'El verano se mueve' poco en Telecinco con un estreno falto de ideas y rostros, y el misterio baladí de Kike Quintana
Telecinco ya ha estrenado El verano se mueve, su nuevo magacín vespertino que sustituye a El tiempo justo y que, junto a Amor o lo que surja intentará reflotar las audiencias de las tardes en el principal canal de Mediaset. Una apuesta colorida en pantalla, con buenas intenciones, pero con varios aspectos que mejorar.
“¿Estáis listos? Porque este año el verano se mueve” era la primera frase que escuchaban los espectadores del nuevo programa y que la pronunciaba Kike Quintana, desde la furgoneta camper con la que recorrerá las playas del país y al ritmo del 'Me gusta el mueve, mueve' que lanzaron Sandy & Papo en 1995.
Igual de “actuales” que esa canción fueron los temas escogidos para tratar en esta primera entrega: la casa de Carmen Borrego, la visita a Cantora, las bodas de Carmen Alcayde y Marisa Jara o el documental de Rocío Jurado. Así como la elección de rostros de colaboradores que son los mismos de siempre: desde Gloria Camila, a Irene Rosales, pasando por la cuota Osborne con su hija Alejandra.
La incomodidad de Ion Aramendi y los temas escogidos
Ante unos rostros ya demasiado amortizados y unos temas demasiado exprimidos, lo que dejó claro el estreno de El verano se mueve es que poco se ha movido Telecinco para innovar en su nueva apuesta. El único que se “movía” algo más era Ion Aramendi por su incómoda postura encima de la mesa, que sí transmitía la “informalidad” del verano, pero también el engorro de estar en el pico del mobiliario.
Tampoco ayudaba a la relajación la disposición del público tan encima del presentador, en un plató pequeño, provocando la asfixia del espectador. Ni tampoco dieron tregua los temas alarmantes que se trataron como las bacterias carnívoras, la venta de niños por internet, la moda del culo XXL para el verano, o la de comer plástico para adelgazar.
Estamos de acuerdo con que el verano es un momento para el dinamismo, las actividades y exprimir el tiempo que no se tiene durante el resto del año, pero cuando el espectador se sienta frente a la TV en busca de entretenimiento y relajación, y El verano se mueve no nada en esa dirección.
El misterio de Kike Quintana y de Laura Madrueño
Como se había adelantado en la presentación del programa ante la prensa, Kike Quintana ejerció de “enviado especial” para recorrer la geografía española en una furgoneta muy veraniega. La función principal del fichaje estrella que hasta arrancó el programa con su rostro era la de elegir una localidad para implicar a los ciudadanos en los contenidos del programa cada viernes.
Sin embargo, el convertir en un misterio el lugar en el que se encuentra restaba fuerza a su papel, ya que acababa sin empatizar con quienes conocen el territorio y podría ser cualquier zona con playa.
Otro de los grandes alicientes del estreno había sido el fichaje de Laura Madrueño, que significaba el retorno a la pantalla de la que fuera presentadora de Supervivientes. Algo que prefirieron dejar para otro día, ya que la joven no apareció.