<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - República Checa]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/republica-checa/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - República Checa]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1035938/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Construido en el siglo XV, el de esta ciudad checa es uno de los pocos relojes heliocéntricos de todo el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construido-siglo-xv-ciudad-checa-relojes-heliocentricos-mundo-pm_1_13184073.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1259e618-ccce-4869-85ef-8bcf69c49523_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Construido en el siglo XV, el de esta ciudad checa es uno de los pocos relojes heliocéntricos de todo el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la fachada del ayuntamiento de la ciudad de Olomouc se puede observar una de las piezas más singulares de toda Europa Central</p><p class="subtitle">Instalado en el siglo XIV, es uno de los relojes en funcionamiento más antiguos de Europa y tiene una sola manecilla</p><p class="subtitle">Fue uno de los primeros ejemplares de reloj nocturno elaborado en Europa y salvó las noches de Felipe II</p></div><p class="article-text">
        En la<strong> </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/republica-checa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Rep&uacute;blica Checa</strong></a><strong> </strong>existe una ciudad con tal atractivo patrimonial y arquitect&oacute;nico que hace que sea conocida como la peque&ntilde;a <strong>Praga</strong> pero sin las multitudes del turismo masivo. Se llama <strong>Olomouc</strong> y su epicentro es la Plaza Alta, donde el edificio del ayuntamiento, del siglo XIV, guarda uno de los monumentos m&aacute;s singulares de toda Europa Central. Se trata de su <strong>reloj astron&oacute;mico</strong>, una pieza que ha marcado el ritmo de la vida local durante m&aacute;s de seis centurias y que se integra inseparablemente en la torre municipal. Este ingenio mec&aacute;nico no solo ofrece la hora, sino que narra la compleja relaci&oacute;n entre el hombre y el cosmos a trav&eacute;s de su dise&ntilde;o particular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es una parada obligatoria para cualquier agradecido viajero que busque autenticidad y una profunda conexi&oacute;n con el pasado hist&oacute;rico de la localidad checa. Al observar su fachada, se percibe de inmediato que <strong>no</strong> estamos ante un <strong>cron&oacute;metro convencional</strong>, sino ante una <strong>obra de arte</strong> total que fusiona ciencia y est&eacute;tica. Los or&iacute;genes de esta maravilla t&eacute;cnica se remontan a los inicios del siglo XV, situ&aacute;ndose su construcci&oacute;n aproximadamente entre los a&ntilde;os 1419 y 1422. Las leyendas locales envuelven su creaci&oacute;n en misterios, como la historia del maestro relojero Anton&iacute;n Pohl que supuestamente fue cegado para no repetir su obra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera menci&oacute;n escrita oficial del reloj aparece en el a&ntilde;o 1519, consolidando su importancia como un centro de conocimiento astron&oacute;mico en la &eacute;poca. A lo largo de los siglos, el ingenio fue sometido a diversas transformaciones que reflejaron los estilos g&oacute;tico, renacentista y barroco, adapt&aacute;ndose a los gustos de cada era. Artistas como Jan Kry&scaron;tof Handke aportaron adornos barrocos en el siglo XVIII, enriqueciendo su apariencia con figuras aleg&oacute;ricas y retratos detallados. Cada reforma buscaba no solo mantener la precisi&oacute;n de la maquinaria, sino tambi&eacute;n elevar el prestigio de la ciudad de <strong>Olomouc</strong> ante el mundo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bba525d-00b9-43bd-baee-22b2becf1837_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bba525d-00b9-43bd-baee-22b2becf1837_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bba525d-00b9-43bd-baee-22b2becf1837_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bba525d-00b9-43bd-baee-22b2becf1837_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bba525d-00b9-43bd-baee-22b2becf1837_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bba525d-00b9-43bd-baee-22b2becf1837_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2bba525d-00b9-43bd-baee-22b2becf1837_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="A las doce del mediodía el espectacular reloj cobra vida durante siete minutos, atrayendo a locales y turistas que se congregan frente a la fachada del ayuntamiento"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                A las doce del mediodía el espectacular reloj cobra vida durante siete minutos, atrayendo a locales y turistas que se congregan frente a la fachada del ayuntamiento                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Lo que realmente distingue a este reloj de <strong>Olomouc</strong> y lo eleva a una categor&iacute;a de rareza mundial es su naturaleza como uno de los pocos <strong>relojes helioc&eacute;ntricos</strong> que existen. A diferencia de la mayor&iacute;a de los relojes astron&oacute;micos antiguos que segu&iacute;an un modelo geoc&eacute;ntrico, este sistema <strong>posiciona al Sol en el centro del mapa celestial</strong>. En su esfera central es posible admirar la posici&oacute;n exacta de los planetas recortados sobre el trasfondo vibrante de las constelaciones del Zodiaco. Este enfoque cient&iacute;fico avanzado para su &eacute;poca demuestra el alto nivel de conocimiento que pose&iacute;an los astr&oacute;nomos y relojeros encargados de su mantenimiento. El dial superior funciona como un mapa del Sistema Solar que incluye no solo los astros, sino tambi&eacute;n informaci&oacute;n estelar precisa sobre un fondo decorativo espectacular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poseer una pieza de ingenier&iacute;a de este calibre convierte a <strong>Olomouc</strong> en un punto de referencia para los estudiosos de la historia de la ciencia. Es un testimonio visual de c&oacute;mo la humanidad comenz&oacute; a comprender su lugar real dentro de la inmensidad del universo conocido. Pero la historia del reloj tambi&eacute;n est&aacute; marcada por la tragedia y la resiliencia, especialmente durante los oscuros d&iacute;as de la <strong>Segunda Guerra Mundial</strong>. En mayo de 1945, mientras las tropas nazis se retiraban de la ciudad, el reloj fue seriamente da&ntilde;ado por el impacto de una granada y el fuego subsiguiente. Este acto de destrucci&oacute;n dej&oacute; el monumento en un estado deplorable, con gran parte de su decoraci&oacute;n hist&oacute;rica irremediablemente perdida tras el conflicto b&eacute;lico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ocupaci&oacute;n alemana ya hab&iacute;a dejado una huella amarga en <strong>Olomouc</strong>, pero la ruina del reloj simboliz&oacute; el fin de una era de esplendor de la arquitectura tradicional. Durante a&ntilde;os, el mecanismo permaneci&oacute; en silencio, esperando una oportunidad para volver a la vida en la entonces llamada <strong>Checoslovaquia</strong> que entonces formaba parte del bloque comunista. La reconstrucci&oacute;n no ser&iacute;a una simple restauraci&oacute;n de lo antiguo, sino una reinvenci&oacute;n total que reflejar&iacute;a las nuevas realidades pol&iacute;ticas del pa&iacute;s. Este periodo de inactividad forzada sirvi&oacute; para que los nuevos l&iacute;deres idearan un aspecto que rompiera definitivamente con el pasado aristocr&aacute;tico y religioso.
    </p><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n definitiva ocurri&oacute; en la d&eacute;cada de 1950 bajo la direcci&oacute;n del artista <strong>Karel Svolinsk&yacute;</strong>, quien redise&ntilde;&oacute; el reloj siguiendo la est&eacute;tica del socialismo realista. El resultado fue una obra que <strong>sustituy&oacute; a los santos y figuras religiosas</strong> por representaciones de la clase trabajadora y escenas de la vida cotidiana. Inaugurado con su nuevo aspecto en 1955, el reloj muestra hoy un llamativo <strong>mosaico de vidrio</strong> que refleja la ideolog&iacute;a imperante de la &eacute;poca sovi&eacute;tica. En lugar de motivos puramente eclesi&aacute;sticos, el fondo del nicho de 14 metros de altura presenta la Cabalgata de los Reyes y procesiones de doncellas. Este cambio radical ha generado debates constantes desde la ca&iacute;da del comunismo en 1989, pues algunos sectores abogaban por recuperar su apariencia previa a la guerra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estructuralmente, el reloj astron&oacute;mico de <strong>Olomouc</strong> se divide en <strong>dos niveles o diales</strong> principales que ofrecen una cantidad abrumadora de informaci&oacute;n. El dial inferior representa la esfera <strong>terrenal</strong>, proporcionando datos sobre la hora, los minutos, el d&iacute;a, el mes y el a&ntilde;o en curso. Adem&aacute;s, este nivel incluye una esfera dedicada a las fases lunares y un calendario detallado que originalmente se&ntilde;alaba festividades lit&uacute;rgicas. Una de las curiosidades m&aacute;s notables de este calendario es que, durante el r&eacute;gimen socialista, inclu&iacute;a fechas como los cumplea&ntilde;os de Stalin y Gottwald. Por otro lado, el dial superior es el encargado de mostrar la esfera <strong>celestial</strong> con su configuraci&oacute;n helioc&eacute;ntrica y el mapa de las estrellas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo el conjunto se encuentra protegido dentro de un <strong>arco</strong> apuntado de casi 14 metros de altura decorado con <strong>medallones</strong> que representan los meses del a&ntilde;o. Esta disposici&oacute;n vertical permite que el espectador pueda leer tanto la realidad cotidiana del tiempo terrestre como los movimientos eternos de los astros. Las figuras animadas que adornan el reloj son quiz&aacute;s su elemento m&aacute;s distintivo y curioso para el visitante contempor&aacute;neo. En sinton&iacute;a con la est&eacute;tica proletaria de su reconstrucci&oacute;n, los personajes representan diversas profesiones y actividades f&iacute;sicas valoradas por el estado socialista. Entre ellos se pueden identificar a un minero, un panadero, un mec&aacute;nico con su llave inglesa y hasta un jugador de voleibol.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El momento cumbre</h2><p class="article-text">
        Este enfoque le ha valido el sobrenombre de un reloj &ldquo;<strong>m&aacute;s proletario</strong>&rdquo; en comparaci&oacute;n con el reloj de la capital checa, <strong>Praga</strong>. El <strong>momento cumbre</strong> para observar el funcionamiento del reloj es, sin duda, cada d&iacute;a a las <strong>doce del mediod&iacute;a</strong> en punto. A esa hora, el espect&aacute;culo cobra vida durante siete minutos, atrayendo a locales y turistas que se congregan frente a la fachada del ayuntamiento. El carill&oacute;n, compuesto por 16 campanas moldeadas a finales del siglo XIX, comienza a interpretar melod&iacute;as folcl&oacute;ricas tradicionales de la regi&oacute;n. Aunque originalmente se plane&oacute; que reprodujera &ldquo;La Internacional&rdquo;, hoy deleita a los presentes con canciones t&iacute;picas que celebran la identidad morava.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras suena la m&uacute;sica, las figuras de los trabajadores y atletas desfilan por las ventanas superiores en un movimiento coordinado que asombra por su precisi&oacute;n mec&aacute;nica. El desfile de personajes concluye de manera caprichosa con el canto de un gallo de lat&oacute;n, que marca el final de la exhibici&oacute;n diaria. Ver este mecanismo en acci&oacute;n es una <strong>experiencia &uacute;nica</strong> que solo ocurre una vez al d&iacute;a, lo que a&ntilde;ade un valor especial a la visita. Es un recordatorio sonoro y visual de que el tiempo sigue avanzando, impasible ante los cambios de r&eacute;gimen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construido-siglo-xv-ciudad-checa-relojes-heliocentricos-mundo-pm_1_13184073.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 08:00:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1259e618-ccce-4869-85ef-8bcf69c49523_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="90267" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1259e618-ccce-4869-85ef-8bcf69c49523_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="90267" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Construido en el siglo XV, el de esta ciudad checa es uno de los pocos relojes heliocéntricos de todo el mundo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1259e618-ccce-4869-85ef-8bcf69c49523_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[República Checa,Relojes,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De agua burbujeante y caliente y 500 metros de fondo, muchos la consideran la cueva submarina más profunda del planeta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/agua-burbujeante-caliente-500-metros-fondo-consideran-cueva-submarina-profunda-planeta-pm_1_12977257.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75f8507d-6951-48c4-9bdc-87a6a05bc475_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De agua burbujeante y caliente y 500 metros de fondo, muchos la consideran la cueva submarina más profunda del planeta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Situada en la Reserva Natural Nacional de Hůrka, en la República Checa, esta cueva es comparada con un volcán debido a la forma en que el agua mineral surge desde abajo</p><p class="subtitle">La cueva de hielo más antigua del mundo, ubicada en España, entra en una fase de deshielo sin precedentes en 6.000 años y la culpa es nuestra</p></div><p class="article-text">
        Es conocido como <strong>&ldquo;el abismo de Hranice&rdquo;</strong>, est&aacute; situado en la Reserva Natural Nacional de H&#367;rka, en la <a href="https://www.eldiario.es/temas/republica-checa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rep&uacute;blica Checa</a> y es reconocido actualmente como la <strong>cueva submarina</strong> de agua dulce <strong>m&aacute;s profunda del planeta</strong>. Este <strong>pozo vertical de piedra caliza</strong> no es solo una simple cavidad, sino un portal hacia un mundo de oscuridad absoluta y presiones extremas que ha capturado el inter&eacute;s global. Durante siglos, su profundidad exacta ha permanecido como un enigma esquivo, inspirando tanto temor como una curiosidad cient&iacute;fica insaciable en exploradores de todo el mundo. Las expediciones recientes han comenzado a revelar que solo conocemos una peque&ntilde;a fracci&oacute;n de este abismo que parece no tener fin.
    </p><p class="article-text">
        La fascinaci&oacute;n por este lugar se remonta a cientos de a&ntilde;os, con registros cartogr&aacute;ficos que datan del a&ntilde;o 1627 y exploraciones iniciales documentadas en 1900. En aquellos tiempos, los exploradores utilizaban plomadas rudimentarias para intentar tocar un fondo que siempre resultaba inalcanzable para sus limitadas herramientas de medici&oacute;n. No fue sino hasta la d&eacute;cada de 1860 cuando los buceadores comenzaron a aventurarse en sus niveles superiores, enfrent&aacute;ndose a un entorno hostil y desconocido. La <strong>primera sonda mec&aacute;nica</strong> fue enviada a las profundidades en <strong>1974</strong>, logrando registrar una marca de <strong>175 metros</strong> antes de detenerse. Desde entonces, la b&uacute;squeda de la profundidad real se ha convertido en una competencia tecnol&oacute;gica que involucra a buzos de &eacute;lite y robots avanzados. Cada nuevo intento ha servido &uacute;nicamente para demostrar que el abismo es mucho m&aacute;s vasto de lo imaginado.
    </p><p class="article-text">
        La era moderna de exploraci&oacute;n en Hranice est&aacute; intr&iacute;nsecamente ligada al nombre de <strong>Krzysztof Starnawski</strong>, un espeleobuceador polaco que ha dedicado d&eacute;cadas a este sitio. Desde su primera visita en 1999, Starnawski supo que se enfrentaba a una estructura de dimensiones colosales que requer&iacute;a un enfoque innovador para ser comprendida. En 2014, durante una inmersi&oacute;n que parec&iacute;a haber llegado al l&iacute;mite de los 200 metros, descubri&oacute; un pasaje estrecho oculto entre los sedimentos. Al atravesar esta abertura, se encontr&oacute; con un t&uacute;nel vertical gigante que descend&iacute;a hacia lo que parec&iacute;a ser el coraz&oacute;n mismo de la Tierra. Este descubrimiento cambi&oacute; radicalmente la percepci&oacute;n de la cueva, demostrando que lo que antes se consideraba el fondo era apenas el inicio. Su persistencia permiti&oacute; que la tecnolog&iacute;a rob&oacute;tica tomara el relevo en las zonas m&aacute;s peligrosas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ef052a7-9dfd-4a5c-a2c8-64f174ba7e16_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ef052a7-9dfd-4a5c-a2c8-64f174ba7e16_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ef052a7-9dfd-4a5c-a2c8-64f174ba7e16_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ef052a7-9dfd-4a5c-a2c8-64f174ba7e16_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ef052a7-9dfd-4a5c-a2c8-64f174ba7e16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ef052a7-9dfd-4a5c-a2c8-64f174ba7e16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2ef052a7-9dfd-4a5c-a2c8-64f174ba7e16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Esta cueva fue creada por aguas termales calientes que brotaron desde el subsuelo disolviendo lentamente la piedra caliza a lo largo de milenios"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Esta cueva fue creada por aguas termales calientes que brotaron desde el subsuelo disolviendo lentamente la piedra caliza a lo largo de milenios                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El a&ntilde;o <strong>2016</strong> marc&oacute; un hito hist&oacute;rico cuando una expedici&oacute;n logr&oacute; medir oficialmente una profundidad de <strong>404 metros</strong> utilizando un veh&iacute;culo operado por control remoto. Con este registro, Hranice super&oacute; al Pozzo del Merro en Italia, convirti&eacute;ndose para muchos expertos en la cueva inundada m&aacute;s profunda del mundo conocido. La misi&oacute;n enfrent&oacute; obst&aacute;culos formidables, como la presencia de troncos de &aacute;rboles ca&iacute;dos y escombros que dificultaban el paso del robot hacia el fondo. Las aguas, saturadas de di&oacute;xido de carbono, crearon un ambiente qu&iacute;micamente agresivo que puso a prueba la resistencia de los materiales utilizados en la exploraci&oacute;n. A pesar de estos desaf&iacute;os, las im&aacute;genes capturadas revelaron una estructura geol&oacute;gica fascinante que suger&iacute;a que la profundidad real era a&uacute;n mayor. El &eacute;xito de esta misi&oacute;n fue posible gracias a la colaboraci&oacute;n internacional y al financiamiento de National Geographic.
    </p><p class="article-text">
        Los avances tecnol&oacute;gicos no se detuvieron all&iacute;, y en <strong>2022</strong> un nuevo robot llamado UX-1Neo alcanz&oacute; la impresionante cifra de <strong>519,5 metros de profundidad</strong>. Este dispositivo h&iacute;brido, desarrollado por investigadores portugueses, fue dise&ntilde;ado espec&iacute;ficamente para navegar de forma aut&oacute;noma en entornos complejos y de baja visibilidad. Adem&aacute;s de romper el r&eacute;cord anterior, el robot proporcion&oacute; un mapa detallado en tres dimensiones que permiti&oacute; visualizar la compleja morfolog&iacute;a interna de la cueva. El uso de sensores avanzados y sonares permiti&oacute; a los cient&iacute;ficos identificar zonas de inestabilidad y posibles colapsos que representan un peligro para futuras inmersiones. Los datos obtenidos por el UX-1Neo han sido fundamentales para comprender c&oacute;mo se distribuyen los sedimentos y los recursos minerales en el abismo. No obstante, el cable del robot volvi&oacute; a ser insuficiente para tocar el verdadero fondo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que diferencia a Hranice de la mayor&iacute;a de las cuevas k&aacute;rsticas es su origen geol&oacute;gico inverso, conocido como formaci&oacute;n hipog&eacute;nica desde las profundidades. Mientras que la mayor&iacute;a de las cuevas se forman por el agua de lluvia que erosiona la roca desde la superficie, esta fue creada por aguas termales. Estos manantiales minerales calientes, cargados de di&oacute;xido de carbono, brotaron desde el subsuelo disolviendo lentamente la piedra caliza a lo largo de milenios. Starnawski ha descrito este proceso comparando la cueva con un volc&aacute;n debido a la forma en que <strong>el agua mineral burbujeante surge desde abajo</strong>. Esta peculiaridad ha dado lugar a formaciones &uacute;nicas, como <strong>estalactitas</strong> de g&eacute;iser que se asemejan a peque&ntilde;os volcanes con sus propios cr&aacute;teres. Es un laboratorio natural excepcional para estudiar procesos geol&oacute;gicos que ocurren lejos del alcance del ojo humano.
    </p><h2 class="article-text">A 15 grados de temperatura</h2><p class="article-text">
        Bucear en las profundidades de Hranice es una tarea extrema que est&aacute; fuera de las posibilidades t&eacute;cnicas de la mayor&iacute;a de los seres humanos. La temperatura del agua se mantiene constante alrededor de los <strong>15 grados cent&iacute;grados</strong>, lo que exige una protecci&oacute;n t&eacute;rmica rigurosa para inmersiones prolongadas. Adem&aacute;s de la temperatura, la agresividad qu&iacute;mica del agua mineral obliga a los exploradores a proteger cuidadosamente tanto su piel como sus equipos de buceo. La visibilidad es un problema recurrente debido a las zonas fangosas y a los sedimentos que se levantan con el menor movimiento de agua. Las inmersiones profundas requieren tiempos de descompresi&oacute;n extremadamente largos, que pueden extenderse por semanas en casos de inmersiones de saturaci&oacute;n profesional. Cada metro descendido representa un <strong>riesgo mortal</strong>, convirtiendo a la tecnolog&iacute;a rob&oacute;tica en la &uacute;nica opci&oacute;n segura para el futuro.
