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    <title><![CDATA[elDiario.es - Karl Marx]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/karl-marx/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Karl Marx]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Avergoncémonos todos ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/avergoncemonos_129_13110185.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5bbac178-f441-4d82-bbea-a5de8d52b878_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Avergoncémonos todos "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para enfrentarse a la oleada de violencia desvergonzada de los sinvergüenzas, son necesarias las tres respuestas del joven Marx al fatalismo del escéptico Ruge: “Hacer la vergüenza aún más vergonzosa, pregonándola”; pasar de la vergüenza a la crítica; pasar de la crítica a la acción</p></div><p class="article-text">
        Las palabras del rey de Espa&ntilde;a, en general muy medidas, no suelen ser discutidas.&nbsp;Sin embargo, su parlamento del pasado 16 de marzo, en el Museo Arqueol&oacute;gico Nacional, a prop&oacute;sito de la conquista de M&eacute;xico, donde reconoci&oacute; &ldquo;muchos abusos&rdquo; durante la Conquista y el periodo colonial, ha levantado una peque&ntilde;a polvareda. Algunos han considerado excesivas las palabras del monarca; otros, insuficientes. A m&iacute; me parecen bien y creo que ser&iacute;a mejor dejarlo correr.&nbsp;No soy muy partidario de que los pa&iacute;ses se pidan perd&oacute;n los unos a los otros.&iquest;Por&nbsp;qu&eacute; no pedirse perd&oacute;n entre compatriotas, por nuestras barbaridades internas? &iquest;O a uno mismo (si somos sinceros con nosotros mismos), por nuestros errores, inacciones y carencias m&uacute;ltiples? Esto puede convertirse en el cuento de nunca acabar. &iquest;No ser&iacute;a mejor que nos avergonz&aacute;ramos, conjuntamente, por las atrocidades e injusticias cometidas, y por las que se cometen?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El pa&iacute;s al que se pertenece es el pa&iacute;s del que uno se averg&uuml;enza&rdquo;, ha escrito el historiador Carlo Ginzburg. Es tajante, pero no le falta verdad.&nbsp;En Espa&ntilde;a, a muchos nos averg&uuml;enza una guerra incivil que algunos dicen ahora que perdimos todos, y que los unos perdieron much&iacute;simo m&aacute;s que los otros. En M&eacute;xico sigue vivo el recuerdo de la&nbsp;matanza de la&nbsp;Plaza&nbsp;de las Tres Culturas, que el gran escritor mexicano Octavio Paz calific&oacute; de &ldquo;gran ritual azteca&rdquo;. El 2 de octubre de 1968, una manifestaci&oacute;n en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, Ciudad de M&eacute;xico, termin&oacute; en masacre. Decenas o centenares (el n&uacute;mero a&uacute;n hoy es incierto)&nbsp;de estudiantes, obreros, amas de casa, algunos ni&ntilde;os,&nbsp;fueron acribillados por un operativo militar. Octavio Paz era entonces embajador de su pa&iacute;s en la India, y despu&eacute;s de escuchar la terrible noticia en el bolet&iacute;n informativo de&nbsp;la BBC, hizo dos cosas: enviar una carta de dimisi&oacute;n de su cargo al presidente D&iacute;az Ordaz, y escribir un breve poema, 'La limpidez&ldquo;' donde se dice:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;La verg&uuml;enza es ira</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Vuelta contra uno mismo:</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Una naci&oacute;n entera se averg&uuml;enza</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Es le&oacute;n que se agazapa</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Para saltar.&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos versos, que Octavio Paz escribi&oacute; en cursivas para distinguirlos del resto del poema, no son del poeta. Son un fragmento de la carta que un joven Carlos Marx de 25 a&ntilde;os, reci&eacute;n exiliado en Holanda, escribi&oacute; en 1843 a su amigo Arnold Ruge. En respuesta a un comentario de este, esc&eacute;ptico y pesimista, sobre la situaci&oacute;n alemana (&ldquo;hemos llegado a un punto en que ya no podemos hacernos ilusiones&rdquo;), Marx replica: &ldquo;El traje de gala del liberalismo se ha ca&iacute;do y, a los ojos de todo el mundo ha aparecido, en toda su desnudez, el m&aacute;s repugnante despotismo. Me mirar&aacute;s sonriendo, y me preguntar&aacute;s: &iquest;qu&eacute; hemos ganado? De la verg&uuml;enza no nace ninguna revoluci&oacute;n. Y yo te respondo: la verg&uuml;enza es ya en s&iacute; una revoluci&oacute;n.&rdquo; A continuaci&oacute;n, Marx escribe aquello que Octavio Paz recogi&oacute; en su poema de 1968: &ldquo;La verg&uuml;enza es una especie de ira replegada dentro de s&iacute; misma. Y si realmente llegara a avergonzarse toda una naci&oacute;n, ser&iacute;a como un le&oacute;n que se dispone a dar el salto.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Octavio Paz concluye su poema con unos versos que parecen poner en cuesti&oacute;n el optimismo hist&oacute;rico del joven Marx:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;(Los empleados
    </p><p class="article-text">
        Municipales lavan la sangre&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la Plaza de los Sacrificios.)&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mira ahora,&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Manchada
    </p><p class="article-text">
        Antes de haber dicho algo
    </p><p class="article-text">
        Que valga la pena,&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La limpidez.&ldquo;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La manchada limpidez de las razones de Estado, de las corrupciones establecidas, de la indiferencia, del olvido, pueden llegar a imponerse, sin que se haya escrito algo &ldquo;que valga la pena&rdquo;. Lo ense&ntilde;&oacute; el siglo XX: el le&oacute;n puede no saltar, o puede saltar en el vac&iacute;o. Octavio Paz sent&iacute;a una doble verg&uuml;enza. &ldquo;Todo esto me tiene apenado, avergonzado, furioso con los otros, y sobre todo conmigo mismo&rdquo;, escribi&oacute; a un amigo, a prop&oacute;sito de la situaci&oacute;n pol&iacute;tica en su pa&iacute;s, pocas semanas&nbsp;antes de la matanza de la Plaza de las Tres Culturas.
    </p><p class="article-text">
        Primo Levi, superviviente de Auschwitz, describi&oacute; en sus libros hasta qu&eacute; punto el sentimiento de&nbsp;verg&uuml;enza sumerg&iacute;a a las v&iacute;ctimas del nazismo. En su &uacute;ltimo libro, escrito poco antes de suicidarse, habl&oacute; de &ldquo;una verg&uuml;enza m&aacute;s vasta&rdquo;, de la &ldquo;verg&uuml;enza del mundo&rdquo;. La describi&oacute; como &ldquo;el mar de dolor, pasado y presente, que nos rodea y aumenta a&ntilde;o tras a&ntilde;o hasta casi ahogarnos&rdquo;. Coment&aacute;ndolo, Carlo Ginzburg ha escrito que &ldquo;solo en casos extremos experimenta el mundo ese tipo de verg&uuml;enza&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que nos hallamos en uno de estos momentos de ignominia est&aacute; fuera de toda duda, tan terriblemente mal van los asuntos del mundo. El estado actual del mundo es de verg&uuml;enza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Avergonzarse no es lo mismo que culparse. Tampoco es resignarse. La verg&uuml;enza obliga a reaccionar, de una manera u otra. Cuando la guerra mata a la gente y destruye pa&iacute;ses; cuando la Casa Blanca difunde v&iacute;deos mezclando im&aacute;genes de muerte y bromas de videojuego; cuando cinco minutos antes de que Trump anuncie una pausa se ganan millones de d&oacute;lares al anticipar la ca&iacute;da del&nbsp;precio del petr&oacute;leo en la bolsa, la respuesta de los avergonzados es inevitable. Para enfrentarse&nbsp;a la oleada de violencia desvergonzada de los sinverg&uuml;enzas, son necesarias las tres respuestas del joven Marx al fatalismo del esc&eacute;ptico Ruge: &ldquo;Hacer la verg&uuml;enza a&uacute;n m&aacute;s vergonzosa, pregon&aacute;ndola&rdquo;; pasar de la verg&uuml;enza a la cr&iacute;tica; pasar de la cr&iacute;tica a la acci&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raimon Obiols]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/avergoncemonos_129_13110185.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 20:07:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Avergoncémonos todos ]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Karl Marx]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mónica Oltra tenia raó i no]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/monica-oltra-tenia-rao-i-no_129_12511616.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1d5d124-4190-48e1-8b44-7ecdad612fbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mónica Oltra tenia raó i no"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pregunteu-vos si de vegades feu coses i no sabeu per què les feu. Quines? Picar qualsevol cosa mentre cuineu, caminar quan parleu amb el mòbil, beure diàriament un poc d’alcohol, canviar-li el nom a la filla pel de la gossa</p></div><p class="article-text">
        Recordeu quan ten&iacute;em una vicepresidenta de la Generalitat Valenciana i portaveu del Consell que  exposava les seues idees pol&iacute;tiques en valenci&agrave;, amb expressions del carrer i, fins i tot, amb samarretes. Si aix&ograve;, rellegiu la biografia escrita per Tom&agrave;s Escuder titulada <a href="https://www.lletraimpresa.com/monica-oltra-o-el-compromis/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>M&oacute;nica Oltra o el comprom&iacute;s</em></a> (Lletra Impresa, 2020), amb un pr&ograve;leg de Gustau Mu&ntilde;oz en qu&egrave; la <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/monica-oltra-jarque-biografia-politica-inteligible-mayorias-sociales_1_6281422.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descrivia</a> com &ldquo;una pol&iacute;tica intel&middot;ligible per a les majories socials&rdquo;. Del text d'Escuder, escriptor i navegant, es despr&eacute;n que el lideratge d&rsquo;Oltra estava modelat per un cert populisme, per la tradici&oacute; marxista i per l&rsquo;afecci&oacute; a la psicoan&agrave;lisi. Per&ograve;&hellip; com es poden harmonitzar Karl Marx i Sigmund Freud si semblen incompatibles? De quina manera si volem ser intel&middot;ligibles? 
    </p><p class="article-text">
        Este breu article buscar&agrave; primer l&rsquo;harmonia entre ambd&oacute;s pensadors &mdash;anir&agrave; de puntetes des de l'inconscient freudi&agrave; al plusvalor de Marx&mdash; i conclour&agrave; amb una disson&agrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        Comencem. Pregunteu-vos si de vegades feu coses i no sabeu per qu&egrave; les feu. Quines? Riure en situacions de rid&iacute;cul, picar qualsevol cosa mentre cuineu, caminar quan parleu amb el m&ograve;bil, beure di&agrave;riament un poc d&rsquo;alcohol, procrastinar repetidament alguna activitat, no trobar quelcom que teniu davant dels nassos, <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/bueno_129_12489013.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dir &ldquo;bueno&rdquo;</a>, canviar-li el nom a la filla pel de la gossa, repetir-vos incessantment que ja l&rsquo;heu cagat, pensar que la persona que t&rsquo;agrada ja se n&rsquo;ha anat amb un altre o altra&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Tot all&ograve; que feu i no sabeu per qu&egrave; &eacute;s un s&iacute;ntoma del fet que no sempre actuem conscientment. Les estructures que permeten descriure les pautes d&rsquo;estes activitats s&rsquo;anomenen inconscients des de la popularitzaci&oacute; de les teories psicoanal&iacute;tiques de Sigmund Freud. &Eacute;s m&eacute;s, les pautes de l&rsquo;inconscient es revelen gr&agrave;cies a la repetici&oacute; (<a href="https://ca.wikipedia.org/wiki/Compulsi%C3%B3_de_repetici%C3%B3#cite_note-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Wiederholung</em></a>), ja que sovint actuem de manera compulsiva, &eacute;s a dir, repetim accions que ens provoquen estupor i que ens fan exclamar: &ldquo;la pr&ograve;xima ser&agrave; distinta&rdquo;. I arriba una nova situaci&oacute; que pens&agrave;vem que seria diversa i tornem a caure en la repetici&oacute; de la mateixa acci&oacute;. Penseu si alguna vegada heu mussitat: &ldquo;en la pr&ograve;xima colla d&rsquo;amics ser&eacute; distint&rdquo;; i vos integreu en un nou grup i acabeu adquirint el mateix rol que ten&iacute;eu en els anteriors. Qui diu amics, diu parella. Aix&iacute;, cada vegada que repetim una acci&oacute; inconscient enfortim l&rsquo;h&agrave;bit compulsiu i ensorrem m&eacute;s encara el record (<em>Erinnerung</em>) del fet primigeni que haur&iacute;em de revelar per a deixar d&rsquo;amagar all&ograve; reprimit; &eacute;s a dir, per a fer conscient all&ograve; inconscient. Per exemple, alguns no recordareu la primera vegada que vos heu quedat sols i desemparats, per&ograve; s&iacute; vos podeu sentir aclaparats habitualment cada vegada que penseu que el vostre dest&iacute; (<em>Schicksal</em>) &eacute;s no acabar mai res del que enceteu a soles. O per exemple, molts no recordareu la primera vergonya intensa que heu patit, per&ograve; s&iacute; vos podeu avergonyir habitualment pel tractament que vos han donat i procureu mantenir-lo en secret davant de les persones que aneu coneixent. 
    </p><p class="article-text">
        Ja podem plantejar-nos una dificultat compartida per Freud i Marx: com podem extraure pautes racionals d&rsquo;all&ograve; que &eacute;s irracional? Com podem analitzar racionalment estructures supraindividuals que es manifesten en els actes irracionals de cada individu? Com podem fer conscient l&rsquo;inconscient? En suma: com racionalitzar l&rsquo;irracional?
    </p><p class="article-text">
        Ni Freud ni Marx foren els primers a adonar-se d&rsquo;esta dificultat. Podr&iacute;em exagerar i escriure que s&rsquo;inclouen en la llarga llista de pensadors que han captat que per davall de les aparences hi ha una realitat que pot ser descoberta amb la ra&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Per a Marx, per davall dels diversos objectes de consum, per davall de les mercaderies produ&iuml;des en societats capitalistes, hi ha una estructura comuna: el valor (<em>Wert</em>) i el plusvalor (<em>Mehrwert</em>). El valor &eacute;s la quantitat de treball materialitzada en una mercaderia. Per exemple, el valor d&rsquo;este article &eacute;s la quantitat de treball socialment necess&agrave;ria per a produir estes l&iacute;nies, estos dispositius electr&ograve;nics en qu&egrave; escric i l&rsquo;energia que sost&eacute; els nostres cossos per a escriure i llegir. El valor d&rsquo;una mercaderia, per tant, &eacute;s un treball col&middot;lectiu, una energia social, una pot&egrave;ncia multiplicada pel temps que s&rsquo;exerceix. Als meus alumnes els dic que comparen les unitats d&rsquo;estes magnituds de treball i energia: un joule equival a 1 <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/W%C2%B7s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ws</a> (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Vatio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">wat</a>-<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Segundo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segon</a>) i, inversament, 1 Wh (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Vatio-hora" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">wat-hora</a>) equival a 3600 joules. &Eacute;s a dir, el treball &eacute;s una for&ccedil;a per unitat de temps. Per exemple, la pr&ograve;xima vegada que vos arribe un repartidor d&rsquo;Amazon o Glovo a casa, penseu que pels minuts del trajecte que ha realitzat, li hauran pagat una quantitat de diners. Eixa quantitat hauria d&rsquo;equivaldre al valor del seu treball conduint una furgoneta i caminant fins a la vostra porta, per&ograve; aix&ograve; &eacute;s una aparen&ccedil;a; en realitat, el salari del repartidor no cobrir&agrave; la totalitat dels minuts emprats per a repartir la mercaderia. Els minuts del repartiment no pagats serien el plusvalor. 
    </p><p class="article-text">
        Per a Marx, les nostres societats es basen en la creaci&oacute; de plusvalor. La for&ccedil;a de treball en les societats capitalistes &eacute;s eixa mercaderia peculiar que, quan s&rsquo;usa, augmenta de valor, o siga, adquireix plusvalor. En suma, els beneficis de qualsevol empresa, fins i tot de <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, equivalen a for&ccedil;a de treball no retribu&iuml;da. En futurs articles podrem detallar estos conceptes en relaci&oacute; amb la criticada teoria marxista del valor treball o teoria laboral del valor (<em>Arbeitswert</em>); ara simplement la descrivim de manera intel&middot;ligible i compatible amb la psicoan&agrave;lisi, a pesar del risc de caure en una simplificaci&oacute;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Qualsevol conjugació d’este estil està travessada també per tendències irracionals que es repeteixen cada vegada que professem compulsivament que som d’una tendència política o altra</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Qu&egrave; tenen de compatible les estructures del capitalisme i de l&rsquo;inconscient? 
    </p><p class="article-text">
        Ambd&oacute;s tipus d&rsquo;estructures tenen en com&uacute; enfrontar-nos al fet que a trav&eacute;s nostre s&rsquo;expressen tend&egrave;ncies supraindividuals i irracionals. I ambd&oacute;s pensadors s&oacute;n continuadors de la il&middot;lustraci&oacute; ja que ens interpel&middot;len a descobrir-les i intentar superar-les: com podr&iacute;em viure sense accions inconscients i repeticions compulsives? Com podr&iacute;em conviure sense extraure plusvalor de la for&ccedil;a de treball dels altres?   
    </p><p class="article-text">
        Concloem amb una disson&agrave;ncia. M&oacute;nica Oltra, en definitiva, tenia ra&oacute; al conjugar marxisme i psicoan&agrave;lisi, per&ograve; qualsevol conjugaci&oacute; d&rsquo;este estil est&agrave; travessada tamb&eacute; per tend&egrave;ncies irracionals que es repeteixen cada vegada que professem compulsivament que som d&rsquo;una tend&egrave;ncia pol&iacute;tica o altra. Per aix&ograve;, Oltra tenia ra&oacute;, per&ograve; tamb&eacute; tend&egrave;ncies irracionals o, millor dit, a trav&eacute;s d&rsquo;ella s&rsquo;expressaven tend&egrave;ncies irracionals que superaven els designis racionals de l'individu. L&rsquo;Oltra individual tenia ra&oacute; i no.      
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Cuenca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/monica-oltra-tenia-rao-i-no_129_12511616.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Aug 2025 21:43:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mónica Oltra tenia raó i no]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mónica Oltra,Karl Marx]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La justicia social, un logro de la civilización occidental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/justicia-social-logro-civilizacion-occidental_129_11482548.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a59d481a-33de-4705-bec9-c3efa9d57b23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La justicia social, un logro de la civilización occidental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Partido Popular malbarata una de las enseñas ideológicas del conservadurismo democrático occidental, la justicia social, fascinado por los cantos de sirena del ultraderechismo fascistoide </p><p class="subtitle">El anterior Memorando - El desembarco en Normandía y la cuestión del wolframio español
</p></div><p class="article-text">
        Durante unas horas del pasado viernes, 21 de junio, Madrid no fue &ldquo;rompeolas de todas las Espa&ntilde;as&rdquo;, como cant&oacute; don Antonio, sino Pandem&oacute;nium donde los oficiantes de un grotesco aquelarre intercambiaron requiebros y condecoraciones a mayor gloria propia y desprestigio institucional: la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel D&iacute;az Ayuso, <a href="https://www.eldiario.es/politica/ayuso-milei-convierten-encuentro-institucional-mitin-gobierno_1_11469094.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impuso la Medalla</a> Internacional de la Comunidad de Madrid a Javier Milei, presidente de la Rep&uacute;blica Argentina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta medalla o condecoraci&oacute;n fue establecida por la expresidenta Cristina Cifuentes en 2017, aunque su precipitada salida del cargo impidi&oacute; que la estrenara, cosa que hizo su sucesora en 2020 convirti&eacute;ndola en instrumento <em>ad hoc</em> de sus pretensiones de oposici&oacute;n a los gobiernos progresistas de la naci&oacute;n. Al menos, en dos oportunidades: a Juan Guaid&oacute;, tras autodeclararse presidente de Venezuela o &ldquo;presidente encargado&rdquo;, como lo defini&oacute; Ayuso, y en esta ocasi&oacute;n. Las otras tres concedidas fueron a personalidades en visita oficial en Espa&ntilde;a: en 2021, a Apostolos Tzitzikostas, presidente del Comit&eacute; Europeo de las Regiones; en 2022, al presidente ucranio, Volod&iacute;mir Zelenski y, en 2023, a Daniel Noboa, presidente de la Rep&uacute;blica del Ecuador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como se sabe, el Gobierno espa&ntilde;ol retir&oacute; a la embajadora de Espa&ntilde;a en Argentina como punto final de la crisis diplom&aacute;tica iniciada el pasado 4 de mayo cuando, para explicar alguna de las estramb&oacute;ticas y habituales opiniones del dirigente argentino a los estudiantes de la Escuela de Gobierno Luis Tudanca, en Salamanca, el ministro de Transportes, &Oacute;scar Puente, utiliz&oacute; la hip&eacute;rbole de la &ldquo;ingesta de no s&eacute; qu&eacute; sustancias&rdquo;, es de suponer que alucin&oacute;genas. 
    </p><p class="article-text">
        El gabinete de la Casa Rosada, tras el adecuado reproche, dio por superado el incidente, pero Milei, que planeaba un viaje a Espa&ntilde;a para reunirse con sus correligionarios de Vox, ten&iacute;a otra idea y se embarc&oacute; en una sucesi&oacute;n de insultos al presidente del Gobierno espa&ntilde;ol y a su esposa, Bego&ntilde;a G&oacute;mez, en una escalada que aconsej&oacute; primero la llamada a consultas de la embajadora; luego, la convocatoria del embajador argentino en Espa&ntilde;a &ndash;tras un nuevo ataque de Milei, esta vez en Madrid y a la sombra de la internacional ultraderechista convocada por Vox&ndash; y, finalmente, la retirada de la embajadora Mar&iacute;a Jes&uacute;s Alonso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En vez de rebajar sus agresivas andanadas, elegantemente ignoradas por el Gobierno espa&ntilde;ol, Milei no dud&oacute; en continuar insultando a las instituciones gubernamentales espa&ntilde;olas, al presidente y a su mujer durante el acto en la Comunidad de Madrid, a los que se sum&oacute; Ayuso alegremente, aplaudiendo con las orejas &ndash;y me refiero a la frase hecha&ndash;. Mientras, el Partido Popular de Feij&oacute;o, sobrepasado no ya por la derecha sino por la extrema derecha, mira para otro lado y culpa a la v&iacute;ctima de ser el verdugo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Conviene recordar un par de datos para aquilatar la catadura, la condici&oacute;n de este PP: en 2016, el gobierno de Mariano Rajoy retir&oacute; al embajador en Caracas tras los insultos del presidente de Venezuela, Nicol&aacute;s Maduro, quien lo llam&oacute; &ldquo;racista, basura corrupta y basura colonialista&rdquo;, con la aquiescencia del PSOE en la oposici&oacute;n, situaci&oacute;n que mantuvo ya en el gobierno,&nbsp;hasta diciembre de 2022.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y para tasar la alevos&iacute;a de la presidenta madrile&ntilde;a en su caricaturesca distinci&oacute;n a Milei &ndash;a lo que no es ajena la turbia mano de su Rasput&iacute;n personal, Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez&ndash;, rememorar c&oacute;mo el ministro de Asuntos Exteriores de Rajoy, Jos&eacute; Manuel Garc&iacute;a Margallo, se puso de los nervios, se mes&oacute; los cabellos y se rasg&oacute; sus ropajes diplom&aacute;ticos porque el expresidente Zapatero hizo un viaje personal a Cuba en febrero de 2015 y se entrevist&oacute; con el presidente del Gobierno, Ra&uacute;l Castro, a petici&oacute;n de &eacute;ste. De <a href="https://cadenaser.com/ser/2015/02/26/espana/1424955880_615307.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;extraordinaria deslealtad&rdquo;</a> fue lo m&iacute;nimo que lo tild&oacute;. Y eso que no hab&iacute;a ning&uacute;n conflicto con las autoridades cubanas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este caso, una &ldquo;profunda deslealtad&rdquo; para el gobierno, pues, adem&aacute;s, conculca la ley que obliga a las comunidades aut&oacute;nomas a consensuar con el ministerio de Asuntos Exteriores las distinciones a personalidades extranjeras; una ley, para m&aacute;s inri, promulgada por el gobierno Rajoy para controlar las alegr&iacute;as condecorativas de las comunidades aut&oacute;nomas gobernadas por el PSOE.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Miente, que algo queda</strong>&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Milei podr&iacute;a haber sido recibido en la Real Casa de Correos de la puerta del Sol a los sones de un himno peculiar: &ldquo;Ahora que estamos contentos,/ vamos a contar mentiras, tralar&aacute;,/ vamos a contar mentiras&rdquo;, pues a las mentiras de uno, la otra contestaba con sus propias falsedades. Al &ldquo;no dejen que el socialismo les arruine la vida&rdquo; de Milei, Ayuso contaba que su buena gesti&oacute;n en Madrid rechazaba &ldquo;la cultura de la subvenci&oacute;n para crear redes clientelares y el voto cautivo&rdquo; y atra&iacute;a &ldquo;la inversi&oacute;n, sin olvidar a las personas vulnerables&rdquo;. 7.291 'invulnerables' pero fallecidos durante la pandemia de la COVID-19 como consecuencia de los 'protocolos de la verg&uuml;enza' se preguntan c&oacute;mo es posible que la existencia de <a href="https://madrid.ccoo.es/bacf2d9bb4fb0d0ff31e68a2014422ec000045.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un 20% de madrile&ntilde;os pobres y casi un 13% en riesgo de pobreza</a> no son porcentajes como para sacar pecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y al otro, el del &ldquo;socialismo empobrecedor&rdquo;, le contestaba por esas mismas fechas el Fondo Monetario Internacional, que<a href="https://www.eldiario.es/economia/crecimiento-economia-espanola-supera-previsiones-organismos-internacionales_1_11428759.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> elevaba 0,5 puntos</a> su proyecci&oacute;n de avance del PIB en 2024, medio punto por encima de las previsiones del 2% del propio Gobierno espa&ntilde;ol. Y, poco despu&eacute;s, el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica establec&iacute;a el <a href="https://www.eldiario.es/economia/economia-vuelve-sorprender-alza-crecio-0-8-primer-trimestre-mayor-avance-anos_1_11475015.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crecimiento de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola en un 0,8%</a> en el primer trimestre, lo que se une al r&eacute;cord hist&oacute;rico de afiliaci&oacute;n, es decir, el incremento del empleo y la contenci&oacute;n de la inflaci&oacute;n. Como frutilla de la torta, que dir&iacute;a Milei, el Consejo de Europa <a href="https://www.eldiario.es/politica/consejo-europa-espana-recomendaciones-corrupcion_1_1488036.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha sacado a Espa&ntilde;a del grupo de pa&iacute;ses que no cumplen sus recomendaciones</a> en la lucha contra la corrupci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Parece, pues, que &ldquo;el socialismo empobrecedor&rdquo; nos est&aacute; enriqueciendo. Como parece que Milei, que dice de Pedro S&aacute;nchez que &ldquo;o no entiende mucho de Econom&iacute;a o le gusta mucho el Estado&rdquo;, podr&iacute;a aprovechar sus demasiadas visitas a Espa&ntilde;a para aprender un poco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no importa, los hechos no importan, lo que importa es la mentira. Son como esos (malos) periodistas que, seg&uacute;n reza el adagio profesional, no permiten que la realidad les desmienta lo que consideran un buen titular. Por ejemplo, <em>verbi gratia</em>, hablar del &ldquo;asalto a la separaci&oacute;n de poderes y la Justicia&rdquo; del Gobierno espa&ntilde;ol, como dijo Ayuso, siendo dirigente de un partido que ha 'okupado' el Poder Judicial durante casi un sexenio.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Milei tambi&eacute;n es aficionado, como Ayuso, a esa ley del embudo entre la ancha embocadura ideol&oacute;gica y la estrecha praxis del pitorro. Entusiasta antiabortista &ndash;tambi&eacute;n opuesto a la educaci&oacute;n sexual en la escuela&ndash;, su partido, La Libertad Avanza, fue el &uacute;nico que vot&oacute; contra una ley para ampliar el programa de prevenci&oacute;n de cardiopat&iacute;as cong&eacute;nitas, una de las principales causas de mortalidad en los reci&eacute;n nacidos. 
