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    <title><![CDATA[elDiario.es - Paloma Serrano]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/paloma-serrano/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Paloma Serrano]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Dentro de la XXV Semana de la Ciencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/semana-de-la-ciencia-antiespecismo-experimentacion-animal_132_13083855.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1fc714a-6a1f-4ab7-892c-5f299cf7b36e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dentro de la XXV Semana de la Ciencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Activistas antiespecistas cuentan su experiencia como asistentes a distintas actividades de la Semana de la Ciencia y la Innovación relacionadas con la experimentación animal. 
</p></div><p class="article-text">
        El pasado mes de noviembre de 2025 se celebr&oacute; en Madrid la vig&eacute;simo quinta edici&oacute;n de la Semana de la Ciencia y la Innovaci&oacute;n. El evento, que tiene como principal objetivo la divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica, est&aacute; organizado por la Comunidad de Madrid y consta de actividades en distintos centros de investigaci&oacute;n de la capital. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En varios de esos actos, seg&uacute;n se anunciaba en la web oficial del evento, se explicar&iacute;a el porqu&eacute; del uso de animales para el estudio de distintas patolog&iacute;as, como el Alzh&eacute;imer o el ictus. Por esa raz&oacute;n, activistas antiespecistas decidieron participar en varias de esas jornadas y comprobar as&iacute; c&oacute;mo la industria de la experimentaci&oacute;n animal, profundamente opaca y con graves deficiencias en cuanto a transparencia, enfoca p&uacute;blicamente su discurso. 
    </p><p class="article-text">
        Las actividades a las que las activistas asistieron y que pasaremos a analizar a continuaci&oacute;n a trav&eacute;s de su testimonio fueron la &ldquo;Jornada de puertas abiertas del Centro de Investigaciones Biol&oacute;gicas Margarita Salas, un viaje a trav&eacute;s del conocimiento&rdquo;, en el CIB Margarita Salas; &ldquo;<em>Rat and furious. </em>Combatiendo el ictus desde el laboratorio&rdquo;, en el Instituto de Investigaci&oacute;n Sanitaria del Hospital Universitario La Paz; &ldquo;<em>Mousetific</em>. El porqu&eacute; del estudio en ratones&rdquo;, en el Centro de Tecnolog&iacute;a Biom&eacute;dica; y &ldquo;&iquest;C&oacute;mo cuidamos a los animales que nos ayudan a investigar enfermedades neurodegenerativas?&rdquo;, en el Gabinete Veterinario del Campus de la Facultad de Medicina de la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid. &nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Jornada de puertas abiertas en el Centro de Investigaciones Biol&oacute;gicas Margarita Salas, un viaje a trav&eacute;s del conocimiento'</h2><p class="article-text">
        El primero de los actos al que asistieron las activistas fue uno de los quince organizados por el Centro de Investigaciones Biol&oacute;gicas Margarita Salas. Si bien en la descripci&oacute;n del mismo no se hac&iacute;a referencia expl&iacute;cita a la experimentaci&oacute;n animal, las activistas consideraron interesante asistir, ya que el CIB Margarita Salas es uno de los centros pertenecientes al CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas), que ha contratado en distintas ocasiones los servicios de <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/vivotecnia-experimentacion-animal-carlota-saorsa-infiltrada-bunker_132_12516083.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vivotecnia</a> para el cuidado de su animalario. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que las denuncias de complicidad con un laboratorio acusado de maltrato animal como Vivotecnia han sobrevolado al Centro durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la falta de explicaciones y transparencia en cuanto a experimentaci&oacute;n animal durante la jornada fue tan decepcionante como previsible. Carmen Fern&aacute;ndez, quien imparti&oacute; la charla de presentaci&oacute;n al evento en el sal&oacute;n de actos del centro, advirti&oacute;: &ldquo;Hay instalaciones que no podemos visitar por su propia din&aacute;mica&rdquo;.<strong> </strong>Entre esas instalaciones, como era de esperar, se encontraba el animalario. &ldquo;No lo podemos visitar por las propias condiciones de esterilidad que debemos mantener ah&iacute; y porque para poder entrar tenemos que tener hechos unos cursos de formaci&oacute;n y haber pasado una formaci&oacute;n en legislaci&oacute;n y en el propio manejo y manipulaci&oacute;n de animales que no tenemos hechos ninguno de los que estamos aqu&iacute; en esta sala&rdquo;, explic&oacute;. Una afirmaci&oacute;n que contrasta con el resto de los eventos en los que participaron las activistas. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque una parte importante de la actividad investigadora del CIB Margarita Salas se desarrolla en el animalario, esa fue una de las dos &uacute;nicas referencias que se hicieron a la experimentaci&oacute;n animal durante la jornada de m&aacute;s de dos horas. La segunda lleg&oacute; en el cierre del evento cuando, tras visitar distintas instalaciones del centro, las asistentes fueron llevadas de nuevo al sal&oacute;n de actos. All&iacute;, Carmen Fern&aacute;ndez volvi&oacute; a tomar la palabra. Recordando la anterior ubicaci&oacute;n del Centro de Investigaciones Biol&oacute;gicas, en la calle Vel&aacute;zquez 144, Fern&aacute;ndez quiso recordar una escultura que decoraba las instalaciones. &ldquo;Era una fuente que ten&iacute;a unas esculturas de unos ratoncitos que se sub&iacute;an, como rodeando un ca&ntilde;o&rdquo;, describi&oacute; la ponente. &ldquo;Era, yo creo, el primer ejemplo de homenaje a los ratones de laboratorio&rdquo;, asegur&oacute; Fern&aacute;ndez, en un intento por conmover a las personas presentes, mientras el centro para el que trabaja silenciaba y ocultaba a la vista del p&uacute;blico los animales que, a d&iacute;a de hoy, sigue sometiendo a experimentos.
    </p><h2 class="article-text"><em>'Rat and furious</em>. Combatiendo el ictus desde el laboratorio'. Instituto de Investigaci&oacute;n Sanitaria del Hospital Universitario La Paz</h2><p class="article-text">
        Lo primero que llama la atenci&oacute;n de la actividad organizada por el Instituto de Investigaci&oacute;n Sanitaria del Hospital Universitario La Paz (en adelante, IdiPAZ) es, obviamente, el t&iacute;tulo. Elegir un juego de palabras pretendidamente ingenioso y desenfadado para hablar de los experimentos a los que se somete a miles de animales es, cuanto menos, desafortunado. Desgraciadamente, el t&iacute;tulo no iba a ser el &uacute;nico ejemplo de frivolidad y banalizaci&oacute;n del sufrimiento animal que se vivi&oacute; durante la actividad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al inicio de la visita, uno de los t&eacute;cnicos del laboratorio hizo una peque&ntilde;a presentaci&oacute;n&rdquo;, cuenta una de las activistas que asisti&oacute; al evento. &ldquo;Hubo un detalle que nos choc&oacute; durante su intervenci&oacute;n. Fue cuando se explicaba el motivo por el que no nos dejaban hacer fotos durante la jornada. Dec&iacute;an que era para que <strong>'</strong>grupos poco informados', no pudiesen publicar informaci&oacute;n sacada de contexto. Es evidente que se refer&iacute;an a grupos por los derechos de los animales&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        Tras la presentaci&oacute;n, se dividi&oacute; en dos grupos a las asistentes y se les hizo poner una bata verde por motivos de bioseguridad. Tras un biombo, una gaveta conten&iacute;a en su interior a cuatro ratas. Parec&iacute;an nerviosas, alerta, acurrucadas las unas contra las otras. &ldquo;La chica que manipulaba a las ratas insisti&oacute; en que no hici&eacute;semos ruido y procur&aacute;semos no hablar alto. Resalt&oacute; lo importante que era que el estr&eacute;s no afectase a los animales&rdquo;, cuenta otra de las activistas. &ldquo;Despu&eacute;s coment&oacute; que aquellas ratas estaban muy limpias, que se notaba que acababan de llegar al centro. Aquello nos sorprendi&oacute;. Si quieres ser transparente, si realmente quieres ense&ntilde;ar a la sociedad el d&iacute;a a d&iacute;a de tu laboratorio, &iquest;ense&ntilde;as unas ratas que te acaba de enviar un proveedor?&rdquo;, cuestiona. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Parte de nuestro trabajo es acariciar ratas&rdquo;, coment&oacute; la joven mientras sosten&iacute;a a uno de los animales en sus manos. Su intenci&oacute;n era, asegur&oacute;, que las asistentes fuesen testigos de c&oacute;mo se manipula a las ratas en ese tipo de centros. Algo que, seg&uacute;n dijo, se desconoce a nivel social. A pesar de haber comentado que las ratas estaban claramente desorientadas al estar en un entorno para ellas desconocido y haber recalcado la importancia de no estresarlas, eso no impidi&oacute; que cogiese a una de ellas y tratase de obligarla a pasar una de las pruebas a las que las someten habitualmente en los estudios sobre el ictus. En este caso, la prueba de la pasarela. B&aacute;sicamente, se hace caminar al animal por una estrecha barra de madera para comprobar que camina sin dificultades ni caerse. La rata, al principio, se escondi&oacute; en la cubeta situada en uno de los extremos de la barra, donde la estudiante la hab&iacute;a colocado para que iniciase el recorrido. El animal, asustado, trat&oacute; de ocultarse, hasta que la chica, empuj&aacute;ndola suavemente con la mano, consigui&oacute; que finalmente la rata caminase sobre la barra de madera sin problemas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos encontramos de nuevo con la misma pregunta de antes&rdquo;, dice una de las activistas. &ldquo;A pesar de que fue inc&oacute;modo ver a ese animal asustado y forzado a realizar la prueba, en el fondo era un animal sano, que la realiz&oacute; sin problemas. &iquest;Por qu&eacute; no pusieron a uno de los animales a los que les provocan el ictus (es decir, una rata con severas complicaciones motoras resultado del da&ntilde;o provocado en su cerebro) a hacer la prueba? &iquest;No es eso lo que hacen habitualmente? &iquest;Consideraron que esa parte de su trabajo ser&iacute;a demasiado desagradable como para mostrarla al p&uacute;blico?&rdquo;, se pregunta. &ldquo;Lo que nos sorprende y nos indigna es que se atrevan a hablar de 'grupos poco informados' cuando los primeros que ocultan informaci&oacute;n sobre el trabajo que realizan son ellos mismos&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El inicio de la siguiente parte de la visita fue muy impactante&rdquo;, comenta una de las asistentes. Seg&uacute;n su testimonio, tras pasar a la segunda parte de la actividad, se encontraron con una rata sedada, tumbada boca arriba y con un caperuzo puesto en la cabeza a trav&eacute;s del cual le administraban la anestesia. &ldquo;Est&aacute; echando una siestecita&rdquo;, coment&oacute; la t&eacute;cnica encargada de esa presentaci&oacute;n. &ldquo;Hab&iacute;an sedado a la rata solo para ense&ntilde;arnos c&oacute;mo funciona un ec&oacute;grafo. Fue algo innecesario y poco &uacute;til, porque la t&eacute;cnica no consegu&iacute;a im&aacute;genes muy precisas con el ec&oacute;grafo y al final acab&oacute; pas&aacute;ndolo por la mu&ntilde;eca de una de las asistentes para conseguir im&aacute;genes m&aacute;s n&iacute;tidas&rdquo;, explican las activistas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Otro de los detalles que nos sorprendi&oacute; es que las propias trabajadoras del centro reconocieron que las ratas se recuperan mejor del ictus que un paciente humano, es decir, que en ese sentido somos muy diferentes a ellas. Sin embargo, siguen experimentando con estos animales a diario&rdquo;, detallan. 
    </p><p class="article-text">
        La respuesta al porqu&eacute; de esta situaci&oacute;n la obtuvieron en la tercera y &uacute;ltima parte de la visita, cuando se llev&oacute; a las asistentes a la sala de microscopios. All&iacute;, se mostr&oacute; la imagen del cerebro de un ser humano y el de una rata, con notables diferencias. Al ser cuestionado sobre por qu&eacute; se usan ratas para estudiar el ictus si las diferencias entre los cerebros de ambas especies son tan rese&ntilde;ables, el t&eacute;cnico que presentaba esta &uacute;ltima parte de la visita, afirm&oacute;: &ldquo;Lo ideal ser&iacute;a hacerlo con monos&rdquo;. Lejos de ofrecer argumentos &eacute;ticos para descartar esa opci&oacute;n, el t&eacute;cnico ofreci&oacute; una explicaci&oacute;n mucho m&aacute;s mundana: la rentabilidad. &ldquo;Nos explic&oacute; que estudiar el ictus con monos les resultaba m&aacute;s costoso porque ocupan mucho m&aacute;s espacio y tardan m&aacute;s tiempo en reproducirse; sin embargo, las ratas ocupan poco y pueden tener muchas cr&iacute;as en un periodo de tiempo muy corto&rdquo;, cuenta una de las activistas. &ldquo;Obviamente, nosotras no queremos que se experimente en monos ni en ratas, ni en ning&uacute;n otro animal, pero de esa explicaci&oacute;n sorprende que se priorice la cantidad a la calidad en los experimentos&rdquo;, concluye. 
    </p><p class="article-text">
        La sorpresa final a&uacute;n estaba por llegar. &nbsp;Al finalizar la actividad y volver a la primera sala, donde estaban las ratas, se encontraron con otro grupo de asistentes a la actividad. En esta ocasi&oacute;n, se trataba de unos seis ni&ntilde;os que jugaban, gritaban y mov&iacute;an ruidosamente las sillas de la sala. &ldquo;La rata que estaba sedada se hab&iacute;a despertado y varios ni&ntilde;os gritaban a su alrededor. Otros ten&iacute;an ratas en sus manos y las estaban acariciando. Alucinamos porque hac&iacute;a tan solo una hora nos hab&iacute;an insistido varias veces en que no hici&eacute;semos ruido, ni habl&aacute;semos alto y, sobre todo, que evit&aacute;semos estresar a los animales&rdquo;, recuerda una de las activistas. &ldquo;Ver c&oacute;mo dejaban a esos cr&iacute;os a su libre albedr&iacute;o y molestando a las ratas nos dej&oacute; con la sensaci&oacute;n de que toda esa insistencia inicial sobre el estr&eacute;s hab&iacute;a sido pura pose&rdquo;, comenta. 
