Silencio ante las 'bombas' de Kiko Rivera

Jorge Javier, en el especial de 'Cantora': “Es la noche más impactante de nuestra carrera televisiva”

Redacción

A Telecinco le bastaron pocos recursos logísticos para poner en marcha el programa más visto de la televisión en lo que va de mes de noviembre. Cantora: La herencia envenenada, consiguió en la noche de este viernes una audiencia de más de 3,7 millones de espectadores, lo que se tradujo en un 31.5% de cuota de pantalla, datos sólo comparables a las retransmisiones de fútbol y que incluso superan el éxito de los realities más vistos de la factoría Mediaset.

El plató de Sálvame Sálvamecambió su iluminación para acoger la entrevista a Kiko Rivera. Eso y el testimonio del hijo de la cantante, poniendo contra las cuerdas a la tonadillera, fueron suficiente para mantener frente al televisor a millones de telespectadores que se quedaron pegados a la pantalla hasta pasadas las dos de la madrugada, cuando este especial monográfico superó el 50% de share.

“Creo que es la noche más importante de nuestra carrera televisiva”, aseguró sin titubeos el presentador, Jorge Javier Vázquez. “Llevamos desde las 22:00 en emisión. ¿Sabes cuántos vídeos han entrado? Dos. Para que veas si es impactante el relato de Kiko. No necesitas más que escucharle”, indicó David Valdeperas, director del programa. “Yo creo que es la vez que menos han intervenido los colaboradores del programa. Están como si estuvieran en el sofá de su casa, atentos al relato”, añadió.

En efecto, el poder de la entrevista que estaba concediendo el hijo de Isabel Pantoja fue tal que al programa le bastó con enfocarle y dejarle hablar. A lo largo de la noche, durante cuatro horas en emisión, Kiko fue soltando las tan conocidas 'bombas' que aportan emoción al relato televisivo. En este caso, la detonación más potente fue una que puede traer serios problemas para la tonadillera. Y es que, según Kiko, la Pantoja supuestamente aún guarda las pertenencias de Paquirri que al parecer habían sido robadas, una versión de los hechos que Rivera contó mientras todos en plató permanecían en el más absoluto silencio.