    </p><p class="article-text">
        Fue en noviembre de 2022 y el actual presidente de la Rep&uacute;blica Argentina ofreci&oacute; <a href="https://www.perfil.com/noticias/politica/implica-mas-gastos-la-insensibilidad-de-milei-ante-la-ley-para-tratar-cardiopatias-congenitas-en-recien-nacidos.phtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la siguiente esclarecedora explicaci&oacute;n literal de su negativa</a>: &ldquo;Y eso, digamos o sea, si ya ten&eacute;s los hospitales, &iquest;por qu&eacute; no lo hacen? O sea, digo &iquest;para qu&eacute;? Digo, ponen una ley para que hagan lo que deber&iacute;an hacer en condiciones normales, pero que &iquest;estamos todos locos? &iquest;Acaso no ten&eacute;s hospitales p&uacute;blicos? &iquest;Por qu&eacute; no lo resuelven? O sea, lo quer&eacute;s regular porque hac&eacute;s mal tu trabajo, digo, pero, &iquest;me est&aacute;s cargando? Es decir, y cre&aacute;s todas cuestiones de gastos p&uacute;blico, o sea, porque, en realidad, lo que ten&eacute;s que hacer, lo hac&eacute;s mal. Que para nosotros no es noticia que cada cosa que hace el Estado, la hace mal. Entonces, digo, no s&eacute; cu&aacute;l es, digamos, o sea, hay digamos, hay cosas que son digamos, como <em>overready</em>, o sea, no s&eacute;, digo como que est&aacute;n, digamos reforzadas innecesariamente, o sea, pero si se traducen en m&aacute;s presencia del Estado y acciones que verdaderamente no corresponden. O sea, vos ya tienes hospitales, vos ya pod&eacute;s, digamos o sea, vas, te tienen que tratar, si no lo hacen es otro problema. O sea, replant&eacute;ate c&oacute;mo piensan el modelo de salud&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Negacionista de los asesinatos de la brutal dictadura del general Videla y su recua de militares asesinos, Milei sostuvo hasta 2023 que el n&uacute;mero de desaparecidos &ndash;hip&oacute;crita eufemismo de asesinados&ndash; no llegaba a 9.000 y que los 30.000 que reivindicaban las organizaciones de de familiares y de derechos humanos <a href="https://www.bloomberglinea.com/2022/04/07/que-piensa-javier-milei-del-golpe-militar-de-1976-los-desaparecidos-y-las-malvinas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;tiene que ver con una cuesti&oacute;n de caja</a>. Entonces est&aacute;s ensuciando una causa noble por una cuesti&oacute;n de caja&rdquo; &ndash;&iquest;les suena el &rsquo;argumento&rsquo;?: &ldquo;Algunos se han acordado de su padre cuando hab&iacute;a subvenciones para encontrarle&rdquo;, dijo en 2014 el deslenguado (y le&iacute;sta) Rafael Hernando<strong>, </strong>portavoz parlamentario de Rajoy&ndash;. La realidad dej&oacute; con el culo al aire al dignatario argentino: documentos desclasificados del Archivo de Seguridad Nacional de la Georgetown University, Washington, relativos al criminal Plan C&oacute;ndor de Henry Kissinger, secretario de Estado del presidente norteamericano, Richard Nixon, revelaron que los militares argentinos reconoc&iacute;an, cinco a&ntilde;os antes del final de la dictadura, <a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/el-ejercito-admitio-22000-crimenes-nid791532/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">haber asesinado ya a m&aacute;s de 22.000 personas</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La realidad tambi&eacute;n le pone en su sitio en las principales ideas-fuerza que repite machaconamente en sus discursos: que <a href="https://chequeado.com/ultimas-noticias/javier-milei-la-argentina-arranco-el-siglo-xx-siendo-el-pais-mas-rico-del-mundo-y-hoy-esta-en-el-puesto-140-al-tipo-de-cambio-paralelo/comment-page-1/#comments" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Argentina fue la primera potencia mundial</a> a principios del siglo XX o que el capitalismo salvaje ha reducido la pobreza mundial al 5% de los habitantes. Seg&uacute;n Naciones Unidas, el 10% de la poblaci&oacute;n mundial vive en condiciones de pobreza extrema &ndash;1,90 d&oacute;lares diarios&ndash;. Para el informe de Desarrollo Humano de 2014 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la situaci&oacute;n de pobreza afecta al 20% y para el economista y fil&oacute;sofo alem&aacute;n Max Roser, el 85% de la poblaci&oacute;n mundial sufre lo que llama &ldquo;pobreza moderada&rdquo; &ndash;un presupuesto de 30 d&oacute;lares diarios&ndash;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la realidad le da igual a la ideolog&iacute;a ultraderechista y la repetici&oacute;n de la mentira, ya lo dec&iacute;a el nazi Goebbels, la disfraza de verdadera. El exdiputado de Converg&egrave;ncia i Uni&oacute; Ignasi Guardans, jurista y analista pol&iacute;tico, lo explica: &ldquo;Lo hemos visto en Estados Unidos. Es un efecto bola de nieve, que se ha estudiado en otros sitios y que ocurre dentro de los partidos. Ayuso, o quienes le asesoran, no utiliza m&eacute;todos nuevos, sino perfectamente probados y testados: <a href="https://cadenaser.com/nacional/2024/06/24/guardans-describe-a-diaz-ayuso-tiene-infulas-de-jefe-de-estado-con-toques-de-telepredicadora-latinoamericana-cadena-ser/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuanto mayor es la burrada que dices, m&aacute;s dif&iacute;cil es rebatirla</a>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Burradas? &ldquo;Antes de saltar a la pol&iacute;tica [Milei], defend&iacute;a la privatizaci&oacute;n absoluta de la vida social incluidas las calles, defend&iacute;a un mercado de &oacute;rganos humanos y admit&iacute;a &ndash;al menos como '&lsquo;debate filos&oacute;fico'&ndash; la posibilidad de <a href="https://legrandcontinent.eu/es/2024/01/18/milei-en-davos-el-discurso-completo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un mercado de ni&ntilde;os</a>&rdquo;, recuerda el historiador argentino Pablo Stefanoni. Su m&eacute;todo para terminar con la contaminaci&oacute;n de las aguas fluviales es la privatizaci&oacute;n de los r&iacute;os, pues los propietarios impedir&aacute;n el envenenamiento de las industrias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De modo que no es extra&ntilde;o que <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-sobe-actualidad-politica-directo_6_11466425_1108623.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunos se preguntaran</a>, con retranca,&nbsp;si cuando Milei habl&oacute; de &ldquo;las manos porosas de los pol&iacute;ticos, un hermano o una pareja&rdquo; en la sede del gobierno auton&oacute;mico madrile&ntilde;o no estar&iacute;a aludiendo a las presuntas subvenciones recibidas por Leonardo D&iacute;az, padre de Ayuso, a las comisiones por las mascarillas de la pandemia de Tom&aacute;s D&iacute;az, hermano de Ayuso, o a las estafas fiscales de Alberto Gonz&aacute;lez Amador, pareja de Ayuso. La presidenta ni se inmut&oacute; &ndash;&ldquo;le miraba como <a href="https://www.eldiario.es/politica/ayuso-muestra-encantada-destruccion-promete-milei_129_11469151.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una novia adolescente</a>, embelesada&rdquo;, dice &Iacute;&ntilde;igo S&aacute;enz de Ugarte&ndash;. El infierno siempre son los otros.&nbsp;&nbsp;	&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Contra &ldquo;el monstruo de la justicia social&rdquo;</strong>&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Pero el gran caballo de batalla del nuevo fascismo es&nbsp; &ldquo;el monstruo de la justicia social&rdquo;, dice Milei, ese &ldquo;invento de la izquierda&rdquo;, repica Ayuso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el dirigente argentino &ldquo;el concepto de justicia social, que es usado como sin&oacute;nimo de justicia distributiva y da lugar a la instauraci&oacute;n de un sistema impositivo progresivo, el cual fue propuesto por Marx y Engels en 1848 como una forma de despojar a la burgues&iacute;a de su capital, para luego ser transferido al Estado&rdquo;, es &ldquo;una aberraci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pamplinas: para Karl Marx el concepto de justicia era tan ajeno a su utop&iacute;a comunista que s&oacute;lo la cita como una de las &ldquo;verdades eternas&rdquo; de la superestructura de la dominaci&oacute;n burguesa. Hasta el punto de que en las 7.336 p&aacute;ginas de mi <a href="https://www.solidaridadobrera.org/ateneo_nacho/libros/Karl%20Marx%20-%20El%20Capital.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">edici&oacute;n digital de </a><a href="https://www.solidaridadobrera.org/ateneo_nacho/libros/Karl%20Marx%20-%20El%20Capital.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Capital</em></a> (1867) no se cita ni una sola vez la palabra &lsquo;justicia&rsquo;, ni por tanto &lsquo;justicia social&rsquo;, como tampoco el &lsquo;impuesto progresivo&rsquo; &ndash;en el <em>Manifiesto Comunista</em> (1848) s&oacute;lo se alude al &ldquo;impuesto fuertemente progresivo&rdquo; como una de las diez medidas a tomar en &ldquo;la primera etapa de la revoluci&oacute;n obrera, la constituci&oacute;n del proletariado en clase directora, la conquista del poder p&uacute;blico por la democracia&rdquo;&ndash;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En otras obras Marx utiliza el concepto de justicia social en un sentido filos&oacute;fico, el de la relaci&oacute;n entre las personas en sociedad. Porque para Marx &ldquo;toda distribuci&oacute;n de bienes llevada a cabo con criterios jur&iacute;dicos o de justicia no conduce a una igualdad integral entre todos los hombres, sino siempre a formas imperfectas de igualdad, que suponen necesariamente un trasfondo de relaciones de dominio y de explotaci&oacute;n&rdquo;, dice Carlos Ignacio Massini (1944), fil&oacute;sofo argentino profesor de la Universidad de Mendoza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y esto es, precisamente, la ausencia de la noci&oacute;n de justicia social, lo que lleva a la filosof&iacute;a cat&oacute;lica a desconsiderar el ideal marxista. &ldquo;En la estructura del acto de la justicia conmutativa cobra expresi&oacute;n el car&aacute;cter din&aacute;mico de la convivencia humana&rdquo;, escribi&oacute; el neoescol&aacute;stico Josef Pieper. &ldquo;Llamamos justos a los estados en los cuales se justifican con buenas razones las desigualdades existentes. El abandono de esta perspectiva por la ideolog&iacute;a marxista, la condujo a la irracionalidad final de su propuesta de una convivencia sin gobierno, sin conflictos, sin escasez y, por consiguiente, sin justicia&rdquo;, subray&oacute; el fil&oacute;sofo cat&oacute;lico alem&aacute;n Robert Spaemann. O, en fin, el citado Massini: &ldquo;La ausencia de justicia conduce necesariamente, en el orden de las cosas humanas seculares, al establecimiento de relaciones de esclavitud entre los sujetos (...) De aqu&iacute; que toda pretensi&oacute;n de superar la justicia en las relaciones entre los hombres, no puede sino conducir al <a href="https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/7364333.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">establecimiento tir&aacute;nico de una sujeci&oacute;n inhumana</a>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Precisamente al sitio donde dice Milei que nos conducir&aacute; la justicia social, que &ldquo;no s&oacute;lo es injusta sino que, adem&aacute;s, conduce a un modelo totalitario&rdquo;, pues &ldquo;la moderna tendencia a complacer esa pasi&oacute;n [la &rdquo;envidia&ldquo;, que es el motor de los impuestos] disfraz&aacute;ndola bajo el respetable ropaje de la justicia social representa una seria amenaza para la libertad&rdquo;. Lo cuenta en su autobiograf&iacute;a <em>El camino del libertario</em> (2024) &ndash;que, anecd&oacute;ticamente, el editor, Planeta, retir&oacute; de la venta, pues en la biograf&iacute;a del autor se dec&iacute;a licenciado por la prestigiosa Universidad de Buenos Aires, entre las 50 mejores universidades del mundo seg&uacute;n el QS World University Rankings, cuando lo fue en la de Belgrano, situada entre los puestos 781-790, y que se hab&iacute;a doctorado en la Universidad de California, en vez de los dos m&aacute;steres en instituciones privadas que curs&oacute;: tambi&eacute;n nos suenan los arreglos curriculares&ndash;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el autocomplaciente volumen, Milei se define como &ldquo;libertario&rdquo; y &ldquo;anarcocapitalista&rdquo;. Pero no libertario como los gloriosos de &ldquo;el bien m&aacute;s preciado es la libertad./ &iexcl;Luchemos por ella con fe y con valor!/ En pie, pueblo obrero, a la batalla./ &iexcl;Hay que derrocar a la reacci&oacute;n!&rdquo;, sino apropiaci&oacute;n del t&eacute;rmino para referirse a los <em>libertarians</em> norteamericanos, los &lsquo;libertaristas&rsquo;, dir&iacute;amos, herederos de la escuela econ&oacute;mica de Austria, de finales del XIX, defensora de una econom&iacute;a ultraliberal y una presencia m&iacute;nima del estado en la econom&iacute;a, de manera que, desde polic&iacute;a a tribunales de justicia, queden en manos de la iniciativa privada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y lo de anarcocapitalista es otra apropiaci&oacute;n indebida, caricatura obscena del anarquismo, que sostiene que a la sociedad sin estado se llega a trav&eacute;s de la libertad del individuo propietario en un mercado libre de trabas e impuestos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Digamos, de paso, que los padres de la Escuela de Austria fueron admiradores de los nazis: Ludwig von Mises escribi&oacute; en 1927: &ldquo;No se puede negar que el fascismo y movimientos similares que apuntan al establecimiento de dictaduras est&aacute;n llenos de las mejores intenciones y que su intervenci&oacute;n, por el momento, ha salvado a la civilizaci&oacute;n europea&rdquo;, hasta que tuvo que huir a los Estados Unidos a causa de su origen jud&iacute;o para no ser asesinado por tan civilizados caballeros. Y su alumno Friedrich Hayek, de la dictadura criminal del general chileno Pinochet, para quien &ldquo;las libertades personales fueron m&aacute;s amplias bajo Pinochet que bajo Allende&rdquo;. Las 40.000 personas asesinadas bajo su dictadura no est&aacute;n de acuerdo. Y es quiz&aacute; que el ultraliberalismo econ&oacute;mico desemboca indefectiblemente en el ultraderechismo pol&iacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A ese noray incoherente con sus pr&eacute;dicas parece querer anclarse el PP, que no ha parpadeado ante la declaraci&oacute;n de principios de su baronesa Ayuso, que comulg&oacute; con las excentricidades de Milei: &ldquo;Lo que hacen [las pol&iacute;ticas del Gobierno] es promover lo que llaman la <a href="https://www.eldiario.es/madrid/ayuso-dice-justicia-social-invento-izquierda-promueve-cultura-envidia_1_10181794.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">justicia social, un invento de la izquierda</a> para promover el rencor, una pretendida lucha de clases en la que perpetuarse: el que a alguien le vaya bien es culpable de que a m&iacute; no me vaya bien, hay que expropiarlo... No. Repartir se supone, yo creo, que las oportunidades. Ellos promueven la cultura de la envidia, del rencor y de buscar falsos culpables&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No vamos a ense&ntilde;arles aqu&iacute;, a Milei y a Ayuso (ni a Feij&oacute;o), el origen y evoluci&oacute;n del concepto. Wikipedia es como el No-Do franquista: al alcance de todos los espa&ntilde;oles (y argentinos). B&aacute;steles que les se&ntilde;alemos que, desde Arist&oacute;teles &ndash;&ldquo;el mayor fil&oacute;sofo del mundo&rdquo; para Ayn Rand, la fil&oacute;sofa y escritora ruso-norteamericana mascar&oacute;n de proa del libertarismo&ndash;, el concepto de justicia distributiva y sus variantes, justicia conmutativa y justicia social, han informado la historia de la humanidad, tanto como ideal filos&oacute;fico como instrumento pol&iacute;tico para hacer frente a las reivindicaciones de las masas obreras y compatibilizarlas con el derecho a la propiedad y tanto por el socialismo no revolucionario como, ay, la propia Iglesia cat&oacute;lica, que ha hecho de su doctrina social un camino cuyo fin &uacute;ltimo es la Civilizaci&oacute;n del Amor, que enunci&oacute; el papa Pablo VI, una utop&iacute;a tan inalcanzable como la feliz sociedad comunista de Marx y Engels.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; les vamos a contar a &eacute;stos? &iquest;Qu&eacute; sabr&aacute;n los padres de las constituciones espa&ntilde;ola y argentina, que consagran la justicia social, o Naciones Unidas que la define como &ldquo;la base de la estabilidad nacional y de la prosperidad mundial&rdquo;? Ellos est&aacute;n a lo suyo, que es suyo, s&oacute;lo de ellos y no tienen por qu&eacute; compartir con los dem&aacute;s. Mejor para los dem&aacute;s.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Fontes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/justicia-social-logro-civilizacion-occidental_129_11482548.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Jun 2024 20:48:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La justicia social, un logro de la civilización occidental]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Isabel Díaz Ayuso,Comunidad de Madrid,Justicia social,Karl Marx,Alberto Núñez Feijóo,Buenos Aires]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿29.000 euros por ser enterrado cerca de Karl Marx? El filósofo se revolvería en su tumba]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/29-000-euros-enterrado-cerca-karl-marx-filosofo-revolveria-tumba_129_10846619.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71f48be3-9cd3-4af5-90e8-f07c2dccf745_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿29.000 euros por ser enterrado cerca de Karl Marx? El filósofo se revolvería en su tumba"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cementerio de Highgate, al norte de Londres, está preparando nuevas parcelas a precios muy poco marxistas
</p></div><p class="article-text">
        Tras lograr obtener fondos para costear expertos en el dise&ntilde;o de tumbas, el cementerio de Highgate, al norte de Londres, est&aacute; preparando nuevas parcelas, lo que significa que usted podr&iacute;a ser enterrado junto a Karl Marx. Eso s&iacute;, le saldr&aacute; caro: mientras que una parcela para incineraci&oacute;n cuesta 5.000 libras (unos 5.850 euros), una tumba completa le costar&aacute; &ldquo;m&aacute;s de&rdquo; 25.000 libras (unos 29.200 euros). 
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a estupendo que Marx tuviera alg&uacute;n tipo de teor&iacute;a del valor de la tierra a la que pudi&eacute;ramos referirnos en este caso concreto, pero su cr&iacute;tica a la <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Law_of_rent" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">teor&iacute;a de la renta de David Ricardo</a> s&oacute;lo podr&iacute;a aplicarse a los cementerios si &eacute;stos tuvieran el potencial para cultivar m&aacute;s Marxes. 
    </p><p class="article-text">
        Baste decir que probablemente estas tumbas acabar&aacute;n costando bastante m&aacute;s de 25.000 libras. A t&iacute;tulo comparativo, los precios de las parcelas en el cementerio de Gap Road, en Merton, al suroeste de Londres, parten de 1.545 libras (1.800 euros) por una incineraci&oacute;n y 4.525 libras (5.290 euros) <a href="https://www.merton.gov.uk/system/files/London%20Road%20And%20Gap%20Road%20Cemeteries%20fees%20April%202023%20%281%29.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">por un entierro</a>.
    </p><p class="article-text">
        La tumba de Marx es una atracci&oacute;n tur&iacute;stica, pero no s&oacute;lo. Quienes la visitan no son necesariamente comunistas, ya que podr&iacute;an hacerlo de camino a ver las tumbas de cualquiera de los Georges (Michael y Eliot), pero quienes pintarrajean la tumba o intentan hacerla volar por los aires son sistem&aacute;ticamente anticomunistas. <a href="https://www.theguardian.com/books/2019/feb/17/second-attack-on-karl-marx-tomb-in-londons-highgate-cemetery" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Las pintadas m&aacute;s recientes</a>, de 2019, dec&iacute;an &ldquo;ideolog&iacute;a del hambre&rdquo; y &ldquo;arquitecto del genocidio&rdquo;. Supongo que es demasiado pedir a ese grafitero que escuche las conferencias del ge&oacute;grafo radical <a href="https://davidharvey.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">David Harvey</a> antes de que prosiga con el proselitismo de tumbas.
    </p><h3 class="article-text">Cuesti&oacute;n de principios</h3><p class="article-text">
        Aunque no es necesario ser comunista para visitar la tumba de Marx, ser enterrado junto a &eacute;l s&iacute; ser&iacute;a toda una declaraci&oacute;n de principios. Sin embargo, es imposible ser enterrado junto a Marx como su disc&iacute;pulo. M&aacute;s all&aacute; del tipo de comunista que uno pueda ser, ni siquiera ser del tipo <em>moderno</em> podr&iacute;a justificar semejante compra de estatus. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de ser un anticomunista muy decidido con una tonelada de dinero, podr&iacute;a usted ser enterrado junto a Marx s&oacute;lo para mancillar la dignidad de su lugar de descanso. Ahora que lo digo, es la clase de cosa que me imagino haciendo a Elon Musk.
