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    <title><![CDATA[elDiario.es - Patricia Rafael]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/patricia_rafael/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Patricia Rafael]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cientos de personas protestan en el Valle de los Caídos contra la intención del Gobierno de exhumar a Franco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/miles-valle-caidos-gobierno-franco_1_2021562.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/861414d0-55d8-4d64-b958-6e84267b2d0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1065y329.jpg" width="1200" height="675" alt="Cientos de personas protestan en el Valle de los Caídos contra la intención del Gobierno de exhumar a Franco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La convocatoria para misa y manifestación ha sido realizada por Movimiento por España, que la ha calificado de "peregrinación nacional patriótico-religiosa"</p><p class="subtitle">A ella se han sumado numerosos partidos y asociaciones ultraderechistas</p><p class="subtitle">Entre los asistentes se han escuchado vivas al dictador y ha abundado la simbología franquista, acompañada de algunos saludos fascistas</p></div><p class="article-text">
        La convocatoria esta vez ha sido m&aacute;s multitudinaria que en otras ocasiones. &ldquo;Movimiento por Espa&ntilde;a convoca a todos los defensores de la memoria de Franco y su Obra a una peregrinaci&oacute;n nacional patri&oacute;tico-religiosa al Valle de los Ca&iacute;dos para pedir a Dios por intercesi&oacute;n de los santos y m&aacute;rtires all&iacute; enterrados, que impida el expolio que los rojos pretenden perpetrar, contra toda legalidad, justicia y respeto a la familia y a los millones de espa&ntilde;oles que se oponen a la exhumaci&oacute;n de Franco y Jos&eacute; Antonio del Valle de los Ca&iacute;dos, por considerarles parte de nuestro patrimonio nacional inalienable&rdquo;. Ese era el llamamiento que asociaciones y partidos ultraderechistas, como Alternativa Espa&ntilde;ola o la Falange, hac&iacute;an en sus redes y plataformas web para convocar este domingo a acudir al Valle de los Ca&iacute;dos como forma de protesta por la decisi&oacute;n del Gobierno socialista de sacar los restos del dictador Francisco Franco de la bas&iacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        La cita era a las 10.30 y una hora antes cinco de los puentes que cruzan bajo la A-6, la carretera que desde Madrid lleva hasta al recinto, situado a 45 kil&oacute;metros de la capital, ya mostraban grandes carteles con una foto de Franco y la leyenda &ldquo;El Valle no se toca&rdquo;. Poco antes de las 10 la entrada al Valle de los Ca&iacute;dos, monumento gestionado por Patrimonio Nacional, presentaba una cola que no era la habitual, como explicaban los trabajadores. Las entradas eran gratuitas &ndash; cuando la tarifa regular es de 9 euros-- por asistencia a &ldquo;Acto Religioso&rdquo;, seg&uacute;n detallaba el ticket. La llegada a los aparcamientos era m&aacute;s lenta de lo habitual por la gran afluencia de veh&iacute;culos. A las 10.15 los m&aacute;s cercanos a la Bas&iacute;lica, donde estaban convocados los asistentes, estaban llenos y los conductores comenzaban a estacionar en los arcenes.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1018446940315496449?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La gran explanada de la entrada al templo aparec&iacute;a muy concurrida, con cientos de personas, mayores, j&oacute;venes y muchos menores, y con una larga cola que esperaba para entrar al templo para poder asistir a la misa que cada d&iacute;a se celebra a las 11:00 horas. Se ve&iacute;an pocas banderas espa&ntilde;olas, ya que los agentes de la Guardia Civil ordenaban a la entrada que se guardaran, pero s&iacute; se pod&iacute;an ver algunas franquistas desplegadas de tanto en tanto, cuando sus porteadores aprovechaban a hacerse una foto con el brazo derecho en alto, habitual del saludo fascista.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1018432015815847936?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En la cola, los asistentes esperaban a entrar en la bas&iacute;lica bajo un sol que a las diez y media ya empezaba a calentar bastante. Un hombre aprovechaba para repartir pegatinas con el fondo rojo y el escudo franquista con el &aacute;guila donde se le&iacute;a: &ldquo;&iexcl;&iexcl;&iexcl;Unidad Patriota Ya!!!. Genocidio. 400.000 muertes al a&ntilde;o por negligencias m&eacute;dicas. 110.000 muertes al a&ntilde;o por asesinatos de ni&ntilde;os que ellos llaman abortos. Llevamos 35 a&ntilde;os de un r&eacute;gimen rojo con su PP estilo izquierda europea. Rojos no gracias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las comentarios sobre el monumento y la actualidad pol&iacute;tica se suced&iacute;an. &ldquo;Y todo esto [en referencia al monumento del Valle de los Ca&iacute;dos] quieren volarlo, igual que hicieron los talibanes con los templos y el Estado Isl&aacute;mico con Palmira&rdquo;, comentaba un un hombre que hab&iacute;a acudido con su familia desde la localidad madrile&ntilde;a de Pozuelo de Alarc&oacute;n. De vez en cuando, alguno de los asistentes gritaba &ldquo;Viva Espa&ntilde;a&rdquo; y muchos respond&iacute;an al un&iacute;sono &ldquo;Espa&ntilde;a, una, Espa&ntilde;a, grande, Espa&ntilde;a, libre&rdquo;, lemas habituales franquistas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Poco antes de las 11 de la ma&ntilde;ana, cuando apenas faltaban cinco minutos para que comenzara la misa, la cola para entrar segu&iacute;a sumando gente, algunos se impacientaban por si no llegaban a tiempo, y otros trataban de mantener los &aacute;nimos. &ldquo;No te preocupes mam&aacute;, si no entramos, Dios lo comprende porque es como si hubi&eacute;ramos peregrinado&rdquo;, le dec&iacute;a una veintea&ntilde;era a su progenitora, quien se un&iacute;a al canto del Cara al Sol, el himno de la Falange, que en ese momento cientos de personas cantaban brazo estirado hacia adelante a la puerta de la bas&iacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        En el control de entrada al interior del templo dos mujeres comentaban al ver a Margarita Vargas, mujer de Luis Alfonso de Borb&oacute;n, uno de los bisnietos de Francisco Franco, con dos de sus hijos. &ldquo;Mira, la mujer de Luis Alfonso&rdquo;. Su amiga le respond&iacute;a: &ldquo;Ese s&iacute; que defiende a su abuelo [sic]&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay much&iacute;sima gente&rdquo;, dec&iacute;a, ya dentro de la bas&iacute;lica, &Aacute;ngeles, de 54 a&ntilde;os, y quien prefer&iacute;a no facilitar su apellido. La mujer hab&iacute;a acudido al acto con una amiga, quien portaba un abanico con la bandera de Espa&ntilde;a, al ver una convocatoria en las redes sociales. Contaba que al vivir por la zona sol&iacute;a acercarse de de manera habitual al templo. Aseguraba que nunca hab&iacute;a visto tanta gente como el domingo.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1018475167142563841?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Los que entraban poco despu&eacute;s de las 11 de la ma&ntilde;ana ya no encontraban hueco en los asientos del templo, muchos permanec&iacute;an de pie y otros tanto se iban distribuyendo por los bancos de piedra en los laterales de la gran nave transversal que lleva hasta el altar. A mediod&iacute;a, cuando a&uacute;n prosegu&iacute;a la ceremonia religiosa y el sacerdote que la oficiaba ped&iacute;a oraciones, entre otras tantas, &ldquo;por nuestros hermanos Jos&eacute; Antonio y Francisco, para que est&eacute;n en la gloria de los cielos&rdquo;, los feligreses ya llegaban hasta la mitad de la nave.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;ngeles se mostraba indignada y muy enfada cuando se le preguntaba su opini&oacute;n sobre la intenci&oacute;n del Gobierno socialista de sacar los restos de Franco, cuya tumba est&aacute; frente al altar. &ldquo;Cuentan mentiras, porque aqu&iacute; a los presos [en referencia a los que construyeron el Valle de los Ca&iacute;dos] ven&iacute;an de manera voluntaria para reducir sus penas y se les pagaba como a cualquier otro trabajador&rdquo;, afirmaba, y criticaba que el acto se hubiera convocado durante todo el d&iacute;a. &ldquo;Llega gente y se va todo el rato y as&iacute; no se ve que somos muchos&rdquo;, protestaba.
    </p><p class="article-text">
        Alberto Fern&aacute;ndez, de 50 a&ntilde;os, hab&iacute;a acudido con su mujer e hijos peque&ntilde;os. Junto a &eacute;l, su amigo, tambi&eacute;n con su familia, ped&iacute;a no dar su nombre, pero s&iacute; comentaba que le &ldquo;hab&iacute;a sorprendido mucho la cantidad de gente que hab&iacute;a, y muchos j&oacute;venes&rdquo;. &ldquo;Se est&aacute; comparando a Franco y Jos&eacute; Antonio y no son los mismo, porque Franco era un dictador pero Jos&eacute; Antonio era un idealista&rdquo;, afirmaba. Fern&aacute;ndez asent&iacute;a junto a &eacute;l y subrayaba que sacar los restos de Franco del Valle de los Ca&iacute;dos &ldquo;supon&iacute;a enfrentar de nuevo a la gente otra vez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dos mujeres de mediana edad, que prefer&iacute;an que sus nombres no salieran publicados, hab&iacute;an viajado toda la noche en autob&uacute;s desde Murcia. Contaban que de all&iacute; hab&iacute;an salido tres autobuses &ndash; eldiario.es contabiliz&oacute; 10 de estos veh&iacute;culos en el aparcamiento &ndash; a las 12 de la noche del s&aacute;bado y hab&iacute;an llegado a las ocho de la ma&ntilde;ana. &ldquo;Es la primera vez que venimos y estamos encantadas&rdquo;, afirmaba la m&aacute;s parlanchina. Se hab&iacute;a enterado del viaje por unos folletos que hab&iacute;a en su parroquia, se lo hab&iacute;a contado a su amiga y las dos decidieron pagar los 20 euros que costaba el viaje de ida y vuelta, prevista a las dos de la tarde.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; no me gusta la pol&iacute;tica, ni entiendo de ella&rdquo;, prosegu&iacute;a la mujer, quien subrayaba: &ldquo;Yo de Franco solo s&eacute; lo que me contaba mi padre y &eacute;l siempre dec&iacute;a que era un hombre para respetar porque quit&oacute; mucha hambre, no como ahora, que la gente ni tiene trabajo&rdquo;. &ldquo;&iquest;Para qu&eacute; los van a sacar [los restos]?&rdquo;, se preguntaba. &ldquo;Con lo bien que est&aacute;n aqu&iacute;&rdquo;, apuntaba.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s de la una de la tarde, la ceremonia religiosa ya hab&iacute;a terminado. La tienda del templo se abarrotaba de gente que no quer&iacute;a perder la oportunidad de llevarse un recuerdo y ya fuera la cola para poder entrar en a la bas&iacute;lica a&uacute;n llegaba hasta el final de la explanada. Los alrededores de la cafeter&iacute;a del reciento bull&iacute;an de asistentes que se congratulaban por la gran afluencia mientras tomaban una cerveza.
    </p><p class="article-text">
        Los primeros veh&iacute;culos enfilaban el camino de salida pero a la entrada principal del recinto otros tantos esperan su turno para poder coger el ticket. Mientras agentes de la Guardia Civil ordenaban el tr&aacute;fico para que la cola que llegaba a la M-600, la v&iacute;a de acceso al Valle de los Ca&iacute;dos, no provocara ning&uacute;n accidente, cinco personas con el uniforme azul marino de la Falange pasaban el tiempo al pie de la v&iacute;a junto a un puesto lleno de banderas espa&ntilde;olas. El acto, previsto hasta las siete de la tarde, ya hab&iacute;a pasado su ecuador.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rafael]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/miles-valle-caidos-gobierno-franco_1_2021562.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Jul 2018 12:51:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Valle de los Caídos,Franquismo,Exhumación de Franco,Manifestaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Remo en el Manzanares: cuando la práctica del deporte choca con la oposición vecinal y ecologista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/practica-deporte-choca-naturaleza_1_2024349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bbdf452-7963-413b-ba98-746b52a2d5a7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Protesta realizada el viernes por asociaciones vecinales y ecologistas contra el cierre de una de las presas del Manzanares. / Álvaro Minguito"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reapertura al remo en un tramo del río moviliza a vecinos y ambientalistas que critican el cierre de una presa interfiere en la recuperación de flora y fauna</p><p class="subtitle">El Manzanares es el único espacio en la capital que permite la práctica del remo, que exige unas distancias mínimas en línea recta</p></div><p class="article-text">
        Para unos ha vuelto a ser la oportunidad de practicar un deporte en el medio natural en su propia ciudad. Otros lo consideran un modo de impedir que la naturaleza siga su curso. En medio est&aacute; el r&iacute;o Manzanares a su paso por Madrid que, tras los trabajos de renaturalizaci&oacute;n emprendidos por el Ayuntamiento, ha visto c&oacute;mo sus aguas se poblaban en los &uacute;ltimos meses de diferentes aves acu&aacute;ticas y especies de peces empezaban a criar.
    </p><p class="article-text">
        La pol&eacute;mica ha llegado cuando la Escuela Municipal de Remo, tras dos a&ntilde;os entrenando en un gimnasio, ha regresado esta semana al r&iacute;o despu&eacute;s de que finalizaran las obras de reparaci&oacute;n de la presa 9 &ndash;cerca de Matadero&ndash; y se iniciara as&iacute; el embalsado de un tramo de 1,5 kil&oacute;metros. De esta manera, un deporte que tradicionalmente ha ido de la mano de la conservaci&oacute;n del medio ambiente ahora se enfrenta a las cr&iacute;ticas vecinales y de ecologistas que reclaman al Ayuntamiento que dirige Manuela Carmena que d&eacute; marcha atr&aacute;s en su decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los colectivos piden que se vuelva a abrir la presa para permitir que la corriente fluya libremente, lo que en la pr&aacute;ctica, por la poca profundidad de las aguas, impedir&iacute;a la navegaci&oacute;n de las embarcaciones. Afirman que de lo contrario se frenar&aacute; el crecimiento de la flora y fauna que hab&iacute;a regresado al r&iacute;o tras su regeneraci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Decisi&oacute;n consensuada</h3><p class="article-text">
        Desde el &Aacute;rea de Medio Ambiente del Ayuntamiento explican que la decisi&oacute;n de cerrar la presa 9 se realiz&oacute; con acuerdo de todos los grupos municipales en octubre de 2016 y con el &ldquo;consenso&rdquo; de Ecologistas en Acci&oacute;n, entidad con la que ha colaborado el Ayuntamiento para llevar a cabo la renaturalizaci&oacute;n del r&iacute;o. Entonces, se plante&oacute; la necesidad de la construcci&oacute;n de una escala de peces &ndash; estructuras que facilitan la circulaci&oacute;n de los animales cuando hay obst&aacute;culos transversales en el r&iacute;o-&nbsp;y desde la entidad ambientalista se&ntilde;alaron que la pr&aacute;ctica del remo era compatible. Al ver los resultados de la regeneraci&oacute;n fluvial&nbsp;la opini&oacute;n del colectivo ecologista es distinta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros siempre dijimos que lo mejor era que un r&iacute;o corriera libremente y al ver la manera en que la vida ha llenado al Manzanares no creemos que embalsar un tramo sea ahora lo m&aacute;s acertado&rdquo;, se&ntilde;ala Santiago Mart&iacute;n, coordinador por parte de Ecologistas en Acci&oacute;n del proyecto de regeneraci&oacute;n. Subraya que si bien pensaron en un principio que el remo &ldquo;pod&iacute;a&rdquo; ser compatible tambi&eacute;n afirma que existen estudios que indican que &ldquo;parece&rdquo; que las escalas de peces no funcionan &ldquo;tan bien&rdquo; con los cipr&iacute;nidos &ndash;familia a la que pertenecen los barbos, especie mayoritaria en el r&iacute;o madrile&ntilde;o&ndash;. &ldquo;Lo comprobaremos cuando se ponga en marcha&rdquo;, dice. Se&ntilde;ala que en el resto de tramos del espacio fluvial todas las especies van a seguir viviendo pero opina que deber&iacute;an buscarse lugares alternativos para el remo para impedir &ldquo;la conectividad ambiental&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Sin alternativas viables en la ciudad para el remo</h3><p class="article-text">
        El problema es que en Madrid capital no existen espacios fluviales para la pr&aacute;ctica de remo en condiciones &oacute;ptimas, como subraya el director general de Deportes del Consistorio, Javier Odriozola. &ldquo;Su pr&aacute;ctica es muy compleja, en la ciudad estamos muy carentes de espacios para su desarrollo y el r&iacute;o es el mejor lugar en tanto que es un deporte ejemplar, limpio que no genera ruido porque no usa motor&rdquo;, explica el responsable. &ldquo;Es adem&aacute;s un deporte ol&iacute;mpico, que, antes del cierre a su pr&aacute;ctica en el r&iacute;o por las obras de la presa, la Escuela Municipal estaba generando afici&oacute;n y ser&iacute;a una gran p&eacute;rdida para el deporte que desapareciera del Manzanares&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Las embarcaciones de remo var&iacute;an entre los 8 y 19 metros de largo en funci&oacute;n del n&uacute;mero de remeros y tienen un ancho con las palas desplegadas de casi seis metros. Su desplazamiento es en l&iacute;nea recta &ndash;a excepci&oacute;n de algunas que permiten al timonel hacer giros&ndash; por lo que su pr&aacute;ctica requiere unas distancias m&iacute;nimas que no presenten curvas.
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        En la capital, existen solo dos espacios, con escasa longitud, donde se puede practicar el deporte. Uno es el estanque del parque del Retiro, donde la distancia m&aacute;s larga es de 250 metros. Es un lugar que sobre todo se emplea para iniciarse en este deporte y para ocio, como explica Ana D&iacute;az, integrante de la Junta Directiva de la Federaci&oacute;n Madrile&ntilde;a de Remo. &ldquo;Para competir y entrenarse se necesitan distancias m&aacute;s largas, ya que las competiciones van de los 500 metros de los alevines a los 1.000 y 2.000 de las categor&iacute;as superiores&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        El otro espacio es el lago de la Casa de Campo, cerrado por obras desde hace un a&ntilde;o, y donde los remeros deben compartir espacio con los pirag&uuml;istas, y respetar en ambos lugares las restricciones horarias municipales para permitir el uso de las barcas recreativas. &ldquo;El r&iacute;o nos proporciona una distancia de 1.200 metros, que aunque tampoco es mucho nos da la l&aacute;mina de agua m&aacute;s larga&rdquo;, se&ntilde;ala D&iacute;az.
    </p><p class="article-text">
        Un tercer emplazaimento es el parque Rey Juan Carlos, pero al ser un trazado en curva solo es apto para piraguas. Fuera de la ciudad, las alternativas m&aacute;s cercanas son los pantanos donde se permite la navegaci&oacute;n, como el embalse de Pedrezuela, situado a 55 kil&oacute;metros, y no en todos existen naves acondicionadas poder guardar las embarcaciones.
    </p><h3 class="article-text">Una Escuela Municipal de Remo</h3><p class="article-text">
        De ah&iacute; que hace casi seis a&ntilde;os se creara la Escuela Municipal de Remo, situada en Madrid R&iacute;o, a petici&oacute;n de la Federaci&oacute;n para la pr&aacute;ctica y el fomento del deporte. El Ayuntamiento construy&oacute; entonces unas instalaciones donde poder guardar las barcas y practicar en seco &ndash;fuera del agua&ndash; la actividad. Gestionado por la propia federaci&oacute;n, a trav&eacute;s de la firma de convenios que se van renovando cada dos a&ntilde;os, el espacio funciona como cualquier otra instalaci&oacute;n deportiva municipal &ndash;en la ciudad existen m&aacute;s de 150 convenios de este tipo&ndash; administrada por clubes deportivos, federaciones y asociaciones.
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        Hasta la rotura de la presa 9, en 2016, por la escuela hab&iacute;an pasado m&aacute;s de 3.000 estudiantes de centros educativos madrile&ntilde;os, adem&aacute;s del m&aacute;s de centenar de deportistas que entrenaban en el agua a diario para la competici&oacute;n. &ldquo;Su funcionamiento estaba a pleno rendimiento y est&aacute;bamos muy orgullosos de la funci&oacute;n social de integraci&oacute;n y ense&ntilde;anza de un deporte ejemplar a menores del sur de la ciudad&rdquo;, afirma el director General de Deportes. Los dos a&ntilde;os que la escuela ha tenido que seguir su actividad fuera del agua por las obras de reparaci&oacute;n de la compuerta, con entrenamientos y cursos en m&aacute;quinas en espacios interiores, ha &ldquo;desincentivado mucho&rdquo; la participaci&oacute;n, se&ntilde;ala D&iacute;az.
