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    <title><![CDATA[elDiario.es - Alba Correa]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/alba-correa/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Alba Correa]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[De internautas a usuarios: ¿en qué momento internet dejó de ser un sitio al que acudir para divertirnos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/internautas-usuarios-momento-internet-dejo-sitio-acudir-divertirnos_1_13114086.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c586b54b-99b8-448b-a18d-00d1ff3566bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De internautas a usuarios: ¿en qué momento internet dejó de ser un sitio al que acudir para divertirnos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es sólo un cambio semántico, la llegada de los teléfonos inteligentes cambió el acercamiento a internet y las posibilidades de construirlo colectivamente. En 2026, cuando las apps han desplazado a la navegación tradicional por web, reflexionamos sobre esta transformación y sus implicaciones</p><p class="subtitle">El desencanto de la generación que quiso vivir de internet: “Se nos ha vendido la falacia de la meritocracia digital”</p></div><p class="article-text">
        Hubo un tiempo en el que fuimos&nbsp;<em>internautas</em>. Seguro que lo recuerda. El t&eacute;rmino circulaba con amplia aceptaci&oacute;n en los medios mucho antes de 2014, a&ntilde;o en el que el Diccionario de la Lengua Espa&ntilde;ola lo acogi&oacute;. De hecho, se podr&iacute;a aventurar que en ese momento su uso estaba ya en franco declive. El suyo fue un tiempo anterior a la popularidad de las redes sociales y los tel&eacute;fonos inteligentes. Su&nbsp;<a href="https://www.rae.es/dhle/internauta" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primer uso documentado</a>&nbsp;data, seg&uacute;n la RAE, de 1994, un a&ntilde;o en el que el internet dom&eacute;stico no era a&uacute;n una realidad extendida a todos los hogares.
    </p><p class="article-text">
        Los&nbsp;<em>internautas</em>&nbsp;fueron quienes iniciaron la andadura por el terreno desconocido y todav&iacute;a ind&oacute;mito que promet&iacute;a internet. La palabra es po&eacute;tica, pues arrastra consigo la imagen espacial del cosmonauta, sus botas pesadas recorriendo otro planeta, evoca una misi&oacute;n pionera, que tiene m&aacute;s que ver con la exploraci&oacute;n de un entorno desconocido que con el rol de alguien que ya siente el espacio c&oacute;modo o familiar. En el &aacute;mbito anglosaj&oacute;n, el l&eacute;xico no caminaba lejos. Desde el antiguo&nbsp;<em>cybernaut</em>&nbsp;a&nbsp;<em>internet surfer</em>, que tambi&eacute;n mantiene un reflejo en lengua espa&ntilde;ola, en la que internet es algo que se surfea o navega. Implica arrojo y algo de pericia ante ese oleaje que representa el exceso de informaci&oacute;n y est&iacute;mulos de la red.
    </p><p class="article-text">
        Fue un vocabulario que se desprendi&oacute; de un entorno concreto, el de la&nbsp;<em>world wide web</em>, que vive tambi&eacute;n su particular oto&ntilde;o, pues el mundo de las&nbsp;<em>apps</em>&nbsp;ha logrado desplazarlo como m&eacute;todo m&aacute;s habitual de acceso a internet. Defin&iacute;a un tiempo previo al de las redes sociales tal y como las conocemos ahora. Hoy, las conexiones por dispositivos m&oacute;viles superan las que se realizan a trav&eacute;s de un ordenador, y la navegaci&oacute;n por las&nbsp;<em>apps</em>&nbsp;supera ya al sitio web tradicional. De la misma manera, un buen d&iacute;a, el t&eacute;rmino&nbsp;<em>usuario</em>&nbsp;lleg&oacute; para desplazar al&nbsp;<em>internauta</em>&nbsp;y, de manera muy sutil, &mdash;pues el lenguaje tiene la habilidad de serlo&mdash;, defini&oacute; tambi&eacute;n una transformaci&oacute;n en el acercamiento a estas tecnolog&iacute;as. Ser m&aacute;s&nbsp;<em>usuario</em>&nbsp;y menos&nbsp;<em>internauta</em>&nbsp;tiene que ver con nuestras posibilidades de agencia creativa en el ecosistema digital.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para esta generación, el desembarco en internet se contagió de esas ganas de explorar y crear, libre de objetivos de productividad. El ordenador doméstico era un juego en sí mismo</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Crear, jugar y explorar internet</h2><p class="article-text">
        Muchos miembros de la generaci&oacute;n&nbsp;<em>millennial</em>&nbsp;o Z podr&aacute;n recordar sus primeros pasos digitales en un ordenador de sobremesa compartido por toda la familia. Tal vez atesoren recuerdos de s&iacute; mismos dibujando con p&iacute;xeles, haciendo coloridos r&oacute;tulos en programas de edici&oacute;n, copiando c&oacute;digo html para crear una p&aacute;gina web que no estaba alojada en ning&uacute;n sitio y, en definitiva, exprimiendo al m&aacute;ximo las posibilidades de crear y personalizar hasta el <em>software</em> m&aacute;s prosaico. &ldquo;Un artista es un explorador&rdquo;, reza una de las citas m&aacute;s c&eacute;lebres del pintor Henri Matisse. Para esta generaci&oacute;n, el desembarco en internet se contagi&oacute; de esas ganas de explorar y crear, libre de objetivos de productividad. El ordenador dom&eacute;stico era un juego en s&iacute; mismo.<strong> </strong>Aquellos internautas no reun&iacute;an tal vez las competencias t&eacute;cnicas necesarias para montar eficientemente proyectos de apariencia profesional y alcance masivo, pero no les faltaba la inquietud de querer conocer las herramientas por dentro.
    </p><p class="article-text">
        Isi Cano es docente en primaria. Desde hace ocho a&ntilde;os imparte para los seis cursos de esta etapa una asignatura de creaci&oacute;n digital con competencias de desarrollo de videojuegos, dise&ntilde;o multimedia y rob&oacute;tica. Adem&aacute;s, es responsable de proyectos de creaci&oacute;n de videojuegos como&nbsp;<a href="https://crea-digital.itch.io/baba-is-cool" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Baba Is Cool</a>&nbsp;y los talleres de Girls Make Games en Espa&ntilde;a, y dispone de una perspectiva privilegiada sobre el acercamiento creativo a la esfera digital desde la infancia. De su alumnado, le preocupa que experimentan poco. &ldquo;No s&oacute;lo frente al ordenador, sino en general. Estamos en un momento de una educaci&oacute;n muy pasiva, queremos simplificar o facilitar tanto la vida al&nbsp;<em>usuario</em>&nbsp;que estamos perdiendo la agencia y la necesidad de crear, las ganas de tomar decisiones&rdquo;, cuenta a&nbsp;elDiario.es. Una tendencia que empeora el uso de la IA generativa. &ldquo;A principios de los 2000 o finales de los 90, cuando ni siquiera ten&iacute;amos internet, no dispon&iacute;amos de tutoriales, investig&aacute;bamos, saber c&oacute;mo buscar algo tambi&eacute;n genera esa agencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos en un momento de una educación muy pasiva, queremos simplificar o facilitar tanto la vida al usuario que estamos perdiendo la agencia y la necesidad de crear, las ganas de tomar decisiones</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Isi Cano</span>
                                        <span>—</span> docente de primaria y responsable de proyectos de creación de videojuegos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Cano, jugar es crear, y estimula el pensamiento cr&iacute;tico. Advierte que cada vez antes, en el trascurso de la Educaci&oacute;n Primaria, el alumnado pierde las ganas de jugar e incluso la habilidad para hacerlo. &ldquo;Frente al ordenador, se confunden y bloquean. Si les salta una ventana, no saben qu&eacute; hacer, les da miedo experimentar&rdquo;, reflexiona sobre c&oacute;mo la destreza que manifiestan en el manejo de dispositivos t&aacute;ctiles e intuitivos no significa que comprendan la l&oacute;gica que opera tras la interfaz, sino al contrario. &ldquo;Nos encontramos en un momento pasivo frente a la tecnolog&iacute;a. En vez de ense&ntilde;ar a valorarla y a utilizarla correctamente, el alumnado encuentra una prohibici&oacute;n directa.&rdquo; En su asignatura, Cano emplea la creaci&oacute;n de videojuegos como canal para que el alumnado narre historias o emociones, pero ha detectado que tienen mucho miedo a equivocarse, algo inseparable del acto creativo: &ldquo;Necesitamos m&aacute;s espacios en los que cometer errores&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Captura del videojuego &#039;Baba Is Cool&#039;, creado por Arvi Teikari y empleado por Isi Cano en su proyecto educativo de creación de videojuegos.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El tel&eacute;fono inteligente y las apps: el fin de la necesidad de exploraci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, en plena era del creador de contenido, internet ha pasado a ser algo que se nos da ya hecho, listo para&nbsp;<em>usar</em>. Por definici&oacute;n, un&nbsp;<em>usuario</em>&nbsp;utiliza una herramienta, pero no puede modificarla. Aunque hoy optemos entre subir una galer&iacute;a, un v&iacute;deo o un post, no est&aacute; en nuestra mano alterar o personalizar el dise&ntilde;o de la herramienta o su algoritmo. Muchos&nbsp;<em>usuarios</em>&nbsp;asimilan como una tarea las tendencias de contenido o la frecuencia de publicaci&oacute;n recomendada por las propias plataformas, en aras de que el algoritmo les bendiga con un mayor alcance. Quiz&aacute;, las redes sociales, a las que hace quince a&ntilde;os nos refer&iacute;amos como&nbsp;<em>&aacute;goras p&uacute;blicas</em>&nbsp;o&nbsp;<em>plazas del pueblo</em>&nbsp;bajo cierta ilusi&oacute;n de horizontalidad, fomentan hoy una aceptaci&oacute;n pasiva de su dise&ntilde;o y din&aacute;micas de interacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La llegada de los tel&eacute;fonos inteligentes tuvo mucho que ver en esta transici&oacute;n. &ldquo;Poco a poco internet dej&oacute; de estar en nuestros ordenadores, en un lugar fijo, para estar en nuestros bolsillos, un lugar m&oacute;vil, siempre al alcance de nuestra mano, pero de forma cerrada y paquetizada. Y los tel&eacute;fonos cada vez pasaron a usarse menos como tel&eacute;fonos y m&aacute;s como la puerta de acceso a internet. Fue ah&iacute; cuando internet empez&oacute; a convertirse en un ecosistema cerrado&rdquo;, explica Nuria Sebasti&aacute;n Cisneros, desarrolladora de proyectos web, editora y activa dinamizadora de espacios online alternativos desde el <em>coworking</em> rural&nbsp;<a href="https://casatiajulia.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Refugio de Ideas Casa T&iacute;a Julia</a>, en Ciria (Soria). &ldquo;A d&iacute;a de hoy, internet y m&oacute;vil casi parecen sin&oacute;nimos, y el aparato en s&iacute; de un <em>smartphone </em>no invita a hacer nada que se salga de su tienda de aplicaciones&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Poco a poco internet dejó de estar en nuestros ordenadores, en un lugar fijo, para estar en nuestros bolsillos, un lugar móvil, siempre al alcance de nuestra mano, pero de forma cerrada y paquetizada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nuria Sebastián Cisneros</span>
                                        <span>—</span> desarrolladora de proyectos web y dinamizadora de espacios online alternativos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/marta-g-franco-silicon-valley-no-invento-internet-negocio-extraer-datos-personas_128_11437413.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marta G. Franco</a>, periodista especializada en la esfera digital y autora de&nbsp;<em>Las redes son nuestras</em>&nbsp;(Consonni, 2024), el foco en el dise&ntilde;o intuitivo de los dispositivos dificulta a&uacute;n m&aacute;s la comprensi&oacute;n de la tecnolog&iacute;a. &ldquo;Con el tel&eacute;fono inteligente, pasamos a un dispositivo donde todo viene ya instalado y predeterminado, y a una interfaz donde todo se hace arrastrando el dedo, con lo que dejamos de tener noci&oacute;n sobre c&oacute;mo funciona. Cada vez m&aacute;s gente tiene problemas para entender el sistema de archivos dentro de su m&oacute;vil o de su ordenador, ni d&oacute;nde se guarda cada cosa. En un <em>smartphone, </em>y en las grandes plataformas digitales, la experiencia de usuario est&aacute; dise&ntilde;ada para que las cosas pasen sin que puedas pensarlas&rdquo;. Aunque no todo el que manejaba un ordenador personal en el cambio de milenio lo hac&iacute;a movido por la intenci&oacute;n de aprender su funcionamiento, la experiencia actual dista mucho de la del internet que suced&iacute;a en un ordenador de sobremesa, con componentes que se iban cambiando para mejorarlo y prevenir su obsolescencia, instalando el <em>software </em>a medida y personalizando las herramientas, apunta la autora, para quien las redes sociales&nbsp;<em>mainstream,</em>&nbsp;con su algoritmo de recomendados, contin&uacute;an restando autonom&iacute;a a quien se adentra en ellas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ser más usuario y menos internauta tiene que ver con nuestras posibilidades de agencia creativa en el ecosistema digital."
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                Ser más usuario y menos internauta tiene que ver con nuestras posibilidades de agencia creativa en el ecosistema digital.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Posibilidades de creaci&oacute;n y los m&aacute;rgenes de las&nbsp;<em>Big Tech</em></h2><p class="article-text">
        En su libro&nbsp;<em>Internet para la gente</em>&nbsp;(Debate, 2025),&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/ben-tarnoff-posible-revertir-privatizacion-extrema-internet_128_9624427.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ben Tarnoff</a>&nbsp;compara el internet actual con la arquitectura propia de un centro comercial. Un lugar en el que transitar de un punto de consumo a otro. Curiosamente, la forma moderna de navegaci&oacute;n tambi&eacute;n implica pasar de una&nbsp;<em>app</em>&nbsp;a otra, y estas mismas se descargan de una aplicaci&oacute;n predeterminada bajo la denominaci&oacute;n de tienda en ingl&eacute;s (<em>store</em>&nbsp;o&nbsp;<em>market</em>). Sin embargo, en entrevistas en prensa, el propio Tarnoff ha hablado de los puntos ciegos de este sistema. Aunque el dise&ntilde;o de usabilidad est&eacute; orientado al consumo, las personas tienen autonom&iacute;a y criterio para hacer un uso no convencional de ellas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada vez más gente tiene problemas para entender el sistema de archivos dentro de su móvil o de su ordenador, ni dónde se guarda cada cosa. En un smartphone, y en las grandes plataformas digitales, la experiencia de usuario está diseñada para que las cosas pasen sin que puedas pensarlas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marta G. Franco</span>
                                        <span>—</span> periodista especializada en la esfera digital y autora de &#039;Las redes son nuestras&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n hay espacios alternativos que operan bajo otro tipo de l&oacute;gicas. Para Marta G. Franco, el primer paso es salir de las plataformas de las grandes tecnol&oacute;gicas, y recomienda las redes de c&oacute;digo abierto del Fediverso (como Mastodon) como buen punto de partida. &ldquo;Es un ejercicio que te va colocando en situaci&oacute;n, porque sirve para entender que los ritmos de esta internet son distintos, dado que no est&aacute; dise&ntilde;ada para engancharnos&rdquo;, explica. &ldquo;La recompensa es gratificante, porque acabas encontrando una comunidad parecida a las de esa internet de antes que a&ntilde;oramos y, si quieres adentrarte en lo participativo y la creatividad amateur, est&aacute;s en un buen sitio, porque hay gente que te responde con entusiasmo a cualquier pregunta sobre <em>software</em> libre o alternativas &eacute;ticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nuria Sebasti&aacute;n Cisneros tiene experiencia directa como desarrolladora montando servidores y dinamizando espacios alternativos en internet. El mejor ejemplo lo encontr&oacute; al crear&nbsp;<a href="https://lectura.social/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lectura Social</a>, un servidor en Bookwyrm, &mdash; una plataforma para compartir rese&ntilde;as de libros que se presenta como alternativa a GoodReads, que es propiedad de Amazon&mdash;. &ldquo;Propuse juntarnos varias personas para asumir los costes t&eacute;cnicos de montarla. Calculaba que con 20 personas ya servir&iacute;a. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s somos 150 y la acogida no pod&iacute;a haber sido mejor. Esto nos ha permitido ofrecer m&aacute;s servicios basados en <em>software</em> libre a un coste muy bajo (desde menos de un euro al mes)&rdquo;, detalla, incidiendo en que no son necesarios grandes conocimientos t&eacute;cnicos para abandonar la autopista de las grandes plataformas. Como en aquel primer instante en que el&nbsp;<em>internauta</em>&nbsp;lleg&oacute; a su primera (y seguramente lenta) conexi&oacute;n, queda mucho por explorar y crear. La urgencia por inventarse un nuevo internet es m&aacute;s apremiante que nunca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/internautas-usuarios-momento-internet-dejo-sitio-acudir-divertirnos_1_13114086.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De internautas a usuarios: ¿en qué momento internet dejó de ser un sitio al que acudir para divertirnos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Internet,Tecnología,Redes sociales,Apps]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo la ternura puede convertir los museos en espacios más amables]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/ternura-convertir-museos-espacios-amables_1_12739127.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d53f4733-8ba4-4537-aa1a-d6a83f7f923c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo la ternura puede convertir los museos en espacios más amables"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historiadora y educadora en MACBA Blanca Arias publica un ensayo sobre cómo los espacios e instituciones artísticas pueden estrechar una relación con el público a menudo marcada por la distancia</p><p class="subtitle">El drama de los cien trabajadores afectados por la cancelación del musical sobre Audrey Hepburn: “Nos han dejado vendidos”
</p></div><p class="article-text">
        Si piensa en un museo de arte, especialmente de arte contempor&aacute;neo, es posible que la memoria le proyecte hacia su propia experiencia. Tal vez recuerde salas di&aacute;fanas, de paredes n&iacute;veas y&nbsp;techos altos. Incluso puede que un esc&aacute;ner en la entrada. Es probable que la memoria corporal evoque la postura erguida que adopt&oacute; al entrar, sabiendo que ten&iacute;a por delante un rato a pie, el recorrido lineal a paso lento, la distancia prudente, el silencio que reinaba, tal vez la duda de si pod&iacute;a tomar una fotograf&iacute;a. Otro asunto es si le acompa&ntilde;&oacute; la mediaci&oacute;n necesaria para interpretar lo que ve&iacute;a, si se implic&oacute; personalmente en esta tarea o si aquel museo era solo parte de un listado de quehaceres de una jornada tur&iacute;stica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta forma de experimentar los museos no es ajena a quienes trabajan en ellos. Muchos desarrollan proyectos e iniciativas con las que ensayar nuevas aproximaciones al p&uacute;blico (desde salas de descanso a tejer v&iacute;nculos con sus barrios), as&iacute; como un replanteamiento de la mirada que alientan sus exposiciones y los recursos para ser decodificadas e insertadas en el universo de quien mira.
    </p><p class="article-text">
        Ablandar el museo, esa es la propuesta de Blanca Arias, historiadora del arte y educadora en MACBA, en su ensayo&nbsp;<a href="https://www.cielosanto.org/blandito/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Blandito, blandito: &iquest;qu&eacute; le hacemos las feministas al arte?</em></a><a href="https://www.cielosanto.org/blandito/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;(Cielo Santo)</a>. Un ejercicio de escritura en formato &iacute;ntimo que implica a los espacios e instituciones art&iacute;sticas en hacer lo posible por estrechar, e incluso enternecer, una relaci&oacute;n con el p&uacute;blico&nbsp;a menudo marcada por la distancia. En el punto de mira de Arias caben desde los elementos arquitect&oacute;nicos que distinguen los museos de arte contempor&aacute;neo al planteamiento de la relaci&oacute;n entre las obras y los visitantes, que no siempre ayuda a pasar de la observaci&oacute;n a la emoci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La aproximaci&oacute;n que propone Arias est&aacute; presente en los esfuerzos de importantes museos de arte en todo el mundo por adaptarse a su tiempo, abrir sus paredes a miradas, sensibilidades y geograf&iacute;as que antes no ten&iacute;an sitio en estos espacios, as&iacute; como a nuevas maneras de establecer puentes con su p&uacute;blico. Tiene que ver con adoptar otras perspectivas, hacerse nuevas preguntas y, en l&iacute;neas generales, evitar dar por sentado el modo en el que tradicionalmente hemos asimilado el contacto con el arte. Museos que intentan hacerse tiernos, permeables al mundo, que abogan por texturizar el tiempo el que los visitantes recorren su interior.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/33624a45-3226-4f19-ac23-62876ec3729d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Si hablo sobre la ternura es porque&nbsp;<em>hago&nbsp;</em>desde la ternura, en mi trabajo como educadora es superimportante empezar, como m&iacute;nimo, con esa predisposici&oacute;n a ser amable&rdquo;. Arias recibe en MACBA visitantes de once a&ntilde;os en adelante, y reconoce que algunos p&uacute;blicos, como los estudiantes de secundaria, suponen un reto. &ldquo;Llegan sin ganas, no les apetece estar ah&iacute;, pero para nosotras es fundamental que entiendan que esos conocimientos que estamos movilizando pasan por el cuerpo siempre.&rdquo; La autora percibe que el museo de arte contempor&aacute;neo se antoja como un lugar hostil para algunas personas que lo visitan, que sienten incomodidad o desafecci&oacute;n. Por eso los encuentros en los que las visitantes se emocionan con algunas obras son tan especiales: &ldquo;Es muy bonito cuando alguien encuentra, en una obra, un espejo. Para m&iacute; eso es el &eacute;xito m&aacute;ximo de una visita a un espacio cultural, reconocerte en algo que est&aacute; pasando en ese espacio, y yo he visto un cambio en los &uacute;ltimos a&ntilde;os hacia esta posibilidad&rdquo;. Arias enumera visitantes emocionadas con obras de Cabello Carceller sobre las violencias que sufren los cuerpos lesbianos, las reflexiones sobre los cuidados de Lara Flux&agrave; o las esculturas que remiten al cuerpo de Eva F&aacute;bregas, que despiertan emociones y recuerdos cercanos para los visitantes. &ldquo;Todo eso hay que pensar c&oacute;mo recogerlo&rdquo;, reflexiona Arias, &ldquo;y la forma de ser justos con esa vulnerabilidad de las visitantes es con la ternura&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Museos que cambian, espacios que acogen y el papel del feminismo</h2><p class="article-text">
        La pregunta en el t&iacute;tulo del libro de Arias, &ldquo;&iquest;qu&eacute; le hacemos las feministas al arte?&rdquo;, tiene mucho que ver con estas nuevas aproximaciones, a veces todav&iacute;a experimentales. La funci&oacute;n de las instituciones de arte como mediadoras, tejedoras de un di&aacute;logo entre artistas y p&uacute;blico, se ha visto tambi&eacute;n intensamente revisada bajo perspectivas feministas. &ldquo;Las feministas hemos forzado al museo a pensar sobre s&iacute; mismo&rdquo;, reflexiona Arias. &ldquo;Porque el museo, como instituci&oacute;n, ha sido durante mucho tiempo impermeable a la cr&iacute;tica. Ahora ha llegado a un punto en el que ya no se puede resistir a revisarse a s&iacute; mismo&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El museo, como institución, ha sido durante mucho tiempo impermeable a la crítica. Ahora ha llegado a un punto en el que ya no se puede resistir a revisarse a sí mismo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Blanca Arias</span>
                                        <span>—</span> Historiadora de arte y educadora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Julia Morandeira Arrizabalaga, directora de estudios del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sof&iacute;a, la met&aacute;fora de enternecer el museo es &ldquo;acertada, pr&aacute;ctica y bastante encarnada en el d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, porque &ldquo;las estructuras r&iacute;gidas, en el caso del museo, son las que hist&oacute;ricamente han predominado.&rdquo; Aunque Morandeira cita a la polit&oacute;loga feminista Jo Freeman para defender que la transformaci&oacute;n de las estructuras no debe confundirse con su eliminaci&oacute;n. Para ella, el feminismo incentiva una conciencia sobre la violencia que generan estas y promueven &ldquo;repensar la mirada: qui&eacute;n mira, c&oacute;mo mira y qu&eacute; tipo de representaciones genera esa mirada&rdquo;, expone. &ldquo;Una mirada patriarcal, de hombre blanco de clase media, genera estereotipos y lugares comunes que reproducen unos imaginarios violentos&rdquo;. El reto que enfrentan los feminismos no es nimio, pues consiste en &ldquo;deshacer esas miradas hegem&oacute;nicas, abrirlas a otros lugares, deshacer las categor&iacute;as, pensar en lugares m&aacute;s fluidos que no solamente se reflejan en la obra, pero que tambi&eacute;n las devuelve al espectador.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Al igual que Arias, Morandeira coloca el foco en la relaci&oacute;n entre obra y espectador, en la necesidad de implicar a las personas en el tejido de ese v&iacute;nculo. Para ello apunta la tarea de prestar atenci&oacute;n a las formas de acogida de los visitantes, su tr&aacute;nsito por el museo, el contexto del que proceden, pero tambi&eacute;n implica atender al modo en el que el museo&nbsp;<em>se hace</em>&nbsp;desde dentro, con su personal. &ldquo;Para m&iacute; es muy importante pensar siempre en el feminismo, ante todo, como una praxis&rdquo;, declara. Museo Tentacular es un departamento del museo Reina Sof&iacute;a que toma su nombre del pensamiento de la fil&oacute;sofa feminista Donna Haraway y cuyos prop&oacute;sitos remiten a esta empresa de&nbsp;<em>ablandar</em>&nbsp;el museo, &ldquo;atendiendo a las urgencias sociales que atraviesan la pr&aacute;ctica art&iacute;stica y a c&oacute;mo las pol&iacute;ticas culturales definen el espacio de expresi&oacute;n&rdquo;, explica la directora de estudios. El departamento es un lugar para tramar redes de trabajo, sus iniciativas (o&nbsp;<em>tent&aacute;culos</em>) buscan ser sensibles tanto al contexto vecinal del barrio de Lavapi&eacute;s como a tejer una red de colaboraci&oacute;n feminista a ambas orillas del Atl&aacute;ntico.
