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    <title><![CDATA[elDiario.es - Contrapoder]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Contrapoder]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Tienen Trump o Milei derecho a ser cuidados?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/trump-milei-derecho-cuidados_132_11832523.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5addce42-8b01-4067-87d0-9e336845dc05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Tienen Trump o Milei derecho a ser cuidados?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque Milei o Trump no lo quieran ver, estamos ante una evidente crisis de cuidados que pone en jaque al patriarcado y que profundiza la injusta división sexual e internacional del trabajo. El reconocimiento del derecho al cuidado a nivel internacional puede ser una oportunidad para impulsar normativa y políticas que lo garanticen</p></div><p class="article-text">
        En el actual contexto de derechizaci&oacute;n de los Estados, vemos pol&iacute;ticos como Donald Trump o Javier Milei cargando, en nombre de la eficiencia econ&oacute;mica, contra derechos sociales del llamado &ldquo;estado del bienestar&rdquo;, tales como el sistema de ayudas o pensiones. Resulta ir&oacute;nico que este desmantelamiento est&eacute; corriendo a cargo de dos hombres que no son precisamente j&oacute;venes (Milei ya supera los 50 a&ntilde;os y Trump es un hombre septuagenario), y que m&aacute;s pronto que tarde ser&aacute;n m&aacute;s dependientes y necesitar&aacute;n cuidados. Y es que no hay nadie en el planeta que no necesite de cuidados: desde que nacemos, cuando enfermamos, en nuestra vejez&hellip; Lo que es seguro es que en alg&uacute;n momento de nuestras vidas todos requerimos de apoyo o cuidado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora invisibilizado, el derecho al cuidado toma fuerza con el avance de la agenda feminista, y tanto en Naciones Unidas como en la Corte Interamericana de Derechos Humanos se est&aacute; estudiando su &iquest;inminente? reconocimiento como nuevo derecho humano. S&iacute;, un nuevo derecho que sirva como palanca para la acci&oacute;n de los Estados, para caminar hacia la corresponsabilidad colectiva de los cuidados. Y es que no hay nada m&aacute;s importante para la dignidad y la reproducci&oacute;n de la vida, y esa es la base de los derechos humanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De qu&eacute; hablamos cuando exigimos el derecho al cuidado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De forma sencilla, podemos definirlo como el derecho a cuidar, a ser cuidado (con autonom&iacute;a y agencia) y al autocuidado (con tiempo, por ejemplo). Sin embargo, se trata de algo complejo: estamos ante un derecho transversal y multidimensional, que interacciona con muchos otros derechos (al trabajo digno y la seguridad social en lo que se refiere a los cuidados remunerados, a la intimidad, a la salud&hellip;). A su vez, se configura como un derecho aut&oacute;nomo que reconocidas autoras como Ana Marrades o Laura Pautassi desde el iusfeminismo estudian c&oacute;mo incorporar en nuestras constituciones y normativa.
    </p><p class="article-text">
        Pero no solamente la vertiente jur&iacute;dica es relevante: en los cuidados, la vertiente econ&oacute;mica es clave, porque cuidar es un trabajo, y adem&aacute;s un ejemplo claro de la divisi&oacute;n sexual del trabajo. Por un lado, es un trabajo que, cuando es remunerado, genera precariedad y condiciones laborales p&eacute;simas para las trabajadoras, en su mayor&iacute;a mujeres de origen migrante. Aqu&iacute; cabe cuestionarnos de forma cr&iacute;tica cu&aacute;l es el rol del norte global en la econom&iacute;a mundial de los cuidados. Por otro lado, cabe reconocer los cuidados no remunerados, que se calcula representar&iacute;a un 2,5% del PIB de Europa y mucho mayor en los pa&iacute;ses latinoamericanos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a ser este reconocimiento del derecho?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Encontramos ya algunos precedentes sobre los cuidados a nivel internacional, como en los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030 y en algunos comit&eacute;s de Naciones Unidas (en el CEDAW, en el Comit&eacute; de los derechos del ni&ntilde;o, en la OIT&hellip;). Sin embargo, los primeros pasos m&aacute;s relevantes se est&aacute;n dando en el sistema interamericano de Derechos Humanos, a ra&iacute;z de una <a href="https://www.corteidh.or.cr/observaciones_oc_new.cfm?lang=es&amp;lang_oc=es&amp;nId_oc=2639" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">opini&oacute;n consultiva planteada por Argentina sobre &ldquo;el contenido y el alcance del derecho al cuidado y su interrelaci&oacute;n con otros derechos&rdquo;</a>. M&aacute;s de 129 aportaciones de la sociedad civil, de otros muchos gobiernos y organismos oficiales, as&iacute; como del mundo acad&eacute;mico; y 70 delegaciones para las audiencias p&uacute;blicas, han mostrado el enorme inter&eacute;s que este tema despierta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, o tal vez a causa de esta punta de lanza de los cuidados, el nuevo presidente argentino, Javier Milei, solicit&oacute; retirar su consulta, considerando irrelevante la tem&aacute;tica. Afortunadamente, la Corte ya ha respondido que no puede ser retirada, as&iacute; que esperamos en breves leer lo que ser&iacute;a una primera aproximaci&oacute;n a los cuidados como derecho por parte de un tribunal de derechos humanos. Por su parte, Naciones Unidas estableci&oacute; recientemente el 29 de octubre como el D&iacute;a Internacional de los Cuidados y el Apoyo. Adem&aacute;s, aprob&oacute; una <a href="https://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;ved=2ahUKEwiL4ujPrbGJAxWMUKQEHUqYKd8QFnoECBIQAQ&amp;url=https%3A%2F%2Fdigitallibrary.un.org%2Frecord%2F4025103%2Ffiles%2FA_HRC_RES_54_6-ES.pdf&amp;usg=AOvVaw1MtXowad_gTme1Q8D4N1Vl&amp;opi=89978449" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hist&oacute;rica resoluci&oacute;n</a> hace justo un a&ntilde;o en el Consejo de Derechos Humanos, afirmando la importancia del derecho al cuidado &ldquo;para orientar las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y fomentar la igualdad de g&eacute;nero y la justicia social&rdquo;, y contin&uacute;a trabajando la tem&aacute;tica en la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        A nivel estatal, el reconocimiento jur&iacute;dico deber&iacute;a venir de la mano de una reforma constitucional, incorporando un nuevo derecho social, como han hecho ya algunas constituciones pioneras como Escocia o Ciudad de M&eacute;xico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y si se reconoce el derecho al cuidado, &iquest;qu&eacute; cambia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El hecho de tener un derecho humano reconocido como tal proporciona garant&iacute;as de protecci&oacute;n y cumplimiento. Los Estados deber&iacute;an respetar, proteger y realizar el derecho al cuidado. Por ejemplo, no deber&iacute;an dificultar el acceso a las ayudas de dependencia con una burocracia infinita (respetar); deber&iacute;an proteger que los cuidados se ofrecen en condiciones dignas y monitorear, por ejemplo, el aterrizaje de fondos buitre en las residencias (proteger); y desplegar un servicio de calidad con apoyo p&uacute;blico (realizar).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, si los avances en materia de la configuraci&oacute;n de los cuidados como derechos a&uacute;n son incipientes, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y leyes desarrolladas pueden darnos un poco de esperanza. Ciertamente, y especialmente a ra&iacute;z de la Covid-19, los cuidados est&aacute;n ganando peso en la agenda pol&iacute;tica. La Xarxa pel Dret a Cura de Catalunya, una potente red ciudadana de cuidados, afirmaba que pod&iacute;amos vislumbrar algunos avances: &ldquo;la Ley de la Eutanasia, la igualdad de los permisos de paternidad, la Ley de autonom&iacute;a del paciente, las voluntades anticipadas, la prohibici&oacute;n de las inmovilizaciones en las residencias, la Ley de promoci&oacute;n de la autonom&iacute;a personal y atenci&oacute;n de personas con dependencia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las pol&iacute;ticas de cuidados en marcha</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tanto en Espa&ntilde;a como en Europa se han desarrollado estrategias de abordaje de los cuidados. Pero, si nos fijamos en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que implementan cuidados, debemos fijarnos en Am&eacute;rica Latina con sistemas punteros como Uruguay, con un <a href="https://www.gub.uy/sistema-cuidados/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sistema nacional de cuidados</a>, o Bogot&aacute;, con el proyecto de las <a href="https://manzanasdelcuidado.gov.co/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manzanas del Cuidado</a>. Desde Naciones Unidas se ha publicado recientemente una <a href="https://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=2ahUKEwj845uqwLGJAxXjWUEAHYPXEaoQFnoECCkQAQ&amp;url=https%3A%2F%2Funsdg.un.org%2Fdownload%2F14483%2F112514&amp;usg=AOvVaw0JONVvGivnDJ3zJiWWoTYL&amp;opi=89978449" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gu&iacute;a para transformar los sistemas de cuidados</a> de forma &ldquo;integral&rdquo;, integrando pol&iacute;ticas sociales y econ&oacute;micas abordando la protecci&oacute;n social, el trabajo, la migraci&oacute;n, la salud, el clima, el medio ambiente, la infraestructura y la movilidad. <a href="https://observatoridesca.org/sites/default/files/news/files/guia_manzanas_cuidados_imprimir.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tambi&eacute;n desde el Observatorio DESCA hemos publicado recientemente una peque&ntilde;a gu&iacute;a sobre c&oacute;mo implementar sistemas de cuidados en cualquier municipio del territorio espa&ntilde;ol</a>, pilar b&aacute;sico para pasar de las palabras a los hechos desde lo local.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la forma como se proveen estos servicios de cuidados suscita <a href="https://observatoridesc.org/sites/default/files/publication/files/cap_a_un_model_public-comunitari_per_la_provisio_de_serveis_publics._el_cas_dels_serveis_de_cures_a_catalunya._e08_i_odesc.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">importantes debates</a>. Partiendo de una realidad donde la familia y el sector privado aportan la mayor parte de los cuidados, caminar hacia sistemas de gesti&oacute;n p&uacute;blica y comunitaria no resulta f&aacute;cil pero cada vez es m&aacute;s urgente. Debemos ampliar la corresponsabilidad de los cuidados m&aacute;s all&aacute; de la divisi&oacute;n hombre-mujer en las familias nucleares heterosexuales (sin duda imprescindible) e incluir al Estado, responsable de garantizar este futuro derecho humano, as&iacute; como la sociedad y la comunidad. Aunque Milei o Trump no lo quieran ver, estamos ante una evidente crisis de cuidados que pone en jaque al patriarcado y que profundiza la injusta divisi&oacute;n sexual e internacional del trabajo. Ojal&aacute; el reconocimiento del nuevo derecho sea el catalizador de normativa y pol&iacute;ticas de cuidados, porque habr&aacute; sido el &eacute;xito del movimiento feminista que tanto temen el presidente argentino y el candidato republicano a la Casa Blanca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Escorihuela Blasco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/trump-milei-derecho-cuidados_132_11832523.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Nov 2024 21:39:49 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pedro Sánchez y la nueva llave de la gobernabilidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/pedro-sanchez-nueva-llave-gobernabilidad_132_11347351.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ce5ba3c-607e-4e5e-bac9-78e7ad11178c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pedro Sánchez y la nueva llave de la gobernabilidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con su último movimiento Sánchez redirige el debate político hacia aquella única 'clivaje' política que le permite unificar a todos los partidos del bloque de investidura alrededor de su figura: la de la regeneración democrática</p></div><p class="article-text">
        Se dice que Pedro S&aacute;nchez no da puntada sin hilo, y el &uacute;ltimo movimiento articulado en la secuencia 'carta a la ciudadan&iacute;a'-reflexi&oacute;n-regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica&ldquo; no ha sido una excepci&oacute;n. Con &eacute;l, S&aacute;nchez ha establecido las bases de lo que, una vez agotada la pantalla de la ley de amnist&iacute;a, parec&iacute;a imposible: asegurarse, con una aritm&eacute;tica parlamentaria complicada, la gobernabilidad para los tres a&ntilde;os y medio que restan de legislatura. &iquest;C&oacute;mo as&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        Para comprender tal movimiento hay que entender primero la reconfiguraci&oacute;n del modelo de democracia tutelada que se viene produciendo en Espa&ntilde;a desde 2015. Es desde este nuevo escenario que llamaremos con el nombre de &ldquo;democracia de tutela f&aacute;ctica integral&rdquo;, y aprovech&aacute;ndose de &eacute;l, que S&aacute;nchez construye y se posiciona en el interior de una nueva narrativa capaz de unificar partidos ideol&oacute;gicamente tan distintos, como Junts, Sumar, ERC, PNV, Podemos o EH Bildu, en torno a su figura para el resto de legislatura: la narrativa de la regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica. Vayamos por partes.
    </p><p class="article-text">
        1. <em>La reconfiguraci&oacute;n de la democracia tutelada</em>. Es una afirmaci&oacute;n cada vez m&aacute;s aceptada la de que la transici&oacute;n espa&ntilde;ola no fue una ruptura sino un proceso proyectado por el ala reformista del franquismo que, garantizando la continuidad de parte del aparato militar, judicial, policial, administrativo, etc. heredado, acab&oacute; configurando, por v&iacute;a de la Constituci&oacute;n de 1978, una democracia tutelada. Desde entonces, el r&eacute;gimen naciente construy&oacute; su estabilidad sobre dos mecanismos paralelos de tutela, cada uno de los cuales actuaba en una esfera distinta del espacio p&uacute;blico: 1) los &ldquo;mecanismos de tutela pol&iacute;tico-institucional&rdquo; que actuaban en la esfera del Estado; y, 2) los &ldquo;mecanismos de tutela f&aacute;ctica&rdquo; que lo hac&iacute;an en la de la sociedad; Ambos conformaban un modelo dual de democracia tutelada que abarcaba Estado y sociedad, destinada a prevenir cualquier amenaza contra los pilares fundamentales del sistema: monarqu&iacute;a, unidad nacional y libre mercado.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, llamo &ldquo;mecanismos de tutela pol&iacute;tico-institucional&rdquo; a aquellas reglas de organizaci&oacute;n del sistema pol&iacute;tico que, en la esfera del Estado, estaban pensadas para garantizar la estabilidad del r&eacute;gimen. Entre ellas: la Ley 1/1977 para la reforma pol&iacute;tica destinada a garantizar el control del proceso de redacci&oacute;n de la Constituci&oacute;n; el r&eacute;gimen electoral, fijado en la Constituci&oacute;n y la Loreg, pensado para favorecer un sistema pol&iacute;tico bipartidista; el procedimiento agravado de reforma constitucional del art. 168 CE pensado para impedir la reforma; etc.
    </p><p class="article-text">
        Y, por otro lado, llamo &ldquo;mecanismos de tutela f&aacute;ctica&rdquo; a aquellas acciones de represi&oacute;n, montajes policiales, tortura, manipulaci&oacute;n informativa, espionaje, terrorismo de Estado, querellas pol&iacute;ticas, etc., aplicadas sobre los cuerpos y vidas de la disidencia pol&iacute;tica en la esfera de la sociedad (movimientos sociales, izquierda extraparlamentaria, independentismo, etc.) y que durante d&eacute;cadas han sido ejercidas y amparadas por jueces y partidos, incluido el PSOE.
    </p><p class="article-text">
        Estos dos mecanismos parciales de tutela, conformadores de un modelo dual de democracia tutelada, garantizaron la estabilidad eficaz del r&eacute;gimen desde 1978 hasta 2015. A partir de entonces, la reconfiguraci&oacute;n cuantitativa y cualitativa del sistema de partidos que, fruto del 15M y el <em>proc&eacute;s</em>, se produce en Espa&ntilde;a, rompe con la l&oacute;gica bipartidista existente, dejando, as&iacute;, sin eficacia uno de los principales mecanismos de tutela pol&iacute;tico-institucional en vigor: el sistema electoral.
    </p><p class="article-text">
        El 15M implica un cambio cuantitativo en el sistema de partidos. El viejo modelo bipartidista, con &uacute;nicamente dos grandes partidos de Estado y donde los otros peque&ntilde;os partidos estatales ten&iacute;an nula capacidad de presi&oacute;n sobre el Gobierno, es sustituido ahora por uno de nuevo donde aparecen nuevas fuerzas pol&iacute;ticas intermedias (Podemos, Sumar, Ciudadanos, Vox, etc.) necesarias para gobernar. A la vez, el <em>proc&eacute;s</em> implica un cambio cualitativo que hace que los partidos catalanes, vascos y gallegos que han de ejercer de bisagra en Espa&ntilde;a, ya no sean nacionalistas conservadores de orden preocupados por garantizar la estabilidad del Estado (CiU y PNV), sino fuerzas soberanistas (Junts, ERC, EH Bildu, BNG) cuya naturaleza ha mutado de leales socios en la gobernabilidad a la de partidos extractivos que negocian para cada apoyo puntual contrapartidas que mostrar como trofeo en su territorio.
    </p><p class="article-text">
        Tal reconfiguraci&oacute;n del sistema de partidos ha hecho que parte de los mecanismos tradicionales de tutela pol&iacute;tico-institucionales, como hab&iacute;a sido el sistema electoral, a pesar de no haberse reformado, ya no es capaz de garantizar estabilidad pol&iacute;tica ni impedir que los &ldquo;enemigos del r&eacute;gimen&rdquo; (rojos y separatistas) tengan capacidad de incidencia en la esfera del Estado, la ley de amnist&iacute;a es la &uacute;ltima prueba de ello.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante esta desactivaci&oacute;n o p&eacute;rdida de eficacia de los mecanismos pol&iacute;tico-institucionales de tutela, la &uacute;nica manera que el bloque reaccionario tiene para seguir manteniendo en orden el sistema es extender los mecanismos f&aacute;cticos de tutela, que hasta ahora operaban s&oacute;lo en la esfera de la sociedad, tambi&eacute;n a la esfera del Estado, de manera que estos &uacute;ltimos pasan a ser, ahora, un mecanismo de tutela integral que abarca sociedad y Estado. La reconfiguraci&oacute;n del sistema de partidos ha implicado, en paralelo, una reconfiguraci&oacute;n de un modelo dual a uno monista de democracia tutelada, o dicho de otra manera: el paso a una &ldquo;democracia de tutela f&aacute;ctica integral&rdquo;. Parte de las t&eacute;cnicas ilegales que tradicionalmente se han y siguen implementado sobre activistas y militantes en el &aacute;mbito social, empiezan a aplicarse, desde 2015, sobre pol&iacute;ticos progresistas con cargos institucionales.
    </p><p class="article-text">
        2. <em>La regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica como llave de la gobernabilidad</em>. Aprovechando este contexto de &ldquo;democracia de tutela f&aacute;ctica integral&rdquo; cuyos damnificados han sido mucho m&aacute;s Podemos, Junts, Comprom&iacute;s, ERC, EH Bildu, y muy poco el PSOE, S&aacute;nchez utiliza una burda querella de Manos Limpias contra su mujer, de nulo recorrido y que, en otras circunstancias, habr&iacute;a pasado desapercibida, para: 1) Sobreactuar una persecuci&oacute;n pol&iacute;tica contra &eacute;l que le ubica en una posici&oacute;n de igualdad-identidad con sus socios de investidura, unific&aacute;ndose en un mismo grupo (nosotros) de alteridad respecto a otros (el bloque reaccionario); y 2) Redirigir el marco de debate pol&iacute;tico para lo que queda de legislatura hacia aquella &uacute;nica clivaje pol&iacute;tica que le permite unificar a todos los partidos del bloque de investidura, sin distinci&oacute;n, alrededor de su figura: la de la regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Pedro S&aacute;nchez sabe que en una legislatura centrada en el debate de medidas sociales no conseguir&iacute;a obtener el apoyo de Junts ni PNV. O que una legislatura centrada en el debate sobre el refer&eacute;ndum de autodeterminaci&oacute;n donde, tras la amnist&iacute;a, ya no le queda ning&uacute;n recurso pol&iacute;tico que intercambiar, tampoco tiene futuro. En cambio, su victimizaci&oacute;n y ubicaci&oacute;n en el centro del <em>ideologema</em> &ldquo;regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica&rdquo; y &ldquo;lucha contra el bloque de Estado reaccionario&rdquo; le permite crear patrones de agrupaci&oacute;n de car&aacute;cter transclasista y transideol&oacute;gico que unifica todos los partidos del bloque de investidura a su alrededor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ubicado el debate pol&iacute;tico en este marco, Pedro S&aacute;nchez tiene varias cartas: la reforma de la LOPJ, la reforma de la Ley Mordaza, etc., que le permiten, sin tener que adoptar medidas estructurales de reforma del r&eacute;gimen del 78 ni en lo econ&oacute;mico ni en lo nacional, negociar el apoyo de todos sus socios de gobierno o investidura, que por igual y sin distinci&oacute;n le est&aacute;n comprando el marco, durante lo que queda de legislatura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Albert Noguera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/pedro-sanchez-nueva-llave-gobernabilidad_132_11347351.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 May 2024 20:40:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pedro Sánchez y la nueva llave de la gobernabilidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PNV,Junts,EH Bildu,Gobierno]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las lecciones de Pasolini]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/lecciones-pasolini_132_10867672.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9805b3d6-b89c-4a00-a4de-c08a46abf518_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las lecciones de Pasolini"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
El director de cine italiano nos enseñó que el conservadurismo en lo antropológico y social no tiene por qué ser opuesto a nuestros ideales de justicia e igualdad, sino en ocasiones su más firme apoyo y base de acción</p></div><p class="article-text">
        Ante la orfandad que padecemos de referentes intelectuales, podemos buscar y encontrarlos en el pasado reciente, en aquellos cuyas reflexiones fueron tan v&aacute;lidas para su presente como lo son hoy para el nuestro. Una de las figuras que supo ver con clarividencia y una extra&ntilde;a fuerza prof&eacute;tica los problemas estructurales y sist&eacute;micos del mundo actual fue, sin duda, el gran Pier Paolo Pasolini, el &uacute;ltimo renacentista y &ldquo;el creador de izquierdas m&aacute;s polifac&eacute;tico que ha dado Europa&rdquo;, como lo ha definido Miguel Dalmau en su monumental biograf&iacute;a del genio italiano.
