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    <title><![CDATA[elDiario.es - Soledad]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Soledad]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Una asociación nacida en Murcia para combatir la soledad: “Me llaman amas de casa diciendo que ya no pueden más”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/asociacion-nacida-murcia-combatir-soledad-llaman-amas-casa-diciendo-no_1_13071710.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f1749b5-2b53-4cfe-9b8b-02acf58c7d81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una asociación nacida en Murcia para combatir la soledad: “Me llaman amas de casa diciendo que ya no pueden más”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fundada en 2023, la asociación murciana cuenta ya con presencia en gran parte del territorio nacional y en buena parte de América. Desde la organización advierten de que fenómenos como la destrucción del tejido social a través de los desahucios o la proliferación de urbanizaciones unifamiliares contribuyen a agravar uno de los grandes problemas del siglo XXI</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Una ni&ntilde;a de diez a&ntilde;os levant&oacute; la mano en su colegio para decirme que se sent&iacute;a sola porque su madre estaba siempre con el m&oacute;vil&rdquo;. As&iacute; comienza el testimonio de la escritora y diputada socialista en la Asamblea Regional <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/magdalena-sanchez-blesa-poeta-diputada-regional-cultura-son-cuatro-titiriteros_128_6318740.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Magdalena S&aacute;nchez Blesa</a>, quien en 2023 fund&oacute; junto a Joaqu&iacute;n S&aacute;nchez, conocido como 'el cura de la PAH', la asociaci&oacute;n Te Necesitas, nacida en Murcia con el objetivo de combatir la soledad no deseada. Una iniciativa que, desde entonces, ha traspasado fronteras y hoy extiende su labor por toda Espa&ntilde;a y gran parte de las Am&eacute;ricas. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el <a href="https://www.soledades.es/sites/default/files/contenidos/Informe_Barometro%20soledad-v2.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bar&oacute;metro de la Soledad No Deseada en Espa&ntilde;a (2024</a>), en nuestro pa&iacute;s el 20% de la poblaci&oacute;n sufre este tipo de soledad y casi el 50% afirma haberla sentido en alg&uacute;n momento, siendo las mujeres quienes m&aacute;s lo reconocen. A pesar de estos datos, seg&uacute;n Joaqu&iacute;n, &ldquo;no existe una alarma social porque la sociedad no es consciente de que la soledad es el drama de nuestro siglo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Inglaterra fue el primer pa&iacute;s del mundo en crear un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ministerios-soledad-no-pertenecen-distopias_1_9806548.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio de la Soledad</a>. Ahora, en Espa&ntilde;a, tambi&eacute;n se est&aacute; elaborando un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-aprueba-estrategia-combatir-soledad-no-deseada_1_13014994.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plan estrat&eacute;gico</a>&rdquo;, explica Magdalena, que hasta el d&iacute;a de hoy no ha recibido ning&uacute;n tipo de financiaci&oacute;n p&uacute;blica para sostener el proyecto.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;La soledad no es estar solo, es estar vac&iacute;o&rdquo;</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Abrazo entre una usuaria y una colaboradora de la asociación, durante uno de los
encuentros anuales que organizan."
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            <span class="title">
                Abrazo entre una usuaria y una colaboradora de la asociación, durante uno de los
encuentros anuales que organizan.                            </span>
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        Te Necesitas naci&oacute; con un objetivo muy sencillo: combatir la soledad. Su fundadora public&oacute; su n&uacute;mero de tel&eacute;fono personal en redes sociales acompa&ntilde;ado de un mensaje: cualquier persona que se sintiera sola pod&iacute;a llamarla. El m&oacute;vil no tard&oacute; en sonar. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy participan en la asociaci&oacute;n casi 300 personas entre voluntarios, colaboradores y usuarios. Aunque naci&oacute; en Murcia, el proyecto ha terminado extendi&eacute;ndose al resto del pa&iacute;s y tambi&eacute;n a Am&eacute;rica, con presencia en Estados Unidos, Canad&aacute;, Argentina, Puerto Rico, Per&uacute;, Colombia, Ecuador, Cuba o Venezuela.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En una manifestaci&oacute;n del 1 de mayo coincid&iacute; con Joaqu&iacute;n y, por nuestra afinidad social, acordamos que deb&iacute;amos iniciar alg&uacute;n proyecto juntos. As&iacute; naci&oacute; Te Necesitas&rdquo;, recuerda Magdalena. &ldquo;Nos rodeamos de gente experta en los aspectos necesarios para crear la asociaci&oacute;n, especialmente los burocr&aacute;ticos. Con la ayuda de una abogada redactamos los estatutos y la registramos como tal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese proceso administrativo permiti&oacute; poner en marcha una estructura organizada que sostiene el proyecto. &ldquo;Hoy contamos con presidenta, vicepresidente, vocales, tesorero&hellip; todo lo que debe tener una junta directiva&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">
Cuando describen la soledad, casi siempre utilizan la misma palabra: vacío. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La escritora recibe llamadas a diario a trav&eacute;s del tel&eacute;fono que public&oacute; en redes. &ldquo;Cuando describen la soledad, casi siempre utilizan la misma palabra: vac&iacute;o. Me sorprende mucho cada vez que la escucho porque es algo que ya describi&oacute; S&eacute;neca cuando dijo aquello de que &lsquo;la soledad no es estar solo, es estar vac&iacute;o&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos estructuramos en grupos y contamos con colaboradores y voluntarios&rdquo;, explica Antonia Ortiz, desde Puerto Rico, la encargada de coordinar buena parte de estos grupos. La asociaci&oacute;n organiza tambi&eacute;n talleres en los que los usuarios pueden interactuar entre s&iacute; y combatir la soledad, como los de literatura o escritura. Adem&aacute;s, celebran un encuentro anual donde colaboradores, voluntarios y usuarios de distintas partes del mundo pueden conocerse en persona. Hasta la fecha se han celebrado tres: uno en Murcia y dos en Madrid.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Hombres y j&oacute;venes, m&aacute;s renuentes a reconocer la soledad</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Desarrollo de uno de los talleres que se imparten dentro de la asociación."
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                Desarrollo de uno de los talleres que se imparten dentro de la asociación.                            </span>
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        Gran parte de las llamadas que recibe la asociaci&oacute;n proceden de mujeres. &ldquo;A los hombres y a los j&oacute;venes les cuesta m&aacute;s reconocer que se sienten solos&rdquo;, se&ntilde;ala Magdalena.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los rasgos que m&aacute;s se repite en los testimonios es que muchas de las personas que llaman no viven solas, pero experimentan una profunda sensaci&oacute;n de aislamiento. &ldquo;Me llaman amas de casa diciendo que ya no pueden m&aacute;s, que se sienten ninguneadas. Se encargan de todo en casa pero nadie las mira ni les pregunta c&oacute;mo est&aacute;n&rdquo;. La fundadora de la asociaci&oacute;n insiste en que &ldquo;la soledad m&aacute;s tremenda es la de quien vive en compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno se acent&uacute;a especialmente en el caso de muchas mujeres dedicadas al trabajo dom&eacute;stico. A la falta de reconocimiento social y econ&oacute;mico se suma, en ocasiones, la ausencia de reconocimiento dentro del propio entorno familiar.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">
Me cuentan que se encargan de todo en casa y que nunca les han preguntado por sus gustos o aspiraciones. Ni siquiera se han ofrecido un día a hacer la comida o poner la lavadora. Algunas llegan a decir que se sienten esclavas en su propia casa
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Me cuentan que se encargan de todo en casa y que nunca les han preguntado por sus gustos o aspiraciones. Ni siquiera se han ofrecido un d&iacute;a a hacer la comida o poner la lavadora. Algunas llegan a decir que se sienten esclavas en su propia casa&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El mercado de la vivienda, uno de los grandes factores que acent&uacute;an la soledad</strong></h2><p class="article-text">
        El mercado de la vivienda es otro de los factores que, seg&uacute;n explica Joaqu&iacute;n, contribuye a erosionar el tejido social. &ldquo;Defendemos la estructura de los barrios, el tejido comunitario, que los vecinos se ayuden y colaboren entre s&iacute;. Los desahucios destruyen todo eso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Joaqu&iacute;n acompa&ntilde;a a muchas personas que atraviesan procesos de desahucio. &ldquo;La persona que va a ser desahuciada se siente agredida y sola frente a la sociedad&rdquo;. La subida de los alquileres, las hipotecas inasumibles o la dificultad para acceder a una vivienda p&uacute;blica generan un fuerte sentimiento de desamparo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">
Defendemos la estructura de los barrios, el tejido comunitario, que los vecinos se ayuden y colaboren entre sí. Los desahucios destruyen todo eso
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando alguien a punto de ser desahuciado te llama, lo primero que necesita es que lo escuches&rdquo;, dice. En el otro extremo se encuentra el modelo de urbanizaci&oacute;n residencial alejada del n&uacute;cleo urbano. &ldquo;Cada vez escucho m&aacute;s a personas decir que su aspiraci&oacute;n es irse a vivir a una zona residencial para salir de su barrio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Joaqu&iacute;n recuerda una experiencia que lo marc&oacute;: &ldquo;Una vez tuve que ir a una de estas zonas a dar la extremaunci&oacute;n a un vecino. Despu&eacute;s de preguntar a varias personas, nadie sab&iacute;a de qui&eacute;n les hablaba. Estamos hablando de no conocer ni siquiera a quien vive al lado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Aprender a escuchar: &ldquo;Me di cuenta de que la soledad es algo muy complejo&rdquo;</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Voluntarios en uno de los encuentros anuales que organiza la asociación.                            </span>
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        Uno de los grandes aprendizajes de los voluntarios es que acompa&ntilde;ar a alguien no consiste &uacute;nicamente en preguntarle c&oacute;mo est&aacute;. &ldquo;Cuando empec&eacute;, pensaba que mi tarea ser&iacute;a acompa&ntilde;ar al t&iacute;pico abuelito que se queda solo cuando sus hijos se marchan de casa y necesita una llamada de vez en cuando&rdquo;, confiesa Antonia Ortiz. &ldquo;Pero pronto me di cuenta de que la soledad es algo mucho m&aacute;s complejo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Conscientes de ello, Te Necesitas ofrece talleres de formaci&oacute;n para los voluntarios que inician procesos de acompa&ntilde;amiento.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es importante saber que no se puede hacer proselitismo. Aunque un voluntario sea creyente, no puede invitar a una persona que se siente sola a rezar, porque quizá esa persona es atea. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando acompa&ntilde;amos a alguien, nuestras creencias pol&iacute;ticas o religiosas deben pasar a un segundo plano&rdquo;, explica Magdalena. &ldquo;Es importante saber que no se puede hacer proselitismo. Aunque un voluntario sea creyente, no puede invitar a una persona que se siente sola a rezar, porque quiz&aacute; esa persona es atea. Hacerlo ser&iacute;a aprovecharse de una posici&oacute;n de superioridad frente a alguien vulnerable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n cuenta tambi&eacute;n con un equipo de psic&oacute;logos al que derivar los casos m&aacute;s graves. Sin embargo, el volumen de personas que requieren esta ayuda supera en ocasiones la disponibilidad de profesionales. &ldquo;Hay veces que alguien nos llama y dice que quiere suicidarse. En esos casos la figura del psic&oacute;logo es imprescindible&rdquo;, explica S&aacute;nchez.
    </p><h2 class="article-text"><strong>De usuaria a colaboradora</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Carmen Regidor, antigua usuaria y actual voluntaria de la asociación (dcha.) y Antonia Ortiz, coordinadora desde Puerto Rico (izq.)                            </span>
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        Algunos usuarios de la asociaci&oacute;n han terminado convirti&eacute;ndose en colaboradores. Es el caso de Carmen Regidor, vecina del Ensanche de Vallecas. Lleg&oacute; a la asociaci&oacute;n tras pasar a&ntilde;os cuidando a su madre y viviendo sola en un peque&ntilde;o estudio en Madrid. &ldquo;Tengo un par de amigos en la ciudad, pero Madrid no te lo pone f&aacute;cil para mantener las amistades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando est&aacute;s sola te vienen con frasecitas como &lsquo;la vida es bella&rsquo;, pero mi vida no era nada bella entre estas cuatro paredes. Yo me sent&iacute;a invisible&rdquo;. Viviendo en una zona de urbanizaciones, coincide con Joaqu&iacute;n en que ese modelo favorece el aislamiento. &ldquo;La vida se hace hacia dentro, hacia la propia familia. No hay vida vecinal. Yo iba a todos sitios sola y sent&iacute;a una soledad muy cruel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Carmen fue una de las primeras personas en llamar al tel&eacute;fono de Magdalena. Tras varios a&ntilde;os recibiendo apoyo de la asociaci&oacute;n, decidi&oacute; implicarse activamente. Hoy coordina uno de los talleres del proyecto. &ldquo;Sigo viviendo sola, pero ahora me siento &uacute;til y acompa&ntilde;ada&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando estás sola te vienen con frasecitas como ‘la vida es bella’, pero mi vida no era nada bella entre estas cuatro paredes. Yo me sentía invisible.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otras usuarias son Genoveva, de C&oacute;rdoba, o Am&eacute;rica, de M&eacute;xico. La soledad, como experiencia humana, no conoce fronteras. Tampoco las redes de apoyo que intentan combatirla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pas&eacute; cuatro a&ntilde;os casi sin querer salir de la cama. Desde que me separ&eacute; me encontraba fatal&rdquo;, cuenta Genoveva. &ldquo;Desde la asociaci&oacute;n me han acompa&ntilde;ado poco a poco. No han fallado ni una vez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La voluntad de quien sufre la soledad tambi&eacute;n resulta clave para superarla. &ldquo;A veces esperamos que alguien venga a arreglarnos la vida&rdquo;, reflexiona Am&eacute;rica desde M&eacute;xico. &ldquo;Luego te das cuenta de que no se trata de eso. Se trata de luchar contra la soledad y ofrecer compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/asociacion-nacida-murcia-combatir-soledad-llaman-amas-casa-diciendo-no_1_13071710.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Mar 2026 21:01:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una asociación nacida en Murcia para combatir la soledad: “Me llaman amas de casa diciendo que ya no pueden más”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Soledad,Personas mayores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mujeres mayores que rompen prejuicios al vivir solas: "Soy feliz así. Vivo sola sin sentirme sola gracias a mis amigas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/mujeres-mayores-rompen-prejuicios-vivir-solas-feliz-vivo-sola-sentirme-sola-gracias-amigas_1_13047965.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1469d901-0583-4261-9279-a4b1b10c26bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujeres mayores que rompen prejuicios al vivir solas: &quot;Soy feliz así. Vivo sola sin sentirme sola gracias a mis amigas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Estar sola es beneficioso para mí, incluso después de haberme quedado viuda y de haber sido muy feliz con mi marido. A mí ahora me dices: '¿Quieres vivir con tus hijos?' Y te digo con rotundidad: 'No. He descubierto otra vida', reconoce una de las participantes del estudio de Emakunde sobre soledad deseada</p><p class="subtitle">Las escultoras vascas reivindican su lugar en el imaginario colectivo: “Construimos arte contemporáneo de gran calidad”
</p></div><p class="article-text">
        Cuando se habla de una mujer que vive sola inmediatamente en el imaginario colectivo aparece la figura de una anciana triste, en una situaci&oacute;n de salud f&iacute;sica, psicol&oacute;gica y social negativa que vive una soledad no deseada, pero gran parte de ellas -por no decir la mayor&iacute;a- son mujeres mayores a las que vivir solas no supone una experiencia negativa, tanto si eligieron libremente este estilo de vida en su juventud para independizarse de su familia de origen como si han llegado a ella por circunstancias vitales sobrevenidas, tales como la viudez o la ruptura de pareja, entre otras. &ldquo;Tengo 77 a&ntilde;os, empec&eacute; a vivir sola antes de cumplir los treinta. No he seguido el modelo tradicional de familia y, por eso, la gente en aquella &eacute;poca me miraba raro, me dec&iacute;an cosas. Pero yo segu&iacute; con mi vida, con lo que quer&iacute;a hacer&rdquo;, reconoce una de ellas, mientras otra confiesa que es la viada que siempre ha querido tener. &ldquo;Yo tengo 88 a&ntilde;os, y he vivido sola desde los 29 a&ntilde;os. Aunque en aquella &eacute;poca era muy raro ser mujer y vivir sola, sin marido ni hijos, yo ten&iacute;a claro que era mi vida, la que quer&iacute;a hacer&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        Estos son dos de los testimonios recogidos en el informe&nbsp;resultado de la beca que concede el Instituto Vasco de la Mujer (Emakunde) <a href="https://www.emakunde.euskadi.eus/contenidos/informacion/publicaciones_bekak/es_def/adjuntos/beca_2024_2.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&lsquo;</span></a><a href="https://www.emakunde.euskadi.eus/contenidos/informacion/publicaciones_bekak/es_def/adjuntos/beca_2024_2.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);"><em>Mujeres mayores que viven solas en la Comunidad Aut&oacute;noma de Euskadi: &iquest;permiso social concedido</em></span></a><a href="https://www.emakunde.euskadi.eus/contenidos/informacion/publicaciones_bekak/es_def/adjuntos/beca_2024_2.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">?&rsquo;</span></a>&nbsp;realizado por los investigadores Iratxe Herrero y Carlos D&iacute;az de Argando&ntilde;a y que busca conocer qu&eacute; aspectos socioculturales pueden condicionar negativamente el modo en que las mujeres mayores que viven solas afrontan esta experiencia, para establecer las medidas oportunas que reduzcan su vulnerabilidad y garantizar su calidad de vida. El estudio llega, entre otras, a la conclusi&oacute;n de que vivir sola no equivale obligatoriamente a sentirse sola como se desprende de la imagen estereotipada que la sociedad tiene de las mujeres mayores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes nos casaban para siempre. Nadie se separaba, ninguna de las de mi edad lo hac&iacute;amos, ahora ya es m&aacute;s normal separarse y, entre las que somos mayores, es m&aacute;s normal hacerlo si tenemos sesenta y tantos, pero en las m&aacute;s mayores, las que viven solas yo veo que son viudas en su gran mayor&iacute;a&rdquo;, detalla una de las participantes de la investigaci&oacute;n que, a diferencia de las mujeres, sostiene que los hombres mayores, generalmente, &ldquo;no aguantan tanto viviendo solos y buscan una soluci&oacute;n en cuanto pueden: una pareja o irse con la familia&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quiero hacer yo las cosas todo lo que pueda, sin ayuda, pero si algún día tengo que hacerlo, la pediré</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La realidad de la que parte el estudio es que del total de las personas que viven solas en Euskadi, el 32,5% son mujeres de 65 y m&aacute;s a&ntilde;os, y la mayor&iacute;a de ellas, un 75,4%, son viudas. As&iacute;, en la etapa vital de la vejez, resulta m&aacute;s probable vivir sola siendo mujer que siendo hombre, si bien influye el g&eacute;nero en la percepci&oacute;n social de las personas mayores que viven solas. Adem&aacute;s de la parte te&oacute;rica de la investigaci&oacute;n, se cuenta con entrevistas a 54 mujeres con edades comprendidas entre los 65 y los 97 a&ntilde;os que viven solas en Euskadi. &ldquo;Desde siempre he sido muy independiente para hacer las cosas tambi&eacute;n porque he elegido vivir sola desde joven. Estoy acostumbrada a ir al cine sola, a conciertos, me gustan las manualidades, leer, cosas que puedo hacer sola y que disfruto haci&eacute;ndolas&rdquo;, defiende una de ellas. Otra de las entrevistadas, por su parte, considera que estar sola no es un &ldquo;handicap&rdquo; para ella. &ldquo;Me gusta hacer muchas cosas estando sola: leer, pintar, escuchar m&uacute;sica, son cosas que no hace falta que est&eacute; acompa&ntilde;ada para hacerlas. Por eso yo veo que estar sola para m&iacute; no es un handicap&rdquo;, reconoce. 
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de estas mujeres que viven solas, como sucede tambi&eacute;n en el caso de la poblaci&oacute;n mayor en Euskadi, es decir, contando tambi&eacute;n a la poblaci&oacute;n masculina, son personas aut&oacute;nomas y con un buen estado de salud, lo que facilita que cada vez haya m&aacute;s mujeres que vivan solas, durante m&aacute;s tiempo y con una buena calidad de vida. Sin embargo, tambi&eacute;n hay mujeres que presentan alguna enfermedad o discapacidad que les genera, en algunos casos, cierto grado de dependencia. En estas situaciones, y para continuar viviendo solas, algunas de ellas resuelven sus necesidades de cuidados a trav&eacute;s de la ayuda familiar, de servicios privados o de recursos p&uacute;blicos de atenci&oacute;n como, por ejemplo, el servicio de ayuda a domicilio, los servicios de comida a domicilio, el sistema de telealarma o los centros de d&iacute;a, lo que les permite tener la autonom&iacute;a suficiente para seguir con este estilo de vida. En aquellos casos en que, por diferentes circunstancias, la atenci&oacute;n de la familia o de los recursos no es suficiente para garantizar su autonom&iacute;a, suele resultar muy complicado para estas mujeres seguir viviendo solas, aunque este sea su deseo. &ldquo;Quiero hacer yo las cosas todo lo que pueda, sin ayuda, pero si alg&uacute;n d&iacute;a tengo que hacerlo, la pedir&eacute;. Ahora no me preocupo, ya se ver&aacute; si se da el caso&rdquo;, reconoce una de ellas. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas de ellas, pese a su autonom&iacute;a o independencia, siguen cuidando algo que algunas ven como algo positivo, mientras que otras le ven su parte negativa. &ldquo;El cuidado a otras personas, eso es en lo que est&aacute;n entrenadas, para lo que les han preparado. Eso se nota mucho m&aacute;s en las que viven solas y son madres y abuelas. Que muchas siguen cuidando a otros a pesar de estar viviendo solas. Hay amigas que viven solas como yo y me dicen: &rdquo;Cuidando a los nietos estoy feliz, con mis hijos en casa estoy feliz&hellip;&ldquo; Bueno, pues no s&eacute; yo si ser&aacute; tanto como dicen. Yo creo que es que creen que de otro modo no van a ser felices, que es lo que se nos ha dicho a las mujeres toda la vida&rdquo;, reconoce una de las entrevistadas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivo sola muy contenta, tengo amigas con las que salir. Para mí, tener amigas, amigos, es lo que me facilita vivir sola sin sentirme sola. Saber que estás acompañada en la vida, aunque vivas sola en tu casa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para muchas la clave  para vivir sola, pero no sentirse sola, son las amigas. &ldquo;Tengo buenas amigas y gente tambi&eacute;n con la que trabaj&eacute; y como siempre he vivido sola, pues he cultivado mucho las amistades y ahora que soy mayor las conservo y eso se nota&rdquo;, se&ntilde;ala una de ellas. &ldquo;Yo vivo sola muy contenta, tengo amigas con las que salir. Para m&iacute;, tener amigas, amigos, es lo que me facilita vivir sola sin sentirme sola. Saber que est&aacute;s acompa&ntilde;ada en la vida, aunque vivas sola en tu casa&rdquo;, reconoce otra. Mientras que una tercera considera que esas relaciones sociales son las que est&aacute;n cambiando a mejor su experiencia de vivir sola. &ldquo;Necesito mucho las relaciones sociales y, si no las tuviera, yo creo que es lo que me har&iacute;a vivir diferente porque, al final, el problema no es vivir sola, el problema es no tener afecto y esa es una cuesti&oacute;n ligada a tus relaciones, no a si vives sola o acompa&ntilde;ada&rdquo;, sostiene. 