    </p><p class="article-text">
        Como &uacute;ltimo detalle de indolencia, se entreg&oacute; a los presentes un panfleto en el que se ve&iacute;a un dibujo de una rata antropomorfizada, con un birrete en la cabeza y un diploma en la mano. En la parte superior, se pod&iacute;a leer el texto: &ldquo;CONG-RATS!&rdquo; 
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                </figure><h2 class="article-text"><em>'Mousetific. </em>El porqu&eacute; del estudio en ratones'. Centro de Tecnolog&iacute;a Biom&eacute;dica&nbsp;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Es que yo de peque&ntilde;a, con 12 a&ntilde;os, tuve dos ratones, &iquest;vale? Y un d&iacute;a, uno de mis ratones se comi&oacute; al otro. &iquest;Eso por qu&eacute; pasa?&rdquo;, pregunt&oacute; una de las asistentes a <em>Mousetific</em>, la actividad programada dentro de la Semana de la Ciencia por el Centro de Tecnolog&iacute;a Biom&eacute;dica. &ldquo;A ver, puede pasar&rdquo;, reconoce el investigador que est&aacute; presentando la actividad a las alrededor de veinte personas que han asistido como p&uacute;blico. Acaba de hablar a las asistentes de la importancia del bienestar animal dentro de los centros de investigaci&oacute;n y el alto grado de regulaci&oacute;n que existe sobre este tipo de pr&aacute;cticas. &ldquo;Puede pasar porque est&eacute;n hambrientos,<strong> a m&iacute; es algo que me ha pasado</strong>, pero es algo que hay que evitar (...) Por eso lo del bienestar animal, que es muy importante, porque si se estresan comienzan a pelearse entre ellos&rdquo;, afirma despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo primero que te pone en alerta en este tipo de eventos es la insistencia de los ponentes sobre la regulaci&oacute;n, el bienestar animal y los comit&eacute;s de &eacute;tica. Y habitualmente lo hacen antes de entrar en detalles sobre el tipo de procedimientos a los que someten a los animales&rdquo;, opina una de las activistas. En este caso, no fue diferente. El investigador hizo hincapi&eacute; en todos esos puntos antes de explicar que para el estudio del Alzheimer se trabaja con ratones transg&eacute;nicos, modificados gen&eacute;ticamente, que, con tan solo un mes de vida, empiezan a mostrar los primeros s&iacute;ntomas de la enfermedad. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; bienestar puede tener un animal al que se ha condenado a padecer una enfermedad desde el nacimiento?&rdquo;, se pregunta una de las activistas. &ldquo;Eso por no hablar de que son animales que jam&aacute;s han conocido ni posiblemente vayan a conocer la libertad y a los que se usa como meros recursos desde el primer d&iacute;a de su vida hasta el &uacute;ltimo&rdquo;. 
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                    alt="El investigador coge a un ratón por la cola"
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            <span class="title">
                El investigador coge a un ratón por la cola                            </span>
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        &ldquo;La segunda parte de la actividad se llev&oacute; a cabo en uno de los laboratorios del Centro, donde el investigador nos quer&iacute;a ense&ntilde;ar una de las pruebas a las que someten a los ratones, la prueba del experimento en Y, una prueba conductual que sirve principalmente para evaluar la memoria de trabajo y la exploraci&oacute;n de los animales&rdquo;, relata una de las activistas. Para ello, el Centro hab&iacute;a dispuesto a dos ratas, cada una de ellas encerrada en una jaula distinta. La zona en la que se llev&oacute; a cabo la prueba fue el ala izquierda del laboratorio, una parte de la estancia que pronto qued&oacute; llena de todas las personas asistentes. &ldquo;Coloc&oacute; el laberinto en Y en el suelo, rodeado por los pies de todas las all&iacute; presentes. &Eacute;l mismo reconoci&oacute; que los animales eran conscientes del gran n&uacute;mero de personas que est&aacute;bamos all&iacute; rode&aacute;ndoles, y que eso les produc&iacute;a estr&eacute;s. Igualmente, explic&oacute; que los ratones deben ser trasladados en la palma de la mano de quien los manipula para minimizar el estr&eacute;s. &Eacute;l hizo todo lo contrario, cogi&oacute; a los animales por la cola, diciendo que estaba mal situado para cogerlos adecuadamente. Este mismo gesto lo repiti&oacute; en distintos momentos de la visita&rdquo;, asegura una de las activistas. La duda que surge es la siguiente: si te saltas los protocolos, aunque sea de manera leve, el d&iacute;a que se permite la entrada a gente externa al centro, &iquest;es posible que se cometan negligencias m&aacute;s graves en el d&iacute;a a d&iacute;a del laboratorio?
    </p><p class="article-text">
        El siguiente experimento se realiz&oacute; en una sala a&uacute;n m&aacute;s estrecha, en la que, seg&uacute;n testimonio de nuestra fuente, las asistentes estaban, literalmente, pegadas unas a otras, alrededor de una mesa en la que hab&iacute;a una cubeta que dej&oacute; heladas a las activistas. &ldquo;No nos pod&iacute;amos creer lo que est&aacute;bamos viendo. Dentro de la cubeta hab&iacute;a dos ratones adultos y, en una de las esquinas, cerca de una veintena de cr&iacute;as que ten&iacute;an solo una o dos semanas de vida, seg&uacute;n nos dijo el investigador. Eran muy peque&ntilde;itas, rosadas, sin pelo y en periodo de lactancia. &iquest;D&oacute;nde quedaron en ese momento los protocolos de bienestar animal? &iquest;Qui&eacute;n velaba en ese momento por que los ratones no se estresasen, rodeados de personas hablando, haciendo ruido, movi&eacute;ndose&hellip;? Los ratones adultos pasaban por encima de las cr&iacute;as, posiblemente a causa del estr&eacute;s o el miedo o quiz&aacute; tratando de protegerlas. Fue muy desagradable y descorazonador&rdquo;, relata una de las activistas.
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                Crías lactantes                            </span>
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        Por si esto fuera poco, el investigador volvi&oacute; a coger a uno de los ratones por la cola, en esta ocasi&oacute;n el macho, ya que, seg&uacute;n sus propias palabras, estaba &ldquo;m&aacute;s receptivo&rdquo; que la madre de las cr&iacute;as. Esta vez someti&oacute; al animal a una prueba de comportamiento, coloc&aacute;ndolo en lo alto de un palo. El experimento consisti&oacute; en cronometrar el tiempo de descenso del animal desde la punta del palo hasta la mesa. Aunque, como ya ocurri&oacute; en la actividad de IdiPaz, el animal estaba sano y no tuvo problemas al realizar la bajada, los ratones con problemas de movilidad por un Parkinson inducido o un Alzheimer, si no tienen certeza de bajar sin caer, no realizan la acci&oacute;n o lo hacen mucho m&aacute;s lento que los ratones sanos. 
    </p><p class="article-text">
        Para finalizar el paso por esa estancia, el investigador, haciendo uso de una luz ultravioleta y apagando las luces nos ense&ntilde;&oacute; c&oacute;mo los ratones adultos, en esas condiciones, ten&iacute;an verde la piel de las orejas. Los ratones neonatos tambi&eacute;n mostraban un color verde aunque hab&iacute;a algunas excepciones. Explicaba que estos ratones son transg&eacute;nicos y que la piel verde era una manifestaci&oacute;n de la prote&iacute;na GFT en las c&eacute;lulas, mientras que los que no ten&iacute;an esta manifestaci&oacute;n eran ratones sanos. 
    </p><p class="article-text">
        Al final del evento, hubo un rato de charla en los pasillos y las activistas pudieron descubrir el origen de los animales que llegan al CTB. &ldquo;El investigador nos dijo que, o bien compraban los ratones a un proveedor -o, como &eacute;l lo defini&oacute;, 'empresas dedicadas a producir este tipo de modelos'-, o bien consegu&iacute;an los ratones a trav&eacute;s de donaciones de otros laboratorios&rdquo;, cuenta una de las activistas. Aunque insisti&oacute; en que siempre era mejor que les donasen ratones a comprarlos, mostr&oacute; cierta preocupaci&oacute;n. &ldquo;A saber ese rat&oacute;n lo que ha pasado o las mutaciones que ha llevado en el otro laboratorio (&hellip;) A lo mejor se han equivocado cruz&aacute;ndolo o ha tenido mutaciones&rdquo;, seg&uacute;n las propias palabras del investigador. &ldquo;Nos cont&oacute; tambi&eacute;n que unos ratones del Centro, que no hab&iacute;amos visto, eran sordos debido a un cruce entre dos animales con deficiencias auditivas&rdquo;, explica una de las activistas asistente al evento. 
    </p><h2 class="article-text">'&iquest;C&oacute;mo cuidamos a los animales que nos ayudan a investigar enfermedades neurodegenerativas?'. Gabinete Veterinario del Campus de la Facultad de Medicina de la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid.&nbsp;&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La visita al Gabinete Veterinario de la UAM consisti&oacute; en una jornada de puertas abiertas por el animalario de la instituci&oacute;n. Si bien hubo restricciones en algunas &aacute;reas del animalario, su pol&iacute;tica es menos opaca que en el Centro de Investigaciones Biol&oacute;gicas Margarita Salas. Las activistas explican que, al llegar, esperaron en una peque&ntilde;a sala desde la que se pod&iacute;a ver ya la entrada al animalario. &ldquo;Despu&eacute;s lleg&oacute; una t&eacute;cnica de animalario que nos dijo que nos pusi&eacute;ramos unas calzas azules por cuestiones de higiene. All&iacute;, antes de entrar al animalario, estuvimos viendo el antiguo plano del mismo. En ese plano a&uacute;n aparec&iacute;a una zona de tit&iacute;s y de cabras, que no existe actualmente&rdquo;.&nbsp;Por el animalario han pasado m&uacute;ltiples especies animales, seg&uacute;n explicaron las t&eacute;cnicas de laboratorio que coordinaron la visita: monos, cabras, hurones, conejos, cobayas, ranas, gatos, ratas y ratones.
    </p><p class="article-text">
        En la jornada de puertas abiertas, al preguntar uno de los asistentes por qu&eacute; ya no hay primates, las t&eacute;cnicas aseguraron que estos experimentos apenas se autorizan en la actualidad, ya que su uso debe estar muy justificado. &ldquo;Dijeron que en ese animalario hab&iacute;an vivido monos que estuvieron all&iacute; encerrados de catorce a diecisiete a&ntilde;os para estudios del envejecimiento. Las t&eacute;cnicas de laboratorio nos explicaron que estaban 24 horas con c&aacute;maras y bajo observaci&oacute;n. Cuando les preguntamos por su comportamiento, pensando en las terribles secuelas que implicar&iacute;an tantos a&ntilde;os de cautiverio, ellas confesaron que ten&iacute;an comportamientos muy agresivos. Me llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n que, en lugar de alertarse por tantos a&ntilde;os de privaci&oacute;n de libertad, ellas subrayaran positivamente esa longevidad, pues lo consideraban un resultado de las buenas condiciones de vida, donde, seg&uacute;n ellas, no les falt&oacute; agua, temperatura, aseo y ciclos de luz seg&uacute;n los ciclos circadianos cuentan las activistas.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de la visita, &ldquo;adem&aacute;s de algunos detalles curiosos, como que las esquinas de los animalarios est&aacute;n redondeadas para facilitar la limpieza o que toda la estructura de estos espacios se organiza en torno a las zonas &lsquo;limpia&rsquo; y &lsquo;sucia&rsquo;, con procesos meticulosos de esterilizaci&oacute;n para evitar pat&oacute;genos, las t&eacute;cnicas veterinarias enfatizaron mucho su discurso en torno a la severa legislaci&oacute;n existente sobre experimentaci&oacute;n animal, la formaci&oacute;n necesaria para trabajar en laboratorios y los principios de las 3Rs (Reemplazo, Reducci&oacute;n y Refinamiento). Sin embargo, en la pr&aacute;ctica, la realidad parece un poco distinta, como es el caso de la cr&iacute;a y los animales considerados &rdquo;excedentes&rsquo;&ldquo;. En las instalaciones de la UAM se cr&iacute;an ratones y ratas. Una asistente pregunt&oacute; por qu&eacute; hab&iacute;a un rat&oacute;n negro solo en una cubeta: &rdquo;Dijeron que era un macho reproductor y en las etiquetas hab&iacute;a cifras tachadas y otras nuevas sobrepuestas. Por ejemplo, en la jaula de un rat&oacute;n negro solitario hab&iacute;a habido 8 ratones primero, luego 5 y despu&eacute;s 3. Entendimos que poco a poco fueron eliminados por ser excedentes&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n explican que en el animalario se realizan cruces continuos o puntuales con una misma hembra, cada ciclo dura 21 d&iacute;as y nacen entre diez y catorce cr&iacute;as. Al consultar sobre aquellos animales que se etiquetan como &ldquo;excedentes&rdquo;, &ldquo;las t&eacute;cnicas de animalario apuntaron a la cuesti&oacute;n de la gen&eacute;tica, afirmando que hay alrededor de un 25 % de probabilidad en cada proceso de cr&iacute;a de conseguir los animales con la gen&eacute;tica deseada para los experimentos, y que esto a&uacute;n se complica m&aacute;s entre los investigadores que trabajan con fechas exactas de edad y sexo de los animales; en esos casos, se mata a muchos m&aacute;s animales por considerarlos &rdquo;excedentes&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las t&eacute;cnicas de animalario hablaron expl&iacute;citamente de los procedimientos de anestesia y &ldquo;sacrificio&rdquo;. Las activistas explican: &ldquo;Entramos en una sala donde mataban ratones. Nos explicaron que la mejor forma era separarles el cuello de la columna, porque era instant&aacute;neo. Pero la mayor&iacute;a de las veces ten&iacute;an muchos, entonces les gaseaban. Les met&iacute;an en una caja transparente de pl&aacute;stico, la cerraban y el CO2 entraba hasta que mor&iacute;an todos, muerte por inhalaci&oacute;n. Se me qued&oacute; grabado que una asistente le dijo a una t&eacute;cnica, &rdquo;qu&eacute; duro, &iquest;tienes que hacerlo mucho?&ldquo;, y la t&eacute;cnica mayor respondi&oacute;, &rdquo;a diario&rsquo;&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero en esa sala las activistas vieron algo m&aacute;s: &ldquo;Detect&eacute; algo extra&ntilde;o en la sala, eran unas probetas con agua de colores y algo extra&ntilde;o dentro. Les pregunt&eacute; qu&eacute; era y not&eacute; su nerviosismo e incomodidad. Me explicaron que eran esqueletos de &rdquo;ratones excedentes&ldquo;, que las alumnas de pr&aacute;cticas hab&iacute;an decidido meter en diferentes tinturas para ver con cu&aacute;l se ve&iacute;a mejor. Me pareci&oacute; tan insensible, tan innecesario que ni tu cuerpo pueda descansar en paz. Esos ratones son considerados objetos hasta el punto de que deciden exhibir as&iacute; su esqueleto, me aterra pensar que desde esta cosificaci&oacute;n realizan su trabajo&rdquo;. Las asistentes visitaron despu&eacute;s una sala donde se encontraban varios congeladores en los que se guardaban los cad&aacute;veres de los animales matados como excedentes o muertos a consecuencia de los experimentos, que despu&eacute;s la Comunidad de Madrid se encarga de incinerar.
    </p><p class="article-text">
        Los relatos sobre la visita al animalario recogen tambi&eacute;n pr&aacute;cticas normalizadas y legales, como el marcaje a trav&eacute;s del corte de orejas en ratones: &ldquo;Me fij&eacute; en las orejas mutiladas de los ratones y las t&eacute;cnicas nos explicaron los c&oacute;digos de los recortes que les hac&iacute;an para saber a qu&eacute; experimento correspond&iacute;an, como sistema de marcaje. En esa sala hab&iacute;a un cartel que lo mostraba. Luego nos dijeron que se guardaba ese trozo de tejido del rat&oacute;n para tener acceso a su genotipo. En la otra sala hab&iacute;a una nevera llena de trozos de orejas de ratones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, explican que las t&eacute;cnicas de laboratorio hablaron expl&iacute;citamente del estr&eacute;s de los animales y de las peleas entre ellos: &ldquo;Pudimos observar varias jaulas con papeles pegados en las que pon&iacute;a &lsquo;PELEA&rsquo; y las t&eacute;cnicas no dijeron que ten&iacute;an que estar atentas porque a menudo ocurr&iacute;a que los ratones se peleaban y ten&iacute;an que ofrecerles enriquecimiento, alimento o separarles para prevenirlo&rdquo;. Tambi&eacute;n se sorprendieron de que las t&eacute;cnicas reconocieran que los animales se estresan en el laboratorio: &ldquo;Dijeron que peleaban mucho con los investigadores sobre bienestar animal y evitar el estr&eacute;s a los animales al m&aacute;ximo, pero este bienestar no parec&iacute;a importar por s&iacute; mismo, por beneficio de cada animal, sino que lo defend&iacute;an como un medio para una ciencia m&aacute;s efectiva. Afirmaban que, si el animal est&aacute; mejor, no va a tener estos picos de cortisol que afectan a los resultados del estudio a nivel hormonal, reproductivo, inmunitario, etc., y en ning&uacute;n momento se contemplaba que una vida de encierro en un entorno artificial pudiera ser la fuente de su estr&eacute;s&rdquo;. 
