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    <title><![CDATA[elDiario.es - Blogs]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Blogs]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Pecados capitales. Hombre vs Mujeres: La soberbia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/psicologia/pecados-capitales-hombre-vs-mujeres-soberbia_132_13222006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c89857f3-b0dd-4add-9ed6-c2fb15608a71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pecados capitales. Hombre vs Mujeres: La soberbia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La doble vara de medir está siempre ahí. A veces burda, a veces sutil, consciente o inconsciente</p><p class="subtitle">BLOG - Mi psicóloga – Mónica Manrique</p></div><p class="article-text">
        <strong>Mujer</strong> soberbia = cre&iacute;da, marisabidilla, vanidosa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hombre</strong> soberbio = carism&aacute;tico, seguro de s&iacute; mismo, l&iacute;der.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Yo nac&iacute; en Rocadrag&oacute;n. No es que lo recuerde; huimos antes de que los asesinos de Robert nos encontrasen. Robert era el mejor amigo de vuestro padre, &iquest;no? No s&eacute; si vuestro padre sabr&iacute;a que su mejor amigo envi&oacute; sicarios a matar a una ni&ntilde;a que estaba en la cuna. No es que importe ahora, claro. He pasado mi vida en el extranjero. Muchos hombres trataron de matarme. No recuerdo los nombres. Me han vendido como si fuera una yegua. Me han encadenado y traicionado. Violado y deshonrado. &iquest;Sab&eacute;is lo que me hizo soportarlo a lo largo de tantos a&ntilde;os de exilio? La fe. No en ning&uacute;n Dios, ni en mitos ni leyendas. En m&iacute; misma. En Daenerys Targaryen. El mundo no hab&iacute;a visto un drag&oacute;n en siglos, hasta que mis hijos nacieron. Los dothrakis no hab&iacute;an cruzado el mar, ning&uacute;n mar. Lo han hecho por m&iacute;. He nacido para regir los Siete Reinos. Y lo har&eacute;&raquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash; <em>Juego de Tronos</em> (7x03, &laquo;La Justicia de la Reina&raquo;)&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Este fragmento de <em>Juego de Tronos</em> donde Daenerys Targaryen se presenta a Jon Nieve lo he visto en bucle ni s&eacute; las veces. Me da un subid&oacute;n tremendo contagiarme de la fortaleza, la pasi&oacute;n y la confianza en s&iacute; misma que transmite la Madre de Dragones. Dan ganas de gritarle (tal vez lo hice): &laquo;&iexcl;Ol&eacute; tu co&ntilde;o!&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Me gustaba tanto el discurso que lo compart&iacute; con mi amiga Yolandita. Ella no hab&iacute;a visto la serie, y cuando termin&oacute; de ver el fragmento me pregunt&oacute;: &laquo;&iquest;Pero qui&eacute;n es esta que se lo tiene tan subidito?&raquo;. Yo me pregunto &mdash;bueno, y se lo pregunt&eacute; a ella&mdash;: &iquest;Y si en lugar de ella hubiera sido &eacute;l el que mostrara tanta confianza en s&iacute; mismo, tambi&eacute;n se lo tendr&iacute;a &laquo;subidito&raquo; o lo ver&iacute;as como un gran hombre con carisma, fortaleza y pasi&oacute;n, y se te caer&iacute;an las bragas al suelo? Tambi&eacute;n es verdad que, si yo no hubiera visto la serie y no estuviera tan enamorada del personaje, probablemente habr&iacute;a reaccionado igual.
    </p><p class="article-text">
        La doble vara de medir a hombres y mujeres est&aacute; siempre ah&iacute;; a veces burda, a veces sutil, consciente o inconsciente. No son cosas tuyas: est&aacute; y se sufre. Porque cuando un hombre tiene seguridad, una mujer tiene prepotencia.
    </p><p class="article-text">
        La arrogancia masculina es la que mantiene a las mujeres sin expresar lo que piensan y sin ser escuchadas cuando se atreven a hacerlo. La arrogancia es &laquo;la que sumerge en el silencio a las mujeres j&oacute;venes indic&aacute;ndoles, de la misma manera que lo hace el acoso callejero, que este no es su mundo. Es la que nos educa en la inseguridad y en la autolimitaci&oacute;n de la misma manera que ejercita el infundado exceso de confianza en los hombres&raquo; (Rebecca Solnit, 2015).
    </p><p class="article-text">
        Nos han socializado para no destacar ni demostrar nuestras capacidades y logros, porque si no, no seremos aceptadas y no nos querr&aacute;n. Aprendemos pronto a hacernos peque&ntilde;as. De hecho, la superdotaci&oacute;n est&aacute; infradetectada en ni&ntilde;as &mdash;no as&iacute; en ni&ntilde;os&mdash; porque los buenos resultados de las ni&ntilde;as se atribuyen a que son aplicadas y trabajadoras en lugar de brillantes, y porque ellas mismas se camuflan para no destacar, puesto que las mujeres somos valoradas por otras cualidades.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;lisabeth Cadoche y Anne de Montarlot, en su libro <em>El s&iacute;ndrome de la impostora: &iquest;Por qu&eacute; las mujeres siguen sin creer en s&iacute; mismas?</em> (publicado en 2021), aseguran algo que cualquiera que tenga un pie en el mundo de las empresas ve habitualmente tras examinar diversas investigaciones: para conseguir un puesto de responsabilidad, un hombre primero dice que sabe &mdash;incluso que es un experto&mdash; y aprende despu&eacute;s; mientras que las mujeres tenemos que estar muy preparadas y seguras para optar a ese mismo puesto.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n afirman que las mujeres, cuando lo hacemos mejor, nos percibimos como peores; los hombres, cuando lo hacen peor, se perciben como mejores. Pero &iquest;de d&oacute;nde viene el exceso de confianza masculino?
    </p><p class="article-text">
        Una hip&oacute;tesis muy plausible es la que plantea Almudena Hernando cuando habla de la fantas&iacute;a de la individualidad masculina:
    </p><p class="article-text">
        <em>&laquo;Las necesidades de los chicos son primero cubiertas por sus amorosas madres y luego por comprensivas y amantes parejas, de tal forma que los hombres apenas se dan cuenta de lo poderosas que son esas necesidades, y se sienten independientes, aut&oacute;nomos, no necesitan a nadie, cuando en realidad tienen detr&aacute;s un peque&ntilde;o ej&eacute;rcito de mujeres&raquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Hernando nos dice: &laquo;Imagina una ara&ntilde;a que se desplaza de aqu&iacute; para all&aacute; por una gran telara&ntilde;a. Pues en una sociedad patriarcal las mujeres tejen y son al mismo tiempo la red tejida, mientras que los varones son las ara&ntilde;as que se desplazan de aqu&iacute; para all&aacute; sin darse cuenta de c&oacute;mo y por qu&eacute; pueden hacerlo&raquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya nos lo ven&iacute;a diciendo desde hace tiempo Virginia Woolf (1929):&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&laquo;Durante todos estos siglos, las mujeres han sido espejos dotados del m&aacute;gico y delicioso poder de reflejar una silueta del hombre a un tama&ntilde;o del doble del natural. Sin este poder, la tierra sin duda seguir&iacute;a siendo pantano y selva. [...] Los espejos son imprescindibles para toda acci&oacute;n violenta o heroica. Por eso, tanto Napole&oacute;n como Mussolini insisten tan marcadamente en la inferioridad de las mujeres, ya que si ellas no fueran inferiores, ellos cesar&iacute;an de agrandarse&raquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        No quiero que ni&ntilde;as, adolescentes y j&oacute;venes piensen que son minusvaloradas por c&oacute;mo son, sino que entiendan que es algo que viene de largo y que nos ha pasado a la mayor parte de las mujeres en alg&uacute;n momento de nuestra vida.
    </p><p class="article-text">
        Y quiero terminar parafraseando a Henar &Aacute;lvarez cuando dice: &laquo;Yo no aspiro a ser brillante, ni la mejor; yo lo que quiero es tener la autoestima promedio de un hombre mediocre&raquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/psicologia/pecados-capitales-hombre-vs-mujeres-soberbia_132_13222006.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 May 2026 17:00:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pecados capitales. Hombre vs Mujeres: La soberbia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Y si el sentido de la vida urbana no fuese competir con Miami?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/stories-matritenses/si-sentido-vida-urbana-no-fuese-competir-miami_132_13205107.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a98092dc-a00d-48a7-b76e-5397dbda9611_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Y si el sentido de la vida urbana no fuese competir con Miami?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La identidad urbana es, por definición, cambiante. Si no, la ciudad estaría muerta. De hecho, lo que nos está ocultando el debate identitario es la dificultad cada vez mayor de la vida en ciudades como Madrid</p><p class="subtitle">BLOG - Más artículos de Pedro Bravo en Stories Matritenses</p></div><p class="article-text">
        La semana pasada se ha celebrado en Madrid un <a href="https://citylab.bloomberg.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gran evento sobre ciudades</a>. Organizado por Bloomberg Citylab y Aspin Institute y alojado en espacios ilustres &mdash;Teatro Real, Real Teatro de Retiro (Centro Cultural Dao&iacute;z y Velarde), Museo Nacional Centro de Arte Reina Sof&iacute;a&mdash;, los participantes han sido tambi&eacute;n nombres ilustres de distintos &aacute;mbitos &mdash;ministros, alcaldes, altos cargos, directivos y arquitectos y t&eacute;cnicos de todo el mundo&mdash; y unos pocos periodistas especializados y creadores de contenido cercanos al activismo como Leah Pattem (Madrid No Frills). El foro era de acceso muy restringido, s&oacute;lo mediante invitaci&oacute;n o acreditaci&oacute;n de prensa. Es decir, Madrid ha acogido un gran evento sobre ciudades al que los ciudadanos no han podido asistir. Un detalle interesante para los amantes de lo simb&oacute;lico.
    </p><p class="article-text">
        Aprovechando la circunstancia, Citylab &mdash;un buen medio de comunicaci&oacute;n sobre lo urbano financiado por Bloomberg&mdash; ha hecho alg&uacute;n reportaje sobre Espa&ntilde;a y su capital. En uno de ellos trata, <a href="https://www.bloomberg.com/news/features/2026-04-27/madrid-s-new-luxury-amenities-are-threatening-the-city-s-laid-back-nightlife?accessToken=eyJhbGciOiJIUzI1NiIsInR5cCI6IkpXVCJ9.eyJzb3VyY2UiOiJTdWJzY3JpYmVyR2lmdGVkQXJ0aWNsZSIsImlhdCI6MTc3NzY0ODQ0MiwiZXhwIjoxNzc4MjUzMjQyLCJhcnRpY2xlSWQiOiJURTRaQTdLR1pBTDIwMCIsImJjb25uZWN0SWQiOiJDRTNEODUxMzA3QTU0OTUyOUNEMTk0Q0VGMDAxMjNDRiJ9.EdnGKO9ShkxTJpSzNRwdNsYMyFnTmKvbywcciKbTMyQ&amp;leadSource=uverify%20wall" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya desde el titular</a>, sobre su &ldquo;crisis de identidad&rdquo;, acosada por el &ldquo;turismo de lujo&rdquo;. Se habla del fomento de grandes eventos por parte de las administraciones y de la llegada de m&aacute;s y m&aacute;s visitantes mientras el peque&ntilde;o comercio se ve forzado a cerrar o a subsistir a duras penas. Y se menciona tambi&eacute;n la vocaci&oacute;n de que Madrid sea la &ldquo;nueva Miami&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a despu&eacute;s, el alcalde Almeida era el protagonista de <a href="https://www.thenewmadridpost.com/business-talent/martinez-almeida-madrid-no-quiere-ser-miami-quiere-competir-con-ella-su-propia-identidad_232631_102.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una amable entrevista</a> en The New Madrid Post &mdash;un nuevo medio creado para &ldquo;impulsar la proyecci&oacute;n nacional e internacional de la ciudad con informaciones de calidad y rigor&rdquo;&mdash; en la que el titular parec&iacute;a ser un desmentido: &ldquo;Madrid no quiere ser Miami; quiere competir con ella desde su propia identidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Refutaciones aparte, lo cierto es que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os hemos escuchado repetidas veces a gobernantes locales y regionales la ambici&oacute;n de que Madrid sea Londres y, efectivamente, Miami. Y, si nos vamos un poco m&aacute;s atr&aacute;s, siempre se ha podido percibir una envidia no s&eacute; si muy sana por el &eacute;xito internacional de Barcelona. En alg&uacute;n momento alguien deber&iacute;a analizar c&oacute;mo ciertas inseguridades operan como motor de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas o, al menos, de sus argumentarios. Uno tiene la impresi&oacute;n de que Madrid ha tenido hist&oacute;ricamente complejo de ser una ciudad poco fascinante: un pueblo manchego, la ciudad de la corte, una capital sin un gran r&iacute;o ni mar ni nada muy ic&oacute;nico que la represente&hellip; Esta &uacute;ltima fue, por cierto, una de las razones para crear un concurso de marca ciudad convocado hace diez a&ntilde;os que <a href="https://www.reasonwhy.es/actualidad/sector/el-concurso-para-crear-la-marca-unica-de-madrid-queda-desierto-2016-07-19" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">finalmente qued&oacute; desierto</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; lo verdaderamente interesante de esta villa haya sido precisamente que pasaba de hacerse la interesante. Pero, en cualquier caso, en todo este proceso en el que estamos metidos lo de la identidad s&oacute;lo sirve para distraernos de lo importante. Para empezar, tendemos a considerar la identidad como algo est&aacute;tico. Como una fotograf&iacute;a a la que mirar para recordar qu&eacute; tiempos aqu&eacute;llos. Lo explica Rem Koolhaas en esta cita extra&iacute;da de su librito <em>La ciudad gen&eacute;rica</em> (GG, 2006): &ldquo;La identidad concebida como esta forma de compartir el pasado es una proposici&oacute;n condenada a perder: no solo hay &mdash;en un modelo estable de expansi&oacute;n continua de la poblaci&oacute;n&mdash; proporcionalmente cada vez menos que compartir, sino que la historia tambi&eacute;n tiene una ingrata vida media, pues cuanto m&aacute;s se abusa de ella, menos significativa se vuelve&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La identidad urbana es, por definici&oacute;n, cambiante. Si no, la ciudad estar&iacute;a muerta. De hecho, lo que nos est&aacute; ocultando el debate identitario es la dificultad cada vez mayor de la vida en la ciudad. Si nos reunimos en comunidades urbanas desde hace miles de a&ntilde;os es por el deseo de llevar una existencia mejor, m&aacute;s fecunda. La ciudad representa el encuentro entre personas distintas que hacen cosas juntas y, as&iacute;, se desarrollan tanto individual como colectivamente: familia, trabajo, creatividad, ocio, pol&iacute;tica, econom&iacute;a, sociedad... Para que sea posible, hace falta que est&eacute; pensada, administrada, participada y gobernada con este objetivo. M&aacute;s all&aacute; de la defensa de postales identitarias, es momento de plantearse si la obsesi&oacute;n por la competici&oacute;n entre urbes nos est&aacute; desviando del verdadero sentido de la existencia urbana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Bravo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/stories-matritenses/si-sentido-vida-urbana-no-fuese-competir-miami_132_13205107.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 04:00:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciudades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Soy Tribulete 7 o cómo una nevera nueva puede dar esperanza ante los buitres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/soy-tribulete-7-nevera-buitres-madrid-esperanza_1_13096087.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/088a8c25-24a0-4c52-a630-7d93af72c506_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Soy Tribulete 7 o cómo una nevera nueva puede dar esperanza ante los buitres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un documental rodado en Lavapiés muestra la lucha de decenas de vecinos y enseña el camino para resistir ante la voracidad inmobiliaria que sacude la ciudad</p><p class="subtitle">OPINIÓN - Carrera Almeida vs Sánchez en la A-5 con el casco de obra puesto</p></div><p class="article-text">
        Antonia tiene una peque&ntilde;a nevera que gotea cada vez que abre. Se debate entre comprar otra o no, porque vive de alquiler en un piso de Lavapi&eacute;s y el propietario no le cobra mucha renta, pero tampoco le paga sus electrodom&eacute;sticos. Un d&iacute;a decide ir a una tienda y mirar modelos, peque&ntilde;itos, porque solo quiere guardar &ldquo;cuatro ajos&rdquo;, como dice ella.
    </p><p class="article-text">
        Cuando va de camino, una vecina le llama y frustra los planes: su casero va a vender a un fondo buitre el piso de alquiler y las otras 51 viviendas con las que comparte escalera. Antonia se queda en shock y decide pausar la compra, para volver a recoger el goteo de su refrigerador y a su incierto futuro.
