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    <title><![CDATA[elDiario.es - Bienestar]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cómo reducir de verdad tu tiempo usando el móvil: 11 consejos sencillos y realistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/reducir-tiempo-usando-movil-11-consejos-sencillos-realistas_1_13363573.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6feb599c-b7af-4014-8b7f-33bb886a498a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1011y476.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo reducir de verdad tu tiempo usando el móvil: 11 consejos sencillos y realistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Quieres pasar menos tiempo frente a la pantalla? Hemos preguntado a psicoterapeutas, profesores y especialistas cuáles son las formas prácticas (y factibles) de reducirlo</p><p class="subtitle">En primera persona - He estado un mes sin usar el móvil por la calle y esto es lo que he visto al levantar la cabeza</p></div><p class="article-text">
        Mires donde mires, la gente est&aacute; pegada a sus<em> smartphones</em>. Si no te has dado cuenta de este fen&oacute;meno, probablemente sea porque t&uacute; tambi&eacute;n tienes la vista constantemente puesta en ese peque&ntilde;o generador de dopamina.
    </p><p class="article-text">
        En marzo, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/meta-youtube-condenadas-pagar-3-millones-dolares-resultar-adictivas-danar-salud-mental-usuaria_1_13098288.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Meta y YouTube</a> tuvieron que pagar un total de seis millones de d&oacute;lares despu&eacute;s de que un tribunal estadounidense dictaminara que las plataformas de estas empresas tecnol&oacute;gicas estaban dise&ntilde;adas para crear adicci&oacute;n. Si se incluyen aplicaciones tan tentadoras en un dispositivo que se lleva a todas partes, se crea la receta perfecta para un comportamiento compulsivo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos externalizado nuestro cerebro a California: nuestras emociones, nuestro pensamiento&rdquo;, afirma el profesor Marcantonio Spada, catedr&aacute;tico em&eacute;rito de conductas adictivas y salud mental en la London South Bank University y director cl&iacute;nico de Onebright, un proveedor de terapia <em>online.</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Comenc&eacute; mi carrera en el &aacute;mbito acad&eacute;mico investigando el alcohol y la nicotina, y hace quince a&ntilde;os me di cuenta de que acabar&iacute;amos teniendo un problema a&uacute;n mayor con la tecnolog&iacute;a&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        La adicci&oacute;n al m&oacute;vil a&uacute;n no conlleva el estigma social del alcoholismo, ni los efectos secundarios f&iacute;sicos evidentes, pero existen paralelismos interesantes. &ldquo;En cierto modo es comparable, porque interactuar con cualquier tipo de plataforma tecnol&oacute;gica proporciona refuerzos positivos y negativos, exactamente igual que lo hace el alcohol&rdquo;, afirma Spada.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de las sustancias adictivas, las aplicaciones tambi&eacute;n est&aacute;n dise&ntilde;adas para proporcionar refuerzos intermitentes, explica, con recompensas como v&iacute;deos divertidos, seguidores y otras notificaciones. &ldquo;Tu cerebro tiende a permanecer en un estado de expectaci&oacute;n, algo que no se da necesariamente con los patrones tradicionales de adicci&oacute;n a las sustancias&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Las b&uacute;squedas de &ldquo;adicci&oacute;n al m&oacute;vil&rdquo; han ido aumentando de forma constante durante la &uacute;ltima d&eacute;cada, y la gente comparte consejos para reducir su uso. Tambi&eacute;n se han desarrollado aplicaciones y dispositivos para ayudar a las personas a replantearse su relaci&oacute;n con la tecnolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace unos siete u ocho a&ntilde;os, empez&oacute; a surgir con frecuencia como tema tanto en mi trabajo individual como en el de parejas: los tel&eacute;fonos causaban problemas de pareja, de salud mental, de sue&ntilde;o y de concentraci&oacute;n&rdquo;, afirma Hilda Burke, psicoterapeuta y autora de <em>The Phone Addiction Workbook </em>(Manual para superar la adicci&oacute;n al m&oacute;vil).
    </p><p class="article-text">
        En lugar de que los tel&eacute;fonos sean una fuente de entretenimiento, observa que los pacientes relacionan el uso del m&oacute;vil con &ldquo;una especie de baj&oacute;n an&iacute;mico y un malestar general&rdquo;. Y para esta psicoterapeuta, la explicaci&oacute;n parec&iacute;a obvia. &ldquo;Aquello que inicialmente intent&aacute;bamos automedicarnos &mdash;un conflicto, un problema en el trabajo o la sensaci&oacute;n de estar perdidos en nuestras vidas, sea lo que sea&mdash; sigue ah&iacute; despu&eacute;s de cuatro o cinco horas de estar deslizando el dedo por la pantalla&rdquo;, afirma Burke. &ldquo;Pero ahora, adem&aacute;s de eso, tenemos la resaca de haber estado tanto tiempo haciendo scroll: '&iquest;Por qu&eacute; he malgastado ese tiempo? &iquest;Qu&eacute; estoy haciendo?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gran parte del lenguaje que se utiliza al hablar de pasar tiempo en las aplicaciones es muy pasivo: 'Cuando me quise dar cuenta estaba&hellip;'. No es: 'Decid&iacute; entrar en Instagram; quer&iacute;a ver a Brooklyn Beckham y lo que la gente dice al respecto. Quer&iacute;a pasar dos horas profundizando de verdad'. La gente no hace eso. Lo que intento hacer con mis pacientes es que sean conscientes de ello, que elijan lo que est&aacute;n haciendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si te reconoces en este comportamiento y quieres reducirlo, hay ayuda a tu alcance. Hemos preguntado a expertos, desde un psicoterapeuta hasta un profesor especializado en conductas adictivas, cu&aacute;les son las mejores formas de reducir el tiempo frente a la pantalla.
    </p><h2 class="article-text">Lleva un control del tiempo que pasas con el m&oacute;vil</h2><p class="article-text">
        Los dispositivos Android y Apple cuentan con herramientas integradas para supervisar y controlar el tiempo de uso de la pantalla. En los primeros, se trata de &ldquo;Bienestar digital&rdquo;, y en los segundos, de &ldquo;Tiempo de uso&rdquo;. Ambas te permiten llevar un seguimiento del tiempo que pasas en las aplicaciones y limitar tu acceso a franjas horarias concretas o a una duraci&oacute;n m&aacute;xima si consideras que est&aacute;s dedic&aacute;ndoles demasiado tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Spada se muestra esc&eacute;ptico ante estas herramientas, ya que observa que un control excesivo puede provocar ansiedades adicionales, pero acepta que una &ldquo;alerta ocasional&rdquo; sobre el uso del tel&eacute;fono est&aacute; bien. Se muestra m&aacute;s esc&eacute;ptico respecto a que nuestros dispositivos controlen aspectos como el sue&ntilde;o, ya que esto puede generar preocupaciones artificiales. Pero si admitir que tienes un problema es el primer paso, la evidencia clara de que has desperdiciado literalmente d&iacute;as de tu tiempo limitado en la Tierra es una llamada de atenci&oacute;n convincente de que la vida deber&iacute;a ser algo m&aacute;s que esto.
    </p><h2 class="article-text">Agenda tiempo sin pantallas</h2><p class="article-text">
        Lo que finalmente le funcion&oacute; a la psicoterapeuta Burke fue algo que ella denomina &ldquo;entrenamiento de la espera&rdquo;. Se trata de peque&ntilde;os intervalos de tiempo en los que el m&oacute;vil se deja en casa o, al menos, se apaga y se mantiene fuera del alcance.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Empec&eacute; poco a poco&rdquo;, explica: no se llevaba el m&oacute;vil cuando sacaba a pasear a su galgo, antes de ir aumentando gradualmente los periodos de abstinencia del m&oacute;vil. Ahora tiene los domingos como d&iacute;a sin pantallas.
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                    alt="Desconéctate del móvil con alguna actividad que te distraiga."
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                Desconéctate del móvil con alguna actividad que te distraiga.                            </span>
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        &ldquo;La realidad es que resulta realmente dif&iacute;cil prescindir del m&oacute;vil, sobre todo si vienes de un alto nivel de dependencia&rdquo;, afirma. &ldquo;Cuando alguien se est&aacute; recuperando de una adicci&oacute;n, siente ese vac&iacute;o. Pero creo que, si llegamos a cierta etapa, empezamos a disfrutar de las recompensas. Ya no es una privaci&oacute;n: resulta gratificante elegir prescindir de &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los domingos, Burke tiene desactivados los datos, por lo que sus amigos a&uacute;n pueden llamarla, pero cualquier mensaje de WhatsApp tendr&aacute; que esperar hasta el lunes. Disfrutar de la naturaleza y relacionarse con otras personas que pasean a sus perros, en lugar de verse &ldquo;acosada&rdquo; y &ldquo;bombardeada&rdquo; por su m&oacute;vil, ha resultado gratificante. &ldquo;Me siento renovada al final del d&iacute;a&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text">Cambia tu pantalla de bloqueo</h2><p class="article-text">
        Otro truco que recomienda Burke es cambiar la foto de la pantalla de bloqueo por algo que te recuerde lo que te est&aacute;s perdiendo en el mundo real. En su caso, es una foto del galgo mencionado anteriormente, Bran, pero podr&iacute;a ser cualquier cosa. &iquest;Quieres aprender franc&eacute;s? Pon una foto de Par&iacute;s. &iquest;Quieres hacer m&aacute;s ejercicio? C&aacute;mbiala por una foto tuya de cuando estabas m&aacute;s en forma.
    </p><h2 class="article-text">Desactiva las notificaciones</h2><p class="article-text">
        Las notificaciones son una de las creaciones m&aacute;s enga&ntilde;osas de los <em>smartphones: </em>un canto de sirena que te atrae de nuevo en cuanto consigues escapar. Eliminar todas las notificaciones excepto las imprescindibles es una buena forma de minimizar la tentaci&oacute;n que ejerce tu m&oacute;vil. Un mensaje de texto puede ser una cuesti&oacute;n de vida o muerte, pero un descuento del 30% por tiempo limitado en alguna app de comida a domicilio no lo es.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esto puede resultar contraproducente para algunas personas. Sin notificaciones, &iquest;c&oacute;mo sabr&aacute;n si se est&aacute;n perdiendo algo? &ldquo;Si no lo sabes, es un poco como las ratas de Skinner, que picotean sin parar porque podr&iacute;a haber una actualizaci&oacute;n&rdquo;, afirma Burke.
    </p><h2 class="article-text">Mant&eacute;n el m&oacute;vil fuera de tu alcance</h2><p class="article-text">
        Muchas personas se encuentran navegando sin rumbo fijo por las redes sociales para retrasar el momento de levantarse por la ma&ntilde;ana o, lo que es peor, como &uacute;ltima actividad antes de dormir. &ldquo;Dejo de utilizar cualquier tipo de tecnolog&iacute;a interactiva a partir de las 19:00 h, porque afecta al sue&ntilde;o&rdquo;, afirma Spada. (Curiosamente, la televisi&oacute;n no supone ning&uacute;n problema, ya que es pasiva, explica: &ldquo;Es la interactividad la que afecta negativamente a nuestro cerebro&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Lo ideal, por tanto, es mantener el m&oacute;vil fuera del dormitorio, pero si no es posible, al menos mantenerlo fuera del alcance. &ldquo;El distanciamiento f&iacute;sico es extremadamente importante&rdquo;, afirma Spada. &ldquo;En un dormitorio, lo mantendr&iacute;a a dos o tres metros de distancia de m&iacute;. Si es realmente importante, el m&oacute;vil sonar&aacute;, pero, aparte de eso, no deber&iacute;a ser una distracci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Ponle una goma el&aacute;stica al m&oacute;vil</h2><p class="article-text">
        Es una t&eacute;cnica de las m&aacute;s antiguas que existen. Sorprendentemente, una goma el&aacute;stica enrollada alrededor del m&oacute;vil puede resultar un elemento disuasorio para quienes tienen la suficiente fuerza de voluntad.
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                    alt="Si eliminas todas las notificaciones excepto las imprescindibles, puede que te apetezca menos volver a mirar el móvil."
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                Si eliminas todas las notificaciones excepto las imprescindibles, puede que te apetezca menos volver a mirar el móvil.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Busca ayuda en las aplicaciones</h2><p class="article-text">
        Puede parecer contradictorio, pero muchos aseguran que la forma de vencer la adicci&oacute;n a las aplicaciones es con m&aacute;s aplicaciones. Concretamente, aplicaciones que utilizan la misma gamificaci&oacute;n y los mismos trucos psicol&oacute;gicos que las m&aacute;s adictivas, pero con el objetivo contrario. Prep&aacute;rate para recibir recordatorios insistentes, recompensas por buen comportamiento y la descarga de dopamina que suele asociarse al uso del m&oacute;vil durante los periodos de abstinencia digital. Estas aplicaciones est&aacute;n disponibles tanto en versi&oacute;n de pago como gratuita. BePresent ofrece sus herramientas disuasorias m&aacute;s potentes tras un muro de pago, mientras que ScreenZen funciona mediante un sistema de donaciones y se puede utilizar &iacute;ntegramente sin coste alguno.
    </p><h2 class="article-text">P&aacute;sate a un <em>dumbphone</em></h2><p class="article-text">
        Los m&oacute;viles b&aacute;sicos, por llamarlos de una forma no peyorativa, te ofrecen funciones b&aacute;sicas de llamada y mensajes de texto, ya sea sin conexi&oacute;n a Internet en absoluto o con un acceso tan limitado que resulta una pesadilla. El renacido Nokia 3210 sin duda te curar&aacute; de tu adicci&oacute;n a TikTok, y adem&aacute;s podr&aacute;s olvidarte de ese ritual nocturno de recargar el m&oacute;vil.
    </p><p class="article-text">
        Spada, sin embargo, est&aacute; preocupado por el debate entre &ldquo;evitaci&oacute;n y control&rdquo;. &ldquo;Hay quien dice: 'Bueno, si quiero superar mi problema con el alcohol, tengo que empezar a evitar los bares y a los amigos a los que les gusta beber&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si te encuentras en el extremo m&aacute;s leve del espectro de la adicci&oacute;n, en realidad no es bueno evitar el bar, porque empiezas a pensar que no tienes control sobre tus propios comportamientos&rdquo;. En otras palabras, esto solo es realmente una soluci&oacute;n si te sientes &ldquo;abrumado&rdquo; por el uso del smartphone.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay una preocupaci&oacute;n m&aacute;s pr&aacute;ctica. &ldquo;Pasarse a un tel&eacute;fono b&aacute;sico requiere la colaboraci&oacute;n de los dem&aacute;s&rdquo;, afirma Burke, destacando la prevalencia de los c&oacute;digos QR, las entradas electr&oacute;nicas y los imprescindibles grupos de WhatsApp. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; vas a ofrecer a cambio? &iquest;C&oacute;mo vas a asegurarte de mantener tus relaciones sociales?&rdquo;
    </p><h2 class="article-text">P&aacute;sate a un <em>smartphone</em> dise&ntilde;ado para la desintoxicaci&oacute;n digital</h2><p class="article-text">
        Una opci&oacute;n son los <em>smartphones</em> que facilitan la desconexi&oacute;n, como los dispositivos NxtPaper de TCL. Sus pantallas son antirreflectantes, emiten poca luz azul y ofrecen una experiencia similar a la del papel. Un interruptor situado en el lateral de los modelos m&aacute;s recientes desactiva las notificaciones y cambia la pantalla a escala de grises para permitir una lectura sin interrupciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Deja a un lado el móvil y disfruta de la naturaleza."
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                Deja a un lado el móvil y disfruta de la naturaleza.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">D&eacute;jalo de golpe</h2><p class="article-text">
        Una desintoxicaci&oacute;n digital &mdash;en la que guardas el m&oacute;vil bajo llave, lo que te permite despejar la mente con la naturaleza y actividades m&aacute;s anal&oacute;gicas&mdash; es la opci&oacute;n radical. La esperanza es que, al haber comprobado lo mucho m&aacute;s tranquilo que puede estar tu cerebro, los h&aacute;bitos anal&oacute;gicos se mantengan &mdash;o, al menos, te hagan replantearte c&oacute;mo convives con tu m&oacute;vil. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os han surgido varios retiros con esta intenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pasar 72 horas lejos de los tel&eacute;fonos puede marcar una diferencia real, afirma Spada, pero hay una salvedad importante. Al igual que ocurre con la rehabilitaci&oacute;n para la adicci&oacute;n al alcohol y las drogas, esto solo funcionar&aacute; a largo plazo si regresas a &ldquo;un entorno reestructurado&rdquo; con &ldquo;nuevos principios&rdquo; de uso del tel&eacute;fono; de lo contrario, es probable que recaigas en los malos h&aacute;bitos.
    </p><p class="article-text">
        Burke cree que el enfoque de &ldquo;dejarlo de golpe&rdquo; tiene sus l&iacute;mites para la mayor&iacute;a de la gente. &ldquo;Mucha gente se va de 'vacaciones de desintoxicaci&oacute;n', y suelen ser personas que se 'intoxican' mucho durante el resto del a&ntilde;o y luego lo compensan&rdquo;. As&iacute; que todo depende de lo que ocurra una vez que la gente vuelva a la red.
    </p><p class="article-text">
        H&eacute;ctor Hughes, cofundador de Unplugged, una empresa de alquiler de caba&ntilde;as aisladas de la red el&eacute;ctrica, reconoce que no es una soluci&oacute;n milagrosa. &ldquo;&iquest;Evita que la gente se vuelva adicta? No. Pero cuanto m&aacute;s lo practican, m&aacute;s anhelan este estado mucho m&aacute;s saludable&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alan Martin]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/reducir-tiempo-usando-movil-11-consejos-sencillos-realistas_1_13363573.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 20:07:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo reducir de verdad tu tiempo usando el móvil: 11 consejos sencillos y realistas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Telefonía móvil,Smartphones,Adicciones,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El problema de los “influencers de la soledad” que presumen de no tener amigos ni pareja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/problema-influencers-soledad-presumen-no-amigos-pareja_1_13359325.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae2c1645-fda6-47aa-8d5d-b9a45fec1263_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x557y352.jpg" width="1200" height="675" alt="El problema de los “influencers de la soledad” que presumen de no tener amigos ni pareja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez más creadoras muestran en redes una vida sin amistades ni planes en compañía como sinónimo de paz, independencia y autocuidado. Pero entre desestigmatizar la soledad y romantizar el aislamiento hay una frontera difusa, atravesada por el privilegio, la precariedad y una cultura que convierte los problemas colectivos en responsabilidades individuales
</p><p class="subtitle">'Friend bombing': la trampa de las nuevas amistades que pasan bruscamente de la intimidad e idealización al silencio</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;POV: Est&aacute;s soltera, no tienes amigos y vives sola. As&iacute; es un viernes por la noche&rdquo;. Este es el mensaje con el que Lana Isa comienza uno de sus muchos <a href="https://www.instagram.com/reels/DW-QkwfDIfc/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;deos</a> de Instagram y TikTok, en los que muestra c&oacute;mo es la vida de una chica solitaria y con los que acumula alrededor de 300.000 visualizaciones por publicaci&oacute;n. En ellos, esta creadora de contenido de estilo de vida comparte fragmentos de su d&iacute;a a d&iacute;a en los que aparece siempre sola, algo que relaciona con la ansiedad social que padece, pero que ha conseguido convertir en un contenido con el que han conectado cientos de miles de personas.
    </p><p class="article-text">
        Y no es la &uacute;nica. En las redes sociales proliferan las creadoras &mdash;en su mayor&iacute;a, mujeres j&oacute;venes que viven en grandes ciudades&mdash; que hablan de los beneficios de una vida sin amistades ni c&iacute;rculos sociales cercanos, que viven solas en pisos &mdash;bastante grandes&mdash; perfectamente ordenados y presentan la soledad como una elecci&oacute;n. Son las llamadas <em>loneliness influencers</em> o <em>influencers</em> de la soledad. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas de ellas aseguran que no pretenden promover el aislamiento, sino normalizar una experiencia que suele vivirse con verg&uuml;enza y mostrar que se puede disfrutar de la propia compa&ntilde;&iacute;a. Sin embargo, la popularidad de estos contenidos abre algunas preguntas: &iquest;d&oacute;nde termina la desestigmatizaci&oacute;n y empieza la romantizaci&oacute;n de la falta de v&iacute;nculos? &iquest;Cu&aacute;nto hay de elecci&oacute;n en esa vida solitaria? &iquest;Y qu&eacute; condiciones materiales y privilegios permiten convertir el aislamiento en una opci&oacute;n deseable? 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DW-QkwfDIfc/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DW-QkwfDIfc/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DW-QkwfDIfc/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Lana Isa ♡ (@lanasololife)</a></p></div></blockquote>
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><h2 class="article-text">Estar solo frente a sentirse solo</h2><p class="article-text">
        No hay nada malo en pasar tiempo sola, ni siquiera un viernes por la noche, cuando se presupone que debemos aprovechar el tiempo en compa&ntilde;&iacute;a de otros. Tampoco hay nada malo en vivir solo, sobre todo si se pertenece al reducido grupo de personas que, a d&iacute;a de hoy, puede permit&iacute;rselo. De hecho, realizar actividades con y para uno mismo puede resultar muy beneficioso. Por ello, conviene distinguir entre estar solo y sentirse solo. Sandra Escapa Solanas, soci&oacute;loga, profesora de la Universidad de Barcelona e investigadora en soledad no deseada, explica que esta aparece cuando &ldquo;existe una discrepancia entre las relaciones que tienes y las que desear&iacute;as tener, tanto en cantidad como en calidad. Es beneficioso que sepamos convivir con la soledad, pero el problema aparece cuando esa soledad provoca malestar, cuando la persona siente esto: &rdquo;no quiero estar en esta situaci&oacute;n, no deseo esta soledad&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con Noreena Hertz, economista pol&iacute;tica y autora de <em>El siglo de la soledad </em>(Paid&oacute;s, 2021) existen varios criterios que nos ayudan a distinguir la forma saludable de la perjudicial: &ldquo;La reversibilidad, es decir, poder reincorporarse a la vida social cuando lo deseas; c&oacute;mo te sientes despu&eacute;s, porque la soledad elegida te deja renovado, mientras que la otra te agota; y si se trata de una elecci&oacute;n libre o de algo que te ha sido impuesto de manera involuntaria&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, &iquest;cu&aacute;l es el problema de los <em>influencers</em> de la soledad? Aunque pregonan la libertad, la alegr&iacute;a y la tranquilidad con las que habitan una identidad solitaria carente de c&iacute;rculos afectivos, las redes sociales son escaparates en los que proyectamos una versi&oacute;n muy cuidada de nosotros mismos. Por eso, resulta dif&iacute;cil distinguir qu&eacute; es real y qu&eacute; no. Esto puede llevar a una cierta romantizaci&oacute;n de aquello que vemos a trav&eacute;s de la pantalla. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que me preocupa es que esto deje de tratarse de la soledad elegida y pase a convertirse en una exaltaci&oacute;n de la soledad no deseada. Es decir, me preocupa que el distanciamiento de los dem&aacute;s se eleve a la categor&iacute;a de ideal&rdquo;, explica Hertz. Seg&uacute;n la economista, esta clase de contenido, en ocasiones, &ldquo;toma una situaci&oacute;n real y, con frecuencia, involuntaria &mdash;personas que se a&iacute;slan porque la comunidad se ha vuelto inaccesible, porque la amistad exige un tiempo y una energ&iacute;a que nuestro sistema econ&oacute;mico no nos permite tener o porque las redes sociales han hecho que los dem&aacute;s parezcan demasiado crueles&mdash; y la reformula como una virtud&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es beneficioso que sepamos convivir con la soledad, pero el problema aparece cuando esa soledad provoca malestar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sandra Escapa Solanas</span>
                                        <span>—</span>  socióloga e investigadora en soledad no deseada (UB)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En esa presunta libertad para elegir la soledad se esconde, adem&aacute;s, una cuesti&oacute;n de privilegio. No todo el mundo puede convertir el aislamiento en una experiencia c&oacute;moda y reparadora. Para ello hace falta tiempo, estabilidad econ&oacute;mica, una vivienda digna y la posibilidad de reducir al m&iacute;nimo las obligaciones y los v&iacute;nculos sin que la vida se desmorone. Es una fantas&iacute;a similar a la que Ottessa Moshfegh lleva al papel en <em>Mi a&ntilde;o de descanso y relajaci&oacute;n </em>(Alfaguara, 2019), cuya protagonista &mdash;joven, rica y con un piso en Nueva York&mdash; puede retirarse del mundo durante meses porque dispone de las condiciones materiales necesarias. Incluso en ese retiro solitario y voluntario, su fantas&iacute;a individualista se sostiene sobre el dinero, el espacio, el tiempo y el trabajo invisible de otras personas. 
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, incluso cuando estas tendencias surgen como un aparente refugio frente a la hostilidad de la vida y buscan desestigmatizar el hecho de no tener pareja o amigos, es inevitable atender tanto a las condiciones estructurales que las provocan como a aquellas que las hacen posibles. 
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7653664354981793037"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Soledad y neoliberalismo</h2><p class="article-text">
        En muchas ocasiones, la soledad va aparejada a la autosuficiencia y la responsabilidad individual, valores que, aunque importantes, est&aacute;n ligados al auge del neoliberalismo y al declive de lo comunitario en la sociedad occidental de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante cuarenta a&ntilde;os hemos estado inmersos en una ideolog&iacute;a que antepone el individuo al colectivo, la competencia a la cooperaci&oacute;n y la autosuficiencia como virtud suprema. Nos dijeron que la sociedad no exist&iacute;a, que solo exist&iacute;an los individuos, y nos ense&ntilde;aron a vernos como marcas personales, como peque&ntilde;as empresas responsables de nuestro propio &eacute;xito y, lo que es fundamental, de nuestro propio fracaso&rdquo;, asegura Hertz, quien en su trabajo explica c&oacute;mo la soledad se ha convertido en la condici&oacute;n definitoria del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, y seg&uacute;n un <a href="https://cdn.who.int/media/docs/default-source/who-commission-on-social-connection/whocsc-plainlanguage-es.pdf?sfvrsn=c5396dff_6&amp;download=true" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> sobre Conexi&oacute;n social de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, una de cada seis personas a escala mundial se ven afectadas por la soledad. Seg&uacute;n los datos que proporcionan, la soledad afecta a personas de todas las edades, especialmente a j&oacute;venes y a quienes viven en pa&iacute;ses de ingreso bajo y mediano. Entre el 17 y el 21% de la poblaci&oacute;n mundial dice sentirse sola, siendo las personas j&oacute;venes (de 13 a 29 a&ntilde;os) las que cuentan con tasas m&aacute;s altas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No todo el mundo puede convertir el aislamiento en una experiencia cómoda y reparadora. Para ello hace falta tiempo, estabilidad económica, una vivienda digna y la posibilidad de reducir al mínimo las obligaciones y los vínculos sin que la vida se desmorone</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando romantizamos y presentamos como deseable una vida en la que no necesitamos a los dem&aacute;s estamos, por un lado, imponiendo unas expectativas muy elevadas y, en la mayor&iacute;a de los casos, inalcanzables, sobre lo que debe ser una vida. Y, por otro, participamos de aquello que el neoliberalismo promueve: la individualizaci&oacute;n de los problemas colectivos.<strong> </strong>&ldquo;La soledad se trata como algo que la persona que la padece debe resolver por s&iacute; misma &mdash;mediante el <a href="https://www.eldiario.es/era/si-autocuidado-autocuidado-dorada-industria-bienestar-culpa_1_10765220.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autocuidado</a>, una aplicaci&oacute;n o una rutina de bienestar&mdash;, en lugar de entenderse como el resultado de determinadas fuerzas y decisiones pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas&rdquo;, explica Hertz.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DXvBPNqN1KV/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DXvBPNqN1KV/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DXvBPNqN1KV/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Paulina Cee (@itspaulinacee)</a></p></div></blockquote>
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Una idea con la que coincide Sandra Escapa Solanas, cuyo trabajo se centra en la soledad no deseada, especialmente entre los m&aacute;s j&oacute;venes. La soledad no aparece &uacute;nicamente entre quienes viven solos, sino que est&aacute; condicionada por m&uacute;ltiples factores: &ldquo;Las personas se sienten solas ante las dificultades derivadas de la desigualdad sociolaboral en la que viven. Tambi&eacute;n influye la vivienda, especialmente entre los j&oacute;venes que se encuentran en un momento en el que desear&iacute;an emanciparse, pero no pueden hacerlo por motivos econ&oacute;micos o familiares. Por otro lado, se observa que quienes han tenido que cambiar de residencia para estudiar en la universidad y abandonar su hogar familiar para trasladarse, por ejemplo, a Barcelona &mdash;o a otros grandes n&uacute;cleos urbanos&mdash;, se sienten bastante m&aacute;s solos que otros j&oacute;venes que tambi&eacute;n comienzan la universidad, pero no han tenido que cambiar de lugar de residencia&rdquo;, desarrolla Escapa.
    </p><p class="article-text">
        La soci&oacute;loga tambi&eacute;n relaciona la soledad no deseada con la sensaci&oacute;n de fracaso personal por no haber sido capaz de construir amistades de calidad, encontrar pareja o formar una familia en una sociedad en la que estos v&iacute;nculos siguen funcionando como signos de capital social.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La soledad se trata como algo que la persona que la padece debe resolver por sí misma —mediante el autocuidado, una aplicación o una rutina de bienestar—, en lugar de entenderse como el resultado de determinadas fuerzas y decisiones políticas y económicas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Noreena Hertz</span>
                                        <span>—</span>  economista política y autora de &#039;El siglo de la soledad&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;A menudo, este supuesto fracaso social se atribuye a una causa individual: &laquo;No has podido conseguirlo, as&iacute; que es culpa tuya&raquo;. Se culpabiliza a la persona que lo sufre y no se entiende que, en muchos casos, est&aacute; relacionado con factores sociales&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;La soledad tambi&eacute;n puede aparecer como consecuencia de distintos episodios vitales: convertirse en padre o madre, lo que implica un cambio de roles; pasar a ser una persona cuidadora o dependiente; sufrir abusos o malos tratos; haber vivido situaciones de acoso escolar durante la infancia; o atravesar una separaci&oacute;n o una ruptura de pareja&rdquo;, contin&uacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Para una persona que atraviesa cualquiera de estas situaciones, encontrarse con uno de estos v&iacute;deos puede proporcionar una sensaci&oacute;n moment&aacute;nea de alivio y reconocimiento. Sin embargo, confiar sin reservas en aquello que muestran las redes tambi&eacute;n entra&ntilde;a riesgos. Incluso cuando estos contenidos nacen con la intenci&oacute;n de desestigmatizar la soledad, pueden terminar romantiz&aacute;ndola si la presentan al margen de las condiciones sociales, econ&oacute;micas y afectivas que la provocan. 
    </p><p class="article-text">
        Convertir una experiencia dolorosa en algo deseable puede ofrecer consuelo, pero tambi&eacute;n ocultar sus causas, reforzar la idea de que cada persona debe resolverla por s&iacute; sola y generar frustraci&oacute;n entre quienes no consiguen habitar el aislamiento con la serenidad, el orden y la aparente libertad que aparecen en pantalla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Proenza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/problema-influencers-soledad-presumen-no-amigos-pareja_1_13359325.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jul 2026 19:57:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El problema de los “influencers de la soledad” que presumen de no tener amigos ni pareja]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tendencias,Influencers,Soledad,Relaciones,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El intestino, ¿"un segundo cerebro"? Así puede influir la microbiota en nuestro estado de ánimo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/intestino-segundo-cerebro-influir-microbiota-animo_1_13318442.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b41bf49-e3dd-4bf5-95a4-f6961adc68d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146707.jpg" width="2114" height="1189" alt="El intestino, ¿&quot;un segundo cerebro&quot;? Así puede influir la microbiota en nuestro estado de ánimo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La relación entre la microbiota intestinal y el cerebro es uno de los ámbitos de investigación más activos, pero no admite explicaciones simplistas</p><p class="subtitle">De la frecuencia para ir al baño a combatir los gases: qué recomiendan los expertos para una microbiota más sana</p></div><p class="article-text">
        La idea de que el intestino es &ldquo;el segundo cerebro&rdquo; lleva a&ntilde;os circulando en libros de divulgaci&oacute;n, podcasts de salud y redes sociales. La versi&oacute;n m&aacute;s simplificada sostiene que la microbiota intestinal, el conjunto de microorganismos que habitan nuestro tubo digestivo, controla el estado de &aacute;nimo, puede causar depresi&oacute;n y puede curarla si se toma el probi&oacute;tico adecuado. Sin embargo, aunque la conexi&oacute;n est&aacute; ah&iacute;, los mecanismos son m&aacute;s complejos y mucho m&aacute;s interesantes.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es la microbiota y qu&eacute; hace</h2><p class="article-text">
        La microbiota intestinal est&aacute; formada por billones de microorganismos, principalmente bacterias, pero tambi&eacute;n hongos, virus y arqueas, que viven en nuestro tracto digestivo. Es una relaci&oacute;n de simbiosis: se alimentan de nosotros y, a cambio, nos ayudan a vivir. 
