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    <title><![CDATA[elDiario.es - Laura Spinney]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/laura-spinney/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Laura Spinney]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Las demandas para repartir culpas por esta pandemia no evitarán la siguiente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/demandas-repartir-culpas-pandemia-no-evitaran-siguiente_129_8353903.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab659986-8c02-4563-9ff9-ed78b5a5d4bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las demandas para repartir culpas por esta pandemia no evitarán la siguiente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras avanzan procesos legales y comisiones políticas sobre la pandemia del coronavirus, la historia nos dice que reforzar la solidaridad es más útil que señalar con el dedo</p><p class="subtitle">DATOS - 51 países no han llegado ni al objetivo de vacunar al 10% de su población contra la COVID-19</p></div><p class="article-text">
        En septiembre <a href="https://www.bloomberg.com/news/articles/2021-09-17/alpine-party-town-where-covid-silently-raged-sparks-court-fight" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comenz&oacute;</a> en Austria el juicio por la demanda civil contra el Gobierno presentada por la viuda y el hijo de un hombre que muri&oacute; de COVID-19 tras pasar unas vacaciones en Ischgl, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/estacion-esqui-acelero-primera-ola-pandemia-europa_1_6225584.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la estaci&oacute;n de esqu&iacute; considerada por muchos como sede de un evento supercontagiador</a> a comienzos de la crisis sanitaria. La semana anterior, un juzgado hab&iacute;a ordenado a la exministra de Sanidad francesa, Agn&egrave;s Buzyn, que respondiera por la falta de anticipaci&oacute;n del Gobierno galo ante la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en Reino Unido el Gobierno se ha comprometido a abrir una investigaci&oacute;n oficial sobre la gesti&oacute;n de la crisis. Su inicio est&aacute; previsto para la pr&oacute;xima primavera. Quienes <a href="https://www.theguardian.com/uk-news/2021/jun/24/public-inquiry-into-covid-must-begin-now-says-senior-judge-sir-robert-owen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presionan</a> para que comience antes argumentan que las lecciones aprendidas a&uacute;n pueden salvar vidas, pero <a href="https://www.bbc.com/news/explainers-57085964" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">repartir</a> culpas es otra de las funciones de una investigaci&oacute;n oficial. El dedo acusador se ha levantado desde el comienzo de la pandemia y ahora est&aacute; dando palmaditas en hombros reales. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es entendible que quienes atraviesan un duelo quieran obtener respuestas. Asimismo, es probable que los gobiernos tengan lecciones que aprender, las cuales salvar&iacute;an m&aacute;s vidas antes de que la pandemia se termine. No obstante, no queda claro que el &ldquo;juego de la culpa&rdquo; sea de ayuda para quienes han perdido seres queridos ni que garantice que cualquiera de nosotros est&eacute; mejor protegido ante pandemias futuras. De hecho, podr&iacute;a hacer lo opuesto.
    </p><h3 class="article-text">Los l&iacute;mites</h3><p class="article-text">
        En primer lugar, repartir culpas entre quienes coordinaron la respuesta a la pandemia a nivel local o nacional desv&iacute;a la atenci&oacute;n de aquellas actividades transfronterizas, como la <a href="https://www.theguardian.com/environment/ng-interactive/2020/sep/15/covid-farm-animals-and-pandemics-diseases-that-changed-the-world" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&iacute;a</a> industrial de animales, que son las primeras en disparar el riesgo de pandemias.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, todos los esfuerzos por identificar culpables est&aacute;n impulsados por la mirada retrospectiva, cuando incluso los cient&iacute;ficos sab&iacute;an entre poco y nada en el momento de muchos de los sucesos en cuesti&oacute;n. Aun en retrospectiva es dif&iacute;cil evaluar si una decisi&oacute;n oficial determinada puede justificarse en t&eacute;rminos de vidas salvadas. &iquest;Las vidas de qui&eacute;nes? &iquest;Durante qu&eacute; per&iacute;odo de tiempo? &iquest;C&oacute;mo se determina el valor de estas decisiones? Si las personas en lugares de poder saben que cualquier cosa que hagan ser&aacute; criticada &ndash;y que ser&aacute;n acusados de hacer demasiado o demasiado poco&ndash;, lo peligroso ser&iacute;a que no hagan nada la pr&oacute;xima vez.
    </p><h3 class="article-text">La experiencia de 1918</h3><p class="article-text">
        Este es uno de esos casos en los que la historia resulta instructiva. En 1918, el presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gripe-1918-barry-wilson_1_6491161.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prioriz&oacute; la guerra sobre la peor pandemia en la historia moderna</a> &ndash;la cual mat&oacute; a muchos m&aacute;s estadounidenses&ndash; y pr&aacute;cticamente nadie se quej&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s, otra pandemia de gripe estall&oacute; y Gerald Ford, tras ser advertido de que Estados Unidos podr&iacute;a volver a afrontar una situaci&oacute;n similar, anunci&oacute; una campa&ntilde;a de vacunaci&oacute;n masiva. Esa pandemia termin&oacute; siendo leve en comparaci&oacute;n con la de 1918 y el presidente fue criticado por todo el arco pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        La ministra francesa Buzyn puede consolarse con que, durante pandemia de gripe de 2009, su antecesora, Roselyn Bachelot, fue ridiculizada por haber tenido que cancelar decenas de millones de dosis de vacunas que hab&iacute;a encargado preventivamente. 
    </p><p class="article-text">
        La deprimente lecci&oacute;n es que la historia es irremediablemente poco informativa respecto a la pr&oacute;xima pandemia y que queda clar&iacute;simo que el pol&iacute;tico que no haga nada por prevenirla recibir&aacute; un c&aacute;lido y mayor agradecimiento en las urnas que aquel que s&iacute; lo haga.
    </p><h3 class="article-text">Demandas</h3><p class="article-text">
        Hay un nuevo giro en el inminente juego de la culpa: las demandas contra aquellos que, ya sea por negligencia o con intencionalidad, hayan causado que otros se contagien de COVID-19. Por ejemplo, al negarse a ser vacunados contra la enfermedad. No hay una demanda as&iacute; todav&iacute;a, pero la jurista Dorit Reiss de la Facultad de Derecho de Hastings de la Universidad de California cree que es solo cuesti&oacute;n de tiempo y que adoptar&aacute; dos formas distintas.
    </p><p class="article-text">
        La primera es la demanda civil realizada por un individuo que haya contra&iacute;do COVID-19 &ndash;o uno de sus parientes&ndash; contra otro individuo. Por ejemplo, un <a href="https://edition.cnn.com/2021/08/27/health/teacher-covid-students/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">maestro</a> o un trabajador de residencia de mayores que se haya negado a recibir la vacuna, al que, rastreo de contactos mediante, pueda adjudic&aacute;rsele f&aacute;cilmente el contagio al demandante (en este caso, puede que la escuela o la residencia tambi&eacute;n sean demandados). La segunda es la demanda colectiva contra una organizaci&oacute;n que haya difundido desinformaci&oacute;n sobre las vacunas, como Children&rsquo;s Health Defense, dirigida por Robert Kennedy Jr., o America&rsquo;s Frontline Doctors.
