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    <title><![CDATA[elDiario.es - Bienestar]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/bienestar/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Bienestar]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Sanar un trauma con un cursillo de tres días? Marta Sader analiza el auge de la "espiritualidad líquida"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sanar-trauma-cursillo-tres-dias-marta-sader-analiza-auge-espiritualidad-liquida_1_13254649.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17a73eef-62c7-4d89-af29-c3f8c1dac384_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Sanar un trauma con un cursillo de tres días? Marta Sader analiza el auge de la &quot;espiritualidad líquida&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su primer libro, ‘Espiritualidad líquida. Misticismo pop en la era del yo’ (Debate), la periodista analiza el 'boom' contemporáneo del horóscopo, las pseudoterapias y el 'wellness' espiritual desde una mirada crítica, íntima y nada condescendiente</p><p class="subtitle">“¡Todo lo que te han contado es mentira!”: cómo ciertas corrientes del bienestar conectan con la conspiranoia</p></div><p class="article-text">
        Marta Sader llevaba a&ntilde;os viviendo en un pueblo del sur de Espa&ntilde;a, en plena naturaleza, cuando comenz&oacute; a llevar a su hijo al colegio. All&iacute;, de manera casi inevitable, comenz&oacute; a estrechar lazos con los padres de los otros ni&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con ellos compart&iacute;a much&iacute;simas cosas, se sinti&oacute; como en casa, pero pronto se dio cuenta de que tambi&eacute;n ten&iacute;an enormes diferencias. &ldquo;Me dec&iacute;an cosas con total naturalidad que a m&iacute; me parec&iacute;an de otro planeta&rdquo;, recuerda. El momento decisivo lleg&oacute; durante una fiesta. Una pareja le explic&oacute; que, si su hija enfermaba, no la llevar&iacute;an al m&eacute;dico porque ellos cre&iacute;an en la Nueva Medicina Germ&aacute;nica, una pseudoterapia que sostiene que las enfermedades se originan en conflictos emocionales no resueltos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero, &iquest;qu&eacute; conflicto iba a tener su hija, si apenas acababa de cumplir tres a&ntilde;os?&rdquo;, afirma sorprendida. &ldquo;Ellos me dec&iacute;an que quiz&aacute; el conflicto no era suyo, sino de un antepasado que se podr&iacute;a haber reencarnado en ella. Me fui a casa pensando: &lsquo;&iquest;c&oacute;mo puede ser posible?&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquella pregunta termin&oacute; convirti&eacute;ndose, tras a&ntilde;os de investigaci&oacute;n, en <a href="https://www.penguinlibros.com/es/economia-politica-y-actualidad/616732-libro-espiritualidad-liquida-9791387904142?srsltid=AfmBOor9Zf8M9oqjGvzPen3L0nxVuIcfoCJa-78ucE_XhdrXhNAxma-t" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Espiritualidad l&iacute;quida. Misticismo pop en la era del yo</em></a><em> </em>(Debate, 2026), un ensayo que explora el auge del esoterismo pop, las pseudoterapias y las nuevas formas de misticismo contempor&aacute;neo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sader no escribe ni como creyente ni como conversa. Tampoco como cr&iacute;tica. Se define como una persona profundamente esc&eacute;ptica, formada en el pensamiento racional y muy preocupada por entender c&oacute;mo construimos nuestras creencias. Lo que le interesaba al escribir su libro no era ridiculizar a quienes creen, sino entender por qu&eacute; personas inteligentes, sensibles y cultas terminan confiando en discursos m&aacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute; la gran pregunta era por qu&eacute; ellas creen y yo no&rdquo;, apunta. &ldquo;Porque mis amigas son personas incre&iacute;bles: listas, sensibles, amables. Yo no pod&iacute;a reducir aquello a que fueran ingenuas o tontas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una espiritualidad expr&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Pronto surgi&oacute; el concepto que da t&iacute;tulo al libro. Para Sader, la espiritualidad l&iacute;quida es una versi&oacute;n contempor&aacute;nea, flexible y consumible de la b&uacute;squeda espiritual tradicional. &ldquo;La espiritualidad pura exige una vida entera de dedicaci&oacute;n, introspecci&oacute;n y b&uacute;squeda de sentido&rdquo;, dice. &ldquo;La espiritualidad l&iacute;quida, en cambio, te promete soluciones r&aacute;pidas. Sanar tu linaje femenino en un cursillo de tres d&iacute;as o curarte de un complejo trauma con tu padre mediante una &lsquo;cirug&iacute;a astral&rsquo; realizada con la energ&iacute;a de los &aacute;ngeles&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La espiritualidad pura exige una vida entera de dedicación, introspección y búsqueda de sentido. La espiritualidad líquida, en cambio, te promete soluciones rápidas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La autora compara la espiritualidad l&iacute;quida con ciertos discursos de la autoayuda contempor&aacute;nea. &ldquo;Te da respuestas inmediatas a problemas complejos&rdquo;, resume. &ldquo;Y adem&aacute;s lo hace de una manera comod&iacute;sima&rdquo;. No exige compromiso profundo ni pertenencia estable. Se puede entrar y salir de ella f&aacute;cilmente, puedes mezclar astrolog&iacute;a, tarot, terapias energ&eacute;ticas, manifestaci&oacute;n, chamanismo o discursos pseudocient&iacute;ficos sin necesidad de construir un sistema coherente.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo explicar su &eacute;xito en los &uacute;ltimos a&ntilde;os? En opini&oacute;n de Sader, no puede explicarse &uacute;nicamente desde la ignorancia, sino que en el centro del fen&oacute;meno detecta necesidades emocionales reales y humanas. &ldquo;Todos las tenemos&rdquo;, afirma. &ldquo;Necesitamos que nos vean, sentir que pertenecemos a algo, que nuestra vida tiene sentido. Tambi&eacute;n cierta necesidad de trascendencia. Pero en el mundo capitalista en el que vivimos no hay espacio para eso. Cuando &eacute;ramos cazadores-recolectores y nos sent&aacute;bamos alrededor del fuego, se contaban historias compartidas que daban forma al grupo, a su pasado y a su futuro. Todo eso ya no existe y algo ten&iacute;a que ocupar ese lugar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El capitalismo tambi&eacute;n vende consuelo</h2><p class="article-text">
        Lo que ocurre es que el capitalismo, siempre atento a hacer negocio, ha aprendido a convertir incluso esa b&uacute;squeda espiritual en un producto de consumo. &ldquo;El capitalismo ha absorbido esas necesidades y las vende en forma de espiritualidad l&iacute;quida&rdquo;, sostiene. &ldquo;Eso no significa que todas las personas que trabajan en este mundo sean estafadoras. Mucha gente cree sinceramente en lo que hace y quiere ayudar a los dem&aacute;s, pero tambi&eacute;n necesitan ganar dinero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La periodista tambi&eacute;n se&ntilde;ala que hay muchos que simplemente explotan un mercado muy rentable. &ldquo;Una aplicaci&oacute;n de astrolog&iacute;a probablemente est&aacute; desarrollada por gente que ni siquiera cree en la astrolog&iacute;a&rdquo;, apunta. &ldquo;Lo mismo pasa con parte de la industria del <em>wellness</em>. Probablemente Gwyneth Paltrow no ha probado ni se cree todo lo que vende su marca. En ese caso, es simplemente un negocio&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos encanta sentir que podemos controlarlo todo. Si me dices que solo necesito meditar, visualizar y hacer determinados ejercicios para que mi vida funcione, eso me da tranquilidad. El problema es que cuando fracasas, la culpa también recae únicamente sobre ti</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A la vez, la autora se&ntilde;ala en su ensayo c&oacute;mo estos discursos encajan con la l&oacute;gica neoliberal contempor&aacute;nea, en el sentido de que muchas de estas corrientes trasladan toda la responsabilidad al individuo. Si uno fracasa, enferma o no alcanza sus objetivos, el problema est&aacute; en c&oacute;mo vibra, en que no ha manifestado suficiente o en la energ&iacute;a que proyecta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero no todo depende de uno mismo&rdquo;, subraya la autora. &ldquo;Llegas o no llegas a fin de mes por muchos motivos, desde luego no porque no hayas manifestado suficiente. Influye el lugar donde has nacido, las oportunidades que has tenido o el contexto hist&oacute;rico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero estos relatos siguen resultando seductores porque ofrecen una ilusi&oacute;n de control que, en realidad, no es real. &ldquo;Nos encanta sentir que podemos controlarlo todo. Si me dices que solo necesito meditar, visualizar y hacer determinados ejercicios para que mi vida funcione, eso me da tranquilidad&rdquo;, explica. &ldquo;El problema es que cuando fracasas, la culpa tambi&eacute;n recae &uacute;nicamente sobre ti&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El hor&oacute;scopo como identidad</h2><p class="article-text">
        El libro dedica un amplio espacio a uno de los fen&oacute;menos relacionados con el esoterismo que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha gozado de m&aacute;s fama: el&nbsp;hor&oacute;scopo. Para la autora, internet y las redes sociales han sido decisivos para su enorme expansi&oacute;n. &ldquo;Vivimos en una &eacute;poca de explicaciones r&aacute;pidas y simplificadas&rdquo;, explica. &ldquo;Instagram o TikTok convierten cualquier cosa compleja en una p&iacute;ldora f&aacute;cil de consumir en un minuto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y la astrolog&iacute;a encaja perfectamente en ese ecosistema porque ofrece una identidad instant&aacute;nea. &ldquo;Dices &lsquo;soy Acuario&rsquo; y autom&aacute;ticamente ya hay una narrativa construida sobre qui&eacute;n eres&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;El hor&oacute;scopo proporciona una explicaci&oacute;n r&aacute;pida de tu personalidad y adem&aacute;s te integra dentro de un grupo, tu signo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que durante la epidemia de Covid-19 todos estuvi&eacute;ramos buscando un sentido a nuestras vidas, influy&oacute; mucho en su expansi&oacute;n: &ldquo;La pandemia fue la tormenta perfecta para el <a href="https://www.eldiario.es/era/momento-normalizado-creer-horoscopo_1_10287956.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">auge del hor&oacute;scopo</a>&rdquo;, asegura. &ldquo;La gente ten&iacute;a tiempo, ansiedad y mucha incertidumbre&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La pandemia fue la tormenta perfecta para el auge del horóscopo. La gente tenía tiempo, ansiedad y mucha incertidumbre</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La espiritualidad como refugio</h2><p class="article-text">
        Otra de las cuestiones centrales del ensayo es la relaci&oacute;n entre espiritualidad y g&eacute;nero. Sader cree que muchas de estas corrientes de pensamiento m&aacute;gico interpelan especialmente a las mujeres porque hist&oacute;ricamente estas han asumido los cuidados (tanto propios como ajenos) y porque la medicina tradicional, que siempre ha sido profundamente machista, ha ignorado durante d&eacute;cadas determinados malestares femeninos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n pienso que al estar m&aacute;s educadas en lo emocional, las mujeres necesitamos una serie de cosas para sentirnos bien, como por ejemplo estar en paz con nosotras mismas o con nuestra familia. Algo que proporcionan muchas de estas pr&aacute;cticas. Por lo tanto, el hecho de que las mujeres nos sintamos m&aacute;s atra&iacute;das que los hombres hacia estos temas no se trata de algo biol&oacute;gico, sino cultural&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El peligro aparece cuando alguien se aprovecha</h2><p class="article-text">
        El libro es especialmente cr&iacute;tico con las pseudoterapias que prometen milagros ante enfermedades muy graves. Una idea que circula entre los seguidores de estas ideas es que &ldquo;con la medicina tambi&eacute;n te mueres&rdquo;. Obviamente, esa afirmaci&oacute;n pierde fuerza cuando se la confronta con las estad&iacute;sticas. &ldquo;La gente que recurre a las terapias alternativas tiene m&aacute;s posibilidades de morir, un 470% m&aacute;s en algunas patolog&iacute;as&rdquo;, afirma la autora en el libro. &ldquo;Pero la realidad es un relato. Yo creo que la ciencia sirve para algo bas&aacute;ndome en datos como ese pero, aunque los datos est&aacute;n ah&iacute;, no todo el mundo los ve igual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sader reconoce que ese es uno de los aprendizajes m&aacute;s grandes de <em>Espiritualidad l&iacute;quida</em>: &ldquo;Ante el mismo hecho, dos personas pueden sacar conclusiones completamente diferentes&rdquo;. Adem&aacute;s, seg&uacute;n la autora, &ldquo;hay muchas variables que favorecen el uso de las pseudoterapias. La fundamental es que el sistema m&eacute;dico les est&aacute; fallando. No es lo mismo que un m&eacute;dico te despache en cinco minutos y te d&eacute; una receta, que sentarte durante una hora con alguien, que le cuentes tu vida desde que naciste y que sientas que ha entendido realmente lo que te pasa. A veces, lo que le ocurre a la gente no es solo, por ejemplo, que le duela una pierna, sino que ese dolor se relaciona con su trabajo, la relaci&oacute;n con su madre o un secreto que lleva guardando desde hace 25 a&ntilde;os. Los seres humanos somos mucho m&aacute;s complejos de lo que la medicina, tal y como est&aacute; planteada actualmente, nos quiere hacer creer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todos los argumentos en contra de las pseudoterapias y el pensamiento m&aacute;gico, Sader evita la superioridad moral. De hecho, su mirada es tremendamente comprensiva. &ldquo;Yo soy cr&iacute;tica con aquello que hace da&ntilde;o&rdquo;, explica. &ldquo;Con el gur&uacute; que manipula, con quien promete curaciones falsas o con quien se aprovecha de personas vulnerables&rdquo;. Sin embargo, insiste en que comprender no significa necesariamente compartir. &ldquo;Entiendo por qu&eacute; creen, aunque yo no crea&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Vivimos en una época de explicaciones rápidas y simplificadas. Instagram o TikTok convierten cualquier cosa compleja en una píldora fácil de consumir en un minuto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La periodista reconoce que convivir con personas que ven el mundo de una manera radicalmente distinta a la suya ha terminado siendo una experiencia enriquecedora. &ldquo;Quiz&aacute; hace veinte a&ntilde;os habr&iacute;a pensado: &lsquo;Qu&eacute; tontas&rsquo;. Ahora me parece much&iacute;simo m&aacute;s interesante intentar comprenderlas&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el libro est&aacute; dedicado precisamente a esas amigas a las que llama &ldquo;las m&iacute;sticas&rdquo;. &ldquo;Las quiero como si fueran de mi familia&rdquo;, dice. &ldquo;Y eso me parece una de las grandes lecciones del libro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Preguntarse qui&eacute;n gana</h2><p class="article-text">
        Al final, m&aacute;s que ofrecer respuestas cerradas, <em>Espiritualidad l&iacute;quida</em> busca abrir preguntas. Especialmente una: qui&eacute;n gana con determinadas creencias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La cuesti&oacute;n importante es preguntarse qui&eacute;n lo dice y por qu&eacute; lo dice&rdquo;, concluye Sader. &ldquo;No estoy diciendo que la gente no crea. Cada uno puede creer en lo que quiera. Pero s&iacute; conviene preguntarse qu&eacute; intereses hay detr&aacute;s y qu&eacute; efectos tiene todo esto a nivel colectivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un presente marcado por la ansiedad, la precariedad y la incertidumbre constante, este libro nos invita a reflexionar sobre nuestra profunda necesidad de encontrar sentido. Quiz&aacute; lo m&aacute;s inquietante de todo sea descubrir que el mundo se ha vuelto tan hostil que volver a creer se ha convertido en el mayor de los deseos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sanar-trauma-cursillo-tres-dias-marta-sader-analiza-auge-espiritualidad-liquida_1_13254649.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 20:39:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Tendencias,Pseudoterapias,Bienestar,Sociedad,Libros,Ensayos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué efectos tiene realmente el estrés en nuestro cuerpo (y cuándo se convierte en un problema grave)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/efectos-realmente-estres-cuerpo-convierte-problema-grave_1_13232121.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0785a050-32e9-448e-8525-5659a2b5465b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué efectos tiene realmente el estrés en nuestro cuerpo (y cuándo se convierte en un problema grave)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde un aumento de la frecuencia cardíaca hasta un debilitamiento del sistema inmunitario, los expertos explican las consecuencias físicas ocultas del estrés crónico, y por qué nuestro cuerpo no está diseñado para permanecer en estado de alerta constante</p><p class="subtitle">Los hábitos de un fisio para estimular el nervio vago y pasar del estrés a la calma: “El cuerpo ya no se recupera igual”</p></div><p class="article-text">
        Te despiertas m&aacute;s tarde de lo previsto, as&iacute; que tienes que darte prisa para tenerlo todo listo antes de llevar a los ni&ntilde;os al colegio. Mientras esperas a que se tueste el pan, cometes la tonter&iacute;a de mirar el m&oacute;vil. Ha pasado algo y en tu muro se despliegan las peores reacciones imaginables. Uno de tus hijos ha dejado sus zapatos en alg&uacute;n lugar imposible de encontrar y hay un sobre en el buz&oacute;n esper&aacute;ndote con una multa por haber conducido por el carril bus.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda est&aacute;s estresado, y es probable que tu cuerpo responda activando los mismos sistemas biol&oacute;gicos que evolucionaron para lidiar con disputas entre tribus y ataques de mamuts. Pero, &iquest;hay alg&uacute;n inconveniente en estar estresado &mdash;y tener estos sistemas activados&mdash; todo el tiempo? Respira hondo y profundicemos en la ciencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El efecto m&aacute;s inmediato que observamos en una situaci&oacute;n estresante es un aumento repentino de adrenalina que provoca un incremento de la frecuencia card&iacute;aca, la presi&oacute;n arterial y la respiraci&oacute;n&rdquo;, afirma la profesora Kavita Vedhara, especialista en estr&eacute;s y medicina conductual de la Universidad de Cardiff. &ldquo;Se trata de la respuesta de lucha o huida, y est&aacute; dise&ntilde;ada para prepararte para abordar el reto al que te enfrentas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A los 30 minutos aproximadamente de esta respuesta r&aacute;pida, tambi&eacute;n experimentar&aacute;s un aumento del cortisol, conocido a menudo (de forma algo simplista) como la hormona del estr&eacute;s. &ldquo;Una vez m&aacute;s, esto resulta muy &uacute;til para respaldar la respuesta de lucha o huida, ya que regula la presi&oacute;n arterial, inhibe la inflamaci&oacute;n y aumenta la disponibilidad de glucosa en sangre para incrementar la energ&iacute;a&rdquo;, afirma Vedhara.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto resultaba muy &uacute;til hace siglos, cuando la mayor parte de los retos a los que nos enfrent&aacute;bamos en la vida eran de car&aacute;cter f&iacute;sico. Sin embargo, hoy en d&iacute;a es bastante raro que tengamos que huir literalmente &mdash;o luchar f&iacute;sicamente&mdash; contra la fuente de nuestro estr&eacute;s, y nos resulta muy sencillo empezar a preocuparnos porque alguien nos trate mal en Internet, o pasar horas d&aacute;ndole vueltas a una discusi&oacute;n con nuestra pareja. El problema con esto, en t&eacute;rminos generales, es que cuando el cuerpo desv&iacute;a todos sus recursos hacia la respuesta de lucha o huida, los aleja de &aacute;reas como la digesti&oacute;n, la reparaci&oacute;n y el sistema inmunitario (a veces denominadas los sistemas de &ldquo;descanso y digesti&oacute;n&rdquo;). Esto est&aacute; bien si ocurre de vez en cuando &mdash;es as&iacute; como hemos evolucionado para funcionar&mdash;, pero si estamos estresados de forma cr&oacute;nica, el cuerpo nunca tiene tiempo para recuperarse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiz&aacute;s el problema m&aacute;s conocido asociado al estr&eacute;s cr&oacute;nico es el deterioro de la funci&oacute;n inmunitaria, lo que puede aumentar el riesgo de infecciones, hacer que las vacunas funcionen peor, dificultar la cicatrizaci&oacute;n de las heridas, etc&rdquo;, afirma Vedhara. &ldquo;Pero tambi&eacute;n se ha demostrado que el estr&eacute;s cr&oacute;nico aumenta el riesgo de obesidad, enfermedades depresivas y la progresi&oacute;n de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Dejar de recurrir a estrategias de afrontamiento que no nos sirven puede ser de ayuda&quot;."
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                &quot;Dejar de recurrir a estrategias de afrontamiento que no nos sirven puede ser de ayuda&quot;.                            </span>
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        Otro problema es que todo esto puede generar un c&iacute;rculo vicioso perjudicial. &ldquo;Debido a la compleja naturaleza fisiol&oacute;gica de la respuesta al estr&eacute;s, a menudo experimentamos una serie de cambios en el cuerpo&rdquo;, afirma la Dra. Jo Daniels, profesora titular de Psicolog&iacute;a en la Universidad de Bath. &ldquo;Esto, en s&iacute; mismo, puede resultar alarmante para algunas personas: &iquest;por qu&eacute; me late tan r&aacute;pido el coraz&oacute;n? Esto puede provocar entonces una mayor atenci&oacute;n a lo que son, en esencia, variaciones corporales normales, lo que amplifica efectivamente esas sensaciones fisiol&oacute;gicas, a&ntilde;adiendo otra capa de estr&eacute;s y ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando estamos en una respuesta al estr&eacute;s, nos volvemos hipervigilantes, por lo que somos m&aacute;s propensos a considerar amenazantes las variaciones normales en nuestras sensaciones corporales; y como estamos inundados de hormonas del estr&eacute;s y estamos utilizando esa parte primitiva de nuestro cerebro que est&aacute; programada para la supervivencia, es probable que nuestra capacidad de tomar decisiones tambi&eacute;n se vea afectada, por lo que podr&iacute;amos responder de formas que no son &uacute;tiles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si te sientes un poco tenso, por ejemplo, quiz&aacute; no salgas, porque parece como si tu cuerpo te dijera: 'Aqu&iacute; est&aacute; pasando algo de lo que tenemos que protegernos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; grado de estr&eacute;s &mdash;y con qu&eacute; frecuencia&mdash; hay que sufrir para que todo esto sea motivo de preocupaci&oacute;n? Esta es una cuesti&oacute;n en la que los cient&iacute;ficos siguen trabajando. &ldquo;Es un sistema el&aacute;stico: est&aacute; dise&ntilde;ado para responder y recuperarse&rdquo;, afirma Vedhara. &ldquo;&iquest;Es realmente tan grave? Es cierto que la experiencia del estr&eacute;s tiene efectos tan amplios en nuestra fisiolog&iacute;a que puede llegar a afectar de forma muy real a nuestra salud y bienestar, pero eso solo es cierto en el caso de factores estresantes prolongados y duraderos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Es cierto que la experiencia del estrés tiene efectos tan amplios en nuestra fisiología que puede llegar a afectar de forma muy real a nuestra salud y bienestar, pero eso solo es cierto en el caso de factores estresantes prolongados y duraderos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Kavita Vedhara</span>
                                        <span>—</span> profesora especialista en estrés y medicina conductual (Universidad de Cardiff)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una cosa que parece casi segura es que los factores relacionados con un estilo de vida m&aacute;s exigente hacen que el estr&eacute;s se convierta en una amenaza mayor. En un <a href="https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJM199108293250903" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio hist&oacute;rico</a> realizado en los a&ntilde;os 90, por ejemplo, los investigadores reclutaron a casi 400 voluntarios sanos, los expusieron al resfriado com&uacute;n y descubrieron que el estr&eacute;s estaba estrechamente relacionado con la tendencia a enfermar. Las personas mayores, que se enfrentan a un sistema inmunitario ya en declive, podr&iacute;an sufrir peores efectos por el estr&eacute;s cr&oacute;nico que las personas de mediana edad. Pero un factor que complica las cosas es que parece que diferimos enormemente en nuestra capacidad para tolerar el estr&eacute;s. &ldquo;Depende en gran medida de las experiencias vitales&rdquo;, afirma Daniels. &ldquo;Las personas que han sufrido traumas pueden tener un umbral m&aacute;s bajo de respuesta al estr&eacute;s, mientras que otras parecen buscar carreras estresantes y prosperar en ellas. Tambi&eacute;n influyen la resiliencia adquirida y la capacidad para gestionar y responder al estr&eacute;s, aunque a largo plazo, como vimos durante la pandemia de la COVID-19, todo el mundo tiene su l&iacute;mite&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;qu&eacute; puedes hacer para mejorar tu gesti&oacute;n del estr&eacute;s? Una de las opciones con mayor respaldo cient&iacute;fico, aunque pueda sorprender, es precisamente aprender a detenerte, tomarte un momento y ralentizar la respiraci&oacute;n. &ldquo;Cuando las personas est&aacute;n estresadas o ansiosas, tienden a respirar de forma m&aacute;s superficial y r&aacute;pida, lo que refuerza la respuesta de amenaza y mantiene el ciclo fisiol&oacute;gico en marcha&rdquo;, afirma Daniels. &ldquo;Si respiras lentamente, le est&aacute;s transmitiendo a tu cerebro el mensaje de que todo est&aacute; bien, de que est&aacute;s a salvo, lo que, en esencia, induce la respuesta de relajaci&oacute;n. As&iacute; que algo tan sencillo como regular la respiraci&oacute;n realmente puede marcar la diferencia y cortar el estr&eacute;s de ra&iacute;z. Lo mismo ocurre con el ejercicio, que puede ayudar a reducir la acumulaci&oacute;n excesiva de adrenalina causada por las respuestas de estr&eacute;s intenso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es importante comprender que esto resulta m&aacute;s &uacute;til en situaciones de estr&eacute;s agudo (es decir, temporal); el estr&eacute;s grave e incapacitante no se resuelve simplemente tom&aacute;ndose un respiro. Si el estr&eacute;s es m&aacute;s prolongado y frecuente, otra opci&oacute;n son las terapias psicol&oacute;gicas basadas en la evidencia, incluida la terapia cognitivo-conductual (TCC). &ldquo;Cuando estamos estresados y abrumados, a menudo nos vienen pensamientos del tipo: &rdquo;No puedo con esto&ldquo;&rdquo;, afirma Daniels. &ldquo;Pero, &iquest;es eso cierto? Los pensamientos no son hechos. Una estrategia &uacute;til puede ser sentarse y evaluar las pruebas: &iquest;lo has superado antes? &iquest;Y en situaciones peores? &iquest;Podr&iacute;as sobrevivir al peor de los casos si llegas tarde a llevar a los ni&ntilde;os al colegio y te olvidas de dar de comer al gato? Tambi&eacute;n puede ser &uacute;til dejar de lado o eliminar gradualmente las estrategias de afrontamiento que no son &uacute;tiles y contribuyen al problema; por ejemplo, algunas personas tienden a trabajar m&aacute;s horas o con m&aacute;s intensidad para intentar resolver un problema laboral, lo que probablemente contribuya a aumentar el estr&eacute;s con el tiempo&rdquo;.
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                El ejercicio puede ayudar a reducir la acumulación excesiva de adrenalina.                            </span>
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        Con las t&eacute;cnicas de reducci&oacute;n del estr&eacute;s basadas en la atenci&oacute;n plena, el enfoque es diferente: se te ense&ntilde;an habilidades que te permiten distanciarte de los pensamientos negativos en lugar de combatirlos.
    </p><p class="article-text">
        Una opci&oacute;n es probar ambas, dependiendo de la naturaleza de lo que te est&eacute; causando estr&eacute;s: los patrones de pensamiento negativos y las estrategias de afrontamiento poco &uacute;tiles suelen abordarse mejor con la TCC, mientras que la reducci&oacute;n del estr&eacute;s basada en la atenci&oacute;n plena puede ser m&aacute;s adecuada para lidiar con lo inevitable.
    </p><p class="article-text">
        Evitar el estr&eacute;s por completo, por supuesto, no es una opci&oacute;n realista. Incluso ese 6% de la poblaci&oacute;n del Reino Unido que afirma <a href="https://www.forthwithlife.co.uk/blog/great-britain-and-stress/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no estar estresada nunca</a> probablemente solo sea m&aacute;s capaz de gestionar situaciones dif&iacute;ciles que el resto de nosotros [en Espa&ntilde;a el <a href="https://www.axa.es/-/v-informe-salud-mental-grupo-axa" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">59% de la poblaci&oacute;</a>n dice sufrir estr&eacute;s]. Lo mejor que puedes hacer, si te preocupa estar sufriendo altos niveles de estr&eacute;s constantemente, es comprender y abordar las causas: esto puede ser tan sencillo como no consultar las redes sociales a primera hora de la ma&ntilde;ana, o tan dif&iacute;cil como cambiar de trabajo o tener conversaciones complicadas con tu familia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si detectas tu respuesta al estr&eacute;s a tiempo, tienes muchas posibilidades de revertirla con estrategias sencillas; pero en el caso del estr&eacute;s cr&oacute;nico, es fundamental modificar el estilo de vida, buscar apoyo social y desarrollar habilidades de afrontamiento &uacute;tiles&rdquo;, afirma Daniels. &ldquo;Recomendar&iacute;a a las personas que busquen ayuda cuando experimenten estr&eacute;s la mayor parte del tiempo o todo el tiempo, o si ellas mismas est&aacute;n preocupadas por sus niveles de estr&eacute;s&rdquo;. Y recuerda: aunque no siempre puedas controlar a los mamuts que se abalanzan sobre ti, s&iacute; puedes controlar c&oacute;mo respondes ante ellos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joel Snape]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/efectos-realmente-estres-cuerpo-convierte-problema-grave_1_13232121.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 21:05:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué efectos tiene realmente el estrés en nuestro cuerpo (y cuándo se convierte en un problema grave)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estrés,Salud,Bienestar,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amigas que vivan cerca: cómo nos cambia la vida compartir lo cotidiano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/amigas-vivan-cerca-cambia-vida-compartir-cotidiano_1_13233481.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78f0a25f-e0a3-417e-bcf1-4bd6fd71bc47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amigas que vivan cerca: cómo nos cambia la vida compartir lo cotidiano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El encarecimiento de la vivienda en las grandes ciudades hace que muchas personas se alejen de sus redes afectivas. En este contexto, gestos sencillos como quedar para un café, una caña o una llamada cobran una importancia especial
</p><p class="subtitle">La cultura de quedar para ponerse al día con amigos: por qué ya no compartimos la vida, nos la resumimos</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Siento a mis amigos lejos geogr&aacute;ficamente, no emocionalmente&rdquo;. Irene, una joven de 27 a&ntilde;os natural de Valladolid, lleva cinco a&ntilde;os viviendo en Madrid. Ha pasado de vivir &ldquo;en un radio de diez minutos andando&rdquo; de sus amigas &mdash;quedar para pasear, tomar algo o hacer recados casi sin organizaci&oacute;n&mdash; a necesitar trayectos de casi una hora de metro: &ldquo;Al final, que ver a tu amiga suponga 50 minutos de metro y tres transbordos dificulta mucho poder quedar con la frecuencia que te gustar&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso contrario a Jorge, un joven de 26 a&ntilde;os que, tras haberse criado en la capital, se ha mudado a un pueblo de cinco mil habitantes en &Aacute;vila. Acostumbrado a que &ldquo;todos los planes requer&iacute;an de calendario&rdquo; y planificaci&oacute;n, ahora ve a su nuevo grupo de amigos con much&iacute;sima m&aacute;s facilidad. &ldquo;Voy a un restaurante con mi familia y siempre conozco a alguien de los que est&aacute; cenando, voy al supermercado y me encuentro a un amigo haciendo la compra, voy a la panader&iacute;a y me atiende un amigo&hellip; (...) Est&aacute;s haciendo tu vida del d&iacute;a a d&iacute;a y de repente te da una alegr&iacute;a de encontrarte a alguien conocido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tener a nuestros amigos cerca no siempre depende &uacute;nicamente del cari&ntilde;o o de las ganas de vernos. En ciudades cada vez m&aacute;s caras, extensas y aceleradas, la proximidad se convierte tambi&eacute;n en una cuesti&oacute;n log&iacute;stica. &iquest;C&oacute;mo de importante es incluir las amistades en la vida cotidiana? &iquest;C&oacute;mo influye la distancia en nuestro bienestar y en la manera en que nos relacionamos?
