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    <title><![CDATA[elDiario.es - Andar en bici]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/en-bici/andar-en-bici/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Andar en bici]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Tadej Pogačar se lleva su cuarto Tour y bordea ya los récords de la historia del ciclismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/actualidad/tadej-pogacar-lleva-cuarto-tour-bordea-records-historia-ciclismo_1_12495671.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41a37435-ae70-4288-a6c5-428b004ed135_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tadej Pogačar se lleva su cuarto Tour y bordea ya los récords de la historia del ciclismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La carrera ha finalizado con un nuevo formato de etapa última en París, con subidas a Montmartre y triunfo bajo la lluvia de Wout van Aert</p></div><p class="article-text">
        El esloveno Tadej <span class="highlight" style="--color:white;">Poga&#269;ar</span> ha ganado el Tour de Francia de 2025. Es el cuarto &lsquo;maillot&rsquo; amarillo&rsquo; para el esloveno, que a&uacute;n no ha cumplido los 27 a&ntilde;os. &ldquo;Four de France&rdquo;, ha puesto en sus gafas antes de subir al podio.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En 2026 estar&aacute; ya en disposici&oacute;n de empatar a los corredores que tienen el r&eacute;cord de triunfos una vez despojado Lance Armstrong de sus siete consecutivos por dopaje. Es un peque&ntilde;o pelot&oacute;n encabezado por Miguel Indurain.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Poga&#269;ar</span>, que bajo el amarillo lleva el arco&iacute;ris de campe&oacute;n del mundo, parece empe&ntilde;ado en romper todos los registros. Le da igual una cl&aacute;sica que una gran vuelta. Ha pasado ya en este Tour de Francia de las cien victorias gracias a las etapas en las que ha ido levantando los brazos.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El esloveno se ha impuesto con solvencia a su gran rival, Jonas Vingegaard, el que le dej&oacute; segundo en 2022 y 2023. La diferencia ha sido grande, de m&aacute;s de cuatro minutos. El d&eacute;cimo clasificado ha quedado a m&aacute;s de media hora de distancia. Poga&#269;ar</span> se lleva tambi&eacute;n los topos rojos de la monta&ntilde;a y a punto ha estado de apuntarse el &lsquo;maillot&rsquo; verde de la regularidad, que ha reca&iacute;do en el velocista italiano Jonathan Milan. La camiseta blanca de los j&oacute;venes es para Florian Lipowitz, el tercero del podio, a once minutos de la cabeza. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El Tour ha terminado otra vez en los Campos El&iacute;seos de Par&iacute;s tras la excepci&oacute;n de 2024, por los Juegos Ol&iacute;mpicos. Ha sido una fecha especial, porque se cumplen 50 a&ntilde;os de las llegadas a la capital francesa y tambi&eacute;n de los &lsquo;maillots&rsquo; de la monta&ntilde;a y de los j&oacute;venes.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La organizaci&oacute;n, para celebrar la efem&eacute;ride, ha decidido cambiar el recorrido llano por el centro de Par&iacute;s e introducir parte del circuito ol&iacute;mpico del pasado a&ntilde;o. As&iacute;, las calles de la subida al Sagrado Coraz&oacute;n de Montmartre se han llenado de aficionados.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En las rampas adoquinadas, el amarillo de Poga&#269;ar</span> ha vuelto a mostrarse en cabeza. Un pintor de la zona lo ha retratado. Sin embargo, el tercera de las tres subidas, se ha visto superado por el flamenco Wout van Aert, que ha podido ganar en solitario bajo la lluvia de verano. En 2026, la m&aacute;s prestigiosa de las carreras ciclistas arrancar&aacute; en Barcelona.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/actualidad/tadej-pogacar-lleva-cuarto-tour-bordea-records-historia-ciclismo_1_12495671.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Jul 2025 21:36:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tadej Pogačar se lleva su cuarto Tour y bordea ya los récords de la historia del ciclismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francia,Ciclismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Getxo reunirá el 3 de agosto a cuatro equipos de la máxima categoría en su circuito de 172 kilómetros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/actualidad/getxo-reunira-3-agosto-cuatro-equipos-maxima-categoria-circuito-172-kilometros_1_12485743.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/229ce2e7-26f7-4dac-8516-70472c086f61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Getxo reunirá el 3 de agosto a cuatro equipos de la máxima categoría en su circuito de 172 kilómetros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">UAE Emirates, Movistar, Lidl-Trek y Cofidis participarán en la 80ª edición del Circuito de Getxo-Memorial Hermanos Otxoa</p><p class="subtitle">Paisajes, castillos y monasterios: una ruta cicloturista para descubrir la esencia de Navarra</p></div><p class="article-text">
        La octog&eacute;sima edici&oacute;n del Circuito de Getxo-Memorial Hermanos Otxoa ya tiene fecha y recorrido. La carrera comenzar&aacute; en la explanada del museo Guggenheim de Bilbao a las 12:15 horas del 3 de agosto y, antes de cruzar por &uacute;ltima vez la meta tras ascender el muro de Txomintxu, contempla un circuito con dos subidas a Pike Bidea. Esta cota, un tramo de dos kil&oacute;metros al 14% de desnivel medio, fue descubierta por este Circuto de Getxo en 2020 y 2023 se convirti&oacute; en uno de los puntos calientes de la primera etapa del Tour de Francia con salida y llegada en Bilbao.
    </p><p class="article-text">
        UAE Emirates, Movistar, Lidl-Trek y Cofidis son los cuatro equipos de categor&iacute;a 'World Tour' que han confirmado su presencia, seg&uacute;n informa Efe. Los organizadores de la Sociedad Ciclista Punta Galea han anunciado, adem&aacute;s, la participaci&oacute;n de las escuadras 'Pro Team' Caja Rural, Euskaltel-Euskadi, Burgos-Burpellet, Kern Pharma, Lotto, Total Energies, Polti y Q.36.5 Pro Cycling y las 'Continentales' Illes Balears-Arabay, Terengannu, Victoria, XSpeed United y Skyline.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos reducido un poco el kilometraje, de 200 a 172, pero eso no le va a quitar dureza. Se intenta que la carrera sea m&aacute;s intensa. En menos kil&oacute;metros los metros de ascensi&oacute;n van a ser muy parecidos a otros a&ntilde;os y va a seguir siendo una prueba bastante selectiva&rdquo;, ha subrayado en la presentaci&oacute;n el presidente de Punta Galea, Mikel Guinea.
    </p><p class="article-text">
        El director honor&iacute;fico de esta edici&oacute;n ser&aacute; el getxotarra Jonathan Castroviejo, corredor del Ineos Granadiers formado en Punta Galea que ha anunciado su retirada al final de la actual temporada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/actualidad/getxo-reunira-3-agosto-cuatro-equipos-maxima-categoria-circuito-172-kilometros_1_12485743.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Jul 2025 14:22:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Ciclistas,Ciclismo,Movilidad,Movilidad sostenible,Deportes,Deporte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aplauden a la organización de la clásica ciclista de Donostia por no haber invitado en 2025 al equipo de Israel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/actualidad/aplauden-organizacion-clasica-ciclista-donostia-no-haber-invitado-2025-equipo-israel_1_12471080.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9277e084-409d-4aea-90a4-10ecc17cd18a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aplauden a la organización de la clásica ciclista de Donostia por no haber invitado en 2025 al equipo de Israel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La actual edición constará de 211 kilómetros con seis puertos puntuables, siendo la subida de Murgil el posible punto decisivo de la carrera</p><p class="subtitle">La Fiscalía abre una investigación por nuevas posibles ilegalidades urbanísticas en el chalé de Xabi Alonso en Donostia</p></div><p class="article-text">
        El movimiento BDS de boicot y sanciones a Israel se ha congratulado de que este a&ntilde;o no participe el equipo Israel-Premier Tech en la 44&ordf; edici&oacute;n de la Cl&aacute;sica de ciclismo de Donostia. Seg&uacute;n informa Efe, el colectivo ha considerado que las movilizaciones del pasado a&ntilde;o, cuando s&iacute; acudi&oacute; el equipo israel&iacute;, &ldquo;han influido&rdquo; en ello.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Israel-Premier Tech entendi&oacute; perfectamente que no es bienvenido en Euskal Herria y este a&ntilde;o ha decidido no acudir&rdquo;, destaca el movimiento propalestino BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones). La agrupaci&oacute;n afirma que un responsable de la organizaci&oacute;n de la carrera con el que se han reunido les ha comunicado la ausencia del equipo de aquel pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Este colectivo pide a los organizadores, equipos, afici&oacute;n deportiva vasca, &ldquo;y en esta ocasi&oacute;n especialmente al mundillo ciclista&rdquo;, que atiendan &ldquo;a la llamada del boicot deportivo&rdquo; de BDS y rechacen &ldquo;a los equipos y deportistas que act&uacute;an en nombre de Israel o bajo su bandera&rdquo;. &ldquo;Israel debe sentir en su piel que no aceptamos su trayectoria criminal y que no es bienvenido en Euskal Herria&rdquo;, a&ntilde;ade BDS. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n anima al p&uacute;blico &ldquo;a expresar su solidaridad con el pueblo palestino el d&iacute;a de la carrera y durante el recorrido, con banderas y otros s&iacute;mbolos, especialmente en el &uacute;ltimo kil&oacute;metro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La subida de Murgil, el punto decisivo del recorrido</h2><p class="article-text">
        Por otro lado, la organizaci&oacute;n de la Cl&aacute;sica de Donostia ha revelado ya el recorrido de la edici&oacute;n 2025. Constar&aacute; de 211 kil&oacute;metros con seis puertos puntuables y un trazado apropiado para escaladores al situar la &uacute;ltima cima a diez kil&oacute;metros de meta. El vencedor del a&ntilde;o pasado fue el suizo Marc Hirschi. En las pruebas de 2022 y 2023 fue Remco Evenepoel quien se posicion&oacute; en lo m&aacute;s alto del podio. Todav&iacute;a se desconoce la lista de participantes de este a&ntilde;o, pero se espera que ciclistas de perfiles similares a los de los vencedores de las ediciones pasadas sean los favoritos para vencer en la Cl&aacute;sica de este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La prueba de 2025 tendr&aacute; la habitual salida y llegada desde el Boulevard donostiarra. A su vez, el recorrido combina la dureza de puertos recurrentes como Jaizkibel, la verdadera criba con el anterior trazado, o la exigente cota de Erlaitz, aunque ahora sobresale la subida a Murgil, que ser&aacute; probablemente donde se decida esta carrera. Murgil, de segunda categor&iacute;a, presenta rampas del 20 % y se integra en un perfil de carrera que suma m&aacute;s de 4.150 metros de desnivel- Seg&uacute;n la organizaci&oacute;n, &ldquo;es uno de los recorridos m&aacute;s exigentes de todo el calendario World Tour&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta cl&aacute;sica est&aacute; incluida en el UCI World Tour como una de las pruebas de un d&iacute;a de mayor renombre, s&oacute;lo por detr&aacute;s de los denominados &ldquo;monumentos del ciclismo&rdquo; que conforman la Mil&aacute;n-San Remo, Tour de Flandes, Par&iacute;s-Roubaix, Lieja-Basto&ntilde;a-Lieja y el Giro de Lombard&iacute;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Euskadi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/actualidad/aplauden-organizacion-clasica-ciclista-donostia-no-haber-invitado-2025-equipo-israel_1_12471080.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Jul 2025 09:16:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aplauden a la organización de la clásica ciclista de Donostia por no haber invitado en 2025 al equipo de Israel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Gipuzkoa,Donostia,Ciclismo,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paisajes, castillos y monasterios: una ruta cicloturista para descubrir la esencia de Navarra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/paisajes-castillos-monasterios-ruta-cicloturista-descubrir-esencia-navarra_1_12474363.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5161ec51-bf11-4252-8eb4-211d5c93d515_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paisajes, castillos y monasterios: una ruta cicloturista para descubrir la esencia de Navarra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Descubrimos el corazón de Navarra a través de una ruta que comienza en la histórica ciudad de Sangüesa y que combina el desafío físico con el deleite cultural y paisajístico, ofreciendo una experiencia única e inolvidable</p></div><p class="article-text">
        Navarra es un destino ideal para los amantes del cicloturismo gracias a su variada geograf&iacute;a. Adem&aacute;s, esta comunidad no solo ofrece disfrutar de sus paisajes, sino tambi&eacute;n la posibilidad de hacer una inmersi&oacute;n en su rica cultura. Con inicio y final en la localidad de Sang&uuml;esa, proponemos una ruta circular de algo m&aacute;s de 70 km que transcurre por algunos de los lugares m&aacute;s ic&oacute;nicos del Reino de Navarra.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido comienza y finaliza en Sang&uuml;esa. Esta ciudad (porque s&iacute;, ostenta este t&iacute;tulo) ofrece un rico patrimonio art&iacute;stico repleto de historia, perfecto para explorar antes o despu&eacute;s de realizar la ruta. Cada rinc&oacute;n de la ciudad sirve para tomar conciencia sobre su pasado como una importante encrucijada en el Camino de Santiago y como un basti&oacute;n cultural en Navarra. Recomendamos visitar la Iglesia de Santa Mar&iacute;a la Real (siglo XII), declarada monumento nacional, un ejemplo destacado del rom&aacute;nico navarro en el que sobresale su magn&iacute;fica portada, famosa por sus detalladas figuras y escenas b&iacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, no hay que olvidar otros lugares de inter&eacute;s en Sang&uuml;esa. La lista es larga. Vamos con algunos botones de muestra. El Palacio de A&ntilde;u&eacute;s es un edificio hist&oacute;rico que fue residencia de los monarcas navarros. Aunque suele estar cerrado al p&uacute;blico, su imponente fachada merece ser admirada. Por su parte, la iglesia de San Salvador combina elementos rom&aacute;nicos y g&oacute;ticos, representando la transici&oacute;n entre ambos estilos. En su interior, se pueden encontrar interesantes piezas de arte religioso. Otra buena buena muestra de arquitectura religiosa es el Convento de San Francisco de As&iacute;s, que fue fundado en el siglo XIII y que evidencia la huella de las &oacute;rdenes religiosas en Navarra. Ofrece un entorno de paz y reflexi&oacute;n del que puedes disfrutar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sangüesa. Iglesia de San Salvador.                            </span>
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        En Sang&uuml;esa tambi&eacute;n pueden presumir de su puente sobre el r&iacute;o Arag&oacute;n. Estamos ante un puente medieval de finales del siglo XI, que no solo es funcional, sino tambi&eacute;n pintoresco, ofreciendo vistas sobre el r&iacute;o y el entorno natural de la ciudad. Y, c&oacute;mo no, hay que pasear por su Calle Mayor, que te permite viajar, de alguna forma, al pasado. Est&aacute; llena de edificios hist&oacute;ricos, y sus soportales ofrecen un agradable refugio en d&iacute;as de clima lluvioso. Para finalizar esta visita a Sang&uuml;esa, no olvides visitar el Museo Casa de Ayerra, un museo local que recoge la historia y las tradiciones de la ciudad, y que proporciona una mirada m&aacute;s profunda a su vida y su cultura a lo largo de los siglos.
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                Perfil de la ruta en Sangüesa.                            </span>
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        Dejamos Sang&uuml;esa por la NA-5410, una carretera local que nos conecta con el Castillo de Javier. Es un tramo de unos 8 km, generalmente en buen estado y con poco tr&aacute;fico. El trayecto hacia este emblem&aacute;tico castillo del siglo X contin&uacute;a ofreci&eacute;ndonos una conexi&oacute;n m&aacute;gica con la Navarra medieval. A medida que te acercas, el perfil del castillo emerge recortado en el horizonte, evocando historias de defensa y fe. Este castillo, fortaleza defensiva, fue adem&aacute;s lugar de nacimiento de San Francisco Javier, figura emblem&aacute;tica del cristianismo y uno de los fundadores de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, adem&aacute;s de patr&oacute;n de Navarra. Disfruta de un recorrido por sus torres y patios con vistas impresionantes, y no olvides tu foto para capturar la grandeza del lugar.
    </p><p class="article-text">
        Una de las tradiciones m&aacute;s significativas vinculadas al castillo son las Javieradas. Se trata de unas peregrinaciones anuales que se celebran en marzo. All&iacute; concurren los fieles desde todos los puntos de la Comunidad Foral para honrar a su santo.
    </p><p class="article-text">
        Dejamos atr&aacute;s esta parte de la historia y la tradici&oacute;n para continuar por la NA-5410 con direcci&oacute;n N y NO hacia el Monasterio de Leyre, pero antes nos acercaremos a la localidad de Yesa, en donde giraremos a la derecha para dirigirnos por la NA-2420 hacia las estribaciones del Embalse de Yesa. Lo vamos a bordear durante unos cuantos kil&oacute;metros. As&iacute; pues, toca disfrutar de las vistas. El color del agua puede llegar a sorprender. Se le conoce como el &ldquo;Mar del Pirineo&rdquo; y es un impresionante cuerpo de agua ubicado en las cuencas de los r&iacute;os Arag&oacute;n y Esca, con parte en Navarra y parte en Arag&oacute;n. 
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            <span class="title">
                Monasterio de Leyre y embalse de Yesa.                            </span>
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        El embalse es m&aacute;s que un importante recurso h&iacute;drico; es un punto de encuentro entre la naturaleza y la historia. Ofrece m&uacute;ltiples oportunidades recreativas y educativas para los visitantes que se adentran en esta fascinante parte de Navarra. En las inmediaciones se encuentran las ruinas del antiguo pueblo de Tiermas. El pueblo qued&oacute; inundado con la creaci&oacute;n del embalse, pero en &eacute;pocas de bajo nivel de agua a&uacute;n pueden verse las ruinas, incluyendo unas antiguas termas romanas. El embalse de Yesa est&aacute; ubicado en una de las rutas del Camino de Santiago. Brinda una parada esc&eacute;nica a los peregrinos que atraviesan esta regi&oacute;n en su camino hacia Compostela.  
    </p><p class="article-text">
        Continuamos direcci&oacute;n este y en un cruce bien se&ntilde;alizado, a la izquierda, vemos la indicaci&oacute;n al Monasterio de Leyre. Encaramos la subida por la NA-2113. Es corta, de unos 3 km, aunque con pendientes que mantienen el 8% de desnivel. Toca tomarlo con calma y disfrutar as&iacute; de las espectaculares vistas que ofrece este enclave, con un entorno natural privilegiado, la Sierra de Leyre.
    </p><p class="article-text">
        El Monasterio de San Salvador de Leyre es uno de los conjuntos mon&aacute;sticos m&aacute;s antiguos y emblem&aacute;ticos de Navarra, y desempe&ntilde;a un papel significativo en la historia y la cultura de la regi&oacute;n. Ofrece tanto un destino espiritual como un lugar de gran inter&eacute;s hist&oacute;rico y arquitect&oacute;nico. El monasterio data del siglo IX y ha sido un importante centro religioso desde entonces. Fue uno de los m&aacute;s influyentes de la &eacute;poca medieval en el Reino de Navarra. A lo largo de los siglos, el monasterio ha experimentado diversas reformas y ampliaciones, especialmente durante los siglos XI y XII.
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                Monasterio de Leyre.                            </span>
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        La iglesia del monasterio es un excelente ejemplo del arte rom&aacute;nico en Navarra. Su interior alberga la impresionante cripta, uno de sus elementos m&aacute;s antiguos, con columnas y capiteles bellamente decorados. La fachada y el p&oacute;rtico de entrada son igualmente dignos de admiraci&oacute;n, mostrando excepcionales trabajos de escultura de la &eacute;poca. Debido a su importancia hist&oacute;rica, el Monasterio de Leyre ha sido tradicionalmente un lugar de peregrinaci&oacute;n. Su ubicaci&oacute;n cerca del Camino de Santiago lo ha fortalecido como un punto espiritual y cultural para los peregrinos.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, el monasterio es hogar de una comunidad de monjes benedictinos, que mantienen vivas las tradiciones lit&uacute;rgicas mediante la celebraci&oacute;n diaria de la Eucarist&iacute;a y el rezo del Oficio Divino con cantos gregorianos. Los visitantes pueden participar en estas ceremonias, sumergi&eacute;ndose en una atm&oacute;sfera de tranquilidad y devoci&oacute;n. El Monasterio de Leyre es m&aacute;s que un hito arquitect&oacute;nico; es un testimonio de la rica herencia cultural de Navarra, proporcionando un lugar de paz y reflexi&oacute;n en un entorno naturalmente hermoso.
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                Perfil Monasterio de Leyre.                            </span>
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        Dejamos la espiritualidad del lugar para continuar direcci&oacute;n oeste por un entretenido descenso hasta alcanzar la NA-2420, que nos llevar&aacute; hasta la localidad de Li&eacute;dena, una peque&ntilde;a pero encantadora poblaci&oacute;n situada todav&iacute;a en la comarca de Sang&uuml;esa. Es un lugar que captura la esencia del estilo de vida navarro: mezcla de historia, naturaleza y comunidad. Puede ser un buen momento para avituallarnos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Liédena.                            </span>
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        Dejamos Li&eacute;dena continuando en direcci&oacute;n oeste. A pocos kil&oacute;metros tenemos la opci&oacute;n, apenas 4 km apartada del itinerario, de acercarnos hasta un enclave natural espectacular: la Foz de Lumbier, un impresionante ca&ntilde;&oacute;n tallado por el r&iacute;o Irati a lo largo de miles de a&ntilde;os. Esta formaci&oacute;n natural destaca por su belleza esc&eacute;nica y su rica biodiversidad. La Foz se extiende a lo largo de aproximadamente 1,3 km y alcanza alturas de hasta 150 m. Sus paredes de roca caliza encajonan el r&iacute;o y crean un paisaje espectacular que ha moldeado tanto la geograf&iacute;a como la historia local.
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                La Foz de Lumbier.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de este par&eacute;ntesis en el recorrido, continuamos hasta alcanzar una rotonda, cruce de caminos, que rodeamos para salir por la NA-534 direcci&oacute;n sur. Esta carretera nos llevar&aacute; hacia la dificultad m&aacute;s grande de esta ruta: el alto de Aibar, de 704 m de altitud. Este reto que nos sugiere la orograf&iacute;a es muy conocido en el ambiente ciclista de la zona. La subida no es larga, pero presenta pendientes que requieren su esfuerzo. El paisaje, entre los campos agr&iacute;colas y el bosque aut&oacute;ctono, ofrece vistas espectaculares en un entorno natural muy agradable. Un peque&ntilde;o descanso en la cima para hidratarse adecuadamente y hacer la foto de rigor nos vendr&aacute; muy bien antes de continuar direcci&oacute;n Lumbier.
    </p><p class="article-text">
        Tras coronar, el descenso hacia Lumbier es generalmente m&aacute;s c&oacute;modo y permite a los ciclistas disfrutar de la inercia de la bajada despu&eacute;s del esfuerzo de la subida. Pero antes atravesamos la poblaci&oacute;n de Aibar, conocida por su encanto rural y su rico legado hist&oacute;rico y cultural. Aibar tiene sus ra&iacute;ces en la alta Edad Media, y sus calles a&uacute;n conservan ese aire hist&oacute;rico que transporta a los visitantes al pasado. El casco antiguo es un conjunto armonioso donde la piedra es protagonista en sus calles y casas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Perfil Aibar.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Una de las principales edificaciones de Aibar es la iglesia de San Pedro, un edificio que muestra una mezcla de estilos arquitect&oacute;nicos, reflejo de las distintas etapas de construcci&oacute;n y remodelaci&oacute;n que ha experimentado a lo largo de los siglos. Adem&aacute;s, el pueblo cuenta con varios ejemplos de arquitectura civil en forma de palacios y casas nobles, que hablan de su importancia hist&oacute;rica en la regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Descendemos de Aibar para tomar la NA-132 durante unos kil&oacute;metros hasta llegar al cruce que indica direcci&oacute;n Gallipienzo por la NA-5320. Continuamos durante un tramo y aqu&iacute; tenemos otra posible variante de la ruta, que consiste en ascender a Gallipienzo, uno de los pueblos m&aacute;s antiguos y pintorescos de Navarra, tambi&eacute;n repleto, como otros en nuestra ruta, de encanto medieval y rodeado de un paisaje espectacular. Se sit&uacute;a en una colina con vistas al r&iacute;o Arag&oacute;n. Gallipienzo, como Aibar, conserva una arquitectura tradicional con calles estrechas de piedra y casas antiguas que se agrupan en torno a la colina. Su historia se remonta hasta la Edad Media. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Gallipienzo.                            </span>
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        Es, claro est&aacute;, otro testimonio de la rica historia de Navarra.
    </p><p class="article-text">
        La parte final de esta ruta nos lleva por la NA-5321 a sus &uacute;ltimos 15 km, despu&eacute;s de descender del antiguo al nuevo pueblo de Gallipienzo, m&aacute;s residencial. En el kil&oacute;metro 60 de nuestro recorrido cruzamos el r&iacute;o Arag&oacute;n para llegar a la localidad de C&aacute;seda, cuyos or&iacute;genes se remontan a las &eacute;pocas romanas. Su pasado hist&oacute;rico se puede apreciar en sus calles y edificaciones. La iglesia de Santa Mar&iacute;a es su principal monumento religioso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Vistas desde Gallipienzo.                            </span>
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        El &uacute;ltimo tramo de esta ruta circular transcurre por la NA-5340, con el r&iacute;o Arag&oacute;n como compa&ntilde;ero de viaje. Un recorrido agradable con los campos de cultivo, una vez m&aacute;s, como los protagonistas. Gabarderal ser&aacute; la &uacute;ltima poblaci&oacute;n que encontremos antes de finalizar nuestro recorrido all&iacute; donde lo comenzamos, en Sang&uuml;esa.
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                Mapa.                            </span>
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        Queda claro que esta ruta ofrece m&aacute;s que un simple itinerario para el cicloturismo; es una experiencia que te sumerge en la esencia de la Comunidad Foral. Desde el punto de inicio y final en la hist&oacute;rica Sang&uuml;esa, esta aventura circular de 70 km entrelaza los hilos de la historia, la cultura y los paisajes naturales de Navarra. A lo largo del recorrido, cada parada, desde el Castillo de Javier hasta el Monasterio de Leyre, pasando por joyas naturales como el embalse de Yesa y la Foz de Lumbier, revela fragmentos de la rica narrativa de Navarra. Las subidas desafiantes, como el Alto de Aibar, y las elegantes calles de pueblos como Gallipienzo y C&aacute;seda, a&ntilde;aden un dinamismo e inter&eacute;s especial al trayecto, amplificado por la arquitectura medieval y los paisajes rurales que los enmarcan. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, el cicloturista no solo enfrenta un reto f&iacute;sico, sino que tambi&eacute;n se embarca en un viaje emocional y cultural. Va a poder encontrar en cada kil&oacute;metro una historia por descubrir y una vista que admirar. La armon&iacute;a entre naturaleza y patrimonio cultural la convierten en una traves&iacute;a inolvidable, que celebra no solo el esfuerzo del ciclista, sino tambi&eacute;n la diversidad y la belleza de Navarra.
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            <span class="title">
                Puente sobre el río Aragón y Cáseda al fondo.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Julen Iturbe-Ormaetxe, Andar en bici]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Jul 2025 15:05:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paisajes, castillos y monasterios: una ruta cicloturista para descubrir la esencia de Navarra]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Ruta de alta montaña por los quiñones del Valle de Tena, en el pirineo aragonés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/super-quinon-valle-tena_1_12383381.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8b1c56b-6894-47f8-b7dd-0478a7a084e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119833.jpg" width="1080" height="608" alt="Ruta de alta montaña por los quiñones del Valle de Tena, en el pirineo aragonés"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es un recorrido de contrates. Su aspecto varía según la época del año en que decidas hacerlo. Pasas del verde de finales de primavera y principios de verano, a los diferentes tonos de amarillo y marrón que te vas a encontrar en otoño. Incluso se puede pedalear parte de la ruta en invierno</p></div><p class="article-text">
        En la Edad Media el valle de Tena actuaba como una unidad en lo que a gobierno se refiere, agrupando a sus pueblos en tres qui&ntilde;ones. Cada qui&ntilde;&oacute;n ten&iacute;a competencia en materia de pastos, ganader&iacute;a, construcci&oacute;n de puentes, caminos, etc. Tendiendo lazos entre ellos y los vecinos valles franceses. Vamos a pedalear por este rinc&oacute;n del Pirineo aragon&eacute;s, volviendo a unir los tres qui&ntilde;ones a trav&eacute;s de una ruta de alta monta&ntilde;a 100% ciclable. Por cierto, los qui&ntilde;ones eran el de &lsquo;La Partacua&rsquo;, el de &lsquo;Panticosa&rsquo; y el de &lsquo;Sallent&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        La idea de esta ruta es pedalear por el territorio que en su d&iacute;a abarcaron los tres qui&ntilde;ones del valle, mediante seis puertos de alta monta&ntilde;a y en torno al r&iacute;o G&aacute;llego. Aquel r&iacute;o que viene de la Galia (de ah&iacute; su nombre) ya que nace en el paso fronterizo del Portalet. Con salida y llegada en Sallent de G&aacute;llego, es un recorrido tan bonito como exigente, ya que, en<strong> </strong>145 kil&oacute;metros de ruta, sobrepasas los 5000 metros de desnivel acumulado. 
    </p><p class="article-text">
        Es un recorrido de contrates. Su aspecto (sobre todo en colores) var&iacute;a seg&uacute;n la &eacute;poca del a&ntilde;o en que decidas hacerlo. Pasas del verde de finales de primavera y principios de verano, a los diferentes tonos de amarillo y marr&oacute;n que te vas a encontrar en oto&ntilde;o. Tiene la peculiaridad que incluso se puede pedalear parte de la ruta en invierno. En tramos de tierra completamente nevados y cuando se dan las condiciones de frio y sol, puedes rodar con tu bici por encima de la nieve (siempre que &eacute;sta est&eacute; pisada con anterioridad y se haya compactado). 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Subiendo al puerto de la Partacua                            </span>
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        Siguendo con los contrates, vas a pedalear tanto en zonas boscosas (increiblemente bonitas en oto&ntilde;o) como rodeado de praderas y a cielo abierto. Detalle que vas a notar subiendo cualquiera de los puertos (o puyatas que llamamos por aqu&iacute;). Conforme vas ganando altura, los frondosos bosques dejar&aacute;n paso a las amplias praderas pirenaicas donde pastan a sus anchos caballos, vacas, ovejas, cabras e incluso alg&uacute;n que otro burro. 
    </p><p class="article-text">
        Es muy probable que en altitud tambi&eacute;n te encuentres marmotas. Las vas a escuchar antes que verlas. Estos roedores, se agrupan en familias y dentro de cada n&uacute;cleo familiar designan una o varias &lsquo;marmotas centinelas&rsquo;, que se encargan de avisar de los posibles peligros al grupo, mediante un caracter&iacute;stico pitido. No son propias del Pirineo, ya que fueron reintroducidas en el entorno desde los Alpes. Algo m&aacute;s dificil es encontrar sarrios (rebecos), corzos o ciervos, aunque con un poco de suerte lo mismo lo consigues. Mirando hacia arriba (y tambi&eacute;n con algo de suerte) podr&aacute;s contemplar al rey de los cielos, que no es otro que el Quebrantahuesos. Por &uacute;ltimo y como dato curioso, tambi&eacute;n hay presencia de osos en el Pirineo. Es una especie reintroducida desde Eslovenia, que la mayor&iacute;a de ejemplares se establecieron en el Pirineo franc&eacute;s. Aunque siempre hay alg&uacute;n &lsquo;curioso&rsquo; que cruza la frontera, es muy dif&iacute;cil, por no decir imposible, cruzarse con uno de ellos. El &uacute;ltimo oso pardo aut&oacute;ctono (se llamaba Camille), se cree que muri&oacute; en 2010.  
    </p><p class="article-text">
        Vamos con el paso a paso del recorrido, el cual he decidido dividir en seis partes, tantas como puertos tiene la ruta.
    </p><h2 class="article-text"> <strong>Ibonciecho</strong> </h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Desde la cima del puerto de Ibonciecho                            </span>
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        Todo un cl&aacute;sico de las subidas de tierra en el Pirineo aragon&eacute;s. Puerto muy constante y sin repechos serios, con pendientes que rondan el 7-8% ideales para ir entrando en calor. El origen de esta pista data de los a&ntilde;os 60. Se &lsquo;contruy&oacute;&rsquo; con motivo de las obras de canalizaci&oacute;n de las aguas desde el embalse de Respomuso y cuentan que llegaron a subir trailers a su cima (cosa que ser&iacute;a digna de ver viendo alguna de sus curvas de herradura). Cima que supera los 2000 metros de altitud al t&eacute;rmino de la pista. Las vistas aqu&iacute; arriba son de otro nivel, cualquier foto que veas no le va a hacer justicia. La bajada se hace por el mismo trazado por el que has subido, metiendo un peque&ntilde;o bucle para pasar por el bonito <strong>embalse de La Sarra</strong>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pico Royo</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Vista del Midi Dossau                            </span>
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        Vas a empezar pisando asfalto por la antigua carretera que une Sallent de G&aacute;llego con Formigal. Como dato curioso, formigal significa hormiguero en aragon&eacute;s. Cuenta la leyenda que antiguamente grandes y blancas formigas (hormigas) poblaban su territorio. Al final del valle viv&iacute;an los dioses Anayet y Arafita, con su preciosa hija Culibillas. Cuando el temido por todos, el dios Balait&uacute;s, creador de tormentas, quiso pretenderla, Culibillas grit&oacute;: &laquo;A m&iacute; las hormigas&raquo;. Entonces, estas cubrieron su cuerpo por completo, haciendo que Balait&uacute;s huyera asustado. Culibillas se clav&oacute; un pu&ntilde;al en el pecho y guard&oacute; a todas las hormigas dentro protegi&eacute;ndolas. Hoy en d&iacute;a es el forau (agujero) de la pe&ntilde;a Foratata (agujereada), que es la mole de piedra tan caracter&iacute;stica que &lsquo;preside&rsquo; el valle. Todos los dioses de la leyenda son monta&ntilde;as, que por aqu&iacute; tambi&eacute;n decimos que son gigantes dormidos por el perfil que dibujan sus cimas. Dejando atr&aacute;s la secci&oacute;n de &lsquo;cosas que no le imprtan a nadie&rsquo; y tras un enlace (a&uacute;n de asfalto) por el puerto del Portalet y el parking de Anayet de la estaci&oacute;n de Formigal llegas a pisar tierra de nuevo. Subida muy exigente llena de tremendos repechos, donde ganas altura por lo que en invierno son pistas de esqu&iacute;. Su cima es el punto m&aacute;s alto de la ruta, o &lsquo;la cima Coppi&rsquo; que dicen por Italia. Muy caracter&iacute;stica la silueta del <strong>Midi d&rsquo;Ossau</strong> que ver&aacute;s mirando al norte. Silueta que no es otra cosa que la chimenea de un antiguo volc&aacute;n, hoy en d&iacute;a inactivo. &iexcl;La de cosas que vas a aprender pedaleando en este sitio!
    </p><h2 class="article-text"><strong>La Partacua</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Embalse de Bubal bajando del puerto de la Partacua                            </span>
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        Si la subida a Ibonciecho era un cl&aacute;sico, la Partacua es un clasicazo en lo que a puertos de tierra se refiere. Se le llama &lsquo;Partacua&rsquo; a toda la sierra que te queda a la izquierda durante el ascenso. Conjunto agreste de piedra en el que destacan los picos de &lsquo;Pe&ntilde;a Telera&rsquo; y &lsquo;Pe&ntilde;a Retona&rsquo;, que, junto con las praderas verdes de su base, hacen que reciban el nombre de &lsquo;Peque&ntilde;os Dolomitas&rsquo;. Si algo nos gusta a nosotros es comparar cosas. Puerto tirando a largo pero muy poco exigente en el que no te queda otra que disfrutar del entorno, porque es un espect&aacute;culo. Vas a pasar por los<strong> Ibones de Las Paules o Tramacastilla</strong> (en la subida) y <strong>Piedrafita</strong> (en la bajada y tras un peque&ntilde;o y obligado desv&iacute;o). No s&eacute; si lo sabes (seguro que s&iacute;), pero en aragon&eacute;s se le denomina &lsquo;ib&oacute;n&rsquo; a un lago de alta monta&ntilde;a. Todo este tramo del recorrido se hace rodeando el <strong>bosque del Betato</strong>. En aragon&eacute;s, &lsquo;betato&rsquo; viene a decir &lsquo;prohibido&rsquo;. Cuenta la leyenda que est&aacute; encantado y habitado por duendes y brujas, que era el lugar donde celebraban sus aquelarres. Rinc&oacute;n habitado tambi&eacute;n por abedules, pinos, y sobre todo hayas, que en oto&ntilde;o cogen unos colores espectaculares.
    </p><h2 class="article-text"> <strong>Ib&oacute;n de los Asnos</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Andar en bici                            </span>
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        Tras un primer tramo de asfalto y pasando por la presa del embalse de B&uacute;bal, llegas a<strong> Hoz de Jaca</strong>. Lo mismo te suena el nombre del pueblo (que tambi&eacute;n es puerto en caso de ir en bici de carretera) de la marcha cicloturista &lsquo;Quebrantahuesos&rsquo;, aunque aqu&iacute; lo escalamos en sentido contrario. Dejando atr&aacute;s el pueblo y pisando tierra, vas a coronar el cuarto puerto de la ruta, todo un &lsquo;Hors Categorie&rsquo;. Eso s&iacute;, m&aacute;s que tierra parec&iacute;a una alfombra o un camino enmoquetado, ya que est&aacute; en perfecto estado (no quer&iacute;a hacer que rimara, pero me ha quedado as&iacute;). El <strong>ib&oacute;n de los Asnos </strong>hay que sudarlo, pero merece la pena cada gota que has visto caer del casco. Es uno de esos rincones en los que te sientas y nunca ves el momento de levantarte. En parte porque est&aacute;s a m&aacute;s de 2000 metros de altitud y llevas m&aacute;s de 3500 metros de desnivel acumulado, y en parte porque el sitio es una aut&eacute;ntica maravilla.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Rinc&oacute;n del Verde </strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Refugio del Verde                            </span>
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        Previo paso por el municipio de<strong> Panticosa</strong> encaras la pen&uacute;ltima subida del recorrido. Se puede dividir en tres partes en lo que a dificultad f&iacute;sica se refiere. Una primera parte muy exigente, una parte central llevadera (con incluso alguna bajada) y un final que se sale de todas las tablas. Un fuera de categor&iacute;a en dureza y un &lsquo;s&uacute;per fuera de categor&iacute;a&rsquo; en belleza. El <strong>valle de la Ripera</strong> es de lo m&aacute;s bonito que se puede hacer sobre una bicicleta en todo el Pirineo. Sobran las palabras, tienes que verlo. Cuando hayas coronado la subida, entender&aacute;s el porqu&eacute; del nombre del puerto. Verde es un rato. Por volver con la secci&oacute;n de &lsquo;cosas que no le importan a nadie&rsquo;, la tremenda pared de piedra que te envuelve durante la parte final de la ascensi&oacute;n es de las m&aacute;s altas de todo el Pirineo. &iexcl;La sierra de Tende&ntilde;era da para mucho! Tras bajar deshaciendo el camino, afrontas la &uacute;ltima dificultad monta&ntilde;osa del recorrido.
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        <a href="https://www.puyatasmaestras.com/refugio-del-verde/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>https://www.puyatasmaestras.com/refugio-del-verde/</strong></a>
    </p><h2 class="article-text"> <strong>Ib&oacute;n de Portet</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Desde lo alto del puerto del Ibon de Portet                            </span>
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        <strong>El Angliru </strong>del valle de Tena (ves c&oacute;mo nos gusta comparar). Uno de los puertos BTT/gravel m&aacute;s duros de todo el Pirineo. Y eso que tiene poco m&aacute;s de siete kil&oacute;metros, pero casi cinco de ellos son al 14% de pendiente media. &iexcl;Telita la subida que nos dejamos para el final! Tambi&eacute;n te digo que es el mirador m&aacute;s bonito al que se puede acceder pedaleando de toda la zona. Ya de bajada y con todo &lsquo;lo malo&rsquo; pasado, llegas al pueblo de<strong> Lanuza</strong>. &iquest;Qu&eacute; me dices del paisaje que tienes ante tus ojos? &lsquo;La peque&ntilde;a Suiza&rsquo; (&iquest;te hab&iacute;a dicho que nos gusta mucho comparar?). Peque&ntilde;o tramo de llaneo y fin de ruta. Vuelves a <strong>Sallent de G&aacute;llego</strong>. La casa del &lsquo;Gigante&rsquo; (2,29 dicen que med&iacute;a Ferm&iacute;n Arrudi). Tan grande como la ruta que acabas de realizar.
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                ANDAR EN BICI                            </span>
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        <a href="https://www.puyatasmaestras.com/ibon-do-porte/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>https://www.puyatasmaestras.com/ibon-do-porte/</strong></a>
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            <span class="title">
                Andar en bici                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Andar en bici]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Jun 2025 17:16:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ruta de alta montaña por los quiñones del Valle de Tena, en el pirineo aragonés]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bicicletas,Viajes,Rutas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres rutas para descubrir la cuadrilla de Añana, la joya salada de Álava]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/tres-rutas-descubrir-cuadrilla-anana-joya-salada-alava_1_12367828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a2dd238-c6a2-4465-a476-95fbf0f76562_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres rutas para descubrir la cuadrilla de Añana, la joya salada de Álava"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La comarca alavesa cuenta con muchos y variados alicientes como para merecer una visita detallada</p></div><p class="article-text">
        Dice el lema de su p&aacute;gina web de turismo: ven y volver&aacute;s y nosotros lo hemos encontrado muy acertado. Hemos preparado tres rutas que os van a encantar. El extenso territorio de la Cuadrilla de A&ntilde;ana, 693 km2, ha hecho necesario elaborar tres rutas circulares para poder abarcar todos los lugares de inter&eacute;s con los que cuenta. Hemos dejado fuera de nuestros recorridos, muy a nuestro pesar, los municipios de Iru&ntilde;a de Oca y Armi&ntilde;&oacute;n que, aunque pertenecen a la comarca, geogr&aacute;ficamente est&aacute;n en el &aacute;mbito de la Llanada y era dif&iacute;cil integrarlos en las rutas circulares. Cuentan estos dos municipios con varios puntos de inter&eacute;s como sus puentes medievales, el jard&iacute;n bot&aacute;nico de Santa Catalina o el yacimiento arqueol&oacute;gico de Iru&ntilde;a-Veleia, que seguro que visitaremos en posteriores rutas. 
    </p><p class="article-text">
        La considerable extensi&oacute;n de la cuadrilla y su escasa poblaci&oacute;n, repartida en 10 municipios y 118 peque&ntilde;os n&uacute;cleos, hace que su densidad de habitantes sea de las m&aacute;s bajas de Euskadi, lo cual nos garantiza otro de sus principales activos: la tranquilidad y el predomino del medio natural. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de unos espectaculares y variados paisajes, la cuadrilla de A&ntilde;ana cuenta con un patrimonio cultural, geol&oacute;gico y arqueol&oacute;gico de primer orden, con muchas curiosidades que no te dejar&aacute;n indiferente: el Valle Salado, castillos, torres-palacio, puentes, cuevas erem&iacute;ticas, lagunas etc., que se nos ir&aacute;n presentando a lo largo de las tres rutas ciclistas que te proponemos. 
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, preparaos para afrontar recorridos exigentes, con bastante desnivel acumulado y algunos muros de consideraci&oacute;n. Esta comarca tambi&eacute;n se llama Valles Alaveses, pero que no os enga&ntilde;e; es, una vez m&aacute;s, un recorrido rompepiernas. La falsa impresi&oacute;n que muchos tienen de que el territorio hist&oacute;rico de &Aacute;lava es llano viene dada por el arrastre que ejerce la Llanada Alavesa, su parte m&aacute;s conocida y transitada, donde se encuentra la capital, pero que no constituye m&aacute;s que una cuarta parte del total, el resto es bastante accidentado, como vais a notar en vuestras piernas. 
    </p><h2 class="article-text">Ruta noroeste</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Castillo de Astúlez.                            </span>
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        Comienza este recorrido en uno los lugares estrella de la comarca, el Valle Salado, muy conocido y cada vez m&aacute;s visitado. Y es que merece la pena. Se trata de un espacio singular, Patrimonio Agr&iacute;cola Mundial desde 2017, nada menos. El surgimiento natural de manantiales de salmuera propici&oacute; que se desarrollara de forma ininterrumpida durante miles de a&ntilde;os un asentamiento dedicado a la producci&oacute;n de sal, que se ha ido adaptando hasta hoy a las especificidades de cada &eacute;poca hist&oacute;rica. El resultado es un paisaje &uacute;nico y espectacular de canalizaciones de madera que conducen el agua salada desde los manantiales hasta los pozos y las terrazas escalonadas, construidas con piedra, madera y arcilla, que soportan las eras donde se recoge la sal. La explicaci&oacute;n geol&oacute;gica de este lugar singular est&aacute; en su ubicaci&oacute;n en el Diapiro de A&ntilde;ana, una de las principales chimeneas salinas de la Fosa Cant&aacute;brica.  
    </p><p class="article-text">
        El pueblo de Salinas de A&ntilde;ana, la villa m&aacute;s antigua de &Aacute;lava, que se asoma al Valle Salado, es nuestro punto de partida y de llegada. Cuenta con un interesante conjunto hist&oacute;rico y con servicios de restauraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Comenzamos la ruta en bajada durante 3 km hasta llegar a Tuesta donde, aunque acabamos de empezar a rodar, conviene detenerse para visitar su magn&iacute;fica iglesia de Nuestra Se&ntilde;ora de la Asunci&oacute;n, uno de los mejores ejemplares de la transici&oacute;n del estilo rom&aacute;nico al g&oacute;tico en &Aacute;lava, con su espectacular portada rom&aacute;nica de arquivoltas historiadas. 
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                Torre de Los Varona, en Villanañe.                            </span>
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        A partir de Tuesta nos dirigimos al norte, ya en subida hacia Barr&oacute;n, por una tranquila carretera muy agradable que nos muestra enfrente la sierra de Arkamo, en su vertiente sur, tapizada de encinas. En Guinea, no el pa&iacute;s africano, sino el peque&ntilde;o concejo alav&eacute;s, comienza el primer muro de consideraci&oacute;n que tiene esta ruta. Se trata de una cuesta de 500 m al 8,7% de desnivel medio, con algunos tramos al 12%, poca cosa. Una vez coronada, disfrutamos de un largo descenso muy agradable con bellas panor&aacute;micas hasta Osma, pasando por los pueblos de C&aacute;rcamo y Fresneda. Ojo en C&aacute;rcamo con el desv&iacute;o a derecha hacia Fresneda, que nos pilla en bajada y podemos salt&aacute;rnoslo, como me sucedi&oacute; a m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        En Osma dejamos la carretera que nos llevar&iacute;a al puerto de Ordu&ntilde;a sur y nos dirigimos hacia Ast&uacute;lez. Una serpenteante y divertida subida al 4% nos va mostrando los restos del castillo de este pueblo, estrat&eacute;gicamente encaramado en una aguja rocosa, casi inaccesible, perfecta atalaya sobre el valle. Desde aqu&iacute; toca de nuevo bajar hacia Caranca para adentrarnos en el estrecho valle que forma el r&iacute;o Tumecillo, un bello paraje donde se encuentra el Santuario de Angosto.  
    </p><p class="article-text">
        Muy cerca de aqu&iacute; se halla el camping de Angosto, sede del Centro BTT Valderejo-A&ntilde;ana, que cuenta con siete rutas de diversa dificultad y ofrece varios servicios, entre otros: taller mec&aacute;nico, bar-restaurante e informaci&oacute;n de rutas. Sin duda esta es una visita obligada, en otra ocasi&oacute;n, para quienes os gusta esta modalidad tan atractiva de nuestro deporte.  
    </p><p class="article-text">
        Continuando el recorrido, en Villana&ntilde;e nos desviaremos hacia el sur durante apenas un kil&oacute;metro para visitar otra de las joyas de esta ruta: la Torre-Palacio de los Varona. Monumento Nacional desde 1949, es la &uacute;nica fortaleza de &Aacute;lava que conserva su foso y uno de los conjuntos fortificados en mejor estado de conservaci&oacute;n. Adem&aacute;s, como curiosidad, sigue habitada por descendientes directos de la familia Varona desde el siglo XII, cuando los Varona tomaron importancia en algunos acontecimientos decisivos de la &eacute;poca. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de este imprescindible desv&iacute;o, rodamos ya en direcci&oacute;n a Villanueva de Valdegov&iacute;a, sede del municipio de Valdegov&iacute;a / Gaubea, donde encontraremos todo tipo de servicios, por si precisamos repostar. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de aqu&iacute; comienza una casi constante subida a nuestro siguiente objetivo importante: el Parque Natural de Valderejo. Son 16 km en los que ascenderemos de los 550 metros a los 920, cota m&aacute;s alta del recorrido. Se trata de una subida llevadera. Vas a ir tan entretenido por los distintos panoramas que se nos van ofreciendo en el camino, que no te vas a dar ni cuenta del desnivel que vas acumulando. En este largo tramo entramos en el inmenso pinar de la sierra de Arcena, una aut&eacute;ntica joya de bosque aut&oacute;ctono, con predominio casi absoluto del pinus sylvestris (pino albar, pinu gorria), con algunas zonas de bosque mixto de pino, roble, casta&ntilde;o o haya. La inmensidad y el silencio del bosque nos van a atrapar, pero tambi&eacute;n las impresionantes vistas que van a ir asomando en el recorrido de la Pe&ntilde;a Karria, a derecha, y la sierra de Arcena a la izquierda.