    </p><p class="article-text">
        La siguiente escena -os estoy contando una pel&iacute;cula real- es con Antonia en la tienda de electrodom&eacute;sticos, hablando con el dependiente y escogiendo su nueva nevera. Eligiendo resistir junto a otras vecinas. Qued&aacute;ndose con la esperanza.
    </p><p class="article-text">
        La met&aacute;fora de la nevera es uno de los hilos conductores de <em>Soy Tribulete 7</em>, un documental reci&eacute;n sacado del horno,&nbsp;que tuve la suerte de ver el pasado martes en el Teatro del Barrio, donde se mostr&oacute; al p&uacute;blico por primera vez. Sus autoras, las periodistas Leah Pattem y Elisa Gonz&aacute;lez, se han pasado dos a&ntilde;os grabando historias de los vecinos de este bloque, adquirido por el fondo Elix y ejemplo de los desahucios silenciosos que tienen lugar -a miles- en Madrid.
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            <span class="title">
                Las codirectoras Elisa González y Leah Pattem, en el centro de la imagen junto a la narradora (con el cartel) y dos de las vecinos de Tribulete 7                            </span>
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        &ldquo;Lo cotidiano que tenemos en el barrio lo est&aacute;n vendiendo y lo est&aacute;n destruyendo. Est&aacute;n echando a nuestros vecinos para traer a turistas y queremos que se oiga&rdquo;, explicaba Elisa durante la presentaci&oacute;n sobre los procesos econ&oacute;micos que amenazan espacios como este edificio, cuyos habitantes son la pura esencia de Lavapi&eacute;s, el ADN que compone Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Lo que pasa en Tribulete 7 lleva mucho tiempo apareciendo en los medios de comunicaci&oacute;n. Somos Madrid <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/vecinos-tribulete-visten-luto-sabado-protestar-rodeados-musica-funeral-viviendas_1_11892336.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo ha contado varias veces</a>, incluyendo la &uacute;ltima gran victoria vecinal: la de<a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/imputan-altos-cargos-fondo-buitre-acoso-inmobiliario-vecinos-tribulete-7_1_12816943.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> sentar en el banquillo por acoso inmobiliario al fondo buitre</a>, acus&aacute;ndolo de llevar a cabo molestas obras de reforma con intenci&oacute;n de echar a los vecinos. De momento han conseguido expulsar a la mayor&iacute;a: solo quedan 15 de los 52 alquilados. Pero los inquilinos prometen quedarse todo lo que puedan.
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                Una de los fotogramas de &#039;Soy Tribulete 7&#039;                            </span>
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        La historia de su lucha se hubiera podido perder en el tiempo, pero gracias a este magn&iacute;fico documental podr&aacute; pervivir y ense&ntilde;ar a otros el camino para resistir ante la voracidad inmobiliaria. La pel&iacute;cula, que tiene un enorme trabajo de grabaci&oacute;n y montaje detr&aacute;s (hay m&aacute;s de 1.000 horas de material, condensado en 53 minutos), acaba de echar a rodar y su camino de exhibici&oacute;n va a ser largo. Tambi&eacute;n costoso.
    </p><p class="article-text">
        De momento sus impulsoras est&aacute;n vendiendo carteles ilustrados del documental para financiar los siguientes pasos y ofrecen proyecciones gratuitas.&nbsp;En <a href="https://madridnofrills.com/estreno-documental-soy-tribulete7/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la web oficial del documental</a>&nbsp;tienes m&aacute;s informaci&oacute;n sobre ellas, as&iacute; como en el email de contacto (soytribulete7@gmail.com) y <a href="https://www.instagram.com/soytribulete7documental/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en sus redes sociales</a>, donde acaban de estrenar un tr&aacute;iler que te deja con ganas de conocer m&aacute;s historias. No desvelo ninguna otra porque merece la pena sentarse a verlas y escucharlas.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DWTeOxTiGBA/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        -------------------------------
    </p><p class="article-text">
        <em>*Esta es una parte&nbsp;</em><a href="https://mailchi.mp/eldiario/boletin-madrid-y-planes-de-ocio-6646366" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>del bolet&iacute;n de Somos Madrid que hemos enviado esta semana</em></a><em>. Si quieres recibir cada viernes textos como este, adem&aacute;s de las noticias m&aacute;s importantes que publicamos en la secci&oacute;n local, suscr&iacute;bete bajo estas l&iacute;neas.</em>
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
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      <dc:creator><![CDATA[Diego Casado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/soy-tribulete-7-nevera-buitres-madrid-esperanza_1_13096087.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 15:58:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Soy Tribulete 7 o cómo una nevera nueva puede dar esperanza ante los buitres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Especulación inmobiliaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Algo huele mal en la ciudad y no son (sólo) los perales de flor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/stories-matritenses/huele-mal-ciudad-no-son-perales-flor_132_13085530.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c61cbf72-3f97-43f4-bc37-001abf6936d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x790y660.jpg" width="1200" height="675" alt="Algo huele mal en la ciudad y no son (sólo) los perales de flor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pyrus calleryana es un árbol caducifolio de origen asiático que, desde principios de los 2000, ocupa unos miles de alcorques de Madrid por ser pinturero y tener capacidad para sobrevivir en espacios difíciles y estrechos</p><p class="subtitle">BLOG - Más reflexiones de Pedro Bravo en Stories Matritenses</p></div><p class="article-text">
        La primavera asoma este a&ntilde;o como nos ten&iacute;a acostumbrados. Despu&eacute;s de un invierno fr&iacute;o y lluvioso, surge un sol que ya empieza a calentar. El tiempo funciona como un despertador de la vida. La naturaleza, presumida, vuelve a lucirse y nuestra mente tambi&eacute;n amaga un reinicio. De repente, brota un buen rollo interior que casi consigue borrar lo que nos atormentaba hace unos d&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta la ciudad nos resulta distinta. Conmovidos quiz&aacute; porque, al menos esta vez, el cambio de estaci&oacute;n haya llegado a su hora, la vemos como sol&iacute;amos verla: como un hogar en el que encontramos y hacer cosas juntos. Por un instante, llegamos a pensar que el futuro viene con brillo.
    </p><p class="article-text">
        Es as&iacute; hasta que uno de nuestros sentidos, quiz&aacute; el m&aacute;s inesperado, nos recuerda que habitamos un momento y un lugar que se han vuelto demasiado extra&ntilde;os. Paseando por las calles de esta ciudad que no es Miami pero est&aacute; loca por serlo mientras hablamos de cualquier cosa, el olfato hace que nos paremos y nos miremos con cara de pasmo. &iquest;Huele a lej&iacute;a? &iquest;Huele a pescado? &iquest;Huele a semen?
    </p><p class="article-text">
        <em>Pyrus calleryana</em>&nbsp;es un &aacute;rbol caducifolio de origen asi&aacute;tico que, desde principios de los 2000, ocupa unos miles de alcorques de Madrid por ser pinturero y tener capacidad para sobrevivir en espacios dif&iacute;ciles y estrechos. Es la flor del tambi&eacute;n conocido como peral de flor la que nos saca de la enso&ntilde;aci&oacute;n primaveral no por su bonito aspecto, blanco y con cinco p&eacute;talos, sino por su inquietante olor.
    </p><p class="article-text">
        El peral de flor es un &aacute;rbol de escaso valor ecol&oacute;gico. Considerado como especie invasora y descartado por eso en muchos lugares, no aporta gran cosa a la biodiversidad, tiene alta demanda h&iacute;drica y altera los suelos, afectando al desarrollo de especies aut&oacute;ctonas m&aacute;s convenientes. Pero el pobre <em>Pyrus calleryana</em>&nbsp;es el menor de nuestros problemas. 
    </p><p class="article-text">
        Algo lleva tiempo oliendo muy mal en las ciudades, en Madrid y en muchas otras. No es la flor del peral o la traicionera caca de una paloma, es la forma de gestionarlas como si fueran empresas destinadas a competir en el absurdo mercado de urbes globales. Es su conversi&oacute;n en productos que se venden al mejor postor. Es la obsesi&oacute;n por la atracci&oacute;n de eso que llaman visitantes e inversores por no decir clientes y accionistas. Es la desarticulaci&oacute;n de los lazos sociales y comunitarios, la imposibilidad de encontrar tiempo para algo que no sea trabajar y moverse al trabajo para cubrir el coste de la vivienda, la soledad, la ira, la frustraci&oacute;n. Es el sentir que ya no perteneces a la ciudad porque ya no es tal cosa, porque la comunidad que era se est&aacute; desvaneciendo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pesimismo? &iquest;Optimismo? Esperanza.
    </p><p class="article-text">
        Hay otra cosa que el peral de flor y la naturaleza en general nos pueden ense&ntilde;ar. Se puede renacer. Es posible volver a sentir el vigor de la vida. Hay color detr&aacute;s de la grisura del presente. Seguro que hay v&iacute;as para recuperar la ciudad. Es tiempo de encontrarlas y transitarlas.
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            <aside class="news-outlook">
                
    
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Bravo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/stories-matritenses/huele-mal-ciudad-no-son-perales-flor_132_13085530.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 05:00:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Algo huele mal en la ciudad y no son (sólo) los perales de flor]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carrera Almeida vs Sánchez en la A-5 con el casco de obra puesto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/carrera-almeida-vs-sanchez-5-casco-obra-puesto_1_13083296.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84c7acdb-3bc0-4289-b52f-0c1bd04eae20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carrera Almeida vs Sánchez en la A-5 con el casco de obra puesto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La meta de dos obras que acomenten Ayuntamiento de Madrid y Gobierno de España son las elecciones del año 2027, cuando los votantes tendremos que valorar quién está llegando mejor al final del trayecto</p><p class="subtitle">Los secretos del gran túnel que Madrid construye bajo la A-5: excavación al 65% y una 'manta zamorana'</p></div><p class="article-text">
        Hay una carrera en el eje de la carretera de Extremadura a su llegada a Madrid. La disputan el Ayuntamiento de la capital y el Gobierno central, buscando&nbsp;convencer a los ciudadanos de que cada uno est&aacute; haciendo lo mejor posible en lo suyo para beneficiar a los madrile&ntilde;os. La prueba se lleva a cabo con el casco de obra en la cabeza y la maquinaria a todo trapo, para demostrarlo. Y hay hasta zancadillas entre los protagonistas.
    </p><p class="article-text">
        Los dos proyectos llevan a&ntilde;os de preparaci&oacute;n, pero ahora se han acelerado, como est&aacute; pasando con todas las cosas en todo el mundo. El del Ayuntamiento supone soterrar la A-5 en sus tres &uacute;ltimos kil&oacute;metros de entrada a Madrid, la obra m&aacute;s grande (y m&aacute;s cara) de los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os en la capital. Un presupuesto de 400 millones de euros para imitar la operaci&oacute;n que se hizo en Madrid R&iacute;o, metiendo bajo tierra una carretera ruidosa <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/luz-verde-obras-soterrar-5-siete-nodos-nuevo-paseo-verde-madrid-acabara-cruce-poblados_1_10885603.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y creando un parque por encima con carriles bici</a>.
    </p><p class="article-text">
        Estuve all&iacute; hace unos d&iacute;as y los trabajos van a toda velocidad. El t&uacute;nel ya ha sido excavado al 65% y para finales de a&ntilde;o aseguran que los coches podr&aacute;n atravesarlo. Adem&aacute;s me contaron una cosa curiosa sobre la t&eacute;cnica con la que est&aacute;n acelerando los plazos: <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/secretos-gran-tunel-madrid-construye-5-excavacion-65-manta-zamorana-acorta-plazos_1_13070913.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la manta zamorana</a>. Cosas de ingenieros.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Vivienda, por su parte, ha desplegado sus m&aacute;quinas casi al lado de la obra municipal. Est&aacute; echando abajo varias decenas de edificios para levantar all&iacute; la Operaci&oacute;n Campamento, una enorme promoci&oacute;n de pisos -a precios limitados- donde podr&iacute;an caber todos los habitantes de Soria. Se construir&aacute;n tantas casas (10.700) que de golpe igualar&aacute; el n&uacute;mero de todas las que tiene actualmente la Empresa Municipal de Vivienda de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a antes lo de las zancadillas porque el equipo de Almeida lleva desde principios de a&ntilde;o bromeando con que all&iacute; no est&aacute; nadie trabajando, as&iacute; que el Gobierno de Espa&ntilde;a nos dej&oacute; entrar a varios periodistas para que comprob&aacute;ramos que no era cierto. <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/demolicion-levantar-operacion-campamento-adelanto-ahorrara-2-500-camiones-reciclando-escombros_1_13059660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lo contaba en este otro art&iacute;culo</a>, donde tambi&eacute;n reflejaba que se han acortado los plazos y ahora la pelota est&aacute; en el tejado del Ayuntamiento, que tiene que autorizar que se empiecen a construir all&iacute; las calles, su felicidad ser&aacute; a&uacute;n mayor.
    </p><p class="article-text">
        La meta de ambas obras son las elecciones del a&ntilde;o 2027, cuando los votantes tendremos que valorar qui&eacute;n est&aacute; llegando mejor al final del trayecto. Almeida lo har&aacute; con el t&uacute;nel en funcionamiento y probablemente alg&uacute;n tramo de parque acabado, aunque la mayor&iacute;a de la superficie estar&aacute; por urbanizar. Pero los conductores estar&aacute;n contentos porque podr&aacute;n llegar m&aacute;s r&aacute;pido al centro de Madrid de lo que lo hacen ahora. Y los vecinos habr&aacute;n visto desaparecer una autopista urbana junto a sus casas.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Pedro S&aacute;nchez lo va a tener m&aacute;s complicado, porque para cuando lleguen sus elecciones -a mediados de 2027, como muy tarde- las gr&uacute;as todav&iacute;a estar&aacute;n levantando los pisos de alquiler protegido y los madrile&ntilde;os que pagan sus rentas en otras propiedades solo los podr&aacute;n mirar con anhelo. Mientras, tendr&aacute;n que seguir pagando cada mes una cantidad indecente por la casa en la que viven.
    </p><p class="article-text">
        -------------------------------
    </p><p class="article-text">
        <em>*Esta es una parte&nbsp;</em><a href="https://mailchi.mp/eldiario/boletin-madrid-y-planes-de-ocio-6646323" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>del bolet&iacute;n de Somos Madrid que hemos enviado esta semana</em></a><em>. Si quieres recibir cada viernes textos como este, adem&aacute;s de las noticias m&aacute;s importantes que publicamos en la secci&oacute;n local, suscr&iacute;bete bajo estas l&iacute;neas.</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Casado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/carrera-almeida-vs-sanchez-5-casco-obra-puesto_1_13083296.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 15:51:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carrera Almeida vs Sánchez en la A-5 con el casco de obra puesto]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No es el mercado el que me quiere expulsar de mi casa, es mi casero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/stories-matritenses/no-mercado-quiere-expulsar-casa-casero_132_13006485.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2b25bae-0276-4eee-b8ae-162992298874_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No es el mercado el que me quiere expulsar de mi casa, es mi casero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conviene manifestar alto y claro que las decisiones individuales son muy importantes en todo esto y que quienes las toman son también responsables de lo que pasa</p><p class="subtitle">BLOG - Más reflexiones de Pedro Bravo en Stories Matritenses</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Aprovecho para decirte que el contrato acaba en abril. El precio va a subir bastante porque el mercado ha cambiado mucho&rdquo;. Hace unos d&iacute;as recib&iacute; por WhatsApp el mensaje que cualquier arrendatario espera tanto como teme. Los que habitamos casas de alquiler tenemos aseguradas dos cosas: moriremos en cualquier momento y, quiz&aacute; con suerte, ser&aacute; antes de que nuestro casero decida expulsarnos de nuestra vida porque &ldquo;el mercado ha cambiado mucho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por m&aacute;s que tendamos a hablar de &eacute;l como un sujeto impersonal, el mercado &mdash;en este caso inmobiliario&mdash; no es tal cosa. El mercado son los grandes capitales internacionales que llevan a&ntilde;os metiendo dinero en suelo, oficinas y viviendas para obtener rentabilidades altas y seguras que no se encuentran tan f&aacute;cilmente en otros &aacute;mbitos. El mercado son esos rentistas de familia bien que viven del trabajo de los que habitan sus casas. El mercado son, conviene recordarlo, las administraciones de todo el mundo que, a lo largo de los a&ntilde;os, han ido fomentando que la vivienda sea un negocio para unos pocos y una crisis para cada vez m&aacute;s a trav&eacute;s de las Socimi, las <em>golden visa</em> y muchas otras actuaciones, pero tambi&eacute;n a partir de la inacci&oacute;n. Y el mercado son tambi&eacute;n los propietarios que eligen ponerse del lado de la avaricia y obviar las consecuencias de sus actos sobre las familias que habitan en sus casas.