    </p><p class="article-text">
        La remera madrile&ntilde;a subraya que en la ciudad siempre ha habido una tradici&oacute;n deportiva de esta actividad, con cuatro campeones del mundo, que a&uacute;n siguen entrenando, apunta, y que siempre ha sido muy respetuosa con el medio ambiente. &ldquo;Es un pr&aacute;ctica perfectamente compatible con la naturaleza, que adem&aacute;s ha ido integrando a cada vez m&aacute;s mujeres hasta que ahora son m&aacute;s ni&ntilde;as que ni&ntilde;os quienes lo practican en Madrid&rdquo;, indica. Se muestra preocupada por algunos mensajes amenazantes que han recibido en las redes sociales y pesimista por el futuro de la escuela ante la oposici&oacute;n generada entre vecinos y ecologistas. &ldquo;Al final es la pescadilla que se muerde la cola, si no podemos navegar en la ciudad, no habr&aacute; nuevos deportistas y los que hay lo acabar&aacute;n dejando&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><h3 class="article-text">Concentraci&oacute;n vecinal y ambientalista</h3><p class="article-text">
        Desde hace una semana, asociaciones vecinales y ecologistas recogen firmas para la reapertura de la presa. Este viernes convocaron una concentraci&oacute;n junto con Ecologistas en Acci&oacute;n en el puente de la Princesa, bajo el que navegan las embarcaciones, para protestar por el cierre de la compuerta con el lema Es un r&iacute;o, no un canal. Acudieron m&aacute;s de un centenar de personas.&nbsp; Las cuatro entidades vecinales que se posicionan en contra la pr&aacute;ctica del remo en el Manzanares, de los distritos aleda&ntilde;os de Arganzuela, Carabanchel y Usera, afirman en una nota de prensa que &ldquo;lo que no se puede es sacrificar el patrimonio natural, la biodiversidad y el bien social que representa la renaturalizaci&oacute;n del r&iacute;o Manzanares para la pr&aacute;ctica de un deporte. Debe priorizarse el inter&eacute;s general y buscar alternativas al inter&eacute;s particular&rdquo;.
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        Desde la Direcci&oacute;n General de Deportes del Ayuntamiento apoyan que este deporte pueda permanecer en el r&iacute;o a su paso por la ciudad. &ldquo;Creemos que tiene un efecto muy beneficioso en los barrios de la zona&rdquo;, afirma Odriozola, quien pregunta a los que dicen que es un deporte minoritario: &ldquo;&iquest;Cu&aacute;l no lo es aparte del f&uacute;tbol?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ante la oposici&oacute;n generada al cierre de la presa, el &Aacute;rea de Medio Ambiente, que dirige In&eacute;s Saban&eacute;s, va a mantener una serie de reuniones con las partes implicadas a lo largo de este mes &ldquo;para evaluar y reconsiderar el embalsado del tramo de la presa 9&rdquo;. Fuentes del departamento subrayan que &ldquo;dado el &eacute;xito que ha tenido la renaturalizaci&oacute;n, con gran apoyo de la ciudadan&iacute;a y colectivos ecologistas y sociales, se hace necesario evaluar la situaci&oacute;n actual, buscar alternativas y reconsiderar la decisi&oacute;n con el fin de buscar el inter&eacute;s general&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rafael]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/practica-deporte-choca-naturaleza_1_2024349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Jul 2018 19:31:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Remo en el Manzanares: cuando la práctica del deporte choca con la oposición vecinal y ecologista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Manzanares,Madrid,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los otros 'Argumosa 11': bloques de Lavapiés en lucha contra la especulación en el centro de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/bloques-lavapies-resistencia-especulacion-madrid_1_2761262.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74c67684-cb9e-4fa1-8985-50dca7beeb1d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Fachada del edificio que los propietarios quieren desalojado este año, situado en Lavapiés. / O. M. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El apoyo de colectivos sociales ha hecho posible que varios inquilinos a los que no les han renovado sus contratos permanezcan en sus casas, donde varios llevan viviendo entre 20 y 30 años</p><p class="subtitle">La visibilización y presión vecinal ha logrado que el Ayuntamiento y las nuevas empresas propietarias se sienten a mediar y negociar para que los vecinos no tengan que abandonar sus casas</p></div><p class="article-text">
        Cuando Teresa Sarmiento, de 68 a&ntilde;os, empez&oacute; a contar a los medios de comunicaci&oacute;n lo que le estaba ocurriendo se sinti&oacute; sola. Era marzo. Hab&iacute;a empezado a hacer cajas para ir guardando las pertenencias de los 20 a&ntilde;os que llevaba viviendo en un piso de Argumosa 11. Manten&iacute;a reuniones con los servicios municipales del Ayuntamiento, donde le dec&iacute;an que la lista de espera para una vivienda social era larga. Y sobre todo trataba de que sus vecinos hicieran frente com&uacute;n ante la decisi&oacute;n de la propiedad de no renovarles los contratos de alquiler tras m&aacute;s de dos d&eacute;cadas, en muchos de los casos, residiendo en el edificio.
    </p><p class="article-text">
        Cinco meses despu&eacute;s, Teresa ya no se siente sola. Lo que vivi&oacute; el jueves a la puerta de su portal, cuando la movilizaci&oacute;n ciudadana logr&oacute; aplazar el desahucio de una de sus vecinas, Josefa Santiago, le ha hecho tener muchas esperanzas. Y sabe que todo ello ha sido posible gracias al apoyo de colectivos sociales y vecinales, como el Sindicato de Inquilinas de Madrid, a Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Centro Madrid y Lavapi&eacute;s &iquest;d&oacute;nde vas?. &ldquo;Ellos son los que est&aacute;n tirando de nosotros y nos est&aacute;n dando toda la fuerza y el apoyo&rdquo;, explica Teresa. 
    </p><p class="article-text">
        Al poco tiempo de empezar a salir en los medios, el Sindicato de Inquilinas de Madrid mantuvo una reuni&oacute;n con alguno de los vecinos de Argumosa 11. Les explicaron c&oacute;mo pod&iacute;an resistir y rebelarse a que les expulsaran de su barrio. Un integrante del colectivo de Barcelona les cont&oacute;&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/conflicto-alquileres-extiende-Barcelona-Quieren_0_741926662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mo un bloque hab&iacute;a logrado con la uni&oacute;n y la movilizaci&oacute;n permanecer en sus casas y negociar nuevos contratos con la propiedad</a>.
    </p><h3 class="article-text">Visibilizar la lucha</h3><p class="article-text">
        Apenas unos d&iacute;as despu&eacute;s, el 21 de abril, varios vecinos de Argumosa 11, apoyados por los colectivos, colgaron los enormes carteles de su fachada que han convertido el bloque, junto al de Olmo 35, ambos en el madrile&ntilde;o barrio de Lavapi&eacute;s, en s&iacute;mbolos de la lucha vecinal contra la especulaci&oacute;n en el centro de la ciudad. A Teresa comenzaron a unirse vecinas como Pepi, Rosi, Gloria o Jorge, que decidieron plantar cara a lo que les estaba ocurriendo.
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        Los colectivos comenzaron a celebrar asambleas semanales en las que ir contando lo que iba ocurriendo afectados y que vecinos que pudieran estar en la misma situaci&oacute;n empezaran a dar a conocer sus casos. En la segunda de ellas estaba Francisco Rodr&iacute;guez, de 83 a&ntilde;os, a quien tras 11 residiendo en la misma casa y cuatro d&eacute;cadas regentando un bar en el mismo inmueble, la nueva propiedad del edificio le hab&iacute;a comunicado que no renovar&iacute;a su contrato. Junto a su vecino, Jos&eacute; Arteaga &ndash; los dos &uacute;nicos inquilinos del inmueble&ndash; y el apoyo de las plataformas decidi&oacute; que su bloque tambi&eacute;n se uniera a la resistencia vecinal contra la especulaci&oacute;n. Y como en Argumosa 11,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/madrid/Excelente-localizacion-apartamentos-turisticos-negociacion_0_782522730.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grandes carteles apelando a toda persona que pasa bajo ellos cuelgan en la fachada desde ese d&iacute;a para contar qu&eacute; ocurre</a>: &ldquo;Vecina, despierta, especulan en tu puerta&rdquo; o &ldquo;El barrio para quien lo habita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En las asambleas de los mi&eacute;rcoles, que siempre celebramos en el centro de La Canica, vemos cada d&iacute;a caras nuevas y de manera intermitente van llegando otros casos&rdquo;, explica Fernando Bardera, integrante de Lavapi&eacute;s &iquest;d&oacute;nde vas? El apoyo de las asociaciones ha hecho que muchos afectados se hayan quedado en sus casas a pesar de que sus contratos hayan terminado. Ninguno encuentra alquileres asequibles a sus rentas en el barrio y mantienen la esperanza de poder negociar nuevas rentas.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace tres semanas, los colectivos y vecinos mantienen reuniones peri&oacute;dicas con el Ayuntamiento,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/madrid/Ayuntamiento-propietarias-edificios-Lavapies-contratos_0_784272653.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quien se ha implicado en el asunto y tambi&eacute;n ha celebrado encuentros con las propietarias de ambos inmuebles para tratar de mediar</a> y que los vecinos puedan permanecer en sus casas. Por el momento, las celebradas con Rosales 2009 SL, una de las dos empresas propietarias de Olmo 35, han sido positivas y los vecinos est&aacute;n a la espera de sentarse a negociar las condiciones de los nuevos contratos, que esperan que permitan que tanto Jos&eacute; como Francisco puedan permanecer en sus casas.
    </p><p class="article-text">
        Las encuentros celebrados con los representantes de la propiedad de Argumosa 11 no se han concretado m&aacute;s all&aacute; de que se estudiar&aacute; caso por caso y la oferta de una rebaja del 15% del precio de mercado de los alquileres, lo que en la pr&aacute;ctica supondr&iacute;a para la gran mayor&iacute;a de los afectados que sus rentas se vieran duplicadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un proceso especulativo que no solo afecta a Argumosa 11 y Olmo 35, sino que estamos convencidos de que hay muchos m&aacute;s casos que poco a poco ir&aacute;n apareciendo y la &uacute;nica manera de tratar de parar lo que est&aacute; ocurriendo es que los casos se hagan visibles y que los vecinos de unan&rdquo;, subraya Bardera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rafael]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/bloques-lavapies-resistencia-especulacion-madrid_1_2761262.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Jul 2018 19:00:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los otros 'Argumosa 11': bloques de Lavapiés en lucha contra la especulación en el centro de Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La movilización ciudadana logra aplazar en la puerta un desahucio de Argumosa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/movilizacion-ciudadana-aplazar-desahucio-argumosa_1_2039884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d618048c-288f-4be4-ae86-cc958e4040fe_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Vecinos y activistas delante del portal de Agumosa 11 donde hoy estaba previsto el desahucio de una familia. / Álvaro Minguito  "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La comisión judicial que tenía previsto ejecutar el lanzamiento de una familia en el inmueble de Lavapiés lo ha pospuesto hasta el 31 de julio por “falta de efectivos suficientes” para llevarlo a cabo.</p><p class="subtitle">Josefa Santiago y sus hijas llevan viviendo en la casa más de 20 años pero la propiedad no les renovó el contrato e inició el proceso de desahucio por impago de alquiler.</p></div><p class="article-text">
        El desahucio de Josefa Santiago y sus dos hijas estaba previsto a las 10.30 y una hora antes m&aacute;s de medio centenar de personas esperaba ya a la puerta de Argumosa 11, el edificio del barrio madrile&ntilde;o de Lavapi&eacute;s<a href="https://www.eldiario.es/madrid/edificio-Lavapies-desalojo-organiza-propiedad_0_764324635.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> que se ha convertido en el s&iacute;mbolo de resistencia vecinal contra la especulaci&oacute;n inmobiliaria</a>. Colectivos sociales y vecinales llevaban m&aacute;s de una semana movilizando al barrio y a todas sus redes con el &uacute;nico objetivo de que la familia no acabara hoy en calle. Y lo consiguieron. La comisi&oacute;n judicial encargada de llevar a cabo el lanzamiento decidi&oacute; aplazar el desahucio hasta el pr&oacute;ximo 31 de julio ante la &ldquo;falta de efectivos suficientes&rdquo; para ejecutarlo, seg&uacute;n explicaron a la afectada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No nos vamos, nos quedamos&rdquo; o &ldquo;Este desahucio lo vamos a parar&rdquo; gritaban los vecinos, muchos tambi&eacute;n activistas de plataformas antidesahucios, quienes antes de conocer el desenlace deseado ya intu&iacute;an que podr&iacute;an pararlo. La ausencia de agentes del Cuerpo Nacional de Polic&iacute;a les deba muchas pistas porque en otros casos en los que s&iacute; se hab&iacute;an llevado a cabo los lanzamientos un dispositivo policial acordonaba la calle para que nadie, a excepci&oacute;n de la comisi&oacute;n judicial, pudiera acercarse al edificio.
    </p><p class="article-text">
        Pero alrededor de Argumosa 11, donde una veintena de vecinos recibieron a finales del a&ntilde;o pasado cartas de no renovaci&oacute;n de sus contratos de alquiler, estaba ma&ntilde;ana solo hab&iacute;a vecinos, activistas y medios de comunicaci&oacute;n. Sobre las diez y media, Josefa sali&oacute; del inmueble acompa&ntilde;ada de miembros del Sindicato de Inquilinas y de la plataforma vecinal Lavapi&eacute;s &iquest;d&oacute;nde vas? para hablar con los integrantes de la comisi&oacute;n judicial, que esperaba alejada del portal en la acera de enfrente.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n estaban presentes dos representantes del despacho de abogados que representa a la propiedad,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/madrid/fiebre-alquiler-inquilinos_0_765374473.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dividida en tres partes entre la empresa inmobiliaria Inversi&oacute;n en Proindivisos y herederos de los antiguos propietarios</a>.
    </p><h3 class="article-text">Apoyo del vecindario</h3><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s de las 11 Josefa recibi&oacute; una notificaci&oacute;n de la comisi&oacute;n judicial inform&aacute;ndole de que el desahucio quedaba aplazado hasta el 31 de julio. La mujer regres&oacute; a su casa acompa&ntilde;ada de familiares y arropada por el aplauso y los gritos de &aacute;nimo de los congregados. &ldquo;Nos conocemos de toda la vida del barrio&rdquo;, explicaba Encarna Ramos, vecina &ldquo;de siempre&rdquo; de Lavapi&eacute;s, quien no daba cr&eacute;dito a que fuera Pepi, como todo el mundo conoce a Josefa, la afectada.
    </p><p class="article-text">
        La gran mayor&iacute;a de la veintena de inquilinos que ha recibido cartas de no renovaci&oacute;n de sus contratos llevan m&aacute;s de dos d&eacute;cadas viviendo en sus casas, como Josefa. En este tiempo, cuatro familias ya han dejado las casas, que la propiedad tapia en cuanto se queda vac&iacute;a. La &uacute;ltima se cerr&oacute; la pasada semana.
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        Desde la propiedad siempre han explicado que su intenci&oacute;n es vaciar el edificio &ndash; a excepci&oacute;n de los nueve inquilinos que tienen contratos de rentas antiguas&ndash; para arreglar el edificio y poner los pisos en alquiler a precios de mercado, que seg&uacute;n los &uacute;ltimos informes de las inmobiliarias, ya rondan en la zona en torno a los 1.000 euros por un piso de las mismas carcter&iacute;sticas. La gran mayor&iacute;a de los actuales inquilinos pagan entre 400 y 800 euros. Ante el apoyo que han recibido por parte de las plataformas, varios de ellos decidieron permanecer en sus casas al finalizar sus contratos, otros dejaron de pagar sus rentas, asesorados por abogados y la propiedad puso en marcha 10 desahucios por impago de alquiler.
    </p><p class="article-text">
        El lunes pasado el juzgado aplaz&oacute; sin fecha el primer lanzamiento previsto en el edificio despu&eacute;s de recibir un informe de los servicios sociales municipales que informaban de la vulnerabilidad de las familias, una de ellas con dos menores a su cargo. El de Josefa es el segundo que se ha logrado aplazar, al menos hasta el 31 de julio, pero los vecinos convocaron a una nueva movilizaci&oacute;n el pr&oacute;ximo 18 de julio, cuando est&aacute; se&ntilde;alado el tercer lanzamiento.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento lleva reuni&eacute;ndose con s de la propiedad desde hace una semana para tratar de mediar en el proceso y lograr que los inquilinos no tengan que abandonar sus casas pero hasta el momento lo que ofrece la empresa son rebajas del 15% del precio de mercado de los alquileres, lo que en muchos de los casos supondr&iacute;a para los vecinos desembolsar el doble de lo que pagan actualmente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rafael]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/movilizacion-ciudadana-aplazar-desahucio-argumosa_1_2039884.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Jul 2018 13:47:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La movilización ciudadana logra aplazar en la puerta un desahucio de Argumosa]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lavapiés se organiza contra el primer desahucio de Argumosa 11]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/lavapies-moviliza-primer-desahucio-argumosa_1_2037110.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3091fc87-f5ba-4a8f-a3a1-51f80ada4444_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Fachada de Argumosa 11, el edificio que ha movilizado a Lavapiés contra los desahucios de sus vecinos. / Olmo Calvo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Plataformas vecinales y sociales se vuelcan para tratar de paralizar el lanzamiento previsto para el jueves que puede dejar en la calle a una familia que llevaba más de 20 años viviendo en la casa.</p></div><p class="article-text">
        Con las etiquetas #Pepisequeda #Argumosa11Sequeda #Nosquedamos colectivos vecinales y sociales han inundado sus redes con un &uacute;nico objetivo: que Josefa Santiago, de 65 a&ntilde;os, y su dos hijas puedan permanecer en la casa donde llevan viviendo m&aacute;s de dos d&eacute;cadas. Tras el aplazamiento el pasado lunes del primer desahucio previsto en Argumosa 11, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/edificio-Lavapies-desalojo-organiza-propiedad_0_764324635.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el bloque que se ha convertido en el s&iacute;mbolo de resistencia de colectivos y vecinos contra la especulaci&oacute;n de la vivienda en el centro de Madrid</a>, el lanzamiento se&ntilde;alado por el juzgado para vaciar la casa de <em>Pepi</em>, como la conocen en el barrio, se ha transformado en el punto de movilizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Federaci&oacute;n Regional de Asociaciones de Vecinos (FRAVM), la Plataforma Lavapi&eacute;s &iquest;d&oacute;nde vas?, al Sindicato de Inquilinas de Madrid y la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Centro han hecho llamamientos durante toda la semana para que el mayor n&uacute;mero de personas acuda a la puerta a las nueve y media de la ma&ntilde;ana y tratar de parar el desahucio. &ldquo;Ahora es lo &uacute;nica esperanza que nos queda, que la comisi&oacute;n judicial decida aplazar el lanzamiento al ver la movilizaci&oacute;n que hay&rdquo;, explica Fernando Bardera, de Lavapi&eacute;s &iquest;d&oacute;nde vas?
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el desahucio de Josefa y sus dos hijas, de 27 y 29 a&ntilde;os, ya fue aplazado hace dos meses tras recibir el juzgado un informe de los servicios sociales municipales. El mi&eacute;rcoles, el Ayuntamiento hab&iacute;a presentado otro escrito para tratar de lograr un nuevo aplazamiento pero desde el tribunal que lleva el caso se rechaz&oacute;, seg&uacute;n explican fuentes del Consistorio.
    </p><h3 class="article-text">2.000 euros por dejar el piso vac&iacute;o</h3><p class="article-text">
        A finales del a&ntilde;o pasado, cerca de una veintena de inquilinos de Argumosa 11, varios con casi dos d&eacute;cadas viviendo en el inmueble, situado en el barrio de Lavapi&eacute;s, recibieron cartas de no renovaci&oacute;n de sus contratos. En noviembre, llamaron a sus puertas dos representantes de la nueva propiedad ofreci&eacute;ndoles 2.000 euros si dejaban el piso vac&iacute;o en dos meses. Seg&uacute;n explican los vecinos, solo se fue uno. Tres m&aacute;s tuvieron que dejar sus casas a principios de este a&ntilde;o al finalizar sus contratos. Una cuarta se march&oacute; la semana pasada. 
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que una casa se queda vac&iacute;a un equipo de alba&ntilde;iles la tapia con ladrillo. Ya hay cuatro viviendas clausuradas&nbsp;y el mi&eacute;rcoles una pila de nuevos ladrillos y un saco de cemento aguardaba en el portal de la casa a la espera de que la siguiente se deshabite. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si yo tuviera a donde ir ya nos hubi&eacute;ramos marchado pero no tenemos&rdquo;, explica Josefa, quien cuenta que desde que le lleg&oacute; la carta de renovaci&oacute;n ha estado buscando un nuevo piso con un alquiler asequible y ha sido incapaz. &ldquo;Yo cobro una pensi&oacute;n no contributiva y nos piden cuatro mensualidades por adelantado, avales, adem&aacute;s de una n&oacute;mina&rdquo;, afirma. Sus hijas han tenido empleos intermitentes en el comercio y la hosteler&iacute;a. &ldquo;Ahora est&aacute;n trabajando en el verano pero despu&eacute;s ya veremos&rdquo;, dice. 
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                </figure><p class="article-text">
        Ante lo que pueda pasar el jueves lleva toda la semana dejando ropa y objetos m&aacute;s personales en la casa de su hermana &ndash;quien tambi&eacute;n vive en el mismo inmueble y tampoco le han renovado el contrato&ndash; y su cu&ntilde;ada. &ldquo;Yo he arreglado esta casa, he nacido en este barrio y me veo en la calle, algo que jam&aacute;s pens&eacute; que me pod&iacute;a ocurrir&rdquo;, exclama. Con el apoyo de los colectivos y plataformas decidi&oacute; quedarse en la vivienda a pesar de que su contrato hab&iacute;a vencido a principio de a&ntilde;o y hasta el &uacute;ltimo minuto conf&iacute;a en que finalmente la comisi&oacute;n judicial aplace el lanzamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el despacho de abogados que representa a Inversi&oacute;n en Proindivisos SL, empresa que firmaba las cartas de no renovaci&oacute;n y propietaria de una tercera parte del inmueble, afirman que este primer lanzamiento se produce porque la inquilina lleva &ldquo;18 meses&rdquo; sin pagar el alquiler. La afectada lo niega y hace referencia a cambios de las condiciones de contrato con subidas en las renovaciones de m&aacute;s de 100 euros que a veces se ha negado a asumir. 
