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    <title><![CDATA[elDiario.es - Feminismo]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Feminismo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Puntadas y nuevos patrones para devolver a las víctimas de violencia sexual su poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/puntadas-nuevos-patrones-devolver-victimas-violencia-sexual_1_10097917.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/851cf9be-de75-4ece-94fd-e1f366f87ccd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1070425.jpg" width="1885" height="1060" alt="Puntadas y nuevos patrones para devolver a las víctimas de violencia sexual su poder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una muestra titulada '¿Qué llevabas puesto?' en el Museo del Traje de Madrid ayuda a luchar contra la revictimización y la cultura de la violación a través de las prendas de vestir y la experiencia de diferentes mujeres</p><p class="subtitle">Entrevista - Cristina Meré: “Tiene que haber cierto interrogatorio incisivo, pero no es necesario preguntar a la víctima si cerró las piernas”</p></div><p class="article-text">
        Qu&eacute; te vas a poner esta noche es, seguramente, una de las preguntas m&aacute;s formuladas cada viernes en los chats entre amigas, como parte del ritual de preparaci&oacute;n para el plan que inaugurar&aacute; el fin de semana. Claro que, en ese instante, nadie cuenta con que, horas despu&eacute;s, podr&aacute; acabar transform&aacute;ndose en una condenatoria: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; llevabas puesto?&rdquo;. La formulaci&oacute;n que, a d&iacute;a de hoy, a&uacute;n se repite tras vivir episodios de violencia sexual, independientemente de c&oacute;mo, cu&aacute;ndo y d&oacute;nde ocurran los hechos. De ah&iacute; a que se haya convertido en el t&iacute;tulo de la exposici&oacute;n impulsada por el Ministerio de Igualdad que persigue reflexionar sobre el cuestionamiento y la culpa a la que son sometidas las v&iacute;ctimas de agresi&oacute;n sexual por la ropa que llevaban en el momento en el que fueron agredidas.
    </p><p class="article-text">
        La muestra, ubicada en el Museo del Traje de Madrid, dependiente del Ministerio de Cultura y Deporte, mantendr&aacute; sus puertas abiertas hasta el pr&oacute;ximo 30 de abril. Su entrada funciona como una declaraci&oacute;n de intenciones sobre la forma en la que, autom&aacute;ticamente, interpela. Un espejo pone al p&uacute;blico frente a su vestuario elegido para la visita, y la definici&oacute;n de la palabra patr&oacute;n, que es otra de las protagonistas de la exhibici&oacute;n: &ldquo;Modelo seg&uacute;n el cual se producen otros objetos&rdquo;. En este caso, la cultura de la violaci&oacute;n, la revictimizaci&oacute;n de las mujeres v&iacute;ctimas de violencia sexual y el grave etc&eacute;tera que la exposici&oacute;n busca desmontar a trav&eacute;s del relato de ocho de ellas. 
    </p><p class="article-text">
        Sus casos se materializan en la recreaci&oacute;n de las prendas que llevaban puestas el d&iacute;a en que fueron agredidas. Y est&aacute;n acompa&ntilde;adas de sus narraciones &iacute;ntimas, que colocan al asistente frente a frente con una dolorosa realidad que se inyecta en el cuerpo de una puntada. Y no porque haya sangre, bragas rotas o braguetas descosidas. Es ropa usada, pero limpia. Calzado incluido. Y correspondiente a cuerpos, edades y estilos diferentes. 
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ministerio-igualdad-centro-ataques-opinion_132_1071472.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio de Igualdad</a> encarg&oacute; la muestra a la agencia de comunicaci&oacute;n Volando Vengo, con la que ya hab&iacute;an colaborado en otros proyectos previos. La trabajadora social y soci&oacute;loga Cristina Mateos, doctora especializada en violencia de g&eacute;nero, ha sido una de sus organizadoras, y explica a este peri&oacute;dico que la instituci&oacute;n quiso contar con ellas por su &ldquo;conciencia feminista&rdquo;, dada la implicaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas que iba a conllevar. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quer&iacute;amos salir de la espectacularizaci&oacute;n de la violencia y de las muertes&rdquo;, describe la tambi&eacute;n profesora, que se ha encargado principalmente del diagn&oacute;stico social y el acompa&ntilde;amiento de las mujeres que han compartido sus casos. &ldquo;Si estamos haciendo una exposici&oacute;n para romper patrones, necesit&aacute;bamos una mirada reeducada acerca de la violencia sexual&rdquo;, explica. Adem&aacute;s, se&ntilde;ala que no habr&iacute;a sido terap&eacute;utico: &ldquo;Recrearse en el dolor, la sangre y la dureza no permite la recuperaci&oacute;n&rdquo;. 
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            <span class="title">
                Parte de la ropa que Adriana llevaba cuando fue agredida                            </span>
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        Las prendas de estas &ldquo;costureras&rdquo;, como as&iacute; son definidas en los paneles expuestos, est&aacute;n &ldquo;tejidas junto a los detalles de lo que vivieron&rdquo;. Seis de estas mujeres ofrecieron sus relatos para la exhibici&oacute;n; las otras dos, correspondientes a una persona mayor de 80 a&ntilde;os y otra veintea&ntilde;era trans, fueron reconstruidas a partir de informaci&oacute;n de casos reales publicados en prensa.
    </p><p class="article-text">
        Sus testimonios acompa&ntilde;an los conjuntos, en forma de texto y tambi&eacute;n audio, al que se puede acceder a trav&eacute;s de c&oacute;digos QR para que cada visitante pueda conocerlos de forma individual. Y, por &uacute;ltimo, diversos datos sobre cada uno de ellos. La sala impone por su diversidad, aunque hay una de las piezas que sobrecoge especialmente: un vestido de colores, unas mallas que llegan hasta la rodilla, una sandalias y una diadema de talla infantil.
    </p><p class="article-text">
        Pertenecen a Adriana, una mujer colombiana que fue agredida con total impunidad por su hermano desde los 4 a los 11 a&ntilde;os. Nunca creyeron su palabra porque &eacute;l era &ldquo;el consentido&rdquo; de la familia. Tras emigrar de Colombia a Espa&ntilde;a, empez&oacute; un largo proceso para alejarse de la violencia y sanar. A&ntilde;os despu&eacute;s, se enter&oacute; de que la hija de su sobrino estaba siendo agredida sexualmente por su hermano. &ldquo;Empec&eacute; a revivir lo que yo hab&iacute;a pasado con el m&iacute;o y tuve el p&aacute;lpito de que a esta ni&ntilde;a y a otras del vecindario les hab&iacute;a pasado lo mismo&rdquo;, pronuncia. Decidi&oacute; actuar y testificar en el juicio. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Recrearse en el dolor, la sangre y la dureza no permite la recuperación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cristina Mateos</span>
                                        <span>—</span> Comisaria de la exposición &#039;¿Qué llevabas puesto?&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sus palabras se muestran junto a los datos procedentes de la Macroencuesta de Violencia sobre la Mujer, realizada en 2019 por la Delegaci&oacute;n del Gobierno contra la Violencia de G&eacute;nero. Las cifras descorazonan: el 39% de las mujeres que han sufrido violencia sexual antes de los 15 a&ntilde;os menciona como agresor a un familiar masculino (13,5% al padre o padrastro, el 61% al hermano o hermanastro y el 27% a otro familiar hombre).
    </p><p class="article-text">
        Los textos tampoco se han prestado a la espectacularizaci&oacute;n mencionada por la soci&oacute;loga y trabajadora social Cristina Mateos: &ldquo;La gente puede pensar que va a escuchar cu&aacute;ntas veces han sido penetradas o los da&ntilde;os que han sufrido. Pero eso tampoco habr&iacute;a sido &eacute;tico ni pedag&oacute;gico. No era nuestro objetivo y pod&iacute;a perpetuar la violencia sobre las mujeres&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El arte como herramienta de recuperaci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        El proyecto que ha dado pie a esta exposici&oacute;n, y que fue el que el Ministerio de Igualdad quiso traer a Espa&ntilde;a, se origin&oacute; en 2014 en la Universidad de Oreg&oacute;n, impulsado por las profesoras Wyant-Hiebert y Jennifer Brockman, que se inspiraron en el poema <em>What was I wearing? (&iquest;Qu&eacute; llevaba puesto?) </em>de Mary Simmerling. Ellas utilizaron testimonios recogidos en entrevistas personales con estudiantes y, cerca de 10 a&ntilde;os despu&eacute;s, m&aacute;s de 200 organizaciones e instituciones p&uacute;blicas han replicado esta instalaci&oacute;n en pa&iacute;ses de todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Mateos comparte que en su adaptaci&oacute;n a Espa&ntilde;a han querido ampliar el foco para que no estuviera &uacute;nicamente vinculada a los entornos educativos. Buscaban &ldquo;una toma de conciencia general&rdquo;. &ldquo;En las narraciones de violencia sexual ha habido manipulaci&oacute;n. Hemos crecido con la idea de que eran casos aislados, de personas desviadas en callejones oscuros, pero no es como nos lo han contado. Las cifras revelan que el 60% est&aacute; relacionado con entornos conocidos, incluida la pareja&rdquo;, sostiene la soci&oacute;loga y trabajadora social.
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                Julia, una de las víctimas de violencia sexual de la exposición                            </span>
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        Por encima de todo, el objetivo era &ldquo;crear una exposici&oacute;n que cuidara a las v&iacute;ctimas, cuidando los relatos, sin hacer pornograf&iacute;a de la violencia ni la violaci&oacute;n. Relatar los casos para la toma de conciencia pero sin hacer sensacionalismo&rdquo;. Para ello, han hecho part&iacute;cipes de todo el proceso creativo a las mujeres que han cedido sus experiencias, a las que igualmente han ofrecido un acompa&ntilde;amiento terap&eacute;utico continuo. &ldquo;Quer&iacute;amos que esta exposici&oacute;n mejorara su calidad de vida, no que la pudiera afectar. Era vital no dejarlas abandonadas con un trauma peor que el que ten&iacute;an&rdquo;, indica. Han tenido potestad sobre la selecci&oacute;n de cada palabra, la b&uacute;squeda de la ropa e incluso del mobiliario: &ldquo;Era importante que tomaran decisiones, que pudieran manifestar siempre sus necesidades. Que este fuera un espacio que les diera poder&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El centro de la sala lo presiden las ocho prendas, en cuyo final se encuentra una escultura de un coraz&oacute;n tejido sobre un panel titulado <em>Cortando los patrones de la cultura de la violaci&oacute;n</em>. &ldquo;Para que se pueda ver de d&oacute;nde vienen, hab&iacute;a que describir el entramado social, pol&iacute;tico y cultural y de los medios de comunicaci&oacute;n que han ido montando los relatos alejados de la verdad de las mujeres que sufren las agresiones, que parten de la cultura patriarcal y de la violaci&oacute;n que protege a los agresores&rdquo;, comenta Mateos, compartiendo que la citada escultura les permit&iacute;a seguir el hilo conductor de patronaje que vertebra la exhibici&oacute;n. &ldquo;Representa ese coraz&oacute;n social enfermo porque la violencia sexual es algo que afecta a toda la sociedad&rdquo;, describe, &ldquo;que hubiera belleza y arte era una manera de cuidar el dolor y a las mujeres v&iacute;ctimas&rdquo;.
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                Escultura en forma de corazón de la exposición &#039;¿Qué llevabas puesto?&#039;                            </span>
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        El equipo interdisciplinar art&iacute;fice de la exhibici&oacute;n ha contado con personas de distintos &aacute;mbitos como trabajadoras sociales, psic&oacute;logas, dise&ntilde;adoras, esculturas, artistas visuales y redactoras. Entre ellas ha estado la terapeuta Carmen S&aacute;nchez Romero que, seg&uacute;n indica Mateos, les insisti&oacute; en la relevancia del arte como manera de acercar esta realidad: &ldquo;Nos dec&iacute;a continuamente que la violencia sexual siempre genera una desafecci&oacute;n, un no quererse relacionar con lo que estamos leyendo. Un 'yo no soy esa', 'a m&iacute; no me va a pasar', 'esto es insoportable', 'no lo quiero leer', 'no lo quiero ver'. Era importante que la gente que fuera a ver la exposici&oacute;n se sintiera en un espacio seguro y c&oacute;modo, que su conciencia estuviera abierta&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El espacio de reparaci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        Visitar<em> &iquest;Qu&eacute; llevabas puesto? Desmontando patrones sobre la violencia sexual</em> revuelve. Leer y escuchar los testimonios y explorar los datos funciona como pu&ntilde;etazos en la conciencia, el est&oacute;mago y hasta la garganta. Pero la exhibici&oacute;n no pretende ser un lugar de destrucci&oacute;n, desasosiego ni desesperanza. Al contrario. En su culmen han reservado el que denominan 'espacio de reparaci&oacute;n'. &ldquo;Un lugar de refugio, una parada necesaria para tomar distancia del dolor y del da&ntilde;o y conectar con lo emocional y la esperanza. Te invitamos a detenerte dentro de &eacute;l, descansar, escuchar, respirar, reflexionar y participar tambi&eacute;n en esta confecci&oacute;n colectiva de nuestros patrones&rdquo;, se&ntilde;ala un cartel en su entrada.
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            <span class="title">
                Parte del espacio de la reparación de la exposición                            </span>
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        Se trata de una zona c&aacute;lida en la que reina la luz. Hay sillas, alfombras, se escucha agua caer. Tambi&eacute;n se da la opci&oacute;n de acceder a trav&eacute;s de c&oacute;digos QR a poemas y hay hojas de papel y rotuladores para que toda persona que quiera dejar un mensaje, lo haga. En las peque&ntilde;as cestas de mimbre que los contienen confluyen distintas tipograf&iacute;as, experiencias, apoyos y compa&ntilde;&iacute;a. &ldquo;Es una reivindicaci&oacute;n de los espacios de reparaci&oacute;n que ellas necesitan. Tambi&eacute;n para que dentro del itinerario pudieras sentarte a respirar y decir 'madre m&iacute;a'. Un espacio para ti, para la reflexi&oacute;n, para hacerte preguntas&rdquo;, expone la trabajadora social y soci&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Mateos reivindica este espacio como parte de la esencia de la muestra, sobre la que defiende: &ldquo;Todas podemos sufrir violencia sexual en cualquier lugar, pero de la violencia sexual se sale, la reparaci&oacute;n es posible&rdquo;. Por eso, la exposici&oacute;n ha sido concebida como un hilo que mantiene unidas las historias y el dolor de las mujeres v&iacute;ctimas de violaci&oacute;n. As&iacute; lo describe una de sus cartelas: &ldquo;El lento proceso de costura de sus propias heridas se convierte, entre estos paneles, y con la esperanza de un nuevo patronaje por parte de la sociedad, en parte de un rito de curaci&oacute;n y de sanaci&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/puntadas-nuevos-patrones-devolver-victimas-violencia-sexual_1_10097917.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Apr 2023 20:34:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Puntadas y nuevos patrones para devolver a las víctimas de violencia sexual su poder]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Feminismo,Ministerio de Cultura y Deporte,Ministerio de Igualdad,Violencia sexual,Museos,Moda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diana Oliver, periodista: "No eres menos feminista porque tu prioridad sea cuidar de un bebé de seis meses"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/diana-oliver-no-feminista-prioridad-sea-cuidar-bebe-seis-meses-maternidades-crianza_128_8970999.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ab5f33f-8dd1-48c0-a706-bbb8c79badf0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diana Oliver, periodista: &quot;No eres menos feminista porque tu prioridad sea cuidar de un bebé de seis meses&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista publica 'Maternidades precarias', un libro que relata su experiencia como madre trabajadora y los problemas para conciliar</p><p class="subtitle">Análisis - Es el Día de la Madre pero podría ser el Día de la Culpa</p></div><p class="article-text">
        Diana Oliver (Madrid, 1981) es periodista y autora de <em>Maternidades precarias </em>(Arpa, 2022), un libro que analiza<a href="https://www.eldiario.es/temas/maternidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la crianza</a> en un sistema que no est&aacute; pensado para sostener a las personas que cuidan. El texto nace de su experiencia personal, como madre de dos hijos aut&oacute;noma que pelea para criar, subsistir y llegar al final del arco&iacute;ris de la conciliaci&oacute;n sin perder la salud en el intento. Oliver, que se refiere a s&iacute; misma como una &ldquo;privilegiada precaria&rdquo;, no se considera optimista porque cree que hacen falta muchos cambios para poder lograr crianzas sostenibles. Su libro es una narraci&oacute;n honesta sobre la maternidad, con todo lo malo, pero tambi&eacute;n con todo lo maravilloso que puede ser. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le motiv&oacute; a escribir el libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No me representaban los discursos sobre la maternidad. Quer&iacute;a insistir en la imposibilidad de cuidar y en el foll&oacute;n en el que te metes cuando eres madre en un sistema preparado para que externalices los cuidados y para que sigas produciendo como si no hubiera pasado nada en tu vida. Es perverso que se nos presione tanto para tener hijos y luego, despu&eacute;s de 16 semanas de permiso de maternidad, nos devuelvan al trabajo. Yo ten&iacute;a muy claro que mi hija ten&iacute;a que alimentarse exclusivamente de lactancia materna durante los primeros seis meses, pero se me hac&iacute;a muy dif&iacute;cil pensar en darle el pecho en la distancia. Yo quer&iacute;a estar ah&iacute;. &iquest;C&oacute;mo se supone que lo ten&iacute;a que hacer?. Y eso sin hablar de los sueldos bajos y precarios que tenemos muchas personas, que no nos permiten reducir jornada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; condiciones le hubiera gustado tener para poder ser madre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a hacer una lista gigante. Ser madre supone pasar por una serie de procesos que requieren tiempo y el sistema no soporta. El permiso de maternidad est&aacute; pensado para recuperarse del parto, pero nadie piensa en esos primeros meses, que son tan importantes para la vida de un beb&eacute;. Hay que alargar los permisos de paternidad y maternidad. Soy poco optimista, porque creo que hace falta un cambio muy radical y, ahora mismo, solo nos dedicamos a poner parches de conciliaci&oacute;n que quedan muy bien y tienen un 'marketing' precioso, pero no se traducen en nada. Tambi&eacute;n tenemos que repensar la rigidez horaria y conseguir retribuciones econ&oacute;micas para los cuidados para que externalizarlos no sea la &uacute;nica opci&oacute;n para criar y seguir trabajando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su caso, decide no externalizar los cuidados. &iquest;C&oacute;mo fue la experiencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Qu&eacute; decisi&oacute;n! Mi &uacute;nica opci&oacute;n era llevar a mi hija a la guarder&iacute;a desde primera hora de la ma&ntilde;ana hasta vete a saber cu&aacute;ndo. Y por un precio que no pod&iacute;a asumir. As&iacute; que pens&eacute; c&oacute;mo hacerle trampas al sistema para quedarme en casa, cosa que me pude permitir por ser aut&oacute;noma. Por eso hablo de privilegios precarios, porque trabajar con ni&ntilde;os en casa fue absolutamente horrible, hasta el punto de que la salud f&iacute;sica y emocional se vieron perjudicadas. Pero era la &uacute;nica manera de poder sostener la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace poco public&oacute; un tuit en que revelaba su inseguridad y que tuvo dos tipos de respuestas: las que ofrec&iacute;an &aacute;nimo y las que aseguraban que &ldquo;t&uacute; puedes con todo&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; cree que es m&aacute;s t&oacute;xico, la idea de que las madres pueden con todo o la postura m&aacute;s retr&oacute;grada de la mujer dedicada completamente a los cuidados? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues no lo s&eacute;. Por un lado tenemos la exigencia externa, que da por hecho que vas a poder con todo, y por el otro est&aacute; la propia exigencia de tener que poder, porque te han dicho que tiene que ser as&iacute;. Y esa es la peor, porque hace que te presiones a ti misma y que, si no lo consigues, te digas que eres d&eacute;bil. Las dos premisas son muy nocivas, porque no creo que tengamos que renunciar a nada, pero la exigencia desmesurada hace mucho da&ntilde;o. Hay que empezar a ser compasivas con nosotras mismas y con las dem&aacute;s. No hay que poderlo todo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que se ha idealizado demasiado a las madres como seres omnipotentes? Un poco a lo Rigoberta Bandini, que canta a una mujer que tiene siempre caldo en la nevera, a la vez que podr&iacute;a acabar con guerras.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente. &iquest;C&oacute;mo se supone que tenemos que sostener todo eso? Y lo digo desde el cansancio de quien cuida y produce y que, adem&aacute;s, no lo hace sola, sino que cuento con una pareja implicada al 50%. Los dos nos encargamos de todo, nos organizamos con el trabajo y estamos con los ni&ntilde;os a partes iguales. Y a&uacute;n as&iacute; estamos agotados y frustrados porque no llegamos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como hijas pensamos en nuestras madres como personas que s&iacute; pod&iacute;an con todo pero, &iquest;nos preguntamos suficientemente a qu&eacute; precio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hemos asumido que la maternidad es un malvivir. Y, a la vez, cuando alguien se queja, se le dice que es lo que hay, haberlo pensado mejor. Yo, hasta que no he sido madre, no he podido entender la historia de la m&iacute;a y el esfuerzo que hay detr&aacute;s de criar, pero tenemos que dejar de ver la maternidad como un suplicio en s&iacute; misma. Los cuidados no deber&iacute;an ser sufridos y tampoco deber&iacute;a serlo la crianza. Si lo es, es por culpa del sistema que tenemos, que nos niega el soporte del mundo que nos rodea.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al ser madres, &iquest;nos convertimos en madres y dejamos de ser mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nos cuesta mucho asumir que la maternidad es una metamorfosis. No vuelves a ser la misma persona, igual que ha cambiado para siempre tu cuerpo. Y querer volver a ser lo que se era antes no es realista. Tenemos que aceptar que las prioridades y las necesidades cambian. A menudo tendemos a luchar contra ello, pero no eres menos feminista por decir que tu prioridad ahora mismo no es otra que un beb&eacute; de seis meses al que amamantar, cuidar y mecer en mitad de la noche.
    </p><p class="article-text">
        Si queremos que el sistema d&eacute; valor a los cuidados, debemos empezar haci&eacute;ndolo nosotras mismas y no denostar que queramos cuidar de otra persona. Como dice Carme Riera, el feminismo tiene que reivindicar nuestra capacidad creadora y defender que las mujeres podemos ser igual o mejores m&eacute;dicas, escritoras o ingenieras que los hombres. Pero tambi&eacute;n hay que reivindicar nuestra capacidad reproductora. El patriarcado se ha encargado de convertirlo en un tema de segunda, rid&iacute;culo, cuando en realidad es muy poderoso. La maternidad no es algo negativo que nos quita de hacer otras cosas, siempre que pueda decidir libremente lo que hago con mi cuerpo y que tenga las condiciones materiales para sostenerme en esa decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El capitalismo ha convertido la maternidad en un negocio. &iquest;Cree que podemos ser realmente libres de elegir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es algo que me pregunto a menudo. El cuerpo de la mujer est&aacute; permanentemente presente y solo hay que mirar la gestaci&oacute;n subrogada o las cl&iacute;nicas de fertilidad. Son un aut&eacute;ntico negociazo que se aprovecha de nuestros cuerpos, procesos e inseguridades. La congelaci&oacute;n de &oacute;vulos, por ejemplo, podr&iacute;a estar muy bien porque te permite tener hijos m&aacute;s tarde, cuando te sientas preparada, pero no deja de ser macabro que con ese discurso cuidador se ganen millones.
    </p><p class="article-text">
        Para responder si somos libres de decidir, tenemos que preguntarnos, tambi&eacute;n, qui&eacute;n puede pagar los tratamientos de fertilidad o la congelaci&oacute;n de &oacute;vulos. &iquest;Cu&aacute;ntas mujeres piden cr&eacute;ditos para eso? El negocio con nuestros cuerpos es el precio que pagamos por salir a trabajar en un empleo que, a lo mejor, no nos gusta y que solo tenemos por supervivencia. Mi madre sal&iacute;a a limpiar casas a las cinco de la ma&ntilde;ana y no volv&iacute;a hasta las ocho de la noche. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n los discursos para ella?
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro habla de una amiga suya que adopt&oacute; y del proceso al que tuvo que someterse para demostrar que era apta. Cuenta que la mayor&iacute;a de personas que cr&iacute;an no reunir&iacute;an las condiciones que se requieren para una adopci&oacute;n. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Con la inestabilidad y precariedad actual, si tuvieran que pedirnos permisos para ser madres no se lo dar&iacute;an a nadie. Hoy tenemos claro que no hay un solo modelo familiar y que no hay ninguno que sea mejor que otro por definici&oacute;n. Pero tambi&eacute;n sabemos que llevamos muchas mochilas, que tenemos muchos problemas emocionales y psicol&oacute;gicos por intentar sostener la vida en un sistema que nos lo pone muy dif&iacute;cil. Si me preguntas cu&aacute;l es el est&aacute;ndar familiar para criar de manera sostenible, te dir&eacute; que es muy dif&iacute;cil conseguirlo tal y como est&aacute; configurado todo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En estas condiciones, &iquest;es ego&iacute;sta tener hijos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A veces es ego&iacute;sta, por poner por delante el propio deseo. Pero tambi&eacute;n puede ser una manera de llevar la contraria al sistema y demostrar que hay otra manera de criar y vivir. Es cierto que con la pandemia y la guerra de Ucrania me he preguntado a qu&eacute; mundo he tra&iacute;do a mis hijos. Pero tambi&eacute;n quiero pensar que ellos pueden ser una forma de cambiarlo. No se trata de hacer un mundo mejor para nuestros hijos, sino de criarlos para que ellos sean mejores. Por eso es importante invertir en los cuidados, pero en los cuidados de verdad, no esos que solo dan votos y visibilidad en redes sociales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/diana-oliver-no-feminista-prioridad-sea-cuidar-bebe-seis-meses-maternidades-crianza_128_8970999.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 May 2022 21:09:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diana Oliver, periodista: "No eres menos feminista porque tu prioridad sea cuidar de un bebé de seis meses"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Maternidad,Feminismo,Madres,Crianza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La liberación feminista también es luchar contra el racismo, la homofobia y la transfobia"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/feminismo/liberacion-feminista-luchar-racismo-homofobia-transfobia_128_7191038.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7cfc221a-19d8-40b3-b80e-91d9b39126eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;La liberación feminista también es luchar contra el racismo, la homofobia y la transfobia&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Reni Eddo-Lodge, primera persona negra y británica líder de ventas en Reino Unido: "Decir que la pluralidad en el feminismo fractura el movimiento es ridículo: ¿Qué deben hacer las mujeres negras? ¿Cortarse por la mitad?”</p></div><p class="article-text">
        <a href="http://renieddolodge.co.uk/about/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reni Eddo-Lodge</a> vincula la cuesti&oacute;n de raza a la de g&eacute;nero, clase y orientaci&oacute;n sexual: &ldquo;Todo est&aacute; relacionado, porque hay mujeres que son negras, mujeres que son lesbianas, mujeres que son trans y mujeres pobres. No solo sufren discriminaci&oacute;n por ser mujeres, sino por su raza, su g&eacute;nero o su situaci&oacute;n socioecon&oacute;mica&rdquo;, indica. 
    </p><p class="article-text">
        Esta periodista brit&aacute;nica se ha convertido en un referente de la lucha antirracista y feminista en su pa&iacute;s, ha generado debate y tambi&eacute;n pol&eacute;mica en los sectores m&aacute;s reaccionarios. Cuando la actriz Emma Watson ley&oacute; su libro, declar&oacute; p&uacute;blicamente su admiraci&oacute;n por ella y reconoci&oacute; que le hab&iacute;a cambiado la mirada. Desde entonces han colaborado juntas en varias ocasiones: en el redise&ntilde;o alternativo <a href="https://www.theguardian.com/books/2020/jul/21/reni-eddo-lodge-and-emma-watson-to-redraw-london-tube-map-with-womens-names" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de un mapa del metro</a> londinense, colocando en sus estaciones nombres de grandes mujeres o en <a href="https://www.youtube.com/watch/AwWCZl_OUsY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una entrevista</a> en la que la actriz no escatim&oacute; en elogios hacia la escritora. 
    </p><p class="article-text">
        Todo empez&oacute; en 2014, cuando, harta de discutir con personas que negaban el racismo estructural, Eddo-Lodge escribi&oacute; un post en su blog titulado <a href="http://renieddolodge.co.uk/blog/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Por qu&eacute; no hablo con blancos sobre racismo</em></a>. De forma inesperada para ella, aquel art&iacute;culo se hizo viral y abri&oacute; un extenso debate que le condujo a escribir un libro con el mismo t&iacute;tulo. El pasado mes de junio, coincidiendo con el asesinato de George Floyd en Estados Unidos y el auge del movimiento <em>Black Lives Matter, </em>se convirti&oacute; en la primera persona negra y brit&aacute;nica que encabezaba la lista de ventas en su pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        El libro, multipremiado, acaba de publicarse <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-por-que-no-hablo-con-blancos-sobre-racismo/324610" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Espa&ntilde;a</a>. En &eacute;l ofrece argumentos contra el racismo y el privilegio blanco, pero tambi&eacute;n contra el machismo o contra las cr&iacute;ticas a la pluralidad en el feminismo. Habla de todo ello con elDiario.es desde su casa en Londres, a trav&eacute;s de videoconferencia. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Liberarse de las estructuras patriarcales no significa entrar en ellas, sino cambiarlas.
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Es muy interesante el concepto que desarrolla en el libro y que denomina 'el miedo a un planeta negro'. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Desarroll&eacute; ese concepto cuando la extrema derecha empez&oacute; a hablar de los 'riesgos' de los cambios demogr&aacute;ficos aqu&iacute; en Reino Unido, con predicciones que insisten en que los blancos podr&iacute;an convertirse en una minor&iacute;a en 2066 y que eso provocar&iacute;a la p&eacute;rdida de la naturaleza blanca brit&aacute;nica. Quienes provocan este debate son los mismos que dicen que no hay racismo. Si no hay racismo, &iquest;a qu&eacute; viene tener miedo a ser una minor&iacute;a? Plantear ese debate es reconocer t&aacute;citamente que hay un gran problema de desequilibrio y de poder en funci&oacute;n de las razas.  
