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    <title><![CDATA[elDiario.es - Zona Crítica]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Zona Crítica]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Sánchez y los suyos siguen cediendo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sanchez-siguen-cediendo_129_13501332.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b6752ff-bb47-4d0c-b305-d37b29d7551b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1059y313.jpg" width="1200" height="675" alt="Sánchez y los suyos siguen cediendo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No parece que Sánchez vaya a acusar a Marruecos por mucho que le golpee Aznar. Ahora bien: tampoco podrá sacar mucho pecho por ser objeto de sus ataques porque tiene las manos atadas en esta polémica</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno se hunde cada vez m&aacute;s en la crisis de Ceuta. El &uacute;ltimo intento por salir del agujero -el de publicar decenas de documentos clasificados- no solo no ha aportado nada nuevo y positivo para sus intereses, sino que puede volverse en su contra: el que una informaci&oacute;n insuficiente del Delegado del Gobierno o ciertos fallos de comunicaci&oacute;n del CNI expliquen por qu&eacute; no pudo anticiparse a la avalancha marroqu&iacute; -cuando otras muchas fuentes estaban advirtiendo de ese riesgo- es una explicaci&oacute;n tan pobre que parece despreciar la inteligencia de los ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Y eso no puede sino aumentar la desconfianza, que ya es muy grande. La tozuda negativa del Ejecutivo en negar cualquier tipo de participaci&oacute;n de Marruecos en el asalto a las fronteras espa&ntilde;olas abunda en esa misma direcci&oacute;n. Porque desde cualquier punto de vista se llega a la conclusi&oacute;n de que esa participaci&oacute;n fue inevitable, si no absolutamente imprescindible. Y la negativa a reconocerlo por parte de la Moncloa alimenta hasta las teor&iacute;as m&aacute;s inveros&iacute;miles sobre los motivos de esa negativa.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; reacci&oacute;n tan terrible habr&iacute;a tenido Rabat si Madrid le hubiera acusado de estar detr&aacute;s de los 80.000 marroqu&iacute;s que se lanzaron al asalto de Espa&ntilde;a jug&aacute;ndose la vida? &iquest;Por qu&eacute; ese chantaje sigue estando vigente 40 d&iacute;as despu&eacute;s, ya que Espa&ntilde;a sigue manteniendo el silencio m&aacute;s absoluto al respecto, aunque son muchas las evidencias del protagonismo de las autoridades marroqu&iacute;s?
    </p><p class="article-text">
        Mantener esa postura cuando son muchas las personas que se hacen esas preguntas no puede sino ser malo para el Gobierno. Seguramente S&aacute;nchez se apunta a la tesis de que con el tiempo esas cosas se olvidan, pero con un silencio que puede terminar equivaliendo a una mentira eso no va a ser tan f&aacute;cil que ocurra. Y el tiempo de S&aacute;nchez es limitado.
    </p><p class="article-text">
        Encima Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar sale a la palestra para reventar a&uacute;n m&aacute;s la tesis del gobierno socialista y, de paso, su pol&iacute;tica exterior. Porque el expresidente ha confirmado lo que ya se rumoreaba. Esto es, que el estado israel&iacute; estaba detr&aacute;s del ataque como represalia por las duras posiciones adoptadas por el gobierno espa&ntilde;ol por las matanzas de Gaza y la invasi&oacute;n de Cisjordania.
    </p><p class="article-text">
        Es una hip&oacute;tesis bastante plausible. La pregunta es por qu&eacute; Aznar sale ahora con esas. Golpear a Pedro S&aacute;nchez es la primera respuesta. Sobre todo despu&eacute;s de que tras 40 d&iacute;as de furiosas intervenciones p&uacute;blicas, Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o se haya mostrado incapaz de hacer otra cosa que insultar inanemente al presidente del Gobierno. Los asesores de Aznar le han dado una nueva lecci&oacute;n de c&oacute;mo hacer da&ntilde;o, que ni eso sabe el aspirante a la presidencia del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Pero en la invectiva del expresidente tambi&eacute;n hay intenciones pol&iacute;ticas evidentes: hacer lobby por Netanyahu, tan vilipendiado como influyente en los c&iacute;rculos econ&oacute;micos norteamericanos que frecuenta Aznar, ser&iacute;a una de ellas. Criticar la pol&iacute;tica exterior del gobierno de coalici&oacute;n espa&ntilde;ol, que tan poco gusta a Trump y a la derecha mundial y tambi&eacute;n a una parte del centro europeo, estar&iacute;a tambi&eacute;n en esa l&iacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Pero no parece que S&aacute;nchez vaya a acusar a Marruecos por mucho que le golpee Aznar. Ahora bien: tampoco podr&aacute; sacar mucho pecho por ser objeto de sus ataques porque tiene las manos atadas en esta pol&eacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, es muy probable que lleguen nuevos ataques mientras el Gobierno espa&ntilde;ol tenga flancos tan sensibles abiertos en la crisis ceut&iacute;. Tambi&eacute;n procedentes del frente interno. La insostenible situaci&oacute;n humanitaria de varios miles de migrantes ilegales marroqu&iacute;s -&iquest;3.000? &iquest;7000?- ser&aacute; siempre un motivo de cr&iacute;tica por parte de organizaciones y movimientos de todo tipo en Espa&ntilde;a. Por cierto, &iquest;c&oacute;mo consinti&oacute; el Gobierno que 10.000, o m&aacute;s, de los que hab&iacute;an saltado la frontera se quedaran en Ceuta, mientras otros 60.000 o 70.000 volv&iacute;an tras sus pasos? &iquest;No calcul&oacute; el problem&oacute;n que se le ven&iacute;a encima o no tuvo m&aacute;s remedio que tragar con esa mal&eacute;vola imposici&oacute;n marroqu&iacute;?&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Elordi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sanchez-siguen-cediendo_129_13501332.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Sep 2026 19:57:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sánchez y los suyos siguen cediendo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Que hablen de mi IA, aunque sea bien]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hablen-ia-sea_129_13501689.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a14ad501-9dc7-4d97-930e-475ed22c42e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Que hablen de mi IA, aunque sea bien"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No hay día que abras un periódico o veas un telediario sin encontrarte una noticia sobre la IA. Lo mismo noticias esperanzadoras que apocalípticas, lo mismo un éxito médico que un hackeo masivo, la última versión más potente, el enésimo pronóstico catastrofista, la anécdota del día. ¿Quién estará interesado en que hablemos tanto de la IA? No sé, no sé...</p></div><p class="article-text">
        Ning&uacute;n d&iacute;a sin noticias de la Inteligencia Artificial (IA). La IA <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/ex-ingeniero-anthropic-denuncia-empresas-ia-ocultan-riesgo-real-apostando-vidas_1_13496785.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nos va a matar a todos</a>, dice un ex ingeniero de Anthropic. La IA resuelve uno de los &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/resuelto-problema-milenio-guerra-ias-amenaza-gloria-matematicos-espanoles_1_13496474.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">problemas del milenio</a>&rdquo;, anuncia OpenAI. Un f&aacute;rmaco desarrollado por IA consigue resultados milagrosos. Una IA se escapa de un entorno cerrado en una prueba y ataca sistemas. Una administraci&oacute;n auton&oacute;mica aplica la IA en sus tr&aacute;mites. Israel invierte en manipular la IA a su favor. La IA ayuda a los equipos de rescate en Nepal. El &uacute;ltimo v&iacute;deo de IA de Trump. Agricultores que mejoran sus cosechas con IA. Profesores que advierten del uso da&ntilde;ino de la IA. Sospechas sobre libros creados con IA. Gobiernos y parlamentos que quieren regular la IA. Advertencias de la ONU sobre la IA. Previsiones de cu&aacute;ntos empleos destruir&aacute; la IA. El &uacute;ltimo vaticinio apocal&iacute;ptico sobre la IA. Manifiestos que piden pausar la IA. Gente que usa la IA como amigo, confidente, terapeuta, entrenador, profesor. Mil peque&ntilde;as noticias que incluyen menci&oacute;n a la IA. Innumerables art&iacute;culos sobre la IA, como este.
    </p><p class="article-text">
        No hay d&iacute;a que abras un peri&oacute;dico o veas un telediario sin encontrarte una noticia sobre la IA. Lo mismo noticias esperanzadoras que apocal&iacute;pticas, lo mismo un &eacute;xito m&eacute;dico que un hackeo masivo, la &uacute;ltima versi&oacute;n m&aacute;s potente, el en&eacute;simo pron&oacute;stico catastrofista, la an&eacute;cdota del d&iacute;a. Qu&eacute; fatiguita de IA, como cuando hace unos a&ntilde;os todo era &ldquo;cu&aacute;ntico&rdquo;, o aquel tiempo lejano en que a cualquier memez le coloc&aacute;bamos el prefijo &ldquo;ciber&rdquo;. Pareciera que alguien quiere que hablemos a todas horas de la IA, para bien o para mal, que todo sea IA, IA, IA.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se me ocurre a qui&eacute;n le puede interesar, no caigo. Se lo voy a preguntar a la IA, a ver si me ayuda. Se lo pregunto a la &uacute;nica IA que uso (y adem&aacute;s sin querer): la del buscador de Google. Y mira t&uacute;: escribo &ldquo;&iquest;a qui&eacute;n le interesa que hablemos tanto de la IA?&rdquo; y, sorpresa, sorpresa, dice que &ldquo;<em>el inter&eacute;s en que la IA sea el tema central de conversaci&oacute;n a nivel global proviene de varios sectores clave, ya que la atenci&oacute;n p&uacute;blica y medi&aacute;tica se traduce directamente en beneficios econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos y estrat&eacute;gicos</em>&rdquo;. Interesante, cu&eacute;ntame m&aacute;s: en primer lugar est&aacute;n &ldquo;<em>grandes empresas tecnol&oacute;gicas</em>&rdquo;, que buscan un &ldquo;<em>aumento de valor en bolsa</em>&rdquo; gracias sus promesas y desarrollos, &ldquo;<em>atracci&oacute;n de inversi&oacute;n</em>&rdquo; para que les sigan inyectando dinero los fondos, y &ldquo;<em>venta de infraestructuras</em>&rdquo; por parte de fabricantes de chips y centros de datos.
    </p><p class="article-text">
        F&iacute;jate, no se me hab&iacute;a ocurrido pensar que las empresas que desarrollan IA tuviesen inter&eacute;s en que se hable tanto de la IA. Menos mal que una IA me lo ha descubierto. Ahora que caigo, a lo mejor la acumulaci&oacute;n de noticias, tanto buenas como malas, protagonizadas por OpenAI y Anthropic, tienen que ver con la carrera que ambas protagonizan para salir a bolsa en los pr&oacute;ximos meses (se espera que batan todos los r&eacute;cords de valoraci&oacute;n), con su necesidad de recibir inversi&oacute;n a chorro para seguir quemando millones al ritmo actual (todo fiado a la promesa de dudosos beneficios futuros), y a su necesidad de cada vez m&aacute;s chips y m&aacute;s centros de datos, que ya veremos si se rentabilizan alguna vez. Por la posible burbuja, otro d&iacute;a le pregunto a la IA.
    </p><p class="article-text">
        Es una posibilidad, ya digo. Que estemos todos haci&eacute;ndoles gratis la promo para que los inversores acudan, y los gobiernos les den facilidades y les compren sus servicios. Que hablemos de sus productos, aunque sea mal, incluso en t&eacute;rminos apocal&iacute;pticos, pues el dinero no le hace ascos a nada, y las posibilidades de la IA para vigilar, hacer la guerra, generar desinformaci&oacute;n y caos, o sustituir trabajadores, tal vez atraigan m&aacute;s inversores que los usos bondadosos. O como dec&iacute;a aquel, que hablen de ti aunque sea bien.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hablen-ia-sea_129_13501689.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Sep 2026 19:57:20 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A toda hostia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hostia_129_13501460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/899aa3db-7ec3-4632-bcf6-5100253fa5e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A toda hostia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El informe PISA alerta de que los alumnos responden más rápido, pero también peor. Es decir, priman la velocidad sobre el acierto. ¿Cómo va a extrañarnos si son hijos de una época que ya no sabe qué hacer con la espera?
</p></div><p class="article-text">
        Escucha la crisis vital de tu amiga en un audio de WhatsApp acelerado a x2. &iquest;Quieres ver el siguiente cap&iacute;tulo? Espera diez segundos sin siquiera mover un m&uacute;sculo. Consume series verticales de noventa segundos por episodio desde tu tel&eacute;fono m&oacute;vil. Escucha lo m&aacute;s relevante del d&iacute;a en un minuto. Un tiktoker te explica en cuarenta segundos la crisis de Ceuta. Cuece patatas en el microondas en apenas un minuto. Prepara fideos instant&aacute;neos en tres. Compra pipas peladas para poder comerlas m&aacute;s r&aacute;pido. Satisface tu hambre con una barrita. Ingiere una bebida con las calor&iacute;as suficientes para cubrir el 25% de tu necesidad energ&eacute;tica diaria. Llama ocio a lo que siempre fue tiempo libre, porque tambi&eacute;n el ocio exige un trabajo de planificaci&oacute;n ya que todo est&aacute; reservado, incluidas nuestras agendas para hacer planes. Haz uso del tobog&aacute;n de aceleraci&oacute;n infinita de la IA para res&uacute;menes, carteles, composiciones, dosieres, traducciones o dudas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo est&aacute; ya sometido al m&uacute;sculo de la prisa. Hemos construido (o han construido por nosotros) una cultura en la que incluso detenerse veinte minutos a comer puede parecernos una p&eacute;rdida de tiempo. Del &ldquo;no tengo tiempo para cocinar&rdquo; hemos pasado directamente al &ldquo;es que no tengo tiempo ni para comer&rdquo;. Porque si lo importante de comer, m&aacute;s all&aacute; del ritual o la compa&ntilde;&iacute;a, es obtener nutrientes, &iquest;para qu&eacute; cocinar? &iquest;Para qu&eacute; elegir, cortar y mezclar ingredientes? &iquest;Para qu&eacute; siquiera masticar? La comida puede convertirse en un l&iacute;quido nutricionalmente calculado que beber delante del ordenador mientras sigues trabajando. La eficiencia nos ha regalado la posibilidad de hacer m&aacute;s cosas. Y hemos decidido utilizarla para, oh sorpresa, para hacer m&aacute;s cosas.
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 1999, el escritor, periodista y divulgador cient&iacute;fico estadounidense James Gleick lo vio venir en su obra &lsquo;Faster: The Acceleration of Just About Everything&rsquo;<em>. </em>All&iacute; dec&iacute;a lo siguiente: <em>&ldquo;</em>Te aburres sin hacer nada, as&iacute; que sales a dar una vuelta en coche. Te aburres conduciendo, as&iacute; que enciendes la radio. Te aburres conduciendo y escuchando la radio, as&iacute; que haces una llamada con el m&oacute;vil. Te das cuenta de que ahora est&aacute;s conduciendo, escuchando la radio y hablando por tel&eacute;fono, y sigues aburrido&rdquo;. El aburrimiento, explicaba, &ldquo;es una invenci&oacute;n moderna. La palabra aburrimiento apenas exist&iacute;a hace un siglo&rdquo;. Resulta muy revelador porque este libro lo escribi&oacute; incluso antes de las redes sociales, TikTok, Spotify, WhatsApp a 1,5&times; o buena parte de la econom&iacute;a de la atenci&oacute;n contempor&aacute;nea, pero Gleick ya hab&iacute;a detectado esa presi&oacute;n por comprimir cada vez m&aacute;s actividades dentro del mismo tiempo y esa necesidad de que cualquier hueco vital reclamase inmediatamente otra actividad.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;As&iacute; que deber&iacute;an extra&ntilde;arnos los malos resultados del informe PISA? Pues no. En la p&aacute;gina 79 aparece detallada una de las claves. Dice el informe que el descenso en la nota media podr&iacute;a estar relacionado con la capacidad o la disposici&oacute;n del alumnado para mantener una atenci&oacute;n concentrada en tareas de lectura exigentes. Explica que la proporci&oacute;n de lectores apresurados &mdash;aquellos que dieron respuestas r&aacute;pidas e incorrectas&mdash; aument&oacute; en unos cinco puntos porcentuales, en promedio, pasando del 7% en 2018 al 12% en 2025. Pero que, al mismo tiempo, disminuy&oacute; la proporci&oacute;n de preguntas sin responder. &iquest;Qu&eacute; sugiere esto? Pues que el alumnado se mostr&oacute; m&aacute;s inclinado a responder r&aacute;pidamente en lugar de dejar sin responder las preguntas dif&iacute;ciles. Vamos, lo r&aacute;pido por encima de lo correcto. No s&eacute; qu&eacute; os parece a vosotros, pero yo dir&iacute;a que se asemeja bastante al mundo que les hemos ense&ntilde;ado.
    </p><p class="article-text">
        Algunos profesores llevan tiempo diciendo que la escuela tiene que ir a contracorriente de la inmediatez favoreciendo la lectura pausada y la reflexi&oacute;n. Pero, &iquest;c&oacute;mo conseguirlo si incluso los propios temarios van a toda leche? Una vida completamente optimizada no deja espacio a la espontaneidad ni a la introspecci&oacute;n. Tampoco a la duda, que siempre necesita su tiempo. Ni por supuesto al aburrimiento, que no sirve aparentemente para nada y por eso sirve para tantas cosas. Si para los adultos ya resulta dif&iacute;cil, y eso que conocimos el aburrimiento anal&oacute;gico, imaginad para una generaci&oacute;n que creci&oacute; en un mundo en el que ya no ten&iacute;an que esperar por nada.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hostia_129_13501460.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Sep 2026 19:57:20 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 11-S que olvidamos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/11-s-olvidamos_129_13500406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b691b40-641e-403b-a291-daeee420e02b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El 11-S que olvidamos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pérdida de perspectiva histórica y emocional es lo que también hace olvidar hasta qué punto casi todos los males de 2026 tienen origen en lo que pasó hace 25 años</p><p class="subtitle">ENTREVISTA - Garrett Graff, historiador: “Los efectos dominó del 11-S explican el mundo de hoy”</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as buscaba alguna foto del 11-S en Nueva York que capturara lo que pas&oacute; y a la vez una brizna de las emociones de p&aacute;nico, incredulidad, desesperaci&oacute;n y hero&iacute;smo de aquel d&iacute;a. Buscaba una imagen para complementar <a href="https://www.eldiario.es/internacional/garrett-graff-historiador-efectos-domino-11-s-explican-mundo-hoy_1_13492400.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la entrevista que acababa de hacerle a Garrett Graff</a>, el historiador y autor de la historia oral m&aacute;s completa de aquel martes de septiembre, <a href="https://www.simonandschuster.com/books/The-Only-Plane-in-the-Sky-(Revised-and-Expanded-Edition-for-the-25th-Anniversary)/Garrett-M-Graff/9781668247457" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Only Plane in the Sky</em></a>. No quer&iacute;a las de las explosiones ni el derribo de las torres que tantas veces hemos visto y que en cierto sentido sirvieron de propaganda terrorista &ndash;las m&aacute;s repetidas en las agencias de fotos que tenemos en <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> eran planos m&aacute;s cortos o m&aacute;s largos de las torres en llamas&ndash;. Ni tampoco de las personas que se arrojaron de los rascacielos &ndash;hab&iacute;a muchas y sin los habituales avisos que vemos ahora para las de zonas de guerra&ndash;. Y quer&iacute;a algo de ese d&iacute;a, no de los d&iacute;as posteriores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al final, opt&eacute; por la de un hombre justo despu&eacute;s del derrumbe de la primera torre del World Trade Center que, seg&uacute;n se lee en el pie de foto de la agencia Getty, gritaba preguntando si hab&iacute;a alguien bajo los escombros a quien pudiera ayudar. Su figura apenas se distingue por el polvo que lo cubre. Tiene en la mano algo que parece un extintor. El cielo, tan azul aquel d&iacute;a, se ha vuelto negro.