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                Ratones en una jaula                            </span>
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        Hacia el final de la visita, las asistentes afirman que fueron dirigidas hacia una sala donde se encontraban dos gatas. Explicaron que en el momento de la visita no estaban siendo utilizadas en ning&uacute;n procedimiento, pero que se hab&iacute;an utilizado previamente como reproductoras. Mencionaron que hab&iacute;a otros gatos en el animalario que estaban siendo utilizados en un experimento sobre los ciclos de sue&ntilde;o y que las t&eacute;cnicas, orgullosas, les detallaron que de este tipo de estudios en el laboratorio han salido al mercado varios f&aacute;rmacos para la narcolepsia: &ldquo;Las t&eacute;cnicas nos dijeron que los gatos sobre los que se experimenta tienen que estar en jaulas, pero que esas gatas no. Se encontraban solas en una habitaci&oacute;n peque&ntilde;a con dos jaulas abiertas con varios niveles, no hab&iacute;a luz natural, ten&iacute;an un rascador peque&ntilde;o y una caja con serr&iacute;n para hacer sus necesidades. Al entrar, ambas se acercaron, nos maullaron y se frotaron con nuestras piernas, eran muy cari&ntilde;osas, como la gata con la que vivo, y que considero parte de mi familia. Les pregunt&eacute; cu&aacute;nto tiempo llevaban all&iacute; y se me parti&oacute; el coraz&oacute;n cuando me respondieron &rdquo;m&aacute;s de 15 a&ntilde;os&ldquo;. A manera de broma, comentaron: &rdquo;Llevan m&aacute;s tiempo aqu&iacute; que nosotras&rsquo;&ldquo;. La activista concluye: &rdquo;Imaginar todo lo que habr&aacute;n tenido que vivir esas gatas y saber de antemano que llevan como m&iacute;nimo 15 a&ntilde;os de cautiverio fue desgarrador, sumando el hecho de que morir&aacute;n all&iacute; sin sentir el aire o el sol sobre su pelaje, ni el calor de un hogar&ldquo;.
    </p><h2 class="article-text">Conclusiones</h2><p class="article-text">
        La industria de la experimentaci&oacute;n animal sigue cayendo en una de sus paradojas recurrentes: tratar de mostrar transparencia mientras se oculta tras un velo de opacidad, ofreciendo al p&uacute;blico general peque&ntilde;as pinceladas amables del horror al que son sometidos los animales en los centros donde se experimenta con ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Casos como el de Vivotecnia, laboratorio de experimentaci&oacute;n animal en el que una activista se infiltr&oacute; y consigui&oacute; grabar escenas de violencia contra los animales, nos demuestran que lo que esconden los muros de los animalarios es mucho m&aacute;s perverso que la versi&oacute;n edulcorada que se muestra en este tipo de actividades. Son entornos donde se banaliza el sufrimiento, se automatizan las pr&aacute;cticas abusivas y se niega la agencia y los intereses de los animales de forma sistem&aacute;tica. La experimentaci&oacute;n animal es tan solo una pieza m&aacute;s del engranaje de las industrias de explotaci&oacute;n animal, donde se convierte a individuos en bienes de uso y consumo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/semana-de-la-ciencia-antiespecismo-experimentacion-animal_132_13083855.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 05:02:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dentro de la XXV Semana de la Ciencia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Crueldad bajo el fregadero: la industria de productos de limpieza domésticos sigue alimentando la experimentación animal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/experimentacion-animal-parlamento-europeo-infiltrada-en-el-bunker-vivotecnia-derechos-animales_132_12523451.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec9363a7-6b91-4222-b4f4-73e05805205d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Crueldad bajo el fregadero: la industria de productos de limpieza domésticos sigue alimentando la experimentación animal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigación de Animal Testing revela que la industria de limpieza doméstica sigue recurriendo a la experimentación animal. Detrás del brillo y los aromas del hogar, se ocultan pruebas dolorosas en ratas y conejos, que muchas veces responden más al marketing que a la seguridad.</p></div><p class="article-text">
        El imaginario colectivo suele asociar la experimentaci&oacute;n animal con industrias m&eacute;dicas o cient&iacute;ficas, pero rara vez con productos tan cotidianos como un limpiador multiusos, un detergente o un desinfectante de ba&ntilde;o. En 2023, la organizaci&oacute;n francesa <a href="https://animaltesting.fr/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Animal Testing</strong></a> public&oacute; <a href="https://animaltesting.fr/enquetes/nueva-investigacion-productos-de-limpieza-la-mancha-de-la-experimentacion-animal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una investigaci&oacute;n</a> que cuestiona profundamente la opacidad del sector de limpieza dom&eacute;stica en Europa, evidenciando pr&aacute;cticas sistem&aacute;ticas de experimentaci&oacute;n animal a&uacute;n vigentes.
    </p><h2 class="article-text">Un a&ntilde;o siguiendo el rastro de la crueldad</h2><p class="article-text">
        En abril de 2022 Animal Testing comenz&oacute; a indagar en el campo de los productos de limpieza. Durante un a&ntilde;o llev&oacute; a cabo una investigaci&oacute;n profunda, siendo la m&aacute;s larga llevada a cabo por la organizaci&oacute;n, y la &uacute;nica hasta la fecha sobre el uso de animales en la industria de limpieza dom&eacute;stica europea. Un trabajo exhaustivo que rastrea desde el an&aacute;lisis detallado de decenas de fichas de datos de seguridad (FDS), &uacute;tiles para conocer la informaci&oacute;n sobre la composici&oacute;n del producto, hasta el estudio de expedientes regulatorios en bases europeas, pasando por entrevistas con personas empleadas en la industria qu&iacute;mica y en laboratorios de pruebas de investigaci&oacute;n por contrato <em>(Contract Research Organization,</em> en ingl&eacute;s CRO) que operan como subcontratistas de grandes marcas.
    </p><p class="article-text">
        Entre las compa&ntilde;&iacute;as investigadas destacan nombres reconocidos, como Unilever, Procter &amp; Gamble, Henkel, SC Johnson, Reckitt y Diversey, entre otras. Aunque muchas de ellas aseguran en sus declaraciones p&uacute;blicas que est&aacute;n &ldquo;comprometidas con el bienestar animal&rdquo; o que &ldquo;no prueban productos en animales, salvo que la ley lo exija&rdquo;, en la investigaci&oacute;n se revela que estos compromisos son, en el mejor de los casos, incompletos o ambiguos. A pesar de sus discursos p&uacute;blicos en contra de la experimentaci&oacute;n animal, muchas de estas empresas encargan las pruebas que generan m&aacute;s controversia a laboratorios externos -algunos de ellos multinacionales especializadas en toxicolog&iacute;a industrial-, lo que les permite mantener una imagen <em>&ldquo;cruelty-free&rdquo;</em> de cara al consumidor, mientras contin&uacute;an participando en procesos de experimentaci&oacute;n animal a trav&eacute;s de estos proveedores, que realizan pruebas en ratas, conejos o ratones.
    </p><p class="article-text">
        Entre los hallazgos de la investigaci&oacute;n de Animal Testing se incluyen casos documentados de experimentos realizados entre 2017 y 2021, en los que se evaluaban productos terminados, y no solo ingredientes aislados, mediante pruebas de inhalaci&oacute;n forzada, test de Draize en conejos o estudios de toxicidad oral aguda (DL50) en ratas. Estos procedimientos, severamente dolorosos y letales en la mayor&iacute;a de los casos, son particularmente llamativos porque no siempre son exigidos por la ley. En varios casos, se realizaron con el objetivo de facilitar el lanzamiento de nuevas versiones del producto, como conseguir una nueva fragancia, o para lograr una reclasificaci&oacute;n menos severa en sus etiquetas de peligro.
    </p><p class="article-text">
        El informe de Animal Testing tambi&eacute;n expone las contradicciones internas entre las pol&iacute;ticas corporativas y las pr&aacute;cticas reales de las empresas. Algunas que afirman no experimentar con productos finales resultaron tener registros de ensayos recientes justamente con f&oacute;rmulas comerciales completas, algo especialmente alarmante en marcas que se promocionan como &ldquo;respetuosas con los animales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n tambi&eacute;n pone de relieve un patr&oacute;n estructural: las pruebas en animales no han desaparecido, sino que han sido externalizadas, diluidas en la burocracia reglamentaria y justificadas bajo premisas como &ldquo;cumplimiento normativo&rdquo; u &ldquo;optimizaci&oacute;n de riesgos&rdquo;. Esta opacidad legal permite a muchas marcas operar bajo una doble l&oacute;gica: &eacute;tica hacia el consumidor y cruel hacia los dem&aacute;s animales.
    </p><h2 class="article-text">La doble cara de la legislaci&oacute;n europea</h2><p class="article-text">
        En 2013, la Uni&oacute;n Europea marc&oacute; un hito al prohibir la experimentaci&oacute;n animal en cosm&eacute;ticos mediante el Reglamento (CE) 1223/2009. Sin embargo, una d&eacute;cada despu&eacute;s, las contradicciones y limitaciones de esta legislaci&oacute;n comienzan a hacerse evidentes.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la ley proh&iacute;be expresamente realizar ensayos en animales para fines cosm&eacute;ticos, la realidad es m&aacute;s compleja. Muchos ingredientes presentes en productos cosm&eacute;ticos tambi&eacute;n se utilizan en otros sectores, como en los productos de limpieza o la industria qu&iacute;mica. En esos contextos, entran en juego otras normativas, como REACH (Registro, Evaluaci&oacute;n, Autorizaci&oacute;n y Restricci&oacute;n de Sustancias Qu&iacute;micas), que pueden exigir pruebas toxicol&oacute;gicas, incluidas las pruebas en animales si no existen datos suficientes.
    </p><p class="article-text">
        Esto significa que, aunque un ingrediente est&eacute; prohibido para ser testado con fines cosm&eacute;ticos, puede ser legalmente testado en animales para cumplir con otras obligaciones regulatorias. Posteriormente, esos mismos datos pueden ser reutilizados para el sector cosm&eacute;tico, generando una paradoja legal: los cosm&eacute;ticos pueden estar libres de pruebas directas, pero no necesariamente de ingredientes ensayados recientemente en animales.
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            <span class="title">
                Campaña en el metro francés contra la experimentación animal tras la investigación llevada a cabo por la organización Animal Testing                            </span>
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        La contradicci&oacute;n se acent&uacute;a en los productos de limpieza, regulados por un marco legal m&aacute;s permisivo y fragmentado, que permite e incluso incentiva el testeo en animales. Detergentes, desinfectantes, ambientadores o limpiadores multiusos entre otros, se rigen por tres normativas europeas que, lejos de impedir las pruebas en animales, muchas veces las permiten o incluso las incentivan:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>REACH</strong> (Registro, Evaluaci&oacute;n, Autorizaci&oacute;n y Restricci&oacute;n de Sustancias Qu&iacute;micas) obliga a que todas las sustancias qu&iacute;micas comercializadas en Europa cuenten con informaci&oacute;n sobre su toxicidad. Si no existen suficientes datos previos, las empresas deben generar esa informaci&oacute;n, lo que puede implicar nuevas pruebas en animales. </li>
                                    <li><strong>CLP</strong> (Clasificaci&oacute;n, Etiquetado y Empaquetado) regula c&oacute;mo se presentan los productos qu&iacute;micos al consumidor, incluyendo los s&iacute;mbolos de advertencia como &ldquo;corrosivo&rdquo;, &ldquo;t&oacute;xico&rdquo; o &ldquo;irritante&rdquo;. Algunas empresas realizan ensayos con animales para intentar demostrar que su producto es menos peligroso de lo que inicialmente se clasific&oacute;, eliminando estos pictogramas de la etiqueta, hacer que el producto parezca m&aacute;s seguro a ojos del consumidor y conseguir m&aacute;s ventas en sectores m&aacute;s delicados, como son hospitales o escuelas.</li>
                                    <li><strong>BPR</strong> (Reglamento de Productos Biocidas) cubre productos como lej&iacute;as, desinfectantes o insecticidas. Dado que su funci&oacute;n es eliminar microorganismos, deben demostrar tanto su eficacia como su seguridad. Para ello, muchas veces se recurre a pruebas en animales, aunque existan modelos avanzados sin animales disponibles.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n de Animal Testing revela que estas normativas permiten pr&aacute;cticas especialmente controvertidas. Una de las m&aacute;s llamativas es el uso de ensayos dolorosos en animales sobre productos ya existentes por simples modificaciones comerciales, como el cambio de una fragancia. Por ejemplo, se han documentado casos donde nuevos aromas como &ldquo;frescor del oc&eacute;ano&rdquo;, &ldquo;c&iacute;tricos del amanecer&rdquo; o &ldquo;fragancia de bosque&rdquo;, al introducir peque&ntilde;as variaciones en la f&oacute;rmula, han dado lugar a nuevas fichas de datos de seguridad y, con ellas, pruebas realizadas sobre el producto acabado.
    </p><p class="article-text">
        Algunas de estas pruebas incluyen el test de Draize, en el que se aplica el producto directamente en los ojos de conejos vivos para medir su nivel de irritaci&oacute;n ocular, causando inflamaci&oacute;n, dolor e incluso ceguera. Otras veces se ha recurrido a la prueba DL50 (dosis letal 50), en la que se administra el producto a ratas por v&iacute;a oral hasta encontrar la dosis que mata al 50 % de los animales.
    </p><p class="article-text">
        Estas pruebas no son, por tanto, obligatorias por ley, pero se utilizan, como ya hemos mencionado, para justificar un etiquetado menos severo, eliminar pictogramas de advertencia o facilitar el acceso a mercados m&aacute;s regulados, como escuelas y hospitales. En la pr&aacute;ctica, la experimentaci&oacute;n animal, lejos de ser una mera herramienta cient&iacute;fica, se est&aacute; utilizando con un fin comercial para mejorar la presentaci&oacute;n del producto ante el consumidor.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma un contexto legislativo estancado. La tan esperada reforma del reglamento REACH, clave para revisar el uso de animales en pruebas qu&iacute;micas y reforzar el control sobre sustancias peligrosas, deb&iacute;a presentarse en 2023, pero ha sido oficialmente aplazada hasta el cuarto trimestre de 2025, seg&uacute;n el propio <a href="https://www.europarl.europa.eu/legislative-train/theme-a-european-green-deal/file-reach-revision" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calendario legislativo del Parlamento Europeo</a>. Esta revisi&oacute;n busca fortalecer el control sobre sustancias peligrosas, simplificar los procesos y fomentar el uso de modelos avanzados sin animales, como ensayos <em>in vitro</em> o simulaciones computacionales. Sin embargo, el retraso prolonga una situaci&oacute;n ambigua: las empresas siguen operando bajo un marco que permite pruebas crueles incluso cuando no son estrictamente necesarias, mientras la reforma avanza con lentitud, entre presiones industriales y falta de voluntad pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el consumidor se encuentra perdido entre la falta de claridad y la ausencia de una normativa que realmente proteja a los animales.  Muchas empresas aprovechan el vac&iacute;o legal para presentarse como marcas &eacute;ticamente comprometidas, mientras que en la pr&aacute;ctica muchas de ellas pueden encargar pruebas a laboratorios externos (CROs) sin comprometer legalmente su discurso p&uacute;blico. Esto les permite mantener una imagen de marca &eacute;tica, sin que necesariamente cumplan con los est&aacute;ndares exigidos por el compromiso de etiquetas <em>crueltry free</em>.
