Aramís Fuster se encara al equipo de 'Fiesta': “¡No me grites! Hablaré con el presentador y con nadie más”
Aramís Fuster abrió las puertas de su casa este sábado para que un equipo de Fiesta (Telecinco) comprobara de primera mano las “condiciones infrahumanas” en las que vive desde hace seis meses.
La vidente contó que los propietarios de la vivienda están haciendo todo lo posible para expulsarla del inmueble a pesar de que no debe “ni un solo día de alquiler”. Se ha quedado sin luz y tampoco tiene agua. “Se han propuesto matarme y de una forma u otra lo van a conseguir. Esto no se le puede hacer a una persona, esto es inhumano”, lamentó ante las cámaras de Mediaset. Se ducha con garrafas de agua mineral y hace sus necesidades en bolsas.
Además, dice que ha sido “amenazada de muerte” y que incluso ha sufrido una “agresión” por parte de un hombre al que ya ha denunciado ante la Policía.
Aramís habló en directo con los tertulianos de Fiesta. Les explicó su situación y aclaró las cuestiones que le trasladaron desde el plató. Pero no le gustó que le preguntaran por la fortuna que ganó bajo los focos en sus años más mediáticos. Si la pitonisa está al corriente de todos sus pagos con la propiedad, “¿cómo se ha llegado a esta situación?”, quiso saber Marisa Martín Blázquez. El rostro de Aramís se transformó en ese momento. “¡No me grites, no me grites!”, exclamó la entrevistada haciendo una exhibición del fuerte temperamento que le caracteriza.
Lo cierto es que la tertuliana no elevó el tono más de lo normal, pero, por el motivo que sea, Aramís sintió que le estaba gritando. “Oye una cosa. Hablaré con el presentador y con nadie más”, sentenció. “Vamos a calmarnos un poquito porque soy una persona que no he tenido nunca ningún problema”, defendió.
Acto seguido, Frank Blanco tomó la palabra para tranquilizarla. “Por supuesto que estamos contigo en esto. Lo último que nosotros queremos es disgustarte”, le dijo el presentador antes de anunciar un corte publicitario. La entrevista terminaría pocos minutos después sin más sobresaltos, aunque antes de acabar, Aramís lamentó que los colaboradores de Fiesta no tuvieran “piedad” con ella.