    </p><p class="article-text">
        A estas alturas, todos tenemos claro que el problema de la vivienda es uno de los m&aacute;s graves y urgentes del presente. Un asunto que, por cierto, provoca trastornos y costes evidentes de los que no se habla demasiado, como la imposibilidad de gesti&oacute;n del transporte p&uacute;blico, la inutilidad efectiva de las subidas de salarios o la frustraci&oacute;n y la ira que derivan en posiciones extremistas. Es obvio tambi&eacute;n que las soluciones no pueden ser individuales, sino colectivas, pol&iacute;ticas. Pero conviene manifestar alto y claro que las decisiones individuales son muy importantes en todo esto y que quienes las toman son tambi&eacute;n responsables de lo que pasa.
    </p><p class="article-text">
        Conozco bastante casos de caseros que no quieren participar en esta org&iacute;a de codicia, pero es evidente que son muchos m&aacute;s los que s&iacute;. Los m&iacute;os, por ejemplo, despu&eacute;s de haberme aplicado todos los incrementos del IPC pertinentes, pretenden firmar un nuevo contrato con un considerable aumento del precio. Les da igual que lleve diez a&ntilde;os en la casa, que, a diferencia de ellos, haya cumplido cada detalle de mi parte del acuerdo y, por supuesto, no han preguntado si el aumento supone que me tenga que ir. El impacto que tenga en mi existencia su voluntad de acumular unos billetes m&aacute;s no es de su inter&eacute;s. &ldquo;Es que el mercado ya no es lo que era&rdquo;, es el argumento repetido. Y, para que quede claro, me explican que un piso igual al m&iacute;o ha sido alquilado a un nuevo inquilino no por un 30%, sino por un 45% m&aacute;s. Los propietarios de mi hogar, una empresa familiar due&ntilde;a de un par de edificios, quieren que entienda que, en realidad, con la subida del 30% me est&aacute;n haciendo un favor.
    </p><p class="article-text">
        Pasa todo el tiempo en todas partes, con peque&ntilde;os, medianos y grandes propietarios. Caseros que cosifican a sus inquilinos utilizando el argumento del mercado como escudo para no mancharse de pringosos dilemas morales. Pudiendo ser decentes, eligen ser miserables y codiciosos. Deciden voluntariamente participar en la demolici&oacute;n de esto que antes llam&aacute;bamos sociedad.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Bravo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/stories-matritenses/no-mercado-quiere-expulsar-casa-casero_132_13006485.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Feb 2026 05:00:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No es el mercado el que me quiere expulsar de mi casa, es mi casero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Alquiler]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Te voy a contar un secreto: los hombres no son de tu equipo (salvo contadas excepciones)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/psicologia/contar-secreto-hombres-no-son-equipo-salvo-contadas-excepciones_132_12907688.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09a6f562-0dbd-4357-91b7-587f5b7c03d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Te voy a contar un secreto: los hombres no son de tu equipo (salvo contadas excepciones)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde los noventa hasta ahora ha llovido mucho, y todas y todos hemos cambiado gracias al trabajo que han hecho las feministas. Nos ha dado tiempo, incluso, a retroceder</p><p class="subtitle">BLOG - Mi psicóloga – Mónica Manrique</p></div><p class="article-text">
        Me da hasta cierto pudor decir algo tan evidente, pero creo que es necesario: los hombres no son de tu equipo. Ahora que escucho <em>Perla</em> de Rosalia por todas partes, me viene a la cabeza la entrevista que le hizo Ibai junto a Ra&uacute;l Alejandro. &iquest;Sabes a cu&aacute;l me refiero? Me llam&oacute; poderosamente la atenci&oacute;n, aunque no recuerdo bien las palabras, c&oacute;mo cuando al hablar del proceso creativo, &eacute;l reconoc&iacute;a abiertamente, con sonrisita de malote transgresor, que hab&iacute;a hecho pi&ntilde;a con el resto de los productores para que prevaleciera su criterio frente al de ella. Y la pobre, creyendo que eran un equipo... se me cay&oacute; el alma a los pies. Lo he buscado y lo puedes ver <a href="https://www.youtube.com/watch?v=N6_1II3Lmao" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> en el minuto 4:55 cuando Ibai le pregunta &iquest;C&oacute;mo es trabajar con Rosal&iacute;a?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo vuelvo a ver y me enfado, mucho. No es una tonter&iacute;a, es una traici&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        &iquest;Pero c&oacute;mo no lo va a decir con una sonrisa seductora como si no hubiera pasado nada? <em>&ldquo;&iquest;Ha existido alguna vez alg&uacute;n tipo de dominaci&oacute;n que no les pareciera natural a los que la pose&iacute;an?&rdquo; *&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Entonces, de d&oacute;nde les viene el poder a los hombres?
    </p><p class="article-text">
        Celia Amor&oacute;s (2005/2021) nos dice que la clave de su poder est&aacute; en los pactos entre ellos (casi siempre impl&iacute;citos) con respecto al conjunto de las mujeres, las id&eacute;nticas, vistas como un magma indiferenciado, todas iguales. Porque en un polo est&aacute; ser hombre y en el otro ser mujer. Pero no es lo mismo. Ser hombre puede ser muchas cosas, puede tener muchas profesiones, estatus, or&iacute;genes, caracter&iacute;sticas, gustos, etc. (vamos, que es un ser humano). Pero ser mujer es ser &ldquo;lo otro&rdquo;, la oltredad, la alteridad. Lo explico con un ejemplo que seguro os ha pasado. Me lo llegaron a decir hasta en consulta, donde con la serenidad de quien juega en casa pude contestar: &ldquo;&iquest;Nosotras, quienes? &iquest;Las rubias, las enanas, las psic&oacute;logas&hellip;? &iquest;A qu&eacute; te refieres cuando dices &rdquo;vosotras&ldquo;?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sabidur&iacute;a popular se hace eco de esta camarader&iacute;a inquebrantable cuando se dice que &ldquo;Perro no come perro&rdquo;. Vale, &ldquo;no todos los hombres&rdquo; abusan de las mujeres, pero que ninguno tenga un amigo, un primo, un cu&ntilde;ado, raro. Otra traici&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para saber m&aacute;s sobre &ldquo;ese pacto entre hombres&rdquo;, tan complicado de transmitir con palabras porque tiene mucho de no verbal, es de gran ayuda el testimonio de personas transicionadas a hombres. Les resulta sorprendente c&oacute;mo los otros hombres, ahora, les hacen sentir pertenecientes con sus actitudes de aceptaci&oacute;n (mientras no se les note, claro).
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Luis Bonino (2002) ser hombre es como ser VIP. Pero, &iquest;qui&eacute;n reparte carn&eacute;s?
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Oh, sorpresa! No eres t&uacute;, querida, aunque seas la mism&iacute;sima Rosal&iacute;a. Son sus iguales puesto que una mujer no tiene la autoridad suficiente, est&aacute; fuera del pacto. Pero la masculinidad no es algo que se alcanza y se retiene, se debe demostrar continuamente:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Estamos bajo el cuidadoso y persistente escrutinio de otros hombres. Ellos nos miran, nos clasifican, nos conceden la aceptaci&oacute;n en el reino de la virilidad. Se demuestra hombr&iacute;a para la aprobaci&oacute;n de otros hombres. Son ellos quienes eval&uacute;an el desempe&ntilde;o. (...) La masculinidad es una aprobaci&oacute;n &rdquo;homosocial&ldquo;. Nos probamos, ejecutamos actos heroicos, tomamos riesgos enormes, todo porque queremos que otros hombres admitan nuestra virilidad&rdquo;</em>&nbsp;(Kimmel, 1997).
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que en los a&ntilde;os en los que firman su obra los citados autores yo tambi&eacute;n quer&iacute;a ser VIP y si mis hijas vieran por un agujerito a mi yo adolescente gritar&iacute;an con desprecio: &iexcl;Mam&aacute;, eres una pick me!&nbsp;Se dice que de aquella mujer que busca desesperadamente la validaci&oacute;n y aprobaci&oacute;n masculina, a menudo menospreciando a otras mujeres o fingiendo ser &ldquo;diferente&rdquo; y menos problem&aacute;tica, para parecer m&aacute;s atractiva a los hombres, diciendo cosas como &ldquo;no soy como otras chicas&rdquo; o &ldquo;entiendo mejor a los hombres&rdquo; (Google IA).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo s&eacute;, lamentable, pero creo que fue la &uacute;nica v&iacute;a que encontr&eacute; para intentar escapar del papel de v&iacute;ctima y perdedora por el mero hecho de ser mujer. Me negaba a encarnar el estereotipo de g&eacute;nero que se me impon&iacute;a, tan poco valorado y hasta despreciado. Eso s&iacute;, cosificarme sexualmente y as&iacute; ser el centro de atenci&oacute;n, todo lo que hiciera falta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde los noventa hasta ahora ha llovido mucho, y todas y todos hemos cambiado gracias al trabajo que han hecho las feministas. Nos ha dado tiempo, incluso, a retroceder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a trav&eacute;s de la sororidad, la ayuda mutua, el reconocimiento de las unas a las otras, de narrarnos, escucharnos, validarnos, lejos de encarnar una actitud revanchista contra los hombres, estamos centrando nuestra atenci&oacute;n y energ&iacute;a en lo que podemos aportar al mundo que tantas veces nos ha silenciado. Porque hora algunas tenemos voz y podemos dar voz a las que todav&iacute;a no la tienen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/psicologia/contar-secreto-hombres-no-son-equipo-salvo-contadas-excepciones_132_12907688.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Jan 2026 16:58:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Te voy a contar un secreto: los hombres no son de tu equipo (salvo contadas excepciones)]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Una ciudad sin vida no es una ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/stories-matritenses/ciudad-vida-no-ciudad_132_12930417.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/204846a8-df1a-45f8-a88f-a200ebc4cc78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una ciudad sin vida no es una ciudad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Somos muchos los que tenemos desde hace tiempo la sensación de que, aunque todo pasa muy rápido, en Madrid no pasa mucho y, lo poco que pasa, pasa de forma muy parecida</p><p class="subtitle">BLOG - Lee más artículos de Pedro Bravo en Stories Matritenses</p></div><p class="article-text">
        Llevo d&iacute;as paseando por la ciudad intentando cazar una historia que contar en este espacio. No me apetece hablar de lo social, me da pereza entrar en lo pol&iacute;tico, me deprime escribir sobre lo econ&oacute;mico. Quiero encontrar algo que sea distinto, sorprendente, incluso literario. Pero siento que cada vez es m&aacute;s dif&iacute;cil. Madrid, como muchas otras urbes, se ha convertido en un lugar previsible y mon&oacute;tono, aburrido.
    </p><p class="article-text">
        Aplastada por la ambici&oacute;n de ser producto, seguir una estrategia y tener una marca, la ciudad se vac&iacute;a de historias, de vida. Somos muchos los que tenemos desde hace tiempo la sensaci&oacute;n de que, aunque todo pasa muy r&aacute;pido, aqu&iacute; no pasa mucho y, lo poco que pasa, pasa de forma muy parecida.
    </p><p class="article-text">
        Atraer talento, turistas e inversiones. Montar restaurantes a la &uacute;ltima, grandes eventos y campa&ntilde;as publicitarias. Convertirlo todo en un argumento de venta. Fomentar la segmentaci&oacute;n y el individualismo. Promover, as&iacute;, que lo que era &mdash;con sus much&iacute;simos defectos&mdash; una comunidad de encuentro entre distintos, desaparezca para ser un parque recreativo para quien tenga dinero para asumir los car&iacute;simos costes de la diversi&oacute;n pautada.
    </p><p class="article-text">
        El relato de la ciudad hoy es que no hay relato. Es un imaginario inventado &mdash;la dichosa marca&mdash; que excluye a los que hasta ahora &eacute;ramos habitantes y miembros activos de la comunidad; despu&eacute;s, eso s&iacute;, de vampirizar todo lo que hemos vivido, emprendido y creado para provecho de unos pocos. Si queremos historias interesantes, tendremos que ir a los libros, pienso mientras paseo con mi perra por este decorado llamado todav&iacute;a ciudad antes del amanecer. Pero, un rato despu&eacute;s, me doy cuenta de que hasta eso nos lo est&aacute;n robando.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/cierra-tipos-infames-librerias-referencia-centro-madrid-culpa-gentrificacion_1_12925937.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cierra la librer&iacute;a Tipos Infames</a> y la noticia no es que cierra una librer&iacute;a, sino por qu&eacute;. Despu&eacute;s de quince a&ntilde;os de hacer cultura y barrio, los propietarios son expulsados por &ldquo;la gentrificaci&oacute;n&rdquo;, &eacute;se ya inofensivo eufemismo de la codicia del modelo econ&oacute;mico fomentada est&uacute;pidamente por &mdash;todas&mdash; las administraciones p&uacute;blicas. Sirvan estas l&iacute;neas para agradecer su esfuerzo a los tres tipos &mdash;y su equipo&mdash; que se atrevieron a ser infames. Gracias como lector y como escritor, pero, sobre todo, como vecino que a&uacute;n resiste por aqu&iacute; &mdash;por poco tiempo, parece&mdash;. Y sirvan, tambi&eacute;n, para mostrar mi desprecio a todas aquellas personas y poderes que est&aacute;n impulsando el vaciamiento de la ciudad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Bravo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/stories-matritenses/ciudad-vida-no-ciudad_132_12930417.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Jan 2026 05:00:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una ciudad sin vida no es una ciudad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Librerías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El silencio siempre ha estado muy valorado en las mujeres de bien]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/psicologia/silencio-valorado-mujeres_132_12857109.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dcb9dcfe-8d69-440c-994e-01408f466f5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El silencio siempre ha estado muy valorado en mujeres de bien"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A veces el golpe más brutal no es el físico, sino el instante en que una verdad largamente negada se vuelve imposible de esquivar. Este es el relato de Manuela, una mujer que tardó años en reconocer la violencia que vivía y solo un segundo en comprender que callar ya no era una opción. Una historia sobre disociación, culpa, vergüenza y, sobre todo, sobre el derecho —irrenunciable— a nombrar la propia experiencia y recuperar la propia voz</p><p class="subtitle">BLOG - Mi psicóloga – Mónica Manrique</p></div><p class="article-text">
        Hace un a&ntilde;o lleg&oacute; a consulta una paciente que parec&iacute;a ni sentir ni padecer, estaba disociada. Su dolor era tan fuerte que le hab&iacute;a separado de s&iacute; misma para protegerla de emociones indigeribles en ese momento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se llama Manuela, acababa de cumplir los cuarenta, tiene tres hijas con dos, cuatro y seis a&ntilde;os, tiene un trabajo con el que se siente realizada y no tiene familia en Madrid.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Recuerdo cuando, en la primera sesi&oacute;n, me cont&oacute; un suceso terriblemente violento que acababa de vivir como quien cuenta una pel&iacute;cula al salir del cine. A pesar de la distancia entre ella y los hechos que narraba, pod&iacute;a atisbar un suave brillo de orgullo en sus ojos. Escuchemos a Manuela:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Me apasiona mi trabajo y disfruto much&iacute;simo form&aacute;ndome, pero despu&eacute;s de tener tres beb&eacute;s seguidos, te puedes imaginar, solo te da tiempo a sobrevivir. Sin entrar en m&aacute;s detalles y dramas de lo que supone la maternidad, la cosa es que llevaba sin ir a una formaci&oacute;n presencial como seis a&ntilde;os. Aquel d&iacute;a estaba feliz y radiante, me entusiasmaba el tema, y como solo era de una jornada, lo estaba aprovechando al m&aacute;ximo. En el descanso del mediod&iacute;a, mientras iba en el metro, mi marido me llam&oacute; para preguntarme si iba a comer a casa porque hab&iacute;a hecho arroz. Le dije que s&iacute;, que estaba de camino. Cuando llegu&eacute; empec&eacute; a contarle emocionada lo que hab&iacute;a vivido en el curso. Sin prestarme la m&aacute;s m&iacute;nima atenci&oacute;n, empez&oacute; a explicarme todos los preparativos que hab&iacute;a estado haciendo a lo largo de la ma&ntilde;ana para el cumplea&ntilde;os de nuestra hija mayor (lo celebr&aacute;bamos el s&aacute;bado). Me habl&oacute; de una madre del colegio, y amiga nuestra, pero ahora no recuerdo qu&eacute; me dijo de ella. En otro momento, durante la comida, volv&iacute; a sacar el tema del curso pero otra vez me ignor&oacute; y sigui&oacute; hablando de los preparativos del cumplea&ntilde;os. Yo llevaba preparando el cumplea&ntilde;os m&aacute;s de una semana y sab&iacute;a que lo fundamental estaba en orden y, la verdad, no me estaba interesando nada lo que me contaba.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>	Ya hab&iacute;amos terminado de comer. Est&aacute;bamos en la mesa del despacho cada uno con nuestro ordenador, y cuando era casi la hora de irme de vuelta, levant&oacute; la cabeza de la pantalla y me pregunt&oacute;; &ldquo;&iquest;Que tal el curso?&rdquo;. Le contest&eacute;, algo mosqueada, que se lo hab&iacute;a intentado contar dos veces pero que no me hab&iacute;a hecho ni caso y que ya era casi la hora de irme. Me estuvo explicando que hoy lo importante era el cumplea&ntilde;os de nuestra hija y bla, bla bla. No s&eacute; que me cont&oacute;. Lo que s&iacute; recuerdo era que me transmiti&oacute; que era una mala madre, descuidada y ego&iacute;sta por preocuparme m&aacute;s por mis cosas. Me sent&iacute; fatal, pero pude sacar fuerzas para tomar distancia y poder decirle, as&iacute;, como con may&uacute;sculas pero sin gritar: &ldquo;T&Uacute; NO ERES QUIEN PARA DECIRME A M&Iacute; QU&Eacute; ES LO IMPORTANTE&rdquo;. De cero a cien su cara cambi&oacute;, se puso s&uacute;per agresivo, me agarr&oacute; del cuello, me levant&oacute; e intent&oacute; sostenerme contra la pared. Lo que le resultaba tan sencillo con nuestra hija mayor, s&iacute;, la del cumplea&ntilde;os, se le hizo complicado conmigo por mi peso y me solt&oacute;. Ca&iacute; al suelo desplomada. De repente, me vi tirada boca arriba en el suelo de la cocina, con mi marido encima (un se&ntilde;or de unos treinta cent&iacute;metros y treinta kilos m&aacute;s que yo), apoyando su rodilla en mi pecho para inmovilizarme y agarr&aacute;ndome del cuello tan fuerte como no sab&iacute;a que se le pod&iacute;a agarrar del cuello a alguien. No s&eacute; en qu&eacute; momento le grite: &ldquo;Por favor p&eacute;game m&aacute;s porque soy tan idiota que en dos d&iacute;as se me olvida y te he perdonado otra vez&rdquo;. Me estuvo doliendo al tragar alrededor de una semana, m&aacute;s o menos lo que tard&eacute; en llorar. El dolor, al mantenerse en el tiempo, esta vez, me ayud&oacute; a recordar y a no perdonar&ldquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Manuela cuenta que lo que pas&oacute; aquel d&iacute;a fue un regalo. De una manera brutal, pero eficaz en este caso, a &eacute;l se le cay&oacute; la careta y a ella la venda.
