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    <title><![CDATA[elDiario.es - Juan Ramón Jiménez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/juan-ramon-jimenez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Juan Ramón Jiménez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El triste final del símbolo de una de las obras literarias españolas más destacadas del siglo XX: el árbol de la tumba de Platero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/triste-final-simbolo-literarias-espanolas-destacadas-arbol-tumba-platero-y-yo-juan-ramon-jimenez_1_12901673.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5407cfb-01b9-43fb-8e3b-ae9f62e045b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El triste final del símbolo de una de las obras literarias españolas más destacadas del siglo XX: el árbol de la tumba de Platero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento de Moguer tala el histórico pino de Fuentepiña, que fue testigo de ‘Platero y yo’ y refugio de Juan Ramón Jiménez</p><p class="subtitle">Pocos conocen la historia de cómo el rey Alfonso XIII inspiró el nacimiento de El Ratoncito Pérez</p></div><p class="article-text">
        A <strong>Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez </strong>la muerte de su padre le pill&oacute; por sorpresa en 1900 y eso le desat&oacute; recurrentes crisis nerviosas y un miedo profundo a morir. Encontrar&iacute;a calma, paz y refugio en <strong>Fuentepi&ntilde;a</strong>, en la casa de veraneo de la familia, en <strong>Moguer (</strong><a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_espana/semana-huelva-encantos-cenicienta-capitales-andaluzas-que-ver-en-huelva-en-dos-dias-donde-comer_1_12882598.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Huelva</strong></a><strong>)</strong>, donde hab&iacute;a nacido en 1881.
    </p><p class="article-text">
        Fuentepi&ntilde;a no ser&iacute;a solo un lugar de descanso y reencuentro consigo mismo, sino que tambi&eacute;n marcar&iacute;a un momento fundamental en su carrera al inspirar su obra m&aacute;s universal y una de las principales de la l&iacute;rica espa&ntilde;ola en el siglo XX, &lsquo;<strong>Platero y yo</strong>&rsquo;, que recientemente se ha tenido que despedir de uno de sus iconos, el pino junto a la casa de veraneo, donde estaba enterrado &lsquo;Platero&rsquo;, el amigo fiel del escritor en uno de sus momentos m&aacute;s complicados. 
    </p><h2 class="article-text">El triste final del pino donde Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez enterr&oacute; a Platero</h2><p class="article-text">
        &lsquo;Platero y yo&rsquo; fue una de las principales obras de <strong>Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez</strong>, galardonado con <a href="https://www.eldiario.es/spin/italia-celebra-centenario-nacimiento-ultimo-premio-nobel-literatura-dario-fo-pm_1_12572334.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Premio Nobel de la Literatura</a> en 1965, publicada &iacute;ntegra con sus 138 cap&iacute;tulos en 1917, hab&iacute;a visto la luz tres a&ntilde;os antes con gran parte de sus estampas, en concreto 63 episodios, en lo que fue una edici&oacute;n especial para ni&ntilde;os, aunque se dirig&iacute;a a todos los p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        En esta obra literaria uno de los pasajes m&aacute;s emocionantes es cuando al final los ni&ntilde;os del pueblo visitan la tumba de &lsquo;<strong>Platero</strong>&rsquo;, el burro que se convirti&oacute; en la compa&ntilde;&iacute;a de Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez durante su estancia en Fuentepi&ntilde;a entre 1905 y 1910, y al que los m&aacute;s peque&ntilde;os le traen grandes lirios amarillos en abril:
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Esta tarde he ido con los ni&ntilde;os a visitar la sepultura de <strong>Platero</strong>, que est&aacute; en el huerto de la Pi&ntilde;a, al pie del pino redondo y paternal. En torno, abril hab&iacute;a adornado la tierra h&uacute;meda de grandes lirios amarillos&raquo;, escribe el autor onubense, que decidi&oacute; que su querido amigo descansara sobre uno de sus lugares favoritos, como antes tambi&eacute;n menciona en la obra.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1987135816099905670?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &laquo;Sabe Platero que, al llegar al pino de la Corona, me gusta acercarme a su tronco y acarici&aacute;rselo, y mirar al cielo al trav&eacute;s de su enorme y clara copa&raquo;, cuenta en la reconocida obra mencionando al &aacute;rbol de dos siglos de historia donde enterr&oacute; a su fiel compa&ntilde;ero y cuyo proceso de tala ha comenzado hace unos d&iacute;as por parte del Ayuntamiento de <strong>Moguer</strong> debido a los da&ntilde;os que sufri&oacute; por el paso de un tornado el pasado a&ntilde;o, con lo que se pone fin a una historia de dos siglos, por lo que estaba protegido como Especie Singular por Medio Ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Los da&ntilde;os se han declarado como irreparables despu&eacute;s de que el propio pino junto a la que fuera casa de veraneo de la familia <strong>Jim&eacute;nez</strong> superara anteriormente otras complicaciones como un fuego que tuvo en los alrededores en 2017 cuando salvado gracias a los trabajos de los bomberos o el deterioro y abandono que sufri&oacute; la finca en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">La esperanza que mantendr&iacute;a su legado y su v&iacute;nculo a &lsquo;Platero y yo&rsquo;</h2><p class="article-text">
        El &aacute;rbol ha sido uno de los s&iacute;mbolos de la cultura y del municipio de <strong>Moguer</strong>, en provincia de Huelva, siendo un lugar de referencia para los que quer&iacute;an ver una parte relevante en la obra de Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez, por eso la tala se va a realizar &ldquo;con el m&aacute;ximo respeto hacia su valor hist&oacute;rico, cultural y simb&oacute;lico&rdquo; seg&uacute;n el ayuntamiento expres&oacute; a trav&eacute;s de redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, al pino de Fuentepi&ntilde;a se le va a dar una segunda vida gracias a un proyecto conjunto del consistorio y la <strong>Fundaci&oacute;n Zenobia-Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez</strong>, que contempla tratar la madera con barniz y gasoil, y ensamblar las piezas en una estructura met&aacute;lica para conservarlas en espacios dedicados a la memoria del Nobel. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, gracias a la labor previa de <strong>Antonio Ram&iacute;rez Almanza</strong>, director de la mencionada Fundaci&oacute;n, que plant&oacute; pi&ntilde;ones del pino original, se va a plantar en su lugar un &ldquo;pino hijo&rdquo; certificado, con lo que se quiere continuar su historia y legado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/triste-final-simbolo-literarias-espanolas-destacadas-arbol-tumba-platero-y-yo-juan-ramon-jimenez_1_12901673.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Jan 2026 15:00:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El triste final del símbolo de una de las obras literarias españolas más destacadas del siglo XX: el árbol de la tumba de Platero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Poesía,Juan Ramón Jiménez,Andalucía,Huelva,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pino bajo el que yace el 'Platero' de Juan Ramón Jiménez, talado tras no recuperarse de los daños de un tornado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/huelva/pino-yace-platero-talado-no-recuperarse-danos-tornado_1_12892408.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a1039fa9-9ec5-4a6e-acce-0b10eb0dda90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pino bajo el que yace el &#039;Platero&#039; de Juan Ramón Jiménez, talado tras no recuperarse de los daños de un tornado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ejemplar de 200 años de antigüedad se someterá a un tratamiento de barniz y gasoil para quedar como un reducto de homenaje y memoria</p><p class="subtitle">El otoño en que Juan Ramón se enamoró de las monjas del Rosario y de los merengues de vainilla</p></div><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Moguer (<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Huelva</a>) ha iniciado la tala del pino de Fuentepi&ntilde;a, la que fuera finca de veraneo del Nobel Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez en Moguer (Huelva), bajo el que el poeta se&ntilde;al&oacute; que estaba enterrado el burro <em>Platero</em>, tras no prosperar el intento de salvaci&oacute;n del &aacute;rbol despu&eacute;s de ser da&ntilde;ado en 2025 por un tornado.
    </p><p class="article-text">
        Este pino, de 200 a&ntilde;os de antig&uuml;edad, de unos 19,50 metros de altura y 3,80 metros de per&iacute;metro, presentaba &ldquo;un estado de deterioro que ha impedido su conservaci&oacute;n&rdquo;, seg&uacute;n ha informado el Consistorio a trav&eacute;s de sus redes sociales. Ha recordado que el pino de Fuentepi&ntilde;a fue derribado por un tornado el pasado mes de marzo y truncado desde su ra&iacute;z; desde entonces se hab&iacute;a trabajado para recuperarlo.
    </p><h2 class="article-text">Tratamiento</h2><p class="article-text">
        Tras analizar su estado se opt&oacute;, para no perderlo, por tapar las ra&iacute;ces con humus y sustrato natural del entorno, adem&aacute;s de sanear su copa a trav&eacute;s de la limpieza y el cierre de muchas de las ramas que estaban abiertas. Esta soluci&oacute;n no ha surtido efecto y este mi&eacute;rcoles se iniciaron las tareas de tala que se est&aacute;n llevando a cabo &ldquo;con el m&aacute;ximo respeto hacia su valor hist&oacute;rico, cultural y simb&oacute;lico&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DTPuXyIjOtq/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DTPuXyIjOtq/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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        Sin embargo, esto no supondr&aacute; su muerte definitiva ya que el pino seguir&aacute; viviendo de manera simb&oacute;lica pues se someter&aacute; a un tratamiento de barniz y gasoil y las distintas partes taladas se ensamblar&aacute;n en un perfil met&aacute;lico para que perdure en espacios ligados a la memoria del Premio Nobel de Literatura moguere&ntilde;o. &ldquo;De esta manera, el &aacute;rbol que acompa&ntilde;&oacute; a Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez en su refugio de verano seguir&aacute; presente en la memoria colectiva&rdquo;, han concluido desde el ayuntamiento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioand]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/huelva/pino-yace-platero-talado-no-recuperarse-danos-tornado_1_12892408.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Jan 2026 09:32:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pino bajo el que yace el 'Platero' de Juan Ramón Jiménez, talado tras no recuperarse de los daños de un tornado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Juan Ramón Jiménez,Huelva]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Mancha en la poesía de Juan Ramón Jiménez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/mancha-poesia-juan-ramon-jimenez_132_12141394.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3fc7605a-9060-4141-97dd-ce360fc2add6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Mancha en la poesía de Juan Ramón Jiménez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARVA PROPRIA MAGNA  - "Le agradaba la Mancha y viajar en tren. Son frecuentes sus tentativas poéticas en ambos hechos, en ocasiones conformando ambos en un mismo poema"</p></div><p class="article-text">
        A Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez le agradaba la Mancha y viajar en tren. Son frecuentes sus tentativas po&eacute;ticas en ambos hechos, en ocasiones conformando ambos en un mismo poema. Tomando tan s&oacute;lo la edici&oacute;n de &lsquo;Diario de un poeta reci&eacute;n casado&rsquo;, hay varias apariciones de estas dos cuestiones. Esta entrega <em>juanramoniana</em> es muy importante de cara al acaecer de la poes&iacute;a en los principios del siglo XX, fech&aacute;ndose su escritura en 1916 y public&aacute;ndose al a&ntilde;o siguiente. El libro re&uacute;ne poemas en verso y poemas en prosa, algo novedoso en la &eacute;poca, y muchas de sus composiciones en verso transcurren en verso libre, por mejor decir sin rima, pues el ritmo can&oacute;nico generalmente se conserva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El primer poema sobre el que nos detenemos a&uacute;na la referencia al tren y a la Mancha, dat&aacute;ndose un 21 de enero de madrugada. El poema describe &ldquo;la claridad difusa / de la luna extendida en la niebla&rdquo;, en la que una estrella mortecina vigila &ldquo;los olivares de la madrugada / que ya apenas se ven&rdquo;. Esos olivares est&aacute;n repetidos en el poema durante un par de veces m&aacute;s; esos olivares &ldquo;que casi no se ven / ya&rdquo; hasta arrumbarse &ldquo;en el recuerdo&rdquo;. El tren transporta al alma haci&eacute;ndola viajar por el campo manchego, &ldquo;por este campo viejo que cruzaste / tantas veces [&hellip;] con ansia y sin sentido, / a la luz de la estrella inextinguible&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Portada de &#039;Un poeta recién casado&#039;                            </span>
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        Ese lugar de la Mancha que ubica al caballero Don Quijote es incierto, porque Cervantes as&iacute; lo quiso, dej&aacute;ndolo muy claro: &ldquo;En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme&rdquo;. Pero algunos de esos lugares no bautizados han querido recobrar la memoria del autor alcala&iacute;no, queri&eacute;ndose erigir, con desaf&iacute;o, en el lugar no recordado. Argamasilla de Alba firmemente cree ser ese lugar del que Miguel de Cervantes desde&ntilde;&oacute; su nombre. El lugar en el que hac&iacute;a su vida el hidalgo Alonso Quijano el Bueno. Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez acept&oacute; a Argamasilla como un emblema absoluto de la Mancha quijotesca. Y traslad&oacute; el paradigma de la t&eacute;rrea llanura manchega a la ondulada llanura del mar. Viajando ya a Estados Unidos, y continuando con la escritura de su &lsquo;Diario&rsquo;, en el barco fech&oacute; el poema &ldquo;Argamasilla del mar&rdquo;, donde afirma, tajante, tras el adverbio afirmativo: &ldquo;S&iacute;. La Mancha de agua. / Desierto de ficciones l&iacute;quidas. / S&iacute;. La Mancha, aburrida, tonta.&rdquo; Despu&eacute;s de hablar de un Sancho triste y de un Quijote hambriento andando &ldquo;por las eras de ocaso&rdquo;, el poeta se ofrenda devotamente al mar: &ldquo;&iexcl;Oh mar, azogue sin cristal; / mar, espejo picado de la nada!&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El libro va avanzando, y nos topamos con un poema en prosa, fechado en Nueva York, que se titula precisamente &ldquo;Garcilaso en Nueva York&rdquo;. Aunque en este poema la Mancha no est&aacute; presente, nos contentamos con el cercano &aacute;mbito de Toledo. La primavera que Juan Ram&oacute;n vive en la gran metr&oacute;poli americana la asocia con la lectura del endecas&iacute;labo garcilasiano: &ldquo;En ning&uacute;n libro, en cuadro alguno, en ninguna insinuaci&oacute;n de aqu&iacute; hay una frescura, un verdor, una suavidad, un rumor, una transparencia m&aacute;s igual a la de esta primavera que en estos once versos de Garcilaso&rdquo;. El poeta se confabula con la mirada que el propio Garcilaso dirigi&oacute; a Toledo en un abril. Yo quiero decir aqu&iacute; que, coincidiendo con el rico juicio de mi amigo Antonio L&aacute;zaro, especialista en Jorge Manrique, Garcilaso, poeta toledano, no es el arquet&iacute;pico poeta espa&ntilde;ol, ya que sus versos son italianizantes; de rebote, tambi&eacute;n los de Juan de la Cruz, grandemente influido por el poeta militar. 
