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    <title><![CDATA[elDiario.es - Paz Vaello Olave]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/paz_vaello_olave/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Paz Vaello Olave]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La presa salvadoreña de El Chaparral y la vida de las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/implicados/presa-chaparral-vida-mujeres_1_4713843.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/064cf770-7653-4e97-ae7f-f9a3b06014db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La presa salvadoreña de El Chaparral y la vida de las mujeres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todo el proceso de construcción de la central hidroeléctrica ha sido particularmente opaco y ha estado lleno de irregularidades</p><p class="subtitle">"En las comunidades afectadas, las represas han ensanchado las desigualdades de género", concluye un informe</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando anunciaron el comienzo de las obras, la gente estaba alegre porque iba a haber dinero. Entonces fuimos a una reuni&oacute;n en Guatemala, y ah&iacute; vimos todos los sufrimientos de las personas que ten&iacute;an sus tierras inundadas, a las que les hab&iacute;an prometido cosas que no hab&iacute;an cumplido&rdquo;. As&iacute; cuenta Virginia Lobos c&oacute;mo empez&oacute; la lucha contra la construcci&oacute;n de la central hidroel&eacute;ctrica El Chaparral en el municipio de San Antonio del Mosco (departamento de San Miguel, El Salvador).
    </p><p class="article-text">
        Finalizada la guerra, en el a&ntilde;o 1992, el Estado salvadore&ntilde;o preve&iacute;a un aumento de la demanda de energ&iacute;a y se plante&oacute; la necesidad de superar su alta dependencia de combustibles f&oacute;siles, pero no dispon&iacute;a de los fondos necesarios para desarrollar proyectos de energ&iacute;a renovable.
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Ejecutiva Hidroel&eacute;ctrica del R&iacute;o Lempa (CEL) apost&oacute; por este tipo de energ&iacute;a por ser la de menor coste, y en 1997 encarg&oacute; una serie de estudios &ldquo;de prefactibilidad&rdquo; como resultado de los cuales en 2001 se decidi&oacute; que El Chaparral era el sitio ideal para poner en marcha una central, abarcando los municipios de San Antonio del Mosco, Carolina y San Luis de la Reina.
    </p><p class="article-text">
        El Salvador se un&iacute;a, as&iacute;, a otros pa&iacute;ses &ldquo;en un segundo auge de las represas que se inici&oacute; a finales de los a&ntilde;os 90 y principios del nuevo siglo, enmarcado en los nuevos planes de desarrollo disfrazados bajo un rostro humano (como el Plan Puebla Panam&aacute; -actualmente. Proyecto Mesoam&eacute;rica-, los Tratados de Libre Comercio -en su d&iacute;a con Estados Unidos y ahora con Europa-, etc.), que se concretan en obras como la de El Chaparral&rdquo;, explica el investigador Antonio Sand&aacute; Mera.
    </p><p class="article-text">
        Sand&aacute; es el autor del informe <a href="http://omal.info/spip.php?article6452" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'El negocio de la energ&iacute;a el&eacute;ctrica</a> en Centroam&eacute;rica y El Salvador. El caso de la central hidroel&eacute;ctrica El Chaparral', recientemente publicado por el Observatorio de Multinacionales en Am&eacute;rica Latina (<a href="http://omal.info/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OMAL</a>).
    </p><h3 class="article-text">Las mujeres: un colectivo especialmente vulnerable </h3><p class="article-text">
        Aunque el Estado asume la gesti&oacute;n de un recurso reconocido como bien p&uacute;blico, se establecen acuerdos y se reforman leyes para, seg&uacute;n Sand&aacute;, &ldquo;legitimar la inversi&oacute;n de las corporaciones transnacionales, que, adem&aacute;s, cada vez son menos pero abarcan m&aacute;s &aacute;reas de trabajo&rdquo; y, con ello, acumulan m&aacute;s poder de negociaci&oacute;n o de presi&oacute;n hacia los gobiernos.
    </p><p class="article-text">
        Como se cuenta con detalle en el informe, todo el proceso de El Chaparral ha sido particularmente opaco y ha estado lleno de irregularidades. Permisos que faltan, adjudicaciones a empresas privadas en tiempo r&eacute;cord, estudios incompletos&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se hizo el dise&ntilde;o de detalle, y esta ausencia tuvo que ver con que, en 2010 -un a&ntilde;o y medio despu&eacute;s de que se iniciara la construcci&oacute;n de la presa (en enero de 2009)-, la tormenta Agatha causara da&ntilde;os en su estructura b&aacute;sica, lo que oblig&oacute; a paralizar la obra y origin&oacute; un conflicto entre la firma responsable de la obra, Astaldi, y la CEL, que se resolvi&oacute; con la rescisi&oacute;n del contrato tras el pago por parte del organismo p&uacute;blico de 108,5 millones de d&oacute;lares a la empresa italiana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por el camino quedaban los rastros de otra tormenta: calles destrozadas por el paso de maquinaria pesada; un reguero de presiones y enga&ntilde;os a los vecinos para que aceptaran las condiciones impuestas; familias que ya hab&iacute;an abandonado sus tierras a cambio de un dinero que no daba para empezar de nuevo; zonas deforestadas para poder luego inundarlas, y la amenaza de que el caudal del r&iacute;o siga disminuyendo si se avanza en la construcci&oacute;n de la central.
    </p><p class="article-text">
        Algo que viene a agravar a&uacute;n m&aacute;s la situaci&oacute;n de escasez de agua disponible para la gente en El Salvador. &ldquo;El r&iacute;o ya no parece r&iacute;o, parece una quebrada&rdquo;, se lamenta Virginia Lobos. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Pescamos en el r&iacute;o; usamos esa agua para los huertos, para ba&ntilde;arnos, para lavar, para el ganado; tomamos agua para beber&hellip; Y cuando no hay, tenemos que ir m&aacute;s lejos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, las mujeres son aqu&iacute; las encargadas de ir a buscar el agua para consumo dom&eacute;stico y de recoger le&ntilde;a para cocinar y calentar la casa, muchas veces con la ayuda de sus hijos e hijas. Como en la mayor parte del planeta, son las responsables del funcionamiento del hogar.
    </p><p class="article-text">
        Esto las convierte en &ldquo;un grupo especialmente vulnerable a los impactos de las represas&rdquo;, que, sin embargo, &ldquo;no ha sido valorado hist&oacute;ricamente como tal&rdquo;, como denunci&oacute; en el a&ntilde;o 2000 un informe de la Comisi&oacute;n Mundial de Represas, organismo creado en 1998 por el Banco Mundial y la Uni&oacute;n Mundial para la Naturaleza para examinar estas infraestructuras.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, Sand&aacute; destaca que &ldquo;se ha estudiado poco la relaci&oacute;n entre energ&iacute;a y g&eacute;nero&rdquo;. &ldquo;Aun as&iacute;, nosotras quer&iacute;amos visibilizar este tema en nuestro trabajo, y por eso le dedicamos un apartado espec&iacute;fico&rdquo;, argumenta.
    </p><p class="article-text">
        La CMR conclu&iacute;a que, &ldquo;en las comunidades afectadas, las represas han ensanchado las desigualdades de g&eacute;nero&rdquo;. Y es que, en palabras de Sand&aacute;, todo aumento del tiempo y el esfuerzo empleados en atender las necesidades dom&eacute;sticas se traduce, finalmente, en &ldquo;menos posibilidades de acceso a espacios para trabajar y pensar sus intereses estrat&eacute;gicos como mujeres&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Por otro modelo de energ&iacute;a  </h3><p class="article-text">
        Por si fueran pocos estos efectos negativos del proyecto en el entorno afectado, Sand&aacute; insiste en que, adem&aacute;s, no resulta rentable. Entre presupuestos que crecen con el tiempo y la indemnizaci&oacute;n que el Estado pag&oacute; a Astaldi, &ldquo;la inversi&oacute;n ronda ya los 4.495 d&oacute;lares por kW&rdquo;, detalla el experto, &ldquo;m&aacute;s del doble de lo planeado en principio y de la cifra hasta la cual se considera que los proyectos hidroel&eacute;ctricos son rentables (2.000-3000 US$/kW instalado)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que la pregunta es l&oacute;gica: &ldquo;&iquest;A qui&eacute;n van a vender la energ&iacute;a para poder cubrir ese gasto? Lo m&aacute;s probable es que la exporten al Sistema de Interconexi&oacute;n El&eacute;ctrica de los Pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Central (SIEPAC); en el mercado nacional el precio ser&iacute;a demasiado bajo como para poder rentabilizar la inversi&oacute;n&rdquo;, argumenta Sand&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Como se recoge en el informe, &ldquo;en muchas casas de la zona no existe electricidad&rdquo;, y en las que disponen de ella &ldquo;la pobreza no les permitir&iacute;a afrontar el gasto derivado del consumo de una cocina el&eacute;ctrica&rdquo;. En definitiva, despu&eacute;s de ver su vida profundamente alterada, los habitantes del lugar no disfrutar&iacute;an del nuevo recurso.