    </p><p class="article-text">
        Para ello, es fundamental que la familia y el entorno apoyen la decisi&oacute;n de estas mujeres de seguir viviendo sola siempre que su estado de salud se lo permita. En el estudio, no obstante, se ha visto que no es siempre as&iacute; y que miembros de la familia impiden que las mujeres mayores sean libres y tomen las decisiones que quieran. &ldquo;Con lo que me ha costado hacerme a vivir sola y a salir yo sola, y mi hija no me deja, y venga llamarme y hoy me dice: &rdquo;C&oacute;mo vas a venir a mi casa tu sola, en autob&uacute;s, yo te voy a buscar&ldquo;. Yo que me hab&iacute;a animado a hacerlo, hoy me llama y me dice que no, que viene a buscarme. Y ya no me deja hacerlo a m&iacute;. Me trata como a una ni&ntilde;a&rdquo;, lamenta una de las entrevistadas. Otra, incluso habla de control. &ldquo;Me llama todos los d&iacute;as, que ya no s&eacute; ni qu&eacute; decirle. Y si me llama y no le cojo tengo un mont&oacute;n de mensajes. Me controla, no me deja hacer nada sola. Ni estar con mis amigas o haciendo actividades. Me llama, qu&eacute; haces, d&oacute;nde estas, con quien est&aacute;s&rdquo;, dice de una de sus hijas. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando sienten el apoyo familiar, sin embargo, sienten los beneficios de vivir sola. &ldquo;Mi familia siempre me apoy&oacute; en mi decisi&oacute;n, y eso que la tom&eacute; en una &eacute;poca en la que una mujer no hac&iacute;a estas cosas de quedarse soltera, vivir sola y tener una profesi&oacute;n&rdquo;, reconoce una de las entrevistadas. Otra, por su parte, se atreve a enfrentarse a los comentarios negativos sobre su soledad deseada. &ldquo;&iquest;Y c&oacute;mo vives sola?&rdquo; Me lo dec&iacute;an de joven porque era mujer y me lo dicen ahora que soy mayor porque me ven mayor. Y yo les dec&iacute;a y les digo todav&iacute;a: &ldquo;Pero bueno, dejadme sola que ya s&eacute; yo c&oacute;mo hacer mi vida&rdquo;. Lo que est&aacute; claro es que casi con noventa a&ntilde;os que tengo todav&iacute;a cansa un poco, pero ya no me afecta&ldquo;, reconoce.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ahora es el momento para estar conmigo, dedicarme el tiempo a mí. Eso de llegar a casa y estar a tu aire, tener la casa como quieras. ¡Qué paz! ¡Qué felicidad! Eso antes no lo tenía</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Yo estoy en varios grupos: de monte, el coro, el centro&hellip; eso hace que me relacione, que me sienta acompa&ntilde;ada y, aunque vivo sola, no me siento sola. Antes, hace a&ntilde;os, no hab&iacute;a tantos recursos y ahora es m&aacute;s f&aacute;cil relacionarte y as&iacute; puedes vivir sola pero no sentirte sola. Estar sola es beneficioso para m&iacute;. Lo es, incluso despu&eacute;s de haberme quedado viuda y de haber sido muy feliz con mi marido. A m&iacute; ahora me dices: &rdquo;&iquest;Quieres vivir con tus hijos?&ldquo; Y te digo con rotundidad: &rdquo;No, no, no. Que he descubierto otra vida.&ldquo;, reconoce una de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las mujeres, que acaba de descubrir lo que es vivir sola, lo describe como una &ldquo;paz y felicidad que antes no ten&iacute;a&rdquo;. &ldquo;Me gusta estar sola, viajar sola, andar sola. Para m&iacute; ha sido una experiencia muy positiva, despu&eacute;s de ser esposa y madre dedicada siempre a los dem&aacute;s, y de haber sido muy feliz si&eacute;ndolo. Pero ahora es el momento para estar conmigo, dedicarme el tiempo a m&iacute;. Eso de llegar a casa y estar a tu aire, tener la casa como quieras. &iexcl;Qu&eacute; paz! &iexcl;Qu&eacute; felicidad! Eso antes no lo ten&iacute;a&rdquo;, defiende. 
    </p><p class="article-text">
        A modo de conclusi&oacute;n el estudio determina que para estas mujeres vivir sola requiere de un proceso de aprendizaje y desaprendizaje que ofrece oportunidades que favorecen la calidad de vida de las mujeres mayores que viven solas. Tenemos m&aacute;s independencia para hacer nuestra voluntad. Est&aacute;s en tu casa, con tus pertenencias y te organizas a tu manera. Yo salgo con amigas que viven acompa&ntilde;adas y me dicen: &ldquo;Me voy corriendo que tengo que hacer la comida para mi marido&rdquo;, &ldquo;No me puedo quedar m&aacute;s que hoy tengo a los nietos&hellip;&rdquo; y yo tan tranquila, me vuelvo a casa tranquilamente, cuando quiero&ldquo;, asevera otra de las participantes de la investigaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Como reto, los investigadores consideran que la sociedad deber&iacute;a trabajar en ese &ldquo;permiso social&rdquo; que no se les da a las mujeres que deciden libremente vivir solas. &ldquo;A pesar de estos obst&aacute;culos y de los estereotipos sociales, se constata a lo largo de la investigaci&oacute;n que vivir sola es una oportunidad para el crecimiento personal y la contribuci&oacute;n social, valorada mayoritariamente por las protagonistas de esta experiencia vital en t&eacute;rminos positivos. Por esta raz&oacute;n, es imprescindible abordar la cuesti&oacute;n de c&oacute;mo eliminar o, en su caso, reducir el efecto negativo de la falta de permiso social para evitar que se convierta en un factor de riesgo que incremente la vulnerabilidad de estas mujeres mayores y para garantizar que puedan disfrutar de esta experiencia con calidad de vida&rdquo;, concluye la investigaci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/mujeres-mayores-rompen-prejuicios-vivir-solas-feliz-vivo-sola-sentirme-sola-gracias-amigas_1_13047965.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 20:45:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mujeres mayores que rompen prejuicios al vivir solas: "Soy feliz así. Vivo sola sin sentirme sola gracias a mis amigas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Mujer,mujeres,Personas mayores,Soledad,Feminismo,Igualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Soledad no deseada en Logroño: mujeres, viudas o separadas, de entre 70 y 80 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/soledad-no-deseada-logrono-mujeres-viudas-separadas-70-80-anos_1_13019538.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/289ff73c-1de3-498f-a896-7c2eac798132_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Soledad no deseada en Logroño: mujeres, viudas o separadas, de entre 70 y 80 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Logroño Acompaña' asiste a 84 personas, de las que 50 se encuentran en situación de soledad extrema, y hace seguimiento a otras 587</p><p class="subtitle">Logroño vuelve a poner en marcha las actividades de apoyo a las personas mayores durante el verano
</p></div><p class="article-text">
        El programa municipal 'Logro&ntilde;o Acompa&ntilde;a' asiste a 84 personas, de las que 50 se encuentran en situaci&oacute;n de soledad extrema, y hace seguimiento a otras 587. Se trata de personas que, como perfil m&aacute;s habitual, son mujeres, viudas o divorciadas, y con edades comprendidas entre 70 y 80 a&ntilde;os. Son datos facilitados este mi&eacute;rcoles por la portavoz del Ejecutivo local, Celia Sanz, tras dar cuenta de que la Junta de Gobierno ha aprobado destinar m&aacute;s de 461.000 euros en cuatro a&ntilde;os a este programa municipal para combatir la soledad no deseada.
    </p><p class="article-text">
        Ha recordado que visibilizar, sensibilizar y prevenir la soledad no deseada entre las personas mayores de la ciudad es el principal objetivo del <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/ninos-mayores-sesion-despierta-logrono-acompana_1_12522366.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa municipal 'Logro&ntilde;o Acompa&ntilde;a'</a>. Con la finalidad de continuar con este soporte emocional y de relaci&oacute;n social para muchas personas en situaci&oacute;n de soledad, la Junta de Gobierno Local ha aprobado la licitaci&oacute;n de la asistencia t&eacute;cnica para este proyecto, como ha apuntado la portavoz del equipo de Gobierno municipal.
    </p><p class="article-text">
        Una licitaci&oacute;n que cuenta con un presupuesto de 461.154 euros (IVA incluido), para cuatro a&ntilde;os:
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2026 (de junio a noviembre): 76.859 euros (IVA incluido).
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2027 (de diciembre de 2026 a noviembre de 2027): 153.718 euros (IVA incluido).
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2028 (de diciembre de 2027 a noviembre de 2028): 153.718 euros (IVA incluido).
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2029 (de diciembre de 2028 a mayo de 2029): 76.859 euros (IVA incluido).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Ayudas para mayores de 85 a&ntilde;os </strong></h2><p class="article-text">
        La Junta de Gobierno Local ha aprobado la convocatoria de una nueva edici&oacute;n del programa de ayudas econ&oacute;micas para personas mayores de 85 a&ntilde;os que residan en sus domicilios y que precisen de cuidados profesionales no adscritos al sistema riojano de dependencia.
    </p><p class="article-text">
        Dotadas con una cuant&iacute;a total de 110.000 euros, estas ayudas podr&aacute;n alcanzar los 2.000 euros anuales destinados a sufragar parte de los gastos derivados de los servicios de cuidados o atenci&oacute;n domiciliaria ofrecidos por profesionales contratados por el usuario.
    </p><p class="article-text">
        Entre los principales requisitos figuran tener cumplidos 85 a&ntilde;os o cumplirlos el a&ntilde;o de la convocatoria; estar empadronado en Logro&ntilde;o; y contar con una persona contratada para el cuidado, tanto en jornada completa de 40 horas semanales como en jornadas que sumen 20 horas por semana. No podr&aacute;n solicitar estas ayudas econ&oacute;micas aquellas personas que reciban servicios y prestaciones adscritos al Sistema Riojano de Dependencia, a excepci&oacute;n de Teleasistencia; ni aquellas que tengan alg&uacute;n tipo de deuda pendiente con la Hacienda Municipal.
    </p><p class="article-text">
        La concesi&oacute;n se resolver&aacute; a trav&eacute;s de un procedimiento de concurrencia competitiva y estar&aacute; supeditada a la existencia de cr&eacute;dito disponible en cada momento.
    </p><p class="article-text">
        Se establecer&aacute; un sistema de puntos por el que se valorar&aacute; cada solitud teniendo en cuenta el tipo de jornada contratada con el profesional de atenci&oacute;n a domicilio (jornada completa de 40 horas; jornada de 39 a 30 horas; y jornada de 29 a 20 horas); la renta per c&aacute;pita; y la situaci&oacute;n convivencial (si el usuario vive solo o con terceros).
    </p><p class="article-text">
        El plazo de presentaci&oacute;n de solicitudes ser&aacute; de 15 d&iacute;as h&aacute;biles a partir del d&iacute;a siguiente a la publicaci&oacute;n del extracto de esta convocatoria por la Base Nacional de Subvenciones en el Bolet&iacute;n Oficial de La Rioja.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Otras ayudas</strong></h2><p class="article-text">
        La Junta de Gobierno Local ha aprobado esta ma&ntilde;ana las convocatorias de nuevas ayudas en diferentes &aacute;mbitos por una cantidad de 983.340 euros:
    </p><p class="article-text">
        Subvenciones para el apoyo de actuaciones en materia de servicios sociales, salud y fomento de la inserci&oacute;n sociolaboral, dotadas con una cuant&iacute;a total de 871.840 euros.
    </p><p class="article-text">
        Subvenciones para el desarrollo de actividades y proyectos que contribuyan a fomentar la sensibilizaci&oacute;n y concienciaci&oacute;n en materia de igualdad de mujeres y hombres, dotadas con un importe total de 25.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        Subvenciones en materia de educaci&oacute;n para asociaciones educativas sin &aacute;nimo de lucro, dotadas con una cuant&iacute;a total de 50.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        Subvenciones para entidades sin &aacute;nimo de lucro que realicen actuaciones en materia de infancia y juventud por un montante total de 30.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        Subvenciones para apoyar la realizaci&oacute;n de acciones formativas e informativas que llevan a cabo las diferentes asociaciones de consumidores y usuarios, que velan por los intereses y derechos de la ciudadan&iacute;a en este &aacute;mbito, por una cuant&iacute;a total de 6.500 euros.
    </p><p class="article-text">
        Entre los objetivos de estas ayudas est&aacute; fomentar la corresponsabilidad de las entidades sociales, promover proyectos que generen inserci&oacute;n social y laboral, favorecer el asociacionismo y reforzar la cooperaci&oacute;n y la solidaridad social, as&iacute; como promover la atenci&oacute;n de las personas especialmente vulnerables mediante proyectos que permitan potenciar sus capacidades.
    </p><p class="article-text">
        Esta convocatoria cuenta con un presupuesto estimado de 871.840 euros y se podr&aacute; adjudicar a proyectos puestos en marcha en todo el a&ntilde;o 2026.
    </p><p class="article-text">
        Como ha recordado al respecto Celia Sanz, &ldquo;este equipo de Gobierno se preocup&oacute; y se ocup&oacute; en publicar y realizar una Ordenanza de Subvenciones para ser el paraguas para que las convocatorias de subvenciones pudieran tener mayor celeridad&rdquo;, de manera que estuvieran convocadas a lo largo del primer trimestre del a&ntilde;o &ldquo;y todas las entidades y todos los beneficiarios pudieran contar con esa ayuda cuanto antes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este compromiso lo estamos cumpliendo. Junto con este bloque de cinco convocatorias aprobado hoy, m&aacute;s las que ya estaban publicadas y aprobadas de Juntas anteriores, podemos decir que pr&aacute;cticamente el paquete completo de subvenciones del Ayuntamiento estar&iacute;a ya convocado&rdquo;, ha finalizado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/soledad-no-deseada-logrono-mujeres-viudas-separadas-70-80-anos_1_13019538.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2026 16:18:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Soledad no deseada en Logroño: mujeres, viudas o separadas, de entre 70 y 80 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Soledad,Personas mayores,Logroño,Ayuntamientos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando estar rodeado de gente no evita sentir profunda soledad: "Compartimos espacios pero no vínculos profundos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/rodeado-gente-suficiente-no-sentirnos-solos-no-xp_1_12938670.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d3f4220-c4d4-47fd-bc35-30b405ae02b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando estar rodeado de gente no evita sentir profunda soledad: &quot;Compartimos espacios pero no vínculos profundos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La soledad es un sentimiento que, en algunos casos, va más allá de la presencia física y puede provenir de diversos factores</p><p class="subtitle">La psicóloga Paula Patrón explica por qué hay gente que lo deja todo para más tarde: “No es solo pereza o falta de ganas”
</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Alguna vez te has encontrado rodeado de gente y, aun as&iacute;, sentir una profunda soledad? La soledad es una emoci&oacute;n compleja que puede invadir nuestras vidas incluso cuando estamos rodeados de amigos y seres queridos. Es un sentimiento que, en algunos casos, va m&aacute;s all&aacute; de la presencia f&iacute;sica y puede provenir de diversos factores. Este estado emocional implica sentirse desconectado, incomprendido o sin conexiones profundas y significativas con los dem&aacute;s. La psic&oacute;loga <a href="http://www.psicologiaanagarciarey.com" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Garc&iacute;a Rey</a> nos ayuda a entender un poco m&aacute;s sobre esta emoci&oacute;n y nos explica qu&eacute; podemos hacer para sentirnos m&aacute;s conectados con los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo alguien puede sentirse solo incluso en compa&ntilde;&iacute;a de amigos y familiares? &iquest;Y c&oacute;mo puede otra persona, con pocas relaciones cercanas, sentirse pleno y feliz? Una de las claves es comprender la soledad para reconocer que &eacute;sta no depende solo de la cantidad de amigos y de las interacciones sociales que tengamos. M&aacute;s all&aacute; de la cantidad, debemos prestar atenci&oacute;n a la calidad de esas relaciones y al nivel de conexi&oacute;n emocional que experimentamos. La soledad puede hacer acto de presencia incluso si, pese a estar rodeados de gente, nos sentimos ignorados, infravalorados o incomprendidos. 
    </p><h2 class="article-text">Entendiendo la soledad</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Este tipo de soledad aparece cuando, aunque haya personas alrededor, la percepci&oacute;n es que existe una distancia emocional o una desconexi&oacute;n con los dem&aacute;s, es decir, depende de c&oacute;mo nos sentimos en relaci&oacute;n con los dem&aacute;s y con nosotros mismos&rdquo;, afirma Garc&iacute;a. Un estudio publicado en <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s00127-018-1597-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Social Psychiatry and Psychiatric Epidemiology</em></a><em> </em>arroja luz sobre qu&eacute; hace que una persona se sienta sola y concluye que la soledad est&aacute; relacionada con la calidad de las relaciones personales, no con la cantidad de personas que tengamos en nuestra vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas veces compartimos espacios como el trabajo o la casa pero no vivencias internas o v&iacute;nculos profundos. Esto es debido a que la rutina, las prisas o las relaciones superficiales dificultan la intimidad&rdquo;, afirma Garc&iacute;a. Pero hay m&aacute;s factores por los que podemos sentirnos solo, aunque compartamos espacios con otras personas. Seg&uacute;n Garc&iacute;a, hablar&iacute;amos de:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Sensaci&oacute;n de no poder mostrarnos de forma natural o genuina: para la experta, &ldquo;cuando falta esa sinton&iacute;a emocional surge una sensaci&oacute;n interna de vac&iacute;o, y ah&iacute; es cuando la presencia de otras personas no logra llenar ese hueco&rdquo;. Por tanto, el sentimiento de soledad tendr&iacute;a que ver m&aacute;s en &ldquo;c&oacute;mo se vive el v&iacute;nculo que con el n&uacute;mero de personas cercanas&rdquo;, admite Garc&iacute;a.</li>
                                    <li>Falta de reciprocidad emocional, de inter&eacute;s o de apoyo: esto puede generar &ldquo;una sensaci&oacute;n interna de aislamiento con los dem&aacute;s&rdquo;, afirma Garc&iacute;a.</li>
                                    <li>Sentir que ocupamos un lugar secundario en la vida de los dem&aacute;s: este sentimiento tiene m&aacute;s que ver con la sensaci&oacute;n de que &ldquo;no se es una prioridad y, por tanto, las expectativas de lo que se espera de las relaciones terminan distando mucho de lo que realmente recibe de las personas&rdquo;, admite Garc&iacute;a.&nbsp;</li>
                                    <li>Desconexi&oacute;n con uno mismo: en este sentido, la experta habla de la &ldquo;dificultad para expresar lo que sentimos o pensar en tener que encajar, adapt&aacute;ndonos en exceso y no pudiendo mostrarnos tal como somos&rdquo;.</li>
                                    <li>Experiencias previas de rechazo, de incomprensi&oacute;n o de falta de disponibilidad afectiva en la infancia: es decir, los &ldquo;apegos inseguros y v&iacute;nculos inconsistentes, as&iacute; como momentos vitales de crisis existenciales o de cambios importantes pueden intensificar tambi&eacute;n esta vivencia personal. As&iacute;, la soledad se instala incluso en compa&ntilde;&iacute;a f&iacute;sica&rdquo;, afirma Garc&iacute;a.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">C&oacute;mo nos afecta este sentimiento de soledad</h2><p class="article-text">
        De acuerdo con el <a href="https://www.who.int/groups/commission-on-social-connection/report" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> de la Comisi&oacute;n sobre Conexi&oacute;n Social de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), una de cada seis personas en el mundo se ve afectada por la soledad, con importantes repercusiones en la salud y el bienestar. Seg&uacute;n el informe, las conexiones sociales s&oacute;lidas pueden contribuir a una mejor salud y una vida m&aacute;s larga. Pero, &iquest;c&oacute;mo puede afectarnos este sentimiento de soledad a la larga? &iquest;Cu&aacute;les son los efectos de la soledad?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sentimiento percibido de soledad sostenido puede generar un desgaste emocional importante&rdquo;, advierte Garc&iacute;a ya que &ldquo;afecta al estado de &aacute;nimo, disminuye la motivaci&oacute;n y puede hacer que la persona se sienta invisible o poco valiosa, pudiendo llegar a pensar incluso &lsquo;si desaparecieses, no pasar&iacute;a nada&rsquo;&rdquo;. Si esto perdura en el tiempo, las consecuencias pueden ir m&aacute;s all&aacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como reconoce Garc&iacute;a, &ldquo;pueden aumentar los pensamientos negativos rumiativos, la ansiedad y la autocr&iacute;tica destructiva, favoreciendo la tendencia al aislamiento social&rdquo;. Igualmente preocupantes son los efectos de la soledad en la &ldquo;seguridad de la persona ya que merma su autoestima y su forma de relacionarse, puede aparecer miedo al rechazo o a no ser suficiente, lo que acaba minando tambi&eacute;n la asertividad de la persona&rdquo;, explica Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los efectos de la soledad pueden ir mucho m&aacute;s all&aacute;. <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0195666323025138" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estudio</a> tras <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11192185/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> demuestran que la falta de conexi&oacute;n social influye de manera negativa en los comportamientos alimentarios y en el estado nutricional. Como reconoce Garc&iacute;a, &ldquo;en algunos casos repercute negativamente en el sue&ntilde;o y el apetito, generando fatiga o cansancio f&iacute;sico y mental&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Podr&iacute;a establecerse una relaci&oacute;n entre la soledad y la depresi&oacute;n? Como matiza Garc&iacute;a, &ldquo;sentirse solo no implica necesariamente estar deprimido; para poder diagnosticar un trastorno depresivo mayor se deben cumplir una serie de criterios diagn&oacute;sticos cl&iacute;nicos entre los que no se encuentra la soledad, aunque puede ser un factor de riesgo y/o correlacionar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Debemos tener en cuenta que, como admite la especialista, &ldquo;en la depresi&oacute;n, la soledad suele ir unida a p&eacute;rdida de inter&eacute;s, apat&iacute;a y sensaci&oacute;n de desconexi&oacute;n general, pero hay personas que se sienten solas sin cumplir criterios depresivos&rdquo;. Para Garc&iacute;a, &ldquo;la clave est&aacute; en la intensidad, la duraci&oacute;n y el impacto en la vida de la persona, en ver c&oacute;mo interfiere en su d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la experta, &ldquo;cuando la soledad se vuelve intensa o persistente, es aconsejable el trabajo con un profesional de la salud mental&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; podemos hacer para superar el sentimiento de soledad</h2><p class="article-text">
        Cuando nos sentimos solos puede ser tentador &ldquo;hundirse&rdquo; a&uacute;n m&aacute;s en ella. Puede parecer la opci&oacute;n m&aacute;s f&aacute;cil, sobre todo en comparaci&oacute;n con la de pedir ayuda o decir y reconocer lo que de verdad pensamos. Pero nada m&aacute;s lejos de la realidad. La primera acci&oacute;n que debemos ejecutar cuando nos invade este sentimiento es &ldquo;reconocer dicha percepci&oacute;n como una se&ntilde;al de que algo no va bien y necesita ser revisado, sin juzgarla ni intentar taparla de cualquier forma&rdquo;, aconseja Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Evitar o ignorar la soledad significa que no estamos reconociendo nuestros sentimientos y, por tanto, no podemos hacer nada para superarla. Para Garc&iacute;a, &ldquo;conectar o hacer introspecci&oacute;n con uno mismo, entender qu&eacute; se necesita emocionalmente y permitirse apoyo es fundamental&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Conectar con amigos o familiares, o personas que nos hacen sentir queridas, es otra de las claves para superar la soledad. &ldquo;Y no se trata de cantidad y de tener m&aacute;s relaciones, sino de buscar v&iacute;nculos m&aacute;s aut&eacute;nticos&rdquo;, afirma Garc&iacute;a. El trabajo personal, cuidarnos a nosotros mismos y hacer algo que nos guste tambi&eacute;n ayuda: parece sencillo, pero a veces olvidamos la importancia de cuidarnos y hacer cosas que refuercen nuestra autoestima. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/rodeado-gente-suficiente-no-sentirnos-solos-no-xp_1_12938670.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Feb 2026 11:56:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando estar rodeado de gente no evita sentir profunda soledad: "Compartimos espacios pero no vínculos profundos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Psicología,Salud mental,Soledad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno aprueba una estrategia para combatir la soledad no deseada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-aprueba-estrategia-combatir-soledad-no-deseada_1_13014994.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c13c1e9a-069e-44b9-bb4b-94e3d87f7cf6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno aprueba una estrategia para combatir la soledad no deseada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Habrá un sistema de criterios comunes para la detección temprana de la soledad no deseada a través del sistema sanitario, educativo y de servicios sociales, de forma que se puedan reforzar servicios y apoyo de proximidad</p><p class="subtitle">La soledad no deseada expande su azote sobre la salud (aunque parezca invisible)</p></div><p class="article-text">
        El Consejo de Ministros aprueba este martes la estrategia para detectar y combatir todos <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/soledad-no-deseada-expande-azote-salud-parezca-invisible_1_10609553.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los tipos de soledad no deseada</a>, un instrumento para actuar de forma transversal y crear un tejido comunitario que sirva de red ante una realidad que experimenta el 20 % de la poblaci&oacute;n: sentirse solo sin quererlo.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, ha informado de la aprobaci&oacute;n de esta iniciativa, en el Marco Estrat&eacute;gico Estatal de Soledades (2026-2030), en la que han participado hasta 11 ministerios, comunidades aut&oacute;nomas, entidades locales, acad&eacute;micas y organizaciones del Tercer Sector.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha informado el Ministerio, para ejecutar la estrategia el Consejo de Ministros ha aprobado tambi&eacute;n la creaci&oacute;n de una Mesa Interinstitucional para coordinar la participaci&oacute;n de la Administraci&oacute;n General del Estado con el Tercer Sector.
