<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Apps]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Apps]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/turing/apps/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Museos: esto sí es adaptarse a la tecnología]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/politicas_culturales/museos-adaptarse-tecnologia_1_4304890.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f022c3e4-0dfa-4e7f-8f1a-1b5078a54663_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Museos: esto sí es adaptarse a la tecnología"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Anuario de Cultura Digital 2015 señala que los museos son las industrias culturales que mejor han asimilado las herramientas digitales para mejorar su exposiciones y enriquecer las visitas</p><p class="subtitle">Más del 83% cuenta con apps educativas, digitalización de imágenes, tecnología web 2.0 y presencia en redes sociales</p><p class="subtitle">El gran escollo es la falta de financiación para más proyectos y dedicación a los aspectos digitales</p></div><p class="article-text">
        En 1967, una agrupaci&oacute;n de museos de Nueva York cre&oacute; la&nbsp;<a href="http://mcn.edu/about/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Museum Computer Network</a> para automatizar sus registros de afiliaci&oacute;n. Fue la primera vez, a&uacute;n en una &eacute;poca anterior al Big Data, que el universo inform&aacute;tico entraba en estos espacios para implementar sus exposiciones y controlar sus visitas, seg&uacute;n cuenta Rich Cherry, director adjunto de The Broad Art Foundation, en Los &Aacute;ngeles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mucho tiempo despu&eacute;s, la explosi&oacute;n de Internet a comienzos de los 2000 hizo que los museos comenzaran a tener sus p&aacute;ginas web con informaci&oacute;n sobre horarios, tarifas o localizaci&oacute;n. Una d&eacute;cada m&aacute;s tarde llegar&iacute;an las redes sociales, las p&aacute;ginas multimedia y los primeros experimentos con apps. Ahora, los museos han entrado definitivamente en la era postPC, en el Internet de las cosas y la conectividad con gadgets de todo tipo, wearables, pantallas t&aacute;ctiles, robots, aplicaciones de reconocimiento facial, <em>beacons</em> (dispositivos que emiten se&ntilde;ales de onda corta) para conocer la geolocalizaci&oacute;n del visitante (y saber qu&eacute; cuadros u objetos gustan m&aacute;s), sensores inteligentes e incluso sistemas de recomendaci&oacute;n para satisfacer las necesidades de cada cliente.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de otras industrias culturales tradicionales, que sucumbieron con la llegada de nuevos agentes tecnol&oacute;gicos &ndash;l&eacute;ase Amazon o plataformas como Spotify-, el mundo del arte es el que mejor se ha adaptado a la explosi&oacute;n digital. Ni siquiera <a href="https://www.google.com/culturalinstitute/u/0/project/art-project?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Google Art Project</a>, que muestra una enorme recopilaci&oacute;n de im&aacute;genes de diferentes museos del mundo, ha obstaculizado el crecimiento de visitantes.
    </p><p class="article-text">
        Al contrario, como destaca el Anuario de Cultura Digital, encargado por la instituci&oacute;n Acci&oacute;n Cultural y elaborado por el estudio Dosdoce.com, los museos son los que mejor han aprovechado las herramientas digitales para mejorar sus muestras y enriquecer las visitas en Espa&ntilde;a. De hecho, un 83,3% de estos espacios &ndash;la gran mayor&iacute;a p&uacute;blicos, adem&aacute;s- ya cuenta con presencia en redes, digitalizaci&oacute;n de im&aacute;genes y apps educativas, en su mayor&iacute;a, con lo que tambi&eacute;n se ha implicado en el mundo cultural a las <em>startups</em> que desarrollan esta tecnolog&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace cinco a&ntilde;os era el mundo del libro el que m&aacute;s se hab&iacute;a lanzado con las tecnolog&iacute;as, pero ahora est&aacute; atascado; y sin embargo, son los museos los que m&aacute;s est&aacute;n desarrollando estas tecnolog&iacute;as, por ejemplo, para interactuar con las obras mediante la realidad aumentada, el 3D. Y no s&oacute;lo los grandes como el Prado o el Thyssen, sino tambi&eacute;n los peque&ntilde;os&rdquo;, admite Javier Celaya, coordinador de dosdoce. Para el estudio se han analizado 226 espacios, no s&oacute;lo espa&ntilde;oles.
    </p><h3 class="article-text">Los anglosajones, en primera fila</h3><p class="article-text">
        <strong>Los anglosajones, en primera fila</strong>A la cabeza de estas innovaciones se encuentran el <a href="http://www.moma.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MoMA </a>de Nueva York y la <a href="http://www.tate.org.uk/visit/tate-modern" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tate </a>Gallery, de Londres. El primero ha creado canales multimedia con todo tipo de tutoriales para sus obras, blogs, y tiene apps para todos los sistemas operativos. Adem&aacute;s, tiene hasta nueve canales en las diferentes redes sociales. No obstante, en este &uacute;ltimo aspecto, en Facebook es el <a href="https://fr-fr.facebook.com/museedulouvre" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Louvre </a>el que m&aacute;s ha conseguido sacarle partido con m&aacute;s de un mill&oacute;n y medio de fans, mientras que en Twitter domina el <a href="https://twitter.com/metmuseum" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Met </a>neoyorquino, muy implicado en la interactividad con sus seguidores.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a acciones puntuales recogidas por este anuario, hay algunas sorprendentes como la del Mauritshuis de La Haya, que consigui&oacute; un gran n&uacute;mero de visitantes a su muestra sobre Veermer y su obra<em> La joven de la perla</em> con la creaci&oacute;n de una acci&oacute;n en <a href="https://it-it.facebook.com/mauritshuis/posts/544443168957505" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Facebook </a>que consist&iacute;a en enviar una fotograf&iacute;a sobre el lugar en el que cada uno colocar&iacute;a esta obra pict&oacute;rica. O la del <a href="http://www.livescience.com/8245-neanderthal-app-turns-caveman.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Smithsonian </a>de Historia Natural, que&nbsp;<a href="http://www.livescience.com/8245-neanderthal-app-turns-caveman.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una exposici&oacute;n sobre neandertales</a> aplic&oacute; c&oacute;digos QR para que cada visitante, mediante su Smartphone pudiera ajustar su cara a este c&oacute;digo y enseguida les devolviera una imagen con el aspecto que hubieran tenido si hubieran vivido entre el a&ntilde;o 130.000 y 50.000 a.C.
    </p><h3 class="article-text">Playlist para Spotify</h3><p class="article-text">
        <strong>Playlist para Spotify</strong>En Espa&ntilde;a, aunque algo por detr&aacute;s en cuanto a ciertas aplicaciones, el desarrollo es bastante positivo. Por ejemplo, en 2013 el 42% de los museos ya contaba con c&oacute;digos QR para un an&aacute;lisis alternativo de las obras. Y destaca el Museo del Romanticismo, en Madrid, que adem&aacute;s de estar en todas las redes, ha creado sus propias&nbsp;<a href="https://play.spotify.com/user/mromanticismo/playlist/6dRxB0t4JD4L3tdFsbB9Ox?play=true&amp;utm_source=open.spotify.com&amp;utm_medium=open" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">playlist para Spotify</a> con el fin de adentrarse mucho mejor en la &eacute;poca de los Larra, Espronceda y dem&aacute;s autores de comienzos del XIX. O la Fundaci&oacute;n Mapfre, que es una de las m&aacute;s participativas en Twitter y ha creado tambi&eacute;n visitas exclusivas para bloggers y los llamados influencers.
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con la digitalizaci&oacute;n de las obras el Anuario recoge los avances en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os. El Museo del Prado ya tiene un archivo con m&aacute;s de 8.000 im&aacute;genes y el MNCARS de Barcelona, 9.000, aunque, sin duda, en este aspecto es el Rijsmuseum, de Amsterdam, el que ha marcado el camino al poner con licencia Creative Commons todas sus im&aacute;genes para que puedan ser compartidas por sus usuarios, algo que la mayor&iacute;a de museos a&uacute;n no permiten. Se pueden ver, pero no tocar.
    </p><h3 class="article-text">Financiaci&oacute;n p&uacute;blica</h3><p class="article-text">
        <strong>Financiaci&oacute;n p&uacute;blica</strong>Parte de los motivos por los cuales los museos han hecho esta apuesta se deben a sus fondos p&uacute;blicos, de los cuales carecen otras industrias culturales, y que han impedido acciones como la digitalizaci&oacute;n de libros, por ejemplo. El Prado tiene una partida p&uacute;blica &nbsp;para este a&ntilde;o de 42,3 millones de euros, y el Reina Sof&iacute;a, de 35,7 millones de euros, si bien es cierto que las cuentas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os exigen una mayor presencia de los patrocinios.
    </p><p class="article-text">
        El Thyssen, privado, pero con una financiaci&oacute;n estatal de 2,2 millones de euros, ha mejorado sustancialmente su presencia digital con la creaci&oacute;n de una app sobre su colecci&oacute;n permanente y de aplicaciones educativas de realidad aumentada. &ldquo;Es dif&iacute;cil evaluar si estas tecnolog&iacute;as est&aacute;n atrayendo a m&aacute;s visitantes, pero s&iacute; que creemos que profundizan en las obras y permiten un rendimiento comunicativo y educativo m&aacute;s profundo&rdquo;, reconoce a este diario su director art&iacute;stico, Guillermo Solana, quien cree que cualquier artista es propicio para la aplicaci&oacute;n de las nuevas tecnolog&iacute;as. &ldquo;Ah&iacute; est&aacute; el retrato de&nbsp;<a href="http://www.museothyssen.org/thyssen/ficha_obra/365" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Giovanna Tournabuoni, de Ghirlandaio</a> [de 1489-1490], que a trav&eacute;s de una app se muestran al espectador im&aacute;genes en rayos X del cuadro y se puede conectar mejor con la Florencia de aquella &eacute;poca. A la pintura se la enriquece enormemente&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El MUSAC de Le&oacute;n tambi&eacute;n ha posicionado su presencia en las redes sociales en los &uacute;ltimos meses y est&aacute; trabajando con programas de software libre para que los ciudadanos se impliquen m&aacute;s con el museo. &ldquo;Queremos convertirlo en un espacio colaborativo y que todas nuestras actividades queden registradas a trav&eacute;s de las redes sociales&rdquo;, sostiene la responsable de su centro de documentaci&oacute;n, Araceli Corbo. El problema vuelve a ser el presupuestario, ya que como admite la propia Corbo, s&oacute;lo hay dos personas dedicadas al aspecto digital. De hecho, este Anuario destaca que el gran fallo es la cofinanciaci&ograve;n para proyectos digitales.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, que los museos hayan asimilado de esta forma las herramientas digitales muestra que la tecnolog&iacute;a no es perniciosa de por s&iacute; para las industrias culturales. &nbsp;No se han perdido visitantes, al menos por esta raz&oacute;n, y al contrario, gracias a los datos recogidos, saben mucho m&aacute;s de ellos. Como zanja Celaya, &ldquo;con las tecnolog&iacute;as, el off y el on no son dos mundos diferentes&rdquo;. E incluso desde el &aacute;mbito p&uacute;blico se puede sacar partido de ello.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.flickr.com/photos/arendjanwonink/6230059964/in/photolist-auwFAU-auwFLY-hHEsj6-4F7gLi-gXv7QQ-9x453V-pLE7Pq-q8kWtT-ehA9uQ-dyVzpz-ehA8h7-mJmUQv-nQqLSz-ehA9s7-ehAaas-ehA9DJ-mJckAn-dRL2Um-eC5iPf-ehuppc-ehupwi-hc9sUe-hc8djW-kZ598X-cWarjs-eg4FGr-ai1nhN-5HHbK6-5HMtCj-o8if76-8Q5BZ5-o71ozk-8Q5BAq-oGEiJ4-jbUzVn-5HMv1C-5HHdni-5HMu8N-5HMvkU-5HHcjZ-5HHdw8-5HHcaB-5HHczT-5HMuQs-5HMtZq-5HMvbU-5HMuxs-niJ3SV-o5fqa7-o5feZE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Imagen: Arend Van Wonink</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Corroto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/politicas_culturales/museos-adaptarse-tecnologia_1_4304890.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2015 17:59:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f022c3e4-0dfa-4e7f-8f1a-1b5078a54663_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="364354" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f022c3e4-0dfa-4e7f-8f1a-1b5078a54663_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="364354" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Museos: esto sí es adaptarse a la tecnología]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f022c3e4-0dfa-4e7f-8f1a-1b5078a54663_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Museos,Tecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las dificultades para bloquear Uber en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/dificultades-bloquear-uber-espana_1_4444318.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a73eefe-6e19-483d-8a1e-918d7e2b60da_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Uber lanzará en España en los próximos días su plataforma de viajes de empresa, presente ya en 45 países"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las operadoras telefónicas han comenzado a impedir el acceso a la web de Uber, tras las medidas cautelares que pedía el auto del juez, que tomó esta decisión al no haberse producido el cese voluntario por parte de la empresa</p><p class="subtitle">Sin embargo, los usuarios han podido seguir reservando trayectos sin ningún problema en todas las ciudades que ofrecían este servicio</p><p class="subtitle">El bloqueo completo de una aplicación basada en Internet como es la de Uber resulta muy complicado para que la medida no llegue a ser desproporcionada</p></div><p class="article-text">
        Tras la decisi&oacute;n mediante auto del Juzgado de lo Mercantil N&uacute;mero 2 de Madrid del <a href="http://www.eldiario.es/economia/ordena-cese-actividad-Uber-pais_0_333167223.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cese cautelar de actividad en todo el territorio espa&ntilde;ol de Uber</a>, compa&ntilde;&iacute;a dedicada a poner en contacto a usuarios con conductores particulares para realizar desplazamientos en carretera, finalmente se ha instado a las diversas operadoras de telecomunicaciones del territorio a que lleven a cabo las medidas necesarias para <a href="http://www.eldiario.es/turing/Madrid-pagina-Uber-caracter-inmediato_0_339116247.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impedir el acceso a la p&aacute;gina web</a>&nbsp;de este servicio.
    </p><p class="article-text">
        Debemos tener en cuenta en este caso que<strong> a&uacute;n no ha habido sentencia</strong>, ni se ha producido un nuevo auto, sino que simplemente se ha instado a la ejecuci&oacute;n de unas medidas cautelares de forma inmediata a la vista de que no se ha producido el cese voluntario por parte de la empresa. Los usuarios <strong>han podido seguir reservando trayectos</strong> sin ning&uacute;n problema en todas las ciudades que ofrec&iacute;an este servicio. El problema es que el objetivo final es que se suspenda de forma efectiva la transmisi&oacute;n, el alojamiento de datos, el acceso a las redes de telecomunicaciones as&iacute; como la prestaci&oacute;n de cualquier otro servicio equivalente de intermediaci&oacute;n en relaci&oacute;n con Uber. En la pr&aacute;ctica, y como ha quedado demostrado, <strong>el bloqueo completo</strong> de una aplicaci&oacute;n basada en Internet como es la de Uber resulta muy complicado, existiendo multitud de obst&aacute;culos para conseguir una efectividad plena con una medida que no llegue a ser desproporcionada.
    </p><p class="article-text">
        La primera cuesti&oacute;n que debemos tener en cuenta es que, en la actualidad, Uber ofrece &uacute;nicamente<strong> el servicio denominado Uber Pop</strong> en Espa&ntilde;a. Un servicio que califica de low cost y que es prestado por conductores particulares, circunstancia que ha sido tenida en cuenta por el juez a la hora de adoptar la prohibici&oacute;n de prestaci&oacute;n del servicio. Lo que en ocasiones se ignora es que, <strong>si se tratara efectivamente de econom&iacute;a colaborativa</strong> (es decir, compartici&oacute;n de gastos) nos encontrar&iacute;amos ante un supuesto que quedar&iacute;a fuera de la Ley de Transporte Terrestre y, por tanto, no podr&iacute;a haberse adoptado una medida como &eacute;sta.
    </p><p class="article-text">
        Otra circunstancia que debemos tener en cuenta es que Uber presta otros servicios basados en licencias VTC y similares en otros pa&iacute;ses, y que en el caso de haberse prestado en Espa&ntilde;a a&ntilde;adir&iacute;an un nuevo factor a tener en cuenta antes del bloqueo de sus servicios al entender que podr&iacute;a resultar desproporcionada una medida que afectara un servicio conforme a Derecho.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los problemas que podemos observar es que el bloqueo, requerido a prestadores de servicios de acceso a redes, se ha llevado a cabo impidiendo el acceso a los dominios correspondientes a Uber <strong>usando los DNS</strong> de los diversos prestadores. Desde esta ma&ntilde;ana, el intento de acceder a la p&aacute;gina principal de Uber daba error por imposibilidad de encontrar la direcci&oacute;n asociada a dicho dominio, y el mismo problema de conectividad mostraba la app. La cuesti&oacute;n aqu&iacute; es que <strong>el acceso directamente a trav&eacute;s de la direcci&oacute;n IP continuaba siendo posible</strong>, con lo cual simplemente usando DNS p&uacute;blicas ajenas a los prestadores requeridos, o simplemente modificando un ficheron en nuestros dispositivos, puede continuar teni&eacute;ndose acceso a los servicios de Uber. Lo mismo ha sucedido con la aplicaci&oacute;n para m&oacute;vil, que <strong>esta tarde contaba con una actualizaci&oacute;n que permit&iacute;a su uso</strong> pese a los bloqueos en los prestadores.
    </p><p class="article-text">
        El auto era claro, y no hablaba del bloqueo de un dominio concreto relacionado con Uber, sino el cese en la prestaci&oacute;n de cualquier servicio relacionado con la entidad. Bloquear exclusivamente el dominio y no filtrar toda petici&oacute;n a la direcci&oacute;n IP correspondiente es, a mi juicio, un cumplimiento deficiente del requerimiento. Es complicado conocer toda direcci&oacute;n asociada a una empresa, pero s&iacute; pueden determinarse al menos aquellas relacionadas con los dominios que s&iacute; han sido bloqueados.
    </p><p class="article-text">
        Puede discutirse la efectividad de la medida en base al conocimiento real que los usuarios de Internet tienen del funcionamiento de los DNS, dado que muchos utilizan simplemente aquellos que les son facilitados por defecto por su operador, pero no es menos cierto la facilidad de encontrar a trav&eacute;s de cualquier buscador tutoriales completos para el cambio por otros servicios p&uacute;blicos. Los usuarios que contin&uacute;en interesados en utilizar el servicio Uber podr&aacute;n encontrar c&oacute;mo hacerlo, y sin mucha dificultad.
    </p><p class="article-text">
        Dicho lo anterior, tampoco puede negarse que incluso en el caso de que se hubiera llevado a cabo un bloqueo que incluyera las direcciones existentes para los servicios de Uber, los titulares podr&iacute;an haber simplemente habilitado otra direcci&oacute;n para el acceso desde Espa&ntilde;a y as&iacute; eliminar dicho obst&aacute;culo, o simplemente cambiar la forma en que se accede al servicio. Es posible que este tipo de actuaciones conllevara consecuencias legales para Uber, pero la posibilidad t&eacute;cnica existe y es viable. Esto nos lleva a otra cuesti&oacute;n relacionada que no ha sido tomada en cuenta: que <strong>nos encontramos ante una aplicaci&oacute;n usada en terminales m&oacute;viles</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Estas aplicaciones son distribuidas a trav&eacute;s de las plataformas correspondientes a cada sistema operativo m&oacute;vil, que permiten su r&aacute;pida localizaci&oacute;n, descarga y actualizaci&oacute;n. Un bloqueo como puede ser el de DNS ha sido f&aacute;cilmente solventado a trav&eacute;s de una actualizaci&oacute;n distribuida en estas plataformas, y cualquier medida de bloqueo puede ser respondida a trav&eacute;s de una nueva actualizaci&oacute;n. Nada dice el auto respecto a requerimientos dirigidos a los titulares de estos servicios, lo cual llama la atenci&oacute;n cuando s&iacute; resulta posible la <strong>limitaci&oacute;n geogr&aacute;fica</strong> en la distribuci&oacute;n de aplicaciones.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo podr&iacute;amos discutir la proporcionalidad en el bloqueo completo de la aplicaci&oacute;n, pero si se ha solicitado el bloqueo completo de la web, no deber&iacute;a haberse omitido el supuesto de estas aplicaciones. El bloqueo de una aplicaci&oacute;n debe pasar primero por <strong>impedir el cambio en la forma en que se comunica</strong>, para poder posteriormente bloquear todas aquellas direcciones a las que se accede. Si se permite su cambio en los terminales de los usuarios de manera sencilla, ninguna medida que se adopte podr&aacute; ser efectiva.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que continuar&iacute;a siendo posible la instalaci&oacute;n de la aplicaci&oacute;n desde otras fuentes como puede ser descarga directa, y que en futuras versiones se podr&iacute;a incluir la posibilidad de obtener nuevas direcciones IP que se saltaran el bloqueo a trav&eacute;s de mecanismos como pueden ser mensajes SMS, pero no puede negarse que con vistas al usuario medio, la efectividad ser&iacute;a mucho m&aacute;s alta que no simplemente permitir que cualquier persona obtenga una nueva versi&oacute;n en el Market con la capacidad de saltarse el bloqueo.
    </p><p class="article-text">
        Otro problema es si realmente un bloqueo absoluto de todo servicio relacionado con Uber en Espa&ntilde;a <strong>es realmente proporcional</strong>. Recordemos que estas medidas discrecionales han sido impuestas <strong>sin posibilidad de que la otra parte se pronuncie</strong> al respecto, y que en realidad estamos llegando a conclusiones pensando en un caso muy concreto, los servicios que presta esta Empresa en Espa&ntilde;a. Uber no se limita a Uber Pop, pero adem&aacute;s los servicios de esta empresa no se prestan &uacute;nicamente en Espa&ntilde;a. Un bloqueo absoluto de su p&aacute;gina web impide de hecho obtener informaci&oacute;n como puede ser la de los servicios ofertados en otras ciudades as&iacute; como la reserva de viajes en supuestos que s&iacute; pueden ser conformes a Derecho. El problema no es Uber, <strong>el problema es Uber Pop en Espa&ntilde;a</strong>, y es desde esta perspectiva que debemos analizar el caso y la proporcionalidad de las medidas.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a argumentarse que, una vez no acatado el cierre de forma voluntaria, dif&iacute;cilmente puede bloquearse &uacute;nicamente la secci&oacute;n correspondiente a una ciudad en la p&aacute;gina web de Uber, pero el problema tal vez est&aacute; en que <strong>nos centramos en el bloqueo de la p&aacute;gina en s&iacute;</strong>, y no en el aspecto econ&oacute;mico, que es la base misma del servicio. En realidad, que pueda accederse a la p&aacute;gina no resulta importante mientras se de cumplimiento efectivo del requerimiento dirigido a las entidades de pago incluidas en el Auto. A mi parecer, resulta mucho m&aacute;s proporcional una vez ponderados derechos<strong> eliminar cualquier m&eacute;todo de obtenci&oacute;n de ingresos</strong> de Uber dentro de Espa&ntilde;a, vinculados en la actualidad con servicios que no cumplen con los requisitos de la Ley, que no el bloqueo de todo servicio asociado con una determinada p&aacute;gina web.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a los <strong>usuarios</strong> del servicio, la realidad es que <strong>la situaci&oacute;n para ellos no ha cambiado</strong>. Siguen siendo usuarios de un servicio no autorizado y sometido a la normativa sobre transporte terrestre, con lo cual si corresponde <strong>podr&iacute;an ser objeto de las sanciones</strong> ya existentes para los usuarios de &ldquo;taxis pirata&rdquo;. El problema en este caso est&aacute; en la dificultad de probar en la pr&aacute;ctica la realizaci&oacute;n del servicio y el pago correspondiente, m&aacute;s cuando la parte que es utilizada en muchas ocasiones para identificar a estos servicios no autorizados (el usuario) ser&iacute;a asimismo perjudicado por la sanci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De momento, y a falta de ver c&oacute;mo contin&uacute;a el proceso y la esperada oposici&oacute;n a las cautelares de los abogados de Uber lo cierto es que las medidas gozan de <strong>una efectividad muy limitada</strong>. Con los prestadores ya en teor&iacute;a bloqueando el servicio, contin&uacute;a siendo posible reservar carreras sin dificultad, y los nuevos usuarios pueden continuar descargando la aplicaci&oacute;n con lo que el mercado de usuarios potenciales contin&uacute;a creciendo. Esto no es m&aacute;s que otra muestra m&aacute;s de la dificultad de adoptar este tipo de medidas en servicios tan globales como son los que se prestan a trav&eacute;s de Internet.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Carrasco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/dificultades-bloquear-uber-espana_1_4444318.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Dec 2014 17:28:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0a73eefe-6e19-483d-8a1e-918d7e2b60da_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="61551" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0a73eefe-6e19-483d-8a1e-918d7e2b60da_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="61551" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Las dificultades para bloquear Uber en España]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0a73eefe-6e19-483d-8a1e-918d7e2b60da_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Uber,España,Justicia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 30% de la apps para móviles no dicen qué hacen con nuestros datos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/apps-moviles-seguras_1_4660313.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55b34492-3e93-4591-934c-652687979d5f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Apps para móviles."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las condiciones de privacidad de las aplicaciones para móviles no siempre cumplen los estándares mínimos que protegen los datos del usuario</p><p class="subtitle">Un estudio de la Red Global de Control de la Privacidad, que analiza más de 1.200 apps, afirma que casi un tercio de las mismas solicitan permisos excesivos para las funciones que realizan</p></div><p class="article-text">
        Las aplicaciones para m&oacute;viles son cada vez m&aacute;s populares y m&aacute;s numerosas pero tan solo el 15% de las que nos instalamos ofrecen informaci&oacute;n clara al usuario sobre c&oacute;mo van a ser recopilados, utilizados y divulgados sus datos. Es uno de los indicadores que se desprende de un estudio realizado por la Red Global de la Privacidad (GPEN) en colaboraci&oacute;n con la Agencia Espa&ntilde;ola de Protecci&oacute;n de Datos (AEPD).
