Entrevista

Roberto Leal saborea 'Pasapalabra' y 'OT 2020': “Me he visto abrumado en muchos momentos”

Realmente no es tan habitual entrevistar a uno de los principales presentadores de una de las grandes cadenas nacionales. Y más raro aún es que la misma persona tenga ese estatus en dos de los tres principales canales, como es el caso de Antena 3 y La 1. De hecho, sólo Roberto Leal ostenta ese honor al situarse tanto al frente de Pasapalabra Pasapalabray de OT 2020.

Hablamos con el presentador, que aplaude “que se hayan entendido las cadenas” para permitirle cerrar una etapa mientras ya ha abierto la siguiente, y reconoce que se siente muy querido tanto por el público como por los profesionales del sector: “Me he visto abrumado en muchos momentos”.

Sobre Pasapalabra, nos asegura que le queda “todavía mucho margen de crecimiento dentro del programa”, pero considera que Antena 3 ya “está haciendo las cosas bien en la tarde”. Roberto Leal nos adelanta que próximamente veremos en el concurso a Los Javis, Carmen Lomana, Boris Izaguirre, Carlos Latre, Lolita, y también participarán sus nuevos compañeros de tardes Arturo Valls y Juanra Bonet, en un crossover que “me hizo mucha ilusión porque de pronto me veía como parte del equipo”.

Enlaza su nueva etapa con gratitud a la que cierra, incidiendo en que sabe que “a mí me llega Pasapalabra por Operación Triunfo”, y poniendo en valor su actitud en el talent: “Si puedes aprovechar, pasártelo bien y demostrar que no tienes un corsé, es mejor”. Aunque sabe que “al final nunca va a estar todo el mundo conforme con lo que decida el jurado”, pone en valor el apoyo del público: “La gente que es fan del formato lo es mucho, para lo bueno y para lo malo”. Y de cara al futuro, en el que él ya no estará, le augura buena trayectoria: “Operación Triunfo tiene todavía mucha vida. Y tendrá que descansar, por supuesto, eso ya lo teníamos claro nosotros, pero cuando vuelva volverá con todo”.

Se hace raro entrevistar a alguien que ahora mismo es uno de los principales presentadores en dos de las grandes cadenas nacionales. ¿Tú esto cómo te lo tomas?

Yo me lo tomo con la mayor naturalidad del mundo, y no por lo de “uno de los principales presentadores”, sino por el hecho de realmente estar en dos cadenas a la vez. Sé que es extraño, porque para mí el primer día también se me hizo muy raro, pero creo que al final ha sido la mejor manera de hacer las cosas, y aplaudo que se hayan entendido las cadenas porque estamos en medio de una situación tan rara como esta de la pandemia, y al final la cosa no se ha podido hacer de otra manera.

La intención era acabar Operación Triunfo y empezar con Pasapalabra, pero no ha podido ser así. Por eso yo lo que agradezco es que haya podido cerrar un ciclo con OT, que estoy en ello, y dedicarme plenamente a Antena 3, que es lo que estoy haciendo también. Estoy poniendo el cien por cien de mis energías en antena, y por supuesto todo el cariño del mundo a Operación Triunfo para cerrarlo. Pero sí, es extraño sobre todo levantarte un jueves mirando las audiencias de los dos programas.

El cariño que te da el público es evidente, ¿pero lo sientes incluso de los profesionales del sector? ¿Te sientes como uno de los televisivos más queridos ahora mismo?

Por la gente por supuesto, y por los profesionales noté muchísimo el cariño y lo sigo notando. Cuando me ofrecieron Operación Triunfo, que venía de estar presentando España Directo y de ser muchos años reportero, noté cómo la gente se alegraba de verdad. Todo el mundo decía lo mismo, que se alegraban porque era como casi un paso natural y una oportunidad que le habían dado a alguien que llevaba mucho tiempo en la tele trabajando “desde abajo” que decían ellos, aunque yo tampoco considero que ser presentador es estar arriba de nada.

Pero bueno, más allá de eso, es verdad que siempre he notado el cariño de los compañeros. También es cierto que yo siempre que he trabajado en un sitio o en otro, he tratado de comportarme con ellos como familia que éramos en ese momento. Tú lo que das lo acabas recibiendo también. Pero es verdad que yo me he visto abrumado en muchos momentos. Cuando salió mi nombre para Pasapalabra, tenía el móvil... fue imposible contestar a todos los mensajes ese día. De compañeros, de presentadores de otras cadenas, de gente que se alegra por ti, que se alegra de verdad.