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas im&aacute;genes, probablemente no tan bien etiquetadas para la b&uacute;squeda como las de cualquier evento actual, pero me sorprendi&oacute; que no hubiera todav&iacute;a m&aacute;s. Desde la avalancha de fotos, v&iacute;deos y recreaciones de 2026 todo parece poco. Y lo cierto es que los atentados de 2001 pasaron en otro mundo en muchos sentidos. Los m&oacute;viles apenas hac&iacute;an fotos borrosas, no hab&iacute;a redes sociales donde compartirlas y las webs eran un complemento rudimentario para nuestra vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a tengo guardado el suplemento especial que el <em>New York Times</em> public&oacute; un a&ntilde;o despu&eacute;s. Yo me hab&iacute;a mudado a Nueva York unos meses antes y tener ese papel y el libro que hizo el peri&oacute;dico despu&eacute;s era una manera de conservar las fotos, las historias.
    </p><p class="article-text">
        Entonces todo lo que hab&iacute;a pasado estaba tan fresco que era insoportable. En uno de los primeros d&iacute;as de clase en la Escuela de Periodismo en la Universidad de Columbia nos pusieron un documental sobre el trabajo period&iacute;stico del a&ntilde;o que hab&iacute;a pasado de muerte y guerra, y varias personas se salieron llorosas antes de terminar porque ten&iacute;an amigos o conocidos que hab&iacute;an muerto o hab&iacute;an sido heridos en Nueva York, Washington o Afganist&aacute;n. El trauma era palpable y estaba por todos lados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aquellos a&ntilde;os entrevist&eacute; a supervivientes, a v&iacute;ctimas de los atentados y las guerras, a j&oacute;venes que hab&iacute;an sufrido la islamofobia desatada despu&eacute;s, a vecinos que intentaban volver a lo que entonces se llamaba Zona Cero y segu&iacute;a oliendo a chamusquina. Despu&eacute;s, llegar&iacute;an los turistas que se asomaban a ver el agujero que hab&iacute;a quedado. Todo estaba fresco y as&iacute; lo pareci&oacute; durante a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada aniversario, escuchaba lo de &ldquo;<em>never forget</em>&rdquo;, miraba a los haces de luz donde estaban las torres y viv&iacute;a la reconstrucci&oacute;n de la ciudad con las heridas abiertas. En septiembre, sol&iacute;a ir a una peque&ntilde;a ceremonia junto a un monumento de 1913 dedicado a los bomberos en Riverside Park, en el norte de Manhattan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando m&aacute;s de una d&eacute;cada despu&eacute;s estuve en la inauguraci&oacute;n del museo del 11-S escuchando las cuidadosas palabras de Barack Obama, el mundo ya parec&iacute;a otro, pero en medio de la solemnidad todav&iacute;a era f&aacute;cil creer el epitafio de Virgilio a la entrada: &ldquo;<em>No day shall erase you from the memory of time</em>&rdquo; (&ldquo;ning&uacute;n d&iacute;a os borrar&aacute; de la memoria del tiempo&rdquo;).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, en cambio, hoy el olvido ha avanzado incluso para los que tenemos la edad para recordar con nitidez aquel d&iacute;a, para quienes vivimos antes y despu&eacute;s en la ciudad que m&aacute;s sufri&oacute; y contamos todas aquellas historias. La memoria ha quedado sepultada por la acumulaci&oacute;n de tragedias colectivas, desde la pandemia a las guerras, que a veces parecen m&aacute;s cercanas por efecto bola de nieve del mundo virtual que nos abruma y es apenas una sombra del verdadero sufrimiento.
    </p><p class="article-text">
        El libro de Garrett Graff es especialmente valioso porque cuenta qu&eacute; pas&oacute; minuto a minuto a trav&eacute;s de cientos de testimonios directos de azafatas secuestradas, bomberos entre los escombros, empleados de las torres, controladores, pol&iacute;ticos, ciudadanos de a pie. Los testimonios crudos tal vez sirven para transmitir los hechos m&aacute;s all&aacute; de la divisi&oacute;n partidista e inconsciente que impide ver la realidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de perspectiva hist&oacute;rica y emocional es lo que tambi&eacute;n hace olvidar hasta qu&eacute; punto casi todos los males de 2026 tienen origen en lo que pas&oacute; hace 25 a&ntilde;os, en el miedo y la incertidumbre desencadenados y explotados durante d&eacute;cadas. Graff argumenta bien que se pueden encontrar rastros desde la invasi&oacute;n de Irak hasta el ataque de Ir&aacute;n, desde las crisis de los refugiados hasta la divisi&oacute;n social, desde el odio al extranjero a la defensa de una sociedad homog&eacute;nea, desde el ascenso de la ultraderecha en Europa hasta Donald Trump.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las historias individuales son las que m&aacute;s ayudan a entender y no olvidar. Recordar el 11-S es revivir la angustia de Betty Ong, la azafata del vuelo 11 de American Airlines, mientras dice &ldquo;me quedo en la l&iacute;nea&rdquo; al habla al tel&eacute;fono con un operador de la compa&ntilde;&iacute;a en lo que ya teme ser&aacute; los &uacute;ltimos instantes de su vida. O el momento en que Frank DeMartini, un arquitecto que salv&oacute; decenas de vidas de sus colegas dirigiendo la evacuaci&oacute;n, se queda para ayudar a alguien m&aacute;s atrapado en el ascensor. O la llamada a su padre de Peter Hanson, un pasajero del vuelo 175 de United Airlines: &ldquo;Quieren ir a Chicago o alg&uacute;n lugar y estrellarlo en un edificio. No te preocupes, pap&aacute;. Si pasa, ser&aacute; muy r&aacute;pido.&rdquo; Sus &uacute;ltimas palabras son &ldquo;<em>Oh my God, oh my God, oh my God</em>&rdquo;. Su hija de dos a&ntilde;os y medio, Christine, es la v&iacute;ctima m&aacute;s joven identificada. Los terroristas estrellaron el avi&oacute;n contra la torre sur.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; cu&aacute;l es el remedio para el olvido de esta y todas las cat&aacute;strofes que han venido despu&eacute;s, muchas conectadas con ese d&iacute;a fat&iacute;dico de muerte y destrucci&oacute;n que trajo todav&iacute;a m&aacute;s. Pero un d&iacute;a como hoy es un d&iacute;a para escuchar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pienso en un consejo de Asma Khalid, extraordinaria reportera durante a&ntilde;os en la radio p&uacute;blica de Estados Unidos y que ahora trabaja en la BBC.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asma, a la que conoc&iacute; en Boston y es una delicia de persona por su curiosidad y su amabilidad, cuenta c&oacute;mo la islamofobia que sufri&oacute; como joven en una comunidad conservadora de Indiana despu&eacute;s de los ataques no es nada comparado con lo que ha visto y vivido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os como reportera. Su consejo es interactuar m&aacute;s y de manera real con las personas, con los individuos y no con sus caricaturas en manos de un algoritmo o de un pol&iacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estados Unidos es un pa&iacute;s incre&iacute;blemente diverso. Y eso es hermoso. Parte de lo que tenemos que hacer todos es tener relaciones reales de nuevo porque eso ayuda a entendernos los unos a los otros&rdquo;, dijo esta semana <a href="https://wnyc.org/browse/shows/episode/simplecast/3c120976-50c0-423c-b017-5b1bec31e576" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una entrevista en la radio p&uacute;blica de Nueva York</a>. &ldquo;Debemos pensar en c&oacute;mo mirarnos los unos a los otros como individuos&rdquo;. Suena a poco... y a la vez a mucho.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/11-s-olvidamos_129_13500406.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Sep 2026 19:57:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 11-S que olvidamos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los niños que no querían aprender]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ninos-no-querian-aprender_129_13498720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15985808-59a0-47d5-bc41-58269127569c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los niños que no querían aprender"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No son los niños, somos nosotros, los adultos de hoy, la sociedad al completo, los que no queremos aprender. Somos nosotros los que nos empeñamos en seguir educando igual que hace 35 años para no tener que enfrentarnos al reto de transformar la educación para adaptarla de verdad al presente</p></div><p class="article-text">
        En la primera d&eacute;cada del siglo, cuando yo estudi&eacute; all&iacute;, hab&iacute;a en la Facultad de Ciencias de la Informaci&oacute;n de la Universidad Complutense un profesor que se hab&iacute;a hecho famoso. Impart&iacute;a una asignatura que se llamaba &ldquo;Tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n&rdquo;, pero que se pod&iacute;a haber ahorrado el plural: en la pr&aacute;ctica se reduc&iacute;a a una monta&ntilde;a de horas donde hab&iacute;a que aprender a manejar una &uacute;nica tecnolog&iacute;a: el tip&oacute;metro.
    </p><p class="article-text">
        Un tip&oacute;metro es una especie de regla que tiene varias unidades de medida distintas. Cada una representa un alto de l&iacute;nea medido en puntos. Hace d&eacute;cadas, antes de que hubiera ordenadores, se usaban para dise&ntilde;ar las p&aacute;ginas de los peri&oacute;dicos impresos donde los titulares, las entradillas y el cuerpo del texto pod&iacute;an ir en distintos &ldquo;tipos&rdquo; de letra. 
    </p><p class="article-text">
        Para defenderse de la estupefacci&oacute;n de sus estudiantes al escuchar que el plan de la asignatura consist&iacute;a en aprender a maquetar con papel y l&aacute;piz, el profesor contaba cada a&ntilde;o la misma an&eacute;cdota. Un d&iacute;a, hac&iacute;a muchos a&ntilde;os, cuando &eacute;l trabajaba en la redacci&oacute;n de ABC, a la hora del cierre se fue la luz. Los ordenadores en los que se dise&ntilde;aba &ndash;ya de entonces&ndash; el peri&oacute;dico se apagaron y solo qued&oacute; &eacute;l, con su tip&oacute;metro, para maquetar la edici&oacute;n del d&iacute;a siguiente.
    </p><p class="article-text">
        Nunca terminamos de entender c&oacute;mo hab&iacute;an hecho aquella noche en ABC para meter esas p&aacute;ginas maquetadas a mano en la imprenta, que deb&iacute;a ser necesariamente digital y de fotocomposici&oacute;n. Tampoco nos qued&oacute; claro qu&eacute; utilidad ten&iacute;a aquel trasto todos los dem&aacute;s d&iacute;as en los que no se iba la luz en la redacci&oacute;n; mucho m&aacute;s en aquel momento en el que la prensa impresa estaba en ca&iacute;da libre y los peri&oacute;dicos empezaban a estar m&aacute;s en Internet que en el kiosco. Pero nos dio igual. El caso es que decenas de miles de estudiantes de periodismo, hasta bien entrado el siglo XXI, tuvimos que superar un examen de muchas horas que consist&iacute;a en dibujar con precisi&oacute;n de cirujano la maqueta de un peri&oacute;dico en unas hojas blancas de papel, grandes como s&aacute;banas.
    </p><p class="article-text">
        Ayer record&eacute; aquel cacharro de medir cuando fui a comprar con mis hijos los materiales que necesitar&aacute;n para sus &uacute;ltimos cursos de primaria: una caja de l&aacute;pices y otra de rotuladores de colores; tres cuadernos pautados; uno de cuadr&iacute;cula, para matem&aacute;ticas; sacapuntas; pegamento en barra y tijeras de punta redonda; dos carpetas; dos bolis borrables y una regla. En unos d&iacute;as le sumaremos unos &ldquo;cuadernos&rdquo; de ejercicios de varias asignaturas que son una colecci&oacute;n de fichas id&eacute;nticas a las que podr&iacute;an cumplimentar en una tablet, solo que no se pueden reutilizar de un a&ntilde;o a otro y est&aacute;n impresas en papel. &iquest;Ser&aacute; por si se va la luz alg&uacute;n d&iacute;a en el aula?
    </p><p class="article-text">
        Me perdonar&eacute;is la iron&iacute;a. Soy consciente de que ayer, adem&aacute;s, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-desploma-pisa-alumnos-dificultades-textos-400-palabras-culpa-pantallas_1_13492888.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se publicaron unos resultados que evidencian que Espa&ntilde;a se desploma en PISA y los alumnos tienen &ldquo;dificultades&rdquo; con textos de m&aacute;s de 400 palabras.</a> Pero es que yo no s&eacute; qu&eacute; esperamos. Mientras la vida y la sociedad se transforman a una velocidad vertiginosa, la educaci&oacute;n parece negarse a cambiar con ella. &iquest;Cu&aacute;nto ha cambiado el curr&iacute;culum educativo en los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os? En mi experiencia, la educaci&oacute;n que reciben hoy mis hijos es pr&aacute;cticamente igual que la que recib&iacute; yo, hace 35 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Tomemos por ejemplo los tres indicadores con los que medimos, una y otra vez, el fracaso educativo: la atenci&oacute;n (al profesor) y la comprensi&oacute;n del texto escrito y el trabajo manual. Los tres son una herencia. Ninguno se eligi&oacute; porque fuera la mejor manera de aprender; se impusieron porque durante siglos fueron la &uacute;nica disponible.
    </p><p class="article-text">
        La clase magistral existe porque el conocimiento era escaso y caro de reproducir. Un aula con treinta ni&ntilde;os escuchando a un adulto hablar durante horas no es un hallazgo pedag&oacute;gico: es lo que se pod&iacute;a hacer cuando hab&iacute;a un libro por pueblo y una sola persona capaz de leerlo en voz alta. Hoy, cuando han transcurrido d&eacute;cadas desde que aquello dej&oacute; de ser necesario, hemos conservado el formato y hemos convertido en virtud lo que era una limitaci&oacute;n. Seguimos midiendo si el ni&ntilde;o atiende, en lugar de preguntarnos si tiene sentido que sigamos aprendiendo a base de clases magistrales.
    </p><p class="article-text">
        Con el texto escrito pasa algo parecido. Y se ve mejor si uno sale de la escuela. A nadie se le ocurrir&iacute;a montar hoy la formaci&oacute;n de una empresa a base de leer manuales y responder por escrito. En cualquier formaci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de los colegios no pueden faltar los v&iacute;deos, la interactividad y las herramientas digitales. No porque los adultos seamos distintos de los ni&ntilde;os, sino porque funciona mejor. Cuando se trata de nuestros hijos, en cambio, defendemos el texto como si fuera una especie de valija moral a defender por encima del resto de tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n. Pero no lo es: es una tecnolog&iacute;a de transmisi&oacute;n que tuvo, durante quinientos a&ntilde;os, la ventaja de no tener competencia.
    </p><p class="article-text">
        Y luego est&aacute; lo de hacer las cosas a mano. Recortar, pegar, rellenar fichas, dibujar con precisi&oacute;n de cirujano la maqueta de un peri&oacute;dico en una hoja grande como una s&aacute;bana. Gestos que hoy no son ni de lejos la &uacute;nica manera de aprender, pero que seguimos repitiendo con una seriedad lit&uacute;rgica, como si fueran una especie de tributo a las cosas puras. Ritos de un oficio que dej&oacute; de existir.
    </p><p class="article-text">
        Y alguien dir&aacute; que el m&eacute;todo da igual, que lo importante es que los conocimientos que se transmiten s&iacute; se hayan actualizado. Pero es que esa misma l&oacute;gica ritual se traslada igual a los contenidos. De manera que en pleno siglo XXI seguimos ense&ntilde;ando que el cuerpo humano &ldquo;quema&rdquo; calor&iacute;as, o que el &aacute;tomo es una especie de sistema solar en chiquitito, pese a que hace 100 a&ntilde;os que sabemos que es mentira.
    </p><p class="article-text">
        Ayer a la OCDE le falt&oacute; tiempo para responsabilizar a &ldquo;las pantallas&rdquo; del desaguisado. A continuaci&oacute;n, en sucesivos an&aacute;lisis volvimos a escuchar una cantinela que de vieja se est&aacute; quedando gastada: los ni&ntilde;os no atienden, no quieren aprender, est&aacute;n subsumidos por una tecnolog&iacute;a que ya no les exige, sino que les vuelve m&aacute;s tontos. Y yo siento discrepar, pero a m&iacute; me parece que esto es como si mi profesor de Tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n hubiera responsabilizado a la edici&oacute;n digital de El Pa&iacute;s de lo poco que nos concentr&aacute;bamos los estudiantes en su asignatura. 
    </p><p class="article-text">
        Aquel profesor no defend&iacute;a el tip&oacute;metro porque fuera importante que aprendi&eacute;ramos a maquetar a mano; hac&iacute;a a&ntilde;os que aquel chisme no serv&iacute;a para eso y hubi&eacute;ramos aprendido mucho mejor con uno de los muchos ordenadores que hab&iacute;a en la facultad. Lo defend&iacute;a porque era lo que &eacute;l sab&iacute;a hacer. Era &eacute;l el que no quer&iacute;a aprender una cosa nueva. 
    </p><p class="article-text">
        Y yo creo que con la educaci&oacute;n nos pasa lo mismo. No son los ni&ntilde;os, somos nosotros, los adultos de hoy, la sociedad al completo, los que no queremos aprender. Somos nosotros los que nos empe&ntilde;amos en seguir educando igual que hace 35 a&ntilde;os para no tener que enfrentarnos al reto de transformar la educaci&oacute;n para adaptarla de verdad al presente. 