    </p><p class="article-text">
        Hac&iacute;a tiempo que mi paciente le daba vueltas a la posibilidad de estar sufriendo malos tratos por parte de su marido. De hecho, escribi&oacute; dos correos a su antigua psic&oacute;loga para pedirle que le sacara de dudas porque se sent&iacute;a desorientada y confusa. Me dijo, que tal vez por verg&uuml;enza, nunca los lleg&oacute; a enviar. &iquest;C&oacute;mo iba a ser ella v&iacute;ctima de violencia de g&eacute;nero con su car&aacute;cter y su formaci&oacute;n? Adem&aacute;s, su marido estaba muy comprometido con la crianza de sus hijas. &iquest;C&oacute;mo la &uacute;nica persona que hab&iacute;a sido hogar y refugio para ella pod&iacute;a estar maltrat&aacute;ndola? &iquest;C&oacute;mo le iba a estar pasando a ella lo mismo que le pas&oacute; a su madre? Imposible.
    </p><p class="article-text">
        En cierta medida, el testimonio de Manuela me record&oacute; al final de la pel&iacute;cula de <em>El Show de Truman,</em> cuando el protagonista, obstinado por conocer la verdad y guiado por la intuici&oacute;n y los hechos, choca su velero contra un escenario hasta ahora negado e invisible. Su mundo se derrumba pero al mismo tiempo se valida su criterio personal y se reafirma su capacidad y autonom&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A mi paciente no le resulta tan f&aacute;cil mantenerse en la nueva realidad, la suya. Ella se refiere a la consulta como un lugar seguro donde echar el ancla que le mantiene sujeta a su propio relato, aunque, muchas veces son inevitables las idas y venidas al mundo mental del agresor en cuyos ojos se vuelve a ver desfavorecida e incapaz. En estos vaivenes, el objetivo terap&eacute;utico es que se reapropie, una y otra vez, de su derecho a ver el mundo desde su punto de vista, derecho negado durante tanto tiempo por el maltratador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por una vez, y sin que sirva de precedente, voy a citar a un se&ntilde;or, a Nassim Nicholas Taleb cuando dice que &ldquo;Existes si y solo si eres libre de hacer cosas sin un objetivo visible, sin justificaci&oacute;n y, sobre todo, fuera de la dictadura de una narraci&oacute;n ajena.&rdquo;<em> </em>Vamos, que todas tenemos derecho a equivocarnos a nuestra manera.
    </p><p class="article-text">
        Manuela es una mujer inteligente y supo prever esos momentos en los que iba a dudar de s&iacute; misma y de sus decisiones. Y entonces &iquest;cu&aacute;l fue su estrategia? Ni m&aacute;s ni menos que la misma que se le atribuy&oacute; a Alejandro Magno alrededor del a&ntilde;o 335 a.C., al llegar a la costa de Fenicia, <em>&ldquo;quemar las naves</em>&rdquo;. Mientras sus tropas, en gran desventaja con las del enemigo, ve&iacute;an como &eacute;l mismo hac&iacute;a quemar sus barcos, les hac&iacute;a saber que la &uacute;nica manera de volver a casa era en los barcos del enemigo, que el &uacute;nico camino era hacia adelante, y la &uacute;nica opci&oacute;n ganar. As&iacute;, Manuela se dedic&oacute; a contar, a quien le quiso escuchar, que su marido le hab&iacute;a estrangulado y cu&aacute;l era su complicada situaci&oacute;n como v&iacute;ctima de violencia de g&eacute;nero. Cuanto m&aacute;s lo dijera m&aacute;s dif&iacute;cil le iba a resultar despu&eacute;s retroceder y desdecirse. Conoc&iacute;a sus limitaciones y traz&oacute; un camino de no retorno sabiendo que de esa manera no iba a ser capaz de superar la verg&uuml;enza de volver con su maltratador. Estrategias aparte, cada vez que compart&iacute;a su vivencia reafirmaba su relato y encontraba el apoyo en los dem&aacute;s. Ella ten&iacute;a claro algo muy importante, que si alguien ten&iacute;a que pasar verg&uuml;enza era &eacute;l.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como sabemos, cuando los delitos son contra la mujer, nosotras somos las sospechosas y ellos son las pobres v&iacute;ctimas a las que podemos arruinar la vida si contamos lo sucedido. Siempre ha estado muy valorado el silencio en las mujeres de bien. Y a todas nos han ense&ntilde;ado que los trapos sucios se lavan en casa.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;El silencio, como el infierno de Dante, tiene sus c&iacute;rculos conc&eacute;ntricos. El primero es el de las inhibiciones internas, inseguridades, represiones, confusiones y la verg&uuml;enza que hacen de dif&iacute;cil a imposible hablar, y que van de la mano del miedo a ser castigada o condenada al ostracismo por hacerlo. (&hellip;) Tener derecho a mostrarse y a hablar es b&aacute;sico para la supervivencia, la dignidad y la libertad&rdquo;. (Rebecca Slonit, 2014).</em>
    </p><p class="article-text">
        Manuela, con su &ldquo;T&Uacute; NO ERES QUIEN PARA DECIRME A M&Iacute; QU&Eacute; ES LO IMPORTANTE&rdquo;, probablemente sin ser del todo consciente, hizo toda una declaraci&oacute;n de intenciones: estaba dispuesta a defender su punto de vista, su criterio, su verdad, su relato, su narrativa, su historia fueran cuales fueran las consecuencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ----------------------------
    </p><p class="article-text">
        <em>Nota: Por supuesto, he modificado el nombre y otros datos que pudieran servir para identificar a mi paciente con el objetivo de salvaguardar su identidad. De todas formas, Manuela podemos ser cualquiera de nosotras y todav&iacute;a no saberlo. Puede ser que, simplemente, todav&iacute;a no sea nuestro momento.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/psicologia/silencio-valorado-mujeres_132_12857109.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Dec 2025 18:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Sí, es deporte. Sí, es política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/si-deporte-si-politica_129_12597222.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b7f78b3-2f97-476a-9fed-035ef7e4ec6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sí, es deporte. Sí, es política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el año 1936 el COI mantuvo la sede de los JJOO en Berlín pese a las atrocidades que estaba cometiendo el régimen alemán. Entonces, como hoy, aquellos que tenían el poder trataron de deslegitimar al mundo del deporte que mostró su contrariedad con las formas y fondo de ese evento que promocionaba una visión amable del nazismo</p><p class="subtitle">El batallón deportivo que defendió Madrid del fascismo</p></div><p class="article-text">
        El deporte, reglado y estructurado, como hoy lo conocemos, fue el resultado de un proceso pol&iacute;tico-econ&oacute;mico, la industrializaci&oacute;n, que encumbr&oacute; a una clase social, la burgues&iacute;a, que fue la art&iacute;fice de este modo de esparcimiento. Restringido a estas clases adineradas en un primer momento,&nbsp;la lucha de la clase trabajadora por acceder al mismo y la comprensi&oacute;n de las &eacute;lites dominantes sobre que la generalizaci&oacute;n de los nuevos deportes<em> </em>podr&iacute;a ser &uacute;til para mantener el orden social, convirtieron al fen&oacute;meno deportivo en algo transversal.
    </p><p class="article-text">
        Fen&oacute;meno trasversal pero diferente. Volviendo a enfatizar su car&aacute;cter pol&iacute;tico y socio econ&oacute;mico, en cada naci&oacute;n el deporte se desarroll&oacute; de forma propia, dado el desigual desarrollo capitalista. As&iacute;, mientras que en Inglaterra el deporte adquiri&oacute; unos ritmos y t&oacute;nicas propias, en nuestro Estado, fruto de su plurinacionalidad, se produjo un dispar desarrollo entre cada uno de los pueblos que lo componen, como ocurri&oacute; entre Castilla, con Madrid a la cabeza, Catalu&ntilde;a, con Barcelona como epicentro, o el pueblo vasco, entre otros. De igual manera, dentro de cada territorio y con las peculiaridades de cada uno de estos, las distintas clases sociales y sexos describieron una relaci&oacute;n espec&iacute;fica con el deporte, aspectos, todos ellos, que podemos constatar en decenas de art&iacute;culos y libros cient&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        Estas evidencias, que ponen de manifiesto el car&aacute;cter pol&iacute;tico del deporte, se han replicado a lo largo de la historia. As&iacute; lo hicieron en su mayor competici&oacute;n, los Juegos Ol&iacute;mpicos, cuando en&nbsp;1920 y 1924 se neg&oacute;, entre otros, la participaci&oacute;n a Alemania como consecuencia de su papel en la I Guerra Mundial. O en 1936 donde, pese a las atrocidades que estaba cometiendo el r&eacute;gimen nazi alem&aacute;n, el COI mantuvo la sede de los JJOO en el Berl&iacute;n nacional socialista. Hecho que fue aprovechado por el poder nazi para potenciar una imagen de Alemania a medida de sus intereses.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, como hoy, aquellos que ten&iacute;an el poder trataron de deslegitimar al mundo del deporte que mostr&oacute; su contrariedad con las formas y fondo de ese evento que promocionaba una visi&oacute;n amable del nazismo. As&iacute; lo hicieron con la organizaci&oacute;n de una contra olimp&iacute;ada, que pretend&iacute;a rescatar los valores deportivos, denominada Olimp&iacute;ada Popular, la cual fue tachada de olimp&iacute;ada politizada, como si Berl&iacute;n 1936 no lo fuera.
    </p><p class="article-text">
        Esa Olimp&iacute;ada Popular, que esperaba congregar entre 6.000 y 10.000 atletas, iba a ser la mayor expresi&oacute;n del deporte entendido como s&iacute;mbolo de paz, de solidaridad entre pueblos y razas, como mostraba su pretensi&oacute;n de permitir competir a naciones sin Estado en categor&iacute;a internacional, deportistas profesionales y amateur de forma conjunta y emplear medidas de discriminaci&oacute;n positiva hacia la mujer.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que esa Olimp&iacute;ada Popular nunca lleg&oacute; a realizarse, pues el fallido golpe de Estado de 1936, que origin&oacute; la Guerra Civil, acabo con esta un d&iacute;a antes de su comienzo, si nos mostr&oacute; un ejemplo de las l&oacute;gicas de poder en torno al deporte en occidente. Estas se basan en la m&aacute;xima de que el deporte es apol&iacute;tico siempre que reproduzca y ayude a mantener el r&eacute;gimen imperante y se politiza cuando es una nota disonante con este.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, en estos d&iacute;as, hemos asistido a una nueva muestra de ello. Han pretendido hacernos creer que la Vuelta es una competici&oacute;n apol&iacute;tica y que la participaci&oacute;n de un equipo vinculado al Estado de Israel es mera naturalidad deportiva. Pero &iquest;es apol&iacute;tica una competici&oacute;n que traza y exalta con su recorrido las fronteras <strong>pol&iacute;ticas</strong> de un Reino? &iquest;es apol&iacute;tica una competici&oacute;n en la que participa <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/israel-premier-tech-equipo-propiedad-amigo-netanyahu-utiliza-ciclismo-blanquear-pais_1_12577836.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un equipo que promociona al Estado de Israel</a>?
    </p><p class="article-text">
        No parece ser esa la conclusi&oacute;n que extraen miles de amantes del deporte, quienes han sido tachados de politizadores (como si fuera algo malo que el deporte se vincule con fines pacifistas y soberanistas) y violentos por denunciar el exterminio del pueblo palestino.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, bien har&iacute;amos todos y todas en preguntarnos: &iquest;Qui&eacute;n ejerce la violencia? &iquest;Qui&eacute;n trata de extender las soluciones pac&iacute;ficas al campo del deporte de manera simb&oacute;lica o quien impone que una vuelta, con un equipo de ese calibre, pase por un territorio sin consultar a sus ciudadanos/as? &iquest;Hubiera habido alg&uacute;n incidente o inseguridad para los deportistas si se hubieran permitido las sentadas pac&iacute;ficas en el recorrido ciclista?