'PASAPALABRA'

Vamos a empezar por 'Pasapalabra'. Después de dos semanas ya en las tardes, ¿qué valoración general haces?

Yo estoy supercontento, no voy a engañar. Pasapalabra es un proyecto a largo plazo, llevamos dos semanas y ya se pueden empezar a medir cosas, pero yo creo que es un programa de largo recorrido y que habría que mirar con más tiempo. Pero no voy a engañar, estamos muy contentos en el equipo, y en la cadena con las audiencias, porque se está demostrando que es un público fiel. Se ha respetado la esencia del programa, y eso lo agradece también el que ya era fan del formato.

Y luego yo estoy tratando de adaptarme todavía a él, porque lo que estamos viendo ahora son mis primeras grabaciones. Por cada día de grabación son tres programas en realidad. Vamos ahora por el noveno o el décimo, por lo que en verdad es mi tercer día. A mí me queda todavía mucho margen de crecimiento dentro del programa. No dejo de aprender todos los días, porque además estoy con gente que algunos llevan ya 20 años en el formato, desde que empezó en Antena 3. Por ahora la valoración es buenísima. Yo estoy feliz, y también compaginándolo con Operación Triunfo y alternando las grabaciones, que ya son solamente dos semanas lo que me queda.

Al ser un formato diario es cierto que debe evaluarse con más margen, pero habéis ganado un par de veces a 'Sálvame', que ha logrado contrarrestaros. ¿Cómo ves esa competencia y cómo crees que puede evolucionar la lucha?

Va a ser una competencia diaria, y que se irá midiendo día tras día. Entiendo que por supuesto Sálvame, que es un programa muy asentado en las tardes y que lleva muchos años, es lógico y lícito que utilice todas las herramientas posibles para tratar de combatir, de competir con nosotros. Al igual que nosotros al final lo que tenemos es el programa, que es el mismo siempre y varía por la intensidad o si te quedas más cerca de completar 'El Rosco'. Al final, Pasapalabra es lo que es. Y ellos entiendo que se irán rearmando y lo irán intentando. Es lógico, y entiendo que cualquier cadena lo haría. Si nosotros estuviésemos al contrario, pues entiendo que también se haría así.

Esto es una competencia televisiva. Pero más allá de eso, somos compañeros unos y otros. Yo tampoco voy a entrar a valorar lo que hacen, porque realmente cuando veo la tele a esa ahora veo Pasapalabra. Me puedo ver grabado, que antes no tenía esa oportunidad, siempre trabajando en directo [ríe].

¿Pero te llega algo de cómo os combaten?

Sí que me llega porque al final un par de veces que hemos ganado, no en 'El Rosco' porque está claro que es imbatible en esa franja de coincidencia, sino cuando hemos ganado en todo el programa con toda la franja, me llegan tuits de unos y otros diciendo: pues normal, porque tal contenido, porque cual... Pero si la gente ve ese contenido, es porque también funciona. Y por eso no voy a entrar tampoco a valorarlo.

En Vertele analizamos lo que había supuesto 'Pasapalabra', y sobre todo 'El Rosco', para el informativo de Vallés, que ha ganado más de 3 puntos de audiencia

[Ríe] Yo sabía que evidentemente 'El Rosco' tenía una reacción, lo que no sabía exactamente es ese análisis vuestro de los tres puntos. A Vicente no le conocía personalmente más allá de haber coincidido un par de veces con él, y cuando hicimos toda la promo del arranque del diario me llevó a su informativo, y se comprometió a venir a Pasapalabra. O sea que él además es fan del formato. Sí que es verdad que cuando terminamos la entrevista me dijo: ojalá te vaya bien a ti, porque nos irá bien a todos. Y me alegro mucho por él. Me alegro mucho porque al final yo sé la importancia que tienen los informativos en las cadenas. Hace un informativo que no me voy a poner ahora a alabar porque va a quedar mal, pero es un informativo que yo ya veía antes, y ahora me alegro mucho por él y por el equipo, en el que tengo también un montón de compañeros de mi etapa anterior en Espejo Público.

Yo no creo que sea solamente Pasapalabra y 'El Rosco'. Al final, también a nosotros cuando ¡Boom! hace un buen dato nos ayuda a estar un punto más arriba, igual que ¡Ahora caigo!. Yo creo que se están haciendo las cosas bien en la tarde como para tener eso: entretenimiento cultural, y luego un informativo como el de Vicente.

