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    <title><![CDATA[elDiario.es - Paul Mason]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/paul-mason/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Paul Mason]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Tsipras, Mélenchon, Martins y otros líderes europeos apoyan la candidatura de Pablo Iglesias en Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/tsipras-melenchon-martins-lideres-europeos-apoyan-candidatura-pablo-iglesias-madrid_1_7869608.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0325dc80-f4dd-406e-8e82-1498059b5097_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tsipras, Mélenchon, Martins y otros líderes europeos apoyan la candidatura de Pablo Iglesias en Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Luchamos contra la extrema derecha combatiendo la desigualdad y el miedo que la hace crecer. Y la combatimos juntos", asegura el ex primer ministro griego en un video coral que pide el voto para Unidas Podemos el 4 de mayo"</p><p class="subtitle">Pablo Iglesias asegura que Ayuso "es más de ultraderecha que la ultraderecha"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Luchamos contra la extrema derecha combatiendo la desigualdad y el miedo que la hace crecer. Y la combatimos juntos&rdquo;. As&iacute; reclama el ex primer ministro y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tsipras-syriza-protesta-gobernar-dictadura_1_1447633.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">actual jefe de la oposici&oacute;n de Grecia, Alexis Tsipras</a>, el apoyo a Pablo Iglesias en las elecciones de Madrid del pr&oacute;ximo 4 de mayo en un v&iacute;deo que cuenta tambi&eacute;n con el apoyo de otros dirigentes y cargos de la izquierda europea, con el l&iacute;der de la Francia Insumisa, Jean Luc M&eacute;lenchon, o la coordinadora Nacional del Bloco de Esquerda de Portugal, Caterina Martins, a la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La extrema derecha amenaza a todas nuestras democracias a nivel europeo&rdquo;, sostiene M&eacute;lenchon, candidato de su partido a la Presidencia francesa. &ldquo;Los ego&iacute;stas, los que no creen en la igualdad, los que quieren recortar y privatizar la sanidad y la educaci&oacute;n, aunque hagan mucho ruido, son minor&iacute;a. Si la mayor&iacute;a se pronuncia el 4 de mayo, esa mayor&iacute;a ganar&aacute;&rdquo;, a&ntilde;ade Catarina Martins.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x80vp7f" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        La Francia Insumisa y el Bloco portugu&eacute;s son dos de las formaciones que comparten espacio pol&iacute;tico con Unidas Podemos en el Parlamento Europeo. Tambi&eacute;n Syriza es parte de la izquierda unitaria europea. Iglesias fragu&oacute; con Tsipras una fuerte alianza en 2014 y 2015 para liderar una alternativa contra la austeridad en Europa. Pero la UE se mostr&oacute; inflexible y, pese al refer&eacute;ndum planteado, y ganado, por el entonces jefe de Gobierno griego, la <em>troika</em> oblig&oacute; a unos duros recortes p&uacute;blicos al pa&iacute;s mediterr&aacute;neo. 
    </p><p class="article-text">
        En el v&iacute;deo hecho p&uacute;blico hoy aparecen representantes de otros partidos del mismo &aacute;mbito. &ldquo;El PP y la extrema derecha pretenden hacer de Madrid su experimento neoliberal y <a href="https://www.eldiario.es/politica/pablo-iglesias-alerta-trumpismo-ayuso-vox-socavara-bases-libertad-democracia_1_7855418.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la 'puerta de entrada' del 'trumpismo' en Espa&ntilde;a</a>&rdquo;, asegura Mai Villadsen, la portavoz de la alianza rojiverde de Dinamarca. &ldquo;La decisi&oacute;n de Pablo Iglesias de presentarse a las elecciones de Madrid es un ejemplo de compromiso antifascista&rdquo;, a&ntilde;ade Silvia Modig, europarlamentaria por la Alianza de la Izquierda de Finlandia. &ldquo;Madrid puede volver a ser la vanguardia del progreso, de la diversidad y de la justicia social&rdquo;, dice el l&iacute;der de la Sinistra italiana, Nicola Fratoianni. Malin Bj&ouml;rk, europarlamentaria sueca del partido de la Izquierda, asegura que &ldquo;la izquierda europea apoya un Madrid tolerante, democr&aacute;tico y solidario con Pablo Iglesias como presidente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el lema &ldquo;Europa por la democracia. Este 4 de mayo los pueblos de Europa se juegan mucho&rdquo; aparece tambi&eacute;n en el v&iacute;deo <a href="https://www.eldiario.es/autores/paul_mason/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paul Mason</a>, quien es columnista de <em>The Guardian </em>y una de las hist&oacute;ricas caras del canal brit&aacute;nico Channel 4: &ldquo;Este 4 de mayo la democracia est&aacute; en juego en Madrid&rdquo;, afirma el periodista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aitor Riveiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/tsipras-melenchon-martins-lideres-europeos-apoyan-candidatura-pablo-iglesias-madrid_1_7869608.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Apr 2021 10:39:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tsipras, Mélenchon, Martins y otros líderes europeos apoyan la candidatura de Pablo Iglesias en Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Madrid 2021,Pablo Iglesias,Jean-Luc Mélenchon,Alexis Tsipras,Paul Mason]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La élite del Reino Unido está en guerra contra sí misma a una escala sin precedentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/reino-unido-guerra-escala-precedentes_129_2990986.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8719383-9ed4-4434-a302-564b00a9e674_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La élite del Reino Unido está en guerra contra sí misma a una escala sin precedentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los niveles de indignación, descalificaciones y división que encontramos en la clase alta del Reino Unido sugieren que la sociedad ha cambiado</p></div><p class="article-text">
        Cuando en 2001 empec&eacute; a trabajar en BBC, una de las cosas que m&aacute;s me sorprendi&oacute; fue que la mayor&iacute;a de personas que ocupaban los cargos de mayor responsabilidad hab&iacute;an ido a las mismas universidades, o que se daba por hecho que te encantaba esquiar, o la facilidad con la que mis compa&ntilde;eros mencionaban a personas poderosas que conoc&iacute;an. Imperaba un pensamiento uniforme. Ten&iacute;a compa&ntilde;eros conservadores y compa&ntilde;eros progresistas pero en su inmensa mayor&iacute;a ten&iacute;an la mentalidad de la &eacute;lite. 
    </p><p class="article-text">
        Los niveles de indignaci&oacute;n, descalificaciones y divisi&oacute;n que encontramos en los niveles m&aacute;s altos de la sociedad brit&aacute;nica en estos momentos sugieren que la sociedad ha cambiado. La <a href="https://www.theguardian.com/politics/2017/dec/14/newspapers-react-to-mays-commons-defeat-by-tory-brexit-rebels" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">portada del Daily Mail</a>, que ataca a los rebeldes del Partido Conservador [parlamentarios que han votado con la oposici&oacute;n para obligar al gobierno a someter a votaci&oacute;n el acuerdo sobre el Brexit] y que ha propiciado una avalancha de insultos y de amenazas, es solo el &uacute;ltimo ejemplo de la guerra interna de la &eacute;lite del Reino Unido. A su lado, las muestras de resentimientos de clase contra ellos son una nimiedad.
    </p><p class="article-text">
        Pueden afirmar que ya hemos pasado por esta situaci&oacute;n antes. S&iacute;, tal vez, pero no es frecuente. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando en mayo de 1940, el primer ministro Winston Churchill tuvo que convencer a su Gobierno para que lo apoyara y siguiera luchando contra los nazis [a pesar de la oposici&oacute;n del titular de Exteriores, Lord Halifax, ya que las tropas alemanas hab&iacute;an conseguido cercar a los soldados ingleses en Dunkerque] la fractura fue evidente pero estas diferencias de opiniones siempre quedaron circunscritas a la mentalidad tory que Churchill compart&iacute;a con aquellos que no opinaban lo mismo, como era el caso de Lord Halifax. 
    </p><p class="article-text">
        Algunas series de televisi&oacute;n recientes, como <em>Howards End,</em> han mostrado esta batalla cultural que se dio en la clase media alta del Reino Unido, entre los que eran partidarios de la acci&oacute;n y los que prefer&iacute;an la reflexi&oacute;n, se libr&oacute; de forma civilizada. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, la situaci&oacute;n es inaudita. No puedo recordar que en ning&uacute;n otro momento de la historia reciente diferentes sectores del partido conservador hayan querido fulminarse mutuamente y que este deseo haya sido m&aacute;s intenso que el de fulminar a la izquierda. No puedo recordar semejantes niveles de crueldad en campa&ntilde;as para divulgar informaci&oacute;n o simplemente rumores contra el otro sector. Es como si todas las cuestiones, incluso las de menor envergadura, giraran en torno a sus problemas existenciales. 
    </p><p class="article-text">
        Y son reales. El primero es obvio: el <a href="https://www.theguardian.com/politics/eu-referendum" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brexit</a>. Dos generaciones de abogados, banqueros, contables y directivos de empresa han crecido con el tratado de Lisboa, el Tribunal Europeo de Justicia y la Comisi&oacute;n Europea, y un a&ntilde;o y medio despu&eacute;s del refer&eacute;ndum a algunos todav&iacute;a les cuesta aceptar la nueva realidad.
    </p><p class="article-text">
        El segundo problema existencial lo hace patente el titular del Daily Mail: &ldquo;La posibilidad de un marxista en el n&uacute;mero 10&rdquo; (de Downing Street, sede de la presidencia del Gobierno). Conectar la derrota del gobierno en el proceso del Brexit con el miedo a la formaci&oacute;n de un Gobierno de izquierda radical en 2018 ha sido una genialidad del director del Mail, ya que incide de lleno en la guerra interna de la &eacute;lite del Reino Unido. 
    </p><p class="article-text">
        Se supon&iacute;a que el Brexit ten&iacute;a que hacer que los ricos volvieran a ser populares. En medio de una hoguera para quemar las regulaciones y espasmos enfermizos de alegr&iacute;a nacionalista, los Boris Johnson (ministro de Exteriores) y los Rees-Mogg (diputado tory) y la plebe volver&iacute;an a unirse. Sin embargo, esto no ha sucedido ya que la &eacute;lite ha perdido el control sobre el <a href="https://www.theguardian.com/politics/labour" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">laborismo </a>y ahora podr&iacute;a formarse un Gobierno que pusiera fin a la gran maquinaria de la privatizaci&oacute;n, garantizara las prestaciones sanitarias y diera a los trabajadores unos derechos que no han tenido desde los a&ntilde;os setenta. 
    </p><p class="article-text">
        Debido a que los conservadores la han cagado con el Brexit, a que Yvette Cooper la cag&oacute; en las primarias laboristas, y a que Theresa May la ha cagado en pr&aacute;cticamente todos los frentes, la &eacute;lite del Reino Unido est&aacute; furiosa, escupe su furia y se golpea a s&iacute; misma como si fuera un boxeador profesional. Uno tiene la tentaci&oacute;n de comprar un cubo de palomitas y disfrutar del espect&aacute;culo, pero lo cierto es que los pa&iacute;ses tienen &eacute;lites por una raz&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En un mundo peligroso, hist&oacute;ricamente los pa&iacute;ses que tienen distintas clases sociales han confiado en los m&aacute;s educados, los m&aacute;s ricos y los m&aacute;s formados para que sean los que decidan las estrategias nacionales. Es una tarea que no solo ha correspondido a los pol&iacute;ticos; tambi&eacute;n a los mejores abogados, los banqueros y los funcionarios. Si esto es lo que hacen en contextos de crisis, como Orwell hizo durante la Segunda Guerra Mundial, se les puede perdonar esos sombreros exc&eacute;ntricos que llevan en Ascot y los galimat&iacute;as de las cenas protocolarias.
    </p><p class="article-text">
        Las pel&iacute;culas b&eacute;licas de este a&ntilde;o que evocan con nostalgia el pasado nos recuerdan por qu&eacute; las &eacute;lites son &uacute;tiles: Kenneth Branagh como jefe de la Armada en 'Dunkerque', liderando estoicamente la evacuaci&oacute;n; Julian Wadham como el general Montgomery en 'Churchill', mostrando la capacidad de liderazgo y el temple que convirti&oacute; a Monty en un h&eacute;roe, Gary Oldman como Churchill en 'Darkest Hour' ('La hora m&aacute;s oscura'). 