    </p><h2 class="article-text">Hacia otra una nueva historia del arte</h2><p class="article-text">
        Para Tania L&oacute;pez Garc&iacute;a, historiadora del arte y cr&iacute;tica cultural, su inter&eacute;s personal ha estado muy marcado por trasladar el foco a las mujeres artistas y los colectivos m&aacute;s olvidados por la historiograf&iacute;a del arte, tratando de &ldquo;buscar fuera ese arte que parte de la intimidad y la ternura&rdquo;. Destaca como hallazgos pintores como Salman Toor y Jenna Gribbon, que le han ayudado a pensar en la representaci&oacute;n pict&oacute;rica del amor m&aacute;s all&aacute; del maternal o rom&aacute;ntico. &ldquo;Desde el punto de vista de la divulgaci&oacute;n, tambi&eacute;n he notado como ha habido una mayor aceptaci&oacute;n por parte de la gente a este tipo de arte, como si en general todo el mundo buscara ese refugio ante la hostilidad y la agresividad que se estaban configurando en el mundo exterior&rdquo;, explica L&oacute;pez. &ldquo;Est&aacute;n siendo unos a&ntilde;os de experimentaci&oacute;n para todos, y eso se nota especialmente en las im&aacute;genes que buscamos y de las que queremos hablar. Esa experimentaci&oacute;n y esa b&uacute;squeda tienen mucho que ver con la ternura y c&oacute;mo intentamos que nos acompa&ntilde;e.&rdquo;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Están siendo unos años de experimentación para todos, y eso se nota especialmente en las imágenes que buscamos y de las que queremos hablar. Esa experimentación y esa búsqueda tienen mucho que ver con la ternura y cómo intentamos que nos acompañe</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tania López García</span>
                                        <span>—</span> Historiadora de arte y crítica cultural
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La historiadora aprecia c&oacute;mo esta sed por im&aacute;genes que exploran el afecto y la ternura desde otras perspectivas ha ganado presencia en los museos. Precisamente, desde su trabajo en el museo, la autora Blanca Arias valora la participaci&oacute;n de los visitantes a la hora de interpretar las obras. &ldquo;La informaci&oacute;n que necesitas la tienes disponible en tu mochilita personal&rdquo;, expone. &ldquo;Cada persona en el mundo tiene unas herramientas supervaliosas para entrar en contacto con el hecho art&iacute;stico, y esas herramientas son m&aacute;s que v&aacute;lidas para desarrollar un comentario, un v&iacute;nculo, incluso para escribir sobre arte. Esto flexibiliza bastante tambi&eacute;n lo que entendemos por historia del arte&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Resignificar el museo como espacio p&uacute;blico</h2><p class="article-text">
        La reivindicaci&oacute;n de la agencia del p&uacute;blico es clave a la hora de imaginar nuevas relaciones con el sector del arte. Blanca Arias reivindica tambi&eacute;n el papel, la iniciativa y el inter&eacute;s de cada persona por resignificar los museos como espacios p&uacute;blicos, de convivencia, habitables y vivos. &ldquo;La de comparar el museo con un mausoleo, un lugar donde las obras van a morir en lugar de vivir y crecer, es la cr&iacute;tica que ancestralmente se le hace&rdquo;, reconoce la autora. &ldquo;Pero ni todos los museos son as&iacute; ni tampoco es la &uacute;nica experiencia que puedes tener en ellos. Cuando hablamos de instituciones, en este caso de la historia del arte, es importante creer en nuestro derecho a reclamar esos espacios. Los museos son lugares de lo p&uacute;blico, por lo que nos tendr&iacute;an que provocar, como m&iacute;nimo, la voluntad de habitarlos. Son instituciones al servicio de la ciudadan&iacute;a.&rdquo;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los museos son lugares de lo público, por lo que nos tendrían que provocar, como mínimo, la voluntad de habitarlos. Son instituciones al servicio de la ciudadanía</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Blanca Arias</span>
                                        <span>—</span> Historiadora del arte y educadora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Arias invita a los estudiantes m&aacute;s j&oacute;venes a que piensen en el museo como un lugar al que pueden venir aunque sea solo a conectarse al WiFi. En este sentido, los museos p&uacute;blicos son lugares que pueden acoger en d&iacute;as de clima extremo, o sencillamente proveer una alternativa a los planes de ocio mediados por el consumo. &ldquo;Me interesa esta posibilidad de resistencia a las normas del capitalismo que existe en los museos, que es el hecho de que dentro de ellos el tiempo pasa de otra forma&rdquo;, aventura Arias. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Habitualmente, las temporalidades son mucho m&aacute;s laxas. Es como si el tiempo de repente deviniese en chicle y pudi&eacute;semos estirarlo para quedarnos ah&iacute; todo el tiempo que quisi&eacute;ramos. Y eso me parece interesante, porque esa posibilidad de dilatar el tiempo, el ritmo al que pasan las cosas, tiene que ver con un deseo de desmantelar las l&oacute;gicas del capitalismo. Mientras que fuera del museo estamos acostumbradas a la hiperestimulaci&oacute;n, dentro, tal vez podemos practicar una forma de estar m&aacute;s relajadas que nos invite a la pr&aacute;ctica del pensamiento cr&iacute;tico, que es incompatible con los ritmos del capitalismo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/ternura-convertir-museos-espacios-amables_1_12739127.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Nov 2025 21:02:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo la ternura puede convertir los museos en espacios más amables]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Museos,Libros,Feminismo,Arte,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Clare Hunter, escritora: "El bordado es un medio de expresión, de transmisión cultural y a veces también de protesta"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/clare-hunter-escritora-bordado-medio-expresion-transmision-cultural-veces-protesta_1_12406377.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca03e75c-5af9-43d5-814f-1512452bfa3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Clare Hunter, escritora: &quot;El bordado es un medio de expresión, de transmisión cultural y a veces también de protesta&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escritora, artista y curadora textil con tres décadas de experiencia, la autora escocesa repasa en 'Hilos de vida' (Capitán Swing) el valor polisémico de las labores de bordado a lo largo de la historia</p><p class="subtitle">Se buscan banderas palestinas solidarias para ondear en protestas: así se han agotado en las tiendas
</p></div><p class="article-text">
        En 1820, en Inglaterra, una mujer daba las puntadas finales sobre una colcha de <em>patchwork. </em>En la m&aacute;s cuidada caligraf&iacute;a, invoc&oacute; con su aguja el siguiente deseo: &ldquo;No me olvides, recu&eacute;rdame&rdquo;, y firm&oacute; bajo el nombre de <a href="https://www.vam.ac.uk/articles/ann-wests-patchwork?srsltid=AfmBOooJgZw43v_iG_wnEpLf3t-SdnSKPZOeBNCMU0H23DugdL0QSDhb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ann West</a>. Poco o nada se sabe de la costurera Ann West, autora de esta colcha que descansa en el Victoria &amp; Albert Museum de Londres, quien no ha conseguido ser identificada. Nada, salvo la cantidad de tiempo que tuvo que pasar cosiendo esta detallada pieza. Nada salvo que, vali&eacute;ndose de iconograf&iacute;a infantil y de su enorme talento con la aguja, intent&oacute; capturar todo su mundo en esas pulgadas.
    </p><p class="article-text">
        De proezas del bordado como la de la misteriosa Ann West habla <a href="https://capitanswing.com/libros/hilos-de-vida/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hilos de vida</em></a>, el libro de la artista y comisaria textil, tambi&eacute;n fundadora de <a href="https://www.sewingmatters.co.uk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sewing Matters</a>, Clare Hunter (Glasgow, 1950), publicado por Capit&aacute;n Swing. En este ensayo, la escritora escocesa defiende la cualidad del bordado como un medio de expresi&oacute;n, de transmisi&oacute;n de una herencia cultural, a veces tambi&eacute;n de protesta y, en definitiva, como la manifestaci&oacute;n de una voz que no siempre se ha sabido escuchar o decodificar. Desde los bordados de Mar&iacute;a I de Escocia durante su cautiverio a los estandartes cosidos por las sufragistas, pasando por el grito silencioso de las prisioneras de Changi durante la II Guerra Mundial prendado en s&aacute;banas de hospital.
    </p><p class="article-text">
        En el trabajo de<em> patchwork</em> de Ann West, escenas b&iacute;blicas como la central, en la que Ad&aacute;n nombra a los animales, se suceden junto a otras que aluden a la cotidianidad de la Inglaterra rural contempor&aacute;nea a su autora. Es un retrato social bordado en m&aacute;s de sesenta recuadros que fascina a Hunter. &ldquo;Un pastor conduce a sus vacas de vuelta a casa, una mujer pide limosna en la calle, tambi&eacute;n se est&aacute; celebrando una boda&rdquo;, enumera. &ldquo;[West] b&aacute;sicamente logr&oacute; documentar su comunidad en ese momento, con peque&ntilde;as escenas de la Inglaterra rural y de las personas que la rodeaban en su vida. Lo que m&aacute;s me gusta es su estilo de coser, muy exuberante, que nos permite atisbar algo de qui&eacute;n fue la propia Ann West. Una mujer joven con un gran sentido del humor, con buena energ&iacute;a, muy perceptiva con las personas que la rodeaban. Captura la cotidianidad del momento y le insufla vida para que la podamos conocer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el valor comunicativo, social y pol&iacute;tico del bordado, a menudo menospreciado por su asociaci&oacute;n a las labores femeninas, en manos de mujeres que lo eligieron para expresarse incluso en casos en los que no sab&iacute;an hacerlo por escrito, hablamos con Hunter, quien ha dedicado no solo trabajo y estudio a la historia del bordado, sino el mimo y la empat&iacute;a necesarios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el valor del bordado que hist&oacute;ricamente ha pasado desapercibido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tendemos a pensar en el bordado como decoraci&oacute;n, pero en realidad es algo muy aseverativo. Todo lo que las personas cosieron en el pasado sirvi&oacute; para que hoy tengamos otras maneras de hacernos o&iacute;r y expresarnos. A veces sirve para celebrar o conmemorar algo. Otras, se hacen regalos en forma de tejido que llevan consigo trabajo, tiempo y esmero. Significa amor y significa cuidado. Olvidamos que distintos tipos de textos implican distintos significados. Una pancarta es una bandera de protesta. Una colcha muestra una necesidad de cuidar y proteger. El <em>patchwork</em> es un repositorio de recuerdos familiares o comunitarios. Cada uno de estos distintos tipos de textil tiene un significado y la gente los escoge deliberadamente. Ese sentido emocional o cultural es algo que todav&iacute;a tenemos que comprender en toda su riqueza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &#039;Colcha australiana de Changi&#039; bordada, realizada por las mujeres internas en la prisión de Changi (Singapur), en 1942.                            </span>
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        <strong>&iquest;Por qu&eacute; ha tardado tanto en ser decodificado y reconocido el valor de estas piezas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay dos factores. Por un lado, en el siglo XVII el trabajo de aguja pas&oacute; a ser algo que se hac&iacute;a en casa, un trabajo dom&eacute;stico y, como tal, uno de mujeres. Las voces de las mujeres no eran valoradas ni consideradas interesantes pero, aunque las mujeres lo sab&iacute;an, siguieron cosiendo y encriptando un simbolismo con el que a menudo expresaban sus propias vidas. En mi segundo libro escribo sobre Mar&iacute;a I de Escocia, de su cautiverio. A menudo, cuando las personas est&aacute;n marginadas de alguna manera, ya sean ellas mismas o su cultura, recurren a la costura como un modo secreto de escribir sobre s&iacute; mismas y su vida, tal y como hizo ella.
    </p><p class="article-text">
        Al convertirse en algo dom&eacute;stico se hizo menos p&uacute;blico, lo que fue &uacute;til para personas como Mar&iacute;a I de Escocia, porque as&iacute; continu&oacute; cosiendo su autobiograf&iacute;a mientras sus enemigos escrib&iacute;an un retrato muy distinto de ella, incapaces de descifrar el simbolismo de sus bordados. Incluso hoy hay una falta de visibilidad. No vemos a gente cosiendo, gran parte del trabajo lo hace una m&aacute;quina. No ayuda a comprender entonces el esfuerzo o el cuidado y el talento de estos trabajos. Aquellas mujeres no sab&iacute;an escribir, pero sab&iacute;an coser, y eso hicieron, y es extraordinario.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todo lo que las personas cosieron en el pasado sirvió para que hoy tengamos otras maneras de hacernos oír y expresarnos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Contiene el bordado la historia del activismo femenino?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una manifestaci&oacute;n de la agencia de las mujeres, especialmente en momentos en los que no hemos tenido plataformas p&uacute;blicas para organizarnos. Lo maravilloso del trabajo de costura es que es funcional, se utiliza, es admirado y reconocido, y habla de una presencia femenina, ya sea en cortinas, colchas o manteles. Esos objetos, que entendemos como pertenecientes a la vida dom&eacute;stica, est&aacute;n afirmando una presencia femenina en el espacio.
    </p><p class="article-text">
        Hace 900 a&ntilde;os, las bordadoras que hicieron el tapiz de Bayeux tras la batalla de Hastings en 1066 contaron la historia, hicieron un documental b&eacute;lico. Esas bordadoras eran mujeres que tambi&eacute;n hab&iacute;an padecido los abusos de la guerra, y los cosieron. Aunque hay cientos de animales y hombres, solo hay seis mujeres en el tapiz y sus representaciones son de menor tama&ntilde;o que las de sus compa&ntilde;eros masculinos. Se piensa que las hicieron a escondidas de quienes supervisaban su labor. A lo largo de la historia las mujeres han utilizado la costura para expresar lealtades o para contar sus propias historias emocionales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sufragistas confeccionando pancartas para la marcha a Hyde Park (Londres) el 23 de julio de 1910.                            </span>
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        Como el <em>patchwork </em>de las arpilleras de Chile que, aunque pod&iacute;an parecer historias familiares o de la vida en comunidad, realmente documentaron los abusos en tiempos de terror. No vieron en esos bordados los hombres escondidos tras los &aacute;rboles con armas, no supieron entender que una silla vac&iacute;a en la mesa familiar representaba a un padre desaparecido. Las mujeres han utilizado estas habilidades para implicarse en la vida local o comunitaria, para preservar tradiciones. Son ellas quienes, a trav&eacute;s de sus bordados, se han alzado custodias de las tradiciones culturales y la identidad, particularmente cuando una comunidad se ve obligada a dejar su pa&iacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">[El bordado] es una manifestación de la agencia de las mujeres, especialmente en momentos en los que no hemos tenido plataformas públicas para organizarnos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Las obras textiles han conquistado tambi&eacute;n espacio en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en el interior de los museos de arte. &iquest;A qu&eacute; piensa que responde el inter&eacute;s actual por estas piezas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es interesante la conciencia sobre sostenibilidad de la gente joven y su inter&eacute;s en la cultura material del pasado. Empezamos a ver mucho m&aacute;s arte textil que utiliza prendas o tejidos usados y lo adapta a expresiones modernas sobre nuestras vidas hoy. Es un desarrollo interesante. En el pasado la gente siempre recicl&oacute; partes de la ropa y otros textiles para hacer cosas nuevas. En el siglo XVI, la seda y las joyas que se usaban para bordar eran tan caras que, cuando un vestido ya no se pod&iacute;a seguir luciendo, se descos&iacute;a y se utilizaba en otro objeto. En el mundo textil siempre ha habido un elemento de reciclaje, pero &uacute;ltimamente se emplea para destacar otra capa de significado. A la gente le interesa m&aacute;s la cultura material y lo que &eacute;sta nos cuenta, particularmente de las mujeres del pasado. La apreciaci&oacute;n por lo que el textil como obra de arte puede decir ha aumentado. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En tiempos de moda r&aacute;pida a bajo coste, &iquest;qu&eacute; supone reivindicar el valor de estos trabajos de costura y bordado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas cosas ocurriendo al mismo tiempo, encajando perfectamente unas con otras. Como el propio movimiento a favor de la vida lenta, que valora tomarse tiempo para hacer las cosas y permitirse a uno mismo un espacio contemplativo al hacerlas. Coser es una de estas actividades. Este movimiento convive con los que rechazan la moda r&aacute;pida de usar y tirar. Existen plataformas de gente que se re&uacute;ne a coser y a remendar prendas en el exterior de estas tiendas, intentando convencer a los viandantes para que consideren reparar en lugar de comprar, valorar las prendas que ya tienen y pensar en c&oacute;mo alargar su vida &uacute;til. Existen iniciativas para transformar las prendas donadas a las ONG en nuevas prendas, m&aacute;s interesantes, y por supuesto existen las tiendas de moda <em>vintage,</em> o la tendencia de los remiendos visibles, con la que no intentas que la reparaci&oacute;n pase desapercibida, sino que se vean las puntadas. Todo esto es fascinante y cada vez atrae m&aacute;s a la gente, porque remendar cada vez encaja m&aacute;s en la vida que llevan. En remendar hay tambi&eacute;n algo de met&aacute;fora; al reparar algo tambi&eacute;n arreglas algo dentro de ti.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hace 900 años, las bordadoras que hicieron el tapiz de Bayeux tras la batalla de Hastings en 1066 contaron la historia, hicieron un documental bélico. Esas bordadoras eran mujeres que también habían padecido los abusos de la guerra, y los cosieron</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En el contexto de rapidez actual, &iquest;es dif&iacute;cil encontrar el espacio mental y temporal para estas actividades?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil, pero se est&aacute; convirtiendo en algo esencial. Para algunas personas es un ant&iacute;doto necesario frente a una vida acelerada. Tambi&eacute;n pienso que es una reacci&oacute;n contra una tecnolog&iacute;a que nos lleva a pasar mucho tiempo mirando una pantalla en lugar de experimentar con la tactilidad. Como seres humanos tenemos una necesidad innata de llevar a cabo actividades t&aacute;ctiles. El tacto de las prendas, la sensaci&oacute;n de trabajar con algo sensorial, son buenos ant&iacute;dotos frente al tiempo que tenemos que pasar mirando una pantalla y tecleando. Nuestras necesidades sensoriales son tan vitales como las mentales, y el trabajo de costura, u otros trabajos manuales, son la respuesta. De otra manera nos reducimos a algoritmos. Con la IA, adem&aacute;s, la necesidad de conservar el sentido de nuestra individualidad o identidad en un lugar seguro aumenta. Las manualidades, y coser en particular, ser&aacute;n cada vez m&aacute;s importantes y valoradas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/clare-hunter-escritora-bordado-medio-expresion-transmision-cultural-veces-protesta_1_12406377.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Sep 2025 21:03:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Clare Hunter, escritora: "El bordado es un medio de expresión, de transmisión cultural y a veces también de protesta"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[mujeres,Feminismo,Moda,Arte,Sufragistas,Activismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los hongos, del bosque a una metáfora del paisaje digital]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/hongos-bosque-metafora-paisaje-digital_1_12050434.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/496a2424-8299-4097-9a97-464a28c3d35c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los hongos, del bosque a una metáfora del paisaje digital"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El discurso investigador y crítico respecto a Internet se impregna de metáforas de lo observado en la naturaleza para formular preguntas como la de si es posible otra forma de relacionarnos y de habitar el planeta </p><p class="subtitle">El anterior Rincón de pensar - Antony Beevor: “Putin transforma los principios de la URSS en un sistema que llamaríamos gánster-capitalista”</p></div><p class="article-text">
        Los hongos se multiplican en un segmento preciso de Internet, aquel pliegue de la ciberesfera en el que los usuarios buscan dejarse sorprender por la naturaleza. Su influencia no es tan reducida como en principio pudiera parecer, sale a relucir en la cultura popular, la superficie de las cosas m&aacute;s visibles, tanto en productos&nbsp;<em>mainstream</em>&nbsp;de &eacute;xito masivo como en una peque&ntilde;a revoluci&oacute;n en el sector editorial. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su tradicional asociaci&oacute;n con las brujas y la magia, o con el universo de la psicodelia, las setas, los hongos en general, la micorriza que se expande bajo el suelo y que contribuye a levantar la vida en los bosques, hace a&ntilde;os que atrae un creciente inter&eacute;s por parte de un cierto sector de la cultura. El motivo no es otro que sus caracter&iacute;sticas ecol&oacute;gicas entendidas en el sentido m&aacute;s literal del t&eacute;rmino, el de las relaciones que se establecen entre los seres vivos de un mismo ecosistema. Unas cualidades de interconexi&oacute;n con el entorno, colectividad y simbiosis que inspiran una met&aacute;fora de nuevas conexiones humanas, regeneraci&oacute;n y crecimiento. En la era de la crisis del clima, esta idea optimista encuentra un sugerente paralelismo con las redes que se forjan en Internet.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a su presencia en la cultura pop, tal vez el hito m&aacute;s relevante fue la publicaci&oacute;n en 2020 de&nbsp;<em>The Last Of Us 2</em>, la secuela del videojuego producido por el estudio Naughty Dog. La historia necesita poca presentaci&oacute;n gracias a su versi&oacute;n televisiva en HBO, protagonizada por Pedro Pascal y Bella Ramsey. Lanzada en 2023, la serie act&uacute;a como una vuelta de tuerca al g&eacute;nero del apocalipsis&nbsp;<em>zombie</em>&nbsp;que conect&oacute; especialmente con una audiencia todav&iacute;a traumatizada por la pandemia mundial de COVID-19. En ella, unos hongos provocan una infecci&oacute;n letal, propulsada por su consciencia colectiva. Pese a todo, se puede arg&uuml;ir que&nbsp;<em>The Last Of Us</em>&nbsp;no es una obra sobre supervivencia, sino sobre la humanidad que prevalece en el acto de sobrevivir. Las decisiones que se toman y las que se descartan, el pensamiento colectivo frente al atomizado, la calidad de los v&iacute;nculos y la forma de atenderlos son asuntos menos evidentes tal vez, pero m&aacute;s acuciantes en la narraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de qu&eacute; tipo de sociedad queremos construir, por encima de si la misma deber&iacute;a contentarse con prolongar su existencia. Todos estos son temas que, por azar o no, tienen mucho que ver con las razones por las que los hongos y la red f&uacute;ngica est&aacute;n hoy en el centro de las miradas de numerosos actores de la cultura.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una met&aacute;fora de las posibilidades de Internet</h2><p class="article-text">