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ser simples pasajeros, estos microbios nos prestan multitud de servicios: participan en la digesti&oacute;n de fibra, la producci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/postbioticos-que-son_1_10652416.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&aacute;cidos grasos de cadena corta</a>, necesarios para el intestino, la regulaci&oacute;n del sistema inmune (aproximadamente el 70% de las c&eacute;lulas inmunes del organismo residen en el tejido asociado al intestino), en la s&iacute;ntesis de vitaminas y en la producci&oacute;n de neurotransmisores, como la serotonina, y sus precursores. 
    </p><p class="article-text">
        La microbiota no es est&aacute;tica. Las poblaciones de bacterias y otros microbios var&iacute;an con cada cambio en nuestro entorno. &ldquo;La microbiota depende mucho de lo que comamos, de d&oacute;nde estemos&rdquo;, afirma la dietista-nutricionista Leticia Garnica.&nbsp;&ldquo;Si no masticas bien, si no duermes bien, tienes estr&eacute;s o no bebes suficiente agua, todo esto produce cambios en la microbiota&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">El eje intestino-cerebro</h2><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n entre la microbiota intestinal y el cerebro discurre por unas conexiones bien estudiadas, especialmente en el caso de una alteraci&oacute;n del sistema. Como resume Marina D&iacute;az Mars&aacute;, presidenta de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Psiquiatr&iacute;a y Salud Mental: &ldquo;Si se altera la microbiota, se altera la pared intestinal. Los metabolitos de las bacterias pasan al torrente sangu&iacute;neo, lo que puede producir una inflamaci&oacute;n del sistema nervioso central. Esa activaci&oacute;n de la cascada inflamatoria altera el eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-suprarrenal con liberaci&oacute;n de cortisol, y tambi&eacute;n altera el buen funcionamiento de los neurotransmisores, fundamentalmente serotonina y noradrenalina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la inflamaci&oacute;n, existe una conexi&oacute;n directa a trav&eacute;s del <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/habitos-fisio-estimular-nervio-vago-estres-calma-xp_1_13286754.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nervio vago</a>, que conecta el intestino y otros &oacute;rganos con el tronco cerebral, y transmite informaci&oacute;n en ambas direcciones. El nervio vago es el &ldquo;pedal del freno&rdquo; del sistema nervioso encargado de reducir la activaci&oacute;n e inducir la calma. Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40255763/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n publicada en 2025</a> que analiz&oacute; la evidencia disponible sobre el eje microbioma-intestino-cerebro identific&oacute; como mecanismos clave la s&iacute;ntesis microbiana de neurotransmisores (especialmente serotonina), la se&ntilde;alizaci&oacute;n a trav&eacute;s del nervio vago y la modulaci&oacute;n del eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-suprarrenal, es decir, el eje que controla la respuesta de estr&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text">El cerebro tambi&eacute;n afecta a la microbiota</h2><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n entre cerebro e intestino funciona en los dos sentidos. &ldquo;Una persona que tiene mucho estr&eacute;s altera el eje hipot&aacute;lamo-hipofisario, y a su vez ese eje puede producir una disfunci&oacute;n de la cascada inflamatoria y tambi&eacute;n de los neurotransmisores. El estr&eacute;s y la ansiedad pueden producir desde alteraciones en la ingesta hasta alteraciones en la propia microbiota&rdquo;, explica D&iacute;az Mars&aacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El estrés y la ansiedad pueden producir desde alteraciones en la ingesta hasta alteraciones en la propia microbiota</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marina Díaz Marsá</span>
                                        <span>—</span> presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta bidireccionalidad es lo que hace del eje microbiota-intestino-cerebro algo especialmente complejo. Una alteraci&oacute;n en la microbiota puede contribuir a s&iacute;ntomas de ansiedad o depresi&oacute;n y, a su vez, la propia ansiedad o depresi&oacute;n <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33271426/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden alterar la microbiota</a>. Sin embargo, los mecanismos por los que esto se produce distan de estar claros.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n entre disbiosis intestinal (alteraciones en la microbiota) y trastornos psiqui&aacute;tricos es uno de los campos de investigaci&oacute;n m&aacute;s activos de la psiquiatr&iacute;a contempor&aacute;nea. D&iacute;az Mars&aacute; se&ntilde;ala que &ldquo;hay diferentes estudios en depresi&oacute;n, esquizofrenia, trastornos de conducta alimentaria y trastornos l&iacute;mite de personalidad donde se evidencia esa disfunci&oacute;n inflamatoria y la alteraci&oacute;n de la regulaci&oacute;n del estr&eacute;s y de los neurotransmisores en el sistema nervioso central que pueden justificar esas alteraciones psiqui&aacute;tricas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero la especialista pone l&iacute;mites claros sobre lo que la evidencia permite afirmar. &ldquo;No podemos caer en el simplismo de decir que la alteraci&oacute;n de la microbiota, por s&iacute; sola, produce enfermedades mentales. Hay una serie de factores biol&oacute;gicos, psicol&oacute;gicos, gen&eacute;ticos y ambientales, en personas vulnerables, que van a condicionar la presencia de una enfermedad mental. La microbiota es una pieza m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta complejidad tambi&eacute;n limita las expectativas sobre los probi&oacute;ticos como tratamiento psiqui&aacute;trico. Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10146621/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente revisi&oacute;n</a> admite que, aunque hay resultados positivos, a&uacute;n no se han determinado las dosis adecuadas de &aacute;cidos grasos omega-3, probi&oacute;ticos, prebi&oacute;ticos, simbi&oacute;ticos o postbi&oacute;ticos, por mencionar algunas de las intervenciones estudiadas. &ldquo;Todav&iacute;a no hay suficiente evidencia cient&iacute;fica para recomendar probi&oacute;ticos espec&iacute;ficos como &uacute;nico tratamiento est&aacute;ndar en los trastornos de ansiedad o en los trastornos depresivos&rdquo;, advierte D&iacute;az Mars&aacute;. Los ensayos cl&iacute;nicos disponibles son en su mayor&iacute;a peque&ntilde;os, con protocolos dispares y un alto riesgo de sesgo. Es decir, no es posible a&uacute;n generalizar sus resultados.
    </p><h2 class="article-text">Dieta, microbiota y estado de &aacute;nimo</h2><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n m&aacute;s s&oacute;lida y cl&iacute;nicamente aplicable es el v&iacute;nculo entre la dieta, la microbiota y estado de &aacute;nimo. Los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35807749/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios en poblaciones</a> muestran de forma consistente que las dietas ricas en ultraprocesados, pobres en fibra, frutas y verduras, se asocian a mayor riesgo de depresi&oacute;n y ansiedad. Garnica lo constata en su consulta: &ldquo;S&iacute; que se ve una relaci&oacute;n entre estos casos de enfermedad mental y c&oacute;mo comes&rdquo;, comenta. &ldquo;Las personas que comen ultraprocesados suelen tener baja energ&iacute;a, y a su vez el estado de &aacute;nimo cambia muchas veces el tipo de alimentos que estamos eligiendo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La llamada <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/dieta-mediterranea-no-crees-debes-comer-beneficiar-salud_1_11601318.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dieta mediterr&aacute;nea</a>, que es rica en fibra, antioxidantes, &aacute;cidos grasos omega-3 y alimentos fermentados como el yogur, es el patr&oacute;n diet&eacute;tico con el mayor respaldo de evidencia cient&iacute;fica para la protecci&oacute;n de la microbiota y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41194535/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en consecuencia, de la salud mental</a>, junto con los cambios de estilo de vida. &ldquo;La mejora de la dieta, la mejora del sue&ntilde;o, un mejor descanso, la mejora en las relaciones interpersonales, el ejercicio: todo eso al final influye en el sistema nervioso central y, por tanto, tambi&eacute;n en el intestino&rdquo;, recuerda D&iacute;az Mars&aacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No podemos caer en el simplismo de decir que la alteración de la microbiota, por sí sola, produce enfermedades mentales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marina Díaz Marsá</span>
                                        <span>—</span> presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Garnica describe c&oacute;mo en consulta detecta a menudo h&aacute;bitos que deterioran la microbiota, como comer deprisa sin masticar bien, no beber suficiente agua (lo que produce estre&ntilde;imiento y alarga la exposici&oacute;n del colon a los desechos), las dietas pobres en vegetales y ricas en ultraprocesados, el estr&eacute;s cr&oacute;nico y los problemas de sue&ntilde;o deficiente. A menudo, eliminar alimentos solo agrava el problema: &ldquo;Hay pacientes que eliminan muchos alimentos porque todo les sienta mal. Reintroducir buenos h&aacute;bitos y ampliar el abanico de alimentos saludables les cambia la vida&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Las recomendaciones con mayor respaldo para mantener una microbiota diversa y funcional son bien conocidas. Por un lado, aumentar la diversidad de los alimentos vegetales en la dieta, incluyendo verduras, frutas, legumbres, frutos secos y semillas. M&aacute;s diversidad en la dieta quiere decir mayor diversidad de microorganismos en la microbiota.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la fibra soluble prebi&oacute;tica alimenta la microbiota. La avena, alcachofas, ajos, puerros, cebollas o pl&aacute;tano macho refuerzan la microbiota y protegen el intestino. Lo mismo ocurre con los alimentos fermentados como yogur, k&eacute;fir, kimchi, chucrut y kombucha que, adem&aacute;s, aportan microorganismos vivos beneficiosos.
    </p><p class="article-text">
        Pero no hay que olvidar que incluso una alimentaci&oacute;n muy cuidada no puede proteger completamente de los trastornos psiqui&aacute;tricos, ni contrarrestar los estragos que hacen el sue&ntilde;o deficiente, el estr&eacute;s u otras agresiones de nuestro entorno.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/intestino-segundo-cerebro-influir-microbiota-animo_1_13318442.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2026 19:42:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El intestino, ¿"un segundo cerebro"? Así puede influir la microbiota en nuestro estado de ánimo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[microbiología,Flora intestinal,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“La incomodidad pesa más que las ganas de playa”: mujeres que cancelan sus planes para esconder su cuerpo en verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/mujeres-cancelan-planes-esconder-cuerpo-verano_1_13347284.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86a3539d-78cf-4b3d-b0eb-9fd5ff3dddbb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“La incomodidad pesa más que las ganas de playa”: mujeres que cancelan sus planes para esconder su cuerpo en verano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los bikinis, los vestidos, los pantalones cortos o una tarde en la piscina pueden convertirse en amplificadores de inseguridades que durante el resto del año están menos presentes. Un informe reciente confirma cómo ese malestar se materializa: casi una de cada tres mujeres se bajan de un plan por ello</p><p class="subtitle">“Estarás irreconocible para julio”: llega el verano y las redes vuelven a convertir tu cuerpo en un problema</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Mi relaci&oacute;n con mi cuerpo cambia completamente en el momento en el que saco la ropa de verano&rdquo;. &ldquo;La playa y la piscina son los planes que m&aacute;s inseguridad me han generado&rdquo;. &ldquo;En verano soy m&aacute;s consciente de las cosas que me molestan de mi cuerpo&rdquo;. Con la llegada del calor no solo empiezan las vacaciones y los d&iacute;as de playa. Para muchas mujeres tambi&eacute;n comienza <a href="https://www.eldiario.es/micromachismos/mujeres-ocultar-cuerpo-verano_1_10440894.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una negociaci&oacute;n constante con su propia imagen</a>. Elegir qu&eacute; ponerse, cambiarse varias veces antes de salir de casa, evitar quedarse en bikini o incluso renunciar a un plan son situaciones que tienden a hacerse m&aacute;s frecuentes durante los meses de verano.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ser experiencias aisladas, estas vivencias reflejan una realidad compartida. Un <a href="https://imagesdevbloom.blob.core.windows.net/images/2026/07/Informe-BLOOM_El-healthmaxxing-en-las-mujeres-@bebloomers.pdf" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> publicado recientemente por la plataforma Bloom sobre salud e imagen femenina revela que el 51% de las mujeres &mdash;de una muestra de 800 de entre 18 y 55 a&ntilde;os&mdash; ha pensado alguna vez en renunciar a un plan social por no sentirse c&oacute;moda con su cuerpo; casi una de cada tres reconoce haberlo hecho finalmente.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de Carla<strong>,</strong> una joven de 26 a&ntilde;os que, al igual que el resto de testimonios de este art&iacute;culo, prefiere ocultar su identidad. Cuenta que en su c&iacute;rculo familiar y de amistades han sido varias las mujeres que &ldquo;hemos tratado de evitar e incluso hemos cancelado planes de viajes a la playa o ir a la piscina. La incomodidad de mostrar mi cuerpo pesaba m&aacute;s que la satisfacci&oacute;n o las ganas de ese plan&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Casi una de cada tres mujeres de entre 18 y 55 años han renunciado a planes sociales para evitar mostrar su cuerpo, según un informe reciente de Bloom</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El verano no crea el problema, pero lo hace visible</h2><p class="article-text">
        Los bikinis, los vestidos, los pantalones cortos o una tarde en la piscina pueden convertirse en amplificadores de inseguridades que no hab&iacute;an estado tan presentes durante el resto del a&ntilde;o. El cuerpo parece ocupar el centro de las miradas en los meses estivales.<strong> </strong>Y as&iacute; lo demuestra el <a href="https://www.eldiario.es/era/estaras-irreconocible-julio-llega-verano-redes-vuelven-convertir-cuerpo-problema_1_13325452.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aluvi&oacute;n de anuncios y v&iacute;deos que plagan las redes</a> en estas fechas incitando a buscar un cambio f&iacute;sico &ndash;siempre a trav&eacute;s de la compra o consumo de un producto, claro&ndash; que se enmarcan en el contexto de la archiconocida <a href="https://www.eldiario.es/era/no-salud-operacion-bikini-vuelto-peor-version-traves-redes_1_12297270.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">operaci&oacute;n bikini</a>.
    </p><p class="article-text">
        Irene Pareja, CEO y cofundadora de Bloom, define el verano como un &ldquo;catalizador&rdquo; de las inseguridades corporales. Aunque estas no nacen con la llegada de las vacaciones, s&iacute; se intensifican por dos motivos: el cambio de armario &mdash;que implica una mayor exposici&oacute;n del cuerpo con prendas m&aacute;s ligeras o ajustadas&mdash; y la ruptura de las rutinas habituales, como el ejercicio, la alimentaci&oacute;n o los horarios de descanso. &ldquo;Es cuando m&aacute;s dif&iacute;cil resulta esconderlas&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        Esther<strong>, </strong>madrile&ntilde;a de 25 a&ntilde;os, lo corrobora: &ldquo;Quiz&aacute;s me siento m&aacute;s insegura y descontenta con mi cuerpo al llevar ropa que deja ver m&aacute;s de m&iacute;. Siento que necesito &lsquo;mejorarlo&rsquo; para poder ense&ntilde;arlo&rdquo;. Coincide con ella Paola (26 a&ntilde;os), para quien el verano hace evidente &ldquo;si tienes tripa, tienes las piernas m&aacute;s gordas o m&aacute;s flacas&hellip; Te fijas en muchos m&aacute;s detalles que cuando es invierno, que puedes ir m&aacute;s tapada&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7639555907717778719"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Para Ana, de 28 a&ntilde;os,<strong> </strong>probarse la ropa del a&ntilde;o pasado es un momento inc&oacute;modo<strong>: </strong>&ldquo;Mi relaci&oacute;n con mi cuerpo cambia completamente en el momento en el que saco la ropa de verano. En mi cabeza creo que me va a quedar de una forma o pienso que me va a quedar como el a&ntilde;o anterior y a veces no es as&iacute;. En invierno se disimula m&aacute;s&rdquo;. Ana no ha llegado nunca a cancelar ning&uacute;n plan por no estar c&oacute;moda con su cuerpo &mdash;s&iacute; tiene amigas que han renunciado a viajes con amigos por este motivo&mdash;, pero, aun as&iacute;, reconoce estar muy condicionada: &ldquo;Por ejemplo, si hay un plan de barbacoa y piscina, pues pienso en estar en bikini el tiempo justo y necesario. En el momento que salgo de la piscina me planto mi toalla, mi pareo o un pantal&oacute;n y camiseta para estar m&aacute;s c&oacute;moda&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi relación con mi cuerpo cambia completamente en el momento en el que saco la ropa de verano. En mi cabeza creo que me va a quedar de una forma o pienso que me va a quedar como el año anterior y a veces no es así</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana</span>
                                        <span>—</span> 28 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Una presi&oacute;n que se intensifica entre las m&aacute;s j&oacute;venes</h2><p class="article-text">
        El 47% de las mujeres entre 18 y 24 a&ntilde;os han cancelado o reorganizado planes sociales por no estar c&oacute;modas con su aspecto, seg&uacute;n el citado informe de Bloom. Este identifica una tendencia especialmente marcada en este grupo de edad, considerado el m&aacute;s vulnerable ante la presi&oacute;n est&eacute;tica externa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Beatriz Madrid Mart&iacute;nez, psic&oacute;loga sanitaria, ha observado que esta problem&aacute;tica es m&aacute;s com&uacute;n en generaciones j&oacute;venes que en mayores. Asegura que el problema no est&aacute; en la edad, &ldquo;sino en la visi&oacute;n que tiene la persona de s&iacute; misma&rdquo;. Sin embargo, s&iacute; que advierte &ldquo;momentos m&aacute;s cr&iacute;ticos&rdquo; en la juventud y en la adolescencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Paola, seg&uacute;n su propia experiencia, observa esa preocupaci&oacute;n en las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes, pero no por ello cree que las adultas queden al margen del escrutinio<strong>: </strong>&ldquo;No creo que sea una cosa de generaciones, creo que tiene m&aacute;s que ver con el g&eacute;nero. Las mujeres estamos sometidas a much&iacute;sima presi&oacute;n, sin importar la edad que tengamos. Vemos a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/obsesionadas-skin-care-12-anos-he-visto-ninas-compraban-productos-retinol_1_10613208.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ni&ntilde;as peque&ntilde;as haci&eacute;ndose el </a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/obsesionadas-skin-care-12-anos-he-visto-ninas-compraban-productos-retinol_1_10613208.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>skin care </em></a>o gente m&aacute;s mayor que siente que tiene que ponerse a punto para el verano&rdquo;. Esther tambi&eacute;n cree que es algo transversal a todas las edades: &ldquo;Dir&iacute;a que las mujeres mayores de mi entorno son las que m&aacute;s cr&iacute;ticas son con su cuerpo, aunque creo que ninguna cancelar&iacute;a planes por ello. Por poner un ejemplo, yo salgo en cortos y sin depilar y est&aacute; bien, pero mi madre no llevar&iacute;a cortos a no ser que estuviera depilada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n y la inseguridad por la imagen corporal tampoco es algo exclusivo de un tipo de cuerpo concreto. Seg&uacute;n expone Julia Vidal, psic&oacute;loga sanitaria y directora de la Cl&iacute;nica de<strong> </strong><a href="https://www.areahumana.es" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;rea Humana Psicolog&iacute;a,</a> este &ldquo;miedo y desagrado por el propio cuerpo&rdquo; lo pueden sentir personas con &ldquo;normopeso, sobrepeso o infrapeso. Esto no entiende de siluetas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, aunque las expertas advierten de la dureza de la presi&oacute;n, el juicio y las expectativas sobre el cuerpo de las mujeres, tambi&eacute;n subrayan el creciente impacto que est&aacute; teniendo en los hombres. Madrid Mart&iacute;nez se&ntilde;ala: &ldquo;Los <a href="https://www.eldiario.es/era/no-hay-avergonzarse-vanidoso-auge-estandares-belleza-masculina-imposibles_1_13060297.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hombres</a> cada vez est&aacute;n siendo m&aacute;s part&iacute;cipes de los problemas de imagen; ya no se imponen estereotipos de belleza solo a las mujeres, cada vez son m&aacute;s los chavales que empiezan a tener una visi&oacute;n negativa de su cuerpo por no lograr parecerse a los modelos de hombres que se supone que deber&iacute;an ser&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7549519345366355203"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Redes sociales y comparaci&oacute;n constante</h2><p class="article-text">
        TikTok e Instagram se han convertido en el escaparate donde muchas mujeres buscan inspiraci&oacute;n para cuidar su imagen, pero tambi&eacute;n en uno de los espacios donde m&aacute;s se alimenta la comparaci&oacute;n constante. Seg&uacute;n el informe de Bloom, cuatro de cada diez mujeres siguen de forma habitual contenidos relacionados con <a href="https://www.eldiario.es/era/necesitamos-rutina-momento-dia_1_12240316.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rutinas de belleza</a> o transformaciones f&iacute;sicas y un 37% reconoce sentirse peor despu&eacute;s de consumir este tipo de contenido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Marian Blanco-Ruiz, profesora de la Universidad Rey Juan Carlos y experta en g&eacute;nero, habla de c&oacute;mo estas plataformas han amplificado una presi&oacute;n est&eacute;tica que ya exist&iacute;a y han conseguido trasladarla al d&iacute;a a d&iacute;a de millones de mujeres. Y subraya que, aunque en los &uacute;ltimos a&ntilde;os tambi&eacute;n han aumentado las exigencias est&eacute;ticas sobre los hombres, la apariencia f&iacute;sica sigue teniendo un peso mucho mayor en la forma en la que socialmente se valora a las mujeres. Esa presi&oacute;n se mantiene incluso en un contexto en el que el discurso sobre la diversidad corporal es cada vez m&aacute;s visible: &ldquo;Aunque se hable de<em><strong> </strong></em><a href="https://www.eldiario.es/era/talla-mediana-tendencia-redes-desatado-debate-diversidad-corporal_1_12138425.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>body positive,</em></a> las mujeres siguen inmersas en una comparaci&oacute;n constante&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuatro de cada diez mujeres siguen de forma habitual contenidos relacionados con rutinas de belleza o transformaciones físicas y un 37% reconoce sentirse peor después de consumirlos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los referentes han cambiado pero la comparaci&oacute;n se ha mantenido: antes las mujeres a las que aspirar eran las modelos de las revistas, y ahora la comparaci&oacute;n se produce a trav&eacute;s de redes con otras mujeres que parecen &ldquo;iguales a nosotras&rdquo;. Seg&uacute;n explica la experta en g&eacute;nero, esa aparente cercan&iacute;a no hace m&aacute;s que reforzar la sensaci&oacute;n de que sus cuerpos son alcanzables, lo que aumenta la presi&oacute;n por parecerse a ellos.
    </p><p class="article-text">
        Paola es un ejemplo de ello: asegura que estas plataformas &ldquo;afectan a la relaci&oacute;n con mi cuerpo. He dejado incluso de seguir a much&iacute;simas <em>influencers</em> y famosas porque ten&iacute;an unos est&aacute;ndares que no se asemejan a la realidad y no me hac&iacute;an bien&rdquo;. Es el caso tambi&eacute;n de Ana<strong>, </strong>quien, incluso siendo consciente de que lo que se ve en redes sociales &ldquo;no es una realidad&rdquo;, no puede evitar compararse: &ldquo;S&iacute; que he sentido que [a trav&eacute;s de redes] me he invitado a adelgazar, tonificar o cambiar algo de mi cuerpo, y m&aacute;s cuando llega el verano y la famosa operaci&oacute;n bikini&rdquo;. En este sentido, la psic&oacute;loga Madrid Mart&iacute;nez habla de estas aplicaciones como &ldquo;una apertura al mundo&rdquo; que multiplica la exposici&oacute;n a nuevos referentes y favorece la comparaci&oacute;n. Esa exposici&oacute;n constante, explica, hace que muchas personas empiecen a percibir como carencias aspectos de su cuerpo que, sin esas plataformas, probablemente nunca habr&iacute;an considerado un problema.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las redes sociales no son &uacute;nicamente un espacio de comparaci&oacute;n. Para Irene Pareja existe una &ldquo;dicotom&iacute;a&rdquo;. Por un lado, es consciente de que pueden resultar especialmente perjudiciales para las mujeres m&aacute;s j&oacute;venes, que por su momento vital son m&aacute;s vulnerables a los contenidos sobre transformaciones f&iacute;sicas, rutinas de belleza o <em>glow up</em>. Pero por otro, sostiene que tambi&eacute;n han permitido crear comunidades donde las mujeres comparten experiencias sobre salud desde una perspectiva m&aacute;s realista y libre de exigencias est&eacute;ticas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">He dejado incluso de seguir a muchísimas &#039;influencers&#039; y famosas porque tenían unos estándares que no se asemejan a la realidad y no me hacían bien</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Paola</span>
                                        <span>—</span> 26 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Son muchas las usuarias y creadoras de contenido que utilizan sus redes para <a href="https://www.tiktok.com/@u.use123r/video/7549519345366355203?is_from_webapp=1" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compartir experiencias</a> relacionadas con la <a href="https://www.tiktok.com/@lennethmonroy/video/7639555907717778719?is_from_webapp=1" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inseguridad</a> y el impacto que esta tiene en su vida cotidiana. Un ejemplo es Mara Jim&eacute;nez, <em>influencer</em> y activista contra la gordofobia, quien ha hablado en varias ocasiones sobre c&oacute;mo la <a href="https://www.tiktok.com/@mara__jimenez/video/6981919045360585985?is_from_webapp=1&amp;sender_device=pc" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presi&oacute;n social condicionaba</a> especialmente sus veranos: &ldquo;Yo s&eacute; lo que es anular planes que te apetece much&iacute;simo hacer solo por miedo a exponerme&rdquo;. Sin embargo, las redes sociales tambi&eacute;n dejan espacio para mensajes positivos y de apoyo. Actualmente, Mara comparte c&oacute;mo la terapia y el trabajo en su autoestima le han permitido recuperar la confianza en s&iacute; misma y anima a sus seguidoras a no dejar que la presi&oacute;n social limite sus vidas.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="6981919045360585985"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Aplazar la vida</h2><p class="article-text">
        Esperar a tener el &ldquo;cuerpo ideal&rdquo; para empezar a disfrutar del verano, ponerse un bikini con tranquilidad o aceptar una invitaci&oacute;n a la playa es la realidad de muchas mujeres. Madrid Mart&iacute;nez explica que en consulta observa c&oacute;mo muchas pacientes no rechazan planes, sino que directamente dejan de hacerlos. Cuando esa espera se vuelve constante, la vida acaba quedando en pausa mientras se persigue un ideal f&iacute;sico que, en muchos casos, nunca llega.
    </p><p class="article-text">
        Renunciar a planes hasta &ldquo;estar mejor&rdquo; no es algo que deba subestimarse. Las especialistas advierten de que esta din&aacute;mica tiene un gran impacto.<strong> </strong>&ldquo;Si alguien cancela un plan &uacute;nicamente por su cuerpo, ya es una se&ntilde;al de alarma a la que habr&iacute;a que atender&rdquo;, afirma tajante Vidal.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La idea de que no puedes mostrarte ‘imperfecta’, que tu cuerpo tiene que esconderse o que eres culpable de no cambiarlo, puede tener graves consecuencias</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Julia Vidal</span>
                                        <span>—</span> psicóloga sanitaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La idea de que no puedes mostrarte &lsquo;imperfecta&rsquo;, que tu cuerpo tiene que esconderse o que eres culpable de no cambiarlo, puede tener graves consecuencias&rdquo;, advierte la psic&oacute;loga. No salir y no relacionarse puede &ldquo;hacer perder v&iacute;nculos y est&iacute;mulos, pudiendo da&ntilde;ar el &aacute;nimo e incrementando la insatisfacci&oacute;n corporal, entrando en un c&iacute;rculo cada vez m&aacute;s complejo de abandonar&rdquo;. Alargar esta conducta puede &ldquo;desarrollar desde mayor inseguridad, depresi&oacute;n y ansiedad hasta trastorno del comportamiento alimentario o de la imagen corporal&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la CEO y cofundadora de Bloom considera que la l&iacute;nea roja se cruza cuando &ldquo;el autocuidado deja paso a la autoexigencia&rdquo;. Y resume: &ldquo;Lo importante es conocerte y cuidarte, pero sin obsesionarte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Porque el objetivo del bienestar, coinciden las expertas, no deber&iacute;a ser cumplir un ideal est&eacute;tico, sino dejar de renunciar a experiencias por miedo a c&oacute;mo se percibe el propio cuerpo. Que ir a la playa, ponerse un ba&ntilde;ador o aceptar una invitaci&oacute;n deje de depender de sentirse &ldquo;suficientemente bien&rdquo; para, simplemente, disfrutar del verano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/mujeres-cancelan-planes-esconder-cuerpo-verano_1_13347284.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2026 19:54:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“La incomodidad pesa más que las ganas de playa”: mujeres que cancelan sus planes para esconder su cuerpo en verano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Belleza,Salud mental,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las cinco cosas que puedes hacer para combatir los gases antes y después de las comidas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cinco-cosas-puedes-combatir-gases-despues-comidas_1_13265144.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8bed8a97-79dc-4eb4-afbe-dca585983b3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las cinco cosas que puedes hacer para combatir los gases antes y después de las comidas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Guía práctica de consejos y remedios sencillos para mejorar tus digestiones y olvidarte de las molestias estomacales </p><p class="subtitle">Estas son las señales de que no comes la suficiente cantidad de proteínas</p></div><p class="article-text">
        Sufrir de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/inflammaging-inflamacion-envejecimiento_1_11646670.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hinchaz&oacute;n</a>, pesadez o esa inc&oacute;moda sensaci&oacute;n de presi&oacute;n en el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cosmos-abdomen-especialista-explica-diario-cuidar-microbiota-intestinal_1_12533233.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abdomen</a> se ha convertido en un indeseado cl&aacute;sico de nuestra rutina digestiva. Muchas veces devoramos el men&uacute; del d&iacute;a con prisa o elegimos alimentos que, casi sin darnos cuenta, sabotean nuestro bienestar. Por suerte, aliviar este malestar no depende de remedios milagrosos, sino de peque&ntilde;os ajustes estrat&eacute;gicos en nuestros h&aacute;bitos diarios. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el reconfortante ritual de tomar una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cinco-infusiones-depurativas-aliviar-acidez-digestiones-pesadas-comidas-navidenas_1_12865110.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">infusi&oacute;n</a> de hinojo o manzanilla con an&iacute;s justo despu&eacute;s de comer, hasta entender la enorme importancia de masticar bien y despacio para no tragar aire en cada bocado, existen algunas pautas sencillas y muy eficaces que marcan la diferencia. A continuaci&oacute;n, te desvelamos las cinco cosas clave que puedes hacer antes y despu&eacute;s de sentarte a la mesa para ganarle la batalla a los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/frecuencia-ir-bano-combatir-gases-expertos-recomiendan-microbiota-sana_1_13240836.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gases </a>de una vez por todas y volver a disfrutar de tus comidas sin arrepentimientos.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);">Seg&uacute;n los datos proporcionados por el</span> Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos <span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);">(</span><a href="https://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/enfermedades-digestivas/gas-tubo-digestivo/sintomas-causas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);">NIDDK</span></a><span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);">)</span>, experimentar s&iacute;ntomas como eructos, hinchaz&oacute;n, distensi&oacute;n abdominal o la expulsi&oacute;n de gases es un proceso fisiol&oacute;gico natural, especialmente com&uacute;n durante o justo despu&eacute;s de las comidas. Sin embargo, estas manifestaciones cotidianas se convierten en un problema real cuando su frecuencia o intensidad interfieren con las actividades diarias. 
    </p><p class="article-text">
        El origen de este exceso de aire en el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/megaestudio-muestra-trastornos-digestivos-multiplican-riesgo-sufrir-alzheimer-parkinson_1_12558967.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tubo digestivo</a> responde principalmente a dos mecanismos: por un lado, la ingesta involuntaria de aire atmosf&eacute;rico al realizar acciones tan comunes como comer o beber demasiado r&aacute;pido, fumar, mascar chicle o consumir bebidas carbonatadas; por otro lado, la acci&oacute;n de las bacterias y microbios que forman nuestro microbioma intestinal en el intestino grueso. 