    </p><p class="article-text">
        Este mundo de humo de cigarrillos, su&eacute;teres de lana y de respeto sigue siendo un referente para los m&aacute;s mayores pero es un mundo totalmente ajeno a los m&aacute;s j&oacute;venes, hasta el punto de que puede ser llevado a la gran pantalla como si de una ficci&oacute;n se tratara y con algunas premisas. La m&aacute;s importante, que la &eacute;lite brit&aacute;nica nunca pierde su temple.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que en 2017 ha perdido su temple, de forma rotunda. Esto est&aacute; teniendo repercusiones en todos los sectores de la esfera p&uacute;blica. Si te opones al gobierno, eres un traidor. Si apoyas al Partido Laborista, eres un traidor marxista. Si defiendes los valores progresistas eres un luvvie (histri&oacute;nico), una palabra en argot que sol&iacute;a utilizarse para los actores y que los tabloides ahora utilizan para referirse a personas que le dan importancia a los conocimientos, a la argumentaci&oacute;n razonada y a la moderaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
         Durante la campa&ntilde;a del Brexit ya vimos c&oacute;mo se denigr&oacute; la opini&oacute;n de los expertos y este fen&oacute;meno no ha hecho m&aacute;s que intensificarse, una vez ha estallado la guerra interna de las &eacute;lites. Vemos c&oacute;mo los tabloides menoscaban la reputaci&oacute;n de abogados, banqueros, economistas y de cualquier experto que no sea uno de los suyos. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora mismo, el Reino Unido es visto por el resto del mundo como un blanco f&aacute;cil para cualquier fuerza exterior que desee desestabilizarlo. La primera ministra ha perdido el control y los ex primeros ministros son contratados para trabajar para reg&iacute;menes desp&oacute;ticos. Pronto tendremos los informes de la investigaci&oacute;n del FBI en torno a la <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2017/oct/21/russia-free-pass-undermine-british-democracy-vladimir-putin" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">injerencia rusa en el refer&eacute;ndum del Brexit</a>, quedaremos todav&iacute;a peor como pa&iacute;s y la &eacute;lite todav&iacute;a estar&aacute; m&aacute;s furiosa consigo misma.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez si solo leen los peri&oacute;dicos brit&aacute;nicos no es obvio para ustedes, pero ning&uacute;n otro pa&iacute;s del mundo tiene una &eacute;lite con este problema de disonancia cognitiva. Ni siquiera Estados Unidos ya que, a pesar de la catastr&oacute;fica presidencia de Trump, las &eacute;lites empresariales y militares han tomado cartas en el asunto para despedir a los locos, acabar con los esp&iacute;as rusos y proteger a Trump de la realidad (y viceversa) en una gran nube de humo de Big Mac y televisi&oacute;n por cable. 
    </p><p class="article-text">
        Como muchos de nosotros descubriremos durante estas fiestas, las diferencias y tensiones que se cuecen a fuego lento entre allegados suelen terminar en una explosi&oacute;n. Creo que los ministros conservadores o los directores xen&oacute;fobos de los tabloides no estar&aacute;n contentos hasta que se produzca una explosi&oacute;n cat&aacute;rtica y un sector del partido conservador se haga con el control. 
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente, como saben todos los miembros del Gabinete, esto significa que los conservadores no estar&aacute;n en el poder mucho tiempo. En democracia, la mejor estrategia para acabar con los aires enrarecidos suele ser convocar elecciones, y necesitamos que se celebren unas en 2018 lo antes posible. 
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paul Mason]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/reino-unido-guerra-escala-precedentes_129_2990986.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Dec 2017 15:41:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La élite del Reino Unido está en guerra contra sí misma a una escala sin precedentes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Paul Mason,Reino Unido,Brexit]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estamos contigo, Catalunya. La revuelta en España va más allá de las banderas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/contigo-catalunya-revuelta-espana-banderas_129_3154196.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c95d7b9-c49a-44f8-9446-979480e71f04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estamos contigo, Catalunya. La revuelta en España va más allá de las banderas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos millones de catalanes desafiaron a la policía para participar en un referéndum de independencia. Como ocurrió en Escocia y en Grecia, estamos ante una forma de nacionalismo moderna y cosmopolita</p></div><p class="article-text">
        El primer grupo que intent&oacute; levantar una barricada estaba formado por escolares. Coloc&oacute; varias barreras de protecci&oacute;n en el callej&oacute;n que daba al colegio electoral y las uni&oacute; con unas cuerdas gruesas. El segundo grupo ya estaba formado por j&oacute;venes con barbas incipientes y chicas con sudaderas, y consider&oacute; que la barricada no cumpl&iacute;a su funci&oacute;n y que las barreras de protecci&oacute;n deb&iacute;an quedar encima de sacos de cemento. Mientras intentaba ponerse de acuerdo sobre la mejor opci&oacute;n, lleg&oacute; un tercer grupo que deshizo la primera barricada y levant&oacute; un muro de seis metros.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto pasaba en la Escuela Industrial de Barcelona el domingo por la tarde. El centro universitario se convirti&oacute; en uno de los colegios electorales donde los ciudadanos pod&iacute;an ir a depositar su voto para el <a href="https://www.theguardian.com/world/live/2017/oct/01/catalan-independence-referendum-spain-catalonia-vote-live" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">refer&eacute;ndum de independencia de Catalunya</a>. El gobierno de Espa&ntilde;a, en&nbsp;Madrid, considera que este refer&eacute;ndum es ilegal. El gobierno catal&aacute;n lo considera vinculante. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras los j&oacute;venes levantaban la barricada, las im&aacute;genes de la polic&iacute;a cargando contra los pac&iacute;ficos votantes ya se hab&iacute;an viralizado por Internet. Personas mayores en el suelo, mujeres golpeadas con porras, un hombre que era arrastrado por unas escaleras por un agente antidisturbios. Estas im&aacute;genes causaron la indignaci&oacute;n de Europa. Sin embargo, los miles de ciudadanos que hac&iacute;an cola para votar no parec&iacute;an asustados ni sorprendidos.
    </p><p class="article-text">
        Desde el refer&eacute;ndum sobre la&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2017/oct/02/scottish+independence+referendum+2014" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">independencia de Escocia</a> celebrado en 2014 y&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/business/2015/jul/05/greek-referendum-no-vote-signals-huge-challenge-to-eurozone-leaders" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el voto griego para oponerse a las medidas de austeridad</a> celebrado en junio de 2015, aquellos que deciden plantar cara al orden econ&oacute;mico y social de Europa son conscientes de que las t&aacute;cticas intimidatorias forman parte del paquete. 
    </p><p class="article-text">
        La respuesta de la Guardia Civil del domingo fue brutal pero estaba calculada. Desplegaron antidisturbios de otras zonas del pa&iacute;s, que ven con antipat&iacute;a la causa catalana y las mujeres y los ancianos se convirtieron en blanco de ataque. Tambi&eacute;n estaba calculada la naturaleza de las intervenciones.
    </p><p class="article-text">
        Se desplegaron miles de antidisturbios, que durmieron en buques en el puerto de la ciudad. Si el gobierno espa&ntilde;ol&nbsp;hubiera querido, podr&iacute;a haber incautado todas las urnas en cuesti&oacute;n de minutos y bloqueado la aplicaci&oacute;n con la que las autoridades catalanas contaron los votos. Sin embargo, el presidente Mariano Rajoy quer&iacute;a enviar un mensaje m&aacute;s sutil: dejad que los independentistas m&aacute;s fervientes vayan a votar y terminen con un golpe en la cabeza para asustar al resto de la poblaci&oacute;n y que no participe en este refer&eacute;ndum, incluidos los indecisos.
    </p><p class="article-text">
        De los seis colegios electorales que visit&eacute; en el norte y este de Barcelona, solo uno hab&iacute;a sido cerrado por la polic&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de los cristales rotos del<a href="http://agora.xtec.cat/iesjoanfuster/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> centro Joan Fuster</a>, dos chicos de 15 a&ntilde;os con gorras de b&eacute;isbol escond&iacute;an una urna electoral. Los votantes se hab&iacute;an ido a otro colegio electoral [poco antes de la apertura de los colegios electorales y en previsi&oacute;n de cierres, el gobierno catal&aacute;n anunci&oacute; que hab&iacute;a implantado un censo universal y que los ciudadanos pod&iacute;an votar donde pudieran o quisieran]. De hecho, la cola para votar del colegio electoral m&aacute;s cercano terminaba a pocos metros de donde se encontraban los adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        Los ciudadanos tuvieron que esperar para votar ya que, seg&uacute;n los organizadores, las p&aacute;ginas web para hacerlo fueron bloqueadas en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n. Sin embargo, al final pudieron depositar su voto. A pesar de los golpes de porra y las pelotas de goma, dos millones de personas consiguieron votar. El 90% se pronunci&oacute; a favor de la independencia. Observ&eacute; c&oacute;mo votaban y tuve la sensaci&oacute;n de estar ante el nacimiento de un nuevo pa&iacute;s, cosmopolita y moderno. En la era de la globalizaci&oacute;n, sin duda se trata de un hecho ins&oacute;lito, pero puede ser que no sea el &uacute;nico. 
    </p><p class="article-text">
        En El Clot, un barrio de clase trabajadora cuyas calles estrechas evocan su pasado medieval, los colegios electorales estaban tan cerca los unos de los otros que una de las colas para votar de un colegio llegaba hasta otra calle donde tambi&eacute;n hab&iacute;a una cola con miles de votantes de un colegio electoral distinto. Y en estos pocos metros entre las dos colas se pod&iacute;a presenciar un ejercicio real de democracia. 
    </p><p class="article-text">
        Los ciudadanos hac&iacute;an cola a pesar de la lluvia y comentaban entre ellos qu&eacute; hacer; sin levantar la voz, sin gesticular de forma exagerada. El humo de tabaco o de marihuana hac&iacute;a acto de presencia de vez en cuando en este espacio p&uacute;blico, dominado por el debate democr&aacute;tico. Los organizadores ped&iacute;an a los ciudadanos que apagaran los m&oacute;viles o los pusieran en &ldquo;modo avi&oacute;n&rdquo; para que la aplicaci&oacute;n para votar funcionara. Si hab&iacute;a un consenso entre la gente era que Catalunya deb&iacute;a declarar la independencia de forma unilateral esa misma noche y terminar su relaci&oacute;n con Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Si esta votaci&oacute;n en la que participaron dos millones de los 5,3 millones de potenciales votantes, y que tuvo que enfrentarse a numerosos obst&aacute;culos t&eacute;cnicos, parece ileg&iacute;tima, entonces tal vez es necesario centrarse en la cantidad y no en la calidad de la democracia. Lo que vi en El Clot y en otros barrios se asemeja tanto al ideal ateniense de democracia que es digno de estudio.
    </p><p class="article-text">
        Los atenienses ten&iacute;an igualdad de derechos, todos pod&iacute;an expresar su opini&oacute;n ante la asamblea y votaban en &ldquo;demes&rdquo;, circunscripciones o unidades geogr&aacute;ficas peque&ntilde;as. 
    </p><p class="article-text">
        El pueblo griego sab&iacute;a leer y pod&iacute;a entender el lenguaje literario que utilizaban las &eacute;lites econ&oacute;micas. Evidentemente, exclu&iacute;a a las mujeres y tambi&eacute;n a los esclavos; un apartheid social que alejaba esta democracia de la &ldquo;ideal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este domingo en Catalu&ntilde;a vi algo que se asemejaba a una participaci&oacute;n democr&aacute;tica en el sentido m&aacute;s puro. La comunidad internacional, y especialmente la Uni&oacute;n Europea, deber&iacute;an pens&aacute;rselo dos veces antes de calificar la situaci&oacute;n de mera maniobra nacionalista.
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                </figure><p class="article-text">
        Alex, un estudiante de Derecho de 18 a&ntilde;os que se encontraba en la barricada de la Escola Industrial me indic&oacute; que en su caso no cre&iacute;a que las banderas tuvieran nada que ver con esta situaci&oacute;n; ni siquiera la lengua. &Eacute;l se imaginaba un pa&iacute;s m&aacute;s peque&ntilde;o, libre del control de la &eacute;lite econ&oacute;mica espa&ntilde;ola, y cre&iacute;a que esta era la mejor forma de proteger y fortalecer sus derechos humanos. &ldquo;Drets humans, drets humans&rdquo;, esta frase se repet&iacute;a a lo largo del d&iacute;a en muchas conversaciones.
    </p><p class="article-text">
        Habida cuenta de la respuesta de car&aacute;cter fascista de la polic&iacute;a y la afirmaci&oacute;n incendiaria de Rajoy, que precis&oacute; que la polic&iacute;a hab&iacute;a actuado con &ldquo;serenidad&rdquo;, puedes entender el punto de vista de los catalanes. Esperaron pac&iacute;ficamente en la calle durante horas y crearon en sus comunidades una democracia real caracterizada por la tolerancia y el pacifismo, mostraron que la calidad de su cultura democr&aacute;tica superaba a la de todos aquellos en Madrid que de forma encubierta siguen pensando como franquistas o como miembros del Opus Dei.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los catalanes tienen problemas similares a los atenienses. Mientras que la antigua Grecia ten&iacute;a esclavos y mujeres sin derechos, en Catalunya viven un mill&oacute;n de personas que no pueden votar. Miles de personas en Catalunya no hablan catal&aacute;n de forma habitual. Hay un mill&oacute;n de extranjeros; desde vendedores ambulantes africanos a estudiantes de sitios tan diversos como Jap&oacute;n o Gales y que estos d&iacute;as han colgado en los pasillos de su residencia de estudiantes el cartel de &ldquo;Estamos contigo, Catalunya&rdquo;. Aunque algunos de estos extranjeros entienden el catal&aacute;n, son una minor&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Si la reivindicaci&oacute;n independentista catalana se basara en la lengua, la cultura popular y la capacidad de bailar la Sardana, no tendr&iacute;a ninguna posibilidad en la Europa del siglo XXI. Las ciudades grandes y din&aacute;micas como Barcelona siempre est&aacute;n abiertas a los dem&aacute;s; siempre tendr&aacute;n que permitir que los extranjeros y los que hablen castellano vivan y trabajen all&iacute;, y que participen en pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo cierto es que el nacionalismo catal&aacute;n se ha esforzado por reconciliarse con las ideolog&iacute;as cosmopolitas y globalistas de la Europa moderna. Fue precisamente Montserrat Guibernau, profesora visitante de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, la que acu&ntilde;&oacute; la expresi&oacute;n &ldquo;nacionalismo cosmopolita&rdquo;; un sentimiento que qued&oacute; patente el viernes por la noche en Pla&ccedil;a Catalunya, la &uacute;ltima gran manifestaci&oacute;n antes del refer&eacute;ndum, cuando un grupo de inmigrantes y de refugiados fueron invitados a unirse a las filas de una comitiva de miembros &ldquo;t&iacute;picos&rdquo; de la sociedad catalana. 