    </p><p class="article-text">
        Cineasta, productor, poeta, escritor, fil&oacute;sofo, periodista, pintor, m&uacute;sico, erudito y, sobre todo, profeta para un mundo que comenzaba a difuminarse en sus antiguas l&iacute;neas de certeza por la acci&oacute;n del individualismo, de la sociedad de consumo y del desaforado sistema econ&oacute;mico deshumanizador. Pasolini lo vio primero, quiz&aacute; el primero: el capitalismo, en sus tendencias de concentraci&oacute;n y urbanizaci&oacute;n de la vida, implica una homogeneizaci&oacute;n que termina laminando y eliminando toda diferencia, todo valor propio, &uacute;nico. La escala humana, la de las peque&ntilde;as cosas y las relaciones no mercantilizadas, comenzar&iacute;a a perderse en medio del crecimiento sin l&iacute;mites de las ciudades de ladrillo y hormig&oacute;n, de la raz&oacute;n instrumental y el falso desarrollismo. Por eso siempre distingui&oacute; entre &ldquo;desarrollo&rdquo;, econ&oacute;mico y basado en t&eacute;rminos brutos de crecimiento cuantitativo, y el &ldquo;progreso&rdquo;, esto es, el avance de la humanidad y de sus comunidades de copertenencia en todos los &aacute;mbitos del actuar y de la cultura con criterios de justicia, equidad y libertad. La &ldquo;modernizaci&oacute;n&rdquo; que el poeta contemplaba extenderse por las ciudades de Italia, arrasando con los entornos naturales, creando guetos y barrios horrorosos, impon&iacute;a una uniformidad gris alienante y reduc&iacute;a todo objetivo vital a la competitividad y a la adoraci&oacute;n fetichista de las mercanc&iacute;as. &Eacute;l lo sab&iacute;a bien, pues lo viv&iacute;a en las &ldquo;borgate&rdquo;, en las barriadas y bajos fondos por los que se mov&iacute;a y donde disfrutaba jugando al f&uacute;tbol y conviviendo con sus gentes, con esos &ldquo;ragazzi de vita&rdquo; desarraigados, de rostro campesino trasplantados a la m&aacute;quina impersonal de la ciudad de masas. Por ello combatir&iacute;a siempre lo que, en sus propias palabras, era &ldquo;la desaparici&oacute;n de todas las formas que hasta ahora han protegido la historia y la tradici&oacute;n&rdquo;, denunciando en la prensa, en sus obras y en el activismo, el giro deshumanizador que estaba cobrando un siglo XX que a &eacute;l ya le hab&iacute;a infligido profundos surcos y da&ntilde;os: la p&eacute;rdida de su hermano, asesinado en las luchas internas de la resistencia comunista; el dolor de la guerra en Italia, con un padre fascista y renegado; el rechazo social a su condici&oacute;n de homosexual, que le lastrar&iacute;a hasta el final y se grabar&iacute;a profundamente en su psicolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El miedo a perder el mundo de certezas que se derrumbaba, las formas antiguas de la gente y las identidades arraigadas en una tradici&oacute;n que comenzaba ya a empaquetarse como producto tur&iacute;stico, le llev&oacute; a grabar y producir su &ldquo;trilog&iacute;a de la vida&rdquo; y una serie de documentales y reportajes en los que retrataba y recog&iacute;a, para posteridad, las vetustas costumbres del campo italiano o del mundo rural de la India. Como dice Dalmau, en su etapa de madurez intelectual, Pasolini estuvo imbuido de una &ldquo;fiebre man&iacute;aca que le impuls&oacute; a preservar todo aquello que intu&iacute;a en v&iacute;as de extinci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El rechazo a la contemporaneidad urbana y capitalista le llev&oacute; a la nostalgia por la tierra de origen de parte de su familia, la que le acogi&oacute; en sus largos veranos de la infancia y la adolescencia, el Friuli rural y buc&oacute;lico de Casarsa. La defensa del mundo rural, de sus tiempos tranquilos y no enloquecidos por el consumo y el capital, era la otra cara de su repudio absoluto frente a la frialdad de los tiempos l&iacute;quidos, fragmentados y veloces que ya hab&iacute;a reflejado el fascismo en sus enso&ntilde;aciones futuristas. Por eso Pasolini dec&iacute;a que &ldquo;debemos arrancar a los tradicionalistas el monopolio de la tradici&oacute;n&rdquo;, porque ser&iacute;a insensato que solo la derecha, falsamente adem&aacute;s, se convirtiera en baluarte para las formas previas, antiguas, de vida, cultura y socializaci&oacute;n. Algo que una parte importante de la izquierda, especialmente en Espa&ntilde;a, sigue sin ver: que las tradiciones, las relaciones no mercantilizadas, las viejas costumbres y el mundo de certezas son una l&iacute;nea de defensa, de resistencia, frente a las implicaciones m&aacute;s aberrantes del sistema econ&oacute;mico actual. El desprecio por lo rural, por la cultura campesina, por las formas religiosas y comunitarias de convivencia, parece a veces ser inherente a una izquierda metropolita que se obceca con batallas moralistas desde sus torres urbanas de pretendido marfil e impostura intelectual. El poeta lo vio claro muy temprano y sus cr&iacute;ticas al moralismo de la izquierda italiana de entonces, &ldquo;peor que el clerical&rdquo;, son tan oportunas para nuestro tiempo como para el suyo ya preterido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        He aqu&iacute; la gran paradoja de Pasolini. El artista rupturista, controvertido, pol&eacute;mico y vanguardista, el poeta inicialmente comunista que amenazaba la hipocres&iacute;a social de la &eacute;poca con el esc&aacute;ndalo consciente, era a la vez un extra&ntilde;o conservador de izquierdas, un antrop&oacute;logo que encontraba en la tradici&oacute;n, en los pueblos, en la religi&oacute;n, los &uacute;ltimos resquicios de un mundo antag&oacute;nico a la deshumanizaci&oacute;n capitalista. Porque Pasolini fue, al fin y al cabo, un humanista integral, que beb&iacute;a tanto de Grecia y Roma como del cristianismo m&aacute;s transformador. No es extra&ntilde;o que hasta para el Vaticano (&iexcl;para esa Iglesia que tanto lo persigui&oacute; y lo difam&oacute;!) la mejor versi&oacute;n cinematogr&aacute;fica de la vida y pasi&oacute;n de Jes&uacute;s sea el &ldquo;Evangelio seg&uacute;n San Mateo&rdquo; de Pasolini, del comunista y homosexual Pasolini. &Eacute;l vio el verdadero mensaje cristiano en los campesinos, en las gentes humildes que hab&iacute;an sido abandonadas por las &eacute;lites de uno y otro signo en los altares del &ldquo;desarrollo&rdquo; urbano y que reten&iacute;an, en sus ojos negros, en las arrugas de su piel tostada, en el esfuerzo secular de sus manos y en el cansancio de siglos de sus hombros, la idea original de Jes&uacute;s. A&uacute;n hoy impresiona ver la escena en la que el espa&ntilde;ol Enrique Irazoqui, que representaba a Cristo, declama en primer plano, en un plano tan cerca que casi parece chocar sus labios con la pantalla, el serm&oacute;n de la monta&ntilde;a y la regla de oro. Que Pier Paolo presentara la obra junto a obispos cat&oacute;licos y Jean Paul Sartre en Notre Dame de Par&iacute;s, en enero de 1965, nos habla tambi&eacute;n de la naturaleza tolerante y del &iacute;mpetu divulgador del cineasta, as&iacute; como de la decadencia de nuestro actual horizonte de debate y reflexi&oacute;n, que expulsa las ideas contrapuestas y el encuentro de las leg&iacute;timas posiciones contrarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sigamos leyendo a Pasolini, viendo sus pel&iacute;culas y documentales, devorando sus poemas, conociendo su vida y honr&aacute;ndolo tras su cruel asesinato. Y, sobre todo, sigamos desde la izquierda aprendiendo que el conservadurismo en lo antropol&oacute;gico y social no tiene por qu&eacute; ser opuesto a nuestros ideales de justicia e igualdad, sino en ocasiones su m&aacute;s firme apoyo y base de acci&oacute;n. Quien tan prematuramente denunci&oacute; las derivas urbanoc&eacute;ntricas de las &eacute;lites, la sociedad de consumo volcada en el individualismo nihilista y la deshumanizaci&oacute;n de las relaciones vitales, nos sigue interpelando desde los campos y pueblos del Friuli de su infancia. No por nada recordar&iacute;a siempre, como el momento m&aacute;s feliz de su vida, aquellos d&iacute;as largos de verano en los que se tiraba piedras con sus amigos por encima de las lindes de una tierra que, sedienta de libertad e igualdad, ahora acoge sus huesos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriel Moreno González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/lecciones-pasolini_132_10867672.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jan 2024 22:01:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las lecciones de Pasolini]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Izquierda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El genocidio en Gaza y el nihilismo moral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/genocidio-gaza-nihilismo-moral_132_10832495.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbacb3a3-d1fb-42c5-8a76-6a16713aebd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El genocidio en Gaza y el nihilismo moral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las respuestas judiciales a las demandas planteadas en Estados Unidos y ante la Corte Internacional de Justicia contra el genocidio de Gaza no son sólo fundamentales para la vida de las personas palestinas e israelíes, sino que servirán de precedente moral para el futuro</p></div><p class="article-text">
        Tras m&aacute;s de tres meses desde el inicio de la masacre en Gaza, llegan d&iacute;as muy importantes para el futuro del Derecho Internacional P&uacute;blico. El pasado noviembre, el prestigioso Centre for Constitutional Rights de Nueva York, en representaci&oacute;n de las organizaciones palestinas Defense for Children International y Al-Haq, <a href="https://www.aljazeera.com/news/2023/11/14/us-president-biden-sued-for-complicity-in-israels-genocide-in-gaza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">present&oacute; una demanda ante la Corte Federal del Distrito del Norte de California de Estados Unidos</span></a> contra el presidente Biden, el secretario de Estado Blinken y el secretario de Defensa Austin, por la falta de prevenci&oacute;n y la complicidad ante el riesgo de genocidio fruto de las acciones militares que Israel est&aacute; llevando a cabo en la franja de Gaza.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la demanda, la estrecha cooperaci&oacute;n entre ambos estados estar&iacute;a incumpliendo las normas imperativas, elementales e inderogables del Derecho Internacional P&uacute;blico de prevenir todo acto de genocidio. Un genocidio que, como se ha se&ntilde;alado, ser&iacute;a &ldquo;<a href="https://www.democracynow.org/es/2023/11/1/titulares/a_text_book_case_of_genocide_new_yorks_un_rights_chief_steps_down_over_response_to_gaza_assault" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de manual</a>&rdquo;, y traspasar&iacute;a el l&iacute;mite de d&eacute;cadas de despojo, expulsi&oacute;n, tortura, asesinato, <a href="https://www.hrw.org/report/2021/04/27/threshold-crossed/israeli-authorities-and-crimes-apartheid-and-persecution" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">discriminaci&oacute;n y </a><a href="https://www.hrw.org/report/2021/04/27/threshold-crossed/israeli-authorities-and-crimes-apartheid-and-persecution" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>apartheid </em></a><a href="https://www.hrw.org/report/2021/04/27/threshold-crossed/israeli-authorities-and-crimes-apartheid-and-persecution" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en los Territorios Ocupados</a>. Una inercia terrible de odio y deshumanizaci&oacute;n que, si bien se ha disparado ante el condenable e inhumano atentado de Ham&aacute;s, no puede justificar en ning&uacute;n caso el genocidio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la demanda se&ntilde;ala, por un lado, que Estados Unidos conoce o debe conocer que los actos de Israel no se pueden enmarcar bajo la leg&iacute;tima defensa, pues, en realidad, est&aacute;n encaminados hacia la destrucci&oacute;n de la poblaci&oacute;n palestina, atendiendo, entre otros, al n&uacute;mero de muertos, desplazamientos forzosos, privaci&oacute;n de alimentos, medicinas y todo tipo de suministros b&aacute;sicos, ataques premeditados a hospitales, <a href="https://www.ohchr.org/en/press-releases/2022/10/domicide-must-be-recognised-international-crime-un-expert" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">destrucci&oacute;n masiva y arbitraria de hogares civiles durante el conflicto</a>, y un largo etc&eacute;tera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el otro, las autoridades estadounidenses tampoco pueden obviar <a href="https://law4palestine.org/law-for-palestine-releases-database-with-500-instances-of-israeli-incitement-to-genocide-continuously-updated/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las m&aacute;s de medio millar de declaraciones</a> por parte de altos cargos de Israel que demuestran la intenci&oacute;n genocida, como llamar a los palestinos &ldquo;animales humanos&rdquo; (&ldquo;<em>human animals</em>&rdquo;), hablar de hacer Gaza permanentemente inhabitable, o explicitar que &ldquo;<a href="https://ctxt.es/es/20231001/Politica/44401/raz-segal-israel-holocausto-genocidio-gaza.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el &eacute;nfasis est&aacute; en el da&ntilde;o y no en la precisi&oacute;n</a>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, <a href="https://ccrjustice.org/sites/default/files/attach/2023/11/Complaint_DCI-Pal-v-Biden_ww.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la demanda</a> describe con claridad que, sin el apoyo incondicional de Estados Unidos, ser&iacute;a dif&iacute;cil que Israel pudiera mantener la actual situaci&oacute;n en Gaza. Por ello, los demandantes solicitan a la citada Corte Federal la adopci&oacute;n de medidas cautelares para que el Gobierno de Estados Unidos cese de inmediato su cooperaci&oacute;n con Israel y cumpla con su obligaci&oacute;n de prevenir el genocidio emergente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A finales de diciembre, numerosas entidades de derechos humanos, como la Red Global de Abogadas de Movimientos Sociales y el Observatori DESCA, nos hemos dirigido a la misma Corte Federal que estudia el caso <a href="https://ccrjustice.org/sites/default/files/attach/2023/12/47_12-29-23_Amicus-Brief-Human-Rights-Orgs_w.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para sumarnos a la demanda y se&ntilde;alar la necesidad de que Estados Unidos deje de vulnerar las normas internacionales m&aacute;s elementales</a>, como ha ocurrido tambi&eacute;n en otros casos recientes como Afganist&aacute;n, Iraq, la &lsquo;Guerra contra el Terror&rsquo; o Guant&aacute;namo. El riesgo, o mejor dicho, la consecuencia, es una grav&iacute;sima erosi&oacute;n de la legitimidad misma del Derecho Internacional P&uacute;blico y del sistema de los Derechos Humanos, algo que ha generado ya un caldo de cultivo de nihilismo moral que permite a otros estados justificar sus propias guerras ilegales, sus propios centros de tortura, sus propias ejecuciones sumarias, y sus propios genocidios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De forma similar a la demanda federal, el pasado 29 de diciembre, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/sudafrica-demanda-israel-genocidio-maximo-tribunal-naciones-unidas_1_10803581.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sud&aacute;frica present&oacute; un procedimiento ante la Corte Internacional de Justicia</a> para que esta estudie la violaci&oacute;n de la <em>Convenci&oacute;n para la prevenci&oacute;n y sanci&oacute;n del delito de genocidio </em>por parte de Israel, y adopte medidas cautelares con el mismo prop&oacute;sito de cesar inmediatamente el genocidio. Cabe recordar que este tipo de demandas admiten ser apoyadas por el resto de pa&iacute;ses firmantes de la Convenci&oacute;n, por lo que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/juristas-espanoles-piden-gobierno-apoye-demanda-sudafrica-israel-genocidio_1_10820821.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reconocidos juristas ya han pedido al Gobierno espa&ntilde;ol que se sume a la demanda</a>, tal y como ya han hecho otros pa&iacute;ses como Bolivia, Jordania, Turqu&iacute;a, Malasia y la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n Isl&aacute;mica. Dichos apoyos son de vital importancia para contrarrestar la presi&oacute;n pol&iacute;tica que se ejerce en el presente caso. Hay que tener en cuenta que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/demanda-sudafrica-israel-genocidio-importante_129_10812165.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las primeras audiencias p&uacute;blicas se celebran ya los d&iacute;as 11 y 12 de enero</a>.
    </p><p class="article-text">
        Respecto de la demanda presentada ante la Corte Federal de Estados Unidos, la audiencia prevista para decidir sobre las medidas cautelares se ha convocado para el pr&oacute;ximo&nbsp; 26 de enero.&nbsp; De este modo, en pocas semanas ambas cortes podr&iacute;an tomar decisiones que lleguen a impactar en la hasta ahora s&oacute;lida alianza entre Estados Unidos e Israel, aislado de la comunidad internacional en relaci&oacute;n con el conflicto. Dado el alto componente pol&iacute;tico, de poder, del asunto, tambi&eacute;n podr&iacute;a ocurrir que las acciones judiciales lleguen a archivarse o languidecer hasta que sea demasiado tarde, pero su mera presentaci&oacute;n indica de por s&iacute; la imperiosa necesidad de reconstruir la confianza en la legalidad internacional como paso previo para lograr una salida humana frente al terror.
    </p><p class="article-text">
        La importancia del caso no es s&oacute;lo fundamental para la vida de las personas palestinas e israel&iacute;es, sino que servir&aacute; de precedente moral para el futuro. De ser favorables y r&aacute;pidas, las decisiones de la Corte Federal de Estados Unidos y la Corte Internacional de Justicia, no s&oacute;lo permitir&iacute;an redoblar la presi&oacute;n para detener el genocidio en Gaza, sino que ayudar&iacute;an a rehabilitar los instrumentos del Derecho Internacional P&uacute;blico en una &eacute;poca en la que su aplicaci&oacute;n va a ser cada vez m&aacute;s necesaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque si no somos capaces de generar las condiciones internacionales para desintoxicar el odio que envenena los corazones y las mentes de los que ahora matan y mueren en Gaza, &iquest;seremos capaces de curar el mismo veneno que corre silencioso en otros rincones del mundo? &iquest;Seremos capaces de hacer frente a la <a href="https://ctxt.es/es/20230901/Firmas/44121/gustavo-petro-discurso-onu-amazonia-coca-guerra-drogas-fentanilo-exclavitud.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>crisis de la vida</em></a> y evitar la muerte de millones de personas que, a causa de la cat&aacute;strofe clim&aacute;tica, huyen del desierto, del hambre, y de la sed? No hacerlo supondr&iacute;a dar pasos hacia el mismo abismo que la comunidad internacional trat&oacute; de prevenir tras la Segunda Guerra Mundial. El genocidio es el crimen de cr&iacute;menes, es la negaci&oacute;n misma del derecho a existir de un grupo humano, es una afrenta directa contra la humanidad misma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Detener el genocidio en Gaza y evitar genocidios futuros es la esencia de&nbsp; nuestro compromiso moral como seres humanos. Si no reaccionamos pronto, recurriendo a Albert Camus, &iquest;acaso no estaremos siendo c&oacute;mplices inconscientes de nuestro propio genocidio, tal y como lo fueron nuestros antepasados del Holocausto?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ruiz Díaz-Reixa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/genocidio-gaza-nihilismo-moral_132_10832495.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jan 2024 21:38:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El genocidio en Gaza y el nihilismo moral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Genocidio,Gaza,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lawfare y sociedad postdemocrática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/lawfare-sociedad-postdemocratica_132_10813311.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7e91668-909c-4245-8b96-773ed9623480_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lawfare y sociedad postdemocrática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lawfare y debilitamiento de la democracia se hermanan en la implacable lucha de las élites por el beneficio económico</p></div><p class="article-text">
        Hay una gran preocupaci&oacute;n en el mundo judicial y pol&iacute;tico en toda Am&eacute;rica y en Europa, especialmente en Espa&ntilde;a, por la presencia de un fen&oacute;meno de alg&uacute;n modo nuevo que se ha dado en llamar <em>lawfare</em>. Palabra que es la contracci&oacute;n de dos palabras inglesas: <em>law </em>que es ley y <em>warfare</em> que es guerra, mostrando as&iacute; sus or&iacute;genes militares. Efectivamente, esta palabra naci&oacute; en el medio militar norteamericano. En el 2001 se public&oacute; un art&iacute;culo del general de las fuerzas a&eacute;reas norteamericanas y juez a su vez, Charles Dunlap, que populariz&oacute; el t&eacute;rmino en el contexto del inicio de la guerra jur&iacute;dica antiterrorista, avalada por la Patriot Act de George Bush y con motivo del atentado a las Torres Gemelas. Guerra judicial es como se &nbsp;traduce lawfare y se emplea para definir las acciones judiciales emprendidas -a trav&eacute;s del uso ileg&iacute;timo del derecho interno de cada pa&iacute;s o del derecho internacional- contra un pa&iacute;s, un grupo o una persona con el fin de impedirle llevar a cabo las pol&iacute;ticas que ha prometido y que son contrarias a los intereses de los que detentan el poder real del pa&iacute;s. Este plan pol&iacute;tico judicial puede ser llevado a cabo gracias a la clara voluntad antidemocr&aacute;tica de parte de la judicatura que subvierte la divisi&oacute;n de poderes y pone en riesgo a la propia democracia. En este contexto se enmarca tambi&eacute;n el llamado &ldquo;Derecho penal del enemigo&rdquo; de G&uuml;nther Jakobs, penalista alem&aacute;n, que impulsa que los derechos y las garant&iacute;as solo se respeten cuando se trata de nuestros conciudadanos. Si no se los considera as&iacute;, sino no-personas, el derecho se puede usar como arma de guerra. Se vale, entonces, de distintas formas de coacci&oacute;n legal como las detenciones arbitrarias, la prolongaci&oacute;n de la prisi&oacute;n preventiva, el inicio de causas judiciales sin una fundamentaci&oacute;n s&oacute;lida, la aplicaci&oacute;n forzada de tipos delictivos que no acaban de encajar en los hechos, reformas legislativas para endurecer las penas y la redacci&oacute;n de sentencias ejemplarizantes que defiendan a la sociedad. &ldquo;El enemigo tiene menos derechos&rdquo; concluye G&uuml;nther Jakobs, a quien se le opone Ra&uacute;l Zaffaroni, jurista argentino, cuando afirma que &ldquo;l<span class="highlight" style="--color:#f9f9f9;">a admisi&oacute;n jur&iacute;dica del concepto de enemigo en el derecho (que no sea estrictamente de guerra) siempre ha sido, l&oacute;gica e hist&oacute;ricamente, el germen o primer s&iacute;ntoma de la destrucci&oacute;n autoritaria del estado de derecho&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n ha aumentado desde que se constat&oacute; que este <em>lawfare </em>contra el enemigo exterior ha comenzado a usarse de forma m&aacute;s extendida contra el antagonista/enemigo pol&iacute;tico interior con el objetivo de obtener por la v&iacute;a judicial lo que no se obtuvo por las urnas.&nbsp;El aumento de reclamaciones judiciales y sus resoluciones terminan incidiendo de manera desestabilizadora en el normal funcionamiento de los tres poderes del Estado democr&aacute;tico, llegando a producir derrocamientos de gobiernos leg&iacute;timamente elegidos -en el llamado &ldquo;golpe blando&rdquo; porque no hace uso de las fuerzas armadas-, impedimentos para la pr&aacute;ctica pol&iacute;tica, intentos de ilegalizaci&oacute;n de partidos, c&aacute;rcel o exilios. As&iacute; sucedi&oacute;&nbsp;en el caso de Dilma Rousseff y Lula da Silva en Brasil, de Lugo en el Paraguay, &nbsp;de Evo Morales en Bolivia, de Correa en Ecuador y de Cristina Kirchner en Argentina, donde se impulsaron causas judiciales claramente injustificables, pero que luego han sido asumidas generosamente por jueces y diputados que las han llevado hasta los l&iacute;mites del absurdo. No es dif&iacute;cil comprobar c&oacute;mo se retuerce el derecho por parte de fiscales y jueces con el fin de servir a una determinada causa pol&iacute;tica. &nbsp;Luego de a&ntilde;os de juicio la mayor&iacute;a de estas causas caen y los acusados son sobrese&iacute;dos, como ha pasado con muchos dirigentes latinoamericanos. Sin embargo, el da&ntilde;o ya est&aacute; hecho, la reputaci&oacute;n de los acusados destruida y la credibilidad desmantelada, siendo muy dif&iacute;cil para dichos pol&iacute;ticos el retorno a la &nbsp;actividad pol&iacute;tica en buenas condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva modalidad de intervenci&oacute;n en la pol&iacute;tica por parte de los jueces no prosperar&iacute;a tanto si no tuviera el enorme apoyo de las corporaciones medi&aacute;ticas que infatigablemente se hacen eco de todas estas acusaciones hasta conseguir lo que hoy se denomina la &ldquo;cancelaci&oacute;n&rdquo; del adversario.
