Especial

Llega la entrega más incierta de los Emmy: sin alfombra roja, en streaming y con los nominados en casa

“Sé que la gente se va a cabrear cuando diga esto, pero estos serán probablemente los Emmys con peor audiencia de todos los tiempos”, dijo Jimmy Kimmel a Deadline acerca de la 72ª edición de los premios de la televisión estadounidense, que se entregan este domingo 20 de septiembre ante las cámaras de ABC. Cuesta saber si se trata de una broma con la que tratar de restarse importancia como maestro de ceremonias, o si estamos ante un pensamiento sincero -los comentarios posteriores del presentador sobre la dispersión de los públicos en múltiples cadenas y plataformas hacen pensar en lo segundo, pero lo que sí podemos atestiguar es que serán los más heterodoxos y hasta cierto punto impredecibles que podamos recordar como espectadores.

A finales de julio, la organización confirmó las previsiones de muchos medios yanquis: que la gala de este año tomaría la forma de evento virtual, como medida preventiva contra la expansión y contagio del coronavirus.“Este año, será igualmente la noche más grande de la industria televisiva, pero seremos nosotros quienes iremos a ti”, comunicaba la academia de televisión estadounidense a sus nominados. Los Emmy 2020 se entregarán en una ceremonia realizada por streaming, sin alfombra roja y sin público, con los candidatos al triunfo siendo grabados desde sus casas o desde los enclaves que hayan tenido a bien elegir para disfrutar de una noche en la que a la incertidumbre por el destino de las estatuillas habrá que añadir el desconcierto sobre cómo saldrá esta experiencia.

Los temores del presentador, a solas en el Microsoft Theatre

Mientras festivales de “grado A” han seguido realizándose con relativa normalidad dentro de la nueva idem, como es el caso del Festival de Venecia, que hace 8 días repartía sus Leones de Plata y Oro en el Palazzo del Cinema, la celebración de los principales premios de la televisión americana afronta un experimento que bien pudiera ser paradigmático en una tesitura como la actual, con la amenaza del virus aún presente. ¿Qué puede conllevar esto para actos similares, en un calendario futuro donde seguirán los Globos de Oro, los Independent Spirit Awards o, en último lugar, los Oscar? ¿Qué puede acarrear para las propias estrellas de Tinseltown, acostumbrados a engalanarse y mostrarse inalcanzables, en universos que parecen ajenos al nuestro, como espectadores?.

“Me puedo imaginar que acabaremos teniendo a más nominados viéndolo todo totalmente colocados a base de delicias de marihuana”, bromea un Kimmel que se encuentra con el principal desafío de la noche: conducir la ceremonia. “Supongo que eso acabará siendo una combinación entre los Emmy y Gran Hermano, porque no sabemos seguro cómo van a funcionar las cosas”, reconoce. Si bien ya ha experimentado lo que es conducir un late show en modo remoto, una gala como esta es un animal con distinto collar.

A este respecto, el showman de ABC confía en que la situación permita un nuevo acercamiento a los famosos: “Espero que se rodeen de sus familias, para poder ver su emoción genuina cuando ganen. Eso es algo que no tendrías en el Staples Center vacío”. Kimmel afronta la experiencia tratando de reforzar ese componente casero, más íntimo o cómplice: “Simplemente estaré hablando con gente en sus casas y mantendré ese tono íntimo aunque nosotros [el equipo] estemos en este colosal lugar”, dice en alusión al Microsoft Theatre de Los Angeles, donde se mantendrá la producción.

En lo que concierne a los entregadores, a lo largo de los últimos días se ha desvelado el listado completo, que incluye a Laverne Cox, Sterling K. Brown, Lin-Manuel Miranda, Count von Count, Jason Bateman, Morgan Freeman, Ilana Glazer, Abbi Jacobson, D-Nice, Randall Park, RuPaul, Patrick Stewart and Jason Sudeikis, Anthony Anderson, America Ferrera, Issa Rae, Gabrielle Union, J.J. Watt, Lena Waithe y Oprah Winfrey.