    </p><p class="article-text">
        Pablo Bustinduy defiende que &ldquo;el problema no es la soledad, sino que es algo que no siempre se puede elegir. Tenemos que garantizar que haya una comunidad a la que acudir cuando se busque compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La nueva estrategia &ldquo;pionera&rdquo; establece objetivos concretos y l&iacute;neas de actuaci&oacute;n para integrar las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de las tres administraciones (estatal, auton&oacute;mica y local), entre las que figura el desarrollo de estructuras estables de participaci&oacute;n ciudadana o la puesta en marcha de un sistema estatal de indicadores y seguimiento de las soledades.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; un sistema de criterios comunes para la detecci&oacute;n temprana de la soledad no deseada a trav&eacute;s del sistema sanitario, educativo y de servicios sociales, de forma que se puedan reforzar servicios y apoyo de proximidad, detalla el Ministerio que dirige Bustinduy.
    </p><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas a desarrollar pasan por el urbanismo, los modelos de convivencia y vivienda colaborativa, la accesibilidad universal y las iniciativas comunitarias intergeneracionales y de apoyo mutuo.
    </p><p class="article-text">
        La Estrategia parte de la idea de que la soledad no es un problema individual, sino una realidad atravesada por condiciones sociales territoriales y de relaciones que requieren respuestas p&uacute;blicas ambiciosas y sostenidas en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el ministro, la estrategia va a impulsar que se construya un tejido comunitario que sirva de red a quienes viven una situaci&oacute;n de soledad no deseada, creando entornos de proximidad en los que participar, teniendo en cuenta factores como la edad, el g&eacute;nero o la discapacidad.
    </p><p class="article-text">
        Para explicar el alcance de este problema en Espa&ntilde;a, el Ministerio recuerda los datos del Bar&oacute;metro del Observatorio estatal de la Soledad no deseada realizado por Fundaci&oacute;n ONCE y Fundaci&oacute;n AXA en 2024, que revela que uno de cada cinco personas en Espa&ntilde;a experimenta soledad no deseada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En muchos casos esa soledad no es puntual, sino persistente, ya que dos tercios de ese porcentaje siente soledad desde hace m&aacute;s de dos a&ntilde;os&rdquo;, subraya el Ministerio, que recuerda que la vulnerabilidad econ&oacute;mica es uno de los factores m&aacute;s determinantes ya que la falta de recursos limita la participaci&oacute;n en actividades sociales reduce la movilidad y aumenta las dificultades para sostener v&iacute;nculos.
    </p><p class="article-text">
        Este marco estrat&eacute;gico del Gobierno busca fortalecer el estado del bienestar, en l&iacute;nea con los compromisos de la Agenda 2030 y las recomendaciones de organismos internacionales como la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-aprueba-estrategia-combatir-soledad-no-deseada_1_13014994.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Feb 2026 08:24:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gobierno aprueba una estrategia para combatir la soledad no deseada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Soledad,Personas mayores,Ministerio de Derechos Sociales,Gobierno,Servicios sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Voces en Red de Cruz Roja acompaña a 300 personas mayores en La Rioja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/voces-red-cruz-roja-acompana-300-personas-mayores-rioja_1_12997516.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30c86c56-0829-4c4e-87c4-84970aa9514e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Voces en Red de Cruz Roja acompaña a 300 personas mayores en La Rioja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de una iniciativa en la que también participa la Fundación Amancio Ortega para combatir la soledad no deseada</p><p class="subtitle">La teleasistencia en La Rioja se moderniza: ya no es necesario tener teléfono fijo</p></div><p class="article-text">
        La soledad no deseada se ha convertido en uno de los desaf&iacute;os silenciosos m&aacute;s acuciantes de nuestra sociedad. Es una soledad que &ldquo;duele&rdquo;, que no entiende de g&eacute;nero ni de estatus, pero que se ceba en las personas mayores, erosionando su salud emocional y desvincul&aacute;ndolas de su entorno comunitario. Para dar respuesta a esta realidad, Cruz Roja Espa&ntilde;ola y la Fundaci&oacute;n Amancio Ortega desarrollan desde el a&ntilde;o 2023 Voces en Red, un proyecto pionero que a&uacute;na la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica con el calor humano del voluntariado.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa, que ya ha impactado en la vida de cerca de 25.500 personas mayores en todo el territorio nacional, propone un modelo de intervenci&oacute;n h&iacute;brido. Por un lado, el apoyo financiero de la Fundaci&oacute;n Amancio Ortega permite la introducci&oacute;n de asistentes de voz en los hogares para facilitar la conectividad y la seguridad; por otro, la estructura de Cruz Roja Espa&ntilde;ola despliega una inmensa red de acompa&ntilde;amiento presencial para asegurar que la m&aacute;quina sea solo el puente hacia la persona.
    </p><p class="article-text">
        En La Rioja, el proyecto Voces en Red ha alcanzado en 2025 el objetivo total del convenio en el territorio, consolidando su implantaci&oacute;n tanto en la capital como en el &aacute;mbito rural. En total, se han instalado 259 dispositivos y se ha acompa&ntilde;ado a casi 300 personas mayores entre Logro&ntilde;o y los municipios pertenecientes a las asambleas locales de Cruz Roja.
    </p><p class="article-text">
        El desarrollo del proyecto en la comunidad ha sido posible gracias al compromiso de m&aacute;s de 30 personas voluntarias, que han participado activamente en la instalaci&oacute;n de los dispositivos en los hogares, la realizaci&oacute;n de talleres de capacitaci&oacute;n tecnol&oacute;gica para las personas usuarias y sus familiares, as&iacute; como en el seguimiento peri&oacute;dico mediante videollamadas y acciones de acompa&ntilde;amiento social.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia en La Rioja refleja el esp&iacute;ritu del proyecto: tecnolog&iacute;a accesible como herramienta de conexi&oacute;n, pero siempre acompa&ntilde;ada del apoyo humano y cercano del voluntariado, favoreciendo la autonom&iacute;a personal, la seguridad en el hogar y la participaci&oacute;n activa en la vida comunitaria.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa, que ya ha impactado en la vida de cerca de 25.500 personas mayores en todo el territorio nacional, propone un modelo de intervenci&oacute;n h&iacute;brido. Por un lado, el apoyo financiero de la Fundaci&oacute;n Amancio Ortega permite la introducci&oacute;n de asistentes de voz en los hogares para facilitar la conectividad y la seguridad; por otro, la estructura de Cruz Roja Espa&ntilde;ola despliega una inmensa red de acompa&ntilde;amiento presencial para asegurar que la m&aacute;quina sea solo el puente hacia la persona.
    </p><p class="article-text">
        El primer obst&aacute;culo que enfrenta Voces en Red es la brecha digital. Muchas personas mayores sienten una aversi&oacute;n natural ante las nuevas tecnolog&iacute;as, asoci&aacute;ndolas a pantallas complejas y botones diminutos. Sin embargo, la clave del &eacute;xito de esta iniciativa radica en el uso de la voz como &uacute;nica interfaz.  
    </p><p class="article-text">
        El proyecto ha puesto un foco especial en la Espa&ntilde;a Vaciada, donde la soledad se ve agravada por la dispersi&oacute;n geogr&aacute;fica y la falta de servicios. La escalabilidad del proyecto es una de sus fortalezas. Presente ya en 52 provincias, <em>Voces en Red</em> se adapta a la realidad local.  La tecnolog&iacute;a avanza, pero la necesidad humana de conexi&oacute;n permanece constante. En un mundo cada vez m&aacute;s digitalizado, Voces en Red demuestra que la voz humana, ya sea transmitida a trav&eacute;s de un altavoz inteligente o compartida en un taller de baile, sigue siendo la herramienta m&aacute;s poderosa para curar la soledad. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/voces-red-cruz-roja-acompana-300-personas-mayores-rioja_1_12997516.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Feb 2026 12:45:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Voces en Red de Cruz Roja acompaña a 300 personas mayores en La Rioja]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cruz Roja,Soledad,Personas mayores,La Rioja]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una app viral pensada para comprobar si alguien sigue vivo destapa el aislamiento en China]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/app-viral-pensada-comprobar-si-alguien-sigue-vivo-destapa-aislamiento-china-pm_1_12941041.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49d91234-0ac7-4644-a78a-97ee9a40af70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una app viral pensada para comprobar si alguien sigue vivo destapa el aislamiento en China"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vacío emocional - Expertos como el sociólogo Wang Pan creen que el éxito de Sileme refleja una sociedad cada vez más aislada, donde las herramientas digitales se usan para suplir la falta de trato humano, en especial entre jóvenes que viven lejos de su familia</p><p class="subtitle">China ha pasado de prohibir los nacimientos a rogar por ellos: su población cae al ritmo más rápido desde 1949</p></div><p class="article-text">
        Hay personas que se acostumbran al silencio de sus pisos y a la rutina de no cruzar palabra con nadie durante d&iacute;as. Aprenden a vivir con esa quietud que a veces se confunde con calma, aunque detr&aacute;s haya desconexi&oacute;n y cansancio. La soledad, al principio discreta, acaba volvi&eacute;ndose parte del d&iacute;a, como un mueble m&aacute;s o una sombra que no se va.
    </p><p class="article-text">
        En ese espacio donde nadie pregunta ni responde, el tiempo se alarga y cuesta saber si alguien sigue ah&iacute;. De ese vac&iacute;o nace una preocupaci&oacute;n muy concreta: <strong>c&oacute;mo saber si una persona que vive sola sigue con vida </strong>o ha dejado de contestar porque ha fallecido o le ha pasado algo.
    </p><h2 class="article-text">Una aplicaci&oacute;n que pregunta si sigues ah&iacute;</h2><p class="article-text">
        La app china <em><strong>Sileme</strong></em>, que significa <em><strong>&iquest;Est&aacute;s muerto?</strong></em>, intenta responder a esa pregunta. Se cre&oacute; para quienes viven solos, desde j&oacute;venes que estudian lejos de su familia hasta empleados que pasan semanas sin compa&ntilde;&iacute;a. Su funcionamiento es simple: el<strong> usuario debe entrar cada dos d&iacute;as y confirmar que est&aacute; bien.</strong> Si no lo hace, la aplicaci&oacute;n env&iacute;a un aviso a un contacto de emergencia. Seg&uacute;n el peri&oacute;dico estatal <em>Global Times,</em> China podr&iacute;a llegar a los<strong> 200 millones de hogares unipersonales</strong>, lo que da sentido al &eacute;xito de esta herramienta que ya ha cambiado de nombre para su versi&oacute;n global, <em>Demumu</em>.
    </p><p class="article-text">
        El equipo creador explic&oacute; en Weibo que eran tres desarrolladores nacidos despu&eacute;s de 1995 que trabajaban de forma independiente en Zhengzhou. Tras el aumento de descargas, decidieron a&ntilde;adir una tarifa de ocho yuanes, equivalente a 1,15 d&oacute;lares, para cubrir costes. En la lista de aplicaciones de pago de Apple, ocupa el segundo lugar en varios pa&iacute;ses y lleg&oacute; al primero en China a comienzos de semana.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2014005996893688175?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Las redes se llenaron de comentarios en torno al nombre original. Algunos lo consideran l&uacute;gubre, otros creen que precisamente esa crudeza ha ayudado a visibilizar un problema. En Weibo, muchos pidieron que no lo cambiaran y otros propusieron alternativas m&aacute;s suaves, como <em>&iquest;Est&aacute;s bien?</em> o <em>&iquest;C&oacute;mo est&aacute;s?</em>. Un usuario coment&oacute; que &ldquo;nos har&aacute; sentir m&aacute;s c&oacute;modos a los solteros para vivir nuestra vida&rdquo;, mientras que otro escribi&oacute; que &ldquo;las personas que vivimos solas necesitamos algo as&iacute;&rdquo;. La reacci&oacute;n se mueve entre el humor, el miedo y el alivio de saber que, aunque sea a trav&eacute;s de una pantalla, alguien notar&aacute; tu ausencia y querr&aacute; saber si sigues bien.
    </p><h2 class="article-text">La conexi&oacute;n virtual como salvavidas</h2><p class="article-text">
        La viralizaci&oacute;n ha sido fulgurante. La app, inicialmente gratuita, pas&oacute; a<strong> ser de pago en solo unas semanas</strong>. Sus creadores afirmaron que el proyecto, que empez&oacute; con apenas mil yuanes de inversi&oacute;n, ahora busca inversores y planea vender el 10% de la empresa por un mill&oacute;n de yuanes.
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos, el se&ntilde;or Guo, explic&oacute; a medios chinos que tambi&eacute;n estudian una <strong>versi&oacute;n orientada a personas mayores</strong>, un grupo que representa m&aacute;s del 20% de la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s. En un mensaje reciente, publicaron: &ldquo;Nos gustar&iacute;a que m&aacute;s gente prestara atenci&oacute;n a los mayores que viven solos, que les den m&aacute;s cuidados y comprensi&oacute;n&rdquo;.
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                    alt="Sileme, creada por tres jóvenes programadores chinos, permite saber si alguien que vive solo sigue bien y avisa a un contacto si no hay respuesta en dos días"
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                Sileme, creada por tres jóvenes programadores chinos, permite saber si alguien que vive solo sigue bien y avisa a un contacto si no hay respuesta en dos días                            </span>
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        El soci&oacute;logo <strong>Wang Pan </strong>explic&oacute; en medios locales que la aplicaci&oacute;n &ldquo;responde a una econom&iacute;a emocional en auge dentro de una sociedad cada vez m&aacute;s aislada&rdquo;. A su juicio, refleja una tendencia en la que la <strong>tecnolog&iacute;a sirve para suplir la falta de interacci&oacute;n humana</strong>. En China, el fen&oacute;meno de la soledad no solo afecta a las personas mayores. Muchos j&oacute;venes que se trasladan a grandes ciudades por trabajo o estudio apenas socializan. Los horarios extensos, la movilidad laboral y la distancia familiar han generado un tipo de<strong> aislamiento nuevo y cotidiano</strong>.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el<strong> Instituto de Sociolog&iacute;a de la Academia China de Ciencias Sociales,</strong> cerca del 38% de las personas que viven solas en el pa&iacute;s apenas hablan con alguien m&aacute;s de una vez por semana. En redes como <strong>Xiaohongshu</strong>, similares a Instagram, ya se ofrecen servicios para &ldquo;<strong>alquilar amigos</strong>&rdquo; o conversar por videollamada a cambio de una tarifa. La expansi&oacute;n de apps como Sileme demuestra que la conexi&oacute;n digital se ha convertido en un recurso b&aacute;sico para sobrellevar la vida en soledad y, al mismo tiempo, en un s&iacute;ntoma del propio aislamiento que intenta evitar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/app-viral-pensada-comprobar-si-alguien-sigue-vivo-destapa-aislamiento-china-pm_1_12941041.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jan 2026 13:35:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una app viral pensada para comprobar si alguien sigue vivo destapa el aislamiento en China]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociedad,Sociología,Soledad,Aplicaciones móviles,China]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Abuelos en venta', la campanya que denuncia l'abandó dels majors: "Hi ha persones ingressades per la seva solitud"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/els-voluntaris-l-alleujament-les-persones-soles-son-els-nostres-angels-guarda_1_12941447.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72bf1ba4-f761-4320-82ad-c485d1ae99f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135166.jpg" width="1279" height="719" alt="&#039;Abuelos en venta&#039;, la campanya que denuncia l&#039;abandó dels majors: &quot;Hi ha persones ingressades per la seva solitud&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un programa de voluntariat de l’hospital Sant Joan de Déu acompanya pacients sense xarxa familiar: “No hi ha ni residències ni cures per a tota aquesta gent, i molts de noltros no hem tengut fills”, comenta una responsable. La soledat no desitjada és un problema creixent, segons alerten diversos organismes, però del qual no hi ha dades oficials a Espanya</p><p class="subtitle">“Tinc assimilada la seva malaltia, però no que el meu Antoni se'n va”: el dret a les cures pal·liatives
</p></div><p class="article-text">
        Na Rosa agafa amb el bra&ccedil; dret la cuixa de la cama esquerra. L&rsquo;aixeca. &ldquo;Veus fins on s&oacute;c capa&ccedil; de pujar el genoll i el peu?&rdquo;, diu amb un to dol&ccedil;, les eles ben catalanes. &ldquo;Es nota com est&agrave;s millorant: fa unes setmanes no la podies moure tan b&eacute;&rdquo;, respon una veu masculina &ndash;madura, amb accent castell&agrave;&ndash;, la de l&rsquo;home que seu devora.
    </p><p class="article-text">
        Malgrat que es tracten amb la proximitat que concedeix la tendresa &ndash;i tot i que, per edat, podria ser-ho&ndash;, l&rsquo;home que seu devora na Rosa en un sof&agrave; de tons rogencs no &eacute;s el germ&agrave; petit, ni el cos&iacute;, ni el nebot, ni el fillol, ni tampoc un vell amic d&rsquo;aquesta dona que fa sis mesos que &eacute;s ingressada a Sant Joan de D&eacute;u. Ella &ndash;acaba de fer 73 anys&ndash; es recupera d&rsquo;un accident cerebrovascular i ell &ndash;dos anys despr&eacute;s d&rsquo;haver tancat un negoci que li ha perm&egrave;s retirar-se abans de la jubilaci&oacute;&ndash; &eacute;s un dels voluntaris que regalen temps &ndash;un parell d&rsquo;estones de mitja hora cada setmana&ndash; als pacients d&rsquo;aquest hospital de Palma &ndash;propietat d&rsquo;una fundaci&oacute; cat&ograve;lica, per&ograve; integrat a la xarxa p&uacute;blica de les Illes Balears&ndash; que no esperen visites.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Juanjo &ndash;diu na Rosa, mirant el seu company de seient, que somriu&ndash;, els voluntaris d&rsquo;aquest hospital sou els nostres &agrave;ngels de la guarda.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Per qu&egrave; ho diu, Rosa?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Perqu&egrave; ens treuen a passejar, a un bar que hi ha aqu&iacute; darrere, ens baixen a missa els diumenges, ens escolten. Tot aix&ograve; &eacute;s preci&oacute;s; &eacute;s una cosa molt bonica. Jo m&rsquo;havia cuidat tota la vida. Vicis, cap. Ni beure, ni fumar, res. Per&ograve;, sense avisar, un dia vaig tenir aquest problema de salut. I tot ha canviat. Personalment, no tinc fam&iacute;lia. S&oacute;c de Girona, d&rsquo;un poble molt petit de l&rsquo;Empord&agrave; que es diu Rupi&agrave;, i vaig venir a Mallorca amb 28 anys. A treballar. Amb la meva mare i el meu company. Tots dos ja s&oacute;n morts. Hi ha familiars que viuen a Catalunya i a Madrid&hellip; per&ograve; &eacute;s com si no tingu&eacute;s ning&uacute;. Nom&eacute;s aquesta gent: els metges, les infermeres, tot el personal de l&rsquo;hospital, els voluntaris. S&oacute;n els que em pregunten qu&egrave; em fa mal, qu&egrave; necessito, com he passat el dia&hellip; amb qui parlo de coses importants.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Fins i tot de metaf&iacute;sica &ndash;interv&eacute; en Juanjo&ndash;, i si no tenim la resposta, ens la inventam.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;M&eacute;s o menys.
    </p><p class="article-text">
        Respon la Rosa. Un intent de rialla il&middot;lumina les arrugues de la seva cara.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hi ha familiars que viuen a Catalunya i a Madrid… però és com si no tingués ningú. Només aquesta gent: els metges, les infermeres, tot el personal de l’hospital, els voluntaris. Són els que em pregunten què em fa mal, què necessito, com he passat el dia… amb qui parlo de coses importants</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rosa</span>
                                        <span>—</span> Pacient de l&#039;hospital Sant Joan de Déu (Palma)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Juanjo acompanya la Rosa pel passadís, pas a pas, recolzada en el caminador                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un problema creixent amb poques estad&iacute;stiques</strong></h2><p class="article-text">
        &ndash;A Sant Joan de D&eacute;u esteim fent una feina de conscienciaci&oacute; &ndash;per exemple, a les escoles i instituts&ndash; a llarg termini amb aquest tema, perqu&egrave; no deixi de tractar-se ni continu&iuml; sent un tab&uacute;. Per als qui som <em>boomers</em>, la soledat no desitjada &eacute;s una realitat que tenim al damunt: entre 1955 i 1975 van n&eacute;ixer catorze milions de persones a Espanya. No hi ha ni resid&egrave;ncies ni cures per a tota aquesta gent, i molts de noltros no hem tengut fills. I no cal viure-ho com un drama, la vida t&rsquo;hi ha portat, per&ograve; s&iacute; que cal afrontar-ho a nivell sociosanitari.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Per als qui som boomers, la soledat no desitjada és una realitat que tenim al damunt: entre 1955 i 1975 van néixer 14 milions de persones a Espanya. No hi ha ni residències ni cures per a tota aquesta gent, i molts de nosaltres no hem tingut fills. No cal viure-ho com un drama — la vida t’hi ha portat —, però sí que cal afrontar-ho a escala sociosanitària</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carmen Terrafeta </span>
                                        <span>—</span> Responsable d’Obra Social i Voluntariat de Sant Joan de Déu a Mallorca
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aquesta reflexi&oacute;, articulada per Carmen Terrafeta &ndash;responsable d&rsquo;Obra Social i Voluntariat dels tres centres sanitaris que aquesta ordre hospital&agrave;ria, present en m&eacute;s de mig centenar de pa&iuml;sos, gestiona a Mallorca&ndash;, es reflecteix en diversos textos publicats en revistes acad&egrave;miques i tamb&eacute; en les estimacions d&rsquo;organismes independents. No hi ha dades oficials, per&ograve; viure sense una xarxa de suport &ndash;on pesen tant els aspectes econ&ograve;mics com els afectius&ndash; comen&ccedil;a a ser un problema a Espanya. Greu i dif&iacute;cil d&rsquo;abordar. A les Illes Balears, la Conselleria de Benestar Social trasllada la responsabilitat als programes d&rsquo;acompanyament que ofereixen els municipis. Al Regne Unit, en canvi, ja existeix un departament governamental que s&rsquo;ocupa espec&iacute;ficament d&rsquo;aquesta q&uuml;esti&oacute;. Un factor cultural: en angl&egrave;s &ndash;com passa en altres lleng&uuml;es, per&ograve; no en castell&agrave; ni en catal&agrave;&ndash; es distingeix entre <em>solitude</em> (la soledat volguda, buscada, anhelada) i <em>loneliness</em> (la soledat no desitjada, imposada, feridora).