    </p><p class="article-text">
        El ya desaparecido pol&iacute;tico del Partido Conservador Enoch Powell, conocido por su racismo, articul&oacute; ese miedo muy claramente cuando dijo que en el futuro los negros tendr&aacute;n el poder sobre los blancos y que eso ser&iacute;a una injusticia. Suger&iacute;a as&iacute; que los antirracistas estar&iacute;an buscando la dominaci&oacute;n del mismo modo que los blancos han hecho durante siglos. 
    </p><p class="article-text">
        En vez de admitir que est&aacute; mal que una raza tenga poder sobre otra, dicen que est&aacute; mal que los negros tengan poder sobre los blancos, pero no critican lo contrario. A eso me refiero, el miedo a un planeta negro viene de la comprensi&oacute;n de que hay injusticia y piensan que 'esa injusticia est&aacute; bien siempre y cuando no me pasa a m&iacute;'.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Reni Eddo-Lodge                            </span>
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        <strong>&iquest;Qu&eacute; es el privilegio blanco? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que entender las bases de la estructura en la que vivimos. &iquest;Qu&eacute; significa que siempre haya beneficio de la marginaci&oacute;n? Por ejemplo: Cuando personas afrobrit&aacute;nicas env&iacute;an su curr&iacute;culum a una empresa &iquest;c&oacute;mo son tratadas en comparaci&oacute;n con las personas blancas? Si te rechazan por tu raza o porque tu nombre no suena a blanco brit&aacute;nico, eso es el privilegio blanco.
    </p><p class="article-text">
        Es el beneficio que se extrae del racismo. Si ciertos sectores buscan marginar a un grupo, &iquest;por qu&eacute; lo hacen? No digo que haya una conspiraci&oacute;n mundial, pero la marginaci&oacute;n estructural tiene un objetivo, porque las oportunidades de algunas personas comienzan con una promoci&oacute;n o un impulso extra. Y eso es injusto y desigual. Si te colocas sobre el cuello de alguien para mirar por la ventana, le provocas sufrimiento y te beneficias de su sufrimiento. Eso es el privilegio blanco. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">
En nombre de la libertad de expresión, la extrema derecha defiende el discurso del odio. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Dice en su libro que es habitual ver a personas racistas o de la extrema derecha escud&aacute;ndose en la libertad de expresi&oacute;n para defender su derecho a ser racistas. &iquest;C&oacute;mo se ha llegado a esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No prestando demasiada atenci&oacute;n a las ra&iacute;ces y a las causas de las atrocidades que se han llevado a cabo en nombre del racismo. No yendo al coraz&oacute;n de c&oacute;mo esas cuestiones pudieron ocurrir. Hace solo unos d&iacute;as fue el D&iacute;a del Holocausto, y muchas organizaciones jud&iacute;as recordaron que todo empieza con el discurso de odio. Comienza con el discurso de odio, demonizando y marginando. Los jud&iacute;os no lo olvidan.
    </p><p class="article-text">
        Hemos visto los comienzos de la extrema derecha, con sus discursos de odio, en nombre de la equidistancia o del debate. Y lo defienden incluso cuando hemos podido documentar atrocidades a las que este tipo de lenguaje lleva. Soy una escritora, claro que defiendo la libertad de expresi&oacute;n, pero la sociedad deber&iacute;a contrastar y buscar cierto equilibrio para asegurar que la libertad de expresi&oacute;n no conduzca a discursos de odio ni a atrocidades. Debemos tener responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Ahora lo estamos viendo tambi&eacute;n con la gente que est&aacute; en contra de los confinamientos, los esc&eacute;pticos contra las restricciones, que ponen en riesgo la vida de la gente en nombre de la libertad de expresi&oacute;n. La semana pasada un hombre aqu&iacute; en mi pa&iacute;s prest&oacute; atenci&oacute;n a estos esc&eacute;pticos y eso le cost&oacute; la vida, porque les crey&oacute;, sali&oacute; a la calle, socializ&oacute;, contrajo el coronavirus y falleci&oacute;. Esta gente que dice estas cosas en los programas de radio deber&iacute;a sentirse responsables.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Menciona en uno de los cap&iacute;tulos de su libro que algunas mujeres perciben de forma inmediata la desigualdad de g&eacute;nero en un acto p&uacute;blico, pero que es m&aacute;s dif&iacute;cil que algunas puedan ver como un problema el hecho de que todos los participantes sean blancos. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay cierto feminismo con una mirada muy estrecha. En ese sector ellas creen que su liberaci&oacute;n es aplicable a todas las mujeres, pero esas mujeres tienden a ser todas blancas. Nuestro trabajo como feministas debe ser ampliar el espectro. 
    </p><p class="article-text">
        Si creemos en la igualdad y en la justicia, eso tiene que ser para todo el mundo, tambi&eacute;n para las m&aacute;s desfavorecidas y limitadas por el patriarcado. No solo para mujeres blancas. Ahora se dice que solo se necesita el 50/50 [50% hombres, 50% mujeres], pero no se piensa en c&oacute;mo es la desigualdad real, c&oacute;mo se manifiesta en la sociedad. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuanto más de clase media se convierte mi mundo, más personas blancas hay a mi alrededor.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Habla tambi&eacute;n en su libro de quienes dicen que la diversidad en el feminismo divide y fragmenta el movimiento. &iquest;Qu&eacute; opina de esos argumentos? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Son rid&iacute;culos, porque lo cierto es que hay mujeres que son negras. &iquest;Qu&eacute; deben hacer las mujeres negras? &iquest;Cortarse a la mitad? No tiene sentido. Esas visiones no tienen en cuenta la diversidad del mundo. Vivo en Londres, cuando salgo de mi casa veo diferentes tipos de mujeres todos los d&iacute;as. El feminismo est&aacute; en contra de la opresi&oacute;n de g&eacute;nero y la explotaci&oacute;n, si hay mujeres afectadas por el racismo o por la homofobia o por la transfobia, luchar contra eso es parte de la liberaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; se trata de una visi&oacute;n estrecha. Eso s&iacute; que divide, renunciar a una mirada abierta, negarse a ser un movimiento inclusivo. Es muy divisorio, puede ser elitista y creo que estrangula el potencial del movimiento feminista, limitando la oportunidad de la colaboraci&oacute;n y del cruce de trabajos entre comunidades. 
    </p><p class="article-text">
        Si decidimos limitarnos a un solo tipo de mujeres, ya no es solo mujeres blancas, sino mujeres de clase media tambi&eacute;n. O, puestas as&iacute;, centr&eacute;monos en la aristocracia y que se joda el resto. No digo que las mujeres con la m&aacute;xima riqueza y el m&aacute;ximo privilegio blanco no necesiten ser liberadas de la opresi&oacute;n de g&eacute;nero, pero si solo nos centramos en ellas, entonces muchas se van a quedar fuera. Por eso necesitamos abrir el punto de partida. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
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      <p class="quote-text">
Ser mujer negra significa tener muchas más posibilidades de ser de clase trabajadora. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En torno a este asunto, que tambi&eacute;n forma parte del debate aqu&iacute; en Espa&ntilde;a, escribe usted de la diversidad de las luchas que hay en la izquierda. Hay quienes dicen que esta diversidad nos divide y nos distrae de lo fundamental y hay quienes sostienen que todas las reivindicaciones suman y est&aacute;n vinculadas de alg&uacute;n modo. </strong>
    </p><p class="article-text">
        A veces me pregunto d&oacute;nde vive alguna gente. Porque yo procedo de clase trabajadora, vivo en una ciudad, mi barrio de origen es de clase trabajadora, mi vecino era somal&iacute;, hab&iacute;a gente irlandesa, ten&iacute;amos un colega de Polonia. Es decir, es de clase trabajadora pero tambi&eacute;n multi&eacute;tnico. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, cuanto m&aacute;s de clase media se convierte mi mundo, m&aacute;s blancos hay a mi alrededor, en mi c&iacute;rculo social. De donde yo soy, ser negro o negra significa tener muchas m&aacute;s posibilidades de ser clase trabajadora. Muchas m&aacute;s. No solo eso: de donde yo procedo ser de raza negra significa tener m&aacute;s posibilidades de ser pobre o de no tener casa. Los datos y las estad&iacute;sticas de mi barrio indican que quienes est&aacute;n esperando una vivienda social del Gobierno son sobre todo madres solteras negras. Sufren pobreza, sufren racismo, porque son negras y han crecido en un &aacute;rea marcada por la divisi&oacute;n de clase y de raza, y tambi&eacute;n sufren opresi&oacute;n de g&eacute;nero, violencia sexual y sacan adelante a sus hijos solas.
    </p><p class="article-text">
        Es un error centrarse solo en la cuesti&oacute;n de clase, porque no hay solo una cuesti&oacute;n de desigualdad econ&oacute;mica. Si yo fuera capaz de mejorar la vida econ&oacute;mica de las mujeres de mi barrio, todav&iacute;a sufrir&iacute;an otros riesgos, por ser mujeres o por ser negras. De donde yo vengo, la cara de la pobreza suele ser mucho m&aacute;s negra. Y mujer. No digo que los hombres no sufran la pobreza, sino que en el lugar del que procedo, las mujeres tienen m&aacute;s posibilidades que ellos de ser dependientes y pobres, y si son negras, m&aacute;s a&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Es decepcionante y limitante sugerir que solo podemos abordar un problema por vez. Esto no significa que todos en la izquierda tengamos que abordar todo, pero s&iacute; trabajar entre comunidades y de forma colaborativa. Trabajar juntos. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">
          

El feminismo desafía el modo en que la sociedad funciona, y por tanto seguirá habiendo gente que se oponga a él. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hay pol&iacute;ticos que reciben una repentina inspiraci&oacute;n feminista cuando se trata de estigmatizar a las personas migrantes o a las minor&iacute;as, sean &aacute;rabes, musulmanes, extranjeros, etc. </strong>
    </p><p class="article-text">
        El feminismo deber&iacute;a evitar la tentaci&oacute;n de aliarse con este tipo de pol&iacute;ticos que instrumentalizan el feminismo en favor del racismo. En el libro me refer&iacute;a a David Cameron, por ejemplo. Hay una tendencia entre cierto tipo de pol&iacute;ticos que solo abrazan cuestiones liberales cuando se trata de criticar a 'los otros', a los de fuera, a los diferentes. Es bastante vergonzoso si lo comparamos con el feminismo isl&aacute;mico, que hace un enorme trabajo en las comunidades musulmanas para luchar contra el patriarcado. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice en su libro: &ldquo;No es mi responsabilidad cambiar, es el mundo que nos rodea el que deber&iacute;a cambiar. No es lo mismo decir que queremos ser incluidas que decir que queremos reconstruir tu sistema exclusivo. La equidad est&aacute; bien como una fase de transici&oacute;n&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; relacionado con el debate que existe en muchos pa&iacute;ses sobre las cuestiones de la diversidad y con aquellos que afirman que las pol&iacute;ticas de la diversidad nos distraen de lo esencial, de cambiar el sistema. Para m&iacute; liberarse de las estructuras patriarcales significa fundamentalmente cambiarlas, no entrar en ellas y ya. No veo c&oacute;mo no cambiar estas estructuras puede ser &uacute;til para las mujeres, para las minor&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        No veo l&oacute;gico llamar liberaci&oacute;n a que la mayor&iacute;a de las mujeres sigan encarg&aacute;ndose de las tareas dom&eacute;sticas y teniendo doble trabajo. Porque eso, &iquest;para qui&eacute;n funciona? Para m&iacute; el objetivo no es ser incluidas en un sistema que no funciona para la mayor&iacute;a. Porque creo que poca gente podr&iacute;a ser incluida as&iacute;. No es justo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Portada del libro en España, editado por Península                            </span>
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        <strong>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os el feminismo ha conquistado muchos espacios pero queda mucho por hacer. Al mismo tiempo se observa una reacci&oacute;n por parte del machismo. &iquest;C&oacute;mo analiza esta contestaci&oacute;n al crecimiento del feminismo? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que esto ocurre cuando eres mujer y est&aacute;s creando un impacto. No creo que todo el mundo vaya a cambiar con el aumento de los debates antirracistas o antimachistas. Habr&aacute; gente que diga: &ldquo;Mira, estas ideas me interesan&rdquo; y a otros no les gustar&aacute; el feminismo.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en una sociedad plural,  pero no quiero que usen la ley, la pol&iacute;tica o la religi&oacute;n para controlar los cuerpos de las mujeres. O para marginar a gente. S&iacute;, las reacciones continuar&aacute;n. En mi pa&iacute;s es preocupante porque ahora este tipo de posiciones est&aacute;n alcanzando altos niveles del Gobierno. Eso demuestra que el trabajo del feminismo tiene tanto impacto que hay gente que lo considera una amenaza. 
    </p><p class="article-text">
        Estar&iacute;amos enga&ntilde;&aacute;ndonos si quienes luchan por el feminismo piensan que su popularidad fluir&aacute; y nadie les pondr&aacute; objeci&oacute;n. El feminismo desaf&iacute;a el modo en que la sociedad funciona, y por tanto alguna gente seguir&aacute; oponi&eacute;ndose al movimiento feminista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha recibido el &eacute;xito de su libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo esperaba. Veo que siguen surgiendo art&iacute;culos sobre &eacute;l, que la gente sigue us&aacute;ndolo para entender c&oacute;mo opera el racismo. Fue recibido con curiosidad y tambi&eacute;n con hostilidad por parte de algunos grupos, sobre todo de la extrema derecha. No salgo mucho en debates p&uacute;blicos, procuro tener un perfil bajo. Creo que en general la recepci&oacute;n ha sido ampliamente positiva. La mayor parte de la hostilidad procede de gente a la que no le gusta la idea que sugiere el t&iacute;tulo pero que no ha le&iacute;do el libro. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha habido cr&iacute;ticas que han sido &uacute;tiles para m&iacute;. Por supuesto he seguido debatiendo sobre racismo con personas blancas, porque adem&aacute;s aquellas blancas que reconocen el papel del racismo estructural tienen un papel crucial para cambiar las cosas. Existe la sensaci&oacute;n de que acabar contra el racismo siempre recae sobre los de m&aacute;s abajo, cuando en realidad el racismo es un problema de las personas blancas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/feminismo/liberacion-feminista-luchar-racismo-homofobia-transfobia_128_7191038.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Feb 2021 20:24:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["La liberación feminista también es luchar contra el racismo, la homofobia y la transfobia"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['¡Ay, campaneras!': el podcast que descifra los dobles sentidos de la copla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/feminismo/ay-campaneras-podcast-descifra-sentidos_1_6047142.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d723ca9-e83d-4d2d-a6fe-1ea1e1d671b1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imagen del episodio #4 de &#039;¡Ay, campaneras!&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La divulgadora Lidia García dirige un programa en el que habla de lesbianismo, feminismo, sororidad y dobles sentidos en la historia de la copla española, de Rocío Jurado a Lola Flores</p></div><p class="article-text">
        La m&uacute;sica ha sido una de las p&iacute;ldoras simb&oacute;licas que han ayudado a mantener el &aacute;nimo durante el confinamiento. El resurgimiento de <em>Resistir&eacute;</em> como himno de masas, los DJs de balc&oacute;n, los festivales de m&uacute;sica online o los famosos cantando desde sus mansiones son algunos ejemplos de su poder para despertar sentimientos.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s no todos buenos, pero comentar el mal gusto del pinchadiscos del tercero tambi&eacute;n ayud&oacute; a pasar el rato y la cita a las 20:00 con los aplausos y el D&uacute;o Din&aacute;mico pasar&aacute; a la memoria colectiva como uno de los s&iacute;mbolos de aquellos meses de encierro.
    </p><p class="article-text">
        De ese poder de las canciones, en este caso de coplas, para sobrellevar la cotidianidad trata el primer cap&iacute;tulo del podcast <a href="https://www.ivoox.com/podcast-ay-campaneras_sq_f1874283_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ay, campaneras</a>, creado por Lidia Garc&iacute;a, tambi&eacute;n conocida como&nbsp;<a href="https://twitter.com/thequeercanibot" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The queer ca&ntilde;&iacute; bot</a> en Twitter, donde tiene miles de seguidores. Desde 2018 divulga en dicha red social sobre copla, feminismo y activismo LGTB+ tirando de memes y mucho humor. Que un g&eacute;nero musical tan asociado con el franquismo y la represi&oacute;n despierte la atenci&oacute;n de un p&uacute;blico masivo es, como poco, sorprendente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;Jam&aacute;s pens&eacute; que le interesar&iacute;a este tema a tanta gente y mucho menos que acabar&iacute;a us&aacute;ndolo tambi&eacute;n como canal de divulgaci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; del humor&hellip; mejor dicho con el humor, ya que no lo abandono nunca&rdquo;, explica a eldiario.es Lidia Garc&iacute;a. &ldquo;No sabr&iacute;a hacerlo, qu&eacute; angustia. Cuando acusaban a Concha Piquer de ser ambiciosa ella dec&iacute;a aquello de 'He tenido siempre mucha vocaci&oacute;n pero si no gano dinero, no me divierto'. Ya que no gano un duro con esto qu&eacute; m&iacute;nimo que divertirme un poquico, digo yo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El paso al formato sonoro se produjo durante esas semanas en las que la vida transcurri&oacute; de puertas adentro, como tantos otros proyectos culturales. &ldquo;Lo ten&iacute;a ya pensado pero te mentir&iacute;a si te dijera que el confinamiento no tuvo nada que ver. Empec&eacute; a grabar un poco para pensar en otra cosa, la verdad&rdquo;, afirma. Hay que tener en cuenta que es un paso 'arriesgado', porque lo visual tiene una importancia vital en el &aacute;mbito de la copla y sus int&eacute;rpretes.
    </p><p class="article-text">
        Lidia Garc&iacute;a es, adem&aacute;s de licenciada en Humanidades, investigadora predoctoral FPU en el Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Murcia. Su tesis trata sobre est&eacute;tica kitsch, imaginario ca&ntilde;&iacute; y g&eacute;nero en la cultura visual digital, as&iacute; que por supuesto ten&iacute;a en cuenta ese factor. A pesar de eso, declara que &ldquo;el podcast me permite esa cosa reposada de pensar sobre un tema y elaborarlo y Twitter da &mdash;adem&aacute;s del componente visual&mdash; esa inmediatez y esa interacci&oacute;n (casi siempre) tan maravillosa. Es un combo en el que de momento me siento divinamente&rdquo;.
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                </figure><h3 class="article-text">Los secretos que esconde la copla</h3><p class="article-text">
        Lesbianismo, meritocracia para salir de pobre, mujeres mandando en el mundo. De primeras parece improbable que las coplas que cantaban las mujeres espa&ntilde;olas de generaciones anteriores mientras hac&iacute;an las labores del hogar contuviesen mensajes encriptados. Pero aquellos cantos de amores despechados y de pasiones encendidas iban m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;c&oacute;mo caer en la cuenta de esos dobles sentidos? A Lidia Garc&iacute;a se le encendi&oacute; la bombilla cuando a los 20 a&ntilde;os empezaron a preguntarle sobre su amor por la copla con extra&ntilde;eza. &ldquo;El tener que explicarte ya te da pie a darle un par de vueltas a la cosa. Yo pensaba 'si de verdad es tan rancio y tan machista &iquest;c&oacute;mo puede ser que me apele tanto?'. De ah&iacute; a ponerme a escuchar las voces de quienes ya hab&iacute;an andado ese camino de la revalorizaci&oacute;n del g&eacute;nero y su v&iacute;nculo con las feminidades transgresoras, lo LGBT y lo popular &mdash;Martirio, Terenci Moix, V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, Carlos Cano, Carmen Mart&iacute;n Gaite&hellip;&mdash; hab&iacute;a solo un paso&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        De Camar&oacute;n a Rosal&iacute;a, el flamenco s&iacute; ha conseguido el inter&eacute;s masivo y la fusi&oacute;n con otros estilos. Pero, m&aacute;s all&aacute; de Martirio, parece que la copla se ha quedado anclada en el pasado y los artistas no han intentado buscar nuevos p&uacute;blicos. Aunque solo lo parece, porque la copla tambi&eacute;n ha hecho sus experimentos, algunos de ellos muy recientes.
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a ofrece numerosos ejemplos: &ldquo;desde la copla-yey&eacute; de Encarnita Polo a, como mencionas, Martirio, que es impresionante porque lo ha tocado todo: renovaci&oacute;n musical, est&eacute;tica y adem&aacute;s ha hecho una labor intelectual inmensa en el sentido de repensar y valorar el g&eacute;nero. Pero tambi&eacute;n tenemos artistas m&aacute;s j&oacute;venes que han experimentado con los contornos de la copla como Concha Buika, La Shica o Diana Navarro, que justamente en su &uacute;ltimo single <em>Encrucijada</em> versiona en clave trap este cl&aacute;sico de Marif&eacute; de Triana&rdquo;.
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                </figure><h3 class="article-text">Las divas del imaginario patrio</h3><p class="article-text">
        Como si de reinas se tratase, las folcl&oacute;ricas estrella suelen llevar un t&iacute;tulo asociado a su nombre. Si Roc&iacute;o Jurado es La m&aacute;s grande, Lola Flores es La Faraona y Concha Piquer La reina de la copla (lo mismo que Nina Simone es La sacerdotisa del soul y Aretha Franklin La reina). Esos apellidos de diva suger&iacute;an una rivalidad entre artistas que la prensa del cotilleo &mdash;con personajes como Encarna S&aacute;nchez azuzando el fuego&mdash; se encarg&oacute; de difundir, de manera m&aacute;s o menos distorsionada.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto hab&iacute;a intereses comerciales y conflictos personales pero &ldquo;el problema es que el foco siempre se ha puesto en el conflicto entre mujeres: la sobrerrepresentaci&oacute;n de la rivalidad femenina, no solo en la copla, ha sido una poderosa herramienta del patriarcado para que nos veamos unas a otras como enemigas. Con respecto a lo de los apodos...al final es verdad que sin hip&eacute;rbole no hay copla&rdquo;, dice Garc&iacute;a. Tambi&eacute;n deja claro que: &ldquo;Hab&iacute;a sororidad, claro que s&iacute;: la amistad de Lola Flores y Roc&iacute;o Jurado es un ejemplo de ello o el hecho de que cuando fueron a hacer la casa-museo de Marif&eacute; de Triana encontraron que conservaba poqu&iacute;simos vestidos porque hab&iacute;a ido regal&aacute;ndoselos a las que empezaban&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuesta imaginar a Lola Flores aceptando condiciones laborales injustas o a Roc&iacute;o Jurado someti&eacute;ndose a las &oacute;rdenes de un manager explotador, precisamente por el esa imagen de divas que proyectaban. Parec&iacute;an tener m&aacute;s poder sobre sus carreras que otras artistas m&aacute;s o menos contempor&aacute;neas. &ldquo;En el caso de la copla es cierto que el car&aacute;cter de algunas de las folcl&oacute;ricas jugaba a su favor en ese sentido&rdquo;, cuenta Garc&iacute;a. 'Temperamentales', 'raciales'&hellip; son adjetivos que se les sol&iacute;an aplicar por ser mujeres y del sur pero que al final no apuntan m&aacute;s que a las cualidades que se asocian al &eacute;xito y que en un hombre que lo ha alcanzado se dan casi por supuestas: asertividad, decisi&oacute;n, firmeza&hellip; En una mujer sorprend&iacute;an, todav&iacute;a sorprenden&ldquo;, sostiene la divulgadora.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta todos los aspectos que las defin&iacute;an, si viviesen y estuviesen activas en la actualidad &iquest;Qu&eacute; gran artista de la copla podr&iacute;a haberse 'hecho un Rosal&iacute;a' y haber revolucionado el g&eacute;nero? &ldquo;Bueno, en manicuras y estilismos imposibles la copla ya trae la revoluci&oacute;n hecha de casa, tambi&eacute;n te digo. F&iacute;jate que lo que m&aacute;s me interesa a m&iacute; de esto es que muchas de ellas ya hicieron lo de poner el g&eacute;nero patas arriba: cuando Roc&iacute;o Jurado cambi&oacute; la bata de cola por aquellos vestidos que pon&iacute;an en jaque a la censura, cuando Lola Flores se arranc&oacute; a rapear en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=qxH0iAqS12w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&oacute;mo me las maravillar&iacute;a yo</a>&hellip;ojal&aacute; tenerlas con nosotros para ver qu&eacute; opinan del percal, eso s&iacute;. Estoy segura de que seguir&iacute;an siendo las m&aacute;s tremendas&rdquo;.
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      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/feminismo/ay-campaneras-podcast-descifra-sentidos_1_6047142.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2020 18:34:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['¡Ay, campaneras!': el podcast que descifra los dobles sentidos de la copla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Nos han hecho creer que la política mancha la concepción literaria, pero no es así: toda literatura es ideología"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/politica-concepcion-literaria-literatura-ideologia_128_1032152.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3723af6f-2f74-44ad-985d-d0a7f0f4effa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Marta Sanz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora publica</p><p class="subtitle">pequeñas mujeres rojas</p><p class="subtitle">, culminación de la trilogía que ha convertido al detective Arturo Zarco en uno de los personajes más importantes de la novela negra española</p></div><p class="article-text">
        La historia del detective Arturo Zarco, hoy uno de los personajes de culto de la novela negra patria, nunca se plante&oacute; como una trilog&iacute;a. Marta Sanz acababa de quedar finalista en los Premios Nadal con <em>Susana y los viejos</em>. Aquel a&ntilde;o el galard&oacute;n fue para Eduardo Lago con <em>Ll&aacute;mame Brooklyn</em>.
    </p><p class="article-text">
        Sanz, que hab&iacute;a escrito la autobiogr&aacute;fica <em>La lecci&oacute;n de Anatom&iacute;a</em> y la dur&iacute;sima <em>Amor Fou</em>, que seguir&iacute;a in&eacute;dita en Espa&ntilde;a hasta el a&ntilde;o 2018, se encontraba ante una disyuntiva vital. &ldquo;Ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de que mi proyecto literario, no me atrever&iacute;a a llamarlo carrera porque no lo era, no iba a ninguna parte&rdquo;, confiesa a este peri&oacute;dico. 
    </p><p class="article-text">
        Pero entonces, y como sucede lo que se improvisa, su padre le hizo una oferta que no pudo rechazar. Le dijo: &ldquo;Hija m&iacute;a, &iquest;Y t&uacute; por qu&eacute; no haces como todo el mundo y escribes una novelita negra?&rdquo;. Y as&iacute; fue: fan&aacute;tica de la novela negra, deudora confesa de la obra de Patricia Highsmith, amante del cine noir y sus descendientes modernos, Marta Sanz escribi&oacute; <em>Black, black, black</em>, publicado en 2010.
    </p><p class="article-text">
        Aquella, por suerte, no era otra 'novelita negra': devino un purgante en nuestro pa&iacute;s de un g&eacute;nero con demasiados tics heredados . Un revulsivo literario cruel y c&aacute;ustico protagonizado por un detectivo cuarent&oacute;n y gay &mdash;Zarco&mdash;, y su exmujer Paula Qui&ntilde;ones. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s llegar&iacute;a a las librer&iacute;as una secuela sui g&eacute;neros,<em> Un buen detective no se casa jam&aacute;s</em> (2012). Y ahora llega <em>peque&ntilde;as mujeres rojas</em> (2020), los tres publicados por Anagrama, culminaci&oacute;n de una trilog&iacute;a que se ha convertido en un referente esencial de <em>noir</em> espa&ntilde;ol actual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Han pasado ocho a&ntilde;os desde Black, black, black, aunque peque&ntilde;as mujeres rojas es muy distinto. &iquest;Qu&eacute; ha cambiado durante este tiempo?</strong><em>Black, black, black</em><em>peque&ntilde;as mujeres rojas</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Con <em>Black, Black, Black</em> quer&iacute;a reflejar la pegada pol&iacute;tica y testimonial que siempre hab&iacute;a tenido la novela negra. Y c&oacute;mo eso hab&iacute;a perdido fuerza porque se hab&iacute;an reutilizado demasiado las estrategias ret&oacute;ricas de un mercado muy previsible, donde al lector se le trataba de cliente. Cre&iacute;a que pod&iacute;a escribir desde un lugar distinto, alejado de esa literatura confortable que entiende la cultura solamente como un lugar de ocio, sin ning&uacute;n af&aacute;n de intervenci&oacute;n en lo real, y no un lugar donde poner en tela de juicio nuestros prejuicios.
    </p><p class="article-text">
        Ese fue el catalizador de <em>Black, Black, Black</em>. Era un riesgo literario, pero tambi&eacute;n un gesto pol&iacute;tico. Cuando a prop&oacute;sito de Herralde [editor de Anagrama], recupero a Zarco en <em>Un buen detective no se casa jam&aacute;s</em>, me doy cuenta de que esto era una trilog&iacute;a cerrada en la que ten&iacute;a la responsabilidad de dar voz a personajes que hab&iacute;an quedado un poco a la sombra de Zarco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Eso es lo que hace en peque&ntilde;as mujeres rojas? &iquest;darle voz a Paula Qui&ntilde;ones, Luz Arranz...? </strong><em> peque&ntilde;as mujeres rojas</em>
    </p><p class="article-text">
        Desde el principio la que le saca las casta&ntilde;as del fuego al personaje de Zarco es Paula. Pero adem&aacute;s, en las tres novelas ha habido una intensificaci&oacute;n expl&iacute;cita de la violencia entre los personajes. La relaci&oacute;n de Zarco y Paula siempre se ha planteado desde la perspectiva del amor como relaci&oacute;n de poder.
