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    <title><![CDATA[elDiario.es - Zona Crítica]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Zona Crítica]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La odisea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/odisea_129_13404843.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d2e4723-f5be-4e5b-aeb0-9fd1c7afcf3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La odisea"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si quieres llegar al pase de las diez y media de la mañana, tienes que levantarte a las siete; a las siete si quieres ducharte, a y media si solo tienes que vestirte, pero eso ya es cosa tuya; y bajas a la puerta de casa dos o tres minutos antes de la hora porque aquí sabes que si el horario dice una cosa, esa cosa va a ocurrir</p></div><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a dijimos de ir al cine y hubo que planificar el asunto como si fu&eacute;semos a invadir un pa&iacute;s muy lejano. Entre Ameland y Leeuwarden, la capital de Frisia, hay cuarenta kil&oacute;metros, diez de los cuales, es decir, una cuarta parte, pertenecen al mar de Wadden, por lo que para hacer el trayecto desde casa hasta el Path&eacute;, el cine de la ciudad, tenemos que coger un autob&uacute;s, despu&eacute;s un ferry y, una vez en el <em>mainland</em>, otro autob&uacute;s. Una cosa que me fascina de los Pa&iacute;ses Bajos es que si has visto uno de sus paisajes ya los has visto pr&aacute;cticamente todos: un horizonte plano bajo un lecho verdoso y dragado por canales de agua oscura, con animales miniaturizados en la distancia y nubes enfangando la escasa luz del sol; con todo ello, es un paisaje tan bonito que no te importa verlo repetido.
    </p><p class="article-text">
        La cosa es que, dicho lo cual, hab&iacute;a que hacer cierta planificaci&oacute;n porque somos de Murcia y nos hemos criado sabiendo muy a ciencia cierta que con los autobuses, o con el transporte p&uacute;blico en general, no se jode, y que confiarse con la hora o los horarios puede suponer volver a casa en taxi o al d&iacute;a siguiente, depende de tu cartera; nos hemos criado aqu&iacute; viendo c&oacute;mo el autob&uacute;s que ten&iacute;a que pasar por nuestra parada a y cuarenta y siete ha pasado a y cincuenta y ocho y ni siquiera ha parado porque iba lleno. As&iacute; que revisas la aplicaci&oacute;n del transporte p&uacute;blico, los horarios del ferry, compras las entradas con antelaci&oacute;n para no tener que pillarlas con las prisas y, voil&agrave;, todo est&aacute; preparado, listo y en posici&oacute;n para ir al cine. 
    </p><p class="article-text">
        Si quieres llegar al pase de las diez y media de la ma&ntilde;ana, tienes que levantarte a las siete; a las siete si quieres ducharte, a y media si solo tienes que vestirte, pero eso ya es cosa tuya; y bajas a la puerta de casa dos o tres minutos antes de la hora porque aqu&iacute; sabes que si el horario dice una cosa, esa cosa va a ocurrir, sabes que aqu&iacute; un papel impreso pegado del poste de la parada dice la verdad, toda la verdad y nada m&aacute;s que la verdad, y por si te quedan dudas puedes seguir la trayectoria del autob&uacute;s en tiempo real en la aplicaci&oacute;n. Despu&eacute;s el ferry, que siempre sale a su hora, te lleva a los pies del autob&uacute;s siguiente, que te dejar&aacute; en Leeuwarden cuatro minutos antes de que empiece la pel&iacute;cula, a solo dos minutos andando. Calidad de vida es poder poner tu destino en las manos de un autobusero con la misma tranquilidad que la pondr&iacute;as en un cirujano.
    </p><p class="article-text">
        Y la pel&iacute;cula, que empieza a las diez y media y empieza a las diez y media, va precisamente de un hombre que tarda diez a&ntilde;os en volver a su casa, la Odisea de Nolan, donde Matt Damon interpreta a Odiseo, un tipo de mand&iacute;bula apretada y moral flexible con estr&eacute;s postraum&aacute;tico, que miente a todo el mundo porque mentir es lo &uacute;nico que le ha salido bien en la vida, y que se pasa la pel&iacute;cula entera intentando llegar a un sitio al que no llega; naufraga, lo secuestran, lo retienen, lo desv&iacute;an, pierde a toda su tripulaci&oacute;n en el camino y cuando por fin pisa su casa nadie lo reconoce, ni siquiera su mujer, exactamente igual que si tratas de ir desde Mazarr&oacute;n hasta Caravaca usando el sistema de transporte p&uacute;blico de la Regi&oacute;n de Murcia.
    </p><p class="article-text">
        Tiene el defecto de siempre de Nolan, que es no fiarse de ti, y cada vez que la cosa alcanza una emoci&oacute;n de verdad, y la alcanza sobre todo cuando aparecen la Pen&eacute;lope de Anne Hathaway y el Tel&eacute;maco de Tom Holland esperando en una casa tomada por los pretendientes, llega alguien a explicarte en voz alta lo que acababas de entender perfectamente con los ojos, que es su forma de darte con el codo en un relato que lleva tres mil a&ntilde;os cont&aacute;ndose y cuyo final sabe hasta el que no lo ha le&iacute;do, pero que a pesar de eso, quien escribe estas l&iacute;neas no se ha terminado de enterar del todo porque la ha visto en ingl&eacute;s con subt&iacute;tulos en neerland&eacute;s. Pero eso son tres horas en las que uno se olvida del reloj mirando a un se&ntilde;or que lleva una d&eacute;cada intentando cubrir un trayecto, con las corrientes haciendo lo que les da la gana, los dioses cambi&aacute;ndole el itinerario por capricho y ninguna certeza de a qu&eacute; hora ni en qu&eacute; costa va a amanecer.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la pel&iacute;cula dimos un paseo y volvimos a casa, autob&uacute;s-ferry-autob&uacute;s de por medio en el mismo horizonte de planos repetidos, la misma Odisea desganada y feliz, la misma Odisea repetible y esperable y sin que en ning&uacute;n momento se me pasara por la cabeza la posibilidad ya no de no llegar, sino de no llegar a tiempo. De Frisia no ha salido nunca un personaje mitol&oacute;gico, ni un c&iacute;clope, ni una sirena, ni un rey que tardase diez a&ntilde;os en cruzar un cachito de mar, y quiz&aacute; sea porque aqu&iacute; nadie ha tenido que inventarse una epopeya para justificar un retraso. Un pueblo con horarios fiables y caminos claros no produce h&eacute;roes, y muy bien que hace.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/odisea_129_13404843.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 20:46:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La odisea]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ningún incendio se apaga con heroísmo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/incendio-apaga-heroismo_129_13405748.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92be64c8-dbe7-425a-8967-576d15c5564f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ningún incendio se apaga con heroísmo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El valor y la entrega de quienes se enfrentan a las llamas son indiscutibles, pero sería un error quedarnos atrapadas y atrapados entre la épica de su heroicidad y los discursos simplistas propios de la antipolítica, que desprecian lo público mientras se benefician de ello</p></div><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a no sabemos con certeza cu&aacute;ntos bomberos profesionales tenemos. Mientras los montes arden y se declara la emergencia nacional, esta no me parece una cuesti&oacute;n menor. La Plataforma Unitaria de Bomberos elabor&oacute; en 2009 un Mapa Censal que estimaba unos 22.000 efectivos, mientras que Eurostat, a partir de la Encuesta Europea de Poblaci&oacute;n Activa, atribu&iacute;a a Espa&ntilde;a 39.400 profesionales a finales de 2024. A fecha de hoy no existe un registro oficial &uacute;nico que permita conocer cu&aacute;ntos bomberos integran realmente el sistema espa&ntilde;ol de emergencias.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; algunos crean que en Espa&ntilde;a existe un &uacute;nico &laquo;cuerpo de bomberos&raquo;, pero no es as&iacute;. Lo que hay es una coexistencia de distintos Servicios de Prevenci&oacute;n, Extinci&oacute;n de Incendios y Salvamento (SPEIS) &ndash;dependientes de ayuntamientos, diputaciones, consorcios o comunidades aut&oacute;nomas&ndash;, con los distintos operativos de incendios forestales organizados en cada comunidad aut&oacute;noma en los que participan personal funcionario, laboral, empresas p&uacute;blicas y, en algunos casos, concesionarias privadas. A estos se suman otros servicios espec&iacute;ficos, como los de Aena, las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) del Estado o los medios de TRAGSA. El resultado es un sistema extraordinariamente fragmentado, con m&uacute;ltiples administraciones, distintos modelos de gesti&oacute;n y financiaci&oacute;n y sin una fotograf&iacute;a oficial &uacute;nica de sus efectivos.
    </p><p class="article-text">
        Esa fragmentaci&oacute;n ayuda a entender por qu&eacute;, cuando un incendio adquiere una dimensi&oacute;n extraordinaria, aparece la Unidad Militar de Emergencias. Aunque nos hayamos acostumbrado a verla combatiendo el fuego, la UME no forma parte de los servicios ordinarios de extinci&oacute;n, sino que es una unidad de las Fuerzas Armadas concebida para intervenir cuando la capacidad de respuesta debe reforzarse de forma excepcional. Cuenta con unos 3.500 militares distribuidos por el territorio nacional y capacidad para desplegarse en menos de cuatro horas. Desde su creaci&oacute;n, la mayor parte de sus intervenciones han estado relacionadas con incendios forestales y, solo en 2025, particip&oacute; en la extinci&oacute;n de 57 grandes incendios, movilizando en los momentos de mayor intensidad hasta 1.400 militares en ataque directo y cerca de 2.000 en labores de apoyo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay algo que s&iacute; sabemos en medio de este puzle, que ninguno de estos dispositivos se improvisa cuando llega el fuego, que todos existen porque se financian con dinero p&uacute;blico. La capacidad para responder a una tragedia como la que ha obligado a evacuar y confinar a m&aacute;s de 40.000 personas en el momento de escribir esta columna se construye con impuestos. El valor y la entrega de quienes se enfrentan a las llamas son indiscutibles, pero ser&iacute;a un error quedarnos atrapadas y atrapados entre la &eacute;pica de su heroicidad y los discursos simplistas propios de la antipol&iacute;tica, que desprecian lo p&uacute;blico mientras se benefician de ello, para olvidar algo tan importante como son las condiciones en las que trabajan y los medios de los que disponen para hacer frente a incendios cada vez m&aacute;s devastadores.
    </p><p class="article-text">
        La prevenci&oacute;n de los incendios tambi&eacute;n es una pol&iacute;tica p&uacute;blica que requiere invertir durante todo el a&ntilde;o en gesti&oacute;n forestal. El coste econ&oacute;mico, ambiental y humano de apagar incendios y reconstruir despu&eacute;s lo que nunca debi&oacute; perderse siempre ser&aacute; mayor que el de prevenirlos. Es cierto que, cuando llega la tragedia, la solidaridad aparece entre las vecinas y vecinos abren sus casas, ayudan a evacuar animales, llevan agua, comida o un lugar donde dormir. Pero esa solidaridad no sustituye a los servicios p&uacute;blicos porque el pueblo no apaga solo un gran incendio sin los bomberos, las brigadas forestales, pilotos, personal sanitario, agentes medioambientales, Guardia Civil, polic&iacute;as, personal de Protecci&oacute;n Civil o la UME. Personas todas ellas que tambi&eacute;n forman parte de ese mismo pueblo y que cumplen funciones p&uacute;blicas indispensables. Que representan la cara de lo p&uacute;blico de la que nunca se habla porque solo se habla de aquellos y aquellos que da mala fama. Personas que tambi&eacute;n forman parte de ese mismo pueblo y que representan la mejor cara de lo p&uacute;blico, de esa que solo nos acordamos cuando todo arde.
    </p><p class="article-text">
        La desesperaci&oacute;n y la ira de quienes lo pierden todo son comprensibles. Pero ning&uacute;n incendio se apaga solo con hero&iacute;smo y la solidaridad del pueblo, por admirable que sea, nunca podr&aacute; sustituir a unos servicios p&uacute;blicos fuertes, bien financiados y preparados para protegernos cuando m&aacute;s los necesitamos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Violeta Assiego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/incendio-apaga-heroismo_129_13405748.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 20:46:15 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Problemas que se votan en las urnas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/problemas-votan-urnas_129_13405163.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/653af6a0-7757-46c2-a86c-4d843007c984_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Problemas que se votan en las urnas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ayuso, como siempre que hay problemas serios, ha recurrido al gobierno de España para que los resuelva. Ella se ha limitado a acudir a la zona disfrazada de Presidenta cazadora con minishort y a repartir insultos sin explicar sus recortes en prevención</p></div><p class="article-text">
        Nada como una emergencia con riesgos de entidad, hasta vitales, para desnudar la realidad y, aun as&iacute;, hay quien ni siquiera la ve. No es buena idea votar toreros en lugar de bomberos, ni despreciar los servicios p&uacute;blicos, ni poner en riesgo a personas por no &ldquo;creer&rdquo; en la evidencia cient&iacute;fica del cambio clim&aacute;tico. Ha sido sobradamente advertido por los hechos, por los hechos, pero mucha gente tiene serias dificultades para enterarse bien de lo que le concierne. 
    </p><p class="article-text">
        En una Europa abrasada por el calor a extremos desconocidos, Espa&ntilde;a se lleva una de las peores partes. Desde luego ya es el pa&iacute;s con m&aacute;s superficie forestal quemada, se ha duplicado adem&aacute;s en dos semanas y ya van 120.000 hect&aacute;reas calcinadas. Son m&uacute;ltiples los  incendios ahora mismo en Espa&ntilde;a, de norte a sur, de este a oeste.
    </p><p class="article-text">
        Las alarmas se disparan cuando algo llega al ombligo del mundo, al Estado independiente de Madrid. Y lo cierto es que ha venido a lo grande. La situaci&oacute;n se est&aacute; calificando de cr&iacute;tica. Tres fuegos en zonas pobladas obligaban a evacuar a 20.000 personas en apenas dos d&iacute;as que han pasado a ser <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ultima-hora-incendios-espana-interior-asume-direccion-lucha-fuego-madrid-avila_133_13403506.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">50.000 en la tarde del viernes</a> entre evacuados y confinados, pero las cifras van aumentando casi cada hora. La presidenta Ayuso, como siempre que hay problemas serios, ha recurrido al gobierno de Espa&ntilde;a para que los resuelva y as&iacute; estamos aqu&iacute; en emergencia nacional. Ella se ha limitado a acudir a la zona disfrazada de 'Presidenta cazadora' con minishort y chaleco, abrazar se&ntilde;oras e insultar al ministro Puente y al delegado del gobierno, sin explicar sus recortes en prevenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por si faltara poco, la gravedad de los incendios se ha incrementado al fundirse los tres en un solo frente y coincidir con otro desatado en &Aacute;vila. Hasta tal punto es preocupante el momento que el gobierno espa&ntilde;ol ha pedido ayuda a la UE y ha movilizado a 1000 militares y efectivos de otras comunidades para atajar los incendios de ambas localizaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos problemas se crean o no se resuelven en origen. Ayuso es de la facci&oacute;n que rechaza la certeza cient&iacute;fica del cambio clim&aacute;tico e incluso afirma que eso es cosa &ldquo;de comunistas&rdquo;, entre aplausos de su bancada de habitual.  
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2080420708094484711?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Por supuesto que no todo es achacable al cambio clim&aacute;tico y a las olas de calor extremo. Los incendios se previenen en invierno, con las medidas necesarias, y eso cuesta dinero que algunas comunidades -a las que compete esa tarea- prefieren dedicar a otros objetivos.
    </p><p class="article-text">
        Los bomberos forestales de Madrid no han dejado de <a href="https://www.elsaltodiario.com/laboral/bomberos-forestales-madrid-advierten-del-riego-grandes-incendios-verano#" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">advertir del riesgo de grandes incendios este verano y de que la falta de personal ha afectado a las labores de prevenci&oacute;n </a>que deben realizarse en invierno. Y solo este mi&eacute;rcoles pasado lo reiteraban otra vez.    
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2080646626553614425?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Es impresionante ver a las comunidades aut&oacute;nomas que, ya con los nuevos gobiernos PP/Vox, siguen con sus pol&iacute;ticas de recortes y acuden a la UME estatal para que resuelva los problemas que les competen a ellos. Y la grosera manipulaci&oacute;n del personal, se aprecia en este sujeto de Castilla y Le&oacute;n, del incendio de &Aacute;vila. Culpa a Pedro S&aacute;nchez.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2080352531214106977?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Este mismo tipo se queja de que se dedique dinero al Desarrollo pero no de las subvenciones a las p&eacute;rdidas de la obra de Nacho Cano o similares. Es otro problema a sumar.  Tanto el PP como sus medios se apuntan a ese diluir responsabilidades culpando a otros y a declarar que es al rev&eacute;s: un cl&aacute;sico. O, como mucho, el famoso rifirrafe de este dice y el otro dice. 
    </p><p class="article-text">
        A lo largo del d&iacute;a el clima pol&iacute;tico ha empeorado. Mientras, se segu&iacute;an desalojando poblaciones por orden del Ministerio del Interior, Feij&oacute;o se ha lanzado a felicitar a sus presidentes aut&oacute;nomicos por la labor que est&aacute;n realizando en los incendios sin mencionar al gobierno. Y, entre otros, el jefe de gabinete de Ayuso, el inefable Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez, en lugar de estar parti&eacute;ndose el lomo trabajando &ldquo;terciaba&rdquo; en el insulto al ministro Oscar Puente. En serio, con esta gente no hay nada qu&eacute; hacer. 
    </p><p class="article-text">
        Urge suscribir un acuerdo para paliar el cambio clim&aacute;tico, pero esas pasan por partidos que -como Vox en Andaluc&iacute;a- exige expresamente &ldquo;combatir&hellip;el terrorismo clim&aacute;tico&rdquo;, es decir las medidas de prevenci&oacute;n porque se supone que al aplicarlas restan beneficios empresariales en el campo, por ejemplo. Incluso, con los terribles incendios actuales, salen voces &ldquo;voxeras&rdquo; culpando a la Agenda 2030 que ellos combaten. &iquest;Y Abascal? dice que &ldquo;la culpa de los incendios es del fanatismo clim&aacute;tico&rdquo;, con un par. De neuronas.  Pero, como dec&iacute;amos, hay mucha gente con serias dificultades para ver la realidad por muy cruda que se muestre. Es de vital importancia que cada ciudadano entienda cu&aacute;les son sus prioridades reales. Y las de la sociedad en la que vive y entender que puede verse perjudicada por sus decisiones est&uacute;pidas. 