    </p><h2 class="article-text">Cuando la amistad deja de ser cotidiana</h2><p class="article-text">
        Selene lleva viviendo en Madrid desde 2017. Lleg&oacute; desde un peque&ntilde;o municipio de Mallorca y durante sus a&ntilde;os universitarios en Getafe disfrut&oacute; especialmente de hacer vida cotidiana con sus compa&ntilde;eros de carrera. Sin embargo, al terminar los estudios, la dificultad para acceder al alquiler dispers&oacute; al grupo y con ello desapareci&oacute; parte de esa cercan&iacute;a diaria. &ldquo;Ahora todo requiere sacar el calendario&rdquo;, lamenta, &ldquo;se pierde la improvisaci&oacute;n, pero en lo que m&aacute;s se nota es en que cuando quedamos finalmente no nos basta el tiempo. Nos hemos expulsado del d&iacute;a a d&iacute;a y nos hemos resignado a <a href="https://www.eldiario.es/era/cultura-quedar-ponerse-dia-amigos-no-compartimos-vida-resumimos_1_12791667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quedar y contarnos las novedades</a>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las grandes ciudades como Madrid muchas veces son testigo de personas &ldquo;muy conectadas digitalmente, pero con redes afectivas fragmentadas y vidas sociales mucho m&aacute;s dif&iacute;ciles de sostener en lo cotidiano&rdquo;. As&iacute; explica Gabriela Hidalgo Caldas, psic&oacute;loga y <em>coach,</em> c&oacute;mo<strong> </strong>&ldquo;muchas veces no perdemos v&iacute;nculos, perdemos cotidianeidad&rdquo;, las relaciones dejan de estar integradas en la vida diaria y pasan a ser algo casi excepcional. Lo que para Irene en Valladolid &ldquo;se solucionaba con un paseo y un caf&eacute;&rdquo;, &ldquo;ahora requiere de una llamada con mis padres o mis amigas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, a pesar de que las grandes ciudades ofrecen muchas oportunidades sociales, tambi&eacute;n conllevan m&aacute;s dispersi&oacute;n y m&aacute;s dificultad para sostener encuentros frecuentes. Es habitual que amistades que viven a 40 minutos de distancia terminen vi&eacute;ndose muy poco porque, como expone la tambi&eacute;n psic&oacute;loga Rebeca Carrasco Garc&iacute;a, especializada en trauma, ansiedad y depresi&oacute;n, &ldquo;la vida cotidiana ya est&aacute; bastante saturada&rdquo;. Se pone en riesgo una parte muy importante en las relaciones de amistad: la espontaneidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que ver a tu amiga suponga 50 minutos de metro y tres transbordos dificulta mucho poder quedar con la frecuencia que te gustaría</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Irene</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Improvisar para tomarse un caf&eacute;, verse un rato despu&eacute;s del trabajo o acompa&ntilde;arse en peque&ntilde;os momentos cotidianos pueden parecer cosas peque&ntilde;as, pero pueden ser esas interacciones las que nos ayuden a sostener la sensaci&oacute;n de apoyo, pertenencia y conexi&oacute;n. &ldquo;La proximidad f&iacute;sica aporta algo muy concreto que cuesta sustituir: la integraci&oacute;n del v&iacute;nculo en la vida cotidiana&rdquo;. Para Hidalgo Caldas &ldquo;no es solo hablar o mantenerse en contacto&rdquo;, sino compartir cierta sensaci&oacute;n de disponibilidad mutua. En las grandes ciudades existen &ldquo;relaciones significativas, pero muy poca sensaci&oacute;n de sost&eacute;n cercano en su vida diaria&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los grandes n&uacute;cleos urbanos generan una contradicci&oacute;n: es habitual sentirse desconectado incluso estando <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/rodeado-gente-suficiente-no-sentirnos-solos-no-xp_1_12938670.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rodeado de gente</a>. Y es que muchas veces estas interacciones no se producen por una falta de cari&ntilde;o, sino por cansancio, horarios, desplazamientos o log&iacute;stica. Como recuerda Julia Vidal, psic&oacute;loga sanitaria y directora de <a href="https://www.areahumana.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;rea Humana Psicolog&iacute;a</a>, toda esta planificaci&oacute;n &ldquo;genera <a href="https://www.eldiario.es/era/alexander-harton-psicologo-carga-mental-no-cosas-pensar-constantemente-hay-xp_1_13198723.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carga mental</a> y m&aacute;s necesidad de tiempo que las relaciones de proximidad no tienen&rdquo;. Vidal considera clave sentir disponibilidad por parte de nuestros v&iacute;nculos (incluso aunque no quedemos), ya que &ldquo;incrementa el bienestar general&rdquo; y &ldquo;reduce el estr&eacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La amistad, &ldquo;un factor de protecci&oacute;n para la salud mental&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Las relaciones de amistad no solo cumplen una funci&oacute;n social o afectiva, sino que tienen un impacto directo en nuestro bienestar emocional. Nazaret Iglesias Garc&iacute;a, psic&oacute;loga y directora de <a href="https://www.psicologiadana.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dana Centro de Psicolog&iacute;a</a>, se&ntilde;ala que existe evidencia de que<strong> </strong>&ldquo;el apoyo social percibido se relaciona con menor estr&eacute;s, ansiedad y sintomatolog&iacute;a depresiva, y act&uacute;a como un factor protector para la salud mental&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El apoyo social percibido se relaciona con menor estrés, ansiedad y sintomatología depresiva, y actúa como un factor protector para la salud mental</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nazaret Iglesias García</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Trini y Ana son hermanas, pero, seg&uacute;n dicen: &ldquo;Obviamente tambi&eacute;n somos amigas&rdquo;. Aunque llevaban d&eacute;cadas viviendo en la misma ciudad, desde hace poco residen en el mismo municipio, separadas por apenas unas cuantas calles. Desde entonces, aseguran que su relaci&oacute;n se ha vuelto mucho m&aacute;s cercana. &ldquo;Ana lo es todo para m&iacute;, creo que sin ella no podr&iacute;a llevar la vida que llevo. Nos vemos a menudo, desayunamos, tomamos algo, nos encontramos&hellip;&rdquo;, cuenta Trini. La mudanza de Trini lleg&oacute; despu&eacute;s de una etapa complicada y de algunos problemas de salud. A ra&iacute;z de ello, ambas han podido comprobar hasta qu&eacute; punto tener cerca a personas importantes puede influir en el bienestar diario. Aunque intu&iacute;an que vivir cerca las unir&iacute;a m&aacute;s, Trini reconoce que no esperaba el impacto que tendr&iacute;a en su d&iacute;a a d&iacute;a: &ldquo;No conoc&iacute;a esta maravillosa vida que me estaba esperando (...) Sabemos que nos tenemos ah&iacute;, y que vi&eacute;ndonos y tomando un caf&eacute; nos sentiremos mejor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;sensaci&oacute;n de sost&eacute;n emocional cotidiano&rdquo; es clave para Esther Boada, psic&oacute;loga sanitaria y directora de <a href="https://www.instagram.com/centre_sukha/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centre Sukha Cornella y Molins</a>, porque, &ldquo;cuando una persona percibe que no tiene a nadie cerca a quien recurrir f&aacute;cilmente, el sistema nervioso tiende a mantenerse m&aacute;s alerta, aparece m&aacute;s sensaci&oacute;n de carga mental, hipervigilancia y necesidad de &lsquo;poder con todo&rdquo;. Adem&aacute;s, pueden aparecer din&aacute;micas de &ldquo;autosuficiencia obligada&rdquo;: la sensaci&oacute;n de tener que afrontar todo sola porque pedir ayuda requiere demasiada coordinaci&oacute;n, tiempo y esfuerzo.
    </p><p class="article-text">
        Irene tiene claro que, tanto en Valladolid como en Madrid, compartir tiempo con sus amistades influye directamente en c&oacute;mo se siente. La joven, que reconoce no mantener &ldquo;un contacto muy fluido a trav&eacute;s de redes o WhatsApp&rdquo;, asegura que cuando ve a sus amigas en persona &ldquo;es mucho m&aacute;s probable que surjan conversaciones de desahogo mutuo&rdquo; que le ayudan a &ldquo;estar mucho mejor an&iacute;micamente&rdquo;. &ldquo;Esto para m&iacute; es calidad de vida&rdquo;, dice.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Acompañarse en pequeños momentos cotidianos puede parecer algo pequeño, pero pueden ser esas interacciones las que nos ayuden a sostener la sensación de apoyo, pertenencia y conexión."
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            <span class="title">
                Acompañarse en pequeños momentos cotidianos puede parecer algo pequeño, pero pueden ser esas interacciones las que nos ayuden a sostener la sensación de apoyo, pertenencia y conexión.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Y es precisamente en momentos en los que esa convivencia se vuelve m&aacute;s regular &mdash;durante las vacaciones, el verano o los d&iacute;as en el pueblo&mdash; cuando sus efectos sobre el bienestar emocional se hacen m&aacute;s evidentes. Para Irene M., su d&iacute;a a d&iacute;a cambia cuando en verano pasa de una gran ciudad como Sevilla a su pueblo manchego: &ldquo;Cuando voy al pueblo es a desconectar, a pas&aacute;rmelo bien y a disfrutar. Son momentos muy concretos en los que se hace mucha vida en comunidad, en casa de amigos, en bares rodeada de gente&hellip; No hay esa rutina ni ritmos fren&eacute;ticos que hay en una ciudad, por eso [las amistades] parece que se desarrollan mucho m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando pasamos a entornos m&aacute;s reducidos y podemos disfrutar de una mayor cotidianidad con nuestras amistades, se hace tambi&eacute;n m&aacute;s visible hasta qu&eacute; punto <a href="https://www.eldiario.es/era/ahora-planes-incluyen-gastar-dinero-hemos-cambiado-quedadas-sencillas-experiencias_1_12758388.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el consumo condiciona la forma en que nos relacionamos</a> en las grandes ciudades. Al pasar de la capital a un pueblo de cinco mil habitantes, Jorge ha comprobado que este elemento no atraviesa de igual manera las relaciones de amistad en ambos contextos. &ldquo;En Madrid salir o quedar siempre va ligado a consumir. Aqu&iacute;, aunque tambi&eacute;n puedes quedar a tomar algo, s&iacute; que es m&aacute;s com&uacute;n quedar para simplemente estar en la plaza. Con mis amigos de aqu&iacute; puedo quedar por la tarde, ir a cenar a casa, y despu&eacute;s volver a salir (...) Est&aacute;s menos obligado a gastar dinero, si quieres lo haces, pero no hace falta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo vive Irene M. en sus vacaciones: &ldquo;Puedo quedar para estar con mis amigas para no hacer nada, simplemente contarnos nuestras vidas y reflexionar. No quedamos para hacer algo concreto como s&iacute; ocurre en la ciudad, sino simplemente para estar juntas&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Buscar proximidad en la distancia</h2><p class="article-text">
        En la etapa adulta, no siempre es posible dedicar a las amistades el mismo tiempo que en la infancia o la adolescencia. El ritmo diario hace que, en muchas ocasiones, un paseo improvisado se cambie por una llamada o un mensaje para preguntar qu&eacute; tal va el d&iacute;a, la semana o incluso el mes.
    </p><p class="article-text">
        Las expertas como Eva Barrio, psic&oacute;loga con perspectiva de g&eacute;nero y directora de <a href="https://narapsicologia.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nara psicolog&iacute;a</a>, se&ntilde;alan la proximidad como un elemento fortalecedor de los v&iacute;nculos emocionales &mdash;el &ldquo;efecto de mera exposici&oacute;n&rdquo; demuestra c&oacute;mo la frecuencia de contacto f&iacute;sico aumenta la familiaridad y el afecto&mdash;.<strong> </strong>Sin embargo, esto no implica que las relaciones a distancia no puedan ser profundas y significativas. De hecho, Barrio est&aacute; segura de que cuando no tenemos esta proximidad, &ldquo;la buscamos&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema de la vivienda expulsa a las personas de sus barrios o del lugar en el que se establecieron en un primer momento debido al precio de los alquileres y desajusta el círculo social</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Selene</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este contexto, Selene tiene mucho que agradecer a la tecnolog&iacute;a: &ldquo;Si algo bueno tiene es que permite enviar un mensaje, escribir, llamar e incluso ver la cara y las reacciones cuando hay alguna novedad importante que hay que contar, aunque sea en videollamada. Por supuesto, lo mejor y lo ideal es tener a las amigas cerca, pero al final hay muchas maneras de sentirlas as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Iglesias Garc&iacute;a recuerda que las relaciones a distancia con nuestras amigas no son menos valiosas, ya que &ldquo;nos pueden sostener mucho emocionalmente&rdquo;, sobre todo &ldquo;si hay confianza, continuidad y comunicaci&oacute;n de calidad&rdquo;. &ldquo;Esa disponibilidad no necesariamente tiene que ser f&iacute;sica, es esencial sentir esta disponibilidad emocional que se refuerza con la cercan&iacute;a f&iacute;sica que se puede generar tambi&eacute;n a trav&eacute;s de la tecnolog&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade la psic&oacute;loga Vidal. De ah&iacute; que en la vida adulta sostener una red de apoyo no dependa solo de la cercan&iacute;a o la tecnolog&iacute;a, sino tambi&eacute;n de la intenci&oacute;n con la que se cuidan esos v&iacute;nculos.
    </p><p class="article-text">
        Irene M. afirma con contundencia que &ldquo;las <a href="https://www.eldiario.es/era/duelo-ruptura-amistad_1_10651861.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relaciones de amistad</a> hay que trabajarlas&rdquo;, al igual que cualquier otro tipo de relaci&oacute;n y &ldquo;no solo las de pareja, que son a las que m&aacute;s estamos acostumbrados a prestar atenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El problema de la vivienda atraviesa la amistad</h2><p class="article-text">
        Muchas veces la lejan&iacute;a con nuestros c&iacute;rculos de amistades no viene marcada por un cambio de trabajo o de ciudad, sino por un factor m&aacute;s estructural: la dificultad de acceso a la vivienda. El encarecimiento del alquiler y la compra en las grandes ciudades, que obliga a desplazarse en busca de opciones m&aacute;s asequibles cada vez m&aacute;s alejadas de los centros,&nbsp;ha terminado por distanciar a muchas amistades. Selene ha vivido esta realidad en primera persona: &ldquo;En general, no tengo cerca a mi gente, y precisamente este es uno de los problemas que veo en el modelo de ciudad que plantea Madrid o las grandes ciudades. El problema de la vivienda expulsa a las personas de sus barrios o del lugar en el que se establecieron en un primer momento debido al precio de los alquileres y desajusta el c&iacute;rculo social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se&ntilde;ala la psic&oacute;loga Hidalgo Caldas, para muchas personas acceder a una vivienda solo es posible &ldquo;a costa de alejarse de sus redes afectivas, de sus rutinas sociales y de los espacios donde transcurr&iacute;a su vida cotidiana&rdquo;. Esto tiene consecuencias &ldquo;econ&oacute;micas y log&iacute;sticas, pero tambi&eacute;n relacionales y psicol&oacute;gicas&rdquo;, como el aumento del aislamiento social, el estr&eacute;s sostenido o la sensaci&oacute;n de desconexi&oacute;n y desarraigo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tan importantes son los amigos íntimos, las amistades más ‘superficiales’, las personas cotidianas como el compañero con quien te tomas un café. Estas microinteracciones aportan a nuestra ‘nutrición social’, contribuyen a sentirte acompañada, en sociedad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Julia Vidal</span>
                                        <span>—</span> psicóloga sanitaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Cuidar los v&iacute;nculos tambi&eacute;n es autocuidado</h2><p class="article-text">
        Las psic&oacute;logas inciden en el factor de protecci&oacute;n que constituyen las amistades, y en la importancia de cultivarlas de forma consciente <a href="https://www.eldiario.es/era/como-hacer-amigos-nuevos_1_10829978.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la vida adulta</a>. En las grandes ciudades se vuelve especialmente importante construir un espacio o red que nos permita tener esa sensaci&oacute;n de pertenencia. &ldquo;Tan importantes son los amigos &iacute;ntimos, las amistades m&aacute;s &lsquo;superficiales&rsquo;, las personas cotidianas como el compa&ntilde;ero con quien te tomas un caf&eacute; o estas microinteracciones, todas aportan a nuestra &lsquo;nutrici&oacute;n social&rsquo;, ya que son un espacio de expresi&oacute;n y contribuyen a sentirte acompa&ntilde;ada, a sentirte en sociedad&rdquo;, se&ntilde;ala Vidal.
    </p><p class="article-text">
        La clave, seg&uacute;n Iglesias Garc&iacute;a, &ldquo;es no idealizar ni demonizar la distancia&rdquo;. Podemos tener v&iacute;nculos muy profundos con personas que viven lejos, pero tambi&eacute;n necesitamos presencia cercana, vida compartida y peque&ntilde;as interacciones cotidianas. Y concluye: &ldquo;El bienestar emocional no depende solo de tener &lsquo;gente importante&rsquo; en abstracto, sino de sentir que hay personas disponibles, accesibles y presentes en nuestra vida real (...) En un contexto social donde cada vez hay m&aacute;s movilidad, teletrabajo, individualizaci&oacute;n y dispersi&oacute;n urbana, construir red cercana no deber&iacute;a verse como algo secundario&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/amigas-vivan-cerca-cambia-vida-compartir-cotidiano_1_13233481.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 21:05:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amigas que vivan cerca: cómo nos cambia la vida compartir lo cotidiano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Amistad,Vivienda,Bienestar emocional,Salud mental,Psicología,Salud psicológica,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué nos cuesta más dormir el domingo y cómo remediarlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cuesta-dormir-domingo-remediarlo_1_13206666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41b79010-8a12-4b56-b7fe-76d7f31c73cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué es más difícil dormir el domingo, y cómo remediarlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La del domingo es la peor noche de sueño de la semana para casi un tercio de la población, y no es casualidad</p><p class="subtitle">Las cinco cosas que debes hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n calcula <a href="https://www.sleepfoundation.org/sleep-news/one-third-of-adults-lose-sleep-to-sunday-scaries" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Sleep Foundation</a>, el 31% de la poblaci&oacute;n identifica el domingo como la noche m&aacute;s dif&iacute;cil de la semana para conciliar el sue&ntilde;o, un porcentaje muy superior al de cualquier otro d&iacute;a. Una encuesta similar de <a href="https://www.calm.com/blog/sunday-night-sleep-troubles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">YouGov para la </a><a href="https://www.calm.com/blog/sunday-night-sleep-troubles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>app</em></a><a href="https://www.calm.com/blog/sunday-night-sleep-troubles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Calm</a> con m&aacute;s de 4.000 participantes anglosajones concluy&oacute; que tres veces m&aacute;s personas duermen mal el domingo que en cualquier otra noche. El jueves, en cambio, es la noche en que menos personas tienen dificultades.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s del insomnio dominical hay dos posibles causas que a menudo se dan a la vez. Por un lado, el reloj biol&oacute;gico alterado durante el fin de semana, y por otro, el estr&eacute;s anticipado del lunes.
    </p><h2 class="article-text">El <em>jet lag</em> social: cuando el fin de semana desajusta el reloj interno</h2><p class="article-text">
        El cuerpo humano tiene un reloj biol&oacute;gico, el sistema circadiano, que sincroniza los ciclos de sue&ntilde;o y vigilia con el entorno. La luz solar es el principal est&iacute;mulo que pone en hora este reloj. Pero cuando los horarios habituales de sue&ntilde;o cambian bruscamente, por ejemplo, por volar a otro pa&iacute;s con otro huso horario, se produce un desajuste.
    </p><p class="article-text">
        Sin ser tan dr&aacute;stico, eso es exactamente lo que ocurre cada fin de semana para millones de personas. El viernes y el s&aacute;bado por la noche muchos se acuestan m&aacute;s tarde y se levantan m&aacute;s tarde que entre semana. El reloj interno, que regula la secreci&oacute;n de melatonina y cortisol, se desplaza hacia un horario m&aacute;s tard&iacute;o. Este fen&oacute;meno se denomina <em>jet lag </em>social, y seg&uacute;n <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8707256/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la literatura cient&iacute;fica</a>, se estima que el 69% de los adultos experimenta al menos una hora de<em> jet lag </em>social cada semana.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, cuando intentamos ir a dormir a las 23:00 del domingo para levantarnos a las 7:00 el lunes, el cerebro no ha recibido todav&iacute;a suficiente se&ntilde;al de melatonina para inducir el sue&ntilde;o, porque el s&aacute;bado trasnochamos hasta las dos de la ma&ntilde;ana. Los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9172912/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios sobre </a><a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9172912/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>jet lag</em></a><a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9172912/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> social</a> muestran que acostarse m&aacute;s tarde los fines de semana desplaza el pico de melatonina hacia delante en el tiempo, lo que hace dif&iacute;cil conciliar el sue&ntilde;o cuando intentamos recuperar el horario laboral.
    </p><h2 class="article-text">El miedo al lunes activa el sistema de alarma</h2><p class="article-text">
        El segundo mecanismo es psicol&oacute;gico. Cuando el domingo por la tarde la mente empieza a anticipar la jornada del lunes, las reuniones, los informes pendientes, los clientes que atender o los correos sin responder, el sistema nervioso se pone en alerta como si la amenaza fuera inminente. La am&iacute;gdala, la parte del cerebro encargada de detectar amenazas, no distingue entre un peligro real e inmediato y uno anticipado. 
    </p><p class="article-text">
        La am&iacute;gdala produce una subida del cortisol y la adrenalina aumenta la frecuencia card&iacute;aca y el estado de alerta general. Todo lo contrario de lo que necesitamos para quedarnos dormidos. Una <a href="https://www.thesleepjudge.com/sunday-scaries/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta entre profesionales</a> encontr&oacute; que entre el 76% y el 80% experimentaba alg&uacute;n grado de ansiedad anticipatoria los domingos por la tarde o noche, sobre todo a causa de las obligaciones del trabajo o el estudio.
    </p><p class="article-text">
        El efecto de contraste agrava la situaci&oacute;n. Mientras que el fin de semana significa ocio, autonom&iacute;a y relajaci&oacute;n, el lunes trae estructura, obligaciones y plazos. Cuanto mayor sea la diferencia entre la semana de trabajo y el fin de semana, m&aacute;s nos costar&aacute; la transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hay otros factores que juegan en nuestra contra durante el fin de semana. El consumo de alcohol, que es m&aacute;s elevado, aunque parezca relajante, afecta a la calidad del sue&ntilde;o y hace que esas horas de m&aacute;s en la cama no resulten tan reparadoras. Esa siesta larga despu&eacute;s de la comida del domingo reduce la presi&oacute;n de sue&ntilde;o por la noche, y se suma a todo lo anterior para provocar insomnio. Por &uacute;ltimo, podemos agravar a&uacute;n m&aacute;s la situaci&oacute;n si nos exponemos a las pantallas antes de dormir, bien sea con un marat&oacute;n de series o, peor a&uacute;n, intentando adelantar trabajo para la ma&ntilde;ana siguiente.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer para dormir mejor el domingo</h2><p class="article-text">
        No es necesario renunciar al fin de semana, sino ajustar algunos h&aacute;bitos para evitar dar vueltas en la cama durante la noche del domingo. Estas son algunas recomendaciones:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Mantener el horario de despertar durante el fin de semana: la idea es<strong> </strong>no levantarse m&aacute;s de una hora despu&eacute;s de la hora habitual entre semana, aunque hayamos trasnochado la v&iacute;spera. El horario de despertar manda m&aacute;s sobre el reloj circadiano.</li>
                                    <li>Exponerse a la luz natural por la ma&ntilde;ana: salir a la calle o desayunar junto a una ventana en los primeros 30 minutos despu&eacute;s de levantarse el domingo acelera la sincronizaci&oacute;n del reloj biol&oacute;gico con el horario real.</li>
                                    <li>Hacer una lista de tareas el domingo por la tarde:<strong> </strong>si escribimos las tareas que nos esperan el lunes, es como si las descarg&aacute;ramos de nuestra cabeza y las dej&aacute;ramos en el papel, como han podido comprobar recientes <a href="https://www.sleepfoundation.org/sleep-news/one-third-of-adults-lose-sleep-to-sunday-scaries" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">investigaciones en psicolog&iacute;a cognitiva</a>.</li>
                                    <li>Planificar algo agradable para el lunes:<strong> </strong>la ansiedad anticipatoria se reduce si tenemos algo positivo en medio de todo el estr&eacute;s, como un desayuno especial, una llamada a un amigo o escuchar nuestro podcast o m&uacute;sica favoritos de camino al trabajo.</li>
                                    <li>La higiene del sue&ntilde;o del fin de semana:<strong> </strong>conviene evitar el alcohol y las siestas larga el domingo, as&iacute; las pantallas y luces brillantes <a href="https://www.eldiario.es/era/habito-no-mirar-movil-antes-de-dormir_129_10943852.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">al menos una hora antes de dormir.</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Entender por qu&eacute; nos cuesta conciliar el sue&ntilde;o el domingo es el primer paso para evitar los problemas de sue&ntilde;o y odiar los lunes un poco menos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cuesta-dormir-domingo-remediarlo_1_13206666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 20:11:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué nos cuesta más dormir el domingo y cómo remediarlo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Ocio,Dormir,Descanso,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eres lo que guardas: por qué nos aferramos a cosas innecesarias y cómo deshacernos de ellas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/guardas-aferramos-cosas-innecesarias-deshacernos_1_13218903.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/206cbb9a-e9c2-48aa-89df-6b871a7834e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Eres lo que guardas: por qué nos aferramos a cosas innecesarias y cómo deshacernos de ellas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Te sientes abrumado por todas las cosas que hay en tu vida? Entender por qué nos aferramos a las cosas es el primer paso para encontrar una forma saludable de desprenderse de ellas</p><p class="subtitle">Y ahora, ¿qué hacemos con sus cosas? El trabajo emocional de vaciar las casas de nuestros padres y abuelos</p></div><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de nosotros tenemos una relaci&oacute;n complicada con nuestras cosas. Est&aacute; la interminable colecci&oacute;n de cargadores y cables, el caj&oacute;n de la cocina que rebosa de &ldquo;de todo&rdquo;, la bolsa de tela llena de bolsas de tela. El desorden no es un defecto de car&aacute;cter. Se trata, en la mayor&iacute;a de los casos, de una conversaci&oacute;n que tu hogar mantiene contigo sobre algo m&aacute;s profundo.
    </p><p class="article-text">
        Como terapeuta integrativa, escucho esa conversaci&oacute;n con frecuencia. El desorden rara vez se presenta como un simple problema de orden. Conlleva ansiedad, dolor, identidad, verg&uuml;enza y transici&oacute;n. Comprender lo que hay debajo suele ser el primer paso para liberarse de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que hay que dejar claro: el desorden no es acumulaci&oacute;n compulsiva. &ldquo;En la acumulaci&oacute;n compulsiva, hay mucha profundidad&rdquo;, afirma el Dr. Joseph Ferrari, psic&oacute;logo de la Universidad DePaul que lleva d&eacute;cadas estudiando el desorden. &ldquo;Papel higi&eacute;nico, papel higi&eacute;nico, papel higi&eacute;nico... tiene profundidad. El desorden, en cambio, tiene amplitud. Son un mont&oacute;n de cosas diferentes por todas partes. As&iacute; que, mientras que los acumuladores son personas desordenadas, las personas desordenadas no son necesariamente acumuladoras&rdquo;. El trastorno de acumulaci&oacute;n compulsiva es un diagn&oacute;stico cl&iacute;nico. La mayor&iacute;a de nosotros nos situamos en alg&uacute;n punto del vasto y corriente t&eacute;rmino medio.
