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    <title><![CDATA[elDiario.es - Evolución humana]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/evolucion-humana/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Evolución humana]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Documentan la primera ‘guerra civil’ entre chimpancés: “Mataban a miembros de su antiguo grupo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/documentan-primera-guerra-civil-chimpances-mataban-miembros-antiguo-grupo_1_13128103.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88f33d0f-e507-4a97-a483-e4c602427d60_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Documentan la primera ‘guerra civil’ entre chimpancés: “Mataban a miembros de su antiguo grupo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estudio es fruto de 30 años de observaciones del mayor grupo de estos primates, en Uganda. “La polarización y la violencia colectiva que hemos observado en estos chimpancés pueden darnos una idea de nuestra propia especie”, dicen los científicos.</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Los chimpancés y bonobos reconocen a sus amigos después de décadas sin verlos
</p></div><p class="article-text">
        El grupo m&aacute;s grande de chimpanc&eacute;s en libertad conocido por la ciencia se dividi&oacute; permanentemente en 2018. <a href="https://sites.lsa.umich.edu/mitani/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">John Mitani</a> y un amplio equipo de investigadores locales estaban en el Parque Nacional Kibale, en Uganda, para documentar lo que sucedi&oacute; a continuaci&oacute;n: las dos nuevas comunidades de chimpanc&eacute;s Ngogo&mdash;occidental y central&mdash; dividieron su territorio y empezaron a matarse entre ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los hallazgos, basados en 30 a&ntilde;os de observaciones de comportamiento, se detallan este jueves en un estudio publicado <a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.adz4944" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista Science</a>, liderado por el propio Mitani y firmado en primer lugar por <a href="https://www.aaron-sandel.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aaron Sandel</a>. Entre 2018 y 2024, los autores registraron una sucesi&oacute;n de ataques letales del grupo occidental contra miembros del grupo central, que acabaron con varios machos adultos y se extendieron a infanticidios frecuentes, con un promedio de varias muertes por a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=kGv0cooWcpKOQBFt9Vm" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Los investigadores piden cautela a la hora de emplear el t&eacute;rmino &ldquo;guerra civil&rdquo;, aunque ellos mismos lo citan varias veces en su trabajo. &ldquo;Desaconsejo a cualquiera que lo llame guerra civil&rdquo;, dice Sandel. &ldquo;Pero la polarizaci&oacute;n y la violencia colectiva que hemos observado en estos chimpanc&eacute;s pueden darnos una idea de nuestra propia especie&rdquo;. Como experto, lo m&aacute;s impactante fue ver c&oacute;mo las nuevas identidades grupales estaban suplantando las relaciones de cooperaci&oacute;n que hab&iacute;an existido durante a&ntilde;os. &ldquo;Los chimpanc&eacute;s estaban matando a antiguos miembros del grupo&rdquo;, recalca.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que resulta especialmente llamativo es que los chimpancés están matando a antiguos miembros del grupo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Aaron Sandel</span>
                                        <span>—</span> Autor principal del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La crisis se remonta a 2015, cuando el equipo ya observ&oacute; signos de polarizaci&oacute;n en los subgrupos occidental y central, que se evitaban cada vez m&aacute;s. Este cambio coincidi&oacute; con una modificaci&oacute;n en la jerarqu&iacute;a de dominancia masculina y se produjo un a&ntilde;o despu&eacute;s de la muerte de varios machos adultos que podr&iacute;an haber actuado como nexo de uni&oacute;n para la comunidad. A partir de aquel momento, los chimpanc&eacute;s que hab&iacute;an cooperado y forjado lazos durante mucho tiempo se volvieron unos contra otros tras la divisi&oacute;n, lo que indica que la identidad grupal puede redefinirse m&aacute;s all&aacute; de la mera familiaridad. 
    </p><h2 class="article-text">Viejos amigos enfrentados</h2><p class="article-text">
        Los autores se&ntilde;alan que el verdadero impacto de esta violencia probablemente sea mayor que el observado, ya que muchos individuos desaparecieron sin causa aparente, lo que sugiere ataques adicionales no registrados. &ldquo;Por lo general, los enfrentamientos que grabamos solo implican gritos, persecuciones y tal vez alguna bofetada, pero a veces los ataques se vuelven letales&rdquo;, explica Sandel a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>.&nbsp;&ldquo;Los chimpanc&eacute;s sujetan a sus v&iacute;ctimas, las muerden, las golpean, las patean, las arrastran y las golpean. Suele durar entre 10 y 15 minutos. Las heridas suelen ser mortales, pero normalmente el chimpanc&eacute; logra escapar caminando y muere al cabo de un d&iacute;a o dos&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los chimpancés Morton y Garrison, antes de que los conflictos separaran sus grupos y los enfrentaran."
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            <span class="title">
                Los chimpancés Morton y Garrison, antes de que los conflictos separaran sus grupos y los enfrentaran.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En las grabaciones que han realizado se ve un enfrentamiento entre los grupos Oeste y Central  en 2021 sin v&iacute;ctimas mortales. &ldquo;Los chimpanc&eacute;s occidentales incluso se retiraron y los chimpanc&eacute;s centrales se reagruparon y patrullaron hacia el grupo occidental, donde se produjo otro enfrentamiento&rdquo;, relata el autor principal.&nbsp;En otro v&iacute;deo se ve a dos machos adultos, Garrison y Morton, dados de la mano. &ldquo;Unos a&ntilde;os despu&eacute;s de que se grabara ese v&iacute;deo, se encontrar&iacute;an en bandos opuestos tras la divisi&oacute;n. Morton muri&oacute; en 2024. Garrison no estaba all&iacute;, pero otros chimpanc&eacute;s con los que hab&iacute;a colaborado lo mataron&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una divisi&oacute;n cada 500 a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; desat&oacute; este conflicto y en qu&eacute; se parece a las guerras humanas? Los investigadores sugieren que factores como el tama&ntilde;o inusualmente grande del grupo, la competencia por el alimento y la reproducci&oacute;n, la muerte de individuos clave, los cambios de liderazgo y las enfermedades pueden haber desestabilizado los lazos sociales y contribuido a la divisi&oacute;n. En muchas especies de primates, los grupos grandes se dividen regularmente en grupos m&aacute;s peque&ntilde;os, pero las divisiones permanentes son extraordinariamente raras. La evidencia gen&eacute;tica sugiere que ocurren aproximadamente una vez cada 500 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico caso reportado anteriormente tuvo lugar en la d&eacute;cada de 1970 en Gombe, Tanzania, durante el estudio a largo plazo de Jane Goodall, pero ese caso no es equivalente y ha sido objeto de debate, en parte porque los chimpanc&eacute;s all&iacute; fueron alimentados por los investigadores. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los autores describen sus hallazgos como un desaf&iacute;o a la hip&oacute;tesis de que la guerra humana, incluida la guerra civil, est&aacute; impulsada principalmente por marcadores culturales de identidad grupal, como las diferencias &eacute;tnicas o religiosas. &ldquo;Si la din&aacute;mica relacional por s&iacute; sola puede generar polarizaci&oacute;n y conflictos letales en chimpanc&eacute;s sin lenguaje, etnia ni ideolog&iacute;a, entonces en los humanos, esos marcadores culturales podr&iacute;an ser secundarios a algo m&aacute;s fundamental&rdquo;, afirma Sandel. &ldquo;Si esto es cierto, entonces podr&iacute;amos tener el potencial de reducir los conflictos sociales en nuestra vida personal, y eso me da esperanza. Como concluye nuestro estudio, es posible que en los peque&ntilde;os actos cotidianos de reconciliaci&oacute;n y reencuentro entre individuos encontremos oportunidades para la paz&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Guerra civil o colapso ecol&oacute;gico?&nbsp;</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.udg.edu/ca/directori/pagina-personal?ID=2002778&amp;language=es-ES" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miquel Llorente</a>, primat&oacute;logo de la Universidad de Girona, cree que los autores documentan con una precisi&oacute;n asombrosa el &ldquo;c&oacute;mo&rdquo; y el &ldquo;cu&aacute;ndo&rdquo; de la ruptura, pero el &ldquo;porqu&eacute;&rdquo; real sigue siendo una inc&oacute;gnita envuelta en correlaciones estad&iacute;sticas. &ldquo;Se apunta a la muerte de l&iacute;deres o al tama&ntilde;o excesivo del grupo, pero cabe otra lectura: el colapso de un equilibrio ecol&oacute;gico&rdquo;, asegura a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;Quiz&aacute;s no estamos ante una <em>decisi&oacute;n social</em> de separarse, sino ante un escenario donde el coste energ&eacute;tico de mantener a 200 individuos (algo m&aacute;s que extra&ntilde;o y poco frecuente en chimpanc&eacute;s) super&oacute; los beneficios de la cooperaci&oacute;n. Quiz&aacute; era la cr&oacute;nica de una muerte anunciada&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Etiquetarlos como ‘ejércitos en guerra civil’ puede distorsionar nuestra comprensión de su etología. Esto no es una película del Planeta de los Simios</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miquel Llorente</span>
                                        <span>—</span> Primatólogo de la Universidad de Girona
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Llorente coincide en que hay un riesgo evidente al usar el t&eacute;rmino &ldquo;guerra civil&rdquo;, una etiqueta que le parece resbaladiza. &ldquo;Etiquetarlos como &lsquo;ej&eacute;rcitos en guerra civil&rsquo; puede distorsionar nuestra comprensi&oacute;n de su etolog&iacute;a, simplificando un proceso complejo de ruptura de lazos individuales. Esto no es una pel&iacute;cula del Planeta de los Simios&rdquo;. En su opini&oacute;n, lo que Ngogo nos ense&ntilde;a realmente es que la cohesi&oacute;n social no es un estado por defecto, sino un proceso fr&aacute;gil que requiere un mantenimiento constante. &ldquo;El paralelismo con los humanos es innegable en lo biol&oacute;gico, pero lo verdaderamente relevante es entender los mecanismos cognitivos que compartimos&rdquo;, explica. &ldquo;La paz, tanto en su especie como en la nuestra, parece ser un trabajo diario de gesti&oacute;n de conflictos que, cuando se descuida, o no se puede gestionar con las estrategias adecuadas, termina en tragedia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los engranajes de la paz</h2><p class="article-text">
        <a href="https://apespain.org/ape/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Fidalgo</a>, et&oacute;loga y presidenta de la Asociaci&oacute;n Primatol&oacute;gica Espa&ntilde;ola, recuerda que Jane Goodall document&oacute; en Gombe en los a&ntilde;os 70 c&oacute;mo una comunidad de chimpanc&eacute;s pod&iacute;a dividirse en dos y desembocaba en conflictos graves. &ldquo;Aquello fue pionero y cambi&oacute; para siempre nuestra visi&oacute;n de esta especie, pero la gran diferencia es que aqu&iacute; hablamos de otra escala y otro nivel de detalle&rdquo;, se&ntilde;ala. Para la especialista, haber documentado este distanciamiento progresivo hasta que se forman dos grupos claramente separados es muy relevante.  &ldquo;La violencia no aparece de repente, sino que es la consecuencia final de ese proceso, y se dirige contra antiguos compa&ntilde;eros de grupo, algo muy poco habitual desde el punto de vista del comportamiento animal&rdquo;, asegura. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La lección no es que la violencia sea inevitable, sino justo la contraria: que cuando se cuidan activamente los vínculos, la reconciliación y el reencuentro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana Fidalgo</span>
                                        <span>—</span> Etóloga y presidenta de la Asociación Primatológica Española
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sobre el parecido con los humanos, asegura que es importante no hacer comparaciones demasiado directas. &ldquo;Los chimpanc&eacute;s no tienen ideolog&iacute;as, religiones, sistemas pol&iacute;ticos ni discursos simb&oacute;licos como los que estructuran los conflictos humanos&rdquo;, asegura. &ldquo;Por eso no se puede decir que este conflicto sea equivalente a una guerra civil humana&rdquo;. Lo que hace interesante este estudio, a su juicio, es que muestra que la polarizaci&oacute;n extrema y la violencia pueden surgir sin esos elementos, &uacute;nicamente a partir del deterioro progresivo de las relaciones sociales. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando eso ocurre, antiguos compa&ntilde;eros pasan a ser tratados como enemigos&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Y aqu&iacute; aparece un mensaje clave que a veces se pierde: para los propios chimpanc&eacute;s, la resoluci&oacute;n de conflictos es fundamental. Estos mecanismos son esenciales para mantener la cohesi&oacute;n del grupo. En ese sentido, la lecci&oacute;n no es que la violencia sea inevitable, sino justo la contraria: que cuando se cuidan activamente los v&iacute;nculos, la reconciliaci&oacute;n y el reencuentro, tanto en chimpanc&eacute;s como en humanos, se reduce el riesgo de que las divisiones se vuelvan irreversibles&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Comprender la dimensión ecológica y relacional de los conflictos no los justifica, pero quizá sí pueda ayudarnos a prevenirlos mejor</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Antonio José Osuna Mascaró</span>
                                        <span>—</span> Doctor en Biología y especialista en comportamiento animal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://twitter.com/BioTay" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Jos&eacute; Osuna Mascar&oacute;</a>, doctor en Biolog&iacute;a y especialista en comportamiento animal,&nbsp;coincide en que simplificar el comportamiento de otras especies tambi&eacute;n puede ser problem&aacute;tico, pero s&iacute; cree que es una oportunidad para reflexionar sobre los mecanismos sociales que subyacen al conflicto. &ldquo;Aunque las guerras humanas est&eacute;n adornadas con s&iacute;mbolos, banderas, discursos e ideolog&iacute;as, en &uacute;ltimo t&eacute;rmino tambi&eacute;n somos parte de un ecosistema social y material&rdquo;, asegura. &ldquo;Las oportunidades y las tensiones acumuladas tambi&eacute;n pueden empujar los acontecimientos en una u otra direcci&oacute;n. Comprender la dimensi&oacute;n ecol&oacute;gica y relacional de los conflictos no los justifica, pero quiz&aacute; s&iacute; pueda ayudarnos a prevenirlos mejor&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/documentan-primera-guerra-civil-chimpances-mataban-miembros-antiguo-grupo_1_13128103.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 18:00:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Documentan la primera ‘guerra civil’ entre chimpancés: “Mataban a miembros de su antiguo grupo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Primates,Animales,Biología,Evolución humana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nate Soares: "Necesitamos detener la carrera por crear inteligencias artificiales cada vez más inteligentes que nadie entiende"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/nate-soares-necesitamos-detener-carrera-crear-inteligencias-artificiales-vez-inteligentes-nadie-entiende_128_13111680.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1985219-01be-4bb8-9c6b-263da78bb758_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nate Soares: &quot;Necesitamos detener la carrera por crear inteligencias artificiales cada vez más inteligentes que nadie entiende&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Uno de los expertos más referenciados en el estudio de la IA y coautor junto a Eliezer Yudkowsky del ensayo 'Si alguien la crea, todos moriremos' analiza los riesgos para la humanidad que implicaría la creación de 'superinteligencias' sin límites ni controles</p><p class="subtitle">El miedo a quedarse atrás dispara la IA sin control en las empresas: “Se usa sin comprender”</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-si-alguien-la-crea-todos-moriremos/442432" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Si alguien la crea, todos moriremos </em></a><em> </em>(Destino)<em> </em>no es solo un ensayo sobre la Inteligencia Artificial: es tambi&eacute;n el libro de cabecera del cada vez m&aacute;s numeroso colectivo que trata de &ldquo;prevenir la extinci&oacute;n de la humanidad&rdquo;. Sus autores Nate Soares y Eliezer Yudkowsky son veteranos de la masa cr&iacute;tica que desde hace lustros monitoriza la evoluci&oacute;n de la Inteligencia Artificial y su crecimiento exponencial: de simple juguete de los <em>techbros</em> a c&oacute;mplice imprescindible de operaciones militares de varios de los ej&eacute;rcitos m&aacute;s poderosos del mundo y socio secreto de toda clase de operaciones clasificadas de las que &mdash;probablemente&mdash; resulta mejor no saber absolutamente nada.
    </p><p class="article-text">
        Con la Inteligencia Artificial se produce una de esas paradojas que resultan casi dolorosas: es imposible dar con un tema tan transitado y sin embargo tan desconocido. Se habla de ello sin cesar, unos para dar rienda suelta a su vena &lsquo;art&iacute;stica&rsquo; en forma de meme o video con el pol&iacute;tico/fen&oacute;meno/conflicto de turno; otros para advertirnos de sus perversas intenciones, de su amenaza latente como sustituto permanente de nuestros trabajos, nuestras aficiones y hasta nuestras vidas. 
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de chatbots serviles, aprendices de psic&oacute;logo o c&oacute;mplices irreemplazables de una soledad que tiene hechuras de plaga, la IA ha dividido el mundo en dos grandes tribus: los que la consideran una simple herramienta capaz de meter la pata igual que cualquier hijo de vecino y los que han vislumbrado en ella un apocalipsis inevitable y tremendamente veros&iacute;mil.
    </p><p class="article-text">
        Es razonable argumentar que cuanto m&aacute;s se sabe de la dichosa IA, m&aacute;s sencillo es afiliarse a los profetas del Armaged&oacute;n digital. En ese ej&eacute;rcito sirven ya miles de cient&iacute;ficos, fil&oacute;sofos y pol&iacute;ticos y su objetivo resulta di&aacute;fano: pararlo todo; pararlo todo ahora mismo. Seguramente, al lector cin&eacute;filo le asaltar&aacute;n recuerdos que empiezan en HAL-9000 y acaban en Skynet, pero como explican los autores, &ldquo;una bota no odia a una hormiga; tampoco la tiene en cuenta cuando toma sus decisiones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Yudkowsky&nbsp;form&oacute; parte de la lista de las cien personas m&aacute;s influyentes en IA de la revista&nbsp;<em>TIME</em>, mientras que Soares lleva m&aacute;s de una d&eacute;cada trabajando en este campo, tras su experiencia previa en Microsoft y Google, adem&aacute;s de ser uno de los autores m&aacute;s prol&iacute;ficos a la hora de hablar del asunto. Es el propio Soares el que recibe a elDiario.es para hablar de una obra que traslada al lector algo parecido a lo que en psicolog&iacute;a llaman &lsquo;ansiedad anticipatoria&rsquo; y que ha levantado una ola de halagos y unas cuantas cr&iacute;ticas, pero que ha servido para provocar un profundo debate en los c&iacute;rculos de sabios del sector y para dejar a los ne&oacute;fitos con la mosca tras la oreja.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su libro no es demasiado optimista con el futuro que nos espera&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, intentamos terminarlo con una nota esperanzadora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sinceramente, &iquest;qu&eacute; porcentaje, qu&eacute; probabilidades hay de que suceda algo como lo que formula en su libro pueda suceder? &iquest;De verdad cree que va a salir as&iacute; de mal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En 1952, creo, cuando los estadounidenses probaron la primera bomba de hidr&oacute;geno, m&aacute;s potente que las armas nucleares convencionales, en ese momento era muy f&aacute;cil pensar que el mundo iba a terminar en un incendio nuclear. En aquellos d&iacute;as hab&iacute;an pasado miles de a&ntilde;os en los que los humanos se hab&iacute;an hecho la guerra unos a otros y nunca hab&iacute;an logrado contenerse. La Primera Guerra Mundial hab&iacute;a ocurrido unos 30 a&ntilde;os antes. Despu&eacute;s de esa guerra se cre&oacute; la Sociedad de Naciones y dijeron que nunca volver&iacute;amos a hacer algo as&iacute;. Pero fracas&oacute; y ocurri&oacute; la Segunda Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        Tras la Segunda Guerra Mundial aparecieron las armas nucleares. Y mucha gente pens&oacute; que no hac&iacute;a falta ser un pesimista loco para creer que volver&iacute;amos a hacerlo todo otra vez, pero esta vez con armas nucleares, y que todo el mundo morir&iacute;a. Y aunque finalmente no morimos en un incendio no fue porque las armas nucleares fueran falsas. As&iacute; que, yo no estoy aqu&iacute; diciendo que vayamos a morir por la IA. Creo que tenemos todas las oportunidades para detener esto y evitar lo peor. Pero no vamos a sobrevivir porque la IA resulte ser falsa. La IA no es falsa. Tendremos que sobrevivir por otros medios distintos a que la IA resulte no ser real.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces estamos hablando de una superinteligencia artificial. No s&eacute; si ya estamos ah&iacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, seguro que todav&iacute;a no estamos ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La forma de alejar el peligro ser&iacute;a pues, literalmente, &iquest;apagarlo todo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Hoy en d&iacute;a la parte peligrosa es la superinteligencia, y como dices todav&iacute;a no estamos ah&iacute;. Pero si llegamos all&iacute;, ser&aacute; demasiado tarde. Pienso en esto un poco como observar la evoluci&oacute;n de los animales. Puede ser dif&iacute;cil darse cuenta de cu&aacute;ndo se pasa de los monos a los humanos. Podr&iacute;as decir: los monos siguen siendo bastante tontos, todav&iacute;a puedes enga&ntilde;arlos y se pasan el d&iacute;a tir&aacute;ndose excrementos. Pero en realidad hay muy poca diferencia entre un mono y un humano dentro del reino animal. Los monos se tiran excrementos y los humanos han caminado sobre la Luna.
    </p><p class="article-text">
        <strong>As&iacute; que todav&iacute;a no estamos ah&iacute;, pero podr&iacute;a ocurrir muy r&aacute;pido.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para dejarlo claro: no necesitamos impedir que la gente use ChatGPT. GPT no puede matarte. Lo que necesitamos detener es la carrera por crear inteligencias artificiales cada vez m&aacute;s inteligentes que nadie entiende. Ahora mismo esa carrera requiere cientos de miles de millones de d&oacute;lares en chips inform&aacute;ticos extremadamente avanzados que solo pueden fabricarse en Taiw&aacute;n y que necesitan una m&aacute;quina de litograf&iacute;a que solo puede fabricarse en los Pa&iacute;ses Bajos. Es una cadena de suministro extremadamente fr&aacute;gil y cara, as&iacute; que en realidad ser&iacute;a muy f&aacute;cil para los gobiernos del mundo decir: no se construyen m&aacute;s IA cada vez m&aacute;s grandes que nadie entiende solo para ver qu&eacute; pasa.
    </p><p class="article-text">
        En cierto modo ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil que controlar el uranio. El uranio es simplemente una roca que puedes extraer del suelo. &iquest;Podr&iacute;amos detenerlo? Absolutamente. Lo &uacute;nico que falta es voluntad pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero no tiene usted fe en que a pesar de que aparentemente ser&iacute;a posible y hasta sencillo, esa parada &lsquo;t&eacute;cnica&rsquo; por llamarla as&iacute;, vaya a producirse&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues no, no creo que vaya a producirse: mi intuici&oacute;n es que eso no va a suceder. Mucha gente habla de ello, cada vez hay m&aacute;s avisos, pero los l&iacute;deres mundiales a&uacute;n no han entendido el peligro. Siempre pongo este ejemplo: es como ver a alguien recogiendo mucho dinero en unas v&iacute;as de tren mientras el tren se acerca. Podr&iacute;as decir que es naturaleza humana ser codicioso y recoger dinero del suelo. Pero la cuesti&oacute;n es: &iquest;han visto el tren?
    </p><p class="article-text">
        No deber&iacute;amos rendirnos antes de avisarles de que viene el tren. &iquest;Sabes d&oacute;nde han visto el tren? En Silicon Valley. All&iacute; s&iacute; han visto el tren. Los directivos de estas empresas dicen que ser&iacute;a ingenuo asumir que podremos mantener el control. Nuestra mejor esperanza es que, por alguna raz&oacute;n, les caigamos bien (sonr&iacute;e). No tenemos ni idea de lo que est&aacute; pasando dentro y eso lo convierte en una situaci&oacute;n loca y arriesgad&iacute;sima. El propio Demis Hassabis, que dirige el proyecto de IA de Google, dijo que le gustar&iacute;a que todo el mundo fuera m&aacute;s despacio y que hubiera colaboraci&oacute;n internacional para ello; Sam Altman, de OpenAI, dijo que este es el mayor riesgo de destrucci&oacute;n de la humanidad de todos los tiempos; Dario Amodei, jefe de Anthropic, dijo que hay una probabilidad muy alta de que todo esto salga catastr&oacute;ficamente mal.