    </p><p class="article-text">
        Si ninguno de estos tipos de demanda ha sido anunciado hasta ahora es porque ambos se enfrentan a grandes obst&aacute;culos. Sin entrar en detalles legales, los cuales dependen de la jurisdicci&oacute;n en la que se desarrolle la causa, pueden establecerse tres categor&iacute;as principales de trabas: comprobar que el acusado ten&iacute;a el deber de proteger a otros; en caso de tener el deber, probar que se comport&oacute; indebidamente; y probar que caus&oacute; da&ntilde;o, en este caso en forma de contagio. Aunque probar la causalidad es la m&aacute;s dif&iacute;cil, a medida que m&aacute;s gente recibe su vacuna y las condiciones para la transmisi&oacute;n de la COVID-19 se conocen mejor, se est&aacute; volviendo m&aacute;s f&aacute;cil. Demandar a una organizaci&oacute;n por difundir desinformaci&oacute;n supone un obst&aacute;culo adicional: el derecho en muchas jurisdicciones a la libertad de expresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El primero de estos casos ser&aacute; una prueba fascinante cuyo resultado es dif&iacute;cil predecir. Tomemos como ejemplo a Reino Unido, donde la ley ya tiende a priorizar al individuo sobre lo colectivo. En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, las personas que han sufrido da&ntilde;os a causa de las vacunas han sido, en general, compensadas mediante un <a href="https://www.gov.uk/vaccine-damage-payment" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa de indemnizaci&oacute;n sin culpa</a> antes que en los tribunales. Tales programas &ndash;que tambi&eacute;n existen en <a href="https://www.hrsa.gov/vaccine-compensation/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estados Unidos</a> y otros pa&iacute;ses&ndash; representan la noci&oacute;n de que ning&uacute;n riesgo asociado con otorgar un beneficio colectivo fue creado deliberadamente y, por ende, no es culpa de nadie. Lo mismo podr&iacute;a decirse de quienes se niegan a acceder a tal beneficio: no eligieron ser un riesgo para los dem&aacute;s.
    </p><h3 class="article-text">El caso de Israel</h3><p class="article-text">
        Estados Unidos es un buen candidato para albergar un caso de prueba, al igual que <a href="https://www.eldiario.es/temas/israel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Israel</a>. Seg&uacute;n me cuenta Ido Baum, periodista jur&iacute;dico del diario<em> Haaretz</em>, Israel es un pa&iacute;s altamente litigioso donde &ldquo;realizar una demanda por recibir correo basura es casi un deporte&rdquo; y la gente corriente a menudo acude a los tribunales para impulsar el cambio social. Pero cuando en una columna reciente, Baum se pregunt&oacute; en voz alta por qu&eacute; una demanda por infecci&oacute;n negligente de COVID-19 no hab&iacute;a surgido a&uacute;n en Israel, se sorprendi&oacute; por la respuesta: los lectores estaban completamente en contra de algo as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el jurista Tsachi Keren-Paz de la Universidad de Sheffield, incluso si el caso de prueba fallara, probablemente modificar&iacute;a el debate sobre d&oacute;nde debe situarse el equilibrio entre los&nbsp;derechos y las responsabilidades, tanto individuales como colectivas. El debate ya est&aacute; en marcha. Las propuestas giran entorno a hacer responsables a los &ldquo;contagiadores&rdquo; negligentes de la COVID-19 por los costes de rastrear y contener el brote que causaron, y criminalizar su comportamiento del mismo modo que se castiga a los conductores peligrosos. De un lado, est&aacute;n quienes quieren mayor protecci&oacute;n legal para el colectivo social; del otro, quienes argumentan que la coerci&oacute;n no es el camino y que esta podr&iacute;a resultar contraproducente al empujar a la gran mayor&iacute;a de las personas que se niegan a vacunarse &ndash;que simplemente tienen dudas o interrogantes&ndash; a posiciones aun m&aacute;s extremas.
    </p><p class="article-text">
        La COVID-19 ya est&aacute; cambiando las leyes. A su vez, los acad&eacute;micos intentan comprender la legalidad de muchas de las intervenciones sin precedentes que hemos visto durante los &uacute;ltimos 20 meses: desde confinamientos y programas de subsidios a quienes no pod&iacute;an trabajar, hasta la obligaci&oacute;n de usar mascarillas o de recibir vacunas.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es: &iquest;deber&iacute;an esos cambios hacer que la asignaci&oacute;n de la culpa sea m&aacute;s f&aacute;cil? Si nuestro objetivo es estar mejor protegidos la pr&oacute;xima vez que afrontemos una crisis as&iacute;, la respuesta probablemente sea no. Ser&iacute;a mejor preguntarse por qu&eacute; nuestro contrato social est&aacute; deshaci&eacute;ndose y qu&eacute; podemos hacer para reforzar la solidaridad. La investigaci&oacute;n p&uacute;blica que logre abordar esas preguntas en un entorno sin culpa ser&iacute;a de suma utilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Laura Spinney es periodista cient&iacute;fica y autora de <em>Pale Rider: The Spanish Flu of 1918 and How it Changed the World</em> (<em>El jinete p&aacute;lido. 1918: la pandemia que cambi&oacute; al mundo</em>).
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Juli&aacute;n Cnochaert.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Spinney]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/demandas-repartir-culpas-pandemia-no-evitaran-siguiente_129_8353903.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Oct 2021 18:48:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las demandas para repartir culpas por esta pandemia no evitarán la siguiente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pandemia,Covid-19,Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué se puede hacer después de un año de lucha contra la pandemia: ¿eliminar o reducir el virus?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/guerra-fria-pandemia-covid-19-eliminar-suprimir-virus_129_7284331.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dea7bcf4-690f-4f22-ba28-d8cd60ea7fbb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué se puede hacer después de un año de lucha contra la pandemia: ¿eliminar o reducir el virus?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Eliminar el virus por completo parece a estas alturas una misión imposible. Sin embargo, existen argumentos de peso a favor de intentarlo</p><p class="subtitle">Las palabras importan: así ha ayudado el mensaje claro de Nueva Zelanda a ganarle el pulso al virus</p></div><p class="article-text">
        Hace un a&ntilde;o, cuando la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud public&oacute; un <a href="https://www.who.int/publications/i/item/report-of-the-who-china-joint-mission-on-coronavirus-disease-2019-(covid-19)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> en el que mostraba que China hab&iacute;a acabado con un virus altamente contagioso en una ciudad de 11 millones de habitantes, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/michael-baker-arquitectos-nueva-zelanda_128_6047983.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el epidemi&oacute;logo Michael Baker</a> supuso que la organizaci&oacute;n internacional aconsejar&iacute;a al resto del mundo que siguiera el ejemplo de China. Cuando, para su sorpresa, no lo hizo, este cient&iacute;fico decidi&oacute; que Nueva Zelanda (con cinco millones de habitantes) deb&iacute;a seguir su propio camino y empez&oacute; a presionar al Gobierno para que siguiera una estrategia de eliminaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Encontr&oacute; unos aliados inesperados en los multimillonarios neozelandeses que, al o&iacute;r lo que propon&iacute;a, contactaron por tel&eacute;fono con los ministros del Gobierno. El 23 de marzo, Nueva Zelanda se confin&oacute; y, siete semanas m&aacute;s tarde, sus ciudadanos se encontraron con un pa&iacute;s libre de virus. Baker, que calcula que la medida salv&oacute; unas 8.000 vidas, pregunt&oacute; m&aacute;s adelante a los multimillonarios por qu&eacute; se hab&iacute;an sumado a su causa: &ldquo;Dijeron: 'No nos hicimos inmensamente ricos sin ser buenos en la evaluaci&oacute;n y gesti&oacute;n del riesgo'. Lo hac&iacute;an pensando a largo plazo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Baker ha tratado de convencer a otros pa&iacute;ses de que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/razones-paises-deberian-seguir-estrategia-eliminacion-virus_129_7178596.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no es demasiado tarde para cambiar a una estrategia de eliminaci&oacute;n</a>, y de que ser&aacute; mejor para ellos a largo plazo, incluso ahora que han empezado a vacunar a la poblaci&oacute;n, e incluso si, <a href="https://www.nature.com/articles/d41586-021-00396-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como piensan la mayor&iacute;a de los cient&iacute;ficos</a>, el virus que causa la COVID-19 est&aacute; en camino de convertirse en end&eacute;mico (lo que significa que seguir&aacute; circulando en parte de la poblaci&oacute;n mundial durante mucho tiempo). Calcula que alrededor de una cuarta parte de la poblaci&oacute;n mundial vive en pa&iacute;ses que est&aacute;n impulsando estrategias de eliminaci&oacute;n del virus, y ese n&uacute;mero puede crecer.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.zerocovid-greenzone.eu/op-ed/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Europa sopesa una estrategia de &ldquo;cero COVID-19&rdquo;</a>, y John Nkengasong, responsable de los Centros para el Control y la Prevenci&oacute;n de Enfermedades de &Aacute;frica, <a href="https://www.theguardian.com/world/2021/feb/28/what-can-we-learn-from-africa-experience-of-covid-death-toll-paradox" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n es partidario</a> de una estrategia de eliminaci&oacute;n para el continente africano, aunque sabe que es ambiciosa.