    </p><p class="article-text">
        Pasaremos en primer lugar por Nograro, peque&ntilde;o pueblo en cuyas afueras encontramos la Casa Torre de Calderones y Salazares, en estado de ruina progresiva, pero que presenta a&uacute;n un imponente porte, que denota su pasado esplendor. Poco despu&eacute;s de la torre comienza una corta, pero dura rampa, que llega puntualmente hasta el 14%. Tras una corta bajada llegamos a Quejo, para adentrarnos posteriormente, por un momento, en las tierras burgalesas de San Zadornil. Comienza aqu&iacute; la parte final de la subida al Parque Natural de Valderejo, que nos ofrece unas impresionantes vistas de la pe&ntilde;a Karria, tal vez el monte m&aacute;s bonito y fotog&eacute;nico de &Aacute;lava. Sus verticales paredes, desde nuestra ruta, parecen un afilado cuchillo de dif&iacute;cil acceso, pero una v&iacute;a ferrata ha facilitado bastante su subida.  
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                San Zadornil.                            </span>
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        Desde San Zadornil iniciamos una subida de unos 7 km al 4% de media, con la imponente presencia a nuestra derecha de la pe&ntilde;a Karria (Gobea), que nos llevar&aacute; a Lalastra, donde se encuentra el centro de interpretaci&oacute;n del Parque Natural de Valderejo, punto de partida de numerosas excursiones y rutas de senderismo a los elementos destacados del parque, entre los que destaca el desfiladero del r&iacute;o Pur&oacute;n, una visita muy recomendable para todos los p&uacute;blicos. En Lalastra existe un restaurante, por si necesit&aacute;is cargar pilas.  
    </p><p class="article-text">
        Ahora toca deshacer en parte el camino andado para regresar a San Zadornil, ya que Lalastra es cul-de-sac. La mitad de este recorrido lo haremos por una carretera paralela a la de subida, que va m&aacute;s pegada a la ladera. Todo ello se realiza en constante bajada, que nos recuperar&aacute; un poco las piernas para las subidas finales.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro pr&oacute;ximo objetivo es Pinedo, a donde nos desviaremos un par de kil&oacute;metros en subida, para visitar otra de las curiosidades que nos ofrece este variado recorrido: sus cuevas erem&iacute;ticas. El acceso es bastante c&oacute;modo y su estructura me result&oacute; sorprendente. Son cuevas en dos alturas y tienen, como la casa de Celed&oacute;n, ventana y balc&oacute;n (las gentes de Vitoria ya me entienden). 
    </p><p class="article-text">
        Descendemos por donde subimos a las cuevas para retomar la tranquila carretera que se dirige a Basabe en suave ascenso. Desde aqu&iacute; a Acebedo el ascenso va in crescendo, con porcentajes que ya se acercan al 8%, pero esto no es m&aacute;s que el aperitivo. Enseguida, pasado el cruce del pueblo, vislumbramos un repecho que asusta bastante. &iquest;Por ah&iacute; hay que subir? Pues s&iacute;. Menos mal que no parece muy largo. Son solamente 430 m, pero casi 300 de ellos al 18% y el resto al 12%: un muro en toda regla. M&aacute;s vale que lleves alguna corona de bastantes dientes y, aun as&iacute;, te vas a retorcer bastante. Este es el punto m&aacute;s duro del recorrido. Salvado este escollo, el perfil ya se muestra amable pr&aacute;cticamente hasta el final. 
    </p><p class="article-text">
        Bajamos a Valluerca y nos dirigimos a Quintanilla. El panorama se va abriendo y tenemos buenas vistas del embalse de Tobillas y del cordal de la Pe&ntilde;a Karria por su vertiente norte. Una vez ganada la carretera principal que viene de Villanueva, nos acercamos a B&oacute;veda, &uacute;ltimo pueblo del valle antes del conf&iacute;n con Burgos. Destaca su iglesia, con su esbelta torre de planta cuadrada con remate piramidal.
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                Cuevas de Pinedo.                            </span>
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        Desde B&oacute;veda ya iniciamos el regreso al punto de partida, siguiendo constantemente el valle y el curso del r&iacute;o Omecillo hasta Espejo. Rodamos en suave bajada por un bello paisaje durante unos 20 km, donde podemos coger una velocidad de crucero y mejorar bastante nuestra media. En el camino pasaremos por Tobillas, en donde se localiza una joya del rom&aacute;nico:  la iglesia de San Rom&aacute;n, primer templo de la religi&oacute;n cristiana en el Pa&iacute;s Vasco. A escasa distancia de aqu&iacute; tambi&eacute;n podemos acercarnos a ver los eremitorios, enclavados en lo alto de una pe&ntilde;a, entre densa vegetaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Para cerrar el cap&iacute;tulo de cuevas erem&iacute;ticas, a unos dos km, cerca de un aparcamiento y un &aacute;rea recreativa, tambi&eacute;n encontraremos las cuevas de los Moros, pertenecientes al concejo de Corro.
    </p><p class="article-text">
        Algo m&aacute;s adelante, si vas algo bajo de combustible, puedes parar en el restaurante de San Mill&aacute;n de San Zadornil, que tiene una estupenda terraza. All&iacute; suelen parar otros riders, los moteros, pero ellos utilizan otro tipo de carburante.
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                Peña Karria.                            </span>
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        Despu&eacute;s de pasar por Gurendes y Villanueva, en Villana&ntilde;e debemos desviarnos a la derecha para coger una carreterita muy agradable que nos lleva directamente a Espejo. Justo a la entrada del pueblo encontramos una curiosa piscina fluvial en el r&iacute;o Omecillo, donde podemos darnos un chapuz&oacute;n tonificante, si venimos sofocados, o tomar una cerveza bajo su agradable chopera.  
    </p><p class="article-text">
        Desde Espejo s&oacute;lo nos queda subir muy suavemente durante 5 km hasta Salinas de A&ntilde;ana, nuestro punto de llegada. Esta localidad ofrece bastantes servicios de restauraci&oacute;n para recuperar fuerzas y con buenas vistas del Valle Salado. Un pase&iacute;to por su casco urbano tambi&eacute;n merece la pena. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n podemos ba&ntilde;arnos en su piscina de agua salada, con sus beneficiosos efectos. Este recorrido ciclista por el noroeste de la Cuadrilla de A&ntilde;ana, aunque exigente, con sus 98 km y unos 1.500 m de desnivel acumulado, no te va a dejar indiferente por sus curiosidades y variedad de paisajes. Si adem&aacute;s le a&ntilde;adimos unas carreteras muy tranquilas y poco transitadas, se trata de un destino altamente recomendable. Estamos seguros de que te va a sorprender.
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                Mapa de la ruta.                            </span>
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                Perfil de la ruta Noroeste.                            </span>
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            <span class="title">
                Lago de Arreo o Caicedo-Yuso.                            </span>
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        La segunda propuesta para conocer la Cuadrilla de A&ntilde;ana comienza tambi&eacute;n en Salinas de A&ntilde;ana. Podemos dejar el coche en el aparcamiento que hay enfrente de las piscinas. 
    </p><p class="article-text">
        Comienza la fiesta esta vez a bal&oacute;n parado. Se nos alterar&aacute; la respiraci&oacute;n y romperemos a sudar nada m&aacute;s salir. Son unos 4,5 km asequibles, aunque con alg&uacute;n peque&ntilde;o tramo al 9-10%. A la salida del pueblo vemos el desv&iacute;o a la derecha que lleva al monasterio de San Juan de Acre, de origen templario, de la orden de Malta, que merece una visita en otro momento. Pronto empezaremos a ver, asomando en medio de un tupido bosque, la torre de la iglesia de Viloria, por donde pasaremos. Llegaremos enseguida a Arreo, cota m&aacute;s alta de todo el recorrido, 764 m. Ah&iacute; se abre el panorama y dejamos de subir moment&aacute;neamente. Ya se vislumbra el lago de Arreo o Caicedo-Yuso. Se trata de un espacio integrado en el biotopo protegido del Diapiro de A&ntilde;ana. Es el lago natural m&aacute;s importante de Euskadi y tiene un alto valor medioambiental. En sus alrededores podemos ver manchas blancas salinas junto a peque&ntilde;as surgencias de manantiales, que son el origen del Valle Salado.
    </p><p class="article-text">
        Tras una corta bajada, tomamos direcci&oacute;n Villambrosa por una carretera tan poco transitada que en sus numerosas grietas crece hasta la hierba, pero que despu&eacute;s de cada curva nos sorprende con alguna rampa de hasta el 12% que nos pondr&aacute; bastante tensi&oacute;n en las piernas. Desde ese pueblecito iniciaremos un r&aacute;pido y divertido descenso hacia Berg&uuml;enda, con amplias vistas: el pico Umi&oacute;n (Montes Obarenes, ya en Burgos) o la sierra de Arcena, con el Bachicabo y Mota en primer plano. Pasaremos por delante de la iglesia rom&aacute;nica de Alcedo y al llegar al valle del Omecillo nos asomaremos al bonito puente medieval de Berg&uuml;enda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Presa de Sobrón.                            </span>
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        Nos dirigimos al norte y enseguida encontramos el desv&iacute;o hacia la izquierda para iniciar la subida al pueblo de Bachicabo, a los pies del monte del mismo nombre. La subida es tranquila y con excelentes vistas. Ya en el pueblo, en su iglesia de San Mart&iacute;n podemos encontrar una interesante curiosidad: dos retablos en un mismo templo. El descubrimiento de un retablo fingido en el &aacute;bside se produjo de forma fortuita al retirar en 2006 el lienzo que presid&iacute;a el retablo mayor para su restauraci&oacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        Tras esta parada cultural toca bajar hacia el Ebro. Es un descenso de unos 3 km para coger la carretera que se dirige al desfiladero de Sobr&oacute;n. Haremos una incursi&oacute;n de ida y vuelta, ya que el entorno lo merece. Primero encontraremos a nuestra izquierda el centro de Aventura de Sobr&oacute;n, donde se pueden realizar m&uacute;ltiples actividades como kayak, paintball, escalada, v&iacute;a ferrata, etc. Un poco m&aacute;s adelante nos adentramos en el desfiladero y podemos ver junto a la carretera estratos calizos en posici&oacute;n casi vertical. Antes de llegar a la presa del embalse, donde nos daremos la vuelta, encontramos la zona en la que se ubic&oacute; el antiguo balneario. Tuvo su pasado esplendor, pero en la actualidad se encuentra en total decadencia, con los restos del llamado Hotel Blanco, que me ha recordado al hotel de la pel&iacute;cula &ldquo;El resplandor&rdquo; por lo siniestro. Lo que sigue funcionando es el museo del Agua, una instalaci&oacute;n concebida como un espacio interactivo para el aprendizaje y la diversi&oacute;n. Merece la pena acercarse hasta la presa para ver la panor&aacute;mica del embalse y el desfiladero, que aguas arriba del Ebro nos lleva al valle de Tobalina, ya en Burgos.
    </p><p class="article-text">
        Retornamos por donde hemos venido y nos dirigimos a Puentelarr&aacute;, situado a orillas del Ebro, en el conf&iacute;n con Burgos, cuyo puente ha sido siempre un punto de paso estrat&eacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Tomamos la carretera que se dirige a Miranda de Ebro durante algunos kil&oacute;metros. Se trata de una v&iacute;a bastante transitada, la &uacute;nica en nuestro recorrido. Sigue el curso del r&iacute;o Ebro que, una vez salvado el desfiladero de Sobr&oacute;n, aqu&iacute; presenta ya una anchura considerable y es el l&iacute;mite entre Euskadi y Castilla-Le&oacute;n. Est&aacute; flanqueado por magn&iacute;ficas choperas y alamedas, pero tambi&eacute;n por pol&iacute;gonos industriales, que incrementan el tr&aacute;fico y hacen m&aacute;s desagradable el rodar. Tranquilidad, son apenas 10 km y bastante llanos, los haremos r&aacute;pido.
    </p><p class="article-text">
        En este tr&aacute;nsito encontramos el pueblo de Fontecha, que cuenta con dos torres medievales en buen estado de conservaci&oacute;n y que delatan la importancia de la v&iacute;a y del lugar. La torre del Condestable, en buen estado por el exterior, est&aacute; hueca por dentro. La torre-palacio de los Orgaz, que est&aacute; junto a la carretera por la que rodamos, ha sido recientemente restaurada y alberga la Escuela Taller Micaela Portilla, de formaci&oacute;n para la recuperaci&oacute;n del patrimonio hist&oacute;rico. 
    </p><p class="article-text">
        En Zubillaga abandonamos la carretera de Miranda y nos dirigimos a Ribabellosa. Es un tramo bastante m&aacute;s tranquilo, con grandes campos de cereal y girasol que recuerdan a los paisajes castellanos. Aqu&iacute; se ampl&iacute;a el panorama, vemos de frente el pueblo de Ribabellosa, detr&aacute;s asoma un toro publicitario indultado de Osborne, y m&aacute;s al fondo la ermita de San Formerio, encaramada en posici&oacute;n estrat&eacute;gica. Podemos hacer un alto de avituallamiento en este pueblo, que cuenta con todo tipo de servicios y es sede del municipio de Ribera Baja y tambi&eacute;n de la Cuadrilla de A&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        Desde aqu&iacute; nuestra ruta se dirige hacia Melledes, para hacer luego una peque&ntilde;a incursi&oacute;n en el Condado de Trevi&ntilde;o. Cambiamos de valle, del Bayas pasaremos al Zadorra: por lo tanto, toca subida. No es larga, solo son 2,5 km, pero aqu&iacute; he experimentado de manera pr&aacute;ctica la elasticidad del espacio-tiempo: el ascenso se me ha hecho eterno y la distancia me ha parecido bastante mayor que la rese&ntilde;ada. Tampoco el paisaje ayudaba mucho. A ambos lados de la carretera solo ve&iacute;a girasoles casi secos y cabizbajos, ya preparados para su cosecha. Se ve que este a&ntilde;o el girasol est&aacute; de moda, es lo que manda la pol&iacute;tica agraria com&uacute;n europea.
    </p><p class="article-text">
        La bajada de Melledes a Manzanos, en cambio, es vertiginosa. Se pueden coger hasta 70 km/h, los 12-14% de desnivel negativo favorable tienen la culpa. 
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                La Puebla de Argamzón.                            </span>
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        En Manzanos ya estamos a orillas del Zadorra. Subimos hacia Leci&ntilde;ana de la Oca, con alguna cuesta al 8%, y all&iacute; tomamos a derecha (ojo, no pasarse el desv&iacute;o) una carreterita que nos llevar&aacute; en bajada a La Puebla de Arganz&oacute;n (Trevi&ntilde;o). Merece la pena dar un paseo por sus calles. Fue una villa amurallada y conserva la estructura medieval. El entorno del puente medieval resulta tambi&eacute;n muy interesante. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; ya vislumbramos hacia el norte la ladera sur de la sierra de Tuyo, tapizada de encinas. Por esa ladera precisamente sigue nuestra ruta en subida constante, pero en escalones, a veces bastante duros, hasta la cota de Lasierra. Son unos 5 km de ascenso. La bajada es muy agradable. Pasaremos junto al camping el Roble Verde, una opci&oacute;n de alojamiento si te quieres alejar del bullicio. Pasaremos por An&uacute;cita y cogeremos a la derecha hacia Pobes. En la gasolinera de las afueras paro a repostar, en mi caso una Coca-Cola y medio litro de agua, para llenar el bid&oacute;n. El calor ya empezaba a apretar y lo que me quedaba de recorrido, en subida, aconsejaba hidratarse.
    </p><p class="article-text">
        Vamos en direcci&oacute;n norte hacia Subijana-Morillas, pero un poco antes nos desviamos a la izquierda para iniciar el ascenso a Artatza, &uacute;ltima subida de consideraci&oacute;n que nos queda. Vamos por el flanco sur de la sierra de Arkamo, completamente cubierta de encinas carrascas, muy resistentes a la sequedad. Los pueblos asentados en la solana de la sierra est&aacute;n protegidos del viento norte. La subida, de unos 6 km, es bastante c&oacute;moda, pero sin protecci&oacute;n arb&oacute;rea, ya que rodamos justo por el borde donde acaba el tupido bosque. Si vamos fundidos podemos parar en el restaurante de Escota, que tiene una terraza muy agradable, punto de parada de moteros. Cuando coronamos en Artatza a continuaci&oacute;n ya encontramos un terreno muy favorable, son 10 km de pl&aacute;cido descenso. Cruzaremos por Barr&oacute;n y enseguida nos desviaremos a la izquierda para, tras pasar por Atiega, dirigirnos a Tuesta. S&oacute;lo quedan los 3 km de suave subida a Salinas de A&ntilde;ana, nuestro punto final de la ruta.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un recorrido muy variado y con muchos contrastes, que te va a dar una buena visi&oacute;n de lo que es esta comarca alavesa: un territorio con gran diversidad de paisajes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mapa de la ruta suroeste.                            </span>
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                Perfil de la eta suroeste.                            </span>
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                Subijana-Morillas.                            </span>
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        Para iniciar esta tercera ruta por la Cuadrilla de A&ntilde;ana esta vez hemos elegido el pueblo de Pobes, sede del municipio de Ribera Alta, como punto de inicio y final. 
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de esta ruta es visitar tres interesantes valles situados en la parte este del territorio de la comarca: Kuartango, Inglares y Ayuda. Unir estos valles en una ruta circular era bastante dif&iacute;cil sin que nos saliera un kilometraje excesivo, ya que uno de ellos est&aacute; al norte y los otros dos al sur. La &uacute;nica conexi&oacute;n razonable era siguiendo el curso del r&iacute;o Bayas, por donde van las principales v&iacute;as de comunicaci&oacute;n: ferrocarril Miranda de Ebro-Bilbao y autopista Vasco-Aragonesa, aprovechando una carreterita que tambi&eacute;n discurre junto al Bayas, serpenteando de uno a otro lado. Esta conexi&oacute;n la realizaremos en un recorrido de ida y vuelta.
    </p><p class="article-text">
        Partimos de Pobes hacia el norte. Enseguida nos encontramos con Subijana-Morillas, un bonito pueblo situado estrat&eacute;gicamente a la entrada del angosto paso del portillo de Techa, que separa las sierras de Badaia y Arkamo. La iglesia de San Pedro de Morillas, bastante separada del n&uacute;cleo, aparece encaramada en la ladera de la sierra de Arkamo, a la izquierda, en medio del encinar.
    </p><p class="article-text">
        Tras pasar el t&uacute;nel de Techa, accedemos al valle de Kuartango. Los cantiles a ambos lados del desfiladero son pr&aacute;cticamente verticales, h&aacute;bitat muy propicio para los buitres.
    </p><p class="article-text">
        El valle de Kuartango es geol&oacute;gicamente una estructura anticlinal desventrada, donde la sierra de Arkamo es el flanco sur, el pico Marinda constituye los restos del flanco norte y la sierra de Badaia su cierre periclinal. Todo el valle cuenta con un entorno natural privilegiado, de una gran riqueza paisaj&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        En ligero ascenso llegamos a Zuatzu Kuartango, capital del municipio, a orillas del Bayas. El antiguo balneario de Kuartango acoge en la actualidad Kuartango Lab, un espacio dedicado al emprendimiento y a la innovaci&oacute;n social. El edificio alberga tambi&eacute;n una sidrer&iacute;a y una empresa de conservas artesanales. Est&aacute; ubicado junto a las dependencias municipales y frente al espacio deportivo. Se trata de un espacio sin duda novedoso en el medio rural.
    </p><p class="article-text">
        En Zuatzu Kuartango abandonamos la carretera que nos llevar&iacute;a a Izarra y nos adentramos hasta el fondo del valle en direcci&oacute;n oeste. Es una subida en escalones con alg&uacute;n repecho duro en la parte final. 
    </p><p class="article-text">
        Pasamos por Jokano y m&aacute;s adelante encontramos el desv&iacute;o a la derecha que nos llevar&iacute;a a La Casa Torre Urbina Basabe, que bien merece una visita. El edificio fue un centro bajomedieval de car&aacute;cter religioso, administrativo y residencial. La Iglesia, dedicada a San Pedro, es de estilo rom&aacute;nico, data del siglo XII y est&aacute; considerada como una de las m&aacute;s antiguas de &Aacute;lava. 
    </p><p class="article-text">
        En el recorrido vemos a nuestra izquierda los fant&aacute;sticos bosques que recubren el flanco norte de la sierra de Arkamo. La parte baja de la ladera est&aacute; dominada por el pino albar (pinus sylvestris), mientras que la parte superior pertenece a las hayas. En oto&ntilde;o este bosque ofrece un espect&aacute;culo bicolor inigualable.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Subijana.                            </span>
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        Seguimos subiendo hasta el fondo de este valle sin salida. Pasado el pueblo de Santa Eulalia, la ascensi&oacute;n se hace cada vez m&aacute;s dura con alg&uacute;n tramo de hasta el 9%, pero en Arriano, curioso nombre, comenzaremos ya el camino de retorno. Nos dirigiremos a Luna, desde donde se inicia un camino de acceso al famoso Salto del Nervi&oacute;n, una opci&oacute;n BTT muy recomendable para otra ocasi&oacute;n. Despu&eacute;s rodaremos hacia Artxua, ya en bajada. Ante nosotros asoma el pico Marinda, que desde esta perspectiva tiene una forma perfectamente piramidal de gran belleza. Las cuestas que en la ida nos hac&iacute;an sufrir ahora, en el regreso, nos hacen gozar y de qu&eacute; manera. Los recorridos de ida y vuelta tienen esa caracter&iacute;stica que todos conocemos en el ciclismo.
    </p><p class="article-text">
        Una vez visitado el valle de Kuartango, debemos tomar direcci&oacute;n sur hacia los otros puntos de inter&eacute;s, por la conexi&oacute;n que antes hemos mencionado del curso del r&iacute;o Bayas. Como vamos r&iacute;o abajo, la ruta es en descenso, pero salpicada de algunas tachuelas. El muro de Igai es el m&aacute;s duro (10-12%), pero muy corto. Este tramo, a pesar de ir junto a la autopista y la v&iacute;a f&eacute;rrea, es bastante agradable y muy utilizado por las grupetas ciclistas por su tranquilidad. Llegaremos a Ribabellosa, por donde ya pasamos en la ruta suroeste. Es un buen sitio para avituallarnos. Seguiremos hacia Ribaguda cruzando el pol&iacute;gono industrial de Arasur. Tambi&eacute;n pasaremos junto al inmenso parque solar cercano al pueblo, que es el mayor de Euskadi. Desde aqu&iacute; ya veremos la sierra del Tolo&ntilde;o, a cuyos pies se haya el valle del Inglares, hacia donde nos dirigimos. Para acceder a Zambrana pasaremos por una carreterita que va junto al Zadorra, muy cercano a desembocar en el Ebro. En Lacorzanilla veremos a nuestra izquierda, junto al r&iacute;o, la torre de los Hurtado de Mendoza. 
    </p><p class="article-text">
        Cruzaremos fugazmente por el t&eacute;rmino de Miranda de Ebro, y llegaremos a Zambrana, sede del municipio del mismo nombre. A partir de aqu&iacute; nos adentraremos en el interesante valle del Inglares, otra vez en un recorrido de ida y vuelta. Pronto veremos a nuestra derecha la Sierra del Tolo&ntilde;o y a nuestra izquierda el pueblo de Portilla y su castillo, estrat&eacute;gicamente encaramados, adonde no nos dirigiremos todav&iacute;a. Ascendemos a Santa Cruz del Fierro y pronto vislumbramos el castillo de Ocio, situado en un risco bastante inexpugnable. Se trata de una fortaleza medieval perteneciente a la l&iacute;nea fronteriza del antiguo Reino de Navarra con Castilla. Despu&eacute;s del pueblo de Ocio, a orillas del r&iacute;o, nos dirigiremos a Berganzo, punto de partida de la exitosa Ruta del Agua, agradable paseo por la orilla del Inglares que nos lleva hasta una atractiva cascada, en un entorno muy agradable.  Hacemos el camino de regreso hasta Zambrana y encaramos el repecho m&aacute;s duro de la ruta: la ascensi&oacute;n a Portilla. Son apenas 3,5 km, pero con una rampa final al 12%. Entramos en una villa-fortaleza de gran importancia hist&oacute;rica. Construida en el siglo XI por el rey navarro Sancho III, fue escenario de numerosos enfrentamientos navarro-castellanos. Permaneci&oacute; abandonada durante siglos y en la actualidad un proyecto de recuperaci&oacute;n integral del lugar permite visitar este espectacular sitio.
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                Berantevilla.                            </span>
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        De Portilla vamos a cambiar de valle y descenderemos vertiginosamente al del r&iacute;o Ayuda, a cuyas orillas se encuentra Berantevilla, capital del municipio. Tiene el t&iacute;tulo de villa y estuvo amurallada. El casco hist&oacute;rico de la localidad fue declarado Conjunto Monumental con el fin de proteger sus numerosas casas blasonadas y su templo parroquial. El pueblo tiene adem&aacute;s un moderno y cuidado parque fluvial en la ribera del r&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Tras conocer Berantevilla ya solo nos queda regresar a Pobes por el camino antes transitado, siguiendo el cauce del Bayas aguas arriba. Ahora es en subida con alg&uacute;n peque&ntilde;o repecho, pero bastante tranquilo en general. En Pobes podemos tomarnos alg&uacute;n refrigerio en alguno de sus dos bares con terraza. Si hemos llegado muy sofocados tambi&eacute;n cuenta con unas estupendas piscinas municipales.
    </p><p class="article-text">
        Esta tercera ruta ha sido m&aacute;s larga que las anteriores, 106 km, pero menos exigente en cuanto a desnivel acumulado: &ldquo;solo&rdquo; 1.050 m. 
    </p><p class="article-text">
        Con estos tres recorridos llevamos a cabo un buen periplo por la Cuadrilla de A&ntilde;ana, que, como hemos se&ntilde;alado, tiene mucho que ver y estamos seguros de que, si vienes, volver&aacute;s y la recomendar&aacute;s a tus amistades ciclistas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mapa de la ruta.                            </span>
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                Perfil de la etapa Este.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[José Ángel Colinas Santos / Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/tres-rutas-descubrir-cuadrilla-anana-joya-salada-alava_1_12367828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Jun 2025 15:13:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres rutas para descubrir la cuadrilla de Añana, la joya salada de Álava]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Benín, pedaleando por la cuna del vudú]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/benin-pedaleando-cuna-vudu_1_12342837.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aae7a393-727e-41a0-bc3e-927b42ef7a66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Benín, pedaleando por la cuna del vudú"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nos espera un país hospitalario, con una rica diversidad étnica que compartirá algunas de sus costumbres con nosotros</p></div><p class="article-text">
        Aterrizamos a principios de octubre en&nbsp;Cotonou, la capital de Ben&iacute;n, antigua colonia francesa conocida como Dahomey hasta 1975, cuando adopt&oacute; el nombre de Ben&iacute;n. Un pa&iacute;s africano de dimensiones modestas que comparte fronteras con Togo, Burkina Faso, N&iacute;ger y Nigeria, adem&aacute;s de tener una costa de 121 km en el oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico.
    </p><p class="article-text">
        Nos espera un pa&iacute;s hospitalario, con una rica diversidad &eacute;tnica que compartir&aacute; algunas de sus costumbres con nosotros. Iniciamos una ruta circular con algunos tramos en coche, explorando campos de algod&oacute;n y mijo, monta&ntilde;as, lagos, playas, y poblados con sus caracter&iacute;sticas casas de adobe o sencillas caba&ntilde;as de paja. Nos sumergimos en la autenticidad de los mercados de fetiches, donde la vida local se desenvuelve entre ritmos y bailes fascinantes, y los cantos espirituales de los domingos en las iglesias que crean un contraste intrigante con las pr&aacute;cticas misteriosas del vud&uacute; que a&uacute;n perduran.
    </p><p class="article-text">
        Partimos de Cotonou hacia el norte, siguiendo paralelos a la frontera con Nigeria, un pa&iacute;s rico en petr&oacute;leo, nos acompa&ntilde;a el zumbido de motocicletas cargadas hasta lo impensable con bidones de gasolina de contrabando.
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                Fiesta de gratitud de los pescadores.                            </span>
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        Nuestra primera parada obligada fue en&nbsp;Issaba, donde decidimos pernoctar con los&nbsp;Holis. Posiblemente, una de las etnias m&aacute;s intrigantes y menos conocidas de Ben&iacute;n. Al dejar el asfalto, nos encontramos con un terreno embarrado por la lluvia, convirtiendo el desplazamiento sobre la tierra arcillosa en un aut&eacute;ntico calvario. Era imposible pedalear, ya que el barro cubr&iacute;a los neum&aacute;ticos con una gruesa capa, frenando su avance en la horquilla. As&iacute;, resbalando con los pies descalzos y empujando las bicicletas, llegamos al poblado donde las mujeres exhib&iacute;an con orgullo sus tatuajes geom&eacute;tricos, de una complejidad impresionante, por todo el cuerpo y la cara.
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                Mujer Holi en Issaba.                            </span>
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        Afortunadamente, la lluvia nos concedi&oacute; una tregua y al d&iacute;a siguiente pudimos continuar nuestra ruta, pedaleando por pistas rojizas hasta llegar al escondido&nbsp;Lago Aziri. En su interior se encuentra un pintoresco pueblito de pescadores con no m&aacute;s de 200 habitantes, al que llegamos despu&eacute;s de cargar nuestras bicicletas en una peque&ntilde;a canoa ofrecida por pescadores locales. En la costa, las redes de los pescadores colgaban entre los &aacute;rboles, ondeando con la suave brisa que nos acompa&ntilde;&oacute; durante la traves&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, la providencia estuvo de nuestro lado y coincidimos casualmente con la celebraci&oacute;n anual de gratitud de los pescadores. As&iacute; que, entre la m&uacute;sica, los bailes y la degustaci&oacute;n de un delicioso pescado aut&oacute;ctono del lago, disfrutamos de la velada hasta el anochecer. Al d&iacute;a siguiente, nos embarcamos nuevamente en una peque&ntilde;a barca, esta vez guiada por una lugare&ntilde;a que se dirig&iacute;a al mercado para vender el pescado.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo en tierra firme y camino a&nbsp;Gossue, pasamos por&nbsp;Zagnanado, la capital hist&oacute;rica de las colinas de Agonl&iacute;n, y por&nbsp;Gbanam&eacute;. Poco despu&eacute;s, nos sorprendi&oacute; nuevamente la lluvia, que ca&iacute;a torrencialmente. Afortunadamente, nos refugiamos en una peque&ntilde;a iglesia de adobe, sin puertas ni ventanas, donde pasamos la noche bajo nuestras mosquiteras.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los Fulanis, etnia semin&oacute;mada</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                De camino al poblado de los Fulani.                            </span>
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        Con el amanecer, iniciamos nuestro pedaleo con el objetivo de llegar a&nbsp;Dassa. Sin embargo, a un kil&oacute;metro antes de llegar a Gossue, abandonamos la ruta principal siguiendo a un grupo de&nbsp;mujeres Fulani&nbsp;por un estrecho sendero rodeado de vegetaci&oacute;n, con la intenci&oacute;n de llegar a su poblado. Pronto, la vegetaci&oacute;n se abre y se revela el poblado de chozas semicirculares de esta etnia semin&oacute;mada, construidas con vegetaci&oacute;n entrelazada.
    </p><p class="article-text">
        Pasamos varias horas all&iacute;, interactuando con gestos con un grupo de mujeres de piel clara, rostros alargados, narices aguile&ntilde;as y cabello ondulado. Estaban dedicadas al cuidado de su aspecto f&iacute;sico, trenz&aacute;ndose el pelo entre ellas con complejos peinados adornados y mostr&aacute;ndonos con orgullo sus tatuajes caracter&iacute;sticos. Adem&aacute;s de las responsabilidades familiares, recae en ellas la tarea de orde&ntilde;ar y preparar las mantecas, que luego venden en los mercados despu&eacute;s de largas caminatas. Curiosamente, no vimos a ning&uacute;n hombre, lo que nos llev&oacute; a deducir que podr&iacute;an estar ocupados cuidando los reba&ntilde;os.
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                Mujer fulani con sus rasgos característicos.                            </span>
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        Como suele ocurrir en estas ocasiones, el tiempo se nos ech&oacute; encima y tuvimos que apresurarnos para no llegar de noche a Dassa, una ciudad rodeada de colinas donde nos aguardaba una ansiada ducha. Al d&iacute;a siguiente, exploramos las callejuelas de algunos de sus barrios incrustados en las rocas y visitamos alg&uacute;n edificio emblem&aacute;tico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Nos vamos cruzando con pequeños rebaños de los Peul."
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                Nos vamos cruzando con pequeños rebaños de los Peul.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;&iexcl;Queeee, &iquest;os ven&iacute;s a cenar o no?&rdquo;&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        No hab&iacute;a d&iacute;a que no nos sorprendiera alguna an&eacute;cdota. En una ocasi&oacute;n, llegando ya casi de noche a&nbsp;Fo Boure, sab&iacute;amos de la existencia de una misi&oacute;n cat&oacute;lica a la cual nos dirigimos con la intenci&oacute;n de pasar la noche. Nos recibi&oacute; un ayudante que amablemente nos instal&oacute; en una habitaci&oacute;n, mientras nos comunicaba que los<em>&nbsp;&ldquo;fr&egrave;res&rdquo;</em>&nbsp;estaban de viaje y posiblemente no llegar&iacute;an esa noche. Justo cuando nos est&aacute;bamos acostando, una fuerte voz desde el otro lado de la puerta nos dijo en perfecto castellano: &ldquo;&iexcl;Queeee, &iquest;os ven&iacute;s a cenar o no?&rdquo;. Resultaron ser dos misioneros espa&ntilde;oles, fue una velada de lo m&aacute;s interesante, impregn&aacute;ndonos de sus conocimientos sobre el d&iacute;a a d&iacute;a de estas culturas y de su implicaci&oacute;n directa en el desarrollo de la comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, visitamos la escuela y los talleres donde las mujeres realizan manualidades que luego venden en los mercados. Tambi&eacute;n exploramos la iglesia y las placas solares con las que progresivamente han logrado electrificar toda la poblaci&oacute;n con farolas dise&ntilde;adas por ellos. La labor social de estos misioneros resulta alucinante.
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                Mercado de Pehonco.                            </span>
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        Continuamos nuestro viaje pedaleando por pistas que unen peque&ntilde;os poblados hasta llegar a&nbsp;Pehonco, donde nos abastecimos en su mercado. En &eacute;l, los cinco sentidos se nos ponen en marcha. Desde un rinc&oacute;n, intentando pasar lo m&aacute;s desapercibidos posible (aunque era imposible), pasamos horas observando cada movimiento de las vendedoras y sus clientas. Nos rodea un sinf&iacute;n de variedades irreconocibles de vegetales, pescados secos, trozos de carne, gallinas, telas, adornos, cestas, tinajas, etc., distribuidos por el suelo o mostradores precarios.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Audiencia con el Rey Bariba</strong></h2><p class="article-text">
        Una nueva sorpresa nos aguardaba en Kuande, una festividad local con caballos engalanados que realizaban demostraciones ecuestres y peque&ntilde;as carreras al son de tambores. Sin embargo, no pod&iacute;amos detenernos demasiado, ya que a las 5 pm ten&iacute;amos una audiencia programada con el&nbsp;Rey de los Bariba. En realidad, este pueblo se denomina baatonu y tiene sus or&iacute;genes en el norte de Nigeria. Un anciano encantador nos recibi&oacute; en una sala del Palacio Real, donde reside, y con voz suave y pausada nos relat&oacute; pasajes de su reinado y su implicaci&oacute;n en la recuperaci&oacute;n de las tradiciones desaparecidas.
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                Demostraciones equestres en Kuande.                            </span>
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        A pocos kil&oacute;metros de llegar a&nbsp;Natitingou, tomamos un desv&iacute;o hacia las&nbsp;cataratas de Kota, un oasis de vegetaci&oacute;n que contrasta con el &aacute;rido entorno, sin arena ni polvo. All&iacute; nos concedimos un merecido ba&ntilde;o antes de continuar nuestra ruta.
    </p><p class="article-text">
        Natitingou, conocida como &ldquo;Nati&rdquo; para los lugare&ntilde;os, la ciudad en s&iacute; no destaca mucho, pero ofrece todo tipo de servicios para abastecernos, con un gran mercado que se celebra cada 5 d&iacute;as.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los &ldquo;castillos&rdquo; del Pa&iacute;s Somba&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Nos aguarda una de las experiencias m&aacute;s singulares del viaje, nos dirigimos hacia el pa&iacute;s&nbsp;Somba, un grupo &eacute;tnico que habita entre Ben&iacute;n y Togo. En Ben&iacute;n, se les conoce como Somba y est&aacute;n dispersos por los valles de Boukoumbe. Comparten caracter&iacute;sticas notables con los Tamberre en Togo, destacando por sus finas escarificaciones que adornan todo el rostro.
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            <span class="title">
                Sacerdote animista con su larga y tradicional pipa de madera en el valle de Boukoumbe.                            </span>
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        Este grupo &eacute;tnico migr&oacute; desde el norte, desde la actual Burkina Faso, para establecerse en los territorios actuales. Enfrentaron desaf&iacute;os significativos con los bariba y, para protegerse, buscaron refugio en los montes Taneka, una zona de dif&iacute;cil acceso. Fue aqu&iacute; donde construyeron sus castillos de arcilla, conocidos como&nbsp;<em>&ldquo;tatas&rdquo;</em>, que los han caracterizado hasta la actualidad. Estas estructuras defensivas los protegieron de los asaltos de poblaciones vecinas y de los esclavistas del reino de Dahomey, y esto ha hecho que hayan podido conservar sus tradiciones sin demasiadas influencias externas.
    </p><p class="article-text">
        Las viviendas, aisladas entre baobabs, palmeras y campos de algod&oacute;n y mijo, no son muy grandes, generalmente con unos 10 u 11 metros de di&aacute;metro y unos 4 metros de altura. Estos edificios de dos plantas cumpl&iacute;an una funci&oacute;n defensiva, con elementos dise&ntilde;ados para tal fin, como la falta de ventanas en el exterior y peque&ntilde;as rendijas para observar a posibles enemigos, una puerta peque&ntilde;a para el acceso limitado y gruesos muros con torreones cil&iacute;ndricos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las Tata, las pequeñas fortalezas del Pais Somba.                            </span>
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        Alrededor de estas edificaciones, se encuentran conos de tierra de diversos tama&ntilde;os que sirven como fetiches y altares para realizar sacrificios. A la entrada de la casa, a la derecha, hay un peque&ntilde;o altar dedicado a los antepasados, y un poco m&aacute;s adelante, se abre un espacio para alojar a los animales de noche (vacas, gallinas, ovejas) y tambi&eacute;n hay un peque&ntilde;o dep&oacute;sito y una zona con banco para los ancianos que no pueden subir las escaleras y pasen la noche aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de una escalera, se accede a una peque&ntilde;a sala intermedia entre la planta baja y la alta, donde se encuentra la cocina. La planta superior es una terraza con varias estancias, incluida la habitaci&oacute;n familiar y el granero. Las habitaciones son cil&iacute;ndricas, bajas y anchas, con techos de paja y una entrada muy peque&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El granero tiene forma cil&iacute;ndrica, es una estancia alta y tiene un techo de paja. Se abre por arriba y el espacio est&aacute; dividido en secciones donde se guardan separados los diferentes productos.
    </p><p class="article-text">
        Compartimos con un sacerdote animista su larga y tradicional pipa de madera, el cual viste siempre ropas de piel de mono.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos quedamos algunos d&iacute;as en&nbsp;Teneka Koko&nbsp;para explorar la zona.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                De camino a Teneka Koko.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El Vud&uacute;, &iquest;un mito o una realidad?</strong></h2><p class="article-text">
        De vuelta hacia el sur, transitamos por las rutas principales, evitando las zonas fronterizas con Togo por consejos de los lugare&ntilde;os, hasta&nbsp;Abomey, una de las grandes ciudades hist&oacute;ricas del pa&iacute;s. All&iacute; visitamos los restos de los Palacios Reales, una parada obligada para imaginar su magnitud, ya que desde aqu&iacute; se controlaba buena parte del comercio de esclavos y el aceite de palma.
    </p><p class="article-text">
        En el activo y colorido mercado de Abomey, destaca una gran zona reservada a la venta de fetiches y plantas medicinales, que las personas contin&uacute;an utilizando en la actualidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ceremonia vudú cerca de Possotome.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Y el vud&uacute;?</strong></h2><p class="article-text">
        El vud&uacute;, al ser una de las religiones oficiales, se practica habitualmente en todo Ben&iacute;n, especialmente en la zona suroeste. Seg&uacute;n los dichos ancestrales, el vud&uacute; tiene un &uacute;nico objetivo: hacer el bien y proteger del mal. A pesar de tener miles de a&ntilde;os de antig&uuml;edad, su pr&aacute;ctica sigue muy activa, como pudimos comprobar.
    </p><p class="article-text">
        Nos afincamos a orillas del&nbsp;Lago Ah&eacute;m&eacute;, concretamente en&nbsp;Possotom&eacute;, y desde all&iacute; nos adentramos por la zona donde nos vamos encontrando los mont&iacute;culos con fetiches y alg&uacute;n que otro grupo de mujeres cantando y desfilando ataviadas con coloridos vestidos y utensilios &ldquo;varios&rdquo; en sus manos. Finalmente, presenciamos una ceremonia vud&uacute; en una peque&ntilde;a habitaci&oacute;n de una choza llena de fetiches, huesos y alg&uacute;n que otro cr&aacute;neo humano. Fue un largo ritual con un final m&aacute;s o menos sangriento.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La Venecia africana</strong></h2><p class="article-text">
        Regresamos al hotel con un nudo en el est&oacute;mago, y al d&iacute;a siguiente cruzamos el&nbsp;Lago Ah&eacute;m&eacute;&nbsp;en pinaza, evitando rodearlo a golpe de pedales. Una vez desembarcados, ya sobre nuestras bicis, nos dirigimos a&nbsp;Ouidah, donde visitamos el&nbsp;Templo de las Pitones&nbsp;que alberga la deidad Dagb&eacute;, para los pueblos del suroeste de Ben&iacute;n, la serpiente pit&oacute;n representa la conexi&oacute;n del hombre con la tierra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ganvie, la Venecia africana en el Lago Nokué.                            </span>
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        Reemprendemos nuestra ruta por un camino arenoso hasta la Puerta del No Retorno, situada junto a la playa. Pedaleando junto al mar, por la Ruta de los Pescadores, por playas infinitas y salvajes, entre estilizadas palmeras, barcos de pescadores, casas construidas con las hojas de palmeras y grupos de pescadores que faenaban a mano arrastrando redes enormes mientras cantaban.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta que llegados al&nbsp;Lago Noku&eacute;, que nos desviamos hacia nuestro destino final,&nbsp;Ganvie, la Venecia africana, donde todas las casas est&aacute;n sobre el agua todo el a&ntilde;o. Toda la vida ciudadana transcurre en peque&ntilde;as embarcaciones que transitan por sus canales, muchas de las cuales son verdaderas tiendas ambulantes que forman un mercado flotante. Una de ellas hacia las veces de bus escolar y transportaba a un grupo de ni&ntilde;os uniformados, otra se abastec&iacute;a en grandes bidones de agua potable de un dispensador central que luego repart&iacute;a por las chozas. As&iacute;, observando y remando por los canales con una pinaza que alquilamos, lleg&oacute; el atardecer.&nbsp;&nbsp;
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                Pedaleando por la llamada Ruta de los Pescadores.                            </span>
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        Y con el atardecer llega el fin del viaje. Dejamos atr&aacute;s mucho m&aacute;s que un simple viaje en bicicleta y de aventuras. &Aacute;frica y sus gentes no dejan a nadie indiferente.
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                Mapa de la ruta.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Antoni Tarragón / Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/benin-pedaleando-cuna-vudu_1_12342837.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 May 2025 15:56:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Benín, pedaleando por la cuna del vudú]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[2.100 triatletas tomarán Vitoria y Álava en la nueva edición del Ironman]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/actualidad/2-100-triatletas-tomaran-vitoria-alava-nueva-edicion-ironman_1_12454674.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15aa10bc-81da-4954-900f-4a5693c5d2a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="2.100 triatletas tomarán Vitoria y Álava en la nueva edición del Ironman"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La competición comenzará en el embalse de Ullíbarri-Gamboa con 3,8 kilómetros a nado, seguirá con 180 kilómetros en bicicleta y una maratón corriendo en las calles de la ciudad</p></div><p class="article-text">
        El montaje en Vitoria est&aacute; ya casi listo. Cerca de 2.000 triatletas de 81 nacionalidades se dar&aacute;n cita el pr&oacute;ximo domingo 13 de julio en Vitoria para participar en el Ironman. La sexta edici&oacute;n del triatl&oacute;n de larga distancia registra un incremento del 4% en participaci&oacute;n femenina respecto a 2024, alcanzando el 15% del total. Adem&aacute;s, 15 mujeres protagonizar&aacute;n en exclusiva la categor&iacute;a profesional.
    </p><p class="article-text">
        Los detalles del recorrido y la camiseta oficial de la edici&oacute;n 2025 se han presentado esta jueves en una rueda de prensa en la que ha participado la alcaldesa de Vitoria, Maider Etxebarria; el diputado general de &Aacute;lava, Ramiro Gonz&aacute;lez; el director de Actividad F&iacute;sica y Deporte del Gobierno vasco, Gorka Iturriaga; y el director regional de Ironman Sur de Europa, Agust&iacute; P&eacute;rez, informa Europa Press. 
    </p><p class="article-text">
        La alcaldesa ha mostrado su satisfacci&oacute;n porque la capital alavesa acoja un evento deportivo de primer nivel. &ldquo;Estamos ante una prueba que representa a la perfecci&oacute;n el compromiso de Vitoria-Gasteiz con el deporte, el bienestar y la sostenibilidad. Nuestro compromiso con el deporte es firme, porque llevamos la actividad f&iacute;sica en nuestro ADN&rdquo;, ha indicado. Este compromiso -ha a&ntilde;adido- &ldquo;no solo lo demuestra la alta participaci&oacute;n de nuestros vecinos, tambi&eacute;n la calidad y cantidad de nuestras instalaciones deportivas, as&iacute; como las excelentes condiciones urbanas que ofrecemos para la pr&aacute;ctica del deporte en el d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;.
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            <span class="title">
                Montaje de la meta                            </span>
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        En esta edici&oacute;n 2025, la participaci&oacute;n de atletas extranjeros alcanza el 67%, la mayor&iacute;a procedentes de Reino Unido, Francia, B&eacute;lgica y Pa&iacute;ses Bajos. La participaci&oacute;n espa&ntilde;ola aumenta un 1,5% respecto al a&ntilde;o pasado, y se sit&uacute;a en el 33%. Entre las 15 mujeres que competir&aacute;n en la categor&iacute;a profesional, destacan figuras como la francesa Marjolaine Pierre, cuarta clasificada en el &uacute;ltimo Ironman World Championship y primera en el Ironman 70.3 Aix en Provence; la alemana Anne Haug, dos veces ol&iacute;mpica y campeona mundial Ironman en 2019; la suiza Julie Derron, medalla de plata en los Juegos Ol&iacute;mpicos de Par&iacute;s 2024, as&iacute; como la espa&ntilde;ola Carolina Fern&aacute;ndez Ortu&ntilde;o, entre otras.
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                Las autoridades, en la presentación                            </span>
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        M&aacute;s de la mitad de los participantes competir&aacute;n por primera vez en esta prueba internacional y el 15% repetir&aacute; de forma consecutiva. La competici&oacute;n, que ser&aacute; puntuable para el Campeonato de Euskadi y &Aacute;lava de Triatl&oacute;n de Larga Distancia, contar&aacute; con la participaci&oacute;n de 330 equipos. La primera edil ha agradecido la implicaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n y del personal voluntario, y ha reconocido que &ldquo;acoger una prueba de este calado supone un grand&iacute;simo reto para Vitoria&rdquo;. &ldquo;Debemos tener en cuenta que ponemos la ciudad a disposici&oacute;n del Ironman, lo que implica un tremendo esfuerzo organizativo en el que tambi&eacute;n participa el Ayuntamiento&rdquo;, ha manifestado.
    </p><p class="article-text">
        La competici&oacute;n comenzar&aacute; el domingo a las 8.00 horas en el embalse de Ull&iacute;barri-Gamboa, en Landa. Los triatletas deber&aacute;n afrontar el desaf&iacute;o de nadar 3,8 kil&oacute;metros. Tras la nataci&oacute;n, llegar&aacute; el segmento en bicicleta, 180 kil&oacute;metros que transcurrir&aacute;n por los parajes de la Llanada Alavesa, bordeando primero el lago y siguiendo en paralelo a la sierra de Elguea. Adem&aacute;s, los participantes atravesar&aacute;n peque&ntilde;as localidades y pasar&aacute;n muy cerca de algunos tramos del camino de Santiago, hasta llegar al centro de la capital.