    </p><p class="article-text">
        Ian Dungavell, director ejecutivo de Friends of Highgate Cemetery Trust, dice que es importante hacer espacio para nuevos enterramientos, ya que contribuyen a que Highgate siga siendo una atracci&oacute;n &ldquo;viva&rdquo;. Esto nos plantea un enigma sobre la muerte: &iquest;es un estado binario, en el que o est&aacute;s muerto o no lo est&aacute;s? &iquest;O se trata de una escala m&oacute;vil en la que una persona que muri&oacute; ayer est&aacute; menos muerta que, por ejemplo, Marx, que muri&oacute; en 1883? El grado de la muerte viene determinado probablemente por la cantidad de gente que sigue pensando en el difunto, lo que convierte a Marx en lo menos muerto posible.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Juli&aacute;n Cnochaert.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Zoe Williams]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/29-000-euros-enterrado-cerca-karl-marx-filosofo-revolveria-tumba_129_10846619.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Feb 2024 21:04:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿29.000 euros por ser enterrado cerca de Karl Marx? El filósofo se revolvería en su tumba]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Karl Marx,Cementerios,Reino Unido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La lucha de clases violenta que los multimillonarios buscan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/lucha-clases-violenta-multimillonarios-buscan_129_10520465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af1a48e7-1c42-4123-9328-f555b6bff8bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La lucha de clases violenta que los multimillonarios buscan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es necesario conocer la historia para no tentar a la suerte. La lucha de clases expresada de manera violenta es la última opción para la clase trabajadora, por eso cuando recurre a ella es porque les han vapuleado con saña durante años</p><p class="subtitle">Un empresario desata las críticas por defender que el paro suba para acabar con la “arrogancia” de los trabajadores</p></div><p class="article-text">
        La clase trabajadora est&aacute; acostumbrada a sufrir, a pasar dolor, a tenerlo mucho m&aacute;s dif&iacute;cil y a apretar los dientes y los pu&ntilde;os mientras ve como una casta de financieros juegan a quemar hormigas con una lupa desde sus despachos. Quienes tienen el poder econ&oacute;mico ven a la clase obrera como una masa amorfa e inerte que puede ser modelada en su favor sin ser conscientes de que puede rebelarse cuando se cansa de padecer. Es cierto que lo hace s&oacute;lo cuando ya no tiene nada que perder, y eso es mucho aguante cuando est&aacute;s acostumbrado a no tener casi nada. Pero cuando la clase obrera ya no ve otra opci&oacute;n que levantarse contra quien le hace sufrir no hay refugio que los guarde. El proletariado tiene la capacidad de crear herramientas como la guillotina y procesos hist&oacute;ricos como las revoluciones, algunas de ellas bastante violentas y regadas con sangre burguesa. Es necesario conocer la historia para no tentar a la suerte. La lucha de clases expresada de manera violenta es la &uacute;ltima opci&oacute;n para la clase trabajadora, por eso cuando recurre a ella es porque la han vapuleado con sa&ntilde;a durante a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Un multimillonario australiano de los que impulsan el sano desprecio de clase y odio hacia los ricos declar&oacute; en una conferencia que era necesario aumentar la tasa de desempleo entre un 40% y un 50% para impulsar la productividad porque los trabajadores estaban muy crecidos despu&eacute;s del COVID y estaban exigiendo mejores condiciones. El empresario se quejaba de que se hab&iacute;a producido un clima m&aacute;s favorable y sensible hacia las condiciones de los trabajadores y eso estaba dificultando la productividad empresarial por el aumento de los costes laborales. Tim Gurner declar&oacute;: &ldquo;En mi opini&oacute;n, necesitamos ver dolor en la econom&iacute;a. Tenemos que recordar a la gente que trabaja para el empresario, no al rev&eacute;s&hellip; Cuando se produce un cambio sistem&aacute;tico en el que los empleados sienten que el empresario tiene mucha suerte de contar con ellos, y no al rev&eacute;s, es una din&aacute;mica que tiene que cambiar. Tenemos que acabar con esa actitud&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El multimillonario a&ntilde;adi&oacute; que despedir era necesario porque eso provocar&iacute;a que hubiera menos arrogancia por parte de los trabajadores y as&iacute; se producir&iacute;a una reducci&oacute;n de costes al dejar claro a la ciudadan&iacute;a que deber&iacute;a sentirse afortunada por tener un empleo. A lo que se refiere el multimillonario soci&oacute;pata es a que aumentando el desempleo existir&iacute;a un &ldquo;ej&eacute;rcito industrial en la reserva&rdquo; que permitir&iacute;a chantajear a las y los empleados reduciendo sus salarios y condiciones con el hecho de que al haber mucho desempleo hay una masa obrera dispuesta a ocupar su puesto de trabajo con unas condiciones peores. La ya conocida proclama empresarial de tengo una fila de trabajadores en la puerta deseando tu empleo.
    </p><p class="article-text">
        El ej&eacute;rcito industrial en la reserva es un concepto acu&ntilde;ado por Karl Marx en <em>El Capital</em> que utiliza para explicar c&oacute;mo el desempleo estructural es una caracter&iacute;stica necesaria del capitalismo para funcionar de manera eficiente. El objetivo era asegurarse unos costes salariales bajos y unas condiciones laborales precarias que se lograban al mantener a los trabajadores empleados con el yugo constante de una reserva de mano de obra desempleada ansiosa por ocupar esos pocos empleos: &ldquo;Si la existencia de una superpoblaci&oacute;n obrera es producto necesario de la acumulaci&oacute;n o desarrollo de la riqueza sobre base capitalista, esta superpoblaci&oacute;n se convierte a su vez en palanca de la acumulaci&oacute;n capitalista, m&aacute;s a&uacute;n, en una de las condiciones de vida del modo capitalista de producci&oacute;n. Constituye un&nbsp;ej&eacute;rcito industrial de reserva, un contingente disponible, que pertenece al capital de un modo tan absoluto como si se criase y se mantuviese a sus expensas.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La posici&oacute;n de Tim Gurner explicada de manera descarnada y desacomplejada es la que est&aacute; llevando a cabo Christine Lagarde mediante su pol&iacute;tica monetaria de subidas de tipos. Las decisiones del FMI, con la excusa de combatir la inflaci&oacute;n, est&aacute;n provocando una tensi&oacute;n en las econom&iacute;as que acabar&aacute;n pagando los trabajadores mediante el desempleo. El objetivo no confesable es reequilibrar la situaci&oacute;n surgida tras el covid en el que los trabajadores hab&iacute;an iniciado el proceso de la &ldquo;gran dimisi&oacute;n&rdquo; y se hab&iacute;an convertido en mucho m&aacute;s exigentes a la hora de negociar sus condiciones por un cambio en el paradigma cultural y vital que la pandemia provoc&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Lagarde, la mano ejecutora del FMI que busca provocar dolor a la clase trabajadora con sus pol&iacute;ticas monetarias, estuvo en la plaza del Obradoiro en Santiago de Compostela grabando un v&iacute;deo en el que se vislumbraba un enorme cord&oacute;n policial que le dejaba la plaza vac&iacute;a para su mensaje propagand&iacute;stico en redes sociales. Los de su clase buscan implantar dolor, hablan desde sus p&uacute;lpitos sin considerar cu&aacute;les son las decisiones sobre la vida de la gente, pero no hay polic&iacute;a que les pudiera proteger si las pol&iacute;ticas violentas contra los vulnerables que proclaman se llevaran a cabo en su m&aacute;xima expresi&oacute;n. Porque habr&iacute;a una reacci&oacute;n a la altura de esa violencia.&nbsp;La historia ha ense&ntilde;ado que la clase obrera necesita sufrir mucho para reaccionar con una proporci&oacute;n m&iacute;nima de la violencia que recibe por parte de la clase que representa Lagarde, pero cuando lo hace el miedo burgu&eacute;s asoma de manera que no son capaces de imaginar. Si alguien no quiere vivir en un mundo en el que la lucha de clases se muestre de manera violenta es Christine Lagarde.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Maestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/lucha-clases-violenta-multimillonarios-buscan_129_10520465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Sep 2023 20:21:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La lucha de clases violenta que los multimillonarios buscan]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo,Christine Lagarde,Karl Marx,Sociedad,Desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Revolución, cuando la historia rompe el tiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/revolucion-historia-rompe-tiempo_1_10200641.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab3d276c-3620-4c61-bdb0-380cdc34cac4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Revolución, cuando la historia rompe el tiempo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador italiano Enzo Traverso dedica su último libro a bucear en la comprensión de los fenómenos revolucionarios socialistas a partir de sus incisiones en el tiempo histórico y coincide con la publicación de una novela sobre la Comuna de París, obra del autor gallego Carlos Meixide, que encaja con algunas de sus tesis </p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div class="capitular">
<p>1.</p>
</div>
    </figure><p class="article-text">
        Louis Aragon atraves&oacute; fulgurante algunas de las principales vanguardias del XX. Dada&iacute;sta de primera hora, fundador del surrealismo, militante anticolonial. Adem&aacute;s de poeta de envergadura, uno fundamental de la lengua francesa, fue desde 1927 -ten&iacute;a entonces 30 a&ntilde;os- militante del Partido Comunista Franc&eacute;s. Solo una d&eacute;cada antes se enfrentaba a las dificultades de entender la historia en tiempo presente. Incluso la historia del movimiento pol&iacute;tico cultural al que se adscribir&iacute;a hasta su muerte en 1982. &ldquo;Una vaga crisis ministerial&rdquo; fue su manera de describir los acontecimientos que llegaban de Rusia en octubre de 1917, tal vez el suceso m&aacute;s decisivo del siglo pasado. La an&eacute;cdota la relata el profesor italiano Enzo Traverso en su monumental e inagotable <a href="https://www.akal.com/libro/revolucion_52414/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Revoluci&oacute;n</em></a><a href="https://www.akal.com/libro/revolucion_52414/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> (Akal, 2022)</a>, subtitulada <em>Una historia intelectual</em>, un volumen de 500 p&aacute;ginas en el que repasa &ldquo;ese acto colectivo a trav&eacute;s del cual los seres humanos se liberan de siglos de opresi&oacute;n y dominaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Las revoluciones son la respiraci&oacute;n de la historia&rdquo;, a&ntilde;ade. Si no ocurriesen, la historia se ahogar&iacute;a.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <style>
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</style>
<div class="capitular">
<p>2.</p>
</div>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Al provocar el estallido del continuo de la historia, las revoluciones rescatan el pasado&rdquo;, escribe Traverso al final de la introducci&oacute;n de su libro, &ldquo;contendr&aacute;n en s&iacute; mismas -sean o no conscientes de ello- la experiencia de sus ancestros&rdquo;. El Octubre Rojo incorporaba las revueltas de siervos, el populismo Nar&oacute;dnik -no el de Laclau-, el protoanarquismo, los socialdem&oacute;cratas derrotados de 1905. Irrump&iacute;a en el tiempo de la contemporaneidad, hija de la terrible guerra del 14 y de la organizaci&oacute;n obrera y campesina. La Revoluci&oacute;n contra el Capital, sintetiz&oacute; de manera un poco efectista Antonio Gramsci, porque Marx no hab&iacute;a redactado un manual de instrucciones. Lo que s&iacute; hab&iacute;a hecho el capital es implantar el tiempo homog&eacute;neo y global, que Traverso estudia a trav&eacute;s de la met&aacute;fora de la locomotora, omnipresente en el per&iacute;odo de ascenso del capitalismo y de su ant&iacute;tesis proletaria. &ldquo;En 1800, el tiempo se sincronizaba local o regionalmente, pero los trenes no pod&iacute;an funcionar sin un horario nacional&rdquo;, recuerda, &ldquo;lo cual implicaba la eliminaci&oacute;n de cualquier diferencia temporal entre diferentes ciudades&rdquo;. A finales del siglo XIX, &ldquo;las mediciones del tiempo se hab&iacute;an coordinado y regulado a escala internacional&rdquo;. La extracci&oacute;n de plusval&iacute;a y el reloj que marca las horas.
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            <div class="capitular">
<p>3.</p>
</div>
    </figure><p class="article-text">
        Hasta que, indica, el tiempo estalla. El eco de los pasos de Walter Benjamin se oye a lo largo de todo el libro. No es ning&uacute;n secreto. &ldquo;Fiel a la tradici&oacute;n intelectual de [Karl Marx y Walter Benjamin, este ensayo hist&oacute;rico] aborda la revoluci&oacute;n como una interrupci&oacute;n repentina -y casi siempre violenta- del continuo hist&oacute;rico, una ruptura repentina del orden social y pol&iacute;tico&rdquo;, escribe Traverso. Y fue precisamente Benjamin quien ilustraba una de sus <a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro/filosofia/tesis-sobre-el-concepto-de-historia-y-otros-ensayos-sobre-historia-y-politica-walter-benjamin-9788413623061/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Tesis sobre el concepto de historia</em></a> con los obreros parisinos que, en julio de 1830, 41 a&ntilde;os antes de la Comuna, disparaban a los relojes de las torres. Era durante la revoluci&oacute;n contra el &uacute;ltimo Borb&oacute;n franc&eacute;s y era una revoluci&oacute;n -como todas, viene a sostener Traverso- contra el tiempo homog&eacute;neo y vac&iacute;o de la dominaci&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div class="capitular">
<p>4.</p>
</div>
    </figure><p class="article-text">
        Traverso entiende que fue Marx, a quien tantas veces invoca a lo largo del libro, el que introdujo &ldquo;el tiempo concreto, kair&oacute;tico y disruptivo de la revoluci&oacute;n&rdquo; en el pensamiento sobre la historia. Y este tiempo difiere del largo plazo de los historiadores -algunos historiadores- y del tiempo abstracto del capital, a&ntilde;ade. &ldquo;Al sobrepasar los ciclos hist&oacute;ricos largos y provocar el estallido del movimiento espasm&oacute;dico del capital&rdquo;, escribe, &ldquo;la revoluci&oacute;n ten&iacute;a su propia autonom&iacute;a, un tiempo autorregulado de la emancipaci&oacute;n y la agencia humanas&rdquo;. El topo que no cesa de cavar y emerge cuando nadie lo espera. La intempestividad que defend&iacute;a el fil&oacute;sofo <a href="https://www.todostuslibros.com/autor/daniel-bensaid" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Daniel Bensa&iuml;d,</a> marxista heterodoxo de la misma geograf&iacute;a pol&iacute;tica que Traverso. Y eso que Lenin hab&iacute;a avisado sobre el deber del revolucionario: estar siempre preparados para, precisamente, el estallido. A partir de esta idea del tiempo que se rompe, se acelera y se reconfigura a las &oacute;rdenes de las fuerzas revolucionarias, Enzo Traverso explora los &aacute;ngulos ocultos, los cuerpos entregados, los intelectuales, las historizaciones de la revoluci&oacute;n. Pero de la revoluci&oacute;n socialista de horizonte comunista: &ldquo;Las revoluciones titubean en el filo de la navaja (&hellip;) rescatan el pasado al inventar el futuro&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div class="capitular">
<p>5.</p>
</div>
    </figure><p class="article-text">
        Es ese filo de la navaja en el que probablemente pensaba el escritor gallego Carlos Meixide cuando defin&iacute;a la Comuna de Par&iacute;s como <a href="https://www.eldiario.es/galicia/carlos-meixide-autor-novela-viva-comuna-ultima-revolucion-romantica-primera-obrera_1_10083294.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;la &uacute;ltima revoluci&oacute;n rom&aacute;ntica y la primera revoluci&oacute;n obrera&rdquo;</a>. A ella ha dedicado una documentada y el&eacute;ctrica novela de 600 p&aacute;ginas, <a href="https://www.xerais.gal/libro.php?id=7875096" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Viva a Comuna!</em></a> (Xerais, 2023, en gallego; todav&iacute;a sin traducci&oacute;n a otras lenguas), que repasa aquellas 71 jornadas de gobierno obrero y popular, su antes y su despu&eacute;s. El tiempo de las cerezas, como lo defini&oacute; la canci&oacute;n del <em>communard</em> Jean Baptiste Cl&eacute;ment, uno de las decenas de personajes hist&oacute;ricos que pululan por el libro de Meixide. El caso es que los dos meses de experiencia revolucionaria -del 18 de marzo al 28 de mayo de 1871- equivalieron, como dec&iacute;a un revolucionario, a d&eacute;cadas anodinas. La intensificaci&oacute;n de la vida cotidiana hizo chirriar los ejes del tiempo hist&oacute;rico: la Comuna limit&oacute; el precio de los alquileres, estableci&oacute; pensiones para las viudas de miembros de la Guardia Nacional, aboli&oacute; el trabajo nocturno en las panader&iacute;as, devolvi&oacute; las herramientas a los trabajadores, retir&oacute; la guillotina, elimin&oacute; los intereses de las deudas, estableci&oacute; el derecho de los obreros a adue&ntilde;arse de las f&aacute;bricas si los propietarios hu&iacute;an, cerr&oacute; las escuelas dependientes de la Iglesia, decret&oacute; igualdad de salario entre los maestros y las maestras. Otra ensayista, Kristin Ross, recordaba en <a href="https://www.akal.com/libro/lujo-comunal_35187/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Lujo comunal. El imaginario pol&iacute;tico de la Comuna de Par&iacute;s</em></a><a href="https://www.akal.com/libro/lujo-comunal_35187/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> </a>(Akal, 2016) los hilos rojos del proceso: &ldquo;Una fuerte estructura revolucionaria descentralizada, organizada por distritos y vinculada a las preocupaciones populares, como el pan y el odio al clero&rdquo;. Programa revolucionario: pan y odio al clero. El tiempo de las cerezas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div class="capitular">
<p>6.</p>
</div>
    </figure><p class="article-text">
        La Comuna de Par&iacute;s, una revoluci&oacute;n obrera nacida en el vientre de una guerra -la francoprusiana-, acab&oacute; en ba&ntilde;o de sangre. El propio Meixide defend&iacute;a en <a href="https://www.farodevigo.es/faro-cultura/2023/05/04/comuna-foi-unha-experiencia-revolucionaria-86838293.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">una entrevista reciente en </a><a href="https://www.farodevigo.es/faro-cultura/2023/05/04/comuna-foi-unha-experiencia-revolucionaria-86838293.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Faro de Vigo</em></a> que su car&aacute;cter pac&iacute;fico -la abolici&oacute;n de la guillotina- fue su mayor virtud, pero tambi&eacute;n su gran debilidad. Al permitir la huida a Versalles de las tropas de Thiers a primera hora, el gobierno revolucionario permiti&oacute; la reconstituci&oacute;n de la reacci&oacute;n. Empez&oacute; a cavar su propia tumba. Prosper-Olivier Lissagaray, <em>communard</em> socialista y su primer historiador, cifr&oacute; los muertos de la represi&oacute;n en un arco que va de los 20 a los 30.000. &ldquo;La Comuna resisti&oacute; mientras tuvo munici&oacute;n&rdquo;, escribe Meixide, que rescata el episodio de 200 federados en el cementerio de P&egrave;re-Lachaise, asediados por los versalleses. &ldquo;Combatieron bravamente mientras les qued&oacute; algo de p&oacute;lvora. Cuando se agot&oacute;, resistieron ocultos tras las l&aacute;pidas, armados de palos y piedras. No se rindieron, en todo caso. Los ajusticiaron contra el muro del cementerio&rdquo;. No hubo piedad. El orden volvi&oacute; a reinar en Par&iacute;s. Los relojes, de nuevo en hora, la hora del capital.
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            <div class="capitular">
<p>7.</p>
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        Y pese a todo, la Comuna no desapareci&oacute;. La fractura que provoc&oacute; en el tiempo de la dominaci&oacute;n dif&iacute;cilmente volvi&oacute; a suturarse. La leyenda asegura que Lenin bail&oacute; sobre la nieve de la Plaza Roja de Mosc&uacute; cuando la revoluci&oacute;n que entonces &eacute;l dirig&iacute;a cumpli&oacute; 72 jornadas en pie, una m&aacute;s que en el Par&iacute;s de 1871. Y ni siquiera toda la sangre derramada fue capaz de ocultar que entonces Par&iacute;s hab&iacute;a sido una fiesta. El fil&oacute;sofo franc&eacute;s Henri Lefebvre la describi&oacute; as&iacute;, seg&uacute;n recoge <a href="https://www.marcialpons.es/libros/los-escritores-contra-la-comuna/9788461766581/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Los escritores contra la Comuna</em></a> (Los enemigos de Thiers Editora, 2021), de Paul Lidsky: &ldquo;Fue, para empezar, una inmensa fiesta, una fiesta que el pueblo de Par&iacute;s, esencia y s&iacute;mbolo del pueblo franc&eacute;s y del pueblo en general, se ofreci&oacute; a s&iacute; mismo y ofreci&oacute; al mundo. Fiesta de la primavera en la ciudad, fiesta de los deheredados y de los proletarios, fiesta revolucionaria y de la revoluci&oacute;n, fiesta total, la mayor de los tiempos modernos, que se celebra en la magnificiencia y la alegr&iacute;a&rdquo;. Y es sabido que en las fiestas, como en las revoluciones, el tiempo pasa de otra manera.
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<p>8.</p>
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        En otro ensayo milagrosamente inagotable, <a href="https://www.galaxiagutenberg.com/producto/melancolia-de-izquierda/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Melancol&iacute;a de izquierda. Despu&eacute;s de las utop&iacute;as</em></a> (Galaxia Gutenberg, 2019), Enzo Traverso reflexiona sobre la memoria de la izquierda. Y la memoria es tambi&eacute;n un trayecto en el tiempo, a veces vac&iacute;o y homog&eacute;neo, a veces cargado con el tiempo-ahora. &ldquo;La melancol&iacute;a de izquierda no significa el abandono de la idea del socialismo o de la esperanza de un futuro mejor&rdquo;, escribe, &ldquo;significa repensar el socialismo en un tiempo en que su memoria est&aacute; perdida, oculta y olvidada y necesita ser redimida&rdquo;. A ello dedica su historia intelectual de las revoluciones, cuyo <em>Ep&iacute;logo </em>menciona la alterglobalizaci&oacute;n, los Indignados, los movimientos feministas y LGTB, los Chalecos Amarillos, Ocuppy Wall Street o el Black Lives Matter como &ldquo;discontinuos pasos en el proceso de construcci&oacute;n de una nueva imaginaci&oacute;n revolucionaria&rdquo;. Su &uacute;ltima frase, casi 500 p&aacute;ginas despu&eacute;s, invoca al viejo e intempestivo topo: &ldquo;Las revoluciones no pueden programarse: siempre vienen cuando menos se las espera&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        ---------------------------------
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Tambi&eacute;n queremos que pienses en esto&nbsp;</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>&nbsp;se financia con las cuotas de 60.000 socios y socias que nos apoyan. Gracias a ellos, podemos escribir art&iacute;culos como este y que todos los lectores &ndash;tambi&eacute;n quienes no pueden pagar&ndash; accedan a nuestra informaci&oacute;n. Pero te pedimos que pienses por un momento en nuestra situaci&oacute;n. A diferencia de otros medios, nosotros no cerramos nuestro periodismo. Y eso hace que nos cueste mucho m&aacute;s que a otros medios convencer a los lectores de la necesidad de pagar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si te informas por&nbsp;<a href="https://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>&nbsp;y crees que nuestro periodismo es importante, y que merece la pena que exista y llegue al mayor n&uacute;mero posible de personas, ap&oacute;yanos. Porque nuestro trabajo es necesario, y porque&nbsp;<a href="https://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>&nbsp;lo necesita.&nbsp;<a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio?utm_source=final_noticia_mk&amp;utm_campaign=haztesocio&amp;_gl=1*1p4z5yy*_ga*ODM1NTMzODAwLjE2NzQ4OTk3MDM.*_ga_4RZPWREGF3*MTY4MDM0ODU4NS41My4wLjE2ODAzNDg1OTQuNTEuMC4w&amp;_ga=2.180522593.736399265.1680335919-835533800.1674899703" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Hazte socio, hazte socia, de elDiario.es</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>.</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/revolucion-historia-rompe-tiempo_1_10200641.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 May 2023 20:10:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Revolución, cuando la historia rompe el tiempo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Revoluciones,Libros,Karl Marx,Francia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Videojuegos contra el capitalismo: cuando la fantasía reproduce la opresión del proletariado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/jugar-reglas-capitalismo-ludificacion-suene-amable-autoexplotacion_1_9910687.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/662406eb-7a89-45f4-9f34-5b4c0ae490c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Videojuegos contra el capitalismo: cuando la fantasía reproduce la opresión del proletariado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El doctor en filosofía Antonio Flores Ledesma explora en su ensayo 'Marx juega' las conexiones entre el pensamiento marxista y los videojuegos
</p><p class="subtitle">Videojuegos, mucho más que un frívolo pasatiempo
</p></div><p class="article-text">
        Jugar es algo intr&iacute;nseco a la naturaleza humana, pues los juegos se registran en todas las &eacute;pocas desde la prehistoria. Adem&aacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/tumejoryo/adultos-jugar_1_8840214.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una herramienta de interacci&oacute;n social</a>, siempre ha servido para educar, entretener y reflejar la cosmovisi&oacute;n del momento. Por eso, ser&iacute;a absurdo separar a su heredero audiovisual de dichas caracter&iacute;sticas esenciales. En el ensayo <em>Marx juega</em>, Antonio Flores Ledesma va un paso m&aacute;s all&aacute; y relaciona los videojuegos con la filosof&iacute;a marxista.