    </p><p class="article-text">
        Segons l&rsquo;estudi anual que elabora l&rsquo;Observatorio de la Soledad No Deseada &ndash;un dels tentacles de la Fundaci&oacute; ONCE&ndash;, el 20% dels habitants del nostre pa&iacute;s encaixarien en un gran grup social tan invisible com an&ograve;nim. Un percentatge que s&rsquo;enfila fins al 50% en el cas de les persones amb discapacitat i &ndash;demostrant que sentir-se sol no &eacute;s, ni de bon tros, un problema exclusiu de la gent gran&ndash; fins al 25% dels j&oacute;vens menors de trenta anys. 14.141 milions d&rsquo;euros &ndash;l&rsquo;1,17% del PIB anual&ndash; &eacute;s el que li costaria la soledat no desitjada &ndash;segons afirma aquest observatori&ndash; a les arques de l&rsquo;Estat.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Segons l’estudi anual que elabora l’Observatori de la Soledat No Desitjada, el 20% dels espanyols encaixarien en un gran grup social tan invisible com anònim. Un percentatge que s’enfila fins al 50% en el cas de les persones amb discapacitat i –demostrant que sentir-se sol no és, ni de bon tros, un problema exclusiu de la gent gran– fins al 25% dels joves menors de trenta anys</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Na Rosa escolta en Juanjo asseguda al sofà de l’hospital: la proximitat que neix de la tendresa i del temps compartit                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Avis en venda&rsquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Quan escolta aquestes xifres a l&rsquo;altra banda del tel&egrave;fon &eacute;s dif&iacute;cil imaginar-se en Juan Malag&oacute;n aixecant una cella. Els percentatges no li s&oacute;n aliens. Aquest malagueny comparteix diversos detalls biogr&agrave;fics amb na Rosa. Comparteixen generaci&oacute; &ndash;van n&eacute;ixer a principis dels cinquanta&ndash; i origen peninsular &ndash;ell &eacute;s de l&rsquo;interior de M&agrave;laga; va emigrar a Mallorca tamb&eacute; a la recerca de feina, durant la d&egrave;cada dels noranta&ndash; i ha vist com &ldquo;quan s&rsquo;atracava Nadal, la quantitat d&rsquo;ingressos de gent gran augmentava una barbaritat&rdquo;: durant una etapa de la seva vida, Juan va ser t&egrave;cnic de manteniment d&rsquo;un hospital p&uacute;blic de l&rsquo;Ib-Salut. &ldquo;I te n&rsquo;adonaves&rdquo;, diu, &ldquo;perqu&egrave; a mi sempre m&rsquo;ha agradat parlar amb tothom i acabaves tenint una relaci&oacute; propera amb molts pacients, que m&eacute;s d&rsquo;un padr&iacute; hi era no perqu&egrave; estigu&eacute;s molt malament de salut, sin&oacute; perqu&egrave; la fam&iacute;lia tenia altres plans &ndash;un viatge, per exemple&ndash; per a les vacances on la persona gran no hi encaixava&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ara que ja est&agrave; jubilat, quan l&rsquo;Ariadna &ndash;la seva n&eacute;ta gran&ndash; li va proposar apar&egrave;ixer en un projecte que havia fet amb altres companyes per a una assignatura del grau universitari &ndash;estudia Publicitat i Relacions P&uacute;bliques a la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona&ndash;, en Juan no ho va dubtar. La Puri, la seva dona, tampoc. Van prestar la seua imatge per protagonitzar una campanya que &ndash;utilitzant t&egrave;cniques de m&agrave;rqueting que cavalquen sobre l&rsquo;algoritme de les xarxes socials i les plataformes de comer&ccedil; en l&iacute;nia&ndash; traspassava &ndash;de franc&ndash; membres de la tercera edat en &egrave;poca nadalenca. El t&iacute;tol escollit era un fibl&oacute;: <em>Avis en venda</em>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Juan Malagón, jubilat i ex treballador hospitalari, va veure durant anys “com molts majors ingressaven per Nadal no per malaltia, sinó per abandonament familiar”. Avui posa rostre, juntament amb la seva dona, a Avis en venda, una campanya ideada per la seva néta Ariadna per denunciar la soledat no desitjada</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Imatge de la campanya Avis en venda                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ndash;&Eacute;s curi&oacute;s &mdash;confessa en Juan&ndash;, perqu&egrave; &eacute;s veritat que la meva dona i jo hem estat per a n&rsquo;Ariadna, i per a la resta de n&eacute;ts, una mena de cangurs i hem passat molt temps amb ells quan eren petits, per&ograve; jo mai no li havia explicat a la meua n&eacute;ta el que vaig veure a l&rsquo;hospital on vaig treballar. Que s&rsquo;hagi preocupat per aquest tema em fa sentir molt orgull&oacute;s d&rsquo;ella.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Creus, Juan, que els j&oacute;vens d&rsquo;avui dia, que viuen dins d&rsquo;internet i de les xarxes socials des que eren nens, s&oacute;n m&eacute;s conscients d&rsquo;aquest problema?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No ho crec. Si li d&oacute;nes un llibre a un nin seria capa&ccedil; de passar les p&agrave;gines de paper com si toqu&eacute;s una pantalla. Hi ha una generaci&oacute; que est&agrave; creixent sola i a&iuml;llada: abans es jugava al carrer i ara pr&agrave;cticament est&agrave; prohibit. No s&eacute; si la soledat, la seva i la dels seus grans, &eacute;s una cosa que els preocupi; no hi veig gaire &egrave;mfasi. Crec que la societat en qu&egrave; vivim s&rsquo;ha tornat molt individualista. Primer em divertesc i despr&eacute;s, si queda temps, la fam&iacute;lia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hi ha una generació que està creixent sola i aïllada: abans es jugava al carrer i ara pràcticament està prohibit. No sé si la soledat — la seva i la dels seus majors — els preocupa gaire; no hi veig gaire èmfasi. Crec que la societat en què vivim s’ha tornat molt individualista. Primer em divertesc i, després, si queda temps, la família</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan Malagón</span>
                                        <span>—</span> Avis en venda
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;Al&middot;lotes com l&rsquo;Ariadna serien una excepci&oacute;?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Diria que s&iacute;. Al final, cadasc&uacute; repeteix el que veu a casa. Noltros hem passat molt de temps amb els nostres tres fills i ells han repetit el mateix amb les seves filles. Som membres d&rsquo;una esgl&eacute;sia evang&egrave;lica, va amb els nostres valors. El que ha estat estrany ha estat, per exemple, passar separats aquest Nadal: la meva dona i jo hem tornat a M&agrave;laga fa uns mesos, i no vam poder venir a Mallorca fins just despr&eacute;s de les festes. Per&ograve; hi ha molt contacte. Aix&ograve; s&iacute;: que no patim soledat no desitjada no vol dir que no hi pensem. Forma part del nostre dia a dia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un mural rep qui travessa els passadissos de Sant Joan de Déu: “Ajudar a cuidar”, el lema que dóna sentit al voluntariat de l’hospital"
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                Un mural rep qui travessa els passadissos de Sant Joan de Déu: “Ajudar a cuidar”, el lema que dóna sentit al voluntariat de l’hospital                            </span>
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                Les pilotes de tennis a les potes del caminador faciliten l’avanç lent pels passadissos de l’hospital                            </span>
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        Sota el pijama blanc de voluntari, en Juanjo vesteix roba grisa, ampla, c&ograve;moda, esportiva. A joc amb unes vambes amb cambra d&rsquo;aire. El cabell i la barba &ndash;canosos&ndash;, molt ben retallats, i protegint la mirada, un model d&rsquo;ulleres &ndash;pont doble, vidres enfosquits&ndash; d&rsquo;aquells que sempre tornen a posar-se de moda. L&rsquo;<em>outfit</em> contrasta amb la rebeca grana i el jersei verd llima que porta la Rosa. &Eacute;s la targeta de presentaci&oacute; d&rsquo;alg&uacute; que ja no &eacute;s jove per&ograve; que se sent com a tal. Fins a cert punt. &ldquo;Sempre he intentat cuidar-me molt, evitant els excessos, fent esport&rdquo;, explica en Juanjo, &ldquo;per&ograve; he d&rsquo;admetre que acompanyar aquestes persones ha canviat la relaci&oacute; que tenia tant amb la malaltia com amb la soledat. Abans no les veia de cara i ara les toc cada setmana; jo mai no havia pensat que envelliria, per&ograve; en aquest cam&iacute; hi som tots. Persones com la Rosa m&rsquo;ho estan ensenyant&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Va passar aix&iacute;: fa dos hiverns, en Juanjo pedalava amb la seva bicicleta per la costa sud de Palma &mdash;hotels i discoteques tancats, barriades on viu la m&agrave; d&rsquo;obra tur&iacute;stica, parcs, algunes pinedes que resisteixen entre el ciment del quilom&egrave;tric passeig mar&iacute;tim&ndash; quan pass&agrave; per davant de Sant Joan de D&eacute;u. Es va fixar en les instal&middot;lacions, imponents &ndash;18.000 metres quadrats, dues-centes llits, un geri&agrave;tric amb capacitat per a cinquanta persones grans&ndash;, va entrar a tafanejar i li van parlar dels programes de voluntariat que impulsava aquest hospital. Ell &ndash;diu&ndash; tamb&eacute; estava &ndash;a la seua manera&ndash; sol. Sense fills ni parella, acabava de tornar a Mallorca &ndash;d&rsquo;on se sent, tot i haver-se criat a Guadalajara, on va n&eacute;ixer&ndash; despr&eacute;s d&rsquo;una etapa a Madrid, on havia gestionat una perruqueria. Va tancar el negoci, va arreglar &ldquo;alguns assumptes&rdquo;, va fer &ldquo;n&uacute;meros&rdquo; i va veure &ldquo;que podia viure m&eacute;s o menys b&eacute; sense fer feina&rdquo; fins que li arrib&agrave;s el moment de cobrar la pensi&oacute;. Llavors va tornar a l&rsquo;illa. A Sant Agust&iacute;, el barri de Palma on viu, va comen&ccedil;ar a fixar-se en tota la gent que baixa &ldquo;sola&rdquo; al bar, que puja &ldquo;sola&rdquo; a casa amb les bosses de la compra quan ve del supermercat. Algunes de les persones que observava en Juanjo eren molt grans. Altres, no tant.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Sant Joan de Déu Francisco Ubilla 07                            </span>
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        &ndash;M&rsquo;imag&iacute;n que tot suma. Ara tenc m&eacute;s cura de les relacions, com si fossin un tresor. Tamb&eacute; em cuid el triple a nivell de salut. No amb la idea de no emmalaltir, sin&oacute; que, quan emmalalteixi, estigui el millor possible. He envellit una mica mentalment. Sense jutjar-ho &ndash;no s&eacute; si &eacute;s bo o dolent&ndash;, per&ograve; crec que el cop que m&rsquo;hauria enduit abans amb la meva manera de pensar no &eacute;s el que em donar&eacute; ara. S&eacute; cap on vaig i s&eacute; que estem en un m&oacute;n molt diferent del que hi havia fa nom&eacute;s trenta o quaranta anys: els pares de la majoria de la gent de la meva generaci&oacute; no han mort en resid&egrave;ncies, se&rsquo;ls cuidava a casa quan eren molt grans. El tracte amb persones que no coneixies, amb aquesta confian&ccedil;a i aquest afecte, et fa sentir for&ccedil;a empoderat. Si tenc un do &eacute;s saber donar la volta als estats d&rsquo;&agrave;nim dels altres.
    </p><p class="article-text">
        Na Rosa i en Juanjo s&rsquo;aixequen del sof&agrave;. Ell l&rsquo;agafa pel bra&ccedil;, ella s&rsquo;ajuda amb un caminador on s&rsquo;han incrustat dues pilotes de tennis perqu&egrave; les potes del darrere llisquin amb facilitat per les rajoles d&rsquo;un passad&iacute;s pel qual avancen lentament. Pas a pas, en direcci&oacute; a un quadre on est&agrave; pintat Jo&atilde;o Cidade Duarte. El soldat hispanolusit&agrave; &ndash;canonitzat al Vatic&agrave; per haver creat, a mitjan segle XVI, una ordre mendicant que, des de Granada, es dedic&agrave; a atendre malalts sense recursos&ndash; observa la parella sortint a una terrassa &agrave;mplia on bufa el vent. Avui no &eacute;s dia de prendre-hi un bany de sol d&rsquo;hivern. El mar est&agrave; embravit. El vent sacseja les cap&ccedil;ades dels arbres. La Rosa i en Juanjo accepten sortir-hi &ldquo;un minut&rdquo; per deixar-se fotografiar. Ser&agrave; un record de l&rsquo;amistat que han teixit a l&rsquo;hospital. Si ella acaba de recuperar-se i obt&eacute; l&rsquo;alta, el programa de voluntariat de Sant Joan de D&eacute;u potser els tornar&agrave; a posar en contacte per tel&egrave;fon. Mentrestant, continuaran parlant de la reencarnaci&oacute; quan es trobin cara a cara. Tots dos hi creuen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/els-voluntaris-l-alleujament-les-persones-soles-son-els-nostres-angels-guarda_1_12941447.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jan 2026 05:30:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Abuelos en venta', la campanya que denuncia l'abandó dels majors: "Hi ha persones ingressades per la seva solitud"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Soledad,Hospitales,Voluntariado,Personas mayores,Ancianos,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Abuelos en venta', la campaña que denuncia el abandono de los mayores: "Hay personas ingresadas por su soledad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/voluntarios-alivio-personas-solas-son-angeles-custodios_1_12940270.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72bf1ba4-f761-4320-82ad-c485d1ae99f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135166.jpg" width="1279" height="719" alt="&#039;Abuelos en venta&#039;, la campaña que denuncia el abandono de los mayores: &quot;Hay personas ingresadas por su soledad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un programa de voluntariado del hospital Sant Joan de Déu acompaña a los pacientes sin red familiar: "No hay ni residencias ni cuidados para toda esta gente, y muchos de nosotros no hemos tenido hijos", comenta una responsable. La soledad no deseada es un problema creciente del que no hay datos oficiales en España  </p><p class="subtitle">“Tengo asimilada su enfermedad, pero no que mi Antonio se va”: el derecho a los cuidados paliativos
</p></div><p class="article-text">
        Rosa agarra con su brazo derecho el muslo de su pierna izquierda. La levanta. &ldquo;&iquest;Ves hasta d&oacute;nde soy capaz de subir la rodilla y el pie?&rdquo;, dice con un tono dulce, las <em>eles</em> bien catalanas. &ldquo;Se nota c&oacute;mo est&aacute;s mejorando: hace unas semanas no la pod&iacute;as mover tan bien&rdquo;, contesta una voz masculina &ndash;madura, acento castellano&ndash;, la del hombre que est&aacute; a su lado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque se tratan con la cercan&iacute;a que concede la ternura &ndash;y aunque por edad podr&iacute;a serlo&ndash;, el hombre que se sienta junto a Rosa en un sof&aacute; de tonos rojizos no es el hermano peque&ntilde;o, ni el primo, ni el sobrino, ni el ahijado, ni, tampoco, un viejo amigo de esta mujer que lleva seis meses ingresada en Sant Joan de D&eacute;u. Ella &ndash;73 a&ntilde;os acabados de cumplir&ndash; se recupera de un accidente cerebrovascular y &eacute;l &ndash;dos a&ntilde;os despu&eacute;s de haber cerrado un negocio que le ha permitido retirarse antes de la jubilaci&oacute;n&ndash; es uno de los voluntarios que regalan tiempo &ndash;un par de ratos de media hora cada semana&ndash; a los pacientes de este hospital de Palma &ndash;propiedad de una fundaci&oacute;n cat&oacute;lica, pero integrado en la red p&uacute;blica de las Illes Balears&ndash; que no esperan visitas.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Juanjo &ndash;suelta Rosa, mirando a su compa&ntilde;ero de asiento, que sonr&iacute;e&ndash;,&nbsp;los voluntarios de este hospital sois nuestros &aacute;ngeles custodios.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iquest;Por qu&eacute; lo dice, Rosa?
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Porque nos llevan a paseo, a un bar que est&aacute; aqu&iacute; detr&aacute;s, nos bajan a misa los domingos, nos escuchan. Es precioso todo esto; una cosa bonita. Yo me hab&iacute;a cuidado toda la vida. Vicios, ninguno. Ni beber, ni fumar, nada. Pero, sin avisar, un d&iacute;a tuve este problema de salud. Y todo ha cambiado. Personalmente, no tengo familia. Soy de Girona, de un pueblo muy peque&ntilde;o de l&rsquo;Empord&agrave; que se llama Rupi&agrave; y vine a Mallorca con 28 a&ntilde;os. A trabajar. Con mi madre y mi compa&ntilde;ero. Los dos ya se murieron. Hay familiares que viven en Catalunya y en Madrid&hellip; pero como si no tuviera a nadie. S&oacute;lo a esta gente: los m&eacute;dicos, las enfermeras, todo el personal del hospital, los voluntarios. Ellos son los que me preguntan qu&eacute; me duele, qu&eacute; necesito, c&oacute;mo he pasado el d&iacute;a&hellip; con los que hablo de cosas importantes.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Hasta de metaf&iacute;sica &ndash;tercia Juanjo&ndash;, y si no tenemos la respuesta, nos la inventamos.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;M&aacute;s o menos.
    </p><p class="article-text">
        Responde Rosa. Un amago de risa ilumina las arrugas de su cara.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay familiares que viven en Catalunya y en Madrid… pero como si no tuviera a nadie. Sólo a esta gente: los médicos, las enfermeras, todo el personal del hospital, los voluntarios. Ellos son los que me preguntan qué me duele, qué necesito, cómo he pasado el día… con los que hablo de cosas importantes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rosa</span>
                                        <span>—</span> Paciente del hospital Sant Joan de Déu (Palma)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Juanjo acompaña a Rosa por el pasillo, paso a paso, apoyada en el andador                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un problema creciente sin apenas estad&iacute;sticas</strong> </h2><p class="article-text">
        &ndash; En Sant Joan de D&eacute;u estamos haciendo un trabajo de concienciaci&oacute;n &ndash;por ejemplo, en las escuelas e institutos&ndash; a la larga con este tema, para que no deje de tratarse ni siga siendo un tab&uacute;. Para los que somos <a href="https://www.eldiario.es/economia/no-son-boomers-capitalismo_129_12750821.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>boomers</em></a>, la soledad no deseada es una realidad que tenemos encima: entre 1955 y 1975 nacimos catorce millones de personas en Espa&ntilde;a. No hay ni residencias ni cuidados para toda esta gente, y muchos de nosotros no hemos tenido hijos. Y no hay que vivirlo como un drama, te ha llevado la vida ah&iacute;, pero s&iacute; se debe afrontar a nivel sociosanitario.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para los que somos &#039;boomers&#039;, la soledad no deseada es una realidad que tenemos encima: entre 1955 y 1975 nacimos 14 millones de personas en España. No hay ni residencias ni cuidados para toda esta gente, y muchos de nosotros no hemos tenido hijos. Y no hay que vivirlo como un drama, te ha llevado la vida ahí, pero sí se debe afrontar a nivel sociosanitario</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carmen Terrafeta </span>
                                        <span>—</span> Responsable de Obra Social y Voluntariado de Sant Joan de Déu en Mallorca 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta reflexi&oacute;n, hilada por Carmen Terrafeta &ndash;responsable de Obra Social y Voluntariado de los tres centros sanitarios que gestiona en Mallorca esta orden hospitalaria presente en m&aacute;s de medio centenar de pa&iacute;ses&ndash;, la reflejan varios textos publicados en revistas acad&eacute;micas y, tambi&eacute;n, las estimaciones de organismos independientes. No hay datos oficiales, pero vivir sin una red de apoyo &ndash;donde prima tanto lo econ&oacute;mico como lo afectivo&ndash; empieza a ser un problema en Espa&ntilde;a. Serio y dif&iacute;cil de abordar. En las Illes Balears, la Conselleria de Benestar Social descarga la responsabilidad a los programas de acompa&ntilde;amiento que ofrecen los municipios. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ministerios-soledad-no-pertenecen-distopias_1_9806548.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En el Reino Unido, en cambio, ya existe un departamento gubernamental que se ocupa en espec&iacute;fico de esta cuesti&oacute;n</a>. Un factor cultural: en ingl&eacute;s &ndash;como ocurre en otras lenguas, pero no en castellano ni en catal&aacute;n&ndash; se distingue entre <em>solitude</em> (la soledad querida, buscada, anhelada) y <em>loneliness </em>(la soledad indeseada, impuesta, hiriente).
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el estudio anual que elabora el Observatorio de la Soledad No Deseada &ndash;uno de los tent&aacute;culos de la Fundaci&oacute;n ONCE&ndash;, el 20% de los habitantes de nuestro pa&iacute;s encajar&iacute;an en un gran grupo social tan invisible como an&oacute;nimo. Un porcentaje que sube al 50% en el caso de las personas con discapacidad y &ndash;demostrando que sentirse solo no es ni mucho menos un problema exclusivo de los ancianos&ndash; al 25% de los j&oacute;venes menores de treinta a&ntilde;os. 14.141 millones de euros &ndash;el 1,17% del PIB anual&ndash; es lo que le costar&iacute;a la soledad no deseada &ndash;eso afirma este observatorio&ndash; a las arcas del Estado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Según el estudio anual que elabora el Observatorio de la Soledad No Deseada, el 20% de los españoles encajarían en un gran grupo social tan invisible como anónimo. Un porcentaje que sube al 50% en el caso de las personas con discapacidad y –demostrando que sentirse solo no es ni mucho menos un problema exclusivo de los ancianos– al 25% de los jóvenes menores de treinta años</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Rosa escucha a Juanjo sentada en el sofá del hospital: la cercanía que nace de la ternura y del tiempo compartido"
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                Rosa escucha a Juanjo sentada en el sofá del hospital: la cercanía que nace de la ternura y del tiempo compartido                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>'Abuelos en venta'</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando escucha estas cifras al otro lado del tel&eacute;fono es dif&iacute;cil imaginarse a Juan Malag&oacute;n levantando una ceja. Los porcentajes no le son ajenos. Este malague&ntilde;o comparte varios detalles biogr&aacute;ficos con Rosa. Comparten generaci&oacute;n &ndash;nacieron a principios de los cincuenta&ndash; y origen peninsular &ndash;del interior de M&aacute;laga&ndash;, emigr&oacute; a Mallorca &ndash;tambi&eacute;n en busca de trabajo, durante la d&eacute;cada de los noventa&ndash; y ha visto como &ldquo;cuando se acercaba la Navidad, la cantidad de ingresos de mayores aumentaba una barbaridad&rdquo;: Juan fue durante una etapa de su vida t&eacute;cnico de mantenimiento de un hospital p&uacute;blico del Ib-Salut. &ldquo;Y te dabas cuenta&rdquo;, dice, &ldquo;porque a m&iacute; me ha gustado siempre hablar con todo el mundo y acababas teniendo relaci&oacute;n cercana con muchos pacientes, que m&aacute;s de un abuelo estaba all&iacute; no porque se encontrara muy mal de salud sino porque la familia ten&iacute;a otros planes &ndash;un viaje, por ejemplo&ndash; para las vacaciones donde la persona mayor no encajaba&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora que ya anda jubilado, cuando Ariadna &ndash;su nieta mayor&ndash; le propuso aparecer en un proyecto que ha realizado con otras compa&ntilde;eras para una asignatura del grado universitario &ndash;estudia Publicidad y Relaciones P&uacute;blicas en la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona&ndash;, Juan no dud&oacute;. Puri, su mujer, tampoco. Prestaron su imagen para protagonizar una campa&ntilde;a que &ndash;utilizando las t&eacute;cnicas de marketing que cabalgan sobre el algoritmo en las redes sociales y en plataformas de comercio online&ndash; traspasaba &ndash;gratis&ndash; a miembros de la tercera edad en &eacute;poca navide&ntilde;a. El t&iacute;tulo elegido era un aguijonazo: <a href="https://www.instagram.com/abuelosenventa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Abuelos en venta</em></a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Juan Malagón, jubilado y ex trabajador hospitalario, vio durante años cómo muchos mayores ingresaban en Navidad no por enfermedad, sino por abandono familiar; hoy pone rostro, junto a su mujer, a &#039;Abuelos en venta&#039;, una campaña ideada por su nieta Ariadna para denunciar la soledad no deseada</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Imagen de la campaña &#039;Abuelos en venta&#039;                            </span>
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        &ndash; Es curioso &ndash;confiesa Juan&ndash; porque es verdad que mi mujer y yo hemos sido para Ariadna, y el resto de los nietos, una especie de canguros y hemos pasado mucho tiempo con ellos cuando eran peque&ntilde;os, pero yo nunca le hab&iacute;a contado a mi nieta lo que vi en aquel hospital que trabaj&eacute;. Que se haya preocupado por este tema me hace sentirme muy orgulloso de ella.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iquest;Crees, Juan, que los veintea&ntilde;eros de hoy en d&iacute;a, que viven dentro de internet y las redes sociales desde que eran ni&ntilde;os, son m&aacute;s conscientes de este problema?
    </p><p class="article-text">
        &ndash; No lo creo. Si le das un libro a un chaval ser&iacute;a capaz de pasar las p&aacute;ginas de papel como si tocara una pantalla. Hay una generaci&oacute;n que est&aacute; creciendo sola y aislada: antes se jugaba en la calle y ahora est&aacute; prohibido pr&aacute;cticamente. No s&eacute; si la soledad, la suya y la de sus mayores, sea algo que les preocupe, yo no les veo mucho &eacute;nfasis, creo que la sociedad en la que vivimos se ha vuelto muy individualista. Primero me divierto y, despu&eacute;s, si queda algo de tiempo, para la familia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una generación que está creciendo sola y aislada: antes se jugaba en la calle y ahora está prohibido prácticamente. No sé si la soledad, la suya y la de sus mayores, sea algo que les preocupe, yo no les veo mucho énfasis, creo que la sociedad en la que vivimos se ha vuelto muy individualista. Primero me divierto y, después, si queda algo de tiempo, para la familia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan Malagón</span>
                                        <span>—</span> &#039;Abuelos en venta&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash; &iquest;Chicas como Ariadna ser&iacute;an una excepci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Dir&iacute;a que s&iacute;. Al final, cada uno repite lo que ve en su casa. Nosotros hemos pasado mucho tiempo con nuestros tres hijos y ellos han repetido lo mismo con sus hijas. Somos miembros de una iglesia evang&eacute;lica, va con nuestros valores. Lo raro ha sido, por ejemplo, pasar separados esta Navidad: mi mujer y yo nos hemos vuelto a M&aacute;laga hace unos meses, y no pudimos venir a Mallorca hasta justo despu&eacute;s de las fiestas. Pero hay mucho contacto. Eso s&iacute;: que no suframos soledad no deseada no significa que no pensemos en ella. Est&aacute; en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a.