    </p><p class="article-text">
        Una vez en Vitoria, los deportistas completar&aacute;n el marat&oacute;n de 42,195 kil&oacute;metros en un circuito llano que, durante cuatro vueltas, les llevar&aacute; a recorrer el centro y el casco sist&oacute;rico de la ciudad hasta cruzar la l&iacute;nea de meta en la Plaza de Espa&ntilde;a. El lunes 14 de julio el Palacio de Congresos Europa acoger&aacute; a las 12.00 horas la entrega de galardones de la sexta edici&oacute;n del Ironman.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Euskadi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/actualidad/2-100-triatletas-tomaran-vitoria-alava-nueva-edicion-ironman_1_12454674.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Jul 2025 14:07:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[2.100 triatletas tomarán Vitoria y Álava en la nueva edición del Ironman]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Álava,Vitoria,Ciclismo,Triatlón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Vuelta a España homenajeará a Loroño en su centenario durante la etapa de Bilbao del 3 de septiembre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/actualidad/vuelta-espana-homenajeara-lorono-centenario-durante-etapa-bilbao-3-septiembre_1_12450727.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/716f9f39-3833-4703-bc63-beb20764b3d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Vuelta a España homenajeará a Loroño en su centenario durante la etapa de Bilbao del 3 de septiembre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Queremos que sea un homenaje a Euskadi en general, porque aquí está la mejor afición y desde luego los mejores recorridos que se puedan plantear. Aquí está la mejor afición por cantidad y por calidad"</p></div><p class="article-text">
        La etapa Bilbao-Bilbao de la Vuelta ciclista a Espa&ntilde;a de 2025, prevista para el 3 de septiembre y la und&eacute;cima de la carrera, homenajear&aacute; al ciclista vizca&iacute;no Jes&uacute;s Loro&ntilde;o, ganador de la edici&oacute;n de 1957, cuando se cumplen 100 a&ntilde;os de su nacimiento. El recorrido pasar&aacute; por Larrabetzu, de donde era natural el deportista, e incorporar&aacute; la subida al alto de Sollube, donde se encuentra el monumento que le recuerda, informa Europa Press.
    </p><p class="article-text">
        La presentaci&oacute;n de la etapa ha tenido lugar en la oficina de turismo de Bilbao con la presencia de la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, del alcalde de Bilbao, Juan Mar&iacute;a Aburto, del director general de La Vuelta, Javier Guill&eacute;n, y de los hijos y familiares de Loro&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Loro&ntilde;o naci&oacute; el 10 de enero de 1925 y conquist&oacute; en el a&ntilde;o 1957 la Vuelta, que empez&oacute; con una etapa entre Bilbao y Vitoria y finaliz&oacute; con otra entre Donosta y Bilbao. Loro&ntilde;o consigui&oacute; 65 victorias en 16 temporadas, adem&aacute;s de ser subcampe&oacute;n en 1956 por 13 segundos de diferencia sobre el primer clasificado, Angelo Conterno.
    </p><p class="article-text">
        Etxanobe ha defendido que &ldquo;Bizkaia va a seguir apostando por albergar los mejores eventos deportivos a nivel mundial&rdquo; y ha expresado que La Vuelta regresar&aacute; &ldquo;a lo grande&rdquo; a Bilbao &ldquo;con una etapa con aroma a Tour&rdquo;. La primera etapa de carrera francesa de 2023 fue precisamente entre Bilbao y Bilbao tambi&eacute;n. &ldquo;El 3 de septiembre ser&aacute; la mejor ocasi&oacute;n para celebrar todo lo que el ciclismo nos ha dado y todo lo que hemos dado al ciclismo, encarnado en el homenaje a Jes&uacute;s Loro&ntilde;o&rdquo;, ha dicho.
    </p><p class="article-text">
        Ha a&ntilde;adido que &ldquo;la afici&oacute;n va a tener la oportunidad de disfrutar del mejor ciclismo, con un recorrido espectacular que combina la belleza de neustro paisaje con un final duro&rdquo;, y ha confiado en que se den cita &ldquo;los mejores ciclistas del mundo&rdquo;. Por su parte,  Aburto ha recordado que la carrera ha salido en 34 ocasiones de Bilbao, pero desde 1963 no suced&iacute;a que la salida y la meta fueran en la villa.
    </p><p class="article-text">
        Guill&eacute;n, de su lado, ha comenzado su intervenci&oacute;n manifestando que Euskadi &ldquo;es el mejor lugar del mundo que encuentran los organizadores ciclistas para hacer ciclismo&rdquo;. El responsable de La Vuelta ha a&ntilde;adido que era &ldquo;muy importante&rdquo; estar en Bilbao y en Bizkaia en el 90 aniversario de la competici&oacute;n, &ldquo;porque es el a&ntilde;o que toca recordar y rememorar&rdquo; la historia de la prueba. &ldquo;Queremos que sea un homenaje a Euskadi en general, porque aqu&iacute; est&aacute; la mejor afici&oacute;n y desde luego los mejores recorridos que se puedan plantear. Aqu&iacute; est&aacute; la mejor afici&oacute;n por cantidad y por calidad&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        Guill&eacute;n ha recordado la primera vez que lleg&oacute; como director de La Vuelta a Bilbao: &ldquo;A m&iacute; nunca se me olvidar&aacute; ese paso por el Vivero y luego con la llegada a la Gran V&iacute;a, con la victoria de Igor Ant&oacute;n, como tampoco se me olvidar&aacute; la llegada al monte Oiz. Ah&iacute; hab&iacute;a entusiasmo, j&uacute;bilo, alegr&iacute;a, y, si me lo permiten, hab&iacute;a una especie de &eacute;xtasis&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La etapa saldr&aacute; desde San Mam&eacute;s a las 13.30 horas, y realizar&aacute; una subida al alto de Sollube como parte del homenaje a Loro&ntilde;o. Incluye los puertos de Laukiz (183 m de desnivel), el Balc&oacute;n de Bizkaia (235 m de desnivel), Morga (290 m de desnivel), el Vivero (351 m de desnivel, pasar&aacute; en dos ocasiones) y Pike Bidea (204 m de desnivel). En sus 157,4 km de recorrido, la etapa recorrer&aacute; Arratzu, Basauri, Bilbao, Bermeo, Busturia, Derio, Erandio, Etxebarri, Forua, Galdakao, Gatika, Gernika-Lumo, Larrabetzu, Laukiz, Lezama, Loiu, Mendata, Me&ntilde;aka, Morga, Mundaka, Mungia, Munitibar-Arbatzegi-Gerrikaitz, Murueta, Muxika, Sondika, Sukarrieta y Zamudio. El recorrido simula la ruta realizada en la primera etapa del Tour en 2023, que tambi&eacute;n arranc&oacute; en Bilbao. La llegada a la villa est&aacute; prevista entre las 17.20 y las 17.41 horas, entrando por el puente Euskalduna y con la meta en la Gran V&iacute;a a la altura de la calle Gregorio de la Revilla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Euskadi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/actualidad/vuelta-espana-homenajeara-lorono-centenario-durante-etapa-bilbao-3-septiembre_1_12450727.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Jul 2025 11:09:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Vuelta a España homenajeará a Loroño en su centenario durante la etapa de Bilbao del 3 de septiembre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bilbao,Bizkaia,Ciclismo,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tour de Francia de 2025: datos, recorrido y participantes del duelo entre Pogačar y Vingegaard]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/actualidad/tour-francia-2025-datos-recorrido-participantes-duelo-pogacar-vingegaard_1_12436370.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f8d79db-972e-489d-ae78-eaca87f258ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tour de Francia de 2025: datos, recorrido y participantes del duelo entre Pogačar y Vingegaard"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es una ruta 100% por Francia que retoma su meta final en París y con cinco llegadas en montaña</p></div><p class="article-text">
        Ya ha llegado julio y arranca el Tour de Francia, la prueba ciclista masculina m&aacute;s importante del calendario y el mayor evento deportivo anual del mundo. La edici&oacute;n de 2025, la n&uacute;mero 112, se publicita como 100% francesa tras las salidas de Dinamarca, Bilbao o Italia de a&ntilde;os anteriores y las previstas en Barcelona o Londres. Adem&aacute;s, este a&ntilde;o se recupera el final en Par&iacute;s tras la excepci&oacute;n de 2024 por los Juegos Ol&iacute;mpicos. Se ha preparado una &uacute;ltima etapa algo diferente imitando parte del recorrido ol&iacute;mpico, precisamente, porque se cumplen cincuenta a&ntilde;os de la primera meta en los Campos El&iacute;seos. 
    </p><h2 class="article-text">El recorrido</h2><p class="article-text">
        La ruta de Lille hasta Par&iacute;s es de 3.338,8 kil&oacute;metros. &ldquo;100% franc&eacute;s. El Tour de Francia de 2025 no saldr&aacute; de sus fronteras, enmarc&aacute;ndose su trazado &iacute;ntegramente en el Hex&aacute;gono, algo que no ocurr&iacute;a desde 2020. Visitar&aacute; un total de 11 regiones y 34 departamentos franceses&rdquo;, explica ASO, la organizadora. Las 21 etapas se reparten en &ldquo;7 en llano, 6 de media monta&ntilde;a, 6 de monta&ntilde;a con cinco llegadas en alto en Hautacam, Luchon- Superbagn&egrave;res, Mont Ventoux, Courchevel Col de la Loze y La Plagne Tarentaise y 2 contrarrelojes&rdquo;. Son 44 los kil&oacute;metros contrarreloj y 52.500 los metros de desnivel. <a href="https://www.letour.fr/es/recorrido-general" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Puedes consultar aqu&iacute; m&aacute;s informaci&oacute;n</a>.
    </p><h2 class="article-text">Los participantes</h2><p class="article-text">
        Sobresalen entre los inscritos del Tour el esloveno Tadej Poga&#269;ar y el dan&eacute;s Jonas Vingegaard, que buscan su cuarto y tercer amarillo, respectivamente. Al primero le acompa&ntilde;an en el UAE Jo&atilde;o Almeida o Adam Yates y al segundo en el Visma Lease a Bike Wout van Aert o Simon Yates, reciente ganador del Giro de Italia. En otro nivel aparecen Remco Evenepoel (Soudal Quick Step), Primo&#382; Rogli&#269; (Red Bull Bora Hansgrohe), Mattias Skjelmose (Lidl Trek), Carlos Rodr&iacute;guez (Ineos), Enric Mas (Movistar), Ben O'Connor (Jayco Alula) o Felix Gall (Decathlon Ag2r). Para las llegadas, en el Alpecin-Deceuninck aparecen Mathieu van der Poel y Jasper Philipsen, en el Intermarch&eacute; Wanty Biniam Girmay y en el Lidl Trek Jonathan Milan. <a href="https://www.procyclingstats.com/race/tour-de-france/2025/startlist" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Todos los dorsales est&aacute;n aqu&iacute;</a>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1940418866825543815?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">En datos</h2><p class="article-text">
        Este 2025 se cumplen 40 a&ntilde;os de la &uacute;ltima victoria francesa, la de Bernard Hinault. Con Lance Armstrong borrado del historial por dopaje, Miguel Indurain es el m&aacute;s laureado con cinco victorias pero todas seguidas. Poga&#269;ar lleva cinco podios consecutivos y Vingegaard cuatro. Con la retirada de Mark Cavendish, que tiene el r&eacute;cord de etapas ganadas, el joven esloveno ya es el que m&aacute;s triunfos parciales tiene en la carrera dentro de los corredores en activo. El gal&eacute;s Geraint Thomas, ganador en 2018, corre su decimocuarta edici&oacute;n, el que m&aacute;s, aunque ser&aacute; la &uacute;ltima antes de su retirada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/actualidad/tour-francia-2025-datos-recorrido-participantes-duelo-pogacar-vingegaard_1_12436370.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Jul 2025 14:27:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tour de Francia de 2025: datos, recorrido y participantes del duelo entre Pogačar y Vingegaard]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Ciclismo,Francia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Camino Mozárabe: penitencia cicloturista de Granada a Mérida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/camino-mozarabe-penitencia-cicloturista-granada-merida_1_12318433.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f96fdce-fceb-4088-ac90-35aeda9c2f74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Camino Mozárabe: penitencia cicloturista de Granada a Mérida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Semana Santa en Andalucía y Extremadura. Fervor religioso y tradición. Procesiones que los feligreses esperan como agua bendita de un año para otro. ¿Has dicho agua bendita, Julen? ¿Quieres taza? Pues toma taza y media</p><p class="subtitle">Hechizo en los badlands del altiplano granadino: paisaje semidesértico con barrancos para amantes de la ultragravel
</p></div><p class="article-text">
        Estamos en 2013. Claro, no os acordar&eacute;is. No importa; ya os refresco yo la memoria. Lluvias torrenciales, carreteras cortadas, campos anegados. Andaluc&iacute;a se rebela. Y, por supuesto, mucha procesi&oacute;n suspendida. Un drama.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Menos mal que quienes somos un poco cicl&oacute;sofos, que dir&iacute;a Guillaume Martin, seamos o no landistas, no nos arrugamos frente a cualquier tonter&iacute;a. &iquest;Lluvias torrenciales? Ya ser&aacute; menos. Venga, Alberto, que nos vamos para Granada. Nos toca paseo hasta M&eacute;rida. Bueno, yo seguir&eacute; luego por la V&iacute;a de la Plata. De Granada a M&eacute;rida y, luego, va veremos hasta d&oacute;nde llego. Supongo que hasta cerca de Le&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Señalización a la salida de Granada.                            </span>
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        Pues as&iacute; estaban las cosas. En busca de purgar pecados. Como quiera que los caminos que llegan a Santiago son tantos como peregrinos se ponen a ello, el Moz&aacute;rabe era uno al que le ten&iacute;amos echado el ojo. Transitaba por territorio andaluz. O sea, territorio TransAndalus, esa ruta con la que tenemos una conexi&oacute;n tan especial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aquel entonces Granada era el lugar de residencia de un gran amigo, Iv&aacute;n. Buena gente que justificaba comenzar all&iacute; la ruta. Las bicis viajaron con nosotros en el autob&uacute;s desde Bilbao. Aquella primera tarde, previa a la etapa inaugural de la penitencia cicloturista, la pasamos disfrutando del ambiente y, por supuesto, de las tapas. Y s&iacute;, tambi&eacute;n vimos llover.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nosotros, como dec&iacute;a, salimos de Granada, por donde pasa una de las tres v&iacute;as oficiales de este camino, en concreto la que viene de Almer&iacute;a. Fueron 462 kil&oacute;metros de ruta en seis etapas hasta conectar en M&eacute;rida con la V&iacute;a de la Plata, con un desnivel acumulado de 7.000 metros. En aquel entonces nos sobraron dedos de las manos para contar los peregrinos que encontramos. Ahora, por lo que he estado investigando, tampoco parece una ruta muy transitada. Ya sab&eacute;is: si no os gustan las multitudes, puede ser una opci&oacute;n. Vamos con la ruta. Ojo, estamos en 2013. Aviso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Perfil de Alcalá la Real.                            </span>
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        Dormimos en Granada en un hotel anclado en los a&ntilde;os 60. Mobiliario, ambiente, esp&iacute;ritu. A las ocho, mientras desayun&aacute;bamos, se escuchaba fuera la lluvia. Habr&iacute;a que intentar proteger bolsas y mochilas. Intentar, un verbo estupendo cuando llueve de verdad. Nos alejamos de la opulencia de la dinast&iacute;a nazar&iacute; y pedaleamos los primeros kil&oacute;metros. La salida de Granada: entre fea y horrible por pistas con escombros y mierda variada. Humanidad en estado puro. Acabamos desembocando en un glorioso puticlub en ruinas. Pero eso s&iacute;, la lluvia nos respetaba. Fenomenal.
    </p><p class="article-text">
        Enseguida los olivos lo ocupan todo. Da igual d&oacute;nde mires. Tras un primer repecho para calentar m&uacute;sculos, me vengo arriba con una marito&ntilde;i en el bar Los Mart&iacute;nez. El pueblo, toponimia original al poder, se llama Olivares. El subid&oacute;n de la primera etapa llega poco antes de alcanzar Mocl&iacute;n: 400 metros de desnivel en poco m&aacute;s de tres kil&oacute;metros. El t&iacute;pico falso llano.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; enfrente queda Alcal&aacute; la Real. Nos encontraremos, ahora s&iacute; que s&iacute;, con los primeros estragos de las lluvias torrenciales. La carretera est&aacute; cortada con un socav&oacute;n de asustar. Claro que un humano penitente en bici de monta&ntilde;a no se arredra. Alberto, lo pasamos sin problema, &iquest;no? Va a ser que s&iacute;. Despu&eacute;s, el camino nos regala alguna que otra raci&oacute;n de empujing y barro de estupenda calidad. Pero ya estamos en Alcal&aacute;. Ducha, colada, comida, paseo, t&eacute;, lluvia y granizada. Vaya granizada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a siguiente amanece meteorol&oacute;gicamente amigable. Desayuno t&iacute;pico con su pan tostado, aceite y sal, manjares donde los haya. Dejamos atr&aacute;s la fortaleza de La Mota por caminos agradables con perros desagradables. Es lo que hay: el perro, amigo del hombre y enemigo del ciclista. Menos mal que casi todos atados. Casi.
    </p><p class="article-text">
        Camino de Alcaudete continuamos observando los estragos del agua. Por primera vez, afrontamos un vadeo imposible. Media vuelta y a buscar plan B por carretera. Bueno, no es tan complicado. Junto a los olivos se ven plantaciones de placas solares. Pues se hace un poco m&aacute;s complicado porque impiden el paso tradicional. En fin, cosas del progreso. Nos quedan diez kil&oacute;metros de asfalto hasta Baena. Ah, no, que hay v&iacute;a verde, qu&eacute; bien. Resulta que est&aacute; destrozada por las lluvias y nos lleva de lodazal en lodazal. Barro que te quiero barro hasta en una v&iacute;a verde. Nadie dijo que cicloperegrinar fuera f&aacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        En Baena intentamos quitar los kilos de fango adosado, pero sin agua a presi&oacute;n poco se puede hacer. Comemos, hablamos con Fran (coordinador de la TransAndalus), que se nos unir&aacute; en Castro del R&iacute;o, donde acabamos etapa y a la que accedemos por carretera. Enseguida encontramos una gasolinera con lavado a presi&oacute;n. Cuatro euros despu&eacute;s, como nuevos.
    </p><p class="article-text">
        La tarde en Castro del R&iacute;o trae la novedad de Fran. Ya somos tres cicloturistas. Surgen las t&iacute;picas conversaciones de individuos sensibles al pedaleo. No os vamos a aburrir. Mucho m&aacute;s entretenida fue la procesi&oacute;n, con tipos disfrazados de romanos, a pie y a caballo. Ante todo, espect&aacute;culo, que la fe hay que trabaj&aacute;rsela. &iquest;Este a&ntilde;o tambi&eacute;n echar&aacute;n Ben-Hur por la tele?&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con Fran como anfitri&oacute;n, pedaleamos camino de C&oacute;rdoba. Cambiamos olivos por cereal. Lo que no cambiamos son las zonas enfangadas que aparecen por todas partes. Transitamos por pistas de enorme anchura. En sus m&aacute;rgenes asoma el barrizal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fran y Alberto cruzan el puente romano de Córdoba                            </span>
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        Entramos en C&oacute;rdoba por el puente romano y salimos por Cerro Muriano. Disculpas por la rima, qu&eacute; le voy a hacer. Bonita la subida al cerro, alternando calzada romana y Ca&ntilde;ada Real Soriana. Arriba nos espera un despliegue de tanquetas, tanques, carros de combate y mil chismes de mat&aacute; que no sabr&iacute;a nombrar con propiedad. Cu&aacute;nto dinero que se podr&iacute;a destinar a otras cosas. En fin, tras unas nuevas dosis de barro y alg&uacute;n tramo por una antigua carretera nacional abandonada, llegamos a Villaharta. Ojo, que toca intervenir en directo en el programa de viajes que entonces ten&iacute;a Roge Blasco en Radio Euskadi. Ya veis, iba en plan celebrity.
    </p><p class="article-text">
        Por la tarde, raci&oacute;n de cochifrito en el pueblo y a tope con la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola. Qu&eacute; vas a hacer, no queda otra para hacer amistades. Tele a todo volumen y a insultar al rival. Mira que somos.
    </p><p class="article-text">
        Dorm&iacute;amos en una casa rural. Las obligaciones inclu&iacute;an encender una chimenea pero ni Alberto ni Fran ni nuestra posadera fueron capaces de mantener el fuego vivo m&aacute;s all&aacute; de los diez minutos iniciales. Por supuesto yo ni lo intent&eacute;. As&iacute; que tuvimos que disfrutar de una de una noche un poco peleona. Claro que el espect&aacute;culo de Fran secando la ropa en el microondas no tuvo precio y compens&oacute; la debacle. Eso y el ventilador girando a toda pastilla la noche entera con el colgador de ropa debajo subido sobre la mesa fue un n&uacute;mero circense en toda regla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Piedra a piedra.                            </span>
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        Al d&iacute;a siguiente nos despedimos de Fran. Se vuelve para C&oacute;rdoba capital. Alberto y yo comenzamos la etapa d&aacute;ndonos de bruces con un r&iacute;o Guadalbarbo imposible de vadear. Vuelta a subir lo que hab&iacute;amos bajado.
    </p><p class="article-text">
        Tomamos una encantadora carretera hasta Pozoblanco, que dejaremos a la derecha. Hacemos amistad con un reba&ntilde;o de ovejas y sus excrementos. Y con las mil y una subidas y bajadas de la ruta. Un placer. Hay que tirar para Alcaracejos y luego para Hinojosa del Duque, en plena TransAndalus. Dehesa: horizonte, encinas, cortijos y nuestra dosis diaria de barro, esta vez negruzco y vete t&uacute; a saber a cuenta de qu&eacute;. Nada m&aacute;s llegar, a estudiar el programa de procesiones.
    </p><p class="article-text">
        Pues no pudo ser. Nos quedamos con las ganas de contemplar la Estaci&oacute;n de Penitencia de Nuestro Padre de la Humildad y la Paciencia. Aguafiesta total. En fin.
    </p><p class="article-text">
        Desayunamos en el hostal. Hombrones que se van al campo por mucha Semana Santa que sea. Nosotros, por una pista hacia Monterrubio de la Serena. Eso quisi&eacute;ramos. M&aacute;s vadeos imposibles. Ni s&eacute; los que iban ya. Un chaval que vemos en bici nos dice que a finales de abril ser&aacute; la romer&iacute;a en La Coronada y que ellos pasan por all&iacute; a la virgen como haga falta. Ya sab&eacute;is, asunto de fe. Nuestros no-vadeos nos obligan a atravesar un peque&ntilde;o puente met&aacute;lico por el centro mismo de las v&iacute;as del tren. Habr&aacute; que confesar el ciclopecado. En estas terminamos llegando a Campanario, pen&uacute;ltimo fin de etapa antes de aterrizar en M&eacute;rida. Hay romer&iacute;a. Y llueve.
    </p><p class="article-text">
        Nos alojamos en el albergue de la estaci&oacute;n. Es modesto, pero muy acogedor y lo llevan un par de chicas muy amables. Eso s&iacute;, menuda pelea para que centrifugue la lavadora. Conseguimos la victoria en el minuto 95 y de penalti.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Magacela.                            </span>
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        Emprendemos la &uacute;ltima etapa del Camino Moz&aacute;rabe con otro vadeo imposible antes de llegar a Medell&iacute;n. Los caminos est&aacute;n encantadoramente embarrados. Pero qu&eacute; vistas las de Magacela con esos nubarrones amenazantes. Y qu&eacute; decir del puente de veinte ojos sobre el Guadiana. &iquest;Y los quince kil&oacute;metros de viento en contra para llegar a M&eacute;rida? Insisto, son cosas de cicloperegrinos. O te pones con la faena o no lo entiendes. En M&eacute;rida Alberto se coge el autob&uacute;s para M&aacute;laga.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El Guadiana.                            </span>
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        Os pongo un acertijo para terminar la ruta. Un autob&uacute;s sale de Gij&oacute;n a las nueve de la noche. Pero en la madrugada del d&iacute;a siguiente a las dos ser&aacute;n las tres por el cambio de hora. Entonces, si el horario de paso por C&aacute;ceres era a las 4:25 de la ma&ntilde;ana, &iquest;a qu&eacute; hora deber&aacute; ir el viajero a la estaci&oacute;n de autobuses? &iquest;Ese autob&uacute;s en tr&aacute;nsito desde Gij&oacute;n entrar&aacute; en un bucle espacio-temporal del que no podr&aacute; escapar? &iquest;Qu&eacute; hace el autob&uacute;s de las dos a las tres de la madrugada? Misterio. Suerte, Alberto. Nos veremos en el siguiente cicloperegrinaje.&nbsp;
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                Los detalles de la ruta.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Julen Iturbe-Ormaetxe, Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/camino-mozarabe-penitencia-cicloturista-granada-merida_1_12318433.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 May 2025 17:30:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Camino Mozárabe: penitencia cicloturista de Granada a Mérida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Extremadura,Andalucía,Granada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hechizo en los badlands del altiplano granadino: paisaje semidesértico con barrancos para amantes de la ultragravel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/hechizo-badlands-altiplano-granadino-paisaje-semidesertico-barrancos-amantes-ultragravel_1_12261819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef987160-8edf-4596-8924-ccdb472d544c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hechizo en los badlands del altiplano granadino: paisaje semidesértico con barrancos para amantes de la ultragravel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al norte de la provincia de Granada, las comarcas de Guadix y Baza están dominadas por un territorio semidesértico atrapado entre las cumbres de Sierra Nevada, de la Sierra de Cazorla y de la de Baza</p><p class="subtitle">La esencia de Flandes, en bicicleta: un amplio abanico de posibilidades cicloturistas de Halle a Lovaina</p></div><p class="article-text">
        Al norte de la provincia de&nbsp;Granada, las comarcas de&nbsp;Guadix&nbsp;y&nbsp;Baza&nbsp;est&aacute;n dominadas por un territorio semides&eacute;rtico atrapado entre las cumbres de Sierra Nevada, de la Sierra de Cazorla y de la de Baza. Son mil kil&oacute;metros cuadrados de badlands cuyo germen se atribuye a un lago descomunal en cuyo fondo se depositaron arcillas y limos. Tras millones de a&ntilde;os sumergido bajo el agua, la cuenca fluvial entre monta&ntilde;as lo vaci&oacute; generando un gran altiplano que los ge&oacute;logos llaman glacis. El clima &aacute;rido y la falta de vegetaci&oacute;n junto con las lluvias torrenciales fueron los art&iacute;fices de este paisaje actual estrujado por los barrancos y c&aacute;rcavas, son los famosos badlands. Desde 2020 este delirio erosivo tiene el distintivo de geoparque.<em>&nbsp;</em>&ldquo;Un secarral donde no hay n&aacute; de n&aacute;&rdquo;, como dir&iacute;a alg&uacute;n lugare&ntilde;o, pero todo un regalo visual y sensorial.
    </p><h2 class="article-text">Ruta 1: el desierto de Gorafe</h2><p class="article-text">
        Estamos en&nbsp;Gorafe, un pueblo pintoresco en pleno coraz&oacute;n del&nbsp;Geoparque de Granada&nbsp;y puerta de entrada del desierto. En la poblaci&oacute;n casi no hay casas, sino viviendas cuevas adosadas a una de las laderas arcillosas del barranco del r&iacute;o Gor.
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            <span class="title">
                Gorafe y valle del río Gor                            </span>
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        Hay varias posibilidades para recorrer el desierto. La m&aacute;s corta sigue el PR-A 426 y la m&aacute;s larga el loop norte de la Guadix Gravel Festival, un evento ciclista primaveral. Como nos sent&iacute;amos un poco aventureros, quer&iacute;amos rodar unos cuantos kil&oacute;metros por la rambla de los Anchurones para llegar al extremo norte de este batiburrillo de c&aacute;rcavas y barrancos. El resultado ha sido una combinaci&oacute;n de estas dos rutas. Estamos en el mes de diciembre, los d&iacute;as son cortos y dan poca tregua para paradas y fotos o sencillamente para la contemplaci&oacute;n. No nos podemos entretener y eso no nos gusta. As&iacute; pues, optamos por cargar con un saco ultraligero y una mini esterilla y cuatro cosas m&aacute;s por si tenemos que hacer noche en Villanueva de las Torres. Oficialmente, no hay alojamientos, veremos lo que hacemos. Como en los viejos tiempos.
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                Cementerio de Gorafe                            </span>
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        La salida de Gorafe ha sido dura. Hemos cogido un atajo cimentado con pendientes poco clementes para estas horas del d&iacute;a. Quiz&aacute;s hubiese sido m&aacute;s prudente subir por el asfalto de la GR-6101, pero el rodeo sumaba demasiados kil&oacute;metros y ten&iacute;amos muchas ganas de empezar la ruta por el desierto. La cuesta nos deja en un altiplano a unos 1.000 m de altura conocido como Llano de Olivares. La planicie plantada de almendros no tiene mucha gracia. Abajo se divisa el barranco del r&iacute;o Gor, el inmenso tajo que ha partido en dos la planicie. Notamos c&oacute;mo el sol de finales del oto&ntilde;o empieza a calentar, aunque el pueblo a&uacute;n contin&uacute;a en la sombra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>C&aacute;rcavas y barrancos a tutipl&eacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los caminos que atraviesan la llanura nos lleva a uno de sus extremos. Y es justo aqu&iacute; donde empieza otra dimensi&oacute;n. Ante nosotros se despliega un tortuoso paisaje de c&aacute;rcavas y barrancos que las lluvias torrenciales erosionan sin cesar hasta dejarlos en los huesos. Son los&nbsp;badlands del desierto de Gorafe. Esas tierras malas o mejor dicho bald&iacute;as que se forman bajo condiciones clim&aacute;ticas semi&aacute;ridas. Un paisaje des&eacute;rtico que impacta por su vastedad. El camino de hormig&oacute;n estriado se mete de lleno en este laberinto mineral. No se escuchan ni los p&aacute;jaros y los &uacute;nicos signos de vida son los espartales que crecen en laderas menos expuestas al sol.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Loma de la rambla del Pollo                            </span>
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        Con un poco de inquietud ante las dimensiones del entorno, nos lanzamos cuesta abajo. Algunos puntos interesantes est&aacute;n se&ntilde;alizados con paneles explicativos, como el&nbsp;Barranco de la rambla del Pollo&nbsp;o el&nbsp;Cerro de la Bandera, que recibe su nombre por las franjas de diferentes colores que luce. Contrastes sin fin y muchos juegos de perspectivas van surgiendo a un lado y otro del camino que recorre la Loma de los Pinos. Al fondo se percibe la Sierra de Castril y de Cazorla y a la derecha, se asoma entre este laberinto de margas y arcillas el cerro de Jabalc&oacute;n, una gran mole caliza junto al embalse del Negrat&iacute;n. De la loma descendemos a la rambla de los Anchurones. Debemos perder unos 200 m de altura, el camino est&aacute; lleno de surcos que dejan las escorrent&iacute;as y los camiones Camper 4x4. Cuando llegamos al barranco &iexcl;ya son las 14:00! &iquest;D&oacute;nde se hab&iacute;a ido el tiempo? No podemos entretenernos tanto, pero es dif&iacute;cil evitar parar delante de tal escenario.
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                Pista hormigonada al desierto                            </span>
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        <strong>La rambla de los Anchurones</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora avanzamos encajonados en el fondo de la rambla que serpentea entre las c&aacute;rcavas. Hemos dejado atr&aacute;s la se&ntilde;alizaci&oacute;n del PR que sube a la izquierda. A partir de aqu&iacute; la rambla ser&aacute; nuestra gu&iacute;a y el GPS, &iexcl;claro est&aacute;!&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Por la rambla de los Anchurones                            </span>
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        Se avanza bien. Solo en los tramos arenosos debemos prestar m&aacute;s atenci&oacute;n a la conducci&oacute;n y algunos derrumbes nos obligan a dar peque&ntilde;os rodeos. Rodamos suave, para disfrutar de esta nueva perspectiva. La sensaci&oacute;n de soledad es absoluta y el silencio penetrante. No hay cobertura, nos sentimos vulnerables e inclusos un poco intrusos. Poco a poco el barranco se va abriendo y finalmente nos damos de bruces con el cauce del&nbsp;Guadiana Menor. Baja bastante agua &iquest;Habr&aacute; que vadearlo? No, nos hemos saltado un desv&iacute;o. Retrocedemos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Valle del Guadiana Menor                            </span>
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        Ahora el camino sube hasta un collado y poco a poco nos va sacando de este paisaje enloquecido. Primero aparecen parcelas de olivos, luego cortijadas abandonadas. Empezamos a o&iacute;r los vareadores el&eacute;ctricos, luego el traj&iacute;n de los tractores que se dirigen a las almazaras, estamos en plena recogida de la aceituna. Vadeamos el r&iacute;o Fardes sin problemas, y poco despu&eacute;s empieza una pista asfaltada. Cuando llegamos a&nbsp;Villanueva de las Torres&nbsp;el sol ya se est&aacute; poniendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los Coloraos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hemos podido descansar, comer y cargar todos los instrumentos&hellip; la electro-dependencia de este siglo. Hoy seguiremos el PR-A 425. Dejamos Villanueva de las Torres por el camino de la Vi&ntilde;a y vadeamos otra vez el r&iacute;o Fardes. Enseguida comienza la subida por la llamada Cuesta de Gorafe. Las piedras sueltas no nos dejan avanzar con soltura. Una vez arriba el piso mejora y nos introducimos en zona de pinares j&oacute;venes. Una buena sucesi&oacute;n de subidas y bajadas se repiten entre las colinas est&eacute;riles. Coronamos un collado junto a un cortijo ganadero custodiado por varios perros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los Coloraos                            </span>
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        Tras una cuesta muy pronunciada alcanzamos por fin la&nbsp;Loma del Cerro del Caballo&nbsp;y los imponentes paisajes de ayer reaparecen. La pista sigue ahora la cresta, a la izquierda se ven las espectaculares columnas de&nbsp;Los Coloraos. Torres y m&aacute;s torres de tama&ntilde;o gigantesco y de color ocre. Por aqu&iacute; laminadas, por all&iacute; socavadas. El cielo es de un azul profundo. El verde no tiene cabida aqu&iacute;. Los colores son intens&iacute;simos, como si alguien hubiera pasado todo por Photoshop. El invierno contribuye. La inmensidad de esta barrera natural inexpugnable, nos hace detenernos un buen rato para contemplar estas laderas encarnadas m&aacute;s propias del planeta Marte. Bajamos con cuidado al barranco del Caballo, los profundos surcos no nos dejan disfrutar de las vistas. Una vez abajo nos sentimos empeque&ntilde;ecidos ante la grandiosa verticalidad de las laderas. Sus formas asemejan castillos, murallas con torreones o bastiones. Al fondo, la erosi&oacute;n ha roto algunos de estos bastiones que han cedido formando un caos de enormes fragmentos repartidos por el suelo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Bajada a la rambla del Caballo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La pista emprende ahora una subida &eacute;pica. Imposible de pedalear, echamos pie a tierra hasta alcanzar el mirador del Desierto que divis&aacute;bamos desde la otra loma. La subida no termina aqu&iacute;, todav&iacute;a debemos continuar ganando altura, pero ahora la pista es de gravilla y, menos mal, con pendientes m&aacute;s llevaderas. En un cruce conectamos con el PR de ayer, nuestra ruta sube a la derecha, pero antes decidimos acercarnos al mirador de Los Coloraos, solo ser&aacute; a&ntilde;adir 2 km.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Puntal de Don Diego</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n nos quedan unos 8 km y 280 m de desnivel para conectar con la ruta SL-A 278 que nos bajar&aacute; directamente a la carretera de Gorafe. Cuando vemos las se&ntilde;ales del sendero local decidimos cambiar de rumbo, nos sentimos fuertes y las piernas responden. Subiremos al&nbsp;Puntal de Don Diego. Total, lo m&aacute;s duro de este &uacute;ltimo tramo ya lo tenemos hecho, o eso cre&iacute;amos. Sin embargo, la Vereda de Esparteros va de menos a m&aacute;s y alguna cuesta de porcentaje gracioso nos saca los colores. Es la propina del d&iacute;a con la que no cont&aacute;bamos. En el &uacute;ltimo repecho, antes de coronar el&nbsp;Llano de los Olivares, las piernas comienzan a decir basta. Afortunadamente el mirador del v&eacute;rtice topogr&aacute;fico del Puntal de Don Diego no defrauda, incluso nos deja ver parte de nuestra ruta. Estamos orgullosos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Puntal de Don Diego                            </span>
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        Hay lugares que impactan positivamente, dejando un buen poso en la memoria y el desierto de Gorafe es uno de ellos. Ha sido una experiencia memorable que nos ha despertado muchas emociones. Tambi&eacute;n hemos sentido su aspereza en la exigencia de algunos tramos. Y aunque el desierto de Gorafe no nos lo ha puesto nada f&aacute;cil, nos sentimos bien. Sin duda volveremos, nos queda mucho geoparque por recorrer.
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                El mapa de la ruta 1                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Ruta 2: los miradores de la Hoya de Guadix</h2><p class="article-text">
        El recorrido de hoy no es una gran ruta en kil&oacute;metros ni desniveles, pero s&iacute; perfecta para soltar piernas y recuperarnos de los d&iacute;as anteriores. Salimos de&nbsp;Guadix, la ciudad m&aacute;s importante del altiplano, rodeada de badlands de colores espectaculares. Nos acercaremos a los miradores emblem&aacute;ticos de la&nbsp;Hoya de Guadix, el de los badlands de Purullen, el de las c&aacute;rcavas de Marchal, el del Fin del Mundo y el del Padre Poveda en el barrio de las Cuevas de Guadix. En los tres primeros disfrutaremos una vez m&aacute;s de estas tierras malas tan singulares como fotog&eacute;nicas.
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                Barrio de las Cuevas de Guadix                            </span>
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        Un carril bici que tomamos en el puente de la avenida Buenos Aires nos saca sin problemas de la ciudad, pero pasado el hospital debemos seguir el arc&eacute;n de la A-4100. Pocos kil&oacute;metros m&aacute;s adelante, nos desviamos para tomar el camino de tierra que asciende por la rambla de Mar&iacute;a. En realidad, es un modesto barranco rodeado de pinares que por aqu&iacute; llaman pinos moriscos. El lecho de la rambla est&aacute; muy pisado y ha terminado por transformarse en una pista de buen firme que tambi&eacute;n aprovechan los coches. El paisaje se encajona y la ruta comienza a lucir su encanto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Marchal y el palacio de los Gallardo                            </span>
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        <strong>Tres miradores</strong>
    </p><p class="article-text">
        Damos un amplio rodeo que nos encumbra hasta los altos de la&nbsp;Meseta del Manco, donde se ubican los tres miradores tan codiciados por los turistas. A partir de ahora la ruta es un aut&eacute;ntico espect&aacute;culo. Desde el borde de esta meseta casi perfecta, contemplamos a nuestros pies el extraordinario conjunto de c&aacute;rcavas y barranqueras que el agua ha ido limando. Abajo discurre el r&iacute;o Alhama y adosado a las c&aacute;rcavas resaltan las casas encaladas de Marchal entre las que sobresale el palacio de los Gallardo, un caser&oacute;n de color rosa que eclipsa hasta la iglesia.
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                Purullena                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Nos dirigimos al mirador de los&nbsp;Badlands de Purullena<strong>&nbsp;</strong>en el extremo norte de la meseta. En las barranqueras las rocas m&aacute;s duras han resistido marcando unas l&iacute;neas horizontales y cambios de coloraci&oacute;n. Un perfecto mapa estratigr&aacute;fico de este paisaje en perpetua mutaci&oacute;n. Varios paneles del Geoparque nos dejan la mirada bien educada para poder ver &lsquo;in situ&rsquo; las chimeneas de hadas, esas torres afiladas de tierra roja que se alzan al cielo con c&uacute;pulas de roca m&aacute;s dura en su cumbre. Tambi&eacute;n distinguimos la erosi&oacute;n en t&uacute;nel, el piping, un proceso que disuelve el terreno como si fuera un azucarillo; en la rambla de los Anchurones nos hizo teorizar durante un buen rato. Regresamos al mirador de las&nbsp;C&aacute;rcavas de Marchal&nbsp;para tomar un camino que avanza por el mismo borde de la meseta. M&aacute;s adelante, el cercado de una granja cineg&eacute;tica, por un lado, y el abismo, por el otro, lo estrangulan dejando su anchura a nivel de senda vertiginosa. Rodamos atentos, pero con un ojo puesto en los taludes desgarrados y que de forma dr&aacute;stica caen hacia las f&eacute;rtiles vegas del r&iacute;o Alhama.
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                Mirador de las Cárcavas de Marchal                            </span>
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        Finalmente, confluimos en un camino ancho que atraviesa el paraje de&nbsp;Los Llanos&nbsp;en uno de cuyos extremos se ubica el mirador al que llaman del&nbsp;Fin del Mundo. Seg&uacute;n nos acercamos la primera imagen que se viene a la cabeza es la del final de la pel&iacute;cula Thelma y Louise, obviamente salvando las distancias con el Gran Ca&ntilde;&oacute;n. A vista de p&aacute;jaro dominamos el laberinto de badlands que enmarca&nbsp;Beas de Guadix. El observatorio es, a su vez, un buen lugar para contemplar las poderosas estructuras rocosas de las sierras b&eacute;ticas que confinan la Hoya de Guadix. Delante de nosotros la voluminosa cuerda norte de Sierra Nevada nos intimida, las quebradas cimas de la sierra de Hu&eacute;tor se ven a la derecha y m&aacute;s lejanas, las cumbres de la Sagra y el Jabalc&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mirador del Fin del Mundo                            </span>
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        <strong>Mirador en el barrio de las Cuevas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bajamos a Paulenca por la Ca&ntilde;ada del Manco y a Guadix por carretera. Aunque callejeamos un poco para subir al mirador del&nbsp;Padre Poveda. Sus vistas son de cine, no en vano se han rodado unas cuantas pel&iacute;culas aqu&iacute;. Nos rodea un escenario de viviendas cueva que, con sus chimeneas c&oacute;nicas, prestan al paisaje una personal fisonom&iacute;a. La panor&aacute;mica se completa con la torre de la catedral y la alcazaba &aacute;rabe. La tarde le va ganando el pulso al d&iacute;a, al calor y a la luz de Andaluc&iacute;a. Continuamos la bajada al centro de Guadix donde nos espera un chocolate con churros bien calentito, tal como manda la tradici&oacute;n en estos d&iacute;as prenavide&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El mapa de la ruta 2                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El parque megal&iacute;tico de Gorafe</h2><p class="article-text">
        En el borde oeste del Llano de los Olivares se ven varios d&oacute;lmenes y en su escarpe junto a la carretera muchos m&aacute;s. El entorno de Gorafe est&aacute; repleto, se cuentan m&aacute;s de 240 t&uacute;mulos funerarios. La mayor&iacute;a se localizan en puntos dominantes del paisaje y su orientaci&oacute;n no es aleatoria: miran al este, hacia donde sale el sol. Son huellas de nuestros antepasados m&aacute;s remotos que habitaron en el sureste en la Edad del Bronce, hace m&aacute;s de cinco mil a&ntilde;os. Muchos son humildes enterramientos pentagonales, pero hay otros m&aacute;s evidentes, como el dolmen 134 formado por una gran piedra horizontal sustentada por unas verticales a modo de pared.
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            <span class="title">
                El parque megalítico de Gorafe                            </span>
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        En el casco urbano de Gorafe se encuentra el Centro de Interpretaci&oacute;n del Megalitismo, la construcci&oacute;n asemeja un sepulcro y muestra c&oacute;mo viv&iacute;an los antiguos pobladores del valle del r&iacute;o Gor.
    </p><h2 class="article-text">Las casas-cueva</h2><p class="article-text">
        Sorprende saber que en la Hoya de Guadix se extiende el territorio con la mayor concentraci&oacute;n de viviendas trogloditas habitadas. Solo en la ciudad, m&aacute;s de dos mil casas-cueva albergan casi a la mitad de la poblaci&oacute;n. De igual manera, todos los pueblos de la zona como Purullena, Marchal, Beas de Guadix y Gorafe est&aacute;n horadados con estas construcciones camufladas bajo tierra. Solo se vislumbran las fachadas con un peque&ntilde;o jard&iacute;n y las chimeneas siempre encaladas en contraste con el color ocre del terreno. Est&aacute;n excavadas a punta de pico y pala, esfuerzo y sudor aprovechando la orograf&iacute;a las c&aacute;rcavas y la facilidad que ofrece la arcilla a la hora de ser horadada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una casa-cueva                            </span>
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        Muchas de estas cavernas se han reconvertido en alojamientos tur&iacute;sticos, pasando de ser infra-viviendas a disponer hasta de un jacuzzi. Otras son ahora museos y la iglesia de la Virgen de F&aacute;tima se conecta con un santuario-cueva.
    </p><h2 class="article-text">Datos pr&aacute;cticos</h2><p class="article-text">
        <strong>Ruta 1</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desierto del Gorafe: circular, punto de partida Gorafe, 65,6 km.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ruta 2</strong>
    </p><p class="article-text">
        Miradores de Guadix: circular; punto de partida Guadix (aparcamiento), 21,8 km.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Comentarios</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&middot;</strong>&nbsp;Con buena secci&oacute;n de neum&aacute;ticos y t&eacute;cnica se puede utilizar una gravel sin problemas. Es posible que haya que empujar la bici en algunos tramos. Se alquilan bicis el&eacute;ctricas en Gorafe (visavi.es/desert-electric-bike-explora-el-desierto-de-gorafe) y en Guadix (trekbikeguadix.es/alquiler-de-bicicletas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&middot;</strong>&nbsp;Si llueve o ha llovido recientemente hay zonas que se vuelven impracticables por el barro (rambla de los Anchurones).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&middot;&nbsp;</strong>No hay agua en todo el recorrido. En pleno verano, la ruta del desierto puede volverse muy dura.
    </p><p class="article-text">
        Para dormir:
    </p><p class="article-text">
        <strong>&middot;</strong>&nbsp;En Gorafe: Hotel Posada Los Guilos y varias casas-cueva que se alquilan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&middot;&nbsp;</strong>En Guadix: la oferta es amplia, hay hoteles, hostales y pensiones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&middot;&nbsp;</strong>En toda la zona hay muchas viviendas cueva, operan bajo la marca Andalusian Cave Hotels (cuevasdeandalucia.org).
    </p><p class="article-text">
        Para hacer visitas:
    </p><p class="article-text">
        <strong>&middot;</strong>&nbsp;En Gorafe: centro de interpretaci&oacute;n Megalitismo, 616 944 605; la visita a los d&oacute;lmenes es libre y hay paneles explicativos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&middot;&nbsp;</strong>En Guadix: Cueva-museo centro interpretaci&oacute;n (958 665 569); iglesia-cueva ermita nueva&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Valeria H. Mardones y Bernard Datcharry]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/hechizo-badlands-altiplano-granadino-paisaje-semidesertico-barrancos-amantes-ultragravel_1_12261819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Apr 2025 16:23:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hechizo en los badlands del altiplano granadino: paisaje semidesértico con barrancos para amantes de la ultragravel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bicicletas,Carril bici,Bicicletas eléctricas,Ciclismo,Ciclistas,Andalucía,Granada,Rutas,Rutas guiadas,Rutas por montaña,Turismo,Turismo nacional,Turismo cultural,Turismo sostenible]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una ruta en bicicleta por Lekeitio y Álava: terreno rompepiernas al principio y llaneando al final]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-bicicleta-lekeitio-alava-terreno-rompepiernas-principio-llaneando-final_1_12225448.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1cab2282-2c9c-441f-89ff-8b64fda06931_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una ruta en bicicleta por Lekeitio y Álava: terreno rompepiernas al principio y llaneando al final"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Son 93 kilómetros de Orduña a Bilbao y 103 de Lekeitio a Vitoria, con fortalezas, puertos y embalses en el paisaje</p><p class="subtitle">Flandes, el país que ama las bicis: De Ronde desde dentro</p></div><p class="article-text">
        Terminamos este recorrido con otras dos etapas: 93 kil&oacute;metros de Ordu&ntilde;a a Bilbao y 103 de Lekeitio a Vitoria.
    </p><h2 class="article-text">Etapa 7: Ordu&ntilde;a-Bilbao</h2><p class="article-text">
        Salimos, como ya se&ntilde;alamos en el art&iacute;culo anterior, de Ordu&ntilde;a, la &uacute;nica ciudad de Bizkaia, pues as&iacute; figura su t&iacute;tulo desde 1467, como consta en c&eacute;dula real de Enrique IV. Nuestro destino, Bilbao, desde donde iniciamos esta vuelta al Pa&iacute;s Vasco cicloturista en siete etapas.
    </p><p class="article-text">
        Por el medio, visitaremos las Encartaciones (Enkarterri), la parte occidental de Bizkaia que muchas veces queda al margen de las rutas habituales, injustamente. Tendremos un terreno rompepiernas, con mucho sube y baja, durante dos tercios de la etapa. El final es m&aacute;s llano.
