'Supervivientes 2026' salva a Maica, expulsa a uno de los dos grandes amigos y alza a sus cuatro finalistas
Después de 95 días de aventura, Supervivientes 2026 comunicó a los concursantes escogidos que eran finalistas. El primero en saberlo fue Alvar que lloró de emoción: “¡Ha sido la oportunidad de mi vida!”, exclamaba sacando la lengua, en un gesto por el que ya se le reconoce. Y el segundo fue José Manuel Soto: “Se lo dedico a mis hijos que me animaron a venir”, aseguró.
Ellos dos habían logrado una plaza en el helicóptero, desde la pasada gala. Sin embargo, aún quedaban dos asientos más que se jugaban entre Aratz Lakuntza, Maica Benedicto y Alba Paul, los últimos nominados.
Todo ello, en una nueva entrega de Conexión Honduras conducida por Sandra Barneda en Telecinco que recibió en plató a Claudia Chacón, la indiscutible protagonista y villana de la edición, a la que expulsaron el pasado domingo. Además, la presentadora informó de que el próximo domingo, 14 de mayo, se emitirá el Debate final con todos los concursantes en plató.
Maica se convierte en la salvada y deja un nuevo duelo entre amigos
Aratz, Alba y Maica eran los últimos nominados de la edición que se jugaban el convertirse en finalista o no. Antes de conocer al salvado de los tres, la presentadora mostró los porcentajes ciegos que se dividían en las siguientes cifras: 47'5%, 31'3% y 21'2%.
Como es habitual, los tres hicieron sus alegatos para convencer a la audiencia de que debían salvarles. Alba confesó que “sería una faena no llegar a la final, he luchado contra mí misma para aguantar el frío, el hambre, las discusiones y creo que he demostrado que soy fuerte. Espero que me hayáis conocido, empatizado y si es así ojalá me dejéis llegar a la final”.
Le siguió Maica que aseguró que quiere “seguir luchando hasta el final, seguir superándome, demostrando que sí se puede a pesar de los prejuicios, que se puede sacar la mejor versión donde peor vaya a estar en mi vida”. Y Aratz fue el último: “Es el último baile, tengo ganas infinitas de jugar en la final, de cumplir todas las metas de mi vida y os pido una última ayuda porque no os voy a fallar”.
Tras ello, los dos compañeros finalistas - Soto y Alvar- se posicionaron detrás de Maica para señalar a quién querían ver fuera de la final. Algo que, sobre todo en el caso del cantante, derrumbó a la modelo.
Ya pasadas la 1:30 horas de la madrugada, Barneda desvelaba al salvado de la noche: “Los espectadores de Supervivientes han decidido que uno de los salvados sea Maica”. Segundos después descubría que se convertía en finalista y lo celebraba por todo lo alto, dando besos al cielo: “¡Lo he conseguido!”.
Por otro lado, se repetía la maldición de la expulsión anterior, en la que dos amigos se enfrentaban por una única plaza a la final: Alba o Aratz. Finalmente, Barneda sentenció: “Los espectadores de Supervivientes han decidido que el concursante salvado sea Alba”. De forma que el atleta abandonaba la aventura, ante la cara de asombro de sus compañeros, que le habían visto salvarse infinidad de veces. La influencer le abrazaba y se despedía de su gran apoyo en la playa, a la vez que descubría que era finalista.
Los cuatro finalistas de la edición son José Manuel Soto, Alvar Seguí, Maica Benedicto y Alba Paul. “Os quedan 48 horas de aventura”, les informaba Barneda para prepararles ante lo que les esperaba.
Claudia, en plató: “Yo vivo equivocándome”
Claudia llegó a plató donde amigos y familiares le arroparon con abrazos, besos y flores. “Para algunos eres la gran villana y para otros la ganadora moral”, señalaba la presentadora que, por su lado, la definía como “ingobernable”.
La ya exconcursante pedía disculpas por su comportamiento a Barneda - con la que mostró mucha confianza, ya que la conoce desde La isla de las tentaciones 9- y reflexionó sobre las razones de su expulsión: “Yo vivo equivocándome, pero no me arrepiento de nada, porque así he aprendido. Estoy aquí por ser como soy, que me dé igual tener conflictos, tener a la playa en contra”.
A la vez que transmitía su sorpresa por haber sido la mujer más salvada del programa: “Yo no esperaba para nada que se me salvara cada semana, me emocionaba, lloraba, porque estaba alocada, pero había quien se sentía identificada conmigo. Me he divertido mucho”. Al escuchar esas palabras, Gerard se enzarzó (una vez más) con ella: “¡Has sido inaguantable, tú te divertías sola! No puede ser que todos seamos malos menos tú”.