    </p><p class="article-text">
        Hermenilda, hermana de Virginia, resume la situaci&oacute;n as&iacute;: &ldquo;Este proyecto viene a contaminar y a destruir. No vemos ning&uacute;n beneficio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En sus recomendaciones &ldquo;para un nuevo marco de pol&iacute;ticas&rdquo;, la CMR establece la aceptaci&oacute;n p&uacute;blica de estas obras como un factor &ldquo;fundamental para un desarrollo equitativo y sustentable de recursos h&iacute;dricos y energ&eacute;ticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una aceptaci&oacute;n que, seg&uacute;n este organismo, surge de que &ldquo;se aborden los riesgos&rdquo; y se reconozcan y salvaguarden &ldquo;los derechos de todas las partes interesadas, en particular, pueblos ind&iacute;genas y tribales, mujeres y otros grupos vulnerables, haciendo posible su participaci&oacute;n informada en la toma de decisiones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sand&aacute; va m&aacute;s all&aacute; y apuesta por un cambio de modelo energ&eacute;tico que tenga en cuenta la protecci&oacute;n de los recursos naturales y que &ldquo;respete el modelo de desarrollo deseado por la poblaci&oacute;n, especialmente la afectada por los proyectos de generaci&oacute;n&rdquo;. Y trae al debate t&eacute;rminos como &ldquo;&eacute;tica&rdquo;, &ldquo;solidaridad&rdquo;, &ldquo;autogesti&oacute;n&rdquo; y &ldquo;manejo sostenible de las cuencas&rdquo; para proponer una alternativa &ldquo;t&eacute;cnica y econ&oacute;micamente viable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si existen opciones, &iquest;por qu&eacute; se sigue apostando por este tipo de centrales hidroel&eacute;ctricas en El Salvador y en otras partes del mundo? &iquest;Qu&eacute; otros intereses est&aacute;n detr&aacute;s de estas decisiones? Desde luego, no los intereses de las mujeres, de la gente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paz Vaello Olave]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/implicados/presa-chaparral-vida-mujeres_1_4713843.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Aug 2014 18:50:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La presa salvadoreña de El Chaparral y la vida de las mujeres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Salvador,Energía eléctrica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agresiones sexuales, el costado silencioso de la violencia machista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/violencia-sexual-violencia-de-genero-acoso-abuso-agresion-sexual-violacion-ciberacoso-macroestudio-europeo-victima-culpabilizacion_1_4942834.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8afba536-3289-4cc4-8bab-339cc366c621_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Un fotograma de la película Irreversible (2002), el la que la protagonista sufre una violación en un pasillo del metro.  "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según el primer macroestudio europeo sobre violencia de género, en España un 6% de las mujeres ha sufrido violencia sexual, pero apenas un 15% de los sucesos más graves se comunican a la policía</p><p class="subtitle">Las expertas hablan de la culpabilización de las víctimas y las  dificultades para identificar algunas de estas formas de violencia como  las principales causas de que haya tan pocas denuncias</p><p class="subtitle">Cuatro mujeres cuentan sus experiencias en diferentes épocas y las consecuencias que han tenido</p></div><p class="article-text">
        A Sara la violaron cuando ten&iacute;a 19 a&ntilde;os. Sucedi&oacute; en un parque, hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas. &ldquo;Eran las diez de la noche. Me pillaron dos t&iacute;os. Les di el dinero, pero me tiraron al suelo y me desnudaron. Me cortaron con unas navajas y, cuando empec&eacute; a gritar y a golpearlos, me dieron con una piedra. Me da&ntilde;aron las cuerdas vocales al apretarme el cuello para que no gritara y me rompieron la nariz. Estoy viva de milagro&rdquo;, cuenta, con la respiraci&oacute;n entrecortada. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el <a href="http://fra.europa.eu/en/press-release/2014/violence-against-women-every-day-and-everywhere" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">macroinforme</a> realizado por la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Uni&oacute;n Europea y presentado recientemente, <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/millones-europeas-sufrido-violencia-machista_0_235177241.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el m&aacute;s amplio y detallado que existe,</a> al menos un 6% de las mujeres residentes en Espa&ntilde;a de entre 18 y 74 a&ntilde;os ha vivido alg&uacute;n suceso de violencia sexual despu&eacute;s de los 15 a&ntilde;os, esto es, alrededor de un mill&oacute;n. Un 11% declara haberla sufrido en la infancia; y un 1% en los 12 meses anteriores a la encuesta, cerca de 170.000. 
    </p><p class="article-text">
        Los delitos sexuales m&aacute;s habituales son la agresi&oacute;n, el abuso y el acoso. La primera es el atentado <a href="http://noticias.juridicas.com/base_datos/Penal/lo10-1995.l2t19.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;contra la libertad sexual de otra persona,</a> utilizando violencia o intimidaci&oacute;n&rdquo;. El abuso se da cuando no existe violencia o intimidaci&oacute;n y no hay consentimiento &ldquo;o &eacute;ste est&aacute; viciado&rdquo;, resume la abogada Mar&iacute;a Jos&eacute; Varela, miembro de la Asociaci&oacute;n de Asistencia a Mujeres Agredidas Sexualmente. En ambos puede haber penetraci&oacute;n o no. <strong>La violaci&oacute;n ser&iacute;a una agresi&oacute;n sexual con penetraci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el acoso sexual se define como la solicitud de &ldquo;favores sexuales, para s&iacute; o para un tercero, en el &aacute;mbito de una relaci&oacute;n laboral, docente o de prestaci&oacute;n de servicios, continuada o habitual&rdquo;, que provoca a la v&iacute;ctima &ldquo;una situaci&oacute;n objetiva y gravemente intimidatoria, hostil o humillante&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">La culpabilizaci&oacute;n de la v&iacute;ctima</h3><p class="article-text">
        De la encuesta de la Agencia Europea  se desprende que s&oacute;lo una media del 15% de las mujeres comunican el  incidente m&aacute;s grave a la polic&iacute;a. Con las cifras que d&aacute;bamos al  comienzo, habr&iacute;a unas 25.500 denuncias al a&ntilde;o. Un dato que coincide con  el que maneja Tina Alarc&oacute;n, directora del <a href="http://www.violacion.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro de Asistencia a V&iacute;ctimas de Agresiones Sexuales (CAVAS)</a>.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de Alarc&oacute;n le permite afirmar que a las v&iacute;ctimas &ldquo;les da verg&uuml;enza hablar del tema y muchas veces se sienten culpables, como si de alguna manera lo hubieran provocado, por haber ido a tal sitio, no haberse defendido lo suficiente... Incluso el entorno m&aacute;s cercano ayuda a esta culpabilizaci&oacute;n, dici&eacute;ndote aquello de 'te lo estabas buscando&rdquo;. Para ella, esto est&aacute; en la base de que muchos casos no se denuncien. 
    </p><p class="article-text">
        Marta es un buen ejemplo. A los 22 a&ntilde;os fue atacada mientras caminaba por un parque a mediod&iacute;a, en 1996. &ldquo;Un hombre se lanz&oacute; sobre m&iacute; y me tir&oacute; al suelo. Me di con una piedra y estuve un minuto semiinconsciente. Cuando me recuper&eacute;, el tipo ten&iacute;a las manos dentro de mis bragas. Lo golpe&eacute; con el bolso como pude. Lo agarr&oacute; y sali&oacute; corriendo. Lo terrible es que hab&iacute;a un se&ntilde;or muy cerca y no hizo nada; ni siquiera me ayud&oacute; a levantarme. <strong>Llegu&eacute; a cuestionarme, imb&eacute;cil de m&iacute;, si me hab&iacute;an agredido por llevar minifalda</strong>&rdquo;, se recrimina.
    </p><p class="article-text">
        Acudi&oacute; a comisar&iacute;a a denunciar el robo del bolso. Fue el propio polic&iacute;a que la atendi&oacute;, cuando la vio llorando y con las medias destrozadas, el que le comunic&oacute; que hab&iacute;a sido v&iacute;ctima de una agresi&oacute;n sexual. Marta no quiso contarlo en casa &ldquo;para que no sufrieran&rdquo; y porque no se llevaba bien con su padre. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hasta los consejos que te dan, con las mejores intenciones, tienen que ver con esta verg&uuml;enza que sentimos al hablar de ello: 'No salgas por ah&iacute;', 'no vayas con desconocidos', 'no bebas mucho', 'no te pongas minifalda'&hellip;&rdquo;, abunda Acracia Infante, de <a href="https://www.mehanviolado.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mehanviolado.com,</a> una web que recopila informaci&oacute;n sobre estas agresiones. Y concluye: <strong>&ldquo;Parece que somos nosotras las que tenemos que protegernos de esa violencia, en lugar de que los hombres aprendan a no violar&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo vivi&oacute; Carmen. Cumplidos los 16, comenz&oacute; a hacerse pis en la cama. S&oacute;lo  entonces su familia descubri&oacute; que un par de a&ntilde;os antes un chico con  el que sal&iacute;a ocasionalmente la hab&iacute;a violado. &ldquo;Mis padres no me  dejaban irme con &eacute;l en la moto, as&iacute; que, cuando lo hice y me forz&oacute;, no me atrev&iacute; a cont&aacute;rselo a nadie&rdquo;, narra con tristeza. Afortunadamente, hubo un testigo que hizo posible que el chaval  fuera castigado.
    </p><p class="article-text">
        A esta &ldquo;cultura de la violaci&oacute;n&rdquo;, como la denomina Infante, &ldquo;que responsabiliza a las supervivientes de estos sucesos&rdquo;, ayudan algunas resoluciones judiciales. En este sentido, Varela cita una sentencia que dec&iacute;a que &ldquo;la v&iacute;ctima <strong>con su actitud de hacer autoestop en la autopista a las tres de la ma&ntilde;ana hab&iacute;a propiciado ese desenlace&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sara tuvo que escuchar algo parecido: &ldquo;Recuerdo que alguien de mi entorno, cuando se enter&oacute; de lo que me hab&iacute;a ocurrido, me dijo: 'Normal, siempre est&aacute;s por la calle, alguna vez te ten&iacute;a que pasar'. Me ech&eacute; a llorar&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Avances legislativos en pocas d&eacute;cadas</h3><p class="article-text">
        Lola super&oacute; la veintena en 1978. Aquel a&ntilde;o la agredieron en un  pasillo del metro: &ldquo;Un tipo se me tir&oacute; encima a tocarme los pechos. Me  resist&iacute; y me       rasg&oacute; la blusa. Grit&eacute;. No s&eacute; si se asust&oacute; o qu&eacute;, pero  se fue. Me       impresion&oacute; mucho que al bajar al and&eacute;n, llorando y con  la ropa rota,       nadie dijo ni hizo nada, y eso que debieron de  o&iacute;rlo todo. Me  miraron      como si fuera una loca o una  extraterrestre&rdquo;. Lola no denunci&oacute; lo ocurrido. &ldquo;Entonces, lo que no era  violaci&oacute;n no       estaba  considerado   agresi&oacute;n sexual. A&uacute;n hoy muchas  mujeres creen que        esto es as&iacute;&rdquo;,   argumenta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El tipo penal que configuraba la acci&oacute;n punible en el antiguo C&oacute;digo Penal giraba en torno a la acci&oacute;n de 'yacer con la mujer' con fuerza o intimidaci&oacute;n, cuando estaba privada de raz&oacute;n o sentido o con menor de 12 a&ntilde;os&rdquo;, aclara Varela, que en 1987 consigui&oacute; la primera sentencia del Tribunal Supremo que reconoc&iacute;a que exigir a las mujeres v&iacute;ctimas de una agresi&oacute;n sexual <strong>la demostraci&oacute;n de resistencia supon&iacute;a una discriminaci&oacute;n por raz&oacute;n de sexo. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Sara lo tiene claro: &ldquo;Si me volvieran a atacar, me bajar&iacute;a directamente las bragas para evitar las lesiones&rdquo;. Ella s&iacute; acudi&oacute; a la polic&iacute;a y asisti&oacute; a varias ruedas de reconocimiento, pero nunca dio con quienes le introdujeron el pene en la boca a la fuerza. De haberlo hecho, al menos en ese momento podr&iacute;an haberlos juzgado por violaci&oacute;n. No siempre fue as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Ese &ldquo;yacer con mujer&rdquo;, detalla Varela, se interpretaba &ldquo;exclusivamente como coito vaginal. Las penetraciones bucales o anales eran consideradas abusos deshonestos y ten&iacute;an una pena mucho menor&rdquo;. La ley ha cambiado mucho. Primero se equipararon las penetraciones vaginales, anales y bucales, en 1989. Seis a&ntilde;os despu&eacute;s, las realizadas con un objeto &ldquo;por alguna de las dos primeras v&iacute;as&rdquo;. Y por fin, con la reforma de 2003, se introdujo la violaci&oacute;n vaginal o anal con cualquier &ldquo;miembro corporal&rdquo;, lo que inclu&iacute;a los dedos, utilizados &ldquo;sobre todo con ni&ntilde;as&rdquo;, contin&uacute;a la abogada. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en el C&oacute;digo Penal de 1995, a&uacute;n vigente con sus sucesivas reformas, fue en el que se realiz&oacute; &ldquo;la reestructuraci&oacute;n total de los delitos de violencia sexual, partiendo de dos grandes grupos: las agresiones y los abusos&rdquo;. En los dos, &ldquo;las penas son mayores si hay penetraci&oacute;n&rdquo;, matiza esta experta, que obtuvo la primera sentencia en Espa&ntilde;a que <strong>condenaba el acoso sexual como delito,</strong> en 1998. 