    </p><p class="article-text">
        La gente de Silicon Valley ha visto el tren, pero no pueden detenerlo. Y los l&iacute;deres mundiales ni siquiera han visto el tren. Piensan que esto solo trata de coches aut&oacute;nomos o de gente perdiendo su trabajo. No se han dado cuenta de la amenaza que podr&iacute;a matarnos a todos en el horizonte. As&iacute; que, &iquest;lo detendremos? No lo s&eacute;. Pero ser&iacute;a muy absurdo rendirse antes de que los l&iacute;deres siquiera se hayan dado cuenta del peligro.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es como ver a alguien recogiendo mucho dinero en unas vías de tren mientras el tren se acerca. Podrías decir que es naturaleza humana ser codicioso y recoger dinero del suelo. Pero la cuestión es: ¿han visto el tren?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>D&eacute;jeme preguntarle algo poni&eacute;ndonos en lo peor: &iquest;qu&eacute; pasar&aacute;? &iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a el comienzo de este proceso de destrucci&oacute;n de la humanidad? &iquest;Hay alg&uacute;n detonante que imagine?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, puedo inventar historias, pero en el fondo ser&iacute;an solo historias. Si jugaras una partida de ajedrez contra Magnus Carlsen, el mejor jugador humano, ser&iacute;a muy f&aacute;cil decir qui&eacute;n va a ganar. Sin ofenderte, pero Magnus Carlsen ganar&iacute;a esa partida contra ti. Seguro. Ahora bien, si me preguntaras con qu&eacute; pieza te dar&aacute; jaque mate, no lo sabr&iacute;a. Podr&iacute;as decir: &iquest;c&oacute;mo puedes estar tan seguro de que va a ganar si no puedes decirme c&oacute;mo terminar&aacute; exactamente la partida? Pero no funciona as&iacute;. Es f&aacute;cil predecir qui&eacute;n ganar&aacute; aunque sea dif&iacute;cil predecir el final exacto.
    </p><p class="article-text">
        Con la IA pasa algo parecido. Hoy ya hay gente que da a las IA cuentas con dinero y les dice que hagan lo que quieran. En el libro hablamos de una IA que ten&iacute;a un patrimonio de 50 millones de d&oacute;lares, tambi&eacute;n vemos que las IA persiguen objetivos inhumanos que nadie quer&iacute;a que persiguieran. Hemos visto IAs alucinar, hemos visto IA animar a adolescentes al suicidio: hemos visto IAs agravar episodios psic&oacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Y todo esto ocurre incluso cuando las IA pueden responder correctamente a preguntas sobre si eso es una buena idea o no. Lo &uacute;nico que falta es la inteligencia para aprovechar los poderes que les estamos dando. Ahora mismo existe una web llamada rentahuman.ai donde humanos alquilan sus cuerpos a las IA cuando estas necesitan que un humano haga algo por ellas. Esto ya existe. Las IA simplemente a&uacute;n no son lo bastante inteligentes para usarlo.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay ejemplos peores: el mes pasado OpenAI conect&oacute; una IA a un laboratorio biol&oacute;gico automatizado para que realizara sus propios experimentos. La IA no era lo suficientemente inteligente como para sintetizar un virus ni para tener objetivos propios que requirieran hacerlo. Pero los humanos ya est&aacute;n conectando IA a laboratorios biol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ese es el escenario? &iquest;IAs que pueden actuar de forma aut&oacute;noma en cualquier &aacute;mbito?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El escenario es que veremos IAs cada vez m&aacute;s inteligentes y el referente es la diferencia entre un chimpanc&eacute; y un humano. Ver&iacute;amos a las IA utilizando los recursos que ya tienen. Podr&iacute;an desarrollar robots que construyan f&aacute;bricas de robots, extraigan recursos y creen su propia cadena de suministro sin depender de los humanos. Entonces aparece un bucle: robots construyendo f&aacute;bricas que construyen robots que construyen f&aacute;bricas. Tambi&eacute;n construyen centros de datos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Disc&uacute;lpeme, pero temo que en cualquier momento Skynet aparezca en la conversaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        (Risas) Pero en Terminator los robots vienen con armas porque odian a los humanos. En la realidad probablemente ser&iacute;a distinto: simplemente no les importar&iacute;amos. Los humanos no entramos en guerra con las hormigas. Simplemente destruimos sus hormigueros cuando construimos algo. As&iacute; que, en realidad, morir&iacute;amos no porque intentaran matarnos, sino porque transformar&iacute;an el mundo para sus propios objetivos.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; construyan algo parecido a plantas que se extiendan por todo el planeta y recojan toda la luz solar. Excepto que, en lugar de ser una planta que podamos comer, ser&iacute;a una planta que alimenta a los centros de datos, &iquest;no? Hay todo tipo de cosas que la superinteligencia podr&iacute;a hacer. Predecirlo es un poco como intentar predecir la tecnolog&iacute;a del futuro hace 100 o 200 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Si hace 200 a&ntilde;os yo hubiera dicho qu&eacute; tecnolog&iacute;as militares inventar&iacute;a la humanidad, habr&iacute;as tenido que describir algo fantasioso para acercarte siquiera a las armas nucleares. Ya sabes, en la vida real probablemente parece sorprendente. Probablemente parece una locura. Probablemente parece futurista. Pero, ya sabes, si quieres imaginar solo f&aacute;bricas de robots construyendo m&aacute;s f&aacute;bricas de robots, eso es lo f&aacute;cil. Lo dif&iacute;cil de imaginar son, ya sabes, las formas de vida sint&eacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El problema para la mayor&iacute;a, incluido yo, es que vemos este tipo de cosas en v&iacute;deos de un minuto y medio con Brad Pitt y Tom Cruise, ya sabe, peleando en un edificio. Y luego Chat GPT o Grok diciendo que el Holocausto no ocurri&oacute; o que un misil impactado en un edificio en el L&iacute;bano era una masclet&aacute;. As&iacute; que, en cierto modo, son cosas peque&ntilde;as, delirios absurdos de una m&aacute;quina estropeada. Creo que, en general, no percibimos esa amenaza. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Oh, sin duda: tienes toda la raz&oacute;n. Ese es uno de los grandes desaf&iacute;os que supone este trabajo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces, &iquest;cree usted que hay alg&uacute;n remedio para eso, adem&aacute;s de leer su libro? Quiero decir, quiz&aacute; veremos c&oacute;mo las IA se vuelven m&aacute;s capaces e inteligentes, y quiz&aacute; haya una ventana de tiempo en la que las IA parezcan aterradoras, pero todav&iacute;a no lo son realmente y no creo que sea una percepci&oacute;n que se pueda cambiar en un plazo de tiempo razonable.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una raz&oacute;n para tener esperanza en eso es que ChatGPT hizo que todo el mundo se diera cuenta de que la IA es algo real. Y hasta ese momento, el concepto no estaba claro para nosotros. Ya sabes, llevo m&aacute;s de una d&eacute;cada en este campo. No estaba claro que la humanidad fuera a darse cuenta de verdad. Antes de ChatGPT, por lo que sab&iacute;amos, la IA iba a limitarse a hacer solo tareas de inform&aacute;tica, solo tareas matem&aacute;ticas. Y quiz&aacute; la humanidad ni siquiera llegar&iacute;a a notar la IA antes de que realmente despegara.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que tuvimos la suerte de que apareciera ChatGPT porque hizo que el mundo se diera cuenta. Quiz&aacute; tengamos algo que parezca aterrador, pero que no lo sea. Eso har&aacute; que el mundo se d&eacute; cuenta a&uacute;n m&aacute;s. Pero el problema es que la IA podr&iacute;a avanzar muy r&aacute;pido. Y aqu&iacute; volver&iacute;a a fijarme en la diferencia entre humanos y monos que mencionaba antes. O si miras la evoluci&oacute;n de la vida, si te fijas en los mam&iacute;feros. En cierto modo estos se fueron volviendo cada vez m&aacute;s inteligentes. Y los ratones no eran muy peligrosos. Y, ya sabes, las ardillas tampoco lo eran. Y puedes ir subiendo incluso hasta los monos. Los monos peque&ntilde;os no son muy peligrosos. Y luego puedes llegar a algo relativamente m&aacute;s grande, como un chimpanc&eacute;. Y algunas personas empiezan a decir: bueno, mira, s&eacute; que no es lo bastante inteligente como para construir armas y dispararte. Pero, ya sabes, los chimpanc&eacute;s son en realidad bastante inteligentes comparados con otros animales. Y s&eacute; que los chimpanc&eacute;s no parecen capaces de superarte en inteligencia, y no pueden, pero en realidad est&aacute;n bastante avanzados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y cu&aacute;l es exactamente la analog&iacute;a con la IA?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A lo que me refiero es: si hablamos de inteligencia, los chimpanc&eacute;s quiz&aacute; est&eacute;n en el 98% de ese espectro. Y ese &uacute;ltimo 2%, de repente, ah&iacute; est&aacute;n. Ya sabes, los humanos son en realidad una especie de criatura loca. Los humanos son ese tipo de criatura que puedes dejar desnudo en la sabana sin nada m&aacute;s que sus manos. Y van a inventar sus propias herramientas y usar&aacute;n esas herramientas para hacer herramientas mejores. Y usar&aacute;n esas herramientas mejoradas para hacer otras a&uacute;n mejores hasta que est&eacute;n inventando sus propias f&aacute;bricas, hasta que est&eacute;n inventando su propia maquinaria minera gigante con la que extraer uranio del suelo y fabricar sus propias armas nucleares.
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que piensas que eso es una locura. Y nuestros cerebros apenas son un poco m&aacute;s avanzados que los de los chimpanc&eacute;s. Y as&iacute; que las I.A. hoy en d&iacute;a siguen siendo muy tontas comparadas con nosotros. Pero comparadas con una roca, son muy, muy inteligentes. Y qui&eacute;n sabe cu&aacute;ndo cruzar&aacute;n ese peque&ntilde;o margen que queda y si habr&aacute; un momento en que parezcan muy aterradoras, pero en realidad no lo sean, dando tiempo a la humanidad para reaccionar. Espero que tengamos esa advertencia, pero no est&aacute; en absoluto garantizado. As&iacute; que aqu&iacute; el problema es la escala temporal: en t&eacute;rminos de tiempos y de incertidumbre, una cosa que podr&iacute;a pasar con las IA es que tengas IA que todav&iacute;a son bastante tontas, pero lo suficientemente inteligentes como para crear una IA m&aacute;s inteligente. Y esa IA m&aacute;s inteligente puede crear otra a&uacute;n m&aacute;s inteligente. Y esa otra a&uacute;n m&aacute;s inteligente puede crear otra todav&iacute;a m&aacute;s inteligente. As&iacute; que, por lo que sabemos, esto podr&iacute;a convertirse en un bucle de retroalimentaci&oacute;n descontrolado.
    </p><p class="article-text">
        Y, por lo que sabemos, ese bucle descontrolado podr&iacute;a empezar este mismo verano. O podr&iacute;a tardar 10 a&ntilde;os hasta que haya alg&uacute;n avance interno que permita a las IA convertirse en cosas extremadamente inteligentes: realmente mucho m&aacute;s inteligentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha traslado usted esta preocupaci&oacute;n a alguien con la capacidad suficiente como para poder tomar medidas en caso de que les convenza de no est&aacute; usted siendo un simple ap&oacute;stol del Apocalipsis?</strong>
    </p><p class="article-text">
        He tenido conversaciones con miembros del Senado de Estados Unidos y algunos de ellos tambi&eacute;n est&aacute;n bastante preocupados. Y, de hecho, una de las razones por las que escribimos el libro es que yo estaba teniendo algunas de estas conversaciones con miembros del Congreso de EEUU y dec&iacute;an: &ldquo;Estoy muy preocupado, pero no puedo hablar de ello porque suena demasiado loco&rdquo;. O soltaban cosas como: &ldquo;Bueno, eso es una locura&rdquo;. Deber&iacute;amos poder hablar de esto, as&iacute; que pensamos que quiz&aacute; el libro podr&iacute;a ayudar. Pero, ya sabes, incluso los senadores de EE. UU. dicen: &ldquo;Bueno, &iquest;qu&eacute; podemos hacer realmente en este punto?&rdquo;. Y simplemente creo que m&aacute;s gente en el mundo necesita darse cuenta del peligro.
    </p><p class="article-text">
        Como dec&iacute;a antes, la gente en Silicon Valley ya ha percibido el peligro pero nuestros l&iacute;deres mundiales no. Aunque creo que estamos empezando a llegar a ese punto. Ya hemos visto a gente en la ONU empezar a decir que necesitamos l&iacute;neas rojas. Hemos visto que algunos senadores estadounidenses est&aacute;n empezando a verbalizar cosas como: &ldquo;Oye, aqu&iacute; hay un riesgo real de extinci&oacute;n&rdquo;. As&iacute; que estamos avanzando. Y creo que, a medida que m&aacute;s gente se d&eacute; cuenta de que el peligro es real, todo se vuelve mucho m&aacute;s f&aacute;cil. Hay una gran diferencia entre que dos personas se den cuenta de que el peligro es real, entre que dos senadores lo entiendan y que lo entiendan 51 senadores. As&iacute; que ahora mismo creo que simplemente necesitamos que m&aacute;s gente comprenda que hay un peligro. Y eso podr&iacute;a marcar una gran diferencia en nuestra respuesta.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La gente en Silicon Valley ya ha percibido el peligro pero nuestros líderes mundiales no. Aunque creo que estamos empezando a llegar a ese punto. Ya hemos visto a gente en la ONU empezar a decir que necesitamos líneas rojas.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>No soy un gran experto en IA y muchos de los conceptos que expone el libro se salen con mucho de mi &aacute;mbito de trabajo. As&iacute; que estos d&iacute;as estuve leyendo algunas rese&ntilde;as de </strong><em><strong>Si alguien la crea, todos moriremos</strong></em><strong> y he de decirle que hay muchas cr&iacute;ticas positivas de expertos del sector y algunas otras personas muy enfadadas con ustedes y que les llaman &ldquo;catastrofistas&rdquo; y cosas peores, &iquest;C&oacute;mo interpretan todo el ruido que ha generado su trabajo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo s&iacute; esperaba que algunas personas se enfadaran. Creo que hay varios tipos de gente enfadada. En la industria tecnol&oacute;gica, algunos est&aacute;n enfadados porque no hablamos de su idea favorita para hacer que todo funcione. Y dicen: &ldquo;Bueno, creo que vamos a entrenarlo as&iacute;&rdquo;. Quiz&aacute; eso funcione bien.
    </p><p class="article-text">
        Y nosotros estamos un poco en plan: mira, una de las cosas dif&iacute;ciles de la IA es que no puedes hacerlo por prueba y error, porque si te equivocas lo suficiente, no tienes otra oportunidad, &iquest;entiendes? Y mucha ciencia avanza mediante prueba y error: alguien prueba una idea y casi funciona, pero no del todo. Y entonces vuelve al punto de partida e intenta de nuevo. En este caso, de una forma u otra, todos estos caminos llevan a lugares problem&aacute;ticos. Y creo que algunas personas no quieren admitir que eso es una posibilidad porque no les gusta hacia d&oacute;nde conducen esos escenarios. Y puedo entenderlo. Pero, por desgracia, el mundo no funciona en base a lo que nos resulta c&oacute;modo o inc&oacute;modo. Tenemos que enfrentarnos a los hechos reales, a las preguntas reales.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que s&iacute;, creo que mucha gente reacciona desde el deseo de que no sea as&iacute;, en lugar de afrontar si realmente lo es. Y yo desear&iacute;a, tanto como cualquiera, que fuera falso que estas empresas tecnol&oacute;gicas tengan el poder de jugar con nuestras vidas. Pero, desearlo no lo convierte en realidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo desearía, tanto como cualquiera, que fuera falso que estas empresas tecnológicas tengan el poder de jugar con nuestras vidas. Pero, desearlo no lo convierte en realidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Una de las cr&iacute;ticas m&aacute;s repetidas es que la IA no piensa como nosotros. Dicho de otra manera: que ustedes no pueden saber c&oacute;mo razona una IA.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es cierto. Lo hemos o&iacute;do y le&iacute;do muchas veces: &ldquo;Bueno, las m&aacute;quinas no son realmente inteligentes. No razonan de verdad. No piensan de verdad. No son realmente conscientes&rdquo;. Y todo esto me suena a decir: &ldquo;Bueno, el submarino no nada realmente&rdquo;. Vale, puedes hacer todos los argumentos que quieras sobre si nadar de verdad implica tener aletas o extremidades que se mueven para desplazarse por el agua. Y que un submarino con una h&eacute;lice giratoria no est&aacute; &ldquo;nadando&rdquo; realmente. Esa es una forma v&aacute;lida de definir las palabras. Pero eso no impide que el submarino se desplace por el agua muy r&aacute;pido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay un tercer escenario? Uno que no sea ni pararlo en seco o que suponga la extinci&oacute;n de la humanidad. &iquest;Existe un plan C? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, incluso si la IA no nos mata, si estas empresas tecnol&oacute;gicas crean superinteligencias y logran de alg&uacute;n modo mantenerlas bajo control, eso tampoco es bueno para la gente com&uacute;n. Vivir&iacute;amos en un mundo en el que estos oligarcas tecnol&oacute;gicos tendr&iacute;an un poder extraordinario sobre todos los dem&aacute;s. Probablemente ser&iacute;an m&aacute;s poderosos que los propios gobiernos. Dictar&iacute;an c&oacute;mo funcionan las cosas&hellip; As&iacute; que, francamente, no s&eacute; si el plan C nos conviene demasiado. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toni García Ramón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/nate-soares-necesitamos-detener-carrera-crear-inteligencias-artificiales-vez-inteligentes-nadie-entiende_128_13111680.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nate Soares: "Necesitamos detener la carrera por crear inteligencias artificiales cada vez más inteligentes que nadie entiende"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Tecnología,Silicon Valley,Evolución humana,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Solo los humanos tienen mentón y ahora una posible explicación promete cerrar el misterio que ha intrigado durante años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/humanos-menton-ahora-posible-explicacion-promete-cerrar-misterio-intrigado-durante-anos-pm_1_13055013.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0554df2c-eb62-45e1-bc11-4c743a35d72d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Solo los humanos tienen mentón y ahora una posible explicación promete cerrar el misterio que ha intrigado durante años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Evolución humana - La antropóloga Noreen von Cramon-Taubadel lidera un trabajo publicado en PLOS One donde se plantea que esa forma ósea no aportó ventaja propia y apareció mientras otras partes cambiaban</p><p class="subtitle">Cien personas contra un gorila: la hipotética pelea que revela cuánto subestimamos la naturaleza</p></div><p class="article-text">
        La parte inferior del rostro humano presenta un rasgo que no aparece en ning&uacute;n otro animal cercano. Esa peque&ntilde;a prominencia situada bajo los dientes inferiores forma la <strong>barbilla</strong>, una caracter&iacute;stica que distingue a nuestra especie dentro del grupo de los simios.
    </p><p class="article-text">
        La anatom&iacute;a comparada muestra que <strong>chimpanc&eacute;s, gorilas o bonobos carecen de esa forma</strong>. Tampoco la ten&iacute;an otros humanos antiguos. A pesar de lo evidente que resulta en el rostro, su presencia<strong> nunca ha tenido una explicaci&oacute;n clara ni un papel funcional comprobado</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Un trabajo universitario propone que ese relieve surge como efecto lateral evolutivo</h2><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n dirigida por la antrop&oacute;loga<strong> Noreen von Cramon-Taubadel</strong>, de la<em> University at Buffalo</em>, y publicada en la revista cient&iacute;fica <em><strong>PLOS One</strong></em>, plantea que la barbilla apareci&oacute; como e<strong>fecto indirecto de transformaciones evolutivas</strong> en el cr&aacute;neo humano.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n recoge <em>New Scientist</em>, el an&aacute;lisis indica que este rasgo no surgi&oacute; porque ofreciera una ventaja propia, sino porque<strong> otras partes del rostro cambiaron </strong>a lo largo del tiempo. Von Cramon-Taubadel explic&oacute; que &ldquo;la barbilla evolucion&oacute; en gran medid<strong>a por accidente y no mediante selecci&oacute;n directa</strong>&rdquo;. La autora a&ntilde;adi&oacute; que su origen est&aacute; ligado a cambios seleccionados en otras zonas del cr&aacute;neo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ese pequeño relieve bajo la boca solo aparece en Homo sapiens                            </span>
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        El proceso se relaciona con varias transformaciones que se produjeron en los antepasados humanos. Con el paso del tiempo, la<strong> postura erguida alter&oacute; la base del cr&aacute;neo</strong>. A la vez, el cerebro creci&oacute; y la <strong>cara se repleg&oacute; bajo la cavidad craneal </strong>en lugar de proyectarse hacia delante como ocurre en chimpanc&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Ese cambio coincidi&oacute; con modificaciones en la alimentaci&oacute;n que<strong> redujeron el tama&ntilde;o de los dientes delanteros y la fuerza necesaria para masticar</strong>. Como consecuencia, la mand&iacute;bula inferior se volvi&oacute; m&aacute;s ligera y corta, mientras la parte superior del rostro retroced&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Un amplio an&aacute;lisis de esqueletos compara medidas entre personas y grandes simios</h2><p class="article-text">
        Para comprobar c&oacute;mo se relacionaban estos cambios, el equipo<strong> analiz&oacute; una gran colecci&oacute;n de restos &oacute;seos</strong>. Los investigadores estudiaron<strong> 532 cr&aacute;neos</strong> conservados en museos de Europa y Estados Unidos. En el conjunto hab&iacute;a <strong>ejemplares humanos y tambi&eacute;n de distintos simios modernos</strong>, entre ellos chimpanc&eacute;s, gorilas, orangutanes, bonobos y gibones. En cada pieza se midieron 46 distancias entre puntos anat&oacute;micos repartidos por la cabeza y la mand&iacute;bula. Adem&aacute;s, se identificaron <strong>32 puntos de referencia</strong> para comparar la forma de las estructuras &oacute;seas.
    </p><p class="article-text">
        Los datos se integraron en un <strong>&aacute;rbol evolutivo</strong> que describe la relaci&oacute;n entre las especies. Despu&eacute;s se aplicaron modelos gen&eacute;ticos para calcular c&oacute;mo pudieron cambiar esas formas a lo largo del tiempo. El an&aacute;lisis se centr&oacute; en <strong>nueve caracter&iacute;sticas de la zona mandibular </strong>asociadas a la barbilla humana. 
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                El mentón humano marca una diferencia clara frente a chimpancés, gorilas o bonobos                            </span>
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        El resultado mostr&oacute; que <strong>solo tres de esos rasgos parecen haber estado influidos por selecci&oacute;n directa</strong>. Los otros seis surgieron sin esa presi&oacute;n evolutiva o como consecuencia indirecta de modificaciones en otras partes del cr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Antes de este trabajo, muchos especialistas hab&iacute;an propuesto explicaciones diferentes. Algunas teor&iacute;as suger&iacute;an que la<strong> barbilla ayudaba a soportar las fuerzas </strong>de la masticaci&oacute;n. Otras apuntaban a un <strong>papel en el habla o incluso a una preferencia est&eacute;tica </strong>en la elecci&oacute;n de pareja. Sin embargo, ninguna hip&oacute;tesis hab&iacute;a reunido pruebas suficientes que demostraran una ventaja concreta asociada a esa prominencia del hueso mandibular.