    </p><p class="article-text">
        En su libro, editado en 2022 por la editorial independiente Episkaia, el doctor especialista en est&eacute;tica tiende puentes entre este objeto cultural y las ideas de figuras como Theodor W. Adorno, Mark Fisher o bell hooks. El proyecto nace tras la lectura de <em>Utop&iacute;a no es una isla</em>, de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/tabu-hablar-crudeza-sociedad-clases_1_8459946.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Layla Mart&iacute;nez</a>, con la intenci&oacute;n de crear un texto que fuera igual de &ldquo;sencillo, accesible y asequible&rdquo;, solo que con dos temas que le son familiares. &ldquo;La uni&oacute;n entre materialismo dial&eacute;ctico e hist&oacute;rico con la cr&iacute;tica de videojuegos est&aacute; muy difusa, y ten&iacute;a la ilusi&oacute;n de hacerla expl&iacute;cita&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        Va de frente con sus intenciones, ya que asegura que &ldquo;como dec&iacute;a George Steiner, la cr&iacute;tica tiene que ser abiertamente tendenciosa&rdquo;. &ldquo;T&uacute; tienes que mostrar de d&oacute;nde vienes, qui&eacute;n eres y desde d&oacute;nde haces el juicio&rdquo;, afirma, de ah&iacute; que se centre en teor&iacute;as que son importantes para &eacute;l, pero empleando los videojuegos como instrumentos de an&aacute;lisis, para plantear una interesante reflexi&oacute;n acerca de la relaci&oacute;n que se establece con el juego. Considera que &ldquo;la realidad se puede leer a trav&eacute;s de estas herramientas que encontramos en cosas cotidianas&rdquo;, como son los propios videojuegos.&nbsp;
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                &#039;City Skylines&#039;, uno de los videojuegos mencionados en el ensayo                            </span>
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        Para ello, ha optado por un enfoque claro: &ldquo;No es hacer pedagog&iacute;a, es did&aacute;ctica, transformar el discurso para que todo el mundo lo pueda entender, como en la escuela comprehensiva&rdquo;. Al igual que en un buen videojuego consigue que el tutorial no se sienta tedioso, pues sumerge al lector en la propuesta mientras expone de manera sencilla los conceptos que necesitar&aacute; tener claros a lo largo del libro. Da igual si no se est&aacute; familiarizado con t&eacute;rminos del marxismo o con el &aacute;mbito del videojuego, la lectura es asumible para todo tipo de p&uacute;blico, como indica su propio subt&iacute;tulo, que aclara que se trata de <em>Una introducci&oacute;n al marxismo desde los videojuegos (y viceversa).</em>
    </p><h3 class="article-text">El ensayo como terreno l&uacute;dico</h3><p class="article-text">
        Pese a que Flores Ledesma defiende el juego como &ldquo;un espacio donde el sujeto se puede determinar a s&iacute; mismo&rdquo;, tambi&eacute;n puntualiza que &ldquo;no se da en un vac&iacute;o&rdquo;. Con este punto de partida, entiende el ensayo como &ldquo;un terreno que nos permite moldear los textos, los comportamientos y la realidad&rdquo;. Como resultado, la premisa de su libro es la de un &ldquo;ensayo l&uacute;dico&rdquo;, dado que a&uacute;na ambos mundos y parte de la base de imaginar a qu&eacute; jugar&iacute;an y qu&eacute; opinar&iacute;an de ciertos videojuegos autores clave del pensamiento marxista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De este modo, enfrenta a Karl Marx a <em>Cities: Skylines</em> para que vea c&oacute;mo se normaliza la alienaci&oacute;n de los trabajadores y utiliza a Walter Benjamin para cuestionar las limitaciones de conservaci&oacute;n del medio. Sin recurrir a las citas para que prime la claridad &mdash;aunque s&iacute; incorpora una breve introducci&oacute;n de cada pensador y selecciona algunas de sus obras m&iacute;ticas al principio de cada cap&iacute;tulo&mdash;, propone un repaso de puntos vitales de esta ideolog&iacute;a, a trav&eacute;s de un interesante ejercicio imaginativo. Desde el primer momento ten&iacute;a claros ciertos autores, como los mencionados o Theodor Adorno, Georg Luk&aacute;cs y Rosa Luxemburgo, y tambi&eacute;n determinados temas que quer&iacute;a tocar. Luego &ldquo;fue encajando todo&rdquo;, incluyendo los videojuegos a los que asociar&iacute;a cada l&iacute;nea de pensamiento.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los videojuegos hablan, más que de la economía capitalista, de una forma acumulativa de progreso que necesariamente lleva a estadios superiores</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, reconoce que &ldquo;ahora mismo hay autores que no pondr&iacute;a o que cambiar&iacute;a por otros&rdquo;. A su vez, es consciente de que, adem&aacute;s de haber agrupado a la mayor&iacute;a de pensadoras en un &uacute;nico cap&iacute;tulo, en ellas recae el peso de hablar de discriminaci&oacute;n relacionada con la raza y el g&eacute;nero. Al respecto, comenta que &ldquo;cuando est&aacute;s en el proceso de selecci&oacute;n, escoges aquellos nombres que puedan ser relevantes para una mayor&iacute;a&rdquo;. &ldquo;Es lo feo de estas cosas, el espacio es limitado y tienes que elegir, igual en el futuro elegir&eacute; mejor&rdquo;, reflexiona.
    </p><h3 class="article-text">Cuestionar las mec&aacute;nicas del sistema</h3><p class="article-text">
        Los videojuegos tienden a reproducir un modelo de sociedad y econ&oacute;mico capitalista, sobre todo a partir de sus mec&aacute;nicas, que normalizan dichos sistemas de explotaci&oacute;n. Es uno de los temas que sobrevuela <em>Marx juega</em>, pero su autor aclara que el problema reside en que nos hablan &ldquo;m&aacute;s que de la econom&iacute;a capitalista, de una forma acumulativa de progreso que necesariamente lleva a estadios superiores&rdquo;. Tambi&eacute;n est&aacute; presente en multitud de t&iacute;tulos la idea de &ldquo;autoexplotaci&oacute;n, de que, si yo me esfuerzo, voy a ser capaz de conseguir lo mejor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al menos, cada vez m&aacute;s jugadores se cuestionan los mensajes subyacentes de los videojuegos, de modo que &ldquo;se abre un proceso de autoconsciencia que nos permite ser cr&iacute;ticos por lo menos&rdquo;. A&uacute;n con todo, &ldquo;los juegos que lo petan siguen teniendo estas estructuras&rdquo;, en especial porque &ldquo;la gente sigue jugando a lo mismo y, si las empresas no ven caer sus beneficios, van a seguir haciendo lo mismo, como ocurre con <em>Skyrim</em>&rdquo;. Afortunadamente, &ldquo;gracias a la posibilidad de distribuir fuera de las grandes corrientes, hay propuestas alternativas que van en contra y que est&aacute;n teniendo un &eacute;xito suficiente como para ser significativas en el proceso de toma de conciencia&rdquo;.
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                Tomb Raider, un videojuego que presenta a una mujer que se comporta como cualquier hombre blanco                            </span>
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        Sin embargo, advierte que las empresas &ldquo;aprovechan esos espacios de forma descafeinada y agradable para el <em>establishment</em>&rdquo; para ser &ldquo;suficientemente alternativas para enganchar a ciertos colectivos, pero sin perder al p&uacute;blico general&rdquo;. Esto se ve muy claro en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/anatomia-machismo-videojuego-20-desarrolladoras-periodistas-acoso-online_1_9870640.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuestiones de representaci&oacute;n</a>, pues tienden a limitarse a reproducir patrones de comportamiento hegem&oacute;nicos en lugar de que haya un &ldquo;reconocimiento expreso&rdquo; de las identidades diversas. &ldquo;La sensibilidad debe ser diferente, no vale si act&uacute;a como un hombre blanco hetero un personaje que no lo es&rdquo;, como ocurre con Lara Croft, ejemplo de la problem&aacute;tica del dominio cultural que en <em>Marx juega</em> explora a trav&eacute;s de las ideas de Nancy Fraser.
    </p><h3 class="article-text">Conciencia frente a la cultura del esfuerzo</h3><p class="article-text">
        En el cap&iacute;tulo dedicado a Luxemburgo, Flores Ledesma menciona las deplorables condiciones laborales que predominan en la industria, aclarando que las obras las reproducen irremediablemente, &ldquo;sea porque lo lleven en el contenido, sea porque reproduzcan las condiciones sociales y materiales de la explotaci&oacute;n&rdquo;. Con la autoexplotaci&oacute;n a la orden del d&iacute;a, reflexiona sobre la cuesti&oacute;n de &ldquo;la satisfacci&oacute;n hacia dentro&rdquo;, que es otra forma de interiorizar las din&aacute;micas de mercado al llevar a los autores a pensar que &ldquo;si no has tenido &eacute;xito es porque no te has esforzado lo suficiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aparte de los desarrolladores, el jugador es tambi&eacute;n un &ldquo;instrumento de la producci&oacute;n&rdquo; que alimenta los juegos, al haber incluso &ldquo;un proceso de autoexplotaci&oacute;n constante&rdquo; para avanzar. En ese sentido, el juego se ha convertido en una trampa, solo que la &ldquo;dimensi&oacute;n de la ludificaci&oacute;n hace que suene mucho m&aacute;s amable la autoexplotaci&oacute;n&rdquo;. Hasta confiesa que ha sido de &ldquo;esa gente que en obras <em>freemium</em> (gratuitas, pero que incluyen mejoras de pago) de recoger recursos se pon&iacute;a alarmas para levantarse a ciertas horas&rdquo;. &ldquo;Como es un ambiente l&uacute;dico, lo naturalizas y te dices que te est&aacute;s divirtiendo, pero a la postre se terminan convirtiendo en exigencias que van m&aacute;s all&aacute; de la diversi&oacute;n&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, estos debates son recurrentes, aunque no termina de estar convencido del enfoque, ya que cree que las &ldquo;discusiones se polarizan en torno a problemas concretos&rdquo;, en vez de alrededor de cuestiones m&aacute;s estructurales. &ldquo;No se problematiza que yo me tenga que poner la alarma, sino que alguien pueda pagar por ese mismo recurso sin esforzarse, pero igual el problema es la din&aacute;mica interna de los juegos&rdquo;, prosigue. Sin embargo, no lo considera algo intr&iacute;nseco al sector, pues ocurre de igual modo en entornos como la escuela, donde &ldquo;la forma de construir los deberes y las notas tienen tambi&eacute;n esa dimensi&oacute;n de gamificar, como para conseguir el platino de la asignatura&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Emancipaci&oacute;n a trav&eacute;s del juego</h3><p class="article-text">
        Desde Adorno, el divulgador sentencia en su ensayo que la poblaci&oacute;n tiene &ldquo;una vida <em>vivible</em>&rdquo;, que &ldquo;no es una vida <em>justa</em>&rdquo;. Quiz&aacute; por esa raz&oacute;n, los simuladores de vida est&aacute;n tan de moda. Lo explica mediante el libro <em>Gamer Theory</em> de McKenzie Wark, que asocia el &eacute;xito de sagas como<em> Los Sims </em>a &ldquo;la dimensi&oacute;n ag&oacute;nica de la vida real y a c&oacute;mo se intentan generar conexiones de autenticidad&rdquo;. &ldquo;En realidad, creo que no es un mal efecto, aunque se trate de un placebo&rdquo;, se&ntilde;ala, pues asegura que conceptos como el de <em>PowerWash Simulator</em> &mdash;un videojuego que consiste, simplemente, en lavar objetos a presi&oacute;n con una hidrolimpiadora&mdash; &ldquo;se podr&iacute;an explotar de maneras perversas, pero de momento tienen una dimensi&oacute;n muy ingenua que puede resultar positiva&rdquo;.&nbsp;
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                Power Wash, un videojuego donde la misión es limpiar a presión                            </span>
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        Sobre si hay escapatoria al capitalismo en los videojuegos, comenta que &ldquo;corremos el riesgo de entender estos espacios (que son muy importantes para la determinaci&oacute;n de los sujetos) como espacios de escapatoria antes que como espacios de construcci&oacute;n&rdquo;. Defiende que &ldquo;tenemos unos elementos que nos permiten ensayar vidas, subjetividades y determinaciones, tanto de la realidad y la sociedad como del individuo, pero no van a llegar a sustituir nunca la necesidad de justicia&rdquo;. Aclara que &ldquo;tampoco es tarea del arte, su tarea es mostrarnos que existe la posibilidad de una vida justa, pero no podemos pedirle que nos d&eacute; esa justicia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;puede un videojuego creado dentro de un sistema capitalista y lanzado bajo unas expectativas de mercado ser marxista? Antonio Flores Ledesma afirma que &ldquo;s&iacute;, porque parece que las exigencias de moralidad tienen que tener unos marcos muy estrictos&rdquo;. Adem&aacute;s, cuenta que ya existen cooperativas de desarrollo que funcionan, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/sindicatos-frente-monopolio-marcan-ano-complejo-industria-videojuego_1_9800139.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sindicatos que est&aacute;n intentando luchar</a> en esta l&iacute;nea e intentos de trabajar de forma diferente tanto en tem&aacute;ticas como en mec&aacute;nicas&ldquo;. No obstante, reconoce que no sabe si llegar&aacute; el d&iacute;a en el que podamos hablar de un juego realmente emancipado. &rdquo;Quiz&aacute; sea uno de los defectos m&aacute;s grandes del libro y de mi propio trabajo, que no te est&aacute;n diciendo que ma&ntilde;ana ser&aacute; mejor, simplemente muestran la realidad, las herramientas para analizarla y algunas propuestas que nos quieren llevar a un lugar mejor&ldquo;, prosigue, antes de asegurar que &rdquo;llegar depende de que todo el mundo trabaje en esa direcci&oacute;n&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de cierto pesimismo &mdash;o realismo&mdash; latente, el ensayo tambi&eacute;n conf&iacute;a en el poder emancipador del videojuego. Antonio Flores Ledesma demuestra, gracias a una exposici&oacute;n concisa, que la cr&iacute;tica socioecon&oacute;mica puede ser divertida y que lo l&uacute;dico no tiene que ir re&ntilde;ido con lo formativo o revolucionario. Quiz&aacute; por eso <em>Marx juega </em>haya tenido una &ldquo;recepci&oacute;n sorprendente&rdquo;, en palabras de su propio autor que, pese a ello, no pretende sacar una continuaci&oacute;n. S&iacute; sue&ntilde;a con crear &ldquo;un RPG chiquitito, una versi&oacute;n l&uacute;dica del ensayo&rdquo;, aunque ser&aacute; &ldquo;a largo plazo&rdquo;, para evitar caer en esa autoexplotaci&oacute;n a la que a veces llevan irremediablemente las mec&aacute;nicas de la vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Crimental]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/jugar-reglas-capitalismo-ludificacion-suene-amable-autoexplotacion_1_9910687.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Jan 2023 21:44:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Videojuegos contra el capitalismo: cuando la fantasía reproduce la opresión del proletariado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Videojuegos,Marxismo,Karl Marx,Juegos,Niñez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La conciencia de clase o cómo un koala encuentra su eucalipto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/conciencia-clase-koala-encuentra-eucalipto_129_9894418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0889a5ba-0f8c-44cf-8bd9-b675d4c6e74f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La conciencia de clase o cómo un koala encuentra su eucalipto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La lucha contra la precariedad topa con una mayor dispersión laboral, una menor vertebración social y las dificultades propias y ajenas de la izquierda para atender los intereses de los más desfavorecidos</p><p class="subtitle">'El 'business' de los tontos útiles', por Toño Fraguas</p></div><p class="article-text">
        &iquest;La conciencia de clase es un concepto superado? Lo l&oacute;gico ser&iacute;a pensar que quienes la necesitan para dignificar sus condiciones de vida deber&iacute;an ser los m&aacute;s interesados en defenderla. Eso no presupone que no la reivindiquen tambi&eacute;n aquellos que por origen o trayectoria puedan prescindir de ella porque les ir&aacute; igual de bien. De hecho es indispensable que al menos una parte tambi&eacute;n la haga suya. La cuesti&oacute;n, para la que cuesta encontrar respuestas claras, es por qu&eacute; hay trabajadores que consideran que la conciencia social no tiene sentido y que puestos a elegir prefieren ubicarse entre los desclasados.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Karl Marx acu&ntilde;&oacute; la tesis de la conciencia de clase como la f&oacute;rmula para que el proletariado se organizase y, a partir de ah&iacute;, combatir la explotaci&oacute;n y evitar la alienaci&oacute;n. La premisa era que si se ten&iacute;a claro que se pertenec&iacute;a a este grupo era m&aacute;s f&aacute;cil poder defender los intereses propios y comunes. Desde entonces la sociolog&iacute;a ha examinado, desarrollado y en algunos casos tambi&eacute;n destripado un concepto en permanente evoluci&oacute;n. &iquest;Ha variado hasta el punto de que no tenga sentido o m&aacute;s bien es todo lo contrario y la globalizaci&oacute;n lo convierte en m&aacute;s irreemplazable que nunca?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La conciencia de clase hay que trabajarla y educarla, y necesita una organizaci&oacute;n que le d&eacute; continuidad, que asimile sus experiencias, que aprenda de los aciertos y errores: un sindicato como expresi&oacute;n b&aacute;sica de lucha contra la explotaci&oacute;n, una organizaci&oacute;n pol&iacute;tica para cambiar la sociedad u otras organizaciones sectoriales, de mujeres, de j&oacute;venes, etc.&rdquo;, defiende el sindicalista Miguel Salas en <a href="https://www.sinpermiso.info/textos/conciencia-de-clase-no-esta-de-moda-pero-es-necesaria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo</a> en el que recuerda a Gramsci cuando escribi&oacute; que las ideas no viven sin organizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero los sindicatos, otrora imprescindibles en la defensa de la clase trabajadora, tambi&eacute;n han evolucionado. Seg&uacute;n <a href="https://www.businessinsider.es/evolucion-afiliacion-sindicatos-paises-grafico-1053279" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">datos de la Organizaci&oacute;n por la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo</a>, desde el 2009, cuando la tasa de afiliaci&oacute;n era del 18,3%, el porcentaje ha ido bajando en Espa&ntilde;a hasta situarse en el 12,5% del 2019.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El director de la Escuela de Trabajo de CCOO y columnista de este diario, Joan Coscubiela, recuerda que la clase obrera y sus luchas han sido un factor clave de las grandes conquistas de civilizaci&oacute;n del siglo XX. Las que comenzaron siendo reivindicaciones de un sector de la sociedad se convirtieron de la mano del sindicalismo en grandes avances de civilizaci&oacute;n, como son la educaci&oacute;n, la sanidad p&uacute;blica universal o las pensiones. De la misma manera que lo es el feminismo al convertir reivindicaciones de g&eacute;nero en conquistas de ciudadan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, Coscubiela advierte de que, como en tantas otras cosas, tendemos a analizar la clase obrera con ciertas dosis de nostalgia o incluso melancol&iacute;a. Una nostalgia, a&ntilde;ade, de lo que nunca fue.
    </p><p class="article-text">
        Para Coscubiela existen dos maneras de acercarse a esta crisis: &ldquo;Los an&aacute;lisis judeo-cristianos que buscan culpas y culpables. Estos est&aacute;n muy presentes en cierta izquierda. Y despu&eacute;s existen los an&aacute;lisis m&aacute;s basados en el prisma marxista, los que buscan explicaciones en los cambios de las condiciones materiales de producci&oacute;n que acaban incidiendo en las estructuras sociales&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Del taylorismo a los 'chavs'</h3><p class="article-text">
        La clase obrera de la industrializaci&oacute;n es hija del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Taylorismo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;taylorismo industrial&rdquo;</a> que consigui&oacute; aumentos de productividad, captura de la plusval&iacute;a del trabajo y su control social a partir de la concentraci&oacute;n en lugares f&iacute;sicos de los trabajadores. Las grandes f&aacute;bricas agrupaban a obreros que ten&iacute;an las mismas condiciones de trabajo, horarios iguales e incluso viv&iacute;an en los mismos barrios o colonias industriales. Este entorno propici&oacute; la cohesi&oacute;n material de intereses y a partir de ah&iacute; la cohesi&oacute;n ideol&oacute;gica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El taylorismo industrial de las grandes f&aacute;bricas es a la clase obrera lo que los bosques de eucaliptus a los koalas, el entorno imprescindible para su vida y supervivencia&rdquo;, se&ntilde;ala Coscubiela con la ilustrativa met&aacute;fora que hemos tomado prestada para titular este art&iacute;culo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Del taylorismo industrial se ha pasado a uno digital, con una mayor dispersi&oacute;n del &aacute;mbito laboral cuyo m&aacute;ximo exponente es el teletrabajo (que tambi&eacute;n tiene sus ventajas, claro). En la escuela de formaci&oacute;n de CCOO es una cuesti&oacute;n que han analizado y teorizado: &ldquo;El taylorismo digital fragmenta los trabajos y la vida de las personas lo que dificulta la agrupaci&oacute;n de intereses, reivindicaciones y organizaci&oacute;n y propicia la desvertebraci&oacute;n social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo con la met&aacute;fora del koala, el sindicalismo del siglo XXI est&aacute; en proceso de b&uacute;squeda y construcci&oacute;n de sus particulares bosques de eucalipto, los que le permitan la organizaci&oacute;n del trabajo y sus conflictos en el marco de una sociedad cada vez m&aacute;s digital. A los sindicatos les toca o tocar&iacute;a estructurar lo que otros se empe&ntilde;an en desvertebrar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si a estas dificultades se le suma el inter&eacute;s por desprestigiar las reclamaciones de los trabajadores aparece el concepto de <a href="https://capitanswing.com/libros/chavs-la-demonizacion-de-la-clase-obrera/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;chavs&rsquo;</a>, la palabra que Owen Jones puso de moda en el libro en que diagnosticaba c&oacute;mo se estaba demoniz&aacute;ndoles en Gran Breta&ntilde;a. &ldquo;Cuanto m&aacute;s desigual es la sociedad, m&aacute;s necesitas denostar a la clase obrera para justificarlo. El caso del Reino Unido es clave porque es mucho m&aacute;s acuciante especialmente a partir del thatcherismo, donde se produce este cambio en el que la pobreza y la desigualdad ya no se presentan como problemas sociales sino como fracasos individuales&rdquo;, describ&iacute;a Jones en<a href="https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/owen-jones-empeorado-escribi-chavs_1_4870812.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> esta entrevista</a> publicada en elDiario.es en el 2014. La cosa desde entonces, Brexit mediante, ha empeorado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El escritor y uno de los pensadores de referencia de la izquierda brit&aacute;nica considera que es un fen&oacute;meno que va m&aacute;s all&aacute; de sus fronteras porque responde a unas desigualdades cada vez m&aacute;s galopantes. Owen defiende que cuando la izquierda reclama m&aacute;s impuestos a los ricos, muchos medios de comunicaci&oacute;n (en Espa&ntilde;a son mayor&iacute;a) rebaten la idea fomentando la envidia. Y a&ntilde;ade que lo mismo ocurre con la inmigraci&oacute;n porque se visibilizan m&aacute;s los casos de migrantes que consiguen ayudas sociales y eso solo contribuye a fomentar un discurso racista. Pocas semillas germinan tan bien para la extrema derecha.
    </p><p class="article-text">
        La sociolog&iacute;a francesa, desde Pierre Bourdieu (1930-2022) y sus famosos <a href="https://www.definicionabc.com/general/habitus.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;habitus</a>&rsquo;, los principios que, seg&uacute;n este intelectual, nos predisponen a actuar e identificarnos con un determinado grupo social, a Didier Eribon, lleva d&eacute;cadas analizando c&oacute;mo es nuestro comportamiento en relaci&oacute;n a las estrategias de clase. 