    </p><h2 class="article-text">Responsabilidad colectiva</h2><p class="article-text">
        Etiquetas como Leaping Bunny, de Cruelty Free International, PETA o Choose Cruelty Free (CCF) ofrecen garant&iacute;as al consumidor de que tanto el producto final como sus ingredientes no han sido testados en animales desde una fecha espec&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, se necesita algo m&aacute;s que voluntad individual en el carro de la compra. La estandarizaci&oacute;n de las leyes europeas es clave, y hacia este horizonte camina el Parlamento Europeo, que ha comenzado a debatir propuestas para ampliar la prohibici&oacute;n de testeo animal m&aacute;s all&aacute; de los cosm&eacute;ticos. Investigaciones como la de Animal Testing son un catalizador crucial para avanzar hacia esa direcci&oacute;n, poniendo al descubierto c&oacute;mo funciona esta industria opaca y tan desconocida para la gran mayor&iacute;a de los consumidores.
    </p><p class="article-text">
        Los modelos avanzados sin animales existen desde hace d&eacute;cadas, como son los modelos de piel humana cultivada <em>in vitro</em>, las simulaciones computacionales o ensayos validados por la OCDE que permiten evaluar irritaci&oacute;n ocular o cut&aacute;nea sin necesidad de causar sufrimiento. Sin embargo, estas t&eacute;cnicas siguen infrautilizadas, no por falta de fiabilidad, sino por desinter&eacute;s institucional, costes iniciales o presiones de la industria.
    </p><p class="article-text">
        Para que las pr&aacute;cticas &eacute;ticas se conviertan en est&aacute;ndar y no en excepci&oacute;n, es indispensable armonizar las leyes europeas m&aacute;s all&aacute; del sector cosm&eacute;tico, eliminando el vac&iacute;o legal que hoy permite el testeo animal en limpiadores, desinfectantes y ambientadores. La investigaci&oacute;n de Animal Testing llega en un momento clave, cuando el Parlamento Europeo comienza a debatir y replantea una extensi&oacute;n de la prohibici&oacute;n hacia todos los productos de consumo. Para que esa reforma prospere, se requiere presi&oacute;n ciudadana, voluntad pol&iacute;tica y transparencia corporativa.
    </p><p class="article-text">
        La lucha contra la experimentaci&oacute;n animal no puede limitarse a los peque&ntilde;os gestos de consumo individuales. Se trata de un tema estructural, un engranaje econ&oacute;mico y legal que sigue girando sobre el dolor de los dem&aacute;s animales, donde su sufrimiento parece ser el coste que tenemos que pagar para el progreso. Apostar por una limpieza verdaderamente libre de crueldad exige mirar m&aacute;s all&aacute; de las etiquetas y exigir un cambio que no se lave las manos frente al sufrimiento animal.
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            <span class="title">
                Campaña en el metro en Francia tras la investigación llevada a cabo por Animal Testing                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Paloma Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/experimentacion-animal-parlamento-europeo-infiltrada-en-el-bunker-vivotecnia-derechos-animales_132_12523451.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Aug 2025 04:01:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Crueldad bajo el fregadero: la industria de productos de limpieza domésticos sigue alimentando la experimentación animal]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Lo deshonesto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/vivotecnia-experimentacion-animal-carlota-saorsa-infiltrada-bunker_132_12516083.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab147247-cfbc-43c1-b8e9-afaf8e32ad84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo deshonesto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Infiltrada en el búnker', la película documental que emite Prime Video e incomoda a la industria de la experimentación animal.</p></div><p class="article-text">
        La industria de la experimentaci&oacute;n animal proclama su compromiso con la transparencia, pero reacciona con hostilidad cuando se expone lo que realmente sucede tras los muros de un laboratorio. Desde su estreno <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/estuve-horas-llorando-historia-infiltrada-espanola-presencio-horror-experimentacion-animal-llega-mes-prime-video_1_12371677.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Prime Video, </a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/estuve-horas-llorando-historia-infiltrada-espanola-presencio-horror-experimentacion-animal-llega-mes-prime-video_1_12371677.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Infiltrada en el b&uacute;nker</em></a> ha provocado la reacci&oacute;n de entidades como EARA (European Animal Research Association) y SECAL (Sociedad Espa&ntilde;ola para las Ciencias del Animal de Laboratorio), que la han calificado de &ldquo;pel&iacute;cula deshonesta&rdquo; o &ldquo;manipuladora&rdquo;. Sin embargo, sus cr&iacute;ticas se tambalean cuando se confrontan con los hechos. A continuaci&oacute;n, analizamos y desmontamos sus argumentos.
    </p><h2 class="article-text">Realidad ficcionada: dramatizar para proteger a una testigo</h2><p class="article-text">
        Una de las cr&iacute;ticas de EARA hacia el documental es que se utiliza a una actriz para representar a Carlota Saorsa, la activista infiltrada en Vivotecnia, dejando la puerta abierta a la duda de la veracidad de lo que se cuenta en la pel&iacute;cula. Sin embargo, este recurso cinematogr&aacute;fico responde a una necesidad legal de preservar la identidad real de Carlota, quien es testigo protegida en un caso judicial abierto. Las recreaciones se basan en transcripciones reales de su experiencia durante dieciocho meses en Vivotecnia y la forma narrativa no invalida el valor documental del contenido.
    </p><p class="article-text">
        Todas las palabras interpretadas por la actriz Goize Blanco son palabras literales que salen de una entrevista que Carlota Saorsa mantuvo con el director, Pablo de la Chica, en un encuentro en Londres. Este recurso narrativo, lejos de restar credibilidad, es una herramienta habitual en el cine documental. Obras como <em>The Act of Killing,</em> de Joshua Oppenheimer, o <em>The Report, </em>de Scott Z. Burns, tambi&eacute;n recurren a reconstrucciones dramatizadas para proteger a fuentes sensibles o ilustrar hechos dif&iacute;ciles de mostrar con im&aacute;genes reales, sin por ello comprometer la veracidad del relato.
    </p><h2 class="article-text">Lo nunca visto</h2><p class="article-text">
        EARA sostiene que el documental no aporta nada nuevo a lo que ya se conoc&iacute;a desde abril de 2021, cuando <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/cruelty-free-international-experimentacion-animal-crueldad-animal-laboratorio-vivotecnia-madrid_132_7389157.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salieron a la luz las primeras im&aacute;genes que Carlota hab&iacute;a grabado</a> y condensado en un video de varios minutos, breve pero tan intensamente duro que pocos espectadores pueden visionar hasta el final sin retirar la mirada. Sin embargo, <em>Infiltrada en el b&uacute;nker </em>se ha realizado con m&aacute;s de trescientas horas de material in&eacute;dito que Saorsa grab&oacute; durante los 544 d&iacute;as de trabajo encubierto. Estas grabaciones ampl&iacute;an ese v&iacute;deo de pocos minutos que Cruelty Free International public&oacute; en primera instancia y que los medios de comunicaci&oacute;n difundieron por todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el valor del documental no est&aacute; &uacute;nicamente en aportar datos in&eacute;ditos, sino que los contextualiza y los hace accesibles a todo el p&uacute;blico. Las im&aacute;genes que grab&oacute; Carlota Saorsa son un caso &uacute;nico en el Estado espa&ntilde;ol, adem&aacute;s de documentar un amplio n&uacute;mero de especies utilizadas en experimentaci&oacute;n animal, como son ratas, conejos, perros, primates y cerdos, algo nunca antes filmado en ninguna otra infiltraci&oacute;n.  
    </p><h2 class="article-text">De activista a terrorista</h2><p class="article-text">
        Desde que salieron a la luz las primeras im&aacute;genes del interior de Vivotecnia en 2021, la respuesta de algunos representantes del sector no fue analizar el contenido de la denuncia, sino atacar a quien lo sac&oacute; a la luz. Uno de los primeros en hacerlo fue Llu&iacute;s Montoliu, investigador del CSIC y vicedirector del Centro Nacional de Biotecnolog&iacute;a (CNB), quien puso en duda p&uacute;blicamente la condici&oacute;n laboral de Carlota Saorsa y su credibilidad como testigo. Este intento de desacreditarla ocurri&oacute; antes incluso de que se conocieran todos los detalles de su testimonio.
    </p><p class="article-text">
        EARA tambi&eacute;n afirma en su comunicado que el documental incluye a &ldquo;criminales convictos&rdquo; y sugiere que estos antecedentes se ocultan al p&uacute;blico para crear una imagen de respeto. Y efectivamente, en el documental aparecen personas que han estado en prisi&oacute;n por su defensa de los dem&aacute;s animales. No se trata de ocultarlo, sino de contextualizarlo y reconocerlo como parte de una lucha que en ciertos momentos ha cruzado los m&aacute;rgenes de la legalidad como un paso necesario en el compromiso con una causa justa.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de la historia, muchas personas que hoy consideramos referentes morales fueron encarceladas por desafiar leyes injustas. Desde Martin Luther King hasta Rosa Parks o, m&aacute;s recientemente, el caso de Narges Mohammadi, activista iran&iacute; por los derechos humanos y premio Nobel de la Paz, que continua en prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El activismo en defensa de los dem&aacute;s animales no es una excepci&oacute;n. Criminalizar a quienes lo ejercen no desmonta sus argumentos, solo revela el miedo que tienen a enfrentarse al contenido de sus denuncias. En el caso de Carlota Saorsa, su testimonio ha sido considerado por la justicia lo suficientemente relevante como para otorgarle el estatus de testigo protegida.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las cr&iacute;ticas de EARA se centra en las escenas finales del documental, cuando Carlota visita el exterior de las instalaciones de Marshall BioResources (MBR) Acres, un centro de cr&iacute;a de perros Beagle en Reino Unido. Aseguran que estas escenas se vinculan con una campa&ntilde;a &ldquo;criminal&rdquo; disfrazada de activismo. Sin embargo, estas protestas forman parte de una campa&ntilde;a p&uacute;blica conocida como <a href="https://thecampbeagle.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Camp Beagle</a>, un campamento permanente de protesta que desde 2021 se instal&oacute; frente a MBR Acres. Su objetivo es denunciar la cr&iacute;a masiva de perros destinados a laboratorios, una pr&aacute;ctica que, aunque legal, es cada vez m&aacute;s cuestionada por parte de la sociedad anglosajona y sus cient&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        En febrero de 2025, <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/camp-beagle-resiste-victoria-judicial-criadero-perros-experimentacion-mbr-acres_132_12074043.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Tribunal Supremo de Reino Unido ratific&oacute; legalmente su derecho a protestar</a> y elimin&oacute; una zona de exclusi&oacute;n que imped&iacute;a su presencia. The Camp Beagle, de hecho, nunca ha operado fuera de la legalidad, ning&uacute;n activista de esta campa&ntilde;a ha sido condenado ni encarcelado, mientras que la propia empresa ha invertido alrededor de cuatro millones de libras en acciones legales fallidas para prohibir el campamento.
    </p><p class="article-text">
        EARA presenta a MBR como ejemplo de transparencia, pero omite cualquier referencia al debate &eacute;tico internacional sobre la cr&iacute;a de animales para experimentaci&oacute;n. En lugar de responder con argumentos, recurre a criminalizar a las personas activistas, compar&aacute;ndolas con criminales, una estrategia que sabemos que no es nueva y que podemos ver en otros movimientos sociales, como Extinction Rebellion o Palestine Action.
    </p><h2 class="article-text">El caso Vivotecnia sigue abierto</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n palabras de EARA, &ldquo;la causa judicial fue sobrese&iacute;a&rdquo;. Sin embargo, el procedimiento penal, tras la fase de instrucci&oacute;n, actualmente se encuentra a la espera de fecha de juicio. En diciembre de 2022, <a href="https://faada.org/nuestra-accion-1752-vivotecnia-presentamos-escrito-de-acusacion-y-pedimos-la-maxima-pena-para-los-responsables-del-escandalo-de-maltrato-animal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FAADA y AnimaNaturalis presentaron un escrito de acusaci&oacute;n pidiendo la m&aacute;xima pena</a> para dos trabajadores concretos de Vivotecnia, quedando <strong>la empresa fuera de toda responsabilidad sin ser imputada. </strong>La decisi&oacute;n judicial de limitar la acusaci&oacute;n a individuos concretos ha dejado fuera de responsabilidad penal a la entidad, pese a que la gravedad de lo documentado ocurri&oacute; bajo la responsabilidad de una directiva y un comit&eacute; &eacute;tico de la empresa que supuestamente velaba por el bienestar de los animales. Mientras tanto, <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/vivotecnia-maltrato-animal-derechos-animales-experimentacion-animal_132_11275473.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vivotecnia contin&uacute;a operando con normalidad</a>, tras haber sido sancionada con multas y haber sido suspendida cautelarmente su actividad durante tres meses, una medida que realmente no supuso el cierre de la empresa, sino que la empresa dej&oacute; de recibir nuevos contratos.
    </p><p class="article-text">
        De lo que EARA y SECAL no hablan es de las cosas pendiente por resolver con Vivotecnia, como es el tema de la manipulaci&oacute;n de resultados de ensayos para favorecer avances hacia ensayos cl&iacute;nicos en humanos. La prueba de c&oacute;mo eso se realizaba en Vivotecnia aparece con im&aacute;genes reales en la pel&iacute;cula documental de Pablo de la Chica, y Carlota Saorsa lo ha denunciado en una larga declaraci&oacute;n ante las autoridades. 
    </p><h2 class="article-text">Regulaciones y buenas pr&aacute;cticas: teor&iacute;a vs realidad</h2><p class="article-text">
        EARA y SECAL defienden que en Espa&ntilde;a se aplican las 3Rs (Reemplazar, Reducir, Refinar), se realizan inspecciones y existen programas de adopci&oacute;n. Pero las im&aacute;genes de <em>Infiltrada en el b&uacute;nker</em> muestran una realidad muy distinta: animales sometidos a procedimientos sin anestesia, burlas entre t&eacute;cnicos hacia los animales, perros heridos sin atenci&oacute;n m&eacute;dica inmediata y un entorno donde el sufrimiento animal no solo no se evita sino que se normaliza.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los puntos fuertes del documental es cuando desmonta el principio de las 3Rs con im&aacute;genes reales del interior de Vivotecnia. Adem&aacute;s, Carlota Saorsa pone en evidencia que en los dieciocho meses que estuvo trabajando en el laboratorio apenas hubo inspecciones en el centro, por lo que creemos que ser&iacute;a muy interesante que tanto desde EARA como SECAL se pregunten si la aparente existencia de esos controles y protocolos garantiza su cumplimiento. El documental evidencia precisamente eso: que la normativa puede existir, pero ser sistem&aacute;ticamente ignorada cuando falta voluntad de ser aplicada y de ser supervisada.