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis &ndash;en el que tambi&eacute;n han participado, entre otras, las Autoridades de Protecci&oacute;n de Datos de Alemania, Canad&aacute;, Francia, Italia o Reino Unido&ndash; ha examinado m&aacute;s de 1.200 aplicaciones m&oacute;viles, incluyendo apps de dispositivos Apple y Android, tanto gratuitas como de pago.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe, el 31% de las aplicaciones solicita al usuario excesivos permisos en comparaci&oacute;n con la funci&oacute;n que desempe&ntilde;an. Muchas apps, adem&aacute;s, ofrecen escasa informaci&oacute;n de por qu&eacute; recopilan informaci&oacute;n personal y para qu&eacute; la utilizan, remiten a otras p&aacute;ginas web con pol&iacute;ticas de protecci&oacute;n de datos que no se adaptan a la aplicaci&oacute;n en cuesti&oacute;n o llevan a p&aacute;ginas en las que se solicita que el usuario inicie una sesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, hasta en el 59% de los casos estudiados no les ha resultado f&aacute;cil a los participantes encontrar las informaciones relativas a la privacidad antes de proceder a la instalaci&oacute;n. &ldquo;Es un an&aacute;lisis de un fen&oacute;meno que est&aacute; generalizado en todo el mundo. Es una radiograf&iacute;a, una foto fija, para concienciar no solo a los usuarios de que deben saber a qu&eacute; le est&aacute;n dando permiso, sino a los desarrolladores tambi&eacute;n&rdquo;, afirman desde la AEPD. &ldquo;Cuanto m&aacute;s claros sean en sus pol&iacute;ticas de tratamiento de datos, m&aacute;s fiables ser&aacute;n para el usuario&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">D&oacute;nde est&aacute; usted y a qui&eacute;n conoce</h3><p class="article-text">
        En el proceso de instalaci&oacute;n de una aplicaci&oacute;n en un dispositivo m&oacute;vil son habituales la petici&oacute;n de permisos pero, como se&ntilde;ala el informe, algunos de ellos son desmesurados en relaci&oacute;n con la utilidad que ofrecen. Hasta tres cuartas partes de las apps examinadas solicitan uno o m&aacute;s permisos al usuario. Los m&aacute;s comunes son la ubicaci&oacute;n, la identificaci&oacute;n del dispositivo y el acceso a otras cuentas, a la c&aacute;mara y a los contactos.
    </p><h4 class="article-text">Permisos m&aacute;s solicitados por las apps</h4><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="width: 100%; height: 392px;" src="https://e.infogr.am/permisos-mas-solicitados-por-las-apps" scrolling="no" frameborder="0"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hacen con esos datos? Seg&uacute;n el estudio, el 31% ofrece &ldquo;cierta informaci&oacute;n&rdquo; al respecto, el 24% informaci&oacute;n &ldquo;inadecuada&rdquo; y el 30% restante no ofrece ning&uacute;n dato m&aacute;s all&aacute; de los permisos que se solicitan al instalar la aplicaci&oacute;n. Para el GPEN y la AEPD, esas mismas fuentes de datos pueden ser objeto de un tratamiento adicional, normalmente para generar ingresos, de forma desconocida o no deseada por el usuario final.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, las aplicaciones orientadas a los m&oacute;viles de &uacute;ltima generaci&oacute;n y destinadas principalmente al campo del ocio est&aacute;n en el punto de mira de la Agencia Espa&ntilde;ola de Protecci&oacute;n de Datos, quien ya realiz&oacute; un dictamen el a&ntilde;o pasado advirtiendo de los riesgos para la vida privada de los usuarios de dispositivos inteligentes si los desarrolladores no cumplen con la legislaci&oacute;n sobre protecci&oacute;n de datos de la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        Las tiendas de aplicaciones reciben m&aacute;s de 1.600 apps nuevas cada d&iacute;a, y de media, un usuario de un smartphone se descarga 37. Sin embargo, del estudio se extrae que las aplicaciones m&aacute;s populares son las mejor valoradas en cuanto a gesti&oacute;n e informaci&oacute;n relativa de los datos personales.
    </p><p class="article-text">
        <span id="docs-internal-guid-1e80e449-63e3-f8d5-08cf-97008d4ef6f3"></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maite Garrido Courel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/apps-moviles-seguras_1_4660313.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Sep 2014 16:38:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/55b34492-3e93-4591-934c-652687979d5f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="349024" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/55b34492-3e93-4591-934c-652687979d5f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="349024" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[El 30% de la apps para móviles no dicen qué hacen con nuestros datos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/55b34492-3e93-4591-934c-652687979d5f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Móviles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo bajar apps para el móvil de forma segura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/bajar-app-movil-investigar-internet_1_4643890.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55d09143-0ca9-4fa3-8c2e-010f574f4949_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Autor: Photo Atelier"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hablamos con Chema Alonso, doctor en seguridad informática y autor del blog 'Un informático en el lado del mal', sobre cómo y de qué manera el propio usuario tiene que proteger su seguridad</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Un estudio afirma que <a href="http://www.eldiario.es/turing/apps/apps-moviles-seguras_0_302019951.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">solo el 15% de las apps para m&oacute;vil dan informaci&oacute;n clara </a>a los usuarios sobre c&oacute;mo van a ser recopilados, utilizados y divulgados sus datos personales</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo saber si una aplicaci&oacute;n es fiable?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que nosotros recomendamos a los usuarios es que no se bajen aplicaciones si no las han sometido ya a un escrutinio p&uacute;blico por responsables de seguridad. Es decir, si t&uacute; te vas a una aplicaci&oacute;n de Facebook para Android, no vas a tener ning&uacute;n inconveniente pero si buscas &lsquo;Trucos de Facebook para zurdos&rsquo;, por ejemplo, es probable que ah&iacute; s&iacute; te encuentres con alg&uacute;n problema. Lo recomendable por tanto es que solo te bajes apps que est&eacute;n ya revisadas y auditadas. En internet hay proyectos que se dedican a analizar la privacidad y la seguridad de las apps. Incluso los propios softwares antivirus para terminaciones m&oacute;viles tienen una especie de rating confiable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Alg&uacute;n proyecto de internet fiable para apps?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este es uno muy bueno para todas la apps de iOS: <a href="http://patia.unileon.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://patia.unileon.es/</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les ser&iacute;an los tres pasos para verificar que una app es segura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Saber que es 100% segura es dif&iacute;cil pero lo imprescindible es:
    </p><p class="article-text">
        1. Revisar la antig&uuml;edad de la app en el market. Evitar las muy recientes con pocas descargas.
    </p><p class="article-text">
        2. Revisar los comentarios y revisiones de la app en el mercado (todos, que tambi&eacute;n hay comments falsos)
    </p><p class="article-text">
        3. Utilizar alg&uacute;n software antimalware que revise los permisos de las apps (en Android)
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; m&aacute;s se puede hacer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosotros -en <a href="https://www.elevenpaths.com/es/quienes-somos/nuestra-empresa/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ElevenPaths</a>- hemos desarrollado una tecnolog&iacute;a que se llama <a href="https://latch.elevenpaths.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Latch</a> (pestillo en ingl&eacute;s) y lo que intentamos es darle al usuario una aplicaci&oacute;n que desde su m&oacute;vil pueda poner pestillos en sus identidades digitales como se ponen a la puertas de tu casa. De tal manera que das al bot&oacute;n del pestillo y si alguien tiene tu usuario y tu contrase&ntilde;a no va poder entrar en tu cuenta porque est&aacute; puesto el pestillo y te va a llegar una alerta. Hemos estado trabajando para que sea utilizable por cualquier persona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el caso de que sean falsas apps &iquest;qu&eacute; hacen con nuestros datos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los riesgos son muchos. En un mont&oacute;n de aplicaciones como Google Play o de Windows Zone, todos los d&iacute;as se tiran aplicaciones que se descubre que est&aacute;n haciendo actos maliciosos. Nosotros nos encontramos, por ejemplo, con una app que se llamaba &lsquo;<a href="http://www.elladodelmal.com/2014/01/la-estafa-de-la-linterna-molona-que.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La linterna molona&rsquo;</a>. Te la bajabas y lo que hac&iacute;a autom&aacute;ticamente era robarte el n&uacute;mero de tel&eacute;fono que ten&iacute;as configurado en el WhatsApp, te registraban en una web de SMS premium, empezaban a llegar cargos constantes de ellos, te suscrib&iacute;an a otra web de publicidad que te bombardeaba tu terminal y ya para colmo, publicaban en tu Facebook <em>qu&eacute; aplicaci&oacute;n m&aacute;s guay me acabo de bajar que se llama la Linterna molona</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; se debe hacer cuando sucede algo as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se puede denunciar, pero el problema es que es muy dif&iacute;cil perseguir a los que est&aacute;n detr&aacute;s. Muchas veces no se sabe qui&eacute;n es porque hay que tener en cuenta que lo creadores de este tipo de aplicaciones compran cuentas de desarrolladores que a lo mejor est&aacute;n en Francia o en China o en cualquier lugar y las utilizan para subir las aplicaciones. Google o Apple les tiran abajo la cuenta, se la eliminan pero ellos pueden volver a comprar otra y vuelven a subir las aplicaciones. Es un negocio muy lucrativo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se puede salir de ah&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy tedioso. Adem&aacute;s de denunciarlo, en el caso de los SMS premium, tienes que hablar con las compa&ntilde;&iacute;as de tel&eacute;fono. La gente se entera meses despu&eacute;s cuando le llega la factura. Es complicado y es una pena porque el trabajo de despu&eacute;s es un engorro para el usuario afectado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Que sean de pago te asegura mayor privacidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para nada. No es una relaci&oacute;n directa pero evidentemente cuando Google por ejemplo te da el servicio de correo gratuito te lo da porque quiere generar tr&aacute;fico con tus datos, saber cu&aacute;les son tus h&aacute;bitos. Todas las que ofrecen servicios gratuitos van a utilizar tus datos, tu comportamiento para venderte publicidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El usuario medio es menos inocentes que antes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, los malos todav&iacute;a nos sacan mucha ventaja. Hay m&aacute;s conocimiento en general pero yo sigo recibiendo a muchas personas con problemas y se ve que todav&iacute;a no estamos preparados al 100%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ser&iacute;a un problema de divulgaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un poco de todo, la mayor&iacute;a de los medios no hacen bien su labor de divulgaci&oacute;n, la parte educativa es complicada llevarla a la misma velocidad. Tiene que ser el propio usuario el que intente aprender e intente educarse. Los inform&aacute;ticos y los que nos dedicamos a la seguridad tampoco hemos hecho bien las cosas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Cualquier usuario sabe conectarse a una red WiFi dando un bot&oacute;n desde tu tel&eacute;fono, pero establecer un segundo factor de autenticaci&oacute;n o conectarse por un VPN lo hemos hecho solo para geeks. Los que trabajamos en seguridad tenemos que llevar la tecnolog&iacute;a a los usuarios sin tomarlos por tontos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maite Garrido Courel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/bajar-app-movil-investigar-internet_1_4643890.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Sep 2014 16:34:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/55d09143-0ca9-4fa3-8c2e-010f574f4949_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="433995" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/55d09143-0ca9-4fa3-8c2e-010f574f4949_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="433995" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Cómo bajar apps para el móvil de forma segura]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/55d09143-0ca9-4fa3-8c2e-010f574f4949_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Seguridad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[WhatsApp, líder en España: también para consumir noticias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/whatsapp-lider-espana_1_4678165.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b6d3d65-fc6b-4e5c-b624-e6da10803b1f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="China ordena nuevas restricciones a servicios de mensajería instantánea"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ningún país europeo supera el uso de WhatsApp en España: el 65 % de quienes tienen móvil lo usa como servicio de mensajería</p><p class="subtitle">Dos de cada cinco personas en España usan el smartphone como dispositivo principal para informarse</p><p class="subtitle">WhatsApp también se usa como forma de consumir noticias: uno de cada 4 usuarios accede a noticias o las comparte mediante esta app</p></div><p class="article-text">
        El <strong>65% de los usuarios de m&oacute;vil en Espa&ntilde;a</strong> usa WhatsApp como servicio de mensajer&iacute;a instant&aacute;nea, sea cual sea la marca de su tel&eacute;fono. No llegamos al 79% de Sur&aacute;frica o el 75% de Argentina pero en Europa ning&uacute;n otro pa&iacute;s supera nuestro uso de WhatsApp.
    </p><p class="article-text">
        En Europa, Espa&ntilde;a lidera la tendencia a acceder y compartir noticias v&iacute;a redes sociales, seg&uacute;n el <strong>Informe Reuters de noticias digitales 2014</strong>, que analiza cambios en el consumo de noticias online, y recogi&oacute; datos de 18.000 consumidores de noticias online en Reino Unido, Alemania, Estados Unidos, Francia, Italia, Espa&ntilde;a, Brasil, Jap&oacute;n, Dinamarca y Finlandia.
    </p><p class="article-text">
        Se destaca tambi&eacute;n que <strong>dos de cada cinco personas</strong> en Espa&ntilde;a usan el m&oacute;vil smartphone <strong>como dispositivo principal para informarse</strong> y que el ordenador se utiliza cada vez menos con este prop&oacute;sito. A menor edad, mayor uso del smartphone.
    </p><p class="article-text">
        El Informe Reuters se&ntilde;ala como tendencia este a&ntilde;o el <strong>amplio uso de apps para compartir noticias</strong> en los diez pa&iacute;ses del estudio. La gran sorpresa es que <strong>Espa&ntilde;a va a la cabeza comparti&eacute;ndolas v&iacute;a WhatsApp</strong> (26%): una de cada cuatro personas accede a noticias o las comparte mediante esta aplicaci&oacute;n. Adem&aacute;s, uno de cada dos usuarios comparte semanalmente noticias por Facebook y uno de cada cinco por Twitter o YouTube.
    </p><p class="article-text">
        Esta afici&oacute;n a compartir noticias v&iacute;a WhatsApp contrasta con otros pa&iacute;ses europeos: el doble que en Italia (13%), m&aacute;s del cu&aacute;druple que en Alemania (6%) y muy por encima de Reino Unido, Dinamarca y Francia, que rondan el 1% como Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Se citan varias cifras de usuarios de WhatsApp en Espa&ntilde;a: <strong>entre 10 y 25 millones</strong> pero con certeza solo sabemos que entre enero 2012 y 2014 un 6% del total de descargas de WhatsApp se hicieron desde Espa&ntilde;a (otro 6% desde Alemania).
    </p><p class="article-text">
        Y algo nos deja at&oacute;nitos: WhatsApp tiene acceso a la agenda tel&eacute;fonica de <strong>600 millones de usuarios en el mundo</strong> (cien millones m&aacute;s que el pasado mes de abril) pero no podemos saber cu&aacute;ntos usuarios tiene WhatsApp en Espa&ntilde;a porque la empresa no revela datos oficiales de usuarios por pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Aunque WhatsApp inici&oacute; su sistema de cobro anual a los usuarios en julio de 2013, parece que esto no tuvo un impacto negativo ya que en febrero de 2014 Facebook pag&oacute; <strong>14.500 millones de euros</strong> por la aplicaci&oacute;n (m&aacute;s que la suma de los Presupuestos de Agricultura y Defensa de Espa&ntilde;a).
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta adquisici&oacute;n de WhatsApp por el gigante de las redes sociales y alguna ca&iacute;da del servicio posteriormente s&iacute; que pueden haberle hecho m&aacute;s da&ntilde;o, a juzgar por el aumento de usuarios de sus competidores Line y Telegram, que son un poco m&aacute;s transparentes con su informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Line declara <strong>16 millones de usuarios</strong> registrados en Espa&ntilde;a (en febrero de 2014, seg&uacute;n <a href="http://statista.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">statista.com</a>) y Telegram responde en un mensaje que recientemente ha llegado a <strong>10 millones</strong>. Con la popularidad de otros servicios que incluyen imagen, como Snapchat, la carrera por la mensajer&iacute;a instant&aacute;nea se pone muy interesante.
    </p><p class="article-text">
        Los datos de uso de WhatsApp y Line se obtuvieron en el portal <a href="http://statista.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">statista.com</a>. El <em>Informe Reuters de noticias digitales</em> <em>2014 </em>est&aacute; disponible <a href="http://www.digitalnewsreport.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Gr&aacute;ficos: <a href="http://www.eldiario.es/autores/belen_picazo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bel&eacute;n Picazo</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Concha Catalán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/whatsapp-lider-espana_1_4678165.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Sep 2014 16:26:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3b6d3d65-fc6b-4e5c-b624-e6da10803b1f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="52167" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3b6d3d65-fc6b-4e5c-b624-e6da10803b1f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="52167" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[WhatsApp, líder en España: también para consumir noticias]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3b6d3d65-fc6b-4e5c-b624-e6da10803b1f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Whatsapp]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro formas de viajar barato en tren en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/compartetren-tarifa-mesa_1_4689557.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05631096-4ef5-48d8-b836-6bc5d85ef833_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diferentes webs ponen a disposición de los usuarios la posibilidad de ponerse en contacto con otros viajeros y emitir billetes de tren hasta un 60% más económicos</p><p class="subtitle">Frente a Blablacar y Amovens, surgen las páginas colaborativas para el transporte en tren, que además suponen una garantía en tiempo y ahorro</p></div><p class="article-text">
        El transporte colaborativo en coche o <em>carpooling</em> permite a  los viajeros desplazarse evitando un gran gasto econ&oacute;mico para su  bolsillo. Sin embargo, la mayor&iacute;a de estas soluciones obligan a  permanecer mucho tiempo encerrado en el coche hasta llegar a casa.
    </p><p class="article-text">
        En una generaci&oacute;n <em>lowcost</em>, que se mueve en <em>blablacares</em> y otras formas de transporte econ&oacute;micas, encontramos en Internet una  respuesta a nuestra b&uacute;squeda de viajes que suponen ahorro de dinero y de  tiempo, esta vez en tren.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales objetivos de estos portales es atacar la oferta de la m&aacute;s que conocida <strong>Tarifa Mesa de Renfe</strong>, un modo de compra de billetes que ofrece a cuatro viajeros la posibilidad de viajar conjuntamente con un <strong>descuento del hasta el 60%</strong> sobre el valor de un billete normal.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, si yo quisiera volver a casa -poniendo mi caso  concretamente, AVE Madrid-Alicante- el pr&oacute;ximo viernes 19 de septiembre  en el tren de las 21:05 horas, podr&iacute;a hacerlo por casi 26 &euro; en vez de  por 45'45 &euro; que me costar&iacute;a un asiento en turista. Adem&aacute;s del ahorro de  casi de dos horas -sin contar retenciones- y los peligros de carretera  que evitar&iacute;a al viajar en coche.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/77e08291-3b32-4266-aa51-cf093bcadd21_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/77e08291-3b32-4266-aa51-cf093bcadd21_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/77e08291-3b32-4266-aa51-cf093bcadd21_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/77e08291-3b32-4266-aa51-cf093bcadd21_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/77e08291-3b32-4266-aa51-cf093bcadd21_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/77e08291-3b32-4266-aa51-cf093bcadd21_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/77e08291-3b32-4266-aa51-cf093bcadd21_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero claro, &iquest;cu&aacute;ntos de nosotros viajamos de cuatro en cuatro? El  problema que presenta esta tarifa es que tanto Internet como la venta  por taquilla no permiten su venta individual, sino que se han de comprar  los cuatro billetes al momento. Es aqu&iacute; donde la red entra en juego<strong> facilit&aacute;ndonos la posibilidad de encontrar compa&ntilde;eros</strong> para nuestro viaje.
    </p><p class="article-text">
        Portales como <a href="http://comparteave.com/principal.php?index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ComparteAve</a>, <a href="http://www.compartetren.com/compartetrennew/index.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Compartetren</a> o incluso la misma red social de Facebook - mediante grupos o  aplicaciones - se presentan como soluciones para poner en contacto a  gente que necesite tres compa&ntilde;eros de viaje. Cada una con sus pros y sus  contras. As&iacute; lo hicieron Diego, Paula, Irene, Marta, Bea y su novio  Eduardo, Alejandra, Nuria, Manuel, Jose Antonio... todas y cada una de  las personas con las que se puede llegar a viajar. Entonces, &iquest;cu&aacute;l es la  m&aacute;s recomendable para esto? A continuaci&oacute;n resumimos el funcionamiento  de cada una.
    </p><p class="article-text">
        Pero antes deber&iacute;amos tener un par de consideraciones previas para  trabajar con estas aplicaciones. Salvo que se tratara de una reventa de  billete, la b&uacute;squeda de compa&ntilde;eros de viaje es <strong>un trabajo a dos pesta&ntilde;as de navegador</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Siempre, antes de publicar anuncios es necesario <strong>confirmar en la p&aacute;gina web de Renfe</strong> que ese viaje para el que buscamos compa&ntilde;eros existe y que, por lo  tanto, quedan plazas y billetes en ese tren y esa tarifa (Turista,  Turista Plus o Preferente) en los que queremos viajar.
    </p><h3 class="article-text">Grupos de Facebook - Mesas AVE</h3><p class="article-text">
        Estos espacios de Facebook son grupos de car&aacute;cter privado, solo los  miembros que ya pertenecen a &eacute;l pueden permitir el acceso. Es uno de los  sistemas m&aacute;s f&aacute;ciles de usar.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un tabl&oacute;n de Facebook que se completa por <strong>publicaciones de oferta y demanda</strong> tipo &ldquo;Busco billete para tal d&iacute;a a tal hora de la tal estaci&oacute;n a tal  estaci&oacute;n&rdquo; o &ldquo;Busco compa&ntilde;eros de viaje para (lo mismo)&rdquo; o &ldquo;Nos falta uno  para una mesa&rdquo; o &ldquo;Vendo billete&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este sistema tiene la mejor actualizaci&oacute;n ya que su sincronizaci&oacute;n es  la habitual de Facebook. Cuando escribes un anuncio en dicho tabl&oacute;n  buscando compa&ntilde;eros, vendedores o compradores de billete recibir&aacute;s una  notificaci&oacute;n cada vez que alguien comente tu anuncio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a22d25c-9aba-4443-b4d0-05b14751fac7_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a22d25c-9aba-4443-b4d0-05b14751fac7_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a22d25c-9aba-4443-b4d0-05b14751fac7_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a22d25c-9aba-4443-b4d0-05b14751fac7_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a22d25c-9aba-4443-b4d0-05b14751fac7_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a22d25c-9aba-4443-b4d0-05b14751fac7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3a22d25c-9aba-4443-b4d0-05b14751fac7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;l es el problema de este sistema? Al mostrarse como un tabl&oacute;n  est&aacute;ndar de Facebook, las publicaciones aparecen ordenadas por  actualizaci&oacute;n, de tal manera que puede que la que nos interese est&eacute;  mucho m&aacute;s abajo de lo que pensamos y no lleguemos a leerla.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, <strong>existen m&uacute;ltiples grupos</strong> a los que  adherirse aunque principalmente son para viajes en AVE, lo cual limitar&aacute;  las posibilidades de muchos usuarios ya que la alta velocidad todav&iacute;a  no ha llegado a todas las estaciones espa&ntilde;olas. Las conexiones de Madrid  con <a href="https://www.facebook.com/groups/456240054413224/?fref=ts" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pamplona</a> o <a href="https://www.facebook.com/groups/mesasave/?fref=ts" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alicante</a> o Barcelona con <a href="https://www.facebook.com/groups/468659033244194/?fref=ts" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sevilla</a> ya disponen de sus propios grupos en la red social.
    </p><h3 class="article-text">App Compartir Tren Mesa AVE</h3><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de los grupos, podemos usar de aplicaciones web como <a href="http://compartirtrenmesaave.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Compartir Tren Mesa AVE</a>,  la cual gestiona y clasifica anuncios, publicaciones y peticiones de  usuarios de una manera m&aacute;s ordenada. En una primera pantalla, la app nos  presenta la posibilidad de &ldquo;Compartir tren&rdquo; (visualizar los anuncios  publicados), &ldquo;Poner un anuncio&rdquo; (de venta, compra o b&uacute;squeda de  billetes) y un panel de gesti&oacute;n de &ldquo;Mis anuncios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el primero  introducimos las estaciones de origen y de destino deseadas y el  calendario se completar&aacute; con puntos de colores en el mes indicado. Cada  color tiene un significado arriba indicado en la leyenda (donde el azul  significa vender, verde comprar, rosa buscar y el negro muestra el d&iacute;a  seleccionado). Este calendario es una visi&oacute;n general de anuncios, un  calendario completado por las demandas de los usuarios en funci&oacute;n del  mes y las estaciones de origen y destino.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0004000b-dea0-4fff-be8e-2944dbd4c402_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0004000b-dea0-4fff-be8e-2944dbd4c402_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0004000b-dea0-4fff-be8e-2944dbd4c402_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0004000b-dea0-4fff-be8e-2944dbd4c402_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0004000b-dea0-4fff-be8e-2944dbd4c402_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0004000b-dea0-4fff-be8e-2944dbd4c402_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0004000b-dea0-4fff-be8e-2944dbd4c402_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Si no estuvi&eacute;ramos satisfechos con nuestra b&uacute;squeda podemos publicar  nuestra propia petici&oacute;n en la pesta&ntilde;a &ldquo;Poner Anuncio&rdquo;, donde  rellenaremos los diferentes campos que finalmente publicaremos.
    </p><p class="article-text">
        En &uacute;ltimo lugar, la pesta&ntilde;a &ldquo;Mis anuncios&rdquo; nos permite gestionar  nuestras publicaciones de tal manera que las tendremos ordenadas y  clasificadas en este apartado, una de las ventajas que supone esta app  ante el tabl&oacute;n de facebook. Mientras desarrollan una versi&oacute;n mejorada de  su aplicaci&oacute;n m&oacute;vil, se puede descargar una versi&oacute;n para Android la  cual nos permitir&aacute; buscar nuestros viajes con mayor comodidad desde  nuestro tel&eacute;fono.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta aplicaci&oacute;n solo est&aacute;  preparada para viajes en AVE, de modo que los usuarios con destino  Murcia, Santander y otras ciudades donde la alta velocidad no ha llegado  tendr&aacute;n que esperar un poco para poder hacer uso de ella, ya que &ldquo;estan  trabajando en ello&rdquo; seg&uacute;n nos comentan sus desarrolladores.
    </p><p class="article-text">
        Ante su imparable crecimiento, Compartir Tren Mesa AVE ya cuenta con  un total de m&aacute;s de seis mil usuarios y 3.700 tayectos publicados desde  su apertura a mediados de mayo.
    </p><h3 class="article-text">ComparteAve.com</h3><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la red social, existen p&aacute;ginas web especializadas en la reventa y b&uacute;squeda de billetes. <a href="http://www.comparteave.com/principal.php?index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ComparteAve.com</a> es una de ellas. Con un sencillo dise&ntilde;o en el que podemos ver las  publicaciones de billetes ya comprados ordenados por fecha de viaje.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;se pueden revender billetes de Renfe? Desde hace unos meses <a href="http://www.eldiario.es/economia/Renfe-identificara-viajeros-compren-internet_0_257225171.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la compa&ntilde;&iacute;a de transportes ha empezado a incluir el nombre</a> a cada uno de sus billetes de AVE, Larga Distancia y Avant, pero aun  as&iacute; es posible cambiar los datos personales o no introducirlos  obligatoriamente. Como valor a&ntilde;adido de esta web encontramos la  seguridad de compra que tiene, ya que realizas directamente el ingreso  de pago por internet (transferencia, tarjeta o ingreso) y en un plazo  m&aacute;ximo de 24 horas recibir&aacute;s el billete en formato PDF listo para  imprimir y viajar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad842dbe-a47c-4d8f-beb7-856924a94b76_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad842dbe-a47c-4d8f-beb7-856924a94b76_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad842dbe-a47c-4d8f-beb7-856924a94b76_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad842dbe-a47c-4d8f-beb7-856924a94b76_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad842dbe-a47c-4d8f-beb7-856924a94b76_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad842dbe-a47c-4d8f-beb7-856924a94b76_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ad842dbe-a47c-4d8f-beb7-856924a94b76_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Una de las ventajas indudables que te permite esta plataforma es la  de evitar la necesidad de interaccionar con otros usuarios ya que est&aacute;  plenamente automatizado. Aunque en muchas ocasiones esa interacci&oacute;n  suele ser agradecida por los viajeros.