    </p><p class="article-text">
        Por el camino, han pasado las d&eacute;cadas, casi nada se ha movido y lo que hace falta hoy ya no es un ajuste: es una transformaci&oacute;n radical. Un cambio para el que no ser&aacute; suficiente con una ley sectorial, ni con bajar las ratios y para el que ser&aacute; necesario cuestionar el sistema entero, hasta que la escuela no se parezca en nada a aquel tiempo en el que no nos quedaba otro remedio que el texto y la clase magistral.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ninos-no-querian-aprender_129_13498720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 20:45:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los niños que no querían aprender]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si perdemos la lectura lo perdemos todo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/si-perdemos-lectura-perdemos_129_13498497.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d598f0e-9082-4d62-bad4-86c0b83ddb37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x834y1176.jpg" width="1200" height="675" alt="Si perdemos la lectura lo perdemos todo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Toda la misión del algoritmo es reducirnos y simplificarnos, para engullirnos mejor. Leer es pues el refugio de nuestra complejidad, y el lugar de sombra desde el que no emitimos datos al sistema. Nos oculta al capitalismo de la vigilancia: pura subversión cognitiva</p></div><p class="article-text">
        Me dispongo a escribir las 800 palabras que tienen estos art&iacute;culos. Eso es m&aacute;s del doble de lo que pueden leer sin hacer cosas raras los j&oacute;venes de 15 y 16 a&ntilde;os. Por cosas raras me refiero a: saltarse frases (y no entender) o pasar por los ojos por las letras (sin enterarse).
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo informe PISA es demoledor. En Espa&ntilde;a los quincea&ntilde;eros obtienen 451 puntos en lectura, o sea, leen peor que la &uacute;ltima vez que se les examin&oacute;, hace tres a&ntilde;os. Y aquella ya fue mala. Han descendido 23 puntos. Teniendo en cuenta que 20 equivalen a un curso, en tres a&ntilde;os han perdido uno de madurez intelectual. A este ritmo, pronto nacer&aacute;n sin cerebro. Tambi&eacute;n disminuye su capacidad en ciencias y matem&aacute;ticas, pero me preocupa la lectura. Y no es por mi sesgo human&iacute;stico. Es porque leer no es una habilidad cualquiera, sino la operaci&oacute;n mental que sostiene todas las dem&aacute;s, la llave maestra de nuestra ciudadela intelectual y c&iacute;vica. 
    </p><p class="article-text">
        Para entender qu&eacute; hacemos al leer hay que observarlo al microscopio: la lectura nos entrena para sostener la atenci&oacute;n, pensar con profundidad mientras generamos capas de sentido y engarzamos razonamientos intrincados. Leer significa integrar distintas fuentes, evaluar, deducir. Si el texto es ficci&oacute;n, adem&aacute;s aprendemos la virtud social y c&iacute;vica m&aacute;s elemental: la empat&iacute;a. Tiene todo el sentido que una generaci&oacute;n menos capaz de leer sea presa f&aacute;cil de los discursos de odio y exclusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La lectura es el sost&eacute;n de la raz&oacute;n y una actividad interior. Es estar en nuestra conciencia de una forma singular: entrando en la de otros. &ldquo;La literatura es la &uacute;nica de todas las artes que nos permite explorar la interioridad de otro&rdquo;, dice Nancy Huston en <em>La especie fabuladora</em>. Leer estimula la mente, pero se enciende TikTok y se apaga la imaginaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; se puede hacer para evitar la destrucci&oacute;n del h&aacute;bito de leer? Por m&aacute;s que hoy muchos estemos escandalizados, temo que nada cambiar&aacute;. Estamos asistiendo al fin de una civilizaci&oacute;n basada en el texto al mismo tiempo que se consolida un modelo econ&oacute;mico basado en explotar nuestra atenci&oacute;n como antes se explotaba una mina de cobalto. Desde las redes sociales hasta las apps de apuestas, todo est&aacute; dise&ntilde;ado para engancharnos y alimentar nuestro sistema de recompensa inmediata. 
    </p><p class="article-text">
        La lectura combate ese sistema, no por el contenido, sino por la pr&aacute;ctica: nos hace atentos y nos ense&ntilde;a a ser pacientes con la recompensa, a acomodarnos a las dificultades de un autor o las complejidades de una larga historia de ficci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso sobra en el capitalismo de la atenci&oacute;n. Habr&iacute;a que cambiar todo el sistema econ&oacute;mico para salvarla, pero mientras se arruinan los cerebros, se enriquecen Zuckerberg, Musk, Altman y los sospechosos habituales de Silicon Valley. Lo digo r&aacute;pido, frisando las 400 palabras, antes de perder a los j&oacute;venes: esos tipos dan asco.
    </p><p class="article-text">
        Bien, ahora que ya estamos a solas los de cierta edad, otra cosita: nosotros tampoco estamos a salvo.<em> The Atlantic</em> public&oacute; en julio pasado un escalofriante art&iacute;culo sobre el fin de la lectura que sosten&iacute;a con datos, algunos cuestionados, que la capacidad adulta de razonar ha mermado en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas. 
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a antes que leer nos ense&ntilde;a a disfrutar del placer diferido. Es mucho m&aacute;s que una actividad intelectual, es un gesto corporal y pol&iacute;tico. Privados de la riqueza de nuestro esp&iacute;ritu, y de alimento para nuestro intelecto, nos convertimos en humanos esquem&aacute;ticos. Resulta empobrecedor, pero as&iacute;, m&aacute;s simples, somos m&aacute;s f&aacute;ciles de trocear y procesar por las m&aacute;quinas: m&aacute;s aut&oacute;matas nosotros mismos. Y eso es bueno para la econom&iacute;a de la atenci&oacute;n: toda la misi&oacute;n del algoritmo es reducirnos y simplificarnos, para engullirnos mejor. Leer es, pues, el refugio de nuestra complejidad, y el lugar de sombra desde el que no emitimos datos al sistema. Nos oculta al capitalismo de la vigilancia: pura subversi&oacute;n cognitiva.
    </p><p class="article-text">
        El algoritmo se puede dise&ntilde;ar de otro modo: el Center for Humane Technology lleva a&ntilde;os abogando por ese cambio. La mala noticia es que no se har&aacute;, porque en la econom&iacute;a de la atenci&oacute;n somos materia prima, trabajadores y consumidores a la vez: nunca el pueblo llano fue tan lucrativo. Pienso que no va a cambiar gran cosa y a la vez siento que cada vez se va a valorar m&aacute;s el trabajo intelectual, como propio de una elite. No es el fin de la lectura, sino de ella como actividad democr&aacute;tica. Si yo fuera presidenta del Gobierno, crear&iacute;a una reserva donde proteger y apoyar a la gente que lee y escribe. En 2032, dentro de dos PISAs, constituir&aacute;n un activo estrat&eacute;gico para nuestro pa&iacute;s. Si has llegado hasta aqu&iacute; tal vez seas uno de ellos. Has le&iacute;do 791 palabras. Enhorabuena.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Lozano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/si-perdemos-lectura-perdemos_129_13498497.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 20:45:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Si perdemos la lectura lo perdemos todo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Y si las reformas educativas han funcionado?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/si-reformas-educativas-han-funcionado_129_13498358.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c9e54ae-80a8-463a-9329-5b5fd9624203_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Y si las reformas educativas han funcionado?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Seamos honestos: la mayoría de trabajos realmente existentes en el mercado no exigen al trabajador la capacidad de comprender adecuadamente textos de más de 400 palabras. Y hemos diseñado la educación para que los jóvenes entren en esos mercados y en esas posiciones</p></div><p class="article-text">
        Siempre me ha parecido excesiva la importancia que los medios y los analistas de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas le conceden al informe PISA. Para quienes a principios de siglo nos movilizamos contra las reformas universitarias del llamado Proceso de Bolonia, resulta evidente que PISA es un instrumento m&aacute;s de un paradigma que concibe a la educaci&oacute;n principalmente en t&eacute;rminos mercantilizados. La genealog&iacute;a no deja lugar a dudas: a finales de los a&ntilde;os ochenta y principios de los noventa, la teor&iacute;a del crecimiento incorpor&oacute; el capital humano (la capacidad de acumular conocimientos que elevan la productividad y la renta) como elemento fundamental para explicar las diferencias de productividad y crecimiento entre pa&iacute;ses. En los a&ntilde;os siguientes esta visi&oacute;n se incorpor&oacute; a las narrativas oficiales de la OCDE y la UE, entre otras, y a las reformas educativas.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, PISA privilegia una determinada concepci&oacute;n de qu&eacute; significa estar educado: la capacidad de utilizar conocimientos y competencias para resolver problemas en contextos pr&aacute;cticos. As&iacute;, PISA comparte con buena parte de las reformas educativas de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas una concepci&oacute;n instrumental del conocimiento, en la que adquieren especial importancia aquellas capacidades que pueden medirse, compararse y relacionarse con la productividad y la empleabilidad. El propio ranking permite adem&aacute;s comparar los resultados entre pa&iacute;ses y regiones, introduciendo una l&oacute;gica de competencia y de evaluaci&oacute;n cuantitativa de los sistemas educativos. En definitiva, PISA forma parte del paradigma de la llamada &laquo;sociedad del conocimiento&raquo; que ha moldeado buena parte de las reformas educativas desde hace treinta a&ntilde;os y que puede resumirse en una idea: frente al conocimiento sustantivo y a la formaci&oacute;n general &mdash;la filosof&iacute;a, las ciencias sociales y las humanidades, pero tambi&eacute;n aquellas ramas de cualquier disciplina que no tengan una utilidad inmediata&mdash;, lo importante ser&iacute;a adquirir competencias adaptativas, es decir, la capacidad para desenvolverse en un mercado flexible y cambiante.
    </p><p class="article-text">
        Los defensores de este paradigma de la &ldquo;sociedad del conocimiento&rdquo; insistieron en que el mundo hab&iacute;a cambiado, y que ya no viv&iacute;amos en una sociedad fordista donde un trabajador acced&iacute;a a un puesto de trabajo de por vida y con un horario estandarizado. Ahora viv&iacute;amos, se nos dec&iacute;a, en una sociedad posfordista donde el mercado es mucho m&aacute;s caprichoso y exige de los trabajadores habilidades que van m&aacute;s all&aacute; de ese conocimiento sustantivo que ofrec&iacute;a la educaci&oacute;n cl&aacute;sica. Ahora hab&iacute;a que promover habilidades pr&aacute;cticas a fin de que la nueva demanda de trabajo (los j&oacute;venes) pudieran adaptarse a la oferta de trabajo (flexible y cambiante, y tambi&eacute;n precaria). De qu&eacute; te iba a servir eso que llamamos &ldquo;cultura general&rdquo; cuando accedieras a tu puesto de trabajo como cajero de un banco, administrativo en una empresa o en cualquier posici&oacute;n en la hosteler&iacute;a. Tocaba ser pr&aacute;cticos y reducir el tiempo de formaci&oacute;n para sacar cuanto antes a trabajadores bien preparados para el mercado realmente existente. Esta es la filosof&iacute;a de toda las reformadas nacidas al amparo de esta &ldquo;sociedad del conocimiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los cambios educativos han sido brutales. La competitividad entre alumnos se ha disparado desde edades muy tempranas, lo que unido a los enormes recortes en la financiaci&oacute;n p&uacute;blica ha provocado que los estudiantes m&aacute;s j&oacute;venes desplieguen estrategias racionales donde lo &uacute;nico importante son los resultados cuantitativos, es decir, el examen de acceso a la universidad (la antigua selectividad, ahora PAU). Esas estrategias se elaboran a conciencia, concentrando todo el esfuerzo educativo en sacar la mejor nota en esos ex&aacute;menes, sin que importe ni el proceso ni lo que esos ex&aacute;menes dejan de medir. Entre las carreras universitarias, la sangr&iacute;a no ha sido menor: se recort&oacute; la duraci&oacute;n de las licenciaturas con una poda significativa de las asignaturas m&aacute;s generales y menos &ldquo;rentables para el mercado&rdquo;, y con la opci&oacute;n de hiperespecializarte a&uacute;n m&aacute;s en un m&aacute;ster cada vez m&aacute;s caro e inaccesible para la clase trabajadora. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las cr&iacute;ticas que hace veinte a&ntilde;os lanz&aacute;bamos era que este modelo educativo, derivado de este paradigma de &ldquo;la sociedad del conocimiento&rdquo;, tender&iacute;a a producir analfabetos funcionales. Es decir, multiplicar&iacute;a los casos de personas con t&iacute;tulos de todo tipo &mdash;bachillerato, graduados, posgraduados&hellip;&mdash; pero con una severa incapacidad de comprender los elementos m&aacute;s b&aacute;sicos de la vida fuera de su campo profesional. Por ejemplo, gente que careciera de cultura general, de preocupaci&oacute;n por c&oacute;mo se organiza la sociedad o, incluso &mdash;dec&iacute;amos pensando que era incluso exagerado&mdash; que no fuesen capaces de entender textos b&aacute;sicos. Hoy, cuando el informe PISA se&ntilde;ala el desplome en la comprensi&oacute;n lectora de los j&oacute;venes en todos los pa&iacute;ses analizados, y especialmente en Espa&ntilde;a, me vienen a la cabeza esos recuerdos.
    </p><p class="article-text">
        Quisiera en todo caso evitar malentendidos. No creo que haya una &uacute;nica causa detr&aacute;s de las variaciones, desastrosas, de estos indicadores que mide el informe PISA. Por ejemplo, estoy de acuerdo con la hip&oacute;tesis de que el desplome tan agudo de la comprensi&oacute;n lectora tiene que ver en gran medida con el mal uso de la inteligencia artificial en educaci&oacute;n (que ahorra esfuerzos necesarios para la formaci&oacute;n) y con la p&eacute;rdida de atenci&oacute;n provocada por la irrupci&oacute;n de tel&eacute;fonos inteligentes, redes sociales y mecanismos de extracci&oacute;n de atenci&oacute;n sobre los j&oacute;venes. Creo que es evidente que todo ello merma la capacidad de los estudiantes para concentrarse y para aprender, por lo que cabe una inferencia provisional sobre este punto. 
    </p><p class="article-text">
        Pero mi argumento va m&aacute;s all&aacute; y es m&aacute;s estructural. Lo que digo es que tras d&eacute;cadas dise&ntilde;ando programas educativos pensados para crear trabajadores adaptativos y h&aacute;biles en sus campos profesionales, en realidad se ha conseguido lo que se buscaba. Seamos honestos: la mayor&iacute;a de trabajos realmente existentes en el mercado no exigen al trabajador la capacidad de comprender adecuadamente textos de m&aacute;s de 400 palabras. Y hemos dise&ntilde;ado la educaci&oacute;n para que los j&oacute;venes entren en esos mercados y en esas posiciones. 
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n no ha sido ese contrapeso frente a las din&aacute;micas de un capitalismo individualista, consumista e hipermoderno que tiende a convertir a los humanos en un sujeto que trabaja y consume acr&iacute;ticamente; en un elemento del que extraer la plusval&iacute;a y que cuanto m&aacute;s silencioso sea, mejor. Al contrario, la educaci&oacute;n ha viajado en paralelo a esas pulsiones, empujando en convertir al ser humano en parte del engranaje bien lubricado de la maximizaci&oacute;n de ganancia y el culto a la rentabilidad. En ese sentido, los sacrificios realizados son la cultura general, las artes, la filosof&iacute;a y los conocimientos y habilidades que aspiraban a crear ciudadanos virtuosos. Por eso digo que, en realidad, las reformas educativas han sido un &eacute;xito. Y quiz&aacute;s eso es lo que precisamente desvela el informe PISA.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Garzón Espinosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/si-reformas-educativas-han-funcionado_129_13498358.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 20:45:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Y si las reformas educativas han funcionado?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[400 palabras distraídas sobre PISA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/400-palabras-distraidas-pisa_129_13496005.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47c814fc-db6e-4627-83f9-5572efdf07d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1324y349.jpg" width="1200" height="675" alt="400 palabras distraídas sobre PISA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una ola de entusiasmo tecnófilo llenó las aulas de distracciones digitales, y una simétrica ola de aversión tecnófoba quiere ahora expulsar toda pantalla del aula. Una loca ley del péndulo que descoloca a alumnos, profes y familias, y que por el camino se comió millones de euros en “digitalizar” la educación</p></div><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n en Espa&ntilde;a se desploma, se hunde, sufre un descalabro, batacazo, desastre, desplome, el peor resultado de la historia (as&iacute; titulaban los medios este martes). Seg&uacute;n <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-desploma-pisa-alumnos-dificultades-textos-400-palabras-culpa-pantallas_1_13492888.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Informe PISA</a>, se debe mayormente a las pantallas, la p&eacute;rdida de atenci&oacute;n y comprensi&oacute;n lectora.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ah&iacute;, ninguna sorpresa, no hace falta examinar a miles de alumnos para concluir lo que cualquiera sabe por experiencia: no son los estudiantes los que pierden atenci&oacute;n, somos todos, yo el primero. No digo leer <em>Guerra y paz </em>: nos cuesta seguir una serie de Netflix sin que se nos vayan los ojos al m&oacute;vil, y por eso los guionistas de plataformas se ven obligados a incluir escenas redundantes, voces en off y di&aacute;logos explicativos, para que el distra&iacute;do espectador no se pierda en una trama simplificada al m&aacute;ximo.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es sorpresa vincular la falta de atenci&oacute;n con el uso de tecnolog&iacute;as que est&aacute;n dise&ntilde;adas precisamente para eso. No es que sea un efecto secundario: los mejores inform&aacute;ticos trabajan en esas empresas ideando nuevas formas de robarnos la atenci&oacute;n y monetizarla, &iquest;qu&eacute; otra cosa pod&iacute;amos esperar?