    </p><p class="article-text">
        Jorge Manrique escribi&oacute; una poes&iacute;a circunscrita a unos presupuestos est&eacute;ticos y de voz natural aut&eacute;nticamente castellanos. Y aunque no toledano, vivi&oacute; en la capital, habi&eacute;ndose casado con una toledana; residi&oacute; en el Palacio de Fuensalida. Sin embargo, Toledo no le guarda la debida memoria, no lo tiene como a uno de los suyos, mostrando el gran fervor exclusivo, si bien muy merecido, a Garcilaso de la Vega.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Juan Ramón Jiménez con unos 20 años                            </span>
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        Ya Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez regresa a Espa&ntilde;a y desde la costa andaluza se acerca en tren hasta Madrid, en pleno est&iacute;o, el 1 de julio. Cruza la Mancha y surgen dos poemas: en primer lugar 'Amanecer', y pocas horas despu&eacute;s 'Ma&ntilde;ana'. En el primero, la palabra po&eacute;tica que refleja la realidad es cabal: &ldquo;El sol dora de miel / el campo malva y verde&rdquo;. La brisa de esas primeras horas &ldquo;rinde, fresca y blanda, / la flor azul de los vallados c&aacute;rdenos.&rdquo; Detalles plenos de exactitud, muy bien recibidos para los que conocemos el terreno. Yo una vez quise fijar la definici&oacute;n de la Mancha y me sali&oacute; una especificaci&oacute;n parca: &ldquo;La Mancha es llanura y vi&ntilde;a&rdquo;. Aqu&iacute; faltan m&aacute;s ajustados t&eacute;rminos definitorios. Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez da completamente en el clavo, definiendo La Mancha como &ldquo;roca y vi&ntilde;a, loma y llano&rdquo;. Porque la Mancha no es s&oacute;lo tierra f&eacute;rtil, sino asimismo pedregal. Un paisano dec&iacute;a, con atractiva exageraci&oacute;n, que en La Mancha las piedras crecen. Y no es s&oacute;lo llanura, no entrando la monta&ntilde;a, pero s&iacute; abundantes lomas.
    </p><p class="article-text">
        El poema 'Ma&ntilde;ana' es en prosa, y para los no avezados, lo que no es mi caso, situar la exacta ubicaci&oacute;n les resultar&aacute; imposible. Despu&eacute;s de Villasequiulla de Yepes, la v&iacute;a deja a la derecha una antigua cementera, que todav&iacute;a funciona y que ya tiene m&aacute;s de cien a&ntilde;os. Era una f&aacute;brica donde trabajaban muchos presos republicanos que se hab&iacute;an liberado de la c&aacute;rcel para redimirse con el trabajo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La estación de Castillejo Añover.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Junto a la factor&iacute;a, las viviendas proletarias. Una estaci&oacute;n le daba servicio, la estaci&oacute;n de Castillejo, donde la usina est&aacute; establecida, que se llama Castillejo-A&ntilde;over. A&ntilde;over de Tajo queda muy lejos. Era, hasta hace relativamente poco, una estaci&oacute;n de empalme, que aglutinaba el ramal proveniente de Toledo y el que actualmente pervive entre Andaluc&iacute;a, o Levante, y Madrid (dejemos las l&iacute;neas de alta velocidad). En el poema, Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez alude al &ldquo;polvo inmenso&rdquo;, habla de &ldquo;la sombra miserable&rdquo;, de unos borregos apretados &ldquo;bajo el inmenso y &uacute;nico sol&rdquo;. La &uacute;ltima palabra es &ldquo;&iexcl;Castilleejo!&rdquo;, remedando la cantarina voz de ese factor de circlaci&oacute;n que, antiguamente, anunciaba el nombre de la estaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/mancha-poesia-juan-ramon-jimenez_132_12141394.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Mar 2025 08:49:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Mancha en la poesía de Juan Ramón Jiménez]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Poesía,Poemas,Juan Ramón Jiménez,Toledo,Castilla-La Mancha,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bajo los olivos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/olivos_1_12115845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d5e3d918-68e5-4c4f-a92f-fcbabf20479b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bajo los olivos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gustavo Duran, el «español de leyenda» que dijo Juan Ramón Jiménez, vivió desde una insólita combinación de pasión, inteligencia, capacidad resolutiva e idealismo bien entendido</p></div><p class="article-text">
        &laquo;Es la inauguraci&oacute;n m&aacute;s cachonda que he visto&raquo;. El hombre que dijo eso, seg&uacute;n su anfitri&oacute;n de aquel d&iacute;a, Max Aub (<em>Diarios 1967-1972</em>, editados por Manuel Aznar Soler), no era un personaje de ficci&oacute;n; era tan tangible como lo que hab&iacute;a suscitado su comentario, los treinta y tantos cuadros y dibujos del pintor cubista Jusep Torres Campalans que se expon&iacute;an en la Bodley Gallery de Nueva York (noviembre de 1962), pero lo era en el m&aacute;s perfecto de los sentidos opuestos: Campalans, cuya existencia y trayectoria parec&iacute;an demostradas, hab&iacute;a surgido de la imaginaci&oacute;n y la genialidad de Aub, uno de los mayores creadores de heter&oacute;nimos y ap&oacute;crifos de nuestra literatura (<em>Luis &Aacute;lvarez Petre&ntilde;a</em>, <em>De imposible Sina&iacute;</em>, etc.) y &eacute;l, de carne y hueso, parec&iacute;a lo que se ha insinuado unas l&iacute;neas antes, es decir, ficticio, como suele ocurrir con las personas a quienes se puede aplicar todas las acepciones menos una de un concepto dif&iacute;cil, el de h&eacute;roe. 
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Triste, bella, dram&aacute;tica y extra&ntilde;a la vida de Gustavo Dur&aacute;n&raquo;, escribi&oacute; su amigo Alberti en <em>La arboleda perdida</em>, aunando en una sola frase los dos poemas que le hab&iacute;a dedicado: el vital &laquo;Pirata&raquo; de <em>Marinero en Tierra</em> (&laquo;Si no rob&eacute; la aurora de los mares,/ si no la rob&eacute;,/ ya la robar&eacute;&raquo;) y el doloroso &laquo;Monte de El Pardo&raquo; del Madrid sitiado (&laquo;donde la soledad retumba y el sol se descompone&raquo;). Para no ser poeta en origen, Dur&aacute;n se hab&iacute;a ganado la amistad de muchos, y no hay duda de que alguna relaci&oacute;n hubo entre los Alberti, Altolaguirre, Lorca, Cernuda o Prados y el hecho de que, al final de sus d&iacute;as, los que roz&oacute; Gil de Biedma, tradujera a Constantino Cavafis (<em>D&iacute;as finales en Grecia</em>) al sentir la necesidad de expresarse &laquo;en lenguaje po&eacute;tico&raquo;, como confes&oacute; a su hija Cheli en una carta, incluida en la edici&oacute;n de Duque Amusco. Se sent&iacute;a muy cerca de la &laquo;sonrisa finalmente esc&eacute;ptica&raquo; del heleno; tal vez, porque militaba en la &laquo;levemente c&iacute;nica&raquo; y &laquo;marcadamente ir&oacute;nica&raquo; a la que se hab&iacute;a referido Antonio Machado en <em>Madrid, baluarte de nuestra guerra de independencia</em> e inicio &mdash;a&ntilde;ado yo&mdash; de la leyenda de Gustavo Dur&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Andr&eacute; Malraux describi&oacute; ese inicio en <em>L&rsquo;espoir</em> (<em>La esperanza</em>). Dur&aacute;n, pianista, director de doblaje, colaborador de Bu&ntilde;uel, compositor de <em>El coraz&oacute;n de Hafiz</em> (dedicado a Lorca), de la m&uacute;sica de &laquo;El salinero&raquo; de Alberti, de <em>El fandango del candil</em> de la Argentina (con libreto de Cipriano Rivas Cherif y escenograf&iacute;a de N&eacute;stor Mart&iacute;n Fern&aacute;ndez de la Torre) y de <em>Al alba venid</em> y <em>Zarza florida</em>, entre otras canciones, se subi&oacute; al tren blindado de la Estaci&oacute;n del Norte para combatir en la Sierra y empez&oacute; dos vidas nuevas: queriendo, la de uno de los m&aacute;s brillantes oficiales del EPR, el Ej&eacute;rcito Popular de la Rep&uacute;blica y, sin quererlo, la de protagonista de novelas. &Eacute;l es &mdash;eso tambi&eacute;n es Historia&mdash; el Manuel de la obra citada de Malraux, el Victoriano Terrazas de Aub en <em>La Calle de Valverde</em> y, naturalmente, el Dur&aacute;n que Ernest Hemingway pone como ejemplo de talento militar en <em>Por qui&eacute;n doblan las campanas</em>. 
    </p><p class="article-text">
        De hablar sobre &laquo;Prok&oacute;fiev y Shostakovich&raquo; con Ilya Ehrenburg, quien se lo encontr&oacute; en Toledo, hab&iacute;a pasado a organizar &laquo;una brigada motorizada&raquo; (el Batall&oacute;n de Hierro) y detener &laquo;al enemigo cerca de Maqueda&raquo; (<em>Corresponsal en Espa&ntilde;a</em>). Miembro del Quinto Regimiento, se convirti&oacute; en int&eacute;rprete y jefe de Estado Mayor del general Kl&eacute;ber en la XI Brigada Internacional, dirigi&oacute; la 69 Brigada Mixta y la 47 Divisi&oacute;n y lleg&oacute; al mando del XX Cuerpo del Ej&eacute;rcito tras haber luchado en las batallas de la Defensa de Madrid, el Jarama, la Ofensiva de Segovia, Brunete, Teruel y la L&iacute;nea XYZ, por mencionar s&oacute;lo algunas; siempre, con valent&iacute;a y acierto; siempre, con sentido cr&iacute;tico, como demuestran sus notas de campa&ntilde;a (recogidas en <em>Una ense&ntilde;anza de la guerra espa&ntilde;ola</em>) y siempre, desde una lealtad que determinados pol&iacute;ticos intentaron manchar por el procedimiento de relacionarlo con los golpistas encabezados por Casado que entregaron Espa&ntilde;a a los socios de Hitler y Mussolini. La derrota de la Rep&uacute;blica y el exilio de tantos, que separ&oacute; vidas, rompi&oacute; afectos y aliment&oacute; una inevitable b&uacute;squeda de culpables, no facilit&oacute; que la verdad se impusiera.
    </p><p class="article-text">
        Parafraseando lo que dijo la escritora y periodista Martha Gellhorn, tercera esposa de Hemingway, el mundo se hab&iacute;a vuelto cada vez m&aacute;s peque&ntilde;o para los ej&eacute;rcitos y m&aacute;s grande para los amigos, con quienes se perd&iacute;a el contacto (carta a Gustavo Dur&aacute;n, 1940. Residencia de estudiantes); pero, estando en Londres, el m&iacute;tico y por entonces decepcionado combatiente &mdash;sab&iacute;a lo que dec&iacute;an de &eacute;l&mdash; se enamor&oacute; de una mujer de familia aristocr&aacute;tica y se cas&oacute; con ella: Bont&eacute; Romilly Crompton (la &laquo;bella muchacha&raquo; de las memorias de Alberti), hermana de quien ser&iacute;a compa&ntilde;era de Graham Greene durante diez a&ntilde;os y de la mujer del millonario Michael Straight, relacionado con el esp&iacute;a por excelencia, Kim Philby. Gracias a su larga experiencia art&iacute;stica y los contactos de Crompton, Dur&aacute;n acab&oacute; trabajando para la divisi&oacute;n musical de la Uni&oacute;n Panamericana (bajo cuyo sello public&oacute; un libro no editado en Espa&ntilde;a, <em>Traditional Spanish Songs from Texas</em>, 1942) y el MoMA de Nueva York, donde se reencontr&oacute; con Luis Bu&ntilde;uel. 
    </p><p class="article-text">
        Aquel reencuentro tampoco contribuy&oacute; a mejorar su maltrecha imagen, porque Bu&ntilde;uel ten&iacute;a tendencia a zaherir y hablar por hablar (&laquo;eres muy bruto&raquo;, le sol&iacute;a decir Garc&iacute;a Lorca en su juventud, cosa que &eacute;l reconoc&iacute;a) y, cuando Max Aub lo entrevist&oacute; para la magn&iacute;fica <em>Luis Bu&ntilde;uel, novela</em>, el cineasta le cit&oacute; un comentario obviamente ir&oacute;nico de Gustavo Dur&aacute;n y le hizo creer que lo hab&iacute;a delatado a la CIA. En realidad, era cierto que Dur&aacute;n hab&iacute;a trabajado para el Departamento de Estado durante la II Guerra Mundial, pero a petici&oacute;n de Hemingway y para desenmascarar a los nazis que se ocultaban en Cuba. 
    </p><p class="article-text">
        Por mucho que tuviera fama de esp&iacute;a, es posible que lo m&aacute;s parecido al espionaje real que hizo en los EEUU fuera prestar su apartamento de la Dorchester House a Zenobia Camprub&iacute; y Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez cuando Bont&eacute; y &eacute;l se mudaron a La Habana y, por si los hechos no hablaran por s&iacute; mismos, su siguiente aventura puso o deber&iacute;a haber puesto las cosas en su sitio: el 14 de marzo de 1950, el senador Joseph McCarthy lo acus&oacute; de trabajar para el servicio de inteligencia sovi&eacute;tico a partir de una investigaci&oacute;n previa del FBI de Edgar Hoover, unas declaraciones de Indalecio Prieto &mdash;que luego se desdijo&mdash; y una informaci&oacute;n del diario falangista <em>Arriba</em> (<em>State Department Employee Loyalty Investigation</em>. Edici&oacute;n de la U.S. Government Publishing Office). 