    </p><p class="article-text">
        Desde Ordu&ntilde;a, iniciamos nuestra ruta hacia el norte, en direcci&oacute;n a Amurrio, por terreno algo descendente. Ya en Amurrio, empezamos con las cuestas, no muy largas, pero algo inc&oacute;modas. Pasamos Respaldiza y Menagaray, siempre por buena carretera y, tras atravesar Llanteno, con algunas bajadas r&aacute;pidas, llegamos a Artziniega (km 21), villa medieval que cuenta con un bonito casco urbano antiguo, declarado Conjunto Monumental Hist&oacute;rico en 1995, con sus tres calles paralelas (la de Arriba, la del Medio y la de Abajo) comunicadas entre s&iacute; por estrechos cantones. A la salida de la localidad, veremos el bonito Santuario de la Virgen de la Encina, que data de 1498 con un estilo intermedio entre el g&oacute;tico y el renacentista. La Virgen de la Encina es copatrona de &Aacute;lava junto a San Prudencio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La villa medieval de Artziniega                            </span>
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        En Artziniega empezamos una subida durilla hacia Santa Coloma, en direcci&oacute;n a otra villa medieval, Balmaseda. Son dos kil&oacute;metros en los que la bicicleta se agarra al asfalto. Vamos por una carretera muy tranquila, de muy poco tr&aacute;fico, por la que atravesamos una parte de Burgos antes de entrar en Bizkaia. Tras otra subida, ya descendemos a Balmaseda (km 33), la villa m&aacute;s antigua de Bizkaia (nombrada villa en 1199) y que podemos decir que es la capital de la comarca de las Encartaciones. Su posici&oacute;n intermedia entre Castilla y los puertos del Cant&aacute;brico le dieron una gran importancia comercial anta&ntilde;o. Su casco hist&oacute;rico y su puente viejo son merecedores de una visita, as&iacute; como sus dos hermosas iglesias, la de San Severino, del siglo XV, y la de San Juan, templo g&oacute;tico situado en la margen izquierda del Kadagua. Si hacemos esta ruta en Semana Santa, podemos aprovechar para ver su notable representaci&oacute;n viviente del V&iacute;a Crucis.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Vista de Santurtzi desde las alturas                            </span>
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        Salimos de Balmaseda hacia Sopuerta, subiendo la cuesta de la Venta del Sol. Luego seguimos en cuesta hasta la Casa de Juntas de Abellaneda (km 40), antiguo lugar de reuni&oacute;n de los representantes de los concejos de la comarca, y bajamos hacia Mercadillo, barrio de Sopuerta.
    </p><p class="article-text">
        Vamos a meternos ahora por una carretera vecinal, estrecha, que nos conducir&aacute; hasta la Torre Loizaga, antigua fortaleza del siglo XIV en la que hoy en d&iacute;a se esconde la &uacute;nica colecci&oacute;n de autom&oacute;viles Rolls Royce en Europa con todos los modelos fabricados entre 1910 y 1990. Merece la pena dedicarle un tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Tras esta visita a los cl&aacute;sicos, vamos bajando hacia San Pedro de Galdames. Estamos entrando ahora en la antigua zona minera de Bizkaia. La historia de este territorio hist&oacute;rico no se entender&iacute;a sin la importancia que el mineral de hierro jug&oacute; en su desarrollo industrial y econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Ya por terreno descendente llegamos a Muskiz, donde rodaremos junto a las instalaciones de la refiner&iacute;a de petr&oacute;leo de Petronor, cerca de la playa de La Arena. El parque Itsaslur que se asoma al Cant&aacute;brico es una invitaci&oacute;n a disfrutar de sus vistas. Una subida y su posterior bajada nos llevan al peque&ntilde;o puerto de Zierbena, hoy engullido por el desarrollo de los muelles comerciales del Puerto de Bilbao, y enseguida llegamos a Santurtzi, donde a&uacute;n podemos comer las ricas sardinas que han impregnado en el imaginario popular su sabor a este pueblo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Muskiz                            </span>
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        Ya solo nos queda ir desde Santurtzi a Bilbao por toda la orilla, admirando el puente de Bizkaia (un puente transbordador, no un puente colgante) que une Portugalete y Las Arenas y que fue declarado por la UNESCO Monumento de la Humanidad, para terminar en la villa del Guggenheim.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El perfil de la séptima etapa                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Etapa 8: Lekeitio-Vitoria</h2><p class="article-text">
        Quien no tenga tantos d&iacute;as como para hacer toda la Basque Route propuesta, puede hacer un enlace entre la costa y el interior siguiendo esta etapa que sale de Lekeitio y termina en la capital de la Comunidad Aut&oacute;noma del Pa&iacute;s Vasco.
    </p><p class="article-text">
        Dejamos la costa de Bizkaia, con sus acantilados y playas de ensue&ntilde;o, para descubrir en un solo d&iacute;a los contrastes de los paisajes vascos. Entre medias, el puerto de Urkiola, un cl&aacute;sico en el ciclismo de Euskadi nos har&aacute; sufrir un poco, pero merecer&aacute; la pena.
    </p><p class="article-text">
        Dejamos Lekeitio y por el suave alto de Milloi nos dirigimos a Markina (km 17), universidad de la cesta punta y donde resulta curioso visitar la ermita de San Miguel de Arretxinaga, con sus tres grandes rocas que se abrazan en el interior.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un ciclista, a su paso por Markina                            </span>
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        Despu&eacute;s, por una carretera algo inc&oacute;moda por el tr&aacute;fico, pasamos el alto de Trabakua para bajar al Duranguesado, donde sus bellas monta&ntilde;as de caliza nos esperan. Pero antes de subir Trabakua podemos visitar Ziortza-Bolibar, localidad natal de la familia del venezolano universal Sim&oacute;n Bol&iacute;var y que queda a los pies del bello Monasterio de la Colegiata de Zenarruza. Como curiosidad, se cuenta que la ubicaci&oacute;n de esta Colegiata la eligi&oacute; un &aacute;guila que arranc&oacute; una calavera de una tumba abierta para dejarla caer donde hoy se levanta este complejo g&oacute;tico con un acogedor claustro renacentista.
    </p><p class="article-text">
        Tras bajar r&aacute;pido Trabakua, cruzamos por Berriz y subimos el f&aacute;cil alto de Miota, que nos har&aacute; llegar a la monumental Elorrio (km 37), con sus elegantes edificios antiguos. A poca distancia del pueblo se encuentra la Necr&oacute;polis de Argi&ntilde;eta, que es &uacute;nica por su antig&uuml;edad y por sus inscripciones cristianas.
    </p><p class="article-text">
        Ahora iremos llaneando hacia Iurreta y Durango, pasando por Abadi&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En Durango podemos admirar el gigantesco p&oacute;rtico de madera que abraza uno de los flancos de la iglesia de Santa Mar&iacute;a de Uribarri. Si atravesamos el casco hist&oacute;rico peatonal llegaremos al museo Kurutzesantu, que acoge la misteriosa cruz g&oacute;tica de Kurutziaga, misteriosa por sus representaciones del pecado o de la salvaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                En bicicleta por Durango                            </span>
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        Tras dejar atr&aacute;s Durango (km 50), nos dirigimos hacia Ma&ntilde;aria, desde donde se inician los casi 6 km de dura subida al puerto de Urkiola. Habr&aacute; que tomarlo con calma. Por suerte, para distraer el esfuerzo, las imponentes pe&ntilde;as del Untzillaitz y los montes del Duranguesado nos rodean con su belleza salvaje.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El santuario de Urkiola                            </span>
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        Para cualquier amante de la bicicleta, el nombre de Urkiola nos evoca grandes batallas &eacute;picas entre ciclistas de distintas &eacute;pocas, pues era uno de los grandes puertos habituales a pasar en la Vuelta a Espa&ntilde;a y otras carreras.
    </p><p class="article-text">
        Ya en el puerto (km 61), merece la pena una parada para recuperarnos junto al Santuario de los Santos Antonios Abad y de Padua y ver su torre barroca. Tambi&eacute;n podemos rodear la piedra misteriosa que hay frente al Santuario para, como dice la leyenda, encontrar pareja. O podemos pasear con recogimiento por el bosque de hayas y fresnos hasta el mirador de las Tres Cruces, desde donde tenemos una de las panor&aacute;micas m&aacute;s ic&oacute;nicas de Euskadi.
    </p><p class="article-text">
        Lo que resta de etapa hasta Vitoria es m&aacute;s llevadero, pues en los 40 km que quedan no hay ninguna subida que merezca tal nombre, no en vano estamos entrando en la llanada alavesa.
    </p><p class="article-text">
        Pedalearemos junto a los embalses de Urrunaga, primero, y de Ullibarri Gamboa, despu&eacute;s, ya por zonas tranquilas y de indudable valor paisaj&iacute;stico y natural, ideales para montar en bici hasta llegar hasta el centro de la capital de Euskadi, junto a la Catedral de Santa Mar&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El perfil de la octava etapa                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Javier Sánchez-Beaskoetxea, Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-bicicleta-lekeitio-alava-terreno-rompepiernas-principio-llaneando-final_1_12225448.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Apr 2025 19:46:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una ruta en bicicleta por Lekeitio y Álava: terreno rompepiernas al principio y llaneando al final]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Bilbao,Álava,Vitoria,Vitoria-Gasteiz,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Ciclismo,Ciclistas,Viajeros,Viajes,Guía de viaje,Rutas,Rutas por montaña,Rutas guiadas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A pedales por Vitoria, Laguardia y Orduña: viñedos, murallas, universidades centenarias y dólmenes milenarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/pedales-vitoria-laguardia-orduna-vinedos-murallas-universidades-centenarias-dolmenes-milenarios_1_12224022.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d94ae4d9-ddcb-4252-95f2-f7e9f06d1b40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A pedales por Vitoria, Laguardia y Orduña: viñedos, murallas, universidades centenarias y dólmenes milenarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Son 376 kilómetros repartidos en tres etapas (Donostia-Vitoria, Vitoria-Laguardia y Laguardia-Orduña), incluida una subida al puerto de Herrera</p><p class="subtitle">La subida a Malpaso desde La Caleta, en una ruta para bicis por la isla de El Hierro</p></div><p class="article-text">
        Seguimos con la vuelta en bicicleta por Euskadi. Nos alejamos ahora de la costa y vamos a pedalear por el interior de Euskadi, encontr&aacute;ndonos con sidrer&iacute;as y vi&ntilde;edos, con caser&iacute;os y murallas, con universidades centenarias y d&oacute;lmenes milenarios, con bosques frondosos y con infinitos campos de cereal, con el verde y con el amarillo.
    </p><p class="article-text">
        En total van a ser 376 km repartidos en tres etapas: Donostia-Vitoria, Vitoria-Laguardia y Laguardia-Ordu&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La tercera etapa ser&aacute; la m&aacute;s larga y en la que nos espera la subida m&aacute;s dura de todas, el puerto de Herrera, no excesivamente largo, pero de rampas continuas y empinadas. Por suerte, el resto de la etapa no ser&aacute; tan complicada. Arrancamos.
    </p><h2 class="article-text">Etapa 4: Donostia-Vitoria</h2><p class="article-text">
        Vamos a unir en esta etapa dos de las capitales vascas, la de la playa de La Concha y los pintxos con la green-capital alavesa. Decimos hasta luego a la mar por unas jornadas y nos lanzamos a pedalear para atravesar Gipuzkoa y buena parte de &Aacute;lava.
    </p><p class="article-text">
        Los primeros 60 km ser&aacute;n de perfil ascendente, pero sin afrontar ninguna subida de entidad. Eso s&iacute;, pasado Tolosa tendremos un repecho en Amategi Aldea, cerca de Altzo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un ciclista, a su paso por Altzo                            </span>
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        Salimos de&nbsp;Donostia&nbsp;por Ondarreta para dirigirnos hacia el sur pasando por las localidades de A&ntilde;orga y Hernani. Seguimos luego por Andoain y Zizurkil, por zona de sidrer&iacute;as y evitando en todo momento las carreteras m&aacute;s concurridas de esta muy poblada comarca de Gipuzkoa. Sin mayor dificultad, llegamos a&nbsp;Tolosa (km 32). Tolosa, antigua capital de Gipuzkoa, da nombre a la comarca de Tolosaldea y nos recibe con sus bonitas casas y los arcos del mercado asomados al r&iacute;o Oria. Ahora afrontamos esa corta pero dura subida al barrio de Amategi para bajar seguido a Altzoazpi y seguir remontando el r&iacute;o Oria hacia&nbsp;Beasain (km 54).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                En bicicleta, por las calles de Tolosa                            </span>
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        Poco despu&eacute;s, en&nbsp;Zerain, empezamos el ascenso al alto de Aztiria, unos 5 km con algunas rampas cercanas al 10%. Seguido, enlazamos con el puerto de Udana (km 75), pero por la parte m&aacute;s suave, pasando por la estaci&oacute;n de tren de Brinkola, desde donde se transportaba el mineral de hierro de las faldas del Aizkorri hasta el puerto de Pasaia.
    </p><p class="article-text">
        La bajada nos deja en&nbsp;O&ntilde;ati, donde est&aacute; el magn&iacute;fico e hist&oacute;rico edificio de la Universidad de O&ntilde;ati, fundada en 1540 y donde se impartieron estudios de Leyes, C&aacute;nones, Artes, Medicina y Teolog&iacute;a, hasta 1842. Fue la &uacute;nica universidad del Pa&iacute;s Vasco hasta la inauguraci&oacute;n de la Universidad de Deusto en 1886.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Oñati, una de las localidades por las que discurre la ruta                            </span>
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        Seguimos ruta favorable hasta&nbsp;Arrasate, Eskoriatza y Leintz Gatzaga (km 104), donde iniciamos una subida de entidad al alto del mismo nombre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Donostia, vista desde las alturas                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ya en terreno llano, cambiamos de paisaje y bordeamos parte del tranquilo pantano de Uribarri-Gamboa para dirigirnos sin dificultad a la capital verde de Euskadi,&nbsp;Vitoria.
    </p><p class="article-text">
        Datos t&eacute;cnicos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>130 kil&oacute;metros de recorrido</li>
                                    <li>1.640 metros de desnivel</li>
                                    <li>0 msnm en el punto m&aacute;s bajo</li>
                                    <li>626 msnm en el punto m&aacute;s alto</li>
                            </ul>
            </div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El perfil de la cuarta etapa                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Etapa 5: Vitoria-Laguardia</h2><p class="article-text">
        Aunque salimos de la zona llana de &Aacute;lava, de su capital, no nos enga&ntilde;emos, ya que nos toca una etapa de monta&ntilde;a. Vamos a ir primero hacia Agurain-Salvatierra por un terreno c&oacute;modo, pedaleando por una carretera secundaria y pasando peque&ntilde;os pueblos rodeados de campos de cereales. Llegamos a&nbsp;Agurain (km 31)&nbsp;y ya empezaremos a subir, primero de manera suave y luego ya de forma m&aacute;s brusca, hacia el puerto de Opakua.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El parque de Salburua, en Vitoria                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Durante la subida a este puerto, que no es demasiado exigente, vamos a entrar en otro escenario de vegetaci&oacute;n, atravesando bonitos bosques de hayas frondosas para ascender a la Sierra de Andia. Esta sierra es parte de la Sierra de Andia-Urbasa que comparten &Aacute;lava y Navarra y que brinda muchas oportunidades de disfrute tanto para los monta&ntilde;eros como para los ciclistas y los seteros.
    </p><p class="article-text">
        Tras coronar&nbsp;Opakua (km 40), estamos en el punto m&aacute;s alto de la ruta. Tenemos ahora una zona llana y una bajada suave hacia Kontrasta, donde volvemos al paisaje m&aacute;s ocre en verano de los campos de cereales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El puerto de Opakua                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Rodando con comodidad, llegamos a&nbsp;Santa Cruz de Campezo (km 62). Poco m&aacute;s adelante, el terreno se vuelve de nuevo inc&oacute;modo hasta cerca de San Rom&aacute;n de Campezo. Tras pasar por esta localidad, regresamos a terreno descendente y alcanzamos la localidad de&nbsp;Bernedo (km 83), desde donde empieza la &uacute;ltima cota del d&iacute;a, la subida al alto de La Aldea, cuya bonita cima encajada entre altas pe&ntilde;as nos da acceso a Rioja Alavesa por la localidad de Lapoblaci&oacute;n. Enseguida empezamos a pedalear entre vi&ntilde;edos, que ser&aacute;n de diferente color seg&uacute;n la &eacute;poca del a&ntilde;o en la que hagamos la ruta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Vista del pueblo de Elvillar                            </span>
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        Un descenso r&aacute;pido nos hace pasar junto al dolmen de Los Llanos y luego cerca del dolmen de La hechicera, en&nbsp;Elvillar (km 99), antes de terminar la ruta en Laguardia, un precioso pueblo rodeado de antiguas murallas que encierra bodegas subterr&aacute;neas en su interior.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un dolmen en Elvillar                            </span>
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        Datos t&eacute;cnicos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>105 kil&oacute;metros de recorrido</li>
                                    <li>1.441 metros de desnivel</li>
                                    <li>511 msnm en el punto m&aacute;s bajo</li>
                                    <li>1.022 msnm en el punto m&aacute;s alto</li>
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                El perfil de la quinta etapa                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Etapa 6: Laguardia-Ordu&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Si no fuese porque a 20 km de la salida tenemos que subir el temido puerto de Herrera por su cara m&aacute;s dura, podr&iacute;amos decir que esta etapa no es demasiado dif&iacute;cil, ya que, tras esta dura subida, la mayor parte de la etapa nos presenta muchos tramos de llaneo. No ser&aacute; un llano total, pero se agradecer&aacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El pueblo de Elciego, con sus bodegas                            </span>
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        Salimos de&nbsp;Laguardia rodando c&oacute;modamente hacia el sur por una carretera que va descendiendo entre vi&ntilde;edos hasta Elciego, donde nos esperan varias bodegas de renombre. El olor a vino nos acompa&ntilde;a. Tomamos ahora direcci&oacute;n hacia Samaniego, con la misma t&oacute;nica en el paisaje, aunque ahora ya con la carretera picando para arriba poco a poco. En&nbsp;Samaniego (km 15), tomamos la concurrida carretera A-124 hasta llegar al cruce donde empieza la subida a Herrera. Son algo m&aacute;s de 5 km que cada vez se ir&aacute;n empinando m&aacute;s y m&aacute;s. Seg&uacute;n vamos ascendiendo, dejamos los vi&ntilde;edos y el hayedo empieza a dejarse notar. Poco antes de coronar, podemos hacer un alto en el camino para asomarnos a nuestra izquierda al balc&oacute;n de La Rioja, desde donde los campos de vi&ntilde;as hacia el sur parecen infinitos alrededor del r&iacute;o Ebro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un ciclista, a su paso por Salinas de Añana"
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            <span class="title">
                Un ciclista, a su paso por Salinas de Añana                            </span>
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        Tras coronar el puerto (km 24), viene una zona de sube y baja antes de iniciar el verdadero descenso hacia&nbsp;Pe&ntilde;acerrada, que nos espera con su alta puerta amurallada.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos ahora unos cuantos kil&oacute;metros de comodidad, pasando por Zambrana y luego por&nbsp;La Puebla de Arganz&oacute;n (km 66). Ya en la comarca de Valles Alavesesy antes de llegar a&nbsp;Ribabellosa, alg&uacute;n duro repecho nos har&aacute; sufrir un poco.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido va a ir girando hacia el norte, hasta Espejo, y desde ah&iacute;, un giro nos conducir&aacute; a&nbsp;Salinas de A&ntilde;ana (km 100), que nos muestra con orgullo sus terrazas llenas de la sal que le dan el nombre al pueblo desde hace m&aacute;s de 7.000 a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Girasoles durante la ruta                            </span>
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        Viene luego una buena subida tras pasar el pueblo para despu&eacute;s ir de nuevo por terreno c&oacute;modo hasta Pobes, donde giramos otra vez hacia el norte, hacia Kuartango e Izarra, antes de asomarnos, por fin, al cortado de La Barrerilla. Ya solo nos queda bajar de forma c&oacute;moda a la &uacute;nica ciudad de Bizkaia,&nbsp;Ordu&ntilde;a, donde damos fin a esta etapa bajo la atenta mirada de la Virgen de Ordu&ntilde;a que asoma, imponente, en la monta&ntilde;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                En bicicleta por el centro de Orduña                            </span>
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        Datos t&eacute;cnicos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>141 kil&oacute;metros de recorrido</li>
                                    <li>1.706 metros de desnivel</li>
                                    <li>273 msnm en el punto m&aacute;s bajo</li>
                                    <li>1.114 msnm en el punto m&aacute;s alto</li>
                            </ul>
            </div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El perfil de la sexta etapa                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Javier Sánchez-Beaskoetxea, Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/pedales-vitoria-laguardia-orduna-vinedos-murallas-universidades-centenarias-dolmenes-milenarios_1_12224022.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Apr 2025 19:42:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A pedales por Vitoria, Laguardia y Orduña: viñedos, murallas, universidades centenarias y dólmenes milenarios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Álava,Bizkaia,Gipuzkoa,Rioja Alavesa,Vitoria,Vitoria-Gasteiz,Donostia,San Sebastián,Viajeros,Viajes,Guía de viaje,Ciclismo,Ciclistas,Bicicletas,Carril bici,Bicicletas eléctricas,Movilidad,Movilidad sostenible,Rutas,Rutas guiadas,Rutas por montaña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La esencia de Flandes, en bicicleta: un amplio abanico de posibilidades cicloturistas de Halle a Lovaina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/esencia-flandes-bicicleta-amplio-abanico-posibilidades-cicloturistas-halle-lovaina_1_12225739.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed9453e4-b258-473c-b270-10caa050020b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La esencia de Flandes, en bicicleta: un amplio abanico de posibilidades cicloturistas de Halle a Lovaina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se ve que aquí saben lo que hacen. Son años de experiencia para que Flandes siga posicionado en nuestro imaginario ciclista como un destino referente</p><p class="subtitle">Una vuelta por la Rioja Alavesa: viñedos, pueblos con encanto y paisajes en bici</p></div><p class="article-text">
        Gales suena a rugby. Bilbao a f&uacute;tbol. Flandes, c&oacute;mo no, a ciclismo. O sea, que no solo de mejillones, patatas fritas y cerveza vive B&eacute;lgica. Esta buena gente ha sabido cultivar una afici&oacute;n que ha arraigado de verdad. Normal que nos vengamos para ac&aacute; de nuevo. En su d&iacute;a decidimos que 'Andar en bici' era un buen nombre para nuestra revista. Pues ya ves: Flandes en bici juega en la misma liga.
    </p><p class="article-text">
        Ya publicamos <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/recorrer-flandes-pedales-tranquilidad-alrededor-lovaina-castillos-abadias-bosques_1_12083585.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un primer reportaje</a>. C&oacute;mo lamentamos que fuera <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/el-velodromo/muerte-gran-amigo-juanto-uribarri_132_10252023.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el viaje p&oacute;stumo de Juanto</a>. A veces el guionista es cruel. En cualquier caso, ahora que hemos vuelto, seguimos con &eacute;l en el recuerdo. Mientras no le olvidemos, seguir&aacute; presente en la altimetr&iacute;a de alg&uacute;n que otro muro de los que aqu&iacute; son famosos. Porque, claro, Flandes, en parte, son sus muros. Seguro que Juanto aprobaba el examen. A ver c&oacute;mo te portas t&uacute;, &Aacute;ngel: en 20 segundos, respuesta r&aacute;pida. &iquest;Cinco muros famosos del Tour de Flandes? &iexcl;Paterberg, Taaienberg, Oude Kwaremont, Koppenberg y&hellip; Molenberg! Buff, qu&eacute; tensi&oacute;n. Fant&aacute;stico, aprobado en&nbsp;'cultura ciclista flamenca'. Y eso que nos queda una menci&oacute;n de honor al Muur-Kapelmur. La ic&oacute;nica capilla de su cima es verdadera religi&oacute;n ciclista.
    </p><p class="article-text">
        Esos muros quedan, en general, al oeste de Flandes. Nosotros, en cambio, vamos a disfrutar esta vez de tres rutas cicloturistas tomando como base Lovaina, que queda apenas a 30 kil&oacute;metros al este de Bruselas. As&iacute; pues, asumimos nuestro provisional rol de<em>'</em>flandrien'&nbsp;ciclista: ese sufrido luchador que no teme a las dificultades. Bueno, al menos lo intentamos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La ruta por Flandes                            </span>
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        &Aacute;ngeles nos ha preparado el viaje. Se ve que aqu&iacute; saben lo que hacen. Son a&ntilde;os de experiencia para que Flandes siga posicionado en nuestro imaginario ciclista como un destino referente. Y, adem&aacute;s, desde diferentes puntos de vista. Porque si Flandes, a quien luce licra, les suena a las cl&aacute;sicas de primavera y en especial a&nbsp;De Ronde (el Tour de Flandes), esto no significa que no debamos pensar en otro cicloturismo: familiar, m&aacute;s tranquilo y pegado a un estilo de vida, el que os proponemos desde 'Andar en bici'.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues,&nbsp;Flandes&nbsp;ofrece un amplio abanico de posibilidades cicloturistas. En aquel reportaje anterior el hilo conductor fue el arte. Ahora se nos propone Lovaina como base de operaciones. Entendido. O sea, universidad y cerveza; o cerveza y universidad. Claro que esto es simplificar mucho. El caso es que encontramos unos d&iacute;as de estupendo buen tiempo primaveral y las terrazas estaban a reventar. Curioso contraste entre el bullicio de las calles en torno al Oude Markt y la tranquilidad del barrio del Gran Beaterio donde quedaba nuestro hotel. Precioso tanto de noche como de d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por d&oacute;nde empezamos? Gravel, gravel, gravel. &iquest;Moda? El ciclismo evoluciona. Tras las dos primeras ediciones del Campeonato del Mundo en Italia, la tercera tuvo lugar aqu&iacute; en Flandes, en la cuna del ciclismo. &iquest;Y d&oacute;nde termin&oacute;? Acertaste. En&nbsp;Lovaina. Fueron 179 kil&oacute;metros de recorrido&nbsp;y 1.220 metros de desnivel acumulado en un recorrido que parti&oacute; de Halle y termin&oacute;, como decimos, en Lovaina, atravesando los bosques de Hallerbos, Soignes y Meerdaalwoudlos, es decir, el Parque Nacional de los Bosques de Brabante.
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                Exhuberancia en los bosques de Brabante                            </span>
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        En la variedad est&aacute; el gusto. Fue un Campeonato del Mundo que discurri&oacute; en gran parte por zonas boscosas, pero tambi&eacute;n por campo abierto, sin olvidar tramos de pav&eacute;s y otros de senderos m&aacute;s estrechos. Naturalmente hubo una fiesta paralela, la del p&uacute;blico asistente, que pudo disfrutar de una aut&eacute;ntica feria en torno al ciclismo, con presencia de las principales marcas del sector.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro track, una ruta circular desde Lovaina, nos acerca a la experiencia del Mundial de Gravel, pero sin llegar a pedalearlo al completo. Pasadas las nueve y media de la ma&ntilde;ana recog&iacute;amos nuestras bicis, c&oacute;mo no de gravel, en Gravel Bike-rent. Nos internamos en el&nbsp;Parque Nacional de los Bosques de Brabante. Nada m&aacute;s y nada menos que 46.000 hect&aacute;reas de vegetaci&oacute;n, antiguos caminos, r&iacute;os serpenteantes y tranquilidad. Sobre todo, tranquilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los bosques de Brabante ofrecen un conjunto de atractivos muy diversos. Entre ellos, claro est&aacute;, una naturaleza esplendorosa de hayas, robles y carpes. Todas estas especies de hoja caduca se encuentran en plena efervescencia primaveral. Por cierto, oto&ntilde;o ser&aacute; un momento muy especial aqu&iacute; cuando ganen espacio los colores amarillos, naranjas y ocres. &Aacute;ngel, que lo mismo hay que volver en otra &eacute;poca, &iquest;no? Adem&aacute;s, no ofrecen excesivas dificultades orogr&aacute;ficas para quienes pedaleamos. Se dejan querer, velocip&eacute;dicamente hablando.
    </p><p class="article-text">
        Salimos de la ciudad. Enseguida nos encontramos con el&nbsp;Heverlee War Cemetery. All&iacute; est&aacute;n enterradas casi un millar de personas de pa&iacute;ses de la Commonwealth, excepto 11 polacos y un americano, que murieron durante la Segunda Guerra Mundial. Acoge, adem&aacute;s, a otros 29 soldados fallecidos en la Primera Guerra Mundial. La web de Flandesenbici, por cierto, tiene dise&ntilde;ada una ruta en torno a la Gran Guerra, por si te interesa. Nosotros giramos hacia el sur y tras un peque&ntilde;o parking cruzamos bajo una autopista. Poco a poco nos acercamos a Vaalbeek. A ambos lados de nuestro camino, las casas se protegen con unos setos inmaculados, cortados a escuadra y cartab&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cementerio de la Segunda Guerra Mundial de Heverlee                            </span>
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        Salimos del pueblo por la misma calle por la que ven&iacute;amos, la Grezstraat, que nos va a dejar en la Langendaalstraat. Iniciamos un bucle que nos introduce en el m&aacute;gico bosque de&nbsp;Mollendaalbos. Eso supone cruzar la N25, una de las principales v&iacute;as de entrada a Lovaina desde el sur, en dos ocasiones, la primera por un coqueto puente de madera, el Oversteek voor konijnen. Pedaleamos alternando entre bosques, zonas habitadas y extensas praderas donde los animales herb&iacute;voros deben de ser, a su modo, felices.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cruce de caminos                            </span>
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        Nuestro camino nos va regalando numerosos tramos de pav&eacute;s. Ah&iacute; me imagino d&aacute;ndolo todo a los percherones belgas y holandeses en las cl&aacute;sicas de primavera. Nosotros, suave suave. Bastante tenemos con llevar la precauci&oacute;n suficiente como para salir con bien de este espectacular laberinto de peque&ntilde;as carreteras rurales. A nuestra izquierda dejamos el centro de Bierbeek porque nuestro camino conduce al pueblo de Mollendaal. Seguimos rodando por su fabuloso bosque.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Bosques y paisajes abiertos se van combinando durante la ruta                            </span>
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        De nuevo cogemos pav&eacute;s. Alegr&iacute;a, alegr&iacute;a. En t&eacute;rminos ciclistas, sector ni s&eacute; ya qu&eacute; n&uacute;mero y dir&iacute;a que, al menos, cuatro estrellas. Ohhh, dejamos atr&aacute;s las &uacute;ltimas casas y nos adentramos en el bosque encantado. Una barrera de madera, justo despu&eacute;s de la casa forestal de Brisetout, da paso a una tremenda recta que invita a dejarse llevar por las sensaciones del momento. Pedaleamos por la St-Joris-Weerstraat con sus dosis incluidas de pav&eacute;s de tanto en tanto.
    </p><p class="article-text">
        Tras cruzar otra vez la N25, en sentido contrario a como lo hicimos antes, dejamos a nuestra izquierda el&nbsp;monte Tomberg, que, con sus 102 metros de altitud, es una de las colinas m&aacute;s altas de Meerdaalbos, una masa forestal que ya en el siglo XIV dispon&iacute;a de estatus de &ldquo;bosque libre&rdquo;. De forma contraria a lo que pudieras pensar, eran bosques en los que solo los duques pod&iacute;an cazar. Ya sabes, los privilegios de la nobleza. Continuamos recto para luego hacer un giro de noventa grados a la derecha y pasar por un parque para perros (vemos varios durante la ruta). Estamos terminando el bucle del que os habl&aacute;bamos.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro siguiente hito es&nbsp;Zoet Water, un conjunto de cinco estanques separados entre s&iacute; por estrechas lenguas de tierra. Poco antes nos detenemos en la&nbsp;capilla de Nuestra Se&ntilde;ora de Steenbergen, con ese aspecto tan caracter&iacute;stico que le da el ladrillo y la arenisca blanca. Es la capilla forestal m&aacute;s grande Flandes. Construida en el siglo XVII en el lugar en el que antes hab&iacute;a una estatua milagrosa de la Virgen Mar&iacute;a, curaba la fiebre de los pantanos. Al lado a&uacute;n se conserva el Minnebron, con una caudalosa fuente de agua potable a la que se contin&uacute;an atribuyendo curaciones milagrosas. &Aacute;ngel, llenamos el botell&iacute;n, &iquest;no?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La capilla de Nuestra Señora de Steenbergen                            </span>
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        Llegamos a Zoet Water y nos encontramos con un par de chicos con sus bicis de gravel. Les pedimos que nos hagan una foto, de<em>&nbsp;'</em>gravelers' a 'gravelers'. Accedemos enseguida a una zona de servicios con establecimientos de restauraci&oacute;n. Se ve animaci&oacute;n. La dejamos atr&aacute;s en direcci&oacute;n sur. Pedaleamos ahora por un carril bici junto a la carretera para, poco despu&eacute;s, cruzar las v&iacute;as del tren y dirigirnos a Sint-Joris-Weert. Pues bien, alcanzamos la frontera entre la regi&oacute;n flamenca y la regi&oacute;n valona de B&eacute;lgica. De hecho, al tomar un desv&iacute;o hacia Sint-Agatha-Rode por Roodse Straat, se supone que el lado derecho es flamenco y el izquierdo val&oacute;n. Eso s&iacute;, no vemos se&ntilde;alizaci&oacute;n alguna.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Por los túneles del bosque                            </span>
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        Volvemos a territorio flamenco. Pedaleamos cerca del&nbsp;r&iacute;o Dyle, el que pasa por Lovaina, y que terminar&aacute; aportando sus aguas al Escalda, en direcci&oacute;n a Amberes. Afrontamos otro tramo por campo abierto flanqueados por vallados de madera. Para llegar ah&iacute; ha habido que superar un repecho que nos ha ofrecido alg&uacute;n peque&ntilde;o tramo casi al 10%. Vaya, vaya. No ser&aacute; el &uacute;nico, luego se presenta otro tambi&eacute;n con pendientes del 9%. Cortos, pero intensos.
    </p><p class="article-text">
        Antes de llegar al extremo suroeste de la ruta y alcanzar la cima Coppi (unos escalofriantes 126 metros de altitud), nos adentramos de nuevo en unos bosques majestuosos. Llevamos ya casi 50 kil&oacute;metros en las piernas. Nos escolta &aacute;rboles de porte espectacular. Giramos a la derecha para emprender el camino de regreso a Lovaina.&nbsp;Tervuren&nbsp;queda aqu&iacute; al lado, con su fant&aacute;stico arboreto. All&iacute; se han conseguido reproducir diferentes tipos de bosques de todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros pedaleamos por el enorme parque que queda a su lado: estanques, jardines, &aacute;rboles y esculturas nos mantienen entretenidos. Se trata del antiguo dominio de caza del conde de Brabante.
    </p><p class="article-text">
        Salimos del bosque por un tramo de pav&eacute;s en descenso, cruzamos la carretera y entramos en el majestuoso parque de Tervuren. Poco a poco nos acercamos hasta la zona donde se encuentra el&nbsp;Museo Real de &Aacute;frica Central: etnograf&iacute;a e historia natural a raudales. A finales del siglo XIX la Exposici&oacute;n Universal de Bruselas incorpor&oacute; una &ldquo;secci&oacute;n colonial&rdquo;. Primero fue el Museo del Congo Belga y luego, ya en 1960, pas&oacute; a su denominaci&oacute;n actual. Desde esta fecha ha ido adquiriendo m&aacute;s valor etnogr&aacute;fico y antropol&oacute;gico. Por supuesto, no podemos obviar la mirada cr&iacute;tica al colonialismo europeo. El volumen de objetos que alberga es tremendo.&nbsp;
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                Museo Real de África Central                            </span>
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        Salimos del parque y encaramos de nuevo terreno m&aacute;s abierto. Llegamos a Duisbrug y lo atravesamos en direcci&oacute;n sur para girar despu&eacute;s hacia el noreste: Lovaina nos espera, pero todav&iacute;a el itinerario nos va a dar bastante juego. Seguimos por tranquilas carreteras rurales que muchas veces esconden el pav&eacute;s debajo.
    </p><p class="article-text">
        En esas estamos cuando arribamos a Korbeek-Dijle. Justo antes de un puente que cruza el r&iacute;o Dyle, nos pegamos a su margen izquierda. La terraza de un bar nos saluda y no hay forma de evitarla: avituallamiento l&iacute;quido y descanso antes del tramo final.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Puente sobre el estanque de Tervuren                            </span>
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        El r&iacute;o juguetea dibujando meandros. Nosotros esquivamos por un paso subterr&aacute;neo la A3, la gran autopista que hacia la izquierda se dirige a la cercana Bruselas. Poco despu&eacute;s, en Zandvang se puede disfrutar de una zona de observaci&oacute;n de aves. El Dyle est&aacute; aqu&iacute; mismo y nos da acceso al campus universitario de la Facultad de Ingenier&iacute;a y Ciencias F&iacute;sicas Aplicadas de Heverlee, perteneciente a la Universidad Cat&oacute;lica de Lovaina.
    </p><p class="article-text">
        A un lado y otro vemos estudiantes. De repente, se nota mucha actividad. Los caminos, tranquilos hasta ahora, se llenan de chicas y chicos que pedalean entre los distintos edificios. Pasamos junto a una zona con campos de deportes. Estamos a las puertas de Lovaina. Hay que poner cuatro ojos porque es mucha la gente que se desplaza en bici y a veces no es f&aacute;cil seguir la indicaci&oacute;n correcta cuando son tantas las alternativas de itinerario ciclista por la ciudad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos queda muy poco para completar los 80 kil&oacute;metros de la ruta. El track nos hace cruzar por &uacute;ltima vez el r&iacute;o Dyle, ya dentro de la ciudad de Lovaina. Seguimos hasta la<strong>&nbsp;</strong>Grote Markt, en donde el Ayuntamiento destaca sobre el resto de los edificios. Con un tremendo aparato ornamental, se construy&oacute; en estilo g&oacute;tico brabantino tard&iacute;o, entre 1439 y 1469. La fachada se adorna, ah&iacute; es nada la broma, con 235 estatuas. Los bombardeos de la Primera y de la Segunda Guerra Mundial (sobre todo de esta &uacute;ltima) causaron da&ntilde;os de consideraci&oacute;n. De hecho, hasta 1983 no se complet&oacute; su restauraci&oacute;n, que es lo que hoy en d&iacute;a vemos.
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            <span class="title">
                Grote Markt y Ayuntamiento                            </span>
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        Llegamos, a trav&eacute;s de Bondgenootenlaan, una calle comercial, a<strong>&nbsp;</strong>Martelarenplein&nbsp;(la Plaza de los M&aacute;rtires), de vuelta al punto del que parte la ruta original. Aqu&iacute; se ubica el Monumento a la Paz, erigido en 1925 y que, tras a&ntilde;os de abandono, se restaur&oacute; al completo en 2004. No es mal lugar para terminar una ruta de pedaleo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, si vienes con sed date una vuelta por la&nbsp;Oude Markt, la plaza del mercado viejo. All&iacute; tambi&eacute;n se pueden apreciar vistosos edificios de estilo cl&aacute;sico, todos ellos reconstruidos despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial. El caso es que la mayor parte de las viviendas lucen un bar en su planta baja. De ah&iacute; la fama de que, con buen tiempo, dispongas de una interminable barra de bar. &Aacute;ngel, &iquest;c&oacute;mo sobrevive aqu&iacute; un abstemio como yo?
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            <span class="title">
                Grote Markt                            </span>
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        Finalmente nos volvemos al hotel. No podemos dejar de mencionar el particular barrio en el que se ubica:&nbsp;Groot Begijnhof. Se trata del Gran Beaterio, a veces tambi&eacute;n mencionado como Gran Beguinaje. Como en Dendermonde, Gante, Brujas y Amberes, aqu&iacute; en Lovaina naci&oacute; y se desarroll&oacute; una importante comunidad de beguinas. Eran mujeres cristianas que, en el siglo XII, sobre todo en Flandes y en los Pa&iacute;ses Bajos, decidieron agruparse para vivir juntas su deseo de entrega a Dios y a los m&aacute;s necesitados. Sin embargo, no se integraron en las estructuras de la Iglesia cat&oacute;lica, con la que manten&iacute;an sus desavenencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las beguinas conformaron as&iacute; sus propias comunidades. De alguna manera, hasta incluso hay quien las considera el primer movimiento feminista de la historia. Aguantaron el paso del tiempo, si bien la Inquisici&oacute;n se ceb&oacute; con ellas y poco a poco se fueron convirtiendo m&aacute;s en un refugio para mujeres sin recursos, como las viudas o las esposas de hombres que luchaban en la guerra. Si te vienes a Lovaina, pasea por este barrio. Hazlo con tranquilidad, quiz&aacute; a &uacute;ltima hora de la tarde. Es una bonita forma de disfrutar de un lugar con mucho encanto.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Iturbe-Ormaetxe, Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/esencia-flandes-bicicleta-amplio-abanico-posibilidades-cicloturistas-halle-lovaina_1_12225739.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Apr 2025 17:32:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La esencia de Flandes, en bicicleta: un amplio abanico de posibilidades cicloturistas de Halle a Lovaina]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Una vuelta a Euskadi en bicicleta: Bilbao, Lekeitio, Zarautz y Donostia con un salto real a la Edad Media]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/vuelta-euskadi-bicicleta-bilbao-lekeitio-zarautz-donostia-salto-real-edad-media_1_12222724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8adf05c3-244e-4bc7-ab16-5286766867e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una vuelta a Euskadi en bicicleta: Bilbao, Lekeitio, Zarautz y Donostia con un salto real a la Edad Media"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En tres etapas vamos a recorrer toda la costa vasca desde Bilbao a Donostia, con una pequeña incursión al interior de Gipuzkoa para visitar el mágico entorno del santuario de Loyola</p><p class="subtitle">Una vuelta por la Rioja Alavesa: viñedos, pueblos con encanto y paisajes en bici</p></div><p class="article-text">
        Hoy queremos proponer un viaje en el tiempo, aunque para ello no necesitar&eacute;is introduciros en una nave sideral. Os invitamos a dar un salto real hacia la Edad Media, evitando, eso s&iacute;, todos los riesgos y peligros que en aquella &eacute;poca tan interesante pudieran sobrevenirnos. Nos quedaremos en cambio con su legado m&aacute;s amable y con unos paisajes rurales que perduran entre nosotros 800 a&ntilde;os despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A sabiendas de esto, y teniendo en cuenta que el turismo asociado a la bicicleta es cada vez m&aacute;s importante, el Departamento de Turismo, Comercio y Consumo del Gobierno Vasco ha dise&ntilde;ado varias rutas de cicloturismo para conocer nuestro pa&iacute;s subidos a nuestra bicicleta. Una manera maravillosa de conocer un entorno.
    </p><p class="article-text">
        En esta entrega, os vamos a presentar las tres primeras etapas de la propuesta de vuelta a Euskadi dentro de la marca Euskadi Cycling. En estas tres etapas vamos a recorrer toda la costa vasca desde Bilbao a Donostia, con una peque&ntilde;a incursi&oacute;n al interior de Gipuzkoa para visitar el m&aacute;gico entorno del santuario de Loyola. En total van a ser 277 km repartidos, como decimos, en tres etapas: Bilbao-Lekeitio, Lekeitio-Zarautz y Zarautz-Donostia.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda alguna, la m&aacute;s dura de las tres etapas es la primera, no solo por ser la m&aacute;s larga, sino porque es la que m&aacute;s desnivel acumulado tiene, 1.809 m. Aunque, bien es verdad, que en esta etapa no vamos a subir ning&uacute;n puerto de entidad, aunque estaremos subiendo y bajando en buena parte de la ruta. El puerto m&aacute;s duro de las tres etapas lo encontramos a mitad de la segunda, ya que vamos a subir el puerto de Azurki, un puerto en el que vamos a enfrentarnos a m&aacute;s de un tramo con rampas por encima del 15%, incluso con un kil&oacute;metro entero a una media de casi el 12%. Eso s&iacute;, el paisaje que rodea al puerto es precioso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un cicloturista fotografía el Museo Guggenheim de Bilbao                            </span>
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        Como dicen en el folleto de Euskadi Cycling,&nbsp;&ldquo;a trav&eacute;s de Euskadi Cycling, podr&aacute;s recorrer y saborear Euskadi de primera mano. Descubrir ciudades cosmopolitas, pueblos pesqueros o medievales. Arrancar el viaje con el olor del mar o viendo c&oacute;mo se difumina la niebla ma&ntilde;anera sobre un valle rodeado de monta&ntilde;as. Saborear la reconocida gastronom&iacute;a de Euskadi en un restaurante de un puerto pesquero o ver desde la terraza de una habitaci&oacute;n de hotel c&oacute;mo cae el sol en una colina de vi&ntilde;edos. A&uacute;n quedan rincones especiales esperando tu visita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, vamos a conocer mejor estas tres primeras etapas de las ocho que conforman The Basque Route.
    </p><h2 class="article-text">Etapa 1: Bilbao-Lekeitio</h2><p class="article-text">
        Esta primera etapa de The Basque Route es la que m&aacute;s fielmente sigue la l&iacute;nea de la costa vasca. Pr&aacute;cticamente desde Bilbao hasta Lekeitio iremos dibujando, casi calcando, esta costa en la que encontramos joyas de la naturaleza, como San Juan de Gaztelugatxe y la reserva de Urdaibai, y pasaremos por pueblos tan pintorescos como Bermeo, Gernika-Lumo o Lekeitio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un ciclista pedalea junto al edificio del Ayuntamiento de Bilbao                            </span>
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        Tan solo en los primeros 14 km tenemos un terreno verdaderamente llano, mientras vamos remontando la R&iacute;a de Bilbao desde el centro de Bilbao hasta Getxo. Al pedalear junto a la R&iacute;a veremos el eje vertebrador del esplendor industrial del pasado del Gran Bilbao, donde se situaban los astilleros, los Altos Hornos y los atareados muelles de carga. Un pasado no muy lejano pero que ya nos parece de otra &eacute;poca al ver ahora el Museo Guggenheim y la nueva arquitectura de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Desde Getxo empiezan los interminables repechos que tendremos hasta Lekeitio. Algunos no son m&aacute;s que peque&ntilde;as tachuelas, pero m&aacute;s adelante habr&aacute; otros que nos parecer&aacute;n puertos de cierta entidad.
    </p><p class="article-text">
        En el km 22 subiremos a Barrika y ya empezamos a ver el Mar Cant&aacute;brico, bravo en invierno y m&aacute;s amable en verano. Una bajada corta y vertiginosa nos dejar&aacute; en la R&iacute;a de Plentzia, desde donde pasaremos a su vecina Gorliz y luego ya llegamos al peque&ntilde;o puerto de Armintza (km 35). Aqu&iacute; empieza ya la parte m&aacute;s dura del recorrido, pues subiremos Jata y despu&eacute;s, tras pasar por Bakio, el alto de San Pelayo, desde donde podremos admirar el ya archifamoso pe&ntilde;&oacute;n de San Juan de Gaztelugatxe, uno de los paisajes m&aacute;s conocidos y bellos de toda la costa vasca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Casa de Juntas de Gernika                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tras bajar el revirado San Pelayo, llegamos al puerto de Bermeo (km 62), uno de los m&aacute;s importantes del Cant&aacute;brico en lo que a la industria pesquera se refiere. Desde Bermeo a Gernika, una carretera con mucho sube y baja nos seguir&aacute; poniendo dificultades. Para aliviarnos del tr&aacute;fico hoy en d&iacute;a hay muchos tramos de carril bici.
    </p><p class="article-text">
        Ya en Gernika-Lumo (km 77), no podemos dejar de visitar la Casa de Juntas, centro neur&aacute;lgico del pasado hist&oacute;rico del Pa&iacute;s Vasco y a donde acud&iacute;an los Reyes a jurar los Fueros de Bizkaia.
    </p><p class="article-text">
        Ya afrontamos el &uacute;ltimo tramo de la etapa para ir a Lekeitio pasando por las bonitas playas de Laida y Laga. Laga es, para muchos, una de las playas m&aacute;s bonitas de Euskadi. Protegida por el imponente monte rocoso de Ogo&ntilde;o y con sus dunas en proceso de recuperaci&oacute;n, disfrutar de unos instantes a su vera es un placer.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El pueblo de Elantxobe, que cuelga vertiginoso sobre el mar                            </span>
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        Tras dejar las playas, subiremos un fuerte repecho para visitar el pueblo de Elantxobe, que cuelga vertiginoso sobre el mar, antes de subir a Natxitua y bajar a Ea (km 103), otro peque&ntilde;o y desconocido pueblo costero. Ya solo nos quedan diez &uacute;ltimos kil&oacute;metros subiendo a Ispaster antes de terminar, por fin, la etapa en Lekeitio, un pueblo de gran belleza, con un precioso puerto pesquero y que cuenta con el atractivo de la isla de Garraitz, a la que se puede acceder caminando por el malec&oacute;n en bajamar.