    </p><p class="article-text">
        Si Catalunya declara la independencia esta semana o establece un calendario para hacerlo, este proyecto solo tendr&aacute; &eacute;xito si lo hace con una actitud cosmopolita. Esto, a su vez, depender&aacute; de si la generaci&oacute;n que levant&oacute; las barricadas consigue que sus valores impregnen el nacionalismo de los mayores. 
    </p><p class="article-text">
        Las revueltas escocesa, griega y catalana se deben, en parte, al fracaso del modelo econ&oacute;mico actual. En 2014, el 45% de los escoceses cre&iacute;a que sus derechos, su cultura y su futuro econ&oacute;mico solo quedaban a salvo si se alejaba de las decisiones de Westminster. En 2015, el 62% de los griegos votaron para desafiar la l&oacute;gica econ&oacute;mica de la eurozona. Ahora, dos millones de catalanes han votado a pesar de la amenaza de carga policial para pedir la independencia.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n plantea un reto tanto para el Reino Unido como para la Uni&oacute;n Europea. Tanto el SNP como el Plaid Cymru y el&nbsp;<a href="http://www.derryjournal.com/news/politics/watch-martina-anderson-to-be-international-observer-at-catalonian-independence-referendum-1-8172282" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sinn F&eacute;in</a> mandaron observadores a Catalunya, invitados por el gobierno catal&aacute;n. Tambi&eacute;n mand&oacute; observadores el partido Liberal Dem&oacute;crata, cuyo l&iacute;der, Vince Cable, conden&oacute; la violencia policial. Tras visitar un colegio electoral, Eoin &Oacute; Broin, un parlamentario irland&eacute;s del Sinn F&eacute;in,&nbsp;critic&oacute; el <a href="http://www.sinnfein.ie/contents/46400" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">silencio de la Uni&oacute;n Europea</a>: &ldquo;Nadie esperaba que se manifestaran sobre la esencia del refer&eacute;ndum pero s&iacute; que sorprende que no condenen el hecho que se niegue el derecho a votar, la brutalidad de la polic&iacute;a y el uso de t&aacute;cticas digitales para evitar que los ciudadanos voten. Me consterna que nadie en Bruselas opine que esto es inaceptable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La presencia del Sinn F&eacute;in y su fuerte apoyo a Catalunya no es te&oacute;rico sino pr&aacute;ctico. El acuerdo anglo-irland&eacute;s incluye el compromiso de celebrar un refer&eacute;ndum en Irlanda en torno a la unidad y es probable que en menos de una d&eacute;cada los votantes independentistas sean mayor&iacute;a en Irlanda del Norte. 
    </p><p class="article-text">
        La reivindicaci&oacute;n independentista de Catalunya tiene un apoyo suficiente como para que se hubiera convocado un refer&eacute;ndum legal. La negativa de Madrid a esta posibilidad o a dar una mayor autonom&iacute;a a Catalunya, en el contexto de la necesidad de imponer medidas de austeridad durante la crisis del euro, ha propiciado esta crisis.
    </p><p class="article-text">
        Es tr&aacute;gico ver c&oacute;mo el eurocentrismo, que en el pasado defendi&oacute; el principio de autodeterminaci&oacute;n, est&aacute; dispuesto a diluirse por no poder desprenderse de ciertas normas de la UE, sus argumentos econ&oacute;micos y su compromiso con un pol&iacute;tico tan mendaz como Rajoy, ya que el nacionalismo moderno ha llegado para quedarse. 
    </p><p class="article-text">
         En las manifestaciones de George Square en Glasgow o de la plaza Syntagma en Atenas siempre onde&oacute; una bandera catalana. Ahora he entendido que estas banderas son un ingrediente esencial de esta historia. Las narrativas de &ldquo;ruptura&rdquo; de la Europa Moderna, tanto si defienden la independencia de un Estado como si quieren salir de la Uni&oacute;n Europea, giran en torno a un eje central: la situaci&oacute;n actual ya no funciona. 
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paul Mason]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/contigo-catalunya-revuelta-espana-banderas_129_3154196.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Oct 2017 18:25:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estamos contigo, Catalunya. La revuelta en España va más allá de las banderas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Cataluña,España,Paul Mason,Europa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La extrema derecha nos ha declarado una guerra cultural y tenemos que pararles ya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/extrema-derecha-declarado-cultural-sofocarla_129_3236692.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f841d91e-3be7-49fd-a3e0-eb686819dcb4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La extrema derecha nos ha declarado una guerra cultural y tenemos que pararles ya"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para algunos estadounidenses, la guerra civil nunca terminó. La violencia vista en Virginia debe servir para levantar a los progresistas de todo el mundo</p></div><p class="article-text">
        Las memorias del general de la Uni&oacute;n&nbsp;<a href="https://www.civilwar.org/learn/biographies/william-t-sherman" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">William Tecumseh Sherman</a> son una lectura inc&oacute;moda. En medio de las &oacute;rdenes de batalla y las descripciones racistas de esclavos liberados, intercala recuerdos de la &eacute;poca de postguerra y de encuentros amistosos con antiguos enemigos confederados. Entre partidas de cartas y cenas distendidas, acept&oacute; lo que le dijeron sus enemigos de que si alguien orden&oacute; la masacre de todas las unidades negras durante la batalla, no fueron ellos.
    </p><p class="article-text">
        Sherman se opon&iacute;a a la emancipaci&oacute;n de los esclavos, sabote&oacute; los esfuerzos que realizaron sus propias tropas para liberarlos y utiliz&oacute; fuerza esclava en sus fortificaciones. Aun as&iacute;, hizo una cosa que, a la luz de lo ocurrido en la marcha fascista en Charlottesville, podr&iacute;amos tomar hoy como ejemplo. Libr&oacute; una guerra total contra sus enemigos. Orden&oacute; a sus tropas destruir kil&oacute;metros y kil&oacute;metros de v&iacute;as de tren, quemar granjas de due&ntilde;os de esclavos que resistieron y quemar Atlanta. Despu&eacute;s parti&oacute; hacia el mar, afirmando en su famosa promesa que, dado que la guerra era el remedio que el Sur hab&iacute;a elegido, &ldquo;propongo que les demos todo lo que quieren&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nadie, viendo desfilar a las milicias ataviadas con<a href="http://www.slate.com/articles/news_and_politics/politics/2017/08/tom_perriello_on_the_charlottesville_protests.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> chalecos antibalas y fusiles&nbsp;de asalto</a> este fin de semana, quiere que EEUU llegu&eacute; a un conflicto. Pero la violencia por motivos pol&iacute;ticos de bajo nivel unido a la gran dislocaci&oacute;n cultural de los EEUU de hoy muestra ciertos paralelismos con los a&ntilde;os anteriores a la guerra civil estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como observ&oacute; el historiador Allan Nevins, a finales de la d&eacute;cada de 1850, la Am&eacute;rica blanca se hab&iacute;a convertido en &ldquo;dos pueblos&rdquo;, cuyas identidades culturales radicalmente diferentes ya no pod&iacute;an contenerse en un &uacute;nico sistema pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, los &ldquo;dos pueblos&rdquo; fueron modelados por dos sistemas econ&oacute;micos rivales: el de la industria y el libre comercio frente al de los aparceros agr&iacute;colas y la esclavitud. Sin embargo, los conceptos por los que los confederados fueron a la guerra&nbsp;han sobrevivido: los derechos de los estados federados&nbsp;frente al Gobierno federal, supremac&iacute;a blanca, y el concepto de una naci&oacute;n definida por origen &eacute;tnico con un destino designado por Dios.
    </p><p class="article-text">
        Y todo esto no ha llegado hasta nuestros d&iacute;as por accidente. La <a href="https://www.nytimes.com/2017/08/13/us/charlottesville-rally-protest-statue.html?_r=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estatua del general&nbsp;confederado Robert E. Lee</a>, que el Ayuntamiento de Charlottesville vot&oacute; retirar, es una de una larga lista de monumentos que se han convertido en iconos de la resistencia para el movimiento de extrema derecha que ahora cobra m&aacute;s fuerza tras la victoria de Trump.
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                </figure><p class="article-text">
        Nathan Bedford Forrest, jefe&nbsp;de la caballer&iacute;a del sur que masacr&oacute; a soldados negros y despu&eacute;s&nbsp;fund&oacute; el Ku Klux Klan, es recordado no solo por una estatua oficial en Memphis sino tambi&eacute;n por <a href="http://www.motherjones.com/politics/2015/06/worst-confederate-statue-ever-nashville-nathan-bedford-forrest/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otra extraoficial de oro en un terreno privado en Nashville</a>, rodeado de banderas confederadas. Forrest fue un genio militar cuyas t&aacute;cticas de guerrilla se estudian a d&iacute;a de hoy en las academias militares de EEUU. Tambi&eacute;n lo fue el mariscal de campo alem&aacute;n Erwin Rommel. Ambos lucharon a favor del genocidio y de la supremac&iacute;a racial.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que con banderas confederadas combinadas con esv&aacute;sticas en las calles de Charlottesville, no solo los estadounidenses sino los progresistas de todo el mundo tenemos que hacernos una pregunta dif&iacute;cil: &iquest;qu&eacute; estamos dispuestos a hacer para derrotar a la derecha racista?
    </p><p class="article-text">
        Ellos nos han declarado una guerra cultural. &ldquo;La comunidad al completo (en Charlottesville) es de extrema izquierda&rdquo;, dijo a los medios <a href="http://www.bbc.co.uk/news/av/world-us-canada-40919178/unite-the-right-organiser-jason-kessler-chased-away-by-protesters" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jason Kessler</a>, el organizador de la marcha nazi 'Unite the Right', a&ntilde;adiendo que los residentes de Charlottesville hab&iacute;an &ldquo;absorbido esos principios culturales marxistas promovidos en las ciudades universitarias de todo el pa&iacute;s, en las que se culpa a la gente blanca de todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto no es un grito para pedir ayuda o una petici&oacute;n de reforma: es una expresi&oacute;n exacta del mismo tipo de hostilidad cultural hacia la modernidad que podr&iacute;as encontrar en los escritos de los l&iacute;deres pol&iacute;ticos del Sur. Ellos consideraban que cualquier petici&oacute;n por la igualdad de los negros ante la ley era algo &ldquo;jacobino&rdquo;, el equivalente al marxismo del siglo XIX. Ellos tambi&eacute;n ve&iacute;an el hecho de otorgar estatus de ser humano a los negros como un presagio del fin de su civilizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y no estamos tratando solo con unos pocos de miles de adolescentes tristones ataviados con polos planchados. Todos los estudios posteriores a las elecciones muestran que la coalici&oacute;n electoral de Trump estaba dando alas a millones de personas para que puedan expresar su racismo y su violenta misoginia. Al elegir a Trump, sus seguidores declararon una guerra cultural sobre el progresismo estadounidense, y les dijeron a aquellos que insisten en lo de que &ldquo;Black Lives Matter&rdquo; (&ldquo;La vida de los negros importa&rdquo;) que a ellos no.
    </p><p class="article-text">
        El silencio de Trump en torno al asesinato de Hather Heyer, presuntamente por el supremacista blanco Alex Fields, no fue algo accidental. Hay personas con v&iacute;nculos con la extrema derecha en su propio equipo, entre los que est&aacute;n Steve Bannon y Sebastian Gorka. Todo su movimiento se basa en potenciar el racismo, no en eliminarlo. Despu&eacute;s de todo, fue el neoyorquino Carl Paladino (art&iacute;fice de la campa&ntilde;a de Trump) quien dijo que Michelle Obama deber&iacute;a &ldquo;volver a ser un hombre y dejarla suelta en el interior de Zimbabue donde podr&iacute;a vivir c&oacute;moda en una cueva con Maxie, el gorila&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o de la guerra civil americana, Sherman (que era un racista) se dio cuenta de una manera pragm&aacute;tica de que nada separar&iacute;a a la poblaci&oacute;n del Sur de su apego al modelo econ&oacute;mico de propietarios de esclavos y de la cultura que lo rodea, nada que no fuera su destrucci&oacute;n f&iacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy puede parecer que no existe una infraestructura f&iacute;sica del racismo americano que quede todav&iacute;a por destruir. Pero existe. La conducta habitual de los polic&iacute;as cuando&nbsp;ven a una persona negra en un barrio de blancos como una excusa para pararle y registrarle; la criminalizaci&oacute;n de los j&oacute;venes negros en&nbsp;el sistema judicial. La existencia, en toda la sociedad, de segregaci&oacute;n no reconocida. Y la implacable c&aacute;mara de resonancia de actitudes racistas cuya c&uacute;spide es Fox News, pero cuyas entra&ntilde;as son las tertulias en radios locales donde su discurso del odio llega a tu radio tan pronto como cambias de frecuencias al llegar a las periferias de las ciudades.