    </p><p class="article-text">
        Conozco de primera mano la virulencia del fuego, lo incontrolable de ese fen&oacute;meno, en un inolvidable reportaje para Informe Semanal en el que anduvimos de noche por campos gallegos. Produce una sensaci&oacute;n de impotencia indescriptible, algo incontrolable desde la peque&ntilde;ez y vulnerabilidad humana. De ah&iacute;, un enorme respeto a cuanto se haga por evitar los incendios. Por quienes los combaten que no es tarea f&aacute;cil, ni c&oacute;moda. El fuego indiscriminado ahoga la tierra que respira por el bosque y a veces se lleva tanto en vidas, haciendas y recuerdos que no se comprende la frivolidad con la que se aborda desde una silla o ante un micr&oacute;fono. Sean serios de una vez. O si no prueben a discutirlo, mejor que en las redes o en los medios, al lado de un fuego que arde sin control. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa María Artal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/problemas-votan-urnas_129_13405163.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 20:46:14 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[SLAPP o la bofetada a la información]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/slapp-bofetada-informacion_129_13401286.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80a0c030-97b6-4bd3-bcba-618c3b016147_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1284y667.jpg" width="1200" height="675" alt="SLAPP o la bofetada a la información"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La bofetada cuando los más ricos y poderosos se gastan su tiempo y su dinero en procedimientos judiciales costosos y desmoralizadores no es solo para los reporteros y los medios para los que trabajan, sino para todo el público y su derecho fundamental a estar informado</p><p class="subtitle">Julio Iglesias se querella contra elDiario.es, contra su director y contra cuatro de sus periodistas</p><p class="subtitle">Así fueron los tres años de investigación sobre Julio Iglesias</p></div><p class="article-text">
        El acr&oacute;nimo SLAPP es tan poco conocido en Espa&ntilde;a como el problema que esconde y que afecta a todos los ciudadanos. SLAPP son las siglas en ingl&eacute;s de &ldquo;<em>strategic lawsuit against public participation</em>&rdquo;, es decir, litigio estrat&eacute;gico contra la participaci&oacute;n p&uacute;blica. Se refiere a acciones legales interpuestas por personas y entidades ricas y poderosas que est&aacute;n destinadas sobre todo a intimidar o desalentar a periodistas, activistas, investigadores u otras personas que difunden asuntos de inter&eacute;s p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino fue utilizado por primera vez por los catedr&aacute;ticos de la Universidad de Denver <a href="https://sciences.ucf.edu/sociology/person/penelope-canan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Penelope Canan y George Pring</a> en los a&ntilde;os 80. Su libro<em> SLAPPs: Getting Sued for Speaking Out (SLAPPs: Que te denuncien por levantar la voz)</em> recuerda la larga historia de persecuci&oacute;n legal a la prensa y otras voces inc&oacute;modas. Pero no es casual que estos profesores de Sociolog&iacute;a y Derecho se pusieran a estudiar este fen&oacute;meno en esa d&eacute;cada de consolidaci&oacute;n de las grandes corporaciones. El acr&oacute;nimo es un juego de palabras con <em>slap</em>, bofetada, en ingl&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La bofetada cuando los m&aacute;s ricos y poderosos se gastan su tiempo y su dinero en procedimientos judiciales costosos y desmoralizadores no es solo para los reporteros y los medios para los que trabajan, sino para todo el p&uacute;blico y su derecho fundamental a estar informado. Los periodistas tienen el deber de trabajar con diligencia para acercarse lo m&aacute;s posible a la verdad cuando es de inter&eacute;s p&uacute;blico. Pero incluso cumpliendo con su tarea de la manera m&aacute;s cuidadosa pueden sufrir estos procesos que en Espa&ntilde;a, a diferencia de otros pa&iacute;ses, incluso pueden ser penales, es decir, por delitos castigados con la c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        Para evitar estos litigios que debilitan la democracia, la Uni&oacute;n Europea aprob&oacute; una directiva en 2024 que obliga a los Estados miembros a asegurarse de que no se abusa del sistema legal contra los periodistas. Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses que sigue incumpliendo con esta directiva. 
    </p><p class="article-text">
        Las buenas palabras del Gobierno sobre la libertad de prensa y la lucha contra la desinformaci&oacute;n no se han traducido ni siquiera en el cumplimiento de esta orden europea. Este mes, <a href="https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/en/inf_26_1380" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Comisi&oacute;n Europea abri&oacute; un expediente</a> a Espa&ntilde;a (y a otros 13 pa&iacute;ses, entre ellos algunos de los que tienen los peores historiales de libertad de prensa, como Hungr&iacute;a y Grecia) por no adaptar de manera completa y correcta la directiva contra estas &ldquo;acciones legales abusivas e infundadas que est&aacute;n dirigidas a silenciar a quienes trabajan para el inter&eacute;s p&uacute;blico&rdquo;, en particular &ldquo;periodistas, defensores de los derechos humanos y organizaciones de la sociedad civil&rdquo;. La directiva importa porque da herramientas tanto a los objetivos de estas demandas para que se defiendan como a los tribunales para &ldquo;desestimar de forma temprana las demandas manifiestamente infundadas&rdquo;. Tambi&eacute;n garantiza protecci&oacute;n ante acciones de terceros pa&iacute;ses fuera de la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que esto sigue pasando y, en algunos casos, de manera muy grave. 
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/politica/julio-iglesias-querella-eldiario-director-cuatro-periodistas_1_13397000.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">querella que ha interpuesto Julio Iglesias</a> contra este peri&oacute;dico, su director y otros cuatro periodistas &ndash;Elena Cabrera, Ana Requena, Juanlu S&aacute;nchez y yo misma&ndash; es un ejemplo m&aacute;s del riesgo de investigar y publicar cuando una noticia afecta a alguien poderoso. 
    </p><p class="article-text">
        El apoyo inmediato de organizaciones nacionales, como<a href="https://www.eldiario.es/politica/fape-ampara-eldiario-frente-abusiva-e-intimidatoria-querella-julio-iglesias-objetivo-impedir-libre-ejercicio-periodismo_1_13399572.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la Federaci&oacute;n de Asociaciones de Periodistas de Espa&ntilde;a y la Asociaci&oacute;n de la Prensa de Madrid</a>, e internacionales, como <a href="https://rsf-es.org/rsf-espana-ampara-a-los-cinco-periodistas-de-eldiario-es-frente-a-la-querella-penal-interpuesta-por-julio-iglesias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reporteros Sin Fronteras</a> y el Instituto Internacional de Prensa, recuerda que es un caso transversal y que afecta al derecho a la informaci&oacute;n de todos. Espa&ntilde;a<a href="https://rsf.org/es/clasificacion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ha ca&iacute;do este a&ntilde;o seis puestos en la clasificaci&oacute;n mundial de la libertad de prensa</a>, entre otras cosas, por seguir permitiendo demandas abusivas y la persecuci&oacute;n penal del periodismo.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro trabajo period&iacute;stico concienzudo y transparente, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/tres-anos-investigacion-julio-iglesias_1_13397295.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute; explicado</a>, es nuestra mejor defensa. Pero tener que pasar por esto muestra un problema m&aacute;s grave que va m&aacute;s all&aacute; de esta investigaci&oacute;n y este peri&oacute;dico. Ojal&aacute; este trance al menos sirva para concienciar a los ciudadanos y a las autoridades p&uacute;blicas de lo que falta en Espa&ntilde;a para mejorar la calidad de nuestra democracia. Para empezar, ah&iacute; est&aacute; la directiva de la UE para cumplirla. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/slapp-bofetada-informacion_129_13401286.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 19:51:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[SLAPP o la bofetada a la información]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Libertad de prensa,Libertad de información,Julio Iglesias,Comisión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Zapatero: que su abogado sea mejor que su asesor de comunicación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/zapatero-abogado-sea-mejor-asesor-comunicacion_129_13403028.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0478065-adbf-46f3-adf6-4fc5ecdbcfb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x687y363.jpg" width="1200" height="675" alt="Zapatero: que su abogado sea mejor que su asesor de comunicación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay que reconocerle la valentía de no esconderse y dar la cara con la que le está cayendo. Pero el expresidente solo ofreció su palabra, y lo hacía tras dos meses de indicios, y solo dos días después de que su amigo y socio, y sus presuntos pagadores, lo dejasen con el culo al aire</p></div><p class="article-text">
        1977, Frost contra Nixon, tras su dimisi&oacute;n por el Watergate. 1995, I&ntilde;aki Gabilondo frente a Felipe Gonz&aacute;lez, en pleno esc&aacute;ndalo de los GAL. 2026, Javier Ruiz ante Zapatero en <em>Ma&ntilde;aneros</em> tras su imputaci&oacute;n por el caso Plus Ultra. Perd&oacute;n por la broma, pero no, <a href="https://www.eldiario.es/politica/zapatero-reaparece-niega-influencias-rescate-plus-ultra-conviccion-absoluta-inocencia_1_13400838.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la entrevista al </a>expresidente no pasar&aacute; a la historia del periodismo pol&iacute;tico. Ma&ntilde;ana ni nos acordaremos, o solo nos acordaremos porque nuevas revelaciones policiales, judiciales o period&iacute;sticas vengan a desmentir sus palabras todav&iacute;a calientes. Como dice el meme: en su cabeza era espectacular. En la suya, o en la de quien le haya aconsejado dar una entrevista en televisi&oacute;n creyendo que le ayudar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Nos sentamos ante el televisor con mucha expectaci&oacute;n, c&oacute;mo no. Tras dos meses esperando sus anunciadas explicaciones, Zapatero conced&iacute;a una entrevista. &iquest;Qu&eacute; dir&aacute;, qu&eacute; dir&aacute;&hellip;? El entrevistador estuvo a la altura, buenas preguntas y repreguntas, desmintiendo a quienes pronosticaban que, siendo la tele p&uacute;blica, ser&iacute;a un masaje. Y a Zapatero hay que reconocerle la valent&iacute;a de no esconderse y dar la cara con la que le est&aacute; cayendo. Pero el expresidente solo ofreci&oacute; su palabra, y lo hac&iacute;a tras dos meses de indicios cada vez m&aacute;s contundentes, y solo dos d&iacute;as despu&eacute;s de que <a href="https://www.eldiario.es/politica/julio-martinez-sostiene-escrito-zapatero-marcaba-pasos-seguir-lograr-rescate-plus-ultra_1_13393428.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su amigo y socio</a>, y sus <a href="https://www.eldiario.es/politica/empresarios-caso-plus-ultra-entregan-juez-cabeza-zapatero-situarlo-centro-rescate_1_13394382.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presuntos pagadores</a>, lo dejasen con el culo al aire. Lo dicho: en su cabeza era espectacular.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, a falta de explicaciones, Zapatero nos pidi&oacute; un acto de fe, pese a asegurar varias veces que no nos est&aacute; pidiendo un acto de fe. No aclar&oacute; nada porque ya lo aclarar&aacute; ante el juez, neg&oacute; todo con una &ldquo;convicci&oacute;n absoluta&rdquo;, pidi&oacute; respeto a la presunci&oacute;n de inocencia, se quej&oacute; con raz&oacute;n de algunos excesos en la investigaci&oacute;n, y ya. &ldquo;Puedo explicarlo todo&rdquo;, dijo al arrancar, pero no nos explic&oacute; nada, as&iacute; que solo  nos queda la fe. Y el cari&ntilde;o, que tampoco nos lo pide, que es una forma elegante de ped&iacute;rnoslo: &ldquo;que no me crean por fe ni por cari&ntilde;o, sino por los hechos&rdquo;, repiti&oacute;, pero los hechos conocidos no le acompa&ntilde;an.
    </p><p class="article-text">
        Zapatero lleva dos meses pidiendo fe y cari&ntilde;o. Lo hizo en <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-actualidad-politica-directo_6_13231493_1123032.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el mensaje en v&iacute;deo</a> el d&iacute;a que se supo su imputaci&oacute;n, lo reiter&oacute; en el comunicado que public&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/politica/zapatero-declarar-juez-completamente-inocente-les-pido-confianza_1_13310511.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras declarar ante el juez</a>, y lo ha vuelto a suplicar en televisi&oacute;n: fe y cari&ntilde;o. Y es cierto que hay votantes, militantes y dirigentes de su partido, que le siguen teniendo fe y cari&ntilde;o, y <a href="https://www.eldiario.es/politica/psoe-mantiene-apoyo-inocencia-zapatero-entrevista-tve-pp-considera-tomadura-pelo_1_13402170.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mantienen la confianza</a> pese a las sucesivas revelaciones. A ellos los habr&aacute; convencido, o al menos no los decepcion&oacute;. Pero m&aacute;s all&aacute; de los <em>Zetapelievers</em> de hierro, nadie se qued&oacute; contento con la entrevista, ni los socios y apoyos parlamentarios del gobierno, ni por supuesto la oposici&oacute;n, ni la totalidad de medios y comentaristas. Un &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        Yo no le tengo fe ni mucho cari&ntilde;o, pero s&iacute; algo de simpat&iacute;a. As&iacute; que, por su bien, le deseo que tenga mejor abogado que asesor de comunicaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/zapatero-abogado-sea-mejor-asesor-comunicacion_129_13403028.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 19:51:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Zapatero: que su abogado sea mejor que su asesor de comunicación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[José Luis Rodríguez Zapatero]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Zapatero rompe el silencio, pero no las dudas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/zapatero-rompe-silencio-no-dudas_129_13402552.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/85e39eda-fe6f-4c35-bba8-3dd827b31193_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x771y400.jpg" width="1200" height="675" alt="Zapatero rompe el silencio, pero no las dudas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El desgaste del expresidente merece leerse con algo de humanidad, pero la empatía por el sufrimiento acumulado, los derechos vulnerados o el daño familiar no pueden sustituir el escrutinio sobre lo que sigue sin aclarar. Puede repetir cuantas veces quiera que es inocente  -tiene todo el derecho a decirlo mientras no se demuestre lo contrario—, pero una negación reiterada no es una prueba como, por cierto, tampoco lo es el testimonio de un empresario hasta que se contraste documentalmente
</p><p class="subtitle">El PSOE mantiene su apoyo a la inocencia de Zapatero tras su entrevista en TVE y el PP la considera “una tomadura de pelo”</p></div><p class="article-text">
        Ni se corrompi&oacute;, ni influy&oacute; en <a href="https://www.eldiario.es/politica/zapatero-reaparece-niega-influencias-rescate-plus-ultra-conviccion-absoluta-inocencia_1_13400838.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el rescate de Plus Ultra, </a>ni cre&oacute; una sociedad offshore, ni utiliz&oacute; a sus hijas como testaferros. Zapatero defiende su inocencia. Otra vez. Esta, ante las c&aacute;maras de TVE, despu&eacute;s de 65 d&iacute;as de silencio desde que declar&oacute; como imputado ante la Audiencia Nacional por siete delitos, entre ellos el de tr&aacute;fico de influencias. Pero, la pregunta sobre <a href="https://www.eldiario.es/economia/origen-si-declaradas-claves-detras-posible-delito-fiscal-peritaje-joyas-zapatero_1_13297701.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de d&oacute;nde salieron las joyas que le fueron incautadas por la UDEF </a>y clavadas en el coraz&oacute;n de la izquierda sigue sin respuesta, si bien de sus palabras se deduce que le fueron entregadas durante su etapa como presidente del Gobierno. De lo contrario no hubiera aceptado como discutible el incumplimiento del C&oacute;digo del buen Gobierno aprobado durante su mandato. &iquest;Devolverlas? Ya est&aacute;n en manos de la polic&iacute;a judicial y al expresidente le producen una &ldquo;alergia profunda&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hay algo muy extra&ntilde;o en ver a un expresidente con una dilatada y reconocida carrera pol&iacute;tica sentado en un plat&oacute; para hablar sin decir nada de joyas, de derechos fundamentales, de confianza en la justicia, de relaciones personales, del derecho de defensa de los imputados en un proceso penal&hellip; Hab&iacute;a ante las c&aacute;maras un hombre visiblemente desgastado y en ocasiones enfurecido por algunos titulares publicados, incluidos los que dan por bueno que la entrevista que concedi&oacute; a Ma&ntilde;aneros 360 fue por recomendaci&oacute;n del Gobierno. Nada hubo de eso. 
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n tuvo que ver con el impacto que su imputaci&oacute;n ha tenido en el conjunto de la izquierda, m&aacute;s all&aacute; de los l&iacute;mites del PSOE, y con la decepci&oacute;n profunda que Zapatero sabe que sienten quienes hasta ahora le reivindicaban como faro moral y ejemplo a seguir entre los ex que orbitan en la pol&iacute;tica. A todos ellos les pidi&oacute; que conf&iacute;en en &eacute;l, no por fe ni por cari&ntilde;o, sino por los hechos. El problema es que los hechos conocidos hasta ahora, y no aclarados por el expresidente, siguen siendo inciertos, lo que a&ntilde;ade m&aacute;s dudas a la incertidumbre ya suscitada. Hay quien en el PSOE cree incluso que Zapatero concedi&oacute; la entrevista &ldquo;para que le quieran y no para que le crean&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el desgaste del expresidente merece leerse con algo de humanidad, la empat&iacute;a por el sufrimiento acumulado, los derechos vulnerados o el da&ntilde;o familiar no pueden sustituir el escrutinio sobre lo que dijo, sobre todo lo que no dijo. Porque m&aacute;s all&aacute; de la solemnidad con la que afirm&oacute; no haberse nunca corrompido y distinguir entre la relaci&oacute;n personal y la estrategia de defensa del que parece sigue siendo su amigo <a href="https://www.eldiario.es/politica/julio-martinez-no-aclara-juez-habria-mediado-zapatero-salvar-plus-ultra-cobro_1_13395223.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Julio Mart&iacute;nez, pese a haberle traicionado con un escrito ante la Fiscal&iacute;a en el que le acusa de cobrar una comisi&oacute;n del 1% por el rescate de Plus Ultra,</a> poco aport&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Sigue incomprensiblemente sin desvelar la procedencia de las joyas y el valor otorgado en el peritaje que encarg&oacute; despu&eacute;s de que el <a href="https://www.eldiario.es/politica/tasacion-encargada-juez-estima-1-3-millones-euros-joyas-intervenidas-zapatero_1_13295614.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">juzgado las valorara en 1,3 millones de euros.</a> Su argumento es que debe respetar el procedimiento y hablar primero ante el juez, pero lo cierto es que se comprometi&oacute; a hacerlo diez d&iacute;as despu&eacute;s de declarar en la Audiencia y ha pasado ya mes y medio. &ldquo;Es un regalo de cortes&iacute;a, personal, de hace muchos a&ntilde;os. Su valor ser&aacute; sometido a contradicci&oacute;n, no hab&iacute;a af&aacute;n patrimonial. No pod&iacute;amos imaginar su valor. No voy a decir el pa&iacute;s de origen. No hay intenci&oacute;n de defraudar, fue un regalo de cortes&iacute;a personal, sin uso. Esa es la verdad&rdquo;, fue todo lo que declar&oacute; al respecto. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo dem&aacute;s, insisti&oacute; en <a href="https://www.eldiario.es/politica/zapatero-reaparece-niega-influencias-rescate-plus-ultra-conviccion-absoluta-inocencia_1_13400838.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que no intervino, ni habl&oacute; con la SEPI o el Gobierno</a> para mediar en el rescate de Plus Ultra, pese a la contradicci&oacute;n con el testimonio reciente de Julio Mart&iacute;nez. Luego, subray&oacute; lo evidente, esto es que corresponde a la acusaci&oacute;n demostrar los hechos que se le imputan y no al investigado demostrar su inocencia, sin embargo, cuando existe un testimonio directo en su contra el silencio no suele ser un buen aliado.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/politica/policia-acusa-hijas-zapatero-emitir-facturas-encubrir-pagos-supuesto-trafico-influencias_1_13248783.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La facturaci&oacute;n de la empresa de sus hijas,</a> uno de los asuntos que m&aacute;s ha alimentado a la <em>prensa carn&iacute;vora</em> en los &uacute;ltimos tiempos, apenas le mereci&oacute; una negaci&oacute;n gen&eacute;rica y el anuncio de que ellas mismas se encargar&aacute;n de demostrar su inocencia. Una protecci&oacute;n familiar, leg&iacute;tima en lo humano, que no resuelve tampoco la pregunta sobre el origen del dinero cobrado, cuyas cantidades por cierto puso en cuesti&oacute;n el expresidente.