        Las setas y los hongos en general se han transformado en una met&aacute;fora por s&iacute; misma en el contexto cibern&eacute;tico. En redes sociales masivas como Instagram es f&aacute;cil encontrar cuentas con decenas de miles de seguidores como&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/mushroomhuntinglover/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mushroom Hunting Lover</a>, en la que la belleza particular de los hongos atrae las miradas curiosas. Tambi&eacute;n proyectos que aspiran a generar una cierta comunidad como&nbsp;<a href="https://broccolimag.com/products/mushroom-people?variant=43012660461825" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mushroom People</a>&nbsp;o&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/mycostories/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Future is Fungi</a>, con sus propias publicaciones, que recogen expresiones art&iacute;sticas motivadas por los hongos. Pero en una red social tan cr&iacute;tica con las grandes tecnol&oacute;gicas e impregnada de valores sociales como Mastodon tambi&eacute;n es un contenido habitual marcado con su propia etiqueta, #<em>mushtodon</em>, en la que se pueden encontrar las fotos publicadas por usuarios fascinados ante la rareza de los hongos que encuentran en su camino. En esta red social descentralizada y sin &aacute;nimo de lucro, existen varias iniciativas similares que conectan lo digital con la naturaleza.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C2U3JUlv-8u/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os que el discurso investigador y cr&iacute;tico alrededor de Internet se deja impregnar con met&aacute;foras de lo observado en la naturaleza. No solo por la calidad de los v&iacute;nculos e interacciones que desarrollamos en redes sociales, sino tambi&eacute;n por la estructura empresarial del propio paisaje de plataformas. Sobre esto escriben Maria Farrel y Robin Berjon en un art&iacute;culo publicado en&nbsp;<em>Noema</em>&nbsp;bajo el t&iacute;tulo&nbsp;<a href="https://www.noemamag.com/we-need-to-rewild-the-internet/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>We Need To Rewild The Internet</em></a>&nbsp;(<em>Necesitamos re-asalvajar Internet</em>). Empleando el ejemplo de la explotaci&oacute;n agr&iacute;cola agresiva del suelo frente a lo que ocurre cuando las redes ecol&oacute;gicas se desarrollan libremente en &eacute;l, los autores evocan un Internet de otro tiempo, tal vez de factura m&aacute;s artesanal, que hoy tiene la capacidad de provocar una fuerte nostalgia digital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La de la naturaleza salvaje tambi&eacute;n es una met&aacute;fora que emplea el investigador&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/ben-tarnoff-posible-revertir-privatizacion-extrema-internet_128_9624427.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ben Tarnoff</a>&nbsp;en su libro&nbsp;<a href="https://www.penguinlibros.com/es/ciencia-y-tecnologia/360207-libro-internet-para-la-gente-9788410214255?srsltid=AfmBOoot6SZEU-rlCSivHrNF8bTlEZ86L2jU5zQqs1ibb4gGkVUuelV8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Internet para la gente</em></a>&nbsp;(Debate, 2025), cuando dibuja la imagen de un centro comercial &mdash;una forma simb&oacute;lica de representar las aplicaciones y estructuras de las&nbsp;<em>big tech</em>&mdash; abandonado, cubierto por plantas invasoras y nidos de aves. Su propuesta es&nbsp;<em>reforestar&nbsp;</em>el paisaje digital m&aacute;s all&aacute; del ordenamiento comercial de las grandes plataformas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las setas aprovechan la descomposición y creo que no se le escapa a nadie que vivimos en un momento muy descompuesto, una época de muy poca estabilidad. Fijarse en las setas, estudiarlas y tal vez querer imitarlas, implica querer buscar una manera de enraizarse allí donde parece imposible</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Puede que la primera vez que se pudo leer en castellano un s&iacute;mil entre el papel del micelio en los bosques y las conexiones humanas trenzadas en Internet fuera en la <em>newsletter</em> de la escritora especializada en cultura digital Clara Timonel. Ya en 2019, en una carta titulada&nbsp;<a href="https://www.estaribel.es/sobre-las-hifas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sobre las hifas</em></a>, Timonel hablaba de la importancia de ese Internet que transcurre invisible a los algoritmos de recomendados de las redes sociales, como la red f&uacute;ngica bajo el suelo, pero extend&iacute;a la met&aacute;fora a otras facetas de la vida humana, que se perciben vulnerables en un contexto de profunda crisis como el actual. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy, al preguntarle a la investigadora sobre este paralelismo, Timonel cuenta a&nbsp;<em>elDiario.es&nbsp;</em>que en el micelio &ldquo;buscamos un modelo de conectividad que sea horizontal, mutuo y sencillo. Porque el micelio, para todo lo complejo que es, en realidad no es otra cosa que una hifa detr&aacute;s de otra, y eso es muy inspirador a la hora de imaginar y volver a imaginar estructuras y procesos sociales que sean justos, accionables y posibles.&rdquo; En este sentido, a la autora le sirve para encontrar &aacute;nimos en el contexto actual: &ldquo;Buscamos esperanza en la desolaci&oacute;n. Las setas aprovechan la descomposici&oacute;n y creo que no se le escapa a nadie que vivimos en un momento muy descompuesto, una &eacute;poca de muy poca estabilidad. Fijarse en las setas, estudiarlas y tal vez querer imitarlas, implica querer buscar una manera de estabilizarse, de enraizarse, all&iacute; donde parece imposible. Sobrevivir y hacer algo de provecho mientras sobrevives. Los hongos son fundamentales en la cadena tr&oacute;fica, tan importantes que creo que tan solo hemos rascado la importancia real que tienen en los ecosistemas. Algo puede ser tremendamente importante siendo muy discreto y muy sutil.&rdquo;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DD7eh2JtwDv/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Estas ideas de Timonel se pueden enlazar con la tesis de fondo del ensayo de Lowenhaupt-Tsing sobre el matsutake, con lo que la antrop&oacute;loga llama &ldquo;la vida sin la promesa de la estabilidad&rdquo;. Al hablar de este hongo, menciona su capacidad de crecer en lugares arrasados por la actividad industrial del capitalismo, incluso por bosques que han sido v&iacute;ctimas de un incendio. Una aspiraci&oacute;n que la autora traslada a un mundo tal vez paralizado por el contexto de precariedad que ha de combatir a diario. Tsing habla del presente como de la estaci&oacute;n de las setas, el oto&ntilde;o, repleta de posibilidades, sin la cual no hay verano ni futuro.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Aspectos de los hongos que inspiran la met&aacute;fora</h2><p class="article-text">
        Tal vez por eso un elemento tan peque&ntilde;o inspira no solo la posibilidad de un Internet algo m&aacute;s libre de la influencia de los algoritmos comerciales, sino la fe en la capacidad humana de resistir, colectivamente y a pesar de todo.&nbsp;En&nbsp;<a href="https://psyche.co/ideas/the-fungal-mind-on-the-evidence-for-mushroom-intelligence" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo</a>&nbsp;publicado en&nbsp;<em>Psyche&nbsp;</em>sobre la evidencia de la inteligencia de los hongos, el bi&oacute;logo y autor Nicholas P. Money cita la capacidad de estos de descomponer materia org&aacute;nica y transmitir informaci&oacute;n sobre el entorno como principal evidencia de una forma de consciencia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando una parte del micelio encuentra restos de madera, los nutrientes extra&iacute;dos se distribuyen por toda la colonia, que orienta su crecimiento hacia localizaciones f&eacute;rtiles del suelo forestal&rdquo;, escribe el autor del ensayo&nbsp;<em>Nature Fast and Nature Slow</em>. &ldquo;El micelio opera como algo m&aacute;s que una simple suma de hifas individuales; es como un organismo multicelular integrado&rdquo;. Y se refiere a un art&iacute;culo publicado en la revista acad&eacute;mica especializada&nbsp;<em>Fungal Ecology</em>, elaborado a partir de&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1754504816000192" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un experimento</a>&nbsp;realizado en Alemania, para afirmar que los resultados transmiten la capacidad de &ldquo;reconocimiento espacial, memoria e inteligencia&rdquo; de los hongos como un &ldquo;organismo consciente&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un árbol nunca va por libre, va con la arboleda. Una arboleda nunca va por libre, va con el bosque</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En su aclamado ensayo<a href="https://capitanswing.com/libros/una-trenza-de-hierba-sagrada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;</a><a href="https://capitanswing.com/libros/una-trenza-de-hierba-sagrada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Una trenza de hierba sagrada</em></a>, la investigadora bot&aacute;nica Robin Wall Kimmerer dedica su cap&iacute;tulo sobre los nogales pecanos a hablar de la posibilidad de una inteligencia colectiva del bosque que har&iacute;a que los &aacute;rboles coordinen la cantidad de frutos que dan temporada tras temporada. Una cierta sincron&iacute;a del bosque sobre la que la ciencia contin&uacute;a aprendiendo y teorizando. &ldquo;Un &aacute;rbol nunca va por libre, va con la arboleda. Una arboleda nunca va por libre, va con el bosque&rdquo;, escribe la autora, trazando un paralelismo con la idea de lo necesarias que son las comunidades para las personas. Esas redes asociativas o vecinales que experimentan un declive ante la transformaci&oacute;n de los barrios de las ciudades.
    </p><p class="article-text">
        En su art&iacute;culo, Nicholas P. Money, apunta las sospechas de esta sincron&iacute;a hacia el suelo, al micelio. &ldquo;La complejidad del comportamiento de los hongos aumenta cuando interact&uacute;an con &aacute;rboles y arbustos vivos respecto a madera muerta. Algunas de estas relaciones son destructivas, mientras que otras son mutuamente beneficiosas&rdquo;, escribe. &ldquo;Los hongos de la micorriza son cooperativos, penetran las ra&iacute;ces del &aacute;rbol y establecen un v&iacute;nculo estrecho de conexiones a trav&eacute;s de las cuales transmiten agua y minerales disueltos a los &aacute;rboles. El micelio de los hongos de la micorriza opera como una herramienta accesoria al sistema del &aacute;rbol, y consigue expandirse hacia territorios m&aacute;s amplios gracias a los filamentos de la micorriza, m&aacute;s que con las propias ra&iacute;ces de la planta&rdquo;. Esta es la explicaci&oacute;n por la que bi&oacute;logos como Money afirman que las micorrizas &ldquo;sostienen la productividad de un ecosistema completo&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CnHmPySPalJ/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil imaginar de d&oacute;nde proceden las optimistas similitudes entre la red f&uacute;ngica con lo que, potencialmente, podr&iacute;a llegar a ser Internet. Un ejemplo son los modelos de participaci&oacute;n y gobernanza de las redes sociales que ofrece el Fediverso, una red de redes interconectadas alternativas a las&nbsp;<em>mainstream</em>&nbsp;y sin &aacute;nimo de lucro, o los modelos cooperativos de propiedad y gesti&oacute;n de las redes de banda ancha. 
    </p><p class="article-text">
        La idea se expande pese al escepticismo del propio Money: &ldquo;Los entusiastas de los hongos reimaginan los bosques como superorganismos conectados a trav&eacute;s de una&nbsp;<em>wood-wide web&nbsp;</em>[juego de palabras con&nbsp;<em>world wide web</em>]. Es una idea curiosa, pero las alusiones a Internet son problem&aacute;ticas&rdquo;. El investigador se muestra preocupado porque el empe&ntilde;o de hacer encajar a los hongos en el s&iacute;mil digital les atribuya caracter&iacute;sticas sobrenaturales que tradicionalmente s&oacute;lo han hecho entorpecer su toma en consideraci&oacute;n como objeto de estudio cient&iacute;fico.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una peque&ntilde;a revoluci&oacute;n editorial</h2><p class="article-text">
        En&nbsp;<a href="https://cajanegraeditora.com.ar/libros/seamos-como-los-hongos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Seamos como los hongos</em></a>&nbsp;(Caja Negra, 2024) Yasmine Ostendorf-Rodr&iacute;guez mira hacia la sabidur&iacute;a sobre micolog&iacute;a heredada de las comunidades ind&iacute;genas de Centro Am&eacute;rica y Am&eacute;rica del Sur: &ldquo;El entramado mic&eacute;lico forma un sistema ecol&oacute;gico fascinante y encierra una profunda utilidad como met&aacute;fora de posibles formas de pensar y organizarse&rdquo;. No es el primer libro de ensayo en aproximarse cient&iacute;ficamente a los hongos como tema de estudio. En 2020, el mic&oacute;logo brit&aacute;nico Merlin Sheldrake experiment&oacute; con su libro&nbsp;<em>La red oculta de la vida&nbsp;</em>(GeoPlaneta Ciencia) un inesperado &eacute;xito que llev&oacute; a su libro, &mdash;sobre la interconexi&oacute;n ecol&oacute;gica que hacen posibles los hongos en los ecosistemas naturales&mdash;, a ser traducido a varias lenguas. Aunque fue Anna Lowenhaupt-Tsing y su libro&nbsp;<em>La seta del fin del mundo: sobre la posibilidad de la vida en las ruinas capitalistas</em>&nbsp;(Capit&aacute;n Swing), quien desde 2015 inspira muchas de las exploraciones posteriores que trasladan las lecciones ecol&oacute;gicas del micelio a un punto de vista social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su libro, la autora aborda todos los aspectos centrales y sat&eacute;lites al mercado del&nbsp;<em>matsutake</em>, el hongo comestible m&aacute;s caro del mundo. Lowenhaupt-Tsing es capaz de fabular, partiendo de la capacidad de los hongos de transformar la materia y de crear redes de conexi&oacute;n que distribuyen esa consciencia del entorno, un relato para un futuro de incertidumbre social, econ&oacute;mica y tambi&eacute;n clim&aacute;tica. La tesis es esperanzadora ante las evidencias del fracaso de un modelo econ&oacute;mico y social que ha precarizado a la mayor&iacute;a de su poblaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/hongos-bosque-metafora-paisaje-digital_1_12050434.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Apr 2025 20:27:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los hongos, del bosque a una metáfora del paisaje digital]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Internet,Naturaleza,Cultura,Libros,Economía colaborativa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Enganchados a Vinted: ¿repara la compra de segunda mano el problema del consumo acelerado?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/vinted-compra-segunda-mano-consumo-acelerado-sostenibilidad_1_11509808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53f8e13b-c491-406f-95a1-9c440644f27f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Enganchados a Vinted: ¿repara la compra de segunda mano el problema del consumo acelerado?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mercado de moda de segunda mano crece gracias, en gran medida, a la popularidad de las plataformas digitales de compraventa. Nuevas dudas y problemas surgen ligados a su uso, así como a la masiva presencia de moda rápida entre su oferta que cuestiona su supuesto propósito de sostenibilidad</p><p class="subtitle">Moda de usar y (sobre todo) tirar: 800.000 toneladas de ropa acaban cada año quemadas o en el vertedero</p></div><p class="article-text">
        Una notificaci&oacute;n ilumina la pantalla de un&nbsp;<em>smartphone</em>. Tal vez proviene de una aplicaci&oacute;n de compras <em>online,</em> o se trata de una&nbsp;<em>newsletter</em>&nbsp;de alguna marca de moda que informa de que las novedades de la semana ya est&aacute;n disponibles para la venta. Esas prendas de tendencia, estrat&eacute;gicamente fotografiadas para parecer todav&iacute;a m&aacute;s deseables en el cuartel general de una gran firma de lo que se conoce como moda r&aacute;pida, puede que lleguen, tambi&eacute;n con mucha rapidez, a otra plataforma digital de compraventa de prendas. Pero, esta vez, a <a href="https://www.eldiario.es/economia/h-m-zara-zalando-lanzan-ropa-segunda-mano_1_9649250.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de segunda mano</a>.
    </p><p class="article-text">
        La moda de segunda mano es una opci&oacute;n que ha mejorado su posici&oacute;n en los &uacute;ltimos a&ntilde;os dentro del armario de los espa&ntilde;oles &mdash;durante mucho tiempo m&aacute;s reacios que otros europeos a comprar prendas ya usadas&mdash;, especialmente entre los m&aacute;s j&oacute;venes. Entre los puntos de compraventa m&aacute;s habituales, destaca el crecimiento de las plataformas digitales, algunas de ellas con su propia&nbsp;<em>app</em>, que ponen en contacto directamente a vendedores con compradores. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque algunas plataformas de compraventa de objetos usados muy conocidas, como Wallapop, acogen tambi&eacute;n una categor&iacute;a de moda &mdash;y en los &uacute;ltimos a&ntilde;os han dedicado esfuerzos comunicativos en darla a conocer&mdash;, el ejemplo m&aacute;s paradigm&aacute;tico es el de Vinted. La empresa, con sede en Lituania, registraba en 2022 seis millones de usuarios registrados en Espa&ntilde;a. Sus cifras globales de 2023 subrayaban un recorrido de &eacute;xito reciente, con un <a href="https://www.theguardian.com/business/2024/apr/29/secondhand-fashion-seller-vinted-profit-sales-rise-depop-realreal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumento de sus ingresos del 61%</a>. Un crecimiento que constata la penetraci&oacute;n de un h&aacute;bito de consumo, el de las prendas de segunda mano, que no gozaba de solidez en Espa&ntilde;a, y que sin duda puede sostener una cierta lectura positiva en t&eacute;rminos de sostenibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Esa es la intenci&oacute;n, una relacionada con la transici&oacute;n a un <a href="https://www.eldiario.es/temas/consumo-responsable/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consumo responsable,</a> que desde la propia empresa comunican en su p&aacute;gina web, donde presumen de una oferta en la que priman los objetos de alta calidad y duraderos. &ldquo;El 65% prefiere comprar menos art&iacute;culos a mayor precio que duren m&aacute;s&rdquo;, puede leerse en su apartado de sostenibilidad. La realidad de navegar por la plataforma para los usuarios, sin embargo, puede distar de estas intenciones.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Consiguen decelerar el ritmo de consumo de prendas de ropa? ¿Combaten las compras por impulso? ¿Son realmente una alternativa a la moda rápida si gran parte de lo que en ellas se comercializa son prendas de estas mismas marcas?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A los usuarios de estas plataformas no les sorprende encontrar, en el acto de&nbsp;<em>scroll</em>, prendas de firmas de <a href="https://www.eldiario.es/era/shein-tiktok-consumo-ultrarrapido-moda-haul_1_10294638.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">moda r&aacute;pida</a>, y cada vez es m&aacute;s habitual dar con art&iacute;culos de la temporada anterior o incluso de la temporada corriente, muchos de ellos a&uacute;n con la etiqueta puesta, sin haber sido estrenados. Al buscar prendas de <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/zara-retira-campana-acusaciones-faltar-respeto-palestinos_132_10760420.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zara</a> a la venta en Vinted con la etiqueta puesta, los resultados arrojan una cifra de m&aacute;s de 63 millones de art&iacute;culos, m&aacute;s de 22 para <a href="https://www.eldiario.es/economia/francia-quiere-acabar-ropa-barata-shein-compras-contribuyes-contaminar-forma-masiva_1_10990110.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Shein</a>.
    </p><p class="article-text">
        Un escenario que permite esgrimir algunas dudas razonables sobre el prop&oacute;sito de sostenibilidad que motiva a algunos usuarios a utilizarlas, o sobre los valores de consumo responsable y circularidad que revest&iacute;an de sentido social o incluso ecol&oacute;gico este tipo de transacciones. &iquest;Consiguen decelerar el ritmo de consumo de prendas de ropa? &iquest;Combaten las compras por impulso? &iquest;Son realmente una alternativa a la moda r&aacute;pida si gran parte de lo que en ellas se comercializa son prendas de estas mismas marcas?
    </p><p class="article-text">
        Aunque la segunda mano se sacude los prejuicios que sobre ella ten&iacute;an los consumidores espa&ntilde;oles, los datos no son todav&iacute;a del todo halag&uuml;e&ntilde;os. Seg&uacute;n informaciones vertidas en los informes de<a href="https://www.asirtex.org/informacion-informes-asirtex/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;Asirtex</a>, en Espa&ntilde;a se desechan 900.000 <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/moda-tirar-800-000-toneladas-ropa-acaba-ano-quemada-vertedero_1_11443790.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">toneladas de residuos textiles</a> al a&ntilde;o, de los cuales solo el 12% acaba en los contenedores especialmente colocados para este prop&oacute;sito. Natalia Castellanos es coordinadora de proyectos en AERESS (Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Recuperadores de Econom&iacute;a Social y Solidaria): &ldquo;De ese 12% solo el 40% de las prendas son susceptibles de ser reutilizadas, el 60% no lo es, ya sea por su baja calidad o porque est&aacute; demasiado deteriorada&rdquo;. Castellanos es responsable en la secretar&iacute;a t&eacute;cnica de proyectos de AERESS de textil y del proyecto&nbsp;<a href="https://larecuperadora.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Recuperadora</a>, una red de tiendas a las que llegan prendas, pero tambi&eacute;n muebles o libros de segunda mano, aunque su modelo no es el convencional.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El problema con las apps de compraventa de moda de segunda mano."
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            <span class="title">
                El problema con las apps de compraventa de moda de segunda mano.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Las tiendas de La Recuperadora son algo m&aacute;s que tiendas de segunda mano o que un punto de dep&oacute;sito de desechos textiles. Su actividad ofrece puestos de trabajo inclusivo y de inserci&oacute;n sociolaboral a personas en riesgo de exclusi&oacute;n. El proyecto surgi&oacute; no solo como una forma de promocionar la moda de segunda mano, una actividad que realizan muchas de las entidades que forman parte de la red, sino tambi&eacute;n bajo la intenci&oacute;n de otorgarles &ldquo;una identidad com&uacute;n, de una marca que pudiera posicionar de manera competitiva en el mercado de segunda mano para las distintas sedes de AERESS, que son independientes en sus territorios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el gran valor distintivo que ofrece su presencia a pie de calle tiene que ver con dotar a las prendas de un contexto del que normalmente son desprovistas. &ldquo;Hacemos una labor de pedagog&iacute;a del impacto que tiene el consumo textil, pero tambi&eacute;n ofrecemos a los clientes esa contrapartida positiva que pueden tener sus compras&rdquo;, explica Castellanos. Uno de esos efectos positivos tiene que ver directamente con el destino de los beneficios recogidos de la actividad de las tiendas. &ldquo;La mitad de los puestos de trabajo que generan las entidades que trabajan en la gesti&oacute;n de residuos son puestos de inserci&oacute;n sociolaboral&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hacemos una labor de pedagogía del impacto que tiene el consumo textil, pero también ofrecemos a los clientes esa contrapartida positiva que pueden tener sus compras</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Natalia Castellanos</span>
                                        <span>—</span> coordinadora de proyectos en AERESS
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>El impacto de la moda r&aacute;pida sobre el comercio de segunda mano</strong></h3><p class="article-text">
        Los gigantes del&nbsp;<em>retail</em>&nbsp;replantean su estrategia. En la conversaci&oacute;n de los medios especializados ya comienza a posarse la pregunta, improbable de formular hace solo unos a&ntilde;os, de si la industria de la moda r&aacute;pida est&aacute; en<a href="https://www.vogue.com/article/could-this-really-be-the-end-for-fast-fashion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;el principio del fin de su modelo de negocio</a>. Los pasos que dan algunas de las firmas que dominaban el mercado, incorporando la circularidad y <a href="https://www.eldiario.es/economia/inditex-lanza-espana-12-diciembre-plataforma-venta-ropa-segunda-mano-zara-pre-owned_1_10744596.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrategias para albergar la opci&oacute;n de segunda mano</a>, indican tiempos de cambio para el sector.