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento ha mantenido dos reuniones con los representantes de la propiedad para tratar de mediar y evitar el desahucio pero, seg&uacute;n explican fuentes municipales, desde la empresa no han cambiado de parecer. En Inversi&oacute;n en Proindivisos explican que para otros casos se ha ofrecido una rebaja del 15% &ldquo;del precio de mercado&rdquo;. Sin embargo, como subrayan desde el Consistorio, para la gran mayor&iacute;a de los vecinos ser&iacute;a duplicar sus rentas actuales. Los alquileres en Argumosa 11 se sit&uacute;an entre los 400, que paga Josefa, y 800 euros, de otros inquilinos. El precio actual de mercado &ndash; seg&uacute;n los informes de los portales inmobiliarios&ndash; de esas mismas viviendas podr&iacute;a alcanzar m&aacute;s de 1.000 euros. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rafael]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/lavapies-moviliza-primer-desahucio-argumosa_1_2037110.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Jul 2018 20:24:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lavapiés se organiza contra el primer desahucio de Argumosa 11]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lavapiés,Vivienda,Burbuja inmobiliaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mapa de las niñas y niños de Madrid comienza a andar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/ninas-ninos-madrid-comienza-andar_1_2047768.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb6309d2-d88f-4efc-854f-d6e5c4325d52_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Un fragmento del mapa en papel de Los Madriles Infancia. / Intermediae"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nace Los Madriles Infancia, una iniciativa colectiva que visibiliza proyectos por toda la ciudad donde los más pequeños son los ejes centrales como parte activa y crítica</p><p class="subtitle">El proyecto presenta en papel un mapa con zonas de juego libre, de crianza compartida, de actividades culturales, ecologistas o feministas que irá creciendo en formato digital a medida que se vaya incorporando más actividades</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Existe una infinidad de espacios en Madrid que resuelven los retos de una ciudad contempor&aacute;nea desde la &oacute;ptica de los m&aacute;s peque&ntilde;os, involucr&aacute;ndoles de forma activa y cr&iacute;tica. Sin embargo toda esta realidad se encuentra invisibilizada y es de dif&iacute;cil acceso.&rdquo; Esta es la premisa de la que parte Los Madriles Infancia, un mapa colectivo que acaba de nacer y que tiene precisamente como objetivo se&ntilde;alar y situar en la ciudad todas esas iniciativas y proyectos que colocan a las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os como sujetos activos del espacio urbano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Empezaron a llegarnos proyectos sobre la infancia y ciudad y comenzamos a plantearnos que era un tema que estaba vivo y que hab&iacute;a una necesidad de ver y visibilizar qu&eacute; tipo de propuestas en torno a los m&aacute;s peque&ntilde;os hay en el entorno urbano&rdquo;, explica Zoe Mediero, coordinadora de Intermediae, uno de los programas p&uacute;blicos culturales de Matadero, impulsor del proyecto junto a la Federaci&oacute;n Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) y otros colectivos. &ldquo;Planteamos entonces la posibilidad de mapear todas esas iniciativas ya en marcha pero no en clave de denuncia sino propositiva, como forma de mostrar modelos que luego puedan servir de inspiraci&oacute;n para otros nuevos&rdquo;, se&ntilde;ala Mediero.
    </p><p class="article-text">
        La metodolog&iacute;a de trabajo estaba ya construida con <a href="https://losmadriles.org/los-madriles/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Madriles, Atlas de Iniciativas Vecinales</a>, el proyecto nacido en 2015 con los mismos impulsores para se&ntilde;alar en los mapas todos esos proyectos vecinales y sociales que ayudan a construir y vivir una ciudad &ldquo;m&aacute;s habitable&rdquo;, y que desde entonces no ha dejado de crecer en formato digital. &ldquo;Es una l&iacute;nea de trabajo en la que quer&iacute;amos seguir avanzando&rdquo;, afirma la coordinadora.
    </p><h3 class="article-text">Grupo de trabajo con expertas</h3><p class="article-text">
        Se estableci&oacute; un grupo de trabajo con ge&oacute;grafas, maestras, pedagogos, expertas en infancia y crianza y personas vinculadas a instituciones p&uacute;blicas, vecinales o colegios para comenzar a diagnosticar y sentar los pilares de lo que se quer&iacute;a mapear. Durante cuatro meses, con talleres y encuentros con colectivos e iniciativas, quedaron establecidas las categor&iacute;as que marcan la hoja de ruta del mapa: juego libre, intervenciones urbanas a escala infantil, creatividad y cultura, redes de cuidado y crianza compartida, microfenismos, desidencias normativas y diversidad, educaci&oacute;n, movilidad, accesibilidad y autonom&iacute;a, infancia con voz y ciudad sana y ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En las ciudades hemos pasado de una crianza colectiva a un aislamiento y una educaci&oacute;n que se basa en los recursos que tiene cada familia, donde incluso los espacios de juego vienen muy marcados y determinados, donde los ni&ntilde;os hacen cola para subirse a un balanc&iacute;n en el que se divierten ellos solos mientras el resto mira&rdquo;, reflexiona Marta Rom&aacute;n, ge&oacute;grafa y una de las expertas que ha acompa&ntilde;ado el proyecto. &ldquo;El trabajo ha girado en torno a c&oacute;mo rescatar todas esas iniciativas que van en esa otra l&iacute;nea, en dar voz y libertad a la infancia y mostrar lo diferente qu&eacute; es hacer una monta&ntilde;a de arena en un espacio de juego libre que no viene marcado&rdquo;, detalla.
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        As&iacute;, el mapa recoge desde espacios que los vecinos han ido arrebat&aacute;ndole a la ciudad, como un solar en la calle Almendro que se ha convertido en un lugar donde los m&aacute;s peque&ntilde;os crean sus propios juegos a iniciativas culturales como la biblioteca autogestionada de los vecinos de San Ferm&iacute;n, en el distrito de Usera, que ante la falta de esta dotaci&oacute;n p&uacute;blica impulsaron una propia. Tambi&eacute;n hay iniciativas que, aunque m&aacute;s minoritarias, por su relevancia, est&aacute;n en el mapa, como las asociaciones de madres y padres de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as transexuales. Otras, que si bien parten de las administraciones, tienen tambi&eacute;n un espacio por la importancia del trabajo que realizan, como son las bibliotecas municipales o el programa de educaci&oacute;n sexual a j&oacute;venes que realiza Madrid Salud.
    </p><p class="article-text">
        Hay proyectos de asociaciones culturales, vecinales, sociales y cada uno de ellos plantea una soluci&oacute;n concreta: ya sea favorecer el aprendizaje en padres, madres, cuidadores y profesionales; garantizar el juego, un derecho que tambi&eacute;n es una &ldquo;necesidad&rdquo; de los ni&ntilde;os; &ldquo;tejer redes&rdquo; como forma de eliminar la crianza en soledad; favorecer la conciliaci&oacute;n de mujeres y mujeres o la mezcla de generaciones, donde los mayores aprendan de los peque&ntilde;os y viceversa.
    </p><p class="article-text">
        El s&aacute;bado se presenta en Matadero el mapa f&iacute;sico, que tendr&aacute; su continuaci&oacute;n en la plataforma digital para ir incorporando nuevos proyectos, <a href="https://www.intermediae.es/agenda/los-madriles-edicion-especial-infancia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con una jornada de actividades con los m&aacute;s peque&ntilde;os como protagonistas</a>. El programa <em>Cero en Conducta</em> de la radio municipal M-21 plantea talleres de retransmisi&oacute;n radiof&oacute;nica en los que los ni&ntilde;os son los creadores o la creaci&oacute;n de un escultura gigante de la mano de la artista polaca Iza Rutkowska.
    </p><p class="article-text">
        Como ya ocurre con Los Madriles, Atlas de Iniciativas Vecinales, la edici&oacute;n Infancia no se quedar&aacute; solo en papel sino que tendr&aacute; su continuaci&oacute;n <a href="https://losmadriles.org/mapas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la plataforma digital que ya alberga el primer mapa a trav&eacute;s de CIVICS</a>. Esta herramienta permite incorporar nuevas iniciativas para que el mapa vaya creciendo y desde el equipo impulsor se valida que todas ellas cumplan los criterios con los que nace el proyecto. &ldquo;Esto es lo bonito de esta iniciativa, que es un mapa que nunca se termina&rdquo;, subraya Marta Rom&aacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rafael]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/ninas-ninos-madrid-comienza-andar_1_2047768.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Jun 2018 18:18:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El mapa de las niñas y niños de Madrid comienza a andar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Argumosa se enfrenta a sus primeros desahucios: “De nuestras casas no nos vamos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/argumosa-enfrenta-primeros-desahucios-casas_1_2048640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e450f688-9971-43c6-8c4d-eb09c0f236c6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pepi (segunda por la izquierda) y Rosi (segunda por la derecha) junto a otras dos vecinas de Argumosa 11 y un miembro del Sindicato de Inquilinas de Madrid. / Fernando Sánchez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los vecinos del edificio de Lavapiés, que a principios de año les comunicaron la renovación de sus contratos, se organizan contra los tres primeros desahucios señalados a partir del lunes</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;De nuestras casas no nos vamos, tendr&aacute;n que llevarnos por delante porque nosotros las hemos arreglado y aqu&iacute; nos quedamos&rdquo;. As&iacute; de convencida se ha mostrado Pepi, una de de las inquilinas del edificio de Argumosa 11, a la que, tras 20 a&ntilde;os viviendo en el inmueble, los nuevos propietarios le comunicaron que no le renovar&iacute;an el contrato y a su vencimiento, el 1 de abril, deb&iacute;a abandonar la casa. Desde entonces dej&oacute; de pagar el alquiler y el pr&oacute;ximo lunes se enfrenta a un desahucio judicial por impago de renta.
    </p><p class="article-text">
        Es el primero de los tres lanzamientos que ya tienen fecha y hora se&ntilde;alada: el pr&oacute;ximo lunes a las 11 de la ma&ntilde;ana. Los dos siguientes est&aacute;n previstos para el 4 y 18 de julio. En total, son cuatro familias &ndash;en una de las viviendas conviven dos&ndash; , una de ellas con dos ni&ntilde;os de 7 y 8 a&ntilde;os, m&aacute;s otro en camino, y otra de ellas con una joven con discapacidad a su cargo. &ldquo;No tenemos donde ir y aqu&iacute; es donde hemos vivido siempre&rdquo;, ha explicado Rosi, otra de las vecinas, cuyo desahucio est&aacute; previsto en tres semanas.
    </p><p class="article-text">
        A finales del a&ntilde;o pasado, cerca de una veintena de inquilinos, varios con casi dos d&eacute;cadas viviendo en el inmueble situado en el madrile&ntilde;o barrio de Lavapi&eacute;s, recibieron cartas de no renovaci&oacute;n de sus contratos. En noviembre, llamaron a sus puertas dos representantes de la nueva propiedad ofreciendo a los inquilinos 2.000 euros si dejaban el piso vac&iacute;o en dos meses. Seg&uacute;n explican los vecinos, solo se fue uno. Tres m&aacute;s tuvieron que dejar sus casas a principios de este a&ntilde;o al finalizar sus contratos. Una cuarta se ha marchado esta semana. Cada vez que una casa se queda vac&iacute;a un equipo de alba&ntilde;iles la tapia con ladrillo. Ya hay cuatro viviendas tapiadas. &ldquo;La &uacute;ltima fue ayer&rdquo;, explica Teresa Sarmiento, otra de las vecinas a la que no la han renovado el contrato.
    </p><h3 class="article-text">Apoyo de los colectivos</h3><p class="article-text">
        Algunos de los vecinos afectados, asesorados por asociaciones y colectivos, dejaron de pagar la renta cuando recibieron las cartas de no renovaci&oacute;n, pero mantienen reservado el dinero. Tambi&eacute;n han recibido el apoyo de entidades como el Sindicato de Inquilinas de Madrid, el colectivo vecinal Lavapi&eacute;s &iquest;d&oacute;nde vas? y la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Centro Madrid y el edificio se ha convertido en un s&iacute;mbolo de la lucha contra la expulsi&oacute;n de los vecinos del centro de la ciudad porque a la mayor&iacute;a de los que no les han renovado el contrato han decidido permanecer en sus casas.
    </p><p class="article-text">
        Una veintena de miembros de estos colectivos han acompa&ntilde;ado a las vecinas con lanzamientos se&ntilde;alados mientras explicaban a la prensa cu&aacute;l era la situaci&oacute;n. &ldquo;Nunca han querido negociar con nosotros&rdquo;, ha se&ntilde;alado Rosi. Desde Inversi&oacute;n en Proindivisos SL, propietaria de la tercera parte del inmueble y empresa que firmaba las cartas de no renovaci&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/propiedad-Argumosa-puesto-desahucios-alquiler_0_779023262.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acusan a varios de los vecinos contra los que ha iniciado procesos de desahucio</a> de &ldquo;asaltar sistem&aacute;ticamente&rdquo; el cuadro com&uacute;n de la luz y conectar sus instalaciones, algo que siempre han negado lo inquilinos. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo vamos a negociar con quien nos est&aacute; robando la electricidad?&rdquo;, afirman desde el despacho de abogados que representa a la empresa.
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada, no obstante, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/Ayuntamiento-propietarias-edificios-Lavapies-contratos_0_784272653.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el concejal de Centro, Jorge Garc&iacute;a Casta&ntilde;o, mantuvo una primera reuni&oacute;n con la empresa para tratar de mediar</a> y que los vecinos finalmente no tengan que abandonar sus casas. Ambas partes se muestran abiertas a seguir hablando y en los pr&oacute;ximos d&iacute;as habr&aacute; un nuevo encuentro para ir estudiando &ldquo;caso por caso&rdquo;, seg&uacute;n explican fuentes municipales.
    </p><p class="article-text">
        Al finalizar la rueda de prensa, colectivos y vecinos han mantenido una reuni&oacute;n para organizarse para el lunes. Unos permanecer&aacute;n con Pepi y sus hijas en su casa, otros se repartir&aacute;n por el edificio y otros tantos esperar&aacute;n a la comisi&oacute;n judicial junto al portal. El &uacute;nico objetivo ser&aacute; conseguir que la familia no tenga que abandonar su vivienda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rafael]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/argumosa-enfrenta-primeros-desahucios-casas_1_2048640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Jun 2018 19:36:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Argumosa se enfrenta a sus primeros desahucios: “De nuestras casas no nos vamos”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Chamberí: vecinos expulsados de un bloque de viviendas para convertirlas en pisos de lujo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/chamberi-vecinos-expulsados-bloque-convertir_1_2059486.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/43c01cb7-db08-49b6-9d93-eb0ab55c7e20_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Berta Sichel, una de las vecinas que tuvo que dejar el edificio de García Paredes, mira la que fue su casa durante más de 16 años. / Fernando Sánchez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras cambiar de propietarios, los inquilinos de un edificio de 28 casas y un local comercial recibieron cartas de que no les renovarían los contratos, algunos con más de 20 años de antigüedad.</p><p class="subtitle">La nueva propiedad del inmueble, donde aún viven unos 12 vecinos, vende los pisos por cantidades que van de los 660.000 a los 950.000 euros.</p></div><p class="article-text">
        Esta historia comienza como otras tantas que empiezan a ser habituales en los centros de las grandes ciudades. Un d&iacute;a cualquiera los vecinos de un bloque de viviendas reciben una carta inform&aacute;ndoles de que el edificio ha cambiado de propiedad. Les dicen que las condiciones de sus contratos de alquiler seguir&aacute;n como hasta ahora. Pero apenas un mes despu&eacute;s los nuevos propietarios les comunican que al cumplirse sus contratos, en seis o cuatro meses, dependiendo de los casos deber&aacute;n abandonar sus casas porque no se les renovar&aacute;n. No hay margen de negociaci&oacute;n a no ser que alguno quiera pagar entre 660.000 y 950.000 euros por alguna de las casas que la propiedad pone a la venta.
    </p><p class="article-text">
        Muchos llevan m&aacute;s de 20 a&ntilde;os residiendo en los pisos. Otros han invertido miles de euros en reformas, algunas muy recientes, que la antigua propiedad nunca ha asumido. Algunos han tratado incluso de comprar las casas pero los elevados precios les han disuadido. Al final, la gran mayor&iacute;a de ellos ha ido dejando las viviendas, asumiendo alquileres en peores condiciones y realizando obras y mudanzas que en ninguna circunstancia se hab&iacute;an planteado tener que asumir.
    </p><p class="article-text">
        Es lo que ha ocurrido en el &uacute;ltimo a&ntilde;o en un edificio de seis plantas en el n&uacute;mero 64 de la calle Garc&iacute;a Paredes del madrile&ntilde;o distrito de Chamber&iacute;. En julio de 2017, todos los inquilinos recibieron una carta del matrimonio propietario del edificio inform&aacute;ndoles de que hab&iacute;an vendido todo el inmueble. &ldquo;El administrador nos dijo por carta que no nos preocup&aacute;ramos porque las condiciones de los contratos seguir&iacute;an como hasta ahora&rdquo;, explica Berta Sichel, quien residi&oacute; en el edificio durante 16 a&ntilde;os.
    </p><h3 class="article-text">Fin a la pr&oacute;rroga de los contratos</h3><p class="article-text">
        Al mes siguiente, sin embargo, la nueva propiedad, la inmobiliaria Dazia Capital, les comunic&oacute; que al finalizar sus contratos no se les renovar&iacute;an y que deb&iacute;an abandonar las casas. En el caso de Berta, la fecha se cumpl&iacute;a el 1 de enero de este a&ntilde;o. Y aunque trat&oacute; de negociar con los nuevos propietarios poder quedarse en la casa, la empresa le dijo que su intenci&oacute;n eran vender las viviendas y tan solo logr&oacute; dos meses de plazo m&aacute;s para tratar de buscar un nuevo alquiler. Pero un amigo le advirti&oacute;: &ldquo;Vete de ah&iacute; en cuanto puedas porque las obras te van a hacer la vida imposible&rdquo;. Le hizo caso en cuanto encontr&oacute; lo m&aacute;s parecido a lo que buscaba, aunque en otro barrio, en un piso m&aacute;s peque&ntilde;o y pagando casi 400 euros m&aacute;s de renta mensual que los 990 que desembolsaba por la que hab&iacute;a sido su casa durante m&aacute;s de tres lustros.
    </p><p class="article-text">
        Como el amigo de Berta hab&iacute;a anticipado, en enero de este a&ntilde;o comenzaron las obras de rehabilitaci&oacute;n del edificio en varias de las viviendas que se hab&iacute;an quedado vac&iacute;as, para convertirlas en pisos de lujo, y en las zonas comunes del edificio, como los descansillos y el portal. El polvo se empez&oacute; a colarse por las casas de los vecinos que a&uacute;n permanecen en el inmueble &ndash;nueve son de renta antigua y otros tres est&aacute;n a la espera de finalizar sus contratos&ndash; y los ruidos y molestias comenzaron a ser constantes. El d&iacute;a en que <em>eldiario.es</em> visita con Berta el edificio la calle tiene adem&aacute;s una congesti&oacute;n de tr&aacute;fico inusual. Dos calles m&aacute;s abajo, en General Mart&iacute;nez Campos, un edificio en obras se ha derrumbado dejando atrapados a dos trabajadores &ndash;cuyos cuerpos fueron encontrados dos d&iacute;as despu&eacute;s bajo los escombros&ndash; y el tr&aacute;fico de esa v&iacute;a se ha desviado a las aleda&ntilde;as como la de Garc&iacute;a Paredes.
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        Luc&iacute;a Villaf&aacute;&ntilde;ez es fisioterapeuta y durante los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os ten&iacute;a su consulta en el &uacute;nico local comercial del edificio, formado por 28 viviendas. En su caso, su contrato de arrendamiento se renovaba cada a&ntilde;os &ndash; debido a las diferente condiciones normativas de los comercios&ndash; y la noticia de que no se lo renovar&iacute;an fue como un jarro de agua fr&iacute;a. &ldquo;Sab&iacute;a que los alquileres estaban subiendo mucho y efectivamente cuando empec&eacute; a buscar me di cuenta de que eran un 30% m&aacute;s caros de lo que hab&iacute;a visto hace tres a&ntilde;os&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente encontr&oacute; un local que se ajustaba a lo que necesitaba pero ha pasado de pagar 500 euros al mes a desembolsar 700. &ldquo;Adem&aacute;s tuve invertir 5.000 euros con los que no contaba para hacer obras que eran necesarias y adelantos de rentas&rdquo;, explica Luc&iacute;a, quien explica que al menos ha logrado negociar un contrato de cinco a&ntilde;os pero con la incertidumbre de que si su casero decide rescind&iacute;rselo se tendr&aacute; que cambiar de nuevo. &ldquo;As&iacute; es muy dif&iacute;cil hacer un proyecto de vida profesional&rdquo;, dice y subraya que, si bien todo lo que ocurre es legal y dentro de la ley, &ldquo;al final los vecinos somos los perjudicados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Piensa lo mismo Rosario Barba, que llevaba viviendo una d&eacute;cada con su marido, Francisco Paula, en una de las casas de Garc&iacute;a Paredes. &ldquo;Todo lo han hecho ajustado a la ley pero es una ley [de Arrendamientos Urbanos] que deja desprotegidos a los vecinos porque nadie te compensa por lo que supone buscar un nuevo piso, hacer una mudanza y cambiarte de una barrio donde ten&iacute;as toda tu vida hecha&rdquo;, explica esta mujer, de 75 a&ntilde;os. &ldquo;Mi marido tiene 81 a&ntilde;os, est&aacute; muy delicado de salud y ha sido complicado&rdquo;, se&ntilde;ala Rosario, quien subraya que en su caso la nueva propiedad les avis&oacute; con m&aacute;s de seis meses de antelaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Empresa de inversi&oacute;n inmobiliaria</h3><p class="article-text">
        Desde Dazia Capital responden que es &ldquo;una empresa de gesti&oacute;n e inversi&oacute;n inmobiliaria&rdquo; y que desde en el mismo momento en que se adquiri&oacute; el edificio de Garc&iacute;a Paredes, en julio de 2007, se inform&oacute; a los vecinos &ldquo;de rentas ordinarias&rdquo; de que sus contratos no se renovar&iacute;an, &ldquo;seg&uacute;n procedimientos marcados por la ley&rdquo;. Dicen desconocer lo comunicado por los antiguos propietarios un mes antes y rechazan ofrecer informaci&oacute;n sobre si se ofreci&oacute; alguna indemnizaci&oacute;n a algunos de los inquilinos, as&iacute; como el n&uacute;mero exacto de los vecinos de renta antigua.
