachados de postverdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/empachados-postverdad_132_3381473.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd1385ee-06b9-4601-bfaf-31cc3da9d366_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la era de la información, las emociones cobran más importancia que la realidad, un juego de manos conceptual en el que nos enredamos día tras día.</p></div><p class="article-text">
        Estuve recientemente en una conferencia ofrecida por la periodista y escritora Emma Lira, quien desgran&oacute; el concepto de postverdad y situ&oacute; su nacimiento en el conflicto b&eacute;lico sirio. Comprender lo que est&aacute; ocurriendo en ese pa&iacute;s no es cosa nada sencilla, sobre todo porque los periodistas occidentales ya no cubren la informaci&oacute;n sobre el terreno, despu&eacute;s de que en 2014 pasaran a ser objetivo b&eacute;lico con la entrada del ISIS en un avispero ya suficientemente enmerdado. En este pa&iacute;s confluyen intereses estadounidenses, rusos, saud&iacute;es, iran&iacute;es, turcos y un largu&iacute;simo etc&eacute;tera que ha transformado esta supuesta guerra civil en una especie de tercera guerra mundial latente.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que tras la marcha de los periodistas, la informaci&oacute;n que nos llega procede de los activistas y aqu&iacute;, la raz&oacute;n queda a un lado para dejar paso a las emociones. As&iacute; nace la postverdad, ese juego de manos verbal a trav&eacute;s del cual la realidad deja de tener importancia porque lo que cuenta es la actitud que tomamos ante ella.
    </p><p class="article-text">
        Lira, que conoci&oacute; Siria en los a&ntilde;os previos al conflicto, gracias a un desquiciado viaje que parti&oacute; de C&oacute;rdoba en un Renault Clio y termin&oacute; en Damasco, puso el dedo en la llaga cuando indic&oacute; que el p&uacute;blico termina tan saturado de emociones que pierde inter&eacute;s por las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a desconfiamos de todo, porque ya estamos hartos de que nos enga&ntilde;en. Cuando una muchachita tuitea desde Alepo, los horrores del asedio, ya no sabemos qu&eacute; pensar, porque la ves as&iacute;, tan delgadita, con sus ojos tristes detr&aacute;s de unas gafas pasadas de moda, que te dan ganas de llev&aacute;rtela a casa. Pero luego ves su firma sobre una cr&oacute;nica period&iacute;stica sobrecargada ideol&oacute;gicamente y ya no sabes qu&eacute; demonios pensar.
    </p><p class="article-text">
        La postverdad, solo por su mera existencia conceptual, ya nos empieza a decir en qu&eacute; nos hemos convertido, nos confirma el triunfo de las redes sociales sobre la realidad, y nos escupe la contaminaci&oacute;n ideol&oacute;gica a la que ya nadie parece inmune. Y mientras tanto, la foto del cad&aacute;ver de Aylan sigue gritando en la orilla de una playa turca.
    </p><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil resolver el conflicto sirio, El Assad parece enrocado en s&iacute; mismo y hay tantos intereses en juego que el p&uacute;blico no sabe a qu&eacute; carta quedarse. En el siglo de la informaci&oacute;n estamos tan empachados de datos que nada nos sorprende cuando el r&eacute;gimen sirio culpa a los estadounidenses de armar a los rebeldes y los rusos apuran un chupito de vodka para olvidar los negros recuerdos de Afganist&aacute;n y explicar por qu&eacute; sostienen este r&eacute;gimen corrupto.
    </p><p class="article-text">
        Pero la postverdad trae consigo otro gran peligro, y es el hecho de que el p&uacute;blico lo interiorice de tal forma que acabe trazando su propia construcci&oacute;n mental para que la verdad le cause el menor malestar posible. Que los hechos, por muy duros que sean, no molesten mientras termino el caf&eacute; del telediario y lleguen pronto los deportes. 
    </p><p class="article-text">
        O quiz&aacute; incluso desarrollemos tal adicci&oacute;n a este concepto, que lo llevemos a cualquier aspecto de nuestra vida. Y no se enga&ntilde;en, la postverdad no es m&aacute;s que una palabreja moderna para disfrazar conceptualmente lo que Maquiavelo ya dijo hace cinco siglos: el fin justifica los medios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Sanz Láriz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/empachados-postverdad_132_3381473.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 May 2017 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Empachados de postverdad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alepo,Siria,Posverdad,Isis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Alepo a Gernika: civiles olvidados bajo las bombas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/gernika-alepo-refugiados_1_3431139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea79d680-7617-4a42-8a12-bfbb8050a7fa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Mujeres de Negro participando en el evento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Asociaciones en defensa de los derechos de los migrantes han recordado el 80º aniversario del bombardeo de Gernika denunciando el olvido de los ataques actuales a ciudades sirias</p><p class="subtitle">"La aviación de Hitler y de Mussolini atacó a población indefensa. Actualmente, ¿dónde están las potencias de entonces? Haciendo lo mismo", han recordado</p></div><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        De Alepo a Palestina, pasando por Bangladesh. La plaza del Reina Sof&iacute;a, el museo que alberga el Guernica de Picasso, se ha convertido en el emplazamiento elegido por los colectivos migrantes para denunciar la pol&iacute;tica migratoria del Gobierno y de la Uni&oacute;n Europea. Rememorando<a href="http://www.eldiario.es/politica/bombardeo-Gernika-Espana-convirtio-nazismo_0_636937164.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el ochenta aniversario de los bombardeos de Gernika</a>, estas asociaciones han querido recordar que esa estampa se contin&uacute;a observando diariamente en pa&iacute;ses en los que &ldquo;constantemente se vulneran los derechos humanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace 80 a&ntilde;os que la aviaci&oacute;n de Hitler y la de Mussolini atacaron a poblaci&oacute;n civil e indefensa, murieron miles de personas&rdquo;, ha recordado el actor Carlos Olalla en el evento, &ldquo;&iquest;d&oacute;nde estamos hoy? Bombardeando Alepo, Siria, Palestina, &iquest;d&oacute;nde est&aacute;n las potencias de entonces? Haciendo lo mismo y defendiendo sus intereses o vendiendo armas. No ha cambiado nada, por desgracia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La poeta siria Maysoun Shukair ha tomado la palabra para recitar algunos de sus versos y recordar el sufrimiento diario de sus vecinos, los que contin&uacute;an viviendo en su pa&iacute;s natal. &ldquo;Lo primero que le pido a los gobierno internacionales es que pare la guerra, sin guerra no hay crisis de los refugiados&rdquo;, ha rese&ntilde;ado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una buena oportunidad para vincular Alepo y Gernika. Creemos que est&aacute;n relacionados los asesinatos que se produjeron el 26 de abril del 37 y lo que est&aacute; sucediendo en Kobane, en Mosul y en un mont&oacute;n de ciudades que desconocemos en las que sus habitantes mueren bajo las bombas o se ven obligados a huir&rdquo;, ha indicado Pablo Sainz, miembro de la Red Solidaria de Acogida.
    </p><p class="article-text">
        Los colectivos organizadores tambi&eacute;n han querido reivindicar unas condiciones dignas vitales no solo para los ciudadanos que est&aacute;n sufriendo conflictos b&eacute;licos en el extranjero. Adem&aacute;s han recordado la situaci&oacute;n de los millones de refugiados que tras huir de la guerra est&aacute;n en tiendas de campa&ntilde;a embarradas a la espera de llegar a Europa. &ldquo;Pedimos que se abran v&iacute;as seguras y para aquellas personas que ya han llegado, seamos ciudades de acogida&rdquo;, ha subrayado Sainz.
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        &ldquo;En ciudades de paz, como se denominan Madrid o Barcelona, somos v&iacute;ctimas diariamente de humillaciones y abusos policiales&rdquo;, han recordado varios manteros subidos al escenario. Asimismo, han aprovechado para representar ante los asistentes su din&aacute;mica diaria, correr delante de los agentes para que no les confisquen la mercanc&iacute;a. &ldquo;Manteros y lateros, unidos en busca de una vida mejor&rdquo;, se le&iacute;a en uno de los carteles que han mostrado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay un chico al que la Polic&iacute;a le ha roto el brazo. Vendemos en la calle para sobrevivir, para poder pagar el alquiler de nuestras casas&rdquo;, ha lamentado Marqu&eacute;s, mantero y miembro de la asociaci&oacute;n Sin Papeles de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de representar durante unos minutos el bombardeo, lanzando munici&oacute;n de cart&oacute;n con un sonido de fondo de explosiones. Este evento se ha convertido en una reuni&oacute;n multicultural, donde entre bailes kurdos y reivindicaciones de nacionalidades que no suelen acaparar titulares televisivos se ha recordado que 80 a&ntilde;os despu&eacute;s, sigue quedando ciudades arrasadas frecuentemente por las bombas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Galaup, Marcos Servera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/gernika-alepo-refugiados_1_3431139.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Apr 2017 07:33:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Alepo a Gernika: civiles olvidados bajo las bombas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gernika,Alepo,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“La gente ha perdido el amor a la vida” en la ciudad siria de Alepo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/gente-perdido-ciudad-siria-alepo_1_3441557.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3eeca1c3-5681-41f5-a095-1ba52468720c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“La gente ha perdido el amor a la vida” en la ciudad siria de Alepo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El padre Ibrahim, párroco en esta localidad, presenta en Toledo su libro ‘Un instante antes del alba. Crónicas de guerra y de esperanza desde Alepo’</p><p class="subtitle">Toda la recaudación de la venta de esta publicación se ha destinado a la población de la ciudad</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Han pasado seis a&ntilde;os de esta guerra absurda y todav&iacute;a queda mucho camino para llegar a la paz&rdquo;. Con esta contundente frase se ha referido el padre Ibrahim Alsabagh, fraile franciscano y p&aacute;rroco de la Iglesia latina de San Francisco en Alepo (Siria), a la guerra civil en este pa&iacute;s. Lo ha hecho con motivo de su visita a Toledo, donde ha presentado el libro &lsquo;Un instante antes del alba. Cr&oacute;nicas de guerra y esperanza desde Alepo&rsquo;, que ha sido editado por Encuentro, en un acto organizado por el Arzobispado de Toledo y la ONG Cesal, en colaboraci&oacute;n con la Delegaci&oacute;n de Apostolado Seglar y C&aacute;ritas Diocesana de Toledo.
    </p><p class="article-text">
        El padre Ibrahim Alsabagh comenz&oacute; afirmando que en Siria &ldquo;estamos vac&iacute;os, golpeados profundamente&rdquo;. &ldquo;Una parte de estos golpes se producen porque somos atacados como cristianos&rdquo;, expres&oacute; este franciscano, que record&oacute; que &ldquo;pocas iglesias est&aacute;n funcionando actualmente. Estamos llenos de signos de destrucci&oacute;n y devastaci&oacute;n, y solo permanecen un tercio de los habitantes de Alepo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido durante m&aacute;s de una hora el p&aacute;rroco de la Iglesia de San Francisco en Alepo fue describiendo c&oacute;mo es la situaci&oacute;n actual de la poblaci&oacute;n de los ciudadanos de una ciudad &ldquo;que fue ciudad grande y rica y que ahora se ha convertido en un pueblo, donde las personas que quedan se preguntan si quedarse o partir&rdquo;. &ldquo;Una poblaci&oacute;n donde las madres menores de 35 a&ntilde;os sufren problemas depresivos y de coraz&oacute;n&rdquo;, ha relatado.
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        Explic&oacute; tambi&eacute;n que muchos ni&ntilde;os tienen problemas de sue&ntilde;o y enfermedades en la piel, as&iacute; como ancianos que necesitan atenci&oacute;n y muchas madres solas, debido a que los hombres se han marchado en busca de un futuro mejor o han sido llamados para el ej&eacute;rcito regular. A ello se une el desasbastecimiento y los problemas de electricidad y de agua, entre otras carencias. &ldquo;La gente de Alepo ha perdido el amor a la vida, y muchos prefieren morir&rdquo;, destac&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la grave situaci&oacute;n de esta ciudad, el padre Ibrahim est&aacute; trabajando en m&aacute;s de una treintena proyectos para ayudar a todas las personas y familias de Alepo que son &ldquo;el futuro de la ciudad&rdquo;, como la iniciativa denominada &lsquo;Creato&rsquo; para que las familias reciban alimentos, ayuda para pagar la electricidad y cobertura antes y despu&eacute;s del embarazo.
    </p><p class="article-text">
        El director de la ONG Cesal, Pablo Llano, destac&oacute; por su parte que &ldquo;desde un principio tuvimos claro que los refugiados y nosotros estamos en el mismo camino. C&oacute;mo no vamos a hacer algo por aquellas personas, d&aacute;ndoles esperanza&rdquo;. As&iacute;, todo lo recaudado de la venta del libro se ha destinado a los proyectos del padre Ibrahim en Alepo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/gente-perdido-ciudad-siria-alepo_1_3441557.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Apr 2017 14:11:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“La gente ha perdido el amor a la vida” en la ciudad siria de Alepo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra de Siria,Siria,Alepo,Refugiados,Guerras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los maestros de la fotografía se solidarizan también con los gatos de Alepo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/exposicion-solidaria-fotografia-beneficiarios-alepo_132_3464151.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ca28d69-468e-4bad-9445-3c1955fdac08_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Mohamed Alaa protege a niños y animales en Siria. Foto: Il gattaro d&#039;Aleppo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una exposición de fotos donadas por los más grandes de la fotografía española recauda en el TAI de Madrid fondos para cuatro ONGs; entre ellas, Il Gattaro d'Aleppo, que ha creado un santuario para refugiar gatos y perros abandonados por la guerra en Siria.</p><p class="subtitle">Hasta el próximo 27 de abril las fotos podrán adquirirse incluso a la mitad de su precio de mercado.</p><p class="subtitle">También se puede colobarar comprando, por solo 25 euros, el catálogo de la exposición.</p></div><p class="article-text">
        La fot&oacute;grafa <a href="https://esteladecastro.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estela de Castro</a> vio un d&iacute;a por televisi&oacute;n que el &uacute;ltimo hospital pedi&aacute;trico sirio hab&iacute;a sido bombardeado. Cuenta que se qued&oacute; bloqueada durante horas, casi enferma, y que tom&oacute; la decisi&oacute;n de hacer algo para cambiar las cosas. Llam&oacute; a su amigo Juan Ca&ntilde;amero, tambi&eacute;n fot&oacute;grafo, y de la impotencia, la pena y la indignaci&oacute;n de ambos, pero tambi&eacute;n de su fuerza y su esperanza, naci&oacute; el proyecto PHES: Fotograf&iacute;a Espa&ntilde;ola Solidaria.