    </p><p class="article-text">
        El abismo tambi&eacute;n est&aacute; rodeado de un aura de <strong>misterio y leyendas</strong> oscuras que han pasado de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n entre los habitantes locales. Una de las historias m&aacute;s conocidas narra c&oacute;mo un caballero del castillo de Svr&#269;ov y su esposa se precipitaron al abismo en su carruaje nupcial. Seg&uacute;n la leyenda, la tierra se abri&oacute; bajo ellos como un castigo infernal por los cr&iacute;menes y la lujuria del caballero hacia su joven viuda. Otra tradici&oacute;n cuenta que el rey moravo Mojmir II salt&oacute; al abismo a caballo para guiar a sus perseguidores traidores hacia una muerte segura en la oscuridad. Registros hist&oacute;ricos del siglo XVI sugieren que el sitio fue utilizado como lugar de ejecuci&oacute;n donde se arrojaba a los condenados a muerte. Estas narrativas reflejan el respeto y el temor hist&oacute;rico que este pozo profundo ha inspirado en la cultura de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los impresionantes registros alcanzados hasta la fecha, los cient&iacute;ficos estiman que la profundidad total de Hranice <strong>podr&iacute;a superar el kil&oacute;metro</strong>. An&aacute;lisis qu&iacute;micos del agua y estudios s&iacute;smicos realizados en 2020 sugieren que el abismo podr&iacute;a albergar estructuras monumentales de hasta 830 metros. De confirmarse estas estimaciones, la cueva tendr&iacute;a espacio suficiente para contener rascacielos enteros como el <strong>Empire State Building</strong>. La exploraci&oacute;n futura requerir&aacute; cables m&aacute;s largos, veh&iacute;culos capaces de soportar presiones masivas y sistemas de navegaci&oacute;n a&uacute;n m&aacute;s precisos que los actuales. La comunidad cient&iacute;fica internacional observa con atenci&oacute;n cada avance, consciente de que <strong>Hranice</strong> es una de las fronteras finales del conocimiento subterr&aacute;neo. La b&uacute;squeda del fondo absoluto se ha convertido en uno de los retos m&aacute;s fascinantes de la espeleolog&iacute;a contempor&aacute;nea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/agua-burbujeante-caliente-500-metros-fondo-consideran-cueva-submarina-profunda-planeta-pm_1_12977257.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Feb 2026 12:49:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/75f8507d-6951-48c4-9bdc-87a6a05bc475_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="82579" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/75f8507d-6951-48c4-9bdc-87a6a05bc475_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="82579" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De agua burbujeante y caliente y 500 metros de fondo, muchos la consideran la cueva submarina más profunda del planeta]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/75f8507d-6951-48c4-9bdc-87a6a05bc475_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[República Checa,Naturaleza,Espeleología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Kafka en la línea de tren Madrid-Cáceres: historia de un destino truncado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/kafka-linea-tren-madrid-caceres-historia-destino-truncado_1_12811026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d54a920f-849e-4e29-801d-935d9bde314c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1131635.jpg" width="1201" height="676" alt="Kafka en la línea de tren Madrid-Cáceres: historia de un destino truncado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el 'Museo Kafka' de Praga se conserva un retrato del tío "madrileño" del escritor praguense, Alfredo Loewy, director de la línea ferroviaria Madrid–Cáceres–Portugal. Su presencia allí despierta una pregunta irremediable: ¿qué hacía Extremadura en el horizonte vital del escritor? Como los trenes que unen la región con la capital, la llegada de Kafka a España siempre pareció retrasarse</p><p class="subtitle">Kafka en la línea de tren Madrid-Cáceres: historia de un destino truncado</p></div><p class="article-text">
        Franz Kafka estudi&oacute; espa&ntilde;ol, pidi&oacute; ayuda laboral para trabajar en Espa&ntilde;a, consult&oacute; horarios de medios de transportes y lleg&oacute; a plantearse mudarse a este pa&iacute;s. En ese proyecto vital tan deseado, la ruta ferroviaria que pod&iacute;a traerle hasta C&aacute;ceres, la que su t&iacute;o gestionaba desde Madrid, fue una posibilidad real pero nunca cumplida. Un viaje imaginado que hoy reemerge al contemplar el retrato del t&iacute;o ferroviario en su museo de Praga. Y es que, para cualquier extreme&ntilde;a o extreme&ntilde;o, basta entrar en el Museo Kafka y ver en un cartel la palabra <em>C&aacute;ceres</em> para que salten todas las alarmas: una mezcla de sorpresa, orgullo y esa punzada &iacute;ntima de reconocimiento que solo provoca escuchar el nombre de tu tierra lejos de casa.
    </p><p class="article-text">
        Y es que en el Museo Kafka de Praga, entre manuscritos, diarios y fotograf&iacute;as de infancia, hay una imagen que no pertenece a la iconograf&iacute;a habitual del escritor. Es el retrato de Alfredo Loewy, su t&iacute;o materno. Con una figura elegante y segura, contrasta con la fragilidad que solemos asociar a su sobrino, el escritor de <em>La Metamorfosis</em>. Y, sin embargo, Loewy es una de las claves para entender una de las rutas biogr&aacute;ficas m&aacute;s sugerentes, y menos transitadas de Kafka: la que conduce, de forma oblicua y fascinante, a Extremadura.
    </p><p class="article-text">
        Alfred Loewy, nacido en 1852 en Praga, dej&oacute; su ciudad natal muy joven. Tras pasar por Par&iacute;s, recal&oacute; en Madrid, donde se convirti&oacute; en un nombre respetado del mundo ferroviario. Fue director de la Compa&ntilde;&iacute;a de Madrid a C&aacute;ceres y Portugal y del Oeste de Espa&ntilde;a, una red estrat&eacute;gica que conectaba la capital con el oeste peninsular y que marc&oacute; decisivamente su vida. Viv&iacute;a en la calle Mayor, 28; frecuentaba el Lhardy y el Caf&eacute; de Fornos; se mov&iacute;a con soltura por los teatros. Era, en definitiva, un madrile&ntilde;o adoptado por la modernidad del ferrocarril.
    </p><p class="article-text">
        Kafka lo llamaba &ldquo;mi t&iacute;o de Madrid&rdquo;. Y en un entorno familiar atravesado por tensiones, autoritarismos y silencios, en especial de su padre, aquel t&iacute;o ex&oacute;tico, cosmopolita y bien situado se convirti&oacute; en s&iacute;mbolo de algo as&iacute; como una vida posible.
    </p><p class="article-text">
        A partir de 1907, las cartas de Kafka empiezan a dibujar un horizonte espa&ntilde;ol. En agosto de ese a&ntilde;o, escribi&oacute; a su amigo y editor Max Brod: &ldquo;Aprender&eacute; castellano&hellip; mi t&iacute;o deber&iacute;a conseguirnos un empleo en Espa&ntilde;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo intent&oacute;: estudi&oacute; espa&ntilde;ol, pidi&oacute; datos sobre el clima, pregunt&oacute; por condiciones laborales y tante&oacute; la posibilidad de viajar. Entre 1907 y 1913, y m&aacute;s tarde, entre 1916 y 1917, cuando la tuberculosis ya empezaba a erosionarle, su deseo de trasladarse al sur de Europa se intensific&oacute;. No solo buscaba oportunidades: buscaba respirar. Sin met&aacute;foras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e40ee03a-134e-4164-bed8-844ddd53eaea_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e40ee03a-134e-4164-bed8-844ddd53eaea_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e40ee03a-134e-4164-bed8-844ddd53eaea_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e40ee03a-134e-4164-bed8-844ddd53eaea_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e40ee03a-134e-4164-bed8-844ddd53eaea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e40ee03a-134e-4164-bed8-844ddd53eaea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e40ee03a-134e-4164-bed8-844ddd53eaea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Texto que acompaña al cuadro del hermano de la madre del escritor checo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Texto que acompaña al cuadro del hermano de la madre del escritor checo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Alfred L&ouml;wy (1852&ndash;1923)
    </p><p class="article-text">
        T&iacute;o de Kafka desde Espa&ntilde;a. L&ouml;wy era el jefe de una compa&ntilde;&iacute;a ferroviaria que operaba en Espa&ntilde;a en la l&iacute;nea Madrid&ndash;C&aacute;ceres. El joven Kafka le pregunt&oacute; a su t&iacute;o si pod&iacute;a &ldquo;guiarme a alg&uacute;n lugar donde &mdash;por fin&mdash; pudiera empezar de nuevo y hacer algo&rdquo;. Y aunque no encontr&oacute; para su sobrino un lugar as&iacute; en el extranjero, al menos sus contactos fueron fundamentales para conseguirle un trabajo en Assicurazioni Generali en Praga.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Madrid&ndash;C&aacute;ceres&ndash;Portugal</strong> </h2><p class="article-text">
        En ese imaginario de vida futura de Kafka, Madrid era la puerta, pero la ruta que operaba Loewy pasaba, inevitablemente, por C&aacute;ceres. La l&iacute;nea Madrid&ndash;C&aacute;ceres&ndash;Portugal era el territorio profesional de su t&iacute;o, la red que controlaba, el lugar donde el sobrino pod&iacute;a haber encontrado una ocasi&oacute;n tanto para el descanso como para el trabajo y con un clima m&aacute;s benigno del que sufr&iacute;an en el entonces Imperio austroh&uacute;ngaro. No existe constancia documental de que Kafka comprase un billete o fijara fecha. Pero las cartas muestran que el proyecto existi&oacute;: pregunt&oacute;, lo dese&oacute; y lo imagin&oacute; con tenacidad.
    </p><p class="article-text">
        Un detalle a&ntilde;ade un matiz &iacute;ntimo a esta historia. En 1912, tras contar por carta a su t&iacute;o su noviazgo con Felice Bauer, Kafka escribe que ve semejanzas evidentes entre su misiva y el relato <em>La condena</em>. All&iacute;, el protagonista escribe a un amigo lejano &mdash;como &eacute;l acababa de escribir a Loewy&mdash;. Kafka reconoce que, bajo el texto, laten rasgos del t&iacute;o: soltero, viajado, director de ferrocarriles en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Aquel t&iacute;o real fue, sin quererlo, tambi&eacute;n un personaje literario. Pero Loewy no quiso traerlo a vivir a Espa&ntilde;a. Quiz&aacute; por prudencia, quiz&aacute; por comodidad, quiz&aacute; por esa mezcla de distancia y afecto que marc&oacute; su relaci&oacute;n. En lugar de abrirle las puertas de Madrid, le consigui&oacute; un empleo en Assicurazioni Generali&hellip; en Praga. Un trabajo seguro, burocr&aacute;tico, estable. Y as&iacute; el escritor volvi&oacute; a la rutina que tanto deseaba dejar atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La muerte de Alfredo Loewy en 1923, con el f&eacute;retro llevado a hombros por ferroviarios hasta el cementerio de Santa Mar&iacute;a en Carabanchel, sell&oacute; definitivamente cualquier posibilidad. Kafka morir&iacute;a un a&ntilde;o despu&eacute;s por tuberculosis. Ninguno de los dos lleg&oacute; a imaginar que, d&eacute;cadas m&aacute;s tarde, alguien ver&iacute;a en su retrato &mdash;en un museo junto al Moldava&mdash; una pista que conduc&iacute;a a Extremadura a uno de los mejores escritores de la historia de la literatura.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, ah&iacute; est&aacute;: un t&iacute;o ferroviario en Madrid; un sobrino que aprende espa&ntilde;ol; una l&iacute;nea que pasa por C&aacute;ceres; un deseo que siempre se retrasa.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; ese sea el sentido &uacute;ltimo de esta historia: C&aacute;ceres es, para Kafka, el nombre de un tren que pudo traerlo hasta estas tierras pero que nunca lleg&oacute;. Un tren que, como tantos en la regi&oacute;n, llegaba tarde incluso antes de ponerse en marcha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/kafka-linea-tren-madrid-caceres-historia-destino-truncado_1_12811026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jan 2026 09:55:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d54a920f-849e-4e29-801d-935d9bde314c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1131635.jpg" length="215382" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d54a920f-849e-4e29-801d-935d9bde314c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1131635.jpg" type="image/jpeg" fileSize="215382" width="1201" height="676"/>
      <media:title><![CDATA[Kafka en la línea de tren Madrid-Cáceres: historia de un destino truncado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d54a920f-849e-4e29-801d-935d9bde314c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1131635.jpg" width="1201" height="676"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cáceres,Kafka,Literatura,Trenes,Museos,República Checa,Extremadura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Praga en tres días: un recorrido por la ciudad que reinventó a Kafka]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/praga-tres-dias-recorrido-ciudad-reinvento-kafka_1_12886002.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6db6d69-b73c-46c3-b5da-58b111e319e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Praga en tres días: un recorrido por la ciudad que reinventó a Kafka"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como si se tratase de una novela kafkiana donde el sistema ha devorado al individuo, el autor olvidado durante décadas resurge hoy al servicio del turismo</p><p class="subtitle">12 meses, 12 destinos: los mejores sitios que visitar este 2026 según un viajero experimentado</p></div><p class="article-text">
        La Roma del C&eacute;sar, la Atenas de S&oacute;crates, el Dubl&iacute;n de Joyce o la Praga de Franz Kafka. Hay ciudades que parecen haber estado siempre unidas a sus personajes m&aacute;s ic&oacute;nicos y, sin embargo, la capital checa no siempre fue as&iacute;. Hasta el 2000, ninguna calle de Praga llevaba el nombre del checo m&aacute;s famoso de la historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Viajamos hasta all&iacute; para recorrer sus pasos pero tambi&eacute;n su olvido. Para entender en qu&eacute; se ha convertido la Praga de los laberintos kafkianos y en qu&eacute; se ha transformado el Kafka de este enclave tur&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hab&eacute;is caminado alguna vez por el centro de Praga, por sus callejuelas medievales de piedra oscura, sabr&eacute;is que puede llegar a parecer un laberinto sombr&iacute;o&rdquo;, dice Javier Pe&ntilde;a en <a href="https://podscan.fm/podcasts/grandes-infelices/episodes/27-franz-kafka-grandes-infelices-luces-y-sombras-de-grandes-novelistas" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este genial episodio de Grandes Infelices</a>. Un siglo despu&eacute;s, cuesta reconocer la Praga asfixiante y claustrof&oacute;bica en sus calles bulliciosas con aroma a manzana asada. Hoy, las tiendas de cannabis y cucuruchos de sabores se mezclan con otras de matrioskas donde Messi comparte balda con Putin y Netanyahu.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18675c4e-9a92-4c66-af00-d92951faa614_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18675c4e-9a92-4c66-af00-d92951faa614_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18675c4e-9a92-4c66-af00-d92951faa614_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18675c4e-9a92-4c66-af00-d92951faa614_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18675c4e-9a92-4c66-af00-d92951faa614_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18675c4e-9a92-4c66-af00-d92951faa614_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/18675c4e-9a92-4c66-af00-d92951faa614_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Plaza de la Ciudad Vieja."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Plaza de la Ciudad Vieja.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En cada esquina, locales de masaje tailand&eacute;s se integran en edificios modernistas bajo las quejas de sus habitantes al ver la ciudad imperial devorada por la mano que les da de comer: la del turismo.
    </p><h2 class="article-text">Praga, el laberinto</h2><p class="article-text">
        Para experimentar la claustrofobia kafkiana, har&aacute; falta alejarse de los circuitos principales. Entrada la noche, nos dirigimos a la parte alta de la ciudad guiados por la silueta afilada del castillo: la luz tenue de las farolas &ndash;muchas a&uacute;n de gas&ndash; y torres g&oacute;ticas que parecen vigilarnos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f215998-03cb-423f-b56f-e593191c401e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f215998-03cb-423f-b56f-e593191c401e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f215998-03cb-423f-b56f-e593191c401e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f215998-03cb-423f-b56f-e593191c401e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f215998-03cb-423f-b56f-e593191c401e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f215998-03cb-423f-b56f-e593191c401e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6f215998-03cb-423f-b56f-e593191c401e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antiguas escaleras del castillo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antiguas escaleras del castillo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Es entonces cuando empezamos a experimentar la angustia de su atm&oacute;sfera atrapante. Como si nos adentr&aacute;semos en una pel&iacute;cula de Dr&aacute;cula o si Jack el Destripador nos esperase agazapado tras la esquina. La belleza de la Praga imperial puede resultar tenebrosa. Bajo la niebla, la ciudad desaparece tras el &uacute;ltimo puente que alcanza la vista y el mundo parece no existir m&aacute;s all&aacute; de su castillo.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de que, aunque Kafka no concretaba los lugares de sus historias para convertirlos en universales, este castillo inspir&oacute; su novela hom&oacute;nima. Tras pasar el puente Carlos, tambi&eacute;n presente en sus cartas y relatos, llegamos al castillo &ndash;en uso&ndash; m&aacute;s antiguo del mundo. Un verdadero s&iacute;mbolo del poder que ha funcionado como sede de emperadores y presidentes, omnipresente a lo largo de la ciudad donde se impone con su presencia dominante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/574164f5-6152-4ed3-9376-0b361e43a4c5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/574164f5-6152-4ed3-9376-0b361e43a4c5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/574164f5-6152-4ed3-9376-0b361e43a4c5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/574164f5-6152-4ed3-9376-0b361e43a4c5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/574164f5-6152-4ed3-9376-0b361e43a4c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/574164f5-6152-4ed3-9376-0b361e43a4c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/574164f5-6152-4ed3-9376-0b361e43a4c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Castillo de Bohemia en Praga."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Castillo de Bohemia en Praga.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la historia de este complejo monumental &ndash;al que volvemos al d&iacute;a siguiente&ndash; la ciudad parece encontrarse con el autor en una b&uacute;squeda constante de identidad negada por un poder que, a pesar de su grandeza, no le concedi&oacute; el lugar que merec&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        A escasos minutos, encontramos el denominado &lsquo;Callej&oacute;n del oro&rsquo; desde que un rey envi&oacute; all&iacute; a los mejores alquimistas para buscar la f&oacute;rmula de ese metal precioso. Entre sus diminutos apartamentos, hoy recreados con muebles de la &eacute;poca, encontramos hogares de orfebres y costureras junto a la librer&iacute;a donde Kafka se refugi&oacute; del ruido de la ciudad para escribir algunos de sus relatos.
    </p><p class="article-text">
        Entre las muchas paradojas de este viaje esta ser&aacute; la primera. Y es que, de tantas casas que habit&oacute;, la &uacute;nica que es posible visitar ser&aacute; en la que solo pas&oacute; algunas tardes, hoy convertida en comercio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df20984a-5e6c-450e-b86e-a03a574de63d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df20984a-5e6c-450e-b86e-a03a574de63d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df20984a-5e6c-450e-b86e-a03a574de63d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df20984a-5e6c-450e-b86e-a03a574de63d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df20984a-5e6c-450e-b86e-a03a574de63d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df20984a-5e6c-450e-b86e-a03a574de63d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/df20984a-5e6c-450e-b86e-a03a574de63d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Número 22 del Callejón del oro."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Número 22 del Callejón del oro.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">El c&iacute;rculo kafkiano</h2><p class="article-text">
        Volvemos a la parte baja para recorrer los alrededores de la Plaza de la Ciudad Vieja: el punto conc&eacute;ntrico que Kafka llam&oacute; &ldquo;el c&iacute;rculo&rdquo; donde transcurri&oacute; casi toda su vida &ndash;algo que, sin duda, aument&oacute; su sensaci&oacute;n de aprisionamiento. La Casa del Minuto, la Casa Oppelt o el Palacio Kinsky, donde estudi&oacute; secundaria y su padre tuvo una mercer&iacute;a, forman hoy parte del tejido urbano m&aacute;s transitado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los alrededores de esta plaza, locales y visitantes se cruzan entre edificios g&oacute;ticos y modernistas ocupados por comercios de est&eacute;tica <em>kitsch, </em>tiendas de lujo y tours guiados con paraguas llamativos. Una ciudad viva, boyante y bien conservada que, sin embargo, roza el sacrilegio.
    </p><p class="article-text">
        A escasos pasos de la plaza, llegamos a la casa natal del escritor en la esquina que marcaba el l&iacute;mite del barrio jud&iacute;o. Josefov hab&iacute;a dejado de ser un gueto para empezar a convertirse en el barrio de edificios <em>art nouveau </em>que hoy aloja las tiendas m&aacute;s caras de la Rep&uacute;blica Checa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1aaeed7-6b43-4ccb-8daa-943fc461eefb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1aaeed7-6b43-4ccb-8daa-943fc461eefb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1aaeed7-6b43-4ccb-8daa-943fc461eefb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1aaeed7-6b43-4ccb-8daa-943fc461eefb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1aaeed7-6b43-4ccb-8daa-943fc461eefb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1aaeed7-6b43-4ccb-8daa-943fc461eefb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b1aaeed7-6b43-4ccb-8daa-943fc461eefb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Casa natal de Franz Kafka, destruida posteriormente en un incendio."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Casa natal de Franz Kafka, destruida posteriormente en un incendio.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Entre sinagogas, un cementerio, tiendas <em>kosher</em> y lujosos edificios, surge otra paradoja. Tras las deportaciones y exterminios &ndash;entre ellos, los de la familia de Kafka&ndash; apenas doscientos jud&iacute;os viven hoy en este barrio desbordado de turistas.
    </p><h2 class="article-text">El hogar de los intelectuales</h2><p class="article-text">
        El segundo d&iacute;a en la capital, desayunamos en uno de sus cl&aacute;sicos caf&eacute;s. A diferencia de sus vecinos vieneses, los caf&eacute;s de Praga tuvieron un aire m&aacute;s bohemio, frecuentados por c&iacute;rculos muy reducidos de intelectuales germanoparlantes. Ese ambiente, intensamente intelectual, termin&oacute; de situar a Kafka en lo que en literatura se conoce como el <a href="https://brill.com/view/journals/jwl/2/4/article-p433_3.xml" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>triple ghetto</em></a><a href="https://brill.com/view/journals/jwl/2/4/article-p433_3.xml" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> por ser<em> </em>un jud&iacute;o que hablaba alem&aacute;n y escrib&iacute;a textos al alcance de muy pocos.
    </p><p class="article-text">
        El Caf&eacute; Louvre, con techos altos y camareros con chaleco que sirven desayunos generosos &ndash;huevo pochado, panecillos de an&iacute;s y queso de untar&ndash; muestra en la entrada fotograf&iacute;as de sus antiguos contertulios: Einstein, Freud y Kafka.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/662ddb00-0715-4128-bd37-4fcc0bc56697_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/662ddb00-0715-4128-bd37-4fcc0bc56697_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/662ddb00-0715-4128-bd37-4fcc0bc56697_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/662ddb00-0715-4128-bd37-4fcc0bc56697_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/662ddb00-0715-4128-bd37-4fcc0bc56697_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/662ddb00-0715-4128-bd37-4fcc0bc56697_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/662ddb00-0715-4128-bd37-4fcc0bc56697_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Café Louvre, Praga."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Café Louvre, Praga.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Menos elegante y cerrado a disposici&oacute;n del Ministerio de Interior encontraremos otro de los caf&eacute;s favoritos del autor. El Caf&eacute; Arco, hoy con aire desangelado, ser&iacute;a considerado la sede intelectual del <em>triple ghetto.</em>
    </p><p class="article-text">
        Vuelve a llamarnos la atenci&oacute;n lo reducido del c&iacute;rculo en el que se movi&oacute; el autor al descubrir que este caf&eacute; se encuentra a dos manzanas de la oficina donde trabaj&oacute; casi toda su vida.
    </p><p class="article-text">
        Tras esta elegante fachada modernista, hoy convertida en hotel, germinar&aacute; el elemento m&aacute;s reconocible entre los <em>leitmotivs</em> de Kafka: el aparato burocr&aacute;tico. En la Praga del Imperio austroh&uacute;ngaro, que administraba la multitud de pueblos y lenguas que la compon&iacute;an con procesos extremadamente jer&aacute;rquicos, lentos y excesivos, el epicentro kafkiano del sinsentido y la burocracia se situ&oacute; en los no menos burocr&aacute;ticos procesos de la Compa&ntilde;&iacute;a de Seguros donde trabaj&oacute; durante catorce a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f319e677-9bf5-4852-b829-4166e269e1e6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f319e677-9bf5-4852-b829-4166e269e1e6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f319e677-9bf5-4852-b829-4166e269e1e6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f319e677-9bf5-4852-b829-4166e269e1e6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f319e677-9bf5-4852-b829-4166e269e1e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f319e677-9bf5-4852-b829-4166e269e1e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f319e677-9bf5-4852-b829-4166e269e1e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antigua sede de la Compañía de Seguros en Na Porci 7."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antigua sede de la Compañía de Seguros en Na Porci 7.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Kafka hab&iacute;a conseguido un horario de ma&ntilde;ana para dedicar sus tardes a escribir y un sueldo que le permiti&oacute; alquilar un apartamento en uno de los palacios m&aacute;s hermosos de la ciudad, Sch&ouml;nborn. Sin embargo, su felicidad no durar&iacute;a mucho. Ese mismo a&ntilde;o, descubrir&aacute; que padece tuberculosis y dejar&aacute; su apartamento para volver a casa de sus padres y al peque&ntilde;o c&iacute;rculo que encerr&oacute; su vida.