    </p><p class="article-text">
        Esa distinci&oacute;n es importante porque nuestros hogares (m&aacute;s o menos) funcionan, pero con un trasfondo de inquietud. Una pila de correo de la que &ldquo;te ocupar&aacute;s m&aacute;s tarde&rdquo;. Un armario lleno de ropa que ya no se adapta a tu cuerpo ni a tu vida. A medida que los hogares se reducen y se les exige cada vez m&aacute;s, la presi&oacute;n se intensifica: el sal&oacute;n se convierte en oficina, en lugar para hacer los deberes, en gimnasio. El desorden deja de ser una cuesti&oacute;n est&eacute;tica; se convierte en un problema log&iacute;stico.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;ndo se convierte en un problema?</h2><p class="article-text">
        Ferrari y su colaboradora, la Dra. Catherine Roster, profesora de marketing de la Universidad de Nuevo M&eacute;xico, definen el desorden como &ldquo;una sobreabundancia de posesiones que crea un espacio vital ca&oacute;tico y desorganizado&rdquo;. Pero, como a&ntilde;ade la organizadora profesional e investigadora Caroline Rogers: &ldquo;Mi desorden no es el tuyo&rdquo;. Dos hogares pueden parecer igual de llenos y, sin embargo, resultar totalmente diferentes para las personas que los habitan.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.challengingdisorganization.org/resources/icd-clutter-quality-of-life-scale/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Escala de calidad de vida ante el desorden </a>de Ferrari ofrece un criterio pr&aacute;ctico: &iquest;afecta a la habitabilidad de tu espacio? La mesa del comedor nunca se usa porque est&aacute; sepultada bajo papeles, libros y objetos que no tienen un lugar fijo. &iquest;Te causa malestar emocional? Esa ansiedad latente que te produce que otros vean tu casa y te d&eacute; verg&uuml;enza. &iquest;Pone a prueba tus relaciones o tus finanzas? Las discusiones por el desorden, los recargos por demora en el pago de facturas que se han extraviado. El desorden se convierte en un problema cuando empieza a limitar tu vida. Las investigaciones lo confirman: un estudio de 2021 realizado por Rogers y la Dra. Rona Hart, profesora asociada de psicolog&iacute;a en la Universidad de Sussex, revel&oacute; que el desorden es uno de los principales factores predictivos de una <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0272494421000062" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menor calidad de vida</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Afecta a la habitabilidad de tu espacio? ¿Te causa malestar emocional? ¿Pone a prueba tus relaciones o tus finanzas? El desorden se convierte en un problema cuando empieza a limitar tu vida</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Por qu&eacute; nos aferramos a las cosas</h2><p class="article-text">
        El desorden rara vez se debe a una sola cosa. En mi trabajo como terapeuta integrativa y en mi investigaci&oacute;n para este art&iacute;culo, siguen surgiendo los mismos factores. Reconocer tu propio patr&oacute;n es el primer paso para cambiarlo.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El duelo y los recuerdos que perduran</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Conservar las <a href="https://www.eldiario.es/era/ahora-que-hacemos-con-sus-cosas_1_12177928.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pertenencias de un ser querido</a> es una de las formas m&aacute;s comunes de acumular trastos, y tambi&eacute;n una de las m&aacute;s conmovedoras. Lo importante no es el objeto en s&iacute;, sino el v&iacute;nculo que lo une a nosotros. Tirar la taza favorita de un padre o una madre puede parecer, a nivel visceral, como si estuvi&eacute;ramos tirando al propio padre o madre. Ropa de ni&ntilde;os que se conserva mucho m&aacute;s all&aacute; de su utilidad, ropa comprada para beb&eacute;s que nunca llegaron a nuestras vidas: estos objetos cargan con la p&eacute;rdida no solo de una persona, sino de los futuros que hab&iacute;amos imaginado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En nuestro sector, hablamos mucho del duelo oculto&rdquo;, dice Rogers. Ha visto a gente aferrarse a cosas que dir&iacute;amos que son basura: una vieja mochila que en realidad es un talism&aacute;n de una ruta por el Himalaya que alguien hizo cuando ten&iacute;a veintitantos a&ntilde;os y sus extremidades funcionaban de otra manera, por ejemplo. El miedo no es al desorden; es al borrado. Como ella misma dice: &ldquo;Si me deshago de esto, &iquest;significa que esa parte de mi vida ya no es real?&rdquo;. No es as&iacute;. El recuerdo vive en ti, no en el objeto.
    </p><p class="article-text">
        Nadia Vidal, asesora de Hoarding UK, lo explica de forma sencilla: desprenderse de las pertenencias de un ser querido forma parte del proceso de duelo; por su propia naturaleza, el duelo no se puede apresurar.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El sentimentalismo</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la experiencia de Jenn Jordan, este es el principal motivo por el que se acumulan las cosas. Jordan, fundadora de la empresa de organizaci&oacute;n profesional Orjenise, lo ve por todas partes. &ldquo;Cuanto m&aacute;s sentimental es una persona, m&aacute;s cosas tiene&rdquo;. Las tarjetas de cumplea&ntilde;os son el ejemplo cl&aacute;sico: cada una parece inofensiva hasta que acabas teniendo cajas llenas de ellas. &ldquo;Nos decimos a nosotros mismos que estamos conservando el amor&rdquo;, afirma Jordan. &ldquo;A veces solo estamos guardando papel&rdquo;. El objetivo no es dejar de sentirnos sentimentales, sino preguntarnos si necesitamos cada objeto f&iacute;sico para honrarlo.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Procrastinaci&oacute;n y evasi&oacute;n</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Ferrari es directo: la procrastinaci&oacute;n &ldquo;no tiene nada que ver con la pereza, ni con una mala gesti&oacute;n del tiempo&rdquo;. En esencia, se trata de evitaci&oacute;n, y la evitaci&oacute;n tiene que ver con las emociones. A veces el desorden se acumula cuando lo posponemos. A veces eso provoca m&aacute;s retrasos, porque cada pila es un recordatorio de algo inconcluso, lo que genera agobio, lo que a su vez genera m&aacute;s evitaci&oacute;n. Jordan llama a la respuesta habitual &ldquo;tocar la superficie&rdquo;: una limpieza r&aacute;pida y superficial, una bolsa junto a la puerta que permanece all&iacute; durante semanas. Ordenar reorganiza lo que ya existe. Despejar requiere algo diferente: el esfuerzo emocional de decidir realmente qu&eacute; se queda y qu&eacute; se va.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Herencia</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Parte del desorden tiene su origen en la herencia. Tanto en mi vida personal como en mi trabajo con los clientes, observo c&oacute;mo la migraci&oacute;n, la clase social y la escasez generacional determinan lo que la gente conserva y por qu&eacute;. Si las cosas eran dif&iacute;ciles de conseguir durante la infancia, o si la familia ha sobrevivido a un desplazamiento o a una guerra, aferrarse a los objetos no es un h&aacute;bito, sino una herencia. El objeto se convierte en un seguro. Esto ayuda a explicar por qu&eacute; la est&eacute;tica minimalista puede resultar vergonzosa en ciertas comunidades: es un est&aacute;ndar creado por quienes siempre han tenido el lujo de dar por sentado que pod&iacute;an reemplazar lo que perd&iacute;an. El objetivo de las familias que han pasado por dificultades nunca fue tener una casa de exposici&oacute;n; es la seguridad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuanto más sentimental es una persona, más cosas tiene</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jenn Jordan</span>
                                        <span>—</span> organizadora profesional
                      </div>
          </div>

  </blockquote><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Identidad</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Jordan identifica tres patrones comunes: el &ldquo;yo aspiracional&rdquo; conserva el equipo de gimnasio y los libros de texto de idiomas sin abrir, prueba de en qui&eacute;nes pretendemos convertirnos; el &ldquo;yo del coste irrecuperable&rdquo; se aferra a las cosas porque se gast&oacute; demasiado dinero; y el &ldquo;yo nost&aacute;lgico&rdquo; se aferra a lo que Jordan llama &ldquo;s&iacute;mbolos del esp&iacute;ritu&rdquo;, objetos que se guardan como prueba de un yo anterior. Los hombres y las colecciones de CD son su ejemplo favorito. Ese &aacute;lbum de Radiohead no tiene que ver realmente con la m&uacute;sica; tiene que ver con la persona que conoc&iacute;a a Radiohead antes que nadie.
    </p><p class="article-text">
        Debajo del s&iacute;mbolo espiritual se esconde el miedo a perder un yo que una vez reconociste. Eso no es trivial. Pero ser consciente de ello crea una elecci&oacute;n: &iquest;quieres seguir viviendo en un museo de quien fuiste o hacer espacio para quien eres?
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La verg&uuml;enza del desorden</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Una de las razones por las que el desorden persiste es la verg&uuml;enza, y la presi&oacute;n por mantener un hogar perfecto, amplificada por las redes sociales, recae de manera desproporcionada sobre las mujeres. Sin embargo, la investigaci&oacute;n de Ferrari no muestra diferencias significativas entre g&eacute;neros en cuanto al desorden en s&iacute; mismo. La diferencia radica en c&oacute;mo se denomina. &ldquo;Las mujeres tienen 'desorden'. En el caso de los hombres, son sus 'juguetes'. Son sus 'cosas'&rdquo;. El secretismo permite que la verg&uuml;enza prospere. Por eso la gente difumina el fondo de sus videollamadas por Zoom o dice &ldquo;es que estoy muy ocupado&rdquo; en lugar de &ldquo;estoy atascado&rdquo;. Comprender que tu desorden est&aacute; conectado con algo real, ya sea una p&eacute;rdida, la identidad, la ansiedad o la historia, no es una excusa para quedarte estancado. Es el punto de partida compasivo para el cambio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El psicólogo investigador sobre desorden Joseph Ferrari aconseja que otra persona sostenga el objeto mientras tú tomas la decisión de deshacerte de ello. Al eliminar el contacto, eliminas el bucle de recuerdos que este desencadena
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si vives con alguien cuyo desorden te abruma, la investigaci&oacute;n de Ferrari ofrece una advertencia &uacute;til: la presi&oacute;n sale por la culata. En el momento en que una elecci&oacute;n se convierte en una exigencia, surge la resistencia. Si le dices a alguien que se deshaga de sus cosas, ya no est&aacute;s hablando de desorden; est&aacute;s amenazando su sentido de control sobre su propia vida. Vidal, que ve esto en su forma m&aacute;s extrema, lo tiene claro: el cambio duradero tiene que venir de dentro. La fuerza puede despejar una habitaci&oacute;n, pero sin llegar a la ra&iacute;z, el patr&oacute;n se repite.
    </p><h2 class="article-text">Entonces, &iquest;qu&eacute; ayuda realmente?</h2><p class="article-text">
        Rogers pregunta a sus clientes: &iquest;qu&eacute; quieres hacer en esta habitaci&oacute;n? &iquest;C&oacute;mo quieres sentirte? Sin tener eso claro, todos los objetos parecen igual de importantes y tomar decisiones se vuelve imposible. Jordan advierte que tener un mont&oacute;n de cajas de pl&aacute;stico no es la soluci&oacute;n. Guardar cosas no es una cura; es solo un aplazamiento m&aacute;s bonito.
    </p><p class="article-text">
        A menudo, las personas necesitan narrar la historia de un objeto antes de poder desprenderse de &eacute;l: explicar qu&eacute; significaba, de qui&eacute;n proced&iacute;a y qu&eacute; etapa de la vida representa. Un cliente guardaba una taza de la que su madre hab&iacute;a bebido todos los d&iacute;as, llena de polvo, arrinconada, sin usar nunca. Contar su historia, decir en voz alta lo que encerraba, fue lo que hizo que desprenderse de ella resultara imaginable. &ldquo;A veces basta con contar la historia&rdquo;, me dijeron tanto Rogers como Vidal por separado. Una vez que se ha reconocido y honrado el significado, las cosas pueden desaparecer. El amor y recuerdo te acompa&ntilde;an.
    </p><p class="article-text">
        La dificultad de desprenderse no es solo emocional. Tambi&eacute;n es f&iacute;sica. Hay una raz&oacute;n por la que los comerciantes quieren que toques la mercanc&iacute;a: la psicolog&iacute;a del consumidor demuestra que el contacto f&iacute;sico con un objeto aumenta tu sentido de la propiedad y el apego hacia &eacute;l. El mismo mecanismo funciona a la inversa cuando intentas desprenderse de algo. Ferrari aconseja que otra persona sostenga el objeto mientras t&uacute; tomas la decisi&oacute;n. Al eliminar el contacto, eliminas el bucle de recuerdos que este desencadena.
    </p><p class="article-text">
        Cuando las ra&iacute;ces emocionales son m&aacute;s profundas, ya sea por un duelo no superado, una ansiedad que parece inmanejable o una sensaci&oacute;n persistente de que por mucho que ordenes nunca logras aliviar el peso, la terapia puede ayudar. Un terapeuta puede ofrecerte un espacio para explorar los apegos que el simple orden no puede abordar. Para obtener apoyo pr&aacute;ctico, la Asociaci&oacute;n de Profesionales del Orden y la Organizaci&oacute;n pone en contacto a personas del Reino Unido con <a href="https://www.apdo.co.uk/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">profesionales</a> acreditados que se centran en la desorganizaci&oacute;n cr&oacute;nica, no en el orden est&eacute;tico.
    </p><h2 class="article-text">Una pregunta diferente que plantearse</h2><p class="article-text">
        El sentimentalismo, el amor, la lealtad hacia nuestro yo pasado: eso no son debilidades. El objetivo es dejar de proyectar esos sentimientos en las cosas que se acumulan a nuestro alrededor. Honrar lo que algo signific&oacute; y luego imaginar que va a parar a manos de alguien que lo utilizar&aacute;, lo necesitar&aacute;, lo querr&aacute;: eso no es una p&eacute;rdida, es generosidad.
    </p><p class="article-text">
        Rogers a esto lo llama ternura: negarse a reducir a una persona a su desorden. La pregunta con la que hay que empezar no es &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no puedo simplemente deshacerme de ello?&rdquo;, sino &ldquo;&iquest;A qu&eacute; me estoy aferrando realmente?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gynelle Leon]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/guardas-aferramos-cosas-innecesarias-deshacernos_1_13218903.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 19:53:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Eres lo que guardas: por qué nos aferramos a cosas innecesarias y cómo deshacernos de ellas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hogar,Psicología,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué el 15 de mayo es el Día de la Familia en España y qué se celebra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/15-mayo-dia-familia-espana-celebra_1_13211379.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ee6c12b-9d3b-404d-918b-5783d64be412_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué el 15 de mayo es el Día de la Familia en España y qué se celebra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las Naciones Unidas fijó esta jornada en 1994 para llevar los hogares, los cuidados y las desigualdades a un debate público centrado ahora en el bienestar infantil</p><p class="subtitle">Dónde es festivo el 15, 27 y 30 de mayo y en qué comunidades habrá puente</p></div><p class="article-text">
        El 15 de mayo se celebra en Espa&ntilde;a el D&iacute;a de la Familia, una fecha que no est&aacute; pensada para reconocer a una sola figura del hogar, sino para hablar del papel que tienen las familias en la vida diaria y en la sociedad. La jornada est&aacute; ligada al D&iacute;a Internacional de las Familias, una conmemoraci&oacute;n que busca recordar que los hogares son un entorno de cuidados, apoyo y convivencia, pero tambi&eacute;n un lugar condicionado por la situaci&oacute;n econ&oacute;mica, social y personal de quienes los forman.
    </p><p class="article-text">
        La fecha tiene un origen internacional. Fue establecida por la Asamblea General de Naciones Unidas en 1993 y comenz&oacute; a celebrarse cada a&ntilde;o desde 1994. La intenci&oacute;n era reservar un d&iacute;a del calendario para dar visibilidad a la importancia de las familias y a los cambios que afectan a su realidad. Por eso, el 15 de mayo no se limita a una celebraci&oacute;n simb&oacute;lica: tambi&eacute;n sirve para llamar la atenci&oacute;n sobre cuestiones como la crianza, la pobreza, la educaci&oacute;n, la salud, los cuidados y las oportunidades de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; se celebra el 15 de mayo</h2><p class="article-text">
        El D&iacute;a Internacional de las Familias se cre&oacute; para recordar que la familia tiene un peso directo en la vida de las personas y en el desarrollo de las sociedades. No se trata solo de hablar de v&iacute;nculos personales, sino de entender c&oacute;mo las condiciones que rodean a un hogar pueden influir en su estabilidad y en el bienestar de sus miembros. La vida familiar no depende &uacute;nicamente de lo que ocurre dentro de casa, sino tambi&eacute;n de los recursos disponibles, de los servicios a los que se puede acceder y de las desigualdades que existen alrededor.
    </p><p class="article-text">
        Ese es uno de los motivos por los que esta fecha se mantiene cada a&ntilde;o. La jornada permite abordar los procesos sociales, econ&oacute;micos y demogr&aacute;ficos que afectan a las familias, sin reducirlas a un &uacute;nico modelo. Cada hogar puede tener una composici&oacute;n distinta, pero todos se ven atravesados, en mayor o menor medida, por cuestiones como los ingresos, la educaci&oacute;n, la atenci&oacute;n sanitaria, los cuidados o el acceso a servicios esenciales.
    </p><h2 class="article-text">La reivindicaci&oacute;n del D&iacute;a de la Familia en 2026</h2><p class="article-text">
        En 2026, Naciones Unidas ha propuesto el lema &ldquo;Las familias, las desigualdades y el bienestar infantil&rdquo;. Con ese enfoque, la conmemoraci&oacute;n dirige la mirada hacia la infancia y hacia el modo en que las diferencias sociales pueden condicionar el futuro de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. El planteamiento parte de una idea clara: cuando una familia no cuenta con apoyos suficientes, sus dificultades no se quedan solo en el presente, sino que pueden tener consecuencias a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        La falta de respaldo adecuado puede aumentar el riesgo de pobreza en hogares con ni&ntilde;os peque&ntilde;os. Esa situaci&oacute;n puede afectar a su salud, a su educaci&oacute;n y a su bienestar general. Adem&aacute;s, no todas las familias parten del mismo punto. Las dificultades pueden ser mayores cuando se suman desigualdades relacionadas con el g&eacute;nero, el origen, la situaci&oacute;n migratoria o la discapacidad.
    </p><p class="article-text">
        La celebraci&oacute;n de 2026 tambi&eacute;n pone atenci&oacute;n en varias brechas que influyen en las oportunidades de la infancia. No se habla solo de dinero. Tambi&eacute;n cuentan el acceso a la escuela, la atenci&oacute;n sanitaria, la conexi&oacute;n digital y los servicios b&aacute;sicos. Cuando esos recursos no llegan en igualdad de condiciones, la vida familiar se vuelve m&aacute;s dif&iacute;cil y las opciones de desarrollo de los menores pueden quedar limitadas desde los primeros a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, la jornada reivindica la necesidad de contar con pol&iacute;ticas orientadas a las familias. Entre las medidas se&ntilde;aladas est&aacute;n las prestaciones por hijos, los permisos parentales, los servicios de cuidado infantil asequibles y la educaci&oacute;n temprana. Todas ellas tienen un objetivo com&uacute;n: ayudar a reducir la pobreza, sostener mejor la crianza y favorecer que ni&ntilde;os y ni&ntilde;as crezcan con m&aacute;s oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el 15 de mayo se entiende dentro de ese marco internacional. La fecha sirve para recordar la importancia de las familias, pero tambi&eacute;n para se&ntilde;alar que su bienestar no depende solo del esfuerzo de cada hogar. Las condiciones sociales, los apoyos disponibles y la reducci&oacute;n de las desigualdades son parte central de lo que se celebra y se reivindica en esta jornada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/15-mayo-dia-familia-espana-celebra_1_13211379.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 03:59:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué el 15 de mayo es el Día de la Familia en España y qué se celebra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[familias,Infancia,Bienestar,ONU - Organización de las Naciones Unidas,Sociedad,Niños]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Mímate!: la trampa del “estilo de vida progresivo” que puede inflar tus gastos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/mimate-trampa-estilo-vida-progresivo-inflar-gastos_1_13212002.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77e6466a-d3bc-4d1a-ac30-c54c9547507f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Mímate!: la trampa del “estilo de vida progresivo” que puede inflar tus gastos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bajo premisas como el autocuidado o la recompensa, muchos hábitos de consumo se instalan en nuestro día a día, hasta redefinir lo que entendemos como normal</p><p class="subtitle">Si todo es autocuidado, nada es autocuidado: la era dorada de la industria del bienestar (y de la culpa)</p></div><p class="article-text">
        Quiz&aacute; algunos se sientan identificados con este relato. Te suben el sueldo y, aunque la cantidad es m&iacute;nima, decides darte algunos caprichos. De repente, los d&iacute;as que llegas tarde optas por pillar un taxi y evitar el metro. Antes, quiz&aacute;s, desayunas en el bar de abajo porque tienes la nevera pelada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Comes fuera, claro, porque t&aacute;per tampoco te has podido preparar. Al salir del curro, pitando a pilates. Menos mal que te has sacado un bono para ir a casi cualquier centro de la ciudad. Sale un poco m&aacute;s caro, &iexcl;pero es que si no, no ir&iacute;as! Llegas cansado a casa y lo que menos te apetece es cocinar, as&iacute; que pides algo a domicilio, aunque esta semana ya es la tercera vez. Pero oye, &iquest;para qu&eacute; se supone que trabajas?
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a decirse que te cuidas, que sigues a rajatabla la m&aacute;xima del &ldquo;porque yo lo valgo&rdquo;, pero el problema es que las excepciones se van convirtiendo poco a poco en norma y sigues sin ahorrar ni un c&eacute;ntimo. Est&aacute;s avanzando en lo profesional, pero conforme entra, el dinero vuela.
    </p><p class="article-text">
        A esta deriva se le ha puesto nombre. En el mundo de las finanzas personales se habla de &ldquo;<em>lifestyle creep</em>&rdquo; o &ldquo;estilo de vida progresivo&rdquo;, una inflaci&oacute;n de nuestro ritmo de gasto en la que este crece a la misma velocidad o m&aacute;s que el salario. Bajo premisas como el <a href="https://www.eldiario.es/era/si-autocuidado-autocuidado-dorada-industria-bienestar-culpa_1_10765220.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autocuidado</a> o la recompensa, muchos h&aacute;bitos de consumo se instalan en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a hasta redefinir lo que entendemos como normal.
    </p><h2 class="article-text">Ganar m&aacute;s no significa ahorrar m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        El problema est&aacute; servido. Muchas personas ganan hoy m&aacute;s que hace unos a&ntilde;os y, aun as&iacute;, no consiguen ahorrar. Parte de la explicaci&oacute;n est&aacute; fuera de su control. &ldquo;La inflaci&oacute;n del estilo de vida surge, sobre todo, por falta de educaci&oacute;n financiera. Cuando no sabes qu&eacute; hacer con tu dinero, lo m&aacute;s probable es que, en cuanto ganes m&aacute;s, simplemente gastes m&aacute;s&rdquo;, explica la experta en finanzas personales Cristina Dayz, autora del libro <a href="https://www.penguinlibros.com/es/libro-de-negocio/438349-libro-aprende-a-gastar-9788403526051" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Aprende a gastar</em></a> (Aguilar, 2026).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A esto se le suma un contexto que lo amplifica todo: marketing agresivo, redes sociales, <a href="https://www.eldiario.es/era/no-paro-compararme-cuerpos-caras-maquillajes-veo-redes-salgo-bucle_129_13055557.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comparaci&oacute;n constante</a>, presi&oacute;n por el estatus y un sistema perfectamente dise&ntilde;ado para hacerte sentir que nada nunca es suficiente&rdquo;, contin&uacute;a. &ldquo;No solo queremos m&aacute;s, sino que adem&aacute;s queremos que se note que tenemos m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, hay algo innegable: en los &uacute;ltimos a&ntilde;os hemos vivido una gran inflaci&oacute;n de precios debido a m&uacute;ltiples factores. Es dif&iacute;cil luchar contra el aumento de los <a href="https://www.eldiario.es/era/no-paro-compararme-cuerpos-caras-maquillajes-veo-redes-salgo-bucle_129_13055557.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precios del ocio</a>, de los alimentos o de la vivienda, pero s&iacute; que hay una realidad personal que depende de nosotros. &ldquo;Si cada vez que ganas 10 m&aacute;s decides gastar 10 m&aacute;s, es imposible construir tranquilidad financiera&rdquo;, afirma la experta. &ldquo;Es as&iacute; de simple&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;No se trata de no mejorar tu estilo de vida cuando aumentan tus ingresos, sino de hacerlo con medida&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De capricho a obligaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El punto de inflexi&oacute;n llega cuando lo aspiracional, el capricho, deja de sentirse opcional. &ldquo;En el momento en que ese gasto pasa a formar parte de tus &lsquo;necesidades&rdquo;, se&ntilde;ala Dayz, &ldquo;es cuando aparece el problema&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si no se mantiene ese nivel de consumo surge la sensaci&oacute;n de estar malviviendo, de quedarse atr&aacute;s o de no disfrutar lo suficiente de la vida. &ldquo;Y esa narrativa es peligrosa, porque convierte lo que antes era un lujo en algo que parece imprescindible&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        En ese punto, el debate deja de ser econ&oacute;mico y se vuelve psicol&oacute;gico. La cuesti&oacute;n ya no es solo cu&aacute;nto se gasta, sino por qu&eacute; se gasta y qu&eacute; funci&oacute;n cumple ese gasto en la vida cotidiana.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el momento en que ese gasto pasa a formar parte de tus ‘necesidades&#039; es cuando aparece el problema. Convierte lo que antes era un lujo en algo que parece imprescindible</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cristina Dayz</span>
                                        <span>—</span> experta en finanzas personales
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Un relato que sostiene el consumo</h2><p class="article-text">
        Desde la psicolog&iacute;a econ&oacute;mica, el fen&oacute;meno tiene varias capas. &ldquo;La primera es que las personas no evaluamos en t&eacute;rminos absolutos, sino relativos&rdquo;, explica V&iacute;ctor Gonz&aacute;lez Campabadal, psic&oacute;logo, soci&oacute;logo e investigador sobre psicolog&iacute;a del consumidor. &ldquo;El valor de algo no est&aacute; en el objeto en s&iacute;, sino en la comparaci&oacute;n con un punto de referencia. As&iacute;, cuando suben los ingresos, cambia digamos el &lsquo;suelo&rsquo; de lo que consideramos normal. Lo que antes era un lujo, deja de sentirse como tal. No es que decidamos gastar m&aacute;s, sino que redefinimos qu&eacute; es un gasto razonable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A esa capa se suma otra relacionada con la identidad. &ldquo;El dinero funciona como marcador de estatus, pero tambi&eacute;n como marcador de identidad&rdquo;, se&ntilde;ala Gonz&aacute;lez Campabadal. Ganar m&aacute;s activa una narrativa interna vinculada al progreso personal. El consumo aparece entonces como una forma de materializar ese &ldquo;me lo he currado&rdquo;, de hacerlo visible.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El &lsquo;me lo merezco&rsquo; surge como una especie de cierre de ese relato&rdquo;, cumple una funci&oacute;n simb&oacute;lica. &ldquo;A veces no basta con avanzar y saberlo como personas, sino que necesitamos ver ese avance encarnado en algo y el consumo funciona como una prueba tangible de que ese cambio (aumento de salario, de posici&oacute;n, etc.) es real&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tercera y &uacute;ltima capa, seg&uacute;n Gonz&aacute;lez, es m&aacute;s social. &ldquo;Muchas veces, cuando acontece un progreso econ&oacute;mico no sabemos muy bien qu&eacute; hacer con ese dinero extra&rdquo;, explica. &ldquo;No hay proyectos claros a largo plazo. Comprar una vivienda es demasiado caro. Invertir requiere un conocimiento y es incierto. El ahorro se presenta hoy en d&iacute;a como un riesgo o incluso una p&eacute;rdida de dinero por la inflaci&oacute;n. As&iacute; que<strong> </strong>el progreso se traduce en consumo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Autocuidado o consumo emocional</h2><p class="article-text">
        Como dec&iacute;amos, cada vez es m&aacute;s com&uacute;n justificar el consumo con ideas como &ldquo;me lo merezco&rdquo;. Estas narrativas internas, en opini&oacute;n del psic&oacute;logo, son esenciales para entender el consumo. &ldquo;El fil&oacute;sofo Daniel Dennett dec&iacute;a que somos en gran medida la historia que nos contamos sobre nosotros mismos. No existe un &lsquo;yo&rsquo; s&oacute;lido detr&aacute;s de esa historia, sino que el yo emerge precisamente de ese proceso de narraci&oacute;n continua, de c&oacute;mo organizamos nuestras experiencias, decisiones y recuerdos en un relato coherente&rdquo;. En ese sentido, mantener una cierta continuidad narrativa y poder decir &ldquo;este soy yo&rdquo; a lo largo del tiempo no es un reflejo de una identidad previa, sino la condici&oacute;n misma para que esa identidad exista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tomando como base esta idea, cuando consumir deja de ser &lsquo;gastar dinero&rsquo; y pasa a ser &lsquo;cuidarse&rsquo;, se reduce la fricci&oacute;n interna&rdquo;, explica Gonz&aacute;lez Campabadal. &ldquo;No est&aacute;s siendo impulsivo, sino que est&aacute;s siendo responsable contigo mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En opini&oacute;n del experto, sin embargo, esto es un ejemplo de mala herramienta de regulaci&oacute;n emocional. &ldquo;El consumo puede funcionar como una forma r&aacute;pida de regular el malestar, pero es una herramienta bastante limitada para sostener ese equilibrio en el tiempo&rdquo;, advierte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dayz insiste en la importancia de introducir conciencia en ese proceso. &ldquo;La compra es, en gran parte, un proceso emocional&rdquo;, afirma. &ldquo;Las tiendas cuidan la m&uacute;sica, el olor, la disposici&oacute;n de los productos; las webs est&aacute;n dise&ntilde;adas para llevarte exactamente a donde quieren. Todo est&aacute; pensado para captar una emoci&oacute;n (estr&eacute;s, cansancio, ansiedad, aburrimiento) y convertirla en una decisi&oacute;n de compra&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso propone introducir una pausa. &ldquo;Si sientes que quieres algo, o incluso que lo &lsquo;necesitas&rsquo;, espera dos d&iacute;as. Si despu&eacute;s de ese tiempo sigues queri&eacute;ndolo y, adem&aacute;s, ser&iacute;as capaz de explicar con argumentos s&oacute;lidos por qu&eacute; tiene sentido ese gasto, entonces probablemente sea una decisi&oacute;n consciente. Si no, era solo una emoci&oacute;n mal gestionada&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces no basta con avanzar y saberlo como personas, sino que necesitamos ver ese avance encarnado en algo y el consumo funciona como una prueba tangible de que ese cambio (aumento de salario, de posición, etc.) es real</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Víctor González Campabadal</span>
                                        <span>—</span> investigador sobre psicología del consumidor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Un sistema pensado para gastar</h2><p class="article-text">
        Por tanto, como apuntaba Dayz, las personas nos enfrentamos a la hora de comprar a un mecanismo extremadamente bien afinado. Los pagos digitales y a plazos hacen que gastar nunca haya sido m&aacute;s f&aacute;cil que ahora. &ldquo;Todos estos sistemas eliminan elementos que antes nos hac&iacute;an ser conscientes del gasto: ir a la caja y ver c&oacute;mo el dinero sal&iacute;a f&iacute;sicamente de nuestra cartera. Ahora todo es inmediato y aparece ante nosotros como por arte de magia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener en cuenta que detr&aacute;s de estos engranajes hay algunos de los cerebros m&aacute;s brillantes del mundo dise&ntilde;ando experiencias para que gastar sea cada vez m&aacute;s f&aacute;cil y casi inevitable. Ir en contra de eso no es sencillo.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales amplifican ese efecto. Nos exponen de forma continua a estilos de vida aspiracionales que act&uacute;an como referencia. Generan yoes ideales inalcanzables que crean una brecha entre lo que somos y lo que queremos ser, seg&uacute;n explica Gonz&aacute;lez Campabadal. Cuanto mayor es esa distancia, mayor es la sensaci&oacute;n de insuficiencia.