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, la acusaci&oacute;n qued&oacute; en nada; en parte, por insostenible y, en parte, porque Gustavo Dur&aacute;n acababa de a&ntilde;adir otra profesi&oacute;n a su curr&iacute;culum: la de alto funcionario de la ONU, que lo llev&oacute; a Chile, Congo, Suiza y Grecia, donde falleci&oacute;. La diplomacia era una vieja conocida suya, hasta en &aacute;mbitos sorprendentemente &iacute;ntimos; por ejemplo, fue &eacute;l quien en 1933 logr&oacute; que una de sus grandes amigas en Francia, Ana&iuml;s Nin, precursora de la narrativa er&oacute;tica femenina y autora de una de las obras m&aacute;s censuradas del siglo XX (sus <em>Diarios</em>), se reconciliara con su padre (&eacute;l no tuvo tanta suerte con el suyo: se suicid&oacute; despu&eacute;s de que los franquistas le dijeran que su hijo hab&iacute;a muerto). A Nin, que acab&oacute; desilusionada con Dur&aacute;n porque, en su opini&oacute;n, se parec&iacute;a demasiado a ella antes de conocer a Henry Miller, debemos una de sus mejores descripciones vitales, la recogida en <em>Incesto</em>: &laquo;Gustavo es resuelto, activo, apasionado, voluptuoso y terrenal&raquo;. Desde luego, ya no era el adolescente que, seg&uacute;n Lorca, no se apartaba de &eacute;l &laquo;ni un minuto&raquo; (carta a Chac&oacute;n, julio de 1923) y, como cualquiera puede descubrir si esta pincelada sobre su vida lo anima a investigar un poco, la escritora francesa no se equivocaba. 
    </p><p class="article-text">
        El &laquo;espa&ntilde;ol de leyenda&raquo; que dijo Juan Ram&oacute;n vivi&oacute; desde una ins&oacute;lita combinaci&oacute;n de pasi&oacute;n, inteligencia, capacidad resolutiva e idealismo bien entendido, y no es de extra&ntilde;ar que, puesto a elegir entre sus logros, eligiera lo que afirma su hija Jane (autora de <em>Silencios desde la guerra civil espa&ntilde;ola</em>): sus d&iacute;as en el EPR, que no fueron s&oacute;lo de car&aacute;cter militar. Gustavo Dur&aacute;n cre&iacute;a en un mundo mejor, y era consciente de que no lo habr&iacute;a sin un intenso trabajo cultural, que potenci&oacute; en las unidades a su cargo; combat&iacute;a, s&iacute;, y se emocionaba cuando sus hombres y &eacute;l ayudaban a salvar &laquo;breviarios del siglo XV, primeras ediciones de santa Teresa, de Garcilaso y de san Juan de la Cruz, de Lope de Vega, etc.&raquo; (discurso ante II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura). En Alones, la localidad de Creta donde est&aacute; enterrado &laquo;bajo los olivos&raquo; (Alberti), casi nadie lo ha olvidado; en Espa&ntilde;a, casi todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Gómez Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/olivos_1_12115845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Mar 2025 21:21:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Literatura,Juan Ramón Jiménez,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El otoño en que Juan Ramón se enamoró de las monjas del Rosario y de los merengues de vainilla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/juan-ramon-jimenez-otono-enamoro-monjas-rosario-merengues-vainilla_1_8855051.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71784451-3b2a-4bd2-b929-f145444d4dc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El otoño en que Juan Ramón se enamoró de las monjas del Rosario y de los merengues de vainilla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La editorial Athenaica rescata el ‘Diario íntimo’ del Nobel onubense, un valioso documento sobre uno de los momentos decisivos de su vida</p><p class="subtitle">Juan Ramón Jiménez, "la grandeza del genio y las debilidades del hombre"</p></div><p class="article-text">
        Son solo 61 p&aacute;ginas, apenas un mes en la larga vida del poeta. Y sin embargo, el <em>Diario &iacute;ntimo </em>de <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/juan-ramon-jimenez-humano-primera_1_4334814.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez</a> que acaba de rescatar la <a href="https://www.athenaica.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">editorial Athenaica </a>refleja con detalle un momento decisivo para el Nobel onubense, por la extraordinaria confluencia de circunstancias que se dieron en aquellos d&iacute;as madrile&ntilde;os del 28 de octubre al 27 de noviembre de 1903. 
    </p><p class="article-text">
        El texto del <em>Diario &iacute;ntimo</em> ya hab&iacute;a visto la luz anteriormente en una revista de escasa difusi&oacute;n y con numerosos errores, afirma Rosa Garc&iacute;a Guti&eacute;rrez, de la C&aacute;tedra Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez. &ldquo;Hac&iacute;a falta una edici&oacute;n que hiciera justicia con el texto, porque lo que se muestra en &eacute;l es al poeta en una encrucijada vital: permite entrar en el temperamento del hombre, en su sensibilidad, sus crisis melanc&oacute;licas, su necesidad de establecer una conexi&oacute;n con la realidad a trav&eacute;s de la poes&iacute;a. Juan Ram&oacute;n est&aacute; buscando su lugar en el mundo y una raz&oacute;n &eacute;tica para la poes&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estas dudas, apunta Garc&iacute;a Guti&eacute;rrez, no se resuelven en 1903, pero lo colocan en el punto a partir del cual empezar a caminar. Ignacio Garmendia, que ha revisado esta edici&oacute;n entre otros t&iacute;tulos juanramonianos, coincide en se&ntilde;alar c&oacute;mo en Madrid &ldquo;se libra todav&iacute;a la batalla entre el modernismo y la que llamaban <em>gente vieja&rdquo;</em>, y destaca la enorme galer&iacute;a de personajes que desfila por estas p&aacute;ginas, de Rub&eacute;n Dar&iacute;o a Alejandro Sawa, pasando por Cansinos Assens, Salvador Rueda, Villaespesa, los hermanos Machado, Valle-Incl&aacute;n, el matrimonio Mart&iacute;nez-Sierra&hellip; 
    </p><h3 class="article-text">Pilares &eacute;ticos y est&eacute;ticos</h3><p class="article-text">
        Por su parte, Soledad Gonz&aacute;lez R&oacute;denas, editora del volumen, subraya la dificultad que ha supuesto recomponer una obra cuyas p&aacute;ginas originales hab&iacute;an quedado a ambos lados del Atl&aacute;ntico, entre Madrid y Puerto Rico, donde el poeta vivi&oacute; exiliado. Ella se ha encargado de rellenar adecuadamente los huecos que quedaban, para completar ese retrato de &ldquo;un Juan Ram&oacute;n de 21 &oacute; 22 a&ntilde;os, ya reconocido como maestro desde su juventud, y que ejerce un magnetismo tan grande que el doctor Simarra, que lo atend&iacute;a como psiquiatra de su tendencia a la neurosis, acabar&aacute; llev&aacute;ndoselo a su casa. &Eacute;l le va a poner en contacto con el pensamiento krausista, como miembro de la<a href="https://www.fundacionginer.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza</a> le presentar&aacute; a Giner de los R&iacute;os y a Coss&iacute;o, le dar&aacute; a leer a Spinoza, a Nietzsche y a Heine, y todo ello establecer&aacute; los pilares de su &eacute;tica y su est&eacute;tica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Porque el breve momento que fotograf&iacute;a este <em>Diario &iacute;ntimo </em>es aquel en el que frecuenta a la bohemia, se fragua la revista <em>Helios </em>y publica <em>Arias tristes</em>. &ldquo;Fue probablemente la &eacute;poca m&aacute;s feliz de su vida, por m&aacute;s que las caricaturas de la &eacute;poca lo retraten sentado en un banco del sanatorio, con una l&aacute;grima rod&aacute;ndole por la mejilla&rdquo;. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No s&eacute; hasta qu&eacute; punto fue consciente de la gente que le rodeaba, porque a pesar de todo se sent&iacute;a solo&rdquo;, prosigue Gonz&aacute;lez R&oacute;denas. &ldquo;Ans&iacute;a encontrar una mujer espiritualizada y sensual en su vida, pero todav&iacute;a quedan diez a&ntilde;os para el encuentro con Zenobia&rdquo;. Ah&iacute; aparece un Juan Ram&oacute;n internado en el Sanatorio del Rosario, que alivia sus angustias tomando l&aacute;udano, que recorre la capital en tranv&iacute;a y siente debilidad por los merengues de vainilla, y compra caramelos para d&aacute;rselos a los ni&ntilde;os pobres, solo por verlos sonre&iacute;r.
    </p><h3 class="article-text">Sor Amalia y Sor Pilar </h3><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n establece una ambigua relaci&oacute;n con las monjas del Rosario que lo cuidaban, que cristalizar&aacute; en poemas subidos de tono. &ldquo;Hay mucha leyenda sobre sus aventuras sentimentales con sor Amalia y sor Pilar, y alg&uacute;n texto comprometido, porque parece que el trato entre ellos no era el m&aacute;s adecuado&rdquo;, explica la editora. &ldquo;Hay que tener en cuenta que donde viv&iacute;a era un hospital quir&uacute;rgico, pero &eacute;l estaba all&iacute; como en una residencia. Y rodeado de mujeres de 18, 19, 20 a&ntilde;os, ya se puede imaginar que alguna chispa pod&iacute;a saltar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, parece que fue sor Pilar, a la que el onubense llega a llamar &ldquo;mi Venus de Milo&rdquo;, quien le inspir&oacute; mayor dulzura y amabilidad, mientras que la relaci&oacute;n &ldquo;m&aacute;s escabrosa&rdquo; parece ser la que mantuvo con sor Amalia: ella acab&oacute; siendo trasladada a otro destino, y Juan Ram&oacute;n expulsado por la madre abadesa&ldquo;, a&ntilde;ade. La casualidad quiso que, cuando muchos a&ntilde;os despu&eacute;s lleg&oacute; maltrecho a otro hospital de religiosas en Puerto Rico, se encontr&oacute; con un m&eacute;dico al que hab&iacute;a conocido en el Sanatorio de Madrid, exiliado como &eacute;l, que le neg&oacute; la entrada. &rdquo;A&uacute;n ten&iacute;a celos del poeta desde aquella &eacute;poca, porque las monjas le hac&iacute;an m&aacute;s caso que a &eacute;l&ldquo;. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algo hubo all&iacute;&rdquo;, se limita a decir la sobrina-nieta del poeta, Carmen Hern&aacute;ndez Pinz&oacute;n, quien asevera que &ldquo;a Juan Ram&oacute;n se le conoce mal como poeta, y peor a&uacute;n como hombre. Los prejuicios que le achacan por sus diferencias con la Generaci&oacute;n del 27 le han dado una mala fama inmerecida, porque era una persona tremendamente generosa y agradecida. No digo que fuera perfecto, pero vale la pena conocer su calidad humana y su &eacute;tica intachable. Prefiri&oacute; pasar hambre antes que dejarse imponer, quer&iacute;a mantenerse puro. La fama de hombre irascible encerrado en su torre de marfil queda desmentida en este <em>Diario &iacute;ntimo&rdquo;</em>. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/juan-ramon-jimenez-otono-enamoro-monjas-rosario-merengues-vainilla_1_8855051.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 May 2022 20:51:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El otoño en que Juan Ramón se enamoró de las monjas del Rosario y de los merengues de vainilla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan Ramón Jiménez,Literatura,Poesía,Andalucía,Huelva]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cristóbal Aguilar, artista del pueblo, alma de la Serranía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/cristobal-aguilar-artista-pueblo-serrania_132_1491906.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4cec4b4-9ce3-4500-a3fe-72bf8031a4b0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=" El Puente Nuevo salva la distancia que separa las dos &#039;rondas&#039; a través del Tajo. dr_zoidberg"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cristóbal Aguilar, paisajista enamorado de la ciudad del Tajo, comunista "franciscano" que se levantaba al amanecer para pintar sus rincones silenciosos</p><p class="subtitle">El alma melancólica de Ronda vivirá en el arte de Cristóbal, un andaluz de raro talento, modesto y fraternal, incansable en su trabajo de raíz popular</p></div><p class="article-text">
        Comenz&oacute; su camino de artista reflejando en sus grabados a los campesinos de severo rostro y afilado perfil, retratando despu&eacute;s a los emigrantes con sus maletas de cart&oacute;n atadas con una cuerda camino de Europa. Acompa&ntilde;ando las m&aacute;s varias iniciativas culturales, traz&oacute; m&aacute;s tarde con su delicado dibujo la galer&iacute;a de los grandes escritores, intelectuales y artistas andaluces (Francisco Giner de los R&iacute;os, Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez, Antonio Machado, Pablo Picasso, Federico Garc&iacute;a Lorca, Rafael Alberti), abriendo por &uacute;ltimo sus pinceles a la naturaleza de la Serran&iacute;a, a sus p&aacute;jaros, nubes y &aacute;rboles, junto los rincones de las calles y plazas de Ronda, la ciudad m&aacute;gica colgada del Tajo en la que vivi&oacute; buena parte de su vida y en la que acaba de morir Crist&oacute;bal Aguilar Barea a los 80 a&ntilde;os de edad.