    </p><p class="article-text">
        Estos avances legales no se tradujeron inmediatamente en un cambio &ldquo;en la percepci&oacute;n de los jueces&rdquo;, que en opini&oacute;n de Varela s&iacute; se puede apreciar en la actualidad: &ldquo;Al menos ahora a la mujer se le cree&rdquo;. Logro que esta abogada adjudica al trabajo de denuncia que se ha venido haciendo desde los foros feministas y a la labor de la prensa. &ldquo;En el momento en el que decidimos que los juicios de violaci&oacute;n ten&iacute;an que ser a puertas abiertas y entrasteis los periodistas y explicasteis lo que pasaba, eso foment&oacute; el debate. Y eso llev&oacute; al cambio legislativo y al cambio de actitud de los jueces&rdquo;, recalca.
    </p><h3 class="article-text">La violaci&oacute;n es s&oacute;lo &ldquo;la punta del iceberg&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La violaci&oacute;n por parte de desconocidos o de violadores m&uacute;ltiples es la forma de violencia sexual m&aacute;s visible, de la que m&aacute;s se habla en los medios de comunicaci&oacute;n, pero &ldquo;es s&oacute;lo la punta del iceberg&rdquo;, en palabras de Sonia Cruz, psic&oacute;loga experta en violencia sexual de la <a href="http://fundacion-aspacia.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Aspacia,</a>
    </p><p class="article-text">
        Tanto en su organizaci&oacute;n como en CAVAS, la gran mayor&iacute;a de las demandas   de atenci&oacute;n que han recibido hist&oacute;ricamente han sido por hechos en los   que los agresores pertenec&iacute;an al entorno de la mujer (vecinos, amigos,   compa&ntilde;eros de trabajo, educadores, parejas, ligues&hellip;), en los que ellas   se sienten &ldquo;<strong>especialmente culpables por haber confiado en esa persona</strong>, y  eso las retrae de denunciar&rdquo;, matiza Alarc&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cruz califica tambi&eacute;n como &ldquo;muy complicadas&rdquo; las situaciones que tienen lugar bajo los efectos del alcohol o las drogas, comunes entre los m&aacute;s j&oacute;venes. &ldquo;Si un desconocido te viola en un callej&oacute;n oscuro, no hay ninguna duda, pero muchas chicas no son conscientes de que han sido v&iacute;ctimas de una agresi&oacute;n sexual cuando lo hace un amigo con el que han estado tonteando o estaban tan borrachas que no eran conscientes de nada&rdquo;,  comenta Infante, que recibe numerosas consultas en esta l&iacute;nea a trav&eacute;s de la web. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, <strong>el acoso no siempre se puede demostrar</strong>,  y normalmente es un proceso progresivo. &ldquo;A menudo estas v&iacute;ctimas  necesitan la ayuda de profesionales para detectar el problema y asumir  que no es su culpa y que se trata de un delito. Por eso estos casos nos  llegan menos: son m&aacute;s invisibles&rdquo;, explica Cruz.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos tiempos, en Aspacia han visto c&oacute;mo se incrementaban las consultas por abuso, llegando a superar a las de agresi&oacute;n, lo que para Cruz es &ldquo;un buen indicador, porque significa que algo est&aacute; cambiando y se est&aacute;n detectando m&aacute;s estas formas de violencia m&aacute;s sutiles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga destaca que, a pesar de que la agresi&oacute;n sexual &ndash;con penetraci&oacute;n o no&ndash; es la forma de violencia sexual m&aacute;s penada, &ldquo;eso no significa que sea la m&aacute;s grave&rdquo;. Y pone como ejemplo el abuso de una menor de 13 a&ntilde;os (la edad legal m&iacute;nima para considerar que ha habido consentimiento) por parte de un conocido, que utiliza la manipulaci&oacute;n o el enga&ntilde;o en lugar de la fuerza, &ldquo;con lo que este hecho, tan terrible y de consecuencias tremendas, tiene una pena menor&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Falta de informaci&oacute;n y pocas medidas espec&iacute;ficas</h3><p class="article-text">
        Estas organizaciones se quejan de la poca informaci&oacute;n y de la carencia de medidas espec&iacute;ficas con respecto a este tipo de violencia de g&eacute;nero. &ldquo;Desde Aspacia reivindicamos que se contemple la violencia sexual dentro de la ley integral. <strong>En este tema estamos como se estaba hace 30 a&ntilde;os en la lucha contra la violencia de g&eacute;nero</strong> en el &aacute;mbito de la pareja&rdquo;, declara B&aacute;rbara Tard&oacute;n, responsable de Incidencia Pol&iacute;tica y Sensibilizaci&oacute;n Social de Aspacia. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, resulta casi imposible conocer los casos ocurridos y los denunciados en Espa&ntilde;a cada a&ntilde;o. El <a href="http://www.inmujer.gob.es/estadisticas/consulta.do?area=10" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto de la Mujer</a> recopilaba cifras de las provincias espa&ntilde;olas hasta 2009, cuando dej&oacute; de hacerlo ante los cambios en la gesti&oacute;n de los datos. Las distintas categorizaciones impiden comparar estos n&uacute;meros con los que recoge el <a href="http://www.interior.gob.es/web/archivos-y-documentacion/documentacion-y-publicaciones/anuarios-y-estadisticas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anuario Estad&iacute;stico del Ministerio del Interior</a> o la <a href="http://www.fiscal.es/cs/Satellite?c=Page&amp;cid=1242052134611&amp;language=es&amp;pagename=PFiscal%2FPage%2FFGE_memorias&amp;selAnio=2013" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Memoria Anual de la Fiscal&iacute;a General del Estado. </a>
    </p><p class="article-text">
        A la demanda de dar m&aacute;s visibilidad a un problema que <a href="http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2013/violence_against_women_20130620/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en 2013 la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud calific&oacute;</a> como &ldquo;de proporciones epid&eacute;micas&rdquo;, las asociaciones a&ntilde;aden la preocupaci&oacute;n por <a href="http://www.msssi.gob.es/gabinete/notasPrensa.do?id=3100" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los nuevos m&eacute;todos de acoso</a> &ndash;a trav&eacute;s de la Red o los tel&eacute;fonos m&oacute;viles&ndash;, cada vez m&aacute;s comunes sobre todo entre los adolescentes. Para luchar contra todas estas formas de violencia, &ldquo;que tienen su origen en la estructura patriarcal del sistema en el que vivimos&rdquo;, como describe Cruz, es necesario &ldquo;detectar los micromachismos que se dan en las relaciones y trabajar desde la prevenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lola coment&oacute; con sus amigas el ataque en el metro y decidi&oacute; apuntarse a un curso de autodefensa femenina. 
    </p><p class="article-text">
        Marta llevaba puestos unos auriculares cuando aquel hombre la asalt&oacute;. Durante algunos a&ntilde;os no fue capaz de volver a utilizarlos y llev&oacute; un bote de laca en el bolso para poder defenderse (&ldquo;el polic&iacute;a me dijo que llevar spray antivioladores era ilegal&rdquo;, puntualiza), hasta que consigui&oacute; perder el miedo a caminar sola por las calles. Muy pocas personas supieron lo que le hab&iacute;a pasado.
    </p><p class="article-text">
        Sara mantuvo un largo tiempo un rechazo incontrolable a los parques, y   hasta el d&iacute;a de hoy reconoce &ldquo;un miedo atroz a la violencia&rdquo;. En su   momento lo cont&oacute; en el trabajo, pero muchas de sus amigas no saben que   la cicatriz en su brazo y su nariz rota son el resultado de una   violaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Carmen no ha vuelto a hacerse pis en la cama. 
    </p><p class="article-text">
        Las cuatro son mujeres fuertes, que quieren contar su experiencia para romper el tab&uacute; que pesa sobre la violencia sexual. Como ellas, en nuestro pa&iacute;s hasta 170.000 mujeres podr&iacute;an sufrir este a&ntilde;o una agresi&oacute;n que, de una u otra manera, marcar&aacute; sus vidas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paz Vaello Olave]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/violencia-sexual-violencia-de-genero-acoso-abuso-agresion-sexual-violacion-ciberacoso-macroestudio-europeo-victima-culpabilizacion_1_4942834.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Apr 2014 18:10:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Agresiones sexuales, el costado silencioso de la violencia machista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia sexual,Violencia de género,Agresiones sexuales,Violaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La lucha contra la violencia machista se debilita]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/lucha-violencia-genero-encrucijada_1_4943740.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff1d50ac-c033-4a38-b6ed-15b6199ca942_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La lucha contra la violencia machista se debilita"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los recortes en ayuda y prevención y la desconfianza de las mujeres en las instituciones estarían en la base de que las españolas reconozcan menos los diferentes tipos de violencia machista y disminuyan las denuncias</p><p class="subtitle">El presupuesto destinado a la lucha contra la violencia de género ha bajado casi en un 30% desde 2011</p><p class="subtitle">Los esquemas machistas en los jóvenes plantean una oscura perspectiva y suponen un desafío para las administraciones</p></div><p class="article-text">
        Raquel <a href="http://www.eldiario.es/andalucia/Jerez-Frontera-presuntamente-manos-marido_0_246725388.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue asesinada por su marido el pasado 6 de abril</a>. Ten&iacute;a 43 a&ntilde;os. No constaban denuncias previas. En lo que va de 2014 ya son 21 las mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas. S&oacute;lo seis hab&iacute;an denunciado. En 2013 murieron 54, y en 2012, 52. Estos son los casos que acabaron de la peor manera, pero son muchas m&aacute;s las mujeres que sufren malos tratos y no saben c&oacute;mo terminar&aacute; su situaci&oacute;n. Mujeres que viven en peligro.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras que hemos conocido recientemente gracias al <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/millones-europeas-sufrido-violencia-machista_0_235177241.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">macroestudio sobre violencia de g&eacute;nero</a> realizado por la Agencia Europea de Derechos Fundamentales (FRA) son contundentes: <a href="http://www.msssi.gob.es/ssi/violenciaGenero/laDelegacionInforma/pdfs/F_R_A.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un 20% de las mujeres residentes en Espa&ntilde;a</a> de entre 18 y 74 a&ntilde;os declara haber sufrido violencia f&iacute;sica despu&eacute;s de los 15 a&ntilde;os, y un 3% en los 12 meses previos a la entrevista. 