    </p><p class="article-text">
        Si tomamos el caso de Espa&ntilde;a tenemos como ejemplo de lawfare la campa&ntilde;a en contra de Podemos desde pr&aacute;cticamente el momento de su nacimiento. De las innumerables causas que tuvieron el partido y sus l&iacute;deres, ninguna de ellas termin&oacute; en condena y, sin embargo, la sensaci&oacute;n p&uacute;blica que circul&oacute; y circula es la de un partido corrupto sostenido por los reg&iacute;menes de Venezuela e Ir&aacute;n. No es el &uacute;nico caso en Espa&ntilde;a. El ex magistrado del Tribunal Supremo Jos&eacute; Antonio Mart&iacute;n Pall&iacute;n ha escrito un libro titulado &ldquo;La guerra de los Jueces, el proceso judicial como arma pol&iacute;tica&rdquo; donde analiza el lawfare en Espa&ntilde;a, describiendo otros muchos casos tal como el de la no renovaci&oacute;n del Consejo del Poder Judicial. Casos que si bien no terminan con derrocamientos, s&iacute; que interfieren y dificultan el accionar de gobiernos, instituciones, partidos y pol&iacute;ticos, todos de izquierda.
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n para Mart&iacute;n Pall&iacute;n es clara: los jueces tiene la responsabilidad de rechazar las pretensiones que exceden el campo de sus competencias e invade espacios exclusivamente reservados a la confrontaci&oacute;n y el debate propio de la vida pol&iacute;tica. Los jueces tienen que rechazar la politizaci&oacute;n de la justicia que le hurta a la pol&iacute;tica el &aacute;mbito de su quehacer que es el del debate, el consenso, la votaci&oacute;n o la decisi&oacute;n y que pone en alto riesgo la democracia. Desde el psicoan&aacute;lisis nos preocupa la normalizaci&oacute;n social de esta nueva arma que busca destruir la democracia desde dentro, mostrando la fragilidad de esta y la f&aacute;cil deriva de la subjetividad hacia el odio al que piensa y quiere cosas diferentes dentro del juego democr&aacute;tico. Todo vale para destruir al otro si este quiere un mundo diferente. Nos acercamos peligrosamente al autoritarismo postdemocr&aacute;tico, tal como lo afirma Colin Crouch: &ldquo;Una sociedad postdemocr&aacute;tica es aquella que sigue teniendo y utilizando todas las instituciones de la democracia, pero en la que se convierten cada vez m&aacute;s en una c&aacute;scara formal. La energ&iacute;a y el impulso innovador pasan de la arena democr&aacute;tica a los peque&ntilde;os c&iacute;rculos de una &eacute;lite econ&oacute;mica&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        No es dif&iacute;cil asimilar esta figura a muchas democracias actuales, pero destaca lo que est&aacute; sucediendo con el nuevo gobierno de Argentina donde el democr&aacute;ticamente elegido presidente pretende -entre las m&aacute;s de 600 modificaciones de leyes que impulsa- decretar el estado de excepci&oacute;n durante dos a&ntilde;os, prorrogables a dos m&aacute;s, para as&iacute; poder legislar sin el control de las dos c&aacute;maras.
    </p><p class="article-text">
        Lawfare y debilitamiento de la democracia se hermanan en la implacable lucha de las &eacute;lites por el beneficio econ&oacute;mico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/lawfare-sociedad-postdemocratica_132_10813311.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jan 2024 20:53:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lawfare y sociedad postdemocrática]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[CGPJ - Consejo General del Poder Judicial,Lawfare,Justicia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los cuidados son un derecho; por una reforma radical]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/cuidados-reforma-son-derecho-radical_132_10718230.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b0737eae-201f-46b7-9900-9e84bfbf978e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los cuidados son un derecho; por una reforma radical"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La perspectiva de los cuidados como un derecho, reconocido en octubre por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, abre nuevos horizontes para su implementación, crucial de la nueva agenda política</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos que reformar radicalmente nuestra concepci&oacute;n de los sistemas de apoyo y asistencia&rdquo;. Estas eran las palabras de Volker T&uuml;rk, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en febrero 2023. Pocos meses despu&eacute;s, el 4 de octubre de este a&ntilde;o, se logr&oacute; un consenso hist&oacute;rico en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas al adoptar, sin votos en contra, una resoluci&oacute;n que reconoce la &ldquo;centralidad de los cuidados desde la perspectiva de los derechos humanos&rdquo;. Esta resoluci&oacute;n insta a los estados a implementar todas las medidas necesarias para reconocer, redistribuir y proteger el trabajo de cuidados.
    </p><p class="article-text">
        La invisibilizaci&oacute;n hist&oacute;rica de los trabajos de cuidado ha contribuido a la precarizaci&oacute;n y discriminaci&oacute;n de aquellas actividades no productivas desde una &oacute;ptica de mercado neoliberal y patriarcal. La creciente oleada de feminismos ha subrayado la necesidad de una distribuci&oacute;n equitativa de los cuidados como requisito previo para que las mujeres disfruten plenamente de sus derechos, seg&uacute;n las Naciones Unidas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras en 2023 es innegociable que existe un derecho humano a ser cuidado y a cuidar que est&aacute; empezando a tomar cuerpo, c&oacute;mo pueden los estados, que son los responsables de la garant&iacute;a de los derechos humanos, &iquest;reconocer, redistribuir, y proteger el trabajo de cuidados?
    </p><p class="article-text">
        En el complejo entramado de los cuidados, la fil&oacute;sofa iran&iacute; Shahra Razavi compara el cuidado con un diamante, con diversas caras vinculadas a la provisi&oacute;n profesional, informal y personal de actividades esenciales para la vida. El reconocimiento de los cuidados exige una revoluci&oacute;n moral y de responsabilidades donde la vida, y no el mercado, vuelva a estar en el centro. Aunque cuidar de amigos, ni&ntilde;os, ancianos, vecinos u organizar las tareas familiares deber&iacute;a ser reconocido institucionalmente, es esencial poner el foco en uno de los sectores que encarna los obst&aacute;culos de esta transformaci&oacute;n pol&iacute;tica: el trabajo profesional del hogar.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, como en muchos otros pa&iacute;ses europeos, la pandemia Covid-19 desvel&oacute; las deficiencias en el &aacute;mbito de los cuidados y la situaci&oacute;n de vulnerabilidad en la que se encuentra este sector. Las arduas condiciones de las trabajadoras del hogar hicieron eco hasta las instituciones. A pesar de algunas victorias, como el reconocimiento del derecho al paro de las empleadas del hogar en el Real Decreto 16/2022, las condiciones de trabajo a&uacute;n enfrentan desaf&iacute;os. La reforma laboral de 2022, impulsada por el gobierno de PSOE y Unidas Podemos, benefici&oacute; el derecho a los cuidados con la equiparaci&oacute;n de la cotizaci&oacute;n de la jornada parcial con la jornada completa, que afecta mayoritariamente a las mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A las puertas de un nuevo gobierno, la cuesti&oacute;n de los cuidados vuelve a ponerse sobre la mesa. Las oportunidades de cambio se vislumbran en los acuerdos entre PSOE y Sumar, que incluyen la reducci&oacute;n de la jornada laboral sin disminuci&oacute;n salarial y la formalizaci&oacute;n de una 'Ley de Cuidados' centrada en el trabajo de cuidados a ni&ntilde;os y personas dependientes. Sin embargo, a pesar del reconocimiento institucional, la discriminaci&oacute;n y la precariedad persisten en el sector. Garantizar los cuidados como un derecho exige una mayor reestructuraci&oacute;n del sistema que lo rodea.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo dom&eacute;stico en Espa&ntilde;a representa menos del 2% del empleo regular, con un 45% de afiliaci&oacute;n de personas extranjeras. A pesar de ser un trabajo de alto riesgo f&iacute;sico y psicol&oacute;gico, las tasas de temporalidad y parcialidad superan la media espa&ntilde;ola, mientras los sueldos se mantienen por debajo de otras profesiones. Un ejemplo es el de las residencias de ancianos; de las plazas disponibles en Espa&ntilde;a el 61% son residencias privadas, y en toda Catalu&ntilde;a apenas hay 17 residencias p&uacute;blicas. La gesti&oacute;n privada de servicios p&uacute;blicos como la sanidad y la educaci&oacute;n, y la externalizaci&oacute;n del sector de cuidados, han contribuido a las condiciones laborales precarias y a la feminizaci&oacute;n de la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        Proteger el derecho al cuidado implica reestructurar un sistema a&uacute;n anclado en lo privado. Si queremos abordar el diamante de los cuidados en todas sus dimensiones, debemos empezar por las problem&aacute;ticas intr&iacute;nsecas a nuestras leyes. La externalizaci&oacute;n de un derecho fundamental en manos de empresas privadas contin&uacute;a precarizando la vida de miles de mujeres. Abarcar el derecho humano a los cuidados en todas sus dimensiones requiere una integraci&oacute;n total del cuerpo estatal y social. Mientras tanto, es crucial establecer las bases para regular los cuidados y construir nuevas responsabilidades sobre los cuidados como derecho, y no como mercanc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La llamada de las Naciones Unidas en octubre no solo es una alerta, sino sobre todo una oportunidad para desmantelar los obst&aacute;culos a para realizar los derechos humanos. Celebrar peque&ntilde;as victorias es crucial, pero recordar las deficiencias del sistema es a&uacute;n m&aacute;s vital en el camino hacia una nueva agenda pol&iacute;tica que reconozca los cuidados como un derecho humano inherente a todos nuestros derechos sociales, econ&oacute;micos, culturales y ambientales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Berta Flores Aricò]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/cuidados-reforma-son-derecho-radical_132_10718230.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Nov 2023 21:35:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los cuidados son un derecho; por una reforma radical]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es legal amnistiar a los policías?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/legal-amnistiar-policias_132_10472036.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d85bb07-9cb4-4b1c-bca2-0f173454a57f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es legal amnistiar a los policías?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La aprobación de una amnistía que incluya a los policías conformaría un acto ilegal en el ordenamiento jurídico internacional</p></div><p class="article-text">
        Estamos asistiendo, durante las &uacute;ltimas semanas, a la conformaci&oacute;n de un clima, jur&iacute;dica y pol&iacute;ticamente, propicio a la aprobaci&oacute;n de una ley de amnist&iacute;a para el caso catal&aacute;n. Gran parte de la doctrina constitucional espa&ntilde;ola ya admite su<span class="highlight" style="--color:white;"> encaje constitucional. Y el PSOE y Sumar se han mostrado proclives a avanzar en esta v&iacute;a. Ahora bien, aceptado este punto de partida, es necesario abordar las cuestiones relativas al alcance y l&iacute;mites de la amnist&iacute;a y una de ellas es la de qui&eacute;nes deben quedar incluidos en la misma. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Sobre esta cuesti&oacute;n, diferentes juristas y pol&iacute;ticos ya han manifestado que, al igual que se hizo durante la transici&oacute;n con la Ley 46/1977 de amnist&iacute;a, esta debe incluir, tambi&eacute;n ahora, tanto a los actos tipificados como delitos o conductas determinantes de responsabilidad administrativa vinculados a la lucha por el derecho de autodeterminaci&oacute;n de Catalunya, como los actos cometidos por los funcionarios y agentes del orden p&uacute;blico contra el ejercicio de los derechos de las personas. En mi opini&oacute;n, de ser as&iacute;, nos encontrar&iacute;amos ante un acto ilegal en el ordenamiento jur&iacute;dico internacional. Como es sabido, el derecho internacional de los Derechos Humanos establece que no todo lo que es legal en el ordenamiento jur&iacute;dico interno lo es en el&nbsp;ordenamiento jur&iacute;dico internacional. Y desarrollo tal afirmaci&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Al igual que la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola, la vigente Constituci&oacute;n alemana, aprobada en 1949, tampoco se pronuncia expl&iacute;citamente sobre la amnist&iacute;a. Sin embargo, ello no impide, ha dicho el Tribunal Constitucional alem&aacute;n (</span>sentencia BVerfG 10, 234, en p&aacute;g. 246)<span class="highlight" style="--color:white;">, poder aprobar leyes de amnist&iacute;a siempre y cuando estas cumplan determinados requisitos. Parece l&oacute;gico aceptar, tanto en Alemania como en cualquier otro pa&iacute;s, que no toda ley de amnist&iacute;a pueda ser v&aacute;lida. A grandes rasgos, podemos establecer, al menos, cuatro condiciones a cumplir por cualquier ley de amnist&iacute;a que se quiera l&iacute;cita: a) Justificar la existencia de un motivo leg&iacute;timo. La ley debe incluir una adecuada fundamentaci&oacute;n pol&iacute;tica de la necesidad de la misma; b) Que adopte la forma de ley general, de modo que no constituya una medida camuflada de regulaci&oacute;n de un o unos casos particulares; c) Que se d&eacute; una configuraci&oacute;n de la misma de acuerdo con el principio de igualdad, el cual seg&uacute;n afirma el TC alem&aacute;n en la sentencia citada </span>se ver&iacute;a lesionado cuando la excepcionalidad de la amnist&iacute;a no &ldquo;est&eacute; manifiestamente orientada a la idea de Justicia&rdquo;; y, d) Que respete y sea acorde con el derecho internacional de los Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        La aprobaci&oacute;n de una amnist&iacute;a que incluyera en su interior a los polic&iacute;as no cumplir&iacute;a esta &uacute;ltima condici&oacute;n, en tanto que: 1) supondr&iacute;a una clara vulneraci&oacute;n de los tratados internacionales de derechos humanos firmados por Espa&ntilde;a; y, 2) no entrar&iacute;a tampoco dentro de las supuestas excepciones planteadas por algunos jueces del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) en sus votos particulares. Ello la convertir&iacute;a en un acto ilegal en el ordenamiento jur&iacute;dico internacional.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La amnist&iacute;a y el derecho internacional de los Derechos Humanos</strong></h3><p class="article-text">
        Durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas se ha ido consolidando, en los organismos del sistema mundial y regionales de Derechos Humanos, una posici&oacute;n com&uacute;n sobre las leyes de amnist&iacute;a estatales. Todos ellos coinciden en afirmar que, aun reconociendo que los procesos nacionales de transici&oacute;n o de reconciliaci&oacute;n son complejos y enfrentan dificultades, una de las medidas para afrontarlos no puede ser nunca la de una ley de amnist&iacute;a que pretenda impedir la obligaci&oacute;n y el deber que tienen los Estados de investigar, juzgar y sancionar las violaciones de Derechos Humanos. Al afirmar que las leyes de amnist&iacute;a no podr&aacute;n beneficiar a los autores de violaciones de Derechos Humanos estos organismos est&aacute;n poniendo de relevancia la capital importancia para ellos de que las v&iacute;ctimas y sus familiares conozcan la verdad de casos de violaci&oacute;n de Derechos Humanos, lo que implica el derecho a la investigaci&oacute;n judicial eficaz y, en su caso, el derecho a una reparaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, tales organismos diferencian entre dos tipos de actos. Por un lado,&nbsp;conductas punibles que tengan el car&aacute;cter de delitos pol&iacute;ticos o de delitos comunes conexos con aquellos en la medida que tienen relaci&oacute;n directa con reivindicaciones pol&iacute;ticas; y, por otro lado, los actos de Estado que suponen una violaci&oacute;n de los Derechos Humanos; para, a continuaci&oacute;n se&ntilde;alar que, el uso de las leyes de amnist&iacute;a para garantizar&nbsp;la impunidad de los segundos implica una vulneraci&oacute;n del &ldquo;deber de garant&iacute;a&rdquo; de los Estados. Es decir, de la obligaci&oacute;n estatal de llevar a cabo una investigaci&oacute;n, juicio y sanci&oacute;n, cuando se den en su interior violaciones de Derechos Humanos, cuya omisi&oacute;n entrar&iacute;a en abierta contradicci&oacute;n con los tratados internacionales de Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo han establecido el Comit&eacute; de Derechos Humanos de la ONU en la Observaci&oacute;n General n&uacute;m. 20 de 1992, al se&ntilde;alar que la amnist&iacute;a de actos de tortura, tratos o penas crueles, son incompatibles con la obligaci&oacute;n de los Estados de investigar violaciones de los derechos del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol&iacute;ticos. Esta Observaci&oacute;n referida a actos de tortura ha sido, despu&eacute;s por muchas otras Observaciones, extendida a cualquier violaci&oacute;n de derechos del Pacto. As&iacute; mismo, en la Observaci&oacute;n General n&uacute;m. 31 de 2004, afirma: &ldquo;<em>cuando funcionarios p&uacute;blicos o agentes del Estado han cometido violaciones de los derechos del Pacto, los Estados partes no pueden eximir a los autores de su responsabilidad personal, como ha ocurrido en determinadas amnist&iacute;as</em>&rdquo;. En igual sentido podr&iacute;amos tambi&eacute;n referirnos a diferentes informes de la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos sobre Colombia, Chile, Honduras, etc., o a la sentencia de la Corte Interamericana que en el caso <em>Barrios Altos</em> c. <em>Per&uacute;</em> de 2001 derog&oacute; las leyes de amnist&iacute;a n&uacute;m. 26479 y n&uacute;m. 26492 de este pa&iacute;s por ser incompatibles con la CADH. O en el caso del sistema europeo, esta es tambi&eacute;n la posici&oacute;n que ha acabado finalmente adoptando <span class="highlight" style="--color:white;">la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos </span>(TEDH) en la decisi&oacute;n&nbsp;del caso <em>Margu&scaron; c. Croacia </em>de 2014 donde afirma que la concesi&oacute;n de una amnist&iacute;a respecto a asesinatos y malos tratos a los civiles es contraria a las obligaciones del Estado en virtud del CEDH, ya que podr&iacute;a obstaculizar la investigaci&oacute;n de tales delitos y necesariamente conducir a la impunidad de los responsables.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Las excepciones a la regla general</strong></h3><p class="article-text">
        En la citada decisi&oacute;n del caso <em>Margu&scaron; c. Croacia</em> del TEDH, los jueces &Scaron;ikuta, Wojtyczek y Vehabovic emitieron un voto particular en el que defend&iacute;an la posible existencia de ciertas excepciones a la regla general antes se&ntilde;alada. En concreto, sosten&iacute;an la tesis de que, en casos excepcionales de &ldquo;conflictos armados interminables&rdquo; o &ldquo;dictaduras violentas&rdquo;, donde la concesi&oacute;n de una doble amnist&iacute;a fuese la &uacute;nica salida posible, la adopci&oacute;n de una postura pragm&aacute;tica o realista que aceptar&aacute; tal tipo de amnist&iacute;a pudiera llegar a aceptarse con el objetivo de lograr resultados positivos. Fundamentada m&aacute;s en consideraciones pol&iacute;ticas o propias de las exigencias negociadoras que no en argumentaciones jur&iacute;dicas, esta posici&oacute;n sostiene que, en los casos citados, el beneficio que supone poder poner fin al conflicto armado o a una dictadura sangrienta supera el coste moral de aceptar la impunidad de los responsables de vulneraciones de derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Resulta evidente que el supuesto de regulaci&oacute;n de la ley de amnist&iacute;a que estamos aqu&iacute; tratando no se corresponde con ninguna de las dos excepciones se&ntilde;aladas. El p<em>roc&eacute;s</em> no se da en un contexto de guerra entre dos bandos ni de dictadura violenta, sino en el marco de plena vigencia de un &ldquo;Estado democr&aacute;tico de derecho&rdquo; avalado por la UE, en el que se produce un uso desproporcionado de la fuerza y una vulneraci&oacute;n de Derechos Humanos contra los miembros de un movimiento social pac&iacute;fico, lo que obliga a tener que poner el acento m&aacute;s en el derecho de las v&iacute;ctimas que no en una supuesta reconciliaci&oacute;n en el s&iacute; de un proceso de justicia transicional que no es tal. 
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, parece evidente tras lo expuesto que defender la aprobaci&oacute;n una amnist&iacute;a que incluya a los polic&iacute;as y sus actos, supone defender la aprobaci&oacute;n de una ley que, si bien pudiera ser legal en el ordenamiento jur&iacute;dico interno, ser&iacute;a abiertamente ilegal en el ordenamiento internacional de Derechos Humanos. A no ser, claro, que alguien se atreva a sostener que el espionaje, los tratos vejatorios en comisar&iacute;a, la creaci&oacute;n de atestados policiales falsos que ubican a personas concretas en cortes de v&iacute;a y manifestaciones donde no estaban para imputarles delitos, infiltrados que manten&iacute;an relaciones sexoafectivas con activistas bajo enga&ntilde;o para obtener informaci&oacute;n, y tantos otros actos degradantes de la dignidad llevados a cabo por las fuerzas de seguridad del Estado, no constituyen violaciones claras de Derechos Humanos incluidas en los tratados.
    </p><p class="article-text">
        A todos aquellos que incluyen los cuerpos de seguridad dentro de la amnist&iacute;a, parece no importarles lo m&aacute;s m&iacute;nimo el hecho de que, durante la &uacute;ltima d&eacute;cada, diversos Comit&eacute;s y relatores especiales de Naciones Unidas hayan emitido, al menos, seis informes y documentos, formulando duras cr&iacute;ticas al acto de impunidad que supuso la amnist&iacute;a espa&ntilde;ola de 1977, queriendo ahora llevar a cabo una operaci&oacute;n del mismo calibre. Si ello finalmente acaba sucediendo as&iacute;, las v&iacute;ctimas de vulneraci&oacute;n de derechos humanos del conflicto catal&aacute;n tendr&aacute;n toda la legitimidad y derecho de acudir ante los organismos internacionales de Derechos Humanos para denunciar al Estado espa&ntilde;ol y exigir el derecho a una investigaci&oacute;n judicial eficaz y, en su caso, a una reparaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Albert Noguera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/legal-amnistiar-policias_132_10472036.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 31 Aug 2023 20:21:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es legal amnistiar a los policías?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[1-0 Catalunya,Amnistía,Derechos Humanos,Procés,Policía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El anticristianismo de Vox]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/anticristianismo-vox_132_10470656.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/372a5011-73b9-4333-8c46-173ecbf6b1f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El anticristianismo de Vox"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las propuestas e ideas de Vox son abiertamente incompatibles con el ideario cristiano del que supuestamente dicen provenir y al que en teoría proclaman defender</p></div><p class="article-text">
        Ahora que parece existir cierto empe&ntilde;o en el centroderecha espa&ntilde;ol de menoscabar a Vox, una vez constatado que resta m&aacute;s que suma y que el propio proyecto de ultraderecha se ha vuelto m&aacute;s autorreferencial y tribal que nunca, no viene mal ayudar a tan loable y al mismo tiempo c&iacute;nica tarea para rematar la faena en la progresiva desaparici&oacute;n de esta apendicitis pol&iacute;tica de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Quisiera detenerme aqu&iacute; en una de las principales contradicciones que la formaci&oacute;n de Santiago Abascal muestra desde su nacimiento, y que ha sido muy poco o nada explotada por sus contrincantes pol&iacute;ticos. Me refiero a la de la incompatibilidad de las ideas y pol&iacute;ticas que enarbolan con el ideario cristiano del que supuestamente dicen provenir y al que en teor&iacute;a proclaman defender. Son incontables las veces que hemos escuchado de sus bocas manifiestos en defensa de la cultura occidental cristiana y de los valores asociados al cristianismo, como parte adem&aacute;s <a href="https://www.voxespana.es/grupo_parlamentario/actividad-parlamentaria/vox-exige-al-gobierno-que-promueva-medidas-que-garanticen-el-respeto-a-los-cristianos-y-condene-su-persecucion-en-el-mundo-20230424" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;esencial de la identidad espa&ntilde;ola&rdquo;</a>. Muchos de sus dirigentes, con el <a href="https://www.eldiario.es/politica/jorge-buxade-antiguo-falangista-hecho-control-vox_1_10441541.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevo ungido Buxad&eacute;</a> a la cabeza, proceden de &aacute;mbitos ultracat&oacute;licos, como el Opus Dei, y son de misa diaria (y esperemos que de confesi&oacute;n tambi&eacute;n peri&oacute;dica).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero c&oacute;mo puede ser cristiano un partido que demoniza a los menores no acompa&ntilde;ados, que defiende un bloqueo naval y militar frente a las pateras de personas migrantes o que propugna la expulsi&oacute;n de estas por el mero hecho de no tener recursos y ser extranjeros? Empezando por los menores: las ense&ntilde;anzas de Jesucristo son rupturistas con la tradici&oacute;n jud&iacute;a y romana de tratarlos como meros objetos, de deshumanizarlos como simples pasos previos a la madurez. &ldquo;Mirad que no menospreci&eacute;is a uno de estos peque&ntilde;os&rdquo; (Mt. 18: 10-14), &ldquo;dejad a los ni&ntilde;os y no les impid&aacute;is que vengan a m&iacute;, porque de los que son como estos es el reino de los cielos&rdquo; (Mt., 19:13-14). En cuanto a las personas migrantes y su rechazo por Vox (de las pobres, claro, de las ricas nunca dice nada), recordemos las palabras del Evangelio (Mt. 25: 35-40): &ldquo;Porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; fui extranjero, y me acogisteis&rdquo;.&nbsp; &iexcl;Pero si la propia Sagrada Familia fue emigrante y refugiada en Egipto!