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://delzorzal.com/libro/regreso-a-reims/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;Regreso a Reims&rsquo;</a> (Libros del Zorzal), un ensayo que Eribon public&oacute; en el 2009 y que el a&ntilde;o pasado fue adaptado para <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Dy9JFHBXR_Q" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un documental</a>, el autor explica c&oacute;mo decidi&oacute; convertirse en un &ldquo;tr&aacute;nsfuga de clase&rdquo;, establecer una distancia con su clase de origen, una familia trabajadora, y escapar del entorno social de su infancia y adolescencia. Se instal&oacute; en Par&iacute;s y prob&oacute; las mieles de la burgues&iacute;a, con preocupaciones que nada ten&iacute;an que ver con convocar huelgas y temer un despido. Es &ldquo;la distancia de clase&rdquo; que tan bien ha retratado la premio Nobel Annie Ernaux en libros como <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-el-lugar/311091" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;El lugar&rsquo; </a>(Tusquets, 2020).&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &lsquo;Regreso a Reims&rsquo; no solo explica c&oacute;mo alguien puede renegar de sus or&iacute;genes sociales (y en su caso desandar despu&eacute;s el camino para reconciliarse con ellos) sino que se adentra en un fen&oacute;meno que deber&iacute;a inquietar a cualquier persona que se considere progresista: &iquest;C&oacute;mo una familia que durante d&eacute;cadas se hab&iacute;a definido como comunista, en el sentido en que la referencia al Partido Comunista constitu&iacute;a el horizonte incontestable de la relaci&oacute;n con la pol&iacute;tica, se transform&oacute; en una familia a la que le pareci&oacute; posible, e incluso casi natural, otorgar su voto a la extrema derecha? El soci&oacute;logo franc&eacute;s se plantea la pregunta l&oacute;gica que se deriva de la anterior: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; abrumadora responsabilidad tiene la izquierda oficial en este proceso?&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es la &uacute;nica explicaci&oacute;n, ojal&aacute; con una ya estuviese resuelto, pero entre las respuestas que se apuntan en el mismo libro est&aacute; que aquellos que desde arriba dec&iacute;an en su juventud que ayudar&iacute;an a los de abajo acabaron en los lugares a los que estaban predestinados y se acomodaron al orden social ventajoso que les beneficiaba. As&iacute; que tal vez sea verdad la an&eacute;cdota que se atribuye al escritor <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Marcel_Jouhandeau" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marcel Jouhandeau</a>. Se cuenta que cuando vio pasar una comitiva de estudiantes durante el Mayo Franc&eacute;s les grit&oacute;: &ldquo;&iexcl;V&aacute;yanse a sus casas! En veinte a&ntilde;os, todos ustedes ser&aacute;n notarios&rdquo;. Quien dice notarios dice abogados, profesores universitarios, pol&iacute;ticos o periodistas que han acabado pensando m&aacute;s en los gobernantes que en los gobernados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los conflictos sociales no han desaparecido. Probablemente de lo que se trata es de aprender a afrontarlos en el h&aacute;bitat de nuestro siglo y entender que en el nuevo bosque de eucalipto el individualismo y las reivindicaciones fragmentadas debilitan a los m&aacute;s d&eacute;biles, aquellos que no pueden permitirse no tener conciencia de clase.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Nos gustar&iacute;a que pensases tambi&eacute;n en esto</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es se financia con las cuotas de 60.000 socios y socias que nos apoyan. Gracias a ellos, podemos escribir art&iacute;culos como &eacute;ste y que todos los lectores &ndash;tambi&eacute;n quienes no pueden pagar&ndash; accedan a nuestra informaci&oacute;n. Pero te pedimos que pienses por un momento en nuestra situaci&oacute;n. A diferencia de otros medios, nosotros no cerramos nuestro periodismo. Y eso hace que nos cueste mucho m&aacute;s que a otros medios convencer a los lectores de la necesidad de pagar.
    </p><p class="article-text">
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    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/conciencia-clase-koala-encuentra-eucalipto_129_9894418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Jan 2023 21:31:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La conciencia de clase o cómo un koala encuentra su eucalipto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad,CCOO - Comisiones Obreras,Karl Marx,Trabajadores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tumba de Karl Marx en Londres, atacada a martillazos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/tumba-karl-marx-atacada-martillo_1_1712585.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c386fe7-474c-4646-975e-8478a32a87df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La tumba de Karl Marx en Londres, atacada a martillazos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor, que no ha sido identificado, trataba de borrar el nombre del filósofo alemán de la placa conmemorativa, grabada por primera vez en 1881</p><p class="subtitle">El monumento es propiedad de la Fundación Tumba de Marx, que decidirá si se restaura el féretro, que ha sido vandalizado en otras ocasiones</p></div><p class="article-text">
        La placa de m&aacute;rmol sobre la tumba del fil&oacute;sofo y economista alem&aacute;n Karl Marx (1818-1883) result&oacute; da&ntilde;ada en un ataque deliberado durante el pasado fin de semana, seg&uacute;n ha informado este martes la entidad que gestiona el cementerio de Highgate, en el norte de Londres.
    </p><p class="article-text">
        El autor del ataque trat&oacute; de borrar con un martillo el nombre de Marx de la placa, que fue grabada por primera vez en 1881, tras la muerte de la esposa del autor de <em>El capital</em>, Jenny von Westphalen (1814-1881). &ldquo;Creemos que ha sido un ataque deliberado contra Karl Marx. No ha sido al azar&rdquo;, ha explicado a los medios Ian Dungavell, director ejecutivo de la Fundaci&oacute;n Amigos del Cementerio de Highgate, un camposanto inaugurado en 1839.
    </p><p class="article-text">
        La Polic&iacute;a Metropolitana de Londres ha confirmado, por su parte, que recibi&oacute; un aviso el lunes por la tarde para notificar el ataque, por el que no han arrestado a nadie. &ldquo;Las investigaciones iniciales se han completado y, en esta fase, la investigaci&oacute;n ha sido cerrada. Si sale a la luz cualquier otra informaci&oacute;n, se investigar&aacute; de la forma apropiada&rdquo;, ha explicado un portavoz de Scotland Yard.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1092712612683542529?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La placa de m&aacute;rmol, que en 1956 fue trasladada junto con los restos del fil&oacute;sofo y su esposa a su actual emplazamiento en el cementerio, &ldquo;nunca volver&aacute; a ser la misma&rdquo;, ha lamentado Dungavell. &ldquo;A nivel humano, me decepciona que alguien destruya una tumba. Hacer algo tan irracional es particularmente desafortunado&rdquo;, ha lamentado el director de la fundaci&oacute;n: &ldquo;Es una manera particularmente inarticulada de protestar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El monumento que rememora al economista alem&aacute;n es propiedad de la Fundaci&oacute;n Tumba de Marx, que ser&aacute; la que decidir&aacute; si se restaura la placa que ha resultado da&ntilde;ada. No obstante, el memorial ya ha sido vandalizado en otras ocasiones con pintura y &ldquo;mostrar&aacute; esas cicatrices de batalla en el futuro&rdquo;, ha agregado el responsable del camposanto. En 1970, una bomba de fabricaci&oacute;n casera ya destruy&oacute; parte del busto instalado sobre la tumba de Marx, considerado el padre del comunismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/tumba-karl-marx-atacada-martillo_1_1712585.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Feb 2019 18:04:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La tumba de Karl Marx en Londres, atacada a martillazos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Karl Marx]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si queremos una política diferente, necesitamos otro revolucionario: Freud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/queremos-diferente-necesitamos-revolucionario-freud_1_1769851.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1d5d124-4190-48e1-8b44-7ecdad612fbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Si queremos una política diferente, necesitamos otro revolucionario: Freud"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Marx está muy bien, pero si queremos un cambio verdadero, las modernas técnicas de auto-análisis de Sigmund Freud son la respuesta</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Si hay algo seguro, es que yo no soy marxista&rdquo;. Me encanta que Karl Marx haya dicho eso. Me encanta que fuera autodidacta. Me encanta la poes&iacute;a del <a href="https://www.penguinrandomhouse.com/books/317440/the-communist-manifesto-by-friedrich-engels-and-karl-marx-translated-by-samuel-moore/9780141395906/readers-guide/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manifiesto Comunista</a>. Me encanta que fuera un visionario, un profeta de lo que hoy llamamos globalizaci&oacute;n. Me encanta que entendiera que no existe esfera alguna en nuestra vida, sea p&uacute;blica o privada, que no est&eacute; afectada por el capital y que no haya en &eacute;l transigencia alguna. Marx es el gran pensador de nuestro tiempo, pero en los &uacute;ltimos a&ntilde;os he cambiado de opini&oacute;n respecto de si es el m&aacute;s importante.
    </p><p class="article-text">
        Si quiero leer la obra de alguien que realmente explique lo que est&aacute; sucediendo ahora, alguien que sea inquietante y realmente radical, recurro a <a href="https://www.theguardian.com/books/sigmundfreud" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sigmund Freud</a>. En su obra encuentro explicaciones a cosas que preferir&iacute;a no saber pero que reconozco a mi alrededor. No he abandonado a Karl, pero Sigmund me parece el hombre del momento, el pensador que ha dado en el clavo sobre c&oacute;mo nos vemos a nosotros mismos. Uno no lee a Freud para encontrar consuelo, pero si lo que buscas es algo profundo e impactante, es el mejor.
    </p><p class="article-text">
        Leer a Freud es comenzar a entender c&oacute;mo se gest&oacute; la concepci&oacute;n de qu&eacute; es ser una persona moderna. La modernidad, si es que significa algo, supone cierta comprensi&oacute;n del proceso por el que nos convertimos en las personas que somos: con la auto-reflexi&oacute;n. Para Marx, la reflexi&oacute;n lleva inevitablemente a relaciones de clase antagonistas. Pero para la izquierda, la clase trabajadora es una decepci&oacute;n continua por su incapacidad de reconocerse como clase, o por su incapacidad de hacer lo que se le pide. &Uacute;ltimamente se nos dice que esto es culpa de los medios de comunicaci&oacute;n, la BBC y los pol&iacute;ticos de centro, pero en realidad es un fen&oacute;meno global. Freud comprend&iacute;a que el deseo de responder a una autoridad es parte del ser humano.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l ve&iacute;a a la racionalidad como una fachada. Debajo de ella, somos una masa de impulsos y contradicciones. Somos inescrutables para nosotros mismos, incluso insumisos. Desde luego que Freud tiene sus defectos; un oportunista intentando mantener una familia numerosa en Viena a fin del siglo XIX, inventando una ciencia basada en conversaciones entre hombres sobre las vidas de las mujeres. Pero mirad lo que nos ha ense&ntilde;ado: narcisismo, represi&oacute;n, nostalgia. C&oacute;mo pasan desapercibidas las normas patriarcales.
    </p><p class="article-text">
        Observemos la pol&iacute;tica actual, ahora basada en &ldquo;recuperar el control&rdquo;. Freud nos advirti&oacute; que la nostalgia es <a href="http://www.contemporarypsychotherapy.org/volume-5-no-1-spring-2013/the-nature-of-nostalgia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anhelar algo que nunca se tuvo</a>, como una especie de melancol&iacute;a. Como jud&iacute;o, su explicaci&oacute;n de la infancia es como la de cualquier extranjero que necesita integrarse.
    </p><p class="article-text">
        El feminismo tambi&eacute;n es un movimiento que aborda el no tener permitido o no tener la voluntad de integrarse a la sociedad patriarcal. Cualquiera que lea el&nbsp;<a href="https://www.psychologistworld.com/freud/dora-case-study" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">famoso caso de estudio de Freud sobre Dora</a> ver&aacute; a una joven que no segu&iacute;a las reglas del juego, que se neg&oacute; a ser un objeto de intercambio entre hombres poderosos, una joven que encontr&oacute; una voz. Ella es la pionera del movimiento #MeToo. Es Freud quien la da voz a las cosas en las que preferir&iacute;amos no pensar: sexualidad infantil, perversi&oacute;n, fetichismo y la violencia del amor.
    </p><p class="article-text">
        Con todos sus puntos ciegos -no not&oacute; el antisemitismo surgiendo a su alrededor, sino que tem&iacute;a ser atacado por la Iglesia Cat&oacute;lica-, Freud fue capaz de observar la sociedad burguesa y decir: lo que pens&aacute;is que es racional, depende de impulsos que no pod&eacute;is controlar completamente. &Eacute;l dijo que la mujer puede sentir envidia del poder de los hombres, si no es de sus penes. &Eacute;l dijo que los sue&ntilde;os importan, que los errores importan, que todo importa.
    </p><p class="article-text">
        Tanto los que defienden que el Reino Unido permanezca en la UE como algunos dem&oacute;cratas estadounidenses operan con la noci&oacute;n simplista de Marx de la falsa consciencia. &Eacute;sta considera que con s&oacute;lo tener acceso a la informaci&oacute;n adecuada, la gente pensar&aacute; de forma correcta.&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/politics/momentum" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Momentum</a> quiere mostrar a la gente otro tipo de visi&oacute;n posible del socialismo, a menudo alimentando una nueva sed de autoridad: una m&aacute;s amable y m&aacute;s comedida. &iquest;Quiz&aacute;s Jeremy Corbyn?
    </p><p class="article-text">
        En la base de todo esto hay emociones, no posiciones de clase simplemente. Freud comprendi&oacute; esto, que lo que dejamos llegar a la consciencia es complejo. &Eacute;l exterioriza nuestro ser. Cuando he conocido pol&iacute;ticos, a menudo me han parecido las personas con menos auto-conocimiento que he conocido. &iquest;No forma parte de un buen l&iacute;der el analizar nuestros propios impulsos, nuestro ego, nuestras neurosis cotidianas, nuestra capacidad de cambio, para no repetir patrones del pasado, o al menos para reconocerlos? No, claramente no.
    </p><p class="article-text">
        El Freud gur&uacute; de auto-ayuda mat&oacute; al Freud revolucionario. Pero es un revolucionario, y debemos reivindicarlo como tal. Yo he cambiado de opini&oacute;n respecto a &eacute;l porque hace que la gente cambie. Vivimos en una &eacute;poca en la que ha vuelto la represi&oacute;n. Y estamos hablando de cosas oscuras, muy oscuras. Si queremos una nueva pol&iacute;tica, debemos analizar y cambiar nuestras mentes. As&iacute; comienza todo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Suzanne Moore]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/queremos-diferente-necesitamos-revolucionario-freud_1_1769851.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Dec 2018 19:59:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Si queremos una política diferente, necesitamos otro revolucionario: Freud]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Karl Marx]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Sin el imperialismo capitalista no sería viable la difusión del miedo y el odio a través de la ultraderecha”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/imperialismo-capitalista-viable-difusion-ultraderecha_128_1854531.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7044ea75-b783-469d-80f5-ae85fc5d9925_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Sin el imperialismo capitalista no sería viable la difusión del miedo y el odio a través de la ultraderecha”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El economista Agustín Franco achaca al “populismo de mercado” y a su posterior alienación social post-crisis las causas del auge de la extrema derecha</p><p class="subtitle">Así lo ha desgranado durante su ponencia “La ultraderecha: prendiendo la mecha” dentro del Congreso Internacional de Sociología que acoge Valdepeñas (Ciudad Real)</p></div><p class="article-text">
        Ante un incuestionable ascenso social y pol&iacute;tico de la ultraderecha en Espa&ntilde;a y en Europa, soci&oacute;logos de varios pa&iacute;ses han querido analizar el fen&oacute;meno dentro del Congreso Internacional que la Asociaci&oacute;n Castellano-Manchega de Sociolog&iacute;a (ACMS) ha organizado en Valdepe&ntilde;as (Ciudad Real). Dentro de las decenas de ponencias que durante dos d&iacute;as analizar&aacute;n desde las migraciones hasta la desigualdad social, la organizaci&oacute;n ha querido tambi&eacute;n hacer un hueco al auge de la extrema derecha. Su carta de presentaci&oacute;n: un fen&oacute;meno basado en el &ldquo;discurso de miedo y ocio&rdquo; dentro de un &ldquo;escenario global de imperialismo capitalista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo ha desgranado el experto Agust&iacute;n Franco Mart&iacute;nez, de la Universidad de Extremadura, durante su intervenci&oacute;n, bajo el t&iacute;tulo <em>La ultraderecha: prendiendo la mecha</em>, donde ha querido analizar el proceso de implantaci&oacute;n y difusi&oacute;n gradual de&nbsp; la derecha radical populista &ldquo;m&aacute;s all&aacute; de lo evidente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En particular, ha detallado que la la din&aacute;mica social de la ultraderecha sigue una ley econ&oacute;mica &ldquo;olvidada en las explicaciones convencionales sobre la crisis&rdquo;. Se refiere con ello a las tesis marxistas de la &ldquo;tendencia al descenso de la tasa de ganancia&rdquo;, o lo que es lo mismo, las recesiones econ&oacute;micas en el capitalismo son necesarias para recuperar el ritmo de crecimiento &ldquo;aumentando cada vez m&aacute;s la explotaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;As&iacute;, la funci&oacute;n social de la extrema derecha parlamentaria o cuasi-parlamentaria es catalizar la alienaci&oacute;n social previamente gestada y estimulada durante d&eacute;cadas por el populismo de mercado&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La pol&iacute;tica que &ldquo;diluye la conciencia democr&aacute;tica&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Sin los valores capitalistas de individualismo, competitividad, acumulaci&oacute;n privada y legitimaci&oacute;n de la desigualdad, no ser&iacute;a viable una difusi&oacute;n &lsquo;democr&aacute;tica&rsquo; de la violencia, el miedo y el odio a trav&eacute;s de la ideolog&iacute;a de la ultraderecha&rdquo;, opina a este respecto. Y a ello a&ntilde;ade que estos movimientos pol&iacute;ticos funcionan como &ldquo;disolvente&rdquo; para &ldquo;diluir la conciencia democr&aacute;tica, la identidad de clase oprimida y la capacidad de organizaci&oacute;n obrera para as&iacute; mantener el orden establecido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Agust&iacute;n Franco deja claro que cada pa&iacute;s tiene sus particularidades, pero est&aacute; convencido de que las causas principales est&aacute;n relacionadas con la activaci&oacute;n de la xenofobia a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n y de los discursos de odio en Internet y redes sociales. Se&ntilde;ala tambi&eacute;n su impunidad: &ldquo;Es sintom&aacute;tico que en Espa&ntilde;a las denuncias de los delitos de odio que protagonizan mayoritariamente los seguidores de la ultraderecha apenas representen un 4% del total de casos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Muy grave considera asimismo que se haya producido una &ldquo;intensa campa&ntilde;a de desprestigio&rdquo; de la clase trabajadora y de sus valores, en paralelo con un &ldquo;adoctrinamiento en la ret&oacute;rica del emprendimiento y la &eacute;tica empresarial&rdquo;. Con ello, la denominada &lsquo;clase revolucionaria&rsquo; se ha &ldquo;fragmentando&rdquo; y &ldquo;le cuesta organizarse&rdquo;. De hecho, apuesta por la movilizaci&oacute;n social y la organizaci&oacute;n de la indignaci&oacute;n a trav&eacute;s de movimientos democr&aacute;ticos radicales, unificando luchas (obrera, feminista, ecologista).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El experto encuadra todo ello en una perspectiva &ldquo;postmarxista&rdquo;, con motivo del bicentenario del nacimiento de Karl Marx, y de hecho, considera que categor&iacute;as de an&aacute;lisis como las clases sociales, la alienaci&oacute;n o la explotaci&oacute;n, son tan v&aacute;lidas ahora o m&aacute;s que en los or&iacute;genes del capitalismo.
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, recoge las reflexiones del soci&oacute;logo y fil&oacute;sofo Slajov &nbsp;Zizek, entre las cuales destaca la necesidad de no olvidar &ldquo;que el verdadero enemigo es la clase dirigente capitalista global, y no la nueva derecha populista que es simplemente una reacci&oacute;n a su estancamiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Agust&iacute;n Franco es Licenciado en Econom&iacute;a por la Universidad de Extremadura y Doctor por la Universidad de C&oacute;rdoba. Ha sido profesor en la Universidad de Zaragoza y actualmente imparte clases en la Universidad de Extremadura (UEx). Es miembro del grupo de investigaci&oacute;n en Desarrollo Local y Sostenible y de la Asociaci&oacute;n de Ciencias Sociales de Extremadura.
    </p><p class="article-text">
        Ha obtenido diversos reconocimientos acad&eacute;micos, destacando el reciente primer premio de la XVII edici&oacute;n del Premio Ferm&iacute;n Caballero de Ensayo Breve 2018 de la ACMS, adem&aacute;s de una menci&oacute;n en el XV Premio Internacional de Ensayo &ldquo;Pensar a contracorriente&rdquo; del Ministerio de Cultura de Cuba y un acc&eacute;sit en el II Premio de Ensayo de la Asociaci&oacute;n de Ciencias Sociales de Extremadura. Es autor del libro de investigaci&oacute;n titulado: &ldquo;An&aacute;lisis econ&oacute;mico del comportamiento Giffen en mercados agroalimentarios&rdquo;, editado en 2017 por la UEx.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Avilés Pozo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/imperialismo-capitalista-viable-difusion-ultraderecha_128_1854531.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Nov 2018 19:41:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Sin el imperialismo capitalista no sería viable la difusión del miedo y el odio a través de la ultraderecha”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ultraderecha,Extrema derecha,Capitalismo,Karl Marx,Valdepeñas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marx, Mayo del 68, el 15M]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/marx-mayo_132_2113786.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34172f4e-cb75-41a1-b3fc-e0416ab8713b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Una pancarta compara el Mayo de 68 con las protestas actuales en la facultad parisina de Tolbiac el 20 de abril."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La conciencia de lo común que somos, que nos constituye, lo podría convertir en una realidad cargada de promesa.</p></div><p class="article-text">
        En el 200 aniversario de su nacimiento, es necesario reconocer que la demanda que impulsara toda la obra de Marx, contin&uacute;a hoy vigente, por no decir que clama dram&aacute;ticamente por ser atendida: la exigencia de justicia para lo com&uacute;n, para los comunes y corrientes que somos casi todos. Y lo mismo ocurre con Mayo del 68 o el 15M, tambi&eacute;n conmemorados ahora, y que, antes que hechos hist&oacute;ricos, fueron balbuceos de nuevas disposiciones, aperturas a&uacute;n vigentes, &ldquo;esp&iacute;ritus que no han dejado de soplar&rdquo; &mdash;Jean-Luc Nancy sobre Mayo del 68 y la verdad de la democracia&mdash;. Ese esp&iacute;ritu es el aliento de lo com&uacute;n, el comun-ismo o lo com&uacute;n sin ismo, como se prefiera. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La vigencia de tal demanda de justicia para lo com&uacute;n es un hecho dif&iacute;cilmente discutible, independientemente de los juicios que se tengan acerca de las realizaciones m&aacute;s o menos acertadas, a veces dolorosamente fallidas, de las tres aperturas del problema, y esto, a pesar de los cantos de cisne de los apresurados y las desencantadas y de la propaganda, siempre interesada, del individualismo. Comun-ismo, la ontolog&iacute;a, como realidad interna del mundo, no comun-ismo, como ideolog&iacute;a que, hoy por hoy, aparece en el imaginario colectivo copada por el socialismo cient&iacute;fico o marxismo en sus numerosas &mdash;no tanto diversas&mdash; interpretaciones. Me perdonar&aacute;n los y las marxistas que les niegue el derecho a arrogarse el &ldquo;comunismo&rdquo;, la palabra.