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        &ldquo;Pens&eacute; que lo mejor que pod&iacute;a hacer era utilizar la fotograf&iacute;a, mi mayor arma para luchar contra la barbarie, la injusticia, la violencia y la indiferencia de los que nos gobiernan&rdquo;, dice Estela de Castro. Retratista de 95 grandes maestros de la fotograf&iacute;a espa&ntilde;ola a trav&eacute;s de su proyecto <a href="http://www.esteladecastro.com/index.php/project/fotografos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fot&oacute;grafos</a>, pidi&oacute; a la mayor&iacute;a de ellos su colaboraci&oacute;n. Consigui&oacute; la donaci&oacute;n de 80 fotograf&iacute;as, que se exponen hasta el 27 de abril en el Centro Universitario de Artes TAI de Madrid, donde est&aacute;n a la venta a un precio mucho m&aacute;s bajo que en el mercado habitual. La gran mayor&iacute;a de las fotos vendidas ir&aacute;n acompa&ntilde;adas adem&aacute;s por el retrato que Estela de Castro hizo a su autor.
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                </figure><p class="article-text">
        Est&aacute;n los mejores: Colita, Joan Colom, Ouka Leele, Mar&iacute;a Espeus, Leopoldo Pom&eacute;s, Joan Fontcuberta, Amparo Garrido, Sof&iacute;a Moro, Alberto Garc&iacute;a &Aacute;lix, Manuel Outumuro, Gervasio S&aacute;nchez, Javier Vallhonrat&hellip; Tambi&eacute;n los desaparecidos Ricard Terr&eacute;, Agust&iacute; Centelles, Nicol&aacute;s Muller, Oriol Maspons, Rafael Sanz Lobato y Fernando Gordillo. Y est&aacute; el mejor de los objetivos: el arte de la fotograf&iacute;a como intermediario, un colectivo de artistas contribuyendo al bien com&uacute;n y el compromiso con quienes sufren la violencia y la guerra. (<a href="https://www.escuela-tai.com/blog/phes-fotografia-espanola-solidariza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aqu&iacute;</a> puede verse la lista completa de fot&oacute;grafos que participan en PHES: Fotograf&iacute;a Espa&ntilde;ola Solidaria).
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        Los fondos recaudados con la venta de las fotograf&iacute;as (algunas muy conocidas y emblem&aacute;ticas) ir&aacute;n &iacute;ntegramente destinados a ayudar a cuatro ONG&rsquo;s: <a href="http://projectelea.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Proyecto Elea</a>, un grupo de voluntarios de todo el mundo que se han unido para trabajar en asociaci&oacute;n con los residentes del campo de refugiados Eleonas, en Atenas (Grecia); <a href="http://www.sohram.com/v2/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sohram-Casra</a>, con base en Turqu&iacute;a, que atiende a v&iacute;ctimas de guerra y tortura, y desde hace seis a&ntilde;os ayuda a centenares de refugiados sirios; <a href="https://jugendrettet.org/de/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jugend Rettet (Rescate Juvenil en el Mediterr&aacute;neo)</a>, ONG alemana que proporciona ayuda humanitaria dando soporte en el mar; e <a href="https://twitter.com/thealeppocatman?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Il Gattaro d&acute;Aleppo</a>, un santuario para gatos y perros rescatados de la guerra en esa ciudad de Siria (puede seguirse en <a href="https://www.facebook.com/mohammadalaaaljaleel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Facebook</a>).
    </p><h3 class="article-text">El hombre-gato de Alepo</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Una semana despu&eacute;s de haber visto las im&aacute;genes de aquellos beb&eacute;s y sus incubadoras entre cascotes y polvo&rdquo;, cuenta Estela, &ldquo;bombardearon en Alepo el santuario de animales creado por Mohamed Alaa Aljaleel. Mataron a un mont&oacute;n de gatos y perros, y tambi&eacute;n a varias personas. Su propia casa qued&oacute; destruida. Me impresion&oacute; lo que hac&iacute;a este se&ntilde;or en un pa&iacute;s devastado por la guerra&rdquo;.
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        Cuando hace seis a&ntilde;os comenz&oacute; la guerra en Siria, Mohamed Alaa decidi&oacute; quedarse en Alepo para cuidar a todos aquellos que se van quedando atr&aacute;s, a los m&aacute;s d&eacute;biles, a los discapacitados, a los que ni siquiera pueden huir, a los animales. Este hombre que trabajaba como electricista y era conductor de ambulancias ha rescatado de entre los escombros de las bombras a cientos de personas, entre ellas muchos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, y a decenas de animales que en el pasado tambi&eacute;n tuvieron un hogar. Con las donaciones que recibe de todo el mundo, compra veh&iacute;culos para trasladar a los heridos a los pocos hospitales que quedan, consigue ropa y juguetes para los ni&ntilde;os, crea escuelas, lleva agua potable all&aacute; donde se necesita, se ocupa de los hu&eacute;rfanos. Y mantiene ese santuario donde da refugio a los animales: 'The House Cats of Ernesto'.
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        Estela de Castro decidi&oacute; incluir entre las cuatro seleccionadas la ONG <a href="https://youtu.be/feyEjhBBhxo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Il Gattaro de Aleppo</a> porque &ldquo;si las personas est&aacute;n olvidadas en una guerra, de los animales ni se habla&rdquo;. Para Estela, que asegura que su &ldquo;familia&rdquo; son tambi&eacute;n gatos y perros, era esencial compensar ese olvido ayudando a una de las pocas personas que siguen trabajando en Siria para ayudar a los dem&aacute;s. Sobre todo, a quienes m&aacute;s lo necesitan: Mohamed Alaa ha creado tambi&eacute;n en el santuario un parque infantil donde los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as pueden evadirse de su horror cotidiano jugando con los perros, acariciando a los gatos, cuidando a esos animales abandonados y heridos. En ese contexto de violencia extrema, Alaa trata de ense&ntilde;arles que las personas y los animales merecen respeto, y se esfuerza por fomentar en ellos el amor y la compasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por su trabajo en Alepo, miles de personas en todo el mundo piden para Mohamed Alaa Aljaleel el Premio Nobel de la Paz.
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                </figure><h3 class="article-text">El zoo de Alepo</h3><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as, Alaa est&aacute; haciendo un llamamiento desesperado. En <a href="https://www.thedodo.com/aleppo-syria-zoo-tigers-bears-2353723366.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las ruinas de lo que un d&iacute;a fue el zool&oacute;gico de Alepo</a> (Aalim al-Sahar / El Mundo M&aacute;gico era, como en un tr&aacute;gico sarcasmo, su nombre) quedan algunos animales abandonados, desnutridos, enjaulados: dos tigres, dos osos y varios monos.
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        El due&ntilde;o del zoo recurri&oacute; a Alaa, que ha empezado a visitar a los animales, a llevarles el poco alimento que puede conseguirles y a pedir para ellos ayuda internacional; la m&aacute;s urgente, una ayuda econ&oacute;mica que permita alimentarlos. El objetivo &uacute;ltimo es salvarlos traslad&aacute;ndolos a Turqu&iacute;a pero las organizaciones de protecci&oacute;n animal encuentran dificultades casi insalvables para intervenir en una zona en guerra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Una vez m&aacute;s, solo Alaa parece compadecerse de esos animales. Solo Alaa trata de evitar que sufran una espantosa y lenta agon&iacute;a. Solo Alaa est&aacute; con ellos, a su lado. Como lleva seis a&ntilde;os al lado de los gatos y los perros de Alepo. Al lado de los ni&ntilde;os atacados en Siria con bombas y con armas qu&iacute;micas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/exposicion-solidaria-fotografia-beneficiarios-alepo_132_3464151.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Apr 2017 18:55:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los maestros de la fotografía se solidarizan también con los gatos de Alepo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alepo,Siria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida en los escombros de Alepo: "Todo lo que construimos se esfumó en un abrir y cerrar de ojos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/escombros-alepo-construimos-esfumo-cerrar_1_3492969.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5ba5d5e9-2ca5-42f2-82bd-1494a8803423_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vida en los escombros de Alepo: &quot;Todo lo que construimos se esfumó en un abrir y cerrar de ojos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El lado este, controlado por los rebeldes, ha sido completamente devastado por años de bombardeos, primero por parte del gobierno y después apoyado por las fuerzas rusas</p></div><p class="article-text">
        Un grupo de chicos juega un partido de f&uacute;tbol y esquiva las redes de metal desparramadas en el suelo de <a href="https://www.theguardian.com/world/gallery/2013/apr/25/syria-umayyad-mosque-destroyed-pictures" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mezquina de Umayyad</a>, en ruinas, situada en el centro hist&oacute;rico de Alepo. Los muchachos no hab&iacute;an pisado el lugar desde antes de la guerra. El suelo estampado del patio interior estaba cuidadosamente pulido y lo que ahora es solo una pila de ladrillos en una esquina era un minarete milenario.
    </p><p class="article-text">
        Ahora los muchachos corretean entre los sacos de arena, apilados cerca de los enormes arcos de la mezquita y ennegrecidos por el fuego. Para ellos, este antiguo lugar de culto convertido en fortaleza es un parque infantil situado en medio de un infierno.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hab&iacute;a estado aqu&iacute; desde hac&iacute;a mucho y no lo recordaba tan grande&rdquo;, afirma Yamin Saeed, un chico de 14 a&ntilde;os de rostro dulce y que luce una cazadora Armani de imitaci&oacute;n. Antes de la guerra, &eacute;l y sus amigos eran como los ni&ntilde;os de otros lugares; iban a la escuela y les encantaban los dibujos animados de Tom y Jerry. Pero la batalla de <a href="https://www.theguardian.com/world/aleppo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alepo</a> les hizo madurar de la noche a la ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una vez vi una cabeza humana&rdquo; explica Mohammed Sheni, que tambi&eacute;n tiene 14 a&ntilde;os: &ldquo;Est&aacute;bamos caminando. Cay&oacute; un misil y mucha gente muri&oacute;. Intento olvidarlo, pero es dif&iacute;cil olvidar algo as&iacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Es un d&iacute;a ventoso. Los chicos regresan a casa e intentan evitar las calles estrechas para que no les caigan los trozos de hormig&oacute;n y de acero que cuelgan por todas partes. 
    </p><p class="article-text">
        A mediados de 2012, en un contexto de sublevaci&oacute;n a lo largo y ancho del pa&iacute;s contra el gobierno de <a href="https://www.theguardian.com/world/bashar-al-assad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bachar el Asad</a>, los rebeldes tomaron el este de Alepo. En los a&ntilde;os siguientes, el control sobre esta parte de la ciudad ha ido pasando de mano en mano, entre grupos a menudo enfrentados entre s&iacute; y tambi&eacute;n con las fuerzas leales a Asad.
    </p><p class="article-text">
        En septiembre de 2015, <a href="https://www.theguardian.com/world/2015/dec/21/russias-airstrikes-on-syria-struggle-to-spur-progress-on-the-ground" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fuerzas militares rusas, que apoyan a Asad, bombardearon Siria</a>. Su ofensiva empez&oacute; en Homs y en Hama, dos ciudades situadas al norte de Damasco. La estrategia a&eacute;rea de Rusia consigui&oacute; debilitar a los grupos rebeldes con una campa&ntilde;a de bombardeos constantes en el Este de Alepo. 
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                </figure><h3 class="article-text">Cuerpos entre los escombros</h3><p class="article-text">
        Ahora, al recorrer la ciudad, es evidente el impacto que han tenido los enfrentamientos entre las fuerzas progubernamentales, los rebeldes y los yihadistas sobre las calles m&aacute;s hist&oacute;ricas. Tambi&eacute;n es evidente el impacto que este fuego cruzado ha tenido sobre la poblaci&oacute;n; que se traduce en un silencio sepulcral. Los residentes explican que son muy conscientes de que los restos de sus vecinos todav&iacute;a se encuentran entre los escombros. 
    </p><p class="article-text">
        En diciembre de 2015, se acord&oacute; una tregua que permiti&oacute; <a href="https://www.theguardian.com/world/2016/dec/19/aleppo-refugees-reach-safety-held-at-government-checkpoint" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la evacuaci&oacute;n de los ciudadanos sitiados</a> y durante unos d&iacute;as el Este de la ciudad se qued&oacute; completamente vac&iacute;o. Sin embargo, poco despu&eacute;s la gente empez&oacute; a regresar a sus hogares. Los que todav&iacute;a permanecen en este lado de la ciudad, no ten&iacute;an d&oacute;nde ir o sienten un gran apego por su hogar. Intentan vivir sus vidas en medio de una devastaci&oacute;n absoluta. En la actualidad, lo &uacute;nico que hacen es sobrevivir. Se levantan y se acuestan con el sol, ya que no tienen electricidad. Se ponen toda la ropa que tienen para calentarse. 