    </p><p class="article-text">
        Lo gracioso (ni puta gracia) es que el mismo furor con que hoy culpamos a las tecnolog&iacute;as de los males educativos, hace pocos a&ntilde;os nos hac&iacute;a &ldquo;digitalizar&rdquo; las aulas, sustituir libros de papel por electr&oacute;nicos, pedir una tablet para cada alumno, comprar impresoras 3D, reforzar el aprendizaje en nuevas tecnolog&iacute;as y usarlas como herramienta pedag&oacute;gica. El caballo de Troya. Una ola de entusiasmo tecn&oacute;filo llen&oacute; las aulas de distracciones digitales, y una sim&eacute;trica ola de aversi&oacute;n tecn&oacute;foba quiere ahora expulsar toda pantalla del aula. Una loca ley del p&eacute;ndulo que descoloca a alumnos, profes y familias, y que por el camino se comi&oacute; millones de euros en &ldquo;digitalizar&rdquo; la educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Que las pantallas distraen una barbaridad, se ve con el propio Informe PISA: miramos la pantallita culpable del desastre, y ya no vemos mucho m&aacute;s. Ni siquiera aquello que tambi&eacute;n dice el informe (que tiene <a href="https://www.educacionfpydeportes.gob.es/dam/jcr:2f30e3ec-dbcd-4876-8550-5daedc1d7bbe/informepisadigital2025.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">bastantes m&aacute;s de 400 palabras</a>): por ejemplo, que el &ldquo;&iacute;ndice global de escasez percibida de recursos humanos&rdquo; es el doble en Espa&ntilde;a que en la OCDE. Es decir, que los equipos directivos de los centros se&ntilde;alan falta de docentes, y especialmente personal para atender al alumnado con necesidades especiales. Un dato muy superior en centros p&uacute;blicos que en privados.
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que hay otras causas para un problema tan complejo, pero 400 palabras no dan para m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/400-palabras-distraidas-pisa_129_13496005.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2026 19:59:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Informe Pisa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Había ratas por doquier y casi nadie las veía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/habia-ratas-doquier-nadie-veia_129_13495439.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f7c44ab-6e0b-4513-a8b0-0ce5aae581ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1555y825.jpg" width="1200" height="675" alt="Había ratas por doquier y casi nadie las veía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Avisó. Desde hace décadas. El nuevo "orden" mundial se ha ido componiendo de la pérdida en la consideración social de valores como la honestidad, la verdad, la justicia y la empatía. O el saber, cuando la ignorancia convierte en víctimas a quienes la abrazan. </p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Ha habido en el mundo tantas pestes como guerras y sin embargo, pestes y guerras cogen a las gentes siempre desprevenidas.
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Albert Camus. La peste (1947)</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Avis&oacute;. Reiteradamente, desde hace d&eacute;cadas. Desde que el derrumbe del Muro de Berl&iacute;n engros&oacute; el capitalismo salvaje. Desde que la euforia de la rapi&ntilde;a fue tan desmesurada que tumb&oacute; las altas torres de la econom&iacute;a mundial. Y fueron cayendo una tras otra, a partir de Lehman Brothers como detonante, poderosas entidades bancarias y empresariales de ambos lados del Atl&aacute;ntico. Desde que nos hicieron pagar su bancarrota a los ciudadanos en brutales recortes del Estado del Bienestar y la mayor&iacute;a trag&oacute;, y los brotes de resistencia -como los que se dieron en la primavera &aacute;rabe, el 15M espa&ntilde;ol, el Occupy Wall Street y otros- fueron sabiamente abortados por distintos m&eacute;todos. Antes, cuando la Europa roja socialdem&oacute;crata se torn&oacute; azul y luego le abri&oacute; la puerta a la ultraderecha. Tantos avisos hubo, hasta hoy mismo con las guerras buscadas y las prioridades del gasto en armamento. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.nytimes.com/es/2026/09/02/espanol/opinion/trump-estados-unidos-nuevo-orden-mundial.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Siempre que se acerca una tormenta, hay se&ntilde;ales&rdquo;. Escribe en el New York Times, la historiadora Margaret MacMillan</a>, exdirectora del St. Antony&rsquo;s College de Oxford. Y, toda la vida, hay quienes alertan de lo que traen esas se&ntilde;ales. Nadie como Albert Camus, en su novela (de posguerra) La peste que ella cita. &ldquo;Cuando aparecen ratas muertas en las calles de la ciudad argelina de Or&aacute;n y la gente enferma con una misteriosa enfermedad, el gobierno local y la mayor&iacute;a de los ciudadanos ignoran las se&ntilde;ales hasta que es demasiado tarde. 
    </p><p class="article-text">
        El nuevo orden mundial que, seg&uacute;n escribe MacMillan, se acerca, est&aacute; aqu&iacute; ya. Se ha ido nutriendo de desinformaci&oacute;n, bulos, exaltaci&oacute;n de los instintos primarios -el ego&iacute;smo y el odio en particular-, de un ruido medi&aacute;tico ensordecedor, de redes, inteligencias artificiales. De personajes turbios y ambiciosos ascendidos a escalafones m&aacute;ximos de poder, sobre todo desde que Trump accedi&oacute; de nuevo a la Casa Blanca. Sin duda hay entre ellos muchos m&aacute;s delincuentes que entre quienes emigran a otro pa&iacute;s en busca de oportunidades. Es tan injusto y tan est&uacute;pido el racismo. Y ese nuevo desorden mundial se ha ido componiendo en sus ra&iacute;ces de la p&eacute;rdida absoluta en la consideraci&oacute;n social de valores como la honestidad, la verdad, la justicia y, desde luego, la empat&iacute;a. 
    </p><h2 class="article-text">Cada vez m&aacute;s ignorantes </h2><p class="article-text">
        Aparec&iacute;a este martes el nuevo Informe PISA. Espa&ntilde;a ha registrado los peores resultados del &uacute;ltimo cuarto de siglo desde que la OCDE elabora este estudio. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-desploma-pisa-alumnos-dificultades-textos-400-palabras-culpa-pantallas_1_13492888.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los alumnos espa&ntilde;oles se desploman en Lectura, Ciencia y Matem&aacute;ticas</a>. La capacidad de atenci&oacute;n del alumnado de 15 a&ntilde;os, se pierde en textos complejos y los alumnos tienen &ldquo;dificultades&rdquo; con textos de m&aacute;s de 400 palabras. 1.600 tiene este texto, h&aacute;ganse idea. Es una tendencia mundial que los expertos atribuyen a las pantallas. <a href="https://twitter.com/lucas_gortazar/status/2097232893701476407" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A la vista de los cambios algunos analistas comprueban que la ca&iacute;da es mucho mayor en el alumnado de nivel socioecon&oacute;mico ALTO.</a>  Y piensan que no son solo los m&oacute;viles y contenidos cortos multimedia... sino la IA que les evita pensar. Muchos escolares creen que &ldquo;la escuela es una p&eacute;rdida de tiempo&rdquo;, dice PISA. Recordemos que, competencia de las Comunidades aut&oacute;nomas en su aplicaci&oacute;n, la Ley general de Educaci&oacute;n de Wert del PP de Rajoy, suprimi&oacute; las asignaturas de Ciencias del Mundo Contempor&aacute;neo o Ciudadan&iacute;a y releg&oacute; la Filosof&iacute;a, instrumento de enorme valor para las deducciones l&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que la falta de atenci&oacute;n tambi&eacute;n aviso. En 2019 Marta Peirano, periodista especializada en tecnolog&iacute;a, public&oacute; un impactante libro,  <em>El enemigo conoce el sistema, </em>donde ya advert&iacute;a: &laquo;Tenemos la capacidad de atenci&oacute;n de un pez de colores. Mejor dicho, la ten&iacute;amos, pero ya no. La capacidad del pez es de nueve segundos, mientras que en este preciso momento la del humano medio es de ocho&raquo;. &laquo;nuestra paciencia es tan escasa que el cuarenta por ciento de los usuarios abandonan una p&aacute;gina web si tarda m&aacute;s de tres segundos en cargar&raquo;, dec&iacute;a. Parece que el problema ha empeorado, en los j&oacute;venes es lo que parece desde luego. Chavales desnortados, pues, bocado para esas ratas de las que hablaba Camus. La ignorancia convierte en v&iacute;ctimas a quienes la abrazan  y m&aacute;s si es voluntariamente. Y de grandes males.   
    </p><p class="article-text">
        Se ha abandonado lo fundamental, lo que necesitan las personas. Hasta el calentamiento global resta aire para respirar y m&aacute;s cuando se complica con incendios. Tambi&eacute;n se avis&oacute; de esto, y los fascismos suprimen m&aacute;s medidas de protecci&oacute;n: &ldquo;el terrorismo clim&aacute;tico&rdquo;, dicen desde Vox al vencedor de AfD en las elecciones alemanas. Los terroristas de la salud, como el Secretario estadounidense Kennedy y muchos otros, tambi&eacute;n apuntan a vacunas y tratamientos, extendiendo enfermedades y muertes. &ldquo;Hoy hay ratas muertas por todas partes&rdquo;, escrib&iacute;a MacMillan. Y no precisamente son quienes causan ese deterioro de la sanidad y de la vida en las sociedades. Y se acepta o se vota ultraderecha en muchos casos.
    </p><h2 class="article-text">La avalancha ultra</h2><p class="article-text">
        Lo ocurrido en Sajonia-Anhalt, en esa parte de la antigua RDA, siempre en Alemania, sin embargo, tiene mucho que ver con todo esto. El signo de los tiempos que intenta abocar a la confusi&oacute;n y el lavado de la ultraderecha ha dado mil versiones en pocas horas. Merz, un canciller nefasto de la CDU, la derecha tradicional, recort&oacute; prestaciones sociales para pagar armamentos y guerras y amenaz&oacute; con m&aacute;s tijera. Habl&oacute; hasta de instaurar el servicio militar obligatorio, si no cubre las necesidades el voluntario. Alemania dej&oacute; de ser la locomotora econ&oacute;mica de Europa -ahora lo es Espa&ntilde;a mal que les pese&hellip; a las derechas espa&ntilde;olas-. Hasta la anta&ntilde;o poderosa industria del autom&oacute;vil alemana hace aguas y no se les ha ocurrido otra cosa que dedicar las f&aacute;bricas al armamento. Datos de una verdadera ruina de su hegemon&iacute;a son el desplome de la producci&oacute;n de veh&iacute;culos: un 40% desde 2017 cuando sacaba el mercado 5,7 millones de unidades y que ahora ya trabaja para el sector defensa el 38% de las f&aacute;bricas de coches alemanas. 
    </p><p class="article-text">
        Dudo de que entre las explicaciones que est&aacute;n dando a ese voto irracional a la AfD (en una poblaci&oacute;n de 2 millones de habitantes) est&eacute; la a&ntilde;oranza de la RDA comunista, simplemente porque han pasado 37 a&ntilde;os y la mayor&iacute;a no tendr&aacute; recuerdos vividos sino referencias. Una econom&iacute;a planificada en la que faltaban demasiadas cosas salvo lo m&aacute;s b&aacute;sico, eso s&iacute;, dirigida por un r&eacute;gimen autoritario. Y esa descripci&oacute;n s&iacute; puede servir para lo que haga AfD, si llega hacerlo ya. &iquest;Por cu&aacute;nto tiempo?  Hay evoluciones bien curiosas. En la antigua Alemania del Este, exhib&iacute;an en 1989 en las tiendas en Alexander Platz  unos obsoletos maniqu&iacute;es y una ropa como en la posguerra espa&ntilde;ola. En 1990, cuando la reunificaci&oacute;n, podr&iacute;a decirse que rivalizaban con Par&iacute;s en su modernidad. En 2019, treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, hab&iacute;a en la misma ubicaci&oacute;n un Primark de ropa low-cost. Tantos a&ntilde;os despu&eacute;s Sajonia-Anhalt es una zona pobre del pa&iacute;s que no ha logrado equipararse a los Landers de la parte occidental. 
    </p><p class="article-text">
        La avalancha ultra es tal en gran parte del mundo y tiene tanto dinero detr&aacute;s para su fomento, ha embaucado a tanta gente, que la tentaci&oacute;n principal puede ser agazaparse y dejar que pase la tormenta, traiga los da&ntilde;os que sean. Pero ser&aacute;n tantas las ratas muertas de Camus que la peste puede realmente tumbar a media humanidad. Es el inaplazable momento del ahora o nunca. Hay que parar la desinformaci&oacute;n. Dr&aacute;sticamente. Ser&aacute; mucho peor sin duda lo que hagan los fascistas y sus crecientes asimilados, los que siempre se arriman al que creen vencedor.
    </p><p class="article-text">
        Sin tregua a las formaciones pol&iacute;ticas que contengan mandatos anticonstitucionales o contrarios a los derechos humanos. La AfD es &ldquo;un peligro para la democracia&rdquo; seg&uacute;n los servicios secretos alemanes. Todas las extremas derechas lo son. Hace falta mucha energ&iacute;a para ilegalizarlos o controlar sus excesos. Y desde luego es inaplazable volcarse en las necesidades de los ciudadanos. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/poner-brocoli-arroz-guia-antiautoritaria-completa-derrotar-internacional-ultra_1_13459752.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiarioes public&oacute; hace un par de semanas una gu&iacute;a antiautoritaria para derrotar a la internacional ultra.</a>  No nos enga&ntilde;emos, quienes no quieren o&iacute;r, ni ver, no lo har&aacute;n, pero hay claves y respuestas que funcionan. El 'Antiauthoritarian toolkit', publicado por el Democracy Hub, contiene diez manuales, 59 jugadas maestras y 141 consejos basados en casos reales de 30 pa&iacute;ses para derrotar a los autoritarismos. Contar las historias de la gente, no ideas abstractas. Comunicar a trav&eacute;s de emociones. Redefinir la polarizaci&oacute;n en torno a valores, no con identidades. No limitarse a desmentir la desinformaci&oacute;n, entre otros. Ya no estamos en la era del fact checking: cuando desmentimos, llegamos tarde. 
    </p><p class="article-text">
        La clave es anticiparse y desenmascarar el marco antes de que se imponga. Saber las estrategias que mejor les funcionan: la frase &ldquo;flood the zone with shit (inunda la zona con mierda)&rdquo;, pronunciada por el ide&oacute;logo de la extrema derecha global Steven Bannon, es una de sus principales estrategias. Saturan los medios con ellas, como podemos comprobar con las derechas espa&ntilde;olas.  Y hay que<a href="https://twitter.com/KenRoth/status/2096989550031544700" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> controlar c&oacute;mo se financian las campa&ntilde;as electorales, seg&uacute;n proponen desde Estados Unidos</a> incluso. 
    </p><p class="article-text">
        Iniciativas no faltan. <a href="https://educacio.centredelas.org/es/kit-de-educacion-para-la-paz/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Est&aacute; en Catalu&ntilde;a del Centre Delas con su kit de educaci&oacute;n para la paz </a>que argumenta: &ldquo;Si dedicamos m&aacute;s recursos a servicios p&uacute;blicos como la sanidad o la vivienda, a cubrir las necesidades humanas b&aacute;sicas y proteger el medio ambiente, transicionando hacia sociedades m&aacute;s sostenibles y justas... &iquest;no estamos proporcionando una mayor seguridad a las personas?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Tener un gobierno progresista es indispensable. Vital, en algunos casos. Espa&ntilde;a no puede permitirse caer en un PP/Vox por mucho que tantos trabajen en ello cada vez con m&aacute;s descaro. Cuando lees: &ldquo;El PP constata una fuerte reacci&oacute;n social por Ceuta, pero sus barones advierten: &rdquo;El beneficiado puede ser Vox&ldquo;, es dif&iacute;cil reprimir la n&aacute;usea. El beneficiado.  Y cuando ves que Feij&oacute;o, en su desesperaci&oacute;n por no llegar a La Moncloa, se apunta &iquest;a iniciar una guerra? Porque &iquest;c&oacute;mo se interpreta lo que ha dicho en Antena3? &rdquo;Si tengo que aplicar el Art&iacute;culo 8 de la Constituci&oacute;n, lo har&eacute;. Para eso est&aacute;. Y el Art&iacute;culo 8 de la Constituci&oacute;n dice que le corresponde a las Fuerzas Armadas, al Ej&eacute;rcito de Tierra, Aire y Marina, garantizar la integridad territorial de nuestro pa&iacute;s&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Deber&iacute;amos estar eligiendo a quienes toman decisiones con m&aacute;s cuidado que nunca, justo cuando parece que los electores tienden menos a hacerlo&rdquo;, dice Margaret MacMillan. &ldquo;Son nubes oscuras. Pero el fin del viejo sistema no tiene por qu&eacute; significar el fin de la cooperaci&oacute;n. A&uacute;n tenemos muchos de los componentes de un orden mundial eficaz&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Que se puede revertir, sin duda. Que es necesario hacerlo, rotundamente.  No ser&aacute; la primera vez que se vuelve a construir sobre lo derruido. Aunque cueste. &ldquo;Al final, es el tiempo a solas en la oscuridad lo que trae las verdades a la luz&rdquo;, conclu&iacute;a tambi&eacute;n Camus en La peste.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa María Artal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/habia-ratas-doquier-nadie-veia_129_13495439.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2026 19:59:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Había ratas por doquier y casi nadie las veía]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sajonia-Anhalt, la advertencia que Feijóo no debería ignorar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sajonia-anhalt-advertencia-feijoo-no-deberia-ignorar_129_13495193.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e038957-00ab-4369-927b-39b871587d56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1013y301.jpg" width="1200" height="675" alt="Sajonia-Anhalt, la advertencia que Feijóo no debería ignorar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su programa ofrece respuestas sencillas a problemas complejos: menos inmigración y más deportaciones, recuperación de soberanía y confrontación con las élites políticas y económicas. La inmigración es el contenedor en el que se depositan todo tipo de frustraciones</p></div><p class="article-text">
        Los resultados electorales de Sajonia-Anhalt deber&iacute;a preocupar a todos los partidos democr&aacute;ticos europeos y, en particular, a los conservadores que creen que la mejor manera de frenar a la extrema derecha es parecerse un poco m&aacute;s a ella.
    </p><p class="article-text">
        AfD ha obtenido el 43,8% de los votos, m&aacute;s del doble que en 2021, con una participaci&oacute;n del 77,8%, r&eacute;cord desde la Reunificaci&oacute;n. No estamos, por tanto, ante una victoria producida por la abstenci&oacute;n de los dem&aacute;s, sino ante una movilizaci&oacute;n masiva en torno a AfD.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que importa para Espa&ntilde;a no son tanto las cifras como la lecci&oacute;n pol&iacute;tica que encierran.