    </p><h2 class="article-text">Vivir al d&iacute;a como respuesta</h2><p class="article-text">
        Por otro lado, que muchos j&oacute;venes sientan que no podr&aacute;n acceder a hitos vitales como la vivienda es otro factor que favorece el consumo y la l&oacute;gica de &ldquo;vivir al d&iacute;a&rdquo; como respuesta psicol&oacute;gica. &ldquo;Es parad&oacute;jico, pero no poder acceder a una vivienda deja un dinero disponible que puede destinarse a un estilo de vida que puede ser percibido como &lsquo;por encima de nuestras posibilidades&rdquo;, apunta Gonz&aacute;lez Campabadal.<strong> </strong>&ldquo;Que los j&oacute;venes prefieran viajar, ir a restaurantes o comprar ropa pone de manifiesto que la vivienda es un ideal inalcanzable para ellos, y frente a este ideal que se desvanece, crean otros ideales a alcanzar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No es que los j&oacute;venes no puedan comprar una casa porque &lsquo;viven mejor&rsquo;, sino que &lsquo;viven mejor&rsquo; porque no pueden comprar una casa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando consumir deja de ser ‘gastar dinero’ y pasa a ser ‘cuidarse’, se reduce la fricción interna</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Víctor González Campabadal</span>
                                        <span>—</span> investigador en psicología del consumidor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Recuperar el control sin dejar de vivir</h2><p class="article-text">
        Detectar cu&aacute;ndo la relaci&oacute;n con el dinero se ha vuelto m&aacute;s emocional que racional no siempre es f&aacute;cil. El primer paso, seg&uacute;n Gonz&aacute;lez Campabadal, es cuestionar la relaci&oacute;n espont&aacute;nea que creemos que tenemos con el dinero. &ldquo;Esta tiende a ser emocional, ya que es el medio por el que satisfacemos muchas de nuestras necesidades y definimos nuestra identidad, pero tenemos que pensarla detenidamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dayz propone empezar por algo m&aacute;s pr&aacute;ctico: observar. &ldquo;Durante uno o dos meses, recomendar&iacute;a registrar absolutamente todo: cada euro que sale&rdquo;. Sin cambiar nada al principio. Solo tomar conciencia. Ese ejercicio permite ver con claridad d&oacute;nde se va el dinero y qu&eacute; gastos aportan valor real.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, se trata de elegir. No de eliminar todo lo que produce placer, sino de decidir qu&eacute; merece la pena. &ldquo;Ordenar tus finanzas no va de renunciar a todo lo que te gusta, sino de elegir mejor qu&eacute; merece quedarse&rdquo;, resume. No pasa nada por vivir algo por debajo de tus posibilidades, afirma la experta. &ldquo;S&iacute;, te ir&aacute;s a la tumba con dinero en la cuenta, pero &iquest;y qu&eacute;? Eso no quiere decir que hayas vivido una vida menos feliz. Seguramente al contrario, porque saber que cada mes llegas con margen te da tranquilidad y esa tranquilidad se puede convertir f&aacute;cilmente en felicidad (al menos financiera)&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/mimate-trampa-estilo-vida-progresivo-inflar-gastos_1_13212002.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 20:29:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Mímate!: la trampa del “estilo de vida progresivo” que puede inflar tus gastos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinero,Finanzas,Consumo,Bienestar,Tendencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ‘boom’ del matcha, la bebida de moda: de ritual japonés a negocio en expansión para cafés y startups españolas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/boom-matcha-bebida-moda-ritual-japones-negocio-expansion-cafes-startups-espanolas_1_13192932.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9a0406a-b9ca-46ed-a3f9-8cc29f8a540b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ‘boom’ del matcha, la bebida de moda: de ritual japonés a negocio en expansión para cafés y startups españolas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El té verde en polvo, popularizado por redes sociales y consumo saludable, crece un 50% mientras la demanda internacional presiona precios y ahoga su suministro en Japón</p><p class="subtitle">El 'boom' del pistacho y el chocolate Dubai se cuela en el campo español: “No es tan real lo del 'oro verde”
</p></div><p class="article-text">
        En cinco a&ntilde;os, el matcha ha pasado de ser un producto casi desconocido en Espa&ntilde;a a convertirse en uno de los s&iacute;mbolos del nuevo consumo aspiracional. Lo que antes era un ingrediente asociado a la ceremonia del t&eacute; japonesa, hoy se cuela en cafeter&iacute;as, lineales de supermercados e incluso bebidas listas para llevar. Al mismo tiempo, su &eacute;xito est&aacute; elevando la presi&oacute;n de la demanda internacional sobre Jap&oacute;n, su principal productor, tensionando precios y suministro. 
    </p><p class="article-text">
        Los datos sugieren que no se trata de una moda pasajera. Seg&uacute;n cifras de la tecnol&oacute;gica Square, las ventas de matcha en cafeter&iacute;as espa&ntilde;olas crecieron un 50,3% interanual en diciembre de 2025, alcanzando una cuota de mercado del 10%, el doble que en 2023. La plataforma vincula este crecimiento al auge de las cafeter&iacute;as de especialidad, pero tambi&eacute;n al impacto de plataformas como TikTok o Instagram, donde se ha convertido en un producto viral.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s que una alternativa al caf&eacute;</h2><p class="article-text">
        El matcha es un t&eacute; verde en polvo originario de Jap&oacute;n. A diferencia de otras infusiones, no se prepara filtrando la hoja, sino consumi&eacute;ndola entera. Esto explica su mayor concentraci&oacute;n de compuestos activos. &ldquo;No son productos comparables&rdquo;, explican desde Matcha &amp; Co. &ldquo;No est&aacute;s pagando por otro t&eacute; verde, sino por una forma completamente distinta de consumirlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Frente al caf&eacute;, que produce un pico r&aacute;pido de energ&iacute;a, el matcha combina cafe&iacute;na con L-teanina, un amino&aacute;cido que modula su absorci&oacute;n. El resultado es una energ&iacute;a m&aacute;s sostenida y menos nerviosa, una de las claves de su popularidad. &ldquo;Muchas personas llegan buscando una alternativa al caf&eacute; que encaje mejor con su ritmo diario&rdquo;, se&ntilde;alan desde la compa&ntilde;&iacute;a espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la calidad marca un matiz decisivo. A diferencia del caf&eacute;, donde incluso un producto mediocre mantiene su efecto estimulante, en el matcha el origen, la molienda y la conservaci&oacute;n condicionan tanto el sabor como sus propiedades. &ldquo;Un buen matcha se reconoce por el color, el aroma y la textura; uno de baja calidad es m&aacute;s apagado, m&aacute;s &aacute;spero y menos funcional&rdquo;, explican.
    </p><h2 class="article-text">De producto a categor&iacute;a de negocio</h2><p class="article-text">
        El consumo de la bebida verde en Espa&ntilde;a, con un precio medio de 4,5 euros, ha originado un nuevo tejido empresarial. Cadenas generalistas como Starbucks, Santa Gloria o Rodilla han incorporado el matcha a sus cartas, consolidando su entrada en el consumo masivo. En paralelo, han surgido cafeter&iacute;as y marcas especializadas con sus propias propuestas.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Noor Coffee, nacida en 2024 y con nueve locales en Barcelona, el matcha representa alrededor del 40% de las ventas. &ldquo;Entendimos que no era solo una bebida, sino un concepto ligado al bienestar y al ritual&rdquo;, explica su CEO, Sergi Vila. La introducci&oacute;n de sabores como combinaciones con fruta ha llegado a duplicar sus ventas.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, proliferan nuevos negocios como Kisori Matcha, que ha construido su crecimiento en torno a redes sociales y creadores de contenido. En apenas ocho meses, la empresa valenciana ha registrado un crecimiento mensual del 50% en comercio digital y prev&eacute; superar el mill&oacute;n de euros de facturaci&oacute;n en 2026.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los fundadores de Matcha &amp; Co lanzaron su marca en 2018, &ldquo;el matcha era pr&aacute;cticamente desconocido para el gran p&uacute;blico en Espa&ntilde;a&rdquo;, recuerdan. Hoy, la empresa supera los 500.000 clientes en Europa y acumula m&aacute;s de 40 millones de euros de facturaci&oacute;n, en paralelo a la expansi&oacute;n de la categor&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Entre el beneficio y el relato</h2><p class="article-text">
        El &eacute;xito del matcha no se explica solo por sus propiedades, sino por el imaginario que lo rodea: bienestar, calma y consumo consciente. En ese proceso, las redes sociales han actuado como catalizador.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las redes generan descubrimiento, pero el negocio se construye con la experiencia: sabor, calidad y conexi&oacute;n con el cliente&rdquo;, resume el CEO de Noor Coffee. Desde Matcha &amp; Co coinciden en que la clave ha sido la pedagog&iacute;a: recetas, formas de preparaci&oacute;n o comparativas con el caf&eacute; que ayudan a crear comunidad.
    </p><p class="article-text">
        El perfil del consumidor tambi&eacute;n ha cambiado. &ldquo;En 2018 era un cliente de nicho, vinculado a la cultura japonesa o la nutrici&oacute;n. Hoy es mucho m&aacute;s amplio: desde quien quiere sustituir el caf&eacute; hasta quien busca incorporar un h&aacute;bito de bienestar&rdquo;, apuntan. En Noor Coffee detectan un p&uacute;blico joven, con una fuerte presencia femenina que llega por curiosidad o por su presencia en redes.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese mismo escaparate ha generado distorsiones. Ver&oacute;nica Hegar, cofundadora de la tienda de t&eacute; de origen TESUKO, advierte de que &ldquo;mucha gente lo conoce por el color o por TikTok, pero no entiende que detr&aacute;s hay un producto agr&iacute;cola, con origen, cosecha y calidad muy distintas&rdquo;. En su opini&oacute;n, &ldquo;el consumidor est&aacute; comprando mucho matcha, pero todav&iacute;a poco matcha de verdad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En datos, el t&eacute; en polvo representa ya el 58% del total exportado, lo que evidencia el peso creciente del matcha frente al t&eacute; en hoja. La experta en cultura japonesa Marina Salas advierte de otro efecto del boom global: el fraude. &ldquo;Se est&aacute; detectando la introducci&oacute;n de t&eacute; verde com&uacute;n molido comercializado en Occidente como si fuera matcha&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text">Jap&oacute;n, presi&oacute;n internacional y precios al alza</h2><p class="article-text">
        El crecimiento global del producto tiene consecuencias en Jap&oacute;n, su principal productor. Seg&uacute;n datos de comercio exterior, en 2024 se exportaron 8.798 toneladas de t&eacute; verde &mdash;incluido matcha&mdash;, un 16,1% m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior y 2,5 veces m&aacute;s que hace una d&eacute;cada. El valor alcanz&oacute; los 36.400 millones de yenes (unos 197.000 millones de euros), impulsado tanto por la demanda internacional como por la depreciaci&oacute;n de la moneda japonesa.
    </p><p class="article-text">
        Este crecimiento est&aacute; tensionando el mercado. &ldquo;El impacto ha sido muy importante, especialmente en calidades altas&rdquo;, se&ntilde;alan desde TESUKO, donde estiman subidas que pueden oscilar entre el 20% y el 100% seg&uacute;n el producto. 
    </p><p class="article-text">
        Desde Matcha &amp; Co coinciden en que &ldquo;la subida en origen ha afectado a todo el sector&rdquo;, aunque aseguran haber intentado absorber parte del incremento para no trasladarlo completamente al consumidor.
    </p><p class="article-text">
        En Jap&oacute;n &ldquo;la demanda supera en algunos momentos a la propia producci&oacute;n del t&eacute; matcha de calidad&rdquo;, dice la divulgadora de estudios japoneses Marina Salas. Algo que han agravado las malas cosechas, el envejecimiento y la falta de relevo generacional en el campo nip&oacute;n. Frente a ello, el pa&iacute;s mantiene una pol&iacute;tica &ldquo;proteccionista&rdquo; orientada a evitar una ruptura del mercado interno.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no se habla todav&iacute;a de una escasez estructural, s&iacute; de tensiones puntuales en determinadas cosechas. &ldquo;La demanda global crece m&aacute;s r&aacute;pido que la capacidad agr&iacute;cola&rdquo;, advierten desde TESUKO, que subraya que el matcha de calidad &ldquo;no se puede fabricar de un a&ntilde;o para otro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De la taza a la cultura popular</h2><p class="article-text">
        El matcha ha dejado de ser solo una bebida para convertirse en un ingrediente transversal integrado en <em>smoothies</em>, postres, helados, reposter&iacute;a e incluso cosm&eacute;tica. Tambi&eacute;n se ha adaptado al gusto contempor&aacute;neo con combinaciones de leches vegetales y sabores, especialmente en versiones fr&iacute;as como el<em> iced latte</em>.
    </p><p class="article-text">
        Desde Tea Shop, con d&eacute;cadas de experiencia en el sector, sit&uacute;an este fen&oacute;meno dentro de una tendencia m&aacute;s amplia en la que ingredientes tradicionales se reinventan en nuevos formatos de consumo. &ldquo;Su sabor, sus propiedades y su versatilidad permiten innovar y generar nuevos rituales de bienestar&rdquo;, se&ntilde;alan.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta expansi&oacute;n tambi&eacute;n plantea riesgos. &ldquo;Innovar es positivo si mantiene el sentido del producto. El problema es cuando queda reducido a un color bonito tapado por az&uacute;car o siropes&rdquo;, advierten desde Matcha &amp; Co. La tensi&oacute;n entre autenticidad y popularizaci&oacute;n es uno de los debates centrales del sector.
    </p><p class="article-text">
        La divulgadora Salas considera que este debate tambi&eacute;n existe en Jap&oacute;n. Desde el sector agroalimentario ven con recelo el uso del verde en reposter&iacute;a o bebidas alejadas de su dimensi&oacute;n tradicional. &ldquo;Que un matcha de m&aacute;xima calidad se use para hacer un bizcocho no se termina de entender&rdquo;, confiesa. Aun as&iacute;, sostiene que el gobierno japon&eacute;s entiende productos como el matcha, el sushi o incluso el anime como una herramienta de<em> soft power </em>para proyectar su cultura al exterior.
    </p><p class="article-text">
        El futuro del matcha apunta a un modelo dual, en el que convivir&aacute;n ambos segmentos: uno m&aacute;s accesible y otro premium centrado en origen y calidad. Para Noor Coffee, la popularizaci&oacute;n es una se&ntilde;al positiva. &ldquo;La competencia eleva el nivel y beneficia a quienes aportan valor&rdquo;, defiende su CEO.
    </p><p class="article-text">
        De producto ex&oacute;tico a categor&iacute;a reconocible en menos de una d&eacute;cada, el del matcha es un salto poco habitual en el sector alimentario. Y todo apunta a que su crecimiento a&uacute;n no ha tocado techo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Llargués]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/boom-matcha-bebida-moda-ritual-japones-negocio-expansion-cafes-startups-espanolas_1_13192932.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 20:22:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ‘boom’ del matcha, la bebida de moda: de ritual japonés a negocio en expansión para cafés y startups españolas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Consumo,Salud,Bienestar,Japón,Exportaciones,Importaciones,Consumo responsable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los movimientos perfectos para mantenerse en forma: 17 entrenadores explican su ejercicio más recomendado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/movimientos-perfectos-mantenerse-forma-17-entrenadores-explican-ejercicio-recomendado_1_13194109.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/564268a4-3306-41de-ad81-691a41c49ed6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los movimientos perfectos para mantenerse en forma: 17 entrenadores explican su ejercicio más recomendado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tanto si empiezas desde cero como si ya tienes una rutina bien establecida, la actividad física puede ayudarte a sentirte más feliz y saludable. Los expertos comparten el ejercicio imprescindible que recomiendan y cómo sacarle el máximo partido</p><p class="subtitle">¿Qué ejercicios hacer para ganar masa muscular? Ideas sencillas para no desanimarse</p></div><p class="article-text">
        Muchos de nosotros, independientemente de nuestra edad o estado f&iacute;sico, sabemos que deber&iacute;amos hacer m&aacute;s ejercicio, pero no sabemos muy bien por d&oacute;nde empezar. &iquest;Cu&aacute;l es el mejor ejercicio para mejorar la salud, la longevidad y el bienestar general? A continuaci&oacute;n, varios entrenadores personales comparten sus predilectos, que se pueden hacer sean cuales sean tus necesidades o capacidades individuales.
    </p><h2 class="article-text">Peso muerto</h2><p class="article-text">
        Rachael Tate, Norfolk
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El peso muerto es el rey de los ejercicios, porque es un movimiento compuesto que involucra muchos m&uacute;sculos, desde los pies hasta las manos y toda la espalda. Adem&aacute;s, se asemeja a la vida cotidiana: es un movimiento que utilizamos cuando levantamos algo pesado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Debes mantener la espalda bien recta y el tronco activado, y luego flexionar las caderas para poder levantar del suelo mancuernas o una barra &mdash;o incluso cubos de agua&mdash; y ponerte de pie con la espalda recta.
    </p><h2 class="article-text">Plancha</h2><p class="article-text">
        Mollie Millington, Hatfield
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo recomendar&iacute;a hacer una plancha todos los d&iacute;as. Es un ejercicio para todo el cuerpo que se puede hacer en cualquier sitio. Para empezar, ponte a cuatro patas. A continuaci&oacute;n, estira las piernas hacia atr&aacute;s para quedarte de puntillas y mant&eacute;n los brazos rectos de modo que solo las manos toquen el suelo (esto se conoce como plancha alta), o dobla los codos para que los antebrazos toquen el suelo (plancha baja). Visto de perfil, las piernas y el torso deben formar una l&iacute;nea recta desde los talones, pasando por las rodillas y las caderas, hasta los hombros. Intenta no levantar el trasero ni dejar que las caderas se hundan. Si te resulta demasiado dif&iacute;cil, puedes hacer planchas sobre las rodillas, pero mant&eacute;n esa l&iacute;nea recta desde las rodillas hasta los hombros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo importante es mantener la tensi&oacute;n en los abdominales. Realmente ayuda a desarrollar el tronco, y tener un tronco fuerte te ayudar&aacute; a moverte y a hacer cosas&rdquo;.&ldquo;Primero, practica el movimiento sin peso. Aseg&uacute;rate de que lo sientes en la parte posterior del cuerpo. Despu&eacute;s, puedes ir a&ntilde;adiendo peso poco a poco&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Empuje de trineo</h2><p class="article-text">
        Rhiannon Cooper, Wolverhampton
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este ejercicio cardiovascular de fuerza es fant&aacute;stico para sentirse fuerte y con energ&iacute;a. Adem&aacute;s, es muy sencillo: incluso los principiantes pueden inclinarse con el peso del cuerpo y liberar endorfinas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se utiliza un 'trineo' met&aacute;lico, al que se le pueden a&ntilde;adir f&aacute;cilmente discos de peso. Coloca las manos a mitad de los postes verticales, que ser&aacute;n el punto de contacto, y da un paso atr&aacute;s hasta adoptar una postura de zancada, algo parecido a un paso largo o una zancada. Con los hombros, la espalda y el tronco firmes, y los brazos casi rectos, salvo por una ligera flexi&oacute;n en el codo, impulsa tu peso corporal hacia delante y el trineo deber&iacute;a avanzar contigo. A continuaci&oacute;n, da un paso hacia delante y sigue empujando. Una repetici&oacute;n equivaldr&iacute;a a la distancia de la pista, que suele ser de 10 a 20 metros, dependiendo del gimnasio&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Suspensiones est&aacute;ticas</h2><p class="article-text">
        Rob Ghahremani, Mind Over Matter Fitness, Nottingham
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este ejercicio es ideal para la descompresi&oacute;n de la columna vertebral, la movilidad y la salud de los hombros. Como usuario de silla de ruedas, esto cobra especial importancia a medida que envejecemos. Mejora la fuerza de agarre, activa la espalda y el tronco, y ayuda a corregir la postura, lo cual es beneficioso para quienes trabajan sentados ante un escritorio o encorvados sobre el tel&eacute;fono.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Coloca una barra por encima de la cabeza, est&iacute;rate hacia ella y cu&eacute;lgate, sosteniendo el peso de tu cuerpo todo el tiempo que puedas. Es posible que al principio solo puedas aguantar cinco segundos, y al d&iacute;a siguiente seis. Cuanto m&aacute;s lo practiques, m&aacute;s se adaptar&aacute; tu cuerpo con el tiempo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las suspensiones estáticas son ideales para quienes trabajan sentados ante un escritorio o encorvados sobre el teléfono."
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                Las suspensiones estáticas son ideales para quienes trabajan sentados ante un escritorio o encorvados sobre el teléfono.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Pasar de estar sentado a ponerse de pie</h2><p class="article-text">
        Dom Thorpe, Stevenage
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando se trabaja con personas con diversas discapacidades, lo importante es que cualquier movimiento puede considerarse ejercicio. El hecho de que las piernas no funcionen y no se puedan realizar los ejercicios cardiovasculares habituales o las sentadillas no significa que no se pueda hacer ejercicio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uno de los mejores ejercicios es simplemente levantarse tras estar sentado. Si necesitas apoyo, ag&aacute;rrate a una mesa o a una barandilla para ayudarte a levantarte. Sin ponerle cifras concretas &mdash;cada persona es diferente&mdash;, encuentra tu punto de partida y trata de ir mejorando poco a poco con el tiempo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Zancada</h2><p class="article-text">
        Nick Bender, Yoked Fitness, Londres
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las ca&iacute;das son una gran preocupaci&oacute;n para cualquier persona mayor de 60 a&ntilde;os. Aunque la ca&iacute;da en s&iacute; misma da miedo, lo que la gente suele temer m&aacute;s es la verg&uuml;enza de no poder levantarse. Si no hay nada cerca a lo que agarrarse, se necesita fuerza para realizar una zancada. Por eso yo elegir&iacute;a la zancada con el peso corporal. Es funcional, accesible y vital para la calidad de vida. Si dispones de poco tiempo o fuerza de voluntad, la parte inferior del cuerpo es m&aacute;s importante para la salud general que la parte superior. Es fundamental fortalecer la regi&oacute;n p&eacute;lvica, los gl&uacute;teos, los flexores de la cadera y las caderas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para realizar una zancada, da un gran paso hacia delante e intenta que la rodilla trasera toque el suelo. Empieza con una postura de piernas separadas a una distancia media, baja hasta que la rodilla trasera toque suavemente el suelo. Si es posible, no apoyes las manos en las rodillas, mant&eacute;n el torso erguido y distribuye el peso de la parte superior del cuerpo de manera uniforme. Para que te resulte m&aacute;s f&aacute;cil, ag&aacute;rrate a una encimera. Para que sea m&aacute;s dif&iacute;cil, sujeta una mancuerna con una mano. Haz dos series de 15 repeticiones con cada pierna, tres veces a la semana, para mantener la resistencia a medida que envejeces&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Paseo del granjero</h2><p class="article-text">
        Ollie King, Sheffield
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sencillo y muy infravalorado, el paseo del granjero fortalece el agarre, el tronco y la postura, y se aplica a la vida cotidiana: llevar la compra, a los ni&ntilde;os o cualquier cosa pesada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Elige un par de mancuernas o pesas rusas que puedas sujetar c&oacute;modamente, una en cada mano. Ponte de pie con la espalda recta, los hombros hacia abajo y hacia atr&aacute;s, y el tronco ligeramente tensado, y luego simplemente camina. Piensa en mantener una &rdquo;postura erguida&ldquo; en todo momento; no dejes que las pesas te tiren hacia delante o de lado a lado. Mant&eacute;n los hombros bajos: si te inclinas o te tambaleas mucho, es que las pesas son demasiado pesadas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sentadilla con elevaci&oacute;n de talones</h2><p class="article-text">
        Dra. Kate Ella, Edimburgo
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como antigua cirujana ortop&eacute;dica que ha tratado cientos de fracturas, he comprobado de primera mano lo importante que es el equilibrio, adem&aacute;s de la fuerza, y este ejercicio lo combina todo. Empieza con los pies separados a la anchura de las caderas y luego haz una sentadilla hasta la profundidad que te resulte m&aacute;s c&oacute;moda. Levanta los talones del suelo y, manteni&eacute;ndote de puntillas, empuja hacia arriba hasta ponerte de pie. Termina bajando los talones al suelo, lista para repetir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto fortalece los gl&uacute;teos, los cu&aacute;driceps, los isquiotibiales y las pantorrillas, lo que facilita caminar y correr. Adem&aacute;s, pone a prueba el equilibrio y la fuerza del tronco. Yo lo hago todas las noches&rdquo;.
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                La sentadilla es un ejercicio básico para mantener la fuerza y la movilidad a partir de los 50.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Ejercicios para los flexores del cuello</h2><p class="article-text">
        Shona Vertue, Australia
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dado el tiempo que pasamos hoy en d&iacute;a frente a las pantallas, estoy observando una disminuci&oacute;n gradual de la fuerza en el cuello. Si tuviera que elegir una zona que todo el mundo deber&iacute;a entrenar, ser&iacute;a el cuello, y concretamente ejercicios que fortalezcan los flexores profundos del cuello mediante una retracci&oacute;n controlada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;T&uacute;mbate en el borde de la cama y baja lentamente la cabeza hacia atr&aacute;s, fuera del borde, y luego acerca la barbilla al pecho. Eso es una repetici&oacute;n. Es como un abdominal para la cabeza&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Ejercicios sobre una sola pierna</h2><p class="article-text">
        Sarah Milne, Londres
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los ejercicios sobre una sola pierna &mdash;como el peso muerto, la sentadilla, el puente y la sentadilla b&uacute;lgara&mdash; aportan numerosos beneficios funcionales. Pueden ser suaves o intensos, y ofrecen m&uacute;ltiples variaciones incluso sin a&ntilde;adir peso. Esto los hace accesibles para el principiante m&aacute;s cauteloso y, al mismo tiempo, supone un reto para un deportista experimentado en entrenamiento de fuerza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestra postura y nuestros desequilibrios suelen pasar factura a partir de la mediana edad. Esto puede limitar nuestro entrenamiento y manifestarse en forma de dolor y rigidez en la espalda y la cadera. Los gl&uacute;teos son el grupo muscular m&aacute;s grande y suelen estar muy infrautilizados, pero los ejercicios con una sola pierna utilizan solo un gl&uacute;teo para impulsar todo el cuerpo, mientras que el resto de los m&uacute;sculos del cuerpo act&uacute;an como estabilizadores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No te dejes intimidar por la descripci&oacute;n de 'una sola pierna': muchos de estos ejercicios te permiten apoyarte con ambas piernas, pero una soporta la mayor parte de tu peso y hace la mayor parte del trabajo, como en las sentadillas b&uacute;lgaras, en las que un pie est&aacute; dado un paso largo hacia delante y la otra pierna est&aacute; flexionada detr&aacute;s de ti, con los dedos de los pies o la parte superior del pie apoyados en un banco o una plataforma similar. Desde esta posici&oacute;n de <em>split </em>erguida, incl&iacute;nate ligeramente hacia delante, manteniendo el pecho erguido, y baja la rodilla trasera hasta que toque el suelo o se acerque lo m&aacute;ximo posible. A continuaci&oacute;n, activa todo el cuerpo y empuja el suelo con la pierna de apoyo para volver a subir. Repite tantas veces como quieras antes de cambiar de pierna&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Caminar</h2><p class="article-text">
        Rehana Ameen, Batley
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente no valora los beneficios de caminar. Si alguna vez vas al m&eacute;dico con dolor de espalda, te preguntar&aacute; por tu nivel de actividad y te recomendar&aacute; que camines, porque sabe que el movimiento puede ser una cura. Pero yo pondr&iacute;a m&aacute;s &eacute;nfasis en la salud mental: te sentir&aacute;s mejor si caminas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si eres nuevo en esto de caminar, solo necesitas unos 30 minutos a un ritmo suave y pausado, de tres a cuatro veces por semana. Eso es lo que hago yo misma&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><em>Step-ups </em>o ascensos</h2><p class="article-text">
        Dafydd Judd, Cardiff
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Intentar moverse m&aacute;s fuera del gimnasio es una forma estupenda de empezar. Sube por las escaleras en lugar de coger el ascensor, o busca excusas para levantarte y moverte, sobre todo si trabajas desde casa. Cada vez que puedas ponerte de pie estar&aacute;s ganando mucho.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Empieza subiendo un escal&oacute;n y ve aumentando hasta saltarte uno. As&iacute; amplias tu rango de movimiento, ya que tienes que esforzarte de verdad. Los step-ups trabajan los cu&aacute;driceps, los gl&uacute;teos, las pantorrillas y los isquiotibiales; adem&aacute;s, estiran los flexores de la cadera. Si sostienes pesas en las manos, se convierte en un ejercicio para todo el cuerpo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Empieza subiendo los escalones uno a uno y ve aumentando poco a poco hasta saltarte uno."