    </p><p class="article-text">
        Su talento art&iacute;stico se conform&oacute; y profundiz&oacute; siguiendo los pasos de un lento aprendizaje iniciado con once a&ntilde;os en la Escuela de Artes y Oficios y continuado en la Escuela Superior de Bellas Artes de Sevilla, especializ&aacute;ndose en grabado durante los a&ntilde;os 1960-1963 en la Residencia de El Paular (Segovia) y en xilograf&iacute;a y litograf&iacute;a con el artista manchego Jos&eacute; Ortega en Par&iacute;s. Su fama va ligada al grupo andaluz &ldquo;Estampa Popular&rdquo; del que form&oacute; parte junto a Francisco Cuadrado y Francisco Cortijo y que se dio a conocer en una exposici&oacute;n celebrada en Sevilla a finales de 1960 donde el expresionismo est&eacute;tico de sus creadores reflejaba la denuncia social silenciada por el franquismo. Despu&eacute;s de pasar por una galer&iacute;a en Madrid, los grabados acabaron incautados por la polic&iacute;a en Bilbao tras prohibir un juez su exposici&oacute;n en el Ateneo de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        A partir de 1962, Crist&oacute;bal refund&oacute; el grupo inicial ampli&aacute;ndolo a nuevos artistas como Manuel Barald&eacute;s, Enrique Acosta, Nicomedes D&iacute;az, Luis Vargas y Pedro Guerrero, entre otros, con el nombre de &ldquo;Estampa Popular de Sevilla&rdquo;. Como l&iacute;nea general de actuaci&oacute;n, inspirada por &eacute;l mismo, los miembros del nuevo grupo dejaron de lado la v&iacute;a comercial y las galer&iacute;as de arte para exponer solo en centros p&uacute;blicos: escuelas, asociaciones de vecinos, barrios obreros, centros culturales, Institutos y Universidades. &ldquo;Entend&iacute;amos el arte como protesta inteligible para todos y dirigido a la inmensa mayor&iacute;a&rdquo;, declar&oacute; m&aacute;s tarde. En una exposici&oacute;n colectiva de los diversos grupos espa&ntilde;oles de Estampa Popular celebrada el a&ntilde;o 1996 en el IVAM (Instituto Valenciano de Arte Moderno), los organizadores subrayaron con acierto &ldquo;la fuerza y la energ&iacute;a de unas individualidades extraordinariamente marcadas por una sensibilidad especial ante las injusticias sociales, por su pasi&oacute;n hacia los procedimientos del grabado y por su aliento po&eacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De padre carpintero y madre alfarera, hab&iacute;a mucho en su obra art&iacute;stica del trabajo bien hecho de los artesanos. Hijo de familia obrera de Mor&oacute;n de la Frontera, nunca olvid&oacute; sus or&iacute;genes sociales y siempre luch&oacute; con la palabra, con el pincel y sobre todo con su testimonio personal por la emancipaci&oacute;n de las clases populares. Menudo de talla, delgado de cuerpo, de pelo negro y grandes ojos oscuros, me recordaba el autorretrato del joven Vel&aacute;zquez que se conserva en el Museo del Prado, de inconfundible aire morisco. Su suave acento sevillano hab&iacute;a recogido con los a&ntilde;os algo de la fuerte aspiraci&oacute;n serrana. Atra&iacute;a a quien a &eacute;l se acercaba por su sencillez en el trato, una exquisita amabilidad y su permanente sonrisa.
    </p><p class="article-text">
        Amigo de todos, tolerante en sus ideas y generoso con su tiempo, form&oacute; a m&aacute;s de una generaci&oacute;n de estudiantes como profesor de dibujo en el Instituto de Ense&ntilde;anza Media &ldquo;P&eacute;rez de Guzm&aacute;n&rdquo; de Ronda donde cre&oacute; los estudios nocturnos y dio clases de dibujo, tallado de planchas, pintura, cartel&iacute;stica, cer&aacute;mica y mosaico. Incansable como animador cultural en Andaluc&iacute;a, han sido m&uacute;ltiples las iniciativas sociales y pol&iacute;ticas del m&aacute;s variado origen (centros docentes, asociaciones vecinales, centros culturales, Comisiones Obreras, Partido Comunista e Izquierda Unida) que han llevado como ilustraci&oacute;n los dibujos y grabados de Crist&oacute;bal. Unas veces en tono humor&iacute;stico, como las &ldquo;Aleluyas Refer&eacute;ndum 86&rdquo; contra la entrada de Espa&ntilde;a en la OTAN, y otras en tono tr&aacute;gico como la xilograf&iacute;a titulada &ldquo;Cabeza del Che muerto&rdquo; (1967) que seg&uacute;n el historiador del arte Francisco Palomo &ldquo;es la obra m&aacute;s dram&aacute;tica de Crist&oacute;bal que conozco. En vez de perfilar, la gubia ha mordido y picoteado muescas, ara&ntilde;azos y puntazos para expresar la muerte violenta que sufri&oacute; el guerrillero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo conoc&iacute; en los a&ntilde;os 70 y coincidimos en la lucha pol&iacute;tica dentro del PCE, llegando incluso a integrarnos en la lista por M&aacute;laga en las primeras elecciones democr&aacute;ticas. A pesar de la distancia geogr&aacute;fica, &eacute;l en Ronda y yo en Madrid cuando me incorpor&eacute; a la UNED, mantuvimos siempre la amistad, tambi&eacute;n el contacto personal, unas veces en Ronda y otras en Sevilla, y la correspondencia fija todas las navidades. Me descubri&oacute; en paseos inolvidables la Sevilla popular, sus barrios humildes, sus antiguas mezquitas, sus iglesias barrocas &hellip; y sus escondidas tabernas. Sent&iacute;a el flamenco con viva emoci&oacute;n. Admiraba el toreo cl&aacute;sico de Antonio Ord&oacute;&ntilde;ez (como el principal fil&oacute;sofo marxista espa&ntilde;ol, Manuel Sacrist&aacute;n) y, por supuesto, en f&uacute;tbol era aficionado del Betis.
    </p><p class="article-text">
        No aspir&oacute; a ning&uacute;n cargo pol&iacute;tico. &ldquo;No me interesa la pol&iacute;tica m&aacute;s que como medio de lograr justicia y libertad&rdquo;, declar&oacute; en una entrevista de 2002. Por eso, iniciada la Transici&oacute;n con los altibajos conocidos en el plano social, continu&oacute; apoyando hasta el final de su vida las justas reivindicaciones de los trabajadores y de las clases populares, en especial de los jornaleros y campesinos, dando ejemplo al mismo tiempo como profesor entregado a la ense&ntilde;anza , ciudadano comprometido y artista del pueblo.
    </p><p class="article-text">
        La Ronda andalus&iacute;, la Ronda de los escritores rom&aacute;nticos del siglo XIX, la Ronda redescubierta por Rilke, la Ronda de los cantes flamencos, necesitaba un pintor que la recreara y la inmortalizara con el pincel, la pluma y la gubia en lienzo, papel, madera o cer&aacute;mica. &Eacute;ste ha sido Crist&oacute;bal Aguilar, paisajista enamorado de la ciudad del Tajo, comunista &ldquo;franciscano&rdquo; que se levantaba al amanecer para pintar sus rincones silenciosos y su campo transparente, o como &eacute;l mismo se defin&iacute;a, &ldquo;hermano de la luz del alba&rdquo;, tomando de Antonio Machado su elogio del ronde&ntilde;o Giner de los R&iacute;os. El alma melanc&oacute;lica de Ronda vivir&aacute; en el arte de Crist&oacute;bal, un andaluz de raro talento, modesto y fraternal, incansable en su trabajo de ra&iacute;z popular, cuyo legado ir&aacute; unido para siempre a la Serran&iacute;a en la que vivi&oacute; y muri&oacute;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Martínez Lorca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/cristobal-aguilar-artista-pueblo-serrania_132_1491906.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Jun 2019 17:17:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cristóbal Aguilar, artista del pueblo, alma de la Serranía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan Ramón Jiménez,Antonio Machado,Pablo Picasso,Federico García Lorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando Juan Ramón visitó a Federico: aquel verano granadino de 1924]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/federico-garcia-lorca-juan-ramon-jimenez-granada-libros-literatura-poesia_1_1515962.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c87926f-3ef9-4c36-9105-dd29ea99ce17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando Juan Ramón visitó a Federico: aquel verano granadino de 1924"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alfonso Alegre Heitzmann</p><p class="subtitle">reconstruye en</p><p class="subtitle">Días como aquellos. Granada, 1924</p><p class="subtitle">la visita que el de Moguer hizo a los Lorca y la impronta que dejó en ambos</p></div><p class="article-text">
        Primavera de 1919: <strong>Juan Ram&oacute;n</strong> tiene&nbsp;37 a&ntilde;os y es un poeta reconocido. <strong>Federico</strong>, a sus&nbsp;20, acaba de llegar a Madrid con una carta de recomendaci&oacute;n de <strong>Fernando de los R&iacute;os</strong> y todav&iacute;a no ha publicado su primer poemario, pero ya es el torbellino de alegr&iacute;a y vitalidad que lo har&iacute;a r&aacute;pidamente conocido en la capital. Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, se encontrar&iacute;an en Granada en un viaje que marcar&iacute;a a ambos. &ldquo;D&iacute;as como aquellos se viven pocas veces en la vida&rdquo;, dejar&iacute;a escrito a&ntilde;os m&aacute;s tarde el Nobel de Moguer.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, el tambi&eacute;n poeta e investigador <strong>Alfonso Alegre Heitzmann</strong> reconstruye aquella visita en <em>D&iacute;as como aquellos. Granada, 1924 </em>(<a href="http://fundacionjmlara.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Jos&eacute; Manuel Lara)</a>, que obtuvo el premio Antonio Dom&iacute;nguez Ortiz en su &uacute;ltima edici&oacute;n. Barcelon&eacute;s de 1955, Alegre Heitzmann, acreditado estudioso de Juan Ram&oacute;n y autor entre otros libros de la edici&oacute;n de <em>L&iacute;rica de una Atl&aacute;ntida</em>, recuerda el momento en que Lorca visita en Madrid a Juan Ram&oacute;n: &ldquo;&Eacute;ste le reconoce como lo que es, un futuro gran poeta, y le cuenta a su amigo Fernando de los R&iacute;os que tiene lo principal para serlo: entusiasmo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Luego, el onubense le ayuda a publicar sus primeros poemas en revistas, le presenta a <strong>D&iacute;az-Canedo</strong> y Lorca empieza a caminar. All&iacute;, entre otras cosas, estrechar&aacute;n lazos con la <a href="http://www.fundacionginer.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituci&oacute;n de Libre Ense&ntilde;anza</a>, fundamental en el germen de la generaci&oacute;n del 27, y se involucran en iniciativas varias, como los preparativos de la fiesta de bienvenida a <strong>Rabindranath Tagore</strong>, que finalmente no vendr&iacute;a a Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En julio de 1924, Juan Ram&oacute;n y su esposa, <strong>Zenobia Camprub&iacute;</strong>, son invitados a conocer la ciudad de Granada. &ldquo;Lorca y su familia fueron, como podemos imaginar, los mejores anfitriones que podr&iacute;amos imaginar&rdquo;, afirma Alegre. &ldquo;Desde el primer momento, Juan Ram&oacute;n intuye lo que el viaje va a significar para &eacute;l y su obra. A&ntilde;os despu&eacute;s, en Washington, mucho tiempo despu&eacute;s de asesinado Lorca, escribir&iacute;a: &lsquo;Cuando est&aacute;bamos en Madrid mir&aacute;bamos con frecuencia aquellas fotograf&iacute;as que nos hicimos juntos en tanto sitio hermoso&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para el estudioso, el grupo se dedic&oacute; b&aacute;sicamente &ldquo;a asombrarse con la belleza de Granada&rdquo;, dice. &ldquo;Descubrir esa maravilla con Federico, Isabelita, Concha, Francisco, caus&oacute; un gran impacto al poeta, como lo fue encontrarse tambi&eacute;n all&iacute; con <strong>Manuel de Falla</strong>, y que &eacute;ste tocara para &eacute;l en un Carmen granadino. Por su parte, Federico escribir&aacute; a Melchor Fern&aacute;ndez Almagro para explicarle que Juan Ram&oacute;n, a lo largo de toda la visita, hab&iacute;a dicho &rdquo;cosas agud&iacute;simas&ldquo;, como aquella idea de que visitar&iacute;an el Generalife &rdquo;a las cinco de la tarde, que es cuando empiezan a sufrir los jardines&ldquo;. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Buceando en la obra literaria de ambos genios, correspondencias m&uacute;ltiples y libros de memorias, Alfonso Alegre Heitzmann ha podido comprobar que &ldquo;cada texto te lleva a entrar directamente en ese tiempo&rdquo;, y eso es lo que logra transmitir a los lectores. De paso, trata de reivindicar la figura del autor de <em>Espacio. &ldquo;</em>Con Juan Ram&oacute;n se ha sido tremendamente injusto, no se le ha entendido m&aacute;s all&aacute; del a&ntilde;o 16, y para referirse a &eacute;l casi siempre se habla de Platero, que es del a&ntilde;o 14&rdquo;, lamenta el estudioso. &ldquo;Pero con todo lo posterior no se ha hecho justicia, y como persona tampoco. Se dice que vivi&oacute; en una torre de marfil, &iquest;d&oacute;nde est&aacute; esa torre de marfil, si vivi&oacute; 22 a&ntilde;os exiliado y muri&oacute; en Puerto Rico?&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un compromiso total de Juan Ram&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Por otro lado, tras la tragedia del&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/barranco-Lorca_0_148735134.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">barranco de V&iacute;znar,</a> seg&uacute;n Alegre &ldquo;Juan Ram&oacute;n no s&oacute;lo escribe sobre Lorca cuando sabe de su muerte: es el comienzo de un calvario cuando va sabiendo de la desgracia de amigos muy queridos como <strong>Unamuno, Antonio Machado o Miguel Hern&aacute;ndez.</strong> Ah&iacute; se ve que el compromiso de Juan Ram&oacute;n con sus ideas y con Espa&ntilde;a es total, pero aqu&iacute; se le borr&oacute;&rdquo;, denuncia.