    </p><h3 class="article-text">Un mundo, dos estrategias</h3><p class="article-text">
        El resto del mundo sigue una estrategia de mitigaci&oacute;n y contenci&oacute;n del virus, seg&uacute;n la cual tendremos que convivir con la COVID-19 y, por tanto, debemos aprender a gestionar la enfermedad, buscando la inmunidad de reba&ntilde;o de la forma m&aacute;s indolora posible. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los m&aacute;ximos exponentes de este enfoque es el epidemi&oacute;logo jefe de Suecia, Anders Tegnell, quien me dijo hace unos d&iacute;as que la eliminaci&oacute;n era una quimera para la mayor parte del mundo, porque aunque un pa&iacute;s fuera capaz de lograrlo una vez, ser&iacute;a imposible evitar las nuevas llegadas del virus sin contar con un dispositivo de vigilancia costoso y potencialmente restrictivo. 
    </p><p class="article-text">
        Si la estrategia fracasara, el pa&iacute;s tendr&iacute;a que volver a la contenci&oacute;n de todos modos, pero la poblaci&oacute;n habr&iacute;a pagado un precio mucho mayor. Dice que &eacute;l tambi&eacute;n est&aacute; pensando a largo plazo, que la &ldquo;sostenibilidad&rdquo; es su lema. As&iacute; es como justifica el endurecimiento gradual de las restricciones en su pa&iacute;s, que en un inicio apost&oacute; por medidas muy laxas.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, el mundo se divide en dos, con cada bloque operando de acuerdo con un conjunto diferente de supuestos, en una especie de recreaci&oacute;n de la guerra fr&iacute;a en materia de salud p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Un bloque considera que el virus se puede eliminar, el otro no. El segundo cree que el primero persigue una utop&iacute;a imposible. El primero piensa que la utop&iacute;a podr&iacute;a alcanzarse si todos se unieran.
    </p><h3 class="article-text">Por qu&eacute; el coronavirus es diferente</h3><p class="article-text">
        Los epidemi&oacute;logos incorporan supuestos en sus modelos cuando hay incertidumbre, cuando carecen de datos. Las premisas cuando surge una nueva enfermedad se extraen de la experiencia con otras enfermedades. Es inevitable.
    </p><p class="article-text">
        Antes de la aparici&oacute;n de la COVID-19, la mayor&iacute;a de los planes de respuesta a las pandemias en el mundo ten&iacute;an como referencia a la gripe, ya que esta ha sido la causante de la mayor&iacute;a de las pandemias de la historia. La gripe se propaga r&aacute;pidamente entre la poblaci&oacute;n, porque una persona infectada puede contagiar a otras antes de desarrollar los s&iacute;ntomas, y porque la enfermedad tiene un intervalo de serie (el tiempo entre casos sucesivos) corto, de tres d&iacute;as. Por estas razones, el consenso es que la gripe no puede ser eliminada, se tiene que gestionar.
    </p><p class="article-text">
        Los coronavirus se comportan de forma diferente. Hasta 2020, los epidemi&oacute;logos podr&iacute;an haber afirmado que se pod&iacute;an eliminar. Esa fue la experiencia en 2003 con el s&iacute;ndrome respiratorio agudo severo (Sars), causado por un virus estrechamente relacionado con el que causa COVID-19, y con el s&iacute;ndrome respiratorio de Oriente Medio (Mers), cuyos brotes se han controlado localmente desde 2012. Pero la COVID-19 es un aut&eacute;ntico rompecabezas, nadando entre dos aguas. 
    </p><p class="article-text">
        El virus que causa la enfermedad <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2021/feb/14/is-covid-more-deadly-and-contagious-than-seasonal-flu" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es m&aacute;s contagioso</a> que el Sars, el Mers y la gripe, lo que significa que cada persona infectada contagia a un n&uacute;mero m&aacute;s alto de personas, pero se propaga m&aacute;s lentamente que la gripe, teniendo un intervalo de serie aproximadamente <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7448781/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dos veces mayor</a>. Tambi&eacute;n tiene un periodo de incubaci&oacute;n mucho m&aacute;s largo, pero no est&aacute; claro hasta qu&eacute; punto la transmisi&oacute;n presintom&aacute;tica &ndash;o asintom&aacute;tica&ndash; impulsa su propagaci&oacute;n. La proporci&oacute;n de casos de COVID-19 que son asintom&aacute;ticos &ndash;que antes se cre&iacute;a que era la gran mayor&iacute;a&ndash; se ha <a href="https://www.bmj.com/content/371/bmj.m4851" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisado a la baja</a> para situarla en torno al 20%.
    </p><p class="article-text">
        La mortalidad tambi&eacute;n es importante, porque determina el esfuerzo que estamos dispuestos a hacer para contenerla. La COVID-19 parece ser menos mortal que el Sars, el Mers y la gripe &ldquo;espa&ntilde;ola&rdquo; de 1918, por ahora, pero m&aacute;s mortal que la gripe estacional. La aparici&oacute;n de nuevas variantes est&aacute; cambiando este panorama, al igual que las mejoras en el cuidado de los pacientes.
    </p><p class="article-text">
        Y, por supuesto, a diferencia del Sars y el Mers, el virus causante de la COVID-19 se ha extendido por todo el mundo. 
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Podemos realmente frenarlo?</h3><p class="article-text">
        Los precedentes no son de mucha ayuda. La OMS ha puesto en marcha planes de eliminaci&oacute;n para una serie de enfermedades, entre ellas el sarampi&oacute;n, que es mucho m&aacute;s contagioso que la COVID-19, pero menos mortal. Gracias a ese plan, la cifra anual de muertes por sarampi&oacute;n &ndash;que mata principalmente a ni&ntilde;os peque&ntilde;os&ndash; se ha reducido en <a href="https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/measles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de un 70%</a> desde 2000, y ahora se sit&uacute;a en torno a 140.000 muertes. Las dudas sobre la vacunaci&oacute;n han contribuido a un cierto retroceso &uacute;ltimamente, pero entre los pa&iacute;ses que conservan el estatus de libres de sarampi&oacute;n est&aacute; <a href="https://www.euro.who.int/en/countries/sweden/news/news/2019/12/nordic-countries-working-together-to-sustain-measles-and-rubella-elimination" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Suecia</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La OMS no tiene un plan de eliminaci&oacute;n de la COVID-19, pero <a href="https://www.endcoronavirus.org/countries" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunos pa&iacute;ses lo han conseguido</a>, mientras que otros est&aacute;n a punto de hacerlo. Tampoco tiene un plan de eliminaci&oacute;n de la gripe estacional, que mata a unas 650.000 personas al a&ntilde;o en todo el mundo, y sin embargo <a href="https://www.nature.com/articles/d41586-020-03519-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la gripe ha sido pr&aacute;cticamente eliminada este a&ntilde;o</a>, como consecuencia de los esfuerzos por contener la pandemia actual.