    </p><p class="article-text">
        Estos microorganismos se encargan de descomponer mediante fermentaci&oacute;n aquellos <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/carbohidratos-malos-buenos-engordan_1_12088768.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carbohidratos </a>(az&uacute;cares, almidones y fibra) que el est&oacute;mago y el intestino delgado no han podido digerir por completo, generando gases como subproducto de este proceso digestivo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque ajustar los h&aacute;bitos en la mesa ayuda a mitigar las molestias, el organismo estadounidense advierte de que es fundamental saber cu&aacute;ndo trazar el l&iacute;mite. Se debe consultar con un m&eacute;dico especialista si los s&iacute;ntomas de los gases se vuelven muy molestos, si cambian de forma repentina o si aparecen acompa&ntilde;ados de otras se&ntilde;ales de alarma como dolor abdominal persistente, estre&ntilde;imiento, diarrea o adelgazamiento involuntario. 
    </p><p class="article-text">
        Estas alteraciones podr&iacute;an ser la pista de dificultades espec&iacute;ficas para digerir nutrientes (como la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/intolerantes-lactosa-puedes-comer-quesos-experto-madurados-practicamente-libres-xp_1_12709586.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intolerancia a la lactosa</a> o a la fructosa), de una proliferaci&oacute;n excesiva de bacterias en el intestino delgado, o de afecciones digestivas y trastornos gastrointestinales funcionales m&aacute;s complejos, entre los que destacan el s&iacute;ndrome del intestino irritable (SII), la dispepsia o el reflujo gastroesof&aacute;gico.
    </p><h2 class="article-text">Cinco acciones eficaces para combatir los gases antes y despu&eacute;s de comer</h2><p class="article-text">
        Afrontar la pesadez y las molestias estomacales no tiene por qu&eacute; ser una batalla perdida ni un motivo de resignaci&oacute;n diario. Aunque la acumulaci&oacute;n de aire en el sistema digestivo resulta un proceso natural que suele intensificarse al comer, la clave para mantenerlo bajo control reside en la prevenci&oacute;n y en la modificaci&oacute;n de ciertas conductas cotidianas. Adoptar estrategias sencillas tanto en la preparaci&oacute;n como en el momento de sentarnos a la mesa nos permite anticiparnos al problema y facilitar de forma notable el tr&aacute;nsito intestinal, evitando que las digestiones se vuelvan lentas y dolorosas.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Masticar lento: comer demasiado r&aacute;pido o estar movi&eacute;ndose mientras se ingieren alimentos provoca la entrada involuntaria de grandes bocanadas de aire al cuerpo. Una forma muy pr&aacute;ctica de reducir esta velocidad consiste en intentar masticar cada bocado unas 30 veces. Descomponer bien los alimentos en la boca no solo previene la hinchaz&oacute;n y la indigesti&oacute;n, sino que facilita todo el proceso de asimilaci&oacute;n posterior.</li>
                                    <li>Preparar <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/infusiones-digestivas-gases-pesadez-estomago_1_11749603.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">infusiones herbales</a>: tomar ciertos t&eacute;s de hierbas al terminar de comer es una excelente manera de favorecer la digesti&oacute;n y calmar r&aacute;pidamente el dolor. Las opciones m&aacute;s recomendadas incluyen infusiones de an&iacute;s, manzanilla, jengibre o menta. Cabe destacar que el an&iacute;s funciona adem&aacute;s como un laxante suave, por lo que resulta de gran ayuda si los gases van acompa&ntilde;ados de estre&ntilde;imiento.</li>
                                    <li>Moverse y dar un paseo: en lugar de tumbarse directamente tras una comida copiosa, realizar un ejercicio muy suave es sumamente beneficioso. Dar una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/endocrinologa-explica-mejor-paseo-siesta-despues-comer-reduce-pico-glucosa-xp_1_12995339.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">caminata corta</a> o realizar algunas posturas relajantes de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/equilibrio-fuerza-vitalidad-profesora-explica-beneficios-practicar-yoga-personas-mayores-xp_1_13254006.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">yoga</a> ayuda a relajar los m&uacute;sculos del intestino, logrando que el gas circule con mayor fluidez a trav&eacute;s del sistema digestivo.</li>
                                    <li>Evitar el uso de pajitas y chicles: gestos tan cotidianos como <a href="https://www.eldiario.es/spin/origen-chicle-alimentos-antiguos-mundo-pm_1_13154061.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">mascar chicle</a>, chupar caramelos o utilizar pajitas para beber hacen que se trague aire constantemente de forma innecesaria. Adem&aacute;s, en el caso de las gomas de mascar sin az&uacute;car, los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/debes-cuenta-si-quieres-sustituir-azucar-nutricionista-objetivo-reeducar-paladar-xp_1_12889792.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">edulcorantes artificiales</a> que contienen suelen incrementar la probabilidad de sufrir dolor por gases atrapados. Es mucho mejor beber directamente a sorbos de un vaso.</li>
                                    <li>Moderar el consumo de grasas y alimentos problem&aacute;ticos: los alimentos muy grasos retrasan notablemente la digesti&oacute;n, lo que otorga a los residuos de comida m&aacute;s tiempo para fermentar en el colon y producir flatulencias. Si eres propenso a estas molestias, conviene vigilar o reducir temporalmente la ingesta de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/11-tipos-legumbres-sello-calidad-denominacion-espanola-guisos-invierno_1_12764183.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">legumbres</a>, vegetales cruc&iacute;feros (como el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tres-formas-cocinar-brocoli-conservar-sabor-aprovechar-vitaminas_1_12816447.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">br&oacute;coli</a> o la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tres-platos-coliflor-hortaliza-invierno-perfiles-nutricionales-completos_1_12773186.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">coliflor</a>), condimentos fuertes como el ajo y la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/no-llorar-cortando-cebolla-evitar-aguacate-ponga-marron-trucos-virales-cocina-funcionan-no_1_12396134.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">cebolla</a>, o productos con edulcorantes artificiales.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En definitiva, transformar tu bienestar digestivo no requiere de grandes sacrificios, sino de escuchar a tu cuerpo y regalarle el tiempo que necesita para procesar lo que consumes. Al integrar estos peque&ntilde;os rituales antes y despu&eacute;s de sentarte a la mesa, no solo previenes la molesta acumulaci&oacute;n de aire, sino que permites que comer vuelva a ser un acto placentero y libre de pesadez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Manzanares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cinco-cosas-puedes-combatir-gases-despues-comidas_1_13265144.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 07:11:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las cinco cosas que puedes hacer para combatir los gases antes y después de las comidas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bienestar,Salud,Alimentación,Nutrición,Alimentos,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[He estado un mes sin usar el móvil por la calle y esto es lo que he visto al levantar la cabeza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/un-mes-sin-usar-el-movil-por-la-calle_129_13288333.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f73c39d7-d455-49d4-b5ca-8f29ffeb0637_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="He estado un mes sin usar el móvil por la calle y esto es lo que he visto al levantar la cabeza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La verdadera autonomía no te la da el último modelo de iPhone, sino el privilegio de poder desaparecer</p><p class="subtitle">Los jóvenes que fantasean con vivir como en los 2000: “Echamos de menos unas relaciones más humanas”</p></div><p class="article-text">
        Mi amiga Mery se cruz&oacute; tres veces por la calle con su instructora de pilates pero iba tan absorta en la pantalla del m&oacute;vil que no la vio, fue la profesora quien le hizo darse cuenta de lo que le suced&iacute;a. A la cuarta, le pudo la verg&uuml;enza y decidi&oacute; guardar el tel&eacute;fono en la mochila. &ldquo;Fue un <em>flash</em> porque empec&eacute; a ver cosas a las que no le prestas atenci&oacute;n en el d&iacute;a a d&iacute;a, cosas muy peque&ntilde;as&rdquo;, comentaba Mery, a la que ese camino a casa le sirvi&oacute; incluso para cruzar sonrisas con una se&ntilde;ora que le hizo recordar a su abuela.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as m&aacute;s tarde, una persona cercana me coment&oacute; que hab&iacute;a tenido un episodio de ansiedad al salir a dar un paseo sin m&oacute;vil por el campo. &ldquo;Se me empezaron a ocurrir un mont&oacute;n de peligros y situaciones poco probables pero que pod&iacute;an pasar&rdquo;, explicaba, culpando a su imaginaci&oacute;n desbordante. Sin haber vivido nada igual, record&eacute; momentos en los que me fui a casa antes de lo previsto al quedarme sin bater&iacute;a y en lo normalizada que tenemos la dependencia al que podr&iacute;amos considerar ya nuestro tercer brazo y segundo cerebro.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, expectante por si me encontraba con el recuerdo de mi abuela o con un ataque de ansiedad, decid&iacute; probar a dejar de utilizar el m&oacute;vil por la calle. Parec&iacute;a muy sencillo porque no se trataba de dejar las redes sociales o encerrar mi tel&eacute;fono bajo llave, solo ten&iacute;a que dejar de mirarlo mientras caminaba. Por supuesto, no fue tan f&aacute;cil, y no porque me generara ansiedad, sino porque los primeros d&iacute;as se me olvidaba. Humillante. Lo sacaba del bolso sin pensar, sin que sonara, como un acto reflejo o un mecanismo automatizado, aparec&iacute;a en mi mano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si se puede considerar adicci&oacute;n, pero darme cuenta de que hac&iacute;a ese gesto decenas de veces sin haberlo decidido, me pareci&oacute; frustrante. A m&iacute;, que me encanta poner el modo avi&oacute;n en el cine y estoy totalmente en contra del wifi en los vuelos. Empec&eacute; a dejar el m&oacute;vil directamente en casa al salir a correr &ndash;s&iacute;, no necesitas una <em>app</em> que te cuente lo que acabas de hacer&ndash;, pasear o a hacer recados, para asegurarme de no acabar consult&aacute;ndolo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los primeros días se me olvidaba. Humillante. Lo sacaba del bolso sin pensar, sin que sonara, como un acto reflejo o un mecanismo automatizado, aparecía en mi mano</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El primer d&iacute;a no evit&eacute; un atropello, ni hice ning&uacute;n contacto visual transformador, pregunt&eacute; la hora unas veinte veces y, acostumbrada a pagar con el m&oacute;vil, sal&iacute; sin cartera. Me fij&eacute; en todos los que iban con la mirada absorta en la pantalla e incluso en c&oacute;mo gente de mi entorno me dedicaba una atenci&oacute;n parcial, incapaces de dejar de teclear, como seguramente habr&eacute; hecho yo alguna vez.
    </p><p class="article-text">
        Al volver a casa, directa al m&oacute;vil, llegaba el pico de dopamina: mensajes sin leer, correos por contestar y un mont&oacute;n de noticias urgentes de las que no me hab&iacute;a enterado. Me transport&oacute; a aquella &eacute;poca de Tuenti en la que iniciar sesi&oacute;n eras premiado con un mont&oacute;n de est&iacute;mulos en verde que te hac&iacute;an sentir que alguien se hab&iacute;a acordado de ti.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1857084964979814636?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Todas las plataformas que pertenecen a grandes tecnol&oacute;gicas est&aacute;n dise&ntilde;adas para extraer valor de nuestros datos. Por eso fomentan que pasemos el m&aacute;ximo tiempo posible en ellas, porque cuanto m&aacute;s interacciones les demos, m&aacute;s beneficio econ&oacute;mico podr&aacute;n obtener, a trav&eacute;s, por ejemplo, de venta publicitaria o entrenamiento de sistemas de IA&rdquo;, me comenta Marta G. Franco, autora junto al ilustrador Luis Demano del libro <em>Internet. Por unas vidas digitales m&aacute;s sanas</em> (Litera, 2026). &ldquo;Es importante recordar esto porque no es que seamos d&eacute;biles o tengamos poca voluntad, es que se trata de interfaces que implementan sofisticados trucos psicol&oacute;gicos para engancharnos&rdquo;, se&ntilde;ala.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si hay equipos de ingenieros superinteligentes trabajando diariamente en empresas multimillonarias para que no soltemos el m&oacute;vil, &iquest;c&oacute;mo no me voy a sentir insegura cuando lo dejo en casa? &iquest;Es posible vivir en 2026 sin un dispositivo en la mano? &iquest;Realmente queremos? En el libro, Marta G. Franco aporta peque&ntilde;os trucos para habitar internet de manera m&aacute;s sana, como ajustar los permisos de notificaciones o evitar tener conversaciones por Instagram o <em>apps</em> en las que todo lo que vemos est&aacute; seleccionado por un algoritmo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como ya casi todo el mundo sabe, estos algoritmos seleccionan contenidos muy emocionales, estridentes o enervantes, para captar nuestra atenci&oacute;n y que sintamos el impulso de seguir vi&eacute;ndolos&rdquo;, destaca Franco, que propone optar por leer <em>newsletters</em>, reportajes o la Wikipedia si queremos mantenernos al margen de ese ritmo fren&eacute;tico.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No es que seamos débiles o tengamos poca voluntad, es que se trata de interfaces que implementan sofisticados trucos psicológicos para engancharnos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marta G. Franco</span>
                                        <span>—</span> periodista y coautora de &#039;Internet. Por unas vidas digitales más sanas&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de la dependencia psicol&oacute;gica, nos enfrentamos a una dependencia estructural. El m&oacute;vil tambi&eacute;n es cartera, GPS, c&aacute;mara de fotos, peri&oacute;dico, radio, la carta de un bar o incluso algo similar a una enciclopedia. El <a href="https://www.eldiario.es/era/internautas-usuarios-momento-internet-dejo-sitio-acudir-divertirnos_1_13114086.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">internet que promet&iacute;a libertad y creatividad</a> ilimitadas cuando solo exist&iacute;a dentro de un ordenador de mesa, se vuelve asfixiante, todo el d&iacute;a en la mano, al convertirse cada vez m&aacute;s en un requisito b&aacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        Romp&iacute; el reto por primera vez para llevarme el m&oacute;vil a la playa y terminar de enviar unos mensajes que habr&iacute;an supuesto pasar cerca de una hora m&aacute;s en casa. Pens&eacute; que tener esa opci&oacute;n era un privilegio del progreso tecnol&oacute;gico, pero tambi&eacute;n un arma de doble filo para quienes, atrapados en una disponibilidad obligatoria, nunca pueden desconectar. Si tuviera hijos, una persona dependiente a mi cargo o un trabajo que me exigiera estar operativa, seguramente, no podr&iacute;a plantearme un reto de este tipo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un mundo en el que m&aacute;s del 70% de la poblaci&oacute;n utiliza un <em>smartphone</em>, seg&uacute;n el informe <a href="https://www.gsma.com/solutions-and-impact/connectivity-for-good/mobile-economy/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Mobile Economy 2026</a>, el privilegio, por oposici&oacute;n, es estar <em>offline</em>. &ldquo;Los m&oacute;viles son (en esencia) las nuevas hamburguesas de 1&euro;&rdquo;, escrib&iacute;a Mariang Maturana, de <em>La pija y la quinqui,</em> en <a href="https://capullasixtina.substack.com/p/lo-de-los-jovenes-y-eso" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Substack</a> &ndash;s&iacute;, otra red social&ndash;. Mencionaba el hecho de que en Silicon Valley triunfe la educaci&oacute;n sin pantallas, mientras que en los colegios p&uacute;blicos, a los que las pizarras electr&oacute;nicas ya llegaron tarde, contin&uacute;en utilizando tabletas y sistemas operativos obsoletos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pensé que tener esa opción era un privilegio del progreso tecnológico, pero también un arma de doble filo para quienes, atrapados en una disponibilidad obligatoria, nunca pueden desconectar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un <a href="https://www.eldiario.es/era/tenia-prejuicios-mejor-imaginaba-triunfan-retiros-desconectar-probar-cosas_1_11907327.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">retiro en la monta&ntilde;a o un resort wellness sin wifi</a> se venden como experiencias de lujo, porque la desconexi&oacute;n se parece ya a otros bienes aspiracionales como el tiempo, el espacio o el silencio. &iquest;Qui&eacute;n se puede permitir &lsquo;desaparecer&rsquo;? Jos&eacute; Sacrist&aacute;n ha declarado p&uacute;blicamente en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n no tener m&oacute;vil, a sus 88 a&ntilde;os, &ldquo;todav&iacute;a es la cola de esa sociedad patriarcal&rdquo;, apuntaba Mar&iacute;a Galiana en una entrevista <a href="https://youtu.be/Z1xKpplVU9o?si=pvX7eTOIIyDOdse6&amp;t=106" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la Cadena SER,</a> en la que pon&iacute;a el foco sobre el privilegio del actor que, como muchos otros, no se dedica a las tareas dom&eacute;sticas y tiene una mujer que es como su m&aacute;nager. &ldquo;Vive en el mejor de los mundos, yo lo envidio much&iacute;simo&rdquo;, resum&iacute;a la actriz.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un mes despu&eacute;s, con los correos sin leer satur&aacute;ndome la bandeja de entrada y un mont&oacute;n de episodios atrasados de mis podcast favoritos, no me he vuelto una ermita&ntilde;a neoludita, de hecho, he incumplido varias veces el reto, quiz&aacute;s no soy lo suficientemente privilegiada. Pero creo que la clave reside en el concepto de culpa: ni hay que optimizar de forma productiva cada minuto del d&iacute;a en una multitarea constante, ni obligarse a estar dos horas mirando el suelo del autob&uacute;s. Ya bastante complicado es todo, como para no poder darnos un paseo por el planeta <em>reels</em> de vez en cuando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/un-mes-sin-usar-el-movil-por-la-calle_129_13288333.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 19:41:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[He estado un mes sin usar el móvil por la calle y esto es lo que he visto al levantar la cabeza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teléfono móvil,Smartphones,Bienestar,Tecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Sanar un trauma con un cursillo de tres días? Marta Sader analiza el auge de la "espiritualidad líquida"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sanar-trauma-cursillo-tres-dias-marta-sader-analiza-auge-espiritualidad-liquida_1_13254649.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17a73eef-62c7-4d89-af29-c3f8c1dac384_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Sanar un trauma con un cursillo de tres días? Marta Sader analiza el auge de la &quot;espiritualidad líquida&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su primer libro, ‘Espiritualidad líquida. Misticismo pop en la era del yo’ (Debate), la periodista analiza el 'boom' contemporáneo del horóscopo, las pseudoterapias y el 'wellness' espiritual desde una mirada crítica, íntima y nada condescendiente</p><p class="subtitle">“¡Todo lo que te han contado es mentira!”: cómo ciertas corrientes del bienestar conectan con la conspiranoia</p></div><p class="article-text">
        Marta Sader llevaba a&ntilde;os viviendo en un pueblo del sur de Espa&ntilde;a, en plena naturaleza, cuando comenz&oacute; a llevar a su hijo al colegio. All&iacute;, de manera casi inevitable, comenz&oacute; a estrechar lazos con los padres de los otros ni&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con ellos compart&iacute;a much&iacute;simas cosas, se sinti&oacute; como en casa, pero pronto se dio cuenta de que tambi&eacute;n ten&iacute;an enormes diferencias. &ldquo;Me dec&iacute;an cosas con total naturalidad que a m&iacute; me parec&iacute;an de otro planeta&rdquo;, recuerda. El momento decisivo lleg&oacute; durante una fiesta. Una pareja le explic&oacute; que, si su hija enfermaba, no la llevar&iacute;an al m&eacute;dico porque ellos cre&iacute;an en la Nueva Medicina Germ&aacute;nica, una pseudoterapia que sostiene que las enfermedades se originan en conflictos emocionales no resueltos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero, &iquest;qu&eacute; conflicto iba a tener su hija, si apenas acababa de cumplir tres a&ntilde;os?&rdquo;, afirma sorprendida. &ldquo;Ellos me dec&iacute;an que quiz&aacute; el conflicto no era suyo, sino de un antepasado que se podr&iacute;a haber reencarnado en ella. Me fui a casa pensando: &lsquo;&iquest;c&oacute;mo puede ser posible?&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquella pregunta termin&oacute; convirti&eacute;ndose, tras a&ntilde;os de investigaci&oacute;n, en <a href="https://www.penguinlibros.com/es/economia-politica-y-actualidad/616732-libro-espiritualidad-liquida-9791387904142?srsltid=AfmBOor9Zf8M9oqjGvzPen3L0nxVuIcfoCJa-78ucE_XhdrXhNAxma-t" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Espiritualidad l&iacute;quida. Misticismo pop en la era del yo</em></a><em> </em>(Debate, 2026), un ensayo que explora el auge del esoterismo pop, las pseudoterapias y las nuevas formas de misticismo contempor&aacute;neo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sader no escribe ni como creyente ni como conversa. Tampoco como cr&iacute;tica. Se define como una persona profundamente esc&eacute;ptica, formada en el pensamiento racional y muy preocupada por entender c&oacute;mo construimos nuestras creencias. Lo que le interesaba al escribir su libro no era ridiculizar a quienes creen, sino entender por qu&eacute; personas inteligentes, sensibles y cultas terminan confiando en discursos m&aacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute; la gran pregunta era por qu&eacute; ellas creen y yo no&rdquo;, apunta. &ldquo;Porque mis amigas son personas incre&iacute;bles: listas, sensibles, amables. Yo no pod&iacute;a reducir aquello a que fueran ingenuas o tontas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una espiritualidad expr&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Pronto surgi&oacute; el concepto que da t&iacute;tulo al libro. Para Sader, la espiritualidad l&iacute;quida es una versi&oacute;n contempor&aacute;nea, flexible y consumible de la b&uacute;squeda espiritual tradicional. &ldquo;La espiritualidad pura exige una vida entera de dedicaci&oacute;n, introspecci&oacute;n y b&uacute;squeda de sentido&rdquo;, dice. &ldquo;La espiritualidad l&iacute;quida, en cambio, te promete soluciones r&aacute;pidas. Sanar tu linaje femenino en un cursillo de tres d&iacute;as o curarte de un complejo trauma con tu padre mediante una &lsquo;cirug&iacute;a astral&rsquo; realizada con la energ&iacute;a de los &aacute;ngeles&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La espiritualidad pura exige una vida entera de dedicación, introspección y búsqueda de sentido. La espiritualidad líquida, en cambio, te promete soluciones rápidas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La autora compara la espiritualidad l&iacute;quida con ciertos discursos de la autoayuda contempor&aacute;nea. &ldquo;Te da respuestas inmediatas a problemas complejos&rdquo;, resume. &ldquo;Y adem&aacute;s lo hace de una manera comod&iacute;sima&rdquo;. No exige compromiso profundo ni pertenencia estable. Se puede entrar y salir de ella f&aacute;cilmente, puedes mezclar astrolog&iacute;a, tarot, terapias energ&eacute;ticas, manifestaci&oacute;n, chamanismo o discursos pseudocient&iacute;ficos sin necesidad de construir un sistema coherente.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo explicar su &eacute;xito en los &uacute;ltimos a&ntilde;os? En opini&oacute;n de Sader, no puede explicarse &uacute;nicamente desde la ignorancia, sino que en el centro del fen&oacute;meno detecta necesidades emocionales reales y humanas. &ldquo;Todos las tenemos&rdquo;, afirma. &ldquo;Necesitamos que nos vean, sentir que pertenecemos a algo, que nuestra vida tiene sentido. Tambi&eacute;n cierta necesidad de trascendencia. Pero en el mundo capitalista en el que vivimos no hay espacio para eso. Cuando &eacute;ramos cazadores-recolectores y nos sent&aacute;bamos alrededor del fuego, se contaban historias compartidas que daban forma al grupo, a su pasado y a su futuro. Todo eso ya no existe y algo ten&iacute;a que ocupar ese lugar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El capitalismo tambi&eacute;n vende consuelo</h2><p class="article-text">
        Lo que ocurre es que el capitalismo, siempre atento a hacer negocio, ha aprendido a convertir incluso esa b&uacute;squeda espiritual en un producto de consumo. &ldquo;El capitalismo ha absorbido esas necesidades y las vende en forma de espiritualidad l&iacute;quida&rdquo;, sostiene. &ldquo;Eso no significa que todas las personas que trabajan en este mundo sean estafadoras. Mucha gente cree sinceramente en lo que hace y quiere ayudar a los dem&aacute;s, pero tambi&eacute;n necesitan ganar dinero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La periodista tambi&eacute;n se&ntilde;ala que hay muchos que simplemente explotan un mercado muy rentable. &ldquo;Una aplicaci&oacute;n de astrolog&iacute;a probablemente est&aacute; desarrollada por gente que ni siquiera cree en la astrolog&iacute;a&rdquo;, apunta. &ldquo;Lo mismo pasa con parte de la industria del <em>wellness</em>. Probablemente Gwyneth Paltrow no ha probado ni se cree todo lo que vende su marca. En ese caso, es simplemente un negocio&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos encanta sentir que podemos controlarlo todo. Si me dices que solo necesito meditar, visualizar y hacer determinados ejercicios para que mi vida funcione, eso me da tranquilidad. El problema es que cuando fracasas, la culpa también recae únicamente sobre ti</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A la vez, la autora se&ntilde;ala en su ensayo c&oacute;mo estos discursos encajan con la l&oacute;gica neoliberal contempor&aacute;nea, en el sentido de que muchas de estas corrientes trasladan toda la responsabilidad al individuo. Si uno fracasa, enferma o no alcanza sus objetivos, el problema est&aacute; en c&oacute;mo vibra, en que no ha manifestado suficiente o en la energ&iacute;a que proyecta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero no todo depende de uno mismo&rdquo;, subraya la autora. &ldquo;Llegas o no llegas a fin de mes por muchos motivos, desde luego no porque no hayas manifestado suficiente. Influye el lugar donde has nacido, las oportunidades que has tenido o el contexto hist&oacute;rico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero estos relatos siguen resultando seductores porque ofrecen una ilusi&oacute;n de control que, en realidad, no es real. &ldquo;Nos encanta sentir que podemos controlarlo todo. Si me dices que solo necesito meditar, visualizar y hacer determinados ejercicios para que mi vida funcione, eso me da tranquilidad&rdquo;, explica. &ldquo;El problema es que cuando fracasas, la culpa tambi&eacute;n recae &uacute;nicamente sobre ti&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El hor&oacute;scopo como identidad</h2><p class="article-text">
        El libro dedica un amplio espacio a uno de los fen&oacute;menos relacionados con el esoterismo que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha gozado de m&aacute;s fama: el&nbsp;hor&oacute;scopo. Para la autora, internet y las redes sociales han sido decisivos para su enorme expansi&oacute;n. &ldquo;Vivimos en una &eacute;poca de explicaciones r&aacute;pidas y simplificadas&rdquo;, explica. &ldquo;Instagram o TikTok convierten cualquier cosa compleja en una p&iacute;ldora f&aacute;cil de consumir en un minuto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y la astrolog&iacute;a encaja perfectamente en ese ecosistema porque ofrece una identidad instant&aacute;nea. &ldquo;Dices &lsquo;soy Acuario&rsquo; y autom&aacute;ticamente ya hay una narrativa construida sobre qui&eacute;n eres&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;El hor&oacute;scopo proporciona una explicaci&oacute;n r&aacute;pida de tu personalidad y adem&aacute;s te integra dentro de un grupo, tu signo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que durante la epidemia de Covid-19 todos estuvi&eacute;ramos buscando un sentido a nuestras vidas, influy&oacute; mucho en su expansi&oacute;n: &ldquo;La pandemia fue la tormenta perfecta para el <a href="https://www.eldiario.es/era/momento-normalizado-creer-horoscopo_1_10287956.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">auge del hor&oacute;scopo</a>&rdquo;, asegura. &ldquo;La gente ten&iacute;a tiempo, ansiedad y mucha incertidumbre&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La pandemia fue la tormenta perfecta para el auge del horóscopo. La gente tenía tiempo, ansiedad y mucha incertidumbre</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La espiritualidad como refugio</h2><p class="article-text">
        Otra de las cuestiones centrales del ensayo es la relaci&oacute;n entre espiritualidad y g&eacute;nero. Sader cree que muchas de estas corrientes de pensamiento m&aacute;gico interpelan especialmente a las mujeres porque hist&oacute;ricamente estas han asumido los cuidados (tanto propios como ajenos) y porque la medicina tradicional, que siempre ha sido profundamente machista, ha ignorado durante d&eacute;cadas determinados malestares femeninos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n pienso que al estar m&aacute;s educadas en lo emocional, las mujeres necesitamos una serie de cosas para sentirnos bien, como por ejemplo estar en paz con nosotras mismas o con nuestra familia. Algo que proporcionan muchas de estas pr&aacute;cticas. Por lo tanto, el hecho de que las mujeres nos sintamos m&aacute;s atra&iacute;das que los hombres hacia estos temas no se trata de algo biol&oacute;gico, sino cultural&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El peligro aparece cuando alguien se aprovecha</h2><p class="article-text">
        El libro es especialmente cr&iacute;tico con las pseudoterapias que prometen milagros ante enfermedades muy graves. Una idea que circula entre los seguidores de estas ideas es que &ldquo;con la medicina tambi&eacute;n te mueres&rdquo;. Obviamente, esa afirmaci&oacute;n pierde fuerza cuando se la confronta con las estad&iacute;sticas. &ldquo;La gente que recurre a las terapias alternativas tiene m&aacute;s posibilidades de morir, un 470% m&aacute;s en algunas patolog&iacute;as&rdquo;, afirma la autora en el libro. &ldquo;Pero la realidad es un relato. Yo creo que la ciencia sirve para algo bas&aacute;ndome en datos como ese pero, aunque los datos est&aacute;n ah&iacute;, no todo el mundo los ve igual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sader reconoce que ese es uno de los aprendizajes m&aacute;s grandes de <em>Espiritualidad l&iacute;quida</em>: &ldquo;Ante el mismo hecho, dos personas pueden sacar conclusiones completamente diferentes&rdquo;. Adem&aacute;s, seg&uacute;n la autora, &ldquo;hay muchas variables que favorecen el uso de las pseudoterapias. La fundamental es que el sistema m&eacute;dico les est&aacute; fallando. No es lo mismo que un m&eacute;dico te despache en cinco minutos y te d&eacute; una receta, que sentarte durante una hora con alguien, que le cuentes tu vida desde que naciste y que sientas que ha entendido realmente lo que te pasa. A veces, lo que le ocurre a la gente no es solo, por ejemplo, que le duela una pierna, sino que ese dolor se relaciona con su trabajo, la relaci&oacute;n con su madre o un secreto que lleva guardando desde hace 25 a&ntilde;os. Los seres humanos somos mucho m&aacute;s complejos de lo que la medicina, tal y como est&aacute; planteada actualmente, nos quiere hacer creer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todos los argumentos en contra de las pseudoterapias y el pensamiento m&aacute;gico, Sader evita la superioridad moral. De hecho, su mirada es tremendamente comprensiva. &ldquo;Yo soy cr&iacute;tica con aquello que hace da&ntilde;o&rdquo;, explica. &ldquo;Con el gur&uacute; que manipula, con quien promete curaciones falsas o con quien se aprovecha de personas vulnerables&rdquo;. Sin embargo, insiste en que comprender no significa necesariamente compartir. &ldquo;Entiendo por qu&eacute; creen, aunque yo no crea&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivimos en una época de explicaciones rápidas y simplificadas. Instagram o TikTok convierten cualquier cosa compleja en una píldora fácil de consumir en un minuto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La periodista reconoce que convivir con personas que ven el mundo de una manera radicalmente distinta a la suya ha terminado siendo una experiencia enriquecedora. &ldquo;Quiz&aacute; hace veinte a&ntilde;os habr&iacute;a pensado: &lsquo;Qu&eacute; tontas&rsquo;. Ahora me parece much&iacute;simo m&aacute;s interesante intentar comprenderlas&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el libro est&aacute; dedicado precisamente a esas amigas a las que llama &ldquo;las m&iacute;sticas&rdquo;. &ldquo;Las quiero como si fueran de mi familia&rdquo;, dice. &ldquo;Y eso me parece una de las grandes lecciones del libro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Preguntarse qui&eacute;n gana</h2><p class="article-text">
        Al final, m&aacute;s que ofrecer respuestas cerradas, <em>Espiritualidad l&iacute;quida</em> busca abrir preguntas. Especialmente una: qui&eacute;n gana con determinadas creencias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La cuesti&oacute;n importante es preguntarse qui&eacute;n lo dice y por qu&eacute; lo dice&rdquo;, concluye Sader. &ldquo;No estoy diciendo que la gente no crea. Cada uno puede creer en lo que quiera. Pero s&iacute; conviene preguntarse qu&eacute; intereses hay detr&aacute;s y qu&eacute; efectos tiene todo esto a nivel colectivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un presente marcado por la ansiedad, la precariedad y la incertidumbre constante, este libro nos invita a reflexionar sobre nuestra profunda necesidad de encontrar sentido. Quiz&aacute; lo m&aacute;s inquietante de todo sea descubrir que el mundo se ha vuelto tan hostil que volver a creer se ha convertido en el mayor de los deseos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sanar-trauma-cursillo-tres-dias-marta-sader-analiza-auge-espiritualidad-liquida_1_13254649.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 20:39:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Sanar un trauma con un cursillo de tres días? Marta Sader analiza el auge de la "espiritualidad líquida"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tendencias,Pseudoterapias,Bienestar,Sociedad,Libros,Ensayos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué efectos tiene realmente el estrés en nuestro cuerpo (y cuándo se convierte en un problema grave)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/efectos-realmente-estres-cuerpo-convierte-problema-grave_1_13232121.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0785a050-32e9-448e-8525-5659a2b5465b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué efectos tiene realmente el estrés en nuestro cuerpo (y cuándo se convierte en un problema grave)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde un aumento de la frecuencia cardíaca hasta un debilitamiento del sistema inmunitario, los expertos explican las consecuencias físicas ocultas del estrés crónico, y por qué nuestro cuerpo no está diseñado para permanecer en estado de alerta constante</p><p class="subtitle">Los hábitos de un fisio para estimular el nervio vago y pasar del estrés a la calma: “El cuerpo ya no se recupera igual”</p></div><p class="article-text">
        Te despiertas m&aacute;s tarde de lo previsto, as&iacute; que tienes que darte prisa para tenerlo todo listo antes de llevar a los ni&ntilde;os al colegio. Mientras esperas a que se tueste el pan, cometes la tonter&iacute;a de mirar el m&oacute;vil. Ha pasado algo y en tu muro se despliegan las peores reacciones imaginables. Uno de tus hijos ha dejado sus zapatos en alg&uacute;n lugar imposible de encontrar y hay un sobre en el buz&oacute;n esper&aacute;ndote con una multa por haber conducido por el carril bus.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda est&aacute;s estresado, y es probable que tu cuerpo responda activando los mismos sistemas biol&oacute;gicos que evolucionaron para lidiar con disputas entre tribus y ataques de mamuts. Pero, &iquest;hay alg&uacute;n inconveniente en estar estresado &mdash;y tener estos sistemas activados&mdash; todo el tiempo? Respira hondo y profundicemos en la ciencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El efecto m&aacute;s inmediato que observamos en una situaci&oacute;n estresante es un aumento repentino de adrenalina que provoca un incremento de la frecuencia card&iacute;aca, la presi&oacute;n arterial y la respiraci&oacute;n&rdquo;, afirma la profesora Kavita Vedhara, especialista en estr&eacute;s y medicina conductual de la Universidad de Cardiff. &ldquo;Se trata de la respuesta de lucha o huida, y est&aacute; dise&ntilde;ada para prepararte para abordar el reto al que te enfrentas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A los 30 minutos aproximadamente de esta respuesta r&aacute;pida, tambi&eacute;n experimentar&aacute;s un aumento del cortisol, conocido a menudo (de forma algo simplista) como la hormona del estr&eacute;s. &ldquo;Una vez m&aacute;s, esto resulta muy &uacute;til para respaldar la respuesta de lucha o huida, ya que regula la presi&oacute;n arterial, inhibe la inflamaci&oacute;n y aumenta la disponibilidad de glucosa en sangre para incrementar la energ&iacute;a&rdquo;, afirma Vedhara.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto resultaba muy &uacute;til hace siglos, cuando la mayor parte de los retos a los que nos enfrent&aacute;bamos en la vida eran de car&aacute;cter f&iacute;sico. Sin embargo, hoy en d&iacute;a es bastante raro que tengamos que huir literalmente &mdash;o luchar f&iacute;sicamente&mdash; contra la fuente de nuestro estr&eacute;s, y nos resulta muy sencillo empezar a preocuparnos porque alguien nos trate mal en Internet, o pasar horas d&aacute;ndole vueltas a una discusi&oacute;n con nuestra pareja. El problema con esto, en t&eacute;rminos generales, es que cuando el cuerpo desv&iacute;a todos sus recursos hacia la respuesta de lucha o huida, los aleja de &aacute;reas como la digesti&oacute;n, la reparaci&oacute;n y el sistema inmunitario (a veces denominadas los sistemas de &ldquo;descanso y digesti&oacute;n&rdquo;). Esto est&aacute; bien si ocurre de vez en cuando &mdash;es as&iacute; como hemos evolucionado para funcionar&mdash;, pero si estamos estresados de forma cr&oacute;nica, el cuerpo nunca tiene tiempo para recuperarse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiz&aacute;s el problema m&aacute;s conocido asociado al estr&eacute;s cr&oacute;nico es el deterioro de la funci&oacute;n inmunitaria, lo que puede aumentar el riesgo de infecciones, hacer que las vacunas funcionen peor, dificultar la cicatrizaci&oacute;n de las heridas, etc&rdquo;, afirma Vedhara. &ldquo;Pero tambi&eacute;n se ha demostrado que el estr&eacute;s cr&oacute;nico aumenta el riesgo de obesidad, enfermedades depresivas y la progresi&oacute;n de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Dejar de recurrir a estrategias de afrontamiento que no nos sirven puede ser de ayuda&quot;."