    </p><p class="article-text">
        La entrevista, en resumen, no zanja nada, solo desplaza el problema porque Zapatero puede repetir cuantas veces quiera que es inocente y que nunca se corrompi&oacute; -y tiene todo el derecho a decirlo mientras no se demuestre lo contrario&mdash;, pero una negaci&oacute;n reiterada en un plat&oacute; no es una prueba como, por cierto, tampoco lo es el testimonio de un empresario hasta que se contraste documentalmente. Las dudas persisten.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Palomera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/zapatero-rompe-silencio-no-dudas_129_13402552.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 19:50:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Zapatero rompe el silencio, pero no las dudas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corrupción política,José Luis Rodríguez Zapatero,Tráfico de influencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué lo llaman 'asuntos públicos' cuando quieren decir intereses privados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/llaman-asuntos-publicos-quieren-decir-intereses-privados_129_13399771.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d03b4ebc-79b1-409d-a593-81cd8ff26cfd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1541y369.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué lo llaman &#039;asuntos públicos&#039; cuando quieren decir intereses privados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La supuesta contribución democrática de los “asuntos públicos” palidece a la vista de la enorme desigualdad de trato de la administracion entre quienes llegan del brazo de un lobista o no. Ser parte de esa estructura de desigualdad no me parece el mejor destino para un ex presidente</p></div><p class="article-text">
        Estamos aprendiendo mucho con el caso Plus Ultra. Las &uacute;ltimas revelaciones de Julio Mart&iacute;nez Mart&iacute;nez me han hecho reflexionar sobre la amistad. Resulta chocante o&iacute;r a los periodistas definirle como amigo de Zapatero, y a continuaci&oacute;n escuchar c&oacute;mo lo ha delatado ante el juez. Arist&oacute;teles dej&oacute; escrito que &ldquo;los que se quieren por inter&eacute;s no se quieren por s&iacute; mismos, sino en la medida en que se benefician algo los unos de los otros&rdquo;. Llamar amigo a Julito nos confunde, pero &ldquo;correveidile&rdquo; tampoco lo veo soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El verdadero desorden conceptual, no obstante, se ha generado en torno a la influencia de las empresas privadas en la gesti&oacute;n p&uacute;blica. Hay todo un sector de negocio dedicado a ello. En algunos pa&iacute;ses, y en Bruselas, tienen la suerte de que est&aacute; regulado. En Espa&ntilde;a se propuso establecer un registro de lobbies por primera vez en 2013 pero, qu&eacute; l&aacute;stima, los partidos que nos han convencido de que no tienen nada en com&uacute;n, se han puesto de acuerdo en que Espa&ntilde;a no legisle sobre el lobby. Ah&iacute; seguimos.
    </p><p class="article-text">
        Regulemos al menos la sem&aacute;ntica. Los directivos de Plus Ultra han explicado que durante la pandemia necesitaban alguien que les abriera la puerta de la administracion para tratar de acogerse al rescate. Les comprendo. La administraci&oacute;n es una caja negra. Son c&eacute;lebres los apuros que pasan quienes se quedan en paro intentando conseguir una simple cita del SEPE&hellip; C&oacute;mo ser&aacute; lograr 53 millones de pr&eacute;stamo para una aerol&iacute;nea. No quiero ni imaginarlo.
    </p><p class="article-text">
        La administraci&oacute;n refina cada d&iacute;a los muros que levanta ante el ciudadano. Con el entorno digital lo est&aacute;n bordando porque les proporciona un parapeto mucho mejor que la cl&aacute;sica ventanilla. Y encima no hay ni que ver la cara a esos ciudadanos tan pesados con sus derechos y prestaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Ante esas puertas cerradas ha crecido un sector llamado &ldquo;asuntos p&uacute;blicos&rdquo;, denominaci&oacute;n confusa, pues se trata de empresas que se dedican a los &ldquo;intereses privados&rdquo;. Exactamente defienden a una empresa ante la administraci&oacute;n para que sus necesidades sean atendidas. De asuntos p&uacute;blicos, nada.
    </p><p class="article-text">
        La gente que hace trabajo de <em>lobby</em> explica que abrir las puertas de la administracion es un ejercicio de democracia. Cuando alguien va a regular un sector, pongamos el el&eacute;ctrico, es fundamental para el proceso legislativo escuchar a las el&eacute;ctricas, que aportan conocimiento t&eacute;cnico y su punto de vista. Esa es la parte confesable. 
    </p><p class="article-text">
        La menos confesable es que se contratan servicios de lobby para presionar. Soy muy comprensiva con los intereses de cada cual, y considero leg&iacute;timos los de las empresas. Su inter&eacute;s declarado es hacer dinero, por tanto nadie se llama a enga&ntilde;o (salvo cuando dicen que quieren mejorar la calidad legislativa). Como es la parte menos confesable, Zapatero nunca lo confes&oacute; pero, seg&uacute;n su antiguo amigo, es lo que hac&iacute;a presuntamente mientras muchos cre&iacute;mos que hac&iacute;a pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Hay muchos conflictos cuando uno se dedica a defender intereses privados despu&eacute;s de haber servido a lo p&uacute;blico. El m&aacute;s pol&iacute;tico trata de desigualdad. El parado tambi&eacute;n tiene intereses: quiere leg&iacute;timamente cobrar su prestaci&oacute;n. Pero como no paga servicios de lobby, pasa noches en vela tratando de conseguir una cita en el SEPE o busca un amigo que conozca un amigo que tenga un primo dentro del SEPE. El <em>lobby</em> de los pobres de toda la vida es tener amigos hasta en el infierno . 
    </p><p class="article-text">
        La supuesta contribuci&oacute;n democr&aacute;tica de los &ldquo;asuntos p&uacute;blicos&rdquo; palidece a la vista de la enorme desigualdad de trato de la administracion entre quienes llegan del brazo de un lobista o no. Ser parte de esa estructura de desigualdad no me parece el mejor destino para un ex presidente.
    </p><p class="article-text">
        El sector empez&oacute; llamando a su actividad &ldquo;hacer <em>lobby</em>&rdquo;, porque quienes quer&iacute;an influir esperaban en el vest&iacute;bulo del Parlamento brit&aacute;nico, all&iacute; donde los ciudadanos abordaban a sus representantes. La palabra se desprestigi&oacute;, pero es preferible a esa enga&ntilde;ifa de &ldquo;asuntos p&uacute;blicos&rdquo;. Que me perdonen la RAE, Fund&eacute;u y el esp&iacute;ritu de L&aacute;zaro Carreter. <em>Lobby</em> es un anglicismo feo, pero al menos no introduce confusi&oacute;n deliberada. Los asuntos p&uacute;blicos los defiende, en teor&iacute;a, la administraci&oacute;n. Si funcionara de verdad y para todo el mundo, sus puertas se abrir&iacute;an sin pagar. Eso s&iacute; ser&iacute;a democr&aacute;tico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Lozano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/llaman-asuntos-publicos-quieren-decir-intereses-privados_129_13399771.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 19:27:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué lo llaman 'asuntos públicos' cuando quieren decir intereses privados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[José Luis Rodríguez Zapatero]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El canto de las sirenas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/canto-sirenas_129_13399665.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/634bf761-d72e-4514-b20a-830ae82eb5ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147826.jpg" width="5712" height="3213" alt="El canto de las sirenas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todo se arreglará cuando Feijóo y Abascal lleguen a La Moncloa. Entonces, albricias, hará más fresquito, bajarán los precios, los moros serán expulsados y tendremos toros en TVE</p></div><p class="article-text">
        No voy a dejar que los malajes me arruinen lo mucho que queda de este verano de 2026, probablemente el m&aacute;s fresquito del resto de nuestros d&iacute;as. Como ustedes, amigas lectoras, amigos lectores, sufro los calores desmesurados de estos d&iacute;as, y, adem&aacute;s, con el convencimiento de que, de haber tenido poder, nosotros hubi&eacute;ramos combatido desde hace lustros el calentamiento global con medidas en&eacute;rgicas. Pero, ay, las petroleras impusieron su poder y estamos como estamos, v&iacute;ctimas de una can&iacute;cula tremebunda y de sus corolarios, esos incendios forestales gigantescos a los que seguir&aacute;n en oto&ntilde;o inundaciones catastr&oacute;ficas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, aunque achicharrado, sigo vivo y coleando, disfrutando de los placeres estivales a mi alcance: unos ba&ntilde;os en la playa, almuerzos y cenas con amigos a los que hac&iacute;a meses que no ve&iacute;a, una tarde en un cine fresquito viendo la recreaci&oacute;n de <em>La Odisea</em> de Christopher Nolan, la velada en la que La Roja gan&oacute; muy merecidamente el Mundial del f&uacute;tbol. Y, miren, tanto <em>La Odisea</em> como la final del Mundial me han confirmado que hay historias que terminan teniendo un final feliz. Odiseo consigui&oacute; llegar a &Iacute;taca y reencontrarse con Pen&eacute;lope, el f&uacute;tbol limpio y coral de La Roja consigui&oacute; imponerse a las marruller&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que no quiero que me arruinen el resto del verano los aciagos personajes que, desde el mism&iacute;simo primer martes despu&eacute;s del Mundial, han recuperado el protagonismo de la agenda medi&aacute;tica nacional. Esos jueces militantes de la Toga Nostra que condenan a cualquier zurdo con meras sospechas y elucubraciones, cual en los tiempos de Torquemada y la Santa Inquisici&oacute;n. Esos empresarios corruptos que se acogen a una doctrina bautizada con el apellido Aldama y que establece que sus pecados les ser&aacute;n perdonados si arrojan basura, por infundada que sea, contra los acusados zurdos. Esos pol&iacute;ticos plet&oacute;ricos de malafoll&aacute; que solo ven cosas negativas, jam&aacute;s positivas, en la realidad espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Que les den, yo prefiero alegrarme por la visi&oacute;n de Espa&ntilde;a que ahora comparten decenas de millones de personas en todo el planeta, desde la sufrida Gaza hasta el Nueva York progresista, pasando por buena parte de Europa y Am&eacute;rica Latina. La visi&oacute;n de un pa&iacute;s joven y plural, currante y talentoso, alegre y triunfador que veo en miles de publicaciones en lenguas muy diversas en, por ejemplo, Instagram. Espa&ntilde;a se asocia as&iacute; con una idea muy camusiana: no hay la menor incompatibilidad entre la <em>joie de vivre</em> y la solidaridad. No la hay, no. Y no es de extra&ntilde;ar que insistiera en ello un Camus nieto de menorquines por v&iacute;a materna y leal compa&ntilde;ero de viaje de los libertarios espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        F&iacute;jense, incluso podr&iacute;a terminar bien la historia de la amnist&iacute;a que el actual Parlamento espa&ntilde;ol concedi&oacute; a los participantes en la intentona secesionista catalana de la pasada d&eacute;cada. Como dec&iacute;amos tanta gente de buena fe, aquella amnist&iacute;a era un instrumento &uacute;til y leg&iacute;timo para la reconciliaci&oacute;n nacional. As&iacute; lo ha sentenciado el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea. Pero, claro, el tribunal europeo est&aacute; constituido por un pu&ntilde;ado de magistrados instruidos que saben que, desde los tiempos de la Atenas de Pericles, el perd&oacute;n es medicinal para cerrar heridas colectivas. Nada que ver, pues, con esos togados carpetovet&oacute;nicos amargados por la sed de venganza y una visi&oacute;n excluyente de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Supongo que tocar&aacute;n las narices todo lo que puedan nuestros togados antes de dar su brazo a torcer y aplicar sin m&aacute;s zancadillas una ley aprobada por el Parlamento espa&ntilde;ol y bendecida por el tribunal europeo. Y es que ellos se consideran la encarnaci&oacute;n de la soberan&iacute;a nacional, de la aut&eacute;ntica, la eterna, la que no se basa en cosas tan f&uacute;tiles como unas elecciones populares. As&iacute; se han sentido durante demasiado tiempo los militares que protagonizaron el 18 de julio de 1936 y el 23 de febrero de 1981: salvadores de la patria por la gracia de Dios.
    </p><p class="article-text">
        Como los marineros de Odiseo, me tapar&eacute; los o&iacute;dos con cera para no escuchar en lo que resta del verano los cantos de sirena de fiscales, jueces, politicastros y telepredicadores. Ya s&eacute; lo que dir&aacute;n porque llevan dici&eacute;ndolo desde hace a&ntilde;os: que Espa&ntilde;a es invivible, que todo va manga con hombro, que nos invaden hordas oscuras, que debemos temer por nuestras viviendas, que el Gobierno debe caer de inmediato, que hay que celebrar elecciones anticipadas y que todo se arreglar&aacute; cuando Feij&oacute;o y Abascal lleguen a La Moncloa.  Entonces, albricias, har&aacute; m&aacute;s fresquito, bajar&aacute;n los precios, los moros ser&aacute;n expulsados y tendremos toros en TVE.
    </p><p class="article-text">
        Pero, recuerden, las sirenas no eran hermosas mujeres con cola de pez en <em>La Odisea</em> ni, en general, la mitolog&iacute;a griega. No eran tan tiernas y adorables como las pintan ahora las pelis infantiles de Walt Disney. Las sirenas eran criaturas atroces con un hermoso rostro femenino quiz&aacute;, pero cuerpo de ave rapaz. Y su canto melodioso tan solo pretend&iacute;a hechizar a los marineros para atraerlos hacia las rocas, donde naufragar&iacute;an y ser&iacute;an devorados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Valenzuela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/canto-sirenas_129_13399665.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 19:27:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El canto de las sirenas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La gran transferencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gran-transferencia_129_13399881.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/43abdb42-7f03-4e35-a177-fd316042d60e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La gran transferencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quien compra hoy un piso por seis, diez o veinte veces lo que pagó su anterior propietario está haciendo exactamente lo mismo que los arrendatarios: una gran transferencia al vendedor, solo que con la ayuda del banco y a pagar en treinta o cuarenta años de hipoteca</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Llega un punto en el que da la sensaci&oacute;n de que m&aacute;s que pagando a una persona por una casa, lo que est&aacute;s es pag&aacute;ndole un sueldo&rdquo;. Hace unos d&iacute;as, Ainhoa D&iacute;az y Ra&uacute;l S&aacute;nchez <a href="https://www.eldiario.es/economia/gran-transferencia-paga-recibe-28-000-millones-euros-alquileres-ano-espana_1_13336879.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicaron en estas p&aacute;ginas un an&aacute;lisis sobre las transferencias de renta</a> que todos los a&ntilde;os los arrendatarios hacen a los arrendadores en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Es un trabajo extraordinario, imprescindible, por los testimonios que incorpora, por los datos que aporta &mdash;como que la cantidad que los arrendatarios pagan cada a&ntilde;o asciende a 28.000 millones de euros&mdash;, pero sobre todo porque pone nombre a la realidad econ&oacute;mica central de la sociedad del siglo XXI: la <em>gran</em> <em>transferencia</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que cada a&ntilde;o, en todos los pa&iacute;ses de Occidente se repite la misma operaci&oacute;n: una parte de la poblaci&oacute;n entrega a otra un porcentaje creciente de sus ingresos a cambio de poder vivir en alg&uacute;n sitio. Como explican D&iacute;az y S&aacute;nchez, la mayor&iacute;a de los pagadores son j&oacute;venes y m&aacute;s pobres, mientras que la mayor&iacute;a de los receptores son personas mayores que les doblan la renta. Para centenares de millones de personas, esa transferencia es el acto central de su vida econ&oacute;mica: la primera preocupaci&oacute;n y la que ordena todas las dem&aacute;s decisiones &mdash;d&oacute;nde vivir&aacute;n, si estudiar&aacute;n, si comer&aacute;n carne esta semana, d&oacute;nde ir&aacute;n de vacaciones o si sus hijos tendr&aacute;n clases de apoyo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que el trabajo de D&iacute;az y S&aacute;nchez no alcanza a decir es que esa gran transferencia no se agota en el alquiler; no se limita a los arrendamientos. Quien compra hoy un piso por seis, diez o veinte veces lo que pag&oacute; su anterior propietario est&aacute; haciendo exactamente lo mismo que los arrendatarios: una <em>gran transferencia </em>al vendedor, solo que con la ayuda del banco y a pagar en treinta o cuarenta a&ntilde;os de hipoteca.
    </p><p class="article-text">
        Y alguien podr&iacute;a pensar que esto siempre ha sido as&iacute;, que todas las generaciones tuvieron que invertir una parte de sus ingresos para pagar su casa; es normal que la gente tenga que pagar por su piso. O que quienes se esforzaron para comprar su casa tienen derecho a recibir una retribuci&oacute;n por su inversi&oacute;n. Hay una historia moral que nos han contado muchas veces sobre c&oacute;mo nuestros padres se esforzaron y ahorraron para comprarse un piso (y entonces, hemos de leer entre l&iacute;neas, tienen derecho a que ahora alguien les pague por ese piso mucho m&aacute;s dinero del que les cost&oacute;).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero en qu&eacute; deber&iacute;a consistir esa retribuci&oacute;n? Lo justo ser&iacute;a que cada generaci&oacute;n pagara por una vivienda lo que cost&oacute; en su d&iacute;a, actualizado por el IPC &mdash;como se hace con las pensiones&mdash; o, siendo m&aacute;s generosos, por lo que hayan crecido los salarios o el PIB per c&aacute;pita.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ha ocurrido es otra cosa: el precio de la vivienda ha crecido much&iacute;simo m&aacute;s deprisa que cualquiera de esas referencias. Y esa diferencia no tiene nada que ver con lo que hayan hecho sus propietarios: est&aacute; provocada<a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sube-precio-vivienda_129_13199806.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> por un pacto pol&iacute;tico que quiso que una generaci&oacute;n pudiera enriquecerse comprando una casa</a>.
    </p><p class="article-text">
        En esto consiste <em>la gran transferencia:</em> En que los adultos de hoy materialicen la promesa de progreso que el Estado le hizo a sus padres hace 40 o 50 a&ntilde;os, a&uacute;n en una econom&iacute;a que lleva d&eacute;cadas sin crecer lo suficiente para cumplirla.
