Especial

Ha vuelto 'La extraordinaria playlist de Zoey', la dramedia musical que canta y baila a la vida al ritmo de grandes éxitos

A pesar de las indudables ventajas que esto supone para la industria y sus espectadores, que cada año se estrenen tantas series de televisión dentro y fuera de nuestras fronteras trae consigo dos grandes inconvenientes. Por un lado, cada vez resulta más complicado estar al día de las últimas novedades que llegan a nuestras pantallas. Y por otro, que a mayor número de propuestas, mayor también es la dificultad de que alguna de ellas nos rompa verdaderamente los esquemas. Dicho de otra forma: encontrar una ficción que nos entusiasme es más fácil que nunca gracias a la ingente cantidad de títulos que tenemos a nuestra disposición, pero que alguna de ellas consiga sorprendernos con su planteamiento, todo lo contrario.

Una de las producciones que más se esforzó el año pasado por plantar cara a estos dos problemas fue La extraordinaria playlist de Zoey, dramedia musical de NBC protagonizada por Jane Levy cuyo primer episodio se estrenó hace justo un año, el 7 de enero de 2020. Lo normal es que el segundo se hubiese emitido una semana después, el 14 de enero, pero en una decisión de lo más atípica, NBC dejó la emisión lineal en stand by hasta el 16 de febrero para dedicar las siguientes cinco semanas a conseguir que los millennials de Estados Unidos se enteraran de la existencia de una serie hecha para ellos cuyo punto de partida no les iba a dejar indiferentes.

Porque la trama principal de La extraordinaria playlist de Zoey se resume más o menos así: Zoey Clarke (Levy), una brillante programadora informática que trabaja en una start up de San Francisco, acude al médico para someterse a una resonancia magnética. Sin embargo, un terremoto sacude el procedimiento y todas las canciones del mundo se descargan en su cerebro. ¿Resultado? Que Zoey, una chica que siempre ha preferido los pódcast antes que la música, ve cómo la gente de su alrededor empieza a comunicarse inconscientemente con ella para contar sus sentimientos más íntimos a través de números musicales.

¿Que la jefa de Zoey está contenta por algo? Pues nuestra protagonista la ve cantando y bailando el Satisfaction de The Rolling Stones mientras el resto de la oficina la ve sentada tranquilamente en su despacho. ¿Que Zoey va caminando por la calle y varias personas necesitan ayuda? Pues donde los demás ven simples transeúntes yendo de un sitio a otro, ella ve a esa gente cantando y bailando al ritmo del Help! de The Beatles. Y así con cada situación que se va encontrando en su día a día, a las que intenta poner solución aprovechando su nuevo don.

Una playlist con éxitos de Bon Jovi, Miley Cyrus y Ed Sheeran

Al emitir el primer capítulo en YouTube, Facebook o Hulu, así como en otras 20 webs y plataformas, NBC consiguió que La extraordinaria playlist de Zoey fuese el mejor estreno digital de su historia, pero también que sus audiencias en lineal no superaran los dos millones de espectadores durante su primera temporada, lo que puso a la serie al borde de la cancelación. Sin embargo, la decisión de la cadena de renunciar a muchos de sus pilotos para el próximo curso como consecuencia de la pandemia y, sobre todo, el fervor de ese público joven que descubrió a Zoey en YouTube o entre anuncio y anuncio de Spotify y quedó maravillado con tan original propuesta, permitió que la partitura siguiera sonando. Baste como ejemplo de esta devoción lo ocurrido en Save our Show, encuesta que el medio USA Today lanza cada año para que el público vote la serie que más merece seguir emitiéndose de entre todas las que corren riesgo. La extraordinaria playlist de Zoey ganó ampliamente con 67% de votos positivos, casi el doble que la segunda -Stumptown (ABC), que obtuvoun 38%- y récord de la encuesta en sus 23 ediciones.

Ahora bien, ¿por qué esta dramedia musical genera tanto entusiasmo entre aquellos (pocos) que la han visto? En primer lugar por su propio planteamiento, pues no todos los días te encuentras una serie donde los personajes comunican sus alegrías y tristezas, sus emociones y sus miedos, a base de éxitos musicales y coreografías variopintas mientras su adorable protagonista se ve superada por tan irreal situación. Las propias canciones también juegan a su favor, claro. Algunas de ellas pecan de ser demasiado obvias en según qué contextos y las coreografías, de no estar a la altura del tema en cuestión. Pero, ¿quién puede poner mala cara cuando suena Wake Me Up Before You Go Go de Wham!, Everybody Hurts de R.E.M, You Give Love A Bad Name de Bon Jovi o grandes éxitos de Miley Cyrus, Ed Sheeran y Cyndi Lauper, entre otros muchos grupos y artistas?

A base de temazos, La extraordinaria playlist de Zoey sabe cómo jugar sus cartas para alcanzar su loable objetivo: ser un producto que transmite optimismo y vitalidad en los momentos más alegres y emocionarnos hasta la lágrima en los más duros y enternecedores, esos en los que Mitch (Peter Gallagher), el padre de Zoey, un hombre con parálisis progresiva supranuclear que ya no puede comunicarse con su familia, transmite sus sentimientos a nuestra protagonista a base de bailes y baladas.

“Mucha gente se ha acercado a mí, conocidos y desconocidos, para decidirme los sorprendidos que estaban por lo emocional que es la serie ,y que, a menudo, lloraban mientras la veían. El dolor es más catarsis. En este momento, llorar es algo realmente saludable. La gente me dice que no se han reído tanto y luego han llorado en tan poco tiempo”, declaró Jane Levy a USA Today.

Una montaña rusa de emociones a base de temazos

Al fin y al cabo, una canción solo necesita unos pocos acordes para emocionarnos y animarnos cuando más lo necesitamos. La extraordinaria playlist de Zoey, con su mezcla de humor ligero, comedia romántica y drama sentimental, se apoya en la música para construir una montaña rusas de emociones donde tan pronto pasas del “ay, qué bonita es esta serie” al baño de lágrimas. Un efecto que también consigue gracias a una protagonista de lo más entrañable y a un conjunto de secundarios entre los que destacan, más allá del citado Gallagher, Skyler Astin, que interpreta a Max, el mejor amigo de Zoey, de la que está perdidamente enamorado; Alex Newell, que tras demostrar su talento musical en Glee da aquí vida a Mo, la vecina de nuestra protagonista y la encargada de ayudarla a descifrar el significado de las canciones que oye; y Lauren Graham, la jefa de Zoey.

Los problemas e inquietudes que todos ellos transmiten con canciones son, en su mayoría, de lo más corrientes, pues más allá de su potente punto de partida, La extraordinaria playlist de Zoey es una serie que evita caer en discursos grandilocuentes. Su intención es apelar a nuestros sentimientos más básicos y arrojar algo de luz hasta en los momentos más oscuros. Algo que buscará repetir en su segunda temporada, cuyo primer episodio está disponible desde el miércoles 6 en HBO España y donde la pandemia brilla por su ausencia, al contrario que otras series estadounidenses en abierto, que sí han incluido el coronavirus en sus tramas. “Siento que nuestra serie es un musical con espíritu de esperanza, positividad y cumplimiento de deseos. Desde el minuto uno, cuando comencé a pensar en la temporada 2, no me atraía que el coronavirus fuera parte de este mundo”, declaró su creador, Austin Winsberg, a TVLine.

* La primera temporada de La extraordinaria playlist de Zoey está disponible en HBO España. También el primer capítulo de la segunda temporada. Un nuevo episodio llegará a la plataforma cada miércoles.