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s indigna a Berta es el dinero que hab&iacute;a invertido en reformar su casa apenas un a&ntilde;o antes de que supiera que hab&iacute;a cambiado de propiedad y que cuando en ese momento plante&oacute; al administrador cambiar las condiciones del contrato no le advirtiera de nada. &ldquo;Me dijo que estuviera tranquila, que ahora los contratos eran de tres a&ntilde;os y que nadie me iba a echar de aqu&iacute;&rdquo;, cuenta. Al a&ntilde;o siguiente le lleg&oacute; la carta, despu&eacute;s de gastarse m&aacute;s de 18.000 euros en las obras.
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        Los ya ex vecinos cuentan que la antigua propiedad no asum&iacute;a los costes de las obras de las zonas comunes o cuando hab&iacute;a alg&uacute;n desperfecto en las viviendas. En muchos casos, dicen, han sido los propios vecinos quienes ha ido arregl&aacute;ndolas. &ldquo;Cuando yo llegu&eacute; hace 16 a&ntilde;os no hab&iacute;a cocina y fui yo quien la hizo&rdquo;, afirma la comisaria cultural, quien cuenta lo que le ocurri&oacute; a una inquilina como ejemplo del comportamiento de la antigua propiedad. En este caso, los antiguos due&ntilde;os s&iacute; costearon los trabajos para hacerle la cocina cuando entr&oacute; a vivir a la casa. Sin embargo, unos a&ntilde;os despu&eacute;s todo un frontal se le cay&oacute; encima y le parti&oacute; el estern&oacute;n a la vecina. &ldquo;Me cont&oacute; que cuando se la llevaron al hospital el administrador entr&oacute; en su casa a retirar todos los muebles para que nadie viera c&oacute;mo de mal estaban colocados para que se hubieran vencido&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        De entre los 700 y 1.000 euros que cada inquilino pagaba por el alquiler de sus casas, desembolsaban adem&aacute;s cada mes entre 200 y 300 euros, en funci&oacute;n de la superficie, por los gastos de Comunidad y el Impuesto de Bienes Inmuebles. &ldquo;Incluso las derramas que hab&iacute;a por alguna aver&iacute;a tambi&eacute;n las pag&aacute;bamos&rdquo;, cuenta Berta.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Dazia Capital adquiri&oacute; el inmueble realiz&oacute; la divisi&oacute;n horizontal del edificio, es decir, piso a piso. En las notas simples del Registro de la Propiedad consultadas por este peri&oacute;dico con fecha de 13 de junio, y referidas a cinco de las viviendas, consta que existe una hipoteca distribuida entre las 29 fincas que forman el edificio. Las cantidades por las que responde cada uno de los pisos revisados oscilan entre los 161.700 y los 303.955 euros, dependiendo de si tienen m&aacute;s o menos superficie. La inmobiliaria oferta a la venta algunas de las casas por importes que van de los 660.000 a los 765.000 euros, sin reformar, y de 950.000 para los que est&aacute;n ya reformados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rafael]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/chamberi-vecinos-expulsados-bloque-convertir_1_2059486.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Jun 2018 19:02:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Chamberí: vecinos expulsados de un bloque de viviendas para convertirlas en pisos de lujo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Ayuntamiento de Carmena se reúne con las dueñas de los edificios de Lavapiés que no renuevan los contratos de los inquilinos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/ayuntamiento-propietarias-edificios-lavapies-contratos_1_2062205.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a53f33f9-afe6-443f-9084-046881c09594_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Ayuntamiento de Carmena se reúne con las dueñas de los edificios de Lavapiés que no renuevan los contratos de los inquilinos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Junta de Distrito de Centro trata de negociar con las empresas propietarias para que los vecinos de Olmo 35 y Argumosa 11 no tengan que abandonar sus casas</p></div><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Madrid ha empezado a reunirse con las empresas propietarias de los edificios situados en el barrio de Lavapi&eacute;s a cuyos vecinos nos les han renovado los contratos de alquiler, muchos de ellos despu&eacute;s de llevar residiendo en las viviendas entre 20 y 30 a&ntilde;os. As&iacute; lo afirm&oacute; el mi&eacute;rcoles el concejal del distrito Centro y de Hacienda, Jorge Carc&iacute;a Casta&ntilde;o, durante una entrevista en el programa Hoy por Hoy Madrid de la Cadena Ser. El objetivo de estos contactos es tratar de negociar con las empresas la manera en la que los inquilinos puedan permanecer en sus casas.
    </p><p class="article-text">
        Se tratan, seg&uacute;n explicaron despu&eacute;s fuentes municipales, de las empresas propietarias de los edificios situados en Olmo 35 y Argumosa 11. En el primero, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/Excelente-localizacion-apartamentos-turisticos-negociacion_0_782522730.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los dos &uacute;nicos inquilinos del edificio</a> recibieron por parte de la nueva propiedad sendas notificaciones de que no les prorrogar&iacute;an los contratos de alquiler a su finalizaci&oacute;n. En el segundo caso,<a href="https://www.eldiario.es/madrid/inquilinos-inmueble-Lavapies-desalojo-viviendo_0_754875281.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una veintena de vecinos tambi&eacute;n recibieron notificaciones</a> de no renovaci&oacute;n por parte de su correspondiente propiedad. Algunos dejaron las casas, pero otros tantos decidieron quedarse al finalizar los contratos, al igual que ha hecho otro de los vecinos de la calle Olmo, apoyados por colectivos sociales y vecinales como el Sindicato de Inquilinas, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Centro Madrid o Lavapi&eacute;s &iquest;d&oacute;nde vas?
    </p><p class="article-text">
        Desde el Ayuntamiento no quisieron dar m&aacute;s detalles sobre las reuniones mantenidas con las empresas propietarias para respetar el proceso de negociaci&oacute;n pero Casta&ntilde;o s&iacute; se&ntilde;al&oacute; en la entrevista que por parte del Consistorio se &ldquo;les est&aacute; pidiendo colaboraci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Pueden ganar dinero y pueden ser inversiones muy rentables las que est&aacute;n haciendo y tener unos rasgos de humanidad y de colaboraci&oacute;n con unos barrios donde est&aacute;n materializando sus inversiones&rdquo;, subray&oacute; el concejal de Centro, quien a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;Caso a caso vamos a intentar solucionarlo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Primera reuni&oacute;n de contacto</h3><p class="article-text">
        Desde Inversi&oacute;n en Proindivisos SL, propietaria de un tercio del edificio de Argumosa, explican que la empresa ha mantenido una primera reuni&oacute;n con el Consistorio a modo de primer contacto y creen que habr&aacute; nuevos encuentros. En Grupo Rosales SL, una de las dos propietarias del inmueble de la calle Olmo, declinaron dar ninguna informaci&oacute;n por no encontrarse la persona que trabaja en este asunto.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el pasado representantes de el Sindicato de Inquilinas de Madrid y Lavapi&eacute;s &iquest;d&oacute;nde vas? y Jos&eacute; Arteaga, inquilino de Olmo 35, se reunieron con asesores de las &aacute;reas de gobierno de Desarrollo Urbano Sostenible, Equidad, Derechos Sociales y Empleo y la Junta de Centro. En el encuentro, en el que tambi&eacute;n estuvieron presentes Jorge Garc&iacute;a Casta&ntilde;o y la gerente de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo, Arancha Pascual, los colectivos trasladaron al Ayuntamiento la situaci&oacute;n que viven los inquilinos de los dos bloques y pusieron sobre la mesa diferentes alternativas para su valoraci&oacute;n. &ldquo;Descartaron la expropiaci&oacute;n que les planteamos porque nos dijeron que era un proceso largo y que pod&iacute;a salir muy caro&rdquo;, indica Fernando Bardera, de Lavapi&eacute;s &iquest;d&oacute;nde vas? , presente en la reuni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los colectivos les explicaron que el pr&oacute;ximo 4 de julio est&aacute; notificado por parte del juzgado el primer desahucio en Argumosa, desde el Consistorio, se&ntilde;ala Bardera, se comprometieron a evitarlo. &ldquo;Ser&iacute;a un precedente muy importante, de cara al resto de vecinos, a que el Ayuntamiento actuara en este sentido&rdquo;, afirma. Fuentes municipales matizaron ayer que de lo que se est&aacute; &ldquo;tratando es de hacer todo lo posible para que los vecinos puedan permanecer en sus casas&rdquo; pero declinaron mostrarse rotundos con la paralizaci&oacute;n de la expulsi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rafael]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/ayuntamiento-propietarias-edificios-lavapies-contratos_1_2062205.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Jun 2018 18:44:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Ayuntamiento de Carmena se reúne con las dueñas de los edificios de Lavapiés que no renuevan los contratos de los inquilinos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madrid,Vivienda,Ayuntamiento de Madrid,Manuela Carmena]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Excelente localización para apartamentos turísticos”: cómo las empresas expulsan a los habitantes del centro sin margen de negociación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/excelente-localizacion-apartamentos-turisticos-negociacion_1_2071702.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a53f33f9-afe6-443f-9084-046881c09594_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Fachada del edificio de Olmo,35, en Lavapiés, con los carteles de protesta de los colectivos que apoyan a los vecinos. / Fernando Sánchez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un edificio del madrileño barrio de Lavapiés, con dos vecinos residiendo desde hace más de 30 años, se vende de una propiedad a otra como futuro proyecto de viviendas para turistas.</p><p class="subtitle">Los dos inquilinos plantan cara a los nuevos propietarios con la ayuda de colectivos vecinales para lograr permanecer en sus casas.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Compuesto por local comercial y cuatro viviendas a reformar. Grandes posibilidades de aumento de valor del edificio. Excelente localizaci&oacute;n para apartamentos tur&iacute;sticos. Pr&aacute;cticamente vac&iacute;o. 750.000 euros. Rentabilidad futura del 6%&rdquo;. Es el proyecto con el que dos empresas inmobiliarias mostraban a posibles compradores las posibilidades futuras para un edificio en la calle Olmo 35, en pleno barrio de Lavapi&eacute;s. Hace apenas un mes, una decena de personas hac&iacute;an cola a diario a la puerta del edificio para visitarlo. Les mostraban el local vac&iacute;o, un antiguo bar, sub&iacute;an por las cuatro plantas, visitaban uno de los dos pisos vac&iacute;os y les se&ntilde;alaban uno de los dos habitados comentando: &ldquo;Se queda vac&iacute;o el 31 de mayo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto mostraba las posibilidades de rentabilidad y de uso del inmueble. Propon&iacute;an convertir el local comercial y el s&oacute;tano en un negocio de &ldquo;hostel&rdquo; &ndash; o albergue juvenil &ndash; por lo que calculaban que se pod&iacute;a sacar una rentabilidad de 950 euros al mes. Los alquileres de las viviendas, de unos 50m2 cada cada una, los situaban en torno a los 800 y 950 euros mensuales, en funci&oacute;n de si ten&iacute;an m&aacute;s o menos superficie. El pasado 21 de mayo, al mismo tiempo que las empresas vendedoras, MK Premiun SL y Carrer Tigre 12 SL, compraban a los antiguos due&ntilde;os &ndash; dos hermanos &ndash; el edificio de la calle Olmo, tambi&eacute;n lo vend&iacute;an a Rosales 2009 SL y Spring Valley Investments SL. As&iacute; consta en el Registro de la Propiedad con fecha del pasado 25 de mayo. El precio final de compra qued&oacute; escriturado en 580.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        A principios de junio los vecinos que residen en el inmueble oyeron c&oacute;mo alguien trataba de abrir el portal. &ldquo;Nos asomamos y nos dijeron que eran los nuevos propietarios pero cuando bajamos ya se hab&iacute;an ido y la cerradura estaba rota&rdquo;, explica Francisco Rodr&iacute;guez, de 83 a&ntilde;os, que vive desde hace 11 en una de las cuatro viviendas de la calle Olmo, y quien durante m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas ha regentado el bar del local comercial que est&aacute; en el mismo edificio. &Eacute;l y su vecino, Jos&eacute; Arteaga, de 56 a&ntilde;os y quien vive all&iacute; desde 1986, decidieron cambiar la cerradura del portal.
    </p><h3 class="article-text">Nueva visita</h3><p class="article-text">
        Apenas unos d&iacute;as despu&eacute;s, volvieron a o&iacute;r nuevos ruidos de alguien tratando de entrar en el edificio. &ldquo;Me asom&eacute; y vi que era un hombre con un manojo de llaves, me dijo que era el arquitecto y que quer&iacute;a entrar pero le dijimos que como no le conoc&iacute;amos no le abr&iacute;amos&rdquo;, explica Jaqueline Nu&ntilde;ez, de 56 a&ntilde;os, quien vive desde hace tres a&ntilde;os con Paco &ndash; como le conoce todo el mundo &ndash;, desde que el hombre se rompi&oacute; la cadera.
    </p><p class="article-text">
        A los pocos d&iacute;as Jos&eacute; y Paco recibieron un burofax, firmado por una de las dos nuevas empresas propietarias del edificio, Spring Valley Investments SL, inform&aacute;ndoles de que deb&iacute;an entregar una llave del portal en una direcci&oacute;n determinada. Era la primera comunicaci&oacute;n que recib&iacute;an por parte de la nueva propiedad. Jos&eacute; recibi&oacute; un nuevo burofax hace apenas una semana inform&aacute;ndole de que el pr&oacute;ximo 31 de julio debe abandonar su casa porque no le prorrogar&aacute;n su contrato de alquiler, como viene sucediendo desde hace m&aacute;s de 30 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Paco ya hab&iacute;a recibido la misma carta, aunque firmada por MK Premiun, a primeros de a&ntilde;o, explic&aacute;ndole que al vencimiento de su contrato de alquiler, el pasado 31 de mayo, deb&iacute;a dejar la casa. Pero se ha quedado porque, como explica, a d&oacute;nde va a ir &ldquo;a mi edad, enfermo y con una pensi&oacute;n no contributiva&rdquo;. Los dos han recibido adem&aacute;s el apoyo de diferentes colectivos sociales y vecinales, como el Sindicato de Inquilinas, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Centro Madrid o Lavapi&eacute;s &iquest;d&oacute;nde vas?, quienes a finales de mayo colgaron varios carteles en la fachada de Olmo, 35 para protestar por el desalojo de los vecinos.
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        &ldquo;Te sientes muy desamparado y contar con el apoyo de toda esta gente est&aacute; suponiendo mucho para nosotros&rdquo;, cuenta Jacqueline, quien explica c&oacute;mo el pasado martes una red de m&aacute;s de 20 personas se moviliz&oacute; r&aacute;pidamente para plantarse en la puerta de su casa en apenas cinco minutos. De nuevo, hab&iacute;an o&iacute;do ruidos en la puerta y al asomarse vieron a un grupo de cinco personas: un hombre con mono de obra y una caja de herramientas, otro trajeado, una mujer con vestido y americana y otros dos hombres m&aacute;s. La inquilina llam&oacute; a la Polic&iacute;a y alert&oacute; en el chat vecinal de lo que estaba pasando.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los primeros en llegar fue Fernando Bardera, del colectivo Lavapi&eacute;s &iquest;d&oacute;nde vas?, quien pregunt&oacute; al grupo de desconocidos qu&eacute; era lo que iban a hacer. &ldquo;El se&ntilde;or trajeado, que se present&oacute; como notario, dijo que la mujer era la propietaria, nos ense&ntilde;&oacute; las escrituras y que ven&iacute;an a cambiar la cerradura para entrar en el edificio porque nadie hab&iacute;a entregado las llaves&rdquo;, explica Bardera. Mientras, los vecinos movilizados iban llegando hasta la calle Olmo para, en silencio, mostrar el apoyo a los inquilinos. Jacqueline explica que cuando trataba de contar al grupo de desconocidos la situaci&oacute;n en la que se encuentra Paco y lograr un acuerdo, uno de ellos comenz&oacute; a re&iacute;rse. &ldquo;La mujer estaba apoyaba en un coche mirando un punto fijo, como si nada de lo que estuviera pasando fuera con ella&rdquo;, cuenta la vecina.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, llegaron agentes de la Polic&iacute;a Municipal, comprobaron que la mujer que permanec&iacute;a ajena a la conversaci&oacute;n era la propietaria que constaba en el documento de escrituras, e identificaron al grupo de desconocidos. &ldquo;Les pedimos que por favor les tomaran los datos por lo que pudiera pasar despu&eacute;s porque la &uacute;nica que vez que se han comunicado con los vecinos ha sido por burofax&rdquo;, indica Bardera.
    </p><h3 class="article-text">Sin respuesta de la propiedad</h3><p class="article-text">
        <em>Eldiario.es</em> se puso en contacto esta semana con Rosales 2009 SL, la &uacute;nica de las dos empresas propietarias con un n&uacute;mero de contacto disponible, para preguntar por los futuros planes del edificio. La primera respuesta que obtuvo fue que el inmueble no era de su propiedad. Al indicar que as&iacute; figuraba en el Registro de la Propiedad, se&ntilde;alaron que la persona que podr&iacute;a responder sobre &eacute;l no se encontraba en ese momento y que no sol&iacute;a &ldquo;pasar&rdquo; por la empresa. Tras sucesivas llamadas en d&iacute;as diferentes ha sido imposible obtener una respuesta de la propiedad.
    </p><p class="article-text">
        El caso de la calle Olmo, 35 se repite por Madrid, como sucede apenas unas calles m&aacute;s abajo,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/madrid/inquilinos-inmueble-Lavapies-desalojo-viviendo_0_754875281.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Argumosa, 11</a>, y en otras zonas de la capital y&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/economia/senores-ladrillo-expulsando-vecinos-ciudades_0_745425879.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grandes ciudades</a>. Son edificios enteros de varias viviendas, con un &uacute;nico propietario o apenas dos o tres. De la noche a la ma&ntilde;ana, los inquilinos, que llevan d&eacute;cadas viviendo en sus casas y pagando cada mes sus alquileres, reciben una notificaci&oacute;n de la nueva propiedad de que deber&aacute;n abandonar su casa los pr&oacute;ximos meses porque no se les prorroga el contrato. En ning&uacute;n caso hay margen de negociaci&oacute;n.
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        En los relatos de estos vecinos tambi&eacute;n es habitual escuchar c&oacute;mo durante todos los a&ntilde;os de residencia han sido los inquilinos los que han costeado las obras de mantenimiento y reforma de los edificios, adem&aacute;s de afrontar el pago del Impuesto de Bienes Inmuebles. &ldquo;Cada a&ntilde;o pagamos m&aacute;s de 1.000 euros todos los vecinos y, desde que estamos Paco y yo, solo entre nosotros dos&rdquo;, explica Jos&eacute;. Olmo, 35 tiene, adem&aacute;s, pendiente de realizar la Inspecci&oacute;n T&eacute;cnica de Edificios (ITE) desde 2013, cuando, seg&uacute;n consta en el expediente municipal, obtuvo un informe desfavorable que exig&iacute;a arreglar fachada, medianeras, las cubiertas, as&iacute; como &ldquo;el estado general de la fontaner&iacute;a y la red de saneamiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Preguntada a la Junta Municipal de Centro las razones por las que a&uacute;n est&aacute; pendiente, en 2018, la realizaci&oacute;n de las obras para tener la ITE en regla, algo obligatorio para todos los edificios, explican que los da&ntilde;os &ldquo;no son estructurales, por que si no el expediente estar&iacute;a en Urbanismo&rdquo;. Achacan la ITE pendiente a la saturaci&oacute;n en la gesti&oacute;n de expedientes en la Junta entre los a&ntilde;os 2013 y 2015 &ndash; cuando el PP estaba al frente del Ayuntamiento &ndash; y a la imposibilidad de notificar la orden de ejecuci&oacute;n de las obras a la propiedad a partir de ese a&ntilde;o. Se&ntilde;alan tambi&eacute;n que a primeros de este a&ntilde;o &ldquo;la propiedad&rdquo;, sin especificar cu&aacute;l, solicit&oacute; una licencia de obras por lo que conf&iacute;an que en los pr&oacute;ximos meses la Inspecci&oacute;n est&eacute; resuelta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este edificio no se cae porque est&aacute; sujetado por los otros dos&rdquo;, afirma con sorna Paco, cerrajero de profesi&oacute;n, y quien siempre ha realizado los trabajos de mantenimiento del inmueble sin recibir nada a cambio. Como Jos&eacute;, quien trabaja en el C&iacute;rculo de Bellas Artes como electricista, no quiere abandonar su casa. &ldquo;Hay que tener humanidad porque todos vamos a llegar a viejos&rdquo;, comenta pesimista a la espera de la notificaci&oacute;n judicial que le ordene abandonar su casa o un cambio de parecer en la propiedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rafael]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/excelente-localizacion-apartamentos-turisticos-negociacion_1_2071702.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Jun 2018 18:54:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Excelente localización para apartamentos turísticos”: cómo las empresas expulsan a los habitantes del centro sin margen de negociación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gentrificación,Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La propiedad de Argumosa 11 ha puesto en marcha nueve desahucios por impago del alquiler]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/propiedad-argumosa-puesto-desahucios-alquiler_1_2086839.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b97283e-8171-4cfc-8c7f-0b28ab2b9fda_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Fachada del edificio de Argumosa, 11 con los carteles denunciando la situación de los vecinos. / Olmo Calvo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cerca de 20 inquilinos, algunos con más de dos décadas viviendo en el edificio de Lavapiés, han recibido en los últimos meses cartas de no renovación de sus alquileres y como forma de resistencia varios dejaron de pagar la renta</p><p class="subtitle">Los propietarios, que tienen concedida una subvención del Ayuntamiento para rehabilitar el inmueble, quieren que los vecinos, a excepción de los 10 que tienen rentas antiguas, dejen las casas para poder hacer las obras</p></div><p class="article-text">
        Inversi&oacute;n en Proindivisos S. L., empresa propietaria de la tercera parte del edificio situado en Argumosa, 11, ha puesto en marcha nueve demandas de desahucio por impago del alquiler, seg&uacute;n explican desde el despacho de abogados que representa a esta parte de la propiedad. A finales del a&ntilde;o pasado, cerca de una veintena de inquilinos, varios con casi dos d&eacute;cadas viviendo en el inmueble situado en el madrile&ntilde;o barrio de Lavapi&eacute;s, recibieron cartas de no renovaci&oacute;n de sus contratos. Desde entonces, se&ntilde;alan desde el despacho de letrados, nueve de ellos dejaron de pagar la la renta. Otros cuatro sigue abonando mensualmente las cantidades.