    </p><h3 class="article-text">Compartetren.com</h3><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s una de las favoritas por los muchos usuarios aunque tambi&eacute;n la  m&aacute;s complicada de manejar por los m&uacute;ltiples servicios que ofrece. <a href="http://www.compartetren.com/compartetrennew/index.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Compartetren.com</a> es una p&aacute;gina web que permite tanto la compra como reventa de billetes  ya emitidos como la creaci&oacute;n de mesas de tren. Es en este &uacute;ltimo punto  donde destaca la web. Permite <strong>poner en contacto a los viajeros para quedar entre ellos y comprar los billetes</strong>. Mediante la opci&oacute;n de &ldquo;Creaci&oacute;n de mesas&rdquo; seleccionas un trayecto, una fecha y una hora concreta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8775a87b-48e0-4a3e-a721-42ad45d7035e_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8775a87b-48e0-4a3e-a721-42ad45d7035e_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8775a87b-48e0-4a3e-a721-42ad45d7035e_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8775a87b-48e0-4a3e-a721-42ad45d7035e_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8775a87b-48e0-4a3e-a721-42ad45d7035e_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8775a87b-48e0-4a3e-a721-42ad45d7035e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8775a87b-48e0-4a3e-a721-42ad45d7035e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Lo primero de todo ser&aacute; cotejar en la p&aacute;gina web de Renfe que en la  fecha y la hora que queremos viajar existir&aacute; la posibilidad de comprar  cuatro billetes en tarifa mesa. En el siguiente ejemplo realizaremos una  b&uacute;squeda para el viernes 12 de septiembre en el AVE Madrid - Alicante a  las 21:05. Una vez visualizado el calendario del mes de septiembre, lo  que haremos ser&aacute; pinchar concretamente en el d&iacute;a 12. En la ventana  flotante que aparecer&aacute; veremos que existen ya dos mesas creadas para  diferentes horas de viaje. Como la nuestra no aparece lo que haremos  ser&aacute; seleccionar la hora y presionar en &ldquo;A&ntilde;adir nueva mesa&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9fa9c647-5472-4e56-9174-10b26e379af0_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9fa9c647-5472-4e56-9174-10b26e379af0_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9fa9c647-5472-4e56-9174-10b26e379af0_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9fa9c647-5472-4e56-9174-10b26e379af0_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9fa9c647-5472-4e56-9174-10b26e379af0_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9fa9c647-5472-4e56-9174-10b26e379af0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9fa9c647-5472-4e56-9174-10b26e379af0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Autom&aacute;ticamente recibiremos una notificaci&oacute;n a nuestro correo  electr&oacute;nico confirm&aacute;ndonos la creaci&oacute;n de la mesa. Conforme se vayan  a&ntilde;adiendo usuarios interesados a nuestra mesa, la p&aacute;gina web nos lo  comunicar&aacute; v&iacute;a mail. De esta manera cuando hayamos completado la mesa  con cuatro individuos nos pondremos en contacto con ellos clickando en  &ldquo;Contactar los usuarios&rdquo;, donde se nos abrir&aacute; un chat flotante mediante  el cual se decidir&aacute; el sistema de compra de los billetes. Este proceso  es el mismo que se aplicar&iacute;a tanto para crear una mesa desde cero como  para a&ntilde;adirse a una.
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de individuos suele aparecer  marcado pero, un consejo, no desistas en una mesa que ya tiene cuatro o  m&aacute;s usuarios apuntados ya que puede que alguno de ellos no conteste y  haga falta un pasajero m&aacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/027fce4b-8e37-4489-a5e9-3090c5b34e3d_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/027fce4b-8e37-4489-a5e9-3090c5b34e3d_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/027fce4b-8e37-4489-a5e9-3090c5b34e3d_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/027fce4b-8e37-4489-a5e9-3090c5b34e3d_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/027fce4b-8e37-4489-a5e9-3090c5b34e3d_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/027fce4b-8e37-4489-a5e9-3090c5b34e3d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/027fce4b-8e37-4489-a5e9-3090c5b34e3d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        En el lado inferior de la pantalla destaca la pesta&ntilde;a &ldquo;Gestionar  mesas que me interesan&rdquo;. Desde ah&iacute; podr&aacute;s controlar todas las mesas a  las que te has apuntado para vigilarlas, modificarlas o cancelarlas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b65f4687-c8a4-462f-9bbc-f5c0d7e50461_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b65f4687-c8a4-462f-9bbc-f5c0d7e50461_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b65f4687-c8a4-462f-9bbc-f5c0d7e50461_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b65f4687-c8a4-462f-9bbc-f5c0d7e50461_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b65f4687-c8a4-462f-9bbc-f5c0d7e50461_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b65f4687-c8a4-462f-9bbc-f5c0d7e50461_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b65f4687-c8a4-462f-9bbc-f5c0d7e50461_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Por otro lado, al igual que las otras aplicaciones, Compartetren.com <strong>permite la reventa de billetes</strong>.  Cuando en el calendario vemos el icono de un billete, es que hay  billetes en reventa para ese mismo d&iacute;a. Del mismo modo, podemos poner  revender nosotros nuestros mismos billetes. Para ello, habremos de hacer  click en la opci&oacute;n &ldquo;Revender un billete de tren&rdquo; en el men&uacute; principal y  rellenar los campos de horas y estaciones de salida, llegada, precio de  reventa y el original en Renfe y siempre es muy recomendable dejar un  correo electr&oacute;nico y un tel&eacute;fono de contacto en la informaci&oacute;n  complementaria. Esto suele a animar al comprador a fiarse de la reventa,  especialmente a usuarios noveles.
    </p><p class="article-text">
        Todas y cada una de las modificaciones que sufran tus interacciones  en la web te ser&aacute;n notificadas por email. Este tipo de webs suelen hacer  especial hincapi&eacute; en evitar realizar compras o tranferencias por  internet ya que se podr&iacute;an dar casos de estafa y recomiendan quedar con  los otros usuarios en persona para realizar la compra de la mesa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Navarro Bustamante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/compartetren-tarifa-mesa_1_4689557.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Aug 2014 17:16:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/05631096-4ef5-48d8-b836-6bc5d85ef833_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="34700" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/05631096-4ef5-48d8-b836-6bc5d85ef833_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="34700" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Cuatro formas de viajar barato en tren en España]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/05631096-4ef5-48d8-b836-6bc5d85ef833_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Consumo colaborativo,Renfe,Trenes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo es Appgree, la app de democracia participativa que está probando Podemos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/appgree-app-democracia-participativa-podemos_1_4692724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbb3d207-e6ad-47ee-9588-584846918f3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo es Appgree, la app de democracia participativa que está probando Podemos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Appgree es una plataforma</p><p class="subtitle">online</p><p class="subtitle">que permite canalizar debates y propuestas de un número elevado de usuarios.</p><p class="subtitle">Podemos ha adoptado esta plataforma para canalizar debates y propuestas de los ciudadanos</p><p class="subtitle">¿Cómo es esta herramienta y cómo funciona?</p></div><p class="article-text">
        La red ofrece <a href="http://www.eldiario.es/turing/Democracia-tiempo-real_0_166233857.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">herramientas</a> para que los ciudadanos puedan tomar parte activa en la vida p&uacute;blica. Formaciones como <a href="http://www.eldiario.es/politica/politica-directa-telefono-movil-Equo_0_226427444.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Equo</a> ya han identificado en los <em>smartphones</em> un canal de comunicaci&oacute;n directa entre ciudadanos y pol&iacute;ticos y, esta misma semana, <a href="http://www.eldiario.es/politica/Podemos-advierte-mantenga-baluarte-decencia_0_294671124.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Podemos</a> ha tomado esta misma senda lanzando su canal en <a href="http://www.appgree.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Appgree</a>.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; es Appgree?</h3><p class="article-text">
        <strong>Appgree</strong> es una plataforma que ofrece la posibilidad de realizar debates y votaciones a tiempo real con una particularidad, <strong>el recuento de votos es muy r&aacute;pido</strong>. Por tanto, promete agilidad en los debates aunque tengan participaciones masivas.
    </p><p class="article-text">
        Para que nos hagamos una idea del volumen de usuarios que podr&iacute;an congregarse en un canal de Appgree, el primer debate oficial de Podemos congreg&oacute; a a 10.989 participantes, se recopilaron 16.218 propuestas y se realizaron 260.000 votaciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64c505cd-3962-4588-aee1-a404d1de6344_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64c505cd-3962-4588-aee1-a404d1de6344_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64c505cd-3962-4588-aee1-a404d1de6344_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64c505cd-3962-4588-aee1-a404d1de6344_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64c505cd-3962-4588-aee1-a404d1de6344_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64c505cd-3962-4588-aee1-a404d1de6344_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/64c505cd-3962-4588-aee1-a404d1de6344_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de esta herramienta est&aacute; APPGREE, S.A., una sociedad mercantil con domicilio social en Madrid. Nos encontramos ante una herramienta comercial que en su p&aacute;gina web ofrece la creaci&oacute;n de canales en su plataforma a marcas, medios, eventos, <a href="http://www.appgree.com/queesappgree4biz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empresas</a> o entidades.
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otra forma, Appgree es una plataforma que ofrece, como servicio,<strong> canales tem&aacute;ticos y su tecnolog&iacute;a para gestionar propuestas y votaciones</strong> a trav&eacute;s clientes disponibles para dispositivos iOS y Android.
    </p><p class="article-text">
        Aunque estos d&iacute;as se hable de la plataforma por su adopci&oacute;n por parte de Podemos, &eacute;sta lleva ya cierto recorrido a sus espaldas. Ya fue utilizada por Telecinco, el a&ntilde;o pasado, para pulsar las opiniones de los seguidores del <em>reality</em> <a href="http://www.telecinco.es/granhermano/Appgree-forma-decidir-Gran-Hermano_0_1604400319.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gran Hermano</a> y establecer as&iacute; una <a href="http://www.abc.es/tecnologia/moviles-aplicaciones/20130523/abci-appgree-gran-hermano-201305222103.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comunicaci&oacute;n mucho m&aacute;s directa</a> con la audiencia del programa.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, opinar sobre un programa de televisi&oacute;n no es lo mismo que abrir un debate entre pol&iacute;ticos y  ciudadanos; quiz&aacute;s en el primer caso no importe tanto la precisi&oacute;n del recuento de votos pero, por ejemplo, a la hora de votar un programa pol&iacute;tico, la precisi&oacute;n s&iacute; que puede ser un factor cr&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, otro factor a tener en cuenta es su propio algoritmo, &iquest;c&oacute;mo podemos garantizar que el algoritmo realiza el recuento de una manera correcta? &iquest;c&oacute;mo se puede garantizar que no existe manipulaci&oacute;n en el recuento?
    </p><p class="article-text">
        Dependiendo del &aacute;mbito de aplicaci&oacute;n de Appgree, ser&aacute; necesario ofrecer ciertas garant&iacute;as sobre la plataforma, el tratamiento de datos y los resultados y, ahora mismo, nos encontramos ante una herramienta propietaria y totalmente cerrada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Appgree no es una herramienta de software libre</strong>, su c&oacute;digo a&uacute;n no es accesible (al menos por ahora) y, por tanto, no se puede revisar. Sin embargo, Podemos y Appgree han suscrito un acuerdo para que el c&oacute;digo est&eacute; accesible y &eacute;ste se pueda auditar para garantizar que el proceso de votaci&oacute;n es totalmente limpio, aunque no hay fecha fijada para esto ocurra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8214952-caa2-4c80-bf79-b83f340f4b1c_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8214952-caa2-4c80-bf79-b83f340f4b1c_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8214952-caa2-4c80-bf79-b83f340f4b1c_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8214952-caa2-4c80-bf79-b83f340f4b1c_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8214952-caa2-4c80-bf79-b83f340f4b1c_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8214952-caa2-4c80-bf79-b83f340f4b1c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c8214952-caa2-4c80-bf79-b83f340f4b1c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Un dato aportado por una plataforma cerrada no se puede verificar o contrastar, algo parecido a lo que sol&iacute;a ocurrir con el valor que daba <a href="http://klout.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Klout</a> sobre la &ldquo;influencia&rdquo; en redes sociales. Adem&aacute;s, la falta de fiabilidad provoca desconfianza en el uso, algo que nos comentaba <a href="https://twitter.com/Miguel_Ardanuy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miguel Ardanuy</a> de Podemos: &ldquo;el acuerdo con Appgree permite, precisamente, poder auditar la plataforma y garantizar que los recuentos son transparentes adem&aacute;s de evitar los resultados puedan ser manipulados por nosotros (que somos los que tenemos acceso a la consola de la aplicaci&oacute;n) o bien por un tercero&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo funciona Appgree?</h3><p class="article-text">
        Dado que recopilar respuestas y someterlas a votaci&oacute;n es algo complejo cuando manejamos una masa grande de usuarios, detr&aacute;s de esta herramienta hay un <a href="http://www.appgree.com/el-proceso-paso-a-paso/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algoritmo estad&iacute;stico</a> denominado <strong>DemoRank</strong> que se apoya en un principio estad&iacute;stico: &ldquo;una muestra de personas elegidas al azar de un grupo es representativa del grupo en su conjunto&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="http://widget.smartycenter.com/webservice/embed/9359/607763/643/362/0/0" _mce_src="http://widget.smartycenter.com/webservice/embed/9359/607763/643/362/0/0" scrolling="no" frameborder="0" height="362" width="643"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        B&aacute;sicamente, los usuarios son divididos, mediante un reparto aleatorio, en tantos grupos como propuestas a valorar existan. De esta forma, cada grupo (muestra) valora una propuesta y se asume que ese grupo, formado al azar, representa el parecer de todo el conjunto de usuarios.
    </p><p class="article-text">
        Imaginemos que tenemos que tenemos un conjunto de 1.000 usuarios y 10 propuestas; Appgree formar&iacute;a 10 grupos de 100 usuarios seleccionados al azar y cada uno de estos grupos recibir&iacute;a una de las 10 propuestas a someter a consideraci&oacute;n (para votar si est&aacute;n a favor o en contra).
    </p><p class="article-text">
        Con este muestreo y divisi&oacute;n de grupos, la revisi&oacute;n de propuestas es r&aacute;pida (solamente hay que analizar una propuesta) y, adem&aacute;s, se asume que la opini&oacute;n del grupo de 100 usuarios se puede extrapolar al parecer de los 1.000. Resumiendo, los usuarios no visualizan todas las propuestas que hay para votar; solamente acceden a un subconjunto de las mismas.
    </p><p class="article-text">
        Visto as&iacute;, podr&iacute;a dar la sensaci&oacute;n que las votaciones pueden no ser exactas e, incluso, se podr&iacute;a pensar que son algo sesgadas. Desde la web de Appgree se&ntilde;alan que la simplificaci&oacute;n del proceso de votaci&oacute;n solamente introduce un error del 0,02% en el recuento de votos; un peque&ntilde;o error que, te&oacute;ricamente, quedar&iacute;a compensado con la rapidez en la obtenci&oacute;n de resultados y la agilidad del proceso. B&aacute;sicamente, <strong>para hacer el proceso de votaci&oacute;n &aacute;gil</strong> y que los datos se puedan visualizar en tiempo real, <strong>los resultados llevar&aacute;n anexo un margen de error</strong> que, l&oacute;gicamente, el gestor del canal (y los usuarios) deben estar dispuestos a asumir.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9837d79a-9c5d-4460-a3d9-93e86218e2a7_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9837d79a-9c5d-4460-a3d9-93e86218e2a7_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9837d79a-9c5d-4460-a3d9-93e86218e2a7_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9837d79a-9c5d-4460-a3d9-93e86218e2a7_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9837d79a-9c5d-4460-a3d9-93e86218e2a7_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9837d79a-9c5d-4460-a3d9-93e86218e2a7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9837d79a-9c5d-4460-a3d9-93e86218e2a7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Dentro de las <a href="http://www.appgree.com/app-condiciones-uso/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">condiciones de uso</a> y la <a href="http://www.appgree.com/app-politica-privacidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&iacute;tica de privacidad</a>,  Appgree avisa al usuario que se reserva el derecho a usar los datos de los usuarios registrados para segmentarlos y enviar publicidad de sus anunciantes (incluyendo publicidad v&iacute;a correo electr&oacute;nico y SMS). Adem&aacute;s, el servicio tambi&eacute;n informa que nuestro nombre y fotograf&iacute;a ser&aacute; visible por los usuarios de los canales que usemos y tambi&eacute;n por el encargado de gestionar dichos canales (denominado <em>host</em>).
    </p><p class="article-text">
        El registro en la herramienta es muy sencillo, datos b&aacute;sicos como el nombre, apellidos y una direcci&oacute;n de correo electr&oacute;nico (o bien usar tu usuario de Facebook). Una vez dentro de la plataforma, Appgree nos muestra la lista de canales disponibles y podremos entrar libremente en aquellos que sean p&uacute;blicos (tambi&eacute;n hay canales privados para empresas); dentro de los canales tendremos un hilo de conversaci&oacute;n en el que se ir&aacute;n intercalando preguntas en las que aportar propuestas y luego someterlas a votaci&oacute;n entre los usuarios conectados.
    </p><h3 class="article-text">La importancia de un algoritmo transparente</h3><p class="article-text">
        Apgree es un servicio interesante porque <strong>permite canalizar muchas voces y obtener resultados de inmediato</strong>; una funcionalidad importante que, como nos comentaba Miguel Ardanuy, te abre las puertas a que &ldquo;3.000 cabezas piensen a la vez y le puedas formular preguntas a toda la comunidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es un canal r&aacute;pido capaz de recopilar opiniones en poco tiempo pero a&uacute;n quedan algunos asuntos a resolver sobre su fiabilidad y confiabilidad para que, por ejemplo, la herramienta pueda ser utilizada como sustituta de una votaci&oacute;n tradicional.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9a9d6e-f144-4df0-8097-924215965716_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9a9d6e-f144-4df0-8097-924215965716_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9a9d6e-f144-4df0-8097-924215965716_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9a9d6e-f144-4df0-8097-924215965716_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9a9d6e-f144-4df0-8097-924215965716_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9a9d6e-f144-4df0-8097-924215965716_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ec9a9d6e-f144-4df0-8097-924215965716_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Precisamente es algo que le hemos preguntado a Miguel Ardanuy de Podemos y ha pedido cautela, prefieren ir paso a paso, generar confianza en el uso y ver hasta d&oacute;nde pueden llegar las posibilidades de la plataforma: &ldquo;Para un programa electoral es mejor una votaci&oacute;n en la que puedas votarlo todo, por tanto, es mejor no adelantarse&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Jesús Velasco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/appgree-app-democracia-participativa-podemos_1_4692724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Aug 2014 19:06:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bbb3d207-e6ad-47ee-9588-584846918f3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="51720" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bbb3d207-e6ad-47ee-9588-584846918f3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="51720" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cómo es Appgree, la app de democracia participativa que está probando Podemos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bbb3d207-e6ad-47ee-9588-584846918f3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Podemos,Votaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cryptocat, el chat que burló a la NSA, lanza una campaña de crowdfunding]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/cryptocat-burlo-nsa-lanza-campana-crowdfunding_1_4773265.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fda68bf0-ec98-495b-8fff-1c8b34abb600_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Cryptocat logo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cryptocat es una extensión para Firefox, Google Chrome, Safari, Opera,  iPhone y OS X que permite cifrar nuestras conversaciones de manera sencilla</p><p class="subtitle">Su creador pide 30.000 euros para desarrollar una aplicación para Android, mejorar la de iPhone e implementar chats de audio y vídeo</p></div><p class="article-text">
        Glenn Greenwald, <a href="http://www.eldiario.es/turing/vigilancia_y_privacidad/Greenwald-NSA-informacion-reputacion-personas_0_265624239.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el periodista que destap&oacute; la vigilancia de la NSA</a>, reconoce <a href="http://www.edicionesb.com/catalogo/libro/snowden-sin-un-lugar-donde-esconderse_3164.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su nuevo libro</a> que cuando estaba en Hong Kong con Edward Snowden y Laura Poitras y no pudo conectarse por el protocolo de mensajer&iacute;a cifrada OTR, us&oacute; <a href="https://crypto.cat" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cryptocat</a> para comunicarse con The Guardian de manera segura.
    </p><p class="article-text">
        Este plugin para el navegador acaba de lanzar <a href="https://www.kickstarter.com/projects/504595646/cryptocat-private-instant-messaging-for-everyone" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una campa&ntilde;a en Kickstarter</a> para financiar su desarrollo este verano. Su creador, el liban&eacute;s <strong>Nadim Kobeissi</strong>, pretende acercar las conversaciones cifradas a todos los p&uacute;blicos, y pide cerca de 30.000 euros (45.000 d&oacute;lares canadienses) para lanzar una versi&oacute;n para Android, mejorar la aplicaci&oacute;n de iPhone y comenzar a trabajar en chats de audio y v&iacute;deo cifrados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cryptocat</strong> es, por ahora, una extensi&oacute;n para los navegadores Firefox, Google Chrome, Safari y Opera, y una aplicaci&oacute;n para OSX y para iPhone. Su uso es muy sencillo, uno instala la extensi&oacute;n, elige un apodo y entra en una sala de chat segura. Se pueden tener conversaciones uno a uno o con m&aacute;s participantes, al estilo IRC. La sesi&oacute;n <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Off_the_record_messaging" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OTR</a>, que funciona a trav&eacute;s del protocolo XMPP, se ejecuta en el navegador de manera local, aumentando as&iacute; la seguridad de las conversaciones. Todas ellas est&aacute;n cifradas extremo a extremo, aunque como ellos mismos avisan en su p&aacute;gina web, &ldquo;no es una herramienta infalible a la que debas confiar tu vida&rdquo;. La &uacute;ltima versi&oacute;n soporta conversaciones a trav&eacute;s de Facebook Messenger y transferencia de archivos segura.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://www.kickstarter.com/projects/504595646/cryptocat-private-instant-messaging-for-everyone/widget/video.html" _mce_src="https://www.kickstarter.com/projects/504595646/cryptocat-private-instant-messaging-for-everyone/widget/video.html" scrolling="no" frameborder="0" height="360" width="640"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Aunque los objetivos m&aacute;s ambiciosos del crowdfunding son s&oacute;lo tres, hay otros planes para el desarrollo, como la implementaci&oacute;n de <strong>m&aacute;s controles de calidad</strong>, una mejora de la <strong>verificaci&oacute;n de identidad</strong> (para prevenir ataques <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ataque_Man-in-the-middle" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">man-in-the-middle</a>), <strong>transferencia y previsualizaci&oacute;n de archivos</strong> desde la aplicaci&oacute;n m&oacute;vil, soporte para m&uacute;ltiples salas de charla, <strong>compatibilidad con tabletas</strong> e <strong>integraci&oacute;n con Tor</strong> (de momento Cryptocat no anonimiza tu direcci&oacute;n IP, s&oacute;lo cifra los chats).
    </p><p class="article-text">
        Pero a Nadim no s&oacute;lo le interesan los chats privados: su pr&oacute;xima aplicaci&oacute;n es una herramienta para cifrar archivos de manera sencilla. <strong>miniLock</strong> se basa en la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Criptograf%C3%ADa_de_curva_el%C3%ADptica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">criptograf&iacute;a de curva el&iacute;ptica</a>, un m&eacute;todo que permite generar claves cortas y mucho m&aacute;s sencillas que las que crean m&eacute;todos como PGP, y con un nivel de seguridad similar. Todav&iacute;a no ha publicado una versi&oacute;n usable. Micah Lee, el hacker que trabaja con Glenn Greenwald en First Look Media, cuidando de la seguridad de los documentos filtrados de la NSA y del blog <a href="https://firstlook.org/theintercept/)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Intercept</a>, tambi&eacute;n est&aacute; trabajando en una aplicaci&oacute;n de cifrado de archivos, pero la diferencia es que <a href="https://onionshare.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OnionShare</a> soporta el env&iacute;o an&oacute;nimo de ficheros a trav&eacute;s de la red Tor.
    </p><p class="article-text">
        Se han criticado <a href="http://tobtu.com/decryptocat.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con avidez</a> los fallos de seguridad de Cryptocat en la comunidad hacker, pero parece que poco a poco se han ido solucionando con auditor&iacute;as externas y un programa de <a href="https://crypto.cat/bughunt/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">b&uacute;squeda de bugs</a>. <a href="http://www.psw-group.de/blog/die-ergebnisse-unseres-grossen-messenger-tests/1297" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En una auditor&iacute;a reciente</a> de la empresa de seguridad alemana PSW Group, Cryptocat qued&oacute; en primer lugar junto con <a href="https://threema.ch/en/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Threema</a> y <a href="https://www.surespot.me/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sure spot</a>, superando a otras aplicaciones de mensajer&iacute;a m&oacute;vil como <a href="https://whispersystems.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TextSecure</a>, <a href="https://www.myenigma.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">myEnigma</a>, <a href="http://www.chadder.im/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Chadder</a>, <a href="https://schmoose.ms/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Schmoose</a> y Telegram (en &uacute;ltimo lugar quedaron Whatsapp, LINE y WeChat). No hay que olvidar que el objetivo &uacute;ltimo de Cryptocat es facilitar el cifrado al m&aacute;ximo para llegar al gran p&uacute;blico y en principio no est&aacute; indicado para manejar informaci&oacute;n de importancia vital. Si tratamos con datos especialmente sensibles <a href="http://www.eldiario.es/turing/vigilancia_y_privacidad/Guia-practica-Tails-distribucion-Linux_0_253374668.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siempre podemos probar Tails</a> en un ordenador aislado de internet, aunque no hay ning&uacute;n m&eacute;todo de cifrado que sea 100% fiable.