    </p><p class="article-text">
        Pero si en <em>Black, Black, Black </em>esa violencia se expresaba a trav&eacute;s de un jugueteo, a lo largo de las otras dos novelas esa violencia se radicaliza. Hasta el punto de que esa comicidad inicial se convierte en silencio. Zarco no est&aacute;, o solamente est&aacute; en la medida en la que es un fantasma que se ha conseguido meter en las voces de esas personas que piensan en &eacute;l y le echan de menos. Entre Paula y Zarco hay una violencia terrible, pero tambi&eacute;n hay una forma de amor que es muy caracter&iacute;stica de estos tiempos confusos en los que confundimos las relaciones de dependencia y las pasiones con los actos m&aacute;s violentos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dec&iacute;a en su ensayo No tan incendiario que &ldquo;las luchas culturales de la izquierda no se pod&iacute;an circunscribir en nuestro pa&iacute;s a conceptos como memoria, rep&uacute;blica o solidaridad&rdquo;, t&oacute;tems a los que se vuelve constantemente. &iquest;Sus novelas son una reacci&oacute;n a esos t&oacute;tems intocables?</strong><em>No tan incendiario</em>
    </p><p class="article-text">
        A ver: yo, a t&iacute;tulo personal, participo de todos los homenajes, recuerdos y manifestaciones que se hacen por la reconstrucci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s de la memoria democr&aacute;tica. Porque, como ya he dicho muchas veces, creo que sin esa memoria democr&aacute;tica no tendremos nunca una democracia de calidad. Y creo, adem&aacute;s, que cuando estamos hablando del pasado, de Guerra Civil y fosas comunes, de lo que estamos hablando es del hoy. Es la gran cuenta pendiente de la Transici&oacute;n y de aqu&iacute; es de donde viene toda esa herrumbre que caracteriza el discurso de Vox, que nos puede amargar la vida a muchos y, sobre todo, a muchas.
    </p><p class="article-text">
        Pero por otro lado, s&iacute; que creo que en mi oficio, que tiene que ver con los relatos y el lenguaje, tengo la responsabilidad de buscar una manera de contar que no sea rutinaria. En ese sentido, intento que el estilo sea ideol&oacute;gico, que no sea tranquilizador. Intento, y esto es fundamental en <em>peque&ntilde;as mujeres rojas</em>, que lo extremadamente literario sea lo profundamente pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        En la novela he incluido lo que llamo un 'orfe&oacute;n de mujeres muertas y ni&ntilde;os perdidos'. Cuando aparece, viene acompa&ntilde;ado de un par&eacute;ntesis que dice: &ldquo;Lea despacio&rdquo;. Esa sugerencia, en los tiempos que corren, es algo pol&iacute;tico. Frente a la prisa, el v&eacute;rtigo y las fascinaciones que duran 25 minutos, frente a la espectacularidad de las noticias &mdash;no digo ya de la literatura&mdash;, proponer un tipo de lectura que busque en los sedimentos de la palabra... es pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Eso me recuerda a Remedios Zafra y algunos de sus ensayos en los que hace una reivindicaci&oacute;n pol&iacute;tica del tiempo, que cada d&iacute;a es menos nuestro, y de aprender a pararse como gesto consciente y pol&iacute;tico. &iquest;Cree que, igual que leer despacio, tambi&eacute;n tenemos que aprender a vivir m&aacute;s despacio?</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Me encanta la relaci&oacute;n que has establecido con Remedios Zafra. Tengo la sensaci&oacute;n de que Remedios y yo, como 'peque&ntilde;as mujeres bastante rojas' [r&iacute;e], hemos crecido juntas. Es una mujer que tanto en sus ensayos como en sus estupendas novelas ha hecho mucho &eacute;nfasis en el ojo, en la mirada y su poder en una sociedad ocularcentrista. As&iacute; que, de alg&uacute;n modo, los discursos de Remedios est&aacute;n en mis novelas. Estoy muy orgullosa de la hermandad de <em>peque&ntilde;as mujeres rojas</em> que creo ver en fant&aacute;stico trabajo de Edurne Portela, Sara Mesa, Cristina Morales, Cristina Fallar&aacute;s&hellip; creo que las escritoras nos acompa&ntilde;amos mucho y falta que nos hace.
    </p><p class="article-text">
        Y respecto a lo que apuntas: &iexcl;claro! Es necesario que volvamos a aprender a frenar. Que leamos despacio, pero tambi&eacute;n que escribamos despacio. Que no tengamos el gatillo tan r&aacute;pido, tambi&eacute;n desde los medios de comunicaci&oacute;n. En esa obsesi&oacute;n por la velocidad, probablemente estemos jugando una mala pasada a lo que podr&iacute;a ser una aproximaci&oacute;n a cualquier verdad. Y lo hacemos por exigencias del mercado. Lo hacemos porque queremos que nos den un<em> like</em>.
    </p><p class="article-text">
        Intento mirar las cosas con cierta distancia. Entiendo que yo ya soy una 'carcamala anal&oacute;gica' y que hay muchas cosas que no llego a procesar bien. Pero igual que me cuido de hacer una cr&iacute;tica radical y absoluta a todo lo que implican las redes y los medios de comunicaci&oacute;n en Internet, porque s&eacute; que eso ser&iacute;a muy reaccionario, tambi&eacute;n me niego a tener una visi&oacute;n acr&iacute;tica y papanatas. La frontera entre libertad y vigilancia cada vez es m&aacute;s delicada. Los comportamientos viscerales son la base del fascismo y de mandatarios como Trump y Bolsonaro. La p&eacute;rdida del tiempo para el pensamiento y la reflexi&oacute;n puede ser una desgracia para todos y todas. Pero creo, sinceramente, que la literatura va a ser un lugar de resistencia: la literatura que no pase por las exigencias y ret&oacute;ricas del mercado. Ese va a ser un maravilloso lugar de resistencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antes ha mencionado que no quer&iacute;a escribir Black, black, black desde una voz confortable ni desde la cultura como entretenimiento. Usted asegura que en sus textos, forma y fondo son indisolubles. &iquest;Se ha visto alterada la forma y fondo en la literatura mainstream actual? &iquest;hemos dejado de escribir con t&eacute;rminos feos sobre lo feo para agradar al lector?</strong><em>black, black</em>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, creo que s&iacute;. Realmente creo que nos hemos dejado robar el lenguaje, las palabras. Hemos asumido sin ning&uacute;n tipo de conciencia cr&iacute;tica una especie de &eacute;tica optimista y positiva, en la que se manejan conceptos que forman parte de una ideolog&iacute;a invisible, de la que no se discute, que hemos insivibilizado. Una ideolog&iacute;a de mercado. Y cuando escribo novelas, lo que intento hacer es precisamente sacar a la luz esos elementos de la ideolog&iacute;a invisible. Todas esas cosas sobre las que ya no hablamos porque ya no hay necesidad de hablar. Y que seguramente son las m&aacute;s terribles para nuestra vida cotidiana.
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        Por eso creo que el feminismo ha cambiado tanto nuestra forma de ver: porque ha vuelto a activar la consigna de que lo personal es pol&iacute;tico. Y la consigna de que todo lo que nos parec&iacute;a natural respecto, por ejemplo, a las violencias sexuales contra la mujer, a la discriminaci&oacute;n en el trabajo, a los cuidados y la familia, pues resulta que no lo es tanto.
    </p><p class="article-text">
        Nos han hecho sentir que cualquier libro, cuando aborda estas tem&aacute;ticas, se contamina. Es como si  la pol&iacute;tica manchara la sacrosanta ideolog&iacute;a de la inmaculada concepci&oacute;n literaria. Pues no, mira, la literatura es ideolog&iacute;a. Es m&aacute;s, en las representaciones, en los estilos, en las palabras que utilizamos y no solo en los temas que pretendemos tocar, estamos reconstruyendo la realidad y por tanto asumiendo una postura ideol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace escasos d&iacute;as se celebr&oacute; el 8M. En Monstruas y centauras dec&iacute;as que manifestarse es tambi&eacute;n un ejercicio de memoria colectiva. &iquest;Ha cambiado algo desde que escribiste aquel ensayo?</strong><em>Monstruas y centauras </em>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que hemos avanzado. Creo que estamos construyendo una sociedad en la que tanto hombres como mujeres son sensibles a la brecha de la desigualdad que ata&ntilde;e al g&eacute;nero. Y quiero tener la esperanza de que todos y todas entendamos que cuando estamos hablando de la discriminaci&oacute;n de las mujeres, estamos hablando tambi&eacute;n de lucha de clases.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;A qu&eacute; me refiero? Uno: a que el feminismo es el discurso corrector del machismo como enfermedad aguda de un heteropatriarcado asentado en un sistema capitalista. Y dos: que la violencia que se ejerce contra el cuerpo de las mujeres, en el espacio p&uacute;blico y en los puestos de trabajo&hellip; esa violencia que hace que estemos m&aacute;s precarizadas, que se nos pague menos, que nuestra tasa de paro sea mayor, no se puede separar de lo que los voxistas llamar&iacute;an violencia itnrafamiliar.
    </p><p class="article-text">
        Los feminicidios son el resultado de una sociedad econ&oacute;micamente perversa, que genera una serie de costumbres que llamamos el heteropatriarcado. Y cuando se habla de violencia intrafamiliar se pretende excepcionalizar un mal que es sist&eacute;mico. Quieren convertir en cr&oacute;nica de sucesos lo que es una epidemia &mdash;qu&eacute; palabra m&aacute;s oportuna&mdash;, que tiene que ver con nuestra manera de entender qui&eacute;n est&aacute; arriba, qui&eacute;n est&aacute; abajo y en manos de qui&eacute;n est&aacute; el capital. Creo que todo eso lo vamos aprendiendo. Por eso creo que el feminismo est&aacute; abriendo una puerta a una manera de pensar que estaba olvidada y demonizada por el supuestamente mejor de los mundos posibles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesc Miró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/politica-concepcion-literaria-literatura-ideologia_128_1032152.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2020 22:03:40 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[La princesa Turandot, Puccini y el 'no es no']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/turandot-puccini-liceu_1_1320756.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4bdf1750-ff04-4738-897e-13f82428df30_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imagen promocional de &#039;Turandot&#039; que se interpreta en el Liceu"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Liceu estrenó este lunes 'Turandot' en una producción propia de Franc Aleu, en el marco del 20 aniversario de la reapertura del teatro en Barcelona</p><p class="subtitle">Con ella vuelve el debate sobre si es necesario revisar los clásicos. El creador ha cambiado el final tradicional, al igual que ya hizo Núria Espert en 1999, para darle una lectura, desde su punto de vista, "más aceptable"</p></div><p class="article-text">
        La princesa Turandot es bella y cruel. Es vengativa y fr&iacute;a como el hielo. No sabe lo que es el amor ni quiere saberlo. 
    </p><p class="article-text">
        La princesa Turandot es una esclava del patriarcado. Es obligada a casarse por ley aunque ella no quiere. Esquiva como puede a los hombres que la acechan y carga sobre sus hombros el dolor de una antepasada que fue violada. No sabe lo que es el amor&hellip; por ahora. 
    </p><p class="article-text">
        La protagonista de la obra hom&oacute;nima de Giacomo Puccini est&aacute; llena de contradicciones. Su canto lo dej&oacute; inacabado el compositor italiano en una de sus &oacute;peras musicalmente m&aacute;s hermosas, escrita entre 1920 y 1924. Quiz&aacute; por eso, y por los enigmas que encierra su historia, Turandot ha sido tumbada en multitud de ocasiones en el div&aacute;n para tratar de desentra&ntilde;arla.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Turandot es la de una princesa de la antigua China que rechaza a los hombres atormentada por la sombra de la violencia machista. Solo accede a casarse con aquel que resuelva los tres acertijos que ella proponga. De no acertar, el pretendiente es decapitado. El pr&iacute;ncipe Calaf se enamora de la <em>femme fatale</em> hasta la obsesi&oacute;n y acepta el reto. Tras tres actos de continuo rechazo protegiendo su virginidad, que pasan por torturar y propiciar la muerte de una dulce esclava, la princesa de hielo se derrite s&uacute;bitamente y acepta entregarse a su pretendiente -que unos minutos antes la hab&iacute;a despreciado por cruel- ante la alegr&iacute;a de su padre y del pueblo de Pek&iacute;n. Fin.
    </p><p class="article-text">
        Pero este no siempre ha sido el final para la bella Turandot.
    </p><p class="article-text">
        En octubre de 1999 el Liceu reabr&iacute;a sus puertas cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de que un incendio destruyera el edificio. Lo hac&iacute;a con la versi&oacute;n de N&uacute;ria Espert de esta &oacute;pera de Puccini que incorporaba una sorpresa. La actriz y dramaturga despreciaba ese final 'feliz' que Franco Alfano ide&oacute; para la obra inacabada, algo propio de &ldquo;Walt Disney&rdquo;-como ella misma lo calific&oacute;-. Tampoco entend&iacute;a la precipitada metamorfosis de la protagonista, as&iacute; que su princesa china se acaba quitando la vida sobre el escenario: prefiere hacerse el harakiri antes que entregarse a un hombre no deseado.
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        El de Espert part&iacute;a de los dos desenlaces que hab&iacute;a ideado Franco Alfano tras la muerte de Puccini. De la combinaci&oacute;n de ambos, surgi&oacute; esta nueva lectura feminista, y tambi&eacute;n pol&eacute;mica para algunos.  &ldquo;Mi final tambi&eacute;n es feliz, porque mi Turandot muere de amor&rdquo;, dir&iacute;a m&aacute;s tarde defendiendo su creaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        20 a&ntilde;os despu&eacute;s, otra sorpresa espera a Turandot sobre el escenario. Esta vez es el artista audiovisual Franc Aleu el que ha decidido hacerle un &ldquo;lifting&rdquo; a la &oacute;pera de Puccini. Seg&uacute;n explicaba en la rueda de prensa para presentar su creaci&oacute;n en el aniversario de la reapertura del <a href="https://www.liceubarcelona.cat/ca/temporada-2019-2020/opera/turandot" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gran Teatre del Liceu</a>, &ldquo;la m&uacute;sica es maravillosa, pero el libreto est&aacute; descabalgado de la &eacute;poca&rdquo;. Calificando la historia de &ldquo;sumun del machismo&rdquo;, Aleu continuaba diciendo que esta lectura para &eacute;l no era &ldquo;aceptable&rdquo;; por eso propon&iacute;a una alternativa.
    </p><p class="article-text">
        En ella, Turandot no es la princesa, es &ldquo;la esclava del sistema patriarcal, obligada a mantener una estirpe cuando ella no quiere hombre&rdquo;. A su vez, Liu, la esclava en la obra, &ldquo;resulta ser la mujer libre y act&uacute;a por libertad&rdquo;. Para Aleu, Turandot es un &ldquo;objeto a sorteo&rdquo;, acosada por Calaf y que &ldquo;pringa&rdquo; y &ldquo;afecta&rdquo; a toda la sociedad con su sufrimiento. 
    </p><p class="article-text">
        En este otro camino que espera a Turandot, como en el de Espert, tampoco se arroja a los brazos de &ldquo;su acosador&rdquo;. En este otro final, descubre en la libertad que ejerce Liu lo que es el amor, cuando revela al p&uacute;blico de forma abrupta que no es una fr&iacute;gida, que s&iacute; es capaz de sentir pasi&oacute;n, pero no por ninguno de los hombres que la asedian intentando saltar muros construidos a base de adivinanzas. As&iacute; que en los &uacute;ltimos acordes se lanza a besar a la esclava que yace inerte a sus pies.
    </p><p class="article-text">
        Reconozcamos que tampoco este es un final muy feliz para la princesa. Ni muy coherente. Partimos de la idea de que es ella es la causante de la muerte de Liu, y del hostigamiento y la tortura que lleva a la esclava a quitarse la vida antes de traicionar a su &ldquo;amo&rdquo; (que por cierto no hace nada para impedirlo). As&iacute; que a Turandot, cuando decide salir de su armario de hielo, todo lo que le queda para besar son los fr&iacute;os labios de un cad&aacute;ver. 
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        Pero su penitencia tambi&eacute;n refleja la de su propio creador. El reci&eacute;n nombrado director art&iacute;stico del Liceu Victor Garcia de Gomar explica en las notas al programa que Liu hab&iacute;a sido v&iacute;ctima de la conciencia del mujeriego Puccini y que el compositor quiso con este giro mortal reflejar el sacrificio de su criada que se quit&oacute; la vida tras ser acusada injustamente por su esposa de haberse acostado con &eacute;l. En realidad, m&aacute;s tarde se supo que la joven era virgen y que con qui&eacute;n manten&iacute;a un romance secreto el compositor era con la madre de la sirvienta.
    </p><p class="article-text">
        En ambos desenlaces, el de Espert de hace 20 a&ntilde;os y el que se representa ahora, Turandot se mantiene fiel a su &ldquo;no es no&rdquo; hasta las &uacute;ltimas consecuencias. Pese a que su padre le empuja a cumplir el &ldquo;sacramento&rdquo; despu&eacute;s de que el pr&iacute;ncipe resolviera los tres enigmas. A pesar de que le ruega a Calaf que se marche lejos, que la deje en paz, que no quiere nada con &eacute;l ni con ning&uacute;n otro hombre. Lo repite una y otra vez a lo largo de toda la &oacute;pera &ldquo;no&rdquo;, &ldquo;no&rdquo;, &ldquo;no&rdquo;. Lo grita. Suplica. Tambi&eacute;n explica sus motivos: la memoria de una familiar que muri&oacute; tras ser violada y asesinada por un hombre. Pero aunque no los diera, &iquest;qu&eacute; explicaci&oacute;n hace falta para entender un 'no'?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No me gustar&iacute;a hacer de altavoz de algo que es contrario a mi pensamiento&rdquo;, explicaba el director de escena sobre el motivo que le hab&iacute;a llevado a reescribir este desenlace. Una problem&aacute;tica a la que se enfrentan continuamente las obras culturales, y nunca lo hacen exentas de pol&eacute;mica. Desde &oacute;peras como <em>Carmen </em>de Bizet, que en su versi&oacute;n alternativa mata a su maltratador Don Jos&eacute;, a <a href="https://www.eldiario.es/micromachismos/Cambiar-historias-infantiles-reproducen-machismo_6_752134806.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuentos infantiles</a> que ahora no se consideran aptos para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. &iquest;Es necesario resignificar estas obras?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un acosador que sale victorioso y como un h&eacute;roe no es aceptable&rdquo;, insist&iacute;a el creador que a&ntilde;ad&iacute;a que en caso de haberse mantenido fiel al final escrito para la obra de Puccini habr&iacute;a tenido que &ldquo;poner un cartel pidiendo disculpas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aleu no tiene miedo a las cr&iacute;ticas. &ldquo;Si alguien no lo entiende, el problema lo tienen ellos&rdquo;, explicaba, asegurando que su aportaci&oacute;n es un leve &ldquo;clic&rdquo; que permite que se mantenga una producci&oacute;n &ldquo;100% pucciniana&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El clic no borra ni una de las contradicciones de la princesa. Pero invita a pensar que quiz&aacute; el final definitivo de Turandot muri&oacute; con Puccini en la cama de una cl&iacute;nica, entre los apuntes que dej&oacute; esbozados. Que puede ser lesbiana o no. Que puede no querer a Calaf y s&iacute; amar a otros hombres. Que puede cambiar de opini&oacute;n y de sentimientos hacia Calaf. Que puede desear la muerte antes del horror de entregarse a alguien que no desea. Que puede que todo lo que ame sea la libertad de amar que Liu representa. Pero tambi&eacute;n podemos imaginar otro final feliz para Turandot. Uno en el que la queramos viva, y en el que cuando una mujer diga 'no', simplemente se la escuche.
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      <dc:creator><![CDATA[Vanesa Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/turandot-puccini-liceu_1_1320756.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Oct 2019 19:17:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La princesa Turandot, Puccini y el 'no es no']]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Liceu encomienda su futuro a una 'Turandot'  'techie' y empoderada con estética de "cibervirgen del Pilar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/liceu-turandot-20-aniversario_1_1320660.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b723a799-8dd2-4ebc-ae7d-df34357fd8c1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Vista de la nueva producción de la ópera &quot;Turandot&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El teatro catalán conmemora este lunes el 20 aniversario de su reinauguración tras el incendio que arrasó el edificio en 1994</p><p class="subtitle">Lo hace con la puesta en escena de</p><p class="subtitle">Turandot</p><p class="subtitle">, de Puccini, la misma obra con la que reabrió sus puertas en octubre de 1999</p><p class="subtitle">La producción está dirigida por Franc Aleu, que dota al clásico de una estética futurista y rompe con el significado "machista" del libreto de Puccini</p></div><p class="article-text">
        31 de enero de 1994. Sobre las 11 de la ma&ntilde;ana la chispa de un soplete cae sobre el tel&oacute;n de terciopelo del Teatro del Liceu. En poco m&aacute;s de dos horas, las llamas lo devoran todo: el escenario, el patio de butacas, los palcos&hellip; El se&ntilde;orial Sal&oacute;n de los Espejos se salva milagrosamente de las llamas. Tambi&eacute;n las valiosas obras de arte que los operarios del teatro se apresuran a &ldquo;evacuar&rdquo;. El gran templo de la &oacute;pera barcelonesa, de m&aacute;s de 150 a&ntilde;os, es declarado siniestro total. 
    </p><p class="article-text">
        Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, en el mismo lugar del coraz&oacute;n de la Rambla, el Liceu renac&iacute;a de sus cenizas. Era el 7 de octubre de 1999. En el cartel de la reapertura: <em>Turandot</em>, la gran &oacute;pera inacabada de Giacomo Puccini que estaba programada en la temporada del incendio y que nunca pudo llegar a representarse.
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            </figure><p class="article-text">
        El teatro estrenaba escenario, patio de butacas, palcos. Pero tambi&eacute;n se inauguraron mejoras en los sistemas de seguridad, el gran agujero que qued&oacute; al descubierto tras el incendio y que no se cobr&oacute; ning&uacute;n responsable. Algo m&aacute;s cambiar&iacute;a en el Liceu para siempre. Esa instituci&oacute;n elitista, concebida desde su nacimiento como refugio solo de la burgues&iacute;a, pas&oacute; a ser de golpe un s&iacute;mbolo de la cultura de todos los catalanes bajo el paraguas de las administraciones p&uacute;blicas que se hicieron cargo de la millonaria reconstrucci&oacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        Esta es la fecha que los responsables del Liceu han preferido conmemorar, la del 20 aniversario de la reapertura y no los 25 del desastre. Y lo hacen de la mano de la misma &oacute;pera con la que el coliseo l&iacute;rico abri&oacute; sus puertas tras la tragedia y que esta noche volver&aacute; a interpretarse y reinterpretarse. 
    </p><p class="article-text">
        Casi un siglo despu&eacute;s de que Giacomo Puccini compusiera esta historia de amor en tres actos hu&eacute;rfana de final, el director de escena Franc Aleu, conocido por su trabajo en la Fura del Baus, la dota de movimiento, videocreaciones, 3D, robots y vestuario luminoso con luces led controladas por wifi.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta promete. En palabras del mismo Aleu, <em>Turandot</em> se renueva convirtiendo a la princesa de la China milenaria en una especie de hero&iacute;na que es obligada a venderse al mejor postor con una est&eacute;tica de &ldquo;cibervirgen del Pilar de dentro de 200 a&ntilde;os&rdquo;.  El artista visual ha apostado en su primer trabajo como director oper&iacute;stico por una relectura del texto, en la que con &ldquo;un simple clic&rdquo; ha cambiado todo el sentido cl&aacute;sico de la obra, que tilda de &ldquo;descabalgado de esta &eacute;poca&rdquo; y de ser &ldquo;el s&uacute;mmum del machismo&rdquo;. As&iacute;, ha creado una Turandot que lejos de ser una s&aacute;dica es v&iacute;ctima del heteropatriarcado, retrata al protagonista como un acosador, ve a la esclava Li&ugrave; como la liberada, y a la vez se mantiene fiel a la esencia pucciniana de la creaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una obra &ldquo;futurista&rdquo; y &ldquo;high-tech&rdquo; que es toda una declaraci&oacute;n de intenciones para una instituci&oacute;n que prefiere mirar hacia delante y que se plantea como uno de sus retos llegar a nuevos p&uacute;blicos a trav&eacute;s de nuevos lenguajes.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;El arte no tiene patria&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El Liceu se atreve as&iacute; con una producci&oacute;n arriesgada e impactante. Seg&uacute;n el director general Valent&iacute; Oviedo, es una apuesta por la creaci&oacute;n y quiere transmitir que el teatro &ldquo;tiene que gravitar hacia donde gravita la sociedad&rdquo; y debe expandirse &ldquo;m&aacute;s all&aacute; del dorado y el aterciopelado de estas paredes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A la vez, se&ntilde;alaba a uno de los lemas que presiden el Sal&oacute;n de los Espejos para explicar c&oacute;mo viven desde el coliseo la situaci&oacute;n actual en Catalunya. Esta noche la clase pol&iacute;tica catalana est&aacute; invitada al estreno de <em>Turandot</em>, pero muchos son duda ante la celebraci&oacute;n en el Parlament de la moci&oacute;n de censura a la que se somete Quim Torra a petici&oacute;n de Ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El arte no tiene patria&rdquo;, ha dicho Oviedo se&ntilde;alando la frase situada justo sobre su cabeza. &ldquo;La funci&oacute;n del Liceu es proponer arte y que el arte abrace a todas las personas. Esta frase es el rumbo que mantiene desde su creaci&oacute;n&rdquo;, ha continuado, a&ntilde;adiendo que su apuesta siempre es por &ldquo;la inclusi&oacute;n y no la exclusi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta tambi&eacute;n ser&aacute; la puesta de largo del nuevo director art&iacute;stico V&iacute;ctor Garc&iacute;a de Gomar, que acaba de llegar al cargo y que defin&iacute;a a Turandot y Li&ugrave;, las protagonistas de la &oacute;pera, como dos &ldquo;hero&iacute;nas del manga&rdquo; que cambian el exotismo chino por una est&eacute;tica &ldquo;de Blade Runner&rdquo;. &ldquo;No se pierde la &eacute;pica, la historia, pero nos acercamos con la actitud de volver a aprender las obras&rdquo;, ha a&ntilde;adido, reivindicando tambi&eacute;n la ambici&oacute;n de proyecci&oacute;n internacional que abordan con ARTE, el canal europeo que retransmitir&aacute; el espect&aacute;culo como apertura de su temporada de &oacute;pera.
    </p><p class="article-text">
        Para el 20 aniversario, el Liceu tambi&eacute;n inaugura fachada, reci&eacute;n remodelada. Seg&uacute;n ha explicado el arquitecto Xavier Fabre, el proyecto buscaba recuperar el esp&iacute;ritu de la de 1874, dando importancia a los estucos, rehabilitando las vidrieras wagnerianas de la calle Sant Pau y dotando a la fachada de un sistema de iluminaci&oacute;n LED de bajo consumo para dar &ldquo;relieve&rdquo; al monumento.
    </p><p class="article-text">
        25 a&ntilde;os despu&eacute;s de que el fuego destruyera todo, el Liceu no quiere seguir sacudi&eacute;ndose las cenizas. &ldquo;Un incendio arras&oacute; este espacio f&iacute;sico, pero qued&oacute; una chispa creativa muy fuerte que nos ha conducido hasta hoy&rdquo;, aseguraba Gomar. Una chispa con la que el Liceu quiere prender en la sociedad la idea de que la &oacute;pera tambi&eacute;n es cosa del ma&ntilde;ana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Vanesa Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/liceu-turandot-20-aniversario_1_1320660.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Oct 2019 16:11:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Liceu encomienda su futuro a una 'Turandot'  'techie' y empoderada con estética de "cibervirgen del Pilar"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ópera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La lista de actores y actrices mejor pagados evidencia la brecha salarial: ellas cobran 230 millones menos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/brecha-genero-actores-actrices-mejor-pagados_1_1385809.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf23ce67-b47c-4dca-8bea-eda961247d18_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Dwayne Johnson y Scarlett Johansson los mejores pagados de Hollywood... con diferencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El top de los intérpretes mejor pagados de Hollywood, según la revista Forbes, revela las enormes diferencias salariales que todavía siguen existiendo en la industria entre hombres y mujeres</p><p class="subtitle">El top lo encabezan Dwayne Johnson, La Roca, con unos ingresos de 89,4 millones, y Scarlett Johansson, con 56 millones</p></div><p class="article-text">
        La brecha de g&eacute;nero entre los actores y actrices de Hollywood sigue sin recortarse. Se ha vuelto a poner claramente de manifiesto un a&ntilde;o m&aacute;s al conocerse la lista de los m&aacute;s pagados que publica la revista Forbes.
    </p><p class="article-text">
        En el top masculino, el actor estadounidense Dwayne Johnson, conocido como La Roca, es el mejor pagado de Hollywood con 89,4 millones de d&oacute;lares, por delante de Chris Hemsworth (76,4 millones) y Robert Downey Jr. (66 millones). 
    </p><p class="article-text">
        El ranking de actrices lo lidera Scarlett Johansson, pero su cach&eacute; est&aacute; muy por debajo de lo que cobra La Roca: 56 millones, m&aacute;s de 30 de diferencia. A Johansson le siguen Sofia Vergara (44,1 millones de d&oacute;lares) y  Reese Witherspoon (con 35 millones), todas muy por debajo de los actores que ocupan sus mismos puestos en el top de Forbes.
    </p><p class="article-text">
        El total de los 10 actores m&aacute;s pagados suma 544,8 millones de d&oacute;lares (unos 484,6 millones de euros) muy por encima del total que suman las 10 compa&ntilde;eras de profesi&oacute;n con un mayor cach&eacute; en la industria cinematogr&aacute;fica: 314,6 millones (279,8 millones de euros), es decir 230 millones de d&oacute;lares menos, seg&uacute;n el ranking que Forbes elabora con datos de 1 de junio de 2018 y el 1 de junio de 2019, antes de impuestos.
    </p><p class="article-text">
        Este es el top 10 completo, de actores y actrices, con las respectivas cantidades:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Dwayne Johnson: 89,4 millones de d&oacute;lares | Scarlett Johansson: 56 millones</li>
                                    <li>Chris Hermsworth: 76,4 millones de d&oacute;lares | Sofia Vergara: 44.1 millones</li>
                                    <li>Robert Downey Jr.: 66 millones de d&oacute;lares |  Reese Witherspoon: 35 millones</li>
                                    <li>Akshay Kumar: 65 millones de d&oacute;lares | Nicole Kidman: 34 millones</li>
                                    <li>Jackie Chan: 58 millones de d&oacute;lares | Jennifer Aniston: 28 millones</li>
                                    <li>Bradley Cooper: 57 millones de d&oacute;lares | Kaley Cuoco: 25 millones</li>
                                    <li>Adam Sandler: 57 millones de d&oacute;lares | Elisabeth Moss: 24 millones</li>
                                    <li>Chris Evans: 43,5 millones de d&oacute;lares  | Margot Robbie: 23.5 millones</li>
                                    <li>Paul Rudd: 41 millones de d&oacute;lares| Charlize Theron: 23 millones</li>
                                    <li> Will Smith: 35 millones de d&oacute;lares | Ellen Pompeo: 22 millones</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Johnson, que antes de saltar a las pantallas trabaj&oacute; como luchador en un cuadril&aacute;tero, es la cara inconfundible de la secuela de cine <em>Jumanji</em>. Adem&aacute;s, ha trabajado en la peque&ntilde;a pantalla donde protagoniza la serie <em>Ballers</em> en el canal de entretenimiento HBO donde recibe 700.000 d&oacute;lares por episodio  y presenta el programa de entretenimiento &ldquo;The Titan Games&rdquo; en el canal NBC.