¿Es más difícil encontrar famosos para participar por la situación con el coronavirus? ¿Nos adelantas alguno de los próximos que vamos a ver?

El trabajo que están haciendo nuestras dos compañeras Paloma e Isa, que llevan muchos años haciendo esto, es brutal. Y ahora están haciendo trajes de filigrana, como digo yo. Porque solamente están pudiendo llamar a famosos de la Comunidad de Madrid, al no poderse desplazar. Es más difícil, pero aún así están consiguiendo nombres muy potentes porque, por suerte, el programa se graba aquí, y hay mucha gente que vive relativamente cerca.

Me va a hacer ilusión que se vea, porque los programas quedaron muy chulos y yo me lo pasé muy bien, que han estado con nosotros Los Javis, que nos contaron entre otras cosas cómo fue su primera cita. También han estado Carmen Lomana, Boris Izaguirre, Carlos Latre, Lolita, y vinieron también un día Arturo Valls y Juanra Bonet.

¿Va a haber una especie de 'crossover' de las tardes entonces?

Sí, estuvieron porque el mismo día que grabamos las promos de la tarde, ellos dos se animaron y quisieron venir. Fue un programa muy divertido porque estábamos los tres presentadores de las nuevas tardes de Antena 3. A mí me hizo mucha ilusión porque de pronto me veía como parte del equipo.

'OT 2020'

Vamos con tu otro programa. ¿Está siendo especial este retorno a 'OT' con fecha de adiós definitiva, te lo estás tomando más desinhibido y abierto?

Más abierto no, porque es verdad que yo siempre me he sentido así... Bueno a ver, siempre no. En la primera gala en 2017 no estaba así [ríe], pero es verdad que en Operación Triunfo el presentador lo disfruta mucho porque es un formato muy guapo. Lo que sí que es cierto es que desde que ya sabía que mi etapa en OT se acababa, y justo ha coincidido con estas galas en las que no tenemos público y que la energía es diferente, tú tienes que tener una energía muy elevada, muy arriba, para también tratar que esto no se caiga por su propio peso.Creo que la productora también está haciendo un gran trabajo con la parte virtual y todo eso que es nuevo para mí. Y por todo eso es verdad que yo me lo estoy tomando como una gran novedad, y para mí está siendo un disfrute diferente al que tenía antes.

No voy a engañar, yo cada gala que pasa pienso que me queda una menos. Y para mí va a ser también un cierre de etapa importantísimo. A mí me llega Pasapalabra por Operación Triunfo. Y me llamaron para Operación Triunfo por España Directo. Al final es un paso adelante en mi carrera, pero para mí Operación Triunfo ha sido uno de los programas más importantes en los que los que he trabajado. Por eso va a ser... no quiero decir duro, porque duro no va a ser porque la decisión ya está tomada, y está tomada de corazón y con cabeza también. Pero sí que va a ser una gala muy especial la final para mí. No solamente será una final para los concursantes, también es el final para mis tres años. Va a ser muy especial.

¿Te lo estás tomando como una forma de “tachar” cosas que te faltaban por hacer? Te hemos visto bailando con Nía, rapeando con Hugo y Bruno… Ahora que tienes ya más feeling con todos los participantes, ¿te queda algo por “tachar” de esa lista que vayamos a ver?

[Ríe] No sé... es que tampoco voy preparando nada. Lo del baile sí que me lo propuso Vicky, y dije que adelante porque me gusta. Yo creo que al final cuando participas en un programa así se te ponen cosas por delante como esas. Y cuanto más te metas, mejor. Porque más integrante te sientes de esa familia. No sé, lo mismo en la siguiente gala me dicen que hay que escupir fuego [vuelve a reír].

Yo tengo un amigo que me dice: ¿Ahora hay que cantar? Pues ahora el muchacho canta. ¿Ahora hay que rapear? Pues el muchacho rapea. ¿Ahora hay que hacer lo que sea? Pues adelante. Al final en este tipo de programas, que se convierten en una especie de show más allá del propio talent, si tú puedes también aprovechar y pasártelo bien y demostrar que no tienes un corsé, como en otros programas que te cortas mucho más, es mejor. Yo siempre he sido muy de pasármelo bien. Y es verdad que en estas últimas galas está saliendo más de la cuenta.