    </p><p class="article-text">
        Pocos d&iacute;as despu&eacute;s de aquel encuentro granadino, Juan Ram&oacute;n escribe el largo romance titulado <em>Generalife</em>, sin duda uno de sus grandes poemas, y que dedica a <strong>Isabel Garc&iacute;a Lorca</strong>; y Federico, el <em>Romance son&aacute;mbulo</em>, una de las piezas mayores del <em>Romancero gitano</em>, lo que da una idea de la trascendencia que tuvieron aquellos d&iacute;as para ambos poetas. De all&iacute; viene tambi&eacute;n la expresi&oacute;n juanramoniana <em>ladr&oacute;n de agua</em>, con la que tanto se ha especulado, y de la que Alegre demuestra que no se refer&iacute;a sino a los aljibes. &nbsp;&nbsp;&nbsp;<em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Carmen Hern&aacute;ndez Pinz&oacute;n</strong>, heredera de Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez, recuerda tambi&eacute;n el libro <em>Olvidos de Granada</em>, que s&oacute;lo pudo ver la luz p&oacute;stumamente, y que est&aacute; directamente inspirado en el c&eacute;lebre viaje. &ldquo;Es un libro del que Juan Ram&oacute;n estaba muy satisfecho, hermoso y complicado, pero este ensayo de Alfonso Alegre abre una ventana nueva para los estudiosos&rdquo;, asevera. &ldquo;Adem&aacute;s, acierta en rescatar lo bello y dejar de un lado las pol&eacute;micas que suelen perseguir a la figura de Juan Ram&oacute;n, de quien siempre se destaca el morbo o los problemas. Todo hay que entenderlo en su momento y en su contexto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El editor <strong>Ignacio Garmendia,</strong> que ha cuidado estos <em>D&iacute;as como aquellos</em>, coincide en se&ntilde;alar que &ldquo;a veces se habla de la relaci&oacute;n de Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez con los poetas de la Generaci&oacute;n del 27 s&oacute;lo atendiendo a las disensiones posteriores, obviando lo mucho que aquellos poetas deb&iacute;an al moguere&ntilde;o, y a la buena amistad que les uni&oacute; en muchas ocasiones&rdquo;, concluye.&nbsp;&ldquo;Este es un libro que deja al final una sensaci&oacute;n de melancol&iacute;a, porque refleja a la perfecci&oacute;n esa Espa&ntilde;a que pudo ser, y que el tajo de la guerra parti&oacute; en dos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/federico-garcia-lorca-juan-ramon-jimenez-granada-libros-literatura-poesia_1_1515962.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jun 2019 18:40:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando Juan Ramón visitó a Federico: aquel verano granadino de 1924]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4c87926f-3ef9-4c36-9105-dd29ea99ce17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Federico García Lorca,Juan Ramón Jiménez,Granada,Libros,Literatura,Poesía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los propietarios "no se bajan del burro": la casa donde Juan Ramón escribió 'Platero y yo' sigue en venta por 1.500.000 euros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/patrimonio/propietarios-juan-ramon-escribio-platero_1_1606489.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54724a60-cd8e-4eab-a48e-99ee3e6b1412_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los propietarios &quot;no se bajan del burro&quot;: la casa donde Juan Ramón escribió &#039;Platero y yo&#039; sigue en venta por 1.500.000 euros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento de Moguer, que tenía planes para el inmueble, desiste de la compra</p><p class="subtitle">El proceso de declaración de Bien de Interés Cultural fue anulado por el Tribunal Supremo el pasado 26 de febrero</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Casa y finca de pinares del poeta <strong>Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez,</strong> premio Nobel de literatura. 10 hect&aacute;reas (100.000 m2), casa principal del poeta, zona de cuadra de caballos, etc. A s&oacute;lo 10 minutos de Mazag&oacute;n y con las mejores vistas de la zona. Cautiv&oacute; al poeta, y escribi&oacute; su famosa novela <em>Platero y Yo</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; anuncia un conocido portal inmobiliario la puesta a la venta de una casa rural en el paraje de Fuentepi&ntilde;a, en el t&eacute;rmino municipal de Moguer (Huelva), donde en efecto sol&iacute;a veranear Juan Ram&oacute;n, y donde alumbr&oacute; su obra m&aacute;s famosa. Se dice que el famoso burrito que inspir&oacute; el relato est&aacute; enterrado bajo uno de sus pinos, &ldquo;al pie del pino redondo y paternal&rdquo;, como escribi&oacute; el poeta. La superficie de la casa, seg&uacute;n abunda el anuncio, es de 250 metros cuadrados construidos, repartidos entre cinco habitaciones y un ba&ntilde;o. El precio, 1.500.000 euros, no se ha movido en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, a pesar de las diversas tentativas de persuadir a los propietarios para que lo bajen.&nbsp; Y no parece que vayan a cambiar de opini&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La noticia salt&oacute; el verano pasado, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/patrimonio/millones-Juan-Ramon-escribio-Platero_0_805269754.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando la agencia Efe se hizo eco de la puesta a la venta de Fuentepi&ntilde;a</a>. Estaba a punto de cumplirse un a&ntilde;o de la suspensi&oacute;n cautelar por parte del&nbsp;<a href="https://www.juntadeandalucia.es/organismos/turismoregeneracionjusticiayadministracionlocal/areas/justicia/organizacion/paginas/tribunal-superior-justicia-andalucia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tribunal Superior de Justicia de Andaluc&iacute;a</a> (TSJA) del decreto de 2015 por el que el lugar se inscrib&iacute;a en el Cat&aacute;logo General de Patrimonio Hist&oacute;rico como Bien de Inter&eacute;s Cultural, junto a otros emblem&aacute;ticos lugares juanramonianos.
    </p><h3 class="article-text">Sin protecci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        El motivo de tal suspensi&oacute;n, seg&uacute;n se adujo en su momento, fueron ciertos errores de tramitaci&oacute;n que dejaron sin protecci&oacute;n a estos espacios, abriendo la posibilidad de su salida al mercado y venta fuera del &aacute;mbito cultural. El Tribunal Superior de Justicia de Andaluc&iacute;a, mediante sentencia de <strong>16 de marzo de 2017,</strong> anul&oacute; la referida declaraci&oacute;n como Bien de Inter&eacute;s Cultural, anulaci&oacute;n que ha sido confirmada por el Tribunal Supremo en sentencia del pasado<strong> 26 de febrero</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n afirm&oacute; Efe en aquella nota, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la propiedad habr&iacute;a sufrido un deterioro evidente debido al abandono. Adem&aacute;s, hab&iacute;a sido objeto de ocupaci&oacute;n, y en octubre de 2017 la zona donde se ubica y su entorno padecieron los efectos de hasta tres incendios forestales.
    </p><h3 class="article-text">Un enclave amenazado</h3><p class="article-text">
        En la web de la&nbsp;<a href="https://www.fundacion-jrj.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Casa Museo y Fundaci&oacute;n Zenobia Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez</a> todav&iacute;a se explican los motivos para la protecci&oacute;n de este lugar como Bien de Inter&eacute;s Cultural, con la tipolog&iacute;a de Sitio Hist&oacute;rico. &ldquo;El paraje y la casa de Fuentepi&ntilde;a son los &aacute;mbitos agrestes que mejor definen las coordenadas l&iacute;ricas de Juan Ram&oacute;n. Se localizan a poca distancia del n&uacute;cleo urbano, a escasos dos kil&oacute;metros, tomando la carretera de El Algarrobito, a la altura del pol&iacute;gono industrial del mismo nombre, y el camino de la Dehesa. La finca de Fuentepi&ntilde;a, denominada &lsquo;Santa Cruz de Vista Alegre&rsquo;, que hab&iacute;a sido propiedad de <strong>Gregorio Jim&eacute;nez,</strong> y la de &lsquo;Nazaret&rsquo;, que perteneci&oacute; al m&eacute;dico <strong>Rafael Almonte</strong>, con quien Juan Ram&oacute;n mantuvo un estrecho v&iacute;nculo, conforman el Bien de Inter&eacute;s Cultural, por tratarse de un espacio natural connotado literaria y pict&oacute;ricamente, y en el que confluyen valores de car&aacute;cter hist&oacute;rico que tienen que ver con la presencia y las vivencias del poeta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este paisaje es evocado por Juan Ram&oacute;n en <em>Platero y yo</em> y otras obras suyas en prosa y verso&rdquo;, prosigue la nota de la instituci&oacute;n, que alerta sobre algunas amenazas que se ciernen sobre Fuentepi&ntilde;a: &ldquo;Sin embargo, y a pesar de formar parte del acervo cultural del municipio, dicho enclave est&aacute; amenazado por varios frentes por el avance del monocultivo de la fresa y la zona de expansi&oacute;n industrial de El Algarrobito, con la consiguiente degradaci&oacute;n de su entorno inmediato. La declaraci&oacute;n del paraje de Fuentepi&ntilde;a, integrado por las dos fincas precitadas (&lsquo;Santa Cruz de Vista Alegre&rsquo; y &lsquo;Nazaret&rsquo;), como parte esencial del legado de Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez, y la protecci&oacute;n del entorno afectado garantizar&aacute;n la conservaci&oacute;n y disfrute de este espacio natural&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Errores de forma</h3><p class="article-text">
        La protecci&oacute;n de la<a href="https://www.juntadeandalucia.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Junta de Andaluc&iacute;a, </a>en cambio, nunca lleg&oacute;. &ldquo;Por diversos motivos, principalmente errores de forma, no se pudo concretar el procedimiento BIC&rdquo;, lamentan fuentes del&nbsp;<a href="http://www.aytomoguer.es/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ayuntamiento de Moguer,</a>&nbsp;&ldquo;y los propietarios han aprovechado esa falta de cobertura para intentar venderla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el propio Consistorio moguerense se ha mostrado reiteradamente interesado en adquirir Fuentepi&ntilde;a, pero no desde luego al precio de un mill&oacute;n y medio de euros. &ldquo;Estar&iacute;amos encantados de hacer un esfuerzo&rdquo;, aseveran las mismas fuentes, &ldquo;pero dentro de las posibilidades reales del mercado y de lo que aquello vale&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se lleg&oacute; a hacer una tasaci&oacute;n de la finca que, a&ntilde;aden, &ldquo;distaba mucho de lo que se pide hoy por ella&rdquo;. La valoraci&oacute;n que se hizo en su d&iacute;a estaba entre los <strong>130.000 y 150.000 euros</strong>, aunque seg&uacute;n otras estimaciones podr&iacute;a ascender a los<strong> 200.000 euros</strong>. Muy lejos, en todo caso, de la pretensi&oacute;n reflejada en el portal de internet. &ldquo;Hubo varios intentos de acercamiento, pero los propietarios no se bajan del burro. Y por supuesto, est&aacute;n en su derecho&rdquo;, agregan.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Gobierno municipal lleg&oacute; a prepararse incluso &ldquo;un plan de actuaci&oacute;n&rdquo; sobre el inmueble, &ldquo;ya que presumimos que est&aacute; en condiciones muy malas, puede tener da&ntilde;os en la estructura y, en todo caso, necesitar&iacute;a un proyecto de rehabilitaci&oacute;n en profundidad. Pero ni el Ayuntamiento ni la Fundaci&oacute;n podemos plantearnos un desembolso de esas caracter&iacute;sticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el &uacute;ltimo consejero de Cultura de la Junta de Andaluc&iacute;a, <strong>Miguel &Aacute;ngel V&aacute;zquez</strong>, reiter&oacute; el inter&eacute;s de la comunidad por Fuentepi&ntilde;a, pero no dud&oacute; en calificar el precio de &ldquo;desorbitado&rdquo; y &ldquo;astron&oacute;mico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, los herederos del Nobel onubense, encabezados por su sobrina nieta, <strong>Carmen Hern&aacute;ndez-Pinz&oacute;n</strong>, expresaron su &ldquo;tristeza&rdquo;, &ldquo;no solo por lo que significa en la relaci&oacute;n con Juan Ram&oacute;n sino tambi&eacute;n a nivel personal, puesto que mi padre pas&oacute; all&iacute; parte de su ni&ntilde;ez&rdquo;, declar&oacute; el a&ntilde;o pasado a Europa Press.
    </p><p class="article-text">
        Hern&aacute;ndez-Pinz&oacute;n recordaba asimismo que Juan Ram&oacute;n llevaba siempre en el bolsillo, en su largo periplo por el mundo, una piedrecita de Fuentepi&ntilde;a. &ldquo;Cantaban los chamarices all&aacute; arriba&rdquo;, escrib&iacute;a el poeta en <em>Platero y yo</em>, inspirado por este paraje, &ldquo;en la c&uacute;pula verde, toda pintada de cenit azul, y su trino menudo, florido y reidor, se iba en el aire de oro de la tarde tibia, como un claro sue&ntilde;o de amor nuevo...&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/patrimonio/propietarios-juan-ramon-escribio-platero_1_1606489.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Apr 2019 18:20:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los propietarios "no se bajan del burro": la casa donde Juan Ramón escribió 'Platero y yo' sigue en venta por 1.500.000 euros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan Ramón Jiménez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La finca donde está enterrado 'Platero', arrasada por las llamas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/platero-juan-ramon-jimenez-arrasada_1_3137714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/763a99ad-2769-453e-9cdc-51991e51c3ce_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Fuentepiña"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fuentepiña, la finca donde el poeta escribió 32 obras, ardió este domingo en un incendio del que solo se salvó la casa y el pino bajo el que yace el burrito</p></div><p class="article-text">
        La finca de Moguer, en Huelva, donde est&aacute; enterrado el burrito de Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez se ha quemado. Fue un incendio que se&nbsp;declar&oacute; el pasado domingo y que present&oacute; varios focos; es por eso que todo indica la intencionalidad del mismo. <a href="https://elpais.com/cultura/2017/10/16/actualidad/1508170323_805266.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n explica El Pa&iacute;s</a>, las llamas han quemado Fuentepi&ntilde;a y se han quedado a solo unos pocos metros del pino donde est&aacute; enterrado Platero.
    </p><p class="article-text">
        Fuentepi&ntilde;a, aunque est&aacute; inscrita en el Cat&aacute;logo General del Patrimonio Hist&oacute;rico Andaluz como Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC), no lo es. Sus propietarios recurrieron la protecci&oacute;n y los tr&aacute;mites llevan paralizados varios a&ntilde;os, alegando que ni fueron informados ni se les concedi&oacute; el tr&aacute;mite de audiencia. La casa donde vivi&oacute;&nbsp;Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez ha sido ocupada varias veces y destrozada por dentro.