    </p><p class="article-text">
        En 1924, Kafka morir&iacute;a sin saber que pasar&iacute;a el resto de sus d&iacute;as junto a su padre, el hombre a quien culp&oacute; de todas sus desgracias. Hoy es posible visitar la tumba familiar en el Nuevo cementerio jud&iacute;o, esta vez s&iacute;, alejado del c&iacute;rculo.
    </p><h2 class="article-text">Kafka y la Praga comunista</h2><p class="article-text">
        Nos trasladamos a la zona de la ciudad nueva, con avenidas m&aacute;s amplias que mezclan iglesias barrocas con bloques de estilo comunista. Junto a la Plaza de Wenceslao, el Museo de la Guerra Fr&iacute;a es tan dif&iacute;cil de localizar que pensaremos que estamos en el sitio equivocado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Escondido bajo el Jalta Hotel, este refugio nuclear permit&iacute;a espiar a los hu&eacute;spedes occidentales. En el subsuelo del hotel, que sigue en funcionamiento, el aire se vuelve m&aacute;s espeso. All&iacute;, es posible introducirse por el t&uacute;nel de salida, ver aparatos y armamento de la &eacute;poca, o aprender sobre estrategia militar e historia del pa&iacute;s en este laberinto subterr&aacute;neo tan oculto como lo estuvo el escritor durante a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29f18aea-6432-40cc-8021-2cd4a1719562_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29f18aea-6432-40cc-8021-2cd4a1719562_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29f18aea-6432-40cc-8021-2cd4a1719562_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29f18aea-6432-40cc-8021-2cd4a1719562_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29f18aea-6432-40cc-8021-2cd4a1719562_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29f18aea-6432-40cc-8021-2cd4a1719562_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/29f18aea-6432-40cc-8021-2cd4a1719562_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sistema de espionaje telefónico que identificaba occidentales o aliados según el color de la habitación asignada."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sistema de espionaje telefónico que identificaba occidentales o aliados según el color de la habitación asignada.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Bajo el r&eacute;gimen comunista, el espacio literario qued&oacute; reducido al realismo socialista, lejos de un Kafka catalogado de burgu&eacute;s y decadente. Dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, sus textos ser&aacute;n reinterpretados como una cr&iacute;tica al aparato estatal y reivindicados por marxistas, pero esto no durar&iacute;a demasiado. La invasi&oacute;n de la URSS un a&ntilde;o despu&eacute;s volvi&oacute; a colocar a Kafka como una lectura demasiado ambigua para un r&eacute;gimen que decidir&aacute; no celebrarlo.
    </p><h2 class="article-text">Del olvido al homenaje</h2><p class="article-text">
        Si algo ha llamado la atenci&oacute;n de esa prolongada ausencia de Kafka en su ciudad es el periodo posterior al comunismo. &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; tras 1989? &iquest;Por qu&eacute; tardar&iacute;an m&aacute;s de quince a&ntilde;os en honrar su nombre? En 1990, la Sociedad Franz Kafka se abre con la intenci&oacute;n de que el autor pasase a ser considerado parte del contexto cultural checo.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n pasar&iacute;an trece a&ntilde;os hasta la primera escultura que reconoce figura y obra. El motivo de este olvido: casi cien a&ntilde;os despu&eacute;s de muerto el <em>triple ghetto</em> todav&iacute;a no le hab&iacute;a abandonado.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s llegaba a Praga el Museo Kafka, sin una clara fecha de t&eacute;rmino. Hab&iacute;a nacido como exposici&oacute;n temporal en Barcelona, lo que da lugar a una propuesta m&aacute;s pl&aacute;stica que documental donde pasillos con archivadores se cruzan con proyecciones de la ciudad, influencias o prometidas del autor en salas oscuras de techos bajos y luces c&aacute;lidas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En este extra&ntilde;o edificio dise&ntilde;ado como un laberinto circular sin ventanas donde se pierde la orientaci&oacute;n, toda la existencia de Kafka parece girar en torno a su relaci&oacute;n con la figura autoritaria del patriarca&rdquo;, escribe Vanessa Springora en<em> El nombre del padre,</em> una novela hipn&oacute;tica sobre un viaje en busca de sus or&iacute;genes, su patria y su propia arquitectura de la autoridad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e74f7737-3afe-4775-839d-28ae4bf7b33c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e74f7737-3afe-4775-839d-28ae4bf7b33c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e74f7737-3afe-4775-839d-28ae4bf7b33c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e74f7737-3afe-4775-839d-28ae4bf7b33c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e74f7737-3afe-4775-839d-28ae4bf7b33c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e74f7737-3afe-4775-839d-28ae4bf7b33c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e74f7737-3afe-4775-839d-28ae4bf7b33c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Interior del Museo Kafka."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Interior del Museo Kafka.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El resultado es un juego de luces y sombras que nos devuelve a Kafka a trav&eacute;s de un estado emocional. La escasez de objetos personales conservados, m&aacute;s all&aacute; de primeras ediciones, correspondencia, dibujos y documentos del autor hacen que cien a&ntilde;os despu&eacute;s de su muerte, este persista como &uacute;nico lugar de la ciudad donde es posible profundizar sobre su vida y su obra.
    </p><p class="article-text">
        Y es que la etiqueta &ldquo;Kafka&rdquo; esconde hoy m&aacute;s trampas para turistas que homenaje a su figura. Junto a la casa donde naci&oacute;, una exhibici&oacute;n que nada tiene que ver con el autor confunde al visitante bajo el nombre de &lsquo;World of Franz Kafka&rsquo;, lo que le ha supuesto cientos de cr&iacute;ticas de gu&iacute;as y turistas estafados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/277cadae-26ac-4ca6-b6e8-13e7a9c85b75_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/277cadae-26ac-4ca6-b6e8-13e7a9c85b75_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/277cadae-26ac-4ca6-b6e8-13e7a9c85b75_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/277cadae-26ac-4ca6-b6e8-13e7a9c85b75_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/277cadae-26ac-4ca6-b6e8-13e7a9c85b75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/277cadae-26ac-4ca6-b6e8-13e7a9c85b75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/277cadae-26ac-4ca6-b6e8-13e7a9c85b75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tienda de souvenirs."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tienda de souvenirs.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Como si se tratase de una novela kafkiana donde el sistema ha devorado al individuo, el autor olvidado durante d&eacute;cadas resurge hoy al servicio del turismo. Un cambio de paradigma que se hace a&uacute;n m&aacute;s visible con el estreno del biopic <em>Franz, </em>de Agnieszka Holland, que llegar&aacute; a finales de enero a las pantallas espa&ntilde;olas.
    </p><p class="article-text">
        Tres d&iacute;as por la capital checa son suficientes para entender que su nombre es hoy el reclamo perfecto para caf&eacute;s y tiendas de <em>souvenirs. </em>El autor del <em>triple ghetto</em> luce en postales, imanes de nevera y camisetas que, lejos de hablar de su obra, le han convertido en un hombre devorado por su met&aacute;fora. Una silueta que pasea por una ciudad donde, hasta hace poco, no era m&aacute;s que un invitado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez Hernáiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/praga-tres-dias-recorrido-ciudad-reinvento-kafka_1_12886002.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Jan 2026 21:00:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e6db6d69-b73c-46c3-b5da-58b111e319e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="214675" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e6db6d69-b73c-46c3-b5da-58b111e319e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="214675" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Praga en tres días: un recorrido por la ciudad que reinventó a Kafka]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e6db6d69-b73c-46c3-b5da-58b111e319e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[República Checa,Literatura,Kafka,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un museo de este país centroeuropeo acoge una de las mayores colecciones de bolas de Navidad de cristal del mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/museo-pais-centroeuropeo-acoge-mayores-colecciones-bolas-navidad-cristal-mundo-pm_1_12839631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e44f1784-1d0a-486d-b7c3-58e80e8acda2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un museo de este país centroeuropeo acoge una de las mayores colecciones de bolas de Navidad de cristal del mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A cien kilómetros de Praga, en Jablonec nad Nisou, se exponen más de 15.000 piezas de cristal soplado, joyas que abarcan desde finales del siglo XIX hasta la actualidad</p><p class="subtitle">El pequeño pueblo catalán conocido por su tradicional feria del abeto y con un entorno natural único</p><p class="subtitle">La ciudad italiana que tiene uno de los mejores ambientes navideños y que es perfecta para una escapada que combina historia y Navidad</p></div><p class="article-text">
        Casi todo viajero que haya decidido alguna vez en su vida conocer la <a href="https://www.eldiario.es/temas/republica-checa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rep&uacute;blica Checa</a> habr&aacute; optado por recorrer la preciosa <strong>Praga</strong> y, c&oacute;mo no, cruzar el maravilloso puente de San Carlos, uno de los epicentros del turismo europeo. Sin embargo, a unos cien kil&oacute;metros de la mencionada capital checa, en <strong>Jablonec nad Nisou</strong>, uno puede dar con una pintoresca localidad al norte del pa&iacute;s donde se encuentra una instituci&oacute;n singular que celebra la milenaria tradici&oacute;n del cristal de Bohemia. Conocida hist&oacute;ricamente por los checos como la ciudad del vidrio y la joyer&iacute;a, Jablonec nad Nisou alberga el <strong>Museo del Cristal y la Bisuter&iacute;a</strong>, un lugar que ha convertido la decoraci&oacute;n navide&ntilde;a en un fen&oacute;meno art&iacute;stico e hist&oacute;rico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero es que adem&aacute;s, dentro de este museo, los visitantes son invitados a visitar una de sus exposiciones permanentes m&aacute;s cautivadoras: <strong>World of Wonders (WOW)</strong>, muestra que se convirti&oacute; en parte de la colecci&oacute;n permanente tras haber sido una exposici&oacute;n temporal y que ostenta el t&iacute;tulo de ser, con casi toda seguridad, la colecci&oacute;n p&uacute;blica de adornos navide&ntilde;os de vidrio m&aacute;s grande del mundo. Este &ldquo;mundo de maravillas&rdquo; expone <strong>m&aacute;s de 15.000 piezas</strong> de cristal soplado, &ldquo;joyas&rdquo; que abarcan desde finales del siglo XIX hasta la actualidad. La mayor parte de estas piezas son las tradicionales bolas de Navidad, aunque tambi&eacute;n incluye otras figuras y adornos colgantes, todos ellos elaborados de forma artesanal y con vidrio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f64b5fc6-e34c-4004-8920-74a413546e04_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f64b5fc6-e34c-4004-8920-74a413546e04_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f64b5fc6-e34c-4004-8920-74a413546e04_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f64b5fc6-e34c-4004-8920-74a413546e04_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f64b5fc6-e34c-4004-8920-74a413546e04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f64b5fc6-e34c-4004-8920-74a413546e04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f64b5fc6-e34c-4004-8920-74a413546e04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Además de las tradicionales bolas de Navidad, también se pueden ver otras figuras y adornos colgantes, todos ellos elaborados de forma artesanal y con vidrio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Además de las tradicionales bolas de Navidad, también se pueden ver otras figuras y adornos colgantes, todos ellos elaborados de forma artesanal y con vidrio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La tradici&oacute;n del <strong>vidrio</strong> en esta regi&oacute;n checa, de nombre <strong>Liberec</strong>, se remonta al siglo XIV, cuando se establecieron las primeras vidrieras. Los empresarios y artesanos locales, movidos por la necesidad de salvaguardar este patrimonio, fundaron el primer museo dedicado a estos oficios tradicionales en 1904. Aunque el vidrio ya se produc&iacute;a antes, fue en la segunda mitad del siglo XVII cuando comenz&oacute; a fundirse un cristal transparente que, por su claridad, brillo y dureza, result&oacute; perfecto para grabar y esmerilar. Debido a esta herencia y a una alta concentraci&oacute;n de artesanos cristaleros, esta &aacute;rea entre las monta&ntilde;as Lusacias, las Jizera, las Gigantes y el Para&iacute;so de Bohemia se conoce hoy como el <strong>Valle del cristal</strong>. La raz&oacute;n del asentamiento de esta industria radica en la disponibilidad de recursos fundamentales: las afloraciones de cuarzo y las canteras de arena rica en s&iacute;lice para el material, y los vastos bosques que prove&iacute;an la energ&iacute;a necesaria para alimentar los hornos.
    </p><p class="article-text">
        La presentaci&oacute;n de la colecci&oacute;n es tan espectacular como su contenido, utilizando una escenograf&iacute;a que incluye espejos para multiplicar el universo de colores, creando el efecto de un caleidoscopio gigante. Las bolas de cristal est&aacute;n organizadas en vitrinas gigantes que siguen gamas de color, formando una &ldquo;ola de color&rdquo; que simboliza el gran viaje de esta tradici&oacute;n desde <strong>Centroeuropa</strong>. De hecho, la muestra se inspira en <strong>Estados Unidos</strong> por ser el primer pa&iacute;s en demandar estos adornos de cristal de Bohemia con identidad propia. El mercado estadounidense se consolid&oacute; como el mayor cliente, rindi&eacute;ndose a la belleza y exclusividad de los adornos checos a finales del siglo XIX. En el museo se pueden ver vitrinas dedicadas a piezas fabricadas expresamente para este pa&iacute;s, reproduciendo elementos de la imaginer&iacute;a propia de la cultura norteamericana, incluyendo &iacute;conos como la Estatua de la Libertad o incluso adornos que replican hamburguesas y cajas de patatas de McDonald&rsquo;s.
    </p><p class="article-text">
        Entre las piezas hist&oacute;ricas que trazan la evoluci&oacute;n del gusto y la cultura, el museo exhibe adornos que replican los famosos<strong> huevos Faberg&eacute;</strong>, una muestra de la m&aacute;xima exquisitez en el arte del vidrio. Esta opulencia contrasta con las figuras sencillas dise&ntilde;adas durante la &eacute;poca comunista, un periodo en el que se prohibi&oacute; la celebraci&oacute;n de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/navidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Navidad</a> y los motivos decorativos deb&iacute;an ser simples objetos cotidianos que no llamasen en exceso la atenci&oacute;n. Una parte fundamental de esta tradici&oacute;n reside en la artesan&iacute;a local, especialmente la de <strong>Rautis</strong>, cuyo trabajo tambi&eacute;n se destaca en la exposici&oacute;n. Rautis es reconocido por ser el &uacute;nico fabricante del mundo de adornos navide&ntilde;os hechos con perlas huecas. Esta singular t&eacute;cnica artesanal fue incluida en la lista de <strong>Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO</strong> en 2020.
    </p><h2 class="article-text">La historia del &aacute;rbol</h2><p class="article-text">
        La f&aacute;brica artesanal de Rautis se encuentra a unos cuarenta kil&oacute;metros de Jablonec, en el tranquilo pueblo de <strong>Ponikl&aacute;</strong>, f&aacute;brica que se puede visitar para observar el meticuloso proceso de soplado y ensamblaje. La historia de esta compa&ntilde;&iacute;a se remonta a 1902. El m&eacute;todo de trabajo sigue siendo artesanal, con operarios que elaboran los productos finales, como las famosas estrellas, ensartando las cuentas de cristal en finos alambres desde sus propias casas a lo largo de todo el a&ntilde;o. La exposici&oacute;n World of Wonders tambi&eacute;n ofrece una fascinante l&iacute;nea temporal sobre la historia del &aacute;rbol de <a href="https://www.eldiario.es/temas/navidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Navidad</a> y sus s&iacute;mbolos. Por ejemplo, en 1510, en otros lugares europeos como <strong>Riga</strong> o <strong>Tallin</strong>, se comenz&oacute; a sustituir las manzanas que tradicionalmente colgaban de los abetos por bolas rojas de cristal.
    </p><p class="article-text">
        Originalmente, las manzanas simbolizaban las tentaciones, pero las esferas de cristal soplado adoptaron un significado m&aacute;s elevado, representando los dones del dios cristiano (como la sabidur&iacute;a o el entendimiento), as&iacute; como los regalos que trae Santa Claus a los ni&ntilde;os. As&iacute;, el <strong>Museo del Cristal y la Bisuter&iacute;a</strong> de Jablonec no solo conserva miles de piezas brillantes, sino que tambi&eacute;n preserva la historia y el significado profundo de una de las tradiciones festivas m&aacute;s queridas del mundo. De ah&iacute; que todos aquellos que salen de <strong>Praga</strong> y visitan esta instituci&oacute;n de los adornos navide&ntilde;os pueden quedarse maravillados por la interminable gama de bolas de cristal que en muchas ocasiones acaban decorando &aacute;rboles a miles de kil&oacute;metros de distancia. Y es que hay algunas bolas que se hacen irresistibles y que obligan a quien da con ellas a comprarlas o regalarlas como parte del encanto de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/navidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Navidad</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/museo-pais-centroeuropeo-acoge-mayores-colecciones-bolas-navidad-cristal-mundo-pm_1_12839631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Dec 2025 09:00:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e44f1784-1d0a-486d-b7c3-58e80e8acda2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="352087" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e44f1784-1d0a-486d-b7c3-58e80e8acda2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="352087" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un museo de este país centroeuropeo acoge una de las mayores colecciones de bolas de Navidad de cristal del mundo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e44f1784-1d0a-486d-b7c3-58e80e8acda2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Navidad,República Checa,Europa,Decoración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 'Trump checo' Andrej Babis cierra un acuerdo de coalición con partidos ultras y euroescépticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/trump-checo-andrej-babis-cierra-acuerdo-coalicion-partidos-ultras-euroescepticos_1_12737000.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ae7876e-380c-43f7-8fb9-66bcf6febbab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &#039;Trump checo&#039; Andrej Babis cierra un acuerdo de coalición con partidos ultras y euroescépticos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El movimiento ANO de Babis, el ultraderechista Libertad y Democracia Directa (SPD) y Motoristas Unidos, que se opone al Pacto Verde de la UE, han sellado su alianza en medio de la polémica por la elección del ministro de Exteriores</p><p class="subtitle">El euroescéptico Babis vence con holgura las elecciones legislativas de República Checa
</p></div><p class="article-text">
        El partido del populista de derechas y magnate Andrej Babis, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/euroesceptico-babis-arrasa-elecciones-legislativas-republica-checa_1_12657442.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vencedor de las elecciones legislativas de principios de octubre</a> en Rep&uacute;blica Checa, ha firmado este lunes un acuerdo de coalici&oacute;n con otras dos formaciones euroesc&eacute;pticas, incluido un programa de gobierno que incluye el compromiso de no permitir la introducci&oacute;n del euro en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiero agradecer a los socios por este acuerdo, en el que hemos acordado nuestra colaboraci&oacute;n y (...) una declaraci&oacute;n de gobierno conjunto&rdquo;, ha dicho Babis al firmar el documento en una ceremonia celebrada en sede parlamentaria y televisada en directo.
    </p><p class="article-text">
        Las tres formaciones signatarias &ndash;el movimiento ANO de Babis, el ultraderechista 'Libertad y Democracia Directa (SPD)' y 'Motoristas Unidos'&ndash;, que se opone al Pacto Verde de la Uni&oacute;n Europea, suman 108 de los 200 esca&ntilde;os parlamentarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos alcanzado un acuerdo para trabajar en inter&eacute;s del pa&iacute;s, de su seguridad y prosperidad&rdquo;, ha se&ntilde;alado Tomio Okamura, l&iacute;der del SPD y que ser&aacute; nominado por esta coalici&oacute;n para presidir la C&aacute;mara baja, una elecci&oacute;n que tendr&aacute; lugar el mi&eacute;rcoles.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ciudadan&iacute;a quiso un cambio serio y esto es el primer paso de ese cambio&rdquo;, ha afirmado el jefe de 'Motoristas', Petr Macinka, candidato de la coalici&oacute;n para asumir las riendas del Ministerio de Medio Ambiente. La defensa del autom&oacute;vil es el foco central del programa electoral de este partido, que niega que el cambio clim&aacute;tico haya sido causado por la actividad humana.
    </p><p class="article-text">
        El tripartito rechaza el sistema de permiso y comercio de emisiones de CO2 para hogares y transporte (ETS2), quiere fijar el tope de edad de jubilaci&oacute;n en 65 a&ntilde;os, preservar la corona checa como moneda de curso legal y restablecer el registro electr&oacute;nico de ventas para luchar contra econom&iacute;a sumergida.
    </p><p class="article-text">
        Con respecto a los 15 ministerios del futuro gabinete, han acordado que ANO dispondr&aacute; de ocho carteras, el SPD de tres y el MS de cuatro y que cada partido puede elegir libremente a sus ministros, algo que se espera hagan en las pr&oacute;ximas semanas.
    </p><h2 class="article-text">Primeras tensiones</h2><p class="article-text">
        El acuerdo ha estado envuelto por una pol&eacute;mica que puede complicar las cosas, ya que el presidente honor&iacute;fico y figura central de Motorisas Unidos, Filip Turek, aspira, seg&uacute;n la prensa checa, a convertirse en el pr&oacute;ximo ministro de Exteriores del pa&iacute;s centroeuropeo. Su nombramiento est&aacute; en duda ante una investigaci&oacute;n abierta en su contra por sospecha de incitaci&oacute;n al odio, basada en una serie de mensajes y declaraciones suyas en redes sociales en el pasado, consideradas racistas, hom&oacute;fobas y hasta filonazis, que han desatado una ola de indignaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los controvertidos mensajes y fotos, con s&iacute;mbolos nazis o referencias favorables a Adolf Hitler, fueron publicados hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, cuando Turek &ndash;&nbsp;empresario, 'influencer' y expiloto de carreras aficionado&ndash; alcanz&oacute; popularidad en redes sociales. Luego habr&iacute;an sido borradas de las redes, pero a&uacute;n hay capturas o archivos en circulaci&oacute;n. Turek afirma ser v&iacute;ctima de una &ldquo;manipulaci&oacute;n&rdquo; y un &ldquo;ataque pol&iacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El l&iacute;der del partido,&nbsp;Petr Macinka, ha amenazado con abandonar el gobierno de coalici&oacute;n &mdash;lo que privar&iacute;a a Babis de su mayor&iacute;a parlamentaria&mdash; si Turek no es nombrado ministro de Exteriores, seg&uacute;n <em>The Guardian</em>. Pero el presidente del pa&iacute;s, Petr Pavel, que es quien nombra el Ejecutivo, ha dicho que si se demuestra la autenticidad de las publicaciones en redes sociales, Turek quedar&iacute;a inhabilitado para ocupar cualquier cargo ministerial.
