Gonzalo Miró reaparece en 'Directo al grano' para explicar su marcha definitiva a 'Malas lenguas': “Un plan sin fisuras”
A pesar de estar en pleno agosto, este viernes 7 ha sido uno de los más movidos de las últimas semanas para La 1. En su Mañaneros 360, Javier Ruiz se despedía confirmando su marcha de RTVE y su fichaje por La Séptima. Una salida que ha provocado un particular 'baile' entre los profesionales que presentarán los distintos programas de actualidad de la casa a partir de la próxima temporada.
Uno de los principales movimientos es la marcha definitiva de Gonzalo Miró de Directo al grano para presentar Malas lenguas junto a Ana Hinestrosa y Esther Palomera, hasta ahora tertuliana, que compaginará sus responsabilidades como adjunta al director de elDiario.es con la conducción del tramo de La 2 (de 17:45 a 19:30h), más centrado en la actualidad política, tal y como se dio a conocer hace unos días y ha confirmado ahora la Corporación.
En este contexto, Miró ha acudido a Directo al grano para explicar a la audiencia su nuevo destino. “Te vas a encargar de la nueva temporada de Malas lenguas”, ha dicho Marta Flich a modo de introducción. “Ahora estás con Ane [Ibarzabal], que estás sustituyendo a Jesús [Cintora], pero es que te quedas y vas a estar con Esther Palomera y con Ana Hinestrosa, dos profesionales como la copa de un pino”, ha destacado la presentadora a continuación.
“Me quedo allí, ya no me muevo más. Me ha movido la silla Martín Barreiro, la ha ocupado y me he tenido que buscar la vida. Hemos ido cayendo como fichitas de domino. Se ha ido Javi, Cintora ha pasado a la mañana, yo me voy de aquí a Malas Lenguas, Martín cae aquí... en fin. Un plan sin fisuras”, ha comentado Miró en tono de broma y alusión al propio Barreiro, que a partir de ahora pasa de compañero temporal a compañero definitivo de Marta Flich en Directo al grano.
Preguntado por su estado de ánimo, Miró se ha sincerado sobre lo que supone para él presentar Malas lenguas en sustitución de Cintora: “Muy bien, muy contento, muy alegre y con toda la expectativa que supone coger el sitio de Cintora, que tampoco es poca cosa”. “Tiente pinta de que no nos vamos a aburrir”, ha concluido en relación a lo intenso que se avecina el nuevo curso político.