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y c&oacute;mo puede ser cristiano un partido que arremete contra el Estado social y contra la consiguiente solidaridad de nuestra comunidad pol&iacute;tica? Reducir el Estado es reducir las pol&iacute;ticas de redistribuci&oacute;n de la riqueza, o, en t&eacute;rminos cristianos, las pol&iacute;ticas y mecanismos de compasi&oacute;n institucionalizada y colectiva. Los Evangelios son claros: en Jes&uacute;s y en su mensaje los pobres, los humildes, los despreciados, los &uacute;ltimos, tienen un lugar y una atenci&oacute;n preferente. &Eacute;l mismo fue pobre y vivi&oacute; como pobre. &ldquo;Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos ser&aacute;n saciados&rdquo; (Mt. 5: 6-7). Pocos mensajes hay m&aacute;s sociales, de tanta y tan intensa fraternidad, como la par&aacute;bola de los jornaleros de la vi&ntilde;a y la frase que desconcert&oacute; a siglos de jerarqu&iacute;a: &ldquo;los &uacute;ltimos ser&aacute;n los primeros y los primeros, los &uacute;ltimos&rdquo; (Mt. 20: 1-16).
    </p><p class="article-text">
        El neoliberalismo extremo de Vox los sit&uacute;a en las ant&iacute;podas no solo del mensaje de fraternidad cristiana, sino tambi&eacute;n del mensaje oficial de la Iglesia Cat&oacute;lica desde la <em>Rerum Novarum</em> de Le&oacute;n XIII, de su doctrina social y de la postura del Papa Francisco. Su enc&iacute;clica <em>Fratelli Tutti</em> es uno de los <a href="https://www.eldiario.es/contrapoder/fraternidad-francisco_132_6623135.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">manifiestos mejor fundamentados contra el capitalismo neoliberal y contra el nacionalismo xen&oacute;fobo</a> y excluyente de los que hoy hace bandera la ultraderecha mundial y, en particular, la nuestra nacional. &ldquo;Es inaceptable que los cristianos compartan esta mentalidad y estas actitudes&rdquo;, afirma el sucesor de San Pedro.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, &iquest;c&oacute;mo puede ser cristiano un partido que abomina del cuidado de la &ldquo;casa com&uacute;n&rdquo; y que est&aacute; vendido a la m&aacute;s pueril ret&oacute;rica antiecologista? <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/negacionismo-climatico-vox-da-nota-debate-partidos-ciencia_1_10357608.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El negacionismo clim&aacute;tico</a> y la ausencia de medidas de transici&oacute;n ecol&oacute;gica, cuando no directamente su rechazo, van contra la consideraci&oacute;n cristiana de la creaci&oacute;n y de la necesidad de su preservaci&oacute;n ante la amenaza que nos cierne. La degradaci&oacute;n del medio ambiente y el cambio clim&aacute;tico acabar&aacute;n arrasando con los &ldquo;lirios del campo&rdquo; (Mt. 6: 28-34) y con la <em>Laudato Si</em> de San Francisco de As&iacute;s. Como afirma el Papa: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan? Lo que est&aacute; en juego es nuestra propia dignidad. Somos nosotros los primeros interesados en dejar un planeta habitable para la humanidad que nos suceder&aacute;.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, durante estos a&ntilde;os se han echado de menos m&aacute;s pronunciamientos expresos de la Iglesia, y sobre todo de la Iglesia espa&ntilde;ola, sobre la deriva antihumanista y abiertamente anticristiana de la ultraderecha. Nunca es tarde si la dicha es buena, aunque tambi&eacute;n es ciertamente sorprendente el silencio del centroderecha o de la llamada &ldquo;democracia cristiana&rdquo;, cuando no directamente su connivencia con estos proyectos extremistas. Recordemos que Abascal o Melloni no solo han terminado siendo abrazados por la derecha cl&aacute;sica y supuestamente moderada, sino que provienen de sus filas o fueron acogidos en su momento con gusto por sus parapetos institucionales, desde los que luego crecieron y alimentaron al monstruo. Si la derecha moderada, sensata y verdaderamente cristiana (que la hay) ahora quiere volver a meter al genio en la l&aacute;mpara, deber&iacute;a esforzarse tambi&eacute;n por combatir la ret&oacute;rica que nos ha arrastrado hasta aqu&iacute; y que ha potenciado, hasta l&iacute;mites intolerables, la polarizaci&oacute;n y la crispaci&oacute;n. &iquest;Lo har&aacute; o se quedar&aacute; en el mero tacticismo de la pol&iacute;tica cortoplacista en la que todos parecemos estar insertos? Lamentablemente, guardo pocas esperanzas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriel Moreno González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/anticristianismo-vox_132_10470656.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Aug 2023 04:01:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El anticristianismo de Vox]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agarrarse a un clavo ardiendo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/agarrarse-clavo-ardiendo_132_10458717.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14042ee3-f186-44ec-b3a2-bfa292ddd12e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Agarrarse a un clavo ardiendo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El odio, la desesperación y la rabia, como un meteorito, se han apoderado del corazón de millones de argentinos, tal como lo vienen haciendo en gran parte del mundo, allí donde la democracia consigue sostenerse a duras penas</p><p class="subtitle">Javier Milei, el candidato ultra argentino a favor de la venta de órganos y en contra de la “aberración” de la justicia social</p></div><p class="article-text">
        La ola de ultraderechizaci&oacute;n mundial, finalmente, ha llegado a la Argentina. Si Milei consigue la presidencia de la Rep&uacute;blica, no tardar&aacute; en sumergirla en el horror. En muy poco tiempo, se ha concretado una propuesta que ha conseguido el 30% de los votos en las elecciones primarias a presidente (PASO) celebradas el 13 de agosto de 2023. El odio, la desesperaci&oacute;n y la rabia, como un meteorito, se han apoderado del coraz&oacute;n de millones de argentinos, tal como lo vienen haciendo en gran parte del mundo, all&iacute; donde la democracia consigue sostenerse a duras penas. Es el meteorito que puede destruirla desde dentro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esto no empez&oacute; en estas <a href="https://www.eldiario.es/internacional/victoria-milei-primarias-argentina-empuja-pais-abismo-agenda-ultra-reconfigura-carrera-presidencial_1_10444735.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PASO</a>. La posibilidad de destrucci&oacute;n de la democracia viene de lejos y se manifiesta, por ejemplo, en la imposibilidad de gobernar que resulta del continuo uso de los medios de comunicaci&oacute;n y de la justicia (lawfare) para desacreditar y deslegitimar a los gobernantes, dificultando al extremo el ejercicio de la pol&iacute;tica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que el proyecto neoliberal empobrece a los ciudadanos, tanto que en diciembre de 2022 hab&iacute;a un 39,2% de pobres y un 8,1%de indigentes, cifras que han aumentado cada a&ntilde;o, sea el gobierno que sea. Nadie parece poder frenar este tsunami de pobreza -con la tortura que esta implica-, de endeudamiento progresivo y de culpabilizaci&oacute;n. Unos porque est&aacute;n de acuerdo con esta pol&iacute;tica y otros, porque se muestran incapaces de llevar a cabo una pol&iacute;tica diferente. El resultado es la desesperaci&oacute;n de los que ven que se les pasa la vida y todo empeora.
    </p><p class="article-text">
        En esta conjunci&oacute;n de descr&eacute;dito de la pol&iacute;tica y de explotaci&oacute;n neoliberal surge una figura nueva que promete arramblar con todo lo anterior y resolver los problemas que afligen a los argentinos. No importa si su semblante y su texto es delirante, si su consejero es un perro muerto, si la vicepresidenta que propone reivindica la dictadura genocida, si no respeta la lucha de las mujeres, si acepta la venta de &oacute;rganos, si quiere volver a dolarizar la econom&iacute;a, si busca minimizar el Estado, si quiere permitir la portaci&oacute;n de armas o si sus propuestas, en definitiva, llevan a lo peor. Lo que importa es que ha sabido representar y asociar los significantes &ldquo;cambio y libertad&rdquo; y, de este modo, cautivar a multitud de personas. No ha gobernado nunca, es casi un desconocido y por ello se convierte en una &ldquo;esperanza&rdquo; con la cual se identifica gran parte del electorado. El odio encuentra su cauce.
    </p><p class="article-text">
        Lacan propon&iacute;a para la pol&iacute;tica un nuevo estilo de significante amo, es decir, un amo m&aacute;s l&uacute;cido y, de alg&uacute;n modo, aligerado de las identificaciones. Sin ninguna duda, no se refiere a un tipo de personaje como este, que encarna hoy el retorno de un padre rid&iacute;culo y, a su vez, feroz.
    </p><p class="article-text">
        El dicho &ldquo;agarrarse a un clavo ardiendo&rdquo; ilustra con precisi&oacute;n lo que ha sucedido. Las manos que lo han votado terminar&aacute;n quemadas sin remedio. Es necesario frenar este desastre. Es esencial que la Argentina no sea gobernada por la ultraderecha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/agarrarse-clavo-ardiendo_132_10458717.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Aug 2023 20:34:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Agarrarse a un clavo ardiendo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Elecciones Argentina,Javier Milei,Ultraderecha,Ultraderecha en América Latina,Neoliberalismo,Ultras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vox y el catalán, una política de clase]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/vox-catalan-politica-clase_132_10344427.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09617d1c-eeaf-4da2-8756-ed1e1e037255_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="VOX y el catalán, una política de clase"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los pactos PP-VOX contra las políticas de normalización lingüística en las escuelas de las islas Baleares y el País Valenciano atacan uno de los mecanismos generadores de igualdad social en estos territorios

</p><p class="subtitle">Feijóo bendice los pactos con Vox como el del PP valenciano: “Respetamos el deseo de cambio y avalamos la gobernabilidad”</p></div><p class="article-text">
        Uno de los puntos centrales de los acuerdos de gobierno entre PP y Vox en la Generalitat valenciana o en las islas Baleares ha sido revertir las pol&iacute;ticas de normalizaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica del catal&aacute;n en el &aacute;mbito educativo. Tambi&eacute;n en Catalunya, los principales dirigentes de Vox cargan, repetidamente, contra lo que consideran una supuesta presencia excesiva del catal&aacute;n en la escuela. Aunque, a primera vista, ello pueda parecer solo una cuesti&oacute;n cultural que afecta a &ldquo;se&ntilde;as de identidad&rdquo; territoriales o a los derechos ling&uuml;&iacute;sticos de sus hablantes, en realidad, detr&aacute;s de estos acuerdos y manifestaciones hay una pol&iacute;tica de clase en contra de los sectores menos favorecidos de la sociedad, especialmente, la poblaci&oacute;n inmigrante y sus hijos. 
    </p><p class="article-text">
        Lengua e igualdad social se piensan, muchas veces, por separado. Tanto los nacionalistas esencialistas como los 'progres' cosmopolitas universalistas las piensan como elementos aut&oacute;nomos uno del otro. 
    </p><p class="article-text">
        Los nacionalistas esencialistas centran su preocupaci&oacute;n en la lengua pero no prestan atenci&oacute;n a la cuesti&oacute;n social. Identifican lengua con naci&oacute;n, concibiendo el ataque a la primera como una amenaza para la preservaci&oacute;n de una comunidad o identidad nacional que construyen a partir de una igualaci&oacute;n identitaria que borra las diferencias de clase, de g&eacute;nero, etc. de sus integrantes para unificarlos en una unidad &nbsp;nacional homog&eacute;nea de alteridad respecto al resto de naciones. Y a la inversa, los 'progres' cosmopolitas universalistas centran su preocupaci&oacute;n en la cuesti&oacute;n social pero sin prestar atenci&oacute;n a la cuesti&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica. Perciben las sociedades donde defienden que deben garantizarse derechos sociales como espacios desculturalizados en los que la lengua no jugar&iacute;a ning&uacute;n papel relevante a tener en cuenta, lo que no es m&aacute;s que una omisi&oacute;n con respecto a sus propios privilegios por ser miembros de la comunidad ling&uuml;&iacute;stica dominante.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en contraposici&oacute;n a lo anterior, lengua e igualdad social han de pensarse de manera interrelacionada. Ambas son, sobre todo en las comunidades aut&oacute;nomas del Estado donde el castellano coexiste con la lengua propia de las mismas, claramente interdependientes. 
    </p><p class="article-text">
        El elemento que conecta la cuesti&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica con la cuesti&oacute;n social es el concepto de &ldquo;pertenencia&rdquo;. La pertenencia a la comunidad es el bien primario que toda sociedad distribuye. La pertenencia es un bien social que no distribuimos entre nosotros, pues ya poseemos de nacimiento, sino que se otorga a los &ldquo;de afuera&rdquo; y su familia&nbsp;y condiciona nuestras conexiones y relaciones con ellos. La posici&oacute;n que un individuo ocupa con respecto a este bien social &ldquo;pertenencia&rdquo; determina, directa e indirectamente, el acceso a los otros bienes y derechos.
    </p><p class="article-text">
        En toda sociedad, los actores y bienes distribuidores de pertenencia son de dos tipos: uno es la burocracia que distribuye pertenencia a la comunidad pol&iacute;tica a trav&eacute;s de los &ldquo;papeles&rdquo; o la regularizaci&oacute;n administrativa. Otros son instituciones sociales como la escuela, donde, en aquellas comunidades aut&oacute;nomas en las que existe una lengua propia al lado del castellano, su dominio opera como otorgador de pertenencia por v&iacute;a de los significantes sociales que ella lleva impl&iacute;citos. 
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que no conocer el catal&aacute;n no excluye en islas Baleares, ni en Catalunya, ni en el Pa&iacute;s Valenciano, de poder acceder a servicios p&uacute;blicos, al mercado, empleo, instituciones de todo tipo, etc. abiertos a todo concurrente. Pero tambi&eacute;n es cierto que conocerlo ofrece posibilidades de integraci&oacute;n y movilidad social enormemente mayores. La relevancia del conocimiento de la lengua propia en la adquisici&oacute;n de pertenencia de los inmigrantes ha sido reconocida tanto desde el punto de vista jur&iacute;dico como sociol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        En el campo jur&iacute;dico, el segundo apartado del art&iacute;culo 2 ter de la LO 4/2000 sobre derechos y libertades de los extranjeros en Espa&ntilde;a y su integraci&oacute;n social,&nbsp;establece que las Administraciones P&uacute;blicas deber&aacute;n tener como objetivos &ldquo;la integraci&oacute;n entre inmigrantes y sociedad receptora&rdquo; y para ello &ldquo;procurar&aacute;n, mediante acciones formativas, el aprendizaje del conjunto de lenguas oficiales&rdquo;. De esta forma, el aprendizaje de las lenguas oficiales se individualiza como un elemento b&aacute;sico de integraci&oacute;n de los inmigrantes en la sociedad de acogida, incluyendo todas las lenguas oficiales en el territorio.
    </p><p class="article-text">
        Y, en el campo sociol&oacute;gico, son muchos los estudios que evidencian que en aquellos territorios con una lengua propia que coexiste con el castellano, el dominio de la primera por parte de los inmigrantes y descendientes, genera en ellos un proceso de capitalizaci&oacute;n del que derivan cambios en su posici&oacute;n social tanto en su comunidad de origen como en la comunidad receptora, aumentando las potencialidades de movilidad social y niveles de autoestima y empoderamiento sociocultural. No es por casualidad que la escuela p&uacute;blica en Catalunya, despu&eacute;s del franquismo, naciera, a inicios de los 80, en Santa Coloma de Gramenet impulsada por un movimiento de padres y madres mayoritariamente castellanohablantes y de origen andaluz, para reclamar que sus hijos e hijas pudieran aprender en catal&aacute;n. Tras una fuerte lucha consiguieron que fuera en esta ciudad, obrera, de poblaci&oacute;n mayoritariamente migrante y gobernada entonces por Llu&iacute;s Hern&aacute;ndez del PSUC, donde naciera en 1981 la primera escuela p&uacute;blica post-franquista en catal&aacute;n, la Rossell&oacute; P&ograve;rcel, antes incluso de la aprobaci&oacute;n, en abril de 1983, de la Ley de normalizaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica en el Parlamento catal&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Resulta evidente, entonces, que, en los territorios aqu&iacute; descritos, existe para la poblaci&oacute;n migrada y sus descendientes una correlaci&oacute;n entre dominio de la lengua propia e igualdad y movilidad social. 
    </p><p class="article-text">
        Es por todas estas razones que la guerra que PP y Vox han iniciado contra las pol&iacute;ticas de normalizaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica del catal&aacute;n en el &aacute;mbito educativo del Pa&iacute;s Valenciano y las islas Baleares es una guerra de clase que ataca frontalmente uno de los mecanismos distribuidores de pertenencia y, en consecuencia, de igualdad social que va a tener como principales damnificados a aquellos sectores m&aacute;s vulnerables y menos favorecidos.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Albert Noguera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/vox-catalan-politica-clase_132_10344427.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Jul 2023 19:54:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vox y el catalán, una política de clase]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Idiomas,Catalunya,Vox,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los dos enterradores de Podemos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/enterradores_132_10314633.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5e9ffa9-8aa8-42cd-aebe-cb6b75153747_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los dos enterradores de Podemos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante su existencia, Podemos ha generado dos enemigos principales a los que ha subestimado a la hora de fijar su estrategia y rumbo político: los conservadores y el regionalismo de flotación</p></div><p class="article-text">
        Los desastrosos resultados en las elecciones del 28M, seguido del veto a Irene Montero y la relegaci&oacute;n de sus candidatos a puestos inferiores de las listas de Sumar, marca el final de Podemos. A lo largo de apenas nueve a&ntilde;os de existencia, el partido ha generado dos enemigos principales a los que ha subestimado a la hora de fijar su estrategia y rumbo pol&iacute;tico: los conservadores y el regionalismo de flotaci&oacute;n. Ambos han acabado siendo sus enterradores.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los conservadores</strong></h3><p class="article-text">
        A finales de 2019, Podemos decide montarse en un gobierno de coalici&oacute;n con el PSOE, en una posici&oacute;n de minor&iacute;a. Conscientes de que tal debilidad no les permitir&iacute;a cambiar cuestiones pol&iacute;ticas estructurales (la pol&iacute;tica migratoria, la geopol&iacute;tica pro-OTAN, el modelo econ&oacute;mico, etc.), creen, sin embargo, que poder asumir el control de determinados ministerios e impulsar, desde estos, proyectos de ley ser&aacute; una estrategia &uacute;til para poder transformar el pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta es una estrategia construida sobre una visi&oacute;n reduccionista y normativista de la ley que subestima el rol de su primer enemigo: los conservadores. Se trata de una concepci&oacute;n que reduce el Derecho a la secuencia &ldquo;mandato-obligaci&oacute;n-obediencia&rdquo; y<em> </em>cree que transformar consiste solo en recoger las demandas de determinados sectores de la poblaci&oacute;n, convertirlas en un proyecto de ley donde se refleje el tipo de sociedad, valores y metas vislumbrada por sus impulsores, y que una vez convertido en ley por el legislativo, provocar&aacute;, autom&aacute;ticamente, que los ciudadanos adec&uacute;en su conducta a ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Derecho, no obstante, es algo m&aacute;s complejo. El Derecho en un Estado no es meramente un cuerpo de reglas. Es m&aacute;s bien un proceso din&aacute;mico que envuelve a m&uacute;ltiples agentes ejecutores, sancionadores, difusores y receptores de la norma que, en muchos casos, procesan valores opuestos a los expresados en dicha ley. La ley debe ser ejecutada por polic&iacute;as, justicializada por jueces, activada por fiscales, explicada por los medios de comunicaci&oacute;n, interiorizada por la gente deviniendo en cultura legal ciudadana, etc. Este conjunto de actos es lo que conforma el &ldquo;proceso legal total&rdquo; o lo que los autores del movimiento del realismo jur&iacute;dico norteamericano de principios del s. XX llamaron el &ldquo;Derecho en acci&oacute;n&rdquo;. Y dentro de este proceso es donde ha intervenido activamente el primero de los enemigos y enterradores de Podemos: los conservadores.