    </p><p class="article-text">
        Sigue habiendo mucha incertidumbre con respecto a la COVID-19, sobre todo en cuanto a la capacidad de las vacunas para detener la propagaci&oacute;n del virus. Sin embargo, algunas cosas han quedado dolorosamente claras. 
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, la eliminaci&oacute;n es mucho m&aacute;s f&aacute;cil al principio (incluso Baker admite que la fatiga de la poblaci&oacute;n, que tras un a&ntilde;o de medidas para frenar el virus se muestra cansada, ha reducido sus posibilidades de &eacute;xito ahora), y muchos de los lugares que se fijaron en ella lo hicieron cuando a&uacute;n no sab&iacute;an casi nada de la enfermedad. 
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, cualquier pa&iacute;s que consiga eliminar la COVID-19 tendr&aacute; que seguir en guardia contra la vuelta del virus, como ocurre con el sarampi&oacute;n, la rubeola y la poliomielitis. En tercer lugar, los pa&iacute;ses que no buscan la eliminaci&oacute;n suponen un riesgo para los que s&iacute; lo hacen. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, lo m&aacute;s importante, si los gobiernos no consideran posible la eliminaci&oacute;n, entonces no lo es, pero si lo hacen, podr&iacute;an acabar eliminando otras enfermedades por el camino. En este sentido, se trata realmente de una profec&iacute;a autocumplida.
    </p><p class="article-text">
        Tegnell y Baker coinciden en que no sabremos hasta dentro de un tiempo &ndash;quiz&aacute; d&eacute;cadas&ndash; qu&eacute; enfoque fue el correcto, debido a la necesidad de evaluar el impacto social, sanitario y econ&oacute;mico de cada uno. Eso es cierto. Pero lo m&aacute;s importante es que gran parte del mundo ni siquiera se plante&oacute; la eliminaci&oacute;n desde el principio.
    </p><p class="article-text">
        A menudo se ha dicho que siempre estamos reaccionando a la &uacute;ltima pandemia, y la m&aacute;s reciente, la gripe H1N1 de 2009, fue relativamente leve. Los llamamientos a la eliminaci&oacute;n entonces seguramente se habr&iacute;an considerado un mazazo. De media, en los &uacute;ltimos 500 a&ntilde;os, la humanidad ha visto tres pandemias por siglo. Quiz&aacute; la pr&oacute;xima sea leve, o quiz&aacute; no. Ya que no tenemos forma de saberlo hasta que se produzca, &iquest;podemos al menos acordar que la eliminaci&oacute;n deber&iacute;a estar sobre la mesa la pr&oacute;xima vez?
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Laura Spinney es periodista cient&iacute;fica y escritora. Su libro m&aacute;s reciente es <em>El jinete p&aacute;lido: La gripe espa&ntilde;ola de 1918 y c&oacute;mo cambi&oacute; el mundo</em> (Planeta de Libros).</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Traducido por Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Spinney]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/guerra-fria-pandemia-covid-19-eliminar-suprimir-virus_129_7284331.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Mar 2021 21:19:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué se puede hacer después de un año de lucha contra la pandemia: ¿eliminar o reducir el virus?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Covid-19]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del mercado negro de vacunas falsas a las estafas online: así ha transformado la pandemia el crimen global]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/transformado-pandemia-crimen-global_1_6629845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36a660b9-5e37-4c80-902c-c834febf6f8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del mercado negro de vacunas falsas a las estafas online: así ha transformado la pandemia el crimen global"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A casi un año del comienzo de la pandemia, ha quedado claro que la criminalidad ha mutado en busca de las nuevas oportunidades que presenta la crisis sanitaria</p></div><p class="article-text">
        A finales de marzo, una semana despu&eacute;s del primer confinamiento en Reino Unido, los delitos registrados en Lancashire <a href="https://crimesciencejournal.biomedcentral.com/articles/10.1186/s40163-020-00121-w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cayeron </a>en un sorprendente 40% comparado con la media de los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al principio, cundi&oacute; un poco el p&aacute;nico&rdquo;, explica Eric Halford, inspector jefe de la Polic&iacute;a de la ciudad. &ldquo;La mayor&iacute;a de los agentes experimentados esperaban un aumento&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que patrullar una ciudad confinada no figura en los manuales de la fuerza policial.&nbsp;Sin embargo, a casi un a&ntilde;o del comienzo de la pandemia, ha quedado claro que la criminalidad no se ha extinguido, sino que ha mutado en busca de las nuevas oportunidades que presenta la crisis sanitaria que<a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/afectado-covid-19-cerebro_130_6543366.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ha alterado todos los aspectos de nuestras vidas,</a> y de maneras que no han sido siempre inmediatamente visibles para quienes aplican la ley.
    </p><h3 class="article-text">Nuevas formas de delinquir</h3><p class="article-text">
        Durante la primavera, cuando muchos pa&iacute;ses decretaron confinamientos, los delitos tradicionales como los hurtos en tiendas o los robos en las viviendas bajaron debido a que los comercios estaban cerrados y la gente estaba en casa. Sin embargo, aumentaron los casos de delitos inform&aacute;ticos, de violencia machista y de comportamiento antisocial, este &uacute;ltimo probablemente debido a infracciones de las restricciones por la COVID-19. Cuando las medidas se levantaron alrededor de junio, estas tendencias se revirtieron en cierta medida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquellas personas que comet&iacute;an delitos tradicionales adaptaron sus formas de actuar. Los ladrones armados en California <a href="https://www.insider.com/coronavirus-armed-robbers-use-face-masks-to-hold-up-stores-2020-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se dieron cuenta</a> de que las mascarillas ofrec&iacute;an un c&oacute;modo anonimato. Lo mismo pensaron dos meticulosos hombres que se pusieron guantes de l&aacute;tex <a href="https://www.lutontoday.co.uk/news/crime/armed-robbers-wearing-surgical-masks-and-latex-gloves-raid-luton-shop-2533295" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para atracar</a> una oficina de correos de Luton, Inglaterra.
    </p><p class="article-text">
        Los ladrones comenzaron a buscar nuevas categor&iacute;as de objetos. Se <a href="https://www.bbc.com/news/uk-england-manchester-52011664" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">robaron botes de ox&iacute;geno de los hospitales.</a> Los bancos de alimentos sufrieron saqueos. Y si bien en general bajaron los delitos violentos, durante el confinamiento apareci&oacute; una nueva categor&iacute;a de agresi&oacute;n: <a href="https://www.bbc.com/news/uk-52052880" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la malintencionada tos con coronavirus</a>. Cuando el culpable es un ni&ntilde;o, puede ser expulsado del colegio. Los adultos, cuyas v&iacute;ctimas han incluido trabajadores esenciales, pueden ir a la c&aacute;rcel.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El aumento de la violencia machista y contra la infancia</h3><p class="article-text">
        Contrarrestando la disminuci&oacute;n general de la violencia, aumentaron los <a href="https://www.theguardian.com/society/2020/nov/25/fifth-of-crimes-involved-domestic-abuse-in-first-england-and-wales-lockdown" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">casos de violencia machista en el hogar </a>durante e inmediatamente despu&eacute;s del confinamiento. Normalmente, este es un delito que no suele denunciarse, pero las ONG que trabajan con las v&iacute;ctimas informaron de que se estaban disparando las llamadas pidiendo ayuda y tienen pruebas de que esta violencia aument&oacute; r&aacute;pidamente, algo que la polic&iacute;a hab&iacute;a previsto. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que hicimos fue enviar agentes y asesores independientes sobre violencia machista a supermercados y otros sitios donde las v&iacute;ctimas ten&iacute;an permitido ir, con la esperanza de ofrecerles una salida&rdquo;, afirma Halford.
