Entrevista

Carolina Pecharromán: “Hacía falta una TV más valiente que asumiera que un formato de Igualdad es servicio público”

Carolina Pecharromán comenzó su trayectoria profesional en RTVE en 1993. En la 'casa', como así llaman sus trabajadores a la Corporación, ha trabajado como redactora, guionista y coordinadora de formatos de entretenimiento, divulgación histórica y científica, sociedad, internacional e informativos. En febrero de 2020 fue nombrada Editora de Igualdad del ente, sustituyendo a Alicia Gómez Montano.

Cerca de un año después, suma nueva gesta, estrenando el primer programa dedicado a la Igualdad en televisión: Objetivo Igualdad. Un formato feminista de 15 minutos que se estrenará este viernes 5 de febrero (00:45h) en el Canal 24 Horas. En él, además de llenar un inexplicable vacío, mantendrá el espíritu de Las píldoras de Carol, su sección del portal Todxs por Igual de RTVE, que “trata temas de forma intemporal”.

Alejándose de la necesidad de una 'percha' para abordar determinadas cuestiones, como pueden ser los Días Mundiales del Pueblo Gitano, la Mujer o la Brecha Salarial, su voluntad es conseguir que estas materias “transiten durante todo el año”, sin tener que depender de las efemérides. Además, Objetivo Igualdad contará con un enfoque “positivo e inspirador”, poniendo el valor que más allá de detectar los problemas, “hay que dar ánimos”.

Año 2021, primer programa de Igualdad en Televisión. Desde su punto de vista, ¿es una buena o mala noticia?

Debería haber habido programas específicos hace mucho tiempo. La igualdad se tiene que tratar de forma transversal en todos los espacios: informativos, programas, etc. Pero hay determinados estereotipos y temas que sí que conviene analizar de una forma crítica. Y para eso, existen los programas concretos.

Las mujeres no somos un colectivo, somos la mitad del mundo, pero precisamente por ello, muchas veces no se hace caso a nuestros problemas específicos. No se analizan como se podría hacer en el caso de que fuéramos un colectivo concreto. No creo que se trate de hacer programas que sean como 'rincones de chicas', sino de analizar qué sucede, que haya puntos de encuentro, dar voz a colectivos, difundir discriminaciones y temas que no encuentran espacio en otros programas específicos.

Han habido secciones, como la maravillosa Mujer tenía que ser con Sandra Sabatés de El Intermedio. Es importante que existan y cuantas más mejor. También en TVE se ha recuperado a mujeres relevantes en la historia, en series como La otra mirada que refleja cómo se empezó a defender los derechos de la mujer en los años 20. Pero un programa de actualidad específico no lo había visto en una televisión generalista hasta ahora, y era necesario. Así que más vale tarde que nunca.

"No había visto un programa específico de igualdad en ninguna televisión generalista hasta ahora y era necesario"

¿Se podría decir que era una cuenta pendiente que existiera este formato?

Sí. Es algo que ocurre en otros países y en la radio. En RNE hay varios programas dedicados al feminismo como Ellas Pueden de Marta Pastor o Tolerancia cero, que fue pionero. La radio sí ha cumplido ese reto; y la existencia, longevidad y éxito de programas como estos demuestra que sí tienen sentido. Entonces, ¿por qué no en televisión? A lo mejor hacía falta que fueran un poco más valientes para asumir que este formato es de servicio público y hay que darlo. Por eso hemos dado un paso al frente.

Sexismo, brecha de genero, conciliación... ¿Qué otros van a tratar?

Los estereotipos de la maternidad, los físicos, los problemas que conlleva la conciliación, los laborales de todo tipo, de colectivos concretos de mujeres; desde las sin hogar a las mujeres gitanas, cabezas de familias monoparentales, rurales, empresarias o científicas. Cada colectivo tiene sus dificultades específicas aunque todas compartamos la estructura que los provoca.

Queremos desmontar estos estereotipos sexistas y ver qué consecuencias tienen en sentido transversal en las mujeres y los hombres, porque también condicionan su vida. En el caso de la maternidad y la conciliación, que es en el que se centra el primer programa; el cuidado se adjudica a la mujer. Por tanto, las medidas de conciliación y los problemas en el trabajo por pensar que ella no va a prestar tanta atención porque tiene que cuidar, son ellas.

