'La isla de las tentaciones 10' vive una fuga masiva y avanza un trío y una hoguera final entre dos veteranos

Paula Hergar

26 de mayo de 2026 01:54 h

La nueva entrega de La isla de las tentaciones 10 en Telecinco arrancó con la salida de Leila de la hoguera, tras ver a Atamán acostándose con una segunda soltera. Segundos después se recomponía y volvía con más fuerza: “Me alegro de haber venido aquí y darme cuenta de lo que era mi novio”.

La siguiente fue Yuli que confesó no entenderse a sí misma. “Me atrae y me gusta Óscar y no concibo eso teniendo novio”, decía perdida. Todo empeoró cuando Sandra Barneda le anunció que se quedaba sin imágenes por haberse saltado las normas en el espejo. La novia le rogó a la presentadora poder verlo, se arrodilló, lloró

Cuando le llegó el turno a Bayán se enfadó al ver a Claudia recordando su lío con su novio. Tampoco le convenció ver a Miguel confesando sentirse atraído por la tentadora Andrea. “Yo no perdono nada otra vez, he aprendido muchísimo. Quién me manda a venir aquí”, dijo entre lágrimas, asustada por lo que está por venir.

Mar volvió a sentir decepción al ver a Christian cada vez más cercano a su tentadora. “Tengo muchísimo miedo, me imagino solo un futuro con él y solo juego a juegos para poder perdonarle a él”, lamentaba entre lágrimas. Algo que empeoró al escucharle decir que no está enamorado.

La hoguera acabó con Alba viendo a David haciendo juegos de “cerdo” con una soltera que “puede ser su prototipo”. Los dos se metieron en el jacuzzi y cuando se acercaron, ella paró la tablet y salió corriendo de la hoguera. Aunque se cansó a mitad de camino y volvió. “Es que va a caer, Sandra”, lamentaba.

La hoguera de los chicos que rompió a David

Lucas, Christian, Atamán, Miguel y David se sentaron frente a Barneda para ver a sus novias viviendo la experiencia. David fue el primero en ver la atracción de Alba por Álex Girona, pero lo que le dejó fuera de juego fue escucharla hablando de sus problemas íntimos:

“Me siento roto, que esté así ya. Estoy muy decepcionado, si habla así de mí, alardea de ponerme los cuernos, estoy en shock”. Para después explicar que tuvo un problema con ella: “Me rompí el pene y lo pasamos muy mal los dos. Que lo explique sabiendo aquello, estoy roto”, confesó, salió de la hoguera y echó a correr gritando su nombre, pero tampoco llegó.

Lucas no tuvo imágenes de Yuli por saltarse las normas en el espejo: “Acepto las consecuencias, pero me gusta saber la verdad y poder verlo. Un millón de disculpas”, lamentó.

Turno de Miguel que, por primera vez, vio unas imágenes de Bayán que le molestaron, al señalar a un tentador amigo suyo como el que más atractivo veía: “Estoy tranquilo porque sé que él no va a hacer nada”.

Seguidamente, Atamán comprobó que la relación de Leila con David seguía su curso. “Me doy pena, porque me quiero agarrar a un clavo ardiendo y veo que no tengo donde agarrarme. No sé en qué momento se olvidó de los 11 años que llevamos. Siempre he tenido miedo en avanzar en mi vida por miedo a perderla, y ella avanzaba sin miedo a perderme a mí”, aseguró derrumbándose.

Cerró la hoguera Christian escuchando a Mar hablando mal de él. Saltó del asiento e intentó marcharse, pero Barneda le frenó. “Es que no entiendo nada, todo son insultos, no sé qué están viendo y toda la villa me insulta”, lamentó.

La que faltaba por huir y el avance del trío

Cuando todas llegaron a la villa, explicaron a sus tentadores lo que habían visto, y Yuli decidió correr a buscar a Lucas, para comprobar cómo estaba, ya que no había visto imágenes. Pero Óscar la frenó y volvieron juntos. Para después, acostarse juntos en la cama... “Vuelvo a dormir con Óscar porque cuando estoy mal me gusta que haya alguien apoyándome”, explicó.

Ya en el adelanto de la próxima entrega se descubre a Atamán con dos solteras en su cama. También a Mar viendo en directo la villa de los chicos y lanzando la pantalla de la rabia.

Lo siguiente es la hoguera final entre Mar y Christian en la que se piden explicaciones mutuamente.