    </p><p class="article-text">
        Durante su existencia, Podemos ha sido menos una &ldquo;izquierda que transforma&rdquo; y m&aacute;s una &ldquo;izquierda que molesta&rdquo;. O dicho de otra manera, un partido que ha causado poco miedo a los poderosos, esto es al Capital y los agentes econ&oacute;micos de la clase dominante. Pero s&iacute; m&aacute;s temor a los conservadores, es decir, los actores morales, culturales y religiosos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podemos ha concentrado su acci&oacute;n legislativa en su Ministerio insignia, el de Igualdad. Desde all&iacute; y mediante la ley del 's&oacute;lo s&iacute; es s&iacute;', la Ley Trans, las provocadoras declaraciones de la secretaria de Estado de Igualdad, etc., no han removido los privilegios econ&oacute;micos de los ricos, pero s&iacute; ha intentado cuestionar y desregular, entendido aqu&iacute; como desestandarizar, determinadas jerarqu&iacute;as e instituciones culturales y sociales tradicionales (el patriarcado, el g&eacute;nero, la heterosexualidad normativa, la familia, la correcci&oacute;n est&eacute;tica pol&iacute;tica, etc.). Ello no ha evocado temor en los poderosos,&nbsp;preocupados s&oacute;lo por la rentabilidad de sus negocios, pero s&iacute; en los conservadores, que viendo amenazado el orden social moral han emprendido una aut&eacute;ntica cruzada contra la ministra Irene Montero y sus proyectos de ley.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, cuando desde una posici&oacute;n de minor&iacute;a en el Gobierno y aislado en tu ministerio, pretendes avanzarte a la realidad por v&iacute;a de proyectos de ley que susciten cambios que chocan con los valores conservadores, el resultado de la aprobaci&oacute;n de la ley no es que todos los agentes adec&uacute;an su comportamiento a ella sino que estos despliegan sus fuerzas e influencias personales y societales en contra de la misma. De manera que, no solo las expectativas de la ley y el desempe&ntilde;o de la ley terminan por no coincidir, sino que adem&aacute;s, tus propios proyectos de ley son los que te entierran.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gobernar no es escribir proyectos de ley. No es legislar en el vac&iacute;o sino dentro de un campo de fuerzas en el que si ubicas el foco de inter&eacute;s del proceso legislativo en la regla, y no en las maniobras de los m&uacute;ltiples actores que giran a su alrededor, los &uacute;ltimos te acaban destruyendo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El regionalismo de flotaci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        Tras el momento inicial de confluencia y, especialmente despu&eacute;s de la Asamblea Vistalegre II, se inicia, en Podemos, una larga historia de purgas y salidas de grupos y personas del proyecto, por razones distintas: por luchas de poder internas (I&ntilde;igo Errej&oacute;n, Rita Maestre y su grupo), por disconformidad con la estrategia pol&iacute;tica (Anticapitalistas), por episodios de <em>Lawfare</em> (Albert Rodr&iacute;guez), etc. A partir de aqu&iacute; empieza a producirse un proceso cruzado de repliegue regional de los excluidos y repliegue estadoc&eacute;ntrico de Podemos.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, la estrategia para flotar pol&iacute;ticamente de los distintos individuos o grupos excluidos del aparato central de Podemos, ha sido atrincherarse en regiones de supervivencia. Se produce un repliegue regional de estos grupos (M&aacute;s Madrid, Drago Canarias, etc.). Estos deciden contrarrestar su debilidad intentando redirigir su proyecto hacia el &aacute;mbito auton&oacute;mico y municipal donde es m&aacute;s f&aacute;cil reacumular recursos pol&iacute;ticos (representantes en las instituciones y, por ende, dinero, visibilidad medi&aacute;tica, cierta base organizada, cuotas de poder para negociar, etc.). La fortificaci&oacute;n en las regiones persigue un doble objetivo para ellos: a corto plazo, lograr flotar en una arena pol&iacute;tica de la que han sido desplazados. Y, a mediano plazo, usar su cuota de poder regional como plataforma-trampol&iacute;n para reinsertarse en la pol&iacute;tica estatal.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, y a la inversa, se ha producido en Podemos un repliegue estadoc&eacute;ntrico. La integraci&oacute;n de todos sus dirigentes y cuadros en las instituciones estatales y focalizaci&oacute;n de su actividad a las tareas de gesti&oacute;n ministerial, ha acabado haciendo del partido, cada vez menos, una organizaci&oacute;n de la sociedad, y m&aacute;s un &oacute;rgano paraestatal alejado de los ciudadanos y subsumido en la gesti&oacute;n de las funciones p&uacute;blicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este proceso cruzado de repliegue ha hecho que cuando la direcci&oacute;n de Podemos ha levantado la cabeza, ha visto c&oacute;mo los proyectos regionalistas de flotaci&oacute;n, m&aacute;s los partidos regionalistas progresistas preexistentes (Comprom&iacute;s, Chunta Aragonesista, Comuns-ICV, etc.) cuyos votantes pretendi&oacute; originariamente absorber, se le hab&iacute;an comido la merienda en todos los territorios. En este escenario de debilidad del partido morado, amplificado por los malos resultados del 28-M, Yolanda D&iacute;az junto a los&nbsp; regionalistas, unidos en una federaci&oacute;n de intereses, usan el fetiche de la unidad y la lista &uacute;nica como la oportunidad para llevar a cabo, mediante un ejercicio de exclusi&oacute;n por inclusi&oacute;n, la estocada final a Podemos, relegando sus candidatos a posiciones secundarias en las listas y dej&aacute;ndolos sin apenas representaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los conservadores y los regionalismos de flotaci&oacute;n han enterrado a Podemos. Con su fin termina tambi&eacute;n el ciclo pol&iacute;tico iniciado en 2011. Sumar, a pesar de su lema de presentaci&oacute;n &ldquo;Empieza todo&rdquo;, no es el inicio de nada sino la encarnaci&oacute;n org&aacute;nica de un final con mal sabor. La tarea inmediata el pr&oacute;ximo 23-J es ir a votar e impedir que la barbarie gobierne pero, pase lo que pase, a continuaci&oacute;n toca reconstruir, una vez m&aacute;s y aprendiendo de los errores del pasado, un nuevo bloque social desde abajo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Albert Noguera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/enterradores_132_10314633.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Jun 2023 20:14:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los dos enterradores de Podemos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La misoginia institucional del Partido Popular]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/misoginia-institucional-partido-popular_132_10281942.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13d6941c-742e-4edc-8ca8-6b32fd8f646b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La misoginia institucional del Partido Popular"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando Feijóo habla de hacer desaparecer el Ministerio de Igualdad no se está refiriendo a una mera reestructuración del Ejecutivo para racionalizar los recursos públicos, como ha pretendido hacer ver. Lo que plantea es una verdadera ofensiva conservadora en contra de los derechos de las mujeres</p></div><p class="article-text">
        El candidato a la presidencia del Partido Popular, Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, ha asegurado en una entrevista con Carlos Alsina en <a href="https://www.ondacero.es/programas/mas-de-uno/videos/feijoo-desvela-leyes-que-derogara-ministerios-que-desapareceran-llegar-gobierno_20230606647eefe745377c000178ae47.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Onda Cero</a> que cuando llegue a la presidencia del Gobierno intentar&aacute; derogar muchas de las leyes aprobadas durante los mandatos de Pedro S&aacute;nchez, como la Ley de Memoria Hist&oacute;rica <a href="https://www.eldiario.es/politica/politica-directo-ultima-hora_6_10270027_1100608.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">o la Ley Trans</a>. Adem&aacute;s, ha afirmado su intenci&oacute;n de reducir el n&uacute;mero de ministerios que conformar&iacute;an su gobierno, apuntando la eventual desaparici&oacute;n de, entre otros, el Ministerio de Igualdad, cuyas competencias estima que deber&iacute;an integrarse en una Subdirecci&oacute;n General, &ldquo;como durante los gobiernos de Aznar&rdquo;. Entiendo que se refiere al Instituto de la Mujer (ahora Instituto de las Mujeres), el &uacute;nico &oacute;rgano del Ejecutivo destinado a la promoci&oacute;n de la igualdad en aquella &eacute;poca, un organismo aut&oacute;nomo cuya directora ostentaba el rango de directora general, que hab&iacute;a sido creado por el Gobierno socialista en 1983 y que, contra todo pron&oacute;stico, fue mantenido por Aznar cuando gan&oacute; las elecciones de 1996. En 2004, Zapatero cre&oacute; la Secretar&iacute;a General de Pol&iacute;ticas de Igualdad, elevando en el organigrama del Ejecutivo el rango de las competencias en igualdad de g&eacute;nero y las asign&oacute; a la soci&oacute;loga feminista Soledad Murillo, de cuyo departamento pas&oacute; a depender el Instituto de la Mujer.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n del rango jer&aacute;rquico que se atribuye a un &oacute;rgano con determinadas competencias, y de si estas competencias son exclusivas sobre una materia o si en la misma cartera concurren varias, no resulta balad&iacute;, sino que es representativa de la importancia y centralidad que en un ejecutivo se otorga a un determinado asunto y determinante en la medida en que los &oacute;rganos superiores cuyos titulares forman parte del Gobierno cuentan con mayor peso e influencia a la hora de incorporar a la agenda pol&iacute;tica los temas de su competencia. Por ello, se ley&oacute; como una conquista para el feminismo que, tras revalidar su mandato en las elecciones de 2008, Zapatero creara un departamento ministerial encargado en exclusiva de la cartera de igualdad que simbolizaba su compromiso para con la igualdad de g&eacute;nero como objetivo prioritario en la agenda pol&iacute;tica del Gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        Este compromiso hab&iacute;a quedado reflejado no solo en la creaci&oacute;n de todo un entramado institucional con el objetivo com&uacute;n de la lucha contra la desigualdad de g&eacute;nero (entre 2004 y 2008 se incorporaron al aparato del Ejecutivo el Observatorio Estatal de Violencia sobre la Mujer, la Delegaci&oacute;n del Gobierno para la Violencia de G&eacute;nero, la Comisi&oacute;n contra la Violencia de G&eacute;nero del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, las Unidades de Violencia de G&eacute;nero y el Observatorio de la Mujer de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la Comisi&oacute;n Interministerial de Igualdad entre Mujeres y Hombres, las Unidades de Igualdad Ministeriales, el Consejo de participaci&oacute;n de la mujer y la Conferencia Sectorial de Igualdad), sino tambi&eacute;n con el impulso de la tramitaci&oacute;n parlamentaria de muchas de las leyes que hoy constituyen significativos hitos en la conquista y consolidaci&oacute;n de los derechos de las mujeres, como la Ley de Violencia de G&eacute;nero (2004), la Ley del Matrimonio Igualitario (2005), la Ley de Dependencia (2006), la Ley de T&eacute;cnicas de Reproducci&oacute;n Humana Asistida (2006), Ley de Igualdad (2007), la Ley de ampliaci&oacute;n del Permiso de Paternidad (2009), o la Ley del Aborto (2010). Unas iniciativas que hab&iacute;an convertido a nuestro pa&iacute;s en un <a href="https://digitallibrary.un.org/record/799271?ln=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">referente a nivel internacional en la lucha contra la desigualdad</a>.
    </p><p class="article-text">
        Como es sabido, sin embargo, menos de dos a&ntilde;os despu&eacute;s de su creaci&oacute;n, en octubre de 2010, Zapatero reestructura el Gobierno y suprime el Ministerio de Igualdad, pasando a depender sus competencias de la Secretar&iacute;a de Estado de Servicios Sociales <em>e</em> Igualdad. Una degradaci&oacute;n institucional que simboliz&oacute; el abandono de la igualdad de g&eacute;nero como prioridad pol&iacute;tica en nuestro pa&iacute;s, tras un per&iacute;odo de expansi&oacute;n sin precedentes. Esta p&eacute;rdida de centralidad de la igualdad en la agenda pol&iacute;tica se justific&oacute; como consecuencia de la necesidad de reducir el gasto p&uacute;blico para hacer frente a la crisis de la deuda que hab&iacute;a generado la debacle financiera de 2008 a causa de la ca&iacute;da de los grandes bancos de inversi&oacute;n estadounidenses. Aun hoy persisten las nefastas consecuencias para la igualdad social que acarrearon las pol&iacute;ticas de consolidaci&oacute;n fiscal y ajuste estructural emprendidas en aquellos a&ntilde;os bajo el liderazgo de una Uni&oacute;n Europea, que exig&iacute;a a los estados miembros recortes en servicios sociales para alcanzar la estabilidad presupuestaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre los a&ntilde;os 2011 y 2015 se produjo una reducci&oacute;n sin parang&oacute;n de los recursos econ&oacute;micos destinados a sufragar organismos y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de igualdad: las partidas destinadas en los Presupuestos Generales del Estado a la lucha contra la violencia de g&eacute;nero y a medidas de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres se contrajeron en un 30,7 y un 56% respectivamente. Adem&aacute;s, la falta de financiaci&oacute;n hizo desaparecer otros servicios p&uacute;blicos como las escuelas de educaci&oacute;n infantil de 0 a 3 a&ntilde;os o el sistema de atenci&oacute;n a la dependencia, que implicaban una repercusi&oacute;n directa en la mejora de las condiciones de las mujeres por el papel de estas como principales responsables del cuidado en el seno de las familias. Y, es que, en contextos de crisis, los organismos, planes y programas de igualdad, identificados como &ldquo;lujos&rdquo; propios de &eacute;poca de bonanza econ&oacute;mica, son los primeros en caerse de la agenda pol&iacute;tica en favor de otras pol&iacute;ticas p&uacute;blicas consideradas &ldquo;prioritarias&rdquo;, lo que hace que las mujeres sufran de manera m&aacute;s acusada las consecuencias de los per&iacute;odos recesivos que los varones. Seg&uacute;n el ranking elaborado por el Foro Econ&oacute;mico Mundial, Espa&ntilde;a pas&oacute; de situarse en 2005 en el puesto n&uacute;mero 11 de entre los pa&iacute;ses con menor brecha de g&eacute;nero a encontrase en el 26 en 2012, y en el 29 en 2018.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el desmantelamiento del entramado legal e institucional de la igualdad de g&eacute;nero no se explica &uacute;nicamente por los recortes presupuestarios emprendidos en aras del ahorro econ&oacute;mico y la estabilidad presupuestaria. Desde 2011, el proceso de implementaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas de ajuste estructural y consolidaci&oacute;n fiscal hab&iacute;a pasado a estar liderado por el Partido Popular de Mariano Rajoy, que hab&iacute;a obtenido mayor&iacute;a absoluta en las elecciones generales convocadas de manera anticipada por un desgastado Zapatero en noviembre de ese a&ntilde;o. El Gobierno de Rajoy no s&oacute;lo emprendi&oacute; recortes presupuestarios que supusieron una reducci&oacute;n dr&aacute;stica de los recursos materiales y el personal asignados a organismos como el Instituto de la Mujer o el Instituto de Salud de las Mujeres, sino que se dedic&oacute; a implementar una agenda abiertamente antifeminista, regresiva de las conquistas alcanzadas en materia de igualdad de g&eacute;nero, con la excusa de la necesidad de implementar medidas de ajuste econ&oacute;mico incluso en aquellos casos en los que el impacto econ&oacute;mico de las pol&iacute;ticas no exist&iacute;a o no resultaba significativo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante las legislaturas del Partido Popular, organismos de cooperaci&oacute;n interinstitucional cuyo funcionamiento no supon&iacute;a incremento alguno del gasto p&uacute;blico, porque as&iacute; lo preve&iacute;an expresamente sus normativas reguladoras, y que hab&iacute;an sido concebidos por las leyes de igualdad como actores clave en el liderazgo de la implementaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de igualdad, como la Comisi&oacute;n Interministerial de Igualdad o el Consejo de participaci&oacute;n de la Mujer, dejaron de ser convocados y vieron paralizada su actividad. Tambi&eacute;n dejaron de elaborarse planes e informes con la periodicidad preceptiva que se hab&iacute;a establecido en la Ley de Igualdad, quedando buena parte de las innovadoras disposiciones que la norma conten&iacute;a derogadas de facto por la inactividad de las instituciones p&uacute;blicas a quienes sus mandatos iban dirigidos. 
    </p><p class="article-text">
        La necesidad de reducir el gasto p&uacute;blico tambi&eacute;n fue aducida para reorientar o eliminar pol&iacute;ticas, con nulo o escaso impacto econ&oacute;mico, al objeto, en realidad, de reforzar el modelo tradicional de familia. Sucedi&oacute; as&iacute;, por ejemplo, en 2013, cuando se modific&oacute; el cat&aacute;logo com&uacute;n de prestaciones del Sistema Nacional de Salud para excluir de la prestaci&oacute;n p&uacute;blica de las t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n humana asistida a las mujeres lesbianas o sin pareja. La medida, cuyo ahorro para las arcas p&uacute;blicas se <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-devolucion-reproduccion-asistida-lesbianas_1_1159361.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cifrar&iacute;a despu&eacute;s en poco m&aacute;s de 120.000</a> euros, supon&iacute;a en realidad una manifestaci&oacute;n concreta del <a href="https://www.eldiario.es/politica/sanidad-anamato-fertilidad-reproduccionasistida_1_5753310.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rechazo moral a las sexualidades no normativas</a>. Al mismo objeto &mdash;y tambi&eacute;n con escaso impacto econ&oacute;mico&mdash; sirvi&oacute; la reorientaci&oacute;n de las acciones destinadas a eliminar los sesgos de g&eacute;nero en la salud en el marco de los planes de calidad del Sistema Nacional de Salud: las investigaciones y la formaci&oacute;n en g&eacute;nero se paralizan a partir de 2010 y los informes sobre salud sexual y reproductiva pasaron de abarcar diversos temas como la interacci&oacute;n de las desigualdades de g&eacute;nero y clase o la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo en adolescentes a versar exclusivamente sobre temas relacionados con la maternidad, el parto y la lactancia. Estos datos revelan c&oacute;mo la &ldquo;misoginia institucional&rdquo; o &ldquo;antifeminismo&rdquo; de la derecha se despleg&oacute; con la excusa de la crisis econ&oacute;mica para abanderar un retroceso de los derechos conquistados que vino dado, no solo por la reprivatizaci&oacute;n de los cuidados producida a causa de la retirada de servicios p&uacute;blicos, sino por una defensa expl&iacute;cita y consciente del rol tradicional de la mujer como madre y esposa y de la familia tradicional.
    </p><p class="article-text">
        Es sabido que las conquistas de derechos nunca son definitivas, que siempre pueden verse amenazadas por retrocesos, por muy institucionalizadas que est&eacute;n. Lo que aprendimos de lo que sucedi&oacute; con las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de igualdad durante los a&ntilde;os de la crisis es que no hay nada que ponga m&aacute;s en peligro a las conquistas alcanzadas en materia de igualdad como la misoginia institucionalizada de un partido de gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando Feij&oacute;o habla de hacer desaparecer el Ministerio de Igualdad, no se est&aacute; refiriendo a una mera reestructuraci&oacute;n del Ejecutivo con el fin de racionalizar los recursos p&uacute;blicos, como ha pretendido hacer ver. Lo que est&aacute; planteando es una verdadera ofensiva conservadora en contra de los derechos alcanzados por las mujeres, de tal manera que, bajo la p&eacute;rdida de prioridad pol&iacute;tica de la promoci&oacute;n de la igualdad de g&eacute;nero a nivel institucional, subyace una agenda antifeminista de reversi&oacute;n encubierta de las conquistas alcanzadas en materia de igualdad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Flores Anarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/misoginia-institucional-partido-popular_132_10281942.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Jun 2023 19:53:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La misoginia institucional del Partido Popular]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alberto Núñez Feijóo,PP - Partido Popular,Ley trans,Ministerio de Igualdad,Memoria Histórica,Ley de Memoria Histórica,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Nuevos derechos fundamentales?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/nuevos-derechos-fundamentales_132_10227233.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dec44ee5-0e18-4d98-8905-9d910d5ea6e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Nuevos derechos fundamentales?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La indeterminación de los principios abstractos de la Constitución debería ser el marco para el libre juego del pluralismo político, no la palanca a partir de la cual realizar construcciones jurisprudenciales más propias del poder constituyente
</p><p class="subtitle">El Constitucional blinda el derecho al aborto y tumba el recurso del PP 13 años después</p></div><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas se est&aacute; produciendo un debate rico y sereno entre mis compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras de Derecho Constitucional en cuanto al reconocimiento de nuevos derechos fundamentales, como la eutanasia o el aborto, por el Tribunal Constitucional. La distinci&oacute;n de un derecho como &ldquo;fundamental&rdquo; no es balad&iacute;, puesto que el mismo, una vez fijado como tal, no puede ser alterado luego por el legislador, ya que goza de la m&aacute;xima protecci&oacute;n jur&iacute;dica (la que le otorga su valor constitucional) y debe ser siempre respetado en su contenido esencial al margen de las opciones pol&iacute;ticas que se alternen en el poder. El objetivo de dicha naturaleza &ldquo;fundamental&rdquo; es, precisamente, el de sustraer del juego pol&iacute;tico a un derecho que, por su valor, alta consideraci&oacute;n o centralidad, solo puede ser modificado o reducido en su esencia por un procedimiento agravado de reforma constitucional en el que se exige un alt&iacute;simo consenso de las fuerzas pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Como todo an&aacute;lisis somero que se realice, el m&iacute;o aqu&iacute; pecar&aacute; de un exceso de simplificaci&oacute;n, pero quisiera m&iacute;nimamente resumir las dos posturas contrapuestas en este debate (por lo dem&aacute;s, nada nuevo). Por un lado tenemos a quienes defienden que los derechos fundamentales son solo los que est&aacute;n expresamente establecidos en la Constituci&oacute;n, en tanto norma fundamental del Estado y de nuestra convivencia, producto del poder constituyente del pueblo espa&ntilde;ol, titular de la soberan&iacute;a. Los mismos consideran que pueden reconocerse en sede legal, por las Cortes Generales, nuevos derechos subjetivos, como el de la eutanasia mencionado, pero que tal derecho no podr&iacute;a en ning&uacute;n caso catalogarse como &ldquo;fundamental&rdquo; y que, por tanto, en cualquier momento otra mayor&iacute;a pol&iacute;tico-social podr&iacute;a eliminarlo, alterarlo o reducirlo. No es dif&iacute;cil de entender la fundamentaci&oacute;n de esta postura: la Constituci&oacute;n es, tambi&eacute;n y muchas veces antes que nada, un conjunto de garant&iacute;as y defensas del propio pueblo frente a las mayor&iacute;as pol&iacute;ticas, por lo que las limitaciones que a estas imponga solo pueden ser las que expresamente determine. La legitimidad de esa imposici&oacute;n, de esas restricciones constitucionales que sirven de l&iacute;mite al legislador y a los representantes pol&iacute;ticos, viene de su fuerza democr&aacute;tica directa, del hecho de que ha sido el pueblo soberano quien as&iacute; ha establecido que un conjunto de derechos no puede alterarse despu&eacute;s, ni siquiera por sus representantes o por las opciones pol&iacute;ticas mayoritarias subsiguientes. La reforma constitucional ser&iacute;a de este modo el &uacute;nico camino para aumentar derechos fundamentales y, por ende, para ampliar el margen de restricci&oacute;n o de &ldquo;no-decisi&oacute;n&rdquo; que se impone al legislador. Las interpretaciones m&aacute;s conservadoras de esta opci&oacute;n, presentes sobre todo en la cultura jur&iacute;dica estadounidense, suelen ser denominadas como &ldquo;originalistas&rdquo; y est&aacute;n detr&aacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/ofensiva-conservadora-acaba-proteccion-nacional-derecho-aborto-eeuu_1_9116218.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decisiones tan pol&eacute;micas como la &uacute;ltima de Dobbs.</a>
    </p><p class="article-text">
        La segunda postura, que es la que parece acoger el Tribunal en sus &uacute;ltimas sentencias sobre la eutanasia y el aborto, es proclive al reconocimiento de nuevos derechos fundamentales deriv&aacute;ndolos de los principios ya recogidos en el texto constitucional. La amplitud e indeterminaci&oacute;n de estos principios, algunos muy gen&eacute;ricos (&ldquo;libre desarrollo de la personalidad&rdquo;, &ldquo;dignidad humana&rdquo;), permitir&iacute;an ir adaptando el texto constitucional a las realidades, demandas e intereses de una sociedad cambiante. Los jueces constitucionales tendr&iacute;an as&iacute; una doble labor, la de garantizar el cumplimiento de la norma fundamental y la de adaptarla al tiempo que les (nos) ha tocado vivir, construyendo si es preciso nuevas doctrinas, derechos o deberes mediante continuas operaciones deductivas. As&iacute;, las constituciones dejar&iacute;an de ser fotos fijas de un momento constitucional concreto, a veces ya muy lejano en el tiempo, para ser &ldquo;textos vivos&rdquo; sujetos a permanente adaptaci&oacute;n v&iacute;a judicial. Esta posici&oacute;n interpretativa suele denominarse como &ldquo;evolucionista&rdquo; (<em>living constitution</em>).