    </p><p class="article-text">
        Hasta la fecha, se han llevado a cabo tres desahucios, seg&uacute;n explican desde Inversi&oacute;n en Proindivisos, propietaria del edificio junto a tres familiares de los antiguos due&ntilde;os. Indican que dos de estos casos eran pisos ocupados de manera ilegal y el tercero se trataba de un inquilino que no pagaba el alquiler. Algunos de los vecinos afectados, asesorados por asociaciones y colectivos, dejaron de pagar la renta cuando recibieron las cartas de no renovaci&oacute;n, pero mantienen reservado el dinero. Tambi&eacute;n han recibido el apoyo de entidades como el Sindicato de Inquilinas de Madrid,  el colectivo vecinal Lavapi&eacute;s &iquest;d&oacute;nde vas? y la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Centro Madrid y <a href="https://www.eldiario.es/madrid/edificio-Lavapies-desalojo-organiza-propiedad_0_764324635.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el edificio se ha convertido en un s&iacute;mbolo de la lucha contra la expulsi&oacute;n de los vecinos del centro de la ciudad</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La intenci&oacute;n de la propiedad es rehabilitar el edificio y las viviendas y duplicar la rentas actuales que oscilan entre los 300 y 800 euros, seg&uacute;n figura en el contrato de varios de los inquilinos, quienes explican que Inversi&oacute;n en Proindivisos, que firmaba las cartas de no renovaci&oacute;n, nunca ha querido negociar con ellos un nuevo alquiler. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Asaltos&rdquo; al cuadro de la luz</h3><p class="article-text">
        En una nota enviada el martes a varios medios de comunicaci&oacute;n, entre ellos, <em>eldiario.es</em>, desde el despacho de abogados que representa a a la propiedad se subraya que algunos de los inquilinos que han protestado contra su desalojo &ldquo;asaltan sistem&aacute;ticamente el cuatro de la luz y conectan sus instalaciones&rdquo;. Adem&aacute;s, prosiguen, tambi&eacute;n son responsables de &ldquo;la rotura continuada de la puerta de acceso al inmueble, los buzones y otros elementos comunes, teniendo la propiedad que ocuparse de su reparaci&oacute;n y los gastos que acarrea&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Varios vecinos consultados por este peri&oacute;dico niegan estos hechos y los que llevan dos d&eacute;cadas en el edificio subrayan que la propiedad jam&aacute;s se ha hecho cargo de los arreglos de la vivienda. Explican que cuando se instalaron all&iacute; las casas ni siquiera ten&iacute;an ba&ntilde;o ni ducha y fueron los propios inquilinos quienes realizaron las obras. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha podido saber <em>eldiario.es</em>, el inmueble tiene concedida una subvenci&oacute;n municipal para su rehabilitaci&oacute;n. Como explican desde el &aacute;rea de Desarrollo Urbano Sostenible, la ayuda pertenece al Plan MAD-RE que tiene por objetivo la mejora de la eficiencia energ&eacute;tica, la accesibilidad y conservaci&oacute;n de los inmuebles m&aacute;s deteriorados. Se&ntilde;alan las mismas fuentes que todas estas obras, que se est&aacute;n llevando a cabo por toda la ciudad, se realizan con todos los vecinos en sus casas. &ldquo;Son trabajos en los que se arreglan las fachadas para mejorar el aislamiento, se colocan ascensores interiores o exteriores, seg&uacute;n el caso, y se arreglan las escaleras que as&iacute; lo necesiten, otras que se realizan por tramos&rdquo;, detalla una asesora municipal. 
    </p><h3 class="article-text">Edificio vac&iacute;o para poder hacer las obras</h3><p class="article-text">
        En el despacho de abogados subrayan que siempre que desde la propiedad se han intentado hacer obras, los vecinos &ldquo;roban&rdquo; el material o impiden trabajar a los obreros. De ah&iacute;, afirman, que sea necesario que los trabajos de remodelaci&oacute;n se realicen con el inmueble vac&iacute;o, a excepci&oacute;n de los 10 inquilinos, algunos de muy avanzada edad, que tienen rentas antiguas, y quienes no han recibido, ni recibir&aacute;n, seg&uacute;n afirman desde la propiedad cartas de desalojo. 
    </p><p class="article-text">
        En la informaci&oacute;n que constaba en el Registro de la Propiedad a 10 de abril de 2018, el edificio de Argumosa, 11 es un inmueble de cinco plantas que ocupa una superficie de 481 m&sup2;. Un tercio de la propiedad est&aacute; a nombre de Inversi&oacute;n en Proindivisos S. L., que lo adquiri&oacute; por t&iacute;tulo de compra. El 4,03% de esta parte fue inscrita en el Registro el 6 de julio de 2016 y el 29,03% restante, el 12 de agosto de 2015, apenas 12 d&iacute;as despu&eacute;s de que se constituyera la empresa, tal y como se recoge en el Registro Mercantil. Dos de los tres administradores solidarios figuran como administradores &uacute;nicos o solidarios, socios o consejeros de otra decena de empresas. Una de ellas, Bonsai Servicios Inmobiliarios S. L., gestionaba el alquiler un local en el mismo inmueble, seg&uacute;n aparece en un anuncio ya desactivado de un portal inmobiliario. 
    </p><p class="article-text">
        La propiedad tambi&eacute;n acusa a los inquilinos de &ldquo;escraches organizados y amenazas contra uno de los propietarios del inmueble sin que exista ninguna justificaci&oacute;n posible para ello&rdquo;.&nbsp;<a href="https://elpais.com/ccaa/2018/05/29/madrid/1527607282_038460.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hacen as&iacute; referencia a la protesta vecinal llevada a cabo la semana pasada</a> por la PAH, el Sindicato Inquilinas y Lavapi&eacute;s &iquest;d&oacute;nde vas? a las puertas de Inversi&oacute;n en Proindivisos contra el desalojo de Argumosa. Los activistas colgaron varias carteles con la foto de uno de los administradores de la empresa, y que firma las cartas de no renovaci&oacute;n de los inquilinos afectados, y durante una hora instalaron su vivienda en la calle como forma de presionar a los propietarios para que negocien con los inquilinos. 
    </p><p class="article-text">
        En el despacho de abogados afirman que no se niegan a negociar con varios de los vecinos pero que la intenci&oacute;n de los propietarios es arreglar el estado f&iacute;sico del edificio, &ldquo;que a d&iacute;a de hoy es lamentable&rdquo;, afirman, y &ldquo;sacarlo del abandono al que lo han llevado algunos de sus inquilinos para, que como es perfectamente leg&iacute;timo, intentar despu&eacute;s sacarlo al mercado en condiciones que puedan suponer cierta rentabilidad para ellos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rafael]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/propiedad-argumosa-puesto-desahucios-alquiler_1_2086839.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Jun 2018 19:38:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La propiedad de Argumosa 11 ha puesto en marcha nueve desahucios por impago del alquiler]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juana Doña, feminista comunista encarcelada por el franquismo, ya tiene su calle en Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/juana-dona-encarcelada-franquismo-madrid_1_2767315.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a36d87e7-9290-4f8e-8989-e5f1113b6bdd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Juana Doña aparece en el centro de este collage de homenaje a las mujeres que lucharon por la República y fueron represaliadas. / F. S."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento organiza un homenaje en el que han participado familiares y amigos para recordar a una de las mujeres que más años estuvo presa en las cárceles franquistas y que fue la última condenada a muerte en la dictadura.</p><p class="subtitle">Su nombre sustituye a la antigua calle Batalla de Belchite, en el distrito de Arganzuela, después de que se levantaran las medidas cautelares contra el callejero propuesto por el Comisionado de Memoria Histórica.</p></div><p class="article-text">
        Poco antes de las siete de la tarde familiares, amigos, compa&ntilde;eras del Movimiento por la Liberaci&oacute;n e Igualdad de la Mujer y del PCE se resguardaban de la lluvia constante frente a la placa con la que Juana Do&ntilde;a, feminista comunista, fallecida en 2003, forma parte ya del callejero de Madrid, en pleno distrito de Arganzuela. Su nombre sustituye a Batalla de Belchite y forma parte del listado propuesto por el Comisionado de Memoria Hist&oacute;rica que el Ayuntamiento ya est&aacute; colocando para cambiar el callejero franquista que a&uacute;n pervive en la capital.
    </p><p class="article-text">
        La lluvia oblig&oacute; a trasladar el homenaje hasta la cercana Casa del Del Reloj, cuyo auditorio se qued&oacute; peque&ntilde;o para el acto que record&oacute; a la militante madrile&ntilde;a. &ldquo;Este es un acto de reconocimiento p&uacute;blico a las mujeres represaliadas y torturadas por el franquismo&rdquo;, afirm&oacute; la concejala delegada del distrito de Arganzuela, Rommy Arce. Mauricio Valiente, tercer teniente de Alcalde, subray&oacute; que si no se recuerda todo lo que lucharon muchas mujeres contra la dictadura &ldquo;perderemos la batalla de la memoria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Juana Do&ntilde;a fue una militante comunista encarcelada m&aacute;s de 18 a&ntilde;os en prisiones franquista. La primera vez fue detenida al terminar la Guerra Civil por formar parte de las Juventudes Comunistas y tras dos a&ntilde;os presa fue indultada. Pero en 1947 fue detenida de nuevo acusada de colocar una bomba, que no caus&oacute; heridos, junto a la embajada de Argentina. Ella siempre neg&oacute; estos cargos y <a href="https://www.lanacion.com.ar/222686-la-comunista-que-salvo-eva-peron" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una entrevista que le hizo el peri&oacute;dico argentino La Naci&oacute;n</a> en 2002  explicaba as&iacute; su implicaci&oacute;n en la &ldquo;explosi&oacute;n de un petardo&rdquo;: &ldquo;Ocurri&oacute; que, por entonces, lleg&oacute; el nuevo embajador argentino, y dijo que Espa&ntilde;a era un oasis. Mis compa&ntilde;eros reaccionaron: &iquest;C&oacute;mo? &iquest;Con esta dictadura y los miles de espa&ntilde;oles que mueren, fusilados o por hambre?&rdquo;. Seg&uacute;n recoge el peri&oacute;dico, &ldquo;para probar que ese oasis no era tal&rdquo; organizaron el &ldquo;estallido&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">&Uacute;ltima condenada a muerte</h3><p class="article-text">
        Do&ntilde;a sin embargo esquiv&oacute; su pena de muerte. Al contrario que sus compa&ntilde;eros de juicio sumar&iacute;simo, todos ejecutados, ella logr&oacute; salvarse gracias una carta que su hijo, que entonces ten&iacute;a nueve a&ntilde;os, le escribi&oacute; a Eva Per&oacute;n pidi&eacute;ndole que intercedieses por ella. La argentina visitaba entonces Espa&ntilde;a y su petici&oacute;n fue escuchada y atendida por el dictador Franco, que conmut&oacute; la pena a la mujer por una condena a 30 a&ntilde;os de c&aacute;rcel. Juan Do&ntilde;a se convirti&oacute; as&iacute; en la &uacute;ltima mujer condenada a muerte por el Franquismo. 
    </p><p class="article-text">
        Esta parte de su historia inspir&oacute; la miniserie, dirigida por Agust&iacute;n Villaronga, <em>Carta a Eva</em>, donde se relata c&oacute;mo fue esa visita de Eva Per&oacute;n a Espa&ntilde;a y la detenci&oacute;n y posterior condena a muerte de la militante comunista. 
    </p><p class="article-text">
        Do&ntilde;a pas&oacute; m&aacute;s de 16 a&ntilde;os en diferentes c&aacute;rceles franquistas y recogi&oacute; todo lo vivido en los penales en su libro <em>Desde la noche y la niebla (mujeres en las c&aacute;rceles franquistas</em>), que escribi&oacute; tras quedar en libertad pero que no se public&oacute; hasta 1978. En sus p&aacute;ginas relata las torturas, las incomunicaciones, el hambre, el fr&iacute;o, la crudeza de las prisiones y tambi&eacute;n c&oacute;mo se organizaba la resistencia dentro de ellas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Tambi&eacute;n detalla c&oacute;mo el franquismo descargaba su represi&oacute;n m&aacute;s brutal sobre las mujeres. &ldquo;Las violaciones a las detenidas nada ten&iacute;an que ver con el deseo sexual, era simplemente un acto de poder y humillaci&oacute;n, el sadismo de sentir debajo de ellos unos cuerpos que se desgarran de horror en un acto que est&aacute; hecho para el placer. Era la afirmaci&oacute;n machista. Se las violaba en las comisar&iacute;as, en los centros de falange, en las c&aacute;rceles de los pueblos, en la calle y hasta en sus mismas casas. Cuando las mujeres eran detenidas el primer temor era el de la violaci&oacute;n&rdquo;, escribe en uno de los pasajes que se transforman en un testimonio de primera mano de lo que vivieron las represaliadas encarceladas por la dictadura. 
    </p><p class="article-text">
        Tras quedar en libertad en 1961, Do&ntilde;a se exilia a Par&iacute;s donde encontr&oacute; el motor de lo marcar&iacute;a el resto de su vida: el feminismo. &ldquo;Empec&eacute; a mirarme de forma distinta, y encontr&eacute; que una parte de mi mente jam&aacute;s hab&iacute;a funcionando, y mil preguntas nunca articuladas, a pesar de haber vivido en un mundo de mujeres parte de mi vida, se agolparon y tuvieron respuesta. Y un&iacute; a los ideales de toda mi vida, los ideales del feminismo, porque esa batalla ser&aacute; la m&aacute;s larga, dura y justa que ganar&aacute; la mitad de la humanidad m&aacute;s oprimida de todos los tiempos&rdquo;, escribe en el mismo libro. 
    </p><h3 class="article-text">Luchar desde el feminismo</h3><p class="article-text">
        Durante el homenaje celebrado en Madrid, Maribel Banad&eacute;s record&oacute; c&oacute;mo en febrero de 1986 Juana Do&ntilde;a les cont&oacute; que deb&iacute;an organizarse. &ldquo;Nos reuni&oacute; a un grupo de amigas comunistas y nos dijo que ten&iacute;amos que fundar una organizaci&oacute;n feminista al margen del partido y que hab&iacute;a que introducirse en el movimiento feminista para luchar todas juntas por la igualdad&rdquo;, record&oacute; su compa&ntilde;era, quien rememor&oacute; el primer acto de la asociaci&oacute;n, Movimiento por la Liberaci&oacute;n e Igualdad de la Mujer, un homenaje a todas las mujeres que hab&iacute;an luchado contra la dictadura y hab&iacute;an defendido la Rep&uacute;blica. De hecho, la primera revista de la asociaci&oacute;n se llam&oacute; <em>13 Rosas</em>, en recuerdo de las j&oacute;venes socialistas y comunistas asesinadas al terminar la Guerra Civil, &ldquo;cuando a&uacute;n nadie las recordaba&rdquo;, apunt&oacute; Banad&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        El hijo, una de las nietas y varios bisnietos de Juana Do&ntilde;a tambi&eacute;n quisieron recordar lo que la figura de la mujer ha significado para ellos. &ldquo;Por fin ha llegado el tan anhelado homenaje p&uacute;blico porque el &iacute;ntimo te lo fuimos dando durante todos estos a&ntilde;os&rdquo;, dec&iacute;a su nieta Lina. Juana Do&ntilde;a escribi&oacute; otros dos libros, <em>Querido Eugenio</em> --dedicado a su marido, ejecutado tras la guerra-- y <em>Gente de abajo</em>, dos testimonios imprescindibles y cr&oacute;nicas de una &eacute;poca que cuentan c&oacute;mo las personas corrientes defendieron los ideales de la Rep&uacute;blica y organizaron la resistencia contra la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, que prolog&oacute; estos dos vol&uacute;menes, subraya en el segundo la necesidad de conservar los testimonios de quienes fueron los protagonistas &ldquo;desde abajo&rdquo; de la lucha contra el franquismo. Recuerda c&oacute;mo en un encuentro sobre franquismo y antifranquismo en una universidad europea dos historiadores &ldquo;oficiales y democr&aacute;ticos redujeron la resistencia espa&ntilde;ola contra Franco a Tierno Galv&aacute;n. &rdquo;No est&aacute; mal la selecci&oacute;n&ldquo;, afirma el escritor barcelon&eacute;s, y contin&uacute;a: &rdquo;Pero hubo muchos m&aacute;s, cuyos nombres y apellidos jam&aacute;s ser&aacute;n retenidos por memoria alguna. Juana Do&ntilde;a es uno de &eacute;sos&ldquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rafael]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/juana-dona-encarcelada-franquismo-madrid_1_2767315.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 May 2018 20:53:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juana Doña, feminista comunista encarcelada por el franquismo, ya tiene su calle en Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Niñato': una familia de barrio que da la vuelta a los roles convencionales de padre y madre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/ninato-familia-barrio-vuelta-convencionales_1_2124745.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9433d0b-c14a-4827-a61a-b20e90fa202f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Adrián Orr (izquierda) y David Ransanz, director y protagonista de &quot;Niñato&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una película documental rodada durante cinco años cuenta el día a día familiar del rapero madrileño David Ransanz al cuidado de su hija y sus sobrinos junto a su hermana y padres.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Yo soy hijo de madre soltera, casi no tuve relaci&oacute;n con mi padre y me cri&eacute; con ella, mis t&iacute;as y mis abuelos, que ejerc&iacute;an indistintamente los roles de padres y madres y todos ellos formaban mi n&uacute;cleo familiar en el d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;. Adri&aacute;n Orr, cineasta madrile&ntilde;o de 36 a&ntilde;os, explica as&iacute; su inter&eacute;s por rodar la vida de su amigo David Ransanz, artista de hip hop madrile&ntilde;o, 39 a&ntilde;os, separado, y al cuidado de su hija y sus dos sobrinos, junto a su hermana y sus padres. &ldquo;Nos conocemos desde hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, he visto c&oacute;mo David ha ejercido su paternidad desde muy joven, rompiendo todos los clich&eacute;s de rapero, ense&ntilde;ando a los ni&ntilde;os a ser aut&oacute;nomos y tambi&eacute;n con una conciencia de clase trabajadora que impregna todo su n&uacute;cleo familiar&rdquo;, afirma el director.
    </p><p class="article-text">
        Primero fue el corto, <a href="http://www.madridencorto.es/2013/buenos-dias-resistencia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Buenos d&iacute;as Resistencia</a>, que contaba c&oacute;mo un padre, David, despertaba a sus tres hijos, Luna, M&iacute;a y Oro, para llevarlos al colegio. Y ahora es <a href="http://xn--niato-pta.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ni&ntilde;ato</a> , el primer largometraje de Adri&aacute;n y reci&eacute;n estrenado en cines, que contin&uacute;a con todo lo que sigue a ese despertar diario en una familia formada por dos casas del madrile&ntilde;o barrio del Pilar. Unidas por un descansillo que se transforma en un pasillo m&aacute;s de la casa, abuelos, padres, madres, hermanas, sobrinos e hijos se convierten en una tribu donde se da la vuelta a los roles convencionales de familia y la maternidad y paternidad se ejerce de manera colectiva.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula, que toma su t&iacute;tulo del nombre art&iacute;stico del rapero, se rod&oacute; durante m&aacute;s de cinco a&ntilde;os. El objetivo era filmar esos momentos cotidianos, como el despertar, el camino y recogida del colegio, las conversaciones entre los hermanos hablando de los hijos y las peleas por que cada tarde a la vuelta del colegio los peque&ntilde;os hagan sus deberes. Una cotidianidad donde los roles convencionales de padre y madre se difuminan para transformarse en otra forma de familia. &ldquo;Mi hermana y yo nos separamos casi al mismo tiempo, ella alquil&oacute; el piso enfrente de mis padres y decidimos que para estar en trabajos mal pagados yo ser&iacute;a el que me har&iacute;a cargo de los tres ni&ntilde;os&rdquo;, explica David, personaje central de la pel&iacute;cula.