    </p><p class="article-text">
        Cuando todo sali&oacute; a la luz, Andres K&ouml;nig era CEO de la empresa a la vez que estaba en el comit&eacute; de bienestar, lo que a nuestro entender son dos puestos incompatibles, ya que uno desempe&ntilde;a el inter&eacute;s econ&oacute;mico de la empresa frente al inter&eacute;s de bienestar animal que desarrolla el otro. En el documental se pone de manifiesto el estr&eacute;s y el ritmo fren&eacute;tico que se llevaba en el laboratorio por la alta carga de trabajo, lo que puede explicar que el inter&eacute;s econ&oacute;mico era una prioridad frente al bienestar animal. 
    </p><h2 class="article-text">Queremos una ciencia con conciencia</h2><p class="article-text">
        EARA acusa al documental de atacar a la investigaci&oacute;n biom&eacute;dica, pero <em>Infiltrada en el b&uacute;nker</em> no cuestiona la ciencia, sino que denuncia una forma concreta de hacer ciencia, basada en el sufrimiento animal, la falta de transparencia y la vulneraci&oacute;n de los principios &eacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        El comunicado de EARA manifiesta que en la pel&iacute;cula se ignora el papel de la experimentaci&oacute;n animal en el desarrollo de vacunas durante la pandemia, calificando de ir&oacute;nico que se alegue un retraso en su realizaci&oacute;n por la COVID19. Pero el documental no trata sobre la utilidad hist&oacute;rica de las vacunas, ni tampoco es un recorrido sobre la vivisecci&oacute;n, sino sobre sus abusos actuales. Lo que muestra <em>Infiltrada en el b&uacute;nker</em> es que esa experimentaci&oacute;n, tal y como se practica en Vivotecnia, se hace sin controles &eacute;ticos reales ni supervisi&oacute;n efectiva. Insisten una y otra vez sobre el mal menor de la experimentaci&oacute;n, sobre lo necesario que son estos experimentos en animales, y siempre recurren a los mismos argumentos de pandemia, c&aacute;ncer o enfermedades raras, pero nunca hablan de otras formas de hacer ciencia, ni de que la mayor parte de los experimentos en animales son para industrias como la de la limpieza del hogar, por poner un ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Creemos que es importante subrayar que, a pesar de su silencio, sabemos que s&iacute; existen modelos avanzados sin animales. Desde &oacute;rganos en chips hasta cultivos celulares 3D, simulaciones por inteligencia artificial y modelos computacionales predictivos. Estas herramientas no solo evitan el sufrimiento animal, sino que ofrecen resultados m&aacute;s precisos y eficientes en muchos contextos biom&eacute;dicos. Ignorar su existencia y necesidad de implementaci&oacute;n es lo que verdaderamente obstaculiza el progreso cient&iacute;fico. Cuestionar la experimentaci&oacute;n en animales no es estar en contra de la ciencia, sino en defensa de una ciencia m&aacute;s responsable, moderna y &eacute;tica. Una ciencia que no solo avance, sino que lo haga sin dejar atr&aacute;s a los dem&aacute;s animales.
    </p><p class="article-text">
        <em>Infiltrada en el b&uacute;nker</em> es una denuncia clara, sostenida con pruebas audiovisuales y testimonios, que desmonta el relato oficial de la industria de la experimentaci&oacute;n animal. Las reacciones de EARA y SECAL son un ejemplo m&aacute;s del inmovilismo y perpetuaci&oacute;n de una ciencia anclada en el pasado, con argumentos basados en el descr&eacute;dito de las voces que se oponen a la vivisecci&oacute;n, en la distorsi&oacute;n de lo que cada d&iacute;a m&aacute;s gente conoce y en el ocultamiento de una pr&aacute;ctica que cada d&iacute;a resulta m&aacute;s dif&iacute;cil de defender.
    </p><p class="article-text">
        Los animales no son herramientas, ni fases previas, ni datos que contrastar sobre un papel. Son individuos vivos que sienten, sufren y, como muestran las im&aacute;genes de Vivotecnia, son v&iacute;ctimas de un sistema que los cosifica y utiliza en nombre del progreso. Ha llegado el momento de dejar atr&aacute;s esta forma de hacer ciencia y ojal&aacute; EARA y SECAL abran los ojos y entiendan que el cambio es urgente y es necesario. Porque la ciencia y el progreso no pueden seguir construy&eacute;ndose sobre el dolor de los dem&aacute;s animales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/vivotecnia-experimentacion-animal-carlota-saorsa-infiltrada-bunker_132_12516083.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Aug 2025 04:01:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo deshonesto]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Liz Tyson-Griffin: "La única forma de proteger realmente a los animales del sufrimiento en los laboratorios es acabar con las pruebas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/experimentacion-animal-maltrato-animal-derechos-animales-etica-primates-santuario_132_11314446.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3880fd6d-96cb-489b-b23c-1d120b3e1746_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Liz Tyson-Griffin: &quot;La única forma de proteger realmente a los animales del sufrimiento en los laboratorios es acabar con las pruebas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entrevista con Liz Tyson-Griffin, directora de Born Free USA, el mayor santuario de primates en Estados Unidos. Muchos de ellos procedentes de laboratorios donde han experimentado con sus cuerpos, en este santuario trabajan para darles una vida después del infierno </p></div><p class="article-text">
        Muy pocos animales sobreviven tras su paso por un laboratorio; el final, para la gran mayor&iacute;a, es el sacrificio y la muerte. Gracias al trabajo de organizaciones y santuarios como <a href="https://twitter.com/BornFreeUSA?ref_src=twsrc%5Egoogle%7Ctwcamp%5Eserp%7Ctwgr%5Eauthor" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Born Free USA</a>, algunos animales tienen la oportunidad de comenzar una nueva vida lejos del sufrimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Este mes de abril lleva en el calendario el D&iacute;a Mundial del Animal &ldquo;de&rdquo; Laboratorio, <a href="https://secal.es/24-de-abril-dia-del-animal-de-laboratorio/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">una fecha que los vivisectores celebran agradeciendo a los animales su trabajo, como si ellos eligieran colaborar y formar parte de esta industria que los explota</a>. Sin embargo, como se&ntilde;ala Julieta Campos en el pr&oacute;logo a su traducci&oacute;n del libro <a href="https://ochodoscuatroediciones.org/libro/profesion-animal-de-laboratorio/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Profesi&oacute;n: animal &ldquo;de&rdquo; laboratorio</em></a>, de Audrey Jougla, publicado en espa&ntilde;ol por<a href="https://ochodoscuatroediciones.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> ochodoscuatro ediciones</a>, el uso de las comillas resalta que los animales no son del laboratorio, no le pertenecen, sino que se encuentran all&iacute; de manera circunstancial. El cambio en el lenguaje deja impl&iacute;cita esa idea que la industria quiere transmitir sobre los animales: que son agentes colaboradores, que lo hacen de forma voluntaria.
    </p><p class="article-text">
        Pero lejos de las jaulas y los guantes, de las batas y antis&eacute;pticos, algunos animales, supervivientes de crueles experimentos, pueden celebrar este d&iacute;a gracias al trabajo que realizan organizaciones, personas voluntarias y activistas que luchan por el fin de la experimentaci&oacute;n animal. Conocer la historia de estos animales es descubrir las huellas y las secuelas que deja de por vida su paso por los laboratorios.
    </p><p class="article-text">
        Nadie como <a href="https://www.bornfreeusa.org/about-us/board-and-team/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Liz Tyson-Griffin</a>, directora desde 2018 de Born Free USA, para contarnos el trabajo que all&iacute; realizan para sacar a estos animales del infierno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Trabajas con animales supervivientes a los laboratorios? &iquest;C&oacute;mo es ese trabajo, qu&eacute; tipo de tareas llev&aacute;is a cabo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Trabajo como directora de uno de los mayores santuarios de primates de Estados Unidos. Acogemos a unos trescientos monos, algunos de los cuales fueron rescatados de laboratorios. El santuario ofrece el m&aacute;s alto nivel de cuidados a monos explotados en el comercio de mascotas, en zool&oacute;gicos y en laboratorios. Nuestro trabajo consiste en cuidarlos y en ayudarles a adaptarse, tras los traum&aacute;ticos comienzos de su vida. El objetivo general con cualquier mono que rescatamos es que se integre en un grupo social, que pueda estar con otros de su misma especie. Adem&aacute;s de mi trabajo en el santuario, superviso tambi&eacute;n las campa&ntilde;as de defensa de los derechos animales de Born Free USA. Nuestro trabajo se centra principalmente en los animales salvajes en cautividad y, por tanto, incluye campa&ntilde;as sobre los zool&oacute;gicos, el comercio de animales considerados mascotas ex&oacute;ticas, el comercio de pieles y la captura de animales.
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                Oscar, un mono utilizado para experimentación en un laboratorio, hoy rescatado por el santuario Born Free USA                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo salieron esos animales de los laboratorios y lograron llegar al santuario?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los propios laboratorios suelen ponerse en contacto con nosotras para preguntarnos si podemos acoger animales que ya no les son &uacute;tiles. Por lo general, estas gestiones las llevan a cabo miembros del personal del laboratorio que sienten que tienen una conexi&oacute;n particular con uno o varios monos concretos. Sin embargo, los laboratorios rara vez se ofrecen a financiar el cuidado de los animales, por lo que los costes relacionados con el cuidado de por vida tienen que ser sufragados por nuestras generosas donantes.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, la mayor&iacute;a de los animales que se utilizan en laboratorios nunca son rescatados, sino que son sacrificados cuando ya no son &uacute;tiles. Se calcula que, solo en Estados Unidos, se utilizan 75.000 primates no humanos en experimentaci&oacute;n cada a&ntilde;o. Seg&uacute;n denuncias recientes, algunos de los monos utilizados en laboratorios estadounidenses han sido robados (l&oacute;gicamente, de manera ilegal) de sus hogares salvajes en Camboya. Se nos da la oportunidad de rescatar a muy pocos de esos animales, y no podemos rescatar a todos los monos que se nos pide, ya que solemos estar al l&iacute;mite de nuestra capacidad. Ojal&aacute; pudi&eacute;ramos ayudar a m&aacute;s animales, pero los santuarios no tienen ni el espacio ni la financiaci&oacute;n para tener un impacto real en el rescate de supervivientes de laboratorio. La &uacute;nica forma de proteger realmente a los animales del sufrimiento en los laboratorios es acabar con las pruebas con animales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; condiciones suelen llegar esos animales? &iquest;Tienen un proceso de adaptaci&oacute;n a su nuevo hogar? &iquest;C&oacute;mo funciona ese proceso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El proceso de recuperaci&oacute;n es diferente para cada mono que rescatamos. Rara vez se nos informa de lo que se les ha hecho a los monos que nos llegan, lo que dificulta nuestra labor de ayudarles a superar su trauma. Tenemos monos a nuestro cuidado que llegaron con collarines de sujeci&oacute;n todav&iacute;a puestos, y otros con notas sobre los electrodos que les hab&iacute;an quitado del cerebro antes de envi&aacute;rnoslos. Algunos han llegado con recetas de antidepresivos. Cuando llegan, solo podemos darles tiempo para que nos muestren c&oacute;mo se las arreglan y qu&eacute; necesitan.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos algunas historias felices, como la de Oscar y Creed. Los dos macacos Rhesus llegaron al tiempo del mismo laboratorio, pero hab&iacute;an estado alojados solos y no se conoc&iacute;an. Decidimos alojarlos juntos para que tuvieran compa&ntilde;&iacute;a de los suyos por primera vez y enseguida se hicieron muy amigos. Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de su llegada, siguen siendo inseparables y son personas sanas y felices.
    </p><p class="article-text">
        Pero tenemos otros monos que nunca superan realmente su pasado y siguen luchando a&ntilde;os despu&eacute;s. Un ejemplo de ello es un mono que nos lleg&oacute; de una universidad hace unos a&ntilde;os. Sabemos que lleg&oacute; con una receta de sertralina, un antidepresivo, debido a su persistente comportamiento autolesivo, documentado durante seis a&ntilde;os en el laboratorio. Lleva cinco a&ntilde;os viviendo con nosotras y, aunque ha hecho algunos progresos, todav&iacute;a le resulta dif&iacute;cil y estresante socializar con otros monos. Cuando se siente abrumado, sigue d&aacute;ndose bofetadas y mordi&eacute;ndose las manos y los pies, un comportamiento muy arraigado que desarroll&oacute; como mecanismo de defensa cuando estaba en el laboratorio. En los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os, se ha hecho amigo de un mono, residente de larga duraci&oacute;n, que anteriormente hab&iacute;a sido utilizado como mascota. A veces discuten, pero en general parecen disfrutar mutuamente de la compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Que la verdadera recuperaci&oacute;n sea posible o no es algo muy habitual. Algunos monos son capaces de seguir adelante y, al parecer, dejar atr&aacute;s su triste pasado. A otros, les persigue durante el resto de sus vidas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Maude tiene secuelas visibles del daño que le fue infligido antes de ser rescatada por el santuario Born Free USA                            </span>
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        <strong>&iquest;Notas alguna diferencia en la forma de ser de los animales supervivientes a laboratorios y en la manera en que se relacionan con los dem&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aparte de los comportamientos estereotipados, vemos que los monos procedentes de laboratorios y del comercio de animales de compa&ntilde;&iacute;a luchan con problemas similares, ya que no solo han sido sometidos a traumas deliberados, sino que es tambi&eacute;n habitual que hayan estado aislados de otros monos, algo completamente ajeno a la forma de ser de estos animales, que son profundamente sociables. Por ello, uno de los mayores retos a los que se enfrentan los animales supervivientes a los laboratorios es simplemente el de estar con otros monos y sentirse seguros. Pueden tener miedo de otros monos, mostrar una agresividad extrema o simplemente malinterpretar las se&ntilde;ales y comportamientos sociales, lo que puede dar lugar a conflictos. Los supervivientes a los laboratorios pueden tardar a&ntilde;os en integrarse en un grupo social y aprender a ser un mono &ldquo;de verdad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Te gustar&iacute;a contarnos la historia individual de alg&uacute;n animal que haya estado en un laboratorio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Theo era un macaco Rhesus de cara bonita y car&aacute;cter luchador que lleg&oacute; a nosotros procedente de un laboratorio cuando se consider&oacute; que ya no era &uacute;til. Le costaba socializar con otros monos, algo que vemos con regularidad en los que proceden de situaciones de aislamiento. Ser capaz de existir y prosperar en una jerarqu&iacute;a social compleja es algo que deber&iacute;a ser natural, pero a los que proceden de laboratorios se les han negado sus necesidades m&aacute;s b&aacute;sicas y, cuando llegan a nosotros, suelen mostrar comportamientos perturbadores y antinaturales. Estos comportamientos, conocidos como estereotipias, pueden ser morderse a s&iacute; mismos, pasear de un lado a otro, acicalarse en exceso, mecerse repetidamente, girar la cabeza u otras acciones repetitivas y carentes de funcionalidad que indican un estr&eacute;s extremo. Estos comportamientos son su forma de afrontar traumas pasados. Theo era uno de esos monos.