    </p><p class="article-text">
        Como segundo actor m&aacute;s cotizado, Forbes presenta al australiano Chris Hemsworth, conocido por caracterizar al s&uacute;per h&eacute;roe Marvel Thor y que ha recibido sus mayores honorarios por la pel&iacute;cula de Marvel 'Avengers: Endgame'.
    </p><p class="article-text">
        En el lado de las actrices, la cabeza de lista Scarlett Johansson percibi&oacute;, <a href="https://www.forbes.com/sites/maddieberg/2019/08/23/highest-paid-actresses-scarlett-johansson/#5366930e4b4d" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n Forbes, </a>la mayor&iacute;a de los 56 millones de d&oacute;lares que le hacen liderar el ranking de la pel&iacute;cula <em>Los Vengadores.</em>
    </p><p class="article-text">
        Tras el estallido del esc&aacute;ndalo del Me Too, han sido varias las actrices que tambi&eacute;n han alzado a la voz ante la discriminaci&oacute;n salarial que sufren en la industria, denunciando casos sangrantes. Un ejemplo: <em>The Crown, s</em>erie de Netflix en la que<em> </em>se descubri&oacute; que <a href="http://www.eldiario.es/vertele/noticias/Isabel-The-Crown-consorte-masculino_0_1993600641.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Matt Smith recib&iacute;a un salario mucho mayor que Claire Foy,</a> aunque ella es la clara protagonista.
    </p><p class="article-text">
        Otras alzaron la voz antes. Fue el caso de Jennifer Lawrence que en 2015 public&oacute; una carta de denuncia despu&eacute;s de que, gracias a las filtraciones de unos correos de Sony, descubriera que sus compa&ntilde;eros de reparto masculinos cobraban m&aacute;s que ella. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando hackearon a Sony y descubr&iacute; la diferencia de sueldo que hab&iacute;a en comparaci&oacute;n con los afortunados que tienen pene, no me molest&eacute; con Sony. Estaba enfadada conmigo misma. Fall&eacute; en las negociaciones porque me rend&iacute; demasiado pronto. No quer&iacute;a pelear por millones de d&oacute;lares que, francamente, gracias a dos franquicias, no necesito&rdquo;, afirmaba Lawrence.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/brecha-genero-actores-actrices-mejor-pagados_1_1385809.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Aug 2019 10:38:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La lista de actores y actrices mejor pagados evidencia la brecha salarial: ellas cobran 230 millones menos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hollywood,Brecha de género,Brecha salarial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En busca del ranking secreto de Tinder: la investigación que destapó que los 'match' no los decides tú]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/busca-secreta-tinder-obsesion-pandora-match_1_1454021.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc4e74dd-9e0d-4986-b66f-27ed3ab1795d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="tinder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista Judith Duportail aborda en</p><p class="subtitle">El algoritmo del amor</p><p class="subtitle">lo que ya explicó en un artículo de investigación en The Guardian: que el azar es solo un espejismo en tiempos de Tinder</p><p class="subtitle">Uno de los secretos mejor guardados es una lista de usuarios ordenada según su "deseabilidad" con la que Tinder juega a emparejar a través de parámetros como la belleza, el coeficiente intelectual y la lógica patriarcal</p></div><p class="article-text">
        Lo que cuenta Judith Duportail (Par&iacute;s, 1986) en <em>El algoritmo del amor</em> (Contra) ya lo hemos visto en distop&iacute;as como la pel&iacute;cula <em>Langosta</em> o en <a href="http://www.eldiario.es/vertele/noticias/Hang-DJ-Black-Mirror-Tinder_0_1979502049.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el episodio de la aplicaci&oacute;n de citas de Black Mirror</a>. Ficciones donde los solteros son se&ntilde;alados como el &uacute;ltimo lastre de la sociedad avanzada y parias a los que confinar 45 d&iacute;as con personas aparentemente afines hasta que consigan una pareja. Felicidad. Perdices. Aceptaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que lo que cuenta Duportail no es ninguna alegor&iacute;a de la soledad, es una realidad que afecta a 57 millones de personas que tienen descargado Tinder en sus <em>smartphones</em>. El ensayo resultante es una mezcla divertid&iacute;sima de reportaje de investigaci&oacute;n, apuntes de psic&oacute;logo, datos contrastados con estudios y expertos, citas, mensajes calientes, expectativas rotas y <em>dick-pics</em>.
    </p><p class="article-text">
        Todo comenz&oacute; en 2016, cuando la periodista francesa trabajaba para Le Figaro y ley&oacute; unas declaraciones del CEO de Tinder sobre un <em>ranking</em> secreto basado en sus &ldquo;notas de deseabilidad&rdquo;. Es decir, el algoritmo de la aplicaci&oacute;n de ligues m&aacute;s descargada del planeta punt&uacute;a a sus usuarios como en un certamen de Miss Universo y los organiza como en el comedor de un instituto de pel&iacute;cula <em>yankee</em>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Duportail se obsesion&oacute; tanto con su nota que lo convirti&oacute; en una misi&oacute;n period&iacute;stica. La excusa oficial era que la empresa de Sean Rad enga&ntilde;a a aquellos que se creen que el azar tiene algo que ver en su triunfo amoroso. Pero la verdad era que quer&iacute;a saber a qu&eacute; mesa pertenec&iacute;a ella. &iquest;La de los populares? &iquest;Los frikis? &iquest;Los cerebritos del club de matem&aacute;ticas? &iquest;Los tristes?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Su existencia hace diana en el centro de mis angustias y contradicciones, entre el ego y el deseo de ser guapa, y el deseo de que me importe un comino ser guapa. El deseo de seducir y el deseo de que me vean como una persona y no como un objeto. Entre frivolidad y feminismo&rdquo;, escribe en su <em>Viaje a las entra&ntilde;as de Tinder</em>.
    </p><p class="article-text">
        Durante la investigaci&oacute;n, Judith se dio cuenta de que no persegu&iacute;a una simple tabla de Excel, sino que andaba tras uno de los secretos mejor guardados de Silicon Valley. Por decepcionante que parezca, al final del libro no consigue acceder a esa oscura lista de perfiles, pero por el camino descubre cosas del algoritmo y del comportamiento humano que <a href="http://www.eldiario.es/vertele/noticias/Hang-DJ-Black-Mirror-Tinder_0_1979502049.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tienen poco que envidiar al guion de Hang de DJ</a>.
    </p><h3 class="article-text">La receta de la Coca-Cola del amor </h3><p class="article-text">
        La primera versi&oacute;n de sus averiguaciones sali&oacute; publicada en octubre de 2017 en The Guardian bajo el t&iacute;tulo <em>Le ped&iacute; a Tinder los datos que guarda de m&iacute; y me mand&oacute; 800 p&aacute;ginas de oscuros secretos</em>. En el art&iacute;culo, que se convirti&oacute; enseguida en uno de los m&aacute;s vistos del peri&oacute;dico brit&aacute;nico de aquel a&ntilde;o y de los m&aacute;s traducidos -<a href="https://www.eldiario.es/theguardian/Tinder-mandase-paginas-oscuros-secretos_0_691531162.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la versi&oacute;n en espa&ntilde;ol se puede leer aqu&iacute;</a>-, Duportail explicaba cosas como que la app atesora todos los <em>likes</em> de Facebook, las conversaciones con los <em>matches</em> palabra por palabra y las horas de conexi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; escribe con un tono m&aacute;s as&eacute;ptico. El libro es una delicia porque incluye estas y otras informaciones aderezadas con pensamientos tr&aacute;nsfugas, episodios de tristeza, masturbaciones mentales y sexuales y los secretos de c&oacute;mo consigui&oacute; algunas de las entrevistas m&aacute;s exclusivas o los datos m&aacute;s blindados de Tinder. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, ella pudo acceder a su informe de 800 p&aacute;ginas gracias al apoyo de un matem&aacute;tico suizo que ayud&oacute; a destapar el esc&aacute;ndalo de Cambridge Analytica en las elecciones estadounidenses o que Uber dejaba el geolocalizador de nuestros m&oacute;viles encendido mucho despu&eacute;s de haber acabado la carrera en coche. Junto a Duportail, redactaron una carta a Tinder con el suficiente argot legal como para que entregasen los documentos privados de la periodista con el rabo entre las piernas. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n desvelaba que las mujeres suelen usar Tinder para mejorar su autoestima y los hombres para tener citas o rollos de una noche. &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; mentira tan deliciosa! Dejo que me suba el chute de narcisismo como si me hubiesen metido droga por la vena. &iexcl;Le puedo gustar a un mont&oacute;n de chicos!&rdquo;, escribe Judith sobre su primera incursi&oacute;n en el mundo de las aplicaciones para ligar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, se reserv&oacute; para el libro uno de los caramelos de la investigaci&oacute;n: que el <em>ranking</em> secreto del que hablaba el CEO se rige seg&uacute;n el sistema de &ldquo;puntuaci&oacute;n Elo&rdquo;. Este nivel se otorga a cada individuo en funci&oacute;n de su historial de resultados en un &aacute;mbito dado y se usa en las clasificaciones de torneos de ajedrez o en la FIFA.
    </p><p class="article-text">
        Para ser m&aacute;s claros: el Elo resta puntos si alguien popular en Tinder desliza tu cara hacia la izquierda (rechazo) o si el que desliza hacia la derecha (<em>match</em>) es un perfil mal posicionado en la escala de &ldquo;deseabilidad&rdquo;. &ldquo;Cuando se muestra tu perfil a una persona, se te est&aacute; emparejando <em>contra</em> ella. Si ese <em>contra</em> ti tiene un nivel alto y le gustas, ganas puntos. Pero si tiene un nivel bajo y te ignora, los pierdes&rdquo;, explica <em>El algoritmo del amor</em>.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo enfad&oacute; sobremanera a Duportail, que empez&oacute; a hacerse preguntas. &iquest;En qu&eacute; momento, al crear una cuenta, avisa Tinder de que la aplicaci&oacute;n se vuelve una competici&oacute;n? &iquest;C&oacute;mo se calcula el nivel? &iquest;Al principio o a medida del uso? &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; nadie comprueba si el algoritmo de Tinder respeta nuestra dignidad?&rdquo;, duda Judith. &ldquo;El que me cuestione la puntuaci&oacute;n Elo se inscribe en el movimiento pol&iacute;tico global del capitalismo de vigilancia&rdquo;, sentencia. 
    </p><p class="article-text">
        Poco m&aacute;s tarde en el libro, meses de investigaci&oacute;n despu&eacute;s en la vida real -cambio de ciudad incluido- muchas de estas cuestiones encontraron respuesta. Y no fue una en absoluto esperanzadora: &ldquo;Si eres una mujer hetero y soltera de m&aacute;s de veinti&uacute;n a&ntilde;os, ocupas la posici&oacute;n m&aacute;s precaria del mercado&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Algoritmo de &ldquo;l&oacute;gica patriarcal&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Tras publicar el art&iacute;culo de The Guardian, una investigadora le hizo llegar el trabajo de fin de m&aacute;ster que present&oacute; sobre la patente de la app. En ella, b&aacute;sicamente Tinder admite que su algoritmo discrimina con crueldad. &ldquo;Es como llegar a una fiesta y que no tengas oportunidad de ver a todas las personas consideradas demasiado feas, guapas, ricas o pobres&rdquo;, a&ntilde;ade Duportail.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, detr&aacute;s de los <em>match</em> se esconde una &ldquo;l&oacute;gica patriarcal&rdquo;: un hombre que tiene una buena carrera ganar&aacute; puntos, mientras que una mujer con la misma formaci&oacute;n los perder&aacute;. &ldquo;Tinder se reserva la posibilidad de evaluarnos de forma diferente que a los hombres y todo lo que est&aacute; en la patente lleva al <em>match</em> a hombres que de alguna forma son dominantes sobre las mujeres: ya sea en t&eacute;rminos de dinero, de estudios o de edad&rdquo;, <a href="https://twitter.com/Loopsidernews/status/1109022931261247493" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explica la autora a en un v&iacute;deo de Loopsider</a>.
    </p><p class="article-text">
        El algoritmo tambi&eacute;n favorece el encuentro entre hombres mayores y mujeres m&aacute;s j&oacute;venes. Una medida del <em>gender-role tradicionalism</em> &ldquo;con la que se mide el atractivo de una persona a partir de su g&eacute;nero y de la diferencia de edad respecto a su opuesto para ofrecer puntos adicionales a los hombres de m&aacute;s edad y a las jovencitas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y c&oacute;mo consiguen esto? A trav&eacute;s de Rekognition, una inteligencia artificial creada por Amazon para categorizar las fotos, y a trav&eacute;s de un minucioso an&aacute;lisis de datos que permiten a Tinder estimar el coeficiente intelectual de sus usuarios, su nivel de escolaridad y su estado emocional general. &ldquo;Las personas con el mismo nivel de atractivo son m&aacute;s susceptibles de entenderse&rdquo;, reconocen en su patente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El servidor <em>matching</em> analiza factores como la media de palabras por frase, el n&uacute;mero total de palabras de m&aacute;s de tres s&iacute;labas o el n&uacute;mero de palabras usadas&rdquo;, contin&uacute;an. Con todo esto, Judith Duportail aduce que &ldquo;Tinder decide por m&iacute; a qui&eacute;n puedo conocer, tocar, amar. Un poder inmenso sobre mi persona, mi vida y mi cuerpo&rdquo;.  
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">"Las personas con el mismo nivel de atractivo son más susceptibles de entenderse", reconocen en su patente.<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a se producen dos mil millones de <em>matches.</em> La aplicaci&oacute;n est&aacute; presente en 190 pa&iacute;ses y afirma ser responsable de m&aacute;s de un mill&oacute;n de citas a la semana. Aunque el azar y la distancia deber&iacute;an estar detr&aacute;s de ellas, hay factores determinantes que influyen en el &eacute;xito, el fracaso e incluso en generar adicci&oacute;n y no querer abandonar nunca ese mercado online.
    </p><p class="article-text">
        Tinder se nutre de t&eacute;cnicas sacadas de los videojuegos y de la astucia de los casinos para mantenernos en vilo e inducirnos descargas de dopamina en el momento oportuno. Pese a todo, Duportail no pretende sermonear sobre su uso ni reniega de su utilidad. Al final, el de Tinder es solo un algoritmo m&aacute;s de los que d&iacute;a a d&iacute;a rigen nuestra vida. Desde qu&eacute; marca de cereales compramos hasta a d&oacute;nde nos vamos de vacaciones este verano.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, seg&uacute;n un estudio de Stanford, el 40% de las parejas que nacen en esta app tienden a ser m&aacute;s s&oacute;lidas. Quiz&aacute; el truco est&eacute; en, como dec&iacute;a Duportail, lanzarse a los brazos de esta mentira tan &ldquo;deliciosa&rdquo; que se esconde tras el <em>swipe right</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/busca-secreta-tinder-obsesion-pandora-match_1_1454021.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jul 2019 19:45:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En busca del ranking secreto de Tinder: la investigación que destapó que los 'match' no los decides tú]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tinder]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El joven que acusó al actor Kevin Spacey de una supuesta agresión sexual en un bar retira los cargos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/kevin-spacey-supuesta-agresion-sexual_1_1452462.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f72d9dd-15ea-4ae6-a0a7-5664c1cd885c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Kevin Spacey escoltado por la policía a su llegada al tribunal de Nuntucket (EEUU)."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El camarero denunció que el actor le había metido la mano en los pantalones en un bar de Nantucket cuando tenía 18 años</p><p class="subtitle">A pesar de la retirada de cargos y del fin del proceso civil, el próximo lunes arranca un juicio penal contra Spacey, que se enfrenta a dos años de prisión</p></div><p class="article-text">
        Uno de los j&oacute;venes que hab&iacute;a acusado al actor Kevin Spacey de agresi&oacute;n sexual ha retirado este viernes los cargos contra &eacute;l en el juicio civil que se est&aacute; celebrando en un tribunal de Massachusetts. 
    </p><p class="article-text">
        El abogado defensor de Spacey, Mitchell Garabedian, ha explicado a los medios que la acusaci&oacute;n contra su cliente se ha retirado &ldquo;de forma voluntaria&rdquo;, <a href="https://www.bostonherald.com/2019/07/05/civil-suit-against-actor-kevin-spacey-dropped-criminal-case-marches-on/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n recoge el diario The Boston Herald</a>. Garabedian se ha negado ha hacer m&aacute;s comentarios que este porque el actor a&uacute;n sigue pendiente de un juicio por v&iacute;a penal que arrancar&aacute; el pr&oacute;ximo lunes.
    </p><p class="article-text">
        El joven, hijo de la periodista de la cadena WCVB Heather Unruh, denunci&oacute; que en julio de 2016 el actor, galardonado con dos premios Oscar, le hab&iacute;a metido la mano en los pantalones en el bar en el que trabajaba en Nantucket, el Club Car. La agresi&oacute;n, seg&uacute;n la acusaci&oacute;n, incluy&oacute; tocamientos e insinuaciones.Los hechos supuestamente ocurrieron cuando el acusador ten&iacute;a 18 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El camarero explic&oacute; en su denuncia que Spacey le hab&iacute;a comprado varias bebidas alcoh&oacute;licas &ndash;la edad m&iacute;nima para beber alcohol en EEUU son 21 a&ntilde;os&ndash;, le habl&oacute; sobre el tama&ntilde;o de su pene y le insisti&oacute; para que el joven le acompa&ntilde;ase a su casa. Seg&uacute;n su testimonio, Spacey le acarici&oacute; el muslo y le desabroch&oacute; los pantalones, frotando su pene durante unos tres minutos.
    </p><p class="article-text">
        Desde que se hizo p&uacute;blica la acusaci&oacute;n, Spacey, de 59 a&ntilde;os, ha insistido en su inocencia y ha negado que el episodio relatado por el camarero tuviera lugar. &ldquo;No voy a pagar el precio por las cosas que no hice&rdquo;, asegur&oacute; el actor en <a href="http://www.eldiario.es/vertele/noticias/Kevin-Spacey-reaparece-Frank-Underwood_0_2079692012.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un v&iacute;deo que public&oacute; en sus redes sociales</a> pocas semanas antes de tener que acudir al juzgado a declarar.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n The Boston Herald, no ha trascendido si se ha cerrado alg&uacute;n tipo de acuerdo extrajudicial entre Spacey y la acusaci&oacute;n para la retirada de cargos. El supuesto delito del que se acusaba al actor prescribe esta semana.
    </p><h3 class="article-text">Un tel&eacute;fono con supuestas pruebas exculpatorias</h3><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo lunes Kevin Spacey tendr&aacute; que presentarse una vez m&aacute;s ante los tribunales, esta vez por el juicio criminal que deber&aacute; celebrarse por los mismos hechos y por el que el actor se enfrenta a una pena de hasta dos a&ntilde;os de prisi&oacute;n
    </p><p class="article-text">
        En este caso, los abogados defensores y la Fiscal&iacute;a contin&uacute;an su disputa en torno al tel&eacute;fono del acusado que, al parecer, se habr&iacute;a perdido. Una prueba que la defensa de Spacey considera clave para lograr la exculpaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En una comparecencia inesperada ante el tribunal el 3 de junio, Spacey defendi&oacute; su inocencia y sus abogados instaron al juez a que exigiera una copia forense &ldquo;completa e inalterada&rdquo; de los datos del tel&eacute;fono del denunciante, ya que contendr&iacute;a mensajes y fotograf&iacute;as que probar&iacute;an su inocencia. Adem&aacute;s, la defensa consider&oacute; que la fiscal&iacute;a hab&iacute;a presentado cargos contra el actor de forma prematura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/kevin-spacey-supuesta-agresion-sexual_1_1452462.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jul 2019 16:18:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El joven que acusó al actor Kevin Spacey de una supuesta agresión sexual en un bar retira los cargos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Kevin Spacey,Abusos sexuales,Hollywood,Agresiones sexuales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Laura Freixas: "Fui una maruja de lujo porque me dejé tentar por la cara seductora del patriarcado, que la tiene"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/laura-freixas-maruja-seductora-patriarcado_128_1485940.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f71ea645-8f58-40d5-97c0-205e1ad35f8a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Laura Freixas presenta &#039;A mí no me iba a pasar&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora, crítica y promotora de la literatura feminista repasa en</p><p class="subtitle">A mí no me iba a pasar</p><p class="subtitle">el periodo como ama de casa de clase alta que echó por tierra sus aspiraciones profesionales</p><p class="subtitle">"Sigo viendo la sexualidad como esa película escrita y dirigida por el patriarcado donde nuestro papel ha cambiado: antes eras la esposa o la puta, y ahora es todas putas"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; no me iban a poner una mano encima&rdquo;. &ldquo;A m&iacute; no me iban a bajar el sueldo solo por ser mujer&rdquo;. &ldquo;A m&iacute; no me iban a tocar el culo sin llevarse un bofet&oacute;n&rdquo;. &ldquo;A m&iacute; no me iban a silenciar en una reuni&oacute;n de trabajo&rdquo;. &ldquo;A m&iacute; no me iban a encerrar entre cuatro paredes para ser ama de casa&rdquo;. <em>A m&iacute; no me iba a pasar</em>.
    </p><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo de la nueva biograf&iacute;a de Laura Freixas, publicada por Ediciones B, describe en una frase la culpabilidad e impotencia que toda mujer ha sentido a lo largo de su vida, por larga o corta que sea.
    </p><p class="article-text">
        La escritora barcelonesa se centra en el periodo que abarca desde 1985 hasta 2003, desde el abandono de su prometedora carrera en una editorial por amor, hasta su vida como &ldquo;maruja de lujo&rdquo;, los hijos que ni el dinero ni su marido le ayudaron a criar y la frustraci&oacute;n intelectual y sexual de saberse la menos poderosa de ambos. Algo que a ella, feminista convencida desde joven, no le iba a pasar. Pero le pas&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Desprecios, embarazos forzados con hormonas, una adopci&oacute;n para satisfacer el deseo ajeno de una familia numerosa, el yugo del dinero y el perfume embriagador del lujo, pero tambi&eacute;n del patriarcado. Freixas aborda el machismo de clase alta, el que se esconde tras la etiqueta de &ldquo;feminismo liberal&rdquo; y se ceba especialmente con mujeres preparadas y que cuentan con un colch&oacute;n econ&oacute;mico.
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        <strong>De todo lo que cuenta en el libro, &iquest;qu&eacute; es lo que menos pensaba que le iba a pasar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vivir a la sombra de un hombre, tener menos libertad y poder de decisi&oacute;n que mi marido, someterme a cosas con las que no estaba de acuerdo y renunciar al &eacute;xito profesional para ocuparme de mis hijos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A m&iacute; no me iba a pasar es una frase recurrente entre las mujeres que han sufrido alg&uacute;n tipo de violencia machista. Pero, &iquest;por qu&eacute; se pronuncia con culpabilidad?</strong><em>A m&iacute; no me iba a pasar</em>
    </p><p class="article-text">
        Es que no hemos entendido del todo el patriarcado. Creemos que es algo externo y no nos damos cuenta de que lo tenemos muy incorporado y de que contribuimos a &eacute;l de formas muy sutiles. Y eso el feminismo lo ha descuidado y lo tiene que explorar. Hay una frase de Sartre que me gusta, la de que &ldquo;todos somos v&iacute;ctimas y c&oacute;mplices&rdquo;. Es lo que m&aacute;s me ha interesado de mi propia historia.
    </p><p class="article-text">
        Yo, por cobard&iacute;a, por pereza, por agotamiento, por inconsciencia fui aceptando cosas que me llevaron a ser una realquilada en mi propia vida. Es decir, yo viv&iacute;a muy bien materialmente, pero no era la vida que quer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Menciona a referentes como Sylvia Plath, Virginia Woolf o Clarice Lispector. &iquest;Qui&eacute;n le inspir&oacute; para escribir una biograf&iacute;a con &ldquo;perspectiva de g&eacute;nero&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La autobiograf&iacute;a es un g&eacute;nero que siempre me ha interesado como lectora y que he practicado escribiendo a diario. Por una parte, es donde puedo profundizar m&aacute;s. Y en particular, como feminista, es el que m&aacute;s me ha servido. O sea, lo que yo he visto en el diario de Sylvia Plath, el de Simon de Beauvoir o el de Rosa Chacel no lo he visto en otros textos. O por lo menos no en los de teor&iacute;a feminista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Escribe las suyas con la distancia de tres d&eacute;cadas, pero cada vez hay memorias m&aacute;s tempranas &iquest;Es un g&eacute;nero que se est&aacute; tratando con demasiada precipitaci&oacute;n e inmadurez?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre que hay un gran inter&eacute;s social por un tema surgen muchos libros y muchos de ellos son oportunistas y precipitados. Pero a m&iacute; no me parece mal. Desde luego no es mi caso, porque yo llevo toda la vida siendo feminista y siendo escritora, y espero que cada lectora y lector encuentre algo que le pueda servir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Describe el ambiente cipotudo de las grandes editoriales de los 90, donde los chistes del &ldquo;co&ntilde;o de Sof&iacute;a Loren&rdquo; eran el pan de cada d&iacute;a. &iquest;Ha cambiado esto?</strong><em>cipotudo</em>
    </p><p class="article-text">
        Veo cierto inter&eacute;s por parte de algunas editoriales de publicar a m&aacute;s mujeres, pero desde luego no de todas. Yo siempre que leo un libro miro en la solapa los &uacute;ltimos t&iacute;tulos publicados a ver cu&aacute;ntos hombres y cu&aacute;ntas mujeres hay, y casi siempre me encuentro como con un 15% de mujeres. O sea, que es m&aacute;s apariencia que realidad, desgraciadamente, o m&aacute;s moda que corriente de fondo. El avance que yo he visto en 20 a&ntilde;os es que antes no &eacute;ramos conscientes y ahora s&iacute;. Pero todav&iacute;a nos falta, no nos podemos dormir en los laureles ni mucho menos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su personaje recuerda un poco al de El cuento de la criada: editora de &eacute;xito que se ve de pronto atrapada por el sistema patriarcal. Ella tambi&eacute;n pensaba &ldquo;a m&iacute; no me iba a pasar&rdquo;.</strong><em> El cuento de la criada</em>
    </p><p class="article-text">
        En <em>El cuento de la criada</em> hay una revoluci&oacute;n conservadora en el pa&iacute;s. O sea, que ella es muy v&iacute;ctima. En mi caso me convert&iacute; en &ldquo;maruja de lujo&rdquo; y fui yo misma la que me dej&eacute; tentar por la cara seductora del patriarcado, que la tiene. No es solo palos, sino tambi&eacute;n zanahorias. No es solo coacci&oacute;n, sino tambi&eacute;n seducci&oacute;n. Y cada vez m&aacute;s. Porque el patriarcado, en un sistema democr&aacute;tico capitalista, funciona a trav&eacute;s de la seducci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mi generaci&oacute;n, que se cri&oacute; en el franquismo con unas leyes de injusticia flagrantes y se crey&oacute; que sustituy&eacute;ndolas por otras igualitarias estaba todo ganado, cay&oacute; en esta otra trampa que no hab&iacute;amos previsto. Y es la que yo intento explorar en mi libro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De todos los episodios que explora, &iquest;cu&aacute;l fue el que m&aacute;s pudor le caus&oacute; admitir sobre el papel?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El de haberme dejado sobornar por mis padres con 50.000 pesetas para que no me fuese a trabajar fuera. Es decir, el adoptar la soluci&oacute;n de facilidad, muy t&iacute;pica entre las mujeres de una sociedad democr&aacute;tica y sobre todo las de clase alta. Nos tientan con una vida sin estr&eacute;s, con ventajas materiales y con la trampa del amor. &ldquo;Te vamos a querer, elogiar y proteger m&aacute;s si te adaptas al papel que tenemos dise&ntilde;ado para ti&rdquo;. El de hija amant&iacute;sima, esposa amant&iacute;sima y madre amant&iacute;sima.
    </p><p class="article-text">
        Hay dos opciones: o protestas, peleas, intentas salir adelante y es agotador porque te te odian. O te pliegas, te adaptas, te sometes y entonces todo el mundo te va a adorar y adem&aacute;s te van a compensar econ&oacute;micamente. La oferta de mis padres jam&aacute;s se les habr&iacute;a ocurrido hac&eacute;rsela a mi hermano.
    </p><p class="article-text">
        El sistema funciona as&iacute;, porque si no ser&iacute;a insoportable. Pero me parece un timo que un sector de la poblaci&oacute;n sea destinado <em>a priori</em> a ser el amortiguador, el conciliador y el amoroso. Y que encima eso nos conduzca, como me condujo a m&iacute;, a ser un cero a la izquierda. El felpudo de tu familia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Se suele atender m&aacute;s a la doble discriminaci&oacute;n en mujeres de clase baja. &iquest;Qu&eacute; particularidades tiene el machismo de los ricos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo cre&iacute;a &ndash;esto lo puedo decir ahora porque antes no era consciente&ndash; que mi privilegio de clase me iba a servir para evitar la discriminaci&oacute;n como mujer. Yo cre&iacute;a que todo el trabajo dom&eacute;stico y de cuidados se resolv&iacute;a muy f&aacute;cilmente con dinero. Para nada.