    </p><p class="article-text">
        Datos t&eacute;cnicos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>113 km de recorrido</li>
                                    <li>1.809 metros de desnivel</li>
                                    <li>0 msnm en el punto m&aacute;s bajo</li>
                                    <li>318 msnm en el punto m&aacute;s alto</li>
                            </ul>
            </div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los perfiles de la etapa Bilbao-Lekeitio                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Etapa 2: Lekeitio-Zarautz</h2><p class="article-text">
        En esta etapa no solo iremos por la costa, sino que nos adentraremos en la Euskadi verde del interior, entre monta&ntilde;as, caser&iacute;os solitarios y valles remotos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un ciclista sale de Lekeitio, que se dibuja al fondo"
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            <span class="title">
                Un ciclista sale de Lekeitio, que se dibuja al fondo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Salimos de Lekeitio por una carretera tranquila y con mil curvas hasta Ondarroa. El continuo sube y baja ser&aacute; nuestra compa&ntilde;&iacute;a. Tras pasar el fren&eacute;tico puerto pesquero de Ondarroa, enseguida entraremos en Gipuzkoa y llegaremos a Mutriku. Volvemos a pedalear junto a la costa hasta alcanzar Deba (km 24).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Deba, visto desde la distancia                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Empieza ahora una doble subida que nos har&aacute; ascender hasta los casi 700 metros sobre el nivel del mar. Primero, por una carretera buena y con algo de tr&aacute;fico, subiremos el puerto de Itziar. All&iacute;, dejamos la carretera de la costa y seguiremos subiendo hacia unos barrios m&aacute;s altos llenos de caser&iacute;os dispersos. Tras unos kil&oacute;metros de descenso c&oacute;modo, retomamos la subida, esta vez con m&aacute;s dureza, por una carretera estrecha, entre caser&iacute;os y campas verdes para llegar al alto de Azurki (km 41). Esta subida es muy dura, con varias rampas seguidas por encima del 15% y m&aacute;s de una vez la han ascendido los ciclistas profesionales en etapas de la Itzulia o Vuelta al Pa&iacute;s Vasco, as&iacute; que ser&aacute; mejor tomarlo con calma.
    </p><p class="article-text">
        Desde el alto, una primera parte de descenso complicado nos dejar&aacute; en el puerto de Azkarate (km 45). Ahora la carretera es m&aacute;s ancha y la bajada es m&aacute;s segura, pero muy r&aacute;pida y con m&aacute;s tr&aacute;fico, por lo que habr&aacute; que extremar las precauciones.
    </p><p class="article-text">
        El descenso nos deja en Azkoitia, para seguir ahora el cauce del r&iacute;o Urola. Enseguida pasamos junto al majestuoso santuario de Loyola, cuna de los Jesuitas, ya en Azpeitia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El santuario de Loyola, en Azpeitia                            </span>
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        Por terreno favorable, iremos rodando de nuevo hacia el mar, pasando por Zestoa para llegar a Zumaia. Por &uacute;ltimo, iremos junto al mar de nuevo por una hermosa carretera que nos har&aacute; pasar por Getaria, donde naci&oacute; Juan Sebasti&aacute;n Elkano y donde est&aacute; el curioso mont&iacute;culo del Rat&oacute;n de Getaria, y que nos dejar&aacute; junto a la playa de Zarautz, final de esta etapa.
    </p><p class="article-text">
        Datos t&eacute;cnicos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>81 km de recorrido</li>
                                    <li>1.281 metros de desnivel</li>
                                    <li>0 msnm en el punto m&aacute;s bajo</li>
                                    <li>673 msnm en el punto m&aacute;s alto</li>
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            <span class="title">
                Los perfiles de la etapa Lekeitio-Zarautz                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Etapa 3: Zarautz-Donostia</h2><p class="article-text">
        En esta tercera etapa de la costa vasca de The Basque Tour, afrontaremos dos subidas de cierta importancia, como son la subida a Igeldo desde Orio, y la subida a Jaizkibel, puerto conocido por la carrera ciclista profesional Cl&aacute;sica de San Sebasti&aacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un ciclista, con la playa de Zarautz de fondo                            </span>
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        Nada m&aacute;s salir de Zarautz, dejaremos atr&aacute;s su larga y famosa playa para ascender el breve Alto de Orio, que, como su nombre indica, nos lleva a Orio tras una corta bajada. Orio es famoso por su club de remo, ya que su trainera es una de las m&aacute;s potentes del remo vasco.
    </p><p class="article-text">
        Al poco de salir de Orio, abandonamos la transitada carretera que va a Donostia y empezamos una dura subida hacia Igeldo. La primera parte, m&aacute;s revirada, tiene algunas rampas considerables, aunque luego la parte alta es m&aacute;s llevadera y adem&aacute;s nos permite disfrutar de una carretera estrecha y muy tranquila con unas vistas espectaculares.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una señal, en las inmediaciones de Orio                            </span>
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        Pasamos por Igeldo y poco despu&eacute;s la pendiente descendente aumenta y llegamos en un voleo a Donostia (km 21). Estamos en el barrio del Antiguo.
    </p><p class="article-text">
        Sin entrar a la ciudad, y sin visitar la playa de La Concha, de fama internacional, vamos a salir de la ciudad por A&ntilde;orga para ir a Hernani, tierra conocida por su famosa sidra y luego a Astigarraga y Oiartzun por una carretera secundaria para llegar al pueblo fronterizo de Irun.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un ciclista, por la costa de Donostia                            </span>
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        Ahora iremos por la Bah&iacute;a de Txingudi para entrar en Hondarribia (km 56), un encantador pueblo a los pies del monte Jaizkibel.
    </p><p class="article-text">
        Afrontamos ahora la subida a Jaizkibel, que se nos presenta en dos actos, ya que tenemos una primera parte hasta la iglesia de la Virgen de Guadalupe, y luego, tras un peque&ntilde;o llaneo, una segunda parte que nos deja ya en el alto de Jaizkibel (km 66).
    </p><p class="article-text">
        Con una visi&oacute;n espectacular del Mar Cant&aacute;brico, afrontamos un f&aacute;cil descenso hasta Pasai Donibane y de ah&iacute;, por Lezo y por Pasaia, llegaremos a Donostia de nuevo por el Alto de Miracruz, al igual que se hace en la famosa carrera pedestre Behobia-San Sebasti&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Datos t&eacute;cnicos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>83 km de recorrido</li>
                                    <li>1.358 metros de desnivel</li>
                                    <li>0 msnm en el punto m&aacute;s bajo</li>
                                    <li>455 msnm en el punto m&aacute;s alto</li>
                            </ul>
            </div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los perfiles de la etapa Zarautz-Donostia                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Javier Sánchez-Beaskoetxea, Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/vuelta-euskadi-bicicleta-bilbao-lekeitio-zarautz-donostia-salto-real-edad-media_1_12222724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Apr 2025 19:46:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una vuelta a Euskadi en bicicleta: Bilbao, Lekeitio, Zarautz y Donostia con un salto real a la Edad Media]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Bilbao,Donostia,San Sebastián,Bicicletas,Carril bici,Bicicletas eléctricas,Ciclismo,Ciclistas,Deportes,Deporte,Rutas,Rutas guiadas]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[En la cabina escondida junto a la meta: así se consigue una 'photo finish' en el Tour de Francia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/actualidad/cabina-escondida-meta-photo-finish-tour-francia_1_10347080.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fdd1c092-41d1-4146-89bd-e54c15ae4283_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En la cabina escondida junto a la meta: así se consigue una &#039;photo finish&#039; en el Tour de Francia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta tecnología es capaz de discernir diferencias de apenas un milímetro y ofrece resultados completos casi nada más finalizar las etapas</p><p class="subtitle">Seguridad en el Tour: la Ertzaintza al 100%, un cameo de la Guardia Civil y tres cuerpos franceses en el centro de Bilbao
</p></div><p class="article-text">
        Bajo el arco mismo de la l&iacute;nea de meta, pero ajenos a cualquier protagonismo, hay una peque&ntilde;a cabina de quita y pon decorada en amarillo donde se realiza una labor fundamental sin la que no existir&iacute;a el Tour de Francia. All&iacute; trabajan los hombres del tiempo -son todos varones- y no hacen precisamente partes meteorol&oacute;gicos. Se encargan de cronometrar con precisi&oacute;n suiza -que para eso el patrocinador es una marca de relojes de ese pa&iacute;s, Tissot- el tiempo empleado en carrera por cada uno de los participantes y de ofrecer las clasificaciones. Son ellos los que elaboran la &lsquo;photo finish&rsquo; que despeja posibles finales igualad&iacute;simos con precisi&oacute;n milim&eacute;trica. Su mayor logro es que nadie hable de ellos ni los conozca: ser&iacute;a impensable tener que anular una etapa por un error de cronometraje.
    </p><p class="article-text">
        Pascal Rossier, responsable del equipo de Tissot, indica que la firma tiene convenios con el Tour de Francia pero tambi&eacute;n con la Vuelta a Espa&ntilde;a y con la UCI para los campeonatos del mundo anuales de todas las disciplinas, entre otros eventos. El Giro de Italia, sin embargo, ha trabajado este a&ntilde;o con otra casa suiza, Tudor. Tener acuerdos de larga duraci&oacute;n les permite ir actualizando la tecnolog&iacute;a, que es probada siempre antes de la gran carrera ciclista del mundo en un laboratorio para que nada falle a la hora de la verdad. Explica este cronometrador que lo que ahora es alt&iacute;sima tecnolog&iacute;a informatizada capaz de procesar 10.000 im&aacute;genes en un segundo antes fue un recuento manual, luego mec&aacute;nico y luego electr&oacute;nico. Hace algunas d&eacute;cadas la &lsquo;photo finish&rsquo; hab&iacute;a que revelarla de urgencia en un laboratorio y esperar unos minutos para desempatar un esprint ajustado
    </p><p class="article-text">
        En el centro de cronometraje son cuatro personas en servicio. A ellos se les suman otro destinado al control del esprint intermedio de cada etapa -&ldquo;nos despedimos al principio de la carrera hasta Par&iacute;s&rdquo;, bromea Rossier sobre su colega, f&iacute;sicamente muy alejado del resto- y otro en la pancarta de 3 kil&oacute;metros de meta, que es el punto habitual de referencia para la activaci&oacute;n del protocolo de final de etapa. Por ejemplo, si alguien se cae o pincha en ese tramo recibir&aacute; el mismo tiempo que el del grupo en el que iba. Rossier dirige el equipo y Chlo&eacute; McGill es la responsable de relaciones p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        La peque&ntilde;a oficina est&aacute; llena de pantallas y de cables. All&iacute; se reciben y procesan los datos que permiten tener, en muy pocos segundos, una clasificaci&oacute;n provisional de la etapa y de la general. En una contrarreloj, un ejercicio que requiere todav&iacute;a de mayor precisi&oacute;n, ofrecen resultados de las distancias entre corredores en tiempo real. Los t&eacute;cnicos han de conocer a los corredores, que llevan instalado un transmisor de datos en sus bicicletas, para detectar si alguno ha cambiado de m&aacute;quina o si se la ha cedido un compa&ntilde;ero por una aver&iacute;a o similar.&nbsp;
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                Centro de cronometraje en la línea de meta del Tour de Francia                            </span>
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                Pascal Rossier                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &iquest;De d&oacute;nde llegan esos datos? Hay que crear una l&iacute;nea perfecta para la meta. No valen aproximaciones. No puede estar torcida ni un &aacute;pice, ya que podr&iacute;a distorsionar un final apretado. &ldquo;Si esto ocurriera un director podr&iacute;a recomendar a su corredor entrar por el lado m&aacute;s &lsquo;corto&rsquo; de la meta, por ejemplo&rdquo;, razona Rossier. Despu&eacute;s, dos c&aacute;maras a cada lado colgadas del arco de meta graban ese punto para la toma de im&aacute;genes. Hay una tercera solamente en el lado derecho de la direcci&oacute;n de carrera como &ldquo;back up&rdquo;, es decir, para tener una copia de seguridad. En la l&iacute;nea de meta hay todo un sistema de detecci&oacute;n que lee los transmisores como si de un telepeaje se tratase. Es un montaje &ldquo;a prueba de calor, a prueba de lluvia y casi a prueba de bombas&rdquo;, bromea Rossier. Y, sobre todo, es un sistema que se monta y desmonta en tiempo r&eacute;cord para moverlo de ciudad en ciudad durante tres semanas cada d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Hay alguna diferencia con la tecnolog&iacute;a de la Vuelta o de otras carreras?
    </p><p class="article-text">
        -La visibilidad. &Eacute;ste es el tercer evento deportivo m&aacute;s importante del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Por su larga experiencia en el Tour, Rossier garantiza que podr&iacute;an resolver un esprint con una diferencia de &ldquo;un mil&iacute;metro&rdquo;. El precedente m&aacute;s reciente se remonta a 2017. En un esprint, dieron ganador de una etapa con final en Nuits Saint Georges al alem&aacute;n Marcel Kittel, que distanci&oacute; en seis mil&iacute;metros.  La peque&ntilde;a moneda de 1 peseta hasta la llegada del euro, una de las m&aacute;s reducidas del mundo, ten&iacute;a m&aacute;s del doble de di&aacute;metro, 14 mil&iacute;metros. Dicho de otra manera, la rueda del segundo pas&oacute; 0,003 segundos despu&eacute;s por el mismo punto. Ese ciclista fue Edvald Boasson Hagen, que ahora contin&uacute;a corriendo para el equipo Total Energies.&nbsp;&ldquo;El show no puede parar nunca&rdquo;, sentencia el cronometrador en jefe.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/actualidad/cabina-escondida-meta-photo-finish-tour-francia_1_10347080.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Jul 2023 16:32:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En la cabina escondida junto a la meta: así se consigue una 'photo finish' en el Tour de Francia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Ciclismo,Francia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En el vestuario del ciclismo: así se idea, diseña y fabrica la ropa que abriga a los ciclistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/cicloturismo/vestuario-ciclismo-idea-disena-fabrica-ropa-abriga-ciclistas_1_9179905.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64068795-d047-458f-99fd-5051305064d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En el vestuario del ciclismo: así se idea, diseña y fabrica la ropa que abriga a los ciclistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nos adentramos entre bambalinas en el mercado de la ropa ciclista, un gigante mundial que no deja de crecer, de la mano de tres marcas de renombre: Santini, Alé Cycling y Q36.5</p><p class="subtitle">Ruta - La gran ruta cicloturista por la Llanada Alavesa, paraíso de arte y pueblos cargados de historia</p></div><p class="article-text">
        Las cifras no enga&ntilde;an. Son numerosos los estudios que certifican el importante crecimiento del valor de mercado de la ropa ciclista en todo el mundo. Las cifras que eval&uacute;an el tama&ntilde;o de dicho mercado difieren seg&uacute;n las distintas fuentes, oscilando entre los 4.206 y los 5.490 millones de d&oacute;lares estimados en 2019, esper&aacute;ndose que esta cifra crezca a una tasa de crecimiento anual que, nuevamente, y seg&uacute;n los distintos trabajos publicados, oscila entre el 4,6% el 6,4% para el periodo comprendido entre 2020 y 2028. Algunas de las previsiones m&aacute;s optimistas dicen que para 2026 el tama&ntilde;o del mercado mundial de ropa ciclista oscilar&aacute; entre los 6.800 y los 7.800 millones de d&oacute;lares. La raz&oacute;n de este crecimiento no ser&iacute;a otra que el incremento de los eventos ciclistas a nivel planetario (carreras, pruebas cicloturistas y de aventura, etc.), la irrupci&oacute;n de la bicicleta el&eacute;ctrica (que atrae a un p&uacute;blico que antes no se hab&iacute;a animado a dar pedales por considerarlo fuera de su alcance) y la creciente popularizaci&oacute;n de este deporte a nivel mundial como reflejo de un estilo de vida saludable.
    </p><h3 class="article-text">Un mercado global</h3><p class="article-text">
        Europa sigue ostentando la mayor cuota del mercado mundial de ropa de ciclismo, con un 29,1% en 2019, esper&aacute;ndose que mantenga esta posici&oacute;n preeminente al menos hasta 2028. La raz&oacute;n no es otra que la gran promoci&oacute;n de este deporte en el Viejo Continente, si bien se anticipa la pr&oacute;xima expansi&oacute;n esperada del 5% en la tasa de crecimiento anual de la regi&oacute;n Asia-Pac&iacute;fico, en donde pa&iacute;ses como Jap&oacute;n, Corea del Sur y China parece ser&aacute;n los pr&oacute;ximos grandes mercados de la indumentaria ciclista
    </p><p class="article-text">
        A nivel mundial, los 'key players', o jugadores principales del mercado mundial de ropa ciclista, aquellos que hacen hincapi&eacute; en la innovaci&oacute;n y desarrollo de nuevos productos para as&iacute; ganar cuota de mercado, se reducen a un selecto grupo de firmas como Castelli, Giro, Nike, Adidas, Lumiere Cycling, Rapha, Assos e Isadore, entre otras, si bien a otro nivel encontramos no pocas marcas que igualmente fabrican ropa de gran calidad y dise&ntilde;o elegante, productos enriquecidos frecuentemente con notables innovaciones est&eacute;ticas y t&eacute;cnicas.
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                Una trabajadora de Alé Cycling cose un maillot                            </span>
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        En Espa&ntilde;a hay en nuestros d&iacute;as no menos de veinticinco marcas fabricantes o comercializadoras de ropa ciclista, desde las veteranas Austral, Etxeondo, Spiuk o Inverse, a las m&aacute;s nuevas Gobik, Siroko, Atika, Korridor y otras, mientras que a nivel europeo y mundial cabe destacar la existencia de no pocas firmas que ofrecen ropa&nbsp; digna de rese&ntilde;ar, tales que los brit&aacute;nicos de Volero y Le Col; los suecos de Sigr y Poc; los daneses de Pas Normal Studio; los australianos de Soomom y Pedla; los franceses de Mavic Cycling y Caf&eacute; du Cycliste; los veteranos japoneses de Pearl Izumi; y los estadounidenses de Capo Cycling y Cadence, entre otros. Cabe destacar que no pocos de entre estos &uacute;ltimos dise&ntilde;an y fabrican y sus ropas en Italia. 
    </p><p class="article-text">
        Es en reconocimiento a ese prestigioso Made in Italy, etiqueta que compendia en s&iacute; el dise&ntilde;o elegante, la calidad final del producto y la incorporaci&oacute;n de los &uacute;ltimos avances en tecnolog&iacute;a textil, que nos hemos dirigido a tres firmas transalpinas: Santini Maglificio Sportivo, Al&eacute; Cycling y Q36.5, para que nos desvelen el proceso creativo y de fabricaci&oacute;n que se haya detr&aacute;s del lanzamiento de sus respectivas colecciones de ropa ciclista. Los representantes de las tres firmas entrevistadas coincidieron en sus deseos a la hora de abogar por una fabricaci&oacute;n responsable de todas sus prendas, utilizando materiales reciclados, resistentes (la prueba de los cien lavados) y conectados con la naturaleza, requisitos imprescindibles en un mundo que, al menos te&oacute;ricamente, aspira a hacer realidad el mantra de la sostenibilidad
    </p><h3 class="article-text">Santini, una firma con mucha historia</h3><p class="article-text">
        Fundada en 1965 por Pietro Santini, esta firma radicada en B&eacute;rgamo y fabricante en 2022 de los maillots de Vuelta y Tour, cuenta en su haber con algunas innovaciones importantes como la introducci&oacute;n en 1976 de la licra en los culotes cortos y la incorporaci&oacute;n a los mismos de badanas antibacterianas. Su directora de marketing, Paola Santini, nos indica los pasos que siguen la producci&oacute;n de cada nueva colecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paola Santini (P. S.):</strong> El primer paso para trabajar en una colecci&oacute;n nueva es comprender cu&aacute;les son los superventas del a&ntilde;o anterior seg&uacute;n los datos que tenemos a nuestra disposici&oacute;n. Esto nos permite decidir los modelos y los tipos de producto que impulsamos, mientras que el dise&ntilde;o de las prendas cambia todos los a&ntilde;os. Por tanto, la primera fase es definir las cantidades a fabricar (cu&aacute;ntos maillots, cu&aacute;ntos culotes con tirantes, cu&aacute;ntas chaquetas, etc.) y elegir los modelos, pasando luego a la fase creativa. Una vez dise&ntilde;ada la prenda y aprobada por el equipo creativo, el modelo debe &laquo;desglosarse&raquo;, es decir, la modista debe reproducir todas las partes de la prenda, con la definici&oacute;n de las diferentes tallas, en un mismo folio. Esto es lo que la impresora de trazos imprimir&aacute; directamente sobre el papel de sublimaci&oacute;n. Despu&eacute;s, la bobina que salga de la impresora pasar&aacute; a una m&aacute;quina que trasladar&aacute; el dise&ntilde;o al tejido. El tejido inicial es blanco y se corta con l&aacute;ser seg&uacute;n las partes de la prenda, seg&uacute;n un proceso automatizado. El traslado del dise&ntilde;o desde el folio impreso hasta los fragmentos de tejido blanco se produce por sublimaci&oacute;n. De esta forma, los fragmentos de tejido que componen la prenda quedan listos para ser cosidos. M&aacute;s adelante, cada una de las prendas se somete a un control de calidad antes de ser introducida en la bolsa.&nbsp;
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                Paola Santini                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo eligen los colores de las prendas en las distintas colecciones?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        P. S.: La inspiraci&oacute;n procede tanto del mundo del ciclismo como del mundo de la moda. Nuestro director creativo, Fergus Niland, se inspira en diversos sectores y, en caso de que deba crear una l&iacute;nea dedicada, por ejemplo para la Vuelta a Espa&ntilde;a, se fija tambi&eacute;n en la historia, los colores y las caracter&iacute;sticas del lugar elegido. En cambio, en lo que respecta a las colecciones primavera-verano y oto&ntilde;o-invierno, el director creativo propone al equipo una serie de estampados y variedades de color, entre las que se eligen cuatro para la l&iacute;nea de hombre y cuatro para la de mujer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablemos de los plazos. &iquest;Cu&aacute;nto tiempo dedican en Santini al dise&ntilde;o, a la confecci&oacute;n, a las pruebas y al lanzamiento de cada nueva l&iacute;nea de ropa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        P. S.: Para el lanzamiento de cara al p&uacute;blico de la colecci&oacute;n de invierno hace falta m&aacute;s o menos un a&ntilde;o y medio, y para la de verano, aproximadamente entre veinte y veintid&oacute;s meses. Por poner un ejemplo, comenzamos a trabajar en la colecci&oacute;n oto&ntilde;o-invierno 2023-2024 en febrero de 2022 y estamos empezando ahora a dise&ntilde;ar y confeccionar la colecci&oacute;n de verano 2024.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La zona de impresión (de papel a tejido) de la fábrica de Santini                            </span>
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        <strong>&iquest;Los dise&ntilde;adores de Santini proceden del mundo de la moda o del dise&ntilde;o de empresa para el sector deportivo? &iquest;Ha habido colaboraciones con artistas o dise&ntilde;adores externos para algunos trabajos especiales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        P. S.: Nuestros dise&ntilde;adores proceden del sector de la moda y del deporte, pero no exclusivamente. En lo que respecta a las colaboraciones con artistas y dise&ntilde;adores externos, destacar&eacute; las realizadas con Paul Smith y con Dolce &amp; Gabbana para el maillot rosa del Giro de Italia. Para el maillot oficial de la Granfondo Stelvio Santini tambi&eacute;n hemos colaborado con algunos artistas, como el israel&iacute; Ori Toor, para el estampado del maillot de la edici&oacute;n 2020, por desgracia anulada a causa de la pandemia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La inspiración procede tanto del mundo del ciclismo como del de la moda. Nos inspiramos en diversos sectores y, al crear una línea dedicada, por ejemplo para la Vuelta a España, también en la historia, los colores y las características del lugar elegido</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Paola Santini</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Efect&uacute;an pruebas de desgaste, resistencia y comodidad en sus prendas?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        P. S.: En Santini siempre pedimos a nuestros proveedores los documentos que certifiquen las distintas pruebas llevadas a cabo con sus tejidos. Asimismo, efectuamos pruebas propias a los productos terminados directamente en la empresa y tambi&eacute;n realizamos otros test sobre la bici para evaluar la comodidad, el entalle y otras caracter&iacute;sticas de nuestras prendas. Dichas pruebas sobre el sill&iacute;n son realizadas habitualmente por nuestros ciclistas y embajadores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El láser con el que se corta el tejido en la fábrica de Santini                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Al&eacute; Cycling, l<strong>a marca de los colores fluorescentes</strong></h3><p class="article-text">
        Esta historia comienza en 1986, cuando una compa&ntilde;&iacute;a llamada APG Cycling, radicada Castel d'Ario, Verona, decide dedicarse a fabricar ropa ciclista para otras compa&ntilde;&iacute;as. As&iacute; sigui&oacute; hasta 2013, a&ntilde;o en que sus propietarios decidieron lanzar su propia marca de ropa ciclista, Al&eacute; Cycling, que pronto se decanta por el empleo de brillantes y muy visibles colores fl&uacute;or, si bien tambi&eacute;n mantiene los cl&aacute;sicos blanco y negro para quienes lo prefieren.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alessia Piccolo es la CEO de Al&eacute; Cycling, una empresa no peque&ntilde;a que fabrica unas 75.000 piezas al mes, viste a algunos equipos del World Tour e incluso ha fabricado la 'maglia' rosa del Giro de Italia sub-23.
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                Alessia Piccolo, de Alé Cycling                            </span>
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        <strong>A. P:</strong>&nbsp;El primer paso para realizar nuestras colecciones es visitar ferias y eventos del sector, para as&iacute; conocer las tendencias del mercado. Tambi&eacute;n vemos lo que proponen los competidores y, en cuanto a los colores, seguimos las tendencias dictadas por la ropa informal, incluyendo adem&aacute;s colores brillantes y figuras gr&aacute;ficas que sean claramente visibles en la carretera.
    </p><p class="article-text">
        Luego se deciden los materiales a usar teniendo en cuenta el tipo de prenda que se vaya a fabricar. Se busca la comodidad y la transpirabilidad para todas las prendas; la resistencia al desgaste especialmente para los pantalones cortos y las prendas de MTB; las propiedades t&eacute;rmicas para las prendas de invierno; las propiedades hidr&oacute;fugas para las chaquetas para la lluvia, y la protecci&oacute;n contra los rayos UV para los maillots de verano.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En cuanto a los colores, seguimos las tendencias dictadas por la ropa informal, incluyendo además colores brillantes y figuras gráficas que sean claramente visibles en la carretera</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alessia Piccolo</span>
                                        <span>—</span> de Alé Cycling
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; tipo de test realizan a sus prendas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A. P.:&nbsp;Nosotros siempre realizamos numerosas pruebas de todo tipo en la ropa que fabricamos, pues de hecho esa es la base del desarrollo de nuestras prendas<em>.</em> Al aire libre hacemos pruebas de ajuste, con los profesionales rodando en posici&oacute;n t&eacute;cnica a fin de comprobar la comodidad de las prendas. Tambi&eacute;n se verifica la transpirabilidad de los tejidos, su grado de secado y la elasticidad que presenta la ropa. Igualmente realizamos otras pruebas en laboratorios especializados para comprobar la resistencia al desgaste del material, y tambi&eacute;n se hacen pruebas en el t&uacute;nel de viento para la aerodin&aacute;mica, una tecnolog&iacute;a necesaria especialmente para los maillots de contrarreloj.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hacia d&oacute;nde camina el sector de la ropa ciclista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A. P.:&nbsp;Pensamos que hacia los tejidos que mantienen la temperatura corporal y son transpirables al mismo tiempo, tejidos con tratamiento antigoteo y antisuciedad para un f&aacute;cil mantenimiento, tejidos derivados de pl&aacute;sticos reciclados, tejidos antibacterianos, y tejidos cortados en crudo para evitar las costuras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El departamento gráfico de Alé Cycling                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Q36.5, i<strong>nvestigando la 'leggerezza'</strong></h3><p class="article-text">
        Con sede en Bolzano, en el S&uuml;dtirol italiano, Q36.5 fue fundada en 2013 por el ingeniero textil Luigi B&eacute;rgamo. La mayor&iacute;a de los tejidos que utilizan en Q36.5 (donde Q significa Quaerere ['investigaci&oacute;n', en lat&iacute;n] y 36,5 es la temperatura ideal de un cuerpo sano) han sido desarrollados por ellos mismos, realizando el total de su producci&oacute;n en el entorno de su sede, en el coraz&oacute;n de los Dolomitas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Luigi B&eacute;rgamo (L. B.):</strong>&nbsp;&ldquo;Nuestro proceso de desarrollo de una nueva colecci&oacute;n es bastante at&iacute;pico. Somos ante todo un laboratorio de investigaci&oacute;n y desarrollo que persigue un ideal: lo de desarrollar productos que expresen la m&aacute;xima funcionalidad y termorregulaci&oacute;n. Cada una de nuestras colecciones nace de un largo estudio realizado sobre un tejido espec&iacute;fico, que debe ser innovador, de alto rendimiento, &uacute;nico. El tejido se convierte en una prenda t&eacute;cnica a partir de la cual se desarrolla un sistema compuesto por los dem&aacute;s productos de la colecci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Luigi Bérgamo, de Q36.5"
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            <span class="title">
                Luigi Bérgamo, de Q36.5                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En funci&oacute;n a qu&eacute; criterios eligen&nbsp;los tejidos que usan? Comodidad, resistencia, transpirabilidad, propiedades t&eacute;rmicas...</strong>
    </p><p class="article-text">
        L. B.: Nosotros no elegimos los tejidos, los desarrollamos. Aqu&iacute; es donde se originan nuestras colecciones. Empezamos a partir del tejido y, en funci&oacute;n de sus par&aacute;metros de ligereza, transpirabilidad, resistencia, etc, lo convertimos en un producto. Tenemos la suerte de colaborar con la &eacute;lite del mundo textil italiano y as&iacute; todos los tejidos que usamos son de nuestra propiedad.
    </p><p class="article-text">
        Un elemento esencial para nosotros es la apuesta por la sostenibilidad: tenemos tejidos que vienen de fuentes recicladas entre un 70% y un 100%. Entre ellos se encuentran algunos derivados del procesamiento de los posos del caf&eacute;, por lo tanto de origen org&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Existe en su firma alg&uacute;n departamento que prueba la ropa para ver su comodidad y posible mejor&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        L. B.: S&iacute;, claro. &Eacute;ste es un aspecto esencial para nosotros. Nuestro equipo interno de probadores incluye a antiguos ciclistas profesionales, entre ellos Mario Kummer, medallista ol&iacute;mpico en Se&uacute;l 1988, e Ivan Santaromita, campe&oacute;n profesional italiano en 2013.Tambi&eacute;n colaboramos estrechamente con algunos equipos profesionales y con la Japan Cycling Federation, con la que estamos llevando a cabo un proyecto de desarrollo de la aerodin&aacute;mica que acompa&ntilde;ar&aacute; al equipo en las pr&oacute;ximas olimpiadas con la ambici&oacute;n de desarrollar el maillot m&aacute;s r&aacute;pido de los juegos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La elaboraci&oacute;n del culotte es, tal vez, una de las m&aacute;s exigentes a la hora de confeccionar el vestuario ciclista.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, por supuesto, dado que la badana juega un papel decisivo en la comodidad sobre el sill&iacute;n, por lo que colaboramos con la empresa l&iacute;der del sector, Elastic Interface, y desarrollamos junto a ellos nuestros modelos exclusivos de badanas. Sin embargo, la comodidad no s&oacute;lo viene determinada por la badana, sino tambi&eacute;n por el sistema que compone el 'culotte'. La elecci&oacute;n de los tejidos, el corte preformado, las costuras que no deben crear conflictos en las zonas de contacto con el sill&iacute;n, la badana que debe estar bien colocada y los tirantes que deben mantener el 'culotte' en su sitio, son los ingredientes fundamentales para desarrollar un producto c&oacute;modo y de alto rendimiento.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es importante la elecci&oacute;n del tama&ntilde;o. Una talla demasiado grande compromete definitivamente la comodidad al no permitir que el pantal&oacute;n se adhiera al cuerpo, provocando roces e irritaciones.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es esencial para nosotros la apuesta por la sostenibilidad: tenemos tejidos que vienen de fuentes recicladas entre un 70% y un 100%. Entre ellos se encuentran algunos derivados del procesamiento de los posos del café, por lo tanto de origen orgánico</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Luigi Bérgamo</span>
                                        <span>—</span> de Q36.5
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son, en su opini&oacute;n, los principales avances habidos en el sector de la ropa ciclista y hacia d&oacute;nde camina?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Para nosotros el avance significa poder fabricar prendas m&aacute;s ligeras pero igual de protectoras. Un ejemplo: nuestra chaqueta Adventure Winter Jacket, una chaqueta que s&oacute;lo pesa 300 gramos pero que tiene la misma capacidad t&eacute;rmica que una chaqueta que sol&iacute;a pesar 600 gramos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;El futuro? Los tejidos inteligentes que interact&uacute;an con el cuerpo y reaccionan a los cambios de las condiciones clim&aacute;ticas externas. El &uacute;ltimo maillot que ha llegado a nuestra colecci&oacute;n representa esta excelencia: es el maillot Clima, caracterizado por un tejido que incorpora grafeno, un material altamente conductor que facilita el proceso de termorregulaci&oacute;n del cuerpo, incluso en los d&iacute;as m&aacute;s calurosos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de rutas, entrevistas, consejos y rese&ntilde;as de productos, en 'Andar en bici' tambi&eacute;n puedes encontrar <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/cicloturismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reportajes de tem&aacute;ticas variadas</a>. Aqu&iacute; te dejamos <span class="highlight" style="--color:#f8e71c;">un pu&ntilde;ado de sugerencias</span>:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/cicloturismo/sabor-ciclismo-cafes-bikefriendly-tendencia-antigua-vuelta_130_8982327.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">El sabor del ciclismo: los caf&eacute;s 'bikefriendly', una tendencia antigua que est&aacute; de vuelta</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/cicloturismo/andres-abian-hombre-nieves-lleva-23-anos-viajando-mundo-pedales_130_8485252.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">Andr&eacute;s Abi&aacute;n, el 'hombre de las nieves' que lleva 23 a&ntilde;os viajando por el mundo a pedales</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/cicloturismo/vestuario-ciclismo-idea-disena-fabrica-ropa-abriga-ciclistas_1_9179905.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Aug 2022 18:44:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En el vestuario del ciclismo: así se idea, diseña y fabrica la ropa que abriga a los ciclistas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Movilidad urbana,Movilidad sostenible,Agentes de movilidad,Ciclismo,Ciclistas,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una vuelta por la Rioja Alavesa: viñedos, pueblos con encanto y paisajes en bici]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/vuelta-rioja-alavesa-vinedos-pueblos-encanto-paisajes-bici_1_12132449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be7c07ee-86f7-48fb-9c86-43e7f63eb995_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una vuelta por la Rioja Alavesa: viñedos, pueblos con encanto y paisajes en bici"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sus pintorescos paisajes, salpicados de colinas ondulantes y viñedos que se extienden hasta donde alcanza la vista, son una invitación a explorar y disfrutar la naturaleza en todo su esplendor</p><p class="subtitle">Consigue uno de los cuatro dorsales que elDiario.es sortea para la prueba cicloturista Quebrantahuesos</p></div><p class="article-text">
        En la Rioja Alavesa te proponemos un viaje por un precioso territorio salpicado por vides y olivos, al que se les une la encantadora Sierra de Cantabria, un enorme muro natural. Un espacio ideal para entrar en contacto con la naturaleza y donde poder relajar la mente y el cuerpo. Un enorme y placentero disfrute. Sus pintorescos paisajes, salpicados de colinas ondulantes y vi&ntilde;edos que se extienden hasta donde alcanza la vista, son una invitaci&oacute;n a explorar y disfrutar la naturaleza en todo su esplendor.
    </p><p class="article-text">
        Famosa por ser tierra de importantes bodegas y elaborar algunos de los mejores vinos del mundo. Aqu&iacute;, podr&aacute;s sumergirte en el apasionante universo de la viticultura, recorriendo vi&ntilde;edos id&iacute;licos, catando vinos de alta calidad y aprendiendo de la tradici&oacute;n centenaria que dio lugar a su reconocimiento mundial. Pero tambi&eacute;n es una zona de gran inter&eacute;s, que re&uacute;ne una serie de atractivos imposibles de rechazar: su rica gastronom&iacute;a, su cultura, la historia que emana de cada pueblo y rinc&oacute;n o sus acogedores y amables habitantes.
    </p><p class="article-text">
        No resulta complicado imaginarse despu&eacute;s de una buena ruta en bicicleta por la Rioja Alavesa disfrutando de un buen vino y de su rica gastronom&iacute;a o paseando por las calles empedradas de sus pueblos, con sus robustas construcciones sin&oacute;nimo de una boyante historia que nos ha tra&iacute;do a un presente de tranquilidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Casco urbano de Elciego                            </span>
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        Seguro que te han entrado ganas de visitar la Rioja Alavesa y qu&eacute; mejor manera que sobre nuestra querida bicicleta. Para ello, hoy te proponemos dos rutas que comparten inicio y final en el Elciego. Aunque al ser recorridos circulares, se pueden realizar desde cualquier otro punto de la ruta y en ambos sentidos.
    </p><p class="article-text">
        Llamamos a las dos rutas oeste y este, atendiendo a su situaci&oacute;n geogr&aacute;fica si nos situamos en Elciego. No son rutas extremadamente largas, 61 y 73 kil&oacute;metros respectivamente, pero s&iacute; que tienen un desnivel importante con 1.300 metros debido al recorrido ondulante y rompepiernas de la ruta este y los dos puertos de la oeste.
    </p><h2 class="article-text">Ruta oeste</h2><p class="article-text">
        Como ya anunciamos, la ruta sale desde&nbsp;Elciego, una de las villas m&aacute;s representativas de&nbsp;la Rioja Alavesa. No te pierdas su casco urbano, sus imponentes casas solariegas, la multitud de bodegas y una monumental iglesia en la que destacan sus dos campanarios completamente diferentes entre ellos y totalmente asim&eacute;tricos. El toque de modernidad lo dan las bodegas Marqu&eacute;s de Riscal con su espectacular hotel cubierto de titanio con reflejos p&uacute;rpuras, dise&ntilde;ado por Frank Gehry.
    </p><p class="article-text">
        Al poco de dejar atr&aacute;s nuestra salida llegamos bordeando el r&iacute;o a&nbsp;Ba&ntilde;os de Ebro, uno de los pueblos riojanos con mayor &iacute;ndice de bodegas por habitante. Hay al menos 14 registradas, pero adem&aacute;s existen un sinf&iacute;n de otras particulares enclavadas en el Barrio de las Bodegas. No tienen indicaci&oacute;n alguna y pasan por viviendas modestas o caba&ntilde;as, son excavaciones de bastantes metros de profundidad para mantener una temperatura estable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nuestra ruta no se detiene, llevamos recorridos diez kil&oacute;metros y ya somos conscientes de las maravillas que nos esperan. En los pr&oacute;ximos siete kil&oacute;metros visitaremos tres pueblos m&aacute;s con un encanto especial:&nbsp;Villanueva de &Aacute;lava, seg&uacute;n comentaron algunos entendidos en la materia vin&iacute;cola es, junto a Ba&ntilde;os de Ebro, la zona con mejor calidad de vinos de toda la zona. Este pueblo es casi un calco del siguiente que nos encontramos,&nbsp;Samaniego&nbsp;repleto de casas se&ntilde;oriales y una profusi&oacute;n de bodegas urbanas. Para entrar en la localidad, hay 300 metros de pista ciclable. Destacan su casco urbano con un par de palacios, uno de ellos convertido en hotel, las diferentes bodegas urbanas y su monumental iglesia del siglo XVI, dedicada a&nbsp;Nuestra Se&ntilde;ora de la Asunci&oacute;n, que fue fortaleza en sus principios. Y el tercer pueblo que nos encontramos en estos escasos siete kil&oacute;metros es&nbsp;&Aacute;balos, pertenece a la Comunidad Aut&oacute;noma de La Rioja y se sit&uacute;a a un lado de la carretera. Destaca por su iglesia de&nbsp;San Esteban&nbsp;que est&aacute; declarada Monumento Nacional. Y por supuesto, por las t&iacute;picas casonas de la zona y diversas bodegas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y casco histórico de Labastid"
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                Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y casco histórico de Labastid                            </span>
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        Seguimos pedaleando entre vi&ntilde;edos, disfrutando del paisaje y acumulando metros de desnivel en las piernas. En el kil&oacute;metro 24 de ruta llegamos a&nbsp;Labastida&nbsp;y de esta manera empezamos la primera subida importante de la ruta. El puerto de&nbsp;Rivas de Tereso&nbsp;de casi diez kil&oacute;metros de ascensi&oacute;n, con un desnivel positivo de 416 metros y una pendiente media del 4,30%. Pero antes queremos destacar Labastida, hist&oacute;rica localidad, donde sobresalen su casco hist&oacute;rico con casas blasonadas, su monumental iglesia barroca, los restos de la muralla del siglo XI que podemos encontrar un poco despu&eacute;s de la parroquia, y, en lo m&aacute;s alto, la&nbsp;iglesia del Santo Cristo&nbsp;comenzada a construir en el siglo XII sobre los restos de una ermita prerrom&aacute;nica. Bajo ella el Arco de Tolo&ntilde;o, una puerta de entrada del XVII. En el centro se encuentra otro arco monumental, el de Larrazur&iacute;a.
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                Mirador en el puerto de Rivas de Tereso                            </span>
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        Coronamos el puerto de&nbsp;Rivas de Tereso&nbsp;y descendemos, por una carretera en buen estado, hasta Urizaharra, donde nos espera la segunda y &uacute;ltima larga ascensi&oacute;n. En este caso, al m&aacute;s que conocido puerto de Herrera. Pero antes de explicar la subida que te espera, queremos destacar la localidad de Urizaharra, un peque&ntilde;o pueblo medieval con una espectacular puerta de entrada fortificada. Su casco urbano conserva el trazado original, pero apenas quedan vestigios de su muralla, exceptuando la puerta.
    </p><p class="article-text">
        Herrera. Sin duda, es el gran puerto de las rutas que proponemos. Por la vertiente en la que nos dirigimos nos enfrentamos a una subida de algo m&aacute;s de siete kil&oacute;metros con una pendiente media de casi el 5% y un desnivel positivo de 357 metros. La subida es desigual. La parte m&aacute;s dura de la ascensi&oacute;n se sit&uacute;a entre el primer y el segundo kil&oacute;metro donde la media se mantiene en torno al 10%. Las rampas m&aacute;s duras de Herrera son del 14%. Del kil&oacute;metro dos al cuatro de subida la pendiente es en torno al 6%, para en los dos pr&oacute;ximos kil&oacute;metros suavizar sus rampas, y ya el kil&oacute;metro final volver al 6%.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Descenso del puerto de Herrera por la vertiente sur                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Herrera es m&aacute;s duro por la otra vertiente. Lo describimos, ya que la ruta es circular y l&oacute;gicamente se puede hacer en ambos sentidos. Hablamos de la vertiente sur. Es m&aacute;s corta, cinco kil&oacute;metros y medio, pero con una mayor pendiente media del 8,50% que nos deja un desnivel positivo de 469 metros. Herrera no tiene descansos por la vertiente sur y su pendiente se mantiene a lo largo de toda la ascensi&oacute;n, si bien la parte m&aacute;s dura se concentra entre el primero y el segundo kil&oacute;metro de ascensi&oacute;n con una pendiente media del 11,7% y con zonas que llegan al 14%.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Fachada de la Iglesia de San Andrés en Elciego                            </span>
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        Despu&eacute;s de coronar Herrera tenemos 15 kil&oacute;metros de merecido descenso hasta Elciego. Por el camino encontraremos dos localidades: la muy cuidada&nbsp;Leza&nbsp;con su espl&eacute;ndida&nbsp;Iglesia de San Mart&iacute;n&nbsp;de finales del siglo XV y sus casas blasonadas, y Navaridas, donde en la casa m&aacute;s relevante, el Palacio de los Sodupe, existe un Centro de Interpretaci&oacute;n del Poblado de la Edad de Hierro situado en el alto de Castej&oacute;n, un peque&ntilde;o altozano muy cercano al n&uacute;cleo urbano. Poco antes de entrar en Navaridas, en el km 61,5 de la A-3212, se encuentra la Necr&oacute;polis de Santa Eulalia que pasa inadvertida a pesar de estar junto a la carretera, se encuentra en lo alto del terrapl&eacute;n a la derecha y no se ve. Tampoco est&aacute; se&ntilde;alizada la peque&ntilde;a entrada asfaltada hacia ella. Son al menos trece tumbas antropom&oacute;rficas vaciadas en la roca all&aacute; por el siglo X.
    </p><p class="article-text">
        Tras recorrer 61 apasionantes y exigentes kil&oacute;metros llegamos a&nbsp;Elciego.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Perfil de la etapa oeste                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Ruta este</h2><p class="article-text">
        La segunda ruta que te proponemos es diferente a la anterior en cuanto a su perfil, pero no difiere mucho en kilometraje y desnivel. En este caso, nos enfrentamos a una etapa nerviosa, con muchas subidas cortas pero exigentes que van acumulando desnivel en las piernas del ciclista.
    </p><p class="article-text">
        Salimos desde&nbsp;Elciego, y el primer punto que queremos destacar en el recorrido se sit&uacute;a en el kil&oacute;metro 7,&nbsp;P&aacute;ganos, una peque&ntilde;a localidad en la que destacan su&nbsp;iglesia de la Asunci&oacute;n&nbsp;y el limpio y acogedor centro urbano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de llegar a Laguardia destacan las Bodegas Ysios, con su original edificio junto al que pasamos. Poco antes tenemos 500 metros de pista de tierra practicable con bici de carretera que nos evita dar un rodeo. Y el&nbsp;Poblado de La Hoya, las ruinas de un poblado de entre el 1.200 y el 250 A.C. Tiene un edificio con un peque&ntilde;o museo y una magn&iacute;fica escenificaci&oacute;n de una vivienda de aquella &eacute;poca. De obligada visita si est&aacute; abierto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Viñedos de Laguardia                            </span>
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        11 kil&oacute;metros de recorrido y llegamos a&nbsp;Laguardia, considerada la capital de la Rioja Alavesa. En un alto, como si de una atalaya se tratase, se alza majestuosa, con sus calles empedradas, sus murallas e iglesias nos hace viajar en el tiempo hasta la Edad Media. Sin duda alguna, uno de los pueblos m&aacute;s bonitos de Euskadi. Laguardia nos ofrece servicios importantes relacionados con la hosteler&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Dejamos atr&aacute;s este encantador pueblo y continuamos con nuestro pintoresco y cautivador viaje para encontrarnos con&nbsp;Prao de la Paul, la laguna m&aacute;s espectacular de las cuatro que componen el Complejo Lagunar de Laguardia declarado Biotopo Protegido.
    </p><p class="article-text">
        En el kil&oacute;metro 20 de ruta llegamos a&nbsp;Elvillar, entre sus edificios destaca su enorme iglesia construida con y sobre los restos del antiguo castillo. Nos maravilla su n&uacute;cleo antiguo con su laberinto de calles y un magn&iacute;fico palacio del siglo XVIII conocido como el Palacio del Indiano. En una curva de vaguada antes de acometer el ascenso a la localidad, podemos desviarnos un kil&oacute;metro a la izquierda para visitar la Chabola de la Hechicera o Sorgi&ntilde;aren Txabola, uno de los d&oacute;lmenes m&aacute;s importantes y mejor conservados de Euskadi. Est&aacute; se&ntilde;alizado.
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                Elvillar                            </span>
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        Cinco kil&oacute;metros despu&eacute;s llegamos a&nbsp;Lanciego&nbsp;que esconde algunas cosas dignas de visitar: el trujal m&aacute;s antiguo de Euskadi, hoy en manos municipales. La acostumbrada cicl&oacute;pea iglesia de estos pueblos y tras ella una antigua fuente y un lavadero poco com&uacute;n. Junto al templo se encuentra el&nbsp;Palacio de la Marquesa de Armend&aacute;riz, bien restaurado con la bodega en su s&oacute;tano y en el que ha sentado sus reales el Ayuntamiento. Y el laberinto de callejuelas del centro antiguo. Ya en el kil&oacute;metro 28 de recorrido ascendemos a Kripan, la localidad m&aacute;s norte&ntilde;a de la Rioja Alavesa, a los pies de la Sierra de Cantabria y tras un r&aacute;pido descenso llegamos a&nbsp;Vi&ntilde;aspre, de apenas 50 vecinos.
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                Lanciego                            </span>
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        Seguimos pedaleando sobre colinas rojizas dejando en el camino Y&eacute;cora y Barriobusto. En el kil&oacute;metro 44 de ruta llegamos a&nbsp;Labraza, una peque&ntilde;a villa amurallada en un promontorio. No perd&eacute;rsela. Cruzar por su centro urbano es algo imprescindible. Es peque&ntilde;a y se recorre bien. Nos toca descender, pasamos Moreda de &Aacute;lava y Oy&oacute;n, la villa m&aacute;s poblada de la Rioja Alavesa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Iglesia y pórtico de la iglesia de San Miguel en la plaza mayor de Labraza                            </span>
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        Antes de la &uacute;ltima subida, casi en el kil&oacute;metro 68, llegamos a&nbsp;Lapuebla de Labarca, situada junto al Ebro, es el municipio m&aacute;s meridional de Araba. Subimos la &uacute;ltima cota del d&iacute;a, bajamos y llegamos a Elciego para poner fin a la ruta este.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Camino entre viñedos con la población de Laguardia en su atalaya natural"
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                Camino entre viñedos con la población de Laguardia en su atalaya natural                            </span>
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        Las dos rutas demuestran que la Rioja Alavesa es un deleite para cualquier visitante y, especialmente, para quienes tienen la capacidad de recorrerla dando pedales. Disfrutar&aacute;s de los vi&ntilde;edos escalonados en las laderas, creando un efecto visual asombroso, es la m&aacute;s pura escenificaci&oacute;n del arduo trabajo que conlleva la producci&oacute;n de sus afamados vinos. En cualquier &eacute;poca del a&ntilde;o, m&eacute;zclate con sus gentes, disfruta de su tradicional gastronom&iacute;a y siente su historia.