    </p><p class="article-text">
        Si se considera s&oacute;lo a los agresores que son o han sido pareja de las mujeres, los porcentajes son un 12% y un 1%, respectivamente. En cuanto a la violencia psicol&oacute;gica, hasta un 33% declara haber vivido al menos un episodio desde esa edad.
    </p><p class="article-text">
        Pero el concepto de violencia de g&eacute;nero incluye tambi&eacute;n la violencia sexual en todas sus formas: acoso, abuso o agresi&oacute;n. Este informe europeo es, en este sentido, pionero, ya que recoge un volumen de informaci&oacute;n sin precedentes. As&iacute;, <a href="http://fra.europa.eu/DVS/DVT/vaw.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un 6% de las mujeres espa&ntilde;olas</a> ha sufrido violencia sexual desde los 15 a&ntilde;os; un 1% en el &uacute;ltimo a&ntilde;o.
    </p><h3 class="article-text">La realidad detr&aacute;s de las cifras</h3><p class="article-text">
        A pesar de lo dram&aacute;tico de estos n&uacute;meros, lo que resulta m&aacute;s llamativo es que son inferiores a la media europea y en muchos casos menores a los obtenidos en pa&iacute;ses con mejores &iacute;ndices de igualdad, como Suecia o Dinamarca. &ldquo;Cuando Espa&ntilde;a asume la presidencia de la Uni&oacute;n Europea, en 2010, el Gobierno de Zapatero tiene como estandarte la lucha contra la violencia de g&eacute;nero y decide impulsar el tema en Europa, pero se encuentra con que hay pa&iacute;ses en los que nunca se han realizado estudios espec&iacute;ficos, ya que no se considera un problema&rdquo;, cuenta Blanca Tapia, portavoz de la FRA. La presidencia espa&ntilde;ola consigue el apoyo del Parlamento y del Consejo para que la FRA realice esta macroencuesta, sin precedentes en el mundo. &ldquo;Ahora tenemos los datos para que se act&uacute;e a nivel pol&iacute;tico&rdquo;, remata Tapia. 
    </p><p class="article-text">
        Para Carmen Vives, profesora de Salud P&uacute;blica en la Universidad de Alicante, la <a href="http://www.boe.es/boe/dias/2004/12/29/pdfs/A42166-42197.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley Integral de Violencia de G&eacute;nero</a> marc&oacute; un hito que convirti&oacute; a Espa&ntilde;a en referente mundial. Su puesta en marcha se tradujo inmediatamente &ldquo;en un incremento exponencial del n&uacute;mero de denuncias&rdquo; y de los mecanismos de respuesta ante ellas, con la creaci&oacute;n de unidades policiales y juzgados especializados, casas de acogida y todo tipo de ayuda a las v&iacute;ctimas y de prevenci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, apenas siete a&ntilde;os despu&eacute;s, el repunte en el n&uacute;mero de mujeres muertas a manos de sus parejas o exparejas en lo que va de a&ntilde;o plantea para muchos la necesidad de mejorarla y aplicarla de manera efectiva. El Gobierno acaba de aprobar ciertas modificaciones, como la de cambiar el cuestionario policial de valoraci&oacute;n de riesgo de la v&iacute;ctima. Tambi&eacute;n ha dispuesto que los juzgados de Violencia sobre la Mujer  juzguen los quebrantamientos de condena, a pesar de que<strong> </strong><a href="http://www.eldiario.es/sociedad/violencia_de_genero-machismo_0_247076156.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hace s&oacute;lo seis meses el PP rechaz&oacute; esta medida en el Congreso</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Tapia advierte de que hay que matizar los resultados de la encuesta europea para evitar conclusiones err&oacute;neas. &ldquo;Algunas mujeres de pa&iacute;ses m&aacute;s tradicionales se guardan lo que les pasa, lo viven como algo privado, incluso desde la culpabilidad&rdquo;. De hecho, la principal raz&oacute;n que argumentan las mujeres en Espa&ntilde;a para no haber denunciado ante la polic&iacute;a el incidente m&aacute;s grave de violencia f&iacute;sica y/o sexual &ndash;una media de casi el 40%&ndash; es que lo afrontaron solas, que las ayud&oacute; un amigo o que se trataba de un asunto familiar. 
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, en los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos, &ldquo;las mujeres llevan mucho m&aacute;s tiempo disfrutando de su libertad, trabajando fuera de casa y haciendo lo que les da la gana&rdquo;, analiza. Esto las deja &ldquo;m&aacute;s expuestas&rdquo; a las diferentes formas de violencia machista, pero a la vez son capaces de &ldquo;identificar muy claramente y contar lo que les pasa sin ninguna sensaci&oacute;n de verg&uuml;enza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que las cifras en este campo son muy delicadas, ya que a menudo esconden una realidad distinta a la que parecen indicar en un primer momento. Vives y su equipo est&aacute;n estudiando la relaci&oacute;n entre la crisis econ&oacute;mica y el descenso continuado de la mortalidad por malos tratos desde 2008. &ldquo;Nuestra hip&oacute;tesis es que parte de esta bajada est&aacute; relacionada con la disminuci&oacute;n de la frecuencia con la que la gente se divorcia, un momento de gran vulnerabilidad de las v&iacute;ctimas&rdquo;, apunta la profesora. &ldquo;<strong>Debido a las circunstancias econ&oacute;micas, muchas mujeres no se divorcian y, en cambio, aguantan los malos tratos&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ante la cantidad de mujeres fallecidas en el primer trimestre de 2014, Marisa Soleto, directora de la Fundaci&oacute;n Mujeres, prefiere detenerse en otras cifras que han ido descendiendo con la crisis: las denuncias y las &oacute;rdenes de protecci&oacute;n. El <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/violencia_de_genero-machismo-violencia_machista-Observatorio_0_245675942.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">balance presentado hace unos d&iacute;as</a> del Observatorio contra la Violencia Dom&eacute;stica y de G&eacute;nero del Consejo General del Poder Judicial indica que las denuncias disminuyeron un 2,8% en 2013 respecto a 2012 (de 124.894 a 128.543). Las &oacute;rdenes bajaron un 5%. Casi el 60% fueron estimadas, una tasa mucho menor que en los primeros a&ntilde;os de la ley, cuando se admit&iacute;a pr&aacute;cticamente la totalidad. El observatorio tambi&eacute;n recoge un aumento en las renuncias a continuar con el proceso: un 12,25% del total en 2013, lo que supone un incremento del 8,1% desde 2009. 
    </p><p class="article-text">
        La presidenta del &oacute;rgano, <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/violencia_de_genero-machismo_0_243575746.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;ngeles Carmona</a>, aventur&oacute; que el descenso de las denuncias pod&iacute;a deberse a la crisis o a un desconocimiento de las mujeres de los recursos que tienen a su disposici&oacute;n. La encuesta de la FRA muestra que el doble de las mujeres (un 12%) que sufren violencia dom&eacute;stica deciden &ldquo;aguantar&rdquo; las agresiones debido a la imposibilidad de hacer frente a los gastos dom&eacute;sticos, frente a las que lo hacen pudiendo vivir &ldquo;c&oacute;modamente o sencillamente llegar a fin de mes&rdquo; (un 6%). 
    </p><p class="article-text">
        Susana Mart&iacute;nez Novo, presidenta de la Comisi&oacute;n de Investigaci&oacute;n de   Malos Tratos a Mujeres, coincide en se&ntilde;alar la crisis como uno   de los factores que obstaculizan la interposici&oacute;n de la denuncia: &ldquo;El   desempleo o la falta de ayudas econ&oacute;micas hacen que las mujeres no  tengan  una salida si se separan. Nosotras les decimos que valoren su  salud  mental y su integridad f&iacute;sica ante todo, pero muchas te dicen  que, si no van a tener ni para comer, lo dem&aacute;s es  secundario&rdquo;,  reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Soleto a&ntilde;ade al factor econ&oacute;mico la desconfianza en los mecanismos de atenci&oacute;n y acompa&ntilde;amiento a las v&iacute;ctimas: &ldquo;Desde las  organizaciones de mujeres hemos denunciado que una parte muy importante  de los recortes en materia de igualdad han ido precisamente a estos  servicios, tanto en cantidad como en calidad. Incluso en muchas  comunidades aut&oacute;nomas han tenido que cerrar centros&rdquo;, lamenta. Desde  2011, cuando Rajoy lleg&oacute; al poder, <strong>el presupuesto destinado a la lucha contra la violencia de g&eacute;nero ha bajado casi en un 30%</strong>, una cifra similar a la reducci&oacute;n de la inversi&oacute;n espec&iacute;fica en prevenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ambas creen, adem&aacute;s, que en estos datos subyace la percepci&oacute;n de que no hay un buen trato a la v&iacute;ctima en la v&iacute;a judicial. La primera recuerda sentencias recientes que &ldquo;no parecen orientadas a resolver el problema&rdquo; y que desalientan la denuncia. Y la segunda pone encima de la mesa un punto que le llama especialmente la atenci&oacute;n: &ldquo;Las asociaciones luchamos por que se tipificara la violencia habitual en el seno de la familia, y en las estad&iacute;sticas vemos muchos procesos que se est&aacute;n tipificando como maltrato ocasional, lo cual contrasta absolutamente con los casos que llegan a mi organizaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez Novo cita estudios que afirman que las mujeres tardan una media de entre cinco y siete a&ntilde;os en denunciar, por lo que &ldquo;resulta extra&ntilde;o que se resuelvan tantas situaciones as&iacute;. Esto conlleva una minimizaci&oacute;n de la pena y de las medidas accesorias de alejamiento y protecci&oacute;n de la v&iacute;ctima&rdquo;, reflexiona.