    </p><p class="article-text">
        Son las diez de la ma&ntilde;ana en Al-Shaar, un barrio que ha quedado completamente destruido por los bombardeos de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Los hombres y las mujeres hacen dos filas distintas para que les sirvan arroz hervido y garbanzos. Llevan peque&ntilde;os recipientes de pl&aacute;stico y esperan a que un trabajador de la organizaci&oacute;n que reparte comida les d&eacute; lo suficiente para alimentar a sus familias. Un hombre explica que antes solo hab&iacute;a una cola, pero hab&iacute;a demasiado alboroto. La fila de las mujeres es cuatro veces m&aacute;s larga que la de los hombres. En realidad esta &uacute;ltima no es m&aacute;s que una fila de ancianos de tez arrugada y que lucen kefias rojas y blancas. Quedan muy pocos hombres j&oacute;venes en el barrio.
    </p><p class="article-text">
        Cuando termin&oacute; el sitio, solo 40.000 residentes del Este de Alepo segu&iacute;an viviendo aqu&iacute;, en comparaci&oacute;n con<a href="https://www.theguardian.com/world/2015/mar/12/worst-place-in-world-aleppo-ruins-four-years-syria-war" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el mill&oacute;n de personas que viv&iacute;an en el barrio antes de la guerra</a>. Cuando estall&oacute; la guerra, muchos se mudaron al oeste de la ciudad o a otra ciudad siria. Otros simplemente se fueron del pa&iacute;s. Nadie sabe la cifra de v&iacute;ctimas mortales.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier calle te puedes encontrar una casa en ruinas al lado de otra que ha sobrevivido a los bombardeos pero a la que no se puede acceder porque la escalera s&iacute; se ha derrumbado. La casa siguiente tal vez se ha quemado y no tiene ni puertas ni ventanas. 
    </p><p class="article-text">
        El hospital al-Bayan ha perdido gran parte de su fachada. Parece una casa de mu&ntilde;ecas. La sala de espera todav&iacute;a tiene los sof&aacute;s marrones y las estanter&iacute;as todav&iacute;a est&aacute;n repletas de expedientes m&eacute;dicos. 
    </p><p class="article-text">
        La estructura de otro edificio sigue en pie pero ya no tiene vigas y los suelos han ca&iacute;do por su propio peso. Los sof&aacute;s y los colchones han quedado atrapados por techos que han cedido y que ahora forman &aacute;ngulos imposibles. En el tercer piso todav&iacute;a hay un televisor lleno de polvo mientras que en el quinto todav&iacute;a es visible un inodoro rosa con vistas a un paisaje apocal&iacute;ptico. Es la constataci&oacute;n de las vidas rotas de los antiguos habitantes. La mayor&iacute;a ya no vive all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta calle sol&iacute;a estar siempre llena de gente. Ahora solo quedamos nosotros y dos familias m&aacute;s&rdquo;, lamenta Umm Ahmad. Cuando nos conocimos en la calle desierta, lo primero que me dijo fue: &ldquo;Mataron a mi marido en ese tramo de calle. Cuatro a&ntilde;os atr&aacute;s, lo mataron cuando sal&iacute;a de la mezquita, que ahora tambi&eacute;n tiene un agujero gigante en su c&uacute;pula&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ahmad vive con su suegro y sus cinco hijos en un peque&ntilde;o apartamento que est&aacute; en mejores condiciones que la mayor&iacute;a pero al que le faltan algunas ventanas y partes del balc&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Recorrimos lo que queda de los apartamentos y las pertenencias de los vecinos. Me muestra su sal&oacute;n, con lonas de las Naciones Unidas en las ventanas para protegerse del fr&iacute;o. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Todos estamos en la misma situaci&oacute;n&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Umm Fardel es una de las pocas amigas que le quedan en el barrio. Perdi&oacute; su casa y todo lo que ten&iacute;a: &ldquo;Todo lo que mi marido y yo construimos durante 20 a&ntilde;os desapareci&oacute; en un abrir y cerrar de ojos&rdquo;, resume. Pero no est&aacute; triste. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; iba a estarlo? No soy la &uacute;nica en esta situaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;Alguien le rob&oacute; el taxi a mi marido as&iacute; que ahora siempre est&aacute; en casa y me ayuda y me cuida. Cada d&iacute;a estoy m&aacute;s gorda&rdquo;, explica. Umm Ahmad interrumpe a su amiga: &ldquo;Podemos hablar de ello y re&iacute;r y llorar al mismo tiempo&rdquo;. Su hija, de 20 a&ntilde;os, que pronto se casar&aacute; con un soldado del ej&eacute;rcito sirio, nos sirve caf&eacute; en unas tazas.
    </p><p class="article-text">
        No lo dice pero detr&aacute;s de su generosidad hay una larga historia: el agua del caf&eacute; procede de unos tanques que se encuentran al final de la calle y ha tenido que pagar por el combustible para hervirlo. &ldquo;Antes, le d&aacute;bamos a un bot&oacute;n y ten&iacute;amos agua caliente. Me pod&iacute;a lavar el pelo sin mayores preocupaciones&rdquo;, indica Fardel. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando cruzas Alepo de este a oeste en coche, pasas por delante de carteles con los rostros graves de Asad y Putin. En cuesti&oacute;n de minutos, la destrucci&oacute;n total que invade el este de Alepo da paso a una ciudad intacta y bulliciosa. Muchos describen el contraste entre ambos lados como &ldquo;la noche y el d&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al oeste de lo que sol&iacute;a ser la capital econ&oacute;mica de Siria, cientos de vendedores de las paradas del mercado venden todo tipo de productos, desde mazap&aacute;n a imponentes zapatos de tac&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los &aacute;rboles situados frente a los restaurantes y los bares est&aacute;n decorados con luces. Los clientes flirtean, fuman sus pipas de agua y piden botellas de Jack Daniel's. Muy cerca, un naranjo muestra unas hojas brillantes y unas ramas llenas de naranjas. En cambio, en el Este de Alepo se han talado la mayor&iacute;a de los &aacute;rboles para hacer le&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Cuando termin&oacute; el sitio de Alepo, los chicos que todav&iacute;a merodeaban por el lado este fueron al lado oeste de la ciudad. Se encontraron con una ciudad donde la vida segu&iacute;a. En el este de Alepo la vida no ten&iacute;a sentido. En cambio, en el oeste, estaban llenos de vida. &ldquo;Ahora estamos intentando recuperar nuestras vidas&rdquo;, indica Yamin.
    </p><h3 class="article-text">Problemas a ambos lados</h3><p class="article-text">
        Obviamente, los habitantes del lado oeste tambi&eacute;n tienen problemas. Tienen que comprar el agua y la electricidad, y el valor de la libra siria ha ca&iacute;do en picado. En un concurrido bazar de un hotel del oeste de Alepo que anta&ntilde;o fue lujoso y ahora es decadente, el profesor de arte Obaida Qudsi da unas pegatinas que brillan en la oscuridad a todos los que visitan su exposici&oacute;n para que puedan encontrar sus tel&eacute;fonos m&oacute;viles cuando oscurezca y los generadores dejen de funcionar.
    </p><p class="article-text">
        Qudsi explica con orgullo que dise&ntilde;&oacute; el clip de papel m&aacute;s grande del mundo y que se mostr&oacute; por primera vez en 2004 en un centro comercial de Dubai. Lo cierto es que su clip de tres metros qued&oacute; superado en 2010 por otro de nueve metros dise&ntilde;ado en Rusia. Es dif&iacute;cil imaginar que en el Este, que solo est&aacute; a tres kil&oacute;metros de distancia, se puedan escuchar di&aacute;logos de este tipo.
    </p><p class="article-text">
        Qudsi no tiene por qu&eacute; quedarse en Alepo si no quiere. Si quisiera, podr&iacute;a vivir en los Emiratos &Aacute;rabes Unidos. Sin embargo, &eacute;l cree que esta es su casa: &ldquo;Si todos nos vamos, &iquest;qui&eacute;n se va a quedar?&rdquo;. Tal vez tendr&iacute;a una opini&oacute;n distinta si viviera al otro lado de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil saber si la gente dice lo que realmente piensa o se limita a repetir la versi&oacute;n oficial del gobierno. A los periodistas que visitan la Siria de Asad se les asigna un acompa&ntilde;ante del gobierno, que los sigue adonde quiera que van, escucha las entrevistas y luego informa al ministerio de informaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Tras escuchar qu&eacute; les pas&oacute; a los que se opon&iacute;an al gobierno se hace dif&iacute;cil dilucidar qu&eacute; opinan los residentes decentes del lado Este de Alepo que viven rodeados por controles de seguridad y carteles con el rostro de Asad. <a href="https://www.theguardian.com/world/2017/feb/07/up-to-13000-secretly-hanged-in-syrian-jail-says-amnesty" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Es dif&iacute;cil saber qu&eacute; opinan de lo sucedido</a>, si simpatizan con los rebeldes y que opini&oacute;n tienen del presidente.
    </p><p class="article-text">
        A veces la propaganda es m&aacute;s sutil. En este contexto de destrucci&oacute;n, acaban de inaugurar una escuela. Algunos ni&ntilde;os que durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os estuvieron escondidos en sus casas, ahora corretean por el patio durante el recreo. La escuela no tiene agua as&iacute; que los que tienen que ir al ba&ntilde;o salen del edificio, caminan calle abajo y desaparecen detr&aacute;s de trozos rotos de hormig&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Una profesora, Riham al-Hamoud, se queja de que los alumnos de su clase tienen la misma edad, ocho a&ntilde;os, pero conocimientos demasiado dispares. Mientras el Este de Alepo estuvo sitiado, muchos de los ni&ntilde;os fueron a una escuela religiosa o simplemente se quedaron en casa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los m&aacute;s agresivos o los que simplemente dicen que no quieren aprender son los que no han ido a la escuela durante mucho tiempo&rdquo;, indica. Mientras habla, est&aacute; pendiente del funcionario del gobierno que nos acompa&ntilde;a. &ldquo;Han vivido una guerra y han visto los enfrentamientos y los bombardeos. No tuvieron la opci&oacute;n de jugar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La prioridad de Hamoud fue ense&ntilde;arles los colores de la bandera siria. Luego, intent&oacute; corregir su comportamiento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;Los ni&ntilde;os jugaban con basura&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Eran sucios, en todos los sentidos. Jugaban con la basura del jard&iacute;n. Les expliqu&eacute; que no deb&iacute;an hacerlo&rdquo;, explica. Responsabiliza a los padres ya que, en su opini&oacute;n, se dejaron influir por personas de &ldquo;pensamiento siniestro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estos portadores de armas, la oposici&oacute;n armada o simplemente 'esa gente'. As&iacute; es como se refieren a los grupos rebeldes. Si algunos de los ni&ntilde;os intentan explicarle sus vivencias durante la guerra, ella los manda callar: &ldquo;Los ni&ntilde;os me preguntan si deber&iacute;an contarme lo que pas&oacute; durante el sitio y les digo, no, no me interesa, y que mejor hablar de cosas agradables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Juman Makkie, responsable de una instituci&oacute;n para hu&eacute;rfanas situada en el oeste de Alepo, tiene una filosof&iacute;a parecida con las ni&ntilde;as que tienen traumas: &ldquo;No queremos abrir viejas heridas. Tenemos que cerrar esa etapa y no mirar atr&aacute;s. Funciona en el 90% de los casos. Con el otro 10% lo seguimos intentando hasta que se olvidan de lo que les pas&oacute; o, al menos, dejan de hablar de ello&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una generaci&oacute;n de ni&ntilde;os sirios est&aacute; aprendiendo a mirar hacia delante (o al menos a aparentarlo) y a no hurgar en el pasado. Incluso cuando el pasado sucedi&oacute; hace unos meses. Hablar de tu pasado de una determinada forma puede traerte muchos problemas. Muchos habitantes de Alepo no saben qu&eacute; les depara el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Umm Mohammed est&aacute; tranquila desde que su familia consigui&oacute; que le dieran dos habitaciones en el campamento de refugiados de Jibrin. Se quedar&aacute;n en este campamento, que est&aacute; desbordado, hasta que tengan un plan mejor.
    </p><p class="article-text">
        La vida sigue y no todos sus planes est&aacute;n congelados. El segundo hijo de la familia, que tiene 18 a&ntilde;os, se cas&oacute; hace dos d&iacute;as con una chica de 13 a&ntilde;os que est&aacute; de pie, con gesto de incomodidad, al lado de la cama de matrimonio; un colch&oacute;n situado en el suelo cubierto por un edred&oacute;n y lleno de cojines de una tela brillante y de color crema.
    </p><p class="article-text">
        Umm Mohammed explica que consigui&oacute; que la noche de bodas todas las personas que normalmente duermen en esa habitaci&oacute;n se marcharan a otra parte. Saca su tel&eacute;fono m&oacute;vil y nos muestra las fotograf&iacute;as de la boda, que se celebr&oacute; en esa misma habitaci&oacute;n. En una de ellas la ni&ntilde;a que se ha convertido en su nuera posa con su vestido de novia, un rostro maquillado como si fuera de porcelana, con los antebrazos apoyados en una de las paredes de un local que antes de la guerra era un taller.
    </p><p class="article-text">
        Le preguntamos por qu&eacute; la pareja se hab&iacute;a casado tan joven y nos dijo que su primer hijo fue asesinado porque era un esp&iacute;a del gobierno, y que tiene la esperanza de que pronto tendr&aacute;n otro chico en la familia.
    </p><p class="article-text">
        Anochece y se aprecia una nube de polvo amarillo procedente de los edificios derrumbados. En el lado este, una neblina recubre la mezquita de Umayyad. Yamin y sus amigos han regresado a sus casas pero los vecinos de todas las edades siguen acerc&aacute;ndose al lugar de culto. No quieren orar, simplemente tienen curiosidad.
    </p><p class="article-text">
        Miran los azulejos ornamentados de un santuario y los grifos rotos donde los fieles se lavaban antes de la guerra, tras quitarse los zapatos.