    </p><p class="article-text">
        Para hacer realidad esa promesa, las generaciones de trabajadores actuales  llegan a pagar 8 veces m&aacute;s por su casa que las que compraron en el siglo XX. Y por esta raz&oacute;n hoy en los hogares se trabajan m&aacute;s horas que hace 50 a&ntilde;os, a pesar de los incrementos de la productividad que se han producido en este tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Mucho m&aacute;s all&aacute; de un problema moral evidente, la gran transferencia presenta dos inmensos problemas para la sociedad. El primero, es evidente, es que es insostenible: es un gigantesco esquema ponzi. Aunque se ha vuelto un lugar com&uacute;n pensar que el precio de la vivienda no dejar&aacute; de crecer, la realidad es que hay un l&iacute;mite f&iacute;sico al n&uacute;mero de horas que una familia puede dedicar a pagar por su casa. M&aacute;s tarde o m&aacute;s temprano &ndash;yo dir&iacute;a que m&aacute;s temprano&ndash; los precios dejar&aacute;n de subir a esta velocidad, la ecuaci&oacute;n se dar&aacute; la vuelta y una generaci&oacute;n no podr&aacute; vender por m&aacute;s de lo que compr&oacute;. Algunos datos sobre el mercado inmobiliario global apuntan a que podr&iacute;amos estar muy cerca de ese momento.
    </p><p class="article-text">
        El segundo problema, no tan evidente, tiene que ver con el mundo que estamos haciendo. Hace 40 o 50 a&ntilde;os, cuando se construy&oacute; el parque de vivienda actual, comprar una vivienda era un acto de futuro. Se pagaba al constructor, los salarios de los obreros que levantaban el edificio, el del arquitecto que lo firmaba, los materiales que se estaban utilizando o los muebles que llenar&iacute;an las habitaciones. Nadie pagaba apenas nada por el suelo, que a menudo era p&uacute;blico y hab&iacute;a sido cedido, ni hab&iacute;a un capital ocioso esperando llevarse una parte del beneficio, porque tambi&eacute;n la financiaci&oacute;n a menudo part&iacute;a de las cajas de ahorro y otras iniciativas sin &aacute;nimo de lucro. La inversi&oacute;n<em> </em>que hac&iacute;an nuestros padres pon&iacute;a en marcha empresas e impulsaba un pa&iacute;s: era una transferencia que una sociedad se hac&iacute;a a s&iacute; misma para seguir avanzando.
    </p><p class="article-text">
        Hoy la compraventa de vivienda no pone en marcha nada. Cada vez que un joven firma una hipoteca, el dinero que pone encima de la mesa pasa a retribuir algo que ocurri&oacute; hace muchos a&ntilde;os: o bien el capital del comprador original, o bien el del financiador de turno, o bien el del propietario del suelo. 
    </p><p class="article-text">
        No se explica que la econom&iacute;a europea est&eacute; estancada &mdash;mucho m&aacute;s cuando la ciencia, la comunicaci&oacute;n, la cultura y otros &aacute;mbitos de la vida no dejan de avanzar&mdash; sin hacerse cargo de este fen&oacute;meno. La <em>gran transferencia</em> se ha convertido en una forma de pagar una deuda &mdash;ficticia&mdash; con el pasado. Una que nos est&aacute; dejando sin recursos para invertir en lo que est&aacute; por venir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gran-transferencia_129_13399881.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 19:26:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La gran transferencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La corrupción de nuestro tiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/corrupcion-tiempo_129_13399479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7039147-38f4-4b64-9cd1-ffc4cc984e30_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1083y327.jpg" width="1200" height="675" alt="La corrupción de nuestro tiempo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que comparten todos estos casos es una misma operación: tratar el poder público como una extensión del interés privado. Milei y Trump lo hacen reescribiendo las reglas para que la apropiación resulte legal; Ábalos y Cerdán, pero también parece que Zapatero, saltándoselas</p></div><p class="article-text">
        Ignoro si Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero acabar&aacute; siendo condenado por los delitos que se le atribuyen, entre ellos el de organizaci&oacute;n criminal, tr&aacute;fico de influencias y blanqueo de capitales. Pero, a medida que avanza la investigaci&oacute;n y algunos de sus antiguos socios buscan aliviar su propia situaci&oacute;n procesal, emulando <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/aldama-convirtio-heroe-derecha_129_13329689.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la estrategia de Aldama</a>, resulta cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil sostener que todo se reduce a una campa&ntilde;a de difamaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sea como sea, los indicios han permitido que Zapatero aparezca ante el imaginario p&uacute;blico al mismo nivel que &Aacute;balos o Santos Cerd&aacute;n. Es decir, un ex secretario general del PSOE y antiguo presidente del gobierno se encuentra en el mismo tenebroso lugar que dos de los &uacute;ltimos secretarios de organizaci&oacute;n del PSOE, estos &uacute;ltimos acusados &mdash;y condenados parcialmente&mdash; de una riada de delitos. Habr&aacute; quien argumente que el modus operandi de los acusados, as&iacute; como las pr&aacute;cticas juzgadas en ambos casos, son t&eacute;cnica y legalmente muy diferentes. Sin embargo, si la gente las mete todas en el mismo saco es porque comparten alg&uacute;n rasgo elemental. Para entenderlo bien no podemos olvidar que la corrupci&oacute;n es tambi&eacute;n un fen&oacute;meno cultural, una determinada manera de relacionarse con el poder y con lo com&uacute;n; y que esa es una esfera diferente de la meramente legal.
    </p><p class="article-text">
        La idea de la corrupci&oacute;n como forma cultural aparece formulada con especial claridad en <em>Metamorfosis</em>, el magn&iacute;fico &uacute;ltimo libro de Yayo Herrero, donde la autora nos recuerda que la palabra corrupci&oacute;n proviene del lat&iacute;n cl&aacute;sico de donde nacen dos sentidos &mdash;la degradaci&oacute;n de algo y la compra deshonesta de voluntades&mdash; que le permiten concluir que hoy &laquo;estamos ante la alteraci&oacute;n y degradaci&oacute;n y tergiversaci&oacute;n del mundo que conoc&iacute;amos y ante nuestros ojos se produce un proceso de seducci&oacute;n y compra de voluntades global que desemboca en una impotencia e indiferencia ante el mal&raquo;. Ella tiene el foco puesto en algo mucho m&aacute;s amplio, ya que nos habla de la corrupci&oacute;n de la consistencia humana estimulada por un sistema econ&oacute;mico que no atiende a cosa distinta que no sea la maximizaci&oacute;n de la ganancia privada, pero esa imagen tambi&eacute;n est&aacute; constituida por una multitud de peque&ntilde;os casos locales e, incluso, mundanos.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda vivimos tiempos de corrupci&oacute;n. Donald Trump representa hoy la materializaci&oacute;n de muchos de los temores de Thomas Jefferson. El redactor de la Declaraci&oacute;n de Independencia advirti&oacute; en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n durante el siglo XVIII que el sistema pol&iacute;tico estadounidense pod&iacute;a degenerar en <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/estados-unidos-republica-vocacion-oligarquica_129_11984463.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una oligarqu&iacute;a donde los intereses privados terminaran imponi&eacute;ndose sobre el bien com&uacute;n</a>. Trump ha llevado esa confusi&oacute;n entre intereses p&uacute;blicos e intereses privados hasta un extremo dif&iacute;cil de imaginar hace apenas unas d&eacute;cadas. No es simplemente un empresario gobernando con mentalidad empresarial sino una persona que entiende el ejercicio del poder como una prolongaci&oacute;n natural de sus negocios. Quienes lo rodean han aprendido r&aacute;pidamente la lecci&oacute;n. Y por eso se multiplican los casos de enriquecimiento debidos a informaci&oacute;n privilegiada, como ocurri&oacute; durante las primeras semanas de la guerra contra Ir&aacute;n o como acaba de conocerse tras descubrirse que uno de los redactores de sus discursos se embols&oacute; 100.000 d&oacute;lares apostando sobre las palabras que el presidente iba a pronunciar; y que &eacute;l conoc&iacute;a mejor que nadie. Por no hablar de proyectos pol&iacute;tico-empresariales como el <em>Gaza Resort</em>, que condensa todo lo que est&aacute; mal en esta forma de ver las cosas.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, Trump no est&aacute; solo. Javier Milei, en Argentina, tambi&eacute;n ha convertido en discurso p&uacute;blico lo que antes era una caricatura en los c&iacute;rculos de filosof&iacute;a pol&iacute;tica y teor&iacute;a econ&oacute;mica; su insistencia dogm&aacute;tica en las interpretaciones extremas del liberalismo lo lleva a sostener que la defensa del inter&eacute;s privado basta, por s&iacute; sola, para producir el mayor bienestar general. En ese camino desaparecen todos los matices presentes en Adam Smith, quien populariz&oacute; la met&aacute;fora de la mano invisible, pero nunca dej&oacute; de reconocer numerosas situaciones en las que el mercado necesitaba l&iacute;mites, regulaci&oacute;n o intervenci&oacute;n p&uacute;blica. Normalizada esta interpretaci&oacute;n, ya pocos se preguntan por las formas en las que los millonarios amasaron sus fortunas; al contrario, estos se han convertido en los nuevos semi-dioses que todo el mundo desea imitar. La frontera entre lo privado y lo p&uacute;blico se ha difuminado, quedando s&oacute;lo una despiadada legitimaci&oacute;n de la invasi&oacute;n de lo p&uacute;blico a manos del poder privado, esto es, de la corrupci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En esto no est&aacute; claro si fue antes el huevo o la gallina, pero que las democracias est&eacute;n languideciendo en todas partes est&aacute; sucediendo al mismo tiempo que la legitimaci&oacute;n de estos discursos. El &eacute;xito cultural del fen&oacute;meno &ldquo;crypto-bro&rdquo; revela hasta qu&eacute; punto la especulaci&oacute;n ha sustituido al trabajo como ideal de ascenso social para una parte de la juventud. Lo mismo ocurre con quienes conciben la vivienda o las finanzas exclusivamente como instrumentos para enriquecerse a costa del esfuerzo ajeno. La l&oacute;gica dominante es la del &ldquo;s&aacute;lvese quien pueda&rdquo;: acumular hoy todos los recursos posibles porque nadie conf&iacute;a ya en que exista un futuro compartido. Y lo que rige entre individuos rige tambi&eacute;n entre Estados: la misma l&oacute;gica de acaparamiento explica la carrera de las grandes potencias por asegurarse la energ&iacute;a, los minerales y las cadenas de suministro que garanticen su supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        Lo verdaderamente grave, sin embargo, no es que Trump o Milei se comporten del modo arriba descrito. Al fin y al cabo, de ellos ya no se espera otra cosa. Lo realmente grave para nosotros es que esa misma l&oacute;gica haya terminado contaminando a quienes deb&iacute;an ser su ant&iacute;tesis. Porque es en ese contexto de auge reaccionario y de trumpismo internacional en el que el n&uacute;mero dos del PSOE decidi&oacute; organizar una trama de corrupci&oacute;n aprovechando su privilegiada posici&oacute;n en el partido y en el ministerio. No le import&oacute; que fuera durante la pandemia y desde dentro del primer gobierno de coalici&oacute;n desde la recuperaci&oacute;n de la democracia; ni que millones de personas hubieran depositado sus esperanzas en este proyecto. La investigaci&oacute;n describe una trama de mordidas, contrataci&oacute;n irregular, favores personales, prostituci&oacute;n, gastos sufragados con dinero ajeno y un entramado de beneficios privados incompatible con el ejercicio de responsabilidades p&uacute;blicas. &iquest;Qu&eacute; queremos que piense la clase trabajadora si, en un mundo donde ya casi nadie cree en la pol&iacute;tica, quienes orquestan estas tramas son l&iacute;deres que se dicen de izquierdas?
    </p><p class="article-text">
        Poco importa que, desde el punto de vista jur&iacute;dico, las causas de &Aacute;balos y Cerd&aacute;n no sean equiparables a la de Zapatero. El da&ntilde;o pol&iacute;tico pertenece a otro plano. Cualitativamente, todas estas causas son primas hermanas, porque transmiten la misma idea: que el acceso al poder puede convertirse en una v&iacute;a de enriquecimiento personal a costa de lo que es de todos. Y as&iacute; es como es visto por la inmensa mayor&iacute;a de los espa&ntilde;oles, quienes han sufrido un enorme mazazo con estos casos. Para el votante conservador, esta es la demostraci&oacute;n de que &ldquo;todos son iguales&rdquo; (de corruptos, de ser gente que aprovecha la m&iacute;nima oportunidad para llevarse al bolsillo propio lo que es de todos); para el votante progresista, esta es la claudicaci&oacute;n moral ante la ofensiva reaccionaria: &iquest;qu&eacute; sostendr&aacute; de ahora en adelante la confianza en nuestros l&iacute;deres, aquellos votados para preservar y ampliar las conquistas sociales?
    </p><p class="article-text">
        Se puede objetar que buena parte de lo que hacen Trump o Milei es perfectamente legal, mientras que a &Aacute;balos, a Cerd&aacute;n y a Zapatero se les acusa de delitos. Pero la corrupci&oacute;n, entendida como forma cultural, no se mide solo por la frontera de la ley. Lo que comparten todos estos casos es una misma operaci&oacute;n: tratar el poder p&uacute;blico como una extensi&oacute;n del inter&eacute;s privado. Milei y Trump lo hacen reescribiendo las reglas para que la apropiaci&oacute;n resulte legal; &Aacute;balos y Cerd&aacute;n, pero tambi&eacute;n parece que Zapatero, salt&aacute;ndoselas. Sin embargo, la l&oacute;gica es id&eacute;ntica, y es esa l&oacute;gica &mdash;no su encaje penal&mdash; la que corroe la idea de lo com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso la corrupci&oacute;n resulta hoy especialmente grave. No solo consiste en desviar dinero p&uacute;blico o infringir la ley; expresa una transformaci&oacute;n mucho m&aacute;s profunda, a saber, la desaparici&oacute;n de la frontera entre lo que pertenece a todos y lo que puede ponerse al servicio del inter&eacute;s particular. Al desvanecerse tal distinci&oacute;n, la corrupci&oacute;n pasa a convertirse en una forma de entender la pol&iacute;tica. Trump y Milei representan esa transformaci&oacute;n cultural, y ellos no reivindican abiertamente la corrupci&oacute;n, pero s&iacute; una concepci&oacute;n del poder en la que el inter&eacute;s privado deja de encontrar l&iacute;mites. La izquierda, por el contrario, solo puede defender lo p&uacute;blico si preserva una autoridad moral coherente con ese objetivo. Cuando algunos de sus dirigentes se enriquecen aprovechando las instituciones, tambi&eacute;n est&aacute;n debilitando la legitimidad del propio proyecto pol&iacute;tico. Democracia y Estado social nacieron precisamente para someter el poder econ&oacute;mico al inter&eacute;s general. Si esa frontera desaparece, tampoco deber&iacute;a sorprendernos que acaben debilit&aacute;ndose las libertades y los derechos que depend&iacute;an de ella.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Garzón Espinosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/corrupcion-tiempo_129_13399479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 19:26:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La corrupción de nuestro tiempo]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[El racismo ya es ley en el gobierno valenciano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/racismo-ley-gobierno-valenciano_129_13399344.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f4384687-8fca-43d5-9787-568ad791d034_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x739y391.jpg" width="1200" height="675" alt="El racismo ya es ley en el gobierno valenciano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la caída del comensal más célebre del Ventorro no ha decaído la entrega del PP a su hermano pequeño ultra. El sustituto de Mazón, Juan Francisco Pérez Llorca, no solo ha entregado políticas y presupuesto a Vox, también el relato y la validación de sus ideas. Acaba de recoger en la ley de presupuestos el concepto de "prioridad nacional"</p></div><p class="article-text">
        Cuando Carlos Maz&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/carlos-mazon-carlos-flores-reunen-abordar-investidura-veto-pp-lider-vox_1_10289550.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">firm&oacute; el 'pacto de la servilleta' en 2023 con Vox</a> &ndash;ah&iacute; estaban un par de profesionales en vivir de lo p&uacute;blico, un torero, un catedr&aacute;tico condenado por violencia de g&eacute;nero&ndash;&nbsp;ten&iacute;a claro que la ideolog&iacute;a no iba a arruinarle la posibilidad de gobernar. Acordar&iacute;a lo que hiciera falta y echar&iacute;a a andar un gobierno auton&oacute;mico con ultras y sus pol&iacute;ticas <em>iliberales</em> aunque unas semanas despu&eacute;s se la jugara Feij&oacute;o en unas elecciones generales. Al fin y al cabo, tampoco se distingu&iacute;a demasiado de lo que &eacute;l mismo opinaba. Definitivo o solo influyente, este proyecto que cab&iacute;a en dos trazos gruesos de un trozo de papel no le sent&oacute; bien a las expectativas electorales del PP nacional, que vio c&oacute;mo se desinflaban las optimistas encuestas en las urnas. Feij&oacute;o no pudo gobernar y no fue capaz de llegar a acuerdos en el Congreso de los Diputados.
    </p><p class="article-text">
        Val&egrave;ncia, una comunidad talism&aacute;n para el Partido Popular y de peso espec&iacute;fico en Espa&ntilde;a, inaugur&oacute; un ciclo con un Vox con tanta vara de mando dentro del gobierno como para poner en entredicho el clima y las pol&iacute;ticas verdes o hacer calar las supuestas exageraciones woke. Si total siempre ha hecho calor. Un a&ntilde;o y tres meses despu&eacute;s, la provincia se enter&oacute; a golpe de 231 muertos de que ese negacionismo pol&iacute;tico, llevado a la cadena de servicios p&uacute;blicos, mataba. 