    </p><p class="article-text">
        Pavel ha dejado claro que estar&aacute; atento a &ldquo;la composici&oacute;n del personal de los resortes y en el establecimiento de las prioridades program&aacute;ticas comunes del gobierno propuesto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Babis, que ya fue primer ministro entre 2017 y 2021, ha asegurado al jefe del Estado que el anclaje del pa&iacute;s en las estructuras euroatl&aacute;nticas es incuestionable.
    </p><p class="article-text">
        Conf&iacute;a en que el futuro Ejecutivo, que suceder&aacute; al de centroderecha del conservador Petr Fiala, asuma funciones antes de mediados de diciembre, de forma que podr&iacute;a participar en el &uacute;ltimo Consejo Europeo del a&ntilde;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/trump-checo-andrej-babis-cierra-acuerdo-coalicion-partidos-ultras-euroescepticos_1_12737000.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Nov 2025 13:31:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8ae7876e-380c-43f7-8fb9-66bcf6febbab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4607361" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8ae7876e-380c-43f7-8fb9-66bcf6febbab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4607361" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El 'Trump checo' Andrej Babis cierra un acuerdo de coalición con partidos ultras y euroescépticos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8ae7876e-380c-43f7-8fb9-66bcf6febbab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[República Checa,Ultraderecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Para ubicarte en el mapa: las zonas de Praga que debes conocer antes de ir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ubicarte-mapa-zonas-praga-debes-conocer_1_12727879.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79d2dead-4d5b-4b1b-8304-225cd57d384b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para ubicarte en el mapa: las zonas de Praga que debes conocer antes de ir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De Staré Město a Vyšehrad: un recorrido por los barrios más emblemáticos y con más historia de la República Checa</p><p class="subtitle">Para ubicarte en el mapa: las zonas de Viena que debes conocer antes de ir</p></div><p class="article-text">
        Praga no es solo una de las capitales m&aacute;s bellas de Europa, tambi&eacute;n es una de las m&aacute;s complejas de entender. Dividida en distritos numerados y en antiguos barrios que alguna vez fueron ciudades independientes, la capital checa se descubre paso a paso, cruzando puentes, torres y callejones empedrados donde la historia se mezcla con la leyenda.
    </p><p class="article-text">
        Si est&aacute;s planeando tu viaje y quieres saber d&oacute;nde alojarte o simplemente orientarte antes de recorrerla, aqu&iacute; tienes un mapa emocional y pr&aacute;ctico de sus zonas m&aacute;s emblem&aacute;ticas: seis barrios que condensan todo el encanto de la&nbsp;<strong>&ldquo;Ciudad de las Cien Torres&rdquo;</strong>.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7503526859372547350"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Star&eacute; M&#283;sto: el coraz&oacute;n medieval de Praga</h2><p class="article-text">
        <strong>Star&eacute; M&#283;sto</strong>, o Ciudad Vieja, es el epicentro hist&oacute;rico y tur&iacute;stico de Praga. Aqu&iacute; todo parece sacado de un cuento g&oacute;tico: callejones laber&iacute;nticos, fachadas con filigranas y una plaza que parece un escenario teatral.
    </p><p class="article-text">
        En ella se alza el&nbsp;<strong>Reloj Astron&oacute;mico</strong>, uno de los s&iacute;mbolos de la ciudad, que cada hora re&uacute;ne multitudes para ver su desfile mec&aacute;nico. Tambi&eacute;n encontrar&aacute;s la&nbsp;<strong>Iglesia de Nuestra Se&ntilde;ora de T&yacute;n</strong>, con sus torres gemelas dominando el cielo, y el&nbsp;<strong>Puente de Carlos</strong>, que conecta esta parte con el Castillo.
    </p><p class="article-text">
        Pasear por Star&eacute; M&#283;sto es retroceder siglos: entre tabernas, tiendas de artesan&iacute;a y conciertos de &oacute;rgano, el pasado sigue latiendo con ritmo propio. Es, sin duda, el lugar m&aacute;s m&aacute;gico para alojarse y dejarse llevar sin mapa.
    </p><h2 class="article-text">Mal&aacute; Strana: la Praga de los palacios y los jardines</h2><p class="article-text">
        Al otro lado del r&iacute;o Moldava, a los pies del Castillo, se extiende&nbsp;<strong>Mal&aacute; Strana</strong>&nbsp;&mdash;el &ldquo;Lado Peque&ntilde;o&rdquo; de Praga&mdash;, una zona que concentra la esencia barroca de la ciudad. Fue durante siglos el barrio de la nobleza y la diplomacia, y hoy mantiene ese aire elegante y tranquilo.
    </p><p class="article-text">
        Sus calles empedradas invitan a caminar sin rumbo entre palacios, embajadas y&nbsp;<strong>jardines secretos</strong>&nbsp;que se abren entre muros antiguos. Entre sus joyas est&aacute;n la&nbsp;<strong>Iglesia de San Nicol&aacute;s</strong>, uno de los templos barrocos m&aacute;s impresionantes de Europa Central, y la&nbsp;<strong>Isla Kampa</strong>, un rinc&oacute;n rom&aacute;ntico junto al r&iacute;o donde el bullicio se disuelve en calma.
    </p><p class="article-text">
        Por la noche, Mal&aacute; Strana se ilumina con faroles y adquiere un tono melanc&oacute;lico irresistible. Es el lugar perfecto para ver c&oacute;mo Praga se vuelve de oro al caer el sol.
    </p><h2 class="article-text">Hrad&#269;any: la cumbre imperial</h2><p class="article-text">
        Sobre la colina se levanta el&nbsp;<strong>Castillo de Praga</strong>, una de las fortalezas m&aacute;s grandes del mundo y el origen de la ciudad. Su creaci&oacute;n en el siglo IX dio lugar al barrio de&nbsp;<strong>Hrad&#269;any</strong>, que se desarroll&oacute; a su alrededor como una peque&ntilde;a ciudad aristocr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; cada edificio es una lecci&oacute;n de historia: el&nbsp;<strong>Palacio Real</strong>, la&nbsp;<strong>Catedral de San Vito</strong>, el&nbsp;<strong>Callej&oacute;n del Oro</strong>&nbsp;con sus diminutas casas de colores&hellip; Desde las murallas se obtienen las mejores vistas de toda Praga, especialmente al atardecer, cuando el Moldava refleja el &uacute;ltimo destello del d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Hrad&#269;any es la Praga solemne y majestuosa, la de los emperadores y los mitos. Y, aun as&iacute;, conserva la serenidad de un lugar que parece suspendido en el tiempo.
    </p><h2 class="article-text">Josefov: el alma jud&iacute;a de Praga</h2><p class="article-text">
        Entre la Ciudad Vieja y el r&iacute;o se encuentra&nbsp;<strong>Josefov</strong>, el antiguo&nbsp;<strong>barrio jud&iacute;o</strong>, una de las zonas m&aacute;s conmovedoras de la ciudad. Naci&oacute; de la uni&oacute;n de dos comunidades hebreas y sobrevivi&oacute; a siglos de persecuci&oacute;n, reformas y tragedias.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, sus calles conservan una atm&oacute;sfera cargada de memoria. La&nbsp;<strong>Sinagoga Vieja-Nueva</strong>, una de las m&aacute;s antiguas de Europa, sigue en pie junto al&nbsp;<strong>Cementerio Jud&iacute;o</strong>, donde las l&aacute;pidas parecen apilarse unas sobre otras. Tambi&eacute;n destacan el&nbsp;<strong>Museo Jud&iacute;o de Praga</strong>&nbsp;y la figura legendaria del&nbsp;<strong>Golem</strong>, que seg&uacute;n la tradici&oacute;n a&uacute;n duerme en el &aacute;tico de la sinagoga.
    </p><p class="article-text">
        Josefov es una parada obligatoria no solo por su historia, sino por la intensidad emocional que transmite: un homenaje a la resistencia y la cultura que marcaron a Praga para siempre.
    </p><h2 class="article-text">Nov&eacute; M&#283;sto: la Praga moderna sin perder ra&iacute;ces</h2><p class="article-text">
        Fundada por el emperador&nbsp;<strong>Carlos IV en 1348</strong>,&nbsp;<strong>Nov&eacute; M&#283;sto</strong>&nbsp;&mdash;la Ciudad Nueva&mdash; no es tan &ldquo;nueva&rdquo; como su nombre sugiere, pero s&iacute; la m&aacute;s din&aacute;mica. Aqu&iacute; palpita la vida cotidiana de los praguenses, entre caf&eacute;s, librer&iacute;as, tiendas de dise&ntilde;o y avenidas amplias que contrastan con los callejones medievales del centro.
    </p><p class="article-text">
        Su epicentro es la&nbsp;<strong>Plaza de Wenceslao</strong>, escenario de algunos de los momentos m&aacute;s importantes de la historia checa reciente, desde la&nbsp;<strong>Primavera de Praga</strong>&nbsp;hasta la&nbsp;<strong>Revoluci&oacute;n de Terciopelo</strong>. Tambi&eacute;n alberga el&nbsp;<strong>Museo Nacional</strong>, cuya imponente fachada preside la colina.
    </p><p class="article-text">
        Nov&eacute; M&#283;sto es la Praga urbana, la que late con ritmo europeo, pero sin perder su alma bohemia ni su pasi&oacute;n por la historia.
    </p><h2 class="article-text">Vy&scaron;ehrad: el secreto mejor guardado</h2><p class="article-text">
        Al sur del centro, sobre una colina que domina el Moldava, se encuentra&nbsp;<strong>Vy&scaron;ehrad</strong>, el gran tesoro oculto de Praga. Es una de las zonas menos tur&iacute;sticas y, sin embargo, una de las m&aacute;s bellas.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; naci&oacute; la leyenda: seg&uacute;n la mitolog&iacute;a checa, fue el primer asentamiento de la ciudad, fundado por la princesa Libu&scaron;e. Hoy, su fortaleza medieval y sus jardines ofrecen un paseo tranquilo con unas vistas espectaculares del r&iacute;o y de los tejados de Praga.
    </p><p class="article-text">
        Dentro del recinto destacan la&nbsp;<strong>Bas&iacute;lica de San Pedro y San Pablo</strong>, el&nbsp;<strong>cementerio nacional</strong>&nbsp;donde descansan grandes figuras de la cultura checa y las antiguas murallas, ideales para caminar al atardecer.
    </p><p class="article-text">
        Vy&scaron;ehrad es, en pocas palabras, la Praga contemplativa: silenciosa, verde y espiritual.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ubicarte-mapa-zonas-praga-debes-conocer_1_12727879.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Nov 2025 10:00:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/79d2dead-4d5b-4b1b-8304-225cd57d384b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="335029" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/79d2dead-4d5b-4b1b-8304-225cd57d384b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="335029" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Para ubicarte en el mapa: las zonas de Praga que debes conocer antes de ir]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/79d2dead-4d5b-4b1b-8304-225cd57d384b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Guía de viaje,República Checa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El euroescéptico Babis vence con holgura las elecciones legislativas de República Checa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/euroesceptico-babis-arrasa-elecciones-legislativas-republica-checa_1_12657442.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2d3b498-09e1-4598-9ec5-ec4bfe03bc2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El euroescéptico Babis vence con holgura las elecciones legislativas de República Checa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La formación del magnate y ex primer ministro conocido como el 'Trump checo' obtiene en torno al 35% de los votos, frente al 22,95% de la gobernante coalición Spolu </p><p class="subtitle">Claves - ¿Otro líder anti-UE? República Checa vota en unas elecciones cruciales dominadas por un multimillonario al estilo Trump
</p></div><p class="article-text">
        El movimiento de Ciudadanos Descontentos (ANO), del populista Andrej Babis, gana con claridad las elecciones legislativas celebradas en la Rep&uacute;blica Checa este viernes y s&aacute;bado, con alrededor del 35% de los votos, por delante de la gobernante coalici&oacute;n Spolu (Juntos) del primer ministro, Petr Fiala, con casi el 23%.
    </p><p class="article-text">
        Con m&aacute;s del 97% de las papeletas escrutadas, el partido del magnate y exprimer ministro Babis obtiene el 35,08% de los votos y 85 de los 200 esca&ntilde;os en el Parlamento, frente al 22,95% y 50 diputados de la alianza de centro liberal del jefe de Gobierno en funciones, indica la televisi&oacute;n p&uacute;blica <em>CT24</em>.
    </p><p class="article-text">
        Tercero es, seg&uacute;n este recuento, el partido de los Alcaldes (Stan), socios en el actual gobierno, con el 11% y 20 esca&ntilde;os, mientras que partido prorruso y xen&oacute;fobo SPD est&aacute; virtualmente empatado con el partido liberal Los Piratas. Mientras que los piratas han obtenido un 9% de los votos, el SPD, liderado por el checo-japon&eacute;s Tomio Okamura, ha logrado el 7,88%, aunque ambos tendr&aacute;n 16 esca&ntilde;os en el pr&oacute;ximo Parlamento.
    </p><p class="article-text">
        El sexto partido en superar el umbral m&iacute;nimo del 5% para entrar en la C&aacute;mara es el antisistema 'Motoriste' (Motoristas), con el 7% y 13 esca&ntilde;os, con lo que se quedar&iacute;a corto para darle a Babis una mayor&iacute;a (de 101 sobre 200 parlamentarios) en la C&aacute;mara.
    </p><p class="article-text">
        Con este resultado, Babis podr&iacute;a formar un gobierno con el respaldo del SPD, y con ello virar la pol&iacute;tica exterior y de seguridad a posiciones menos europe&iacute;sta y m&aacute;s cr&iacute;ticas frente a Ucrania.
    </p><h2 class="article-text">El ex primer ministro multimillonario</h2><p class="article-text">
        Babis, uno de los hombres m&aacute;s ricos del pa&iacute;s con una fortuna milmillonaria, fue primer ministro entre 2017 y 2021, una gesti&oacute;n marcada por varios esc&aacute;ndalos por supuesto fraude por el cobro de subsidios para su conglomerado agroindustrial 'Agrofert', que a&uacute;n no est&aacute;n resuelto.
    </p><p class="article-text">
        Si bien no est&aacute; considerado como prorruso, la campa&ntilde;a del empresario de 71 a&ntilde;os estuvo marcada por la propuesta de cortar las ayudas a Ucrania para centrarse m&aacute;s en las necesidades de los ciudadanos checos, que sufrieron bajo una fuerte subida de los precios y recortes presupuestarios bajo el Gobierno de Fiala.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de ser derrotado ante una coalici&oacute;n de dif&iacute;cil gesti&oacute;n formada para luchar contra &eacute;l, el partido Acci&oacute;n de Ciudadanos Insatisfechos del multimillonario y ex primer ministro conocido como <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/lider-anti-ue-republica-checa-vota-elecciones-cruciales-dominadas-multimillonario-estilo-trump_1_12652402.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el &lsquo;Trump checo&rsquo; </a>parece tener asegurado el primer puesto.
    </p><p class="article-text">
        Esta votaci&oacute;n es seguida con gran inter&eacute;s desde Bruselas. La Uni&oacute;n Europea contempla con nerviosismo la posibilidad de tener en Europa Central a un tercer agitador antieurope&iacute;sta, junto con Hungr&iacute;a y&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/eslovaquia-sigue-estela-anti-lgtbi-hungria-orban-gente-asustada-ansiosa_1_12647516.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eslovaquia</a>, con las posibles implicaciones que eso tendr&iacute;a para el apoyo del bloque a Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        El partido ANO, por las siglas en checo del partido de Babis (la palabra significa &lsquo;s&iacute;&rsquo; en checo) forma parte del grupo de nacionalistas Patriotas por Europa liderado por Viktor Orb&aacute;n. Tras ganar las elecciones regionales y las europeas en 2024, ANO va camino de obtener m&aacute;s del 36% de los votos en los comicios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE, elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/euroesceptico-babis-arrasa-elecciones-legislativas-republica-checa_1_12657442.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Oct 2025 14:30:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c2d3b498-09e1-4598-9ec5-ec4bfe03bc2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="175645" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c2d3b498-09e1-4598-9ec5-ec4bfe03bc2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="175645" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El euroescéptico Babis vence con holgura las elecciones legislativas de República Checa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c2d3b498-09e1-4598-9ec5-ec4bfe03bc2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[República Checa,Elecciones,Europa,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Otro líder anti-UE? República Checa vota en unas elecciones cruciales dominadas por un multimillonario al estilo Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/lider-anti-ue-republica-checa-vota-elecciones-cruciales-dominadas-multimillonario-estilo-trump_1_12652402.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d281ab0-a8f4-40e2-9e1d-d2841dab4786_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Otro líder anti-UE? República Checa vota en unas elecciones cruciales dominadas por un multimillonario al estilo Trump"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El partido ANO, liderado por el ex primer ministro Andrej Babis, lidera las encuestas y podría formar una coalición euroescéptica y pro-Rusia
</p><p class="subtitle">Eslovaquia sigue la estela anti-LGTBI de la Hungría de Orbán: “La gente está asustada y ansiosa”
</p></div><p class="article-text">
        Los votantes de <a href="https://www.eldiario.es/temas/republica-checa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rep&uacute;blica Checa</a> acuden a las urnas el 3 y el 4 de octubre para unas elecciones parlamentarias que los protagonistas y analistas caracterizan como cruciales. La mayor&iacute;a resultante podr&iacute;a generar enfrentamientos con la Uni&oacute;n Europea en temas que van desde las pol&iacute;ticas de inmigraci&oacute;n hasta las de cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La votaci&oacute;n es seguida con gran inter&eacute;s desde Bruselas. La Uni&oacute;n Europea contempla con nerviosismo la posibilidad de tener en Europa Central a un tercer agitador antieurope&iacute;sta, junto con Hungr&iacute;a y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/eslovaquia-sigue-estela-anti-lgtbi-hungria-orban-gente-asustada-ansiosa_1_12647516.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eslovaquia</a>, con las posibles implicaciones que eso tendr&iacute;a para el apoyo del bloque a Ucrania.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando y por qu&eacute; es importante?</h2><p class="article-text">
        Andrej Babis (casi) ha vuelto. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de ser derrotado ante una coalici&oacute;n de dif&iacute;cil gesti&oacute;n formada para luchar contra &eacute;l, el partido Acci&oacute;n de Ciudadanos Insatisfechos del multimillonario y ex primer ministro conocido como el &lsquo;Trump checo&rsquo; parece tener asegurado el primer puesto.
    </p><p class="article-text">
        El partido ANO, por las siglas en checo del partido de Babis (la palabra significa &lsquo;s&iacute;&rsquo; en checo) forma parte del grupo de nacionalistas Patriotas por Europa liderado por Viktor Orb&aacute;n. El partido mantiene una ventaja de 10 puntos sobre la coalici&oacute;n de centroderecha Spolu [Juntos], liderada por el actual primer ministro Petr Fiala. Tras ganar las elecciones regionales y las europeas en 2024, ANO va camino de obtener alrededor del 30% de los votos en los comicios.
    </p><p class="article-text">
        No est&aacute; previsto que ning&uacute;n partido obtenga la mayor&iacute;a en la c&aacute;mara baja del Parlamento, compuesta por un total de 200 esca&ntilde;os. Si ANO termina en primer lugar, tendr&aacute; que iniciar negociaciones de coalici&oacute;n con varios partidos menores en busca del respaldo necesario para formar gobierno.
    </p><p class="article-text">
        No est&aacute; garantizado que lo consiga. Pero si lo logra, tendr&aacute; que responder a las importantes exigencias pol&iacute;ticas de partidos como el antieurope&iacute;sta y prorruso Libertad y Democracia Directa (SPD), el partido Sta&#269;ilo! [&iexcl;Basta!] o la formaci&oacute;n emergente en defensa de los automovilistas (y de corte ultra) &lsquo;Motorist&eacute; sob&#283;&rsquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;nes compiten y qu&eacute; prometen?&nbsp;</h2><p class="article-text">
        El multimillonario del sector agroindustrial Babis (71) fund&oacute; ANO en 2011 como un movimiento centrista y proeuropeo, pero desde entonces lo ha ido transformando en un partido populista, antiinmigraci&oacute;n y euroesc&eacute;ptico. Entre sus promesas figuran ponerle un tope a los precios de la energ&iacute;a, reducir la edad de jubilaci&oacute;n, y recortar los impuestos a las personas y a las empresas.
    </p><p class="article-text">
        Babis tambi&eacute;n ha prometido luchar contra la agenda verde de la UE y su pacto migratorio, mostrando disposici&oacute;n a aliarse con partidos que rechazan mantener las ayudas a Ucrania. Quiere poner fin a la &ldquo;iniciativa checa&rdquo; de suministrar a Ucrania munici&oacute;n de artiller&iacute;a financiada por Occidente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e06d4f-6481-4f64-bc7b-b13fc5c1cef0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e06d4f-6481-4f64-bc7b-b13fc5c1cef0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e06d4f-6481-4f64-bc7b-b13fc5c1cef0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e06d4f-6481-4f64-bc7b-b13fc5c1cef0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e06d4f-6481-4f64-bc7b-b13fc5c1cef0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e06d4f-6481-4f64-bc7b-b13fc5c1cef0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/61e06d4f-6481-4f64-bc7b-b13fc5c1cef0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los candidatos checos Andrej Babis (izquierda) y Petr Fiala (derecha), antes de un debate electoral. EFE/EPA/MARTIN DIVISEK"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los candidatos checos Andrej Babis (izquierda) y Petr Fiala (derecha), antes de un debate electoral. EFE/EPA/MARTIN DIVISEK                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde que en 2021 reemplaz&oacute; al Gobierno de Babis, la alianza tripartita Spolu de Petr Fiala ha reducido el d&eacute;ficit p&uacute;blico checo del 5% al 2% del PIB. Spolu dice que las promesas de ANO llevar&aacute;n al pa&iacute;s a una espiral de deuda. Ellos prometen sanear las cuentas p&uacute;blicas, reducir la deuda y modernizar las fuerzas armadas.
    </p><p class="article-text">
        La formaci&oacute;n liberal, centrista y proeuropea Alcaldes e Independientes (STAN) forma parte de la actual coalici&oacute;n de gobierno. En su programa incluye entrar en el euro, igual que el partido liberal y centrista Piratas, que formaba parte del Gobierno hasta el a&ntilde;o pasado.