    </p><p class="article-text">
        Carmen Hern&aacute;ndez-Pinz&oacute;n, una de las responsables del legado del escritor, afirmaba que fue all&iacute; donde cre&oacute; &ldquo;lo mejor de su obra&rdquo; y lamentaba que el paraje a&uacute;n no est&eacute; protegido. Todos los intentos de la Junta de Andaluc&iacute;a por declarar el paraje como BIC han sido rechazados por los tribunales, ya que nadie se pone de acuerdo al delimitar la zona para salvaguardarla de incidentes como el fuego.
    </p><p class="article-text">
        Solo el pino bajo el que yace Platero est&aacute; catalogado como &ldquo;especie singular&rdquo; por el ministerio de Medio Ambiente. Sin embargo, esta figura sigue siendo insuficiente para proteger el espacio cuando ocurren este tipo de acontecimientos, como los incendios.
    </p><p class="article-text">
        La casa de verano del poeta que us&oacute; entre 1906 y 1910 no se ha visto afectada. El pino donde yace Platero tampoco, a pesar de que el fuego se haya quedado a escasos metros. El Pino de la Corona, sin embargo, muri&oacute; en los a&ntilde;os ochenta aunque fue reemplazado por otro que plantaron algunos alumnos del colegio de Moguer como homenaje a Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/platero-juan-ramon-jimenez-arrasada_1_3137714.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Oct 2017 10:49:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La finca donde está enterrado 'Platero', arrasada por las llamas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan Ramón Jiménez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué Zenobia se dedicó a la obra de Juan Ramón en lugar de crear la suya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/zenobia-dedico-juan-ramon-jimenez_1_2405438.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c87926f-3ef9-4c36-9105-dd29ea99ce17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué Zenobia se dedicó a la obra de Juan Ramón en lugar de crear la suya"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Fundación Lara y el Centro de Estudios Andaluces sacan a la luz el</p><p class="subtitle">Diario de Juventud</p><p class="subtitle">hasta ahora inédito de la esposa del Nobel</p><p class="subtitle">Son textos "premonitorios" donde se adivina a una mujer que "nunca fue sumisa" y que convirtió, voluntariamente, a Juan Ramón, en su vocación vital</p></div><p class="article-text">
        El imaginario literario nos ha tra&iacute;do al presente un falso retrato del pasado: poeta dominador, atormentado, con una mujer a la sombra, intelectualmente brillante pero sometida al genio y por el genio.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos, ya saben, de Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez, poeta y premio Nobel andaluz, y Zenobia Camprub&iacute;, una de las personalidades femeninas m&aacute;s fascinantes de la Espa&ntilde;a del siglo XX. &ldquo;Nada de eso es cierto, me da mucha rabia que se digan estas cosas&rdquo;, explican, casi al un&iacute;sono, Carmen Hern&aacute;ndez-Pinz&oacute;n, representante de los herederos de Juan Ram&oacute;n, y la estudiosa Emilia Cort&eacute;s, consagrada a poner el foco y colocar en un lugar de privilegio la arrinconada figura de Zenobia.
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de los expertos, la respuesta al por qu&eacute; Zenobia se dedic&oacute; a la obra de su marido en lugar de crear la suya propia y, lo m&aacute;s importante, si se vio obligada a ello, la tenemos en ella misma:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Como no me cas&eacute; hasta los veintisiete a&ntilde;os, hab&iacute;a tenido tiempo suficiente para averiguar que los frutos de mis veleidades literarias no garantizaban ninguna vocaci&oacute;n seria. Al casarme con quien, desde los catorce a&ntilde;os, hab&iacute;a encontrado la rica vena de su tesoro individual, me di cuenta, en el acto, de que el verdadero motivo de mi vida hab&iacute;a de ser dedicarme a facilitar lo que era ya un hecho y no volv&iacute; a perder el tiempo en fomentar espejismos&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Leer a Zenobia directamente, sin filtros ni intermediaciones, es la &uacute;nica v&iacute;a para conocer a esta mujer adelantad&iacute;sima a su momento hist&oacute;rico, culta, cosmopolita y riqu&iacute;sima en muy variados perfiles intelectuales (como traductora, decoradora, poeta, docente...). Es la raz&oacute;n de ser del <em>Diario de Juventud</em> que acaban de publicar al alim&oacute;n la Fundaci&oacute;n Jos&eacute; Manuel Lara y el Centro de Estudios Andaluces y que saca a la luz por primera vez los escritos de Zenobia en los a&ntilde;os anteriores a conocer al hombre que marcar&iacute;a para siempre su destino, el Nobel de Moguer Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez. Unos textos &ldquo;premonitorios&rdquo;, en palabras de Emilia Cort&eacute;s, directora de la edici&oacute;n, de la figura que posteriormente ser&aacute; Zenobia, ocultada en ocasiones por la fama de su marido.
    </p><p class="article-text">
        Con esta publicaci&oacute;n de in&eacute;ditos no s&oacute;lo se espera zanjar &ldquo;una injusticia hist&oacute;rica&rdquo;, sino que pretende poner en valor la figura de una mujer consagrada a la obra po&eacute;tica de su marido por decisi&oacute;n y voluntad propia y que &ldquo;nunca fue su sombra, sino su luz&rdquo;, seg&uacute;n asegura Carmen Hern&aacute;ndez-Pinz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Juan Ram&oacute;n viv&iacute;a y ve&iacute;a por los ojos de Zenobia, en esa casa se hac&iacute;a, tal y como reconoc&iacute;a el poeta, lo que ella dispon&iacute;a, y nunca al contrario&rdquo;, se aventura a asegurar la estudiosa Emilia Cort&eacute;s, en plena coincidencia con la heredera del poeta, tajante al afirmar que Camprub&iacute; &ldquo;no fue sumisa&rdquo;. &ldquo;No era la sombra de Juan Ram&oacute;n, irradiaba luz y ten&iacute;a una personalidad arrolladora sin la que el escritor no habr&iacute;a conseguido todo lo que logr&oacute;, entre otras cosas, el Premio Nobel de literatura, que a &eacute;l no le interesaba&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, Zenobia era clara, directa y pr&aacute;ctica. Y ello le llev&oacute; a ser consciente del genio literario del escritor de Moguer y, por ello, dedic&oacute; su vida a facilitarle su labor. &ldquo;Ella quer&iacute;a ser su alma y que &eacute;l caminara por el camino correcto. Supo que su obra no val&iacute;a nada al lado de la de Juan Ram&oacute;n y renunci&oacute; para hacer del trabajo del poeta su amor y su vocaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, estos diarios est&aacute;n fechados en su etapa pre-juanrramoniana, desde el a&ntilde;o 1905 hasta el 1911, y tienen el encanto de adentrarse en los anchos intereses intelectuales de una mujer muy joven, en su viaje de Valencia, donde viv&iacute;a con la familia, a Nueva York, donde se instala con su madre y dos de sus hermanos. Es en Am&eacute;rica donde se forja el car&aacute;cter de la mujer que despu&eacute;s ser&iacute;a: una de las primeras en obtener el carnet de conducir en Espa&ntilde;a, profesora en la Universidad de Maryland (a pesar de no tener el bachillerato) y en el Pent&aacute;gono, donde imparti&oacute; clases de cultura espa&ntilde;ola a militares americanos, traductora de Tagore... Sin olvidar facetas tan peculiares como la de decoradora, que le llev&oacute; a trabajar en los paradores de Gredos y en la Casa de Espa&ntilde;a de la Universidad de Columbia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas cr&iacute;ticas apuntan a que Zenobia estaba sometida, a que era la secretaria y enfermera de Juan Ram&oacute;n... &iquest;pero qu&eacute; esposa no habr&iacute;a hecho lo mismo por su marido si estuviera enfermo? Me da mucha rabia que se digan estas cosas&rdquo;, defiende con vehemencia Cort&eacute;s. Seg&uacute;n esta estudiosa de la mujer del Nobel, los diarios muestran a una joven &ldquo;autoexigente, disciplinada y con una alt&iacute;sima fuerza de voluntad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a publicaciones como &eacute;sta que acaba de ver la luz, Carmen Hern&aacute;ndez-Pinz&oacute;n cree que podr&aacute; cumplirse su sue&ntilde;o de ver publicada toda la producci&oacute;n de Zenobia, detr&aacute;s de la cual ha habido un dur&iacute;simo trabajo de clasificaci&oacute;n, traducci&oacute;n (no hay que olvidar que la mayor parte de los diarios est&aacute;n escritos en ingl&eacute;s) y localizaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Papelitos sueltos</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Ha sido una locura ordenar los textos, muchos de ellos papelitos sueltos, algunos sin fechar, en especial las cartas&rdquo;, explica Cort&eacute;s, aclarando que el criterio seguido finalmente para ordenar todos los documentos ha sido la clasificaci&oacute;n por los contenidos, m&aacute;s que por la fecha.
    </p><p class="article-text">
        Hay grandes temas: su abuela -verdadera matriarca de un clan de mujeres adelantad&iacute;simas, independientes e intelectualmente muy activas-, la escuela de La R&aacute;bida -que puso en pie para los hijos de los trabajadores y otros ni&ntilde;os necesitados-, impresiones sobre sus primas americanas, y el contraste que le supuso el regreso a Espa&ntilde;a, concretamente a Andaluc&iacute;a, despu&eacute;s de haber vivido en Nueva York y haber viajado por Estados Unidos y Canad&aacute; en unos a&ntilde;os de vida &ldquo;tremendamente activos&rdquo;, seg&uacute;n Emilia Cort&eacute;s, que asegura que en sus entradas del diario se puede comprobar &ldquo;el l&iacute;o de salidas, bailes y actividad que ten&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, este <em>Diario de Juventud</em> finaliza poco antes de conocer al que ser&iacute;a el hombre de su vida y su vocaci&oacute;n profesional, en una Andaluc&iacute;a que tambi&eacute;n refleja en estos escritos: &ldquo;El contraste fue enorme, y as&iacute; lo manifiesta; Zenobia tuvo una visi&oacute;n bastante cr&iacute;tica, como con todo, pero se sinti&oacute; bien, se sinti&oacute; a gusto aqu&iacute;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amalia Bulnes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/zenobia-dedico-juan-ramon-jimenez_1_2405438.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Oct 2015 21:23:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué Zenobia se dedicó a la obra de Juan Ramón en lugar de crear la suya]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Cultura,Juan Ramón Jiménez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Zenobia Camprubí, más allá de Juan Ramón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/zenobia-camprubi-juan-ramon-jimenez_1_2478145.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c87926f-3ef9-4c36-9105-dd29ea99ce17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Zenobia Camprubí, más allá de Juan Ramón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Centro de Estudios Andaluces presenta en una exposición la cara más desconocida de Zenobia Camprubí, mujer polifacética y esposa del Premio Nobel Juan Ramón Jiménez</p><p class="subtitle">Reportera, traductora, escritora, maestra… con una vida rica en pensamiento y acción, cinceló la producción literaria del autor de</p><p class="subtitle">Platero y yo</p><p class="subtitle">: "y no volví a perder más tiempo en fomentar espejismos"</p><p class="subtitle">'Zenobia Camprubí, en primera persona' es un testimonio excepcional de la historia en femenino del siglo XX</p></div><p class="article-text">
        Dicen que Zenobia hubiera sido Zenobia sin Juan Ram&oacute;n, pero Juan Ram&oacute;n no hubiera sido Juan Ram&oacute;n sin Zenobia. Dej&oacute; escrito, sin embargo: &ldquo;y no volv&iacute; a perder m&aacute;s tiempo en fomentar espejismos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Zenobia Camprub&iacute; (Malgrat de Mar, Barcelona, 1887 &ndash; San Juan de Puerto Rico, 1956) fue una mujer polifac&eacute;tica y con amplia formaci&oacute;n. Un testimonio excepcional de la historia en femenino del siglo XX que aparca sus &ldquo;veleidades literarias&rdquo; para cincelar a su marido, el Premio Nobel de Literatura Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez (Moguer, Huelva, 1881 &ndash; San Juan de Puerto Rico, 1958). Una ilusi&oacute;n, entonces, <strong>una figura eclipsada.</strong> La luz del creador de <em>Platero y yo</em>.
    </p><p class="article-text">
        Colaboradora incansable, no era exactamente una mujer tras el autor o bajo su regazo. &ldquo;<strong>&iquest;Zenobia una mujer sometida?</strong> Qu&eacute; tonter&iacute;a, era una mujer inteligente, moderna&rdquo;, que <strong>ancla su esfuerzo en pulir la producci&oacute;n literaria</strong> de Juan Ram&oacute;n, relata Emilia Cort&eacute;s, doctora en Filolog&iacute;a Espa&ntilde;ola por la UNED y coordinadora de la exposici&oacute;n 'Zenobia Camprub&iacute;, en primera persona'.
    </p><p class="article-text">
        La muestra, organizada por el&nbsp;<a href="http://www.centrodeestudiosandaluces.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro de Estudios Andaluces</a> y la <a href="http://fundacion-jrj.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Zenobia-Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez</a>, trae al&nbsp;<a href="http://maa.centrodeestudiosandaluces.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Museo de la Autonom&iacute;a de Andaluc&iacute;a</a> (del 17 de septiembre al 10 de enero de 2016) <strong>un recorrido cronol&oacute;gico por aquella vida rica en pensamiento y acci&oacute;n</strong>. Dividida en seis secciones, presenta m&aacute;s de 200 piezas entre documentos y objetos personales, fotograf&iacute;as y publicaciones, reunidas para la ocasi&oacute;n procedentes de fuentes diversas como el Archivo Familiar Zenobia-Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez y la propia Fundaci&oacute;n hom&oacute;nima, el Archivo Hist&oacute;rico Nacional y el Centro de Documentaci&oacute;n Mar&iacute;a Zambrano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;El verdadero motivo de mi vida&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Como no me cas&eacute; hasta los veintisiete a&ntilde;os, hab&iacute;a tenido tiempo suficiente para averiguar que los frutos de mis veleidades literarias no garantizaban ninguna vocaci&oacute;n seria. Al casarme con quien, desde los catorce, hab&iacute;a encontrado la rica vena de su tesoro individual, me di cuenta de que el verdadero motivo de mi vida hab&iacute;a de ser dedicarme a facilitar lo que era ya un hecho y no volv&iacute; a perder m&aacute;s tiempo en fomentar espejismos&rdquo;, dej&oacute; escrito Zenobia.