    </p><p class="article-text">
        Pero Vox, que ya hab&iacute;a impuesto debates tan arcaicos como superados, restando energ&iacute;a a la labor de un gobierno que realmente mejore la calidad de vida de los gobernados &ndash;que si el catalanismo, que si las &eacute;lites, que si los zurdos, que si las denuncias falsas&ndash; sigui&oacute; aumentando los timones de los que dispon&iacute;a. Tras la dana, se convirti&oacute; en necesario para la supervivencia de Maz&oacute;n. El expresident consigui&oacute; que le apoyaran a &eacute;l y a sus presupuestos en mayo de 2025, al tiempo que se permit&iacute;a construir m&aacute;s cerca de la costa, renegaba de la tasa tur&iacute;stica, perdonaba impuestos a Iberdrola, se castellanizaban las escuelas o se renunciaba a topar los precios de la vivienda. El precio a pagar fue escuchar al dirigente decir que &ldquo;no admitiremos repartos de inmigraci&oacute;n ilegal&rdquo; o que &ldquo;apoyamos firmemente a nuestros agricultores, ganaderos y pescadores, por eso rechazamos y llamamos a la acci&oacute;n en contra del Pacto Verde Europeo&rdquo; que promulg&oacute; su propio partido en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Pero con la ca&iacute;da del comensal m&aacute;s c&eacute;lebre del Ventorro no decay&oacute; la entrega del partido mayoritario a su hermano peque&ntilde;o ultra, que se convirti&oacute; en favorito. El sustituto de Maz&oacute;n, Juan Francisco P&eacute;rez Llorca, sab&iacute;a que si quer&iacute;a ser apoyado en Les Corts como president deb&iacute;a entregar m&aacute;s. No solo muchas pol&iacute;ticas y presupuesto, sino el relato y la validaci&oacute;n a Vox. Los de Abascal dijeron que, seg&uacute;n c&oacute;mo les sonara lo que que Llorca dijera en p&uacute;blico en su discurso, le votar&iacute;an o no. Es decir, si Llorca sal&iacute;a del armario del PP para meterse en el de Vox ante los ojos de toda Espa&ntilde;a, ser&iacute;a president. Los lisonjeros comentarios del aspirante para los de Abascal en su discurso de investidura gener&oacute; pudor dentro de sus propias filas, porque abandonaba las banderas de su propio partido para entregar su coraz&oacute;n a las de Vox: &ldquo;El Pacto Verde Europeo es la mayor amenaza para nuestros agricultores&rdquo;, &ldquo;vamos a defender nuestro sector primario frente a las condiciones de Bruselas y una impostura ecologista que las &eacute;lites europeas quieren convertir en un dogma&rdquo;, &ldquo;ning&uacute;n menor [inmigrante] va a estar mejor que con sus familias&rdquo;, &ldquo;la convivencia, la seguridad y la preservaci&oacute;n [de la identidad] no es ser racista ni alarmista&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Al tiempo que alertaba de que la inmigraci&oacute;n pone en apuros al sistema de bienestar, su gobierno ha reducido impuestos (ha rebajado <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/perez-llorca-rebaja-irpf-25-rentas-72-000-euros-22-000-euros_1_13267033.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un 25% m&aacute;s a las rentas de m&aacute;s de 72.000 euros que a las de 22.000 euros</a>), sigue estando en contra de cobrar la tasa tur&iacute;stica y no ha apoyado el nuevo sistema de financiaci&oacute;n que beneficia a la Comunitat Valenciana presentado por el Gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles, lo que empez&oacute; en 2023 como una firma program&aacute;tica entre colegas (las relaciones entre PP y Vox son extraordinariamente cercanas en Val&egrave;ncia frente al resto de territorios), se ha consumado como otro empuj&oacute;n m&aacute;s hacia la validaci&oacute;n del racismo como concepto. PP y Vox han acordado <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/pp-vox-aprueban-presupuestos-perez-llorca-ultimos-legislatura-mencion-prioridad-nacional_1_13398223.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una ley de presupuestos que incluye el concepto de &ldquo;prioridad nacional&rdquo;.</a> Es poner por escrito que los que nacieron aqu&iacute; tengan m&aacute;s derechos y que los tengan antes que los que nacieron fuera, un concepto que va contra la Constituci&oacute;n y la l&oacute;gica y que, aplicado internacionalmente, pondr&iacute;a a todos los espa&ntilde;oles que hay por el mundo como ciudadanos de segunda aunque tuvieran un trabajo, pagaran impuestos, fueran ni&ntilde;os, mayores o personas vulnerables. Tambi&eacute;n condena a poner a la cola a los hijos de aquellos que han llegado despu&eacute;s a Espa&ntilde;a. El PP, preguntado despu&eacute;s del pleno y ante las cr&iacute;ticas a un concepto racista que pone a los nacionales primero, lo ha querido rebautizar luego en el &aacute;mbito del &ldquo;arraigo&rdquo; y &ldquo;empadronamiento&rdquo;. Si gana quien m&aacute;s arraigo tiene, perder&aacute;n los nacidos fuera de la Comunitat, sean de la raza y nacionalidad que sean, incluyendo espa&ntilde;oles de otras comunidades aut&oacute;nomas.
    </p><p class="article-text">
        Siempre habr&aacute; gente espa&ntilde;ola con &ldquo;m&aacute;s puntos&rdquo; en este carn&eacute; xen&oacute;fobo reci&eacute;n inventado. Es el intento de la antig&uuml;edad racial y nacional como carta de naturaleza, la divisi&oacute;n social como lema, la asunci&oacute;n de que la mejora de los servicios p&uacute;blicos pasa por recortarlos y echar usuarios, en lugar de mejorarlos a medida que entran m&aacute;s personas y m&aacute;s contribuyentes. La validaci&oacute;n de una sociedad que, no solo es imperfecta e injusta, sino que se siente orgullosa de serlo y lo firma por ley. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Ejerique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/racismo-ley-gobierno-valenciano_129_13399344.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 19:26:55 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El patriotismo que incomoda a Vox]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/patriotismo-incomoda-vox_129_13395975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31322b66-e7d5-4d38-a9bf-aefb1514d4a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1051y472.jpg" width="1200" height="675" alt="El patriotismo que incomoda a Vox"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunos recuerdos sobreviven mucho más tiempo. En 2010 quedó grabado el gol de Iniesta como el emblema de una España capaz de reconocerse, aunque fuera por un instante, en su diversidad territorial. En 2026 permanecerá otra escena: la de un equipo que representó una España forjada en la convivencia</p></div><p class="article-text">
        Los grandes &eacute;xitos deportivos rara vez se circunscriben a la esfera estrictamente deportiva. Se convierten en relatos compartidos, en momentos que condensan un modelo de convivencia. La victoria de Espa&ntilde;a frente a Argentina para conquistar su segundo Mundial pertenece a esa categor&iacute;a de acontecimientos: este conjunto no solo ha ganado un campeonato, sino que ha contribuido a redefinir una identidad nacional m&aacute;s abierta e integradora.
    </p><p class="article-text">
        El paralelismo con 2010 resulta inevitable. Aquel equipo conquist&oacute; el primer Mundial apenas unas semanas despu&eacute;s de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el <em>Estatut</em>. El pa&iacute;s se adentraba entonces en una crisis pol&iacute;tica que marcar&iacute;a buena parte de la d&eacute;cada siguiente. En ese contexto, los internacionales ofrecieron una imagen de cohesi&oacute;n que las instituciones eran incapaces de transmitir. Xavi, Puyol, Iniesta, Piqu&eacute;, Casillas, Xabi Alonso o Villa proyectaban una comunidad transversal cuando el debate p&uacute;blico empezaba a fracturarse alrededor del modelo de Estado.
    </p><p class="article-text">
        Diecis&eacute;is a&ntilde;os despu&eacute;s, el combinado vuelve a proclamarse campe&oacute;n del mundo. Pero la discusi&oacute;n ha cambiado. Si en 2010 el gran debate era territorial, hoy la pregunta ha pasado a ser otra: qui&eacute;n forma parte del &laquo;nosotros&raquo;. La celebraci&oacute;n en Madrid termin&oacute; de condensar esa transformaci&oacute;n. Sobre el escenario conviv&iacute;an las banderas de las comunidades aut&oacute;nomas y j&oacute;venes que tienen ra&iacute;ces en Ghana, Guinea Ecuatorial o Francia. Pocas fotograf&iacute;as resumen mejor la Espa&ntilde;a del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo, una parte de la izquierda mantuvo una relaci&oacute;n inc&oacute;moda con la identidad nacional espa&ntilde;ola y sus s&iacute;mbolos &mdash;la bandera, el himno o la propia camiseta&mdash;, percibidos desde la Transici&oacute;n como un patrimonio exclusivo del franquismo. Pero las din&aacute;micas colectivas cambian. Hoy buena parte de la izquierda celebra este triunfo porque ya no identifica tales emblemas con una ideolog&iacute;a concreta, sino con una ciudadan&iacute;a heterog&eacute;nea. Ese desplazamiento cultural dice tanto sobre nuestra sociedad como el propio resultado deportivo.
    </p><p class="article-text">
        El polit&oacute;logo Michael Billig llam&oacute; <em>nacionalismo banal</em> a esos referentes cotidianos que alimentan el sentimiento de pertenencia casi sin que nos demos cuenta. Los colores, los escudos o la iconograf&iacute;a deportiva nunca son elementos neutros. Tambi&eacute;n ah&iacute; se disputa el proyecto colectivo. Por eso este vestuario trasciende el deporte: ayuda a normalizar una Espa&ntilde;a en la que la diferencia deja de verse como algo excepcional para formar parte de la identidad compartida. Quiz&aacute; por eso la reacci&oacute;n de una parte de la derecha y de la extrema derecha fue tan reveladora. Apenas hab&iacute;an pasado unas horas desde la victoria cuando el &eacute;xito de la selecci&oacute;n volvi&oacute; a leerse en clave de confrontaci&oacute;n pol&iacute;tica y de antisanchismo, incapaz de sostener por un momento un relato compartido.
    </p><p class="article-text">
        No es casual que la extrema derecha haya convertido la &laquo;prioridad nacional&raquo; en una de sus principales banderas. Tampoco que, tras la victoria, tanto Vox como el PP recurrieran casi de inmediato al marco de la polarizaci&oacute;n partidista para interpretar un &eacute;xito que millones de ciudadanos viv&iacute;an como un motivo de celebraci&oacute;n colectiva. La batalla ya no consiste solo en ganar elecciones, sino en decidir qui&eacute;n pertenece a la comunidad pol&iacute;tica. Frente a esa agenda, esta selecci&oacute;n desmonta sin propon&eacute;rselo uno de los pilares de esa ret&oacute;rica. Lamine Yamal o Nico Williams forman parte del imaginario colectivo sin tener que justificar qui&eacute;nes son. Su sola presencia desmiente la premisa de que existan ciudadanos de primera y de segunda. Son la expresi&oacute;n m&aacute;s visible de una sociedad inclusiva que hace tiempo dej&oacute; de ser una promesa para convertirse en una realidad cotidiana. 
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que resulte dif&iacute;cil presentar la inmigraci&oacute;n como una amenaza cuando algunos de los rostros que hoy despiertan mayor orgullo colectivo son hijos de ese mestizaje. Tampoco sostiene ese marco la imagen de millones de personas celebrando los goles de futbolistas cuyas historias familiares desdibujan esas fronteras imaginarias.
    </p><p class="article-text">
        Ese es el mayor legado de este Mundial. Un campeonato no elimina el racismo ni las proclamas de odio. Pero los referentes s&iacute; importan. Las im&aacute;genes compartidas una y otra vez acaban moldeando la forma en que una sociedad se mira a s&iacute; misma. Las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes aprenden tanto de aquello que celebran como de las narrativas que escuchan. 
    </p><p class="article-text">
        Los Mundiales pasan. Los goles acabar&aacute;n ocupando un lugar en la memoria deportiva. Pero algunos recuerdos sobreviven mucho m&aacute;s tiempo. En 2010 qued&oacute; grabado el gol de Iniesta como el emblema de una Espa&ntilde;a capaz de reconocerse, aunque fuera por un instante, en su diversidad territorial. En 2026 permanecer&aacute; otra escena: la de un equipo que represent&oacute; una Espa&ntilde;a forjada en la convivencia. Un grupo que demuestra que el patriotismo no necesita construirse contra nadie, que este pa&iacute;s puede seguir siendo un espacio de integraci&oacute;n y no una frontera entre amigos y enemigos, y que la pluralidad no debilita el sentimiento de pertenencia: lo fortalece. Esa, probablemente, sea la mayor victoria que deja este Mundial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anna López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/patriotismo-incomoda-vox_129_13395975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 20:24:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El patriotismo que incomoda a Vox]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mejor los abrazos de Lamine Yamal que los gritos ayusers contra Sánchez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mejor-abrazos-lamine-yamal-gritos-ayusers-sanchez_129_13395593.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9dd5b70b-4a89-48ef-b034-793bc62b7882_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x511y838.jpg" width="1200" height="675" alt="Mejor los abrazos de Lamine Yamal que los gritos ayusers contra Sánchez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Corre Nico Williams a dar la medalla de oro del Mundial a la madre que le enseñó el valor del esfuerzo. Lamine Yamal reparte abrazos. En Nueva York insultan a Sánchez al modo 'ayuser' a 6.000 euros la entrada como poco. La vida viaja en el mismo carrusel</p><p class="subtitle">
Yo también soy español, español, español</p></div><p class="article-text">
        Vivimos un tiempo m&aacute;s guiado por las emociones que por la racionalidad, m&aacute;s por la &ldquo;creencia&rdquo; que por la ciencia, los expertos lo corroboran. Es mal asunto cuando desaparecen las razones, la base, porque las emociones son mucho m&aacute;s f&aacute;ciles de manipular y de llevarnos a equ&iacute;vocos. Y es algo que sabemos impl&iacute;citamente hasta desde el primer enamoramiento. Pues, estos d&iacute;as hemos vivido un c&iacute;rculo completo de esos impactos que turban el &aacute;nimo en cualquier direcci&oacute;n, porque a los habituales en alza, se a&ntilde;ad&iacute;an los provocados por todo un campeonato del mundo de f&uacute;tbol que ha ganado la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        Tras toda clase de dimes y diretes durante el desarrollo del mundial, llegamos a una final especialmente significativa. Espa&ntilde;a se enfrenta a Argentina, la campeona en ese momento y que ha ganado el trofeo ya en tres ocasiones. Apenas van a tirar a puerta en el largu&iacute;simo encuentro con pr&oacute;rroga, pero en lugar de golpear el bal&oacute;n, golpean a los jugadores espa&ntilde;oles. Con una gran permisividad del &aacute;rbitro. Dos goles anulados con dudoso fuera de juego, uno de Nico Willians, que acaba de salir y clava en la porter&iacute;a el gol de su vida, el de la victoria. Menos mal que hubo otro despu&eacute;s que dio el triunfo a Espa&ntilde;a.  
    </p><p class="article-text">
        Argentina reacciona mal a la derrota. Se producen agresiones de sus jugadores y cuerpo t&eacute;cnico a los espa&ntilde;oles, contin&uacute;an en realidad. <a href="https://twitter.com/AlbertOrtegaES1/status/207911467455815703" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aqu&iacute; uno de los varios ejemplos</a>. Aqu&iacute;: <a href="https://twitter.com/Ma_WuKong/status/2079097875355869421" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> un resumen de agresiones durante el partido</a>. Y hasta se vuelven de espaldas cuando Espa&ntilde;a recibe el trofeo. Messi, probablemente el mejor jugador del mundo, hab&iacute;a intentado inculpar de una falta a Cucurella, pero al terminar el partido rompe a llorar. Y entendemos perfectamente que llora porque es la &uacute;ltima vez que jugar&aacute; un mundial, m&aacute;s a&uacute;n que por no haber conseguido ganarlo. Emociones contrapuestas, potentes, que habr&aacute; de&hellip; racionalizar. 
    </p><p class="article-text">
        Argentina es un caos en manos del ultra Milei, quien por superstici&oacute;n no ha ido al partido y, sin superstici&oacute;n, ha perdido. No es inocuo para la sociedad vivir esas tensiones y esas penurias mal repartidas. Aunque es mucho suponer que esa sea la causa de la violencia desatada en el campo, no descarten sin embargo que un clima de tal cariz influye -para mal- en la sociedad que lo padece.
    </p><p class="article-text">
        Lamine Yamal, en cambio, va dando abrazos. A jugadores argentinos tambi&eacute;n. A su hermanito, que no cabe en s&iacute; de alegr&iacute;a. Al rey, que se lo devuelve con la misma efusi&oacute;n. Al seleccionador nacional. Otro caso, el de Luis de la Fuente. Mal recuerdo dej&oacute; su actitud en el caso de Rubiales y Jenni Hermoso, pero ha sido tan excepcional su trabajo con la selecci&oacute;n, se advierte tal cari&ntilde;o y respeto en el equipo que emociona y queremos creer que todo el mundo tiene alguna vez un <em>mal d&iacute;a</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Lo de Nico Williams conmueve al m&aacute;ximo y llena de orgullo tenerlo ah&iacute;. Ese correr a darle la medalla de oro a su madre, a la que se recorri&oacute; el Sahara -donde la dejaron tirada- embarazada y descalza para llegar a Espa&ntilde;a y empezar una nueva vida. Este hijo magn&iacute;fico es una recompensa al esfuerzo tan grande y ojal&aacute; todos entendieran qu&eacute; es luchar por el futuro, superando tantas dificultades. Ese primer paso al menos: luchar por el futuro. Conseguir un hijo como Nico Williams, eso ya es de nota: de Matr&iacute;cula de Honor. 
    </p><p class="article-text">
        Hubo actitudes dignas frente a Trump, y hasta alguna broma por su empe&ntilde;o en acaparar &eacute;l tambi&eacute;n el triunfo de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola. Como todo lo que toca ese pat&eacute;tico ser. Salud&oacute; adem&aacute;s a Pedro S&aacute;nchez y ha declarado que ya no tiene ning&uacute;n recelo contra Espa&ntilde;a. Hasta la pr&oacute;xima.  
    </p><p class="article-text">
        En las terrazas del Paseo de la Castellana cantaban -seg&uacute;n referencias- &ldquo;Pedro S&aacute;nchez, hijo de puta&rdquo;. Tambi&eacute;n en Nueva York algunos de quienes pudieron pagarse el car&iacute;simo viaje con vuelos, estancia y entradas (solo &eacute;stas <a href="https://www.idealista.com/news/finanzas/economia/2026/07/17/906757-mundial-2026-las-entradas-para-la-final-cuestan-entre-6-130-y-34-100-euros" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">costaban entre 6.130 y 34.100 euros cada una</a>). Son reacciones emocionales inducidas. Ayuso, la autora material del insulto que ha saltado hasta la otra orilla del Atl&aacute;ntico, cosecha muchos m&aacute;s motivos para ser odiada y despreciada -por personas informadas, racionales, y con &eacute;tica, naturalmente- y ya ven.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, los elogios internacionales a la selecci&oacute;n, pero tambi&eacute;n a la Espa&ntilde;a actual que la acoge, han sido numerosos, como este del profesor de Derecho de la Universidad de Howard Ziyad Motala, sudafricano, que escribe en Al Jazeera: &ldquo;<a href="https://www.aljazeera.com/opinions/2026/7/20/last-night-i-was-spanish-and-so-were-millions-around-the-world#:~:text=Anoche%20fui%20espa%C3%B1ol,Universidad%20de%20Howard" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anoche fui espa&ntilde;ol, al igual que millones de personas en todo el mundo</a>.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que saliendo de esa burbuja del triunfo deportivo, con todas esas emociones positivas, negativas, contradictorias, conviene saber que en la vida cotidiana vienen a estar igual. Y que la irracionalidad hace mucho da&ntilde;o y puede ser muy injusta. Algunos medios de los que est&aacute;n al servicio del PP y el equipo crispador de guardia del partido se muestran entusiasmados -otra emoci&oacute;n- con una noticia: &ldquo;S&aacute;nchez hunde a Espa&ntilde;a en el peor puesto de su historia en el ranking de corrupci&oacute;n&rdquo;. A&ntilde;aden un subt&iacute;tulo con datos parciales; los reales son estos: el &uacute;ltimo &iacute;ndice de percepci&oacute;n elaborado por Transparencia Global de la corrupci&oacute;n situ&oacute; a Espa&ntilde;a en el puesto 49 de 182 pa&iacute;ses, &ldquo;ocho por debajo del lugar que ocup&aacute;bamos cuando S&aacute;nchez lleg&oacute; a Moncloa&rdquo; (dicen en la informaci&oacute;n sesgada por incompleta, dado que no proporcionan el total: 182 pa&iacute;ses). Parece que intentaban -sin &eacute;xito, como ven- que nadie repare en la eficacia del odio que inducen, de los bulos que esparcen. Porque esto es verdad que se lo han trabajado a fondo.