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Pero al hombre se le adjudica el rol del ganador del pan. El que va a estar siempre 100% disponible. Y él también tiene derecho a atender a sus hijos, a crear esos vínculos de cariño y prestarles atención. Tiene derecho de no responder a ese rol sexista del padre-pasta. Superar los roles sexistas nos va a beneficiar a todas y a todos; y por eso nos vamos a centrar en ello.

El programa se define como “positivo e inspirador”, ¿por qué este enfoque?

Al idear el programa, vimos que el mundo está cansado de que todo sean problemas. Que existen, pero además de detectarlos, hay que destacar las posibles soluciones y el trabajo que está haciendo mucha gente. Hay que dar ánimos, empoderar.

No vamos a hundirnos en una depresión total y absoluta porque esto es irresoluble y el patriarcado es imposible de derrotar. Vamos a trabajar juntas y juntos en los que se está haciendo para avanzar y mejorar. Si no tenemos una actitud proactiva y positiva de que se puede hacer, es muy difícil enfrentarse a todo este conglomerado que parece que nos rodea por todas partes.

¿Seguirá la línea de 'Las píldoras de Carol'?

El espíritu de Las píldoras era tratar temas de forma intemporal. No estar pendientes de la agenda aunque haya que acompañar los días mundiales. Tratar temas de forma transversal, que es también el espíritu de Objetivo Igualdad. Que independientemente del calendario, se puedan abordar determinadas materias.

Solemos estar pendientes de la percha y muchos de estos asuntos no la tienen. Para hablar, por ejemplo, de la circunstancias de las mujeres gitanas o la visibilidad de las científicas, hay que esperar al Día del Pueblo Gitano o de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Y el resto del año parece que no existieran. El objetivo es que los temas transiten durante todo el año.

"Solemos estar pendientes de la percha y muchos temas no la tienen"

Llama la atención que en la nota de prensa, no se menciona en ningún momento la palabra feminismo pero sí se incide en 'igualdad', que son sinónimos. ¿Piensa que es un término “peor” visto?

Habrá sido casualidad, no me he dado cuenta. Pero obviamente claro que es un programa feminista porque defiende la igualdad entre mujeres y hombres. Eso es feminismo. Y quien lo quiera ver de otra manera, tiene que revisar la definición, porque se estará refiriendo a otra cosa.

El programa se emitirá en el late night

Sí. Estamos intentándolo. Es nuestra esperanza para cuando el programa ruede un poco. De todas formas, tiene un diseño multiplataforma, también tiene una vocación muy de consumo online, a la carta. Quiere llegar a la gente joven, sus tablets, sus móviles, sus ordenadores. Esperamos que tenga seguimiento en muchos canales y formatos.

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Llevando tantos años en RTVE, ¿qué evolución ha visto en el terreno de igualdad?

Hay más mujeres responsables editoriales, al frente de áreas de informativos, de programas. También en espacios que en los 90 se consideraban todavía masculinos, como la economía, la información internacional y los deportes. Asumiendo también en ellos responsabilidades. Eso ha sido fundamental.

Pero no por el hecho de que haya una mujer que se encargue de un tema, la perspectiva va a ser feminista, porque los estereotipos, concepciones las tenemos todos incrustados. Y muchas veces, sobre todo en aquella época de los 90, cuando una mujer llegaba a un puesto de decisión, parecía que se tenía que comportar según los roles masculinos de jefe para que le tuvieran respeto. Esos roles de jefatura ya se asumen de una manera normalizada, cada cual es como es y ya está.

"Los roles de jefatura ya se asumen de manera normalizada"

¿Qué retos quedan pendientes tanto dentro del ente como en el mundo del periodismo?

Ser buenos periodistas, hacernos más preguntas. Nos quedamos, por la precariedad, las prisas, mil razones; con el título. En Violencia de género, pongamos por caso, vamos al 'tran tran' de los asesinatos pero tenemos que ir un poco más allá. Los asesinatos son el resultado que todos queremos evitar de un problema estructural. Cuando hay un asesinato ha habido normalmente antes muchos años de sufrimiento.

Como periodistas, tenemos que hacer bien nuestro trabajo y no dar solo la noticia fácil, el titular “mujer asesinada...”; sino investigar, ver, mirar, interesarnos, por qué es lo que pasa en esa mala de hielo cuya punta es el asesinato. Qué soluciones puede haber, qué es lo que se está haciendo, por qué. Hacernos las preguntas que todo el periodista se tiene que hacer, en cualquier tema.