Dos preguntas sobre reacción del público. Ha habido críticas al cambio en el sistema de valoración y elección de finalistas. ¿Qué opinas? ¿Crees que así se le quita algo de emoción, y de protagonismo a los jueces?

Al final como es una edición tan diferente por todo, desde que empezó y con lo que ha ocurrido, al final hemos tenido que adaptarnos también a un nuevo sistema de elección. Yo creo que al final el jurado tiene mucho peso porque son los primeros que han estado desde el principio, pendientes de la evolución de los chavales. Realmente creo que es justo como sistema de decisión. Es verdad que es diferente, entre otras cosas porque en la gala 9 que hice yo desde casa y ellos desde la Academia, no se expulsó a nadie. ¿Entonces qué pasa? Que el orden natural de expulsión y de nominados ya se rompe a partir de esa gala. Ha habido que adaptar, y ahora por eso se ha hecho esta “nueva mecánica” se puede decir. Pero yo creo que al final nunca va a estar todo el mundo conforme con lo que decida el jurado. Nos ha pasado en cada edición. Son cinco finalistas, el concurso es así. Y cinco finalistas son los que va a haber.

Al final si se quedan fuera dos nombres que los fans están ahora mismo como locos con ellos, pues eso pasará. Yo de los cuatro que ahora mismo están luchando por dos plazas para la gala de la semana que viene, ya ha recibido tuits de todos y cada uno de ellos, de gente diciendo que tendrían que estar dentro. Pero también de gente que te dice: “No no, el que tendría que estar fuera es uno de los que está dentro”. Al final tú te ves ahí en medio de una vorágine, y es muy difícil que todo el mundo se ponga de acuerdo.

¿El fenómeno fan es bastante complicado?

Claro. Pero ahí estamos y convivimos con ello. El fenómeno fan es tan fuerte que en momentos así también hay que aceptarlo. Ellos pueden opinar lo que quieran porque para eso son parte de la familia. Otra cosa buena que tienen es que cuando tú les pides colaboración, por ejemplo con el público virtual, en tres días se apuntaron 20.000 personas de público [ríe]. Que eso significa estar en tu casa tres horas sentado en un escritorio, con una margarita al lado y con el ordenador pendiente de ti. Quiero decir, que al final la gente que es fan del formato lo es mucho, y por eso tantas veces es muy pasional, para lo bueno y para lo malo.

De la crítica al halago, porque ha sido muy alabada la disculpa con Flavio. ¿Salió de ti, o en acuerdo con el programa?

Cuando algo se magnifica en redes, que ha pasado algunas veces a lo largo de estos tres años, creo que si se magnifica es mejor no darle más importancia, porque tú sabes que realmente son cosas pasajeras. Pero en este caso sí que fue una cosa del propio programa, en la que vimos que realmente Flavio no se sintió cómodo con esa imagen que él entendió que se proyectaba de él como de persona más cortada, más tímida, poco habladora. Y claro, lo que querían por parte de la dirección del programa era explicarle que la idea era la contraria, ver a esa Samantha nerviosa que casi no dejaba hablar a nadie. Por eso creo que estuvo bien decírselo.

Este programa lo que hay que hacer es hacerlo normal y ser natural. Si nos hemos equivocado en algo o vemos que a este chaval no le sentó bien, pues se le piden disculpas y punto. Creo que nos humaniza a todos, a él por quejarse y a nosotros por pedirle disculpas. Porque al final somos personas, y muchas veces nos olvidamos de que sí, es un programa de tele y que sigue una línea, pero eso está para romperlo.

Para acabar, ¿cómo ves el “después de Roberto Leal” para OT?

Yo considero que Operación Triunfo tiene larga vida, y la persona que venga a presentarlo tiene que ser alguien que se sumerja, que se vuelque con el programa, porque es un programa para disfrutarlo de principio a fin. Estoy seguro que quien venga lo va a disfrutar tanto o más más como yo. Es una grandísima oportunidad, lo primero para crecer. Y si ya el nombre que viene es ya “un señor nombre” pues para disfrutarlo, porque es un programa en el que nada es lo que parece. En un programa en directo de tres horas puede pasar cualquier cosa, por eso es para disfrutarlo de verdad y va a ser una experiencia para la persona que venga. Yo creo Operación Triunfo tiene todavía mucha vida. Y tendrá que descansar, por supuesto, eso ya lo teníamos claro nosotros, pero cuando vuelva volverá con todo. Creo que es una marca muy potente como para pensar en que no va a volver.