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            <span class="title">
                Perfil de la etapa este                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Álvaro Fernández, Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/vuelta-rioja-alavesa-vinedos-pueblos-encanto-paisajes-bici_1_12132449.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Mar 2025 11:17:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una vuelta por la Rioja Alavesa: viñedos, pueblos con encanto y paisajes en bici]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Álava,Rioja Alavesa,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Ciclismo,Ciclistas,Rutas,Rutas guiadas,Rutas por montaña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La subida a Malpaso desde La Caleta, en una ruta para bicis por la isla de El Hierro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/subida-malpaso-caleta-ruta-bicis-isla-hierro_1_12085221.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c1350ac-dbd7-4ae8-ab5c-54ad726b6f3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La subida a Malpaso desde La Caleta, en una ruta para bicis por la isla de El Hierro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Hierro también es un paraíso pedaleable: se necesita una mínima forma física, pero desde que el mercado anda inundado de bicicletas eléctricas todo se ha relativizado</p><p class="subtitle">Cómo recorrer Flandes a pedales: tranquilidad alrededor de Lovaina, con sus castillos, abadías y bosques</p></div><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a podemos llegar a la isla en barco o en avi&oacute;n. Si eliges la primera opci&oacute;n vendr&aacute;s desde el puerto de Los Cristianos, en el sur de la isla de Tenerife. Si lo haces en avi&oacute;n es muy probable que hayas cogido un vuelo desde Tenerife Norte, si bien hay otra opci&oacute;n, desde Gran Canaria, aunque con menor frecuencia. Hace poco le&iacute; un art&iacute;culo que dec&iacute;a que quienes visitan esta isla pueden ser considerados &ldquo;h&eacute;roes&rdquo;. No, no es tan f&aacute;cil ni tan econ&oacute;mico llegar hasta aqu&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que vine a la isla de El Hierro fue en 1995. Recuerdo que nos alojamos en El Tamaduste, muy cerca del aeropuerto. Era oto&ntilde;o y la sensaci&oacute;n de que hab&iacute;amos llegado, de una u otra forma, a una especie de &ldquo;fin del mundo&rdquo;. Entonces yo a&uacute;n no hab&iacute;a desarrollado la enfermedad del cicloturismo, pero desde aquella lejana fecha ni s&eacute; las veces que he visitado la isla cada vez m&aacute;s pensando en pedalearla. Y ahora s&iacute;, ahora tengo la clara conciencia de que El Hierro tambi&eacute;n es un para&iacute;so pedaleable. Lo acepto, necesitas una m&iacute;nima forma f&iacute;sica, pero desde que el mercado anda inundado de bicicletas el&eacute;ctricas todo se ha relativizado. Bueno, vamos con esta ruta.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de hoy es salir desde&nbsp;La Caleta. Si te vienes a la isla, es una opci&oacute;n de alojamiento. Mejor que no sean los meses de verano, porque es una zona ventosa en esa &eacute;poca. Te lo digo de entrada: supone afrontar cerca de 1.500 metros de desnivel. O sea, si no eres de los que consideran cada subida una oportunidad para inscribir su nombre de usuario en los KOM de Strava, yo que t&uacute; me lo tomaba con calma. Ya sabes la filosof&iacute;a que impregna nuestras traves&iacute;as: rodamos suave suave. Puedes plantearte incluso pasar el d&iacute;a completo con esta ruta. Olvida las prisas. Est&aacute;s en El Hierro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Caleta                            </span>
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        Quiz&aacute; por eso, por dejar a un lado las prisas, una opci&oacute;n para comenzar sea darte una vuelta por las piscinas naturales de La Caleta para dejarle claro al cron&oacute;metro que no tienes nada contra &eacute;l ni mucho menos, pero que sepa que le vas a tomar un poco el pelo y vas a dejar que pase porque s&iacute;. Por tanto, disfruta de la costa que se observa hacia el sur de la isla en direcci&oacute;n al Mar de las Calmas. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s quieres para llenarte de una buena dosis de paz interior? Ll&eacute;vate el recuerdo con alguna que otra buena foto. Oportunidades no te van a faltar. Y ahora s&iacute;, empezamos la subida, casi toda por asfalto, aunque tienes opciones para dejarlo a un lado. Hoy vamos por una ruta sencilla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El Ejército y el verode                            </span>
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        A&ntilde;ade un punto de surrealismo nada m&aacute;s dejar atr&aacute;s La Caleta. A tu derecha te acompa&ntilde;an durante unos centenares de metros unas instalaciones del Ej&eacute;rcito: el Acuartelamiento General Anatolio Fuentes. Un aire de dejadez, de abandono, de decrepitud. No s&eacute;, a lo mejor all&aacute; dentro hay alg&uacute;n tipo de vida que nunca he sido capaz de intuir. Unos carteles de zona videovigilada proporcionan, si cabe, m&aacute;s aire de irrealidad a estas primeras pedaladas. Solo cuando en 2011 se vivi&oacute; en la isla el enjambre s&iacute;smico que precedi&oacute; a la erupci&oacute;n submarina vi all&iacute; algo de movimiento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Enseguida damos a la carretera que, a la derecha te baja al aeropuerto y a la izquierda te sube hacia&nbsp;Valverde, la villa, como la llaman en la isla. Si he sido capaz de convencerte y vas sin prisa, puedes bajar hasta el aeropuerto. Son apenas 500 metros. Pocas veces es tan f&aacute;cil acceder a un aeropuerto en bici. Y entonces, esta vez s&iacute; que s&iacute;, desde ah&iacute; comienza la subida. Las piscinas naturales de La Caleta, el acuartelamiento militar y el aeropuerto no nos pueden despistar: aqu&iacute; venimos a ejercer de aut&eacute;nticos grimpeurs y hay que hollar la cima de Malpaso, a 1.501 metros de altitud. A ver si nos centramos.
    </p><p class="article-text">
        Ya te he dicho que pedaleamos sobre todo por asfalto. Pero olvida cualquier agobio. El tr&aacute;fico no va a ser un problema. La referencia es muy simple: ante la duda, hacia arriba. As&iacute;, dejas un primer cruce a la derecha, que te lleva hasta&nbsp;El Tamaduste, un charco que ha funcionado como lugar de veraneo para bastante gente de la villa. Tiene su encanto, no cabe duda. Adem&aacute;s, puedes adentrarte en el malpa&iacute;s, junto a la costa y pasear hasta el&nbsp;Roque de las Gaviotas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El Tamaduste                            </span>
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        Como te dec&iacute;a, t&uacute; hacia arriba. El siguiente cruce te bajar&iacute;a hasta el Puerto de La Estaca y, siguiendo la carretera, podr&iacute;as llegar hasta Las Playas, en la zona del Parador. Esta es otra ruta de la que a lo mejor escribo otro d&iacute;a. Hoy, disculpa que te insista, la opci&oacute;n es subir y subir hasta que no haya otro punto m&aacute;s elevado en la isla. Te quedan 400 metros de desnivel o un poco m&aacute;s para llegar a la capital de El Hierro, una urbe impresionante en la que destaca su skyline en un downtown siempre bullicioso y ajetreado. Depende de la hora y el d&iacute;a, lo mismo puedes contar con los dedos de la mano la gente con la que te encuentras. Lo dicho, tranquilidad y sin prisas. Est&aacute;s en El Hierro.
    </p><p class="article-text">
        Cruza la villa por su calle principal. Mira a un lado y a otro. Trata de entender este lugar. &iquest;Quiz&aacute; la est&aacute;s cruzando con niebla? Suele ser bastante habitual. Depende de la &eacute;poca del a&ntilde;o, a lo mejor hasta sientes c&oacute;mo la temperatura ha bajado considerablemente. No es que haga fr&iacute;o. Pero tampoco calor, &iquest;no? Venga, que enseguida alcanzamos el ecuador de la subida. Contin&uacute;a por la carretera &ldquo;nueva&rdquo; en direcci&oacute;n a San Andr&eacute;s, pero d&eacute;jala cuando encuentres el desv&iacute;o hacia Ti&ntilde;or, por la carretera &ldquo;vieja&rdquo;, justo al toparte con el embalse superior de la Central Hidroe&oacute;lica de&nbsp;La Gorona del Viento. Otro d&iacute;a te cuento sobre esta instalaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Acabas de entrar en el pasado. La carretera vieja te ayuda a entender mejor d&oacute;nde est&aacute;s. Y eso que el asfalto ya supuso un enorme progreso para las comunicaciones. Pero este tramo, hasta el cruce de Isora, un poco antes de San Andr&eacute;s, es obligatorio. No subas por la carretera nueva. Si vas en bici, no dejes escapar este tramo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Gorona del Viento                            </span>
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        Es probable que tengas que saludar a algunas cabras en las primeras curvas de herradura. S&eacute; amable, por favor. Incluso puedes detenerte un rato y charlar con ellas. Es un respiro en la subida, te vendr&aacute; bien. &iquest;C&oacute;mo est&aacute; la carretera? Hecha polvo, &iquest;verdad? Pues as&iacute; tiene m&aacute;s encanto. Est&aacute;s en El Hierro. Ya puedes despedirte de las cabras.
    </p><p class="article-text">
        Bueno, por fin se ve&nbsp;San Andr&eacute;s&nbsp;ah&iacute; arriba. Si hay suerte y no ha entrado la niebla. Nadie dijo que ten&iacute;as asegurado un d&iacute;a despejado. Los alisios son parte del paisaje. La humedad que aportan es vida en esta isla. Que no nos falten. Ah&iacute; en San Andr&eacute;s tienes la opci&oacute;n de acercarte hasta el &aacute;rbol Garo&eacute;. Solo para que lo sepas. T&uacute; decides. Lo &uacute;nico que te falta es tiempo. Pero no quieras verlo todo en un d&iacute;a. A lo mejor ya est&aacute;s pensando en volver a esta isla otra vez. Yo, como te dec&iacute;a, la pis&eacute; por primera vez en 1995 y cr&eacute;eme que he perdido la cuenta de las veces que he venido. Te aviso que puede ser una enfermedad contagiosa. T&uacute; ver&aacute;s si sigues leyendo.
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                San Andrés                            </span>
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        Ya solo te quedan poco menos de 500 metros de desnivel hasta Malpaso. Porque San Andr&eacute;s respira sus buenos mil metros de altitud. Con los vientos alisios pegados, el pueblo es de los que te pide rebequita si eres maricalores o plum&iacute;fero si eres un ser humano normal. Elige. Por cierto, menos mal que la gente de El Hierro consigui&oacute; parar un proyecto de radar militar en la isla. Te lo comento por si has visto un mensaje que dice &ldquo;Ni base ni radar&rdquo;&nbsp;poco antes de llegar al pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Desde San Andr&eacute;s te ofrezco dos opciones para coronar Malpaso. La primera es sencilla: continuar la carretera hasta el cruce de La LLan&iacute;a y all&iacute; coger el desv&iacute;o hac&iacute;a La Cruz de los Reyes. La otra, que podr&iacute;a parecerte m&aacute;s apetecible, es seguir el Camino de la Virgen. &iquest;Por qu&eacute; te recomiendo la primera? Porque de la segunda vamos a hablar otro d&iacute;a. Dejamos el Camino de la Virgen para otro art&iacute;culo. Tiene suficiente relevancia como para dedic&aacute;rselo. As&iacute; pues, venga, &iquest;me lo compras? Vamos hasta La Llan&iacute;a. Eso s&iacute;, vas a cruzarte con el Camino de la Virgen.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;s pedaleando por la&nbsp;meseta de&nbsp;Nisdafe. Espero que la encuentres verde. Los muretes se reparten aqu&iacute; y all&iacute; para parcelar el terreno. Ah&iacute; enfrente un cartel te informa que has llegado a una &ldquo;raya&rdquo;. &iquest;Ni idea? Vale, te lo explicar&eacute; mejor cuando escriba del Camino de la Virgen, pero hazte a la idea que ah&iacute; la Virgen pasa de manos, con los bailarines y el patr&oacute;n en una tensa espera. Ninguna broma, cuidado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Aloe vera                            </span>
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        Y ya has llegado a&nbsp;La Llan&iacute;a. Una llan&iacute;a que presume de fayal-brezal, transici&oacute;n entre la laurisilva y los bosques de pinares. Por ah&iacute; dentro hay senderos. Y debes saber que son ciclables en su gran mayor&iacute;a. Con respeto, claro est&aacute;, a quienes vayan a pie. Ya sabemos que a veces nos emocionamos demasiado con la velocidad. Acu&eacute;rdate de que est&aacute;s en El Hierro. Y eso obliga a sacar lo mejor de cada cual.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Llanía                            </span>
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        Coge el desv&iacute;o a la izquierda. Enseguida sientes contigo la ruta a&eacute;rea en la que acabas de entrar. Casi vas volando, &iquest;verdad? El cielo es muy probable que ahora se haya abierto. La luz es inmensa. El azul es omnipresente: hacia arriba, sobre todo. Abajo, all&aacute; abajo, siguiendo las laderas de El Julan y sus pinares, queda el otro azul, el del mar.&nbsp;El Mar de las Calmas, el de la erupci&oacute;n submarina de 2011. &iquest;De las calmas?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cruz de los Reyes                            </span>
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        En la&nbsp;Cruz de los Reyes&nbsp;te espera la arena volc&aacute;nica. Azul y gris. Ya no queda casi nada. Sigue por la pista de frente. No hay p&eacute;rdida. Vas a encontrar un &uacute;ltimo cruce. &iquest;Cu&aacute;l era la consigna? Para arriba. Muy bien, ya veo que lo tienes interiorizado. Es el &uacute;ltimo tramo. Los 1.501 metros de altitud de&nbsp;Malpaso&nbsp;te esperan. Lo sientes, &iquest;verdad? Felicidad. Enhorabuena. Ya me callo y te dejo con tus pensamientos.
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                Los detalles de la ruta                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Andar en bici, Julen Iturbe-Ormaetxe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/subida-malpaso-caleta-ruta-bicis-isla-hierro_1_12085221.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Mar 2025 17:24:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La subida a Malpaso desde La Caleta, en una ruta para bicis por la isla de El Hierro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Canarias,Islas Canarias,El Hierro,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici,Ciclismo,Ciclistas,Rutas,Rutas guiadas,Viajes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A pedales por el centro de Portugal: la Ecopista do Dão, una antigua vía de tren, la primera que se conoció en Viseu]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/pedales-centro-portugal-ecopista-do-dao-antigua-via-tren-primera-conocio-viseu_1_12081673.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bde28fce-6ffa-44d1-91aa-1d326a61ceec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A pedales por el centro de Portugal: la Ecopista do Dão, una antigua vía de tren, la primera que se conoció en Viseu"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las bicis rinden homenaje a tiempos pretéritos, y en la visita al Museo Ferroviario de Macinhata do Vouga se pueden ver en silencio las antiguas locomotoras de vapor que circularon por estas vías</p><p class="subtitle">Itzulia de 2025: salida especial desde el Buesa Arena de Vitoria el 7 de abril y relevo en la dirección de la carrera ciclista</p></div><p class="article-text">
        Comenzamos el d&iacute;a desayunando en nuestro fant&aacute;stico alojamiento en Vouzela: Casa das Ameias. No hab&iacute;a excusa: pod&iacute;amos cargar a discreci&oacute;n nuestras particulares bater&iacute;as musculares a base de carbohidratos, prote&iacute;nas y grasas saludables. &iexcl;El problema era contenerse! Tras la ingesta, preparamos las bicis. Conformamos un equipo de cuatro ciclistas. Adem&aacute;s de quien escribe, pedalearemos junto a &Aacute;ngel, el alma mater de esta revista, y disfrutamos tambi&eacute;n de la gu&iacute;a, Rita Caetano, de A2Z, a quien esta vez se ha unido Paulo, del Vasconha BTT Vouzela.
    </p><p class="article-text">
        Desde&nbsp;Vouzela&nbsp;nos vamos en furgoneta hasta&nbsp;Viseu, que es donde comienza la Ecopista do D&atilde;o. Si record&aacute;is, en nuestra ruta anterior llegamos hasta Viseu por la Ecopista do Vouga. Pues bien, desde ah&iacute;, desde Viseu, parte esta otra ecopista que finaliza en Santa Comba D&atilde;o. El primer tramo, hasta Figueir&oacute;, se abri&oacute; a ciclistas y peatones en 2007, mientras que la apertura definitiva de los casi 50 kil&oacute;metros de la ecopista al completo se llev&oacute; a cabo en 2011.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; convenga hacer un poco de historia. Vamos a pedalear por una antigua v&iacute;a de tren que tuvo el honor de ser la primera que se conoci&oacute; en Viseu. Se inaugur&oacute; un 25 de noviembre de 1890, &ldquo;solo&rdquo; hace 133 a&ntilde;os. Se cerr&oacute; al tr&aacute;fico de pasajeros un siglo despu&eacute;s, en 1990. Cien a&ntilde;os son unos cuantos, &iquest;no? As&iacute; pues, bien merece nuestro respeto. Hoy no hay trenes que lleguen o partan de Viseu. Nuestras bicis rinden homenaje a tiempos pret&eacute;ritos. En nuestra visita al muy recomendable Museo Ferroviario de Macinhata do Vouga vimos c&oacute;mo all&iacute; guardan silencio las antiguas locomotoras de vapor que circularon por estas v&iacute;as. El pasado sigue presente si lo mantenemos en la memoria. Vente con nosotros a pedalear por una ruta con un pavimento perfecto. Te servir&aacute; cualquier tipo de bici, incluyendo las de ruedas finas de carretera.
    </p><p class="article-text">
        Sabedores de esa historia, pedaleamos los primeros kil&oacute;metros muy animados. Viseu llega a los 100.000 habitantes y eso se nota a pesar de que es un lunes cuando nos ponemos en marcha. La antigua v&iacute;a de tren recupera tr&aacute;nsito a base de ciclistas y peatones. Como tenemos por costumbre, saludamos siempre: Bom d&iacute;a! Y s&iacute;, nos esforzamos por alargar la &ldquo;i&rdquo;: Bom diiiiiia!&nbsp;
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                Color rojo en la ecopista hasta el túnel de Parada                            </span>
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        La Ecopista do D&atilde;o&nbsp;juega con un particular c&oacute;digo de colores. El suelo luce una gama crom&aacute;tica diferente seg&uacute;n el municipio por el que transitamos.&nbsp;Viseu&nbsp;se ha adjudicado el rojo, que se extiende hasta el t&uacute;nel de Parada. Son 19 kil&oacute;metros de un color m&aacute;s o menos tradicional para lo que se estila en los carriles bici. Tambi&eacute;n habitual, aunque quiz&aacute; menos, el segundo tramo se ti&ntilde;e de verde y nos conduce hasta algo m&aacute;s all&aacute; del kil&oacute;metro 37. Por fin, quiz&aacute; la nota m&aacute;s innovadora &iexcl;y resultona! la encontramos en el tramo final hasta Santa Comba D&atilde;o. Ah&iacute; una fotog&eacute;nica variedad de color azul contagia alegr&iacute;a para pedalear: el suelo se ti&ntilde;e de a&ntilde;il.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco nos vamos despegando de la ciudad y nos internamos en bosques y trincheras excavadas a veces entre paredes rocosas. Nos topamos con la&nbsp;estaci&oacute;n de Tondelinha, que sucumbe al paso del tiempo entre una vegetaci&oacute;n que se la va comiendo poco a poco. Afrontamos alguna que otra recta que permite levantar la mirada hacia el horizonte. Nos espera el humilde apeadero de&nbsp;Travass&oacute;s de Orgens. Cerca, un panel nos recuerda de nuevo por d&oacute;nde circulamos y cu&aacute;l es la historia de esta v&iacute;a ferroviaria.
    </p><p class="article-text">
        En esas, un numeroso grupo de cicloturistas nos adelanta. Desde aqu&iacute; hasta el final nos los volveremos a encontrar en varias ocasiones. La ecopista invita a un pedaleo tranquilo, con paradas frecuentes. Por tanto, ya habr&aacute; ocasi&oacute;n de volver a saludarlos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Atravesamos el&nbsp;t&uacute;nel de Figueir&oacute;&nbsp;y vemos c&oacute;mo a nuestra derecha se nos pega durante un corto tramo la carretera nacional 337. Desembocamos as&iacute; en una de las infraestructuras m&aacute;s relevantes de esta ecopista: el&nbsp;viaducto de Mosteirinho, atribuido nada m&aacute;s y nada menos que a Gustav Eiffel, quien, por cierto, residi&oacute; en Portugal algunos a&ntilde;os y &ldquo;reparti&oacute;&rdquo; su arte por otros puentes tan emblem&aacute;ticos como el de Luis I sobre el r&iacute;o Duero en Oporto. El de Mosteirinho alcanza casi 200 metros de largo. Su suelo, de rejilla met&aacute;lica, pide a gritos precauci&oacute;n, sobre todo si hay humedad de por medio. Aprovechamos para hacer unas cuantas fotos. El pelot&oacute;n de cicloturistas que nos adelant&oacute; antes tambi&eacute;n se ha detenido a observar con detalle la construcci&oacute;n.
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                Viaducto de Mosteirinho                            </span>
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        Si el renovado viaducto met&aacute;lico evidencia el progreso, el peque&ntilde;o&nbsp;apeadero de Mosteirinho, que queda al otro lado del puente, con su estructura de madera, nos retrotrae en el tiempo. Un tejado asim&eacute;trico, a dos aguas, serv&iacute;a para cobijar a quienes esperaban la llegada de las locomotoras. Da la sensaci&oacute;n de estar ante una parada de autob&uacute;s en la que la marquesina ha jugado con el tiempo para reivindicar que, antes que el cristal y los pl&aacute;sticos, hubo un mundo que viv&iacute;a de la madera, el agua y el carb&oacute;n. Seguimos ruta. Le decimos adi&oacute;s a Mosteirinho porque nos queda todav&iacute;a bastante para Santa Comba D&atilde;o. Descansa tranquilo, t&uacute; que eres testigo del supuesto progreso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Apeadero de Mosteirinho                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Si est&aacute;s leyendo este art&iacute;culo en primavera o verano y decidieras venirte a pedalear por la&nbsp;Ecopista do D&atilde;o, quiz&aacute; te asegures la bonanza del clima. Nosotros, en cambio, la recorrimos en oto&ntilde;o y la ruta nos ofreci&oacute; en esa &eacute;poca un verdadero fest&iacute;n de casta&ntilde;as que alfombraban el suelo en muchos tramos. As&iacute; que era imposible resistirse a fotografiarlas, recubiertas como estaban de su caparaz&oacute;n espinoso de color verde intenso. Tras preguntarlo varias veces y obtener siempre la misma respuesta, ya te lo podemos asegurar: &iexcl;son comestibles y buen alimento para el ciclista! Nutricionalmente, por cada 100 gramos, 40 son agua, 40 son hidratos de carbono, 5 son grasas y 4 son prote&iacute;nas. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n tienen un alto contenido en fibra: 7 gramos.
    </p><p class="article-text">
        Tras exprimir nuestro lado art&iacute;stico en busca de la mejor fotograf&iacute;a casta&ntilde;era, enseguida llegamos a una nueva estaci&oacute;n, la de&nbsp;Torredeita. All&iacute; ha quedado varada no solo una de las locomotoras de vapor que recorr&iacute;an la l&iacute;nea, sino tambi&eacute;n tres vagones. Han sido asaltados por grafitis, tan consustanciales a las modernas infraestructuras ferroviarias. Habr&aacute; quien vea en ello un sacrilegio o quien asuma que el arte de la pintura libre ilegal coloniza determinados espacios en busca de una reivindicaci&oacute;n intr&iacute;nseca a su ser. El caso es que si miras fotograf&iacute;as de esta estaci&oacute;n en Internet podr&aacute;s comparar el antes y el despu&eacute;s. Cuando pedaleamos por all&iacute;, los grafitis adornaban los vagones y la locomotora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Antigua estación de Torredeita                            </span>
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        La ecopista nos dirige ahora a una zona de vides, que se alinean, disciplinadas, a la izquierda de la v&iacute;a. La mano del hombre busca, de nuevo, sacar provecho de la tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Enseguida llegamos a la estaci&oacute;n de&nbsp;Farminhao, donde han decidido parar nuestros colegas cicloturistas. Entre nuestras cuatro bicis y las suyas se conforma una buena exposici&oacute;n de artefactos ciclistas. El edificio de la estaci&oacute;n se ha reconvertido en un animado caf&eacute;, Station Alive, que presume de fast food internacional: ofrece men&uacute; Kebab, hamburguer, cachorro y tosta mista. La bici da hambre, no hay duda. Tras las fotos de rigor y alguna que otra animada conversaci&oacute;n con nuestros cong&eacute;neres cicloturistas, seguimos ruta, que asistiremos al primer cambio de color.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Información en Tondela                            </span>
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        El t&uacute;nel de Parada o Santa Catarina&nbsp;&ndash;de casi 200 metros e iluminado&ndash; hace las veces de l&iacute;nea divisoria. Se entra por &eacute;l rodando sobre una pista de color rojo y se sale haci&eacute;ndolo sobre otra de color verde. Magia. Poco m&aacute;s adelante, en&nbsp;Parada de Gonta, la estaci&oacute;n, reconvertida tambi&eacute;n en bar, se ofrece a los cicloturistas, pero nosotros seguimos y tras la de Sabugosa, llegamos a la de&nbsp;Tondela, con la&nbsp;Sierra de Caramulo&nbsp;vigilante all&aacute; al fondo. Nos espera un amigo. No es mal sitio, desde luego, porque un poco antes de llegar a esta estaci&oacute;n, que queda a la derecha, se ubica otro establecimiento, Ninho d&rsquo;Arara, que esta vez ofrece no solo servicio de cafeter&iacute;a, sino tambi&eacute;n alojamiento. Desde all&iacute; nuestro amigo nos avisa: &iquest;no escuch&aacute;is sonido de aves? Hay una explicaci&oacute;n: la Associa&ccedil;&atilde;o Columbofilia Tondela queda justo al lado. Tambi&eacute;n hay un servicio de alquiler de bicicletas, aunque cuando pasamos por all&iacute; estaba cerrado. Ah, y para que no perdamos referencias, una l&uacute;cida se&ntilde;al nos indica la distancia a diversas capitales europeas.
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                Cambiamos de color en la ecopista tras el túnel de Parada                            </span>
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        A partir de aqu&iacute;, tras cruzar la N2, accedemos a una zona m&aacute;s monta&ntilde;osa y solitaria. Y de repente, en una recta, esta vez sin t&uacute;nel que haga magia, de nuevo cambiamos el color del suelo por el que ruedan nuestras bicicletas. Del verde pasamos a un a&ntilde;il muy vistoso y que casa bien con la vegetaci&oacute;n que lo rodea. Entretenidos con los cambios de colores, nos sorprende, por fin, el&nbsp;r&iacute;o D&atilde;o, que aparece a nuestra izquierda. Al principio queda bastante escondido tras los &aacute;rboles, pero luego se deja ver sin timidez alguna.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una suave curva de la ecopista, que en este tramo va protegida por un vallado de madera a cada lado, nos damos de bruces con un buen lugar para detenernos de nuevo y disfrutar de la vista. C&oacute;mo no, invita a la fotograf&iacute;a y all&iacute; nos volvemos a topar con nuestros ya casi &iacute;ntimos colegas cicloturistas. Es un buen momento para el recuento: no falta nadie, &iquest;no? Pues somos 14 velocipedistas disfrutando de la Ecopista do D&atilde;o, una peque&ntilde;a multitud. Nuestro compa&ntilde;ero Paulo, del Vascohna BTT Vouzela, nos presta su botell&iacute;n para que lo &ldquo;retratemos&rdquo;. Negro y amarillo sobre un fondo difuminado en verde y azul.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Detalle con el Vasconha BTT Vouzela                            </span>
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        El r&iacute;o D&atilde;o parece languidecer mientras sus aguas, m&aacute;s bien escasas, ralentizan su curso y dan pie a algunas zonas de ba&ntilde;o. Nace en Aguiar da Beira (Barranha), en la Serra do Pisco, a unos 757 m de altitud, en la Regi&oacute;n del Planalto Beir&atilde;o, cerca de Trancoso (uno de los Pueblos Hist&oacute;ricos de Portugal de los que ya hemos escrito en otra ocasi&oacute;n en nuestra revista), y desemboca en el Mondego tras un recorrido de 92 kil&oacute;metros. Un panel informativo nos a&ntilde;ade informaci&oacute;n: &ldquo;Su recorrido noreste-suroeste aprovecha una importante falla geol&oacute;gica, fen&oacute;meno natural responsable del resurgimiento de aguas minerales sulfurosas que dan origen a las Caldas da Cavaca, las Termas de Alcafache, las Termas de Sangemil y al manantial sulfuroso de Granjal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros nos plegamos a su manifiesta placidez mientras nos despedimos de los diez esforzados de la ruta que tanta compa&ntilde;&iacute;a nos han dado en nuestro pedalear por esta ecopista.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Junto a los meandros del río Dão                            </span>
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        Avanzamos hasta la estaci&oacute;n de&nbsp;Treixedo&nbsp;y cruzamos el r&iacute;o por otro puente de similar aspecto al de Mosteirinho: el&nbsp;Ponte do Granjal, que deja ver las aguas embalsadas en la presa de Aguieira. De nuevo se trata de una estructura met&aacute;lica con un suelo en forma de rejilla que permite ver lo que hay debajo. S&iacute;, lo hab&eacute;is adivinado: imposible resistirse a hacer unas cuantas fotograf&iacute;as. Y eso incluye alguna que otra toma desde las alturas. Todo sea porque ciclistas, puente y r&iacute;o compartan escena.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ponte de Granjal sobre el río Dão                            </span>
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        No ser&aacute;, de todas formas, el &uacute;ltimo de los puentes con esa estructura. Tras una zona de robles, casi ya en la misma estaci&oacute;n de&nbsp;Santa Comba D&atilde;o, donde termina la ecopista, han levantado otro tras un tramo en obras. Al igual que en Viseu, aqu&iacute; luce todav&iacute;a el dep&oacute;sito de agua para las locomotoras de vapor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por nuestra parte, solo nos queda inmortalizar el momento de la llegada. Han sido 50 kil&oacute;metros desde Viseu en los que hemos podido disfrutar de esta Ecopista do D&atilde;o. Desde esta estaci&oacute;n de Santa Comba D&atilde;o circulan trenes hacia Coimbra y la costa (Aveiro o Figueira da Foz) y tambi&eacute;n hacia el interior en direcci&oacute;n a Guarda.
    </p><p class="article-text">
        Hicimos el regreso hasta Vouzela en la furgoneta. Claro que primero nos permitimos una peque&ntilde;a recompensa.
    </p><p class="article-text">
        Disfrutamos de una fant&aacute;stica comida en 3 Pipos, un restaurante mencionado en la Gu&iacute;a Michel&iacute;n por su oferta gastron&oacute;mica regional de la Beira Alta. Luego aprovechamos la tarde para visitar la&nbsp;torre medieval de Alcofra, una de las tres que se conservan en el municipio de Vouzela. La construcci&oacute;n de este tipo de torres y atalayas se llev&oacute; a cabo en los siglos XII y XIII, con una funci&oacute;n de vigilancia, pero tambi&eacute;n como s&iacute;mbolo de dominio y autoridad. Suelen presentar un modelo cuadrangular con tres o cuatro pisos. Abajo quedaban los almacenes, mientras que por la entrada se acced&iacute;a directamente al primer piso, lugar en el que el se&ntilde;or recib&iacute;a a las visitas. M&aacute;s arriba, en los pisos superiores, quedaban los aposentos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Torre medieval de Alcofra                            </span>
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        Para terminar el d&iacute;a, antes de volver a nuestro alojamiento en&nbsp;Vouzela, nos acercamos a la enorme estatua de la&nbsp;Senhora Milagrosa. Se trata de una escultura del artista Lu&iacute;s Ant&oacute;nio Queimadela de unos 15 metros de altura ubicada en lo alto de la colina de una antigua cantera, junto a la laguna de Campia. Y, claro, le pedimos a la virgen volver a pedalear en otra ocasi&oacute;n por estas latitudes. Ya os contaremos. La jornada, no obstante, termin&oacute; en el restaurante Margarida, en Vouzela, un lugar tambi&eacute;n especial en el que la magia de la m&uacute;sica nos acompa&ntilde;&oacute;. Caprichos del destino.
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                Estatua de la Senhora Milagrosa                            </span>
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                Mapa con los detalles de la ruta                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Andar en bici, Julen Iturbe-Ormaetxe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/pedales-centro-portugal-ecopista-do-dao-antigua-via-tren-primera-conocio-viseu_1_12081673.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Feb 2025 17:55:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A pedales por el centro de Portugal: la Ecopista do Dão, una antigua vía de tren, la primera que se conoció en Viseu]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Portugal,Rutas,Rutas guiadas,Planes,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici,Ciclistas,Ciclismo,Movilidad sostenible]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una ruta en bici de Jaén a Córdoba por vías verdes: cinco días por las campiñas y dos antiguas líneas de ferrocarril]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-bici-jaen-cordoba-vias-verdes-cinco-dias-campinas-antiguas-lineas-ferrocarril_1_12081554.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5425896a-38ec-4d1c-a7f0-4496a7d5760b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una ruta en bici de Jaén a Córdoba por vías verdes: cinco días por las campiñas y dos antiguas líneas de ferrocarril"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se unen la vía verde del Aceite, una vieja conocida y muy laureada, con la de la Campiña, más reciente</p><p class="subtitle">La provincia de Cáceres y sus tres tesoros de la UNESCO: bienvenidos a la Ciclosenda del Tajo</p></div><p class="article-text">
        Nos encantan las v&iacute;as verdes. Sin tr&aacute;fico motorizado, con pendientes suaves y con el aliciente de atravesar t&uacute;neles y viaductos. Conectarlas para un trayecto de varios d&iacute;as nos seduce a&uacute;n m&aacute;s. En los a&ntilde;os 90 exist&iacute;an en Espa&ntilde;a m&aacute;s de 7.600 kil&oacute;metros de v&iacute;as de tren, 1.000 puentes y viaductos, 954 estaciones y m&aacute;s de 500 t&uacute;neles abandonados a su suerte. Poco a poco se est&aacute;n reencarnando, eso s&iacute;, con una nueva funci&oacute;n. Por sus trazados no se mueven trenes de pasajeros o mercanc&iacute;as, sino peatones y ciclistas. Son las v&iacute;as verdes. Los m&aacute;s de 3.100 kil&oacute;metros ya recuperados est&aacute;n distribuidos en un centenar de itinerarios. Esto da para mucho. Delante de un mapa de todas estas v&iacute;as verdes surgi&oacute; la inspiraci&oacute;n. Es invierno, buscamos el buen tiempo y un solecito que caliente un poco. Lo vemos claro desde el primer momento, iremos a Andaluc&iacute;a. Uniremos la v&iacute;a verde del Aceite, una vieja conocida y muy laureada, con la de la Campi&ntilde;a, m&aacute;s reciente. De Ja&eacute;n a C&oacute;rdoba. &iquest;Ahora bien, c&oacute;mo enlazarlas? El camino de servicio de un canal, alguna carreterita sin problemas de tr&aacute;fico nos van a solucionar este tramo.
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                Invierno en la campiña olivarera                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">D&iacute;a 1: Ja&eacute;n-Martos (26 kil&oacute;metros). La deliciosa simetr&iacute;a del olivar</h2><p class="article-text">
        Sobre las dos de la tarde llegamos a la&nbsp;estaci&oacute;n de tren de Ja&eacute;n. Un carril bici nos gu&iacute;a al inicio del&nbsp;Camino Natural V&iacute;a Verde del Aceite. Casi de inmediato nos metemos en el paisaje que nos va a acompa&ntilde;ar estos d&iacute;as. Olivos, olivos y m&aacute;s olivos. Miles de olivos tapizan en perfecta simetr&iacute;a un escenario ondulado que parece hecho a posta por un paisajista. El &ldquo;mar de olivos&rdquo; le llaman. Jugar a contarlos es tarea imposible. Solo en Ja&eacute;n hay censados setenta millones de olivos, un n&uacute;mero desbordante y que da v&eacute;rtigo. Se trata de bosques humanizados, ordenados, trazados a escuadra y cartab&oacute;n. Las hileras de olivos siguen perfectamente las curvas de nivel, parecen trazadas pensando en la perspectiva y los puntos de fuga. Es evidente, por tanto, que esta v&iacute;a verde solo pod&iacute;a llamarse del Aceite. Y es que si a algo huelen y saben estas colinas, es al oro verde de sus almazaras y al alpech&iacute;n de sus balsas. Sin embargo, el nombre le viene de antes. El trazado ferroviario, puesto en marcha en 1893, transport&oacute; durante casi un siglo vagones cisterna llenos del fruto de estos campos.
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                Vistas durante la ruta                            </span>
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        El carril pavimentado de la v&iacute;a se cuela entre loma y loma de la campi&ntilde;a jienense, dejando a un lado y a otro el punteado tapiz de olivos. En las cimas los cortijos de un blanco pr&iacute;stino resplandecen como faros. La v&iacute;a verde est&aacute; bien mantenida. Durante el viaje coincidimos con varias cuadrillas barnizando las barandillas de madera, arrancando hierbas con m&aacute;quinas y a mano y reparando peque&ntilde;os desperfectos.
    </p><p class="article-text">
        Dejamos atr&aacute;s&nbsp;Torredonjimeno&nbsp;y pronto divisamos&nbsp;Martos&nbsp;que despunta en la ladera de su pe&ntilde;a caliza. El pueblo est&aacute; lleno de vida y actividad, nada que ver con los de la Espa&ntilde;a vaciada. Ha terminado la campa&ntilde;a de la aceituna y se va recuperando el trasiego diario. Nuestro primer d&iacute;a ha sido corto. El madrug&oacute;n para tomar el tren y el viaje nos dej&oacute; m&aacute;s cansados que los 27 km que separan Ja&eacute;n de Martos. Al atardecer, un paseo sin rumbo por las tortuosas callejuelas nos lleva primero a la plaza de la Constituci&oacute;n, engalanada con varios edificios singulares y al mirador del Santuario de la Virgen de la Villa. Las vistas son inmejorables. Como no podr&iacute;a ser de otra manera, el d&iacute;a acaba con el sol poni&eacute;ndose entre millones de olivos.
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            <span class="title">
                Torre-campanario del santuario de Santa María de la Villa en Martos                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">D&iacute;a 2: Martos-Baena (50 kil&oacute;metros). Horizontes serranos</h2><p class="article-text">
        El sol brilla. El cielo es de un azul intenso. Y en el campo, los almendros de los linderos florecen. La recolecci&oacute;n de la aceituna ha finalizado, pero la liturgia anual contin&uacute;a y ahora es el momento de la poda que irrumpe el paisaje sonoro. La cultura del aceite se respira por todas partes, y es, sin duda, el mayor valor de esta v&iacute;a verde y lo que la hace diferente de otras. Si la recorres entre noviembre y enero, la campi&ntilde;a olivarera est&aacute; en plena ebullici&oacute;n con la recogida de la aceituna. Las carreteras y los caminos se llenan de veh&iacute;culos, las almazaras retoman su actividad despu&eacute;s de meses de par&aacute;lisis y los tractores con los remolques repletos de aceitunas hacen cola a sus puertas. Luego viene el laboreo, la poda, los tratamientos, el mirar siempre al cielo, que si llueve, que si no llueve.
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                Almendros en flor en la vía verde                            </span>
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        Lentamente, nos acercamos a la sierra que las oleadas de olivos perfilan. La antigua v&iacute;a de tren bordea la comarca de Sierra Sur de Ja&eacute;n con&nbsp;La Pandera y la Sierra Ahillos&nbsp;como referencia. Las trincheras se hacen m&aacute;s profundas, los terraplenes m&aacute;s imponentes y se suceden con mayor frecuencia viaductos. M&aacute;s all&aacute; de la estaci&oacute;n de Vado Ja&eacute;n, se abre una panor&aacute;mica del valle del&nbsp;V&iacute;boras&nbsp;que se salva mediante un portentoso viaducto. Este ferrocarril se construy&oacute; a finales del siglo XIX en pleno auge de los puentes met&aacute;licos, lo que explica la magn&iacute;fica colecci&oacute;n de viaductos met&aacute;licos que a&uacute;n permanecen en el recorrido. Salieron del taller franc&eacute;s Dayd&eacute; &amp; Pill&eacute;, al igual que algunos puentes sobre el Sena. Como contrapunto a este alarde de ingenier&iacute;a, vemos abajo un sencillo puente medieval construido con lascas de piedra caliza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Viaducto del río Víboras                            </span>
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        En la&nbsp;antigua estaci&oacute;n de Alcaudete&nbsp;han instalado un &aacute;rea de descanso con mesas de p&iacute;cnic. No subimos al pueblo, aunque un espl&eacute;ndido carril bici invita a ello. El viaducto sobre el r&iacute;o Guadajoz marca el l&iacute;mite entre las provincias de Ja&eacute;n y C&oacute;rdoba. Tambi&eacute;n dejamos la v&iacute;a verde del Aceite y seguimos por la v&iacute;a verde de la Subb&eacute;tica, tan solo es una cuesti&oacute;n sem&aacute;ntica porque la l&iacute;nea f&eacute;rrea es la misma.
    </p><p class="article-text">
        Desde el mirador&nbsp;Laguna del Conde&nbsp;deber&iacute;amos divisar su l&aacute;mina de agua. Para nada. Est&aacute; seca y solo vemos una costra blanquecina. Hasta hace unos a&ntilde;os era un lugar lleno de aves, incluso la frecuentaba una colonia de flamencos.
    </p><p class="article-text">
        A lo lejos, la silueta de la fortaleza de&nbsp;Luque&nbsp;se&ntilde;orea en el paisaje. El pueblo, medio oculto por la sierra, conserva el encanto de la discreci&oacute;n. La vida pasa en la plaza de Espa&ntilde;a. All&iacute; se concentran el ayuntamiento, la iglesia y el Pe&ntilde;&oacute;n de la Pita, arriba sobresale la enhiesta figura del castillo que a&uacute;n conserva ciertos aires de poder.
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                Antigua estación de Luque                            </span>
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        La&nbsp;antigua estaci&oacute;n de Luque&nbsp;se ha reconvertido en un restaurante de carretera.&nbsp;Comida abundante y buenos precios. En los andenes hay aparcados unos vagones centenarios desvencijados, pero que a&uacute;n hacen so&ntilde;ar esperando escuchar el silbido de un tren de vapor. Nos animamos a visitar a pie los b&uacute;nkeres del Alamillo situados en lo alto de una colina, muy cerca de la estaci&oacute;n. Poco m&aacute;s adelante dejamos la v&iacute;a por un ramal que lleva a&nbsp;Baena, donde pretendemos acabar la jornada. Parte del trazado ferroviario del llamado Trenillo de Baena ha desaparecido, y debemos afrontar alguna que otra subida.
    </p><h2 class="article-text">D&iacute;a 3: Baena-Lucena (42 kil&oacute;metros). Uno de los pueblos m&aacute;s bonitos</h2><p class="article-text">
        La ma&ntilde;ana es fr&iacute;a. Decidimos visitar la almazara N&uacute;&ntilde;ez de Prado antes de ponernos a pedalear. Funciona desde principios del siglo pasado y conserva un molino artesanal, una bodega de tinajas del siglo XVIII y una envasadora artesanal. Est&aacute; activa y amablemente nos explican (casi) todo sobre la producci&oacute;n y las calidades del aceite. En su patio central repleto de flores y buganvillas, vemos el olivo centenario que atestigua la larga historia de esta empresa familiar. Como broche a la visita compramos unas botellitas de aceite de sus propios olivos que metemos en las alforjas. Por aqu&iacute; se suele decir: en Baena la calidad y en Martos la cantidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Zuheros y barranco del río Bailón                            </span>
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        Retomamos la v&iacute;a verde en direcci&oacute;n a&nbsp;Zuheros, nuestra pr&oacute;xima parada. Desde la v&iacute;a la estampa del pueblo y su castillo nos deja hechizados. La armon&iacute;a es perfecta. Las casas de un blanco n&iacute;veo se agolpan entre los riscos elev&aacute;ndose hacia lo m&aacute;s alto. La alcazaba en ruinas se muestra descaradamente bella e indisolublemente unida al abrupto lecho rocoso. Sin duda, Zuheros demanda un paseo. As&iacute; pues, dejamos las bicis atadas junto al cementerio. Subimos por sus callejas sinuosas, nos deleitamos con sus casitas encaladas, bordeadas de tiestos con flores y plantas y nos embelesamos con las vistas que regalan sus miradores. El paseo no nos ha decepcionado, el pueblo tiene duende.
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                Castillo de Zuheros y viaducto de la vía verde                            </span>
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        Tras el viaducto sobre el r&iacute;o Bail&oacute;n, comenzamos a ganar altura suavemente. Las pendientes de cualquier v&iacute;a de tren no pueden superar el 3%. Pasamos junto a la hacienda Minerva, una casa se&ntilde;orial del siglo XIX reconvertida en hotel. Sus a&ntilde;osos olivos se retuercen a pie de la v&iacute;a. Son de la variedad picuda, diferente a la picual, bien adaptados a los terrenos serranos pero poco productivos. Lo hemos aprendido esta ma&ntilde;ana, en la visita a la almazara de Baena.
    </p><p class="article-text">
        En los alrededores de la antigua estaci&oacute;n de&nbsp;Do&ntilde;a Menc&iacute;a&nbsp;nos encontramos con muchos paseantes y ciclistas hasta con alg&uacute;n cicloviajero con las alforjas bien cargadas. El antiguo edificio de viajeros alberga una cafeter&iacute;a, hay una fuente y merendero, un &aacute;rea de autocaravanas y una nave habilitada como Centro Cicloturista Subb&eacute;tica donde alquilan bicicletas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Antigua estación de Doña Mencía                            </span>
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        Camino a Cabra atravesamos un t&uacute;nel. En esta v&iacute;a no se prodigan. El primer d&iacute;a salvamos dos, el del Caballico en Torredelcampo y el de Torredonjimeno. El de ahora, el del Plant&iacute;o, no es realmente un t&uacute;nel, fue construido para sujetar el terreno en una zona donde no se sosten&iacute;a una trinchera por la inestabilidad del terreno.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;estaci&oacute;n de Cabra&nbsp;es un verdadero museo al aire libre, en el and&eacute;n est&aacute; aparcada una vieja locomotora a vapor, un tractor de maniobras y varios vagones de mercanc&iacute;as. Estos vestigios y los diferentes edificios ferroviarios rehabilitados, nos invitan a recrear el ambiente que se vivi&oacute;, a lo largo de casi un siglo, en esta estaci&oacute;n.
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                Antigua estación de Cabra y locomotora de vapor                            </span>
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        El paisaje cambia, salimos a campo abierto donde, por un rato, el tapiz del olivar se difumina, dejando lugar a una vegetaci&oacute;n m&aacute;s natural. Seg&uacute;n nos acercamos a Lucena percibimos que se trata de una ciudad grande, industrial. La v&iacute;a solo roza su parte norte. Para llegar al casco hist&oacute;rico donde nos alojaremos hay que bajar y atravesar el cintur&oacute;n industrial. Lucena es conocida como la Perla de Sefarad, puesto que en plena dominaci&oacute;n isl&aacute;mica estaba habitada casi exclusivamente por hebreos. Casi no quedan restos de esta &eacute;poca, tampoco hay una aljama bien definida porque toda la ciudad era jud&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">D&iacute;a 4: Lucena-&Eacute;cija (69 kil&oacute;metros). Final de la V&iacute;a Verde del Aceite</h2><p class="article-text">
        Ayer se nos qued&oacute; pendiente una visita emblem&aacute;tica en Lucena. De tal modo que antes de partir nos encaminamos a la&nbsp;iglesia de San Mateo. La capilla del Sagrario est&aacute; considerada como la obra cumbre del barroco andaluz. Yeser&iacute;as, molduras doradas, espejos, angelitos, arc&aacute;ngeles, querubines, aves ex&oacute;ticas, hojitas&hellip; En definitiva, una aut&eacute;ntica org&iacute;a barroca. Buen lugar para reconciliarse con este estilo del exceso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Capilla del Sagrario en Lucena                            </span>
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        Retomamos la v&iacute;a verde. Los sempiternos olivos vuelven, pero ahora combinados con vi&ntilde;as y salpicados por algunas encinas y frutales. La antigua&nbsp;estaci&oacute;n de Moriles Horcajo&nbsp;est&aacute; situada en las&nbsp;Navas del Selpillar.