    </p><p class="article-text">
        Recogiendo el sentir y las apreciaciones de m&uacute;ltiples autores y lecturas, y de amigos y compa&ntilde;eros, creo que cada una de las posturas tiene un conjunto de virtudes y de defectos que hay que sopesar. La primera, la originalista, es a priori m&aacute;s democr&aacute;tica, puesto que pretende respetar la manifestaci&oacute;n expresa del poder constituyente, del pueblo soberano, y hacerlo desde la supremac&iacute;a constitucional frente a los poderes constituidos (el parlamento, el gobierno o los jueces). Sin embargo, puede ser excesivamente rigorista si la constituci&oacute;n es muy antigua (como ocurre en Estados Unidos), si fue redactada en un momento cualitativamente muy distinto al actual o, como es el caso espa&ntilde;ol, si la v&iacute;a de la reforma constitucional es dif&iacute;cil de seguir o directamente impracticable. Se corre el riesgo, por tanto, de que la constituci&oacute;n se convierta en un obst&aacute;culo insalvable que impida todo progreso o ampliaci&oacute;n de derechos. La segunda, la evolucionista, permite a su vez una mayor adaptabilidad del texto y la integraci&oacute;n constitucional de conflictos, problemas o pretensiones que en el momento constituyente no pod&iacute;an preverse. Sirva el ejemplo, en Espa&ntilde;a, del matrimonio homosexual. Sin embargo, corre tambi&eacute;n el peligro, cierto y preocupante, de convertir a los jueces en una especie de elitista c&aacute;mara decisoria sobre el sentir de la voluntad soberana del pueblo, es decir, en verdaderos sustitutos (cuando no usurpadores) del poder constituyente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin &aacute;nimo de nadar a dos aguas creo que la opci&oacute;n m&aacute;s conveniente desde el prisma jur&iacute;dico-constitucional y pol&iacute;tico-democr&aacute;tico, tambi&eacute;n ante los derechos que el TC tiene encima de la mesa o que ya ha despachado, es una posici&oacute;n que recoja las virtudes de ambas posturas e intente frenar el activismo judicial desmedido. El Tribunal Constitucional no puede ni debe convertirse en un decisor constituyente y su labor, jurisdiccional, ha de restringirse &uacute;nica y exclusivamente a la interpretaci&oacute;n y recto cumplimiento del texto constitucional. De lo contrario se situar&iacute;a fuera del principio democr&aacute;tico, perder&iacute;a toda legitimidad y, lo que quiz&aacute; es peor, se convertir&iacute;a en un Leviat&aacute;n ind&oacute;mito debido a las pocas o nulas posibilidades de control (<em>Quis custodiet ipsos custodes?</em>). Ahora bien, a la hora de considerar la posible inconstitucionalidad de normas legales impugnadas (como las de la eutanasia o el aborto) y ante la ausencia de previsiones constitucionales expresas, ha de ser especialmente deferente para con el legislador democr&aacute;tico (principio <em>pro legislatoris</em>) ya que es este, y no el Tribunal, el que manifiesta los cambios, progresos o mutaciones que se producen en la sociedad. Siempre que las leyes no entren en clara contradicci&oacute;n con los preceptos constitucionales, el TC debe respetarlas y declararlas como &ldquo;no inconstitucionales&rdquo;. La indeterminaci&oacute;n y apertura de los principios abstractos que reconoce la Constituci&oacute;n deber&iacute;an ser el marco para el libre juego del pluralismo pol&iacute;tico, no la palanca a partir de la cual realizar construcciones doctrinales o jurisprudenciales m&aacute;s propias del poder constituyente que de un &oacute;rgano contra-mayoritario. Lo que humildemente creo que nunca deber&iacute;a hacer el TC es proyectar la fuerza constitucional/constituyente sobre las leyes que pretendan anclarse en aquellos principios tan gen&eacute;ricos e indeterminados, puesto que estar&iacute;a entonces petrificando una opci&oacute;n del legislador (actual) en una materia sobre la que la Constituci&oacute;n guarda silencio o no contempla previsi&oacute;n alguna. Si considera a derechos subjetivos de configuraci&oacute;n legal como nuevos &ldquo;derechos fundamentales&rdquo;, a pesar de que la Constituci&oacute;n no diga nada al respecto ni los contemple por asomo, est&aacute; impidiendo a otras posibles mayor&iacute;as pol&iacute;ticas y legislativas reducirlos o alterarlos, afect&aacute;ndose el principio democr&aacute;tico y ampli&aacute;ndose la materia pol&iacute;tica constitucionalizada, es decir, la esfera en la que nuestros representantes y nuestras posibles demandas como ciudadanos no podr&iacute;an entrar a decidir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se dir&aacute;, con raz&oacute;n, que el TC ya ha hecho esto en otras ocasiones y de manera continuada. S&iacute;, pero ni por haberlo hecho es correcto desde el prisma constitucional y democr&aacute;tico ni son todos los supuestos iguales. Hay derechos fundamentales que se han deducido de manera directa y clara, como el de creaci&oacute;n de medios de comunicaci&oacute;n o el de la retroactividad favorable en materia penal, de principios espec&iacute;ficos en tales materias en los que, a priori, no hab&iacute;a disensos de fondo ni se provocaba afectaci&oacute;n alguna del pluralismo pol&iacute;tico y de valores. No es el caso, creo, del anclaje deductivo que se pretende en el aborto o la eutanasia, donde la extensi&oacute;n de la m&aacute;xima protecci&oacute;n constitucional se quiere derivar muy indirectamente de principios excesivamente abstractos, como el de libre desarrollo de la personalidad, y tan indeterminados que en su interior cabr&iacute;an opciones interpretativas abiertamente contrapuestas.
    </p><p class="article-text">
        Si en materias donde el pluralismo puede operar en su alternancia quieren crearse nuevos derechos fundamentales con fuerza constitucional para estar protegidos jur&iacute;dicamente al m&aacute;s alto nivel y sacarlos as&iacute; de las decisiones pol&iacute;ticas ordinarias, h&aacute;gase a trav&eacute;s del procedimiento de reforma constitucional. De tal modo se respetar&aacute; no solo la supremac&iacute;a y normatividad de nuestra Constituci&oacute;n, sino tambi&eacute;n el margen de discreci&oacute;n y libertad que alientan la democracia y el pluralismo pol&iacute;tico. De las pretensiones de las tesis &ldquo;evolucionistas&rdquo; puede derivarse, al mismo tiempo, la necesidad de que la justicia constitucional sea deferente con el legislador y no declare la inconstitucionalidad de aquellas decisiones normativas que no estaban pensadas, dise&ntilde;adas o contempladas en el momento constituyente originario, permiti&eacute;ndose la flexibilidad democr&aacute;tica que s&iacute; posibilitan los principios gen&eacute;ricos y los preceptos abiertos del texto constitucional. As&iacute; se evitar&iacute;a una &ldquo;tiran&iacute;a de los muertos&rdquo;, al alejarse el fantasma de una constituci&oacute;n antigua cuya legitimidad residi&oacute; en generaciones pasadas y que pesar&iacute;an como una losa sobre las presentes y futuras. Pero todo ello sin desplegar la fuerza petrificadora del poder constituyente a unos nuevos &ldquo;derechos fundamentales&rdquo; ajenos a la discusi&oacute;n o a la alteraci&oacute;n normativa, resultados adem&aacute;s de dudosas y a veces poco jur&iacute;dicas operaciones de deducci&oacute;n intelectiva que sit&uacute;an al Tribunal en una posici&oacute;n omn&iacute;moda que no le ha de corresponder (siguiendo a Garc&iacute;a Pelayo, ya lo advirti&oacute; Rubio Llorente en su magistral voto particular de la sentencia de 1985 sobre, precisamente, el aborto). Y que, recuerdo, en cualquier momento puede volverse en contra de los intereses m&aacute;s progresistas que hoy se congratulan pero que, ma&ntilde;ana, podr&iacute;an verse seriamente mermados. El exceso de <em>principialismo</em> de las interpretaciones neoconstitucionalistas y evolucionistas puede ser la mejor puerta de entrada para estrategias reaccionarias o de signo abiertamente contrarias; solo har&iacute;a falta que cambiasen las tornas en la composici&oacute;n del Tribunal.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, para que lo aqu&iacute; expuesto sea factible, la instituci&oacute;n de la reforma constitucional deber&iacute;a ser una opci&oacute;n viable ante las nuevas realidades y pretensiones que demanda una sociedad plural del siglo XXI. Pero esto en Espa&ntilde;a, me temo, dar&iacute;a para otro art&iacute;culo y no pocas desesperanzas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriel Moreno González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/nuevos-derechos-fundamentales_132_10227233.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Jun 2023 04:01:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Nuevos derechos fundamentales?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tribunal Constitucional,Constitución,Reforma constitucional,Constitución Española,Derechos fundamentales,Tribunales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Es el (super)mercado (de la reproducción), amigas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/super-mercado-reproduccion-amigas_132_10117676.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb57d65f-cd5a-43e5-8217-912664a9fadb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Es el (super)mercado (de la reproducción), amigas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como sucede con todo avance científico, que las nuevas tecnologías reproductivas se encuentren efectivamente al servicio de fines loables va a depender de la regulación jurídica y los usos sociales que configuren su puesta en práctica</p><p class="subtitle">Ana Obregón reaviva la polémica sobre la gestación subrogada en España: ilegal salvo que tengas dinero para hacerlo fuera</p></div><p class="article-text">
        Como sucede con todo avance cient&iacute;fico en su respectivo campo, las nuevas tecnolog&iacute;as reproductivas abrieron en la d&eacute;cada de los setenta posibilidades in&eacute;ditas hasta entonces en relaci&oacute;n con la reproducci&oacute;n humana. La fecundaci&oacute;n in vitro, la inseminaci&oacute;n artificial, la preservaci&oacute;n de gametos o el diagn&oacute;stico gen&eacute;tico preimplantacional son presentadas ante la sociedad como t&eacute;cnicas milagrosas que permiten paliar las dificultades para concebir de manera natural, desafiar las limitaciones impuestas por el reloj biol&oacute;gico o prevenir la transmisi&oacute;n de enfermedades gen&eacute;ticas, abriendo para las mujeres un nuevo abanico de posibilidades de control sobre sus capacidades reproductivas. Como tambi&eacute;n sucede con todo avance cient&iacute;fico, el que las nuevas tecnolog&iacute;as reproductivas se encuentren efectivamente al servicio de tan loables fines va a depender de la regulaci&oacute;n jur&iacute;dica y los usos sociales que configuren su puesta en pr&aacute;ctica. La realidad, atravesada por los sesgos de g&eacute;nero que afectan especialmente a cuestiones relacionadas con el cuerpo de las mujeres, muestra que el bienestar y la autonom&iacute;a reproductiva se han visto desplazados en beneficio de otros intereses desde el momento en que las l&oacute;gicas de mercado han acabado vertebrando el uso de las t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n humana asistida. Aunque se trata de una cuesti&oacute;n que se ha criticado de manera recurrente desde perspectivas feministas, la proliferaci&oacute;n de sucesos y noticias de actualidad que durante las &uacute;ltimas semanas han copado los medios de comunicaci&oacute;n, con la abue/maternidad subrogada de Ana Obreg&oacute;n a la cabeza, a&ntilde;aden al debate elementos de inter&eacute;s que aconsejan retomarlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, la cr&iacute;tica a quienes recurren a la gestaci&oacute;n subrogada y al uso que se hace de las t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n asistida en general hay que enmarcarla en un debate m&aacute;s amplio sobre la maternidad y los derechos reproductivos, partiendo del reconocimiento de la existencia de un mandato cultural que pesa sobre las mujeres para que sean madres y que identifica la maternidad como componente esencial e irrenunciable de la identidad femenina. Este mandato desempe&ntilde;a un papel clave dentro de las l&oacute;gicas de producci&oacute;n postfordista como elemento de sugesti&oacute;n que alimenta un deseo que acaba identific&aacute;ndose con una necesidad (y, en &uacute;ltima instancia, confundi&eacute;ndose con un derecho). En un contexto en el que los tratamientos de reproducci&oacute;n asistida se concentran en el sector privado, la maternidad biol&oacute;gica se convierte en un producto m&aacute;s de los ofertados en el mercado, enmarcado en el terreno de la autorrealizaci&oacute;n personal, como una v&iacute;a para alcanzar el ansiado estado de bienestar y felicidad que la sociedad de consumo de masas promete a la ciudadan&iacute;a y se traduce en la demanda de un producto espec&iacute;fico, para satisfacer el cual el supermercado reproductivo ofrece un ingente n&uacute;mero de opciones. Las cl&iacute;nicas ofertan los rasgos f&iacute;sicos del material gen&eacute;tico (raza, color de piel, de pelo, de ojos, altura y peso estimados) que determinar&aacute; la apariencia de los futuros hijos e hijas como quien configura un producto personalizado: un beb&eacute; a la carta. Adem&aacute;s, aunque la posibilidad de alterar el embri&oacute;n para determinar el sexo del beb&eacute; s&oacute;lo est&aacute; permitida en Espa&ntilde;a para descartar la transmisi&oacute;n de enfermedades gen&eacute;ticas, el desarrollo de nuevos m&eacute;todos menos invasivos, que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/nuevo-estudio-reabre-debate-seleccionar-espermatozoides-elegir-sexo-bebe_1_10056390.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">permiten escoger el sexo del beb&eacute; con un 80% de fiabilidad partiendo de una selecci&oacute;n de los espermatozoides</a>, ha reabierto el debate sobre si esta limitaci&oacute;n, impuesta por motivos &eacute;ticos, deber&iacute;a eliminarse.
    </p><p class="article-text">
        La popularizaci&oacute;n de las denominadas <em>gender reveal parties</em>, celebraciones importadas del mundo anglosaj&oacute;n en las que se da a conocer el sexo del futuro beb&eacute; &ldquo;por sorpresa&rdquo;, pone de manifiesto la centralidad que contin&uacute;an ostentando las categor&iacute;as sexo/g&eacute;nero en tanto determinantes de los espacios y las formas que se van a atribuir de manera diferenciada a ni&ntilde;os y a ni&ntilde;as desde el momento del nacimiento. El grado de espectacularidad del ritual que se performa depender&aacute; de la cantidad de dinero que cada cual est&eacute; dispuesto a invertir: puede consistir en abrir una tarta,&nbsp;explotar unos globos, lanzar fuegos artificiales o incluso en fletar un avi&oacute;n. El color del merengue/purpurina/humo/loquecorresponda que se libere nos revelar&aacute; el sexo del beb&eacute;: azul si viene con pene, rosa, si trae vagina. La reacci&oacute;n filmada de los futuros progenitores en tan determinante momento tambi&eacute;n es reveladora de hasta qu&eacute; punto el futuro que imaginan para su descendencia depende en buena medida de ese color y deja pocas dudas acerca de si ejercer&iacute;an la posibilidad de elegirlo si pudieran. El perfeccionamiento &uacute;ltimo del beb&eacute; como producto. Rosa o azul desde la concepci&oacute;n. La mu&ntilde;equita de mam&aacute; o el colega de pap&aacute;.&nbsp; Al mismo tiempo, sin embargo, que este tipo de pr&aacute;cticas son abrazadas con naturalidad por la sociedad, son cada vez m&aacute;s extendidas las iniciativas y experiencias que buscan, precisamente, cuestionar o desarticular el sistema sexo/g&eacute;nero como elemento estructurador de las relaciones sociales: desde la lucha del feminismo por desvincular el destino&nbsp; social de las mujeres de esencialismos biol&oacute;gicos, pasando por el reconocimiento de las realidades no binarias, hasta las regulaciones jur&iacute;dicas que flexibilizan el paso entre categor&iacute;as para dar cabida a la identidad sentida&hellip; todo ello contrasta fuertemente con la contundencia con que se adjudican los roles tradicionales de g&eacute;nero antes incluso del nacimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, el recurso cada vez m&aacute;s extendido a t&eacute;cnicas como la congelaci&oacute;n de &oacute;vulos o la fecundaci&oacute;n in vitro viene impulsado por una situaci&oacute;n en la que, al mismo tiempo que el mandato de maternidad contin&uacute;a estando vigente, el ser madre -y no digo el tener hijos, porque a los padres no les sucede- se nos presenta como un obst&aacute;culo para el pleno desarrollo de una carrera profesional, un hito vital que hace ya d&eacute;cadas constituye tambi&eacute;n un objetivo irrenunciable para la autonom&iacute;a de las mujeres. De esta manera, la sociedad empuja a las mujeres a posponer el momento de la maternidad a edades en las que se encuentran mayores dificultades para concebir de manera natural. El mercado, de nuevo, nos ofrece la soluci&oacute;n perfecta ante esta necesidad: se&ntilde;oras, no se sientan m&aacute;s limitadas por su reloj biol&oacute;gico, prioricen su carrera profesional el tiempo que necesiten mientras nosotros preservamos sus &oacute;vulos o les ofrecemos los de otras mujeres m&aacute;s j&oacute;venes para que puedan cumplir con su deseo de ser madres y formar una familia m&aacute;s all&aacute; de los cuarenta. Sin embargo, bajo esta visi&oacute;n positiva y triunfalista de la reproducci&oacute;n asistida quedan oscurecidas algunas cuestiones decisivas que no suelen abordarse, como el papel de las donantes de &oacute;vulos, a las que se les ofrece una compensaci&oacute;n por las molestias que puede constituir un aliciente para someterse al proceso de donaci&oacute;n por motivos de necesidad econ&oacute;mica desmereciendo los riesgos y efectos que ello implica; el hecho de que las t&eacute;cnicas no resultan tan eficaces a la hora de compensar la disminuci&oacute;n de las posibilidades de concebir derivadas de la edad como la publicidad de las cl&iacute;nicas pretende hacernos creer; la asimetr&iacute;a existente entre quienes pueden permitirse acudir a cl&iacute;nicas de pago y quienes tendr&aacute;n que resignarse a la interminable lista de espera y la limitaci&oacute;n de ciclos que impone la seguridad social; o los padecimientos f&iacute;sicos y, sobre todo, psicol&oacute;gicos que entra&ntilde;a para las mujeres someterse a este tipo de tratamientos. Adem&aacute;s, no puede aceptarse acr&iacute;ticamente que el mercado laboral y las responsabilidades reproductivas se configuren de manera antag&oacute;nica de suerte que las mujeres se encuentren en la disyuntiva de tener que elegir entre una carrera profesional y la maternidad. Las t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n asistida pueden ser la soluci&oacute;n a situaciones concretas en las que la decisi&oacute;n de posponer la maternidad parte de la mujer o en las que existan dificultades para concebir de manera natural por otros motivos. No obstante, cuando se trata de una decisi&oacute;n forzada por condiciones sociales y laborales hostiles (seg&uacute;n la encuesta de fecundidad del INE de 2018, <a href="https://www.ine.es/prensa/ef_2018_d.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 42% de las madres residentes en Espa&ntilde;a tuvo su primer hijo m&aacute;s de cinco a&ntilde;os de media m&aacute;s tarde de lo que consideraba ideal</a>, mientras que, entre aquellas que no han sido madres, el principal motivo aducido son razones laborales y econ&oacute;micas), el foco deber&iacute;a ponerse en la necesidad de articular medidas de corresponsabilidad p&uacute;blica y privada para con la crianza y de reconfiguraci&oacute;n de las din&aacute;micas del mercado laboral para que sean compatibles con una conciliaci&oacute;n real y efectiva.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, todo an&aacute;lisis sobre la maternidad arroja como resultado evidencias sobre el hecho de que la forma de entenderla y ejercerla ha estado siempre condicionada por las necesidades econ&oacute;micas o de producci&oacute;n, por intereses, en definitiva, ajenos a la voluntad de las mujeres. As&iacute; lo demuestra Elizabeth Badinter en una obra publicada en 1981<em> </em>en la que cuestiona la existencia del amor maternal como instinto natural e innato de las mujeres y en la que documenta c&oacute;mo el modelo de entrega y sacrificio hacia la descendencia con el que identificamos hoy d&iacute;a a las madres se gesta de manera deliberada por parte de los creadores de opini&oacute;n de finales del siglo XVIII. Badinter explica c&oacute;mo en Francia, en una &eacute;poca en la que tanto la descendencia como las labores de crianza se encontraban tan desprovistas de cualquier valor que las familias dejaban a los infantes sin ning&uacute;n remordimiento en manos de nodrizas en unas condiciones en las que la mayor&iacute;a no llegaba a superar los tres a&ntilde;os de vida, empiezan a proliferar panfletos y otras publicaciones que aconsejan a las madres dar el pecho y las animan ocuparse personalmente del cuidado de sus hijos e hijas al tiempo que se exalta la figura de la madre abnegada y entregada a su prole como modelo ideal de feminidad que ser&aacute; gratificado con promesas de amor y felicidad. Casualmente, esta revalorizaci&oacute;n de la funci&oacute;n maternal coincide con una preocupaci&oacute;n generalizada a causa del estancamiento demogr&aacute;fico que estaba experimentando Europa a causa de guerras, hambrunas y epidemias y con un cambio de mentalidad en el que la poblaci&oacute;n empieza a ser vista como fuente de riqueza y los ni&ntilde;os como una mercanc&iacute;a, como potenciales productores y garantes del poder militar del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a aventurarse que en la actualidad el modelo de maternidad est&aacute; sufriendo un proceso de trasformaci&oacute;n comparable propiciado igualmente por las necesidades de producci&oacute;n: a quienes ganan millones a costa del lucrativo negocio de la reproducci&oacute;n asistida y, en especial, de la gestaci&oacute;n subrogada, les interesa que esta forma de traer beb&eacute;s al mundo aumente y se generalice. Siguiendo las l&oacute;gicas del mercado, &iquest;por qu&eacute; no transitar todas -todas las que puedan pagarlo, claro- hacia un modelo de maternidad en el que se pueden escoger las caracter&iacute;sticas f&iacute;sicas de tu descendencia y en el que adem&aacute;s te ahorras las molestias de un embarazo, los cambios f&iacute;sicos que conlleva, el doloroso trauma del parto, que ya habr&aacute; otras mujeres -vulnerables econ&oacute;micamente, como siempre- que se encarguen de ello por ti?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se han hecho virales recientemente las declaraciones de la famosa heredera de la dinast&iacute;a Hilton, Paris, quien ha tra&iacute;do un beb&eacute; al mundo a trav&eacute;s de un vientre de alquiler a los 42 a&ntilde;os y que, a la pregunta de si hab&iacute;a recurrido a este tipo de contratos a causa de su edad contestaba que no, que recurrir&iacute;a a este m&eacute;todo aunque tuviera 20 a&ntilde;os puesto que aunque su mayor deseo era formar una familia, la <a href="https://www.glamourmagazine.co.uk/article/paris-hilton-interview-2023" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;parte f&iacute;sica de todo eso&rdquo; (sic), el parir, es una de las cosas que m&aacute;s miedo le dan en el mundo</a>. Sin problema, Paris, eso el capitalismo tambi&eacute;n te lo soluciona: mientras las l&oacute;gicas de mercado contin&uacute;en vertebrando los usos de la reproducci&oacute;n asistida, seguir&aacute;s encontrando una amplia variedad de opciones que, previo pago, te permitan cumplir con el mandato cultural de formar una familia. Al otro lado, las que ponen sus cuerpos y su dignidad para que eso sea posible; las que tendr&aacute;n que renunciar a tener hijos si desean mantener un puesto de responsabilidad en su empresa; las que no ver&aacute;n renovados sus contratos por disfrutar de una baja de maternidad; las que no ser&aacute;n madres porque esperaron hasta la edad l&iacute;mite para acabar descubriendo que la fecundaci&oacute;n in vitro no era tan milagrosa como promet&iacute;an los folletos... &iexcl;Qu&eacute; le vamos a hacer! Es el mercado, amigas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Flores Anarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/super-mercado-reproduccion-amigas_132_10117676.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Apr 2023 20:49:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Es el (super)mercado (de la reproducción), amigas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gestación subrogada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo evitar nuevos episodios como el de Ferrovial?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/evitar-nuevos-episodios-ferrovial_132_10030045.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea9d28e4-ed74-4bac-939c-af9c185591d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo evitar nuevos episodios como el de Ferrovial?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hemos interiorizado que los derechos civiles y políticos deben ser garantizados en exclusiva por agentes del Estado, mientras que los servicios vinculados a los derechos sociales -agua, electricidad, educación, infraestructuras, etc.- puedan terciarizarse</p></div><p class="article-text">
        El Estado provee a los ciudadanos de bienes y servicios de distinta &iacute;ndole, tales como seguridad, educaci&oacute;n, transporte, sanidad, v&iacute;as de comunicaci&oacute;n, limpieza de calles, etc. Uno de los debates tradicionales, en este campo, ha sido el de qu&eacute; tipo de agente, p&uacute;blico o privado, est&aacute; en mejor posici&oacute;n para prestarlos.