    </p><p class="article-text">
        Fotograf&iacute;a: <a href="https://flic.kr/p/cdEkhA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jim Killock</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/cryptocat-burlo-nsa-lanza-campana-crowdfunding_1_4773265.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Jul 2014 11:46:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fda68bf0-ec98-495b-8fff-1c8b34abb600_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="46984" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fda68bf0-ec98-495b-8fff-1c8b34abb600_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="46984" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Cryptocat, el chat que burló a la NSA, lanza una campaña de crowdfunding]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fda68bf0-ec98-495b-8fff-1c8b34abb600_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Criptografía,Glenn Greenwald,Crowdfunding,NSA - Agencia de Seguridad Nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Herramientas colaborativas para pensar y trabajar en red]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/herramientas-pensar-trabajar-red_1_4822576.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62adf4a3-6d86-43c4-879d-906b38c18faa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: Quinn Dombrowski CC https://secure.flickr.com/photos/quinnanya/13813620154"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez hay más herramientas digitales que permiten trabajar en colaboración con muchas personas en una misma red</p><p class="subtitle">Gracias a la suma de inteligencias individuales de los usuarios y utilizando las licencias libres, estos programas  pueden rediseñarse y mejorarse</p><p class="subtitle">Presentamos una selección amplia de estas nuevas herramientas colaborativas</p></div><p class="article-text">
        Estamos entrando en una nueva etapa de la historia. Hasta ahora el progreso de la humanidad ha estado limitado por un mundo f&iacute;sico y biol&oacute;gico del que no pod&iacute;amos escapar. No pod&iacute;amos pensar solos m&aacute;s all&aacute; de los l&iacute;mites de nuestro cerebro, ni pod&iacute;amos pensar juntos m&aacute;s all&aacute; de los l&iacute;mites de nuestra organizaci&oacute;n. Y esos l&iacute;mites no quedan muy lejos &iquest;cu&aacute;ntas personas podr&iacute;amos tener un debate cara a cara sin que se vuelva un caos, siendo capaces de llegar a conclusiones comunes? &iquest;10? &iquest;20? Quiz&aacute;s 100. Nos ha costado un trabajo tit&aacute;nico dar cada peque&ntilde;o paso hacia adelante como sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, sin embargo, vivimos una explosi&oacute;n de creaci&oacute;n de <strong>nuevas herramientas digitales</strong> en la red que nos permiten trascender esos l&iacute;mites. Cada nueva herramienta que se dise&ntilde;a nos permite pensar e interactuar juntos de maneras que antes no exist&iacute;an. Y por lo tanto, producir efectos esencialmente nuevos en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Cada herramienta es un nuevo tipo de cerebro digital, que posibilita una nueva forma de inteligencia colectiva. Cerebros funcionando gracias a la suma de inteligencias individuales de todos los usuarios y que gracias a las licencias libres pueden redise&ntilde;arse y mejorarse una y otra vez a s&iacute; mismos, en un proceso de retroalimentaci&oacute;n imparable. Si la aparici&oacute;n de la inteligencia humana fue capaz de cambiar tan radicalmente este planeta, no podemos ni imaginar lo efectos que pueden producir estas nuevas inteligencias.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n presentamos <strong>una selecci&oacute;n amplia de estas nuevas herramientas</strong>. Son los primeros pasos torpes en el camino de la inteligencia colectiva, pero a partir de ellas se pueden intuir e imaginar futuros fascinantes. Esperamos que el verlas todas juntas nos permita abstraer el comportamiento o uso particular de cada una de ellas, y sea m&aacute;s f&aacute;cil ver los diferentes procesos de inteligencia colectiva que cada una produce y su posici&oacute;n en el mapa com&uacute;n del pensamiento. Empecemos pues, con este tratado de neurolog&iacute;a digital:
    </p><h2 class="article-text">Herramientas de escritura</h2><h3 class="article-text">Titanpad</h3><p class="article-text">
        <a href="http://titanpad.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Titanpad</a>
    </p><p class="article-text">
        [Software libre: Apache License 2.0] 
    </p><p class="article-text">
        Al abrir un titanpad, todo lo que se escriba en &eacute;l se leer&aacute; y podr&aacute; ser modificado en tiempo real por todas las dem&aacute;s personas que entren en &eacute;l. Sin necesidad de darse de alta, resulta muy c&oacute;modo y r&aacute;pido para escribir texto colaborativo participando todos en el mismo nivel, sin jerarqu&iacute;as. Usado desde para organizar campa&ntilde;as en internet, hasta para escribir <a href="http://blogs.20minutos.es/codigo-abierto/2013/01/22/este-libro-se-autodestruira/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">novelas</a>, como en el caso de <a href="http://titanpad.com/B0uFnJlwAa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este libro se autodestruir&aacute;</a>.
    </p><h3 class="article-text">Co-ment</h3><p class="article-text">
        <a href="https://lite.co-ment.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Co-ment</a>
    </p><p class="article-text">
        [Software libre: AGPLv3] 
    </p><p class="article-text">
        Gracias a esta herramienta podemos recibir los comentarios de cualquier persona sobre cada parte de un texto ya escrito, y as&iacute; visualizar f&aacute;cilmente partes conflictivas, sugerencias para mejorarlo, etc. Co-ment es el sucesor de <a href="http://gitorious.org/stet" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stet</a> [Software libre: AGPLv3]), que se utiliz&oacute; para redactar la versi&oacute;n final de la licencia copyleft m&aacute;s usada, la <a href="http://gplv3.fsf.org/comments/gplv3-draft-4.html#3313:3384:3312:3358:3328:3359" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">GPLv3</a>. La propia comunidad de internet decidiendo en com&uacute;n c&oacute;mo deber&iacute;an ser las leyes que rigen su mundo.
    </p><h3 class="article-text">Amara</h3><p class="article-text">
        <a href="http://www.amara.org/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amara</a>
    </p><p class="article-text">
        [Software libre: AGPLv3]
    </p><p class="article-text">
        Amara es un buen ejemplo del anterior tipo de herramientas de escritura colectiva, aplicado a un caso m&aacute;s espec&iacute;fico. En este caso nos permite subtitular v&iacute;deos. Cada persona puede traducir una peque&ntilde;a parte de un subt&iacute;tulo, siendo completado poco a poco entre todos en multitud de idiomas. Una ayuda para romper las barreras idiom&aacute;ticas que tanto aislan y compartimentan la inteligencia a pesar de la conexi&oacute;n que nos ofrece la red.
    </p><h2 class="article-text">Herramientas de toma de decisiones</h2><h3 class="article-text">Appgree</h3><p class="article-text">
        <a href="http://www.appgree.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Appgree</a>
    </p><p class="article-text">
        [Software privativo]
    </p><p class="article-text">
        Accediendo a trav&eacute;s del m&oacute;vil o de la web, permite que frente a una pregunta lanzada por el administrador de cada grupo, miles de personas decidan de manera muy sencilla una respuesta satisfactoria para la gran mayor&iacute;a. Lo interesante es que cada uno de los usuarios puede proponer una respuesta distinta, y s&oacute;lo necesita evaluar tres de las dem&aacute;s respuestas, para llegar a un resultado final con un apoyo global que a menudo oscila entre el 80% o 90%. Una votaci&oacute;n, pero donde las posibles opciones a votar las deciden cada vez los propios usuarios, sin ning&uacute;n l&iacute;mite.
    </p><p class="article-text">
        Se utiliz&oacute; en directo en Gran Hermano por 90.000 personas para comunicarse desde el programa con los espectadores, y permiti&oacute; que estos se rebelaran contra las preguntas lanzadas y empezaran ellos a marcar el ritmo y la direcci&oacute;n del programa que quer&iacute;an.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/01fdbce3-184c-4f20-ace3-78b672ef074e_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/01fdbce3-184c-4f20-ace3-78b672ef074e_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/01fdbce3-184c-4f20-ace3-78b672ef074e_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/01fdbce3-184c-4f20-ace3-78b672ef074e_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/01fdbce3-184c-4f20-ace3-78b672ef074e_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/01fdbce3-184c-4f20-ace3-78b672ef074e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/01fdbce3-184c-4f20-ace3-78b672ef074e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">Liquidfeedback</h3><p class="article-text">
        <a href="http://liquidfeedback.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Liquidfeedback</a>
    </p><p class="article-text">
        [Software libre: MIT license]
    </p><p class="article-text">
        Una de las plataformas de debate y votaci&oacute;n m&aacute;s popular de los &uacute;ltimos tiempos, usada por el Partido Pirata Alem&aacute;n para tomar decisiones. Introduce el concepto de democracia l&iacute;quida, que consiste en poder delegar nuestro voto para cualquier votaci&oacute;n en otra persona, que votar&iacute;a por nosotros. De esta forma se puede depositar el voto en quien creamos m&aacute;s experto para cada cuesti&oacute;n, o en quien nos d&eacute; m&aacute;s confianza. De esta manera soluciona tambi&eacute;n el problema de la imposibilidad de que todo el mundo pueda participar en todas las votaciones cuando su n&uacute;mero es elevado.
    </p><h3 class="article-text">Agora voting</h3><p class="article-text">
        <a href="https://agoravoting.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agora voting</a>
    </p><p class="article-text">
        [Software libre: AGPLv3] 
    </p><p class="article-text">
        Plataforma similar a la anterior, desarrollada en Espa&ntilde;a. Incluye tambi&eacute;n el sistema de democracia l&iacute;quida, y diferentes modalidades de voto y organizaci&oacute;n. Los desarrolladores han hecho especial hincapi&eacute; en la seguridad del voto y su verificabilidad. Adem&aacute;s de utilizarse internamente en partidos como Equo, la plataforma se utiliz&oacute; en la iniciativa &ldquo;<a href="https://congresotransparente.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Congreso transparente</a>&rdquo; en la cual el diputado Joan Baldov&iacute; de Compromis-Equo vot&oacute; en el parlamento respecto a la ley de transparencia y la ley de reforma energ&eacute;tica lo que la gente decidi&oacute; a trav&eacute;s de la plataforma. Una nueva forma de hackear viejas instituciones sin necesidad de cambiar las leyes.
    </p><h3 class="article-text">Democracia en red</h3><p class="article-text">
        <a href="http://democraciaenred.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Democracia en red</a>
    </p><p class="article-text">
        [Software libre: MIT license]
    </p><p class="article-text">
        Utilizada por el <a href="http://dos.partidodelared.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Partido de la Red</a> en Argentina, permite subir propuestas, debatirlas y votarlas. Su cuidada interfaz, agradable y sencilla, facilita el uso para cualquiera.
    </p><h3 class="article-text">Your priorities</h3><p class="article-text">
        <a href="https://github.com/rbjarnason/your-priorities" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Your priorities</a>
    </p><p class="article-text">
        [Software libre: AGPLv3]
    </p><p class="article-text">
        Similar a la herramienta anterior, salt&oacute; a la fama tras su implementaci&oacute;n en Islandia en la p&aacute;gina <a href="https://betrireykjavik.is/ideas/top" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">BetriReykjavik</a> (Mejor Reikiavik)
    </p><h3 class="article-text">Propongo</h3><p class="article-text">
        <a href="http://propongo.tomalaplaza.net/questions?sort=votes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Propongo</a>
    </p><p class="article-text">
        [Software libre: GPLv2] 
    </p><p class="article-text">
        Al igual que en las dos herramientas anteriores, durante el 15M <a href="http://madrid.tomalaplaza.net/2012/04/24/compilacion-final-de-propuestas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se habilit&oacute; una web</a>, basada en el software Q2A, para recoger propuestas ciudadanas. Junto a los buzones f&iacute;sicos en las acampadas, en total se recogieron 14.679 propuestas de la ciudadan&iacute;a, en un ejercicio democr&aacute;tico nunca visto en este pa&iacute;s. Si eso lo pudieron hacer un grupo de ciudadanos sin ning&uacute;n tipo de financiaci&oacute;n ni recursos para ello, &iquest;qu&eacute; podr&iacute;a hacer un gobierno que estuviera interesado en la democracia?
    </p><h3 class="article-text">All our ideas</h3><p class="article-text">
        <a href="http://www.allourideas.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">All our ideas</a>
    </p><p class="article-text">
        [Software libre: Modified BSD License] 
    </p><p class="article-text">
        Esta  herramienta usa un m&eacute;todo de comparaci&oacute;n entre pares para ordenar una  lista grande de propuestas (a la que cualquiera puede seguir a&ntilde;adiendo  otras nuevas). Se van mostrando aleatoriamente <a href="http://www.allourideas.org/planyc_example" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parejas de propuestas</a>, y  para cada una de ellas el usuario se&ntilde;ala cu&aacute;l de las dos prefiere, o si  no puede decidir entre ellas, la explicaci&oacute;n de por qu&eacute; (las dos le  parecen bien, o ninguna, o no tiene informaci&oacute;n suficiente sobre alguna  de ellas, etc), todo a trav&eacute;s de una interfaz muy sencilla y r&aacute;pida de  usar.
    </p><p class="article-text">
        Con toda la informaci&oacute;n introducida por los usuarios, se va  elaborando un ranking de qu&eacute; propuestas son las preferidas por todo el  mundo. Otra manera distinta de tomar decisiones.
    </p><h3 class="article-text">Doodle</h3><p class="article-text">
        <a href="http://doodle.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Doodle</a>
    </p><p class="article-text">
        [Software privativo] 
    </p><p class="article-text">
        Otro m&eacute;todo para tomar decisiones, en este caso aplicado al caso de encontrar el momento m&aacute;s favorable para un grupo de personas entre m&uacute;ltiples horarios disponibles. Cada problema puede necesitar un tipo de interacci&oacute;n distinta para ser resuelto de manera efectiva.
    </p><p class="article-text">
        En los siguientes enlaces se encuentran listas exhaustivas con m&aacute;s herramientas de toma de decisiones y participaci&oacute;n online:
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.e2d-international.org/w/index.php?title=E-Voting_Taskforce" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">E-voting Taskforce</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://zelea.com/w/Stuff:List_of_primary_voting_projects" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Designs for broad-based decision guidance</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://metagovernment.org/wiki/Active_projects" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Metagovernment: Active projects</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://metagovernment.org/wiki/Related_projects" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Metagovernment: Related Projects </a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://participatedb.com/tools" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Participate DB: tools</a>
    </p><h2 class="article-text">Herramientas de debate</h2><h3 class="article-text">Loomio</h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.loomio.org/?locale=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Loomio</a>
    </p><p class="article-text">
        [Software libre: AGPLv3] 
    </p><p class="article-text">
        Loomio est&aacute; teniendo un gran &eacute;xito como herramienta de debate para grupos, desde organizaciones sociales hasta ayuntamientos. Parte de su &eacute;xito se encuentra en una interfaz clara, intuitiva y eficaz para el debate. Otro gran acierto es el incluir votaciones en los grupos, pero en este caso enfocadas a poder conocer en todo momento la opini&oacute;n de los participantes sobre lo que se est&aacute; hablando y as&iacute; ayudar a encaminar mejor las propuestas. De esta manera por un lado se potencia el poder encontrar soluciones lo m&aacute;s consensuadas posibles, en lugar de cerrar los debates r&aacute;pidamente con votaciones; y por otro lado tenemos una forma de conocer continuamente la opini&oacute;n de la gente, y evitar as&iacute; que los que m&aacute;s intervienen acaben desviando los debates hacia su posici&oacute;n s&oacute;lo por hablar m&aacute;s que los dem&aacute;s.
    </p><h3 class="article-text">Incoma</h3><p class="article-text">
        <a href="http://incoma.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Incoma</a>
    </p><p class="article-text">
        [Software libre: AGPLv3] 
    </p><p class="article-text">
        Incoma est&aacute; dise&ntilde;ada para permitir que grandes cantidades de personas debatan de manera efectiva, y se puedan obtener conclusiones o resultados de esos debates, en lugar de puro caos y ruido, o en lugar de que se reduzca el debate a un &ldquo;me gusta&rdquo; o a una votaci&oacute;n. Incoma afronta este reto mediante la visualizaci&oacute;n de las conversaciones, permitiendo que se sigan f&aacute;cilmente los diferentes hilos de debate que se vayan abriendo, que se encuentren los argumentos a favor o en contra, los puntos m&aacute;s controvertidos, etc. Mapas de conversaciones para no perder el rumbo. <a href="http://incoma.org/?c=sandbox" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En el link</a> podemos jugar libremente con un ejemplo para aprender a manejar la herramienta.
    </p><h3 class="article-text">Truth mapping </h3><p class="article-text">
        <a href="http://truthmapping.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Truth mapping </a>
    </p><p class="article-text">
        En este caso el enfoque es visualizar en el debate los procesos l&oacute;gicos de la forma m&aacute;s clara posible, para que sea la l&oacute;gica la que ponga claridad. Sobre esta primera capa l&oacute;gica se a&ntilde;aden <a href="http://truthmapping.com/viewtopic.php?id=316&amp;ratings=1&amp;map=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">valoraciones subjetivas</a>.
    </p><h2 class="article-text">Herramientas de recopilaci&oacute;n y selecci&oacute;n de contenidos</h2><h3 class="article-text">Men&eacute;ame </h3><p class="article-text">
        <a href="http://meneame.net" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Men&eacute;ame</a>[Software libre: AGPLv3] 
    </p><p class="article-text">
        Esta conocida web, el mayor agregador de contenido colaborativo en espa&ntilde;ol, convierte a sus miles de usuarios en un ej&eacute;rcito de buscadores de contenido interesante en la red. Como un enjambre de abejas rastreando el mundo en busca de polen, son  los propios usuarios los que env&iacute;an se&ntilde;ales a los dem&aacute;s para confirmar las fuentes encontradas (en este caso en forma de votos, en lugar de  bamboleos r&iacute;tmicos), y que hacen que al final sea la inteligencia colectiva del enjambre la que decida lo que pasa a portada para ser m&aacute;s visto o no. Sobre cada enlace seleccionado se crea un foro de discusi&oacute;n  que a menudo tiene cientos de comentarios.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente con una nueva divisi&oacute;n por subcategor&iacute;as (llamadas <a href="http://www.meneame.net/subs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">submen&eacute;ames</a>, que funcionan a su vez como una r&eacute;plica del sitio completo) tanto por temas como por tipo de contenido, su gran potencia es el  seleccionar constantemente lo m&aacute;s relevante que se ha a&ntilde;adido a la red o  que ha ocurrido en el mundo entero sobre cada tem&aacute;tica particular,  funcionando en parte como un peri&oacute;dico colectivo en constante  actualizaci&oacute;n con miles de editores para encontrar el mejor material  entre art&iacute;culos, blogs, foros, youtube, redes sociales, etc.
    </p><p class="article-text">
        Es curioso ver el resultado de la sincera b&uacute;squeda de la informaci&oacute;n, en contraposici&oacute;n a lo publicado por los peri&oacute;dicos tradicionales. 
    </p><h3 class="article-text">Reddit</h3><p class="article-text">
        <a href="http://www.reddit.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reddit</a>
    </p><p class="article-text">
        [Software libre: Common Public Attribution License Version 1.0] 
    </p><p class="article-text">
        Con un dise&ntilde;o similar a Men&eacute;ame, pero seleccionando material en ingl&eacute;s. La gran diferencia respecto a la anterior es el salto de magnitud en el n&uacute;mero de usuarios y en la actividad de estos. Es una de las webs de mayor crecimiento de Internet en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, contando a d&iacute;a de hoy con cientos de miles de subreddits y m&aacute;s de 700 millones de visitantes al mes. Se calcula que el 6% de los usarios de internet la usan. 
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo de la potencia de Reddit como medio informativo ocurri&oacute; durante el atentado de  Boston de 2013, en el que <a href="http://www.reddit.com/r/inthenews/comments/1cpk64/boston_marathon_explosion_live_update_thread_21/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el hilo abierto para comentar</a> lo ocurrido  se convirti&oacute; en el punto central de informaci&oacute;n de internet, recopilando  todos los v&iacute;deos, fotos, testimonios, etc.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito fue tal que  desbord&oacute; al propio Reddit, cuyo espacio de comentarios est&aacute; limitado a  20.000 comentarios por noticia, lo que produjo que se tuvieran que abrir  21 espacios sucesivos para poder abarcar todos los comentarios (muchos  con informaci&oacute;n relevante sobre lo ocurrido), superando as&iacute; a cualquier otro medio de comunicaci&oacute;n existente en cuanto a informaci&oacute;n  proporcionada.
    </p><p class="article-text">
        Es  interesante ver, como ocurre frecuentemente, la capacidad de reinventar  el uso de las herramientas por parte de sus usuarios. Uno de los  subreddits que ha ganado mas popularidad es el llamado <a href="http://www.reddit.com/r/IAmA/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IAmA</a> (juego entre &ldquo;I am a...&rdquo; y las iniciales de &ldquo;ask me anything&rdquo;) donde alguien que puede resultar de inter&eacute;s para los dem&aacute;s crea una entrada present&aacute;ndose y certificando su identidad, y el sistema de comentarios  se utiliza para realizar preguntas y entre todos seleccionar cu&aacute;les son las que m&aacute;s interesa que se contesten.
    </p><p class="article-text">
        Un debate online en directo, donde millones de usuarios seleccionan las preguntas y entrevistan a  alguien, en lugar de hacerlo un presentador o un periodista. As&iacute; cada  d&iacute;a se producen cientos de debates interesantes, como por ejemplo &eacute;ste  con <a href="http://www.reddit.com/r/IAmA/comments/1s4l7v/i_am_col_chris_hadfield_retired_astronaut/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Chris Hadfield</a> (<a href="https://www.youtube.com/watch?v=poZCINzxzrQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">astronauta</a> de la Estaci&oacute;n Espacial Internacional), con el <a href="http://www.reddit.com/r/IAmA/comments/1y8qmh/iama_passenger_on_yesterdays_hijacked_plane_from/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pasajero</a> de un avi&oacute;n secuestrado tan solo un d&iacute;a antes, o con <a href="http://www.reddit.com/r/IAmA/comments/z1c9z/i_am_barack_obama_president_of_the_united_states/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Barack Obama</a>, el presidente de los Estados Unidos. 
    </p><h3 class="article-text">Stackexchange</h3><p class="article-text">
        <a href="http://stackexchange.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stackexchange</a>
    </p><p class="article-text">
        [Contenido libre: cc by-sa 3.0] El mismo tipo de software que en el caso anterior, pero esta vez utilizado para seleccionar preguntas interesantes y las mejores respuestas a las mismas. Desde f&iacute;sica hasta deportes, pasando por filosof&iacute;a, ajedrez o viajes. <a href="http://stackoverflow.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stackoverflow</a> es la subsecci&oacute;n de esta p&aacute;gina especializada en programaci&oacute;n, que actualmente probablemente sea la referencia principal de cualquier programador a la hora de resolver problemas.
    </p><h3 class="article-text">Experiencia Wikisprint de la P2P Foundation</h3><p class="article-text">
        <a href="http://wikisprints.p2pf.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Experiencia Wikisprint de la P2P Foundation</a>
    </p><p class="article-text">
        El rastreo de la red puede ser activado en momentos concretos para explotar al m&aacute;ximo su potencia en una direcci&oacute;n particular. Este es el caso de los Wikisprints, eventos en los que a trav&eacute;s de las redes sociales se lanza una llamada a rastrear en un mismo d&iacute;a todos los ejemplos que podamos conocer o encontrar sobre algo espec&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo los <a href="http://demos.outliers.es/wikiSprint/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wikisprints</a> organizados por la P2P Foundation, donde se intenta localizar, mapear y documentar todos los casos de producci&oacute;n P2P (producir algo entre iguales, sin jerarqu&iacute;as) basados en los comunes (lo que se produce es de alguna forma para todos). Estos eventos produjeron estas interesantes bases de datos:
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://p2pfoundation.net/Category:WikiSprint_20/04/2013" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wikisprint 20/04/2013</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://directory.p2pvalue.eu/explore/cbpp-communities" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">P2P Directory value</a>
    </p><p class="article-text">
        En este caso no entran en juego nuevas herramientas, sino la utilizaci&oacute;n de herramientas tradicionales de otra manera.
    </p><h2 class="article-text">Herramientas de mapeo:</h2><h3 class="article-text">Ushahidi y OpenStreetMap</h3><p class="article-text">
        <a href="http://ushahidi.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ushahidi</a><a href="http://www.openstreetmap.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OpenStreetMap</a>
    </p><p class="article-text">
        [Software libre: LGPL] y [contenido libre: ODbl] 
    </p><p class="article-text">
        Una vez seleccionada informaci&oacute;n relevante, un proceso de pensamiento adicional puede ser el a&ntilde;adir capas de informaci&oacute;n a esa selecci&oacute;n. Este es el caso de los mapeos, donde a la informaci&oacute;n que nos interesa se le a&ntilde;ade la capa geogr&aacute;fica. La herramienta m&aacute;s popular al respecto es Ushahidi, un mapa-wiki donde cualquier persona puede a&ntilde;adir puntos relevantes.
    </p><p class="article-text">
        Se utiliz&oacute; por ejemplo para organizar y coordinar la manifestaci&oacute;n internacional del 15O de 2011 gracias a la cual se sumaron m&aacute;s de 1000 ciudades; tambi&eacute;n como herramienta para parar desahucios en <a href="http://stopdesahucios.tomalaplaza.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stop Desahucios</a> donde cualquier usuario puede recibir informaci&oacute;n de los desahucios que se van a producir cerca de donde vive, para facilitar la participaci&oacute;n; en la acci&oacute;n Toque a bankia, organizando bloqueos de las sucursales de Bankia para presionar contra su pol&iacute;tica de desahucios, y que consigui&oacute; cerrar 42 sucursales organizando a la gente que viviera cerca entre s&iacute; para <a href="https://www.facebook.com/Toque.a.Bankia?ref=ts&amp;fref=ts" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ir a molestar a sus sucursales locales</a>; o en una herramienta similar llamada <a href="https://voces25s.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Voces25S</a> para recopilar informaci&oacute;n en tiempo real en manifestaciones (si hab&iacute;a cargas, si estaba tranquilo, fotos de cada zona, etc) gracias a los smartphones de los manifestantes, y que serv&iacute;a para que la masa manifestante pudiera reaccionar de manera inteligente a lo que fuera pasando.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de estas herramientas utilizan la base de datos de mapas abierta OpenStreetMap.
    </p><h2 class="article-text">Herramientas de an&aacute;lisis de datos/investigaci&oacute;n:</h2><h3 class="article-text">Boinc</h3><p class="article-text">
        <a href="https://boinc.berkeley.edu/projects.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boinc</a>
    </p><p class="article-text">
        [Software libre: LGPL] 
    </p><p class="article-text">
        Algunos problemas s&oacute;lo pueden ser resueltos por inteligencias masivas. Para los casos en los que se necesita una enorme capacidad de computaci&oacute;n tenemos Boinc. Esta herramienta comparte la capacidad de c&aacute;lculo de nuestro ordenador mientras no lo estamos usando (funcionando como si fuera un salvapantallas) sum&aacute;ndola a la de otros ordenadores para funcionar juntos como un gran superordenador. No muchos ordenadores en el mundo pueden igualar la capacidad de c&aacute;lculo de los 885.535 ordenadores activos conectados en este momento a trav&eacute;s de Boinc.
