'El problema final', un 'Puñales por la espalda' mediterráneo que honra a su título por su desenlace anticlimático

Imagen promocional de 'El problema final'

Adrián Ruiz

Netflix ha estrenado ya El problema final, miniserie de cuatro episodios que adapta la novela homónima de Arturo Pérez-Reverte. La ficción, con José Coronado encabezando un atractivo reparto de nombres destacados de la interpretación, llega como un nuevo thriller detectivesco con aires de Cluedo y el recurrente objetivo de adivinar quién es el asesino. Sin embargo, su voluntad comercial, con referentes demasiado evidentes -como el de la película Puñales por la espalda, que pertenece también a la factoría de la plataforma roja-, le hace perder alma e identidad propia, algo a lo que tampoco ayuda su desajustado hilo narrativo.

Dirigida por Félix Viscarret (Patria, Galgos), El problema final ubica sus tramas en la primavera de 1959, cuando un grupo de personas se quedan atrapadas en un islote cercano a Mallorca por culpa de un temporal. En el lujoso hotel que les da asilo se produce la muerte que detona las tramas: el cuerpo de Elisa Mander (Paloma Bloyd), una turista inglesa, aparece sin vida tras un extraño suicidio. Es ahí cuando entra en acción Basil (José Coronado), un actor retirado y famoso por interpretar a Sherlock Holmes, al que Reverte puso, a modo de tributo, el nombre de uno de los intérpretes (Basil Rathbone) que lo encarnó en la vida real. El hombre, respaldado por su dominio de la materia, lidera entonces una investigación para descubrir el verdadero origen de un suceso en el que todo el mundo es sospechoso.

Y a pesar de que la premisa pueda sonar de por sí bastante explotada, no es la historia el punto débil de El problema final, sino su falta de tino para proponer algo nuevo dentro del género. La serie bebe de obras clásicas, pero también de otras recientes y presentes en el imaginario colectivo. Para empezar, el personaje de Coronado, un actor frustrado en el ocaso de su carrera que se convierte en detective después de haber dado vida al inspector más famoso de la literatura, recuerda al de Steve Martin en Solo asesinatos en el edificio. En la premiada serie de Hulu, que en España se puede ver a través de Disney+, el cómico hace de Charles-Haden Savage, un actor popular por su papel de detective Brazzos en una mítica serie de los 90 que ahora, sumido en el ostracismo, se dedica a resolver los crímenes del inmueble neoyorquino en el que vive.

Pero, sin duda, el 'guiño' más claro de esta miniserie es el que se hace, como decíamos, a la película Puñales por la espalda. La esencia de la saga cinematográfica (también propiedad de Netflix) está muy presente en El problema final, que busca replicar su éxito aludiendo claramente al público que la convirtió en un fenómeno, por el momento, de hasta tres entregas. La ficción, más allá de perpetuar los códigos del whodunit (quién lo hizo) con un rompecabezas plagado de pistas falsas y giros de guion, replica la estética de Knives Out, algo que muchos destacaron ya desde el momento en el que se publicó su tráiler y, especialmente, su cartel oficial.

Cartel de 'El problema final' y de 'Puñales por la espalda'

'El problema final' abraza el símil con 'Puñales por la espalda'

Lejos de rechazar todas estas comparaciones, El problema final las asume y las abraza, tal y como declaran los principales protagonistas de la ficción. Sin ir más lejos, Maribel Verdú desvela a verTele que fue Puñales por la espalda el ejemplo que le pusieron cuando le hicieron la propuesta para participar en este proyecto: “A mí, cuando me la ofrecieron, es la referencia que me daban, absolutamente”, reconoce la actriz, que interpreta a la señora Aussländer, la gerente del hotel en el que se desarrollan las tramas. “Puñales por la espalda fue siempre una referencia como película”, respalda su compañera María Valverde, quien da vida a Adela Figueroa, una de las huéspedes más enigmáticas del enclave.

La madrileña destaca entonces, también en una entrevista con este medio, que la diferencia entre ambos títulos está en el ritmo: “El problema final bebe de un ritmo muy clásico, que creo que es importante destacar. Sobre todo, por cómo van últimamente las series y las películas, que hay tanta velocidad y es todo muy efectista. Y en este caso hay unas pausas, hay silencios, hay momentos para intentar ver otros detalles que no estamos viendo, pero esa película siempre fue un referente”, insiste, mientras José Coronado añade que, aparte de Puñales por la espalda, “teníamos muchas más”.

“Yo creo que El problema final es genuina, pero porque viene de muchas otras referencias: está Diez negritos, está Mesas separadas, están los clásicos... Tiene muchas cosas”, enumera el actor, que asegura que lo que se hace en esta ficción es aproximar el género a nuestra geografía. “Aquí nos lo traemos al Mediterráneo y lo hacemos mucho más colorista, mucho más bello en definitiva. Yo creo que eso nos da un sello diferente”, considera. Para ello, la serie 'españoliza' la historia, que en el libro escrito por Arturo Pérez-Reverte tiene lugar en una isla ficticia frente a la costa griega de Corfú. Un trabajo que también se lleva a cabo con acierto desde la banda sonora, introduciendo en el metraje una serie de boleros y clásicos de la música en español que casan a la perfección con la ambientación temporal y espacial de la obra.