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                Empieza subiendo los escalones uno a uno y ve aumentando poco a poco hasta saltarte uno.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><em>Face pull </em>(tir&oacute;n a la cara)</h2><p class="article-text">
        Jack the Fitness Butler, Essex
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este ejercicio trabaja muchos m&uacute;sculos poco utilizados de la zona media de la espalda y mejora la postura. Si encorvas los hombros y la parte superior de la espalda porque te falta fuerza en los m&uacute;sculos de la zona media de la espalda, el tir&oacute;n a la cara es el mejor ejercicio para mitigar este problema y empezar a corregirlo con el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puedes hacerlo en casa con una banda el&aacute;stica, o en el gimnasio con el accesorio de cuerda de la m&aacute;quina de poleas. Agarra la cuerda o la banda el&aacute;stica, con una mano en cada extremo. Con los codos abiertos, tira de las cuerdas o de la banda el&aacute;stica hacia la cara y a ambos lados de las orejas, centr&aacute;ndote en intentar retraer los om&oacute;platos hacia atr&aacute;s y hacia abajo. No es un movimiento que queme mucho, pero es muy importante para la postura y la parte superior y media de la espalda&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Saltos</h2><p class="article-text">
        Anika Crane, Newport
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por mucho que me gustar&iacute;a que todo el mundo corriera a toda velocidad, es pedir demasiado. En su lugar, salta. Nuestros huesos se debilitan con la edad. Es mejor entrenar en un entorno seguro y no tenerle miedo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Haz una sentadilla, luego lev&aacute;ntate completamente y sigue subiendo hasta despegar del suelo. Para reducir el impacto, haz sentadillas y luego lev&aacute;ntate completamente poni&eacute;ndote de puntillas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando quieras empezar a despegar del suelo, hazlo lo m&aacute;s r&aacute;pido y explosivamente que puedas. Pero empieza con suavidad, porque es posible que te duela si hace tiempo que no saltas. Tonificar&aacute; tus piernas como nada m&aacute;s lo hace&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Plancha de Copenhague</h2><p class="article-text">
        Omar Mansour, Londres
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor&iacute;a de la gente descuida los aductores [m&uacute;sculos de la parte interna del muslo], que desempe&ntilde;an un papel fundamental en la estabilidad p&eacute;lvica, el control de la rodilla y la prevenci&oacute;n de lesiones. La debilidad en esta zona suele ser el eslab&oacute;n perdido en problemas como las distensiones inguinales, el dolor de rodilla y los problemas lumbares. Por eso la plancha de Copenhague es tan valiosa, especialmente para corredores y deportistas polivalentes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;T&uacute;mbate de lado junto a un banco o una caja. La pierna de arriba se coloca sobre el banco (el tobillo o la rodilla, seg&uacute;n el nivel), la pierna de abajo descansa en el suelo y el codo queda directamente debajo del hombro, como en una plancha lateral. Levanta las caderas y la pierna de abajo del suelo, y mant&eacute;n el cuerpo en l&iacute;nea recta. Mant&eacute;n esta posici&oacute;n o realiza repeticiones controladas. Deber&iacute;as notar c&oacute;mo trabaja intensamente la parte interna del muslo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Levantamiento turco</h2><p class="article-text">
        Estela Llanos, Bristol
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es solo un ejercicio; es una habilidad. T&uacute;mbate boca arriba con una pesa levantada en l&iacute;nea recta con la mano derecha y la rodilla derecha flexionada. Rueda hasta apoyar el codo izquierdo y, a continuaci&oacute;n, empuja con la mano izquierda. Levanta bien las caderas y lleva la pierna izquierda hacia atr&aacute;s hasta quedar en posici&oacute;n de media rodilla. Ponte de pie y, a continuaci&oacute;n, invierte todo el movimiento &mdash;deshaciendo cada paso&mdash; con control hasta volver al suelo. Repite con ambos lados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que lo hace tan eficaz es que re&uacute;ne todos los patrones b&aacute;sicos de movimiento humano en una secuencia fluida: una zancada, una flexi&oacute;n de cadera, una rotaci&oacute;n, todo ello mientras se sostiene una pesa por encima de la cabeza. Tambi&eacute;n incluye rodar desde el suelo, algo que hacemos de forma natural cuando somos ni&ntilde;os, pero que perdemos al hacernos mayores. Mejora la estabilidad y la movilidad de los hombros y la parte superior de la espalda, as&iacute; como la movilidad de la cadera. Lo he ense&ntilde;ado a personas de m&aacute;s de 60 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><em>Kettlebell swing</em> o balanceo con pesas rusas</h2><p class="article-text">
        Zavia Hill, M&aacute;nchester
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estos ejercicios se pueden realizar en cualquier etapa del proceso de entrenamiento f&iacute;sico, tanto si acabas de empezar como si eres un deportista de nivel profesional. Los impulsos explosivos de cadera fortalecen los gl&uacute;teos, los isquiotibiales y el tronco, bases que desarrollan la fuerza y la potencia, fundamentales tambi&eacute;n para la fuerza en la vida cotidiana. La r&aacute;pida extensi&oacute;n de cadera sigue el mismo patr&oacute;n que se utiliza en las carreras de velocidad y los saltos. Adem&aacute;s, proporcionan ejercicio cardiovascular sin necesidad de largas sesiones lentas, ya que los balanceos elevan r&aacute;pidamente la frecuencia card&iacute;aca.
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            <span class="title">
                Los movimientos explosivos de cadera con &#039;kettlebell&#039; fortalecen los glúteos, los isquiotibiales y el tronco.                            </span>
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        &ldquo;Coloca la pesa rusa a unos 30 cm delante de ti. Ponte de pie con los pies ligeramente m&aacute;s separados que el ancho de los hombros. Flexiona las caderas y agarra el asa con ambas manos. Contrae el tronco y activa los gl&uacute;teos para levantarte. Lleva los hombros hacia atr&aacute;s y hacia abajo. Deja que la pesa rusa se balancee hasta la altura de los hombros y vuelva a bajar. Es importante flexionar las caderas con la espalda recta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En definitiva, no creo que haya un enfoque &uacute;nico v&aacute;lido para todo en lo que respecta al ejercicio, y los balanceos con pesas rusas definitivamente no son mis favoritos, pero, hablando objetivamente, son excelentes para todo el cuerpo, pueden mejorar la regulaci&oacute;n del az&uacute;car en sangre y se pueden hacer en cualquier lugar. &iexcl;As&iacute; que no hay excusas!&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sarah Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/movimientos-perfectos-mantenerse-forma-17-entrenadores-explican-ejercicio-recomendado_1_13194109.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 20:57:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los movimientos perfectos para mantenerse en forma: 17 entrenadores explican su ejercicio más recomendado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Fitness,Bienestar,Salud,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Jesús Puchades, nefróloga, explica cómo prevenir los cálculos en el riñón: “Hay que producir al menos dos litros de orina al día”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/claves-nefrologa-prevenir-calculos-rinon-hay-producir-litros-orina-dia-xp_1_13183079.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d946741c-5f1b-4bf1-8b04-ace0dbbd6f6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María Jesús Puchades, nefróloga, explica cómo prevenir los cálculos en el riñón: “Hay que producir al menos dos litros de orina al día”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ni dietas sin calcio ni exceso de suplementos: la especialista explica la importancia del agua en la salud renal</p><p class="subtitle">Rafael Ruiz, fisioterapeuta, sobre los beneficios de caminar a diario: “La longevidad saludable no es un milagro médico”</p></div><p class="article-text">
        Los ri&ntilde;ones son, probablemente, de los &oacute;rganos m&aacute;s discretos del cuerpo. Filtran impurezas silenciosamente 24 horas al d&iacute;a sin que seamos conscientes de su trabajo, pero esa discreci&oacute;n es un arma de doble filo, ya que cualquier patolog&iacute;a puede tardar, incluso a&ntilde;os, en ser identificada. En este contexto, la hidrataci&oacute;n no es solo un h&aacute;bito saludable, sino el pilar fundamental para cuidar y prevenir posibles problemas renales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque realmente la evidencia es escasa, es recomendable aumentar la ingesta de agua para conseguir al menos producir de 2 a 2,5 litros de orina al d&iacute;a&rdquo;, confirma la doctora Mar&iacute;a Jes&uacute;s Puchades, secretaria de la <a href="https://www.senefro.org/modules.php?name=home&amp;lang=ES" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola de Nefrolog&iacute;a (S.E.N.).</a> &ldquo;La raz&oacute;n es que ayuda a disminuir la concentraci&oacute;n de calcio, oxalato y otras sales en la orina, lo que puede ayudar a disminuir el proceso de formaci&oacute;n de c&aacute;lculos&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando no bebemos lo suficiente, nuestro organismo &ldquo;aumenta la concentraci&oacute;n de estas sales minerales y por tanto, favorece que precipiten y que formen nuevos c&aacute;lculos o aumente el tama&ntilde;o de los que ya existen&rdquo;, argumenta Puchades, que recomienda aumentar el consumo de agua, tambi&eacute;n en caso de tener c&aacute;lculos ya formados, &ldquo;a no ser que el paciente tenga una contraindicaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La receta para la salud renal</h2><p class="article-text">
        Por supuesto, no todo es agua. Estas piedras pueden aparecer ligadas a otras causas y pueden tener diferentes or&iacute;genes y composici&oacute;n, seg&uacute;n la experta. &ldquo;En general, la obesidad y el alto consumo de sal son factores predisponentes a padecer c&aacute;lculos&rdquo;, explica la nefr&oacute;loga, que aprovecha para desmentir que las dietas bajas en calcio puedan prevenir la formaci&oacute;n de c&aacute;lculos: &ldquo;Contrariamente a lo que se pudiera pensar, no hay evidencia que lo respalde&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para proteger el ri&ntilde;&oacute;n y disminuir la formaci&oacute;n de c&aacute;lculos, la receta de la especialista incluye una dieta equilibrada &ldquo;con un aporte normal de calcio, reducci&oacute;n de la sal, prote&iacute;nas animales moderadas, alimentos ricos en oxalato limitados si procede, evitar excesos de suplementos como vitamina C o vitamina D y las bebidas de cola y aumentar las frutas c&iacute;tricas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un &oacute;rgano silencioso</h2><p class="article-text">
        Una prevenci&oacute;n activa es especialmente importante debido a que la mayor&iacute;a de las patolog&iacute;as renales no presentan s&iacute;ntomas iniciales. &ldquo;Una persona puede tener enfermedad renal y no saberlo durante a&ntilde;os si no se hace una anal&iacute;tica de sangre y orina&rdquo;, advierte la doctora Puchades. Por eso, destaca la importancia de vigilar los par&aacute;metros que miden el funcionamiento renal, &ldquo;la creatinina en sangre y la alb&uacute;mina en orina, que es algo muy sencillo y econ&oacute;mico&rdquo;, adem&aacute;s de la tensi&oacute;n arterial y la glucosa, que califica de &ldquo;pilares de la salud renal&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sin embargo, si una piedra se ubica en una zona donde impide el tr&aacute;nsito de la orina, dentro del ri&ntilde;&oacute;n o a lo largo de la v&iacute;a urinaria, desencadenar&aacute; un c&oacute;lico renal, que es un proceso muy doloroso y que puede comprometer de forma grave el funcionamiento del ri&ntilde;&oacute;n&rdquo;, reconoce la nefr&oacute;loga, que aclara que tampoco todos los problemas son silentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Puchades tambi&eacute;n incide en que la presencia de sangre en orina, denominada hematuria, debe ser motivo de consulta inmediata con el especialista, ya que puede ser &ldquo;consecuencia del <em>roce</em> de la piedra con el tejido renal o la mucosa de la v&iacute;a urinaria, es decir, puede ser tambi&eacute;n una se&ntilde;al de que hay una piedra&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/claves-nefrologa-prevenir-calculos-rinon-hay-producir-litros-orina-dia-xp_1_13183079.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 15:14:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María Jesús Puchades, nefróloga, explica cómo prevenir los cálculos en el riñón: “Hay que producir al menos dos litros de orina al día”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Bienestar,Agua]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rafael Ruiz, fisioterapeuta, sobre los beneficios de caminar a diario: “La longevidad saludable no es un milagro médico"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/rafael-ruiz-fisioterapeuta-beneficios-caminar-longevidad-saludable-xp_1_13181376.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c85c55bf-300c-4e94-95d7-b828bca62e46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rafael Ruiz, fisioterapeuta, sobre los beneficios de caminar a diario: “La longevidad saludable no es un milagro médico&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Caminar con regularidad ayuda a mantener y mejorar la salud musculoesquelética, especialmente al aumentar la fuerza y la resistencia muscular</p><p class="subtitle">Una doctora internista explica por qué es mejor un paseo que una siesta después de comer: “Reduce el pico de glucosa”</p></div><p class="article-text">
        A medida que vamos sumando a&ntilde;os, la p&eacute;rdida de masa muscular, &oacute;sea y capacidad aer&oacute;bica se va acelerando de manera exponencial. Por ello, es clave someter el cuerpo a un esfuerzo constante que permita mantener la forma f&iacute;sica. Y, aunque caminar suele pasarse por alto como forma de ejercicio, es una de las actividades no solo m&aacute;s accesibles sino tambi&eacute;n beneficiosas para mantener y mejorar la salud musculoesquel&eacute;tica, adem&aacute;s de cardiovascular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada vez hay m&aacute;s <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10643563/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evidencia cient&iacute;fica</a> que relaciona la frecuencia y la distancia de las caminatas con una mayor esperanza de vida. Investigaciones que demuestran que esta sencilla actividad, bien ejecutada, puede tener efectos en la longevidad del movimiento, la salud muscular, la cardiovascular, la densidad mineral &oacute;sea, la prevenci&oacute;n de enfermedades y la reducci&oacute;n de lesiones. Tanto si damos 4.000 pasos como si nos proponemos llegar a los 10.000, cada uno de ellos nos acerca a una vida m&aacute;s larga y saludable.
    </p><h2 class="article-text">La sencillez y el poder de caminar y su efecto en la longevidad&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Caminar con regularidad ayuda a mantener y mejorar la salud musculoesquel&eacute;tica, especialmente al aumentar la fuerza y la resistencia muscular. Y es que, con la edad, los m&uacute;sculos pierden masa y fuerza de forma natural. Al caminar, logramos combatir este problema estimulando las fibras musculares y manteniendo su funci&oacute;n y tama&ntilde;o. Adem&aacute;s, ayuda a mantener la flexibilidad de las articulaciones, reduciendo as&iacute; el riesgo de rigidez y dolor articular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rafael Ruiz, fisioterapeuta y responsable de <a href="https://telefisiosevilla.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TelefisioSevilla</a>, nos cuenta que caminar &ldquo;es mucho m&aacute;s que un ejercicio cardiovascular, la evidencia nos dice que reduce el riesgo de enfermedades cr&oacute;nicas y, desde la fisioterapia, vemos algo a&uacute;n m&aacute;s fundamental: es nuestro patr&oacute;n de movimiento primario y, cuando caminamos, estamos lubricando nuestras articulaciones, activando la musculatura profunda del <em>core</em> y el suelo p&eacute;lvico y entrenando nuestro equilibrio segundo a segundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero es que hay m&aacute;s beneficios que nos acercan a una vida m&aacute;s larga: &ldquo;A nivel metab&oacute;lico, el simple hecho de mover grandes grupos musculares libera micinas, unas prote&iacute;nas con un potente efecto antiinflamatorio. Por eso la calidad de vida se traduce directamente en calidad de movimiento: quien camina con soltura, sin miedo a caerse y sin dolor, mantiene su autonom&iacute;a y su vida social activa&rdquo;, reconoce Ruiz.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; dice la evidencia cient&iacute;fica? De acuerdo con este estudio publicado en <a href="https://www.acpjournals.org/doi/10.7326/ANNALS-25-01547" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Annals of Internal Medicine</a>, las personas que caminan al menos de 10 a 15 minutos pueden obtener mayores beneficios para la salud que las que dan, aunque sea en la misma cantidad de pasos, caminatas m&aacute;s cortas. En concreto, los expertos han concluido que estas personas tienen menos probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares durante el periodo de estudio de aproximadamente 10 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Hay investigaciones que hablan incluso del n&uacute;mero de pasos a partir de los cuales obtenemos los beneficios. Como este estudio publicado en <a href="https://jamanetwork.com/journals/jama/article-abstract/2820298" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">JAMA Internal Medicine</a>, que sigui&oacute; a m&aacute;s de 16.000 mujeres de 60 a&ntilde;os o m&aacute;s, descubri&oacute; que aquellas que caminan un promedio de 4.400 pasos al d&iacute;a tienen un 41% menos de riesgo de mortalidad que aquellas que caminaban menos de 2.700 pasos.
    </p><h2 class="article-text">Consejos pr&aacute;cticos para introducir la caminata de forma saludable</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No se trata de sumar pasos como si fuera una competici&oacute;n&rdquo;, aclara Ruiz. La clave est&aacute;, seg&uacute;n el especialista, en la intencionalidad. &ldquo;Caminar 10.000 pasos arrastrando los pies, con los hombros ca&iacute;dos y sin disociaci&oacute;n de caderas puede generar m&aacute;s sobrecarga que beneficio&rdquo;, advierte Ruiz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Integrar los beneficios de una caminata pasar&iacute;a, como enumera el fisioterapeuta, por fijarnos en tres pilares b&aacute;sicos: &ldquo;Primero, una buena fase de despegue, impuls&aacute;ndonos con el dedo gordo del pie y activando el gl&uacute;teo en cada zancada; segundo, el braceo alternante, que moviliza la caja tor&aacute;cica y la columna dorsal; y tercero, una cadencia viva, es decir, mantener un ritmo que nos impida mantener una conversaci&oacute;n muy fluida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Necesitamos dar largas caminatas para notar los beneficios? En este sentido, la cantidad no siempre es sin&oacute;nimo de calidad. Como especifica Ruiz, &ldquo;no hace falta caminar horas ya que es m&aacute;s eficiente hacer tres bloques de 15 minutos al d&iacute;a con buena t&eacute;cnica y ritmo ligero que un paseo de una hora con pasos cortos y postura pasiva. La calidad gana a la cantidad&rdquo;, aclara Ruiz.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Pueden compensar unos minutos de caminata el tiempo que pasamos sin hacer nada?</h2><p class="article-text">
        Solemos pensar que dedicar una hora o algo m&aacute;s del d&iacute;a a realizar actividad f&iacute;sica compensa que el resto del d&iacute;a lo pasemos sentados o tumbados en el sof&aacute;. Sin embargo, para Ruiz, esto habr&iacute;a que matizarlo porque &ldquo;compensa solo en parte: unos minutos de marcha activa act&uacute;an como un reseteo metab&oacute;lico: bajamos los picos de glucosa postprandial y reactivamos el drenaje venoso y linf&aacute;tico, que es vital para piernas y espalda. Pero no podemos pretender que 20 minutos de paseo borren ocho o diez horas de sedentarismo mantenido porque el m&uacute;sculo necesita est&iacute;mulos frecuentes&rdquo;, afirma Ruiz.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; juega un papel clave las micropausas activas: &ldquo;Si est&aacute;s mucho tiempo sentado, la mejor estrategia no es solo caminar despu&eacute;s del trabajo, sino levantarte cada 45 minutos, hacer tres sentadillas o rotaciones de tobillo y cambiar de postura. Esta &lsquo;medicina de movimiento&rsquo; en microdosis es lo que realmente protege la columna y la salud metab&oacute;lica a largo plazo&rdquo;, reconoce Ruiz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/rafael-ruiz-fisioterapeuta-beneficios-caminar-longevidad-saludable-xp_1_13181376.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 10:05:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rafael Ruiz, fisioterapeuta, sobre los beneficios de caminar a diario: “La longevidad saludable no es un milagro médico"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Salud,Bienestar,Fisioterapia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“No es un sitio para mí, me da muchísima vergüenza”: por qué el gimnasio resulta tan hostil para algunas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-sitio-da-verguenza-personas-sienten-intimidadas-gimnasio_1_13179924.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a7aeb62-9eb9-42b1-99c0-6415cc1915c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“No es un sitio para mí, me da muchísima vergüenza”: por qué el gimnasio resulta tan hostil para algunas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Copan cada vez más las ciudades, pero las dinámicas que imperan en muchos de ellos, siendo espacios eminentemente masculinizados y enfocados en el alcance de un determinado tipo de cuerpos, hacen que no todo el mundo se sienta a gusto</p><p class="subtitle">Cuando hacer ejercicio se convierte en una adicción: "Es fácil ocultarlo porque estás tonificada y con un aspecto estupendo"</p></div><p class="article-text">
        Salas rodeadas de espejos, din&aacute;micas m&aacute;s orientadas a tonificar el cuerpo y alcanzar metas de peso que a mantenerse saludable, el sonido exacerbado de alguien que se ha pasado levantando pesas... La realidad que se vive en muchos gimnasios, cada vez m&aacute;s presentes en los barrios de todo el pa&iacute;s y con socios m&aacute;s y m&aacute;s j&oacute;venes, hace que estos no se perciban siempre como espacios agradables. Con el verano a la vuelta de la esquina y el n&uacute;mero de inscripciones creciendo, nos paramos a observar un fen&oacute;meno de nombre ingl&eacute;s que recoge una sensaci&oacute;n universal: <em>gymtimidation,</em> la inseguridad o ansiedad que muchas personas experimentan por miedo a sentirse juzgadas por su apariencia f&iacute;sica, su estado de forma o experiencia en el gimnasio. &iquest;Por qu&eacute; se puede crear esta aversi&oacute;n? 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He observado que, desde hace unos a&ntilde;os para ac&aacute;, s&iacute; hay m&aacute;s diversidad de cuerpos en los gimnasios y espacio para las mujeres&rdquo;, adelanta In&eacute;s Arroyo, vocal de la secci&oacute;n de Psicolog&iacute;a de las Mujeres, G&eacute;neros y Diversidades del Col.legi Oficial de Psicologia de Catalunya. De todas formas, la segregaci&oacute;n en el uso de estos lugares sigue presente, algo que remite a lo que sucede en los patios del colegio. Mientras que en aquagym la mayor&iacute;a de la participaci&oacute;n est&aacute; en las mujeres, en zonas de entrenamiento como el peso libre predominan los hombres.
    </p><p class="article-text">
        La experta recalca que el fen&oacute;meno en torno al gimnasio bebe en gran medida de &ldquo;un culto al cuerpo ligado a lo superficial, a la est&eacute;tica&rdquo;, mientras se dejan de lado otros &ldquo;vac&iacute;os internos que a lo mejor tambi&eacute;n existen&rdquo;. &ldquo;En un mundo con mucha incertidumbre, nos acogemos al control de algo que puede ser m&aacute;s superficial&rdquo;, explica la psic&oacute;loga mientras liga esta postura a otras medidas tambi&eacute;n de m&aacute;s o menos f&aacute;cil alcance, como el control de la alimentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, aquellas personas que se salen de la norma, o que simplemente no quieren seguir el camino marcado por las &uacute;ltimas tendencias, sienten cierta reticencia a la hora de entrenar en un gimnasio. &ldquo;Lo primero que se ve en ellos es el cuerpo, y no todas las personas est&aacute;n a gusto con el suyo. En un gimnasio se ve una exageraci&oacute;n de los estereotipos habituales&rdquo;, concede Arroyo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo primero que se ve en ellos es el cuerpo, y no todas las personas están a gusto con el suyo. En un gimnasio se ve una exageración de los estereotipos habituales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Inés Arroyo</span>
                                        <span>—</span> Col.legi Oficial de Psicologia de Catalunya
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">En busca de un espacio acogedor</h2><p class="article-text">
        En ocasiones, la cuesti&oacute;n no es f&aacute;cil de explicar. Paula Garc&iacute;a, enfermera de salud mental en Bilbao, siempre ha sentido rechazo hacia estos espacios: &ldquo;He intentado ir dos veces con la idea de estar m&aacute;s sana, encontrarme mejor, pero no es un sitio para m&iacute;. Me da much&iacute;sima verg&uuml;enza&rdquo;, se&ntilde;ala a sus 29 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En su caso, le persigue la idea de que los dem&aacute;s deportistas puedan pensar de ella que no hace bien los ejercicios o utiliza mal las m&aacute;quinas. &ldquo;Me apuntaba a clases grupales porque ah&iacute; se difumina m&aacute;s la mirada. Quiz&aacute; yo tambi&eacute;n deber&iacute;a deshacerme de la idea de que todos me miran, porque luego cada uno va a lo suyo&rdquo;, acepta. Sin embargo, esa sensaci&oacute;n que describe es com&uacute;n entre sus amistades: &ldquo;Cuando hablo de estas cosas, mis amigas saben a lo que me refiero&rdquo;, comenta. Como soluci&oacute;n, m&aacute;s all&aacute; de los gimnasios exclusivos para mujeres, Garc&iacute;a ha considerado acudir a gimnasios m&aacute;s peque&ntilde;os, de barrio y no sujetos a franquicias, para encontrar una atenci&oacute;n algo m&aacute;s personalizada y acogedora.
    </p><h2 class="article-text">Rendimiento y &eacute;xito en el gimnasio</h2><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Perrino es doctora en Ciencias de la Actividad F&iacute;sica y del Deporte, presidenta del comit&eacute; de investigaci&oacute;n de Sociolog&iacute;a del Deporte de la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Sociolog&iacute;a y ha trabajado durante una d&eacute;cada como instructora <em>fitness:</em> &ldquo;En los gimnasios convergen muchas personas. Es un espacio de socializaci&oacute;n en el que cada uno de los espacios se percibe de forma diferente por el tipo de usuario&rdquo;. El perfil de usuario no es el mismo en la zona de cardio o en la de peso libre que en la sala de actividades dirigidas o grupales.
    </p><p class="article-text">
        Esta profesora de la Universidad de Le&oacute;n esgrime que la idea de &eacute;xito imperante golpea tambi&eacute;n en estos espacios: &ldquo;Vivimos en una &eacute;poca en la que se valora la disciplina y la constancia. La gente liga hacer un tipo de entrenamiento con conseguir un determinado cuerpo, y eso no es sencillo para nadie, mucho menos para las diversidades, aunque sea lo que se entienda por &eacute;xito&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="“Tiene que primar la salud, no la estética. Además, las directivas de los centros podrían impulsar actividades más sociales con los socios y socias, el poder compartir otro tipo de experiencias juntos”."
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            <span class="title">
                “Tiene que primar la salud, no la estética. Además, las directivas de los centros podrían impulsar actividades más sociales con los socios y socias, el poder compartir otro tipo de experiencias juntos”.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Bajar de peso a toda costa</h2><p class="article-text">
        En cuanto a las mujeres, el estereotipo ha cambiado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Si ven&iacute;amos de un canon que marcaba cuerpos delgados y que destinaba el ejercicio de fuerza a los hombres, ahora vemos c&oacute;mo &ndash;a pesar de que el <a href="https://www.eldiario.es/era/eterno-retorno-culto-delgadez-extrema_129_10572891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">culto a la delgadez extrema</a> persiste, como apunta Perrino: &ldquo;El cuerpo normativo y deseable para la mujer vuelve a ser el delgado&ndash; han ganado presencia los cuerpos femeninos <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/conquista-musculo-mujeres-levantan-pesas_1_12291454.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s musculados</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la venezolana Aglaia Berlutti, que firma el texto <em>El derecho a entrenar sin miedo: unas reflexiones sobre la cultura violenta en el entrenamiento deportivo</em>, publicado en <a href="http://feminismoinc.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">feminismoinc.org</a>, relata a elDiario.es el conflicto que nace cuando muchas mujeres se ven atra&iacute;das por estos espacios como destino final en el que alcanzar una bajada de peso a toda costa. &ldquo;Quieren estabilizar su autoestima de una u otra manera y tambi&eacute;n corregir problemas de autoimagen. Eso provoca que deje de importar si ese esfuerzo implica dolor, lesiones o jornadas extenuantes&rdquo;, subraya.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivimos en una época en la que se valora la disciplina y la constancia. La gente liga hacer un tipo de entrenamiento con conseguir un determinado cuerpo, y eso no es sencillo para nadie, mucho menos para las diversidades, aunque sea lo que se entienda por éxito</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Perrino</span>
                                        <span>—</span> presidenta del comité de investigación de Sociología del Deporte (FES)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A sus 42 a&ntilde;os, Berlutti piensa que la exigencia est&eacute;tica es tan fuerte que cualquier persona la puede llegar a asumir como un deber y una obligaci&oacute;n. &ldquo;Muy poca gente se asesora bien antes de ir a un gimnasio sobre qu&eacute; necesita realmente para estar saludable antes que delgado. Pero ellos son v&iacute;ctimas, es el sistema el que los impulsa a eso&rdquo;, asume.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta din&aacute;mica, se&ntilde;ala, afecta mucho m&aacute;s a las mujeres: &ldquo;Esa necesidad de que todos nos veamos exactamente igual hace que los ambientes y los gimnasios sean sumamente agresivos, y no solamente agresivos, sino tambi&eacute;n violentos y desagradables&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de Diego Loeches en los gimnasios ha sido algo ambivalente. Como persona que sufre sobrepeso, destaca que nunca ha tenido miedo a la mirada de terceros en este tipo de espacios. Es m&aacute;s, apunta que siempre que ha acudido a alguno le han tratado con el mismo respeto. Sin embargo, ha apreciado algunos comentarios directamente ligados a su figura: &ldquo;Yo peso 115 kilos y a veces me han propuesto ejercicios directamente para bajar de peso. Eso puede generar estr&eacute;s porque a lo mejor no acudo con esa intenci&oacute;n&rdquo;, comenta este inform&aacute;tico de 41 a&ntilde;os vecino de Alcal&aacute; de Henares (Madrid).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo peso 115 kilos y a veces me han propuesto ejercicios directamente para bajar de peso. Eso puede generar estrés porque a lo mejor no acudo con esa intención</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Diego Loeches</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La insatisfacci&oacute;n que va al cuerpo</h2><p class="article-text">
        Perrino, soci&oacute;loga del deporte, pregunta habitualmente en sus clases cu&aacute;nta gente practica ejercicio. Hace a&ntilde;os, la mayor&iacute;a estaban federados en alg&uacute;n deporte. A d&iacute;a de hoy, la mayor&iacute;a va al gimnasio. &ldquo;Es la <a href="https://www.eldiario.es/era/mejor-version-desarrollo-personal_1_10862658.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sociedad del hiperrendimiento</a> que empezamos a ver en todos los sitios&rdquo;, puntualiza.
    </p><p class="article-text">
        Le sigue Mario Jordi S&aacute;nchez, profesor titular del departamento de Antropolog&iacute;a Social, Psicolog&iacute;a B&aacute;sica y Salud P&uacute;blica de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. A ojos de este experto, partimos de una sociedad donde se vive con &ldquo;mucha insatisfacci&oacute;n, que se deposita en el cuerpo&rdquo;. Seg&uacute;n dice, los gimnasios son f&aacute;bricas de fracaso: &ldquo;Lo que quieren es vender un cuerpo con una l&oacute;gica de usar y tirar, con un modelo de imagen corporal que nadie alcanza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El antrop&oacute;logo se&ntilde;ala que los gimnasios son lugares altamente masculinizados dentro de un modelo de masculinidad apegado a una fuerza y movimientos &ldquo;muy primarios&rdquo;. Una posible soluci&oacute;n para atajar el problema, al menos para las mujeres, es la existencia de gimnasios exclusivos para ellas. &ldquo;El mercado busca adaptarse a ello&rdquo;, remata.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Venden un cuerpo con una lógica de usar y tirar, con un modelo de imagen corporal que nadie alcanza</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mario Jordi Sánchez</span>
                                        <span>—</span>  profesor de Antropología Social, Psicología Básica y Salud Pública (UPO)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De cara a otro tipo de cuerpos no normativos, Perrino propone que la labor recaiga en los profesionales que trabajan en los gimnasios. &ldquo;Tiene que primar la salud, no la est&eacute;tica. Adem&aacute;s, las directivas de los centros podr&iacute;an impulsar actividades m&aacute;s sociales con los socios y socias, el poder compartir otro tipo de experiencias juntos&rdquo;, desarrolla. As&iacute;, quiz&aacute;, se podr&iacute;a diluir esa mirada invisible pero palpable que causa aversi&oacute;n a tantas personas que piensan ir a un gimnasio.
    </p><h2 class="article-text">Educar en la diversidad</h2><p class="article-text">
        De todas formas, trabajar desde la ra&iacute;z suele ser una de las mejores soluciones, sobre todo a largo plazo. Es lo que hace Adri&aacute;n Vaquerizo, entrenador personal durante diez a&ntilde;os y actualmente profesor de Educaci&oacute;n F&iacute;sica afincado en Azuqueca de Henares (Guadalajara). &ldquo;Antes la gimnasia era mucho m&aacute;s militar: ahora se ha cambiado la concepci&oacute;n. Intentamos fomentar los deportes en equipo para impulsar la interacci&oacute;n entre el alumnado, que nadie se sienta fuera de lugar&rdquo;, expresa.