    </p><p class="article-text">
        Paro, precariedad, pobreza, rapi&ntilde;a y desfachatez pol&iacute;tica, corrupci&oacute;n, racismo, xenofobia, crecimiento irresponsable, cosificaci&oacute;n de las personas nivel distop&iacute;a, desprecio de los Derechos Humanos &mdash;&iquest;se acuerdan de los refugiados? Ah&iacute; siguen, y est&aacute;n peor&mdash;, avance del fascismo&hellip; y movilizaci&oacute;n permanente. Vivimos en una suerte de totalitarismo disfrazado de democracia representativa que, lejos de tener que ver con lo com&uacute;n, es la entronizaci&oacute;n del individualismo, sometida la sociedad toda a una creciente homogeneizaci&oacute;n que trata de construir un macroindividuo en el que, quepamos o no, estemos encerradas todas. Puede ser un Estado o una red social global: da lo mismo, es un estado f&iacute;sico y mental. Porque el credo neoliberal se fascistiza a pasos agigantados sin m&aacute;s l&oacute;gica que la reducci&oacute;n a lo uno de la pluralidad y la conversi&oacute;n del valor en precio. La negaci&oacute;n del com&uacute;n en el triunfo del &ldquo;S&aacute;lvese quien pueda&rdquo; que beneficia solo a los que no necesitan salvarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las ant&iacute;podas de este neoliberalismo individualista por esencia, el comun-ismo o, si se prefiere, el pensamiento y la praxis de lo com&uacute;n &mdash;eliminando el potencialmente reductor &ldquo;-ismo&rdquo;&mdash; apunta, ante todo, a una verdad existencial: que somos en com&uacute;n, que vivimos en com&uacute;n, y que somos, por cierto, tan singulares como comunes. Pese a la abundante propaganda individualista de los &uacute;ltimos 250 a&ntilde;os, ya viniera de liberalismos de izquierda o derecha, la realidad radical de nuestras vidas es lo com&uacute;n, con todo su valor existencial antes que pol&iacute;tico. As&iacute;, a pesar de que lo com&uacute;n se plantea como algo&nbsp;&ldquo;a&ntilde;adido&rdquo; al individuo, es, en realidad, pens&eacute;moslo bien, nuestro punto de partida: todos somos lo que somos porque formamos parte de un tejido, un lecho humano, una red&hellip; ll&aacute;mese familia, amigos, sociedad, convecinos, o simples viandantes que cruzan juntos una acera. Somos en com&uacute;n. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, en el aniversario de Marx, digamos que la superestructura (los pensamientos) y la infraestructura (la econom&iacute;a) individualistas dominantes &mdash;el capitalismo&mdash; nos mantienen ciegos a la realidad &iacute;ntima de nuestra existencia, tratando de desalojar lo com&uacute;n que nos constituye como los seres vulnerables y volcados al afuera que somos y, de su mano, van negando la democracia en un intento de reducci&oacute;n al uno individualista. Pero, por esencia, necesitamos a los otros y otras, personas, animales o cosas, para nutrirnos y realizarnos&hellip; para sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        Lo que tienen el com&uacute;n Marx, Mayo del 68 o el 15M no es, por tanto, una idea cerrada de lo com&uacute;n, atado en constructos cerrados ni identitarios, que corran el peligro de ser excluyentes, sino lo com&uacute;n desnudo, sin adjetivos, sin etiquetas, ese com&uacute;n cada vez m&aacute;s exiliado de los imaginarios: tanto lo &laquo;en-com&uacute;n&raquo;, la coexistencia, como lo &laquo;banal&raquo;, lo que llamamos &ldquo;com&uacute;n y corriente&rdquo;&hellip; En ambas acepciones lo com&uacute;n es minusvalorado en el imaginario colectivo, y es justo esto lo que deber&iacute;a cambiar, aunque no solo. Porque, siendo m&aacute;s un esp&iacute;ritu comunitario y democr&aacute;tico que un corpus unitario lo que necesitamos, ese aliento ha de ser material, e impregnarnos desde el cuerpo hasta la econom&iacute;a, empapando nuestro modo de habitar, de ser, de existir. Una cuesti&oacute;n &eacute;tica o metaf&iacute;sica &mdash;ontol&oacute;gica para las especialistas&mdash;, m&aacute;s que pol&iacute;tica. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo com&uacute;n, como condici&oacute;n de posibilidad de cada una de nosotras, de nosotros, debiera convertirse, si queremos sobrevivir, en la idea rectora de nuestro tiempo. Un com&uacute;n que es la consciencia de ir a la par de personas, cosas, animales, plantas, m&aacute;s que la idea de que formemos un colectivo, una comunidad de inter&eacute;s, pues para que lo segundo resulte sostenible ha de haberse entendido lo primero. Y ser conscientes de la importancia de la mera coexistencia ser&iacute;a ya un gran paso.
    </p><p class="article-text">
        En un reciente art&iacute;culo, <a href="https://www.eldiario.es/interferencias/mayo_del_68-deseo-Lyotard_6_770332960.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amador Fern&aacute;ndez Savater explica muy bien c&oacute;mo Mayo del 68 supuso el declive de la hip&oacute;tesis de la revoluci&oacute;n a trav&eacute;s de la toma del poder</a>. No voy a repetir aqu&iacute; algo que &eacute;l desarrolla all&iacute; a la perfecci&oacute;n, pero me basta con una pincelada de su tesis para acompa&ntilde;ar el prop&oacute;sito de este breve art&iacute;culo: no se cambia la sociedad con una mera apropiaci&oacute;n del poder, ni siquiera de los medios de producci&oacute;n, ya que no hay modo de producci&oacute;n que no est&eacute; sostenido en una posici&oacute;n de deseo, por actitudes, motivaciones y disposiciones ante los dem&aacute;s, el mundo y la vida: necesitamos cambiar nuestro modo de habitar, no solo el de producir. Necesitamos, as&iacute;, alimentar la pasi&oacute;n por lo com&uacute;n, una pasi&oacute;n que alimente nuestras acciones colectivas para defenderlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el s&eacute;ptimo aniversario del 15 de mayo de 2011, se escuchan por aqu&iacute; y por all&aacute; diversas valoraciones: desde quien considera que fue un acontecimiento de esos que exigen fidelidad &mdash;que dir&iacute;a Alain Badiou, un gran defensor actual del comun-ismo en sentido amplio&mdash; hasta quienes, decepcionadas, juzgan la apertura que fue por sus resultados actuales y deciden que pareci&oacute; m&aacute;s de lo que fue. Pero, soplando para que la llama se mantenga, destacar&iacute;a del 15M la centralidad de lo com&uacute;n, que se hizo verbo y carne deseables&hellip; El mero hecho de comparecer juntas ten&iacute;a valor, y lo com&uacute;n existencial empezaba a desbaratar una pol&iacute;tica carente de la verdad de la democracia &mdash; el esp&iacute;ritu de apertura de lo com&uacute;n, el habitar de la coexistencia&mdash; tan a menudo confundida con una figura, la representaci&oacute;n, cuando no con el mero Estado de Derecho. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al contemplar el espect&aacute;culo dantesco de ego&iacute;smo, corrupci&oacute;n, rapi&ntilde;a, pobreza, precariedad, infelicidad e incluso muerte que nos rodea siento que la mera conciencia de la coexistencia con los otros &mdash;personas, animales, cosas&hellip; &iexcl;planeta!&mdash; podr&iacute;a ser semilla del cambio que necesitamos, uno que derroque la falsa soberan&iacute;a del individuo, esa que niega nuestra realidad existencial. Lo com&uacute;n es una realidad cargada de promesa.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/marx-mayo_132_2113786.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 May 2018 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marx, Mayo del 68, el 15M]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Karl Marx,15M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[200 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/anos_131_2114444.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58746ca8-c0d0-401e-8434-39bf44b0821f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="200 años"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Orlando Lumbreras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/anos_131_2114444.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 May 2018 11:01:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[200 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viñetas,Humor gráfico,Orlando Lumbreras,Karl Marx,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marx en su 200 aniversario: el elegido rescatado por la posmodernidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/marx-aniversario-elegido-rescatado-posmodernidad_132_2771961.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9679b09a-1c7b-450b-9ce4-049dbbe0b5f3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Montaje Marx"></p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Hace pocos d&iacute;as se cumplieron dos siglos desde el nacimiento de Karl Marx, una de las figuras m&aacute;s influyentes en nuestra historia moderna por sus aportaciones filos&oacute;ficas y cr&iacute;ticas a las corrientes de pensamiento decimon&oacute;nicas, pero no exclusivamente. Las figuras de Marx y su obra te&oacute;rica, vagamente interesadas en c&oacute;mo funcionaria o podr&iacute;a alcanzarse en realidad una sociedad comunista, tuvieron la capacidad de permanecer como bandera de los movimientos revolucionarios del siglo pasado. Karl Marx es uno de los pocos rostros que han sido reescritos y se han reinterpretado durante etapas hist&oacute;ricas distintas, mundos completamente asim&eacute;tricos y situaciones improvisadas. Por ello, su reflejo en la realidad fugaz y digitalizada de la posmodernidad es objeto de estudio y curiosidad para todos nosotros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Marx, mucho m&aacute;s que doctrina pol&iacute;tica </strong>
    </p><p class="article-text">
         Las estatuas de Karl Marx y Friedrich Engels reciben las visitas de miles de turistas en la capital alemana, y su poblaci&oacute;n natal, Trier, al suroeste del pa&iacute;s, ha desvelado otra gran pieza en honor a su h&eacute;roe en este 200 aniversario de su nacimiento. Las comparaciones resaltan un contraste rid&iacute;culo con la imagen de Vladimir I.Lenin, el otro elemento sin el cual la ideolog&iacute;a comunista carece de sentido. Al mirar un simple mapa se&ntilde;alando las estatuas e instituciones dedicadas al culto de la memoria hist&oacute;rica leninista, sobre todo desde 1990 y pasando por la reciente colonizaci&oacute;n estadounidense del este europeo &ndash;y mas all&aacute;&ndash;, su n&uacute;mero se reduce dram&aacute;ticamente. Tan solo Rusia, ciertos reg&iacute;menes asi&aacute;ticos y naciones perdidas en la antigua &oacute;rbita sovi&eacute;tica conservan viva su imagen.
    </p><p class="article-text">
         Han logrado, en pocas palabras, relegar a Lenin al simple estatuto de figura nacional rusa, muy a pesar de que &eacute;l (tambi&eacute;n Stalin) son y ser&aacute;n mundialmente conocidos y mediatizados. Ninguno de ellos, sin embargo, est&aacute; hoy por encima de otros l&iacute;deres superados por el tiempo endiabladamente r&aacute;pido en el que vivimos. Al parecer, no sabemos valorar ni siquiera la importancia hist&oacute;rica de la revoluci&oacute;n de octubre o la liberaci&oacute;n europea por parte de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica en la Segunda Guerra Mundial. Rusia es quien llev&oacute; el mensaje marxista al mundo y, lo m&aacute;s importante, lo llev&oacute; a la pr&aacute;ctica e internacionaliz&oacute; cumpliendo as&iacute; su m&aacute;xima premisa. Dentro de la propia Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y otros aliados de la esfera socialista, las d&eacute;cadas de principios y mitad de siglo se sucedieron por unos a&ntilde;os 70&rsquo; y 80&rsquo; que tambi&eacute;n acabaron disminuyendo los principios de estos iniciadores del comunismo, aunque glorificando sus im&aacute;genes en plazas p&uacute;blicas y aulas de colegio.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo es posible que los liderazgos nacionales en los estados socialistas hayan sido capaces de reinventar gobernantes capaces de sustituir a Lenin o Stalin y tomar caminos distintos, moldeados por nuevos tiempos, pero no lo hiciesen con Marx? Los 80&rsquo; acabaron y con ellos tambi&eacute;n los Tito, Ceausescu o Hoxha que, al lado de otros muchos, como sus predecesores d&eacute;cadas atr&aacute;s, tuvieron en sus manos demostrar al mundo por segunda vez c&oacute;mo era una sociedad comunista funcional y pr&oacute;spera (con las discrepancias de rigor entre ellos). Todos dejando atr&aacute;s el pasado y en cierto modo a Rusia&hellip; pero no a Marx.
    </p><p class="article-text">
        Al otro lado del continente, en Europa occidental, ninguno logr&oacute; plasmar otra imagen que la de una dictadura sangrienta. Pero Marx s&iacute; encontr&oacute; su prestigio y se ubic&oacute; en todo momento como denominador com&uacute;n entre ambas mitades. Por esta raz&oacute;n, la de tener un v&iacute;nculo con Occidente y una capacidad de influenciar pensadores continentales cruciales como Horkheimer o Luxemburgo, junto al atributo muy probable de no haber sido un l&iacute;der pol&iacute;tico europeo, lo convierten en un s&iacute;mbolo inmortal.
    </p><p class="article-text">
        Las limitaciones de los reg&iacute;menes que han tratado o tratan de establecer un modelo basado en el marxismo y el socialismo no vienen al caso. Tambi&eacute;n las tienen otros aqu&iacute;, donde el discurso y la econom&iacute;a neoliberales que est&aacute;n matando las ideas socialistas quisieran vernos muertos de trabajar (explotados) y sin un resquicio de solidaridad, y no lo consiguen del todo. Quiz&aacute;s nadie es perfecto en sus intentos, pero para algunos de nosotros las intenciones siguen contando.
    </p><p class="article-text">
        Y en relaci&oacute;n a esto &uacute;ltimo, vaya intenciones tienen con nosotros en estos d&iacute;as cuando, sin lugar a duda, la izquierda esta derrotada en los escenarios pol&iacute;ticos y se reinventa dolorosamente desde la juventud, la precariedad, la desigualdad y las redes sociales. Cuando sus representantes pol&iacute;ticos decidieron dejar atr&aacute;s el marxismo y encaminarse hacia un consenso liberal multilateral con otras fuerzas, fallaron al no anticipar que Marx es inmortal y, como no, vuelve aparecer en el discurso digital progresista de hoy.
    </p><p class="article-text">
        <strong> Una herramienta infinita para redescubrirse como clase, ahora jugando en las redes</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la era digital, la figura del pensador alem&aacute;n vuelve a ser reescrita por en&eacute;sima vez para poner de manifiesto el delicioso delirio que la posmodernidad es capaz de ofrecernos. Desde Europa hasta Asia y pasando por el feudo capitalista estadounidense, una nueva ola de j&oacute;venes est&aacute;n hoy descubriendo de una forma peculiar la ret&oacute;rica a trav&eacute;s de la cual Marx dio voz &ndash;anticipadamente- a un siglo entero de comunismo mundial. Estas generaciones distintas entre s&iacute;, m&aacute;s que alejadas de la tradici&oacute;n filos&oacute;fica europea o de las escuelas sociol&oacute;gicas acad&eacute;micas, han llegado a ser sin embargo el m&aacute;ximo pilar revolucionario en la actualidad, y los llamados &ldquo;memes&rdquo; de Internet sirven como canal para transmitir estas ideas.
    </p><p class="article-text">
         Desde hace relativamente pocos a&ntilde;os, el mundo acad&eacute;mico occidental presta gran atenci&oacute;n a obras como las del esloveno Slavoj Zizek, dedicadas a plasmar de manera vulgar los excesos del capitalismo neoliberal. Zizek es admirado en Facebook y Twitter, pero al mismo tiempo es le&iacute;do en aulas universitarias. Se trata de memes divertidos en los que Stalin manda a tus amigos de las redes sociales a un <em>gulag </em>siberiano o simples representaciones caricaturescas sobre la desigualdad de oportunidades en el mundo. Estos canales constituyen hoy la manera m&aacute;s eficaz por la que muchos j&oacute;venes dan el primer paso hacia el inter&eacute;s por la izquierda, en la mayor&iacute;a de casos desubicados y desinformados, en un contexto en el que, en palabras del fil&oacute;sofo coreano Byung Chul Han en su reciente entrevista a El Pa&iacute;s, el triunfo neoliberal nos remata con su m&aacute;ximo triunfo: la auto-explotaci&oacute;n humana en busca de la riqueza y la invisibilizaci&oacute;n de los culpables en estos tiempos turbulentos.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;milennial&rdquo;, un t&eacute;rmino que no me acaba de convencer, tan dispuesto a renovar las precepciones sociales y emplear el marxismo en la simbolog&iacute;a cultural para empoderar a las minor&iacute;as de una forma sin precedentes, tiene ahora su oportunidad. No parece acabar de moldear una estrategia. Si bien el comunismo de corte sovi&eacute;tico ha mostrado ser incapaz de exprimir las ideas de Marx (y los pensadores que influenci&oacute;) al completo, el turno para redefinir a Marx lo tienen ahora los j&oacute;venes y las redes. Y no temo decir que podr&iacute;a ser el &uacute;ltimo intento que, qui&eacute;n sabe c&oacute;mo, se nos ha &ldquo;permitido&rdquo; crear.
    </p><p class="article-text">
        Las dificultades de los j&oacute;venes europeos por acoplarse a la sociedad actual, algo que no hab&iacute;a ocurrido en mucho tiempo, junto al car&aacute;cter reivindicativo que las redes han dado a la vida cotidiana, quieren decir ni m&aacute;s ni menos que los culpables han sido hallados. Se les ve, se les siente, pero quiz&aacute;s nadie sabe si a&uacute;n es posible derrotarlos. En 2018, Karl Marx vuelve a ser la herramienta te&oacute;rica por la que los &ldquo;de abajo&rdquo; logran sacar a los &ldquo;de arriba&rdquo; de su invisibilidad. Hoy la representaci&oacute;n de Marx va mucho m&aacute;s all&aacute; que los intentos pol&iacute;ticos del pasado. Los movimientos que han tenido la valent&iacute;a de mantenerlo como referente en sus respectivas aspiraciones econ&oacute;mico-sociales, muchas de las cuales Marx no habr&iacute;a podido imaginar, solamente quieren mantener vivo el car&aacute;cter combativo de las sociedades.
    </p><p class="article-text">
        Marx ya no es solo comunismo. Marx es &ldquo;meme&rdquo;. Y quien utilice las redes sociales sabe aquello que significa actualmente convertirse en &ldquo;meme&rdquo;. Las ideas que Marx utiliz&oacute; para explicar el funcionamiento de su mundo y las soluciones que propuso se reescriben hoy por la velocidad y la diversidad de la sociedad, hasta el punto de quedar solamente una herramienta en la que el mundo se basar&aacute; siempre para despertar. Su esencia permanece. M&aacute;s que desearle un feliz cumplea&ntilde;os al protagonista de hoy, habr&iacute;a que darle la enhorabuena por ser capaz de mantenerse como s&iacute;mbolo infinito de unas realidades de clase que existir&aacute;n hasta el final de los d&iacute;as. Incluso cuando deje de ser un rostro, un meme&hellip; y sea redefinido de nuevo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrei Serban]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/marx-aniversario-elegido-rescatado-posmodernidad_132_2771961.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 May 2018 09:30:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marx en su 200 aniversario: el elegido rescatado por la posmodernidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Karl Marx]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un Marx para municipalistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/marx-municipalistas_129_2134141.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c00a622-fcce-443b-8adc-4cd06c1425e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un Marx para municipalistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En realidad, el proyecto de cambio social que Marx defendió continúa vivo y bien podría inspirar, enriquecido y actualizado, soluciones nuevas a nuevos problemas</p><p class="subtitle">Es verdad que a lo largo del siglo XX se cometieron auténticas barbaridades en nombre del “comunismo” o del “socialismo”; pero también es innegable que el capitalismo desembozado del siglo XXI está llevando a la humanidad de desastre en desastre</p></div><p class="article-text">
        Llega, como otras tantas efem&eacute;rides, el segundo centenario del nacimiento de Karl Marx. Podr&iacute;a ser una fecha m&aacute;s, pero no lo es. Porque un nombre como el suyo nunca deja de interpelar. De interrogarnos cr&iacute;ticamente sobre los tiempos que nos est&aacute;n tocando vivir.
    </p><p class="article-text">
        He seguido de cerca a Marx desde que era adolescente. Siempre de manera laica y libre. Como se sigue y se quiere a un cl&aacute;sico. He sido de Marx como he sido de Montaigne y de Tom Paine, de Bertrand Russell y de Simone de Beauvouir, de Cort&aacute;zar, de Rita Levi-Montalcini o de Nina Simone. Y me he sentido, como se sent&iacute;a &eacute;l, de la piara de Epicuro.
    </p><p class="article-text">
        De Marx aprendimos muchas cosas. Una de las principales, a mirar la historia &ldquo;desde abajo&rdquo;. &Eacute;l lo hizo desde muy joven. Fue sensible a toda clase de abusos e injusticias. Y eso lo llev&oacute; a tomar partido. Y a hacerlo a favor de los m&aacute;s d&eacute;biles y despose&iacute;dos. Nunca actu&oacute; as&iacute; por caridad, sino porque cre&iacute;a en la autonom&iacute;a moral y en la potencialidad creativa de los seres humanos.
    </p><p class="article-text">
        Como buen ilustrado, fue un admirador del progreso cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico de su &eacute;poca. Y le parec&iacute;a indignante que esa conquista colectiva de la humanidad quedara en manos de unos pocos. Se rebel&oacute; contra una forma de producir riqueza alienante, que condenaba a la mayor&iacute;a a la precariedad y la explotaci&oacute;n para poder subsistir. No se trataba de un lamento moral. Marx cre&iacute;a firmemente que el grado de riqueza generado socialmente hac&iacute;a posible vislumbrar una sociedad en la que, como dej&oacute; escrito con apenas 29 a&ntilde;os, &ldquo;el libre desarrollo de cada uno ser&aacute; la condici&oacute;n del libre desarrollo de todos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No deja de impresionarnos, todav&iacute;a hoy, la pasi&oacute;n, el rigor y la agudeza con los que &ldquo;El Moro&rdquo;, como le motejaban cari&ntilde;osamente sus hijas, se acerc&oacute; a la realidad de su tiempo. Fue un escritor prol&iacute;fico, brillante y con una curiosidad desbordante. Hizo aportaciones luminosas en el campo de la econom&iacute;a, de la historia, de la filosof&iacute;a. En su biblioteca no faltaron las obras cient&iacute;ficas m&aacute;s avanzadas de su tiempo &ndash;como las de Darwin&ndash;, ni tampoco las novelas de Balzac o las poes&iacute;as de Goethe. En las modestas casas en las que le toc&oacute; vivir, era usual encontrarlo junto a sus hijas y su mujer, Jenny, recitando las obras de Shakespeare.
    </p><p class="article-text">
        Renunciando a una vida de privilegios y en medio de privaciones materiales considerables, estudi&oacute; con detenimiento a autores a los que respetaba, como David Ricardo o Adam Smith, aunque tuvieran ideas diferentes a las suyas. En cambio, atac&oacute; con sarcasmos y sin contemplaciones a los filisteos, a quienes consideraba pol&iacute;tica e intelectualmente deshonestos. Fue un pensador radical, que iba a la ra&iacute;z de los problemas. Estaba claramente comprometido con la transformaci&oacute;n social pero fue muy autoexigente en sus an&aacute;lisis. Correg&iacute;a y revisaba sus escritos una y otra vez y adopt&oacute; como lema favorito el de las personas librepensadoras de todos los tiempos: &ldquo;De omnibus dubitandum&rdquo; (Dudar de todo).
    </p><p class="article-text">
        Esa actitud vital e intelectual contrasta con el sectarismo y el dilentantismo de muchos de los que lo han combatido, incluso sin leerlo, y de una parte no desde&ntilde;able de los que todav&iacute;a hoy se denominan &ldquo;marxistas&rdquo;. Cometi&oacute; errores, incurri&oacute; en contradicciones y ambig&uuml;edades, pero nunca pretendi&oacute; hacer de su obra un catecismo indiscutible. Siempre defendi&oacute; la necesidad de alianzas amplias que permitieran profundizar la democracia y cuando escuchaba tonter&iacute;as que lo invocaban como fuente de autoridad, afirmaba: &ldquo;yo no soy marxista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de cuestiones que Marx anticip&oacute; o en las que tuvo aproximaciones originales es sorprendente. A dos siglos de su nacimiento, sigue siendo un pensador b&aacute;sico para entender los grandes problemas de nuestro tiempo: la contradicci&oacute;n entre el car&aacute;cter social de la producci&oacute;n &ndash;sobre todo de la cient&iacute;fica&ndash; y la apropiaci&oacute;n privada, excluyente, de sus beneficios. La polarizaci&oacute;n entre clases (la contraposici&oacute;n entre el 1% y el 99% denunciada por Occupy Wall Street y el 15-M, o entre el 30-40% superrico y el resto, como prefiere Saskia Sassen). El car&aacute;cter vampirizador de la especulaci&oacute;n financiera (la met&aacute;fora g&oacute;tica del &ldquo;vampiro&rdquo; est&aacute; muy presente en la obra de Marx). La tendencia de las relaciones capitalistas a globalizarse y a convertirlo todo en una mercanc&iacute;a, desde los bienes comunes como el agua o la tierra, hasta los afectos o la vida misma.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, hay muchas cuestiones que Marx no pudo o no supo prever. Atisb&oacute;, por ejemplo, algunas cuestiones ambientales, pero en el fondo fue un pensador productivista que en ocasiones asumi&oacute; una idea de progreso poco cr&iacute;tica. Esto le impidi&oacute; censurar con m&aacute;s dureza fen&oacute;menos como el saqueo colonial de las periferias o anticiparse a otros como los l&iacute;mites ecol&oacute;gicos de la biosfera.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n fue hijo de su tiempo en las cuestiones de g&eacute;nero. Defendi&oacute;, como Fourier, que los avances de una sociedad deb&iacute;an medirse por la manera en que trata a la mujer y por los derechos que le reconoce. Pero no dedic&oacute; al tema la centralidad que merec&iacute;a, aunque su hija Eleonor s&iacute; ser&iacute;a una gran activista y te&oacute;rica del socialismo feminista.