    </p><p class="article-text">
        Gran parte de la culpa de este viraje la tiene el llamado Green Deal, resultado de un Plan de Acci&oacute;n para una Econom&iacute;a Circular que<a href="https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/en/IP_22_2013" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;la Comisi&oacute;n Europea puso sobre la mesa ya en 2022</a>. Una propuesta legislativa que afecta al conjunto de las manufacturas producidas por los pa&iacute;ses de la UE, pero que desde su anuncio se ha seguido especialmente su efecto sobre la industria textil, donde se prev&eacute; un impacto de gran envergadura, ya que coloca el foco en la importancia del ecodise&ntilde;o, la informaci&oacute;n detallada con indicaciones de uso, cuidado y conservaci&oacute;n para el consumidor y la responsabilidad del productor sobre el desecho final del producto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con la obligaci&oacute;n de dar una circularidad a sus productos al final de la vida &uacute;til, cambian los paradigmas desde el propio dise&ntilde;o de la prenda, y tambi&eacute;n los planes para su desecho. Esto ha puesto en marcha, asimismo, leyes estatales como la Ley 7/2022, de 8 de abril, <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2022-5809" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de residuos y suelos contaminados</a> para una econom&iacute;a circular, que en 2025 obligar&aacute; a los ayuntamientos a recoger residuos textiles, de la misma manera que hoy recoge otro tipo de residuos.
    </p><p class="article-text">
        Al preguntar a Natalia Castellanos, coordinadora de proyectos de AERESS y La Recuperadora, si existe un v&iacute;nculo entre la moda r&aacute;pida y la capacidad de ser reutilizada de una prenda donada, responde desde la prolongada experiencia de la red gestionando este tipo de art&iacute;culos. &ldquo;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os nos enfrentamos a que la calidad de la ropa ha bajado estrepitosamente y el porcentaje de reutilizaci&oacute;n, tambi&eacute;n. Nos encontramos tanto prendas en buen estado y de marcas de calidad, prendas de lo que podemos denominar&nbsp;<em>fast fashion</em>&nbsp;que todav&iacute;a tienen la etiqueta &mdash;es decir, no han sido usadas&mdash; y luego est&aacute;n las prendas que no cumplen los m&iacute;nimos de calidad para venderlas&rdquo;.
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            <span class="title">
                Ropa de segunda mano.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que ser cuidadosos, las prendas que en La Recuperadora ponemos a la venta son prendas que est&aacute;n bien y que dignifican la segunda mano, que ha crecido exponencialmente en los cinco &uacute;ltimos a&ntilde;os&rdquo;, a&ntilde;ade Castellanos, que cita dos problemas que debe combatir el sector de la moda de segunda mano. &ldquo;Por un lado, hay que luchar contra esa visi&oacute;n que tiene reparos para utilizar ropa segunda mano, y que existe a&uacute;n en nuestro pa&iacute;s. Por otro, a veces es dif&iacute;cil encontrar la calidad. Hay que apostar por la durabilidad y ah&iacute; est&aacute; todo el trabajo que se hace en las plantas de clasificaci&oacute;n para encontrar las prendas de buena calidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Castellanos encuentra motivos para el optimismo no solo en el pron&oacute;stico al que fuerza las nueva Ley y la posici&oacute;n de Europa de apuesta por el ecodise&ntilde;o, sino por el estado de concienciaci&oacute;n general de la poblaci&oacute;n, cada vez m&aacute;s sensibilizada con el tema. &ldquo;A&uacute;n hay mucho trabajo por hacer desde las pol&iacute;ticas y los espacios educativos, sustituir las ideas de cantidad por las de calidad, por ejemplo. La evoluci&oacute;n es lenta, pero las personas concienciadas creo que nunca dejan de serlo&rdquo;, esgrime.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La presencia masiva de prendas de firmas de moda rápida entre la oferta de plataformas digitales permite una reflexión que delata la existencia de un determinado perfil de usuario que podría usarlas para vender prendas de moda rápida de escaso uso y reinvertir lo recaudado en más</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Apps de moda de segunda mano: lagunas sobre su sostenibilidad</strong></h3><p class="article-text">
        La estilista Bianca Fuentes es fundadora de la plataforma de concienciaci&oacute;n&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/_estilismoconsciente?igsh=aWdkM3cxenRjeGl4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estilismo Consciente</a>, y se muestra cr&iacute;tica con la noci&oacute;n misma de sostenibilidad que manejan (y de manera tan asidua) los gigantes de la industria de la moda. &ldquo;La&nbsp;<em>sostenibilidad</em>&nbsp;vive dentro de un sistema actual que es insostenible, no al rev&eacute;s&rdquo;, dictamina. Para ella, muchos de los consejos de compra que se ofrecen como soluci&oacute;n son, &ldquo;en el mejor de los casos, un parche&rdquo;. Aprender sobre estilismo y calidades es, en su opini&oacute;n, un paso fundamental en el tan repetido dogma de&nbsp;<em>comprar menos, comprar mejor</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La presencia masiva de prendas de firmas de moda r&aacute;pida entre la oferta de plataformas digitales permite una reflexi&oacute;n que delata la existencia de un determinado perfil de usuario que podr&iacute;a utilizar estas coordenadas digitales para vender prendas de moda r&aacute;pida a las que ha dado escaso uso y as&iacute;, nuevamente, reinvertir lo recaudado en m&aacute;s prendas de moda r&aacute;pida.
    </p><p class="article-text">
        Para Bianca Fuentes, la existencia de estos perfiles es algo m&aacute;s que una suposici&oacute;n te&oacute;rica. &ldquo;Puedes llegar a diferenciarlos, ya que normalmente venden exclusivamente marcas de&nbsp;<em>fast fashion&nbsp;</em>a un precio medio un poco inferior al de compra, pero no con grandes diferencias&rdquo;, explica. &ldquo;Por lo tanto, no lo hacen para deshacerse de la prenda y minimizar su armario, y tampoco conocen marcas donde invertir mejor ese mismo presupuesto en la misma plataforma. Es com&uacute;n ver que tienen a la venta prendas de la temporada actual o muchas con etiqueta de rebajas&rdquo;. En este sentido, la estilista opina que las plataformas de segunda mano &ldquo;tienen una labor de divulgaci&oacute;n importante que atender&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las plataformas de segunda mano tienen una labor de divulgación importante que atender</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Bianca Fuentes</span>
                                        <span>—</span> estilista en Estilismo Consciente
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ante la proliferaci&oacute;n de este modelo de usuario, &iquest;se puede hablar de la eliminaci&oacute;n de la compra por impulso? &iquest;O de estas plataformas como una forma de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-preve-2050-tendremos-consumir-ropa-tecnologia-cambiar-dieta-evitar-colapso_1_7953674.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">combatir el consumo acelerado de prendas de ropa</a>? Para Fuentes, s&iacute; pueden ejercer una labor de concienciaci&oacute;n en los usuarios que, &ldquo;al sentirse abrumados por la cantidad de ropa de segunda mano, se conciencia r&aacute;pidamente&rdquo;. Se&ntilde;ala la estilista que estas plataformas han facilitado la introducci&oacute;n de la segunda mano en la forma de vestir de la poblaci&oacute;n, y ha combatido los prejuicios asociados a ella, &ldquo;han rebajado la aporofobia que arrastra la segunda mano&rdquo;. Pero Fuentes se&ntilde;ala tambi&eacute;n un riesgo, el de que el car&aacute;cter de reutilizaci&oacute;n del art&iacute;culo act&uacute;e como un b&aacute;lsamo para la conciencia de quienes siguen consumiendo moda de manera acelerada e impulsiva. Quienes pueden llegar a pensar que &ldquo;al ser segunda mano es inocuo para el medio ambiente y no llegan a reflexionar sobre su consumo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para la estilista, el dise&ntilde;o de estas plataformas podr&iacute;a estar creando sus propios h&aacute;bitos de consumo compulsivo y usabilidad adictiva. En un art&iacute;culo publicado en la edici&oacute;n brit&aacute;nica de <a href="https://www.cosmopolitan.com/uk/fashion/style/a42918644/secondhand-shopping-apps-addiction/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cosmopolitan</a>, una usuaria reconoc&iacute;a haber estado enganchada a estas aplicaciones: &ldquo;pod&iacute;a pasarme horas buscando (prendas) y acabar gast&aacute;ndome 100 libras en cosas que en realidad no quiero, nueve de cada diez no voy a llegar a ponerme nunca&rdquo;. Los bajos precios y la enorme cantidad de opciones hacen posible un&nbsp;<em>scroll</em>&nbsp;de horas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un riesgo de las apps de compraventa de segunda mano es que el carácter de reutilización del artículo actúe como un bálsamo para la conciencia de quienes siguen consumiendo moda de manera acelerada e impulsiva</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En mitad de un enorme proceso de cambio en el que se inscribe actualmente la industria de la moda, en el que incluso los grandes&nbsp;<em>retailers</em>&nbsp;se interesan por integrar la segunda mano, cabe preguntarse si es esta la circularidad a la que aspira el sector. Para Fuentes es un modelo insuficiente. &ldquo;La circularidad debe ser muy amplia y accesible, debe incluir intercambios de prendas, talleres de <em>upcycling,</em> etc. Desde luego, no podemos hablar de moda sostenible sin incluir la segunda mano; es esencial, pero no puede ser toda la estrategia de una industria, ni tampoco una moda pasajera&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/vinted-compra-segunda-mano-consumo-acelerado-sostenibilidad_1_11509808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jul 2024 20:38:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Enganchados a Vinted: ¿repara la compra de segunda mano el problema del consumo acelerado?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Consumo,Tendencias,Compraventa,Compras,Moda,Apps,Sostenibilidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El antídoto de Jenny Odell contra la 'hiperoptimización' de la vida: "Que algo sea más productivo no lo hace más valioso"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/antidoto-jenny-odell-hiperoptimizacion-vida-sea-productivo-no-valioso_1_11453667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5b8d642-86e8-4712-b809-014cb8d69417_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El antídoto de Jenny Odell contra la &#039;hiperoptimización&#039; de la vida: &quot;Que algo sea más productivo no lo hace más valioso&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La celebrada autora de 'Cómo no hacer nada' publica '¡Reconquista tu tiempo!', un libro que indaga sobre la noción de tiempo y sus lecturas culturales</p><p class="subtitle">Cuidarse para seguir funcionando: a cuánto ocio y disfrute renunciamos para mantenernos al 100% en el trabajo</p></div><p class="article-text">
        Cuando <em>C&oacute;mo no hacer nada</em>, el ensayo superventas de Jenny Odell, lleg&oacute; a las librer&iacute;as, no tard&oacute; en convertirse en una lectura relevante para muchas personas. Desde una escritura sosegada y partiendo de la experiencia de unos paseos por un jard&iacute;n abierto al p&uacute;blico, la artista y docente logr&oacute; contar algo que conectaba mucho con lo que en 2019 era ya algo m&aacute;s que una intuici&oacute;n colectiva: la idea de que el dise&ntilde;o de las din&aacute;micas de <em>engagement </em>de las redes sociales se estaban llevando algo importante de nuestra capacidad de conexi&oacute;n cotidiana, tanto con el paisaje como con las personas con las que lo compartimos. El momento en el que se public&oacute; tambi&eacute;n result&oacute; adecuado. Cuando Ariel edit&oacute; la versi&oacute;n en castellano del libro, todav&iacute;a sal&iacute;amos de ese tiempo extra&ntilde;o que fue la pandemia de COVID-19, el confinamiento y sus consecuencias. Un largo invierno social que estuvo estrechamente acompa&ntilde;ado por la incertidumbre en el futuro y un cierto extra&ntilde;amiento vital, y en el que las redes sociales se hab&iacute;an convertido en un necesario puente hacia los otros.
    </p><p class="article-text">
        Por entonces, Odell ya trabajaba en la escritura de <em>&iexcl;Reconquista tu tiempo!</em> (Ariel, 2024). Un ambicioso ensayo en el que, una vez m&aacute;s parapetada entre los c&oacute;digos comerciales de la literatura de autoayuda, aborda la tem&aacute;tica del tiempo desde numerosos puntos de vista, atravesados por la problem&aacute;tica actual. Una ruta desde la bah&iacute;a de San Francisco le sirve a Odell esta vez como recurso narrativo para hilvanar un exigente trabajo ensay&iacute;stico sobre el concepto de tiempo y sus usos culturales. Desde el dilema del tiempo aplicado al sendero vital del ser humano, hasta la cuesti&oacute;n del impacto del mismo en la naturaleza y el cambio clim&aacute;tico. Uno de los aspectos m&aacute;s interesantes del libro puede ser el repaso a la historia de la gesti&oacute;n del tiempo en busca de la maximizaci&oacute;n del beneficio en contextos corporativos, y en detrimento a menudo del respeto a la humanidad del trabajador. Pero es a&uacute;n m&aacute;s interesante sumergirse en su an&aacute;lisis de c&oacute;mo esas herramientas de gesti&oacute;n y optimizaci&oacute;n de tiempo se introducen, impulsadas por los discursos presentes en las redes sociales, en la vida cotidiana, familiar y afectiva de muchas personas, aspirando a una maximizaci&oacute;n en t&eacute;rminos de productividad del tiempo libre.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El tiempo libre en la era de la optimizaci&oacute;n personal</strong></h3><p class="article-text">
        En el interminable <em>scroll </em>posible en Instagram, cuyo algoritmo hace tiempo que fue alterado para mostrar contenidos de v&iacute;deo sugeridos en base a los te&oacute;ricos intereses del usuario, es frecuente que al mismo le asalten contenidos centrados en la optimizaci&oacute;n de tiempo aplicada a distintas facetas de la rutina. Gu&iacute;as pr&aacute;cticas sobre c&oacute;mo organizar un <em>ritual</em> de trabajo en remoto desde casa, c&oacute;mo cocinar para toda la semana cuando no tienes tiempo de parar durante el d&iacute;a o c&oacute;mo limpiar de manera m&aacute;s eficiente. Tambi&eacute;n consejos para la vida familiar, como por ejemplo el de la regla de los nueve minutos para las personas con hijos, que consiste en pasar nueve minutos (seguidos o fraccionados a lo largo del d&iacute;a) de intimidad paternofilial en aras de una relaci&oacute;n m&aacute;s s&oacute;lida.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, las din&aacute;micas de optimizaci&oacute;n de tiempo propias de contextos corporativos llevan ya un tiempo adentr&aacute;ndose en la vida personal, extra laboral, de las personas, de la mano de las redes sociales. Las agendas digitales personalizables que ofrecen herramientas como Notion se salpican tambi&eacute;n de espacios dedicados a pasar un tiempo de calidad con la familia, los amigos o el autocuidado. Al preguntarle a Jenny Odell por esta caracter&iacute;stica, una reflexi&oacute;n recogida en su libro, ella antepone la importancia de no juzgar las motivaciones de las personas al seguir este tipo de pr&aacute;cticas, pero no abdica en la tarea de realizar un an&aacute;lisis a lo que a la generalizaci&oacute;n de este tipo de din&aacute;micas organizativas se refiere. &ldquo;Estas herramientas tienen una l&oacute;gica inherente que puede ejercer su propio poder sobre ti&rdquo;, explica Odell en una entrevista con <em>elDiario.es</em>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puedes empezar utilizando algo como una herramienta porque tienes un objetivo realmente importante, como pasar m&aacute;s tiempo con tus hijos, pero despu&eacute;s la herramienta empieza a hacerse un poco con el control. Un ejemplo cl&aacute;sico es el uso de una escaleta de tiempo. Al usarla, la propia herramienta te sugiere un uso de tu tiempo m&aacute;s &oacute;ptimo. A veces es dif&iacute;cil saber d&oacute;nde quedas t&uacute; en mitad de todo esto. Conozco gente que glorifica la escaleta y vive su vida a trav&eacute;s de sus indicaciones. Recuerdo que una persona me mostr&oacute; su escaleta de los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, y al final de cada d&iacute;a ten&iacute;a una puntuaci&oacute;n. Eso me parece horripilante. Pero es similar a c&oacute;mo plataformas como Instagram, por su propia estructura y naturaleza, sugieren formas de pensamiento independientemente de c&oacute;mo las uses&rdquo;.
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            <span class="title">
                La escritora Jenny Odell                            </span>
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        La l&oacute;gica detr&aacute;s de las aplicaciones que acumulan datos personales, de concentraci&oacute;n, de tiempo de trabajo, tareas finalizadas, de libros le&iacute;dos o incluso de rendimiento f&iacute;sico a la hora de hacer ejercicio, no es otra que la de prometer a sus usuarios una mejora en t&eacute;rminos de optimizaci&oacute;n para superar sus objetivos cuantitativos. &ldquo;Esto tambi&eacute;n implica una noci&oacute;n de lo que significa <em>mejorar</em>&rdquo;, reflexiona la autora. &ldquo;Que algo sea m&aacute;s productivo no lo hace m&aacute;s valioso. Son dos cosas diferentes que se miden de distinta manera. Si usas las mismas m&eacute;tricas para las dos, la productividad se convertir&aacute; en la manera en la que concibes el valor.&rdquo;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Las aficiones en la era de las redes sociales</strong></h3><p class="article-text">
        Las pasiones y aficiones siempre han actuado como un elemento identitario que articula c&iacute;rculos de socializaci&oacute;n para un individuo, alternativos a los que puede encontrar en su familia, su entorno de trabajo o incluso su vecindario m&aacute;s inmediato. Pero, &iquest;qu&eacute; ocurre en la era en la que las aficiones se comparten como contenido en plataformas de redes sociales?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las plataformas ofrecen entonces un punto para volcar, documentar y medir tu rendimiento en una afici&oacute;n determinada seg&uacute;n el <em>engagement</em> que ofrece el dise&ntilde;o de las mismas. Por ejemplo, alguien aficionado a la pasteler&iacute;a que decide crear un perfil para sus pasteles podr&iacute;a encontrarse valorando su progreso en t&eacute;rminos de popularidad, en cantidad de <em>me gusta</em> o respuestas a sus publicaciones, ya que el algoritmo de Instagram premia este tipo de interacci&oacute;n. Alguien que disfrute jugando a videojuegos podr&iacute;a verse trazando una estrategia de comunicaci&oacute;n en redes para lograr que m&aacute;s gente se sumase a sus directos en <em>streaming</em>. O alguien para quien la lectura es un valor importante, podr&iacute;a sentir pudor al no haber tenido tiempo para leer y actualizar as&iacute; sus &uacute;ltimas lecturas en las plataformas dedicadas a tal prop&oacute;sito. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque prevalece la promesa de contactar con una comunidad, la l&oacute;gica de concurso de popularidad inscrita en el propio dise&ntilde;o de las plataformas podr&iacute;a estar agriando el sabor de quienes comparten en ellas sus pasiones, ante la sombra de un fracaso de <em>engagement</em>. Jenny Odell prefiere hablar desde su experiencia personal en este asunto, y admite que ella opta por mantener sus aficiones separadas de su presencia digital. &ldquo;Documentar constantemente todo y comprobar las m&eacute;tricas cambia la experiencia temporal y me har&iacute;a sentir estas experiencias como menos libres o, por lo menos, diferentes&rdquo;, admite, al tiempo que abre un diagn&oacute;stico sobre por qu&eacute; esta necesidad de volcar nuestras aficiones en el plano digital puede amaragar un poco la forma de experimentarlas. &ldquo;Parte de esto descansa en la propia estructura de las redes. Es dif&iacute;cil imaginar unas redes sociales diferentes de las que tenemos ahora, que hacen que la experiencia en ellas se perciba como muy severa o punitiva, siempre oscilando entre el &eacute;xito y el fracaso. Esto est&aacute; integrado en la propia construcci&oacute;n de estas plataformas, en su propia naturaleza.&rdquo; Traducir, desde el dise&ntilde;o de las din&aacute;micas de <em>engagement</em>, los v&iacute;nculos humanos que cultivamos en las redes en una carrera de popularidad es parte indisoluble del malestar que a veces producen las redes.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Estilos de vida con etiqueta </strong><em><strong>slow</strong></em><strong>: vida en la naturaleza y objetos restaurados</strong></h3><p class="article-text">
        Personas que recogen tomates de su propio huerto, que tienen gallinas, amasan pan con las manos, personas que restauran muebles vintage, virtuosos del bricolaje, y un largo etc&eacute;tera de contenido centrado en hacer cosas de cero y recuperar (tambi&eacute;n romantizar) el contacto con la naturaleza se apodera del <em>timeline </em>de Instagram de muchos usuarios. El <em>locus amoenus</em> como paisaje, la reivindicaci&oacute;n de otros ritmos como mensaje. La divertida narradora de Sheena Patel en su novela <em>Soy fan</em> (Alpha Decay, 2023) ya ironizaba con este perfil de creador de contenido, al estilo de una Martha Stewart digital, que cada vez se hace m&aacute;s popular en las redes. En tiempos de emergencia clim&aacute;tica, las <em>celebrities </em>y los <em>influencers </em>m&aacute;s esponsorizados cada vez ponen m&aacute;s empe&ntilde;o en mostrarnos su conexi&oacute;n privada a la naturaleza. Para Odell existe una conexi&oacute;n entre ambas: &ldquo;Hay una lectura de la popularidad de este contenido y estas aficiones como evidencia de aquello de lo que se le priva a las personas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La artista y docente investiga en la actualidad la noci&oacute;n de reparaci&oacute;n, &ndash;en todas sus vertientes, desde los objetos hasta los paisajes&ndash;, en el contexto social actual, y hace hincapi&eacute; en la de publicaciones que acumula esta afici&oacute;n en redes: &ldquo;Creo que dice algo sobre un sentimiento de alienaci&oacute;n, y la reparaci&oacute;n supone un ant&iacute;doto contra la alienaci&oacute;n del consumidor.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La dificultad de acceder a una vivienda y su consecuencia &mdash;vivir de alquiler en casas en las que no puedes modificar nada ni crear relaciones de mucha implicaci&oacute;n con los objetos&mdash; podr&iacute;a estar detr&aacute;s del &eacute;xito de estos contenidos. &ldquo;Es una reacci&oacute;n, ante la imposibilidad de forjar estas relaciones con los objetos, consumes contenido sobre esta relaci&oacute;n con los espacios&rdquo;, expone Odell. &ldquo;Es como si fuera posible realizar un diagn&oacute;stico social en funci&oacute;n del contenido de <em>hobbies </em>que se hace viral en la plataforma. Hoy en d&iacute;a reparar cosas es un lujo por la exigencia de tiempo, el precio, el acceso a las herramientas o al conocimiento necesarios, y corre el riesgo de que se quede solo en una tendencia de Instagram.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        Para la autora, al consumir un contenido de un creador que recoge los huevos directamente del gallinero de su parcela, o que hace la pasta fresca en casa, bate su propia mostaza o fabrica sus propios muebles, los usuarios reparamos un puente roto que existe entre los objetos que utilizamos a diario y su origen. Si nos gustar&iacute;a, durante un segundo de <em>scroll</em>, vivir esa vida y tener ese tipo de contacto material con el entorno y con los objetos, puede ser porque esa relaci&oacute;n est&aacute; fuera de nuestro alcance.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Capitalismo de las experiencias y m&eacute;tricas para la improductividad</strong></h3><p class="article-text">
        La publicidad de herramientas para la gesti&oacute;n del tiempo vive un momento dulce al principio de cada nuevo a&ntilde;o. Los prop&oacute;sitos de A&ntilde;o Nuevo son un gran motor para instalar aplicaciones de conteo y marcarse objetivos que se benefician de una optimizaci&oacute;n de los tiempos. Ya sea leer m&aacute;s libros, hacer ejercicio, comer mejor o dedicarse a alg&uacute;n proyecto personal.&nbsp; Adem&aacute;s, los prescriptores de la gesti&oacute;n de tiempo (que Odell llama en su libro <em>productivity bros</em>) aprovechan la ocasi&oacute;n para promocionar sus perfiles dentro de un entorno como el de Instagram. Pero en el &uacute;ltimo cambio de a&ntilde;o, estos mensajes tuvieron la particularidad de convivir con el discurso opuesto: publicaciones que animaban a los seguidores a vivir la vida a un ritmo m&aacute;s lento, a desconectar de las exigencias de productividad, a estar m&aacute;s presentes en s&iacute; mismos. 