    </p><h3 class="article-text">Relaci&oacute;n de amistad y confianza</h3><p class="article-text">
        Sentado junto a Adri&aacute;n, en uno de los bancos del barrio donde se conocieron y compartieron ensayos y pasi&oacute;n por el rap &ndash;&ldquo;el que mezclaba con el blues, el que ten&iacute;a un mensaje social&rdquo;, puntualizan&ndash;, David cuenta c&oacute;mo fue la convivencia con la c&aacute;mara de su amigo durante cinco a&ntilde;os. &ldquo;Ha sido posible por la confianza que tenemos&rdquo;, explica el rapero, quien se&ntilde;ala que lo que ayud&oacute; mucho era que los ni&ntilde;os conoc&iacute;an a Adri&aacute;n &ldquo;desde siempre&rdquo;. &ldquo;Mi trabajo era buscar sitios, rincones desde los que me gustara filmar y que ellos tambi&eacute;n estuvieran c&oacute;modos&rdquo;, a&ntilde;ade el cinesta.
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        Esa confianza es la que le permit&iacute;a a David decirle a su amigo que un d&iacute;a no se rodaba por mucho que el director se plantara en la casa y se empe&ntilde;ara en grabar. &ldquo;Hab&iacute;a d&iacute;as en los que nosotros, por las razones que fuera, no quer&iacute;amos que se rodara y Adri&aacute;n lo entend&iacute;a&rdquo;, afirma David.
    </p><p class="article-text">
        El director explica que si bien al principio, cuando los ni&ntilde;os eran m&aacute;s peque&ntilde;os &ndash;la pel&iacute;cula empieza con los cr&iacute;os con 6, 7 y 8 a&ntilde;os y acaban con 11, 12, y 13&ndash; les cost&oacute; entender que no ten&iacute;an que actuar, que ellos deb&iacute;an de comportarse como lo hac&iacute;an siempre, con el paso de el tiempo se implicaron tanto en el proyecto que hasta anticipaban la llegada del director. &ldquo;Cuando empezaba a llover, me dec&iacute;an, ma&ntilde;ana va a venir Adri&aacute;n&rdquo;, afirma David. A su lado, su amigo explica: &ldquo;Rod&aacute;bamos siempre en oto&ntilde;o e invierno para mantener la misma luz, por lo que ellos ya sab&iacute;an cu&aacute;ndo iba a ir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otras veces, eran los propios ni&ntilde;os quienes suger&iacute;an escenas. &ldquo;David nunca me dej&oacute; grabarlo en la ducha, y un d&iacute;a que yo le insist&iacute;a fue el propio Oro [el m&aacute;s peque&ntilde;o y personaje que va cobrando protagonismo seg&uacute;n va creciendo] quien me dijo que a &eacute;l si le pod&iacute;a grabar&rdquo;, cuenta Adri&aacute;n, sobre una escena en la que el peque&ntilde;o empieza a rapear mientras se ducha.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://vimeo.com/267575733" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NI&Ntilde;ATO - TRAILER OFICIAL</a> from <a href="https://vimeo.com/margenescine" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;rgenes</a> on <a href="https://vimeo.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vimeo</a>.
    </p><p class="article-text">
        La m&uacute;sica y el hip hop es otra constante en el filme, porque David, miembro del colectivo madrile&ntilde;o <a href="https://clanliricasalvaje.bandcamp.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Clan L&iacute;rica Salvaje</a> sigue componiendo y dedicado su m&uacute;sica. &ldquo;Esa pasi&oacute;n que siempre ha mostrado con la m&uacute;sica siempre se la ha transmitido a sus hijos y en la pel&iacute;cula tambi&eacute;n quer&iacute;amos contar c&oacute;mo ellos la van interiorizando y se van educando con ella&rdquo;, afirma Adri&aacute;n. As&iacute;, al principio del filme, distribuido por <a href="https://www.margenes.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;rgenes</a>, el espectador ve a M&iacute;a y Oro cantando y tocando con una bater&iacute;a la canci&oacute;n de los Hombres G, <em>Sufre Mam&oacute;n</em>, que su padre considera &ldquo;que deber&iacute;a haber acabado antes por lo mala que es&rdquo;. Y al final, contando ese crecimiento de los peque&ntilde;os, se ve c&oacute;mo Oro es capaz de improvisar sus propias rimas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca quisimos rodar las cosas excepcionales que les ocurr&iacute;an, porque el que te rompas un brazo pasa una vez, y si pasa, y ah&iacute; no se ve el paso del tiempo tan claramente&rdquo;, afirma Adri&aacute;n. &ldquo;Era simplemente aceptar lo que ocurre en el d&iacute;a a d&iacute;a de una familia que se ha unido para salir adelante&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rafael]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/ninato-familia-barrio-vuelta-convencionales_1_2124745.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 May 2018 18:41:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Niñato': una familia de barrio que da la vuelta a los roles convencionales de padre y madre]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["¿Cuánto cuesta una violación?", la cuenta que muestra la factura de un abuso sexual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/cuesta-violacion-presupuesto-muestra-factura_1_2137440.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f050081-1472-4a74-b66a-1f53fc0b2fc3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La &quot;factura de un abuso&quot;, que forma parte del proyecto &#039;No Violarás&#039;. / Jana Leo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La artista madrileña Jana Leo impulsa el proyecto</p><p class="subtitle">No Violarás</p><p class="subtitle">, en el que a través de talleres-campaña, cortos audiovisuales y una performance busca enseñar los efectos físicos y emocionales que producen los abusos sexuales en las víctimas</p></div><p class="article-text">
        En la factura de un abuso sexual hay tres partidas: el uso como objeto sexual, la actuaci&oacute;n en contra de la voluntad y da&ntilde;os a la integridad. En cada una de ellas hay diferentes subapartados que van desde la disponibilidad para el disfrute, el plus de pedofilia al mecanismo de control y dependencia o el da&ntilde;o persistente a la estima, entre otros tantos. El coste total de todos ellos suma 1.289.150 euros. La artista madrile&ntilde;a Jana Leo, de 51 a&ntilde;os, contabiliza as&iacute; las violaciones que una amiga suya sufri&oacute; por parte de su hermano durante a&ntilde;os y que ahora es una de las cartas de presentaci&oacute;n del proyecto <em>No Violar&aacute;s</em>, que prepara estos d&iacute;as en Madrid. Es un paso m&aacute;s que se suma a las investigaciones y trabajos art&iacute;sticos que la artista viene realizando desde que hace 17 a&ntilde;os ella misma fuera violada por un desconocido que entr&oacute; a punta de pistola en su casa.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de lo que define talleres-campa&ntilde;a, el rodaje que tres cortometrajes y una <a href="http://www.laneomudejar.com/jana-leo-no-violaras-performance/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">performance que realizar&aacute; el 20 de mayo en la Neomud&eacute;jar de Madrid </a> busca mostrar los efectos que los abusos sexuales tienen en la vida diaria de quienes los sufren. &ldquo;Necesitaba trabajar de forma art&iacute;stica todo lo que significa sufrir una violaci&oacute;n y cuando estuve en Espa&ntilde;a el a&ntilde;o pasado vi que este era el momento adecuado, que por fin la ciudadan&iacute;a estaba abierta a ello&rdquo;, explica sentada una de las salas de ensayo de EnCrudo, un espacio municipal cedido por Ayuntamiento de Madrid, donde realiza los ensayos.
    </p><p class="article-text">
        El pasado octubre, Leo, que habitualmente vive en Nueva York, regres&oacute; durante casi dos meses a su ciudad para promocionar la edici&oacute;n en espa&ntilde;ol de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/Jana-Leo-violan-rutina-sentido_0_690831201.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Violaci&oacute;n Nueva York (Lince, 2017)</a> , donde relata su propia agresi&oacute;n. Escrito y editado originalmente en ingl&eacute;s en 2011, el texto retrata adem&aacute;s hasta qu&eacute; punto la cultura de la violaci&oacute;n no es algo extraordinario sino cotidiano y c&oacute;mo provoca en las v&iacute;ctimas un trauma del que la sociedad prefiere no hablar. Su viaje coincidi&oacute; con las semanas previas a la celebraci&oacute;n del juicio en Pamplona por el caso de La Manada y Leo vio que algo estaba cambiando en Espa&ntilde;a porque &ldquo;ahora s&iacute; que era un tema, el de la violaci&oacute;n, del que se hablaba&rdquo;, cuenta, con un discurso impulsado desde el movimiento feminista que rechazaba cualquier responsabilidad sobre la v&iacute;ctima.
    </p><p class="article-text">
        Explica c&oacute;mo tambi&eacute;n percib&iacute;a ese cambio en su entorno m&aacute;s pr&oacute;ximo. &ldquo;Yo llevo trabajando e investigando sobre la violaci&oacute;n desde que me ocurri&oacute; a m&iacute; y a veces mis amigos me han dicho &lsquo;ya est&aacute;s otra vez&rsquo;, pero ahora lo que me dicen es que tengo que contarlo y hablar de ello&rdquo;, afirma y a&ntilde;ade: &ldquo;Tambi&eacute;n ocurre que estos amigos empiezan a tener hijas de 20 a&ntilde;os y se dan cuenta de que a ellas tambi&eacute;n puede pasarles&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Proyecto de creaci&oacute;n cultural</h3><p class="article-text">
        Todo ello es lo que le impuls&oacute; a terminar de perfilar todo lo que hab&iacute;a venido realizando en la &uacute;ltima d&eacute;cada para plasmarlo en un proyecto que en diciembre logr&oacute; una beca del programa de Ayuda a la Creaci&oacute;n del Ayuntamiento de Madrid. Ahora, en plena movilizaci&oacute;n feminista contra la sentencia del caso de 'la manada' cobra a&uacute;n mayor relevancia. &ldquo;A diferencia de lo que hacen los materiales formales que educan a las v&iacute;ctimas sobre c&oacute;mo evitar una violaci&oacute;n, lo que trato de hacer con estos talleres-campa&ntilde;a es producir material que eduque y responsabilice a los agresores que perpetraron y a la sociedad que la permite&rdquo;, explica la artista, mientras en la conversaci&oacute;n se mezclan sus comentarios a cuenta de la realidad del momento. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo vas a hablar si est&aacute;s amenazada? &iquest;C&oacute;mo me pides que diga no si no puedo hablar, si estoy paralizada?&rdquo;, exclama indignada sobre el voto particular de uno de los tres miembros del tribunal de Pamplona que pidi&oacute; la absoluci&oacute;n de los cinco condenados.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los talleres busca precisamente &ldquo;pasar factura&rdquo; al abusador y a la sociedad de los da&ntilde;os que produce una violaci&oacute;n. &ldquo;El objetivo es expresar de una manera tangible qu&eacute; es lo que le ocurre a una v&iacute;ctima de violaci&oacute;n; intentar medir el da&ntilde;o, porque a las cosas que no se pueden medir no se les da valor&rdquo;, afirma. El taller, gratuito, y que se celebrar&aacute; el pr&oacute;ximo 17 de mayo en Madrid, est&aacute; abierto a todas las v&iacute;ctimas de agresiones sexuales que quieran participar (inscripciones a trav&eacute;s del correo <a href="mailto:abm.confecciones@gmai.com" target="_blank" class="link">abm.confecciones@gmail.com</a>) y en &eacute;l se trabajar&aacute; para producir las &ldquo;facturas de un abuso y traducir el relato de las personas que sufrieron abusos a un formato que tambi&eacute;n recuerde a los violadores que estas facturas no prescriben y que, por tanto, siempre tendr&aacute;n pendiente lo que hicieron&rdquo;, explica Leo.
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                </figure><p class="article-text">
        Si el primer taller busca mostrar el da&ntilde;o emocional de la violaci&oacute;n, el segundo, que se realizar&aacute; el viernes 19, quiere ense&ntilde;ar el da&ntilde;o f&iacute;sico. &ldquo;Al igual que un paquete de tabaco muestra los efectos en los pulmones ennegrecidos, <em>La postal de la mujer agredida sexualmente</em> muestra un &uacute;tero con moratones&rdquo;, relata la artista madrile&ntilde;a. La primera pieza es la foto de su &uacute;tero, amoratado, que sirvi&oacute; en EEUU de prueba forense para condenar a su violador. &ldquo;No estoy segura de si aqu&iacute; en Espa&ntilde;a se realizan estas fotos del interior, o de si las v&iacute;ctimas tienen acceso a ese material forense, pero cuando yo vi esa imagen me di cuenta de hasta qu&eacute; punto me hab&iacute;a da&ntilde;ado&rdquo;, explica. El taller busca recopilar estas im&aacute;genes, o si no existen investigar de manera colectiva por qu&eacute; no est&aacute;n, o c&oacute;mo se puede evidenciar el da&ntilde;o f&iacute;sico interno.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto tambi&eacute;n cuenta con la producci&oacute;n de tres cortometrajes basados en relatos e historias reales y que estos d&iacute;as rueda en Madrid: El Portal, sobre las violaciones por parte de desconocidos; La Novicia, sobre los abusos realizados en el colegio o en la familia; y La Jaur&iacute;a, sobre las violaciones en grupo y las que se producen cuando las mujeres se relacionan con hombres en situaciones de flirteo. La performance, que mezclar&aacute; escenas de los tres cortos, tendr&aacute; adem&aacute;s su propia banda sonora que la artista ha escrito para la historia sobre la agresi&oacute;n en grupo. &ldquo;Le envi&eacute; la letra a mi amiga Silvia San Miguel, del grupo Las Xoxones, y compuso la m&uacute;sica enseguida&rdquo;, afirma Leo, mientras suenan los primeros compases y se escucha la voz de una mujer: &ldquo;Salimos de caza, violaci&oacute;n en masa, hoy saaaaalimos de caaza; La ligo en un bar, se la llevo a los dem&aacute;s, no puede estar mal si lo hacemos todos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rafael]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/cuesta-violacion-presupuesto-muestra-factura_1_2137440.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 May 2018 21:20:35 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[La fiebre del alquiler: dueños de edificios que expulsan a todos sus inquilinos para subir los precios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/fiebre-alquiler-inquilinos_1_2148107.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e9674a6-10fb-435c-b931-5c11ef37d481_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Carteles de protesta colocados por entidades vecinales por las cartas de desalojo que han recibido los vecinos de Argumosa, 11. / Olmo Calvo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La empresa propietaria de una parte del edificio de Argumosa 11 reconoce que ha enviado las cartas de desalojo a los inquilinos para rehabilitar el inmueble y volver a alquilar los pisos a precios más elevados</p><p class="subtitle">Inversión en Proindivisos S. L., remitente de las cartas, es propietaria de un tercio del inmueble desde agosto de 2015 cuando también comenzó a realizar las labores de Administración del inmueble</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La raz&oacute;n por la que se no se les renuevan los contratos es por una cuesti&oacute;n econ&oacute;mica; en lugar de alquilar los pisos a 300 euros lo que se quiere es alquilarlos por 800&rdquo;. Es la respuesta de la empresa mercantil Inversi&oacute;n en Proindiviso S. L. sobre la raz&oacute;n por la que ha enviado cartas a m&aacute;s de una veintena de inquilinos del edificio situado en la madrile&ntilde;a calle Argumosa, 11 inform&aacute;ndoles de que no les renovar&aacute; el alquiler. Varios de ellos llevan casi 20 a&ntilde;os residiendo en ese inmueble pero la empresa, propietaria de una tercera parte del edificio, seg&uacute;n consta en el Registro de la Propiedad, los quiere fuera a lo largo de este a&ntilde;o para emprender las primeras obras de rehabilitaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tras m&aacute;s de un mes tratando de obtener respuestas por parte de Inversi&oacute;n en Proindivisos S. L., esta semana una persona del despacho de abogados que representa a esta parte de la propiedad accedi&oacute; a responder por tel&eacute;fono a las preguntas de <em>eldiario.es</em>. Explica que &ldquo;la propiedad&rdquo; quiere arreglar la casa y las viviendas y para ello es necesario que los inquilinos dejen las casas. &ldquo;Por ello, el pasado noviembre se les ofreci&oacute; una cantidad X para que abandonaran la casa antes de que venciera su contrato&rdquo;, afirma el interlocutor, quien desconoce la cantidad concreta que se le ofreci&oacute; a cada inquilino, solo especifica que era un montante por cada mes que restaba de contrato. Seg&uacute;n explican los vecinos que han recibido las cartas de no renovaci&oacute;n, dos representantes de la empresa les visitaron en noviembre ofreci&eacute;ndoles 2.000 euros por dejar las casas, situadas en Lavapi&eacute;s, en un plazo de dos meses. Solo uno, afirman, acept&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos los que aparecen en los v&iacute;deos [en relaci&oacute;n a algunos vecinos que han sido entrevistados en medios de comunicaci&oacute;n] son okupas y no pagan alquiler&rdquo;, contin&uacute;a esta persona. Cuando eldiario.es le comenta que ha podido ver los contratos de alquiler de todos los que han salido en los medios, rectifica y concreta que lo que no pagan es el alquiler. Algunos de los vecinos afectados, asesorados por asociaciones y colectivos, dejaron de pagar la renta cuando recibieron las cartas de renovaci&oacute;n, pero mantienen reservado el dinero. A d&iacute;a siguiente explica que hay ocho viviendas &ldquo;okupadas&rdquo; porque no tienen contrato en vigor, lo que niegan los vecinos.
    </p><h3 class="article-text">Obras de rehabilitaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        &ldquo;La finalidad de todo esto es hacer mejoras en el edificio, dentro de las casas y en las fachada y zonas comunes&rdquo;, prosiguen desde Inversi&oacute;n en Proindivisos. Y a&ntilde;aden: &ldquo;La vecina que dice que no encuentra un alquiler por 400 euros yo se lo busco ahora mismo en Idealista [uno de los portales inmobiliarios de venta y alquiler m&aacute;s conocidos] y le encuentro un mont&oacute;n pero, claro, no en el centro&rdquo;. Preguntado por qu&eacute; la empresa no se re&uacute;ne con los vecinos para tratar de renegociar un nuevo alquiler, a lo que varios est&aacute;n dispuestos pero se&ntilde;alan que la propiedad ha rechazado escucharles, responde que &ldquo;primero se tienen que adecentar&rdquo; las casas y despu&eacute;s se les puede hacer una oferta &ldquo;cuando se deje todo nuevo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al preguntar si la empresa es consciente de que varios de los inquilinos llevan casi dos d&eacute;cadas residiendo en el edificio, el interlocutor responde: &ldquo;Yo ya lo siento pero veo cosas peores todos los d&iacute;as, de gente que no tiene nada de nada&rdquo;. &ldquo;Que no vivimos en Disney y esto es una zona muy buena&rdquo;, prosigue y afirma que &ldquo;es una pena pero se les ha informado [a los vecinos] y lo hemos hecho todo bien&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Respecto a los inquilinos de renta antigua, en torno a unos seis, seg&uacute;n los vecinos, aunque esta persona desconoce exactamente cu&aacute;ntos son, explica que efectivamente a ellos no se les ha enviado ni enviar&aacute; cartas de desalojo porque &ldquo;est&aacute;n en todo su derecho a estar en la casa&rdquo;. Explica por tanto que las obras de rehabilitaci&oacute;n del inmueble se har&aacute;n con ellos en las viviendas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la informaci&oacute;n que consta en el Registro de la Propiedad a 10 de abril de 2018, el edificio de Argumosa, 11 es un inmueble de cinco plantas que ocupa una superficie de 481 m&sup2;. Un tercio de la propiedad est&aacute; a nombre de Inversi&oacute;n en Proindivisos S. L., que lo adquiri&oacute; por t&iacute;tulo de compra. El 4,03% de esta parte fue inscrita en el Registro el 6 de julio de 2016 y el 29,03% restante, el 12 de agosto de 2015, apenas 12 d&iacute;as despu&eacute;s de que se constituyera la empresa, tal y como se recoge en el Registro Mercantil. Dos de los tres administradores solidarios figuran como administradores &uacute;nicos o solidarios, socios o consejeros de otra decena de empresas. Una de ellas, Bonsai Servicios Inmobiliarios S. L., anunci&oacute; el alquiler un local en el mismo inmueble, seg&uacute;n aparece en un anuncio ya desactivado de un portal inmobiliario.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas cuentas disponibles en el Registro Mercantil, con fecha de 31 de diciembre de 2016, Inversi&oacute;n en Proindivisos S. L. declara unos activos inmobiliarios de 885.915,19 euros. Su objeto social es &ldquo;la prestaci&oacute;n de servicios de consultor&iacute;a, asesoramiento e informaci&oacute;n tanto a personas f&iacute;sicas como jur&iacute;dicas, comprendiendo todo tipo de gestiones, as&iacute; como cualquier otra actividad que pueda derivarse o se encuentre enmarcada dentro de los servicios inform&aacute;ticos y recursos humanos&rdquo; y no declara ning&uacute;n gasto de personal.