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                &quot;Dejar de recurrir a estrategias de afrontamiento que no nos sirven puede ser de ayuda&quot;.                            </span>
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        Otro problema es que todo esto puede generar un c&iacute;rculo vicioso perjudicial. &ldquo;Debido a la compleja naturaleza fisiol&oacute;gica de la respuesta al estr&eacute;s, a menudo experimentamos una serie de cambios en el cuerpo&rdquo;, afirma la Dra. Jo Daniels, profesora titular de Psicolog&iacute;a en la Universidad de Bath. &ldquo;Esto, en s&iacute; mismo, puede resultar alarmante para algunas personas: &iquest;por qu&eacute; me late tan r&aacute;pido el coraz&oacute;n? Esto puede provocar entonces una mayor atenci&oacute;n a lo que son, en esencia, variaciones corporales normales, lo que amplifica efectivamente esas sensaciones fisiol&oacute;gicas, a&ntilde;adiendo otra capa de estr&eacute;s y ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando estamos en una respuesta al estr&eacute;s, nos volvemos hipervigilantes, por lo que somos m&aacute;s propensos a considerar amenazantes las variaciones normales en nuestras sensaciones corporales; y como estamos inundados de hormonas del estr&eacute;s y estamos utilizando esa parte primitiva de nuestro cerebro que est&aacute; programada para la supervivencia, es probable que nuestra capacidad de tomar decisiones tambi&eacute;n se vea afectada, por lo que podr&iacute;amos responder de formas que no son &uacute;tiles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si te sientes un poco tenso, por ejemplo, quiz&aacute; no salgas, porque parece como si tu cuerpo te dijera: 'Aqu&iacute; est&aacute; pasando algo de lo que tenemos que protegernos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; grado de estr&eacute;s &mdash;y con qu&eacute; frecuencia&mdash; hay que sufrir para que todo esto sea motivo de preocupaci&oacute;n? Esta es una cuesti&oacute;n en la que los cient&iacute;ficos siguen trabajando. &ldquo;Es un sistema el&aacute;stico: est&aacute; dise&ntilde;ado para responder y recuperarse&rdquo;, afirma Vedhara. &ldquo;&iquest;Es realmente tan grave? Es cierto que la experiencia del estr&eacute;s tiene efectos tan amplios en nuestra fisiolog&iacute;a que puede llegar a afectar de forma muy real a nuestra salud y bienestar, pero eso solo es cierto en el caso de factores estresantes prolongados y duraderos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es cierto que la experiencia del estrés tiene efectos tan amplios en nuestra fisiología que puede llegar a afectar de forma muy real a nuestra salud y bienestar, pero eso solo es cierto en el caso de factores estresantes prolongados y duraderos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Kavita Vedhara</span>
                                        <span>—</span> profesora especialista en estrés y medicina conductual (Universidad de Cardiff)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una cosa que parece casi segura es que los factores relacionados con un estilo de vida m&aacute;s exigente hacen que el estr&eacute;s se convierta en una amenaza mayor. En un <a href="https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJM199108293250903" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio hist&oacute;rico</a> realizado en los a&ntilde;os 90, por ejemplo, los investigadores reclutaron a casi 400 voluntarios sanos, los expusieron al resfriado com&uacute;n y descubrieron que el estr&eacute;s estaba estrechamente relacionado con la tendencia a enfermar. Las personas mayores, que se enfrentan a un sistema inmunitario ya en declive, podr&iacute;an sufrir peores efectos por el estr&eacute;s cr&oacute;nico que las personas de mediana edad. Pero un factor que complica las cosas es que parece que diferimos enormemente en nuestra capacidad para tolerar el estr&eacute;s. &ldquo;Depende en gran medida de las experiencias vitales&rdquo;, afirma Daniels. &ldquo;Las personas que han sufrido traumas pueden tener un umbral m&aacute;s bajo de respuesta al estr&eacute;s, mientras que otras parecen buscar carreras estresantes y prosperar en ellas. Tambi&eacute;n influyen la resiliencia adquirida y la capacidad para gestionar y responder al estr&eacute;s, aunque a largo plazo, como vimos durante la pandemia de la COVID-19, todo el mundo tiene su l&iacute;mite&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;qu&eacute; puedes hacer para mejorar tu gesti&oacute;n del estr&eacute;s? Una de las opciones con mayor respaldo cient&iacute;fico, aunque pueda sorprender, es precisamente aprender a detenerte, tomarte un momento y ralentizar la respiraci&oacute;n. &ldquo;Cuando las personas est&aacute;n estresadas o ansiosas, tienden a respirar de forma m&aacute;s superficial y r&aacute;pida, lo que refuerza la respuesta de amenaza y mantiene el ciclo fisiol&oacute;gico en marcha&rdquo;, afirma Daniels. &ldquo;Si respiras lentamente, le est&aacute;s transmitiendo a tu cerebro el mensaje de que todo est&aacute; bien, de que est&aacute;s a salvo, lo que, en esencia, induce la respuesta de relajaci&oacute;n. As&iacute; que algo tan sencillo como regular la respiraci&oacute;n realmente puede marcar la diferencia y cortar el estr&eacute;s de ra&iacute;z. Lo mismo ocurre con el ejercicio, que puede ayudar a reducir la acumulaci&oacute;n excesiva de adrenalina causada por las respuestas de estr&eacute;s intenso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es importante comprender que esto resulta m&aacute;s &uacute;til en situaciones de estr&eacute;s agudo (es decir, temporal); el estr&eacute;s grave e incapacitante no se resuelve simplemente tom&aacute;ndose un respiro. Si el estr&eacute;s es m&aacute;s prolongado y frecuente, otra opci&oacute;n son las terapias psicol&oacute;gicas basadas en la evidencia, incluida la terapia cognitivo-conductual (TCC). &ldquo;Cuando estamos estresados y abrumados, a menudo nos vienen pensamientos del tipo: &rdquo;No puedo con esto&ldquo;&rdquo;, afirma Daniels. &ldquo;Pero, &iquest;es eso cierto? Los pensamientos no son hechos. Una estrategia &uacute;til puede ser sentarse y evaluar las pruebas: &iquest;lo has superado antes? &iquest;Y en situaciones peores? &iquest;Podr&iacute;as sobrevivir al peor de los casos si llegas tarde a llevar a los ni&ntilde;os al colegio y te olvidas de dar de comer al gato? Tambi&eacute;n puede ser &uacute;til dejar de lado o eliminar gradualmente las estrategias de afrontamiento que no son &uacute;tiles y contribuyen al problema; por ejemplo, algunas personas tienden a trabajar m&aacute;s horas o con m&aacute;s intensidad para intentar resolver un problema laboral, lo que probablemente contribuya a aumentar el estr&eacute;s con el tiempo&rdquo;.
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                    alt="El ejercicio puede ayudar a reducir la acumulación excesiva de adrenalina."
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            <span class="title">
                El ejercicio puede ayudar a reducir la acumulación excesiva de adrenalina.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Con las t&eacute;cnicas de reducci&oacute;n del estr&eacute;s basadas en la atenci&oacute;n plena, el enfoque es diferente: se te ense&ntilde;an habilidades que te permiten distanciarte de los pensamientos negativos en lugar de combatirlos.
    </p><p class="article-text">
        Una opci&oacute;n es probar ambas, dependiendo de la naturaleza de lo que te est&eacute; causando estr&eacute;s: los patrones de pensamiento negativos y las estrategias de afrontamiento poco &uacute;tiles suelen abordarse mejor con la TCC, mientras que la reducci&oacute;n del estr&eacute;s basada en la atenci&oacute;n plena puede ser m&aacute;s adecuada para lidiar con lo inevitable.
    </p><p class="article-text">
        Evitar el estr&eacute;s por completo, por supuesto, no es una opci&oacute;n realista. Incluso ese 6% de la poblaci&oacute;n del Reino Unido que afirma <a href="https://www.forthwithlife.co.uk/blog/great-britain-and-stress/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no estar estresada nunca</a> probablemente solo sea m&aacute;s capaz de gestionar situaciones dif&iacute;ciles que el resto de nosotros [en Espa&ntilde;a el <a href="https://www.axa.es/-/v-informe-salud-mental-grupo-axa" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">59% de la poblaci&oacute;</a>n dice sufrir estr&eacute;s]. Lo mejor que puedes hacer, si te preocupa estar sufriendo altos niveles de estr&eacute;s constantemente, es comprender y abordar las causas: esto puede ser tan sencillo como no consultar las redes sociales a primera hora de la ma&ntilde;ana, o tan dif&iacute;cil como cambiar de trabajo o tener conversaciones complicadas con tu familia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si detectas tu respuesta al estr&eacute;s a tiempo, tienes muchas posibilidades de revertirla con estrategias sencillas; pero en el caso del estr&eacute;s cr&oacute;nico, es fundamental modificar el estilo de vida, buscar apoyo social y desarrollar habilidades de afrontamiento &uacute;tiles&rdquo;, afirma Daniels. &ldquo;Recomendar&iacute;a a las personas que busquen ayuda cuando experimenten estr&eacute;s la mayor parte del tiempo o todo el tiempo, o si ellas mismas est&aacute;n preocupadas por sus niveles de estr&eacute;s&rdquo;. Y recuerda: aunque no siempre puedas controlar a los mamuts que se abalanzan sobre ti, s&iacute; puedes controlar c&oacute;mo respondes ante ellos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joel Snape]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/efectos-realmente-estres-cuerpo-convierte-problema-grave_1_13232121.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 21:05:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué efectos tiene realmente el estrés en nuestro cuerpo (y cuándo se convierte en un problema grave)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estrés,Salud,Bienestar,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amigas que vivan cerca: cómo nos cambia la vida compartir lo cotidiano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/amigas-vivan-cerca-cambia-vida-compartir-cotidiano_1_13233481.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78f0a25f-e0a3-417e-bcf1-4bd6fd71bc47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amigas que vivan cerca: cómo nos cambia la vida compartir lo cotidiano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El encarecimiento de la vivienda en las grandes ciudades hace que muchas personas se alejen de sus redes afectivas. En este contexto, gestos sencillos como quedar para un café, una caña o una llamada cobran una importancia especial
</p><p class="subtitle">La cultura de quedar para ponerse al día con amigos: por qué ya no compartimos la vida, nos la resumimos</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Siento a mis amigos lejos geogr&aacute;ficamente, no emocionalmente&rdquo;. Irene, una joven de 27 a&ntilde;os natural de Valladolid, lleva cinco a&ntilde;os viviendo en Madrid. Ha pasado de vivir &ldquo;en un radio de diez minutos andando&rdquo; de sus amigas &mdash;quedar para pasear, tomar algo o hacer recados casi sin organizaci&oacute;n&mdash; a necesitar trayectos de casi una hora de metro: &ldquo;Al final, que ver a tu amiga suponga 50 minutos de metro y tres transbordos dificulta mucho poder quedar con la frecuencia que te gustar&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso contrario a Jorge, un joven de 26 a&ntilde;os que, tras haberse criado en la capital, se ha mudado a un pueblo de cinco mil habitantes en &Aacute;vila. Acostumbrado a que &ldquo;todos los planes requer&iacute;an de calendario&rdquo; y planificaci&oacute;n, ahora ve a su nuevo grupo de amigos con much&iacute;sima m&aacute;s facilidad. &ldquo;Voy a un restaurante con mi familia y siempre conozco a alguien de los que est&aacute; cenando, voy al supermercado y me encuentro a un amigo haciendo la compra, voy a la panader&iacute;a y me atiende un amigo&hellip; (...) Est&aacute;s haciendo tu vida del d&iacute;a a d&iacute;a y de repente te da una alegr&iacute;a de encontrarte a alguien conocido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tener a nuestros amigos cerca no siempre depende &uacute;nicamente del cari&ntilde;o o de las ganas de vernos. En ciudades cada vez m&aacute;s caras, extensas y aceleradas, la proximidad se convierte tambi&eacute;n en una cuesti&oacute;n log&iacute;stica. &iquest;C&oacute;mo de importante es incluir las amistades en la vida cotidiana? &iquest;C&oacute;mo influye la distancia en nuestro bienestar y en la manera en que nos relacionamos?
    </p><h2 class="article-text">Cuando la amistad deja de ser cotidiana</h2><p class="article-text">
        Selene lleva viviendo en Madrid desde 2017. Lleg&oacute; desde un peque&ntilde;o municipio de Mallorca y durante sus a&ntilde;os universitarios en Getafe disfrut&oacute; especialmente de hacer vida cotidiana con sus compa&ntilde;eros de carrera. Sin embargo, al terminar los estudios, la dificultad para acceder al alquiler dispers&oacute; al grupo y con ello desapareci&oacute; parte de esa cercan&iacute;a diaria. &ldquo;Ahora todo requiere sacar el calendario&rdquo;, lamenta, &ldquo;se pierde la improvisaci&oacute;n, pero en lo que m&aacute;s se nota es en que cuando quedamos finalmente no nos basta el tiempo. Nos hemos expulsado del d&iacute;a a d&iacute;a y nos hemos resignado a <a href="https://www.eldiario.es/era/cultura-quedar-ponerse-dia-amigos-no-compartimos-vida-resumimos_1_12791667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quedar y contarnos las novedades</a>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las grandes ciudades como Madrid muchas veces son testigo de personas &ldquo;muy conectadas digitalmente, pero con redes afectivas fragmentadas y vidas sociales mucho m&aacute;s dif&iacute;ciles de sostener en lo cotidiano&rdquo;. As&iacute; explica Gabriela Hidalgo Caldas, psic&oacute;loga y <em>coach,</em> c&oacute;mo<strong> </strong>&ldquo;muchas veces no perdemos v&iacute;nculos, perdemos cotidianeidad&rdquo;, las relaciones dejan de estar integradas en la vida diaria y pasan a ser algo casi excepcional. Lo que para Irene en Valladolid &ldquo;se solucionaba con un paseo y un caf&eacute;&rdquo;, &ldquo;ahora requiere de una llamada con mis padres o mis amigas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, a pesar de que las grandes ciudades ofrecen muchas oportunidades sociales, tambi&eacute;n conllevan m&aacute;s dispersi&oacute;n y m&aacute;s dificultad para sostener encuentros frecuentes. Es habitual que amistades que viven a 40 minutos de distancia terminen vi&eacute;ndose muy poco porque, como expone la tambi&eacute;n psic&oacute;loga Rebeca Carrasco Garc&iacute;a, especializada en trauma, ansiedad y depresi&oacute;n, &ldquo;la vida cotidiana ya est&aacute; bastante saturada&rdquo;. Se pone en riesgo una parte muy importante en las relaciones de amistad: la espontaneidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que ver a tu amiga suponga 50 minutos de metro y tres transbordos dificulta mucho poder quedar con la frecuencia que te gustaría</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Irene</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Improvisar para tomarse un caf&eacute;, verse un rato despu&eacute;s del trabajo o acompa&ntilde;arse en peque&ntilde;os momentos cotidianos pueden parecer cosas peque&ntilde;as, pero pueden ser esas interacciones las que nos ayuden a sostener la sensaci&oacute;n de apoyo, pertenencia y conexi&oacute;n. &ldquo;La proximidad f&iacute;sica aporta algo muy concreto que cuesta sustituir: la integraci&oacute;n del v&iacute;nculo en la vida cotidiana&rdquo;. Para Hidalgo Caldas &ldquo;no es solo hablar o mantenerse en contacto&rdquo;, sino compartir cierta sensaci&oacute;n de disponibilidad mutua. En las grandes ciudades existen &ldquo;relaciones significativas, pero muy poca sensaci&oacute;n de sost&eacute;n cercano en su vida diaria&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los grandes n&uacute;cleos urbanos generan una contradicci&oacute;n: es habitual sentirse desconectado incluso estando <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/rodeado-gente-suficiente-no-sentirnos-solos-no-xp_1_12938670.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rodeado de gente</a>. Y es que muchas veces estas interacciones no se producen por una falta de cari&ntilde;o, sino por cansancio, horarios, desplazamientos o log&iacute;stica. Como recuerda Julia Vidal, psic&oacute;loga sanitaria y directora de <a href="https://www.areahumana.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;rea Humana Psicolog&iacute;a</a>, toda esta planificaci&oacute;n &ldquo;genera <a href="https://www.eldiario.es/era/alexander-harton-psicologo-carga-mental-no-cosas-pensar-constantemente-hay-xp_1_13198723.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carga mental</a> y m&aacute;s necesidad de tiempo que las relaciones de proximidad no tienen&rdquo;. Vidal considera clave sentir disponibilidad por parte de nuestros v&iacute;nculos (incluso aunque no quedemos), ya que &ldquo;incrementa el bienestar general&rdquo; y &ldquo;reduce el estr&eacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La amistad, &ldquo;un factor de protecci&oacute;n para la salud mental&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Las relaciones de amistad no solo cumplen una funci&oacute;n social o afectiva, sino que tienen un impacto directo en nuestro bienestar emocional. Nazaret Iglesias Garc&iacute;a, psic&oacute;loga y directora de <a href="https://www.psicologiadana.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dana Centro de Psicolog&iacute;a</a>, se&ntilde;ala que existe evidencia de que<strong> </strong>&ldquo;el apoyo social percibido se relaciona con menor estr&eacute;s, ansiedad y sintomatolog&iacute;a depresiva, y act&uacute;a como un factor protector para la salud mental&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El apoyo social percibido se relaciona con menor estrés, ansiedad y sintomatología depresiva, y actúa como un factor protector para la salud mental</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nazaret Iglesias García</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Trini y Ana son hermanas, pero, seg&uacute;n dicen: &ldquo;Obviamente tambi&eacute;n somos amigas&rdquo;. Aunque llevaban d&eacute;cadas viviendo en la misma ciudad, desde hace poco residen en el mismo municipio, separadas por apenas unas cuantas calles. Desde entonces, aseguran que su relaci&oacute;n se ha vuelto mucho m&aacute;s cercana. &ldquo;Ana lo es todo para m&iacute;, creo que sin ella no podr&iacute;a llevar la vida que llevo. Nos vemos a menudo, desayunamos, tomamos algo, nos encontramos&hellip;&rdquo;, cuenta Trini. La mudanza de Trini lleg&oacute; despu&eacute;s de una etapa complicada y de algunos problemas de salud. A ra&iacute;z de ello, ambas han podido comprobar hasta qu&eacute; punto tener cerca a personas importantes puede influir en el bienestar diario. Aunque intu&iacute;an que vivir cerca las unir&iacute;a m&aacute;s, Trini reconoce que no esperaba el impacto que tendr&iacute;a en su d&iacute;a a d&iacute;a: &ldquo;No conoc&iacute;a esta maravillosa vida que me estaba esperando (...) Sabemos que nos tenemos ah&iacute;, y que vi&eacute;ndonos y tomando un caf&eacute; nos sentiremos mejor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;sensaci&oacute;n de sost&eacute;n emocional cotidiano&rdquo; es clave para Esther Boada, psic&oacute;loga sanitaria y directora de <a href="https://www.instagram.com/centre_sukha/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centre Sukha Cornella y Molins</a>, porque, &ldquo;cuando una persona percibe que no tiene a nadie cerca a quien recurrir f&aacute;cilmente, el sistema nervioso tiende a mantenerse m&aacute;s alerta, aparece m&aacute;s sensaci&oacute;n de carga mental, hipervigilancia y necesidad de &lsquo;poder con todo&rdquo;. Adem&aacute;s, pueden aparecer din&aacute;micas de &ldquo;autosuficiencia obligada&rdquo;: la sensaci&oacute;n de tener que afrontar todo sola porque pedir ayuda requiere demasiada coordinaci&oacute;n, tiempo y esfuerzo.
    </p><p class="article-text">
        Irene tiene claro que, tanto en Valladolid como en Madrid, compartir tiempo con sus amistades influye directamente en c&oacute;mo se siente. La joven, que reconoce no mantener &ldquo;un contacto muy fluido a trav&eacute;s de redes o WhatsApp&rdquo;, asegura que cuando ve a sus amigas en persona &ldquo;es mucho m&aacute;s probable que surjan conversaciones de desahogo mutuo&rdquo; que le ayudan a &ldquo;estar mucho mejor an&iacute;micamente&rdquo;. &ldquo;Esto para m&iacute; es calidad de vida&rdquo;, dice.
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                    alt="Acompañarse en pequeños momentos cotidianos puede parecer algo pequeño, pero pueden ser esas interacciones las que nos ayuden a sostener la sensación de apoyo, pertenencia y conexión."
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                Acompañarse en pequeños momentos cotidianos puede parecer algo pequeño, pero pueden ser esas interacciones las que nos ayuden a sostener la sensación de apoyo, pertenencia y conexión.                            </span>
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        Y es precisamente en momentos en los que esa convivencia se vuelve m&aacute;s regular &mdash;durante las vacaciones, el verano o los d&iacute;as en el pueblo&mdash; cuando sus efectos sobre el bienestar emocional se hacen m&aacute;s evidentes. Para Irene M., su d&iacute;a a d&iacute;a cambia cuando en verano pasa de una gran ciudad como Sevilla a su pueblo manchego: &ldquo;Cuando voy al pueblo es a desconectar, a pas&aacute;rmelo bien y a disfrutar. Son momentos muy concretos en los que se hace mucha vida en comunidad, en casa de amigos, en bares rodeada de gente&hellip; No hay esa rutina ni ritmos fren&eacute;ticos que hay en una ciudad, por eso [las amistades] parece que se desarrollan mucho m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando pasamos a entornos m&aacute;s reducidos y podemos disfrutar de una mayor cotidianidad con nuestras amistades, se hace tambi&eacute;n m&aacute;s visible hasta qu&eacute; punto <a href="https://www.eldiario.es/era/ahora-planes-incluyen-gastar-dinero-hemos-cambiado-quedadas-sencillas-experiencias_1_12758388.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el consumo condiciona la forma en que nos relacionamos</a> en las grandes ciudades. Al pasar de la capital a un pueblo de cinco mil habitantes, Jorge ha comprobado que este elemento no atraviesa de igual manera las relaciones de amistad en ambos contextos. &ldquo;En Madrid salir o quedar siempre va ligado a consumir. Aqu&iacute;, aunque tambi&eacute;n puedes quedar a tomar algo, s&iacute; que es m&aacute;s com&uacute;n quedar para simplemente estar en la plaza. Con mis amigos de aqu&iacute; puedo quedar por la tarde, ir a cenar a casa, y despu&eacute;s volver a salir (...) Est&aacute;s menos obligado a gastar dinero, si quieres lo haces, pero no hace falta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo vive Irene M. en sus vacaciones: &ldquo;Puedo quedar para estar con mis amigas para no hacer nada, simplemente contarnos nuestras vidas y reflexionar. No quedamos para hacer algo concreto como s&iacute; ocurre en la ciudad, sino simplemente para estar juntas&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Buscar proximidad en la distancia</h2><p class="article-text">
        En la etapa adulta, no siempre es posible dedicar a las amistades el mismo tiempo que en la infancia o la adolescencia. El ritmo diario hace que, en muchas ocasiones, un paseo improvisado se cambie por una llamada o un mensaje para preguntar qu&eacute; tal va el d&iacute;a, la semana o incluso el mes.
    </p><p class="article-text">
        Las expertas como Eva Barrio, psic&oacute;loga con perspectiva de g&eacute;nero y directora de <a href="https://narapsicologia.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nara psicolog&iacute;a</a>, se&ntilde;alan la proximidad como un elemento fortalecedor de los v&iacute;nculos emocionales &mdash;el &ldquo;efecto de mera exposici&oacute;n&rdquo; demuestra c&oacute;mo la frecuencia de contacto f&iacute;sico aumenta la familiaridad y el afecto&mdash;.<strong> </strong>Sin embargo, esto no implica que las relaciones a distancia no puedan ser profundas y significativas. De hecho, Barrio est&aacute; segura de que cuando no tenemos esta proximidad, &ldquo;la buscamos&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema de la vivienda expulsa a las personas de sus barrios o del lugar en el que se establecieron en un primer momento debido al precio de los alquileres y desajusta el círculo social</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Selene</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este contexto, Selene tiene mucho que agradecer a la tecnolog&iacute;a: &ldquo;Si algo bueno tiene es que permite enviar un mensaje, escribir, llamar e incluso ver la cara y las reacciones cuando hay alguna novedad importante que hay que contar, aunque sea en videollamada. Por supuesto, lo mejor y lo ideal es tener a las amigas cerca, pero al final hay muchas maneras de sentirlas as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Iglesias Garc&iacute;a recuerda que las relaciones a distancia con nuestras amigas no son menos valiosas, ya que &ldquo;nos pueden sostener mucho emocionalmente&rdquo;, sobre todo &ldquo;si hay confianza, continuidad y comunicaci&oacute;n de calidad&rdquo;. &ldquo;Esa disponibilidad no necesariamente tiene que ser f&iacute;sica, es esencial sentir esta disponibilidad emocional que se refuerza con la cercan&iacute;a f&iacute;sica que se puede generar tambi&eacute;n a trav&eacute;s de la tecnolog&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade la psic&oacute;loga Vidal. De ah&iacute; que en la vida adulta sostener una red de apoyo no dependa solo de la cercan&iacute;a o la tecnolog&iacute;a, sino tambi&eacute;n de la intenci&oacute;n con la que se cuidan esos v&iacute;nculos.
    </p><p class="article-text">
        Irene M. afirma con contundencia que &ldquo;las <a href="https://www.eldiario.es/era/duelo-ruptura-amistad_1_10651861.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relaciones de amistad</a> hay que trabajarlas&rdquo;, al igual que cualquier otro tipo de relaci&oacute;n y &ldquo;no solo las de pareja, que son a las que m&aacute;s estamos acostumbrados a prestar atenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El problema de la vivienda atraviesa la amistad</h2><p class="article-text">
        Muchas veces la lejan&iacute;a con nuestros c&iacute;rculos de amistades no viene marcada por un cambio de trabajo o de ciudad, sino por un factor m&aacute;s estructural: la dificultad de acceso a la vivienda. El encarecimiento del alquiler y la compra en las grandes ciudades, que obliga a desplazarse en busca de opciones m&aacute;s asequibles cada vez m&aacute;s alejadas de los centros,&nbsp;ha terminado por distanciar a muchas amistades. Selene ha vivido esta realidad en primera persona: &ldquo;En general, no tengo cerca a mi gente, y precisamente este es uno de los problemas que veo en el modelo de ciudad que plantea Madrid o las grandes ciudades. El problema de la vivienda expulsa a las personas de sus barrios o del lugar en el que se establecieron en un primer momento debido al precio de los alquileres y desajusta el c&iacute;rculo social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se&ntilde;ala la psic&oacute;loga Hidalgo Caldas, para muchas personas acceder a una vivienda solo es posible &ldquo;a costa de alejarse de sus redes afectivas, de sus rutinas sociales y de los espacios donde transcurr&iacute;a su vida cotidiana&rdquo;. Esto tiene consecuencias &ldquo;econ&oacute;micas y log&iacute;sticas, pero tambi&eacute;n relacionales y psicol&oacute;gicas&rdquo;, como el aumento del aislamiento social, el estr&eacute;s sostenido o la sensaci&oacute;n de desconexi&oacute;n y desarraigo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tan importantes son los amigos íntimos, las amistades más ‘superficiales’, las personas cotidianas como el compañero con quien te tomas un café. Estas microinteracciones aportan a nuestra ‘nutrición social’, contribuyen a sentirte acompañada, en sociedad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Julia Vidal</span>
                                        <span>—</span> psicóloga sanitaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Cuidar los v&iacute;nculos tambi&eacute;n es autocuidado</h2><p class="article-text">
        Las psic&oacute;logas inciden en el factor de protecci&oacute;n que constituyen las amistades, y en la importancia de cultivarlas de forma consciente <a href="https://www.eldiario.es/era/como-hacer-amigos-nuevos_1_10829978.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la vida adulta</a>. En las grandes ciudades se vuelve especialmente importante construir un espacio o red que nos permita tener esa sensaci&oacute;n de pertenencia. &ldquo;Tan importantes son los amigos &iacute;ntimos, las amistades m&aacute;s &lsquo;superficiales&rsquo;, las personas cotidianas como el compa&ntilde;ero con quien te tomas un caf&eacute; o estas microinteracciones, todas aportan a nuestra &lsquo;nutrici&oacute;n social&rsquo;, ya que son un espacio de expresi&oacute;n y contribuyen a sentirte acompa&ntilde;ada, a sentirte en sociedad&rdquo;, se&ntilde;ala Vidal.