Nominados y ganadores, desde casa con equipos en 6k

Con Kimmel manteniendo la distancia social en la sede habitual de los premios, los artistas que se disputan el triunfo, como decimos, aguardarán en sus casas. Los productores ejecutivos de la ceremonia, Reginald Hudlin y Ian Stewart, manifestaron su intención de evitar el formato de videollamada tan popular durante los últimos meses, optando por un mucho más elaborado sistema de conexión a distancia con el que tener imágenes en calidad 6k del más de centenar de nominados para los galardones. Esas imágenes se mandarán a un centro de distribución, que se encargará de ir dando paso a unas y otras según proceda. “Si tenemos 130 conexiones en vivo entrando es como manejar 30 retransmisiones deportivas al mismo tiempo”, explicaban a Variety.

La diferencia estriba, como jocosamente explican, en que lo que se retransmitirán serán enésimas cenas desde viviendas, hoteles y patios privados. Algo que, en un primer momento suscitó ciertas reticencias y dudas por parte de los talentos, avasallados por la idea de que tuvieran que hacer frente a grandes despliegues en sus casas. Esto hizo necesario una ronda de consultas para tranquilizarlos y demostrar que la logística no solo es sencilla para ellos, sino poco invasiva: “Ahora lo entiende y les parece algo más divertido”, añade Stewart.

Una cosa para la producción es tener imágenes accesibles de todos los posibles premiados, pero ¿qué ocurrirá con los que acaben siendo ganadores? ¿Cómo darles la prioridad con tan escaso margen y a distancia? El mismo equipamiento de vídeo estará destinado no solo a recoger sus discursos de agradecimiento en el momento de conocerse el fallo. A continuación, esa tecnología servirá para realizar una suerte de conferencia en streaming con medios acreditados, que esperarán en una sala de prensa virtual preparada para la ocasión por ABC y la Academia de TV.

Hudlin es consciente de que la innovación requerirá trabajar sobre la marcha y, por lo tanto, la posibilidad de cambiar de planes durante la retransmisión. Dicho de otro modo, ninguna categoría se parecerá a la otra, a la hora de anunciar el nombre del agraciado. “Algunas veces puede que no termine de funcionar, pero por decirlo así, experimentaremos y tendremos a la audiencia un poco más expectante”. Todo esto también dificulta saber con seguridad si las previsiones de duración y de hora de finalización de la emisión podrán cumplirse o variarán. “Estamos haciendo tantas cosas que no se habían hecho nunca, que es difícil saberlo. Lo iremos averiguando”.

En cualquier caso, cuentan, como suele ocurrir en estos casos, con algunos fragmentos pregrabados en caso de que sea imposible comunicarse con ciertas personas o ante hipotéticos problemas técnicos, aunque la pretensión es clara: “Donde sea posible, iremos siempre en directo”.

Las candidaturas y los que parten (desde casa) con ventaja

En lo que concierne a los premios en sí mismo, la adaptación televisiva de Watchmen fue la que partía con más opciones de triunfar con 26 candidaturas, incluyendo aquí las categorías técnicas, que han ido entregándose durante toda la semana, fraccionadas en 5 noches. Los Emmy Creativos han servido por un lado, para empezar a probar esta tecnología de conexión remota de la que hablábamos antes; pero en lo que concierne a los resultados en sí mismos, para que Disney+ estrene su casillero gracias al uso de La Fuerza; esto es, con The Mandalorian, la serie del universo Star Wars, que ha hecho valer su primacía en el apartado técnicos.

En lo que concierne a las principales favoritas, The Crown, Ozark, Stranger Things, The Handmaid's Tale, Succession, Better Call Saul, Killing Eve y The Mandalorian se disputarán el Emmy a la mejor serie dramática. En el apartado de mejor serie de comedia se enfrentarán Dead To Me, El Método Kominsky, La maravillosa señora Maisel, The Good Place, Insecure, Curb Your Enthusiasm, Schitt's Creek y What We Do In The Shadows.