    </p><p class="article-text">
        Los ni&ntilde;os <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/riesgo-maltrato-infantil-encierro-cuarentena_1_5948200.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n fueron v&iacute;ctimas de violencia</a> con mayor frecuencia, incluyendo el abuso sexual f&iacute;sico o en Internet. En algunos pa&iacute;ses, el cierre de escuelas y la ausencia de lugares seguros alternativos agravaron este problema, dice Heather Flowe, psic&oacute;loga forense de la Universidad de Birmingham, porque en muchos casos los ni&ntilde;os se quedaban solos en casa mientras sus padres sal&iacute;an a trabajar, a menudo con acceso a Internet, o deambulaban por las calles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Kenia, donde el presidente Uhuru Kenyatta <a href="https://www.reuters.com/article/us-health-coronavirus-kenya-women-trfn-idUSKBN2472ER" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">orden&oacute; una investigaci&oacute;n</a> sobre este tema en julio, el equipo de Flowe encuest&oacute; a m&aacute;s de 1.000 supervivientes de abusos, con <a href="https://zenodo.org/record/3964124#.X-tVwthKjIV" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preocupantes resultados.</a> &ldquo;La media de edad de los ni&ntilde;os de esta encuesta es cuatro a&ntilde;os menor que la edad media en tiempos prepand&eacute;micos&rdquo;, asegura. La ca&iacute;da en la edad media de las v&iacute;ctimas, de 16 a 12 a&ntilde;os, se explica por el cambio en los patrones de oportunidad, dice Flowe.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la epidemia del &eacute;bola de 2014 en Sierra Leona, cuando se tomaron medidas de protecci&oacute;n hacia los ni&ntilde;os peque&ntilde;os, la edad de las v&iacute;ctimas aument&oacute; y se dispararon los embarazos en adolescentes. Esta vez, los delincuentes han sido, en gran medida, vecinos o las personas que m&aacute;s tiempo pasaban en Internet.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En circunstancias 'favorables', la posibilidad de que individuos 'normales' cometan abuso sexual contra menores es m&aacute;s amplio de lo que quiz&aacute;s nos gustar&iacute;a reconocer&rdquo;, escribi&oacute; Richard Wortley, cient&iacute;fico forense del Instituto Jill Dando del University College de Londres, <a href="https://www.ucl.ac.uk/jill-dando-institute/sites/jill-dando-institute/files/5_contact_cse_final.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando anticip&oacute;</a> el problema en mayo.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Los mercados ilegales</h3><p class="article-text">
        Los mercados, tanto los legales como los ilegales, se vieron afectados por las alteraciones en las cadenas globales de suministro. No hay muchos datos sobre c&oacute;mo afecto la pandemia a la trata de personas, pero los expertos tem&iacute;an que las cifras no iban a ser buenas y hay indicios de que ten&iacute;an raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ilias Chatzis, de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en ingl&eacute;s) en Viena, destaca los casos de mujeres v&iacute;ctimas de trata para la explotaci&oacute;n sexual que fueron abandonadas sin papeles ni medios de subsistencia en los lugares de destino.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y si bien la migraci&oacute;n disminuy&oacute; radicalmente cuando se cerraron las fronteras, los factores que empujan a las personas a migrar son tan potentes como siempre. &ldquo;Para las personas que huyen de la guerra, la persecuci&oacute;n o la pobreza extrema, puede valer la pena correr el riesgo de contagiarse de COVID-19 en un pa&iacute;s seguro&rdquo;, indica Chatzis.
    </p><h3 class="article-text">El impacto en el negocio de las drogas</h3><p class="article-text">
        Los narcotraficantes tambi&eacute;n han tenido que enfrentarse a fronteras menos permeables. Para empezar, dice Niamh Eastwood, director ejecutivo del centro brit&aacute;nico de expertos en droga Release, en Reino Unido el mercado de drogas ilegales demostr&oacute; ser notablemente resistente. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas personas drogodependientes se pasaron de la hero&iacute;na a las benzodiazepinas sint&eacute;ticas, no porque no pudieran conseguir hero&iacute;na, sino porque los ingresos por hurtos y limosnas se redujeron, y los &ldquo;benzos callejeros&rdquo; son m&aacute;s baratos. &ldquo;Cada pastilla se vende por menos de lo que vale una cerveza&rdquo;, asegura Eastwood.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, a los proveedores de drogas para fiestas o clubs nocturnos se les cay&oacute; el negocio durante el confinamiento, aunque luego recuperaron parte del mercado. Sin embargo, ahora se empieza a notar la sequ&iacute;a, dice Fiona Measham, crimin&oacute;loga de la Universidad de Liverpool.
    </p><p class="article-text">
        A causa de las restricciones en los viajes, a los fabricantes de drogas se les dificult&oacute; obtener las sustancias qu&iacute;micas precursoras y a los narcotraficantes obtener las drogas finales. &ldquo;Lo que sucede cuando hay p&eacute;rdidas es que sube el precio y baja la calidad&rdquo;, dice Measham, y hay pruebas anecd&oacute;ticas de que los narcotraficantes est&aacute;n vendiendo existencias de calidad inferior que en tiempos normales los consumidores no aceptar&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Las variaciones de pureza son peligrosas en ambos sentidos: si es mayor, aumenta el riesgo de sobredosis, y si es menor, porque las personas pueden intentar compensarlo y por tanto sufrir luego una sobredosis al recuperarse el nivel de pureza anterior. Los aditivos tambi&eacute;n pueden ser peligrosos. En las calles se ha detectado la venta del <a href="https://www.bbc.com/news/business-54650538" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">potente opioide sint&eacute;tico fentanilo</a>, que crea una dependencia r&aacute;pida.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha pasado factura el estr&eacute;s que genera la situaci&oacute;n. &ldquo;Tenemos informes de casos en los que aument&oacute; la violencia, pero se trataba en general de ataques de un drogodependiente contra otro&rdquo;, explica Eastwood. Opina que esto se podr&iacute;a haber evitado si las autoridades hubieran asegurado un suministro seguro de drogas, como se hizo en Canad&aacute;.