    </p><p class="article-text">
        En el lado oeste, los conductores que regresan a sus casas tras una jornada laboral intentan quitar el polvo de los parabrisas sin agua. El polvo lo cubre todo, en el este y en el oeste de Alepo, uniendo ambos lados de la ciudad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Traducido por Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Maclean]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Mar 2017 17:17:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vida en los escombros de Alepo: "Todo lo que construimos se esfumó en un abrir y cerrar de ojos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Oriente Medio,Siria,Alepo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Respirando Alepo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/amberes/respirando-alepo_132_3507490.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/858b6d7a-94b9-4c3f-8dc8-d132391237c8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Joseph Eid | Getty Images"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Relato sobre el antes y el después de una de las ciudades más castigadas en la guerra de Siria.</p></div><p class="article-text">
        Caf&eacute; solo, 3.00 am. Cinco personas en la cafeter&iacute;a de la terminal dom&eacute;stica del aeropuerto de Nairobi. Contra todo pron&oacute;stico, hace fr&iacute;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cansada, dejo a un lado el libro que estaba leyendo y miro a mi alrededor. Todos dormitan o manejan el m&oacute;vil. Excepto un hombre. Me mira, le miro y sonr&iacute;e.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se levanta y en un impecable ingl&eacute;s me pide permiso para sentarse en mi mesa. Curiosa, veo c&oacute;mo se acomoda y da un sorbo a su caf&eacute;. &laquo;Parece cansada&raquo;, me dice. Le cuento que llevo un d&iacute;a muy largo a mis espaldas, y que a&uacute;n me quedan unas cuantas horas para llegar a casa. &laquo;Ah&hellip; Casa. Una hermosa palabra, &iquest;no le parece?&raquo;. Dudo. &laquo;Tan solo decirla en voz alta emociona. Casa&raquo;. Noto como la saborea, y algo similar a la a&ntilde;oranza asoma en su mirada.&nbsp;Le pregunto de d&oacute;nde es. Sus ojos brillan a la vez que pronuncia las palabras &laquo;De Siria, joven. Mi hogar es una ciudad llamada Alepo&raquo;. Asiento a la vez que mil im&aacute;genes vienen a mi mente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Veo que ha o&iacute;do hablar de Alepo&hellip; S&eacute; que mi hogar est&aacute; destruido, pero vive en mi memoria. Ojal&aacute; pudiera verlo, una ciudad fuerte, hermosa, leal&raquo;. Me gustar&iacute;a. &laquo;&iquest;Por qu&eacute; no? Cierre los ojos, joven, ci&eacute;rrelos y venga conmigo a tiempos pasados m&aacute;s felices:&nbsp;<em>Ahla u sahlafikibiHalab! &nbsp;</em>Nos honras. Bienvenida a Alepo&raquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Abro los ojos: la ciudad se extiende a los pies de la colina en la que me hallo. Miro a mi alrededor hasta descubrir a Mohammad, que sonr&iacute;e tranquilizador. Contemplo el horizonte y respiro Alepo por primera vez.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Mientras recorremos el&nbsp;<em>alcal&aacute;</em>, el castillo, Mohammad me cuenta que la ciudadela fue construida a mediados del III milenio a.C., si bien las piedras bajo nuestros pies son del s.XIII. d.C. Pasamos los restos de un&nbsp;<em>hammam</em>&nbsp;subterr&aacute;neo, ba&ntilde;os muy populares en todo Oriente, y de una c&aacute;rcel, donde a&uacute;n se pueden observar las tuber&iacute;as de cer&aacute;mica que los carceleros usaban para comunicarse con los presos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llegamos a la parte alta, la ciudadela. Una cafeter&iacute;a domina el horizonte, nos recostamos confortablemente sobre los cojines; mientras compartimos un humeante t&eacute; repasamos la historia de la ciudad, protagonizada por hititas, arameos, asirios, persas y helenos, &eacute;poca en la que fue conocida como &laquo;la gran Beroae&raquo;. Dominada despu&eacute;s por el Imperio Romano, pas&oacute; a formar parte de Bizancio para, en el s.XIII, ser conquistada por los mongoles tras una breve posesi&oacute;n por parte de Saladino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &laquo;En cada esquina puedes encontrar huellas de nuestro pasado&raquo;, me dice Mohammad; &laquo;ah&iacute; reside la magia de Alepo&raquo;. Un pasado marcado por el a&ntilde;o 1517, cuando la ciudad pas&oacute; a ser parte del Imperio Otomano, siendo conocida como &laquo;Halep&raquo;, de importancia remarcable despu&eacute;s de Constantinopla y El Cairo.
    </p><p class="article-text">
        Tras la ca&iacute;da otomana pas&oacute; a manos de la administraci&oacute;n colonial francesa, que prometi&oacute; a Siria una independencia que llegar&iacute;a tras 1941, cuando franceses, ingleses y australianos atacaron Irak. Reconocida por las Naciones Unidas como estado independiente, y libres de la influencia francesa a partir de 1946, el pa&iacute;s se sumi&oacute; en un complicado panorama pol&iacute;tico y revolucionario que no se asent&oacute; hasta la llegada al poder de Hafez Al-Asad en 1970, quien gobernar&iacute;a durante treinta a&ntilde;os hasta que su hijo Bashar Al-Asad le sucedi&oacute; en el cargo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Reanudamos nuestra marcha, disfrutando de una brisa con aroma a aceites. Llegamos a la puerta principal de la ciudadela, una de las nueve que anta&ntilde;o construyeron, y apenas unos pasos m&aacute;s all&aacute; mis sentidos se embotan: todo lo que me rodea se convierte en una espiral de color, una explosi&oacute;n de vida que domina la&nbsp;<em>almedina</em>, la zona antigua que alberga un laberinto de zocos cubiertos y descubiertos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Has sentido alguna que te sumerges en un sue&ntilde;o completamente distinto a tu realidad? Veo a una mujer de rasgos suaves y armoniosos cargando un fardo en la cabeza, y de su mano camina un ni&ntilde;o que lleva entre sus brazos m&aacute;s piezas de fruta de las que puede abarcar, dejando tras s&iacute; un reguero de manzanas y peras. De repente, siento que alguien tira de mi vestido; me doy la vuelta y la ni&ntilde;a con los ojos m&aacute;s bonitos que haya visto nunca me ofrece una peque&ntilde;a cesta con&nbsp;<em>fustuk&nbsp;halabi</em>, los famosos pistachos alepinos. Sonr&iacute;e mientras los saboreo y se va corriendo antes de poder decirla que est&aacute;n deliciosos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Todo el mundo nos invita a disfrutar sus mercanc&iacute;as. Sin saber c&oacute;mo, me veo con un hermoso conjunto de pendientes y collar de oro tallados magistralmente, y un precioso fular de seda rosa. Es entonces cuando huelo por primera vez un aroma que quedar&aacute; por siempre grabado en mi memoria: el jab&oacute;n de Alepo. Pregunto a Mohammad y me lleva a un peque&ntilde;o puesto en la esquina, donde un hombre de avanzada edad vende tan codiciados jabones vegetales elaborados a base de aceites de oliva y laurel, cuya producci&oacute;n se extendi&oacute; por todo el Mediterr&aacute;neo tras las Cruzadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Salimos del zoco y Mohammad me pide que cierre los ojos; me gu&iacute;a suavemente unos pasos m&aacute;s all&aacute;, y me invita a abrirlos y contemplar&nbsp;<em>Al Masyid al Umawi</em>. Los rayos del sol se reflejan en el minarete y la Mezquita&nbsp;Omeya se erige en todo su esplendor ante mi mirada. Construida en el s.VIII, al igual que la mezquita de Damasco, por el califa Al-Walid, tiene dos puertas internas que dan directamente a los zocos. Tras descalzarnos, paseamos por el patio interior hasta llegar a la sala de oraciones, donde un profesor ense&ntilde;a a leer el Cor&aacute;n a un grupo de pupilos. Siento el fr&iacute;o m&aacute;rmol en mis pies y admiro la decoraci&oacute;n geom&eacute;trica del suelo, las preciosas l&aacute;mparas que cuelgan del techo y el decorado&nbsp;<em>minbar</em>, donde el&nbsp;<em>im&aacute;m</em>&nbsp;da sus sermones.
    </p><p class="article-text">
        Le pregunto a Mohammad acerca de los rezos y la rutina isl&aacute;mica, pero antes de que pueda contestarme una suave m&uacute;sica nos envuelve. La seguimos hasta llegar a un portal abierto que da a la calle, donde dos mujeres empiezan a bailar. Las notas las golpean con fuerza y admiro sus rostros, delicadamente agresivos. Casi puedo palpar el instante en el que se funden con la m&uacute;sica, ahog&aacute;ndose en el sentimiento y alcanzando el &eacute;xtasis, el&nbsp;<em>tarab</em>. Tras intercambiar unas palabras con Mohammad, nos invitan a comer con su familia, d&aacute;ndome la oportunidad de disfrutar de la mejor comida casera alepina:&nbsp;<em>kibbeh</em>&nbsp;y&nbsp;<em>kabab</em>,&nbsp;<em>safaryaliah</em>, una suave sopa con membrillo, y&nbsp;<em>mahashi</em>, unos rollitos rellenos de calabaza y berenjena. Delicioso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Saciados y relajados, Mohammad me invita a dar un paseo mientras charlamos sobre la arquitectura de la ciudad. La mayor&iacute;a de edificios est&aacute;n construidos con piedras alepinas de colores canos,&nbsp;<em>halabashahbaa.</em>&nbsp;Cada pocos pasos encontramos mercados, la mayor&iacute;a de ellos con una vasta historia a sus espaldas, mezquitas, iglesias cristianas y ortodoxas, y&nbsp;<em>khanat</em>, hoteles y hostales t&iacute;picos de la arquitectura oriental que alojaban a los pasajeros de las caravanas comerciales, muy comunes dada la posici&oacute;n estrat&eacute;gica de Alepo en la Ruta de la Seda entre el mar Mediterr&aacute;neo y el r&iacute;o E&uacute;frates. Mohammad me ense&ntilde;a el <em>Hotel Bar&oacute;n</em>, hospedaje de los viajeros del Oriente Express en su ruta desde Estambul, y la conocida la calle de los armenios, donde la arquitectura es ligeramente diferente; constituyeron el 25% de la poblaci&oacute;n debido a las olas de refugiados que llegaron a principios de siglo. La comunidad de Alepo es en su mayor parte musulmana&nbsp;<em>sunnie</em>&nbsp;(&aacute;rabes y kurdos), uni&eacute;ndose a ellos jud&iacute;os y cristianos nativos, que constituyen la mayor comunidad de Oriente Medio.
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        El centro hist&oacute;rico de esta ciudad, Patrimonio de la Unesco, es s&oacute;lido a la vez que delicado, tranquilo, pero con un aura que te hace apresurarte a descubrir la siguiente callejuela a sabiendas de que te va a sorprender. La cultura y la historia impregnan cada piedra, y la que fuera declarada capital de la cultura isl&aacute;mica en el a&ntilde;o 2006 desprende vida y energ&iacute;a. Observo a Mohammad contemplar el horizonte, y veo en &eacute;l una personalidad semejante a la esencia de esta ciudad: generosa, valiente.
    </p><p class="article-text">
        Alepo da paz. Te obliga a parar un momento, hacer balance y dar las gracias por las cosas buenas que colman tu vida. Es la brizna de esperanza que sentimos cuando todo a nuestro alrededor se hunde. Respiro Alepo de nuevo, pero esta vez sin miedo; esta vez, agradecida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De repente, se hace el silencio. Las risas y el bullicio del mercado se apagan, las sonrisas de la gente desaparecen, el miedo recorre la ciudad como un rayo de luz. Se oyen explosiones a lo lejos. Viene la oscuridad. Siento como la mano de Mohammad aprieta la m&iacute;a con fuerza. Es hora de irse.
    </p><p class="article-text">
        El caf&eacute; se ha quedado fr&iacute;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Gracias&raquo;, le susurro. No hace falta decir m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De nada, me dicen sus ojos. &laquo;S&oacute;lo le pido que comparta lo que hoy hemos vivido con alguien. Y que este haga lo mismo con otra persona. Mi &uacute;nico deseo es que mi hogar, muerto, asesinado, viva en la memoria de la gente. Cu&eacute;nteles, joven, h&aacute;bleles de mi ciudad, de la calidez de sus noches, del aroma del t&eacute; reci&eacute;n hecho, del ritmo de sus rezos al amanecer. H&aacute;bleles. H&aacute;blales de la magia de Alepo&raquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/amberes/respirando-alepo_132_3507490.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Mar 2017 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Respirando Alepo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Relato,Alepo,Guerras,Islam]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adiós a una Siria libre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/adios-siria-libre_132_3655158.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c29facc-350e-484d-a7ed-a4c5f15e5b53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adiós a una Siria libre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En menos de un mes de ofensiva contrarrevolucionaria, Alepo ha caído, y con ella el futuro de una nueva Siria</p><p class="subtitle">Ningún futuro les cabe a los sirios con Al Asad</p><p class="subtitle">El mundo vuelve la cara ante el hecho de que Al Asad es el principal responsable de la militarización del conflicto y de su deriva yihadista</p></div><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;o y medio que entre los pol&iacute;ticos &ldquo;realistas&rdquo; occidentales se viene fraguando la tesis de que la soluci&oacute;n a la guerra en Siria consiste en contentarse con aquello de &ldquo;del mal, el menos&rdquo;. Y ya est&aacute; aqu&iacute;. Se llama Bashar Al Asad y ha puesto su bandera en el este de Alepo, ciudad dividida en dos en 2012 y s&iacute;mbolo de la revoluci&oacute;n siria. Que el mal menor sea responsable del 80% de los 500.000 muertos y de los doce millones de desplazados y refugiados del pa&iacute;s, de la puesta en marcha de la guerra civil que lo ha devastado y del arraigo del Estado Isl&aacute;mico en un cuarto de su territorio, poco importa ante los intereses de Rusia y su pol&iacute;tica de hechos consumados: Rusia ha convertido la guerra siria en una cuesti&oacute;n nacional, hasta el punto de que su ministro de Exteriores, Sergu&eacute;i Lavrov, declar&oacute; antes de las elecciones estadounidenses que una nueva guerra fr&iacute;a podr&iacute;a estar a la vuelta de la esquina.