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                    alt="Un mural recibe a quienes cruzan los pasillos de Sant Joan de Déu: “Ajudar a cuidar”, el lema que da sentido al voluntariado del hospital"
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                Un mural recibe a quienes cruzan los pasillos de Sant Joan de Déu: “Ajudar a cuidar”, el lema que da sentido al voluntariado del hospital                            </span>
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                    alt="Las pelotas de tenis en las patas del andador facilitan el avance lento por los pasillos del hospital"
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                Las pelotas de tenis en las patas del andador facilitan el avance lento por los pasillos del hospital                            </span>
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        Bajo el pijama blanco de voluntario, Juanjo viste ropa gris, ancha, c&oacute;moda, deportiva. A juego con unas bambas con c&aacute;mara de aire. El pelo y la barba &ndash;canosos&ndash;, muy bien recortados y, protegiendo la mirada, un modelo de gafas &ndash;doble puente, cristales ahumados&ndash; de los que siempre vuelven a ponerse de moda. El <em>outfit</em> contrasta con la rebeca granate y el jersey lima-lim&oacute;n que lleva puestos Rosa. Es la tarjeta de presentaci&oacute;n de alguien que ya no es joven pero que se siente como tal. Hasta cierto punto. &ldquo;Yo he tratado siempre de cuidarme mucho, evitando los excesos, haciendo deporte&rdquo;, explica Juanjo, &ldquo;pero tengo que admitir que ser acompa&ntilde;ar a estas personas ha cambiado la relaci&oacute;n que ten&iacute;a tanto con la enfermedad como con la soledad. Antes no las ve&iacute;a de frente y ahora las toco cada semana; yo nunca pens&eacute; que iba a envejecer, pero en ese camino estamos todos. Personas como Rosa me lo est&aacute;n ense&ntilde;ando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ocurri&oacute; as&iacute;: hace dos inviernos, Juanjo pedaleaba sobre su bici por la costa sur de Palma &ndash;hoteles y discotecas cerrados, barriadas donde vive la mano de obra tur&iacute;stica, parques, algunos pinares que resisten entre el cemento del kilom&eacute;trico paseo mar&iacute;timo&ndash; cuando cruz&oacute; por delante de Sant Joan de D&eacute;u. Se fij&oacute; en las instalaciones, magnas &ndash;18.000 metros cuadrados, doscientas camas, un geri&aacute;trico con capacidad para cincuenta mayores&ndash;, entr&oacute; a curiosear y le hablaron de los programas de voluntariado que impulsaba este hospital. &Eacute;l &ndash;dice&ndash; tambi&eacute;n estaba &ndash;a su manera&ndash; solo. Sin hijos ni pareja, acababa de regresar a Mallorca &ndash;de donde se siente, pese a haberse criado en Guadalajara, all&iacute; naci&oacute;&ndash; tras una etapa en Madrid, donde hab&iacute;a gestionado una peluquer&iacute;a. Cerr&oacute; el negocio, arregl&oacute; &ldquo;unos asuntos&rdquo;, hizo &ldquo;n&uacute;meros&rdquo; y vio &ldquo;que pod&iacute;a vivir m&aacute;s o menos bien sin trabajar&rdquo; hasta que me llegara el momento de cobrar la pensi&oacute;n. Entonces volvi&oacute; a la isla. En Sant Agust&iacute;, el barrio de Palma donde vive, empez&oacute; a fijarse en toda la gente que baja &ldquo;sola&rdquo; al bar, que sube &ldquo;sola&rdquo; a casa con las bolsas de la compra cuando viene del supermercado. Algunas de las personas que observaba Juanjo eran muy mayores. Otras, no tanto.
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                Sant Joan de Deu   Francisco Ubilla   07                            </span>
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        &ndash; &iquest;Te viste reflejado en tus vecinos, Juanjo?
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Me imagino que todo suma. Ahora cuido m&aacute;s las relaciones que tengo, como si fueran un tesoro. Tambi&eacute;n me cuido el triple a nivel de salud. No con la idea de no caer enfermo sino de que, cuando caiga, est&eacute; lo mejor posible. He envejecido un poquito mentalmente. Sin juzgarlo &ndash;no s&eacute; si es bueno o no es malo&ndash;, pero creo que el batacazo que me habr&iacute;a dado antes con mi forma de pensar no es el que me voy a dar ahora. S&eacute; ad&oacute;nde voy y s&eacute; que estamos en un mundo muy diferente al que hab&iacute;a hace apenas treinta o cuarenta a&ntilde;os: los padres de la gente de la mayor&iacute;a de la gente de mi generaci&oacute;n no se han muerto en residencias, se les cuidaba en casa cuando estaban muy mayores. Te hace sentirte bastante empoderado el trato con personas que no conoc&iacute;as con esta confianza y cari&ntilde;o. Si tengo un don es saberle dar la tortilla a los estados an&iacute;micos de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Rosa y Juanjo se levantan del sof&aacute;. &Eacute;l la toma del brazo, ella se apoya en un andador donde se han incrustado dos pelotas de tenis para que las patas traseras se deslicen con facilidad por las baldosas de un pasillo por el que avanzan lento. Pasito a pasito, en direcci&oacute;n a un cuadro donde est&aacute; pintado Jo&atilde;o Cidade Duarte. El soldado hispanoportugu&eacute;s &ndash;al que canonizaron en el Vaticano por crear, a mediados del&nbsp;siglo XVI, una orden mendicante que, desde Granada, se dedic&oacute; a atender enfermos sin recursos&ndash; observa a la pareja saliendo a una terraza amplia a la que azota el viento. Hoy no es d&iacute;a de tomar all&iacute; un ba&ntilde;o de sol de invierno. El mar est&aacute; embravecido. El viento azota las copas de los &aacute;rboles. Rosa y Juanjo aceptan salir &ldquo;un minuto&rdquo; para dejarse retratar. Ser&aacute; un recuerdo de la amistad que han tejido en el hospital. Si ella termina de recuperarse y consigue el alta, el programa de voluntariado de Sant Joan de D&eacute;u quiz&aacute;s los conecte de nuevo por tel&eacute;fono. Mientras tanto, seguir&aacute;n hablando de la reencarnaci&oacute;n cuando se encuentren cara a cara. Ambos creen en ella.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/voluntarios-alivio-personas-solas-son-angeles-custodios_1_12940270.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Jan 2026 21:03:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Abuelos en venta', la campaña que denuncia el abandono de los mayores: "Hay personas ingresadas por su soledad"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Soledad,Hospitales,Voluntariado,Personas mayores,Ancianos,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La llamada que rompe el aislamiento: voluntarias de Ejea, en Zaragoza, combaten móvil en mano la soledad no deseada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/zaragoza/llamada-rompe-aislamiento-voluntarias-ejea-zaragoza-combaten-movil-mano-soledad-no-deseada_1_12902245.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb21ec67-a560-489c-b782-ce98dc50bfbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La llamada que rompe el aislamiento: voluntarias de Ejea, en Zaragoza, combaten móvil en mano la soledad no deseada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Aragón el 22% de la población, cerca de 80.000 personas, viven solas. Un grupo de vecinos intenta romper esa soledad conversando por teléfono con personas mayores del pueblo
</p><p class="subtitle">Aragón pone en marcha una estrategia contra la soledad no deseada, que afecta al 46,7% de los mayores que viven solos
</p></div><p class="article-text">
        Los aragoneses Amaral cantan en su tema 'El universo sobre m&iacute;': &ldquo;Necesito alguien que comprenda, que estoy sola en medio de un mont&oacute;n de gente&rdquo;. Esta frase expresa la sensaci&oacute;n de soledad que una persona puede llegar a sentir incluso estando rodeada de personas. Una sensaci&oacute;n que se agrava cuando la soledad llega en forma de edad avanzada, p&eacute;rdida de amistades, familiares cercanos y desconexi&oacute;n paulatina con la rutina diaria y el entorno que les rodea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La soledad no deseada es un reto creciente en Arag&oacute;n que afecta sobre todo a las personas mayores de 65 a&ntilde;os. Seg&uacute;n datos oficiales del Instituto Aragon&eacute;s de Estad&iacute;stica recogidos en la Estrategia para afrontar la soledad no deseada de las personas mayores en Arag&oacute;n (2025&ndash;2028), la comunidad aut&oacute;noma cuenta con m&aacute;s de 300.000 personas de 65 a&ntilde;os o m&aacute;s, lo que representa alrededor del 22% de la poblaci&oacute;n total de la regi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El envejecimiento demogr&aacute;fico se traduce en un aumento de hogares unipersonales: casi 80 000 personas mayores de 65 a&ntilde;os viven solas en Arag&oacute;n, una cifra que ha crecido m&aacute;s de un 25% en la &uacute;ltima d&eacute;cada. Sin embargo, los expertos insisten en que vivir solo no es sin&oacute;nimo de sentirse solo: la soledad no deseada es un concepto subjetivo que va m&aacute;s all&aacute; de la residencia f&iacute;sica y se refiere a la percepci&oacute;n de falta de compa&ntilde;&iacute;a o de apoyo social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, dentro del colectivo de mayores que viven solos, el 46,7 % afirma haberse sentido solo alguna vez, y un 9,4 % declara sentirse solo de manera persistente. Estas cifras muestran que casi uno de cada diez mayores que vive solo siente la soledad como una situaci&oacute;n permanente en su d&iacute;a a d&iacute;a. Adem&aacute;s, cerca de 8.000 aragoneses mayores de 65 a&ntilde;os afirman sentirse siempre solos, un dato que ha puesto el foco en la necesidad de dise&ntilde;ar respuestas efectivas por parte de las instituciones, entidades sociales y comunidades locales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los an&aacute;lisis del Observatorio Aragon&eacute;s de la Soledad muestran que la soledad no deseada afecta de forma m&aacute;s marcada a ciertos grupos: mujeres, personas viudas, residentes en zonas urbanas y a quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad social.
    </p><h2 class="article-text">Una red de voluntarios que rompe la soledad con una llamada</h2><p class="article-text">
        Para afrontar esta realidad un grupo de diez voluntarias y un hombre en torno a los 60 a&ntilde;os, se han unido para crear una cadena de llamadas telef&oacute;nicas a personas mayores que viven y se sienten solas en la zona de Ejea de los Caballeros. La experiencia naci&oacute; tras la pandemia en Alag&oacute;n, y desde hace tres a&ntilde;os tambi&eacute;n se lleva a cabo de manera estable por otro grupo de voluntarias en Tauste. Las parroquias de estas zonas rurales centralizan la iniciativa que cuenta con el apoyo de C&aacute;ritas Diocesana, entidad que aporta formaci&oacute;n permanente a las personas voluntarias a trav&eacute;s de una profesional que las ayuda &ldquo;a enfrentarse a las conversaciones que mantienen por tel&eacute;fono, a acompa&ntilde;ar desde la escucha y hacer una lectura positiva de la vida&rdquo;, explica Arantxa Mart&iacute;nez, trabajadora social de la entidad en Zaragoza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El nuevo grupo ejeano ya ha recibido la formaci&oacute;n inicial, comenzar&aacute;n ahora con las llamadas, y completar&aacute;n la formaci&oacute;n con otra fase en las que la profesional les ayudar&aacute; a enfrentarse a aquellas partes de la conversaci&oacute;n que les hayan resultado m&aacute;s dif&iacute;ciles de asumir. Tenemos claro que &ldquo;este tipo de proyecto pone la mirada en ofrecer escucha y compa&ntilde;&iacute;a por tel&eacute;fono desde el voluntariado como parte de la lucha contra el aislamiento de personas mayores o vulnerables, y que en ning&uacute;n caso suple la atenci&oacute;n de profesionales&rdquo;, apunta Arantxa Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; a trav&eacute;s del tel&eacute;fono? Porque es m&aacute;s accesible para muchas personas mayores cuya movilidad es reducida, tienen miedo a salir de sus casas o el contacto en personas les cuesta m&aacute;s. Recibir una llamada de tel&eacute;fono es una forma menos invasiva para ellos, y que est&aacute; demostrado que genera igualmente un fuerte v&iacute;nculo de cercan&iacute;a mediante la escucha y la voz del otro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el acompa&ntilde;amiento telef&oacute;nico rompe todas las fronteras permitiendo que esta iniciativa pueda llegar tambi&eacute;n a los seis pueblos de colonizaci&oacute;n y dos hist&oacute;ricos que dependen del n&uacute;cleo urbano de Ejea, y en los que la poblaci&oacute;n est&aacute; cada vez m&aacute;s envejecida. El primer grupo solo tiene unos meses de trayectoria en Ejea, pero cuenta ya con 11 personas voluntarias y el doble de personas que desean recibir una llamada para conversar. El objetivo ahora es que ambas cifras vayan en aumento, y para ello, Arantxa Mart&iacute;nez pide la colaboraci&oacute;n de la vecindad: &ldquo;es importante difundir&rdquo;, que hablen de esta iniciativa con familiares y amigos para que llegue hasta las personas que quieran recibir una llamada de compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El primer grupo ha surgido entre el c&iacute;rculo m&aacute;s cercano, &ldquo;voluntarios y miembros de la parroquia pensaron en personas que conocemos en la localidad a las que les podr&iacute;a venir bien recibir una llamada&rdquo;, explica la trabajadora social. &ldquo;El primer contacto es siempre con alguien de C&aacute;ritas o de la parroquia, si la persona accede a ser llamada por un voluntario, entonces entra a formar parte&rdquo;, explica la trabajadora social. Se intenta que sea siempre el mismo voluntario el que llame a cada persona, para &ldquo;crear un v&iacute;nculo de confianza y hacer que se sientan a gusto en la conversaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El siguiente paso que se plantea es poder llegar a colaborar con los profesionales del centro de salud y con servicios sociales, ya que en ambos casos est&aacute;n en contacto directo con personas que pueden responder al perfil de persona en soledad a la que va dirigida esta iniciativa de car&aacute;cter humanista y solidario.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Estrategias y respuestas institucionales</h2><p class="article-text">
        El Gobierno de Arag&oacute;n present&oacute; en 2025 una Estrategia Integral contra la Soledad No Deseada, con vigencia hasta 2028, que plantea 63 medidas y cinco l&iacute;neas de actuaci&oacute;n centradas en la detecci&oacute;n precoz, el acompa&ntilde;amiento social, el fortalecimiento comunitario y la participaci&oacute;n ciudadana. Entre las acciones m&aacute;s destacadas se encuentra la implantaci&oacute;n de una red de &ldquo;radares&rdquo; comunitarios &mdash; en farmacias, centros de salud, bibliotecas y otros espacios cotidianos &mdash; para identificar a personas en riesgo de aislamiento, as&iacute; como la puesta en marcha de servicios de apoyo como el Tel&eacute;fono del Mayor, disponible las 24 horas, y programas de actividades sociales en municipios de toda la regi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los expertos recuerdan que la soledad no deseada no afecta solo a quienes viven solos: tambi&eacute;n puede presentarse en personas que conviven con familia o en entornos comunitarios, pero que sienten desconexi&oacute;n emocional o social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/zaragoza/llamada-rompe-aislamiento-voluntarias-ejea-zaragoza-combaten-movil-mano-soledad-no-deseada_1_12902245.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Jan 2026 22:08:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La llamada que rompe el aislamiento: voluntarias de Ejea, en Zaragoza, combaten móvil en mano la soledad no deseada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Soledad,Personas mayores,Zonas rurales,Voluntariado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Postal con neve e un home só]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/blog/opinion/postal-neve-e-home_132_12870873.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef0811a3-6cd0-4260-9a03-a21ecdf9630d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Postal con neve e un home só"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ao principio, crin que se trataba dunha perfecta postal de Nadal e coloqueina na parede a carón do escritorio. Aí a neve, o sol de inverno, o camiño que se abre. Un tarda un tempo en reparar no silencio que o envolve todo</p></div><p class="article-text">
        &Eacute; Noiteboa e o ceo do solpor vaise despregando sobre n&oacute;s mentres viaxo con meu pai pola autov&iacute;a. Ao fondo do fondo, un muro de nubes escuras impide ver a posta de sol. Son tan mestas que, se non co&ntilde;ecese de memoria esta paisaxe, confundir&iacute;aas cunha cordilleira. El acaba de sa&iacute;r de traballar e ten ganas de que falemos. Busca unha distracci&oacute;n. Eu preferir&iacute;a viaxar en silencio. Non contarei aqu&iacute; o que nos dicimos, porque ser&iacute;a traizoar a s&uacute;a confianza. En vez diso, escribo sobre o lugar que eu ocupo na conversa: sei que poder&iacute;a facer que todo fose m&aacute;is doado, que flu&iacute;se mellor, pero non quero. Non podo.
    </p><p class="article-text">
        Este Nadal, m&aacute;is ca nunca, penso en se &eacute; posible sentirse expulsado dos lugares dos que marchamos alg&uacute;n d&iacute;a: unha conversa, unha mesa grande ou pequena, un espazo. Para uns ser&aacute; a familia; para outros, un grupo de amizades ou unha cea de traballo. Poida que as tres cousas ou ningunha. Conseguimos colocarnos a resgardo, nun lugar seguro, pero sen coro. Non falo da envexa nin do resentimento, sen&oacute;n da constataci&oacute;n de que, &aacute;s veces, a pertenza &eacute; algo que acontece f&oacute;ra de n&oacute;s. Neses d&iacute;as &mdash;nestes d&iacute;as&mdash; eu conf&iacute;ome &aacute; escritura.
    </p><p class="article-text">
        Res&uacute;ltame dif&iacute;cil non romantizar estas datas rodeado de panxoli&ntilde;as e paisaxes nevadas que nunca vin. Culpo desa dificultade ao consumismo, &aacute;s pel&iacute;culas, aos traballos manuais que faciamos na escola. E, ao mesmo tempo, son o primeiro en defender que negar por militancia calquera forma de romanticismo resulta igual de nocivo ca militar nel. A desconfianza non pode ser nin unha postura moral, nin unha navalla multi&uacute;sos. Condenar a familia, o amor, os v&iacute;nculos duradeiros e todo aquilo que pareza normativo ou sexa herdado, empobr&eacute;cenos tanto como idealizalos por obrigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sei que a tensi&oacute;n que describo &mdash;este desasosego de non facer p&eacute;&mdash; &eacute; cada vez m&aacute;is com&uacute;n. Antes, reserv&aacute;base sobre todo para as identidades disidentes (pobres rancorosos, maricas, solteir&oacute;ns e solteironas). Non conf&iacute;o na familia tradicional, pero tampouco na elixida cando se entende como substituci&oacute;n autom&aacute;tica da primeira, como promesa de calor, mesa posta, ru&iacute;do de voces, risas, copas. Nos &uacute;ltimos anos, as mi&ntilde;as relaci&oacute;ns atomiz&aacute;ronse ata l&iacute;mites insospeitados: v&iacute;nculos intensos pero breves, afectos reais pero dispersos, encontros sen unha arquitectura com&uacute;n. E a&iacute;nda as&iacute; &mdash;supo&ntilde;o que &eacute; importante subli&ntilde;alo&mdash; non estou s&oacute;. Daquela, que significa o Nadal para min? Unha vez m&aacute;is, conf&iacute;o na bondade dos desco&ntilde;ecidos (grazas, Tennessee Williams).
    </p><p class="article-text">
        O feito de non estar s&oacute; non significa ocupar un lugar m&aacute;is c&oacute;modo na conversa. Se penso na liberdade, non o fago xamais como consigna ou como &eacute;pica, sen&oacute;n na s&uacute;a versi&oacute;n m&aacute;is fr&aacute;xil, pegada &aacute; pel: todas as decisi&oacute;ns &aacute;s que demos en chamar vida propia. A liberdade &eacute; a intemperie de elixir? Dir&iacute;a que si, pero ent&oacute;n esquecer&iacute;a os demais, as s&uacute;as circunstancias, os l&iacute;mites que non escollemos. A liberdade &eacute; un lugar sen coartada ante o mundo.
    </p><p class="article-text">
        Dende hai uns d&iacute;as, acomp&aacute;&ntilde;ame o cadro <em>&Scaron;id baixo a neve</em>, do pintor serbio Sava &Scaron;umanovi&#263;. Ao principio, crin que se trataba dunha perfecta postal de Nadal e coloqueina na parede a car&oacute;n do escritorio. A&iacute; a neve, o sol de inverno, o cami&ntilde;o que se abre. Un tarda un tempo en reparar no silencio que o envolve todo. Tarda en ver os postes sen l&aacute;mpadas nin cables de tel&eacute;fono. As casas sen vent&aacute;s. A estrada sen fin. Podo imaxinar como a neve amortece calquera presenza individual en &Scaron;id: un paso, unha palmada, unha voz, un home. &Scaron;umanovi&#263; morreu en 1942, durante o xenocidio serbio da Segunda Guerra Mundial. Hoxe, ese detalle fai m&aacute;is ru&iacute;do. Reco&ntilde;ecemos o seu estrondo. Vela&iacute; a postal.
    </p><p class="article-text">
        Mentres avanzamos pola autov&iacute;a e meu pai segue intentando que eu pique na conversa &mdash;coma unha troita acurralada&mdash;, penso se ter&aacute; sentido un artigo coma este: un que non dea respostas, nin diga que est&aacute; ben ou que est&aacute; mal. Un que fale da soidade e non estea seguro de se &eacute; un lugar seguro ou asfixiante. Un que diga que en todas as partes nos vai faltar algunha vez o aire. Nado en c&iacute;rculos? Cae a noite e escribo. Conf&iacute;o, dalg&uacute;n xeito, en que esta sexa tam&eacute;n unha forma de chegar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ismael Ramos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/blog/opinion/postal-neve-e-home_132_12870873.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Dec 2025 05:01:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Postal con neve e un home só]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Navidad,Soledad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Mi vida es trabajar y criar, nada más”: así es ser madre sin apoyo familiar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/vida-trabajar-criar-madre-apoyo-familiar_1_12868785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8b22983-f020-4b0e-8328-8175f0a72380_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Mi vida es trabajar y criar, nada más”: así es ser madre sin apoyo familiar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sin abuelos ni hermanos cerca, sin horarios flexibles y con una red social cada vez más frágil, muchas madres y padres crían prácticamente solos. ¿Cómo sobrevivir a una maternidad sin apoyos?</p><p class="subtitle">Navidad sin cuñados: ¿y si podemos aspirar a algo más que pasar las fiestas 'felices o en familia'?
</p></div><p class="article-text">
        Andrea es m&eacute;dica de familia, as&iacute; que no le cuesta mucho darse cuenta de que alguna de sus hijas, de tres a&ntilde;os y nueve meses, respectivamente, est&aacute; enferma. Es de C&aacute;diz, pero trabaja en un Centro de Atenci&oacute;n Primaria en Barcelona. Su marido es ingeniero y, como ella, tambi&eacute;n tiene un horario exigente que requiere de su presencia. Adem&aacute;s de frecuentes viajes. La familia de &eacute;l vive en su pa&iacute;s, Uruguay. La enfermedad de una de las peque&ntilde;as, por tanto, supone un caos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He tenido que dejar a mi hija mayor enferma con ni&ntilde;eras pr&aacute;cticamente desconocidas. Personas con las que apenas me hab&iacute;a tomado un caf&eacute;&rdquo;, explica. &ldquo;La culpa que sientes es enorme, pero en mi caso, faltar al trabajo es muy complicado. O hay que cancelar las citas de los pacientes o alg&uacute;n compa&ntilde;ero tiene que hacerme un favor y cubrirme el turno. Un turno que yo le tengo que devolver&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Andrea no est&aacute; sola en esa situaci&oacute;n. Muchas personas tienen que criar a sus hijos sin tener ning&uacute;n tipo de apoyo familiar. A veces en situaciones todav&iacute;a m&aacute;s complejas que la suya, de hecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos del <a href="https://fundacionadecco.org/informes-y-estudios/informe-monoparentalidad-y-empleo/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe Monoparentalidad y Empleo 2025</a> de la Fundaci&oacute;n Adecco, actualmente en Espa&ntilde;a existen 1.944.800 hogares monoparentales, lo que equivale al 10,3% del total. La gran mayor&iacute;a de ellos, un 81,4%, est&aacute;n liderados por mujeres. En concreto 1.582.100 madres sacan adelante a sus familias sin m&aacute;s apoyo que sus propios recursos.
