Jordi Sánchez y Elvira Mínguez estrenan 'Vida perra' en Prime Video: “Esta serie se puede ver en un móvil, no es 'Ben-Hur'”

Un parque de perros y siete personas que interactúan entre sí mientras pasean a sus mascotas. Así de sencillo es el planteamiento de Vida perra, la nueva serie española de Prime Video. La ficción, desvelada en exclusiva por verTele a principios de diciembre y disponible desde este viernes 27 de marzo en la plataforma de Amazon, es una sucesión de breves sketches repartidos en 10 capítulos de 25 minutos de duración, en cada uno de los cuales se abordan con ironía y humor temas actuales y atemporales.

Producida por Dynamo con Mediterráneo Mediaset España Group, su formato es muy parecido al de Camera Café, cuya aparición a principios de siglo supuso toda una novedad por la brevedad de sus tramas. Una brevedad que ahora resulta pertinente en la era de TikTok, los reels de Instagram, los shorts de YouTube y la aparición de las primeras series verticales. En definitiva, un nuevo escenario digital del que no son ajenos ni los responsables de esta ficción, para la que se han grabado escenas hechas específicamente para las redes, ni sus protagonistas. “Esta serie se podría ver perfectamente en un móvil, no es Ben-Hur. Está claro”, comenta sin rodeos Jordi Sánchez a este portal durante una entrevista promocional de la serie, que fomenta la adopción de animales en colaboración con S.P.A.P. (Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Madrid).

El actor de La que se avecina, que define Vida perra como “teatro grabado” por su sencillez visual, asume que los tiempos están cambiando. También lo hace Elvira Mínguez, una de sus compañeras en este proyecto. “No se pueden poner puertas al campo (...) La horizontalidad ha dejado paso a la verticalidad. Es un hecho y es lo que hay. Lo que tenemos que intentar, como siempre, es hacer eso de la mejor manera posible”, declara la actriz con una mezcla de resignación e indignación.

“El paternalismo está invadiendo todos los campos”

A medida que avanza la entrevista, lo segundo va comiendo terreno a lo primero. De hecho, la intérprete siente que las series actuales la toman “como una espectadora imbécil a la que hay que darle todo muy mascadito para que se entienda”, como ya defendió durante la promoción de La sombra de la tierra. El problema no es suyo, sino de cómo creen las cadenas y plataformas que se comporta el público actual: “Ya cuentan con que se va a levantar a comer y que va a mirar el móvil al mismo tiempo que está viendo la serie. Por eso se repiten tantas veces las cosas, que dices 'que esto ya lo he dicho, que no es imbécil la persona que está ahí'. Pero resulta que igual está en el baño o respondiendo a un WhatsApp. A mí esto me parece terrible, francamente”.

El paternalismo está invadiendo todos los campos: la política, el trabajo...”, añade Sánchez. “A mí me parece terrible, y si el momento en el que estamos es ese, y tenemos que pensar, graduar y hacer nuestro trabajo de tal manera que tenemos que pensar que un señor está respondiendo un WhatsApp pues santo dios, qué horror”, lamenta Mínguez, para la que hay una cosa que nunca cambiará: que la labor de actores, guionistas y directores “se resume en contar una historia” por encima de todo, independientemente del formato y la duración que ésta tenga.