    </p><p class="article-text">
        Este docente asegura que la verg&uuml;enza persiste, sobre todo en las chicas y aquellos cuerpos no hegem&oacute;nicos. &ldquo;Esto responde a una posible baja autoestima en ellas, pero pienso que los chicos tambi&eacute;n la pueden sufrir, aunque no lo digan por no mostrar debilidad&rdquo;, opina. Por eso, Vaquerizo intenta que en sus clases la juventud aprenda que el deporte es salud, y la salud no siempre est&aacute; asociada a una determinada est&eacute;tica. &ldquo;Cada persona tiene sus propias facultades y capacidades f&iacute;sicas. Desde las aulas tenemos que hacer ver que eso no es motivo de discriminaci&oacute;n ninguna. As&iacute; lograremos que cuando crezcan no sientan miedo al acudir a un gimnasio&rdquo;, finaliza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-sitio-da-verguenza-personas-sienten-intimidadas-gimnasio_1_13179924.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 19:43:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“No es un sitio para mí, me da muchísima vergüenza”: por qué el gimnasio resulta tan hostil para algunas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bienestar,Gimnasios,Salud,Ejercicio físico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El secreto de un buen descanso está en el despertador, explica un experto en sueño: “No se recupera, simplemente se pierde”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/experto-explica-secreto-buen-descanso-despertador-semana-no-recupera-simplemente-pierde-xp_1_13179479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23d5fd26-a7c3-430d-bf5d-835799c309f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El secreto de un buen descanso está en el despertador, explica un experto en sueño: “No se recupera, simplemente se pierde”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El doctor Eduard Estivill, neurofisiólogo y experto en medicina del sueño, detalla que la regularidad al despertar (también el fin de semana) ayuda a sincronizar nuestro reloj interno diariamente  </p><p class="subtitle">Una experta en sueño, sobre la hora para tomar el último café del día: “Aumenta el estado de alerta y fragmenta el descanso”</p></div><p class="article-text">
        En plena era de la productividad y las pantallas, el 57% de los espa&ntilde;oles sufre dificultades para dormir, seg&uacute;n el primer <a href="https://assets-dam.takeda.com/image/upload/v1773407831/LOC/es-es/home/noticias/2026/TAK_Barometro_Trastornos_del_Sueno.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bar&oacute;metro sobre trastornos del sue&ntilde;o 2026</a><a href="https://assets-dam.takeda.com/image/upload/v1773407831/LOC/es-es/home/noticias/2026/TAK_Barometro_Trastornos_del_Sueno.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">.</a> Cuando adem&aacute;s se duermen menos horas de las siete y ocho recomendadas se arrastra un cansancio cr&oacute;nico, confiando en que el fin de semana se podr&aacute; compensar el d&eacute;ficit acumulado. Sin embargo, la ciencia advierte de que la cuenta del sue&ntilde;o no puede esperar al domingo para ser saldada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sue&ntilde;o es un taller, un taller de reparaci&oacute;n que funciona cada d&iacute;a para estar bien al d&iacute;a siguiente. Con lo cual, las personas que duermen seis horas van acumulando cada d&iacute;a falta de sue&ntilde;o y, aunque el s&aacute;bado y el domingo duerman 15 horas, no van a recuperar todo lo que han perdido el resto de la semana, porque el sue&ntilde;o no se recupera, simplemente se pierde, como el tiempo&rdquo;, explica el doctor <a href="https://doctorestivill.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eduard Estivill</a><a href="https://doctorestivill.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> neurofisi&oacute;logo y experto en medicina del sue&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el mejor de los casos recuperaremos entre un 15 y un 20% del sue&ntilde;o perdido&rdquo;, apunta, pero con consecuencias en nuestro reloj biol&oacute;gico que pueden parecerse a las sufridas tras un viaje transoce&aacute;nico. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; ocurre cuando cambiamos mucho los horarios? El t&iacute;pico<em> jet lag.</em> Si, por ejemplo, los fines de semana nos vamos a dormir muy tarde, es muy dif&iacute;cil que nos venga el sue&ntilde;o la noche del domingo. Esto se llama tambi&eacute;n <em>jet lag </em>social&rdquo;, asegura Estivill.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es en el reloj biol&oacute;gico, que el doctor define como &ldquo;un grupo de c&eacute;lulas situado en el n&uacute;cleo supraquiasm&aacute;tico del hipot&aacute;lamo que rige los ritmos circadianos de sue&ntilde;o y vigilia&rdquo;, donde reside la base del descanso. &ldquo;Este reloj necesita cuerda, es decir, informaci&oacute;n que recibe del d&iacute;a, por ejemplo, la luz y la oscuridad, con lo que se sincroniza&rdquo;, se&ntilde;ala el especialista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien la luz solar es el principal sincronizador, que activa el cortisol al amanecer y permite la fabricaci&oacute;n de melatonina al atardecer, existe otro factor determinante que solemos ignorar: la regularidad horaria. &ldquo;Se ha estudiado este sincronizador, esta cuerda del reloj, que es la hora de despertarse y se demuestra clar&iacute;simamente que la rutina es beneficiosa para el funcionamiento de este reloj biol&oacute;gico&rdquo;, afirma Estivill, en referencia al reciente estudio <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S108707922500156X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sleep regularity and health: A systematic review,</em></a> publicado en Sleep Medicine Reviews.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El estudio valora la regularidad, y especialmente la hora de despertarse, como una referencia clave para el reloj biol&oacute;gico y el ritmo circadiano. Adem&aacute;s, asocia la regularidad a una mejor salud mental, regulaci&oacute;n metab&oacute;lica, integridad vascular, resiliencia cognitiva y longevidad, y pone la rutina al mismo nivel de importancia que la duraci&oacute;n o la continuidad del sue&ntilde;o. Mantener una hora constante para levantarse act&uacute;a como un ancla que estabiliza todo el sistema. &ldquo;Igualmente sucede con la hora de dormir, aunque no de forma tan exacta, no es tan importante que siempre sea la misma hora, aunque es preferible&rdquo;, matiza el experto, que destaca que ser estricto con el despertador tiene doble beneficio: &ldquo;Nos va a dar un mejor sue&ntilde;o y, evidentemente, nos dar&aacute; una mejor vigilia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para que ese 'taller de reparaci&oacute;n' f&iacute;sico y mental, que el doctor utiliza como s&iacute;mil, haga su trabajo, el experto propone unas pautas muy sencillas, aun a sabiendas de que &ldquo;nadie hace caso a la hora de cumplirlas&rdquo;:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estas rutinas de levantarnos siempre a la misma hora&rdquo;, es su primer consejo, combinado de un poco de tiempo para hacer algo de ejercicio. &ldquo;Por ejemplo, si vamos en transporte p&uacute;blico a la oficina, bajar una parada antes y andar al menos un kil&oacute;metro, y lo mismo si vamos en coche&rdquo;, recomienda Estivill. &ldquo;Esto nos va a ayudar tambi&eacute;n a otro fen&oacute;meno importante, otro sincronizador, que es precisamente la luz del d&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Otro consejo, &ldquo;y el m&aacute;s importante&rdquo;, del especialista es tratar el sue&ntilde;o como un proceso que se prepara: &ldquo;Entender que el sue&ntilde;o no viene de golpe&rdquo;. &ldquo;Dos horas antes de acostarse hemos de tener una actividad que no tenga nada que ver con nuestra actividad laboral, algo que aburra, que relaje, algo que desconecte nuestro cerebro&rdquo;, destaca, como introducci&oacute;n al sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con ese proceso, el &uacute;ltimo consejo de Estivill es mantener una buena higiene digital, especialmente en esas dos horas antes de acostarse: &ldquo;No es bueno estar expuesto a la luz del m&oacute;vil, porque esto da lugar a que el cerebro piense que es de d&iacute;a, ya que es una luz muy potente&rdquo;. La exposici&oacute;n a esa luz puede frenar la melatonina y convertirse en un enemigo de nuestro descanso, por lo que el experto propone tambi&eacute;n &ldquo;poner el m&oacute;vil en modo noche y, sobre todo, limitar el uso en ese momento&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/experto-explica-secreto-buen-descanso-despertador-semana-no-recupera-simplemente-pierde-xp_1_13179479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 14:45:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El secreto de un buen descanso está en el despertador, explica un experto en sueño: “No se recupera, simplemente se pierde”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Dormir,Descanso,Salud,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Comer para vivir más y mejor: la obsesión por la longevidad y el rendimiento está cambiando nuestra alimentación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer-vivir-mejor-obsesion-longevidad-rendimiento-cambiando-alimentacion_1_13167574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84890627-6e51-447a-ac68-b8cc520d9f8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Comer para vivir más y mejor: la obsesión por la longevidad y el rendimiento está cambiando nuestra alimentación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que comemos deja de percibirse únicamente como placer, hábito o necesidad y empieza a pensarse como una herramienta, una palanca para rendir más, para prevenir, para concentrarse, para recuperarse o para dormir mejor
</p><p class="subtitle">Casas sin cocina y más comida preparada: el círculo vicioso que explica cómo vivimos hoy</p></div><p class="article-text">
        La pasada edici&oacute;n de Alimentaria Barcelona, la gran feria de tendencias del sector alimentario que reuni&oacute; el pasado marzo en la capital catalana a marcas, distribuidores, fabricantes y expertos internacionales, dej&oacute; tambi&eacute;n una de las ideas m&aacute;s sugerentes del encuentro. No ten&iacute;a que ver con un ingrediente de moda, sino con una pregunta de fondo: &iquest;qu&eacute; significa hoy comer bien en una cultura obsesionada con vivir m&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        La feria funcion&oacute;, en ese sentido, como un buen term&oacute;metro de una conversaci&oacute;n que ya circula con fuerza en el sector. La salud ha dejado de ser solo una preocupaci&oacute;n m&eacute;dica para convertirse en una aspiraci&oacute;n cultural, un lenguaje de estatus y un nuevo criterio de consumo. Y en ese desplazamiento, lo que est&aacute; en juego no es solo qu&eacute; comemos, sino c&oacute;mo entendemos el propio acto de comer.
    </p><p class="article-text">
        Marius Robles, futur&oacute;logo, divulgador y escritor, puso palabras a esa idea durante una de las ponencias del programa. Su planteamiento es sencillo y reconocible. Durante a&ntilde;os, el lujo se asoci&oacute; a la posesi&oacute;n, a los s&iacute;mbolos visibles de riqueza o a las experiencias exclusivas. Hoy, sin embargo, empieza a emerger otro tipo de aspiraci&oacute;n. El nuevo lujo, seg&uacute;n esta l&oacute;gica, ya no es tanto tener m&aacute;s como vivir m&aacute;s y, sobre todo, vivir mejor.
    </p><p class="article-text">
        El cambio tambi&eacute;n es generacional. Si para los<em> boomers</em> la meta del bienestar estuvo durante d&eacute;cadas ligada a la estabilidad material, y para la generaci&oacute;n X y los <em>millennials </em>a las experiencias memorables, entre las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes el foco empieza a desplazarse hacia la optimizaci&oacute;n de la salud. Dormir bien, medir biomarcadores, entrenar, prevenir o ajustar la dieta a objetivos concretos dejan de ser h&aacute;bitos de nicho para convertirse en parte de un nuevo lenguaje aspiracional.
    </p><p class="article-text">
        La aspiraci&oacute;n ya no pasa solo por evitar la enfermedad, sino por exhibir cierto control sobre el propio cuerpo, la energ&iacute;a, la forma f&iacute;sica, el descanso o el <a href="https://www.eldiario.es/era/discurso-equilibrio-hormonal-toma-redes-venden-autocuidado-forma-disciplina_1_12515154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">equilibrio hormonal</a>. En otras palabras, la salud como nuevo estatus. Ese giro cultural tambi&eacute;n altera la forma en que entendemos la comida. La alimentaci&oacute;n deja de percibirse &uacute;nicamente como placer, h&aacute;bito o necesidad y empieza a pensarse como una herramienta, una palanca para rendir m&aacute;s, para prevenir, para concentrarse, para recuperarse o para dormir mejor. La comida, por tanto, ya no compite solo con otra comida. Tambi&eacute;n compite con suplementos, aplicaciones, <em>wearables</em> &mdash;dispositivos electr&oacute;nicos inteligentes que se llevan sobre el cuerpo como accesorios o parte de la vestimenta&mdash;, pruebas diagn&oacute;sticas y protocolos de bienestar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La aspiración ya no pasa solo por evitar la enfermedad, sino por exhibir cierto control sobre el propio cuerpo, la energía, la forma física, el descanso o el equilibrio hormonal. La salud como nuevo estatus</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos pasando de una econom&iacute;a del consumo a una econom&iacute;a del rendimiento&rdquo;, plante&oacute; Robles. En ese marco, el consumidor ya no se pregunta solo si un producto est&aacute; bueno, si es pr&aacute;ctico o si tiene un precio razonable. Ya no basta con que guste o encaje en el presupuesto. Ahora lo importante es qu&eacute; aporta, qu&eacute; mejora, qu&eacute; optimiza.
    </p><p class="article-text">
        Esta idea conecta con esa &ldquo;sociedad del cansancio&rdquo; popularizada por el fil&oacute;sofo Byung-Chul Han, en la que el agotamiento se ha convertido en una condici&oacute;n estructural del presente. En una cultura atravesada por la hiperexigencia, la productividad permanente y la promesa de una mejor versi&oacute;n de uno mismo, no extra&ntilde;a que el mercado premie cada vez m&aacute;s todo aquello que promete energ&iacute;a, concentraci&oacute;n, descanso o claridad mental.
    </p><p class="article-text">
        Eso ayuda a explicar por qu&eacute; en las baldas de los supermercados ganan peso categor&iacute;as como <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/desconcertante-auge-batidos-proteinas-han-pasado-bebida-pastosa-industria-multimillonaria_1_12769413.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la prote&iacute;na</a> &mdash;uno de los grandes temas de esta edici&oacute;n de Alimentaria&mdash;, los prebi&oacute;ticos, los <a href="https://www.eldiario.es/temas/probioticos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">probi&oacute;ticos</a>, el magnesio, la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/creatina-musculos-mejorar-longevidad-mejora-longevidad-cerebro_1_12343030.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">creatina</a> o los llamados alimentos funcionales. Tambi&eacute;n ayuda a entender el auge de contenido en internet relacionado con la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cosmos-abdomen-especialista-explica-diario-cuidar-microbiota-intestinal_1_12533233.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">microbiota</a>, la nutrici&oacute;n personalizada y las propuestas vinculadas al control gluc&eacute;mico, la saciedad o el bienestar mental. Pero la sobreabundancia de informaci&oacute;n no siempre despeja dudas. &ldquo;Nunca hubo tanta informaci&oacute;n sobre salud y alimentaci&oacute;n y, sin embargo, el consumidor parece m&aacute;s confundido que nunca&rdquo;, resumi&oacute; Robles durante su intervenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales amplifican dietas, rutinas de ejercicio y soluciones r&aacute;pidas con una velocidad dif&iacute;cil de seguir. A cada estudio parece responderle otro que lo contradice. A cada tendencia le sucede una nueva promesa. El resultado es un mercado saturado de mensajes, donde conviven la ciencia, el marketing, la ansiedad por optimizarse y el espect&aacute;culo. En ese contexto, la longevidad avanza a la vez como aspiraci&oacute;n leg&iacute;tima y como terreno f&eacute;rtil para la exageraci&oacute;n. Toni Massan&eacute;s, director general de la Fundaci&oacute; Al&iacute;cia (laboratorio de alimentaci&oacute;n responsable), describe este momento como una etapa de &ldquo;l&iacute;o importante&rdquo;, marcada por la aceleraci&oacute;n de las modas, la obsesi&oacute;n por leer las etiquetas y una relaci&oacute;n cada vez m&aacute;s fragmentada con la comida.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Comemos significados, comemos valores, no solo nutrientes. Comer solo por salud no es sano</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Toni Massanés </span>
                                        <span>—</span> Fundación Alícia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Uno de los vectores m&aacute;s visibles de esa transformaci&oacute;n es la irrupci&oacute;n de los f&aacute;rmacos GLP-1, con Ozempic y otros tratamientos similares como gran emblema cultural del momento. Estos medicamentos se perfilan como una fuerza capaz de alterar de forma profunda el ecosistema alimentario. No tanto por el debate farmacol&oacute;gico en s&iacute;, sino por una consecuencia muy concreta: la reducci&oacute;n del apetito. &ldquo;El mayor enemigo ahora que tenemos encima de la mesa es la ausencia de apetito&rdquo;, advirti&oacute; Robles.
    </p><p class="article-text">
        Si el apetito disminuye, se transforman tambi&eacute;n la frecuencia de consumo, el tama&ntilde;o de las raciones y la relaci&oacute;n emocional con la comida. Lo que hasta hace poco era abundancia, variedad o impulso puede dejar de tener el mismo sentido. En restauraci&oacute;n, por ejemplo, eso podr&iacute;a traducirse en men&uacute;s m&aacute;s breves, menos platos y una mayor exigencia sobre el valor de cada bocado. En gran consumo, podr&iacute;a acelerar la demanda de productos m&aacute;s densos en nutrientes, funcionales y orientados a la saciedad y al rendimiento.
    </p><p class="article-text">
        Ese movimiento ya empieza a traducirse en innovaci&oacute;n. Leyre Urtasun, responsable de Desarrollo de Producto del CNTA (Centro Nacional de Tecnolog&iacute;a y Seguridad Alimentaria), sostiene que el fen&oacute;meno GLP-1 no est&aacute; dando lugar tanto a una nueva categor&iacute;a cerrada de alimentos como a un cambio m&aacute;s profundo en la l&oacute;gica de dise&ntilde;o. &ldquo;El fen&oacute;meno GLP-1 acelera un cambio de fondo. La l&oacute;gica ya no es maximizar consumo, sino valor nutricional por ingesta&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        El cambio est&aacute; dejando de ser una hip&oacute;tesis. Seg&uacute;n Urtasun, ya hay estudios que &ldquo;detectan una reducci&oacute;n del gasto alimentario en los hogares con usuarios de agonistas GLP-1 de entre un 5% y un 6%, especialmente en <em>snacks </em>y productos altamente cal&oacute;ricos, y tambi&eacute;n se observa una menor frecuencia de consumo en restauraci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El consumo de estos f&aacute;rmacos no afecta solo a la cantidad de comida ingerida, sino tambi&eacute;n a la experiencia sensorial. Urtasun asegura que cada vez hay m&aacute;s indicios de que algunos usuarios perciben de otra forma sabores y texturas, de modo que factores como la palatabilidad, el tama&ntilde;o de la porci&oacute;n o la intensidad del sabor pasan a ser variables cr&iacute;ticas para la innovaci&oacute;n. En particular, las texturas muy grasas y los sabores excesivamente dulces pueden llegar a resultar desagradables para parte de estos usuarios. De ah&iacute; que advierta contra las respuestas precipitadas. &ldquo;El principal riesgo que afronta la industria es intentar responder demasiado r&aacute;pido a una tendencia compleja sin comprender plenamente qu&eacute; est&aacute; cambiando en el consumidor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que asoma aqu&iacute; es un cambio de fondo. Si una parte creciente de los consumidores come menos, pero exige m&aacute;s de cada ingesta, la l&oacute;gica del volumen de ventas pierde centralidad. Ese desplazamiento obliga a repensar productos, formatos y porciones, pero tambi&eacute;n abre una pregunta m&aacute;s profunda sobre el significado cultural de comer.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En una época marcada por la aceleración de las modas, la circulación vertiginosa de tendencias y la fragmentación de hábitos, comer sigue siendo también vínculo, cultura y placer</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No significa, necesariamente, el fin de la comida como espacio de disfrute, pero s&iacute; apunta a una fragmentaci&oacute;n del propio concepto de alimentaci&oacute;n. Toni Massan&eacute;s introduce aqu&iacute; una advertencia importante frente al entusiasmo funcionalista. &ldquo;Comemos significados, comemos valores, no solo nutrientes&rdquo;, resume. A su juicio, el problema no es que la salud gane peso en la conversaci&oacute;n alimentaria, sino que esa conversaci&oacute;n termine reduciendo la comida a una simple funci&oacute;n. &ldquo;Comer solo por salud no es sano&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        Frente a una cultura que mide la comida por lo que promete hacer por el cuerpo, Massan&eacute;s recuerda una dimensi&oacute;n a menudo olvidada. &ldquo;Lo mejor de la comida es la compa&ntilde;&iacute;a. Incluso lo m&aacute;s sano de la comida es la compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;. Algo que en la Fundaci&oacute; Al&iacute;cia han comprobado en proyectos piloto en los que personas con soledad no deseada eran derivadas desde atenci&oacute;n primaria a comer varios d&iacute;as por semana en restaurantes de men&uacute;, con resultados positivos en su bienestar emocional. La idea, en el fondo, es sencilla. La comida tambi&eacute;n puede ser una forma de cuidado cuando recupera su dimensi&oacute;n relacional.
    </p><p class="article-text">
        Ese matiz es importante porque devuelve al centro una cuesti&oacute;n que el discurso de la optimizaci&oacute;n suele dejar en segundo plano. En una &eacute;poca marcada por la aceleraci&oacute;n de las modas, la circulaci&oacute;n vertiginosa de tendencias y la fragmentaci&oacute;n de h&aacute;bitos, comer sigue siendo tambi&eacute;n v&iacute;nculo, cultura y placer.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los GLP-1, la conversaci&oacute;n ya apunta a una frontera todav&iacute;a incipiente, pero cada vez m&aacute;s visible. Junto a la nutrici&oacute;n deportiva o al cl&aacute;sico <em>brain food</em>, la industria empieza a explorar nuevas promesas de funcionalidad, tambi&eacute;n en el terreno cognitivo. La hip&oacute;tesis, todav&iacute;a prospectiva, conecta con el auge de dispositivos que monitorizan sue&ntilde;o, actividad y otros marcadores fisiol&oacute;gicos. &ldquo;Si el cuerpo ya se cuantifica, el siguiente paso ser&iacute;a integrar esos datos en recomendaciones nutricionales cada vez m&aacute;s precisas&rdquo;, asegur&oacute; Robles. Una alimentaci&oacute;n menos gen&eacute;rica y m&aacute;s ajustada al estado biol&oacute;gico y cognitivo de cada persona. Algo en lo que coinciden tambi&eacute;n desde el CNTA.
    </p><p class="article-text">
        Todo parece apuntar a que, en una cultura marcada por el cansancio, el ruido y la exigencia de rendir, la comida deja de venderse solo como placer y bienestar, empieza a venderse, tambi&eacute;n, como una forma de seguir funcionando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sarah Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer-vivir-mejor-obsesion-longevidad-rendimiento-cambiando-alimentacion_1_13167574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 14:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Comer para vivir más y mejor: la obsesión por la longevidad y el rendimiento está cambiando nuestra alimentación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Tendencias,Salud,Bienestar,Envejecimiento,Alimentación saludable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando tu hobby empieza a convertirse en un reto constante: "Vivir sin espacios libres de exigencia dificulta la desconexión"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/hobby-empieza-convertirse-reto-constante-vivir-espacios-libres-exigencia-dificulta-desconexion_1_13147900.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/028935ba-6fc1-4372-9440-59675ede5dea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando tu hobby empieza a convertirse en un reto constante: &quot;Vivir sin espacios libres de exigencia dificulta la desconexión&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Clases de cerámica, 'running' o crochet: lo que empieza como una afición puede acabar convertido en una fuente de autoexigencia. La presión por mejorar, compartir o rentabilizar está transformando el ocio en una extensión más del trabajo</p><p class="subtitle">Juan Evaristo, filósofo: “La libertad tiene que ver con descansar a pierna suelta y no con moverse como pollos sin cabeza”</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, Internet ha consolidado una especie de imaginario compartido: al entrar en la crisis vital de los 30, cada persona parece elegir un <em>starter pack</em> con un nuevo <em>hobby</em> que nunca antes hab&iacute;a explorado. Est&aacute;n quienes empiezan a jugar a p&aacute;del, quienes se enganchan a correr, quienes descubren el roc&oacute;dromo, se hacen pajareros<em> </em>o se apuntan a clases de cer&aacute;mica o crochet.
    </p><p class="article-text">
        Pero los <em>hobbies</em> no aparecen solo como respuesta a estas crisis, sino que forman parte de la identidad que construimos a lo largo de la vida. En teor&iacute;a, son ese espacio reservado al tiempo libre en el que practicamos actividades por gusto y sin una finalidad productiva. As&iacute; los define, al menos, la RAE: &ldquo;Actividad que, como afici&oacute;n o pasatiempo favorito, se practica habitualmente en los ratos de ocio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en una sociedad como la que vivimos, que valora la productividad por encima de todo y mide nuestra val&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/era/no-vas-heredar-empresa-urgente-asumamos-trabajo-no_1_12936799.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en relaci&oacute;n al trabajo</a>, cabe preguntarse hasta qu&eacute; punto ese espacio sigue existiendo. &iquest;Somos realmente capaces de disfrutar de nuestras aficiones sin objetivos ni exigencias o, por el contrario, dejamos que recaiga sobre ellas el peso de la autoexigencia y el perfeccionamiento que caracterizan al trabajo contempor&aacute;neo?
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7596367425445104918"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Un espacio de disfrute y gozo</h2><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, nos encontramos en una paradoja en relaci&oacute;n al tiempo de ocio. El fil&oacute;sofo <a href="https://www.eldiario.es/era/juan-evaristo-filosofo-libertad-ver-descansar-pierna-suelta-no-moverse-pollos-cabeza_1_12438063.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Evaristo Valls Boix</a>, autor de los ensayos <em>El derecho a las cosas bellas </em>(Ariel, 2025) y <em>JOMO, el gusto de perder </em>(pr&oacute;ximamente publicado en Anagrama), explica que &ldquo;en la era del ocio, <a href="https://www.eldiario.es/era/ahora-planes-incluyen-gastar-dinero-hemos-cambiado-quedadas-sencillas-experiencias_1_12758388.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ocio se ha vuelto imposible</a>&rdquo;. Vivimos en una sociedad de consumo en la que &ldquo;todas nuestras aficiones o h&aacute;bitos gustosos est&aacute;n mediados o por el trabajo o por el consumo. Y, por tanto, el tiempo libre es un tiempo a invertir o tiempo que aprovechar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema es que nuestras aficiones, que originalmente estaban destinadas al disfrute, pasan por el filtro de la optimizaci&oacute;n e, incluso, de la rentabilidad. Si no somos buenos en algo, aunque disfrutemos con ello, lo abandonamos porque se considera una &ldquo;p&eacute;rdida de tiempo&rdquo;. Esto es lo que le ha ocurrido a Laura, de 36 a&ntilde;os, quien asegura haber dejado todos los <em>hobbies</em> que en alg&uacute;n momento inici&oacute; &mdash;la cer&aacute;mica, la reposter&iacute;a, el boxeo o el dise&ntilde;o de cestas de regalo para madres y beb&eacute;s&mdash; por no ser lo suficientemente buena en ninguno de esos &aacute;mbitos: &ldquo;Las cestas de regalo para beb&eacute;s y mam&aacute;s me quedaban preciosas&hellip; y luego vi con las que compet&iacute;a en Etsy&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Laura, de 36 años, ha dejado varios hobbies por sentir que no es lo suficientemente buena: &#039;Las cestas de regalo para bebés y mamás me quedaban preciosas… y luego vi con las que competía en Etsy</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta comparaci&oacute;n constante proviene, como explica Joana Tom&agrave;s, psic&oacute;loga especializada en ansiedad y autoexigencia, de &ldquo;haber internalizado la l&oacute;gica de la productividad no solo en los espacios de trabajo, sino tambi&eacute;n en los espacios de descanso. De esa forma, el ocio deja de ser un fin en s&iacute; mismo y pasa a evaluarse con preguntas como: &iquest;Estoy mejorando? &iquest;Estoy siendo constante? &iquest;Esto sirve para algo?&rdquo;. Si la respuesta es, aparentemente, negativa, es entonces cuando surge la culpa: un sentimiento que termina por ser paralizante.
    </p><p class="article-text">
        Esta l&oacute;gica de la excelencia no es algo individual. En el episodio <a href="https://www.youtube.com/watch?v=WzmMW8WDOiU&amp;list=PLLbN7SMQhMVaTdewPokyfbjeQDohwLR07&amp;index=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Muchachas excelentes</em></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=WzmMW8WDOiU&amp;list=PLLbN7SMQhMVaTdewPokyfbjeQDohwLR07&amp;index=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> del podcast </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=WzmMW8WDOiU&amp;list=PLLbN7SMQhMVaTdewPokyfbjeQDohwLR07&amp;index=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Amiga Date Cuenta</em></a> analizan c&oacute;mo la exigencia de excelencia est&aacute; profundamente vinculada a la verg&uuml;enza de clase y al g&eacute;nero, y, a su vez, c&oacute;mo eso limita la capacidad de hacer cosas sin la garant&iacute;a de hacerlas bien. Kamila, de 31 a&ntilde;os, lo expresa con claridad al reconocer que de peque&ntilde;a fue la &ldquo;ni&ntilde;a superdotada&rdquo; y ahora de adulta, si no es buena en algo al instante, lo deja. Un sentimiento que comparte con Marta, de 41 a&ntilde;os, quien asegura que se autopresiona por conseguir resultados en cualquier cosa que haga: &ldquo;Tengo superidentificado que esto es consecuencia del discurso que recib&iacute; tanto en el colegio como en casa cuando era ni&ntilde;a&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7555897704224804118"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En ese sentido, Valls Boix explica la diferencia de c&oacute;mo act&uacute;a la culpa en relaci&oacute;n al g&eacute;nero, y en un marco de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Heterosexualidad_obligatoria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">heterosexualidad obligatoria</a>. Mientras que las mujeres &ldquo;sienten m&aacute;s verg&uuml;enza de hacer o participar por verse desautorizadas. En el caso de los hombres, el discurso hegem&oacute;nico de la masculinidad cishetero pasa por la impenetrabilidad, es decir, por no mostrar tu vulnerabilidad, por estar siempre en dominio de la situaci&oacute;n&rdquo;. De una forma u otra, la necesidad de optimizaci&oacute;n acaba coartando la posibilidad de disfrute y gozo.