    </p><p class="article-text">
        En el anterior enlace podemos ver algunos de los proyectos que est&aacute;n en marcha, desde detecci&oacute;n de ondas gravitacionales, hasta epidemiolog&iacute;a, pasando por detecci&oacute;n de terremotos. Y para confirmar que no nos quedamos en las ideas y la abstracci&oacute;n, aqu&iacute; una <a href="https://boinc.berkeley.edu/wiki/Publications_by_BOINC_projects" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lista de publicaciones cient&iacute;ficas</a> producidas gracias a la potencia de Boinc.
    </p><h3 class="article-text">Zooniverse</h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.zooniverse.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zooniverse</a>
    </p><p class="article-text">
        Ciencia distribuida, como en el caso anterior, con la diferencia de que aqu&iacute; no se necesitan ordenadores calculando autom&aacute;ticamente, sino gente que colabore un rato realizando alg&uacute;n tipo de tarea s&oacute;lo-para-humanos (por el momento). Estas podr&iacute;an ser por ejemplo clasificar fotograf&iacute;as de galaxias en funci&oacute;n de su forma y caracter&iacute;sticas a trav&eacute;s de un cuestionario guiado, detectar en una imagen qu&eacute; c&eacute;lulas son las cancer&iacute;genas (habiendo recibido unas sencilla instrucciones para saber c&oacute;mo indentificarlas) o clasificar los animales captados por c&aacute;maras autom&aacute;ticas. Todo f&aacute;cilmente explicado y con una interfaz que podr&iacute;a ser la de un juego, para que cualquiera pueda participar.
    </p><h3 class="article-text">Crowdcrafting</h3><p class="article-text">
        <a href="http://crowdcrafting.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Crowdcrafting</a>
    </p><p class="article-text">
        [Software libre: AGPLv3] 
    </p><p class="article-text">
        Esta herramienta es b&aacute;sicamente igual que la anterior, con la diferencia de que los proyectos propuestos aqu&iacute; se extienden en algunos casos fuera del &aacute;mbito de la ciencia. Por ejemplo encontramos Sevilla-presus13 http://crowdcrafting.org/app/sevilla-presus13/ Un proyecto para coger los cientos de documentos pdf de los presupuestos de Sevilla, imposibles de analizar de forma directa por ninguna persona por s&iacute; misma, y trasladar los datos entre todos a hojas de c&aacute;lculo, lo cual permite trabajar con los datos de manera efectiva y as&iacute; comprender en qu&eacute; se est&aacute; gastando realmente el dinero el ayuntamiento.
    </p><h3 class="article-text">Project Gutenberg: Distributed Proofreaders</h3><p class="article-text">
        <a href="http://www.pgdp.net/c/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Project Gutenberg: Distributed Proofreaders</a>
    </p><p class="article-text">
        [Contenido bajo dominio p&uacute;blico] 
    </p><p class="article-text">
        Miles de libros que han pasado al dominio p&uacute;blico son escaneados por el Proyecto Gutenberg, y convertidos en pdf. Pero el sistema de reconocimiento de caracteres no siempre funciona bien. Esta herramienta est&aacute; dise&ntilde;ada para poder repasar los textos producidos, compar&aacute;ndolos con las digitalizaciones, y as&iacute; asegurar libros de calidad. Editor&iacute;a colectiva para la gran biblioteca de la humanidad. Gracias a este proyecto 27.659 libros ya son de todos.
    </p><h3 class="article-text">Polymathprojects</h3><p class="article-text">
        <a href="http://polymathprojects.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Polymathprojects</a>
    </p><p class="article-text">
        El nivel de complejidad de los procesos de pensamiento implicados en un problema a resolver puede ser en ocasiones muy alto. Este es el caso de Polymathprojects, web donde se resuelven colectivamente dif&iacute;ciles problemas matem&aacute;ticos. Sin necesidad de reunir a cientos de matem&aacute;ticos en un mismo departamento, u organizar viajes de trabajo, o tener que esperar los avances a trav&eacute;s de publicaciones, la gente trabaja conjuntamente en un mismo problema de manera sencilla.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Debe un espacio de Banach &ldquo;explicitamente definido&rdquo; contener c_0 o l_p? Ahora sabremos <a href="https://gowers.wordpress.com/2009/02/17/must-an-explicitly-defined-banach-space-contain-c_0-or-ell_p/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la respuesta</a>.
    </p><h3 class="article-text">Cablegate</h3><p class="article-text">
        <a href="http://wlcentral.org/cablegate" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cablegate</a>
    </p><p class="article-text">
        (Recopilaci&oacute;n de herramientas) 
    </p><p class="article-text">
        Cuando en 2010 Wikileaks filtr&oacute; los 250.000 cables clasificados era imposible obtener la informaci&oacute;n relevante que estaba ah&iacute;, a pesar de tenerla toda delante de nuestros ojos. Al instante, cientos de personas dise&ntilde;aron decenas de herramientas para atacar el problema de formas muy diferentes. 
    </p><p class="article-text">
        Buscadores, wikis, clasificadores, incluso juegos donde obten&iacute;amos puntos por etiquetar correctamente los elementos clave de los cables, como <a href="http://cablegategame.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cablegate Game</a>. Lo que ning&uacute;n equipo de periodistas de ning&uacute;n peri&oacute;dico del mundo hubiera podido analizar, lo consigui&oacute; la inteligencia colectiva. Y descubrimos barbaridades como las <a href="http://naukas.com/2010/12/16/la-ley-sinde-y-wikileaks-3-articulos-para-leer-de-un-tiron/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relacionadas con la Ley Sinde</a>.
    </p><h3 class="article-text">4chan y el atentado de Boston</h3><p class="article-text">
        <a href="http://imgur.com/a/sUrnA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">4chan y el atentado de Boston</a>
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones no son necesarias nuevas herramientas sino simplemente comunidades activas. Este fue el caso de una de las comunidades de internet m&aacute;s gamberra, 4chan, cuando ocurri&oacute; el atentado de Boston. Inmediatamente despu&eacute;s del atentado la comunidad se moviliz&oacute; para recopilar entre todos los miles de fotos y v&iacute;deos hechos por la gente cerca de la zona de la explosi&oacute;n, y analizar a cada una de las personas de las im&aacute;genes para descubrir a los causantes. Y todo simplemente usando un foro de internet. Una tarea herc&uacute;lea que resolvieron con pasi&oacute;n los miembros de 4chan y que permiti&oacute; obtener en muy poco tiempo los rostros de dos personas claramente sospechosas, que r&aacute;pidamente se distribuyeron por las redes.
    </p><p class="article-text">
        Luego result&oacute; que los dos sospechosos s&oacute;lo eran espectadores inocentes. Os pod&eacute;is imaginar lo que supuso para los dos pobres tipos. En fin, la inteligencia colectiva tambi&eacute;n se equivoca a veces, exactamente igual que la inteligencia individual.
    </p><h2 class="article-text">Herramientas de acci&oacute;n digital:</h2><h3 class="article-text">Loic</h3><p class="article-text">
        <a href="http://sourceforge.net/projects/loic/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Loic</a>
    </p><p class="article-text">
        [Dominio p&uacute;blico] 
    </p><p class="article-text">
        En algunos casos el cerebro colectivo no se enfoca en la creaci&oacute;n de conocimiento o entes abstractos, sino que se utiliza para activar los m&uacute;sculos colectivos. Esto ocurre por ejemplo con Loic, herramienta utilizada para realizar los llamados ataques DDoS. Estos ataques consisten en que miles de personas ejecuten el programa, que har&aacute; que los ordenadores carguen una y otra vez una misma direcci&oacute;n de internet. Ante la avalancha simult&aacute;nea de peticiones, el servidor de la direcci&oacute;n de internet se ver&aacute; colapsado y dejar&aacute; de funcionar, con lo que la direcci&oacute;n de internet ser&aacute; inaccesible.
    </p><p class="article-text">
        Es importante comprender que el m&eacute;todo de acci&oacute;n es la acci&oacute;n m&aacute;s pac&iacute;fica y b&aacute;sica que se puede hacer en internet: cargar una web. El s&iacute;mil ser&iacute;a hacer una sentada delante de un negocio frente al que se quiere protestar. Sin violencia la gente entorpece el acceso y hace que al final deje de funcionar el negocio. Y no es una acci&oacute;n impuesta por peque&ntilde;os grupos, sino que la acci&oacute;n s&oacute;lo puede funcionar si hay un gran consenso en torno a lo que se rechaza, llevando a grandes cantidades de personas a sumarse.
    </p><p class="article-text">
        Estas acciones fueron muy populares durante unos meses para luchar contra las entidades de gesti&oacute;n de copyright o para defender a wikileaks (bloqueando por ejemplo p&aacute;ginas de Mastercard y Visa que estaban a su vez bloqueando las donaciones a Wikileaks, que se llam&oacute; Operaci&oacute;n Payback). En Espa&ntilde;a este tipo de acci&oacute;n era en ese momento totalmente legal, pero el gobierno modific&oacute; la ley <a href="https://www.derechoenred.eu/blog/asociacion/ataques-dosddos-en-espana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para hacerlas ilegales,</a> o al menos m&aacute;s interpretables.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;todos m&aacute;s complejos de acci&oacute;n se han usado en otras ocasiones, como en el <a href="http://www.rtmark.com/etoymain.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caso etoy</a>, donde alguno de los programas saturaba el servicio de venta online de la compa&ntilde;&iacute;a en cuesti&oacute;n, llegando a hacer perder a la compa&ntilde;&iacute;a un 70% de su precio en bolsa.
    </p><h3 class="article-text">Oiga.me</h3><p class="article-text">
        <a href="http://oiga.me" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oiga.me</a>
    </p><p class="article-text">
        [Software libre: AGPL] 
    </p><p class="article-text">
        Esta herramienta permite lanzar campa&ntilde;as ciudadanas a las que se puede sumar cualquiera, pero que no se limitan a recoger firmas como otras webs, sino que cuando alguien se suma se env&iacute;an mails o faxes en su nombre a los destinatarios de la campa&ntilde;a. Miles de mails o faxes para que no les resulte tan f&aacute;cil ignorar a la gente que pide cambios.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo es una <a href="https://oiga.me/es/campaigns/solicita-a-los-representantes-de-paises-extranjeros-y-organismos-internacionales-que-dejen-de-reconocer-al-gobierno-de-espana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campa&ntilde;a lanzada a las embajadas de pa&iacute;ses extranjeros</a> en Espa&ntilde;a y organismos internacionales para que dejaran de reconocer a un gobierno que no representa la voluntad de la gente de este pa&iacute;s. Imaginaos a los embajadores de todo el mundo viendo como sus faxes no dejaban de imprimir mensajes una y otra vez pidiendo un rescate internacional.
    </p><h2 class="article-text">Herramientas de obtenci&oacute;n de recursos</h2><h3 class="article-text">Goteo</h3><p class="article-text">
        <a href="http://goteo.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Goteo</a>
    </p><p class="article-text">
        [Software libre: AGPLv3] 
    </p><p class="article-text">
        Para llevar la posibilidad de acci&oacute;n a su plano m&aacute;s general surgen plataformas como Goteo. Esta es una plataforma de crowdfunding, que permite que colectivamente se financien proyectos propuestos por cualquiera a cambio de recompensas. Estas pueden ir desde lo puramente simb&oacute;lico hasta la obtenci&oacute;n del producto que estamos financiando si lo hay, o cualquier otro tipo de obsequio.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia respecto a otras plataformas es que en &eacute;sta lo financiado tiene que tener alg&uacute;n tipo de retorno colectivo, es decir, lo que se financie de alguna forma tiene que producir algo bueno para todos. Es fascinante ver a millones de personas en este tipo de plataformas b&aacute;sicamente regalando su dinero para que se creen productos o ocurran cosas que nos parece que hacen el mundo mejor con su existencia (y una gran mayor&iacute;a tienen &aacute;nimo de lucro, as&iacute; que no hablamos de caridad), y una vez m&aacute;s ver c&oacute;mo se vienen abajo los lugares comunes y falsedades sobre lo ego&iacute;sta e individualista que es la gente. En cuanto nos dan las herramientas y la libertad, descubrimos que somos mucho mejor de lo que nos pensamos.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Goteo es especialmente interesante respecto a otras plataformas, ya que permite que la contribuci&oacute;n no sea solamente econ&oacute;mica, sino que podemos ayudar al proyecto de muchas otras formas no monetarias (por ejemplo para una pel&iacute;cula podr&iacute;amos traducir, subtitular, difundir; para un proyecto de construcci&oacute;n prestar maquinaria, compartir nuestra experiencia, etc).
    </p><p class="article-text">
        Al igual que compartiendo archivos en internet eliminamos al molesto intermediario (por ejemplo la discogr&aacute;fica) entre el autor (el m&uacute;sico) y el receptor (los que disfrutamos la m&uacute;sica), en este caso el molesto intermediario que se elimina en el proceso de financiaci&oacute;n es el banco. Puentear a los bancos y conseguir que dejen de ser la pieza clave en nuestra econom&iacute;a puede ser una de las propuestas m&aacute;s profundas y transformadora a la hora de crear otro mundo que se nos puede ocurrir.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo de campa&ntilde;a cofinanciada por goteo fue la de <a href="http://15mparato.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">15MpaRato</a>, en la que se buscaba dinero para costear el proceso que permitiese llevar a Rodrigo Rato y otros responsables de la crisis ante la justicia. La campa&ntilde;a, consigui&oacute; reunir en menos de 24 horas los 16.000 euros necesarios, as&iacute; como 50 accionistas de Bankia que se ofrecieron como querellantes, adem&aacute;s de decenas de testigos internos. La web se bloque&oacute; varias veces durante las 24 horas saturada por la cantidad de gente que quer&iacute;a dar su dinero para juzgar a los culpables de la crisis. Otra lecci&oacute;n sobre la gente.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Carlos Barrag&aacute;n del Rey y Miguel Arana-Catania son desarrolladores de Incoma. Este material ha sido recopilado y presentado con motivo de la &ldquo;I Jornada EN-RED: Producci&oacute;n colectiva del conocimiento y &eacute;tica hacker&rdquo;, organizada por &Aacute;ngel Carrasco Campos y Pedro Mart&iacute;n Guti&eacute;rrez en la Universidad de Valladolid.</em>
    </p><p class="article-text">
        Foto: CC <a href="https://secure.flickr.com/photos/quinnanya/13813620154" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Quinn Dombrowsky</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Arana Catania, Carlos Barragán del Rey]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/herramientas-pensar-trabajar-red_1_4822576.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Jun 2014 16:20:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/62adf4a3-6d86-43c4-879d-906b38c18faa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="182354" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/62adf4a3-6d86-43c4-879d-906b38c18faa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="182354" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Herramientas colaborativas para pensar y trabajar en red]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/62adf4a3-6d86-43c4-879d-906b38c18faa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Menéame]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Newsgames o el reto de jugar a informarse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/newsgames-reto-jugar-informarse_1_4823909.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/210e7706-53e7-4b6a-b967-967af1213553_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Hackathon de Colonia. Foto: Guy Degen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los videojuegos periodísticos serán el próximo gran cambio en el negocio de los medios, según algunos expertos</p><p class="subtitle">El primer videojuego noticioso</p><p class="subtitle">online</p><p class="subtitle">lo hizo el uruguayo Gonzalo Frasca en 2003 pero es ahora cuando la tecnología es suficientemente barata para encontrar un modelo económico viable e introducirse en nuestro menú noticioso con regularidad</p></div><p class="article-text">
        Una nueva tendencia intenta imponerse en el mundo de los medios de comunicaci&oacute;n: <strong>jugar a informarse</strong>, o m&aacute;s bien, informarse jugando. 
    </p><p class="article-text">
        Imagine que un juego, de esos con los que se entretiene en su m&oacute;vil, es capaz de ponerle en los pies de las Pussy Riot. Usted puede elegir entre ser Nadezhda Tolok&oacute;nnikova o Mar&iacute;a Vladimirovna. Teniendo en cuenta las circunstancias personales de cada una ha de tramar desde su celda una estrategia medi&aacute;tica que ejerza suficiente presi&oacute;n sobre Putin como para salir de la c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        El periodista brit&aacute;nico del Sunday Times, Stephen Armstrong, ide&oacute; junto con otros dos periodistas, un dise&ntilde;ador y un programador este juego cuando las dos activistas rusas segu&iacute;an en prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Armstrong es uno de los pioneros de esta forma de informarse. Sostiene que <strong>los videojuegos noticiosos</strong> ser&aacute;n en breve el pr&oacute;ximo gran cambio en los medios. 
    </p><p class="article-text">
        En 2013, la pieza m&aacute;s le&iacute;da de la p&aacute;gina de The New York Times fue precisamente <a href="http://www.nytimes.com/interactive/2013/12/20/sunday-review/dialect-quiz-map.html?_r=1&amp;" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un juego de preguntas y respuestas</a> sobre los distintos acentos estadounidenses que colocaba al lector en un mapa interactivo del pa&iacute;s. Sin ser exactamente un videojuego, <strong>la interactividad y la participaci&oacute;n</strong> del lector indican una tendencia en la prensa. 
    </p><p class="article-text">
        El nacimiento de medios puramente interactivos como <a href="http://www.acuerdo.us/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Acuerdo</a>, lanzado en el mes de mayo, o la revista para iPhone, <a href="http://katachimag.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Katachi</a>, demuestran que la lectura de peri&oacute;dicos en el futuro ser&aacute; cada vez m&aacute;s jugada. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los videojuegos en el tel&eacute;fono son una amenaza mayor para los peri&oacute;dicos, incluso m&aacute;s de lo que lo fue internet. Viniendo al trabajo cada ma&ntilde;ana sol&iacute;a ver a las personas leyendo peri&oacute;dicos. Ahora les veo jugando con sus m&oacute;viles&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7483e79-84b4-4642-9c2d-9e5b126c99d4_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7483e79-84b4-4642-9c2d-9e5b126c99d4_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7483e79-84b4-4642-9c2d-9e5b126c99d4_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7483e79-84b4-4642-9c2d-9e5b126c99d4_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7483e79-84b4-4642-9c2d-9e5b126c99d4_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7483e79-84b4-4642-9c2d-9e5b126c99d4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c7483e79-84b4-4642-9c2d-9e5b126c99d4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Para Armstrong esa es la prueba de que quien logre introducir las noticias en los juegos que entretienen a los pasajeros del metro por las ma&ntilde;anas se habr&aacute; llevado el gato al agua.  &ldquo;Por ahora las aplicaciones para m&oacute;viles de los peri&oacute;dicos son muy pobres&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Aunque no s&oacute;lo jugamos. Tambi&eacute;n nos informamos a trav&eacute;s de los m&oacute;viles. Seg&uacute;n un estudio del <a href="http://www.knightdigitalmediacenter.org/news/2012/10/pew-study-mobile-may-be-growing-online-news-audience" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pew Research</a> cada vez m&aacute;s norteamericanos consumen noticias en sus m&oacute;viles. El 64% de quienes tienen una tablet y el 62% de los usuarios de smartphone dijeron haberse informado con regularidad a trav&eacute;s de esos dispositivos en 2012. En el caso concreto de eldiario.es ya es m&aacute;s de un 40% de su audiencia la que accede a trav&eacute;s del tel&eacute;fono. 
    </p><p class="article-text">
        La carrera hacia ese objetivo est&aacute; ahora en su punto m&aacute;s alto, aunque a&uacute;n en fase embrionaria. Varios videojuegos period&iacute;sticos se han publicado pero ninguna gran redacci&oacute;n los ofrece todav&iacute;a con regularidad entre su oferta noticiosa. 
    </p><p class="article-text">
        El uruguayo Gonzalo Frasca es la persona que acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino &lsquo;newsgames&rsquo;. Es investigador acad&eacute;mico de videojuegos y en 2003 hizo el primer videojuego noticioso online. Titulado &ldquo;<a href="http://www.newsgaming.com/games/index12.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">12 de Septiembre</a>&rdquo;, estaba inspirado en la invasi&oacute;n de Estados Unidos a Afganist&aacute;n despu&eacute;s de los ataques del 11-S. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como Bush dijo que era una guerra humanitaria, sus aviones no s&oacute;lo lanzaban bombas, tambi&eacute;n comida. El objetivo del juego es esquivar las bombas y comer las hamburguesas que caen del cielo poni&eacute;ndote en los zapatos de un civil afgano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la pantalla uno ve civiles en las calles y personajes en blanco y negro que son, supuestamente, terroristas. 
    </p><p class="article-text">
        Para Frasca hay algunos obst&aacute;culos que habr&aacute;n de ser esquivados antes de que los videojuegos lleguen a nuestro men&uacute; noticioso de manera regular.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado est&aacute; Apple, explica Frasca, que censura los contenidos de los videojuegos antes de subirlos al Apple Store. &ldquo;Apple bloquea muchos de estos juegos porque son pol&eacute;micos o tratan contenidos controvertidos&rdquo;. Sin pasar por el Apple Store es m&aacute;s dif&iacute;cil que estos juegos se popularicen. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado est&aacute; el reto de encontrar un modelo econ&oacute;mico que funcione, no experimentos espor&aacute;dicos como viene sucediendo hasta ahora. &ldquo;El reto es lograr hacer videojuegos con periodicidad fija y que el lector lo espere&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Frasca la tecnolog&iacute;a ya se ha abaratado suficiente desde que &eacute;l comenz&oacute; esta aventura en 2003. &ldquo;Pero los programadores siguen teniendo la man&iacute;a de cobrar por su trabajo&rdquo;, bromea. &ldquo;Est&aacute; claro que hay un inter&eacute;s por parte del p&uacute;blico, el reto es hacerlo rentable&rdquo;, asegura.
    </p><h3 class="article-text">Marat&oacute;n de videojuegos period&iacute;sticos</h3><p class="article-text">
        El term&oacute;metro que se&ntilde;ala en qu&eacute; estado est&aacute; el arte lo dio el mes pasado <a href="http://colognegamelab.de/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la primera marat&oacute;n de videojuegos period&iacute;sticos</a> celebrada en Europa (la pionera en el mundo la hab&iacute;a organizado el New York Times en abril de 2013). Pero a este lado del atl&aacute;ntico sucedi&oacute; a principios del mes de mayo en TheGameLab, un instituto de investigaci&oacute;n de videojuegos ubicado en Colonia, Alemania. 
    </p><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino que define este evento es <em>hackathon</em>, una palabra ya bien conocida extendida entre los m&aacute;s aficionados a la tecnolog&iacute;a que define una marat&oacute;n de hackers. 
    </p><p class="article-text">
        La diferencia con otros maratones inform&aacute;ticos es que, esta vez, al grupo se unieron periodistas. Stephen Armstrong fue uno de los periodistas asistentes al evento. &ldquo;En la sala hab&iacute;a personas con mucha experiencia en videojuegos pero el reto de los periodistas presentes era hacerlos realmente noticiosos y precisos, sin que pierda su jugabilidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tratar de desarrollar un juego que permite al usuario determinar  el resultado y utilizarlo, a la vez para informar de cosas que acaban de suceder es delicado pero, definitivamente, tambi&eacute;n es posible&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de la inmediatez de la noticia es un problema que puede ser resuelto si nos basamos en la experiencia de esta marat&oacute;n. Armstrong y su equipo crearon el videojuego <a href="https://davidfarrell.github.io/FindMe/FindMe.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Find me</a> en s&oacute;lo dos d&iacute;as, basado en la noticia del rapto de 200 ni&ntilde;as nigerianas por el grupo islamista <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Boko-Haram_0_257574617.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boko Haram</a>.  
    </p><p class="article-text">
        En &eacute;l el jugador se mete en los pantalones de un agente del FBI que ha de hacer lo posible por rescatar a las menores. Durante el transcurso de la partida el jugador tendr&aacute; que tratar de elegir los hechos noticiosos que le ayuden para recaudar m&aacute;s fondos para su investigaci&oacute;n y eso le dar&aacute; m&aacute;s posibilidades de encontrarlas. A lo largo del juego se topar&aacute; con noticias como las manifestaciones de madres de las ni&ntilde;as o la petici&oacute;n de varios famosos de hacer m&aacute;s encuentros por encontrarla con el hashtag #bringbackourgirls. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; el lector/ jugador conocer&aacute; la noticia en peque&ntilde;as p&iacute;ldoras de informaci&oacute;n que le producen curiosidad. &ldquo;La idea es, adem&aacute;s, ofrecer al lector que quiera profundizar m&aacute;s que siga la noticia a trav&eacute;s de links&rdquo;, dice Armstrong. 
    </p><p class="article-text">
        Gonzalo Frasca coincide con Armstrong en este punto. &ldquo;Los newsgames no sustituyen a las noticias tradicionales, servir&aacute;n como anzuelo para querer saber m&aacute;s de la actualidad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maruxa Ruiz del Árbol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/newsgames-reto-jugar-informarse_1_4823909.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Jun 2014 17:28:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/210e7706-53e7-4b6a-b967-967af1213553_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="241533" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/210e7706-53e7-4b6a-b967-967af1213553_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="241533" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Newsgames o el reto de jugar a informarse]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/210e7706-53e7-4b6a-b967-967af1213553_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Videojuegos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo funciona Uber y otras apps para pedir taxi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/uber-apps-taxi_1_4847310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b461cf22-1310-4263-a4d4-8afe1970270b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Hailo, una de los servicios para solicitar taxi desde el móvil que funcionan en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Varias aplicaciones para encontrar taxi son usadas en España por su comodidad para taxistas y pasajeros</p><p class="subtitle">A estas se acaba de sumar Uber, cuyo funcionamiento difiere en un aspecto fundamental: también trabaja con particulares como conductores</p></div><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a ya existen varias aplicaciones para encontrar taxi a trav&eacute;s de un smartphone. El modelo que siguen es <strong>equivalente al de las radioemisoras</strong> de siempre &ndash;el cliente pide un taxi y seg&uacute;n su localizaci&oacute;n se pasa el pedido al taxista que mejor le viene&ndash; pero la tecnolog&iacute;a permite agilizar en cierta medida el proceso, evitando la llamada a una centralita.
