Raúl Arévalo y su gran cambio físico para 'El castillo': “Estábamos todos muy comprometidos con lo que contábamos”

Movistar Plus acaba de estrenar El castillo, serie sobre el auge del proxenetismo en la España de finales de los 90 y principios de los 2000. Aunque es una ficción, esta producción de Caballo Films (Antidisturbios, La Ruta, Los años nuevos) parte de los hechos reales que se cuentan en El proxeneta, libro de Mabel Lozano que narra el negocio de la prostitución y la trata de mujeres en nuestro país a partir del detallado testimonio de Miguel 'El Músico', uno de los principales proxenetas de la época.

A su versión televisiva, rebautizada con el nombre de Manuel 'El Suizo', le pone voz, cara y cuerpo Raúl Arévalo, que tuvo que raparse el pelo y engordar 20 kilos para interpretar a este temible personaje. “El papel estuvo muy bien y experiencia vivida, pero no lo recomiendo. Acabé mal porque al final pasé de comer todo lo bien que podía para engordar, a comer donuts, hamburguesas y bollería industrial, con lo que me costaba atarme los zapatos, respiraba mal, roncaba, tenía ardores de estómago... O sea, no fue agradable en ese sentido”, cuenta el actor en conversación con verTele.

El madrileño asegura que esta transformación física le “ayudó” a interpretar a 'El Suizo' y a manejarse mejor con “todo lo que tenía que ver” con él, pero también que fue “muy agradable” recuperar el físico que tenía antes: “Perderlo ha sido duro, pero ver cómo me iba quitando todos esos kilos y volviendo un poco a tener salud, pues estuvo muy bien, la verdad”. Además, se muestra muy agradecido con el apoyo que le brindaron sus compañeros durante el rodaje: “A mí me ha ayudado mucho estar con los compañeros a la hora de entrar y salir [del personaje]. Al final todos estábamos muy comprometidos con lo que estábamos contando, pero cuando haces una cosa tan dura a veces también es necesario salir, airearte y reírte un poco”.

'El castillo' funciona como el “espejo” de una cruda realidad

Su compromiso era compartido por Omar Ayuso y Valentina Vidal. Él interpreta a Gerardo Liesa, un joven inspector de policía recién incorporado a la UCRIF (Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales). Y ella, a Claudia, una joven colombiana que llega a España para ejercer la prostitución reclutada por 'El Suizo'. “En la medida en que iba siendo consciente de la magnitud del proyecto sentía también esa responsabilidad de estar a la altura de todo”, reconoce la actriz, que debuta con este papel aunque no lo parezca por la autenticidad que transmite en pantalla.

Dado su rol en la ficción, la mayoría de las escenas las grabó en antiguos prostíbulos que fueron reconstruidos para dotar de mayor realismo a la serie. “A nivel personal era muy, muy pesado”, reconoce sobre ello. “Había restos en el mobiliario o en las habitaciones que podías imaginar, y eso me parecía muy desagradable. Lo que notaba cuando iba a rodar a los clubes es que el equipo, en general, estaba más triste”, añade Ayuso, para el que El castillo funciona como un espejo: “Cada uno va a ver en ella lo que hay en él, pero creo que es un espejo en el que para nosotros, como sociedad, no es muy agradable mirarse”. Y no lo es porque la serie arroja un dato demoledor: España es el tercer país del mundo y el tercero en Europa en prostitución.

“Entiendo que tiene que ver con la responsabilidad de los consumidores y entiendo que eso nace de un deseo que está en los hombres, que son los consumidores de esto, y que es un deseo sexual ligado al consumo de un cuerpo, a la dominación de una persona que está claramente en una situación de sumisión respecto a ti”, reflexiona sobre ello Ayuso, que cree que “es interesante que cada espectador” se pregunte por qué hemos llegado a este punto. De ahí que El castillo no sea una simple serie de televisión, según Arévalo: “Me siento muy orgulloso porque creo que, en este caso, este proyecto o esta serie sí que puede tener una utilidad.”