    </p><p class="article-text">
        AfD ha conseguido integrar malestares diferentes en una &uacute;nica narrativa: desigualdad econ&oacute;mica, inseguridad, inmigraci&oacute;n, p&eacute;rdida de estatus, desconfianza hacia las &eacute;lites y refuerzo identitario. En el este alem&aacute;n existe una herida hist&oacute;rica que ninguna pol&iacute;tica posterior a la Reunificaci&oacute;n ha conseguido cerrar. De hecho, los resultados de las elecciones de este <em>land</em> sirven para ilustrar a la perfecci&oacute;n qu&eacute; es lo que ha pasado en las sociedades capitalistas democr&aacute;ticas en los &uacute;ltimos 36 a&ntilde;os. En 1990, la CDU liderada por Helmut Kohl consigui&oacute; en Sajonia-Anhalt un r&eacute;cord hasta ahora imbatido: cosech&oacute; el 39% de los votos. Fue el a&ntilde;o de la Reunificaci&oacute;n, cuando la democracia y el capitalismo eran objeto de deseo y motivo de esperanza. M&aacute;s de tres d&eacute;cadas despu&eacute;s, casi el 44% de los electores ha apostado por la extrema derecha: aquel sue&ntilde;o de la democracia capitalista parece ahora m&aacute;s bien una pesadilla.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de &laquo;la Reunificaci&oacute;n&raquo;, pero Ilko-Sascha Kowalczuk, un historiador de Berl&iacute;n este, habla de &laquo;la Absorci&oacute;n&raquo; (<em>Die &Uuml;bernahme</em>). En un libro publicado en 2019 describe c&oacute;mo aquella compleja operaci&oacute;n de Estado funcion&oacute; como funciona la adquisici&oacute;n de una empresa: se cogieron los activos de la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica Alemania, se desmantelaron sus instituciones y la Alemania Occidental absorbi&oacute; el territorio sin adoptar pr&aacute;cticamente nada del legado del Este. 
    </p><p class="article-text">
        Eso explicar&iacute;a la desigualdad cr&oacute;nica a&uacute;n evidente entre los restos de aquellos dos Estados. En 2024, la renta disponible por habitante de Sajonia-Anhalt fue de 26.297 euros, casi cuatro mil euros menos al a&ntilde;o que los 30.069 de media alemana. Cifras todav&iacute;a m&aacute;s reveladoras: el ingreso primario, antes de transferencias sociales, es el 73% de la media, los salarios el 78,2% y los ingresos patrimoniales apenas el 49,6%.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de econom&iacute;a, pero tambi&eacute;n de dignidad e identidad. Porque una persona no vota solo con la n&oacute;mina. Vota tambi&eacute;n sugestionado por la sensaci&oacute;n de que su comunidad no importa, que no es escuchado ni tenido en cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute; una de las claves del &eacute;xito de AfD y de la extrema derecha europea. Su programa ofrece respuestas sencillas a problemas complejos: menos inmigraci&oacute;n y m&aacute;s deportaciones, recuperaci&oacute;n de soberan&iacute;a y confrontaci&oacute;n con las &eacute;lites pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas. La inmigraci&oacute;n es el contenedor en el que se depositan todo tipo de frustraciones.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n funciona la nostalgia. No tanto por el comunismo real como por una versi&oacute;n idealizada en la que hab&iacute;a seguridad, comunidad, empleo y certezas. Justo lo que el capitalismo neoliberal no ofrece. Se trata de una memoria selectiva de un pasado que nunca existi&oacute; realmente as&iacute;, pero que sirve como imagen especular de un presente que no satisface. 
    </p><p class="article-text">
        La otra gran lecci&oacute;n es la humillante derrota de la CDU de Friedrich Merz. Ha pasado del 37,1% al 17,2%, perdiendo casi la mitad de su apoyo. Lo cual obliga a plantearse una pregunta &mdash;inc&oacute;moda&mdash; que tambi&eacute;n deber&iacute;a hacerse el Partido Popular espa&ntilde;ol: &iquest;qu&eacute; ocurre cuando la derecha tradicional intenta competir con la extrema derecha adoptando su discurso?
    </p><p class="article-text">
        La estrategia no es nueva. Se conoce como &laquo;triangulaci&oacute;n pol&iacute;tica&raquo; y la experiencia alemana ofrece una respuesta poco halag&uuml;e&ntilde;a: endurecer el discurso sobre inmigraci&oacute;n no solo no garantiza recuperar al votante de extrema derecha, sino que vuelve hegem&oacute;nico su marco cognitivo. Si el votante prefiere la posici&oacute;n m&aacute;s dura sobre inmigraci&oacute;n, &iquest;por qu&eacute; habr&iacute;a de contentarse con una copia moderada?
    </p><p class="article-text">
        Eso explica la escalada verbal entre PP y Vox a cuenta de la crisis de Ceuta, ese laboratorio en el que esta nueva pol&iacute;tica de extremos est&aacute; experimentando t&aacute;cticas y estrategias. Feij&oacute;o podr&iacute;a haber aprovechado la ocasi&oacute;n para demostrar que &eacute;l encarna una alternativa entre el optimismo ingenuo de unos y la deriva deshumanizadora de otros. Habr&iacute;a podido defender el control de las fronteras, exigir una respuesta europea, reclamar seguridad y capacidad del Estado y, al mismo tiempo, negarse a despojar al inmigrante de cualquier dignidad humana.
    </p><p class="article-text">
        Ha hecho todo lo contrario. Ha intentado superar a los de Abascal en dureza ret&oacute;rica y crudeza pol&iacute;tica. Pero lejos de frenar a su m&aacute;s directo adversario por la derecha, el PP ha contribuido a&uacute;n m&aacute;s a agudizar un estancamiento &mdash;detectado en pr&aacute;cticamente todas las encuestas&mdash; que sit&uacute;a su techo electoral alrededor del 32%, mientras Vox se dispara, rozando en algunas encuestas los veinte puntos porcentuales. De confirmarse electoralmente esas cifras, ambos gobernar&iacute;an con holgura, cierto, pero el equilibrio de poder dentro de la coalici&oacute;n cambia mucho si es tu socio quien ha salido m&aacute;s reforzado.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que el resultado de Sajonia-Anhalt es mucho m&aacute;s que un hecho hist&oacute;rico y alarmante. Es &mdash;tambi&eacute;n&mdash; un aviso. Para quien lo quiera, o lo sepa, entender.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anna López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sajonia-anhalt-advertencia-feijoo-no-deberia-ignorar_129_13495193.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2026 19:59:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sajonia-Anhalt, la advertencia que Feijóo no debería ignorar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De AfD a Aliança: el viento a favor de la extrema derecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/afd-alianca-viento-favor-extrema-derecha_129_13494245.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f26d7c93-e037-463c-b698-a3285b499d30_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1536y1102.jpg" width="1200" height="675" alt="De AfD a Aliança: el viento a favor de la extrema derecha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">AfD ha conseguido que ciudadanos que se abstenían vuelvan a las urnas para expresar su enfado y eso es algo que también pasará con Aliança, en su caso, especialmente con independentistas desencantados con el resto de formaciones</p><p class="subtitle">Análisis - Por qué la ultraderecha ha cosechado un resultado histórico en Sajonia-Anhalt y qué significa para Alemania</p></div><p class="article-text">
        Los dirigentes de Alian&ccedil;a Catalana, empezando por Silvia Orriols, niegan que su partido pueda calificarse de extrema derecha. No es que les moleste, lo cierto es que tienen tanto viento a favor que les molestan pocas cosas, pero su etiqueta, con la que ellos se sienten identificados, es con la islamofobia. 
    </p><p class="article-text">
        Se puede ser islam&oacute;fobo y no ser de extrema derecha (solo hace falta mirar a Dinamarca o a una parte del laborismo brit&aacute;nico), pero tambi&eacute;n es cierto que si hay una caracter&iacute;stica com&uacute;n a todos, absolutamente a todos, los partidos de extrema derecha es el rechazo al Islam y los musulmanes. 
    </p><p class="article-text">
        Alian&ccedil;a y Vox han ense&ntilde;ado sus cartas claramente cuando han salido a felicitar p&uacute;blicamente a la AfD por su resultado en Sajonia-Anhalt. Ambos asociaron la victoria de la ultraderecha alemana a la &ldquo;esperanza&rdquo;. No es la primera vez que muestran sus simpat&iacute;as respecto a una formaci&oacute;n que relativiza el nazismo y cuyo programa electoral deber&iacute;a poner en alerta a cualquiera que se considere dem&oacute;crata. Deber&iacute;a hacerlo, pero no pasa, y solo hace falta ver c&oacute;mo est&aacute;n subiendo en las encuestas.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2096867838250115127?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Los sondeos detectan un incremento sostenido de Alian&ccedil;a en Catalunya. Suben y suben, encuesta tras encuesta. Ese ascenso demosc&oacute;pico se confirma en conversaciones de sobremesa en las que sus futuros votantes ya no se esconden. Al igual que sus dirigentes reh&uacute;yen la etiqueta de extrema derecha y se escudan en el orden y en la necesidad de recuperar una Catalunya que solo existe en su imaginario.
    </p><p class="article-text">
        Ulrich Siegmund, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ulrich-siegmund-cara-amable-ultraderecha-alemana-dura-vende-etnonacionalismo-sonrisa-comercial_129_13491585.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el l&iacute;der de AfD, vende pol&iacute;ticas ultras con una sonrisa</a>, del mismo modo que Orriols lo hace con un catal&aacute;n de dicci&oacute;n perfecta y atribuyendo las desigualdades a la presencia de migrantes. En el caso de Alian&ccedil;a hay una espita, los atentados del 17-A, que explica el &eacute;xito de Orriols en Ripoll. Es la semilla de un proyecto que puede convertirse en la tercera fuerza del Parlament.
    </p><p class="article-text">
        En las elecciones del domingo se confirm&oacute; que <a href="https://elpais.com/internacional/2026-09-07/quien-ha-votado-a-afd-los-apoyos-de-la-extrema-derecha-en-sajonia-anhalt-por-municipio-edad-o-situacion-economica.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no existe un &uacute;nico perfil de votante</a> de la extrema derecha. AfD se impone en todas las franjas de edad y en especial entre aquellos que tienen entre 35 y 59 a&ntilde;os, entre los que logra m&aacute;s de la mitad de los votos. Es especialmente destacable el apoyo que recibe por parte de sectores obreros, con un 59%. Tambi&eacute;n son el partido preferido para aquellos votantes con bajo nivel de estudios (57%).
    </p><p class="article-text">
        AfD ha conseguido que ciudadanos que se absten&iacute;an vuelvan a las urnas. Eso es algo que tambi&eacute;n puede pasar con Alian&ccedil;a, en su caso, independentistas desencantados con el resto de formaciones. Prometen la independencia aunque tampoco explican c&oacute;mo la conseguir&aacute;n. Tanto AfD como Alian&ccedil;a son euroesc&eacute;pticos y a quien m&aacute;s votantes le quitan es a la derecha y el centroderecha (si es que ese espacio a&uacute;n existe). Ll&aacute;male CDU, ll&aacute;male Junts.  
    </p><p class="article-text">
        No ser&aacute; por libros y art&iacute;culos que intentan explicar las causas del avance de la extrema derecha. Hay quien defiende que la historia es lineal (normalmente es argumento de la izquierda) y quien considera que es c&iacute;clica. En ambos casos, si hubiese que buscar un origen a por qu&eacute; no ha parado de avanzar, probablemente la explicaci&oacute;n, o una de las m&aacute;s evidentes, habr&iacute;a que buscarla en <a href="https://www.rtve.es/noticias/20180914/crisis-financiera-2008-onda-expansiva-desconfianza-mundo/1798840.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la crisis financiera del 2008, cuya onda expansiva ha durado d&eacute;cadas.</a> En tres palabras: vivienda, salarios y servicios p&uacute;blicos. 
    </p><p class="article-text">
        Se ha roto el tab&uacute;. Los votantes de extrema derecha ya no se esconden, incluso presumen de ello. Los hay que incluso justifican que se niegue comida y un lecho a una persona que lleva semanas viviendo al raso en Ceuta o en una de nuestras calles. &ldquo;C&oacute;mo se han tenido que quebrar los v&iacute;nculos con algo que antes llam&aacute;bamos &eacute;tica o moral universal para que puedas creerte bueno mientras est&aacute;s participando en un linchamiento&rdquo;,<a href="https://www.eldiario.es/cultura/santiago-alba-rico-israel-supervivencia-peor-europa-oriente-medio-cat_128_13480501.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> alertaba el fil&oacute;sofo Santiago Alba Rico en una entrevista en este diario.</a> 
    </p><p class="article-text">
        Hemos llegado a ese punto. Personas que se consideran buenas y cuyo enfado con el sistema les lleva a negar la atenci&oacute;n sanitaria, la educaci&oacute;n o un hogar a otras por su raza u origen. Asusta, pero est&aacute; pasando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/afd-alianca-viento-favor-extrema-derecha_129_13494245.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2026 19:59:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De AfD a Aliança: el viento a favor de la extrema derecha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Afd,Alemania,Extrema derecha,Aliança Catalana,Vox,Silvia Orriols]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recta final de la legislatura con curvas y compromisos pendientes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/recta-final-legislatura-curvas-compromisos-pendientes_129_13493090.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92c732d1-8859-4c70-b3e2-0255ee107d10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1034y345.jpg" width="1200" height="675" alt="Recta final de la legislatura con curvas y compromisos pendientes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es esta una relación de agravios, sino de simple y humilde recordatorio de que lo prometido es deuda y que las deudas, también las políticas, han de pagarse. Lo contrario es incumplimiento, fracaso y, sobre todo, frustración ciudadana</p></div><p class="article-text">
        Cuando quiera que sea que convoque Pedro S&aacute;nchez las elecciones, lo cierto es que, en cualquier caso, quedan unos meses nada m&aacute;s para el final de la legislatura. Una recta final llena de muchas y muy peligrosas curvas. Una recta en la que habr&aacute; de intentarse cumplir los tambi&eacute;n muchos y muy relevantes compromisos pendientes, incluidos en el  Acuerdo de Gobierno de coalici&oacute;n entre el PSOE y SUMAR en el oto&ntilde;o de 2023.
    </p><p class="article-text">
        Sin olvidar, naturalmente, no ya el compromiso, sino la aut&eacute;ntica obligaci&oacute;n constitucional del Gobierno de presentar anualmente ante el Congreso de los Diputados los Presupuestos Generales del Estado al menos tres meses antes de la expiraci&oacute;n de los del a&ntilde;o anterior. Veremos lo que ocurre a este respecto, pero el reiterado incumplimiento de esta obligaci&oacute;n en esta legislatura est&aacute;, sin duda, afectando a la acci&oacute;n de gobierno y a su credibilidad pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La recta final de la legislatura ya se preve&iacute;a complicada. Los Presupuestos anunciados por el Presidente no ser&aacute;n f&aacute;ciles de aprobar, desde luego, y requerir&aacute;n una negociaci&oacute;n que se antoja casi imposible, lo que supondr&aacute; un enorme fracaso de este Gobierno, al no haber sido capaz de aprobarlos en ninguno de los cuatro a&ntilde;os de mandato. Pero tambi&eacute;n hab&iacute;a otros nubarrones referidos a las citas judiciales penales pendientes, relativas al entorno personal y pol&iacute;tico m&aacute;s cercano del Presidente. Todo esto ya estaba descontado, entiendo, aunque sus consecuencias no lo est&eacute;n en modo alguno, al desconocerse a&uacute;n el alcance de algunas investigaciones y sus resultados &ndash; casos Cerd&aacute;n y Zapatero, por ejemplo &ndash; o el enjuiciamiento de otros procedimientos &ndash; caso Bego&ntilde;a G&oacute;mez, tambi&eacute;n por ejemplo -.
    </p><p class="article-text">
        Pero ya se sabe que, como las desgracias en la vida, las complicaciones pol&iacute;ticas tampoco vienen solas. Cuando todo parec&iacute;a medido, calculado y bajo control &ndash; relativamente &ndash;, se produce la que, para facilitar las cosas, llamar&eacute; la &ldquo;crisis de Ceuta&rdquo;. Una crisis inesperada e imprevista en su origen, en su materializaci&oacute;n y, sobre todo, ahora ya, en su finalizaci&oacute;n. Una crisis con muchas aristas &ndash; diplom&aacute;tica con Marruecos; debate pol&iacute;tico interno por la palmaria falta de reacci&oacute;n pol&iacute;tica a tiempo, adecuada y eficaz en todos los aspectos;  miedo, enfado y preocupaci&oacute;n de una gran parte de la ciudadan&iacute;a ceut&iacute;; p&eacute;rdida de vidas humanas y drama humanitario en estos momentos -.
    </p><p class="article-text">
        No pretendo hablar ahora de Ceuta, sino de los retos y compromisos pendientes de este Gobierno. Bueno, solamente de algunos de ellos, los que m&aacute;s me interesan desde mi punto de vista profesional, relativos a los derechos laborales y, de entre ellos, los que considero m&aacute;s relevantes.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno tiene que volcarse en la agenda social, sin descuidar otros terrenos, claro. Para eso hay carteras y &aacute;reas distintas, cada una con su programa de actuaci&oacute;n. No son esfuerzos incompatibles, sino todo lo contrario: cumplir &ndash; o intentarlo de veras - los compromisos adquiridos en todos los &aacute;mbitos es lo que dota de coherencia y credibilidad a un Gobierno. Fuera de ello, un fiasco m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, la verdad es que restan por cumplir muchos e importantes compromisos residenciados en el Ministerio de Trabajo y Econom&iacute;a Social. 
    </p><p class="article-text">
        Voy a recordar algunos de ellos para que nadie los pierda de vista, ni quienes tienen la obligaci&oacute;n de cumplirlos ni quienes tenemos la obligaci&oacute;n de exigirlos.
    </p><p class="article-text">
        Un gran compromiso era el de culminar un Estatuto del Trabajo del siglo XXI, en el marco del cual se pretend&iacute;a, entre otras materias, reforzar las garant&iacute;as de las personas trabajadoras en las modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo y en los descuelgues y frente al despido, dando cumplimiento a la Carta Social Europea y reforzando la causalidad en los supuestos de extinci&oacute;n de la relaci&oacute;n laboral. En esta misma columna me he referido en varias ocasiones a la indemnizaci&oacute;n por despido improcedente y a las reiteradas manifestaciones de la Ministra al respecto, sin que hasta ahora se haya avanzado ni un solo paso y sin que ello vaya a abordarse.