    </p><p class="article-text">
        El mercado est&aacute; cambiando r&aacute;pidamente con la llegada de las aplicaciones m&oacute;viles, y las propias radioemisoras de taxi se han apresurado a sacar sus propias apps, tras observar el &eacute;xito que est&aacute;n teniendo plataformas como <a href="http://www.mytaxi.es/home.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MyTaxi</a> o <a href="https://hailocab.com/madrid" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hailo</a> (&eacute;sta aterriz&oacute; en Espa&ntilde;a a mediados del pasado a&ntilde;o). Otra que acaba de desembarcar, de momento s&oacute;lo en Barcelona, es <a href="https://www.uber.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uber</a>, que ha llegado envuelta en pol&eacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Su funcionamiento difiere en un aspecto fundamental de otras aplicaciones para buscar taxi. Uber trabaja con taxistas pero <strong>tambi&eacute;n con particulares</strong>. A trav&eacute;s de su aplicaci&oacute;n, disponible para iOS y Android, se puede pedir desde un taxi a cualquier tipo de coche, incluyendo veh&iacute;culos de alta gama o de lujo. De hecho, cuando ech&oacute; a andar en 2009 s&oacute;lo trabajaba con coches de alta gama, y en 2012 abrieron el abanico de posibilidades.
    </p><p class="article-text">
        Cuando un usuario pide un taxi a trav&eacute;s de Uber, la aplicaci&oacute;n detecta su localizaci&oacute;n y a partir de este dato encuentran a un conductor para que lo vaya a recoger. Es posible ver la posici&oacute;n del conductor en un mapa e incluso ponerse en contacto con &eacute;ste, mediante un mensaje o una llamada. El pago se hace mediante la aplicaci&oacute;n, al llegar al destino se carga autom&aacute;ticamente el importe en la cuenta personal, asociada a una tarjeta de d&eacute;bito o cr&eacute;dito. 
    </p><p class="article-text">
        El precio del trayecto no lo marca el conductor, Uber trabaja con tarifas diferentes dependiendo de las ciudades y otras circunstancias, todas ellas est&aacute;n detalladas en la aplicaci&oacute;n. Tambi&eacute;n se puede obtener un presupuesto aproximado de cu&aacute;nto costar&aacute; un determinado traslado si se indican el origen y el destino previamente. El precio se calcula en base a la distancia recorrida, a no ser que la velocidad del veh&iacute;culo sea menor de 20 km/h.
    </p><p class="article-text">
        La descarga de la aplicaci&oacute;n es gratuita y el coste del servicio de Uber se aplica s&oacute;lo al conductor, que recibe el 80% del importe de cada trayecto, mientras que el 20% restante lo ingresa la compa&ntilde;&iacute;a. En cuanto a la regulaci&oacute;n de los conductores se hace en base a un modelo social, donde los usuarios punt&uacute;an y comentan a quien les ha llevado (tal y como ocurre en eBay, por ejemplo).
    </p><h3 class="article-text">Aplicaciones para pedir taxi: un cambio en el sector</h3><p class="article-text">
        La comodidad que ofrece una aplicaci&oacute;n m&oacute;vil est&aacute; haciendo que cambie la forma de encontrar un taxi. MyTaxi es una de las principales opciones en Madrid y Barcelona, las dos ciudades donde opera en Espa&ntilde;a. Su andadura comenz&oacute; en 2009, en Alemania,  y a partir de ah&iacute; la compa&ntilde;&iacute;a ha ido ampliando sus horizontes. Adem&aacute;s de en Android y en iOS, el software tambi&eacute;n est&aacute; disponible para BlackBerry.
    </p><p class="article-text">
        El procedimiento es similar, el usuario solicita un taxi y la aplicaci&oacute;n <strong>transmite el pedido a los taxistas suscritos</strong> m&aacute;s cercanos; el primero que acepte se ocupa de la carrera. MyTaxi tambi&eacute;n deja ver el perfil del taxista y permite pedir un servicio con determinadas caracter&iacute;sticas, como pagar en efectivo.
    </p><p class="article-text">
        En este caso el taxista s&iacute; gestiona el pago, ya sea recibiendo el dinero en efectivo o con tarjeta, aunque tambi&eacute;n existe la opci&oacute;n de pagar a trav&eacute;s de la aplicaci&oacute;n. El cliente paga lo que indica el tax&iacute;metro, mientras que el taxista abona alrededor de un euro por cada trayecto que le consiga MyTaxi. Esto mismo ocurre con Hailo, fundado por tres taxistas londinenses en 2011, que tambi&eacute;n funciona en Madrid y Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        Esta aplicaci&oacute;n est&aacute; disponible para iOS y Android, permitiendo igualmente el pago a trav&eacute;s de smartphone o a trav&eacute;s de los medios convencionales. Hailo tambi&eacute;n se gu&iacute;a por avisos geolocalizados y desde su web recuerdan que s&oacute;lo trabajan con <strong>taxistas autorizados</strong>, a los que imponen asimismo unos est&aacute;ndares de calidad propios, un filtro que tambi&eacute;n tiene MyTaxi.
    </p><p class="article-text">
        A estas dos se suman otras, como By-Taxi, cuya principal diferencia consiste en su ofrecimiento para integrarse con las emisoras de radiotaxi, algo que le puede resultar &uacute;til a las m&aacute;s locales, las que s&oacute;lo operan en un municipio peque&ntilde;o. Precisamente algunas radioemisoras, que vienen haciendo tradicionalmente este papel de intermediarias entre taxista y clientes, han lanzado sus aplicaciones.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Madrid cada una de las tres principales radioemisoras tiene su propia aplicaci&oacute;n. Teletaxi est&aacute; disponible para iOS y Android, lo mismo que PideTaxi, el software m&oacute;vil de Radio Tel&eacute;fono Taxi. Radio Taxi Gremial ha lanzado la misma oferta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo G. Bejerano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/uber-apps-taxi_1_4847310.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Jun 2014 19:18:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b461cf22-1310-4263-a4d4-8afe1970270b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1496552" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b461cf22-1310-4263-a4d4-8afe1970270b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1496552" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Cómo funciona Uber y otras apps para pedir taxi]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b461cf22-1310-4263-a4d4-8afe1970270b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Taxis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reino Unido vive un boom de apps para niños (mientras España espera)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/reino-unido-vive-apps-ninos_1_4903936.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7bf887d2-452d-4518-925d-78fb57ae0946_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reino Unido vive un boom de apps para niños (mientras España espera)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el país anglosajón se han disparado las empresas desarrolladoras de aplicaciones para niños con gran éxito. Made in Me, que vende 50.000 apps al día, ha logrado un contrato con Disney</p><p class="subtitle">En España apenas se vende este tipo de apps -sí hay descarga de gratuitas- y están muy limitadas en el contexto escolar "por la ausencia de la necesaria inversión en innovación educativa", según la Plataforma Proyecta</p></div><p class="article-text">
        Las apps para ni&ntilde;os son el nuevo petr&oacute;leo. Al menos en Reino Unido. All&iacute; no dejan de aparecer empresas creadoras de este tipo de aplicaciones que venden a los padres con un &eacute;xito abrumador. Las cifras de ventas dan v&eacute;rtigo.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, una empresa como <a href="http://www.madeinme.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Made in Me</a> ha vendido <strong>500.000 aplicaciones para libros infantiles</strong> (y algunas a siete libras), con 50.000 descargas legales al d&iacute;a. De hecho, Disney ya est&aacute; colaborando con ellos. Y <a href="http://nosycrow.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nosy Crow</a>, una compa&ntilde;&iacute;a en la que <strong>s&oacute;lo trabajan seis personas</strong> y que vende sus apps infantiles a cuatro libras, ha capitalizado casi todo el mercado sin necesidad de comercializarlas en colegios.
    </p><p class="article-text">
        Todas ellas presentaron sus productos en la pasada <a href="http://www.londonbookfair.co.uk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Feria del Libro de Londres</a>, que se ha convertido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en el gran evento de la literatura transmedia o crossmedia. Ya no son s&oacute;lo libros &ndash;ni siquiera manuales de texto- los que pueblan los pabellones, sino que estos est&aacute;n invadidos por empresas que convergen entre el mundo editorial y el videojuego, el libro infantil y la pel&iacute;cula en 3D para los m&aacute;s peque&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Los editores se pasean por stands de las firmas tecnol&oacute;gicas husmeando c&oacute;mo dar salida a <strong>un negocio que no se encuentra en sus mejores momentos</strong>. Y parece que en estas peque&ntilde;as empresas, montadas por j&oacute;venes ingenieros y asentadas en gran parte en el alternativo barrio londinense de Shoredicht &ndash;antiguo barrio obrero al que le han pasado una car&iacute;sima mano de chapa y pintura-, quieren encontrar su nuevo man&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, los n&uacute;meros que mueve el entorno digital en Reino Unido <strong>no tienen nada que ver con los de Espa&ntilde;a</strong>. En las islas, s&oacute;lo entre 2011 y 2012 la cuota de mercado de ebooks <strong>creci&oacute; en  un 69%</strong> y de los 411 millones de libras que gener&oacute; el negocio editorial, <strong>216 millones</strong> fueron por venta de libros electr&oacute;nicos. Si se desgaja el mercado, el 85,7% son libros impresos mientras que el 14,3% son ebooks; en EEUU la cifra es a&uacute;n mayor: el 76,7% son impresos y el 23,3% digitales.
    </p><p class="article-text">
        Si miramos a los aparatos de lectura, <strong>el 79% de la cuota pertenece a Kindle</strong>, seguido a gran distancia por Apple (9%) y Google (8%). Ergo, Amazon tambi&eacute;n ha conquistado al Reino Unido, seg&uacute;n los datos de <a href="http://www.theliteraryplatform.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Literary Platform</a>.
    </p><p class="article-text">
        Si echamos un vistazo a la de <a href="http://www.mcu.es/libro/docs/MC/Observatorio/pdf/Sector_Libro_2011_13_sept13.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Panor&aacute;mica la Edici&oacute;n de Libros 2013</a> en Espa&ntilde;a, entre 2008 y 2012 la producci&oacute;n de ebooks aument&oacute; un 12,9% y su cuota de mercado es hoy del 19,8%, a pesar de que su facturaci&oacute;n apenas represente el 2,9%, lo que significan 38,4 millones de euros (en 2011). Nada que ver con los m&aacute;s de 200 millones de libras que se manejan ya en Reino Unido por los libros digitales. Ergo, Espa&ntilde;a falla a la hora de generar negocio con los ebooks. 
    </p><p class="article-text">
        Los anglosajones, que parecen jugar en otra liga, han dado ahora un paso m&aacute;s all&aacute; lanz&aacute;ndose al mundo de las apps. Como dec&iacute;a Chris Book, de <a href="http://www.distimo.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Distimo</a>, una empresa para medir el ranking de otras apps, &ldquo;quiz&aacute; no sean el futuro de los ebooks, pero s&iacute; quiz&aacute; para los de no ficci&oacute;n y los c&oacute;mic&rdquo;. Para Michael Bhaskar, editor digital al frente de <a href="http://www.profilebooks.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Profile Books</a>, &ldquo;lo que ahora prima es la interactividad, es una nueva forma de lectura, una nueva experiencia, como los videojuegos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Espa&ntilde;a no es pa&iacute;s para apps (de pago)</h3><p class="article-text">
        Ahora bien, si las apps se han convertido, como dicen, en el nuevo petr&oacute;leo es porque venden. Un caso casi de anatema por estos lares, como manifiesta Fabi&aacute;n Pedrero de <a href="http://crea.me/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cream Ebooks</a>, empresa espa&ntilde;ola desarrolladora de apps y radicada en Castilla La Mancha. Seg&uacute;n &eacute;l, que tambi&eacute;n estuvo en Londres, el problema es que aqu&iacute; realizar una app es muy caro y no se comercializan.
    </p><p class="article-text">
        Desde <a href="http://www.plataformaproyecta.org/conocenos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plataforma Proyecta</a>, una iniciativa educativa de la Fundaci&oacute;n Amancio Ortega y de la Fundaci&oacute;n Santiago Rey Fern&aacute;ndez-Latorre para el fomento de la innovaci&oacute;n en la ense&ntilde;anza, creen que la principal raz&oacute;n para que apenas se utilicen las apps en el mundo de la educaci&oacute;n o estas no est&eacute;n tan integradas &ldquo;reside en la ausencia de la necesaria inversi&oacute;n en innovaci&oacute;n educativa (v&iacute;a tecnolog&iacute;a y otras); inversi&oacute;n necesaria para abordar un cambio de paradigma&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suman las limitaciones de los dispositivos por &ldquo;cuestiones de privacidad y seguridad&rdquo;. &ldquo;En los centros en los que existe un proyecto con tabletas el uso de las apps est&aacute; m&aacute;s extendido; en estos casos, los dispositivos pertenecen, o est&aacute;n bajo la responsabilidad de los centros, y en ellos el uso de apps est&aacute; generalizado en todas las materias como herramientas de aprendizaje&rdquo;, a&ntilde;aden.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, <strong>el problema no es que no existan apps para ni&ntilde;os</strong> en el mercado espa&ntilde;ol. De hecho, hay aplicaciones dise&ntilde;adas espec&iacute;ficamente para contextos educativos que est&aacute;n disponibles para todas las materias o &aacute;reas curriculares, como otras, enfocadas al p&uacute;blico en general destinadas a la producci&oacute;n, edici&oacute;n y difusi&oacute;n de contenidos multimedia en la red. La diversidad es amplia.
    </p><p class="article-text">
        Una web de referencia es <a href="http://www.appsmama.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">appsmama.es</a>, con una informaci&oacute;n muy precisa y sectorializada por edades, ya que seg&uacute;n su impulsora, Sonia Fern&aacute;ndez, tambi&eacute;n hay que tener cierto cuidado con este boom: &ldquo;Hay muchas apps con tem&aacute;tica infantil que realmente no son nada recomendables para los cr&iacute;os, pero tengo la sensaci&oacute;n de que algunos padres no se dan cuenta. Son aquellas en las que hay que construir mundos y hay que ir o bien pagando dinero o &rdquo;metiendo&ldquo; muchas horas para lograr construirlo. Estas son de lo m&aacute;s adictivas y no muy educativas. M&aacute;s de una familia se ha llevado alg&uacute;n susto a final de mes con los gastos derivados&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Son &uacute;tiles como material educativo?</h3><p class="article-text">
        De esta premisa se derivan otros interrogantes: &iquest;es &uacute;til una app como material educativo? <strong>&iquest;podemos llamar libro a las apps?</strong>  &ldquo;Es m&aacute;s un juego que en un libro, pero <strong>sigue siendo una historia, una narraci&oacute;n sin p&aacute;ginas</strong>. La pantalla ya es en s&iacute; algo diferente. Crea una interacci&oacute;n m&aacute;s din&aacute;mica y el juego anima a la lectura&rdquo;, defiende Bonnick, de Nosy Crow. Para Sonia Fern&aacute;ndez, &ldquo;ahora mismo se puede aprender de todo con una tableta, desde leer cuentos a aprender c&oacute;mo funciona el cuerpo humano, &aacute;lgebra, leer el reloj, dibujar... Los dispositivos m&oacute;viles pueden ser magn&iacute;ficas herramientas de ense&ntilde;anza en cuanto a que combinan conocimientos, imagen, sonido e interactividad y esto las hace muy atractivas para los m&aacute;s peque&ntilde;os. Solo hay que hacer una selecci&oacute;n previa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el mismo sentido se expresan desde Plataforma Proyecta: &ldquo;Una buena app potencialmente puede ser capaz de igualar la oferta de un libro; adem&aacute;s de a&ntilde;adir interacci&oacute;n y comunicaci&oacute;n remota en tiempo real al aprendizaje. Adem&aacute;s, al vencer las limitaciones del soporte f&iacute;sico, dependiendo de cada app, puede adaptarse mejor a cada usuario y dise&ntilde;ar o recibir el dise&ntilde;o de un itinerario de aprendizaje totalmente personalizado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, pese a las bondades de las aplicaciones, la cuesti&oacute;n podr&iacute;a resumirse en una frase de vodevil costumbrista: aqu&iacute; ni se invierte ni se compra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Corroto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/reino-unido-vive-apps-ninos_1_4903936.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 May 2014 16:33:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7bf887d2-452d-4518-925d-78fb57ae0946_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="96729" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7bf887d2-452d-4518-925d-78fb57ae0946_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="96729" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Reino Unido vive un boom de apps para niños (mientras España espera)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7bf887d2-452d-4518-925d-78fb57ae0946_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Reino Unido,Niños]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inevitable caída de Flappy Bird]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/inevitable-caida-flappy-bird_1_5022043.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d7c38f4-683d-43e8-9ed1-5cb7f2594de7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Flappy Bird"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con un polémico ascenso y una rápida desaparición, el videojuego  descargable Flappy Bird se convierte en un fenómeno al margen de las  superproducciones</p><p class="subtitle">Su autor, el vietnamita Dong Nguyen, lo retira por la presión de los jugadores y la fama</p><p class="subtitle">Su mecánica y popularidad se convierte en inspiración para docenas de programadores independientes</p></div><p class="article-text">
        La inmersi&oacute;n de la producci&oacute;n independiente en los monstruosos dominios de la cultura mainstream, pervirti&eacute;ndose y amplific&aacute;ndose, escapando del control e intenciones de sus creadores, suele tener consecuencias imprevisibles.
    </p><p class="article-text">
        En materia de videojuegos abundan los ejemplos: en los a&ntilde;os ochenta, Matthew Smith program&oacute; en su casa y apenas un par de noches <strong>Manic Miner</strong>, uno de los mayores &eacute;xitos del vetusto Spectrum, y que le convirti&oacute; en la primera estrella del rock de los videojuegos: jovenc&iacute;simo, multimillonario, desapareci&oacute; de la vida p&uacute;blica durante d&eacute;cadas en las que deambul&oacute; por comunas hippies de toda Europa. Pero no hay que ir tan lejos en el tiempo para encontrar otro videojuego de intenciones modestas que se convierte en un &eacute;xito de masas.
    </p><p class="article-text">
        Flappy Bird lleg&oacute; silenciosamente a las tiendas de Android y Apple el 29 de abril del a&ntilde;o pasado. Su creador, el programador indie vietnamita Dong Nguyen, hab&iacute;a dado con <strong>un concepto simple y directo como pocos</strong>: el jugador controla a un inexpresivo y regordete p&aacute;jaro que debe avanzar por un camino infinito, esquivando tuber&iacute;as id&eacute;nticas a las que punteaban los mundos digitales de Super Mario Bros. Para controlar su vuelo el jugador debe tocar la pantalla: el ave inicia as&iacute; una peque&ntilde;a remontada ascendente que no dura mucho, ya que la gravedad le hace  caer de nuevo, de forma casi inmediata.
    </p><p class="article-text">
        Eso es todo: la extrema dificultad del juego, que hace que superar las treintena de tuber&iacute;as sea un milagro, da pie a un juego inmediato, adictivo y que podr&iacute;a haber pasado sin hacer demasiado ruido por las tiendas digitales. Nos cuenta V&iacute;ctor Mart&iacute;nez, periodista especializado y redactor jefe de Anait Games, que &ldquo;da igual que sepas o no sobre juegos, o que te gusten o que sigas su actualidad, porque Flappy Bird, seguramente para desgracia de su creador, no es tanto un juego como una broma, una cu&ntilde;a para hacer memes en Twitter&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rub&eacute;n Alca&ntilde;iz, de Astute Games, tampoco parece tener una explicaci&oacute;n concreta para su fama: &ldquo;gr&aacute;ficos pixelados a lo consola de 8 bits, tuber&iacute;as a lo Mario Bros que activan &rdquo;algo&ldquo; en nuestro subconsciente, mec&aacute;nica de juego tremendamente b&aacute;sica pero adictiva como pocas, que el protagonista es un simp&aacute;tico pajarito, sonidos hipn&oacute;ticos... En fin, la respuesta no la tengo, parece ser que cada equis tiempo alguien toca una tecla (sin saberlo) que le abre las puertas del &eacute;xito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, Flappy Bird ni siquiera posee una mec&aacute;nica especialmente original: <strong>bebe de los juegos de carreras infinitas</strong> o <em>endless runners</em>, g&eacute;nero propio de dispositivos m&oacute;viles y tablets, con el que t&iacute;tulos como Canabalt, de Adam Saltsman o Jungle Run, de Imangi Studios, encontraron el &eacute;xito con mec&aacute;nicas y tratamientos gr&aacute;ficos infinitamente m&aacute;s sofisticados que los de Flappy Bird.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, poco antes de Navidad, <strong>el juego despeg&oacute;</strong>: su devastador pero magn&eacute;tico nivel de dificultad protagoniz&oacute; los primeros memes de tintes desesperados en Twitter. El juego se convirti&oacute; en un &eacute;xito a pesar de que el programador no pag&oacute; por ning&uacute;n tipo de publicidad. Algunos han se&ntilde;alado a la estrella de youtube <a href="http://www.youtube.com/user/PewDiePie" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PewDieDie</a> como uno de los responsables de la fiebre, al grabar el 27 de enero <a href="http://www.youtube.com/watch?v=lQz6xhlOt18" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un v&iacute;deo</a> que resume perfectamente la adicci&oacute;n, rabia y frustraci&oacute;n que despierta el juego en cualquier usuario. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-lQz6xhlOt18-7701', 'youtube', 'lQz6xhlOt18', document.getElementById('yt-lQz6xhlOt18-7701'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-lQz6xhlOt18-7701 src="https://www.youtube.com/embed/lQz6xhlOt18?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        A partir de aqu&iacute;, el boca a boca en Twitter arrolla las previsiones iniciales, cientos de usuarios se quejan de la elevada dificultad del juego, y confiesan una adicci&oacute;n muy poco saludable. Don Nguyen afirma <a href="http://www.theverge.com/2014/2/5/5383708/flappy-bird-revenue-50-k-per-day-dong-nguyen-interview" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una entrevista con The Verge</a> que est&aacute; ingresando alrededor de 50.000 d&oacute;lares diarios solo gracias a la publicidad que incluye el juego. Flappy Bird es gratuito, no hay una versi&oacute;n de pago sin anuncios. Don Nguyen ingresa esa cantidad gracias &uacute;nicamente a la desorbitada cantidad de descargas y los usualmente poco efectivos anuncios entre partidas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la presi&oacute;n de los jugadores se descontrola, y los varios cientos de tuits dirigi&eacute;ndose a Don Nguyen son una buena prueba de ello. &ldquo;&iexcl;Flappy Bird ha arruinado mi vida! Llevo jugando ocho horas seguidas y te juro por Dios que mis ojos est&aacute;n sangrando&rdquo; o &ldquo;Por tu culpa no tengo vida&rdquo; fueron algunos de los cientos de tuits dirigidos a Nguyen, junto con algunas propuestas de negocio por parte de las inevitables casas de p&oacute;ker online.
    </p><p class="article-text">
        La impresi&oacute;n de Don Nguyen de toda esta asfixiante interacci&oacute;n con un juego cuyas partidas duran menos de quince segundos se resume perfectamente en un mensaje del 8 de febrero en la red social: &ldquo;No odio el juego por culpa de ellos [los jugadores] sino por c&oacute;mo usan el juego. Lo est&aacute;n sobreusando&rdquo;. Incluso con m&aacute;s tino defini&oacute; el fen&oacute;meno <a href="http://www.thedailybeast.com/articles/2014/02/12/addiction-fame-how-flappy-birds-is-the-app-store-s-grunge-moment.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Leigh Alexander en The Daily Beast</a>: &ldquo;el juego se hizo popular gracias a la gente que <em>no lo pillaba</em>, aquellos que tuiteaban acerca de lo impenetrable y est&uacute;pido que era&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la presi&oacute;n puede con Nguyen, y el 8 de febrero  anuncia que va a eliminar el juego de las tiendas de Apple y Android. &ldquo;No aguanto m&aacute;s esto&rdquo;, afirma, sin dejar claro en qu&eacute; consiste exactamente &ldquo;esto&rdquo;. Durante un par de d&iacute;as, los rumores se disparan: demandas de Nintendo por plagio (que la compa&ntilde;&iacute;a japonesa se vio obligada a negar de forma oficial) o sospechas de que su popularidad no despeg&oacute; de forma limpia, sino con la ayuda de bots que descargaban el juego y mandaban a Flappy Bird a lo m&aacute;s alto de los tops de las tiendas virtuales.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, <a href="http://www.forbes.com/sites/lananhnguyen/2014/02/11/exclusive-flappy-bird-creator-dong-nguyen-says-app-gone-forever-because-it-was-an-addictive-product/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una entrevista con Forbes</a>, Nguyen intent&oacute; dejar claros los motivos de la desaparici&oacute;n del juego. &ldquo;Solo quer&iacute;a crear un juego que la gente pudiera disfrutar unos pocos minutos. Pero era demasiado adictivo&rdquo;. Nos cuenta V&iacute;ctor Mart&iacute;nez que &ldquo;lamentablemente, cualquier &eacute;xito en internet suele traer de la mano un pu&ntilde;ado de voces agresivas o negativas que, si bien no suelen ser mayores en n&uacute;mero, s&iacute; hacen m&aacute;s ruido que las positivas; ah&iacute; entran las mil y una acusaciones que se han hecho a Flappy Bird, desde que copia a Super Mario hasta que ha llegado donde est&aacute; con artes reprobables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces, s&uacute;bitamente, como siempre, Internet. El juego que recibi&oacute; rese&ntilde;as en la Apple Store como &ldquo;vender&iacute;a sin dudarlo mi alma a Satan&aacute;s a cambio de no haber descargado nunca este juego&rdquo; <strong>se gana un s&uacute;bito apoyo de la comunidad independiente</strong>, conmocionada por c&oacute;mo se ha sobredimensionado un juego inofensivo.
    </p><p class="article-text">
        Ese apoyo se cristaliza en la espectacular <a href="http://itch.io/jam/flappyjam" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Flappy Jam</a>, una convocatoria a programadores independientes para que creen juegos similares a Flappy Bird y que cumplan unas vagas reglas, como que sea &ldquo;dif&iacute;cil, casi injugable&rdquo; o que tenga &ldquo;gr&aacute;ficos inspirados (no plagiados) de los cl&aacute;sicos&rdquo;. Una celebraci&oacute;n del juego en estado puro y carente de ambiciones que era el primer Flappy Bird, y que ha generado m&aacute;s de doscientos clones hasta la fecha. Entre ellos, juegos de una complejidad muy superior al original, y consistentes por s&iacute; mismos, como las curiosidades <a href="http://flapmmo.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FlapMMO</a> (una especie de partida masiva de &ldquo;Flappy Bird&rdquo; de delicioso e inquietante resultado est&eacute;tico, ya que es posible ver simult&aacute;neamente los fantasmas de decenas de otros jugadores) o <a href="http://holdenlink.com/project/floculus-bird/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Floculus Bird</a> (una adaptaci&oacute;n del juego para el dispositivo de realidad virtual Oculus Rift). Quiz&aacute;s el mejor de todos sea <a href="http://terrycavanaghgames.com/maverickbird/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Maverick Bird</a>, una versi&oacute;n estridente y abstracta del concepto original creada por la estrella indie Terry Cavanaugh, y que mezcla la frustraci&oacute;n extrema de Flappy Bird con su propio, tambi&eacute;n dificil&iacute;simo y soberbio Super Hexagon.