    </p><p class="article-text">
        Amar el deporte es amar sus valores impl&iacute;citos, como la solidaridad, el entendimiento y el respeto entre pueblos. Valores que no solo ejemplifican los/as miles de aficionados/as ciclistas, algunos/as detenidos/as, sino tambi&eacute;n deportistas profesionales que alzan su voz contra el uso belicista de su profesi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Ibarrondo-Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/si-deporte-si-politica_129_12597222.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Sep 2025 23:00:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sí, es deporte. Sí, es política]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Barrio de Las Letras a Barrio de Las Copas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/caminando-por-madrid/barrio-letras-barrio-copas_132_12421030.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10c9c193-9994-4e90-9221-47d5d632c9a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Barrio de Las Letras a Barrio de Las Copas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Caminando por este barrio histórico de Madrid, podemos observar que las Letras han sido sustituidas por las copas. A día de hoy, sigue sin existir un centro de interpretación del Barrio de Las Letras</p><p class="subtitle">BLOG - Más historias sobre la capital en 'Caminando por Madrid'</p></div><p class="article-text">
        Una copla sat&iacute;rica del siglo XVII dec&iacute;a as&iacute;: &ldquo;En Madrid, ciudad brav&iacute;a, que entre antiguas y modernas, tiene trescientas tabernas y una sola librer&iacute;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ha cambiado mucho el panorama en el siglo XXI?  Pues hombre, si hacemos una comparativa entre el n&uacute;mero de bares y el n&uacute;mero de librer&iacute;as, no salimos muy bien parados. No obstante, la copla del siglo XVII no dec&iacute;a la verdad, al menos en lo que respecta a este barrio. En el Siglo de Oro, el Barrio de Las Letras se llen&oacute; de librer&iacute;as, imprentas y teatros. Los corrales de comedias atrajeron a los escritores, que escrib&iacute;an obras para esos teatros. En estas calles vivieron genios como Cervantes, Quevedo, G&oacute;ngora, Calder&oacute;n, Tirso de Molina, Lope de Vega, Francisco de Rojas. Un siglo despu&eacute;s, en el XVIII, se citaban en estos lares los escritores neocl&aacute;sicos, encabezados por Nicol&aacute;s Fern&aacute;ndez de Morat&iacute;n. En el XIX, el cafet&iacute;n del Pr&iacute;ncipe acog&iacute;a la tertulia de los poetas rom&aacute;nticos (Larra, Espronceda, Ventura de la Vega, Bret&oacute;n de los Herreros, Zorrilla, etc.) En el siglo XX, el Ateneo y los caf&eacute;s del barrio escucharon a los escritores de la Generaci&oacute;n del 98, a los modernistas, a la Generaci&oacute;n del 14, a los ultra&iacute;stas, a la Generaci&oacute;n del 27, a las generaciones de la posguerra&hellip;Esto es algo inaudito, algo que no pasado en ninguna otra capital en todo el mundo. Durante cuatro siglos, los mejores escritores se han reunido en un barrio, en este Barrio de Las Letras. Esta singularidad merece ser conocida, valorada y difundida. Es un gran tesoro de la Historia de Madrid. Sin embargo, llegamos al siglo XXI, y muy pocas letras vemos en este barrio, a no ser los r&oacute;tulos de sus muchos bares. 
    </p><p class="article-text">
        El caminante que sale a pasear por el Barrio de Las Letras de buena ma&ntilde;ana, se topar&aacute; con cientos de furgonetas y camiones de reparto que hacen sonar sus bocinas y que tratan in&uacute;tilmente de aparcar (no existen apenas zonas de carga y descarga) para poder repartir sus mercanc&iacute;as (botellas de cerveza, de licor, de vino) para los cientos de bares de la zona. Tratando de no ser arrollado por dichos veh&iacute;culos, el caminante busca alguna librer&iacute;a y acaba encontrando media docena (algunas han abierto hace poco), comprueba que sigue habiendo alg&uacute;n teatro, ve que el Ateneo sigue en pie (gracias al esfuerzo de sus socios), pero no encuentra ning&uacute;n local donde se re&uacute;nan los escritores. En el siglo XXI ya no viven ni se re&uacute;nen los escritores en el barrio que fue su barrio. Ni siquiera hay caf&eacute;s donde reunirse, todos son lugares donde llenar la panza de l&iacute;quidos y viandas mientras un p&uacute;blico &aacute;vido de &ldquo;experiencias gastron&oacute;micas&rdquo; vocifera a pleno pulm&oacute;n. Imposible hacer una tertulia en los bares de Las Letras.  
    </p><p class="article-text">
        La desbandada de los escritores tiene que ver con la transformaci&oacute;n tur&iacute;stica que ha sufrido este barrio y todo el centro hist&oacute;rico en lo que va de siglo. Hemos pasado de tener un Barrio de Las Letras a tener una zona de copas. Y uno se pregunta &iquest;C&oacute;mo es posible que, a d&iacute;a de hoy, no exista un centro de interpretaci&oacute;n sobre la Edad de Oro de la cultura espa&ntilde;ola? En 1931, con la Segunda Rep&uacute;blica, se cre&oacute; el museo de Lope de Vega, en la &uacute;nica casa que hemos sabido conservar de nuestros literatos. A comienzos de este siglo, el alcalde Gallard&oacute;n puso placas en las paredes y en el pavimento recordando a nuestros grandes escritores. Pero no es suficiente. Hace falta un Centro de Interpretaci&oacute;n de la Edad de Oro de nuestra cultura. El lugar indicado ser&iacute;a el convento de las Trinitarias, donde est&aacute; enterrado Cervantes. Lo cierto es que la tumba de Cervantes solo puede verse reservando una cita mediante un protocolo bastante disuasorio. La realidad es que las monjas trinitarias ya no son las que eran, porque se han ido muriendo y est&aacute;n siendo sustituidas por monjas venidas de Am&eacute;rica y de Asia. Bien podr&iacute;a utilizarse el monasterio como el necesario centro de interpretaci&oacute;n, y la iglesia podr&iacute;a simultanear las horas de culto con las horas de visitas.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Osorio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/caminando-por-madrid/barrio-letras-barrio-copas_132_12421030.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Jun 2025 19:30:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Barrio de Las Letras a Barrio de Las Copas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Maestre anuncia su embarazo y Almeida bromea al coincidir futura paternidad con su rival: “Así se animan los madrileños”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/cocidito/maestre-anuncia-embarazo-almeida-bromea-coincidir-futura-paternidad-rival-animan-madrilenos_132_12040435.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0fdb2823-7c49-4fb9-8230-c64e222b7cd2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Maestre anuncia su embarazo y Almeida bromea al coincidir futura paternidad con su rival: “Así se animan los madrileños”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La portavoz de Más Madrid espera su segundo hijo y el alcalde, que también será padre, la felicita entre chanzas. "Siempre digo que los políticos tenemos que predicar con el ejemplo", resaltó, aludiendo al plan de natalidad aprobado en el Ayuntamiento</p><p class="subtitle">Almeida anuncia su futura paternidad: “Pronto seremos tres”</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; tienen en com&uacute;n Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez-Almeida y Rita Maestre? Lejos de hallar cualquier afinidad pol&iacute;tica entre el alcalde de Madrid y la l&iacute;der de la oposici&oacute;n, algo les ha unido de repente: ambos esperan un hijo. Y lo han anunciado con apenas dos semanas de diferencia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy muy contenta&rdquo;, ha celebrado la portavoz de M&aacute;s Madrid a trav&eacute;s de Instagram. Es su segundo embarazo y est&aacute; de tres meses. Almeida no ha tardado en reaccionar, mostr&aacute;ndose feliz por la noticia y resaltando la coincidencia en el <em>timing </em>con su esposa, Teresa Urquijo. Eso s&iacute;, no ha dejado pasar la oportunidad para bromear sobre ello. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre digo que los pol&iacute;ticos tenemos que predicar con el ejemplo: hemos puesto en marcha un plan de fomento de la natalidad en el Ayuntamiento de Madrid y que la primera y la segunda fuerza pol&iacute;tica estemos al mismo tiempo disfrutando de un embarazo creo que tambi&eacute;n <strong>es un buen mensaje para que se animen los madrile&ntilde;os</strong>&rdquo;, ha comparado en una entrevista, emitida por <em>Antena 3</em>. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DF4rmZNM0qP/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/DF4rmZNM0qP/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/DF4rmZNM0qP/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por Rita Maestre (@rita_maestre_)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        Si todo va seg&uacute;n lo previsto, Almeida ser&aacute; padre este verano mientras que Maestre dar&aacute; a luz en septiembre. Qui&eacute;n sabe si sus hijos compartir&aacute;n pupitre en el futuro. El alcalde ya adelant&oacute; en su d&iacute;a que optar&aacute; a las seis semanas de baja no solo por obligaci&oacute;n, sino &ldquo;por convicci&oacute;n&rdquo; al no querer perderse &ldquo;ni un segundo&rdquo; del beb&eacute; en sus primeros d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        La l&iacute;der de la oposici&oacute;n, por su parte, se muestra feliz y ha subrayado ante los medios sus &ldquo;ganas de traer a otra persona al mundo&rdquo; y concretamente a Madrid. &ldquo;Tengo muchos buenos deseos para m&iacute; y para todas las madres que est&aacute;n en una aventura similar a la m&iacute;a en este momento&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Almeida y Maestre emprenden ahora el mismo viaje y, sin embargo, ambos vivir&aacute;n sus diferencias pol&iacute;ticas de primera mano. Cuando en octubre se aprobaron las nuevas medidas para fomentar la natalidad &ndash;a las que hac&iacute;a alusi&oacute;n el alcalde en su felicitaci&oacute;n&ndash;, en M&aacute;s Madrid fueron muy cr&iacute;ticos. 
    </p><p class="article-text">
        Entre <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/medidas-almeida-aumentar-natalidad-cheques-bebe-e-incremento-10-cuantia-becas-infantiles_1_11752623.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las iniciativas m&aacute;s novedosas</a> estaba el refuerzo de las plazas en campamentos municipales y la entrega de 500 euros a las familias que tengan su primer hijo, 750 euros a quienes vayan por el segundo y 1.000, a los que traigan un tercero. &ldquo;No lo consideramos un plan, sino <strong>una nota de prensa llena de humo</strong>&rdquo;, lleg&oacute; a decir Rita Maestre, que podr&aacute; optar a la segunda de estas ayudas mientras que el alcalde har&aacute; lo propio con la primera. Lo que ninguno sab&iacute;a es que, apenas unos meses despu&eacute;s, coincidir&iacute;an en algo vinculado a la natalidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Somos Madrid]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/cocidito/maestre-anuncia-embarazo-almeida-bromea-coincidir-futura-paternidad-rival-animan-madrilenos_132_12040435.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Feb 2025 15:00:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Maestre anuncia su embarazo y Almeida bromea al coincidir futura paternidad con su rival: “Así se animan los madrileños”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rita Maestre,José Luis Martínez-Almeida,Maternidad,Paternidad,Ayuntamiento de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ayuso asegura a Victoria Federica que Las Ventas "echa de menos" a su abuelo, Juan Carlos I, y que "se le quiere mucho" en Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/cocidito/ayuso-asegura-victoria-federica-ventas-echa-abuelo-juan-carlos-i-le-quiere-madrid_132_12034416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19d74bf7-7bde-45d6-b47d-356b520f9c5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ayuso asegura a Victoria Federica que Las Ventas &quot;echa de menos&quot; a su abuelo, Juan Carlos I, y que &quot;se le quiere mucho&quot; en Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presidenta felicita a la hija de la infanta Elena, que este año protagonice cartel en la Feria de San Isidro, por combinar "moda y pasión por la fiesta y por España". Usuarios de redes, sin embargo, critican la elección porque "ella no ha pagado un euro por acudir a la plaza en su vida"</p><p class="subtitle">La feria taurina de Madrid elige a Victoria Federica para protagonizar el cartel de San Isidro 2025</p></div><p class="article-text">
        La nieta del rey em&eacute;rito e hija de la infanta Elena, Victoria Federica, pondr&aacute; cara a las fiestas taurinas de San Isidro este 2025. Compart&iacute;a con su abuelo, Juan Carlos I, la pasi&oacute;n por la tauromaquia y es por eso que ahora se muestra en traje de luces como imagen de cartel, presentado este jueves.
    </p><p class="article-text">
        La sinton&iacute;a con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel D&iacute;az Ayuso, se ha palpado este jueves, cuando esta &uacute;ltima le dedicaba algunas palabras ante el p&uacute;blico en la plaza de toros de Las Ventas, durante el acto de presentaci&oacute;n de la temporada taurina. 
    </p><p class="article-text">
        Y no dej&oacute; pasar la oportunidad de lanzar un gui&ntilde;o cari&ntilde;oso al padre de Felipe VI, actualmente en Abu Dabi: &ldquo;<strong>Se le echa mucho de menos en esta plaza. En Madrid se le quiere mucho</strong>&rdquo;. A lo que su nieta ha respondido con aplausos al un&iacute;sono del p&uacute;blico, mirando hacia los lados y agachando la cabeza despu&eacute;s. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1887624745828688175?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Ayuso ha respaldado la elecci&oacute;n de Victoria Federica por ser una figura que &ldquo;combina juventud, moda y pasi&oacute;n por la fiesta&rdquo;. A lo que ha a&ntilde;adido: &ldquo;Y por Espa&ntilde;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La joven Borb&oacute;n ha ido aumentando sus apariciones recientes para mejorar su imagen como <em>influencer</em> de moda. Comenz&oacute; con una entrevista en El Hormiguero, el programa de Pablo Motos, pero ha seguido esta estela con su participaci&oacute;n en el podcast de Vicky Martin Berrocal o incluso en un spot publicitario junto a Bel&eacute;n Esteban.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1887782328111640601?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Pero las reacciones en X, como es habitual, no se han hecho esperar. Entre ellas ha habido duras cr&iacute;ticas como la de Fonsi Loaiza, periodista y doctor en Comunicaci&oacute;n y Cultura adem&aacute;s de habitual usuario de esta red. Sobre la sobrina de Felipe VI ha recordado que &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/gastos_tarjetas_black/tarjetas-black_1_4594795.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ten&iacute;a tarjeta black</a>&rdquo; y que lleg&oacute; a investigarse la compra de su yegua por blanqueo de capitales, se&ntilde;alando que a&uacute;n as&iacute; la eligieron desde el Gobierno regional como imagen de los festejos. 
    </p><p class="article-text">
        No solo en la &oacute;rbita de la izquierda, sino tambi&eacute;n dentro del entorno taurino ha habido cierta estupefacci&oacute;n. Un usuario de X que iniciativa su cr&iacute;tica con un &ldquo;no tengo nada en contra de Victoria Federica&rdquo; se sorprend&iacute;a de que, &ldquo;a golpe y porrazo&rdquo;, se convirtiera en imagen del cartel de San Isidro siendo a su juicio un &ldquo;insulto a los aficionados que pagan su localidad&rdquo; en Ventas. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1887594599457128731?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Ella no ha pagado un euro por acudir a la plaza en su vida</strong>&rdquo;, ha afirmado, consider&aacute;ndolo una ofensa. El cartel del evento taurino se inspira en un retrato de Valero Rioja. En esta misma presentaci&oacute;n, Victoria Federica ha ofrecido sus primeras declaraciones a los medios cuando se le pidi&oacute; opini&oacute;n sobre el p&oacute;ster que protagoniza. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muy contenta de que me hayan elegido a m&iacute;, y a ver qu&eacute; tal ha quedado, porque <strong>ni lo he visto</strong>&rdquo;, reconoci&oacute; en el&nbsp;<em>photocall</em>&nbsp;de&nbsp;la gala, en la que se entregaron los galardones y reconocimientos que otorga anualmente la empresa gestora del coso, Plaza 1. El evento lo ha retransmitido Telemadrid, el canal p&uacute;blico regional que tambi&eacute;n emitir&aacute; los encierros durante la feria. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Somos Madrid]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/cocidito/ayuso-asegura-victoria-federica-ventas-echa-abuelo-juan-carlos-i-le-quiere-madrid_132_12034416.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Feb 2025 11:08:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ayuso asegura a Victoria Federica que Las Ventas "echa de menos" a su abuelo, Juan Carlos I, y que "se le quiere mucho" en Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Díaz Ayuso,Juan Carlos I,Fiestas San Isidro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gracias Gisèle]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/psicologia/gracias-gisele_132_11691248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a76fbb43-3798-4e93-886f-1007a4bba42c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x809y285.jpg" width="1200" height="675" alt="Gracias Gisèle"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A las mujeres en temas de abusos sexuales, por norma, no se nos cree. La inmensa mayoría de las denuncias terminan archivadas. Pero Gisèle cuenta con los vídeos que tan diligentemente atesoró su marido y ha tomado la decisión de mostrarse porque no tiene nada de lo que avergonzarse</p><p class="subtitle">Respuestas y consejos sobre psicología, por Mónica Manrique</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Me levanto un d&iacute;a, miro Instagram mientras desayuno y me encuentro con un se&ntilde;or encima de un escenario cantando una canci&oacute;n vomitiva en la que narra como viola a una ni&ntilde;a mientras el p&uacute;blico le corea. Resulta que se trata del alcalde de Vita, un pueblo de &Aacute;vila de 79 habitantes. En sus disculpas alega que es un himno tradicional del pueblo. Genial.
    </p><p class="article-text">
        Al rato leo que en Francia empieza el juicio contra 51 hombres que violaron a una mujer. El marido con el que llevaba casada 50 a&ntilde;os la drogaba y la ofrec&iacute;a a trav&eacute;s de una web. Todo sali&oacute; a la luz cuando le pillaron grabando por debajo de las faldas de varias mujeres. La polic&iacute;a accedi&oacute; a su ordenador y encontr&oacute; una carpeta con nombre &ldquo;Abusos&rdquo; en la que ten&iacute;a los v&iacute;deos de las violaciones a su mujer inconsciente. 