El desajuste de todo este acto de inspiración o evocación es que, aunque se palpa una voluntad de aproximarse a las citadas referencias, y de rendir homenaje a títulos de la literatura clásica como las novelas de Sherlock Holmes o de Agatha Christie, El problema final carece en su adaptación televisva, por ejemplo, de la frescura e inteligencia en el humor de Solo asesinatos en el edificio o de la brillantez en los giros de guion de las películas de Puñales por la espalda protagonizadas por Daniel Craig. Es decir, esta miniserie, pese a su caracter ligero y ciertamente entretenido, se queda a medio gas, desdibujada en su tono, con momentos de comedia que no terminan de estar del todo refinados y otros dramáticos que no llegan a calar.

Además, la ficción cuenta con otros hándicaps narrativos, al margen de los técnicos por varios errores manifiestos de montaje -impropios de una producción de este calibre-, como el que protagonizan Valverde y Coronado manteniendo diálogos en varias escenas sin que les veamos mover los labios. Y es que el desarrollo del thriller deja un guion de giros siempre predecibles y con, nunca mejor dicho, 'el problema final' de plantear una resolución del caso realmente anticlimática. El cuarto y último capítulo, el mejor de la serie al poner sobre la mesa la parte más interesante de la trama, se torna inconsistente a nivel emocional en su supuesto clímax por una mala gestión de la estructura dramática del texto.

José Coronado y María Valverde, en 'El problema final'

Pérez-Reverte sí bendice la adaptación de 'El problema final'

Sea como sea, El problema final sí parece contar con el beneplácito de Arturo Pérez-Reverte, autor de la obra original sobre la que se levanta esta adaptación audiovisual. Así lo atestiguan los actores de la misma, quienes dan constancia de que el escritor ha quedado satisfecho con la serie: “Tuve con él un par de encuentros en los que me puso al día de lo que pensaba”, declara a verTele Coronado, desvelando que estuvo en contacto con el académico durante el proceso de creación de su personaje.

“Estuvo siempre muy encantado con lo que percibía, con cómo Netflix estaba tratando el producto, con el casting que venía, y me consta que ahora está feliz con el resultado”, afirma el protagonista, que insiste: “Estuve hace tres días cenando con él y está feliz. Dice que casi lloraba viendo la serie”. Maribel Verdú da fe de ello, valorando el elogio de Reverte: “Parece que le gusta, parece que ya ha dicho que le gusta. Con lo cual es un orgullo, porque ya sabemos que Arturo no regala los oídos”, agradece.

Para María Valverde, El problema final supone su regreso a la pequeña pantalla 12 años después de su último proyecto en Telecinco como protagonista de Hermanos. “La verdad es que en televisión no he tenido tantas oportunidades, si te soy sincera. He tenido [ofertas] y en algunas de ellas no he podido, no entraban dentro de mis tiempos, pero en este caso El problema final para mí ha sido un regalo de la vida”, comienza reconociendo. “Vino en el mejor momento, además, y me hacía mucha ilusión poder formar parte de un reparto de ensueño y también poder trabajar con Félix Viscarret, a quien admiro desde hace bastante tiempo. Y ya la novela me encantó, me atrapó, me gustó muchísimo, y era como que todo se iba alineando”, reflexiona la actriz, que vuelve a la interpretación tras unos años de parón y, en concreto, a la televisiva tras una década centrada en el cine.

Imagen espiódica de 'El problema final'

Por su parte, José Coronado también cree que estaba destinado a formar parte de esta producción: “Había leído la novela antes porque todo lo que sale de Arturo me lo leo. Y luego curiosamente llegó esto a mis manos y dije: 'Wow, esto estaba para mí, sí, sí, sí'”, cuenta madrileño, que encadena ya varios proyectos con Netflix (El inocente, Legado) tras toda una vida ligado a la ficción en abierto. Coronado dice haber vivido “con mucha satisfaccion” la evolución del sector, y la de su trayectoria profesional, hacia el mundo del streaming: “Siempre digo que soy un 'chico Netflix'. Y encantado de serlo, porque es la plataforma mundial”, expresa con humor, poniendo en valor cómo las plataformas hacen que, de un día para otro, te vean “en el mundo entero”. “Eso como actores lo agradecemos porque nos abre muchísimas puertas. Y luego, si encima estás con la satisfacción de tener un trabajo con el cual estás contento y orgulloso, ahí dices: Esto lo comparto con la humanidad”, concluye.

José Coronado y María Valverde lideran un reparto de altura en el que también figuran otros actores de renombre como la citada Maribel Verdú, Martiño Rivas, Gonzalo de Castro, Pepón Nieto, Cristina Kovani, José Condessa o Paloma Bloyd, entre otros. La miniserie está producida por Mod Producciones y cuenta con Fernando Bovaira (Mientras dure la guerra, La Fortuna) como productor, Urko Errazquin (El campeón, La vida padre) como productor ejecutivo y Alberto Macías, Carlos Molinero y Marisol Farré como guionistas. El problema final está disponible al completo en Netflix desde este viernes 25 de septiembre.

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