    </p><p class="article-text">
        Me cost&oacute; muchos a&ntilde;os encontrar el argumento para contestar a mi marido cuando me dec&iacute;a: &ldquo;No s&eacute; de qu&eacute; te quejas porque no das golpe y tienes todo el tiempo para escribir&rdquo;. Y la clave era el concepto de disponibilidad, responsabilidad o prioridad. Ten&iacute;a tiempo, pero no ten&iacute;a disponibilidad y mi prioridad eran la casa y los ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablando de privilegios, ahora se ha puesto de moda defender el feminismo liberal. &iquest;Cree que su caso podr&iacute;a ser ejemplificante de ese mal llamado nuevo feminismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El feminismo liberal es la propuesta por parte de mujeres de clase privilegiada de apoyar el machismo a cambio de compartir algunos de estos privilegios. Les dicen: &ldquo;No vamos a cambiar nada. Dejadme estar en el Consejo de Administraci&oacute;n, que ya recurrir&eacute; a la migrante infrapagada y a la pobre ucraniana para que tenga los hijos que yo no puedo tener porque estoy muy ocupada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Me parece mal &eacute;ticamente, me parece injusto y adem&aacute;s creo que a ellas mismas no les va a salir bien. Van a seguir teniendo que pagar un precio. Lo m&iacute;o ser&iacute;a un poco una muestra de ese feminismo liberal. No era igualdad, el dinero no me ha salvado de la discriminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se consideraba una mujer florero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo me defin&iacute;a como maruja de lujo. Florero no porque, concretamente, mi marido y su vida profesional y social no requer&iacute;an que yo fuera vestida de Chanel. Pero s&iacute; que llevaba una vida de maruja, que parece f&aacute;cil y privilegiada desde fuera, pero que era profundamente insatisfactoria. Yo tambi&eacute;n cre&iacute;a que me salvaba de eso porque ten&iacute;a mi propio proyecto literario, pero siempre quedaba a la cola.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En un momento dice que le gust&oacute; que su marido no parec&iacute;a muy interesado en el sexo. &iquest;Ante qu&eacute; le preocupaba tener que ceder de puertas para adentro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad, lo prioritario era que no tuviera amantes. Y me equivoqu&eacute; en una cosa. Yo vi que en la generaci&oacute;n de mis padres los hombres pod&iacute;an imponer a las mujeres algo que ellas no quer&iacute;an, que eran las amantes. As&iacute; que un hombre al que el sexo no le importaba mucho no me iba a imponer eso. Mi error fue creer que el problema era el sexo y no el poder, y no ver que mi marido lo ten&iacute;a para imponerme otras cosas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace poco, un estudio revelaba que el 30% de las mujeres entre 18 y 34 a&ntilde;os toma la iniciativa al mantener relaciones sexuales. &iquest;Sigue siendo un terreno donde ellos tienen el poder?</strong><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Solo-iniciativa-mantener-relaciones-sexuales_0_906409849.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 30% de las mujeres entre 18 y 34 a&ntilde;os toma la iniciativa</a>
    </p><p class="article-text">
        Hay un gran cambio entre esa generaci&oacute;n y la m&iacute;a. A las mujeres de mi generaci&oacute;n el sexo nos daba miedo porque lo ve&iacute;amos como una pel&iacute;cula en la que el director y el guionista eran ellos y nosotras represent&aacute;bamos el papel que nos hab&iacute;an asignado, pero no pod&iacute;amos dirigir nada. Tardamos mucho en saber qu&eacute; es lo que dese&aacute;bamos en lo sexual y en lo amoroso. En ese sentido mi novela es muy decimon&oacute;nica, es muy <em>Madame Bovary:</em> lo que haces cuando te liberas es que tienes un amante.
    </p><p class="article-text">
        Cuando leo a autoras de tu generaci&oacute;n, veo que ha cambiado mucho la sexualidad. Ahora hay una sexualidad muy fren&eacute;tica, pero no acabo de ver a las mujeres due&ntilde;as de su propio deseo, sino que en el fondo sigo viendo esa pel&iacute;cula escrita y dirigida por el patriarcado donde ahora nuestro papel ha cambiado. Si antes era o la esposa o la puta, ahora es todas putas. Es muy est&aacute;ndar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Quiz&aacute; sea por lo mucho que ha costado derribar el prejuicio de mujer pasiva y hombre activo en el sexo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora se lleva acostarse con muchos chicos, hacer unos cuantos tr&iacute;os, acostarse con alguna chica y adem&aacute;s ir cambiando de pareja cada semana. Pero sin la exploraci&oacute;n de saber si es eso lo que desean, porque tienen menos poder que ellos. &iquest;Realmente son activas o est&aacute;n cumpliendo el papel que les asigna el porno? No lo s&eacute;. El patriarcado ahora les asigna un papel de mucho sexo pero cero implicaci&oacute;n emocional. O sea, un sexo de consumo de cuerpos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Se ha escrito algo sobre los tratamientos hormonales en maternidad, pero muy poco sobre la adopci&oacute;n. &iquest;Por qu&eacute; no se aborda con perspectiva de g&eacute;nero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para una escritora hablar sobre maternidad es rebajarse, entrar en el terreno de las &ldquo;cosas de chicas&rdquo; y de las revistas de cotilleo. Y la adopci&oacute;n ha entrado tambi&eacute;n en eso porque no suele ser la literatura la que nos lo ha contado, sino los testimonios period&iacute;sticos. Adem&aacute;s, la adopci&oacute;n ha pasado de moda, era algo m&aacute;s com&uacute;n en mi generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; los motivos exactos. Pero muchos pa&iacute;ses que estaban abiertos a ella, como China o Nepal, la han medio cerrado o dificultado las condiciones. Supongo que tambi&eacute;n ha tenido que ver el <em>boom</em> de la gestaci&oacute;n subrogada, que me parece absolutamente indignante y que he intentado combatir en el libro mostrando el terremoto personal que es un embarazo y un parto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ahora hay m&aacute;s informaci&oacute;n sobre los pa&iacute;ses subdesarrollados y la situaci&oacute;n de las mujeres all&iacute; (o el porqu&eacute; se les fuerza a abandonar a sus hijos). &iquest;Genera eso una contradicci&oacute;n con el movimiento feminista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que es mil veces preferible adoptar a un ni&ntilde;o, que es una persona que ya existe y que por las razones que sea no tiene una familia, antes que pagar a una mujer para que geste un hijo, con todo lo que eso implica, para que luego lo venda. Me parece inhumano y &eacute;ticamente reprobable, y voy a luchar siempre contra esa concepci&oacute;n de la mujer como una especie de m&aacute;quina de horno industrial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/laura-freixas-maruja-seductora-patriarcado_128_1485940.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jul 2019 20:18:34 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La autolesión es la forma más visible que tienen las mujeres de odiar su propio cuerpo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/lucia-baskaran-autolesion-cuerpos-malditos_128_1558228.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0a8ab1f-8550-4e7d-909b-caa63f74a1ce_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Lucia Baskaran, por Imanol Salaberria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora donostiarra vuelve al mercado editorial con</p><p class="subtitle">Cuerpos malditos</p><p class="subtitle">después de sorprender hace tres años con un debut del que hereda (y mejora) muchas cosas</p><p class="subtitle">"Basta ya de clasificar a las mujeres entre vírgenes y putas, aunque sea de formas más sofisticadas como ha hecho El Corte Inglés con la maternidad"</p><p class="subtitle">"Somos humanas y no significa que porque seamos feministas nuestra forma de relacionarnos vaya a ser una suerte de utopía estupenda"</p></div><p class="article-text">
        Cuando Mart&iacute;n muri&oacute; atropellado en un brutal accidente, se pararon dos corazones y dos cuerpos quedaron inertes: el suyo y el de su prometida, Alicia. No ha cumplido la treintena y ya ha decidido que su soporte vital no es m&aacute;s &uacute;til que un caparaz&oacute;n y que si lo abandonase no ocurrir&iacute;a nada. Sin embargo, a trav&eacute;s del duelo descubrimos que no es la primera vez que le pasa.
    </p><p class="article-text">
        Alicia se refugia en un dolor objetivo y palpable como la p&eacute;rdida para escapar de uno mucho m&aacute;s dif&iacute;cil de poner en palabras: el de crecer en el cuerpo equivocado. Un cuerpo de mujer. Desde que o&iacute;a las tijeras clavarse en los brazos de su madre, hasta que despert&oacute; sexualmente con su mejor amiga, casi hermana, Ane, y marc&oacute; su vida adulta con el deseo de agradar al resto, su relaci&oacute;n con el cuerpo ha estado maldecida.
    </p><p class="article-text">
        Luc&iacute;a Baskaran (Zarautz, 1988) regresa a la literatura con <em>Cuerpos Malditos</em> (Temas de hoy) <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/generacional-escritores-jovenes-especialmente-mujeres_0_532647345.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tres a&ntilde;os despu&eacute;s de Partir</a>. La primera novela fue una confesi&oacute;n y esta &uacute;ltima es un retrato coral, porque lo que le ocurre a Alicia, y a tantas mujeres en el mundo, no se entiende sin un contexto patriarcal y las relaciones que en &eacute;l se generan.
    </p><p class="article-text">
        El castigo, la autolesi&oacute;n, la amistad, el conflicto, la deslealtad y la maternidad (muy alejada de la que proponen los grandes almacenes) son los temas sobre los que pivota su esperado libro y esta charla en una cafeter&iacute;a madrile&ntilde;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>&iquest;C&oacute;mo se maldice un cuerpo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s del patriarcado, claramente. El t&iacute;tulo fue algo bastante intuitivo. Sab&iacute;a desde el principio que quer&iacute;a incluir la palabra<em> cuerpo</em>. En cambio, <em>malditos</em> me recordaba a terror, as&iacute; que tuve dudas y lo cambi&eacute;. Por un momento se llam&oacute; <em>La ley del levirato</em>, que me pareci&oacute; una idea genial y ahora veo que es un t&iacute;tulo horroroso. Mi agente me dijo que ni hablar [r&iacute;e]. 
    </p><p class="article-text">
        Pero al final, el cuerpo de la mujer y sus violencias es el gran tema del libro. C&oacute;mo es crecer en un cuerpo al que le atraviesa la mirada masculina, y c&oacute;mo esa mirada nos afecta a la hora de relacionarnos con nuestro propio cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Body-shaming, body-monitoring, self-objectification: todos son t&eacute;rminos que tienen en com&uacute;n la impostura y el castigo por tener el cuerpo que tenemos. Los a&ntilde;ades a la historia en forma de pie de p&aacute;gina. &iquest;Por qu&eacute;?</strong><em>Body-shaming</em><em>body-monitoring</em><em>self-objectification</em>
    </p><p class="article-text">
        Decid&iacute; meterlos porque creo que son violencias que no se nombran y que nos pasan a todas las mujeres. A nivel cuerpo sabemos lo que nos hace sentir mal o inc&oacute;modas. Pero mi objetivo era nombrarlas porque esa es la forma de identificarlas, cambiarlas y tratarlas como un asunto importante. En esta sociedad, el cuerpo de la mujer sigue siendo la otredad. 
    </p><p class="article-text">
        La que m&aacute;s me impact&oacute; fue la auto-pornificaci&oacute;n (<em>self-objectification</em>), a la que llegu&eacute; a trav&eacute;s de una charla TED de Caroline Heldman. Continuamente estamos pendientes de c&oacute;mo nos movemos, c&oacute;mo hablamos o qu&eacute; gestos hacemos. Ella dice que cada 30 segundos las mujeres somos conscientes de nuestro propio cuerpo, y eso es demencial. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El s&uacute;mmum de este rechazo ser&iacute;a la autolesi&oacute;n, que tambi&eacute;n abordas en el libro. &iquest;Es m&aacute;s com&uacute;n de lo que pensamos?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        En una sociedad mis&oacute;gina, &iquest;c&oacute;mo no vas a odiar tu propio cuerpo? La autolesi&oacute;n es la forma m&aacute;s visible que tienen las mujeres de despreciarlo y hacerle da&ntilde;o. Era una secuencia l&oacute;gica: que todo lo que le estaba pasando al personaje de Alicia se exteriorizase en la piel. Y que adem&aacute;s fuese algo que ella hereda de su madre. Como estas cosas que se transmiten en el inconsciente de la familia pero de las que nadie habla.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, est&aacute; muy ligado porque la mayor parte de la gente que lo hace son mujeres. Y la autolesi&oacute;n no es solo un castigo f&iacute;sico. Esto, como los trastornos alimenticios, son reacciones que responden al mensaje mis&oacute;gino de que tu cuerpo es el equivocado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esa percepci&oacute;n empieza desde la infancia, como muestras en el caso de Alicia, y muchas veces provocado por otras mujeres. &iquest;Es la sororidad una cura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que la sororidad es algo que hay que aprender. Es decir, vivimos en un sistema que promueve la deslealtad entre mujeres. Parece que en el patriarcado solo hay espacio para una, la mejor, y el resto son competencia. Una de las mejores cosas que me ha dado el feminismo es vivir a las dem&aacute;s mujeres como compa&ntilde;eras y no como rivales.
    </p><p class="article-text">
        Pero no creo que sea algo natural, sino que forma parte de un sistema que nos quiere enfrentadas y peleadas. Yo he hecho una apuesta con la amistad entre mujeres en la novela, pero no quiero que ninguno de mis personajes sea un modelo a seguir. Alicia y Ane son muy amigas y a&uacute;n as&iacute; son conflictivas, pasan cosas entre ellas, a veces no est&aacute;n de acuerdo y sufren violencias. Es una apuesta precisamente porque no quiere decir que todo vaya estupendamente siempre entre las mujeres. Hay conflictos, como en todas las relaciones del mundo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De hecho, uno de los argumentos de los que hablan de &ldquo;ideolog&iacute;a de g&eacute;nero&rdquo; es que existan cr&iacute;ticas y discusiones dentro del propio movimiento feminista.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que tenemos que aceptar es que, en tanto en cuanto haya una relaci&oacute;n, hay conflicto. Somos humanas y no significa que porque seamos feministas nuestra forma de relacionarnos vaya a ser una suerte de utop&iacute;a estupenda. Para m&iacute; lo importante es c&oacute;mo los manejamos y no quedarnos solo en lo que esta ha dicho o la otra ha dicho porque esta es interseccional y la otra transexual. No puede ser. En este momento es muy importante aunar fuerzas y superar juntas todo eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Crees que se ha recrudecido el tono del debate por culpa de las redes sociales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo veo una disonancia bastante fuerte entre la realidad y lo que ocurre en las redes sociales. Las redes te permiten decir cosas que en tu d&iacute;a a d&iacute;a no dir&iacute;as y de todo se hace una monta&ntilde;a muy grande. Estoy convencida de que habr&iacute;a solucionado en tres minutos muchas discusiones con otras feministas de haberlas tenido cara a cara.
    </p><p class="article-text">
        El problema tambi&eacute;n es que estamos acostumbrados a pensar en t&eacute;rminos binarios: o conmigo o contra m&iacute;. No, hay cosas en las que estar&eacute; contigo y otras en las que no porque soy humana.  Rompamos eso porque es una forma de pensar muy patriarcal.
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        <strong>Cuando presentaste Partir (2016) se tom&oacute; como una novela revolucionaria por tratar temas tab&uacute; como la masturbaci&oacute;n, la depresi&oacute;n o la violaci&oacute;n. &iquest;Te siguen preguntando por ello o se ha naturalizado en la literatura moderna?</strong><em>Partir</em>
    </p><p class="article-text">
        Me sorprendi&oacute; mucho que se llamase tab&uacute; a temas como la masturbaci&oacute;n femenina. Yo dec&iacute;a, &iquest;c&oacute;mo que tab&uacute;? Si hay mujeres que llevan escribiendo de esto desde los a&ntilde;os 60. Quiz&aacute; no hemos mamado esa literatura, pero a estas alturas de la pel&iacute;cula me sigue sorprendiendo. Depende de los c&iacute;rculos en los que una se mueva, eso es cierto. Pero en literatura Virginie Despentes ya hab&iacute;a escrito mucho y ya exist&iacute;a <em>Historia de O</em> desde hac&iacute;a 50 a&ntilde;os, que es un libro altamente er&oacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quiz&aacute; va por olas, como el propio movimiento. Por ejemplo, ahora coinciden varias novelas que abordan el despertar de la sexualidad femenina con otras mujeres: Cambiar de idea, Permafrost, y Cuerpos malditos. &iquest;No era algo reservado hasta hace poco para la literatura queer?</strong><em>Cambiar de idea</em><em>Permafrost</em><em>Cuerpos malditos</em><em>queer</em>
    </p><p class="article-text">
        Puede ser. Yo lo pens&eacute; as&iacute; porque la sexualidad ocurre muy pronto en la infancia y normalmente tiras de lo que tienes alrededor. Alicia y Ane son dos amigas que no tienen a mucha m&aacute;s gente alrededor. Son como las marginadas de la clase. Entonces, cuando esto les surge, experimentan entre ellas. En ese momento no tienes claro ni qu&eacute; es ser bisexual ni qu&eacute; es ser bollera, as&iacute; que es mucho m&aacute;s natural.
    </p><p class="article-text">
        Luego es cuando sobreviene la culpa. Las ni&ntilde;as no tienen un juicio moral. Se tocan, les gusta, pero nada m&aacute;s. El juicio moral suele venir desde fuera. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de lo que signific&oacute; Partir y despu&eacute;s de tres a&ntilde;os, &iquest;sentiste que deb&iacute;as volver al mercado con algo transgresor?</strong><em>Partir</em>
    </p><p class="article-text">
        Los primeros tres meses no escrib&iacute; una l&iacute;nea porque estaba obsesionada con que deb&iacute;a de ser mejor que la primera. Pero no mejor hacia nadie; mejor hacia m&iacute;. Como una especie de autoexigencia. Este pensamiento para lo &uacute;nico que me sirvi&oacute; fue para bloquearme. Pero es que, como escritora, el d&iacute;a que no me apetezca hacer cosas que no he hecho nunca, para m&iacute; estar&eacute; muerta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la contraportada de Cuerpos malditos pone que vives con otra escritora. &iquest;Has notado que esa inseguridad se d&eacute; especialmente entre las mujeres?</strong><em>Cuerpos malditos</em>
    </p><p class="article-text">
        Desde luego. El s&iacute;ndrome de la impostora est&aacute; ah&iacute;. A todos nos pasa lo de tener inseguridades a la hora de sentarse a escribir, pero siendo mujer tenemos el plus de ese s&iacute;ndrome. Todo lo que hagas, ya sea escribir una novela, hacer una pel&iacute;cula o publicar un art&iacute;culo, implica tener una voz constante y un juicio constante de &ldquo;esto no sirve&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, muchas veces digo que la mitad de mi trabajo consiste en traspasar todos los pensamientos de &ldquo;esto es una mierda&rdquo;, &ldquo;soy una mala escritora&rdquo; o &ldquo;no le interesa a nadie&rdquo; y la otra mitad en escribir. El autoboicot continuo es la parte m&aacute;s complicada de superar. M&aacute;s que terminar la historia en s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de las tramas m&aacute;s interesantes es la de Alicia con su madre. La prueba de que las madres son personas con un pasado y con sus propios traumas.  </strong>
    </p><p class="article-text">
        Precisamente el conflicto de Alicia es ese. Le achaca a Cristina ser mala madre, pero ella tampoco quiere verse ah&iacute;, tiene un mont&oacute;n de dudas con la maternidad. Yo creo que, viendo adem&aacute;s la &uacute;ltima publicidad de El Corte Ingl&eacute;s, el mensaje est&aacute; muy claro. Uno, si eres mujer tu objetivo vital debe ser convertirte en madre y, si no, vas a ser tachada de sospechosa; y dos, si eres madre, tienes que ser un tipo muy espec&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, la publicidad que nos sale a m&iacute; y a mis amigas a partir de los 20 a&ntilde;os son de test de embarazo. Pablo Casado no est&aacute; hablando de mejorar las condiciones de vida de las madres y sus hijos, est&aacute; diciendo directamente que los tengamos. Hay que identificarlo como violencia. Ya basta con este rollo de clasificar a las mujeres entre v&iacute;rgenes y putas, aunque sea de una forma m&aacute;s sofisticada como hace El Corte Ingl&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No es impensable que esas campa&ntilde;as ocurran en un a&ntilde;o y tras un 8M como del que venimos? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que hay un punto que es adrede, no me creo que no haya una intenci&oacute;n. De verdad te lo digo. Hay pocas empresas m&aacute;s carcas y m&aacute;s casposas en este pa&iacute;s que El Corte Ingl&eacute;s. Pero no me creo que toda la gente de marketing y publicidad sea idiota. Hay una intenci&oacute;n de que se hable de ello, porque ahora todo el mundo lo est&aacute; haciendo. Mal, pero lo hacen. La publicidad es peligrosa en general. Toda publicidad que juegue con las emociones para intentar vender un producto, es horrible de base.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una estrategia emocional que han usado tambi&eacute;n partidos como Vox, que ha obtenido dos millones y medio de votos. &iquest;Crees que Cuerpos malditos toma un cariz m&aacute;s pol&iacute;tico por salir en este momento precisamente?</strong><em>Cuerpos malditos</em>
    </p><p class="article-text">
        Debo decir que yo no decido la fecha en la que sale la novela. Pero me alegra que digas eso porque creo que es importante que, en un momento en el que retrocedemos cuatro pasos, haya relatos escritos por mujeres y que vayan sobre mujeres que no necesitan una presencia masculina ni cuyo objetivo vital sea la maternidad.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, no hay intenci&oacute;n ninguna de llegar a esos dos millones y medio de personas. Tampoco quiero convertir a nadie. Y con los fachas no se discute. Con gente de Vox no quiero intercambiar ni media palabra, con gente del PP quiz&aacute;s. Pero yo con fachas no discuto y no voy a terminar la frase porque, si no, se me tiran encima [r&iacute;e].
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/lucia-baskaran-autolesion-cuerpos-malditos_128_1558228.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 May 2019 19:05:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["La autolesión es la forma más visible que tienen las mujeres de odiar su propio cuerpo"]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Mujer, negra, empoderada y rica: ¿es incompatible ser un icono de lucha con ser Beyoncé?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/beyonce-icono-lucha-mainstream_1_1559963.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0e482ba-6034-4f5b-acb0-80ad753e4bb0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Beyoncé en Coachella, así se hizo un concierto para la historia del pop"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un documental dirigido y protagonizado por la cantante repasa el éxito de su carrera</p><p class="subtitle">"Toda mujer que difunda mensajes de empoderamiento de la mujer negra será sin duda positivo para nuestra comunidad ya solo por ser un referente en el que reflejarse", explica Basha Changuerra, de Afroméminas</p></div><p class="article-text">
        A nadie le gusta m&aacute;s Beyonc&eacute; que a la propia Beyonc&eacute;. O al menos eso proyecta en <em>Homecoming</em>, el documental (sobre s&iacute; misma) que ella ha dirigido, protagonizado y producido para Netflix y que se estren&oacute; hace unas semanas en la plataforma. Es la primera de las tres entregas que la artista har&aacute; a la empresa despu&eacute;s de firmar un contrato de 60 millones de d&oacute;lares, una cifra que super&oacute; a la que ofrec&iacute;a HBO. Peleas por una inversi&oacute;n segura.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula, que dura dos horas y media, intercala partes del concierto-mega-espect&aacute;culo que la artista dio en Coachella en 2018 (se dir&iacute;a que despu&eacute;s de su paso el evento pasar&iacute;a a llamarse Beychella) con las reflexiones y confesiones de la protagonista. Esta mezcla de show hiperb&oacute;lico y retazos de vida personal, provoc&oacute; un tumulto de comentarios en las redes, incluido el de la propia Michelle Obama en Twitter: &ldquo;Estoy muy orgullosa de mi chica. La Reina ha vuelto a hacerlo. Gracias Beyonc&eacute; por vivir siempre tu verdad&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1118922383602192384?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        No es dif&iacute;cil entender el porqu&eacute; del &eacute;xito. El concierto de Knowles es apabullante: la artista canta y baila apoyada por un equipo compuesto por un centenar de personas entre orquesta, coros y bailarines. Dos pantallas laterales proyectan a una Beyonc&eacute; transformada en la <em>Mujer de los 50 pies</em> para que los espectadores m&aacute;s alejados no se pierdan ni un detalle de lo que se est&aacute; cociendo en las tablas y todo est&aacute; milimetrado. Tiene cameos de su hermana Solange -que no canta, solo brinca-, su marido Jay Z y sus compa&ntilde;eras de Destiny&rsquo;s Child, Kelly Rowland y Michelle Williams, con las que canta algunos temas de la desaparecida banda.
    </p><p class="article-text">
        Nada es espont&aacute;neo porque la preparaci&oacute;n del show dur&oacute; cuatro meses que se emplearon en alcanzar la excelencia. Que ese sea el prop&oacute;sito no es algo que se deduzca, sino que ella misma lo expresa en las partes de la cinta que corresponden a &ldquo;lo personal&rdquo;. En blanco y negro o con efecto c&aacute;mara de S&uacute;per 8, las im&aacute;genes ense&ntilde;an a una Beyonc&eacute; cercana a su s&eacute;quito, aficionada al concepto de &lsquo;construir equipo&rsquo; y a las frases motivacionales para edulcorar que durante 16 semanas van a tener que dejarse la piel trabajando.
    </p><p class="article-text">
        La de Houston tambi&eacute;n comparte los problemas que tuvo durante el embarazo -inesperado- de sus mellizos, su inseguridad a la hora de volver al trabajo con un cuerpo que no reconoc&iacute;a como suyo despu&eacute;s de una ces&aacute;rea y su visi&oacute;n de la familia. La intenci&oacute;n de mostrar que la diva tambi&eacute;n es una persona dentro de ese autorretrato ideal hecho documental.
    </p><h2 class="article-text">Lo personal es pol&iacute;tico (el hit)</h2><p class="article-text">
        Hace tres a&ntilde;os, coincidiendo con el lanzamiento de su disco <em>Lemonade</em>, el programa Saturday Night Live emiti&oacute; el hilarante <em>sketch</em> titulado<em> El d&iacute;a que Beyonc&eacute; se volvi&oacute; negra</em>. A modo de tr&aacute;iler de pel&iacute;cula, la escena presenta un escenario apocal&iacute;ptico en el que los blancos entran en p&aacute;nico cuando se dan cuenta de que la cantante es afroamericana al escuchar su nueva canci&oacute;n plagada de reivindicaciones pol&iacute;ticas.
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        La present&oacute; en su actuaci&oacute;n en el m&iacute;tico descanso de la Super Bowl -los 12 minutos en los que act&uacute;a una gran estrella- con sus bailarinas en <em>Formation</em>, con el pelo afro y con atuendos en referencia a la est&eacute;tica de las Panteras Negras. Ella, adem&aacute;s, llevaba dos cinturones dorados cruzados en el pecho como muestra en honor a Michael Jackson (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/perturbador-Jamas-pedofilia-Michael-Jackson_0_876662444.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Leaving Neverland todav&iacute;a no se hab&iacute;a estrenado</a>). Si aquello hab&iacute;a causado revuelo, despu&eacute;s lleg&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/Beyonce-escenario-violencia-policial-VMA_0_553294745.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el videoclip, en el que la cantante aparece subida en un coche de polic&iacute;a</a> despu&eacute;s del hurac&aacute;n Katrina que arras&oacute; Nueva Orleans y se lee &ldquo;dejad de matarnos&rdquo; escrito en un muro, entre otros detalles. Si alguien no pill&oacute; el &lsquo;Black Lives Matters&rsquo; es que andaba muy despistado.
    </p><p class="article-text">
        Las cr&iacute;ticas le llovieron a Queen Bey por todos lados, aunque ya tendr&iacute;a que estar acostumbrada porque su faceta feminista tambi&eacute;n hab&iacute;a causado controversia. La inclusi&oacute;n de los versos de Chimamanda Adichie en su canci&oacute;n <em>Flawless</em>, su disfraz de Rosie La Remachadora en Instagram o la imagen de la palabra &lsquo;Feminista&rsquo; en letras gigantes con su silueta recortada delante (con las piernas al aire y la melena al viento) causaron incomodidad en algunos sectores que vieron en sus actos un tipo de &ldquo;feminismo blando&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Sirve el mensaje de una megaestrella para el activismo?</h3><p class="article-text">
        Basha Changuerra es la responsable de la delegaci&oacute;n de Catalunya de <a href="https://afrofeminas.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Afrof&eacute;minas</a>, una comunidad en l&iacute;nea para las mujeres afrodescendientes/negras y racializadas. A su parecer, el que Beyonc&eacute; se posicione sobre temas como los derechos de la comunidad negra y el feminismo es positivo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En lo que respecta al afrofeminismo es una gran ventaja desde luego, porque esta lucha se centra principalmente en generar el cambio de mirada y actitud en las mujeres afrodescendientes hacia s&iacute; mismas para luego exteriorizar esa fortaleza interior&rdquo;, explica a eldiario.es. A&ntilde;ade que uno de los grandes pilares de este activismo &ldquo;son los referentes&rdquo; y que &ldquo;sentirse parte de&rsquo; es una cuesti&oacute;n important&iacute;sima para las mujeres negras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vivimos en un mundo que nos lanza constantemente la idea de que no somos v&aacute;lidas, no somos capaces, no somos hermosas... &lsquo;no somos&rsquo;. Toda mujer que difunda mensajes de empoderamiento de la mujer negra ser&aacute; sin duda positivo para nuestra comunidad ya solo por ser un referente en el que reflejarse&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Beyonc&eacute; no es en absoluto una persona que hable desde una posici&oacute;n discriminada dentro del sistema. Ha sido la primera mujer afroamericana en ser cabeza de cartel en los 20 a&ntilde;os de Coachella, pero a&uacute;n as&iacute; sus privilegios son m&aacute;s que evidentes. Su vida est&aacute; perfectamente acomodada dentro de un capitalismo que siempre beneficia a los poderosos y machaca a los menos favorecidos &iquest;Existe alg&uacute;n tipo de coherencia?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uno de sus talentos es precisamente su habilidad para convertir en <em>mainstream</em> todo lo que hace y en oro todo lo que toca. Su activismo no ha sido una excepci&oacute;n. Ha utilizado su gran micr&oacute;fono para exportar su mensaje, pero no ha dejado de ganar dinero con ello, as&iacute; que ha jugado muy bien sus cartas&rdquo;, explica la activista. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Su mensaje sirve en el sistema capitalista para reforzar la idea de que el dinero y el poder son deseables por ser el medio para materializar ideales. Y aunque como mensaje se queda corto, est&aacute; bien para empezar. Ser una mujer negra de &eacute;xito es ya de por s&iacute; un mensaje poderoso. Ser o usar una herramienta de marketing no es ning&uacute;n problema, lo interesante es ver que mensaje se est&aacute; transmitiendo con esa herramienta&rdquo;, afirma Basha.