    </p><p class="article-text">
        Me estaba costando procesar la informaci&oacute;n y me sent&iacute;a abatida ante tanta mierda pero lo de llamarle a la carpeta &ldquo;Abusos&rdquo; me termin&oacute; de desplomar. &iquest;En serio? &iquest;Se puede tener tan interiorizada la cultura de la violaci&oacute;n y tener una sensaci&oacute;n de impunidad tan grande como para no esconder de alguna manera esa atrocidad? &iquest;Se le ocurrir&iacute;a al se&ntilde;or Dominique Pelicot tener una carpeta en su ordenador con nombre &ldquo;Delitos fiscales&rdquo;?
    </p><p class="article-text">
        El escritor David Foster Wallace utiliz&oacute; esta par&aacute;bola en un discurso de graduaci&oacute;n: dos peces se cruzan con un anciano de su especie, que los saluda alegremente: &ldquo;Buenos d&iacute;as, muchachos. &iquest;Qu&eacute; tal est&aacute; el agua?&rdquo;. Y los dos pececillos siguen nadando un rato, hasta que uno mira al otro y le pregunta: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; demonios es el agua?&rdquo;. Seg&uacute;n Wallace: &ldquo;las realidades m&aacute;s obvias, ubicuas e importantes son muchas veces aquellas que m&aacute;s nos cuesta ver y sobre las que m&aacute;s nos cuesta hablar&rdquo;. En apariencia podr&iacute;a sonar como &ldquo;una perogrullada banal&rdquo;, pero &ldquo;en las trincheras cotidianas de la existencia adulta, las perogrulladas banales pueden ser asunto de vida o muerte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y, &iquest;sabemos c&oacute;mo es el agua en la que vivimos? &iquest;c&oacute;mo es la cultura en la que nos movemos? S&iacute;, es sexista, mis&oacute;gina, patriarcal y est&aacute; atravesada por la cultura de la violaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Jia Tolentino en su ensayo <em>Falso espejo</em> nos recuerda que &ldquo;durante siglos, la violaci&oacute;n ha sido entendida como un delito contra la propiedad, de ah&iacute; que al criminal se lo castigase a menudo con la imposici&oacute;n de una multa, que deber&iacute;a pagar al padre o al marido de la v&iacute;ctima. Hasta los a&ntilde;os ochenta, la mayor&iacute;a de las leyes de Estados Unidos relativas a la violaci&oacute;n especificaban que el marido no pod&iacute;a ser acusado de violar a su esposa. La violaci&oacute;n, hasta hace poco parec&iacute;a la norma. (&hellip;) No existe ning&uacute;n otro delito que sea tan frustrante y tan punitivo como la violaci&oacute;n. Ning&uacute;n otro delito violento viene con una coartada incorporada que, de forma inmediata, exonera al delincuente y desplaza la responsabilidad a la v&iacute;ctima.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Lo triste es que se sigue normalizando esta brutalidad, las v&iacute;ctimas siguen indefensas, las consecuencias para su salud f&iacute;sica y psicol&oacute;gica son terribles. Su vigencia en el imaginario colectivo es escalofriante y muy peligrosa. Para muestra un bot&oacute;n, dos. Uno de los acusados, Redouane E. de profesi&oacute;n enfermero, no entiende por qu&eacute; le tratan como a un criminal si Dominique &ldquo;le hab&iacute;a ofrecido a su esposa&rdquo;. Otro acusado, Simon M. declar&oacute; a los investigadores: &ldquo;Es su mujer. Puede hacer con ella lo que quiere&rdquo;. Nada m&aacute;s que a&ntilde;adir.
    </p><p class="article-text">
        A las mujeres en temas de abusos sexuales, por norma, no se nos cree. La inmensa mayor&iacute;a de las denuncias terminan archivadas. Pero Gis&egrave;le cuenta con los v&iacute;deos que tan diligentemente atesor&oacute; su marido y ha tomado la decisi&oacute;n de mostrarse porque no tiene nada de lo que avergonzarse. Quiere contar su historia para que sea escuchada y conocida &ldquo;en nombre de todas esas mujeres que tal vez nunca ser&aacute;n reconocidas como v&iacute;ctimas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; tenemos Gis&egrave;le sirviendo, como dir&iacute;an los j&oacute;venes, a sus 71 a&ntilde;os y no puedo parar de aplaudirle y de darle las gracias. Su decisi&oacute;n es muy sanadora y sobre todo abre una grieta en el agua y nos da ox&iacute;geno al resto de las mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        Rebecca Solnit en su libro de obligada lectura <em>Los hombres me explican las cosas</em> afirma a nivel personal que:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Tener derecho a mostrarse y a hablar es b&aacute;sico para la supervivencia, la dignidad y la libertad.</li>
                                    <li>La capacidad de contar tu propia historia, sea en palabras o en im&aacute;genes, ya supone una victoria o una rebeli&oacute;n.</li>
                                    <li>Contar tu historia, y que los hechos y quien los relatan sean reconocidos y respetados, es a&uacute;n uno de los mejores m&eacute;todos que tenemos para superar los traumas.</li>
                                    <li>El silencio, como el infierno de Dante, tiene sus c&iacute;rculos conc&eacute;ntricos. El primero es el de las inhibiciones internas, inseguridades, represiones, confusiones y la verg&uuml;enza que hacen de dif&iacute;cil a imposible hablar, y que van de la mano del miedo a ser castigada o condenada al ostracismo por hacerlo.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Pero, como ha declarado Gis&egrave;le,<strong> la verg&uuml;enza debe cambiar de bando</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Y por otro lado, a nivel colectivo la decisi&oacute;n de Gisele supone un empuj&oacute;n que nos obliga a replantearnos nuestras creencias m&aacute;s arraigadas, nuestra forma de vivir, en esencia a cambiar nuestra cultura, nuestra manera de mirarnos y de funcionar. As&iacute; avanza el feminismo intercalando periodos de aparente calma con despertares colectivos como este o, como fue en Espa&ntilde;a, el <em>No est&aacute;s sola</em> del caso de &ldquo;La manada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mi abatimiento inicial al conocer la noticia se ha tornado esperanza. Gracias, Gis&egrave;le, gracias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/psicologia/gracias-gisele_132_11691248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Sep 2024 19:00:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gracias Gisèle]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La culpa de las mujeres, un arma de manipulación masiva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/psicologia/culpa-mujeres-arma-manipulacion-masiva_132_11516972.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/406f0970-ee5f-4a29-9ef6-d12d822ad32e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La culpa de las mujeres, un arma de manipulación masiva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En muchas ocasiones socava nuestra ira, nuestra capacidad para defendernos y para tomar nuestras propias decisiones</p><p class="subtitle">BLOG - Respuestas y consejos sobre psicología, por Mónica Manrique</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Mira, mam&aacute; nos abandona para irse con sus amiguitas&rdquo;. Es lo que tuvo que escuchar, de boca del padre de sus hijas, una de mis pacientes despu&eacute;s de meses dedicados a la crianza, aislada y con el autocuidado justo de ducharse cuando todos los dem&aacute;s estaban atendidos. Por supuesto, Marta (nombre ficticio) se enfad&oacute;. Y cuando dijo que ese comentario no le hab&iacute;a gustado nada, &eacute;l arguy&oacute; que era una broma. Una broma es una broma cuando nos re&iacute;mos todos. Si no, es una humillaci&oacute;n, un intento de manipulaci&oacute;n o amabas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mam&aacute; nos deja para ir a buscar a otro pap&aacute;&rdquo;. Esta es la perla que escuch&oacute; otra de mis pacientes (Ana, o Mar&iacute;a, da igual) tambi&eacute;n de boca del padre de sus hijas cuando despu&eacute;s de 9 meses de embarazo, 9 meses de lactancia y 5 meses de dieta decidi&oacute; arreglarse para acompa&ntilde;ar a una amiga al concierto de un tipo que hab&iacute;a conocido por internet.&nbsp;Su marido, no contento con el comentario la iba persiguiendo por la casa asest&aacute;ndole collejas suaves a las &eacute;l denominaba, en tono jocoso, humillantes.
    </p><p class="article-text">
        He querido poner estos dos ejemplos para ilustrar c&oacute;mo la culpa socava nuestra ira, nuestra capacidad para defendernos y tomar nuestras propias decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Para Harriet Lerner, &ldquo;el enfado y la culpa son pr&aacute;cticamente incompatibles. Si nos culpabilizamos por no dar lo suficiente o no hacer lo suficiente, es poco probable que nos sintamos enfadadas por no obtener lo suficiente; y&nbsp; si nos sentimos culpables por no cumplir adecuadamente el papel femenino establecido, no dispondremos ni de energ&iacute;a ni de lucidez para cuestionar el papel en s&iacute; o su origen. Nada consigue entorpecer tan eficazmente el reconocimiento de la ira como culpabilizarse o dudar de una misma. La sociedad promueve de tal manera estos sentimientos en las mujeres que muchas de nosotras seguimos sinti&eacute;ndonos culpables cuando no cumplimos con nuestra funci&oacute;n de ser una estaci&oacute;n de servicio emocional para los dem&aacute;s.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Y contin&uacute;a m&aacute;s adelante es su libro La danza de la ira: &ldquo;Tampoco resulta sencillo reunir el coraje necesario par dejar de sentirnos culpables y comenzar a utilizar nuestra ira para cuestionar y definir lo que es justo y apropiado para nuestras vidas. Y si llegamos al punto de plantearnos en serio el cambio, puede que los otros intensifiquen sus t&aacute;cticas de inducci&oacute;n a la culpabilidad. Es posible que nos llamen ego&iacute;stas, inmaduras, egoc&eacute;ntricas, rebeldes, poco femeninas, neur&oacute;ticas, irresponsables, mezquinas, fr&iacute;as o castrantes. Quiz&aacute; tales infamias sobre nuestro car&aacute;cter y feminidad sean m&aacute;s de lo que muchas de nosotras podemos soportar. Cuando nos ense&ntilde;an que nuestra val&iacute;a e identidad residen en amar y ser amadas, resulta demoledor que se cuestione nuestro atractivo y feminidad. En este caso es muy tentador volver a rastras pidiendo disculpas, al &rdquo;lugar que nos corresponde&ldquo; a fin de recuperar la aprobaci&oacute;n de los dem&aacute;s.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Nos lanzan la culpa para manipularnos, pero nosotras recogemos el guante de buena gana de la misma manera que una criatura maltratada se culpabiliza del maltrato.
    </p><p class="article-text">
        Gabor Mat&eacute; nos explica c&oacute;mo: &ldquo;Una ni&ntilde;as que sufre (&hellip;) tiene dos opciones para procesar su experiencia. Puede concluir que las personas de las que espera amor son incompetentes, maliciosas o inadecuadas para la tarea, y que est&aacute; completamente sola en este mundo aterrador; o que ella misma tiene la culpa de, bueno, de todo. Por dolorosa que sea la segunda explicaci&oacute;n, es mucho mejor que la primera, que pinta un cuadro que amenaza la vida de un ser joven sin el menor poder o recurso. La primera opci&oacute;n no es una opci&oacute;n en absoluto. Es mejor creer &rdquo;Es culpa m&iacute;a&ldquo; o &rdquo;Soy mala&ldquo;, lo que permite creer que existe la posibilidad de que &rdquo;si trabajo duro o soy buena, merecer&eacute; amor&ldquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que luego ser&aacute; una creencia limitante de indignidad y de culpa cr&oacute;nica surge para salvarnos la vida en ese momento cuando no hab&iacute;a otra opci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero ahora, tanto Marta como Ana siendo adultas tienen otras opciones. Ninguna de las dos se dobleg&oacute; a la voluntad del manipulador/maltratador y siguieron con sus planes. Lo hicieron sinti&eacute;ndose culpables, de momento, pero el guion de sus vidas cambi&oacute;. Y si te preguntas si se divorciaron la respuesta es s&iacute;, con el tiempo, cuando estuvieron preparadas y reunieron las fuerzas suficientes tomaron esa valiente decisi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/psicologia/culpa-mujeres-arma-manipulacion-masiva_132_11516972.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jul 2024 18:00:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La culpa de las mujeres, un arma de manipulación masiva]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Modelo turístico, políticas de dibujos animados y fango]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/stories-matritenses/modelo-turistico-politicas-dibujos-animados-fango_132_11355820.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3d4fa80-7dd5-49b3-b538-d8e98020ed0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x703y185.jpg" width="1200" height="675" alt="Modelo turístico, políticas de dibujos animados y fango"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ayuntamientos, comunidades autónomas y gobierno central declaran su preocupación por la emergencia habitacional y otros derivados de la tormenta de visitantes al mismo tiempo que ponen buena parte de acción política en medidas para que no escampe</p><p class="subtitle">BLOG - Más textos de Pedro Bravo, en Stories Matritenses</p></div><p class="article-text">
        Ahora puedes alojarte en la casa de <em>Up</em>. Suspendido en el aire como si fueras el viejo y entra&ntilde;able Carl, colgado de 8.000 globos sobre las &aacute;ridas tierras de Abiqui&uacute;, Nuevo M&eacute;xico, en Estados Unidos. Puedes hacerlo gracias a una nueva campa&ntilde;a de marketing de Airbnb que, bajo el nombre de Icons, ofrece alojamiento tambi&eacute;n en la mansi&oacute;n de la Patrulla X, la casa de la pel&iacute;cula <em>Purple Rain,</em> de Prince, y otros lugares m&aacute;s o menos fant&aacute;sticos. Qu&eacute; m&aacute;s da que no seas un dibujo animado, qu&eacute; importa que los globos est&eacute;n sujetos por una gr&uacute;a. Lo importante es la experiencia. La industria tur&iacute;stica lleva a&ntilde;os enganchada a este sustantivo al que nunca le a&ntilde;ade el adjetivo necesario &mdash;conviene recordar que las experiencias pueden ser buenas, malas o regulares, entre otras muchas cosas&mdash; y que, por lo que se ve, ya asume como pura ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que el modelo tur&iacute;stico vuelve a ser un problema y que la ficci&oacute;n est&aacute; por todas partes menos en la vida de la gente, que protesta con razones muy reales. Las recientes manifestaciones en Canarias son el s&iacute;ntoma de que hay algo que va fatal y la pista de lo que puede venir en otros territorios. En cualquier caso, no son novedad.
    </p><p class="article-text">
        Recordemos: antes de marzo de 2020 ya exist&iacute;a un malestar muy notable entre la poblaci&oacute;n de territorios de todo el mundo. Aquello se llam&oacute; aqu&iacute; turismofobia y, aunque en algunas regiones se tomaron medidas, s&oacute;lo la pandemia del Covid-19 consigui&oacute; parar la tendencia. Los meses de confinamiento y el tiempo de pasaportes de vacunaci&oacute;n y restricciones de vuelos frenaron los movimientos tur&iacute;sticos y algunos ingenuos llegamos a pensar que las cosas pod&iacute;an cambiar. No fue as&iacute;. La nueva normalidad y el saldremos mejores fueron eufemismos para un ejercicio de doctrina del shock sacado del manual descrito por Naomi Klein.
    </p><p class="article-text">
        El miedo provocado por el par&oacute;n econ&oacute;mico consecuencia del virus ha posibilitado la ampliaci&oacute;n de las infraestructuras y de las ambiciones del sector, que hoy vuelve a celebrar los r&eacute;cords de visitantes como si fueran victorias colectivas. No lo son. El modelo, sea el llamado &ldquo;turismo de calidad&rdquo; o el <em>low cost</em>, sigue caracteriz&aacute;ndose por ofrecer empleo precario, estacional y temporal, su impacto en la oferta y el precio de la vivienda es cada vez m&aacute;s obsceno y su influencia en las din&aacute;micas urbanas y sociales descoloca tanto a vecinos como a los propios turistas, que en muchos casos acaban decepcionados al entender que la experiencia buscada no es m&aacute;s que un suced&aacute;neo de una realidad que ya no existe.
