Laura Pérez

11 de marzo de 2026 13:09 h

Sarah Santaolalla ha reaparecido horas después de anunciar su decisión de dejar su colaboración en el programa En boca de todos. Mientras el presentador se ha pronunciado en directo en Cuatro, la analista política ha participado este miércoles en un foro contra el odio reflexionando sobre el acoso del que es víctima.

En la mesa redonda, moderada por la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones Elma Saiz y presentada por la periodista Mónica Zas, la ya excolaboradora de Mediaset ha hablado sobre el “fenómeno del odio” que sufre en la actualidad. “He tenido la suerte de no sufrir cuando era una niña, de no ser señalada. Ahora estoy pagando un precio bastante alto no porque no pensase como pienso desde los 15 años, sino porque ahora mi voz importa a una parte de la población o la escucha más gente”, ha comenzado expresando.

No es lo que digo, es cómo lo digo y dónde lo digo. Muchos de los mensajes que hago en defensa de los derechos humanos, la lucha contra la violencia de género o contra el negacionismo, los hago en programas que los ven 6 millones de personas y eso molesta. Molesta el mensaje, molesta que te salgas del molde y te vayas a los márgenes”, ha agregado.

En ese sentido, Santaolalla ha señalado que en este contexto de auge de la extrema derecha “y fascismo galopante”, “están inyectando pasta a tertulianos” y ha defendido su decisión de plantarse. “Nunca ha afectado mi ideología a mi rigor, pero nunca he escondido que soy de izquierdas o antifascista. Cuando te plantas, es lo que verdaderamente les molesta”, ha afirmado.

“Hay sillas que no merecen la pena, y hay sillas ahí fuera más decentes

En esa misma línea, la tertuliana televisiva se ha referido a su salida del programa En boca de todos, aunque sin mencionar su nombre. “Cuando tú te plantas en un medio de comunicación y dices que esa forma de trabajar es corrupción, cuando destapas y dices que no quieres blanquear ciertas cosas o no compartir mesas con condenados por mentir, o no quieres estar con gente que desprecia los derechos humanos, y además dices quién, eso tiene un precio”.

Sarah Santaolalla también ha señalado a aquellos colaboradores que no se mojan pensando en un futuro en el que pueda gobernar la ultraderecha: “La silla no ser conserva en base a ser un pelota o un cobarde, se conserva en base a tu rigor. Hay sillas que no merecen la pena, y hay sillas ahí fuera más decentes”, ha apuntado.

La analista política, que recientemente ha denunciado a Vito Quiles por “acoso”, ha lamentado ser víctima de “campañas de desprestigio y señalamiento”: “Acabo de cumplir 27 años, soy mujer, soy feminista y soy de una generación que tuvimos antes miedo que ideología. Se juntan varios factores que hacen que para algunos sea un peligro. No me sale de las narices hacer lo que me dicen que haga”, ha zanjado.