    </p><p class="article-text">
        En absoluto hay m&aacute;s corrupci&oacute;n ahora -a pesar de que hay y duele e indigna como siempre o m&aacute;s- que en &eacute;pocas anteriores del PP. En absoluto. Lo que pasa es que ese estudio no mide los datos, s&iacute; la percepci&oacute;n de la corrupci&oacute;n -y bien claro lo dice el enunciado-.Y la percepci&oacute;n, con los casos judicializados del estilo de la mujer y el hermano de S&aacute;nchez o del fiscal general, machacados a diario, durante meses, se perciben aunque se tengan los sentidos atrofiados, plastificados: ojos, nariz, boca&hellip; y, por supuesto, el cerebro. Para percibir -y m&aacute;s entre informaciones sesgadas- hace falta una br&uacute;jula de gran precisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Qu&eacute; da&ntilde;o han hecho! Al punto de ese hallazgo que exhiben con orgullo, porque deber&iacute;an titular: &ldquo;Entre el <em>lawfare</em> y la cloaca medi&aacute;tica hemos conseguido que Espa&ntilde;a baje ocho puestos, hasta el 49 en percepci&oacute;n de la corrupci&oacute;n&rdquo;. Que tampoco estaba para tirar cohetes en el puesto 41 con Rajoy.  
    </p><p class="article-text">
         Las emociones nos hacen experimentar toda la gama de las sensaciones desde las m&aacute;s terribles a las realmente maravillosas. Del desasosiego o la tristeza a la sensaci&oacute;n de felicidad. Nos hacen sentir, vivir. Pero es indispensable una br&uacute;jula que nos deje los pies bien asentados en la tierra, porque esa es la forma de calibrar la realidad. 
    </p><p class="article-text">
        Para todo en la vida, es imprescindible de hecho, pero si nos atenemos a lo experimentado estos d&iacute;as, creo preferibles los abrazos de Lamine Yamal a los est&uacute;pidos gritos de inspiraci&oacute;n ayuser &ldquo;S&aacute;nchez, hijo de puta&rdquo; y cuanto llevan ambos mensajes detr&aacute;s. Reflexionen c&oacute;mo funcionan mejor los pa&iacute;ses y las gentes que vivimos en ellos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa María Artal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mejor-abrazos-lamine-yamal-gritos-ayusers-sanchez_129_13395593.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 20:24:41 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Luis Goytisolo, certero, tirando a dar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/luis-goytisolo-certero-tirando-dar_129_13393583.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6088c141-f3dc-4bc3-bda1-e4ba903f60b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1005y714.jpg" width="1200" height="675" alt="Luis Goytisolo, certero, tirando a dar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ha muerto Luis, el menor de los hermanos Goytisolo. Lo traté poco, a diferencia de José Agustín, con quien tuve una buena amistad, o de Juan, que no llegué a conocer. El caso de los Goytisolo, tres escritores de gran nivel, es insólito. Luis Goytisolo lo atribuía a un golpe de dados de la genética</p></div><p class="article-text">
        Ha muerto Luis, el menor de los hermanos Goytisolo. Lo trat&eacute; poco, a diferencia de Jos&eacute; Agust&iacute;n, con quien tuve una buena amistad, o de Juan, que no llegu&eacute; a conocer. Con Jos&eacute; Agust&iacute;n habl&aacute;bamos en catal&aacute;n; con Luis, siempre gentil y algo distante, en castellano. Quiz&aacute; es significativo. En asunto de simpat&iacute;as ling&uuml;&iacute;sticas y culturales, las aproximaciones son instintivas, y las diferencias de temperatura se sienten con precisi&oacute;n de d&eacute;cimas. 
    </p><p class="article-text">
        El caso de los Goytisolo, tres escritores de gran nivel, es ins&oacute;lito. Luis Goytisolo lo atribu&iacute;a a un golpe de dados de la gen&eacute;tica. Hab&iacute;an existido letraheridos en su fam&iacute;lia, comentaba, y &ldquo;de repente, siguiendo las leyes de Mendel de los guisantes lisos y amarillos, aparecieron tres &rdquo;verdes y rugosos&ldquo; de golpe: mis hermanos y yo, tres escritores. Es un caso de concentraci&oacute;n gen&eacute;tica.&rdquo; Caso excepcional, pero no &uacute;nico: sucedi&oacute; con las  hermanas Bront&euml;, o con los  hijos de Thomas Mann. 
    </p><p class="article-text">
        Le&iacute; hace a&#324;os el libro mayor de Luis Goytisolo, <em>Antagon&iacute;a</em>, que &eacute;l consideraba el epicentro de toda su obra. Hay una leyenda sobre su g&eacute;nesis: su autor, comprometido con la lucha antifranquista,  particip&oacute; en la creaci&oacute;n clandestina de la primera c&eacute;lula del PSUC en la Universidad de Barcelona y fue detenido y encarcelado en Carabanchel. Encerrado 35 d&iacute;as  en una celda de aislamiento a causa de una huelga de hambre, habr&iacute;a imaginado all&iacute; su obra, un ciclo de cuatro novelas que abarcan desde la primera postguerra hasta el tardofranquismo. En aquella celda, cont&oacute; en alguna ocasi&oacute;n Luis Goytisolo, &ldquo;trac&eacute; el esquema, el tono, lo esencial de lo que iba a ser <em>Antagon&iacute;a</em>: la vida de alguien hasta que decide ser escritor; este escritor escribiendo; el escritor visto desde fuera y convertido en protagonista por una prima suya; y la novela que escribe &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es un libro extenso, de arquitectura compleja, laber&iacute;ntica, de lectura no precisamente f&aacute;cil, pero a menudo divertida. Se ha dicho que es una gran novela, y que su autor era digno del Nobel, equiparable a Karl Kraus o a Robert Musil. Es decir mucho, y yo no sabr&iacute;a opinar al respecto. Prever si <em>Antagon&iacute;a</em>  ser&aacute;, o no,  considerada en el futuro c&oacute;mo una de las obras maestras de la narrativa espa&ntilde;ola del siglo XX est&aacute; totalmente fuera de mi alcance. Cuando le&iacute; el libro apreci&eacute; su calidad, pero me interes&oacute; no por razones literarias sino pol&iacute;ticas y generacionales. Me interes&oacute; como testimonio y registro del l&eacute;xico, la  ret&oacute;rica y los modos de pensar de los distintos grupos humanos, en coexistencia y en pugna, de la Catalu&ntilde;a de una larga &eacute;poca, desde el comienzo de la dictadura de Franco hasta su crep&uacute;sculo; unos a&ntilde;os que yo he vivido. La obra abunda en la descripci&oacute;n detallista de ambientes, paisajes y personajes; en la recopilaci&oacute;n, a menudo ir&oacute;nica, o  sarc&aacute;stica, de las expresiones, sensibilidades y maneras de pensar de un pa&iacute;s y de una   &eacute;poca. Aunque en el libro se incluye la consigna de <em>&ldquo;despojar el relato de elementos ambientales&rdquo;, </em>su autor no solo no la sigui&oacute;, sino que hizo m&aacute;s bien lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;todo utilizado por Luis Goytisolo, que fue calificado por Pere Gimferrer de &ldquo;parodia impasible&rdquo;, incluye la transcripci&oacute;n de los lenguajes del mundo rural de la infancia del protagonista, del ambiente nacionalcat&oacute;lico de su juventud, del comunismo de su etapa  militante, as&iacute; como de los nacionalismos espa&ntilde;ol y catal&aacute;n, como espejos antag&oacute;nicos confrontados. No se trata exactamente de reproducciones fieles y escuetas, ni tampoco de deformaciones a la manera burlesca de las pinturas de James Ensor o de George Grosz (o, m&aacute;s llanamente, de los espejos deformantes del Tibidabo). El m&eacute;todo de Goytisolo es m&aacute;s sutil: basta una tenue acentuaci&oacute;n, o un ejercicio de simple reiteraci&oacute;n, para hacer aparecer la impostura o el absurdo.   
    </p><p class="article-text">
        Mario Vargas Llosa, comentando esas certeras recreaciones de &ldquo;las ret&oacute;ricas de izquierda, de centro y de derecha&rdquo; en <em>Antagon&iacute;a</em>, dijo que eran &ldquo;flechas tan perversas como divertidas, que infaliblemente dan en el blanco&rdquo;, y formul&oacute; las preguntas que se plantean al lector cada vez que Luis Goytisolo tira a dar y acierta:  &ldquo;El autor se divierte y nos divierte, y sin embargo, al final de la carcajada, en los peque&ntilde;os pliegues de la sonrisa, descubrimos de pronto un desagradable sabor, algo viscoso e inesperado: &iquest;qui&eacute;n se est&aacute; riendo de qui&eacute;n, de qu&eacute; nos estamos riendo, hay motivos para re&iacute;rse?<strong>&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las cosas que me interesaron de <em>Antagon&iacute;a</em> es el uso de las formas m&aacute;s mestizas del castellano que se habla en Catalu&ntilde;a. Los ejemplos, abundantes, revelan una voluntad  de testimonio deliberada, sistem&aacute;tica: &ldquo;usted rai que tiene temperamento&rdquo;, &ldquo;si tuviera m&aacute;s temperamento no tendr&iacute;a tanta pancha&rdquo;, &ldquo;s&oacute;lo de mirarlos me entra angunia&rdquo;, &ldquo;no rundines m&aacute;s&rdquo;, &ldquo;vamos a enchamparla&rdquo;, &ldquo;estoy muy atabalada&rdquo;,, &ldquo;una mujer muy charraira&rdquo;, &ldquo;tiene un aspecto de trincheraira&rdquo;, &ldquo;&iquest;qu&eacute; collons quer&eacute;is conseguir con huelgas pac&iacute;ficas?&rdquo;, &ldquo;cuando se gire la tortilla arreglaremos cuentas&rdquo;, etc&eacute;tera. 
    </p><p class="article-text">
        Me parece, aunque esta impresi&oacute;n m&iacute;a es quiz&aacute; subjetiva e inexacta, que la carga de sarcasmo que predomina en <em>Antagon&iacute;a</em> es la aplicada al catalanismo burgu&eacute;s. Son frecuentes, como en la obra de su hermano Juan, los apuntes casi antropol&oacute;gicos sobre la escatolog&iacute;a y la charcuter&iacute;a catalanas, sobre los tristes t&oacute;picos de &ldquo;esta Catalu&ntilde;a que ser&iacute;a si fuera o fuese, si hubiera o hubiese sido&rdquo;, sobre las facetas m&aacute;s <em>bomb&aacute;sticas</em> y desiterativas de la historiograf&iacute;a y la cultura del nacionalismo conservador.  
    </p><p class="article-text">
        Como si este predominio le sorprendiera a s&iacute; mismo, Luis Goytisolo se refiere, a trav&eacute;s de uno de sus personajes, a &ldquo;mi curioso rechazo de la lengua de mi familia materna, el catal&aacute;n, la inhibici&oacute;n que me apartaba de su empleo, reacio a utilizarla salvo en ocasiones excepcionales, pese a entenderla, como es l&oacute;gico, perfectamente (&hellip;) sin que sea motivo suficiente de mi rechazo la no menos com&uacute;n educaci&oacute;n franquista de la posguerra, brutalmente anticatalana en sus delirios defensivos de lo propiamente hisp&aacute;nico, esencias y valores hacia los que siempre me he sentido, si cabe, todav&iacute;a m&aacute;s refractario.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        Una explicaci&oacute;n de este doble repudio descompensado se halla quiz&aacute; en causas rec&oacute;nditas, inextricables; o, tal vez, de una simplicidad pueril. Quiz&aacute; se encuentra en el juego cruzado de los sentimientos, simpat&iacute;as y antipat&iacute;as infantiles en la pandilla del barrio y del parvulario,  como una experiencia primigenia de huella m&aacute;s profunda y duradera que las lecturas del adolescente, las conspiraciones del antifranquista universitario, o las creaciones y rumiaciones del escritor maduro.  Un sentimiento de la infancia puede ser inextirpable.
    </p><p class="article-text">
        Lo fue, en los tres hermanos Goytisolo, en el recuerdo, consciente o no, de la que fue Julia Gay, su madre, muerta el 17 de marzo de 1938 en un bombardeo franquista sobre Barcelona. &ldquo;Yo siempre hab&iacute;a tenido la idea de que la muerte de mi madre no me hab&iacute;a afectado&rdquo;, declar&oacute; Luis Goytisolo en una de sus &uacute;ltimas entrevistas, &ldquo;porque no la hab&iacute;a ni conocido: ella muri&oacute; el d&iacute;a en que yo cumpl&iacute;a tres a&ntilde;os, por la onda expansiva de la llamada <em>bomba del Coliseum&rdquo;.</em> 
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando el editor Jorge Herralde le propuso reeditar su primera novela, <em>Las afueras, </em>Luis Goytisolo la reley&oacute; de cabo a rabo y, seg&uacute;n cont&oacute;, &ldquo;me qued&eacute; de piedra porque empec&eacute; a encontrar una serie de elementos que yo no hab&iacute;a tenido conciencia en absoluto de haber introducido all&iacute;&rdquo;. No es dif&iacute;cil concluir que, adem&aacute;s de las leyes de Mendel, la muerte de Julia Gay en 1938 fue un giro del destino con un peso total, catalizador, condicionante, en las trayectorias literarias de los tres Goytisolo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raimon Obiols]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/luis-goytisolo-certero-tirando-dar_129_13393583.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 19:40:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Luis Goytisolo, certero, tirando a dar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién está enfermo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/enfermo_129_13393562.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba59f006-39ad-454a-8162-5caa8689504a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144911.jpg" width="5499" height="3093" alt="¿Quién está enfermo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿De verdad nos parece mal que no quieran trabajar cuando están enfermos, o que pretendan conciliar la vida laboral con la familiar o que les quede algo de tiempo para seguir formándose o dedicarlo a sí mismos? Hay algo que huele a podrido en esta sociedad, y no son los jóvenes</p></div><p class="article-text">
        Me llama la atenci&oacute;n que, ahora que se ha estado hablando de las bajas m&eacute;dicas y las ausencias en el puesto laboral, con mucha frecuencia se llega a la conclusi&oacute;n de que la juventud actual no tiene ganas de trabajar, que son vagos, que no muestran empuje, ambici&oacute;n y capacidad de sacrificio. Tambi&eacute;n se dice que las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes -los millenials (nacidos entre 1981 y 1996) y la generaci&oacute;n Z (de 1997 a 2012)- solo piensan en sus derechos y sus vacaciones y se les reprocha que no les importe dejar la empresa en la que prestan sus servicios para pasarse a otra donde les ofrezcan mejores condiciones. Se comenta muy negativamente que hagan uso de su derecho de no ir a trabajar cuando est&aacute;n enfermos y se ironiza sobre el que la ausencia en ocasiones se deba a enfermedades ps&iacute;quicas y no detectables a simple vista.
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me parece curios&iacute;simo que las generaciones anteriores, los que entramos en el mundo laboral hace una eternidad (o al menos eso parece) y tuvimos que apechugar con un mont&oacute;n de arbitrariedades, humillaciones y abusos, en lugar de apoyar las reivindicaciones de los j&oacute;venes trabajadores, los tildemos de vagos y poco comprometidos.
    </p><p class="article-text">
        Hace unas cuantas d&eacute;cadas trabajar era algo absolutamente necesario para poder sobrevivir, las condiciones laborales eran malas en la mayor parte de los casos y muchas de las personas que est&aacute;n leyendo estas l&iacute;neas sabr&aacute;n que hubo una &eacute;poca en la que lo que entonces se llamaba &ldquo;pluriempleo&rdquo; era la &uacute;nica forma de llegar a fin de mes, especialmente si hab&iacute;a una familia que mantener. En esas circunstancias, uno o una hac&iacute;a lo que hiciera falta para mantener su empleo y, con ello, poder pagar la hipoteca o el alquiler y dar de comer a todos los de casa. Jornadas de diecis&eacute;is horas eran normales -en uno solo o sumando varios puestos de trabajo-, se trabajaba los s&aacute;bados hasta por la tarde y si hab&iacute;a que hacer horas extras para terminar un encargo se hac&iacute;an sin rechistar porque no se sab&iacute;a si al mes siguiente o al otro habr&iacute;a suficientes pedidos.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que se trabajaba much&iacute;simo y que se hac&iacute;an muchos sacrificios, pero no era porque todos los obreros estuvieran sumamente motivados o porque amaran a su empresa por encima de todo, sino porque la supervivencia hac&iacute;a necesario el dejarse explotar.
    </p><p class="article-text">
        En la zona donde yo me cri&eacute;, el valle del Vinalop&oacute;, la mayor parte de hombres y mujeres trabajaban en f&aacute;bricas en la industria del calzado haciendo m&aacute;s horas que un reloj, de d&iacute;a y de noche; las mujeres trabajaban estando embarazadas, a los dos d&iacute;as de parir, durante la lactancia. Los hombres muchas veces sal&iacute;an de una f&aacute;brica para entrar en otra o para montar un peque&ntilde;o taller independiente con otro socio. A todos les habr&iacute;a gustado que existiera una Seguridad Social, que hubiera una baja por enfermedad, por maternidad, que hubiera prestaciones sociales como el subsidio de desempleo. Se organizaron en sindicatos, lucharon por esos derechos que ya exist&iacute;an en otros pa&iacute;ses y consiguieron llegar a una situaci&oacute;n en la que, poco a poco, se fueron logrando y consolidando. Sus hijos e hijas ya no ten&iacute;an que ir a la f&aacute;brica a los seis a&ntilde;os como en el siglo XIX, o a los catorce, despu&eacute;s de un par de cursos de ense&ntilde;anza media; pod&iacute;an formarse, ir a la universidad, aprender lenguas extranjeras, hacer pr&aacute;cticas en otros pa&iacute;ses. Los padres estaban orgullosos y convencidos de que sus descendientes vivir&iacute;an mejor que ellos porque estaban mejor preparados. Para eso hab&iacute;an hecho el sacrificio de trabajar de sol a sol, de aguantar jefes ego&iacute;stas, se&ntilde;oritos arbitrarios, capataces crueles. Hab&iacute;an trabajado enfermos, agotados, con fiebre alta&hellip; todo para no perder el sueldo con el que viv&iacute;a la familia y con el que los hijos pod&iacute;an permitirse estudiar.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora que hemos conseguido que exista el derecho a no trabajar cuando est&aacute;s enfermo, resulta que hay gente de los que antes se llamaban a s&iacute; mismos &ldquo;bienpensantes&rdquo;, &ldquo;gente de bien&rdquo; -de derechas, por hablar claro-, que sospechan de todos los que piden una baja sin haberse fracturado las dos piernas y los dos brazos; conservadores (por llamarlos de alg&uacute;n modo) que quieren conservar las costumbres de la Espa&ntilde;a en la que a&uacute;n se explotaba a los obreros y se esperaba que estos, emocionados, le besaran la mano al patr&oacute;n y le agradecieran que, al fundar f&aacute;bricas y empresas, le permitieran trabajar y ganarse un sueldo.