    </p><p class="article-text">
        La clave, seg&uacute;n Iglesias Garc&iacute;a, &ldquo;es no idealizar ni demonizar la distancia&rdquo;. Podemos tener v&iacute;nculos muy profundos con personas que viven lejos, pero tambi&eacute;n necesitamos presencia cercana, vida compartida y peque&ntilde;as interacciones cotidianas. Y concluye: &ldquo;El bienestar emocional no depende solo de tener &lsquo;gente importante&rsquo; en abstracto, sino de sentir que hay personas disponibles, accesibles y presentes en nuestra vida real (...) En un contexto social donde cada vez hay m&aacute;s movilidad, teletrabajo, individualizaci&oacute;n y dispersi&oacute;n urbana, construir red cercana no deber&iacute;a verse como algo secundario&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/amigas-vivan-cerca-cambia-vida-compartir-cotidiano_1_13233481.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 21:05:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amigas que vivan cerca: cómo nos cambia la vida compartir lo cotidiano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Amistad,Vivienda,Bienestar emocional,Salud mental,Psicología,Salud psicológica,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué nos cuesta más dormir el domingo y cómo remediarlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cuesta-dormir-domingo-remediarlo_1_13206666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41b79010-8a12-4b56-b7fe-76d7f31c73cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué es más difícil dormir el domingo, y cómo remediarlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La del domingo es la peor noche de sueño de la semana para casi un tercio de la población, y no es casualidad</p><p class="subtitle">Las cinco cosas que debes hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n calcula <a href="https://www.sleepfoundation.org/sleep-news/one-third-of-adults-lose-sleep-to-sunday-scaries" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Sleep Foundation</a>, el 31% de la poblaci&oacute;n identifica el domingo como la noche m&aacute;s dif&iacute;cil de la semana para conciliar el sue&ntilde;o, un porcentaje muy superior al de cualquier otro d&iacute;a. Una encuesta similar de <a href="https://www.calm.com/blog/sunday-night-sleep-troubles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">YouGov para la </a><a href="https://www.calm.com/blog/sunday-night-sleep-troubles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>app</em></a><a href="https://www.calm.com/blog/sunday-night-sleep-troubles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Calm</a> con m&aacute;s de 4.000 participantes anglosajones concluy&oacute; que tres veces m&aacute;s personas duermen mal el domingo que en cualquier otra noche. El jueves, en cambio, es la noche en que menos personas tienen dificultades.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s del insomnio dominical hay dos posibles causas que a menudo se dan a la vez. Por un lado, el reloj biol&oacute;gico alterado durante el fin de semana, y por otro, el estr&eacute;s anticipado del lunes.
    </p><h2 class="article-text">El <em>jet lag</em> social: cuando el fin de semana desajusta el reloj interno</h2><p class="article-text">
        El cuerpo humano tiene un reloj biol&oacute;gico, el sistema circadiano, que sincroniza los ciclos de sue&ntilde;o y vigilia con el entorno. La luz solar es el principal est&iacute;mulo que pone en hora este reloj. Pero cuando los horarios habituales de sue&ntilde;o cambian bruscamente, por ejemplo, por volar a otro pa&iacute;s con otro huso horario, se produce un desajuste.
    </p><p class="article-text">
        Sin ser tan dr&aacute;stico, eso es exactamente lo que ocurre cada fin de semana para millones de personas. El viernes y el s&aacute;bado por la noche muchos se acuestan m&aacute;s tarde y se levantan m&aacute;s tarde que entre semana. El reloj interno, que regula la secreci&oacute;n de melatonina y cortisol, se desplaza hacia un horario m&aacute;s tard&iacute;o. Este fen&oacute;meno se denomina <em>jet lag </em>social, y seg&uacute;n <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8707256/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la literatura cient&iacute;fica</a>, se estima que el 69% de los adultos experimenta al menos una hora de<em> jet lag </em>social cada semana.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, cuando intentamos ir a dormir a las 23:00 del domingo para levantarnos a las 7:00 el lunes, el cerebro no ha recibido todav&iacute;a suficiente se&ntilde;al de melatonina para inducir el sue&ntilde;o, porque el s&aacute;bado trasnochamos hasta las dos de la ma&ntilde;ana. Los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9172912/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios sobre </a><a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9172912/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>jet lag</em></a><a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9172912/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> social</a> muestran que acostarse m&aacute;s tarde los fines de semana desplaza el pico de melatonina hacia delante en el tiempo, lo que hace dif&iacute;cil conciliar el sue&ntilde;o cuando intentamos recuperar el horario laboral.
    </p><h2 class="article-text">El miedo al lunes activa el sistema de alarma</h2><p class="article-text">
        El segundo mecanismo es psicol&oacute;gico. Cuando el domingo por la tarde la mente empieza a anticipar la jornada del lunes, las reuniones, los informes pendientes, los clientes que atender o los correos sin responder, el sistema nervioso se pone en alerta como si la amenaza fuera inminente. La am&iacute;gdala, la parte del cerebro encargada de detectar amenazas, no distingue entre un peligro real e inmediato y uno anticipado. 
    </p><p class="article-text">
        La am&iacute;gdala produce una subida del cortisol y la adrenalina aumenta la frecuencia card&iacute;aca y el estado de alerta general. Todo lo contrario de lo que necesitamos para quedarnos dormidos. Una <a href="https://www.thesleepjudge.com/sunday-scaries/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta entre profesionales</a> encontr&oacute; que entre el 76% y el 80% experimentaba alg&uacute;n grado de ansiedad anticipatoria los domingos por la tarde o noche, sobre todo a causa de las obligaciones del trabajo o el estudio.
    </p><p class="article-text">
        El efecto de contraste agrava la situaci&oacute;n. Mientras que el fin de semana significa ocio, autonom&iacute;a y relajaci&oacute;n, el lunes trae estructura, obligaciones y plazos. Cuanto mayor sea la diferencia entre la semana de trabajo y el fin de semana, m&aacute;s nos costar&aacute; la transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hay otros factores que juegan en nuestra contra durante el fin de semana. El consumo de alcohol, que es m&aacute;s elevado, aunque parezca relajante, afecta a la calidad del sue&ntilde;o y hace que esas horas de m&aacute;s en la cama no resulten tan reparadoras. Esa siesta larga despu&eacute;s de la comida del domingo reduce la presi&oacute;n de sue&ntilde;o por la noche, y se suma a todo lo anterior para provocar insomnio. Por &uacute;ltimo, podemos agravar a&uacute;n m&aacute;s la situaci&oacute;n si nos exponemos a las pantallas antes de dormir, bien sea con un marat&oacute;n de series o, peor a&uacute;n, intentando adelantar trabajo para la ma&ntilde;ana siguiente.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer para dormir mejor el domingo</h2><p class="article-text">
        No es necesario renunciar al fin de semana, sino ajustar algunos h&aacute;bitos para evitar dar vueltas en la cama durante la noche del domingo. Estas son algunas recomendaciones:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Mantener el horario de despertar durante el fin de semana: la idea es<strong> </strong>no levantarse m&aacute;s de una hora despu&eacute;s de la hora habitual entre semana, aunque hayamos trasnochado la v&iacute;spera. El horario de despertar manda m&aacute;s sobre el reloj circadiano.</li>
                                    <li>Exponerse a la luz natural por la ma&ntilde;ana: salir a la calle o desayunar junto a una ventana en los primeros 30 minutos despu&eacute;s de levantarse el domingo acelera la sincronizaci&oacute;n del reloj biol&oacute;gico con el horario real.</li>
                                    <li>Hacer una lista de tareas el domingo por la tarde:<strong> </strong>si escribimos las tareas que nos esperan el lunes, es como si las descarg&aacute;ramos de nuestra cabeza y las dej&aacute;ramos en el papel, como han podido comprobar recientes <a href="https://www.sleepfoundation.org/sleep-news/one-third-of-adults-lose-sleep-to-sunday-scaries" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">investigaciones en psicolog&iacute;a cognitiva</a>.</li>
                                    <li>Planificar algo agradable para el lunes:<strong> </strong>la ansiedad anticipatoria se reduce si tenemos algo positivo en medio de todo el estr&eacute;s, como un desayuno especial, una llamada a un amigo o escuchar nuestro podcast o m&uacute;sica favoritos de camino al trabajo.</li>
                                    <li>La higiene del sue&ntilde;o del fin de semana:<strong> </strong>conviene evitar el alcohol y las siestas larga el domingo, as&iacute; las pantallas y luces brillantes <a href="https://www.eldiario.es/era/habito-no-mirar-movil-antes-de-dormir_129_10943852.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">al menos una hora antes de dormir.</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Entender por qu&eacute; nos cuesta conciliar el sue&ntilde;o el domingo es el primer paso para evitar los problemas de sue&ntilde;o y odiar los lunes un poco menos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cuesta-dormir-domingo-remediarlo_1_13206666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 20:11:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué nos cuesta más dormir el domingo y cómo remediarlo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Ocio,Dormir,Descanso,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eres lo que guardas: por qué nos aferramos a cosas innecesarias y cómo deshacernos de ellas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/guardas-aferramos-cosas-innecesarias-deshacernos_1_13218903.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/206cbb9a-e9c2-48aa-89df-6b871a7834e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Eres lo que guardas: por qué nos aferramos a cosas innecesarias y cómo deshacernos de ellas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Te sientes abrumado por todas las cosas que hay en tu vida? Entender por qué nos aferramos a las cosas es el primer paso para encontrar una forma saludable de desprenderse de ellas</p><p class="subtitle">Y ahora, ¿qué hacemos con sus cosas? El trabajo emocional de vaciar las casas de nuestros padres y abuelos</p></div><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de nosotros tenemos una relaci&oacute;n complicada con nuestras cosas. Est&aacute; la interminable colecci&oacute;n de cargadores y cables, el caj&oacute;n de la cocina que rebosa de &ldquo;de todo&rdquo;, la bolsa de tela llena de bolsas de tela. El desorden no es un defecto de car&aacute;cter. Se trata, en la mayor&iacute;a de los casos, de una conversaci&oacute;n que tu hogar mantiene contigo sobre algo m&aacute;s profundo.
    </p><p class="article-text">
        Como terapeuta integrativa, escucho esa conversaci&oacute;n con frecuencia. El desorden rara vez se presenta como un simple problema de orden. Conlleva ansiedad, dolor, identidad, verg&uuml;enza y transici&oacute;n. Comprender lo que hay debajo suele ser el primer paso para liberarse de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que hay que dejar claro: el desorden no es acumulaci&oacute;n compulsiva. &ldquo;En la acumulaci&oacute;n compulsiva, hay mucha profundidad&rdquo;, afirma el Dr. Joseph Ferrari, psic&oacute;logo de la Universidad DePaul que lleva d&eacute;cadas estudiando el desorden. &ldquo;Papel higi&eacute;nico, papel higi&eacute;nico, papel higi&eacute;nico... tiene profundidad. El desorden, en cambio, tiene amplitud. Son un mont&oacute;n de cosas diferentes por todas partes. As&iacute; que, mientras que los acumuladores son personas desordenadas, las personas desordenadas no son necesariamente acumuladoras&rdquo;. El trastorno de acumulaci&oacute;n compulsiva es un diagn&oacute;stico cl&iacute;nico. La mayor&iacute;a de nosotros nos situamos en alg&uacute;n punto del vasto y corriente t&eacute;rmino medio.
    </p><p class="article-text">
        Esa distinci&oacute;n es importante porque nuestros hogares (m&aacute;s o menos) funcionan, pero con un trasfondo de inquietud. Una pila de correo de la que &ldquo;te ocupar&aacute;s m&aacute;s tarde&rdquo;. Un armario lleno de ropa que ya no se adapta a tu cuerpo ni a tu vida. A medida que los hogares se reducen y se les exige cada vez m&aacute;s, la presi&oacute;n se intensifica: el sal&oacute;n se convierte en oficina, en lugar para hacer los deberes, en gimnasio. El desorden deja de ser una cuesti&oacute;n est&eacute;tica; se convierte en un problema log&iacute;stico.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;ndo se convierte en un problema?</h2><p class="article-text">
        Ferrari y su colaboradora, la Dra. Catherine Roster, profesora de marketing de la Universidad de Nuevo M&eacute;xico, definen el desorden como &ldquo;una sobreabundancia de posesiones que crea un espacio vital ca&oacute;tico y desorganizado&rdquo;. Pero, como a&ntilde;ade la organizadora profesional e investigadora Caroline Rogers: &ldquo;Mi desorden no es el tuyo&rdquo;. Dos hogares pueden parecer igual de llenos y, sin embargo, resultar totalmente diferentes para las personas que los habitan.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.challengingdisorganization.org/resources/icd-clutter-quality-of-life-scale/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Escala de calidad de vida ante el desorden </a>de Ferrari ofrece un criterio pr&aacute;ctico: &iquest;afecta a la habitabilidad de tu espacio? La mesa del comedor nunca se usa porque est&aacute; sepultada bajo papeles, libros y objetos que no tienen un lugar fijo. &iquest;Te causa malestar emocional? Esa ansiedad latente que te produce que otros vean tu casa y te d&eacute; verg&uuml;enza. &iquest;Pone a prueba tus relaciones o tus finanzas? Las discusiones por el desorden, los recargos por demora en el pago de facturas que se han extraviado. El desorden se convierte en un problema cuando empieza a limitar tu vida. Las investigaciones lo confirman: un estudio de 2021 realizado por Rogers y la Dra. Rona Hart, profesora asociada de psicolog&iacute;a en la Universidad de Sussex, revel&oacute; que el desorden es uno de los principales factores predictivos de una <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0272494421000062" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menor calidad de vida</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Afecta a la habitabilidad de tu espacio? ¿Te causa malestar emocional? ¿Pone a prueba tus relaciones o tus finanzas? El desorden se convierte en un problema cuando empieza a limitar tu vida</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Por qu&eacute; nos aferramos a las cosas</h2><p class="article-text">
        El desorden rara vez se debe a una sola cosa. En mi trabajo como terapeuta integrativa y en mi investigaci&oacute;n para este art&iacute;culo, siguen surgiendo los mismos factores. Reconocer tu propio patr&oacute;n es el primer paso para cambiarlo.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El duelo y los recuerdos que perduran</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Conservar las <a href="https://www.eldiario.es/era/ahora-que-hacemos-con-sus-cosas_1_12177928.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pertenencias de un ser querido</a> es una de las formas m&aacute;s comunes de acumular trastos, y tambi&eacute;n una de las m&aacute;s conmovedoras. Lo importante no es el objeto en s&iacute;, sino el v&iacute;nculo que lo une a nosotros. Tirar la taza favorita de un padre o una madre puede parecer, a nivel visceral, como si estuvi&eacute;ramos tirando al propio padre o madre. Ropa de ni&ntilde;os que se conserva mucho m&aacute;s all&aacute; de su utilidad, ropa comprada para beb&eacute;s que nunca llegaron a nuestras vidas: estos objetos cargan con la p&eacute;rdida no solo de una persona, sino de los futuros que hab&iacute;amos imaginado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En nuestro sector, hablamos mucho del duelo oculto&rdquo;, dice Rogers. Ha visto a gente aferrarse a cosas que dir&iacute;amos que son basura: una vieja mochila que en realidad es un talism&aacute;n de una ruta por el Himalaya que alguien hizo cuando ten&iacute;a veintitantos a&ntilde;os y sus extremidades funcionaban de otra manera, por ejemplo. El miedo no es al desorden; es al borrado. Como ella misma dice: &ldquo;Si me deshago de esto, &iquest;significa que esa parte de mi vida ya no es real?&rdquo;. No es as&iacute;. El recuerdo vive en ti, no en el objeto.
    </p><p class="article-text">
        Nadia Vidal, asesora de Hoarding UK, lo explica de forma sencilla: desprenderse de las pertenencias de un ser querido forma parte del proceso de duelo; por su propia naturaleza, el duelo no se puede apresurar.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El sentimentalismo</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la experiencia de Jenn Jordan, este es el principal motivo por el que se acumulan las cosas. Jordan, fundadora de la empresa de organizaci&oacute;n profesional Orjenise, lo ve por todas partes. &ldquo;Cuanto m&aacute;s sentimental es una persona, m&aacute;s cosas tiene&rdquo;. Las tarjetas de cumplea&ntilde;os son el ejemplo cl&aacute;sico: cada una parece inofensiva hasta que acabas teniendo cajas llenas de ellas. &ldquo;Nos decimos a nosotros mismos que estamos conservando el amor&rdquo;, afirma Jordan. &ldquo;A veces solo estamos guardando papel&rdquo;. El objetivo no es dejar de sentirnos sentimentales, sino preguntarnos si necesitamos cada objeto f&iacute;sico para honrarlo.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Procrastinaci&oacute;n y evasi&oacute;n</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Ferrari es directo: la procrastinaci&oacute;n &ldquo;no tiene nada que ver con la pereza, ni con una mala gesti&oacute;n del tiempo&rdquo;. En esencia, se trata de evitaci&oacute;n, y la evitaci&oacute;n tiene que ver con las emociones. A veces el desorden se acumula cuando lo posponemos. A veces eso provoca m&aacute;s retrasos, porque cada pila es un recordatorio de algo inconcluso, lo que genera agobio, lo que a su vez genera m&aacute;s evitaci&oacute;n. Jordan llama a la respuesta habitual &ldquo;tocar la superficie&rdquo;: una limpieza r&aacute;pida y superficial, una bolsa junto a la puerta que permanece all&iacute; durante semanas. Ordenar reorganiza lo que ya existe. Despejar requiere algo diferente: el esfuerzo emocional de decidir realmente qu&eacute; se queda y qu&eacute; se va.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Herencia</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Parte del desorden tiene su origen en la herencia. Tanto en mi vida personal como en mi trabajo con los clientes, observo c&oacute;mo la migraci&oacute;n, la clase social y la escasez generacional determinan lo que la gente conserva y por qu&eacute;. Si las cosas eran dif&iacute;ciles de conseguir durante la infancia, o si la familia ha sobrevivido a un desplazamiento o a una guerra, aferrarse a los objetos no es un h&aacute;bito, sino una herencia. El objeto se convierte en un seguro. Esto ayuda a explicar por qu&eacute; la est&eacute;tica minimalista puede resultar vergonzosa en ciertas comunidades: es un est&aacute;ndar creado por quienes siempre han tenido el lujo de dar por sentado que pod&iacute;an reemplazar lo que perd&iacute;an. El objetivo de las familias que han pasado por dificultades nunca fue tener una casa de exposici&oacute;n; es la seguridad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuanto más sentimental es una persona, más cosas tiene</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jenn Jordan</span>
                                        <span>—</span> organizadora profesional
                      </div>
          </div>

  </blockquote><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Identidad</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Jordan identifica tres patrones comunes: el &ldquo;yo aspiracional&rdquo; conserva el equipo de gimnasio y los libros de texto de idiomas sin abrir, prueba de en qui&eacute;nes pretendemos convertirnos; el &ldquo;yo del coste irrecuperable&rdquo; se aferra a las cosas porque se gast&oacute; demasiado dinero; y el &ldquo;yo nost&aacute;lgico&rdquo; se aferra a lo que Jordan llama &ldquo;s&iacute;mbolos del esp&iacute;ritu&rdquo;, objetos que se guardan como prueba de un yo anterior. Los hombres y las colecciones de CD son su ejemplo favorito. Ese &aacute;lbum de Radiohead no tiene que ver realmente con la m&uacute;sica; tiene que ver con la persona que conoc&iacute;a a Radiohead antes que nadie.
    </p><p class="article-text">
        Debajo del s&iacute;mbolo espiritual se esconde el miedo a perder un yo que una vez reconociste. Eso no es trivial. Pero ser consciente de ello crea una elecci&oacute;n: &iquest;quieres seguir viviendo en un museo de quien fuiste o hacer espacio para quien eres?
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La verg&uuml;enza del desorden</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Una de las razones por las que el desorden persiste es la verg&uuml;enza, y la presi&oacute;n por mantener un hogar perfecto, amplificada por las redes sociales, recae de manera desproporcionada sobre las mujeres. Sin embargo, la investigaci&oacute;n de Ferrari no muestra diferencias significativas entre g&eacute;neros en cuanto al desorden en s&iacute; mismo. La diferencia radica en c&oacute;mo se denomina. &ldquo;Las mujeres tienen 'desorden'. En el caso de los hombres, son sus 'juguetes'. Son sus 'cosas'&rdquo;. El secretismo permite que la verg&uuml;enza prospere. Por eso la gente difumina el fondo de sus videollamadas por Zoom o dice &ldquo;es que estoy muy ocupado&rdquo; en lugar de &ldquo;estoy atascado&rdquo;. Comprender que tu desorden est&aacute; conectado con algo real, ya sea una p&eacute;rdida, la identidad, la ansiedad o la historia, no es una excusa para quedarte estancado. Es el punto de partida compasivo para el cambio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El psicólogo investigador sobre desorden Joseph Ferrari aconseja que otra persona sostenga el objeto mientras tú tomas la decisión de deshacerte de ello. Al eliminar el contacto, eliminas el bucle de recuerdos que este desencadena
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si vives con alguien cuyo desorden te abruma, la investigaci&oacute;n de Ferrari ofrece una advertencia &uacute;til: la presi&oacute;n sale por la culata. En el momento en que una elecci&oacute;n se convierte en una exigencia, surge la resistencia. Si le dices a alguien que se deshaga de sus cosas, ya no est&aacute;s hablando de desorden; est&aacute;s amenazando su sentido de control sobre su propia vida. Vidal, que ve esto en su forma m&aacute;s extrema, lo tiene claro: el cambio duradero tiene que venir de dentro. La fuerza puede despejar una habitaci&oacute;n, pero sin llegar a la ra&iacute;z, el patr&oacute;n se repite.
    </p><h2 class="article-text">Entonces, &iquest;qu&eacute; ayuda realmente?</h2><p class="article-text">
        Rogers pregunta a sus clientes: &iquest;qu&eacute; quieres hacer en esta habitaci&oacute;n? &iquest;C&oacute;mo quieres sentirte? Sin tener eso claro, todos los objetos parecen igual de importantes y tomar decisiones se vuelve imposible. Jordan advierte que tener un mont&oacute;n de cajas de pl&aacute;stico no es la soluci&oacute;n. Guardar cosas no es una cura; es solo un aplazamiento m&aacute;s bonito.
    </p><p class="article-text">
        A menudo, las personas necesitan narrar la historia de un objeto antes de poder desprenderse de &eacute;l: explicar qu&eacute; significaba, de qui&eacute;n proced&iacute;a y qu&eacute; etapa de la vida representa. Un cliente guardaba una taza de la que su madre hab&iacute;a bebido todos los d&iacute;as, llena de polvo, arrinconada, sin usar nunca. Contar su historia, decir en voz alta lo que encerraba, fue lo que hizo que desprenderse de ella resultara imaginable. &ldquo;A veces basta con contar la historia&rdquo;, me dijeron tanto Rogers como Vidal por separado. Una vez que se ha reconocido y honrado el significado, las cosas pueden desaparecer. El amor y recuerdo te acompa&ntilde;an.
    </p><p class="article-text">
        La dificultad de desprenderse no es solo emocional. Tambi&eacute;n es f&iacute;sica. Hay una raz&oacute;n por la que los comerciantes quieren que toques la mercanc&iacute;a: la psicolog&iacute;a del consumidor demuestra que el contacto f&iacute;sico con un objeto aumenta tu sentido de la propiedad y el apego hacia &eacute;l. El mismo mecanismo funciona a la inversa cuando intentas desprenderse de algo. Ferrari aconseja que otra persona sostenga el objeto mientras t&uacute; tomas la decisi&oacute;n. Al eliminar el contacto, eliminas el bucle de recuerdos que este desencadena.
    </p><p class="article-text">
        Cuando las ra&iacute;ces emocionales son m&aacute;s profundas, ya sea por un duelo no superado, una ansiedad que parece inmanejable o una sensaci&oacute;n persistente de que por mucho que ordenes nunca logras aliviar el peso, la terapia puede ayudar. Un terapeuta puede ofrecerte un espacio para explorar los apegos que el simple orden no puede abordar. Para obtener apoyo pr&aacute;ctico, la Asociaci&oacute;n de Profesionales del Orden y la Organizaci&oacute;n pone en contacto a personas del Reino Unido con <a href="https://www.apdo.co.uk/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">profesionales</a> acreditados que se centran en la desorganizaci&oacute;n cr&oacute;nica, no en el orden est&eacute;tico.
    </p><h2 class="article-text">Una pregunta diferente que plantearse</h2><p class="article-text">
        El sentimentalismo, el amor, la lealtad hacia nuestro yo pasado: eso no son debilidades. El objetivo es dejar de proyectar esos sentimientos en las cosas que se acumulan a nuestro alrededor. Honrar lo que algo signific&oacute; y luego imaginar que va a parar a manos de alguien que lo utilizar&aacute;, lo necesitar&aacute;, lo querr&aacute;: eso no es una p&eacute;rdida, es generosidad.
    </p><p class="article-text">
        Rogers a esto lo llama ternura: negarse a reducir a una persona a su desorden. La pregunta con la que hay que empezar no es &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no puedo simplemente deshacerme de ello?&rdquo;, sino &ldquo;&iquest;A qu&eacute; me estoy aferrando realmente?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gynelle Leon]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/guardas-aferramos-cosas-innecesarias-deshacernos_1_13218903.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 19:53:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Eres lo que guardas: por qué nos aferramos a cosas innecesarias y cómo deshacernos de ellas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hogar,Psicología,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué el 15 de mayo es el Día de la Familia en España y qué se celebra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/15-mayo-dia-familia-espana-celebra_1_13211379.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ee6c12b-9d3b-404d-918b-5783d64be412_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué el 15 de mayo es el Día de la Familia en España y qué se celebra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las Naciones Unidas fijó esta jornada en 1994 para llevar los hogares, los cuidados y las desigualdades a un debate público centrado ahora en el bienestar infantil</p><p class="subtitle">Dónde es festivo el 15, 27 y 30 de mayo y en qué comunidades habrá puente</p></div><p class="article-text">
        El 15 de mayo se celebra en Espa&ntilde;a el D&iacute;a de la Familia, una fecha que no est&aacute; pensada para reconocer a una sola figura del hogar, sino para hablar del papel que tienen las familias en la vida diaria y en la sociedad. La jornada est&aacute; ligada al D&iacute;a Internacional de las Familias, una conmemoraci&oacute;n que busca recordar que los hogares son un entorno de cuidados, apoyo y convivencia, pero tambi&eacute;n un lugar condicionado por la situaci&oacute;n econ&oacute;mica, social y personal de quienes los forman.
    </p><p class="article-text">
        La fecha tiene un origen internacional. Fue establecida por la Asamblea General de Naciones Unidas en 1993 y comenz&oacute; a celebrarse cada a&ntilde;o desde 1994. La intenci&oacute;n era reservar un d&iacute;a del calendario para dar visibilidad a la importancia de las familias y a los cambios que afectan a su realidad. Por eso, el 15 de mayo no se limita a una celebraci&oacute;n simb&oacute;lica: tambi&eacute;n sirve para llamar la atenci&oacute;n sobre cuestiones como la crianza, la pobreza, la educaci&oacute;n, la salud, los cuidados y las oportunidades de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; se celebra el 15 de mayo</h2><p class="article-text">
        El D&iacute;a Internacional de las Familias se cre&oacute; para recordar que la familia tiene un peso directo en la vida de las personas y en el desarrollo de las sociedades. No se trata solo de hablar de v&iacute;nculos personales, sino de entender c&oacute;mo las condiciones que rodean a un hogar pueden influir en su estabilidad y en el bienestar de sus miembros. La vida familiar no depende &uacute;nicamente de lo que ocurre dentro de casa, sino tambi&eacute;n de los recursos disponibles, de los servicios a los que se puede acceder y de las desigualdades que existen alrededor.
    </p><p class="article-text">
        Ese es uno de los motivos por los que esta fecha se mantiene cada a&ntilde;o. La jornada permite abordar los procesos sociales, econ&oacute;micos y demogr&aacute;ficos que afectan a las familias, sin reducirlas a un &uacute;nico modelo. Cada hogar puede tener una composici&oacute;n distinta, pero todos se ven atravesados, en mayor o menor medida, por cuestiones como los ingresos, la educaci&oacute;n, la atenci&oacute;n sanitaria, los cuidados o el acceso a servicios esenciales.
    </p><h2 class="article-text">La reivindicaci&oacute;n del D&iacute;a de la Familia en 2026</h2><p class="article-text">
        En 2026, Naciones Unidas ha propuesto el lema &ldquo;Las familias, las desigualdades y el bienestar infantil&rdquo;. Con ese enfoque, la conmemoraci&oacute;n dirige la mirada hacia la infancia y hacia el modo en que las diferencias sociales pueden condicionar el futuro de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. El planteamiento parte de una idea clara: cuando una familia no cuenta con apoyos suficientes, sus dificultades no se quedan solo en el presente, sino que pueden tener consecuencias a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        La falta de respaldo adecuado puede aumentar el riesgo de pobreza en hogares con ni&ntilde;os peque&ntilde;os. Esa situaci&oacute;n puede afectar a su salud, a su educaci&oacute;n y a su bienestar general. Adem&aacute;s, no todas las familias parten del mismo punto. Las dificultades pueden ser mayores cuando se suman desigualdades relacionadas con el g&eacute;nero, el origen, la situaci&oacute;n migratoria o la discapacidad.