    </p><p class="article-text">
        Entre las creaciones que ha generado Flappy Bird est&aacute; <a href="http://adamatomic.com/flappybalt/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Flappybalt</a>, una curiosa desviaci&oacute;n del juego de Nguyen entremezclado con la est&eacute;tica y precisi&oacute;n de Canabalt, obra de otro grande de la escena independiente, Adam Saltsman, y uno de los primeros <em>endless runners</em> a las que tanto debe Flappy Bird.
    </p><p class="article-text">
        Cuando le preguntamos por el secreto del &eacute;xito de Nguyen, Saltsman nos dice que &ldquo;la suerte es a lo que se puede echar la culpa cuando cualquier juego llega al n&uacute;mero uno, pero no creo que eso implique que llegar a lo m&aacute;s alto sea una cuesti&oacute;n &uacute;nicamente de suerte. Los juegos de la Flappy Jam demuestran que hab&iacute;a no poca calidad en el dise&ntilde;o del juego original&rdquo;. Y as&iacute; vemos c&oacute;mo, con un dise&ntilde;ador rendido a los pies de su imitador, la inevitable ca&iacute;da del rollizo p&aacute;jaro s&iacute; que sirvi&oacute; para demostrar algo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[John Tones]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/inevitable-caida-flappy-bird_1_5022043.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Feb 2014 19:36:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3d7c38f4-683d-43e8-9ed1-5cb7f2594de7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="16040" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3d7c38f4-683d-43e8-9ed1-5cb7f2594de7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="16040" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[La inevitable caída de Flappy Bird]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3d7c38f4-683d-43e8-9ed1-5cb7f2594de7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Zarzuela invita a los niños al palacio pero solo a través de Internet]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/zarzuela-invita-palacio-traves-internet_1_5122527.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f0b84ae-2387-4ba5-9fa9-2fc24212a8fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Zarzuela invita a los niños al palacio pero solo a través de Internet"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Casa Real publica en su web un área infantil para "acercar la monarquía a los niños"</p><p class="subtitle">Incluye una aplicación con juegos en los que la Casa del Rey asegura que es la "Casa de todos"</p></div><p class="article-text">
        La Casa del Rey quiere que los ni&ntilde;os conozcan a la monarqu&iacute;a y a la familia real. Para ello ha lanzado un &aacute;rea infantil en su p&aacute;gina web y una aplicaci&oacute;n para smartphones y tabletas en la que da la bienvenida al palacio a los usuarios -en principio ni&ntilde;os de entre 6 y 14 a&ntilde;os- a los que asegura est&aacute;n en su casa porque es la &ldquo;Casa de Todos&rdquo;, a pesar de que el paseo por Zarzuela tan solo ser&aacute; virtual. 
    </p><p class="article-text">
        Tras introducir el nombre y el rango de edad arranca el juego que pretende mostrar a los ni&ntilde;os el trabajo y la funcionalidad de la monarqu&iacute;a a trav&eacute;s de las estancias reales. El primer paso es elegir una puerta para responder preguntas sobre el Estado: una es el despacho del rey, en el que no se encuentra f&iacute;sicamente Juan Carlos de Borb&oacute;n; otra es el despacho del pr&iacute;ncipe Felipe -tambi&eacute;n vac&iacute;o-; y el otro la biblioteca. En cada una de las estancias el usuario tiene que superar pruebas y responder preguntas para conseguir al final un diploma -tambi&eacute;n virtual-.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los aspectos que la Casa del Rey quiere que los ni&ntilde;os conozcan es la Guardia Real para lo que ofrecen un juego para acertar hacia qu&eacute; lado se mover&aacute;n los soldados durante el desfile en la Plaza de Oriente frente al palacio. 
    </p><p class="article-text">
        La p&aacute;gina web presenta a los miembros de la familia real, aunque no hace ninguna menci&oacute;n al duque de Palma, I&ntilde;aki Urdangarin. La Casa del Rey omite al marido de la infanta Cristina, imputado por presunto desv&iacute;o de fondos p&uacute;blicos en el <a href="http://www.eldiario.es/temas/caso_noos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caso N&oacute;os</a>.
    </p><p class="article-text">
        Las hijas de los pr&iacute;ncipes tambi&eacute;n se dirigen a los ni&ntilde;os invit&aacute;ndoles a que env&iacute;en sus dibujos sobre la Corona. En ese apartado se recuerda el concurso de la Fundaci&oacute;n FIES &iquest;Qu&eacute; es un rey para ti?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5f27440-b3e3-4618-a23b-f52e109b1c57_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5f27440-b3e3-4618-a23b-f52e109b1c57_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5f27440-b3e3-4618-a23b-f52e109b1c57_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5f27440-b3e3-4618-a23b-f52e109b1c57_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5f27440-b3e3-4618-a23b-f52e109b1c57_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5f27440-b3e3-4618-a23b-f52e109b1c57_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c5f27440-b3e3-4618-a23b-f52e109b1c57_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        El esfuerzo de Zarzuela por dar a conocer a los reyes entre los m&aacute;s peque&ntilde;os tambi&eacute;n tiene como objetivos las aulas: ofrecen <a href="http://www.casareal.es/ES/AreaInfantil/Documents/Infantil/MaterialEducativo/CuadernoPrimaria_es.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">material educativo</a> para primaria y secundaria e informaci&oacute;n para los profesores sobre la Corona y las funciones del Jefe del Estado. 
    </p><p class="article-text">
        El jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno, ha sido el encargado de presentar ante un reducido n&uacute;mero de medios de comunicaci&oacute;n la nueva iniciativa de marketing. El departamento de prensa de Zarzuela ha explicado a eldiario.es que lo que denomina en el &aacute;rea infantil &ldquo;la casa de todos&rdquo; &ldquo;no tiene espacio para atender a todo el mundo&rdquo;, sino solo a un grupo de doce o quince periodistas que siempre acuden a las convocatorias de la Corona. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Castro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/turing/apps/zarzuela-invita-palacio-traves-internet_1_5122527.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Dec 2013 16:41:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2f0b84ae-2387-4ba5-9fa9-2fc24212a8fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="153995" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2f0b84ae-2387-4ba5-9fa9-2fc24212a8fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="153995" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Zarzuela invita a los niños al palacio pero solo a través de Internet]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2f0b84ae-2387-4ba5-9fa9-2fc24212a8fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Casa Real,Zarzuela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué hacer si pierdes el móvil con el WhatsApp abierto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/diario-turing/pierdo-movil-whatsapp-logueado-soluciones_1_5846696.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b28a214-2f61-49a5-b2e5-1fe5fde8569b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La compañía no ofrece canales de comunicación ágiles a los usuarios y la respuesta por email se demora más de una semana.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ocurre si pierdo mi m&oacute;vil, sin bloquear, y con una cuenta de WhatsApp asociada? La posibilidad es real y la soluci&oacute;n no es tan sencilla porque la compa&ntilde;&iacute;a no tiene un protocolo de respuesta r&aacute;pida que pueda evitar problemas al usuario. 
    </p><p class="article-text">
        Debes saber que <strong>una vez que vinculas un n&uacute;mero de tel&eacute;fono a WhatsApp, la aplicaci&oacute;n asocia terminal y n&uacute;mero de forma continua, con o sin la tarjeta SIM dentro</strong>. En realidad, lo &uacute;nico para que hace falta la tarjeta es para contestar el SMS o la llamada de confirmaci&oacute;n en el momento de verificaci&oacute;n de la cuenta. A partir de ese momento ya no ser&aacute; necesario tener el n&uacute;mero activo para utilizar este sistema de mensajer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Esto significa, por ejemplo, que podr&iacute;as dejar de tener el control sobre un tel&eacute;fono (por robo o p&eacute;rdida) con la app de WhasApp asociada a tu cuenta, aunque conserves tu tarjeta SIM. Si no est&aacute; bloqueado ni protegido, quien se haga con el tel&eacute;fono podr&iacute;a hacerse pasar por ti sin problema, escribir y mandar archivos a tus contactos. En este caso, la soluci&oacute;n m&aacute;s sencilla es volver a asociar tu n&uacute;mero a otro tel&eacute;fono lo antes posible. Al intentar lanzar la aplicaci&oacute;n en el primer terminal se pedir&aacute; realizar de nuevo la prueba de verificaci&oacute;n, y quien se lo haya quedado no podr&aacute; completarla. As&iacute; retomar&aacute;s el control de tu vida en WhatsApp.
    </p><h3 class="article-text">La espera eterna</h3><p class="article-text">
        Sin embargo, puede darse el caso de que no tengas otro tel&eacute;fono a mano para seguir ese proceso o que no quieras hacerlo. Y, adem&aacute;s, en esta situaci&oacute;n haber dado de baja la SIM no servir&iacute;a de nada. Por tanto, lo &uacute;nico que quieres es que tu cuenta de WhatsApp se desconecte, se <em>desloguee</em> del tel&eacute;fono extraviado.
    </p><p class="article-text">
        El procedimiento existe y viene recogido en la p&aacute;gina de la compa&ntilde;&iacute;a, dentro de la secci&oacute;n de <a href="http://www.whatsapp.com/faq/es/general/24460358" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preguntas frecuentes</a>. Se llama<strong> desactivaci&oacute;n de cuenta </strong>y, en teor&iacute;a, tan s&oacute;lo requiere mandar un email al equipo de soporte indicando el n&uacute;mero a dar de baja. Se informa, entonces, de que estar&aacute; desactivada durante 30 d&iacute;as y despu&eacute;s pasar&aacute; a ser borrada si no es reactivada. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/960b2d6a-898a-495d-a2f0-dd61d3ed1951_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/960b2d6a-898a-495d-a2f0-dd61d3ed1951_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/960b2d6a-898a-495d-a2f0-dd61d3ed1951_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/960b2d6a-898a-495d-a2f0-dd61d3ed1951_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/960b2d6a-898a-495d-a2f0-dd61d3ed1951_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/960b2d6a-898a-495d-a2f0-dd61d3ed1951_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/960b2d6a-898a-495d-a2f0-dd61d3ed1951_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        El gran problema es lograr que presten atenci&oacute;n a tu problema. Tras enviar el email, que puede hacerse en castellano, pasan varios d&iacute;as hasta que los trabajadores de WhatsApp consideran tu caso. Primero, el servicio autom&aacute;tico te enviar&aacute; un email record&aacute;ndote que en preguntas frecuentes est&aacute;n ya resueltas multitud de dudas. Varios d&iacute;as m&aacute;s tarde llegar&aacute; otro email parecido, tambi&eacute;n de respuesta autom&aacute;tica, que adem&aacute;s incluye algunas preguntas concretas sobre tu tel&eacute;fono que son completamente in&uacute;tiles para problemas como este, pero que te ves obligado a responder para que tu petici&oacute;n no sea ignorada.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, s&iacute;, tras responder ese email,<strong> una semana m&aacute;s tarde</strong> alguien del servicio de soporte desactivar&aacute; tu cuenta de usuario. Por fin, <strong>tras m&aacute;s de una semana con tu cuenta en manos de cualquiera</strong> &#65279;&#65279;y&#65279;&#65279;, por tanto, <strong>tambi&eacute;n tu vida personal</strong>,  WhatsApp realiza su labor de tramitar una baja, un proceso mucho m&aacute;s  complicado que el de gestionar un alta. Es cierto que hab&iacute;a otras formas  de suavizar el problema, como bloquear el tel&eacute;fono con contrase&ntilde;a o  registrarse en otro dispositivo para forzar el cierre de sesi&oacute;n del  original, pero eso no exime a la empresa de ofrecer un servicio de  respuesta r&aacute;pida ante un problema de privacidad como este.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Figueroa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/diario-turing/pierdo-movil-whatsapp-logueado-soluciones_1_5846696.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Oct 2013 19:03:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9b28a214-2f61-49a5-b2e5-1fe5fde8569b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="37283" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9b28a214-2f61-49a5-b2e5-1fe5fde8569b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="37283" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Qué hacer si pierdes el móvil con el WhatsApp abierto]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9b28a214-2f61-49a5-b2e5-1fe5fde8569b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Whatsapp,Smartphones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aplicaciones con OTR: el protocolo para cifrar las conversaciones en chat]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/diario-turing/apps-aseguran-privacidad-conversaciones_1_5819076.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9563e1d-63c6-4031-923c-913bdfe06570_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Chat"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ante fallos de seguridad como el bug de GTalk y Hangouts, proponemos aplicaciones que proporcionan confidencialidad en tus conversaciones con el protocolo OTR</p><p class="subtitle">Off The Record -OTR- es un protocolo de seguridad que cifra todos los mensajes, independientemente de la plataforma de mensajería instantánea que se utilice</p></div><p class="article-text">
        El <a href="http://www.eldiario.es/turing/bug-Gtalk-desvia-mensajes-cuentas_0_179532213.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fallo de seguridad por parte de las mensajer&iacute;as de Google como Gtalk</a> o Hangouts provoc&oacute; que el jueves pasado las conversaciones privadas entre dos usuarios acabaran siendo enviadas a un tercero. Como pudimos comprobar en eldiario.es, en algunos de los casos los destinatarios fueron m&uacute;ltiples. La pesadilla de cualquiera que maneje informaci&oacute;n confidencial, profesional o personal, es que esos mensajes enviados no lleguen a su destinatario y acaben en manos ajenas. 
    </p><p class="article-text">
        Para evitar esa intromisi&oacute;n y asegurar las comunicaciones (aunque lleguen a un destinatario err&oacute;neo), existe un protocolo para ciertas aplicaciones que te garantiza el cifrado de tus conversaciones. <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Off-the-Record_Messaging" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OTR</a>, de nombre period&iacute;stico (Off <em>the record</em>), es una herramienta que protege la informaci&oacute;n, independientemente de la plataforma de mensajer&iacute;a instant&aacute;nea que se utilice, de modo que nadie podr&aacute; leer los mensajes enviados bajo este protocolo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se instala OTR, todos los mensajes sufren una codificaci&oacute;n muy rigurosa, ya que utiliza una combinaci&oacute;n de diferentes m&eacute;todos para protegerlos. El mensaje est&aacute; cifrado desde el momento en el que el emisor lo env&iacute;a y se descifra &uacute;nica y exclusivamente cuando llega al receptor. No importa cu&aacute;ntos servidores se utilicen para llevar el mensaje desde tu dispositivo hasta tu contacto. OTR utiliza unas claves de codificaci&oacute;n/descifrado que se generan cuando se necesitan y se desechan despu&eacute;s de su uso. Cuando se termina la charla encriptada, incluso para las personas que han participado en ella, ser&aacute; imposible releer esos mensajes. Esto puede parecer un inconveniente, pero de hecho significa que la privacidad de la conversaci&oacute;n est&aacute; verdaderamente protegida.
    </p><p class="article-text">
        Una condici&oacute;n <em>sine qua non</em> es que para poder hacer uso del protocolo OTR es necesario que la persona con la que se intercambia los mensajes cifrados tambi&eacute;n lo tenga instalado aunque, en ese caso, la propia app enviar&iacute;a autom&aacute;ticamente un mensaje explicando c&oacute;mo se puede obtener el complemento OTR.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n te sugerimos cuatro aplicaciones para m&oacute;vil, preocupadas por la seguridad y el cifrado de las comunicaciones, que soportan OTR.
    </p><h3 class="article-text">Gibberbot</h3><p class="article-text">
        <a href="https://guardianproject.info/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Guardian Proyect</a> propone <a href="https://play.google.com/store/apps/details?id=info.guardianproject.otr.app.im&amp;hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gibberbot</a>, una app de m&oacute;vil de mensajer&iacute;a instant&aacute;nea <a href="http://www.eldiario.es/buscador/?text=open%20source" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">open source</a> para Android, compatible con OTR. Gibberbot permite el uso de <a href="https://guardianproject.info/apps/orbot/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Orbot</a> &ndash;una aplicaci&oacute;n proxy gratuita&ndash; para enrutar los chats por la <a href="http://www.eldiario.es/turing/Tor-red-segura-quieren-bloquear_0_124587910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">red Tor</a>, permitiendo saltarse la censura aplicada a determinados ciudadanos en distintos pa&iacute;ses. Compatible tambi&eacute;n con cualquier servicio de chat que utiliza el protocolo Jabber o XMPP, como Google GTalk o Jabber.org. Tambi&eacute;n para WhatsApp, WeChat o LINE.
    </p><p class="article-text">
        Gibberbot solo funciona si su interlocutor utiliza la misma aplicaci&oacute;n o programa compatibles, por lo que debe asegurarse de que sus contactos est&aacute;n con Gibberbot para m&oacute;viles o Adium o <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pidgin_%28software%29" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pidgin</a> para el escritorio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51ba3811-8348-4653-b92e-d70545e1cafc_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51ba3811-8348-4653-b92e-d70545e1cafc_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51ba3811-8348-4653-b92e-d70545e1cafc_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51ba3811-8348-4653-b92e-d70545e1cafc_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51ba3811-8348-4653-b92e-d70545e1cafc_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51ba3811-8348-4653-b92e-d70545e1cafc_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/51ba3811-8348-4653-b92e-d70545e1cafc_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">Adium</h3><p class="article-text">
        Es una aplicaci&oacute;n de mensajer&iacute;a instant&aacute;nea para Mac OS X que puede conectarse a las redes de AIM, MSN, Jabber, Yahoo, Gtalk, entre otras. <a href="https://adium.im/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adium</a> es un programa de c&oacute;digo abierto que soporta m&uacute;ltiples  protocolos, principalmente a trav&eacute;s de la biblioteca <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Libpurple" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">libpurple</a> (biblioteca para la programaci&oacute;n de software de mensajer&iacute;a instant&aacute;nea).
    </p><p class="article-text">
        Adium se puede configurar y admite plugins, por lo que es muy f&aacute;cil darle un nuevo aspecto o a&ntilde;adirle funciones. Aunque no tiene soporte de audio ni de v&iacute;deo. A pesar de ello, la ventaja sin duda de esta aplicaci&oacute;n, aparte de la privacidad que ofrece mediante el protocolo OTR, es que puede agrupar todas las cuentas de mensajer&iacute;a en una sola aplicaci&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-CQWWWYKgyxU-7632', 'youtube', 'CQWWWYKgyxU', document.getElementById('yt-CQWWWYKgyxU-7632'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-CQWWWYKgyxU-7632 src="https://www.youtube.com/embed/CQWWWYKgyxU?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h3 class="article-text">TextSecure</h3><p class="article-text">
        <a href="https://play.google.com/store/apps/details?id=org.thoughtcrime.securesms" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TextSecure</a>, para plataformas m&oacute;viles de Android, es gratuita y de c&oacute;digo abierto. Se trata de una aplicaci&oacute;n que asegura privacidad para aquellos que env&iacute;an SMS o MMS. Cifra los mensajes cortos con una contrase&ntilde;a; al encriptarlos, estos permanecen seguros incluso si el m&oacute;vil es robado o se pierde. En lugar de simplemente pretender ocultar sus textos al ponerlos en otro lugar, TextSecure usa criptograf&iacute;a para garantizar la seguridad. Compatible con WhatsApp.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el uso de <a href="https://whispersystems.org/#encrypted_texts" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta aplicaci&oacute;n</a> previene que otros puedan acceder al contenido de  tus mensajes, no esconder&aacute; el hecho de que est&aacute;s enviando mensajes  y tampoco su destino, pero s&iacute; que nadie podr&aacute; leerlos. Una vez instalada Textsecure en tu dispositivo le enviar&aacute; un mensaje al receptor/a, y la aplicaci&oacute;n TextSecure de &eacute;ste/a responder&aacute; autom&aacute;ticamente con un mensaje establecimiendo la conexi&oacute;n segura. Este proceso deber&aacute; realizarse una &uacute;nica vez para cada n&uacute;mero de tel&eacute;fono o contacto. Una vez establecida esa conexi&oacute;n, un icono en forma de candado aparecer&aacute; en la esquina superior izquierda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9426aba-0779-4a55-b767-39c8080443ef_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9426aba-0779-4a55-b767-39c8080443ef_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9426aba-0779-4a55-b767-39c8080443ef_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9426aba-0779-4a55-b767-39c8080443ef_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9426aba-0779-4a55-b767-39c8080443ef_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9426aba-0779-4a55-b767-39c8080443ef_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e9426aba-0779-4a55-b767-39c8080443ef_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">IM+</h3><p class="article-text">
        App de mensajer&iacute;a instantant&aacute;nea para m&oacute;viles y tablets Android. Con <a href="https://play.google.com/store/apps/details?id=de.shapeservices.impluslite&amp;hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IM+</a> se puede chatear a trav&eacute;s de varias plataformas,  utilizando Skype, Facebook, Gtalk, Jabber, y otras cuentas al mismo tiempo y en  la misma ventana. Los usuarios de dispositivos m&oacute;viles pueden poner en marcha el sistema OTR tambi&eacute;n en las aplicaciones de <a href="http://www.shape.ag/en/index.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IM+ o IM+ Pro</a>. Disponible para IPhone, Ipad, Java Phones, Windows Phone y Blackberrry. Utilizar IM+ y OTR es como mantener una conversaci&oacute;n privada en un lugar  donde nadie, excepto tu interlocutor, puede verte u o&iacute;rte.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c64daa8-cf71-4535-b7b2-7e1db0a56a3a_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c64daa8-cf71-4535-b7b2-7e1db0a56a3a_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c64daa8-cf71-4535-b7b2-7e1db0a56a3a_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c64daa8-cf71-4535-b7b2-7e1db0a56a3a_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c64daa8-cf71-4535-b7b2-7e1db0a56a3a_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c64daa8-cf71-4535-b7b2-7e1db0a56a3a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2c64daa8-cf71-4535-b7b2-7e1db0a56a3a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Las cuatro aplicaciones son f&aacute;ciles de instalar y su uso y funcionalidad no entra&ntilde;a mayor complicaci&oacute;n. La configuraci&oacute;n en los cuatro ejemplos es sencilla y no es dif&iacute;cil encontrar videotutoriales que te ayuden en el proceso. Lo destacable en el caso de Gibberbor y TextSecure es que ambas son compatibles con una aplicaci&oacute;n de mensajer&iacute;a instant&aacute;nea tan masiva como es WhatsApp. 
    </p><p class="article-text">
        Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/phoosh/484715905/in/photostream/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">phoosh</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maite Garrido Courel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/diario-turing/apps-aseguran-privacidad-conversaciones_1_5819076.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Oct 2013 18:27:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b9563e1d-63c6-4031-923c-913bdfe06570_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="54637" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b9563e1d-63c6-4031-923c-913bdfe06570_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="54637" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Aplicaciones con OTR: el protocolo para cifrar las conversaciones en chat]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b9563e1d-63c6-4031-923c-913bdfe06570_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un fallo de seguridad de Gtalk desvía mensajes a contactos equivocados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/diario-turing/bug-gtalk-desvia-mensajes-cuentas_1_5817392.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78ac598a-f78b-4d81-9b33-8b55fa1e6220_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Gtalk "></p><p class="article-text">
        Hoy muchos usuarios de Gtalk, el popular sistema de mensajer&iacute;a de Google, est&aacute;n reportando un bug que ocasiona que mensajes v&iacute;a chat enviados a unos destinatarios lleguen a otros. El fallo ha comenzado a reportarse apenas esta ma&ntilde;ana y aparentemente  tambi&eacute;n afecta a Google Hangouts, adem&aacute;s de la versi&oacute;n tradicional del  chat de Gmail.
    </p><p class="article-text">
        En algunos de los casos los destinatarios son m&uacute;ltiples. Yo he podido comprobarlo de primera mano cuando he recibido el mensaje que un compa&ntilde;ero de redacci&oacute;n envi&oacute; a otro, directamente en mi chat: 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d8fbcf9-e740-470a-8482-b685974f0ecf_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d8fbcf9-e740-470a-8482-b685974f0ecf_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d8fbcf9-e740-470a-8482-b685974f0ecf_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d8fbcf9-e740-470a-8482-b685974f0ecf_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d8fbcf9-e740-470a-8482-b685974f0ecf_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d8fbcf9-e740-470a-8482-b685974f0ecf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6d8fbcf9-e740-470a-8482-b685974f0ecf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
         En la ventana de su chat podemos ver que esta l&iacute;nea se la hab&iacute;a mandado a otro compa&ntilde;ero y sin embargo tambi&eacute;n hab&iacute;a llegado a mi chat. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5884fc0-091c-4e32-8475-ccc06951aa1b_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5884fc0-091c-4e32-8475-ccc06951aa1b_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5884fc0-091c-4e32-8475-ccc06951aa1b_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5884fc0-091c-4e32-8475-ccc06951aa1b_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5884fc0-091c-4e32-8475-ccc06951aa1b_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5884fc0-091c-4e32-8475-ccc06951aa1b_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b5884fc0-091c-4e32-8475-ccc06951aa1b_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        A su vez otra compa&ntilde;era nos avisaba que esta conversaci&oacute;n entre Aitor y yo hab&iacute;a llegado a su chat. 