    </p><p class="article-text">
        <em>Homecoming</em> puede ser una buena manera -o por lo menos, muy entretenida- de introducirse en ese universo 'beyoncero'. Dicho queda.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/beyonce-icono-lucha-mainstream_1_1559963.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 May 2019 19:19:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mujer, negra, empoderada y rica: ¿es incompatible ser un icono de lucha con ser Beyoncé?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Lejárraga, la autora de éxito que escribía las obras que firmaba su marido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/maria-lejarraga-autora-escribia-firmaba_1_1587051.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1ad5aef-d855-493e-b182-8fb5373779c8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Fotos ensayo &#039;Firmado Lejárraga&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Centro Dramático Nacional estrena una pieza de Vanessa Montfort sobre una de las escritoras españolas más importantes y desconocidas del siglo XX</p><p class="subtitle">Eclipsada por la sombra de su marido, el director Gregorio Martínez Sierra, la prolífica autora de</p><p class="subtitle">Canción de cuna</p><p class="subtitle">simboliza la discriminación de las mujeres en la cultura</p><p class="subtitle">"He querido aportar mi perspectiva de ella, no sólo como mujer sino también como dramaturga. He mirado a María Lejárraga de autora a autora", señala Montfort</p></div><p class="article-text">
        La desconocida para el gran p&uacute;blico Mar&iacute;a Lej&aacute;rraga (La Rioja, 1874-Buenos Aires, 1974) fue sin duda la dramaturga espa&ntilde;ola m&aacute;s prol&iacute;fica de todos los tiempos y una de las mujeres m&aacute;s sobresalientes de la cultura espa&ntilde;ola del siglo XX. Pero lamentablemente la gente no supo de su talla ni de su maestr&iacute;a hasta que se confirm&oacute;, en fechas bastante recientes, que la autora de<em> Canci&oacute;n de cuna</em>, del libreto de <em>El amor brujo</em> o de docenas de obras teatrales y de libretos musicales hab&iacute;a escrito en realidad esas piezas que firm&oacute; su marido, el director y productor teatral Gregorio Mart&iacute;nez Sierra.
    </p><p class="article-text">
        Descubierto poco a poco el fraude literario, la inmensa figura de Lej&aacute;rraga se ha ido abriendo paso en la historia cultural, pero restaba que la fascinante vida de la dramaturga subiera a escena. Por ello, el Centro Dram&aacute;tico Nacional (CDN) encarg&oacute; a la escritora Vanessa Montfort (Barcelona, 1975) Firmado Lej&aacute;rraga, una pieza que se ha estrenado este 23 de abril en el teatro Valle Incl&aacute;n, de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        En un descanso de los ensayos de la obra, Montfort no vacila al afirmar, en charla con eldiario.es, que nunca se hab&iacute;a encontrado con un personaje tan fascinante como la escritora y pol&iacute;tica feminista Mar&iacute;a Lej&aacute;rraga. &ldquo;Soy consciente&rdquo;, comenta la dramaturga y tambi&eacute;n novelista, &ldquo;que el legado de ella permite que mi nombre aparezca hoy en un cartel del CDN. Por ello, el equipo que ha estrenado <em>Firmado Lej&aacute;rraga</em> ha querido que el apellido de esta autora a&uacute;n sumergido, fuera visible desde el mismo t&iacute;tulo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nacida en una familia acomodada y liberal que le facilit&oacute; una educaci&oacute;n de &eacute;lite para una mujer de fines del XIX y principios del XX, Lej&aacute;rraga comenz&oacute; a destacar desde muy joven. A partir de su matrimonio con el director, escritor y productor teatral Gregorio Mart&iacute;nez Sierra, la pareja se convierte en un t&aacute;ndem de &eacute;xito, en una marca cultural cuyas obras triunfan en los escenarios y renuevan el panorama teatral con las nuevas corrientes modernistas.
    </p><p class="article-text">
        En el ambiente de las &eacute;lites culturales del primer tercio del XX, el matrimonio entabla amistades y relaciones profesionales con la flor y nata del teatro, de la m&uacute;sica y de la literatura de la &eacute;poca como los m&uacute;sicos Manuel de Falla y Joaqu&iacute;n Turina o los escritores Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez o Federico Garc&iacute;a Lorca. Pero Mar&iacute;a siempre aparece p&uacute;blicamente a la sombra de su marido porque escribe en la intimidad de su domicilio las obras, libretos o cuentos que firma Mart&iacute;nez Sierra. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy en d&iacute;a&rdquo;, sostiene Montfort, &ldquo;ya no cabe ninguna duda de que ella era la autora y &eacute;l quien dirig&iacute;a y produc&iacute;a las obras. Es cierto que result&oacute; una fruct&iacute;fera colaboraci&oacute;n, pero autor es quien escribe y nadie m&aacute;s. Est&aacute; tambi&eacute;n descartado por los investigadores que escribieran a cuatro manos como hicieron en el teatro los hermanos &Aacute;lvarez Quintero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La dramaturga y narradora catalana, que acaba de publicar la novela <em>El sue&ntilde;o de la cris&aacute;lida</em> (Plaza&amp;Jan&eacute;s), ha reunido una ampl&iacute;sima documentaci&oacute;n, ha hablado con familiares de Lej&aacute;rraga y ha entrevistado a historiadores, como Patricia W. O'Connor, expertos en la autora de<em> Canci&oacute;n de cuna</em>, una obra muy famosa que ha sido llevada al cine en varias ocasiones.
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                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Montfort &nbsp;se ha servido de la autobiograf&iacute;a de la dramaturga, Gregorio y yo, medio siglo de colaboraci&oacute;n, que sorprendentemente no fue publicada en Espa&ntilde;a hasta el a&ntilde;o 2000 y donde se desvela la verdadera autor&iacute;a. Para responder a la inc&oacute;gnita de si Mar&iacute;a Lej&aacute;rraga fue autora, coautora o una colaboradora ocasional de su marido, el montaje del CDN sit&uacute;a en escena a cuatro investigadores que representan las distintas posturas de quienes la estudian y cuyos personajes se desdoblan tambi&eacute;n en Falla, Turina, Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez o el propio Mart&iacute;nez Sierra. Todos ellos en contraste con el fantasma de la mism&iacute;sima Mar&iacute;a Lej&aacute;rraga en una fantas&iacute;a metateatral que permite los saltos entre el presente y el pasado en un espacio esc&eacute;nico formado por un despacho-biblioteca repleto de libros, documentos, muebles y objetos personales del matrimonio.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las asombrosas peripecias vitales de una escritora que lleg&oacute; a centenaria, <em>Firmado Lej&aacute;rraga</em> supone un viaje por la situaci&oacute;n de las mujeres en nuestro pa&iacute;s. Fundadora de instituciones clave en el progreso de las mujeres como el Lyceum Club en los a&ntilde;os veinte, Mar&iacute;a Lej&aacute;rraga se implic&oacute; en la pol&iacute;tica y en el feminismo a partir de la instauraci&oacute;n de la Rep&uacute;blica, ya separada de su marido, hasta el punto de que se afili&oacute; al PSOE y fue elegida diputada por Granada en 1933.
    </p><p class="article-text">
        El comienzo de la Guerra Civil la sorprendi&oacute; en el extranjero y el Gobierno republicano la nombr&oacute; para cargos diplom&aacute;ticos en Suiza. A partir del final de la contienda, Lej&aacute;rraga march&oacute; camino del exilio en Francia, M&eacute;xico, Estados Unidos y finalmente Argentina, donde falleci&oacute; en 1974.
    </p><p class="article-text">
        Durante la Guerra Civil y los a&ntilde;os cuarenta, la escritora ces&oacute; en su actividad literaria que retomar&iacute;a en los cincuenta con dos relatos autobiogr&aacute;ficos, el citado <em>Gregorio y yo</em> y <em>Una mujer por los caminos de Espa&ntilde;a,</em> ya firmados con su nombre.
    </p><p class="article-text">
        Entretanto, su marido hab&iacute;a fallecido en Madrid en 1947 tras a&ntilde;os de convivencia con la actriz Catalina B&aacute;rcena, con la que tuvo una hija. &ldquo;Nunca antes&rdquo;, explica Vanessa Montfort, &ldquo;he escrito una obra teatral en la que fuera tan importante construir el contexto del personaje&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Los tres exilios de Lej&aacute;rraga</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Al feminismo actual podr&iacute;a parecerle contradictorio el discurso pol&iacute;tico y de igualdad de Lej&aacute;rraga con la forma en que vivi&oacute;. Ahora bien, hay que situarse en aquella &eacute;poca y ni he querido ocultar las contradicciones de la escritora ni tampoco demonizar al marido, que fue un excelente productor teatral, en juicios maniqueos. Como siempre ocurre hay m&aacute;s preguntas que respuestas&rdquo;, a&ntilde;ade la dramaturga.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, <em>Firmado Lej&aacute;rraga</em> supone la primera obra de ficci&oacute;n sobre aquella escritora en un montaje que ha sido dirigido por Miguel &Aacute;ngel Lamata e interpretado por Cristina Gallego, Eduardo Noriega, Jorge Us&oacute;n, Alfredo Noval y Gerald Fillmore, que permanecer&aacute; en cartel entre el 23 de abril y el 5 de mayo en Madrid con la posibilidad de una gira posterior.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de preguntarle a Vanessa Montfort por una palabra que defina la intensa y agitada vida de su personaje no duda en se&ntilde;alar la de exilio. &ldquo;La autora&rdquo;, se&ntilde;ala su contempor&aacute;nea colega, &ldquo;vivi&oacute; tres exilios. El emocional en Niza, adonde se retira para huir de los rumores sobre la crisis de su matrimonio; el de la guerra que la obliga a recalar en varios pa&iacute;ses hasta que se asienta en Argentina y mientras sus libros y su firma son prohibidos en Espa&ntilde;a; y, por &uacute;ltimo, el exilio de la memoria, ese limbo que tanto me interesaba y en el que ha permanecido injustamente hasta ahora. Pero creo que Mar&iacute;a Lej&aacute;rraga ha vuelto por fin para quedarse&rdquo;.
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      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Villena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/maria-lejarraga-autora-escribia-firmaba_1_1587051.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Apr 2019 19:29:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María Lejárraga, la autora de éxito que escribía las obras que firmaba su marido]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Con todos ustedes, Ursula K. Le Guin]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/ustedes-ursula-guin_1_1601955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f600e7f-b6ec-4c19-923e-f20ee49a2eac_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El filme documenta la vida y obra de la escritora estadounidense de manera concisa pero lanzando hilos de complejidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Filmin estrena el documental</p><p class="subtitle">Los mundos de Ursula K. Le Guin</p><p class="subtitle">, una breve tarjeta de visita para conocer a la autora de clásicos de la ciencia ficción como</p><p class="subtitle">Los desposeídos</p><p class="subtitle">y, a la vez, una carta de amor para los aficionados a su obra</p></div><p class="article-text">
        Ha sido considerada como uno de los puntales de la ciencia ficci&oacute;n con perspectiva de g&eacute;nero y un pilar del pensamiento cr&iacute;tico a trav&eacute;s de la narrativa fant&aacute;stica. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/Muere-Ursula-Guin-maestra-estadounidense_0_732826765.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ursula K. Le Guin</a> gan&oacute; siete premios Hugo y seis premios Nebula, los dos grandes galardones de estos &aacute;mbitos literarios. Tambi&eacute;n fue nombrada miembro de la selecta Academia Americana de las Artes y las Letras. Y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/Muere-Ursula-Guin-maestra-estadounidense_0_732826765.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falleci&oacute; en enero de 2018, </a>entre honores constantes y charlas punzantes, convertida en un s&iacute;mbolo de excelencia art&iacute;stica y de compromiso intelectual en el hist&oacute;ricamente muy masculinizado &aacute;mbito de la literatura fant&aacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        El documental<em> Los mundos de Ursula K. Le Guin</em>, estrenado por la plataforma de v&iacute;deo online Filmin, es una tarjeta de presentaci&oacute;n y a la vez una carta de amor a la autora de <em>El eterno regreso a casa</em>. Para los no iniciados, supone una v&iacute;a de entrada al ideario y la obra de la escritora estadounidense, especialmente de sus primeros cl&aacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Cuentos de Terramar</em>, <em>Los despose&iacute;dos </em>o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/tres_libros/libros-fantasia-mujeres_6_778732138.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La mano izquierda de la oscuridad</em></a> fueron libros concebidos desde los Estados Unidos progresistas, cuando la contracultura y sus ramificaciones <em>pop</em> a&uacute;n no hab&iacute;an sido barridas por la revoluci&oacute;n neoliberal de Margaret Thatcher y Ronald Reagan. Aunque Le Guin era consciente de la dificultad en la construcci&oacute;n de utop&iacute;as, plasmada en <em>Los despose&iacute;dos</em>, su enfoque estaba lejos de la posterior inflexi&oacute;n del fant&aacute;stico hacia las atm&oacute;sferas depresivas y los futuros de desigualdad extrema y tiran&iacute;a corporativa propios del ciberpunk.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; para los conocedores en profundidad de la obra de la escritora estadounidense, el filme de Arwen Curry no aporta muchos datos desconocidos o consideraciones sorprendentes. El resultado no dejar&aacute; de resultar atractivo por el acercamiento relativamente &iacute;ntimo a la autora y porque la carta de amor viene firmada por nombres ilustres. A lo largo del metraje, comparece un aut&eacute;ntico qui&eacute;n es qui&eacute;n de la literatura fant&aacute;stica encabezado por Margaret Atwood (<em>El a&ntilde;o del diluvio</em>) y el polifac&eacute;tico escritor Neil Gaiman (<em>American Gods</em>).
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            </figure><h3 class="article-text">Fantas&iacute;as con pensamiento cr&iacute;tico</h3><p class="article-text">
        Filmado durante a&ntilde;os, <em>Los mundos de Ursula K. Le Guin</em> combina filmaciones recientes de la autora con intervenciones de archivo. Tambi&eacute;n usa de manera constante una tercera pata: esos discursos de Gaiman, David Mitchell (<em>El Atlas de las nubes</em>) y compa&ntilde;&iacute;a que suelen ir m&aacute;s all&aacute; de los comentarios generales para analizar aspectos de algunas obras.
    </p><p class="article-text">
        El repaso cronol&oacute;gico de los primeros libros de la estadounidense se alterna con incisos sobre su vida familiar. Una vida familiar decisiva, al menos, en un aspecto: la familiarizaci&oacute;n con la antropolog&iacute;a hizo que fuese muy consciente de las din&aacute;micas etnoc&eacute;ntricas de la narrativa. Se tend&iacute;a a imaginar realidades no tan diferente porque se creaban desde perspectivas muy limitadas, y se tend&iacute;a tambi&eacute;n a condenar al diferente, al Otro.
    </p><p class="article-text">
        Le Guin se propuso imaginar formas de vida y sociedades realmente diferentes. Lo hizo sin el pesimismo que mostraba Stanislaw Lem (<em>Solaris</em>), para quien el entendimiento entre dos especies suficientemente diferentes resultar&iacute;a completamente imposible. Esa era la idea de fondo de obras como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/Stanislaw-Lem-mensajes-extraterrestres-queremos_0_711478860.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La voz del Amo</em></a> o <em>Fiasco</em>. Le Guin, en cambio, opt&oacute; por crear un universo m&aacute;s acogedor vertebrado parcialmente por Ekumen, una federaci&oacute;n de mundos habitados por seres humanos.
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        Quiz&aacute; el punto d&eacute;bil del documental es que, quiz&aacute; a causa de su brevedad (apenas supera la hora de duraci&oacute;n), no ilustra al espectador sobre los tambi&eacute;n f&eacute;rtiles a&ntilde;os 90 y la primera d&eacute;cada de este siglo. El relato salta de su absoluta consagraci&oacute;n a sus a&ntilde;os finales como referente intelectual feminista, cercano al anarquismo. Y destaca su posici&oacute;n adquirida como cultivadora de g&eacute;neros populares que hab&iacute;a cosechado honores m&aacute;s all&aacute; de ese c&iacute;rculo que, en ocasiones, pod&iacute;a tener algo de prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este aspecto, el de las posibles prisiones de las inercias, el montaje planteado por Curry nos ofrece algunas joyas. El pensamiento cr&iacute;tico de Le Guin influ&iacute;a en la concepci&oacute;n de su narrativa, pero tambi&eacute;n en la visi&oacute;n que ten&iacute;a de s&iacute; misma, de su obra previa y de los caminos futuros a seguir. La autora, por ejemplo, revela que se puso a la defensiva cuando voces feministas criticaron sus primeros &eacute;xitos. Despu&eacute;s, asumi&oacute; que ten&iacute;an raz&oacute;n: estaba siguiendo la convenci&oacute;n de escoger h&eacute;roes hombres o hab&iacute;a usado el masculino como g&eacute;nero por defecto al referirse a las personas andr&oacute;ginas (y de sexo cambiante en sus diversos periodos de celo) que habitan <em>La mano izquierda de la oscuridad</em>.
    </p><p class="article-text">
        Si la historia de la literatura, o las secciones de opini&oacute;n de nuestros peri&oacute;dicos y suplementos, est&aacute;n llenos de escritores que se acomodaron en posiciones ideol&oacute;gicas inamovibles o han ensayado tard&iacute;os giros reaccionarios, Le Guin sigui&oacute; profundizando en su ideario y adoptando causas hasta el final. Su cr&iacute;tica del actual sistema capitalista, escasamente popular entre la opini&oacute;n publicada estadounidense, le llevaba a destacar una obviedad que, ahogados como estamos en el <em>no hay alternativa</em> thatcherista, no parece tan evidente: &ldquo;Podemos vivir de una manera diferente&rdquo;, afirma en un momento de la pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        El documental tambi&eacute;n muestra fragmentos de su pol&eacute;mico discurso de aceptaci&oacute;n de un premio honor&iacute;fico en los National Book Awards de 2014: &ldquo;Vivimos en el capitalismo, su poder parece ineludible, pero tambi&eacute;n lo parec&iacute;a derecho divino de los reyes&rdquo;, declar&oacute; Le Guin. Es una de las culminaciones de un modesto filme entregado a divulgar su obra y pensamiento de manera accesible a nuevos lectores. Sirve, adem&aacute;s, de emotivo regalo para quienes la siguieron y admiraron.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignasi Franch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/ustedes-ursula-guin_1_1601955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Apr 2019 19:11:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con todos ustedes, Ursula K. Le Guin]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia ficción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["No somos las musas, ¡somos las artistas!": los sindicatos de música se unen para apoyar la huelga del 8M]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/artistas-sindicatos-musica-espana-argentina_1_1668955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b879baf-7408-4f41-9de0-4127283476e5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sindicatos de música de España y Argentina se suman a las reivindicaciones de la huelga feminista</p><p class="subtitle">"Que este año el Primavera Sound sea paritario es una victoria. Hace diez años la gente ni se planteaba por qué no había chicas", cuenta Edurne Vega</p><p class="subtitle">"Se juntan dos cosas: el feminismo, por un lado, y, por el otro, la precariedad laboral. Hay una doble brecha", explica la DJ Marta García Cubero</p></div><p class="article-text">
        Cuatro sindicatos de la m&uacute;sica de Espa&ntilde;a y Argentina se han unido para apoyar la huelga del 8M y denunciar la situaci&oacute;n de las mujeres en la m&uacute;sica. &ldquo;No somos las musas. &iexcl;Somos las artistas!&rdquo;, claman en un <a href="https://www.facebook.com/notes/uni%C3%B3n-estatal-de-sindicatos-de-m%C3%BAsicos-int%C3%A9rpretes-y-compositoras/no-somos-las-musas-somos-las-artistas-por-un-sindicalismo-combativo-y-feminista/2264151396965111/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comunicado conjunto</a> emitido este mi&eacute;rcoles por M&uacute;sicos Organizados de Argentina, Asamblea M&uacute;sicas y M&uacute;sicos de Valladolid, Sindicat de M&uacute;sics Activistes de Catalunya (SMAC) y Coordinadora de M&uacute;sicas y M&uacute;sicos CNT Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Desde los sindicatos piden una mayor visibilidad y un mayor n&uacute;mero de mujeres en los escenarios. &ldquo;Encontramos que nuestra presencia en los escenarios no es una muestra real de la escena&rdquo;, explican, y denuncian que en los principales festivales de m&uacute;sica el porcentaje de artistas femeninas se encuentran entre &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/micromachismos/festival-mujeres-toallas-movimiento-feminista_6_756684340.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el vergonzoso 2,41% del SanSan</a>, al 34,14% del Bioritme&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de estos n&uacute;meros, Edurne Vega, miembro del Sindicat de M&uacute;sics Activistes de Catalunya y que se define como 'bandautora', se muestra optimista por los cambios en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. &ldquo;Que este a&ntilde;o el Primavera Sound sea paritario es una victoria. Hace diez a&ntilde;os la gente ni se planteaba por qu&eacute; no hab&iacute;a chicas&rdquo;, cuenta a eldiario.es.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Gracias a esto estamos generando referentes&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Marta Garc&iacute;a Cubero, Dj y miembro de la Asamblea de M&uacute;sicas y M&uacute;sicos de Valladolid, no se siente tan optimista como Vega, pero s&iacute; reconoce que esta visibilizaci&oacute;n sirve para que otras se animen a adentrarse en el mundo de la m&uacute;sica. &ldquo;Gracias a esto estamos generando referentes&rdquo;, subraya Garc&iacute;a Cubero.
    </p><p class="article-text">
        Vega resalta que ahora la gente &ldquo;no solo se queda en la presencia femenina, sino en la feminista: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/feminismo/Rosalia-violencia-machista-internet_0_796171112.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">piden artistas con mensaje</a>&rdquo;, dice compositora que, sin embargo, tambi&eacute;n reconoce que &ldquo;queda mucho por hacer&rdquo;. En este sentido, con el comunicado buscan poner el foco en el acoso en las relaciones laborales y con el p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el mundo de la m&uacute;sica nos falta terreno ganado frente al cine y el teatro. A&uacute;n hay mucho miedo a hablar por temor perder trabajos&rdquo;, afirma la catalana, en referencia a los casos de acoso que han salido a la luz desde que estall&oacute; el #MeToo en octubre de 2017.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;&iexcl;No somos decoraciones en el escenario!&rdquo;</h3><p class="article-text">
        En el texto difundido, denuncian la cosificaci&oacute;n de la mujer piden que no se las trate como musas ni como accesorios. &ldquo;&iexcl;No somos decoraciones en el escenario!&rdquo;, protestan. &ldquo;A las chicas se nos da una mayor importancia al aspecto f&iacute;sico&rdquo;, cuenta la DJ vallisoletana, que explica que en ocasiones le han pedido que &ldquo;vaya guapa&rdquo; para trabajar en evento.
    </p><p class="article-text">
        En las relaciones con los compa&ntilde;eros denuncian las discriminaciones que todav&iacute;a hoy siguen vigentes. &ldquo;Por ejemplo, con las t&eacute;cnicas de sonido. Es una profesi&oacute;n ultramasculinizada&rdquo;, reflexiona Vega. Algo similar pasa con el rubro de los pinchadiscos. &ldquo;Hay cierta sorpresa cuando digo que pincho, que tengo vinilos&rdquo;, dice Garc&iacute;a Cubero. &ldquo;Me han dicho cosas como 'no sabes las joyas que tienes en la maleta'&rdquo;, critica la DJ sobre esta discriminaci&oacute;n que, a su juicio, a menudo son inconscientes.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, en este comunicado conjunto a&ntilde;aden la denuncia de la precariedad laboral, &ldquo;que es m&aacute;s transversal y compartimos con nuestro compa&ntilde;eros&rdquo;, cuenta la bandautora catalana. &ldquo;Se juntan dos cosas: el feminismo, por un lado, y, por el otro, la precariedad laboral. Hay una doble brecha&rdquo;, se queja la DJ vallisoletana.
    </p><h3 class="article-text">En Argentina el cupo femenino es del 13,2%</h3><p class="article-text">
        En Argentina, el porcentaje de presencia femenina en los escenarios de m&uacute;sica se encuentra alrededor del 13,2%, afirma Ana Clara Moltoni, miembro de M&uacute;sicos Organizados de Argentina. &ldquo;Como mujeres de la m&uacute;sica denunciamos que nuestra participaci&oacute;n en escenarios es muy baja. Las mujeres no tenemos las mismas condiciones a la hora de dedicarnos a la m&uacute;sica, ya sea por cuestiones culturales o por otros motivos, como la maternidad&rdquo;, dice la artista.
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos, en el Senado argentino se discute un proyecto para incluir un 30% de cupo femenino en los eventos musicales. Desde M&uacute;sicos Organizados Argentinos pero defienden la necesidad de establecer cupos se muestran cr&iacute;ticos ante la propuesta, ya que su funcionamiento depende de otros factores, como las condiciones de contrataci&oacute;n de las artistas.
    </p><p class="article-text">
        Moltoni hace hincapi&eacute; no solo en la situaci&oacute;n de las mujeres en la industria musical, sino de las mujeres en el pa&iacute;s. &ldquo;En Argentina no se ha conseguido el aborto legal. Est&aacute;n forzando <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Obligan-argentina-violada-someterse-cesarea_0_872813665.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a ni&ntilde;as menores de edad a parir</a>. Cualquier comisi&oacute;n de mujeres de cualquier sindicado abarca estas consignas&rdquo;, explica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Roca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/artistas-sindicatos-musica-espana-argentina_1_1668955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Mar 2019 12:55:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["No somos las musas, ¡somos las artistas!": los sindicatos de música se unen para apoyar la huelga del 8M]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los gritos bordados del 8M: la revolución a golpe de aguja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/feminismo/revolucion-hace-golpe-aguja_1_1663436.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91c510d5-65e2-4ac1-a6fb-2bdc2dcc2bf8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Detalle de la obra &#039;Todas a una; la revolución se hace a golpe de aguja&#039;. Sandra Paula Fernández, 2018"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La artista Sandra Paula Fernández ha creado un pendón feminista de 3x4 metros en los que ha bordado todos los lemas que oyó durante el 8M del pasado año</p></div><p class="article-text">
        La artista&nbsp;<a href="http://sandrapaula.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sandra Paula Fern&aacute;ndez</a> ha creado un pend&oacute;n feminista de 3x4 metros&nbsp;uniendo cintas de raso, terciopelo y pasamaner&iacute;a&nbsp;en las que ha bordado todo lo que oy&oacute; y ley&oacute; durante la huelga general y la manifestaci&oacute;n del 8M de 2018: m&aacute;s de trescientas consignas, esl&oacute;ganes, frases y citas que fueron coreadas y escritas en pancartas, y cuya&nbsp;transcripci&oacute;n completa rinde homenaje a la memoria viva de la lucha feminista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con esta obra pretendo aunar dos voces, una m&aacute;s t&iacute;mida y privada pero tambi&eacute;n colorista y vibrante, representada por las cintas de colores y las cenefas, las tiras de lentejuelas y de madro&ntilde;os, las puntillas y los volantes tantas veces usados en la confecci&oacute;n de vestidos y ajuares de novia, encerrados en el &aacute;mbito de lo dom&eacute;stico, y por otro lado, una voz liberada de su mordaza y reivindicativa, que sale a la calle y la conquista, condensada en estas frases, cerca de trescientas, que transcribo de la &nbsp;manifestaci&oacute;n del 8 de marzo del a&ntilde;o pasado&rdquo;, explica&nbsp;la artista.