    </p><p class="article-text">
        El reciente episodio de Ferrovial obliga a poner, de nuevo, este debate sobre la mesa. Se trata de una empresa que, desde 1991 hasta hoy, se ha adjudicado cerca de 9.000 millones de euros por obras del Ministerio de Fomento, con contratos obtenidos, en muchos casos, mediante acuerdos ilegales de reparto del mercado y que, pocos d&iacute;as atr&aacute;s, anunci&oacute; el traslado de su sede social a &Aacute;msterdam para pagar menos impuestos que en Espa&ntilde;a. A la vez que pretende que ello no altere la posibilidad de seguir obteniendo contratos y favores del gobierno espa&ntilde;ol. Pero &iquest;Por qu&eacute; ocurren episodios como &eacute;ste? &iquest;Qu&eacute; hacer para evitar que se repitan?
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que Constituci&oacute;n, la jurisprudencia del TC y la cultura jur&iacute;dica y pol&iacute;tica espa&ntilde;ola se estructuren alrededor de un modelo liberal que jerarquiza los derechos -consideran que hay unos derechos de primera, los derechos civiles y pol&iacute;ticos, estrechamente vinculados a la dignidad humana, y unos derechos de segunda, los derechos sociales, que estar&iacute;an menos estrechamente vinculados a la dignidad y por ello gozan de menor protecci&oacute;n constitucional- ha provocado que el enfoque desde el que se aborda el debate acerca del agente que debe prestar los bienes y servicios vinculados a tales derechos cambie en funci&oacute;n de si se trata del primer o segundo grupo de derechos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se trata de derechos civiles y pol&iacute;ticos, supuestamente m&aacute;s vinculados a la dignidad seg&uacute;n los liberales, el debate sobre el actor de su prestaci&oacute;n se aborda no desde un enfoque instrumentalista sino centrado en el Estado. Se parte de la idea de que estos servicios o prestaciones, en tanto son funciones intr&iacute;nsecamente estatales, no se pueden tercerizar, ya que su prestaci&oacute;n por actores privados no conseguir&iacute;a hacer efectivo el valor de bien colectivo que hay detr&aacute;s de su prestaci&oacute;n e, incluso, podr&iacute;a llegar a ser contradictoria con la propia dignidad de las personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con ello, todos tenemos interiorizado que la seguridad, el orden p&uacute;blico, la tutela judicial efectiva, la protecci&oacute;n judicial, el r&eacute;gimen sancionador punitivo, la organizaci&oacute;n de los procesos electorales, etc., solo deben poder prestarse en r&eacute;gimen de monopolio por el Estado, mediante las fuerzas y cuerpos de seguridad, la administraci&oacute;n de justicia, sus jueces y tribunales, la administraci&oacute;n electoral o un sistema penitenciario de titularidad p&uacute;blica. Resultar&iacute;a moralmente inaceptable y ajeno al sentido com&uacute;n aceptar su privatizaci&oacute;n o prestaci&oacute;n mediante cuerpos privados de polic&iacute;a, agentes privados con capacidad de detener a personas, jueces y tribunales privados, empresas organizadoras de elecciones o c&aacute;rceles privadas, pues ello socavar&iacute;a los propios valores inherentes a su prestaci&oacute;n, los cuales dependen de su provisi&oacute;n p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, cuando se trata de derechos sociales, supuestamente menos vinculados a la dignidad humana seg&uacute;n los liberales, el debate sobre el agente encargado de su prestaci&oacute;n s&iacute; lo abordamos desde un enfoque instrumentalista. Contradictoriamente, aqu&iacute; el sentido com&uacute;n s&iacute; permite aceptar que el servicio de educaci&oacute;n, sanidad, electricidad, agua, limpieza de calles, construcci&oacute;n de infraestructuras de servicio p&uacute;blico, etc., puedan estar por igual a cargo de actores p&uacute;blicos o privados, sin ning&uacute;n cuestionamiento moral ni menoscabo a la dignidad, y que la elecci&oacute;n de uno u otro deba basarse, exclusivamente, en la respuesta a la pregunta de qui&eacute;n puede prestarlos de manera m&aacute;s eficaz. De acuerdo con ello, la llamada colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada para la prestaci&oacute;n de todos estos servicios ha sido com&uacute;n con empresas como Ferrovial para la construcci&oacute;n de infraestructuras p&uacute;blicas, recogida de basuras y gesti&oacute;n de residuos o limpieza de calles, Telef&oacute;nica para el &aacute;mbito de las telecomunicaciones o la iglesia cat&oacute;lica para la prestaci&oacute;n del servicio de educaci&oacute;n o sanidad, entre muchas otras.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, el modelo de jerarquizaci&oacute;n liberal de derechos es el que ha construido un sentido com&uacute;n sesgado, de acuerdo con el cual mientras afrontar el debate del tipo de agente encargado de la prestaci&oacute;n de derechos civiles o pol&iacute;ticos desde un enfoque instrumental se considera inmoral y contrario al sentido com&uacute;n, hacerlo para el caso de la prestaci&oacute;n de servicios o infraestructuras vinculados a los derechos sociales no lo es. De manera que, durante d&eacute;cadas y bajo el argumento de la eficacia, se ha aceptado con naturalidad que la prestaci&oacute;n de estos &uacute;ltimos se haya concesionado a empresas privadas como Ferrovial que, tras obtener beneficios multimillonarios a costa del Estado, decidan ahora trasladar su sede social a otros pa&iacute;ses con el &uacute;nico fin de poder eludir el pago de impuestos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras Espa&ntilde;a sea parte de la UE, cuyos tratados permiten la libertad de establecimiento de las empresas dentro de su territorio sin que el Estado pueda evitarlo, la soluci&oacute;n a episodios como el de Ferrovial s&oacute;lo puede ser una. Superar el modelo liberal de jerarquizaci&oacute;n de derechos por uno basado en el principio de indivisibilidad e igual jerarqu&iacute;a de todos los derechos, reconocido en los propios tratados internacionales de Derechos humanos. Estableciendo con ello, la base para construir un nuevo sentido com&uacute;n hegem&oacute;nico el cual pueda considerar que, en tanto todos los grupos de derechos est&aacute;n en igual grado vinculados a la dignidad humana, la prestaci&oacute;n de bienes o servicios para hacer efectivos todos ellos, incluida el agua, la electricidad, la limpieza de calles, la educaci&oacute;n, la sanidad, la construcci&oacute;n de infraestructura p&uacute;blica, etc. no deba poder abordarse nunca, como tampoco se hace con los derechos civiles y pol&iacute;ticos, desde un enfoque instrumental sino, solo, centrado en el Estado. Creando, en concordancia con esto, empresas p&uacute;blicas para que sean estas y no actores privados con las que el Estado contrate la prestaci&oacute;n de tales servicios.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Albert Noguera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/evitar-nuevos-episodios-ferrovial_132_10030045.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Mar 2023 21:43:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cómo evitar nuevos episodios como el de Ferrovial?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ferrovial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los policías infiltrados, Marlaska y los derechos fundamentales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/policias-infiltrados-marlaska-derechos-fundamentales_132_9956423.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8b19087-9c72-43d2-8e5c-bc34fea6b6a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los policías infiltrados, Marlaska y los derechos fundamentales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La regulación, en España, de la actividad de los policías infiltrados constituye un modelo de “deontologismo de umbral débil” que, además, se incumple reiteradamente por el Estado</p><p class="subtitle">Un policía se infiltró en grupos vecinales y antifascistas de Valencia</p></div><p class="article-text">
        Esta semana se ha conocido el caso de un polic&iacute;a infiltrado en los movimientos sociales de Valencia. Un caso que se suma al reciente descubrimiento de, al menos, otros dos agentes encubiertos que durante a&ntilde;os estuvieron dentro del movimiento estudiantil, organizaciones independentistas y movimientos sociales de Catalunya. No cabe duda de que la infiltraci&oacute;n policial como t&eacute;cnica de investigaci&oacute;n para obtener pruebas incriminatorias es una medida claramente vulneradora de los derechos fundamentales de los investigados. Entre ellos, del derecho a la intimidad pues, de otra manera, el polic&iacute;a no tendr&iacute;a acceso a datos o confidencias que forman parte de la intimidad de una persona. Ello genera, autom&aacute;ticamente, la pregunta de si tal t&eacute;cnica deber&iacute;a permitirse legalmente o no.
    </p><p class="article-text">
        Existen, en este sentido, dos respuestas polarizadas: la posici&oacute;n consecuencialista y la deontologista absoluta. La primera, la consecuencialista, afirma que, en todo caso, el fin justifica los medios y, en consecuencia, deber&iacute;a estar permitida siempre que se considere necesaria para evitar un mal mayor. En el otro extremo est&aacute; la segunda, la deontologista absoluta, que dice que, independientemente de cuales sean las consecuencias, cualquier actividad que implique vulnerar derechos humanos de una&nbsp; persona no debe estar nunca, bajo ning&uacute;n concepto, permitida.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La posici&oacute;n de los ordenamientos jur&iacute;dicos de la pr&aacute;ctica totalidad de pa&iacute;ses democr&aacute;ticos, y seguramente la que parece m&aacute;s razonable, es una posici&oacute;n intermedia denominada &ldquo;deontologismo de umbral&rdquo;. Esta posici&oacute;n, conciliadora de las dos anteriores, sostiene que las actividades ocultas de Estado que vulneran derechos fundamentales solo deben permitirse, excepcionalmente, en casos en los que la gravedad de las consecuencias que se pretenden evitar est&eacute;n por encima de cierto umbral y, siempre, deben estar limitadas y bajo control permanente para evitar excesos indebidos.
    </p><p class="article-text">
        En el caso espa&ntilde;ol, la figura del agente de polic&iacute;a infiltrado con identidad falsa se regula en el art. 282 bis introducido en 1999 en la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim) de 1982 y modificado por la Ley Org&aacute;nica 13/2015 para incorporar el agente encubierto a trav&eacute;s de internet. Si tuvi&eacute;ramos que ubicar la regulaci&oacute;n espa&ntilde;ola de esta actividad bajo alguna categor&iacute;a podr&iacute;amos establecer que se trata de un &ldquo;deontologismo de umbral d&eacute;bil&rdquo; que, adem&aacute;s, se incumple reiteradamente por el Estado.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, hablo de &ldquo;deontologismo de umbral d&eacute;bil&rdquo; porque los l&iacute;mites y controles que la ley establece sobre esta actividad son, en algunos aspectos, mucho m&aacute;s laxos que los requeridos para cumplir est&aacute;ndares democr&aacute;ticos m&iacute;nimos. Ejemplo de ello lo encontramos en lo que se refiere a la autoridad competente para autorizar el recurso al agente infiltrado. Junto al juez de instrucci&oacute;n competente, el art. 282 bis otorga esta facultad, tambi&eacute;n, al Ministerio Fiscal. Basta recordar la intervenci&oacute;n, el a&ntilde;o pasado, de Pedro S&aacute;nchez durante una entrevista en Radio Nacional de Espa&ntilde;a cuando, refiri&eacute;ndose a la extradici&oacute;n de Puigdemont, afirm&oacute;: &ldquo;&iquest;La Fiscal&iacute;a de qui&eacute;n depende?&rdquo; &ndash;&ldquo;depende del Gobierno&rdquo;, complet&oacute; el periodista- &ldquo;Pues ya est&aacute;&hellip;&rdquo;, para entender que con ello se est&aacute; habilitando un instrumento de persecuci&oacute;n pol&iacute;tica y espionaje en manos del gobierno que vulnera los principios de libertad m&aacute;s b&aacute;sicos. En cualquier pa&iacute;s democr&aacute;tico, la autoridad competente para autorizar el recurso al polic&iacute;a encubierto deber&iacute;a ser, &uacute;nica y exclusivamente, un juez, quien debe desarrollar una contundente justificaci&oacute;n y motivaci&oacute;n en la que se demuestre la idoneidad de la medida, pero nunca el Ministerio Fiscal, ni siquiera dando cuenta de forma inmediata al juez de instrucci&oacute;n como se&ntilde;ala la LECrim.
    </p><p class="article-text">
        Pero es que, adem&aacute;s, por otro lado, el resto de l&iacute;mites s&iacute; establecidos por la LECrim para regular esta t&eacute;cnica policial son, reiteradamente, incumplidos por las fuerzas de seguridad con el amparo del Ministerio de Interior. Podemos mencionar dos ejemplos muy claros:
    </p><p class="article-text">
        Uno es que la LECrim limita el &aacute;mbito de utilizaci&oacute;n de infiltraci&oacute;n policial solo a casos destinados a combatir la &ldquo;delincuencia organizada&rdquo;, determin&aacute;ndose, en el apartado 4 del citado art. 282 bis, las figuras concretas de crimen organizado en las que puede usarse este t&eacute;cnica. Y, a la vez, ella siempre debe utilizarse para investigar delitos ya cometidos, nunca con una finalidad preventiva ya que se considera que en estos supuestos no se dan las caracter&iacute;sticas de excepcionalidad, necesidad y subsidiariedad exigidas debi&eacute;ndose buscar otros medios menos restrictivos de derechos.
    </p><p class="article-text">
        Y otro es que, como no puede ser de otra manera, la misma LECrim obliga a que la actuaci&oacute;n del agente debe estar circunscrita dentro de ciertos l&iacute;mites, no estando facultado para realizar acciones que puedan quebrantar dimensiones b&aacute;sicas de la dignidad humana de las personas investigadas, lo que, en su caso, deber&iacute;a generar responsabilidad penal del polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ambos l&iacute;mites han sido, abiertamente, vulnerados en los casos de Barcelona y Valencia que han salido a la luz p&uacute;blica estos &uacute;ltimos d&iacute;as. En el supuesto del primer l&iacute;mite, resulta evidente que tanto si la infiltraci&oacute;n policial se ha llevado a cabo considerando que sindicatos de estudiantes o asociaciones vecinales legales que desarrollan su actividad&nbsp; dentro de la legalidad son organizaciones terroristas susceptibles de ser intervenidas de acuerdo con el apartado 4.n del art. 282 bis, como si esta intervenci&oacute;n se ha hecho de manera ilegal, se trata, por igual, de hechos graves y condenables. Y en el caso del segundo l&iacute;mite, el uso instrumental, por parte del agente encubierto de Barcelona, de relaciones sexoafectivas bajo enga&ntilde;o con mujeres con el objetivo de introducirse dentro de los movimientos sociales y conseguir informaci&oacute;n, no solo vulnera cualquier c&oacute;digo deontol&oacute;gico de actuaci&oacute;n sino que constituye un delito de abuso sexual.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante estas violaciones evidentes de la propia legalidad, la posici&oacute;n del ministro Fernando Grande-Marlaska es, una vez m&aacute;s, la de encubrir, amparar y premiar vulneraciones de derechos humanos sin que nadie le obligue a dimitir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Albert Noguera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/policias-infiltrados-marlaska-derechos-fundamentales_132_9956423.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Feb 2023 22:03:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los policías infiltrados, Marlaska y los derechos fundamentales]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Vulneración de derechos humanos? Nosotros no sabíamos nada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/vulneracion-derechos-humanos-no-sabiamos_132_9861847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93054dce-26cd-408a-b640-7f19fd6c9544_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Vulneración de derechos humanos? Nosotros no sabíamos nada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La creación de un Centro Catalán de Empresa y Derechos Humanos contribuirá a poner fin a la impunidad de las empresas transnacionales</p></div><p class="article-text">
        El pasado 17 de octubre, la cadena brit&aacute;nica Channel4 emiti&oacute; en primicia un <a href="https://www.channel4.com/programmes/inside-the-shein-machine-untold" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">documental</a> que revelaba las condiciones laborales en las que se producen las prendas de ropa del gigante de moda online Shein. No es ninguna novedad que el modelo de negocio de moda r&aacute;pida se basa en la producci&oacute;n masiva a bajo coste en pa&iacute;ses con regulaciones laborales laxas, ni que esto comporta graves vulneraciones de derechos humanos, as&iacute; como importantes impactos medioambientales. Basta con recordar el derrumbe del complejo Rana Plaza en 2013, donde murieron m&aacute;s de 1.000 personas que trabajaban en la confecci&oacute;n, d&iacute;as despu&eacute;s de que los jefes de las f&aacute;bricas desestimaran las solicitudes de desalojar el edificio por riesgos de seguridad, amenazando con una reducci&oacute;n de sueldo si las trabajadoras y trabajadores no acud&iacute;an a la f&aacute;brica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los resultados de la reciente investigaci&oacute;n sobre Shein muestran que las condiciones laborales en el sector textil &#8210;uno de los m&aacute;s contaminantes y con mayor impacto medioambiental&#8210; no han mejorado sustancialmente: jornadas laborales de hasta 18 horas diarias y solo un d&iacute;a de descanso al mes, salarios abusivamente bajos y presiones de reducir hasta dos tercios el sueldo si se comete alg&uacute;n fallo en las 500 prendas que debe producir cada persona al d&iacute;a. Estas son algunas de las situaciones que han desvelado las periodistas brit&aacute;nicas al infiltrarse en dos f&aacute;bricas de Shein en China.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante estas acusaciones, la empresa &#8210;conocida por ofrecer unos precios incre&iacute;blemente bajos y valorada en m&aacute;s de 100.000 millones de d&oacute;lares&#8210; ha declarado su desconocimiento de la situaci&oacute;n en las f&aacute;bricas, al tratarse de empresas subcontratadas. Adem&aacute;s, <a href="https://twitter.com/SHEIN_Official/status/1582149849742741505" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a trav&eacute;s de un v&iacute;deo publicado en redes</a>, alega tener un C&oacute;digo de Conducta de la Cadena de Suministro donde se establece un compromiso con el respecto a los derechos humanos y el medio ambiente y se describen los est&aacute;ndares m&iacute;nimos que los proveedores y distribuidores deben cumplir. Sin embargo, los hechos demuestran que este tipo de mecanismos unilaterales y voluntarios son insuficientes: &iquest;c&oacute;mo puede asegurar Shein que sus proveedores respetan los derechos humanos, laborales y ambientales, si decide no tener ning&uacute;n tipo de control sobre la cadena de suministro? Su propia respuesta revela que no est&aacute; en condiciones de hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente este es el n&uacute;cleo de las propuestas de regulaci&oacute;n en materia de empresa y derechos humanos que se han impulsado durante la &uacute;ltima d&eacute;cada: exigir una responsabilidad a las empresas matrices por las vulneraciones que se puedan cometer a lo largo de toda la cadena de suministro o en las filiales en otros pa&iacute;ses. Se trata de una medida decisiva, ya que, seg&uacute;n los &uacute;ltimos estudios de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo, en la actualidad 50 millones de personas se encuentran en situaci&oacute;n de esclavitud moderna &#8210;&iacute;ndice que se ha disparado desde la pandemia&#8210; y la mayor parte de los trabajos forzosos se producen en los primeros eslabones de la cadena de suministro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En vista de esta situaci&oacute;n, en el Parlament de Catalunya se est&aacute; tramitando una <a href="https://blogs.publico.es/otrasmiradas/57085/garantizamos-una-internacionalizacion-responsable-de-las-empresas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proposici&oacute;n de ley</a> que establece la creaci&oacute;n de un Centro Catal&aacute;n de Empresa y Derechos Humanos con capacidad de recibir denuncias e investigar las posibles irregularidades en la actividad exterior de las empresas que operan en Catalunya. Si la ley se aprobara tal como est&aacute; redactada ahora, para el caso de Shein, la creaci&oacute;n del Centro Catal&aacute;n de Empresa y Derechos Humanos implicar&iacute;a la existencia de un organismo p&uacute;blico independiente al que las v&iacute;ctimas o las entidades sociales podr&iacute;an dirigir sus denuncias. A partir de esta queja formal, el Centro podr&iacute;a requerir informaci&oacute;n a la empresa Shein, que opera en Catalunya, para esclarecer los hechos y presentar&iacute;a un informe elaborado por expertos del &aacute;mbito jur&iacute;dico, laboral y de la defensa de los derechos humanos. Adem&aacute;s, en caso de que la empresa se negara a responder las solicitudes del Centro, o lo hiciera de forma insuficiente o inadecuada, el organismo tendr&iacute;a capacidad para imponer sanciones econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, la aprobaci&oacute;n de la Ley de creaci&oacute;n del Centro &#8210;que fue aceptada a tr&aacute;mite por la totalidad del pleno del Parlament&#8210; situar&aacute; a Catalunya como pionera en materia de regulaci&oacute;n en el &aacute;mbito de Empresa y Derechos Humanos, en l&iacute;nea con los esfuerzos que se est&aacute;n impulsando desde organizaciones internacionales como la ONU. De hecho, desde 2014 el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas trabaja en la elaboraci&oacute;n de un instrumento internacional jur&iacute;dicamente vinculante que obligue a exigir responsabilidades a las empresas transnacionales en materia de derechos humanos. Por otro lado, desde la Uni&oacute;n Europea, el Congreso de los Diputados y en pa&iacute;ses como Francia, Suiza o Alemania se han o se est&aacute;n tramitando normativas a nivel de diligencia debida, que tambi&eacute;n buscan establecer obligaciones para ciertas empresas en cuanto a prevenci&oacute;n de riesgos, mitigaci&oacute;n y reparaci&oacute;n por vulneraciones de derechos humanos y ambientales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Catalunya la proposici&oacute;n de ley ha sido presentada por <a href="https://alertadh.org/qui-som/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Eje Catal&aacute;n de Empresa y Derechos Humanos</a>, agrupaci&oacute;n formada por Lafede.cat &ndash; Organitzacions per a la Just&iacute;cia Global y por la Taula Catalana per la Pau i els Drets Humans a Col&ograve;mbia, y ha contado con el apoyo de m&aacute;s de 8.000 entidades y cooperativas, as&iacute; como con un amplio apoyo parlamentario. Por lo tanto, si la ley se aprueba antes del fin de esta legislatura, gracias al impulso de la sociedad civil estaremos en mejores condiciones para garantizar la actuaci&oacute;n responsable de todas las empresas catalanas y para avanzar en el objetivo de poner fin a la impunidad de las grandes corporaciones transnacionales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Morellà Violeta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/vulneracion-derechos-humanos-no-sabiamos_132_9861847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Jan 2023 21:55:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Vulneración de derechos humanos? Nosotros no sabíamos nada]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contra los ordenadores en el aula]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/ordenadores-aula_132_9861815.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d589750-6538-4368-bda2-4d12cc792f3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Contra los ordenadores en el aula"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Por qué no convertimos las aulas en espacios de desconexión para facilitar el razonamiento tranquilo, la argumentación sosegada y, sobre todo, la concentración?</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as se ha hecho &ldquo;viral&rdquo; <a href="https://www.linkedin.com/pulse/querido-alumno-universitario-de-grado-te-estamos-daniel-arias-aranda" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una opini&oacute;n compartida</a> por el profesor Daniel Arias-Aranda sobre el supuesto enga&ntilde;o a que estamos sometiendo a los estudiantes universitarios cuando acuden a las aulas, ya que la universidad misma habr&iacute;a perdido su raz&oacute;n de ser en medio de un alumnado an&eacute;mico, indiferente, incapaz de concentrarse y de atender en clase, cuanto menos de comprender lo que se le est&aacute; explicando o lo que debe leer. Algunas de las reflexiones del profesor Arias-Aranda me parecen muy pertinentes, correctas y reales, aun cuando tengamos siempre que alejarnos de los manidos y reiterados prejuicios sobre la juventud o sobre la calidad de la ense&ntilde;anza. Abandonando el <em>beatus ille</em> de los tiempos en los que uno mismo se form&oacute;, que siempre parecen mejores y de mayor calidad que los actuales, lo cierto y verdad es que tenemos un problema muy grave, serio y generalizado con la calidad de la educaci&oacute;n en Espa&ntilde;a y con la misi&oacute;n misma que nuestro sistema universitario debiera desempe&ntilde;ar. Quisiera ahora detenerme, en el an&aacute;lisis de esta crisis educativa, en el papel que juegan las nuevas tecnolog&iacute;as en las carreras human&iacute;sticas y de ciencias sociales.