    </p><p class="article-text">
        En este aspecto se anuncia que hoy mismo &ndash; martes, 8 de septiembre &ndash; el Consejo de Ministros aprueba un Real Decreto para dar m&aacute;s transparencia a la contrataci&oacute;n laboral obligando a dar m&aacute;s datos en los contratos, as&iacute; como para limitar la duraci&oacute;n del per&iacute;odo de prueba dentro de los l&iacute;mites del Estatuto de los Trabajadores y determinar su contenido, con la finalidad de que pueda justificarse la extinci&oacute;n del contrato por no superaci&oacute;n de dicho per&iacute;odo de prueba. El Gobierno viene as&iacute; a transponer la Directiva (UE) 2019/1152, de 20 de junio de 2019, relativa a unas condiciones laborales transparentes y previsibles en la Uni&oacute;n Europea. Transposici&oacute;n a nuestro Derecho interno que es parcial, dado que se hace por medio de un Real Decreto que no tiene rango de ley y no puede, por tanto, modificar el Estatuto de los Trabajadores sino solamente desarrollarlo, y que tambi&eacute;n es tard&iacute;a, muy tard&iacute;a, ya que el plazo de transposici&oacute;n de dicha Directiva hab&iacute;a finalizado el 1 de agosto de 2022, o sea, hace algo m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os.  
    </p><p class="article-text">
        Otro compromiso estrella era el de reducir la jornada laboral m&aacute;xima legal sin reducci&oacute;n salarial para establecerla, de forma progresiva, en 37 horas y media semanales. Ya conocemos, desde luego, las dificultades que presenta la aprobaci&oacute;n de una Ley de este contenido, como la de tantas otras, por la debilidad parlamentaria del Gobierno, pero lo cierto es que constituye un gran fracaso pol&iacute;tico que ha llevado a desistir de un Proyecto de Ley en tal sentido y presentar, en noviembre de 2025, un Proyecto de Real Decreto en materia de registro de jornada. Y, dado que ello no requiere m&aacute;s que su aprobaci&oacute;n por el ejecutivo, es de esperar que llegue a aprobarse, aunque tampoco es seguro a tenor de las dudas y el ultim&aacute;tum &ndash; o mejor, preultim&aacute;tum &ndash; de los Sindicatos CCOO y UGT para su aprobaci&oacute;n antes de finalizar julio, posteriormente diferido a septiembre. 
    </p><p class="article-text">
        No menos relevante ha sido el compromiso, reiteradamente anunciado, de aprobar el Estatuto del Becario. Veremos c&oacute;mo termina la tramitaci&oacute;n del Proyecto de Ley del ahora denominado Estatuto de las Personas en Formaci&oacute;n Pr&aacute;ctica no laboral, aprobado por el Consejo de Ministros el 3 de marzo de este mismo a&ntilde;o, en tramitaci&oacute;n ahora en las Cortes. Si no se logra aprobar ser&aacute; otro m&aacute;s que sonoro fracaso gubernamental, siendo as&iacute; que se trata de un tema que lleva en circulaci&oacute;n desde 2023.
    </p><p class="article-text">
        De gran inter&eacute;s es tambi&eacute;n la transposici&oacute;n de la Directiva (UE) 2023/970 del Parlamento Europeo y del Consejo de 10 de mayo de 2023 por la que se refuerza la aplicaci&oacute;n del principio de igualdad de retribuci&oacute;n entre hombres y mujeres por un mismo trabajo o un trabajo de igual valor a trav&eacute;s de medidas de transparencia retributiva y de mecanismos para su cumplimiento. El plazo de transposici&oacute;n finaliz&oacute; el 7 de junio de este mismo a&ntilde;o, public&aacute;ndose el pasado 3 de agosto el Proyecto de Real Decreto por el que se modifica el Real Decreto 902/2020, de 13 de octubre, de igualdad retributiva entre mujeres y hombres, lo que debiera aprobarse en breve por el Consejo de Ministros. Una cuesti&oacute;n muy relevante desde el punto de vista de la igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres.
    </p><p class="article-text">
        Se hab&iacute;a comprometido tambi&eacute;n este Gobierno a actualizar la legislaci&oacute;n de prevenci&oacute;n de riesgos laborales, una Ley que data del a&ntilde;o 1995. Este compromiso conllevaba igualmente la actualizaci&oacute;n del cat&aacute;logo de enfermedades profesionales y la evaluaci&oacute;n con especial atenci&oacute;n de la prevenci&oacute;n de nuevos riesgos asociados al uso de las TIC, los psicosociales y la creciente digitalizaci&oacute;n y robotizaci&oacute;n y las nuevas formas de organizaci&oacute;n del trabajo, incorporando la perspectiva de impacto de g&eacute;nero. Pues bien, el 11 de mayo de este a&ntilde;o se ha aprobado el Anteproyecto para una nueva Ley de Prevenci&oacute;n de Riesgos Laborales, si bien ha de convertirse por el ejecutivo en el imprescindible Proyecto de Ley para su tramitaci&oacute;n parlamentaria, lo que todav&iacute;a no se ha hecho.
    </p><p class="article-text">
        No les hago la relaci&oacute;n de todos los asuntos pendientes, sino de los que he considerado m&aacute;s transcendentales. Y, en todo caso, conviene tambi&eacute;n resaltar los compromisos que han sido cumplidos, como el nada desde&ntilde;able de incrementar el SMI para asegurar su poder adquisitivo.  
    </p><p class="article-text">
        No es esta una relaci&oacute;n de agravios, sino de simple y humilde recordatorio de que lo prometido es deuda y que las deudas, tambi&eacute;n las pol&iacute;ticas, han de pagarse. Lo contrario es incumplimiento, fracaso y, sobre todo, frustraci&oacute;n ciudadana. 
    </p><p class="article-text">
        Todos esos objetivos comprometidos merecen ser logrados, sin demora y sin complejos, para seguir profundizando en el Estado &ldquo;social&rdquo; que la Constituci&oacute;n proclama.
    </p><p class="article-text">
        Lo dicho: adem&aacute;s de las pronunciadas curvas ya previstas, la recta final de la legislatura tiene otras que han de conocerse y recordarse so pena de estrellarse. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Garbiñe Biurrun Mancisidor]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/recta-final-legislatura-curvas-compromisos-pendientes_129_13493090.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2026 20:30:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Recta final de la legislatura con curvas y compromisos pendientes]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Democracia de guardia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/democracia-guardia_129_13492593.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ad028e4-2699-456d-b01d-6b09dd4025e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x939y349.jpg" width="1200" height="675" alt="Democracia de guardia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reforma del artículo 135 de la Constitución que consagró el principio de estabilidad presupuestaria y la prioridad absoluta en el pago de la deuda pública se empezó a discutir en pleno agosto de 2011, se tramitó en días, sin referéndum y casi sin deliberación, para tranquilizar a los mercados. El sistema puede ser rapidísimo si se quiere</p></div><p class="article-text">
        Agosto ya no ser&aacute; nunca m&aacute;s lo que era. El mes tradicionalmente reservado a la pausa ha ido siendo afectado por urgencias diversas y, este a&ntilde;o, podr&iacute;amos decir que ha sido de los m&aacute;s exigentes para mucha gente y, significativamente, tambi&eacute;n para el Estado. La constante superaci&oacute;n de r&eacute;cords de temperatura ha venido, c&oacute;mo no, acompa&ntilde;ada de una proliferaci&oacute;n inusitada de incendios provocados por  fuegos de sexta generaci&oacute;n que apenas si dan margen a la extinci&oacute;n. Y no solo no hemos podido dormir y han ardido los bosques, sino que adem&aacute;s, en las &uacute;ltimas horas de julio, mientras se luchaba contra las llamas en &Aacute;vila, decenas de miles de personas cruzaban el espig&oacute;n del Tarajal en el episodio m&aacute;s grave que ha conocido nunca la frontera de Ceuta. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de lo ocurrido en el enclave ceut&iacute;, lo que el caso se&ntilde;ala es que, junto a episodios propios de la emergencia clim&aacute;tica en la que estamos instalados, la geopol&iacute;tica en todas sus m&uacute;ltiples dimensiones (fronteras disputadas, potencias que redibujan mapas y estatus&hellip;) se ha instalado como fuente permanente de inestabilidad, y no concede pausas ni avisa. Lo de esperar al &ldquo;arranque del curso&rdquo; ya no hay quien lo pueda defender. No podemos seguir organizando la pol&iacute;tica con el calendario escolar y agrario de otro siglo, como si la realidad, cada vez m&aacute;s compleja y confusa, dejara de serlo a finales de julio. Por mucho que nos pese cada vez tiene menos sentido mantener la ilusi&oacute;n de que agosto es un par&eacute;ntesis. Pero, en cambio, nuestro sistema pol&iacute;tico sigue organizado sobre esa hip&oacute;tesis.
    </p><p class="article-text">
        Si nos detenemos en el calendario institucional veremos que no hablamos de una hip&oacute;tesis sino de una variable sist&eacute;mica. La Constituci&oacute;n fija dos per&iacute;odos ordinarios de sesiones, de septiembre a diciembre y de febrero a junio. El Parlamento espa&ntilde;ol est&aacute; formalmente cerrado en enero, julio y agosto, un trimestre del a&ntilde;o. Ese calendario, heredero de un tiempo en que la pol&iacute;tica pod&iacute;a seguir el ritmo de las cosechas y las can&iacute;culas, choca cada vez m&aacute;s con un mundo en el que las alarmas de todo tipo no dejan de sonar ni un momento, sin respetar nuestro rito vacacional. 
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n no nos deja bien. Francia reform&oacute; su Constituci&oacute;n en 1995 para acabar con las dos sesiones separadas e instaurar una sesi&oacute;n &uacute;nica. El Bundestag alem&aacute;n se rige por el principio de que se trata de un &oacute;rgano constituido de forma continua, sin apertura ni cierre de per&iacute;odos, que decide su propio ritmo. Los parlamentos italiano y europeo funcionan en sesi&oacute;n continua. El Reino Unido mantiene viva la instituci&oacute;n del &ldquo;recall&rdquo; y as&iacute; cuando Kabul cay&oacute; en agosto de 2021, los Comunes interrumpieron sus vacaciones en cuarenta y ocho horas para debatirlo. Entre nosotros, en cambio, no solo el Parlamento cierra tres meses, sino que adem&aacute;s agosto es mes inh&aacute;bil para la justicia. Por otro lado, lo de convocar sesiones extraordinarias exige la voluntad del Gobierno o de una mayor&iacute;a absoluta.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ha convenido la tradici&oacute;n del par&eacute;ntesis de agosto no se ha respetado. Y hay un espejo inc&oacute;modo que conviene mirar. La reforma del art&iacute;culo 135 de la Constituci&oacute;n que consagr&oacute; el principio de estabilidad presupuestaria y la prioridad absoluta en el pago de la deuda p&uacute;blica se empez&oacute; a discutir en pleno agosto de 2011, se tramit&oacute; en d&iacute;as, sin refer&eacute;ndum y casi sin deliberaci&oacute;n, para tranquilizar a los mercados. El sistema puede ser rapid&iacute;simo si se quiere. La pregunta inc&oacute;moda no es si la democracia puede acelerar, sino para qui&eacute;n acelera y para qui&eacute;n cierra por vacaciones. 
    </p><p class="article-text">
        El problema de fondo es una desincronizaci&oacute;n cada vez m&aacute;s evidente entre realidad y sistema pol&iacute;tico. Las finanzas operan en milisegundos y sin pausa. Disponemos de informaci&oacute;n, en tiempo real, de cualquier cosa que suceda en el rinc&oacute;n m&aacute;s remoto. El clima ya no permite predicciones que nos den seguridad. Y en la esfera geopol&iacute;tica cada vez vamos de hecho consumado en hecho consumado. La democracia, en cambio, es constitutivamente lenta. Se basa en la deliberaci&oacute;n, el pacto, la posible correcci&oacute;n, y todo ello plagado de controles y de la posible alternancia. La lentitud democr&aacute;tica no ha sido nunca considerada como un defecto, sino m&aacute;s bien la institucionalizaci&oacute;n de la prudencia. Pero, lo que sucede ahora es que todos los relojes se han acelerado y el reloj propio de la democracia no lo ha hecho. Y eso puede poner en entredicho la propia credibilidad del sistema.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de eliminar el descanso ni de construir una democracia 24/7. El capitalismo de plataformas ya ha logrado que los mercados nunca cierren, que los algoritmos funcionen sin pausa alguna y podemos caer en la tentaci&oacute;n de trasladar el modelo al &aacute;mbito institucional. Las vacaciones pagadas son una conquista democr&aacute;tica y renunciar al descanso en nombre de la urgencia no ser&iacute;a una modernizaci&oacute;n sino una derrota. Las personas necesitan descanso, pero las instituciones, en qui&eacute;nes depositamos confianza y recursos, necesitan mantenerse alertas y anticipar problemas. 
    </p><p class="article-text">
        Frente al constante descuadre que genera la aceleraci&oacute;n de hechos y conflictos de todo tipo solo cabe anticipar y tratar de prepararse organizando capacidad de respuesta. Como hacen en Pa&iacute;ses Bajos con el <a href="https://english.deltaprogramma.nl/delta-programme-commissioner" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comisario del Delta</a>, creado en 1953 tras un grave suceso de inundaciones; como en <a href="https://www.kdca.go.kr/eng/index.do" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Corea del Sur</a> o Taiw&aacute;n con la prevenci&oacute;n de epidemias de todo tipo; o en <a href="https://futuregenerations.wales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pa&iacute;s de Gales</a> o <a href="https://valtioneuvosto.fi/en/foresight-activities-and-work-on-the-future/government-report-on-the-future" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Finlandia</a> con la creaci&oacute;n de instancias de futuro en gobierno y parlamento. La Uni&oacute;n Europea lo ha empezado a hacer t&iacute;midamente con la llamada <a href="https://commission.europa.eu/topics/preparedness_es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estrategia de la Preparaci&oacute;n</a> que, por ejemplo, recomienda disponer de lo m&aacute;s esencial en cada casa para alcanzar las 72 horas de autosuficiencia.
    </p><p class="article-text">
        Los servicios esenciales combinan descanso de sus profesionales con mantenimiento de su capacidad de trabajo. Deber&iacute;amos ir pensando en la democracia y su funcionamiento institucional como un servicio esencial. Garantizando continuidad institucional con el descanso necesario. No se trata de que los pol&iacute;ticos dejen de hacer vacaciones, sino que se mantenga activo el sistema de fijaci&oacute;n de agenda, deliberaci&oacute;n de problemas o la capacidad de reasignar recursos. Nuestro constitucionalismo ya lo intuy&oacute; hace dos siglos, en C&aacute;diz, creando la Diputaci&oacute;n Permanente, pero a estas alturas le falta m&uacute;sculo. Dotarla de ese m&uacute;sculo, a ella y al conjunto del calendario institucional, no pasa por la aceleraci&oacute;n sin m&aacute;s. Esa carrera la democracia la perder&aacute; siempre frente al decreto, el mercado o el algoritmo. Una democracia que delibera y anticipa todo el a&ntilde;o puede permitirse descansos, una que lo f&iacute;a todo a la reacci&oacute;n llegar&aacute; siempre tarde. Necesitamos una democracia de guardia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Subirats]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/democracia-guardia_129_13492593.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2026 20:30:10 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Un clima moral como antesala del terror]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/clima-moral-antesala-terror_129_13492568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52970d2e-2eba-4797-8a38-b3ccdf61d61b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x661y233.jpg" width="1200" height="675" alt="Un clima moral como antesala del terror"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre los carteles electorales iniciales y la mañana en que desperté y, con el café recién servido, descubrí que habían asaltado el Capitolio, pasaron apenas cinco años, los suficientes como para que ese país y buena parte del tablero internacional diese un vuelco que, contemplado desde el presente, explica muchas cosas</p></div><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo cambia el clima moral de un pa&iacute;s? &iquest;Cu&aacute;nto tiempo tarda? &iquest;Qu&eacute; eventos tienen que suceder para que las costumbres &ndash;lo socialmente aceptado o no; la frontera del decoro&ndash; se modifiquen hasta volverse diametralmente opuestas a las de anta&ntilde;o? &Uacute;ltimamente, en determinados espacios, se habla sobre c&oacute;mo va rimando el mundo con la atm&oacute;sfera de violencia que precedi&oacute; en Europa a la II Guerra Mundial, pero, yo que cuento con un antecedente m&aacute;s cercano, percibo algunas tendencias que me condenan a vivir en un perpetuo <em>d&eacute;j&agrave; vu</em>. Me refiero a la primera legislatura de la ya hegem&oacute;nica Era Trump, la cual me pill&oacute; residiendo en Estados Unidos. Entre los carteles electorales iniciales y la ma&ntilde;ana en que despert&eacute; y, con el caf&eacute; reci&eacute;n servido, descubr&iacute; que hab&iacute;an asaltado el Capitolio, pasaron apenas cinco a&ntilde;os, los suficientes como para que ese pa&iacute;s y buena parte del tablero internacional diese un vuelco que, contemplado desde el presente, explica muchas cosas. 