    </p><p class="article-text">
        Cada uno de los que ense&ntilde;aron sus rostros en la marcha fascista de las antorchas posee el derecho constitucional de la libertad de expresi&oacute;n. Pero tambi&eacute;n tienen webs organizadas por compa&ntilde;&iacute;as, trabajos, contratos telef&oacute;nicos y cuentas bancarias estadounidenses. Y no, no existe un derecho constitucional que permita utilizar la infraestructura empresarial&nbsp;de EEUU para organizar actos violentos.
    </p><p class="article-text">
        Por encima de todo, la instituci&oacute;n que est&aacute; permitiendo este auge y las acciones violentas de la extrema derecha es la propia presidencia de Trump.
    </p><p class="article-text">
        En todo el mundo, la gente progresista se est&aacute; enfrentando a estos movimientos populares que tratan de revertir los cambios sociales conseguidos en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os. La respuesta ha consistido en buscar quejas por cuestiones econ&oacute;micas que pueden ser mitigadas, o buscar protecci&oacute;n a trav&eacute;s de la ley y de la Constituci&oacute;n y &ndash;a nivel individual&ndash; ignorar los absurdos desahogos contra migrantes, negros o musulmanes lanzados por nuestros familiares, conductores de taxi o el tipo que se sienta justo a tu lado en la barra del bar.
    </p><p class="article-text">
        Tendr&iacute;amos que haber parado esto hace mucho. Charlottesville es la llamada de atenci&oacute;n para los progresistas de todos los sitios. Tanto si est&aacute;s en una ciudad universitaria como si est&aacute;s en una multi&eacute;tnica y empobrecida, Kessler y sus aliados de todo el mundo se est&aacute;n movilizando para castigar a tu comunidad por su &ldquo;marxismo cultural&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si alguien te declara una guerra cultural, en alg&uacute;n momento debes&nbsp;contraatacar.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Cristina Armunia Berges
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paul Mason]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/extrema-derecha-declarado-cultural-sofocarla_129_3236692.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Aug 2017 19:21:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La extrema derecha nos ha declarado una guerra cultural y tenemos que pararles ya]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Paul Mason,Estados Unidos,Donald Trump,Racismo,Ultraderecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La democracia se muere y es alarmante ver que a muy pocos les preocupa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/democracia-muere-alarmante-pocos-preocupa_1_3250824.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28150724-9447-4627-a712-7c0e5933c714_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La democracia se muere y es alarmante ver que a muy pocos les preocupa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En vez de preocuparnos hemos optado por fraccionar el problema. Como ya ocurrió a principios de la década de los treinta, siempre parece que la democracia se muere en otra parte.</p></div><p class="article-text">
        Si hacemos un listado r&aacute;pido de eventos que han contribuido al colapso mundial de la democracia deber&iacute;amos incluir <a href="http://www.eldiario.es/theguardian/Comienza-juicio-periodico-contrario-Erdogan_0_668433465.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el juicio ama&ntilde;ado de destacados periodistas del peri&oacute;dico Cumhuriyet</a>&nbsp;por parte del gobierno turco, el hecho de que <a href="http://www.eldiario.es/politica/Putin-promulga-perseguir-internet-suicidio_0_651985659.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vladimir Putin haya prohibido las redes que utilizan los activistas en Internet</a>&nbsp;para esquivar la censura y la decisi&oacute;n de <a href="http://www.eldiario.es/cultura/privacidad/Apple-deja-vendidos-activistas-China_0_670883256.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Apple de retirar todas las apps VPN de su tienda de aplicaciones en China</a>.
    </p><p class="article-text">
        Luego est&aacute; una campa&ntilde;a de p&oacute;steres financiada por <a href="http://www.eldiario.es/politica/objetivo-Gobierno-nacionalista-Hungria-ONG_0_639036124.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el gobierno de Hungr&iacute;a que presenta a los partidos de la oposici&oacute;n y a las ONG como si fueran marionetas</a>&nbsp;del multimillonario jud&iacute;o George Soros, y la <a href="http://www.eldiario.es/internacional/movilizacion-social-poder-judicial_0_667733360.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">destrucci&oacute;n de la independencia judicial en Polonia</a>&nbsp;y el veto presidencial a esta reforma judicial. La lista tambi&eacute;n incluir&iacute;a la <a href="http://www.eldiario.es/internacional/Venezuela-composicion-Asamblea-Constituyente-oposicion_0_670533275.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asamblea Constituyente de Venezuela</a>, a la que se opone buena parte&nbsp;de la poblaci&oacute;n, en un conflicto que se asemeja cada vez m&aacute;s a una guerra civil.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto ha quedado eclipsado por el cara a cara constitucional entre Trump (al que se le acusa de haber mantenido<a href="http://www.eldiario.es/internacional/EEUU-Donald-Trump-FBI_0_642185778.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> contactos con el gobierno ruso</a> durante las elecciones de Estados Unidos para<a href="http://www.eldiario.es/internacional/Trump-Rusia-intervenir-elecciones-presidenciales_0_662133934.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> intentar influir en los resultados</a>), su fiscal general (que decidi&oacute; abstenerse y no investigar esta relaci&oacute;n) y el fiscal especial que est&aacute; investigando a Trump y que este est&aacute; intentando fulminar.
    </p><p class="article-text">
        Dig&aacute;moslo de una forma brutal: la democracia se muere. Lo m&aacute;s sorprendente es que a muy pocos les preocupa. En vez de preocuparnos hemos optado por fraccionar el problema. En general,&nbsp; los estadounidenses que est&aacute;n preocupados por la situaci&oacute;n actual se centran en Trump, en vez de preocuparse por la docilidad&nbsp;de una de las constituciones m&aacute;s idolatradas del mundo ante el dominio&nbsp;de la cleptocracia. En la Uni&oacute;n Europea los pol&iacute;ticos expresan con diplomacia su disgusto&nbsp;mientras Erdo&#287;an y toda la maquinaria de su&nbsp;partido pol&iacute;tico intentan erosionar sus propias&nbsp;democracias. Como ya ocurri&oacute; a principios de la d&eacute;cada de los treinta, siempre parece que la democracia se muere en otra parte. El problema es que est&aacute; cambiando la noci&oacute;n de lo que deber&iacute;a ser un comportamiento normal.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Enemigos del pueblo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        No es una casualidad que en Internet est&eacute; circulando el meme &ldquo;enemigo del pueblo&rdquo;: Orb&aacute;n lo utiliza contra el multimillonario George Soros, Trump lo utiliza contra los medios de comunicaci&oacute;n progresistas, China lo utiliz&oacute; para<a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Muere-Nobel-Paz-Liu-Xiaobo_0_664584190.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> encarcelar al poeta Liu Xiaobo y tenerlo entre rejas hasta su muerte</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra t&aacute;ctica popular consiste en microgestionar los ataques contra los opositores. Erdo&#287;an no solo <a href="http://www.eldiario.es/internacional/Turquia-suspende-funcionarios-Ministerio-Educacion_0_538946790.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha conseguido que se despidan a cientos de miles de profesores universitarios</a>&nbsp;que se oponen a su gobierno, y encarcelar a unos cuantos, sino que adem&aacute;s los ha dejado sin prestaciones sociales, ya no pueden impartir clases y en algunos casos les ha prohibido viajar al extranjero. <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Ciudades-santuario-Trump_0_605789576.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Trump ha hecho algo parecido con las llamadas &ldquo;ciudades santuario&rdquo;</a>. Unos 300 ayuntamientos han decidido de forma completamente legal que no colaborar&aacute;n con la agencia de inmigraci&oacute;n federal ICE. La semana pasada, el fiscal general de Estados Unidos, <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/general-EEUU-ciudades-santuario-indocumentados_0_626788314.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jeff Sessions, amenaz&oacute; con retirar las ayudas federales </a>a los sistemas judiciales de estas ciudades.
    </p><p class="article-text">
        Trump aplaudi&oacute; esta medida y lo hizo con otra t&aacute;ctica habitual: hacer afirmaciones que no puede demostrar. En un mitin en Ohio afirm&oacute; que el gobierno federal estaba salvando a las ciudades de Estados Unidos que hab&iacute;an ca&iacute;do en las garras de grupos criminales. &ldquo;Raptan a una chica de unos 15 y 16 a&ntilde;os y la van cortando a pedacitos con un cuchillo, ya que quieren que sufra lo inimaginable antes de morir&rdquo;. En la escuela nos ense&ntilde;aron que cuando alguien hac&iacute;a una acusaci&oacute;n de este tipo y criticaba a una minor&iacute;a racial ten&iacute;amos que cuestionarlo: &ldquo;&iquest;De verdad? &iquest;Cu&aacute;ndo y d&oacute;nde ha pasado algo as&iacute;?&rdquo;. Sin embargo, Trump no dio m&aacute;s explicaciones, si bien es cierto que los medios de comunicaci&oacute;n de Estados Unidos han dado con ejemplos concretos de luchas entre bandas.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, estas manifestaciones de autoritarismo no son ninguna novedad. Lo que es nuevo es el hecho de que distintos cargos elegidos democr&aacute;ticamente las utilicen al un&iacute;sono.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n resulta alarmante que ahora mismo no hay ning&uacute;n pa&iacute;s de peso que est&eacute; preparado para defender los valores de la democracia en el mundo.
    </p><h3 class="article-text">Los principios y valores convertidos en mercanc&iacute;a</h3><p class="article-text">
        En un libro que public&oacute; en 2015 y que se titulaba <em>El pueblo sin atributos</em>, la profesora en ciencias pol&iacute;ticas de la Universidad de Berkeley Wendy Brown defiende la teor&iacute;a de que el declive de los valores democr&aacute;ticos en el mundo ha sido causado por la econom&iacute;a neoliberal.
    </p><p class="article-text">
        Brown afirma que las &eacute;lites del sistema de libre mercado no se propon&iacute;an consolidar la autocracia pero que las microestructuras econ&oacute;micas que se han creado en los &uacute;ltimos 30&nbsp;a&ntilde;os han transformado todos los &aacute;mbitos y esfuerzos del ser humano, incluidos los propios humanos, ya que &ldquo;todo es clasificado en funci&oacute;n de una noci&oacute;n econ&oacute;mica muy concreta&rdquo;. Cualquier acci&oacute;n se juzga en funci&oacute;n de los resultados econ&oacute;micos. Tambi&eacute;n derechos y libertades como la libertad de expresi&oacute;n, el derecho a la educaci&oacute;n y el derecho a la participaci&oacute;n pol&iacute;tica. Aprendemos a valorar estos principios y valores como si fueran mercanc&iacute;as. Nos preguntamos si &ldquo;vale la pena&rdquo; permitir que algunas ciudades protejan a los inmigrantes ilegales o cu&aacute;les son las p&eacute;rdidas econ&oacute;micas si se despiden a cientos de miles de profesores universitarios y a los que se salvan de la purga se les dice qu&eacute; tienen que investigar.
    </p><p class="article-text">
        En su influyente libro <em>&iexcl;Indignaos!</em>, publicado en 2010, St&eacute;phane Hessel, destacado miembro de la Resistencia Francesa, pidi&oacute; a las nuevas generaciones de activistas que recordaran la lucha que &eacute;l y muchos m&aacute;s tuvieron que librar durante el proceso de redacci&oacute;n de la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos de 1948.
    </p><p class="article-text">
        Lucharon para que prevaleciera la palabra universal, y no la palabra &ldquo;internacional&rdquo; que propon&iacute;an los gobiernos de los pa&iacute;ses m&aacute;s poderosos, ya que eran completamente conscientes de que tarde o temprano se utilizar&iacute;a el argumento de la soberan&iacute;a para negar derechos fundamentales. La repetida defensa del concepto de universalidad de Hessel en el libro nos choc&oacute; incluso a sus admiradores. Lo cierto es que sus palabras han resultado prof&eacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s tr&aacute;gico es que no hay un solo gobierno democr&aacute;tico en el mundo que pueda defender este principio. Condenar&aacute;n la <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Muere-Nobel-Paz-Liu-Xiaobo_0_664584190.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muerte de Liu Xiaobo en la c&aacute;rcel </a>o la mano dura de Maduro pero se negar&aacute;n a reafirmar la universalidad de los principios que son violados por estas acciones. Como ya avanz&oacute; Hessel, la defensa de la universalidad de los principios empieza por todos y cada uno de los ciudadanos. Tenemos que reafirmar que, como establece la Declaraci&oacute;n de 1948, los seres humanos tienen derechos iguales e inalienables. Esto quiere decir que si un dirigente autoritario de un pa&iacute;s lejano priva a sus ciudadanos de estos derechos es como si nosotros tambi&eacute;n fu&eacute;semos privados de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Cada paso que se ha hecho para consolidar la democracia, desde la revoluci&oacute;n inglesa de 1642 hasta la ca&iacute;da del comunismo sovi&eacute;tico en 1989, se inici&oacute; cuando los ciudadanos tomaron consciencia de sus derechos y entendieron que nadie pod&iacute;a conced&eacute;rselos ni quit&aacute;rselos.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, eso implica que debemos aprender a pensar no como sujetos econ&oacute;micos sino como seres libres.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paul Mason]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/democracia-muere-alarmante-pocos-preocupa_1_3250824.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Aug 2017 18:16:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Democracia,Recep Tayyip Erdogan,Donald Trump,Paul Mason,Vladímir Putin]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No ganan los hechos sino los relatos, y solo la extrema derecha lo ha entendido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/verdad-vapuleada-mentiras-descaradas-luchar_129_3540961.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0dae36fb-20eb-4c73-81db-a66022a844c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No ganan los hechos sino los relatos, y solo la extrema derecha lo ha entendido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algo sucedió entre 2008 y 2017: la ideología de la élite se cayó a pedazos. El cerebro de las personas exigió coherencia y lo que no pudo ofrecer el conservadurismo liberal de</p><p class="subtitle">The Wall Street Journal</p><p class="subtitle">lo trajo la xenofobia racista de Breitbart News</p></div><p class="article-text">
        Donald Trump tuvo el s&aacute;bado un ataque de verborrea en el ciberespacio cuando tuite&oacute;, sin aportar ninguna prueba que lo demostrara,&nbsp;<a href="https://twitter.com/realDonaldTrump/status/837989835818287106" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que Barack Obama hab&iacute;a &ldquo;pinchado su tel&eacute;fono&rdquo;</a> un mes antes de las elecciones. De hecho, su &uacute;nica evidencia era un art&iacute;culo de Breitbart News que a su vez citaba otro, con &ldquo;fuentes an&oacute;nimas&rdquo;, de la p&aacute;gina web Heat Street. 