    </p><h3 class="article-text">Las oportunidades en la 'dark web'</h3><p class="article-text">
        A medida que los mercados tradicionales del narcotr&aacute;fico y de personas se reduc&iacute;an, los grupos de crimen organizado diversificaron sus actividades, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/onu-alerta-trafico-precedentes-equipos-medicos-falsificados-durante-pandemia_1_6090862.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contrabandeando Equipos de Protecci&oacute;n Individual, productos farmac&eacute;uticos e incluso servicios funerarios</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Viendo una oportunidad de propaganda, en algunos lugares ampliaron su influencia ofreciendo su ayuda all&iacute; donde las respuestas oficiales a la crisis se consideraban insuficientes.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un informe de la UNODC, en Jap&oacute;n la <em>yakuza </em>(mafia japonesa) reparti&oacute; mascarillas y papel higi&eacute;nico gratuitos, mientras que en Afganist&aacute;n los talibanes enviaron equipos de personal sanitario a zonas remotas. En Ciudad del Cabo (Sud&aacute;frica), las pandillas llegaron a una tregua temporal y se organizaron para repartir paquetes de comida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        A medida que surg&iacute;an nuevos mercados ilegales, la 'dark web' les hizo un hueco. El comercio de equipos de protecci&oacute;n individual fue fren&eacute;tico y ya en marzo, antes de que ninguna empresa farmac&eacute;utica hubiera dado con una vacuna contra la COVID-19, se pod&iacute;a comprar una falsa por solo 163 euros, aunque los precios llegaron a subir hasta llegar a decenas de miles de euros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Eran solamente de agua azucarada? &iquest;Vacunas experimentales robadas de un laboratorio aut&eacute;ntico? &iquest;O brebajes hechos con sustancias extra&iacute;das de personas recuperadas de la COVID-19? Nadie lo sabe.
    </p><p class="article-text">
        De vez en cuando, algunos sitios de la 'dark web' demostraron tener escr&uacute;pulos. &ldquo;Nunca, bajo ninguna circunstancia, utilice la COVID-19 como una herramienta de <em>marketing&rdquo;</em>, advert&iacute;a un sitio de compraventa de la 'dark web'. &ldquo;Aqu&iacute; tenemos clase&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el aumento de la ciberdelincuencia generado por la pandemia va mucho m&aacute;s all&aacute;, dice Beno&icirc;t Dupont, crimin&oacute;logo de la Universidad de Montreal, en Canad&aacute;. Aunque algunos de estos delitos son perpetrados por diferentes grupos de crimen organizado tradicional, otros son cometidos por comerciantes individuales y emprendedores que vieron la oportunidad desde el ordenador de su habitaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Puede que algunos de los delincuentes m&aacute;s j&oacute;venes, incluso de 12 a&ntilde;os, hayan actuado por aburrimiento o frustraci&oacute;n, pero tambi&eacute;n porque se encontraron frente a una oportunidad gigantesca. Ante las insuficientes ayudas econ&oacute;micas gubernamentales, aparecieron quienes<a href="https://www.bbc.com/news/business-54650538" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> estafaban a la gente </a>con pr&eacute;stamos usureros.
    </p><p class="article-text">
        Ha sido impresionante la velocidad con que los delincuentes inform&aacute;ticos han reaccionado ante los acontecimientos, se&ntilde;ala Dupont. A principios de febrero surgi&oacute; en Jap&oacute;n una serie de fraudes basados en la suplantaci&oacute;n de identidad, con delincuentes a menudo haci&eacute;ndose pasar por reconocidas organizaciones de salud p&uacute;blica. En marzo, se extendieron a Europa y luego se instalaron en Norteam&eacute;rica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un recorrido similar tuvieron los ciberataques contra hospitales y <a href="https://www.nytimes.com/2020/05/10/us/politics/coronavirus-china-cyber-hacking.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">laboratorios de investigaci&oacute;n</a>. Es sabido que los delitos inform&aacute;ticos son un efecto colateral de los desastres, pero incluso los expertos quedaron at&oacute;nitos ante la magnitud de estos. &ldquo;Nadie pens&oacute; que un virus biol&oacute;gico provocar&iacute;a todos estos virus digitales, y que estos dos tipos de virus ir&iacute;an tan juntos de la mano&rdquo;, afirma Dupont.
    </p><h3 class="article-text">El futuro de la pandemia</h3><p class="article-text">
        &iquest;Entonces, cu&aacute;l ser&aacute; el futuro del crimen, dado que la pandemia est&aacute; lejos de terminar? Aunque a&uacute;n es pronto para afirmar c&oacute;mo se ha comportado la gente en los &uacute;ltimos confinamientos, con restricciones m&aacute;s leves que en el primero, Clifford Stott, psic&oacute;logo social de la Universidad de Keele, se&ntilde;ala que la gran mayor&iacute;a de las personas han cumplido las reglas, como suelen hacerlo en casos de emergencias masivas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En los sitios donde esto no est&aacute; sucediendo, no es porque haya un colapso moral&rdquo;, asegura Stott, que asesora al gobierno brit&aacute;nico como miembro del Grupo Cient&iacute;fico contra la Pandemia de la Influenza sobre Comportamiento (SPI-B). &ldquo;Todas las pruebas sugieren que cuando la gente no cumple las normas es porque no puede&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute;, a veces sucede algo, como el viaje al norte del pa&iacute;s de Dominic Cummings, asesor principal del primer ministro brit&aacute;nico, que sirve de argumento contra la narrativa que remarca el cumplimiento del confinamiento, el &ldquo;estamos juntos en esto&rdquo;. Por ejemplo, dice Stott, ahora pueden estar surgiendo tensiones generacionales, ya que los j&oacute;venes se sienten agobiados por unas restricciones pensadas para contener una enfermedad que afecta principalmente a la gente de mayor edad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Respecto a los incidentes de bajo nivel y <a href="https://www.bbc.com/news/uk-england-leeds-54873890" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disturbios</a> contra la polic&iacute;a, como los que hubo el mes pasado en algunas partes de Inglaterra, dice: &ldquo;Ese tipo de situaciones est&aacute; sucediendo en todo el pa&iacute;s&rdquo;. &iquest;Los confinamientos locales producir&aacute;n nuevos patrones de delitos y respuestas locales como los planes de vigilancia barriales? La polic&iacute;a est&aacute; esperando a ver qu&eacute; pasa.
    </p><p class="article-text">
        A nivel internacional, a Chatzis le preocupa el impacto de la crisis econ&oacute;mica. &ldquo;Una situaci&oacute;n en la cual las econom&iacute;as se est&aacute;n contrayendo, con altas tasas de paro, con gran demanda de mano de obra barata, genera las condiciones perfectas para que aumente la trata&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dupont afirm&oacute; que es muy probable que los ciberdelincuentes consoliden sus ganancias: &ldquo;Est&aacute;n pasando de nichos comerciales o tiendas a lo <em>mainstream&rdquo;</em>. 
