Declaraciones
Blanca Portillo reconoce que sufrió depresión tras el éxito de '7 vidas': “Dejé de sentir que la gente se acercaba por mí”
Para millones de espectadores españoles, Blanca Portillo se dio a conocer a finales de los 90 con su papel de Carlota en 7 vidas. Aunque la actriz ya contaba con una importante carrera en el mundo del teatro, fue el éxito de la serie de Telecinco la que marcó un antes y un después en su trayectoria profesional. Y también vital, pues tuvo que lidiar a partir de aquel momento con algo que hasta entonces le había sido ajeno: la fama. Y aquello de ser reconocida por la calle no le fue fácil de digerir al principio. Hasta el punto de que cayó en una depresión.
“Yo ya llevaba muchos años haciendo teatro y por aquel entonces ya había gente que venía a verme porque ya me habían visto en otras funciones. Se puede decir que tenía unos seguidores fieles, pero no es lo mismo el público que te va a ver al teatro que el público que te ve en televisión sentado en su casa mientras cena. Entras en su hogar, en su sofá, y te conviertes en alguien suyo. Y yo eso lo llevé muy mal, muy mal, muy mal”, reconoce ahora en una entrevista para El Faro (Cadena SER).
En ella, Portillo relata los dos momentos en los que se dio cuenta de que, a ojos de mucha gente, no era ni Blanca Portillo ni una actriz, sino un personaje de ficción llamado Carlota: “Recuerdo que una persona me agarró en un semáforo y me dio un abrazo porque interpretaba a Carlota. Otro día, me estaba besando con mi novio en la Puerta del Sol y alguien que pasaba por allí en coche me dijo: '¡Guarra, que eres una guarra! ¡Se lo voy a contar a Gonzalo!'”.
A raíz de ambos momentos, Portillo cayó en la cuenta de que se había convertido “en otra señora” que no era ella y que, debido al éxito de 7 vidas, ahora pertenecía “a la gente” o veía cómo esa gente se tomaba “la libertad de decirme cosas que le diría a un familia o a un amigo”. Y aquello cambió abruptamente su vida: “Yo tuve una depresión, sinceramente. Dejé de sentir que la gente se acercaba por mí. Sentía que se acercaban por el personaje o porque eras más o menos conocida”. En este sentido, Portillo aseguró que el fenómeno le causó inseguridades en todos los aspectos: “Yo siempre había sabido por qué ligaba, pero ahora ya no lo sabía. Y luego está lo de los amigos y lo de esa gente que se te acerca mucho y no sabes muy bien por qué”.
El motivo por el que Blanca Portillo dejó '7 vidas'
Todo aquello le produjo “una situación muy desequilibrante”: se sentía “muy feliz de que la serie tuviera éxito, porque te conocía todo el mundo y veía tu trabajo mucha gente”, pero al mismo veía que “se acababa tu privacidad”. Sin embargo, ni una cosa ni la otra provocaron que dejara la serie después de cuatro años, pues pese a todo, era ella “muy feliz” haciéndola. Lo que acabó provocando su marcha fue una oferta que consideraba irrechazable: “Me fui porque tenía un proyecto de teatro que no quería dejar de hacer. Además era en Argentina. La hija del aire, con Jorge Lavelli, que era un director con el que ya había trabajado y que me fascinaba. Entonces, la idea de irme 6 o 7 meses a Argentina no me la podía perder.”
Aun así, también pesó en su decisión cierta sensación de que ya había aprendido en 7 vidas todo lo que podía aprender: “Laboralmente ya había sacado un aprendizaje enorme de trabajar en esa serie. Había aprendido a trabajar a cuatro cámaras, a improvisar cosas... así que dije 'bueno, ya está. Me voy ocho meses allí y si se olvidan de mí pues qué le vamos a hacer, ya volveré en algún momento. Luego no pasó nada, porque la serie se siguió repitiendo y era como que si no te hubieras ido. Pero dije que sí porque tenía que irme ya.”
Ahora, 20 años del final de 7 vidas, Blanca Portillo es una de las actrices más prolíficas y reputadas de nuestro país, tanto en el cine como en el teatro y la televisión, terreno, este último, donde también ha trabajado en series como Cuéntame (La 1), Acusados (Telecinco), El Chiringuito de Pepe (Telecinco) o Días mejores (Prime Video).