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos y la Uni&oacute;n Europea a la zaga se han enredado durante meses en una cadena de concesiones a las exigencias de Rusia para emprender alg&uacute;n tipo de negociaci&oacute;n que d&eacute; una salida pol&iacute;tica al conflicto. Las condiciones de Rusia han crecido al ritmo del avance de las tropas del Al Asad, apoyadas sin disimulo por el Ej&eacute;rcito de Mosc&uacute;. Y lejos de haber conseguido algo, la proverbial prudencia de Kerry se ha convertido en proverbial impotencia ante el cambio de rumbo de la guerra. Si hace dos a&ntilde;os Al Asad apenas controlaba un cuarto del territorio del pa&iacute;s, hoy la situaci&oacute;n se ha revertido por completo, excepto en lo que ata&ntilde;e a las regiones bajo control del Estado Isl&aacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Salvo en el caso de Palestina, nunca antes la ONU hab&iacute;a sido tan inoperante y menospreciada. El Consejo de Seguridad est&aacute; bloqueado por Rusia con la aquiescencia de China, la Asamblea General est&aacute; muda de impotencia y el enviado especial a Siria, Staffan de Mistura, es objeto de mofa por parte de Al Asad sin que haya consecuencias. De la UE nadie espera mucho en pol&iacute;tica exterior, y Al Asad lo sabe tan bien que el pasado 7 de diciembre despach&oacute; con un 'no' rotundo e inmediato el llamamiento de seis capitales occidentales a una tregua en Alepo para establecer un corredor humanitario por el que evacuar a la poblaci&oacute;n. Al Asad, que ha sido acusado por Ban Ki-moon, el exsecretario general de la ONU, de cometer cr&iacute;menes contra la humanidad, repiti&oacute; que solo le vale la rendici&oacute;n incondicional de lo que considera sin matices &ldquo;organizaciones terroristas&rdquo;. Luego, ha tenido que callar y doblegarse ante la fuerza de Rusia, que le ha impuesto una tregua pactada con Turqu&iacute;a, su peor enemigo, ninguneando a Ir&aacute;n, su mejor aliado. Es m&aacute;s, el gobierno ruso, en clara provocaci&oacute;n a Teher&aacute;n, ha invitado a Arabia Saud&iacute; a la ronda de negociaciones que se espera comience a finales de enero en Astan&aacute;. Est&aacute; por ver si la tregua consigue llegar a entonces o sucumbe, como es previsible, a los intereses encontrados de Rusia e Ir&aacute;n. De momento, prosiguen los bombardeos de las milicias proiran&iacute;es a los enclaves sitiados en los alrededores de Damasco.
    </p><p class="article-text">
        En menos de un mes de ofensiva contrarrevolucionaria, Alepo ha ca&iacute;do, y con ella el futuro de una nueva Siria. El mal menor que ha elegido la comunidad internacional es el peor de los males para Siria, y por muchos motivos para el mundo. Los sirios se levantaron contra un r&eacute;gimen represivo que durante d&eacute;cadas (antes que el hijo estuvo el padre, Hafez Al Asad) les hab&iacute;a privado de cualquier horizonte de libertad y bienestar; que, escudado en una vacua ret&oacute;rica antisionista, pretend&iacute;a ocultar que nunca entr&oacute; en sus planes recuperar el Gol&aacute;n, el territorio sirio ocupado por Israel en 1967; y que, a base de c&aacute;rceles y torturas, hab&iacute;a apagado sucesivos levantamientos populares. Ca&iacute;do el clan de los Mubarak y los Gadafi, Siria era, y es, el principal representante del pat&eacute;tico concepto de &ldquo;rep&uacute;blica mon&aacute;rquica &aacute;rabe&rdquo;. Ning&uacute;n futuro les cabe a los sirios con Al Asad.
    </p><p class="article-text">
        El mundo vuelve la cara ante el hecho de que Al Asad es el principal responsable de la militarizaci&oacute;n del conflicto y de su deriva yihadista. La guerra no surgi&oacute; por generaci&oacute;n espont&aacute;nea, la guerra fue fruto de una planificaci&oacute;n deliberada del r&eacute;gimen cuando en 2012 el arraigo del levantamiento popular amenazaba su continuidad. Las puertas de las c&aacute;rceles sirias no se abrieron solas: los 2.000 presos yihadistas que salieron cumplieron con lo que se esperaba de ellos y pronto se reagruparon con sus camaradas de Irak gracias a unas fronteras de repente porosas. Y as&iacute; naci&oacute; la Organizaci&oacute;n del Estado Isl&aacute;mico de Irak y Siria, luego solo Organizaci&oacute;n del Estado Isl&aacute;mico cuando al nuevo &ldquo;Estado&rdquo; le surgieron colonias por el resto del mundo (Libia, Mali, Nigeria, Yemen, Afganist&aacute;n). Las conquistas territoriales y los salvajes golpes de efecto del reci&eacute;n llegado transformaron de forma radical el conflicto sirio, tanto las estrategias de la oposici&oacute;n como la imagen de la guerra que se proyectaba hacia el exterior. Y la revoluci&oacute;n siria agoniz&oacute; entre las luchas intestinas de la oposici&oacute;n, la intromisi&oacute;n de las potencias regionales y una opini&oacute;n internacional volcada en la lucha contra el &ldquo;terrorismo internacional&rdquo;. Pero no lo olvidemos: este Frankenstein tampoco naci&oacute; solo, Al Asad es su padre.
    </p><p class="article-text">
        Con la ca&iacute;da de Alepo, la guerra en Siria est&aacute; decantada. Alepo es Madrid. Si en 1939 se hab&iacute;a convertido en un lugar com&uacute;n entre la entonces no llamada &ldquo;comunidad internacional&rdquo; que Madrid no era una ciudad libre, que los &ldquo;comunistas&rdquo; la hab&iacute;an tomado, hoy el &ldquo;Daesh&rdquo; (denominaci&oacute;n elegida por quienes prefieren asustar con el misterio en lugar de llamar a las cosas por su nombre: Organizaci&oacute;n del Estado Isl&aacute;mico) ocupa en el imaginario occidental el lugar de aquellos comunistas con cuernos. Por m&aacute;s que se repita que fueron las milicias rebeldes las que expulsaron a la Organizaci&oacute;n del Estado Isl&aacute;mico del este de Alepo en 2014, enfrent&aacute;ndose por ello con el entonces Frente al-Nusra (hoy llamado Fath al-Sham, tras haber roto sus lazos con al-Qaeda en julio pasado), a nadie le importa el destino de la resistencia civil y de los activistas revolucionarios que han ca&iacute;do con Alepo.
    </p><p class="article-text">
        Y lo m&aacute;s grave de esta burda interpretaci&oacute;n de la guerra siria es que en ella convergen la derecha y buena parte de la izquierda, sobre todo la que se tiene a s&iacute; misma por guardiana de las esencias. Marine Le Pen, presidenta del Frente Nacional franc&eacute;s, ha ido a ver a Al Asad, y tambi&eacute;n Javier Couso, eurodiputado por Izquierda Unida. Y en medio de este batiburrillo ideol&oacute;gico del capitalismo globalizado, al que ahora viene a sumarse el t&aacute;ndem Putin-Trump, se halla el ciudadano bienintencionado, que para salir del paso se refugia en las simplificaciones. Si la guerra siria ha logrado algo adem&aacute;s de devastar un pa&iacute;s y un pueblo, ha sido acabar de paso con el mito de la izquierda antiimperialista, atrapada hoy en una ret&oacute;rica neocolonial con acento ruso. Es un da&ntilde;o nada desde&ntilde;able ante los tiempos que se avecinan, tan necesitados de diques firmes contra el fascismo y la islamofobia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luz Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/adios-siria-libre_132_3655158.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Jan 2017 19:59:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Bashar Al Asad,Rusia,Alepo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alepo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/alepo_131_3667678.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62ad1177-2583-4f92-94f8-f724ee1a6cf8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alepo"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Orlando Lumbreras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/alepo_131_3667678.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Dec 2016 19:00:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alepo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viñetas,Humor gráfico,Orlando Lumbreras,Alepo,Guerra de Siria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un futuro demasiado cercano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/futuro-demasiado-cercano_132_3676990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c804c0ee-4bcf-4b81-b27d-59e3865e663c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Niños en la ciudad en guerra de Alepo, en Siria"></p><p class="article-text">
        Creo que a la humanidad le queda poco tiempo de comodidad. Cada d&iacute;a se aprecia con m&aacute;s claridad que hemos tocado fondo en muchos aspectos y en general nuestra capacidad de asombrarnos ya ha traspasado la barrera de la indiferencia. Ya no nos inmuta ver c&oacute;mo la clase pol&iacute;tica se burla del ciudadano que la eligi&oacute; sin ning&uacute;n sonrojo: nos roban el dinero p&uacute;blico y se lo llevan a para&iacute;sos fiscales y luego nos vienen diciendo que son tan pobres que su sueldo solo les llega para comprar en Primark.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, en ese pa&iacute;s llamado Siria, en Alepo&hellip; &iquest;Que qu&eacute; es Alepo, se&ntilde;or Johnson? Parece mentira que un aspirante a presidente de los Estados Unidos no lo sepa. Pues una ciudad de m&aacute;s de dos millones de habitantes por la que cada d&iacute;a a algunos todav&iacute;a se nos encoge m&aacute;s el coraz&oacute;n al saber que hay tantos ni&ntilde;os sufrientes v&iacute;ctimas de la guerra, porque casi la mitad de los que mueren en esa sinraz&oacute;n son ni&ntilde;os; tambi&eacute;n la mayor&iacute;a de los que huyen, pero ni as&iacute; parece la humanidad inmutarse.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto si los ni&ntilde;os de Alepo saben que en sus manos y en las de otros ni&ntilde;os est&aacute; el futuro de nuestro planeta. Me pregunto c&oacute;mo ser&aacute;n los hijos de esta generaci&oacute;n de ni&ntilde;os huidos de la guerra, huidos de la crisis, hijos de trabajadores pobres y de familias desestructuradas que viven en condiciones p&eacute;simas bajo el umbral de la pobreza, ni&ntilde;os que viven cerca de tu casa y de la m&iacute;a, que a diario son maltratados, ni&ntilde;os que sufren abusos sexuales en silencio&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Para algunos de nosotros a veces un gesto es suficiente para esperar &ldquo;un milagro de la primavera&rdquo;, como dir&iacute;a Antonio Machado. Vero, una de mis alumnas, dice que le da mucha pena que los osos blancos mueran ahogados en el deshielo polar; dice que le gusta ver los animales, pero que no soporta un circo ni tampoco un zoo, que le dan mucha pena los animales cautivos. Respiro. Al menos en algo hemos avanzado, pues crear conciencia contra la barbarie a base de repetir hasta la saciedad parece que est&aacute; dando sus frutos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, me horroriza que otros de mis chicos opine que el <em>bullying </em>o la violencia machista pueda combatirse respondiendo con m&aacute;s violencia: &ldquo;Al que me pega le contesto peg&aacute;ndole. &iquest;O voy a dejar que me siga pegando?&rdquo;. Parece que con tanto esfuerzo invertido nuestra sociedad deber&iacute;a mostrar la tendencia a ser m&aacute;s pac&iacute;fica, pero en absoluto es as&iacute;. No hace sino apenas poco m&aacute;s de un mes que funciona el tel&eacute;fono contra el acoso escolar y ya se est&aacute; detectando una media de 38 posibles casos al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Me pone los pelos de punta que nuestros ni&ntilde;os hablen de cuestiones sexuales con la m&aacute;s absoluta normalidad, sin tab&uacute;es, desde la m&aacute;s tierna infancia; que se haya perdido la inocencia y el pudor; que las cuestiones que antes formaban parte de la intimidad y del respeto ya sean cuesti&oacute;n del dominio p&uacute;blico de los menores; que nos las metan por los ojos a la hora de comer en cualquier teleserie de tres al cuarto y que nadie mueva un solo dedo para censurar nada, aunque seguro que si lo hicieran ser&iacute;a demasiado tarde.
    </p><p class="article-text">
        Me aterra que la sociedad cada vez demande trabajadores m&aacute;s preparados mientras que nuestros j&oacute;venes cada d&iacute;a quieran estudiar y esforzarse menos y que algunos estamentos no hagan por exigirles ese esfuerzo necesario para progresar y estar a la altura, sino que, al contrario, lo que antes era una preparaci&oacute;n seria se haya revestido de una capa c&oacute;moda y demasiado l&uacute;dica hasta el punto de que los alumnos no sepan si est&aacute;n en un colegio o en un parque de atracciones, pero luego, cuando dejan los estudios, se encuentran nadando con dificultad en medio de un mar de frustraciones donde la competencia por un puesto de trabajo es feroz. Me asusta pensar que una buena parte de estos ni&ntilde;os que ahora preparamos para el futuro jam&aacute;s tendr&aacute;n un puesto de trabajo y, de tenerlo, la posibilidad de que sea de por vida y bien remunerado es una idea absolutamente remota&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camy Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/futuro-demasiado-cercano_132_3676990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Dec 2016 08:56:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un futuro demasiado cercano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Niños,Alepo,Enseñanza,Guerras,Pobreza,Camy Domínguez,Tenerife Opina,Adolescentes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Obama acusa al Gobierno sirio, Rusia e Irán de "asalto salvaje" a la ciudad de Alepo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/obama-gobierno-rusia-iran-alepo_1_3677525.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f37d3244-32fa-4412-ade4-264af3e9454d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Obama acusa al Gobierno sirio, Rusia e Irán de &quot;asalto salvaje&quot; a la ciudad de Alepo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El mundo está unido en horror ante el asalto salvaje del régimen sirio y sus aliados rusos e iraníes en Alepo", ha afirmado el presidente de EEUU</p><p class="subtitle">Obama ha pedido también una observación imparcial de las evacuaciones que están teniendo lugar en Alepo</p></div><p class="article-text">
        El presidente de EEUU, Barack Obama, dijo este viernes que la responsabilidad de la &ldquo;brutalidad&rdquo; de lo que est&aacute; ocurriendo en Alepo debe recaer sobre el r&eacute;gimen sirio y sus aliados, Rusia e Ir&aacute;n, a los que acus&oacute; de tratar de ocultar al mundo &ldquo;la verdad&rdquo; de lo que sucede en esa ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno del presidente sirio, Bachar Al Asad, no puede tratar de ganar &ldquo;legitimidad&rdquo; a base de masacres, advirti&oacute; Obama durante su &uacute;ltima conferencia de prensa del a&ntilde;o en la Casa Blanca.