    </p><h3 class="article-text">Una nueva generaci&oacute;n de machistas</h3><p class="article-text">
        Silvia O&ntilde;ate, directora del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), resalta que los j&oacute;venes siguen reproduciendo esquemas sexistas, y aporta algunos de los datos m&aacute;s llamativos del <a href="http://www.juntadeandalucia.es/institutodelamujer/index.php/coeducacion/programa-para-prevenir-la-violencia-de-genero" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estudio Andaluc&iacute;a Detecta,</a> del IAM, en el que se observa una fuerte implantaci&oacute;n entre las  adolescentes de entre 14 y 17 a&ntilde;os de las nuevas formas de machismo o  &ldquo;sexismo sutil&rdquo; &ndash;que se encubre bajo la idea del afecto como cuidado&ndash;,  mayoritario entre las chicas, frente al m&aacute;s tradicional u &ldquo;hostil&rdquo; de  los chicos. En total, un 65% de chicas y chicos presenta alg&uacute;n  tipo de sexismo (m&aacute;s ellos que ellas), confirmando que &ldquo;ambos tienen  asumida la legitimidad del principio de autoridad del hombre sobre la  mujer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, el <a href="http://www.msssi.gob.es/ssi/violenciaGenero/publicaciones/estudiosinvestigaciones/PDFS/Evoluc_Adolescenc_Prevenc_V_G.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio del Ministerio de Sanidad presentado en 2013</a> revela un mayor porcentaje de chicas que dicen haber vivido alguna  situaci&oacute;n de violencia de g&eacute;nero por parte de chicos de su edad en 2013  que en 2010, siempre por encima del porcentaje de varones que admiten  haber llevado a cabo conductas de este tipo. Tras la publicaci&oacute;n de este  informe y de otro sobre el ciberacoso, el Ministerio anunci&oacute; una bater&iacute;a  de medidas dirigidas a combatir estos &ldquo;nuevos delitos&rdquo; y a &ldquo;fomentar la  igualdad efectiva en todas las etapas educativas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el balance del Observatorio del CGPJ aparece un aumento del 4,8% de los menores enjuiciados por violencia machista. Un dato m&aacute;s que viene a se&ntilde;alar la importancia que seg&uacute;n todas las entrevistadas tiene el trabajo en prevenci&oacute;n desde edades tempranas, con campa&ntilde;as espec&iacute;ficas en los centros educativos, profesores especializados y un esfuerzo en la transmisi&oacute;n de valores igualitarios en todos los espacios, incluidos los medios de comunicaci&oacute;n, que a menudo manejan estereotipos machistas. 
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, estas expertas insisten en la importancia de denunciar las agresiones, ya que es lo que activa todos los mecanismos de apoyo institucional, mientras exigen un esfuerzo colectivo para dar respuesta a las necesidades de las v&iacute;ctimas que se deciden a dar el paso. &ldquo;Yo dir&iacute;a que, tras los avances conseguidos, estamos en una segunda fase, en la que hay que dar <strong>un nuevo impulso a esta lucha, con una mayor especializaci&oacute;n de todos los operadores </strong>jur&iacute;dicos, m&eacute;dicos &ndash;que como se&ntilde;ala la encuesta europea en multitud de ocasiones son los primeros que conocen los malos tratos&ndash; y dem&aacute;s profesionales implicados&rdquo;, concluye Mart&iacute;nez Novo.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a se ha convertido estos d&iacute;as en el noveno pa&iacute;s en ratificar el Convenio de Estambul, que entrar&aacute; en vigor cuando lo haga un Estado m&aacute;s. La portavoz de la FRA destaca que se trata de &ldquo;la legislaci&oacute;n m&aacute;s amplia y completa que existe para atajar la violencia, que dice exactamente las medidas a tomar en prevenci&oacute;n, implicando no s&oacute;lo a los j&oacute;venes, sino tambi&eacute;n a los hombres, como parte del problema y de la soluci&oacute;n&rdquo;. En su opini&oacute;n, el informe europeo no puede sevir para concluir que &ldquo;la violencia de g&eacute;nero est&aacute; controlada en Espa&ntilde;a&rdquo;, sino para analizar qu&eacute; queda por hacer.
    </p><p class="article-text">
        De ello dependen la salud y la vida de demasiadas mujeres.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paz Vaello Olave]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/lucha-violencia-genero-encrucijada_1_4943740.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Apr 2014 19:00:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La lucha contra la violencia machista se debilita]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué adoptar es cada vez más difícil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/adopcion-adopcion-nacional-adopcion-internacional-idoneidad-convenio-de-la-haya_1_4979146.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7af6b1e-dd6d-4045-89ed-4c901f814b79_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Adolfo García y su hija Yun, que llegó a España en 2007 con solo dos años. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Convenio de La Haya y los cambios legislativos en cada país han endurecido los requisitos de la adopción en todo el mundo</p><p class="subtitle">En España hay 33.000 familias que han sido declaradas idóneas para adoptar, pero cada vez son menos los menores adoptables</p><p class="subtitle">En 2012 fueron adoptados en nuestro país cerca de 1.700 niños procedentes del extranjero y unos 200 españoles</p></div><p class="article-text">
        Adolfo Garc&iacute;a Garaikoetxea mezcla en la conversaci&oacute;n su feliz experiencia como padre adoptivo y sus conocimientos como secretario de la Asociaci&oacute;n de Familias Adoptivas de Navarra (Afadena) y como coordinador de CORA, la Coordinadora de Asociaciones en Defensa de la Adopci&oacute;n y el Acogimiento, que re&uacute;ne a una treintena de organizaciones de padres adoptivos y la &uacute;nica asociaci&oacute;n de hijos adoptados que existe en nuestro pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Adolfo y su mujer tienen dos hijas: Valeria, de Rusia, y Yun, de China. Junto con Etiop&iacute;a, estos son los pa&iacute;ses en los que m&aacute;s han adoptado tradicionalmente los espa&ntilde;oles, sobre todo por la rapidez de la tramitaci&oacute;n, el factor que m&aacute;s valoran quienes deciden ser padres por esta v&iacute;a. Valeria ten&iacute;a tres a&ntilde;os cuando lleg&oacute; a Espa&ntilde;a, en 2003; Yun ten&iacute;a dos, y lleg&oacute; en 2007. En el primer caso el proceso dur&oacute; dos a&ntilde;os. En el segundo, dos y medio. 
    </p><p class="article-text">
        Estos plazos ya eran mayores que en &eacute;pocas anteriores, y han seguido creciendo. &ldquo;Hoy pr&aacute;cticamente no podemos asegurar una espera menor de cuatro a&ntilde;os&rdquo;, resume Garc&iacute;a Garaikoetxea. Tiempos que se acercan a los entre cinco y siete a&ntilde;os que suelen tardar las adopciones nacionales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es humano y totalmente comprensible el sentimiento de ansiedad del que espera&rdquo;, asume Garc&iacute;a Garaikoetxea, quien sin embargo recuerda que &ldquo;la adopci&oacute;n no es una herramienta para solucionar un problema de fertilidad o una voluntad de paternidad, sino que es una medida de protecci&oacute;n de la infancia abandonada, de su derecho a tener una familia, y la obligaci&oacute;n de las administraciones es proveer esa familia al menor&rdquo;, como establece la<a href="http://www.unicef.es/sites/www.unicef.es/files/CDN_06.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Convenci&oacute;n de Naciones Unidas sobre los Derechos del Ni&ntilde;o</a>, de 1989.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s del 90% de las familias espa&ntilde;olas que lo solicitan obtienen el necesario certificado de idoneidad: seg&uacute;n las &uacute;ltimas cifras del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en 2012 eran cerca de 33.000. Una cifra &ldquo;realmente excesiva&rdquo;, seg&uacute;n el coordinador de CORA, sobre todo si tenemos en cuenta que tras el<em> boom</em> de 2004, cuando llegaron a Espa&ntilde;a unos 5.000 ni&ntilde;os, <strong>el n&uacute;mero de adopciones no ha hecho m&aacute;s que descender</strong>. En 2008 vinieron 3.156; en 2011 fueron 2.573, y en 2012, 1.669. A los que hay que sumar los en torno a 200 menores que cada a&ntilde;o son adoptados dentro del territorio.
    </p><h3 class="article-text">La adopci&oacute;n nacional: un proceso lento y complicado</h3><p class="article-text">
        A pesar de que en 2008 los plazos de la adopci&oacute;n nacional eran a&uacute;n mucho m&aacute;s largos que los de la internacional, sobre todo porque en nuestro pa&iacute;s hay pocos ni&ntilde;os abandonados (la mayor&iacute;a de los que est&aacute;n en los orfanatos tienen familia y s&oacute;lo pueden ser dados en acogimiento), David Robledo y su mujer se decidieron por esta opci&oacute;n porque la segunda se les escapaba de presupuesto y les parec&iacute;a &ldquo;un esfuerzo mucho mayor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quer&iacute;an un beb&eacute; menor de un a&ntilde;o, que son la mayor parte de los adoptables en Espa&ntilde;a. Deb&iacute;an cumplir dos requisitos: pasar lo que David define como un &ldquo;estudio muy detallado&rdquo; del que ser&iacute;a el entorno material y familiar del ni&ntilde;o, y que la media de edad de la pareja no sobrepasara en 41 a&ntilde;os la edad del peque&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente a estos tr&aacute;mites decidieron pedir un acogimiento permanente, que &ldquo;va mucho m&aacute;s r&aacute;pido&rdquo;, y en 2011 recibieron en casa a dos hermanas, de 5 y 3 a&ntilde;os. Seg&uacute;n la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola, <strong>el acogimiento paraliza la tramitaci&oacute;n de la adopci&oacute;n durante un a&ntilde;o</strong>, algo que resulta incomprensible para David, que no entiende que le perjudique estar realizando &ldquo;una labor social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, en marzo de 2013 les dijeron que antes de final de a&ntilde;o tendr&iacute;an a su hijo. Pero el pasado 5 de enero la mujer de David cumpli&oacute; 43 a&ntilde;os. Con los 39 de David, la pareja superaba la diferencia de edad m&aacute;xima exigida. Fueron ellos los que avisaron a la Comunidad. Resultado: autom&aacute;ticamente fueron borrados de la lista. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No supimos ni sabremos nunca por qu&eacute; no llegamos a tener un ni&ntilde;o, cuando estuvieron dando beb&eacute;s anteriormente a gente que hab&iacute;a acudido con nosotros a la reuni&oacute;n preparatoria&rdquo;, reflexiona David. &ldquo;Hemos sufrido mucho. Todav&iacute;a tenemos una cuna para vender&rdquo;, concluye, visiblemente afectado.