    </p><p class="article-text">
        La ficci&oacute;n y el marketing tambi&eacute;n dominan la acci&oacute;n y el discurso que aqu&eacute;llos que deber&iacute;an velar por el bien com&uacute;n. En Espa&ntilde;a, ayuntamientos y comunidades aut&oacute;nomas declaran su preocupaci&oacute;n por la emergencia habitacional y otros derivados de la tormenta de visitantes al mismo tiempo que ponen buena parte de acci&oacute;n pol&iacute;tica en medidas para que no escampe. Lo mismo que hace el gobierno central.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En enero, en FITUR, Pedro S&aacute;nchez aplaud&iacute;a las nuevas marcas tur&iacute;sticas y anunciaba la mayor inversi&oacute;n en infraestructuras aeroportuarias en diez a&ntilde;os: 2.400 millones de euros para la ampliaci&oacute;n de Barajas. El acto se titulaba &ldquo;Sostenibilidad social: dise&ntilde;ar hoy el turismo del ma&ntilde;ana&rdquo;. He aqu&iacute; un buen ejemplo de pol&iacute;tica de dibujos animados.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n parece serlo su proclamada y reciente preocupaci&oacute;n principal. Hay una Ley de Vivienda en la que se olvidaron de las VUT (viviendas de uso tur&iacute;stico) y que s&oacute;lo Catalu&ntilde;a y un pu&ntilde;ado de municipios est&aacute;n intentando aplicar, un anuncio del fin de la Golden Visa, promesas de construcci&oacute;n de nosecu&aacute;ntos desarrollos protegidos y una ministra del ramo que a veces dice que hay que pensar en planear algo para limitar esas VUT.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, por manifestar una de las much&iacute;simas dudas que surgen de todo esto, &iquest;d&oacute;nde se van a alojar los m&aacute;s de cien millones de visitantes anuales que llegar&aacute;n gracias, entre otras cosas, a los aeropuertos ampliados (El Prat tambi&eacute;n acabar&aacute; siendo m&aacute;s grande)? Para acompa&ntilde;ar la respuesta, una apreciaci&oacute;n final: operar la dichosa m&aacute;quina del fango tambi&eacute;n es decir que vas a hacer algo y no hacer nada o, a&uacute;n peor, hacer todo lo contrario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Bravo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/stories-matritenses/modelo-turistico-politicas-dibujos-animados-fango_132_11355820.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 May 2024 23:00:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Modelo turístico, políticas de dibujos animados y fango]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Airbnb,Turismofobia,Turismo,FITUR - Feria Internacional de Turismo de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Tengo apego ansioso y dependencia emocional? No, amiga: se llama patriarcado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/psicologia/apego-ansioso-dependencia-emocional-no-amiga-llama-patriarcado_132_11297056.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77fe6aa8-a48d-407b-aa81-058088fab975_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Tengo apego ansioso y dependencia emocional? No, amiga: se llama patriarcado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Casi todas las mujeres muestran un apego ansioso y casi todos los hombres un apego evitativo en sus relaciones de pareja</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Tirada en la cama viendo <em>reels </em>de Instagram, el algoritmo que me conoce m&aacute;s que yo a m&iacute; misma y me da todo lo que quiero escuchar decidi&oacute; que un v&iacute;deo de Marta Cill&aacute;n (<a href="https://www.instagram.com/martacillan" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@martacillan</a>) me pod&iacute;a interesar:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lanzo una bomba solo para que pensemos, que nadie se espante (carita sonriente). Con mis amigas psic&oacute;logas feministas hablamos mucho de c&oacute;mo posibles &rdquo;problemas&ldquo;, &rdquo;s&iacute;ndromes&ldquo;, cositas que parecieran individuales, con bastante probabilidad no son otra cosa que g&eacute;nero y socializaci&oacute;n de g&eacute;nero. Es decir, estructurales. Esto supondr&iacute;a que el abordamiento de estos temas tiene que pasar s&iacute; o s&iacute; por la mirada feminista, con todo lo que ello supone. &iquest;Qu&eacute; piensan?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s concretamente hac&iacute;a referencia a los estilos de apego y las diferencias entre hombres y mujeres. Me reconfort&oacute; ver que no era la &uacute;nica en encontrar en consulta y fuera de consulta c&oacute;mo casi todas las mujeres muestran un apego ansioso y casi todos los hombres un apego evitativo en sus relaciones de pareja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El investigador John Bowlby identific&oacute; cuatro tipos de apego en funci&oacute;n de la relaci&oacute;n con los cuidadores principales: seguro, ansioso, evitativo y desorganizado.
    </p><p class="article-text">
        Las personas adultas con apego evitativo se muestran fr&iacute;as&nbsp; y distantes. Les cuesta expresar sus emociones. Su prioridad es la independencia y la autonom&iacute;a por encima del v&iacute;nculo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, para las personas con apego ansioso su gran prioridad es la relaci&oacute;n. Tienen miedo a ser abandonadas e invierten mucha energ&iacute;a en el mantenimiento del v&iacute;nculo.
    </p><p class="article-text">
        Partiendo de de esta hip&oacute;tesis me puse a curiosear (decir <em>investigar </em>me parece un poco pretencioso, necesita m&aacute;s rigor) as&iacute; que recurr&iacute; a San Google Acad&eacute;mico y encontr&eacute; una investigaci&oacute;n de&nbsp; Garaigordobil, M., 2013 en la que afirmaba: &ldquo;Los varones tienen puntuaciones significativamente superiores en apego evitativo (temor a estar en una relaci&oacute;n de dependencia y/o de intimidad/cercan&iacute;a). &iexcl;Bingo!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tir&eacute; del hilo y de otras investigaciones y fui a parar a dos libros muy esclarecedores sobre c&oacute;mo el g&eacute;nero atraviesa el malestar de las mujeres: &ldquo;El s&iacute;ntoma patriarcal: Ensayo sobre psicoterapia con mujeres desde una perspectiva de g&eacute;nero&rdquo; de Erica Ad&aacute;nez publicado en 2022 y &ldquo;La danza de la ira: gu&iacute;a femenina para transformar las relaciones personales&rdquo; de Harriet Lermer publicado por primera vez en 1997.
    </p><p class="article-text">
        Para Erika Ad&aacute;nez, desde un marco psicoanal&iacute;tico:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Las mujeres en nuestra sociedad tender&iacute;an a fusionarse. As&iacute; no solo cumplen con las expectativas encomendadas asociadas a su g&eacute;nero, sino que tambi&eacute;n la fusi&oacute;n permite sobreponerse a la soledad. Mientras que los hombres tienden a disgregarse. Para ellos, la amenaza principal no provendr&iacute;a de la soledad, sino de la intimidad, que coartar&iacute;a sus anhelos de independencia.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Tanto la fusi&oacute;n como la separaci&oacute;n son dos actitudes aprendidas a trav&eacute;s del condicionamiento cultural. Tienen la cualidad de radicalizarse una en presencia de la otra, de manera que el deseo de fusi&oacute;n de la mujer tender&iacute;a a repeler el deseo de independencia del g&eacute;nero masculino, quien adoptar&iacute;a una actitud de mayor autosuficiencia, provocando un deseo a&uacute;n mayor de fusi&oacute;n. La radicalizaci&oacute;n de estas tendencias en las relaciones de g&eacute;nero es el origen del miedo, el recelo y la desconfianza que son a menudo, la base de los conflictos en las relaciones de pareja. Los conflictos entre estas dos tendencias evidencian que la complementariedad de g&eacute;neros, asentada en una estricta dicotom&iacute;a de funciones y actitudes, es una creencia ilusoria que hay de desterrar.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea Harriet Lerner pero desde un enfoque sist&eacute;mico:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Mientras que los persecutores emocionales son personas que tienden a compartir sus sentimientos y buscar un estrecho contacto emocional con objeto de reducir su ansiedad, los distantes emocionales reaccionan con la intelectualizaci&oacute;n y la retirada. Lo m&aacute;s com&uacute;n es que la mujer desempe&ntilde;e el papel de persecutora y el hombre de distante.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Aunque los hombres tambi&eacute;n tienen dificultades para equilibrar las fuerzas de separaci&oacute;n y de uni&oacute;n, tienden a gestionar la ansiedad mediante la distancia emocional y la desconexi&oacute;n (de este modo, se sacrifica el &rdquo;nosotros&ldquo; por el &rdquo;yo&ldquo;), mientras que las mujeres solemos hacerlo por medio de la fusi&oacute;n y el sobrefuncionamiento emocional (en este caso, se sacrifica el &rdquo;yo&ldquo; por el &rdquo;nosotros&ldquo;). No es de extra&ntilde;ar que la divisi&oacute;n de roles de g&eacute;nero est&eacute; asociada a estas dos alternativas desacertadas y extremas; nuestra sociedad infravalora la importancia de las relaciones estrechas en los hombres y promueve su aislamiento y desconexi&oacute;n&nbsp; emocionales. Las mujeres, por otro lado, recibimos un mensaje opuesto que nos anima a centrarnos excesivamente en los problemas ajenos y a fusionarnos con ellos en lugar de volcar nuestra principal &rdquo;energ&iacute;a de preocupaci&oacute;n en nuestros propios asuntos.&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Resumiendo, el contexto socio pol&iacute;tico y cultural origina nuestros conflictos m&aacute;s &iacute;ntimos para volver a lo de siempre. No es personal es estructural y amiga, poco locas estamos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/psicologia/apego-ansioso-dependencia-emocional-no-amiga-llama-patriarcado_132_11297056.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Apr 2024 18:00:17 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivienda: la historia peor contada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/stories-matritenses/vivienda-historia-peor-contada_132_11284298.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa3e168a-86dd-4dee-a2cf-5616ea1627f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x728y1427.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivienda: la historia peor contada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo mismo que hay una conexión entre los suplementos inmobiliarios que resaltan las oportunidades de inversión y los vídeos del Xocas y compañía presumiendo de lujosas casas compradas y mostradas como símbolo de su estatus como nuevos ricos</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En el vocabulario de mi madre no exist&iacute;a el amor como tal, s&oacute;lo el Amor. Un sentimiento elevado de naturaleza espiritual y tinte moral&rdquo;. Vivian Gornick ha desmenuzado como nadie &mdash;que yo haya le&iacute;do&mdash; el embrollo que tenemos en la cabeza por eso del romanticismo. La cita que incluyo al inicio de este texto es de <em>Apegos feroces</em> (Sexto Piso, 2017) pero podr&iacute;a haber escogido alguna de <em>La mujer singular y la ciudad </em>(Sexto Piso, 2018), donde profundiza en la expresi&oacute;n de su esfuerzo por liberarse de la idealizaci&oacute;n amorosa y del da&ntilde;o que &eacute;sta hab&iacute;a hecho a su vida.
    </p><p class="article-text">
        Sus reflexiones y las de otros autores son una min&uacute;scula gota en un vast&iacute;simo oc&eacute;ano de relatos en todo tipo de formatos que van en sentido contrario: historias que consolidan los cimientos del amor rom&aacute;ntico como la forma de relaci&oacute;n a la que aspirar. No digo con esto que haya una conspiraci&oacute;n hist&oacute;rica e internacional de todos los escritores, compositores, dramaturgos y guionistas para conducirnos a experiencias t&oacute;xicas. Es m&aacute;s que posible que muchos de ellos hayan estado precisamente retratando los males de esta forma de plantearse las relaciones y que haya sido nuestra lectura la que se haya confundido.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que, desde hace siglos, hemos ido aprendiendo del romanticismo que el amor es una piscina a la que tirarnos, sin reflexi&oacute;n ni trabajo personal, para chapotear pl&aacute;cidamente en unas cristalinas aguas en las que todos los matrimonios son destino necesario y perfectos por el hecho de serlo, el sexo es siempre plenamente satisfactorio, la soledad no existe y los problemas, subtramas pasajeras por eso de que &ldquo;el amor todo lo puede&rdquo;. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, pero las historias siguen deformando nuestra visi&oacute;n de las cosas.
    </p><p class="article-text">
        No es el &uacute;nico relato repetido que nos lleva por el camino equivocado. En el asunto de la vivienda pasa algo parecido, aunque desde hace menos tiempo. &Uacute;ltimamente est&aacute;n apareciendo con m&aacute;s frecuencia noticias alertando sobre el problema alrededor de este tema, pero llegan tarde, son pocas y, adem&aacute;s, siguen estando ocultas por centenares de narrativas opuestas. De hecho, buena parte de los medios de comunicaci&oacute;n tienen secciones e incluso suplementos sobre el mercado inmobiliario y tratan lo que se supone que deber&iacute;a ser un derecho como un activo financiero, un veh&iacute;culo para el enriquecimiento de peque&ntilde;os, medianos y grandes propietarios. As&iacute;, se consigue que titulares como <a href="https://cincodias.elpais.com/fortunas/2024-04-07/la-vivienda-de-lujo-alcanza-los-19000-eurosm2-y-subiendo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;La vivienda de lujo alcanza los 19.000 euros/m2&hellip; y subiendo&rdquo;</a> no sirvan para mostrar la ruina en la que estamos inmersos, sino que act&uacute;en como celebraciones de un &eacute;xito que s&oacute;lo es el de unos pocos.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia con el relato del amor rom&aacute;ntico es que aqu&iacute;, si no de conspiraci&oacute;n, s&iacute; se puede hablar de un imaginario impuesto por los intereses del mercado que no s&oacute;lo imprime car&aacute;cter a nuestras vidas, sino que tambi&eacute;n influye de manera definitiva en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Del &ldquo;queremos un pa&iacute;s de propietarios, no de proletarios&rdquo;, del ministro franquista Arrese, a la reciente reuni&oacute;n de Pedro S&aacute;nchez con los agentes del sector pero sin tener en cuenta al Sindicato de Inquilinas o a la PAH hay una l&iacute;nea de actuaci&oacute;n evidente que se salta las supuestas diferencias entre partidos e ideolog&iacute;as. Lo mismo que hay una conexi&oacute;n entre los suplementos inmobiliarios que resaltan las oportunidades de inversi&oacute;n y los v&iacute;deos del Xocas y compa&ntilde;&iacute;a presumiendo de lujosas casas compradas y mostradas como s&iacute;mbolo de su estatus como nuevos ricos.
    </p><p class="article-text">
        El porcentaje de propietarios de vivienda en Espa&ntilde;a ha ca&iacute;do en los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os del 86% de 1999 al 76% actual. Sigue siendo alto y sigue constituyendo la excusa perfecta para la inacci&oacute;n de las administraciones y la falta de iniciativa de la gran mayor&iacute;a de los partidos pol&iacute;ticos. No se hace nada realmente valiente, ni siquiera se piensa en hacerlo, con el argumento de que se est&aacute; defendiendo los derechos de &ldquo;los peque&ntilde;os propietarios y ahorradores&rdquo;, algo que forma parte del relato. La realidad es que lo &uacute;nico que se defiende de esta forma son los beneficios a los grandes actores del mercado: fondos, socimis, bancos, promotoras, inversores, constructoras&hellip;; muchos de los cuales, por cierto, son socios o anunciantes de los medios que canalizan esta historieta.
    </p><p class="article-text">
        La verdad, lo que sufrimos tanto arrendatarios como peque&ntilde;os propietarios, es que estamos se est&aacute;n empobreciendo nuestras condiciones de vida. Me refiero a asuntos econ&oacute;micos, pero tambi&eacute;n familiares, sociales y de salud. En las ciudades m&aacute;s &ldquo;tensionadas&rdquo; &mdash;los eufemismos tambi&eacute;n son relato, por cierto&mdash; ya se destina m&aacute;s del 40% de los ingresos familiares al alquiler o la hipoteca de la casa. M&aacute;s all&aacute; de los n&uacute;meros, todos sabemos el sufrimiento que provoca la situaci&oacute;n: miedo a las actualizaciones de tipos y a la renovaci&oacute;n de los contratos de alquiler, estrepitosa ca&iacute;da del nivel de vida que afecta a los m&aacute;s pobres pero tambi&eacute;n a las clases medias, precariedad y desigualdad, alejamiento de los lugares de trabajo y socializaci&oacute;n, desplazamientos m&aacute;s largos y costosos en tiempo y dinero y una sensaci&oacute;n constante de que el futuro no existe. Ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        Pero, como explica Llu&iacute;s Amiguet <a href="https://www.lavanguardia.com/opinion/20240407/9589393/mas-viviendas-pastillas.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este texto</a>, &ldquo;es m&aacute;s f&aacute;cil recetar antidepresivos a quienes sufren carencias sociales, como la escasez de vivienda, que solucionarlas con una administraci&oacute;n eficiente&rdquo;. No es un v&iacute;nculo demag&oacute;gico sino la acertada conexi&oacute;n de dos imaginarios da&ntilde;inos: el de la vivienda como activo financiero y el de la medicalizaci&oacute;n de la sociedad. La separaci&oacute;n de los s&iacute;ntomas de sus causas estructurales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Bravo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/stories-matritenses/vivienda-historia-peor-contada_132_11284298.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Apr 2024 23:00:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivienda: la historia peor contada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los monstruos casi siempre están dentro de casa: las 5 etapas del abuso sexual infantil intrafamiliar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/psicologia/monstruos-casa-4-etapas-abuso-sexual-infantil-intrafamiliar_132_11245054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4131f1bc-595b-4048-8588-8a8c8d11ca4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los monstruos casi siempre están dentro de casa: las 5 etapas del abuso sexual infantil intrafamiliar"></p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Solemos decir a nuestras criaturas que no hablen con desconocidos y que no acepten sus regalos porque son peligrosos. Cuando yo era ni&ntilde;a me asustaban con &ldquo;el hombre del saco&rdquo; y otros &ldquo;malos y peligrosos desconocidos&rdquo;. Pero seg&uacute;n un estudio publicado por Save the Children en 2023: &ldquo;En 8 de cada 10 casos de abusos sexuales contra la infancia el agresor es una persona del entorno familiar o conocida del ni&ntilde;o o ni&ntilde;a, y el 96% de los abusadores no tiene antecedentes penales relacionados con violencia sexual.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        	Lo grave del asunto es que se rompe la funci&oacute;n protectora de la familia, la misma persona que deber&iacute;a cuidarte es la que abusa de ti. En muchas ocasiones dentro de la familia se apoya al abusador, se a&iacute;sla a la v&iacute;ctima y todo lo rige el pacto de silencio familiar. Esta situaci&oacute;n impide una intervenci&oacute;n externa directa, como sucede cuando el abuso es perpetrado por un desconocido.