    </p><p class="article-text">
        Obama admiti&oacute; que el conflicto sirio ha sido uno de los asuntos &ldquo;m&aacute;s dif&iacute;ciles&rdquo; que ha enfrentado durante su Presidencia, que concluir&aacute; en apenas un mes, el pr&oacute;ximo 20 de enero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mundo est&aacute; unido en horror ante el asalto salvaje del r&eacute;gimen sirio y sus aliados rusos e iran&iacute;es en Alepo&rdquo;, subray&oacute; Obama.
    </p><h3 class="article-text">Petici&oacute;n de observadores imparciales en Alepo</h3><p class="article-text">
        El presidente estadounidense prometi&oacute; seguir presionando para que haya una &ldquo;transici&oacute;n&rdquo; de poder en Siria y pidi&oacute;, adem&aacute;s, que haya una observaci&oacute;n imparcial de las evacuaciones que est&aacute;n teniendo lugar en Alepo.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, Estados Unidos se sum&oacute; hoy en la ONU a Francia y pidi&oacute; que personal de Naciones Unidas supervise las evacuaciones de civiles de Alepo, para lo que apost&oacute; por un voto urgente en el Consejo de Seguridad.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa, contenida en un proyecto de resoluci&oacute;n franc&eacute;s, podr&iacute;a votarse ya este fin de semana, seg&uacute;n declar&oacute; a los periodistas la embajadora estadounidense ante la ONU, Samantha Power.
    </p><p class="article-text">
        Rusia se mostr&oacute; esc&eacute;ptica sobre la idea y puso en duda que esa observaci&oacute;n internacional sea factible.
    </p><p class="article-text">
        La evacuaci&oacute;n de los asediados en los barrios del este de la ciudad septentrional siria de Alepo fue suspendida este viernes en medio de acusaciones cruzadas de las partes sobre la responsabilidad de la interrupci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/obama-gobierno-rusia-iran-alepo_1_3677525.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Dec 2016 20:31:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Obama acusa al Gobierno sirio, Rusia e Irán de "asalto salvaje" a la ciudad de Alepo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alepo,Barack Obama,Rusia,Siria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las bombas británicas no habrían salvado Alepo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/reino-unido-britanicas-salvado-alepo_129_3682732.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16a23a9f-539c-4f03-9c6f-a030ac6231d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las bombas británicas no habrían salvado Alepo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los que critican que el Reino Unido no interviniera militarmente en Siria en 2013 deberían mostrar más humildad y los que se oponen a las intervenciones occidentales deberían ser más coherentes</p></div><p class="article-text">
        Mientras <a href="https://www.theguardian.com/world/2016/dec/14/aleppo-civilians-plea-as-airstrikes-resume-syria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el este de Alepo cae</a> en manos del r&eacute;gimen criminal de Bashar al-Asad, la autopsia ha comenzado. &iquest;C&oacute;mo se podr&iacute;a haber evitado este repugnante ataque y su tremendo coste humano? Como era de esperar, los dedos se&ntilde;alan <a href="https://www.theguardian.com/politics/2013/aug/30/cameron-mps-syria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a los que en 2013 impidieron</a> que Occidente bombardease a las fuerzas de Asad. Aquellos que apoyaron las guerras en Irak y Libia se sienten desprestigiados por el derramamiento de sangre y las calamidades que se sucedieron. Aceptan que los <em>campos de la muerte</em> de Irak y el Estado desintegrado de Libia debilitaron sustancialmente los argumentos morales en favor de la intervenci&oacute;n occidental.
    </p><p class="article-text">
        El horror de Alepo presenta un contraargumento: el coste de la pasividad. Aquellos que se oponen a una intervenci&oacute;n tambi&eacute;n est&aacute;n manchados de sangre, sostiene el razonamiento. Puede parecer deshonesto entrar en un debate como este mientras arde Alepo, pero analizar la historia exige tener una posici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seamos claros. Asad y Vlad&iacute;mir Putin son responsables de cr&iacute;menes atroces. En las redes sociales son muchos los que hacen apolog&iacute;a de ambos, aquellos que piensan que son muy radicales y los m&aacute;s cr&iacute;ticos del imperialismo occidental. Pero en realidad son unos hip&oacute;critas y unos miserables. <a href="http://suttonnick.tumblr.com/image/154390195271" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La primera p&aacute;gina</a> del martes del Morning Star provocaba, y con raz&oacute;n, repulsi&oacute;n al describir la ca&iacute;da de Alepo como una &ldquo;liberaci&oacute;n&rdquo;. Cuando EEUU destroza pa&iacute;ses con bombas, no se les ocurrir&iacute;a ignorar las bajas civiles. Cuando Rusia y sus aliados son los responsables, ellos repiten el lenguaje del m&aacute;s ardiente <em>neocon</em> (neoconservadores): dicen que los muertos en Alepo no son civiles sino terroristas, que las muertes civiles son invenciones o s&oacute;lo responsabilidad de las milicias rebeldes, que todos los civiles estallan de j&uacute;bilo con su &ldquo;liberaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El martes, el embajador de la ONU en Siria, Bashar Jaafari, sujetaba una fotograf&iacute;a de un amable soldado ayudando a una mujer a bajar de un cami&oacute;n. &ldquo;Este es un soldado sirio&rdquo;, asegur&oacute;. &ldquo;Ella es una mujer huyendo del este de Alepo&rdquo;. En la era de Internet, tales mentiras son un tanto insensatas. Muy pronto se descubri&oacute; que<a href="https://www.theguardian.com/world/2016/dec/14/aleppo-civilians-plea-as-airstrikes-resume-syria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> era una mujer de Faluya, en Irak</a> a la que la milicia gubernamental estaba ayudando. 
    </p><p class="article-text">
        Faluya es un recordatorio de la quiebra moral de aquellos que critican el imperialismo occidental pero disculpan a Rusia. Ellos fueron los primeros en denunciar, y con raz&oacute;n, a las fuerzas estadounidenses que asaltaron la ciudad en 2004, usando f&oacute;sforo blanco (una sustancia qu&iacute;mica que puede causar quemaduras que llegan hasta el hueso). Y, sin embargo, niegan que se est&eacute;n produciendo atrocidades peores hoy porque no las est&aacute; llevando a cabo EEUU.
    </p><p class="article-text">
        La ONU ha recibido pruebas cre&iacute;bles de que hasta 82 civiles de Alepo fueron tiroteados y eliminados. <a href="https://www.amnesty.org/en/latest/news/2016/12/syria-reports-of-execution-style-killings-in-aleppo-point-to-war-crimes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amnist&iacute;a Internacional</a> habla de &ldquo;informes que apuntan a que civiles &ndash;entre los que se incluyen ni&ntilde;os&ndash; est&aacute;n siendo masacrados a sangre fr&iacute;a, y que las fuerzas sirias apoyadas por Rusia &rdquo;han mostrado un cruel desprecio por el derecho humanitario internacional&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hasta 100.000 civiles est&aacute;n atrapados en un &aacute;rea de no m&aacute;s de dos kil&oacute;metros cuadrados. <a href="https://www.facebook.com/hmf5h/videos/2181499828741096/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lina Shami</a>, una activista en Alepo, informa de que no hay &ldquo;zonas seguras&rdquo; y de que los civiles est&aacute;n &ldquo;bajo amenazas de ejecuciones o mueren durante los bombardeos&rdquo;. Los bombardeos rusos han sido indiscriminados y han destrozado la infraestructura local.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, lo que empez&oacute; como una lucha democr&aacute;tica en Siria hace m&aacute;s de cinco a&ntilde;os ha sido saboteado por yihadistas &ndash;como Estado Isl&aacute;mico que lleg&oacute; del Irak posterior a la invasi&oacute;n&ndash;, pero Alepo ten&iacute;a un gobierno local elegido democr&aacute;ticamente y una sociedad civil independiente, ahora perdidos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se debe culpar a aquellos que se opusieron a la intervenci&oacute;n militar contra Asad en 2013 antes de que Occidente volcase sus fuerzas contra sus enemigos yihadistas? Esto es lo que dijo el entonces primer ministro <a href="http://www.publications.parliament.uk/pa/cm201314/cmhansrd/cm130829/debtext/130829-0001.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Cameron en la C&aacute;mara de los Comunes</a> durante el debate sobre la propuesta de intervenci&oacute;n: &ldquo;No se trata de tomar partido en el conflicto de Siria, no se trata de una invasi&oacute;n, no se trata de un cambio de r&eacute;gimen. Ni siquiera se trata de trabajar m&aacute;s estrechamente con la oposici&oacute;n. Se trata del uso masivo de armas qu&iacute;micas y de nuestra respuesta a un crimen de guerra, nada m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cualquiera que fuese el argumento para una intervenci&oacute;n a gran escala &ndash;y por qu&eacute; podr&iacute;a haber sido rechazada; por Irak y por Libia o por el ascenso de los grupos extremistas en el conflicto sirio&ndash; ni siquiera se puso sobre la mesa.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco lo propuso el presidente de EEUU, Barack Obama. Tal y como The New York Times public&oacute; en agosto de 2013, se estaba considerando una acci&oacute;n para &ldquo;disuadir y deteriorar la capacidad&rdquo; de Assad &ldquo;para lanzar armas qu&iacute;micas&rdquo;. Pero no se trataba expl&iacute;citamente de un cambio de r&eacute;gimen o de &ldquo;forzarle a negociar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nada sobre zonas espec&iacute;ficas de Siria, nada sobre los rebeldes. Se vendi&oacute; expl&iacute;citamente como una operaci&oacute;n limitada y centrada &uacute;nicamente en armas qu&iacute;micas. S&iacute;, exist&iacute;a el miedo l&oacute;gico a que esto significase el inicio de una intervenci&oacute;n militar directa, y no existe un precedente de una intervenci&oacute;n militar occidental en el mundo &aacute;rabe que no haya terminado en un desastre. De todos modos, no fue eso lo que se debati&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay acciones concretas que Occidente podr&iacute;a llevar a cabo ahora. Tal y como Mark Boothroyd (del Syria Solidarity Movement UK) me cont&oacute;, los argumentos a favor del reparto desde el aire de ayuda humanitaria por parte de Reino Unido en Alepo y otros lugares son evidentes. Servir&iacute;a para mostrar apoyo a la gente que est&aacute; asediada, aquellos a los que Asad y sus socios rusos est&aacute;n intentando matar de hambre. Se necesita establecer un plan de evacuaci&oacute;n supervisado por la ONU. Hay que presionar a Rusia por su comportamiento criminal en Siria, y pensar en la posibilidad de nuevas sanciones.
    </p><p class="article-text">
        Siria es un recordatorio de la importancia de la coherencia. Aquellos que nos opusimos de forma rotunda a las desastrosas guerras en Irak y Libia no somos defensores de Putin o Asad. Del mismo modo, los que atacan a los cr&iacute;ticos de la intervenci&oacute;n occidental deber&iacute;an tener m&aacute;s humildad por lo ocurrido en Irak y Libia: por los cientos de miles de muertos, el conflicto sectario, los millones de desplazados y traumatizados, los grupos extremistas que prosperan dentro del caos. Deber&iacute;an hablar sobre la alianza occidental con una dictadura como Arabia Saud&iacute;, adicta a las decapitaciones, que exporta extremismo &ndash;incluido a Siria&ndash; y que est&aacute; masacrando a civiles yemen&iacute;es con bombas fabricadas en Reino Unido.