    </p><h3 class="article-text">La adopci&oacute;n internacional: una espera cada vez m&aacute;s larga</h3><p class="article-text">
        Si los plazos de la adopci&oacute;n nacional se han mantenido m&aacute;s o menos estables, los de la internacional no han dejado de alargarse. En parte por la ratificaci&oacute;n del Convenio de La Haya, que protege mejor el inter&eacute;s y el cuidado del menor, pero que al endurecer los requisitos hace que disminuya el n&uacute;mero de adopciones.
    </p><p class="article-text">
        A esto hay que a&ntilde;adir las dificultades propias de cada Estado. Bien por razones pol&iacute;ticas &ndash;como en China y en Rusia, donde &ldquo;la imagen que quieren dar de potencias mundiales&rdquo; hace que consideren &ldquo;una verg&uuml;enza nacional mostrar que no son capaces de hacerse cargo de sus ni&ntilde;os abandonados&rdquo;, analiza Garc&iacute;a Garaikoetxea&ndash;; o bien por razones religiosas, como en Mal&iacute; o en Marruecos, donde ahora es indispensable que los adoptantes sean musulmanes. 
    </p><p class="article-text">
        El nuevo marco legal de China ha supuesto que las adopciones pasaran de tardar seis meses a m&aacute;s de siete a&ntilde;os. Y en la Federaci&oacute;n Rusa (que nunca ha ratificado el convenio), los recientes cambios legislativos est&aacute;n impidiendo que se termine de cerrar un acuerdo bilateral. Las tramitaciones all&iacute; est&aacute;n paradas.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, cuando en 2008 Conchi S&aacute;nchez y su marido quisieron adoptar un hermano para su hijo biol&oacute;gico, optaron por Vietnam. Con la ayuda de InterAdop, una entidad colaboradora en la adopci&oacute;n internacional (ECAI) consiguieron que su expediente entrara en el pa&iacute;s justo antes de que &eacute;ste ratificara el Convenio. La alegr&iacute;a inicial dur&oacute; poco: &ldquo;El Gobierno decidi&oacute; unificar las tramitaciones nuevas y antiguas y crear nuevas listas&rdquo;, lo cual paraliz&oacute; su expediente. Adem&aacute;s, a las ECAI debieron regularizarse otra vez. InterAdop lo consigui&oacute; en 2011.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hab&iacute;an pasado tres a&ntilde;os y est&aacute;bamos igual&rdquo;, lamenta Conchi. Sus papeles estaban a punto de caducar, as&iacute; que la Comunidad les propuso intentarlo en otra parte. La excelente experiencia de un conocido los anim&oacute; a probar en Colombia en 2012. Las pruebas de idoneidad son diferentes para cada pa&iacute;s, as&iacute; que tuvieron que empezar de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        A finales de 2013 ya estaban en el n&uacute;mero 241 de la lista para adoptar ni&ntilde;os de entre 5 y 6 a&ntilde;os. Sin embargo, en enero los sorprendieron con la noticia de que hab&iacute;an vuelto a bajar en la lista. La raz&oacute;n: la decisi&oacute;n de muchas familias de cambiar el tramo de edad ante las demoras provocadas, al parecer, por un endurecimiento de los requisitos. Les dijeron que tendr&iacute;an que esperar otros cinco a&ntilde;os. &ldquo;Para m&iacute; fue tremendo emocionalmente. Sent&iacute; una impotencia terrible. No sab&iacute;a a qui&eacute;n acudir, no pod&iacute;a hacer nada&rdquo;, expresa Conchi con tristeza.
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                </figure><h3 class="article-text">Adopci&oacute;n monoparental: m&aacute;s dif&iacute;cil todav&iacute;a</h3><p class="article-text">
        A estos factores que han complicado la adopci&oacute;n internacional, Adolfo Garc&iacute;a Garaikoetxea a&ntilde;ade uno que ha resultado determinante: el rechazo de muchos pa&iacute;ses (entre ellos Rusia) a que los homosexuales puedan adoptar &ndash;una opci&oacute;n legal Espa&ntilde;a desde la aprobaci&oacute;n del matrimonio gay en 2005&ndash;, que los ha llevado a no permitir la adopci&oacute;n por parte de personas sin pareja. Es el caso de Eva, que prefiere dar un nombre falso y modificar algunos detalles de su historia para poder contar c&oacute;mo ha vivido la experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Hace cuatro a&ntilde;os decidi&oacute; que quer&iacute;a tener un hijo sola, y en julio de 2010, tres meses despu&eacute;s de la primera reuni&oacute;n informativa, le mandaron su expediente y &ldquo;comenz&oacute; la aventura&rdquo;. Ese a&ntilde;o, las listas en Espa&ntilde;a estaban cerradas, y hab&iacute;a pocas opciones para una familia monoparental: en Bulgaria las ECAI estaban saturadas y daban prioridad a las parejas, en India estaban centrados en la adopci&oacute;n desde Estados Unidos&hellip; As&iacute; que &ldquo;ya casi llorando, porque lo ve&iacute;a imposible&rdquo;, Eva llam&oacute; a una ECAI que trabajaba en Honduras. All&iacute; admit&iacute;an mujeres, hab&iacute;a una lista &uacute;nica para parejas y personas solas, y pod&iacute;a elegir un ni&ntilde;o menor de 5 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Pasaron ocho meses desde que realiz&oacute; la solicitud hasta que la Comunidad de Madrid comenz&oacute; el estudio. Califica la primera entrevista como un infierno. La trabajadora social cuestion&oacute; su sexualidad y le pregunt&oacute; &ldquo;mil veces&rdquo; por qu&eacute; quer&iacute;a ser madre y todos los detalles de su vida cotidiana, de sus relaciones amorosas y de su familia. 
    </p><p class="article-text">
        Ella nunca hab&iacute;a querido ser madre biol&oacute;gica, ya que &ldquo;con tantos ni&ntilde;os sin padres&rdquo; le parec&iacute;a mejor adoptar, as&iacute; que tuvo que mentir y apelar a un problema de salud para justificar por qu&eacute; no hab&iacute;a intentado la inseminaci&oacute;n artificial antes de plantearse la adopci&oacute;n. &ldquo;Para ellos, lo primero que tienes que hacer es intentar quedarte embarazada de una pareja; despu&eacute;s, inseminarte, y s&oacute;lo en &uacute;ltimo t&eacute;rmino adoptar. Te dicen que si quieres ayudar te vayas a una ONG. Sal&iacute; de la entrevista llorando&rdquo;, rememora.
    </p><p class="article-text">
        Tras otra entrevista y una visita domiciliaria, por fin en mayo de 2012 pudo firmar el contrato con la ECAI para iniciar el proceso de adopci&oacute;n. Desde Honduras le pidieron nuevos an&aacute;lisis, fotos de la casa y m&aacute;s papeles, hasta que un a&ntilde;o despu&eacute;s le dieron el visto bueno a su expediente. Ya ha terminado el curso de formaci&oacute;n, y calcula que a&uacute;n le falta alrededor de a&ntilde;o y medio para ser madre.
    </p><h3 class="article-text">Ponerse en el lugar del ni&ntilde;o</h3><p class="article-text">
        Al igual que las leyes de adopci&oacute;n han ido cambiando, tambi&eacute;n lo ha hecho la perspectiva de las asociaciones, explica Garc&iacute;a Garaikoetxea: &ldquo;Comprender que no por iniciar los tr&aacute;mites adquirimos el derecho de adoptar &ndash;porque ese derecho no existe&ndash; nos ha hecho dejar de trabajar para acortar los plazos y aceptar que la Administraci&oacute;n debe tomarse su tiempo para un acto de tanta responsabilidad como es declararte id&oacute;neo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para el coordinador de CORA resulta esencial que tanto administraciones como familias aprendan a prorizar el inter&eacute;s de los ni&ntilde;os. La mayor&iacute;a de las familias quiere un beb&eacute; sano, &ldquo;cuando el perfil de ni&ntilde;os adoptables, tanto en Espa&ntilde;a como en el extranjero, es un perfil de necesidades especiales: con patolog&iacute;as, mayores o grupos de hermanos&rdquo;. Seg&uacute;n &eacute;l, la mec&aacute;nica deber&iacute;a ser distinta, similar a la que ya opera en Navarra para adopciones nacionales: en el momento del abandono se busca a la familia que mejor puede atender a ese menor determinado, independientemente de la fecha en la que &eacute;sta se haya ofrecido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto exige que padres y madres asuman la posibilidad de una espera m&aacute;s larga en beneficio del ni&ntilde;o&rdquo;, sostiene Garc&iacute;a Garaikoetxea, que por otro lado pide a las administraciones que no dilaten los procesos artificialmente de forma que, cuando se inicia una tramitaci&oacute;n que va a durar cinco o seis a&ntilde;os, en realidad &ldquo;se est&aacute; adoptando a menores que a&uacute;n no han sido abandonados&rdquo;, mientras los que ya han sufrido este problema siguen en los orfanatos y tienen cada vez menos probabilidades de ser elegidos por alguna familia.
    </p><p class="article-text">
        David dice que ahora podr&iacute;an pagar una adopci&oacute;n internacional, pero que est&aacute;n agotados y no se plantean seguir intent&aacute;ndolo. Adem&aacute;s, ya son una familia con sus dos hijas en acogida. Conchi cree que su marido est&aacute; harto de la burocracia y que, cuando en 2015 caduque su idoneidad, no estar&aacute; dispuesto a empezar de nuevo. Si todo va bien, antes de dos a&ntilde;os Eva tendr&aacute; a su hijo con ella. En total, calcula que se habr&aacute; gastado alrededor de 25.000 euros, y habr&aacute; pasado un lustro desde que comenz&oacute; todo. Al menos ella lo habr&aacute; conseguido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paz Vaello Olave]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/adopcion-adopcion-nacional-adopcion-internacional-idoneidad-convenio-de-la-haya_1_4979146.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Mar 2014 19:51:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué adoptar es cada vez más difícil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Adopción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ocho mujeres que no encontrarás en los titulares]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mujeres_1_4995568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">No posan en portadas de revistas, pero son noticia en sí mismas por luchar por lo que creen sin importar el tiempo que les haya tocado vivir</p><p class="subtitle">La historia de mujeres de diferentes generaciones que comparten sus ilusiones, retos y dificultades en un mundo que sigue siendo de hombres</p></div><h3 class="article-text">Luz: investigar para que su historia no se repita</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Luz Rello tiene 29 a&ntilde;os y en 2013 se convirti&oacute; en la primera investigadora espa&ntilde;ola en recibir el premio European Young Researchers' Award por su trabajo en el campo de la dislexia, un galard&oacute;n que reconoce una larga historia de superaci&oacute;n personal repleta de encontronazos con el lenguaje.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de varios a&ntilde;os suspendiendo y sentada en una mesa especial para ni&ntilde;os fracasados, mi tutora detect&oacute; mi dislexia. Comenc&eacute; a hacer ejercicios de reeducaci&oacute;n que me ayudaron mucho, pero eran muy poco motivadores. Ahora que la tecnolog&iacute;a est&aacute; totalmente incoporada en la sociedad, &iquest;qu&eacute; mejor forma de corregir estos problemas que de forma interactiva?&rdquo;, explica Rello con ilusi&oacute;n despu&eacute;s de graduarse en Ling&uuml;&iacute;stica, hacer un m&aacute;ster en Inteligencia Artificial y meterse de lleno en el desarrollo de una aplicaci&oacute;n para m&oacute;viles y tabletas (<span id="mce_1_start"></span>&#65279;'Piruletras'<span id="mce_1_end"></span>&#65279;) que se utiliza como apoyo en las clases de refuerzo para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as disl&eacute;xicos.