    </p><p class="article-text">
        En la extrema izquierda, el partido Sta&#269;ilo! (&iexcl;Basta!) es af&iacute;n a Mosc&uacute; y antiestablishment. Promete refer&eacute;ndums sobre la salida de la UE y la OTAN, as&iacute; como la nacionalizaci&oacute;n de industrias clave. Entre sus miembros fundadores figuran el otrora poderoso Partido Socialdem&oacute;crata y el &uacute;nico Partido Comunista de Europa Central que nunca ha sido reformado.
    </p><p class="article-text">
        En la extrema derecha, Libertad y Democracia Directa (SPD) ha absorbido a tres partidos de derecha radical de menor tama&ntilde;o. Es antiinmigraci&oacute;n, contrario a la OTAN y a la UE, y rechaza la ayuda a Ucrania.&nbsp;Motorist&eacute; sob&#283; (Automovilistas por S&iacute; Mismos) est&aacute; en contra de las pol&iacute;ticas medioambientales y exige una reducci&oacute;n del coste de la vida.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;les son los grandes problemas?</h2><p class="article-text">
        La grave crisis inflacionaria ha contribuido al profundo descontento que hay con el primer ministro Fiala: solo un 15% de los checos se declara satisfecho con la actual situaci&oacute;n pol&iacute;tica. Seg&uacute;n una encuesta de 2024, menos de la mitad se siente mejor que antes de la Revoluci&oacute;n de Terciopelo de 1989, cuando los manifestantes derrocaron al r&eacute;gimen comunista en la entonces Checoslovaquia.
    </p><p class="article-text">
        La seguridad energ&eacute;tica y el coste energ&eacute;tico siguen figurando entre las principales preocupaciones, pero la mayor&iacute;a de los analistas cree que mucha gente votar&aacute; con la cartera. El Gobierno se percibe como desconectado de los problemas de la ciudadan&iacute;a, m&aacute;s interesado en aumentar los ingresos de los pol&iacute;ticos que en mantener a la inflaci&oacute;n bajo control.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, los intentos de Fiala por reducir da&ntilde;os se han limitado a recordar a los votantes la amenaza que una coalici&oacute;n liderada por ANO representa para la democracia checa, el Estado de derecho y la tradicional alineaci&oacute;n del pa&iacute;s con las corrientes proeuropeas.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo funciona el sistema electoral?&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Los esca&ntilde;os en el parlamento se asignan por circunscripci&oacute;n de forma proporcional. Cada partido debe superar un umbral electoral del 5% de los votos nacionales. En el caso de coaliciones formadas por dos partidos, el m&iacute;nimo necesario es del 8%. Los grupos de tres o m&aacute;s partidos tienen que superar el umbral del 11% de los votos.
    </p><p class="article-text">
        Se han inscrito un total de 28 partidos para participar en las elecciones. Excepcionalmente, la votaci&oacute;n en Rep&uacute;blica Checa se celebra durante dos d&iacute;as, el viernes y el s&aacute;bado por la ma&ntilde;ana. Se espera que los resultados casi completos est&eacute;n disponibles a &uacute;ltima hora de la tarde del s&aacute;bado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed9bc9ea-7c8a-4955-a8bb-a022b41dedbe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed9bc9ea-7c8a-4955-a8bb-a022b41dedbe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed9bc9ea-7c8a-4955-a8bb-a022b41dedbe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed9bc9ea-7c8a-4955-a8bb-a022b41dedbe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed9bc9ea-7c8a-4955-a8bb-a022b41dedbe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed9bc9ea-7c8a-4955-a8bb-a022b41dedbe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ed9bc9ea-7c8a-4955-a8bb-a022b41dedbe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El presidente de la República Checa, Petr Pavel."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El presidente de la República Checa, Petr Pavel.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; sugieren las encuestas y cu&aacute;les son los resultados posibles?</h2><p class="article-text">
        En las encuestas, ANO obtiene algo m&aacute;s del 30% de los votos; Spolu, la alianza de centroderecha, actualmente en el Gobierno, logra el 21%; y el partido de extrema derecha SPD, un 12%. El partido proeuropeo Stan y los Piratas obtienen respectivamente el 11% y el 9%; Sta&#269;ilo!, el 7%; y la formaci&oacute;n de extrema derecha Motorist&eacute; sob&#283; algo m&aacute;s del 5%.
    </p><p class="article-text">
        En las elecciones parlamentarias de octubre de 2021, ANO obtuvo m&aacute;s esca&ntilde;os que ning&uacute;n otro partido aunque perdi&oacute; el voto popular (por poco) y fue desplazado por los partidos de la oposici&oacute;n. Los tres partidos que forman la alianza Spolu, igual que el partido Stan y que el partido Piratas, han dicho que en esta ocasi&oacute;n tampoco colaborar&aacute;n con ANO, Sta&#269;ilo! o el SPD.
    </p><p class="article-text">
        Para complicar un poco m&aacute;s las cosas, el presidente de Rep&uacute;blica Checa, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/exgeneral-pavel-gana-elecciones-presidenciales-chequia_1_9904993.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Petr Pavel, ha dicho que se reserva el derecho de negarse</a> a nombrar ministros que defiendan la salida de la UE o de la OTAN, y que tampoco nombrar&aacute; a diputados de extrema izquierda o de extrema derecha en puestos del gabinete relacionados con la seguridad o los asuntos exteriores.
    </p><p class="article-text">
        La coalici&oacute;n Spolu-Stan-Piratas podr&iacute;a volver a formarse, dicen los analistas, si los partidos implicados obtienen suficientes esca&ntilde;os. Una coalici&oacute;n formal liderada por ANO podr&iacute;a ser mucho m&aacute;s dif&iacute;cil de formar y de mantener porque tendr&iacute;a que incluir a la extrema derecha, a la extrema izquierda, o a las dos.
    </p><p class="article-text">
        No se sabe qu&eacute; concesiones estar&aacute; dispuesto a hacer Babis a los socios de coalici&oacute;n, o a los que le den un apoyo puntual para formar gobierno. Se cree que es partidario de un gobierno en minor&iacute;a con ANO como &uacute;nico partido, respaldado en el parlamento por Sta&#269;ilo!, SPD o los dos, adem&aacute;s de por Motorist&eacute; sob&#283;, si supera el umbral del 5%. Ninguno de los escenarios que involucran a ANO parece demasiado estable.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jon Henley]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/lider-anti-ue-republica-checa-vota-elecciones-cruciales-dominadas-multimillonario-estilo-trump_1_12652402.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Oct 2025 19:59:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0d281ab0-a8f4-40e2-9e1d-d2841dab4786_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1420378" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0d281ab0-a8f4-40e2-9e1d-d2841dab4786_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1420378" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Otro líder anti-UE? República Checa vota en unas elecciones cruciales dominadas por un multimillonario al estilo Trump]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0d281ab0-a8f4-40e2-9e1d-d2841dab4786_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[República Checa,Populismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este es el lugar más bonito de Praga según Franz Kafka: uno de sus sitios predilectos en la capital de la República Checa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/lugar-mas-bonito-praga-franz-kafka-favorito-jardines-chotek-pm_1_12626874.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92fa6b98-80c6-439a-8d71-db1536b69be4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Este es el lugar más bonito de Praga según Franz Kafka: uno de sus sitios predilectos en la capital de la República Checa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este oasis de paz en plena capital checa fue uno de los lugares que más disfrutó el escritor</p></div><p class="article-text">
        Si hablamos de <a href="https://www.eldiario.es/viajes/praga-48-horas-guia-completa-comer-viaje-dias_1_12110351.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Praga</a> y de literatura es inevitable pensar en <strong>Franz Kafka</strong>, escritor nacido en la ciudad en 1883, entonces parte del Reino de Bohemia dentro del imperio austroh&uacute;ngaro, y en la que vivi&oacute; tambi&eacute;n parte de su vida hasta que falleci&oacute; en Austria en 1924 un 3 de junio debido a una tuberculosis lar&iacute;ngea.
    </p><p class="article-text">
        En sus 40 a&ntilde;os de vida, <strong>Franz Kafka </strong>dej&oacute; parte de <a href="https://www.eldiario.es/viajes/ruta-praga-franz-kafka-lugares-imprescindibles-vida-pm_1_12353573.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">huella en Praga</a> y en ella se puede pasar por sus diferentes momentos vitales a trav&eacute;s de una ruta, que puede tener un lugar fuera de lo habitual en el que era uno de sus lugares favoritos, los conocidos como<strong> Jardines de Chotek</strong>, en pleno centro de la ciudad.
    </p><h2 class="article-text">Los Jardines Chotek: un remanso de paz en pleno centro de Praga</h2><p class="article-text">
        En el norte del famoso <a href="https://www.eldiario.es/viajes/importante-sala-castillo-praga-vincula-espana-gracias-moda-monarquica-pm_1_12196901.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Castillo de Praga</a> se encuentra el que es uno de los principales puntos verdes de la ciudad, los llamados <strong>Jardines Chotek</strong>, situados junto al <strong>Palacio de verano de la Reina Ana</strong> y que fue uno de los primeros pulmones de la localidad al ser el primer parque p&uacute;blico urbano.
    </p><p class="article-text">
        Con una totalidad de 3,7 hect&aacute;reas de superficie sustituyeron a un antiguo lugar de pasto y de vi&ntilde;edos que se convirti&oacute; en parque en 1832 con un dise&ntilde;o por parte del arquitecto <strong>Frantisek Thomayer</strong>, que cambi&oacute; en parte su estilo ingl&eacute;s en el que se basaba.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1673701356148867073?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Esta zona verde se convirti&oacute; enseguida en uno de los lugares favoritos de los ciudadanos de Praga, que est&aacute;n conectados directamente con<strong> los jardines reales y los Letn&aacute;</strong> mediante una pasarela. Entre sus aspectos destacados est&aacute;n las m&aacute;s de 55 especies de &aacute;rboles y el monumento dedicado al poeta <strong>Julius Zeyer</strong>, que simula una cueva con estatuas de m&aacute;rmol.
    </p><h2 class="article-text">El lugar favorito de Franz Kafka en Praga</h2><p class="article-text">
        Los<strong> Jardines Chotek</strong> tienen el honor de que fueron el lugar favorito de <strong>Franz Kafka</strong> en Praga, algo que dej&oacute; por escrito y en el que afirmaba disfrutar &ldquo;del canto de los p&aacute;jaros y de los a&ntilde;osos &aacute;rboles&rdquo;, y en el que sol&iacute;a pasar algunas jornadas entre su trabajo y su escritura como se ve en la entrada de su diario del 1 de noviembre de 1914.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy, hermoso domingo en parte. En los jardines de Chotek he le&iacute;do el escrito de defensa de <strong>Dostoievski</strong>. La guardia en el interior del castillo y en el cuartel general. La fuente del palacio de Thun. Muy contento conmigo durante todo el d&iacute;a. Y ahora, completo fracaso en el trabajo&rdquo;, escrib&iacute;a el escritor checo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/lugar-mas-bonito-praga-franz-kafka-favorito-jardines-chotek-pm_1_12626874.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Sep 2025 18:50:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/92fa6b98-80c6-439a-8d71-db1536b69be4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="125340" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/92fa6b98-80c6-439a-8d71-db1536b69be4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="125340" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Este es el lugar más bonito de Praga según Franz Kafka: uno de sus sitios predilectos en la capital de la República Checa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/92fa6b98-80c6-439a-8d71-db1536b69be4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Turismo cultural,República Checa,Europa,Kafka]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pequeño pueblo polaco que por su bella arquitectura es conocido como "la pequeña Praga"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pequeno-pueblo-polaco-bella-arquitectura-conocido-pequena-praga-pm_1_12556388.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/339fe0c3-e7b1-469c-be87-0ef4293f8e7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pequeño pueblo polaco que por su bella arquitectura es conocido como &quot;la pequeña Praga&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Visitar Kłodzko es descubrir una de las ciudades más hermosas de Polonia, con numerosos alicientes históricos repartidos entre sus callejuelas, su ayuntamiento o la gran fortaleza de la ciudad</p><p class="subtitle">Cracovia, la ciudad que los polacos llaman “su Barcelona particular”</p><p class="subtitle">El ADN delata una historia alternativa: los Piast, ¿un linaje extranjero en la Polonia medieval?</p></div><p class="article-text">
        Es una de las ciudades m&aacute;s hermosas de <a href="https://www.eldiario.es/temas/polonia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Polonia</a>, situada en su regi&oacute;n fronteriza con la Rep&uacute;blica Checa, al sudoeste del territorio. Es la capital de su provincia hom&oacute;nima y se ubica en un hermoso valle. Para muchos, es <strong>una peque&ntilde;a ciudad donde se respira tranquilidad, evocando la atm&oacute;sfera del pueblo que fue anta&ntilde;o</strong>. Forma parte de la Baja Silesia, una regi&oacute;n con una rica historia y paisajes pintorescos. Y tiene tantos atractivos tur&iacute;sticos para quien se acerque a conocerla que <strong>en ocasiones se la ha calificado como &ldquo;la peque&ntilde;a Praga&rdquo;, una amable comparaci&oacute;n con la capital checa que, de hecho, est&aacute; situada a apenas 200 kil&oacute;metros</strong>, por lo que es posible visitar ambas localidades en un mismo viaje. 
    </p><p class="article-text">
        Se llama K&#322;odzko y, <strong>con m&aacute;s de dos mil a&ntilde;os de historia, ha visto pasar a numerosos reinos e imperios de Europa central, incluyendo bohemios, austriacos, prusianos y alemanes</strong>. A pesar de los conflictos que han moldeado su destino, como las guerras napole&oacute;nicas, la ciudad ha demostrado una notable resistencia, logrando escapar de la destrucci&oacute;n durante la <a href="https://www.eldiario.es/temas/segunda-guerra-mundial/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Segunda Guerra Mundial</a> y de la inundaci&oacute;n del milenio de 1997. Sus calles empedradas y las llamativas fachadas de sus casas parecen contar una historia en cada rinc&oacute;n, haciendo de un paseo por el casco antiguo una experiencia similar a la de un museo vivo. Un aut&eacute;ntico regalo para los sentidos de cualquier viajero agradecido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El ayuntamiento de la ciudad, por ejemplo, es todo un valioso monumento y una de las sedes municipales m&aacute;s interesantes de Polonia</strong>. Aunque su fecha exacta de inicio de construcci&oacute;n es desconocida, se sabe que una primera edificaci&oacute;n exist&iacute;a ya en la primera mitad del siglo XIV en la plaza del mercado, con registros de un incendio en 1366 y su posterior reconstrucci&oacute;n finalizada en 1400. Este edificio medieval albergaba puestos de panaderos, pa&ntilde;eros y zapateros en la planta baja, y la magistratura de la ciudad en el piso superior. Tras otro incendio en 1744, la reconstrucci&oacute;n result&oacute; en un alzado desarmonizado. La estructura actual es un edificio neorrenacentista, dise&ntilde;ado por el arquitecto alem&aacute;n Ewald Berger y construido entre 1887 y 1890, despu&eacute;s de otro incendio en 1886 del que solo salv&oacute; la torre medieval.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, el Ayuntamiento de K&#322;odzko, situado en el centro de la plaza Boles&#322;awa Chrobrego, alberga la sede del alcalde, el Consejo Municipal, departamentos del Ayuntamiento y la polic&iacute;a municipal. La planta baja contiene la Biblioteca P&uacute;blica Provincial y Municipal, cafeter&iacute;as, informaci&oacute;n tur&iacute;stica y el estudio de K&#322;odzko de la radio polaca de Wroc&#322;aw. <strong>La parte m&aacute;s antigua del edificio es la torre cuadrada medieval, que cuenta con una galer&iacute;a renacentista en el primer piso y una parte octogonal superior con casco y chapitel barrocos</strong>. El edificio de tres pisos se embellece con un reloj sostenido por una escultura de un le&oacute;n, s&iacute;mbolo del escudo de K&#322;odzko, que representa los lazos de la ciudad con Bohemia. En su interior, destacan el sal&oacute;n del Ayuntamiento con techo de madera y revestimiento neobarroco, una escalera representativa con vidrieras y la Sala del Consejo con pinturas murales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec5e37bc-5501-45c7-825b-269246a4f377_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec5e37bc-5501-45c7-825b-269246a4f377_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec5e37bc-5501-45c7-825b-269246a4f377_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec5e37bc-5501-45c7-825b-269246a4f377_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec5e37bc-5501-45c7-825b-269246a4f377_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec5e37bc-5501-45c7-825b-269246a4f377_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ec5e37bc-5501-45c7-825b-269246a4f377_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista aérea de la que es conocida como &quot;la pequeña Praga&quot; por sus innumerables atractivos turísticos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista aérea de la que es conocida como &quot;la pequeña Praga&quot; por sus innumerables atractivos turísticos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Caminando cuesta arriba desde el centro se llega a la que es considerada <strong>la joya de la corona de K&#322;odzko: su fortaleza, tambi&eacute;n conocida como Twierdza K&#322;odzka</strong>. Esta imponente fortificaci&oacute;n se ubica en la colina G&oacute;ra Zamkowa. Construida en el siglo XIII y ampliada y reconstruida varias veces, su objetivo principal fue proteger la ciudad de K&#322;odzko de las constantes invasiones de imperios y potencias extranjeras como Bohemia, Prusia, Rusia, Austria y Alemania. El basti&oacute;n, que comenz&oacute; a construirse en el siglo XVII, ha sido testigo de numerosas guerras, desde las napole&oacute;nicas hasta la <a href="https://www.eldiario.es/temas/segunda-guerra-mundial/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Segunda Guerra Mundial</a>.
    </p><h2 class="article-text">Una red de t&uacute;neles</h2><p class="article-text">
        La fortaleza ofrece vistas impresionantes de la ciudad y sus alrededores, y su interior cuenta con numerosas salas, pasillos, una capilla barroca y una torre de vigilancia. Tambi&eacute;n alberga el Museo de la Fortaleza de K&#322;odzko y el Museo de la Historia Militar. <strong>Una de las experiencias m&aacute;s destacadas es aventurarse en su extensa red de t&uacute;neles, excavados entre los siglos XIII y XVII </strong>con fines militares y econ&oacute;micos. Estos t&uacute;neles son estrechos, h&uacute;medos y en algunos puntos solo tienen 80 cent&iacute;metros de altura, lo que puede ser desafiante para quienes sufren de claustrofobia. 
    </p><p class="article-text">
        Otro monumento significativo es <strong>el Puente de San Juan</strong> (Most &#347;w. Jana), un puente g&oacute;tico que conecta el casco antiguo con el barrio de Wyspa Piasek sobre el r&iacute;o Nysa. Construido en el siglo XIII, ha sido reconstruido en varias ocasiones, con su estructura actual de 1910 dise&ntilde;ada en estilo Art Nouveau. Con unos 120 metros de largo y farolas de hierro forjado, el puente ofrece vistas impresionantes del r&iacute;o y es un lugar popular para fotografiar y pasear. Adem&aacute;s de su belleza, tuvo una gran importancia hist&oacute;rica como punto de cruce estrat&eacute;gico durante la Segunda Guerra Mundial y se ha convertido en un s&iacute;mbolo de reconciliaci&oacute;n entre Alemania y Polonia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La plaza central de la ciudad, el Rynek, es un espacio rectangular vibrante rodeado de edificios hist&oacute;ricos, constituyendo el coraz&oacute;n de la vida p&uacute;blica de K&#322;odzko</strong>. Aqu&iacute; se encuentran numerosos bares, restaurantes, cafeter&iacute;as y mercados de artesan&iacute;as, especialmente animados en verano. Otros edificios notables dignos de visitar son el Colegio de los Jesuitas, un impresionante edificio barroco del siglo XVII que fue un importante centro educativo y cultural; o la iglesia del Rosario (Ko&#347;ci&oacute;&#322; R&oacute;&#380;a&#324;cowy), una hermosa construcci&oacute;n barroca del siglo XVIII conocida por su impresionante fachada, su altar mayor dedicado a la Virgen Mar&iacute;a y sus capillas laterales ricamente decoradas. Es considerada la m&aacute;s importante de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Este precioso y peque&ntilde;o pueblo polaco ofrece una amplia gama de actividades y experiencias durante todo el a&ntilde;o. <strong>Es conocido como &ldquo;la tierra de la trucha&rdquo;, y su plato regional t&iacute;pico es este pescado</strong>, cocinado con recetas familiares y siempre fresco. Las actividades veraniegas incluyen escalada, pesca, senderismo y ciclismo, mientras que en invierno se abren las pistas de esqu&iacute; en Zieleniec, Jamrozowa Polana y Czarna G&oacute;ra. La ciudad tambi&eacute;n es famosa por sus aguas termales, cuyas propiedades curativas ya se conoc&iacute;an en el siglo XIII, ofreciendo hoy establecimientos modernos con senderos naturales y fuentes iluminadas. K&#322;odzko es una ciudad peque&ntilde;a y compacta, f&aacute;cil de explorar, donde la gente es amable y sorprendentemente muchos hablan espa&ntilde;ol. Se puede visitar en poco tiempo aunque dejar&aacute; un buen recuerdo por todos sus encantos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pequeno-pueblo-polaco-bella-arquitectura-conocido-pequena-praga-pm_1_12556388.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Aug 2025 09:01:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/339fe0c3-e7b1-469c-be87-0ef4293f8e7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="394486" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/339fe0c3-e7b1-469c-be87-0ef4293f8e7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="394486" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El pequeño pueblo polaco que por su bella arquitectura es conocido como "la pequeña Praga"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/339fe0c3-e7b1-469c-be87-0ef4293f8e7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Polonia,República Checa,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un hallazgo en una mina prehistórica cambia la visión sobre el papel de las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallazgo-mina-prehistorica-cambia-vision-papel-mujeres-pm_1_12547546.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c6abafd-22f5-4547-8a88-39704ccf3483_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un hallazgo en una mina prehistórica cambia la visión sobre el papel de las mujeres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El trabajo más duro no recaía necesariamente en los más fuertes, sino en quienes podían ser obligados a desempeñarlo, y estas féminas descubiertas podrían ser una prueba tangible de esta dinámica social y de cómo las relaciones de poder influyeron en la división del trabajo</p><p class="subtitle">Nuevos hallazgos arqueológicos en una isla de Suecia sacan a la luz un pasado de comercio y piratería
</p></div><p class="article-text">
        El hallazgo de <strong>dos mujeres enterradas en antiguas minas de s&iacute;lex </strong>en el bosque de Krumlov, en la <strong>actual </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/republica-checa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Rep&uacute;blica Checa</strong></a>, est&aacute; aportando <strong>nuevas claves sobre el papel que desempe&ntilde;aron</strong> las mujeres en las sociedades prehist&oacute;ricas europeas. Un equipo internacional encabezado por la arque&oacute;loga Eva Van&iacute;ckov&aacute; ha demostrado, a trav&eacute;s de un an&aacute;lisis multidisciplinar, que <strong>ambas realizaron trabajos de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/mineria/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>miner&iacute;a</strong></a><strong> extremadamente duros</strong>, una actividad que hasta ahora se atribu&iacute;a de manera casi exclusiva a los hombres.