    </p><h2 class="article-text">Especialistas interpretan que varias piezas anat&oacute;micas cambian juntas dentro de un mismo sistema</h2><p class="article-text">
        El estudio propone una interpretaci&oacute;n distinta. La barbilla ser&iacute;a un <strong>rasgo que aparece cuando otras estructuras cambian </strong>de forma coordinada. En arquitectura existe un fen&oacute;meno similar cuando se levantan arcos y quedan espacios triangulares que no se planearon como elemento independiente. En biolog&iacute;a ocurre algo parecido cuando una parte del cuerpo surge al transformarse otra.
    </p><p class="article-text">
        En este caso, la<strong> reorganizaci&oacute;n del cr&aacute;neo humano dej&oacute; la mand&iacute;bula inferior ligeramente adelantada</strong> respecto a los dientes, creando la forma caracter&iacute;stica de la barbilla.
    </p><p class="article-text">
        El bi&oacute;logo<strong> James DiFrisco</strong>, del Francis Crick Institute en Londres, que no particip&oacute; en el trabajo, explic&oacute; a <em>New Scientist</em> que &ldquo;el hecho de que una caracter&iacute;stica parezca un elemento separado<strong> no significa que haya evolucionado como una unidad independiente</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa idea encaja con la visi&oacute;n de que el cr&aacute;neo y la mand&iacute;bula funcionan como un<strong> sistema integrado</strong>. Cuando una pieza cambia, otras pueden desplazarse con ella aunque no hayan sido el objetivo inicial de la selecci&oacute;n evolutiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/humanos-menton-ahora-posible-explicacion-promete-cerrar-misterio-intrigado-durante-anos-pm_1_13055013.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2026 18:38:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Solo los humanos tienen mentón y ahora una posible explicación promete cerrar el misterio que ha intrigado durante años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Evolución humana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un análisis revela que la hibridación humana se produjo sobre todo entre varones neandertales y mujeres sapiens]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/analisis-revela-hibridacion-humana-produjo-varones-neandertales-mujeres-sapiens_1_13022534.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ff8ddea-53a6-4a66-b671-b8f9949c9dcb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un análisis revela que la hibridación humana se produjo sobre todo entre varones neandertales y mujeres sapiens"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hallazgo de un exceso relativo del 62% de ascendencia humana moderna en los cromosomas X neandertales, sugiere que las parejas que tenían hijos eran en su mayoría de hombres neandertales y mujeres modernas, algo que hasta ahora se desconocía</p><p class="subtitle">Hemeroteca - El ADN revela nuevos detalles de la historia de extinciones, azar y sexo entre sapiens y neandertales
</p></div><p class="article-text">
        Cuando, en el a&ntilde;o 2010, el equipo de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/premio-nobel-medicina-svante-paabo-descubrimientos-evolucion-humana_1_9589916.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Svante P&auml;&auml;bo</a> demostr&oacute; que los humanos y neandertales se hibridaron en el pasado, la noticia caus&oacute; una gran sorpresa, pero los mecanismos por los que se produjo aquella mezcla han seguido siendo un misterio. Ahora, un equipo de investigadores liderado por <a href="https://www.med.upenn.edu/tishkoff/Lab/Platt/platt.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alexander Platt</a>, de la Universidad de Pensilvania, ha realizado una serie de an&aacute;lisis gen&eacute;ticos centrados en el cromosoma X de ambas especies, que ofrece por primera vez algo de luz sobre el proceso de hibridaci&oacute;n. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El resultado publicado este jueves <a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.aea6774" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista Science</a> indica que, cuando los neandertales y los sapiens se cruzaron, los emparejamientos fueron principalmente entre neandertales masculinos y mujeres sapiens. Seg&uacute;n los autores, este hallazgo ayuda a explicar por qu&eacute; la ascendencia neandertal presente en la mayor&iacute;a de los humanos est&aacute; distribuida de manera desigual. Los humanos anat&oacute;micamente modernos tienen bajos niveles de ascendencia neandertal, pero no se comparte de manera uniforme.
    </p><p class="article-text">
        El estudio del cromosoma X es clave para entender c&oacute;mo se cruzaron ambas especies porque su herencia est&aacute; directamente ligada al sexo biol&oacute;gico. A diferencia del resto de los cromosomas (los autosomas) que se heredan por igual de ambos progenitores, el cromosoma X se hereda de forma distinta: las hembras tienen dos cromosomas X, mientras que los machos tienen solo uno (al que se suma el cromosoma Y). Esto significa que, si los cruces entre dos poblaciones no son equilibrados entre machos y hembras, la cantidad de ADN mezclado en el cromosoma X ser&aacute; muy diferente a la del resto del genoma.
    </p><h2 class="article-text">Un &ldquo;desierto neandertal&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Al observar los genomas, los cient&iacute;ficos vieron que en los humanos modernos, el cromosoma X es un &ldquo;desierto neandertal&rdquo;, es decir, tiene una escasez notable de ADN de esta especie. Y, al mirar el cromosoma X de los neandertales descubrieron que ten&iacute;a un 62% m&aacute;s de ADN de humano moderno en comparaci&oacute;n con el resto de sus cromosomas. &ldquo;Lo que encontramos fue un desequilibrio sorprendente&rdquo;, afirma&nbsp;<a href="https://www.med.upenn.edu/tishkoff/Lab/Harris/harris.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Daniel Harris</span></a>&nbsp;, investigador asociado del laboratorio de Tishkoff y coautor principal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los autores, este patr&oacute;n puede explicarse de una de dos maneras: las variantes neandertales en el&nbsp;cromosoma X fueron desventajosas en los humanos modernos y fueron eliminadas gradualmente por la selecci&oacute;n natural, o el cruzamiento temprano podr&iacute;a haber ocurrido principalmente entre neandertales masculinos y humanos modernos femeninos, lo que result&oacute; en que poco ADN del cromosoma X neandertal ingresara al acervo gen&eacute;tico humano.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores utilizaron simulaciones matem&aacute;ticas y confirmaron que incluso un modelo de migraci&oacute;n exclusivamente femenina solo explicar&iacute;a una parte de esta diferencia, lo que los llev&oacute; a la conclusi&oacute;n de que la causa m&aacute;s probable fue una preferencia de apareamiento espec&iacute;fica: machos predominantemente neandertales reproduci&eacute;ndose con hembras predominantemente humanas modernas. Esta conclusi&oacute;n tambi&eacute;n ayuda a descartar la idea de que la falta de ADN neandertal en nuestro propio cromosoma X se deba &uacute;nicamente a que la selecci&oacute;n natural elimin&oacute; genes &ldquo;incompatibles&rdquo; o defectuosos. &ldquo;Las preferencias de apareamiento proporcionaron la explicaci&oacute;n m&aacute;s simple&rdquo;, dice Platt.
    </p><p class="article-text">
        Dos estudios anteriores, publicados en las revistas Nature y Science, ofrecieron <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/adn-revela-nuevos-detalles-historia-extinciones-azar-sexo-sapiens-neandertales_1_11895597.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevos detalles sobre esta hibridaci&oacute;n</a>, como las fechas en que ocurri&oacute; (hace entre 43.000 y 50.000 a&ntilde;os), c&oacute;mo fueron los cruzamientos (algunos linajes se cruzaron m&aacute;s de una vez y otros que no volvieron a encontrarse con ellos), o la forma en que los genes neandertales pasaron por la criba de la selecci&oacute;n natural (se quedaron con nosotros los que presentaban alg&uacute;n tipo de valor adaptativo).
    </p><h2 class="article-text">Una explicaci&oacute;n alternativa</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.mncn.csic.es/es/quienes_somos/antonio-rosas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Rosas</a>, paleoantrop&oacute;logo del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC),&nbsp;cree que este estudio viene a dar una respuesta a una pregunta recurrente: qu&eacute; sucedi&oacute; en los eventos de hibridaci&oacute;n entre diferentes especies, en este caso neandertales y sapiens. &ldquo;Lo que vienen a decir es que, para que se produzca esta diferencia en el cromosoma X, deber&iacute;a haber una especie de patr&oacute;n estandarizado en el perfil sexual de las relaciones&rdquo;, explica a elDiario.es. Hay otros posibles mecanismos de car&aacute;cter m&aacute;s demogr&aacute;fico que podr&iacute;an explicar la diferencia gen&eacute;tica en el cromosoma X, como la patrilocalidad (que las hembras cambien de grupo parental), pero los autores concluyen que eso explicar&iacute;a solo un porcentaje de ese desequilibrio. &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que los híbridos entre machos sapiens y hembras neandertales tuvieran una probabilidad de supervivencia más baja también podría explicar el desequilibrio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antonio Rosas</span>
                                        <span>—</span>  Paleoantropólogo del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Ellos lo interpretan como que hay una preferencia por las mujeres sapiens o una preferencia por los machos neandertales, pero los fundamentos de esas posibles preferencias los desconocemos&rdquo;, se&ntilde;ala Rosas. Sin embargo, apunta, hay otro factor tener en cuenta: &ldquo;la posibilidad biol&oacute;gica no contemplada de que los h&iacute;bridos entre machos sapiens y hembras neandertales tuvieran una probabilidad de supervivencia m&aacute;s baja, lo que no dejar&iacute;a huella y podr&iacute;a explicar el desequilibrio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se ha considerado si la supervivencia de los descendientes varones y hembras de los h&iacute;bridos neandertales/humanos modernos no fuera id&eacute;ntica, dependiendo de si la madre fuera neandertal o humana moderna&rdquo;, coincide <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gemma_Marfany" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gemma Marfany</a>, catedr&aacute;tica de Gen&eacute;tica de la Universidad de Barcelona (UB). &ldquo;Podr&iacute;a suceder que los descendientes h&iacute;bridos varones de una madre neandertal fueran menos viables que si la madre era humana moderna, lo que implicar&iacute;a una selecci&oacute;n natural purificadora sobre el cromosoma X neandertal, disminuyendo su transmisi&oacute;n y enriqueciendo en regiones del cromosoma X de humanos modernos, m&aacute;s compatible&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un artículo provocador que genera titulares, pero necesita más trabajos futuros, añadiendo el análisis del ADN mitocondrial</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gemma Marfany</span>
                                        <span>—</span> Catedrática de Genética de la Universidad de Barcelona (UB)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para la especialista, es un art&iacute;culo interesante, pero sobre todo llamativo. En su opini&oacute;n, apoyar la hip&oacute;tesis de que hab&iacute;a una preferencia de pareja, encaja con ideas preconcebidas, como las que se encuentran en los libros del Clan del Oso Cavernario, pero hay otras hip&oacute;tesis &ndash;que los autores pasan por encima y descartan f&aacute;cilmente&ndash; que podr&iacute;an explicar los resultados. &ldquo;Creo que es un art&iacute;culo provocador que genera titulares, pero necesita m&aacute;s trabajos futuros, a&ntilde;adiendo m&aacute;s genomas de neandertales, an&aacute;lisis del ADN mitocondrial (que solo es aportado por las madres) y an&aacute;lisis gen&oacute;micos m&aacute;s profundos y considerando otras opciones&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://ignaciomartinlerma.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ignacio Mart&iacute;n Lerma</a>, profesor de Prehistoria de la Universidad de Murcia, cree que el estudio introduce un matiz interesante en nuestra reconstrucci&oacute;n de ese contacto entre sapiens y neandertales, pero recuerda que se trata de inferencias y no de evidencia directa sobre comportamientos concretos. &ldquo;Si el mestizaje estuvo mayoritariamente protagonizado por varones neandertales y mujeres humanas modernas, ello apunta a din&aacute;micas sociales espec&iacute;ficas, aunque no permite definir c&oacute;mo fueron exactamente esas interacciones&rdquo;, explica al <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">SMC</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una explicaci&oacute;n alternativa podr&iacute;a ser que en los &uacute;ltimos grupos neandertales hubiera pocas mujeres&rdquo;, apunta <a href="https://www.ucm.es/preharq-prehistoria/jose-yravedra-sainz-de-los-terreros" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Yravedra Sainz de los Terreros</a>, catedr&aacute;tico de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). &ldquo;Esto obligaba a que hubiera m&aacute;s movilidad, y en esa movilidad mujeres sapiens pudieron haber tenido esa mayor relaci&oacute;n con neandertales&rdquo;. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/analisis-revela-hibridacion-humana-produjo-varones-neandertales-mujeres-sapiens_1_13022534.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2026 19:00:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un análisis revela que la hibridación humana se produjo sobre todo entre varones neandertales y mujeres sapiens]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Genética,Neandertales,Paleoantropología,Evolución humana,Sexo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El oso como antepasado humano: un estudio indaga en su papel protagonista en las mitologías de los primeros cazadores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/oso-antepasado-humano-estudio-indaga-papel-protagonista-mitologias-primeros-cazadores-pm_1_12990755.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f61a8e7-a879-4a99-93e9-f1a9933149c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El oso como antepasado humano: un estudio indaga en su papel protagonista en las mitologías de los primeros cazadores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Creencia - El investigador reunió crónicas antiguas, piezas desenterradas y relatos transmitidos durante generaciones para explicar cómo en China, Corea y Japón esa figura articuló creencias sobre el nacimiento del ser humano</p><p class="subtitle">Los osos polares de Svalbard desconciertan a los científicos tras un estudio que ha roto todas las previsiones: ¿no les afecta el deshielo?</p></div><p class="article-text">
        Las paredes de roca cerraron el paso y la luz qued&oacute; reducida a una franja fina sobre el suelo h&uacute;medo. Una osa y un tigre pidieron dejar atr&aacute;s su forma animal y vivir como humanos, y aceptaron encerrarse all&iacute; dentro mientras contaban los d&iacute;as y racionaban los dientes de ajo y las hojas de artemisa que les serv&iacute;an de alimento.
    </p><p class="article-text">
        El tigre golpe&oacute; la piedra con las garras y acab&oacute; saliendo antes de tiempo, con el pelaje manchado y la respiraci&oacute;n agitada. La osa resisti&oacute; en silencio, apoy&oacute; el lomo contra la pared fr&iacute;a y esper&oacute; hasta completar la prueba, y ese aguante cambi&oacute; su destino.
    </p><h2 class="article-text">Shuxian Ye reconstruy&oacute; un linaje sagrado que sit&uacute;a al animal como origen de reyes y clanes</h2><p class="article-text">
        <strong>Shuxian Ye </strong>public&oacute; un estudio que reconstruye el <strong>papel del oso como ancestro divino</strong>, mediador cosmol&oacute;gico y principio regenerador en las mitolog&iacute;as prehist&oacute;ricas del nordeste asi&aacute;tico. El trabajo parte de textos antiguos, restos excavados y comparaciones etnogr&aacute;ficas para sostener que ese animal ocup&oacute; un lugar estructural en las creencias de China, Corea y Jap&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El autor aplica el <strong>m&eacute;todo de las cuatro evidencias</strong>, que integra literatura, arqueolog&iacute;a, estudios de campo y tradici&oacute;n oral para reconstruir su significado. El an&aacute;lisis sit&uacute;a ese simbolismo en <strong>comunidades cazadoras del Neol&iacute;tico</strong> y lo vincula con la forma en que esas sociedades entend&iacute;an el origen del linaje humano.
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                El letargo invernal sirvió para explicar la muerte y el regreso a la vida                            </span>
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        El comportamiento biol&oacute;gico del oso ocupa un lugar principal en esa construcci&oacute;n simb&oacute;lica. Su retirada invernal y su reaparici&oacute;n en primavera se interpretaron como una <strong>forma de regreso a la vida </strong>tras un periodo de ocultaci&oacute;n. Volver a la cueva equival&iacute;a a entrar en un<strong> vientre primordial</strong>, mientras salir de ella marcaba el retorno al mundo exterior.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que la <strong>hibernaci&oacute;n</strong> sirviera como modelo narrativo para explicar muertes rituales y nuevos comienzos, y que los relatos de h&eacute;roes que emergen de monta&ntilde;as o rocas se lean como variantes de ese mismo esquema.
    </p><h2 class="article-text">Los restos hallados en el nordeste asi&aacute;tico apuntaron a ceremonias dedicadas al plant&iacute;grado</h2><p class="article-text">
        Esa lectura encaja con los datos materiales hallados en una amplia franja del nordeste asi&aacute;tico. El estudio identifica pueblos que mantuvieron ceremonias dedicadas al oso desde &eacute;pocas preagr&iacute;colas, como los<strong> ainu de Jap&oacute;n </strong>y varios <strong>grupos cazadores del norte de China y Siberia</strong>. En esos lugares, el animal aparece como antepasado protector y destinatario de rituales espec&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        La arqueolog&iacute;a ha documentado<strong> cr&aacute;neos de oso venerados</strong> hace unos 5000 a&ntilde;os, y esa zona coincide con la temprana distribuci&oacute;n del jade en la cuenca del r&iacute;o Liao, con piezas fechadas hacia el 6000 a. C., un solapamiento que apunta a una tradici&oacute;n religiosa compartida en sociedades de cazadores recolectores.
    </p><p class="article-text">
        En la China arcaica, el an&aacute;lisis se detiene en la figura de <strong>Youxiong</strong>, identificado con el Emperador Amarillo, cuyo nombre puede leerse como &ldquo;el que posee oso&rdquo;. Esa denominaci&oacute;n sugiere una <strong>filiaci&oacute;n tot&eacute;mica </strong>y abre la puerta a una genealog&iacute;a en la que el animal aparece ligado a los reyes fundadores de la dinast&iacute;a Xia, entre ellos Gun, Yu y Qi.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La tradición coreana cuenta que ella dio a luz al creador de Joseon tras superar el aislamiento, mientras el tigre quedó excluido                            </span>
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        Los relatos antiguos cuentan que algunos de estos gobernantes <strong>adoptan forma de oso o nacen en cuevas y monta&ntilde;as </strong>asociadas a ese animal. Shuxian Ye interpreta esas transformaciones como rituales simb&oacute;licos de muerte y renacimiento dentro de una tradici&oacute;n que concibe el linaje humano como descendiente del t&oacute;tem ursino, y a&ntilde;ade que el nombre Qi se vincula con la apertura de cavernas en primavera, una imagen conectada con el despertar tras la hibernaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El simbolismo tambi&eacute;n dej&oacute; huella en la geograf&iacute;a. Textos chinos mencionan la Monta&ntilde;a del Oso y la Cueva del Oso, mientras en Corea aparecen top&oacute;nimos como Monta&ntilde;a o Valle Xiongxin, donde <em>xiong</em> significa oso. En Jap&oacute;n, lugares como Kumano y Kumamoto incorporan el t&eacute;rmino <em>kuma</em> con el mismo sentido. Seg&uacute;n Shuxian Ye, estos enclaves funcionan como<strong> puntos de transici&oacute;n entre el &aacute;mbito celestial y el humano</strong>, espacios que se cierran y se abren siguiendo el ritmo anual del retiro y la salida del animal.
    </p><h2 class="article-text">El mito de Dangun Wanggeom consagr&oacute; a la osa como madre fundadora</h2><p class="article-text">
        El relato coreano de <em><strong>Dangun Wanggeom </strong></em>ofrece uno de los ejemplos m&aacute;s claros de esa jerarqu&iacute;a simb&oacute;lica. Tras superar la prueba en la cueva, la osa se transform&oacute; en mujer y dio a luz al fundador del antiguo Joseon, mientras el tigre qued&oacute; apartado por no completar el aislamiento.
    </p><p class="article-text">
        El mito coloca a la osa por encima del tigre porque ella s&iacute; cumple el aislamiento y acepta ese ciclo de encierro y salida. Ese ciclo se entiende como morir y volver a empezar. Por eso el oso no es solo un animal m&aacute;s dentro de los t&oacute;tems del norte, sino el que representa mejor esa idea de renacer.