    </p><p class="article-text">
        El contenido que favorece y alienta la desconexi&oacute;n e incluso la <em>p&eacute;rdida</em> de tiempo en labores improductivas es, casi de manera parad&oacute;jica, m&aacute;s popular en perfiles muy productivos dentro de las plataformas. La divulgadora <em>tech</em> estadounidense Taylor Lorenz acu&ntilde;aba directamente el t&eacute;rmino <a href="https://www.instagram.com/reel/C4JhedwyRTB/?igsh=YjkxYXU3enNpbzhw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>resentment reels</em></a> (<em>reels </em>resentidos) para las publicaciones en las que los usuarios se quejaban de la presi&oacute;n por &ldquo;participar en la econom&iacute;a online de creaci&oacute;n de contenido, para despu&eacute;s sentirse frustrados por su inevitable fracaso (de <em>engagement</em>)&rdquo;. De alguna manera se impone la pregunta, &iquest;se puede medir y promover la improductividad como un concepto comercial m&aacute;s al igual que ha ocurrido con la productividad?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En <em>&iexcl;Reconquista tu tiempo!</em>, Odell habla del auge de la etiqueta <em>slow</em> como reclamo comercial para transacciones en las que en el centro se sit&uacute;a una experiencia m&aacute;s relajada y alternativa, al menos en est&eacute;tica, a la que hasta ahora hemos conocido. Un ejemplo de esto es el reciente auge de los retiros como concepto de negocio, la comercializaci&oacute;n de una experiencia de desconexi&oacute;n centrada a menudo en optimizar m&eacute;tricas y valores alejados del concepto tradicional de productividad, como el descanso, el ejercicio, la lectura, el contacto con la naturaleza o las actividades relacionadas con el <em>mindfulness</em>. &ldquo;Todas las ideas se pueden comercializar, de la misma manera que lo pueden hacer sus opuestos&rdquo;, opina la pensadora. &ldquo;Al igual que hay personas que pagan por la velocidad, por ejemplo, para no tener que hacer cola, podr&iacute;an hacer lo contrario en otro aspecto de sus vidas. Es una distinci&oacute;n importante, porque existe esta noci&oacute;n de que todo se est&aacute; volviendo m&aacute;s r&aacute;pido. Una persona poderosa controla su distribuci&oacute;n de velocidad y lentitud m&aacute;s que otras.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Sobre la problem&aacute;tica asociada a optimizar el descanso, la inutilidad e incluso la desconexi&oacute;n, Odell realiza una reflexi&oacute;n m&aacute;s profunda. &ldquo;Lo que me preocupa de que estas ideas se vendan, y lo que me hace volver a esa noci&oacute;n de reparaci&oacute;n, no es solo la desigualdad que implican, ya que se venden como un lujo y como algo exclusivo, sino que distraen del hecho de que todo estos son cosas que puedes hacer por ti misma&rdquo;, apunta. &ldquo;Si quieres invitar a tus amigos a una cena en casa, hay empresas que te la hacen. Para m&iacute;, el significado de invitar a gente a cenar es hacer la comida, la generosidad de ese tiempo. Como alguien a quien siempre le ha preocupado el concepto de alienaci&oacute;n (del medio ambiente y de los procesos de vida), me preocupa la transformaci&oacute;n de la vida en lo que llamo un men&uacute; desplegable de opciones, en el que las transacciones sustituyen el poder de hacer o decidir cosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este nuevo oc&eacute;ano de posibilidades de negocio tiene mucho que ver con una fase del capitalismo en la que el consumo de experiencias desplaza incluso al de objetos. &ldquo;El capitalismo de las experiencias hace sentir que el tiempo es dinero incluso cuando no est&aacute;s trabajando (y no est&aacute;s vendiendo tu tiempo por dinero)&rdquo;, razona Odell.&nbsp; &ldquo;Cuando sales del trabajo te encuentras con las sobras de tu tiempo material, y sientes que tienes que extraer un valor de manera similar. Es la idea de la gente que no puede disfrutar de un momento porque siempre est&aacute; pensando en su coste, pensando en t&eacute;rminos de inversi&oacute;n a futuro. Con el capitalismo de experiencias es llevarlo un paso m&aacute;s all&aacute;. Es decir &lsquo;quiero la mayor cantidad de productos de experiencia que sea capaz de comprar, para que al final de mi vida haya consumido todos los productos de experiencia que quer&iacute;a&rsquo;. Cuando eres un consumidor, te dan unas opciones y simplemente escoges la que quieres.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        Odell no niega que a trav&eacute;s de estas transacciones muchas personas hayan disfrutado de experiencias valiosas en su vida, pero defiende la necesidad de algo m&aacute;s. &ldquo;Tienes expectativas, siempre aspiras a a&ntilde;adir algo a tu vida, como ser sorprendido, o sentir que algo te cambia. En realidad, me imagino que los momentos m&aacute;s valiosos de la vida de alguien no son aquellos que transcurren en la total comodidad. Puede que sean aquellos en los que has pasado miedo, o te hayas quedado sin palabras, o en los que no te sientes totalmente en control.&rdquo;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/antidoto-jenny-odell-hiperoptimizacion-vida-sea-productivo-no-valioso_1_11453667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Jun 2024 20:06:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El antídoto de Jenny Odell contra la 'hiperoptimización' de la vida: "Que algo sea más productivo no lo hace más valioso"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aburguesamiento, academia y oficina: por qué se vuelve más conservadora nuestra ropa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/se-ha-vuelto-la-moda-conservadora_1_11296286.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/599992c8-7039-40d7-ab12-dff67c1db08e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aburguesamiento, academia y oficina: por qué se vuelve más conservadora nuestra ropa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras varios años de una moda influenciada por lo urbano y deportivo, la brújula estética señala a la elegancia más clásica y normativa: "No es ninguna novedad que, ante tiempos inciertos, recurrir a vestimentas clásicas consideradas aptas socialmente es un seguro"</p><p class="subtitle">Dentro del macroevento de un gurú del "desarrollo personal y las finanzas": "Se aprovecha de nuestras carencias"</p></div><p class="article-text">
        El pasado 17 de marzo, la pareja de actores formada por&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/reel/C4oAoOXJzo3/?utm_source=ig_embed&amp;ig_rid=ca9d52c6-3a48-48cf-8694-7d3c8e2a9c0d" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zendaya y Tom Holland</a>&nbsp;asisti&oacute; a la final masculina del torneo de tenis Masters de Indian Wells, en California. Mientras Carlos Alcaraz se bat&iacute;a contra el tenista ruso Daniil Medv&eacute;dev, los fot&oacute;grafos no perd&iacute;an la pista de los dos int&eacute;rpretes entre el p&uacute;blico. Estas instant&aacute;neas ten&iacute;an por delante un inevitable recorrido por redes sociales y medios de moda, un universo en el que ambos despliegan una indiscutible influencia. El estilismo coordinado que hab&iacute;an elegido llamaba la atenci&oacute;n por remitir a una elegancia de otra &eacute;poca. &Eacute;l, con su camisa de punto abierta sobre una camiseta interior cl&aacute;sica y gafas de pasta de cristales anaranjados, encarnaba ese <em>look </em>que la prensa especializada ha bautizado como&nbsp;<em>grandpa core (</em>tendencia abuelo). Ella, con su corte bob peinado con la raya al lado y un&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/p/C5L1qeog91X/?hl=es&amp;img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>total look</em></a><a href="https://www.instagram.com/p/C5L1qeog91X/?hl=es&amp;img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;de Louis Vuitton</a>&nbsp;blanco inspirado por los uniformes del tenis, luc&iacute;a una minifalda tableada y sudadera abierta de silueta cl&aacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Unos d&iacute;as antes,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@highxtar/video/7342835346855562528?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosal&iacute;a hab&iacute;a visitado el cuartel general de Zara en Arteixo</a>&nbsp;en lo que muchos interpretaron como la cocci&oacute;n de una futura colaboraci&oacute;n, y si la ropa que llevaba la int&eacute;rprete serv&iacute;a como pista, esta era una muy elocuente. En los v&iacute;deos viralizados se ve a la cantante catalana caminando por los pasillos de la empresa con un estilismo que bien podr&iacute;a recordar al cl&aacute;sico&nbsp;<em>New Look&nbsp;</em>con el que Christian Dior quiso sacudirse los fantasmas de la II Guerra Mundial en los a&ntilde;os 50: una falda a media pierna entallada en la cintura y con un vuelo generoso en metros de tela, camisa negra cl&aacute;sica y entallada a juego, y unos&nbsp;<em>kitten heels</em>&nbsp;con punta y&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/p/C4lkAmtBX8b/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">destalonados&nbsp;</a>calzando sus pies. Precisamente son los&nbsp;<a href="https://www.pinterest.es/search/pins/?rs=ac&amp;len=2&amp;q=kitten%20heels&amp;eq=kitten%20he&amp;etslf=5798" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>kitten heels</em></a>&nbsp;destalonados el calzado que se presenta como tendencia incluso para las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes, que siempre han sido un tanto reacias a unos zapatos que se asociaban a mujeres mayores.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7342835346855562528"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Cu&aacute;les son las tendencias que emergen del pasado?</strong></h3><p class="article-text">
        Un pu&ntilde;ado de anglicismos sirven para indicar c&oacute;mo la br&uacute;jula de las tendencias se escora, en la primavera de 2024 y para el pr&oacute;ximo oto&ntilde;o, hacia espacios formales como la oficina o la academia, la elegancia m&aacute;s cl&aacute;sica y normativa, e incluso la tercera edad para inspirarse:<em>&nbsp;grandpa core, quiet luxury </em>(lujo silencioso), <em>est&eacute;tica&nbsp;office siren </em>(para hablar del uniforme de oficina) <em>,&nbsp;understated elegance </em>(elegancia discreta),<em> mob wife aesthetic&nbsp;</em>(est&eacute;tica de las 'esposas de la mafia') <em>o&nbsp;librarian core </em>(como visten los bibliotecarios y bibliotecarias). Una cascada de terminolog&iacute;a cultivada al calor de la inventiva de las redes que en realidad se traduce en objetos de sobra conocidos como las gafas de pasta, el regreso de los pantalones capri, ic&oacute;nica prenda de los a&ntilde;os 50, o los ya mencionados&nbsp;<em>kitten heels</em>&nbsp;destalonados.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un puñado de anglicismos sirven para indicar cómo la brújula de las tendencias se escora hacia espacios formales como la oficina o la academia, la elegancia más clásica y normativa, e incluso la tercera edad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Prendas que inesperadamente se abren camino hacia la moda urbana en un gesto bastante ins&oacute;lito en la historia de la moda. Si bien las tendencias de otras d&eacute;cadas siempre han regresado una y otra vez a la actualidad, estos regresos sol&iacute;an contextualizarse bajo un nuevo tono que filtraba su posible clasicismo en los estilismos j&oacute;venes y urbanos. Esta es la primera vez, desde que en los a&ntilde;os 60 la juventud se escindiese como un p&uacute;blico de moda independiente y la rebeld&iacute;a se codificase bajo el significante de ciertas prendas desenfadadas, que el latido general de la industria camina hacia una elegancia del pasado, alej&aacute;ndose de los c&oacute;digos de la calle, la juventud y la contracultura, incluso para hablar a sus consumidores m&aacute;s j&oacute;venes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tom Holland y Zendaya en el Masters de Indian Wells.                            </span>
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        Esta vez, en vez de filtrar prendas del pasado con un tamiz contempor&aacute;neo m&aacute;s inclinado hacia la moda joven y deportiva, el fen&oacute;meno sucede al rev&eacute;s. La industria de la moda retoma esa est&eacute;tica m&aacute;s deportiva o desenfadada del pasado y la plasma en estilismos de hoy. Es el llamado estilo&nbsp;<em>preppy,</em>&nbsp;tan vinculado a la escena deportiva de las universidades privadas de &eacute;lite de Estados Unidos, es decir, la llamada Ivy League, que en los a&ntilde;os 50 concentraba a los hijos de las familias m&aacute;s privilegiadas del pa&iacute;s y que gener&oacute; su propia iconograf&iacute;a de moda. Trasladado a un tablero de inspiraci&oacute;n encontrar&iacute;amos referencias del tenis o la h&iacute;pica, pero tambi&eacute;n de la forma de vestir de las grandes estrellas del Hollywood de los a&ntilde;os 50 en sus instant&aacute;neas m&aacute;s relajadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de a&ntilde;os de influencia del&nbsp;<em>streetwear</em>&nbsp;(moda urbana) y de reinado generalizado de la est&eacute;tica&nbsp;<em>athleisure</em>&nbsp;(con aire deportivo) pero en la realidad de la moda cotidiana a pie de calle, no es de extra&ntilde;ar que la industria intente orientar a los consumidores en otra direcci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text"><strong>En la pasarela y en la calle: &iquest;qu&eacute; implica este fen&oacute;meno?</strong></h3><p class="article-text">
        Hace pocas temporadas, incluso la firma de moda de lujo menos accesible y con m&aacute;s historia ten&iacute;a un plan para entrelazar su imagen de marca con los c&oacute;digos del&nbsp;<em>streetwear</em>. No hab&iacute;a colecci&oacute;n sin un modelo de sudadera, sin embajadores entre los g&eacute;neros musicales preferidos por los j&oacute;venes, sin un modelo de zapatillas deportivo propio que aspirase a la viralidad. Actores como Vetements, la firma fundada por los hermanos Gvasalia (ahora capitaneada en solitario por Guram Gvasalia precisamente desde que Demna se dedica en exclusiva a dise&ntilde;ar para Balenciaga), aceleraron la importancia de la irreverencia en la moda de lujo. Desde las camisetas de DHL a las bolsas de Ikea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un pasado nada remoto que ahora parece impensable para la actualidad de las pasarelas que, tal y como asegura la prescriptora y divulgadora de moda <a href="https://www.instagram.com/carlomaranon?igsh=OWZmMnZ2NHRiNzVm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlota Mara&ntilde;&oacute;n</a> a elDiario.es, siempre acaba teniendo un reflejo en las tendencias a pie de calle, aunque sea a trav&eacute;s de las opciones disponibles en el mercado de&nbsp;<em>fast fashion</em>. Para Mara&ntilde;&oacute;n, este probable&nbsp;<em>aburguesamiento</em>&nbsp;de las &uacute;ltimas tendencias no ocurri&oacute; ayer. &ldquo;Este movimiento se lleva tiempo percibiendo, pero en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha tomado un protagonismo muy potente&rdquo;, explica la divulgadora y creadora de contenido. &ldquo;A pesar de la inmediatez, y de lo ef&iacute;mero y cambiante de las tendencias, estamos todos de acuerdo en sentirnos libres a la hora de vestir, y estamos en un punto en el que se han roto los est&aacute;ndares de qu&eacute; se puede combinar y qu&eacute; no. Tenemos libertad para integrar y mezclar estilos&rdquo;.
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                    alt="Pasarela. Gucci Ancora, Semana de la Moda de Milán (Primavera/Verano 2024)."
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                Pasarela. Gucci Ancora, Semana de la Moda de Milán (Primavera/Verano 2024).                            </span>
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        La&nbsp;<em>influen</em>cer cita ejemplos concretos, como los mocasines deportivos fruto de la colaboraci&oacute;n entre la firma New Balance y la dise&ntilde;adora japonesa Junya Watanabe. Para ella, cuyo estilo se encuadra &ndash;no sin una buena dosis de eclecticismo&ndash; en los senderos del&nbsp;<em>streetwear</em>, todo esto no significa que la moda de influencia deportiva y urbana vaya a desaparecer. Se trata de una forma de vestir que &ldquo;si lleva tanto tiempo presente es por la comodidad que conlleva&rdquo;. Piensa que la moda deportiva, fuera de los contextos estrictamente deportivos, ha dado a mucha gente libertad y comodidad en su forma de vestir sin renunciar a la est&eacute;tica.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Pero, &iquest;se ha vuelto la moda conservadora?</strong></h3><p class="article-text">
        Volver a est&aacute;ndares de elegancia anteriores a los de 1968 es tambi&eacute;n volver est&eacute;ticamente a un mundo que no se esforzaba demasiado por disimular que la riqueza estaba concentrada en las manos y el gusto de un minoritario grupo de personas. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, las grandes corporaciones del mundo de la moda abrazaban la diversidad como un valor para conservar, al menos en su estrategia de comunicaci&oacute;n. Pero, paulatinamente, hemos regresado a un concepto normativo de elegancia. Si la serie de HBO&nbsp;<em>Succession&nbsp;</em>puso de moda la tendencia del lujo silencioso, las hermanas Kardashian le daban carta de realidad&nbsp;con una transformaci&oacute;n f&iacute;sica y de estilo que volv&iacute;a a beber de la est&eacute;tica&nbsp;<em>wasp (del ingl&eacute;s White Anglo-Saxon Protestant</em>&nbsp;, que se usa para referirse a personas blancas norteamericanas de las clases dominantes). Mujeres como Carolyn Bessette-Kennedy o Diana de Gales regresaban al&nbsp;<em>mood board</em>&nbsp;de inspiraci&oacute;n. Y regresar est&eacute;ticamente a un lugar conocido no es un fen&oacute;meno casual. <a href="https://www.eldiario.es/era/regreso-indie-sleaze-estetica-crisis-2008_1_10778524.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La moda es un buen term&oacute;metro del &aacute;nimo social, del esp&iacute;ritu del tiempo</a>. Si la moda se vuelve conservadora y mira tan atr&aacute;s en el tiempo es porque el futuro inmediato inspira emociones contrarias.
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                Los hermanos Roy en &#039;Succession&#039; (HBO) como máximo exponente del &#039;lujo silencioso&#039;.                            </span>
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        As&iacute; opina <a href="https://www.dmoda.io/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Jos&eacute; P&eacute;rez M&eacute;ndez</a>, periodista especializada en moda y cofundadora de la plataforma Dmoda.io. &ldquo;No es ninguna novedad, ni ning&uacute;n secreto, que ante tiempos inciertos, recurrir a vestimentas cl&aacute;sicas consideradas aptas socialmente es un seguro: nos coloca dentro del grupo que no queremos abandonar, nos aporta seguridad a un nivel muy primario, visceral&rdquo;, explica la experta. &ldquo;Es un fen&oacute;meno que se explica con la historia en la mano: &rdquo;Estamos recuperando o reinterpretando preceptos est&eacute;ticos que se acercan mucho a los que rodeaban la Segunda Guerra Mundial, que no son otros que los de la autoridad y el poder concebidos a trav&eacute;s de hombros poderosos, siluetas relativamente rectil&iacute;neas, largos&nbsp;<em>midi</em>&nbsp;y hechuras que se acercan al cuerpo&ldquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Volver a estándares de elegancia anteriores a los de 1968 es también volver estéticamente a un mundo que no se esforzaba demasiado por disimular que la riqueza estaba concentrada en las manos y el gusto de un minoritario grupo de personas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La periodista llama la atenci&oacute;n sobre el hecho de que ahora la tendencia no es tanto imitar la forma de vestir de estrellas del pop o de los g&eacute;neros de m&uacute;sica <em>mainstream</em>, como ven&iacute;a siendo habitual, sino sencillamente vestir como lo har&iacute;a una persona rica. Con un uso del lujo que por ser menos estridente se percibe como&nbsp;<em>mejor</em>. &ldquo;Venimos de unos a&ntilde;os en los que las firmas de lujo han hecho apuestas masivas por el&nbsp;<em>streetwear</em>, en una carrera acelerada por ver qui&eacute;n era el que consegu&iacute;a hacer la pen&uacute;ltima zapatilla objeto de deseo, la siguiente camiseta de algod&oacute;n con el logo en el pecho, casi a modo de&nbsp;<em>souvenir</em>. Y mal no les fue, teniendo en cuenta que los porcentajes de beneficios eran m&aacute;s jugosos a&ntilde;o tras a&ntilde;o&rdquo;, reflexiona la periodista. &ldquo;La cuesti&oacute;n es que, de repente, ha dejado de interesarles, como si el mercado ya estuviese agotado; algo que es relativamente natural teniendo en cuenta que el sistema de consumo actual y la digitalizaci&oacute;n tanto de los mercados como de la vida cotidiana hace que los ciclos de tendencias se hayan acelerado&rdquo;.