    </p><p class="article-text">
        Cargados de humor e iron&iacute;a sobre los t&oacute;picos de una sociedad consumista e hipersexualizada,&nbsp;y con una visi&oacute;n ca&oacute;tica y apocal&iacute;ptica, los&nbsp;<a href="http://masdearte.com/especiales/sandra-paula-fernandez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">procesos creativos</a> de Sandra Paula Fern&aacute;ndez van desde la aplicaci&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as y el uso que puede derivarse de ellas, hasta trabajos, como este tapiz, donde prima lo manual y lo artesano.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;&iexcl;HARTAS!!/ Soy puta porque mi co&ntilde;o lo disfruta / MUJER, SI NO LUCHAS, NADIE TE ESCUCHA / En la igualdad ni un paso atr&aacute;s / &iexcl;T&uacute; me quieres virgen, t&uacute; me quieres santa, t&uacute; me tienes harta! / CONTRA EL PATRIARCADO PODER CLITORIANO / S.C.U.M. / &iexcl;Patriarcado y capital, alianza criminal! / SOMOS LAS NIETAS DE LAS OBRERAS QUE NUNCA PUDISTE QUEMAR / &iexcl;NO A LA BRECHA SALARIAL / &iquest;HOLA? &iquest;HAY ALGUIEN AH&Iacute;? NOS EST&Aacute;N MATANDO / &iexcl;Rompamos por fin el techo de cristal! / POR M&Iacute; Y POR TODAS MIS COMPA&Ntilde;ERAS / &iexcl;No quieren ni que falle ni que folle! / SOY MUJER Y ME MASTURBO / Las mujeres nos tocamos, &iexcl;superadlo! / NO SIGNIFICA NO Y SIN UN S&Iacute; TAMBI&Eacute;N ES NO / SOLA ME GUSTO / NO BODY ROLES / Maltrato salarial &iexcl;NO! / ERES LIBRE AS&Iacute; QUE VUELA / NOS QUEREMOS LIBRES E IGUALES EN LA DIVERSIDAD / NO SOY SIRI, B&Uacute;SCATE LA VIDA / A palabras machistas, o&iacute;dos violetas / LIBERTAD, IGUALDAD, SORORIDAD / NO NAC&Iacute; MUJER PARA MORIR POR SERLO / &iexcl;Traspaso delantal! &iexcl;Buen negocio! &iexcl;Nunca te faltar&aacute; trabajo! / SI QUIERES LA CENA ME COMES EL CO&Ntilde;O&nbsp;/ &iexcl;Hasta la peineta de tener que estar a dieta! /&nbsp;Porque estamos hasta el co&ntilde;o de iglesia / PIENSO LUEGO ESTORBO / MUJERES INMIGRANTES, NI ESCLAVAS NI &ldquo;LAS OTRAS&rdquo; / NO SON ENFERMOS, SON HIJOS SANOS DEL PATRIARCADO / Hiena Revolution &iexcl; Hemos abierto LA CAJA DE PANDORA! #Sororidad /&nbsp;Mujer ten&iacute;as que ser&nbsp;/ IGUALDAD SALARIAL / I CAN&acute;T BELIEVE I STILL HAVE TO PROTEST THIS SUCKING SHIT S XXI / No soy un perro no me silbes / Women's Rights are more than alright! / SIN FEMINISMO NO HABR&Aacute; REVOLUCI&Oacute;N / QUEREMOS UN MUNDO LIBRE DE VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES Y LAS NI&Ntilde;AS / #FEMINISMO / #CuelgaElMandil
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        METOO / #EsMachismoCuando / #Mivientrenosealquila / #GirlBoss / PORQUE CUANDO NO POD&Iacute;AN GRITAR DECIDIERON SEGUIR CAMINANDO AUNQUE FUERA EN SILENCIO / EL FEMINISMO ME CAMBI&Oacute; LA VIDA Y NO DEJAR&Eacute; QUE TU MACHISMO ME LA QUITE /&nbsp; NO SOY LA MUJER DE NADIE / TIMES NEW WOMAN! / El patriarcado nos oprime, el feminismo nos hace libres / AMA Y DEJA AMAR / EL PAPA NO NOS DEJA COMERNOS LAS ALMEJAS / No es abuso, es violaci&oacute;n / MUJERES UNIDAS JAM&Aacute;S SER&Aacute;N VENCIDAS / POLLA VIOLADORA, A LA LICUADORA!!! / &iexcl;T&Uacute; ERES PRECIOSA, ES LA SOCIEDAD LA QUE ES UNA MIERDA! / Una mujer no est&aacute; escrita en braille, no necesitas tocarla para conocerla /&nbsp; &iexcl;LES QUITARON TANTO, QUE ACABARON QUIT&Aacute;NDOLES EL MIEDO! / NO SE PUEDE DESCOLONIZAR SIN DESPATRIALIZAR / NI VICTIMAS NI PASIVAS, MUJERES COMBATIVAS / SOCIALMENTE IGUALES, HUMANAMENTE DIFERENTES, TOTALMENTE LIBRES #LasPeriodistasParamos / Cualquiera que sepa un poco de historia sabe que el progreso ser&iacute;a imposible sin la mujer / IGNORAMOS NUESTRA VERDADERA ESTATURA HASTA QUE NOS PONEMOS EN PIE (EMILY DICKINSON) / Tu Iglesia crucifica mujeres cada d&iacute;a, nuestro feminismo las resucita / &iexcl;&iexcl;&iexcl;LAS TETAS SON GENIALES, NO GENITALES!!! / Al patriarcado le incomoda la belleza que no es para consumo / &iexcl;&iexcl;&iexcl;NI PUTA, NI MONJA; LIBRE!!! / SER MUJER ES UN ESTADO DE GUERRA / QUIEN AMA NO MATA, NO HUMILLA NI MALTRATA / Voy a crecer, No como un objeto, No como una esclava, No como una v&iacute;ctima / SOMOS LAS HIJAS DE LAS BRUJAS QUE NO PUDISTEIS QUEMAR /&nbsp; PELEA COMO UNA CHICA / #8M / Igualdad real y derechos humanos para todas / Primavera Feminista / SOMOS MALAS, PODEMOS SER PEORES / Queremos derechos, no flores / EL G&Eacute;NERO no est&aacute; entre las piernas / &iexcl;&iexcl;&iexcl;No m&aacute;s acoso sexual, no m&aacute;s mujeres asesinadas, no m&aacute;s discriminaci&oacute;n!!! / NO SON ARREBATOS, SON ASESINATOS / PAPELES Y DERECHOS PARA TODAS! / FEMINISMO ES CREER EN LA IMPORTANCIA DE LA IGUALDAD DE G&Eacute;NERO / OS DA MIEDO EL FEMINISMO PORQUE CRE&Eacute;IS QUE VAMOS A HACER CON VOSOTROS LO QUE HAB&Eacute;IS HECHO CON NOSOTRAS / &Oacute;JALA ALG&Uacute;N D&Iacute;A OS D&Eacute; POR CENSURAR LA FALTA DE CEREBRO Y NO LA DESNUDEZ DE UN CUERPO / &iexcl;Muy fr&aacute;gil tu masculinidad! / Yo no sal&iacute; de tu costilla, t&uacute; saliste de mi co&ntilde;o / EL PATRIARCADO ME DA PATRIARCADAS / SIGO FLIPANDO POR TENER QUE PROTESTAR POR ESTA PUTA MIERDA / No es un caso aislado, se llama PATRIARCADO / Ninguna mujer tiene un orgasmo limpiando la cocina (Betty Friedan) / &iexcl;CURA! &iexcl;MARRANO! &iexcl;NO ME METAS MANO! / QUERERTE A TI MISMA ES REVOLUCIONARIO / Si un d&iacute;a no me vuelves a ver m&aacute;s HAZ LA REVOLUCI&Oacute;N, por m&iacute; y por todas las dem&aacute;s / #LasFeministasQueremos / #GirlBoss / LA REVOLUCI&Oacute;N SER&Aacute; FEMINISTA O NO SER&Aacute; / NI DIOS, NI AMO, NI PARTIDO, NI MARIDO / QUERIDO OBISPO PREFERIMOS LLEVAR EL DEMONIO DENTRO QUE ENCONTR&Aacute;RNOSLO POR LA CALLE / &iexcl;&iexcl;&iexcl;Altaneras, preciosas y orgullosas!!! / C&aacute;llate y d&eacute;janos bailar / Mam&aacute;, tranquila, hoy no voy sola por la calle / SOLA, ME GUSTO / AQU&Iacute; EST&Aacute; LA CONCHA DE TU MADRE Y LA PUTA QUE TE PARI&Oacute; EXIGIENDO RESPETO / Las mujeres no siempre tienen por qu&eacute; tener la boca cerrada y el &uacute;tero abierto ( Emma Goldman) / Esta generaci&oacute;n se tendr&aacute; que arrepentir; no por lo que hicieron los malos, sino por los que se quedan CALLADOS / Sin Hermione, Harry Potter habr&iacute;a muerto en el primer libro / En invierno y en oto&ntilde;o me visto como me sale del co&ntilde;o #girlpower / LAS NI&Ntilde;AS YA NO QUIEREN SER PRINCESA, QUIEREN SER ALCALDESA / Detr&aacute;s de una mujer poderosa se encuentra ella luchando contra todo cada d&iacute;a / YO DECIDO EL CU&Aacute;NDO, EL C&Oacute;MO Y EL CON QU&Iacute;&Eacute;N / &iexcl;&iexcl;&iexcl;NI LOCAS NI SANTAS!!! / #mujernocallesdenuncia / Quiero trabajar sin ser acosada / Quiero elegir las manos que me tocan /&nbsp; LA CANTIDAD DE ROPA QUE USO NO DETERMINA LA CANTIDAD DE RESPETO QUE MEREZCO / Para no decir &ldquo;ni una menos&rdquo;, no criemos princesas indefensas ni machitos violentos / DE CAMINO A CASA QUIERO SER LIBRE Y VALIENTE / Yo elijo como me visto y con quien me desvisto /&nbsp; La talla 38 me aprieta el chocho / &iexcl; MAM&Aacute; ERES LA MEJOR DEL MUNDO! &iexcl;MI MAM&Aacute; ME ENSE&Ntilde;A A LUCHAR! / NO NOS DA LA GANA DE SEGUIR AGUANTANDO TALIBANES CON SOTANA / Mi cuerpo es mi templo / NO ES DELITO ENSE&Ntilde;AR LOS PEZONCITOS / &iexcl;LA VIRGEN MAR&Iacute;A TAMBI&Eacute;N ENTEND&Iacute;A! / MI CUERPO ES M&Iacute;O, M&Iacute;O, M&Iacute;O / NO SOY UN PEDAZO DE CARNE &iexcl;D&Eacute;JAME CAMINAR POR LA CALLE TRANQUILA! / Yo no s&eacute; coser, yo no s&eacute; bordar, yo s&eacute; abrir la puerta para ir a luchar!!! / Bomb&oacute;n es un dulce especiado de az&uacute;car, no una mujer (LAROUSSE) / &iexcl;EL FEMINISMO es una REVOLUCI&Oacute;N, no el lema de un marketing (Virginie Despentes) / Todas en pandilla, estuvimos en la capilla! / SOMOS FUERTE, SOMOS PODEROSAS, SOMOS LA HOSTIA / LA MUJER NO NACE SE HACE (Simone de Beauvoir) / &iexcl;No somos turistas sino feministas! / &iexcl;&iexcl;&iexcl;Fuera los rosarios de nuestros ovarios!!! / &iexcl;Nosotras parimos, nosotras decidimos! / VIOLACI&Oacute;N = TORTURA /&nbsp; Tus derechos empiezan en casa / LO PERSONAL ES POL&Iacute;TICO / LA MANADA SOMOS NOSOTRAS / Hermana Yo&nbsp; S&iacute;&nbsp; Te Creo / &nbsp;PATRIARCADO ASESINO, MEDIOS COMPLICES / AVUI UNA ALTRA DONA ASSASSINADA! #niunamenos / &nbsp;Quiero dejar de preguntarme si ser&eacute; la pr&oacute;xima /&nbsp; No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente (Virginia Wolf) / NO SOY VIRGEN PERO HAGO MILAGROS / ELLA NO NECESITA UN H&Eacute;ROE, ELLA ES UNA HERO&Iacute;NA / Aborto libre, mi cuerpo no se juzga, mi decisi&oacute;n no se reprime / &iexcl;&iexcl;&iexcl;ESTAMOS HASTA EL CO&Ntilde;O DE TANTOS COJONES!!! / PUTA: adjetivo utilizado para describir a una mujer que hace lo mismo que un hombre promedio / Soy LESBIANA, PUTA, PRESA, NEGRA, IND&Iacute;GENA y voy a cambiar el mundo / No me llamo MAMI, no me llamo NENA, no me llamo GUAPA, no me llamo&nbsp;MU&Ntilde;ECA / DISCULPEN LAS MOLESTIAS NOS EST&Aacute;N ASESINANDO / EL LARGO DE MI FALDA NO TE DA NING&Uacute;N DERECHO SOBRE MI CUERPO / #GRRLPOWER / &iexcl;Ni una menos. Tocan a una, tocan a todas! / NO M&Aacute;S VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES / &iexcl;PUSSY POWER! /&nbsp; No m&aacute;s feminicidios / QUIERO SER COMO SOY Y NO COMO T&Uacute; QUIERES QUE SEA / #MUJERESYPUNTO / Peleas como un chica / A mis pelos se la pela tu opini&oacute;n / NO SOMOS PRINCESAS, SOMOS GUERRERAS / DE CAMINO A CASA QUIERO SER LIBRE, NO VALIENTE / &iexcl;BASTA! de gobernantes mis&oacute;ginos / &iexcl;MANOLO, HAZTE LA CENA T&Uacute; SOLO! / Mi cuerpo no quiere tu opini&oacute;n / &iexcl;BASTA DE PRECARIEDAD! Salarios dignos para todas / Si nosotras paramos, se para el mundo! / La fruta es ex&oacute;tica, &iexcl;YO NO!&nbsp; / &iquest;Qu&eacute; no puedo hacer qu&eacute;? / LLEVO EL DEMONIO DENTRO Y ME GUSTA / DE MUJERES CORISTAS A MUJERES SOLISTAS / CONTRA LA DICTADURA DE LA BELLEZA, LA REVOLUCI&Oacute;N DEL AMOR PROPIO / &iexcl;NI SUMISA NI CALLADA, MUJER FUERTE EMPODERADA / YO DECIDO QUIEN ME TOCA LA&nbsp; JALEA / Machismo es creer que las mujeres son inferiores a los hombres / Hembrismo es creer que los hombres son inferiores a las mujeres / Mi God my Choice! / Contra la VIOLENCIA DEL PATRIARCADO Y EL CAPITALISMO, &iexcl;&iexcl;&iexcl;NO NOS CALLAREMOS!!! / DESEAR PRACTICAR SEXO NO SIGNIFICA DESEAR QUE ME VIOLEN / &iexcl;No es no! No hay confusi&oacute;n posible / IBA BORRACHA, LLEVABA MINIFALDA: NO RESISTI&Oacute; LO SUFICIENTE / Imag&iacute;nate que estuvi&eacute;semos unidas en lugar de combatiendo / NO SOY TU MAMASITA, SI LO FUERA, TE ABORTABA / NO FUE LA ROPA, NO FUE EL LUGAR, FUE UN MACHO PATRIARCAL &iexcl;&iexcl;Ni soy hist&eacute;rica, ni estoy menstruando, grito porque nos est&aacute;n asesinando!! / Quieren enterrarnos pero no saben que somos semillas / D&Iacute;A DE LA LUCHA POR LA IGUALDAD, LA JUSTICIA Y LOS DERECHOS DE LA MUJER / &ldquo;Nos ha salido feminista&rdquo; NO!!! Os he salido de la jaula!!! / LOS VIOLADORES EXISTIERON ANTES QUE LAS MINIFALDAS / CON PENE OU CON VAXINA, MULLERES COMBATIVAS / &iexcl;&iexcl;&iexcl;Nos llam&aacute;is &ldquo;PUTAS BOLLERAS&rdquo; y somos vuestro fetiche sexual!!! / Lo contrario al FEMINISMO es la ignorancia / WE ARE THE RESISTENCE / Yo de mayor quiero ser mujer / ESTAMOS HASTA EL CULO DE TANTO MACHIRULO / NO SOMOS RIVALES, SOMOS COMPA&Ntilde;ERAS UNIDAS Y&nbsp; COMBATIVAS / #8MAntirracista / CALLADITA NO EST&Aacute;S M&Aacute;S GUAPA / &iexcl;No es no! Si quieres flexibilidad ap&uacute;ntate a yoga / &iexcl;no es d&iacute;a de fiesta, es d&iacute;a de lucha! / NI SUMISA, NI DEVOTA, TE QUIERO LIBRE, LINDA Y LOCA
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        WOMEN ARE PEOPLE TOO / &iexcl;&iexcl;No estamos todas, faltan las asesinadas!! / WERE NOT BEAUTIFUL WERE NOT UGLY WERE ANGRY / BASTA DE SANTA HIPOCRES&Iacute;A / PORQUE ME SALE DEL CO&Ntilde;O / &iexcl;QUE NO, QUE NO, QUE NO TENEMOS MIEDO! / NO SON MUERTES SON ASESINATOS / NI LA TIERRA NI LAS MUJERES SOMOS TERRITORIO DE CONQUISTA / Nosotras tambi&eacute;n hacemos la historia / SOLTERA siempre SOLTERA, por mucho tiempo, la vida entera, BOLLERA, siempre BOLLERA, por mucho tiempo, la vida entera / LAS MUJERES DECIDEN, LA SOCIEDAD RESPETA, EL ESTADO GARANTIZA Y LA IGLESIA NO SE METE / No es una revoluci&oacute;n, es que estamos todas con la regla / &iexcl;YO NO TENGO VAGINA PERO ESTOY TAMBI&Eacute;N HASTA EL CO&Ntilde;O! / Es Feminista, no Feminazi #SORORIDAD / JUNTAS Y FUERTE #ParamosMadrid 8 DE MARZO / #HaciaLaHuelgaFeminista #TODASAUNA / Yo no soy prostituta y uso cond&oacute;n / NO M&Aacute;S VIOLENCIAS MACHISTASS / No somos princesas, somos dragonas / TU MISOGINIA ME SECA LA VAGINA / Que nos detengan, que somos feministas, malvadas abortistas y no nos pueden controlar / &iexcl;VAMOS A QUEMAR LA CONFERENCIA EPISCOPAL POR MACHISTA Y PATRIARCAL! / &iexcl;ME GUSTAN LAS PERAS, ME GUSTAN LAS MANZANAS Y EN LA CAMA ME METO CON QUIEN ME DA LA GANA! / Es MICROMACHISMO cuando te dicen que no podr&aacute;s alcanzar tus sue&ntilde;os porque el mundo es muy dif&iacute;cil para las mujeres / LA VIRGEN DEL ROC&Iacute;O ERA UN T&Iacute;O, T&Iacute;O, T&Iacute;O / M&Aacute;S TETILLAS Y MENOS CAPILLAS / Paramos para cambiarlo todo / NO QUIERO TU PIROPO QUIERO TU RESPETO / GOBIERNE QUIEN GOBIERNE; LA OBRERA SIEMPRE PIERDE, Nos tocan a una, Nos tocan a todas / &iexcl;&iexcl;&iexcl;HERMANA!!! NOSOTRAS SOMOS TU MANADA / SI ES AMOR NO DUELE / SALARIOS MACHISTAS &iexcl;NO! / Lesbianismo es pasi&oacute;n y no perversi&oacute;n / NOSOTRAS SOMOS LA MANADA / &iexcl;HASTA EL CO&Ntilde;O! / Not All Men! / Not my President / &iexcl;&iexcl;&iexcl;Viva la lucha FEMINISTA!!! / #MYFEMINISMIS /&nbsp; Ni una m&aacute;s ni una menos, hay que dejar de criar princesas indefensas y machitos violentos / Vivimos en una sociedad que ense&ntilde;a a las mujeres a cuidarse de no ser violadas, en lugar de ense&ntilde;ar a los hombres a no violar / El patriarcado nos jode a todas. Feministas Radicales Antisistema / HOY PASAMOS DE OBJETO A SUJETO &iquest;Y AHORA? &iquest;NOS VEIS? / MENOS ROSARIOS Y M&Aacute;S BOLAS CHINAS / &iexcl;A(r)MATE MUJER! INICIA LA REVOLUCI&Oacute;N / ES UN ORGULLO COMPARTIR PLANETA CON VOSOTRAS / Premios Nobel Mujer = 49 Premios Nobel&nbsp; Hombre = 844 / HOY SOMOS VALIENTES SIN TENER PELOTAS / ANTES PUTA QUE SUMISA / Voy a ser la mujer que me d&eacute; la gana ser / Lo que no tuve para m&iacute; que sea para vosotras / WOMAN NOT FOR SALE! / &iexcl;NOS HAN ENGA&Ntilde;ADO, LA VIRGEN HA FOLLADO! / NO, CALLADITA NO EST&Aacute;S M&Aacute;S GUAPA, SINO UN POCO M&Aacute;S MUERTA / Os da m&aacute;s asco la sangre que echamos por el co&ntilde;o que cuando nos matan /&nbsp; Lucrecia, est&aacute;s viva en nuestras luchas y en nuestra memoria / #micromachismos #womansupportingwoman #WECANDOIT / FEMINISM IS THE FUTURE / LA VIRGEN MAR&Iacute;A TAMBI&Eacute;N ABORTAR&Iacute;A / El feminismo es una manera de vivir individualmente y de luchar colectivamente (Simone de Beauvoir) / MUJER,&nbsp; NO ME GUSTA CUANDO CALLAS / AVE MAR&Iacute;A LLENA ERES DE REBELD&Iacute;A / LA &Uacute;NICA MAMACITA QUE TIENES ES LA QUE TE PARI&Oacute; / #YoTrabajoPorLaIgualdad
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/feminismo/revolucion-hace-golpe-aguja_1_1663436.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Mar 2019 17:39:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los gritos bordados del 8M: la revolución a golpe de aguja]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Nina Simone, la suma sacerdotisa de la rebelión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/nina-simone-suma-sacerdotisa-rebelion_1_1779623.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b16a9d26-78e1-4d70-99ca-e5b7b0f83d3a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imagen que ilustra la portada del libro &#039;Víctima del hechizo. Memorias de Nina Simone&#039;, publicado por la editorial Kultrum"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se reedita en España la apasionante biografía de la inigualable Nina Simone que retrata los episodios más convulsos de la diva y repasa su papel como activista</p></div><p class="article-text">
        Naci&oacute; como Eunice Kathleen Waymon, pero vivi&oacute; siendo Nina Simone, el nombre que ella se puso a s&iacute; misma para presentarse como la persona que era realmente. Un torbellino de emociones exaltadas en todos los aspectos de su personalidad, que la llev&oacute; a componer canciones inigualables y a protagonizar una de las biograf&iacute;as m&aacute;s apasionadas de la m&uacute;sica del siglo XX. La editorial Libros del Kultrum acaba de publicar en Espa&ntilde;a <em>V&iacute;ctima de mi hechizo. Memorias de Nina Simone</em> (traducido por Eduardo Hojman) un libro que la artista firm&oacute; en 1991 y la editorial Pantheon Books public&oacute; con el t&iacute;tulo <em>I Put A Spell On You.</em>
    </p><p class="article-text">
        Eunice s&oacute;lo ten&iacute;a dos a&ntilde;os cuando empez&oacute; a tocar el piano sin ning&uacute;n tipo de instrucci&oacute;n en la casa de sus padres en Tyron, Carolina del Norte, su ciudad de origen. A los seis a&ntilde;os ya era pianista residente en la iglesia evang&eacute;lica de su pueblo -su madre empez&oacute; all&iacute; su carrera de fan&aacute;tica religiosa como pastora- y estudiaba con la se&ntilde;ora Muriel Massinovitch, despu&eacute;s de que la jefa de su madre reparase en el talento de la ni&ntilde;a. Ella la introdujo en el mundo de la m&uacute;sica cl&aacute;sica, empezando por Bach, algo que empezar&iacute;a a guiar su trayectoria: &ldquo;Una vez que me embriagu&eacute; de la m&uacute;sica de Bach no quise hacer otra cosa en la vida que prepararme para ser una concertista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero hab&iacute;a un aspecto en el que todav&iacute;a no hab&iacute;a ca&iacute;do: tanto la se&ntilde;ora Millet como su profesora eran dos se&ntilde;oras blancas. La primera prohibi&oacute; a su hijo que siguiese jugando con ella al ir creciendo y para llegar a la casa de &ldquo;la se&ntilde;orita Mazzy&rdquo; ten&iacute;a que atravesar las v&iacute;as que separaban a los blancos de los negros en su comunidad. Tomar conciencia de ello hizo que su objetivo vital ya no fuese s&oacute;lo ser concertista, sino &ldquo;la primera pianista cl&aacute;sica negra de Estados Unidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del instituto, se mud&oacute; a Filadelfia para estudiar en la famosa academia Julliard gracias al fondo Eunice Waymon que su profesora impuls&oacute; para que pudiese continuar con su formaci&oacute;n. El rechazo del Instituto Curtis, donde ten&iacute;a pensado ingresar para seguir con sus estudios de m&uacute;sica cl&aacute;sica, fue el segundo golpe vital que le hizo abrir los ojos ante su realidad: &ldquo;Jam&aacute;s se me hab&iacute;a ocurrido preguntarme cu&aacute;ntos alumnos negros estudiaban en el Instituto Curtis; era una pregunta leg&iacute;tima que sin duda tendr&iacute;a que haberme hecho antes&rdquo;. El dinero de su beca se acababa, su familia estaba pasando dificultades despu&eacute;s de mudarse a la ciudad para estar cerca de ella y tuvo que ponerse a trabajar.
    </p><p class="article-text">
        La aut&eacute;ntica Nina Simone naci&oacute; en Atlantic City, cuando encontr&oacute; trabajo como pianista en un barucho decadente. Por miedo a que su madre -por aquel entonces a&uacute;n m&aacute;s puritana que cuando ella era ni&ntilde;a- se enterase se cre&oacute; ese seud&oacute;nimo, una combinaci&oacute;n de &ldquo;Ni&ntilde;a&rdquo; (apodo con el que la llamaba un antiguo amante latino) y Simone, por la actriz Simone Signoret. Fue all&iacute; donde empez&oacute; a cantar adem&aacute;s de tocar despu&eacute;s de que el due&ntilde;o se lo exigiese y a llenar el local gracias al boca a boca.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s se mud&oacute; a Nueva York con su primer y fugaz marido, el <em>beatnik</em> Don Harris. Su nombre empez&oacute; a sonar por el ambiente intelectual del Village, sus conciertos cada vez eran m&aacute;s seguidos y m&aacute;s masivos y la persona se convirti&oacute; en artista. Ya divorciada de Harris, conoci&oacute; a un polic&iacute;a de Brooklyn llamado Andrew Stroud que abandon&oacute; su profesi&oacute;n para convertirse en su m&aacute;nager. Con &eacute;l tuvo a su hija Lisa, una casa familiar en Mount Vernon (un suburbio de Nueva York) y una carrera extenuante que la llev&oacute; a dar conciertos por todo el mundo. Seg&uacute;n sus escritos, era su c&oacute;nyuge el que controlaba el negocio y era ella la que lo sacaba adelante con su trabajo sin poder rechistar.
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            </figure><h3 class="article-text">Lo personal es pol&iacute;tico</h3><p class="article-text">
        La frase de la feminista Kate Millet bien podr&iacute;a servir tambi&eacute;n para titular alguna biograf&iacute;a de la artista. Cuando ella ya era una &ldquo;negra rica&rdquo; y <em>I Loves You Porgy</em>, <em>You&rsquo;ll Never Walk Alone</em>, <em>My Baby Just Cares For Me</em> ya sonaban por todo el mundo, el movimiento por los derechos civiles de los negros se encendi&oacute;, captando toda la atenci&oacute;n de Simone.
    </p><p class="article-text">
        El asesinato de cuatro ni&ntilde;as negras en un atentado en Birmingham en 1963 prendi&oacute; la llama de la rabia contenida de la artista, que compuso la famosa canci&oacute;n <em>Mississipi Goddam</em>, censurada en radios por todo el pa&iacute;s por blasfemia (Godamm significa maldici&oacute;n en ingl&eacute;s) y un gran himno de la lucha en la &eacute;poca. Simone se volc&oacute; de lleno en la militancia, componiendo y cantando s&oacute;lo canciones protesta y dejando salir toda la ira que llevaba dentro. En sus memorias lo cuenta como una catarsis para ella, aunque en el documental <em>What happened, Miss Simone?</em> (Liz Garbus, 2015) sus allegados aportan otro punto de vista.
    </p><p class="article-text">
        Esta autobiograf&iacute;a est&aacute; escrita antes de que se le diagnosticase un trastorno bipolar y en ellas no hay menci&oacute;n alguna a su enfermedad, al menos de manera consciente. Simone achaca sus ataques de furia, sus cambios s&uacute;bitos de humor, su comportamiento err&aacute;tico e incluso sus alucinaciones al cansancio extremo que le generaban las giras que programaba su marido (que, tambi&eacute;n hay que mencionar, la mol&iacute;a a palos). &ldquo;Las horas de vigilia consist&iacute;an en una sucesi&oacute;n de enso&ntilde;aciones intensas con breves periodos de calma (...) Cuando volvimos a Mount Vernon dorm&iacute; tres d&iacute;as seguidos con sus tres noches&rdquo;. En el documental &eacute;l declara que tras esa gira que dieron junto a Bill Cosby tuvieron que hospitalizarla varios d&iacute;as por sus trastornos psicol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        El enfado que canaliza en el activismo la hace ser partidaria de la v&iacute;a violenta del movimiento - &ldquo;yo no soy pacifista&rdquo; le espet&oacute; a Martin Luther King- , a soltar m&iacute;tines en contra de los blancos en sus conciertos y, por lo tanto, a ponerla en el punto de mira de sus opositores. &ldquo;Era la santa patrona de la rebeli&oacute;n&rdquo;, la define el cr&iacute;tico Stanley Crouch en la cinta de Garbus).
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            </figure><h3 class="article-text">La tierra m&iacute;tica</h3><p class="article-text">
        Cuando la lucha por los derechos de la comunidad negra empieza a perder fuerza debido a los asesinatos de sus l&iacute;deres y las fracciones internas, decide abandonar a su marido y mudarse a Barbados donde, entre otras cosas, mantiene un romance con el primer ministro. All&iacute; se declara feliz y plena, pero comienzan sus problemas con el fisco estadounidense que tantos titulares suscitaron. En su libro, el responsable de sus deudas era su esposo, que se encargaba de los temas de dinero que ella no entend&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Su siguiente destino es Liberia, su &ldquo;lugar m&iacute;tico. Mi &Aacute;frica no tiene pa&iacute;ses, sino cientos de pueblos diferentes mezclados a lo largo de la historia en un c&oacute;ctel desigual y obligados a dejar su semilla en una naci&oacute;n de exiliados ubicada en un pa&iacute;s muy lejano: mi tatarabuelo, mi abuela, pap&aacute;, mam&aacute;, yo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; se liber&oacute;. Viv&iacute;a en bikini todo el rato y ten&iacute;a una vida social intensa con amantes incluidos (remarca mucho los aspectos sentimentales de su vida). Se llev&oacute; a su hija al pa&iacute;s y desde su perspectiva. &ldquo;Lisa era completamente feliz en Liberia. Tanto en la escuela como en casa&rdquo;. Seg&uacute;n la joven: &ldquo;ahora era ella la que pegaba. Pas&oacute; de ser mi consuelo al monstruo de mi vida&rdquo;. Y seg&uacute;n su marido: &ldquo;Dej&oacute; de pagar impuestos, perdi&oacute; la casa, dej&oacute; de actuar&rdquo;. Todo lo relacionado con el dinero es cierto, aunque cada una de las partes implicadas lo cuenta de manera diferente. Lo &uacute;nico que coincide es la consecuencia de las acciones: Simone se qued&oacute; sin dinero y tuvo que irse de Liberia, donde la pol&iacute;tica empezaba a estar tan revuelta como su esp&iacute;ritu.
    </p><p class="article-text">
        Recal&oacute; en Ginebra, el opuesto total a Monrovia, con el argumento de buscar una buena escuela para su hija. Dio conciertos sin m&aacute;nager ni equipo que la asesorase y dej&oacute; una actuaci&oacute;n a medias en el festival Midem de Cannes, organizado para los profesionales de la industria musical. Hab&iacute;an ido: &ldquo;para verme fracasar, porque sab&iacute;an lo que yo pensaba de su gremio y me odiaban por haberlo manifestado en p&uacute;blico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Deprimida de Suiza se mud&oacute; a Par&iacute;s, esperando que las cosas mejorasen. Se puso a actuar en clubs de poca monta para ganar dinero porque de la opulencia del pasado no quedaba nada. Despu&eacute;s de idas y venidas a Los &Aacute;ngeles, a Nueva York, a nuevos m&aacute;nagers y representantes que quer&iacute;an hacer dinero, se encontr&oacute; con su viejo amigo el fot&oacute;grafo Gerry De Bruin. Le recomend&oacute; que se mudase a Holanda y la ayud&oacute; a recuperar su carrera. Tambi&eacute;n solucion&oacute; sus problemas con la Hacienda estadounidense y consigui&oacute; volver a la estabilidad.