    </p><p class="article-text">
        Antes de llegar a la verdad,&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/global/video/2017/feb/18/donald-trump-first-month-of-lies-video" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tenemos que analizar las mentiras</a> porque son ellas las que est&aacute;n ganando la batalla. Despu&eacute;s de analizar 1,3 millones de art&iacute;culos publicados en Internet durante la campa&ntilde;a electoral de EEUU, una investigaci&oacute;n reciente de la&nbsp;<a href="http://www.cjr.org/analysis/breitbart-media-trump-harvard-study.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad de Columbia</a> demuestra c&oacute;mo est&aacute; ocurriendo: no es la tecnolog&iacute;a de&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2017/feb/04/technology-fake-news-frenzy-google-facebook-donald-trump" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Internet lo que fragment&oacute; la verdad</a> o&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/technology/2017/mar/06/google-accused-spreading-fake-news" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">promovi&oacute; noticias falsas</a> y mentiras descaradas. Lo que cre&oacute; este efecto fue la existencia de medios de derecha que, con una clara motivaci&oacute;n pol&iacute;tica, adoptaron abiertamente estrategias propagand&iacute;sticas y de desinformaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el an&aacute;lisis de Columbia, los grandes medios de comunicaci&oacute;n corporativos&nbsp;(desde <em>The New York Times</em> y <em>The Washington Post</em> hasta la CNN) viven en un mundo casi completamente ajeno al de las noticias consumidas por los votantes de derecha. El centro de este&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/media/2016/nov/14/breitbart-how-trump-pravda-muddied-the-waters-and-surfed-wave" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sistema solar de la &ldquo;derecha alternativa&rdquo;</a> es Breitbart News. A su alrededor giran muchos otros vendedores de paranoia. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que sorprende es la falta de coincidencia. La imagen que muestran los gr&aacute;ficos de la red es similar a la que se obtendr&iacute;a poniendo el Twitter palestino junto al israel&iacute;: universos paralelos. 
    </p><p class="article-text">
        A simple vista, otros dos resultados se destacan. Primero, la falta de diversidad en los medios de la extrema derecha. Mientras que en EEUU los medios de la izquierda y de la centro izquierda eran diversos y cr&iacute;ticos en su apoyo a Hillary Clinton, portales como Breitbart News, Zero Hedge y Truthfeed podr&iacute;an ser clasificados sin problemas como partidarios extremos de Trump. En esencia, est&aacute;n todos en el mismo negocio. 
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, los reci&eacute;n llegados fueron capaces de acosar y marginar temporalmente a su &uacute;nico rival entre los grandes medios, Fox News, hasta que la cadena de Murdoch se uni&oacute; a ellos y comenz&oacute; a abastecer a su p&uacute;blico de historias pro-Trump. Antes de las primarias republicanas, las cinco historias sobre Fox m&aacute;s compartidas en Breitbart News ten&iacute;an que ver con el presunto apoyo de la cadena de televisi&oacute;n a los &ldquo;inmigrantes ilegales&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los autores de la investigaci&oacute;n, ni las noticias falsas ni Facebook representan el verdadero desaf&iacute;o para los medios masivos sino &ldquo;un ambiente lleno de propaganda y desinformaci&oacute;n&rdquo;. Como los autores no ofrecen ninguna sugerencia para contrarrestar esto, lo voy a hacer yo.
    </p><p class="article-text">
        Primero, identificar c&oacute;mo encajan las piezas de la derecha. Sus certezas y paranoias, adem&aacute;s de la desesperanza de su pelea contra la verdad, no se alimentan unas a otras accidentalmente: est&aacute;n dise&ntilde;adas para funcionar en conjunto. Si tenemos suerte, alg&uacute;n d&iacute;a descubriremos qui&eacute;n las dise&ntilde;&oacute; as&iacute;. Pero lo que est&aacute; claro es que a los medios liberales de Occidente les est&aacute; saliendo el tiro por culata con sus grandes titulares.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes tienen una teor&iacute;a de la ideolog&iacute;a, nada de lo que est&aacute; pasando deber&iacute;a resultar sorprendente. Si entendemos que los medios est&aacute;n configurados para representar los intereses de aquellos con poder econ&oacute;mico, podremos reconocerlo en lo que est&aacute; haciendo la derecha actualmente.
    </p><p class="article-text">
        Donald Trump, Marine Le Pen, Geert Wilders y Vladimir Putin son pol&iacute;ticos dispuestos a acabar con la globalizaci&oacute;n, las obligaciones multilaterales y el estado de derecho. No desacreditan a los medios de comunicaci&oacute;n masivos porque sean los garantes eternos de la verdad, sino porque ya no funciona la manera en que representaban los intereses de la &eacute;lite.
    </p><p class="article-text">
        Los medios de derecha tradicionales atacaban a los trabajadores que hacen huelga, &ldquo;a los que viven de la ayuda social&rdquo;, a los migrantes, pero siempre en nombre del estado de derecho. Si expon&iacute;an las cosas malas que hace la &eacute;lite era por la misma raz&oacute;n por la que existen los abogados corporativos: para crear un campo de juego aparentemente equilibrado en el que los ricos puedan explotar a los pobres. Todo lo aligeran con una gran dosis de noticias sobre personajes famosos, fabricadas con la complicidad de la industria de relaciones p&uacute;blicas y la aceptaci&oacute;n por parte de sus consumidores de que no todo tiene que ser verdad en ellas.
    </p><p class="article-text">
        Pero algo muy importante sucedi&oacute; entre 2008 y 2017: la ideolog&iacute;a de la &eacute;lite se cay&oacute; a pedazos. Mantuvieron vivo el sistema financiero global con doce billones de d&oacute;lares en billetes y la filosof&iacute;a de &ldquo;posponer y fingir&rdquo;. Pero es dif&iacute;cil mantener viva una ideolog&iacute;a as&iacute;. El cerebro de las personas exigi&oacute; coherencia y lo que no pudo ofrecer el conservadurismo liberal de<em> The Wall Street Journal</em> lo trajo la xenofobia racista de Breitbart News.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que aprender algo profundo de esto. En una crisis ideol&oacute;gica, los hechos no ganan discusiones por s&iacute; solos. Los relatos, s&iacute;. La diferencia m&aacute;s clara entre los peri&oacute;dicos liberales y democr&aacute;ticos, como <em>the Guardian</em>, y los peri&oacute;dicos de derecha es que los primeros no tienen una gran narrativa global, apoyan causas justas y lanzan as&eacute;pticas investigaciones empecinados en seguir un mont&oacute;n de reglas autoimpuestas que terminan por impedirles pillar a nadie. Despu&eacute;s de creerse la autojustificacion ideol&oacute;gica de que &ldquo;solo informan la verdad&rdquo;, muchos editores y cronistas siguen sin tener ni idea de por qu&eacute; esa &ldquo;verdad&rdquo; est&aacute; siendo vapuleada por mentiras descaradas.
    </p><p class="article-text">
        Trump y Breitbart News est&aacute;n dise&ntilde;ados alrededor del atractivo de lo insensato y basadas en el ego&iacute;smo mezquino. No llegar&iacute;a ni un d&oacute;lar a Breitbart News si no fuera porque una gran cantidad de votantes estadounidenses comparte su visi&oacute;n ego&iacute;sta. Es la paranoia de la gente de raza blanca frente a las m&uacute;ltiples etnias; del hombre frente al inevitable crecimiento de la libertad de la mujer; del habitante del pueblo peque&ntilde;o frente al de la gran ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Quiero que los periodistas luchen contra esto volvi&eacute;ndose partidarios de la verdad. Deber&iacute;amos<a href="https://www.theguardian.com/artanddesign/gallery/2014/apr/03/robert-capa-second-world-war-photography" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> emular a Robert Capa en el d&iacute;a D</a>, a Ed Murrow&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/media/2005/oct/24/mondaymediasection2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando narr&oacute; El Blitz</a> (los bombardeos sobre Londres), y al escritor ruso Vasili Grossman cuando se adentr&oacute; en lo que quedaba del campo de exterminio de <a href="https://www.theguardian.com/books/2005/nov/19/featuresreviews.guardianreview8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Treblinka</a>. Debemos hacerlo escribiendo una historia detr&aacute;s de otra sobre la resistencia de la gente com&uacute;n; sobre la humanidad de las v&iacute;ctimas y sobre la inhumanidad de la violencia racial y sexual. Debemos mirar m&aacute;s all&aacute; de los peque&ntilde;os hechos y buscar los grandes. Debemos tomar la decisi&oacute;n corporativa y colectiva de achicar la m&aacute;quina de chismes sobre celebridades, que erosiona la verdad incluso dentro de los imperios medi&aacute;ticos que la avalan.
    </p><p class="article-text">
        La pelea de Trump con el FBI demuestra que es un fabulador mentiroso. Si a los medios de comunicaci&oacute;n liberales les queda alg&uacute;n principio, no deber&iacute;an reservarlo a las p&aacute;ginas de comentarios. Deber&iacute;an decirlo en los titulares de la primera p&aacute;gina: &ldquo;Se revel&oacute; que el presidente es un fabulador mentiroso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por&nbsp; Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paul Mason]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/verdad-vapuleada-mentiras-descaradas-luchar_129_3540961.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Mar 2017 18:27:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No ganan los hechos sino los relatos, y solo la extrema derecha lo ha entendido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Paul Mason,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si insiste en las ideas equivocadas, el centro izquierda europeo está condenado a morir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/insiste-equivocadas-centroizquierda-europea-condenada_129_3799812.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8b1e977-c7eb-4c14-8b14-aefafcd0c879_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Si insiste en las ideas equivocadas, el centro izquierda europeo está condenado a morir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La destitución del líder del PSOE en un caótico golpe es una muestra de los problemas que enfrentan los partidos socialdemócratas. El coste, como en el resto de Europa, es someterse a gobiernos conservadores.</p></div><p class="article-text">
        Una vez que se abre la puerta de los corrales en el encierro de Pamplona, no hay forma de no parecer una persona que huye de los toros aterrorizada, por mucho que uno lleve la ropa m&aacute;s apropiada o tenga la mejor forma f&iacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Como en Pamplona se sinti&oacute; en Madrid el s&aacute;bado el cesado l&iacute;der socialista Pedro S&aacute;nchez. Hab&iacute;a elegido con mucho cuidado el momento de enfrentar a los toros furiosos de la oligarqu&iacute;a de su partido. Pero se las arreglaron para pisotearlo sin piedad.
    </p><p class="article-text">
        El error de S&aacute;nchez fue desafiar la tradici&oacute;n de alternancia, por la que los socialistas y los conservadores simplemente se reemplazan en el poder, enriqueciendo a sus amigos mientras el 20% de los espa&ntilde;oles sigue sin trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Tras dos elecciones no concluyentes, S&aacute;nchez segu&iacute;a siendo el que bloqueaba una presidencia del Partido Popular y el que manten&iacute;a la posibilidad de un gobierno del PSOE con el apoyo del partido radical de izquierda Podemos. Ese fue el motivo por el que lo expulsaron de forma sumaria en un ca&oacute;tico golpe liderado por los poderosos jefes regionales del partido.
    </p><p class="article-text">
        El destino de S&aacute;nchez es otra se&ntilde;al de la crisis que enfrenta la socialdemocracia europea. Durante tres d&eacute;cadas creci&oacute; en torno a las certezas del neoliberalismo. Ahora que el modelo del libre mercado fall&oacute;, la socialdemocracia se ha quedado sin recursos intelectuales para renovarse.
    </p><p class="article-text">
        Esa falta de recursos es a su vez producto de una incoherencia m&aacute;s profunda. El socialismo parlamentario naci&oacute; en Europa alrededor de 1890 bebiendo de muchas fuentes: marxismo moderado, sindicados, cooperativas, y divisiones del liberalismo. En 1945, la socialdemocracia tuvo que reinventarse en toda la Europa continental para constituirse, de forma encubierta y a la vez a la vista de todos, en un basti&oacute;n contra la influencia sovi&eacute;tica. Y en los a&ntilde;os setenta, mientras ca&iacute;an las &uacute;ltimas dictaduras de Espa&ntilde;a, Portugal y Grecia, hubo un nuevo momento de reinvenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es notable lo poco que surgi&oacute; a lo largo del siglo del intercambio intelectual del centro izquierda entre diferentes pa&iacute;ses. Para elegir a un pensador de centro izquierda posterior a la Segunda Guerra y con influencia mundial hay que irse hasta el historiador h&uacute;ngaro-americano Karl Polanyi.