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                Kendall Jenner en Nueva York (junio, 2023).                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Pron&oacute;stico de futuro y caducidad de esta corriente de estilo&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Si bien es cierto que en otras ocasiones la generaci&oacute;n zeta ha viralizado, a trav&eacute;s de redes sociales, estilos ya pasados de moda como la est&eacute;tica <a href="https://www.pinterest.es/search/pins/?rs=ac&amp;len=2&amp;q=emo%20aesthetic%20outfit&amp;eq=emo%20aes&amp;etslf=6121" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>emo</em></a> o el <a href="https://www.pinterest.es/search/pins/?rs=ac&amp;len=2&amp;q=twee%20look&amp;eq=twee%20lo&amp;etslf=6202" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>look</em></a><a href="https://www.pinterest.es/search/pins/?rs=ac&amp;len=2&amp;q=twee%20look&amp;eq=twee%20lo&amp;etslf=6202" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;</a><a href="https://www.pinterest.es/search/pins/?rs=ac&amp;len=2&amp;q=twee%20look&amp;eq=twee%20lo&amp;etslf=6202" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>twee</em></a>, lo ef&iacute;mero de esos regresos imped&iacute;a que se hablase de una tendencia real, con un seguimiento importante en t&eacute;rminos de mercado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La moda es un buen termómetro del ánimo social, del espíritu del tiempo. Si se vuelve conservadora y mira tan atrás en el tiempo es porque el futuro inmediato inspira emociones contrarias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tal y como establec&iacute;a la&nbsp;<em>youtuber</em>&nbsp;especializada en moda y est&eacute;tica Mina Le en&nbsp;<a href="http://youtube.com/watch?v=OMnfI8xkJ1s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de sus videoensayos</a>, el auge de las microest&eacute;ticas (normalmente identificables por el sufijo&nbsp;<em>core</em>) compromete la existencia de las contraculturas como expresi&oacute;n visual en la moda de una rebeld&iacute;a u oposici&oacute;n al sistema. Pero que esta renovada energ&iacute;a de la moda cl&aacute;sica no tenga un origen ni en la calle ni en las redes, sino entre las propias bambalinas del mercado, le augura algo m&aacute;s de estabilidad en el tiempo. As&iacute; lo cree la P&eacute;rez M&eacute;ndez:&nbsp;&ldquo;Viendo las colecciones de oto&ntilde;o y las apuestas de firmas de moda r&aacute;pida (que, en teor&iacute;a, le tienen bien cogido el pulso a la calle), adem&aacute;s del clima que se respira en redes sociales, no parece que esa tendencia hacia el clasicismo vaya a desaparecer en cuesti&oacute;n de meses, sino que es una apuesta a, al menos, medio plazo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Iga Swiatek y Zendaya en el Masters of Indian Wells.                            </span>
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        El hecho de que las redes sociales hayan alcanzado la madurez de mercado tambi&eacute;n implica que sus consumidores (o usuarios) est&aacute;n entrenados en la tarea de convivir diariamente con im&aacute;genes de la cotidianidad de personas m&aacute;s privilegiadas econ&oacute;micamente, y con la pujante aspiraci&oacute;n de alcanzar los mismos est&aacute;ndares en la performatividad de su propia vida en redes sociales. Expresado de otra manera, estamos m&aacute;s preparados que nunca para una moda anclada en el imaginario de la burgues&iacute;a de la &uacute;ltima mitad del siglo XX. Ahora que no hay armario sin un par de <em>leggings</em> es el mejor momento, desde un punto de vista mercadot&eacute;cnico, de convertirlo en un vestigio est&eacute;tico del pasado.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/se-ha-vuelto-la-moda-conservadora_1_11296286.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Apr 2024 20:23:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aburguesamiento, academia y oficina: por qué se vuelve más conservadora nuestra ropa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Moda,Tendencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Permiten que te sostengas pero te convierten en teletienda": las pequeñas firmas y la transparencia total en redes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/permiten-sostengas-convierten-teletienda-pequenas-firmas-transparencia-total-redes_1_10821827.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1190907-a824-40b2-be74-218c03ef4c0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Permiten que te sostengas pero te convierten en teletienda&quot;: las pequeñas firmas y la transparencia total en redes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Artistas y artesanas celebran y agradecen la visibilidad que les brindan las redes sociales, al tiempo que sufren ya desde hace un tiempo la alta demanda de trabajo que éstas exigen para conectarlas con su audiencia </p><p class="subtitle">"Andaba en círculos por mi casa para llegar a los 10.000 pasos": riesgos, ventajas y negocio de nuestras vidas monitorizadas</p></div><p class="article-text">
        Labores de dise&ntilde;o, de adquisici&oacute;n de materiales, de planificaci&oacute;n, de creaci&oacute;n y ejecuci&oacute;n, gesti&oacute;n de pedidos, env&iacute;os, consultas de clientes y gesti&oacute;n administrativa. Son tareas que completan la semana laboral de <a href="https://www.eldiario.es/era/regreso-ceramica-artesania-via-modelar-nuevas-rutinas-desaceleradas_1_10508765.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">artistas y artesanos, peque&ntilde;os en cuanto a su dimensi&oacute;n comercial o empresarial</a>, a las que, desde hace ya bastantes a&ntilde;os, hay que sumarle la obligatoriedad de dise&ntilde;ar, planificar y ejecutar una estrategia activa en redes sociales con periodicidad diaria. La alternativa, no hacerlo, puede suponer decirle adi&oacute;s a esa porci&oacute;n de visibilidad que las redes les han brindado, y que les ha permitido conectar con gran parte de su clientela habitual. Una costurera, una corsetera y una pintora hablan con&nbsp;elDiario.es<em>&nbsp;</em>sobre el efecto que esta demandante realidad imprime sobre su negocio e incluso su salud mental.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Visibles, aunque agotadas</strong></h3><p class="article-text">
        Era un d&iacute;a de marzo de 2020, en el epicentro de la pandemia Covid-19, cuando Irene S&aacute;nchez Fern&aacute;ndez se sent&oacute; a coser mascarillas, que hac&iacute;an mucha falta. Lo hizo con la m&aacute;quina de coser de su madre y, sin saberlo, despert&oacute; al monstruo. Ah&iacute; naci&oacute; el germen de su trabajo actual, su empresa, su proyecto, su firma:&nbsp;<a href="https://www.madebycafune.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cafun&eacute;</a>, una marca de cors&eacute;s hechos a mano en Lorca (Murcia) que triunfa entre una clientela conectada a redes como Instagram o TikTok.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No s&eacute; qu&eacute; ser&iacute;a de Cafun&eacute; si no fuera por las redes sociales. Ha sido y es la mejor promoci&oacute;n que podr&iacute;a tener, la gran mayor&iacute;a de mis clientas me han conocido gracias a ellas. La visibilidad que te brindan las redes es innegable, en mi opini&oacute;n&rdquo;, comparte S&aacute;nchez, que adem&aacute;s destaca que se trata de una herramienta comunicativa pr&aacute;cticamente gratuita, algo importante para firmas que no cuentan con personal ni presupuesto para comunicaci&oacute;n. &ldquo;[Las redes] me han permitido construir y fortalecer mi marca porque cuentas la historia que hay detr&aacute;s, y esto genera una conexi&oacute;n emocional directa con el seguidor, haciendo as&iacute; que con el tiempo se haya creado una comunidad&nbsp;<em>cafunera&nbsp;</em>chul&iacute;sima&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7308394730616884512"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Para S&aacute;nchez, que es la &uacute;nica persona involucrada en Cafun&eacute; desde el dise&ntilde;o, la compra de materiales, costura, env&iacute;os y gesti&oacute;n de pedidos y de redes sociales, los canales de TikTok e Instagram son fundamentales para establecer un di&aacute;logo fluido con una clientela repartida por todo el pa&iacute;s. A trav&eacute;s de ellos les informa de las nuevas telas que ha adquirido y que pronto se convertir&aacute;n en cors&eacute;s, visibiliza su proceso de trabajo, realiza encuestas para conocer los gustos y opiniones de sus clientas o le sirven para dejar constancia del esfuerzo que supone llevar adelante ese trabajo artesanal en solitario.
    </p><p class="article-text">
        Aunque volcar toda esa informaci&oacute;n tambi&eacute;n es un trabajo en s&iacute; mismo, uno agotador a la hora de compatibilizarlo con el resto de tareas derivadas de su actividad. &ldquo;El trabajo de redes me interrumpe el de costura y al final acabas echando mucho tiempo. Y otra cosa es que est&aacute;s a merced del bien conocido algoritmo. Es caprichoso y aleatorio y jam&aacute;s lo vas a entender por mucho que lo intentes, por eso cuanto antes lo aceptes, mejor&rdquo;, se lamenta S&aacute;nchez. &ldquo;Y por &uacute;ltimo, otra cosa que ocurre cuando tu empresa depende de las redes sociales es no que no tienes diferenciado y acotado tu tiempo de actividad en las redes con tu vida&nbsp;<em>offline</em>. Lo ideal es mantener un equilibrio, pero a veces se hace dif&iacute;cil&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/CtBsMHCqL6P/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/CtBsMHCqL6P/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/CtBsMHCqL6P/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por CARMEN17 (@vestuariocarmen17)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Sof&iacute;a Nieto es cofundadora de&nbsp;<a href="https://carmen17.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carmen17</a>, una firma y taller de costura en la madrile&ntilde;a calle del Carmen que revoluciona la moda local reivindicando el papel de la artesan&iacute;a. Las redes sociales de Carmen17 tambi&eacute;n son la clave indispensable para hacer llegar a su p&uacute;blico sus nuevas propuestas, y para estar presentes en su mente como una opci&oacute;n para adquirir prendas. Pero es la dualidad que presenta Instagram entre plataforma de comunicaci&oacute;n y canal de ventas lo que para Nieto problematiza su utilizaci&oacute;n diaria, sin dejar de ser conscientes de lo importante que es para la subsistencia de su firma. &ldquo;Para m&iacute;, la parte negativa es cuando ese canal de comunicaci&oacute;n se convierte tambi&eacute;n en la tienda y promoci&oacute;n de los productos (Navidad, Black Friday, lanzamientos o rebajas). Esa es la parte m&aacute;s castrante a nivel de inspiraci&oacute;n y de discurso cultural, pero lamentablemente es lo que permite que te sostengas&rdquo;, reconoce Nieto. &ldquo;Por un lado te permite sostener el proyecto y por otro te sit&uacute;a en un lugar de teletienda&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adoptar el discurso de la promoci&oacute;n o verse abocada a tener que comunicarse en estos t&eacute;rminos es lo que hace que para Nieto las redes de la firma est&eacute;n relacionadas con una sensaci&oacute;n de ansiedad, pero adem&aacute;s coincide con S&aacute;nchez en que interrumpe su labor de artesana. &ldquo;La costura es un oficio que requiere una concentraci&oacute;n enfocada en algo muy puntual cada vez, todo tu organismo y mente y coraz&oacute;n est&aacute;n puestos en una cosa muy concreta, y romper esa concentraci&oacute;n para ir a Instagram y poner un enlace a la tienda te rompe la din&aacute;mica natural artesana&rdquo;, cuenta Nieto, que se&ntilde;ala el esfuerzo que hay que hacer para simultanear labores de artesano y de gestor de redes sociales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> [Las redes] me han permitido construir y fortalecer mi marca porque cuentas la historia que hay detrás, y esto genera una conexión emocional directa con el seguidor, haciendo así que con el tiempo se haya creado una comunidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Irene Sánchez</span>
                                        <span>—</span> creadora de Cafuné
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>El valor de los procesos en un mundo de resultados</strong></h3><p class="article-text">
        Pero no todo es negativo. Volviendo a la virtud que aporta el 2.0 de conceder visibilidad a las firmas que de otra manera no llegar&iacute;an a conocimiento de su p&uacute;blico potencial, Nieto subraya la capacidad que le brinda Instagram de transmitir el valor diferenciador que reside en labores de artesan&iacute;a como la de Carmen17. &ldquo;Al compartir el proceso creativo defiendes que el resultado final no es lo &uacute;nico importante, sino las decisiones de c&oacute;mo lo hemos hecho, con qui&eacute;n, por qu&eacute; y de qu&eacute; manera. La manera de proceder nos define m&aacute;s que el resultado&rdquo;, sostiene. Es algo que, dice, no puedes mostrar de otra forma, porque el taller es un espacio cerrado donde debe reinar la concentraci&oacute;n y no puede haber personas entrando e interrumpiendo. Es en estos cauces digitales donde los creadores pueden mostrar &ldquo;toda la implicaci&oacute;n pol&iacute;tica, art&iacute;stica y cultural que hay en el proceso, lo que nos da ese valor que nos conecta con la persona que recibe el resultado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al final, ese canal tambi&eacute;n les sirve a las creadoras como un puente emocional con su clientela y un buz&oacute;n de <em>feedback</em>. &ldquo;Generamos una relaci&oacute;n emocional, hay veces que alguien tiene una vivencia que se relaciona con nosotras de alguna manera y me escribe. Me nutre, me suma. Como creadora, al usar las redes sociales tambi&eacute;n aportas una manera de mirar al mundo, que es importante tambi&eacute;n: c&oacute;mo decidimos mirar y c&oacute;mo influimos en los dem&aacute;s con nuestra mirada&rdquo;, reflexiona Nieto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ese canal de comunicación se convierte también en la tienda y promoción de los productos (...) Es lo más castrante a nivel de inspiración y discurso cultural pero, lamentablemente, permite que te sostengas —aunque te sitúa en un lugar de teletienda—</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sofía Nieto</span>
                                        <span>—</span> cofundadora de Carmen17
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/CwAtwQKK6Gs/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/CwAtwQKK6Gs/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/CwAtwQKK6Gs/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por CARMEN17 (@vestuariocarmen17)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        A Irene S&aacute;nchez, este di&aacute;logo le parece gratificante, le hace sentirse validada. &ldquo;Me gusta preguntarle a mis seguidoras qu&eacute; opinan de esta tela que acabo de comprar, mostrarles el taller, mi gata, los procesos a la hora de realizar un cors&eacute;&hellip;&rdquo;. Cuenta que al principio era m&aacute;s t&iacute;mida, ni siquiera mostraba su cara en las fotos al probarse los cors&eacute;s. &ldquo;Comprend&iacute; que la cosa se ve&iacute;a muy fr&iacute;a, as&iacute; que poco a poco me fui abriendo y fui m&aacute;s activa, a la gente le gusta m&aacute;s as&iacute; y a m&iacute; me ayuda mucho como gu&iacute;a. Es la simbiosis perfecta&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        A&nbsp;<a href="https://www.martaleyva.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marta Leyva</a>, pintora e ilustradora que llena sus lienzos de esp&iacute;ritu mediterr&aacute;neo desde su estudio en Estocolmo, tambi&eacute;n le gusta mostrar su proceso: &ldquo;El trabajo, el mimo y las horas que hay detr&aacute;s de la creaci&oacute;n de obras art&iacute;sticas&rdquo;, explica. &ldquo;Es un proceso de semanas, meses e incluso a&ntilde;os. Desgraciadamente, el consumo r&aacute;pido a precios bajos impera hoy en d&iacute;a&rdquo;. Estamos acostumbrados a este tipo de consumo, as&iacute; que para estas creadoras es necesario visibilizar que estos trabajos no siguen los mismos patrones. &ldquo;Ayuda a que el cliente valore esa pieza y le d&eacute; a tu trabajo en el taller la importancia que merece, pero tengo que dedicar muchas horas a crear y subir contenido, sin ser ese mi trabajo, para ser visible en redes y poder vivir de lo que hago&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Al compartir el proceso creativo defiendes que el resultado final no es lo único importante, sino las decisiones de cómo lo hemos hecho, con quién, por qué y de qué manera. La manera de proceder nos define más que el resultado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sofía Nieto</span>
                                        <span>—</span> cocreadora de Carmen17
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Alimentar al algoritmo: una exigencia de trabajo que no termina</strong></h3><p class="article-text">
        El famoso cambio de algoritmo de Instagram, que en su d&iacute;a hizo que hasta&nbsp;<a href="https://www.rollingstone.com/culture/culture-news/kim-kardashian-kylie-jenner-want-instagram-to-stop-copying-tiktok-1388110/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kim Kardashian se quejase</a>, consisti&oacute; en alterar la organicidad del mismo, sustituyendo el tradicional orden cronol&oacute;gico inverso que hab&iacute;a hecho popular la aplicaci&oacute;n adquirida por Meta por <em>posts</em> sugeridos en base a su popularidad. Como resultado, muchos usuarios dejaron de ver las publicaciones de las cuentas que segu&iacute;an y la plataforma se vio abocada a dar la opci&oacute;n de se&ntilde;alar cuentas favoritas. Las peque&ntilde;as firmas fueron algunas de las grandes perjudicadas por esta decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El estr&eacute;s al que te pueden llevar las redes sociales es rid&iacute;culo, creo que hay que darle la importancia necesaria sin convertirte en un esclavo de las mismas&rdquo;, valora la pintora Marta Leyva. &ldquo;Pienso que muy poca gente hoy en d&iacute;a est&aacute; contenta con sus n&uacute;meros en redes sociales, principalmente Instagram, que es la que yo uso, y es muy com&uacute;n ver c&oacute;mo ocultan los&nbsp;<em>likes&nbsp;</em>de sus <em>posts</em> porque no tienen ninguna l&oacute;gica con el n&uacute;mero de seguidores que tienen&rdquo;. Es lo que llev&oacute; a la artista a crear una<em> newsletter</em> para sus seguidores y clientes: &ldquo;As&iacute; s&eacute; que todos reciben la informaci&oacute;n y no tengo que estar preocup&aacute;ndome de que mis ingresos dependan de un algoritmo caprichoso, sino de la calidad de mi trabajo y esfuerzo&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CzUXNFFMFot/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/CzUXNFFMFot/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/CzUXNFFMFot/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Marta Leyva 🎨 (@_martaleyva_)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ayuda a que el cliente valore esa pieza y le dé a tu trabajo en el taller la importancia que merece, pero tengo que dedicar muchas horas a crear y subir contenido, sin ser ese mi trabajo, para ser visible en redes y poder vivir de lo que hago</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marta Leyva</span>
                                        <span>—</span> pintora e ilustradora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Porque si algo valora actualmente el algoritmo de Instagram es la publicaci&oacute;n de contenido diario, especialmente en formato de v&iacute;deo y orientado m&aacute;s hacia la interacci&oacute;n de 'guardar' por parte del usuario que hacia el otrora ansiado&nbsp;'me gusta'. &ldquo;Esa presi&oacute;n la siento todos los d&iacute;as desde que empec&eacute; con Cafun&eacute;, si no eres activo en las redes todos los d&iacute;as, desapareces, y es un poco frustrante&rdquo;, explica Irene S&aacute;nchez. &ldquo;Esto me obliga a crear contenido cuando realmente no me apetece hacerlo y ah&iacute; es cuando deja de convertirse en un placer. A m&iacute; siempre me ha gustado la fotograf&iacute;a y siempre lo he hecho con gusto, pero cuando una se siente obligada empieza a convertirse en una responsabilidad, y eso es un problema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La palabra &ldquo;presi&oacute;n&rdquo; sale tambi&eacute;n de los labios de Sof&iacute;a Nieto cuando reflexiona sobre el trabajo que realiza para el algoritmo. &ldquo;No es algo que hagas y se quede ah&iacute;, sino que necesita alimento diario. No queda ning&uacute;n sedimento. Es agotador, es una relaci&oacute;n muy demandante. Echas carb&oacute;n y carb&oacute;n y carb&oacute;n&rdquo;, valora. &ldquo;Para una marca peque&ntilde;ita que no puede hacer inversiones de publicidad y no tiene a nadie haciendo ese trabajo me parece una barbaridad.&nbsp;Es da&ntilde;ino y al mismo tiempo muy posibilitante, es complejo.&rdquo;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/permiten-sostengas-convierten-teletienda-pequenas-firmas-transparencia-total-redes_1_10821827.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jan 2024 21:40:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Permiten que te sostengas pero te convierten en teletienda": las pequeñas firmas y la transparencia total en redes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Tendencias,Consumo,Artesanía,Compras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estética de evasión para tiempos de debacle: por qué vuelve ahora el 'indie sleaze' que marcó la crisis de 2008]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/regreso-indie-sleaze-estetica-crisis-2008_1_10778524.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e56a1960-cc53-42cb-992a-b0628d2aa92b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estética de evasión para tiempos de debacle: por qué vuelve ahora el &#039;indie sleaze&#039; que marcó la crisis de 2008"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si alguna vez la estética del momento estuvo influenciada por el sentido de abstracción, el 'indie sleaze' (desaseado) es un gran ejemplo. Música en directo y un incipiente Internet de las redes sociales fueron los ingredientes que avivaron el optimismo que se transmitió a la moda; ¿qué ha significado su regreso en 2023?</p><p class="subtitle">'Antisanchismo' como modelo de negocio: qué hace que una prenda se erija (y capitalice) como símbolo reaccionario</p></div><p class="article-text">
        Flequillos rectos, camisas de cuadros, vestidos&nbsp;<em>bubble skirt</em>&nbsp;que podr&iacute;a haber llevado la mism&iacute;sima Amy Winehouse, rebecas de punto, chapas, muchas chapas, bailarinas en los pies, gafas de sol de pasta de colores vivos&hellip; Son las prendas que llevan los personajes retratados por Rebecca Zephyr Thomas y recogidos en su&nbsp;<em>fanzine</em>&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/p/CxyCBttMm_s/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>We are your friends</em></a>, en el que la fot&oacute;grafa rescata los d&iacute;as dorados del&nbsp;<em>indie sleaze</em>&nbsp;brit&aacute;nico en instantes que sucedieron alrededor de conciertos, y entre quienes aparecen personajes como Gwendoline Christie o Florence Welch.
    </p><p class="article-text">
        No se puede asegurar que un tiempo, solo por pasado, fuese mejor, pero si hablamos del momento dulce del&nbsp;<em>indie</em>, probablemente tuviera esa vocaci&oacute;n. La est&eacute;tica y el imaginario cultural que marcaron la transici&oacute;n entre los 2000 y la siguiente d&eacute;cada ten&iacute;a una intenci&oacute;n ociosa, una pretendida inocencia, tal vez puso las bases del posterior elitismo&nbsp;<em>hipster</em>&nbsp;y, parece ser, regresa a nuestros d&iacute;as como un b&uacute;meran.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/CxyCBttMm_s/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/CxyCBttMm_s/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/CxyCBttMm_s/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por Rebecca Zephyr Thomas (@rebeccazephyrthomas)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; fue el&nbsp;</strong><em><strong>indie sleaze</strong></em><strong>?</strong></h3><p class="article-text">
        Aquella era una est&eacute;tica de altos decibelios, inspirada por una escena musical que se hab&iacute;a vuelto a enamorar de su versi&oacute;n en directo y capitalizada ampliamente por la industria de la moda (la de lujo y tambi&eacute;n la r&aacute;pida). Era la &eacute;poca dorada de los festivales de m&uacute;sica, que comenzaron a&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-necesario-pinchar-burbuja-festivales-musica_132_9098449.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proliferar en pueblos y ciudades</a>, del entusiasmo renovado por volver a las salas de concierto. Era un buen momento tambi&eacute;n para f&oacute;rmulas diversas y puede que contradictorias de escuchar m&uacute;sica grabada. De un lado, el&nbsp;<em>streaming</em>&nbsp;empezaba a dar pasos decididos &mdash;a lo largo de la d&eacute;cada de los 2000 se fundan Last.fm, MySpace y Spotify&mdash;. Por otro, emerge una fiebre fetichista por la adquisici&oacute;n de discos de vinilo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un amor por lo&nbsp;retro&nbsp;que se manifiesta tambi&eacute;n en el fen&oacute;meno de las c&aacute;maras lomogr&aacute;ficas y anal&oacute;gicas, y por supuesto tambi&eacute;n en las tiendas de ropa de segunda mano.&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/iriavalinho_/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Iria Dom&iacute;nguez</a>, experta en comunicaci&oacute;n de moda, recuerda ese incipiente auge del&nbsp;<em>thrifting</em>&nbsp;(la compra de distintos tipos de objetos en establecimientos de segunda mano) con el que se visti&oacute; esa primera escena&nbsp;<em>indie</em>. &ldquo;Me toc&oacute; vivir el&nbsp;<em>indie sleaze</em>&nbsp;en el epicentro de la gentrificaci&oacute;n del barrio de Malasa&ntilde;a (Madrid)&rdquo;, comenta. &ldquo;Entonces todav&iacute;a no hab&iacute;an llegado a &eacute;l las marcas, a&uacute;n no estaba <em>esponsorizado</em>. La moda comenz&oacute; a vampirizar toda la escena musical y todo lo que estaba pasando. Despu&eacute;s, creativos como Hedi Slimane o Jeremy Scott llegaron a las grandes casas de lujo, y ah&iacute; vimos c&oacute;mo la industria musical y la de la moda comenzaron a caminar de la mano. Una relaci&oacute;n que ya ven&iacute;a sucedi&eacute;ndose desde los a&ntilde;os 60, y que en los 90 tambi&eacute;n hab&iacute;a sido evidente con el&nbsp;<em>grunge</em>, pero en la que de pronto cambiaba el rol que cumpl&iacute;a la ropa en todo aquello&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La estética y el imaginario cultural que marcaron la transición entre los 2000 y la siguiente década tenía una intención ociosa, una pretendida inocencia, tal vez puso las bases del posterior elitismo &#039;hipster&#039; y regresa a nuestros días como un búmeran</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Alexa Chung en el O2 Wireless Festival 2007, Hyde Park (Londres).                            </span>
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        Dom&iacute;nguez evoca c&oacute;mo la est&eacute;tica del <em>rock</em> comenz&oacute; a ampararse bajo las creaciones de Hedi Slimane, el influyente dise&ntilde;ador que llev&oacute; la batuta creativa en Dior Homme hasta 2007, y desde donde redefini&oacute; completamente la silueta del traje masculino, para despu&eacute;s entrar, en 2012 y arrollador como una ola, en el mundo de la moda femenina con Saint Laurent,&nbsp;<a href="https://www.businessoffashion.com/articles/news-analysis/the-secret-of-saint-laurents-success-saint-laurent-hedi-slimane/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">duplicando los beneficios de la firma</a>. De otro lado, los ritmos de la electr&oacute;nica se identificaban con la est&eacute;tica (m&aacute;s colorida, deportiva,&nbsp;<em>logoman&iacute;aca</em>, fluorescente e histri&oacute;nica) del Moschino de Jeremy Scott, en un contrato creativo que se extendi&oacute; durante casi una d&eacute;cada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En unos a&ntilde;os en los que la actualidad estaba marcada por la debacle econ&oacute;mica, &ldquo;el ocio consist&iacute;a mucho en ir a conciertos y salir, un poco aislados de lo que iba a pasar&rdquo;, reflexiona Dom&iacute;nguez. &ldquo;El gran cambio fue que las firmas de moda entraron a <em>esponsorizar</em> la noche&rdquo;. Eso produjo un gran cambio en la popularidad y capitalizaci&oacute;n de la est&eacute;tica&nbsp;<em>indie</em>&nbsp;que, en un primer momento, presum&iacute;a de diferenciarse del&nbsp;<em>mainstream</em>. &ldquo;Instagram es una plataforma que logr&oacute; masificarlo todo&rdquo;, expresa Dom&iacute;nguez.