    </p><p class="article-text">
        Las otros dos tercios de la propiedad del inmueble est&aacute;n a nombre de familiares del antiguo propietario. <em>eldiario.es</em> solo ha podido localizar a uno de ellos, pero debido a su avanzada edad, la persona que respondi&oacute; al tel&eacute;fono en su nombre declin&oacute; dar explicaciones y remiti&oacute; a la empresa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rafael]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/fiebre-alquiler-inquilinos_1_2148107.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Apr 2018 19:19:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La fiebre del alquiler: dueños de edificios que expulsan a todos sus inquilinos para subir los precios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alquiler]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Vecina, despierta, especulan en tu puerta": un edificio de Lavapiés se organiza contra su desalojo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/edificio-lavapies-desalojo-organiza-propiedad_1_2150937.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b97283e-8171-4cfc-8c7f-0b28ab2b9fda_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Fachada del edificio de Argumosa, 11 con los carteles denunciando la situación de los vecinos. / Olmo Calvo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El inmueble, de 33 viviendas y situado en la calle Argumosa, uno de los epicentros de bares y terrazas del barrio madrileño, recibe el apoyo de entidades vecinales y sociales para tratar de frenar el desalojo</p><p class="subtitle">Cerca de una veintena de vecinos, algunos con más de 20 años en la casa, han recibido cartas de no renovación de contratos de la nueva propiedad del inmueble para que dejen las viviendas a lo largo de 2018</p></div><p class="article-text">
        Desde el pasado s&aacute;bado los que pasan por la madrile&ntilde;a calle de Argumosa, en pleno barrio de Lavapi&eacute;s, es imposible que no vean los enormes carteles que cuelgan de la fachada del n&uacute;mero 11: &ldquo;Proindivisos nos quita los pisos; #no nos vamos; Argumosa 11 se queda&rdquo; o &ldquo;&iexcl;Vecina, despierta! Especulan en tu puerta #nos quedamos&rdquo; o &ldquo;El barrio para quien lo habita, fuera buitres de nuestro barrio&rdquo;. Es el grito de socorro de la casi veintena de inquilinos que en los &uacute;ltimos meses han recibido cartas de la nueva empresa propietaria del edificio, Inversi&oacute;n en Proindivisos S. L., anunci&aacute;ndoles de que sus contratos no ser&aacute;n renovados, algunos con m&aacute;s de 20 a&ntilde;os de antig&uuml;edad, y que deber&aacute;n abandonar sus casas seg&uacute;n se vaya venciendo a lo largo de este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En noviembre, llamaron a sus puertas dos representantes de la nueva propiedad ofreciendo a los inquilinos 2.000 euros si dejaban el piso vac&iacute;o en dos meses. Seg&uacute;n explican los vecinos, solo se fue uno. Tres m&aacute;s tuvieron que dejar sus casas a principios de este a&ntilde;o al finalizar sus contratos. Desde entonces estas cuatro viviendas est&aacute;n tapiadas. El resto de afectados est&aacute; a la espera de que finalice su contrato pero con la incertidumbre de que el tiempo va pasando y no encuentran una casa por la zona que se puedan costear.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de Teresa Sarmiento, de 68 a&ntilde;os, quien lleva viviendo casi dos d&eacute;cadas en la casa y pagando un alquiler de 320 euros que se ha ido actualizando con las subidas del IPC. &ldquo;Con una pensi&oacute;n no contributiva de 400 euros no encuentro, ni compartiendo piso, un alquiler en la zona que pueda pagar&rdquo;, explica. De ah&iacute; que vea como una ventana de optimismo el apoyo que los vecinos est&aacute;n recibiendo de distintas entidades vecinales y sociales. Convocados por el Sindicato de Inquilinas de Madrid, el colectivo vecinal Lavapi&eacute;s &iquest;d&oacute;nde vas? y la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Centro Madrid, medio centenar de personas se acerc&oacute; el s&aacute;bado hasta el inmueble para elaborar las pancartas y carteles que desde ese mismo d&iacute;a cuelgan en la fachada.
    </p><h3 class="article-text">Un edificio &ldquo;en lucha&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Argumosa, 11 es ya un edificio en lucha&rdquo;, afirma Javier Gil, uno de los portavoces del Sindicato de Inquilinas, quien explica que era muy importante que los vecinos se organizaran y visibilizaran lo que les estaba ocurriendo. Gil cuenta que desde el colectivo se pusieron en contacto con Inversi&oacute;n en Proindivisos S. L. y que lo que les explicaron es que quer&iacute;an el edificio vac&iacute;o para reformar las viviendas y ponerlas en &ldquo;alquiler a precio de mercado&rdquo;. Cuando les preguntaron que por qu&eacute; no negociaban con los actuales inquilinos, lo que les respondieron fue que &ldquo;ten&iacute;an un perfil que no pod&iacute;a permitirse&rdquo; esa renta. <em>eldiario.es</em> ha llamado esta semana en repetidas ocasiones a la empresa propietaria pero sus responsables nunca estaban disponibles, seg&uacute;n explicaba quien respond&iacute;a al tel&eacute;fono.
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada los vecinos del inmueble, un edificio de cuatro plantas con 33 de viviendas, mantuvieron una reuni&oacute;n en el portal con el Sindicato, que si bien al principio no eran muchos los asistentes, los habitantes del inmueble se fueron quedando seg&uacute;n llegaban para interesarse por lo que pod&iacute;an hacer. Se interesaron incluso algunos de los vecinos de renta antigua, unos siete, muchos en edades muy avanzadas, alguno nacido en el edificio, a los que no les ha llegado ninguna notificaci&oacute;n. &ldquo;Ellos tambi&eacute;n se est&aacute;n empezando a dar cuenta de que tambi&eacute;n les va a afectar&rdquo;, explica Teresa. Esta vecina relata c&oacute;mo uno de estos inquilinos ha tratado de pagar su renta anual, como hace desde hace d&eacute;cadas, y en la oficina de la empresa propietaria le han dicho que no ten&iacute;an a&uacute;n listos los recibos. &ldquo;Eso es algo que antes no pasaba&rdquo;, afirma la mujer.
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        &ldquo;A los inquilinos de renta antigua saben [la propiedad] que no los pueden tocar y lo que har&aacute;n ser&aacute; vaciar el resto de casas, empezar las obras, crear problemas de convivencia y esperar a que se vayan con indemnizaciones rid&iacute;culas&rdquo;, afirma Javier Gil, quien explica que es lo que han visto en casos parecidos. Su trabajo, explica, ser&aacute; presionar para que la empresa propietaria se re&uacute;na con los vecinos y lograr negociar unos alquileres ajustados a sus rentas. Hasta ahora, seg&uacute;n afirman varios de los afectados, la arrendadora no ha querido hablar con ninguno de ellos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una actitud agresivo pasiva&rdquo;, afirma Mar&iacute;a, inquilina de 30 a&ntilde;os, que prefiere que no salga su apellido. Y explica que ha visto a personas midiendo dentro del edificio para ver d&oacute;nde se pod&iacute;a colocar un ascensor. Ella apenas lleva viviendo en el edificio desde septiembre. Paga 320 euros por una habitaci&oacute;n en un piso que comparte con otras cuatro compa&ntilde;eras. &ldquo;Es un bloque amable y cuando entr&eacute; a vivir sab&iacute;as que no te estaban estafando&rdquo;, explica esta psic&oacute;loga que hace as&iacute; referencia a todos los pisos y habitaciones que vio antes de llegar a este, con orden de desalojo en agosto. &ldquo;Yo no me quiero marchar porque me gusta el barrio y quiero quedarme aqu&iacute; pero en mi caso pues hasta podr&iacute;a empezar en otro lado, pero la gente que lleva aqu&iacute; viviendo 20 a&ntilde;os y que ahora con 70 a&ntilde;os les hacen marcharse, sin lugar a d&oacute;nde no tiene nombre&rdquo;, afirma la joven.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En este edificio nos conocemos todos, tenemos una red&rdquo;, afirma Josefa, viuda y quien lleva 19 a&ntilde;os en el inmueble. Prosigue: &ldquo;Tengo el tel&eacute;fono de las hijas de mi vecina que es muy mayor y el otro d&iacute;a me avisaron de que se hab&iacute;a ca&iacute;do y pas&eacute; a ver c&oacute;mo estaba, nos ayudamos unos a otros&rdquo;. Explica que desde que recibi&oacute; la carta de que deb&iacute;a dejar su casa, en su caso en mayo, ha estado buscando un alquiler que se pueda costear y no encuentra nada por el barrio. &ldquo;900 euros por un estudio de apenas 30 m&sup2; es un atraco legal&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes municipales se&ntilde;alan que en el Ayuntamiento que dirige Manuela Carmena est&aacute;n al tanto de lo que est&aacute; ocurriendo en Argumosa, 11 y que se est&aacute; convocando una reuni&oacute;n con los afectados para &ldquo;conocer posibles problem&aacute;ticas concretas&rdquo;. A&ntilde;aden: &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de la gravedad de esta situaci&oacute;n que afecta a un edificio completo, somos conscientes de que se trata de un fen&oacute;meno que viene d&aacute;ndose de manera continuada aunque sea en casos aislados desde hace meses, por lo que estamos estudiando y tomando posibles medidas desde las competencias municipales&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rafael]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/edificio-lavapies-desalojo-organiza-propiedad_1_2150937.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Apr 2018 18:37:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Vecina, despierta, especulan en tu puerta": un edificio de Lavapiés se organiza contra su desalojo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lavapiés,Desahucios,Vivienda,Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así trabajan las empresas de alquiler turístico: "Gestionamos 243 pisos en Madrid"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/trabajan-turisticos-ocupacion-preocupacion-moratoria_1_2160724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/824e594f-b255-453f-83fa-6d3dba78d556_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Turistas con maletas por una de las calles del céntrico barrio madrileño de Huertas. / Fernando Sánchez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">eldiario.es se hace pasar por una propietaria interesada en alquilar a turistas una supuesta vivienda del centro de Madrid a través de una de las grandes empresas especializadas en gestión de pisos vacacionales</p><p class="subtitle">Proponen una rentabilidad de unos 1.500 euros al mes para un piso de un dormitorio ampliando la capacidad con un sofá y garantizan todos trámites para obtener la licencia de uso turístico a pesar de su paralización por parte del Ayuntamiento</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros nos ocupamos de todo el posicionamiento en las p&aacute;ginas m&aacute;s conocidas [de alquiler de pisos vacacionales], como Booking, Airbnb o Homeway y pagamos por que los apartamentos que gestionamos aparezcan en las primeras tres posiciones al hacer las b&uacute;squedas&rdquo;. As&iacute; comienza la conversaci&oacute;n entre una propietaria de un piso en el c&eacute;ntrico barrio de Chueca de Madrid y una gran empresa de gesti&oacute;n de pisos tur&iacute;sticos. La mujer se est&aacute; planteando alquilar a turistas una casa que actualmente tiene un inquilino residencial y busca informaci&oacute;n sobre rentabilidad, servicios disponibles, posibles problemas con la comunidad de propietarios o gesti&oacute;n de licencias.
    </p><p class="article-text">
        El apartamento, de 45 metros cuadrados, con una habitaci&oacute;n, amplio sal&oacute;n, cocina y ba&ntilde;o en realidad no existe. Es <em>eldiario.es</em> quien se hace pasar por una propietaria para saber qu&eacute; servicios ofrecen estas empresas y c&oacute;mo gestionan la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/madrid/convierte-turistas-dia-transforma-pesadilla_0_740527062.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">convivencia con la poblaci&oacute;n permanente que vive en los mismos edificios donde cada tres o cuatro d&iacute;as pueden entrar y salir nuevas personas que est&aacute;n de paso por la ciudad</a>. De ah&iacute; que no se identifique qui&eacute;n es la persona que, muy amablemente, atiende a la supuesta propietaria ni a la empresa para la que trabaja.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos una oficina f&iacute;sica [en el centro de Madrid] en la que hacemos el <em>check in</em> y donde los hu&eacute;spedes deben rellenar todos los documentos con su DNI o pasaporte para poder facilitarlos a la Polic&iacute;a si nos los requieren&rdquo;, explican desde la compa&ntilde;&iacute;a. Una vez cumplimentada la documentaci&oacute;n se acompa&ntilde;a a los inquilinos hasta la vivienda donde se les ense&ntilde;a c&oacute;mo funciona todo y se les entrega las llaves. Un servicio de atenci&oacute;n 24 horas est&aacute; a su disposici&oacute;n &ndash;[&ldquo;aunque sean las cuatro de la ma&ntilde;ana&rdquo;]&ndash; durante la estancia en la ciudad. El <em>check out</em> y la entrega de llaves, si no coincide con las horas de apertura de la oficina f&iacute;sica, se realiza a trav&eacute;s del buz&oacute;n de la vivienda.
    </p><h3 class="article-text">Limpieza de piso y ropa</h3><p class="article-text">
        &ldquo;En el servicio que ofrecemos est&aacute; incluida la limpieza y la tintorer&iacute;a industrial; nuestra tarifa es 65-35, el propietario se lleva el 65% del alquiler y nosotros el 35 restante&rdquo;, detalla la persona que responde al tel&eacute;fono. Explica a la propietaria que la empresa siempre requiere una fianza de 200 euros por posible &ldquo;mal uso&rdquo; de la vivienda y desperfectos. La propietaria se interesa por saber c&oacute;mo gestionan el ruido y molestias a los vecinos de la comunidad. &ldquo;Advertimos a todos los hu&eacute;spedes que no se permiten ni fiestas, ni desmadres, que en el edificio tambi&eacute;n viven personas de forma permanente y que deben respetar la convivencia&rdquo;, aclaran. Y a&ntilde;aden: &ldquo;De 243 pisos que gestionamos [en Madrid capital] tenemos quejas de 10, que tambi&eacute;n suelen ser los vecinos que se quejar&iacute;an por un inquilino que no fuera turista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En su caso&rdquo;, prosiguen, &ldquo;no habr&iacute;a mayores problemas porque al tener una sola habitaci&oacute;n los hu&eacute;spedes ser&iacute;an parejas o como mucho familias con ni&ntilde;os&rdquo;, matizan. Se interesan por saber si el sof&aacute; del sal&oacute;n se convierte en cama, y al escuchar que la respuesta es negativa recomiendan colocar uno para &ldquo;para ampliar la capacidad y que el piso sea m&aacute;s rentable&rdquo;. &ldquo;Los hoteles nos est&aacute; haciendo mucho la competencia con grandes ofertas por lo que alquilar una casa solo para dos personas no es rentable, y de ah&iacute; que sea necesario un sof&aacute; cama para poder alojar a una familia con dos ni&ntilde;os a los que un hotel les puede salir m&aacute;s caro o estar m&aacute;s inc&oacute;modos&rdquo;, afirman.
    </p><p class="article-text">
        La empresa detalla que todos sus apartamentos tienen una alta ocupaci&oacute;n porque no solo trabajan con turistas sino que tienen acuerdos con otras compa&ntilde;&iacute;as para alojar a trabajadores que deben estar en la ciudad durante tres o cuatro meses. &ldquo;Los fines de semana o fechas como Semana Santa o los puentes la ocupaci&oacute;n es del 100%&rdquo;, subrayan, y apuntan la &ldquo;alt&iacute;sima ocupaci&oacute;n&rdquo; de eventos concretos como la semana del Orgullo LGTB, una gira de conciertos o la celebraci&oacute;n de diversos acontecimientos en un mismo mismo periodo, como ocurre este fin de semana, que coincide la celebraci&oacute;n de la final de la Copa del Rey de f&uacute;tbol y el marat&oacute;n. &ldquo;Los m&aacute;rgenes de beneficios pueden variar y cuando se juntan eventos gordos los hu&eacute;spedes pueden llegar a pagar mucho dinero por lograr un alojamiento&rdquo;, afirma.
    </p><h3 class="article-text">Alquiler medio de 100 euros al d&iacute;a</h3><p class="article-text">
        En el caso de la vivienda fantasma de Chueca valoran que durante todo el a&ntilde;o puede tener un alquiler de unos 100 euros al d&iacute;a, un precio que puede incrementar o bajar en funci&oacute;n de la demanda. La propietaria pide una valoraci&oacute;n aproximada de los posibles ingresos:
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &ldquo;Con este piso podr&iacute;a estar ganando unos 1.500 euros al mes&rdquo;, explican desde la empresa.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &ldquo;&iquest;Y de ah&iacute; se descuenta el 35% que cobran por sus servicios?&rdquo;, pregunta la propietaria.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &ldquo;No, esos 1.500 ya ser&iacute;an descontando nuestro porcentaje&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al interesarse la due&ntilde;a por los tr&aacute;mites para obetener la licencia de apartamento tur&iacute;stico, responden que desde la compa&ntilde;&iacute;a se ocupan de todo el papeleo, solo es necesario facilitar las escrituras y la &ldquo;c&eacute;dula de habitabilidad&rdquo;. La propietaria tambi&eacute;n pregunta sobre la moratoria establecida por el Ayuntamiento por la que desde&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/madrid/Gobierno-Carmena-limitara-alquileres-turisticos_0_735626663.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pasad 1 de febrero no se facilitan nuevas licencias para cambiar el uso residencial de una vivienda</a> por el de hospedaje, necesario para las casas destinadas a turistas, o el l&iacute;mite de 90 d&iacute;as de alquiler para las que no la tengan. Quiere saber si se est&aacute;n realizando inspecciones al respecto. &ldquo;No nos est&aacute;n poniendo ninguna pega y no se est&aacute; llevando a cabo ninguna inspecci&oacute;n; no creo que al final pongan esto en marcha porque lo que no pueden hacer es acabar con gran cantidad de negocios&rdquo;, responde muy segura la persona que atiende a la propietaria.
    </p><p class="article-text">
        La supuesta due&ntilde;a del piso pregunta de nuevo por la relaci&oacute;n con la comunidad de propietarios y si la empresa se ha encontrado con casos en los que los vecinos reclamen mayores gastos a los due&ntilde;os de pisos alquilados a turistas por, por ejemplo, un mayor o mal uso de los espacios comunes. &ldquo;Pueden quejarse lo que quieran pero eso es imposible de cuantificar o &iquest;es que el del primero paga menos porque casi no usa el ascensor?&rdquo;, ofrece como respuesta. En insiste: &ldquo;Siempre se quejan los mismos&rdquo;. La conversaci&oacute;n llega a su fin:
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &ldquo;Pues creo que eso es todo, muchas gracias por la informaci&oacute;n. Hasta dentro de tres meses no se cumple el contrato del actual inquilino, por lo que voy a revisar lo que me he contado y decidir&eacute; qu&eacute; hacer&rdquo;, dice la propietaria.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &ldquo;Gracias a usted. Si le parece, dentro de tres meses la vuelvo a llamar&rdquo;, responde la empresa.
    </p><p class="article-text">
        Y la llamada termina con un hasta luego.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rafael]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/trabajan-turisticos-ocupacion-preocupacion-moratoria_1_2160724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Apr 2018 19:07:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así trabajan las empresas de alquiler turístico: "Gestionamos 243 pisos en Madrid"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La valla de los Kikos no se mueve a la espera de ver quién la paga]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/valla-kikos-mueve-espera-paga_1_2173085.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18b0ad48-0948-4334-a4b1-dc841c204216_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Una de las protestas de los vecinos de Opañel junto a la valla que debe cambiar el Arzobispado. / A. C. la Higuera y el Almendro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los vecinos del barrio madrileño de Opañel vuelven a movilizarse para reclamar al Arzobispado el cambio comprometido de una valla y poder abrir a los habitantes los terrenos públicos que aún permanecen en el interior de una iglesia del distrito de Carabanchel.</p><p class="subtitle">Tras cuatro años de protestas, los vecinos llevan esperando más de cinco meses a que se inicien las obras pero el Arzobispado dice que está a la espera de llegar a un acuerdo con el Ayuntamiento sobre quién paga el cambio de ubicación de la valla.</p></div><p class="article-text">
        Movilizaciones para impedir la construcci&oacute;n de una cripta con 230 nichos en una zona verde. Una victoria vecinal sobre una parroquia controlada por el movimiento cat&oacute;lico Camino Neocatecumenal, m&aacute;s conocido como los Kikos, por el nombre de su fundador, Kiko Arg&uuml;ello. El renacimiento de un movimiento vecinal en un barrio que hac&iacute;a tiempo lo hab&iacute;a perdido y la recuperaci&oacute;n de una zona verde y abandonada para una futura biblioteca. Son los cap&iacute;tulos de un conflicto que durante cuatro a&ntilde;os ha enfrentado a los habitantes del barrio madrile&ntilde;o de Opa&ntilde;el, en el distrito de Carabanchel, con la parroquia de Santa Catalina Labour&eacute;. Parec&iacute;an los &uacute;ltimos pero el retraso en el cambio de la valla que debe delimitar la nueva parcelaci&oacute;n de los terrenos ha vuelto a movilizar a unos vecinos que acusan al Arzobispado de bloquear unas obras que deben llevar a cabo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Ayuntamiento nos dijo que los trabajados podr&iacute;an comenzar en octubre [de 2017] pero estamos en abril y a&uacute;n no ha se ha movido nada&rdquo;, explica Pepa Mi&ntilde;aro, portavoz de la Asociaci&oacute;n Cultural de la Plataforma de Opa&ntilde;el La Higuera y el Almendro, entidad que naci&oacute; de las movilizaciones, y que reclama al Arzobispado que cumpla lo aprobado en el Plan Especial aprobado el a&ntilde;o pasado por el Pleno del Ayuntamiento. Este acuerdo estableci&oacute; un cambio de parcelaci&oacute;n que implica el movimiento de la valla que ahora delimita el espacio del interior de la parroquia puesto que parte de los terrenos son ahora municipales. &ldquo;Es algo que tiene que hacer la parroquia&rdquo;, afirma la portavoz. Hace dos semanas los vecinos comenzaron la primera de varias movilizaci&oacute;n para reclamar el inicio de las obras con una protesta frente a la valla que debe ser modificada. El 8 de abril llevaron su reclamaci&oacute;n hasta las puertas del Arzobispado de Madrid y ya avisan de que no parar&aacute;n hasta ver el comienzo de las obras.