    </p><p class="article-text">
        Una de ellas es Irene, madre soltera por elecci&oacute;n de una ni&ntilde;a de cuatro a&ntilde;os. Irene es vasca pero vive fuera de Euskadi. Durante los dos primeros a&ntilde;os de la ni&ntilde;a s&iacute; pudo contar con la ayuda de su madre, que se mud&oacute; con ellas. Posteriormente, su padre enferm&oacute; y su madre tuvo que regresar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, explica, su vida es &ldquo;trabajar y criar, nada m&aacute;s&rdquo;. Se organiza como puede: &ldquo;Tengo una canguro que viene a las 7:15 a casa y se lleva a la ni&ntilde;a a las 9:15 al cole. Yo trabajo en casa, pero empiezo a las 8:00 horas. Despu&eacute;s la voy a buscar todas las tardes y paso la tarde con ella. Veo a mi hija muy feliz y eso me hace que yo tambi&eacute;n lo est&eacute; pero no tengo nada de tiempo libre. No puedo hacer la compra cuando quiero, no puedo ir a nadar en el mar, que me encanta, no puedo dejarla sola ni cinco minutos. No hay nada m&aacute;s en mi vida&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La soledad como norma: una crianza contra natura</h2><p class="article-text">
        Para la fil&oacute;sofa y escritora Carolina del Olmo, autora del libro <a href="https://www.sigloxxieditores.com/libro/donde-esta-mi-tribu_54814/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iquest;D&oacute;nde est&aacute; mi tribu? Maternidad y crianza en una sociedad individualista</em></a><em> </em>(Siglo XXI, 2025), este tipo de situaciones no deber&iacute;an sorprendernos, pero s&iacute; preocuparnos. &ldquo;A lo largo de la historia de la humanidad, la crianza siempre ha sido una pr&aacute;ctica colectiva&rdquo;, explica. Y recuerda c&oacute;mo, en sociedades cazadoras-recolectoras, &ldquo;los beb&eacute;s pasan una enorme cantidad de tiempo en brazos de otras personas que no son su madre. Lo raro es lo de ahora, que una mujer se pase el d&iacute;a sola encerrada en casa con su hijo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y esa circunstancia excepcional en nuestra historia como especie tiene consecuencias. Del Olmo las resume de la siguiente forma: &ldquo;La soledad f&iacute;sica de criar a un beb&eacute; se ha estudiado much&iacute;simo&rdquo;, asegura. &ldquo;Es bastante teratog&eacute;nica, o sea, que produce depresi&oacute;n posparto. No es sano, no es normal y no ayuda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A la soledad se suma, a&ntilde;ade, la inexperiencia estructural: &ldquo;Muchos llegamos a adultos sin haber cuidado. Se ha perdido eso que pasaba antes que una chavala o un chaval hab&iacute;a visto ya varios beb&eacute;s antes de tener el suyo porque sus hermanas o sus primas, o las vecinas, ya hab&iacute;an tenido hijos. Entonces no solo es que estemos solos, es que estamos desorientados frente a esa experiencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchos llegamos a adultos sin haber cuidado. Se ha perdido eso que pasaba antes que una chavala o un chaval había visto ya varios bebés antes de tener el suyo porque sus hermanas o sus primas, o las vecinas, ya habían tenido hijos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carolina del Olmo</span>
                                        <span>—</span> filósofa y escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pese a todo, Del Olmo intuye un t&iacute;mido avance: &ldquo;Por lo menos se habla m&aacute;s de esto. Hay m&aacute;s conciencia, desde la filosof&iacute;a, la psicolog&iacute;a o incluso desde las instituciones&rdquo;. Aunque reconoce que cada poco tiempo aparecen modas que enturbian el debate.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pone como ejemplo &ldquo;las chorradas de las<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/tradwives-peligros-antifeminismo-camuflado-amor-cuidados-empieza-llegar-espana_1_11550957.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>tradwives&rdquo;</em></a> que, opina, &ldquo;no creo que tengan ning&uacute;n efecto real en cuanto a apelar a j&oacute;venes para convencerlas de que ese es un modelo de vida al que puedan aspirar, pero s&iacute; pueden polarizar el debate otra vez cuando est&aacute;bamos en un momento interesante, creo. Desv&iacute;an la atenci&oacute;n de los problemas reales de cuidado y distorsionan el discurso feminista&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una tribu muy trabajada</h2><p class="article-text">
        Una idea &uacute;til ser&iacute;a, por tanto, crear o encontrar una comunidad de apoyo. Algo que puede resultar una tarea ardua, aunque tampoco imposible. A veces, con la ayuda de tres amigas, alguna canguro de vez en cuando y alg&uacute;n favor pedido puntualmente, es posible conseguir que la vida de los padres sin apoyos familiares no fluya, pero que al menos pueda seguir avanzando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Irene conoce bien estas dificultades y nos resume sus estrategias de esta manera. &ldquo;Tengo a mi amiga Pilar que vive aqu&iacute; a la vuelta. Tambi&eacute;n es madre sola y nuestras hijas se llevan muy bien. Si, por ejemplo, un s&aacute;bado necesito hacer la compra desesperadamente y mi hija no quiere venir conmigo, pues la llevo a casa de Pilar y se queda con ella una hora&rdquo;, explica. &ldquo;Pero claro, es en casos de necesidad. No se la puedo dejar para irme a nadar a la playa. Con eso no puedo contar&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todo tiene sus pros y sus contras. Mis padres o mi hermano tienen formas de criar que para mí no son las mejores. De esta forma, al menos, he podido ir eligiendo mi tribu</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Irene</span>
                                        <span>—</span> madre soltera por elección de una niña de cuatro años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n Andrea lo intenta: &ldquo;De vez en cuando nos sentamos con mi marido para ver cu&aacute;les son las opciones reales que tenemos en cuanto a su trabajo y al m&iacute;o&rdquo;, nos cuenta. &ldquo;Tambi&eacute;n vamos creando un list&iacute;n telef&oacute;nico de personas de confianza que puedan quedarse con nuestras hijas: ni&ntilde;eras, pero tambi&eacute;n amigos y otros padres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Trabajan especialmente en esto &uacute;ltimo: tejer una red de padres amigos que est&eacute;n en las mismas circunstancias que ellos y que predomine un poco la regla de hoy por ti y ma&ntilde;ana por m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas veces ni siquiera es que vengan a cuidarte a la ni&ntilde;a: es venir a jugar un rato con ella para que t&uacute; puedas poner una lavadora o barrer la casa&rdquo;, apunta. &ldquo;No ha quedado otra soluci&oacute;n que formar una red, que lo bueno que tiene es que si la construyes desde cero pues puedes ir molde&aacute;ndola a tu gusto. Eligiendo qu&eacute; tipo de personas quieres que est&eacute;n m&aacute;s presentes en tu vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dicha esta ventaja, enseguida lo matiza: &ldquo;No querr&iacute;a romantizar demasiado esta forma de criar. No he encontrado nada bueno en criar as&iacute;. A veces, te encuentras que tienes que &lsquo;colocar&rsquo; a las ni&ntilde;as &ndash;porque la palabra es esa&ndash; y las dejas con una ni&ntilde;era pero el sentimiento de culpa es enorme ya que quiz&aacute; est&aacute; enferma y es justo el momento en el que m&aacute;s necesitar&iacute;a estar con alguien conocido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Irene es algo m&aacute;s suave: &ldquo;Todo tiene sus pros y sus contras. Mis padres o mi hermano tienen formas de criar que para m&iacute; no son las mejores. De esta forma, al menos, he podido ir eligiendo mi tribu&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El coste econ&oacute;mico de la crianza en soledad</h2><p class="article-text">
        Hasta ahora hemos abordado este problema desde el punto de vista log&iacute;stico o emocional. Pero tambi&eacute;n tiene una faceta econ&oacute;mica que resulta obvia: es un agujero financiero continuo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si la economía va justa, los progenitores pueden desbordarse. Y no hay nada peor que un padre o madre preocupado por la economía familiar, ya que crea mucha inestabilidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rosa Maestro</span>
                                        <span>—</span> fundadora de Masola
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://masola.org/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosa Maestro, fundadora de Masola</a>, una asociaci&oacute;n para madres solas por elecci&oacute;n, lo formula sin suavidad: &ldquo;Para las familias que no tienen apoyo cercano, criar supone un tormento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La activista habla de frustraci&oacute;n, depresi&oacute;n, desgaste f&iacute;sico... Pero tambi&eacute;n de un mayor gasto econ&oacute;mico. &ldquo;La econom&iacute;a no suele estar muy boyante en este tipo de familias porque a veces solo entra un sueldo y es necesario hacer gastos que otras familias se ahorran como ni&ntilde;eras o actividades extraescolares&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto tiene consecuencias en otros campos porque &ldquo;si la econom&iacute;a va justa, los progenitores pueden desbordarse. Y no hay nada peor que un padre o madre preocupado por la econom&iacute;a familiar, ya que crea mucha inestabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y la cosa empeora, se&ntilde;ala, si alguno de los hijos tiene necesidades especiales. &ldquo;No hay ayuda escolar ni institucional. Unas simples pruebas para detectar un TDAH o el autismo cuestan 500, 600 o 700 euros, m&aacute;s luego psic&oacute;logos, logopedas, etc.&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La crianza sin red no deber&iacute;a ser una heroicidad</h2><p class="article-text">
        A lo largo de estas historias y reflexiones aparece una idea com&uacute;n: criar sin apoyo no es una elecci&oacute;n &eacute;pica ni una demostraci&oacute;n de fortaleza individual, sino una situaci&oacute;n estructural que hoy afecta a miles de familias y que se sostiene, casi exclusivamente, a base de desgaste personal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al preguntarles, ninguna de las madres entrevistadas pide milagros. Ninguna reclama soluciones ut&oacute;picas. Lo que demandan es algo mucho m&aacute;s b&aacute;sico: tiempo, flexibilidad y condiciones materiales que hagan posible cuidar sin tener que vivir siempre al l&iacute;mite.
    </p><p class="article-text">
        Para Andrea, la reivindicaci&oacute;n es clara y concreta. &ldquo;A m&iacute; lo que me cambiar&iacute;a la vida ser&iacute;a tener flexibilidad laboral&rdquo;, explica. Poder quedarse en casa cuando alguna de sus hijas est&aacute; enferma sin que eso suponga cancelar las citas de sus pacientes, sobrecargar a sus&nbsp;compa&ntilde;eros o tener que pedir favores constantes. No tener que elegir entre cuidar y cumplir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su caso, como en el de tantas personas empleadas en sectores esenciales, la conciliaci&oacute;n no falla por falta de voluntad individual, sino por la rigidez de un sistema que sigue considerando el cuidado como una contingencia privada.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Necesitamos un entorno que asuma la vulnerabilidad como parte constitutiva de la vida adulta y no como una anomalía que cada familia debe resolver por su cuenta</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carolina del Olmo</span>
                                        <span>—</span> filósofa y escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Irene apunta en la misma direcci&oacute;n, aunque desde otro lugar. Su demanda no es solo laboral, sino vital: &ldquo;Me gustar&iacute;a contar con una ayuda que no tuviera que pagar&rdquo;, dice. Alguien con quien su hija est&eacute; bien y ella pueda, simplemente, descansar. &ldquo;No he tenido un descanso desde que se fue mi madre&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        Desde el &aacute;mbito te&oacute;rico y pol&iacute;tico, Carolina del Olmo insiste en que el problema no es individual, sino cultural: &ldquo;Necesitamos un entorno m&aacute;s amable para criar&rdquo;, sostiene. Un entorno que asuma la vulnerabilidad como parte constitutiva de la vida adulta y no como una anomal&iacute;a que cada familia debe resolver por su cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, propone cambios estructurales: reducci&oacute;n dr&aacute;stica de la jornada laboral, &ldquo;pero a 25 horas como mucho&rdquo;, afirma. Que nos diera m&aacute;s tiempo disponible para la vida cotidiana y un sistema de derechos sociales menos dependiente del empleo: &ldquo;Cobramos paro cuando hemos trabajado un a&ntilde;o y medio. Tenemos derecho a un permiso de maternidad remunerado cuando llevas cotizado no s&eacute; cu&aacute;nto tiempo&rdquo;, explica. &ldquo;Todo est&aacute; vinculado al trabajo y en una sociedad en la que este ya no es la fuente de lo que era antes, necesitamos una organizaci&oacute;n de derechos sociales y de protecci&oacute;n social que sea independiente de &eacute;l&rdquo;. Medidas que no solo beneficiar&iacute;an a quienes cr&iacute;an, sino al conjunto de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Rosa Maestro, desde la experiencia asociativa, es m&aacute;s pesimista sobre el corto plazo, pero no menos clara. Seg&uacute;n ella, mientras no exista un apoyo institucional real, las madres seguir&aacute;n sosteni&eacute;ndose unas a otras como puedan. &ldquo;Hacer tribu con otras madres es, hoy por hoy, la &uacute;nica manera de salir adelante&rdquo;, afirma. Pedir ayuda, buscar asociaciones, tejer redes informales: no como ideal rom&aacute;ntico, sino como estrategia de supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, todas coinciden en lo esencial: criar sin red no deber&iacute;a implicar hero&iacute;smo. No deber&iacute;a exigir renuncias constantes ni culpa ni agotamiento cr&oacute;nico. No deber&iacute;a depender de la buena voluntad de amigas, de ni&ntilde;eras improvisadas o de <a href="https://www.eldiario.es/nidos/siento-juzgada-abuela-cuido-nietos-hablo-hija-evitar-conflictos_1_12759457.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abuelos sobrecargados</a>. Si la crianza es una tarea imprescindible para sostener la sociedad, tambi&eacute;n deber&iacute;a ser una responsabilidad compartida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/vida-trabajar-criar-madre-apoyo-familiar_1_12868785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Dec 2025 20:14:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Mi vida es trabajar y criar, nada más”: así es ser madre sin apoyo familiar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Madres,Crianza,Igualdad laboral,Soledad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una España pesimista: la mayoría cree que habrá más soledad, paro y delincuencia en la próxima década]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/espana-pesimista-mayoria-cree-habra-soledad-paro-delincuencia-proxima-decada_1_12867790.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8cb826ff-545a-4714-893f-e87fa053367e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una España pesimista: la mayoría cree que habrá más soledad, paro y delincuencia en la próxima década"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 83,7% de los españoles piensa que habrá más robots que sustituyan a los trabajadores, y el 45,3% cree que faltará empleo, según los resultados de la última encuesta del CIS sobre tendencias sociales</p><p class="subtitle">El estudio que da cifras a la polarización: cinco millones de españoles han roto relaciones por causas políticas en un año
</p></div><p class="article-text">
        El 83,7% de los espa&ntilde;oles piensa que habr&aacute; m&aacute;s <em>robots</em> que sustituyan a los trabajadores, y el 45,3% cree que faltara empleo, seg&uacute;n los resultados de la &uacute;ltima encuesta elaborada por el <a href="https://www.cis.es/documents/d/guest/es3535marMT_a-pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CIS sobre tendencias sociales</a>. En una sociedad globalizada donde la tecnolog&iacute;a conecta al mundo entero, el 79,4 % de los espa&ntilde;oles piensa que habr&aacute; m&aacute;s soledad o aislamiento en la pr&oacute;xima d&eacute;cada. El concepto de cercan&iacute;a y los v&iacute;nculos personales han cambiado, y la familia &mdash;o lo que hasta ahora se ha considerado como tal&mdash; tambi&eacute;n. M&aacute;s de la mitad de los espa&ntilde;oles cree que tendr&aacute; menos relaci&oacute;n con su familia que ahora y el 64,4% piensa que se producir&aacute;n m&aacute;s divorcios o separaciones en los pr&oacute;ximos diez a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 68,5% de los encuestados considera que en la pr&oacute;xima d&eacute;cada nacer&aacute;n menos ni&ntilde;as y ni&ntilde;os en nuestro pa&iacute;s, una realidad que se puede explicar por la ca&iacute;da de la natalidad, que ya es un fen&oacute;meno mundial. En Espa&ntilde;a la maternidad se retrasa y bate un nuevo r&eacute;cord: En <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-retrasa-maternidad-desploma-natalidad-congelacion-ovulos-bate-records_1_12821925.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2024 nacieron 318.005 beb&eacute;s</a>, unos 100.000 nacimientos menos que en 2014 y cada vez hay menos madres menores de 35 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/datos-desmienten-vox-espana-doble-extranjeros-2005-tasa-delincuencia-baja_1_12570813.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">delincuencia no crece en Espa&ntilde;a</a>, seg&uacute;n los datos del Ministerio del Interior, a los espa&ntilde;oles les preocupa, y mucho. M&aacute;s de la mitad, el 52,7%, piensa que ser&aacute; mayor en la pr&oacute;xima d&eacute;cada mientras tan solo el 12% considera que pueda descender. Este fen&oacute;meno social, tan complejo, apenas les inquieta como problema global, ya que ni siquiera el 1% cree que la delincuencia, la inseguridad ciudadana, la falta de protecci&oacute;n de datos y el control tecnol&oacute;gico sean unos de los principales problemas del mundo en la pr&oacute;xima d&eacute;cada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El trabajo es, sin duda, una de las mayores inquietudes de los espa&ntilde;oles. El 45,3% cree que habr&aacute; m&aacute;s paro o falta de trabajo que ahora. La tecnolog&iacute;a podr&iacute;a ser la culpable: el 83,7% piensa que los m&aacute;s <em>robots</em> sustituir&aacute;n a los trabajadores en sus empleos durante los pr&oacute;ximos diez a&ntilde;os, una cifra elevada ante los innegables avances tecnol&oacute;gicos en la gran mayor&iacute;a de los sectores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los espa&ntilde;oles tampoco se olvidan del medioambiente. El 54,2% cree que habr&aacute; m&aacute;s deterioro medioambiental y el 67,3% considera que se producir&aacute;n m&aacute;s desastres naturales, ocho puntos menos que hace un a&ntilde;o cuando se produjo la DANA en Valencia, y la preocupaci&oacute;n por los desastres naturales era del 75,6%.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Incertidumbre por el mundo que habitaremos&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n que m&aacute;s preocupa a los espa&ntilde;oles a nivel mundial son las guerras. El 12,6% cree que es uno de los principales problemas del mundo entero, y el 49,8% piensa que habr&aacute; m&aacute;s guerras y conflictos internacionales en los pr&oacute;ximos diez a&ntilde;os. Los espa&ntilde;oles no pierden de vista las diferencias sociales, el 64,4% considera que habr&aacute; m&aacute;s desigualdades entre pa&iacute;ses pobres y ricos, mientras apenas el 7,3% cree que la situaci&oacute;n vaya a mejor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La desconfianza hacia las instituciones es otro de los factores clave. Apenas el 15,5% cree que la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas (ONU) tenga mayor eficacia en el futuro. Esta realidad se complementa con la visi&oacute;n sobre la Uni&oacute;n Europea: Solo el 30,4% de los encuestados piensa que su influencia sea mayor que ahora, una cifra muy por debajo de la que perciben sobre Estados Unidos, Jap&oacute;n, China o los Pa&iacute;ses &Aacute;rabes. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María S. Rivas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/espana-pesimista-mayoria-cree-habra-soledad-paro-delincuencia-proxima-decada_1_12867790.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Dec 2025 15:28:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una España pesimista: la mayoría cree que habrá más soledad, paro y delincuencia en la próxima década]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Encuesta CIS,Empleo,Soledad,Delincuencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mujeres, jóvenes y mayores: los más vulnerables ante la soledad no deseada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/mujeres-jovenes-mayores-vulnerables-soledad-no-deseada_132_12848749.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d81d707c-4517-43b6-a239-c64acca0b5e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujeres, jóvenes y mayores: los más vulnerables ante la soledad no deseada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Las causas son, en gran medida, estructurales: ritmos de vida acelerados, precariedad laboral, dificultades de acceso a la vivienda, despoblación rural —con miles de pueblos en riesgo—, migración juvenil y una hiperconexión digital que, en demasiadas ocasiones, sustituye las relaciones auténticas por vínculos superficiales"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Ascensión Palomares Ruiz</p></div><p class="article-text">
        Conmemoramos hoy, 16 de diciembre, el D&iacute;a Internacional contra la Soledad No Deseada, una fecha impulsada por entidades como la Fundaci&oacute;n Social Padre &Aacute;ngel y Mensajeros de la Paz para visibilizar una aut&eacute;ntica epidemia silenciosa que afecta ya a millones de personas en todo el mundo. La soledad no avisa: se instala de manera sigilosa, atraviesa todas las edades y clases sociales y, cuando la detectamos, con frecuencia ya se ha cronificado. No solo alcanza a la persona mayor que espera una llamada que nunca llega; tambi&eacute;n al joven hiperconectado digitalmente, pero desconectado de v&iacute;nculos profundos y significativos. La soledad no deseada nos interpela a todos: hoy puede afectar a alguien cercano; ma&ntilde;ana, a cualquiera de nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Los datos confirman su preocupante progresi&oacute;n. En Espa&ntilde;a, una de cada cinco personas (20 %) sufre soledad no deseada, y un 13,5 % la padece de forma cr&oacute;nica, seg&uacute;n el Bar&oacute;metro SoledadES 2024. El Mapa Nacional de la Soledad No Deseada 2025, elaborado a partir de m&aacute;s de 7,2 millones de llamadas al Tel&eacute;fono Dorado (900 22 22 23), se&ntilde;ala que comunidades como Madrid (21,5 %), Andaluc&iacute;a (19,7 %) y Pa&iacute;s Vasco (10,4 %) concentran un elevado n&uacute;mero de casos. Este fen&oacute;meno golpea con especial intensidad a las mujeres &mdash;que representan el 55 % de las personas que buscan apoyo&mdash;, a los j&oacute;venes &mdash;el 87,5 % de quienes tienen entre 16 y 29 a&ntilde;os afirma haber sentido soledad en el &uacute;ltimo a&ntilde;o&mdash; y, de forma persistente, a las personas mayores. 
    </p><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud advierte de que sus efectos pueden equipararse a fumar quince cigarrillos diarios, incrementando el riesgo de depresi&oacute;n, enfermedades cardiovasculares y mortalidad prematura. Adem&aacute;s, su impacto econ&oacute;mico es enorme: se estima en 14.141 millones de euros anuales, el 1,17 % del PIB, debido principalmente al aumento del gasto sanitario y la p&eacute;rdida de productividad.
    </p><p class="article-text">
        Las causas de la soledad no deseada son, en gran medida, estructurales: ritmos de vida acelerados, precariedad laboral, dificultades de acceso a la vivienda, despoblaci&oacute;n rural &mdash;con miles de pueblos en riesgo&mdash;, migraci&oacute;n juvenil y una hiperconexi&oacute;n digital que, en demasiadas ocasiones, sustituye las relaciones aut&eacute;nticas por v&iacute;nculos superficiales. Sin embargo, no basta con diagnosticar el problema: existen soluciones eficaces, sostenibles y al alcance de las instituciones y de la ciudadan&iacute;a. Un ejemplo pionero es el Tel&eacute;fono de la Soledad del Mayor de UDP Cuenca, impulsado por la Uni&oacute;n Democr&aacute;tica de Pensionistas y Jubilados de Cuenca en colaboraci&oacute;n con el Ayuntamiento y a&uacute;n operativo en 2025. Esta iniciativa, reconocida a nivel regional y que he tenido el honor de acompa&ntilde;ar, ofrece escucha activa, acompa&ntilde;amiento telef&oacute;nico y videollamadas, demostrando que con recursos limitados es posible transformar vidas y prevenir el aislamiento, especialmente en el medio rural. A ello se suman otras experiencias de &eacute;xito, como el Tel&eacute;fono Dorado de Mensajeros de la Paz, los programas intergeneracionales Rincones de Encuentro &mdash;que han logrado reducir la soledad hasta en un 35 % en proyectos piloto&mdash; o las estrategias auton&oacute;micas, como las desarrolladas en Castilla-La Mancha.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n desempe&ntilde;a un papel clave en la prevenci&oacute;n. Educar en empat&iacute;a, cooperaci&oacute;n, comunicaci&oacute;n y relaciones saludables desde la infancia fortalece comunidades m&aacute;s solidarias, cohesionadas y resilientes. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy, m&aacute;s que nunca, resulta imprescindible exigir pol&iacute;ticas p&uacute;blicas transversales: incorporar la soledad no deseada en las encuestas de salud, impulsar redes comunitarias en barrios y pueblos, y apoyar decididamente al voluntariado social. Adem&aacute;s, debemos actuar de inmediato en el plano individual: una llamada, un caf&eacute; compartido, una conversaci&oacute;n sincera o una mano tendida pueden tejer la red de apoyo que todos, en alg&uacute;n momento, necesitaremos.