    </p><p class="article-text">
        En 2016, era yo voluntaria en una ONG con ni&ntilde;os migrantes, en su mayor&iacute;a procedentes de familias mexicanas, aunque algunos fuesen ciudadanos de pleno derecho por haber nacido en terreno estadounidense. A comienzos del movimiento MAGA, los chiquillos escup&iacute;an sobre im&aacute;genes impresas del Innombrable; meses m&aacute;s tarde, algunos confesaban serias dificultades econ&oacute;micas en casa porque sus padres hab&iacute;an abandonado sus respectivos empleos movidos por el miedo a ser deportados o sufrir agresiones. No se me olvidar&aacute; la tarde en que, mientras colore&aacute;bamos, le cont&eacute; a una ni&ntilde;a mi intenci&oacute;n de viajar a Espa&ntilde;a para ver a mi familia. La peque&ntilde;a, de unos 7 a&ntilde;os, me mir&oacute; espantada y, a continuaci&oacute;n, me advirti&oacute;: &ldquo;si sales del pa&iacute;s, no te dejar&aacute;n volver a entrar&rdquo;. Ese terror infantil, derramado asimismo entre los adultos de su comunidad, fue extendi&eacute;ndose a otras capas de la sociedad; de repente, algunas palabras deb&iacute;an ser pronunciadas con cautela o sustituidas por el silencio absoluto; en la universidad donde acab&eacute; trabajando poco despu&eacute;s, el lenguaje eufem&iacute;stico penetr&oacute; tanto en las aulas como en los despachos, para no molestar a ciertos donantes millonarios pero, sobre todo, porque se estaba normalizando la autocensura en la totalidad de los habitantes, exceptuando, claro, lo que respectaba al campo sem&aacute;ntico del odio. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El nazismo se introduc&iacute;a &hellip; en la carne y en la sangre<strong> </strong>de las masas a trav&eacute;s de palabras aisladas, de expresiones, de formas sint&aacute;cticas que impon&iacute;a repiti&eacute;ndolas millones de veces y que eran adoptadas de forma mec&aacute;nica e inconsciente&rdquo; &ndash;nos dice V&iacute;ctor Klemperer en su obra magistral, <em>LTI. La lengua del Tercer Reich</em>&ndash;. Este fil&oacute;logo jud&iacute;o apunt&oacute; durante a&ntilde;os las mudanzas ling&uuml;&iacute;sticas que iban horadando las mentalidades de la Alemania nazi, incluso entre sus detractores. El juda&iacute;smo ya no era una religi&oacute;n, sino una anatom&iacute;a inferior; por lo tanto, la conversi&oacute;n no serv&iacute;a para librarse de los castigos m&aacute;s cruentos. La ciencia y la tecnolog&iacute;a dotaban a la propaganda de una autoridad pr&aacute;cticamente incuestionable, ornamentada con el aura del progreso; f&oacute;rmulas que han prevalecido, junto a la cuantificaci&oacute;n y la recurrencia al lexic&oacute;n de la guerra. El vocabulario actuaba as&iacute; como catapulta y justificaci&oacute;n de mort&iacute;feras acciones que representaban, alerta Klemperer, un <em>anacronismo</em>: el retorno de una suerte de barbarie medieval, la misma que, de manera similar en nuestro presente, podr&iacute;a pensarse como el <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/regreso-violencia-visible_129_13464072.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regreso de la violencia visible</a> , seg&uacute;n argument&eacute; hace unos d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Puedo enumerar algunas de las peores consecuencias de esa <em>naturalizaci&oacute;n</em> del mal acaecida en Estados Unidos recientemente: el cuestionamiento y la posible <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2026/sep/01/usps-whistleblower-mail-in-ballots-trump" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">merma</a> del sistema electoral, la solidez del matonismo como herramienta de estado, el machismo y el racismo descarados &ndash;con la desaparici&oacute;n del derecho al aborto a nivel federal, o la cada vez m&aacute;s consolidada creencia de que las mujeres no deber&iacute;an votar&ndash;; por supuesto, la descomposici&oacute;n del multilateralismo. Hay algo inocul&aacute;ndose &ldquo;en la carne y la sangre de las masas&rdquo; que, gracias a los mecanismos de desinformaci&oacute;n globalizados, va permeando de manera omn&iacute;vora y ha aterrizado, tambi&eacute;n, en Espa&ntilde;a. Solo han hecho falta un poco de tiempo, redes sociales y financiaci&oacute;n para que el fen&oacute;meno alcance el grado siniestro que en su d&iacute;a experiment&eacute; al otro lado del Atl&aacute;ntico y hoy parece tan ubicuo como el aire que respiramos. Y, si bien la olla llevaba a&ntilde;os calent&aacute;ndose a fuego lento mientras que el gobierno de S&aacute;nchez actuaba como barrera de contenci&oacute;n &ndash;t&iacute;mida, cierto es, dentro de las posibilidades de una naci&oacute;n perif&eacute;rica si comparada con las potencias mundiales&ndash;, ahora Ceuta ha avivado la candela hasta el punto de ebullici&oacute;n de ese clima (in)moral, ya pr&aacute;cticamente desprovisto de principios.
    </p><p class="article-text">
        Si en vez de a la retrospecci&oacute;n jugamos al futurismo, podremos quiz&aacute; inferir qu&eacute; va a resultar de la siguiente combinaci&oacute;n explosiva: la vulnerabilidad frente al vecino del sur, un racismo exacerbado e <em>in crescendo</em>, el desprecio abierto, enorgullecido, de la democracia. El primer factor nos ha convertido en hazmerre&iacute;r para las derechas globales, ha debilitado la confianza de la UE &ndash;carcomiendo convenciones como Schengen&ndash;, y colocado al gobierno en una situaci&oacute;n de bloqueo, tambi&eacute;n verbal. El segundo va configurando una ciudadan&iacute;a que interioriza la discriminaci&oacute;n del Otro y, progresivamente, justifica agresiones ilegales; con ello se est&aacute; fraguando una noci&oacute;n de enemigo que predispone a la demolici&oacute;n de la convivencia, independientemente de la figura del migrante, pues sabemos con Arendt que el odio renueva su diana constantemente. El &uacute;ltimo factor es el que incita a saltarse el marco jur&iacute;dico vigente y negarse a, por ejemplo, al reparto de migrantes entre las comunidades aut&oacute;nomas o la instalaci&oacute;n de lugares de acogida. Los tres se retroalimentan y legitiman ayudados por vocablos como &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; o un &ldquo;hijo de&rdquo; <em>fruta</em> responsable por haber tornado habitual el insulto tanto en la pol&iacute;tica como en las calles.
    </p><p class="article-text">
        Solo es preciso un pel&iacute;n de imaginaci&oacute;n para elaborar el puzle y predecir qu&eacute; monstruosa figura terminar&aacute; mostr&aacute;ndonos. La historia no se repite, aunque puede proporcionarnos poderosas visiones y el conocimiento con el que identificar un problema de inefable magnitud. El futuro, cuajado de sombras y terrores, quiz&aacute; lo llevemos ya &ldquo;en la carne y en la sangre&rdquo;, si nadie lo remedia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Azahara Palomeque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/clima-moral-antesala-terror_129_13492568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2026 20:30:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un clima moral como antesala del terror]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vuelta al cole en el nuevo desorden mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vuelta-cole-nuevo-desorden-mundial_129_13493356.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a117584b-3ffb-45ae-b9b6-ec0ea3164730_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vuelta al cole en el nuevo desorden mundial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El error del Gobierno, y así lo reflejan las encuestas, es que lleguemos con este ambiente de miedo y odio a septiembre, aunque su margen de maniobra no fuera tan amplio como algunos piensan y la oposición calcule (electoral e irresponsablemente) cómo obstaculizar cada paso del Ejecutivo </p></div><p class="article-text">
        Vuelven los ni&ntilde;os al cole, los jueces a su juzgado y los nazis a Alemania. Como cantaba Serrat, el pobre a su pobreza, el rico a su riqueza y el se&ntilde;or cura a sus misas, pero en versi&oacute;n apocalipsis. Se acab&oacute; la fiesta, solo que este verano no ha habido muchos motivos de fiesta ni la vuelta es a la normalidad, si es que eso ha existido alguna vez. Dicen que las madres ceut&iacute;s han comprado espr&aacute;is de gas pimienta a sus hijos, aunque est&aacute; prohibido que los menores los utilicen, porque el miedo, lejos de ser libre, se puede alentar y crece y se contagia con mucha facilidad. Fuera de Ceuta, cualquiera empatiza con esas madres que arman a sus hijos con algo distinto al material escolar pero tambi&eacute;n siente el escalofr&iacute;o de pensar qu&eacute; podr&iacute;a pasar si esos ni&ntilde;os utilizasen el espray y contra qui&eacute;n, y si alguien va a tener que revisar las mochilas de los cr&iacute;os y requisar sustancias peligrosas como en esas aulas estadounidenses que nos parecen dist&oacute;picas. El Ministerio de Educaci&oacute;n, encargado de las competencias en la materia en la ciudad aut&oacute;noma, ha puesto vigilancia privada dentro y fuera de los colegios y en las rutas escolares, lo que proporciona seguridad a cambio de instaurar la nueva normalidad, que dec&iacute;amos en pandemia, para este septiembre t&oacute;xico que huele un poco a los a&ntilde;os 30 del siglo pasado. 
    </p><p class="article-text">
        El error del Gobierno, y as&iacute; lo reflejan las encuestas, es que lleguemos con este ambiente de miedo y odio a septiembre, aunque su margen de maniobra no fuera tan amplio como algunos piensan y la oposici&oacute;n calcule (electoral e irresponsablemente) c&oacute;mo obstaculizar cada paso del ejecutivo mientras los m&aacute;s bocazas y salvajes llaman a la guerra con Rabat o a disparar a personas en las playas. Una, que ya tiene una edad y ha visto la evoluci&oacute;n de Pedro S&aacute;nchez, sospecha que al presidente le ha pesado la cacer&iacute;a contra su familia y eso ha mermado su capacidad de reacci&oacute;n y su indudable instinto pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Tiene raz&oacute;n en que toda la ultraderecha, la patria y la mundial, est&aacute; deseando que caiga, y tambi&eacute;n en que la alternativa es tan oscura como muestra el triunfo de AfD en Sajonia-Anhalt, territorio cuna de Lutero, un se&ntilde;or que la escritora Alana Portero califica certeramente de mohoso. Joseph Roth empez&oacute; a escribir en septiembre de 1933 (un septiembre como este) un art&iacute;culo titulado El auto de fe del esp&iacute;ritu, en el que explic&oacute; que en los alemanes siempre late la tentaci&oacute;n de sucumbir al prototipo de cabo prusiano, hostil al esp&iacute;ritu, a los libros, a jud&iacute;os y cristianos, al humanismo y a Europa. De momento, tenemos que volver a llamar ultraderecha a la ultraderecha, en lugar de derecha populista o alternativa o cualquier eufemismo que se les ocurra. Tambi&eacute;n, como dice Gabriel Rufi&aacute;n, construir o reconstruir una izquierda &uacute;til, aunque sea impura. La pureza solo va bien a los nazis. 
    </p><p class="article-text">
        Han vuelto tambi&eacute;n los jueces a su juzgado, incluido un Marchena inmune a las sucesivas reconvenciones de los tribunales europeos y un Peinado que ha echado de menos a Bego&ntilde;a G&oacute;mez. El juez ha fijado de un d&iacute;a para otro una cita para la audiencia preliminar necesaria para abrir juicio oral contra la pareja del presidente del Gobierno.  La audiencia es necesaria pero no lo es citar a Bego&ntilde;a G&oacute;mez un lunes para que acuda rauda al juzgado el martes. Se ve que las vacaciones no han servido para que el juez olvide su obsesi&oacute;n favorita antes de la jubilaci&oacute;n. En la Audiencia Nacional retornan los efectos de la doctrina Aldama: todo el mundo canta (perd&oacute;n, colabora con la justicia) para propiciar la ca&iacute;da del trofeo principal, en este caso el expresidente Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero, que, si no es culpable, est&aacute; haciendo &iacute;mprobos esfuerzos por demostrar lo contrario. Bien es verdad que algunos jueces espa&ntilde;oles est&aacute;n redefiniendo el concepto de prueba y sustituy&eacute;ndolo por indicios y hasta intenciones. Lo que antiguamente era pecar de pensamiento. Y tambi&eacute;n lo es que lo de Zapatero pinta muy mal y que tendremos que recordar de nuevo los joyones, las comisiones y la decepci&oacute;n que ha causado a la izquierda. 
    </p><p class="article-text">
        Vuelta al cole de un fin de ciclo que muchos circunscriben al fin del sanchismo y en realidad tiene pinta de ser el inicio de una &eacute;poca oscura en todo Occidente. Ahora nos preguntamos c&oacute;mo hemos llegado hasta aqu&iacute; y respondemos con esa sucesi&oacute;n de problemas reales (asequibilidad, vivienda, flujos migratorios, fronteras, seguridad, precariedad&hellip;) que estamos contemplando bajo la lupa y los marcos de la extrema derecha. Ma&ntilde;ana nos preguntaremos qu&eacute; hicimos para permitir y hasta alentar lo que ya est&aacute; sucediendo. Como escribi&oacute; Joseph Roth en aquel septiembre de 1933 que a&uacute;n resuena, &ldquo;Europa se rinde por debilidad, por pereza, por indiferencia, por inconsciencia&rdquo;. La tarea es, como pidi&oacute; Roth, intentar que en esta guerra desigual (h&iacute;brida) triunfe el esp&iacute;ritu humano. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vuelta-cole-nuevo-desorden-mundial_129_13493356.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2026 20:30:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vuelta al cole en el nuevo desorden mundial]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Farmear aura' y el fin de lo humano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/farmear-aura-humano_129_13491130.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bad142de-237d-4822-86bf-5dce5c7d3834_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150567.jpg" width="5833" height="3281" alt="&#039;Farmear aura&#039; y el fin de lo humano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No he dejado de pensar en la relevancia de que hablemos sobre la idea de farmear aura mientras se da un cambio de época y de mundo. Se replican por todas partes carteles con la misma estética hechos con las mismas aplicaciones, igualando la oferta aquí y al otro lado del mar, en cualquier parte del mundo, volviendo las cosas idénticas</p></div><p class="article-text">
        Lamento comunicar que el ciclo, en el fondo, es siempre el mismo: cuando algo pasa a los medios de comunicaci&oacute;n mainstream, cuando se habla de ello en televisi&oacute;n, cuando ya es una broma, es que ya est&aacute; llegando a su fin. Como la filosof&iacute;a, lechuza que alza el vuelo a la noche, lo viral y lo mem&eacute;tico son los r&iacute;os que van a dar a la mar, que es el morir. Habr&aacute;n o&iacute;do en radios y en prensa hablar de eso que hacen ahora los j&oacute;venes, farmear aura: es s&iacute;ntoma de que ya ha dejado de importar.
    </p><p class="article-text">
        Es posible que a&uacute;n nadie les haya explicado lo que farmear aura significa. En muchos videojuegos, farmear &mdash;viene de farm, granja, como quien se granjea una reputaci&oacute;n, pero sobre todo como quien cosecha&mdash; es una tediosa y repetitiva tarea para ganar puntos de experiencia, objetos, coleccionables, lo que fuere. El aura es algo m&aacute;s dif&iacute;cil de definir; tiene que ver con el carisma, pero sobre todo con lo &uacute;nico, lo propio. Para Walter Benjamin, el aura es un fen&oacute;meno &uacute;nico de la distancia, ligado a las cosas y no a su reproducci&oacute;n, su existencia concreta en un tiempo y espacios determinados. Cuando se da una batalla de &ldquo;farmear aura&rdquo;, lo que sucede, en realidad, es la repetici&oacute;n de unos gestos concretos y viralizados, pero lo que importa es qui&eacute;n los hace y c&oacute;mo los hace en un momento concret&iacute;simo.
    </p><p class="article-text">
        No he dejado de pensar en la relevancia de que hablemos sobre la idea de farmear aura mientras se da un cambio de &eacute;poca y de mundo. Se replican por todas partes carteles con la misma est&eacute;tica hechos con las mismas aplicaciones, igualando la oferta aqu&iacute; y al otro lado del mar, en cualquier parte del mundo, volviendo las cosas id&eacute;nticas. Nuestras quejas parecen m&aacute;s universales, banales e impotentes. Al tiempo, hablamos de sus efectos, pero casi no hay conversaci&oacute;n y, sobre todo, no hay debate pol&iacute;tico sobre sus consecuencias m&aacute;s importantes.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas, modelos de prueba de distintas compa&ntilde;&iacute;as de inteligencia artificial han transgredido las limitaciones que sus creadores les hab&iacute;an impuesto para acceder a internet &mdash;algo para lo que no ten&iacute;an permiso&mdash; e infiltrarse en servidores y sistemas de otras empresas &mdash;lo cual tampoco les estaba permitido&mdash;; se sabe de varios casos que han trascendido, responsabilidad de OpenAI (ChatGPT), Anthropic (Claude) o Alphabet (Gemini), como el incidente de HuggingFace. Senadores en Estados Unidos piden una pausa en el desarrollo de la inteligencia artificial con el objetivo de proteger a la humanidad y asegurar su futuro. Suena a trama de ciencia ficci&oacute;n, pero es la realidad y es una propuesta de, por ejemplo, Bernie Sanders.
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial parece ir en camino de ser perfectamente capaz de replicar casi todo salvo eso que llamamos aura. Lo bonito del farmeo de aura es que es algo absolutamente in&uacute;til y completamente tonto: no sirve de nada m&aacute;s all&aacute; de hacerse el chulo y, por eso, es radicalmente humano. Algunos de los profetas &mdash;otros dir&iacute;an vendedores de crecepelo&mdash; de la IA dicen que la singularidad llegar&aacute; en no mucho, cambiando radicalmente las condiciones en las que habitamos, produciendo abundancia o escasez, destruyendo trabajo o volvi&eacute;ndolo innecesario. Por la concentraci&oacute;n actual de dinero, poder y recursos, encima de toda la informaci&oacute;n que han robado, no parece que la meta de la IA sea generar m&aacute;s igualdad en el mundo; quiz&aacute; todo lo contrario. Hay a quien le parecen los &uacute;ltimos estertores de lo humano. No s&eacute; si queda ante eso respuesta m&aacute;s all&aacute; de tratar de conservar nuestro mundo y tambi&eacute;n el aura que nos queda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elizabeth Duval]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/farmear-aura-humano_129_13491130.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Sep 2026 19:24:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Farmear aura' y el fin de lo humano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jóvenes,Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mal sueño de una noche de verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mal-sueno-noche-verano_129_13491034.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fddb9c3a-e383-4445-9136-9529b5f34535_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1459y416.jpg" width="1200" height="675" alt="El mal sueño de una noche de verano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La información meteorólogica se parece cada vez más a la deportiva, cantando récords, marcas históricas, carrusel de ciudades donde las temperaturas baten registros anteriores, y así pasamos otro verano extremo, el más cálido desde que hay registros. Hasta que venga el próximo</p></div><p class="article-text">
        El viernes no pude dormir, empapado en sudor y oyendo de fondo la chicharra el&eacute;ctrica de decenas de aparatos de aire acondicionado de mis vecinos, toda la noche zumbando.
    </p><p class="article-text">
        El viernes no pude dormir, en Sevilla fue la noche m&aacute;s calurosa del verano y del a&ntilde;o, despu&eacute;s de que el jueves ya marc&aacute;semos la temperatura m&aacute;s alta de todo el a&ntilde;o en Espa&ntilde;a, con una m&aacute;xima de 45,1 grados.
    </p><p class="article-text">
        Espera, que no te veo sudar bastante: el viernes no pude dormir, en Sevilla fue la noche m&aacute;s calurosa del verano y del a&ntilde;o, despu&eacute;s de que el jueves ya marc&aacute;semos la temperatura m&aacute;s alta de todo el a&ntilde;o en Espa&ntilde;a, con una m&aacute;xima de 45&rsquo;1 grados, remate del que ya es el verano m&aacute;s caluroso en Espa&ntilde;a desde que hay registros, siendo los &uacute;ltimos cinco veranos los m&aacute;s c&aacute;lidos de la historia reciente.