    </p><p class="article-text">
        Tard&oacute; a&ntilde;os en asentarse en un grupo social en el que se sintiera seguro y por fin vimos que disminu&iacute;a su agresividad extrema (probablemente un mecanismo de defensa). Pero entonces Theo empez&oacute; a desarrollar lo que pensamos que era una especie de conjuntivitis. Extra&ntilde;amente, ninguno de los tratamientos habituales funcion&oacute;. Lo llevamos a un especialista, que descubri&oacute; que el laboratorio hab&iacute;a olvidado un largo trozo de cable conductor alojado en su cr&aacute;neo. Tuvimos que operarle para extraerlo quir&uacute;rgicamente. Estaba casi ciego por pura negligencia y falta de cuidados. Theo falleci&oacute; en paz, de viejo, en 2020.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Creed en el santuario Born Free USA                            </span>
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        <strong>&iquest;Qu&eacute; tipo de pensamientos te provocan estas situaciones, estas historias de vida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil sentirse impotente. Tenemos la oportunidad de rescatar muy pocos animales de los laboratorios y s&eacute; que, por cada uno que rescatamos, decenas de miles han sido asesinados. Puesto que los animales que cuidamos no est&aacute;n domesticados, como los perros rescatados de laboratorios, tambi&eacute;n soy consciente de que seguir&aacute;n viviendo una vida limitada, incluso bajo los cuidados de nuestro personal experto. Hacemos todo lo que podemos para darles una buena vida, pero siguen en cautividad cuando deber&iacute;an vivir libres, lejos de aqu&iacute;, en enormes grupos familiares y sociales, en sus hogares de la selva. Ni siquiera el mejor santuario puede dar a un mono la vida que merece. Me enfurece que este sistema, que causa tanto da&ntilde;o a tantos millones de animales, siga existiendo hoy en d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Crees que veremos el final de la experimentaci&oacute;n animal? &iquest;Qu&eacute; dir&iacute;as a las activistas que est&aacute;n luchando contra ello?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que poner fin a la experimentaci&oacute;n animal y debemos seguir luchando hasta vencer. La mayor&iacute;a de las v&iacute;ctimas de la experimentaci&oacute;n animal vivir&aacute;n y morir&aacute;n en el laboratorio: cada a&ntilde;os, millones de vidas son explotadas como mercanc&iacute;as y desechadas cuando ya no sirven, como si fueran basura. Doy las gracias a las personas que ven el valor de esas vidas y que hacen todo lo posible por proteger a las v&iacute;ctimas de la experimentaci&oacute;n. Creo que, alg&uacute;n d&iacute;a, miraremos atr&aacute;s y sentiremos una gran verg&uuml;enza por la forma en que nuestra sociedad permiti&oacute; que se tratara a los animales. Hasta entonces, debemos seguir luchando.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dawkins, recuperándose en el santuario Born Free USA del sufrimiento al que fue sometido                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Paloma Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/experimentacion-animal-maltrato-animal-derechos-animales-etica-primates-santuario_132_11314446.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Apr 2024 04:01:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Liz Tyson-Griffin: "La única forma de proteger realmente a los animales del sufrimiento en los laboratorios es acabar con las pruebas"]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Vivotecnia: tres años más de infierno para los animales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/vivotecnia-maltrato-animal-derechos-animales-experimentacion-animal_132_11275473.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7538b55-5433-4e69-be72-47be87566c51_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivotecnia: tres años más de infierno para los animales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cumplen tres años de la publicación de las imágenes que Carlota Saorsa obtuvo del interior de Vivotecnia, el laboratorio de Tres Cantos acusado de maltrato animal</p></div><p class="article-text">
        El 8 de abril de 2021 <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/cruelty-free-international-experimentacion-animal-crueldad-animal-laboratorio-vivotecnia-madrid_132_7389157.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la noticia sobre la investigaci&oacute;n encubierta que llev&oacute; a cabo Carlota Saorsa</a> recorri&oacute; las portadas de la prensa nacional e internacional. Las im&aacute;genes de extrema crueldad e insoportable violencia a la que somet&iacute;an a los animales en los que experimentaban marcaron un antes y un despu&eacute;s en el Estado espa&ntilde;ol. Se trataba de la primera vez que se destapaba un caso as&iacute; en el pa&iacute;s y la respuesta en la ciudadan&iacute;a fue inmediata. Los horrores de aquellas im&aacute;genes se quedaron grabados para siempre en las pupilas de quienes miraron el video. O de quienes lo intentaron, porque llegar hasta el final no resultaba nada f&aacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, muchas cosas han pasado, pero parece que nada ha cambiado. El laboratorio de investigaci&oacute;n por contrato para farmac&eacute;uticas y biotecnol&oacute;gicas ha seguido operando con normalidad tras el esc&aacute;ndalo, siendo contratado por organismos p&uacute;blicos como el Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC), el Centro Nacional de Investigaciones Oncol&oacute;gicas (CNIO) o el CIEMAT (Centro de Investigaciones Energ&eacute;ticas, Medioambientales y Tecnol&oacute;gicas (CIEMAT), entre otros.&nbsp;Sin embargo, la perseverancia y el empe&ntilde;o de activistas para que el caso no caiga en el olvido es un compromiso que se mantiene en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Desde la campa&ntilde;a <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/lush-cruelty-free-experimentacion-animal-vivotecnia_132_10388455.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cerremos Vivotecnia por los Animales</a> contin&uacute;an trabajando d&iacute;a a d&iacute;a, denunciando los nuevos contratos que firma la empresa y promoviendo actos para que no olvidemos a los animales que siguen dentro del laboratorio, como la reciente manifestaci&oacute;n que convocaron por las calles de Tres Cantos. Con motivo de esta fecha simb&oacute;lica, que abri&oacute; nuestros ojos al infierno que soportan los animales en los laboratorios, la protesta recorri&oacute; las calles del municipio madrile&ntilde;o donde se localiza Vivotecnia.
    </p><p class="article-text">
        La tarde del s&aacute;bado 6 de abril estaba envuelta en una calima gris&aacute;cea. Las voces de las personas que se concentraban a las puertas de la salida de la Renfe de Tres Cantos desperezaban los primeros minutos de las cinco en el reloj. Cerca de un centenar de personas desenrollaban pancartas, sujetaban carteles y gritaban al un&iacute;sono <em>Vivotecnia tortura y asesina</em>. Los primeros pasos avanzaron hacia la calle de los Labradores, una v&iacute;a que parec&iacute;a poco transitada a esas horas, pero donde las consignas contra vivisectores e industria de la experimentaci&oacute;n resonaron y despertaron la curiosidad de algunos viandantes.
    </p><p class="article-text">
        La marcha avanz&oacute; hasta la plaza del Ayuntamiento, donde se realiz&oacute; la primera parada para leer un comunicado dirigido a todas esas personas que contin&uacute;an en la lucha por la liberaci&oacute;n animal. Palabras que pusieron en valor el esfuerzo, el tiempo y el compromiso de estas personas hacia los dem&aacute;s animales, y que a pesar de todo siguen luchando y no se rinden. Una lectura que dio fuerza para continuar el camino y llegar hasta las puertas del edificio Qube, situado en el Parque Tecnol&oacute;gico de Madrid, lugar donde se alberga Vivotecnia. Desde la avenida de los Encuartes, una de las principales arterias del municipio, se atisba el esquinazo de los laboratorios, un bloque de hormig&oacute;n crema con peque&ntilde;as ventanas, recogido por un extenso muro que llega hasta la plaza de la Encina. Los c&aacute;nticos resonaron a lo largo del bulevar, regado por el olor de las lilas ya florecidas; un contraste para los sentidos, entre la esencia a primavera y el desfile de las macabras im&aacute;genes sacadas del otro lado del muro. C&aacute;nticos como <em>El infierno de los laboratorios es un negocio de sucios empresarios</em> o <em>Ten&eacute;is las manos manchadas de sangre</em> acompa&ntilde;aban a las fotograf&iacute;as de cerdos, conejos, ratones o primates, que las manifestantes portaban sobre palos y cart&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una hora despu&eacute;s del inicio de la protesta, la marcha llegaba a las puertas del parque tecnol&oacute;gico Qube, rodeando el espacio de acceso con pancartas y consignas como <em>No pararemos hasta que llegue el d&iacute;a en que toda jaula quede vac&iacute;a</em> o <em>Respeto y libertad para los animales</em>. Una lona blanca fue desplegada en la entrada del edificio, y mientras se hac&iacute;a un minuto de silencio por los animales usados en experimentos, las asistentes fueron pegando sobre ella las im&aacute;genes que vimos aquel 8 de abril de 2021.&nbsp;Un minuto que se qued&oacute; corto para completar la treintena de im&aacute;genes desplegadas, acompa&ntilde;adas de las flores tra&iacute;das por grupo de activistas desde Valencia. Im&aacute;genes que resum&iacute;an algunas de las historias de horror que sufren los animales dentro del laboratorio y que, all&iacute; expuestas, a la vista de todos, dejaban al desnudo las palabras huecas de bienestar y &eacute;tica, tan manidas por la industria de la experimentaci&oacute;n animal.
    </p><p class="article-text">
        El meg&aacute;fono volvi&oacute; a sonar, esta vez cargado de palabras dirigidas a Vivotecnia. Un comunicado directo y contundente donde se les conminaba a abandonar las pr&aacute;cticas de la vivisecci&oacute;n y a apostar por otro modelo de ciencia, posible, en el que los animales dejen de ser usados como meros recursos. El discurso no olvid&oacute; nombrar a todos los organismos que contratan y avalan a Vivotecnia, y que incluso limpian su imagen, como la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Bioempresas (AseBio), entes que amparan las horribles pr&aacute;cticas de este laboratorio.
    </p><p class="article-text">
        Las puertas del parque Qube permanecieron cerradas. Tras las ventanas ni rastro de movimiento. Pero a pesar de la aparente calma de esa tarde de fin de semana, dentro del parque tecnol&oacute;gico los animales siguen sufriendo y los experimentos no cesan. Mientras la manifestaci&oacute;n conclu&iacute;a y se recog&iacute;an lonas y pancartas, bull&iacute;a en el ambiente el &aacute;nimo de seguir peleando.
    </p><p class="article-text">
        El calendario trae en el mes de abril otra fecha se&ntilde;alada para la lucha contra la experimentaci&oacute;n animal. El pr&oacute;ximo 24 de abril se celebra el D&iacute;a del Animal en Laboratorio, fecha en la que desde la Asamblea Antiespecista de Madrid se proponen una nueva concentraci&oacute;n frente <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/experimentacion-animal-ciencia-vivotecnia-etica_132_9810927.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la Sociedad Espa&ntilde;ola para las Ciencias del Animal de Laboratorio (SECAL)</a>, un acto enmarcado dentro de la semana de acci&oacute;n contra Vivotecnia, convocada del 22 al 28 de abril y a la que se invita a participar a todas las personas desde cualquier lugar del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Porque, como se le&iacute;a en uno de los carteles que se portaban en la manifestaci&oacute;n del pasado s&aacute;bado en Tres Cantos, <em>No habr&aacute; paz para los malvados</em>.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/vivotecnia-maltrato-animal-derechos-animales-experimentacion-animal_132_11275473.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Apr 2024 04:00:58 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Desmontando la experimentación animal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/desmontando-experimentacion-animal_132_10727786.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c62ac65a-48e9-4ee2-9cf4-19f169bb3fe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desmontando la experimentación animal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pasado 28 de octubre la organización 'Cerremos Vivotecnia por los Animales' celebraba un año de campaña con una video-entrevista con Audrey Jougla, activista inflitrada en los laboratorios franceses</p></div><p class="article-text">
        Los centros de explotaci&oacute;n animal tienen formas diferentes y se localizan en lugares distintos seg&uacute;n la conveniencia. Muchos est&aacute;n a las afueras, otros est&aacute;n a nuestro alrededor, en las ciudades, en el interior de edificios que a primera vista jam&aacute;s pensar&iacute;amos que el horror habita en su interior. Pero lo que todos tienen en com&uacute;n es que son opacos, de dif&iacute;cil acceso, ocultos a los ojos de la sociedad y encubiertos para que no veamos la crueldad que se practica en ellos. Los laboratorios donde se experimenta con animales se cubren adem&aacute;s con un halo de conocimiento, avance y desarrollo para justificar que ese da&ntilde;o es un mal necesario para nuestro progreso como especie.
    </p><p class="article-text">
        Desde el activismo por la defensa de los dem&aacute;s animales cuestionar este &aacute;mbito de la explotaci&oacute;n animal es algo que da v&eacute;rtigo, inseguridad y miedo por la falta de conocimiento que se puede tener del &aacute;mbito cient&iacute;fico, el hermetismo de la propia industria de la experimentaci&oacute;n y la falta de informaci&oacute;n que aportan para poder ser refutada y contrastada. Por eso, es una suerte, casi un milagro y una oportunidad &uacute;nica cada vez que activistas consiguen infiltrarse en un mundo tan complejo y compartir toda la informaci&oacute;n que han conseguido desde dentro. En el caso del Estado espa&ntilde;ol tenemos las <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/cruelty-free-international-experimentacion-animal-crueldad-animal-laboratorio-vivotecnia-madrid_132_7389157.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>im&aacute;genes obtenidas por Carlota Saorsa en el laboratorio Vivotecnia</strong></a> de Tres Cantos en Madrid. Pero si miramos al pa&iacute;s vecino, tenemos el caso de Audrey Jougla, quien estuvo infiltrada durante m&aacute;s de un a&ntilde;o en varios laboratorios franceses, tanto p&uacute;blicos como privados, y que comparti&oacute; toda la informaci&oacute;n de su investigaci&oacute;n en un ensayo publicado en 2015 bajo el t&iacute;tulo <a href="https://ochodoscuatroediciones.org/libro/profesion-animal-de-laboratorio/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em><strong>Profesi&oacute;n: animal &ldquo;en&rdquo; laboratorio</strong></em></a><em><strong>,</strong></em> recientemente traducido al castellano por la editorial <a href="https://ochodoscuatroediciones.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>Ochodoscuatro Ediciones</strong></a>.
    </p><p class="article-text">
        Audrey Jougla es, adem&aacute;s de ensayista y profesora de filosof&iacute;a, fundadora de<a href="https://animaltesting.fr/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong> Animal Testing France</strong></a><strong>,</strong> una asociaci&oacute;n que trabaja activamente para desmontar el entramado de la experimentaci&oacute;n animal con investigaciones desde el interior de la propia industria, concienciando a la sociedad con campa&ntilde;as que muestran lo que realmente ocurre en los laboratorios y difundiendo un modelo de ciencia basado en la &eacute;tica y el respeto hacia los dem&aacute;s animales.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo de estas dos activistas que han abierto las puertas de los laboratorios converge en la campa&ntilde;a <a href="https://cerremosvivotecnia.noblogs.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>Cerremos Vivotecnia por los Animales</strong></a><strong> </strong>que desde hace un a&ntilde;o est&aacute; llevando a cabo la <a href="https://www.instagram.com/acabemosconelespecismo/?hl=es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>Asamblea Antiespecista de Madrid</strong></a>. Un a&ntilde;o de campa&ntilde;a, trabajos y esfuerzos que, a falta de celebrar victorias, propon&iacute;an una jornada de formaci&oacute;n con la investigadora francesa en un encuentro por videollamada en la Fundaci&oacute;n Anselmo Lorenzo de Madrid.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        La propuesta de acercamiento por parte de la Asamblea al conocimiento y experiencia de Jougla y la asociaci&oacute;n francesa que dirige es una gran oportunidad para aprender y armarse de herramientas que permiten luchar como activistas capaces de confrontar el discurso de los explotadores que conforman este negocio.