    </p><p class="article-text">
        Los casos se van sumando al <a href="http://productforums.google.com/forum/#!category-topic/chat/i-found-a-bug/GhfsQw3qIAo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">foro de soporte de Google</a>, aunque por el momento y en al minuto de publicar esto el <a href="http://www.google.com/appsstatus#hl=es&amp;v=status&amp;ts=1380184990177" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Apps Status Dashboard de Google</a> no muestra una incidencia con el servicio. Estaremos actualizando si hay novedades. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Actualizaci&oacute;n 11.38</strong>: Google confirma a algunos medios, como <a href="http://es.gizmodo.com/un-fallo-en-google-hangouts-y-gtalk-envia-mensajes-a-co-1398860370" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gizmodo</a> y <a href="http://techcrunch.com/2013/09/26/google-hangouts-and-google-talk-bug-resulting-in-messages-going-out-to-the-wrong-recipients/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TechCrunch</a> que est&aacute;n investigando los problemas y el servicio aparece como <a href="http://www.google.com/appsstatus#hl=en&amp;v=issue&amp;ts=1380207599000&amp;sid=3&amp;iid=2115900d3a8ac9a969139e5db5f60052" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">interrumpido</a> en el Apps Status Dashboard. El breve comunicado dice lo siguiente: 
    </p><h3 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo comprobar si se han enviado chats a otra persona? </h3><p class="article-text">
        En el men&uacute; de la derecha de tu email, en el apartado de Chats puedes ver las conversaciones que has tenido con tus contactos. (Si no lo ves en el primer vistazo, puedes pulsar &ldquo;M&aacute;s&rdquo; para desplegar m&aacute;s opciones). All&iacute; compruebas los chats que se han enviado y a qui&eacute;n, aunque con este m&eacute;todo algunos de los chats reenviados a terceros no se ven en algunos casos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marilín Gonzalo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/diario-turing/bug-gtalk-desvia-mensajes-cuentas_1_5817392.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Sep 2013 09:27:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/78ac598a-f78b-4d81-9b33-8b55fa1e6220_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="36668" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/78ac598a-f78b-4d81-9b33-8b55fa1e6220_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="36668" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Un fallo de seguridad de Gtalk desvía mensajes a contactos equivocados]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/78ac598a-f78b-4d81-9b33-8b55fa1e6220_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres aplicaciones imprescindibles para el periodismo móvil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/diario-turing/app-hace-periodistas_1_5802639.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93a84a2c-823e-4a89-8407-9d4fc537e3fd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Martin Fisch"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuevas aplicaciones para móviles, como la reciente StoryMaker, surgen para facilitar el trabajo online a periodistas y a ciudadanos, donde la línea que los separa se hace cada vez más difusa.</p></div><p class="article-text">
        <a href="http://blog.qmee.com/qmee-online-in-60-seconds/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cada 60 segundos</a> se generan en internet 278.000 tuits, 72 horas de v&iacute;deo son subidas a YouTube, 20 millones de fotos a Flickr y 41.000 nuevos contenidos son compartidos en Facebook. Son solo una peque&ntilde;a muestra para confirmar lo que ya sab&iacute;amos. Cantidades ingentes de informaci&oacute;n de producen al minuto en internet. C&oacute;mo procesar, seleccionar, reproducir y producir nuevos contenidos dependen del usuario y de las herramientas con las que cuente. Es lo que se conoce con el nombre de <a href="http://thecontentcurators.wikispaces.com/%C2%BFqu%C3%A9+es+un+content+curator%3F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">curaci&oacute;n de contenidos</a>, (del ingl&eacute;s <em>content curation</em>) algo que siempre ha existido en los medios de comunicaci&oacute;n tradicionales y que consiste en filtrar, agrupar y compartir toda la informaci&oacute;n proveniente de estas fuentes para quedarse con la mejor, la m&aacute;s completa y la que m&aacute;s puede interesar al usuario. Adem&aacute;s de la que cada uno genere por cuenta propia.
    </p><h3 class="article-text">Storify</h3><p class="article-text">
        En este sentido, existen aplicaciones que facilitan el trabajo para quien ejerce el llamado periodismo ciudadano, de forma aficionada o profesional. <a href="https://storify.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Storify</a> es una de ellas. Comprada el pasado martes por la <a href="http://eleconomista.com.mx/tecnociencia/2013/09/10/livefyre-aquiere-storify" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plataforma Livefyre</a>, Storify es una <em>startup</em> fundada en 2010 que permite crear historias a partir de mensajes en redes sociales. Desde ella es posible componer narraciones tomando informaci&oacute;n de Twitter, Facebook, Instagram y YouTube y est&aacute; considerada, seg&uacute;n el director de Livefyre, como un instrumento esencial para periodistas y editores.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-ZR305mwfreY-1143', 'youtube', 'ZR305mwfreY', document.getElementById('yt-ZR305mwfreY-1143'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-ZR305mwfreY-1143 src="https://www.youtube.com/embed/ZR305mwfreY?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h3 class="article-text">StoryMaker: el hacedor de historias</h3><p class="article-text">
        Aunque la novedad en cuanto a crear tu propia historia en v&iacute;deo se lanz&oacute; a principios de septiembre para Android.  <a href="https://play.google.com/store/apps/details?id=info.guardianproject.mrapp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">StoryMaker</a> es la nueva aplicaci&oacute;n de c&oacute;digo abierto que, como anunciaban en su web, tienen la aspiraci&oacute;n de &ldquo;ayudar a los periodistas ciudadanos de todo el mundo a crear f&aacute;cilmente <a href="http://www.journalism.co.uk/news/storymaker-android-app-guide-video-creation/s2/a553962/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">historias en v&iacute;deo y para despu&eacute;s compartirlas con seguridad</a>&rdquo;. La app proporciona una gu&iacute;a interactiva de formaci&oacute;n, tutoriales y plantillas para aquellos que no est&eacute;n familiarizados con la edici&oacute;n en v&iacute;deo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-8ysdt7-r5TA-7583', 'youtube', '8ysdt7-r5TA', document.getElementById('yt-8ysdt7-r5TA-7583'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-8ysdt7-r5TA-7583 src="https://www.youtube.com/embed/8ysdt7-r5TA?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        The Guardian Project es quien tendr&aacute; la versi&oacute;n beta de esta aplicaci&oacute;n aunque el servicio ha sido desarrollado y apoyado por <a href="http://storymaker.cc/about/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">varias organizaciones</a>. StoryMaker tiene tambi&eacute;n un sistema de publicaci&oacute;n anticensura,<a href="http://www.eldiario.es/buscador/?text=Red+Tor" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Tor</a>, que permite utilizar este sistema a los activistas que trabajan en lugares de conflicto, al permitir subir contenido de forma an&oacute;nima. La herramienta permite, por ejemplo, grabar y editar entrevistas, tomar  im&aacute;genes y crear un peque&ntilde;o clip informativo con voz en off, para luego  subirlo a Youtube o a la plataforma de StoryMaker
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d187c147-d4a6-46a0-872a-30a6c89f0ed7_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d187c147-d4a6-46a0-872a-30a6c89f0ed7_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d187c147-d4a6-46a0-872a-30a6c89f0ed7_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d187c147-d4a6-46a0-872a-30a6c89f0ed7_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d187c147-d4a6-46a0-872a-30a6c89f0ed7_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d187c147-d4a6-46a0-872a-30a6c89f0ed7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d187c147-d4a6-46a0-872a-30a6c89f0ed7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <a href="http://www.rodera.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.rodera.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ilustraci&oacute;n: Ernesto Rodera</a>
    </p><h3 class="article-text">Bambuser: streaming f&aacute;cil</h3><p class="article-text">
        Otra de las apps que facilita la labor del periodista ya surgi&oacute; hace unos a&ntilde;os -en 2007-, y no ha parado de crecer desde entonces. <a href="http://bambuser.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bambuser</a> se populariz&oacute; con las protestas de la Primavera &Aacute;rabe en pa&iacute;ses como Egipto y Siria. A trav&eacute;s de Bambuser nos llegaron im&aacute;genes del <a href="http://blog.bambuser.com/2012/06/bambuser-user-homslive-broadcast-live.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bombardeo de la ciudad de Homs</a> y por ello fue bloqueado por el gobierno. Es una herramienta f&aacute;cil de usar que permite registrar tu cuenta de Twitter y Facebook y configurar opciones para publicar enlaces a los v&iacute;deos autom&aacute;ticamente. Est&aacute; disponibe para iPhone y Android, entre otras plataformas.
    </p><h3 class="article-text">Las apps y el periodismo m&oacute;vil</h3><p class="article-text">
        El desarrollo de estas aplicaciones da buena cuenta del auge del <a href="http://www.eldiario.es/turing/pirateria-Youtube-TV-television_0_144536446.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">periodismo ciudadano</a> y de la importancia de los dispositivos m&oacute;viles y de las redes sociales  para llevarlo a cabo. La informaci&oacute;n se ha democratizado, y aunque  voces cr&iacute;ticas surgen cuestionando la veracidad de este <a href="http://www.eldiario.es/economia/periodismo-ciudadano-compatible-rigor-prensa_0_154685204.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">periodismo ciudadano</a>,  lo cierto es que cada vez m&aacute;s nos llega informaci&oacute;n a trav&eacute;s de  personas que no tienen el t&iacute;tulo de periodistas pero que ofrecen una  informaci&oacute;n fiable.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ciudadan&iacute;a est&aacute; empezando a  sustituir a los periodistas. Si tienes conocimiento de algo y lo quieres  transmitir no hace falta pasar por un gur&uacute; que tiene el t&iacute;tulo de  periodismo y que es el &uacute;nico que est&aacute; autorizado a informar&rdquo;, afirmaba  Pedro Navarro, periodista y profesor de posgrado en la Facultad de  Ciencias de la Informaci&oacute;n de la Universidad Complutense de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/marfis75/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Martin Fisch</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maite Garrido Courel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/diario-turing/app-hace-periodistas_1_5802639.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Sep 2013 17:39:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/93a84a2c-823e-4a89-8407-9d4fc537e3fd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="127623" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/93a84a2c-823e-4a89-8407-9d4fc537e3fd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="127623" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Tres aplicaciones imprescindibles para el periodismo móvil]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/93a84a2c-823e-4a89-8407-9d4fc537e3fd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Android,iOS]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo cifrar tu correo de Gmail sin complicaciones con Mailvelope]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/diario-turing/como-cifrar-email-criptografia-gmail-mailvelope_1_5753137.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a3886e5-7a3b-4357-b4b1-9377d58e1544_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Padlock - Brenda Clarke "></p><p class="article-text">
        Tras las informaciones que han ido conoci&eacute;ndose sobre el alcance de la NSA y las escuchas a ciudadanos de cualquier pa&iacute;s, quienes usamos el correo electr&oacute;nico a diario no podemos evitar preguntarnos si deber&iacute;amos tener alg&uacute;n m&eacute;todo de cifrado para proteger nuestras comunicaciones. 
    </p><p class="article-text">
        A decir verdad, viendo el estado de vigilancia al que estamos expuestos, la respuesta m&aacute;s sensata deber&iacute;a ser &ldquo;&iquest;pero, no cifras ya tus comunicaciones?&rdquo;. Y si hablamos de periodistas o profesionales que trabajan con la informaci&oacute;n, tener un sistema de cifrado que proteja tanto los datos de tus fuentes como tus propios correos es absolutamente imprescindible.
    </p><p class="article-text">
        Los que usamos Gmail aceptamos a rega&ntilde;adientes que escanee permanentemente nuestros emails a cambio de  un servicio gratuito y en la nube, incomparable en t&eacute;rminos de calidad, pero eso no tiene por qu&eacute; ser excusa para abandonar nuestra privacidad. <a href="http://www.mailvelope.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mailvelope</a> es una extensi&oacute;n gratuita que permite cifrar con PGP usando los servicios de Gmail, Yahoo, Outlook y otros. El proceso para usarlo no es complicado pero es &uacute;til entender algunos conceptos.
    </p><p class="article-text">
        PGP es un programa que sirve para proteger contenido distribuido a trav&eacute;s de internet mediante el uso de criptograf&iacute;a, y para Mailvelope utiliza criptograf&iacute;a asim&eacute;trica o de clave p&uacute;blica.
    </p><h3 class="article-text">Qu&eacute; es la criptograf&iacute;a de clave p&uacute;blica</h3><p class="article-text">
        Cuando hablamos de cifrar, se supone que quien env&iacute;a y quien recibe el mensaje comparten una clave para cifrar y descifrar. Este es el m&eacute;todo tradicional, que es el sim&eacute;trico: ambos extremos conocen esa clave (<em>shared key</em>), -como la del wifi- y esa es la que se usa. El problema de este m&eacute;todo es que ambos extremos tienen que pasarse la clave en alg&uacute;n momento, con las complicaciones que eso supone (pasar por canales separados y asegurarse de que nadie la sabe). 
    </p><p class="article-text">
        Por eso se buscaron m&eacute;todos alternativos y as&iacute; surgi&oacute; el cifrado de clave p&uacute;blica, que consiste en que una persona genera dos claves, una privada y una p&uacute;blica. La p&uacute;blica es, como su nombre lo indica, p&uacute;blica. De hecho debe ser publicada para que cualquiera pueda usarla para cifrar un mensaje que va a enviarte. Pero ese mensaje s&oacute;lo puede ser descifrado con la clave privada asociada, que obviamente es la que tiene el receptor.
    </p><h3 class="article-text">C&oacute;mo instalar y configurar Mailvelope</h3><p class="article-text">
        Mailvelope es muy simple de usar, es un plugin de Chrome que se instala en un minuto y hace obsoletas tus excusas para no empezar a usarlo ya mismo. Estos son los pasos: 
    </p><p class="article-text">
        1. Instalar <a href="https://chrome.google.com/webstore/detail/mailvelope/kajibbejlbohfaggdiogboambcijhkke?hl=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mailvelope en Chrome</a>. 
    </p><p class="article-text">
        2. Configurar Mailvelope desde el navegador.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebc71500-3331-469f-b279-2790db748e7d_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebc71500-3331-469f-b279-2790db748e7d_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebc71500-3331-469f-b279-2790db748e7d_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebc71500-3331-469f-b279-2790db748e7d_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebc71500-3331-469f-b279-2790db748e7d_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebc71500-3331-469f-b279-2790db748e7d_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ebc71500-3331-469f-b279-2790db748e7d_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        3. Ir a <strong>Options</strong> &amp;gt; <strong>Generate Key</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3fd50470-5a76-4fb7-bcad-cb83629d3dd5_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3fd50470-5a76-4fb7-bcad-cb83629d3dd5_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3fd50470-5a76-4fb7-bcad-cb83629d3dd5_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3fd50470-5a76-4fb7-bcad-cb83629d3dd5_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3fd50470-5a76-4fb7-bcad-cb83629d3dd5_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3fd50470-5a76-4fb7-bcad-cb83629d3dd5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3fd50470-5a76-4fb7-bcad-cb83629d3dd5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        All&iacute; completar con tus datos: nombre, email, encryption method (dejar RSA 4096, lo m&aacute;s seguro). Completar con una <em>passphrase</em> (una contrase&ntilde;a). 
    </p><p class="article-text">
        4. Una vez que tengas tu clave p&uacute;blica, tienes que compartirla con cualquiera que quiera enviarte un mensaje cifrado. Para eso ve a <strong>Display Keys</strong> &amp;gt; En <strong>Export</strong>, despliega el men&uacute; y selecciona <strong>Display Public Key</strong>. Puedes crear un archivo de texto para envi&aacute;rselo a quien quieras, o puedes copiar y pegar el texto en tu blog. Yo lo tengo en mi secci&oacute;n de contacto, por ejemplo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a30111e4-7f0e-4237-9c20-b23a52584898_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a30111e4-7f0e-4237-9c20-b23a52584898_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a30111e4-7f0e-4237-9c20-b23a52584898_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a30111e4-7f0e-4237-9c20-b23a52584898_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a30111e4-7f0e-4237-9c20-b23a52584898_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a30111e4-7f0e-4237-9c20-b23a52584898_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a30111e4-7f0e-4237-9c20-b23a52584898_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        5. Para enviar un mensaje cifrado a alguien, tienes que tener su clave p&uacute;blica. P&iacute;desela o mira si la tiene publicada en alg&uacute;n sitio. Una vez que la tengas, ve a <strong>Import Key</strong>, y pega la clave en el recuadro, luego click en <strong>Submit</strong>. Con esto ya tienes configurado Mailvelope.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/58c5d1e8-16d6-4701-adbc-aaff386800b9_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/58c5d1e8-16d6-4701-adbc-aaff386800b9_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/58c5d1e8-16d6-4701-adbc-aaff386800b9_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/58c5d1e8-16d6-4701-adbc-aaff386800b9_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/58c5d1e8-16d6-4701-adbc-aaff386800b9_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/58c5d1e8-16d6-4701-adbc-aaff386800b9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/58c5d1e8-16d6-4701-adbc-aaff386800b9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">C&oacute;mo enviar un mensaje cifrado</h3><p class="article-text">
        En Gmail, despu&eacute;s de redactar de modo normal el mensaje, arriba a la derecha de tu mensaje aparecer&aacute; un &iacute;cono de un candado, siempre que tengas activado y configurado Mailvelope. 
    </p><p class="article-text">
        Para cifrar el mensaje, una vez escrito, haciendo click en ese &iacute;cono se abrir&aacute; una ventana donde deber&aacute;s especificar el destinatario de tu mensaje.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b6a8de3-486d-415e-b1d2-63c83439f07d_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b6a8de3-486d-415e-b1d2-63c83439f07d_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b6a8de3-486d-415e-b1d2-63c83439f07d_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b6a8de3-486d-415e-b1d2-63c83439f07d_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b6a8de3-486d-415e-b1d2-63c83439f07d_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b6a8de3-486d-415e-b1d2-63c83439f07d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2b6a8de3-486d-415e-b1d2-63c83439f07d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Es aqu&iacute; donde aparecen los destinatarios de los que hayas a&ntilde;adido su clave p&uacute;blica. Tambi&eacute;n te agregas a t&iacute; mismo (algo que puedes configurar para que aparezca por defecto) para que puedas leer los mensajes enviados en tu email. 
    </p><p class="article-text">
        El mensaje que recibes cifrado se ve as&iacute;:
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b96a5e39-6ef9-453e-aed7-91e55f225c1e_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b96a5e39-6ef9-453e-aed7-91e55f225c1e_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b96a5e39-6ef9-453e-aed7-91e55f225c1e_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b96a5e39-6ef9-453e-aed7-91e55f225c1e_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b96a5e39-6ef9-453e-aed7-91e55f225c1e_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b96a5e39-6ef9-453e-aed7-91e55f225c1e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b96a5e39-6ef9-453e-aed7-91e55f225c1e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Para abrirlo, haces click en el candado y se abre una ventana que te pide tu contrase&ntilde;a, una vez puesta te muestra el mensaje descifrado.
    </p><p class="article-text">
        Enviar un email cifrado con Mailvelope lleva un par m&aacute;s de clicks que un email normal y requiere que tengas la clave p&uacute;blica de la persona a la que env&iacute;as el email, pero a&uacute;n as&iacute; sirve para enviar aquellos emails que contienen informaci&oacute;n sensible. Nunca sabes cu&aacute;ndo puede ser necesario.
    </p><p class="article-text">
        [Actualizaci&oacute;n: Hay un plugin de Firefox en desarrollo, como me comentan en <a href="http://www.meneame.net/story/como-cifrar-tu-correo-gmail-sin-complicaciones-mailvelope#c-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Men&eacute;ame</a>.]
    </p><p class="article-text">
        Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/brenda-starr/4498078166/in/photostream/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brenda Clarke</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marilín Gonzalo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/diario-turing/como-cifrar-email-criptografia-gmail-mailvelope_1_5753137.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jul 2013 10:43:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0a3886e5-7a3b-4357-b4b1-9377d58e1544_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="194366" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0a3886e5-7a3b-4357-b4b1-9377d58e1544_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="194366" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Cómo cifrar tu correo de Gmail sin complicaciones con Mailvelope]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0a3886e5-7a3b-4357-b4b1-9377d58e1544_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Criptografía,Gmail]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo componer música con un iPad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/diario-turing/componer-musica-ipad_1_5748845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df3db8c9-dd95-4329-8486-361716d9b608_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo componer música con un iPad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El grupo español M A J E S T A D ofrece por primera vez un concierto en España con aplicaciones para las tabletas.</p><p class="subtitle">En 2010, Damon Albarn ya utilizó la app Funkbox para la elaboración del disco The Fall.</p><p class="subtitle">Entre las ventajas de las tabletas se encuentra la posibilidad de combinar diferentes instrumentos y ritmos; entre los inconvenientes, el lapso de tiempo entre la presión de los botones y la salida del sonido.</p></div><p class="article-text">
        En 2010, Damon Albarn, l&iacute;der de Blur y de Gorillazz, sorprendi&oacute; con el disco <em>The Fall</em>, producido a partir de aplicaciones que entonces ya exist&iacute;an en las primeras tabletas. Una de las que m&aacute;s utiliz&oacute; fue <a href="https://itunes.apple.com/es/app/funkbox-drum-machine/id350437349?mt=8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Funkbox</a>, una caja de ritmos que permit&iacute;a la reproducci&oacute;n de algunos de los samplers m&aacute;s conocidos. La m&uacute;sica, que hasta la fecha se mov&iacute;a en el mundo digital s&oacute;lo desde el &aacute;mbito del consumidor &ndash;los formatos mp3- comenzaba a utilizar los recursos que ofrec&iacute;an las nuevas tecnolog&iacute;as desde el lugar del compositor.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, las aplicaciones para componer m&uacute;sica se han desarrollado de forma abismal para todos los sistemas y dispositivos, aunque siguen siendo iOs de Apple y Android, quienes m&aacute;s posibilidades ofrecen a los m&uacute;sicos que quieran experimentar con nuevos sonidos digitales. La tableta iPad, que muchos considerar&aacute;n un remedo de lectura de peri&oacute;dicos, revistas y libros o una pantalla para ver series y pel&iacute;culas, puede convertirse en un teclado gracias a <a href="http://accordion.akomarov.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Accordion</a> o un sintetizador con <a href="http://www.moogmusic.com/products/apps/filtatron" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Filtraton</a>. Y a precios que oscilan entre los 3 y 6 euros.
    </p><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os despu&eacute;s de que lo hiciera Albarn, uno de los grupos espa&ntilde;oles que m&aacute;s est&aacute; experimentando con las aplicaciones para m&uacute;sica es <a href="http://majestad.bandcamp.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M A J E S T A D</a>, liderado por Pepo M&aacute;rquez, exmiembro de The secret society, Garz&oacute;n y Grande-Marlaska. Esta semana dieron el primer concierto en Espa&ntilde;a con apps durante la celebraci&oacute;n del encuentro The App Date en el Hub de Madrid, apoyado por Microsoft, y aunque lo combinaron con instrumentos anal&oacute;gicos como un bajo y guitarra, la estrella fue el Ipad de M&aacute;rquez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo empez&oacute; de casualidad en abril de este a&ntilde;o porque me regalaron la tableta. Al principio la utilizaba para entretener a mis sobrinos, pero en esa &eacute;poca yo notaba que necesitaba hacer algo m&aacute;s arriesgado y personal. Y todo vino rodado, dej&eacute; The secret society y empec&eacute; a probar con el Ipad y aplicaciones como Accordion y Funkbox&rdquo;, cuenta este m&uacute;sico.
    </p><h3 class="article-text">Ventajas e inconvenientes de la tableta</h3><p class="article-text">
        <strong>Ventajas e inconvenientes de la tableta</strong>Fue un proceso que empez&oacute; a modo de ensayo-error y en el que empezaron a cobrar forma las ventajas de la tableta como la calidad sonora o la posibilidad de mezclar diferentes instrumentos, pero tambi&eacute;n los inconvenientes. &ldquo;La tableta todav&iacute;a no es del todo fiable por la latencia, que es ese lapso de tiempo entre que presionas los botones y sale el sonido. En los instrumentos anal&oacute;gicos ese tiempo es cero, pero en una tableta puede aumentar con lo que se ralentiza el tempo y la canci&oacute;n se te puede ir de las manos&rdquo;, comenta M&aacute;rquez.
    </p><p class="article-text">
        Por este motivo, el m&uacute;sico a&uacute;n cree que queda mucho desarrollo para las aplicaciones musicales y los dispositivos, ya que la mayor&iacute;a s&oacute;lo son recreaciones de los aparatos org&aacute;nicos. No obstante, &eacute;l ya ha notado que las apps s&iacute; pueden llegar a cambiar la forma en la que hasta ahora se compone la m&uacute;sica. &ldquo;La paleta de sonidos se enriquece mucho y esto te ayuda a encarar las canciones de otra manera. Ya no nacen con una estructura de guitarra, sino con un ritmo. Es decir, yo antes compon&iacute;a con una guitarra y unos acordes y ahora lo hago partiendo de un ritmo que me va dando una idea de c&oacute;mo va yendo la canci&oacute;n&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las facilidades es el precio de las aplicaciones. Nada que ver con el dinero que muchos grupos arriesgados como Pink Floyd o Dire Straits se gastaron en los a&ntilde;os ochenta. &ldquo;Mark Knopfler se gast&oacute; medio mill&oacute;n de libras en un ordenador para generar un sonido de guitarra determinado. Hoy le hubiera costado tres libras&rdquo;, revela M&aacute;rquez. Ahora bien, este m&uacute;sico tampoco cree que las apps sean ninguna panacea. &ldquo;Una aplicaci&oacute;n no se puede comparar con un teclado org&aacute;nico. Y a m&iacute; tambi&eacute;n me costar&iacute;a prescindir de un piano real. El futuro de la tableta est&aacute; en la combinaci&oacute;n, aunque creo que en M A J E S T A D todos acabaremos con tabletas, porque ahora mismo es un mundo apasionante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De momento, el grupo contin&uacute;a experimentando con estos sonidos digitales. Est&aacute;n embarcados en la gestaci&oacute;n de un disco, cuyas canciones tienen t&iacute;tulos que, curiosamente, recuerdan a la &eacute;poca dorada de la m&uacute;sica cl&aacute;sica (Movimiento n&uacute;mero 1, n&uacute;mero 2, y as&iacute; hasta m&aacute;s de cincuenta). En octubre tendr&aacute;n su pr&oacute;ximo concierto en Espa&ntilde;a. Veremos c&oacute;mo suenan entonces las tabletas.     
    </p><h3 class="article-text">Un pu&ntilde;ado de apps musicales</h3><p class="article-text">
        <strong>Un pu&ntilde;ado de apps musicales</strong><a href="https://itunes.apple.com/es/app/funkbox-drum-machine/id350437349?mt=8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Funkbox</a>: Es una aplicaci&oacute;n que reproduce una caja de ritmos y que fue utilizada por Damon Albarn para discos como The Fall. Funciona con iPad y posee hasta nueve cajas diferentes. Posee algunos de los samplers m&aacute;s reconocidos de la m&uacute;sica techno y house.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://caelestisapp.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Caelestis</a>: Recrea sonidos experimentales a partir del choque de diversas pelotas de colores en las paredes que conforman varias formas geom&eacute;tricas. Cada vez que se produce un choque se generan diferentes notas musicales.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.moogmusic.com/products/apps/filtatron" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Filtatron</a>: Esta aplicaci&oacute;n es de la marca Moog. Genera efectos de sintetizadores de forma muy parecida a un pedal real. Lleva al universo digital las funcionalidades de los sintetizadores anal&oacute;gicos de Moog.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://itunes.apple.com/us/app/impc/id584548447?mt=8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MPC (Music Player Classic)</a>: Es un reproductor de los samplers que utilizaron muchos grupos de los a&ntilde;os ochenta, la mayor&iacute;a procedentes del hip-hop. Est&aacute; disponible para Android y iPad.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://itunes.apple.com/es/app/accordion-for-ipad-hd/id406381705?mt=8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Accordion</a>: Es una aplicaci&oacute;n para iPad, iPhone y Android que funciona como un teclado y cuya principal ventaja es que apenas tiene latencia. Es decir, desde que se pulsan los botones hasta que se reproduce el sonido hay cero segundos de distancia, lo que permite que la canci&oacute;n no se ralentice.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Corroto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/diario-turing/componer-musica-ipad_1_5748845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jul 2013 15:05:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/df3db8c9-dd95-4329-8486-361716d9b608_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="362070" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/df3db8c9-dd95-4329-8486-361716d9b608_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="362070" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cómo componer música con un iPad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/df3db8c9-dd95-4329-8486-361716d9b608_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,iPad]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