    </p><p class="article-text">
        Unos desgastados paneles, apenas legibles, hablan de la cultura del vino, puesto que estamos en la cuna de la denominaci&oacute;n de origen Montilla Moriles. Ayer lo probamos, se trata de un vino un tanto dulz&oacute;n. Tambi&eacute;n hay un mirador estelar con certificaci&oacute;n Starlight que acredita la calidad del cielo nocturno, libre de contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica. Tras una pasarela sobreelevada de tonos rojizos, divisamos la Sierra del Castillo que tapa Puente Genil.
    </p><p class="article-text">
        En la desvencijada&nbsp;estaci&oacute;n de Campo Real, la v&iacute;a verde termina. Seguimos la carretera, pese a que han se&ntilde;alizado una opci&oacute;n por caminos, menos directa. En la primera rotonda dejamos el pueblo a la izquierda y nos desviamos para tomar el camino de servicio del canal Genil-Cabra.
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            <span class="title">
                Pasarela sobreelevada sobre la A-318                            </span>
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        Como en todos los canales, su trazado es sinuoso para adaptarse al relieve. Nada que ver con una l&iacute;nea recta. Para salvar el r&iacute;o de Cabra utiliza un sif&oacute;n y el canal desaparece, sin embargo, nuestro camino, ahora rectil&iacute;neo, emprende una larga subida. Poco despu&eacute;s abandonamos el canal Genil-Cabra para tomar la carretera CO-5301 que atraviesa la pelada campi&ntilde;a cordobesa. Pedaleamos con un fuerte viento en contra. A pesar del relieve m&aacute;s o menos amable, el avance se hace dif&iacute;cil. A&uacute;n nos faltan unos 25 km hasta&nbsp;&Eacute;cija. El paisaje se vuelve mon&oacute;tono, por no decir aburrido. El olivar ya no es como el que hab&iacute;amos visto. Son parcelas de olivos plantados en l&iacute;nea muy pr&oacute;ximos entre s&iacute;, a modo de seto. M&aacute;s rentabilidad y reducci&oacute;n de costes, es el olivar moderno. Su simetr&iacute;a en 2D no nos termina por inspirar.
    </p><p class="article-text">
        Ya en la provincia de Sevilla, una larga subida, no especialmente dura, pero que el viento hace que se nos haga interminable, nos deja en un alto. S&oacute;lo nos queda bajar al r&iacute;o Genil para cruzarlo y para entrar en&nbsp;&Eacute;cija. Es la ciudad de las torres, en total se cuentan once. La mayor&iacute;a son del siglo XVIII y no solo serv&iacute;an como campanarios, sino tambi&eacute;n eran s&iacute;mbolos de poder y riqueza.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">D&iacute;a 5: &Eacute;cija-C&oacute;rdoba (57 kil&oacute;metros). La V&iacute;a Verde de la Campi&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        A &Eacute;cija tambi&eacute;n la llaman la &lsquo;sart&eacute;n de Andaluc&iacute;a&rsquo; por las altas temperaturas que alcanza en verano. Esta ma&ntilde;ana las nubes cubren el cielo y adem&aacute;s tienen muy mala pinta. A los de secano no nos gusta mojarnos, por ello salimos a todo correr. Enseguida enlazamos con la siguiente v&iacute;a verde, la de la Campi&ntilde;a. Utiliza el trazado de una l&iacute;nea secundaria que un&iacute;a Marchena en la provincia de Sevilla con Valchill&oacute;n, a 7 km de C&oacute;rdoba. La llamaban El Marchenilla y durante los 90 a&ntilde;os que estuvo operativa sufri&oacute; muchas vicisitudes, accidentes, descarrilamientos y en los a&ntilde;os setenta fue clausurado a favor de una alternativa que segu&iacute;a el valle del Guadalquivir.
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                Vía verde de la Campiña                            </span>
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        La v&iacute;a verde se adentra en la campi&ntilde;a sevillana, que pronto dejamos atr&aacute;s para reencontrarnos con la provincia de C&oacute;rdoba. Superamos las aguas del arroyo de&nbsp;Guadalmaz&aacute;n&nbsp;y alcanzamos el&nbsp;apeadero de Las Pinedas, una de las aldeas de colonizaci&oacute;n fundada por Carlos III para repoblar estas tierras. Se llegaron a crear 15 pueblos, como La Carlota y 26 aldeas. En Las Pinedas, una de estas aldeas, nos desviamos y subimos al bar para almorzar y tomar algo calentito. Ah&iacute; nos comentan que est&aacute; entrando una borrasca de esas con nombre propio, Karlotta se llama, curiosamente estamos a tiro de piedra de La Carlota.
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                Arroyo de Guadalmazán                            </span>
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        Atravesamos la carretera que lleva a&nbsp;Guadalc&aacute;zar. De la antigua estaci&oacute;n solo queda el solar donde se ubica un &aacute;rea de descanso con fuente. La v&iacute;a describe amplias curvas para sortear los peque&ntilde;os barrancos y un sencillo puente de hormig&oacute;n y ladrillo permite superar una de estas vaguadas. El mirador de Almod&oacute;var del R&iacute;o solo nos deja ver las nubes negr&iacute;simas que ya descargan en el valle del Guadalquivir. En el t&uacute;nel de Las Tablas, el &uacute;nico de la l&iacute;nea, paramos para ponernos los chubasqueros y decidimos tirar para adelante, aunque empiezan a caer los primeros goteros. Bajo la lluvia alcanzamos el final de la v&iacute;a verde, junto a enorme silo en medio de la nada. Impresiona ver correr agua a raudales por las vaguadas y los peque&ntilde;os arroyos desbordados. El tramo hasta el pol&iacute;gono industrial Amargacena, unos 4 km, lo cubrimos por carretera.
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                Torre de la Calahorra y puente romano sobre el Guadalquivir en Córodoba                            </span>
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        Buscamos el cordel de &Eacute;cija, un camino de tierra pr&oacute;ximo y paralelo al Guadalquivir que nos llevar&aacute; directamente a C&oacute;rdoba. El r&iacute;o baja crecido y de color marr&oacute;n. Cuando divisamos el puente romano, la&nbsp;Torre de la Calahorra&nbsp;y por &uacute;ltimo la mezquita-catedral la cosa comienza a calmarse un poco y los rayos de sol se abren paso entre los nubarrones. La ciudad califal tiene la gentileza de obsequiarnos con una inhabitual estampa, libre de free tours, de ramitas de romero y de estatuas vivientes. Estamos calados hasta los huesos, pero gracias, Karlotta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Mapa con los detalles de la ruta                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Datos pr&aacute;cticos</h2><p class="article-text">
        <strong>Transporte</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tanto a Ja&eacute;n como a C&oacute;rdoba, llegan y salen diariamente trenes de Media Distancia que permiten el transporte de bicicletas pagando un suplemento de 3 euros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dormir</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay hoteles y pensiones en todos los pueblos que atraviesa la ruta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Comentarios</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ruta lineal de 244 km, f&aacute;cil, por caminos pavimentados y de gravilla en las v&iacute;as verdes y un tramo carretera con poco tr&aacute;fico. Pendientes suaves, solo se afronta alguna subida rese&ntilde;able en el tramo por la carretera CO-5301/SE-9105. Tener en cuenta que para visitar algunos pueblos como Martos, Alcaudete, Luque o Zuheros hay que afrontar repechos.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bici:Map (Valeria H. Mardones y Bernard Datcharry), Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-bici-jaen-cordoba-vias-verdes-cinco-dias-campinas-antiguas-lineas-ferrocarril_1_12081554.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Feb 2025 17:55:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una ruta en bici de Jaén a Córdoba por vías verdes: cinco días por las campiñas y dos antiguas líneas de ferrocarril]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Jaén,Córdoba,Rutas,Rutas guiadas,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici,Ciclistas,Ciclismo,Movilidad sostenible,Planes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los exciclistas rusos Denis Menchov y Vladímir Karpets, una década como grandes morosos en Navarra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/actualidad/exciclistas-rusos-denis-menchov-vladimir-karpets-decada-grandes-morosos-navarra_1_12418083.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e95e185d-786f-4f4f-9f6e-ad9979a6d593_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los exciclistas rusos Denis Menchov y Vladímir Karpets, una década como grandes morosos en Navarra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ambos corrieron para el equipo Banesto (actual Movistar y antes Caisse d`Épargne) y adeudan con sus parejas 334.690,74 euros y 989.279,50 euros, respectivamente</p></div><p class="article-text">
        Los exciclistas rusos Denis Menchov y Vladimir Karpets contin&uacute;an un a&ntilde;o m&aacute;s  en la lista de grandes morosos de la Hacienda foral de Navarra. El primero y su esposa acumulan un agujero de 334.690,74 euros y el segundo y su pareja adeudan 989.279,50 euros. Ambos ficharon de j&oacute;venes por el equipo de la comunidad foral, entonces conocido como Banesto y ahora como Movistar, y se llegaron a convertir en estrellas del deporte. 
    </p><p class="article-text">
        Menchov, que ahora tiene 47 a&ntilde;os, gan&oacute; la Vuelta a Espa&ntilde;a de 2007 y el Giro de Italia de 2009, tambi&eacute;n tiene siete etapas en las grandes carreras, incluida una en el Tour de Francia. Desde 1999 a 2004 corri&oacute; en Banesto y luego en Rabobank (actual Visma Lease a Bike) y en los desaparecidos Saunier Duval espa&ntilde;ol y Katusha ruso. Acab&oacute; suspendido por dopaje. Hace solamente tres a&ntilde;os, 'Diario de Navarra' inform&oacute; de que hab&iacute;a logrado que su hijo Ivan Menchov fichara por el equipo Lizarte, la cantera de Movistar, pero la invasi&oacute;n de Ucrania trunc&oacute; la operaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Karpets, compiti&oacute; para el equipo navarro de 2003 a 2008 -en aquellos a&ntilde;os tambi&eacute;n fue Caisse d'&Eacute;pargne- y luego nuevamente de 2012 a 2013. En su caso, aunque con menos brillo que su compatriota, gan&oacute; el Tour de Suiza y la Volta a Catalunya e hizo buenos puestos en la general tanto en Italia como en Espa&ntilde;a. Ahora tiene 44 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Menchov y Karpets, ya alejados del deporte profesional desde hace a&ntilde;os, llevan figurando en la lista de morosos en la Hacienda de Navarra desde que se cre&oacute; hace pr&aacute;cticamente una d&eacute;cada. En el primer caso, eso s&iacute;, se aprecia que la cantidad va bajando ya que lleg&oacute; a superar los 700.000 euros. Este jueves, se ha actualizado el listado de 2025 y no han desaparecido estos nombres. En total, figuran 664 personas f&iacute;sicas o jur&iacute;dicas que acumulan 322,4 millones de euros de fraude a 31 de diciembre de 2024. El nombre m&aacute;s llamativo de la relaci&oacute;n es el de Gabriel Urralburu, que tambi&eacute;n se repite a&ntilde;o tras a&ntilde;o. Expresidente socialista de la comunidad foral, acab&oacute; condenado por corrupci&oacute;n. Adeuda 556.000 euros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/actualidad/exciclistas-rusos-denis-menchov-vladimir-karpets-decada-grandes-morosos-navarra_1_12418083.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Jun 2025 16:28:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los exciclistas rusos Denis Menchov y Vladímir Karpets, una década como grandes morosos en Navarra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Navarra,Ciclismo,Rusia,Hacienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Simon Yates se lleva el rosa en el Giro tras una escalada a Finestre para la historia del ciclismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/actualidad/simon-yates-lleva-rosa-giro-escalada-finestre-historia-ciclismo_1_12347875.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f499206e-f519-43fe-b99e-6cde01d95881_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Simon Yates se lleva el rosa en el Giro tras una escalada a Finestre para la historia del ciclismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La gran carrera italiana sigue aportando nuevos ganadores cada año y solamente Bartali tardó más años que el británico en conquistar una nueva vuelta grande desde la anterior</p></div><p class="article-text">
        El brit&aacute;nico Simon Yates, del equipo neerland&eacute;s Visma-Lease a Bike, ha ganado el Giro de Italia de 2025. Lo ha hecho tras una hist&oacute;rica singladura en la pen&uacute;ltima y decisiva etapa con escenario en las rampas de Finestre y en la meta de Sestriere, en la provincia de Tur&iacute;n. Yates no solamente remont&oacute; el tiempo perdido como tercero en la general hasta la jornada anterior sino que aventaj&oacute; en much&iacute;simos minutos tanto al l&iacute;der durante casi dos semanas, el mexicano Isaac del Toro, como a su principal rival, el ecuatoriano Richard Carapaz. Cont&oacute; con el apoyo de su compa&ntilde;ero Wout van Aert, filtrado previamente en la fuga del d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Con favoritos iniciales retirados -Primo&#382; Rogli&#269;, Juan Ayuso o Mikel Landa, por ejemplo-, la monta&ntilde;osa semana final abr&iacute;a el abanico a otros contendientes. Yates, cuyo hermano Adam era uno de los compa&ntilde;eros de equipo m&aacute;s relevantes de Del Toro, suma una segunda grande siete a&ntilde;os a&ntilde;os despu&eacute;s de la primera, la Vuelta a Espa&ntilde;a de 2018. Solamente Gino Bartali y por culpa del par&oacute;n de la II Guerra Mundial hab&iacute;a tardado m&aacute;s tiempo en repetir. En su caso, entre el Tour de Francia de 1938 y el Giro de Italia de 1946. El brit&aacute;nico ya perdi&oacute; un Giro precisamente en 2018 y precisamente en Finestre. Logr&oacute; un podio en Italia en 2021 y su mejor resultado en Francia era el cuarto. No ha ganado ninguna etapa, pero para Yates queda el r&eacute;cord de ascensi&oacute;n en Finestre, por vez primera por debajo de la hora. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1928881710235550084?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El Giro vuelve a estrenar ganador en la secuencia del dorado trofeo 'senza fine' que se va estirando cada a&ntilde;o que pasa. Es la rutina en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Desde Vincenzo Nibali, hace ya casi una d&eacute;cada, nadie ha repetido. Completan el podio Del Toro, sobrevenido l&iacute;der del UAE en su segunda temporada profesional y nueva estrella de M&eacute;xico desde Ra&uacute;l Alcal&aacute;, y Richard Carapaz, que ya se llev&oacute; la 'maglia rosa' en 2019. Mads Pedersen ha sido el rey de las llegadas e indiscutible portador de la 'ciclamino' de los puntos. Lorenzo Fortunato se lleva la 'azurra' de la monta&ntilde;a. La ruta parti&oacute; de Albania, tuvo una incursi&oacute;n en Eslovenia y, justamente en el final, ha pasado por la Ciudad del Vaticano tambi&eacute;n, bendici&oacute;n del nuevo sumo pont&iacute;fice cat&oacute;lico incluida. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/actualidad/simon-yates-lleva-rosa-giro-escalada-finestre-historia-ciclismo_1_12347875.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Jun 2025 06:00:22 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Itzulia Women de 2025: 114 ciclistas que recorrerán 337,1 kilómetros con salida en Zumarraga y llegada a Donostia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/actualidad/itzulia-women-2025-114-ciclistas-recorreran-337-1-kilometros-salida-zumarraga-llegada-donostia_1_12293815.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba9ea737-2fbe-405c-9ebd-b6d28956bf17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x553y238.jpg" width="1200" height="675" alt="La Itzulia Women de 2025: 114 ciclistas que recorrerán 337,1 kilómetros con salida en Zumarraga y llegada a Donostia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La prueba femenina, que Demi Vollering ha ganado en dos ocasiones, se celebra este año entre el 16 y el 18 de mayo</p><p class="subtitle">Giro de Italia 2025: salida en Albania, Finestre como juez, cinco ganadores en la partida y Roglič como favorito</p></div><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s granado del pelot&oacute;n internacional se dar&aacute; cita del 16 al 18 de mayo en la Itzulia Women 2025, cuarta edici&oacute;n de una carrera UCI WorldTour, la primera divisi&oacute;n del calendario internacional, que ha dominado desde que arranc&oacute; en 2022 la neerlandesa Demi Vollering, que portar&aacute; el dorsal n&uacute;mero uno en la l&iacute;nea de salida en Zumarraga (Gipuzkoa). 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la vigente campeona que estar&aacute; bien rodeada por un equipo en el que destaca el nombre de la francesa Evita Muzic, en la prueba vasca participar&aacute;n otras corredoras de primer nivel como Anna van der Breggen, del SD Wox, tercera en la &uacute;ltima edici&oacute;n de la Vuelta Femenina, la alemana del Movistar Team Liane Lippert o la campeona eslovena Ur&scaron;ka &#381;igart. En otro de los equipos de casa, el Laboral Kutxa, correr&aacute; como l&iacute;der la campeona espa&ntilde;ola y que viene de hacer una gran Vuelta Femenina, Usoa Ostoloza, a la que acompa&ntilde;ar&aacute;n Ane Santesteban o Idoia Eraso, entre otras. 
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute;n un total de 19 y 14 UCI WorldTour, tambi&eacute;n la primera divisi&oacute;n internacional, un n&uacute;mero mayor al de ediciones anteriores de una carrera que cada a&ntilde;o gana en participaci&oacute;n. De esos equipos uno es el FDJ-SUEZ de Vollering, abrumadora ganadora de 2022 y 2024 y gran aliada en 2023 de su entonces compa&ntilde;era la suiza Marlen Reusser, ahora en Movistar, para lograr un triunfo que apuntaba a claro de la neerlandesa.
    </p><p class="article-text">
        El pelot&oacute;n estar&aacute; conformado inicialmente por 114 ciclistas que tendr&aacute;n que hacer frente a un total de 337,1 km con un desnivel positivo de 5.795 metros divididos en tres etapas y con 10 puertos puntuables por medio. Aunque sin ninguna llegada en alto.
    </p><p class="article-text">
        Abrir&aacute; fuego una jornada con salida en Zumarraga y llegada a Agurarin-Salvatierra, en &Aacute;lava, de 148,5 km y tres altos de tercera, los de Arlaban (km 43), Opakua (km 84) y Azazeta (km 127).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Perfil de la primera etapa, de Zumarraga a Salvatierra Agurain                            </span>
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        La carrera se trasladar&aacute; a Bizkaia, a un recorrido de 116 km en continuo sube y baja por carreteras estrechas con salida en Ugao-Miraballes y llegada a Igorre. Por medio, los altos de Bikotzagane (tercera; km 27), Lamindao (segunda; 3,4 km al 10,1%;  km 37), Gerekiz (tercera; km 71) y Arrieta (tercera; km 81). Dos dobles subidas por la cercan&iacute;a entre s&iacute; de los dos primeros y de los dos &uacute;ltimos puertos.
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                Perfil de la segunda etapa, de Ugao Miraballes a Igorre                            </span>
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        Cerrar&aacute; la carrera una tercera y &uacute;ltima etapa con salida y llegada en Donostia y 112,6 km de recorrido. La jornada reina con dos ascensiones a puertos de segunda, el cl&aacute;sico Jaizkibel (7,9 km al 5,6 %): km.43 y Mendizorrotz (6,4 al 5,2 %; km 103). Mendizorrotz, por su cercan&iacute;a a la meta de la &uacute;ltima etapa, puede ser el juez de la carrera. En ese &uacute;ltima jornada, otro alto m&aacute;s, el de Gurutze (km 61). Un tercera intercalado entre los dos segundas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Perfil de la tercera etapa, con salida y llegada en Donostia                            </span>
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        Asistieron a la presentaci&oacute;n diferentes autoridades. Entre ellos el director de la carera, Javier Ria&ntilde;o, quien mostr&oacute; su &ldquo;agradecimiento&rdquo; por la ayuda recibida para la organizaci&oacute;n de la prueba, y el acalde de Donostia, quien anim&oacute; &ldquo;a la ciudadan&iacute;a a participar&rdquo; saliendo a las carreteras a recibir a la carrera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/actualidad/itzulia-women-2025-114-ciclistas-recorreran-337-1-kilometros-salida-zumarraga-llegada-donostia_1_12293815.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 May 2025 10:09:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Itzulia Women de 2025: 114 ciclistas que recorrerán 337,1 kilómetros con salida en Zumarraga y llegada a Donostia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Álava,Bizkaia,Gipuzkoa,Ciclistas,Ciclismo,Bicicletas,Carril bici,Bicicletas eléctricas,Deportes,Deporte,Deporte femenino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Unai Zubeldia y la receta para conciliar los estudios con más de 25.000 kilómetros en bicicleta al año]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/entrevistas/unai-zubeldia-receta-conciliar-estudios-25-000-kilometros-bicicleta-ano_1_12159844.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a33599a-87a6-4b58-85b9-9312c402cfb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Unai Zubeldia y la receta para conciliar los estudios con más de 25.000 kilómetros en bicicleta al año"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nacido en 2003, estudia en la Universidad de Mondragón al tiempo que ha dado el salto a profesionales en el equipo Euskaltel-Euskadi, de la categoría UCI ProTeam</p><p class="subtitle">Alejandro Valverde, seleccionador español de ciclismo: "Tenemos una fantástica generación de corredores"</p></div><p class="article-text">
        Unai Zubeldia (2003) est&aacute; en su &uacute;ltimo curso del grado de Business Data Analytics, en la Universidad de Mondrag&oacute;n, y su caso ha llamado la atenci&oacute;n, porque estudiar y pedalear no es tan f&aacute;cil. Recientemente ha dado el salto a profesionales en el equipo Euskaltel-Euskadi, de la categor&iacute;a UCI ProTeam, tras su paso por categor&iacute;as inferiores. Pero contin&uacute;a sus estudios. Charlamos de ciencia de datos y ciclismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Unai, cu&eacute;ntenos. &iquest;C&oacute;mo se puede estudiar un grado en la Universidad y dar el salto a profesionales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La clave es la constancia y una rutina con la que te sientas c&oacute;modo. He estudiado tanto de ma&ntilde;ana como de tarde y no quedaba sino adaptar el horario de entrenamiento. Eso s&iacute;, hay que cumplir todos los d&iacute;as. Si com&iacute;a en la uni a las 12:00, a partir de las 14:30 pod&iacute;a salir a entrenar para aprovechar las horas de luz.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Unai Zubeldia, en el puerto de Galibier, con el &#039;maillot&#039; de Euskaltel-Euskadi                            </span>
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        <strong>Entonces, &iquest;podr&iacute;a dar alg&uacute;n consejo a quien pretenda hacer compatible la Universidad y el deporte de alta competici&oacute;n? &iquest;De qu&eacute; forma animamos a la gente a que no deje de estudiar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Depende de cada cual, de con cu&aacute;nta seriedad se quiera tomar su carrera deportiva. Por mi forma de ser, a esa hipot&eacute;tica persona le dir&iacute;a que se centrase en estudiar, sobre todo al principio. En el primer curso del grado antepon&iacute;a claramente los estudios; en segundo se equilibr&oacute; y en tercero la exigencia del deporte profesional ha supuesto un salto importante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por cierto, &iquest;por qu&eacute; eligi&oacute; un grado universitario relacionado con la anal&iacute;tica de datos y la empresa? &iquest;Qu&eacute; otras opciones baraj&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo ten&iacute;a demasiado claro. De hecho, estudi&eacute; el Bachillerato Social. Tambi&eacute;n me gustaba la inform&aacute;tica y baraj&eacute; la posibilidad de cursar una ingenier&iacute;a inform&aacute;tica. El caso es que vi un anuncio y asist&iacute; a una jornada de puertas abiertas, lo que vi me gust&oacute; y me matricul&eacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; deber&iacute;a hacer la Universidad para ayudar a personas que, como usted, intentan compatibilizar la dedicaci&oacute;n al deporte profesional y a los estudios?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Mondragon Unibertsitatea, hay un reglamento para casos como el m&iacute;o. Evidentemente, los requerimientos acad&eacute;micos son iguales para todo el alumnado, pero s&iacute; te proporcionan flexibilidad en fechas de ex&aacute;menes, por ejemplo. La Universidad se tiene que amoldar y hacer empat&iacute;a para que podamos sacar adelante los estudios y la carrera deportiva.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Universidad se tiene que amoldar y hacer empatía para que podamos sacar adelante los estudios y la carrera deportiva</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Unai Zubeldia</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Est&aacute; ya cerca de su graduaci&oacute;n en la Universidad, por lo que seguro que tiene un criterio formado: &iquest;qu&eacute; aporta la ciencia de datos al ciclismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En general, no creo que sea muy diferente de lo que aporta a otros &aacute;mbitos. A&ntilde;ade informaci&oacute;n para llevar a cabo un trabajo m&aacute;s fino. Quien te entrena puede ver mejor tus progresos y obtener conclusiones que ayuden a mejorar tu rendimiento. Tambi&eacute;n la direcci&oacute;n deportiva puede planificar mejor el calendario para conseguir los puntos UCI que necesitamos.
    </p><p class="article-text">
        Un asunto de especial relevancia es la posibilidad de manejar datos en tiempo real, provengan directamente de los propios dispositivos o de informaci&oacute;n ya elaborada que te llega a trav&eacute;s del pinganillo, por ejemplo. No obstante, siempre est&aacute; de por medio la UCI, que es la que decide qu&eacute; usos se permiten y cu&aacute;les no.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Unai Zubeldia, con jóvenes ciclistas                            </span>
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        <strong>Y, en este mundo de datos, &iquest;d&oacute;nde quedan las &ldquo;sensaciones&rdquo; a las que antes tanto se recurr&iacute;a en el ciclismo profesional?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo siempre he pedaleado con tecnolog&iacute;a de apoyo, fuera un simple ciclocomputador, datos de frecuencia card&iacute;aca o, ya con 17 o 18 a&ntilde;os, con el potenci&oacute;metro. Sin embargo, los datos no se traducen tan f&aacute;cilmente a un modelo. Entran en juego demasiadas variables como para que se puedan controlar. En una carrera en la que afrontamos una serie de repechos, con los mismos datos he podido sentirme mejor o peor. No controlamos todo lo que nos ocurre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Remco Evenepoel reconoci&oacute;, tras su victoria en la contrarreloj de las Olimpiadas de Par&iacute;s, que, al hab&eacute;rsele estropeado el potenci&oacute;metro, hab&iacute;a hecho la carrera &ldquo;m&aacute;s dif&iacute;cil de su vida&rdquo;. &iquest;Sin datos estamos perdidos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son diferentes conceptos. En una etapa en l&iacute;nea, un puerto largo, por ejemplo, es m&aacute;s f&aacute;cil de gestionar. En cambio, en una contrarreloj todo va m&aacute;s medido. No es que estemos perdidos sin los datos, pero s&iacute; pueden dar m&aacute;s juego en una contrarreloj.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si tiene que elegir datos que le aporten valor para conocerse a s&iacute; mismo como ciclista, &iquest;cu&aacute;les son los fundamentales? &iquest;Ser&iacute;a capaz de elegir, por ejemplo, los cinco que m&aacute;s le aportan?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Potencia y pulso ser&iacute;an dos bastante evidentes. Luego, el peso o, quiz&aacute; mejor, el porcentaje de grasa corporal. Y tambi&eacute;n el CDA, el coeficiente aerodin&aacute;mico. Puede haber otros muy relevantes, pero que no son f&aacute;ciles de obtener con precisi&oacute;n, sobre todo los que provengan de las condiciones de la carrera. Ya ves, me quedo con cuatro, no con cinco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El equipo Sky, de la mano de Dave Brailsford, abri&oacute; el camino hacia las ganancias marginales. &iquest;Tan ajustados son los datos cuando hablamos de rendimiento en el ciclismo profesional?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, s&iacute;. Si no eres Poga&#269;ar, para el resto de los mortales, buena parte de la mejora procede de este tipo de ganancias. Si conseguimos ganar dos vatios por alg&uacute;n tipo de cambio, eso podr&iacute;a traducirse en puntos UCI. F&iacute;jate, por ejemplo, en las camisetas interiores aero (las aero baselayers) o los calcetines aero fabricados en licra microperforada y no en tejidos tradicionales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Unai Zubeldia, con el &#039;maillot&#039; naranja de Euskaltel-Euskadi                            </span>
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        <strong>Desde fuera siempre se habla de sacrificio, por la exigencia f&iacute;sica del ciclismo de competici&oacute;n. &iquest;Realmente lo ve as&iacute;? &iquest;Los datos obligan a un sacrificio cada vez mayor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; y no. Ten en cuenta que el manejo adecuado de los datos permite entrenar de forma m&aacute;s inteligente: podemos conseguir el mismo rendimiento en menos horas. O, si hablamos de nutrici&oacute;n, nos permite no pasar hambre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Est&aacute; al comienzo de tu carrera ciclista profesional. &iquest;C&oacute;mo cree que puede evolucionar el an&aacute;lisis basado en datos en el ciclismo? &iquest;Puede ser a&uacute;n m&aacute;s relevante en algunos &aacute;mbitos en particular?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde luego se podr&aacute; avanzar al disponer de datos en tiempo real en carrera o cuando los calendarios de los equipos se programen empleando simulaciones para maximizar la obtenci&oacute;n de puntos UCI en las carreras.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La clave es la constancia y una rutina con la que te sientas cómodo. He estudiado tanto de mañana como de tarde y no quedaba sino adaptar el horario de entrenamiento</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Unai Zubeldia</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Para terminar, una &uacute;ltima cuesti&oacute;n. No pod&iacute;amos obviar un apunte sobre &eacute;tica: Sky dec&iacute;a que el l&iacute;mite es el cielo. &iquest;Qu&eacute; limitaciones afrontamos en la ciencia de datos aplicada al ciclismo?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En nuestro deporte entran en juego tal cantidad de variables que el trabajo con datos contiene, de partida, mucho ruido. Esta puede ser la principal limitaci&oacute;n. Podemos caer en la par&aacute;lisis por sobrean&aacute;lisis. Puede que el ciclista profesional no entienda por qu&eacute; debe llevar a cabo un determinado tipo de entrenamiento. Es cierto que, a medida que progresas en este deporte, acabas sabiendo (por ejemplo, c&oacute;mo entrenar en base a zonas de tu frecuencia card&iacute;aca), pero parece l&oacute;gico que, como ciclistas, entendamos bien los porqu&eacute;s de lo que hacemos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Unai Zubeldia, a la izquierda de la imagen                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">20 respuestas breves para conocer a Unai Zubeldia como ciclista</h2><p class="article-text">
        <strong>Una palabra que asocia a &ldquo;pedalear&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Viajar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Subir, bajar o llanear.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las circunstancias, las tres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para rodar, &iquest;primavera, verano, oto&ntilde;o o invierno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Verano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Kil&oacute;metros en bici al a&ntilde;o.</strong>
    </p><p class="article-text">
        25.000-30.000.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una comida para compensar esas calor&iacute;as que perdemos pedaleando.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Carne: vitamina B12 para metabolizar bien las prote&iacute;nas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Caf&eacute;, t&eacute; o alg&uacute;n otro elixir reconstituyente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Caf&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cadencia o atrancado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ambas; lo l&oacute;gico es cadencia sentado y atrancado de pie sobre la bici.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El mejor consejo ciclista que ha recibido.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si has entrenado y vas a alargar la jornada, mejor qu&eacute;date con ganas y as&iacute; encarar&aacute;s mejor la pr&oacute;xima sesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De 0 a 10, &iquest;es un manitas con la mec&aacute;nica de la bici?</strong>
    </p><p class="article-text">
        6-7.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una man&iacute;a con su bici.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Llevar el track ya metido en el ciclocomputador antes de la carrera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El mejor d&iacute;a en bici.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una Irati Xtreme con la cuadrilla.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Unai Zubeldia, con el &#039;maillot&#039; de Euskaltel-Euskadi                            </span>
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        <strong>Ese d&iacute;a que lo pas&oacute; verdaderamente mal sobre la bici.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El 13 de junio de 2022 en la tercera etapa del Giro sub 23.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un hobby que no sea la bici.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pasar tiempo con la cuadrilla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una ruta ideal cerca de donde vive.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La vuelta a la costa: una ruta circular desde Tolosa por Andatzarrate hasta Zarautz y vuelta por Azpeitia. Son 90 kil&oacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un lugar (pa&iacute;s, regi&oacute;n) por donde no ha pedaleado y por el que le gustar&iacute;a pedalear con tranquilidad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Paso Stelvio en los Dolomitas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un lugar (pa&iacute;s, regi&oacute;n, carrera) por donde s&iacute; ha pedaleado y le ha encantado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La zona del Mortirolo, en los Alpes italianos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Datos y ciclismo: &iquest;qu&eacute; le sugieren?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Potencial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un ciclista cercano del que aprender.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mikel Iturria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El fen&oacute;meno Poga&#269;ar le sugiere&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Alguien sobrehumano, un alien.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Iturbe-Ormaetxe, Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/entrevistas/unai-zubeldia-receta-conciliar-estudios-25-000-kilometros-bicicleta-ano_1_12159844.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Mar 2025 17:35:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Unai Zubeldia y la receta para conciliar los estudios con más de 25.000 kilómetros en bicicleta al año]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Mondragon,Universidad,Universidades privadas,Ciclistas,Ciclismo,Bicicletas,Bicicletas eléctricas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Antonio Flecha, ciclista: "La bicicleta te da la felicidad y en esta vida cualquier excusa es buena para conseguirla"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/entrevistas/juan-antonio-flecha-ciclista-bicicleta-da-felicidad-vida-excusa-buena-conseguirla_1_12083690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c84e6764-8ddd-4c3b-ac73-705ef399aaf4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Juan Antonio Flecha, ciclista: &quot;La bicicleta te da la felicidad y en esta vida cualquier excusa es buena para conseguirla&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El argentino, el mayor especialista de las clásicas del norte con pavé, se tomó un respiro cuando se retiró desde el ciclismo profesional en 2013, pero ahora se dedica a completar otras pruebas, incluida una de ultrafondo</p><p class="subtitle">Itzulia de 2025: salida especial desde el Buesa Arena de Vitoria el 7 de abril y relevo en la dirección de la carrera ciclista</p></div><p class="article-text">
        Desde su 'e-bike', una Riese &amp; M&uuml;ller Multicharger, Juan Antonio Flecha (Jun&iacute;n, provincia de Buenos Aires, 1977), divisa y recorre Barcelona mientras observa con esperanza los pasos adelante del usuario de la bicicleta dentro de la gran ciudad. Un rara avis en el pelot&oacute;n espa&ntilde;ol, el mayor especialista de las cl&aacute;sicas del norte con pav&eacute;, con cuatro podios en su haber entre Flandes y Roubaix. Palabras mayores.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra entrevista, mezcla de pasado, presente y futuro, se llena de frases con sentido que te piden parar y reflexionar. Esa fase la experimenta ahora, en sus carnes, tras disputar hace escasos d&iacute;as su primera Transib&eacute;rica, una prueba de ultraciclismo en carretera 'non-stop' con inicio en Bolzano, junto al Stelvio, y con llegada a Bilbao. Un evento de ruta libre, de 2.600 km y 45.000 metros de desnivel, donde el participante debe dise&ntilde;ar y seguir su propia ruta pasando por diez checkpoints obligatorios.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Juan Antonio Flecha, con una bicicleta en la playa                            </span>
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        <strong>No sabe vivir sin una bicicleta&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, no tanto. Cuando dej&eacute; el ciclismo (final de 2013), me vino muy bien darme un descanso, era un respiro necesario. Ese par&oacute;n me ha permitido ahora entender mejor la bicicleta que me mantiene en el d&iacute;a a d&iacute;a. Ahora la veo desde fuera del ciclismo profesional y eso es bueno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Su devoci&oacute;n por los pedales le viene de ni&ntilde;o?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Hace poco tiempo, mi hija empez&oacute; a pedalear con tres a&ntilde;os y me record&oacute; a m&iacute; de peque&ntilde;o. Viv&iacute;a en una zona de Argentina, donde el ciclismo no es profesional. Cerca de mi casa, hab&iacute;a un taller de zapatos y all&iacute; estaba Juan que compet&iacute;a y as&iacute; vi a alguien delante m&iacute;o que pod&iacute;a hacerlo. Cuando eres un ni&ntilde;o de 9-10 a&ntilde;os, la bici es un juego. Iba con ella por la ciudad, me daba libertad, independencia y ahora que lo pienso me llama la atenci&oacute;n que recorriera a esa edad distancias de 5-10 km.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ese parón me ha permitido ahora entender mejor la bicicleta que me mantiene en el día a día</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Suele decir que &iquest;qui&eacute;n no es un poco m&aacute;s feliz despu&eacute;s de salir en bici?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es as&iacute;, es dif&iacute;cil encontrar a alguien. Mis hijas me preguntan el porqu&eacute; vamos siempre en ella. La bicicleta te da la felicidad y en esta vida cualquier excusa es buena para conseguirla. Llevo a mis hijas en bici al colegio, ellas entienden que el coche no es el &uacute;nico modo de transporte. En lugar de mirar los modelos de autom&oacute;viles, prestan m&aacute;s atenci&oacute;n a los distintos tipos de bicicletas. Eso es muy positivo y enriquecedor, el forjar una cultura ciclista te llena de esperanza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Juan Antonio Flecha, de compras con la bicicleta                            </span>
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        <strong>&iquest;La adrenalina y la propia aventura de seguir adelante es lo que le motiva sobre la bici?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De lo primero, no tengo ninguna necesidad, la adrenalina est&aacute; solventada. Lo segundo quiz&aacute;s s&iacute;. Me gusta esa idea de reto, la sensaci&oacute;n de que cuando se acaban, te dan una gran felicidad durante bastante tiempo. No es algo de cara a la galer&iacute;a, siempre aprendes algo, sobre todo de uno mismo. Hay un crecimiento personal, de continuar y relativizar, de tener la sensaci&oacute;n que la bici est&aacute; siempre por encima de uno y por tanto de no tomarse las cosas muy en serio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Viene de finalizar hace escasos d&iacute;as una de las pruebas de ultrafondo m&aacute;s conocidas como es la Transib&eacute;rica. Adem&aacute;s, era su primera participaci&oacute;n en la misma. Ahora m&aacute;s en fr&iacute;o, &iquest;con qu&eacute; sensaciones se ha quedado? &iquest;Reto superado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, sin duda. Hacerla en menos de 7 d&iacute;as era muy d&iacute;ficil y lo he conseguido, por lo que el balance es muy positivo. Lo l&oacute;gico era hacerla en 8-10 d&iacute;as. Por eso acabar esta prueba, que como las de este tipo son extramadamente exigentes, y en tan corto espacio de tiempo ha hecho que la experiencia haya sido a&uacute;n m&aacute;s bonita. Para m&iacute;, la clasificaci&oacute;n no es relevante, pasa a un segundo plano como demuestra que no hay una premiaci&oacute;n en s&iacute;, as&iacute; que me centro en el tiempo realizado en lograrlo.