    </p><p class="article-text">
        Desde el principio de las 3 R (Reducci&oacute;n, Refinamiento y Reemplazo), como estrategia de marketing, a los comit&eacute;s &eacute;ticos de las empresas que supuestamente velan por los animales, como lavado de cara, pasando por las normativas europeas vigentes o el trasfondo econ&oacute;mico que mueve los intereses por los experimentos en animales, Jougla va desmontando el mito de la experimentaci&oacute;n animal, demostrando que no es lo que nos quieren hacer creer. Lejos del concepto de ciencia que tenemos en mente cuando pensamos en un cient&iacute;fico con bata blanca que trabaja en pos del desarrollo y el avance, en la entrevista con Jougla descubrimos c&oacute;mo detr&aacute;s de toda esa imagen pulcra y as&eacute;ptica lo que realmente prevalece son los intereses comerciales. La utilizaci&oacute;n del modelo animal como recurso para conseguir financiaci&oacute;n es una de las claves para empezar a desenredar el discurso de vivisectores, que realizan estudios que parten de la subjetividad, ya que la elecci&oacute;n a prop&oacute;sito de ciertas especies de animales favorece los resultados a los que quieren llegar, algo totalmente contrario a la esencia misma de la ciencia, que parte de la premisa de la objetividad como base de su cometido.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Si la ciencia es portadora de conocimiento, en el caso de la experimentaci&oacute;n animal es todo un misterio porque los resultados de experimentos realizados en animales no se comparten y porque se desconocen los casos de fracaso. Jougla pone el foco en c&oacute;mo el resultado del mismo experimento en distintos lugares y laboratorios, realizado en seres humanos (los experimentos con seres humanos siempre se realizan con el consentimiento de la persona, a diferencia de los experimentos en otros animales), s&iacute; es compartido, pero en el caso de otros animales nunca se produce ese trasvase de informaci&oacute;n. Esa ausencia de informaci&oacute;n beneficia a toda la industria de la experimentaci&oacute;n. Incluso cuando un producto de limpieza o de higiene ha sido experimentado previamente en un animal no suelen decirlo en los envases del producto porque saben que nadie lo comprar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Hablan de saber y conocimiento, pero su estrategia se basa en que la gente ignore y no conozca la realidad, ocultando lo que hay detr&aacute;s de sus investigaciones y haciendo del campo cient&iacute;fico algo m&aacute;s herm&eacute;tico e indescifrable de lo que ya es, alej&aacute;ndolo de la comprensi&oacute;n general para cualquier persona. La ciencia es tambi&eacute;n sin&oacute;nimo de progreso y avance, pero desde el &aacute;mbito de la experimentaci&oacute;n animal se han quedado anclados en el pasado con m&eacute;todos arcaicos que se mantienen por la inercia de seguir trabajando como hasta ahora se ha hecho, algo contradictorio a los principios de la innovaci&oacute;n y el desarrollo que defiende la ciencia. El futuro est&aacute; en las <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/torturar-animales-cura-alzheimer_132_4916325.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>alternativas a la experimentaci&oacute;n animal</strong></a><strong>,</strong> pero para ello hay que apostar por esas v&iacute;as, algo que <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/europa-investigacion-sufrimiento-animal_132_9676650.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>todav&iacute;a queda como puerta abierta y opcional, en lugar de ser algo obligatorio</strong></a> como reclama Jougla.
    </p><p class="article-text">
        El testimonio y la informaci&oacute;n obtenida de forma encubierta desde dentro de la industria dista de la imagen que proyectan hacia fuera los agentes que dan forma a este negocio basado en la explotaci&oacute;n animal. Basan sus esfuerzos en esconder lo que infligen a los dem&aacute;s animales, limpian su imagen hablando de investigaci&oacute;n cuando en realidad se trata de un sucio negocio y se amparan en normativas que les respaldan. Pero m&aacute;s all&aacute; de un dentro o fuera de los muros de los laboratorios, cada d&iacute;a hay m&aacute;s pruebas que demuestran que la experimentaci&oacute;n animal jam&aacute;s podr&aacute; ir de la mano de la &eacute;tica. Para Jougla no cabe la negociaci&oacute;n con los vivisectores, ya que, en el debate por una ciencia con unos principios &eacute;ticos sin explotaci&oacute;n animal, los vivisectores siempre intentan llevar el discurso a su terreno.
    </p><p class="article-text">
        La experimentaci&oacute;n animal no terminar&aacute; de forma repentina, y millones de animales van a continuar muriendo mientras existen alternativas, a pesar de que los vivisectores siguen defendiendo que su modelo de ciencia es el &uacute;nico posible. Pero estamos seguras de que no dejar&aacute;n de llegar im&aacute;genes, informes y documentos que desmonten su industria, construida en los cimientos del sufrimiento y el dolor. Aprender, leer y conocer c&oacute;mo funciona su entramado nos ayudar&aacute; a demoler ese gran negocio que es la experimentaci&oacute;n animal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/desmontando-experimentacion-animal_132_10727786.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Dec 2023 05:01:40 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[El viaje infernal de los beagles para ser usados en laboratorios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/viaje-infernal-beagles-usados-laboratorios_132_10431380.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4297ed94-bda8-45dd-8208-2f442c37bd8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El viaje infernal de los beagles para ser usados en laboratorios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación saca a la luz la realidad de cientos de perros Beagle trasladados a laboratorios españoles desde un criadero a miles de kilómetros para ser utilizados en experimentación</p><p class="subtitle">Este artículo es posible gracias a la investigación y la información acreditada de thecampbeagle.com en colaboración con Anima Denmark, autores de las imágenes obtenidas en el aeropuerto de Copenhague</p></div><p class="article-text">
        Desde noviembre de 2021 y hasta mayo de 2023, Espa&ntilde;a ha recibido m&aacute;s de trescientos perros Beagle destinados a la experimentaci&oacute;n animal. Distribuidos entre el laboratorio Vivotecnia y Anapath Research (empresa anteriormente conocida como EnVigo), los canes procedentes de Marshall Bioresources (MBR), un criadero con sede en Estados Unidos y con localizaciones repartidas por todo el mundo, hacen escala en Copenhague hasta llegar a su destino final. Los animales recorren en avi&oacute;n m&aacute;s de siete mil kil&oacute;metros de distancia, para acabar en diferentes laboratorios de toda Europa.
    </p><p class="article-text">
        Tras la pol&eacute;mica de las <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/cruelty-free-international-experimentacion-animal-crueldad-animal-laboratorio-vivotecnia-madrid_132_7389157.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">im&aacute;genes obtenidas del interior del laboratorio de Vivotecnia</a> en abril de 2021, donde se ve&iacute;a a un perro de esta raza desangrado en el suelo, lleg&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/empresa-investigada-maltrato-animal-planea-sacrificar-30-cachorros-experimento_1_8668081.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el caso de los 32 cachorros Beagle en la Universidad de Barcelona</a>, un experimento que fue encargado a Vivotecnia, laboratorio que hoy en d&iacute;a contin&uacute;a en un proceso judicial sin resolver.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, gracias a los datos obtenidos mediante una petici&oacute;n de libre informaci&oacute;n por parte de un ciudadano europeo, descubrimos c&oacute;mo los laboratorios espa&ntilde;oles compran perros en criaderos internacionales, al otro lado del mundo, haciendo escalas y salt&aacute;ndose los principios y recomendaciones de organismos como la SECAL (Sociedad Espa&ntilde;ola para las Ciencias del Animal de Laboratorio), la entidad m&aacute;s destacada en el &aacute;mbito del animal en laboratorio de nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En la gu&iacute;a para el transporte de animales para laboratorio, publicada por la Asociaci&oacute;n de Ciencia de Animal de Laboratorio (LASA, en sus siglas en ingl&eacute;s), y que SECAL tradujo al castellano, reconocen que <a href="https://secal.es/wp-content/uploads/2014/11/Guia-de-transporte.pdf.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;el transporte es un factor de estr&eacute;s significativo que puede tener un impacto tanto en el bienestar animal como en la validez cient&iacute;fica de cualquier estudio futuro que implique a los animales o sus camadas&rdquo;</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Una extensa tabla recoge minuciosamente toda la informaci&oacute;n referida al transporte de beagles hasta Europa que se ha llevado a cabo durante estos a&ntilde;os desde el criadero estadounidense MBR, con sede en Nueva York. El n&uacute;mero de perros que llega en cada vuelo, la compa&ntilde;&iacute;a de transporte o las empresas y laboratorios a los que van destinados los beagles son algunos de los datos facilitados. Un total de siete pa&iacute;ses implicados, a trav&eacute;s de empresas como Bayer, EnVigo, Charles Rivers, Janssen o Vivotecnia y Anapath Research en el caso de Espa&ntilde;a, conectan a Italia, Reino Unido, Francia, Alemania, Hungr&iacute;a, B&eacute;lgica y Dinamarca en esta red internacional de transporte de animales para ser usados en laboratorios.
    </p><h3 class="article-text">Marshall Bioresources, beagles con marca patentada</h3><p class="article-text">
        La industria de la experimentaci&oacute;n animal es compleja, opaca y global. Se construye en base a muchas otras empresas donde los animales son meros productos y los eslabones conectan a nivel internacional. Antes de llegar a un laboratorio, estos son criados y luego transportados. Por tanto, para entender este herm&eacute;tico negocio en su totalidad, es necesario conocer a los diferentes actores que intervienen y que lo conforman.
    </p><p class="article-text">
        Marshall Bioresources es una empresa norteamericana de &aacute;mbito internacional. Desde su criadero de North Rose, en Nueva York, con capacidad para m&aacute;s de 23.000 perros, parten los beagles que reciben los laboratorios europeos, pasando antes por el aeropuerto de Newark en el estado de New Jersey, en Estados Unidos, y aterrizando en Copenhague, Dinamarca. Propietarios de la patente del Marshall Beagle, la empresa ofrece a los perros por ser &ldquo;el mejor modelo canino para desarrollar nuevos medicamentos veterinarios y vacunas comercializadas para mascotas&rdquo;, seg&uacute;n puede leerse en su web, donde aparecen como mero producto, arrebat&aacute;ndoles as&iacute; el derecho a existir como seres sintientes que son.
    </p><p class="article-text">
        Los perros Beagle son conocidos en el mundo cient&iacute;fico por su buen comportamiento y car&aacute;cter d&oacute;cil. Su tama&ntilde;o manejable y sus cualidades anat&oacute;micas y fisiol&oacute;gicas tan similares a los humanos son rese&ntilde;adas en muchas revistas cient&iacute;ficas desde mediados del siglo XX, haci&eacute;ndoles sujeto de crueles experimentos. Entre 1962 y 1967 se gest&oacute; la colonia de Marshall Beagle que MBR lleva ofreciendo a los laboratorios de todo el mundo durante m&aacute;s de cincuenta a&ntilde;os. Adem&aacute;s de su mayor criadero, situado en Nueva York, la compa&ntilde;&iacute;a tiene diferentes emplazamientos en pa&iacute;ses como Jap&oacute;n, China, Francia y Reino Unido. Este &uacute;ltimo, conocido como MBR Acres, con capacidad para m&aacute;s de dos mil perros y que, <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/condenado-mayores-criaderos-beagles-experimentacion_132_4373460.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras el cierre del criadero que hab&iacute;a en Italia, donde fueron condenados por maltrato animal</a>, cambiaron de nombre y trasladaron su sede un a&ntilde;o m&aacute;s tarde a la isla brit&aacute;nica, destino donde las leyes parecen adaptarse mejor a sus necesidades.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de perros, MBR tambi&eacute;n se especializa en criar gatos, cerdos y cobayas bajo la misma patente, aunque en los datos ofrecidos en esta petici&oacute;n de libre informaci&oacute;n solo se han obtenido los env&iacute;os que realizan con beagles.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la gu&iacute;a de transporte para animales de laboratorio de LASA, &ldquo;es probable que los viajes de larga distancia tengan m&aacute;s efectos negativos en el bienestar de los animales que los viajes cortos. Aunque el tiempo del viaje y la distancia deber&aacute;n ser lo m&aacute;s cortos posible, desde el punto de vista de los animales, la calidad del viaje es extremadamente importante. Un viaje sin interrupciones es preferible a uno con paradas o con periodos de descanso, especialmente si se necesita realizar la descarga y volver a cargar. Los procesos de carga del animal, las etapas iniciales del viaje y la descarga son los momentos m&aacute;s estresantes puesto que conllevan el manejo por parte de personas, la mezcla o percepci&oacute;n del olor de animales y ambientes extra&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la realidad parece estar en las ant&iacute;podas de estas afirmaciones cuando MBR env&iacute;a de forma asidua perros a los laboratorios europeos haciendo escala en la capital danesa, cargando y descargando transportines con perros y pasando por alto las recomendaciones emitidas por las asociaciones que promueven la vivisecci&oacute;n. En el caso de los beagles, especifican, adem&aacute;s, que &ldquo;el transporte tambi&eacute;n resulta estresante para animales m&aacute;s grandes, como los beagles de laboratorio, los cerdos y los primates. En el Beagle, la frecuencia cardiaca alcanza sus m&aacute;ximos niveles durante el proceso de carga y descarga&rdquo;. E insisten en que &ldquo;invariablemente, es preferible elegir vuelos directos, trayectos sin paradas y en un solo avi&oacute;n, si fuera posible&rdquo; .
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los intentos y esfuerzos que hacen asociaciones como la SECAL para <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/experimentacion-animal-ciencia-vivotecnia-etica_132_9810927.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">blanquear el uso de animales en la experimentaci&oacute;n</a>, vemos c&oacute;mo la teor&iacute;a queda a a&ntilde;os luz de la pr&aacute;ctica habitual que desarrolla MBR. Aunque esta empresa tiene un criadero de beagles en Reino Unido, los perros recorren miles de kil&oacute;metros desde Estados Unidos hasta llegar a los laboratorios europeos, contradiciendo las m&iacute;nimas recomendaciones que aportan y demostrando as&iacute; lo poco que parece importarles la vida de estos animales, que en todo este proceso queda reducida a mera mercanc&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s de 7.000 kil&oacute;metros de Newark a Copenhague</h3><p class="article-text">
        Siguiendo la cadena de eslabones que dan forma a la estructura de la industria de la experimentaci&oacute;n animal, y analizando los datos que recoge la tabla de transporte de beagles ofrecidos por la petici&oacute;n de libre informaci&oacute;n, ponemos ahora el foco en las empresas responsables del transporte de animales.