    </p><p class="article-text">
        Para luchar contra esto, prosigue el fil&oacute;sofo y escritor, lo interesante &ldquo;son las aficiones y los <em>hobbies</em> que no tienen ning&uacute;n fin, sino que sencillamente son una forma de estar en el mundo&rdquo;. En ese sentido, recuerda las palabras del tambi&eacute;n fil&oacute;sofo Roland Barthes en relaci&oacute;n a la pereza, quien planteaba que le interesaba practicar algunas actividades que le gustaban mucho, pero en las que no era bueno, porque esas actividades, por un lado, le ayudaban a descomponer su <a href="https://www.eldiario.es/era/dicen-malo-constantemente-viven-personas-narcisistas_1_12694628.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">narcisismo</a>, y a que disfrutar no coincida con dominar. &ldquo;Yo me sumo a la idea de Barthes de que estas actividades son una forma muy radical de libertad&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo interesante son las aficiones y los hobbies que no tienen ningún fin, sino que sencillamente son una forma de estar en el mundo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan Evaristo Valls Boix</span>
                                        <span>—</span> filósofo y escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto lo atestigua Leonor, de 25 a&ntilde;os, que asegura que lo que m&aacute;s le gusta de sus clases de salsa es que tiene &ldquo;superclaro que jam&aacute;s voy a poder ser bailarina profesional &mdash;no se me da tan bien&mdash; y que s&oacute;lo voy a pas&aacute;rmelo bien y a escuchar una m&uacute;sica que me encanta y aprender sobre ella&rdquo;. As&iacute; como Clara, de 39, quien encuentra en los<em> hobbies</em> &mdash;especialmente el crochet&mdash; &ldquo;algo en lo que me puedo permitir ser mediocre sin culpabilidad, ya que, adem&aacute;s, me dedico a una profesi&oacute;n en la que, lamentablemente, la perfecci&oacute;n se valora much&iacute;simo&rdquo;. O Sof&iacute;a, de 31 a&ntilde;os, que ha encontrado en la cer&aacute;mica una forma de reconciliarse con una idea que lleva escuchando desde peque&ntilde;a: &ldquo;Siempre me han dicho que soy supertorpe y no tengo ma&ntilde;a para nada. [...] En este tiempo siento que he aprendido mucho, pero disfruto del gusto de hacerlo sin presi&oacute;n. A veces no me sale bien, practico el desapego y me reconcilio con mi impaciencia y &lsquo;torpeza&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; ocurre cuando estos <em>hobbies</em> dejan de vivirse solo en privado y se les a&ntilde;ade la dimensi&oacute;n p&uacute;blica de las redes sociales?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivir sin espacios libres de exigencia dificulta la desconexión, aumenta la fatiga mental y hace que las actividades que antes eran placenteras se conviertan en tareas a completar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joana Tomàs</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La exposici&oacute;n p&uacute;blica del <em>hobby</em></h2><p class="article-text">
        Las redes sociales se han convertido en una potencial fuente de inspiraci&oacute;n en nuestras aficiones. La etiqueta <em>#runningtips,</em> con consejos para corredores, acumula m&aacute;s de 270.000 publicaciones en TikTok, <em>#crochettutorial</em> m&aacute;s de 500.000, mientras que <em>#ceramics</em> &mdash;donde se re&uacute;nen consejos, ideas, materiales, etc&mdash; supera el mill&oacute;n. Sin embargo, las redes sociales tambi&eacute;n han favorecido estas din&aacute;micas de comparaci&oacute;n, de autoexigencia y de rentabilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al subir una foto de nuestros <em>hobbies</em> a redes sociales &ldquo;convertimos nuestro tiempo libre y nuestro espacio y tiempo de esparcimiento en una mercanc&iacute;a. Y esa circulaci&oacute;n genera reacciones, genera un tr&aacute;fico y un afecto ligado a ese tr&aacute;fico&rdquo;, explica Valls Boix. Y ese afecto no siempre nos beneficia. Tom&agrave;s &mdash;psic&oacute;loga&mdash; asegura que &ldquo;vivir sin espacios libres de exigencia dificulta la desconexi&oacute;n, aumenta la fatiga mental y hace que las actividades que antes eran placenteras se conviertan en tareas a completar&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7563415960690904333"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Es por ello que Cristina, de 42 a&ntilde;os, quien, adem&aacute;s de su trabajo, tiene una cuenta de <em>lifestyle </em>en Instagram donde, entre otras cosas, publica lo que cocina, reconoce que ha llegado a sentir ansiedad. &ldquo;Cada vez que algo se te da bien, la mayor&iacute;a de gente te insta a monetizar: &lsquo;monta un restaurante&rsquo;, &lsquo;para cu&aacute;ndo el libro de recetas&rsquo;, &lsquo;gr&aacute;balas en v&iacute;deo&rsquo;. No puedo simplemente disfrutar de cocinar. A veces ni lo comparto porque, la mayor&iacute;a de veces, la respuesta va ah&iacute;&rdquo;. Diana, de 25, se ha sentido animada a mercantilizar sus <em>hobbies</em> en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n, pero, finalmente, se &ldquo;ha prohibido subir a redes el proceso o resultado de aquellos <em>hobbies</em> que hago por placer porque inevitablemente mientras lo hago me pondr&iacute;a a pensar si queda bien o si gustar&aacute; y no tanto en si estoy disfrutando hacerlo&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada vez que algo se te da bien, la mayoría de gente te insta a monetizar: ‘monta un restaurante’, ‘para cuándo el libro de recetas’, ‘grábalas en vídeo’. No puedo simplemente disfrutar de cocinar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cristina</span>
                                        <span>—</span> 42 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ese rechazo a monetizar un <em>hobby</em> tambi&eacute;n lo lleva por bandera Alba, de 34 a&ntilde;os, ya que, para ella, &ldquo;la vida buena es totalmente incompatible con la rentabilidad&rdquo;. Por ello, la psic&oacute;loga Joana Tom&agrave;s reivindica que &ldquo;hacer cosas sin objetivo no solo es &uacute;til, sino que es muy necesario. A nivel psicol&oacute;gico, estos momentos permiten regularnos, que recuperemos la energ&iacute;a, que tengamos la capacidad de descubrir y de disfrutar y, sobre todo, que podamos favorecer una creatividad m&aacute;s espont&aacute;nea&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta creatividad no solo se encuentra en la pr&aacute;ctica de los <em>hobbies</em> m&aacute;s tradicionales, sino que Valls Boix tambi&eacute;n defiende que &ldquo;nuestro tiempo libre se puede invertir en la militancia, en el activismo, y puede ser algo absolutamente gustoso, divertido y celebrativo&rdquo;. El objetivo final, por tanto, es concebir los <em>hobbies,</em> en cualquiera de sus formas, como un espacio de horizontalidad que rompa con las din&aacute;micas capitalistas y que nos permita entender que no todo lo valioso tiene que ser rentable. Y que hay formas de vivir &mdash;m&aacute;s lentas y m&aacute;s torpes&mdash; que, precisamente por no servir para nada, merecen la pena.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Proenza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/hobby-empieza-convertirse-reto-constante-vivir-espacios-libres-exigencia-dificulta-desconexion_1_13147900.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 20:06:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando tu hobby empieza a convertirse en un reto constante: "Vivir sin espacios libres de exigencia dificulta la desconexión"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ocio,Bienestar,Tendencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Desmaquillante o agua micelar? Cuál es la diferencia entre cada uno y cuándo es mejor usarlos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/desmaquillante-agua-micelar-diferencia-mejor-usarlos_1_13132820.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ccea03b-00df-4c6e-84eb-9bbefc5cc470_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Desmaquillante o agua micelar? Cuál es la diferencia entre cada uno y cuándo es mejor usarlos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todo lo que necesitas saber sobre texturas, ingredientes y el secreto de la doble limpieza para una piel sana y equilibrada</p><p class="subtitle">Cinco actividades que reúnen los requisitos clave para un envejecimiento más saludable</p></div><p class="article-text">
        La limpieza facial es el paso donde comienza la salud de nuestra piel y, sin duda, uno de los momentos m&aacute;s cr&iacute;ticos de cualquier rutina de cuidado personal. Cualquier piel que se precie cuenta con una rutina de limpieza diaria, ya que es el primer paso para tener un rostro hidratado y libre de impurezas. Esto es vital porque la piel se regenera constantemente y una dermis obstruida, ya sea por el maquillaje o la suciedad acumulada, evitar&aacute; que la piel se regenere y respire correctamente, lo que apaga su brillo natural y acelera el envejecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Aunque a menudo se confunden, el desmaquillante y el agua micelar son productos distintos con funciones espec&iacute;ficas: mientras uno est&aacute; dise&ntilde;ado para retirar cosm&eacute;ticos de alta resistencia, el otro busca purificar y refrescar la piel respetando el equilibrio natural del rostro. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ante una oferta tan amplia y diversa en el mercado, es com&uacute;n probar diferentes opciones sin &eacute;xito hasta encontrar la f&oacute;rmula que realmente respete las necesidades de nuestra piel. Por ello, es fundamental conocer todos los tipos de limpiadores y desmaquillantes que existen seg&uacute;n el tipo de piel, ya que m&aacute;s all&aacute; de las f&oacute;rmulas cl&aacute;sicas, existen opciones como los limpiadores en gel, los formatos s&oacute;lidos o productos espec&iacute;ficos para ojos sensibles. 
    </p><p class="article-text">
        Entender estas diferencias es la clave para decidir qu&eacute; t&eacute;cnica se adapta mejor a tus necesidades, ya sea que busques una limpieza profunda para prevenir la obstrucci&oacute;n de poros o aplicar la doble limpieza para preservar la salud de tu tez.
    </p><h2 class="article-text">Desmaquillante</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Desmaquillante                            </span>
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        Existen tantos tipos de desmaquillantes como necesidades tiene la piel, y elegir el adecuado es fundamental para no agredir la barrera cut&aacute;nea. En el mercado actual destacan opciones como el aceite desmaquillante y el b&aacute;lsamo, favoritos por su capacidad para disolver f&oacute;rmulas resistentes al agua mediante un masaje sensorial que deja la piel el&aacute;stica. Para quienes buscan confort, la leche desmaquillante ofrece una untuosidad ideal en pieles secas, mientras que el gel y la espuma son los aliados de las pieles grasas al aportar frescura y reducir el exceso de sebo. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n encontramos soluciones espec&iacute;ficas como el desmaquillante bif&aacute;sico, dise&ntilde;ado para arrasar con m&aacute;scaras de pesta&ntilde;as resistentes, o el formato s&oacute;lido, una alternativa ecol&oacute;gica y natural. Aunque las toallitas son c&oacute;modas para viajes, los expertos recomiendan priorizar texturas que respeten el pH, como el desmaquillante para ojos sensibles, que cuida la zona m&aacute;s delicada sin causar irritaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, debemos ser cuidadosos con la elecci&oacute;n. Algunas f&oacute;rmulas utilizan derivados de la industria petroqu&iacute;mica, como parafinas l&iacute;quidas o aceites minerales, que ofrecen una hidrataci&oacute;n moment&aacute;nea pero, a largo plazo, pueden resecar la piel. El desmaquillante debe ser tu primera opci&oacute;n siempre que utilices productos de alta resistencia, como bases de alta cobertura o protectores solares con filtros f&iacute;sicos; en estos casos, la fase oleosa es necesaria para disolver los pigmentos r&aacute;pido, evitando frotar en exceso y prevenir as&iacute; arrugas prematuras por tracci&oacute;n. Asimismo, es el primer paso fundamental de la doble limpieza nocturna, ya que permite realizar un masaje que levanta la suciedad lipof&iacute;lica de los poros, dej&aacute;ndolos totalmente liberados.
    </p><h2 class="article-text">Agua micelar</h2><p class="article-text">
        Su eficacia reside en la Tecnolog&iacute;a Micelar. Las micelas son microesferas invisibles con una doble afinidad: una parte soluble en agua y otra que atrae la grasa. Esto permite atrapar impurezas, tanto externas como el sebo natural, y adherirlas al algod&oacute;n como si fueran imanes. Seg&uacute;n la investigaci&oacute;n dermatol&oacute;gica avanzada, las f&oacute;rmulas m&aacute;s respetuosas utilizan activos biomim&eacute;ticos y agua altamente purificada, lo que garantiza un pH fisiol&oacute;gico tan seguro que no necesita aclarado. El agua micelar no solo limpia, sino que tambi&eacute;n hidrata y calma, estando a menudo enriquecida con aloe vera o &aacute;cido hialur&oacute;nico. Es la opci&oacute;n m&aacute;s segura para pieles reactivas donde incluso el roce puede ser una agresi&oacute;n, aunque en maquillajes muy pesados puede quedarse corta.
    </p><p class="article-text">
        Para obtener los mejores resultados, es fundamental que la elecci&oacute;n del producto responda a las necesidades espec&iacute;ficas de cada rostro. As&iacute;, las pieles sensibles requieren f&oacute;rmulas libres de alcohol y fragancias, potenciadas con agentes calmantes como el agua de rosas. En cambio, para los cutis grasos o mixtos, lo ideal es buscar activos como el zinc o el &aacute;cido salic&iacute;lico, que ayudan a equilibrar el sebo. Finalmente, las pieles secas se ver&aacute;n m&aacute;s beneficiadas por ingredientes como la glicerina o el pantenol, claves para prevenir la tirantez y mantener la hidrataci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">El momento del d&iacute;a para cada opci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Es esencial identificar en qu&eacute; momento del d&iacute;a usarla: por la ma&ntilde;ana y noche es perfecta para eliminar el sudor generado durante el descanso, despertando el rostro con un efecto refrescante. Despu&eacute;s del ejercicio, es una herramienta pr&aacute;ctica para limpiar la suciedad cuando no hay acceso a agua corriente. Adem&aacute;s, es la aliada perfecta para retoques r&aacute;pidos de maquillaje, permitiendo corregir peque&ntilde;os errores sin necesidad de retirar todo el producto ni dejar residuos grasos en la piel.
    </p><p class="article-text">
        Muchos expertos recomiendan usar ambos productos juntos en la rutina de limpieza. Esta combinaci&oacute;n asegura que tu piel est&eacute; completamente libre de impurezas: comienza con un desmaquillante para retirar el protector solar y el maquillaje m&aacute;s pesado, y finaliza con el agua micelar para una limpieza m&aacute;s profunda, eliminando cualquier residuo restante y dejando la piel calmada y humectada antes de dormir. Esta doble limpieza nocturna garantiza que el rostro est&eacute; listo para recibir cualquier tratamiento posterior con la m&aacute;xima eficacia.
    </p><p class="article-text">
        Para finalizar, recuerda que el desmaquillado y la limpieza son solo el principio. Tras dejar la piel libre de impurezas, es el momento id&oacute;neo para aplicar tu t&oacute;nico, s&eacute;rum o crema hidratante habitual. Con los poros despejados, los activos de tus tratamientos penetrar&aacute;n con mayor eficacia, garantizando que tu rostro no solo est&eacute; limpio, sino profundamente cuidado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Manzanares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/desmaquillante-agua-micelar-diferencia-mejor-usarlos_1_13132820.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 12:08:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Estilo de vida,Cosmética,Bienestar,Salud,Consumo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinco actividades que reúnen los requisitos clave para un envejecimiento más saludable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/forma-socializando-cinco-actividades-perfectas-envejecimiento-saludable_1_13120123.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5514960e-c966-49b1-ba7c-0a68608b6680_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cinco actividades para hacer en grupo, socializar y mantenerse en forma después de los 65"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez está más demostrada la importancia del ejercicio físico para envejecer con salud e independencia pero, además, hacerlo en grupo tiene beneficios adicionales 
</p><p class="subtitle">Actúa como alguien de tu edad, al menos respecto al ejercicio: te explicamos por qué</p></div><p class="article-text">
        Aunque sea una imagen muy com&uacute;n de la vejez, hay que acabar con el mito de que es una &eacute;poca de la vida en la que las personas se vuelven cada vez menos m&oacute;viles, postradas en un sill&oacute;n mirando a la calle por una ventana. Los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la vida no tienen por qu&eacute; pasarse de forma est&aacute;tica y sin contenido. La f&oacute;rmula es m&aacute;s sencilla de lo que parece, y los estudios cient&iacute;ficos la avalan: moverse y, a ser posible, hacerlo en compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio de la <a href="https://agsjournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/jgs.19511" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad de California en San Francisco</a> revel&oacute; que las personas mayores con un alto nivel de participaci&oacute;n social ten&iacute;an un 42% menos de riesgo de morir prematuramente en comparaci&oacute;n con quienes viv&iacute;an aisladas. Seg&uacute;n el an&aacute;lisis, la actividad f&iacute;sica es el principal factor que impulsa este beneficio, pero tambi&eacute;n existe el componente de la interacci&oacute;n social, que parece ralentizar el reloj biol&oacute;gico, manteniendo el cuerpo joven a lo largo de los a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El ejercicio en personas mayores ya no es una opci&oacute;n, sino una necesidad para mantener una vida saludable a medida que pasan los a&ntilde;os, y que debe incluir tanto ejercicios aer&oacute;bicos como ejercicios de fuerza. Un amplio <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41048273/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis confirma</a> que la pr&aacute;ctica regular de actividad f&iacute;sica tiene un efecto positivo en la salud f&iacute;sica y en la salud mental, pero, adem&aacute;s, un &ldquo;efecto de gran magnitud&rdquo; en la mejora de las interacciones sociales. Es decir, el ejercicio es una forma de socializar, y a su vez, socializar es una forma de motivar la pr&aacute;ctica del ejercicio en edades avanzadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mayor obst&aacute;culo para las personas de m&aacute;s de 65 a&ntilde;os no suele ser la falta de ganas o conciencia, sino la falta de adherencia, y aqu&iacute; es donde el factor social tiene m&aacute;s relevancia. Una revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de estudios comprob&oacute; que el <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/08901171241302925" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apoyo social de familiares</a>, amigos y la comunidad es el factor que predice con mayor probabilidad que una persona mayor se mantenga activa y sea constante a la hora de hacer ejercicio. La presi&oacute;n del grupo, el compromiso de quedar con los amigos del parque o simplemente saber que alguien te espera en la clase de gimnasia, convierte el ejercicio m&aacute;s en una cita que en una obligaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; van cinco ejemplos de actividades dise&ntilde;adas para aunar el ejercicio f&iacute;sico y la participaci&oacute;n en actividades grupales para las personas mayores.
    </p><h2 class="article-text">Marcha n&oacute;rdica en grupo</h2><p class="article-text">
        Caminar puede resultar aburrido e <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicio-menopausia_1_11778302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ineficaz por s&iacute; solo</a> si no se aumenta la intensidad o se combina con otros ejercicios. Pero la marcha n&oacute;rdica, que utiliza bastones similares a los de esqu&iacute;, permite aumentar el ritmo con seguridad y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23253654/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">activar m&aacute;s m&uacute;sculos del cuerpo</a>, al tiempo que alivia la carga en rodillas y caderas y mejora el equilibrio. Realizada en grupo, se convierte en una tertulia en movimiento. Los participantes mantienen un ritmo constante mientras conversan, convirtiendo un paseo de una hora en un evento social.
    </p><h2 class="article-text">Jardiner&iacute;a comunitaria</h2><p class="article-text">
        A menudo infravalorada, la jardiner&iacute;a es un ejercicio de intensidad moderada que trabaja la fuerza (al cavar o trasplantar), la resistencia (al mantener posturas y agacharse) y el control motor fino (al podar o injertar). Adem&aacute;s, participar en un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32030127/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">huerto urbano o en un jard&iacute;n comunitario</a> asegura una dosis de vitamina D por estar al aire libre, fomenta la cooperaci&oacute;n, proporciona una actividad con un prop&oacute;sito, y reduce la sensaci&oacute;n de soledad.
    </p><h2 class="article-text">La petanca y la Boccia</h2><p class="article-text">
        La petanca es un deporte asociado a la edad avanzada, y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35949686/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por muy buenos motivos</a>. Se juega al aire libre, tiene una intensidad moderada, y requiere fuerza, precisi&oacute;n y estar en constante movimiento. Pero, &iquest;qu&eacute; ocurre con las personas con movilidad reducida? Para ellas est&aacute; <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40184378/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Boccia</a>, un juego inspirado en la variante italiana de la petanca, que permite jugar incluso desde una silla de ruedas. Es una actividad explosiva en cuanto a coordinaci&oacute;n y control neuromuscular, con un componente t&aacute;ctico y un saludable 'pique' entre los jugadores.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Taich&iacute; o Chi Kung en grupo</h2><p class="article-text">
        Considerada una forma de &ldquo;meditaci&oacute;n en movimiento&rdquo;, el taich&iacute; es especialmente beneficioso para el equilibrio y la prevenci&oacute;n de ca&iacute;das, as&iacute; como <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37768953/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejoras en la movilidad</a>. Sin embargo, cuando se practica en grupo al aire libre, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29778251/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus efectos beneficiosos se multiplican</a>. La sincronizaci&oacute;n de los movimientos lentos y la respiraci&oacute;n colectiva crean una sensaci&oacute;n de calma y armon&iacute;a que combate el estr&eacute;s. Adem&aacute;s, el formato de clase estructurada proporciona esa presi&oacute;n positiva del grupo que engancha a los participantes.
    </p><h2 class="article-text">Baile en l&iacute;nea y bailes de sal&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El baile es quiz&aacute;s la actividad m&aacute;s completa de todas las mencionadas, tanto desde el punto de vista de la mejora del estado de forma como de la conexi&oacute;n en grupos de personas interesadas. El baile no solo mejora la capacidad aer&oacute;bica, la fuerza y la flexibilidad, tambi&eacute;n exige memoria (recordar los pasos), una conexi&oacute;n f&iacute;sica y la coordinaci&oacute;n con otras personas. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11647066" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio reciente</a> encontr&oacute; que los grupos de baile desarrollan un sentido de apoyo mutuo que va m&aacute;s all&aacute; de la pista, y mejora tanto su salud f&iacute;sica como su bienestar emocional.
    </p><p class="article-text">
        A medida que envejecemos y perdemos facultades, hacer ejercicio puede convertirse en una obligaci&oacute;n y una carga m&aacute;s. Pero las endorfinas del ejercicio y la oxitocina de las relaciones sociales son las medicinas internas del cerebro que pueden dar la vuelta a esta situaci&oacute;n. Al hacer actividades en grupo, las personas mayores no solo desarrollan fuerza, resistencia y confianza, sino tambi&eacute;n una red de apoyo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/forma-socializando-cinco-actividades-perfectas-envejecimiento-saludable_1_13120123.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 19:45:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cinco actividades que reúnen los requisitos clave para un envejecimiento más saludable]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Envejecimiento,Salud,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las cinco cosas que debes hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/recomendaciones-expertos-sueno-para-dormir-mejor-noche_1_13091880.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3d5e263-98cd-484d-8f7a-80994d653670_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las cinco cosas que debes hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La higiene del sueño no empieza una hora antes de acostarse, lo que hacemos durante el día determina cómo de bien o mal descansamos</p><p class="subtitle">Por qué madrugar no es bueno para todo el mundo, ni para todas las edades</p></div><p class="article-text">
        Cuando hablamos de higiene del sue&ntilde;o, solemos pensar en un ritual antes de acostarnos: bajar las luces, mantener el dormitorio oscuro, silencioso y fresco, evitar pantallas brillantes antes de dormir y reservar la cama para dormir y el sexo, y no para trabajar o ver series. Son recomendaciones probadas y corroboradas por numerosos estudios. Aunque por s&iacute; solas no sirven para curar <a href="https://www.eldiario.es/era/despiertos-cuatro-manana-insomnio-matinal_1_13047889.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el insomnio</a>, son una base m&iacute;nima para <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11610801/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejorar la calidad del sue&ntilde;o</a> de las personas.
    </p><p class="article-text">
        Pero la preparaci&oacute;n para el sue&ntilde;o no puede limitarse a esos momentos antes de meterse en la cama. Lo que hacemos durante el d&iacute;a tiene una influencia mayor de lo que pensamos. Un ejemplo que resulta familiar a todo el mundo es la cafe&iacute;na. Si el primer caf&eacute; de la ma&ntilde;ana ayuda a empezar el d&iacute;a, los <a href="https://www.eldiario.es/era/experta-sueno-hora-ultimo-cafe-dia-prudente-seria-evitarlo-partir-media-tarde-xp_1_13064851.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caf&eacute;s despu&eacute;s de la hora de comer</a> pueden hipotecar el descanso nocturno, y por tanto <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12373328/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el rendimiento del d&iacute;a siguiente</a>. Sin embargo, hay mucho m&aacute;s que caf&eacute; en nuestro d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En medicina del sue&ntilde;o se dice que el sue&ntilde;o se construye desde que nos despertamos&rdquo;, afirma la doctora Celia Garc&iacute;a Malo, neur&oacute;loga y coordinadora del Grupo de Estudio de Sue&ntilde;o de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a. &ldquo;No solo en las &uacute;ltimas dos horas antes de irnos a dormir, sino que desde que iniciamos el d&iacute;a, vamos a&ntilde;adiendo reguladores a nuestro sue&ntilde;o&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Los seres humanos somos animales diurnos y nuestra existencia est&aacute; regulada por un reloj interno en nuestro cerebro, los <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK519507/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ritmos circadianos</a>. Estos ciclos de 24 horas est&aacute;n sincronizados con la rotaci&oacute;n del planeta Tierra y regulados, principalmente, por la alternancia de luz y oscuridad, pero tambi&eacute;n hay otros factores. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una actividad del material gen&eacute;tico de nuestras c&eacute;lulas. Nuestros ciclos circadianos son de todo el d&iacute;a, no solo de cuando nos vamos a acostar&rdquo;, corrobora Manuel Mart&iacute;n-Loeches, catedr&aacute;tico de Psicobiolog&iacute;a de la Universidad Complutense de Madrid. &ldquo;Para que se segreguen las hormonas correspondientes en cada momento tiene que haberse cumplido un ciclo previamente&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El sueño se construye desde que nos despertamos (...) Desde que iniciamos el día, vamos añadiéndole reguladores</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celia García Malo</span>
                                        <span>—</span>  neuróloga y coordinadora del Grupo de Estudio de Sueño de la SEN
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La luz por la ma&ntilde;ana</h2><p class="article-text">
        Nuestro reloj circadiano se 'pone en hora' con la luz que recibimos en la retina. Es el motivo por el que <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/evita-viajes-avion-destrocen-cuerpo_1_1166048.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sufrimos el</a><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/evita-viajes-avion-destrocen-cuerpo_1_1166048.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> jet lag</em></a> cuando hacemos un vuelo transoce&aacute;nico: la informaci&oacute;n de la luz no coinciden con el reloj interno en nuestro cerebro, y necesitamos unos cuantos d&iacute;as para ajustarlo. Por eso, la exposici&oacute;n a luz natural por la ma&ntilde;ana ayuda a sincronizar el reloj, y a adelantarlo si tenemos problemas porque trasnochamos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La luz solar es el regulador del ritmo circadiano m&aacute;s importante, es el que tiene m&aacute;s peso&rdquo;, explica la doctora Garc&iacute;a. Junto a los otros factores, activa los neurotransmisores y hormonas que nos preparan para la actividad, como el cortisol, la noradrenalina, la serotonina y la dopamina. &ldquo;Realmente tenemos que intentar concentrar la mayor exposici&oacute;n a la luz en la ma&ntilde;ana, para que luego al atardecer y en las &uacute;ltimas horas del d&iacute;a tengamos lo contrario, menos activaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista. &ldquo;No toda la luz es igual, no puedes sustituir la luz natural con luz artificial, por lo menos no con la misma eficacia&rdquo;, matiza Mart&iacute;n-Loeches.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, <a href="https://www.eldiario.es/era/pantallas-dormir-no-luz-azul-roba-sueno_1_12631920.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la exposici&oacute;n a luz artificial intensa, especialmente azul</a>, en las &uacute;ltimas horas del d&iacute;a env&iacute;a al cerebro el mensaje de que &ldquo;todav&iacute;a es de d&iacute;a&rdquo;, retrasa la secreci&oacute;n de melatonina y desplaza el sue&ntilde;o hacia m&aacute;s tarde. Este es el problema de la vida moderna, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12754674/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llena de pantallas</a> y luces artificiales brillantes a cualquier hora de la noche.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El ejercicio f&iacute;sico</h2><p class="article-text">
        El ejercicio f&iacute;sico es, probablemente, uno de los moduladores positivos m&aacute;s potentes del sue&ntilde;o. No se trata de tanto de hacer sesiones intensas en el gimnasio, sino de moverse de forma regular a lo largo del d&iacute;a, especialmente en las primeras horas de la ma&ntilde;ana. Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10503965/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amplia revisi&oacute;n de estudios</a> lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que el ejercicio de intensidad moderada reduc&iacute;a la latencia del sue&ntilde;o (el tiempo que tardamos en dormirnos) y mejoraba su calidad general, incluso mejorando los s&iacute;ntomas del insomnio.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo que se mueve durante el d&iacute;a parece enviar al cerebro el mensaje de que el descanso nocturno ser&aacute; bien recibido y necesario. &ldquo;La actividad f&iacute;sica por la ma&ntilde;ana corta el ciclo de secreci&oacute;n de melatonina, y la melatonina residual se guarda para la noche siguiente. Es l&oacute;gico que despu&eacute;s tengas m&aacute;s somnolencia porque has acumulado m&aacute;s potencia de melatonina&rdquo;, explica la doctora Garc&iacute;a Malo. Por la tarde o por la noche, los efectos no son tan beneficiosos. &ldquo;Tenemos que evitar la activaci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/gimnasio-noche-mala-idea_1_12849889.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por la noche, ir al gimnasio no es muy recomendable</a>&rdquo;, advierte Mart&iacute;n-Loeches.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Controlar el estr&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Aunque en nuestra sociedad no es habitual pasar fr&iacute;o, hambre o sentir agotamiento f&iacute;sico de manera sostenida en el tiempo, el d&iacute;a es una sucesi&oacute;n de peque&ntilde;os estresantes: correos urgentes, plazos, discusiones, atascos de tr&aacute;fico o noticias inquietantes. El efecto acumulativo en nuestro organismo eleva el nivel de activaci&oacute;n fisiol&oacute;gica y cognitiva. El sistema de alerta, que deber&iacute;a bajar la guardia seg&uacute;n avanza la tarde, se queda encendido. Muchas intervenciones en higiene del sue&ntilde;o que incluyen <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38263131/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">t&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n</a>, control de est&iacute;mulos (como evitar el trabajo y las pantallas) y reestructuraci&oacute;n de h&aacute;bitos est&aacute;n destinadas crear una rutina que marque con suavidad el paso del d&iacute;a a la noche.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar que cuando atravesamos &eacute;pocas de estr&eacute;s intenso, el sue&ntilde;o sea uno de los primeros en resentirse. &ldquo;El estr&eacute;s es un perturbador de sue&ntilde;o a todas horas, es el antagonista de todas las sustancias que promueven el bienestar y la relajaci&oacute;n&rdquo;, corrobora la doctora Garc&iacute;a. En la direcci&oacute;n contraria, los estudios han comprobado que cuando mejora la calidad del sue&ntilde;o, tambi&eacute;n mejora la salud mental y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34607184/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disminuyen los s&iacute;ntomas de ansiedad y depresi&oacute;n</a>.