    </p><p class="article-text">
        Polanyi argumentaba que el capitalismo est&aacute; formado por un &ldquo;movimiento doble&rdquo;: el impulso por liberar los mercados y el contraimpulso necesario para frenarlos y regularlos en el inter&eacute;s de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        La belleza de la idea de Polany fue que otorg&oacute; una justificaci&oacute;n al centro izquierda de los ochenta para sobrevivir al fin de la clase trabajadora. En vez de &ldquo;proteger a la clase trabajadora&rdquo;, el objetivo de la socialdemocracia se convirti&oacute; en &ldquo;regular el capitalismo por su propio bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ra&iacute;z de todos los problemas de la socialdemocracia de hoy es que desde 2008 ya no est&aacute; claro c&oacute;mo se logra eso. Hoy hay una versi&oacute;n de derecha del neoliberalismo, con los dientes rojos de sangre; y una progresista, la que incorpora la agenda de inclusi&oacute;n financiera, los matrimonios gays, y el ethos meritocr&aacute;tico en educaci&oacute;n, atenci&oacute;n sanitaria y pol&iacute;tica social.
    </p><p class="article-text">
        Pero las creencias centrales del actual sistema econ&oacute;mico europeo est&aacute;n grabadas en piedra en el tratado de Lisboa, donde se dicta la austeridad y donde se proh&iacute;be proteger a las industrias claves frente al mercado global.
    </p><h3 class="article-text">La invenci&oacute;n de lo nuevo  </h3><p class="article-text">
        Una vez roto el impulso primario del neoliberalismo, la socialdemocracia se tendr&iacute;a que concentrar ahora en acelerar la invenci&oacute;n de lo nuevo. Pero, como sugiere el destino de Pedro S&aacute;nchez, no tiene los recursos necesarios para lograrlo. La mayor&iacute;a de las &eacute;lites socialistas y de las burocracias europeas (incluyendo las del Reino Unido, como demuestra la reacci&oacute;n contra Jeremy Corbyn) est&aacute;n entrenadas para gestionar un capitalismo que ya no funciona. No parecen capaces de imaginar otros futuros.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda radical (Podemos, en Espa&ntilde;a; Syriza, en Grecia; Bernie Sanders, en EEUU; y Corbyn, en Reino Unido) est&aacute; m&aacute;s que dispuesta a reemplazar al neoliberalismo, &iquest;pero con qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        En los mejores casos, el nuevo radicalismo de izquierda es municipal, inclusivo, audazmente antiracista y promotor de la democracia horizontal. En los peores, se queda s&oacute;lo en una expresi&oacute;n de la revuelta, en una lista de demandas, en una celebraci&oacute;n de las t&eacute;cnicas de resistencia, o en un ensayo de las tropas de izquierda de anta&ntilde;o. En Grecia, el &uacute;nico pa&iacute;s en que lleg&oacute; al poder, la izquierda radical fue obligada a someterse por parte de los socialdem&oacute;cratas del norte de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Pero ahora hay varias se&ntilde;ales de alarma. La casi victoria en mayo de la extrema derecha en las elecciones presidenciales de Austria provoc&oacute; un golpe dentro del partido que llev&oacute; a la presidencia al centrista con orientaciones progresistas Christian Kern.
    </p><p class="article-text">
        Kern ha sido un tecn&oacute;crata toda su vida, pero est&aacute; rodeado por pensadores de izquierda. El mes pasado hizo un llamado a Europa para que rompa con la austeridad, multiplique por dos su propuesta de est&iacute;mulo fiscal, y &ndash;en un velado ataque contra Angela Merkel&ndash; para que deje de usar a la crisis como una forma de obtener ventajas nacionales.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el socialismo franc&eacute;s enfrenta su colapso moral. En las elecciones del pr&oacute;ximo a&ntilde;o, ninguno de sus representantes puede ganar a la candidata de extrema derecha, Marine Le Pen. Sus fieles tendr&aacute;n que ir a esa batalla entregando su voto a un conservador, s&oacute;lo para frenar a Le Pen.
    </p><p class="article-text">
        Y en Italia, el primer ministro Matteo Renzi ha apostado el futuro del centro izquierda en un refer&eacute;ndum constitucional en el que parece probable que pierda.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto explica por qu&eacute; la victoria de Corbyn encendi&oacute; una alarma dentro de la socialdemocracia europea: se demostraba que un partido socialista tradicional se pod&iacute;a mover hacia la izquierda. Solo una semana despu&eacute;s, la derrota de S&aacute;nchez demostr&oacute; que no era posible.
    </p><p class="article-text">
        La &eacute;lite socialista espa&ntilde;ola acepta ahora la idea de cuatro a&ntilde;os de gobierno conservador. Es el precio a pagar por mantener lejos del poder a la nueva, vibrante y radical izquierda.
    </p><p class="article-text">
        Pero Espa&ntilde;a tambi&eacute;n est&aacute; a punto de ense&ntilde;ar una lecci&oacute;n al centro izquierda europeo: el que se apoya en el neoliberalismo est&aacute; muerto. Si Podemos, el partido radical de izquierda, logra abrirse a los socialistas enfadados con la destituci&oacute;n de Sanchez, el camino est&aacute; abierto para posicionarse como el partido hegem&oacute;nico de la izquierda, algo similar a Syriza.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta pertinente, entonces, es la que formul&oacute; el presidente de Austria, Christian Kern: &iquest;Va la socialdemocracia europea a imponer la austeridad para siempre? &iquest;O, aunque s&oacute;lo sea para sobrevivir, va a comenzar a luchar contra ella en serio?
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/783602672322613248?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paul Mason]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/insiste-equivocadas-centroizquierda-europea-condenada_129_3799812.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Oct 2016 18:25:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Si insiste en las ideas equivocadas, el centro izquierda europeo está condenado a morir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paul Mason,Pedro Sánchez,PSOE,Crisis política,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estamos ante el fin del orden mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/espejismo-reino-unido-sobrevivir-ue_129_3921849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué pasa cuando los bancos de inversión se mudan a Frankfurt y los británicos más pobres tienen que recoger fresas en Kent? Sería un espejismo pensar que el Reino Unido puede sobrevivir sin la UE. Tenemos que encontrar un modelo económico alternativo.</p></div><p class="article-text">
        No es la primera vez que lo hacemos. En septiembre de 1931, cuando supieron que les iban a pagar un 25% menos debido a los planes de austeridad del gobierno, la Marina Real Brit&aacute;nica se amotin&oacute; en el puerto escoc&eacute;s de Invergordon. Los marineros de la embarcaci&oacute;n HMS Rodney se negaron a realizar sus tareas, arrastraron un piano hasta la cubierta y entonaron canciones de taberna. Otros barcos decidieron seguir su ejemplo. No fue exactamente como el acorazado Potemkin pero consiguieron destruir el orden econ&oacute;mico mundial. 
    </p><p class="article-text">
        Empez&oacute; a circular la libra y el Reino Unido se convirti&oacute; en el primer pa&iacute;s que abandon&oacute; el patr&oacute;n-oro. Uno tras otro, los pa&iacute;ses dejaron el patr&oacute;n-oro y apostaron por el nacionalismo econ&oacute;mico. Esto tuvo un efecto favorable sobre el Reino Unido: bajaron los tipos de inter&eacute;s, disminuyeron las medidas de austeridad y, una vez devaluaron la libra, se recuperaron las exportaciones. Sin embargo, el abandono del oro supuso el fin del sistema econ&oacute;mico mundial.
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos, vivimos unos acontecimientos igual de trascendentales; pero contados con las mentiras de la prensa sensacionalista y los memes de Internet, y con unas perspectivas econ&oacute;micas m&aacute;s deprimentes. El Brexit ser&aacute; recordado como el gran logro del neoliberalismo; el sistema de la econom&iacute;a de libre mercado y del comercio mundial que empez&oacute; en la d&eacute;cada de los noventa.
    </p><p class="article-text">
        En &uacute;ltimo t&eacute;rmino, se desencaden&oacute; porque un porcentaje suficiente de ciudadanos asociaron sus problemas econ&oacute;micos y sus escasas perspectivas con un tratado que coordina las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas de distintos pa&iacute;ses. 
    </p><p class="article-text">
        El impacto ha sido inmediato. Aunque pr&aacute;cticamente ha pasado desapercibido en medio de la histeria post-Brexit, lo cierto es que el presidente franc&eacute;s Fran&ccedil;ois Hollande ha anunciado su intenci&oacute;n de vetar el tratado de libre comercio entre la UE y Estados Unidos. Para entendernos; esto supone la muerte de este tratado.
    </p><p class="article-text">
        El peligro es que la colaboraci&oacute;n transnacional retroceda. Cuando los gobernantes estudian el periodo comprendido entre Invergordon y la victoria electoral de Hitler en 1933, aprenden la siguiente lecci&oacute;n: en los a&ntilde;os treinta los primeros en abandonar el sistema global fueron tambi&eacute;n los primeros en recuperarse. El gr&aacute;fico m&aacute;s deprimente de la historia econ&oacute;mica es el relativo al desempleo en Alemania tras la toma de posesi&oacute;n de Hitler. Pasaron de 5,5 millones de desempleados en 1932 a tener solo medio mill&oacute;n seis a&ntilde;os m&aacute;s tarde. Esto demuestra que la derecha nacionalista tiene soluciones que, a corto plazo, a menudo funcionan mejor que las propuestas por los dem&oacute;cratas y los partidarios de la globalizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Si quieren entender el motivo por el cual los progresistas del Reino Unido partidarios de la globalizaci&oacute;n est&aacute;n hist&eacute;ricos, deben entender que se han percatado de que no solo hemos cortado nuestra relaci&oacute;n con Europa sino que adem&aacute;s hemos dado un paso al vac&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        La derecha m&aacute;s conservadora, a diferencia de Stanley Baldwin y Ramsay MacDonald en la d&eacute;cada de los treinta, no tiene un John Maynard Keynes al que acudir. Solo tiene la promesa que se hizo a s&iacute; misma: que muchos pa&iacute;ses en el mundo van a querer cerrar acuerdos bilaterales con el Reino Unido y que, de alg&uacute;n modo, el Reino Unido terminar&aacute; siendo m&aacute;s global y que tendr&aacute; m&aacute;s amplitud de miras que cuando ten&iacute;a un mercado potencial de 500 millones de personas. 
    </p><p class="article-text">
        Esto es un espejismo. No pasar&aacute;. Y si se sinceran con ellos mismos, muchos de los que votaron a favor de la salida de la UE saben que no pasar&aacute;. Hablen con ellos: quieren mercados menos libres, menos inmigraci&oacute;n y menos libre comercio. Y, a diferencia de lo que pasaba en los a&ntilde;os treinta, tienen peri&oacute;dicos y radios que difunden su mensaje. As&iacute; que la aut&eacute;ntica pesadilla no es el Brexit sino lo que va a pasar, social y econ&oacute;micamente, cuando el Brexit fracase.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasar&aacute; cuando los bancos de inversi&oacute;n se muden a Frankfurt, la industria del autom&oacute;vil a Hungr&iacute;a, los genios de los para&iacute;sos fiscales a Dubl&iacute;n, y las compa&ntilde;&iacute;as tecnol&oacute;gicas a la nueva Escocia independiente? &iquest;Qu&eacute; va a pasar cuando ya no sean los polacos sino los ingleses los que recojan las fresas de Kent para intermediarios mafiosos que luchan contra los derechos sindicales?
    </p><p class="article-text">
        No podemos extrapolar lo que ha pasado en los &uacute;ltimos d&iacute;as a los pr&oacute;ximos tres a&ntilde;os; pero lo cierto es que el patr&oacute;n produce escalofr&iacute;os: pedidos cancelados, contratos cancelados, y la posible exclusi&oacute;n de las universidades brit&aacute;nicas de los proyectos de salud y ciencia europeos que cuentan con un presupuesto multimillonario. 
    </p><h3 class="article-text">Nos tenemos que cargar el neoliberalismo</h3><p class="article-text">
        Desde el colapso de Lehman Brothers es evidente que si queremos salvar la globalizaci&oacute;n nos tenemos que cargar el neoliberalismo. Tenemos que encontrar un modelo econ&oacute;mico alternativo que promueva el crecimiento, el bienestar, el aumento de salarios y la movilidad social para las personas del mundo desarrollado. La pregunta que todo pol&iacute;tico partidario de la globalizaci&oacute;n debe hacerse, incluidos los <em>tories</em> y Mark Carney, el presidente del Consejo de Estabilidad Financiera del G20, tiene que ver con cuanta globalizaci&oacute;n podremos salvar durante el proceso de desconexi&oacute;n con la UE.  