    </p><p class="article-text">
        La celebraci&oacute;n de 2026 tambi&eacute;n pone atenci&oacute;n en varias brechas que influyen en las oportunidades de la infancia. No se habla solo de dinero. Tambi&eacute;n cuentan el acceso a la escuela, la atenci&oacute;n sanitaria, la conexi&oacute;n digital y los servicios b&aacute;sicos. Cuando esos recursos no llegan en igualdad de condiciones, la vida familiar se vuelve m&aacute;s dif&iacute;cil y las opciones de desarrollo de los menores pueden quedar limitadas desde los primeros a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, la jornada reivindica la necesidad de contar con pol&iacute;ticas orientadas a las familias. Entre las medidas se&ntilde;aladas est&aacute;n las prestaciones por hijos, los permisos parentales, los servicios de cuidado infantil asequibles y la educaci&oacute;n temprana. Todas ellas tienen un objetivo com&uacute;n: ayudar a reducir la pobreza, sostener mejor la crianza y favorecer que ni&ntilde;os y ni&ntilde;as crezcan con m&aacute;s oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el 15 de mayo se entiende dentro de ese marco internacional. La fecha sirve para recordar la importancia de las familias, pero tambi&eacute;n para se&ntilde;alar que su bienestar no depende solo del esfuerzo de cada hogar. Las condiciones sociales, los apoyos disponibles y la reducci&oacute;n de las desigualdades son parte central de lo que se celebra y se reivindica en esta jornada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/15-mayo-dia-familia-espana-celebra_1_13211379.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 03:59:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué el 15 de mayo es el Día de la Familia en España y qué se celebra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[familias,Infancia,Bienestar,ONU - Organización de las Naciones Unidas,Sociedad,Niños]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Mímate!: la trampa del “estilo de vida progresivo” que puede inflar tus gastos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/mimate-trampa-estilo-vida-progresivo-inflar-gastos_1_13212002.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77e6466a-d3bc-4d1a-ac30-c54c9547507f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Mímate!: la trampa del “estilo de vida progresivo” que puede inflar tus gastos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bajo premisas como el autocuidado o la recompensa, muchos hábitos de consumo se instalan en nuestro día a día, hasta redefinir lo que entendemos como normal</p><p class="subtitle">Si todo es autocuidado, nada es autocuidado: la era dorada de la industria del bienestar (y de la culpa)</p></div><p class="article-text">
        Quiz&aacute; algunos se sientan identificados con este relato. Te suben el sueldo y, aunque la cantidad es m&iacute;nima, decides darte algunos caprichos. De repente, los d&iacute;as que llegas tarde optas por pillar un taxi y evitar el metro. Antes, quiz&aacute;s, desayunas en el bar de abajo porque tienes la nevera pelada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Comes fuera, claro, porque t&aacute;per tampoco te has podido preparar. Al salir del curro, pitando a pilates. Menos mal que te has sacado un bono para ir a casi cualquier centro de la ciudad. Sale un poco m&aacute;s caro, &iexcl;pero es que si no, no ir&iacute;as! Llegas cansado a casa y lo que menos te apetece es cocinar, as&iacute; que pides algo a domicilio, aunque esta semana ya es la tercera vez. Pero oye, &iquest;para qu&eacute; se supone que trabajas?
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a decirse que te cuidas, que sigues a rajatabla la m&aacute;xima del &ldquo;porque yo lo valgo&rdquo;, pero el problema es que las excepciones se van convirtiendo poco a poco en norma y sigues sin ahorrar ni un c&eacute;ntimo. Est&aacute;s avanzando en lo profesional, pero conforme entra, el dinero vuela.
    </p><p class="article-text">
        A esta deriva se le ha puesto nombre. En el mundo de las finanzas personales se habla de &ldquo;<em>lifestyle creep</em>&rdquo; o &ldquo;estilo de vida progresivo&rdquo;, una inflaci&oacute;n de nuestro ritmo de gasto en la que este crece a la misma velocidad o m&aacute;s que el salario. Bajo premisas como el <a href="https://www.eldiario.es/era/si-autocuidado-autocuidado-dorada-industria-bienestar-culpa_1_10765220.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autocuidado</a> o la recompensa, muchos h&aacute;bitos de consumo se instalan en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a hasta redefinir lo que entendemos como normal.
    </p><h2 class="article-text">Ganar m&aacute;s no significa ahorrar m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        El problema est&aacute; servido. Muchas personas ganan hoy m&aacute;s que hace unos a&ntilde;os y, aun as&iacute;, no consiguen ahorrar. Parte de la explicaci&oacute;n est&aacute; fuera de su control. &ldquo;La inflaci&oacute;n del estilo de vida surge, sobre todo, por falta de educaci&oacute;n financiera. Cuando no sabes qu&eacute; hacer con tu dinero, lo m&aacute;s probable es que, en cuanto ganes m&aacute;s, simplemente gastes m&aacute;s&rdquo;, explica la experta en finanzas personales Cristina Dayz, autora del libro <a href="https://www.penguinlibros.com/es/libro-de-negocio/438349-libro-aprende-a-gastar-9788403526051" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Aprende a gastar</em></a> (Aguilar, 2026).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A esto se le suma un contexto que lo amplifica todo: marketing agresivo, redes sociales, <a href="https://www.eldiario.es/era/no-paro-compararme-cuerpos-caras-maquillajes-veo-redes-salgo-bucle_129_13055557.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comparaci&oacute;n constante</a>, presi&oacute;n por el estatus y un sistema perfectamente dise&ntilde;ado para hacerte sentir que nada nunca es suficiente&rdquo;, contin&uacute;a. &ldquo;No solo queremos m&aacute;s, sino que adem&aacute;s queremos que se note que tenemos m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, hay algo innegable: en los &uacute;ltimos a&ntilde;os hemos vivido una gran inflaci&oacute;n de precios debido a m&uacute;ltiples factores. Es dif&iacute;cil luchar contra el aumento de los <a href="https://www.eldiario.es/era/no-paro-compararme-cuerpos-caras-maquillajes-veo-redes-salgo-bucle_129_13055557.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precios del ocio</a>, de los alimentos o de la vivienda, pero s&iacute; que hay una realidad personal que depende de nosotros. &ldquo;Si cada vez que ganas 10 m&aacute;s decides gastar 10 m&aacute;s, es imposible construir tranquilidad financiera&rdquo;, afirma la experta. &ldquo;Es as&iacute; de simple&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;No se trata de no mejorar tu estilo de vida cuando aumentan tus ingresos, sino de hacerlo con medida&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De capricho a obligaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El punto de inflexi&oacute;n llega cuando lo aspiracional, el capricho, deja de sentirse opcional. &ldquo;En el momento en que ese gasto pasa a formar parte de tus &lsquo;necesidades&rdquo;, se&ntilde;ala Dayz, &ldquo;es cuando aparece el problema&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si no se mantiene ese nivel de consumo surge la sensaci&oacute;n de estar malviviendo, de quedarse atr&aacute;s o de no disfrutar lo suficiente de la vida. &ldquo;Y esa narrativa es peligrosa, porque convierte lo que antes era un lujo en algo que parece imprescindible&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        En ese punto, el debate deja de ser econ&oacute;mico y se vuelve psicol&oacute;gico. La cuesti&oacute;n ya no es solo cu&aacute;nto se gasta, sino por qu&eacute; se gasta y qu&eacute; funci&oacute;n cumple ese gasto en la vida cotidiana.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el momento en que ese gasto pasa a formar parte de tus ‘necesidades&#039; es cuando aparece el problema. Convierte lo que antes era un lujo en algo que parece imprescindible</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cristina Dayz</span>
                                        <span>—</span> experta en finanzas personales
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Un relato que sostiene el consumo</h2><p class="article-text">
        Desde la psicolog&iacute;a econ&oacute;mica, el fen&oacute;meno tiene varias capas. &ldquo;La primera es que las personas no evaluamos en t&eacute;rminos absolutos, sino relativos&rdquo;, explica V&iacute;ctor Gonz&aacute;lez Campabadal, psic&oacute;logo, soci&oacute;logo e investigador sobre psicolog&iacute;a del consumidor. &ldquo;El valor de algo no est&aacute; en el objeto en s&iacute;, sino en la comparaci&oacute;n con un punto de referencia. As&iacute;, cuando suben los ingresos, cambia digamos el &lsquo;suelo&rsquo; de lo que consideramos normal. Lo que antes era un lujo, deja de sentirse como tal. No es que decidamos gastar m&aacute;s, sino que redefinimos qu&eacute; es un gasto razonable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A esa capa se suma otra relacionada con la identidad. &ldquo;El dinero funciona como marcador de estatus, pero tambi&eacute;n como marcador de identidad&rdquo;, se&ntilde;ala Gonz&aacute;lez Campabadal. Ganar m&aacute;s activa una narrativa interna vinculada al progreso personal. El consumo aparece entonces como una forma de materializar ese &ldquo;me lo he currado&rdquo;, de hacerlo visible.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El &lsquo;me lo merezco&rsquo; surge como una especie de cierre de ese relato&rdquo;, cumple una funci&oacute;n simb&oacute;lica. &ldquo;A veces no basta con avanzar y saberlo como personas, sino que necesitamos ver ese avance encarnado en algo y el consumo funciona como una prueba tangible de que ese cambio (aumento de salario, de posici&oacute;n, etc.) es real&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tercera y &uacute;ltima capa, seg&uacute;n Gonz&aacute;lez, es m&aacute;s social. &ldquo;Muchas veces, cuando acontece un progreso econ&oacute;mico no sabemos muy bien qu&eacute; hacer con ese dinero extra&rdquo;, explica. &ldquo;No hay proyectos claros a largo plazo. Comprar una vivienda es demasiado caro. Invertir requiere un conocimiento y es incierto. El ahorro se presenta hoy en d&iacute;a como un riesgo o incluso una p&eacute;rdida de dinero por la inflaci&oacute;n. As&iacute; que<strong> </strong>el progreso se traduce en consumo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Autocuidado o consumo emocional</h2><p class="article-text">
        Como dec&iacute;amos, cada vez es m&aacute;s com&uacute;n justificar el consumo con ideas como &ldquo;me lo merezco&rdquo;. Estas narrativas internas, en opini&oacute;n del psic&oacute;logo, son esenciales para entender el consumo. &ldquo;El fil&oacute;sofo Daniel Dennett dec&iacute;a que somos en gran medida la historia que nos contamos sobre nosotros mismos. No existe un &lsquo;yo&rsquo; s&oacute;lido detr&aacute;s de esa historia, sino que el yo emerge precisamente de ese proceso de narraci&oacute;n continua, de c&oacute;mo organizamos nuestras experiencias, decisiones y recuerdos en un relato coherente&rdquo;. En ese sentido, mantener una cierta continuidad narrativa y poder decir &ldquo;este soy yo&rdquo; a lo largo del tiempo no es un reflejo de una identidad previa, sino la condici&oacute;n misma para que esa identidad exista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tomando como base esta idea, cuando consumir deja de ser &lsquo;gastar dinero&rsquo; y pasa a ser &lsquo;cuidarse&rsquo;, se reduce la fricci&oacute;n interna&rdquo;, explica Gonz&aacute;lez Campabadal. &ldquo;No est&aacute;s siendo impulsivo, sino que est&aacute;s siendo responsable contigo mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En opini&oacute;n del experto, sin embargo, esto es un ejemplo de mala herramienta de regulaci&oacute;n emocional. &ldquo;El consumo puede funcionar como una forma r&aacute;pida de regular el malestar, pero es una herramienta bastante limitada para sostener ese equilibrio en el tiempo&rdquo;, advierte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dayz insiste en la importancia de introducir conciencia en ese proceso. &ldquo;La compra es, en gran parte, un proceso emocional&rdquo;, afirma. &ldquo;Las tiendas cuidan la m&uacute;sica, el olor, la disposici&oacute;n de los productos; las webs est&aacute;n dise&ntilde;adas para llevarte exactamente a donde quieren. Todo est&aacute; pensado para captar una emoci&oacute;n (estr&eacute;s, cansancio, ansiedad, aburrimiento) y convertirla en una decisi&oacute;n de compra&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso propone introducir una pausa. &ldquo;Si sientes que quieres algo, o incluso que lo &lsquo;necesitas&rsquo;, espera dos d&iacute;as. Si despu&eacute;s de ese tiempo sigues queri&eacute;ndolo y, adem&aacute;s, ser&iacute;as capaz de explicar con argumentos s&oacute;lidos por qu&eacute; tiene sentido ese gasto, entonces probablemente sea una decisi&oacute;n consciente. Si no, era solo una emoci&oacute;n mal gestionada&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">A veces no basta con avanzar y saberlo como personas, sino que necesitamos ver ese avance encarnado en algo y el consumo funciona como una prueba tangible de que ese cambio (aumento de salario, de posición, etc.) es real</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Víctor González Campabadal</span>
                                        <span>—</span> investigador sobre psicología del consumidor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Un sistema pensado para gastar</h2><p class="article-text">
        Por tanto, como apuntaba Dayz, las personas nos enfrentamos a la hora de comprar a un mecanismo extremadamente bien afinado. Los pagos digitales y a plazos hacen que gastar nunca haya sido m&aacute;s f&aacute;cil que ahora. &ldquo;Todos estos sistemas eliminan elementos que antes nos hac&iacute;an ser conscientes del gasto: ir a la caja y ver c&oacute;mo el dinero sal&iacute;a f&iacute;sicamente de nuestra cartera. Ahora todo es inmediato y aparece ante nosotros como por arte de magia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener en cuenta que detr&aacute;s de estos engranajes hay algunos de los cerebros m&aacute;s brillantes del mundo dise&ntilde;ando experiencias para que gastar sea cada vez m&aacute;s f&aacute;cil y casi inevitable. Ir en contra de eso no es sencillo.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales amplifican ese efecto. Nos exponen de forma continua a estilos de vida aspiracionales que act&uacute;an como referencia. Generan yoes ideales inalcanzables que crean una brecha entre lo que somos y lo que queremos ser, seg&uacute;n explica Gonz&aacute;lez Campabadal. Cuanto mayor es esa distancia, mayor es la sensaci&oacute;n de insuficiencia.
    </p><h2 class="article-text">Vivir al d&iacute;a como respuesta</h2><p class="article-text">
        Por otro lado, que muchos j&oacute;venes sientan que no podr&aacute;n acceder a hitos vitales como la vivienda es otro factor que favorece el consumo y la l&oacute;gica de &ldquo;vivir al d&iacute;a&rdquo; como respuesta psicol&oacute;gica. &ldquo;Es parad&oacute;jico, pero no poder acceder a una vivienda deja un dinero disponible que puede destinarse a un estilo de vida que puede ser percibido como &lsquo;por encima de nuestras posibilidades&rdquo;, apunta Gonz&aacute;lez Campabadal.<strong> </strong>&ldquo;Que los j&oacute;venes prefieran viajar, ir a restaurantes o comprar ropa pone de manifiesto que la vivienda es un ideal inalcanzable para ellos, y frente a este ideal que se desvanece, crean otros ideales a alcanzar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No es que los j&oacute;venes no puedan comprar una casa porque &lsquo;viven mejor&rsquo;, sino que &lsquo;viven mejor&rsquo; porque no pueden comprar una casa.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando consumir deja de ser ‘gastar dinero’ y pasa a ser ‘cuidarse’, se reduce la fricción interna</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Víctor González Campabadal</span>
                                        <span>—</span> investigador en psicología del consumidor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Recuperar el control sin dejar de vivir</h2><p class="article-text">
        Detectar cu&aacute;ndo la relaci&oacute;n con el dinero se ha vuelto m&aacute;s emocional que racional no siempre es f&aacute;cil. El primer paso, seg&uacute;n Gonz&aacute;lez Campabadal, es cuestionar la relaci&oacute;n espont&aacute;nea que creemos que tenemos con el dinero. &ldquo;Esta tiende a ser emocional, ya que es el medio por el que satisfacemos muchas de nuestras necesidades y definimos nuestra identidad, pero tenemos que pensarla detenidamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dayz propone empezar por algo m&aacute;s pr&aacute;ctico: observar. &ldquo;Durante uno o dos meses, recomendar&iacute;a registrar absolutamente todo: cada euro que sale&rdquo;. Sin cambiar nada al principio. Solo tomar conciencia. Ese ejercicio permite ver con claridad d&oacute;nde se va el dinero y qu&eacute; gastos aportan valor real.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, se trata de elegir. No de eliminar todo lo que produce placer, sino de decidir qu&eacute; merece la pena. &ldquo;Ordenar tus finanzas no va de renunciar a todo lo que te gusta, sino de elegir mejor qu&eacute; merece quedarse&rdquo;, resume. No pasa nada por vivir algo por debajo de tus posibilidades, afirma la experta. &ldquo;S&iacute;, te ir&aacute;s a la tumba con dinero en la cuenta, pero &iquest;y qu&eacute;? Eso no quiere decir que hayas vivido una vida menos feliz. Seguramente al contrario, porque saber que cada mes llegas con margen te da tranquilidad y esa tranquilidad se puede convertir f&aacute;cilmente en felicidad (al menos financiera)&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/mimate-trampa-estilo-vida-progresivo-inflar-gastos_1_13212002.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 20:29:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Mímate!: la trampa del “estilo de vida progresivo” que puede inflar tus gastos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinero,Finanzas,Consumo,Bienestar,Tendencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ‘boom’ del matcha, la bebida de moda: de ritual japonés a negocio en expansión para cafés y startups españolas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/boom-matcha-bebida-moda-ritual-japones-negocio-expansion-cafes-startups-espanolas_1_13192932.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9a0406a-b9ca-46ed-a3f9-8cc29f8a540b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ‘boom’ del matcha, la bebida de moda: de ritual japonés a negocio en expansión para cafés y startups españolas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El té verde en polvo, popularizado por redes sociales y consumo saludable, crece un 50% mientras la demanda internacional presiona precios y ahoga su suministro en Japón</p><p class="subtitle">El 'boom' del pistacho y el chocolate Dubai se cuela en el campo español: “No es tan real lo del 'oro verde”
</p></div><p class="article-text">
        En cinco a&ntilde;os, el matcha ha pasado de ser un producto casi desconocido en Espa&ntilde;a a convertirse en uno de los s&iacute;mbolos del nuevo consumo aspiracional. Lo que antes era un ingrediente asociado a la ceremonia del t&eacute; japonesa, hoy se cuela en cafeter&iacute;as, lineales de supermercados e incluso bebidas listas para llevar. Al mismo tiempo, su &eacute;xito est&aacute; elevando la presi&oacute;n de la demanda internacional sobre Jap&oacute;n, su principal productor, tensionando precios y suministro. 
    </p><p class="article-text">
        Los datos sugieren que no se trata de una moda pasajera. Seg&uacute;n cifras de la tecnol&oacute;gica Square, las ventas de matcha en cafeter&iacute;as espa&ntilde;olas crecieron un 50,3% interanual en diciembre de 2025, alcanzando una cuota de mercado del 10%, el doble que en 2023. La plataforma vincula este crecimiento al auge de las cafeter&iacute;as de especialidad, pero tambi&eacute;n al impacto de plataformas como TikTok o Instagram, donde se ha convertido en un producto viral.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s que una alternativa al caf&eacute;</h2><p class="article-text">
        El matcha es un t&eacute; verde en polvo originario de Jap&oacute;n. A diferencia de otras infusiones, no se prepara filtrando la hoja, sino consumi&eacute;ndola entera. Esto explica su mayor concentraci&oacute;n de compuestos activos. &ldquo;No son productos comparables&rdquo;, explican desde Matcha &amp; Co. &ldquo;No est&aacute;s pagando por otro t&eacute; verde, sino por una forma completamente distinta de consumirlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Frente al caf&eacute;, que produce un pico r&aacute;pido de energ&iacute;a, el matcha combina cafe&iacute;na con L-teanina, un amino&aacute;cido que modula su absorci&oacute;n. El resultado es una energ&iacute;a m&aacute;s sostenida y menos nerviosa, una de las claves de su popularidad. &ldquo;Muchas personas llegan buscando una alternativa al caf&eacute; que encaje mejor con su ritmo diario&rdquo;, se&ntilde;alan desde la compa&ntilde;&iacute;a espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la calidad marca un matiz decisivo. A diferencia del caf&eacute;, donde incluso un producto mediocre mantiene su efecto estimulante, en el matcha el origen, la molienda y la conservaci&oacute;n condicionan tanto el sabor como sus propiedades. &ldquo;Un buen matcha se reconoce por el color, el aroma y la textura; uno de baja calidad es m&aacute;s apagado, m&aacute;s &aacute;spero y menos funcional&rdquo;, explican.
    </p><h2 class="article-text">De producto a categor&iacute;a de negocio</h2><p class="article-text">
        El consumo de la bebida verde en Espa&ntilde;a, con un precio medio de 4,5 euros, ha originado un nuevo tejido empresarial. Cadenas generalistas como Starbucks, Santa Gloria o Rodilla han incorporado el matcha a sus cartas, consolidando su entrada en el consumo masivo. En paralelo, han surgido cafeter&iacute;as y marcas especializadas con sus propias propuestas.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Noor Coffee, nacida en 2024 y con nueve locales en Barcelona, el matcha representa alrededor del 40% de las ventas. &ldquo;Entendimos que no era solo una bebida, sino un concepto ligado al bienestar y al ritual&rdquo;, explica su CEO, Sergi Vila. La introducci&oacute;n de sabores como combinaciones con fruta ha llegado a duplicar sus ventas.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, proliferan nuevos negocios como Kisori Matcha, que ha construido su crecimiento en torno a redes sociales y creadores de contenido. En apenas ocho meses, la empresa valenciana ha registrado un crecimiento mensual del 50% en comercio digital y prev&eacute; superar el mill&oacute;n de euros de facturaci&oacute;n en 2026.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los fundadores de Matcha &amp; Co lanzaron su marca en 2018, &ldquo;el matcha era pr&aacute;cticamente desconocido para el gran p&uacute;blico en Espa&ntilde;a&rdquo;, recuerdan. Hoy, la empresa supera los 500.000 clientes en Europa y acumula m&aacute;s de 40 millones de euros de facturaci&oacute;n, en paralelo a la expansi&oacute;n de la categor&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Entre el beneficio y el relato</h2><p class="article-text">
        El &eacute;xito del matcha no se explica solo por sus propiedades, sino por el imaginario que lo rodea: bienestar, calma y consumo consciente. En ese proceso, las redes sociales han actuado como catalizador.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las redes generan descubrimiento, pero el negocio se construye con la experiencia: sabor, calidad y conexi&oacute;n con el cliente&rdquo;, resume el CEO de Noor Coffee. Desde Matcha &amp; Co coinciden en que la clave ha sido la pedagog&iacute;a: recetas, formas de preparaci&oacute;n o comparativas con el caf&eacute; que ayudan a crear comunidad.
    </p><p class="article-text">
        El perfil del consumidor tambi&eacute;n ha cambiado. &ldquo;En 2018 era un cliente de nicho, vinculado a la cultura japonesa o la nutrici&oacute;n. Hoy es mucho m&aacute;s amplio: desde quien quiere sustituir el caf&eacute; hasta quien busca incorporar un h&aacute;bito de bienestar&rdquo;, apuntan. En Noor Coffee detectan un p&uacute;blico joven, con una fuerte presencia femenina que llega por curiosidad o por su presencia en redes.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese mismo escaparate ha generado distorsiones. Ver&oacute;nica Hegar, cofundadora de la tienda de t&eacute; de origen TESUKO, advierte de que &ldquo;mucha gente lo conoce por el color o por TikTok, pero no entiende que detr&aacute;s hay un producto agr&iacute;cola, con origen, cosecha y calidad muy distintas&rdquo;. En su opini&oacute;n, &ldquo;el consumidor est&aacute; comprando mucho matcha, pero todav&iacute;a poco matcha de verdad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En datos, el t&eacute; en polvo representa ya el 58% del total exportado, lo que evidencia el peso creciente del matcha frente al t&eacute; en hoja. La experta en cultura japonesa Marina Salas advierte de otro efecto del boom global: el fraude. &ldquo;Se est&aacute; detectando la introducci&oacute;n de t&eacute; verde com&uacute;n molido comercializado en Occidente como si fuera matcha&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text">Jap&oacute;n, presi&oacute;n internacional y precios al alza</h2><p class="article-text">
        El crecimiento global del producto tiene consecuencias en Jap&oacute;n, su principal productor. Seg&uacute;n datos de comercio exterior, en 2024 se exportaron 8.798 toneladas de t&eacute; verde &mdash;incluido matcha&mdash;, un 16,1% m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior y 2,5 veces m&aacute;s que hace una d&eacute;cada. El valor alcanz&oacute; los 36.400 millones de yenes (unos 197.000 millones de euros), impulsado tanto por la demanda internacional como por la depreciaci&oacute;n de la moneda japonesa.
    </p><p class="article-text">
        Este crecimiento est&aacute; tensionando el mercado. &ldquo;El impacto ha sido muy importante, especialmente en calidades altas&rdquo;, se&ntilde;alan desde TESUKO, donde estiman subidas que pueden oscilar entre el 20% y el 100% seg&uacute;n el producto. 
    </p><p class="article-text">
        Desde Matcha &amp; Co coinciden en que &ldquo;la subida en origen ha afectado a todo el sector&rdquo;, aunque aseguran haber intentado absorber parte del incremento para no trasladarlo completamente al consumidor.
    </p><p class="article-text">
        En Jap&oacute;n &ldquo;la demanda supera en algunos momentos a la propia producci&oacute;n del t&eacute; matcha de calidad&rdquo;, dice la divulgadora de estudios japoneses Marina Salas. Algo que han agravado las malas cosechas, el envejecimiento y la falta de relevo generacional en el campo nip&oacute;n. Frente a ello, el pa&iacute;s mantiene una pol&iacute;tica &ldquo;proteccionista&rdquo; orientada a evitar una ruptura del mercado interno.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no se habla todav&iacute;a de una escasez estructural, s&iacute; de tensiones puntuales en determinadas cosechas. &ldquo;La demanda global crece m&aacute;s r&aacute;pido que la capacidad agr&iacute;cola&rdquo;, advierten desde TESUKO, que subraya que el matcha de calidad &ldquo;no se puede fabricar de un a&ntilde;o para otro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De la taza a la cultura popular</h2><p class="article-text">
        El matcha ha dejado de ser solo una bebida para convertirse en un ingrediente transversal integrado en <em>smoothies</em>, postres, helados, reposter&iacute;a e incluso cosm&eacute;tica. Tambi&eacute;n se ha adaptado al gusto contempor&aacute;neo con combinaciones de leches vegetales y sabores, especialmente en versiones fr&iacute;as como el<em> iced latte</em>.
    </p><p class="article-text">
        Desde Tea Shop, con d&eacute;cadas de experiencia en el sector, sit&uacute;an este fen&oacute;meno dentro de una tendencia m&aacute;s amplia en la que ingredientes tradicionales se reinventan en nuevos formatos de consumo. &ldquo;Su sabor, sus propiedades y su versatilidad permiten innovar y generar nuevos rituales de bienestar&rdquo;, se&ntilde;alan.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta expansi&oacute;n tambi&eacute;n plantea riesgos. &ldquo;Innovar es positivo si mantiene el sentido del producto. El problema es cuando queda reducido a un color bonito tapado por az&uacute;car o siropes&rdquo;, advierten desde Matcha &amp; Co. La tensi&oacute;n entre autenticidad y popularizaci&oacute;n es uno de los debates centrales del sector.
    </p><p class="article-text">
        La divulgadora Salas considera que este debate tambi&eacute;n existe en Jap&oacute;n. Desde el sector agroalimentario ven con recelo el uso del verde en reposter&iacute;a o bebidas alejadas de su dimensi&oacute;n tradicional. &ldquo;Que un matcha de m&aacute;xima calidad se use para hacer un bizcocho no se termina de entender&rdquo;, confiesa. Aun as&iacute;, sostiene que el gobierno japon&eacute;s entiende productos como el matcha, el sushi o incluso el anime como una herramienta de<em> soft power </em>para proyectar su cultura al exterior.
    </p><p class="article-text">
        El futuro del matcha apunta a un modelo dual, en el que convivir&aacute;n ambos segmentos: uno m&aacute;s accesible y otro premium centrado en origen y calidad. Para Noor Coffee, la popularizaci&oacute;n es una se&ntilde;al positiva. &ldquo;La competencia eleva el nivel y beneficia a quienes aportan valor&rdquo;, defiende su CEO.
    </p><p class="article-text">
        De producto ex&oacute;tico a categor&iacute;a reconocible en menos de una d&eacute;cada, el del matcha es un salto poco habitual en el sector alimentario. Y todo apunta a que su crecimiento a&uacute;n no ha tocado techo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Llargués]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/boom-matcha-bebida-moda-ritual-japones-negocio-expansion-cafes-startups-espanolas_1_13192932.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 20:22:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ‘boom’ del matcha, la bebida de moda: de ritual japonés a negocio en expansión para cafés y startups españolas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Consumo,Salud,Bienestar,Japón,Exportaciones,Importaciones,Consumo responsable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los movimientos perfectos para mantenerse en forma: 17 entrenadores explican su ejercicio más recomendado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/movimientos-perfectos-mantenerse-forma-17-entrenadores-explican-ejercicio-recomendado_1_13194109.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/564268a4-3306-41de-ad81-691a41c49ed6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los movimientos perfectos para mantenerse en forma: 17 entrenadores explican su ejercicio más recomendado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tanto si empiezas desde cero como si ya tienes una rutina bien establecida, la actividad física puede ayudarte a sentirte más feliz y saludable. Los expertos comparten el ejercicio imprescindible que recomiendan y cómo sacarle el máximo partido</p><p class="subtitle">¿Qué ejercicios hacer para ganar masa muscular? Ideas sencillas para no desanimarse</p></div><p class="article-text">
        Muchos de nosotros, independientemente de nuestra edad o estado f&iacute;sico, sabemos que deber&iacute;amos hacer m&aacute;s ejercicio, pero no sabemos muy bien por d&oacute;nde empezar. &iquest;Cu&aacute;l es el mejor ejercicio para mejorar la salud, la longevidad y el bienestar general? A continuaci&oacute;n, varios entrenadores personales comparten sus predilectos, que se pueden hacer sean cuales sean tus necesidades o capacidades individuales.
    </p><h2 class="article-text">Peso muerto</h2><p class="article-text">
        Rachael Tate, Norfolk
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El peso muerto es el rey de los ejercicios, porque es un movimiento compuesto que involucra muchos m&uacute;sculos, desde los pies hasta las manos y toda la espalda. Adem&aacute;s, se asemeja a la vida cotidiana: es un movimiento que utilizamos cuando levantamos algo pesado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Debes mantener la espalda bien recta y el tronco activado, y luego flexionar las caderas para poder levantar del suelo mancuernas o una barra &mdash;o incluso cubos de agua&mdash; y ponerte de pie con la espalda recta.
    </p><h2 class="article-text">Plancha</h2><p class="article-text">
        Mollie Millington, Hatfield
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo recomendar&iacute;a hacer una plancha todos los d&iacute;as. Es un ejercicio para todo el cuerpo que se puede hacer en cualquier sitio. Para empezar, ponte a cuatro patas. A continuaci&oacute;n, estira las piernas hacia atr&aacute;s para quedarte de puntillas y mant&eacute;n los brazos rectos de modo que solo las manos toquen el suelo (esto se conoce como plancha alta), o dobla los codos para que los antebrazos toquen el suelo (plancha baja). Visto de perfil, las piernas y el torso deben formar una l&iacute;nea recta desde los talones, pasando por las rodillas y las caderas, hasta los hombros. Intenta no levantar el trasero ni dejar que las caderas se hundan. Si te resulta demasiado dif&iacute;cil, puedes hacer planchas sobre las rodillas, pero mant&eacute;n esa l&iacute;nea recta desde las rodillas hasta los hombros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo importante es mantener la tensi&oacute;n en los abdominales. Realmente ayuda a desarrollar el tronco, y tener un tronco fuerte te ayudar&aacute; a moverte y a hacer cosas&rdquo;.&ldquo;Primero, practica el movimiento sin peso. Aseg&uacute;rate de que lo sientes en la parte posterior del cuerpo. Despu&eacute;s, puedes ir a&ntilde;adiendo peso poco a poco&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Empuje de trineo</h2><p class="article-text">
        Rhiannon Cooper, Wolverhampton
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este ejercicio cardiovascular de fuerza es fant&aacute;stico para sentirse fuerte y con energ&iacute;a. Adem&aacute;s, es muy sencillo: incluso los principiantes pueden inclinarse con el peso del cuerpo y liberar endorfinas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se utiliza un 'trineo' met&aacute;lico, al que se le pueden a&ntilde;adir f&aacute;cilmente discos de peso. Coloca las manos a mitad de los postes verticales, que ser&aacute;n el punto de contacto, y da un paso atr&aacute;s hasta adoptar una postura de zancada, algo parecido a un paso largo o una zancada. Con los hombros, la espalda y el tronco firmes, y los brazos casi rectos, salvo por una ligera flexi&oacute;n en el codo, impulsa tu peso corporal hacia delante y el trineo deber&iacute;a avanzar contigo. A continuaci&oacute;n, da un paso hacia delante y sigue empujando. Una repetici&oacute;n equivaldr&iacute;a a la distancia de la pista, que suele ser de 10 a 20 metros, dependiendo del gimnasio&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Suspensiones est&aacute;ticas</h2><p class="article-text">
        Rob Ghahremani, Mind Over Matter Fitness, Nottingham
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este ejercicio es ideal para la descompresi&oacute;n de la columna vertebral, la movilidad y la salud de los hombros. Como usuario de silla de ruedas, esto cobra especial importancia a medida que envejecemos. Mejora la fuerza de agarre, activa la espalda y el tronco, y ayuda a corregir la postura, lo cual es beneficioso para quienes trabajan sentados ante un escritorio o encorvados sobre el tel&eacute;fono.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Coloca una barra por encima de la cabeza, est&iacute;rate hacia ella y cu&eacute;lgate, sosteniendo el peso de tu cuerpo todo el tiempo que puedas. Es posible que al principio solo puedas aguantar cinco segundos, y al d&iacute;a siguiente seis. Cuanto m&aacute;s lo practiques, m&aacute;s se adaptar&aacute; tu cuerpo con el tiempo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las suspensiones estáticas son ideales para quienes trabajan sentados ante un escritorio o encorvados sobre el teléfono."