    </p><p class="article-text">
        El pasado nociembre el Ayuntamiento de Madrid envi&oacute; al Arzobispado la notificaci&oacute;n sobre la reparcelaci&oacute;n de los terrenos y desde el Consistorio confiaban que las obras comenzar&iacute;an en un tiempo breve. Preguntado ahora a las razones del retraso, fuentes de la &Aacute;rea de Desarrollo Urbano Sostenible explican que &ldquo;el Arzobispado est&aacute; siendo lento porque no quiere pagar el cambio de la valla&rdquo;. Por ello se han iniciado negociaciones para llegar a un acuerdo y ver qui&eacute;n costea las obras. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Aclarar c&oacute;mo se hacen las cosas&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Un portavoz del Arzobispado de Madrid afirma que &ldquo;no hay intenci&oacute;n de retraso sino de aclarar c&oacute;mo se hacen las cosas&rdquo;. Subraya que el pasado noviembre se recibi&oacute; la primera notificaci&oacute;n del Ayuntamiento del cambio de parcela. &ldquo;Por parte del Arzobispado no se presentaron alegaciones&rdquo;, contin&uacute;a, y el 12 de enero de este a&ntilde;o se recibi&oacute; la notificaci&oacute;n firme. &ldquo;Ahora se est&aacute; pendiente de ver c&oacute;mo se hacen las obras y qui&eacute;n asume su coste&rdquo;, afirma. En dos semanas el Arzobispado y el  Ayuntamiento se reunir&aacute;n y desde el &aacute;rea que dirige Jos&eacute; Manuel Calvo conf&iacute;an en resolver &ldquo;pronto&rdquo; la reparcelaci&oacute;n de la valla y que los vecinos puedan finalmente hacer un uso p&uacute;blico de los terrenos.
    </p><p class="article-text">
        Las nuevas movilizaciones de los vecinos no solo llegan para exigir el cumplimiento de un acuerdo de Pleno sino tambi&eacute;n por la necesidad de poner en marcha un proyecto que hasta que no se realicen las obras est&aacute; paralizado. Una idea de la Asociaci&oacute;n y el estudio de arquitectura Kune Office fue seleccionado el pasado enero por el programa Imagina del &aacute;rea de Cultura del Ayuntamiento para precisamente revitalizar el descampado que hay junto a la parroquia. &ldquo;Nuestra idea es que el solar  se convierta en&nbsp;un&nbsp;espacio adecuado para fomentar la lectura, la cultura y la ecolog&iacute;a mientras llega la biblioteca&rdquo;, explica Mi&ntilde;arro. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Bajo el nombre <em>El jard&iacute;n de los libros &oacute;madas</em>, el proyecto prev&eacute; poner un marcha una &ldquo;bibliobicicleta&rdquo; que conecte el solar -que tendr&aacute; varios puntos de lectura y un huerto urbano- con las bibliotecas de la zona y un calendario de eventos culturales. La idea tiene presupuestada una partida de 60.000 euros que tienen que justificar -y por tanto ejecutar- antes de diciembre. &ldquo;Pero hasta que no se cambie la valla no podemos hacer nada&rdquo;, afirma la portavoz. 
    </p><p class="article-text">
        De los 6.300 m&sup2; que ocupa el descampado anexo a Santa Catalina Labour&eacute;, lugar en el que la parroquia proyect&oacute; una cripta con 230 nichos, m&aacute;s de la mitad son espacio municipal. La otra parte tien un uso religioso tras una permuta realizada con el Ayuntamiento en 1995. La parroquia mantuvo vallados todos los terrenos durante m&aacute;s de 15 a&ntilde;os y, tras las movilizaciones vecinales, abri&oacute; el descampado que no le correspond&iacute;a y desde entonces el espacio est&aacute; abandonado y cada d&iacute;a acumula m&aacute;s basura. &ldquo;Si el Arzobispado no mueve la valla el espacio se seguir&aacute; deteriorando&rdquo;, sostiene Mi&ntilde;arro. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rafael]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/valla-kikos-mueve-espera-paga_1_2173085.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Apr 2018 18:18:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La valla de los Kikos no se mueve a la espera de ver quién la paga]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA["El año que viene queremos el edificio vacío": cartas de desalojo en Lavapiés para inquilinos con 20 años de historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/inquilinos-inmueble-lavapies-desalojo-viviendo_1_2200360.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f49ed7f-d731-4f92-9ab4-dec8bb8a1b08_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Teresa Sarmiento, una de las vecinas de Argumosa, 11 que ha recibido una carta de desalojo, en la puerta de su casa. / Olmo Calvo "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El inmueble, de 33 viviendas y situado en la calle Argumosa, cambió de dueño hace dos años y los habitantes temen que no les renuevan los contratos para convertirlo en pisos turísticos</p><p class="subtitle">Los alquileres varían entre los 100 euros de renta antigua y los 350 de los que llevan dos décadas a los 800 de los inquilinos más recientes</p></div><p class="article-text">
        Todas las alarmas saltaron el pasado noviembre cuando un abogado y una secretaria llamaron a varias de las puertas de las 33 viviendas que hay en el n&uacute;mero 11 de la calle Argumosa, uno de los epicentros de bares y terrazas del madrile&ntilde;o barrio de Lavapi&eacute;s. La pareja se present&oacute; a los inquilinos como representantes de la nueva propiedad del edificio, les informaron de que sus contratos no ser&iacute;an renovados y les dieron dos opciones: coger los 2.000 euros que les ofrec&iacute;an si abandonaban las casas al mes siguiente o desalojar las viviendas y entregar las llaves al d&iacute;a siguiente de que vencieran sus contratos. Ante las preguntas de por qu&eacute; ahora cuando algunos llevaban m&aacute;s de 20 a&ntilde;os viviendo ah&iacute;, la &uacute;nica respuesta que obtuvieron fue: &ldquo;El a&ntilde;o que viene [por 2018] queremos el edificio vac&iacute;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Solo uno de los vecinos que recibi&oacute; la visita se march&oacute; al mes siguiente. Las siguientes fueron una familia y una chica joven, que llevaba tres a&ntilde;os residiendo en el inmueble, con un alquiler de 800 euros. El pasado febrero, tuvieron que sacar sus cosas con agentes del Cuerpo Nacional de Polic&iacute;a en la puerta de sus casas y en cuanto quedaron vac&iacute;as unos alba&ntilde;iles las tapiaron. &ldquo;Ni tiempo les dio a llevarse los muebles y vienen a buscarlos poco a poco&rdquo;, explica Teresa Sarmiento, de 68 a&ntilde;os, se&ntilde;alando en un descansillo los enseres que a&uacute;n quedan por recoger junto a uno de los pisos tapiados con ladrillo. La mujer rechaz&oacute; los 2.000 euros. No ten&iacute;a ninguna intenci&oacute;n de marcharse de la que hab&iacute;a sido su casa durante los &uacute;ltimos 19 a&ntilde;os. En enero recibi&oacute; un burofax de la nueva propiedad, Inversi&oacute;n en Proindivisos S. L. anunci&aacute;ndole que no le prorrogar&iacute;an el contrato -como s&iacute; ven&iacute;a ocurriendo desde 1999- y que el 1 de junio, fecha de su vencimiento, deb&iacute;a &ldquo;desocupar el inmueble&rdquo; y entregar las llaves.
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        Como Teresa, al menos otra decena de inquilinos han ido recibiendo cartas de no renovaci&oacute;n de contrato, seg&uacute;n calculan los propios vecinos. Sospechan que lo que busca la nueva propiedad es convertir las casas en pisos tur&iacute;sticos. eldiario.es se puso en contacto con los representantes de la empresa arrendataria para recabar informaci&oacute;n por su parte pero la &uacute;nica respuesta obtenida es que el responsable &ldquo;estaba de vacaciones&rdquo;, que le transmitir&iacute;an la petici&oacute;n pero tras dos d&iacute;as de espera y una nueva llamada nadie quiso responder.
    </p><h3 class="article-text">Sin notificaci&oacute;n a los vecinos de renta antigua</h3><p class="article-text">
        Los &uacute;nicos inquilinos que no han recibido ninguna notificaci&oacute;n son los que tienen contratos de renta antigua -con alquileres que rondan los 100 euros- cuyas edades van de los 85 a los 92 a&ntilde;os y algunos de los cuales llevan m&aacute;s de siete d&eacute;cadas viviendo en el inmueble. &ldquo;Est&aacute;n preocupados porque saben lo que est&aacute; pasando y nosotros estamos preocupados por ellos porque si les desalojan a d&oacute;nde van a ir, hay algunos muy mayores, y hay uno que adem&aacute;s tienen Alzheimer&rdquo;, relata Teresa.
    </p><p class="article-text">
        Esta vecina, que ya ha empezado a hacer cajas y prepararse para el desalojo, tambi&eacute;n est&aacute; muy preocupada por ella misma porque con una pensi&oacute;n no contributiva de apenas 400 euros sabe que va a ser pr&aacute;cticamente imposible encontrar un alquiler en el barrio que pueda costearse. &ldquo;Ahora pago 320 euros y llego mal pero llego&rdquo;, dice y explica que hasta su jubilaci&oacute;n hace tres a&ntilde;os trabaj&oacute; atendiendo a enfermos terminales.
    </p><p class="article-text">
        Lleva viviendo en Lavapi&eacute;s casi 30 a&ntilde;os, 19 en el piso de Argumosa. Cuenta que las 33 viviendas del inmueble, de cuatro pisos, siempre han sido de un &uacute;nico due&ntilde;o. Las &uacute;nicas subidas de alquiler que ha tenido son las establecidas por contrato para la actualizaci&oacute;n anual del IPC. &ldquo;Hasta hace dos a&ntilde;os la hija del propietario pasaba cada mes a cobrarnos en mano a todos los inquilinos el alquiler&rdquo;, explica. En 2016 les informaron que la renta deb&iacute;an abonarla a trav&eacute;s de una cuenta bancaria y ahora han sabido que fue entonces cuando todo el edificio cambi&oacute; de manos.
    </p><h3 class="article-text">Obras realizadas por los inquilinos</h3><p class="article-text">
        &ldquo;La propiedad no ha querido negociar con ninguno de nosotros, solo se ha comunicado por burofax y la primera visita que hicieron&rdquo;, relata Josefa, viuda con dos hijas, y vecina del inmueble tambi&eacute;n desde hace dos d&eacute;cadas. En su caso, adem&aacute;s, cuando entraron a vivir reformaron toda la vivienda. &ldquo;Era la antigua oficina de la propietaria, no ten&iacute;a ni cocina ni ba&ntilde;o, nosotros la arreglamos entera y ahora pretenden indemnizarnos con 2.000 euros&rdquo;, exclama indignada la mujer, cuya pr&oacute;rroga del contrato vence en mayo. Teresa fue tambi&eacute;n quien al cabo de unos a&ntilde;os instal&oacute; una ducha en su casa, puesto que no exist&iacute;a, ya que afirma que desde la propiedad nunca se ocuparon de la rehabilitaci&oacute;n de las casas m&aacute;s all&aacute; del mantenimiento de los espacios comunes.
    </p><p class="article-text">
        Esta vecina ha tratado de que los afectados se unan para hacer un frente com&uacute;n pero cada uno ha preferido tirar por su lado y al final ella tambi&eacute;n ha optado por moverse por su cuenta. &ldquo;En la Asociaci&oacute;n de Vecinos de La Corrala me asesoraron mucho, me dieron todos los contactos del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid y me dijeron que con mi renta es muy probable que consiga alg&uacute;n tipo de ayuda&rdquo;, explica optimista pero tambi&eacute;n muy consciente de la realidad en la que vive. &ldquo;Cuando llam&eacute; a la EMVS [Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de Madrid y encargada de gestionar las viviendas sociales] para informarme me dijeron que estaba muy complicado, que no hab&iacute;a casas&rdquo;, explica. En otra asociaci&oacute;n que fue a asesorarse se encontr&oacute; a muchas otras tantas personas en su misma situaci&oacute;n: familias con rentas muy bajas, a las que no les renuevan el contrato de alquiler y no encuentran otros que puedan costearse.
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        El pasado martes Teresa tuvo la primera reuni&oacute;n en la EMVS. &ldquo;Est&aacute; muy dif&iacute;cil, tienen tres lugares [para pisos sociales], en Usera, Vallecas y Villaverde, hay que entrar en un sorteo y depende de los puntos que tengas&rdquo;, indica pero advierte que ya le han avisado de que el proceso lleva como m&iacute;nimo un a&ntilde;o. Toda su red social, amigos, m&eacute;dicos, comercios, est&aacute; en el barrio. &ldquo;Ya he empezado a buscar con una amiga un piso que podamos compartir las dos y no tenernos que ir de Lavapi&eacute;s&rdquo;, afirma. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Hay que ser optimista porque ya he pasado por un cuadro depresivo y no quiero volver a ello&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rafael]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/inquilinos-inmueble-lavapies-desalojo-viviendo_1_2200360.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Mar 2018 19:24:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["El año que viene queremos el edificio vacío": cartas de desalojo en Lavapiés para inquilinos con 20 años de historia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desahucios,Gentrificación,Vivienda,Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los vecinos del centro de Madrid también se organizan para combatir la masificación del turismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/vecinos-centro-organizan-combatir-turistificacion_1_2234257.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a662e84-8d37-4a60-8c25-09acb4640861_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Los asistentes a la asamblea muestran en los carteles las consecuencias de la turistificación. / Félix Lorrio (Coordinadora de Coordinadora de Asociaciones Vecinales de Centro)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Asociaciones vecinales y plataformas se unen para iniciar una serie de movilizaciones para reclamar a las administraciones sanciones contra la proliferación de los pisos turísticos.</p></div><p class="article-text">
        Fue quiz&aacute; la tarde m&aacute;s fr&iacute;a, lluviosa y ventosa del invierno. Pero a las siete de la tarde del pasado 1 de marzo el sal&oacute;n de actos del madrile&ntilde;o Instituto San Isidro ya acog&iacute;a a m&aacute;s de un centenar de habitantes del distrito Centro. Hab&iacute;an sido convocados por la Federaci&oacute;n Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid, la  Coordinadora de Asociaciones Vecinales de Centro, que agrupa a entidades de Malasa&ntilde;a, Chueca, Embajadores, Sol, Huertas y La Latina, y el colectivo Lavapi&eacute;s &iquest;d&oacute;nde vas?. El objetivo: hablar de turistificaci&oacute;n, especulaci&oacute;n, convivencia y legislaci&oacute;n y organizarse para pelear &ldquo;por el derecho a la ciudad de los habitantes del centro&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ruido&rdquo;, &ldquo;Especulaci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;Contaminaci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;Suciedad&rdquo;, &ldquo;Los vecinos no queremos hacer las maletas&rdquo; eran algunos de los mensajes que se pod&iacute;an leer en los carteles que levantaron los asistentes al comienzo de la reuni&oacute;n como forma de mostrar algunas de las consecuencias del crecimiento sin control de los pisos tur&iacute;sticos en el centro de Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras al sal&oacute;n de actos segu&iacute;an llegando de manera intermitente m&aacute;s participantes, Vicente P&eacute;rez, responsable de Urbanismo de la FRAVM, tomaba la palabra micr&oacute;fono en mano para contar que la reuni&oacute;n de la Coordinadora con el Defensor del Pueblo hab&iacute;a sido &ldquo;fruct&iacute;fera&rdquo;. &ldquo;Les explicamos todas las quejas de los vecinos, como la subida de los alquileres, el ruido, las peleas y c&oacute;mo las administraciones est&aacute;n haciendo bien poco&rdquo;, explicaba. Se&ntilde;al&oacute; que tanto el responsable en funciones de la oficina, Francisco Fern&aacute;ndez Marug&aacute;n, como los asesore presentes en la reuni&oacute;n se mostraron muy receptivos a todas las quejas pero advirtieron que no estaba llegando ninguna. 
    </p><h3 class="article-text">Env&iacute;o de quejas al Defensor del Pueblo</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Es importante que empecemos a enviarlas, no s&oacute;lo de Madrid, sino tambi&eacute;n del resto de ciudades afectadas, porque es la manera de que se abran expedientes a las administraciones&rdquo;, inform&oacute; P&eacute;rez. &ldquo;Al mes aparecen entre 600 y 700 viviendas nuevas para turistas, sabemos que son ilegales y que est&aacute;n pasando por encima de la ley porque no hay cambios de uso&rdquo;, subrayaba el portavoz vecinal, quien instaba a los asistentes a movilizarse para obligar al Ayuntamiento y a la Comunidad de Madrid a actuar en el &aacute;mbito de sus competencias. 
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n comenzaron a tomar la palabra el resto de asistentes, y uno a uno iba contando su situaci&oacute;n y animando al resto a &ldquo;pasar a la acci&oacute;n&rdquo;. Cecilia, residente en el centro desde 1995, informaba a los vecinos de que una forma de lucha era denunciar en Hacienda a los pisos tur&iacute;sticos ilegales &ldquo;por el uso ileg&iacute;timo de los espacios comunes&rdquo;. Paco, habitante de Chueca, se&ntilde;alaba que el diagn&oacute;stico ya lo tienen porque lo llevan viendo desde 2015. &ldquo;Lo que hemos hecho hasta ahora no sirve porque o nos unimos todos o vamos mal&rdquo;, afirmaba. Contaba que como habitante de uno de los barrios m&aacute;s bulliciosos del centro hasta ahora hab&iacute;a podido evadirse de ese ruido en el interior de su casa. &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/madrid/convierte-turistas-dia-transforma-pesadilla_0_740527062.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El problema es que ahora tengo a una panda de energ&uacute;menos tambi&eacute;n dentro que se dedican a fastidiar</a><a href="https://www.eldiario.es/madrid/convierte-turistas-dia-transforma-pesadilla_0_740527062.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">me</a><a href="https://www.eldiario.es/madrid/convierte-turistas-dia-transforma-pesadilla_0_740527062.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la vida</a>&rdquo;, apostillaba enfadado. 
    </p><p class="article-text">
        Luis se presentaba como miembro del colectivo Lavapi&eacute;s, &iquest;d&oacute;nde vas? y subrayaba la necesidad de que las administraciones realicen inspecciones y comiencen a abrir expedientes disciplinarios y sanciones. Como propuesta de acci&oacute;n propon&iacute;a fletar un autob&uacute;s con vecinos y llevarlo hasta el &Aacute;rea de Desarrollo Urbano Sostenible. &ldquo;Como es el &aacute;rea municipal responsable de la disciplina urban&iacute;stica hagamos una asamblea en sus oficinas y llevemos el proceso participativo del que el Ayuntamiento tanto presume hasta all&iacute;&rdquo;, planteaba. Para el vecino, esta pod&iacute;a ser una movilizaci&oacute;n como la que en los a&ntilde;os ochenta iniciaron los vecinos de Lavapi&eacute;s para reclamar la rehabilitaci&oacute;n de sus viviendas. Un vecino de La Latina, Roberto, planteaba organizar caceroladas. &ldquo;Se han hecho toda la vida para mostrar los problemas del barrio&rdquo;, dec&iacute;a.
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        Las propuestas se iban sucediendo y cada una de las intervenciones mostraba un gran hartazgo por un fen&oacute;meno que ya no solo est&aacute; en los barrios sino dentro de sus propias casas. &ldquo;Nos sentimos traicionados por las administraciones porque est&aacute;n paralizadas y deben de pensar que cuando nos vayamos del centro pues ya dejaremos de quedarnos y por otro lado nos est&aacute;n traicionando nuestro propios vecinos al alquilar a turistas sus casas&rdquo;, se lamentaba Margot. 
    </p><p class="article-text">
        Entre las medidas a tomar a partir de ahora, la Coordinadora ha puesto a disposici&oacute;n de los vecinos dos oficinas en el barrio de Huertas y Lavapi&eacute;s para que los vecinos puedan informarse de forma gratuita. &ldquo;Si alguna comunidad de vecinos necesita asesor&iacute;a que se acerque a las oficinas&rdquo;, informaba P&eacute;rez, quien luego explicaba que estas oficinas tambi&eacute;n est&aacute;n abiertas tambi&eacute;n para quienes quieran contar cara a cara lo que les est&aacute; pasando. &ldquo;Hay mucha gente mayor que est&aacute; sufriendo este fen&oacute;meno que nunca sale en los medios de comunicaci&oacute;n porque tiene miedo y esta es una forma de que al menos se sientan acompa&ntilde;ados y escuchados por alguien cara a cara&rdquo;, detallaba el portavoz, quien tambi&eacute;n avanzaba que en los pr&oacute;ximos d&iacute;as, a la espera de lograr un local, tambi&eacute;n habr&aacute; disponible una oficina en Malasa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        La asamblea tocaba a su fin con al menos un primer mes con las primeras acciones concretas. La primera es una llamada a la participaci&oacute;n &ldquo;del mayor n&uacute;mero de vecinos&rdquo; en el pr&oacute;ximo Pleno de la Junta de Distrito de Centro convocado para el 15 de marzo. Despu&eacute;s se suceder&aacute;n diferentes concentraciones en zonas visibles del distrito, como la Puerta del Sol o la plaza de Cascorro, epicentro del Rastro madrile&ntilde;o, en las que se pide a los vecinos a acudir con sus maletas. Y sobre todo qued&oacute; clara una consigna: &ldquo;Si no nos unimos y movilizamos para plantar cara, el centro de la ciudad se quedar&aacute; sin vecinos&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rafael]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Mar 2018 19:55:27 +0000]]></pubDate>
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