Antena 3
'La Voz Kids 2026' proclama ganador a Eduardo 'El Campanero' tras una reñida votación y ante el rotundo veredicto de Antonio Orozco
El joven cantante sevillano Eduardo Sánchez 'El Campanero' se proclamó este sábado ganador de la undécima edición de La Voz Kids (Antena 3) tras realizar sobre el escenario otra aplaudida demostración de su talento flamenco.
Después de que los coaches hicieran una primera criba entre los ocho semifinalistas que se habían clasificado para la última gala del programa, la victoria quedaba solo a disposición de Evolett (del equipo de Luis Fonsi), Marcos (equipo Ana Mena), Martina (equipo Edurne) y Eduardo 'El Campanero' (equipo Antonio Orozco). No era fácil destacar entre semejantes candidatos, pero el discípulo de Orozco conquistó a los presentes con una sentida versión del tema de Miguel Poveda Alfileres de colores.
A la hora de votar, el público del plató se mostró dividido. Tal y como estaba previsto, fue una elección extremadamente ajustada, “la más reñida de todas las ediciones de La Voz Kids”, según anunció la presentadora Eva González. Nunca antes se había dado una situación igual.
Como de costumbre, La Voz Kids no facilitó los resultados de la votación (no es ese su estilo) ni estableció un ranking entre los cuatro últimos finalistas. Simplemente se proclamó ganador a Eduardo 'El Campanero' tras comprobar el veredicto del público.
Orozco cree que este joven cantante de solo 13 años va a ser “en muy poco tiempo uno de los artistas flamencos más relevantes de España”. Por ahora ha ganado La Voz Kids y tiene ya en su poder una beca de formación de 10.000 euros para que continuar sus estudios musicales. Además, grabará un single con Universal Music y disfrutará de unas vacaciones en familia en Port Aventura World.
Quién es Eduardo 'El Campanero', ganador de 'La Voz Kids 2026'
Dice el equipo de La Voz Kids que Eduardo “se siente un niño de campo al que le encanta pasar tiempo en La Campana, el pueblo de sus abuelos, disfrutando de los animales”. Lo que más feliz le hace es enganchar la mula al coche de caballos y salir a pasear con su abuelo, con el que canta y disfruta del paisaje mientras compite avistando perdices, liebres y conejos.