    </p><p class="article-text">
        Y como la fundaci&oacute;n del antiguo Joseon nace de esa transformaci&oacute;n, el poder pol&iacute;tico queda ligado a ese mismo proceso natural de entrar en la oscuridad y regresar a la luz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/oso-antepasado-humano-estudio-indaga-papel-protagonista-mitologias-primeros-cazadores-pm_1_12990755.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Feb 2026 05:45:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El oso como antepasado humano: un estudio indaga en su papel protagonista en las mitologías de los primeros cazadores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Evolución humana,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Mundial de la antropología: cinco descubrimientos impactantes que cambiaron nuestra historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dia-mundial-antropologia-cinco-descubrimientos-impactantes-cambiaron-historia-pm_1_13002545.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba80a73e-883d-4c45-bfbd-036c6ce679cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Mundial de la antropología: cinco descubrimientos impactantes que cambiaron nuestra historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estos descubrimientos nos han hecho comprender mejor la historia humana a través de la antropología</p><p class="subtitle">El templo de Mitra situado más al norte en Escocia revela dos altares y cambia lo que se sabía sobre Roma en Caledonia</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Cada tercer jueves de febrero se celebra el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>D&iacute;a Mundial de la Antropolog&iacute;a</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, una efem&eacute;ride que se instaur&oacute; para aumentar la conciencia sobre esta ciencia que estudia al ser humano desde una perspectiva integral, establecida por la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Asociaci&oacute;n Americana de Antropolog&iacute;a (AAA)</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> en 2015.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">De esta forma, esta fecha sirve para la promoci&oacute;n de la </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/resuelto-ataque-feroz-28000-marcas-oseas-fracturas-revelan-principe-murio-ataque-animal-salvaje-pm_1_12983038.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">antropolog&iacute;a</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> en la sociedad y el impacto que tiene en ella, siendo crucial teniendo en cuenta su estudio de la diversidad cultural, lo que permite comprender y respetar las diferencias. Parte de ello se debe a descubrimientos que nos han hecho comprender mejor la historia humana.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">El descubrimiento de las pinturas rupestres de Altamira </span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Modesto Cubillas</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> no se imaginaba lo que acababa de descubrir cuando se adentr&oacute; en las cuevas de Altamira en 1868. Acompa&ntilde;ado por este,</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Marcelino Sanz de Sautuola</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> visit&oacute; por primera vez la cueva en 1875 y reconoci&oacute; algunas l&iacute;neas que entonces no consider&oacute; obra humana, pero fue el primer lugar del mundo en el que se identific&oacute; la existencia del arte rupestre del Paleol&iacute;tico superior.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El descubrimiento de las </span><a href="https://www.eldiario.es/viajes/arte-rupestre-patrimonio-humanidad-visitar-provincia-castellon-pm_1_12363332.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">pinturas rupestres </span></a><span class="highlight" style="--color:white;">de la cueva de Altamira fue relevante tambi&eacute;n por su conservaci&oacute;n y la frescura de sus pigmentos, en un momento, en el siglo XIX, en el que los postulados cient&iacute;ficos eran r&iacute;gidos y esto no tuvo una f&aacute;cil comprensi&oacute;n. Parte de lo que se descubri&oacute; se expuso en la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Exposici&oacute;n Universal de Par&iacute;s</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> en 1880.</span>
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DTDKhq5DVxw/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Este hallazgo demostr&oacute; que en el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Paleol&iacute;tico</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> pose&iacute;an pensamiento simb&oacute;lico y una capacidad art&iacute;stica avanzada, adem&aacute;s de que rompi&oacute; la idea de que lo que se consideraba &ldquo;civilizaci&oacute;n&rdquo; hab&iacute;a comenzado en Mesopotamia y Egipto, siendo este el descubrimiento que abri&oacute; el estudio del arte rupestre en Europa y a nivel mundial. </span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">El hallazgo de Lucy</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En 1974 tuvo lugar un descubrimiento de antropolog&iacute;a que reescribi&oacute; la historia de la evoluci&oacute;n humana. En Hadar, Etiop&iacute;a, un equipo liderado por</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Donald Johanson</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, encontr&oacute; piezas de un esqueleto de alrededor de 3,2 millones de a&ntilde;os, a la que llamaron Lucy, por la canci&oacute;n &ldquo;Lucy in the Sky with Diamonds&rdquo; de </span><a href="https://www.eldiario.es/viajes/dia-mundial-beatles-5-lugares-no-debes-perderte-londres-si-fan-grupo-pm_1_12422618.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">los Beatles</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, que escuchaban en la radio mientras celebraban este acontecimiento.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Los resultados dieron con la descripci&oacute;n de un nuevo hom&iacute;nido, el m&aacute;s antiguo encontrado en ese momento, que se publicaron en 1978 en la revista Kirtlandia. Si bien con posterioridad se hallaron restos de m&aacute;s individuos, pero fue el esqueleto de Lucy el m&aacute;s completo con un total de 52 huesos.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">El descubrimiento de </span>Taung Child</h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En 1924 en Raymond Dart, en Sud&aacute;frica, antrop&oacute;logos encontraron un cr&aacute;neo infantil con rasgos intermedios entre simios y humanos, que mostr&oacute; que los primeros hom&iacute;nidos eran africanos, en contra del pensamiento dominante entonces, que miraba a Asia o Europa. Indic&oacute; que la postura erguida apareci&oacute; temprano, y actualmente es una pieza fundamental de la paleoantropolog&iacute;a.</span>
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/C-AlmpVMFIE/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">El desciframiento de la escritura maya</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Entre las d&eacute;cadas de 1950 y 1980, se han dado avances significativos de investigaciones que han conseguido ir descifrando la escritura del pueblo maya, como es el caso de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Yuri Kn&oacute;rozov y Tatiana Proskouriakoff</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Se ha aprendido que estos eran en gran parte fon&eacute;ticos, han desvelado la existencia de dinast&iacute;as, guerras y alianzas pol&iacute;ticas, as&iacute; como una historia detallada de ciudades como Tikal. Su impacto fue que desmont&oacute; la imagen rom&aacute;ntica como civilizaci&oacute;n pac&iacute;fica y aislada, al mostrar una sociedad pol&iacute;ticamente compleja y din&aacute;mica.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">El hallazgo de los Denisovanos</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En 2010, en la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Cueva Denisova</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, en Siberia, encontr&oacute; un fragmento de un falange y molar, que se identific&oacute; con una nueva poblaci&oacute;n humana principalmente a trav&eacute;s del ADN, a la vez que demostr&oacute; que hubo mestizaje entre sapiens, neandertales y denisovanos. Esto marc&oacute; el auge de la paleoantropolog&iacute;a gen&eacute;tica como herramienta clave, a la vez que se hall&oacute; que parte de su gen&eacute;tica pervive actualmente en poblaciones de Asia y Ocean&iacute;a.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dia-mundial-antropologia-cinco-descubrimientos-impactantes-cambiaron-historia-pm_1_13002545.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Feb 2026 19:30:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día Mundial de la antropología: cinco descubrimientos impactantes que cambiaron nuestra historia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Antropología,Historia,Arqueología,Evolución humana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿El tamaño importa? Un estudio indica que el pene y la altura influyen en la atracción, pero no tanto como creen los hombres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/tamano-importa-estudio-indica-pene-altura-influyen-atraccion-no-creen-hombres_1_12926991.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2baf6c2-a809-4bc0-81e8-abe6c90e2ac2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿El tamaño importa? Un estudio indica que el pene y la altura influyen en la atracción, pero no tanto como creen los hombres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según los autores, el atractivo sexual y la percepción de amenaza podrían explicar el tamaño inusualmente grande del pene humano. El trabajo también muestra que los hombres tienden a sobreestimar la importancia del tamaño corporal, mientras que las mujeres valoran más el conjunto </p><p class="subtitle">Hemeroteca - “Y que mida 1,80”: por qué es problemático que las mujeres pongan requisitos de altura para ligar con hombres</p></div><p class="article-text">
        El pene humano es m&aacute;s grande que el de otros primates en relaci&oacute;n con el tama&ntilde;o corporal, un hecho que los bi&oacute;logos evolutivos han atribuido tradicionalmente a la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Selecci%C3%B3n_sexual" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">selecci&oacute;n sexual</a>, pero sobre el que todav&iacute;a hay algunas inc&oacute;gnitas. Algunos estudios apuntan a que pudo influir en el &eacute;xito reproductivo, la atracci&oacute;n de las hembras o la competici&oacute;n con otros machos. Para profundizar en esta cuesti&oacute;n, un equipo de cient&iacute;ficos australianos ha realizado un estudio cuyos resultados se publican este jueves <a href="https://plos.io/4aMv1CI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista&nbsp;</a><a href="https://plos.io/4aMv1CI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>PLOS Biology</em></a>.
    </p><p class="article-text">
        El equipo de <a href="https://upamaaich.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Upama Aich</a>, investigadora de la Universidad de Australia Occidental, pidi&oacute; a un grupo de hombres y mujeres que calificaran figuras masculinas generadas por computadora que variaban en altura, forma corporal y tama&ntilde;o del pene. A ellas les pidieron que calificaran el atractivo sexual de las figuras, mientras que a los hombres se les pidi&oacute; que evaluaran c&oacute;mo de amenazantes las consideraban, tanto en t&eacute;rminos de capacidad de lucha como de rivalidad sexual. Los participantes vieron im&aacute;genes de las figuras a escala en una encuesta en l&iacute;nea, que permit&iacute;a calificar la influencia de cada rasgo por separado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El tama&ntilde;o del pene, la altura y la relaci&oacute;n hombro-cadera se manipularon de forma independiente en 343 figuras masculinas generadas por ordenador&rdquo;, explica la primera autora a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;Esto permiti&oacute; presentar, por ejemplo, hombres altos con hombros estrechos y penes peque&ntilde;os, y examinar c&oacute;mo cada rasgo contribu&iacute;a a los juicios, manteniendo los dem&aacute;s constantes&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La conclusión principal es que un pene más grande en los humanos cumple dos funciones adicionales: atraer parejas y amenazar a los rivales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Upama Aich</span>
                                        <span>—</span> Investigadora de Universidad de Australia Occidental  
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los resultados sugieren que tanto las preferencias femeninas como la competencia con otros machos han favorecido el aumento del tama&ntilde;o del pene, la altura y la anchura de los hombros en los machos humanos. &ldquo;La conclusi&oacute;n principal es que un pene m&aacute;s grande en los humanos cumple dos funciones adicionales: atraer parejas y amenazar a los rivales&rdquo;, asegura Aich. Seg&uacute;n los autores, se trata de la primera evidencia experimental de que los machos consideran el tama&ntilde;o del pene al evaluar la capacidad de combate y el atractivo de sus rivales hacia las hembras. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">A ellos les importa m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Un detalle interesante del estudio, seg&uacute;n los autores, es la diferencia de valoraci&oacute;n entre hombres y mujeres. En el caso de ellas, tanto el tama&ntilde;o del pene como la altura y la forma corporal aumentaron el atractivo, pero a partir de cierto punto, mayores aumentos en el tama&ntilde;o del pene, la altura y la anchura de los hombros tuvieron valoraciones decrecientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de los hombres, la forma corporal y la altura fueron especialmente importantes al evaluar la amenaza f&iacute;sica. &ldquo;Una diferencia clave es que los hombres tendieron a calificar consistentemente los rasgos m&aacute;s exagerados como m&aacute;s competitivos, mientras que las preferencias de las mujeres se estabilizaron&rdquo;, explica Aich.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quizás el hallazgo más interesante es que el tamaño parece ser más importante para los hombres al evaluar el atractivo de sus rivales que para las mujeres a las que intentan impresionar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Upama Aich</span>
                                        <span>—</span> Investigadora de Universidad de Australia Occidental 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Bas&aacute;ndose en estos hallazgos, &iquest;se podr&iacute;a decir que estos resultados respaldan el t&oacute;pico de que &ldquo;el tama&ntilde;o importa&rdquo;?. &ldquo;S&iacute;, pero el contexto es muy importante&rdquo;, responde la investigadora. &ldquo;Para las mujeres, importa como parte de un todo, junto con la altura y la forma del cuerpo, pero solo hasta cierto punto. Para los hombres, importa como se&ntilde;al de amenaza, pero la altura y la forma del cuerpo tuvieron un efecto m&aacute;s fuerte. Quiz&aacute;s el hallazgo m&aacute;s interesante es que el tama&ntilde;o parece ser m&aacute;s importante para los hombres al evaluar el atractivo de sus rivales que para las mujeres a las que intentan impresionar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sesgos culturales y sociales</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.mncn.csic.es/es/quienes_somos/antonio-rosas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Rosas</a>, paleoantrop&oacute;logo del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), cree que es un asunto de inter&eacute;s, porque la sexualidad determina en gran medida nuestra existencia y desde luego nuestra reproducci&oacute;n. &ldquo;Y los estudios de anatom&iacute;a comparada con otros primates muestran las caracter&iacute;sticas que nos hacen m&aacute;s singulares comparados con otros: una de ellas es el tama&ntilde;o del pene, pero tambi&eacute;n el tama&ntilde;o de los senos femeninos&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Durante años hemos partido de la premisa equivocada de que el tamaño del pene es importante, pero en realidad el tamaño más importante es el del clítoris</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Morán</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga y sexóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque se ha interpretado dentro del marco de la selecci&oacute;n sexual (la preferencia por estos rasgos ha determinado su continuidad)&nbsp;el experto recuerda que en biolog&iacute;a existen otros factores que lo complican todo. &ldquo;Hay que tener cuidado con las interpretaciones directas y simples, porque la evoluci&oacute;n y constituci&oacute;n de los organismos son sistemas muy complejos que tienen interacciones internas que hay que considerar&rdquo;, asegura. &ldquo;A veces hay una integraci&oacute;n morfol&oacute;gica y un mismo gen participa en varios procesos, de modo que puede haber otras causas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de unas medidas m&iacute;nimas para facilitar una reproducci&oacute;n, en realidad el tama&ntilde;o del pene no importa por diferentes motivos, explica la psic&oacute;loga y sex&oacute;loga&nbsp;<a href="https://lauramoranpsicologa.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laura Mor&aacute;n</a>. &ldquo;La vagina puede adaptarse y tiene una profundidad media de 12-13 cm, con lo cual tampoco necesitamos penes de 30 cm&rdquo;, asegura. &ldquo;Luego puede haber una parte del significado que nosotros le demos al tama&ntilde;o de algo, que esto tambi&eacute;n es muy cultural o contextual&rdquo;, advierte. &ldquo;Durante a&ntilde;os hemos partido de la premisa equivocada de que el tama&ntilde;o del pene es importante, pero en realidad el tama&ntilde;o m&aacute;s importante es el del cl&iacute;toris, pero eso casi nadie lo sabe&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Algunas de estas preferencias pueden tener que ver con cómo nos han socializado desde pequeños, tanto a hombres como a mujeres</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marga Sánchez Romero</span>
                                        <span>—</span> Catedrática de la Universidad de Granada (UGR)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.ugr.es/personal/margarita-sanchez-romero" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marga S&aacute;nchez Romero</a>, catedr&aacute;tica de la Universidad de Granada (UGR) y autora del libro&nbsp;<em>Prehistoria de mujeres</em>&nbsp;(Destino, 2022), advierte de un posible sesgo del estudio, porque los participantes, de universidades australianas, tienen una visi&oacute;n y una perspectiva cultural muy determinada y le gustar&iacute;a ver un poquito m&aacute;s de variabilidad. &ldquo;Algunas de estas preferencias pueden tener que ver con c&oacute;mo nos han socializado desde peque&ntilde;os, tanto a hombres como a mujeres&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, Upama Aich defiende que su estudio incluy&oacute; participantes de diversos or&iacute;genes &eacute;tnicos y arroj&oacute; patrones muy consistentes en diferentes entornos de estudio. &ldquo;Esto sugiere que estas percepciones no se basan &uacute;nicamente en un contexto cultural espec&iacute;fico&rdquo;, asegura. &ldquo;Sin embargo, no afirmamos que sean universales, ya que las normas culturales en torno a la masculinidad y el atractivo var&iacute;an claramente y pueden interactuar con tendencias evolutivas subyacentes. Un estudio transcultural responder&aacute; directamente a esta pregunta&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/tamano-importa-estudio-indica-pene-altura-influyen-atraccion-no-creen-hombres_1_12926991.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Jan 2026 19:02:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿El tamaño importa? Un estudio indica que el pene y la altura influyen en la atracción, pero no tanto como creen los hombres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Sexo,Sexualidad,Sexismo,Evolución humana,Biología,Paleoantropología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hallazgo que demuestra que los humanos generamos fuego mucho antes de lo que se pensaba]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallazgo-demuestra-humanos-generamos-fuego-pensaba-pm_1_12886737.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27b64d7d-5473-48a0-9758-aa477a37558e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El hallazgo que demuestra que los humanos generamos fuego mucho antes de lo que se pensaba"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un yacimiento en Reino Unido adelanta en 350.000 años el momento en que nuestra especie aprendió a crear fuego a voluntad
</p><p class="subtitle">Top 3 descubrimientos arqueológicos de 2025 que pusieron nuestra historia patas arriba
</p></div><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo, la historia parec&iacute;a clara: los primeros humanos aprendieron a usar el fuego, pero tardaron cientos de miles de a&ntilde;os en dominarlo realmente. Ahora, un hallazgo arqueol&oacute;gico en el este de Inglaterra acaba de darle la vuelta a esa cronolog&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        En el yacimiento de <strong>East Farm Barnham</strong>, en el condado de Suffolk, los investigadores han encontrado la <strong>evidencia m&aacute;s antigua</strong> conocida de fuego generado deliberadamente por humanos, con una antig&uuml;edad de unos <strong>400.000 a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El descubrimiento, publicado en <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-025-09855-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nature</a>, adelanta m&aacute;s de <strong>350.000 a&ntilde;os</strong> el origen documentado de una de las capacidades m&aacute;s decisivas de nuestra evoluci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>No era fuego encontrado: era fuego creado</strong></h2><p class="article-text">
        La clave del hallazgo no est&aacute; solo en restos de ceniza o tierra quemada, sino en <strong>c&oacute;mo se produjo ese fuego</strong>. El equipo del<a href="https://www.britishmuseum.org/about-us/press/press-releases/groundbreaking-discovery-shows-earliest-evidence-fire-making" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Museo Brit&aacute;nico </a>identific&oacute; herramientas de s&iacute;lex alteradas por el calor junto a fragmentos de <strong>pirita de hierro</strong>, un mineral capaz de producir chispas al golpear contra el pedernal.
    </p><p class="article-text">
        La combinaci&oacute;n es reveladora: se trata del <strong>primer encendedor conocido de la Edad de Piedra</strong>. Es decir, no hablamos de conservar una llama natural tras un incendio o un rayo, sino de <strong>crear fuego a voluntad</strong>, cuando era necesario.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando vimos juntos el fuego, las herramientas calentadas y la pirita, todo encaj&oacute;&rdquo;, explica el arque&oacute;logo <strong>Rob Davis</strong>, miembro del equipo investigador. &ldquo;Es la primera prueba clara de que el fuego fue generado de forma intencionada en un periodo tan antiguo&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DSRRjrOEV2q/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>El fuego lo cambi&oacute; todo</strong></h2><p class="article-text">
        Encender fuego marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s en la historia humana. Permiti&oacute; calentarse, ahuyentar depredadores y, sobre todo, <strong>cocinar alimentos</strong>, lo que mejor&oacute; la absorci&oacute;n de nutrientes y contribuy&oacute; al crecimiento del cerebro.
    </p><p class="article-text">
        Numerosos estudios han vinculado el control del fuego con el desarrollo cognitivo de especies humanas arcaicas. <a href="https://forocilac.org/los-humanos-ya-cocinaban-hace-780-000-anos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Publicaciones cient&iacute;ficas</a> se&ntilde;alan que la cocina fue clave para liberar energ&iacute;a metab&oacute;lica y tiempo, dos ingredientes esenciales para la evoluci&oacute;n cultural.
    </p><p class="article-text">
        Los arque&oacute;logos creen que el lugar donde apareci&oacute; el fuego funcionaba como una <strong>chimenea comunitaria</strong>, un punto central de reuni&oacute;n para los grupos humanos del Paleol&iacute;tico. All&iacute; se compart&iacute;a calor, luz y, posiblemente, los primeros intercambios sociales complejos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puedes imaginar a los humanos reunidos alrededor del fuego, comunic&aacute;ndose y empezando a desarrollar formas primitivas de lenguaje&rdquo;, explica <strong>Nick Ashton</strong>, profesor del Museo Brit&aacute;nico y especialista en prehistoria.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El mineral m&aacute;s valioso del mundo</strong></h2><p class="article-text">
        Los an&aacute;lisis geol&oacute;gicos revelan adem&aacute;s que la pirita encontrada <strong>no es com&uacute;n en la zona</strong>, lo que sugiere que aquellos humanos la buscaban y transportaban conscientemente. Para ellos, ese mineral no era un adorno: era la tecnolog&iacute;a que permit&iacute;a encender fuego. En t&eacute;rminos evolutivos, fue un recurso tan valioso como hoy lo es la energ&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Reescribir la historia humana</strong></h2><p class="article-text">
        Hasta ahora, las pruebas m&aacute;s antiguas de uso controlado del fuego eran ambiguas y se debat&iacute;a si los humanos lo hab&iacute;an generado o simplemente conservado. Este hallazgo cambia el relato: <strong>la tecnolog&iacute;a del fuego surgi&oacute; mucho antes de lo que se cre&iacute;a</strong>, y con ella una nueva forma de habitar el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Bajo un bosque tranquilo de Suffolk, a pocos metros bajo tierra, yace la evidencia de uno de los momentos m&aacute;s decisivos de nuestra historia: cuando<strong> </strong>dejamos de depender de la naturaleza<strong> para empezar a transformarla</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Inma Moraleda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallazgo-demuestra-humanos-generamos-fuego-pensaba-pm_1_12886737.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jan 2026 15:00:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El hallazgo que demuestra que los humanos generamos fuego mucho antes de lo que se pensaba]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fuego,Historia,Evolución humana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Skhūl I, la niña que vivió hace 140.000 años y que reescribe la historia del primer contacto entre neandertales y Homo sapiens]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/skhul-i-nino-vivio-140-000-anos-reescribe-historia-primer-contacto-neandertales-homo-sapiens-pm_1_12824630.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/042ad311-6d68-4565-9009-665555b78264_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Skhūl I, la niña que vivió hace 140.000 años y que reescribe la historia del primer contacto entre neandertales y Homo sapiens"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mezcla anatómica - Las conclusiones apuntan a que la menor pertenecía a una población intermedia asentada en la región, con rasgos corporales procedentes de ambos grupos</p><p class="subtitle">¿Quién fue el guerrero que dejó su armadura bajo el templo de Kanka? El hallazgo podría revelar cómo se mezclaron las culturas del Irán sasánida y las estepas túrquicas</p></div><p class="article-text">
        Los<strong> desplazamientos de grupos humanos hacia el corredor del Levante </strong>facilitaron el primer contacto conocido entre <strong>neandertales y </strong><em><strong>Homo sapiens</strong></em>. Las oscilaciones clim&aacute;ticas del Pleistoceno Medio transformaron ese territorio en un paso obligado entre &Aacute;frica y Eurasia. Las poblaciones que avanzaban desde el norte encontraron all&iacute; <strong>recursos abundantes y zonas habitables</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La<strong> coexistencia prolongada </strong>favoreci&oacute; intercambios gen&eacute;ticos que dejaron rastro en los descendientes de ambos linajes. Ese contacto inicial abri&oacute; una etapa evolutiva de mestizaje que modific&oacute; la anatom&iacute;a y la distribuci&oacute;n de las poblaciones humanas.
    </p><h2 class="article-text">Un estudio reciente reabre el debate sobre los or&iacute;genes del cr&aacute;neo infantil hallado en el Monte Carmelo</h2><p class="article-text">
        El art&iacute;culo publicado en<strong> </strong><em><strong>L&rsquo;Anthropologie</strong></em><strong> </strong>este a&ntilde;o<strong> </strong>describe con detalle la nueva investigaci&oacute;n sobre el cr&aacute;neo <strong>infantil Skh&#363;l I,</strong> procedente del Monte Carmelo. El trabajo, dirigido por <strong>Bastien Bouvier</strong>, aplic&oacute; tomograf&iacute;a computarizada y reconstrucciones en 3D para comparar el neurocr&aacute;neo y la mand&iacute;bula con otros espec&iacute;menes de Homo.
    </p><p class="article-text">
        Los an&aacute;lisis muestran rasgos compatibles con <em>Homo sapiens</em> en la base del cr&aacute;neo y coincidencias con <em>Homo neanderthalensis </em>en la estructura mandibular. Esa dualidad llev&oacute; al equipo a proponer que el individuo pertenec&iacute;a a un <strong>paleodemo mixto con aportes gen&eacute;ticos de ambas l&iacute;neas</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La investigación dirigida por Bastien Bouvier, publicada en la revista L’Anthropologie, analizó con tecnología de reconstrucción tridimensional la estructura craneal"
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                La investigación dirigida por Bastien Bouvier, publicada en la revista L’Anthropologie, analizó con tecnología de reconstrucción tridimensional la estructura craneal                            </span>
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        Las excavaciones originales, realizadas en 1931 po<strong>r Dorothy Garrod</strong> y<strong> Theodore McCown</strong>, sacaron a la luz Skh&#363;l I junto a otros nueve restos humanos. El conjunto apareci&oacute; en una c&aacute;mara funeraria con evidencias de entierros intencionales, lo que convierte el hallazgo en una de las <strong>sepulturas m&aacute;s antiguas conocidas</strong>. La ni&ntilde;a, de entre 3 y 5 a&ntilde;os, fue depositado con cuidado en un cementerio com&uacute;n de adultos y menores, prueba de pr&aacute;cticas sociales complejas en una fase temprana de la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n morfol&oacute;gica detallada revela un <strong>neurocr&aacute;neo con perfil vascular semejante al neandertal y un laberinto &oacute;seo pr&oacute;ximo al de </strong><em><strong>Homo sapiens</strong></em><em>.</em> El foramen magnum inclinado hacia atr&aacute;s recuerda al del ejemplar Kabwe I de <em>Homo rhodensiensis</em>. La mand&iacute;bula, en cambio, presenta un plano alveolar retranqueado y dientes dispuestos en arco amplio, rasgos asociados a formas arcaicas. Esta combinaci&oacute;n<strong> no encaja plenamente en ninguna especie conocida</strong>, lo que lleva a pensar en una poblaci&oacute;n h&iacute;brida establecida en el Levante.
    </p><h2 class="article-text">Los expertos discrepan sobre la interpretaci&oacute;n gen&eacute;tica y la autenticidad del cr&aacute;neo atribuido a Skh&#363;l I</h2><p class="article-text">
        El paleoantrop&oacute;logo <strong>Isra&euml;l Hershkovitz</strong>, de la Universidad de Tel Aviv, explic&oacute; a <em>BBC Mundo </em>que &ldquo;el primer encuentro entre neandertales y <em>Homo sapiens</em> ocurri&oacute; hace unos 140 000 a&ntilde;os, mucho antes de lo que se pensaba&rdquo;. A&ntilde;adi&oacute; que la ni&ntilde;a Skh&#363;l I representa una &ldquo;<strong>poblaci&oacute;n casi </strong><em><strong>sapiens</strong></em><strong> con una mayor proporci&oacute;n de genes neandertales</strong>&rdquo;. Su equipo sugiere mantener una categor&iacute;a propia para esa poblaci&oacute;n, denominada<em><strong> Skh&#363;l paleodemo</strong></em>, en espera de que los estudios de ADN permitan confirmar la hip&oacute;tesis.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El estudio recupera la historia de unas excavaciones pioneras y de una sepultura singular en el Paleolítico                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El investigador espa&ntilde;ol<strong> Antonio Rosas</strong>, del Museo Nacional de Ciencias Naturales, matiza esas conclusiones. Se&ntilde;ala que &ldquo;la determinaci&oacute;n gen&eacute;tica de la anatom&iacute;a es compleja y no suele distribuirse de forma tan estanca entre cr&aacute;neo y mand&iacute;bula&rdquo;. Propone que la mand&iacute;bula atribuida a Skh&#363;l I pudo <strong>pertenecer a otro individuo neandertal incorporado al mismo enterramiento</strong>. Tambi&eacute;n recuerda que la confirmaci&oacute;n de la hibridaci&oacute;n requiere datos paleogen&oacute;micos directos, a&uacute;n inexistentes para este f&oacute;sil.