    </p><h2 class="article-text">Lo que indica la investigaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Los restos corresponden a <strong>dos adultas, identificadas como H1 y H2a, de entre 30 y 40 a&ntilde;os de edad</strong>,<strong> halladas junto a un reci&eacute;n nacido en un pozo minero</strong>. El estudio, <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s12520-025-02251-1" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en <em>Archaeological and Anthropological Sciences</em>, ha permitido reconstruir aspectos fundamentales de su vida: desde su dieta y procedencia hasta las <strong>huellas f&iacute;sicas que dej&oacute; en sus cuerpos el trabajo forzado en galer&iacute;as subterr&aacute;neas</strong>. Las evidencias osteol&oacute;gicas revelan desgaste vertebral, hiperquifosis y marcas musculares asociadas a posturas inclinadas y a una actividad continuada en condiciones extremas.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n apunta a que <strong>ambas </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/mujeres/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>mujeres</strong></a><strong> eran locales y recib&iacute;an una dieta relativamente rica en prote&iacute;nas animales,</strong> inusual en comunidades neol&iacute;ticas de la regi&oacute;n. Los especialistas sugieren que este <strong>aporte extra de carne</strong> pudo haber estado <strong>destinado a mantener su resistencia f&iacute;sica</strong> en el exigente trabajo minero. Sin embargo, las patolog&iacute;as encontradas, como una fractura de c&uacute;bito nunca curada, indican que incluso <strong>heridas graves no interrump&iacute;an su labor.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/895763bc-16fa-4fb8-bb9c-68f11e23ca9f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/895763bc-16fa-4fb8-bb9c-68f11e23ca9f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/895763bc-16fa-4fb8-bb9c-68f11e23ca9f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/895763bc-16fa-4fb8-bb9c-68f11e23ca9f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/895763bc-16fa-4fb8-bb9c-68f11e23ca9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/895763bc-16fa-4fb8-bb9c-68f11e23ca9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/895763bc-16fa-4fb8-bb9c-68f11e23ca9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cráneo de hembra H2a enface (A) y cráneo de hembra H1 enface (B)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cráneo de hembra H2a enface (A) y cráneo de hembra H1 enface (B)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Eran familia</h2><p class="article-text">
        <strong>Las pruebas gen&eacute;ticas</strong> han demostrado que las dos adultas <strong>estaban emparentadas, posiblemente como hermanas</strong>, y que durante su infancia atravesaron periodos de gran estr&eacute;s fisiol&oacute;gico, visibles en sus piezas dentales. <strong>El reci&eacute;n nacido enterrado con ellas,</strong> sin embargo, <strong>no ten&iacute;a relaci&oacute;n biol&oacute;gica</strong> y su presencia en la fosa sigue siendo un <strong>enigma</strong>. Los investigadores plantean que podr&iacute;a tratarse de un gesto ritual o simb&oacute;lico vinculado a las creencias de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la dimensi&oacute;n biogr&aacute;fica, el estudio tambi&eacute;n ilumina el trasfondo cultural de la miner&iacute;a de s&iacute;lex en el centro de <a href="https://www.eldiario.es/temas/europa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Europa</a>. Aunque este material pod&iacute;a recogerse f&aacute;cilmente en superficie, se excavaban profundos pozos para extraerlo. Ello sugiere que <strong>el valor del s&iacute;lex no era &uacute;nicamente pr&aacute;ctico, sino tambi&eacute;n social y ritual.</strong> Con &eacute;l se fabricaban hachas, cuchillas o dagas destinadas en muchos casos a dep&oacute;sitos ceremoniales, lo que refuerza la idea de que <strong>el trabajo minero ten&iacute;a un componente sagrado.</strong>
    </p><h2 class="article-text">La hip&oacute;tesis de la investigaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La hip&oacute;tesis de Van&iacute;ckov&aacute; y su equipo es que la creciente preeminencia del papel masculino en la sociedad eneol&iacute;tica pudo haber relegado a las mujeres a tareas forzadas en las minas. <strong>El trabajo m&aacute;s duro no reca&iacute;a necesariamente en los m&aacute;s fuertes, sino en quienes pod&iacute;an ser obligados a desempe&ntilde;arlo</strong>. Las dos mujeres del bosque de Krumlov podr&iacute;an ser una prueba tangible de esta din&aacute;mica social y de c&oacute;mo las relaciones de poder influyeron en la divisi&oacute;n del trabajo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf3d0ada-d4d7-4750-b34d-8b03c50456ca_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf3d0ada-d4d7-4750-b34d-8b03c50456ca_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf3d0ada-d4d7-4750-b34d-8b03c50456ca_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf3d0ada-d4d7-4750-b34d-8b03c50456ca_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf3d0ada-d4d7-4750-b34d-8b03c50456ca_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf3d0ada-d4d7-4750-b34d-8b03c50456ca_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cf3d0ada-d4d7-4750-b34d-8b03c50456ca_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pseudoartrosis (flecha) en la parte distal del cúbito izquierdo en la hembra H2a"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pseudoartrosis (flecha) en la parte distal del cúbito izquierdo en la hembra H2a                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El hecho de que fueran <strong>enterradas</strong> directamente en los <strong>pozos mineros</strong> puede vincularse a estas<strong> creencias rituales</strong>: devolver a la tierra tanto el material extra&iacute;do como a quienes lo obten&iacute;an. La mina, en este sentido, habr&iacute;a funcionado como un lugar de conexi&oacute;n entre el mundo de los vivos y el de los ancestros. La pr&aacute;ctica de enterrar a los mineros en el propio espacio de trabajo podr&iacute;a interpretarse como un <strong>modo de cerrar un ciclo espiritual y comunitario.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los avances, el hallazgo abre tantos interrogantes como respuestas ofrece. &iquest;Trabajaban estas mujeres por decisi&oacute;n propia o bajo coerci&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; motiv&oacute; el entierro conjunto con un reci&eacute;n nacido sin parentesco? &iquest;Hasta qu&eacute; punto el prestigio del s&iacute;lex condicionaba el destino de quienes lo extra&iacute;an? Las respuestas definitivas quiz&aacute; nunca se conozcan, pero el estudio sit&uacute;a a las mujeres mineras en el centro de un debate que <strong>obliga a replantear la historia del trabajo y los roles de g&eacute;nero en la Prehistoria europea.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallazgo-mina-prehistorica-cambia-vision-papel-mujeres-pm_1_12547546.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Aug 2025 09:00:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8c6abafd-22f5-4547-8a88-39704ccf3483_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="331248" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8c6abafd-22f5-4547-8a88-39704ccf3483_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="331248" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un hallazgo en una mina prehistórica cambia la visión sobre el papel de las mujeres]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8c6abafd-22f5-4547-8a88-39704ccf3483_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Investigación científica,Arqueología,Minería,mujeres,República Checa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guardiola agradece la ayuda de "Checoslovaquia" frente a los incendios 33 años después de su desaparición como país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/rastreador/guardiola-agradece-ayuda-checoslovaquia-frente-incendios-33-anos-despues-desaparicion_132_12543736.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a6912f6-07c1-4046-b694-d77faa0befc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guardiola agradece la ayuda de &quot;Checoslovaquia&quot; frente a los incendios 33 años después de su desaparición como país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presidenta extremeña ha corregido su error al final de su comparecencia, aclarando que la ayuda vendrá desde Eslovaquia</p><p class="subtitle">Guardiola insiste en que Extremadura necesita medios y personal del Ejército de Tierra</p></div><p class="article-text">
        En su comparecencia junto al Presidente del Gobierno, Pedro S&aacute;nchez, la presidenta extreme&ntilde;a, Mar&iacute;a Guardiola, ha agradecido el env&iacute;o de ayuda desde Alemania y &ldquo;Checoslovaquia&rdquo;, un pa&iacute;s que desapareci&oacute; hace 33 a&ntilde;os. &ldquo;Vienen 66 bomberos de Alemania y vienen medios a&eacute;reos tambi&eacute;n de &rdquo;Checoslovaquia&ldquo;, ha asegurado desde el puesto de mando avanzado de La Granja, en C&aacute;ceres. Guardiola ha corregido su error antes de finalizar su intervenci&oacute;n, aclarando que se refer&iacute;a a Eslovaquia.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s ha publicado un mensaje en la red social X en la misma l&iacute;nea y pidiendo perd&oacute;n:&ldquo; Agradezco de nuevo la colaboraci&oacute;n de otras CCAA y pa&iacute;ses, como Eslovaquia, que nos han prestado medios cruciales para combatir las llamas estos d&iacute;as tan dif&iacute;ciles. Aprovecho para corregir mi lapsus en las declaraciones de esta ma&ntilde;ana, donde confund&iacute; la denominaci&oacute;n de este pa&iacute;s amigo. Mis disculpas&rdquo;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1957808973584670888?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Lo ha hecho en una visita oficial a la localidad extreme&ntilde;a, una de las comunidades m&aacute;s afectadas por la oleada de incendios que asola Espa&ntilde;a durante este &uacute;ltimo mes. En su declaraci&oacute;n, Pedro S&aacute;nchez se ha comprometido a gestionar desde su Ejectivo la reconstrucci&oacute;n de los lugares devastados por los fuegos y ha anunciado que en el primer Consejo de Ministros del curso, el pr&oacute;ximo martes, se proceder&aacute; a la declaraci&oacute;n de zonas afectadas por una emergencia de protecci&oacute;n civil a las zonas que est&aacute;n sufriendo incendios forestales. 
    </p><p class="article-text">
        Esta medida, ha indicado S&aacute;nchez  implica el &ldquo;compromiso&rdquo; del Gobierno para afrontar las labores de la reconstrucci&oacute;n. &ldquo;Ante las emergencias solo vale una respuesta: la unidad institucional, la lealtad institucional, la corresponsabilidad en los recursos que se despliegan para hacer frente a esta cat&aacute;strofe&rdquo;, ha declarado S&aacute;nchez ante los reproches por parte de las comunidades aut&oacute;nomas hacia el Gobierno central. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[El Rastreador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/rastreador/guardiola-agradece-ayuda-checoslovaquia-frente-incendios-33-anos-despues-desaparicion_132_12543736.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Aug 2025 12:13:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1a6912f6-07c1-4046-b694-d77faa0befc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1416121" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1a6912f6-07c1-4046-b694-d77faa0befc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1416121" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Guardiola agradece la ayuda de "Checoslovaquia" frente a los incendios 33 años después de su desaparición como país]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1a6912f6-07c1-4046-b694-d77faa0befc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,María Guardiola,Incendios,República Checa,Ayudas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El edificio de Frank Gehry que está inspirado en Fred Astaire y Ginger Rogers y que es de los más llamativos de Praga]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/edificio-frank-gehry-inspirado-fred-astaire-ginger-rogers-llamativos-praga-pm_1_12527198.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79d2dead-4d5b-4b1b-8304-225cd57d384b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El edificio de Frank Gehry que está inspirado en Fred Astaire y Ginger Rogers y que es de los más llamativos de Praga"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La empresa encargada de erigir el edificio se lo propuso inicialmente a Jean Nouvel, quien declinó la oferta, por lo que la obra acabó en manos del estadounidense Frank Gehry</p><p class="subtitle">La Praga de Franz Kafka: los lugares imprescindibles para una ruta sobre su vida en la capital checa</p><p class="subtitle">La importante sala del Castillo de Praga que se vincula con España gracias a una moda monárquica</p></div><p class="article-text">
        Aprovechando estas semanas en las que muchas personas disfrutan de unas merecidas vacaciones, seguramente m&aacute;s de uno se habr&aacute; decantado por visitar y disfrutar de <strong>Praga</strong>, una de esas ciudades centroeuropeas que no deja indiferente a todo aquel agradecido turista que, evidentemente, no solo se quedar&aacute; entusiasmado con el m&iacute;tico puente Carlos. La Casa Danzante, ideada por el reputado arquitecto <strong>Frank Gehry</strong>, es otro de los alicientes para ver en <strong>Praga</strong>, una casa cuya historia comienza mucho antes de su construcci&oacute;n. Y es que el lugar que hoy ocupa este singular edificio albergaba originalmente un antiguo palacio del siglo XIX, caracterizado por un encantador estilo neorrenacentista. 
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que, a d&iacute;a de hoy, se trata de un edificio situado en la orilla derecha del r&iacute;o Moldava, convertido ya en un hito en la Ciudad Nueva de Praga. <strong>Hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, el palacio neorrenacentista fue completamente arrasado por un bombardeo estadounidense que afect&oacute; a la ciudad</strong>. Tras la retirada de los escombros, esta zona permaneci&oacute; inutilizada y vac&iacute;a durante casi cinco d&eacute;cadas, hasta principios de los a&ntilde;os 90. Fue entonces, en la d&eacute;cada de 1990, cuando un banco holand&eacute;s adquiri&oacute; el terreno con la visi&oacute;n de erigir un edificio emblem&aacute;tico para Praga. La empresa contact&oacute; al arquitecto checo <strong>Vlado Milunic</strong> y le encomend&oacute; la tarea de invitar a un arquitecto de renombre internacional para colaborar en el proyecto.
    </p><h2 class="article-text">Nouvel y luego Gehry</h2><p class="article-text">
        Inicialmente, <strong>Milunic se puso en contacto con el arquitecto franc&eacute;s Jean Nouvel,</strong> autor, entre otras maravillosas joyas de la arquitectura, de la sorprendente <strong>Torre Gl&ograve;ries</strong> de <a href="https://www.eldiario.es/temas/barcelona/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Barcelona</a>. Pero Nouvel <strong>declin&oacute; la oferta debido a la reducida superficie del terreno. Sin embargo, cuando se realiz&oacute; el segundo contacto, en este caso con el arquitecto estadounidense Frank Gehry (autor, entre otras obras, del Museo Guggenheim de Bilbao), este acept&oacute;</strong> el encargo, y ambos arquitectos, Milunic y Gehry, gozaron de un presupuesto casi ilimitado y total libertad art&iacute;stica para el dise&ntilde;o. La construcci&oacute;n de la Casa Danzante se llev&oacute; a cabo entre 1992 y 1996.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El proyecto, de estilo deconstructivista, gener&oacute; una considerable controversia en el momento de su construcci&oacute;n</strong>, como en tantas ocasiones (la Torre Eiffel, por ejemplo, no gust&oacute; nada a los parisinos de la &eacute;poca en la que se construy&oacute;). Los vecinos de la zona protestaron, argumentando que un edificio con formas curvas y ventanas no alineadas romper&iacute;a dr&aacute;sticamente con la est&eacute;tica barroca y modernista predominante en el barrio circundante. Algunos de sus detractores incluso llegaron a referirse a ella como &ldquo;La Casa Borracha&rdquo;, pero el proyecto sigui&oacute; cogiendo forma con el paso del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las cr&iacute;ticas y los considerables costes del proyecto, impulsados por las complicaciones t&eacute;cnicas inherentes a un dise&ntilde;o tan peculiar, el entonces presidente checo, <strong>V&aacute;clav Havel</strong>, brind&oacute; un apoyo fundamental. Havel, quien era vecino del barrio, confiaba en que la construcci&oacute;n de <strong>la Casa Danzante dotar&iacute;a a la zona de un nuevo espacio cultural y contribuir&iacute;a a su revitalizaci&oacute;n</strong>. Una apuesta que sali&oacute; bien, ya que el edificio se ha convertido con el tiempo en una obra piropeada y visitada por miles de personas cada a&ntilde;o. Un icono de la ciudad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef0695b2-77a0-4582-b31c-97cb7401cc47_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef0695b2-77a0-4582-b31c-97cb7401cc47_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef0695b2-77a0-4582-b31c-97cb7401cc47_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef0695b2-77a0-4582-b31c-97cb7401cc47_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef0695b2-77a0-4582-b31c-97cb7401cc47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef0695b2-77a0-4582-b31c-97cb7401cc47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ef0695b2-77a0-4582-b31c-97cb7401cc47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los dos artistas, en uno de esos bailes que pasaron a la historia del cine"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los dos artistas, en uno de esos bailes que pasaron a la historia del cine                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Gracias a este respaldo, el edificio no solo super&oacute; la controversia inicial, sino que se gan&oacute; el cari&ntilde;o de muchos y se convirti&oacute; en uno de los edificios modernos m&aacute;s apreciados de Praga, recibiendo incluso premios de arquitectura, incluyendo uno de la revista American Time en la categor&iacute;a de dise&ntilde;o en el mismo a&ntilde;o de su finalizaci&oacute;n. <strong>Su nombre popular, &ldquo;Ginger y Fred&rdquo;, o &ldquo;La Casa Danzante&rdquo;, proviene de la particular pose pl&aacute;stica de sus dos torres, que evocan una m&iacute;tica pose del famoso d&uacute;o de bailarines Ginger Rogers y Fred Astaire</strong>; seg&uacute;n los expertos en la materia, la torre de cristal representa a Ginger, y la de piedra a Fred.
    </p><p class="article-text">
        Aunque fue concebido originalmente con la intenci&oacute;n de ser un peque&ntilde;o centro cultural, la Casa Danzante alberga hoy en d&iacute;a diversas funciones. Es la sede operativa de varias oficinas, incluyendo las Oficinas Nacionales Holandesas, y acoge a varias empresas multinacionales. Adem&aacute;s, cuenta con un hotel, una galer&iacute;a de arte con exposiciones de artistas no solo checos sino tambi&eacute;n internacionales, y <strong>un renombrado restaurante franc&eacute;s, &ldquo;Fred and Ginger Prague&rdquo;</strong>, ubicado en las &uacute;ltimas plantas y ofreciendo vistas panor&aacute;micas de la ciudad. Unas vistas tan inolvidables como los bailes de aquella pareja que particip&oacute; en diez largometrajes, la mayor&iacute;a de ellos en los a&ntilde;os 30, mucho antes de que se erigiera un edificio emulando c&oacute;mo bailaban.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/edificio-frank-gehry-inspirado-fred-astaire-ginger-rogers-llamativos-praga-pm_1_12527198.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Aug 2025 10:00:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/79d2dead-4d5b-4b1b-8304-225cd57d384b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="335029" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/79d2dead-4d5b-4b1b-8304-225cd57d384b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="335029" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El edificio de Frank Gehry que está inspirado en Fred Astaire y Ginger Rogers y que es de los más llamativos de Praga]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/79d2dead-4d5b-4b1b-8304-225cd57d384b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arquitectura,Europa,República Checa,Turismo,Viajes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día de la Cerveza: estas son las cinco mejores variedades del mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/dia-cerveza-son-cinco-mejores-variedades-mundo-pm_1_12507880.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52321809-33c4-4756-bb32-2c09e942d335_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día de la Cerveza: estas son las cinco mejores variedades del mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las variedades belgas y alemanas están consideradas las mejores a nivel internacional </p><p class="subtitle">Las bebidas españolas más icónicas del verano: del gazpacho andaluz a la sangría catalana</p></div><p class="article-text">
        Cada primer viernes de agosto se celebra el <strong>D&iacute;a internacional de la Cerveza</strong>, una conmemoraci&oacute;n que se instaur&oacute; en <strong>Califonia</strong>, en la localidad de Santa Cruz en 2007 con la idea de que sirviera de homenaje para la diversidad, tradici&oacute;n e historia de la que es una de las<a href="https://www.eldiario.es/temas/bebidas-alcoholicas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> bebidas alcoh&oacute;licas</a> m&aacute;s antiguas de la humanidad, algo que fue establecido de forma oficial en 2012.
    </p><p class="article-text">
        La cerveza que en pleno verano se convierte en una de las bebidas fr&iacute;as preferidas para reuniones sociales y que tiene cientos de variedades alrededor del mundo que hacen que haya para todos los gustos, cuyo ranking de <em>Taste Atlas</em> ha escogido las mejores a nivel internacional. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Lambic (B&eacute;lgica)</strong></h2><p class="article-text">
        La cerveza <strong>Lambic</strong> es considerada la mejor variedad del mundo seg&uacute;n el portal<em> Taste Atlas </em>por ser un estilo tradicional que se elabora con un m&iacute;nimo de 30% de trigo y el mosto se fermenta espont&aacute;neamente con levaduras silvestres locales y naturales. Proviene de la regi&oacute;n de <strong>Bruselas</strong> y de <strong>Pajotteland</strong> en <strong>B&eacute;lgica</strong>. Algunas de sus variaciones son el Kriek Lambic, Fruit Lambic, Gueuze o Faro.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1614029980702326784?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text"><strong>Tripel (B&eacute;lgica)</strong></h2><p class="article-text">
        La considerada segunda mejor variedad de cerveza del mundo es la tripel, tambi&eacute;n originaria de B&eacute;lgica que es un estilo m&aacute;s accesible y f&aacute;cil de beber, con alta carbonataci&oacute;n y sabores complejos, que tiene adem&aacute;s una graduaci&oacute;n alcoh&oacute;lica alta que oscila entre el 7 y 10 por ciento. Una de sus caracter&iacute;sticas es su color amarillo dorado con un distintivo a malta, especiado, afrutado y ligeramente dulce, siendo la <strong>Westmalle Tripel</strong> la que se considera el prototipo. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Dubbel (B&eacute;lgica)</strong></h2><p class="article-text">
        El tercer puesto lo ocupa tambi&eacute;n una variedad belga, el <strong>Dubbel</strong>, una cerveza trapense rica y bien equilibrada que obtiene su sabor del az&uacute;car candi, un jarabe caramelizado, espeso y oscuro que se a&ntilde;ade al mosto, con lo que suelen tener un color entre &aacute;mbar y cobrizo y con aromas y sabores complejos que recuerdan al toffee, las pasaso o las frutas negras.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1879620827840147861?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text"><strong>Weissbier (Alemania)</strong></h2><p class="article-text">
        La cuarta mejor variedad de cerveza es la <strong>Weissbier</strong>, que se traducir&iacute;a como cerveza blanca, tambi&eacute;n conocida como cerveza de trigo, es la cl&aacute;sica de <a href="https://www.eldiario.es/viajes/ciudad-alemana-comparada-roma-venecia-gran-desconocida-baviera-bamberg-pm_1_12200258.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la regi&oacute;n de Baviera</a> en <strong>Alemania</strong>. Esta bebida es resultado de alta fermentaci&oacute;n con una espuma tipo mousse que se elabora con al menos 50% de trigo malteado, fermentadas con cepas de levadura que aportan su aroma a clavo, pl&aacute;tano o humo, con sabor ligeramente amargo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Chodsk&eacute; pivo (Rep&uacute;blica Checa)</strong></h2><p class="article-text">
        La hist&oacute;rica regi&oacute;n de <strong>Chodsko</strong>, en <strong>Plzen</strong>, <strong>Rep&uacute;blica Checa</strong> elabora la variedad Chodsk&eacute; Pivo, que cierra el top 5 de mejores variedades de cerveza del mundo y que se produce desde el siglo XII, a partir de agua local, l&uacute;pulo, malta y levadura, en un proceso de fermentaci&oacute;n en dos etapas, con prolongada maduraci&oacute;n y selecci&oacute;n de materias primas espec&iacute;ficas que la hacen dorada, rica y malteada con sabor ligeramente amargo o intenso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/dia-cerveza-son-cinco-mejores-variedades-mundo-pm_1_12507880.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Aug 2025 07:31:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/52321809-33c4-4756-bb32-2c09e942d335_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="588118" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/52321809-33c4-4756-bb32-2c09e942d335_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="588118" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Día de la Cerveza: estas son las cinco mejores variedades del mundo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/52321809-33c4-4756-bb32-2c09e942d335_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cerveza,Alemania,Bélgica,República Checa,Bebidas alcohólicas,Bebidas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Julio Verne, rey de la literatura de aventuras... y clásico del cine checoslovaco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/julio-verne-rey-literatura-aventuras-clasico-cine-checoslovaco_1_12452036.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4d24bfa-b884-4cf6-990d-df09b3365275_16-9-discover-aspect-ratio_default_1121448.jpg" width="1466" height="824" alt="Julio Verne, rey de la literatura de aventuras... y clásico del cine checoslovaco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su industria sintió un pequeño flechazo por las obras del escritor, autor de títulos como 'Viaje al centro de la Tierra'. Karel Zeman, un mago de la mezcla de imagen real y animación, fue el gran responsable
</p></div><p class="article-text">
        El cine producido en la Europa del pacto de Varsovia, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hollywood-union-sovietica_1_3762611.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica </a>y los pa&iacute;ses controlados por esta, no era una isla cultural completamente ajena a lo que suced&iacute;a en el Occidente capitalista. Algunos climas pol&iacute;ticos y culturales pudieron ser ferozmente adversos, pero muchos artistas del bloque sovi&eacute;tico indagaban en el arte del otro lado del muro de Berl&iacute;n. Una de las aproximaciones transculturales m&aacute;s llamativas fue el peque&ntilde;o idilio que el audiovisual checoslovaco mantuvo con el escritor franc&eacute;s <a href="https://www.eldiario.es/cultura/tres-libros/julio-verne-libros-contradicciones-ideologicas-j_132_1489504.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Julio Verne</a>. Ese idilio tuvo lugar principalmente, pero no solamente, gracias a la dedicaci&oacute;n de uno de los grandes realizadores de cine juvenil de todos los tiempos: Karel Zeman.