    </p><p class="article-text">
        A nivel general, no he tenido grandes problemas ni f&iacute;sicos ni mec&aacute;nicos, m&aacute;s all&aacute; de los peque&ntilde;os percances muy normales en este tipo de carreras. Lo importante es el reto personal, el plantearse planificar bien el recorrido y trazar la mejor ruta. En ese sentido, s&iacute; comet&iacute; alg&uacute;n fallo, lo que me ha dejado un poco mal sabor de boca. Pero me quedo con hacer tantos kil&oacute;metros en tan pocos d&iacute;as, algo que parec&iacute;a muy complicado para m&iacute; antes de empezar la prueba.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El ciclista Juan Antonio Flecha                            </span>
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        <strong>Esta prueba es un reto en s&iacute; misma con puertos m&iacute;ticos como el Stelvio, el Furkapass, el Mont Ventoux y el Aigoual&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;A qui&eacute;n no le gusta subir un puerto? Son terrenos preciosos. Es un esfuerzo constante, t&uacute; s&oacute;lo ante ellos. Me ha inspirado mucho el libro 'L'Alpe d'Huez', de Javier Garc&iacute;a S&aacute;nchez. Hay que tener un respeto a la monta&ntilde;a, tal y como hacen tambi&eacute;n los monta&ntilde;eros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Su condici&oacute;n de clasic&oacute;mano, de pruebas en carretera de m&aacute;s de 200 kms, le ha llevado a este mundo del ultraciclismo sin paradas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No creo, no tiene nada que ver. En las cl&aacute;sicas, los entrenamientos son muy estructurados y con demasiados n&uacute;meros. La Transib&eacute;rica me lleva a mis inicios en el ciclismo. Me permite ir m&aacute;s all&aacute; de la planificaci&oacute;n, ser flexible con los planes y eso es importante al igual que saber improvisar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Juan Antonio Flecha, en la playa con la bicicleta                            </span>
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        <strong>Gan&oacute; una etapa del Tour (Toulouse 2003). &iquest;Qu&eacute; hubiera dado por conseguir una Par&iacute;s Roubaix o un Tour de Flandes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me gustan mucho las cl&aacute;sicas porque sirven para explorar el terreno. Hace poco estuve cerca del vel&oacute;dromo de Roubaix donde en su &uacute;ltimo tramo adoquinado ponen el nombre de todos los ganadores y lo mismo sucede a un lado del Oude Kwaremont con Flandes y pens&eacute; que me qued&eacute; muy cerca de lograrlo en ambas. A ver, ahora s&iacute; que cambiar&iacute;a esa etapa del Tour por alguno de estos dos monumentos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En general, el ciclismo ha cambiado mucho desde su retirada profesional. &iquest;El actual es mejor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El de ahora me gusta, salvo porque se est&aacute; perdiendo el elemento aventurero con el tema de la metereolog&iacute;a y otras historias. Si ahora fuera ciclista profesional, mi rendimiento ser&iacute;a la bomba, pero echar&iacute;a de menos ciertas libertades que ahora no hay.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me gustan mucho las clásicas porque sirven para explorar el terreno</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>El material tambi&eacute;n ha evolucionado. Por ejemplo, han aparecido las bicicletas el&eacute;ctricas. &iquest;Est&aacute; a favor o en contra de ellas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que a favor, lo pensaba incluso antes de probarlas. Estoy muy contenta con ellas. El contexto cultural hace creer a la gente que no se hace ejercicio, que no cuesta pedalear, que no se suda... Pero no es as&iacute; y lo digo por experiencia. Hay que cambiar la mentalidad err&oacute;nea de que es un motor, cuando en realidad es una asistencia al pedaleo muy buena. Las bicicletas el&eacute;ctricas han permitido traer m&aacute;s gente al mundo del ciclismo, es una buena soluci&oacute;n para evitar coger el coche y eso es positivo. En mi caso, tengo dos cargos, una electrificada y otra no, pero ambas me son de gran ayuda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me consta que cuenta con muchas bicicletas, pero una y muy especial es una Riese &amp; M&uuml;ller. &iquest;Es la mejor opci&oacute;n para andar por la ciudad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, sin duda. Es una Riese &amp; M&uuml;ller Multicharger. Primero destaca por su calidad y r&iacute;gidez, est&aacute; pensada para el desplazamiento urbano y es muy apropiada para largos movimientos con cargas, ya sean personas o bultos. Cuenta con ruedas de 26 y unas luces y estabilidad magn&iacute;ficas. Adem&aacute;s, dispone de un 'longtail', muy diferente al resto que permite contar con una bicicleta no tan alargada, sino m&aacute;s recogida lo que da una ventaja importante como es tener todo m&aacute;s a mano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es lo que cualquier usuario deber&iacute;a tener m&aacute;s en cuenta a la hora de comprarse una bici?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo fundamental es tener claro que cualquier bicicleta no sirve para todo. Hay que tener claro qu&eacute; se quiere hacer de ella. Mi hija me pregunta por qu&eacute; contamos con tantas en casa. Le digo que porque me gustan, por hobby y porque cada uno tiene su uso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El ciclista argentino Juan Antonio Flecha, montado en bicicleta en la playa                            </span>
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        <strong>&iquest;Nota una mayor concienciaci&oacute;n y un mayor respeto al ciclista o vamos hacia atr&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La concienciaci&oacute;n es dif&iacute;cil. Lo que tenemos que conseguir es que cada vez seamos m&aacute;s usuarios de la bici. De esta forma, el conductor de coche no se sentir&aacute; como el &uacute;nico en la carretera y pensar&aacute; que ir en bicicleta o en transporte p&uacute;blico es una forma de vida m&aacute;s saludable para moverse por la ciudad. Lo que no funciona para nada son los carriles bici comunitarios, porque en ellos no se respeta al ciclista. Se debe apostar, sin lugar a dudas, por los segregados. Afortunadamente, el nivel cultural ha aumentado en los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os. Entonces, iba al instituto en bicicleta y parec&iacute;a alguien raro, porque casi todos lo hac&iacute;an en Vespino. Ahora toda esa situaci&oacute;n ha cambiado de forma espectacular y es una buena se&ntilde;al de cara al futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fran Prieto, Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/entrevistas/juan-antonio-flecha-ciclista-bicicleta-da-felicidad-vida-excusa-buena-conseguirla_1_12083690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Feb 2025 09:05:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juan Antonio Flecha, ciclista: "La bicicleta te da la felicidad y en esta vida cualquier excusa es buena para conseguirla"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Barcelona,Ciclismo,Ciclistas,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici,Deporte,Deportes]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Carlos de Andrés: "Ahora los jóvenes asocian la bici al aire libre y la libertad más que a la competición"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/entrevistas/carlos-andres-ahora-jovenes-asocian-bici-aire-libre-libertad-competicion_128_10286414.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18fce58e-036a-46a0-a86c-fd9705428124_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carlos de Andrés: &quot;Ahora los jóvenes asocian la bici al aire libre y la libertad más que a la competición&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El público que nos ve lo hace por conceptos básicos: sufrimiento, caídas, calor, montañas…", comenta el periodista, que entendió pronto que al público "no le podías aburrir con tecnicismos, hablándole de watios, sino usando historias, conceptos y datos que pudiera entender mejor"</p><p class="subtitle">Ruta - En bicicleta por Angola: las vistas del Pico de Acevedo y lagoa Dos Arcos</p></div><p class="article-text">
        Su voz y su figura est&aacute;n asociadas al ciclismo desde 1988. Narrador junto a Pedro Delgado de las grandes citas del calendario nacional e internacional, entre 2008 y 2020 el periodista catal&aacute;n fue tambi&eacute;n director de Teledeporte, canal en abierto de tem&aacute;tica deportiva de TVE. Charlamos con Carlos de Andr&eacute;s (Barcelona, 1965) sobre c&oacute;mo se teji&oacute; un estilo propio y la herencia de quienes lo precedieron en la narraci&oacute;n del ciclismo, sobre el estado de salud del deporte, sobre el pasado, el presente y el futuro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En mi &eacute;poca de la Facultad yo era muy futbolero. Me gustaba mucho y ahora tambi&eacute;n, aunque lo sigo de una forma m&aacute;s moderada. Tambi&eacute;n recuerdo que por entonces quer&iacute;a ser reportero, pensaba en ser corresponsal de guerra, pero claro, aquello se me pas&oacute; con el tiempo. Ve&iacute;a la Vuelta en la tele, y ve&iacute;a tenis y, claro est&aacute;, f&uacute;tbol y pensaba que aquellos deportes me gustaban para seguirlos como periodista. Es curioso, porque tantos a&ntilde;os despu&eacute;s te pones a pensarlo y de todos los deportes que me atra&iacute;an, de los que estamos hablando y en la &eacute;poca de la que estamos hablando, el que ten&iacute;a una mayor vida y una mayor posibilidad de comunicar a trav&eacute;s del mismo era el ciclismo&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En 1986 hace Sus primeras pr&aacute;cticas como periodista en la revista Don Bal&oacute;n y ya en 1988 entra en RTVE Catalu&ntilde;a, en donde tiene la oportunidad premonitoria de cubrir una etapa en la que fue Su primera incursi&oacute;n en la Vuelta a Espa&ntilde;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, a aquella Vuelta fui para aprender, de acompa&ntilde;ante de Jacint Felip (uno de los grandes precedentes del periodismo deportivo en catal&aacute;n). La narramos en catal&aacute;n y en aquel entonces me dediqu&eacute; a dar mis impresiones sobre lo que ve&iacute;a. Al a&ntilde;o siguiente Jacint Felip dej&oacute; la tele y me propusieron hacer la narraci&oacute;n de la Vuelta en solitario. Despu&eacute;s, en 1990, Pedro Gonz&aacute;lez me pregunt&oacute; si quer&iacute;a incorporarme al equipo de Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola. Dije que s&iacute; y desde aquel entonces llegamos hasta ahora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Estuve creo que diez años haciendo la Vuelta en moto y siempre digo que no sería el mismo comentarista sin haber pasado por allí&quot;, comenta"
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                &quot;Estuve creo que diez años haciendo la Vuelta en moto y siempre digo que no sería el mismo comentarista sin haber pasado por allí&quot;, comenta                            </span>
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        <strong>Estamos pues en una Vuelta pr&aacute;cticamente premoderna: no hab&iacute;a cascos, ni pedales autom&aacute;ticos, ni pinganillos, ni potenci&oacute;metros, ni barritas energ&eacute;ticas. &iquest;Qu&eacute; recuerdos le trae aquello?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uf, muchos. Sobre todo, el poder ver un pa&iacute;s que no conoc&iacute;a, pues en un mes me recorr&iacute; Espa&ntilde;a. Por entonces no se viajaba como ahora y yo ten&iacute;a mucha ansia por viajar, por moverme, por ir a sitios nuevos y conocer otras cosas. Quiz&aacute; lo que primero recuerdo es eso, el impacto de aquellos descubrimientos. Luego, claro est&aacute;, te vas dando cuenta de lo que era el ciclismo de entonces respecto al de ahora. Aquel ten&iacute;a m&aacute;s de aventura. En carrera me mov&iacute;a en moto, a mi aire, moj&aacute;ndome cuando llov&iacute;a, como los corredores, que por ello me ve&iacute;an como alguien m&aacute;s cercano y as&iacute; aprovechaba para charlar con ellos y sus directores, enter&aacute;ndome de lo que se coc&iacute;a en carrera.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creo que si estás tuiteando todo el día con un corredor, diciéndole lo bueno y lo guapo que es, te equivocas. Nosotros los periodistas tenemos que saber guardar las distancias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>All&iacute; fue fraguando entonces su conocimiento de este deporte, adoptando su personalidad y estilo como narrador.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estuve creo que diez a&ntilde;os haciendo la Vuelta en moto y siempre digo que no ser&iacute;a el mismo comentarista sin haber pasado por all&iacute;, porque claro, estamos hablando de un momento en que no hab&iacute;a reguladores, un tiempo en el que te mov&iacute;as con total libertad, mientras que ahora hay que pedir permiso para todo. Entonces el ciclismo era como un juego, una historia fant&aacute;stica. Te acercabas a los coches de los directores y te contaban sus cosas. Hab&iacute;a mucha cercan&iacute;a. Ahora bien, con el tiempo te das cuenta del peligro de empatizar demasiado con los ciclistas. En el periodismo hay que saber marcar unas distancias con los protagonistas, porque si caes en el amiguismo queda invalidado tu sentido cr&iacute;tico. Hoy veo que en las redes sociales todo el mundo es amigo de todo el mundo. Veo mucho colegueo que a la larga impide mantener una visi&oacute;n neutral de lo que es y no es correcto. Creo que si est&aacute;s tuiteando todo el d&iacute;a con un corredor, dici&eacute;ndole lo bueno y lo guapo que es, te equivocas. Nosotros los periodistas tenemos que saber guardar las distancias para ejercer nuestra responsabilidad como comunicadores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Haciendo historia de los narradores del ciclismo en TVE, recordamos los estilos diferentes de Antol&iacute;n Garc&iacute;a, Emilio Tamargo, &Aacute;ngel Mar&iacute;a de Pablos, Ram&oacute;n Pizarro y Pedro Gonz&aacute;lez, entre otros. Luego llega usted y le toca crearse un estilo propio. &iquest;C&oacute;mo lo hace?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente yo empec&eacute; a narrar la Vuelta a la muerte de Pedro, lo que me ha dejado una sensaci&oacute;n un poco rara. Sabes que la vida sigue y tal, pero se me hizo extra&ntilde;o sustituir a alguien que siempre se port&oacute; muy bien conmigo y me ayud&oacute; tanto&hellip; En fin, cuando me encargaron llevar la retransmisi&oacute;n de la Vuelta ten&iacute;a muy claro c&oacute;mo quer&iacute;a hacer las cosas. Pensaba que el modo correcto pasaba por trabajar con cantidad de cifras y datos, con conceptos muy t&eacute;cnicos y gr&aacute;ficos de rendimiento de los ciclistas destinados al conocedor de este deporte. Por suerte supe evolucionar a tiempo, cambiar aquella forma de trabajar. Lo hice al darme cuenta de que el p&uacute;blico que nos segu&iacute;a era un p&uacute;blico de inter&eacute;s generalista que, principalmente, buscaba entretenimiento. Un p&uacute;blico al que no le pod&iacute;as aburrir con tecnicismos, habl&aacute;ndole de watios, sino usando historias, conceptos y datos que pudiera entender mejor. Eso lo supe ver con el paso de los a&ntilde;os, a la vez que iba variando mi forma de comentar las carreras en base a la confianza y la experiencia que te da el paso del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Le recuerdo hace un mont&oacute;n de a&ntilde;os, en la era pre-internet, ley&eacute;ndose un mont&oacute;n de diarios antes de las carreras, recortando noticias interesantes, preparando apuntes, revisando entrevistas y recopilando datos para las retransmisiones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y sigo, sigo leyendo peri&oacute;dicos y revistas, cosas que seguir&eacute; haciendo por siempre, aunque sean menos necesarias que antes. Ten en cuenta que comentar desde estudio hace 30 a&ntilde;os era casi una heroicidad. No ten&iacute;amos ni listas de dorsales y documentar una carrera (con el palmar&eacute;s de los corredores, sus caracter&iacute;sticas, declaraciones, etc.) desde casa era una locura. Por eso hab&iacute;a que procurar recopilar la mayor cantidad de informaci&oacute;n posible. Hoy en d&iacute;a las cosas son distintas: solo tienes que apretar un bot&oacute;n y tienes a tu alcance una gran cantidad de informaci&oacute;n de todo tipo sin que hayas tenido que trabajar para conseguirla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;comentar desde estudio hace 30 años era casi una heroicidad. No teníamos ni listas de dorsales y documentar una carrera desde casa era una locura&quot;, apunta"
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                &quot;comentar desde estudio hace 30 años era casi una heroicidad. No teníamos ni listas de dorsales y documentar una carrera desde casa era una locura&quot;, apunta                            </span>
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        <strong>S&iacute;, por entonces el periodista especializado era un gur&uacute;, una autoridad en su campo, pues manejaba informaciones que no estaban al alcance de cualquiera. Hoy eso ya no es as&iacute;: 'todo' parece estar en la web y el periodista tiene que hilar m&aacute;s fino en datos y apreciaciones para no caer en descr&eacute;dito.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que, en general, Pedro Delgado y yo tenemos la gran suerte de que la gente nos ha recibido muy bien a lo largo de todos los a&ntilde;os que llevamos juntos. Quien se dedica a esto sabe, obviamente, que no le va a a gustar a todo el mundo. Eso es imposible. Si te equivocas en algo sabes que habr&aacute; cr&iacute;ticas y aprendes a enfrentarte a ellas de forma positiva. Luego est&aacute;n las redes sociales, a las que no hago mucho caso, aunque s&iacute; que tengo un Twitter con un nombre falso para ver lo que se dice. Si ves alguna cr&iacute;tica fundada, pues corriges; si ves que son cosas sin fundamento, pues bueno&hellip; Eso pasa cuando a veces tarda en entrar la conexi&oacute;n de la carrera y la gente se lanza a criticar sin saber que esos aspectos no se resuelven con un chasquido de dedos. En la retransmisi&oacute;n de la Vuelta, por poner un ejemplo, todo va planificado, hasta los repostajes de los helic&oacute;pteros y el vuelo de los aviones. Todo est&aacute; medido y no te puedes saltar un guion establecido porque la carrera vaya con media hora de adelanto. F&iacute;jate que hasta est&aacute; estipulado d&oacute;nde tienen que repostar los helic&oacute;pteros, porque al ser su combustible una mercanc&iacute;a peligrosa, tienes que solicitar una serie de permisos, pues el repostaje no se puede realizar donde a ti te da la gana. Por eso me horroriza que ahora mucha gente joven opine inform&aacute;ndose &uacute;nicamente a trav&eacute;s de Twitter y las redes sociales, dejando correr bulos, sin contrastar nada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                En el estudio de TVE, con Pedro Delgado                            </span>
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        <strong>Supongo que al narrar en televisi&oacute;n hay que tener mucho cuidado al ejercer la cr&iacute;tica, porque hay gente siempre dispuesta a lanzarse a la yugular y adem&aacute;s los equipos ciclistas profesionales tienen gabinetes de prensa que est&aacute;n al tanto de todo y no pasan ni una.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, ahora en depende qu&eacute; cosas hay que tener mucho cuidado con lo que se dice, porque tal jefe de prensa se te echa encima. Entiendo que un periodista joven, que est&aacute; empezando, se amilane. Yo no, porque no estoy en la misma posici&oacute;n. No entiendo que no pueda hacer una cr&iacute;tica a lo que veo en carrera o que me digan que no puedo llamar a un corredor para hablar con &eacute;l, para preguntarle algo, cuando llevo treinta a&ntilde;os haci&eacute;ndolo. Yo puedo hacerlo porque soy la persona que habla por televisi&oacute;n. Otros no tienen la oportunidad de hablar con los ciclistas tan libremente como se hac&iacute;a antes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este sentido vamos un poco para atr&aacute;s, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Antes era el periodista quien decid&iacute;a qu&eacute; era noticia. Ahora no, ahora es el departamento de prensa del equipo equis quien manda notas y notas que son puro marketing. Yo entiendo, por las dificultades econ&oacute;micas que hay, que una p&aacute;gina web las reproduzca sin cuestion&aacute;rselo. &iquest;Es periodismo?, pues probablemente no. Son &ldquo;noticias&rdquo; a coste cero, pero es que los peri&oacute;dicos y los periodistas servimos para dar buena informaci&oacute;n, aunque a veces parece que no se quiere que las cosas sean as&iacute;. Hay veces en que yo tengo discusiones con gente. Te dicen: &ldquo;va a hablar este&rdquo; o &ldquo;viene este otro&rdquo;. No, perdone, quien viene a hablar a mi casa lo elijo yo. Soy consciente de que si a veces no tienes medios, pues tienes que aceptar estas cosas, pero si al periodista le dan todo hecho, si le remiten todas las informaciones, &iquest;para qu&eacute; sirve? &iquest;Para qu&eacute; est&aacute;?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antes el ciclismo casi no ten&iacute;a espacio en televisi&oacute;n y ahora&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que ahora el deporte es adem&aacute;s un gran entretenimiento. En televisi&oacute;n hay muchos tipos de programas de entretenimiento: hay programas musicales, concursos y tambi&eacute;n deportivos. Y ah&iacute; tenemos que el ciclismo es un deporte totalmente televisivo. Si vas a la carretera, el paso de los ciclistas y el pelot&oacute;n son apenas diez segundos, aunque es verdad que sobre el terreno ves muchas otras cosas y lo disfrutas de otra manera. En la televisi&oacute;n disfrutas adem&aacute;s de todo el tema cultural, paisaj&iacute;stico. Empez&oacute; con ello el Tour, seguimos nosotros, luego el Giro y luego ya lo hace todo el mundo. Es una forma de ense&ntilde;ar las bellezas de tu pa&iacute;s, tu regi&oacute;n o tu ciudad. Vamos, que presentas un escaparate que cambia todos los d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como periodista que ha presenciado numerosas retransmisiones de ciclismo de otras televisiones, en Giro y Tour, por ejemplo, y que a la vez hace las suyas para TVE, &iquest;puede decirnos si entre vosotros hay diferentes formas de trabajar o por el contrario hay una f&oacute;rmula que se repite?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cada pa&iacute;s tiene sus costumbres y maneras de hacer y por ello creo que narramos de forma diferente, cada cual con su estilo. Antes envidiaba algunas cosas de las retransmisiones de los franceses y sobre todo me gustaba el &ldquo;Processo alla tappa&rdquo; de la televisi&oacute;n italiana (un programa que tras cada etapa del Giro contaba con distintos invitados que analizaban lo sucedido en la jornada), que aqu&iacute; a mis 58 a&ntilde;os consegu&iacute; poder hacer finalmente en TVE, El Rodillo, que hicimos antes en La Revuelta, pero sin tener los medios que ten&iacute;amos este a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En general creo que los programas dependen del car&aacute;cter de cada pa&iacute;s. En Francia tienen mucho gusto a la hora de tratar las im&aacute;genes y los reportajes y sin embargo no son tan buenos como los italianos en las tertulias. Nosotros somos una mezcla de todo. Narrativamente creo que somos m&aacute;s energ&eacute;ticos que los franceses&hellip; Ya sabes, al final t&uacute; reflejas un poco tambi&eacute;n la cultura que has mamado. &iquest;Y la invasi&oacute;n anglosajona? S&iacute;, claro que existe, y tambi&eacute;n en televisi&oacute;n tiene su propio estilo narrativo. Hace 20 a&ntilde;os el franc&eacute;s era el idioma del ciclismo y ahora es el ingl&eacute;s el que manda, de ah&iacute; que hayan creado su propio estilo de hacer las cosas. Es m&aacute;s, el ciclismo actual no podr&iacute;a ya vivir al margen de ellos. De hecho, en los a&ntilde;os pasados los presidentes de la UCI eran angl&oacute;fonos y hubo un corredor como Armstrong que llev&oacute; el ciclismo a los EEUU, mundializ&aacute;ndolo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estar&aacute; harto de escuchar que algunas etapas de la Vuelta son buenas para echar la siesta&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay gente que se queja de que hay muchos finales en cuestas duras&hellip; Yo me acuerdo de que hace ya muchos a&ntilde;os tuve una conversaci&oacute;n con V&iacute;ctor Cordero. Por entonces en TVE se daban 60 o 70 kil&oacute;metros de etapa y yo insist&iacute;a en que lo que vi&eacute;ramos ten&iacute;a que ser muy bueno. Me dec&iacute;an: es que tenemos una salida de etapa preciosa. S&iacute;, pero eso la gente no lo ve en su casa, eso lo ven los directores y los ciclistas. Nosotros tenemos que esforzarnos para que esos 60 o 70 kil&oacute;metros finales sean buenos y eso no quiere decir no llegar al esprint, sino, por ejemplo, meter alg&uacute;n puerto de tercera para que haya un punto de entretenimiento. Yo creo que eso Javier Guill&eacute;n lo ha sabido interpretar bien. Es verdad que a lo mejor al purista no le gustan esos recorridos, pero es que los puristas son diez y los otros son un mill&oacute;n&hellip; F&iacute;jate que incluso el Tour est&aacute; cambiando. Ya no hay tantas etapas llanas porque se dan cuenta de que se trata de entretener con un espect&aacute;culo televisivo y la competencia es tan dura que o lo que ense&ntilde;as est&aacute; bien o&hellip; En el &uacute;ltimo contrato que firmamos con el Tour, resulta que Eurosport tiene preferencia sobre nosotros y solo ellos pueden dar las etapas enteras. Y yo me digo: &iquest;para qu&eacute;? &iquest;Tiene sentido pedirle a la gente que vea cinco o seis horas de etapa ense&ntilde;&aacute;ndole tres escapados y un pelot&oacute;n? &iquest;Es que no vemos que esto no es lo que la gente quiere? Si prestas un poco de atenci&oacute;n ves que Moto GP pide a su p&uacute;blico 50 minutos de atenci&oacute;n cada dos semanas y yo le estoy pidiendo a mi gente del ciclismo tres horas, como m&iacute;nimo, durante todo un mes. Es una brutalidad.
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                &quot;¿Tiene sentido pedirle a la gente que vea cinco o seis horas de etapa enseñándole tres escapados y un pelotón? ¿Es que no vemos que esto no es lo que la gente quiere?&quot;, se pregunta                            </span>
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        <strong>&iquest;Qu&eacute; le dicen las audiencias sobre todo eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nos dicen que seguimos bien. Es verdad que ya hay pocos deportes que se mantengan en abierto, pero no s&eacute;, la Vuelta y el Tour tienen etapas que en La 1 llegan al mill&oacute;n ochocientos mil o dos millones de espectadores. Tal y como est&aacute; el patio eso est&aacute; muy bien. S&iacute; que se nota que hay un poco menos de audiencia en Teledeporte y en general, pero mira, le&iacute; hace poco una entrevista con Freire. Dec&iacute;a: &ldquo;siento envidia de la repercusi&oacute;n que tienen hoy en d&iacute;a las cl&aacute;sicas&rdquo;. No es as&iacute;, sino todo lo contrario, y alg&uacute;n d&iacute;a se lo dir&eacute;. Recuerdo una de las Mil&aacute;n-San Remo que &eacute;l gan&oacute; y que dimos en La 2, que creo tuvo un mill&oacute;n de espectadores. Y entonces, &iquest;por qu&eacute; dice eso? Porque es lo que dice la gente de las redes y tal. Eso impacta en un nicho de gente que ya ve ciclismo, y en cambio ahora hago la Paris-Roubaix o Flandes y no va a llegar a los 150.000 espectadores mientras que su Mil&aacute;n-San Remo la vieron m&aacute;s de 900.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y adem&aacute;s se da la paradoja de que vivi&eacute;ndose ahora un auge de la pr&aacute;ctica de la bicicleta hay muchos ciclistas a los que no les gusta ver carreras&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hombre, el vaticinio que puedo hacer a futuro en cuanto a la audiencia de las carreras, pues creo que si se mantiene como hasta ahora la retrasmisi&oacute;n en La 1 vamos bien. No olvidemos que la televisi&oacute;n la ve gente mayor. El f&uacute;tbol y el ciclismo lo ven mayoritariamente gente de 45 a&ntilde;os para arriba, o sea que en ese sentido tenemos un p&uacute;blico con h&aacute;bitos de audiencia para muchos a&ntilde;os. Pero hay otro extremo. Mi hija tiene muchos amigos que van en bici, pero no ven las carreras. Hay mucho ciclista joven de los que se han tirado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os a hacer bici, gente que no deja de hacer nada por ver una etapa y yo s&iacute;. Para esta gente joven de ahora el ciclismo va m&aacute;s conectado con el aire libre, con la libertad, que con la competici&oacute;n pura o la figura de un campe&oacute;n. Yo conozco mucha gente de 28 a 30 a&ntilde;os a los que el ciclismo, puf&hellip; Ven una etapa del Tour y otra de la Vuelta, pero no le hables de ver la Vuelta a Valencia, ni la Volta a Catalunya. Ni les importa lo m&aacute;s m&iacute;nimo. Eso es lo que he constatado, pero bueno tambi&eacute;n es cierto que los chicos que ahora est&aacute;n locos con la Kings League (audiencias de 25 a 30 a&ntilde;os) a lo mejor dentro de tres a&ntilde;os est&aacute;n locos con otra cosa, porque la gente joven necesita est&iacute;mulos constantes.
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                Carlos de Andrés, junto a Pedro Delgado                            </span>
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        <strong>&iquest;Qu&eacute; innovaciones se pueden hacer para ganar audiencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El p&uacute;blico que nos ve lo hace por conceptos b&aacute;sicos: sufrimiento, ca&iacute;das, calor, monta&ntilde;as&hellip; Te dicen: podr&iacute;amos poner watios desarrollados en pantalla. No, eso no te gana ning&uacute;n espectador. Lo que te gana espectadores es el target del que ve en un momento dado Teledeporte o Eurosport, pero claro, entonces ya estamos hablando de audiencias que pasan de un mill&oacute;n y medio a 100.000 y a 10.000 por decir algo. Lo que cambia mucho en audiencias es de pasar de una tele generalista a otra tem&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la Vuelta de toda las que ha hecho que le haya dejado profesionalmente m&aacute;s satisfecho?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda esta &uacute;ltima. Permitirme hacer el programa incorporando ya a Purito en algunas etapas requiere un proceso de integraci&oacute;n. Pedro (Delgado) y yo llevamos veinte a&ntilde;os juntos y cuando entra otro comentarista, hay un proceso tambi&eacute;n para aclimatarse. Y volvemos a lo de siempre: si la etapa ten&iacute;a una audiencia de mill&oacute;n y medio, en Teledeporte a lo mejor ten&iacute;a 350.000, lo que est&aacute; muy bien, porque ya estamos hablando de un post etapa. Por eso si hablamos de una Vuelta que nos haya quedado redonda, me ha gustado mucho la de este a&ntilde;o. Y bueno, no me olvido de la Vuelta que hicimos en el mes de octubre-noviembre (2020 a causa de la COVID-19), que destac&oacute; mucho a nivel paisaj&iacute;stico porque los colores del oto&ntilde;o resultaron preciosos. En cambio, en el mes de agosto el sol te mata los planos. Hay muchas variables que influyen y la meteorolog&iacute;a tambi&eacute;n afecta. Entonces en agosto vemos una Espa&ntilde;a muy seca, y en octubre otra m&aacute;s h&uacute;meda, de colores m&aacute;s atractivos, y eso se not&oacute; mucho.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Supongo que el proceso de preparaci&oacute;n de una Vuelta a Espa&ntilde;a antes de que comience su emisi&oacute;n es m&aacute;s trabajoso de lo que nos suponemos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, s&iacute;. Te cuento para que te hagas una idea. Nosotros al acabar la Vuelta a Espa&ntilde;a, en octubre, tenemos una primera reuni&oacute;n de valoraci&oacute;n. Ah&iacute; vemos en qu&eacute; hemos podido fallar y en qu&eacute; han ido mejor las cosas. Luego, a partir de enero, ya empieza el trabajo de la siguiente Vuelta. Volvemos a hacer reuniones t&eacute;cnicas y empiezan a trabajar los tres equipos de gente: la que se encarga de localizar metas, la gente que localiza los saltos intermedios en las monta&ntilde;as para que la se&ntilde;al de las motos llegue, y estamos los que localizamos todo el tema paisaj&iacute;stico, catedrales y todo eso para luego hacer una serie de documentos&hellip; O sea, es un proceso muy largo. Realmente nosotros trabajamos desde enero para la Vuelta.
    </p><p class="article-text">
        Igualmente nos movemos sobre el terreno. Un realizador y yo hacemos los &uacute;ltimos 100 kil&oacute;metros de etapa, los que se ven normalmente, o la totalidad de la etapa cuando se televisa entera. Se trata de que el realizador sepa qu&eacute; hay que ense&ntilde;ar y c&oacute;mo hay que ense&ntilde;arlo. Luego el realizador que hace la carrera va a las metas, ve las metas, coloca las c&aacute;maras, etc. Eso se va haciendo en febrero, marzo y abril al tiempo que los t&eacute;cnicos van por los montes buscando puntos donde colocar las antenas. Todo esto va a ir cambiando, porque dentro de unos a&ntilde;os cuando el 5G est&eacute; implantado, todo esto ya ser&aacute; una revoluci&oacute;n. Actualmente no se puede hacer una Vuelta por tel&eacute;fono o con se&ntilde;ales de fibra, pero llegar&aacute; un momento en que eso cambiar&aacute; y ser&aacute; la leche.
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                Carlos de Andrés, en bicicleta                            </span>
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        <strong>Terminamos. Hemos hablado de contar el ciclismo que practica el pr&oacute;jimo, pero &iquest;qu&eacute; hay del suyo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo he hecho mucho deporte toda mi vida, desde ni&ntilde;o. En bici comenc&eacute; a andar bastante desde 2010, pero la direcci&oacute;n de Teledeporte (entre 2008 y 2020) me quitaba mucho tiempo, que luego he recuperado. Antes hice bastante bici de monta&ntilde;a, pero ahora hago m&aacute;s carretera, porque tengo un grupo de amigos con el que en el mes de junio suelo ir a los Alpes. Tambi&eacute;n tengo que decir que no me gusta madrugar para ir en bici y que soy ciclista de salidas de unas dos horas como m&aacute;ximo, con eso tengo bastante. Tampoco soy mucho de ir a marchas cicloturistas, salvo a alguna que he ido por compromiso. Igualmente me gusta correr a pie, porque te pones las zapatillas y con cincuenta minutos corriendo ya has hecho un buen ejercicio. Lo malo es que he tenido algunas lesiones y al final termino prefiriendo hacer 60 kil&oacute;metros en bici.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ya sabemos que ahora hay una fuerte tendencia a moverse en bici por las ciudades, pero el problema es que salvo que tengas una máquina muy baratilla, no la puedes dejar en ningún lado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tambi&eacute;n es ciclista urbano, o no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; que me gustar&iacute;a ir m&aacute;s en bici por ciudad, pero reconozco que a veces me puede el h&aacute;bito de ir en moto. Llevo diecisiete a&ntilde;os movi&eacute;ndome en scooter, porque Barcelona es una ciudad con buen clima para ir en moto, y as&iacute; gano bastante tiempo en mis desplazamientos. Ya sabemos que ahora hay una fuerte tendencia a moverse en bici por las ciudades, pero el problema es que salvo que tengas una m&aacute;quina muy baratilla, no la puedes dejar en ning&uacute;n lado. No puedes ir a un recado porque normalmente no te dejan meter la bici a donde vayas y tampoco la puedes dejar en la calle porque ya sabes a lo que te arriesgas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/entrevistas/carlos-andres-ahora-jovenes-asocian-bici-aire-libre-libertad-competicion_128_10286414.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Jun 2023 19:45:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carlos de Andrés: "Ahora los jóvenes asocian la bici al aire libre y la libertad más que a la competición"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciclismo,Ciclistas,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici,Movilidad,Movilidad sostenible,Movilidad urbana,Agentes de movilidad,TVE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Virginia Berasategui: "Todo lo que he hecho en mi vida ha sido resistir y progresar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/entrevistas/virginia-berasategui-he-hecho-vida-sido-resistir-progresar_128_9715186.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1cf9f9b6-985b-428a-8100-f2b89ca79377_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Virginia Berasategui: &quot;Todo lo que he hecho en mi vida ha sido resistir y progresar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Ese buscar contentar a todo el mundo, pensar que no me iban a querer si no ganaba. Era yo misma la que me metía presión", dice la deportista sobre su positivo en una prueba antidopaje en 2013</p><p class="subtitle">Marino Lejarreta: "En el hospital lo vi todo muy negro, pero asumí que aquel era el riesgo que corría por ser ciclista"</p></div><p class="article-text">
        Tras una larga y exitosa vida deportiva en la que se proclam&oacute; campeona mundial (2003) y doble campeona europea (en 2009 y 2010) de triatl&oacute;n de larga distancia, as&iacute; como doble campeona europea de medio Ironman (en 2007 y 2008), la figura de la triatleta vizca&iacute;na sufri&oacute; la tremenda erosi&oacute;n de su positivo en 2015 en un control antidopaje. Asumiendo plenamente su error, Berasategui cumpli&oacute; una sanci&oacute;n deportiva de dos a&ntilde;os.&nbsp; A partir de ah&iacute;, el matrimonio, la maternidad y el deporte la ayudaron a rehacer su paz interior.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quienes andaban en bicicleta en el Bilbao de 1988 conoc&iacute;an la existencia de Javier Berasategui, un maratoniano amante de la bicicleta a quien por entonces le dio la chaladura de vender su coche (los m&aacute;s exagerados dec&iacute;an que su casa) para irse a Haw&aacute;i, a correr su celebre Ironman.&nbsp;Buscando compartir experiencias y tiempo con Javier, su esposa Mar&iacute;a Luisa Luna, de 30 a&ntilde;os y madre ya de Marta y Virginia, comenz&oacute; a practicar deporte por primera vez en su vida. Y no lo hizo nada mal, porque despu&eacute;s de apenas veinte meses de entrenamiento gan&oacute; el Marat&oacute;n de Bilbao de 1982, batiendo el r&eacute;cord de Bizkaia e imponi&eacute;ndose luego en no pocas carreras. L&oacute;gico es pues suponer que ese caldo de cultivo no pod&iacute;a menos que dar alg&uacute;n fruto destacado. Pero mejor ser&aacute; que contemos la historia desde el principio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde peque&ntilde;a mi primer deporte fue la nataci&oacute;n&rdquo;, recuerda Virginia Berasategui (Sondika, 1975). &ldquo;Mi padre era entrenador del Club Deportivo de Bilbao y por eso empec&eacute; nadando.&nbsp; Luego, pues tambi&eacute;n estaba en el equipo de atletismo del Colegio de Vizcaya. Corr&iacute;a bien y por entonces combinaba la nataci&oacute;n con las carreras a pie. M&aacute;s tarde lleg&oacute; la bici. Ten&iacute;a 12 a&ntilde;os y para mi cumple ped&iacute; que me regalasen una de carreras. Al principio yo acompa&ntilde;aba a mi aita y a mi ama a las carreras en las que participaban y ya m&aacute;s tarde a mi aita a los triatlones, cuando eran muy poquitos los que lo hac&iacute;an. Total, que a m&iacute; me encantaba aquel ambiente y poco a poco me fui metiendo en &eacute;l, porque adem&aacute;s me encantaba hacer deporte&rdquo;, asegura.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Creo que donde más capaz era de exprimirme era sobre la bici. Como entrenaba detrás de ciclistas profesionales, gente que iba muy fuerte, pues me sacaban de punto y eso a mí me encantaba, porque me ponía más en forma&quot;, confirma"
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                &quot;Creo que donde más capaz era de exprimirme era sobre la bici. Como entrenaba detrás de ciclistas profesionales, gente que iba muy fuerte, pues me sacaban de punto y eso a mí me encantaba, porque me ponía más en forma&quot;, confirma                            </span>
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        <strong>De kalimotxo y discotecas ni hablamos, &iquest;verdad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, en mi juventud no fui mucho de juergas y discotecas, y el kalimotxo, pues lo siento, pero no me gustaba. Con 17 o 18 a&ntilde;os, los s&aacute;bados por la tarde entrenaba en piscina y luego sal&iacute;a un par de horitas a ver a mis amigas, pero andaba mirando el reloj, pensando en volver casa a cenar para levantarme pronto el domingo y salir a andar en bici. Aquello era algo que nunca me impusieron, sal&iacute;a de m&iacute;. Los horarios de vuelta a casa me los pon&iacute;a yo y tambi&eacute;n lo que beb&iacute;a o dejaba de beber. Nadie me obligaba ni me dec&iacute;a: &ldquo;Oye, &iquest;qu&eacute; est&aacute;s haciendo?&rdquo;. A m&iacute; el esforzarme en hacer deporte me sal&iacute;a de dentro.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con 17 o 18 años, los sábados por la tarde entrenaba en piscina y luego salía un par de horitas a ver a mis amigas, pero andaba mirando el reloj, pensando en volver casa a cenar para levantarme pronto el domingo y salir a andar en bici</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo se da cuenta de que es 'buena' en esto?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil de explicar, porque suena como muy prepotente, pero yo siempre, desde peque&ntilde;a, ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de que esto era lo m&iacute;o, lo que quer&iacute;a hacer. Y me fui poniendo metas: primero ganas un campeonato de Bizkaia, luego vas a por el de Euskadi, luego a por el de Espa&ntilde;a... Yo lo ve&iacute;a como algo normal, entre comillas, aunque suene raro. Recuerdo que, siendo juvenil, en la federaci&oacute;n espa&ntilde;ola me hicieron una prueba de esfuerzo. No hab&iacute;a muchas chicas deportistas, pero ya entonces estaba a nivel de las atletas m&aacute;s mayores. Hay que tener en cuenta que m&aacute;s adelante, en 1994, siendo j&uacute;nior, ya fui campeona de Espa&ntilde;a absoluta y tercera en el campeonato de Europa. Entonces me hicieron unas pruebas de esfuerzo en el tapiz rodante y dec&iacute;an que mi VO2 m&aacute;ximo (el n&uacute;mero que describe nuestra capacidad cardiorrespiratoria), indicaba que ten&iacute;a cualidades (para la alta competici&oacute;n) y tambi&eacute;n me hicieron unas pruebas, y la psic&oacute;loga de la Federaci&oacute;n me dijo que ten&iacute;a mentalidad de &eacute;lite, cualidades para ser campeona del mundo. Aquello se me qued&oacute; grabado. Puede sonar muy fuerte, pero me ve&iacute;a capaz de ir a por ello, aunque me costase. Ten&iacute;a esa sensaci&oacute;n ya desde mi primer mundial, el del 91, al que me llevaron como absoluta siendo j&iacute;nior. Qued&eacute; la cuarenta y pico, pero a m&iacute; me dio igual: yo sab&iacute;a que iba a estar ah&iacute;, peleando por ello y que ya llegar&iacute;a mi turno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Insistente y perfeccionista, entonces.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, soy una persona a la que siempre le ha gustado dar el doscientos por cien, en todo, con lo bueno y lo malo que eso conlleva. Siempre he sido muy muy perfeccionista, de darlo todo en todas las facetas de mi vida. Soy muy competitiva, de luchar conmigo misma para dar lo mejor. Por eso me gusta la gente peleona, la que intenta dar lo mejor de s&iacute;, aunque no tenga grandes cualidades. Por supuesto que a m&iacute; me gusta ganar, pero a veces no se puede. Entonces, ha habido gente que en alguna carrera me ve&iacute;a sonre&iacute;r tras haber quedado quinta, y no lo entend&iacute;a. Era feliz porque hab&iacute;a disfrutado de mi carrera y hab&iacute;a dado lo mejor de m&iacute;, aunque aquel d&iacute;a hubiera alguien que fuese mejor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Competir con aureola de ganadora tiene que ser estresante, &iquest;no?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, impone mucho la presi&oacute;n del entorno. De ni&ntilde;a no tienes nada que perder. Entre los 16 y los 20 a&ntilde;os yo era una t&iacute;a muy segura. Cuando ganaba me parec&iacute;a f&aacute;cil, que no me costaba. Luego, cuantas m&aacute;s victorias fui consiguiendo, cuando m&aacute;s segura deb&iacute;a de estar de mis posibilidades, pues me pas&oacute; lo contrario, que me volv&iacute; m&aacute;s insegura por el hecho de no poder cumplir las expectativas, por los miedos al qu&eacute; dir&aacute;n y dem&aacute;s.
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                &quot;Cuando ganaba me parecía fácil, que no me costaba. Luego, cuantas más victorias fui consiguiendo, cuando más segura debía de estar de mis posibilidades, pues me pasó lo contrario, que me volví más insegura&quot;, confiesa                            </span>
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        <strong>Supongo que para usted fue un tr&aacute;mite duro competir joven en el extranjero. Aqu&iacute; ganaba 'f&aacute;cil', afuera la cosa era m&aacute;s peliaguda.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a haberme quedado a competir aqu&iacute;, pero sent&iacute;a que me faltaban cosas por hacer. Vi que ten&iacute;a que salir fuera si quer&iacute;a medirme de t&uacute; a t&uacute; con las triatletas que entonces ocupaban el top mundial, que eran sobre todo australianas y americanas, siendo estas &uacute;ltimas las que m&aacute;s fuerte andaban. Aqu&iacute; las mujeres triatletas no abundaban, &iacute;bamos muy retrasados en ese aspecto, pero en EE. UU., a parte de muchos patrocinadores, hab&iacute;a una gran cultura deportiva y el triatl&oacute;n ten&iacute;a much&iacute;simos practicantes. Aquello me hizo ver la realidad. Me dije: &ldquo;Virginia, en Espa&ntilde;a ser&aacute;s cabeza de le&oacute;n, pero aqu&iacute; eres cola de rat&oacute;n&rdquo;. Eso, en vez de amedrentarme, me hac&iacute;a sacar lo mejor de m&iacute;, el genio que tengo dentro y esa cosa competitiva de seguir entrenando a tope, porque yo s&eacute; que puedo estar ah&iacute;, pero tengo que trabajarlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un camino duro, tambi&eacute;n econ&oacute;micamente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, claro. Si yo he llegado a donde he llegado ha sido gracias a mis aitas, porque yo tard&eacute; mucho en lograr patrocinios. Mis patrocinadores eran mis padres, que me llevaban a todas las carreras, poniendo dinero. S&iacute; que recuerdo que, en 1992, sin ser todav&iacute;a conocida, Ciclos Zubero, de Bilbao, me prest&oacute; una bicicleta que me ayud&oacute; mucho, una Cannondale roja de aluminio. A partir de entonces hubo gente que me di&oacute; material y luego estaba el dinero que pod&iacute;a ganar de los premios, pero la verdad es que hasta 1996-1997 no tuve patrocinios econ&oacute;micos medianamente decentes, si bien por entonces Nike &mdash;con una visi&oacute;n muy americana&mdash; me dio una beca para ayudarme en mis estudios de sicolog&iacute;a por la UNED, aunque no llegu&eacute; a terminar la carrera porque al tener que entrenar ma&ntilde;ana y tarde no me fue posible. Al margen de todo esto, tard&eacute; otros diez a&ntilde;os m&aacute;s en poder vivir del triatl&oacute;n, que fue cuando pas&eacute; de competir de distancia ol&iacute;mpica a distancias largas, a hacer el Ironman (digamos para el lector menos versado que el premio en met&aacute;lico por su tercer puesto en el Ironman de Haw&aacute;i fue siete veces superior al logrado por ganar el campeonato del mundo). Entonces fue cuando comenz&oacute; a llegarme el dinero de verdad, hacia 2004.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si yo he llegado a donde he llegado ha sido gracias a mis aitas, porque yo tardé mucho en lograr patrocinios. Mis patrocinadores eran mis padres, que me llevaban a todas las carreras, poniendo dinero</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Fruto de una burrada de a&ntilde;os de trabajo, con sus d&iacute;a a d&iacute;a de picar piedra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uf, s&iacute;. El triatl&oacute;n combina tres disciplinas con distintos entrenamientos muy exigentes<strong> </strong>para mantenerte a nivel cuando est&aacute;s arriba del top. Los entrenos entonces eran muy variados. Un d&iacute;a pod&iacute;a ser levantarme, hacer tres horas de bici con series; luego, a la tarde, ir a correr una hora y pico tambi&eacute;n con series; o levantarme e ir al gimnasio, luego a la piscina y a la tarde ir a correr; o levantarme y hacer cuatro o cinco horas de bici y a la tarde nadar 5000 metros. As&iacute; era mi vida de entonces: te levantas y desayunas, haces la sesi&oacute;n que te toca, llegas a casa a comer, toca siesta &mdash;que es parte del entreno&mdash;, te levantas, haces la otra sesi&oacute;n y hay veces que luego te tienes que ir al fisio; vuelves, cenas y a la cama. As&iacute; vives como en el D&iacute;a de la Marmota y as&iacute; sigue otra y otra y otra jornada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Así era mi vida: te levantas y desayunas, haces la sesión que te toca, llegas a casa a comer, toca siesta —que es parte del entreno—, te levantas, haces la otra sesión y hay veces que luego te tienes que ir al fisio; vuelves, cenas y a la cama&quot;, explica"
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                &quot;Así era mi vida: te levantas y desayunas, haces la sesión que te toca, llegas a casa a comer, toca siesta —que es parte del entreno—, te levantas, haces la otra sesión y hay veces que luego te tienes que ir al fisio; vuelves, cenas y a la cama&quot;, explica                            </span>
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        <strong>El fruto de todo ello cabe medirlo en resultados. En base a ello, &iquest;cu&aacute;les han sido para usted los periodos m&aacute;s satisfactorios de su larga vida deportiva?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay varios. El primero cuando era m&aacute;s joven, cuando no ten&iacute;a nada que perder y se me empezaba a conocer. La cumbre ah&iacute; fue en el a&ntilde;o 97, en mi primer a&ntilde;o de absoluta. Entonces comenc&eacute; a destacar, consiguiendo un bronce en el Mundial de larga distancia de Niza (4 km de nataci&oacute;n, 120 km de bicicleta y 30 km de carrera a pie), cuando con 21 a&ntilde;os sabes que en las largas distancias una chavala joven tiene poco que hacer. Pero bueno yo ya sab&iacute;a que lo m&iacute;o era lo largo y ah&iacute; consegu&iacute; una medalla de plata en distancia ol&iacute;mpica (Voukati, Finlandia), una medalla de bronce en duatl&oacute;n (Gernika), y un s&eacute;ptimo puesto en el mundial de larga distancia del a&ntilde;o 97 (Perth-Australia). Realmente aquel a&ntilde;o fue como el de mi culminaci&oacute;n. Luego destacar&iacute;a otro periodo a partir del a&ntilde;o 2000. Ganar un campeonato del mundo es lo m&aacute;ximo en cualquier deporte, y yo gan&eacute; el de triatl&oacute;n de larga distancia en 2003 (Ibiza), pero te dir&iacute;a que de lo que m&aacute;s orgullosa estoy es del bronce que consegu&iacute; en el campeonato del mundo del Ironman de Haw&aacute;i. Para m&iacute; competir all&iacute; siempre fue mi sue&ntilde;o. Mi aita fue el primer espa&ntilde;ol en ir all&iacute;, a competir en un Ironman, y entonces ir a Haw&aacute;i y encima conseguir el bronce, pues para m&iacute; fue como una locura, como un sue&ntilde;o hecho realidad en una carrera tan especial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para entonces su cuerpo ya era una m&aacute;quina atl&eacute;tica incre&iacute;blemente eficiente. &iquest;Qu&eacute; le dec&iacute;an al respecto tus m&eacute;dicos y preparadores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me defin&iacute;an como una mitocondria con patas (las mitocondrias&nbsp;son los org&aacute;nulos celulares que generan la mayor parte de la energ&iacute;a qu&iacute;mica necesaria para activar las reacciones bioqu&iacute;micas de la c&eacute;lula). Siempre me han dicho que tengo una gran capacidad de absorci&oacute;n de trabajo, de disciplina, y una capacidad aer&oacute;bica de la pera&hellip;. &iquest;Mis cifras? No me acuerdo. Me est&aacute;s hablando de hace 25 a&ntilde;os y no tengo tanta memoria, je, je.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Porcentaje de grasa corporal?<strong> </strong>Pues tampoco me acuerdo. Cuando hac&iacute;a distancia ol&iacute;mpica, que al final lo que cuenta mucho es la carrera a pie, los 10 kil&oacute;metros r&aacute;pidos y tal, estaba m&aacute;s delgada. Lo que ocurre es que luego, en el triatl&oacute;n, la cosa es muy distinta, pues tampoco puedes quedarte consumido (de grasa) como un ciclista, porque tienes que nadar y correr, y necesitas m&aacute;s musculatura sobre todo en el tronco superior. Por eso cuando hablan de peso &oacute;ptimo me da mucha rabia, porque la gente se cree que cuanto m&aacute;s fino est&aacute;s m&aacute;s andas. Yo cuando mejor marchaba era cuando ten&iacute;a unos kilos de m&aacute;s, que me daban un poco m&aacute;s de potencia, de fuerza, para aguantar&hellip; Es que imag&iacute;nate el soporte muscular que necesitas cuando te dedicas al Ironman. Empiezas nadando 3,8 kil&oacute;metros, sigues haciendo 180 km en bici y despu&eacute;s corres un marat&oacute;n. Necesitas reservas, necesitas energ&iacute;a, una buena base muscular, porque destruyes mucho ah&iacute;. Entonces es err&oacute;neo pensar que cuanto m&aacute;s fino est&aacute;s m&aacute;s andas. Eso es muy relativo. Yo tuve una &eacute;poca en la que, por distintas razones, estaba s&uacute;per delgada, estaba baja de defensas y no acaba de andar. Entonces es muy dif&iacute;cil encontrar ese equilibrio. Antes hab&iacute;a ciclistas como Rasmussen tremendamente delgados, demasiado, y ahora ves a otros de cuerpo fuerte como Peter Sagan, que andan bien en todos los terrenos&ldquo;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En cual de las tres disciplinas del triatl&oacute;n se ha exprimido m&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que donde m&aacute;s capaz era de exprimirme era sobre la bici. Como entrenaba detr&aacute;s de ciclistas profesionales, gente que iba muy fuerte, pues me sacaban de punto y eso a m&iacute; me encantaba, porque me pon&iacute;a m&aacute;s en forma. Fu&iacute; muy amiga de los difuntos hermanos Otxoa, Ricardo y Javier, muy majos. Me adoptaron. Hablo de los 90. Por entonces me daba palo ir con ellos, porque andaban mucho. Me llamaban y me dec&iacute;an: &ldquo;Venga, Virgi, vamos, ven con nosotros. No te preocupes, que no pasa nada, si tenemos que esperar te esperamos&rdquo;. Eran buena gente no, lo siguiente, de verdad. Estuve en la UCI visitando a Ricardo tras su accidente (recordamos que los dos hermanos fueron atropellados en febrero de 2001 mientras entrenaban). Sal&iacute; rota, con una llorera total&hellip;
    </p><p class="article-text">
        En fin, te dec&iacute;a que me gustaba entrenar con profesionales. A veces en la carretera me encontraba con Iban Mayo; en Mallorca, me met&iacute;a a rueda de grupitos de pros que andaban de preparaci&oacute;n por all&iacute; y me pon&iacute;a muy en forma; hasta recuerdo que una vez, en Canarias, me encontr&eacute; con Cancellara y aguant&eacute; detr&aacute;s de &eacute;l un entreno de 6 horas. Hombre, a ver, cuando apretaba subiendo me dejaba&hellip; Que nadie crea que por decir que iba con &eacute;l me ve&iacute;a capaz de correr un Tour de Francia, no se me va tanto la pinza&hellip;Quiero decir que por el hecho de entrenar en bici con gente de mucha calidad ganaba una forma que luego me hac&iacute;a capaz de exprimirme mucho m&aacute;s. Por el contrario, entrenar la carrera a pie lo hac&iacute;a en solitario y por lo tanto creo que tuve menos mejora&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En 2013 dio positivo en un control antidopaje realizado tras el triatl&oacute;n de Bilbao, la que deb&iacute;a ser la &uacute;ltima prueba de su vida deportiva.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con este tema ya di la cara en su momento y he contado muchas veces lo que me sucedi&oacute; entonces. Ese buscar contentar a todo el mundo, pensar que no me iban a querer si no ganaba. Era yo misma la que me met&iacute;a presi&oacute;n. Esa es una herida que he querido cerrar, dejarla atr&aacute;s apoy&aacute;ndome en mi familia. Por eso sal&iacute; en aquella rueda de prensa a dar la cara, a explicarme. Por supuesto que fui yo la que comet&iacute; el error. Nadie me indujo a nada, se me ofreci&oacute; y pude haber dicho que no. En fin, fui yo la que tom&oacute; la decisi&oacute;n. No hay excusas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todo lo que me ha pasado en la vida, todas las malas cosas que he tenido que superar me han dado más fuerza. Quiero pensar que mi hijo nació en nuestra familia porque iba a tener lo que realmente necesitaba. A mí me ha dado fuerza para tirar adelante</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Tras cumplir dos a&ntilde;os de sanci&oacute;n, volvi&oacute; a competir en 2015, y gan&oacute; el Triatl&oacute;n de Bermeo.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Volv&iacute; otra vez a competir en categor&iacute;a Veteranos 1 para quitarme la espina, no para ser profesional ni vivir de ello, pero ten&iacute;a los pies lesionados y no pude seguir. Durante todo ese tiempo anterior (los dos a&ntilde;os citados) hice mucho deporte, porque para m&iacute; es una filosof&iacute;a de vida, aparte de una terapia. Por entonces conoc&iacute; a Ander mi marido (se casaron en 2018); me saqu&eacute; el t&iacute;tulo de entrenadora de triatl&oacute;n; en 2017 hice una formaci&oacute;n en un m&eacute;todo de ejercicios que me gusta mucho, Gyrotonic; y ya en 2020 creamos Bizi Cycle Tour, que ofrece Tours en bici por el Pa&iacute;s Vasco, dirigidos primordialmente a ciclistas extranjeros de nivel alto. Al mismo tiempo de crear la empresa di a luz a mi hijo Luka, con su enfermedad rara (el ni&ntilde;o naci&oacute; con una malformaci&oacute;n el occipital izquierdo y displasia cortical); mi aita tuvo un accidente (le atropellaron cuando iba en moto y tuvieron que amputarle una pierna por debajo de la rodilla); y lleg&oacute; la pandemia mundial&hellip; 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Berasategui, con su hijo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Demasiadas cosas, aunque en este tiempo y fundamentalmente con mi marido y mi hijo descubr&iacute; lo que de verdad importa. Todo lo que me ha pasado en la vida, todas las malas cosas que he tenido que superar me han dado m&aacute;s fuerza. Quiero pensar que mi hijo naci&oacute; en nuestra familia porque iba a tener lo que realmente necesitaba. A m&iacute; me ha dado fuerza para tirar adelante. No me gusta usar la palabra resiliencia, porque parece que est&aacute; de moda, pero todo lo que he hecho en mi vida ha sido resistir y progresar y mi hijo ha venido a seguir ense&ntilde;&aacute;ndome lo que realmente importa: salud, familia y amigos. Con ellos he vuelto a ser feliz, a sentirme querida sin necesidad de otros reconocimientos&ldquo;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Te ha gustado esta entrevista? Puedes encontrar m&aacute;s en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/entrevistas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este enlace</a>; estas son&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#f8e71c;">algunas sugerencias</span>:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/entrevistas/perico-delgado-exciclista-ahora-profesional-mejor-preparado-perdido-alma-corredor_128_9107330.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Perico Delgado: &ldquo;Ahora el profesional est&aacute; mucho mejor preparado, pero ha perdido el alma de corredor&rdquo;</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/entrevistas/mikel-erentxun-joven-toco-trilogia-sexo-drogas-rock-and-roll-divertida-duro_128_8552175.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Mikel Erentxun: &ldquo;De joven me toc&oacute; la trilog&iacute;a sexo, drogas y rock and roll y fue divertida mientras dur&oacute;&rdquo;</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/entrevistas/peio-ruiz-cabestany-deseando-terminara-carrera-deportiva-duro-repetitivo_128_8492569.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Peio Ruiz Cabestany: &ldquo;Estaba deseando que terminara mi carrera deportiva. Era muy duro, muy repetitivo&rdquo;</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/entrevistas/joane-somarriba-ramontxu-gonzalez-ahora-llueva-granice-ve-gente-bici_128_8912693.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Joane Somarriba y Ramontxu Gonz&aacute;lez: &ldquo;Ahora, llueva o granice, siempre se ve gente en bici&rdquo;</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/entrevistas/virginia-berasategui-he-hecho-vida-sido-resistir-progresar_128_9715186.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Dec 2022 20:46:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Virginia Berasategui: "Todo lo que he hecho en mi vida ha sido resistir y progresar"]]></media:title>
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