    </p><p class="article-text">
        Pese a las discrepancias, el hallazgo de Skh&#363;l I ampl&iacute;a el marco temporal del contacto entre ambas especies y<strong> plantea nuevas preguntas</strong> sobre la organizaci&oacute;n social de aquellos grupos. El hecho de que la menor recibiera el mismo trato funerario que los adultos sugiere una comunidad con sentido de pertenencia y respeto hacia todos sus miembros.
    </p><p class="article-text">
        Esa pr&aacute;ctica, documentada hace 140.000 a&ntilde;os, anticipa comportamientos que despu&eacute;s <strong>caracterizaron a las poblaciones humanas modernas </strong>y ayuda a entender c&oacute;mo la convivencia entre linajes distintos configur&oacute; la historia evolutiva compartida de la especie.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/skhul-i-nino-vivio-140-000-anos-reescribe-historia-primer-contacto-neandertales-homo-sapiens-pm_1_12824630.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Dec 2025 12:30:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Skhūl I, la niña que vivió hace 140.000 años y que reescribe la historia del primer contacto entre neandertales y Homo sapiens]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Evolución humana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un misterioso ancestro humano coexistió con Lucy y caminaba erguido con ‘pies de gorila’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/misterioso-ancestro-humano-coexistio-lucy-caminaba-erguido-pies-gorila_1_12797094.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f110577e-d30f-4af0-85d8-064cd1272c52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un misterioso ancestro humano coexistió con Lucy y caminaba erguido con ‘pies de gorila’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un equipo de investigadores halla nuevas pruebas de que el fósil conocido como “pie de Burtele” perteneció a una especie de ‘Australopithecus’ más primitiva que Lucy y convivió con ella en la misma zona de África hace 3,4 millones de años </p><p class="subtitle">Hemeroteca - El ADN revela nuevos detalles de la historia de extinciones, azar y sexo entre sapiens y neandertales</p></div><p class="article-text">
        Nuestra pariente m&aacute;s famosa, la <em>Australopithecus</em> <em>afarensis</em> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Lucy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lucy</a>, no estuvo sola en la actual Etiop&iacute;a, sino que convivi&oacute; geogr&aacute;fica y temporalmente con una especie a&uacute;n m&aacute;s antigua, cuyos pies ten&iacute;an un pulgar oponible que le facilitaba trepar a los &aacute;rboles, m&aacute;s parecidos a los de un gorila que a los de un humano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es la principal conclusi&oacute;n del trabajo publicado este mi&eacute;rcoles por el equipo del investigador <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Yohannes_Haile-Selassie" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yohannes Haile-Selassie</a> en la revista <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-025-09714-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a>, quienes resuelven un antiguo misterio y ofrecen nuevas perspectivas sobre el estilo de vida de los antiguos hom&iacute;nidos que vivieron en &Aacute;frica oriental hace entre 3 y 4 millones de a&ntilde;os. Al tiempo que nos revelan que la bipedestaci&oacute;n (la marcha sobre dos piernas) se abri&oacute; camino a lo largo de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/evolucion-humana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evoluci&oacute;n humana</a> de formas muy diversas.
    </p><h2 class="article-text">Un pie para una teor&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Los hallazgos se basan en un fragmento de pie de 3,4 millones de a&ntilde;os desenterrado por el equipo de Haile-Selassie en Etiop&iacute;a en 2009 y al que los especialistas bautizaron como<em> </em><a href="https://becominghuman.org/hominin-fossils/the-burtele-foot/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>pie de Burtele</em></a>. Los cient&iacute;ficos sab&iacute;an que coincid&iacute;a en antig&uuml;edad con los <em>Australopithecus</em> <em>afarensis</em>, aunque ten&iacute;a una anatom&iacute;a distinta y no sab&iacute;an a qu&eacute; especie pertenec&iacute;a. Unos a&ntilde;os despu&eacute;s, en 2015, el equipo anunci&oacute; la identificaci&oacute;n de una nueva especie,&nbsp;<a href="https://becominghuman.org/hominin-fossils/australopithecus-deyiremeda/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Australopithecus deyiremeda</em></a>, a partir de f&oacute;siles encontrados cerca del pie y aunque han defendido durante a&ntilde;os su relaci&oacute;n, no pod&iacute;an establecer el v&iacute;nculo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El pie de Burtele (izquierda) y el pie incrustado en el contorno de un pie de gorila.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Lo que anuncian Haile-Selassie y los suyos en esta ocasi&oacute;n es el descubrimiento de nuevos f&oacute;siles de hom&iacute;nidos, que datan de hace entre 3,47 y 3,33 millones de a&ntilde;os en la misma regi&oacute;n, que les permiten asignar el pie f&oacute;sil a esta especie. Estas nuevas piezas incluyen fragmentos de pelvis, cr&aacute;neo y una mand&iacute;bula con 12 dientes, que pueden asignarse a&nbsp;<em>A. deyiremeda</em>&nbsp;y que se encontraron en la misma secci&oacute;n estratigr&aacute;fica del suelo que el pie de Burtele.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El hallazgo de especímenes como el pie de Burtele indica que existían muchas maneras de caminar sobre dos piernas en el suelo; no existía una única forma hasta tiempos posteriores</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Yohannes Haile-Selassie</span>
                                        <span>—</span> Director del Instituto de Orígenes Humanos (IHO) y líder de la investigación 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este pie es m&aacute;s primitivo que los de la especie de Lucy, ya que conserva un pulgar oponible, importante para trepar, lo que no imped&iacute;a a <em>A. deyiremeda</em> caminar sobre dos piernas. Otra especie que vivi&oacute; un mill&oacute;n de a&ntilde;os antes<em>&nbsp;</em><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Ardipithecus_ramidus" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ardipithecus ramidus</em></a>, cuya representante m&aacute;s conocida se llama <em>Ardi</em>, presentaba caracter&iacute;sticas similares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto significa que la bipedestaci&oacute;n en estos primeros ancestros humanos se manifestaba de diversas maneras&rdquo;, destaca Haile-Selassie. &ldquo;El hallazgo de espec&iacute;menes como el pie de Burtele indica que exist&iacute;an muchas maneras de caminar sobre dos piernas en el suelo; no exist&iacute;a una &uacute;nica forma hasta tiempos posteriores&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Diferentes dietas&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La forma de los dientes, junto con las caracter&iacute;sticas previamente descritas de los huesos, tambi&eacute;n sugieren que&nbsp;<em>A. deyiremeda</em>&nbsp;era m&aacute;s primitivo que&nbsp;<em>A. afarensis</em>. Y un detalle que los autores les parece particularmente relevante: el an&aacute;lisis de los is&oacute;topos del esmalte dental indica que esta especie&nbsp;com&iacute;a hojas, frutas y nueces de &aacute;rboles, arbustos o hierbas, una dieta menos diversa que la de&nbsp;Lucy.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las nuevas piezas fósiles encontradas mediante el tamizado y la recolección de la tierra tamizada.                            </span>
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        &ldquo;Me sorprendi&oacute; que la se&ntilde;al isot&oacute;pica del carbono fuera tan clara&rdquo;, asegura <a href="https://lsa.umich.edu/earth/people/faculty/naomi-levin.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Naomi Levin</a>, profesora de la Universidad de Michigan y coautora del estudio. Ella y su equipo tomaron muestras de ocho de los 25 dientes encontrados en las localidades de Burtele para su an&aacute;lisis. &ldquo;Los datos isot&oacute;picos muestran claramente que <em>A. deyiremeda</em> no acced&iacute;a a la misma gama de recursos que <em>A. afarensis</em>&rdquo;, se&ntilde;ala Levin.
    </p><h2 class="article-text">Debate entre los expertos</h2><p class="article-text">
        El paleoantrop&oacute;logo espa&ntilde;ol&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Mar%C3%ADa_Berm%C3%BAdez_de_Castro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Mar&iacute;a Berm&uacute;dez de Castro</a> cree que el resultado es muy interesante y que habr&aacute; debate entre los expertos.&nbsp;&ldquo;En la actualidad, se han descrito hasta&nbsp;siete&nbsp;especies del g&eacute;nero&nbsp;<em>Australopithecus</em>, que vivieron en &Aacute;frica hace entre cuatro y dos millones de a&ntilde;os&rdquo;, explica a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;El tiempo y el espacio son considerables y existen muchas evidencias para sostener toda esta variabilidad. Sin embargo, este estudio concluye que dos de estas especies vivieron en el mismo lugar y en la misma &eacute;poca:&nbsp;<em>A. afarensis</em>&nbsp;y <em>A.</em>&nbsp;<em>deyiremeda&rdquo;</em>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pienso que en un futuro próximo, con más hallazgos, será necesaria una revisión a fondo para asegurar que se trata de especies distintas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José María Bermúdez de Castro </span>
                                        <span>—</span> Paleoantropólogo y miembro de la RAE
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para el especialista, aunque las localidades donde se han encontrado estos f&oacute;siles y los de Lucy est&eacute;n pr&aacute;cticamente en la misma zona (separadas por apenas 30 kil&oacute;metros), es posible que no todos los expertos en&nbsp;<em>Australopithecus</em>&nbsp;est&eacute;n de acuerdo en aceptar esa convivencia. &ldquo;Pienso que en un futuro pr&oacute;ximo, con m&aacute;s hallazgos, ser&aacute; necesaria una revisi&oacute;n a fondo&nbsp;para asegurar que se trata de especies distintas&rdquo;, comenta.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Necesitamos mas f&oacute;siles&rdquo;</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.cenieh.es/sobre-el-cenieh/personal/hlusko-leslea-jane" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Leslea J. Hlusko</a>, paleoantrop&oacute;loga del Centro Nacional de Evoluci&oacute;n Humana (CENIEH) experta en dentici&oacute;n y australopitecos, discrepa de las conclusiones de Haile-Selassie. &ldquo;Si el dedo del pie de este esp&eacute;cimen fuera divergente, eso lo har&iacute;a bastante diferente del pie del&nbsp;<em>Australopithecus afarensis</em>&rdquo;, apunta.<em>&ldquo;</em>El dilema radica en la dificultad de interpretar de forma concluyente el &aacute;ngulo del pulgar desde la base del pie utilizando &uacute;nicamente el metatarsiano. Se necesita el hueso con el que se articula: la cu&ntilde;a cuneiforme. Y a&uacute;n no se conoce ninguna en el pie Burtele. Por lo tanto, esta interpretaci&oacute;n de una diferencia en la locomoci&oacute;n con&nbsp;<em>A. afarensis</em>&nbsp;ha sido incierta&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Haile-Selassie y su equipo recolectando fósiles en uno de los yacimientos en Etiopía."
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            <span class="title">
                Haile-Selassie y su equipo recolectando fósiles en uno de los yacimientos en Etiopía.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En cuanto a la posible coexistencia de las especies, Hlusko recuerda que se puede llegar caminando en menos de un d&iacute;a desde los sitios donde se han encontrado f&oacute;siles de <em>Ardipithecus ramidus,</em>&nbsp;que vivi&oacute; hace 4,4 millones de a&ntilde;os,&nbsp;<em>Australopithecus anamensis</em>,&nbsp;hace 4 millones de a&ntilde;os, y&nbsp;<em>Australopithecus afarensis,</em>&nbsp;entre 3,7 y 3 millones de a&ntilde;os. &ldquo;Todos estos taxones vivieron en la misma regi&oacute;n geogr&aacute;fica pero en sucesi&oacute;n&rdquo;, asegura. &ldquo;Muchos expertos en mi disciplina, incluida yo, interpretamos estos taxones como puntos temporales de un linaje en evoluci&oacute;n, no como evidencia real de m&uacute;ltiples especies viviendo juntas&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Taxonómicamente, siempre se puede dividir un linaje en evolución en tantos segmentos como se desee, pero no hay evidencia de que estos sean animales distintos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Leslea J. Hlusko</span>
                                        <span>—</span> Paleoantropóloga del Centro Nacional de Evolución Humana (CENIEH) 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El grupo de investigaci&oacute;n de Hlusko cree que la especie <em>A. deyiremeda</em>&nbsp;no est&aacute; bien identificada y dicen <a href="https://doi.org/10.31233/osf.io/g7kfx_v4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">haber demostrado</a> que se absorbe f&aacute;cilmente dentro de la variaci&oacute;n espec&iacute;fica de&nbsp;<em>A. afarensis. </em>&ldquo;Taxon&oacute;micamente, siempre se puede dividir un linaje en evoluci&oacute;n en tantos segmentos como se desee&rdquo;, subraya la experta. &ldquo;Sin embargo, biol&oacute;gicamente, no hay evidencia de que estos sean animales distintos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, Hlusko cree que ser&iacute;a extraordinario tener dos simios de apariencia casi id&eacute;ntica viviendo uno junto al otro sin cruzarse. &ldquo;Nunca vemos esto en los primates actuales, por lo que soy sumamente esc&eacute;ptica ante todas estas interpretaciones de la extrema diversidad biol&oacute;gica&rdquo;, asevera. &ldquo;Este nuevo art&iacute;culo de 2025, desde mi perspectiva, actualiza el uso de la terminolog&iacute;a taxon&oacute;mica por parte de los autores, pero no nos aporta ninguna nueva perspectiva sobre la biolog&iacute;a de nuestros ancestros hace 3,5 millones de a&ntilde;os. Para ello, a&uacute;n necesitamos m&aacute;s f&oacute;siles&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/misterioso-ancestro-humano-coexistio-lucy-caminaba-erguido-pies-gorila_1_12797094.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Nov 2025 15:59:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un misterioso ancestro humano coexistió con Lucy y caminaba erguido con ‘pies de gorila’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Evolución humana,Fósiles,África,Paleoantropología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los perros ya tenían una sorprendente variedad de formas y tamaños al inicio de su domesticación, hace 10.000 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/perros-tenian-sorprendente-variedad-formas-tamanos-inicio-domesticacion-10-000-anos_1_12759383.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84d5952a-58c6-4c34-93e7-ef8bcc9cefba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los perros ya tenían una sorprendente variedad de formas y tamaños al inicio de su domesticación, hace 10.000 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio presenta pruebas de que ya existía una notable variedad en la morfología de los perros milenios antes de las modernas prácticas de cría </p><p class="subtitle">Hemeroteca - Miles de perros prueban ya la primera pastilla para alargar la vida: “Podrían ganar el equivalente a 24 años humanos”</p></div><p class="article-text">
        La enorme variabilidad de formas y tama&ntilde;os de los perros dom&eacute;sticos no es fruto exclusivo de la selecci&oacute;n realizada por los criadores en los &uacute;ltimos dos siglos, sino que comenz&oacute; al inicio de su domesticaci&oacute;n. Es la novedosa conclusi&oacute;n de un estudio publicado este jueves <a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.adt0995" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista </a><a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.adt0995" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Science</em></a> y liderado por la investigadora francesa <a href="https://isem-evolution.fr/en/membre/evin/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Allowen Evin</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para rastrear c&oacute;mo se desarrollaron y diversificaron las formas f&iacute;sicas de los perros dom&eacute;sticos a lo largo del tiempo, Evin y su equipo examinaron 643 cr&aacute;neos de un periodo que abarca 50.000 a&ntilde;os y los sometieron a avanzados an&aacute;lisis morfom&eacute;tricos 3D. Esto les permiti&oacute; medir diferencias sutiles en la forma y el tama&ntilde;o de sus cr&aacute;neos, as&iacute; como comparar estas caracter&iacute;sticas con perros antiguos y modernos y sus parientes salvajes. Hasta ahora estos detalles eran inaccesibles por la escasez de espec&iacute;menes del Pleistoceno, el estado fragmentario de los restos disponibles y la dificultad de distinguir a los primeros perros de los lobos bas&aacute;ndose &uacute;nicamente en la morfolog&iacute;a esquel&eacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">Una variabilidad sorprendente</h2><p class="article-text">
        Los hallazgos muestran que los rasgos craneales distintivos propios de los perros aparecieron por primera vez durante el Holoceno temprano, como lo demuestran restos de 10.800 a&ntilde;os de antig&uuml;edad recuperados en Rusia, cuando a&uacute;n se parec&iacute;an mucho a los de los lobos. Estos perros del Mesol&iacute;tico y el Neol&iacute;tico pose&iacute;an cr&aacute;neos de tama&ntilde;o similar al de los perros modernos, pero generalmente eran m&aacute;s peque&ntilde;os y menos variados.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Visualización estática de las diferencias en la forma del cráneo entre los perros modernos (rosa) y los lobos modernos (verde), mostrada en relación con una morfología promedio."
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            <span class="title">
                Visualización estática de las diferencias en la forma del cráneo entre los perros modernos (rosa) y los lobos modernos (verde), mostrada en relación con una morfología promedio.                            </span>
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        Sin embargo, seg&uacute;n revelan los investigadores, su diversidad era sorprendente: los primeros perros domesticados presentaban aproximadamente la mitad del rango morfol&oacute;gico observado en los perros modernos y el doble que el de sus ancestros lobos del Pleistoceno, lo que sugiere que ya exist&iacute;a una notable variaci&oacute;n en la forma canina milenios antes de las pr&aacute;cticas de cr&iacute;a modernas. En ese momento hist&oacute;rico, sostienen los autores del estudio, los perros fueron moldeados por la influencia humana temprana, los cambios ambientales y las fuentes de alimento cambiantes.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Algunos ejemplares del Holoceno inicial presentan hocicos más cortos, mandíbulas más gráciles o cráneos más anchos y compactos, mientras otros conservan rasgos próximos a los de los lobos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Maria Saña Segui</span>
                                        <span>—</span> Investigadora de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y coautora del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;En ese momento, los perros ya presentan una variabilidad craneal sorprendentemente amplia, que abarca aproximadamente la mitad del rango morfol&oacute;gico observado en los perros actuales&rdquo;, explica <a href="https://portalrecerca.uab.cat/es/persons/maria-sa%C3%A3%C6%92%C3%A6%C3%A3%C3%A2%C3%AB%C5%93a-segui/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Sa&ntilde;a Segui</a>, investigadora de la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona (UAB) y coautora del estudio, a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;Esto indica que la diversidad de formas surgi&oacute; muy pronto, incluso antes de que los humanos ejercieran un control sistem&aacute;tico sobre la cr&iacute;a o la selecci&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ejemplo de un modelo 3D de un cráneo de lobo moderno utilizado en los análisis."
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            <span class="title">
                Ejemplo de un modelo 3D de un cráneo de lobo moderno utilizado en los análisis.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Esta diversidad inicial se traduce en diferencias visibles en tama&ntilde;o y proporciones del cr&aacute;neo, detalla la especialista. &ldquo;Algunos ejemplares del Holoceno inicial presentan hocicos m&aacute;s cortos, mand&iacute;bulas m&aacute;s gr&aacute;ciles o cr&aacute;neos m&aacute;s anchos y compactos, mientras otros conservan rasgos pr&oacute;ximos a los de los lobos&rdquo;, asegura. &ldquo;Estos animales reflejan una gama morfol&oacute;gica intermedia, que sugiere procesos de domesticaci&oacute;n en curso y distintos grados de convivencia con los humanos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un cambio de narrativa</h2><p class="article-text">
        Hasta ahora se cre&iacute;a que la extraordinaria diversidad f&iacute;sica de los perros era el resultado directo de la cr&iacute;a intensa que tuvo lugar en los &uacute;ltimos siglos, pero estos nuevos datos indican que los perros ya eran muy variados al inicio del proceso. &ldquo;La narrativa predominante es que los perros primitivos no eran tan diversos como los modernos y que la diversidad de estos &uacute;ltimos se debe a los programas intensivos de cr&iacute;a de la &eacute;poca victoriana (mediados y finales del siglo XIX), que llevaron a la selecci&oacute;n de rasgos como ojos grandes y redondos, hocicos cortos y orejas ca&iacute;das&rdquo;, escribe<strong> </strong>la antrop&oacute;loga<strong> </strong><a href="https://www.une.edu.au/staff-profiles/hass/melanie-fillios" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Melanie Fillios</a><strong> </strong>en un <a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.aec3775" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo de opini&oacute;n relacionado</a>. &ldquo;&iquest;Pudieron el clima, la geograf&iacute;a o la disponibilidad de recursos haber contribuido m&aacute;s que la actividad humana a la diversificaci&oacute;n de los primeros c&aacute;nidos domesticados?&rdquo;, se pregunta.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Pudieron el clima, la geografía o la disponibilidad de recursos haber contribuido más que la actividad humana a la diversificación de los primeros cánidos domesticados?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Melanie Fillios</span>
                                        <span>—</span> Antropóloga y arqueóloga de la Universidad de New England, Armidale, NSW, Australia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.eeob.iastate.edu/people/dean-adams" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dean C. Adams</a>, investigador y experto en biolog&iacute;a evolutiva de Universidad Estatal de Iowa, cree que este trabajo ampl&iacute;a lo que ya sabemos sobre la evoluci&oacute;n y domesticaci&oacute;n del perro. &ldquo;Seg&uacute;n estos nuevos datos, hubo una reducci&oacute;n de tama&ntilde;o durante esta domesticaci&oacute;n temprana, pero luego una expansi&oacute;n muy r&aacute;pida de la diversidad, en las formas y tama&ntilde;os&rdquo;, explica a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;No sabemos c&oacute;mo ocurri&oacute;, pero claramente las interacciones con los humanos facilitaron estos cambios de una manera que hizo que esa relaci&oacute;n fuera m&aacute;s mutualista, por as&iacute; decirlo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En opini&oacute;n del experto, el trabajo invita a pensar que cuando vemos la diferencia actual entre los chihuahuas y los mastines, no fue al cien por cien obra de nuestra selecci&oacute;n artificial. Solemos pensar que los humanos somos los &uacute;nicos que lo han hecho, pero claramente no es as&iacute;, advierte Adams, y la diversidad canina es fruto de&nbsp;la maravillosa combinaci&oacute;n del poder de la naturaleza y la influencia humana. &ldquo;Creo que esto demuestra el poder de la naturaleza&rdquo;, asegura. &ldquo;As&iacute; que cuando veas a tu chihuahua, piensa en las maravillas de la naturaleza y en la obra del hombre&rdquo;. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los resultados confirman que la domesticaci&oacute;n del perro fue un proceso temprano, prolongado y geogr&aacute;ficamente diverso, que no puede atribuirse a un &uacute;nico lugar ni a una sola poblaci&oacute;n humana&rdquo;, resume Sa&ntilde;a Segui. &ldquo;La gran variabilidad inicial indica una fase de coadaptaci&oacute;n entre humanos y c&aacute;nidos, en la que distintas comunidades humanas favorecieron de forma desigual ciertos comportamientos y morfolog&iacute;as. Esto sugiere que la domesticaci&oacute;n del perro fue m&aacute;s plural de lo que se pensaba, y que su diversidad anat&oacute;mica apareci&oacute; mucho antes que cualquier control humano sistem&aacute;tico&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Compa&ntilde;eros de migraciones</h2><p class="article-text">
        Este mismo jueves otro trabajo publicado <a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.adu2836" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista </a><a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.adu2836" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Science</em></a> concluye, a partir de muestras de ADN antiguo, que los perros se unieron a las migraciones y el comercio humanos en Eurasia hace alrededor de 10.000 a&ntilde;os, en el Holoceno. El estudio revela el papel fundamental que desempe&ntilde;aron estos animales en la cultura y el intercambio comercial.