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                Las suspensiones estáticas son ideales para quienes trabajan sentados ante un escritorio o encorvados sobre el teléfono.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Pasar de estar sentado a ponerse de pie</h2><p class="article-text">
        Dom Thorpe, Stevenage
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando se trabaja con personas con diversas discapacidades, lo importante es que cualquier movimiento puede considerarse ejercicio. El hecho de que las piernas no funcionen y no se puedan realizar los ejercicios cardiovasculares habituales o las sentadillas no significa que no se pueda hacer ejercicio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uno de los mejores ejercicios es simplemente levantarse tras estar sentado. Si necesitas apoyo, ag&aacute;rrate a una mesa o a una barandilla para ayudarte a levantarte. Sin ponerle cifras concretas &mdash;cada persona es diferente&mdash;, encuentra tu punto de partida y trata de ir mejorando poco a poco con el tiempo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Zancada</h2><p class="article-text">
        Nick Bender, Yoked Fitness, Londres
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las ca&iacute;das son una gran preocupaci&oacute;n para cualquier persona mayor de 60 a&ntilde;os. Aunque la ca&iacute;da en s&iacute; misma da miedo, lo que la gente suele temer m&aacute;s es la verg&uuml;enza de no poder levantarse. Si no hay nada cerca a lo que agarrarse, se necesita fuerza para realizar una zancada. Por eso yo elegir&iacute;a la zancada con el peso corporal. Es funcional, accesible y vital para la calidad de vida. Si dispones de poco tiempo o fuerza de voluntad, la parte inferior del cuerpo es m&aacute;s importante para la salud general que la parte superior. Es fundamental fortalecer la regi&oacute;n p&eacute;lvica, los gl&uacute;teos, los flexores de la cadera y las caderas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para realizar una zancada, da un gran paso hacia delante e intenta que la rodilla trasera toque el suelo. Empieza con una postura de piernas separadas a una distancia media, baja hasta que la rodilla trasera toque suavemente el suelo. Si es posible, no apoyes las manos en las rodillas, mant&eacute;n el torso erguido y distribuye el peso de la parte superior del cuerpo de manera uniforme. Para que te resulte m&aacute;s f&aacute;cil, ag&aacute;rrate a una encimera. Para que sea m&aacute;s dif&iacute;cil, sujeta una mancuerna con una mano. Haz dos series de 15 repeticiones con cada pierna, tres veces a la semana, para mantener la resistencia a medida que envejeces&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Paseo del granjero</h2><p class="article-text">
        Ollie King, Sheffield
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sencillo y muy infravalorado, el paseo del granjero fortalece el agarre, el tronco y la postura, y se aplica a la vida cotidiana: llevar la compra, a los ni&ntilde;os o cualquier cosa pesada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Elige un par de mancuernas o pesas rusas que puedas sujetar c&oacute;modamente, una en cada mano. Ponte de pie con la espalda recta, los hombros hacia abajo y hacia atr&aacute;s, y el tronco ligeramente tensado, y luego simplemente camina. Piensa en mantener una &rdquo;postura erguida&ldquo; en todo momento; no dejes que las pesas te tiren hacia delante o de lado a lado. Mant&eacute;n los hombros bajos: si te inclinas o te tambaleas mucho, es que las pesas son demasiado pesadas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sentadilla con elevaci&oacute;n de talones</h2><p class="article-text">
        Dra. Kate Ella, Edimburgo
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como antigua cirujana ortop&eacute;dica que ha tratado cientos de fracturas, he comprobado de primera mano lo importante que es el equilibrio, adem&aacute;s de la fuerza, y este ejercicio lo combina todo. Empieza con los pies separados a la anchura de las caderas y luego haz una sentadilla hasta la profundidad que te resulte m&aacute;s c&oacute;moda. Levanta los talones del suelo y, manteni&eacute;ndote de puntillas, empuja hacia arriba hasta ponerte de pie. Termina bajando los talones al suelo, lista para repetir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto fortalece los gl&uacute;teos, los cu&aacute;driceps, los isquiotibiales y las pantorrillas, lo que facilita caminar y correr. Adem&aacute;s, pone a prueba el equilibrio y la fuerza del tronco. Yo lo hago todas las noches&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La sentadilla es un ejercicio básico para mantener la fuerza y la movilidad a partir de los 50.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Ejercicios para los flexores del cuello</h2><p class="article-text">
        Shona Vertue, Australia
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dado el tiempo que pasamos hoy en d&iacute;a frente a las pantallas, estoy observando una disminuci&oacute;n gradual de la fuerza en el cuello. Si tuviera que elegir una zona que todo el mundo deber&iacute;a entrenar, ser&iacute;a el cuello, y concretamente ejercicios que fortalezcan los flexores profundos del cuello mediante una retracci&oacute;n controlada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;T&uacute;mbate en el borde de la cama y baja lentamente la cabeza hacia atr&aacute;s, fuera del borde, y luego acerca la barbilla al pecho. Eso es una repetici&oacute;n. Es como un abdominal para la cabeza&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Ejercicios sobre una sola pierna</h2><p class="article-text">
        Sarah Milne, Londres
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los ejercicios sobre una sola pierna &mdash;como el peso muerto, la sentadilla, el puente y la sentadilla b&uacute;lgara&mdash; aportan numerosos beneficios funcionales. Pueden ser suaves o intensos, y ofrecen m&uacute;ltiples variaciones incluso sin a&ntilde;adir peso. Esto los hace accesibles para el principiante m&aacute;s cauteloso y, al mismo tiempo, supone un reto para un deportista experimentado en entrenamiento de fuerza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestra postura y nuestros desequilibrios suelen pasar factura a partir de la mediana edad. Esto puede limitar nuestro entrenamiento y manifestarse en forma de dolor y rigidez en la espalda y la cadera. Los gl&uacute;teos son el grupo muscular m&aacute;s grande y suelen estar muy infrautilizados, pero los ejercicios con una sola pierna utilizan solo un gl&uacute;teo para impulsar todo el cuerpo, mientras que el resto de los m&uacute;sculos del cuerpo act&uacute;an como estabilizadores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No te dejes intimidar por la descripci&oacute;n de 'una sola pierna': muchos de estos ejercicios te permiten apoyarte con ambas piernas, pero una soporta la mayor parte de tu peso y hace la mayor parte del trabajo, como en las sentadillas b&uacute;lgaras, en las que un pie est&aacute; dado un paso largo hacia delante y la otra pierna est&aacute; flexionada detr&aacute;s de ti, con los dedos de los pies o la parte superior del pie apoyados en un banco o una plataforma similar. Desde esta posici&oacute;n de <em>split </em>erguida, incl&iacute;nate ligeramente hacia delante, manteniendo el pecho erguido, y baja la rodilla trasera hasta que toque el suelo o se acerque lo m&aacute;ximo posible. A continuaci&oacute;n, activa todo el cuerpo y empuja el suelo con la pierna de apoyo para volver a subir. Repite tantas veces como quieras antes de cambiar de pierna&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Caminar</h2><p class="article-text">
        Rehana Ameen, Batley
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente no valora los beneficios de caminar. Si alguna vez vas al m&eacute;dico con dolor de espalda, te preguntar&aacute; por tu nivel de actividad y te recomendar&aacute; que camines, porque sabe que el movimiento puede ser una cura. Pero yo pondr&iacute;a m&aacute;s &eacute;nfasis en la salud mental: te sentir&aacute;s mejor si caminas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si eres nuevo en esto de caminar, solo necesitas unos 30 minutos a un ritmo suave y pausado, de tres a cuatro veces por semana. Eso es lo que hago yo misma&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><em>Step-ups </em>o ascensos</h2><p class="article-text">
        Dafydd Judd, Cardiff
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Intentar moverse m&aacute;s fuera del gimnasio es una forma estupenda de empezar. Sube por las escaleras en lugar de coger el ascensor, o busca excusas para levantarte y moverte, sobre todo si trabajas desde casa. Cada vez que puedas ponerte de pie estar&aacute;s ganando mucho.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Empieza subiendo un escal&oacute;n y ve aumentando hasta saltarte uno. As&iacute; amplias tu rango de movimiento, ya que tienes que esforzarte de verdad. Los step-ups trabajan los cu&aacute;driceps, los gl&uacute;teos, las pantorrillas y los isquiotibiales; adem&aacute;s, estiran los flexores de la cadera. Si sostienes pesas en las manos, se convierte en un ejercicio para todo el cuerpo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Empieza subiendo los escalones uno a uno y ve aumentando poco a poco hasta saltarte uno.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><em>Face pull </em>(tir&oacute;n a la cara)</h2><p class="article-text">
        Jack the Fitness Butler, Essex
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este ejercicio trabaja muchos m&uacute;sculos poco utilizados de la zona media de la espalda y mejora la postura. Si encorvas los hombros y la parte superior de la espalda porque te falta fuerza en los m&uacute;sculos de la zona media de la espalda, el tir&oacute;n a la cara es el mejor ejercicio para mitigar este problema y empezar a corregirlo con el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puedes hacerlo en casa con una banda el&aacute;stica, o en el gimnasio con el accesorio de cuerda de la m&aacute;quina de poleas. Agarra la cuerda o la banda el&aacute;stica, con una mano en cada extremo. Con los codos abiertos, tira de las cuerdas o de la banda el&aacute;stica hacia la cara y a ambos lados de las orejas, centr&aacute;ndote en intentar retraer los om&oacute;platos hacia atr&aacute;s y hacia abajo. No es un movimiento que queme mucho, pero es muy importante para la postura y la parte superior y media de la espalda&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Saltos</h2><p class="article-text">
        Anika Crane, Newport
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por mucho que me gustar&iacute;a que todo el mundo corriera a toda velocidad, es pedir demasiado. En su lugar, salta. Nuestros huesos se debilitan con la edad. Es mejor entrenar en un entorno seguro y no tenerle miedo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Haz una sentadilla, luego lev&aacute;ntate completamente y sigue subiendo hasta despegar del suelo. Para reducir el impacto, haz sentadillas y luego lev&aacute;ntate completamente poni&eacute;ndote de puntillas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando quieras empezar a despegar del suelo, hazlo lo m&aacute;s r&aacute;pido y explosivamente que puedas. Pero empieza con suavidad, porque es posible que te duela si hace tiempo que no saltas. Tonificar&aacute; tus piernas como nada m&aacute;s lo hace&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Plancha de Copenhague</h2><p class="article-text">
        Omar Mansour, Londres
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor&iacute;a de la gente descuida los aductores [m&uacute;sculos de la parte interna del muslo], que desempe&ntilde;an un papel fundamental en la estabilidad p&eacute;lvica, el control de la rodilla y la prevenci&oacute;n de lesiones. La debilidad en esta zona suele ser el eslab&oacute;n perdido en problemas como las distensiones inguinales, el dolor de rodilla y los problemas lumbares. Por eso la plancha de Copenhague es tan valiosa, especialmente para corredores y deportistas polivalentes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;T&uacute;mbate de lado junto a un banco o una caja. La pierna de arriba se coloca sobre el banco (el tobillo o la rodilla, seg&uacute;n el nivel), la pierna de abajo descansa en el suelo y el codo queda directamente debajo del hombro, como en una plancha lateral. Levanta las caderas y la pierna de abajo del suelo, y mant&eacute;n el cuerpo en l&iacute;nea recta. Mant&eacute;n esta posici&oacute;n o realiza repeticiones controladas. Deber&iacute;as notar c&oacute;mo trabaja intensamente la parte interna del muslo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Levantamiento turco</h2><p class="article-text">
        Estela Llanos, Bristol
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es solo un ejercicio; es una habilidad. T&uacute;mbate boca arriba con una pesa levantada en l&iacute;nea recta con la mano derecha y la rodilla derecha flexionada. Rueda hasta apoyar el codo izquierdo y, a continuaci&oacute;n, empuja con la mano izquierda. Levanta bien las caderas y lleva la pierna izquierda hacia atr&aacute;s hasta quedar en posici&oacute;n de media rodilla. Ponte de pie y, a continuaci&oacute;n, invierte todo el movimiento &mdash;deshaciendo cada paso&mdash; con control hasta volver al suelo. Repite con ambos lados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que lo hace tan eficaz es que re&uacute;ne todos los patrones b&aacute;sicos de movimiento humano en una secuencia fluida: una zancada, una flexi&oacute;n de cadera, una rotaci&oacute;n, todo ello mientras se sostiene una pesa por encima de la cabeza. Tambi&eacute;n incluye rodar desde el suelo, algo que hacemos de forma natural cuando somos ni&ntilde;os, pero que perdemos al hacernos mayores. Mejora la estabilidad y la movilidad de los hombros y la parte superior de la espalda, as&iacute; como la movilidad de la cadera. Lo he ense&ntilde;ado a personas de m&aacute;s de 60 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><em>Kettlebell swing</em> o balanceo con pesas rusas</h2><p class="article-text">
        Zavia Hill, M&aacute;nchester
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estos ejercicios se pueden realizar en cualquier etapa del proceso de entrenamiento f&iacute;sico, tanto si acabas de empezar como si eres un deportista de nivel profesional. Los impulsos explosivos de cadera fortalecen los gl&uacute;teos, los isquiotibiales y el tronco, bases que desarrollan la fuerza y la potencia, fundamentales tambi&eacute;n para la fuerza en la vida cotidiana. La r&aacute;pida extensi&oacute;n de cadera sigue el mismo patr&oacute;n que se utiliza en las carreras de velocidad y los saltos. Adem&aacute;s, proporcionan ejercicio cardiovascular sin necesidad de largas sesiones lentas, ya que los balanceos elevan r&aacute;pidamente la frecuencia card&iacute;aca.
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                    alt="Los movimientos explosivos de cadera con &#039;kettlebell&#039; fortalecen los glúteos, los isquiotibiales y el tronco."
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            <span class="title">
                Los movimientos explosivos de cadera con &#039;kettlebell&#039; fortalecen los glúteos, los isquiotibiales y el tronco.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Coloca la pesa rusa a unos 30 cm delante de ti. Ponte de pie con los pies ligeramente m&aacute;s separados que el ancho de los hombros. Flexiona las caderas y agarra el asa con ambas manos. Contrae el tronco y activa los gl&uacute;teos para levantarte. Lleva los hombros hacia atr&aacute;s y hacia abajo. Deja que la pesa rusa se balancee hasta la altura de los hombros y vuelva a bajar. Es importante flexionar las caderas con la espalda recta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En definitiva, no creo que haya un enfoque &uacute;nico v&aacute;lido para todo en lo que respecta al ejercicio, y los balanceos con pesas rusas definitivamente no son mis favoritos, pero, hablando objetivamente, son excelentes para todo el cuerpo, pueden mejorar la regulaci&oacute;n del az&uacute;car en sangre y se pueden hacer en cualquier lugar. &iexcl;As&iacute; que no hay excusas!&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sarah Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/movimientos-perfectos-mantenerse-forma-17-entrenadores-explican-ejercicio-recomendado_1_13194109.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 20:57:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los movimientos perfectos para mantenerse en forma: 17 entrenadores explican su ejercicio más recomendado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Fitness,Bienestar,Salud,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Jesús Puchades, nefróloga, explica cómo prevenir los cálculos en el riñón: “Hay que producir al menos dos litros de orina al día”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/claves-nefrologa-prevenir-calculos-rinon-hay-producir-litros-orina-dia-xp_1_13183079.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d946741c-5f1b-4bf1-8b04-ace0dbbd6f6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María Jesús Puchades, nefróloga, explica cómo prevenir los cálculos en el riñón: “Hay que producir al menos dos litros de orina al día”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ni dietas sin calcio ni exceso de suplementos: la especialista explica la importancia del agua en la salud renal</p><p class="subtitle">Rafael Ruiz, fisioterapeuta, sobre los beneficios de caminar a diario: “La longevidad saludable no es un milagro médico”</p></div><p class="article-text">
        Los ri&ntilde;ones son, probablemente, de los &oacute;rganos m&aacute;s discretos del cuerpo. Filtran impurezas silenciosamente 24 horas al d&iacute;a sin que seamos conscientes de su trabajo, pero esa discreci&oacute;n es un arma de doble filo, ya que cualquier patolog&iacute;a puede tardar, incluso a&ntilde;os, en ser identificada. En este contexto, la hidrataci&oacute;n no es solo un h&aacute;bito saludable, sino el pilar fundamental para cuidar y prevenir posibles problemas renales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque realmente la evidencia es escasa, es recomendable aumentar la ingesta de agua para conseguir al menos producir de 2 a 2,5 litros de orina al d&iacute;a&rdquo;, confirma la doctora Mar&iacute;a Jes&uacute;s Puchades, secretaria de la <a href="https://www.senefro.org/modules.php?name=home&amp;lang=ES" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola de Nefrolog&iacute;a (S.E.N.).</a> &ldquo;La raz&oacute;n es que ayuda a disminuir la concentraci&oacute;n de calcio, oxalato y otras sales en la orina, lo que puede ayudar a disminuir el proceso de formaci&oacute;n de c&aacute;lculos&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando no bebemos lo suficiente, nuestro organismo &ldquo;aumenta la concentraci&oacute;n de estas sales minerales y por tanto, favorece que precipiten y que formen nuevos c&aacute;lculos o aumente el tama&ntilde;o de los que ya existen&rdquo;, argumenta Puchades, que recomienda aumentar el consumo de agua, tambi&eacute;n en caso de tener c&aacute;lculos ya formados, &ldquo;a no ser que el paciente tenga una contraindicaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La receta para la salud renal</h2><p class="article-text">
        Por supuesto, no todo es agua. Estas piedras pueden aparecer ligadas a otras causas y pueden tener diferentes or&iacute;genes y composici&oacute;n, seg&uacute;n la experta. &ldquo;En general, la obesidad y el alto consumo de sal son factores predisponentes a padecer c&aacute;lculos&rdquo;, explica la nefr&oacute;loga, que aprovecha para desmentir que las dietas bajas en calcio puedan prevenir la formaci&oacute;n de c&aacute;lculos: &ldquo;Contrariamente a lo que se pudiera pensar, no hay evidencia que lo respalde&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para proteger el ri&ntilde;&oacute;n y disminuir la formaci&oacute;n de c&aacute;lculos, la receta de la especialista incluye una dieta equilibrada &ldquo;con un aporte normal de calcio, reducci&oacute;n de la sal, prote&iacute;nas animales moderadas, alimentos ricos en oxalato limitados si procede, evitar excesos de suplementos como vitamina C o vitamina D y las bebidas de cola y aumentar las frutas c&iacute;tricas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un &oacute;rgano silencioso</h2><p class="article-text">
        Una prevenci&oacute;n activa es especialmente importante debido a que la mayor&iacute;a de las patolog&iacute;as renales no presentan s&iacute;ntomas iniciales. &ldquo;Una persona puede tener enfermedad renal y no saberlo durante a&ntilde;os si no se hace una anal&iacute;tica de sangre y orina&rdquo;, advierte la doctora Puchades. Por eso, destaca la importancia de vigilar los par&aacute;metros que miden el funcionamiento renal, &ldquo;la creatinina en sangre y la alb&uacute;mina en orina, que es algo muy sencillo y econ&oacute;mico&rdquo;, adem&aacute;s de la tensi&oacute;n arterial y la glucosa, que califica de &ldquo;pilares de la salud renal&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sin embargo, si una piedra se ubica en una zona donde impide el tr&aacute;nsito de la orina, dentro del ri&ntilde;&oacute;n o a lo largo de la v&iacute;a urinaria, desencadenar&aacute; un c&oacute;lico renal, que es un proceso muy doloroso y que puede comprometer de forma grave el funcionamiento del ri&ntilde;&oacute;n&rdquo;, reconoce la nefr&oacute;loga, que aclara que tampoco todos los problemas son silentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Puchades tambi&eacute;n incide en que la presencia de sangre en orina, denominada hematuria, debe ser motivo de consulta inmediata con el especialista, ya que puede ser &ldquo;consecuencia del <em>roce</em> de la piedra con el tejido renal o la mucosa de la v&iacute;a urinaria, es decir, puede ser tambi&eacute;n una se&ntilde;al de que hay una piedra&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/claves-nefrologa-prevenir-calculos-rinon-hay-producir-litros-orina-dia-xp_1_13183079.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 15:14:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María Jesús Puchades, nefróloga, explica cómo prevenir los cálculos en el riñón: “Hay que producir al menos dos litros de orina al día”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Bienestar,Agua]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rafael Ruiz, fisioterapeuta, sobre los beneficios de caminar a diario: “La longevidad saludable no es un milagro médico"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/rafael-ruiz-fisioterapeuta-beneficios-caminar-longevidad-saludable-xp_1_13181376.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c85c55bf-300c-4e94-95d7-b828bca62e46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rafael Ruiz, fisioterapeuta, sobre los beneficios de caminar a diario: “La longevidad saludable no es un milagro médico&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Caminar con regularidad ayuda a mantener y mejorar la salud musculoesquelética, especialmente al aumentar la fuerza y la resistencia muscular</p><p class="subtitle">Una doctora internista explica por qué es mejor un paseo que una siesta después de comer: “Reduce el pico de glucosa”</p></div><p class="article-text">
        A medida que vamos sumando a&ntilde;os, la p&eacute;rdida de masa muscular, &oacute;sea y capacidad aer&oacute;bica se va acelerando de manera exponencial. Por ello, es clave someter el cuerpo a un esfuerzo constante que permita mantener la forma f&iacute;sica. Y, aunque caminar suele pasarse por alto como forma de ejercicio, es una de las actividades no solo m&aacute;s accesibles sino tambi&eacute;n beneficiosas para mantener y mejorar la salud musculoesquel&eacute;tica, adem&aacute;s de cardiovascular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada vez hay m&aacute;s <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10643563/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evidencia cient&iacute;fica</a> que relaciona la frecuencia y la distancia de las caminatas con una mayor esperanza de vida. Investigaciones que demuestran que esta sencilla actividad, bien ejecutada, puede tener efectos en la longevidad del movimiento, la salud muscular, la cardiovascular, la densidad mineral &oacute;sea, la prevenci&oacute;n de enfermedades y la reducci&oacute;n de lesiones. Tanto si damos 4.000 pasos como si nos proponemos llegar a los 10.000, cada uno de ellos nos acerca a una vida m&aacute;s larga y saludable.
    </p><h2 class="article-text">La sencillez y el poder de caminar y su efecto en la longevidad&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Caminar con regularidad ayuda a mantener y mejorar la salud musculoesquel&eacute;tica, especialmente al aumentar la fuerza y la resistencia muscular. Y es que, con la edad, los m&uacute;sculos pierden masa y fuerza de forma natural. Al caminar, logramos combatir este problema estimulando las fibras musculares y manteniendo su funci&oacute;n y tama&ntilde;o. Adem&aacute;s, ayuda a mantener la flexibilidad de las articulaciones, reduciendo as&iacute; el riesgo de rigidez y dolor articular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rafael Ruiz, fisioterapeuta y responsable de <a href="https://telefisiosevilla.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TelefisioSevilla</a>, nos cuenta que caminar &ldquo;es mucho m&aacute;s que un ejercicio cardiovascular, la evidencia nos dice que reduce el riesgo de enfermedades cr&oacute;nicas y, desde la fisioterapia, vemos algo a&uacute;n m&aacute;s fundamental: es nuestro patr&oacute;n de movimiento primario y, cuando caminamos, estamos lubricando nuestras articulaciones, activando la musculatura profunda del <em>core</em> y el suelo p&eacute;lvico y entrenando nuestro equilibrio segundo a segundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero es que hay m&aacute;s beneficios que nos acercan a una vida m&aacute;s larga: &ldquo;A nivel metab&oacute;lico, el simple hecho de mover grandes grupos musculares libera micinas, unas prote&iacute;nas con un potente efecto antiinflamatorio. Por eso la calidad de vida se traduce directamente en calidad de movimiento: quien camina con soltura, sin miedo a caerse y sin dolor, mantiene su autonom&iacute;a y su vida social activa&rdquo;, reconoce Ruiz.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; dice la evidencia cient&iacute;fica? De acuerdo con este estudio publicado en <a href="https://www.acpjournals.org/doi/10.7326/ANNALS-25-01547" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Annals of Internal Medicine</a>, las personas que caminan al menos de 10 a 15 minutos pueden obtener mayores beneficios para la salud que las que dan, aunque sea en la misma cantidad de pasos, caminatas m&aacute;s cortas. En concreto, los expertos han concluido que estas personas tienen menos probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares durante el periodo de estudio de aproximadamente 10 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Hay investigaciones que hablan incluso del n&uacute;mero de pasos a partir de los cuales obtenemos los beneficios. Como este estudio publicado en <a href="https://jamanetwork.com/journals/jama/article-abstract/2820298" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">JAMA Internal Medicine</a>, que sigui&oacute; a m&aacute;s de 16.000 mujeres de 60 a&ntilde;os o m&aacute;s, descubri&oacute; que aquellas que caminan un promedio de 4.400 pasos al d&iacute;a tienen un 41% menos de riesgo de mortalidad que aquellas que caminaban menos de 2.700 pasos.
    </p><h2 class="article-text">Consejos pr&aacute;cticos para introducir la caminata de forma saludable</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No se trata de sumar pasos como si fuera una competici&oacute;n&rdquo;, aclara Ruiz. La clave est&aacute;, seg&uacute;n el especialista, en la intencionalidad. &ldquo;Caminar 10.000 pasos arrastrando los pies, con los hombros ca&iacute;dos y sin disociaci&oacute;n de caderas puede generar m&aacute;s sobrecarga que beneficio&rdquo;, advierte Ruiz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Integrar los beneficios de una caminata pasar&iacute;a, como enumera el fisioterapeuta, por fijarnos en tres pilares b&aacute;sicos: &ldquo;Primero, una buena fase de despegue, impuls&aacute;ndonos con el dedo gordo del pie y activando el gl&uacute;teo en cada zancada; segundo, el braceo alternante, que moviliza la caja tor&aacute;cica y la columna dorsal; y tercero, una cadencia viva, es decir, mantener un ritmo que nos impida mantener una conversaci&oacute;n muy fluida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Necesitamos dar largas caminatas para notar los beneficios? En este sentido, la cantidad no siempre es sin&oacute;nimo de calidad. Como especifica Ruiz, &ldquo;no hace falta caminar horas ya que es m&aacute;s eficiente hacer tres bloques de 15 minutos al d&iacute;a con buena t&eacute;cnica y ritmo ligero que un paseo de una hora con pasos cortos y postura pasiva. La calidad gana a la cantidad&rdquo;, aclara Ruiz.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Pueden compensar unos minutos de caminata el tiempo que pasamos sin hacer nada?</h2><p class="article-text">
        Solemos pensar que dedicar una hora o algo m&aacute;s del d&iacute;a a realizar actividad f&iacute;sica compensa que el resto del d&iacute;a lo pasemos sentados o tumbados en el sof&aacute;. Sin embargo, para Ruiz, esto habr&iacute;a que matizarlo porque &ldquo;compensa solo en parte: unos minutos de marcha activa act&uacute;an como un reseteo metab&oacute;lico: bajamos los picos de glucosa postprandial y reactivamos el drenaje venoso y linf&aacute;tico, que es vital para piernas y espalda. Pero no podemos pretender que 20 minutos de paseo borren ocho o diez horas de sedentarismo mantenido porque el m&uacute;sculo necesita est&iacute;mulos frecuentes&rdquo;, afirma Ruiz.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; juega un papel clave las micropausas activas: &ldquo;Si est&aacute;s mucho tiempo sentado, la mejor estrategia no es solo caminar despu&eacute;s del trabajo, sino levantarte cada 45 minutos, hacer tres sentadillas o rotaciones de tobillo y cambiar de postura. Esta &lsquo;medicina de movimiento&rsquo; en microdosis es lo que realmente protege la columna y la salud metab&oacute;lica a largo plazo&rdquo;, reconoce Ruiz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/rafael-ruiz-fisioterapeuta-beneficios-caminar-longevidad-saludable-xp_1_13181376.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 10:05:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rafael Ruiz, fisioterapeuta, sobre los beneficios de caminar a diario: “La longevidad saludable no es un milagro médico"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Salud,Bienestar,Fisioterapia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“No es un sitio para mí, me da muchísima vergüenza”: por qué el gimnasio resulta tan hostil para algunas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-sitio-da-verguenza-personas-sienten-intimidadas-gimnasio_1_13179924.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a7aeb62-9eb9-42b1-99c0-6415cc1915c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“No es un sitio para mí, me da muchísima vergüenza”: por qué el gimnasio resulta tan hostil para algunas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Copan cada vez más las ciudades, pero las dinámicas que imperan en muchos de ellos, siendo espacios eminentemente masculinizados y enfocados en el alcance de un determinado tipo de cuerpos, hacen que no todo el mundo se sienta a gusto</p><p class="subtitle">Cuando hacer ejercicio se convierte en una adicción: "Es fácil ocultarlo porque estás tonificada y con un aspecto estupendo"</p></div><p class="article-text">
        Salas rodeadas de espejos, din&aacute;micas m&aacute;s orientadas a tonificar el cuerpo y alcanzar metas de peso que a mantenerse saludable, el sonido exacerbado de alguien que se ha pasado levantando pesas... La realidad que se vive en muchos gimnasios, cada vez m&aacute;s presentes en los barrios de todo el pa&iacute;s y con socios m&aacute;s y m&aacute;s j&oacute;venes, hace que estos no se perciban siempre como espacios agradables. Con el verano a la vuelta de la esquina y el n&uacute;mero de inscripciones creciendo, nos paramos a observar un fen&oacute;meno de nombre ingl&eacute;s que recoge una sensaci&oacute;n universal: <em>gymtimidation,</em> la inseguridad o ansiedad que muchas personas experimentan por miedo a sentirse juzgadas por su apariencia f&iacute;sica, su estado de forma o experiencia en el gimnasio. &iquest;Por qu&eacute; se puede crear esta aversi&oacute;n? 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He observado que, desde hace unos a&ntilde;os para ac&aacute;, s&iacute; hay m&aacute;s diversidad de cuerpos en los gimnasios y espacio para las mujeres&rdquo;, adelanta In&eacute;s Arroyo, vocal de la secci&oacute;n de Psicolog&iacute;a de las Mujeres, G&eacute;neros y Diversidades del Col.legi Oficial de Psicologia de Catalunya. De todas formas, la segregaci&oacute;n en el uso de estos lugares sigue presente, algo que remite a lo que sucede en los patios del colegio. Mientras que en aquagym la mayor&iacute;a de la participaci&oacute;n est&aacute; en las mujeres, en zonas de entrenamiento como el peso libre predominan los hombres.