    </p><p class="article-text">
        Si est&aacute;s en contra de los cr&iacute;menes de guerra, si est&aacute;s en contra del asesinato de civiles, deber&iacute;as levantar la voz contra quien sea el responsable. No existe contradicci&oacute;n en oponerse a los cr&iacute;menes de la pol&iacute;tica exterior de Occidente o Rusia, o en denunciar los bombardeos de Siria o de Arabia Saud&iacute;. Como yo digo, se llama coherencia. O quiz&aacute; haya una palabra mejor para describirlo: humanidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Owen Jones]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/reino-unido-britanicas-salvado-alepo_129_3682732.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Dec 2016 17:57:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las bombas británicas no habrían salvado Alepo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Europa,Estados Unidos,Reino Unido,Oriente Medio,Siria,Alepo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Irán presume de que la victoria en Alepo fue posible gracias a las milicias chiíes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/iran-asad-victoria-eeuu_1_3682222.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6140d09-0bbf-4f0b-b5a7-478aab5a304f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Irán presume de que la victoria en Alepo fue posible gracias a las milicias chiíes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El máximo asesor militar del ayatolá asegura que las fuerzas de Asad hubiesen sido incapaces de reconquistar la ciudad sitiada sin el apoyo de Teherán</p><p class="subtitle">La mayoría de las bajas en el lado iraní han sido refugiados afganos reclutados bajo la promesa de que sus familias se ganarían el derecho a residir en Irán</p></div><p class="article-text">
        Los l&iacute;deres iran&iacute;es han reivindicado la<a href="http://www.eldiario.es/theguardian/Despues-Alepo-comienza-capitulo-miseria_0_590741405.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> victoria militar en Alepo</a>. Seg&uacute;n el m&aacute;ximo asesor militar del ayatol&aacute; Ali Jamenei, Seyed Yahya Rahim-Safavi, las fuerzas del presidente sirio Bashar al Asad hubiesen sido incapaces de reconquistar la ciudad sitiada sin el apoyo de Teher&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Alepo ha sido liberada gracias a la coalici&oacute;n de&nbsp;Ir&aacute;n, Siria, Rusia y Hizbol&aacute;&rdquo;, ha afirmado <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Yahya_Rahim_Safavi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yahya Rahim-Safavi</a>. &ldquo;Ir&aacute;n es parte de esta coalici&oacute;n que se acerca a la victoria y esto ha puesto de manifiesto nuestra fuerza. El nuevo presidente estadounidense deber&iacute;a tener en cuenta la fuerza iran&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El ministro iran&iacute; de Defensa, Hossein Dehghan, ha llamado a su contraparte sirio para felicitarle y Mohsen Rezaie, excomandante de la Guardia Revolucionaria, ha publicado en la red social Instagram que el objetivo de Ir&aacute;n era eliminar &ldquo;a los terroristas y takfiris [t&eacute;rmino despectivo usado en Ir&aacute;n para referirse a los yihadistas sun&iacute;es]&rdquo; de Siria e Irak.
    </p><p class="article-text">
        El presidente del Parlamento, Ali Larijani, tambi&eacute;n ha felicitado al gobierno de Asad, afirmando que las pol&iacute;ticas de Estados Unidos y Reino Unido han llevado a un callej&oacute;n sin salida en Siria, Irak, Libia y Yemen.
    </p><p class="article-text">
        Estas declaraciones destacan&nbsp;el papel fundamental jugado por las milicias chi&iacute;es apoyadas por Ir&aacute;n en la victoria de Alepo. El acuerdo de este martes entre Rusia y Turqu&iacute;a para perdonar la vida a los &uacute;ltimos opositores fue negociado con pocas aportaciones de Siria e Ir&aacute;n, a pesar de que este &uacute;ltimo ha controlado la batalla desde que Rusia redujo la intensidad y frecuencia de sus bombardeos.
    </p><p class="article-text">
        Las fuerzas leales a Asad, que hab&iacute;an arrinconado a la &uacute;ltima resistencia de la ciudad, se vieron sorprendidas por el acuerdo de alto el fuego y se mostraron resueltas a transformar el momento en una conquista total de las zonas controladas por los rebeldes.
    </p><p class="article-text">
        Hasta hace poco, el fuego ruso hab&iacute;a sido decisivo. Sin embargo, despu&eacute;s de que la campa&ntilde;a a&eacute;rea abriese el camino a la ofensiva terrestre a principios de diciembre, los agentes de Ir&aacute;n tomaron el mando, lo que les otorga un papel fundamental en la siguiente fase del conflicto.
    </p><h3 class="article-text">Primer desaf&iacute;o de Ir&aacute;n a Siria</h3><p class="article-text">
        De acuerdo con el portavoz de uno de los grupos opositores en Alepo,&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/2016/dec/15/syria-ambulances-on-the-move-as-aleppo-evacuation-operation-begins" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el alto el fuego se puso inmediatamente en duda</a> despu&eacute;s de que Ir&aacute;n impusiese condiciones que, en un principio los rebeldes afirmaron que no pod&iacute;an cumplir. Yaser al Yousef, de la milicia Noureddine al Zinki, afirm&oacute; que Ir&aacute;n estaba dispuesto a &ldquo;desafiar el acuerdo ruso&rdquo;. Las demandas iran&iacute;es&nbsp;inclu&iacute;an el levantamiento del asedio rebelde sobre pueblos chi&iacute;es en la provincia de Idlib, as&iacute; como acuerdos sobre prisioneros y miembros desaparecidos de las milicias apoyadas por Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los gobiernos de Ir&aacute;n y Siria no han querido hacer concesiones en el campo de batalla o en la mesa de negociaciones, creyendo que la dominaci&oacute;n total les dar&iacute;a una posici&oacute;n m&aacute;s fuerte para determinar el resultado de la guerra. Rusia, por el contrario, ha cre&iacute;do que le beneficia&nbsp;pasar de superpotencia al ataque&nbsp;a impulsor de paz.
    </p><p class="article-text">
        El choque ha sido la primera diferencia seria entre Teher&aacute;n y Mosc&uacute;, cuyas intervenciones decisivas&nbsp;han salvado a Asad pero<a href="http://www.eldiario.es/theguardian/Despues-Alepo-comienza-capitulo-miseria_0_590741405.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> han reducido notablemente la soberan&iacute;a de Siria</a>. Ahora, con el desenlace a la vista, la estrategia de &ldquo;gana primero, busca una soluci&oacute;n despu&eacute;s&rdquo; ha llegado a su punto m&aacute;s bajo.
    </p><p class="article-text">
        El papel de Ir&aacute;n en Alepo ha llevado a la oposici&oacute;n siria a pedir a Europa que imponga sanciones econ&oacute;micas tanto a Rusia como a Ir&aacute;n. Adem&aacute;s, la Uni&oacute;n Europea, que cada vez tiene un papel m&aacute;s marginal en <a href="http://www.eldiario.es/theguardian/Reveladas-conversaciones-Iran-Turquia-Siria_0_590391520.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una crisis que est&aacute; siendo resuelta por Rusia, Ir&aacute;n y Turqu&iacute;a</a>, est&aacute; decidida a no aportar financiaci&oacute;n para la reconstrucci&oacute;n a no ser que haya un acuerdo pol&iacute;tico negociado y no un final militar impuesto por Ir&aacute;n o Siria.
    </p><p class="article-text">
        En una carta a los l&iacute;deres europeos, Riyad Hijib, coordinador del&nbsp;<a href="https://twitter.com/SyrianHNC_en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alto Comit&eacute; Sirio de Negociaciones de la oposici&oacute;n siria</a>, ha pedido &ldquo;sanciones unilaterales dirigidas contra entidades e individuos rusos e iran&iacute;es que est&aacute;n permitiendo directamente la comisi&oacute;n de cr&iacute;menes de guerra en Siria a trav&eacute;s de la entrega de apoyo material&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        El Comit&eacute; tambi&eacute;n ha pedido una revisi&oacute;n urgente de las relaciones econ&oacute;micas con Ir&aacute;n, incluidas los vuelos de&nbsp;aerol&iacute;neas comerciales utilizados por Ir&aacute;n para enviar armas y combatientes a Siria.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, muchos pa&iacute;ses europeos son reacios a volver a imponer las sanciones a Ir&aacute;n poco despu&eacute;s de haberlas levantado como parte de un acuerdo m&aacute;s amplio sobre el programa nuclear iran&iacute;.
    </p><h3 class="article-text">Suleimani, al mando de las milicias chi&iacute;es</h3><p class="article-text">
        El renovado &eacute;nfasis en Ir&aacute;n refleja el papel fundamental jugado por la artiller&iacute;a iran&iacute; en la captura del este de Alepo. Las milicias chi&iacute;es tambi&eacute;n han tenido un papel fundamental. Organizadas&nbsp;por la Guardia Revolucionaria de Ir&aacute;n, las milicias han sido mucho m&aacute;s efectivas que las tropas sirias. Adem&aacute;s, su fuerza ha aumentado en el este de Alepo desde principios del a&ntilde;o pasado hasta alcanzar entre los 6.000 y 8.000 efectivos, muchos de ellos curtidos en batallas de Irak o el sur de L&iacute;bano.
    </p><p class="article-text">
        Las milicias responden al general iran&iacute; <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Qasem_Soleimani" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Qassem Suleimani</a>, a quien el l&iacute;der supremo Jamenei encarg&oacute; hace m&aacute;s de una d&eacute;cada exportar los valores de la Revoluci&oacute;n Isl&aacute;mica de Ir&aacute;n al mundo &aacute;rabe. La fuerza Quds de Suleimani es una de las unidades de &eacute;lite m&aacute;s destacadas de la Guardia Revolucionaria y atrae a combatientes ideol&oacute;gicos que creen en la supremac&iacute;a chi&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el control de Suleimani est&aacute;n varias unidades iraqu&iacute;es, Asa&rsquo;ib ahl al Haq, Abu al Fadhil al Abbas y el Frente Nujaba, que est&aacute; relacionado&nbsp;con la milicia Hizbol&aacute; de Keta'ib. Todos son participantes&nbsp;poderosos en la esfera pol&iacute;tico militar de Irak. Hizbol&aacute; juega el mismo papel en Beirut y en el sur de L&iacute;bano, donde est&aacute; integrado en el aparato pol&iacute;tico y de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Hizbol&aacute; fue uno de los primeros aliados&nbsp;de Ir&aacute;n en unirse a la batalla junto a Asad, y ha pagado un alto precio por ello. Los leales al partido en Beirut aseguran que al menos 1.600 de sus combatientes han muerto en Siria antes de la toma del este de Alepo.
    </p><p class="article-text">
        Los cementerios en Nayaf (Irak) tambi&eacute;n se han ido llenando de muertos, con varios miles de combatientes iraqu&iacute;es aparentemente muertos&nbsp;en Siria y enterrados en grandes terrenos comprados por las milicias durante los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las bajas en el lado iran&iacute; han sido&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/theguardian/Iran-combatientes-afganos-encubierta-Siria_0_533697342.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">refugiados afganos reclutados bajo la promesa de que sus familias se ganar&iacute;an el derecho a residir</a> en Ir&aacute;n. Pero una autoridad iran&iacute; ha declarado recientemente que hasta 1.000 iran&iacute;es han muerto en Siria desde que comenz&oacute; el conflicto.
    </p><h3 class="article-text">Ir&aacute;n, en guerra sectaria</h3><p class="article-text">
        La sangre y riqueza empleada por Ir&aacute;n se ha centrado en Alepo y en los distritos occidentales de Damasco, el lugar donde se sit&uacute;a la mezquita Zainab, un punto de peregrinaje para los musulmanes chi&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        Ir&aacute;n ha enmarcado su esfuerzo de guerra en t&eacute;rminos sectarios, insistiendo que los hombres que ha enviado a combatir est&aacute;n en Siria para defender la mezquita de los ataques de los extremistas sun&iacute;es. En discursos pronunciados en Siria, Akram al Ka&rsquo;abi, l&iacute;der del Frente Nujaba, ha incitado a sus seguidores a vengarse de las derrotas contra l&iacute;deres sun&iacute;es en los primeros a&ntilde;os del Islam.
    </p><p class="article-text">
        El martes, el presidente&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Has%C3%A1n_Rouhan%C3%AD" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hassan Rouhan&iacute;</a> declar&oacute; en una reuni&oacute;n en Ir&aacute;n con el l&iacute;der religioso iraqu&iacute; Ammar al Hakim que su gobierno no escatimar&aacute; esfuerzos en apoyar &ldquo;a las naciones oprimidas de la regi&oacute;n, incluidas Siria e Irak&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sali&eacute;ndose de su posici&oacute;n hasta ahora precavida, Rouhan&iacute; telefone&oacute; el mi&eacute;rcoles a Asad para &ldquo;felicitarle&rdquo; por la &ldquo;liberaci&oacute;n de Alepo&rdquo;, seg&uacute;n inform&oacute; Fars News. &ldquo;Vemos como nuestro deber el apoyar a aquellos que intentan expulsar de su territorio a los terroristas ap&oacute;statas&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; a su contraparte sirio.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Javier Biosca Azcoiti
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martin Chulov /  Saeed Kamali Dehghan / Patrick Wintour]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/iran-asad-victoria-eeuu_1_3682222.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Dec 2016 17:53:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Irán presume de que la victoria en Alepo fue posible gracias a las milicias chiíes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Oriente Medio,Irán,Siria,Bashar Al Asad,Alepo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desde Alepo: "El desalojo es necesario para salvarnos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/alepo-desalojo-necesario-salvarnos_1_3686363.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16a23a9f-539c-4f03-9c6f-a030ac6231d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desde Alepo: &quot;El desalojo es necesario para salvarnos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quienes permanecen en Alepo y esperan a ser evacuados tratan de comunicarse a duras penas con sus familiares y amigos en el exilio</p><p class="subtitle">"Están siendo las horas más largas de mi vida", dice Hussain, que ahora vive en Turquía y espera las noticias de sus familiares de Alepo</p></div><p class="article-text">
        Sobre las ocho de la ma&ntilde;ana (hora espa&ntilde;ola) del mi&eacute;rcoles, Salah Al-ashkar aparec&iacute;a&nbsp;conectado en el chat de Facebook tratando de informar&nbsp;sobre la situaci&oacute;n de la ciudad donde est&aacute; atrapado, pero no dur&oacute; mucho. La conexi&oacute;n intermitente es&nbsp;una de las pocas formas de comunicaci&oacute;n entre quienes permanecen Alepo y esperan a ser evacuados y el resto del mundo. Especialmente las familias y amigos en el exilio, que durante estos d&iacute;as viven enganchadas a sus dispositivos m&oacute;viles a la espera de recibir noticias de los suyos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema es que no podemos contactar con muchos de ellos ahora, no sabemos si han salido de la ciudad o no&rdquo;, dec&iacute;a preocupada este mi&eacute;rcoles Hayma, una joven activista siria desde Inglaterra.