    </p><p class="article-text">
        Para explorar c&oacute;mo perros y humanos se desplazaron juntos, el equipo de Shao-Jie Zhang secuenci&oacute; 17 genomas de perros antiguos, datados entre 9.700 y 870 a&ntilde;os atr&aacute;s, procedentes de yacimientos en Siberia, la estepa euroasi&aacute;tica central y el noroeste de China, regiones que experimentaron importantes cambios en la ascendencia y la cultura humanas durante el Holoceno. Estos nuevos genomas se analizaron junto con 57 genomas de perros antiguos publicados previamente, 160 genomas de perros modernos y 18 genomas humanos antiguos, lo que permiti&oacute; a los autores explorar c&oacute;mo los antiguos linajes de perros se cruzaron con las migraciones humanas y los intercambios culturales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los hallazgos muestran que el movimiento de perros dom&eacute;sticos a trav&eacute;s de la estepa euroasi&aacute;tica, Asia oriental y Siberia oriental a menudo coincidi&oacute; con las migraciones de cazadores-recolectores, agricultores y pastores, lo que sugiere que los perros viajaban muy com&uacute;nmente junto a los humanos y se integraban en diversas sociedades.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/perros-tenian-sorprendente-variedad-formas-tamanos-inicio-domesticacion-10-000-anos_1_12759383.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Nov 2025 19:06:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los perros ya tenían una sorprendente variedad de formas y tamaños al inicio de su domesticación, hace 10.000 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Biología,Perros,Evolución humana,Fósiles,Animales domésticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El análisis de un tobillo de 4,4 millones de años revela cómo se movían los primeros ancestros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/analisis-tobillo-4-4-millones-anos-revela-movian-primeros-ancestros-pm_1_12705292.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6cecc0fd-dc2e-4123-9433-1a2c0809e727_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El análisis de un tobillo de 4,4 millones de años revela cómo se movían los primeros ancestros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación liderada por una universidad estadounidense ha encontrado evidencias “convincentes” de que los humanos evolucionaron a partir de un ancestro africano similar a un simio</p><p class="subtitle">El ADN de los íberos revela una red de linajes femeninos que conectaba la Península con África y Oriente Próximo
</p></div><p class="article-text">
        El <strong>esqueleto parcial de </strong><em><strong>Ardipithecus ramidus</strong></em><strong>, </strong>de 4,4 millones de a&ntilde;os y descubierto en 1994, sigue arrojando valiosa informaci&oacute;n sobre la evoluci&oacute;n humana. A partir del an&aacute;lisis del <strong>tobillo de Ardi</strong>, como se le apod&oacute; en su momento, un nuevo <a href="https://www.nature.com/articles/s42003-025-08711-7#Abs1" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> publicado en la revista <em>Communications Biology</em> ha encontrado evidencias &ldquo;convincentes&rdquo; de que los humanos evolucionaron a partir de un ancestro africano similar a un simio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una de las sorpresas de este descubrimiento fue que Ardi caminaba erguido, pero <strong>conservaba muchas caracter&iacute;sticas simiescas</strong>, incluido un pie prensil&rdquo;, subraya&nbsp;el responsable de la investigaci&oacute;n y profesor asistente de antropolog&iacute;a biol&oacute;gica en Artes y Ciencias en Universidad de Washington en San Luis (Estados Unidos), Thomas Prang, en un comunicado publicado por la universidad.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Analizando el astr&aacute;galo de Ardi</strong></h2><p class="article-text">
        Los investigadores basaron su estudio en el <strong>an&aacute;lisis del astr&aacute;galo</strong>, el hueso del tobillo que se une a la tibia y al calc&aacute;neo de chimpanc&eacute;s y gorilas. Con ello, pretend&iacute;an saber c&oacute;mo se mov&iacute;an nuestros primeros ancestros. Concretamente, quer&iacute;an averiguar c&oacute;mo trepaban a los &aacute;rboles verticalmente y tambi&eacute;n analizar c&oacute;mo se mov&iacute;an sobre la superficie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, examinaron de cerca el astr&aacute;galo porque este hueso <strong>ofrece informaci&oacute;n</strong> sobre c&oacute;mo las primeras especies realizaron la transici&oacute;n a la locomoci&oacute;n b&iacute;peda. Es decir, como pasaron a moverse sobre dos patas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, Prang y sus colegas compararon el tobillo de Ardi con los <strong>tobillos de simios, monos y humanos primitivos</strong>. &ldquo;Nuestros resultados implican fuertemente que los humanos evolucionaron a partir de un ancestro africano parecido a un simio, lo que limita directamente el rango de explicaciones sobre el origen de nuestro linaje&rdquo;, detallan en el estudio.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1793660423000174631?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Por tanto, los hallazgos de estos cient&iacute;ficos &ldquo;son inconsistentes con los modelos recientemente propuestos de los or&iacute;genes humanos, que visualizan al &uacute;ltimo ancestro com&uacute;n de humanos y chimpanc&eacute;s como un simio arb&oacute;reo generalizado&rdquo;, sostienen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Prang, estos <strong>simios</strong> son conocidos por sus adaptaciones a la escalada vertical y al cuadr&uacute;pedo plant&iacute;grado terrestre (desplazamientos a cuatro patas en el suelo, apoyando la planta del pie completamente sobre la superficie). Y Ardi podr&iacute;a haber utilizado sus pies de forma similar. El astr&aacute;galo de Ardi tambi&eacute;n exhib&iacute;a caracter&iacute;sticas que sugieren un mecanismo de impulso mejorado en el pie. La conclusi&oacute;n: combinaba comportamientos de escalada con marcha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las conclusiones pueden ser controvertidas</strong>, reconocen los autores. Sin embargo, puntualizan que sus resultados no implican que los humanos evolucionen de los chimpanc&eacute;s, pero s&iacute; pone encima de la mesa que el ancestro com&uacute;n que compartimos &ldquo;probablemente era bastante similar a los chimpanc&eacute;s actuales&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/analisis-tobillo-4-4-millones-anos-revela-movian-primeros-ancestros-pm_1_12705292.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Oct 2025 12:07:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El análisis de un tobillo de 4,4 millones de años revela cómo se movían los primeros ancestros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Evolución humana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El regalo de compartir universo con Jane Goodall: “Estar con ella significaba sentir que el futuro era posible”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/regalo-compartir-universo-jane-goodall-significaba-sentir-futuro-posible_1_12652688.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b88e972-a14f-4aaa-aad1-38d9fe13210d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El regalo de compartir universo con Jane Goodall: “Estar con ella significaba sentir que el futuro era posible”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El primatólogo Miquel Llorente recuerda el principal el legado de la activista y científica recién fallecida: tender puentes entre ciencia y sociedad, entre conocimiento y acción, entre el respeto por los animales y la urgencia de preservar la vida en todas sus formas</p><p class="subtitle">Muere Jane Goodall, experta mundial en chimpancés e icono de la ecología del siglo XX</p></div><p class="article-text">
        La primera vez que me encontr&eacute; con <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/muere-jane-goodall-experta-mundial-chimpances-e-icono-ecologia-siglo-xx_1_12649505.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jane Goodall</a> en persona fue en 2007, durante una visita a las excavaciones del Abric Roman&iacute; de Capellades (Barcelona). All&iacute; se daban cita algunos de los grandes de nuestra ciencia, como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Eudald_Carbonell" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eudald Carbonell</a> o <a href="https://www.iphes.cat/mosquera-mart%C3%ADnez-marina" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marina Mosquera</a>, ambos vinculados al proyecto de Atapuerca. En aquel entorno cargado de historia y preguntas sobre nuestros or&iacute;genes, su presencia alter&oacute; la atm&oacute;sfera desde el momento en que sali&oacute; de su veh&iacute;culo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ella apareci&oacute; como quien no necesita presentaci&oacute;n. Su sola presencia modificaba el ambiente: las conversaciones se ralentizaron, las miradas convergieron en ella y, de alg&uacute;n modo, el tiempo parec&iacute;a transcurrir m&aacute;s despacio. Era como si irradiara una serenidad que obligaba a detenerse. Jane pose&iacute;a esa capacidad de atraer sin imponer, de unificar sin dominar, de recordarnos que lo verdaderamente esencial no &eacute;ramos nosotros, sino aquello que nos reun&iacute;a: la ciencia, el conocimiento, el inter&eacute;s por comprender el origen del ser humano y de nuestra propia naturaleza, los animales, el planeta.
    </p><p class="article-text">
        Esa fue siempre la esencia de Jane Goodall. M&aacute;s all&aacute; de la primatolog&iacute;a, m&aacute;s all&aacute; incluso de la conservaci&oacute;n, lo que proyectaba era una forma de esperanza. Estar con ella significaba sentir que el futuro era posible. Ten&iacute;a la rara virtud de sembrar semillas en cada persona que la escuchaba: semillas de ilusi&oacute;n, de compromiso, de acci&oacute;n. Y esas semillas germinaban tanto en grandes proyectos de conservaci&oacute;n como en gestos cotidianos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Más allá de la primatología, más allá incluso de la conservación, lo que proyectaba era una forma de esperanza. Estar con ella significaba sentir que el futuro era posible</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pienso en las dedicatorias que sol&iacute;a escribir en sus libros: &ldquo;<em>Follow your dreams</em>&rdquo;, &ldquo;<em>Every individual matters</em>&rdquo;, &ldquo;<em>Together we can make a difference</em>&rdquo; (Sigue tus sue&ntilde;os, Cada individuo importa, Juntos podemos marcar la diferencia). Frases sencillas y humildes que, sin embargo, se transformaban en motores de cambio para quienes las recib&iacute;amos. Su iniciativa <a href="https://janegoodall.es/es/grupo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Roots &amp; Shoots</em></a>, nacida en 1991, es prueba de ello: un movimiento juvenil que ha movilizado a generaciones enteras para pasar de la admiraci&oacute;n a la acci&oacute;n, de la preocupaci&oacute;n a la transformaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Derrib&oacute; muros con humildad</h2><p class="article-text">
        En lo cient&iacute;fico, Jane fue una pionera indiscutible, pero tambi&eacute;n una valiente. Atreverse a proclamar en los a&ntilde;os sesenta que los chimpanc&eacute;s usaban herramientas, que ten&iacute;an culturas propias, que mostraban personalidades diferenciadas, que sent&iacute;an emociones complejas y que pose&iacute;an una inteligencia innegable no solo era innovador, era arriesgado. La comunidad cient&iacute;fica permanec&iacute;a anclada en un paradigma r&iacute;gido que negaba tales posibilidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy hablamos e investigamos la cultura animal, la personalidad, la cognici&oacute;n o la vida emocional en primates como algo evidente. Entonces, eran t&eacute;rminos casi prohibidos. Ella, con paciencia infinita y un respeto inquebrantable, se atrevi&oacute; a derribar esos muros. Lo hizo con la delicadeza y la humildad que la caracterizaban, pero tambi&eacute;n con una firmeza interior que la sosten&iacute;a frente a las cr&iacute;ticas. Esa combinaci&oacute;n, aparentemente opuesta, era parte de su fuerza: ternura y coraje en una misma persona.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que fue acusada de antropomorfismo, de proyectar cualidades humanas en los animales. Pero tambi&eacute;n lo es que, sin esa capacidad de reconocer en los chimpanc&eacute;s intenciones, emociones y memorias propias, quiz&aacute;s nunca habr&iacute;amos dado el salto de comprensi&oacute;n que hoy nos resulta natural. Ese &ldquo;exceso&rdquo; de empat&iacute;a fue, en parte, el precio que pagamos por acercarnos de verdad a ellos.
    </p><p class="article-text">
        Su figura, tan poderosa, eclips&oacute; en ocasiones a otros pioneros de su tiempo. Pienso en <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Birut%C4%97_Galdikas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Birut&eacute; Galdikas</a>, la &uacute;ltima superviviente de las &ldquo;<em>Trimates</em>&rdquo; elegidas por <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Louis_Leakey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Louis Leakey</a>, dedicada a los orangutanes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pienso tambi&eacute;n en nuestro querido &mdash;y admirado mentor&mdash; <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jordi_Sabater_Pi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jordi Sabater Pi</a>, casi desconocido fuera de la primatolog&iacute;a, pero pionero en el estudio de los chimpanc&eacute;s y co-descubridor del uso de herramientas, con un art&iacute;culo en <em>Nature</em> en 1969 que se sumaba a los de Suzuki (1966) y la propia Goodall (1964).&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La primatología nunca fue en sus manos un fin en sí mismo, sino un medio para recordarnos algo más profundo: que compartimos el planeta con seres sensibles, inteligentes y complejos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Fueron descubrimientos convergentes que transformaron nuestra manera de entender a los animales y, con ello, a nosotros mismos. Y, sin embargo, el magnetismo de Jane releg&oacute; a un segundo plano a muchos de estos investigadores. No porque ella lo pretendiera, sino porque su mensaje trascend&iacute;a lo estrictamente cient&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes coincidimos con ella, la primatolog&iacute;a nunca fue en sus manos un fin en s&iacute; mismo, sino un medio para recordarnos algo m&aacute;s profundo: que compartimos el planeta con seres sensibles, inteligentes y complejos; que nuestra singularidad no nos otorga carta blanca para destruir, sino una responsabilidad mayor para proteger. Esa fue su verdadera revoluci&oacute;n: tender puentes entre ciencia y sociedad, entre conocimiento y acci&oacute;n, entre el respeto por los animales y la urgencia de preservar la vida en todas sus formas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hoy su ausencia deja un vacío inmenso. Pero también nos queda la certeza de que su legado no desaparece, sino que se multiplica en quienes escuchamos sus palabras</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A los que tuvimos la fortuna de compartir un momento con ella &mdash;ya fuese una comida, una charla, una conferencia multitudinaria&mdash; nos queda la impresi&oacute;n de haber estado frente a alguien que transformaba lo invisible en tangible. Hoy su ausencia deja un vac&iacute;o inmenso. Pero tambi&eacute;n nos queda la certeza de que su legado no desaparece, sino que se multiplica en quienes escuchamos sus palabras, le&iacute;mos sus libros o compartimos con ella, aunque fuera un instante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En miles de cient&iacute;ficos, divulgadores, activistas y personas an&oacute;nimas que siguen regando esas semillas que ella plant&oacute;. Jane Goodall no solo cambi&oacute; la primatolog&iacute;a. Cambi&oacute; nuestra forma de mirar el mundo. Y ese es un regalo que seguir&aacute; inspirando a generaciones enteras, un motivo de esperanza compartida.
    </p><p class="article-text">
        ---
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://apespain.org/conoce-a-miquel-llorente-presidente-de-la-ape/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Miquel Llorente</strong></a> es director del Departamento de Psicolog&iacute;a de la Universitat de Girona y miembro del grupo de investigaci&oacute;n&nbsp;<a href="https://www.udg.edu/ca/grupsrecerca/comparative-minds-research-group" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comparative Minds</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miquel Llorente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/regalo-compartir-universo-jane-goodall-significaba-sentir-futuro-posible_1_12652688.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Oct 2025 19:58:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El regalo de compartir universo con Jane Goodall: “Estar con ella significaba sentir que el futuro era posible”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Primates,Fallecimientos,Psicología,Evolución humana,Antropología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Como pastores en el planeta Arrakis: los humanos se adaptaron al desierto gracias a un gen que les ayudó a retener la orina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/pastores-planeta-arrakis-humanos-adaptaron-desierto-gracias-gen-les-ayudo-retener-orina_1_12625302.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91abaa12-0398-4748-8901-21c370d1e811_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Como pastores en el planeta Arrakis: los humanos se adaptaron al desierto gracias a un gen que les ayudó a retener la orina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio genético entre las comunidades nómadas que viven al norte de Kenia revela cómo miles de años de selección natural dieron lugar a adaptaciones que permiten sobrevivir en un entorno de sequedad extrema </p><p class="subtitle">Hemeroteca - El análisis de ADN desmonta algunas historias personales atribuidas a las víctimas de Pompeya</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de a&ntilde;os documentando el estilo de vida de la <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Turkana_people" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comunidad turkana</a>, al norte de Kenia, el equipo de <a href="https://ayroleslab.princeton.edu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Julien Ayroles</a>, de la Universidad de California, Berkeley, se llev&oacute; una sorpresa. Al examinar las muestras de sangre y orina para evaluar la salud de estas poblaciones que viven en una de las regiones m&aacute;s &aacute;ridas del mundo, descubri&oacute; que alrededor del 90% de los individuos estaban deshidratados, pero sanos.
    </p><p class="article-text">
        Meses despu&eacute;s, los investigadores han resuelto este misterio y han identificado las adaptaciones gen&eacute;ticas que permitieron a estos pastores del desierto vivir en un entorno de extrema sequedad. Se trata de un peque&ntilde;o <em>truco</em> biol&oacute;gico impulsado por la evoluci&oacute;n, como el que permite a las poblaciones de los Andes <a href="https://www.nature.com/articles/ncomms14108" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vivir a una altitud imposible</a>, a los inuits <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.aab2319" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adaptarse al fr&iacute;o</a> y a los Bajau de Indonesia, <a href="https://www.cell.com/cell/fulltext/S0092-8674(18)30386-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caminar bajo el agua durante 13 minutos</a>. Y es tan asombroso que recuerda al mundo de <em>Dune</em> en la ciencia ficci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">El gen de la sequ&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Para el trabajo, publicado <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.adv2467" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista </a><a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.adv2467" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Science</em></a>, los investigadores secuenciaron 367 genomas completos individuales, con los correspondientes permisos, y analizaron m&aacute;s de 7 millones de variantes gen&eacute;ticas para identificar regiones que mostraran evidencia de selecci&oacute;n natural. Los autores han identificado ocho regiones de ADN con signos claros de que han pasado por este filtro, entre los que destaca especialmente el gen&nbsp;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/STC1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>STC1</em></a>, que se expresa en los ri&ntilde;ones y desempe&ntilde;a dos funciones claves para la vida dedicada al pastoreo en zonas tan &aacute;ridas y secas.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, la expresi&oacute;n de <em>STC1</em> es regulado por la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hormona_antidiur%C3%A9tica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hormona antidiur&eacute;tica</a>, lo que permite a los turkana concentrar su orina y retener m&aacute;s agua. Por otro, tambi&eacute;n puede desempe&ntilde;ar un papel en la protecci&oacute;n de los ri&ntilde;ones de los desechos generados por alimentos ricos en purinas como la carne roja. Estos productos de desecho, como la urea y el &aacute;cido &uacute;rico, deben ser filtrados por los ri&ntilde;ones y en muchas personas demasiada purina puede provocar gota; un problema que parece ser poco com&uacute;n entre los turkana.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los turkana han mantenido su modo de vida tradicional durante miles de años, lo que nos ofrece una perspectiva extraordinaria sobre la adaptación humana</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Julien Ayroles</span>
                                        <span>—</span> Investigador de la Universidad de California, Berkeley 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Los turkana han mantenido su modo de vida tradicional durante miles de a&ntilde;os, lo que nos ofrece una perspectiva extraordinaria sobre la adaptaci&oacute;n humana&rdquo;, asegura Ayroles. Estos pastores son n&oacute;madas que viven en un paisaje &aacute;rido, donde escasean la sombra y el agua. Se mueven por toda &Aacute;frica Oriental &mdash;entre Uganda al oeste, Sud&aacute;n del Sur al noroeste y Etiop&iacute;a al norte&mdash;, en territorios donde conseguir suficiente agua para ellos y sus reba&ntilde;os de cabras y camellos es un desaf&iacute;o diario.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Costes ocultos en la salud</h2><p class="article-text">
        Los investigadores aseguran que el momento de estas adaptaciones gen&eacute;ticas parece coincidir con la aridificaci&oacute;n del norte de &Aacute;frica, lo que sugiere que, a medida que el clima se volvi&oacute; cada vez m&aacute;s seco hace unos 5.000 a&ntilde;os, la selecci&oacute;n natural favoreci&oacute; variantes gen&eacute;ticas que mejoraron la supervivencia en condiciones des&eacute;rticas.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/132484c9-e0da-4d99-8b71-8fada8f8ce7a_source-aspect-ratio_default_0.webp" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Los an&aacute;lisis gen&eacute;ticos muestran que estos cambios tambi&eacute;n est&aacute;n presentes en grupos vecinos, incluidos los <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Rendille_people" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rendille</a>, que viven en este entorno &aacute;rido, por lo que los autores creen que es un buen ejemplo de c&oacute;mo las poblaciones humanas han evolucionado en respuesta directa a grandes cambios ambientales. Al mismo tiempo, sospechan que cuando algunas de estas poblaciones cambian de modo de vida y pasan a vivir en entornos urbanos, estas adaptaciones pueden estar teniendo costes ocultos en su salud.