    </p><p class="article-text">
        	Teniendo en cuenta diversas investigaciones, Barudy (1998, 2003), Mill&aacute;n et al. (2008), A. Sep&uacute;lveda et al. (2002), A. Sep&uacute;lveda y P. Sep&uacute;lveda (1999), P. Sep&uacute;lveda (2002b) y V&aacute;zquez y Calle (1997);&nbsp; &Aacute;ngeles Sep&uacute;lveda Garc&iacute;a de la Torre en su Tesis Doctoral (2010) describe las etapas del abuso sexual infantil intrafamiliar:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Fase de seducci&oacute;n:</strong> el abusador utiliza la manipulaci&oacute;n para hacer creer al ni&ntilde;o o ni&ntilde;a que la situaci&oacute;n es divertida y/o aceptada, le ofrece recompensas, le incita a participar en juegos y/o le hace halagos, cre&aacute;ndole la sensaci&oacute;n de ser alguien especial. En esta
    </p><p class="article-text">
        fase, el perpetrador manipula la dependencia y la confianza de la v&iacute;ctima, crea confusi&oacute;n, y paralelamente va preparando el lugar y el momento del abuso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Fase de interacci&oacute;n sexual:</strong> El proceso suele ir desde lo no sexual (ba&ntilde;os, masajes, acercamientos, simulacros de luchas), hasta lo sexual (caricias, masturbaci&oacute;n), llegando hasta formas m&aacute;s intrusivas como el sexo oral y el coito anal/vaginal. Debido a lo gradual del proceso de sexualizaci&oacute;n el/la menor es incapaz de distinguir entre las conductas aceptables y las abusivas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Fase de secreto:</strong> El agresor persuade a su v&iacute;ctima para que guarde el secreto; generalmente con manipulaci&oacute;n y enga&ntilde;o primero, y amenazas despu&eacute;s. Los/as menores no tienen otra alternativa que adaptarse a la situaci&oacute;n, mientras que sus hermanos/as y madre pueden no estar al tanto de los hechos o ser c&oacute;mplices. Algunos autores hablan de hechizo, ya que el abusador, adem&aacute;s de seducir, confunde a la v&iacute;ctima, y le hace perder el sentido cr&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Fase de descubrimiento, divulgaci&oacute;n o revelaci&oacute;n:</strong> Puede ser accidental, o voluntaria/ premeditada de la v&iacute;ctima. Tambi&eacute;n pueden ser familiares o amigos quienes descubren la situaci&oacute;n. A veces no dicen nada y optan por escaparse de casa o casarse en cuanto pueden.&nbsp; La mayor&iacute;a de las v&iacute;ctimas espera a la edad adulta para revelar el abuso sexual (42-75%) o no llega a revelarlo nunca (26-28%). Solo el 50% de los/as menores revela el abuso, un 15% se denuncia a las autoridades y &uacute;nicamente un 5% est&aacute; envuelto en procesos judiciales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. Fase de supresi&oacute;n o represiva:</strong> La reacci&oacute;n m&aacute;s com&uacute;n de la familia es negar la importancia del abuso, minimizar la credibilidad de la v&iacute;ctima e incluso amenazarla para que guarde silencio. En este tipo de familia, suele darse una verdadera tiran&iacute;a por parte del miembro agresor (habitualmente el padre). No es raro que la v&iacute;ctima caiga en un estado de indefensi&oacute;n y p&eacute;rdida de esperanza. En estos casos, a veces puede retractarse y negar lo sucedido tras haberlo revelado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Como sociedad tendremos que estar atentas para proteger a nuestros menores poniendo m&aacute;s atenci&oacute;n en lo que pasa de puertas para dentro y sobre todo romper el silencio, porque el silencio est&aacute; siempre del lado del abusador.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/psicologia/monstruos-casa-4-etapas-abuso-sexual-infantil-intrafamiliar_132_11245054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Mar 2024 20:30:23 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[¿Quieres carne? Casa 28]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/malasana-mordiscos/quieres-carne-casa-28_132_9668025.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/442fe3c7-4637-454f-9bde-4dc388f2b6f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quieres carne? Casa 28"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Halloween en diferido y carnes varias en este local de la calle Espíritu Santo</p><p class="subtitle">MALASAÑA A MORDISCOS - Críticas de restaurantes del centro de Madrid</p></div><p class="article-text">
        Hac&iacute;a mucho tiempo que quer&iacute;a conocer Casa 28, cuyo propietario es Adri&aacute;n Rojas, antiguo cocinero del ya difunto Punto MX, junto a otros dos socios, todo lo cual es &iexcl;1 buena premisa, ja, ja, ja!, en modo el Conde Draco. En este local, usan carnes y chacinas de <strong>El Capricho</strong>, ese lugar de Le&oacute;n donde est&aacute; el <em>hombre que susurraba a los</em> bueyes as&iacute; que &iexcl;2 buenas premisas, ja, ja, ja! Y, finalmente, durante la &eacute;poca de confinamiento estricto, dieron de comer a buena parte de la poblaci&oacute;n necesitada del barrio y de fuera, y ahora son ya &iexcl;3 buenas premisas, ja, ja, ja!
    </p><p class="article-text">
        Es un establecimiento con buenas premisas y mucha mezcolanza a nivel gastron&oacute;mico ofreciendo los ya mencionados embutidos de El Capricho, cortes t&iacute;picamente argentinos y provoletas, tacos y quesadillas mexicanos y varios bocadillos de aires internacionales y, tambi&eacute;n, &iquest;por qu&eacute; no?, regionales.
    </p><p class="article-text">
        Bueno, vamos con un poco de m&uacute;sica. Alaska no es argentina, pero naci&oacute; en M&eacute;xico, as&iacute; que algo de vinculaci&oacute;n con el local tiene y habla de carne&hellip;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        El local de Casa 28 es una antigua carnicer&iacute;a, muy antigua, la cual todav&iacute;a hasta hace pocos a&ntilde;os funcionaba como tal, con sus m&aacute;rmoles y sus carnes colgadas de ganchos. Los due&ntilde;os han mantenido la venta de carnes en diversas variantes (fresca, embutida, en fiambre&hellip;) que compaginan con su labor de restauraci&oacute;n. Por ello, a la entrada uno se topa con un mostrador charcutero con alicatado posterior de azulejo blanco y, luego, para el resto han hecho una reforma de andar por casa muy particular. Las paredes presentan desconchones de otras &eacute;pocas, obras de arte, pizarras informativas y, en medio de la segunda sala, tras pasar la sala del mostrador, un entramado de madera con tiras de leds que crea una estructura muy pr&aacute;ctica compuesta por estrechas barras en torno a las cuales se colocan taburetes altos aprovechando el espacio de una forma curiosa. Todo ello conforma un entorno entre bohemio, futurista, industrialoide y ligeramente t&eacute;trico. Mis m&aacute;s sinceras disculpas por las fotos, entre la oscuridad y que cada vez veo peor, pues as&iacute; est&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Entre tanto, la idea de la carne est&aacute; ah&iacute;, est&aacute; presente, estamos en un lugar donde la carne estaba colgada por todas partes, donde oler&iacute;a, tiempo a atr&aacute;s, a carne podrida, como en algunos mercados actuales de otros lugares, donde antes habr&iacute;a moscas que dejar&iacute;an sus huevos alojados en el recoveco de uni&oacute;n entre un tend&oacute;n y un hueso, y ah&iacute; estar&iacute;a la podredumbre, y las larvas, y los olores de anta&ntilde;o. Y la menta para disimular y el lim&oacute;n para curar.
    </p><p class="article-text">
        La muerte y el disimulo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El tenebrismo ya llegó                            </span>
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        Para beber, sabiendo los aires argentinos del lugar, pedimos una botella de tinto argentino de la bodega <strong>Escorihuela Gasc&oacute;n, un cabernet sauvignon</strong> aterciopelado, de agradable acidez, con algo de mora y clavo o <em>similaris</em>. No ven&iacute;a en carta y no recuerdo el precio porque &laquo;yo soy rebelde porque el mundo me hizo <em>as&iacute;n</em>&raquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Yo soy un vino argentino y vos sos un boludo"
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                Yo soy un vino argentino y vos sos un boludo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        De primero, elegimos un <strong>chorizo criollo trinchado con chiles toreados y papas</strong> (9,50 &euro;). No soy muy dada al chorizo tradicional espa&ntilde;ol, es decir, el chorizo de cerdo con piment&oacute;n, me sienta mal y me cansa, puedo probarlo, pero me resulta pesado. Sin embargo, el chorizo criollo argentino me va, tal vez sea por sus ingredientes, normalmente est&aacute; realizado con carne y tocino de cerdo y carne de ternera, no lleva piment&oacute;n, y la carne se condimenta con vino blanco (o vinagre), ajo y varias especias tipo pimienta negra, nuez moscada&hellip; No se ah&uacute;ma ni se cura, es decir, es fresco y, a mi modo de ver, es m&aacute;s &laquo;elegante&raquo; que muchos de los chorizos espa&ntilde;oles y &iexcl;mira que hay chorizos en Espa&ntilde;a! (l&eacute;ase esto en el m&aacute;s amplio sentido).
    </p><p class="article-text">
        Bueno, en este caso era sabroso, ten&iacute;a un agradable gusto a pimienta, era jugoso y el chimichurri ligero que lo acompa&ntilde;aba le iba bien. Tambi&eacute;n llevaba &laquo;chiles toreados&raquo; pero no s&eacute; si eran chiles toreados o una simple guarnici&oacute;n de cebolla con pimientos rojos. Supuestamente los chiles toreados se hacen con chiles serranos mexicanos y estos no lo parec&iacute;an, adem&aacute;s se &laquo;torean&raquo; que m&aacute;s o menos significa marearlos, es decir, darles unas vueltas apret&aacute;ndolos contra una superficie dura para que suelten juguillo y as&iacute; impulsar su sabor, luego se brasean, y se pueden condimentar con lim&oacute;n y soja y a&ntilde;adir cebolla y otros ingredientes. No s&eacute;, esta parec&iacute;a una guarnici&oacute;n normal de cebolla y pimientos rojos, rica, como cualquier guarnici&oacute;n similar. Las patatas eran algo duras, pero nos las comimos sin rechistar porque no somos dados a dejar nada por all&iacute; por donde pasamos, somos como las termitas o como Atila.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Chorizo criollo saludando a su guarnición                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s toca el <strong>mollete de </strong><em><strong>pulled pork </strong></em>(7,50 &euro;), que definen como &laquo;cerdo a baja temperatura, salsa barbacoa, pepinillos y <em>coleslaw</em>&raquo;. Bueno pues este cerdo deshebrado, tras estar un mont&oacute;n de tiempo cocin&aacute;ndose a baja temperatura &mdash;ah&iacute; todo pancho&mdash;, resulta muy agradable, con la col encurtida y los pepinillos aportando acidez y un poco de crocante y frescura y la salsa barbacoa, junto con el cerdo desmigajado, dando su toque de picante, melosidad e intensidad. El mollete levemente tostado contrasta con la suavidad interior y resulta un conjunto tremendamente sabros&oacute;n, con muchos matices y del cual podr&iacute;a tomarme no un mollete de Antequera, sino una hogaza de Le&oacute;n entera, aunque a nivel est&eacute;tico no resultar&iacute;a muy elegante.
    </p><p class="article-text">
        Pulled pork, coleslaw, food trucks y engagement, mucho engagement.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cuando  el mollete de Antequera encontró al cerdo deshebrado                            </span>
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        Se abre el suelo bajo nuestros pies y me fijo en que dicho suelo es negro, que all&iacute; abajo hay ganchos para piezas de carne y, bueno, estamos en Halloween, y empezamos a elucubrar sobre el origen de la carne del lugar, mientras escaleras abajo desaparece uno de los trabajadores del lugar, no lo volvemos a ver, tal vez hayamos bebido demasiado, tal vez&hellip; 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                ¿Quién anda ahí? ¿Vienes a por mí?                            </span>
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        Seguimos con un <strong>vac&iacute;o de ternera con chiles toreados, chimichurri y pico de gallo</strong> (13,50 &euro;). El vac&iacute;o, como corte, no se usa mucho en Espa&ntilde;a si no eres argentino, y corresponde a la parte de la falda del 4&ordm; trasero de la res, al final de sus costillas. Es una carne muy sabrosa, similar a la entra&ntilde;a, en este caso llamativamente suave, menos fibrosa que la entra&ntilde;a, y menos sangrante, m&aacute;s delicada. Iba acompa&ntilde;ada de nuevo con chimichurri y chiles toreados (del mismo modo que los anteriores) y, supuestamente, de pico de gallo (esa mezcla mexicana de tomate maduro, chile, cebolla, zumo de lima y cilantro, a veces con aguacate) que no est&aacute; presente (tal vez est&eacute; en una cuarta dimensi&oacute;n, no pregunto por si acaso).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Vacío no existencial                            </span>
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        Y de postre una especie de <strong>crepas de cajeta.</strong> En cuanto a sabor, presentan un agradable gusto a dulce de leche con helado de vainilla y frutos secos, muy bien, goloso, satisfactorio, reconfortante, pero, en cuanto a textura, eran de piedra moldeada a modo de platillos voladores extraplanos formando canutillos. Parece que tienen buenos escultores. 
    </p><p class="article-text">
        De estas tampoco recuerdo el precio, &laquo;los n&uacute;meros, las matem&aacute;ticas, no los entiendo yo&raquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Crepas, crepes, crepos                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>En resumen, es un lugar excelente para comer carne, la carne es de buena calidad, est&aacute; bien cocinada y en sus diversas elaboraciones es sabrosa, es m&aacute;s, muy sabrosa. Me qued&eacute; con ganas de probar las costillas de cerdo, tambi&eacute;n cocinadas en tiempos </strong><em><strong>prolongaaados</strong></em><strong>, lo cual siempre conlleva carnes sabrosas y de tacto delicado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>CASA 28 se encuentra en la calle Esp&iacute;ritu Santo 28, de ah&iacute; el 28.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        &hellip; O tal vez no, y tal vez la muerte est&aacute; aqu&iacute;, en tu carnicer&iacute;a de confianza, en tu restaurante favorito, en tu familia, en tu entorno. Y s&iacute;, la muerte est&aacute; aqu&iacute;, por m&aacute;s que queramos hacer como si nada, est&aacute; aqu&iacute;, est&aacute; aqu&iacute; para comerla, pero tambi&eacute;n para vivirla, est&aacute; aqu&iacute;, aunque intentemos torearla con Halloween, disfraz&aacute;ndonos, ri&eacute;ndonos de ella pero sin hablar de ella. Ya lo dec&iacute;an en <em>A dos metros bajo tierra</em>: &laquo;la muerte es la que da sentido a la vida&raquo;, esta vida tan particular, tan absurda. Es nuestra meta y nuestro miedo, y los gusanos son como nosotros, necr&oacute;fagos, y no pasa nada, porque todo est&aacute; a medio camino entre aqu&iacute; y all&aacute;, aunque tratemos de pensar que todo est&aacute; aqu&iacute; y no queramos llegar all&aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Malasaña a Mordiscos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/malasana-mordiscos/quieres-carne-casa-28_132_9668025.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Nov 2022 00:00:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Quieres carne? Casa 28]]></media:title>
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