    </p><p class="article-text">
        Esta semana, la pol&iacute;tica del Reino Unido parece fluir, ya que todas las fuerzas se est&aacute;n alineando hacia dos proyectos completamente opuestos: aquellos que quieren reforzar la desarticulaci&oacute;n econ&oacute;mica y los que quieren minimizarla. Yo estoy a favor de minimizarla a trav&eacute;s de un instrumento concreto: el EEE; el Espacio Econ&oacute;mico Europeo en el que tambi&eacute;n participan Noruega e Islandia. En la batalla para la sucesi&oacute;n de Cameron, la primera pregunta que debe formularse al Partido Conservador (y tambi&eacute;n al Laborista) es: El Espacio Econ&oacute;mico Europeo, &iquest;S&iacute; o no?
    </p><p class="article-text">
        Permanecer en el EEE deber&iacute;a ser la piedra de toque de todos aquellos que quieren que el Reino Unido salve la globalizaci&oacute;n cuando se cargue el neoliberalismo. Nos permite seguir en un mercado &uacute;nico, nos obliga a definir nuestra nueva pol&iacute;tica migratoria en el marco del principio de libertad de movimiento de la UE. Podr&iacute;amos pedir, e incluso obtener, cierta flexibilidad en relaci&oacute;n a qu&eacute; reglas del mercado debemos seguir y optar por una libertad de movimiento con limitaciones. Tambi&eacute;n podemos fracasar pero vale la pena intentarlo. 
    </p><p class="article-text">
        La otra posibilidad es la estrategia de &ldquo;golpear y esperar&rdquo; propuesta por Michael Gove y el UKIP. No funcionar&aacute; y les dir&eacute; por qu&eacute;. En los a&ntilde;os treinta la apuesta por el nacionalismo econ&oacute;mico produjo perdedores pero tambi&eacute;n ganadores ya que unos y otros pod&iacute;an competir ya que hab&iacute;a crecimiento. En la actualidad, nos encontramos en medio de una crisis bastante m&aacute;s profunda. Los bancos mundiales temen que se produzca una situaci&oacute;n de estancamiento mundial.
    </p><p class="article-text">
        En 1931, el Banco de Inglaterra pudo elevar los tipos de inter&eacute;s, que pasaron del 4,5% al 6%. Esta semana, en el supuesto de que haga alg&uacute;n movimiento, el Banco tendr&aacute; que rebajarlos directamente a cero. Esta es la diferencia entre tener municiones o una sola bala. 
    </p><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada de los treinta, el nacionalismo econ&oacute;mico permit&iacute;a arrebatarle riqueza a un pa&iacute;s rival, incluso a un imperio, por medio de medidas intervencionistas agresivas y de la rivalidad comercial. Ahora no tenemos un modelo o un caso de estudio a seguir si un pa&iacute;s apuesta por el nacionalismo econ&oacute;mico pero se produce una situaci&oacute;n de estancamiento del todo el sistema. En este caso, el juego terminar&aacute; en cifras negativas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que olv&iacute;dense del espect&aacute;culo ideol&oacute;gico. Resulta aburrido si lo comparamos con los discursos nacionalistas y racistas que se pueden o&iacute;r en las tabernas y en los ba&ntilde;os p&uacute;blicos. La &uacute;nica pregunta que los l&iacute;deres de los partidos deben responder ahora es la siguiente: &iquest;Van a luchar por mantener el Reino Unido en el EEE?
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paul Mason]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/espejismo-reino-unido-sobrevivir-ue_129_3921849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jun 2016 18:13:56 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Estamos ante el fin del orden mundial]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Paul Mason,Brexit,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Podemos es una llamada de atención para la izquierda europea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/podemos-llamada-atencion-izquierda-europea_129_3959720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77fa6312-1d10-4931-89b7-a80dce1d1c8a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los resultados de las elecciones en España podrían ser más decisivos para el futuro de la UE que el</p><p class="subtitle">Brexit</p><p class="subtitle">La causa del declive electoral de la socialdemocracia, desde Escocia hasta Polonia, radica en su dependencia de la economía de libre mercado.</p></div><p class="article-text">
        Tres d&iacute;as despu&eacute;s del refer&eacute;ndum del Reino Unido para decidir si permanece o sale de la Uni&oacute;n Europea, Espa&ntilde;a celebrar&aacute; elecciones generales. Los resultados de estos comicios podr&iacute;an ser incluso m&aacute;s decisivos para el futuro de la UE que el <em>Brexit</em>. Podemos ha conseguido situarse en segundo lugar en los &uacute;ltimos sondeos, con un 25,6% de los votos. Se trata de un logro notable ya que, a diferencia de lo que ha ocurrido en Grecia, el partido socialista espa&ntilde;ol, PSOE, no se ha derrumbado; m&aacute;s bien se ha encogido, con un 20% de los votos, mientras la izquierda radical ganaba terreno. Si los sondeos est&aacute;n en lo cierto, Podemos podr&iacute;a formar un gobierno de coalici&oacute;n en el que el l&iacute;der de Podemos, un profesor con coleta, Pablo Iglesias, ser&iacute;a el presidente. Esto supondr&iacute;a una victoria espectacular para un partido que surgi&oacute; en 2011 a partir de un movimiento ciudadano. Para Europa, implica navegar en aguas desconocidas.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n de c&oacute;mo hemos llegado hasta aqu&iacute; se encuentra, en parte, en los problemas estructurales de la UE. En el Reino Unido, es bastante normal que la izquierda afirme que &ldquo;la austeridad es una opci&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo;. Sin embargo, lo cierto es que en la eurozona, la austeridad es un mandato del Tratado de Lisboa y las normas sobre estabilidad y crecimiento castigan a los pa&iacute;ses con un d&eacute;ficit o una deuda que sobrepasa los objetivos marcados por la UE. En Espa&ntilde;a, la burbuja inmobiliaria hab&iacute;a conseguido que los estudiantes universitarios abandonaran las aulas para convertirse en alba&ntilde;iles. Esta burbuja explot&oacute; en 2010, los bancos se derrumbaron. Cuando todas las ilusiones se desmoronaron, sali&oacute; a la luz que la casta pol&iacute;tica, tanto de izquierdas como de derechas, estaba implicada en esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con un 20% de desempleo, la ca&iacute;da de los ingresos y una generaci&oacute;n de j&oacute;venes que se ven obligados a emigrar o a aceptar un trabajo precario en su pa&iacute;s, explot&oacute; la frustraci&oacute;n; primero, en las calles. Los organizadores de las protestas de mayo de 2011 desarrollaron un proyecto &ldquo;horizontalista&rdquo; con el objetivo de cambiar una democracia parlamentaria corrupta por un sistema de asambleas locales y una votaci&oacute;n basada en el consenso. Criticaron el sistema pol&iacute;tico en su totalidad, no solo al partido en el gobierno. Desde el principio, el movimiento evit&oacute; la t&iacute;pica confrontaci&oacute;n de derechas contra izquierdas.
    </p><p class="article-text">
        Las balas de goma, una ley que quer&iacute;a impedir las protestas y m&aacute;s medidas de austeridad hicieron que este movimiento entrara en pol&iacute;tica en 2011. Un a&ntilde;o m&aacute;s tarde intentaron constituir un partido; el Partido X, que solo consigui&oacute; el 0,64% de los votos emitidos. En 2014 llevaron a cabo un segundo intento por constituir un partido que dio lugar a Podemos; que no solo consigui&oacute; atraer a los j&oacute;venes que no pertenec&iacute;an a ninguna organizaci&oacute;n sino tambi&eacute;n a intelectuales, creativos y activistas de la comunidad que hab&iacute;an dado la espalda a los partidos pol&iacute;ticos tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        En las elecciones al Parlamento Europeo de 2014, Podemos consigui&oacute; menos del 8% de los votos, pero el a&ntilde;o pasado se hizo con las alcald&iacute;as de tres grandes ciudades; Barcelona, Valencia y Madrid. Lo hizo creando amplias coaliciones de plataformas comunitarias con activistas locales centrados en el derecho a la vivienda, los derechos humanos y la lucha contra la corrupci&oacute;n. Ahora Podemos y el partido comunista espa&ntilde;ol, Izquierda Unida, han sellado una alianza para concurrir juntos a las elecciones y todo parece indicar que Podemos ha conseguido el impulso necesario para situarse en segunda posici&oacute;n. Esto obligar&aacute; al PSOE a sopesar la posibilidad de formar una coalici&oacute;n con una nueva fuerza, din&aacute;mica y con m&aacute;s poder, situada a su izquierda. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La causa del declive electoral de la socialdemocracia, desde Escocia hasta Polonia, radica en su dependencia de la econom&iacute;a de libre mercado, que se supon&iacute;a que necesitaba para proporcionar prosperidad y bienestar a la amplia masa de poblaci&oacute;n. Desde el a&ntilde;o 2008 ha quedado demostrado que ni lo hace ni puede hacerlo. Una generaci&oacute;n de tecn&oacute;cratas de centro a lo largo y ancho de Europa, desde Matteo Renzi en Italia hasta Kezia Dugdale en Escocia, han descubierto que su talante encantador y moderno no es suficiente para contrarrestar el efecto t&oacute;xico de un modelo econ&oacute;mico que solo genera desigualdades y estancamiento. La par&aacute;lisis de la izquierda moderada brinda a la izquierda m&aacute;s radical una oportunidad hist&oacute;rica y tambi&eacute;n les presenta un reto.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Syriza, Corbyn y los retos de la izquierda moderada</h3><p class="article-text">
        La oportunidad, como ha pasado en Grecia, es convertirse en algo parecido a un &ldquo;partido natural de gobierno&rdquo; para una nueva generaci&oacute;n que hab&iacute;a quedado fuera de juego tras la crisis de 2008 y que se ha movilizado a trav&eacute;s de plataformas. El gran reto es c&oacute;mo mantener un proyecto radical una vez quede enredado en la gran telara&ntilde;a del poder. La semana pasada, Pablo Bustinduy, portavoz de Exteriores de Podemos, me cont&oacute; que en las ciudades que ahora est&aacute;n en manos de la izquierda &ldquo;la principal frustraci&oacute;n es el tiempo que pasa entre que el alcalde toma una decisi&oacute;n y que esta produce efectos en la calle&rdquo;. Toda una generaci&oacute;n de tecn&oacute;cratas quemados les dir&iacute;an: &ldquo;Bienvenidos al mundo real&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Podemos, como hizo Syriza en su momento, ha aparcado su promesa inicial de salir de la OTAN. Su problema ser&aacute;n, una vez m&aacute;s, las reglas de funcionamiento de la Uni&oacute;n Europea; que establecen que Bruselas debe castigar a aquellos gobiernos que abandonen las medidas de austeridad con el objetivo de estimular el crecimiento. &ldquo;No ser&iacute;a conveniente por nuestra parte hablar de nuestra estrategia antes de tiempo&rdquo;, me explic&oacute; Bustinduy, pero s&iacute; ten&iacute;a claro que cualquier coalici&oacute;n de izquierdas en Espa&ntilde;a tendr&iacute;a que plantar cara a los l&iacute;mites de d&eacute;ficit fijados por la UE. Le pregunt&eacute; por qu&eacute; su lucha tendr&iacute;a que tener un final mejor que el conseguido por Grecia. Bustinduy remarc&oacute; las palabras &ldquo;riesgo sist&eacute;mico&rdquo;. Se parte de la premisa de que Espa&ntilde;a es demasiado grande como para declararse en suspensi&oacute;n de pagos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; por ver que esta intenci&oacute;n radical consiga sobrevivir a la necesidad de formar una coalici&oacute;n con la izquierda m&aacute;s moderada. Sin embargo, la pregunta esencial es: &iquest;Los que quieren renovar la izquierda moderada espa&ntilde;ola tendr&aacute;n la osad&iacute;a de intentarlo?