    </p><p class="article-text">
        Entre el 70% y el 80% de la dieta de los n&oacute;madas proviene de fuentes animales, algo que cambia en otros entornos menos hostiles y con m&aacute;s abundancia de comida. Al comparar los biomarcadores y la expresi&oacute;n gen&eacute;tica en los genomas de los turkana que viven en la ciudad con los de sus parientes pastores, los investigadores encontraron un desequilibrio en la expresi&oacute;n gen&eacute;tica que puede predisponerlos a enfermedades cr&oacute;nicas, como la hipertensi&oacute;n o la obesidad, y a otras enfermedades asociadas al estilo de vida en todo el mundo, como la diabetes, la enfermedad coronaria y la hipertensi&oacute;n arterial.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Como los habitantes de Arrakis</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Las poblaciones dedicadas al pastoreo n&oacute;mada en Kenia son descendientes de migraciones desde el valle del Nilo de hace 5.000 a 8.000 a&ntilde;os, y han sobrevivido porque presentan variantes gen&eacute;ticas espec&iacute;ficas en el gen&nbsp;<em>STC1</em>, muy relevante para la funci&oacute;n renal, que les permite reabsorber mucha m&aacute;s agua, incrementando los niveles de urea en sangre&rdquo;, destaca <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gemma_Marfany" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gemma Marfany</a>, catedr&aacute;tica de Gen&eacute;tica de la Universidad de Barcelona (UB). Esto es un compromiso evolutivo entre no perder agua y mantener niveles de urea todav&iacute;a tolerables, se&ntilde;ala. &ldquo;Ser&iacute;an el equivalente, en &Aacute;frica, a los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Fremen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>fremen</em></a>, el pueblo que habita el planeta&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Arrakis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arrakis</a>&nbsp;en la serie <em>Dune</em>&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Serían el equivalente a los &#039;fremen&#039;, el pueblo que habita el planeta Arrakis en la serie Dune</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gemma Marfany</span>
                                        <span>—</span> Catedrática de Genética de la Universidad de Barcelona (UB)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otro aspecto interesante, seg&uacute;n la especialista, son los cambios concomitantes en genes relevantes para el metabolismo de grasas, como colesterol y triglic&eacute;ridos, que les permiten controlar los niveles de grasa en sangre ya que su dieta es, b&aacute;sicamente, de productos de origen animal. &ldquo;Pero las mismas variantes gen&eacute;ticas que han sido seleccionadas para la supervivencia en este ambiente inh&oacute;spito son, en cambio, perjudiciales para las personas de estas comunidades que migran a ambientes m&aacute;s favorables, con exceso de comida y agua, como las ciudades, donde terminan desarrollando enfermedades cardiovasculares y renales graves&rdquo;. Y&nbsp;los m&eacute;dicos no saben tratarlos ni diagnosticarlos correctamente porque los valores de referencia nacen del estudio de poblaci&oacute;n europea, valores que no son extrapolables a otras poblaciones humanas.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Este hallazgo nos habla de la asombrosa capacidad de la especie humana para reinventarse y sobrevivir en condiciones adversas, dejando en el genoma una memoria biológica de esas batallas ganadas frente al entorno</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antonio Salas</span>
                                        <span>—</span> Genetista de la Universidad de Santiago (USC)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para el catedr&aacute;tico de fisiolog&iacute;a de la Universidad del Pa&iacute;s Vasco (UPV-EHU)&nbsp;<a href="https://scientia.eus/team/juan-ignacio-perez-iglesias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Ignacio P&eacute;rez Iglesias</a>, la clave de la adaptaci&oacute;n est&aacute; en la capacidad para aumentar la permeabilidad del tubo colector del ri&ntilde;&oacute;n, por lo que recupera m&aacute;s agua y protege a estos individuos de la deshidrataci&oacute;n extrema a la que est&aacute;n sometidos. &ldquo;Adem&aacute;s, se da la paradoja de que tienen una dieta rica en prote&iacute;nas, que se deriva mayoritariamente de animales, lo que requiere mucha agua para eliminar los restos&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Por eso es tan interesante el fen&oacute;meno&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, coincide con los autores en que resulta llamativo que nuestra especie tenga una variabilidad gen&eacute;tica relativamente peque&ntilde;a con relaci&oacute;n a otras y, sin embargo, haya encontrado soluciones a problemas muy diversos. &ldquo;Estos cambios nos ha permitido habitar pr&aacute;cticamente todo tipo de ecosistemas en el planeta&rdquo;, recalca P&eacute;rez Iglesias. &ldquo;Esto incluye zonas de extraordinaria aridez, como es el caso, pero tambi&eacute;n nos hemos adaptado al T&iacute;bet, al Polo o a estar sumergidos largos minutos bajo el agua&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una vez m&aacute;s, la gen&oacute;mica aplicada a un grupo poblacional concreto nos revela c&oacute;mo esas huellas de la evoluci&oacute;n siguen presentes en nosotros&rdquo;, comenta <a href="https://www.usc.gal/es/departamento/ciencias-forenses-anatomia-patologica-ginecologia-obstetricia-pediatria/directorio/antonio-salas-ellacuriaga-4227" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Salas</a>, genetista de la Universidad de Santiago (USC). En su opini&oacute;n, lo fascinante es que estas adaptaciones se produjeron en uno de los entornos m&aacute;s extremos y hostiles del planeta. &ldquo;Este hallazgo no solo nos habla de la historia evolutiva de los turkana, sino tambi&eacute;n de la asombrosa capacidad de la especie humana para reinventarse y sobrevivir en condiciones adversas, dejando en el genoma una memoria biol&oacute;gica de esas batallas ganadas frente al entorno&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, a&ntilde;ade Salas, estas huellas adaptativas antiguas tambi&eacute;n nos ayudan a entender fen&oacute;menos actuales, como la llamada hip&oacute;tesis del desajuste evolutivo, que sugiere que muchas enfermedades modernas (ejemplos t&iacute;picos son la obesidad y la&nbsp;diabetes) aparecen porque nuestro cuerpo se molde&oacute; en un mundo muy distinto al que vivimos hoy, y no siempre logra encajar en el estilo de vida contempor&aacute;neo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/pastores-planeta-arrakis-humanos-adaptaron-desierto-gracias-gen-les-ayudo-retener-orina_1_12625302.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Sep 2025 20:24:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Como pastores en el planeta Arrakis: los humanos se adaptaron al desierto gracias a un gen que les ayudó a retener la orina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Genética,Evolución humana,Sequía,África,Agua,Pastoreo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los chimpancés darían positivo en alcoholemia: consumen el equivalente a 2,6 copas de vino al día]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/chimpances-darian-positivo-alcoholemia-consumen-equivalente-2-6-copas-vino-dia_1_12609502.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6c0c838-6f0f-4865-a515-de592fcae207_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los chimpancés darían positivo en alcoholemia: consumen el equivalente a 2,6 copas de vino al día"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El primer estudio sobre el contenido de etanol en las frutas consumidas por estos animales sugiere que están expuestos crónicamente al alcohol y que esto puede afectar a su comportamiento </p><p class="subtitle">Hemeroteca - Miles de perros prueban ya la primera pastilla para alargar la vida: “Podrían ganar el equivalente a 24 años humanos”</p></div><p class="article-text">
        A trav&eacute;s del consumo de fruta fermentada, los chimpanc&eacute;s ingieren una cantidad de alcohol que en un humano de 70 kilos equivaldr&iacute;a a 2,6 copas de vino, seg&uacute;n un estudio publicado este mi&eacute;rcoles en la revista&nbsp;<a href="http://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.adw1665" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Science Advances</em></a>. Aunque previamente se hab&iacute;a documentado la ingesta de etanol por estos y otros animales, esta es la primera vez que se cuantifican las cantidades exactas que consumen.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo ha sido liderado por <a href="https://berkeleyflightlab.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Robert Dudley</a>, investigador de la Universidad de Berkeley y creador de la <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Drunken_monkey_hypothesis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hip&oacute;tesis del mono borracho</a>, que sugiere que la atracci&oacute;n de los humanos por el alcohol tiene sus ra&iacute;ces en comportamientos ancestrales de los hom&iacute;nidos y tiene su reflejo en otros primates.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los autores cuantificaron las concentraciones de etanol en la pulpa de fruta ca&iacute;da de 20 especies de &aacute;rboles en el entorno de dos poblaciones de chimpanc&eacute;s en Ngogo (Uganda) y Ta&iuml; (Costa de Marfil). En la primera, la fruta con alcohol m&aacute;s consumida es un higo,&nbsp;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Ficus_mucuso" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ficus musuco</em></a>, mientras que en Ta&iuml; es un fruto parecido a la ciruela del &aacute;rbol&nbsp;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Parinari_excelsa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Parinari excelsa</em></a>. Para analizar el contenido de alcohol, los cient&iacute;ficos utilizaron un dispositivo similar a un alcohol&iacute;metro, un cromat&oacute;grafo de gases port&aacute;til y una prueba qu&iacute;mica. Y todos registraron porcentajes de alcohol similares. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En promedio, las frutas ten&iacute;an 0,32% y 0,31% de etanol en las dos poblaciones y, dado que los chimpanc&eacute;s normalmente comen alrededor de 4,5 kilogramos de fruta por d&iacute;a, los investigadores calculan que est&aacute;n ingiriendo lo que en un humano de 70 kg ser&iacute;a el equivalente a 2,6 bebidas est&aacute;ndar por d&iacute;a. Esto lleva a Dudley y su equipo a concluir que &ldquo;la exposici&oacute;n alimentaria de los chimpanc&eacute;s al etanol puede ser cr&oacute;nica y considerable&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Parte de la dieta &nbsp;</h2><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos no tienen claro si los chimpanc&eacute;s buscan activamente frutas con altos niveles de etanol, que suelen ser frutas m&aacute;s maduras con m&aacute;s az&uacute;cares para fermentar, o si la ingesta es m&aacute;s casual. Sin embargo, argumentan, la presencia de etanol en muchas especies de frutas que consumen habitualmente sugiere que el alcohol forma parte de su dieta habitual y probablemente formaba parte de la dieta de nuestros ancestros humanos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los chimpancés consumen entre el 5 y el 10% de su peso corporal al día en fruta madura, por lo que incluso concentraciones bajas producen una dosis sustancial de alcohol</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Robert Dudley </span>
                                        <span>—</span> Investigador de la Universidad de Berkeley y líder del estudio 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Los chimpanc&eacute;s consumen entre el 5 y el 10% de su peso corporal al d&iacute;a en fruta madura, por lo que incluso concentraciones bajas producen una ingesta diaria elevada: una dosis sustancial de alcohol&rdquo;, afirma Dudley. &ldquo;Si los chimpanc&eacute;s toman muestras de fruta madura al azar, esa ser&aacute; su tasa de consumo promedio, independientemente de su preferencia por el etanol. Pero si prefieren frutas m&aacute;s maduras o con mayor contenido de az&uacute;car, este es un l&iacute;mite inferior conservador para la tasa probable de ingesti&oacute;n de etanol&rdquo;. En otras palabras, el consumo podr&iacute;a estar subestimado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un chimpancé comiendo fruta en Ngogo, Uganda.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los autores, el consumo de fruta ocurre a lo largo del d&iacute;a y los chimpanc&eacute;s no muestran signos evidentes de intoxicaci&oacute;n. Sin embargo, la ingesta de alcohol podr&iacute;a estar implicada en algunos de sus comportamientos. &ldquo;La b&uacute;squeda de alimento y el comportamiento social de los chimpanc&eacute;s pueden verse influenciados por la presencia de cultivos de frutas maduras y por implicaci&oacute;n de etanol&rdquo;, escriben los autores. &ldquo;Los cultivos de higo <em>F. mucuso </em>en Ngogo atraen a grandes grupos de chimpanc&eacute;s, lo que a su vez resulta en mayores interacciones sociales para ambos sexos y en actividades sociales como patrullajes de l&iacute;mites territoriales y cacer&iacute;as&rdquo;. Adem&aacute;s, el inicio de patrullas territoriales en Ngogo ocurre durante per&iacute;odos de alta disponibilidad y consumo de fruta.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La atracción humana por el alcohol probablemente surgió de esta herencia dietética de nuestro ancestro común con los chimpancés</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Aleksey Maro</span>
                                        <span>—</span> Estudiante de posgrado de UC Berkeley y primer autor del artículo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las tasas de consumo de fruta de los chimpanc&eacute;s pueden variar a lo largo del d&iacute;a y pueden incluir atracones. Por lo tanto, la exposici&oacute;n al etanol puede ser correspondientemente alta: la ingesti&oacute;n de unos 75 higos maduros en una sola sesi&oacute;n de alimentaci&oacute;n producir&iacute;a 10 gramos de etanol, aunque se desconocen las consecuencias conductuales de esta dosis. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los chimpanc&eacute;s consumen una cantidad de alcohol similar a la que consumir&iacute;amos si comi&eacute;ramos alimentos fermentados a diario&rdquo;, dice <a href="https://berkeleyflightlab.org/members/aleksey-maro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aleksey Maro</a>, estudiante de posgrado de UC Berkeley y primer autor del art&iacute;culo. &ldquo;La atracci&oacute;n humana por el alcohol probablemente surgi&oacute; de esta herencia diet&eacute;tica de nuestro ancestro com&uacute;n con los chimpanc&eacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La atracci&oacute;n del alcohol</h2><p class="article-text">
        Aunque la hip&oacute;tesis del mono borracho lanzada por Dudley hace 20 a&ntilde;os gener&oacute; escepticismo entre los cient&iacute;ficos, con el tiempo va ganando adeptos y se recogen m&aacute;s pruebas del consumo habitual de alcohol en primates y otras especies. &ldquo;Los grupos de chimpanc&eacute;s machos a menudo se re&uacute;nen en el dosel de los &aacute;rboles&nbsp;<em>F. musuco</em>&nbsp;para consumir fruta antes de ir a patrullar los l&iacute;mites de su comunidad&rdquo;, comenta Maro. &ldquo;Y el fruto de&nbsp;<em>P. excelsa</em>&nbsp;tambi&eacute;n es muy popular entre los elefantes, que se sabe que se sienten atra&iacute;dos por el alcohol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A principios de este a&ntilde;o, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=NemgGJIwmQI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se registr&oacute; por primera vez en v&iacute;deo</a> el consumo de alcohol entre chimpanc&eacute;s de Guinea-Bis&aacute;u. Antes, investigadores de la Universidad de Dartmouth documentaron en pruebas de laboratorio que aye-ayes y loris perezosos cautivos <a href="https://home.dartmouth.edu/news/2016/07/dartmouth-study-aye-ayes-and-slow-loris-finds-prosimians-prefer-alcohol" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prefieren el n&eacute;ctar con mayor graduaci&oacute;n alcoh&oacute;lica</a> e incluso chupetean los envases con esta sustancia cuando se vac&iacute;an. Y en 2022, el propio Dudley colabor&oacute; con&nbsp;<a href="https://news.berkeley.edu/2022/03/30/monkeys-routinely-eat-fruit-containing-alcohol-shedding-light-on-our-own-taste-for-booze/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigadores en Panam&aacute;</a>&nbsp;para documentar que los monos ara&ntilde;a consumen fruta fermentada cargada de alcohol en la naturaleza y expresan metabolitos de alcohol en la orina.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El consumo de etanol no se limita a los primates&rdquo;, sostiene Dudley. &ldquo;Es m&aacute;s caracter&iacute;stico de todos los animales frug&iacute;voros y, en algunos casos, de los que se alimentan de n&eacute;ctar&rdquo;. Entre los motivos que llevan a los animales a buscar el etanol, argumenta, podr&iacute;a estar el olor que les ayuda a identificar el mayor contenido de az&uacute;car, que puede aumentar el placer de comer o que compartir fruta con alcohol infusionado influya en los v&iacute;nculos sociales entre primates u otros animales.
    </p><h2 class="article-text">Positivo en alcoholemia</h2><p class="article-text">
        <a href="https://twitter.com/BioTay" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Jos&eacute; Osuna Mascar&oacute;</a>, doctor en Biolog&iacute;a y especialista en comportamiento animal, cree que el estudio es interesante, no solo por la estimaci&oacute;n de la sorprendente cantidad de alcohol consumida a diario por los chimpanc&eacute;s de Ngogo y Ta&iuml;, sino por c&oacute;mo parece relacionarse con comportamientos muy concretos, como las patrullas de vigilancia territorial, la caza en grupo y la cohesi&oacute;n general entre machos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creo que, pese a la cantidad de fruta, podrían dar positivo en una prueba de alcoholemia. Especialmente después de una sesión intensa de fruta fermentada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antonio José Osuna Mascaró</span>
                                        <span>—</span> Doctor en Biología y especialista en comportamiento animal 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, dado que su metabolismo para el alcohol no es muy diferente al nuestro, &ldquo;se hace tentador especular con que estos comportamientos verdaderamente se vean afectados por la embriaguez&rdquo;. Lo que parece claro, admite el experto, es que, con las cantidades que se documentan en este estudio, dar&iacute;an positivo si soplar&aacute;n por el alcohol&iacute;metro. &ldquo;Hay que tener en cuenta que consumen el equivalente a unas dos copas y media con 70 kg de peso&rdquo;, comenta. &ldquo;Creo que, pese a la cantidad de fruta, podr&iacute;an dar positivo en una prueba de alcoholemia. Especialmente despu&eacute;s de una sesi&oacute;n intensa de fruta fermentada&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre la hip&oacute;tesis del mono borracho, Osuna asegura que es innegable que el alcohol ha formado parte de la vida de nuestros antepasados lejanos y hay cada vez m&aacute;s ejemplos de animales buscando activamente esta sustancia en la naturaleza. &ldquo;Pero otra cosa diferente es el papel del alcohol para explicar nuestro comportamiento actual&rdquo;, advierte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto entronca con otra hip&oacute;tesis llamada la &ldquo;<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">teor&iacute;a del mono dopado</a>&rdquo;, recuerda el experto. &ldquo;Aparentemente, alterar de forma voluntaria la consciencia, ya sea con alcohol o con otras sustancias, parece ser algo relativamente com&uacute;n&rdquo;, resume. &ldquo;Pero sobre la posibilidad de que tomar alcohol o psicod&eacute;licos haya tenido un papel en nuestra evoluci&oacute;n y explicar aspectos de nuestro comportamiento moderno, tengo mis dudas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/chimpances-darian-positivo-alcoholemia-consumen-equivalente-2-6-copas-vino-dia_1_12609502.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Sep 2025 18:02:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los chimpancés darían positivo en alcoholemia: consumen el equivalente a 2,6 copas de vino al día]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Primates,Alcohol,Animales,Evolución humana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué andamos erguidos? Estos cambios en la pelvis humana fueron clave para nuestra singular forma de caminar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/andamos-erguidos-cambios-pelvis-humana-clave-singular-forma-caminar-pm_1_12585744.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/559febdb-8da6-4732-af64-22abfd9ee7b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué andamos erguidos? Estos cambios en la pelvis humana fueron clave para nuestra singular forma de caminar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un nuevo estudio identifica cambios genéticos y de desarrollo que reestructuraron la pelvis y permitieron que nos convirtiéramos en seres bípedos</p><p class="subtitle">¿Por qué los humanos tenemos la cara más pequeña que los neandertales? La respuesta está en esta etapa</p></div><p class="article-text">
        En 1871, <strong>Chales Darwin</strong> public&oacute; <em>El origen del hombre</em>, libro en el que aplic&oacute; la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n de la selecci&oacute;n natural a la <a href="https://www.eldiario.es/temas/evolucion-humana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evoluci&oacute;n humana</a>. En &eacute;l, el cient&iacute;fico y naturalista afirm&oacute; que los humanos y los simios compartimos antepasados comunes. Esto fue algo revolucionario, pues suger&iacute;a que los humanos no eran una especie diferente, sino que tambi&eacute;n formaban parte del proceso natural de evoluci&oacute;n como el resto de animales.
    </p><p class="article-text">
        Ya entonces Darwin destac&oacute; que uno de los cambios m&aacute;s importantes que sufrieron los humanos fue <strong>caminar erguidos sobre dos piernas</strong>. Este el rasgo principal que nos distingue de otros primates y que permiti&oacute; que liber&aacute;ramos las manos para usar herramientas y desarrollar habilidades m&aacute;s complejas.
    </p><p class="article-text">
        En todo este tiempo, la ciencia ha estudiado c&oacute;mo dejamos de utilizar nuestras cuatro extremidades para movernos y nos convertimos en <strong>seres b&iacute;pedos</strong>. Ahora un nuevo estudio ha identificado cambios gen&eacute;ticos clave que remodelaron la pelvis humana y permitieron nuestra peculiar forma de caminar.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La pelvis, el centro del estudio</strong></h2><p class="article-text">
        El estudio, publicado en la revista <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-025-09399-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a><em> </em>y dirigido por cient&iacute;ficos de Harvard, se centra en el<strong> ilion, el hueso m&aacute;s grande de la pelvis</strong>. La pelvis, con su forma de cuenco, es clave para que podamos caminar sobre nuestras dos piernas, ya que equilibra el cuerpo y distribuye el peso al caminar, d&aacute;ndonos estabilidad.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1960794449920819350?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Lo que los investigadores intentaban encontrar era c&oacute;mo esta zona del cuerpo hab&iacute;a llegado a ser tal como la conocemos ahora, dejando atr&aacute;s la estructura m&aacute;s primitiva de nuestros antepasados. Para ello, analizaron un total de <strong>128 muestras de tejidos embrionarios humanos</strong> y de casi dos docenas de otras especies de primates.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que hemos intentado hacer es <strong>integrar diferentes enfoques</strong> para obtener una historia completa sobre c&oacute;mo se desarroll&oacute; la pelvis a lo largo del tiempo&rdquo;, ha se&ntilde;alado Gayani Senevirathne, investigadora postdoctoral y autora principal del estudio, en una <a href="https://news.harvard.edu/gazette/story/2025/08/solving-evolutionary-mystery-of-how-humans-came-to-walk-upright/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista</a> para la Universidad de Harvard.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Dos cambios gen&eacute;ticos</strong></h2><p class="article-text">
        Con sus an&aacute;lisis, los cient&iacute;ficos descubrieron que la evoluci&oacute;n transform&oacute; la pelvis humana en dos pasos principales. En primer lugar, poco despu&eacute;s de que el cart&iacute;lago del hueso ilion comience a formarse en embriones humanos,<strong> realiza un giro de 90 grados</strong>. Esto provoca que los huesos crezcan cortos y anchos, en lugar de anchos y estrechos como en el resto de primates. Esta forma ancha es la que proporciona anclaje para los m&uacute;sculos de los gl&uacute;teos y sirve de soporte para nuestros &oacute;rganos internos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, las c&eacute;lulas &oacute;seas que finalmente reemplazan el cart&iacute;lago del ilion se forman m&aacute;s tarde en los humanos que en otros primates. Este proceso, llamado <strong>osificaci&oacute;n retardada</strong>, permite que el hueso mantenga su forma a medida que crece y modifica fundamentalmente su geometr&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/andamos-erguidos-cambios-pelvis-humana-clave-singular-forma-caminar-pm_1_12585744.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Sep 2025 05:00:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué andamos erguidos? Estos cambios en la pelvis humana fueron clave para nuestra singular forma de caminar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Evolución humana,Ciencia,Biología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ADN antiguo revela la mutación que hizo posible montar a caballo y cambió para siempre el rumbo de las civilizaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/adn-antiguo-revela-mutacion-hizo-posible-montar-caballo-cambio-rumbo-civilizaciones-pm_1_12579838.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c92e4e65-2590-407b-8caf-7c27f45eef0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ADN antiguo revela la mutación que hizo posible montar a caballo y cambió para siempre el rumbo de las civilizaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigación comprobó que esa variante genética apenas estaba presente en el 1% de los caballos hace 4.700 años y que en solo cinco siglos se expandió hasta casi el total de la población</p><p class="subtitle">Las carreras de caballos en la playa de Sanlúcar de Barrameda: al galope desde hace 180 años</p></div><p class="article-text">
        Los <a href="https://www.eldiario.es/spin/animal-sagrado-cinco-curiosidades-concebido-caballo-antiguedad-pm_1_12284108.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>caballos</strong></a> han sido animales de monta en diferentes culturas y &eacute;pocas, lo que permiti&oacute; que dejaran de ser simples bestias salvajes para convertirse en un<strong> recurso fundamental de la vida humana</strong>. Las sillas de cuero, los estribos met&aacute;licos y las riendas de cuerda fueron objetos creados para facilitar esta relaci&oacute;n de dominio y manejo sobre el animal.
    </p><p class="article-text">
        Esa adaptaci&oacute;n material abri&oacute; la puerta a que los<strong> jinetes controlaran trayectos cada vez m&aacute;s largos con seguridad y firmeza</strong>. Gracias a esa pr&aacute;ctica continuada, qued&oacute; demostrado que pod&iacute;an servir tanto en labores agr&iacute;colas como en desplazamientos militares, lo que enlaza con el hallazgo gen&eacute;tico que explica <strong>c&oacute;mo fue posible su domesticaci&oacute;n inicial</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Una mutaci&oacute;n gen&eacute;tica permiti&oacute; que los caballos pudieran soportar el peso de los jinetes</h2><p class="article-text">
        En sus or&iacute;genes, los caballos salvajes no estaban preparados para soportar un jinete, y el salto hacia la domesticaci&oacute;n requiri&oacute;<strong> mutaciones gen&eacute;ticas espec&iacute;ficas </strong>que hoy se conocen gracias a la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica publicada en la revista <em><strong>Science</strong></em>.
    </p><p class="article-text">
        El equipo dirigido por <strong>Ludovic Orlando</strong>, en el Centro de Antropolog&iacute;a y Gen&oacute;mica de Toulouse, analiz&oacute; el ADN de restos equinos antiguos y encontr&oacute; que una<strong> mutaci&oacute;n en el gen GSDMC</strong> result&oacute; determinante. El hallazgo demostr&oacute; que este cambio favoreci&oacute; una <strong>columna vertebral m&aacute;s estable y patas delanteras con mayor resistencia</strong>, condiciones que convirtieron a los caballos en animales aptos para la monta. Seg&uacute;n explic&oacute; Orlando a <em>La Vanguardia,</em> esa transformaci&oacute;n biol&oacute;gica dio pie al <strong>nacimiento de sociedades ecuestres</strong> capaces de modificar su entorno con rapidez.
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            <span class="title">
                Los restos analizados demostraron que un cambio en el gen GSDMC fortaleció la columna y las patas delanteras, lo que hizo viables la monta y la creación de sociedades ecuestres                            </span>
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        Los investigadores comprobaron en experimentos con ratones que el <strong>mismo gen altera la curvatura lumbar y la coordinaci&oacute;n motora</strong>, de modo que su efecto se repite en distintos mam&iacute;feros. Adem&aacute;s, en <strong>humanos se ha relacionado con problemas lumbares</strong>, lo que subraya su influencia sobre la anatom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Una de las pruebas m&aacute;s llamativas que destac&oacute; el estudio es que, hace 4.700 a&ntilde;os, <strong>menos del 1% de los caballos portaba esta mutaci&oacute;n</strong>, y apenas cinco siglos m&aacute;s tarde estaba<strong> presente en casi todos los ejemplares</strong>.