    </p><p class="article-text">
        Tras una tregua pactada entre rebeldes y el r&eacute;gimen sirio, muchos civiles se preparaba&nbsp;este mi&eacute;rcoles al amanecer para subirse a la primera tanda de autobuses que iban a iniciar la evacuaci&oacute;n de civiles en Alepo. Pero la salida de los autocares fue suspendida debido a la reanudaci&oacute;n de ataques y vuelta a las hostilidades. Hoy, la incertidumbre ante&nbsp;la evacuaci&oacute;n de civiles se mantiene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy muy preocupado sobre la evacuaci&oacute;n&rdquo;, confiesa Hussein (nombre ficticio), un joven sirio de 28 a&ntilde;os que tuvo que huir de Alepo un par de a&ntilde;os atr&aacute;s y que ahora vive en la ciudad fronteriza de Gaziantep, en Turqu&iacute;a, donde estudia y trabaja como periodista. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la falta de noticias, Hussein publicaba en su Facebook la sensaci&oacute;n que muchos otros sirios del exilio comparten: &ldquo;Est&aacute;n siendo las horas m&aacute;s largas de mi vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Jamil conoce bien esta agon&iacute;a en la distancia. Vive en Madrid, pero se mantiene conectado 24 horas para seguir la pista de los suyos. En Alepo est&aacute;n sus primos, amigos de la infancia y un hermano que forma parte de los Cascos Blancos, el grupo de defensa civil siria que asiste a las v&iacute;ctimas tras los bombardeos. 
    </p><p class="article-text">
        Jamil&nbsp;ha podido hablar con &eacute;l. En su&nbsp;conversaci&oacute;n, el peque&ntilde;o de los hermanos lamentaba al otro lado del tel&eacute;fono que &ldquo;las calles de Alepo est&aacute;n llenas de muertos y no tienen sitio para enterrarlos. S&oacute;lo hoy se han registrado m&aacute;s de 150 fallecidos&rdquo;. Prefiere no dar la identidad de su hermano, un joven de 29 a&ntilde;os que antes de 2011 era dise&ntilde;ador de interiores y ahora se dedica a salvar vidas entre escombros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Jamil vive pendiente de lo que sucede en Siria pero esta semana se siente &ldquo;especialmente preocupado&rdquo;. Las&nbsp;noches se tornan a&uacute;n m&aacute;s complicadas. &ldquo;Me qued&eacute; despierto hasta las seis de la ma&ntilde;ana esperando noticias nuevas, saber si iban a ser evacuados, pero finalmente Asad ha roto el pacto y no han podido salir de all&iacute;&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Vivimos con miedo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Con el paso de las horas, aumentaba la incertidumbre. Cada v&iacute;deo, llamada o noticia que llegaba desde la ciudad sitiada, era menos esperanzadora.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un misil acaba de caer en el tejado de mi edificio. Ahora la gente que est&aacute; esperando los autobuses [para la evacuaci&oacute;n] tienen que regresar y encontrar refugio otra vez&rdquo;, escrib&iacute;a&nbsp;Salah Al-ashkar este mi&eacute;rcoles en sus redes sociales junto con un v&iacute;deo en el que aparec&iacute;a &eacute;l mismo y se pod&iacute;an escuchar los ruidos de los bombardeos que romp&iacute;an el silencio del amanecer.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/808965847058448384?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        M&aacute;s de diez horas&nbsp;despu&eacute;s de su primer mensaje, Salah logra conectarse de nuevo desde Alepo y prosigue su conversaci&oacute;n con eldiario.es. &ldquo;La vida aqu&iacute; es dura y no disponemos de las necesidades b&aacute;sicas, no hay agua, no hay comida, no hay tratamiento m&eacute;dico&rdquo;, describe el joven,&nbsp;graduado en Econ&oacute;micas por la Universidad de Alepo. La guerra le empuj&oacute; a&nbsp;convertirse en periodista independiente&nbsp;y colaborador de medios internacionales. Sus&nbsp;v&iacute;deos han dado la vuelta al mundo a trav&eacute;s de las pantallas m&oacute;viles y, por eso, aprovecha cada minuto de conexi&oacute;n para contar al mundo la situaci&oacute;n de la ciudad siria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El riesgo de morir o de resultar herido me acompa&ntilde;an continuamente, los proyectiles caen diariamente sobre nosotros y los aviones de combate nunca abandonan el cielo&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El proceso de desalojo se ha convertido en una necesidad para salvar al resto de la ciudad, vivimos con el miedo de que las fuerzas del gobierno nos arresten o nos maten&rdquo;, confiesa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante la jornada del mi&eacute;rcoles, el contacto con Salah y otros j&oacute;venes result&oacute; muy complicado. Tambi&eacute;n para sus amigos que viven fuera del pa&iacute;s, quienes explican que la gente situada&nbsp;en la ciudad sitiada &ldquo;aprovecha cada resquicio de internet para colgar r&aacute;pidamente sus v&iacute;deos en la red&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una de ellas es Lina Shamy, una <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Escuelas-escondidas-sotanos-Siria-guerra_0_489951822.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajadora del proyecto Kesh Malek </a>, que instal&oacute; escuelas escondidas en s&oacute;tanos de la ciudad, donde se encargaba de organizar las actividades y el material escolar de los alumnos y alumnas. Ahora poco queda de esos colegios clandestinos: los intensos ataques de las fuerzas de aviaci&oacute;n rusas y del gobierno sirio les forzaron a cerrarlas, seg&uacute;n han denunciado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Asad e Ir&aacute;n han roto el alto al fuego, han vuelto a atacar a los civiles y contin&uacute;a el genocidio&rdquo;, dec&iacute;a Shamy en un v&iacute;deo. Avisaba as&iacute; sobre la suspensi&oacute;n del acuerdo entre Asad y los rebeldes, para permitir la evacuaci&oacute;n de cerca de miles de&nbsp;civiles y combatientes.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/809017447667920896?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Tras horas de ataques, en lo que estaba previsto ser un d&iacute;a de calma y desalojo, Haleem Kawa, un fot&oacute;grafo veintea&ntilde;ero, colaborador ocasional con el proyecto de colegios escondidos, lanzaba otro&nbsp;mensaje: 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">"Fuertes bombardeos durante cuatro horas hasta ahora, además de muchos ataques aéreos sobre la zona sitiada de Alepo. Pido tu ayuda, como un ser humano, para salvarnos... para salvar quienes permanecen vivos entre nosotros. No hay tiempo para negociaciones ... sólo queremos cesar el fuego ahora e inmediatamente y luego negociar cómo debemos evacuar a los miles de personas que están sitiadas en Alepo. El paso del tiempo es de sangre y muerte".<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Tras el acuerdo fallido del mi&eacute;rcoles, <a href="http://www.eldiario.es/internacional/Acuerdan-fuego-Alepo-agencia-turca_0_591090905.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta madrugada se ha pactado un nuevo alto el fuego</a>&nbsp;para permitir la entrada de los autobuses&nbsp;destinados para la evacuaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabiola Barranco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/alepo-desalojo-necesario-salvarnos_1_3686363.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Dec 2016 11:20:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desde Alepo: "El desalojo es necesario para salvarnos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alepo,Siria,Rusia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fin del sitio de Alepo trasladará la guerra a otras zonas de Siria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/despues-alepo-comienza-capitulo-miseria_1_3691653.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51af19fd-0230-46ce-bf30-8c0f2b73194b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fin del sitio de Alepo trasladará la guerra a otras zonas de Siria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los que huyan de Alepo se enfrentarán al exilio en Idlib, bastión de Al Qaeda y donde seguirán siendo bombardeados por sus enemigos</p><p class="subtitle">Irán y Rusia han llevado al Gobierno sirio a la victoria, lo que cuestiona uno de los dogmas defendidos por Asad para justificar su liderazgo: la soberanía</p></div><p class="article-text">
        La<a href="http://www.eldiario.es/theguardian/Siria-Alepo_0_590391255.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> batalla de Alepo est&aacute; a punto de terminar</a>. Los sirios desesperados que siguen atrapados en el &uacute;ltimo reducto rebelde tienen pocas opciones: rendirse a las fuerzas leales al r&eacute;gimen, quedarse y enfrentarse a la captura o aceptar las condiciones de un acuerdo de &uacute;ltima hora que permite su huida.
    </p><p class="article-text">
        Alepo ser&aacute; expurgada de las fuerzas de oposici&oacute;n y de cualquiera que simpatice con ellas. Los que huyan o se ganen el perd&oacute;n de los conquistadores se enfrentar&aacute;n al exilio. Probablemente sean enviados a la provincia de Idlib, basti&oacute;n del grupo Jabhat al Nusra, la &uacute;ltima encarnaci&oacute;n de Al Qaeda y considerado terrorista por todos los participantes en la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Dif&iacute;cilmente Idlib les sirva de refugio. Despu&eacute;s de Alepo, Idlib se convertir&aacute; en el &uacute;ltimo basti&oacute;n urbano no controlado por el r&eacute;gimen, a excepci&oacute;n de Raqqa, tomada por ISIS. Comunidades rebeldes de otros rincones de Siria ya derrotados tambi&eacute;n han sido enviados a Idlib tras las victorias del r&eacute;gimen. All&iacute; han seguido siendo bombardeados por aviones rusos y sirios.
    </p><p class="article-text">
        La presencia de yihadistas ofrece la excusa perfecta para que contin&uacute;en los ataques. Su presencia entre los rebeldes ha sido un tema constante en el relato del r&eacute;gimen para justificar que est&aacute; combatiendo contra grupos terroristas. Tenerles a todos all&iacute; mezclados es &uacute;til a ese mensaje y augura un futuro triste para los derrotados.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente se demuestre verdadera la afirmaci&oacute;n de Asad de que el futuro de Alepo ser&aacute; decisivo en la guerra. Pero la agon&iacute;a de la victoria esconde otra verdad: que no habr&aacute; estabilidad durante mucho tiempo. Lo mismo ocurrir&aacute; con uno de los dogmas centrales de Asad para justificar su liderazgo: la soberan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/politica/Iran-Rusia-Siria-Irak-EEUU_0_441656187.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ir&aacute;n y Rusia han llevado a Asad a la victoria</a>, haciendo mucho m&aacute;s que su maltrecho Ej&eacute;rcito por la derrota de la oposici&oacute;n. Ir&aacute;n ha tenido el control estrat&eacute;gico de facto sobre la ejecuci&oacute;n de la guerra durante los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os. Grupos armados de L&iacute;bano e Irak, armados y organizados por Teher&aacute;n, han sido fundamentales en la victoria en Alepo, un objetivo que hab&iacute;a permanecido fuera del alcance de las fuerzas sirias desde que fueron expulsadas de la ciudad a mediados de 2012.
    </p><p class="article-text">
        Desde el cielo diluviaba el fuego ruso sobre una ciudad que se hab&iacute;a protegido con &eacute;xito de las diferentes insurrecciones a lo largo de su extensa historia. La devastaci&oacute;n en el este de Alepo es impactante.
    </p><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        Alepo es diferente a la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Masacre_de_Hama_de_febrero_de_1982" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">masacre de Hama de 1982</a>, ordenada por el difunto padre de Asad, Hafez al Asad, y donde murieron unas 20.000 personas lejos de la mirada de la comunidad internacional. En Alepo el sufrimiento se ha mostrado regularmente al mundo. Ha sido tan largo y atroz y la respuesta internacional, tan insignificante que muchos de sus testigos han estado rogando para que acabase.
    </p><p class="article-text">
        Asad no ha mostrado ning&uacute;n indicio de aplicar la misericordia. Tampoco sus aliados que, por diferente razones, parecen resueltos a transformar esta victoria en una total, en todo el pa&iacute;s. Aqu&iacute; es donde se complicar&aacute;n las cosas para el l&iacute;der sirio, que debe su permanencia en el palacio presidencial a Teher&aacute;n y Mosc&uacute;. Ambas potencias participar&aacute;n de forma decisiva en lo que venga despu&eacute;s y, aunque hasta ahora han tenido un inter&eacute;s com&uacute;n en asegurar la supervivencia de Asad y la integridad territorial de Siria, la siguiente fase del conflicto probablemente ser&aacute; m&aacute;s dif&iacute;cil de navegar para el presidente sirio.
    </p><p class="article-text">
        Ir&aacute;n quiere una Siria que refuerce a Damasco como puente para Hizbol&aacute;, brazo fundamental de su proyecci&oacute;n pol&iacute;tica-militar contra Israel y Estados Unidos. Las autoridades iran&iacute;es tambi&eacute;n defienden que su papel en la victoria de la guerra les da un mayor peso en la definici&oacute;n del car&aacute;cter nacional de Siria, en el que han invertido desde poco despu&eacute;s de la<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_iran%C3%AD" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> revoluci&oacute;n isl&aacute;mica de 1979</a>, aunque nunca a esta escala.
    </p><p class="article-text">
        Una Rusia resurgente tambi&eacute;n est&aacute; decidida a pensar en el bot&iacute;n. Para Vlad&iacute;mir Putin Siria es una base desde la que proyectar la influencia rusa en la regi&oacute;n despu&eacute;s de la Primavera &Aacute;rabe. En Oriente Medio, Rusia est&aacute; expandi&eacute;ndose en detrimento de Estados Unidos, cuya influencia ambos reconocen que ha disminuido. Nada de esto augura un buen futuro para aquellos en <a href="http://www.eldiario.es/theguardian/Alepo-rinde-rodillas-barbarie-despues_0_571143021.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el &uacute;ltimo rinc&oacute;n arrasado de Siria</a>, o aquellos que intentan resguardarse en Idlib, donde seguro que los ganadores ir&aacute;n a por ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Las injusticias que alimentaron el conflicto siguen sin ser solucionadas. La desafecci&oacute;n sun&iacute; es un factor importante y, a veces, fundamental. Sin un proceso pol&iacute;tico que aborde estos problemas, la victoria militar no significar&aacute; nada a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        La miseria y la inseguridad entran en una nueva fase, pero no han acabado.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Javier Biosca Azcoiti
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martin Chulov]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/despues-alepo-comienza-capitulo-miseria_1_3691653.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Dec 2016 19:02:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Oriente Medio,Siria,Alepo]]></media:keywords>
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