    </p><p class="article-text">
        La experta recalca que el fen&oacute;meno en torno al gimnasio bebe en gran medida de &ldquo;un culto al cuerpo ligado a lo superficial, a la est&eacute;tica&rdquo;, mientras se dejan de lado otros &ldquo;vac&iacute;os internos que a lo mejor tambi&eacute;n existen&rdquo;. &ldquo;En un mundo con mucha incertidumbre, nos acogemos al control de algo que puede ser m&aacute;s superficial&rdquo;, explica la psic&oacute;loga mientras liga esta postura a otras medidas tambi&eacute;n de m&aacute;s o menos f&aacute;cil alcance, como el control de la alimentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, aquellas personas que se salen de la norma, o que simplemente no quieren seguir el camino marcado por las &uacute;ltimas tendencias, sienten cierta reticencia a la hora de entrenar en un gimnasio. &ldquo;Lo primero que se ve en ellos es el cuerpo, y no todas las personas est&aacute;n a gusto con el suyo. En un gimnasio se ve una exageraci&oacute;n de los estereotipos habituales&rdquo;, concede Arroyo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo primero que se ve en ellos es el cuerpo, y no todas las personas están a gusto con el suyo. En un gimnasio se ve una exageración de los estereotipos habituales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Inés Arroyo</span>
                                        <span>—</span> Col.legi Oficial de Psicologia de Catalunya
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">En busca de un espacio acogedor</h2><p class="article-text">
        En ocasiones, la cuesti&oacute;n no es f&aacute;cil de explicar. Paula Garc&iacute;a, enfermera de salud mental en Bilbao, siempre ha sentido rechazo hacia estos espacios: &ldquo;He intentado ir dos veces con la idea de estar m&aacute;s sana, encontrarme mejor, pero no es un sitio para m&iacute;. Me da much&iacute;sima verg&uuml;enza&rdquo;, se&ntilde;ala a sus 29 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En su caso, le persigue la idea de que los dem&aacute;s deportistas puedan pensar de ella que no hace bien los ejercicios o utiliza mal las m&aacute;quinas. &ldquo;Me apuntaba a clases grupales porque ah&iacute; se difumina m&aacute;s la mirada. Quiz&aacute; yo tambi&eacute;n deber&iacute;a deshacerme de la idea de que todos me miran, porque luego cada uno va a lo suyo&rdquo;, acepta. Sin embargo, esa sensaci&oacute;n que describe es com&uacute;n entre sus amistades: &ldquo;Cuando hablo de estas cosas, mis amigas saben a lo que me refiero&rdquo;, comenta. Como soluci&oacute;n, m&aacute;s all&aacute; de los gimnasios exclusivos para mujeres, Garc&iacute;a ha considerado acudir a gimnasios m&aacute;s peque&ntilde;os, de barrio y no sujetos a franquicias, para encontrar una atenci&oacute;n algo m&aacute;s personalizada y acogedora.
    </p><h2 class="article-text">Rendimiento y &eacute;xito en el gimnasio</h2><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Perrino es doctora en Ciencias de la Actividad F&iacute;sica y del Deporte, presidenta del comit&eacute; de investigaci&oacute;n de Sociolog&iacute;a del Deporte de la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Sociolog&iacute;a y ha trabajado durante una d&eacute;cada como instructora <em>fitness:</em> &ldquo;En los gimnasios convergen muchas personas. Es un espacio de socializaci&oacute;n en el que cada uno de los espacios se percibe de forma diferente por el tipo de usuario&rdquo;. El perfil de usuario no es el mismo en la zona de cardio o en la de peso libre que en la sala de actividades dirigidas o grupales.
    </p><p class="article-text">
        Esta profesora de la Universidad de Le&oacute;n esgrime que la idea de &eacute;xito imperante golpea tambi&eacute;n en estos espacios: &ldquo;Vivimos en una &eacute;poca en la que se valora la disciplina y la constancia. La gente liga hacer un tipo de entrenamiento con conseguir un determinado cuerpo, y eso no es sencillo para nadie, mucho menos para las diversidades, aunque sea lo que se entienda por &eacute;xito&rdquo;.
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                    alt="“Tiene que primar la salud, no la estética. Además, las directivas de los centros podrían impulsar actividades más sociales con los socios y socias, el poder compartir otro tipo de experiencias juntos”."
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            <span class="title">
                “Tiene que primar la salud, no la estética. Además, las directivas de los centros podrían impulsar actividades más sociales con los socios y socias, el poder compartir otro tipo de experiencias juntos”.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Bajar de peso a toda costa</h2><p class="article-text">
        En cuanto a las mujeres, el estereotipo ha cambiado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Si ven&iacute;amos de un canon que marcaba cuerpos delgados y que destinaba el ejercicio de fuerza a los hombres, ahora vemos c&oacute;mo &ndash;a pesar de que el <a href="https://www.eldiario.es/era/eterno-retorno-culto-delgadez-extrema_129_10572891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">culto a la delgadez extrema</a> persiste, como apunta Perrino: &ldquo;El cuerpo normativo y deseable para la mujer vuelve a ser el delgado&ndash; han ganado presencia los cuerpos femeninos <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/conquista-musculo-mujeres-levantan-pesas_1_12291454.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s musculados</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la venezolana Aglaia Berlutti, que firma el texto <em>El derecho a entrenar sin miedo: unas reflexiones sobre la cultura violenta en el entrenamiento deportivo</em>, publicado en <a href="http://feminismoinc.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">feminismoinc.org</a>, relata a elDiario.es el conflicto que nace cuando muchas mujeres se ven atra&iacute;das por estos espacios como destino final en el que alcanzar una bajada de peso a toda costa. &ldquo;Quieren estabilizar su autoestima de una u otra manera y tambi&eacute;n corregir problemas de autoimagen. Eso provoca que deje de importar si ese esfuerzo implica dolor, lesiones o jornadas extenuantes&rdquo;, subraya.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Vivimos en una época en la que se valora la disciplina y la constancia. La gente liga hacer un tipo de entrenamiento con conseguir un determinado cuerpo, y eso no es sencillo para nadie, mucho menos para las diversidades, aunque sea lo que se entienda por éxito</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Perrino</span>
                                        <span>—</span> presidenta del comité de investigación de Sociología del Deporte (FES)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A sus 42 a&ntilde;os, Berlutti piensa que la exigencia est&eacute;tica es tan fuerte que cualquier persona la puede llegar a asumir como un deber y una obligaci&oacute;n. &ldquo;Muy poca gente se asesora bien antes de ir a un gimnasio sobre qu&eacute; necesita realmente para estar saludable antes que delgado. Pero ellos son v&iacute;ctimas, es el sistema el que los impulsa a eso&rdquo;, asume.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta din&aacute;mica, se&ntilde;ala, afecta mucho m&aacute;s a las mujeres: &ldquo;Esa necesidad de que todos nos veamos exactamente igual hace que los ambientes y los gimnasios sean sumamente agresivos, y no solamente agresivos, sino tambi&eacute;n violentos y desagradables&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de Diego Loeches en los gimnasios ha sido algo ambivalente. Como persona que sufre sobrepeso, destaca que nunca ha tenido miedo a la mirada de terceros en este tipo de espacios. Es m&aacute;s, apunta que siempre que ha acudido a alguno le han tratado con el mismo respeto. Sin embargo, ha apreciado algunos comentarios directamente ligados a su figura: &ldquo;Yo peso 115 kilos y a veces me han propuesto ejercicios directamente para bajar de peso. Eso puede generar estr&eacute;s porque a lo mejor no acudo con esa intenci&oacute;n&rdquo;, comenta este inform&aacute;tico de 41 a&ntilde;os vecino de Alcal&aacute; de Henares (Madrid).
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo peso 115 kilos y a veces me han propuesto ejercicios directamente para bajar de peso. Eso puede generar estrés porque a lo mejor no acudo con esa intención</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Diego Loeches</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La insatisfacci&oacute;n que va al cuerpo</h2><p class="article-text">
        Perrino, soci&oacute;loga del deporte, pregunta habitualmente en sus clases cu&aacute;nta gente practica ejercicio. Hace a&ntilde;os, la mayor&iacute;a estaban federados en alg&uacute;n deporte. A d&iacute;a de hoy, la mayor&iacute;a va al gimnasio. &ldquo;Es la <a href="https://www.eldiario.es/era/mejor-version-desarrollo-personal_1_10862658.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sociedad del hiperrendimiento</a> que empezamos a ver en todos los sitios&rdquo;, puntualiza.
    </p><p class="article-text">
        Le sigue Mario Jordi S&aacute;nchez, profesor titular del departamento de Antropolog&iacute;a Social, Psicolog&iacute;a B&aacute;sica y Salud P&uacute;blica de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. A ojos de este experto, partimos de una sociedad donde se vive con &ldquo;mucha insatisfacci&oacute;n, que se deposita en el cuerpo&rdquo;. Seg&uacute;n dice, los gimnasios son f&aacute;bricas de fracaso: &ldquo;Lo que quieren es vender un cuerpo con una l&oacute;gica de usar y tirar, con un modelo de imagen corporal que nadie alcanza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El antrop&oacute;logo se&ntilde;ala que los gimnasios son lugares altamente masculinizados dentro de un modelo de masculinidad apegado a una fuerza y movimientos &ldquo;muy primarios&rdquo;. Una posible soluci&oacute;n para atajar el problema, al menos para las mujeres, es la existencia de gimnasios exclusivos para ellas. &ldquo;El mercado busca adaptarse a ello&rdquo;, remata.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Venden un cuerpo con una lógica de usar y tirar, con un modelo de imagen corporal que nadie alcanza</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mario Jordi Sánchez</span>
                                        <span>—</span>  profesor de Antropología Social, Psicología Básica y Salud Pública (UPO)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De cara a otro tipo de cuerpos no normativos, Perrino propone que la labor recaiga en los profesionales que trabajan en los gimnasios. &ldquo;Tiene que primar la salud, no la est&eacute;tica. Adem&aacute;s, las directivas de los centros podr&iacute;an impulsar actividades m&aacute;s sociales con los socios y socias, el poder compartir otro tipo de experiencias juntos&rdquo;, desarrolla. As&iacute;, quiz&aacute;, se podr&iacute;a diluir esa mirada invisible pero palpable que causa aversi&oacute;n a tantas personas que piensan ir a un gimnasio.
    </p><h2 class="article-text">Educar en la diversidad</h2><p class="article-text">
        De todas formas, trabajar desde la ra&iacute;z suele ser una de las mejores soluciones, sobre todo a largo plazo. Es lo que hace Adri&aacute;n Vaquerizo, entrenador personal durante diez a&ntilde;os y actualmente profesor de Educaci&oacute;n F&iacute;sica afincado en Azuqueca de Henares (Guadalajara). &ldquo;Antes la gimnasia era mucho m&aacute;s militar: ahora se ha cambiado la concepci&oacute;n. Intentamos fomentar los deportes en equipo para impulsar la interacci&oacute;n entre el alumnado, que nadie se sienta fuera de lugar&rdquo;, expresa.
    </p><p class="article-text">
        Este docente asegura que la verg&uuml;enza persiste, sobre todo en las chicas y aquellos cuerpos no hegem&oacute;nicos. &ldquo;Esto responde a una posible baja autoestima en ellas, pero pienso que los chicos tambi&eacute;n la pueden sufrir, aunque no lo digan por no mostrar debilidad&rdquo;, opina. Por eso, Vaquerizo intenta que en sus clases la juventud aprenda que el deporte es salud, y la salud no siempre est&aacute; asociada a una determinada est&eacute;tica. &ldquo;Cada persona tiene sus propias facultades y capacidades f&iacute;sicas. Desde las aulas tenemos que hacer ver que eso no es motivo de discriminaci&oacute;n ninguna. As&iacute; lograremos que cuando crezcan no sientan miedo al acudir a un gimnasio&rdquo;, finaliza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-sitio-da-verguenza-personas-sienten-intimidadas-gimnasio_1_13179924.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 19:43:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“No es un sitio para mí, me da muchísima vergüenza”: por qué el gimnasio resulta tan hostil para algunas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bienestar,Gimnasios,Salud,Ejercicio físico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El secreto de un buen descanso está en el despertador, explica un experto en sueño: “No se recupera, simplemente se pierde”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/experto-explica-secreto-buen-descanso-despertador-semana-no-recupera-simplemente-pierde-xp_1_13179479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23d5fd26-a7c3-430d-bf5d-835799c309f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El secreto de un buen descanso está en el despertador, explica un experto en sueño: “No se recupera, simplemente se pierde”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El doctor Eduard Estivill, neurofisiólogo y experto en medicina del sueño, detalla que la regularidad al despertar (también el fin de semana) ayuda a sincronizar nuestro reloj interno diariamente  </p><p class="subtitle">Una experta en sueño, sobre la hora para tomar el último café del día: “Aumenta el estado de alerta y fragmenta el descanso”</p></div><p class="article-text">
        En plena era de la productividad y las pantallas, el 57% de los espa&ntilde;oles sufre dificultades para dormir, seg&uacute;n el primer <a href="https://assets-dam.takeda.com/image/upload/v1773407831/LOC/es-es/home/noticias/2026/TAK_Barometro_Trastornos_del_Sueno.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bar&oacute;metro sobre trastornos del sue&ntilde;o 2026</a><a href="https://assets-dam.takeda.com/image/upload/v1773407831/LOC/es-es/home/noticias/2026/TAK_Barometro_Trastornos_del_Sueno.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">.</a> Cuando adem&aacute;s se duermen menos horas de las siete y ocho recomendadas se arrastra un cansancio cr&oacute;nico, confiando en que el fin de semana se podr&aacute; compensar el d&eacute;ficit acumulado. Sin embargo, la ciencia advierte de que la cuenta del sue&ntilde;o no puede esperar al domingo para ser saldada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sue&ntilde;o es un taller, un taller de reparaci&oacute;n que funciona cada d&iacute;a para estar bien al d&iacute;a siguiente. Con lo cual, las personas que duermen seis horas van acumulando cada d&iacute;a falta de sue&ntilde;o y, aunque el s&aacute;bado y el domingo duerman 15 horas, no van a recuperar todo lo que han perdido el resto de la semana, porque el sue&ntilde;o no se recupera, simplemente se pierde, como el tiempo&rdquo;, explica el doctor <a href="https://doctorestivill.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eduard Estivill</a><a href="https://doctorestivill.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> neurofisi&oacute;logo y experto en medicina del sue&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el mejor de los casos recuperaremos entre un 15 y un 20% del sue&ntilde;o perdido&rdquo;, apunta, pero con consecuencias en nuestro reloj biol&oacute;gico que pueden parecerse a las sufridas tras un viaje transoce&aacute;nico. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; ocurre cuando cambiamos mucho los horarios? El t&iacute;pico<em> jet lag.</em> Si, por ejemplo, los fines de semana nos vamos a dormir muy tarde, es muy dif&iacute;cil que nos venga el sue&ntilde;o la noche del domingo. Esto se llama tambi&eacute;n <em>jet lag </em>social&rdquo;, asegura Estivill.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es en el reloj biol&oacute;gico, que el doctor define como &ldquo;un grupo de c&eacute;lulas situado en el n&uacute;cleo supraquiasm&aacute;tico del hipot&aacute;lamo que rige los ritmos circadianos de sue&ntilde;o y vigilia&rdquo;, donde reside la base del descanso. &ldquo;Este reloj necesita cuerda, es decir, informaci&oacute;n que recibe del d&iacute;a, por ejemplo, la luz y la oscuridad, con lo que se sincroniza&rdquo;, se&ntilde;ala el especialista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien la luz solar es el principal sincronizador, que activa el cortisol al amanecer y permite la fabricaci&oacute;n de melatonina al atardecer, existe otro factor determinante que solemos ignorar: la regularidad horaria. &ldquo;Se ha estudiado este sincronizador, esta cuerda del reloj, que es la hora de despertarse y se demuestra clar&iacute;simamente que la rutina es beneficiosa para el funcionamiento de este reloj biol&oacute;gico&rdquo;, afirma Estivill, en referencia al reciente estudio <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S108707922500156X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sleep regularity and health: A systematic review,</em></a> publicado en Sleep Medicine Reviews.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El estudio valora la regularidad, y especialmente la hora de despertarse, como una referencia clave para el reloj biol&oacute;gico y el ritmo circadiano. Adem&aacute;s, asocia la regularidad a una mejor salud mental, regulaci&oacute;n metab&oacute;lica, integridad vascular, resiliencia cognitiva y longevidad, y pone la rutina al mismo nivel de importancia que la duraci&oacute;n o la continuidad del sue&ntilde;o. Mantener una hora constante para levantarse act&uacute;a como un ancla que estabiliza todo el sistema. &ldquo;Igualmente sucede con la hora de dormir, aunque no de forma tan exacta, no es tan importante que siempre sea la misma hora, aunque es preferible&rdquo;, matiza el experto, que destaca que ser estricto con el despertador tiene doble beneficio: &ldquo;Nos va a dar un mejor sue&ntilde;o y, evidentemente, nos dar&aacute; una mejor vigilia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para que ese 'taller de reparaci&oacute;n' f&iacute;sico y mental, que el doctor utiliza como s&iacute;mil, haga su trabajo, el experto propone unas pautas muy sencillas, aun a sabiendas de que &ldquo;nadie hace caso a la hora de cumplirlas&rdquo;:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estas rutinas de levantarnos siempre a la misma hora&rdquo;, es su primer consejo, combinado de un poco de tiempo para hacer algo de ejercicio. &ldquo;Por ejemplo, si vamos en transporte p&uacute;blico a la oficina, bajar una parada antes y andar al menos un kil&oacute;metro, y lo mismo si vamos en coche&rdquo;, recomienda Estivill. &ldquo;Esto nos va a ayudar tambi&eacute;n a otro fen&oacute;meno importante, otro sincronizador, que es precisamente la luz del d&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Otro consejo, &ldquo;y el m&aacute;s importante&rdquo;, del especialista es tratar el sue&ntilde;o como un proceso que se prepara: &ldquo;Entender que el sue&ntilde;o no viene de golpe&rdquo;. &ldquo;Dos horas antes de acostarse hemos de tener una actividad que no tenga nada que ver con nuestra actividad laboral, algo que aburra, que relaje, algo que desconecte nuestro cerebro&rdquo;, destaca, como introducci&oacute;n al sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con ese proceso, el &uacute;ltimo consejo de Estivill es mantener una buena higiene digital, especialmente en esas dos horas antes de acostarse: &ldquo;No es bueno estar expuesto a la luz del m&oacute;vil, porque esto da lugar a que el cerebro piense que es de d&iacute;a, ya que es una luz muy potente&rdquo;. La exposici&oacute;n a esa luz puede frenar la melatonina y convertirse en un enemigo de nuestro descanso, por lo que el experto propone tambi&eacute;n &ldquo;poner el m&oacute;vil en modo noche y, sobre todo, limitar el uso en ese momento&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/experto-explica-secreto-buen-descanso-despertador-semana-no-recupera-simplemente-pierde-xp_1_13179479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 14:45:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El secreto de un buen descanso está en el despertador, explica un experto en sueño: “No se recupera, simplemente se pierde”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Dormir,Descanso,Salud,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Comer para vivir más y mejor: la obsesión por la longevidad y el rendimiento está cambiando nuestra alimentación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer-vivir-mejor-obsesion-longevidad-rendimiento-cambiando-alimentacion_1_13167574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84890627-6e51-447a-ac68-b8cc520d9f8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Comer para vivir más y mejor: la obsesión por la longevidad y el rendimiento está cambiando nuestra alimentación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que comemos deja de percibirse únicamente como placer, hábito o necesidad y empieza a pensarse como una herramienta, una palanca para rendir más, para prevenir, para concentrarse, para recuperarse o para dormir mejor
</p><p class="subtitle">Casas sin cocina y más comida preparada: el círculo vicioso que explica cómo vivimos hoy</p></div><p class="article-text">
        La pasada edici&oacute;n de Alimentaria Barcelona, la gran feria de tendencias del sector alimentario que reuni&oacute; el pasado marzo en la capital catalana a marcas, distribuidores, fabricantes y expertos internacionales, dej&oacute; tambi&eacute;n una de las ideas m&aacute;s sugerentes del encuentro. No ten&iacute;a que ver con un ingrediente de moda, sino con una pregunta de fondo: &iquest;qu&eacute; significa hoy comer bien en una cultura obsesionada con vivir m&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        La feria funcion&oacute;, en ese sentido, como un buen term&oacute;metro de una conversaci&oacute;n que ya circula con fuerza en el sector. La salud ha dejado de ser solo una preocupaci&oacute;n m&eacute;dica para convertirse en una aspiraci&oacute;n cultural, un lenguaje de estatus y un nuevo criterio de consumo. Y en ese desplazamiento, lo que est&aacute; en juego no es solo qu&eacute; comemos, sino c&oacute;mo entendemos el propio acto de comer.
    </p><p class="article-text">
        Marius Robles, futur&oacute;logo, divulgador y escritor, puso palabras a esa idea durante una de las ponencias del programa. Su planteamiento es sencillo y reconocible. Durante a&ntilde;os, el lujo se asoci&oacute; a la posesi&oacute;n, a los s&iacute;mbolos visibles de riqueza o a las experiencias exclusivas. Hoy, sin embargo, empieza a emerger otro tipo de aspiraci&oacute;n. El nuevo lujo, seg&uacute;n esta l&oacute;gica, ya no es tanto tener m&aacute;s como vivir m&aacute;s y, sobre todo, vivir mejor.
    </p><p class="article-text">
        El cambio tambi&eacute;n es generacional. Si para los<em> boomers</em> la meta del bienestar estuvo durante d&eacute;cadas ligada a la estabilidad material, y para la generaci&oacute;n X y los <em>millennials </em>a las experiencias memorables, entre las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes el foco empieza a desplazarse hacia la optimizaci&oacute;n de la salud. Dormir bien, medir biomarcadores, entrenar, prevenir o ajustar la dieta a objetivos concretos dejan de ser h&aacute;bitos de nicho para convertirse en parte de un nuevo lenguaje aspiracional.
    </p><p class="article-text">
        La aspiraci&oacute;n ya no pasa solo por evitar la enfermedad, sino por exhibir cierto control sobre el propio cuerpo, la energ&iacute;a, la forma f&iacute;sica, el descanso o el <a href="https://www.eldiario.es/era/discurso-equilibrio-hormonal-toma-redes-venden-autocuidado-forma-disciplina_1_12515154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">equilibrio hormonal</a>. En otras palabras, la salud como nuevo estatus. Ese giro cultural tambi&eacute;n altera la forma en que entendemos la comida. La alimentaci&oacute;n deja de percibirse &uacute;nicamente como placer, h&aacute;bito o necesidad y empieza a pensarse como una herramienta, una palanca para rendir m&aacute;s, para prevenir, para concentrarse, para recuperarse o para dormir mejor. La comida, por tanto, ya no compite solo con otra comida. Tambi&eacute;n compite con suplementos, aplicaciones, <em>wearables</em> &mdash;dispositivos electr&oacute;nicos inteligentes que se llevan sobre el cuerpo como accesorios o parte de la vestimenta&mdash;, pruebas diagn&oacute;sticas y protocolos de bienestar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La aspiración ya no pasa solo por evitar la enfermedad, sino por exhibir cierto control sobre el propio cuerpo, la energía, la forma física, el descanso o el equilibrio hormonal. La salud como nuevo estatus</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos pasando de una econom&iacute;a del consumo a una econom&iacute;a del rendimiento&rdquo;, plante&oacute; Robles. En ese marco, el consumidor ya no se pregunta solo si un producto est&aacute; bueno, si es pr&aacute;ctico o si tiene un precio razonable. Ya no basta con que guste o encaje en el presupuesto. Ahora lo importante es qu&eacute; aporta, qu&eacute; mejora, qu&eacute; optimiza.
    </p><p class="article-text">
        Esta idea conecta con esa &ldquo;sociedad del cansancio&rdquo; popularizada por el fil&oacute;sofo Byung-Chul Han, en la que el agotamiento se ha convertido en una condici&oacute;n estructural del presente. En una cultura atravesada por la hiperexigencia, la productividad permanente y la promesa de una mejor versi&oacute;n de uno mismo, no extra&ntilde;a que el mercado premie cada vez m&aacute;s todo aquello que promete energ&iacute;a, concentraci&oacute;n, descanso o claridad mental.
    </p><p class="article-text">
        Eso ayuda a explicar por qu&eacute; en las baldas de los supermercados ganan peso categor&iacute;as como <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/desconcertante-auge-batidos-proteinas-han-pasado-bebida-pastosa-industria-multimillonaria_1_12769413.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la prote&iacute;na</a> &mdash;uno de los grandes temas de esta edici&oacute;n de Alimentaria&mdash;, los prebi&oacute;ticos, los <a href="https://www.eldiario.es/temas/probioticos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">probi&oacute;ticos</a>, el magnesio, la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/creatina-musculos-mejorar-longevidad-mejora-longevidad-cerebro_1_12343030.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">creatina</a> o los llamados alimentos funcionales. Tambi&eacute;n ayuda a entender el auge de contenido en internet relacionado con la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cosmos-abdomen-especialista-explica-diario-cuidar-microbiota-intestinal_1_12533233.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">microbiota</a>, la nutrici&oacute;n personalizada y las propuestas vinculadas al control gluc&eacute;mico, la saciedad o el bienestar mental. Pero la sobreabundancia de informaci&oacute;n no siempre despeja dudas. &ldquo;Nunca hubo tanta informaci&oacute;n sobre salud y alimentaci&oacute;n y, sin embargo, el consumidor parece m&aacute;s confundido que nunca&rdquo;, resumi&oacute; Robles durante su intervenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales amplifican dietas, rutinas de ejercicio y soluciones r&aacute;pidas con una velocidad dif&iacute;cil de seguir. A cada estudio parece responderle otro que lo contradice. A cada tendencia le sucede una nueva promesa. El resultado es un mercado saturado de mensajes, donde conviven la ciencia, el marketing, la ansiedad por optimizarse y el espect&aacute;culo. En ese contexto, la longevidad avanza a la vez como aspiraci&oacute;n leg&iacute;tima y como terreno f&eacute;rtil para la exageraci&oacute;n. Toni Massan&eacute;s, director general de la Fundaci&oacute; Al&iacute;cia (laboratorio de alimentaci&oacute;n responsable), describe este momento como una etapa de &ldquo;l&iacute;o importante&rdquo;, marcada por la aceleraci&oacute;n de las modas, la obsesi&oacute;n por leer las etiquetas y una relaci&oacute;n cada vez m&aacute;s fragmentada con la comida.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Comemos significados, comemos valores, no solo nutrientes. Comer solo por salud no es sano</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Toni Massanés </span>
                                        <span>—</span> Fundación Alícia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Uno de los vectores m&aacute;s visibles de esa transformaci&oacute;n es la irrupci&oacute;n de los f&aacute;rmacos GLP-1, con Ozempic y otros tratamientos similares como gran emblema cultural del momento. Estos medicamentos se perfilan como una fuerza capaz de alterar de forma profunda el ecosistema alimentario. No tanto por el debate farmacol&oacute;gico en s&iacute;, sino por una consecuencia muy concreta: la reducci&oacute;n del apetito. &ldquo;El mayor enemigo ahora que tenemos encima de la mesa es la ausencia de apetito&rdquo;, advirti&oacute; Robles.
    </p><p class="article-text">
        Si el apetito disminuye, se transforman tambi&eacute;n la frecuencia de consumo, el tama&ntilde;o de las raciones y la relaci&oacute;n emocional con la comida. Lo que hasta hace poco era abundancia, variedad o impulso puede dejar de tener el mismo sentido. En restauraci&oacute;n, por ejemplo, eso podr&iacute;a traducirse en men&uacute;s m&aacute;s breves, menos platos y una mayor exigencia sobre el valor de cada bocado. En gran consumo, podr&iacute;a acelerar la demanda de productos m&aacute;s densos en nutrientes, funcionales y orientados a la saciedad y al rendimiento.
    </p><p class="article-text">
        Ese movimiento ya empieza a traducirse en innovaci&oacute;n. Leyre Urtasun, responsable de Desarrollo de Producto del CNTA (Centro Nacional de Tecnolog&iacute;a y Seguridad Alimentaria), sostiene que el fen&oacute;meno GLP-1 no est&aacute; dando lugar tanto a una nueva categor&iacute;a cerrada de alimentos como a un cambio m&aacute;s profundo en la l&oacute;gica de dise&ntilde;o. &ldquo;El fen&oacute;meno GLP-1 acelera un cambio de fondo. La l&oacute;gica ya no es maximizar consumo, sino valor nutricional por ingesta&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        El cambio est&aacute; dejando de ser una hip&oacute;tesis. Seg&uacute;n Urtasun, ya hay estudios que &ldquo;detectan una reducci&oacute;n del gasto alimentario en los hogares con usuarios de agonistas GLP-1 de entre un 5% y un 6%, especialmente en <em>snacks </em>y productos altamente cal&oacute;ricos, y tambi&eacute;n se observa una menor frecuencia de consumo en restauraci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El consumo de estos f&aacute;rmacos no afecta solo a la cantidad de comida ingerida, sino tambi&eacute;n a la experiencia sensorial. Urtasun asegura que cada vez hay m&aacute;s indicios de que algunos usuarios perciben de otra forma sabores y texturas, de modo que factores como la palatabilidad, el tama&ntilde;o de la porci&oacute;n o la intensidad del sabor pasan a ser variables cr&iacute;ticas para la innovaci&oacute;n. En particular, las texturas muy grasas y los sabores excesivamente dulces pueden llegar a resultar desagradables para parte de estos usuarios. De ah&iacute; que advierta contra las respuestas precipitadas. &ldquo;El principal riesgo que afronta la industria es intentar responder demasiado r&aacute;pido a una tendencia compleja sin comprender plenamente qu&eacute; est&aacute; cambiando en el consumidor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que asoma aqu&iacute; es un cambio de fondo. Si una parte creciente de los consumidores come menos, pero exige m&aacute;s de cada ingesta, la l&oacute;gica del volumen de ventas pierde centralidad. Ese desplazamiento obliga a repensar productos, formatos y porciones, pero tambi&eacute;n abre una pregunta m&aacute;s profunda sobre el significado cultural de comer.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En una época marcada por la aceleración de las modas, la circulación vertiginosa de tendencias y la fragmentación de hábitos, comer sigue siendo también vínculo, cultura y placer</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No significa, necesariamente, el fin de la comida como espacio de disfrute, pero s&iacute; apunta a una fragmentaci&oacute;n del propio concepto de alimentaci&oacute;n. Toni Massan&eacute;s introduce aqu&iacute; una advertencia importante frente al entusiasmo funcionalista. &ldquo;Comemos significados, comemos valores, no solo nutrientes&rdquo;, resume. A su juicio, el problema no es que la salud gane peso en la conversaci&oacute;n alimentaria, sino que esa conversaci&oacute;n termine reduciendo la comida a una simple funci&oacute;n. &ldquo;Comer solo por salud no es sano&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        Frente a una cultura que mide la comida por lo que promete hacer por el cuerpo, Massan&eacute;s recuerda una dimensi&oacute;n a menudo olvidada. &ldquo;Lo mejor de la comida es la compa&ntilde;&iacute;a. Incluso lo m&aacute;s sano de la comida es la compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;. Algo que en la Fundaci&oacute; Al&iacute;cia han comprobado en proyectos piloto en los que personas con soledad no deseada eran derivadas desde atenci&oacute;n primaria a comer varios d&iacute;as por semana en restaurantes de men&uacute;, con resultados positivos en su bienestar emocional. La idea, en el fondo, es sencilla. La comida tambi&eacute;n puede ser una forma de cuidado cuando recupera su dimensi&oacute;n relacional.
    </p><p class="article-text">
        Ese matiz es importante porque devuelve al centro una cuesti&oacute;n que el discurso de la optimizaci&oacute;n suele dejar en segundo plano. En una &eacute;poca marcada por la aceleraci&oacute;n de las modas, la circulaci&oacute;n vertiginosa de tendencias y la fragmentaci&oacute;n de h&aacute;bitos, comer sigue siendo tambi&eacute;n v&iacute;nculo, cultura y placer.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los GLP-1, la conversaci&oacute;n ya apunta a una frontera todav&iacute;a incipiente, pero cada vez m&aacute;s visible. Junto a la nutrici&oacute;n deportiva o al cl&aacute;sico <em>brain food</em>, la industria empieza a explorar nuevas promesas de funcionalidad, tambi&eacute;n en el terreno cognitivo. La hip&oacute;tesis, todav&iacute;a prospectiva, conecta con el auge de dispositivos que monitorizan sue&ntilde;o, actividad y otros marcadores fisiol&oacute;gicos. &ldquo;Si el cuerpo ya se cuantifica, el siguiente paso ser&iacute;a integrar esos datos en recomendaciones nutricionales cada vez m&aacute;s precisas&rdquo;, asegur&oacute; Robles. Una alimentaci&oacute;n menos gen&eacute;rica y m&aacute;s ajustada al estado biol&oacute;gico y cognitivo de cada persona. Algo en lo que coinciden tambi&eacute;n desde el CNTA.
    </p><p class="article-text">
        Todo parece apuntar a que, en una cultura marcada por el cansancio, el ruido y la exigencia de rendir, la comida deja de venderse solo como placer y bienestar, empieza a venderse, tambi&eacute;n, como una forma de seguir funcionando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sarah Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer-vivir-mejor-obsesion-longevidad-rendimiento-cambiando-alimentacion_1_13167574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 14:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Comer para vivir más y mejor: la obsesión por la longevidad y el rendimiento está cambiando nuestra alimentación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Tendencias,Salud,Bienestar,Envejecimiento,Alimentación saludable]]></media:keywords>
    </item>
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