    </p><p class="article-text">
        Visto desde nuestra realidad, ser&iacute;a interesante saber que dir&iacute;a Marx sobre el papel de las ciudades en el actual mundo globalizado y sobre el municipalismo como potencial herramienta de cambio. Tampoco aqu&iacute; es posible encontrar una reflexi&oacute;n sistem&aacute;tica. Pero eso no quiere decir que no haya en su obra an&aacute;lisis sugerentes sobre la cuesti&oacute;n urbana.
    </p><p class="article-text">
        En parte, sus preocupaciones sobre las ciudades le ven&iacute;an de su amigo y compa&ntilde;ero Friedrich Engels, quien escribi&oacute; ensayos excelentes sobre las deplorables condiciones de vida de las clases populares en grandes urbes como Manchester o sobre sus dificultades para acceder a una vivienda digna. Pero Marx tambi&eacute;n pens&oacute; sobre la democracia urbana a partir de algunas experiencias que lo marcaron sensiblemente, como las que tuvieron lugar en algunas ciudades suizas y norteamericanas de su &eacute;poca, o en la propia Comuna de Par&iacute;s, hacia 1871.
    </p><p class="article-text">
        La Comuna, de hecho, fue una experiencia &ldquo;municipalista&rdquo; que lo impresion&oacute; mucho. Y aunque fue consciente de sus errores y limitaciones, tambi&eacute;n vio en ella concreciones importantes de su ideal de democracia pol&iacute;tica y social: la temporalidad y revocabilidad de los cargos institucionales, la generalizaci&oacute;n de cooperativas de producci&oacute;n y consumo, la condonaci&oacute;n de deudas por impago de alquileres, la gratuidad de la educaci&oacute;n p&uacute;blica, la extensi&oacute;n de la ciudadan&iacute;a a los extranjeros y el rechazo del chauvinismo, la participaci&oacute;n directa de la gente de los barrios en los asuntos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, Marx consideraba que este tipo de experiencias no pod&iacute;a subsistir mientras los viejos aparatos estatales, con sus inercias autoritarias, burocr&aacute;ticas y nacionalistas, no fueran destruidos y reemplazados por otro tipo de institucionalidad republicana. Pero le permitieron vislumbrar algunas alternativas concretas que servir&iacute;an incluso para cuestionar los fr&aacute;giles reg&iacute;menes representativos de nuestro tiempo.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, el proyecto de cambio social que Marx defendi&oacute; contin&uacute;a vivo y bien podr&iacute;a inspirar, enriquecido y actualizado, soluciones nuevas a nuevos problemas. Es verdad que a lo largo del siglo XX se cometieron aut&eacute;nticas barbaridades en nombre del &ldquo;marxismo&rdquo;. Sin embargo, tambi&eacute;n es innegable que el capitalismo desembozado del siglo XXI est&aacute; llevando a la humanidad de desastre en desastre y que urge construir alternativas civilizatorias que nos libren de ese destino. Posiblemente hoy no es tan f&aacute;cil dar un nombre &uacute;nico a estas alternativas. Pero todas tendr&iacute;an que ver, de un modo u otro, con la democratizaci&oacute;n de la democracia. Con su extensi&oacute;n a la esfera pol&iacute;tica y, de manera muy se&ntilde;alada, a la esfera econ&oacute;mica (incluida la del trabajo dom&eacute;stico).
    </p><p class="article-text">
        Las experiencias m&aacute;s estimulantes de democracia radical, de innovaci&oacute;n social y econ&oacute;mica, de lucha contra el cambio clim&aacute;tico, se est&aacute;n produciendo hoy en las ciudades. Y los intentos m&aacute;s creativos de escalarlas, son las alianzas, las redes, entre ciudades y pueblos, peque&ntilde;os y grandes, en defensa de las libertades b&aacute;sicas, de los bienes comunes, y de la creaci&oacute;n de nuevas instituciones republicanas. &ldquo;Ciudades rebeldes del mundo, un&iacute;os!&rdquo; ser&iacute;a  una consigna del siglo XXI que el genio de Tr&eacute;veris bien podr&iacute;a haber hecho suya.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Pisarello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/marx-municipalistas_129_2134141.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 May 2018 19:57:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un Marx para municipalistas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Karl Marx,Barcelona,Municipalismo,Marxismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marx cumple 200 años, el “diablo” sigue vivo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/marx-cumple-anos-diablo-sigue_129_2147606.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ea051e9-fb61-4194-846c-84d316ca00fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marx cumple 200 años, el “diablo” sigue vivo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Por qué está Marx entre nosotros, además de porque una simple observación nos indica que, en efecto, la conciencia del humano está determinada por sus creaciones culturales, sobre todo por el mercado salvaje?</p></div><p class="article-text">
        Nuestras vidas han sido ilustradas por seres geniales a los que no les fue nada bien. Los genios no surgen de un d&iacute;a para otro, ni siquiera de una d&eacute;cada para otra, salvo excepciones de periodos cronol&oacute;gicos en los que alguien y algo favorecieron que el ser humano se encontrara a s&iacute; mismo y destronara esa dependencia tan excesiva e incluso exclusiva de lo imaginario y emocional ultra terreno. En la historia contempor&aacute;nea, nuestro ingenuo antropocentrismo fue apartado magistralmente por Darwin, Marx, Nietzsche, Freud, Dawkins o Rafael Rodr&iacute;guez Delgado, este &uacute;ltimo olvidado injustamente. Pero todos ellos heredaban la vitalidad de los presocr&aacute;ticos, quienes a su vez aprendieron de los sabios egipcios. Y tambi&eacute;n heredaban las transgresiones de los siglos XV, XVI, XVII y XVIII, sobre todo las que protagonizaron Galileo, Newton, Cop&eacute;rnico, Servet, Bruno&hellip;
    </p><p class="article-text">
        No, la Tierra, el veh&iacute;culo del humano, no estaba quieta. El cuerpo humano posee un l&iacute;quido llamado sangre que es su agua, junto con el agua en s&iacute;, y lo posee en un 70 por ciento, al menos, lo cual indica que procedemos de una evoluci&oacute;n, no de una creaci&oacute;n, aunque cada cual puede asumir lo que estime oportuno para que no se le desmiembre el sentido de sus vidas. Y, por supuesto, nuestro diablo, Karl Marx, sentenci&oacute;: &ldquo;No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, su ser social es lo que determina su conciencia&rdquo;, aunque no iba a detenerse ah&iacute; el atrevimiento de los aguafiestas sino que Freud afirmar&aacute; que &ldquo;el yo no es due&ntilde;o en su morada&rdquo;. Ah&iacute; es nada, del materialismo de Dem&oacute;crito y Leucipo en los siglos VII-VI antes de Cristo (&ldquo;todo est&aacute; formado por &aacute;tomos&rdquo;) a las afirmaciones de sus herederos. Nuestro gozo en un pozo, nuestra on&iacute;rica vida &ndash;que era negocio para un sector del Poder-, cuestionada, y quien cuestiona al Poder debe correr con las consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, como el tiempo coloca a cada uno en su lugar, ah&iacute; los tenemos, m&aacute;s vivos que nunca. Hoy hablamos sin tapujos de ellos y tenemos en cuenta sus ense&ntilde;anzas, lo que hace el Poder ahora para que los olvidemos no es quemarlos en la hoguera a ellos o a sus libros sino todo lo contrario, inundarnos con sus ideas, con una avalancha de mensajes de todo tipo donde esas ideas aparecen parcializadas, fuera de contexto, dichas de o&iacute;das, sin sistematizar, esto es, conforman un desorden que es el orden del Poder. La sistematizaci&oacute;n se queda para unos pocos y al final el resultado es la Nueva Edad Media Digital porque la censura &ndash;como dijo Umberto Eco- se puede ejercer por supresi&oacute;n de algo o por inundaci&oacute;n de mensajes diacr&oacute;nicos que el cerebro no puede convertir en sincr&oacute;nicos por falta de preparaci&oacute;n cultural, acad&eacute;mica, fatiga, infoxicaci&oacute;n o depresi&oacute;n colectiva, eso a lo que Pastor Ramos llama desvalimiento.
    </p><p class="article-text">
        Marx est&aacute; muy bien para su edad, 200 a&ntilde;os bien llevados. Es un doble diablo, si el n&uacute;mero del diablo es el 666, igual a 18, &eacute;l naci&oacute; en el 1818. La condici&oacute;n especial de diablo otorgada a Marx y sus seguidores se debe a que persegu&iacute;a con toda claridad y explicitud el derribo radical &ndash;por haber devenido en corrupta y cruel- de la clase social a la que lleg&oacute; a ensalzar: la burgues&iacute;a. &Eacute;l mismo es un producto de las revoluciones burguesas, del anhelo del pensamiento liberal &ndash;y antes del ilustrado- por lograr que el humano pensara por s&iacute; mismo.
    </p><p class="article-text">
        En Marx hay a la vez genialidad, misticismo e ingenuidad. Su genialidad se deriva de su an&aacute;lisis exhaustivo y prof&eacute;tico del capital y de su interpretaci&oacute;n de la evoluci&oacute;n hist&oacute;rica, su misticismo y su ingenuidad de creer que los pobres deb&iacute;an heredar la Tierra porque los pobres no leyeron sus textos, los leyeron sobre todo los ricos y a eso debemos que Marx est&eacute; de actualidad siempre porque los ricos se dieron cuenta de que el diablo ten&iacute;a raz&oacute;n y cambiaron todo para que todo siguiera esencialmente igual. En este cambio se incluy&oacute; algo clave: incrustar a las clases populares en el sistema que hab&iacute;an creado, fundar el capitalismo popular, comprar a la gente para su causa, por eso la estrategia actual del neoliberalismo parece tan suicida a menos que la codicia &ndash;es decir, ese ser social que determina sus conciencias- persiga llenarlo todo de guardias y c&aacute;maras y vivir continuamente en el v&eacute;rtigo que produce la distancia favorecidos-menos o nada favorecidos a la vez que lavan los cerebros de &ldquo;los que viven abajo&rdquo; (Brecht) para que crean que la nueva situaci&oacute;n es normal y que incluso el que vive abajo es un perdedor por su exclusiva culpa.
    </p><p class="article-text">
        A Marx hay que seguir intentando matarle, nada de pel&iacute;culas o series sobre la vida de un hombre que luch&oacute; contra viento y marea cuando nadie lo obligaba a ello por la posici&oacute;n social de su familia. Y no olvidemos nunca a su se&ntilde;ora, Jenny Marx, esencial en su vida. La periodista Mary Gabriel nos ha obsequiado con una obra excelente, Amor y capital. Karl y Jenny Marx y el nacimiento de una Revoluci&oacute;n (El Viejo Topo), donde se profundiza en la vida cotidiana de nuestro diablo al cuadrado, todo ello en el contexto hist&oacute;rico correspondiente. Podr&iacute;a extraerse una serie o una pel&iacute;cula de ese libro pero, tal y como est&aacute;n las cosas, con Marx vivo a sus 200 a&ntilde;os, a menos que se produzca un milagro y la serie o film sean elaborados por profesionales rigurosos, mejor que no hagan nada, ni siquiera en la pel&iacute;cula Lincoln se nos informa que el presidente norteamericano le&iacute;a art&iacute;culos de Marx en Estados Unidos y no le parec&iacute;an descabellados.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; est&aacute; Marx entre nosotros, adem&aacute;s de porque una simple observaci&oacute;n nos indica que, en efecto, la conciencia del humano est&aacute; determinada por sus creaciones culturales, sobre todo por el mercado salvaje? No es dif&iacute;cil demostrarlo. Bien es verdad que tanto Marx como Engels matizaron bastante esa determinaci&oacute;n que lo econ&oacute;mico ejerc&iacute;a sobre la superestructura que creaba pero eso no significa que el hecho sea totalmente desechable. Si se hunde Lehman Brothers, miles de personas en todo el mundo acaban en el paro y en la consulta de un psic&oacute;logo o psiquiatra, he ah&iacute; una comprobaci&oacute;n m&aacute;s de la actualidad de Marx. A ello a&ntilde;ado: el Papa Francisco, el periodista Thomas L. Friedman, exasesor de la que fuera Secretaria de Estado en USA, Madeleine Albright, Mariano Rajoy y el exministro espa&ntilde;ol de asuntos exteriores, Garc&iacute;a Margallo, entre otros, han consumado claros an&aacute;lisis marxistas en alg&uacute;n momento, otorg&aacute;ndole a la condici&oacute;n de ser comunista el significado positivo que posee (Francisco) y a la estructura socioecon&oacute;mica la importancia que le aplic&oacute; Marx. Recordemos:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son los comunistas los que piensan como los cristianos. Cristo ha hablado de una sociedad donde los pobres, los d&eacute;biles y los excluidos sean quienes decidan. No los demagogos, los barrab&aacute;s, sino el pueblo, los pobres, que tengan fe en Dios o no, pero son ellos a quienes tenemos que ayudar a obtener la igualdad y la libertad&rdquo; (Jorge Bergoglio, 2016).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El papa condena la concentraci&oacute;n de medios. Es una forma de colonialismo que impone &rdquo;pautas alienantes de consumo&ldquo; a los pueblos y reduce a los pa&iacute;ses pobres a proveedores de materia prima y trabajo barato (Bergoglio, 2015). Entre otras instituciones, la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Sindicatos de Periodistas llam&oacute; la atenci&oacute;n en su d&iacute;a sobre la muy escasa presencia de estas ideas papales en los propios medios de comunicaci&oacute;n m&aacute;s influyentes. Es l&oacute;gico, el hecho le da la raz&oacute;n a las tesis de Marx y Lenin.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;La mano invisible del mercado [aqu&iacute; est&aacute;n la Banca y los medios de comunicaci&oacute;n] no funcionar&aacute; jam&aacute;s sin un pu&ntilde;o invisible, McDonald&rsquo;s no puede extenderse sin McDonnell Douglas, el fabricante del F-15. El pu&ntilde;o invisible que garantiza la seguridad mundial de las tecnolog&iacute;as del Silicon Valley es el ej&eacute;rcito, la fuerza a&eacute;rea, la fuerza naval y el cuerpo de marines de Estados Unidos&raquo; (Thomas L. Friedman, en New York Times Magazine, marzo de 1999). Se le agradece a Friedman su an&aacute;lisis marxista y su sinceridad, un periodista neoliberal, Premio Pulitzer, que nos cuenta en breves palabras c&oacute;mo funciona el mundo, para que abran los ojos no pocos ingenuos de izquierdas, incluso el mismo Marx. La articulaci&oacute;n finanzas-grandes empresas-medios de comunicaci&oacute;n-ej&eacute;rcito/guerras-tecnolog&iacute;a, as&iacute; funciona el Poder.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dicen que hablo mucho de econom&iacute;a pero es que la econom&iacute;a es pensiones, econom&iacute;a es la sanidad, es la educaci&oacute;n, es la vida y las preocupaciones de la gente&hellip; &iquest;Qu&eacute; es lo que m&aacute;s preocupa a la gente?: el paro y los problemas econ&oacute;micos&rdquo; (Mariano Rajoy, en su despedida de la legislatura, antes de las elecciones de diciembre de 2015, la cursiva es m&iacute;a). O sea, es la econom&iacute;a, &iexcl;est&uacute;pido!, la que influye incluso en nuestro equilibrio emocional, como afirm&oacute; el doble diablo que ahora cumple 200 tacos. Mariano Rajoy es marxista.
    </p><p class="article-text">
        La frase &ldquo;the economy, stupid&rdquo; la utilizaron Bill Clinton y su asesor de campa&ntilde;a James Carville a principios de los a&ntilde;os noventa, por tanto, ambos son marxistas. Y es que, como me dijo en cierta ocasi&oacute;n el m&eacute;dico, activista y pol&iacute;tico Sebasti&aacute;n Mart&iacute;n Recio, &ldquo;el marxismo es el sentido com&uacute;n&rdquo;, incluso en la sabidur&iacute;a popular, este aspecto de la determinaci&oacute;n econ&oacute;mica est&aacute; presente: &ldquo;Por el dinero baila el perro&rdquo;, afirma un refr&aacute;n; &ldquo;qu&eacute; bonito ser&iacute;a el mundo/ si ni existiera el dinero&rdquo;, sostiene la letra de una sevillana; &ldquo;al son del clar&iacute;n/ tan s&oacute;lo baila el que quiere,/ al son del dinero/ dime qui&eacute;n no se mueve&rdquo;, cantaba Cecilia.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el 4 de agosto de 2013 entrevistaron en Abc al entonces ministro de Asuntos Exteriores del PP, Jos&eacute; Manuel Garc&iacute;a-Margallo, y le preguntaron sobre el tema catal&aacute;n, respondi&oacute;: &laquo;En esta &eacute;poca hay que tener muy claro que, frente al poder nacionalmente inabarcable de grupos multinacionales que con su capacidad de crear y destruir empleo, de crear y destruir felicidad, pueden poner de rodillas a muchos Estados soberanos, cualquier movimiento disgregador o separatista va contra el sentido de los tiempos. De ah&iacute; la importancia de integrarse en unidades cada vez m&aacute;s grandes, como la misma UE.&raquo;. Vaya, el se&ntilde;or ministro contestaba en clave de materialismo hist&oacute;rico, los gobiernos democr&aacute;ticamente elegidos pueden ser puestos de rodillas por poderes que est&aacute;n por encima de ellos mismos, a los que nadie ha elegido al menos directamente y en las urnas, poderes que incluso pueden &ldquo;destruir felicidad&rdquo;, agentes que conforman esa estructura sobre la que se levanta una superestructura pol&iacute;tica. De nuevo &ndash;como en el caso de Friedman- le agradezco al se&ntilde;or Garc&iacute;a-Margallo su franqueza pero al tiempo le pregunto: si lo votan a usted para que &ndash;como poder ejecutivo que es- vigile que el poderoso no abuse del resto de los mortales y reconoce que puede hacer poco o nada, &iquest;a qui&eacute;n est&aacute; usted enga&ntilde;ando?, &iquest;para qu&eacute; sirve esta democracia?
    </p><p class="article-text">
        En fin que, quieran o no, ah&iacute; est&aacute; todav&iacute;a el viejo doble diablo barbudo, libr&aacute;ndonos de morir est&uacute;pidos, alguien que nos dijo, al igual que sus colegas transgresores &ndash;precedentes y posteriores-, que nuestra libertad empieza cuando conocemos las determinaciones a las que estamos sometidos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Reig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/marx-cumple-anos-diablo-sigue_129_2147606.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Apr 2018 19:17:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marx cumple 200 años, el “diablo” sigue vivo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Karl Marx,Capitalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciudad alemana de Trier instala semáforos con la figura de Karl Marx para conmemorar el 200º aniversario de su nacimiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/rastreador/trier-karl-marx-conmemorar-aniversario_132_2206403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bec3ebdc-d0c7-45a0-ba91-0c6a34b68937_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciudad alemana de Trier instala semáforos con la figura de Karl Marx para conmemorar el 200º aniversario de su nacimiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El próximo 5 de mayo se cumplirán 200 años del nacimiento del filósofo comunista en esta ciudad alemana</p><p class="subtitle">El Ayuntamiento ha colocado ya un set de semáforos en la ciudad y pondrá otro en los alrededores de la casa donde nació</p></div><p class="article-text">
        La ciudad alemana de Trier quiere celebrar el 200&ordm; aniversario del nacimiento de Karl Marx de una forma orginal. El fil&oacute;sofo y autor de El Manifiesto Comunista, que naci&oacute; en dicha ciudad el 5 de mayo de 1818 y pas&oacute; en ella los primeros 17 a&ntilde;os de su vida, est&aacute; ahora representado en los sem&aacute;foros de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha publicado <a href="http://www.bbc.com/news/world-europe-43470315" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la BBC</a>, las figuras de Marx que permiten o restringen el paso de los peatones fueron instaladas por el Ayuntamiento de Trier el pasado lunes, y posteriormente se instalar&aacute; un nuevo set de sem&aacute;foros igual en homenaje al ide&oacute;logo comunista en los alrededores de la casa donde naci&oacute;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El alcalde de la ciudad, Wolfram Leibe, ha afirmado que &ldquo;Trier est&aacute; mostrando sus colores por Marx&rdquo;. El a&ntilde;o pasado, el Ayuntamiento aprob&oacute; aceptar una estatua de bronce del fil&oacute;sofo como obsequio del Gobierno chino. La estatua ser&aacute; inaugurada en mayo, mes en que se cumplen 200 a&ntilde;os desde su nacimiento, lo cual ha provocado algunas cr&iacute;ticas de los sectores conservadores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/rastreador/trier-karl-marx-conmemorar-aniversario_132_2206403.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Mar 2018 17:41:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ciudad alemana de Trier instala semáforos con la figura de Karl Marx para conmemorar el 200º aniversario de su nacimiento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Karl Marx,Semáforos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Desvelo presenta su libro 'Marx: España y revolución' en Santander]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/presentacion-marx-espana-revolucion-recopilatoria_1_3036580.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c00a622-fcce-443b-8adc-4cd06c1425e2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El volumen es una obra recopilatoria de los trabajos que el intelectual alemán publicó en New York Daily Tribune y otros de difícil acceso</p><p class="subtitle">El acontecimiento tendrá lugar este viernes en La Vorágine y contará con la presencia del escritor Alberto Santamaría y del concejal Miguel Saro</p></div><p class="article-text">
        La obra&nbsp;de las impresiones de Karl Marx sobre Espa&ntilde;a se presentar&aacute; en la librer&iacute;a La Vor&aacute;gine (Calle Cardenal Cisneros, 15) este viernes 1 de diciembre. El evento&nbsp;comenzar&aacute; a las 19.30 horas y contar&aacute; con la presencia de Alberto Santamar&iacute;a, encargado de la edici&oacute;n literaria del libro, y el concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Santander, Miguel Saro.
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        'Marx: Espa&ntilde;a y revoluci&oacute;n' es una edici&oacute;n ampliada de la obra 'can&oacute;nica' de Manuel Sacrit&aacute;n, y en ella se encontrar&aacute;n textos, notas, referencias, algunos de dif&iacute;cil acceso, y una extensa introducci&oacute;n sobre la idea de Marx sobre Espa&ntilde;a y los procesos de cambio que estaba viviendo nuestro pa&iacute;s. Abarca desde la Guerra de Independencia (1808-1814) hasta la revoluci&oacute;n vivida en 1854.
    </p><p class="article-text">
        Desde el espacio cultural explican que a menudo se habla de la presencia de Marx en Espa&ntilde;a, pero que, sin embargo, no se trata tan a menudo el c&oacute;mo influy&oacute; en el propio Marx su estancia en nuestro pa&iacute;s. Marx escribi&oacute; sobre sus impresiones acerca de Espa&ntilde;a en una serie de cr&oacute;nicas que mand&oacute; a New York Daily Tribune y que estar&aacute;n incluidas de manera &iacute;ntegra en esta obra.
    </p><p class="article-text">
        El libro, a cargo de la editorial El Desvelo, contar&aacute; en esta nueva edici&oacute;n de material recopilatorio, y tambi&eacute;n muchos textos que la gente desconoce por lo complicado que es acceder a ellos, con una tapa dura que recubrir&aacute; sus 256 p&aacute;ginas, y podr&aacute; adquirirse por 24 euros en la propia presentaci&oacute;n del mismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Garro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/presentacion-marx-espana-revolucion-recopilatoria_1_3036580.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Nov 2017 09:43:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Desvelo presenta su libro 'Marx: España y revolución' en Santander]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Karl Marx,Cultura,Cantabria,La Vorágine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Horizontes neoliberales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/horizontes-neoliberales_129_4200135.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Para todo el mundo ya es posible imaginar un mundo regido por corporaciones que organizarán de un modo cada vez más ilimitado el saqueo general de las materias primas, los recursos naturales y la destrucción absoluta de las soberanías populares</p></div><p class="article-text">
        El neoliberalismo posee una dimensi&oacute;n escatol&oacute;gica. Su &eacute;poca es por fin la que introduce una certeza para el futuro. Una especie de atractor, de im&aacute;n irresesistible, llama desde el futuro a consumar la pulsi&oacute;n de muerte, esa por la que se interrogaba Freud en relaci&oacute;n a su enigm&aacute;tico triunfo.
    </p><h3 class="article-text">El discurso capitalista hacia su consunci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los distintos timbres apocal&iacute;pticos que sonaron a lo largo de la historia, ahora, a izquierda y derecha, ya se sabe que el mundo marcha hacia una cat&aacute;strofe final. Y que las decisiones que habr&iacute;a que considerar para poner freno a este desenlace, no lograr&aacute;n su cometido. Esto se podr&aacute; diferir, se podr&aacute; retrasar indefinidamente, hasta que finalmente se realice. Es en este horizonte, en este plus de certeza alojado en un futuro sin escapatoria, que Jacques Lacan afirm&oacute; que el Discurso Capitalista marchaba hacia su &ldquo;consunci&oacute;n&rdquo; , palabra que intenta designar en castellano un determinado modo de consumirse desde adentro.