    </p><p class="article-text">
        Antes de que Instagram se convirtiera en la gran red social de la imagen, el&nbsp;<em>indie sleaze</em>&nbsp;encontraba su v&iacute;a de comunicaci&oacute;n 2.0 en lugares como Tumblr o incluso MySpace, una red que se volvi&oacute; fundamental en la escena musical&nbsp;<em>amateur</em>. All&iacute; nacieron y se propagaron inicialmente bandas que despu&eacute;s marcar&iacute;an la historia de la industria discogr&aacute;fica. El ejemplo m&aacute;s paradigm&aacute;tico podr&iacute;a ser el de&nbsp;Arctic Monkeys. La banda brit&aacute;nica fundada en 2002 se convirti&oacute; en sin&oacute;nimo de aquel&nbsp;<em>indie rock</em>, y cristaliz&oacute; el optimismo digital de aquello que la creaci&oacute;n art&iacute;stica pod&iacute;a conseguir gracias a Internet y el boca a oreja del p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En esos años marcados por la debacle económica, el ocio consistía mucho en ir a conciertos y salir, aislados de lo que iba a pasar. Se produjo un gran cambio en la popularidad y capitalización de la estética indie (...) Instagram logró masificarlo todo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Iria Domínguez</span>
                                        <span>—</span> experta en comunicación de moda
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La m&uacute;sica era el eje que insuflaba aire a aspectos de la cultura tan diversos como el de las tendencias de moda. No es sorprendente que precisamente fuera una periodista musical conectada a la escena&nbsp;<em>indie</em>&nbsp;la que se erigiera en icono de inspiraci&oacute;n para los armarios de mujeres por todo el planeta. Alexa Chung era la chica que todas quer&iacute;an ser y eso le hizo merecedora del t&iacute;tulo de&nbsp;<em>it-girl</em>, uno habitual en la conversaci&oacute;n de moda entonces, hoy ca&iacute;do en desuso, que designaba algo a medio camino entre las&nbsp;<em>influencers&nbsp;</em>de hoy y el tiempo en el que la inspiraci&oacute;n de moda proced&iacute;a casi en exclusiva del&nbsp;<em>star system</em>. &ldquo;Me resultaba muy raro que se refirieran a m&iacute; como a un objeto [<em>it</em>] cuando, en mi cabeza, yo era una periodista musical y presentadora de televisi&oacute;n que hab&iacute;a trabajado duro para llegar ah&iacute;&rdquo;, <a href="https://www.harpersbazaar.com/es/cultura/ocio/a45889510/alexa-chung-icono-moda-entrevista-secretos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contaba hace poco Chung</a> a&nbsp;Harper&rsquo;s Bazaar Espa&ntilde;a, no del todo disconforme con el t&eacute;rmino. &ldquo;Sent&iacute;a que se quitaba importancia a mi trabajo y s&oacute;lo se me reconoc&iacute;a por un look... Pero s&iacute;, a la mierda, eso tambi&eacute;n es genial&rdquo;.
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                    alt="Alexa Chung en un evento con actuación de The Kills en 2012."
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                Alexa Chung en un evento con actuación de The Kills en 2012.                            </span>
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        Chung era representante de esa moda optimista, abstra&iacute;da, algo infantil, inspirada en est&eacute;ticas retro, que concibi&oacute; <em>looks</em> calculados para un efecto descuidado. Tomaba prendas y las sacaba de su contexto estil&iacute;stico habitual, para terminar convirti&eacute;ndolas en tendencia. Los petos y pichis, las camisas de cuello beb&eacute; abotonadas hasta arriba, los <em>shorts</em> vaqueros combinados con blusas, las camisetas de rayas y las gabardinas, los vestidos cortos de vuelo e inspiraci&oacute;n de mediados de siglo XX, los abrigos peluche de estampado animal o la cazadora&nbsp;<em>biker</em>&nbsp;eran signos frecuentes de su armario de 2006 a 2010. Alexa Chung estableci&oacute; el puente definitivo entre la moda y la m&uacute;sica, de Glastonbury a la&nbsp;<em>front row</em>&nbsp;de la Semana de la Moda de Londres, inspirando estilismos que eran accesibles de reproducir para todos los bolsillos, que era donde radicaba su &eacute;xito arrollador como icono de estilo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Alexa Chung estableció el puente definitivo entre la moda y la música, de Glastonbury a la Semana de la Moda de Londres, inspirando estilismos accesibles para todos los bolsillos, que era donde radicaba su éxito arrollador como icono de estilo</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>S&iacute;ntomas del regreso</strong></h3><p class="article-text">
        La moda que vemos sobre las pasarelas parece abandonar la est&eacute;tica Y2K (a&ntilde;os 2000) que tanto ha explotado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. La salida de Nicola Brognano de Blumarine, una de las firmas que mejor ha rentabilizado el regreso de las tendencias del cambio de siglo, es todo un aviso a navegantes. Por su parte, la firma Miu Miu, capitaneada por Miuccia Prada y siempre un term&oacute;metro certero de los derroteros est&eacute;ticos que est&aacute;n por venir, se zambulle en las tendencias de la frontera temporal del 2010 en su colecci&oacute;n para el pr&oacute;ximo verano, rescatando un <em>look</em>&nbsp;<em>preppy</em>&nbsp;(asociado a la escuelas preparatorias universitarias de Estados Unidos) no tan lejano, pero alejado de la fidelidad a los cl&aacute;sicos que motiva el fen&oacute;meno conocido en la industria como&nbsp;&ldquo;lujo silencioso&rdquo;. La inspiraci&oacute;n&nbsp;<em>indie</em>&nbsp;en los estilismos llega ahora de la mano de prescriptoras de estilo, todav&iacute;a fuera del radar de las grandes cabeceras de moda. Iria Dom&iacute;nguez identifica el regreso de la vigencia del&nbsp;<em>indie&nbsp;</em>en el estilo de la artista DeSe Escobar, la actriz Perla Haney-Jardine (<em>Kill Bill: Volumen 2</em>), el grupo musical The Frost Children o la actriz Dasha Nekrasova (<em>Succession</em>).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CzaJ-9btoH_/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/CzaJ-9btoH_/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/CzaJ-9btoH_/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por Perla Haney-Jardine (@perlaz0ne)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        TikTok es la mejor red social para detectar el regreso del&nbsp;<em>indie sleaze</em>, del que se habla expl&iacute;citamente y que se har&aacute; m&aacute;s visible y evidente en los pr&oacute;ximos meses en las dem&aacute;s plataformas. Para&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/josefinaandres/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Josefina Andr&eacute;s</a>, fot&oacute;grafa de moda, es all&iacute; donde se vierte la nostalgia por &ldquo;una &eacute;poca con una vida m&aacute;s f&aacute;cil, cuando llev&aacute;bamos<em> leggins</em> bajo la falda,&nbsp;<em>peplums&nbsp;</em>y&nbsp;<em>bubble skirts</em>&rdquo;. Se confiesa enganchada a los v&iacute;deos de &ldquo;chicas del Medio Oeste de Estados Unidos que vuelven a casa despu&eacute;s de la&nbsp;<a href="http://eldiario.es/opinion/zona-critica/gran-dimision_129_8511692.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gran Dimisi&oacute;n</a>&nbsp;y recuperan su armario para ense&ntilde;arnos las piezas que conservan en sus enormes casas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Andr&eacute;s, esa nostalgia es el principal catalizador del regreso del&nbsp;<em>indie</em>. Lo aprecia en la fotograf&iacute;a de moda, en ese gusto por el resultado&nbsp;<em>amateur</em>, como las fotograf&iacute;as tomadas por la dise&ntilde;adora Phoebe Philo para lanzar su firma propia. &ldquo;Eso est&aacute; empezando, pero est&aacute; ah&iacute;&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Tambi&eacute;n en la generaci&oacute;n zeta usando c&aacute;maras digitales de baja resoluci&oacute;n como si fueran de carrete, porque la semi&oacute;tica impl&iacute;cita en el formato est&aacute; relacionada con su infancia, de la misma manera que los&nbsp;<em>millennials</em>&nbsp;podemos sentir melancol&iacute;a con el&nbsp;<em>film</em>&rdquo;. Pero tambi&eacute;n est&aacute; en este nuevo auge de la m&uacute;sica autoproducida, y por supuesto en la moda, en la b&uacute;squeda en las plataformas de compraventa de ropa de segunda mano de prendas de aquella &eacute;poca: &ldquo;las prendas de American Apparel ya han subido de precio en Vinted&rdquo;. En 2022, el personaje interpretado por Maude Apatow en la serie&nbsp;<em>Euphoria</em>&nbsp;de HBO volv&iacute;a a&nbsp;dotar de actualidad el estilo&nbsp;<em>twee</em>, muy conectado a las est&eacute;ticas&nbsp;<em>indie</em>, y volv&iacute;a a hacer deseable ese look de pose intelectual frente a un elenco de personajes totalmente adscrito al paradigma del Y2K.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7275374712295804193"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h3 class="article-text"><strong>Qu&eacute; implica que volvamos a ser&nbsp;</strong><em><strong>indie</strong></em><strong>&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Si la est&eacute;tica&nbsp;<em>indie</em>&nbsp;nos ayud&oacute; a intentar abstraernos de una dura realidad material una vez, &iquest;podr&aacute; volver a hacerlo de nuevo? &iquest;Ser&aacute; ese el s&iacute;ntoma de su regreso? La fot&oacute;grafa de moda Josefina Andr&eacute;s no lo cree. &ldquo;Veo poquita positividad en el&nbsp;<em>indie</em>, m&aacute;s bien nihilismo&rdquo;, razona. &ldquo;Y creo que si vuelve estar&aacute; enfocado en lo naif&nbsp;(tendencia que ya hemos visto en el&nbsp;<em>cottage core</em> o en ponerse flores y lacitos por todos sitios), tal vez con un punto&nbsp;<em>punk&nbsp;</em>de desenfreno&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los &#039;millennials&#039; lo tenemos demasiado reciente como para implantarlo y para la generación zeta, más politizada que la nuestra, será una estética nostálgica, pero no creo que impregne más allá</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Josefina de Andrés</span>
                                        <span>—</span> fotógrafa de moda
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otro temor asociado al regreso del&nbsp;<em>indie&nbsp;</em>tiene que ver con el modelo de belleza femenina de entonces, <a href="https://www.eldiario.es/era/eterno-retorno-culto-delgadez-extrema_129_10572891.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marcado por la imposici&oacute;n de la delgadez</a>. En el &uacute;ltimo a&ntilde;o, hemos apreciado c&oacute;mo la industria de la moda desanda los t&iacute;midos pasos que hab&iacute;a conseguido dar hacia la diversidad de cuerpos. &ldquo;La exclusi&oacute;n vuelve a ser&nbsp;<em>cool</em>&rdquo;, explica Andr&eacute;s. &ldquo;Se percibe en una tendencia a la menor diversidad en los casting de las campa&ntilde;as, una deshumanizaci&oacute;n en la representaci&oacute;n de la mujer&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CzL7uEbuXs5/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/CzL7uEbuXs5/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/CzL7uEbuXs5/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de frost children (@thefrostchildren)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        La emergencia clim&aacute;tica y el recrudecimiento de la realidad socioecon&oacute;mica para el conjunto de la poblaci&oacute;n pueden favorecer est&eacute;ticas de abstracci&oacute;n como aquel&nbsp;<em>indie sleaze</em>, tambi&eacute;n la rueda temporal de tendencias, siempre dispuesta a mirar al pasado en busca de inspiraci&oacute;n. Tras unos a&ntilde;os en los que la cultura pop y el&nbsp;<em>mainstream</em>&nbsp;ha recibido una mirada amable, e incluso una defensa intelectual, no es descabellado que vuelva una puesta en valor de lo minoritario y lo alejado de lo masivo. Para Josefina Andr&eacute;s, el regreso del&nbsp;<em>indie</em>&nbsp;ser&aacute; algo meramente est&eacute;tico: &ldquo;los&nbsp;<em>millennials&nbsp;</em>lo tenemos demasiado reciente como para implantarlo y para la generaci&oacute;n zeta, m&aacute;s politizada que la nuestra, ser&aacute; una est&eacute;tica nost&aacute;lgica, pero no creo que impregne m&aacute;s all&aacute;&rdquo;. Aunque su calado en el esp&iacute;ritu del tiempo est&aacute; por valorar, las expertas coinciden en que, a nivel de tendencias, todav&iacute;a nos queda mucho m&aacute;s por ver del regreso del&nbsp;<em>indie sleaze.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/regreso-indie-sleaze-estetica-crisis-2008_1_10778524.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Dec 2023 22:21:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estética de evasión para tiempos de debacle: por qué vuelve ahora el 'indie sleaze' que marcó la crisis de 2008]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tendencias,Moda,Música,Redes sociales,Internet,Estética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Duelos frustrados: qué tiempos nos deja la sociedad de la hiperproducción para superar la muerte de alguien querido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/duelo-tiempo-superar-muerte-ser-querido_1_10695737.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad3aba69-9267-4346-869c-499612e30cdb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Duelos frustrados: qué tiempos nos deja la sociedad de la hiperproducción para superar la muerte de alguien querido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El duelo por fallecimiento de un ser querido es un proceso complejo y lento en el que a menudo quien lo atraviesa debe remar contra los ritmos y exigencias que condicionan nuestro día a día</p><p class="subtitle">¿Por qué nos cuesta tanto normalizar el duelo por una amistad rota?</p></div><p class="article-text">
        Es una idea extendida la de asociar el duelo, de manera inherente, a necesidades de tiempo. Tras el fallecimiento de un ser querido, se despliega un abanico indeterminado de d&iacute;as, meses o a&ntilde;os, de un proceso cuya duraci&oacute;n est&aacute; sujeta a factores tan diversos que hacen imposible establecer plazos comunes a todas las personas que lo atraviesan. Cada duelo es distinto porque cada persona que lo vive y cada p&eacute;rdida tambi&eacute;n lo son. Pero tiempo, precisamente tiempo, aunque sea para sanar y aceptar una ausencia que ha infligido un da&ntilde;o profundo, es siempre lo que parece estar fuera de alcance.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<a href="https://twitter.com/successionreact/status/1653105564363137024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Est&aacute;s planificando tu duelo?</a>&rdquo;, le pregunta Tom Wambsgans a Shiv Roy en una de las escenas de la &uacute;ltima temporada de&nbsp;<em>Succession</em>. Sirva la histri&oacute;nica y privilegiada narrativa de la ficci&oacute;n de los Roy para ejemplificar, en una imagen que queda como hip&eacute;rbole (la de buscar huecos en la agenda para llorar al padre muerto), la manera en la que el d&iacute;a a d&iacute;a bajo el sistema arrolla las necesidades de espacio y tiempo en procesos tan complejos y delicados a nivel ps&iacute;quico como es un duelo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero qu&eacute; es, realmente, un duelo, cuando se trata de un proceso tan variable de una persona a otra, diferente tambi&eacute;n en funci&oacute;n de la p&eacute;rdida? Aurora G&oacute;mez Delgado, psic&oacute;loga sanitaria en&nbsp;<a href="http://www.corio.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Corio Psicolog&iacute;a</a>, no puede disolver el significado del duelo de sus ra&iacute;ces manchegas y de la noci&oacute;n de cuidados que siente que define el t&eacute;rmino en La Mancha. &ldquo;El duelo es un momento en el que poder manifestar que necesitas apoyo por parte de la comunidad, y la comunidad tiene maneras de entender cu&aacute;ndo te tiene que ofrecer ese apoyo. Es como una especie de tejido de cuidados&rdquo;, explica, haciendo &eacute;nfasis en el proceso de acompa&ntilde;amiento a la persona doliente y en una solidaridad especial que asocia con la cultura de su territorio. &ldquo;Lo que va a pasar es que cuando llegues a tu casa no vas a tener que limpiar, cocinar ni cuidar de tus hijos ni de tus mascotas durante los tres o cuatro primeros d&iacute;as, porque siempre aparecer&aacute; alguien para hacerlo&rdquo;. Un compromiso de ayuda en forma de cuidados, a menudo invisibles, que se extiende a lo largo de muchas generaciones, y que G&oacute;mez echa de menos en su experiencia en la ciudad de Madrid.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El día a día bajo el sistema arrolla las necesidades de espacio y tiempo en procesos tan complejos y delicados a nivel psíquico como es un duelo</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">El duelo y el modelo de familia tradicional</h3><p class="article-text">
        Pero, como profesional sanitaria, una de las preocupaciones de Aurora G&oacute;mez respecto a los pacientes que atraviesan un duelo por fallecimiento de un ser querido tiene que ver con la escala de grados de consanguinidad y afinidad, que es lo que dicta, desde el punto de vista legal, el derecho de una persona doliente a tomar unos d&iacute;as de permiso en el trabajo. &ldquo;Aqu&iacute; entramos de lleno en el tema de las estructuras familiares&rdquo;, explica. &ldquo;A lo mejor tienes t&iacute;as que te han cuidado como si fueran madres o vecinas por las que no tienes permiso, gente a la que est&aacute;s unida aunque no sea a trav&eacute;s de un v&iacute;nculo legal. Me preocupan esas estructuras de familia que no son adecuadas para poder hacer duelo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        G&oacute;mez piensa en el ejemplo de los compa&ntilde;eros de piso, una figura que <a href="https://www.eldiario.es/economia/nuevos-permisos-laborales-cuidar-familiares-convivientes-echan-andar-no-conocia_1_10604299.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recientemente ha visto reconocido su derecho a cuidados</a>&nbsp;con el permiso por cuidado de conviviente en caso de accidente o enfermedad, y que para muchas personas es un elemento central en el tejido de relaciones interpersonales. &ldquo;Hablamos de relaciones que, en el contexto actual, pueden ser tan estrechas como las de pareja, y de una duraci&oacute;n de diez a&ntilde;os o m&aacute;s&rdquo;, reflexiona la psic&oacute;loga sanitaria. &ldquo;Dentro del capitalismo, no se puede elegir el duelo, ni c&oacute;mo se manifiesta&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A lo mejor tienes tías que te han cuidado como si fueran madres o vecinas por las que no tienes permiso, gente a la que estás unida aunque no sea a través de un vínculo legal. Esas estructuras de familia que no son adecuadas para poder hacer duelo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Aurora Gómez Delgado</span>
                                        <span>—</span> psicóloga sanitaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Incluso dentro de las estructuras familiares reconocidas por la ley, existen dolorosos vac&iacute;os y duelos cuyo reconocimiento social y apoyo legal se quedan cortos respecto a la experiencia que suponen para quienes los atraviesan. Es el caso del duelo perinatal, el que tiene lugar cuando un beb&eacute; muere durante la gestaci&oacute;n o al poco tiempo de nacer. Pilar G&oacute;mez-Ulla es psic&oacute;loga y terapeuta familiar en <a href="https://www.familiae.es/pilar-gomez-ulla/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Familiae</a>, adem&aacute;s de fundadora de&nbsp;<a href="https://www.redelhuecodemivientre.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El hueco de mi vientre</a>, una red de solidaridad para familias en duelo perinatal. Ella califica esta experiencia como muy intensa para la madre, la pareja y la familia, y se&ntilde;ala que a pesar de ello se puede considerar un duelo desautorizado. &ldquo;Esto significa que socialmente parece no haber autorizaci&oacute;n para estar en duelo, para expresarlo, y se espera que, tras la muerte del beb&eacute;, la madre y por supuesto el padre, y la familia retomen de inmediato su&nbsp;<em>vida normal&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta desautorizaci&oacute;n es uno de los factores que entorpecen el duelo&rdquo;, explica la psic&oacute;loga y terapeuta, que identifica en el &aacute;mbito sanitario el entorno en el que se dan algunas de estas expresiones de silenciamiento &ldquo;desatendiendo el dolor ps&iacute;quico o minimizando la experiencia, o bien medicalizando y tratando de apresurar el proceso de parto, dificultando digerir adecuadamente lo que ocurre&rdquo;. Tambi&eacute;n pueden negar o minimizar el dolor tanto el entorno cercano como desde la parte legal. &ldquo;Las instituciones y leyes entorpecen el duelo si al padre se le niega el permiso por paternidad y ha de incorporarse al trabajo inmediatamente, o si a la madre le ocurre lo mismo cuando el beb&eacute; muere antes de los 180 d&iacute;as de gestaci&oacute;n, si no pueden inscribir a su hijo en el registro sino que se clasifica como 'feto de Mar&iacute;a'... Todo esto constituye un potente mensaje negador de la experiencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Dentro de las estructuras familiares reconocidas por la ley, existen dolorosos vacíos y duelos cuyo reconocimiento social y apoyo legal se quedan cortos respecto a la experiencia que suponen para quienes los atraviesan. Es el caso del duelo perinatal</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">El duelo, los tr&aacute;mites y los tiempos que lo atraviesan</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Si quien muere es una persona muy cercana, un familiar de primer grado, conlleva una cantidad de tr&aacute;mites jur&iacute;dicos muy r&aacute;pidos que no hay posibilidad de evitar&rdquo;, explica Aurora G&oacute;mez Delgado, para quien la informaci&oacute;n alrededor de la muerte y sus procesos, tambi&eacute;n administrativos, adquiere una importancia central en la dificultad de superar un duelo. A esto se le a&ntilde;ade la presi&oacute;n que puede recibir la persona doliente para reanudar su actividad laboral con la intensidad anterior a haber sufrido su p&eacute;rdida, algo que puede redundar en un factor de hostilidad a&ntilde;adido que complique el proceso de duelo. &ldquo;Cuando esto ocurre, rompe el contrato emocional del trabajador con la empresa, porque este piensa en c&oacute;mo estaba trabajando y c&oacute;mo, cuando lo ha necesitado, la empresa, en vez de ayudarle, le ha puesto trabas&rdquo;, expone la psic&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sobre la presi&oacute;n [que siente una persona cuando atraviesa un duelo], una cr&iacute;tica sobre la que llamamos mucho la atenci&oacute;n los psic&oacute;logos es contra que se marque cu&aacute;nto tiempo debe durar el duelo patol&oacute;gico. No todos los duelos son iguales. No se trata de decir si son cuatro o seis meses, hay una parte de complejidad humana que debemos atender para no categorizar tan r&aacute;pido. Se legisla bajo ideas muy generales, pero luego hay casos particulares que deben recibir un poco m&aacute;s de atenci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Marta Carmona, psiquiatra, coautora del ensayo&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/marta-carmona-psiquiatra-ansiedad-alarma-depredador-ahora-llegar-mes_128_9591952.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Malestamos&nbsp;</em></a>&nbsp;(Capit&aacute;n Swing, 2022), diputada en la Asamblea de Madrid y portavoz de Sanidad del grupo M&aacute;s Madrid, quien hasta tomar posesi&oacute;n de su acta de diputada ejerc&iacute;a como psiquiatra en la sanidad p&uacute;blica madrile&ntilde;a, el contexto social actual nos impide estar en control de los tiempos. &ldquo;En el d&iacute;a a d&iacute;a es muy dif&iacute;cil encontrar tanto espacio mental como f&iacute;sico para elaborar cualquier tipo de fen&oacute;meno complejo, y en particular un duelo&rdquo;, reflexiona Carmona. &ldquo;Ocurre en general con cualquier cosa que requiera tiempo y ritmo propio. Pero adem&aacute;s estamos bombardeados por much&iacute;simos discursos prescriptivos en lo social sobre qui&eacute;nes somos y c&oacute;mo debemos querer, comportarnos y cu&aacute;les deben ser nuestros anhelos y deseos. Hay una dificultad para encontrar el espacio, en lo cuantitativo y lo cualitativo, porque es muy dif&iacute;cil organizar narrativas que no est&eacute;n atravesadas de l&oacute;gicas consumistas y por prescripciones continuas de c&oacute;mo deber&iacute;amos llevar las cosas.&rdquo;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos bombardeados por muchísimos discursos prescriptivos en lo social sobre quiénes somos y cómo debemos querer, comportarnos y cuáles deben ser nuestros anhelos y deseos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marta Carmona</span>
                                        <span>—</span> psiquiatra y coautora del ensayo &#039;Malestamos&#039; (Capitán Swing, 2022)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La psiquiatra explica que el duelo encierra en realidad todo un proceso simb&oacute;lico en el que ser capaces de articular una despedida. &ldquo;Asumir las tareas del duelo, la aceptaci&oacute;n, salir de la negaci&oacute;n del fen&oacute;meno, luego poder superar el enfado y recolocar esa rabia que se genera en la fase siguiente, para poder conectar con la p&eacute;rdida en s&iacute;, con el propio vac&iacute;o, una vez se ha aceptado y se ha conectado con esa parte destructiva y de enfado que emerge en todo duelo&rdquo;, sintetiza la psiquiatra y diputada. &ldquo;Abrazar esa tristeza, esa falta y ese vac&iacute;o, para luego pasar a la tarea final de aceptaci&oacute;n y poder no reemplazar, porque esto es una lectura perversa, pero s&iacute; construir la vida sin aquel a quien has perdido&rdquo;. Algo que reconoce que puede complicarse en funci&oacute;n de la p&eacute;rdida que constituya el centro del proceso del duelo.