    </p><h3 class="article-text">El nuevo &ldquo;oro l&iacute;quido&rdquo;</h3><p class="article-text">
        A pocos d&iacute;a de acabar el 2020, hay una oportunidad delictiva que brilla m&aacute;s que las dem&aacute;s: la vacuna, o vacunas, contra la COVID-19, que J&uuml;rgen Stock, secretario general de la Organizaci&oacute;n Internacional de Polic&iacute;a Criminal Interpol, compar&oacute; recientemente con &ldquo;<a href="https://www.interpol.int/en/News-and-Events/News/2020/COVID-19-crime-INTERPOL-issues-new-guidelines-for-law-enforcement" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oro l&iacute;quido</a>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las primeras vacunas ya han sido aprobadas, pero a&uacute;n hay decenas de otras vacunas que siguen en fases experimentales, generando una combinaci&oacute;n irresistible de alta demanda y escasez de oferta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un mercado negro de cualquier vacuna contra la COVID-19, real o falsificada, conlleva un peligro doble: las personas que se la pongan podr&iacute;an comportarse como si fueran inmunes a la enfermedad sin serlo, poniendo en riesgo su propia vida y las de los dem&aacute;s, y adem&aacute;s, podr&iacute;a representar un gran obst&aacute;culo en el desarrollo de los ensayos cl&iacute;nicos de otras vacunas, cuya fiabilidad se basa en el control de los cient&iacute;ficos sobre qui&eacute;n recibe la vacuna y qui&eacute;n un placebo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En septiembre, los crimin&oacute;logos Graham Farrell de la Universidad de Leeds y Shane Johnson del University College de Londres <a href="https://www.ucl.ac.uk/jill-dando-institute/sites/jill-dando-institute/files/vaccine_crime_wave_no_24_final.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">advirtieron </a>del posible robo de env&iacute;os de vacunas y sobornos a cambio de trato preferencial por parte de los proveedores, e incluso de la escalofriante posibilidad de que se propague el virus a prop&oacute;sito &ldquo;para alimentar el mercado&rdquo;. Pidieron a los gobiernos que no cayeran en la tentaci&oacute;n de reducir los controles sobre la cadena de suministro de la vacuna, ya que esto podr&iacute;a recrudecer la delincuencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, se han <a href="https://www.hindustantimes.com/india-news/odisha-man-made-fake-covid-vaccine-with-top-secret-formula-arrested/story-qTY7OMgKEfJZFHwetan7pJ.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incautado </a>varias vacunas falsas contra la COVID-19, la polic&iacute;a ha hecho retirar publicidad en Internet de otras y se han denunciado robos de vacunas y <a href="https://www.nytimes.com/2020/12/03/us/politics/vaccine-cyberattacks.html?campaign_id=2&amp;emc=edit_th_20201204&amp;instance_id=24702&amp;nl=todaysheadlines&amp;regi_id=68860919&amp;segment_id=46051&amp;user_id=b2ca700cfc40b8560be285494d409945" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ciberataques</a> a organizaciones que distribuyen las vacunas reales.
    </p><p class="article-text">
        El 2 de diciembre, <a href="https://www.interpol.int/en/News-and-Events/News/2020/INTERPOL-warns-of-organized-crime-threat-to-COVID-19-vaccines" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Interpol emiti&oacute; una alerta naranja</a> que dec&iacute;a que los delitos contra la vacuna representan &ldquo;una amenaza grave e inminente contra la seguridad p&uacute;blica&rdquo;, pidiendo a todas las fuerzas de seguridad del mundo a mantenerse alerta. Como los estafadores ya estaban vendiendo supuestas vacunas contra la COVID-19 en marzo, nadie puede pensar que la amenaza no tenga peso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como dicen Farrell y Johnson, &ldquo;puede que estemos adentr&aacute;ndonos en una tormenta de cr&iacute;menes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Luc&iacute;a Balducci.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Spinney]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/transformado-pandemia-crimen-global_1_6629845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Jan 2021 20:58:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del mercado negro de vacunas falsas a las estafas online: así ha transformado la pandemia el crimen global]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tráfico de drogas,Confinamiento,Crímenes,Abusos a menores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Que el coronavirus se vuelva más mortal o no puede depender de nosotros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/coronavirus-evoluciona-manos-interferir-direccion-toma_129_6447451.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ebdbc0f-aec8-4fe4-bee6-adcc2a7fd849_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Que el coronavirus se vuelva más mortal o no puede depender de nosotros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si seguimos ignorando las medidas de distanciamiento podríamos estar ayudando a ganar a las cepas más letales del virus</p><p class="subtitle">ANÁLISIS - ¿Qué lugar ocupan los países más pobres en la cola para la vacuna contra la COVID-19?</p></div><p class="article-text">
        Dejar que el virus que causa la COVID-19 circule m&aacute;s o menos libremente es peligroso. Y no solo por su riesgo de desbordar los sistemas sanitarios poniendo vidas en un peligro innecesario, sino tambi&eacute;n porque podr&iacute;a retrasar la evoluci&oacute;n del virus a una forma m&aacute;s benigna e incluso, potencialmente, hacerlo m&aacute;s letal.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los datos que tenemos a&uacute;n son incompletos y las medidas son crudas, es posible que este efecto est&eacute; influenciando la diferencia entre las tasas de mortalidad de Suecia &ndash;que hasta hace poco adopt&oacute; un enfoque relajado de la contenci&oacute;n&ndash; y Noruega, cuyas medidas han sido mucho m&aacute;s estrictas. Suecia tiene <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mapa-evolucion-coronavirus-expansion-espana-noviembre-20_1_1031363.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s del triple de muertes</a> por cada 100 casos que su vecino.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n de esta sorprendente brecha puede derivarse por un lado de la selecci&oacute;n natural y, por otro, de la &ldquo;carrera armament&iacute;stica biol&oacute;gica&rdquo; entre el pat&oacute;geno y su hu&eacute;sped. Dentro de cada poblaci&oacute;n, hay variaci&oacute;n gen&eacute;tica. Los virus no son diferentes. Algunas versiones de un virus ser&aacute;n ligeramente m&aacute;s peligrosas para la salud humana &ndash;m&aacute;s virulentas&ndash;, otras menos. Si las condiciones son correctas, aquellas que son algo m&aacute;s virulentas comenzar&aacute;n a imponerse y a causar m&aacute;s da&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n esta interpretaci&oacute;n de las diferencias entre lo que sucede en Suecia y lo que sucede en Noruega, no es que cada pa&iacute;s tenga una versi&oacute;n diferente del virus. Es solo que las condiciones en Suecia han permitido que prosperen las variantes ligeramente m&aacute;s virulentas que ya existen del virus en la poblaci&oacute;n. Si quiere un ejemplo verdaderamente espectacular, pero extremo, de este mecanismo, eche un ojo a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/lecciones-espanola-pueden-aplicar-coronavirus_1_1041634.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la pandemia de gripe de 1918</a>.
    </p><p class="article-text">
        Aquella pandemia termin&oacute; con la vida de al menos <a href="https://www.cdc.gov/flu/pandemic-resources/1918-commemoration/1918-pandemic-history.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">50 millones de personas</a>, la gran mayor&iacute;a de las cuales murieron en la segunda ola &ndash;en apenas 13 semanas, entre septiembre y diciembre de 1918&ndash; y, aunque los datos entonces eran a&uacute;n m&aacute;s incompletos que ahora, se cree que fue al menos <a href="https://www.bbc.com/future/article/20181016-the-flu-that-transformed-the-20th-century" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">25 veces m&aacute;s letal</a> que cualquier otra pandemia de gripe de la historia. El hecho de que fuera tan excepcional exige una explicaci&oacute;n, y los bi&oacute;logos evolucionistas la han encontrado en las excepcionales condiciones que imperaban aquel verano en el Frente occidental [de la Primera Guerra mundial].