    </p><p class="article-text">
        No, no pareces desvelado por el calor de este art&iacute;culo. Digo m&aacute;s: el viernes no pude dormir, en Sevilla fue la noche m&aacute;s calurosa del verano y del a&ntilde;o, despu&eacute;s de que el jueves ya marc&aacute;semos la temperatura m&aacute;s alta de todo el a&ntilde;o en Espa&ntilde;a, con una m&aacute;xima de 45&rsquo;1 grados, remate del que ya es el verano m&aacute;s caluroso en Espa&ntilde;a desde que hay registros, siendo los &uacute;ltimos cinco veranos los m&aacute;s c&aacute;lidos de la historia reciente. Un verano de 2026 que ha costado m&aacute;s de 5.200 muertes prematuras asociadas a temperaturas extremas, la mayor cifra desde que se publican datos; y un verano que ha roto m&aacute;s de 300 marcas hist&oacute;ricas de m&aacute;ximas y m&iacute;nimas en otras tantas provincias o localidades; con un r&eacute;cord de noches tropicales, t&oacute;rridas e infernales, como la del 19 de agosto en la Comunidad Valenciana, que tuvo picos de 39 grados en plena madrugada (repito: 39 grados en plena madrugada).
    </p><p class="article-text">
        Ah, ya te veo un poco agobiado. Espera, que subo unos grados m&aacute;s la temperatura del dormitorio: el viernes no pude dormir, en Sevilla fue la noche m&aacute;s calurosa del verano y del a&ntilde;o, despu&eacute;s de que el jueves ya marc&aacute;semos la temperatura m&aacute;s alta de todo el a&ntilde;o en Espa&ntilde;a, con una m&aacute;xima de 45&rsquo;1 grados, remate del que ya es el verano m&aacute;s caluroso en Espa&ntilde;a desde que hay registros, siendo los &uacute;ltimos cinco veranos los m&aacute;s c&aacute;lidos de la historia reciente. Un verano de 2026 que ha costado m&aacute;s de 5.200 muertes prematuras asociadas a temperaturas extremas, la mayor cifra desde que se publican datos; y un verano que ha roto m&aacute;s de 300 marcas hist&oacute;ricas de m&aacute;ximas y m&iacute;nimas en otras tantas provincias o localidades; con un r&eacute;cord de noches tropicales, t&oacute;rridas e infernales, como la del 19 de agosto en la Comunitat Valenciana, que tuvo picos de 39 grados en plena madrugada (repito: 39 grados en plena madrugada). En este mismo a&ntilde;o hemos conocido el abril m&aacute;s c&aacute;lido de nuestra historia, el segundo mayo m&aacute;s caluroso a nivel mundial desde que hay registros, el junio m&aacute;s caliente jam&aacute;s registrado en Europa occidental, los veranos m&aacute;s extremos en Francia desde 1900 o en Reino Unido desde 1884, olas de calor, sequ&iacute;as e incendios nunca vistos antes, los grandes r&iacute;os europeos secos y obligando a suspender el tr&aacute;fico fluvial y la actividad de f&aacute;bricas y centrales nucleares, los oc&eacute;anos alcanzando temperaturas nunca medidas, Mallorca marcando el r&eacute;cord absoluto de temperatura en la superficie marina del Mediterr&aacute;neo (33&rsquo;2 grados), un calentamiento de los mares por todo el planeta que traer&aacute; un s&uacute;per &ldquo;Ni&ntilde;o&rdquo; en los pr&oacute;ximos meses&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; sofoco, eh, no me extra&ntilde;a que no puedas dormir. Yo tampoco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mal-sueno-noche-verano_129_13491034.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Sep 2026 19:24:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El mal sueño de una noche de verano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ola de calor,Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salvar España de Tanxugueiras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/salvar-espana-tanxugueiras_129_13491007.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4fb575f0-6686-4a32-ade0-78321de2a712_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1009y372.jpg" width="1200" height="675" alt="Salvar España de Tanxugueiras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quieren reducir España hasta que solo quepan dentro los que hablan, cantan, bailan, piensan o protesten exactamente como ellos quieren protestar, hablar, cantar y bailar; y encima tienen el cuajo de llamarlo amor a la patria </p><p class="subtitle">Tanxugueiras responden a los ultras que intentaron boicotear su concierto en Palencia: “Tenemos que reflexionar, la violencia es muy peligrosa”</p></div><p class="article-text">
        Entre las muchas formas de defender Ceuta algunos se han puesto innovadores y han elegido plantarse en la Plaza Mayor de Palencia envueltos en la bandera espa&ntilde;ola para tratar de impedir que tres artistas espa&ntilde;olas canten en gallego. Y otro grupito de patriotas eligi&oacute; reventar a gritos una actuaci&oacute;n de danza en Manzanares, intentar apagar la mesa de sonido y hasta lanzar una silla al escenario. Seguro que hay ceut&iacute;s agradeci&eacute;ndolo much&iacute;simo. Tampoco deber&iacute;a sorprendernos demasiado porque estamos rodeados &uacute;ltimamente de personas que aman tanto Espa&ntilde;a que no dejan de esforzarse por hacerla m&aacute;s peque&ntilde;a, tan reducida como sus propias convicciones.  
    </p><p class="article-text">
        Los dos episodios ocurrieron en el mismo lapso temporal coincidente con las manifestaciones en apoyo a Ceuta. En Palencia, el objetivo fue Tanxugueiras. En Manzanares, el bailar&iacute;n Juan Berlanga, ganador del Premio Max a Mejor Int&eacute;rprete Masculino de Danza. El artista estaba representando <em>Juancaballo</em>, precisamente la obra por la que recibi&oacute; el galard&oacute;n. Era el espect&aacute;culo inaugural de CallejeArtes, un ciclo de danza en la calle de Manzanares, y llevaba semanas anunciado para el 2 de septiembre a las ocho de la tarde en la plaza de la Constituci&oacute;n. A esa misma hora y en ese mismo lugar se convoc&oacute; una protesta por Ceuta. Seg&uacute;n relat&oacute; despu&eacute;s el propio bailar&iacute;n en un post en sus redes sociales, durante la funci&oacute;n hubo insultos, se desenchufaron los altavoces, se intent&oacute; apagar la mesa de sonido y hasta una silla sali&oacute; volando y termin&oacute; dentro del espacio esc&eacute;nico. Las fuerzas de seguridad tuvieron que intervenir.   
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/Dc0xi04tiwm/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Algo parecido hab&iacute;a sucedido en Palencia con Tanxugueiras, plato fuerte del final de las fiestas de San Antol&iacute;n. Su concierto tuvo que retrasarse cerca de cuarenta minutos porque un grupo bastante numeroso de manifestantes procedentes de una concentraci&oacute;n en apoyo a Ceuta se plant&oacute; en la plaza agitando banderas espa&ntilde;olas, gritando &ldquo;fuera&rdquo; o &ldquo;Pedro S&aacute;nchez dimisi&oacute;n&rdquo; e impidiendo que las artistas comenzasen su actuaci&oacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        Aida Tarr&iacute;o, Olaia Maneiro y Sabela Maneiro han convertido el gallego, las panderetas y la cultura popular gallega en m&uacute;sica capaz de atravesar fronteras. Su &eacute;xito es la prueba viviente de justo lo contrario de lo que dec&iacute;an defender los que intentaron impedirlo: se puede cantar y tocar en gallego en Palencia, el p&uacute;blico puede corearlo, bailarlo y disfrutarlo, y a nadie se le cae por eso ni un gramo de espa&ntilde;olidad porque esta no es tan fr&aacute;gil como la muestran quienes dicen protegerla.  
    </p><p class="article-text">
        Las artistas gallegas publicaron un v&iacute;deo en el que ped&iacute;an respeto por la cultura y calificaban lo que vivieron en Palencia como un &ldquo;momento muy desagradable&rdquo;. El Ballet Nacional de Espa&ntilde;a tuvo que hacer lo mismo, sacar un comunicado condenando lo ocurrido con Berlanga y reivindicando unas artes esc&eacute;nicas &ldquo;libres y democr&aacute;ticas&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; extra&ntilde;&iacute;sima esa defensa de la naci&oacute;n que pasa por boicotear actos culturales espa&ntilde;oles, &iquest;verdad? Aunque lo que buscan estos sujetos, en el fondo, no es ni nuevo ni original. Quieren reducir Espa&ntilde;a hasta que solo quepan dentro los que hablan, cantan, bailan, piensan o protesten exactamente como ellos quieren protestar, hablar, cantar y bailar; y encima tienen el cuajo de llamarlo amor a la patria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/salvar-espana-tanxugueiras_129_13491007.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Sep 2026 19:24:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Salvar España de Tanxugueiras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Cultura,Música,Fascismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Y el ganador es Marruecos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ganador-marruecos_129_13490614.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4bc9a51d-39a0-49ad-968e-a3bd62da0c43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x983y890.jpg" width="1200" height="675" alt="Y el ganador es Marruecos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algún día, en un futuro no muy lejano, todos dejaremos de ver a Pedro Sánchez donde está ahora y estarán Ceuta y los ceutíes, sus incertidumbres, sus riesgos, sus penurias y sus vidas; entonces nos daremos cuenta de la rotunda victoria que se ha apuntado el sátrapa régimen alauita gracias a nuestras cegueras y nuestras obsesiones palurdas</p></div><p class="article-text">
        Puede que en un futuro no tan lejano sepamos, sin ning&uacute;n g&eacute;nero de dudas y con pruebas m&aacute;s s&oacute;lidas que las manejadas por sus se&ntilde;or&iacute;as durante la sesi&oacute;n parlamentaria del jueves 3, qui&eacute;n o qui&eacute;nes manejaron el cruce masivo por la frontera de Ceuta, si es que alguien lo hizo. Seguramente alguna aguda investigaci&oacute;n de la CENIF en TikTok e Instagram, o del CNI en WhatsApp o Telegram, aporte las evidencias s&oacute;lidas que cualquier gobierno serio debe manejar para embarcarse en un conflicto diplom&aacute;tico con un vecino de quien dependes -te guste o no, quieras o no- para asegurar esa misma frontera. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay una cosa de la cual podemos estar ya seguros hoy sin necesidad de que nos lo confirme Margarita Robles, que siempre lo sabe todo antes pero nunca se lo cuenta a nadie hasta que ya ha pasado. Quien haya podido organizar lo de Ceuta se ha apuntado un &eacute;xito total. Si ha sido Marruecos, adem&aacute;s, puede que se haya anotado una victoria que ni siquiera buscaba. Si lo ha mangoneado Marruecos, prueba superada. Si no lo ha montado y solo lo ha tolerado, al menos durante los primeros d&iacute;as, prueba superada y encima gratis. 
    </p><p class="article-text">
        Si el objetivo, como parece, se centraba en testar la resiliencia de Espa&ntilde;a y su Gobierno ante una amenaza exterior, el resultado no ha podido resultar m&aacute;s n&iacute;tido. En esas precisa categor&iacute;as empleadas por el CENIF para avisar de los riesgos fronterizos al Gobierno mandando un papel para poder decir que ellos ya lo hab&iacute;an mandado: la resiliencia espa&ntilde;ola califica baja/media. 
    </p><p class="article-text">
        Situados ante una amenaza h&iacute;brida inminente el ejecutivo se ha quedado triste y solo, la oposici&oacute;n le ha se&ntilde;alado como traidor, los socios de gobierno y parlamentarios que no pueden tumbarlo se han refugiado en la zona de confort de arrearle a Mohamed VI &mdash;quien adem&aacute;s da el tipo de villano perfecto&mdash;, los aliados europeos se han quitado de en medio o han ajustado cuentas y no necesariamente por ese orden, la justicia ha iniciado una investigaci&oacute;n claramente sesgada por la sospecha y el principio de culpabilidad del ejecutivo, nuestra comunidad de inteligencia ha dado pinta de ser m&aacute;s una asamblea de community managers que una red de esp&iacute;as solventes, la administraci&oacute;n general del Estado ha entrado literalmente como un elefante en una cacharrer&iacute;a, la administraci&oacute;n ceut&iacute; se ha ido obsesionando con la b&uacute;squeda de culpables antes que la b&uacute;squeda de soluciones y Pedro S&aacute;nchez ha acreditado que tiene la planta, pero no es Harrison Ford en <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film886115.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&ldquo;Peligro Inminente&rdquo;</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        El resultado innegable se resume en que, a d&iacute;a de hoy, Espa&ntilde;a tiene una posici&oacute;n m&aacute;s d&eacute;bil nacional e internacionalmente y la autonom&iacute;a de Ceuta y Melilla se encuentra m&aacute;s comprometida por esa debilidad ante cualquier posible amenaza inminente, h&iacute;brida o de las siempre. 
    </p><p class="article-text">
        Nada de lo dicho evita o aten&uacute;a la primera y directa responsabilidad por ese resultado a un gobierno que ha gestionado y a&uacute;n gestiona una situaci&oacute;n excepcional con el piloto autom&aacute;tico puesto. Pero tampoco nos exime a los dem&aacute;s de asumir las nuestras. Alg&uacute;n d&iacute;a, en un futuro no muy lejano, todos dejaremos de ver a Pedro S&aacute;nchez donde ahora est&aacute; y estar&aacute;n Ceuta y los ceut&iacute;es, sus incertidumbres, sus riesgos, sus penurias y sus vidas; entonces nos daremos cuenta de la rotunda victoria que se ha apuntado el s&aacute;trapa r&eacute;gimen alauita gracias a nuestras cegueras y nuestras obsesiones palurdas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antón Losada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ganador-marruecos_129_13490614.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Sep 2026 19:24:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Y el ganador es Marruecos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Marruecos,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ayuso y la política swiftie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ayuso-politica-swiftie_129_13489908.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/467f1db1-a041-4016-b188-e89c42e44995_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150527.jpg" width="5658" height="3182" alt="Ayuso y la política swiftie"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ayuso sabe, como sabe Feijóo, que Vox ha consumado su proceso de absorción espiritual del PP en todos los territorios peperos exceptuando Madrid, porque en Madrid gobierna una política tipo Trump</p></div><p class="article-text">
        Isabel D&iacute;az Ayuso ha vuelto al trabajo vistiendo el top de Zara que todas, y digo todas, las espa&ntilde;olas querremos llevar en septiembre. El top tiene transparencias, supongo que para compensar las que no existen en la compraventa y ventacompra del &aacute;tico de lujo. No cuesta ni 30 euros (el top, no el &aacute;tico) amigas, pero ya est&aacute; agotado, porque Ayuso es la verdadera y &uacute;nica influencer de Madrid, inmune a la ca&iacute;da general de los y las vendehumos. El &aacute;tico cost&oacute; un mill&oacute;n de euros m&aacute;s que el casopl&oacute;n que se ha comprado Taylor Swift con su marido, que es un dato absurdo pero significativo porque Ayuso tambi&eacute;n tiene sus swifties, algunos talluditos y directores de medios. Se dice que en la concentraci&oacute;n de apoyo a Ceuta hab&iacute;a fans que se acercaban a la presidenta y le ped&iacute;an que se comprara otro &aacute;tico si esa era su ilusi&oacute;n. Bastante est&aacute; haciendo por Espa&ntilde;a, o sea, por Madrid, o sea, por el barrio de Salamanca. 
    </p><p class="article-text">
        Este fin de semana, la presidenta ha inaugurado oficialmente el curso pol&iacute;tico de su partido y all&iacute;, en presencia de Feij&oacute;o, ha dicho que Pedro S&aacute;nchez est&aacute; obsesionado con ella y que, si Ayuso fuera Bego&ntilde;a (Dios no lo quiera), se preocupar&iacute;a. Hay una celeb&eacute;rrima frase de Shakespeare que dice &ldquo;the lady doth protest too much, methink&rdquo; (&ldquo;la dama protesta demasiado, me parece&rdquo;) que se usa cuando se intenta negar o dar la vuelta a algo expresando en voz alta lo contrario a la verdad. Despu&eacute;s de este gui&ntilde;o a Freud, ha seguido un estupendo ejercicio de proyecci&oacute;n y autoan&aacute;lisis, cuando ha acusado a los socios de gobierno de &ldquo;vivir por encima de sus posibilidades&rdquo;, con sueldo y coche oficial. &iquest;Qu&eacute; es un &aacute;tico comparado con un coche oficial? De ese &aacute;tico del que usted me habla no ha dicho nada, porque est&aacute; esperando a que cale en su electorado que se lo merece y que ella lo vale. El error no ha sido comprarlo con dinero p&uacute;blico, ha sido no incluirlo en el programa electoral. Ayuso sabe, como sabe Feij&oacute;o, que Vox ha consumado su proceso de absorci&oacute;n espiritual del PP en todos los territorios peperos exceptuando Madrid, porque en Madrid gobierna una pol&iacute;tica tipo Trump: puede ser corrupta y resultar en ocasiones grotesca, pero ha conseguido establecer un v&iacute;nculo emocional casi irrompible con una parte esencial de sus votantes. Algo que Feij&oacute;o no consigue ni en el m&aacute;s optimista de los escenarios posibles. 
    </p><p class="article-text">
        Existe la Espa&ntilde;a que no es Madrid, pero el caldo inmundo que se cocina en la capital apesta a todo el pa&iacute;s. Esta semana, un menor que ha muerto por complicaciones con la diabetes que padec&iacute;a ya no es un cr&iacute;o enfermo al que empujaron a jugarse su corta vida por un improbable futuro mejor, es un invasor muerto. De ni&ntilde;o pas&oacute; a mena y de mena a invasor y ni siquiera nuestro respeto at&aacute;vico por los muertos impide deshumanizarlo. As&iacute; culmina la deshumanizaci&oacute;n del otro en este proceso fascista que estamos viviendo en toda Europa y que en Espa&ntilde;a se alienta desde ese Madrid sede del &aacute;tico, el Tribunal Supremo y los medios afines. Lo que se avecina para el mundo es tan negro que en el diario estadounidense liberal por excelencia, The New York Times, han inaugurado una secci&oacute;n denominada &ldquo;El nuevo desorden mundial&rdquo;. En el primer art&iacute;culo recuerdan <em>La peste </em>de Albert Camus, que dice que las guerras y las plagas nos pillan siempre por sorpresa, aunque llevemos meses viendo las calles llenas de ratas muertas. No digan que no se vio venir: Madrid est&aacute; ahora mismo llena de ratas muertas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ayuso-politica-swiftie_129_13489908.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 19:46:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ayuso y la política swiftie]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Díaz Ayuso]]></media:keywords>
    </item>
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