    </p><p class="article-text">
        En este punto terminan sus memorias que contin&uacute;an en el documental desde los testimonios de los entrevistados. S&iacute; se encuentra con Gerry De Bruin pero, seg&uacute;n &eacute;l, en un estado f&iacute;sico, ps&iacute;quico y econ&oacute;mico lamentable. Es cierto que la lleva a Holanda, pero para que un m&eacute;dico la eval&uacute;e y ah&iacute; es donde, por primera vez, escucha &ldquo;bipolar&rdquo;. De Bruin y otros amigos como Al Schackman, la ayudan a recomponerse, hacen que se tome la medicaci&oacute;n y vuelva a los escenarios, en donde se quedar&aacute; muchos a&ntilde;os m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No hay duda que su enfermedad marc&oacute; toda su vida y da explicaci&oacute;n a muchas de las cosas que le sucedieron. Pero no puede restarle ni un &aacute;pice de genialidad musical -tanto como pianista como compositora y cantante- ni cuestionar el alcance de su compromiso. El enfado que Simone sinti&oacute; contra el sistema que mataba y discriminaba a los negros en Estados Unidos se origin&oacute; en la conciencia de la peque&ntilde;a Eunice, cuando se sentaba a comer el bocadillo en la puerta de la tienda porque los negros no pod&iacute;an comer en las mesas del interior.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la artista pone final a sus memorias reafirm&aacute;ndose en su compromiso al evaluar su trayectoria: &ldquo;Una incontable cantidad de errores, no pocos d&iacute;as malos y, lo m&aacute;s regocijante de todo, a&ntilde;os de alegr&iacute;a -duros, pero tambi&eacute;n entra&ntilde;ables- en los que luch&eacute; por los derechos de mis hermanas y hermanos en todas partes (...) Entonces sab&iacute;a y sigo sabi&eacute;ndolo ahora, que esa felicidad que sent&iacute;a cuando march&aacute;bamos juntos y que todav&iacute;a siento, es de una &iacute;ndole que muy poca gente puede experimentar&rdquo;.
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      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/nina-simone-suma-sacerdotisa-rebelion_1_1779623.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Jan 2019 20:43:42 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA["Solo tiene un libro bueno" y otras 10 formas históricas de ridiculizar a las mujeres que escriben]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/formas-historicas-ridiculizar-escritoras_1_1853978.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b047f79-5de8-4007-affe-2055e1e1f202_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Mary Shelley, una de las autoras envueltas por &quot;el mito del logro aislado&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las editoriales Dos Bigotes y Barrett rescatan el ensayo más famoso de Joanna Russ, y a la vez su texto más vigente, 35 años después de su publicación</p><p class="subtitle">Cómo acabar con la escritura de las mujeres</p><p class="subtitle">destapa las excusas que han servido para silenciar a las grandes literatas de nuestra historia a través de un exhaustivo análisis de las obras y de sus críticas</p></div><p class="article-text">
        Cada vez que un grupo de poetas reconocidos se jactan de asistir al recital de una compa&ntilde;era <a href="https://www.playgroundmag.net/lit/Acoso-Poesia_22631955.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;para verle las tetas&rdquo;</a>. Cada vez que los organizadores de un congreso de columnistas afirman que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/congreso-columnismo-machismo_0_690831574.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;no somos machistas</a>, pero no trabajamos con cuotas&rdquo; para justificar la ausencia de mujeres (y para fanfarronear abiertamente sobre los pechos de una oyente y <a href="http://theobjective.com/elsubjetivo/lorena-g.-maldonado/cuando-fui-un-trozo-de-carne-en-un-congreso-de-columnismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;lo buena&rdquo; que est&aacute; una periodista</a>).
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que se hace <a href="https://elpais.com/elpais/2018/05/26/mujeres/1527317103_476777.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un inventario de escritoras </a>en la Feria del Libro porque de hombres ser&iacute;a mucho m&aacute;s largo y trabajoso. Cada vez que un acad&eacute;mico del Nobel de Literatura y el presidente del Pulitzer dimiten por denuncias de acoso sexual, el libro <em>C&oacute;mo acabar con la escritura de las mujeres</em> de Joanna Russ&nbsp;(Nueva York, 1937-2011) recupera su vigencia.
    </p><p class="article-text">
        La recupera porque, aunque acaba de ser traducido por primera vez al espa&ntilde;ol gracias al esfuerzo <a href="http://www.dosbigotes.es/libros/como-acabar-con-la-escritura-de-las-mujeres/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de las editoriales Dos Bigotes y Barrett</a>&nbsp;(y de Gloria Fort&uacute;n), el manual tiene casi cuatro d&eacute;cadas. Si Russ siguiese viva y fuese tan radical como muchos le recriminaban, espetar&iacute;a un simple &ldquo;os lo dije&rdquo;. Pero la acad&eacute;mica y feminista estadounidense era m&aacute;s de atizar con datos, hechos y una prosa afilada, como demuestra en este ensayo.
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                </figure><p class="article-text">
        &iquest;Y por qu&eacute; rescatarlo justo ahora? Como dice la cr&iacute;tica Jessa Crispin en el pr&oacute;logo, porque estamos ante el en&eacute;simo conato de arrepentimiento del hombre blanco por haber silenciado a las grandes literatas de nuestra historia. Mientras ocurre, ellas aguardan en las aceras&nbsp;asistiendo esc&eacute;pticas a esta marcha de expiaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya han presenciado antes este tipo de representaciones, este despliegue de &laquo;&iquest;c&oacute;mo pod&iacute;a estar tan equivocado?&raquo; al que sigue, bien una vuelta a su antiguo comportamiento levemente modificado, bien un intento de echar un polvo&rdquo;, escribe <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/Jessa-Crispin-Roth-Nobel-mujeres-carne_0_778672298.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la autora de Por qu&eacute; no soy feminista</a>. Pero, a su vez, &ldquo;les hipnotiza el <em>show</em> y les decepciona ser a&uacute;n capaces de sentir esperanza: esperanza de que se les vea como son en realidad y no a trav&eacute;s de las proyecciones de estos hombres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El mundo de Joanna Russ en 1983 no era el mismo de hoy en d&iacute;a, ni siquiera la parte angl&oacute;fona en la que se centra su libro. Para empezar, la transici&oacute;n a la vida tecnol&oacute;gica ha permitido a las escritoras globalizar las humillaciones que antes sufr&iacute;an entre las cuatro paredes de una editorial. Hace un a&ntilde;o,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/escritoras-cuentan-entrevistas-sufren-mujeres_0_635187257.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el hashtag #ThingsOnlyWomenWritersHear</a> (cosas que solo escuchan las escritoras) fue una llamada de la selva elocuente. Sin embargo, los meses pasan, las d&eacute;cadas pasan y Crispin se pregunta &ldquo;qu&eacute; demonios queda por hacer&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">"He aquí mi temor: si Russ es redescubierta, si vuelve a estar en los estantes de las librerías, reintegrada, su obra puede colocarse erróneamente entre otros libros escritos por mujeres o por gente marginalizada que habla de las injusticias que sufre"- Jessa Crispin.<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Crispin propone evitar que <em>C&oacute;mo acabar con la escritura de las mujeres</em> sea etiquetada como <em>otra</em> lectura feminista. Joanna Russ se ha salvado hasta ahora de engrosar la lista de autoras rescatadas por el movimiento, un subgrupo con loables intenciones pero que perpet&uacute;a justo lo que ella quer&iacute;a erradicar: que los libros con firma femenina sean categorizados y consumidos mayoritariamente por un p&uacute;blico femenino.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ella, los once patrones que han servido para ignorar, condenar o minusvalorar las obras de mujeres&nbsp;son usados hoy en d&iacute;a por el feminismo no transversal. &ldquo;Tambi&eacute;n ellas [mujeres blancas heterosexuales de clase media y conformes con su g&eacute;nero] demonizan, malinterpretan y etiquetan a otros sectores de poblaci&oacute;n&rdquo;. Por eso, opina, al libro de Joanna Russ le corresponde un espacio sin etiquetas, una repisa de literatura ordinaria que le libre &ldquo;de la indignidad de formar parte de un subgrupo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">1. Prohibiciones</h3><p class="article-text">
        No se refiere solo a las prohibiciones formales, sino a otras a veces mucho m&aacute;s poderosas como la pobreza o la falta de tiempo. Russ pone el ejemplo de <em>Vilette, Emma</em>, <em>Cumbres Borrascosas</em> o <em>Middlemarch</em>, todas ellas creadas por &ldquo;mujeres tan pobres que no pod&iacute;an permitirse comprar m&aacute;s que unas cuantas manos de papel de una vez para escribir&rdquo;. Y cuando los asuntos monetarios se resolvieron con la Ley sobre la Propiedad de la Mujer Casada, llegaron los de del tiempo, la energ&iacute;a y la autoestima.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se introduce de un modo tan intenso en las expectativas que una mujer tiene sobre s&iacute; misma que llega a constituir una quiebra tremenda de la identidad&rdquo;, escribe sobre el tr&aacute;gico caso de Sylvia Plath, que se suicid&oacute; a los 31 a&ntilde;os por esa presi&oacute;n: <em>&ldquo;La mujer alcanza la perfecci&oacute;n. Su cuerpo muerto esboza la sonrisa del &eacute;xito&rdquo;</em>.
    </p><h3 class="article-text">2. Mala fe</h3><p class="article-text">
        Joanna Russ se debate entre considerar el sexismo en la literatura una conspiraci&oacute;n consciente o una aut&eacute;ntica ignorancia. Esto es porque gran parte de la cultura nos viene dada y no siempre somos responsables del contexto social en el que vivimos. Sin embargo, es muy c&oacute;modo ahorrarse el esfuerzo de contradecir el discurso oficial en lugar de buscar nuevos (y femeninos) referentes.
    </p><p class="article-text">
        Este &ldquo;preferir no saber, defender nuestra posici&oacute;n social con una pasi&oacute;n medio sincera y medio ego&iacute;sta, este grandioso y confuso tipo de ingenuidad humana es lo que Jean- Paul Sartre denomina <em>mala fe</em>&rdquo;. Y la autora tambi&eacute;n.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">3. Negaci&oacute;n de la autor&iacute;a</h3><p class="article-text">
        Un cr&iacute;tico decimon&oacute;nico asever&oacute; que &ldquo;Emily Br&ouml;nte empez&oacute; a escribir <em>Cumbres Borrascosas</em>, pero el libro se termin&oacute; a s&iacute; mismo&rdquo;, otro asumi&oacute; que <em>Jane Eyre</em> estaba escrito por un hermano y una hermana, y el que rese&ntilde;&oacute; <em>Frankenstein</em> describi&oacute; a Mery Shelley como &ldquo;un medio transparente por el que pasaban las ideas de aquellos que estaban a su alrededor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Russ tambi&eacute;n se adelanta a los que aseguran que estos prejuicios quedaron atr&aacute;s a&ntilde;adiendo otras an&eacute;cdotas personales como la del editor brit&aacute;nico que asumi&oacute; que &Uacute;rsula K. Le Guin era un hombre porque vend&iacute;a mucho, o el que la <em>pirope&oacute;</em> diciendo que &ldquo;no escrib&iacute;a como una mujer&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">4. Contaminaci&oacute;n de la autor&iacute;a</h3><p class="article-text">
        Una alternativa a la negaci&oacute;n de la autor&iacute;a femenina es la de divulgar la idea de que, al crear arte, las mujeres hacen el rid&iacute;culo o se muestran como anormales, neur&oacute;ticas, desagradables&nbsp;u odiosas. &ldquo;La historia de la literatura perpet&uacute;a el c&iacute;rculo vicioso por el que las mujeres virtuosas no pod&iacute;an saber lo suficiente de la vida como para escribir bien, mientras que aquellas que sab&iacute;an lo suficiente de la vida como para escribir bien, no pod&iacute;an ser virtuosas&rdquo;,&nbsp;describe Russ.
    </p><p class="article-text">
        A partir del siglo XX, una de las formas m&aacute;s extendidas de contaminar la autor&iacute;a fue relacion&aacute;ndola sin pretexto con los rasgos f&iacute;sicos de la escritora. O bien es demasiado guapa, es decir, indecorosa y sexual; o bien es poco atractiva, por lo que&nbsp;vierte la tristeza y sus anhelos masculinos en unos textos brillantes. En definitiva, que &ldquo;lo hizo pero no deber&iacute;a haberlo hecho&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">5. Doble rasero del contenido</h3><p class="article-text">
        El arma m&aacute;s importante del arsenal y tambi&eacute;n la m&aacute;s inocente: reside en considerar de m&aacute;s valor e importancia un conjunto de experiencias antes que otras. &ldquo;As&iacute;, al <em>No lo escribi&oacute; ella</em> y al <em>Lo hizo, pero no deber&iacute;a haberlo hecho</em>, podemos a&ntilde;adirle <em>Lo hizo, pero f&iacute;jate sobre qu&eacute; cosas escribi&oacute;</em>&rdquo;, incluye Russ. Maternidad, moda y hogar frente a guerras o &ldquo;f&uacute;tbol&rdquo;, como se quejaba Virginia Woolf.
    </p><p class="article-text">
        Si se define la experiencia de las mujeres como inferior o m&aacute;s limitada que la masculina, la escritura de las mujeres se infravalora autom&aacute;ticamente.
    </p><h3 class="article-text">6. Falsa categorizaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Obras o autoras subestimadas al clasificaras en la categor&iacute;a &ldquo;equivocada&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo? Expuls&aacute;ndolas de antolog&iacute;as, investigando muy poco sobre ellas, coloc&aacute;ndolas en subg&eacute;neros literarios, en arte &ldquo;no serio&rdquo; o atribuy&eacute;ndoles un adjetivo para &ldquo;borrar&rdquo; su obra: La poeta Aphra Behn se convierte en Aphra la Puta, Christina Rossetti ser&iacute;a Christina la Solterona o Dickinson, Emily la Loca.
    </p><h3 class="article-text">7. Aislamiento</h3><p class="article-text">
        Este apartado se refiere al&nbsp;<em>mito del logro aislado</em>, el &ldquo;solo tiene una obra buena&rdquo;, que se espeta cuando una autora consigue ingresar en el canon de los Grandes. &ldquo;La librer&iacute;a de la universidad donde yo trabajaba vend&iacute;a tres o cuatro ediciones de <em>Frankenstein</em>, pero no ten&iacute;an ni una sola de <em>El &uacute;ltimo hombre</em>, de Mary Shelley&rdquo;, cuenta Russ.
    </p><p class="article-text">
        La autora defiende que no es casual que el mito del logro aislado promueva las obras de peor calidad de las escritoras como si fuesen su mejor trabajo. Como ejemplo: <em>Jane Eyre</em>, de Charlotte Br&ouml;nte -&ldquo;una historia de amor porque las mujeres deber&iacute;an escribir historias de amor&rdquo;-, frente a <em>Vilette</em>, &ldquo;una larga meditaci&oacute;n sobre la fuga carcelaria&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">8. Anomal&iacute;a</h3><p class="article-text">
        <em>Lo escribi&oacute; ella, pero hay muy pocas como ella</em>. &ldquo;Considerar que las escritoras son anomal&iacute;as es el modo definitivo para asegurar la marginalidad permanente&rdquo;, defiende Russ, ya que de esta manera no se estudian las conexiones entre ellas, sus relaciones o influencias. Al parecer que son &ldquo;tan pocas&rdquo;, resultan tambi&eacute;n triviales.
    </p><h3 class="article-text">9. Falta de modelos a seguir</h3><p class="article-text">
        Una&nbsp;consecuencia directa de lo anterior. Los modelos para las mujeres aspirantes a artistas son &ldquo;el doble de valiosos&rdquo;: los necesitan no solo para comprobar las maneras en que la imaginaci&oacute;n literaria ha representado el hecho de ser mujer, sino tambi&eacute;n como garant&iacute;a de que pueden crear arte sin ser de segunda categor&iacute;a, sin volverse locas o sin por ello dejar de ser amadas.
    </p><h3 class="article-text">10. Reacciones</h3><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo reaccionan las mujeres ante todo esto? No escribiendo, asumiendo que su escritura va a ser inferior a la de los hombres, resaltando su &ldquo;parte masculina&rdquo;, afirmando ser &ldquo;una excepci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;m&aacute;s que una mujer&rdquo; o ignorando el problema.
    </p><h3 class="article-text">11. Est&eacute;tica</h3><p class="article-text">
        Lo que asusta del arte negro, o del arte de las mujeres, o del arte chicano, dice Russ, es que pone en cuesti&oacute;n la idea misma de objetividad y de criterios absolutos. &ldquo;Una cara de la pesadilla es que el grupo privilegiado no reconocer&aacute; ese <em>otro</em> arte, que no ser&aacute; capaz de juzgarlo, y que su superioridad desaparecer&aacute; repentinamente. La otra cara de la pesadilla es que lo que encuentre en ese<em> otro</em> arte le resulte demasiado familiar&rdquo;. As&iacute;, las vidas de las mujeres ser&iacute;an la oculta verdad sobre las vidas de los hombres.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/formas-historicas-ridiculizar-escritoras_1_1853978.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Nov 2018 21:23:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Solo tiene un libro bueno" y otras 10 formas históricas de ridiculizar a las mujeres que escriben]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jane Fonda, la actriz antisistema que hizo la revolución en mallas y calentadores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/feminismo/jane-fonda-antisistema-revolucion-calentadores_1_1839188.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c660ca2-3a7d-4711-aa51-cc7b202bb576_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="C:\fakepath\DL_u059376_023.jpg"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un documental repasa la vida de la actriz en cinco actos</p><p class="subtitle">Rebelde, valiente y más que inteligente, Jane Fonda ha sido y es una bomba de energía dispuesta a gritarle al sistema</p></div><p class="article-text">
        Que las apariencias enga&ntilde;an es uno de los topicazos m&aacute;s certeros de nuestra cultura y si no que se lo pregunten a aquellos que una vez pensaron que Jane Fonda era sin m&aacute;s &ldquo;la chica de al lado&rdquo;. Ese es el primero de los papeles que la actriz represent&oacute; en la vida real y no siguiendo un guion. As&iacute; empieza el relato del documental <em>Jane Fonda en cinco actos</em> dirigido por Susan Lazy -hasta ahora conocida principalmente por <em>American Masters</em>- y que HBO ha estrenado en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula, como bien indica su nombre, se divide en media decena de cap&iacute;tulos de los cuales cuatro est&aacute;n titulados con el nombre de cada uno de los hombres importantes de su vida. Aunque de entrada parece que ese planteamiento la reduce a una mujer gobernada por &ldquo;ellos&rdquo;, en realidad retrata a una persona que ha conseguido sus objetivos pese a las trabas que le plantearon.
    </p><p class="article-text">
        Rebelde, valiente y m&aacute;s que inteligente, Jane Fonda ha sido y es una bomba de energ&iacute;a dispuesta a gritarle al sistema aunque sea en mallas y calentadores.
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            </figure><h3 class="article-text">La &ldquo;hija de&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El primero fue su padre. Megaestrella del cine en Estados Unidos, Henry Fonda y su familia eran la pura representaci&oacute;n del ideal americano de los a&ntilde;os 50 pero s&oacute;lo de cara al p&uacute;blico. En la realidad, el actor era una persona incapaz de comunicarse con sus hijos y que le era infiel a su mujer. Ella, que ten&iacute;a serios problemas psicol&oacute;gicos, se reban&oacute; el cuello con una cuchilla de afeitar en una de sus estancias en un sanatorio mental dejando de herencia a Jane y su hermano Peter un buen trauma.
    </p><p class="article-text">
        El primer objetivo de la vida de Jane Fonda fue complacer a su progenitor mientras lidiaba con la culpabilidad por la muerte de su madre y el odio a su cuerpo incitado por su propio padre. Cuando &eacute;l la meti&oacute; en un internado, comenz&oacute; su relaci&oacute;n con la bulimia, una de las m&aacute;s s&oacute;lidas de su vida.
    </p><p class="article-text">
        Sin imagin&aacute;rselo, su madrastra fue la primera impulsora de su carrera cinematogr&aacute;fica cuando a los 18 a&ntilde;os la ech&oacute; de casa de su padre. Buscando una manera de ganarse la vida, se present&oacute; en la casa del profesor de interpretaci&oacute;n Lee Strasberg (lo ten&iacute;a f&aacute;cil, era su vecino). Escogi&oacute; bien: por sus clases pasaron Marilyn Monroe, Paul Newman, Marlon Brando y muchos m&aacute;s nombres c&eacute;lebres de la industria de Hollywood.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; comenz&oacute; su exitosa fase como <em>The Girl Next Door</em>, que la llev&oacute; a Francia en donde conoci&oacute; al director de cine Roger Vadim, quien da nombre al segundo cap&iacute;tulo del documental. Exitoso, vividor y rebosante de <em>charme</em> se convirti&oacute; en el primer marido de Jane Fonda. Con &eacute;l tuvo a su primera hija, Vanessa y se convirti&oacute; en Barbarella, el mito sexual de los 60 (des)vestido por Paco Rabanne. Un papel que previamente hab&iacute;an rechazado Brigitte Bardot y Sofia Loren y que ella interpret&oacute; gracias al vodka que la ayud&oacute; a olvidar que&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/desnudo-Jane-Fonda-impulsaron-feminista_0_825217642.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no quer&iacute;a hacerlo.</a>
    </p><p class="article-text">
        Su necesidad de agradar le permiti&oacute; a Vadim llevar a la cama conyugal a otras mujeres, muchas de ellas prostitutas. Lo que &eacute;l no esperaba -y que ella cuenta en sus memorias publicadas en 2005 tituladas <em>My Life So Far</em>- es que esas experiencias y sus conversaciones de &ldquo;el d&iacute;a despu&eacute;s&rdquo; con esas mujeres la ayudasen a construir su papel en la pel&iacute;cula <em>Klute</em> con el que gan&oacute; su primer Oscar, un Globo de Oro y un BAFTA.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Pu&ntilde;o en alto</h2><p class="article-text">
        Mientras Vadim segu&iacute;a su vida hedonista y derrochadora -preocuparse por el dinero era de burgueses-, Fonda se cort&oacute; su melena rubia y dej&oacute; crecer la semilla de rebeld&iacute;a que llevaba dentro. Ante el desconcierto de su primer exmarido, cogi&oacute; los b&aacute;rtulos y volvi&oacute; a Estados Unidos con Vanessa y sus ganas de rebelarse ante las injusticias.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; comenz&oacute; una etapa de activismo que a&uacute;n contin&uacute;a. Entr&oacute; en contacto con los Panteras Negras, fue una de las lideresas de las protestas pacifistas y viaj&oacute; a Vietnam del norte a conocer la situaci&oacute;n en el frente. Ah&iacute; le hicieron el m&aacute;s desafortunado retrato de su vida, sentada y sonriente en un arma a&eacute;rea que los vietnamitas usaban contra el ej&eacute;rcito estadounidense. Los sectores m&aacute;s conservadoras de la sociedad estadounidense pidieron que se la procesase por traici&oacute;n, la apodaron Hanoi Jane y la persiguieron all&iacute; a donde iba para pedir su cabeza.
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        Sus declaraciones sobre la matanza de civiles que el gobierno de Estados Unidos estaba perpetrando en el pa&iacute;s asi&aacute;tico y la invitaci&oacute;n a los soldados americanos a pensar lo que iban a hacer all&iacute; no ayudaron a calmar la situaci&oacute;n (sus problemas alimenticios y la dexedrina tampoco). Jane Fonda era un torbellino imparable e imposible de silenciar, el icono de la lucha. Y en ese momento conoci&oacute; a su tercer cap&iacute;tulo: el intelectual y activista Tom Hayden.
    </p><p class="article-text">
        Juntos tuvieron a su hijo, Troy, que cuenta en la cinta la -seg&uacute;n su recuerdo- estrafalaria vida que llevaban. Viv&iacute;an en una casa que m&aacute;s bien parec&iacute;a una comuna, viajaban a zonas de conflicto y montaban campamentos de verano como Laurel Springs. Ah&iacute; conocieron a Mary Luana &ldquo;Lulu&rdquo; Williams, hija de un integrante de las Panteras Negras encarcelado, a la que acabaron adoptando y que actualmente es una activista social.
    </p><h3 class="article-text">Mallas y calentadores contra el sistema</h3><p class="article-text">
        A finales de los 70, Hayden y ella formaron la Campa&ntilde;a por la Democracia Econ&oacute;mica tras llegar a la conclusi&oacute;n de que el principal enemigo de la poblaci&oacute;n eran las grandes empresas. Pero para ello necesitaban dinero y despu&eacute;s de sopesar diferentes posibilidades de negocio a Fonda se le encendi&oacute; la bombilla del dinero: el ejercicio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si algo s&eacute; en esta vida es como entrenarme&rdquo;, explica en el documental. Despu&eacute;s de abrir un gimnasio en Los &Aacute;ngeles, lanz&oacute; su primer v&iacute;deo dom&eacute;stico casi sin saber qu&eacute; era eso ni que llegar&iacute;a a ser una de las principales impulsoras de esa industria. No ten&iacute;a reproductor ni idea de c&oacute;mo funcionaba ese negocio a&uacute;n incipiente. Pero su <em>En forma con Jane Fonda</em> se convirti&oacute; en el m&aacute;s vendido de la historia con 17 millones de copias y el libro que escribi&oacute; con el mismo t&iacute;tulo se mantuvo como n&uacute;mero uno en la lista de m&aacute;s vendidos durante dos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Todo este &eacute;xito golpe&oacute; duro al ego de Hayden, que ni de lejos hab&iacute;a conseguido con sus libros el reconocimiento de su mujer, a la que tachaba de superficial. Pero todo ese dinero hab&iacute;a ido a parar a los fondos de la CDE y Fonda segu&iacute;a produciendo pel&iacute;culas sobre historias que cre&iacute;a que deb&iacute;an de ser contadas como <em>El s&iacute;ndrome de China</em> (1979), sobre los peligros de la energ&iacute;a nuclear o <em>C&oacute;mo eliminar a su jefe</em> (1980), sobre los problemas de acoso y machismo que sufr&iacute;an las mujeres trabajadoras. Podr&iacute;a considerar superficial el aer&oacute;bic, pero ella hab&iacute;a hecho mucho m&aacute;s por el activismo en mallas que &eacute;l sentado en su escritorio.
    </p><p class="article-text">
        Los v&iacute;deos de Fonda no s&oacute;lo sirvieron para hacer dinero, sino que ayudaron a muchas de sus seguidoras a ganar seguridad en s&iacute; mismas gracias al ejercicio y a la propia protagonista a superar su problema con la bulimia. Acab&oacute; divorci&aacute;ndose de Hayden en 1990 aunque seg&uacute;n ella no se imaginaba su vida sin &eacute;l. Si hubiese podido hacerlo seguramente se habr&iacute;a ido antes.
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                </figure><h3 class="article-text">La pausa</h3><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente de anunciarse p&uacute;blicamente su divorcio Ted Turner, el millonario fundador de la CNN y cuarto t&iacute;tulo del documental, la llam&oacute; por tel&eacute;fono para pedirle una cita. Ella le contest&oacute; que se encontraba en medio de una crisis nerviosa y que la llamase en seis meses. Cuando pas&oacute; ese tiempo, &eacute;l volvi&oacute; a aparecer y en 1991 ya se hab&iacute;an casado.
    </p><p class="article-text">
        Durante diez a&ntilde;os fueron felices - &ldquo;mi exmarido preferido&rdquo;, le llama en la pel&iacute;cula- pero despu&eacute;s de un padre y tres maridos que no la dejaban ser, Fonda ya no estaba para historias. Aunque se hab&iacute;a apartado del cine, su activismo segu&iacute;a en marcha aunque ya no fuese viajando a Vietnam, pero s&iacute; visitando lugares en los que se desarrollaban causas a las que apoyaba y enarbolando banderas a favor de la justicia social.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Tuner empez&oacute; a reclamar su presencia en casa (y de hacerle algunas cosas &eacute;ticamente reprobables a sus espaldas), ella decidi&oacute; que su nombre iba a ser el t&iacute;tulo del &uacute;ltimo acto del documental: Jane.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;La edad es s&oacute;lo un estado mental&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La frase es de la propia actriz, que en 2005 volvi&oacute; a la gran pantalla con la pel&iacute;cula<em> La madre del novio</em>, para su propia sorpresa. Con 68 a&ntilde;os no pensaba que nadie la iba a llamar para trabajar, pero ese fue s&oacute;lo el primer paso para el resurgir de su carrera. Desde entonces ha participado en diez pel&iacute;culas y protagoniza la serie de Netflix <em>Grace &amp; Frankie</em> junto a su amiga Lily Tomlin, una comedia que trata temas tan silenciados como la sexualidad de las mujeres de la tercera edad.
    </p><p class="article-text">
        Si con 20 a&ntilde;os ten&iacute;a pocos pelos en la lengua a la hora de defender las ideas en las que cre&iacute;a, ahora con m&aacute;s de 80 no tiene ni uno. Especialmente en lo relacionado al feminismo, causa en la que empez&oacute; a involucrarse activamente despu&eacute;s de su &uacute;ltimo divorcio, arremetiendo contra de las pol&iacute;ticas de Donald Trump cada vez que tiene ocasi&oacute;n o apoyando a la marea verde de Argentina. Y tambi&eacute;n explicando las cosas que tuvo que hacer en el pasado por su carrera profesional y las que ha tenido que hacer m&aacute;s recientemente por la misma raz&oacute;n, como someterse a operaciones de cirug&iacute;a est&eacute;tica para seguir trabajando, todo con la misma sinceridad. Jane Fonda sigue con el pu&ntilde;o en alto.
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      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Nov 2018 20:08:26 +0000]]></pubDate>
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