    </p><h2 class="article-text">El contacto social</h2><p class="article-text">
        Las interacciones sociales en las primeras horas del d&iacute;a act&uacute;an como<em> zeitgebers.</em> Esta palabra alemana se usa para referirse a <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6492024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los factores que &ldquo;dan la hora&rdquo;</a>, es decir, que ayudan a sincronizar el reloj circadiano. Los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11262420/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios en modelos animales</a> muestran que interacciones sociales repetidas a la misma hora pueden llegar a arrastrar los ritmos de actividad incluso en ausencia de se&ntilde;ales luminosas. En humanos, la organizaci&oacute;n social de la ma&ntilde;ana (horarios de trabajo y escuela, rutinas compartidas, la primera comida del d&iacute;a) act&uacute;an como estas se&ntilde;ales para coordinar los ciclos de sue&ntilde;o y vigilia. &ldquo;Son reguladores que, cuando los aplicamos en las primeras horas del d&iacute;a, generamos un mayor contraste entre el d&iacute;a y la noche&rdquo;, apunta la doctora Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Prueba de esto es que, cuando existe un desajuste entre el horario social y el reloj interno, el llamado <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>jetlag</em></a><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> social</a>, la calidad del sue&ntilde;o empeora, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10899945/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente en personas j&oacute;venes</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La actividad física por la mañana corta el ciclo de secreción de melatonina, y la melatonina residual se guarda para la noche siguiente. Es lógico que después tengas más somnolencia porque has acumulado más potencia de melatonina</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celia García Malo</span>
                                        <span>—</span> neuróloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La alimentaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Las dietas muy ricas en az&uacute;cares simples y alimentos ultraprocesados se asocian con m&aacute;s despertares nocturnos y sue&ntilde;o m&aacute;s superficial <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36470114/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en estudios observacionales</a>. Una dieta con m&aacute;s fibra, verduras, frutas y grasas saludables se vincula con mejor sue&ntilde;o, as&iacute; como tript&oacute;fano, el amino&aacute;cido precursor de la melatonina que se encuentra sobre todo en la carne y los l&aacute;cteos.
    </p><p class="article-text">
        La interacci&oacute;n entre la dieta y el sue&ntilde;o es compleja, pero la inflamaci&oacute;n, las oscilaciones bruscas de glucosa en sangre y los problemas digestivos pueden interferir. &ldquo;Las comidas copiosas generan una distorsi&oacute;n en el sue&ntilde;o porque requieren una actividad extra para poder procesarlas y extraer sus nutrientes. Guardar un periodo de ayuno antes de acostarnos es recomendable&rdquo;, afirma Garc&iacute;a Malo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no son estrictamente alimentos, la cafe&iacute;na y el alcohol que consumimos durante el d&iacute;a tienen efectos sobre el descanso nocturno. A pesar de que las personas metabolizan de forma diferente la cafe&iacute;na, hay l&iacute;mites, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cafe-limites-consumo-cafeina_1_11509170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tanto en la cantidad</a> como en la hora a la que se toma el &uacute;ltimo caf&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        El alcohol es m&aacute;s traicionero. Mucha gente piensa que puede ayudar a conciliar el sue&ntilde;o, pero, aunque puede ayudar a quedarse dormido, al avanzar la noche fragmenta el sue&ntilde;o y reduce el sue&ntilde;o reparador. Como la cafe&iacute;na, el alcohol tiene que eliminarse del organismo y puede tardar horas, por lo que se desaconseja consumirlo antes de dormir.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a, entonces, un d&iacute;a dise&ntilde;ado para favorecer el descanso nocturno? Podr&iacute;amos empezar con una exposici&oacute;n a la luz natural en las primeras horas, hablar con personas de nuestro entorno al despertar, hacer ejercicio en la primera mitad del d&iacute;a y comer la mayor parte de las calor&iacute;as antes de la cena. Acompa&ntilde;ando a todo esto, tratar de controlar el estr&eacute;s. &ldquo;Todo lo que podamos hacer a favor de organizar un poco mejor nuestra rutina y generar este contraste entre el d&iacute;a y la noche es positivo para el descanso&rdquo;, concluye la doctora Garc&iacute;a.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/recomendaciones-expertos-sueno-para-dormir-mejor-noche_1_13091880.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 20:10:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las cinco cosas que debes hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Dormir,Descanso,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ponle freno al ‘brain rot’: 12 formas de mantenerte lúcido en un mundo mentalmente agotador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ponle-freno-brain-rot-12-formas-mantenerte-lucido-mundo-mentalmente-agotador_1_13122000.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/223bb13f-e366-4eca-bcfa-7fb0552ef90e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ponle freno al ‘brain rot’: 12 formas de mantenerte lúcido en un mundo mentalmente agotador"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Sientes que pasar demasiado tiempo de baja calidad frente a la pantalla te está haciendo más tonto? Desde prestar atención a tu entorno hasta 'limpiar' tu mente, los expertos comparten consejos sobre cómo agudizar la mente y mantenerla en plena forma</p><p class="subtitle">De internautas a usuarios: ¿en qué momento internet dejó de ser un sitio al que acudir para divertirnos?</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Alguna vez has tenido uno de esos d&iacute;as en los que no consigues hacer nada, pero aun as&iacute; te sientes agotado? Claro que s&iacute;: <a href="https://www.eldiario.es/era/brain-rot-mental-2024-palabra-ano-diccionario-oxford_1_11869165.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;brain rot&rdquo; (degeneraci&oacute;n cerebral), la palabra del a&ntilde;o de Oxford para 2024</a>, todav&iacute;a no aparece en ning&uacute;n diccionario m&eacute;dico, pero probablemente se entienda mejor como el deterioro de las capacidades cognitivas que se deriva de la exposici&oacute;n constante a informaci&oacute;n de f&aacute;cil asimilaci&oacute;n. Y, gracias a la omnipresencia de los v&iacute;deos cortos y las redes sociales, es casi seguro que est&eacute; en aumento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando interactuamos con este tipo de contenidos, nuestro cerebro est&aacute; a la vez infrautilizado &mdash;porque la informaci&oacute;n es f&aacute;cil de entender&mdash; y sobrecargado, porque hay much&iacute;sima informaci&oacute;n que asimilar&rdquo;, afirma la Dra. Wendy Ross, profesora titular de Psicolog&iacute;a en la London Metropolitan University. &ldquo;Por eso acabas cansado aunque solo est&eacute;s desplaz&aacute;ndote por la pantalla en el sof&aacute;&rdquo;. &iquest;Quieres invertir el proceso y recuperar tu capacidad de atenci&oacute;n? Te explicamos c&oacute;mo.
    </p><h2 class="article-text">Aprende a resolver crucigramas cr&iacute;pticos</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No temas que algunas cosas te resulten dif&iacute;ciles&rdquo;, afirma Ross. &ldquo;Las actividades que requieren un esfuerzo mental considerable, como los crucigramas cr&iacute;pticos, pueden restablecer el equilibrio entre el esfuerzo y la recompensa, y las pruebas demuestran que quedarse atascado y esforzarse por resolverlo genera una sensaci&oacute;n de dominio y &eacute;xito que perdura y aumenta con el tiempo. Introducir momentos de fricci&oacute;n cognitiva en tu vida, en lugar de encontrar la informaci&oacute;n al instante, es una buena protecci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        [Aunque en Espa&ntilde;a no hay mucha tradici&oacute;n de este tipo de crucigramas, m&aacute;s comunes en el mundo anglosaj&oacute;n puesto que el ingl&eacute;s se presta m&aacute;s a juegos de palabras compactos, los <a href="https://www.eldiario.es/juegos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crucigramas</a> cl&aacute;sicos o los autodefinidos tambi&eacute;n son un buen punto de partida].
    </p><h2 class="article-text">Deja de recurrir a la IA para obtener respuestas f&aacute;ciles</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En la era de la IA, la mayor trampa cognitiva es delegar el pensamiento antes incluso de que el cerebro tenga la oportunidad de ponerse manos a la obra. Mucha gente ha o&iacute;do la frase &rdquo;&uacute;salo o pi&eacute;rdelo&ldquo; en lo que respecta al cerebro, pero si no practicas una destreza, o no desaf&iacute;as a tu cerebro desde el principio, no crear&aacute;s esas conexiones en absoluto&rdquo;, afirma la Dra. Lila Landowski, neurocient&iacute;fica y profesora titular de ciencias biom&eacute;dicas en la Universidad de Tasmania. &ldquo;Depender excesivamente de la IA es como tener a un entrenador personal que levante pesas por ti: puede que el trabajo se haga, pero t&uacute; no obtienes ninguno de los beneficios. Resiste la tentaci&oacute;n de usarla, especialmente como primer paso. Genera borradores e ideas por ti mismo. Perm&iacute;tete cometer errores. Dar con tus propias respuestas (aunque sean err&oacute;neas) y luego comprobar si son correctas mejora el aprendizaje. A trav&eacute;s de la educaci&oacute;n, el trabajo complejo, la socializaci&oacute;n y la variedad &mdash;b&aacute;sicamente cualquier cosa que te suponga un reto de forma productiva&mdash; se construye una reserva cognitiva. Y cuanta m&aacute;s reserva cognitiva se construya, m&aacute;s se puede retrasar el deterioro cognitivo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Haz ejercicio a diferentes intensidades</h2><p class="article-text">
        Casi cualquier tipo de ejercicio f&iacute;sico puede mejorar el estado de &aacute;nimo, el aprendizaje y la memoria, e incluso aumentar el volumen cerebral, pero se obtienen mayores beneficios si se combina, afirma Landowski. &ldquo;El ejercicio aer&oacute;bico favorece la formaci&oacute;n de nuevas c&eacute;lulas cerebrales en el hipocampo, el centro de la memoria del cerebro, al aumentar la producci&oacute;n de prote&iacute;nas como el factor neurotr&oacute;fico derivado del cerebro, o BDNF. Al mismo tiempo, el ejercicio de resistencia promueve la producci&oacute;n de hormonas como la osteocalcina, un regulador endocrino crucial para el desarrollo y la funci&oacute;n del cerebro. Juntos, estos factores act&uacute;an un poco como un fertilizante cerebral, ayudando a las c&eacute;lulas cerebrales a crecer y conectarse&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Depender excesivamente de la IA es como tener a un entrenador personal que levante pesas por ti: puede que el trabajo se haga, pero tú no obtienes ninguno de los beneficios. Resiste la tentación de usarla, especialmente como primer paso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo ideal ser&iacute;a realizar cada semana un poco de ejercicio cardiovascular de baja intensidad &mdash;como caminar, correr a ritmo lento o montar en bicicleta&mdash; combinado con algo de entrenamiento con pesas o flexiones y sentadillas. Pero si te sientes con ganas, el entrenamiento m&aacute;s eficaz para prevenir el deterioro cognitivo podr&iacute;a ser tambi&eacute;n el m&aacute;s intenso. &ldquo;Practicar entrenamiento por intervalos de alta intensidad (HIIT) tres veces por semana es una de las &uacute;nicas formas de ejercicio que ha demostrado no solo retrasar el deterioro cognitivo, sino mejorar realmente la cognici&oacute;n&rdquo;, afirma Landowski. &ldquo;Y hay una ventaja adicional: las personas que practicaron HIIT durante seis meses y luego lo dejaron <a href="https://www.health.harvard.edu/exercise-and-fitness/cognitive-benefits-from-high-intensity-interval-training-may-last-for-years" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segu&iacute;an mostrando beneficios cognitivo</a>s cinco a&ntilde;os despu&eacute;s&rdquo;. No te lances a ello demasiado r&aacute;pido: un 'Tabata inverso' &mdash;10 segundos de esfuerzo m&aacute;ximo y 20 segundos de descanso, repetidos ocho veces&mdash; es un buen punto de partida.
    </p><h2 class="article-text">'Lava' tu cerebro con el sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Nadie se siente bien tras una noche de sue&ntilde;o interrumpido, pero un descanso adecuado tambi&eacute;n es esencial a largo plazo: es durante las fases de sue&ntilde;o profundo cuando el sistema glinf&aacute;tico del cerebro se pone en marcha, actuando como un reinicio suave. &ldquo;A lo largo del d&iacute;a, los residuos metab&oacute;licos se acumulan en el cerebro, y solo se eliminan cuando el sistema glinf&aacute;tico est&aacute; activo&rdquo;, afirma Landowski. &ldquo;El sue&ntilde;o, y especialmente el sue&ntilde;o sin movimientos oculares r&aacute;pidos, duplica la eliminaci&oacute;n de residuos a trav&eacute;s del sistema glinf&aacute;tico&rdquo;. La posici&oacute;n del cuerpo puede marcar la diferencia: <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4524974/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> en ratones sugieren que dormir de lado es lo que m&aacute;s mejora la eliminaci&oacute;n. Pero la mejor medida es establecer un horario de sue&ntilde;o constante y ce&ntilde;irse a &eacute;l.
    </p><h2 class="article-text">Programa descansos de pantalla</h2><p class="article-text">
        Est&aacute; bien proponerte pasar menos tiempo con tus dispositivos, pero sin un plan es poco probable que lo consigas. &ldquo;Considera los descansos sin pantallas como compromisos innegociables, igual que lo har&iacute;as con una reuni&oacute;n de trabajo o una obligaci&oacute;n familiar&rdquo;, afirma Alison Campbell, coach de bienestar y fundadora de la empresa de bienestar corporativo unBurnt. &ldquo;Deja el tel&eacute;fono en otra habitaci&oacute;n para que no te distraigan las notificaciones, e intenta comprometerte a hacer una desintoxicaci&oacute;n digital de 30 minutos al d&iacute;a para darte un respiro y resetearte mentalmente de todo el ruido&rdquo;. El verdadero truco est&aacute; en convertir el tiempo sin pantallas en un placer, en lugar de una obligaci&oacute;n. &ldquo;Elige algunas actividades que te gusten para incluir en tu kit de herramientas&rdquo;, sugiere Campbell. &ldquo;Puede ser leer un libro en papel, hacer jardiner&iacute;a &mdash;&iexcl;las plantas de interior tambi&eacute;n cuentan!&mdash; o alguna expresi&oacute;n creativa como escribir un diario, pintar o dibujar. Incluso unos breves ratos ayudan a romper el ciclo de fatiga mental que conduce al deterioro cerebral&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Lee (un poco) m&aacute;s r&aacute;pido</h2><p class="article-text">
        &iquest;Te cuesta concentrarte leyendo un libro? Una posible explicaci&oacute;n podr&iacute;a ser que no te resulta lo suficientemente estimulante. &ldquo;Las estimaciones var&iacute;an ligeramente, pero se cree que nuestro cerebro procesa la informaci&oacute;n a un ritmo de unas 1400 palabras por minuto&rdquo;, afirma Oscar de Bos, autor de Focus On-Off. &ldquo;La velocidad media de lectura, por ejemplo, es de unas 250 palabras por minuto, lo cual es significativamente m&aacute;s lento, por lo que quiz&aacute; no sea de extra&ntilde;ar que nuestro cerebro empiece a pensar en otras cosas cuando los textos son un poco &aacute;ridos. Mi soluci&oacute;n para esto es que, cuando noto que mi mente empieza a divagar, muevo los ojos por las l&iacute;neas un poco m&aacute;s r&aacute;pido. Al aumentar mi velocidad de lectura, la tarea se vuelve m&aacute;s desafiante. Esto me sumerge m&aacute;s profundamente en las historias al tiempo que potencia mi concentraci&oacute;n, lo que hace mucho m&aacute;s f&aacute;cil asimilar y recordar la informaci&oacute;n. Este m&eacute;todo funciona igual de bien para las personas con dislexia que para cualquiera que tenga dificultades con las tareas habituales que nos encontramos en el trabajo. Es un principio que denomino 'llenar el vac&iacute;o&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">No cambies de tarea</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez que cambiamos, una parte de nuestro cerebro se aferra a lo que est&aacute;bamos haciendo antes, lo que hace m&aacute;s dif&iacute;cil seguir trabajando&rdquo;, dice De Bos. &ldquo;La profesora de gesti&oacute;n Sophie Leroy llama a esto 'residuo de atenci&oacute;n': parte de nuestra atenci&oacute;n permanece en la actividad anterior, lo que nos ralentiza y nos lleva a cometer m&aacute;s errores. Este fen&oacute;meno se produce incluso tras los cambios de atenci&oacute;n m&aacute;s sutiles: despu&eacute;s de echar un vistazo r&aacute;pido a tu bandeja de entrada o al tel&eacute;fono, tu cerebro tarda un rato en volver a la tarea anterior&rdquo;. Una forma pr&aacute;ctica de evitarlo, sugiere De Bos, es desactivar todas las notificaciones &ldquo;no humanas&rdquo;, ya sean de una aplicaci&oacute;n de redes sociales o de una empresa de reparto de pizzas. Otra es programar las tareas m&aacute;s importantes a primera hora del d&iacute;a, para que no haya residuos de atenci&oacute;n persistentes de otras tareas que te distraigan mientras las realizas.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Cada vez que cambiamos [de tarea], una parte de nuestro cerebro se aferra a lo que estábamos haciendo antes, lo que hace más difícil seguir trabajando</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Entrena tu atenci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Si sientes que todo es un caos, escucha lo que ocurre a tu alrededor y, a continuaci&oacute;n, elige un sonido concreto &mdash;el canto de los p&aacute;jaros, el tictac de un reloj, el tr&aacute;fico lejano&mdash; y conc&eacute;ntrate en &eacute;l durante unos instantes. &ldquo;Este entrenamiento para mejorar la atenci&oacute;n se basa en una t&eacute;cnica utilizada para el tratamiento de la ansiedad y la depresi&oacute;n&rdquo;, explica el hipnoterapeuta cl&iacute;nico Paul Levrant. &ldquo;Desarrolla de forma natural el &rdquo;m&uacute;sculo de la atenci&oacute;n&ldquo;. Lo mejor es empezar con una banda sonora artificial &mdash;hay muchas en YouTube&mdash;, pero cuanto m&aacute;s practiques, mejor lo har&aacute;s. Para ir m&aacute;s all&aacute;, aplica el mismo enfoque a tus otros sentidos &mdash;por ejemplo, concentr&aacute;ndote en c&oacute;mo se siente la ropa sobre tu piel o en los puntos de contacto de tu cuerpo con la silla&mdash;; esto puede acelerar mucho el progreso&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Haz un &ldquo;escaneo del estr&eacute;s&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;T&oacute;mate 10 minutos para hacer una pausa y pensar en las cosas que te ponen nervioso o te parecen m&aacute;s pesadas&rdquo;, sugiere Campbell. &ldquo;Cuando identificamos nuestros factores estresantes, esto ayuda a restaurar la funci&oacute;n ejecutiva cognitiva y disminuye la intensidad de la respuesta emocional. Podemos volver m&aacute;s f&aacute;cilmente al pensamiento racional y crear un plan sobre c&oacute;mo vamos a afrontar las circunstancias, en lugar de buscar una v&iacute;a de escape como ver series sin parar o el <em>doomscrolling&rdquo;.</em>
    </p><h2 class="article-text">Camina con atenci&oacute;n plena</h2><p class="article-text">
        &iquest;Vas a dar un paseo a la hora del almuerzo? Si no tienes que ir m&aacute;s all&aacute; de a por la comida, &iquest;por qu&eacute; no te lo tomas con m&aacute;s calma? &ldquo;Toma conciencia de cada movimiento que hace el cuerpo al caminar: siente tus pies sobre el suelo, el desplazamiento del peso, el uso de cada m&uacute;sculo y tend&oacute;n, y as&iacute; sucesivamente&rdquo;, dice Levrant. &ldquo;Una vez que el h&aacute;bito de concentrarse de esta manera se vuelve m&aacute;s natural, no cuesta mucho disfrutar de una mayor atenci&oacute;n en todas las dem&aacute;s &aacute;reas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Retoma un antiguo pasatiempo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay pruebas s&oacute;lidas de que retomar antiguos pasatiempos, como seguir aprendiendo ese idioma que siempre quisiste dominar, aprender a tocar un instrumento musical, o cantar, bailar o hacer fotograf&iacute;a, estimula m&uacute;ltiples &aacute;reas del cerebro a la vez, al tiempo que crea nuevos circuitos&rdquo;, afirma Roxi Carare, profesora de neuroanatom&iacute;a cl&iacute;nica en la Universidad de Southampton. &ldquo;Esto ayuda mucho a ralentizar o prevenir el deterioro cognitivo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Aseg&uacute;rate de que tus revisiones m&eacute;dicas est&eacute;n al d&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Si te encuentras en la mediana edad o eres mayor, cuidar tu salud es una preocupaci&oacute;n fundamental. &ldquo;La hipertensi&oacute;n arterial o los niveles anormales de colesterol son factores de riesgo muy importantes para la demencia&rdquo;, afirma Carare. &ldquo;Una combinaci&oacute;n de dieta saludable, algo de ejercicio f&iacute;sico y vida social te ayudar&aacute;, pero si te encuentras en un grupo de alto riesgo, deber&iacute;as informarte primero&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joel Snape]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ponle-freno-brain-rot-12-formas-mantenerte-lucido-mundo-mentalmente-agotador_1_13122000.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 20:10:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ponle freno al ‘brain rot’: 12 formas de mantenerte lúcido en un mundo mentalmente agotador]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Internet,Tecnología,Móviles,Ocio,Bienestar,Salud mental,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El agua de estas termas, al aire libre y gratuitas, aflora entre las grietas de la roca granítica y puede alcanzar los 60 grados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/agua-termas-aire-libre-gratuitas-aflora-gritas-roca-granitica-alcanzar-60-grados-pm_1_13110771.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbbd80e0-4d0c-4ee3-9f77-225ce4074dae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El agua de estas termas, al aire libre y gratuitas, aflora entre las grietas de la roca granítica y puede alcanzar los 60 grados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Outariz, en la provincia de Ourense, ofrece una interesante mezcla de bienestar natural, tradición y entorno incomparable</p><p class="subtitle">Pompeyo comprobó en primera persona los efectos de las aguas termales de este pequeño pueblo de Lleida</p><p class="subtitle">El balneario más visitado de toda Europa está a tan solo una hora en coche de España</p></div><p class="article-text">
        En la provincia de <a href="https://www.eldiario.es/temas/ourense/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ourense</a> el <strong>r&iacute;o Mi&ntilde;o</strong> fluye como testigo de un milagro geol&oacute;gico que ha definido la identidad de su capital durante milenios. De ah&iacute; que las <strong>termas de Outariz</strong> sean el destino predilecto para aquellos que buscan una conexi&oacute;n profunda con el bienestar natural en un entorno incomparable. Este paraje, situado a unos cinco kil&oacute;metros del centro urbano, ofrece una experiencia sensorial &uacute;nica donde el vapor se confunde con la bruma matutina del cauce fluvial. Los visitantes llegan atra&iacute;dos por la promesa de sumergirse en pozas de piedra que parecen brotar directamente del suelo gallego para aliviar el cuerpo y el esp&iacute;ritu. Es un espacio donde el tiempo parece detenerse mientras el murmullo del agua corriente acompa&ntilde;a cada suspiro de relajaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La <strong>tradici&oacute;n termal</strong> de la ciudad, arraigada desde la &eacute;poca de los <strong>romanos</strong>, encuentra en este enclave su expresi&oacute;n m&aacute;s moderna y accesible para todos. Un paseo por las orillas del Mi&ntilde;o revela la magia de una tierra que late con calor interno y generosidad. <strong>Outariz</strong> no es solo un conjunto de piscinas, sino un refugio de paz abierto al cielo de <a href="https://www.eldiario.es/temas/galicia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Galicia</a>. El secreto de este fen&oacute;meno reside en la compleja estructura del subsuelo, donde la fracturaci&oacute;n de la roca gran&iacute;tica permite que el agua de lluvia realice un viaje de miles de metros. Durante siglos, este l&iacute;quido se filtra hacia las profundidades terrestres calent&aacute;ndose un grado cada treinta metros hasta alcanzar temperaturas extremas en el interior de la corteza.
    </p><p class="article-text">
        Al encontrar <strong>fallas y grietas ascendentes</strong>, el agua hirviendo y el vapor inician su retorno a la superficie convertidos en potentes manantiales de vida. En <strong>Outariz</strong>, este flujo hidrotermal de gran penetraci&oacute;n aflora con una fuerza imparable entre las grietas de la roca gran&iacute;tica del r&iacute;o Mi&ntilde;o. Es un <strong>proceso de geotermia fascinante</strong> que desaf&iacute;a las leyendas locales sobre volcanes subterr&aacute;neos que asustaban a los antiguos habitantes. La reactivaci&oacute;n reciente de estas fracturas tect&oacute;nicas ha permitido que las surgencias mantengan un caudal constante y vigoroso durante todo el a&ntilde;o. As&iacute;, la naturaleza gallega expulsa sus tesoros m&aacute;s c&aacute;lidos a trav&eacute;s de los poros de piedra que rodean las pozas. Este afloramiento natural es el resultado de un ciclo hidrol&oacute;gico milenario que purifica el agua en su tr&aacute;nsito.
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                Los beneficios para la salud que ofrecen las aguas de Outariz son tan variados como los minerales que las componen en su origen                            </span>
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        Una de las caracter&iacute;sticas m&aacute;s asombrosas de estas termas es la temperatura del agua, que <strong>al aire libre puede alcanzar los 60 grados cent&iacute;grados</strong>. Este calor intenso, que en manantiales cercanos como Mu&iacute;&ntilde;o da Veiga llega incluso a los 72 grados, requiere una gesti&oacute;n cuidadosa para el ba&ntilde;o. Las aguas de este entorno son clasificadas como de mineralizaci&oacute;n d&eacute;bil, destacando por ser alcalinas, s&oacute;dicas y marcadamente fluoradas. Adem&aacute;s, su composici&oacute;n incluye elementos qu&iacute;micos esenciales como el litio y el azufre, otorg&aacute;ndoles un car&aacute;cter terap&eacute;utico de gran valor.
    </p><p class="article-text">
        La combinaci&oacute;n de estos minerales las convierte en <strong>aguas hipertermales y ligeramente radiactivas</strong>, siguiendo el patr&oacute;n de las famosas fuentes de las Burgas. Cada gota que emerge a la superficie ha sido cargada con las propiedades de las rocas por las que ha pasado durante su descenso profundo. Esta riqueza qu&iacute;mica es lo que diferencia a una simple piscina de un verdadero manantial de utilidad p&uacute;blica declarada. Los ba&ntilde;istas disfrutan as&iacute; de un c&oacute;ctel mineral que rejuvenece la piel y revitaliza los sistemas internos del organismo.
    </p><p class="article-text">
        El &aacute;rea termal de <strong>Outariz</strong> se divide en dos propuestas distintas que conviven en armon&iacute;a para todos los gustos de los usuarios. Por un lado, se encuentran las Pozas de Outariz y Burga de Canedo, un conjunto de instalaciones <strong>p&uacute;blicas y gratuitas</strong> que invitan al disfrute libre. Este espacio permite a cualquier persona sumergirse en la cultura del agua sin barreras econ&oacute;micas, manteniendo viva la tradici&oacute;n popular. Por otro lado, hay una alternativa privada de pago para quienes buscan servicios de spa m&aacute;s avanzados, que cuenta con una capacidad limitada y ofrece tratamientos personalizados como masajes, saunas y circuitos especializados de relajaci&oacute;n. Ambas opciones comparten el mismo origen geol&oacute;gico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El recinto p&uacute;blico de Outariz y Burga de Canedo es una <strong>joya de la arquitectura paisaj&iacute;stica</strong> que respeta el entorno fluvial del Mi&ntilde;o. Consta de varias piscinas de agua caliente y pozas de agua fr&iacute;a dise&ntilde;adas para realizar ba&ntilde;os de contraste que activan la circulaci&oacute;n. El dise&ntilde;o de estas pozas, construidas con piedras de la zona, busca recrear la manera tradicional en la que los antiguos orensanos tomaban las aguas. Rodeadas de amplias zonas verdes y jardines, estas termas gratuitas suelen estar abiertas para el disfrute de toda la poblaci&oacute;n. Es un espect&aacute;culo ver el vapor emergiendo de las charcas durante las fr&iacute;as noches de invierno bajo la luz de la luna gallega. Para utilizar estas instalaciones, los usuarios solo necesitan traer su propio ba&ntilde;ador, toalla y chanclas, ya que el acceso es directo. Es com&uacute;n ver a familias enteras y grupos de amigos compartiendo confidencias mientras el calor del agua reconforta sus m&uacute;sculos cansados.
    </p><h2 class="article-text">Beneficios variados</h2><p class="article-text">
        Los <strong>beneficios</strong> para la <strong>salud</strong> que ofrecen las aguas de Outariz son tan variados como los minerales que las componen en su origen. Est&aacute;n especialmente indicadas para combatir el estr&eacute;s cr&oacute;nico de la vida moderna y aliviar diversas dolencias del aparato locomotor como la artritis. Las propiedades antiinflamatorias del agua ayudan a reducir dolores musculares y facilitan la recuperaci&oacute;n de lesiones leves o contracturas persistentes. Adem&aacute;s, estas termas son famosas por su eficacia en el tratamiento de afecciones dermatol&oacute;gicas, mejorando notablemente la salud de la piel. El calor del agua, combinado con la presencia de fl&uacute;or y azufre, estimula la circulaci&oacute;n sangu&iacute;nea y favorece la r&aacute;pida cicatrizaci&oacute;n de tejidos. Muchos visitantes acuden regularmente por recomendaci&oacute;n m&eacute;dica para tratar problemas reum&aacute;ticos que encuentran alivio inmediato en el calor de las pozas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llegar a este para&iacute;so termal es una experiencia agradable que permite disfrutar del paisaje fluvial que rodea a la ciudad de <a href="https://www.eldiario.es/temas/ourense/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ourense</a>. Los entusiastas del ejercicio pueden optar por recorrer el Paseo Termal del Mi&ntilde;o caminando o en bicicleta durante unos cinco kil&oacute;metros. Otra opci&oacute;n muy popular es el Tren de las Termas, un transporte tur&iacute;stico que conecta la Plaza Mayor directamente con el &aacute;rea de <strong>Outariz</strong>. Para aquellos que prefieren el veh&iacute;culo particular, existen aparcamientos habilitados en la margen izquierda del r&iacute;o, en la zona de Reza. Desde el parking, el acceso se realiza a pie cruzando una pasarela peatonal que ofrece vistas espectaculares del cauce del <strong>r&iacute;o Mi&ntilde;o</strong>. Este breve trayecto de unos quince minutos sirve de preparaci&oacute;n mental para la desconexi&oacute;n que espera en el recinto de las termas. Visitar <strong>Outariz</strong> es, en definitiva, sumergirse en la esencia misma de Galicia, donde se funden el agua, la piedra y el calor.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/agua-termas-aire-libre-gratuitas-aflora-gritas-roca-granitica-alcanzar-60-grados-pm_1_13110771.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 08:00:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El agua de estas termas, al aire libre y gratuitas, aflora entre las grietas de la roca granítica y puede alcanzar los 60 grados]]></media:title>
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