    </p><h2 class="article-text">La expansi&oacute;n de la mutaci&oacute;n transform&oacute; la movilidad y el comercio en Eurasia</h2><p class="article-text">
        La expansi&oacute;n de esa variante coincidi&oacute; con la<strong> salida de los caballos domesticados desde las cuencas de los r&iacute;os Don y Volga </strong>hacia otras regiones de Eurasia. Esa r&aacute;pida difusi&oacute;n, imposible de explicar &uacute;nicamente por selecci&oacute;n natural, muestra que los <strong>primeros criadores favorecieron a los animales con esa caracter&iacute;stica</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como recoge <em>Science</em>, el cambio no solo modific&oacute; la anatom&iacute;a, tambi&eacute;n abri&oacute; la puerta a nuevas formas de comercio, movilidad y guerra en una escala desconocida hasta ese momento.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los genes implicados, el <strong>ZFPM1</strong>, influy&oacute; en el <strong>comportamiento</strong> del animal. Su mutaci&oacute;n <strong>redujo la ansiedad y el miedo</strong>, facilitando la docilidad necesaria para la interacci&oacute;n humana. En este caso, la selecci&oacute;n fue m&aacute;s lenta, lo que sugiere que al inicio de la domesticaci&oacute;n la prioridad estaba en <strong>obtener animales fuertes antes que mansos</strong>. Aun as&iacute;, con el tiempo, esa variante acab&oacute; consolid&aacute;ndose como parte del perfil del caballo dom&eacute;stico.
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                    alt="Un detalle en el ADN acabó marcando el rumbo de los caballos y de la historia humana"
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                Un detalle en el ADN acabó marcando el rumbo de los caballos y de la historia humana                            </span>
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        Los resultados del estudio revelan que tambi&eacute;n hubo <strong>mutaciones que aumentaron el tama&ntilde;o de los caballos en distintos momentos hist&oacute;ricos</strong>, en l&iacute;nea con la importancia que adquiri&oacute; la caballer&iacute;a a partir de la Edad del Hierro. Los autores se&ntilde;alaron en <em>Science</em> que algunas de estas variantes aparecieron hace 2.700, 2.600 y 1.300 a&ntilde;os, lo que encaja con la progresiva sofisticaci&oacute;n de las pr&aacute;cticas de cr&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Hoy podr&iacute;a no haber ning&uacute;n caballo</h2><p class="article-text">
        En un art&iacute;culo complementario, el investigador <strong>Laurent Frantz</strong>, de la Universidad de M&uacute;nich, apunt&oacute; que este tipo de mutaciones <strong>surgen de manera rara y casual</strong>, y que sin la intervenci&oacute;n humana<strong> podr&iacute;an haberse extinguido</strong>. Tal y como escribi&oacute; en esa publicaci&oacute;n, &ldquo;con un poco menos de suerte, la historia de los humanos hubiera sido radicalmente diferente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa perspectiva hist&oacute;rica muestra c&oacute;mo un detalle en el ADN pudo marcar el rumbo de la humanidad y el de estos animales. Los caballos dejaron de ser criaturas indomables y se convirtieron en aliados imprescindibles, y ese salto biol&oacute;gico, aprovechado por las comunidades de Asia Central, todav&iacute;a<strong> explica por qu&eacute; hoy siguen siendo animales montables en todo el mundo</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/adn-antiguo-revela-mutacion-hizo-posible-montar-caballo-cambio-rumbo-civilizaciones-pm_1_12579838.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Sep 2025 12:00:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ADN antiguo revela la mutación que hizo posible montar a caballo y cambió para siempre el rumbo de las civilizaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Caballos,Evolución humana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia evolutiva que une a gorilas, chimpancés y humanos con el consumo de alcohol]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-evolutiva-une-gorilas-chimpances-humanos-consumo-alcohol-pm_1_12560198.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95b0e09a-87b8-4b22-8ced-e1bac945f1dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia evolutiva que une a gorilas, chimpancés y humanos con el consumo de alcohol"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Scrumping - Un tronco caído en el suelo del bosque podía transformarse en un auténtico banquete cuando los frutos fermentaban al contacto con la humedad y la levadura natural</p><p class="subtitle">Los chimpancés y bonobos reconocen a sus amigos después de décadas sin verlos</p></div><p class="article-text">
        Golpeaban con fuerza los frutos ca&iacute;dos, algunos todav&iacute;a firmes y otros ya blandos por la fermentaci&oacute;n. El olor dulz&oacute;n impregnaba el aire cuando los <strong>monos</strong> se acercaban, moviendo con rapidez las manos para apartar las hojas y rescatar las piezas que a&uacute;n conservaban pulpa.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo frutal terminaba generando una peque&ntilde;a agitaci&oacute;n en torno al alimento, porque en pocos segundos varios individuos se un&iacute;an a la b&uacute;squeda. As&iacute; surg&iacute;a un h&aacute;bito que llam&oacute; la atenci&oacute;n de los investigadores: el <strong>consumo de frutas fermentadas entre monos africanos</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Los monos encuentran en el suelo un recurso que cambia su forma de alimentarse</h2><p class="article-text">
        El inter&eacute;s cient&iacute;fico por este comportamiento tom&oacute; forma gracias a la definici&oacute;n de <em><strong>scrumping</strong></em>, un t&eacute;rmino que los investigadores adoptaron para <strong>referirse a la ingesta de frutos que deber&iacute;an haber permanecido en el dosel</strong>, pero que eran recogidos del suelo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nathaniel Dominy</strong>, profesor en Dartmouth y coautor del estudio citado por <em><strong>Current Biology</strong></em>, explic&oacute; que &ldquo;nunca nos molestamos en diferenciar las frutas en los &aacute;rboles de las frutas en el suelo&rdquo;. El matiz permiti&oacute; revelar la importancia de este h&aacute;bito, que hasta entonces <strong>hab&iacute;a pasado desapercibido pese a estar documentado con frecuencia</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una mutación genética dio ventaja a los simios africanos frente a otras especies                            </span>
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        La <strong>diferencia entre simios africanos y orangutanes asi&aacute;ticos result&oacute; determinante</strong> en la investigaci&oacute;n. El estudio detall&oacute; que chimpanc&eacute;s y gorilas mostraban una pauta regular de <em>scrumping</em>, mientras que los orangutanes salvajes no lo hac&iacute;an. Este contraste encajaba con el hallazgo gen&eacute;tico de 2015, cuando se descubri&oacute; una<strong> mutaci&oacute;n en la enzima ADH4 </strong>que multiplicaba la<strong> capacidad de metabolizar alcohol</strong> en los ancestros africanos hace unos diez millones de a&ntilde;os. Esa variaci&oacute;n en un solo amino&aacute;cido les permiti&oacute;<strong> aprovechar frutos fermentados que otros primates no pod&iacute;an procesar</strong> con la misma eficacia.
    </p><p class="article-text">
        La ventaja metab&oacute;lica se tradujo en un acceso m&aacute;s seguro a recursos energ&eacute;ticos. Los simios africanos pod&iacute;an evitar el riesgo de trepar a ramas inestables y, al mismo tiempo, <strong>reduc&iacute;an la competencia con especies </strong>m&aacute;s peque&ntilde;as que consum&iacute;an fruta inmadura en lo alto de los &aacute;rboles.
    </p><h2 class="article-text">Los chimpanc&eacute;s incorporan alcohol a su dieta diaria sin dejar de alimentarse con normalidad</h2><p class="article-text">
        <strong>Catherine Hobaiter</strong>, profesora de la Universidad de St Andrews y coautora del trabajo, se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;una caracter&iacute;stica fundamental de nuestra relaci&oacute;n con el alcohol es la tendencia a beber juntos, ya sea una pinta con amigos o un gran banquete social&rdquo;. La posibilidad de compartir alimento fermentado en grupo podr&iacute;a haber actuado como una <strong>semilla social en la evoluci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las implicaciones sociales aparecieron con fuerza en el estudio realizado por la Universidad de Exeter en Guinea-Bissau, donde se document&oacute; con c&aacute;maras el reparto de pan africano fermentado entre chimpanc&eacute;s salvajes. La investigadora <strong>Anna Bowland </strong>explic&oacute; que &ldquo;sabemos que el<strong> consumo de alcohol en humanos genera liberaci&oacute;n de dopamina y endorfinas</strong>, y sentimientos de felicidad y relajaci&oacute;n&rdquo;. Este paralelismo abri&oacute; la posibilidad de que los <strong>chimpanc&eacute;s tambi&eacute;n experimenten beneficios</strong> parecidos al compartir fruta etan&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo resultaba especialmente llamativo porque los chimpanc&eacute;s <strong>no suelen compartir comida</strong> de forma habitual. La especialista <strong>Kimberley Hockings</strong>, tambi&eacute;n de Exeter, apunt&oacute; que este comportamiento selectivo pod&iacute;a representar &ldquo;las primeras etapas evolutivas de los banquetes&rdquo;. Esta observaci&oacute;n conectaba con la idea de que las <strong>celebraciones humanas vinculadas al alcohol pod&iacute;an tener ra&iacute;ces muy anteriores a la agricultura</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Banquete romano                            </span>
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        El volumen de consumo en los chimpanc&eacute;s aporta otra capa de relevancia. Con ingestas diarias de alrededor de cuatro kilos y medio de fruta, el equipo calcul&oacute; que los<strong> animales incorporan cantidades constantes de alcohol de manera natural</strong>. Dominy destac&oacute; en<em> Current Biology</em><em><strong> </strong></em>que &ldquo;dado que los chimpanc&eacute;s consumen unas diez libras de fruta al d&iacute;a, el an&aacute;lisis del equipo sugiere que ingieren una cantidad nada trivial de alcohol&rdquo;. Esto significar&iacute;a que la<strong> exposici&oacute;n al etanol form&oacute; parte de su vida durante millones de a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre metabolismo, alimentaci&oacute;n y cultura queda reflejada en la trayectoria evolutiva que conecta aquel scrumping ancestral con la fermentaci&oacute;n controlada de los primeros agricultores humanos. Seg&uacute;n Dominy, &ldquo;el scrumping por el &uacute;ltimo ancestro com&uacute;n de gorilas, chimpanc&eacute;s y humanos hace unos diez millones de a&ntilde;os podr&iacute;a explicar por qu&eacute; los humanos somos tan asombrosamente buenos en digerir alcohol&rdquo;. En sus palabras, esa capacidad se desarroll&oacute; mucho antes de que existiera el conocimiento para producir bebidas fermentadas.
    </p><h2 class="article-text">La historia del alcohol empieza en los bosques africanos y se extiende hasta nuestras celebraciones</h2><p class="article-text">
        La conclusi&oacute;n cient&iacute;fica que emerge es que el consumo de frutas fermentadas en simios africanos no solo tuvo consecuencias alimenticias, sino tambi&eacute;n metab&oacute;licas y sociales. El concepto de <em>scrumping</em>, recuperado de un dialecto ingl&eacute;s, permiti&oacute; abrir una l&iacute;nea de investigaci&oacute;n que conecta biolog&iacute;a y cultura humana. El detalle curioso es que la misma palabra designa hoy a una<strong> sidra turbia de manzana</strong> con un nivel considerable de alcohol.
    </p><p class="article-text">
        La evoluci&oacute;n del consumo de alcohol, lejos de ser una historia exclusiva de la humanidad, muestra un <strong>hilo com&uacute;n que arranca en los bosques africanos</strong>. Los chimpanc&eacute;s compartiendo pan fermentado en Guinea-Bissau recuerdan que lo que hoy asociamos a fiestas y celebraciones pudo haber comenzado como una simple b&uacute;squeda de fruta ca&iacute;da.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-evolutiva-une-gorilas-chimpances-humanos-consumo-alcohol-pm_1_12560198.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Aug 2025 13:27:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia evolutiva que une a gorilas, chimpancés y humanos con el consumo de alcohol]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Evolución humana,Alcohol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La evolución pisa el acelerador en el intestino humano, que cambia más que el de otras especies]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/intestino-humano-evoluciona-rapidamente-mamiferos-incluido-chimpance-evolucion-pm_1_12531248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57a3e1f3-3797-4a90-b898-bdb7ed442224_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La evolución pisa el acelerador en el intestino humano, que cambia más que el de otras especies"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estas modificaciones evolutivas recientes se asocian con trastornos metabólicos y gastrointestinales </p><p class="subtitle">¿Por qué los humanos tenemos la cara más pequeña que los neandertales? La respuesta está en esta etapa</p></div><p class="article-text">
        El intestino humano cambia a m&aacute;s velocidad que el intestino de otros mam&iacute;feros, incluyendo el del chimpanc&eacute;, al que siempre se le ha considerado nuestro pariente evolutivo m&aacute;s cercano. Lo dice un estudio internacional <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.adr8628" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">publicado</a> en la revista <em>Science </em>que ha utilizado la secuenciaci&oacute;n de &Aacute;cido Ribonucleico (ARN) para <strong>comparar c&eacute;lulas de diferentes especies</strong>.  
    </p><p class="article-text">
        Cient&iacute;ficos del Centro de Innovaci&oacute;n Roche en Basilea (Suiza) y doctores de la Universidad de Michigan y de la Universidad de Duke han empleado c&eacute;lulas madre para crear peque&ntilde;os modelos de intestinos de humanos, de chimpanc&eacute;s y de rat&oacute;n que ofrecen una <strong>visi&oacute;n sin precedentes </strong>del desarrollo del intestino delgado y aportan nuevas evidencias sobre la evoluci&oacute;n.   
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los chimpancés están evolutivamente muy cerca del hombre                            </span>
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        Gracias a esta iniciativa, el grupo ha identificado que el revestimiento intestinal de cada especie expresa y regula los genes de forma diferente. Los genes del revestimiento intestinal humano presentaban <strong>indicios de cambios evolutivos recientes: </strong>hab&iacute;a una enzima responsable de la digesti&oacute;n de la lactosa en la leche y diferencias gen&eacute;ticas con respecto a los chimpanc&eacute;s asociadas con la inmunidad, el metabolismo y la absorci&oacute;n del colesterol. 
    </p><p class="article-text">
        En concreto, el grupo descubri&oacute; que los enterocitos,<strong> </strong>las c&eacute;lulas especializadas en la <strong>absorci&oacute;n de nutrientes </strong>y la <strong>funci&oacute;n de barrera, </strong>han experimentado una r&aacute;pida evoluci&oacute;n en las personas. Esto es importante, seg&uacute;n los autores del estudio, porque las &aacute;reas del genoma humano que experimentan cambios r&aacute;pidos influyen en el riesgo de enfermedades y se asocian con <strong>trastornos metab&oacute;licos y gastrointestinales</strong>. Tambi&eacute;n podr&iacute;an haber predispuesto al intestino humano a absorber nutrientes con mayor eficacia, una informaci&oacute;n hasta ahora desconocida. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>La clave est&aacute; en los microbios</strong></h2><p class="article-text">
        No es la primera vez que se pone el foco cient&iacute;fico en l<strong>a importancia que el intestino humano tiene en la evoluci&oacute;n.</strong> Hace unos meses, un grupo de cient&iacute;ficos de Estados Unidos que trabajan en la Universidad Northwestern descubri&oacute; la causa que hizo que el cerebro humano creciera y que, por tanto, los humanos evolucionaran. Fueron los microbios que habitan en nuestros intestinos.  
    </p><p class="article-text">
        En un experimento controlado de laboratorio, los investigadores implantaron en ratones microbios de dos especies de primates de <strong>cerebro grande (</strong>el humano y el mono ardilla) y de una especie de primate de <strong>cerebro peque&ntilde;o</strong> (el macaco). Sus hallazgos demostraron que los ratones con microbios de especies de primates con cerebro grande produc&iacute;an y utilizaban m&aacute;s energ&iacute;a, mientras que los ratones con microbios de especies de primates con cerebro peque&ntilde;o almacenaban m&aacute;s energ&iacute;a en forma de grasa. 
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, hace miles de a&ntilde;os, estos microbios fueron ya capaces de producir la gran cantidad de energ&iacute;a extra que necesita el tejido cerebral para alcanzar un gran tama&ntilde;o. Fue un cambio determinante en el interior de nuestros ancestros: sus cerebros se hicieron m&aacute;s grandes gracias a la energ&iacute;a creada por los microbios intestinales. Y eso, ya se sabe, ofreci&oacute; <strong>una nueva perspectiva para la evoluci&oacute;n humana</strong>.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/intestino-humano-evoluciona-rapidamente-mamiferos-incluido-chimpance-evolucion-pm_1_12531248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Aug 2025 15:00:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La evolución pisa el acelerador en el intestino humano, que cambia más que el de otras especies]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Evolución humana,Biología,Ciencia,Experimentación animal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hallan una flecha clavada en una costilla humana de hace más de 4.000 años en un sepulcro prehistórico de los Pirineos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/hallan-flecha-clavada-costilla-humana-4-000-anos-sepulcro-prehistorico-pirineos_1_12447192.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02897b2a-219c-4cce-b9ed-81d311ce0888_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hallan una flecha clavada en una costilla humana de hace más de 4.000 años en un sepulcro prehistórico de los Pirineos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyectil, disparado por la espalda y aún incrustado en el hueso, muestra signos de regeneración ósea, lo que indica que el individuo sobrevivió durante un tiempo tras el impacto. 
</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Sorpresa: Ötzi, 'el hombre de hielo', no es quien creíamos
</p></div><p class="article-text">
        Una punta de flecha de s&iacute;lex clavada en una costilla constituye una prueba directa y excepcional de una agresi&oacute;n directa entre humanos hace m&aacute;s de 4.000 a&ntilde;os en el Pirineo catal&aacute;n. El proyectil, encontrado en el yacimiento del Roc de les Orenetes (Queralbs, Girona), fue disparado por la espalda y se incrust&oacute; en el hueso. Los signos de regeneraci&oacute;n &oacute;sea indican, adem&aacute;s, que el individuo sobrevivi&oacute; durante un tiempo tras el impacto.
    </p><p class="article-text">
        Situado a m&aacute;s de 1.800 metros de altitud, en la alta monta&ntilde;a, el sepulcro de Roc de les Orenetes  acogi&oacute; durante dos o tres siglos los restos de m&aacute;s de 60 individuos, probablemente pertenecientes a una misma comunidad. Hasta la fecha, se han recuperado m&aacute;s de 6.000 restos &oacute;seos humanos. El an&aacute;lisis de estos restos, liderado por <a href="https://edwebprofiles.ed.ac.uk/profile/miguel-angel-moreno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miguel &Aacute;ngel Moreno</a>, profesor de Osteoarqueolog&iacute;a en la Universidad de Edimburgo (Escocia), revela una poblaci&oacute;n formada mayoritariamente por hombres adultos, pero tambi&eacute;n mujeres y ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El estudio apunta a una comunidad bien adaptada a las exigencias del entorno pirenaico: esqueletos robustos, inserciones musculares marcadas y signos de gran actividad f&iacute;sica. Todo ello sugiere un estilo de vida exigente, ligado al pastoreo y al aprovechamiento de los recursos de altura. Los v&iacute;nculos entre los individuos y con el territorio eran estrechos, como demuestra la elecci&oacute;n de la cueva como lugar de sepultura durante generaciones.
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                El hueso y la flecha, en el laboratorio.                            </span>
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        Este hallazgo ha tenido lugar durante la &uacute;ltima campa&ntilde;a de excavaci&oacute;n en este sepulcro colectivo de alta monta&ntilde;a, excavado desde 2019 por un equipo del Institut Catal&agrave; de Paleoecologia Humana i Evoluci&oacute; Social (IPHES-CERCA), bajo la direcci&oacute;n de <a href="https://www.iphes.cat/tornero-dacasa-carlos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlos Tornero</a>, catedr&aacute;tico de Prehistoria de la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona (UAB) e investigador del IPHES-CERCA.
    </p><h2 class="article-text">Otras pruebas de enfrentamientos</h2><p class="article-text">
        Los primeros estudios, publicados en 2024, ya hab&iacute;an identificado anomal&iacute;as en algunos esqueletos: marcas de corte relacionadas con el uso de hachas y dagas, y fracturas &oacute;seas intencionales, <a href="http://comunicacio.iphes.cat/spa/news/new/538.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evidencias compatibles con enfrentamientos violentos</a>. Tambi&eacute;n se hab&iacute;an recuperado puntas de flecha, como las utilizadas con arcos, pero su relaci&oacute;n con los cuerpos era incierta: &iquest;formaban parte del ajuar funerario o hab&iacute;an causado las lesiones?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La punta se incrustó y el hueso comenzó a regenerarse alrededor. Ahora podremos estudiar la fuerza del impacto, el tipo de arma utilizada y la posición del atacante y la víctima</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Ángel Moreno</span>
                                        <span>—</span> Investigador de la Universidad de Edimburgo (Escocia) y lider del descubrimiento
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El nuevo hallazgo no deja lugar a dudas. El fragmento de costilla presenta una punta de flecha incrustada, id&eacute;ntica a otras del yacimiento, que entr&oacute; por la espalda del individuo. Seg&uacute;n Moreno, &ldquo;la trayectoria indica que el disparo se produjo desde la espalda. La punta se incrust&oacute; y el hueso comenz&oacute; a regenerarse alrededor. Ahora podremos estudiar la fuerza del impacto, el tipo de arma utilizada y la posici&oacute;n del atacante y la v&iacute;ctima&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los investigadores, en el yacimiento                            </span>
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        Lo m&aacute;s sorprendente es que el individuo no muri&oacute; de inmediato. &ldquo;Considerando la posici&oacute;n y la trayectoria de la flecha, &eacute;sta pudo matar a la persona en dos momentos: o bien en el momento del impacto por desangrado o afectaci&oacute;n de los pulmones (por ejemplo, un neumot&oacute;rax), o bien al cabo de poco tiempo, por infecci&oacute;n&rdquo;, explica Tornero. &ldquo;Si el impacto fue limpio y qued&oacute; encapsulado entre las costillas, y la infecci&oacute;n se super&oacute;, la persona pudo haber sobrevivido y no ser la flecha la causa real de la muerte. Este tipo de detalle ser&aacute; el que se abordar&aacute; ahora con los estudios pormenorizados que vamos a realizar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, el fragmento se encuentra en proceso de an&aacute;lisis por microtomograf&iacute;a de rayos X en el Centro Nacional de Investigaci&oacute;n sobre la Evoluci&oacute;n Humana (CENIEH) en Burgos, y posteriormente ser&aacute; analizado a nivel qu&iacute;mico, gen&oacute;mico y prote&oacute;mico en centros especializados de Barcelona y Estados Unidos.
    </p><h2 class="article-text">Una ventana al pasado </h2><p class="article-text">
        El Roc de les Orenetes es uno de los pocos yacimientos funerarios de alta monta&ntilde;a con una densidad tan elevada de restos humanos bien conservados. Su estudio permite reconstruir no s&oacute;lo c&oacute;mo viv&iacute;an estas comunidades del tercer milenio a.C., sino tambi&eacute;n c&oacute;mo se relacionaban, c&oacute;mo cuidaban a sus muertos y c&oacute;mo, en ocasiones, se enfrentaban entre s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Este hallazgo consolida el yacimiento como un referente para el estudio de la prehistoria reciente en el sur de Europa y abre nuevas v&iacute;as de investigaci&oacute;n sobre la violencia, el conflicto y la resiliencia en comunidades humanas antiguas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/hallan-flecha-clavada-costilla-humana-4-000-anos-sepulcro-prehistorico-pirineos_1_12447192.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Jul 2025 10:08:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hallan una flecha clavada en una costilla humana de hace más de 4.000 años en un sepulcro prehistórico de los Pirineos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Prehistoria,Fósiles,Pirineos,Evolución humana]]></media:keywords>
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