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                Hospital improvisado en Kansas (EEUU) durante el brote de gripe española.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Antes de llegar a eso, sin embargo, perm&iacute;tanme dar un paso atr&aacute;s. Un pat&oacute;geno, un organismo causante de enfermedades, no &ldquo;quiere&rdquo; matar a su hu&eacute;sped. Su &uacute;nica meta evolutiva es sobrevivir y reproducirse, y si tiene que matar para lograr ese objetivo, lo har&aacute;. Provoca da&ntilde;os porque necesita la maquinaria celular de su anfitri&oacute;n para replicarse y pasar as&iacute; a un nuevo hu&eacute;sped. Nos sentimos enfermos porque nuestro cuerpos necesitan desviar recursos y por nuestra propia respuesta inmunol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Cuando un pat&oacute;geno nuevo llega a los humanos tras haber saltado de<a href="https://www.theguardian.com/science/2020/jan/25/scientists-race-to-find-out-how-wuhan-victims-became-ill-coronavirus" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> su reservorio animal</a> no est&aacute; adaptado a nosotros. Si es demasiado virulento, tiene el riesgo de inmovilizar a su hu&eacute;sped por enfermedad o muerte antes de poder propagarse a uno nuevo. Si no es suficientemente violento, y el trasmisor es d&eacute;bil, es otro callej&oacute;n sin salida evolutivo. Los cient&iacute;ficos <a href="https://www.theguardian.com/world/2020/nov/19/letting-covid-19-circulate-in-hope-of-herd-immunity-could-make-it-more-lethal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han demostrado recientemente</a> que un pat&oacute;geno exitoso es aquel que evoluciona con un nivel intermedio de virulencia, de modo que puede propagarse sin causar demasiado da&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Los humanos damos forma a ese proceso porque tambi&eacute;n nos adaptamos al pat&oacute;geno. Ponemos obst&aacute;culos en su camino en forma de medidas de contenci&oacute;n, vacunas y, al final, la inmunidad de grupo. Aunque el hu&eacute;sped y el pat&oacute;geno se ajustan sin cesar el uno al otro, un nuevo virus altamente virulento que se encuentra estos obst&aacute;culos evolucionar&aacute; para ser menos virulento m&aacute;s r&aacute;pidamente, para no morir antes de encontrar organismos susceptibles de convertirse en nuevos hu&eacute;spedes.
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a 1918. La primera ola de la pandemia, la que impact&oacute; en primavera en el hemisferio norte, parec&iacute;a una gripe estacional ordinaria. Pero, cuando estall&oacute; la segunda ola en agosto, la enfermedad era apenas reconocible. Sus v&iacute;ctimas se pon&iacute;an azules y se asfixiaban con los pulmones llenos de l&iacute;quido. &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; para que el virus de la gripe fuera mucho m&aacute;s virulento?
    </p><p class="article-text">
        El bi&oacute;logo evolucionista Paul Ewald, de la Universidad de Louisville en Kentucky, <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s11284-011-0874-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha se&ntilde;alado</a> la proximidad de los hombres en las trincheras del frente y el hecho de que, lejos de ser inmovilizados, los enfermos eran transportados a focos sucesivos de hu&eacute;spedes susceptibles: de la trinchera a la tienda de campa&ntilde;a, luego a trenes, y de hospital en hospital.
    </p><p class="article-text">
        La tr&aacute;gico de la situaci&oacute;n, en otras palabras, es que los humanos hicieron el trabajo del virus, que no tuvo necesidad de reducir su virulencia para seguir extendi&eacute;ndose. De hecho, su inter&eacute;s evolutivo radicaba en transmitirse cada vez m&aacute;s r&aacute;pido, ya que no ten&iacute;a ning&uacute;n coste para el virus. Desde las trincheras de Flandes, y en gran medida debido a los movimientos de tropas, este bicho letal fue transportado por todo el mundo, provocando el terrible da&ntilde;o que provoc&oacute; antes de llegar a un punto de equilibrio con la humanidad, mucho m&aacute;s tarde de lo que hubiera pasado de otra manera.
    </p><p class="article-text">
        Aquella cepa pand&eacute;mica circul&oacute; por el mundo, en formas modificadas y m&aacute;s leves, <a href="https://www.cdc.gov/flu/pandemic-resources/1957-1958-pandemic.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta 1957</a>, cuando fue derrocada por la que caus&oacute; la siguiente pandemia, conocida como &ldquo;gripe asi&aacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los virus se guardan otro as en la manga. Algunos pueden sobrevivir un tiempo <a href="https://www.theguardian.com/world/2020/oct/12/virus-that-causes-covid-19-can-survive-up-to-28-days-on-surfaces-scientists-find" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fuera de un hu&eacute;sped vivo</a> &ndash;en las superficies y en el aire, por ejemplo&ndash;. Esto altera las reglas de combate. Provoca que sean menos dependientes de sus anfitriones para propagarse y ayuda a determinar el nivel de virulencia hacia el que finalmente gravita el virus. 
    </p><p class="article-text">
        El virus que causa la COVID-19, el Sars-CoV-2, es casi tan duradero fuera de un hu&eacute;sped vivo como lo es el virus de la gripe. Eso lleva a Ewald a sospechar que se aproxima a un nivel de virulencia comparable al de la gripe estacional. La gripe estacional causa, de media, una muerte por cada 1.000 personas contagiadas. El Sars-CoV-2 est&aacute; matando a un ritmo aproximadamente <a href="https://www.bloomberg.com/news/articles/2020-03-11/fauci-warns-coronavirus-far-more-lethal-than-seasonal-flu" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">10 veces superior</a> al de la gripe estacional
    </p><p class="article-text">
        Es demasiado pronto para interpretar los datos sobre la COVID-19, en parte porque nadie sabe cu&aacute;ntas personas se han contagiado &ndash;con muchos factores en juego, como el perfil de edad cambiante de los pacientes o las mejoras en la atenci&oacute;n&ndash; pero es posible que ya estemos viendo esa evoluci&oacute;n viral en la <a href="https://www.nature.com/articles/d41586-020-03132-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ca&iacute;da de las tasas de mortalidad</a>. Como ha se&ntilde;alado el epidemi&oacute;logo <a href="https://twitter.com/AndrewNoymer/status/1255624277795041281" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andrew Noymer</a>, de la Universidad de California-Irvine, esto iba a suceder de todos modos con el tiempo. Pero esta es la cuesti&oacute;n: podemos acelerarlo, si escogemos hacerlo. Probablemente ya lo estemos haciendo en algunas partes del mundo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si invertimos en medidas como las cuarentenas favorecemos cepas virales que son tan leves que la gente no sabe que est&aacute; enferma&rdquo;, dice Ewald. Su colega de la Universidad de Louisville, la bi&oacute;loga Holly Swain Ewald, ha argumentado que tales medidas son fundamentales para la reducci&oacute;n de la virulencia. Si es as&iacute;, entonces es probable que sea uno de los motivos que contribuyen a las diferentes tasas de mortalidad en Noruega y Suecia.
    </p><p class="article-text">
        Proteger a la ciudadan&iacute;a a trav&eacute;s de medidas de salud p&uacute;blica tambi&eacute;n nos permite ganar tiempo. Pospone el momento en que muchas personas contraen la enfermedad hasta que sea mucho m&aacute;s leve. Eso podr&iacute;a significar una gran diferencia para todas aquellas personas en el mundo que no tienen acceso a una atenci&oacute;n m&eacute;dica adecuada.
    </p><p class="article-text">
        En gran medida, la pelota est&aacute; en nuestro tejado. Tenemos algo que decir en lo referente a la duraci&oacute;n de la pandemia y a cu&aacute;nta gente va a morir. Esto ya se ha dicho, pero aqu&iacute; est&aacute; el argumento desde el punto de vista de la evoluci&oacute;n. La clave para comprenderlo es que no lo vemos desde la barrera, con pasividad, que tenemos tanta responsabilidad en configurar el virus como el virus nos configura a nosotros. A la larga, la COVID-19 no ser&aacute; peor que una gripe estacional o un resfriado. Tratemos de llegar a esa situaci&oacute;n lo m&aacute;s r&aacute;pidamente que podamos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Laura Spinney es periodista cient&iacute;fica y autora de 'El jinete p&aacute;lido', un libro sobre c&oacute;mo la llamada &ldquo;gripe espa&ntilde;ola&rdquo; cambi&oacute; el mundo en 1918.</em>
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Alberto Arce
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Spinney]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/coronavirus-evoluciona-manos-interferir-direccion-toma_129_6447451.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Nov 2020 20:54:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Que el coronavirus se vuelva más mortal o no puede depender de nosotros]]></media:title>
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