    </p><h3 class="article-text">Buscar ayuda: recursos y reivindicaciones alrededor del proceso de duelo</h3><p class="article-text">
        Para la psic&oacute;loga sanitaria Aurora G&oacute;mez Delgado, los recursos informativos p&uacute;blicos a disposici&oacute;n de la ciudadan&iacute;a son clave en la preparaci&oacute;n para afrontar un duelo, especialmente en aquellos casos en los que la muerte del ser querido se puede predecir. Ella pone el ejemplo de la&nbsp;<a href="https://derechoamorir.org/quienes-somos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n Federal Derecho A Morir Dignamente</a>, que organiza talleres y charlas sobre cuidados paliativos que, en opini&oacute;n de la psic&oacute;loga, deber&iacute;an impartirse en centros y bibliotecas p&uacute;blicas y ser accesibles a todo el mundo. &ldquo;A menudo la gente no entiende bien el proceso, la legislaci&oacute;n, las &uacute;ltimas voluntades. Como psic&oacute;loga, les recomiendo que vayan a la asociaci&oacute;n a obtener esta informaci&oacute;n. Cuando la gente comprende todo lo que rodea la muerte es algo que les relaja un poco&rdquo;, esgrime. Asimismo, recuerda la figura p&uacute;blica del notario como una persona que puede atender e informar de manera gratuita y accesible.
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo aquello que se puede mejorar, G&oacute;mez Delgado referencia, por un lado, la importancia de tener a disposici&oacute;n de la ciudadan&iacute;a una psic&oacute;loga experta en duelo en los centros culturales y de convivencia, una figura que existe en otros pa&iacute;ses como Estados Unidos. Por otro lado, explicita la necesidad de dejar de vivir de espaldas a la muerte para contribuir a no dificultar en exceso los procesos de duelo: &ldquo;Vivimos en una sociedad en la que no se habla de la muerte&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Un duelo importante implica reescribir por completo todo el código de cómo entendemos la realidad. Es un proceso complejo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marta Carmona</span>
                                        <span>—</span> psiquiatra y coautora del ensayo &#039;Malestamos&#039; (Capitán Swing, 2022)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Pilar G&oacute;mez-Ulla, en los casos en los que se atraviesa un duelo perinatal, ayuda lo que denomina escucha respetuosa: &ldquo;Poder compartir y hablar de la experiencia de maternidad y paternidad, del amor y el dolor por la muerte del hijo, a veces en grupos de apoyo, recordarle por su nombre, hacerle presente en la vida de la familia, incluyendo a hermanos nacidos antes o despu&eacute;s del beb&eacute; fallecido, reconocer socialmente este amor y este duelo&rdquo;. Pero no olvida tampoco la importancia de facilitar los permisos laborales necesarios para reorganizar la vida &ldquo;afectiva, familiar y social&rdquo;, as&iacute; como lo urgente de actualizar protocolos de atenci&oacute;n sanitaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un duelo importante implica reescribir por completo todo el c&oacute;digo de c&oacute;mo entendemos la realidad. Es un proceso complejo&rdquo;, reflexiona la psiquiatra y diputada de Asamblea de Madrid Marta Carmona. &ldquo;Me parece que la falta de tiempo es una caracter&iacute;stica fundamental de nuestra &eacute;poca, tenemos poco espacio mental para reescribir c&oacute;digos, porque todo viene ya ultracodificado. Hay mucho ruido. No es solo una cuesti&oacute;n del ritmo del d&iacute;a a d&iacute;a, que tambi&eacute;n, y no le quiero quitar importancia a eso, pero hay una una parte en el bombardeo continuo que nos dice qu&eacute; significado tiene cada cosa que nos rodea, que dificulta la tarea de recodificar estos s&iacute;mbolos ligados a nuestras personas fallecidas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/duelo-tiempo-superar-muerte-ser-querido_1_10695737.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Nov 2023 20:57:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Duelos frustrados: qué tiempos nos deja la sociedad de la hiperproducción para superar la muerte de alguien querido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Duelo,Relaciones,Salud mental,Muerte,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuidados, ecología o salud mental: los videojuegos 'indie' como herramienta para reflexionar sobre lo que nos pasa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/videojuegos-indie-salud-mental-ecologia-cuidados_1_10475062.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7247d332-3aef-4880-b9cf-3db87993d03d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuidados, ecología o salud mental: los videojuegos &#039;indie&#039; como herramienta para reflexionar sobre lo que nos pasa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aceptamos la idea de que la literatura y el cine nos pueden invitar a pensar sobre el mundo, ¿pero qué hay de los videojuegos? Menos considerados de este modo por el público general, reivindican esta cualidad aunque todavía enfrentan una percepción social que los encasilla en la diversión o la violencia</p><p class="subtitle">La fragmentación de la izquierda o las diferencias en el feminismo: debates que también surgen en un videojuego español</p></div><p class="article-text">
        Algo dentro del videojuego de factura<em> indie</em>&nbsp;<a href="https://store.steampowered.com/app/1058690/Signs_of_the_Sojourner/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Signs of Sojourner</em></a><a href="https://store.steampowered.com/app/1058690/Signs_of_the_Sojourner/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;</a>(Echodog Games, 2020) alcanz&oacute; una tecla especial en la sensibilidad jugadora de la periodista especializada en el sector&nbsp;<a href="https://www.anaitgames.com/usuarios/martatrivi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marta Trivi</a>. En &eacute;l, el jugador encarna a un comerciante que se mueve por el mapa y, con ayuda de su mazo de cartas, intenta comunicarse con desconocidos. &ldquo;Por un lado, lo que haces es un combate de cartas. Por otro, lo que realmente est&aacute;s haciendo es adquirir nuevas ideas, palabras. Te pones en contacto con gente que est&aacute; fuera de lo que conoces y eso enriquece tu mazo, el abanico de ideas con el que te expresas, y, de repente, el mundo se hace complejo&rdquo;, cuenta a este diario. A veces, la jugadora fracasar&aacute; y perder&aacute; el combate, y eso, aunque en un principio no parezca lo m&aacute;s intuitivo o lineal, mejorar&aacute; su capacidad de entender y hacerse entender en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        El videojuego como medio, dentro de su diversidad de propuestas y formatos, contiene el potencial para reflexionar sobre la realidad del mundo que nos rodea de la misma forma que otras obras en las que esta cualidad se da por sentada, como el cine o la literatura. Es lo que defienden numerosos&nbsp;<em>insiders</em>&nbsp;y creativos del sector. De hecho, en sus propios t&eacute;rminos, esta disciplina dispone de atributos y capacidades exclusivas a su propio medio. &ldquo;Jugar permite que el ser humano acepte cosas a las que de otra manera se enfrentar&iacute;a. Cuando juegas, t&uacute; ejecutas las acciones y, por lo tanto, lo piensas de otro modo, con mucha cercan&iacute;a. Como los ni&ntilde;os, los adultos tambi&eacute;n aprendemos jugando&rdquo;, afirma Trivi.
    </p><p class="article-text">
        Otro ejemplo de un videojuego que para la periodista alcanza una reflexi&oacute;n por medios menos explorados gracias al acto de jugar es&nbsp;<a href="https://deconstructeam.itch.io/behind-every-great-one" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Behind Every Great One</em></a>&nbsp;(Deconstructeam, en la compilaci&oacute;n&nbsp;<a href="https://essaysonempathy.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Essays on Empathy</em></a>, 2021). La protagonista es Victorine, una mujer con una vida anodina que se limita a limpiar y a cocinar mientras su pareja, un artista cuya obra empieza a despegar, se dedica por entero a su carrera. El t&iacute;tulo permite a su usuario experimentar ideas sobre ese trabajo de cuidados invisible que sostiene el &eacute;xito de los grandes hombres del arte. &ldquo;Estamos acostumbrados a que en los videojuegos el protagonista sea una persona activa, el actante, y de repente aqu&iacute; no lo eres, no eres la persona que va a recordar la gente&rdquo;, elabora Trivi.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text"> Jugar permite que el ser humano acepte cosas a las que de otra manera se enfrentaría. Cuando juegas, tú ejecutas las acciones y por lo tanto lo piensas de otro modo, con mucha cercanía</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marta Trivi</span>
                                        <span>—</span> periodista especializada en videojuegos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Jordi de Paco, a las teclas de la narrativa de este t&iacute;tulo y de los del resto de videojuegos de Deconstructeam, el videojuego es el medio cultural con mayor potencial para hacernos pensar en todo lo que nos rodea. &ldquo;Cualquier medio puede plantear preguntas, pero solo el videojuego te obliga a responderlas&rdquo;, asegura el escritor. &ldquo;La dimensi&oacute;n de la interactividad es su caracter&iacute;stica diferenciadora, y es donde reside el mayor potencial de reflexi&oacute;n del videojuego&rdquo;, agrega.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/fragmentacion-izquierda-diferencias-feminismo-debates-surgen-videojuego-espanol_1_10448185.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Cosmic Wheel Sisterhood</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/fragmentacion-izquierda-diferencias-feminismo-debates-surgen-videojuego-espanol_1_10448185.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;</a>es el &uacute;ltimo lanzamiento de Deconstructeam y el m&aacute;s ambicioso hasta la fecha del estudio valenciano, compuesto por &eacute;l, Marina Gonz&aacute;lez y Paula Ruiz. Para ellos, la importancia de una idea o un ejercicio de reflexi&oacute;n es fundamental desde el inicio de un proyecto, y es algo que procuran no perder de vista a lo largo de todo el proceso. &ldquo;Mantenemos vigente la pregunta de cu&aacute;l es el tema central del juego y qu&eacute; queremos que un jugador sienta cuando lo est&aacute; utilizando, qu&eacute; personajes van a reforzar este sentimiento, qu&eacute; tipo de m&uacute;sica, qu&eacute; arte, etc. Pero lo llevamos m&aacute;s all&aacute;: qu&eacute; tipo de interfaz te va a hacer sentir m&aacute;s miedo, o m&aacute;s alegr&iacute;a o m&aacute;s amor. O qu&eacute; ritmo, qu&eacute; formato&rdquo;, comparte de Paco.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Signs of Sojourner.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Marina Gonz&aacute;lez, a cargo del arte del estudio, reflexiona sobre la manera en la que la direcci&oacute;n art&iacute;stica puede acompa&ntilde;ar o contrastar la narrativa del videojuego, potenciando la experiencia y el mensaje: &ldquo;Un contraste que ayuda y suaviza las cosas cuando las historias son muy crudas es un arte menos intenso. En&nbsp;<em>Behind Every Great One</em>,<em>&nbsp;</em>para m&iacute;, la paleta suave contrasta con lo que est&aacute;s viviendo. No quer&iacute;a que Victorine estuviera atrapada en una casa oscura. Me gust&oacute; la idea de crear un contraste, un descanso&rdquo;. Una disonancia que experimentas a la vez que el personaje. &ldquo;A veces, las tragedias, la depresi&oacute;n, nos abordan en terrenos coloridos. Puede ser primavera cuando est&aacute;s triste, puede haber flores por la calle&rdquo;, a&ntilde;ade Jordi de Paco.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Cualquier medio puede plantear preguntas, pero solo el videojuego te obliga a responderlas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jordi de Paco</span>
                                        <span>—</span> director creativo en Deconstructeam
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La particular inmersi&oacute;n narrativa que facilita el videojuego permite colocar estos contrastes y disonancias est&eacute;ticas al servicio de un mensaje que, para el escritor Jordi de Paco, no es necesario explicitar: &ldquo;El videojuego es como una sustancia en la que vas a dejar a una persona. No nos gusta predicar una moraleja, sino crear contextos que la jugadora pueda habitar hasta llegar a sus reflexiones. A veces, las lecturas de los jugadores me sorprenden porque son diferentes a las que esper&aacute;bamos, pero no me parece algo malo. Es el poder del videojuego&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Ha evolucionado la percepci&oacute;n social del videojuego?</strong></h3><p class="article-text">
        La capacidad del videojuego como agitador de nuevas e ideas e incluso combustible movilizador para el cambio social es reconocida en el sector no solo por sus profesionales, sino tambi&eacute;n es celebrada a trav&eacute;s de distinciones. Fue sonado en prensa el caso de&nbsp;<a href="https://www.albawildlife.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Alba: A Wildlife Adventure</em></a>&nbsp;(Ustwo Games, 2020), un videojuego <em>indie</em> infantil que recreaba un pueblo del litoral mediterr&aacute;neo en el que una ni&ntilde;a deb&iacute;a, mediante peque&ntilde;as acciones abordables desde la ciudadan&iacute;a, contribuir a proteger y restaurar los entornos de la fauna del ecosistema. El t&iacute;tulo fue premiado en la categor&iacute;a de Repercusi&oacute;n Social de los<a href="https://apps.apple.com/es/story/ganadores-y-ganadoras-de-este-a%C3%B1o/id1567446924" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;Apple Design Awards</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero, aunque desde el sector no se cuestione el potencial del medio para promover un pensamiento cr&iacute;tico de la realidad que nos rodea, el p&uacute;blico y la percepci&oacute;n social del videojuego como producto cultural no van todav&iacute;a del todo de la mano de esta lectura. El camino se recorre a&uacute;n a pasos lentos. Hasta no hace demasiado tiempo, la manera m&aacute;s com&uacute;n de valorarlos era mediante la variable de diversi&oacute;n, e incluso esta era una de las m&eacute;tricas con las que se valoraba cada nuevo t&iacute;tulo en la prensa especializada.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Aunque desde el sector no se cuestione el potencial del medio para promover un pensamiento crítico de la realidad que nos rodea, el público y la percepción social del videojuego como producto cultural no va todavía del todo de la mano de esta lectura</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para la periodista Marta Trivi, esta lenta asimilaci&oacute;n de los videojuegos como textos culturales con mayores posibilidades tiene que ver con la conversaci&oacute;n m&aacute;s accesible que los usuarios encuentran en medios sobre ellos. &ldquo;Desde el primer momento, los videojuegos nacieron como una industria. Es decir, como una creaci&oacute;n art&iacute;stica &iacute;ntimamente ligada a la obtenci&oacute;n de beneficios. La dimensi&oacute;n de la publicidad es la que domina la conversaci&oacute;n&rdquo;, explica. Incluso para los peque&ntilde;os divulgadores, es m&aacute;s sencillo hablar en sus blogs o en sus podcasts sobre los grandes lanzamientos del <em>mainstream</em> si buscan llegar a una audiencia mayor.
    </p><p class="article-text">
        Aunque entre las personas adultas ya abundan aquellas que se criaron jugando a videojuegos, eso no significa necesariamente que sean jugadores que exploren la diversidad de posibilidades del mercado o los proyectos m&aacute;s arriesgados conceptualmente. Para Trivi esto guarda una similitud con nuestra experiencia como espectadores de cine: &ldquo;Todos vemos pel&iacute;culas desde peque&ntilde;os pero no todos nos convertimos en cin&eacute;filos&rdquo;. Incide en que si un aficionado a los videojuegos tiene poco tiempo en su d&iacute;a a d&iacute;a para jugar, lo m&aacute;s probable es que juegue a los grandes lanzamientos que dominan la conversaci&oacute;n. &ldquo;Que solo se hable de las ideas, representaci&oacute;n y mec&aacute;nica del&nbsp;<em>mainstream</em>&nbsp;redunda en una imagen de los videojuegos que no es exacta y que est&aacute; muy limitada a los juegos de competici&oacute;n y con violencia&rdquo;, observa, apuntando que por este motivo nos estamos perdiendo como jugadores propuestas estimulantes y toda la creatividad vertida en formas inexploradas de c&oacute;mo jugar una idea. &iquest;D&oacute;nde encontrar entonces esos mensajes estimulantes y esos nuevos caminos por andar como jugadoras?
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Los videojuegos nacieron como una industria. Es decir, como una creación artística íntimamente ligada a la obtención de beneficios. La dimensión de la publicidad es la que domina la conversación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marta Trivi</span>
                                        <span>—</span> periodista especializada en videojuegos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Industria: cuando el mensaje est&aacute; en manos de la capacidad de asumir riesgos</strong></h3><p class="article-text">
        La visibilidad de los lanzamientos&nbsp;<em>mainstream</em>&nbsp;sobre otro tipo de proyectos influye en la forma de percibir el valor cultural del videojuego. &ldquo;Hay gente que siente que desde el&nbsp;<em>mainstream</em>&nbsp;no le est&aacute;n dando una serie de ideas que, sin embargo, tampoco demandamos a las pel&iacute;culas de Marvel cuando se trata de cine&rdquo;, compara Trivi, a quien el paralelismo con el s&eacute;ptimo arte le ayuda a incidir en c&oacute;mo, incluso en el territorio de la creaci&oacute;n independiente, el videojuego est&aacute; todav&iacute;a m&aacute;s desligado de los canales de la industria. &ldquo;Existe una industria independiente en la que se est&aacute;n dando ideas muy interesantes, y algunos de estos juegos puede estar haci&eacute;ndolos una persona sola en su casa&rdquo;, dice. Y, de alguna manera, esta idea remite a uno de los videojuegos cuyo mensaje Marta atesora con m&aacute;s mimo en la memoria, el de<a href="https://popcannibal.com/kindwords/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;</a><a href="https://popcannibal.com/kindwords/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Kind Words</em></a><a href="https://popcannibal.com/kindwords/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;(Popcannibal, 2019)</a>, en el que un personaje lanza, desde la soledad de su habitaci&oacute;n, mensajes que intentan dejar una huella en desconocidos alrededor del mundo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A nivel independiente, siempre vas a trabajar m&aacute;s aquellos temas que te interesan o te preocupan como creadora, y siempre vas a ser m&aacute;s libre&rdquo;. Para la artista Marina Gonz&aacute;lez, la libertad de la creaci&oacute;n <em>indie</em> tiene un precio en cuanto a capacidad de alcance y, por ende, en las posibilidades de vivir de la creaci&oacute;n de videojuegos. Un equilibrio delicado que no suele afectar sin embargo a los grandes lanzamientos del&nbsp;<em>mainstream:</em> &ldquo;Los Triple A siguen f&oacute;rmulas que funcionan muy bien y que se han desarrollado durante a&ntilde;os. Algunos intentan darte algo m&aacute;s, pero es complicado porque se basan en m&eacute;tricas de mercado. Saben lo que funciona y no arriesgan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Proyectos de los que depende el futuro de miles de trabajadores y que responden ante grandes inversiones que se deben recuperar, por lo que suelen embarcarse en historias atractivas que agraden a gran parte de la audiencia, con mec&aacute;nicas reconocibles por ella. &ldquo;En el <em>indie</em> se puede arriesgar m&aacute;s porque no puedes perder tanto dinero&rdquo;, observa Marta Trivi, &ldquo;lo que permite financiar cosas que ser&iacute;an una locura. Si alguien quiere hacer algo arriesgado, lo puede hacer. Lo que no significa que todos los <em>indies </em>hagan algo arriesgado&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que solo se hable de las ideas, representación y mecánica del mainstream redunda en una imagen de los videojuegos que no es exacta y que está muy limitada a los juegos de competición y con violencia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marta Trivi</span>
                                        <span>—</span> periodista especializada en videojuegos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Alba A Wildlife Adventure.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Blindar los derechos de los trabajadores, proteger la creatividad de la industria</strong></h3><p class="article-text">
        El&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/350451286_Informe_de_las_condiciones_de_vida_y_trabajo_en_el_desarrollo_de_videojuegos_en_Espana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Informe de las condiciones de vida y trabajo en el desarrollo de videojuegos en Espa&ntilde;a</em></a>&nbsp;publicado en 2021 por la Universidad de Murcia revela que, en el a&ntilde;o 2020, un primer empleo en el sector recib&iacute;a una remuneraci&oacute;n de 15.000 euros de media, estaba sujeto a una alta temporalidad e iba aparejado de horas extras no remuneradas por eventos o ferias. El 44,74% de los encuestados reconoci&oacute; haber sido sometido a pr&aacute;cticas de&nbsp;<em>crunch</em>, unas horas extras que se alargan durante d&iacute;as o semanas y que, en el negocio de la creaci&oacute;n de videojuegos, significa algo m&aacute;s que horas extraordinarias. En palabras recogidas en el actual trabajo en desarrollo del autor del informe, Rold&aacute;n Garc&iacute;a, consiste en &ldquo;un mecanismo de presi&oacute;n sobre los trabajadores y sus mecanismos de vigilancia&rdquo;.&nbsp;El sacrificio en forma de jornadas interminables en las &uacute;ltimas etapas de desarrollo de un t&iacute;tulo puede llegar a ser visto como algo loable y de lo que enorgullecerse.
    </p><p class="article-text">
        Las nuevas promociones de alumnos formados en la creaci&oacute;n del videojuego podr&iacute;an aceptar peores condiciones laborales ante la presi&oacute;n de perder la oportunidad de entrar en el sector. &ldquo;Hay mucho abuso en la industria del videojuego porque es extremadamente pasional&rdquo;, lamenta Jordi de Paco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La creaci&oacute;n independiente no se libra de este tipo de din&aacute;micas, en las que juega un enorme papel&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/sindicatos-frente-monopolio-marcan-ano-complejo-industria-videojuego_1_9800139.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ausencia de formalizaci&oacute;n de figuras como sindicatos</a>, que todav&iacute;a enfrentan dificultades a la hora recabar fuerzas o la participaci&oacute;n&nbsp;reconocida en el sector de profesiones sat&eacute;lite al desarrollo del videojuego, que sin embargo son clave, como la localizaci&oacute;n, la comunicaci&oacute;n o los artistas de los predesarrollos. &ldquo;A veces, esas personas entran con contratos de dos o tres meses y luego se van a la calle&rdquo;, explica Marta Trivi. &ldquo;A esto hay que sumarle que hay gente que no puede hablar de los juegos en los que trabaja porque firman acuerdos de confidencialidad y despu&eacute;s no puede conseguir otro trabajo porque no puede demostrar lo que ha hecho ya que no figura ni en los cr&eacute;ditos&rdquo;, apunta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si se legitima [el videojuego] como un medio cultural a nivel social, la industria no podrá explotar a sus trabajadores de la forma en la que lo hace en la actualidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marina González</span>
                                        <span>—</span> coordinadora y grafista en Deconstructeam
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para la artista Marina Gonz&aacute;lez, el fin de la explotaci&oacute;n laboral en el videojuego vendr&aacute; de la mano de esa necesaria transformaci&oacute;n en la forma en la que es recibido por el resto de la sociedad. &ldquo;Si se legitima como un medio cultural a nivel social, la industria no podr&aacute; explotar a sus trabajadores de la forma en la que lo hace en la actualidad&rdquo;, conf&iacute;a. Nuevas historias esperan ah&iacute; fuera con potencial para atravesar la sensibilidad del mundo, para descubrirlas los jugadores tendr&aacute;n tambi&eacute;n que mirar en lugares en los que tal vez hasta ahora no hab&iacute;an reparado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/videojuegos-indie-salud-mental-ecologia-cuidados_1_10475062.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Aug 2023 20:20:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuidados, ecología o salud mental: los videojuegos 'indie' como herramienta para reflexionar sobre lo que nos pasa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Videojuegos,Salud mental,Cultura,Internet,Salud psicológica,Sociedad,Ecologismo,Ecología]]></media:keywords>
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