    </p><p class="article-text">
        No todo era terrible, por supuesto. Tambi&eacute;n hab&iacute;a peque&ntilde;os negocios en los que, cuando uno entraba a trabajar a los catorce o quince a&ntilde;os, sab&iacute;a que era para siempre, hasta la jubilaci&oacute;n, que esa peque&ntilde;a empresa era pr&aacute;cticamente tu familia, que no te dejar&iacute;an tirado si las cosas iban mal. Por eso t&uacute; estabas dispuesto a hacer sacrificios, a trabajar m&aacute;s horas o a seguir yendo a tu puesto de trabajo cuando no te encontrabas bien, o incluso a veces a bajarte un poco el sueldo durante una temporada hasta que las cosas pintaran mejor. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Eso es lo que les pedimos ahora a las j&oacute;venes generaciones que, estando mejor formados, ganan menos que sus padres y entran a trabajar en empresas en las que no son m&aacute;s que una unidad intercambiable y se prescinde de ellos sin pesta&ntilde;ear cuando no cuadran los n&uacute;meros del trimestre? &iquest;De verdad nos parece mal que no quieran trabajar cuando est&aacute;n enfermos, o que pretendan conciliar la vida laboral con la familiar o que les quede algo de tiempo para seguir form&aacute;ndose o dedicarlo a s&iacute; mismos?
    </p><p class="article-text">
        Si a un empleador le parece absolutamente normal pedirle a un aspirante que sea flexible en horarios y carga de trabajo, que se sienta comprometido con la empresa y se identifique con sus metas e incluso con su marca y su aspecto, &iquest;tan raro es que el aspirante quiera saber cu&aacute;ntos d&iacute;as de vacaciones tiene, qu&eacute; sueldo le van a pagar, qu&eacute; posibilidades de ascender tiene dentro de esa empresa?
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo que de peque&ntilde;a, se o&iacute;a mucho una frase graciosa que, parodiando el Catecismo, dec&iacute;a: &ldquo;Contra el vicio de pedir est&aacute; la virtud de no dar.&rdquo; Las nuevas generaciones han decidido no dar todo lo que se les pide.
    </p><p class="article-text">
        Quienes piensan a la antigua pueden reprochar, si les parece, que uno no vaya a trabajar cuando no se encuentra bien, pero ir a trabajar estando enfermo es algo indigno de nuestra sociedad del siglo XXI, de los derechos que tanto cost&oacute; conseguir. Aparte de que, si se trata, por ejemplo, de una enfermedad contagiosa -como la gripe- es absurdo insistir en que el enfermo acuda a su puesto y vaya rociando sus virus alegremente a su alrededor hasta que todo el mundo acabe contagiado. &iquest;Por qu&eacute; hay que sacrificarse por una gran empresa a costa de nuestra salud y nuestra vida? &iquest;Qu&eacute; es concretamente lo que nos parece mal de que los j&oacute;venes hayan decidido acabar con eso?
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a ser esa reacci&oacute;n tan tristemente cl&aacute;sica de &ldquo;si yo me fastidi&eacute; en mi &eacute;poca, ahora quiero que se fastidien ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto c&oacute;mo algunos pol&iacute;ticos que no han trabajado desde hace mucho tiempo en un puesto externo a su ambiente (por no hablar de los que no lo han hecho nunca) y algunos que, siendo diputados, no pierden salario cuando enferman y no pueden acudir a su puesto en el Congreso, se atreven a sospechar de la veracidad de las enfermedades de los trabajadores, especialmente de los j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n me pregunto c&oacute;mo es posible que los empresarios, cuya motivaci&oacute;n fundamental es ganar dinero, no entiendan que sus empleados tambi&eacute;n quieren una remuneraci&oacute;n adecuada por un trabajo establecido. No se han casado con la empresa, no se les paga por hacer sacrificios, ni por una flexibilidad que no se compensa ni en t&eacute;rminos econ&oacute;micos ni en d&iacute;as libres. No se les puede reprochar no entregarse m&aacute;s. &iquest;A cambio de qu&eacute;, si muchas veces ni siquiera se les dedica una palabra de agradecimiento o de est&iacute;mulo?
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, nos llenan el cerebro con m&aacute;ximas ultracapitalistas; por otra, dos trabajos honestos de dos personas que viven juntas no son suficientes para poder permitirse un piso de alquiler y mucho menos un piso en propiedad. Y adem&aacute;s hay que entregarse m&aacute;s, flexibilizarse m&aacute;s, sacrificarse m&aacute;s para que otros se hagan cada vez m&aacute;s ricos.
    </p><p class="article-text">
        Hay algo que huele a podrido en esta sociedad, y no son los j&oacute;venes. &iquest;C&oacute;mo va a sentirse comprometida una persona joven en una empresa en la que se le considera un simple n&uacute;mero?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elia Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/enfermo_129_13393562.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 19:40:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Quién está enfermo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Empleo,Jóvenes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Asaltar el trono antes de tiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/asaltar-trono-tiempo_129_13394104.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6faa7ed9-9c62-4741-858e-d8e95c32379f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x972y402.jpg" width="1200" height="675" alt="Asaltar el trono antes de tiempo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los afiliados del PSM leyeron que lo que había tras la candidatura de Enma López a las primarias de Madrid iba más allá de arrebatar el cartel electoral a Reyes Maroto. Una victoria suya hubiera tenido consecuencias orgánicas y puesto los cimientos para una operación de desestabilización del secretario general, Pedro Sánchez, que se lleva urdiendo hace meses
</p></div><p class="article-text">
        En la pol&iacute;tica, como en el deporte, hay derrotas inesperadas, derrotas merecidas, derrotas por goleada y derrotas justas. Todas duelen y en todas alguien tiene que aprender a perder. Este domingo, <a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/espana-gana-segundo-mundial-ultimo-baile-colectivo_1_13385847.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Nueva Jersey, le toc&oacute; a Argentina.</a> En Madrid, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/reyes-maroto-gano-14-22-agrupaciones-madrid-enma-lopez-latina-hortaleza-feudos_1_13392503.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la concejal socialista Enma L&oacute;pez.</a> Y, pese a los 6.000 kil&oacute;metros de distancia que separaban un estadio de f&uacute;tbol de la sede de un partido, las dos historias acabaron del mismo modo.
    </p><p class="article-text">
        Los albicelestes cayeron 1-0 ante Espa&ntilde;a en la final del Mundial, <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/video-gol-ferran-espana-mundial-juan-carlos-rivero-miguel-angel-roman-rtve-dazn_1_13392502.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">despu&eacute;s del gol de Ferran Torres en el minuto 106</a>. Y la aspirante a arrebatar el cartel electoral del Ayuntamiento de Madrid a Reyes Maroto perdi&oacute; las primarias por dos centenares de votos. Dos ciudades y  dos descalabros con algunos parecidos.
    </p><p class="article-text">
        Perder en la pr&oacute;rroga, con el &aacute;rbitro de tu parte y con la falsa sensaci&oacute;n de que la victoria te pertenece, como les pas&oacute; a los albicelestes, duele incluso mucho m&aacute;s. Algo parecido le pas&oacute; a Enma L&oacute;pez y a los que le animaron a dar el paso creyendo haber despertado una ola de modernidad, de entusiasmo y de aire fresco que iba a desbordar de entusiasmo a los socialistas. Como Argentina, tampoco perdi&oacute; por goleada, sino por 200 votos en un censo de m&aacute;s de 5.000 militantes y con una participaci&oacute;n que apenas roz&oacute; el 35%. En ambos casos, el margen estrecho es lo que ha permitido a los vencidos a ambos lados del Atl&aacute;ntico convertir la derrota en un relato &eacute;pico, aunque en el caso de Argentina hubiera una superioridad aplastante de su rival y en el de L&oacute;pez, un pasado indeleble que pretendi&oacute; escorar.
    </p><p class="article-text">
        Si Argentina lleg&oacute; a la final segura de revalidar el t&iacute;tulo de 2022 y no lo logr&oacute; por exceso de una confianza que le llev&oacute; a subestimar al rival, L&oacute;pez crey&oacute; -o la hicieron creer- que unas cuantas tertulias, unos v&iacute;deos de cocina y una compa&ntilde;&iacute;a dispuesta a preparar el terreno para el d&iacute;a despu&eacute;s del sanchismo bastar&iacute;an para subir al podium. Se equivoc&oacute;. Primero porque presentarse como candidata contra el aparato socialista, habiendo sido aparato durante a&ntilde;os, no es la mejor estrategia de partida. Segundo porque Madrid -y menos la militancia socialista- no es la cosmopolita Nueva York, como para imitar la campa&ntilde;a de Mamdami. Tercero porque, en la cultura del PSOE, se otorga id&eacute;ntica importancia tanto al voto de la militancia como a la familia org&aacute;nica de la que se procede, y L&oacute;pez fue anta&ntilde;o protegida de los ca&iacute;dos Santos Cerd&aacute;n y Francisco Salazar. Y cuarto, porque los afiliados leyeron que lo que hab&iacute;a tras su candidatura iba m&aacute;s all&aacute; de un simple cartel electoral. 
    </p><p class="article-text">
        Una victoria de L&oacute;pez, siendo Maroto la favorita de la direcci&oacute;n federal, hubiera tenido consecuencias org&aacute;nicas y hubiera puesto los cimientos para una operaci&oacute;n de desestabilizaci&oacute;n del secretario general, Pedro S&aacute;nchez, a un a&ntilde;o de las elecciones generales, que se lleva urdiendo hace tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; estaban en primera fila el secretario general de Castilla y Le&oacute;n, Carlos Mart&iacute;nez, a quien se le acusa desde Ferraz de romper con la cultura de imparcialidad de los territorios en procesos que les son ajenos; el de Extremadura, &Aacute;lvaro S&aacute;nchez Cotrina, que alent&oacute; aunque no se dej&oacute; ver; algunos sindicalistas ya jubilados de la UGT; damnificados del sanchismo de varias federaciones y una parte del PSOE derrotado en las primarias que en 2017 enfrentaron a S&aacute;nchez con Susana D&iacute;az dispuesto otra vez a tumbar al secretario general.
    </p><p class="article-text">
        Nada que una militancia curtida en mil batallas y mil traiciones no haya vivido antes y que, en esta ocasi&oacute;n, no crey&oacute; que L&oacute;pez representara novedad ni frescura alguna, sino m&aacute;s bien una componenda m&aacute;s de las que durante lustros han tejido los socialistas para el reparto del poder org&aacute;nico y la toma de posiciones a futuro.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica diferencia con Argentina es que la selecci&oacute;n de Scaloni defend&iacute;a un trono ya conquistado y los que andaban detr&aacute;s de L&oacute;pez pretendieron asaltarlo antes de tiempo dejando ahora un futuro incierto para la concejal dentro de la estructura del partido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Palomera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/asaltar-trono-tiempo_129_13394104.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 19:40:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Asaltar el trono antes de tiempo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PSOE Madrid,PSOE,Reyes Maroto,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yo también soy español, español, español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/espanol-espanol-espanol_129_13394353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6b12d3a-2a09-4004-ac82-dac07c930086_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x213y656.jpg" width="1200" height="675" alt="Yo también soy español, español, español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es cierto que muchos tenemos una relación conflictiva con los símbolos nacionales y con ciertas exhibiciones de nacionalismo (esas que precisamente abundan cuando hay un éxito deportivo). Pero estamos hartos de tener que dar explicaciones, de sentirnos sospechosos, de parecer españoles de segunda, menos españoles, poco españoles, antiespañoles</p></div><p class="article-text">
        El domingo por la noche me puse una bufanda con los colores de la bandera espa&ntilde;ola (rojigualda), mis hijas se pintaron la cara en los mismos tonos, vimos el partido en casa de mi madre, sufrimos durante dos horas, nos indignamos con la marruller&iacute;a argentina, gritamos &ldquo;uy&rdquo; varias veces, temimos que llegasen los penaltis, cantamos con locura el gol de Ferran, le pedimos la hora al &aacute;rbitro, y celebramos el pitido final gritando por la ventana.
    </p><p class="article-text">
        Y ya est&aacute;, no hay m&aacute;s que decir. Soy espa&ntilde;ol, voy con mi selecci&oacute;n, y deseo la victoria en el Mundial como deseo las de mis compatriotas en otras competiciones, no solo deportivas, tambi&eacute;n en Oscars y Premios Nobel. En el caso del Mundial, adem&aacute;s, sin ser yo futbolero -y teniendo muchos reparos al gran negocio del f&uacute;tbol- me alegra la felicidad de quienes s&iacute; lo viven con pasi&oacute;n, se me contagia y me uno con gusto a un estado de &aacute;nimo colectivo que, como pa&iacute;s, nos endulza por unos d&iacute;as otros sinsabores.
    </p><p class="article-text">
        Y ya est&aacute;, no hay m&aacute;s que explicar. No voy gritando el &ldquo;yo soy espa&ntilde;ol, espa&ntilde;ol, espa&ntilde;ol&rdquo;, pero s&iacute; soy espa&ntilde;ol, incluso a veces soy espa&ntilde;ol, espa&ntilde;ol, espa&ntilde;ol, cuando mi pa&iacute;s o sus representantes (deportivos, culturales, pol&iacute;ticos) me dan motivos para estar orgulloso de serlo (ganando un Mundial o condenando en foros internacionales el genocidio de Israel en Gaza, sin que sean <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/palestina-celebra-victoria-espana-mundial-israel-continua-ataques_132_13392338.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cosas equiparables</a>).
    </p><p class="article-text">
        Como espa&ntilde;ol de izquierda, federalista, republicano e internacionalista, estoy un poco harto de tener que dar &ldquo;excusatio non petita&rdquo; cada vez que espa&ntilde;oleo. Cansado de que, para afirmarme como espa&ntilde;ol, tenga que poner por delante la ristra habitual de lugares comunes con que solemos justificar nuestra adhesi&oacute;n: la Espa&ntilde;a de Lorca y Machado, la Espa&ntilde;a de la Rep&uacute;blica y el exilio, la Espa&ntilde;a plurinacional y pluriling&uuml;e, la Espa&ntilde;a de quienes tienen otro origen o religi&oacute;n, la Espa&ntilde;a integradora y plural, la Espa&ntilde;a que ampl&iacute;a derechos sociales, la Espa&ntilde;a que (a&ntilde;adan aqu&iacute; cualquier cosa positiva)&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que muchos tenemos una relaci&oacute;n conflictiva con los s&iacute;mbolos nacionales y con ciertas exhibiciones de nacionalismo (esas que precisamente abundan cuando hay un &eacute;xito deportivo). Tenemos memoria e historia, y tampoco podemos desentendernos del uso interesado que algunos hacen del patriotismo futbolero para reafirmar una forma excluyente de ser espa&ntilde;ol. Pero estamos hartos de tener que dar explicaciones, de sentirnos sospechosos, de parecer espa&ntilde;oles de segunda, menos espa&ntilde;oles, poco espa&ntilde;oles, antiespa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        A veces hemos intentado hacer nuestra la bandera constitucional, para que no sea patrimonio de la derecha (lo hizo el PCE durante la Transici&oacute;n, lo intent&oacute; Podemos en alg&uacute;n momento, la exhibi&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/politica/pedro-sanchez-convierte-erradicacion-corrupcion_1_2607677.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pedro S&aacute;nchez en sus comienzos</a>), sin conseguirlo. Otras, hemos probado a crear s&iacute;mbolos alternativos con los que sentirnos c&oacute;modos (recuerdo hace a&ntilde;os una versi&oacute;n republicana de la camiseta de la selecci&oacute;n), tambi&eacute;n con poco &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        Que cada uno se administre su espa&ntilde;olidad como quiera. A m&iacute; el nacionalismo deportivo me parece el menos da&ntilde;ino de los nacionalismos (aunque a veces sirva de disfraz para otras formas m&aacute;s violentas, claro). Y no pienso dejar que los de siempre se queden con los s&iacute;mbolos ni vayan concediendo o denegando los carn&eacute;s de patriota, ni en el deportivo ni en otros temas m&aacute;s serios. Mal que les pese, yo tambi&eacute;n soy espa&ntilde;ol, espa&ntilde;ol, espa&ntilde;ol. Y si quieres, t&uacute; tambi&eacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/espanol-espanol-espanol_129_13394353.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 19:40:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Yo también soy español, español, español]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mundial de fútbol,Selección española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que la economía podría aprender del fútbol]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/economia-aprender-futbol_129_13391893.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13bb9cb5-5b1e-458b-a9ea-bcba73ea3cd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x929y840.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que la economía podría aprender del fútbol"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la economía hemos construido un juego donde el marcador no se borra nunca. Las victorias de hace décadas —la casa en propiedad, el patrimonio heredado— siguen contando puntos partido tras partido. De la misma manera, las derrotas no se borran: la hipoteca, el alquiler pagado toda una vida a quien ganó un partido que se jugó antes de que nacieras</p></div><p class="article-text">
        Hay dos tipos de personas a las que les gusta el f&uacute;tbol. Las que heredaron un equipo, unos valores, un abono y una ristra de domingos que comenz&oacute; mucho antes de que nacieran y las que, a falta de ese patrimonio, nos hemos subido de poliz&oacute;n al barco y solo navegamos los mundiales, como quien solo pisa la iglesia en las bodas. 
    </p><p class="article-text">
        Se supone que somos las espectadoras de segunda; que no nos enteramos de nada. Puede ser. Pero para m&iacute; esta forma de pobreza esconde un privilegio: nosotros todav&iacute;a podemos entregarnos a esta forma de liturgia universal que es el f&uacute;tbol con la ingenuidad que ellos tuvieron de ni&ntilde;os, la primera vez que alguien los llev&oacute; de la mano a un estadio.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; he pasado yo este mundial: embobada, absorta, pegada a esa ventana indiscreta al resto de la humanidad en la que se ha convertido esta competici&oacute;n como una ni&ntilde;a a un acuario, viendo el f&uacute;tbol como si se acabara de inventar.
    </p><p class="article-text">
        Y lo que hab&iacute;a al otro lado de la ventana, es de rigor confesarlo, casi nunca era f&uacute;tbol. Estos d&iacute;as he visto a Vozinha, el portero de Cabo Verde, que fue durante cuarenta a&ntilde;os electricista, profesor de voleibol de ni&ntilde;os en los veranos, suplente en la segunda divisi&oacute;n portuguesa. Le toc&oacute; debutar en un Mundial contra Espa&ntilde;a y par&oacute; veintisiete disparos para encajar cero goles. Cuando son&oacute; el pitido final, se ech&oacute; a llorar delante del planeta entero y el planeta entero entendi&oacute; al instante lo que estaba viendo, porque hay cosas que no necesitan traducci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        He visto a Jude Bellingham marcando el gol que elimin&oacute; a Noruega y, en el segundo exacto del silbatazo, olvidar la celebraci&oacute;n de sus compa&ntilde;eros para ir a buscar a Erling Haaland, su amigo desde que eran dos cachorros en Dortmund, y abrazarlo mientras Haaland se derrumbaba. &ldquo;La gente vio rivales durante noventa minutos&rdquo;, explic&oacute; despu&eacute;s, como quien corrige un malentendido. &ldquo;Yo solo vi a mi hermano.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        He visto a Mbappe y a Lamine Yamal sacudirse los comentarios racistas de los pol&iacute;ticos &mdash;de varios pa&iacute;ses&mdash; con un sentido com&uacute;n incontestable, como si dijeran, por boca de  todos, &ldquo;se&ntilde;ora, su&eacute;lteme el brazo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero por encima de las historias, lo que he visto este mes es la promesa de lo que somos cuando nos conjuramos a algo. Los equipos nacionales como ideas colectivas; el talento individual como una forma de plenitud: la que alcanza un ser humano cuando coincide del todo consigo mismo, cuando hace lo que vino a hacer, cuando da lo mejor de s&iacute; mismo. 