    </p><p class="article-text">
        Apuntes desconocidos de su biograf&iacute;a la reconocen como una viajera incansable que dominaba varias lenguas (espa&ntilde;ol, ingl&eacute;s y franc&eacute;s) y ten&iacute;a una amplia formaci&oacute;n en literatura, historia y m&uacute;sica. Zenobia era<strong> vitalista, moderna, solidaria, independiente, emprendedora&hellip; y polifac&eacute;tica</strong>: traductora, escritora, maestra y reportera.
    </p><p class="article-text">
        Trabaj&oacute; hasta la extenuaci&oacute;n en el desarrollo y difusi&oacute;n de la obra literaria del poeta onubense. Tanto que <strong>la obra de Juan Ram&oacute;n no puede entenderse sin la aportaci&oacute;n de Zenobia</strong>. El pr&oacute;ximo a&ntilde;o se cumplen 60 de su muerte, en Puerto Rico y s&oacute;lo tres d&iacute;as despu&eacute;s de la concesi&oacute;n del Nobel, y en esta nueva exposici&oacute;n ella misma, en primera persona, toma la palabra para descubrir la traves&iacute;a vital de sus vivencias y pensamientos m&aacute;s &iacute;ntimos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos mis ilusionados proyectos han ido al cesto de papeles pero tengo alternativas demasiado graves para ponerme a llorar ahora&rdquo;, escrib&iacute;a desde el exilio americano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Una joven Zenobia en Nueva York</h3><p class="article-text">
        La trayectoria vital y el legado de Zenobia son un s&iacute;mbolo del <strong>esfuerzo tit&aacute;nico de la mujer espa&ntilde;ola</strong> para mantener la dignidad personal por medio del trabajo y la autonom&iacute;a intelectual. Sus relatos, diarios y ep&iacute;stolas, junto a las im&aacute;genes que recoge la exposici&oacute;n, constituyen evidencias de quien fuera precursora en negocios de exportaci&oacute;n y una de las primeras mujeres con carnet de conducir en Espa&ntilde;a, involucrada en iniciativas culturales y sociales como la protecci&oacute;n de la infancia y la conquista por los derechos y libertades de la mujer.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como cuenta la muestra, los apuntes sobre su infancia traen un periodo feliz pero marcado por constantes traslados familiares y sus primeros viajes al extranjero. En 1905 se instala en Nueva York, junto a su madre y hermanos tras la ruptura conyugal de sus padres. &ldquo;Estoy tan encantada y tan entusiasmada con todo, que <strong>no creo que haya una persona que disfrute de la vida m&aacute;s que yo</strong>&rdquo;, expresaba.
    </p><p class="article-text">
        Una juventud neoyorkina que marca su car&aacute;cter. Un tiempo plagado de ocio, nuevas amistades y una formaci&oacute;n con profesores particulares que desemboca en su ingreso en la Columbia University en 1908. Un a&ntilde;o despu&eacute;s tiene su primer y apasionado encuentro con Andaluc&iacute;a. &ldquo;La base de mis fantas&iacute;as se basaba en los dorados sue&ntilde;os infantiles y desde que tuve cinco a&ntilde;os llevo colocando muchas piedras preciosas sobre esta elaborada base&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ebullici&oacute;n social y cultural de Madrid en 1910 encaja a la perfecci&oacute;n con Zenobia. En plena efervescencia vital, <strong>en un acto en la Residencia de Estudiantes, conoce a Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez</strong>. Pese a la inicial resistencia familiar, la pareja contrae matrimonio en Nueva York en 1916.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; arranca una etapa prol&iacute;fica para ambos, en la que la obra del que ser&aacute; Nobel de Literatura queda abrazada por Camprub&iacute;. Con la Guerra Civil, y tras el apoyo expreso a la Rep&uacute;blica, llega el exilio. El acelerado periplo propicia destinos en Norteam&eacute;rica, Cuba y, finalmente, Puerto Rico. Son a&ntilde;os de dolor y p&eacute;rdidas. Zenobia, v&iacute;ctima de un c&aacute;ncer de &uacute;tero, sufre un deterioro progresivo de su salud. Pero lega obras como el in&eacute;dito <em>Diario de Juventud</em> que ser&aacute; editado en oto&ntilde;o. Y culmina proyectos como la propuesta del poeta <em>plateriano</em> al Nobel, premio que Juan Ram&oacute;n recibe de espaldas a la Espa&ntilde;a oficial y apenas d&iacute;as antes de la muerte de Zenobia Camprub&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Miguel Baquero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/zenobia-camprubi-juan-ramon-jimenez_1_2478145.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2015 18:17:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Zenobia Camprubí, más allá de Juan Ramón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Literatura,Juan Ramón Jiménez,Centro de Estudios Andaluces]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Ramón Jiménez no era sólo literatura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/juan-ramon-jimenez-humano-primera_1_4334814.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/45094620-645e-4e44-a495-174e11013888_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El director y los tres actores principales, en el estreno de la cinta en Huelva."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Antonio Gonzalo dirige una película "hermosa y honesta" que se adentra por primera vez en la biografía personal del escritor moguereño.</p><p class="subtitle">Marc Clotet y Carlos Álvarez-Novoa encarnan a Juan Ramón joven y sénior, mientras que Ana Fernández da vida a Pura, la madre del poeta.</p><p class="subtitle">'La luz con el tiempo dentro' se ha estrenado en Huelva y ya se puede ver en salas comerciales de toda España.</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez es uno de los grandes personajes, no s&oacute;lo de la literatura, sino de la vida social de toda la historia de la provincia de Huelva, aunque curiosamente son contadas las veces en que su biograf&iacute;a literaria o personal ha sido llevada al cine.
    </p><p class="article-text">
        Esa tendencia se acaba de romper con 'La luz con el tiempo dentro', definida por su director, Antonio Gonzalo, como una pel&iacute;cula &ldquo;hermosa y honesta&rdquo; que tiene como protagonista al Nobel de Literatura, cuya vida, a trav&eacute;s de su propia obra, llega a la gran pantalla.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que no es la primera vez que el escritor moguere&ntilde;o es retratado en el cine, pero s&iacute; es la primera ocasi&oacute;n en que su obra sirve de excusa para hacer un recorrido personal por el autor, desde su infancia hasta su vejez.
    </p><p class="article-text">
        Entre los pocos precedentes que se pueden encontrar en las hemerotecas se encuentra &ldquo;Platero y yo&rdquo;, cinta de los a&ntilde;os 80 en la que un reportero visita al poeta con motivo de la concesi&oacute;n del premio Nobel, y &eacute;ste le contesta a todas sus preguntas ley&eacute;ndole pasajes de su libro m&aacute;s famoso. Agust&iacute;n Gonz&aacute;lez, Gerardo Malla o Ana Yebra formaban parte del reparto de esta pel&iacute;cula, que se ha convertido en un incunable con el paso del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, con la tecnolog&iacute;a del siglo XXI y el talento del equipo que ha trabajado a las &oacute;rdenes de Gonzalo, Huelva fue la ciudad elegida para acoger la 'premiere' mundial de la cinta, con la presencia de su director, los actores Marc Clotet y Carlos &Aacute;lvarez-Novoa, que encarnan a Juan Ram&oacute;n joven y s&eacute;nior, respectivamente, y Ana Fern&aacute;ndez, que da vida a Pura, la madre del poeta.
    </p><p class="article-text">
        Supone una incursi&oacute;n distinta en la vida del poeta, cuya trayectoria literaria ha sido y es estudiada en universidades de todo el mundo, pero su vida personal tiene muchas aristas en las que rara vez se ha profundizado.
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar, por ello, que su director espere que la pel&iacute;cula &ldquo;guste mucho a la gente y que le merezca la pena haber ido al cine a verla&rdquo;, al ser &ldquo;una cinta en la que &rdquo;tiene mucha presencia la literatura&ldquo;, pues es una pel&iacute;cula sobre &rdquo;un gran escritor&ldquo;, y &rdquo;con personajes, emociones de todo tipo, un texto maravillo, debido en parte a la extraordinaria pluma del poeta que est&aacute; presente en toda ella&ldquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Ha sido un regalo interpretarle&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Para todo el elenco de la pel&iacute;cula parece que ha sido algo especial participar, aunque Marc Clotet es m&aacute;s expl&iacute;cito al asegurar que fue &ldquo;un regalo&rdquo; el haber podido interpretar, como actor, a una persona como Juan Ram&oacute;n con &ldquo;una riqueza tan brutal a nivel literario, pero tambi&eacute;n a nivel personal, de emociones&rdquo;, adem&aacute;s de definirle como &ldquo;una persona insegura, bipolar, que ten&iacute;a mucho miedo a la muerte, un gran seductor, que tuvo una de las historias de amor m&aacute;s bonitas que he conocido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Supone todo un reto tambi&eacute;n para Carlos &Aacute;lvarez-Novoa, que se enfrent&oacute; a un personaje de &ldquo;la trascendencia y hondura con riesgo y temor&rdquo;, aunque el gui&oacute;n de Teresa Calo le&nbsp;convenci&oacute; nada m&aacute;s leerlo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Su madre era una persona importante para &eacute;l, ella fue especial porque siempre lo apoy&oacute;, era amorosa e inteligente y siempre quiso que su hijo se desarrollara desde la sensibilidad que demuestra desde peque&ntilde;o&rdquo;, explica Ana Fern&aacute;ndez a la hora de hablar de su personaje en la pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        Una cinta apoyada, entre otros, por Carmen Hern&aacute;ndez Pinz&oacute;n, sobrina nieta del Nobel y representante de la comunidad de herederos, que pudo acudir a un estreno en el que vio un fascinante viaje cargado de poes&iacute;a a trav&eacute;s de la vida y el alma de Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez desde el siglo XIX hasta finales de los a&ntilde;os 50, en escenarios localizados en sitios tan dispares como Moguer, ciudad natal del Nobel, Sevilla, Burdeos, Madrid, Nueva York, Miami o Puerto Rico.
    </p><p class="article-text">
        El largometraje logra desnudar la compleja personalidad del nobel moguere&ntilde;o, haciendo hincapi&eacute; en su ajetreada vida sentimental, la relaci&oacute;n con su esposa, Zenobia Camprub&iacute;, y su amistad con personalidades como Machado, Sorolla, Lorca, Alberti, Aza&ntilde;a y Pau Casals, repasando para ello los acontecimientos m&aacute;s destacados de su trayectoria vital y po&eacute;tica.
    </p><h3 class="article-text">La historia de Marga Gil</h3><p class="article-text">
        La vida amorosa de Juan Ram&oacute;n tuvo varios cap&iacute;tulos llamativos, aunque en algunos intervino de forma involuntaria, como se ha sabido &uacute;ltimamente en referencia a Marga Gil, la&nbsp;joven que se suicid&oacute; por amor no correspondido al poeta a los 24 a&ntilde;os de edad.
    </p><p class="article-text">
        Su pasi&oacute;n se refleja en el diario de la joven artista, que ve la luz ahora por primera vez publicado por la Fundaci&oacute;n Jos&eacute; Manuel Lara. Marga Gil, dibujante y escultora de excepcional talento, se quit&oacute; la vida el 28 de julio de 1932. Ocho meses antes de quitarse la vida, Marga se hab&iacute;a hecho amiga del gran poeta espa&ntilde;ol y de su mujer y visitaba con frecuencia la casa de ambos. Model&oacute; un busto de Zenobia y ten&iacute;a previsto hacer otro de Juan Ram&oacute;n, pero no le dio tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fermín Cabanillas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/juan-ramon-jimenez-humano-primera_1_4334814.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2015 20:16:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juan Ramón Jiménez no era sólo literatura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Juan Ramón Jiménez,Cine,Cultura,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España, tierra de Platero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/espana-tierra-platero_132_4352853.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c19809ac-545a-4e66-b61e-eefaf4958cd4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="&#039;Platero y Juan Ramón&#039;. Ilustración de Carlos Guijarro realizada para El caballo de Nietzsche"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra de Juan Ramón Jiménez es la plasmación de una España que reivindica el humanismo, la pedagogía, la ética, la delicadeza; el protagonismo de un animal menospreciado y humillado para expresar el amor a los más humildes.</p><p class="subtitle">Ahondando en la figura de Platero, el autor defiende que el burro sustituya al toro de Osborne como símbolo de España.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Somos muchos los que no nos identificamos con el toro de Osborne, ondul&aacute;ndose en la bandera de Espa&ntilde;a</strong>. El toro es un herb&iacute;voro de indudable belleza, pero su final tr&aacute;gico en el albero, vomitando sangre y con unos ojos ardientes de pena, es un <strong>s&iacute;mbolo de la Espa&ntilde;a Negra</strong>, con su carga de crueldad, atraso e intolerancia. Saber que poetas como Garc&iacute;a Lorca, Alberti, Bergam&iacute;n o Rafael Morales escribieron meritorios poemas sobre la tauromaquia, no mitiga mi rechazo hacia un espect&aacute;culo b&aacute;rbaro e inhumano. El marqu&eacute;s de Sade es un brillante prosista, pero cuando exalta la tortura y el asesinato su literatura se despe&ntilde;a por el mismo abismo que sedujo a Ezra Pound, Louis-Ferdinand C&eacute;line y Pierre Drieu La Rochelle, tres conocidos apologistas del nazismo. El talento y la insensibilidad pueden convivir sin estorbarse, cuestionado la supuesta equivalencia entre verdad y belleza. Garc&iacute;a Lorca era un poeta extraordinario, con una personalidad cautivadora y un final particularmente dram&aacute;tico, pero su pasi&oacute;n por los toros es un discutible tributo a un casticismo rancio y umbr&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        La penumbra moral aparece donde menos lo esperamos. Podr&iacute;amos decir lo mismo del patriotismo, un sentimiento que se presta a las peores manipulaciones. <strong>Espa&ntilde;a es patrimonio de todos, pero los sectores m&aacute;s conservadores han secuestrado el sentimiento nacional</strong>, asoci&aacute;ndolo a sus valores. El principio b&aacute;sico de un pa&iacute;s democr&aacute;tico consiste en ampliar derechos, no en violarlos o restringirlos. Es una triste paradoja que las leyes espa&ntilde;olas penalicen el maltrato de los animales dom&eacute;sticos y toleren las fiestas populares, afirmando que son una expresi&oacute;n de nuestra tradici&oacute;n. Evidentemente, es un argumento falaz, pues &iquest;qu&eacute; clase de tradici&oacute;n puede justificar el martirio de seres vivos, con un sistema nervioso central, capaz de experimentar emociones complejas, como el p&aacute;nico, la angustia o la depresi&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        <strong>La tradici&oacute;n no es un sin&oacute;nimo de atavismo, sino de excelencia</strong>. S&oacute;lo un insensato puede identificar la tradici&oacute;n espa&ntilde;ola con la carnicer&iacute;a que acontece en una plaza de toros. Nuestra tradici&oacute;n nos proporciona ejemplos de ternura y humanidad que deber&iacute;an constituir nuestra se&ntilde;a de identidad.
