El doctor Pedro Cavadas arranca su hito humanitario en la 'Operación África' de RTVE: “Aquí pago mi deuda de honor”
RTVE estrenó este miércoles Operación África, nueva docuserie que aterrizó con una doble entrega (de las cuatro que conforman la temporada) en el prime time de La 1. La producción de Beta Entertainment Spain sigue el viaje del doctor Pedro Cavadas y su equipo para mostrar el impacto de su trabajo humanitario durante más de 20 años a lo largo de todo el citado continente. El itinerario, con una narración que corre a cargo del locutor de RNE Juan Ramón Lucas, tiene un claro objetivo: realizar de forma altruista 100 intervenciones quirúrgicas en 10 días.
La primera entrega, que arrancó con un repaso a la trayectoria vital y profesional del doctor Cavadas, recordando algunos de sus mayores logros como cirujano, mostró el inicio del viaje del sanitario desde Valencia hasta Kirurumo, una aldea remota del norte de Tanzania. Allí, el equipo del médico montó rápidamente un hospital de campaña en el que realizarían de sol a sol durante esos diez días operaciones a pacientes sin apenas recursos y que viven en condiciones muy pecarias.
“Viajo cada año a África y aquí pago mi deuda de honor con la humanidad”, explicó el protagonista de la docuserie en uno de los totales a cámara. “Pero tú no puedes salvar a todos los pacientes: llegas aquí, ayudas a 100 y te dejas otros 200 para el viaje siguiente”, lamentó el médico español, que enseñó también ante las cámaras de RTVE cómo se ha preocupado de que su legado continúe en el futuro, cuando él sea mayor y no pueda continuar desempeñando este tipo de misiones.
El gran hito humano de 'Operación África'
En una de las operaciones de estos dos primeros capítulos, los espectadores conocieron a Yohana Lucas, un estudiante de Medicina nacido en Tanzania al que la Fundación Cavadas está pagando los estudios. El propio doctor lo tutoriza y guía para que en unos años pueda tomar su relevo en ese hospital de Kirurumo. A través de su asociación, Cavadas realiza labores de formación que son supervisadas por Elysa, el director de la mencionada clínica y responsable de elegir a los pacientes que el español tiene que intervenir de forma prioritaria.
Operación África descubrió que también hay personas que realizan el viaje a la inversa, desde Tanzania hasta Valencia, ya que tienen situaciones médicas o afecciones graves que no pueden ser operadas sobre el territorio por falta de medios. En su doble entrega de estreno, RTVE mostró cómo Cavadas atendió dolencias de todo tipo: personas que conviven con graves deformidades, tumores, heridas, quemaduras o lesiones que les han condenado al aislamiento y al dolor. Todos ellos encontraron en el médico español la última oportunidad para cambiar sus vidas y la docuserie mostró las historias humanas que se escondían detras de todos estos casos.
En varios momentos, Juan Ramón Lucas da la cara para entrevistarse con Pedro Cavadas, con quien tiene una relación cercana que permite una conversación íntima en la que comparten recuerdos e historias de su gran hito en África y, a la vez, preguntas filosóficas y profundas sobre los motivos que le han llevado a realizar toda esta labor.
El joven Nyerere, protagonista de 'Operación África'
En su estreno, Operación África impactó con la historia de Nyerere, un joven de 17 con la enfermedad de Ollier, que provoca tumores en los huesos y deforma sus extremidades. Esto limita su participación en la comunidad, por lo que su familia había perdido la esperanza de que pudiera tener un futuro. Tras visitar el doctor Cavadas, este le informó de que tras su trabajo médico podría llegar a tener una vida normal: “¿Qué vas a hacer cuando estés bien?”, le preguntó al chico su propia madre. “Podré hacerlo todo”, contentó emocionado.
La de Nyerere, tal y como relató el doctor, fue una operación relativamente sencilla, una osteotomía de rodilla, basada en cortar y realinear la tibia, y una extirpación de los encondromas dolorosos o aquellos que deforman su cuerpo y le impiden caminar. El único inconveniente que se encontró el equipo del valenciano fue el de contar con un material quirúrgico limitado que les obligaba a emplear la imaginación: “Se trabaja con instrumental parecido al que se puede usar en cualquier carpintería”, declaró el doctor.
Apenas 24 horas después de la operación, Nyerere abandonó la clínica para empezar una nueva vida, siempre bajo la supervisión de Cavadas. Este tuvo que regresar unos meses después para comprobar su evolución y realizar otra operación “rutinaria” para quitar algún otro tumor restante. En su vuelta, el programa comprobó que el joven pudo recuperar en muy poco tiempo sus tareas en la comunidad, pudiendo llegar incluso a correr detrás del ganado.