    </p><p class="article-text">
        La soledad no deseada no entiende de edades, clases sociales ni calendarios. Hoy, en su D&iacute;a Internacional, compromet&aacute;monos a combatirla con determinaci&oacute;n, por dignidad, por salud y, sobre todo, por la humanidad. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/mujeres-jovenes-mayores-vulnerables-soledad-no-deseada_132_12848749.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Dec 2025 10:16:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mujeres, jóvenes y mayores: los más vulnerables ante la soledad no deseada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[mujeres,Personas mayores,Soledad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La epidemia silenciosa: la soledad no deseada golpea a jóvenes y mayores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/epidemia-silenciosa-soledad-no-deseada-golpea-jovenes-mayores_132_12847456.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82ab78ea-e450-4db6-adaa-8ec77139490a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La epidemia silenciosa: la soledad no deseada golpea a jóvenes y mayores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Cuando una sociedad deja solos a sus jóvenes y a sus mayores, no solo abandona a las personas: se abandona a sí misma. Romper este aislamiento es más que un deber, es la condición para construir un futuro digno y compartido"</p></div><p class="article-text">
        Con motivo del D&iacute;a Internacional contra la Soledad No Deseada, este art&iacute;culo busca poner en el centro un problema que avanza silencioso y que afecta a millones de personas en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La soledad no deseada no ocupa titulares, pero avanza en miles de hogares espa&ntilde;oles. Lo que parec&iacute;a una circunstancia aislada se ha convertido en un problema estructural que afecta con especial intensidad a la Generaci&oacute;n Z y tambi&eacute;n a las personas mayores. La evidencia reciente confirma que el aislamiento no deseado es hoy un determinante social del malestar emocional y del deterioro de la calidad de vida, con costes personales y comunitarios que ya no pueden ignorarse.
    </p><p class="article-text">
        Entre la juventud, la fotograf&iacute;a es alarmante. El &uacute;ltimo Bar&oacute;metro Juventud, Salud y Bienestar 2025, elaborado por Fad Juventud y la Fundaci&oacute;n Mutua Madrile&ntilde;a, revela que el 87,5&#8239;% de los j&oacute;venes ha sentido soledad no deseada, con mayor incidencia entre las mujeres de 20 a 24 a&ntilde;os. Este fen&oacute;meno se agrava por la precariedad laboral y las dificultades para acceder a una vivienda digna. La inestabilidad en el empleo, los salarios insuficientes y la imposibilidad de emanciparse erosionan la previsibilidad de la vida cotidiana y alimentan la sensaci&oacute;n de aislamiento. Detr&aacute;s de muchos de los problemas que arrastra esta generaci&oacute;n hay contratos temporales, incertidumbre econ&oacute;mica y habitaciones alquiladas que no permiten echar ra&iacute;ces.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n internacional aporta claves para entender esta paradoja. Un estudio publicado en <a href="https://journals.plos.org/plosone/" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>PLOS One</em></a> en noviembre de 2025 describe la ambivalencia social: j&oacute;venes que se sienten conectados y respaldados por amistades, pero que reportan altos niveles de soledad. El malestar no deriva tanto de la ausencia de v&iacute;nculos como de la falta de estabilidad vital y rutinas que sostengan esas relaciones. El estudio introduce el concepto de seguridad ontol&oacute;gica: sin cierta previsibilidad &mdash;empleo, vivienda, tiempo&mdash; incluso una vida social activa puede resultar fr&aacute;gil.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, <a href="https://www.soledades.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Observatorio SoledadES</a>, impulsado por Fundaci&oacute;n ONCE y Fundaci&oacute;n AXA, confirma que la soledad no deseada no es un fen&oacute;meno marginal. Atraviesa edades, condiciones socioecon&oacute;micas y situaciones de discapacidad, y exige respuestas p&uacute;blicas y comunitarias sostenidas en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Entre las personas mayores, los datos del proyecto Redes para la Vida de EmancipaTIC indican que el 16,2&#8239;% est&aacute; en riesgo de soledad no deseada, con picos del 23,8&#8239;% en la franja de 55 a 59 a&ntilde;os. El riesgo se intensifica a partir de los 75 a&ntilde;os, donde la viudedad, la p&eacute;rdida de redes y las barreras de accesibilidad multiplican el impacto del silencio. La brecha digital a&ntilde;ade otra capa de aislamiento, limitando la participaci&oacute;n social y el acceso a recursos.
    </p><p class="article-text">
        No estamos ante un asunto privado, sino ante un reto p&uacute;blico que nace en las condiciones materiales de existencia. Entre los j&oacute;venes, empleo estable y vivienda asequible son pol&iacute;ticas de salud social tanto como la atenci&oacute;n psicol&oacute;gica. Entre los mayores, comunidad, accesibilidad y competencias digitales son pilares de protecci&oacute;n frente al aislamiento. Y en todos los grupos, espacios de encuentro y tiempo compartido reponen la confianza que sostiene los v&iacute;nculos.
    </p><p class="article-text">
        La Generaci&oacute;n Z creci&oacute; hiperconectada, pero necesita certezas b&aacute;sicas para que sus relaciones se asienten. El estudio de <em>Plos One</em> recuerda que no es la cantidad de amigos lo que sana, sino la posibilidad de construir rutinas y pertenencias estables. El Bar&oacute;metro 2025 confirma que la soledad no deseada se ha convertido en una experiencia casi universal entre la juventud espa&ntilde;ola y golpea con m&aacute;s fuerza a quienes viven m&aacute;s incertidumbre. Mientras tanto, el Observatorio SoledadES y las investigaciones sobre mayores muestran que, al otro extremo del ciclo vital, la soledad se recrudece cuando faltan apoyo comunitario, accesibilidad y acompa&ntilde;amiento.
    </p><p class="article-text">
        La soledad no deseada es una herida social que no podemos seguir ignorando. Cada gesto cuenta, cada pol&iacute;tica importa. Porque cuando una sociedad deja solos a sus j&oacute;venes y a sus mayores, no solo abandona a las personas: se abandona a s&iacute; misma. Romper este aislamiento es m&aacute;s que un deber, es la condici&oacute;n para construir un futuro digno y compartido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marisol López García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/epidemia-silenciosa-soledad-no-deseada-golpea-jovenes-mayores_132_12847456.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Dec 2025 06:19:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La epidemia silenciosa: la soledad no deseada golpea a jóvenes y mayores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Soledad,Jóvenes,Personas mayores,Generación Z]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pantallas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/pantallas_132_12834942.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c100c5d-5edf-4e8a-916a-f06cb272c7b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pantallas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Nuestra época, primando los medios audiovisuales, ha ido relegando a los libros hasta arrinconarlos en polvorientas bibliotecas municipales que nadie visita ni siquiera para refugiarse de los heladores vientos árticos propios del invierno"</p></div><p class="article-text">
        La primac&iacute;a de las im&aacute;genes sobre las ideas. Nuestra &eacute;poca, primando los medios audiovisuales, ha ido relegando a los libros hasta arrinconarlos en polvorientas bibliotecas municipales que nadie visita ni siquiera para refugiarse de los heladores vientos &aacute;rticos propios del invierno. En nuestro pa&iacute;s esto ya lo aventur&oacute; Manuel Aza&ntilde;a al decir que si en Espa&ntilde;a deseas guardar un secreto lo mejor era publicarlo en un libro.
    </p><p class="article-text">
        Estamos sujetos a una&nbsp;extra&ntilde;a contradicci&oacute;n: todo el mundo dice que la vida es corta, breve, que apenas dura un instante, pero todo el mundo afirma que se aburre, que no sabe qu&eacute; hacer ni c&oacute;mo pasar el tiempo. Tal vez por eso las grandes corporaciones industriales dedicadas al ocio audiovisual, que no tiene m&aacute;s prop&oacute;sito que distraernos, convirtiendo el entretenimiento en la aspiraci&oacute;n suprema de la vida humana, se ha adue&ntilde;ado de nuestro tiempo. Los ciudadanos ya no participamos en la diversi&oacute;n. La consumimos. Ni siquiera la compartimos, sino que la consumimos en soledad. La consumimos plantando nuestro trasero durante largas horas en cualquier asiento donde podamos relacionarnos con una pantalla para jugar con ella, conversar con ella, escucharla, contemplarla, acariciarla...
    </p><p class="article-text">
        Esta entrega tan devota a las pantallas, adem&aacute;s de distraernos, ha generalizado la estupidez, la soledad y ha tra&iacute;do de vuelta el fascismo, tan presente en las cavern&iacute;colas redes sociales. Estar distra&iacute;dos. En eso consiste la vida en este tiempo tecnol&oacute;gico. Ya que la felicidad, tan huidiza siempre, tan casual, parece que est&aacute; mucho m&aacute;s all&aacute; de nuestras posibilidades, nos conformamos con estar distra&iacute;dos. &ldquo;&iexcl;No quiero conceder a la muerte ning&uacute;n poder sobre mis pensamientos!&rdquo;, escribi&oacute; Thomas Mann en su obra 'La monta&ntilde;a m&aacute;gica. Perfecto. Un admirable prop&oacute;sito: vivir sin que la muerte revolotee por tu cerebro como una polilla siniestra. Para socorrernos en la dif&iacute;cil tarea de mantener a la muerte alejada de nuestro cerebro, en el supuesto de no haberlo anestesiado con toneladas de partidos de f&uacute;tbol contemplados a trav&eacute;s del televisor, nos hemos dado multitud de distracciones, relacionadas con las pantallas.
    </p><p class="article-text">
        No resulta f&aacute;cil escapar de los pensamientos relacionados con la muerte. Cierto. Pero tampoco resulta f&aacute;cil escapar de las pantallas que se han adherido a nuestros ojos como las enredaderas a las tapias blancas de los patios, los huertos soleados y los jardines oto&ntilde;ales donde lo &uacute;nico que se escucha es el susurro l&aacute;nguido de la mala hierba. Muchas personas mueren solas frente a una pantalla encendida. Muchas. Cada vez m&aacute;s. Personas solitarias. Personas, algunas, que han cumplido durante su existencia, sobradamente, con el prop&oacute;sito esgrimido por el personaje creado por Thomas Mann. No pensar en la muerte. Ni en la muerte ni en nada. Esta es una de las grandes conquistas de la tecnolog&iacute;a: haber logrado que el ciudadano medio pase por este mundo sin pensar, permanentemente distra&iacute;do, ausente tanto de s&iacute; mismo como de todo aquello que le rodea. Conciudadanos incluidos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Bolland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/pantallas_132_12834942.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Dec 2025 20:45:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pantallas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Muerte,Thomas Mann,Soledad,Tecnología,Ficción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciencia de la soledad: cómo evitarla puede aumentar la longevidad y la salud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ciencia-soledad-evitarla-aumentar-longevidad-salud_1_12789641.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82ab78ea-e450-4db6-adaa-8ec77139490a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciencia de la soledad: cómo evitarla puede aumentar la longevidad y la salud"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La soledad no es solo una circunstancia de la vida, es una amenaza para la salud que puede acelerar el proceso de envejecimiento: "Mantenerse conectado, tener pareja, amistades, participar en actividades, pertenecer a una comunidad, actúa como un factor protector muy importante"
</p><p class="subtitle">“Estamos conectados, pero no acompañados”: lo que aprendimos tras contar que ya no compartimos la vida, nos la resumimos</p></div><p class="article-text">
        Vivimos en una paradoja. Por un lado, el mundo est&aacute; hiperconectado, y las pantallas nos mantienen en contacto constante con otras personas. Por otro, cada vez hay m&aacute;s personas solas, especialmente las personas mayores y vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        La soledad no deseada ha aparecido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os como una gran amenaza para el bienestar p&uacute;blico. No es solo una sensaci&oacute;n pasajera de tristeza, sino un estado doloroso con consecuencias f&iacute;sicas tangibles que, seg&uacute;n algunos estudios, puede acortar la esperanza de vida tanto <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7452903/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como fumar 15 cigarrillos al d&iacute;a</a>. La soledad est&aacute; vinculada a m&aacute;s de <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12251498/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">871.000 muertes anuales</a> en el mundo, lo que equivale a cien fallecimientos cada hora.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la soledad es una epidemia en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados, en Espa&ntilde;a tiene unas caracter&iacute;sticas propias. Seg&uacute;n el&nbsp;<a href="https://www.soledades.es/estudios/barometro-soledad-no-deseada-espana-2024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe SoledadES</a>, Afecta a una de cada cinco personas, a un tercio de los j&oacute;venes y es especialmente preocupante&nbsp;entre las personas mayores, con pocos recursos y desempleadas, lo que hace cada vez m&aacute;s importante combatirla.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La crisis mundial de soledad</h2><p class="article-text">
        La <a href="https://www.who.int/es/news/item/30-06-2025-social-connection-linked-to-improved-heath-and-reduced-risk-of-early-death" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud</a> (OMS) ha dado ya la voz de alarma. Su <a href="https://www.who.int/groups/commission-on-social-connection/report" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comisi&oacute;n sobre Conexi&oacute;n Social</a> fue creada espec&iacute;ficamente para combatir el fen&oacute;meno de la soledad, y sus hallazgos son dif&iacute;ciles de pasar por alto. Seg&uacute;n el informe, la soledad es un fen&oacute;meno que afecta a todas las edades, pero se ceba con los m&aacute;s vulnerables: los j&oacute;venes y quienes viven en pa&iacute;ses de ingresos bajos y medios. Entre el 17% y el 21% de las personas de 13 a 29 a&ntilde;os declaran sentirse solas, con las tasas m&aacute;s altas en la adolescencia. En estas edades es tambi&eacute;n cuando las interacciones digitales a menudo sustituyen los v&iacute;nculos personales profundos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El informe de la comisi&oacute;n de la OMS tambi&eacute;n ayuda a definir la soledad. Este organismo define la conexi&oacute;n social como la forma en que las personas se relacionan e interact&uacute;an, mientras que la soledad es el sentimiento doloroso que surge de la brecha entre las conexiones sociales deseadas y las reales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La soledad no es solo &lsquo;estar triste&rsquo;, sino un factor que empeora la salud mental y f&iacute;sica&rdquo;, afirma Carolina&nbsp;Chabrera, doctora en enfermer&iacute;a, profesora de la Universidad Pompeu Fabra y coautora de <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40211165/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una amplia revisi&oacute;n de estudios</a> sobre los efectos de la soledad en las personas mayores. &ldquo;En las personas mayores que viven en la comunidad, la soledad y el aislamiento social se asocian sobre todo con problemas de salud mental como la depresi&oacute;n y s&iacute;ntomas depresivos, la ansiedad, trastornos del sue&ntilde;o, deterioro cognitivo y mayor riesgo de demencia y la ideaci&oacute;n suicida, especialmente cuando la soledad es cr&oacute;nica y vivida como una &lsquo;carga&rsquo; para los dem&aacute;s&rdquo;, resume la doctora Chabrera.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En las personas mayores que viven en la comunidad, la soledad y el aislamiento social se asocian sobre todo con problemas de salud mental como la depresión y síntomas depresivos, la ansiedad, trastornos del sueño, deterioro cognitivo y mayor riesgo de demencia e ideación suicida</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carolina Chabrera</span>
                                        <span>—</span> doctora en enfermería e investigadora sobre soledad y personas mayores
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El <a href="https://www.soledades.es/estudios/barometro-soledad-no-deseada-espana-2024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bar&oacute;metro de la Soledad no Deseada en Espa&ntilde;a 2024</a>, publicado por Fundaci&oacute;n ONCE y la Fundaci&oacute;n AXA, revela que una de cada cinco personas sufre este problema en nuestro pa&iacute;s. Sin embargo, la soledad no se distribuye de manera uniforme. Seg&uacute;n el informe, sigue un patr&oacute;n en forma de &ldquo;U&rdquo;: es m&aacute;s alta entre los j&oacute;venes, decrece en la edad adulta y vuelve a repuntar con fuerza en la vejez.
    </p><p class="article-text">
        Este aumento de la soledad en la vejez est&aacute; vinculado a p&eacute;rdidas familiares, limitaciones f&iacute;sicas que dificultan la movilidad y una enorme dificultad para crear nuevos v&iacute;nculos una vez los c&iacute;rculos sociales empiezan a encogerse. El sentimiento de soledad tambi&eacute;n es mayor entre las mujeres, ya que la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/mujeres-viven-hombres-secretos-longevidad-femenina_1_12738349.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor esperanza de vida entre las mujeres</a> hace que tambi&eacute;n sufran mayor viudedad: representan el 82% de las personas viudas de m&aacute;s de 70 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">Los efectos de la soledad en la salud</h2><p class="article-text">
        El cerebro humano procesa el dolor ps&iacute;quico y el dolor f&iacute;sico <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15024864/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">activando las mismas &aacute;reas</a>, especialmente el dolor emocional de la separaci&oacute;n o la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/14551424/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&eacute;rdida social</a>. Para nuestros ancestros, separarse del grupo supon&iacute;a la muerte, ya que <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK242464/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no pod&iacute;an sobrevivir por s&iacute; solos</a>, as&iacute; que l&oacute;gicamente evolucionamos con mecanismos que nos alertan de este peligro. El dolor emocional persistente pone al cuerpo en un estado de hiperalerta, liberando hormonas del estr&eacute;s como el cortisol que, con el tiempo, conducen a una inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica y a <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5442367/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un sistema inmunitario debilitado</a>.
    </p><p class="article-text">
        Hay evidencia cient&iacute;fica que relaciona la soledad con un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, diabetes y demencia. Espec&iacute;ficamente, la soledad aumenta el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36482759/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">riesgo de demencia en un 60%</a>, y el de sufrir <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38834606/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfermedades o accidentes cardiovasculares</a> alrededor de un 30%.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la salud mental, las personas que se sienten solas <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36564863/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tienen el doble de probabilidades de sufrir depresi&oacute;n</a>. Adem&aacute;s, la soledad est&aacute; fuertemente relacionada con un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10468686/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumento de la ansiedad</a>, los pensamientos suicidas e, incluso, puede exacerbar los s&iacute;ntomas psic&oacute;ticos como las alucinaciones y los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10064439/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pensamientos paranoicos</a>. Es un c&iacute;rculo vicioso: la mala salud mental lleva al aislamiento, y este aislamiento hace m&aacute;s profundos los problemas de salud mental.
    </p><h2 class="article-text">La soledad acorta la vida, la compa&ntilde;&iacute;a la alarga</h2><p class="article-text">
        La consecuencia &uacute;ltima de este deterioro en la salud es una reducci&oacute;n dr&aacute;stica de la esperanza de vida. Una revisi&oacute;n reciente <a href="https://www.nature.com/articles/s41562-023-01617-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicada en la revista Nature</a> que analiz&oacute; m&aacute;s de 90 estudios y 2,2 millones de personas en todo el mundo, encontr&oacute; que quienes reportaban aislamiento social o soledad ten&iacute;an casi un 30% m&aacute;s probabilidades de morir prematuramente por cualquier causa, y aumentaba el riesgo de muerte por c&aacute;ncer y enfermedades cardiovasculares.
    </p><p class="article-text">
        Para Carolina Chabrera, &ldquo;la relaci&oacute;n entre salud y soledad es bidireccional: cuando la salud de una persona se deteriora, aumenta mucho el riesgo de quedarse sola, por p&eacute;rdida de movilidad, cansancio, hospitalizaciones o dependencia, y al mismo tiempo la soledad y el aislamiento aumentan el riesgo de enfermar y de morir antes. No son procesos id&eacute;nticos, pero s&iacute; se refuerzan mutuamente&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La relación entre salud y soledad es bidireccional: cuando la salud de una persona se deteriora, aumenta mucho el riesgo de quedarse sola, por pérdida de movilidad, cansancio, hospitalizaciones o dependencia, y al mismo tiempo la soledad y el aislamiento aumentan el riesgo de enfermar y de morir antes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carolina Chabrera</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo podemos proteger a nuestras personas mayores de la soledad? La OMS propone la combinaci&oacute;n de la acci&oacute;n colectiva con los gestos individuales, que abarcan desde la sensibilizaci&oacute;n y el cambio en las pol&iacute;ticas nacionales hasta el fortalecimiento de las infraestructuras como parques, bibliotecas o caf&eacute;s, as&iacute; como aumentar el acceso y la prestaci&oacute;n de intervenciones psicol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de nosotros tenemos la experiencia de sentirnos solos, y sabemos lo mucho que pueden ayudar gestos sencillos y cotidianos, como hablar con un amigo, dejar de lado el tel&eacute;fono m&oacute;vil y poner los cinco sentidos en la conversaci&oacute;n con otra persona. Saludar a un vecino, unirse a un club o una actividad, o participar en actividades de voluntariado. En los casos m&aacute;s graves, las personas solas necesitan ayuda, tanto de sus familias como de las instituciones y otros organismos, sobre todo cuando las familias faltan o fallan.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tener v&iacute;nculos sociales fuertes se asocia a una probabilidad de supervivencia claramente mayor&rdquo;, afirma Chabrera. &ldquo;Eso no significa que podamos afirmar que tener pareja aumenta la esperanza de vida, porque depende de m&uacute;ltiples factores. Lo que s&iacute; sabemos con bastante certeza es que mantenerse conectado, tener pareja, amistades, participar en actividades, pertenecer a una comunidad, act&uacute;a como un factor protector muy importante&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ciencia-soledad-evitarla-aumentar-longevidad-salud_1_12789641.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Dec 2025 20:49:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ciencia de la soledad: cómo evitarla puede aumentar la longevidad y la salud]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Envejecimiento,Soledad,Bienestar,Salud,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Empatía joven contra la soledad no deseada: “No pude hacer nada por mi yo de 16 años, pero sí por otras personas y terminar de sanar”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/empatia-joven-soledad-no-deseada-no-pude-16-anos-si-personas-terminar-sanar_1_12807147.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e736039-0747-4de5-bdd6-d9230187a392_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x892y722.jpg" width="1200" height="675" alt="Empatía joven contra la soledad no deseada: “No pude hacer nada por mi yo de 16 años, pero sí por otras personas y terminar de sanar”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fundación Pioneros ha impulsado en La Rioja un Laboratorio de la Soledad no deseada, en el que jóvenes que lo han sufrido impulsan coloquios y entrevistas para que otras personas puedan identificarlo y encuentren redes para superarlo</p><p class="subtitle">Soledad y juventud: “Sentirse solo es uno de los problemas de la emigración”
</p></div><p class="article-text">
        Agradecen abrazarse para la foto como queriendo guardar en una imagen toda su historia. &ldquo;Nos hemos salvado entre las dos&rdquo;, resumen Ver&oacute;nica y Julissa, dos j&oacute;venes de 18 y 19 a&ntilde;os, en la puerta de la sede de la Fundaci&oacute;n Pioneros. Ambas sintieron en un momento de su vida que no conectaban con el resto, que estaban aisladas y tristes. Ahora saben identificarlo y ponerle nombre, sufrieron soledad no deseada, y quieren ayudar a otras personas j&oacute;venes que est&eacute;n pasando por lo mismo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;M&aacute;s del 60% de los j&oacute;venes que han participado se han sentido solos alguna vez&rdquo;. Es la alarmante conclusi&oacute;n del Laboratorio Juvenil sobre Soledad no Deseada que est&aacute; desarrollando Fundaci&oacute;n Pioneros a lo largo de todo este a&ntilde;o. Una investigaci&oacute;n propia sobre esta problem&aacute;tica que ha recogido la respuesta directa de m&aacute;s de 500 j&oacute;venes entre 12 y 29 a&ntilde;os y que est&aacute; desarrollada a trav&eacute;s de un grupo motor de 15 j&oacute;venes usuarios de la entidad, que en muchos casos, como Ver&oacute;nica y Julissa, han pasado por lo mismo. Se ha realizado con el m&eacute;todo de la &ldquo;investigaci&oacute;n participativa&rdquo;, como le denominan en Pioneros, que se centra m&aacute;s en el aspecto cualitativo y se desarrolla a trav&eacute;s de coloquios, entrevistas personales y un cuestionario. 