    </p><p class="article-text">
        Mediante la ruta diaria de Newark, New Jersey, en Estados Unidos, a Copenhague, la Scandinavian Airlines Systems (SAS) es la responsable de transportar a los perros de un continente a otro. En el caso de los laboratorios espa&ntilde;oles, son abastecidos por dos empresas de transporte diferentes. Por un lado, la compa&ntilde;&iacute;a Leman, como proveedora completa de transporte y log&iacute;stica para la industria farmac&eacute;utica, con env&iacute;os a China, Reino Unido, Dinamarca y dem&aacute;s pa&iacute;ses n&oacute;rdicos. Por otro lado, Biotrans Logistic, una empresa de transporte especializada en animales vivos radicada tanto en Estados Unidos como en Dinamarca y Alemania, acreditada por organismos como la Asociaci&oacute;n Estadounidense para la Ciencia de los Animales de Laboratorio (AALAS, en sus siglas en ingl&eacute;s) o la Asociaci&oacute;n de Zoos y Acuarios (AZA, en sus siglas en ingl&eacute;s), por lo que se intuye su gran experiencia en encerrar animales y transportarlos de un lugar a otro del planeta para su explotaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En las im&aacute;genes obtenidas por <a href="https://animainternational.org/about/organisations/anima" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Anima Denmark</a> en el aeropuerto de Copenhague,&nbsp;los beagles son descargados de un avi&oacute;n con el ruido ensordecedor de la pista de fondo. Los transportines con perros se deslizan por una cinta y dentro de la bodega se escuchan los ladridos de temor, mientras algunos perros se mueven intranquilos en el interior de las cajas. Estas im&aacute;genes, que la industria de la experimentaci&oacute;n animal no suele mostrar, son el d&iacute;a a d&iacute;a de miles de animales que son transportados con el &uacute;nico fin de ser usados y explotados.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la gu&iacute;a para el transporte de animales en laboratorio, &ldquo;los cambios son estresantes para los animales, y el transporte es un factor de estr&eacute;s muy potente que deber&iacute;a considerarse como un acontecimiento importante y que deber&iacute;a producirse, s&oacute;lo, si es absolutamente necesario&rdquo;. Si a este factor de estr&eacute;s le sumamos adem&aacute;s la falta de normativa que regule de forma espec&iacute;fica el transporte de animales de laboratorio, los animales quedan expuestos a las necesidades econ&oacute;micas y empresariales de las compa&ntilde;&iacute;as de transporte, antes que a las necesidades del propio animal en una situaci&oacute;n tan vulnerable.
    </p><p class="article-text">
        Como advierten desde las propias asociaciones cient&iacute;ficas de animales de laboratorio, &ldquo;la respuesta fisiol&oacute;gica y comportamental al estr&eacute;s afecta a un determinado n&uacute;mero de sistemas y funciones biol&oacute;gicas. Si el estr&eacute;s es prolongado o extremo, hace falta un esfuerzo considerable para mantener un estado de equilibrio y el animal puede llegar a ser consciente de este esfuerzo y, como consecuencia, sufrir. Este esfuerzo se compone de los efectos del miedo, n&aacute;useas, hambre, sed o dolor, dependiendo de las especies y las circunstancias bajo las cuales son transportadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Continuando con la lectura de esta gu&iacute;a, llama la atenci&oacute;n este fragmento: &ldquo;Existen pocos requisitos nacionales espec&iacute;ficos de car&aacute;cter regulador que est&eacute;n relacionados con el transporte de los animales de laboratorio. Sin embargo, los viajes que implican a animales de laboratorio deber&iacute;an planificarse con el mismo cuidado que los de cualquier otro &aacute;rea en la que se aplique la legislaci&oacute;n sobre transporte animal. Las empresas profesionales que pretendan transportar cualquier especie animal en un viaje cuya duraci&oacute;n o complejidad sea considerable, por ejemplo, m&aacute;s de 50 km, o que implique cambio de medio de transporte, deber&iacute;an preparar un plan de viaje que ponga de manifiesto todas aquellas incidencias y problemas que pudieran darse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este caso, los animales recorren miles de kil&oacute;metros y, seg&uacute;n la tabla de datos obtenida por la petici&oacute;n de libre informaci&oacute;n, se observa c&oacute;mo todos los Beagle Marshall llegan a Dinamarca desde Estados Unidos sin tener en cuenta otras rutas, donde las empresas de transporte tienen sede o en el mismo pa&iacute;s donde se encuentra el laboratorio, como en el caso de Alemania o Reino Unido, o estando estos puntos m&aacute;s cercanos del resto de laboratorios, como en el caso espa&ntilde;ol de los laboratorios de Vivotecnia y Anapath Research.
    </p><p class="article-text">
        Una planificaci&oacute;n de viaje que parece estar a expensas de fines econ&oacute;micos y de los intereses empresariales m&aacute;s que en favor de los animales, ya que, como se expone en la gu&iacute;a de transporte, &ldquo;incluso aunque se realicen todos los esfuerzos posibles para minimizar el estr&eacute;s durante el transporte, se planifiquen los viajes cuidadosamente y se garantice que todo el personal implicado posee la formaci&oacute;n y disposici&oacute;n adecuadas, los animales que se someten al transporte experimentan, al menos, algunos de los factores de estr&eacute;s mencionados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la escasa y deficiente normativa para el transporte de animales de laboratorio expuesta en la gu&iacute;a traducida y publicada al castellano por la SECAL, la formaci&oacute;n del personal para desarrollar el trabajo del transporte de animales de laboratorio parece no ser una prioridad en la mejora de las condiciones de los animales. Por un lado, se dice que &ldquo;actualmente no se necesita formaci&oacute;n reglada para los implicados en el transporte de animales de laboratorio&rdquo;, pero a la vez y en la misma p&aacute;gina de la gu&iacute;a se dice que &ldquo;las deficiencias en el bienestar pueden deberse frecuentemente a la falta de formaci&oacute;n por parte de aquellos responsables del cuidado animal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que en este mismo extracto de la gu&iacute;a se habla del desarrollo de planes de actuaci&oacute;n para quienes participen en el transporte de caballos de carreras y de animales que incluyen un certificado de competencia. Un ejemplo que usan para dejar abierta la posibilidad de que en un futuro se establezcan cursos similares para el transporte de animales de laboratorio, pero sin especificar ni concretar mucho m&aacute;s en este campo. Esta actitud laxa y relajada frente a los vac&iacute;os legales y formativos de profesionales nos demuestra una vez m&aacute;s la falta de compromiso que tienen estas sociedades, que supuestamente velan por los animales mientras favorecen su libre circulaci&oacute;n,<strong> </strong>fagocitando<strong> </strong>el beneficio de las empresas que orbitan alrededor de la experimentaci&oacute;n animal y que se lucran con la venta de animales con fines supuestamente cient&iacute;ficos, a pesar de que su incorrecto transporte pueda afectar directamente a los resultados de las investigaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que nada de lo que aparece en los v&iacute;deos de Anima Denmark pueda suponer un delito, ni se infrinja ninguna ley, es evidente que los animales usados en la experimentaci&oacute;n animal sufren. Desde las celdas de los criaderos donde pasan la mayor parte de sus d&iacute;as, hasta las pruebas a los que son sometidos en manos de los vivisectores, pasando por el transporte y el tr&aacute;nsito de criaderos a laboratorios. La falta de normativa es cubierta por vagas recomendaciones sugeridas por las asociaciones de vivisectores. Organismos y entidades que dicen velar por el bienestar animal, pero lo que hacen en realidad es blanquear el negocio de la experimentaci&oacute;n animal hablando de bienestar, promoviendo los principios de las tres erres (3R - Reduce, Reutiliza, Recicla) como soluci&oacute;n f&aacute;cil y c&oacute;moda, en lugar de buscar verdaderas <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/investigador-universidad-alcala-propone-sistema-experimental-eliminar-animales-fines-cientificos_132_10343478.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alternativas a la experimentaci&oacute;n animal que saquen a los animales de la ecuaci&oacute;n de la ciencia</a>.
    </p><p class="article-text">
        Tanto los criaderos de animales que abastecen a laboratorios como las empresas de transporte dedicadas al traslado de &eacute;stos son empresas movidas por un fin econ&oacute;mico. En sus webs y folletos se venden como aliadas por el bienestar animal, pero los animales para ellas son productos, objetos que llevan de un sitio a otro, o que venden a cambio de incrementar sus beneficios empresariales. Como negocio que son, funcionan bajo las normas del capitalismo y no atienden a los intereses de la vida, que vemos c&oacute;mo decae cada d&iacute;a en el sistema en el que vivimos. Si los portavoces de la industria de la experimentaci&oacute;n lanzan unas vagas l&iacute;neas de recomendaci&oacute;n para el traslado y cuidado de animales en la experimentaci&oacute;n animal y ni siquiera son tenidas en cuenta, &iquest;qui&eacute;nes son los responsables entonces de velar por el bienestar de los animales?
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, activistas y personas comprometidas con los dem&aacute;s animales seguiremos presionando para que la situaci&oacute;n de millones de animales cambie y sus derechos prevalezcan frente a los intereses econ&oacute;micos y los beneficios que enriquecen a empresas que se lucran de su explotaci&oacute;n.
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      <dc:creator><![CDATA[Paloma Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/viaje-infernal-beagles-usados-laboratorios_132_10431380.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Aug 2023 20:17:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Bienestar animal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Posdata: Cerremos Vivotecnia por los animales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/lush-cruelty-free-experimentacion-animal-vivotecnia_132_10388455.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ca99d19-2280-4939-ba19-9201c24e7fb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1077525.jpg" width="5170" height="2908" alt="Posdata: Cerremos Vivotecnia por los animales"></p><p class="article-text">
        Hay costumbres que no deber&iacute;an perderse, como la de enviar postales en verano. Aquellas tarjetas con una foto y un reverso en el que resumir en pocas palabras todo lo que decir a aquellas personas que echamos de menos, ese acto epistolar que parece algo anticuado, en las &uacute;ltimas semanas ha vivido un resurgir en las tiendas de cosm&eacute;tica Lush de Madrid. Durante el pasado mes de abril, entre los d&iacute;as 14 y 24, se recogieron casi tres mil postales con un mensaje de rechazo hacia el laboratorio Vivotecnia.
    </p><p class="article-text">
        En la parte frontal, una foto tomada por Carlota Saorsa, obtenida durante <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/cruelty-free-international-experimentacion-animal-crueldad-animal-laboratorio-vivotecnia-madrid_132_7389157.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su investigaci&oacute;n dentro del laboratorio de Tres Cantos</a>, que fue publicada en 2021. Un perro de raza Beagle nos mira y estira su pata entre las rejas de una jaula, debajo el eslogan '<a href="https://cerremosvivotecnia.noblogs.org/novedades/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Cerremos Vivotecnia por los animales</a>', la campa&ntilde;a que est&aacute; llevando a cabo la Asamblea Antiespecista de Madrid. En el reverso, un mensaje que recuerda esas im&aacute;genes donde los animales son vejados, humillados y tratados con extrema crueldad, expresando el rechazo hacia las horribles pr&aacute;cticas de este laboratorio, que hoy en d&iacute;a sigue operando con total normalidad y recibiendo <a href="https://www.boe.es/boe/dias/2023/05/03/pdfs/BOE-B-2023-12847.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">contratos con dinero p&uacute;blico</a>, como son los casos del CSIC o el Instituto de Biomedicina de Valencia (IBV).
    </p><p class="article-text">
        La cadena de cosm&eacute;tica Lush, contraria a los ensayos en animales, otorgaba en su &uacute;ltima edici&oacute;n el <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/vivotecnia-experimentacion-animal-lush-carlota-saorsa_132_9724209.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lush Prize a Carlota Saorsa y al abogado de Cruelty Free International, Carlos Contreras</a>. Es el premio mejor dotado del mundo en materia de lucha contra la experimentaci&oacute;n animal.
    </p><p class="article-text">
        Galardonados en la categor&iacute;a de concienciaci&oacute;n p&uacute;blica por el trabajo realizado para sacar a la luz las im&aacute;genes obtenidas dentro del laboratorio, el jurado reconoc&iacute;a as&iacute; la valent&iacute;a y el compromiso de los premiados dando a conocer la realidad que sufren los animales dentro del laboratorio.
    </p><p class="article-text">
        Con motivo de este premio, y coincidiendo con el trabajo que se est&aacute; realizando desde la Asamblea Antiespecista de Madrid, durante el mes de noviembre de 2022 la empresa de cosm&eacute;tica inglesa estuvo informado en sus establecimientos a la clientela de la existencia de esta campa&ntilde;a, para que se sumara a la iniciativa de activistas contra la experimentaci&oacute;n animal. El pasado mes de abril se retom&oacute; esta idea, haci&eacute;ndola coincidir con el segundo aniversario de la publicaci&oacute;n de las im&aacute;genes de la investigaci&oacute;n y con la celebraci&oacute;n, el 24 de abril, del <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/recursos-metodos-alternativos-experimentacion-animales_132_2161739.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">D&iacute;a Internacional del Animal en Laboratorio</a>.
    </p><p class="article-text">
        Tras recoger las cerca de tres mil postales que la gente firm&oacute; y deposit&oacute; en las urnas de las principales tiendas de Lush en Madrid, el pasado 16 de junio representantes de la Asamblea Antiespecista de Madrid se personaron en las instalaciones del laboratorio en Tres Cantos para hacer su entrega en mano a los destinatarios de las misivas.
    </p><p class="article-text">
        Tras cruzar la puerta principal del edificio Qube del Parque Tecnol&oacute;gico de Tres Cantos, una recepcionista nerviosa informaba a las mensajeras de que aquel no era el lugar para depositar paqueter&iacute;a, invit&aacute;ndoles a abandonar el vest&iacute;bulo de inmediato. Tras este primer intento de entrega fallido, las activistas contactaron por tel&eacute;fono con Vivotecnia para informarles de que ten&iacute;an una entrega de mercanc&iacute;a pendiente. Al otro lado del tel&eacute;fono una voz informaba de que el punto de descarga habitual est&aacute; situado en la parte trasera del edificio. Cargadas con las urnas llenas de postales, las portadoras se dirigieron hacia el lugar indicado, donde encontraron al personal de seguridad del edificio dispuesto a intimidar y disuadir de la entrega de postales.
    </p><p class="article-text">
        Pocos minutos despu&eacute;s aparecieron cuatro coches de la Guardia Civil para identificar a las personas que cargaban los cerca de trece kilos de postales y solicitar que no se grabase nada. Una vez llevado a cabo ese control, poco habitual en la entrega de correspondencia ordinaria, la Benem&eacute;rita insisti&oacute; en que las activistas deb&iacute;an abandonar el recinto privado, impidiendo as&iacute; la entrega de las postales que tantas personas hab&iacute;an firmado.
    </p><p class="article-text">
        En un ejercicio de matar al mensajero, resulta sencillo cerrar la puerta a la persona que trae las malas noticias, pero sabemos que eso no puede acabar con el mensaje de rechazo que lanza la sociedad hacia las sucias pr&aacute;cticas de la experimentaci&oacute;n en animales. Finalmente, esos kilos de postales quedaron en manos de un trabajador que garantiz&oacute; su entrega a la empresa. Queda la esperanza de que cumpla su palabra y confiar en que las postales lleguen a su destino. Pero sabemos que para seguir escribiendo la historia de la liberaci&oacute;n animal es necesario que el mensaje trascienda a toda la sociedad y que tanto instituciones como organismos p&uacute;blicos se comprometan y empiecen a apostar por una ciencia &eacute;tica, sin experimentaci&oacute;n animal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/lush-cruelty-free-experimentacion-animal-vivotecnia_132_10388455.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Jul 2023 04:01:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Posdata: Cerremos Vivotecnia por los animales]]></media:title>
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