    </p><p class="article-text">
        <em>Platero y yo</em> se public&oacute; en 1914 y, para muchos, simboliza esa otra Espa&ntilde;a que los caciques, los espadones y el clero combatieron con ferocidad. En alg&uacute;n lugar he le&iacute;do que a Juan Ram&oacute;n le gustaban los toros, pero en <em>Platero y yo</em> cuando la fiesta llega a Moguer, el poeta, siempre generoso con los ni&ntilde;os, se niega prestarles su burro para pedir las llaves de la plaza. Poco despu&eacute;s, se dirige a Platero y le comenta: &ldquo;&hellip;mientras diestros y presidentas se est&eacute;n vistiendo, t&uacute; y yo saldremos por la puerta falsa y nos iremos por la calleja al campo, como el a&ntilde;o pasado&hellip;&rdquo;. En otro pasaje, habla de un toro huido y celebra su libertad: &ldquo;En una polvareda, que el sol que asoma ya, toca de cobre, el toro baja, entre las pitas, al pozo. Bebe un momento, y luego, soberbio, campeador, mayor que el campo, se va, cuesta arriba, los cuernos colgados de despojos de vid, hacia el monte, y se pierde, al fin, entre los ojos &aacute;vidos y la deslumbrante aurora, ya de oro puro&rdquo;. No parecen las palabras de un enamorado de la tauromaquia.
    </p><p class="article-text">
        Yo s&oacute;lo he asistido a una corrida. En los ochenta se puso de moda el toreo. Algunos corifeos de la Movida, con plaza de fil&oacute;sofos, ensalzaban a Anto&ntilde;ete, al que defin&iacute;an como cl&aacute;sico, castizo, tel&uacute;rico y solar. Yo vi una faena de Curro Romero. Mis compa&ntilde;eros de universidad me aseguraron que era un artista, con esa inspiraci&oacute;n andaluza que evoca los grandes logros de la cultura mediterr&aacute;nea. La inspiraci&oacute;n de Curro Romero consisti&oacute; en clavar el estoque en el costado del toro, mientras pasaba a su lado corriendo, con la cara desfigurada por el p&aacute;nico. El pobre animal necesit&oacute; catorce descabellos para morir entre abucheos y almohadillazos dirigidos al matador.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ese brutal y bochornoso espect&aacute;culo expresa la esencia de lo espa&ntilde;ol? Creo que no. De hecho, atrocidades semejantes -peleas de perros, peleas de gallos, animales salvajes sometidos a palos en circos ambulantes- son moneda corriente en casi todas las latitudes y s&oacute;lo reflejan la iniquidad del ser humano con el resto de las especies. Si Kant no se equivocaba y existe un progreso moral hacia lo mejor, el especismo alg&uacute;n d&iacute;a nos producir&aacute; la misma repulsa que el racismo o el machismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Platero y yo -una indiscutible obra maestra de la literatura universal- es la plasmaci&oacute;n de una Espa&ntilde;a que reivindica el humanismo renacentista, el erasmismo cervantino, la espiritualidad sincera de Teresa de Jes&uacute;s y Juan de la Cruz, la reforma del derecho de gentes impulsada por Bartolom&eacute; de las Casas y Francisco de Vitoria, el romanticismo liberal de Espronceda, la tradici&oacute;n republicana de Pi y Margall, el krausismo, la pedagog&iacute;a de Giner de los R&iacute;os, las Misiones Pedag&oacute;gicas y la Edad de Plata, que despunta en 1902 y muere en 1936</strong><em>Platero y yo</em>. La guerra civil malogr&oacute; la modernizaci&oacute;n de nuestro pa&iacute;s, pero nada ha podido borrar ese legado. <em>Platero y yo</em> es una lecci&oacute;n de &eacute;tica y delicadeza en un pa&iacute;s que sigue ahorcando galgos y arrojando pavas o cabras desde campanarios.
    </p><p class="article-text">
        Juan Ram&oacute;n ama su Moguer natal, pero no oculta el sufrimiento de los animales, los ni&ntilde;os, los locos y los pobres. Al observar a Platero -&ldquo;tierno y mimoso igual que un ni&ntilde;o, que una ni&ntilde;a&hellip;&rdquo;-, se pregunta qu&eacute; suerte habr&iacute;a corrido, &ldquo;si en vez de caer en mis manos de poeta hubiese ca&iacute;do en las de uno de esos carboneros que van, todav&iacute;a de noche, por la dura escarcha de los caminos solitarios, a robar los pinos de los montes&rdquo;. Afortunadamente, Platero &ldquo;tiene una cuadra tibia y blanda como una cuna&rdquo; y cuando muera, sus restos no ir&aacute;n &ldquo;a la marisma inmensa, ni al barranco del camino de los montes, como los otros pobres burros, como los caballos y los perros que no tienen quien los quiera&rdquo;. El poeta le ha reservado otro destino. &ldquo;Vive tranquilo, Platero. Yo te enterrar&eacute; al pie del pino grande y redondo del huerto de la Pi&ntilde;a, que a ti tanto te gusta&rdquo;. De ese modo, &ldquo;todo el a&ntilde;o los jilgueros, los chamarices y los verderones te pondr&aacute;n, en la salud perenne de la copa, un breve techo de m&uacute;sica entre tu sue&ntilde;o tranquilo y el infinito cielo de azul constante de Moguer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Yo vivo en las afueras de un pueblo de Madrid. Mi casa linda con la estepa castellana y todos los a&ntilde;os escucho los escopetazos de los cazadores, con sus jaur&iacute;as de perros. Es un espect&aacute;culo tan rid&iacute;culo como repelente, pues se movilizan recursos desproporcionados para abatir a conejos, avutardas o perdices. Los perros a veces son transportados en los maleteros de los coches y, al final de la temporada de caza, muchos son abandonados, a veces con signos de maltrato. No hablo de o&iacute;das, pues he recogido varios perros con el terror en los ojos, profundamente traumatizados por vivencias que no puedo ni imaginar. Los perros de los pastores de ovejas no son mucho m&aacute;s afortunados. Sucios y desastrados, las pulgas y las garrapatas forman aut&eacute;nticas colonias en su piel. Y, &iquest;qu&eacute; puedo decir de los galgos? Todos los a&ntilde;os los veo correr y siento escalofr&iacute;os al pensar que su esperanza de vida raramente sobrepasa los tres a&ntilde;os, pues, apenas declinan sus dotes atl&eacute;ticas, sus desalmados propietarios los ahorcan, los arrojan a pozos o los matan a tiros.
    </p><p class="article-text">
        Parece imposible que en la Espa&ntilde;a de 1914 un poeta transformara a un burro en protagonista de un libro de prosa po&eacute;tica, pero no fue un algo casual. <strong>Juan Ram&oacute;n escogi&oacute; a un ser menospreciado, humillado, escarnecido y explotado para manifestar su amor hacia los m&aacute;s humildes y desamparados</strong>. Es famosa su lecci&oacute;n de &ldquo;asnograf&iacute;a&rdquo;, aclarando que asno no es sin&oacute;nimo de necio: &ldquo;&iexcl;Pobre asno! &iexcl;Tan bueno, tan noble, tan agudo como eres! [&hellip;] Paciente y reflexivo, melanc&oacute;lico y amable, Marco Aurelio de los prados&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Creo que el toro de Osborne deber&iacute;a ser reemplazado por un burro, pues el poeta no se equivocaba al escribir: &ldquo;&iexcl;Si al hombre que es bueno deber&iacute;an decirle asno! &iexcl;Si al asno que es malo deber&iacute;an decirle hombre!&rdquo;. <strong>Me gustar&iacute;a ver en la bandera de Espa&ntilde;a a un burro como Platero. No suceder&aacute; hasta que la sociedad espa&ntilde;ola comprenda que su alma est&aacute; en la palabra de sus poetas y no en ritos de un pasado que deber&iacute;a hundirse en el olvido</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Narbona, Rafael Narbona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/espana-tierra-platero_132_4352853.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2015 19:27:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[España, tierra de Platero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maltrato animal,Derechos animales,Juan Ramón Jiménez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Ramón Jiménez, "la grandeza del genio y las debilidades del hombre"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/interesado-estrechar-juan-ramon-jimenez_1_5039618.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71784451-3b2a-4bd2-b929-f145444d4dc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Juan Ramón Jiménez, &quot;la grandeza del genio y las debilidades del hombre&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un libro reúne 88 testimonios del poeta de Moguer y las consideraciones de sus coetáneos sobre su obra y su persona.</p><p class="subtitle">"Tan admirado como aborrecido", sus declaraciones son "la manifestación más espontánea de su pensamiento", recuerda la autora, Soledad González Ródenas.</p><p class="subtitle">La opinión de algunos de sus enemigos, entre ellos lo más granado de la Generación del 27, "no  ha menoscabado el reconocimiento de la calidad ni el de la innegable  influencia de su obra".</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Nos quedamos mir&aacute;ndonos atentamente. &Eacute;l, con la atenci&oacute;n felina del sorprendido. Yo, con la calma del que, ya en el terreno del contrario, est&aacute; dispuesto a jugarse la piel. Comenz&oacute; Juan Ram&oacute;n a hablarme&rdquo;. Es Ernesto Gim&eacute;nez Caballero el que narra as&iacute; su encuentro con el poeta de Moguer, &ldquo;seguramente el autor m&aacute;s entrevistado de la historia&rdquo;. Todas las respuestas a cuestionarios, las entrevistas, las cr&oacute;nicas dialogadas entre Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez y aquellas personas interesadas de alguna forma en su obra est&aacute;n recopiladas de manera rigurosa en el libro <em>Por obra de un instante</em>, de Soledad Gonz&aacute;lez R&oacute;denas, publicado por la Fundaci&oacute;n Jos&eacute; Manuel Lara, en colaboraci&oacute;n con el Centro de Estudios Andaluces.
    </p><p class="article-text">
        'Man&iacute;as de los escritores. La de Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez (Los vecinos)', publicada en La Gaceta Literaria en 1927, es solamente uno de los 88 testimonios ofrecidos por el poeta entre 1901 y hasta su muerte en 1958, dos a&ntilde;os despu&eacute;s del fallecimiento de su esposa, Zenobia Camprub&iacute;, y de la concesi&oacute;n en 1956 del Nobel de Literatura que le convirti&oacute; en s&iacute;mbolo del exilio republicano. El texto referido es el de un &ldquo;despiadado&rdquo; Gim&eacute;nez Caballero, como dice la autora del libro recopilatorio, &ldquo;una encrucijada de triunfos y derrotas, esperanzas y sinsabores, alabanzas y cr&iacute;ticas, plenitud y decandencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llama, resplandor y carb&oacute;n negro&rdquo;. As&iacute; lo defini&oacute; en 1915 Ram&oacute;n G&oacute;mez de la Serna. &ldquo;Su claroobscuro es casi imposible&rdquo;, escrib&iacute;a mientras observaba varias pinturas que figuraban la efigie del poeta. Es la &ldquo;imagen caleidosc&oacute;pica&rdquo; de un hombre &ldquo;tan admirado como aborrecido&rdquo; por sus coet&aacute;neos, recuerda la autora. Tan &ldquo;irascible, exquisito y maldicente purista&rdquo; que le llevaban a redactar multitud de aclaraciones a respuestas a art&iacute;culos publicados sobre su obra y persona. Incluida &ldquo;alguna que otra punzante cr&iacute;tica a sus interlocutores&rdquo;, dice la autora. &ldquo;Falso ermita&ntilde;o&rdquo;, dijo Pablo Neruda de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Sus 'enemigos', entre ellos lo m&aacute;s granado de la Generaci&oacute;n del 27, no ha menoscabado el reconocimiento de la calidad ni el de la innegable influencia de su obra, seg&uacute;n Soledad Gonz&aacute;lez R&oacute;denas, que trata de &ldquo;ajustar&rdquo; precisamente su biograf&iacute;a incluyendo las aclaraciones y rectificaciones del propio Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez a los testimonios de las personas que quisieron encontrarse con &eacute;l. Una &ldquo;sinceridad arriesgada, a veces descarnada&rdquo; (&ldquo;es el &uacute;nico de los escritores espa&ntilde;oles que no me recomienda discreci&oacute;n en sus palabras&rdquo;, dijo Alberto Guill&eacute;n despu&eacute;s de una larga charla con &eacute;l).
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de sus entrevistas, la mayor&iacute;a editadas una sola vez y de forma dispersa, el autor de 'Platero y Yo', de cuya primera publicaci&oacute;n se cumplen 100 a&ntilde;os en este 2014, da muestras de su personalidad, de &ldquo;la grandeza del genio y las debilidades del hombre&rdquo;, que &ldquo;asombra por su honestidad y franqueza, alejada de conveniencias y diplomacias&rdquo;, &ldquo;l&uacute;cido hasta la clarividencia en sus reflexiones est&eacute;ticas&rdquo; e &ldquo;implacable en la decepci&oacute;n que le provocaron tanto sus compa&ntilde;eros de generaci&oacute;n como sus disc&iacute;pulos&rdquo;, se&ntilde;ala Soledad Gonz&aacute;lez R&oacute;denas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Ramajo]]></dc:creator>
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