    </p><p class="article-text">
        Todo desde la juventud y para la juventud. &ldquo;Formamos a este grupo de j&oacute;venes para que ellos mismos dirijan el trabajo de campo&rdquo;, explica Jos&eacute; Manuel Valenzuela, coordinador t&eacute;cnico de Fundaci&oacute;n Pioneros. Los propios j&oacute;venes de este grupo motor han compartido sus experiencias, han creado plantillas para los coloquios y para el cuestionario y han asistido a implementarlo en centros educativos. &ldquo;Es la esencia de esta investigaci&oacute;n, estos chicos y chicas han aportado esa visi&oacute;n y esa experiencia de haber sufrido, haber transitado ese camino y de tener ya herramientas&rdquo;, apunta Daniela Hincapi&eacute;, la educadora social que le han guiado. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha removido muchas cosas. Ha servido para darme cuenta de que sigo en un proceso y que no hay que apresurarse u obligarse a avanzar&rdquo;, se&ntilde;ala Ver&oacute;nica. Hace un a&ntilde;o que lleg&oacute; de Per&uacute; y sinti&oacute; que no se integraba en la comunidad. Algo similar sinti&oacute; Julissa, natural de El Salvador: &ldquo;Aunque me esforzaba en encajar, no lo consegu&iacute;a; aunque tuviera personas cerca, me sent&iacute;a sola porque no era escuchada&rdquo;. Las dos se encontraron en Pioneros y se salvaron, como ellas mismas dicen. &ldquo;Es mi testimonio m&aacute;s real de que si se puede hacer algo&rdquo;, dice Ver&oacute;nica de su propia historia. Por ello, se ha implicado en este Laboratorio de la Soledad No Deseada, para impulsar &ldquo;m&aacute;s conexiones entre j&oacute;venes que nutran y ayuden a salir de lo que est&eacute;n pasando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y, con ello, ayudarse a s&iacute; mismas: &ldquo;No pude hacer nada por mi yo de 16 a&ntilde;os&nbsp;que lo pasaba mal, pero s&iacute; puedo hacer algo ahora por el resto de personas y, de alguna manera, algo en m&iacute; est&aacute; terminando de sanar&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Superar el tab&uacute; y la verg&uuml;enza: &ldquo;A m&iacute; me ha pasado&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Estas dos adolescentes y los educadores coinciden en la importancia de visibilizar el problema de la soledad no deseada en j&oacute;venes. &ldquo;Hemos visto que este tema es delicado porque no lo identifican o les da verg&uuml;enza reconocerlo a nivel grupal porque a esto no se le ha puesto nombre hasta ahora y menos en la juventud&rdquo;, explica Valenzuela. &ldquo;Es muy com&uacute;n, pero no se verbaliza&rdquo;, coinciden las j&oacute;venes del grupo motor, que advierten de que el fen&oacute;meno &ldquo;se est&aacute; normalizado pero sin hablar de ello ni darle la importancia que merece&rdquo;, por lo que subrayan su valor como &ldquo;altavoz para visibilizar que es un problema real y que hay personas que pueden ayudar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del reconocimiento, el &ldquo;a m&iacute; me ha pasado&rdquo; que tantas veces han escuchado en las sesiones, Jos&eacute; Manuel Valenzuela destaca que &ldquo;ellas han sido las personas id&oacute;neas para sentir empat&iacute;a y acoger la voz de otras personas que han sufrido soledad e id&oacute;neas para escuchar a otras personas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de mucha escucha, las conclusiones han identificado causas de esta soledad no deseada en la juventud. Valenzuela e Hincapi&eacute; han se&ntilde;alado los procesos migratorios, fallecimiento de seres queridos, conflictos familiares o diversidad sexual, aunque, como subraya el coordinador t&eacute;cnico de Pioneros: &ldquo;La soledad no deseada est&aacute; extendida, no es necesario partir de un colectivo vulnerable para sufrirla&rdquo;. Tambi&eacute;n se ha concluido que los hombres tienen m&aacute;s riesgo de sufrirla que las mujeres y que es m&aacute;s f&aacute;cil sentir soledad no deseada en lo urbano que en lo rural, donde &ldquo;el propio sentimiento comunitario protege a las personas que est&aacute;n sintiendo soledad no deseada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la investigaci&oacute;n, Fundaci&oacute;n Pioneros est&aacute; dise&ntilde;ando un dispositivo de atenci&oacute;n en el que participan administraciones y entidades y personas que trabajan cerca de la juventud &ldquo;para dotar de un sistema para identificar que alguien sufre soledad no deseada y un mecanismo para orientar a esa persona a conseguir un nivel de sociabilizaci&oacute;n &oacute;ptimo&rdquo;, seg&uacute;n explica Jos&eacute; Manuel Valenzuela. &ldquo;Dar&aacute; respuesta coordinada, eficaz, eficiente y adaptada a las necesidades de estas personas&rdquo;. Una intervenci&oacute;n en la que, por supuesto, tambi&eacute;n se cuenta con la participaci&oacute;n de los j&oacute;venes. En este sentido, Daniela Hincapi&eacute; pone en valor que gracias a este estudio han conocido iniciativas, como una asociaci&oacute;n muy activa en El Rasillo, que los propios j&oacute;venes han creado para unirse y sentirse menos solos.
    </p><p class="article-text">
        La soledad no deseada ha permanecido durante a&ntilde;os como tab&uacute; o como un problema que solo sufre las personas mayores. Sin embargo, las propias Julissa y Ver&oacute;nica advierten de que, m&aacute;s all&aacute; de factores, la propia etapa de la adolescencia puede conducir a ello. &ldquo;Es un proceso de cambios, cuando se va construyendo la identidad y el n&uacute;cleo social, qu&eacute; me define y que no, el momento de descubrir que es realmente lo que soy&rdquo;. Un momento, seg&uacute;n ellas mismas han vivido, complicado y en el que es f&aacute;cil sentirse solo o sola. Ahora, teni&eacute;ndolo identificado y casi superado, ponen la mirada en ayudar al resto: &ldquo;Vamos a hacer que la mayor&iacute;a de personas no pasen tan mal esa tormenta o, por lo menos, no solos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ester Fernández García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/empatia-joven-soledad-no-deseada-no-pude-16-anos-si-personas-terminar-sanar_1_12807147.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Nov 2025 11:23:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Empatía joven contra la soledad no deseada: “No pude hacer nada por mi yo de 16 años, pero sí por otras personas y terminar de sanar”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jóvenes,Salud mental,Soledad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reconecta con tus amigos si te sientes solo: seis formas de hacerlo incluso si estás muy ocupado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/reconecta-amigos-si-sientes-seis-formas-hacerlo-si-ocupado_1_12805800.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/807b2300-7c40-46c3-be68-fce984dbba3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reconecta con tus amigos si te sientes solo: seis formas de hacerlo incluso si estás muy ocupado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si sientes que el tiempo que pasas con tus amigos no es de calidad o con espacio suficiente para la intimidad, prueba esto</p><p class="subtitle">La cultura de quedar para ponerse al día con amigos: por qué ya no compartimos la vida, nos la resumimos</p></div><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente, mi vida se parece al D&iacute;a de la Marmota: trabajo, gimnasio, dormir, y vuelta a empezar. Entre un horario de trabajo agotador, el clima sombr&iacute;o y mis ganas de hibernar, mi vida social se ha visto afectada. Me siento insatisfecha, inquieta y aislada. Pero tengo muchos amigos y chats grupales activos, as&iacute; que no puedo estar <a href="https://www.eldiario.es/era/cultura-quedar-ponerse-dia-amigos-no-compartimos-vida-resumimos_1_12791667.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sola</a>, &iquest;verdad?
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Incorrecto!
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Don Martin, creador de contenidos y presentador del podcast <em>Head on Fire</em>, he cometido un error muy com&uacute;n. Incluso las personas con una vida social muy activa pueden sentirse solas si no disfrutan del tiempo de calidad o la intimidad que necesitan.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que yo, Martin sent&iacute;a que sus necesidades no estaban cubiertas. Al investigar el tema para su nuevo audiolibro <a href="https://www.simonandschuster.com/books/Where-Did-Everybody-Go/Don-Martin/9781668134849" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Where Did Everybody Go?</em></a><em> [&iquest;A d&oacute;nde ha ido todo el mundo?]</em>, descubri&oacute; que la soledad se define simplemente como la diferencia entre la conexi&oacute;n que deseas y la conexi&oacute;n que tienes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puedes sentirte solo en una habitaci&oacute;n llena de gente&rdquo;, se&ntilde;ala Martin.
    </p><p class="article-text">
        Al darse cuenta de esto durante la pandemia, Martin busc&oacute; nuevas formas de socializar, como jugar a Animal Crossing <em>online</em> con amigos, y dej&oacute; de lado algunos compromisos en favor de otros m&aacute;s significativos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Confund&iacute;a estar muy ocupado con sentirme socialmente realizado&rdquo;, afirma. En cambio, debemos ser proactivos y flexibles en nuestras interacciones.
    </p><p class="article-text">
        Inspirada por los experimentos de Martin sobre las relaciones, prob&eacute; seis formas de cambiar mis interacciones durante dos semanas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Confundía estar muy ocupado con sentirme socialmente realizado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Don Martin</span>
                                        <span>—</span> autor del audiolibro &#039;¿A dónde ha ido todo el mundo?&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Env&iacute;a una nota de voz en vez de un mensaje...</h2><p class="article-text">
        Vivo sola y trabajo desde casa. En un d&iacute;a normal, suelo tener cuatro o cinco conversaciones activas en WhatsApp en mi ordenador. Satisfacen mi necesidad de charlar con compa&ntilde;eros. Sin embargo, las conversaciones poco entusiastas y el continuo pitido de los mensajes pueden ser m&aacute;s una distracci&oacute;n que una fuente de conexi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una ma&ntilde;ana, una amiga me env&iacute;a un mensaje de texto para preguntarme c&oacute;mo me va el d&iacute;a. Nunca hab&iacute;amos hecho esto antes, pero le respondo con una nota de voz (&iexcl;corta!). Ella responde de la misma manera, se&ntilde;alando su estado en WhatsApp: &ldquo;Por favor, nada de notas de voz&rdquo;. &ldquo;Pero har&eacute; una excepci&oacute;n contigo&rdquo;, a&ntilde;ade magn&aacute;nimamente.
    </p><p class="article-text">
        Solo es una breve charla para compadecernos mutuamente por nuestras agobiantes cargas de trabajo, pero escuchar su voz es sin duda un est&iacute;mulo, m&aacute;s personal e inmediato que un mensaje de texto.
    </p><h2 class="article-text">O haz una videollamada</h2><p class="article-text">
        En el episodio piloto de<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/era/justicia-girls-recuperar-serie-retrato-suenos-rotos-generacion_1_12280638.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Girls,</em></a><em> </em>Marnie Michaels <a href="https://www.tiktok.com/@girlsrewatchpodcast/video/7453606488691526954" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">clasifica</a> los modos de comunicaci&oacute;n, desde el menos &iacute;ntimo (Facebook) hasta el m&aacute;s &iacute;ntimo (cara a cara). Tras el &eacute;xito de mi nota de voz, decido dar un paso m&aacute;s y pasar a la <a href="https://www.reddit.com/r/AskReddit/comments/1id861i/serious_is_facetiming_without_a_warning/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tan denostada</a> videollamada. Estoy segura de que las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes est&aacute;n encantadas con FaceTime, pero ninguno de mis amigos lo utiliza. Normalmente, mis &uacute;nicas videollamadas son con familiares directos o profesionales a trav&eacute;s de Zoom.
    </p><p class="article-text">
        Pero estoy cambiando mis rutinas sociales, as&iacute; que decido espont&aacute;neamente hacer una videollamada a una amiga. Ella contesta con un confuso &ldquo;&iquest;Hola?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No la culpo, no estoy segura de que hayamos hablado alguna vez por tel&eacute;fono. Pero charlamos (ella y su adorable perro) durante unos 20 minutos. Cuando cuelgo, estoy de mejor humor, gracias a la conexi&oacute;n cara a cara.
    </p><p class="article-text">
        Martin considera que las videollamadas se acercan m&aacute;s a la conexi&oacute;n en persona que los mensajes. &ldquo;Mira a alguien a los ojos&rdquo;, bromea. &ldquo;As&iacute; podr&aacute;s empezar a captar esas se&ntilde;ales no verbales... La conversaci&oacute;n puede ser mucho m&aacute;s satisfactoria y lleva menos tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si te da verg&uuml;enza iniciar la conversaci&oacute;n, haz que tus amigos te llamen, sugiere Martin: &ldquo;Cuando lleves tres horas deslizando la pantalla y te hayas perdido en ese laberinto, quiz&aacute; sea el momento de enviar un mensaje a un amigo y decirle: 'Escucha, ll&aacute;mame ahora mismo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Establece un plan fijo y regular</h2><p class="article-text">
        Cuando me siento abrumada por el trabajo, a menudo no se me ocurre socializar. Ah&iacute; es cuando los planes fijos cobran importancia. Todos los mi&eacute;rcoles por la ma&ntilde;ana, hablo por videoconferencia con otra amiga que trabaja desde casa en otra ciudad. Tambi&eacute;n juego un <a href="https://www.theguardian.com/wellness/2025/oct/29/amateurish-beginners-joy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">partido de f&uacute;tbol</a> cada dos semanas y asisto a un <em>quiz </em>en un pub una vez al mes.
    </p><p class="article-text">
        No supone ning&uacute;n esfuerzo y rara vez me apetece cancelarlo, incluso cuando estoy m&aacute;s ocupado. Los considero como un andamiaje social, rutinas sociales que soportan incluso los horarios m&aacute;s hostiles.
    </p><p class="article-text">
        Resulta que Martin tiene algo similar. Tres o cuatro veces a la semana, llama a un amigo &iacute;ntimo mientras conduce al trabajo. Estas llamadas les permiten mantenerse en contacto, ya que solo se ven en persona un par de veces al mes.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Tres o cuatro veces a la semana, Martin llama a un amigo íntimo mientras conduce al trabajo. Estas llamadas les permiten mantenerse en contacto, ya que solo se ven en persona un par de veces al mes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Esa conexi&oacute;n regular con alguien hace que sea un poco m&aacute;s f&aacute;cil lidiar con lo que venga despu&eacute;s... Adem&aacute;s, no resta nada al tiempo que pasamos juntos&rdquo;, dice Martin.
    </p><p class="article-text">
        Para reforzar a&uacute;n m&aacute;s mi andamiaje social, le propongo a otro amigo que empecemos a hacer una videollamada semanal por Zoom en el nuevo a&ntilde;o. &Eacute;l responde con entusiasmo: &ldquo;&iexcl;El lunes me viene bien!&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Dedica tiempo al ocio</strong></h2><p class="article-text">
        Una de mis formas favoritas de pasar tiempo con los amigos es una noche de juegos de mesa y copas. Por desgracia, pocos de los que viven en mi ciudad comparten este inter&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Me inspira el ejemplo de Martin sobre Animal Crossing. Socializar digitalmente <a href="https://unplugged.rest/blog/human-connection-vs-digital-connection" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puede considerarse inferior</a> a reunirse en persona, pero a menudo es la &uacute;nica opci&oacute;n. Adem&aacute;s, puede ser divertido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Donde nos equivocamos con las redes sociales es al vilipendiarlas en su conjunto&rdquo;, dice Martin. &ldquo;La pantalla puede ser una forma satisfactoria de conectar con la gente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una tarde siento que me falta energ&iacute;a, as&iacute; que le env&iacute;o un mensaje a un amigo para sugerirle que probemos la versi&oacute;n <em>online </em>de mi juego de mesa favorito, <a href="https://www.theguardian.com/culture/2024/sep/26/vlaada-chvatil-codenames-board-game-market-czech-phone" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Codenames</a>. Es cierto que hay que aprender a jugar, pero tambi&eacute;n se siente la misma emoci&oacute;n que cuando se juega en persona, y sin duda es m&aacute;s reconfortante que mi actividad habitual durante los descansos (prepararme una taza de t&eacute; y mirar al infinito).
    </p><p class="article-text">
        Durante la semana siguiente, juego a Codenames con tres personas diferentes. Algunas rondas son incluso muy emocionantes. (El popular juego de mesa Wavelength tambi&eacute;n tiene <a href="https://longwave.web.app/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una adaptaci&oacute;n digital</a>).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Env&iacute;a un mensaje que diga &ldquo;me acuerdo de ti&rdquo;...</strong></h2><p class="article-text">
        Una de mis amigas ha estado compaginando la maternidad, una infecci&oacute;n de pecho y un trabajo intenso. Intento hacerle saber que pienso en ella envi&aacute;ndole alg&uacute;n que otro mensaje de texto o foto, sin esperar una respuesta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La constancia es estupenda, pero no deber&iacute;a ser un requisito para nadie&rdquo;, coincide Martin. &ldquo;Es <a href="https://www.eldiario.es/era/la-tirania-de-los-grupos-whatsapp_1_10912322.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">demasiado para exig&iacute;rselo a alguien</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un s&aacute;bado por la ma&ntilde;ana, justo cuando estoy a punto de ponerme manos a la obra con el trabajo, aparece en mi tel&eacute;fono una foto de otra amiga en una mezcaler&iacute;a de Oaxaca, que me recuerda nuestro viaje de mochileras hace m&aacute;s de una d&eacute;cada. Le env&iacute;o una captura de pantalla y ella me responde pregunt&aacute;ndome si estoy libre para hablar por tel&eacute;fono. Normalmente, <a href="https://www.eldiario.es/era/llamar-superinvasivo-generacion-zeta-telefono-mensajes_1_10452431.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una llamada espont&aacute;nea me parece una intrusi&oacute;n</a> y me hace huir de Internet. Esta vez la llamo al instante, y con v&iacute;deo.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos durante una hora, nuestra conversaci&oacute;n m&aacute;s larga en m&aacute;s de un a&ntilde;o, tiempo en el que ambas nos hemos convertido en propietarias de una casa. Nos ense&ntilde;amos mutuamente nuestras casas de forma virtual, se&ntilde;alando d&oacute;nde dormir&aacute; la otra cuando nos visitemos. Es genial. Al final, me siento frente al ordenador con un estado de &aacute;nimo mucho m&aacute;s optimista y tranquila.
    </p><h2 class="article-text"><strong>... o pide que te env&iacute;en menos mensajes</strong></h2><p class="article-text">
        Martin descubri&oacute; que, aunque la constancia es importante, tambi&eacute;n lo es la sensaci&oacute;n de control, no sentirse &ldquo;un participante pasivo en tu propia vida&rdquo;, como &eacute;l dice.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, a veces, un flujo constante de mensajes puede parecer m&aacute;s una carga que un est&iacute;mulo. Quiz&aacute; sea mejor pensar en lo que consideramos &ldquo;tiempo de calidad&rdquo; y buscarlo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">A veces, un flujo constante de mensajes puede parecer más una carga que un estímulo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mi hilo de mensajes m&aacute;s activo, con un hombre con el que he empezado a salir recientemente, suena de la ma&ntilde;ana a la noche. No quiero dejar de hablar, y ya le he acostumbrado a las notas de voz. Pero le sugiero que, en lugar de escribir laboriosamente todas las historias relevantes de nuestro pasado, las guardemos para cuando nos volvamos a ver.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, no le ha desanimado que proponga hacer una &ldquo;agenda&rdquo;. En el pub, la semana siguiente, repasamos la mayor parte de nuestra lista, lo cual fue mucho m&aacute;s agradable que el tratamiento superficial que habr&iacute;an recibido las an&eacute;cdotas por mensaje de texto. Ya hemos empezado otra agenda para nuestro pr&oacute;ximo encuentro.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de dos semanas de experimentar, me sorprende lo mucho que lo he disfrutado y lo dispuestos que han estado mis amigos a participar. Quiz&aacute;s todo el mundo est&aacute; buscando nuevas formas de mantenerse en contacto en medio de sus ajetreadas vidas.
    </p><p class="article-text">
        No existe un enfoque &uacute;nico para evitar la soledad, dice Martin. &ldquo;Lo que te funcion&oacute; el a&ntilde;o pasado, la semana pasada, puede que no te funcione ahora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tenemos m&aacute;s capacidad de acci&oacute;n de lo que pensamos. Martin lo describe como crear un &ldquo;conjunto de herramientas, en lugar de un mapa&rdquo;. Todos podr&iacute;amos beneficiarnos de ser m&aacute;s proactivos en nuestras amistades, tal y como se nos anima a hacer en las relaciones rom&aacute;nticas: por ejemplo, explicando cu&aacute;nta conexi&oacute;n necesitamos y c&oacute;mo preferimos comunicarnos, dice.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, mis amigos pueden prepararse para recibir m&aacute;s videollamadas a partir de ahora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elle Hunt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/reconecta-amigos-si-sientes-seis-formas-hacerlo-si-ocupado_1_12805800.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Nov 2025 20:53:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reconecta con tus amigos si te sientes solo: seis formas de hacerlo incluso si estás muy ocupado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Soledad,Amistad,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A tu lado en Nochebuena: dónde y cómo apuntarse a una cena y velada para personas que se sienten solas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/lado-nochebuena-apuntarse-cena-velada-personas-sienten-solas_1_12792995.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4b30bc0-e24a-48e1-8a57-70a73d324500_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A tu lado en Nochebuena: dónde y cómo apuntarse a una cena y velada para personas que se sienten solas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El plazo de inscripción finaliza el 5 de diciembre</p></div><p class="article-text">
        Por cuarto a&ntilde;o consecutivo, el Tel&eacute;fono de la Esperanza en La Rioja organiza una cena de Nochebuena para acompa&ntilde;ar a personas que est&aacute;n solas o se sienten solas en una noche tan especial. Gracias a la colaboraci&oacute;n de un amplio grupo de empresas y voluntariado de la Asociaci&oacute;n, as&iacute; como al apoyo del Gobierno de La Rioja y del Ayuntamiento de Logro&ntilde;o, esta entra&ntilde;able iniciativa vuelve a hacerse realidad dentro del programa &ldquo;A TU LADO&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A esta cena tan especial podr&aacute; acudir cualquier persona que se sienta sola &ldquo;que pase la Navidad a solas porque su familia no est&aacute;, porque haya perdido a alguien cercano o por cualquier circunstancia&rdquo;, apuntan desde la organizaci&oacute;n porque el objetivo es ofrecer una Nochebuena en compa&ntilde;&iacute;a, con otras personas en la misma situaci&oacute;n y con voluntarios y amigos del Tel&eacute;fono de la Esperanza de La Rioja. La presidenta del Tel&eacute;fono, Cristina D&iacute;ez, explica que cada a&ntilde;o comprueban el valor humano de esta inicaitiva. &ldquo;Las personas llegan a la cena<em> </em>t&iacute;midas, en silencio, y poco a poco se genera un ambiente de confianza, alegr&iacute;a sincera y cari&ntilde;o. Entre risas, conversaciones y villancicos, se transforma esta noche fr&iacute;a en una experiencia compartida y esperanzadora, en la que el calor de todos, nos alienta y transmite esperanza. Gracias a todos los que colaboran, ayudando a que estas personas puedan vivir una Nochebuena acompa&ntilde;adas y acompa&ntilde;ando. La soledad podemos ayudar a combatirla entre todos&hellip;&rdquo;. 
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            <span class="title">
                A tu lado en Nochebuena                            </span>
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        Y en la Nochebuena, expertos cocineros facilitan una cena llena de cari&ntilde;o, y con sus platos, tambi&eacute;n surgir&aacute;n bonitos momentos de villancicos, historias, abrazos y el regalo m&aacute;s grande de todos: la compa&ntilde;&iacute;a de los participantes. &ldquo;La intenci&oacute;n es que cada persona que llegue sienta que su presencia tiene valor e importa y que su sonrisa iluminar&aacute; y reconfortar&aacute; a todos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, desde el Tel&eacute;fono de la Esperanza, explican que lo &uacute;nico necesario son &ldquo;las  ganas de vivir y de compartir una Navidad diferente en la que el regalo sea sentirse al lado de otros con los que brindar por la vida, haciendo que juntos esta Nochebuena sea un recuerdo que abrace el alma, porque esto es Navidad, y esta cena cobra sentido profundo cuando es compartida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, vuelven a sumarse los colaboradores que hacen posible esta cita tan especial: Grupo Samaniego, Eurotoques, Embutidos Ortiz, 3 Lises, Panader&iacute;a El Para&iacute;so, Celebona, BOAL Eventos, Jeff de Bruges, Santos Ochoa, Azalea, Carlos Villoslada y las mujeres solidarias de Ba&ntilde;os, junto con un grupo de voluntarios y voluntarias del Tel&eacute;fono de la Esperanza que cuidan cada detalle para que quien acude se sienta acogido, acompa&ntilde;ado y conectado con el resto de participantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como en ediciones anteriores, para acudir a esta cena es imprescindible inscripci&oacute;n previa y tener invitaci&oacute;n. Y para ello solo hay que llamar al 941 24 49 48 (de lunes a jueves de 9:30 a 13:30 h y de 16:30 a 19:00) o escribir a larioja@telefonodelaesperanza.org, concertando una cita para recoger la invitaci&oacute;n. El plazo de inscripci&oacute;n estar&aacute; abierto hasta el 5 de diciembre.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Soledad no deseada </strong></h2><p class="article-text">
        La soledad no deseada es un fen&oacute;meno cada vez m&aacute;s presente en nuestra sociedad. En lo que va de a&ntilde;o, el Tel&eacute;fono de la Esperanza en La Rioja ha recibido m&aacute;s de 1.000 llamadas relacionadas espec&iacute;ficamente con situaciones de soledad profunda y sufrimiento emocional. Si te sientes sola, solo, o conoces a alguien que necesita apoyo, puedes acudir al programa &ldquo;A TU LADO&rdquo; del Tel&eacute;fono de la Esperanza, un espacio en el que brindamos acompa&ntilde;amiento, escucha y recursos frente a la soledad o el aislamiento. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/lado-nochebuena-apuntarse-cena-velada-personas-sienten-solas_1_12792995.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Nov 2025 15:49:59 +0000]]></pubDate>
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