    </p><p class="article-text">
        Fijarse en Verne no era una opci&oacute;n an&oacute;mala. Durante d&eacute;cadas, sus obras (o versiones reducidas de estas) hab&iacute;an sido muy empleadas como puerta de iniciaci&oacute;n a la literatura para el p&uacute;blico juvenil y, a la vez, como fuente de disfrute para los adultos. Sus viajes al centro de la Tierra, o al fondo del mar, o a pa&iacute;ses lejanos, hab&iacute;an inspirado a realizadores como Georges M&eacute;li&egrave;s, pionero del audiovisual fant&aacute;stico. Uno de los resultados fue el emblem&aacute;tico cortometraje <em>Viaje a la Luna</em>, recordado por sus im&aacute;genes de una Luna visualizada como un rostro en el que impacta un cohete. 
    </p><p class="article-text">
        Con los a&ntilde;os, el goteo de adaptaciones reconocidas de obras del escritor franc&eacute;s lleg&oacute; a convertirse en una lluvia. Una gran producci&oacute;n de Disney como <em>Veinte mil leguas de viaje submarino</em> (en la versi&oacute;n dirigida por Richard Fleischer y protagonizada por Kirk Douglas y James Mason) dio el pistoletazo de salida a una cierta etapa de esplendor verniano en la gran pantalla a mediados del siglo pasado. Llegaron m&aacute;s ambiciosos espect&aacute;culos estadounidenses (<em>La vuelta al mundo en 80 d&iacute;as</em>, <em>Viaje al centro de la Tierra</em>) y otras producciones de alrededor del mundo (Espa&ntilde;a se apuntar&iacute;a a la moda a&ntilde;os despu&eacute;s, con aportaciones de Juan Antonio Bardem, Jes&uacute;s Franco y, especialmente, Juan Piquer Sim&oacute;n). En este contexto de auge, el mencionado Zeman present&oacute; <em>Una invenci&oacute;n diab&oacute;lica</em> en 1958.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El ap&oacute;stol checoslovaco de la imaginer&iacute;a verniana</strong></h2><p class="article-text">
        En la misma &eacute;poca en que el t&eacute;cnico de efectos especiales Ray Harryhausen comenzaba a impresionar con los efectos especiales que dise&ntilde;aba para producciones hollywoodienses como <em>El gran gorila</em> o <em>El monstruo de los tiempos</em> <em>remotos</em>, Karel Zeman se consolidaba como un mago de la mezcla de imagen real con dibujos y animaci&oacute;n en <em>stop motion</em>. El checoslovaco hab&iacute;a despuntado con el largometraje <em>Viaje a la prehistoria</em>, que parec&iacute;a un homenaje a los intereses y fantas&iacute;as de las audiencias j&oacute;venes: un grupo de ni&ntilde;os se encontraba con dinosaurios y otras maravillas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f921fb93-ecb8-4e8c-822e-d44c7ec76844_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f921fb93-ecb8-4e8c-822e-d44c7ec76844_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f921fb93-ecb8-4e8c-822e-d44c7ec76844_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f921fb93-ecb8-4e8c-822e-d44c7ec76844_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f921fb93-ecb8-4e8c-822e-d44c7ec76844_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f921fb93-ecb8-4e8c-822e-d44c7ec76844_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f921fb93-ecb8-4e8c-822e-d44c7ec76844_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La carrera armamentística entre naciones aparece ridiculizada en &#039;El dirigible robado&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La carrera armamentística entre naciones aparece ridiculizada en &#039;El dirigible robado&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em>Una invenci&oacute;n diab&oacute;lica</em> ya marc&oacute; el camino de lo que ser&iacute;an todas las adaptaciones de novelas vernianas por parte de Zeman. Se apostaba por un cine de aventuras de enfoque amable, que conten&iacute;a gratificaciones (y dardos, y mensajes) para el p&uacute;blico adulto interesado en las narrativas fant&aacute;sticas, pero que privilegiaba a las audiencias j&oacute;venes. Todo est&aacute; relatado con mimo y con una cierta pausa que puede resultar disruptiva si se compara con la aceleraci&oacute;n y la vocaci&oacute;n de apabullamiento sensorial que proyecta tanto audiovisual actual orientado a las audiencias infanto-juveniles. Su visionado puede suponer una bonita diversificaci&oacute;n de las dietas audiovisuales, si se asume la aparente ausencia de doblajes disponibles en castellano. Actualmente, la plataforma Filmin incluye en su cat&aacute;logo <em>Una invenci&oacute;n diab&oacute;lica</em> y <em>El dirigible robado</em>, ambas en su versi&oacute;n original acompa&ntilde;ada de subt&iacute;tulos en castellano. 
    </p><p class="article-text">
        En las obras vernianas de Zeman aparec&iacute;an adultos entra&ntilde;ables y j&oacute;venes intr&eacute;pidos que viv&iacute;an peripecias y tramas de amor castas, pero tambi&eacute;n acostumbraban a comparecer ni&ntilde;os que serv&iacute;an de nexos con los espectadores m&aacute;s j&oacute;venes. Se relataban violencias y criminalidades, s&iacute;, pero se representan de manera poco perturbadora. Las im&aacute;genes, est&eacute;ticamente muy cuidadas, eran de naturaleza h&iacute;brida: los personajes se mov&iacute;an indistintamente por escenarios reales y por decorados y pinturas que remit&iacute;an a los grabados que ilustraban los libros de Verne. 
    </p><p class="article-text">
        Junto con las tecnolog&iacute;as retrofuturistas y el cameo de alg&uacute;n monstruo fantasioso, emerg&iacute;an las pinceladas de cr&iacute;tica. Zeman parec&iacute;a muy consciente de que Verne no solo era un escritor prol&iacute;fico que publicaba historias por entregas para un editor conservador. Las aventuras que el franc&eacute;s relataba emanaban de un imaginario colonial, pero a veces inclu&iacute;an algunas intuiciones humanistas sobre la barbarie impl&iacute;cita del colonialismo. Y sus llamadas a la confianza en el progreso cient&iacute;fico inclu&iacute;an advertencias sobre sus usos posibles con finalidades destructivas. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Una invenci&oacute;n diab&oacute;lica</em>, por ejemplo, trataba de un cient&iacute;fico despistado que trabaja en una nueva fuente de energ&iacute;a, de su joven ayudante y de un cruel arist&oacute;crata que quiere aprovechar las investigaciones de ambos para crear un terrible explosivo. Las posteriores <em>El dirigible robado</em>, de 1967, y <em>On the comet</em>, de 1970, tambi&eacute;n incluyeron pinceladas cr&iacute;ticas sobre armas, chovinismos y deseos de poder. La primera de ellas, deliciosa, caricaturiza la carrera armament&iacute;stica entre naciones siempre deseosas de disponer de la siguiente <em>invenci&oacute;n diab&oacute;lica</em>. El tema parece tristemente actual. En la segunda pel&iacute;cula se escenificaba como las luchas violentas por el poder pol&iacute;tico (y por el lucro derivado del tr&aacute;fico de armas) no se detienen ni siquiera cuando una zona de la Tierra se desgaja del resto del planeta y se adhiere a un cometa a causa de la atracci&oacute;n que este cuerpo celeste ha generado a su paso.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Utop&iacute;a y distop&iacute;a en la misma narraci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Con Zeman ya en la recta final de su trayectoria, otros dos realizadores de la Checoslovaquia comunista tomaron el testigo con sendas adaptaciones de obras del autor de <em>De la tierra a la Luna</em>: Ludv&iacute;k R&aacute;&#382;a y el interesant&iacute;simo Old&#345;ich Lipsk&yacute;. Sus aportaciones quiz&aacute; resultan un poco menos aptas para el p&uacute;blico infantil, pero pueden ser potencialmente muy gratificantes para audiencias juveniles o para adultos.<em> </em> 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44067e7f-d607-4bba-be23-057cef705f12_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44067e7f-d607-4bba-be23-057cef705f12_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44067e7f-d607-4bba-be23-057cef705f12_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44067e7f-d607-4bba-be23-057cef705f12_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44067e7f-d607-4bba-be23-057cef705f12_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44067e7f-d607-4bba-be23-057cef705f12_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/44067e7f-d607-4bba-be23-057cef705f12_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;El misterioso castillo de los Cárpatos&#039; está repleta de tecnologías retrofuturistas y misterios recubiertos de humor negro"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;El misterioso castillo de los Cárpatos&#039; está repleta de tecnologías retrofuturistas y misterios recubiertos de humor negro                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ludvik Raza firm&oacute; <em>El secreto de La Ciudad de Acero</em> a finales de los a&ntilde;os setenta del siglo pasado. Quiz&aacute; es la m&aacute;s obviamente pol&iacute;tica de todas estas adaptaciones (admite una lectura metaf&oacute;rica del antagonismo entre el bloque liderado por la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y el bloque liderado por los Estados Unidos), y quiz&aacute; tambi&eacute;n es la m&aacute;s oscura. Despu&eacute;s de recibir una enorme herencia, dos hermanos deciden fundar una ciudad cada uno: Fortuna, marcada por una especie de humanismo socializante que busca el bien com&uacute;n; y La Ciudad de Acero, que utiliza la explotaci&oacute;n y la competici&oacute;n para crecer. No falta el referente juvenil dentro del relato: un chico que busca a su padre y acaba introduci&eacute;ndose en una trama de espionajes, conspiraciones y peligros.
    </p><p class="article-text">
        <em>El misterioso castillo en los C&aacute;rpatos</em>, estrenada originalmente en 1981, es una mezcla peculiar&iacute;sima de elementos de la literatura rom&aacute;ntica, del terror g&oacute;tico y de la narrativa de misterio. Entre pasadizos secretos, tecnolog&iacute;as imaginarias y cient&iacute;ficos locos, la pel&iacute;cula puede remitir a los seriales mudos de Louis Feuillade (autor de <em>Judex</em> o <em>Los vampiros</em>) y otros cl&aacute;sicos del cine m&aacute;s en contacto con la ficci&oacute;n <em>pulp</em>. El empleo de un humor a veces negro y a veces absurdo, siempre exc&eacute;ntrico, la convierte en un plato at&iacute;pico que no es para todos los gustos. 
    </p><p class="article-text">
        Esta gozada para amantes del fant&aacute;stico m&aacute;s peculiar y el friquer&iacute;o m&aacute;s abierto de miras puede servir, adem&aacute;s, como puerta de introducci&oacute;n a la filmograf&iacute;a cachonda y desbordante, y demasiado poco conocida, de su director. Lipsk&yacute; firm&oacute; aproximaciones habitualmente par&oacute;dicas a narrativas diferentes en la &oacute;rbita de la cultura de masas: la literatura detectivesca, la ficci&oacute;n futurista, el w&eacute;stern y de lo que hiciese falta. En esta ocasi&oacute;n, tambi&eacute;n opt&oacute; por llevar el texto original a un lugar extra&ntilde;o y a la vez propio y habitual en su filmograf&iacute;a: una especie de esteticismo enrarecidamente c&oacute;mico. La pel&iacute;cula est&aacute; disponible en la plataforma Cultpix.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignasi Franch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/julio-verne-rey-literatura-aventuras-clasico-cine-checoslovaco_1_12452036.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Jul 2025 19:23:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b4d24bfa-b884-4cf6-990d-df09b3365275_16-9-discover-aspect-ratio_default_1121448.jpg" length="666259" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b4d24bfa-b884-4cf6-990d-df09b3365275_16-9-discover-aspect-ratio_default_1121448.jpg" type="image/jpeg" fileSize="666259" width="1466" height="824"/>
      <media:title><![CDATA[Julio Verne, rey de la literatura de aventuras... y clásico del cine checoslovaco]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b4d24bfa-b884-4cf6-990d-df09b3365275_16-9-discover-aspect-ratio_default_1121448.jpg" width="1466" height="824"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ciencia ficción,Libros,Fantasía,Literatura fantástica,Cine fantástico,Películas,República Checa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Praga de Franz Kafka: los lugares imprescindibles para una ruta sobre su vida en la capital checa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-praga-franz-kafka-lugares-imprescindibles-vida-pm_1_12353573.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f8011c2-2a8d-4990-b1ff-2f98548b5f83_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119138.jpg" width="1071" height="602" alt="La Praga de Franz Kafka: los lugares imprescindibles para una ruta sobre su vida en la capital checa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La vida de Franz Kafka está ligada a la capital de la República Checa</p><p class="subtitle">Praga en 48 horas: una guía completa para saber qué hacer, dónde ir y qué comer en un viaje de dos días</p></div><p class="article-text">
        El 3 de junio de 1924 fallec&iacute;a <strong>Franz Kafka </strong>a la edad de 40 a&ntilde;os debido a una tuberculosis, que hizo que sus &uacute;ltimos instantes de vida fueran duros y ag&oacute;nicos, con dolores al comer, y sin que nada pudiera mitigarlos, que tuvieron lugar en un sanatorio cerca de Viena. Un siglo despu&eacute;s de su muerte es uno de los autores m&aacute;s influyentes de la<a href="https://www.eldiario.es/temas/literatura/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> literatura universal</a> por su mezcla de elementos reales y fant&aacute;sticos, y gracias a que su amigo <strong>Max Brod</strong> public&oacute; su obra a pesar del expreso deseo del escritor, que quer&iacute;a que quemara todo lo que hab&iacute;a escrito porque no cre&iacute;a en ella.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Nuevo cementerio jud&iacute;o y la Casa Natal: muerte y nacimiento de Franz Kafka</strong></h2><p class="article-text">
        Una obra de Franz Kafka que est&aacute; vinculada de manera estrega con <strong>Praga</strong>, la capital de la Rep&uacute;blica Checa donde naci&oacute; y vivi&oacute; gran parte de su vida, y en la que descansa en el nuevo cementerio jud&iacute;o de Praga, ubicado en el barrio de Strasnice junto a su familia, como se aprecia en una inscripci&oacute;n en una piedra con su nombre, siendo visita obligatoria para una ruta sobre el escritor.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C7wZ-FPILWE/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/raices-kafka-praga-tirania-padre_1_1592842.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tour por la vida de Kafka</a> en Praga que podr&iacute;a comenzar tambi&eacute;n por la Casa natal que se ubica en la calle U Radnice 5, en plena Ciudad Vieja y cerca de la iglesia de San Nicol&aacute;s. En este edificio naci&oacute; el 3 de julio de 1883, pero se mudar&iacute;a dos a&ntilde;os despu&eacute;s, aunque es suficiente para que una placa indique que ah&iacute; comenz&oacute; la vida del autor de La metamorfosis.
    </p><p class="article-text">
        La casa actual es llamada <strong>Kafk&#367;v d&#367;m </strong>y solo queda el portal de la &eacute;poca cuando naci&oacute; el escritor debido a un incendio que sufri&oacute; en 1897, igualmente en ella se puede encontrar una peque&ntilde;a exposici&oacute;n sobre su vida.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Palacio Kinsky</strong></h2><p class="article-text">
        La familia Kafka se mudar&iacute;a en diversas ocasiones en Praga, pero un lugar emblem&aacute;tico de la infancia del escritor fue el Palacio Kinsky, donde estudi&oacute; durante 8 a&ntilde;os, de 1893 a 1901, y su padre tuvo una tienda de mercer&iacute;a en la planta baja. Actualmente es una de las sedes de la <strong>Galer&iacute;a Nacional</strong> de la ciudad, en el &aacute;rea de la Ciudad Vieja.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1764703956901544322?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text"><strong>El castillo de Praga y la casa azul de Kafka</strong></h2><p class="article-text">
        Pero sin duda uno de los lugares m&aacute;s m&iacute;ticos de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/kafka-cerebro-putin-trump-contar-clasicos-lectores-hoy_1_12150699.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Franz Kafka</a> en Praga se sit&uacute;a en los alrededores del castillo de Praga, donde en una de las casas coloridas, concretamente la azul n&uacute;mero 22, dio vida a varias de sus principales obras, y donde se aisl&oacute; para encontrar la inspiraci&oacute;n lejos de su familia.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DBoh0O1NQ24/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>Museo Franz Kafka </strong></h2><p class="article-text">
        El lugar donde podemos encontrar gran parte de la vida y obra es en el Museo Franz Kafka, dedicado a su figura y donde se exhiben tanto manuscritos, borradores, diarios y diversas fotograf&iacute;as, as&iacute; como dibujos de su propia autor&iacute;a. Inaugurado en 2005 conserva tambi&eacute;n algunas primeras ediciones, que se combinan con exposiciones interactivas, ubicado en el barrio de <strong>Mal&aacute; Strana</strong>, cerca del puente de Carlos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Monumento a Franz Kafka</strong></h2><p class="article-text">
        Si hay un s&iacute;mbolo del escritor en Praga es la escultura dedicada a su figura, obra de<strong> David &#268;ern&yacute; </strong>en la Avenida Nacional, hecha de bronce y que representa un traje vac&iacute;o que transporta a un hombre m&aacute;s peque&ntilde;o sobre sus hombros, inspirado en el cuento Descripci&oacute;n de una lucha, que publicado en 1912 fue una de sus primeras obras.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Caf&eacute; Louvre: lugar de encuentro con intelectuales</strong></h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su obra, una de las huellas de la vida de<a href="https://www.eldiario.es/era/franz-kafka-tiktok-generacion-z_1_10321773.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Franz Kafka</a> en Praga es el caf&eacute; Louvre, que era uno de sus lugares favoritos y donde se encontraba con otros intelectuales de la ciudad como su amigo <strong>Max Brod</strong> o <strong>Albert Einstein</strong>, acud&iacute;a a tertulias y escrib&iacute;a. Este caf&eacute; de art Nouveau data de 1902 y era el sitio donde se juntaba la elite cultural de la capital checa y la clase burguesa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-praga-franz-kafka-lugares-imprescindibles-vida-pm_1_12353573.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Jun 2025 16:30:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0f8011c2-2a8d-4990-b1ff-2f98548b5f83_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119138.jpg" length="530965" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0f8011c2-2a8d-4990-b1ff-2f98548b5f83_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119138.jpg" type="image/jpeg" fileSize="530965" width="1071" height="602"/>
      <media:title><![CDATA[La Praga de Franz Kafka: los lugares imprescindibles para una ruta sobre su vida en la capital checa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0f8011c2-2a8d-4990-b1ff-2f98548b5f83_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119138.jpg" width="1071" height="602"/>
      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Kafka,Literatura fantástica,República Checa,Turismo cultural,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Unos excursionistas encuentran un tesoro de oro del siglo XX en República Checa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/excursionistas-encuentran-tesoro-oro-siglo-xx-republica-checa-pm_1_12272036.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a2c5c19-d040-4420-8c26-a8ec72ba2a24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Unos excursionistas encuentran un tesoro de oro del siglo XX en República Checa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El curioso descubrimiento que habría tenido como origen alguna ciudad de la antigua Yugoslavia</p><p class="subtitle">Las dos joyas de Herculano que se pueden visitar tras 25 años cerradas al público</p></div><p class="article-text">
        Mientras dos personas iban por excursi&oacute;n en la colina <strong>Zvi&#269;ina</strong>, cerca de la ciudad Trutnov, al norte de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/republica-checa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rep&uacute;blica Checa</a> y aproximadamente a 150 kil&oacute;metros de la capital, <strong>Praga</strong>, se encontraron con un aut&eacute;ntico tesoro con varios objetos que podr&iacute;an tener un valor de m&aacute;s de 300.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        Este peculiar descubrimiento tuvo lugar el pasado mes de febrero, pero ha sido anunciado aproximadamente tres meses despu&eacute;s por el<strong> Museo de Bohemia Oriental</strong>, que ser&iacute;a el encargado de gestionar este tesoro, que incluye varias piezas de valor que estar&iacute;an datados entre las d&eacute;cadas de los 20 y los 30 del siglo pasado.