    </p><p class="article-text">
        En un sector tan masculinizado como la inform&aacute;tica, Luz percibe como mujer esa sensaci&oacute;n de minor&iacute;a. &ldquo;Tengo la impresi&oacute;n de que, cuando se nos premia por algo, pensamos que es de casualidad, que es una equivocaci&oacute;n. Tenemos que demostrar constantemente lo que ya hemos conseguido y lo que somos capaces de hacer&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">F&aacute;tima: lucha en primera persona contra la ablaci&oacute;n</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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         La rebeld&iacute;a de F&aacute;tima Djarra parece casi innata. Su batalla empez&oacute; cuando, tras sufrir la ablaci&oacute;n con cuatro a&ntilde;os, comenz&oacute; a preguntarse por qu&eacute; en su pa&iacute;s de origen, Guinea Bissau, casi la mitad de las mujeres ten&iacute;an que pasar por este calvario. Recuerda c&oacute;mo en Guinea su grito era mudo porque la ablaci&oacute;n sigue siendo un tema tab&uacute;. Era el &ldquo;bicho raro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, con 45 a&ntilde;os y las heridas cicatrizadas, F&aacute;tima forma parte de M&eacute;dicos del Mundo y trabaja desde Espa&ntilde;a con la comunidad africana para sensibilizar a las familias y animarlas a romper con el peso de la tradici&oacute;n. El camino no ha sido f&aacute;cil y el riesgo nunca se extingue por completo. &ldquo;Lo m&aacute;s peligroso es cuando vuelven a sus pa&iacute;ses de vacaciones, aunque cada vez son m&aacute;s las mujeres que protegen a sus hijas de la ablaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Pamplona, donde vive desde 2008, Djarra es tambi&eacute;n una de las 60 mujeres que integran la asociaci&oacute;n <a href="http://www.pamplona.es/verPagina.asp?idPag=162541EN" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Flor de &Aacute;frica</a>, donde, adem&aacute;s de reivindicar sus derechos, luchan para visibilizar la cultura africana. Ella tiene claro cu&aacute;l es la mejor forma de hacerlo: &ldquo;Hablar en primera persona y que mi experiencia sirva para ayudar a otros&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Ascenci&oacute;n: una deuda pendiente con el pasado</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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         Cumpli&oacute; 88 a&ntilde;os en medio del Atl&aacute;ntico, en un avi&oacute;n que la llevaba a Buenos Aires a encontrarse con la jueza Mar&iacute;a Servini. Iba a pedirle lo que lleva pidiendo toda la vida: rescatar los restos de su padre, Timoteo, de la fosa com&uacute;n en la que lo enterraron tras fusilarlo en 1939, poco despu&eacute;s de que acabara la Guerra Civil. Ascenci&oacute;n, la segunda de siete hermanos, ten&iacute;a apenas 12 a&ntilde;os. Y jam&aacute;s olvidar&aacute; &ldquo;el d&iacute;a en el que vinieron a llev&aacute;rselo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su madre, Mar&iacute;a, no pudo siquiera ver a su esposo antes de que lo mataran. Se hab&iacute;a llevado a sus hijos del pueblo (Saced&oacute;n, Guadalajara) huyendo de las represalias y del rechazo de su propia familia, que la castig&oacute; por haberse casado &ldquo;con un rojo&rdquo;. Viuda y pobre, se dedic&oacute; al estraperlo para dar de comer a sus hijos y pronto acab&oacute; en la c&aacute;rcel. Ascenci&oacute;n, con 14 a&ntilde;os, sac&oacute; toda su fuerza de esp&iacute;ritu para sacar adelante a la familia.
    </p><p class="article-text">
        Y esa fuerza, esa energ&iacute;a que la ayud&oacute; a convertirse en sastre y en criar a sus cuatro hijos, le ha servido tambi&eacute;n para pelear por saldar sus deudas con el pasado. Hace unos d&iacute;as, una llamada le comunic&oacute; que la jueza que lleva la querella argentina contra los cr&iacute;menes franquistas ha pedido oficialmente la exhumaci&oacute;n de los restos de Timoteo Mendieta. Ella, llorando sin parar, reconoci&oacute; a sus hijos: &ldquo;Me siento m&aacute;s cerca de mi padre que nunca&rdquo;. Ahora resta ver cu&aacute;nto colaborar&aacute; la Justicia espa&ntilde;ola para que Ascenci&oacute;n cumpla su sue&ntilde;o: &ldquo;Morirme con los huesos de mi padre&rdquo;. Pero ella, plet&oacute;rica, va un paso m&aacute;s all&aacute;: &ldquo;Tenemos que sacarlos de la cuneta a todos&rdquo;.     
    </p><h3 class="article-text">Pepa: teatro para combatir la exclusi&oacute;n</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Nacida en la campi&ntilde;a sevillana, la galardonada directora de teatro Pepa Gamboa ha sabido poner sobre las tablas las dos caras m&aacute;s extremas del mundo gitano, el flamenco y la exclusi&oacute;n social, sin dejar de lado ni el arte ni la dignidad.
    </p><p class="article-text">
        Su versi&oacute;n de la lorquiana <em>La casa de Bernarda Alba</em> llev&oacute; a las mujeres del poblado chabolista El Vacie al Teatro Espa&ntilde;ol y a los escenarios nacionales e internacionales m&aacute;s prestigiosos, abri&eacute;ndoles as&iacute; las puertas del &eacute;xito y el mundo laboral. De car&aacute;cter profundamente innovador, se le considera la renovadora de la escena flamenca con la obra <em>Los zapatos rojos</em>, protagonizada por el bailaor Israel Galv&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde Jos&eacute; Luis G&oacute;mez hasta Paco Le&oacute;n, pasando por Ana Fern&aacute;ndez o seis ni&ntilde;os de zonas marginadas de Sevilla que interpretaron <em>El sue&ntilde;o de una noche de verano</em> ante el quinto Beatle, Paul McCartney, Gamboa s&oacute;lo exige una cosa a sus actores: que compartan su pasi&oacute;n por el teatro.
    </p><h3 class="article-text">Mar&iacute;a In&eacute;s: la agricultura es tambi&eacute;n cosa de mujeres</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;Me enamor&eacute; en mi tierra y volv&iacute;&rdquo;. Esa es la raz&oacute;n por la que Mar&iacute;a  In&eacute;s Casado lleva la mitad de su vida siendo agricultora.  Naci&oacute; en And&uacute;jar (Ja&eacute;n), pero creci&oacute; en Zaragoza, estudi&oacute; Direcci&oacute;n de  Empresas y trabajaba en un banco. Lo dej&oacute; todo para crear una familia en  Villanueva de la Reina, un municipio de 3.300 habitantes, con la idea de colaborar en la explotaci&oacute;n agr&iacute;cola de su marido.
    </p><p class="article-text">
        Pero una oportunidad laboral para su esposo la llev&oacute;  asumir el rol imprevisto de agricultora. Aprendi&oacute; &ldquo;a regar, a sulfatar, a  manejar el tractor&rdquo;. &ldquo;Al principio, el tractor me  provocaba ataques de ansiedad&rdquo;, recuerda. Su  car&aacute;cter inquieto y su formaci&oacute;n la llevaron a la presidencia de la  cooperativa a la que vend&iacute;a los esp&aacute;rragos, COHORVI. Fue la primera  mujer en ese puesto. Mejor&oacute; los beneficios de los agricultores y el  sistema de gesti&oacute;n hasta el punto de que la cooperativa se integr&oacute; en otra  mayor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cambiamos los estatutos&rdquo;  para que fuera obligatoria la asistencia de los titulares de las fincas.  Muchas veces la explotaci&oacute;n, por razones fiscales, estaba a nombre de  las mujeres, pero la gesti&oacute;n la asum&iacute;an los hombres. &ldquo;Aunque s&oacute;lo vayas a  acompa&ntilde;ar al marido, ya que est&aacute;s ah&iacute;, escuchas, porque sorda no eres&rdquo;,  explica. Esa decisi&oacute;n cambi&oacute; muchas cosas. &ldquo;Creo que muchas mujeres  descubrieron que ah&iacute; ten&iacute;an una bolsa de trabajo que no hab&iacute;an visto y  empezaron a pensar, si esta puede, yo tambi&eacute;n&rdquo;. Su lucha contin&uacute;a: hoy es la  presidenta de ADEMUR, la Asociaci&oacute;n de Mujeres Rurales de Ja&eacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Graciela: la dignidad de la escoba</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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         Nacida  en  Aguadas, Colombia, Graciela lleg&oacute; a Espa&ntilde;a un s&aacute;bado de 2001 y el  lunes  ya estaba trabajando como empleada dom&eacute;stica: &ldquo;Eran otros  tiempos&rdquo;. En  su pa&iacute;s era administrativa. Cuando se qued&oacute; sin  trabajo, decidi&oacute;  aprovechar sus ahorros para viajar. Ven&iacute;a para un a&ntilde;o,  con la idea de  desde aqu&iacute; llegar a Egipto, su sue&ntilde;o. Pero se fue  quedando. &ldquo;Empiezas a  trabajar y vas creando un cord&oacute;n umbilical,  echando ra&iacute;ces&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Env&iacute;as  dinero, las cosas se van complicando y dejas de pensar en ti misma   &ndash;contin&uacute;a&ndash;, y adem&aacute;s tienes poca informaci&oacute;n y nada de tiempo para   averiguar si puedes homologar tus estudios o cu&aacute;les son tus derechos&rdquo;. Hasta que un d&iacute;a una paisana la llev&oacute; a la asociaci&oacute;n Servicio Dom&eacute;stico Activo <a href="http://serviciodomesticoactivo.blogspot.com.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Sedoac)</a>,  y acab&oacute; convirti&eacute;ndose en su presidenta. All&iacute; vivi&oacute; en 2011 la  aprobaci&oacute;n  del decreto que regula el &ldquo;servicio del hogar familiar&rdquo; y la  entrada en  vigor del Convenio sobre el trabajo dom&eacute;stico de la OIT,  que otorga a  estos trabajadores los mismos derechos que al resto.  &ldquo;Fue  un gran avance, con muchas lagunas a su vez&rdquo;, sintetiza.