    </p><p class="article-text">
        El l&iacute;der del PSOE, Pedro S&aacute;nchez, tiene el mismo problema que algunos pol&iacute;ticos del Reino Unido, como por ejemplo Yvette Cooper, cuando trata de reaccionar ante el auge de Jeremy Corbyn. El socialismo de centroizquierda todav&iacute;a se encuentra en la fase de negaci&oacute;n; no ha reflexionado sobre su falta de eficacia ni sobre c&oacute;mo ha conseguido distanciarse de sus bases; integradas por los asalariados progresistas y la clase obrera. Los socialistas espa&ntilde;oles tendr&aacute;n la tentaci&oacute;n de formar una coalici&oacute;n con la derecha, en una &uacute;ltima negaci&oacute;n de la realidad. Esto ser&iacute;a nefasto para la izquierda europea. Los socialdem&oacute;cratas de Europa deben mandar el siguiente mensaje a sus hom&oacute;logos espa&ntilde;oles: formen una coalici&oacute;n que luche contra las medidas de austeridad y redefinan el socialismo moderado para que se convierta en algo m&aacute;s que en una cola de desempleados y la porra de un polic&iacute;a durante los disturbios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paul Mason]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/podemos-llamada-atencion-izquierda-europea_129_3959720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jun 2016 18:28:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Podemos es una llamada de atención para la izquierda europea]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podemos,Syriza,Reino Unido,Paul Mason,Elecciones Generales 2016]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Solo se puede explotar el potencial de las nuevas tecnologías fuera del mercado"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/entrevista-paul-mason_128_4128073.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcc4f0a6-a9de-4b88-a6e0-5959b5d8245a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El periodista británico Paul Mason, fotografiado en Madrid. Foto: Marta Jara"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Paul Mason, una de las figuras más revelantes del periodismo progresista a nivel mundial, explica los entresijos de su último libro 'Postcapitalismo'</p><p class="subtitle">"La izquierda tiene que decidir lo que piensa sobre el sector colaborativo, el sector postcapitalista emergente".</p><p class="subtitle">"Manuela Carmena en lugar de no usar su poder, tiene un poder inmenso para escuchar la respuesta y empezar a hacerlo"</p></div><p class="article-text">
        Paul Mason (Leigh, Reino Unido, 1960), es una de la figuras m&aacute;s relevantes en el periodismo de izquierdas a nivel mundial. Cara reconocible del canal brit&aacute;nico Channel 4, <a href="http://www.guerraeterna.com/un-periodista-enfurecido-contra-la-impunidad-de-los-bancos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donde ha sido&nbsp;jefe de Econom&iacute;a</a>&nbsp;de su informativo, anunci&oacute; hace escasos d&iacute;as que se pasa al periodismo independiente, aunque seguir&aacute; como columnista en The Guardian. Su cobertura del &uacute;ltimo cap&iacute;tulo del rescate a Grecia fue especialmente celebrada por el p&uacute;blico progresista, en el que termin&oacute; entablando estrechos lazos con el medi&aacute;tico exministro de Finanzas&nbsp;Yanis Varufakis. Mason ha escrito <em>Postcapitalismo,</em> una reflexi&oacute;n sobre el nuevo orden econ&oacute;mico que ya convive con el sistema actual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su &uacute;ltimo libro, Postcapitalismo, se lee como continuaci&oacute;n del anterior. &iquest;Puede resumir la relaci&oacute;n entre los dos?</strong><em>Postcapitalismo</em>
    </p><p class="article-text">
        Mi anterior libro, <em>Why it's Kicking Off Everywhere</em>, intentaba entender las ra&iacute;ces tecnol&oacute;gicas y sociales de los movimientos de masas de 2011. Primero se pens&oacute;: &lsquo;Tiene que ver con Facebook y las redes sociales&rsquo;. Pero es m&aacute;s profundo. Es el surgimiento de una nueva clase de ser humano creada por una nueva clase de sociedad tecnol&oacute;gica. Hasta ah&iacute; llegu&eacute; en aquel libro. Todos aquellos movimientos tienen en com&uacute;n &lsquo;un no, muchos s&iacute;es&rsquo;, es decir, la ausencia de un &uacute;nico proyecto, con el entendimiento impl&iacute;cito de que el poder s&oacute;lo lleva a la jerarqu&iacute;a y a repetir los errores del siglo XX. Ganar les era indiferente.
    </p><p class="article-text">
        Lo mejor que yo pod&iacute;a hacer era intentar explicar c&oacute;mo ir m&aacute;s all&aacute; del capitalismo y convertir aquellas alternativas en un proyecto que no es &uacute;nico ni unificado, pero s&iacute; coherente. Y en <em>Postcapitalismo</em> lo que me inquieta es: &iquest;qu&eacute; explica el impacto econ&oacute;mico de la tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n? Sospechaba desde finales de los a&ntilde;os 90 que la corriente econ&oacute;mica dominante no trataba esta cuesti&oacute;n. Estudi&eacute; casi dos a&ntilde;os varias maneras de responder a la pregunta de cu&aacute;l es el camino m&aacute;s all&aacute; del capitalismo, si es que no son las viejas formas de estalinismo o socialismo de Estado. Y &eacute;ste es el resultado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le hace pensar que el cambio tecnol&oacute;gico que vemos es distinto del de las d&eacute;cadas de 1930 o 1870?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n tiene un impacto econ&oacute;mico distinto. Las revoluciones tecnol&oacute;gicas cl&aacute;sicas, digamos de las d&eacute;cadas de 1840, 1890 &oacute; 1940, siempre crearon lo que Carlota P&eacute;rez llama &ldquo;s&iacute;ntesis de valor alto&rdquo;. Hay empleos mejor pagados; necesidades que requieren materias primas m&aacute;s caras; o servicios m&aacute;s complejos&hellip; Esta din&aacute;mica no existe con la informaci&oacute;n porque s&oacute;lo abarata las cosas. Crea empleos, pero no a la misma escala a la que los destruye; crea nuevas necesidades, pero muchas se pueden satisfacer con informaci&oacute;n barata o gratuita. As&iacute; que no podemos tener una s&iacute;ntesis de valor alto dentro de las relaciones capitalistas. Creo que s&oacute;lo se puede explotar el potencial de las nuevas tecnolog&iacute;as fuera del mercado, encontrando maneras en las que las cosas gratuitas y baratas reporten ventajas a la humanidad sin generar beneficios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; pasa si el Estado no juega un papel en la transici&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Difiero de la gente que fetichiza el <em>peer-to-peer</em>. En la mente de muchos que apoyan estas nuevas tecnolog&iacute;as y modelos est&aacute; que simplemente va a surgir una econom&iacute;a colaborativa que existir&aacute; junto al capitalismo y dentro de &eacute;l. El trabajo de [Manuel] Castells en Catalu&ntilde;a documenta c&oacute;mo la gente usa econom&iacute;as colaborativas para sobrevivir a la crisis. De igual modo emerge lo gratuito, herramientas gratuitas, software gratuito, pero no creo que esto sobreviva a la transici&oacute;n larga sino que se transformar&aacute;. El Estado -y la izquierda- tiene que decidir lo que piensa sobre el sector colaborativo, el sector postcapitalista emergente. Se le pide que piense que no debe existir. Se gastan millones, probablemente miles de millones, haciendo <em>lobby</em> en Bruselas para cambiar la regulaci&oacute;n y dar de lado a la econom&iacute;a colaborativa reemplaz&aacute;ndola por una econom&iacute;a monopolizada de la informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n,&nbsp;el Estado, o los partidos pol&iacute;ticos que lo controlen, deber&iacute;a decidir justo lo contrario. Deber&iacute;an mirar a la econom&iacute;a colaborativa y tratarla como el capitalismo temprano trat&oacute; al sector fabril, como un caso especial que nutrir, hacer crecer, y proteger de la competencia externa, porque es el futuro. Todas esas cosas que parecen nichos hippies e irrelevantes al neoliberalismo deben fomentarse por el Estado, pero para ello se necesita poder pol&iacute;tico, y cambiar la mentalidad de la izquierda. En Gran Breta&ntilde;a, colaboradores de Jeremy Corbyn me han dicho: &ldquo;La gente que trabaja en proyectos de c&oacute;digo abierto deber&iacute;a tener sueldos&rdquo;. Les respondo:&nbsp;&ldquo;Si lo hacen es porque no quieren sueldos, quieren que sea gratuito&rdquo;. Y parte de la izquierda no lo entiende.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Veremos el final de esta transici&oacute;n o durar&aacute; un par de siglos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No creo que dure tanto, pero tampoco creo que veamos el final. Mi imagen mental es una transici&oacute;n de cincuenta a cien a&ntilde;os, quiz&aacute;s 150&nbsp;a&ntilde;os. Para cuando aparece Shakespeare tienes una nueva clase de persona que pone el amor sobre la obediencia, la filosof&iacute;a sobre la religi&oacute;n. Pero la historiadora de la imprenta Elizabeth Eisenstein muestra hasta qu&eacute; punto fue revolucionaria 150 a&ntilde;os antes.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, por tratarse de una nueva tecnolog&iacute;a, podr&iacute;a ocurrir m&aacute;s r&aacute;pido y no sabemos a&uacute;n su impacto: c&oacute;mo reacciona la gente que a los doce a&ntilde;os recibe uno de estos <em>smartphones</em> y no entiende que todo lo que hay en ellos es completamente nuevo y no exist&iacute;a antes. Lo importante es la gente que entiende impl&iacute;citamente c&oacute;mo se supone que funciona todo esto, que se supone que tiene que hacer redes, que de alguna manera tiene que gestionar m&uacute;ltiples personalidades y realidades. Eso es a&uacute;n nuevo para m&iacute;, a&uacute;n me parece extra&ntilde;o aunque me emociona. No s&eacute; cu&aacute;n r&aacute;pido innovar&aacute;n en el espacio colaborativo, sospecho que mucho m&aacute;s r&aacute;pido de lo que lo har&iacute;a yo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Vamos a ver un largo estancamiento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Encuentro dif&iacute;cil imaginar c&oacute;mo el capitalismo saldr&aacute; del agotamiento actual, descrito en la &uacute;ltima cumbre del G-20 de Shanghai: estancamiento, bajo crecimiento, tipos de inter&eacute;s cero o negativos, y la ralentizaci&oacute;n del &uacute;nico punto positivo que el neoliberalismo se puede apuntar, que es el desarrollo de los pa&iacute;ses emergentes. Digo en el libro, tom&aacute;ndolo de la OCDE, que tienen otros 50 a&ntilde;os de crecimiento. Pero el mundo desarrollado, &iquest;qu&eacute; va a hacer? A menos que importe millones de inmigrantes -lo que resuelve el problema del envejecimiento demogr&aacute;fico y da m&aacute;s trabajadores para crear m&aacute;s crecimiento y demanda-, la &uacute;nica respuesta es imprimir dinero masivamente para condonar deuda. Puedo ver que eso reinicie&nbsp;el capitalismo. Pero no veo que los capitalistas se apunten.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>&iquest;Qu&eacute; es m&aacute;s probable? &iquest;Que lleguemos a este nuevo sistema o que se opte por una v&iacute;a autoritaria u otra neoliberal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo s&eacute;, y lo interesante es que todo el mundo trata de reprimir las protestas. Lo primero fue decir que no deb&iacute;an estar en la calle sino en la pol&iacute;tica. Cuando pasan a la pol&iacute;tica y moderan significativamente su discurso lo siguiente que se les dice es que son una amenaza para la seguridad nacional y que no deber&iacute;an ni existir en el terreno parlamentario. Mientras la prensa olig&aacute;rquica crea esta narrativa, en los m&aacute;rgenes la gente es perfectamente capaz de llegar a conclusiones. Justin Trudeau ordena un experimento de renta b&aacute;sica, Suecia reduce la jornada a seis horas.
    </p><p class="article-text">
        En Madrid [Manuela] Carmena dice: &ldquo;Se supone que Madrid tiene que ser una ciudad inteligente, qu&eacute; pinta tiene una ciudad inteligente no neoliberal?&rdquo;. Y, en lugar de no utilizar su poder, tiene un poder inmenso para escuchar la respuesta y empezar a hacerlo. Y Barcelona lo mismo. Las revoluciones suelen empezar en la calle pero acaban con cambios callados pero significativos en la manera de pensar. Fue revolucionario en la Gran Breta&ntilde;a de la Segunda Guerra Mundial cuando [William] Beveridge, un liberal, propuso un Estado universal del bienestar. Para 1945 ya exist&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con cada vez m&aacute;s trabajo no remunerado en las profesiones creativas, &iquest;podemos tener generaciones perdidas que no puedan contribuir a esta transici&oacute;n en red?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El lado negativo no es s&oacute;lo el aumento del trabajo no remunerado, sino la competici&oacute;n extrema por los pocos empleos de calidad que a&uacute;n existen. Eso va a ocurrir en toda la econom&iacute;a seg&uacute;n avance la automatizaci&oacute;n. As&iacute; que tenemos que encontrar maneras de compartir el trabajo. Para m&iacute; &eacute;se el el prop&oacute;sito de la renta b&aacute;sica. Pero&nbsp;mientras tanto, tambi&eacute;n vemos algo positivo en las profesiones creativas. Conozco gente del teatro que vive en una econom&iacute;a no de mercado, pero reciben beneficios humanos y sociales de esta actividad y, gracias a que&nbsp;la revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica est&aacute; haciendo muchas cosas baratas o gratuitas, pueden sobrevivir. A menudo se mudan a otra ciudad para sobrevivir. Berl&iacute;n fue esa ciudad.
    </p><p class="article-text">
        A lo mejor ahora Atenas ser&aacute; la nueva Berl&iacute;n, 30.000&nbsp;viviendas vac&iacute;as y un clima muy agradable. As&iacute; es como trabajar&aacute;n los j&oacute;venes creativos, y las recompensas ser&aacute;n humanas, no de mercado. Y cuando necesiten entrar en el mercado har&aacute;n un anuncio, o trabajar&aacute;n en un sector completamente distinto. Conozco gente con&nbsp;muy buenos trabajos en series de televisi&oacute;n que no puede vivir de ellos, y trabaja de recepcionista. A muchos j&oacute;venes se les dice que se est&aacute;n prostituyendo. Pero &eacute;sta es la realidad emergente y no todo es malo. En parte tiene recompensas humanas, de calidad de vida, que contrarrestan los niveles oficiales de pobreza.
    </p><p class="article-text">
        <em>Postcapitalismo</em> no es m&aacute;s que una manera de racionalizar estas dos situaciones, y decir que hay que compartir el trabajo disponible, y que hay que recompensar el ocio a trav&eacute;s de la econom&iacute;a del obsequio adem&aacute;s del simple hedonismo. Pero va a llevar mucho tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Valeria Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/entrevista-paul-mason_128_4128073.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Mar 2016 20:24:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Solo se puede explotar el potencial de las nuevas tecnologías fuera del mercado"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paul Mason,Economía colaborativa,Capitalismo]]></media:keywords>
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