    </p><h3 class="article-text">Acumulaci&oacute;n por desposesi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Este vector hacia el futuro que cifra el destino mortal de la humanidad se anticipa actualmente en un nuevo &ldquo;modelo de acumulaci&oacute;n primitiva&rdquo; tan violento como el que describi&oacute; Marx en el origen m&iacute;tico del Capital. En ese nuevo modo, la apropiaci&oacute;n se consumar&aacute; m&aacute;s all&aacute; de la forma habitual Capital-Trabajo, se realizar&aacute; como expolio y desposesi&oacute;n, como lo ha indicado de modo pertinente David Harvey en su tesis de &ldquo;acumulaci&oacute;n por desposesi&oacute;n&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un desaf&iacute;o a tres bandas</h3><p class="article-text">
        Para todo el mundo ya es posible imaginar un mundo regido por corporaciones que organizar&aacute;n de un modo cada vez m&aacute;s ilimitado el saqueo general de las materias primas, los recursos naturales y la destrucci&oacute;n absoluta de las soberan&iacute;as populares. En un horizonte semejante la apuesta por una l&oacute;gica emancipatoria, la &uacute;nica contingencia que se puede introducir en aquello que se dirige al futuro, se encuentra con un desaf&iacute;o a tres bandas. En primer lugar, organizarse colectivamente sin sofocar la dimensi&oacute;n singular de la experiencia de cada uno. En segundo, vehiculizar a partir de la experiencia de lo pol&iacute;tico una transformaci&oacute;n del sujeto en relaci&oacute;n con lo real del sexo, la muerte y el lenguaje.
    </p><h3 class="article-text">Una nueva Internacional</h3><p class="article-text">
        Y por &uacute;ltimo, las nuevas experiencias populares de soberan&iacute;a deben aspirar a una nueva Internacional transversal al mundo de las corporaciones neoliberales y sus instituciones mundiales sometidas al Capital. Es evidente que la tarea es enorme, tal vez tan grande como lo fue la aparici&oacute;n de las grandes religiones, pero como ya no se trata de realizar una utop&iacute;a futura sino de evitar la gran cat&aacute;strofe, la apuesta merece deseos que la puedan sostener.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Alemán Lavigne]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/horizontes-neoliberales_129_4200135.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Feb 2016 19:54:20 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Horizontes neoliberales]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Neoliberalismo,Capitalismo,Karl Marx]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El magnate que ha inundado la Red con sus pintadas de Assange o Pablo Iglesias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/internet/morada-del-caos-thierry-ehrmann-arte-pintadas_1_2393925.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d1c8d1d3-da6f-4724-a26c-cbf8ad3f27cc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El retrato de Pablo Iglesias que se ha hecho viral "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El emprendedor y escultor Thierry Ehrmann decidió convertir su vivienda y la sede de su empresa de arte en un siniestro y provocador museo al aire libre. Calaveras gigantes, grabados masónicos y símbolos de destrucción conviven con 1.200 retratos de los grandes personajes de nuestro tiempo. Las pintadas de Julian Assange, Steve Jobs o Pablo Iglesias se han hecho famosas en la Red, pero puedes contemplarlas frente a frente en Francia. Bienvenido a la Morada del Caos.</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/9190784811/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Edward Snowden</strong></a><strong>, Julian Assange o Kit Dotcom</strong><a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/5287303391/in/photolist-94dP6i-eKCdjb-99qjSa-8XPzXH-8XPzMi-8XPzNP-crsWBN-8XSCA1-8XSCt3-8XPzZr-98jP1S-8XPA4K-8XSCGU-8XPzWn-8XPzRt-98jNwE-9p5YHv-evtr8C-8XPzQ8-98gECX-98jNWq-crsWFy-crsWyJ-99Wx9n-98jP77-99ZDX1-99Wwsp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Julian Assange</a><a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/8100156353/in/photolist-dkMqha-dkMsqs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kit Dotcom</a> est&aacute;n inmortalizados en un muro, en los tonos que separan el blanco y el negro, con retazos de rojo sangre. <strong>Te has topado con ellos cientos de veces en internet</strong>,<strong> </strong>el lugar en el que se han convertido en iconos. 
    </p><p class="article-text">
        Su creador ha dibujado los rasgos de otros individuos que <strong>forman parte, para bien o para mal, de la historia reciente</strong>, de <a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/4011152681/in/photolist-77scRr-77scWR-77UvDg-77w8pU-77Yqu3-77UvzF-77w8sj-77UvAM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Karl Marx</a> a <a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/3969538506/in/photolist-73qHBB-73qHzn-73qHpa-73LVv5-73qHuv-73qHqB-h93YBG" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Angela Merkel</a>, de <a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/2055550594/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mahatma Gandhi</a> a <a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/16044588110/in/photolist-qrNH4u-qrN4rU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pablo Iglesias</a>, de <a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/4875830908/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Albert Einstein</a> a <a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/4645091802/in/photolist-85tiXG-85q9La-83QwWp-83TDFL-85tiYG" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Steve Jobs</a>, de <a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/3632276462" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Muamar el Gadafi</a> al <a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/8581037800/in/photolist-e5h4zA-e5bqXn-e1oe8s-e5bqVe-2kib7r-2kic7Z-2kicon-2knwUU-2kic1H-2knwTy-2kib8F-2kibsn-2kibzc-2kibxD-2knxiq-2kibre-2kibe2-2knwZm-2kibAc-2knxJS-2knxEu-2knx41-2kibGt-2knxZq-2kibAZ-2knxtE-2kibPz" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">papa Francisco</a>, de <a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/19340180019/in/photolist-uKuXWW-vcQzaw-vt2tHD-vJV8H7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Frida Kahlo</a> a <a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/22207367062/in/photolist-yUujFs-zyVMtb-zQoyx1-yUD9Rt" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amy Winehouse</a>.
    </p><p class="article-text">
        Las decenas de pintadas <strong>reposan en una galer&iacute;a virtual: una cuenta de Flickr</strong><a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/9134276850" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuenta de Flickr</a>. Medios y blogs de todo el mundo las descargan cada d&iacute;a, aprovechando la licencia Creative Commons. Sin embargo, fuera de la Red, tambi&eacute;n puedes contemplar gratuitamente esos semblantes. Solo tienes que viajar a un<strong> museo de arte contempor&aacute;neo apocal&iacute;ptico, an&aacute;rquico y con un toque de terror g&oacute;tico</strong> situado en <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Saint-Romain-au-Mont-d'Or" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Saint-Romain-au-Mont-d'Or</a>. En este peque&ntilde;o municipio franc&eacute;s, situado cerca de Lyon, se alza la siniestra <a href="http://www.abodeofchaos.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Morada del Caos.</a>
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                </figure><p class="article-text">
        Un <strong>&ldquo;'Indignez-vous!&rdquo;</strong> gigante pide al visitante que se enfade mientras recorre esta enorme finca al aire libre. En sus muros, decenas de retratos<strong> conviven con calaveras de 3,3 metros de altura</strong> que nos recuerdan la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Vanitas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">brevedad de la vida</a>, con los cad&aacute;veres de un helic&oacute;ptero y varios coches estrellados, con una fuente que emana agua te&ntilde;ida de p&uacute;rpura o con bidones radiactivos en desuso. <strong>Grabados mas&oacute;nicos</strong>, quince pasos de un extra&ntilde;o V&iacute;a Crucis de metal y el '999', la cifra invertida de <a href="https://books.google.es/books?id=-Xe4orPFZFQC&amp;pg=PA67&amp;lpg=PA67&amp;dq=significado+numero+999&amp;source=bl&amp;ots=ZCpms7ghje&amp;sig=WaTWR3LYiQ5Z0A91IXbAdQbAJqc&amp;hl=es&amp;sa=X&amp;ved=0CDgQ6AEwBDgKahUKEwjvsNPHivLIAhVFVhQKHQ9TDpU#v=onepage&amp;q=significado%20numero%20999&amp;f=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la marca de la Bestia</a>, escritos por todas partes, son algunos de los s&iacute;mbolos de esta t&eacute;trica residencia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        As&iacute; que <a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/10022057243/in/photolist-ggBEsp-gp1cpG-ghWJbo-ggBhj9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mark Zuckerberg</a>, <a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/18075631435/in/photolist-txhktR-twZ8nC" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael Correa</a>, <a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/16556236983/in/photolist-saFao1-re23rM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ra&uacute;l Castro</a>, el <a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/2386760867/in/photolist-4CZ2xw-4CULRX-4CULQP-hhB9aB-kqMWuP-4CULRr-4CULUx-4CULV8-4CULTt-4CULSK" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">d&aacute;lai lama</a> y <a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/17453042434/in/photolist-tuWDGY-sAgpsJ-srjYRs-stC5ez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elon Musk</a> habitan en un oscuro templo que se ha convertido en un <strong>&ldquo;monstruo devorador e insaciable&rdquo;</strong>, seg&uacute;n <strong>Thierry Ehrmann</strong>, el creador de la Morada del Caos y propietario de esa popular cuenta de Flickr. Hijo, nieto y bisnieto de coleccionistas de arte, este cincuent&oacute;n se define como <strong>artista por vocaci&oacute;n, coleccionista por herencia y emprendedor por naturaleza</strong>.
    </p><p class="article-text">
        EL COLECCIONISTA DE ARTE QUE DECIDI&Oacute; VIVIR EN EL CAOS
    </p><p class="article-text">
        Thierry Ehrmann es el fundador de <a href="http://es.artprice.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Artprice</strong></a>, un inmenso banco de datos sobre la cotizaci&oacute;n y los &iacute;ndices del arte asociado con m&aacute;s de 4.500 casas de subasta de todo el globo. La empresa ha recogido informaci&oacute;n sobre m&aacute;s de medio mill&oacute;n de artistas, adem&aacute;s de conservar cat&aacute;logos y manuscritos del siglo XVIII que este artista ha ido recopilando desde que fundara la compa&ntilde;&iacute;a en los a&ntilde;os 80.  
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        <strong>Historiadores, soci&oacute;logos, economistas o periodistas</strong> forman la plantilla de Artprice. El medio centenar de trabajadores desarrolla su labor en la propia Morada del Caos. Bajo el <strong>improvisado helipuerto, se sit&uacute;an los enormes servidores</strong> que almacenan m&aacute;s de 100 millones de im&aacute;genes y litograf&iacute;as de artistas. Las oficinas donde los empleados trabajan est&aacute;n instaladas en el centro de un complejo presidido por un inmenso grafiti que grita &ldquo;No nos parar&aacute;n&rdquo; en castellano.
    </p><p class="article-text">
        Demeure du Chaos es la sede de <strong>una empresa valorada en 87 millones de euros, un museo</strong> los fines de semana y la <strong>residencia del propio artista</strong> que decidi&oacute; transformarla en su mayor proyecto y en el hogar de su &ldquo;clan&rdquo;. Una obra que encierra a su vez miles de obras, reales y digitales. &ldquo;El verdadero arte es el de hacer de la vida y su ser entero una obra de arte. Al principio viv&iacute;a en la Morada del Caos.<strong> Finalmente, ella vive en m&iacute;</strong> &rdquo;, asegura Thierry Ehrmann a <a href="http://www.eldiario.es/hojaderouter" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">HojaDeRouter.com</a>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En 1999, se le ocurri&oacute; transformar su mansi&oacute;n del siglo XVIII, <strong>erigida sobre lo que fuera un templo protestante</strong><a href="http://issuu.com/demeureduchaos/docs/demeureduchaos-abodeofchaos-opus-ix-1999-2013" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">templo protestante</a>, en un &ldquo;agujero negro, un pasaje en un pasillo que ya no obedece a las leyes de la f&iacute;sica cu&aacute;ntica&rdquo;. Comenz&oacute; colocando una salamandra de acero, uno de los s&iacute;mbolos de los alquimistas por su supuesta resistencia al fuego. Desde entonces, ha <strong>creado 5.400 esculturas y 1.200 retratos</strong><a href="http://www.bricegenevois.com/vue_panoramique/ddc_2013/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">5.400 esculturas y 1.200 retratos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ochenta nuevas obras de arte se suman cada a&ntilde;o al provocador desorden generado por un artista tachado de <a href="http://www.theguardian.com/commentisfree/2014/nov/17/freedom-expression-abode-chaos-lyon-france" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mas&oacute;n</a> por algunos medios y de seguidor de varias religiones y corrientes, desde el catolicismo a la alquimia, <a href="http://www.nytimes.com/2006/07/19/world/europe/19france.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por otros</a>.
    </p><p class="article-text">
        No realiza personalmente todas las obras. &Eacute;l las idea, otros ejecutan. <strong>&ldquo;Soy el &uacute;nico autor de todas las obras</strong>, como artista visual y escultor&rdquo;, defiende. &ldquo;Como describe la tradici&oacute;n de la historia del arte, <strong>tengo efectivamente un n&uacute;mero de empleados</strong> que, a partir de mis bocetos, dibujos, 'collages', con la descripci&oacute;n de la forma, el objetivo y el medio, llevan a cabo el plan de trabajo&rdquo;.
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        Ahora bien, &iquest;c&oacute;mo elige a los personajes que va a retratar en sus muros? &iquest;Qu&eacute; une <a href="https://www.flickr.com/photos/gramgroum/11232418915/in/photolist-i7z5P6-8gi8hf-8f6mSX-8f6mPH-8gi86y-8f9Dmo-8f9DjQ-8f6mTM-8f6mRv-i9dy72" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a Nelson Mandela</a>, <a href="https://www.flickr.com/photos/gramgroum/11184783375/in/photolist-i3mWqF" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ai Wei</a> o <a href="http://peacefulworld.mondoblog.org/files/2013/09/Bachar_el-Assad_graffiti.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bachar el Asad</a>? &ldquo;Tienen en com&uacute;n<strong> la matriz de lectura on&iacute;rica salida de mi mundo mental</strong>, donde yo percibo el mundo de acuerdo a mi propia sensibilidad como artista pl&aacute;stico&rdquo;, defiende Ehrmann.
    </p><p class="article-text">
        Los ataques del 11 de septiembre le hicieron pensar que las im&aacute;genes que circulaban desde los atentados hab&iacute;an destruido el concepto lineal de la historia. La supremac&iacute;a de Occidente llegaba a su fin. As&iacute; que decidi&oacute; permanecer alerta sobre el presente y <strong>retratar las grandes tragedias mundiales</strong> y a sus culpables, como <a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/7096195365" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anders Breivik</a>, adem&aacute;s de a sus v&iacute;ctimas, como el <a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/21597405713/in/photolist-yvh8va-yUkvtY-yUumh2-zQeLn1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peque&ntilde;o Aylan</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        A lo largo de los a&ntilde;os, Ehrmann ha &ldquo;codificado&rdquo; los retratos de las figuras que, seg&uacute;n sus suposiciones, pasar&iacute;an a la historia en los medios. <strong>Sus ayudantes han pintado los atemporales retratos de esos l&iacute;deres</strong>, sin t&iacute;tulo ni leyenda, que despu&eacute;s los medios de comunicaci&oacute;n han utilizado para ilustrar diferentes noticias a lo largo de los a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n este artista, los medios est&aacute;n inconscientemente reviviendo con ello la tradici&oacute;n del retrato que no solo expone al personaje y su contexto, sino que posee un &ldquo;alma adicional que el objetivo de la c&aacute;mara no puede reproducir&rdquo;.   
    </p><p class="article-text">
        Al fin y al cabo, no es lo mismo ver una foto de <a href="http://www.commondreams.org/sites/default/files/styles/cd_large/public/views-article/bibi-cc.jpg?itok=V70MFM-N" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Benjamin Netanyahu</a> que contemplar un retrato monocromo de su <a href="http://www.commondreams.org/sites/default/files/styles/cd_large/public/views-article/bibi-cc.jpg?itok=V70MFM-N" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">col&eacute;rica expresi&oacute;n</a> enterrada en pintura roja. Eso s&iacute;, por mucho que sus paredes est&eacute;n dedicadas a los l&iacute;deres contempor&aacute;neos,  Ehrmann dice creer en el poder del arte,<strong> &ldquo;infinitamente superior a la mediocridad</strong> de los pol&iacute;ticos&rdquo;. 
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    </figure><p class="article-text">
        INTERNET, MET&Aacute;FORA DE LO DIVINO
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, &iquest;por qu&eacute; ha decidido Thierry Ehrmann compartir esas pintadas por internet en lugar de hacer caja con ellas benefici&aacute;ndose de su &eacute;xito en la Red? &ldquo;Como exmagnate de prensa de una de las mayores agencias de noticias fotogr&aacute;ficas europeas [pose&iacute;a el <a href="http://www.journaldunet.com/itws/it_ehrmann.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">25% de las acciones</a> de la desaparecida <a href="https://fr.wikipedia.org/wiki/Editing_agence_de_presse_photographique" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Editing</a>], s&oacute;lo quer&iacute;a ofrecer a los peri&oacute;dicos de todo el mundo, los medios impresos y audiovisuales, la <strong>gratuidad absoluta, que es la filosof&iacute;a que he edificado en la Morada del Caos</strong>&rdquo;, explica el empresario.
    </p><p class="article-text">
        Apost&oacute; porque su compa&ntilde;&iacute;a tuviera presencia en internet desde sus comienzos y ha decidido trasladar su pensamiento combativo al resto del mundo a trav&eacute;s de la Red. No en vano, uno de sus padres fundadores, <a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/3723307287/in/photolist-6Cp52P-6F1VAx-6F1Vza-6CtcA7-6F65bG-6Cp4YV-6F65cG-6F65a5-6F1Vxe-6CtcrG-6Cp51k-6F61pj" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vint Cerf</a>, tambi&eacute;n est&aacute; retratada en esta Morada. &ldquo;<strong>Estoy convencido de que internet es una met&aacute;fora de lo divino</strong>, sino del mismo &Eacute;l/Ella/Ello&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los internautas disfrutemos del museo virtual de Ehrmann, los que <strong>no est&aacute;n tan contentos con su proyecto </strong><a href="http://www.wsj.com/articles/SB10001424127887324034804578346340810400324" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">son sus propios vecinos</a>, que se han quejado de tener que vivir al lado de una residencia que debe de poner los pelos de punta al m&aacute;s valiente <a href="https://vimeo.com/98864057" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando cae la noche.</a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En 2009, el Tribunal de Casaci&oacute;n de Francia ratific&oacute; una sentencia de un tribunal de Grenoble que<strong> instaba a Ehrmann a restaurar la mansi&oacute;n a su estado original</strong> por incumplir el c&oacute;digo de urbanismo, fijando una multa de 75 euros al d&iacute;a si Ehrmann no destru&iacute;a su gran obra. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, decidieron multiplicar esa sanci&oacute;n diaria por diez, aunque el artista ha conseguido finalmente que el <a href="http://www.lyoncapitale.fr/Journal/Lyon/Justice/Justice/Demeure-du-chaos-Thierry-Ehrmann-gagne-en-Cassation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tribunal de Casaci&oacute;n</a> anule ese aumento, ya que<strong> padece una enfermedad man&iacute;aco-depresiva</strong><a href="http://www.lyoncapitale.fr/Journal/Lyon/Justice/Justice/Demeure-du-chaos-Thierry-Ehrmann-gagne-en-Cassation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfermedad man&iacute;aco-depresiva</a> que requer&iacute;a la presencia de un m&eacute;dico en las audiencias.  
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la pasi&oacute;n por el arte, Ehrmann hered&oacute; de sus antepasados un trastorno bipolar. Asegura que<strong> sus centenares de obras son &ldquo;la historia personal de la enfermedad mental&rdquo;</strong> que padece, y dice haber escuchado al mism&iacute;simo <a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/4951435850/in/photolist-8zg1CS-8zuVhv-8zQNUo-8zg1C9-8xxpnC-8xyqNA-8xvoWM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Van Gogh</a> en su mente gritando que el arte era el mejor pararrayos para su locura.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Ehrmann todav&iacute;a tiene once procesos pendientes con la justicia, y ha presentado su lucha por mantener en pie su Morada del Caos como un <a href="http://www.dailymotion.com/video/x2zlmfq" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>combate por la libertad de expresi&oacute;n</strong></a>. Se&ntilde;ala que 120.000 visitantes acuden cada a&ntilde;o para contemplar sus obras y <a href="http://999ddc.org/24juin2014.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">180.000 personas</a> han firmado su petici&oacute;n para conservar el museo.  
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la noche m&aacute;s oscura, despu&eacute;s de que los humanos se hayan ido, nosotros vemos, a lo lejos, en el oscuro camino de la locura, una luz divina.... <strong>Y ah&iacute; es donde el principio de la Obra comienza</strong>&rdquo;. Est&eacute; en lo cierto o no, este artista emprendedor ha conseguido atraer las miradas de los moradores de la Red hasta la l&oacute;brega residencia en la que vive, trabaja y plasma los rostros de los grandes personajes de nuestro tiempo. As&iacute; que, cuando te encuentres con ellos en tu viaje por los desastres del mundo a golpe de clic, ya sabes que son obras de la ca&oacute;tica mente de un artista que contempla el presente desde su propia perspectiva.   
    </p><p class="article-text">
        ----------------------------------------------
    </p><p class="article-text">
        <em>Las im&aacute;genes que aparecen en este art&iacute;culo son propiedad de Thierry Ehrmann (1, 2, 3, 4,5, 6, 7,  8 y 9)</em><a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/16044588110/in/photolist-qrNH4u-qrN4rU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1</a><a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/15941608999/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2</a><a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/5287303391/in/photolist-94dP6i-eKCdjb-99qjSa-8XPzXH-8XPzMi-8XPzNP-crsWBN-8XSCA1-8XSCt3-8XPzZr-98jP1S-8XPA4K-8XSCGU-8XPzWn-8XPzRt-98jNwE-9p5YHv-8XPzQ8-98gECX-98jNWq-crsWFy-crsWyJ-99Wx9n-evtr8C-99ZDX1-99Wwsp-98jNUJ-99Ww8M-99WxJX-99WwHr-9p5YFP-98gEpM-9abrM1-99Ww4k-99ZDfh-99ZEKq-99Ww5K-99ZEGb-99WxEv-99WxyX-99Wwan-98jPYQ-98jQ2h-98gF2F-98gF9V-98jQ3y-98jP77-bENgqP-bENgpX-98jPVy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">3</a><a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/15940647510/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">4</a><a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/9190784811/in/photolist-f2yN36-f1ab86-f1W1Ma-f1vrW9-f1g3YV" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">5</a><a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/10360637494/in/photolist-gMwYyW-fVTUwg-gMwKYN-8CtRJX-gMwFoq-gqpKdt-sPXHA-9NmwbF-fKEQou-gMwVNg-8Je959-aRSuvP-fE6FET-5tXUPG-2ufE8V-8CtSZe-8CtSXc-5VgQF8-ftE5BA-2ufDkn-8JpaJK-9xnqJc-atpRFD-9xpUj1-gMxLyv-79tWZX-fEohAY-5VmcB7-Gf9VH-gig81z-fuwSj9-5hXQJG-5tY32Y-quKqw-5hXQKm-hDiANY-akFbq9-fuhx5H-3oPYvS-hDhZR5-5hXQKY-5hTtCk-8CwZsy-89KXxG-8Je92j-8BG4ZH-hWpi7c-5sa5Y8-fCLz1P-9xpUrU%20oficinas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">6</a><a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/4330577010/in/photolist-7AFkES-7ABzxi-gif8YE-7AFkyh-7AFkBU-tuWDGY-stC5ez-srjYRs-sAgpsJ-7ByEx4-7BCtns-7BCtpq-7AFkCW-7ABzA2-7AFkw5-9RbBb9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">7</a><a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/4016285125/in/photolist-77scRr-77scWR-77UvDg-77w8pU-77Yqu3-77UvzF-77w8sj-77UvAM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">8</a><a href="https://www.flickr.com/photos/home_of_chaos/8249501351" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">9</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/internet/morada-del-caos-thierry-ehrmann-arte-pintadas_1_2393925.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Nov 2015 13:39:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El magnate que ha inundado la Red con sus pintadas de Assange o Pablo Iglesias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Edward Snowden,Julian Assange,Karl Marx,Angela Merkel,Pablo Iglesias,Steve Jobs,Muamar El Gadafi,Papa Francisco,Frida Kahlo,Amy Winehouse]]></media:keywords>
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