    </p><p class="article-text">
        El tesoro encontrado por dos excursionistas en las monta&ntilde;as de la <strong>Rep&uacute;blica Checa </strong>est&aacute; compuesto en total por 598 monedas de oro, 16 pitilleras, 10 pulseras, un monedero de alambre, un peine, una cadena y una polvera, esto &uacute;ltimo dentro de la una caja de hierro.
    </p><div id="fb-root"></div><script async defer src="https://connect.facebook.net/es_ES/sdk.js#xfbml=1&version=v19.0"></script><div class="fb-post" data-href="https://www.facebook.com/muzeumhk.cz/posts/pfbid02YHyPPNhLK8Znb4g82wyiPPjqdhmHNgmpCsAew2mKMkhGcGLpqGyKHxLeea3h4wN1l"></div><p class="article-text">
        En el comunicado de prensa del Museo de Bohemia Oriental se considera que estas piezas de valor tendr&iacute;an origen en varios pa&iacute;ses europeos como Francia, B&eacute;lgica, Austria, Hungr&iacute;a, Ruman&iacute;a, Italia y tambi&eacute;n Turqu&iacute;a y Rusia, y habr&iacute;an tenido como destino alguna regi&oacute;n de la antigua <strong>Yugoslavia</strong>, en concreto <strong>Serbia</strong> o <strong>Bosnia y Herzegovina.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El museo checo, sin embargo, no aclara el misterio de c&oacute;mo lleg&oacute; el tesoro hasta all&iacute; y como hab&iacute;a permanecido oculto por tantas d&eacute;cadas, pero este ha sido valorado como un &ldquo;enigma fascinante&rdquo; por el experto en numism&aacute;tica, <strong>Vojt&#283;ch Br&aacute;dle</strong>, que a&ntilde;adi&oacute; quedarse &ldquo;boquiabierto&rdquo; por la magnitud del hallazgo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Dos teor&iacute;as plausibles acerca de su origen</strong></h2><p class="article-text">
        Debido a su dataci&oacute;n y a su contenido, se han dado dos teor&iacute;as sobre el origen del tesoro de oro. Una de ellas es el hecho de que fuera escondido por checos <a href="https://www.eldiario.es/viajes/aparcamiento-centro-berlin-lugar-ocupa-bunker-adolf-hitler-suicido-pm_1_12262289.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">durante la ocupaci&oacute;n nazi</a>, que tuvo lugar en 1938, o bien alemanes despu&eacute;s del final de la Segunda Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        En la segunda de las teor&iacute;as, se relaciona este tesoro escondido en Rep&uacute;blica Checa con reformas de la moneda que se llevaron a cabo en la entonces <strong>Checoslovaquia</strong> durante el r&eacute;gimen comunista en la d&eacute;cada de los 50 del siglo pasado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/excursionistas-encuentran-tesoro-oro-siglo-xx-republica-checa-pm_1_12272036.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 May 2025 16:00:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3a2c5c19-d040-4420-8c26-a8ec72ba2a24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="135522" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3a2c5c19-d040-4420-8c26-a8ec72ba2a24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="135522" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Unos excursionistas encuentran un tesoro de oro del siglo XX en República Checa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3a2c5c19-d040-4420-8c26-a8ec72ba2a24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Historia,Tesoro,Monedas,República Checa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La importante sala del Castillo de Praga que se vincula con España gracias a una moda monárquica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/importante-sala-castillo-praga-vincula-espana-gracias-moda-monarquica-pm_1_12196901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/248cd6fc-d6eb-4d30-9319-3637355eee4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La importante sala del Castillo de Praga que se vincula con España gracias a una moda monárquica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La curiosa designación de la estancia tiene su origen en una exposición que nunca tuvo lugar</p><p class="subtitle">El palacio más grande del mundo que es Patrimonio de la Humanidad y fue encargado por un rey español</p></div><p class="article-text">
        El <strong>Castillo de Praga </strong>es considerado uno de los m&aacute;s grandes del mundo, y es una de las principales atracciones tur&iacute;sticas en <a href="https://www.eldiario.es/viajes/praga-48-horas-guia-completa-comer-viaje-dias_1_12110351.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la capital de la Rep&uacute;blica Checa</a>, a la vez que una marca de su pasado, ya que en &eacute;l han tenido lugar algunos de los actos m&aacute;s relevantes de su historia. Una de sus salas, en concreto, ha sido protagonista de estos eventos, y su designaci&oacute;n guarda una curiosa casualidad con Espa&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">La Sala Espa&ntilde;ola del Castillo de Praga</h2><p class="article-text">
        Hablamos en concreto de la Sala Espa&ntilde;ola del Castillo de Praga, un lugar que actualmente acoge importantes reuniones, al formar parte de la oficina presidencial del presidente de la Rep&uacute;blica Checa, y que, por ejemplo, en 2010 fue el lugar donde Estados Unidos y Rusia firmaron el acuerdo de desarme nuclear.
    </p><p class="article-text">
        En ella fue donde en 1836 se celebr&oacute; la coronaci&oacute;n de <strong>Fernando V de Habsburgo</strong>, el &uacute;ltimo rey que tom&oacute; la corona checa, y era un lugar habitual de fines similares a los de en la actualidad, siendo sala de representaci&oacute;n y celebraci&oacute;n de actos sociales de la monarqu&iacute;a del imperio austroh&uacute;ngaro, del que formaba parte la actual Rep&uacute;blica Checa.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-t10HPJPZYpg-3914', 'youtube', 't10HPJPZYpg', document.getElementById('yt-t10HPJPZYpg-3914'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-t10HPJPZYpg-3914 src="https://www.youtube.com/embed/t10HPJPZYpg?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        La Sala Espa&ntilde;ola del Castillo de Praga se sit&uacute;a en el ala norte, entre el patio segundo al este y patio cuarto y Jard&iacute;n en el basti&oacute;n al oeste, y se entra en ella por la Sala de Columnas desde la llamada Puerta de Mat&iacute;as.
    </p><h2 class="article-text">Su desingaci&oacute;n viene de una moda de los Austrias espa&ntilde;oles</h2><p class="article-text">
        Tiene unas dimensiones de 47x21 metros y en su interior cuenta con 18 ventanas. Su actual decoraci&oacute;n en relieve fue parte de una de sus reconstrucciones, en el siglo XIX, con motivo de la coronaci&oacute;n bohemia del emperador <strong>Francisco Jos&eacute; I de Austria</strong>, que nunca lleg&oacute; a celebrarse, si bien se mantienen los dos muros largos de su primera &eacute;poca, y en la clave de b&oacute;veda sobre el ventanal central destaca el monograma imperial R de la Orden del Tois&oacute;n de Oro.
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n de la Sala Espa&ntilde;ola tuvo lugar en 1605 y fue dise&ntilde;ada por el arquitecto italiano <strong>Giovanni Maria Filippi </strong>para albergar la colecci&oacute;n de esculturas de Rodolfo II, algo que seg&uacute;n apuntan historiadores checos, nunca lleg&oacute; a suceder, sino que se dio lugar en una estancia contigua.
    </p><p class="article-text">
        La denominaci&oacute;n de &lsquo;Sala Espa&ntilde;ola&rsquo; vino directamente del hecho de que se llamaban as&iacute; las estancias que se usaban para albergar colecciones, una moda que fue obra de la monarqu&iacute;a hisp&aacute;nica de los Austrias, aunque su primer nombre fue el de &lsquo;nueva sala&rsquo;, para luego ser &lsquo;nueva sala espa&ntilde;ola&rsquo; y acabar finalmente con su actual.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/importante-sala-castillo-praga-vincula-espana-gracias-moda-monarquica-pm_1_12196901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Apr 2025 11:30:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/248cd6fc-d6eb-4d30-9319-3637355eee4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="241900" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/248cd6fc-d6eb-4d30-9319-3637355eee4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="241900" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La importante sala del Castillo de Praga que se vincula con España gracias a una moda monárquica]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/248cd6fc-d6eb-4d30-9319-3637355eee4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Monarquía,Monarquía española,Historia,Turismo cultural,República Checa,Viajes,Castillos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Praga en 48 horas: una guía completa para saber qué hacer, dónde ir y qué comer en un viaje de dos días]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/praga-48-horas-guia-completa-comer-viaje-dias_1_12110351.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/45ea4a62-195d-453d-9afb-1298a34104cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Praga en 48 horas: una guía completa para saber qué hacer, dónde ir y qué comer en un viaje de dos días"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Praga en un fin de semana puede parecer poco, pero puede ser suficiente para empaparse de su historia, recorrer sus calles empedradas y saborear su gastronomía más tradicional. Para un viaje de viernes a domingo, esta guía puede ser fundamental</p><p class="subtitle">París por primera vez: mi guía práctica para visitar la ciudad con 20 consejos imprescindibles</p></div><p class="article-text">
        Praga es una de esas ciudades que no necesitan presentaci&oacute;n. Muchas veces suele entrar en el mismo &lsquo;pack viajero&rsquo; que Viena y Budapest, pero sin duda es un destino que se merece un viaje para &eacute;l solo, aunque sea de fin de semana. Praga es perfecta para quienes disfrutan caminando por calles empedradas que rezuman historia, con su ambiente bohemio y ese aire nost&aacute;lgico que caracteriza a la capital checa, con rincones llenos de encanto y una arquitectura que nos traslada a otra &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        En Praga hay mucho que ver y hacer, pero en un viaje de dos d&iacute;as puedes hacerte una buena idea de por qu&eacute; es merecedora de esa fama que la describe como una de las ciudades m&aacute;s bonitas de Europa. La propuesta que te hacemos se centra en disfrutar de la historia viva y la oferta cultural de la ciudad sin dejar de lado recomendaciones &uacute;tiles, como en qu&eacute; zona alojarte o qu&eacute; platos no puedes dejar de probar. As&iacute; que toma nota, porque este puede ser tu plan perfecto si quieres descubrir Praga en un fin de semana.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/10da9c3c-5fd8-4f80-b3e9-33d8c4850392_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/10da9c3c-5fd8-4f80-b3e9-33d8c4850392_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/10da9c3c-5fd8-4f80-b3e9-33d8c4850392_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/10da9c3c-5fd8-4f80-b3e9-33d8c4850392_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/10da9c3c-5fd8-4f80-b3e9-33d8c4850392_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/10da9c3c-5fd8-4f80-b3e9-33d8c4850392_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/10da9c3c-5fd8-4f80-b3e9-33d8c4850392_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Praga y el Puente de Carlos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Praga y el Puente de Carlos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Viernes tarde: llegamos a Praga</strong></h2><p class="article-text">
        Con suerte, es posible que encuentres alg&uacute;n vuelo que te permita llegar a Praga un viernes por la tarde, as&iacute; a&uacute;n tendr&aacute;s tiempo de aprovechar este primer d&iacute;a. Cuando aterrices, lo primero ser&aacute; ir a dejar las maletas en tu alojamiento, que bien podr&iacute;a estar en el coraz&oacute;n del casco antiguo (Stare Mesto), en el barrio jud&iacute;o (Josefov) o en una parte tranquila de Mala Strana. Estos barrios permiten estar cerca de los principales puntos de inter&eacute;s, pero para evitar el ruido, procura alejarte de zonas de intensa vida nocturna.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Primer paseo: la Ciudad Vieja</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Ahora s&iacute;, la ruta comienza en la Plaza de la Ciudad Vieja, <em>Starom&#283;stsk&eacute; n&aacute;m&#283;st&iacute;</em>, donde la historia y la vida cotidiana se fusionan. A pocos pasos se encuentra el emblem&aacute;tico Reloj Astron&oacute;mico, cuya funci&oacute;n del desfile de los Doce Ap&oacute;stoles cada hora es un detalle que no te debes perder. Puedes aprovechar para verlo por primera vez, pero con la certeza de que volver&aacute;s a &eacute;l muchas m&aacute;s veces a lo largo de este fin de semana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las calles cercanas ofrecen un recorrido por callejuelas empedradas y pasajes conectados a edificios hist&oacute;ricos, donde puedes encontrar tiendas de artesan&iacute;a y peque&ntilde;os locales con recuerdos t&iacute;picos de Praga. Una breve parada en una cafeter&iacute;a de la zona, de esas que rezuman encanto, resulta una forma adecuada de comenzar a saborear la cultura local.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Cena de bienvenida: sabores que marcan</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para cerrar la primera noche, lo mejor es elegir un establecimiento tradicional en el centro. Ya desde el primer d&iacute;a puedes lanzarte a probar el tradicional <em>goulash</em>, un guiso de ternera y verduras, teniendo en cuenta que si te gusta la cerveza est&aacute;s en el pa&iacute;s indicado. Es muy t&iacute;pico acompa&ntilde;ar el <em>goulash</em> con <em>knedl&iacute;ky</em>, una especie de bola de masa hervida, que se come a rebanadas. Aunque sea un plato contundente para una cena, piensa que, por tradici&oacute;n de horarios, cenar&aacute;s mucho antes de lo que se cena en Espa&ntilde;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0933ed0b-9d43-4ebb-a898-72b4b47395c3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0933ed0b-9d43-4ebb-a898-72b4b47395c3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0933ed0b-9d43-4ebb-a898-72b4b47395c3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0933ed0b-9d43-4ebb-a898-72b4b47395c3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0933ed0b-9d43-4ebb-a898-72b4b47395c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0933ed0b-9d43-4ebb-a898-72b4b47395c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0933ed0b-9d43-4ebb-a898-72b4b47395c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Reloj Astronómico de Praga."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Reloj Astronómico de Praga.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>S&aacute;bado: d&iacute;a para aprovechar al completo</strong></h2><p class="article-text">
        El s&aacute;bado es el gran d&iacute;a, el &uacute;nico que podr&aacute;s aprovechar desde que te levantas hasta que te acuestas, as&iacute; que conviene tener bien planeada tu agenda antes de salir de tu alojamiento. Te proponemos hacer un recorrido a pie, organizado en varias etapas, que combine visitas a monumentos, paseos por barrios tradicionales y varios momentos para degustar la gastronom&iacute;a del lugar.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Ma&ntilde;ana: casco antiguo y barrio jud&iacute;o</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El d&iacute;a lo puedes comenzar nuevamente en la Plaza de la Ciudad Vieja, disfrutando de la calma matutina. Aprovecha para subir a la torre del Antiguo Ayuntamiento porque ofrece una vista panor&aacute;mica que permite observar los tejados, calles y plazas del casco antiguo, y as&iacute; podr&aacute;s hacerte una mejor idea de la estructura hist&oacute;rica de Praga.
    </p><p class="article-text">
        A poca distancia se encuentra el barrio jud&iacute;o, <em>Josefov</em>, donde encontrar&aacute;s uno de los ambientes m&aacute;s aut&eacute;nticos de la ciudad. Entre los sitios destacados est&aacute;n la Sinagoga Vieja-Nueva, que presume de ser la m&aacute;s antigua de Europa en activo, y la Sinagoga Espa&ntilde;ola, cuyo interior posiblemente te deje sin palabras. El Cementerio Jud&iacute;o, a pesar de su reducido espacio, guarda innumerables l&aacute;pidas que hablan de siglos de historia. Por si te interesa, las entradas combinadas para las sinagogas y el cementerio facilitan el recorrido y ayudan a evitar largas colas.
    </p><p class="article-text">
        Una parada en alguna cafeter&iacute;a para degustar un <em>trdeln&iacute;k</em>, el dulce m&aacute;s t&iacute;pico de Praga, puede ayudarte a recargar energ&iacute;as antes de continuar con tu itinerario.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Almuerzo: Praga en cada bocado</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Cuando llegue la hora de comer, ya que es el d&iacute;a grande, te sugerimos que vayas directamente a por uno de los platos m&aacute;s representativos de la gastronom&iacute;a local: el codillo de cerdo (<em>koleno</em>). Crujiente por fuera y tierno por dentro, un codillo praguense es una excelente opci&oacute;n para darle un buen mordisco a la gastronom&iacute;a checa. Ver&aacute;s, de nuevo, que la cerveza local es omnipresente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/481ade40-755f-432f-956b-20cde363bf34_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/481ade40-755f-432f-956b-20cde363bf34_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/481ade40-755f-432f-956b-20cde363bf34_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/481ade40-755f-432f-956b-20cde363bf34_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/481ade40-755f-432f-956b-20cde363bf34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/481ade40-755f-432f-956b-20cde363bf34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/481ade40-755f-432f-956b-20cde363bf34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Praga desde otra perspectiva."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Praga desde otra perspectiva.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Tarde: cultura, historia y paseos</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del almuerzo la ruta contin&uacute;a hacia el Clementinum. Aunque por fuera no diga mucho, dentro te espera una espectacular biblioteca barroca, hoy d&iacute;a Biblioteca Nacional. Adem&aacute;s, desde la torre de lo que anta&ntilde;o fue un colegio jesuita, puedes apreciar la extensi&oacute;n de la ciudad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, puedes continuar tu paseo por la calle Karlova, una de las v&iacute;as hist&oacute;ricas de Praga, donde encontrar&aacute;s peque&ntilde;os locales de artesan&iacute;a, tiendas de recuerdos y cafeter&iacute;as en las que descansar las piernas. A&uacute;n queda mucho d&iacute;a por delante y es mejor tom&aacute;rselo con calma.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>La Torre de la P&oacute;lvora y la Casa Municipal</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El siguiente punto de tu itinerario por Praga es la Torre de la P&oacute;lvora, antigua puerta de acceso a la ciudad medieval. Subir a esta torre permite disfrutar de una vista distinta de la ciudad y comprender mejor la evoluci&oacute;n urbana. Muy pr&oacute;xima se encuentra la Casa Municipal, que puede presumir de ser el edificio de Art Nouveau m&aacute;s llamativo y bonito de la ciudad. Aunque el acceso a su interior suele estar condicionado a eventos o conciertos, su fachada es digna de admiraci&oacute;n.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Puente de Carlos: el emblema de Praga</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Ha llegado el momento de llegar hasta uno de los lugares m&aacute;s famosos y representativos de Praga: el Puente de Carlos, s&iacute;mbolo inconfundible de la ciudad. Este puente medieval es ideal para un paseo tranquilo mientras el sol comienza a ponerse. Nuestra recomendaci&oacute;n es que camines sin prisa, deteni&eacute;ndote las veces que sean necesarias para disfrutar de las vistas sobre el r&iacute;o Moldava. Para quienes prefieran una perspectiva diferente, un paseo en barco por el r&iacute;o, especialmente durante el atardecer, ofrece otra forma de contemplar la ciudad.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Cena: tradici&oacute;n y toques modernos</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para la cena del s&aacute;bado te proponemos optar por un establecimiento que combine lo tradicional con detalles contempor&aacute;neos. Si te gustan las sopas, Praga tiene especialidades que no te debes perder. La Kulajda es una sopa cremosa de setas y eneldo, con un huevo escalfado. O si lo prefieres prueba una Zelnacka, una sopa hecha a base de col con panceta. A la hora de buscar d&oacute;nde cenar te recomendamos considerar opciones en zonas como Nove Mesto o en &aacute;reas pr&oacute;ximas al r&iacute;o para evitar excesivas concentraciones de turistas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/580cce3d-2af7-4e3b-a694-b7a299f81a0a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/580cce3d-2af7-4e3b-a694-b7a299f81a0a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/580cce3d-2af7-4e3b-a694-b7a299f81a0a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/580cce3d-2af7-4e3b-a694-b7a299f81a0a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/580cce3d-2af7-4e3b-a694-b7a299f81a0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/580cce3d-2af7-4e3b-a694-b7a299f81a0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/580cce3d-2af7-4e3b-a694-b7a299f81a0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Biblioteca Nacional de Praga."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Biblioteca Nacional de Praga.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Domingo: &uacute;ltimas horas y despedida</strong></h2><p class="article-text">
        Llega el &uacute;ltimo d&iacute;a, as&iacute; que es momento de aprovechar el tiempo al m&aacute;ximo para visitar todos aquellos rincones que quedan pendientes y sacar un hueco para despedirnos de la ciudad sin prisas.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Ma&ntilde;ana: un recorrido por Mala Strana</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El d&iacute;a comienza en el barrio de Mala Strana, conocido por sus calles empedradas y palacios hist&oacute;ricos. La ruta la puedes comenzar en la calle Nerudova, donde cada edificio guarda detalles que hablan de &eacute;pocas de esplendor. Entre los lugares de inter&eacute;s destacan la Iglesia de San Nicol&aacute;s, con un interior de estilo barroco plagado de frescos y elementos decorativos, y la Iglesia Nuestra Se&ntilde;ora de la Victoria, que alberga la imagen del Ni&ntilde;o Jes&uacute;s de Praga.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Monte Petrin: una &uacute;ltima panor&aacute;mica</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Antes de la hora del almuerzo, te recomendamos tomar el funicular hasta el Monte Petrin. La subida a la torre de Petrin, con una estructura que posiblemente te recuerde a la Torre Eiffel, nos deja una vista completa de la ciudad. Con Praga a tus pies, posiblemente ya comiences a repasar los sitios a los que te gustar&iacute;a volver la pr&oacute;xima vez que vengas.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Almuerzo de despedida: un bocado que resume la experiencia</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para la &uacute;ltima comida en Praga, te recomendamos optar por opciones que aporten un matiz distinto al recorrido gastron&oacute;mico vivido durante el fin de semana. Podr&iacute;as probar el <em>pe&#269;en&aacute; kachna</em>, es decir, pato asado, acompa&ntilde;ado de una ensalada de patatas y pan, o si no el <em>sma&#382;en&yacute; s&yacute;r</em>, un queso frito servido con salsa t&aacute;rtara y papas fritas, perfecto para quienes desean cerrar con un plato diferente sin renunciar a la autenticidad de la cocina local. Y para finalizar con un toque dulce, unas pala&#269;inky, o crepes checas, rellenas de mermelada o crema, pueden poner un merecido punto final a esta introducci&oacute;n a la gastronom&iacute;a de la Rep&uacute;blica Checa.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Por la tarde: hora de la despedida</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El domingo por la tarde llega el momento de despedirse de Praga, recoger el equipaje y poner de nuevo rumbo al aeropuerto. Si te sobra algo de tiempo, no dudes en volver de nuevo al Puente de Carlos o al Reloj Astron&oacute;mico, y si no, no te preocupes, porque Praga tiene tanto que ofrecer que a buen seguro pronto estar&aacute;s de vuelta para continuar con todo lo que te queda por ver.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/praga-48-horas-guia-completa-comer-viaje-dias_1_12110351.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Mar 2025 21:21:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/45ea4a62-195d-453d-9afb-1298a34104cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="273323" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/45ea4a62-195d-453d-9afb-1298a34104cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="273323" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Praga en 48 horas: una guía completa para saber qué hacer, dónde ir y qué comer en un viaje de dos días]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/45ea4a62-195d-453d-9afb-1298a34104cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,República Checa,Europa,Turismo,Cultura,Turismo cultural]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