    </p><p class="article-text">
        El profesor Arias-Aranda, en su ya famoso escrito de denuncia, se queja constantemente de la falta de atenci&oacute;n de los alumnos en clase al estar m&aacute;s pendientes de lo que sale en las pantallas de sus ordenadores que de lo que explica el profesor desde la tarima. Y propone como una de las soluciones que no se permita ning&uacute;n <em>gadget</em> tecnol&oacute;gico en el aula. No solo estoy de acuerdo con esta posible soluci&oacute;n, sino que la comparto y la llevo a cabo como profesor universitario. Desde hace ya dos a&ntilde;os, en mi clase est&aacute; terminantemente prohibida la utilizaci&oacute;n de cualquier dispositivo tecnol&oacute;gico. La raz&oacute;n que doy es simple, y aunque parezca mentira, los estudiantes la entienden desde el primer d&iacute;a: fuera del aula, el resto de horas, ya tienen suficiente distracci&oacute;n. Y desde hace dos a&ntilde;os he comprobado c&oacute;mo el alumno de palabra atrofiada ha ido poco a poco desplegando la lengua, c&oacute;mo el debate se ha intensificado y c&oacute;mo la atenci&oacute;n ha mejorado sustancialmente. No son afirmaciones meramente subjetivas que se desprendan de mi experiencia personal, pues hay bastante <a href="https://www.newyorker.com/tech/annals-of-technology/the-case-for-banning-laptops-in-the-classroom" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evidencia cient&iacute;fica que ya lo respalda</a>. Sin pasar lista en clase, sin sancionar a quien no viene y s&iacute;, sin permitirles el ordenador para ver continuamente Instagram o v&iacute;deos de gatitos, la alta afluencia a clase se ha mantenido. Las nuevas tecnolog&iacute;as pueden ofrecer grandes oportunidades para complementar los conocimientos, para obtener informaci&oacute;n adecuada o para completar visualmente las explicaciones, pero deben ser utilizadas con cautela y para tales objetivos, <a href="https://www.eldiario.es/contrapoder/peligro-docencia-online-norma_132_5950625.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no como sustitutivos de la transmisi&oacute;n de conocimientos</a>. Si fuera de la universidad el estudiante se enfrenta a un mundo de ruido, de permanente conexi&oacute;n y conectividad, de emoticonos, notificaciones, aplicaciones, TikToks y dem&aacute;s, &iquest;por qu&eacute; no convertimos las aulas en espacios de desconexi&oacute;n para facilitar el razonamiento tranquilo, la argumentaci&oacute;n sosegada y, sobre todo, la concentraci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Porque para aprender se necesita concentraci&oacute;n. Justo lo contrario de lo que las miles de aplicaciones que pululan en las pantallas de los m&oacute;viles y los ordenadores del alumnado favorecen. Siempre he pensado que la idiotez neopedag&oacute;gica de los jueguitos tecnol&oacute;gicos en aulas universitarias tiene como &uacute;nico objetivo la degradaci&oacute;n de la educaci&oacute;n y la infantilizaci&oacute;n de los ciudadanos y ciudadanas que se sientan enfrente y alrededor del profesor. Porque son ya ciudadanos de pleno derecho, no solo estudiantes universitarios. &iquest;A qu&eacute; viene tanta infantilizaci&oacute;n? Pueden votar, elegir a sus representantes, ser padres y madres, casarse, heredar, cambiarse de sexo, beber alcohol a raudales, tatuarse hasta en las plantas de los pies, &iquest;pero no se les puede mandar la lectura de un texto un poco largo y complejo que les fuerce a la comprensi&oacute;n y el debate?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Unas aulas universitarias exentas de ordenadores y m&oacute;viles y solo puntualmente complementadas por las nuevas tecnolog&iacute;as, debidamente conducidas por el docente, pueden ser una oportunidad magn&iacute;fica para la participaci&oacute;n, la desintoxicaci&oacute;n informativa y para la desconexi&oacute;n de la instantaneidad que nos acosa. Es m&aacute;s, pueden ser (y deber&iacute;an ser) espacios libres de toda condici&oacute;n (la &ldquo;universidad sin condici&oacute;n&rdquo;, dice Derrida) en los que todos aprendamos de todos, s&iacute;, pero a trav&eacute;s del uso consciente de la palabra, del debate razonable y la discusi&oacute;n razonada, alej&aacute;ndonos de la unidireccionalidad y acerc&aacute;ndonos a din&aacute;micas participativas y responsables. Con ello podr&iacute;amos ser capaces de superar los compartimentos estancos de las redes sociales y sus posicionamientos algor&iacute;tmicos aprendiendo del que tiene otra visi&oacute;n, otra perspectiva o no piensa como uno mismo. Algo que favorecer&iacute;a tambi&eacute;n el enriquecimiento del lenguaje oral y escrito, hoy por los suelos en la mayor parte de estudiantes. Como pone de manifiesto Sherry Turkle en sus investigaciones, se ha depreciado tanto la conversaci&oacute;n, la utilizaci&oacute;n presencial del <em>logos</em>, que la palabra se ha degradado y la riqueza ling&uuml;&iacute;stica ha tocado fondo. Acostumbrados a la mensajer&iacute;a instant&aacute;nea y coloquial, a la disponibilidad permanente, el estudiantado termina por desconocer el potencial de su propia lengua y por reducirlo a unos cu&aacute;ntos c&oacute;digos simplistas, entre los que el conector &ldquo;en plan&rdquo; arrasa como f&oacute;rmula m&aacute;gica para enlazar frases sin sentido.
    </p><p class="article-text">
        Apostar por una visi&oacute;n tan conservadora como la que aqu&iacute; expongo puede y ser&aacute; calificada por algunos como &ldquo;reaccionaria&rdquo; o &ldquo;paternalista&rdquo;. Pero el buen conservador es el que precisamente &ldquo;conserva&rdquo; lo bueno que ha de ser protegido y que debe perdurar, y de las pocas virtudes que nos ha legado la historia como certezas una sobrevive imperecedera: que el conocimiento es la &uacute;nica riqueza que, al transmitirse presencialmente, no se pierde. Intentemos no hacerlo e intentemos, alumnado y profesorado, no enga&ntilde;arnos a nosotros mismos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriel Moreno González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/ordenadores-aula_132_9861815.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Jan 2023 05:02:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Contra los ordenadores en el aula]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Griñán, cáncer y prisión: una combinación incompatible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/grinan-cancer-prision-combinacion-incompatible_132_9824350.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a4f93b6-1f66-4929-b8f6-187a794df9df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Griñán, cáncer y prisión: una combinación incompatible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No me cabe duda de que, constatada la enfermedad de Griñán y decidido el tratamiento a seguir, se debe suspender su ingreso en prisión hasta que se restablezca</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Nunca me he topado con Jos&eacute; Antonio Gri&ntilde;&aacute;n, no le conozco y, seguramente, nunca le habr&iacute;a votado, pero s&iacute; tengo algo en com&uacute;n con &eacute;l y, adem&aacute;s, una experiencia que a &eacute;l a&uacute;n le falta por vivir: he tenido c&aacute;ncer de pr&oacute;stata, que es lo que nos une, y, adem&aacute;s, he estado en prisi&oacute;n, que es la experiencia que &eacute;l todav&iacute;a no tiene. Ambas cosas, a mi entender, son incompatibles y me explicar&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tal cual me dijeron mis m&eacute;dicos nada m&aacute;s diagnosticarme el c&aacute;ncer de pr&oacute;stata hace ya m&aacute;s de un a&ntilde;o y medio, exist&iacute;an varias alternativas de tratamientos y cada una ten&iacute;a sus pros y sus contras; despu&eacute;s de que me explicaron todas, la decisi&oacute;n fue m&iacute;a y opt&eacute; por la quir&uacute;rgica, cosa de lo que no solo no me arrepiento sino que, adem&aacute;s, me felicito porque fue la mejor decisi&oacute;n que pude tomar.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, tanto antes de la cirug&iacute;a como despu&eacute;s de &eacute;sta hay cosas que son esenciales, tal cual tambi&eacute;n me explicaron mis m&eacute;dicos, y una de ellas es el c&oacute;mo uno afronta la enfermedad y c&oacute;mo quiere salir de tan complejo trance: la parte an&iacute;mica o psicol&oacute;gica es muy importante y este tipo de desaf&iacute;os que nos pone la vida o se abordan para ganar o se pierden definitivamente.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, enfrentarse a todo ello es muy complejo, consume muchas energ&iacute;as y, sobre todo, requiere de un entorno en el cual uno pueda sentirse apoyado y querido, sobre todo porque no todos los d&iacute;as son buenos y, en el fondo, siempre est&aacute; por medio el fantasma de lo que entendemos por c&aacute;ncer, pero, tambi&eacute;n, las consecuencias, si el tratamiento no funciona o la enfermedad va m&aacute;s r&aacute;pido que la sanaci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo se combina an&iacute;micamente enfrentarse a un c&aacute;ncer y estar en prisi&oacute;n al mismo tiempo?
    </p><p class="article-text">
        Darle vueltas a la idea no es sencillo, m&aacute;s bien es la parte m&aacute;s compleja de todo el proceso y, en mi caso, cont&eacute; con el apoyo irrestricto de mi pareja, mis hijas y un n&uacute;cleo muy reducido de amigos conocedores de la situaci&oacute;n; con eso me bast&oacute; para salir adelante junto con contar con los mejores m&eacute;dicos que aplicaron todos sus conocimientos y t&eacute;cnica para sacarme bien parado de una enfermedad que nunca se sabe por d&oacute;nde terminar&aacute; complic&aacute;ndonos. &iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a el entorno de Gri&ntilde;&aacute;n en el patio de una prisi&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        En los meses previos, me dediqu&eacute; a prepararme f&iacute;sica y mentalmente para la operaci&oacute;n y, despu&eacute;s de &eacute;sta, a recuperarme lo m&aacute;s r&aacute;pido posible, ya que las potenciales secuelas dependen de muchos factores, pero uno esencial es cu&aacute;n preparado est&eacute; uno para afrontarlas.
    </p><p class="article-text">
        La prisi&oacute;n, cualquiera que sea y teniendo presente que es una realidad que conozco bien, no es el sitio adecuado para enfrentar una enfermedad de estas caracter&iacute;sticas; no un lugar que cuente con las condiciones necesarias para una correcta y r&aacute;pida recuperaci&oacute;n y, adem&aacute;s, el proceso de recuperaci&oacute;n tiene una primera etapa, ya postoperatoria y post hospitalaria que en una c&aacute;rcel no se puede abordar adecuadamente y, mucho menos, con garant&iacute;as de poder conservar un m&iacute;nimo de intimidad y dignidad.
    </p><p class="article-text">
        Insisto, no conozco a Gri&ntilde;&aacute;n y seguramente no le votar&iacute;a nunca, pero defiendo, sin dudarlo, su derecho a la salud y su derecho a tener el mejor de los tratamientos que la medicina actual pueda brindarle y, sin lugar a dudas, para eso no puede estar en prisi&oacute;n, ni ahora ni durante el periodo que necesite para recuperarse al cien por cien despu&eacute;s del tratamiento que decida seguir.
    </p><p class="article-text">
        Las penas privativas de libertad no son para castigar al enemigo, son para reeducar y reinsertar al infractor y en ese proceso han de seguirse criterios de humanizaci&oacute;n, lo que implica que ning&uacute;n ser humano pueda verse sometido a un castigo mayor que el de exclusivamente verse privado de la libertad.
    </p><p class="article-text">
        Creo que, como sociedad, estamos ante un falso debate si discutimos sobre si Gri&ntilde;&aacute;n debe cumplir ahora la pena o no; no me cabe duda de que, constatada la enfermedad y decidido el tratamiento a seguir, se debe suspender su ingreso en prisi&oacute;n hasta que se reestablezca; lo contrario ser&iacute;a retroceder muchas d&eacute;cadas en la configuraci&oacute;n y entendimiento de lo que han de ser las penas privativas de libertad pero, adem&aacute;s, nos estar&iacute;amos transformando en una peor sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es hora de entrar en el debate de si fue bien o mal condenado, eso lo tendr&aacute;n que decidir, primero, el Constitucional y, llegado el caso, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos; en estos momentos lo &uacute;nico que se debe decidir es si un ciudadano condenado a una pena privativa de libertad merece ser, adem&aacute;s, privado del mejor tratamiento m&eacute;dico que se le pueda dispensar&hellip; se llame Gri&ntilde;&aacute;n o como se llame.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente, en una sociedad tan polarizada como la espa&ntilde;ola no seamos capaces de separar la pol&iacute;tica de la &eacute;tica, pero, en un caso como el de Gri&ntilde;&aacute;n, que tanto me da qui&eacute;n sea, se ha pensar si se debe de penar doblemente a la persona o no&hellip; es decir, si no basta con la pena privativa de libertad sino que, adem&aacute;s, hay que a&ntilde;adirle una suerte de &ldquo;pena privativa de la salud&rdquo;, esta y no otra es la clave de lo que se ha de dilucidar y, a partir de cu&aacute;l sea la respuesta, sabremos en qu&eacute; tipo de sociedad vivimos.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una enfermedad de desarrollo variable y que puede llegar a complicarse mucho, llevando a algunos pacientes a la muerte, pero, no solo ha de suspenderse el cumplimiento de las penas ante un riesgo inminente para la vida, sino que tambi&eacute;n ha de hacerse ante un riesgo para la salud incluso si no existe riesgo vital.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de temas no puede ser sometido al arrojadizo terreno de la discusi&oacute;n pol&iacute;tica, ha de mantenerse en el &aacute;mbito de lo m&eacute;dico y lo jur&iacute;dico, pero, sobre todo, en el campo de la &eacute;tica y para quienes tengan duda, basta con que se pregunten &iquest;c&oacute;mo me gustar&iacute;a que me tratasen si el afectado fuese yo?
    </p><p class="article-text">
        Al se&ntilde;or Gri&ntilde;&aacute;n, como a cualquier otro enfermo de c&aacute;ncer o padecimiento grave, le deseo una pronta y definitiva recuperaci&oacute;n y, en cuanto a la resoluci&oacute;n de su caso, simplemente deseo que no nos tengamos que ver en un espejo ante el que luego, como sociedad, sintamos verg&uuml;enza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Boye Tuset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/grinan-cancer-prision-combinacion-incompatible_132_9824350.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Dec 2022 20:19:47 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La reforma de los desórdenes públicos: fin del estado social e hiperjudicialización]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/reforma-desordenes-publicos-social-e-hiperjudicializacion_132_9807617.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18d1d8ca-7def-4827-9523-36c74c021bed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La reforma de los desórdenes públicos: fin del estado social e hiperjudicialización"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ampliación de los supuestos tipificados como delito supone dos consecuencias totalmente contrarias a las que sostienen el Gobierno y ERC</p></div><p class="article-text">
        El Congreso aprob&oacute; la semana pasada, fruto del pacto Gobierno-ERC, la proposici&oacute;n de ley de reforma del C&oacute;digo Penal (CP) que elimina el delito de sedici&oacute;n. Con ello, se afirma haber conseguido un avance democr&aacute;tico hist&oacute;rico y una desjudicializaci&oacute;n de la pol&iacute;tica en Espa&ntilde;a. Esto es cierto si se hace un an&aacute;lisis aislado de esta disposici&oacute;n concreta, pero falso si se pone en relaci&oacute;n la citada eliminaci&oacute;n con la reforma del art. 557 del C&oacute;digo Penal.
    </p><p class="article-text">
        La contrapartida de eliminar la sedici&oacute;n es una modificaci&oacute;n del art. 557 referido a los des&oacute;rdenes p&uacute;blicos, ampliando los supuestos tipificados dentro del delito. Si antes tal delito se aplicaba solo sobre quienes &ldquo;ejecutaran actos de violencia sobre las personas o sobre las cosas, o amenazando a otros con llevarlos a cabo&rdquo;, ahora se ampl&iacute;a sobre quienes &ldquo;ejecuten actos de violencia <em>o intimidaci&oacute;n</em>: (a) sobre las personas o las cosas; u (b) <em>obstaculizando las v&iacute;as p&uacute;blicas ocasionando un peligro para la vida o salud de las personas</em>; o (c) <em>invadiendo instalaciones o edificios alterando gravemente el funcionamiento efectivo de servicios esenciales en esos lugares</em>&rdquo;. Adem&aacute;s, cuando tales actos sean llevados a cabo &ldquo;<em>por una multitud cuyo n&uacute;mero, organizaci&oacute;n y prop&oacute;sito sean id&oacute;neos para afectar gravemente el orden p&uacute;blico</em>&rdquo;, sin especificar el n&uacute;mero, ni la organizaci&oacute;n, ni el prop&oacute;sito, ni lo que debe considerarse id&oacute;neo, se pueden castigar con penas de 3 a 5 a&ntilde;os de c&aacute;rcel. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal ampliaci&oacute;n de los supuestos tipificados como delito supone dos consecuencias totalmente contrarias a las que sostienen el Gobierno y ERC: En primer lugar, no se trata de un avance hist&oacute;rico sino de un desmontaje regresivo de la idea de Estado social democr&aacute;tico contenida en el art. 1.1. de la Constituci&oacute;n. Y, en segundo lugar, no supone desjudicializar sino hiperjudicializar la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a la primera consecuencia. Una de las diferencias entre el constitucionalismo liberal y el social reside en el reconocimiento e incorporaci&oacute;n del conflicto como parte integrante del Estado. El Estado social ha sido caracterizado por integrar el conflicto en el interior del espacio constitucional mediante el reconocimiento de derechos vinculados con la articulaci&oacute;n del conflicto social como los de huelga o negociaci&oacute;n colectiva. El Estado social pas&oacute; a establecer un equilibrio constitucional redistributivo de poder y de instrumentos de autotutela de intereses entre las organizaciones empresariales y los sindicatos, integrando al conflicto social como elemento central de la democracia en el mismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien en la &eacute;poca de la sociedad industrial fordista en la que surgi&oacute; el Estado social, donde el sujeto colectivo por excelencia era el Trabajo, la garant&iacute;a del conflicto como base de la democracia exig&iacute;a proteger aquellos instrumentos de conflicto propios de este sujeto: la huelga, la negociaci&oacute;n colectiva, etc. En las sociedades actuales, en las que el sujeto por excelencia ya no es, &uacute;nicamente, el movimiento obrero sino, tambi&eacute;n, una diversidad de movimientos sociales diversos, la garant&iacute;a del conflicto como base de la democracia exige proteger, a la vez, los instrumentos de conflicto propios de estos: sentadas pac&iacute;ficas en el espacio p&uacute;blico, acampadas, corte de v&iacute;as de comunicaci&oacute;n, manifestaciones, ocupaciones de edificios, bloqueo de desahucios, etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La necesidad de una permanente adaptaci&oacute;n, entre otras por v&iacute;a interpretativa, de la Constituci&oacute;n del Estado social a un presente pol&iacute;tico-social cambiante que permita hacer de ella un documento vivo y din&aacute;mico no obsoleto, exige hoy que el conflicto social como categor&iacute;a constitutiva del Estado social del art. 1.1 CE ya no puede entenderse, constitucionalmente, solo como conflicto Capital-Trabajo, sino tambi&eacute;n como conflicto entre la diversidad de nuevos movimientos sociales y el Estado, reconociendo, como premisa para la existencia del principio democr&aacute;tico, la subjetividad pol&iacute;tica de estos nuevos movimientos y sus propios instrumentos de conflicto. Y, en este sentido, la ampliaci&oacute;n del delito de des&oacute;rdenes p&uacute;blicos a los nuevos supuestos contemplados por el art. 557 CP criminaliza las pr&aacute;cticas de conflicto propias de estos movimientos, bloqueando la posibilidad de llevar a cabo esta indispensable actualizaci&oacute;n de la idea de Estado social democr&aacute;tico a nuestros d&iacute;as y desmontando, por tanto, de manera regresiva, su propia posibilidad de existencia.
    </p><p class="article-text">
        Y, respecto a la<strong> </strong>segunda consecuencia<strong>, </strong>podemos decir que la judicializaci&oacute;n de la pol&iacute;tica conlleva, al menos, dos cosas: una es la concentraci&oacute;n del poder pol&iacute;tico para abordar problemas sociales en los jueces. Y la otra es la resoluci&oacute;n de los conflictos no por la mediaci&oacute;n sino por la represi&oacute;n. Los m&eacute;todos que el poder pol&iacute;tico (Legislativo o Ejecutivo) y poder judicial tienen para resolver conflictos sociales son distintos. El primero lo hace a trav&eacute;s de la &ldquo;regulaci&oacute;n&rdquo; y el segundo a trav&eacute;s de la &ldquo;aplicaci&oacute;n&rdquo;. La regulaci&oacute;n es una forma de mediaci&oacute;n entre autoridad y sociedad, es la conversi&oacute;n en Derecho de una negociaci&oacute;n de costes y recompensas entre partes. La aplicaci&oacute;n, por el contrario, no reconoce ning&uacute;n v&iacute;nculo con la complejidad de la sociedad ni sus contradicciones, simplemente hace caer el peso de la ley sobre la parte acusada que se convierte en un mero receptor pasivo de la norma. La judicializaci&oacute;n implica, pues, concentraci&oacute;n del poder pol&iacute;tico para abordar problemas sociales en los jueces y, consecuencia de lo anterior, resoluci&oacute;n de conflictos no mediante la &ldquo;regulaci&oacute;n&rdquo; sino la &ldquo;aplicaci&oacute;n&rdquo;, l&eacute;ase la represi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, &iquest;por qu&eacute; digo que la reforma no implica una des-, sino una hiper-judicializaci&oacute;n? En todo ordenamiento jur&iacute;dico podemos distinguir entre &ldquo;discurso del Derecho&rdquo; y &ldquo;discurso jur&iacute;dico&rdquo;. El discurso del Derecho se conforma del conjunto de normas escritas que integran el sistema legal cada una de las cuales puede transmitir m&uacute;ltiples mensajes. El discurso jur&iacute;dico es el que habla del anterior. Es el que producen los abogados, los ciudadanos al opinar del Derecho o los jueces al fundamentar sus sentencias, con el objetivo de interpretar o descifrar los mandatos ocultos en la norma. Si a la hora de redactar una disposici&oacute;n legal usas t&eacute;rminos ambiguos como &ldquo;<em>intimidaci&oacute;n sobre personas y cosas</em>&rdquo;, &ldquo;<em>obstaculizar</em>&rdquo;, &ldquo;<em>alterando gravemente</em>&rdquo;, &ldquo;<em>una multitud cuyo n&uacute;mero, organizaci&oacute;n y prop&oacute;sito sean id&oacute;neos&rdquo;</em>, etc. sin definir qu&eacute; debe entenderse por ello, reduces el campo de aplicaci&oacute;n directa del discurso del Derecho y ampl&iacute;as el del discurso jur&iacute;dico, esto es, el margen de interpretaci&oacute;n de los jueces. Y si tenemos en cuenta que la juridicidad no existe realmente, sino que lo que existe es el fen&oacute;meno del ejercicio del poder por v&iacute;a del discurso jur&iacute;dico, lo que haces es aumentar el poder pol&iacute;tico de los jueces para intervenir en la resoluci&oacute;n de los conflictos por v&iacute;a de la sanci&oacute;n. Precisamente por esto, lo que se acaba produciendo no es una des- sino una hiper-judicializaci&oacute;n de la pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Albert Noguera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/reforma-desordenes-publicos-social-e-hiperjudicializacion_132_9807617.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Dec 2022 21:48:12 +0000]]></pubDate>
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