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto nos es ajeno. Lo veo, lo vemos todos, cada d&iacute;a, en las cocinas de los restaurantes, en los quir&oacute;fanos o en los astilleros. Lo que es ajeno, me temo, es la atenci&oacute;n: el f&uacute;tbol es de los poqu&iacute;simos lugares donde dos mil millones de personas miran a la vez a un grupo de seres humanos convertirse en la mejor versi&oacute;n de s&iacute; mismos. La meritocracia, si me lo permiten, en horario de m&aacute;xima audiencia.
    </p><p class="article-text">
        Y me ha llamado la atenci&oacute;n de qu&eacute; material estaba hecho ese ideal. Cada uno con una forma de jugar que no se parece a ninguna otra y que precisamente por eso no se puede defender. (Casi) ning&uacute;n jugador hab&iacute;a llegado all&iacute; por una herencia, ni por el capital, ni por el privilegio. M&aacute;s bien al contrario, muchos, en todos los pa&iacute;ses, llegaban de familias que cruzaron mares y fronteras, de mezclas de gente que no debieron ser f&aacute;ciles. 
    </p><p class="article-text">
        Y como yo no vivo en el f&uacute;tbol y no puedo dar por sentada ninguna de estas cosas, no pude dejar de preguntarme &iquest;por qu&eacute; no sabemos hacerlo en el resto de la sociedad? Si en el f&uacute;tbol &mdash;o en el tenis, o en los Juegos Ol&iacute;mpicos&mdash; somos capaces de construir un ecosistema donde el talento se encuentra, se entrena, se recompensa y se admira, venga de la isla o del barrio del que venga, &iquest;por qu&eacute; no podemos replicarlo en la econom&iacute;a y en el empleo? &iquest;Qu&eacute; tiene el deporte que no hayamos sabido copiar al resto de la sociedad para producir un mundo m&aacute;s justo?
    </p><p class="article-text">
        Y esta es mi intuici&oacute;n, que espero poder completar antes del siguiente mundial: el juego, al contrario que la econom&iacute;a, no deja sedimentos. Anoche, cuando se apagaron las luces del estadio, todos los futbolistas del mundo volvieron a ser iguales. La campeona del mundo empezar&aacute; la pr&oacute;xima clasificaci&oacute;n en la misma casilla que las que no pasaron de la fase de grupos, y cada jugador, incluidos los que ayer levantaron la copa, tendr&aacute; que volver a ganarse la confianza del seleccionador, dominar el pase, el tiro a puerta y el lugar en el equipo. Ning&uacute;n gol de este mundial vale nada en el siguiente. En el deporte no hay deudas &mdash; pero tampoco hay capital.
    </p><p class="article-text">
        En la econom&iacute;a hemos hecho exactamente lo contrario: hemos construido un juego donde el marcador no se borra nunca. Las victorias de hace d&eacute;cadas &mdash;la casa en propiedad, el patrimonio heredado, el apellido familiar &mdash; siguen contando puntos partido tras partido, generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n. De la misma manera, las derrotas no se borran: la hipoteca, el pr&eacute;stamo, el alquiler pagado toda una vida a quien gan&oacute; un partido que se jug&oacute; antes de que nacieras. Lo que llamamos capital y lo que llamamos deuda son eso: sedimento, goles f&oacute;siles, resultados de temporadas que nadie recuerda y que sin embargo deciden el resultado de las de hoy. Jugamos todos, pero unos salen al campo ganando tres a cero y otros debiendo dos.
    </p><p class="article-text">
        No siempre fue as&iacute;. Contaba David Graeber que en las sociedades del Pr&oacute;ximo Oriente antiguo las deudas agrarias se acumulaban con el tiempo hasta amenazar con esclavizar a media poblaci&oacute;n. Para evitar el colapso, los reyes sumerios y babilonios anunciaban peri&oacute;dicamente amnist&iacute;as generales &mdash; las &ldquo;tablas limpias&rdquo;, como las llama el historiador Michael Hudson &mdash; que declaraban nula toda la deuda de consumo, devolv&iacute;an las tierras a sus due&ntilde;os originales y permit&iacute;an a los siervos por deudas volver con sus familias. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que entendieron los sumerios hace 5.000 a&ntilde;os es que para que la participaci&oacute;n  de las personas cuente, para que cada uno pueda dar lo mejor de s&iacute; mismo y eso tenga un resultado, el marcador tiene que borrarse de vez en cuando. Somos nosotros, con toda nuestra ciencia, los que lo hemos olvidado. Igual algo de todo esto podr&iacute;amos aprender del f&uacute;tbol para aplicar a la econom&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/economia-aprender-futbol_129_13391893.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2026 19:32:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que la economía podría aprender del fútbol]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No hay nada que hacer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-hay_129_13391700.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ec964c1-1b82-44b4-9b6b-3561e23a83ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x550y648.jpg" width="1200" height="675" alt="No hay nada que hacer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se tiende a asumir en muchos espacios la inevitabilidad de un gobierno de coalición de PP y Vox y como tal desembocadura se da por ineludible, no se ponen todas las energías necesarias en evitarla, ni existe fervor ni pasión alguna por hacerlo</p><p class="subtitle">Vox impone su agenda en su regreso a los gobiernos con el PP dos años después de abandonarlos en bloque
</p></div><p class="article-text">
        En uno de sus &uacute;ltimos libros, el te&oacute;rico Didi-Huberman recuerda que, para Max Weber, en sus famosas conferencias sobre la vocaci&oacute;n y profesi&oacute;n de la pol&iacute;tica, existen al menos tres malas maneras de comportarse ante &ldquo;el desastre&rdquo;. Lea cada uno en el desastre, hoy, lo que quiera. Son la amargura, la aceptaci&oacute;n y la huida m&iacute;stica a un afuera del mundo. Todas ellas niegan la esencia de lo pol&iacute;tico. La aceptaci&oacute;n es comparable a la pol&iacute;tica del avestruz, que esconde su cabeza de forma c&iacute;nica y oportunista y acepta <em>lo que hay </em>sin pretensi&oacute;n de cambiarlo: opta por no hacer nada hasta que todo pase. La amargura es igual en su negaci&oacute;n, pero m&aacute;s melanc&oacute;lica. La huida m&iacute;stica busca un triunfo desplazado a un futuro que nunca llega, aquel en el cual se reunir&aacute;n las condiciones adecuadas para vencer, la gran noche de la revoluci&oacute;n, en utopismo estrafalario.
    </p><p class="article-text">
        Me he visto a m&iacute; misma, en este &uacute;ltimo a&ntilde;o, muy cerca de varias de estas posturas. De la aceptaci&oacute;n y de la amargura, sobre todo. Aparecen y son convocadas, por ejemplo, cuando asumimos, como se tiende a asumir en muchos espacios, la inevitabilidad de un gobierno de coalici&oacute;n conformado por el Partido Popular y por Vox tras las pr&oacute;ximas elecciones generales. Como tal desembocadura se da por ineludible, no se ponen todas las energ&iacute;as necesarias en evitarla, ni existe fervor ni pasi&oacute;n alguna por hacerlo: una cosa lleva a la otra y la cat&aacute;strofe se torna profec&iacute;a autocumplida.
    </p><p class="article-text">
        No me he acercado a la amargura y a la aceptaci&oacute;n porque el resultado no me importa, porque me importa y me afecta; lo he hecho m&aacute;s bien por impotencia e incapacidad para ver otra salida. Haberme visto a m&iacute; misma muy cerca en distintos momentos de esas posturas, estarlo con frecuencia, es un buen motivo para estar <em>fuera </em>de la pol&iacute;tica activa. En pol&iacute;tica, la amargura o aceptaci&oacute;n habr&iacute;an de estar desterradas. Los c&iacute;nicos no hacen pol&iacute;tica, o la hacen mal. La hacen pensado que la victoria es imposible o que la &uacute;nica victoria posible es la victoria que queda dentro del umbral de su realismo maltrecho. Un c&iacute;nico no apunta a la luna ni empuja en absoluto el horizonte m&aacute;s all&aacute; de su creencia; su cinismo, de hecho, entierra el &aacute;nimo de su alrededor. 
    </p><p class="article-text">
        Como recuerda tambi&eacute;n Didi-Huberman, Max Weber pronunci&oacute; su conferencia en un momento concreto, concret&iacute;simo, y su tono se debe tambi&eacute;n a ese momento, a lo que signific&oacute;: la pronunciaba en M&uacute;nich, la Primera Guerra Mundial hab&iacute;a terminado escasos meses atr&aacute;s; sobre todo, hab&iacute;an asesinado en Berl&iacute;n, s&oacute;lo dos semanas antes, a Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht. Era el comienzo del clima entre dos guerras que vendr&iacute;a, albor de un tiempo de desconcierto general, y el desastre no era uno solo, sino muchos; su acumulaci&oacute;n, de hecho. Parec&iacute;a que los desastres (pues incluso el fin de esa guerra hab&iacute;a sido a su propio modo <em>desastroso</em>) se acumulaban y seguir&iacute;an acumul&aacute;ndose, tras la experiencia traum&aacute;tica europea m&aacute;s importante. &iquest;Qu&eacute; habr&iacute;a que hacer? &iquest;Sabr&iacute;a alguien qu&eacute; hab&iacute;a que hacer?
    </p><p class="article-text">
        <em>No hay nada que hacer</em>, son las palabras del c&iacute;nico que asume esa frase como verdad absoluta, sea con pena o sin pena, con dolor o sin dolor. <em>No hay nada que hacer </em>y, por lo tanto, muy curiosamente, no se hace nada. Con una salvaguarda en esta cr&iacute;tica, pero: que sea c&iacute;nico decir que no hay <em>nada </em>que hacer no significa que se salven del cinismo quienes hacen <em>cualquier cosa</em>, sin medirla. Hay quien est&aacute; en pol&iacute;tica por acumular m&eacute;ritos, asegurarse un puesto o una liberaci&oacute;n, tener un salario indefinido, levantar su propia vela. La pol&iacute;tica, en su versi&oacute;n peor, se explica, con frecuencia, mucho m&aacute;s por eso que por cualquier otra cosa. Personas sometidas a una precariedad estructural que hallan una posici&oacute;n de relativa seguridad laboral de la cual luego no quieren zafarse en absoluto. Pero hay poco m&aacute;s despreciable, en el ejercicio de la pol&iacute;tica, que una pol&iacute;tica cuyo objetivo es la conservaci&oacute;n del bienestar de uno mismo, o de sus allegados. La pol&iacute;tica como agencia de colocaci&oacute;n o control del poder, la pol&iacute;tica como reparto del pastel.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica pol&iacute;tica que me parece respetable, frente a esa, es una pol&iacute;tica que arriesga y se cree el imposible de su victoria, aunque a ratos, cuando entro en la aceptaci&oacute;n o la amargura, o me vienen ganas de introducir la cabeza en la arena durante el pr&oacute;ximo ciclo pol&iacute;tico, cual avestruz, hasta yo mire las declaraciones de persistencia con cinismo. Todo aquel que no crea en la necesidad de hacerlo todo por ganar, de arriesgarse hasta el final en ello, deber&iacute;a de irse a casa. Quien malvive con temor a perder derechos laborales no puede ni contemplar la amargura y la aceptaci&oacute;n, nadie que fuera a perder derechos en un hipot&eacute;tico gobierno derechista puede esconder la cabeza como un avestruz.
    </p><p class="article-text">
        Es un marco que ha repetido una y otra vez el ministro Bustinduy: &ldquo;exigencia m&aacute;xima, resignaci&oacute;n ninguna&rdquo;. O que me recuerda, ya hablando de este fin de semana, a la idea con la cual Enma L&oacute;pez se presenta a las primarias para liderar la candidatura del PSOE al Ayuntamiento de Madrid. &ldquo;No vengo a ganar las primarias. No quiero ser candidata. Quiero ser alcaldesa. Llevamos treinta y siete a&ntilde;os sin gobernar, y [hace treinta y siete a&ntilde;os] exist&iacute;a el muro de Berl&iacute;n, y Eurovisi&oacute;n lo gan&oacute; Yugoslavia. No me da la gana&rdquo;. S&oacute;lo la voluntad f&eacute;rrea de querer ganar puede hacer que sucedan los milagros: que la gente crea que su suma, junto a la de Rita Maestre al frente de M&aacute;s Madrid, puede recuperar la ciudad tras el cierre acelerado del momento Carmena. La lecci&oacute;n m&aacute;s importante de Mamdani, hoy que tanta atenci&oacute;n se le presta a Nueva York (y m&aacute;s con la final del Mundial), quiz&aacute; no fuera comunicativa ni de organizaci&oacute;n: quiz&aacute; fuera una lecci&oacute;n afectiva, de esp&iacute;ritu y humor. Antes de ganar, &eacute;l repet&iacute;a: &ldquo;a todos los que me paran y me dicen, con buena intenci&oacute;n, que ya he ganado s&oacute;lo por estar aqu&iacute; compitiendo: lo siento, pero se acab&oacute; el tiempo de las victorias morales&rdquo;. S&oacute;lo ah&iacute;, dir&iacute;a Weber, est&aacute; la vocaci&oacute;n de la pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elizabeth Duval]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-hay_129_13391700.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2026 19:32:40 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Delirio penal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/delirio-penal_129_13391697.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e00c57c0-2216-4ef8-a7ae-a85cb8a9a80d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147442.jpg" width="4081" height="2296" alt="Delirio penal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dentro de unos pocos años estoy seguro de que la mayoría se preguntará cómo fue posible la espiral de delirio penal en la que hemos ido cayendo porque aquí hay que ganar o por lo civil o por lo criminal</p><p class="subtitle">Misma pena para un condenado por enchufar a 104 personas que a David Sánchez por cooperar en el cambio de nombre de su plaza
</p></div><p class="article-text">
        Puede que ahora cueste trabajo imaginarlo, pero dentro de unos pocos a&ntilde;os estoy seguro de que la mayor&iacute;a se preguntar&aacute; c&oacute;mo fue posible la espiral de delirio penal en la que hemos ido cayendo porque aqu&iacute; hay que ganar o por lo civil o por lo criminal. Todas las buenas personas que hoy se preocupan de buena fe por la politizaci&oacute;n de la justicia, la independencia judicial o la separaci&oacute;n de poderes puede que acaben sinti&eacute;ndose entonces tan enga&ntilde;adas como las buenas personas que, tambi&eacute;n de buena fe, se creyeron lo de ETA en el 11M, los terroristas que no estaban en desiertos lejanos y el Titadine.
    </p><p class="article-text">
        Cuesta trabajo decidir qu&eacute; preocupa m&aacute;s. Que se considere materia penal un puesto en una Relaci&oacute;n de Puestos de Trabajo (RPT) de una diputaci&oacute;n, o que se condene por prevaricaci&oacute;n mientras se reconoce que no ha habido tr&aacute;fico de influencias ni presiones externas; dejando as&iacute; sin respuesta la capital cuesti&oacute;n que se supon&iacute;a el juicio oral deber&iacute;a haber resuelto: para qui&eacute;n se prevarica y por qu&eacute; en el caso de David S&aacute;nchez. 
    </p><p class="article-text">
        La opini&oacute;n que la Audiencia de Badajoz pueda tener sobre la pertinencia o no de una plaza en una RPT tiene el mismo valor que la m&iacute;a o la suya, pues ninguno somos expertos en la materia. Si vamos a dar valor probatorio a todos los emails, comentarios y wasaps donde alguien dice que la plaza 'x' es para menganito, entonces media Espa&ntilde;a acabar&aacute; condenada por prevaricaci&oacute;n y la otra por tr&aacute;fico de influencias en un delirium tremens penal colectivo. 
    </p><p class="article-text">
        Cuesta trabajo escoger qu&eacute; preocupa m&aacute;s. Que la Audiencia Provincial de Madrid permita juzgar a Bego&ntilde;a G&oacute;mez por un tr&aacute;fico de influencias y una malversaci&oacute;n cuya beneficiaria directa es la Universidad que ingresa los fondos de patrocinio o se queda con el dichoso software, o que no lo permita por la apropiaci&oacute;n indebida y la corrupci&oacute;n en los negocios que dar&iacute;an alg&uacute;n sentido a que la acusada hubiera malversado o traficado con influencias. El esfuerzo de imaginaci&oacute;n que exige conectar el delito de malversaci&oacute;n de caudales de la Presidencia del Gobierno con la creaci&oacute;n de un software gratuito propiedad de una universidad para imputar a Cristina &Aacute;lvarez, la infortunada ayudante de Bego&ntilde;a G&oacute;mez, va m&aacute;s all&aacute; de cualquier g&eacute;nero fant&aacute;stico conocido.
    </p><p class="article-text">
        Cuesta trabajo resolver qu&eacute; preocupa m&aacute;s. Que aquellos m&iacute;ticos cinco millones y medio en comisiones que nos aseguraba el juez Serrano que hab&iacute;a cobrado la trama Cerd&aacute;n se hayan quedado en treinta mil euros al a&ntilde;o durante una d&eacute;cada, o que la UCO considere que no sacar dinero de un cajero constituye una prueba de algo por no haberse enterado de que ya casi no quedan cajeros porque la gente ha dejado de usarlos. Preg&uacute;ntese cuando fue la &uacute;ltima vez que sac&oacute; dinero de un cajero y luego corra a efectuar alguna retirada sino quiere que la guardia Civil le empapele por algo. De que se consideren siquiera indicios comentarios vertidos por funcionarios en emails sobre tal o cual plaza en una diputaci&oacute;n mejor no hablar porque s&oacute;lo nos conducir&iacute;a a la melancol&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El derecho Penal debiera ser, por su car&aacute;cter punitivo y restrictivo de las libertades, una jurisdicci&oacute;n a ejercer siempre de manera proporcionada y atendiendo al principio de m&iacute;nima intervenci&oacute;n. Igual que corresponde a la acusaci&oacute;n la obligaci&oacute;n de probar la culpabilidad, pues el acusado nada tiene que demostrar. Igual que corresponde al juez de instrucci&oacute;n el deber de velar por los derechos de todos los implicados en una instrucci&oacute;n e investigar todas las versiones y relatos posibles; no &uacute;nicamente la que le gusta, la que le pone, la que le interesa o la que le conviene. 
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que alguien sostiene alegremente que no pasa nada por investigarlo todo y que si hay excesos ya los corregir&aacute; una instancia superior, el padre de la pir&aacute;mide constitucional, Hans Kelsen, muere otra vez. De esto debiera preocuparse el CGPJ. No de que se critique a los jueces igual que se critica a los ministros, a los periodistas, a los diputados o a los futbolistas; va en el sueldo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antón Losada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/delirio-penal_129_13391697.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2026 19:32:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Delirio penal]]></media:title>
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