Responde desde redes sociales

Broncano, sobre la polémica en torno a Iggy Rubín: “Me flipa el ímpetu y la furia con que se juzga un chiste”

Redacción

“Me ha pillado la movida en un sitio muy alejado del cable gordo”, se disculpaba David Broncano por haber tardado en hablar sobre la controversia generada en torno a Iggy Rubín y su monólogo en La resistencia, donde se bromeaba sobre ETA y Ortega Lara, y que Movistar+ ha acabado borrando ante las críticas.

El presentador del late show de #0 ha querido defender a las dos partes implicadas, tanto el cómico -“un gran cómico y no se puede ser mejor persona”- y la propia plataforma -“presiones ha habido con otros mil chistes que hemos hecho y nunca nos han dicho nada”-, y ha sido tajante al decir que “la comedia es punta de lanza de la libertad de expresión y tengo claro que hay que defenderlo con todo”.

Sobre la decisión de Movistar: “Ahí no me meto”

Con su habitual estilo, el humorista se ha aventurado en Twitter para responder y explayarse sobre el asunto, ironizando sobre el “gabinete de comunicación” que le ha ayudado a escribir su disertación al adjuntar una fotografía de una silla vacía en algo parecido a una cabaña.

“Me consta que Movistar no ha actuado de esta forma por presiones de nadie”, decía sobre la táctica de la compañía de comunicación. “Presiones ha habido con otros mil chistes que hemos hecho y nunca nos han dicho nada. Creo que llevamos dos años haciendo una comedia fuerte y libre y estoy contento y agradecido por ello”.

“Es una empresa enorme, con interacción directa con la gente y necesidad de atender muchas sensibilidades”, prosigue. “Su posición en un debate sobre una presunta humillación a víctimas de terrorismo, aún sin entrar en más detalles, es cuestión de sus valores corporativos y ahí no me meto”, dice refiriéndose a las explicaciones públicas de la empresa para retirar el vídeo (se justificó diciendo que el fragmento “no se ajusta a los principios editoriales de Movistar+”).

“Estamos escuchando a diario barbaridades en cada mitín”

A continuación, refrenda su consideración que le generan las víctimas del terrorismo. “Te hace merecedor de consideración a tu sufrimiento, conozco casos de cerca y evidentemente es algo que me genera mucha empatía en lo personal”. No obstante, deja claro su estupefacción por la reacción a las chanzas de Rubín: “Me flipa el ímpetu y la furia con que se ataca y se juzga un chiste, incluso aunque te duela, cuando estamos escuchando a diario barbaridades en cada mitín, y esas van sin broma”.

A su juicio, “la comedia depende del contexto, es al fin y al cabo un ejercicio de ficción y tiene muchos caminos, unos son más sencillos o inocentes, otros son procelosos y pasan por zonas de sombra, pero vamos, al final es para que se ría la gente. Es sólo eso, y a su vez no es poca cosa”. “Viniéndome un poco arriba”, agrega, “creo que la comedia es punta de lanza de la libertad de expresión y esto sí que tengo claro que hay que defenderlo con todo”.

Defensa de Iggy Rubín y su “magnitud humana”

Sobre Rubín, el cómico en la picota, se deshace en halagos y asegura que “si los que le han puesto de animal sanguinario pasaran una tarde con él estoy seguro de que le invitarían a su casa en Nochebuena y le incluirían en su herencia, dada la magnitud humana del muchacho”.

Aunque eso sí, aprovecha para ironizar: “Iggy, si la vuelves a liar en alguno de los cuatro fines de semana que tengo libres al año voy y te mato yo”.

Borja Cobeaga también reacciona

Broncano no ha sido el único en aludir a la controversia. Uno de los más destacados ha sido Borja Cobeaga, cuya serie Justo antes de Cristo llegaba el mismo viernes 5 de abril, día en que entró en erupción la polémica.

“¿Sabéis lo que ya no está disponible en Movistar Plus? Exacto, el monólogo de Iggy Rubín”, escribía el director de la ficción (en compañía de Nacho Vigalondo) y presidente de DAMA. “Lo llamaron censura porque ”miedo bastante injustificado (porque Twitter no es la sociedad) a perder dinero“ era demasiado largo”, agrego el que fuera guionista de filmes como Negociador y Fe de etarras, así como de Vaya semanita, productos en los que también satirizaba sobre el terrorismo y sus consecuencias.

Rubín dijo que dejaría las redes cuando se emitiera el monólogo

El cómico, conocido por su participación en espectáculos de televisión, radio y teatro como Late motiv (del que fue también guionista), Yu: no te pierdas nada y Tres calaveras huecas, ya había aparecido previamente en el espacio de última hora de la noche en #0, dando muestra de su humor acerado. No obstante, ha sido la temática de su última rutina cómica, en la que hablaba sobre ETA, la que ha hecho que su nombre se difundiera en redes sociales.

“Nunca hay que infravalorar nunca el alcance de la crueldad humana ¿Cuál es el alcance de la crueldad humana? Ortega Lara. 532 encerrados en un cubículo minúsculo. Años después funda un partido y lo llama VOX... Y nadie le dice lo que significa en inglés”, enunciaba sobre el actual miembro del partido ultraconservador, que estuvo cautivo a manos de la banda terrorista entre 1996 y 1997, cuando era funcionario de prisiones y militante del PP.

Para quien no domine el inglés, Rubín construye su chanza por el parecido entre el nombre de la formación y “Box” con B, cuya traducción al castellano es “caja”. “¡Mucho cuidado con darle un escaño a Ortega Lara, que se hace un loft!”, terminaba.

Lo curioso es que Rubín ya había avisado días atrás de que había grabado esta intervención para el espacio y que su intención era no volver a entrar en Twitter durante el mes siguiente al día de su emisión, a fin de protegerse. Así lo dijo en Comedia perpetua, espacio de las madrugadas del viernes al sábado de Cadena Ser en el que participa junto a Antonio Castelo y Miguel Campos Galán. “Si me necesitáis para algo en abril no voy a estar. Voy a chapar mi internet. Voy a tener la mejor excusa del mundo para no entrar... Van a estar volando los puñales”, vaticinaba.