    </p><p class="article-text">
        Graciela   ya es espa&ntilde;ola. Y tiene suerte, dice: trabaja como interna en el  barrio  de Canillejas para una mujer de 90 a&ntilde;os que le permite gestionar   asuntos de la organizaci&oacute;n. Habla de su lucha &ldquo;por dignificar el   trabajo dom&eacute;stico&rdquo; y por conseguir su asimilaci&oacute;n al r&eacute;gimen general de   la Seguridad Social &ndash;&ldquo;una utop&iacute;a, tal y como est&aacute;n las cosas&rdquo;&ndash; y cuenta   historias de abusos, precariedad &ldquo;y casi esclavitud&rdquo; en el &aacute;mbito de   los cuidados, &ldquo;asignado por el patriarcado a la mujer&rdquo; y, por ello,   &ldquo;socialmente muy poco valorado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su  buen humor a prueba de crisis y soledades le permite  hablar con alegr&iacute;a  de una vida en Espa&ntilde;a a la que, sin embargo, pone  fecha de caducidad.  &ldquo;Yo tengo el plan de  retornar. Toda persona que emigra quiere volver a  su casa&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Mercedes: cuando volar es vocaci&oacute;n desde la cuna</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Mercedes se ha perdido muchas navidades, cumplea&ntilde;os y fiestas con su familia. Tiene un hijo de tres a&ntilde;os al que puede ver cuando, como &eacute;l dice, &ldquo;mam&aacute; no est&aacute; volando&rdquo;. Es comandante de una compa&ntilde;&iacute;a a&eacute;rea en la que ellas son minor&iacute;a: de los m&aacute;s de 400 pilotos, s&oacute;lo 15 son mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Vive pegada a una maleta desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada y se nota que es una apasionada de su profesi&oacute;n, que lo suyo es vocaci&oacute;n casi desde la cuna, a pesar de que en su entorno nunca hubo ning&uacute;n piloto. Tras un escarceo fracasado con el mundo de la Farmacia, estudi&oacute; a caballo entre Espa&ntilde;a y Estados Unidos, donde &ldquo;las horas de vuelo eran m&aacute;s baratas&rdquo;. En 2005, despu&eacute;s de dos a&ntilde;os como auxiliar de vuelo, se convirti&oacute; en piloto.
    </p><p class="article-text">
        Asegura que nunca se ha sentido discriminada en su profesi&oacute;n por ser mujer. &ldquo;Me han abroncado y felicitado como a cualquier otro compa&ntilde;ero, sin diferencias. Nunca he pensado que lo malo o bueno que me ha ocurrido ha estado determinado por mi sexo&rdquo;. Trabajar en equipo es para ella &ldquo;la clave para que todo funcione&rdquo;. &ldquo;Si la limpieza, el combustible o el c&aacute;terin no llegan, no salimos. Por eso nos cuidamos mucho entre nosotros y tambi&eacute;n intentamos hacerlo con los pasajeros&rdquo;. Porque la responsabilidad, reconoce Mercedes, siempre pesa: &ldquo;Pienso en las familias que est&aacute;n subidas en el avi&oacute;n y me acuerdo de la m&iacute;a&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Isabel: el compromiso con las aulas m&aacute;s dif&iacute;ciles</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Hace 14 a&ntilde;os Isabel Vizca&iacute;no se pas&oacute; a la escuela p&uacute;blica. Despu&eacute;s de ocho de docencia en la concertada, esta maestra cacere&ntilde;a afincada en Madrid trabaja en lo que ella llama &ldquo;un mundo fascinante&rdquo;. Ese planeta del que habla es el colegio Manuel N&uacute;&ntilde;ez de Arenas, un centro de dif&iacute;cil desempe&ntilde;o situado en el barrio de Entrev&iacute;as (Madrid) que tiene un 80% de poblaci&oacute;n gitana en sus pupitres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; la lucha es permanente, hay que insistir en que es importante que vengan al cole, que aprendan... porque el entorno familiar en la mayor&iacute;a de los casos no es el m&aacute;s favorable&rdquo;. Pero si el esfuerzo es mayor, tambi&eacute;n lo es la recompensa: &ldquo;Estos peque&ntilde;os son los m&aacute;s cari&ntilde;osos y creativos que he conocido nunca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y esa luz que desprenden sus alumnos es tambi&eacute;n la que est&aacute; en el origen de la Asociaci&oacute;n PSII, una organizaci&oacute;n que Isabel preside y que naci&oacute; hace dos a&ntilde;os al calor de los recortes en educaci&oacute;n. Su &uacute;ltimo proyecto est&aacute; enfocado a rehabilitar el entorno del colegio y ya est&aacute;n en marcha los desayunos saludables, una forma de educar a los ni&ntilde;os en una alimentaci&oacute;n equilibrada. &ldquo;Los chicos y chicas de este cole pasan por dificultades muy serias. Hay mucho que hacer, no hace falta irse lejos para ayudar a los que m&aacute;s lo necesitan&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Chientaroli, Sofía Pérez Mendoza, Paz Vaello Olave, Concha Araújo, Alejandro Ávila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mujeres_1_4995568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Mar 2014 19:10:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ocho mujeres que no encontrarás en los titulares]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Nos duele menos si los muertos son inmigrantes?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/duele-dolor-ajeno-muerto-inmigrante_1_5023995.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/449f1181-35cb-4ce9-b7cc-6eab0defdc04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Nos duele menos si los muertos son inmigrantes?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La muerte de 15 subsaharianos que intentaban entrar a España reabre el debate sobre la reacción de la sociedad frente a este tipo de sucesos</p><p class="subtitle">Migrantes, expertos y miembros de ONG creen que la xenofobia y la idea de la competencia entre los excluidos explican la ausencia de una reivindicación mayoritaria</p><p class="subtitle">Ponen como ejemplo las manifestaciones masivas por la sanidad pública que no llevaban entre sus lemas la atención médica a los extranjeros irregulares</p></div><p class="article-text">
        El 5 de febrero murieron Ibrahim Keita, Armand Debordo Bakayoko, Oumar Ben Sanda, Ousman Kenzo, Yves Martin Bilong, Daouda Dakole... Y as&iacute; hasta 15 hombres, <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/inmigracion/Hallado-cuerpo-inmigrante-jurisdiccionales-espanolas_0_229227193.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n las &uacute;ltimas informaciones oficiales.</a> La mayor&iacute;a eran de Camer&uacute;n y ninguno superaba los 26 a&ntilde;os. Intentaban llegar a Ceuta a nado desde T&aacute;nger. La Guardia Civil y unas bolas de goma se lo impidieron. Mientras se aclaran las circunstancias, entre <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/mentiras-giran-alrededor-muertes-Ceuta_0_228877861.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">versiones que cambian</a> y <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Guardia-Civil-defender-actuacion-Ceuta_0_227477798.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;deos manipulados,</a> queda el dolor.
    </p><p class="article-text">
        Una semana despu&eacute;s de la tragedia, <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Decenas-personas_0_228178155.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cientos de personas se manifestaron en varias ciudades del pa&iacute;s</a> para protestar por la actuaci&oacute;n de las fuerzas del orden y exigir que cesen las muertes en las fronteras. All&iacute; estaban Djeumbe, senegal&eacute;s de 28 a&ntilde;os, y su compatriota Mustafa, de 27. Aunque ahora los dos tienen residencia legal, se conocieron en la Asociaci&oacute;n de Sin Papeles de Madrid, que trabaja por la integraci&oacute;n de la gente migrante. Tristes e indignados a partes iguales, coinciden en que, si los muertos hubieran sido espa&ntilde;oles, la movilizaci&oacute;n habr&iacute;a sido mucho mayor. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No solamente todos los subsaharianos, sino toda la poblaci&oacute;n tendr&iacute;a que haber estado all&iacute;, porque a todos nos duele si se muere un familiar, y los muertos son familia de alguien, son humanos. Nadie se merece esto&rdquo;, se lamenta Djeumbe. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me duele que suceda esta matanza, que nadie diga nada y que muchos medios de comunicaci&oacute;n lo escondan. Tenemos que darle visibilidad a esta tragedia. Un ser humano es un ser humano, da igual de d&oacute;nde venga&rdquo;, reivindica Mustafa. Ambos se quejan de que ni los Gobiernos de los pa&iacute;ses de origen de  los  inmigrantes muertos ni el Gobierno espa&ntilde;ol digan nada. &ldquo;Ellos son  los  primeros que tendr&iacute;an que lamentar esto&rdquo;, sentencia Djeumbe. Nadie responde ni llora por los muertos.
    </p><h3 class="article-text">El discurso oficial: la 'guerra entre pobres'</h3><p class="article-text">
        Parece inevitable plantearse por qu&eacute; no se llenan las calles de gente exigiendo responsabilidades por la muerte de 15 personas en circunstancias, <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/dispararse-distancia-reconocida-Fernandez-Diaz-reglamento_0_228527741.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como m&iacute;nimo, confusas</a>. &iquest;Nos duele menos el dolor de 'los de fuera'? &iquest;Estamos tan centrados en nuestros propios problemas que los de los dem&aacute;s nos importan menos? 
    </p><p class="article-text">
        Ram&oacute;n Mu&ntilde;agorri, abogado y secretario de la Coordinadora de ONG para el Desarrollo, cree que &ldquo;es indudable que en estos momentos una de las coartadas del sistema es generar una especie de enfrentamiento entre los excluidos de aqu&iacute; y de all&iacute;, argumentando que no podemos ayudar a &Aacute;frica cuando tenemos pobreza aqu&iacute;, dici&eacute;ndonos que primero van los nuestros y despu&eacute;s los otros&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Melilla hay una consigna no escrita en todos los niveles de la Administraci&oacute;n y es la de la no tolerancia; y, si se puede hacer la vida m&aacute;s dif&iacute;cil al inmigrante, mejor, para que sepa que aqu&iacute; no tiene sitio, que aqu&iacute; no le va a ir bien&rdquo;, sostiene Jos&eacute; Palaz&oacute;n, profesor y miembro de la ONG Prodein en la ciudad, que cuenta que esta idea recorre la ciudad: &ldquo;Casi todo el mundo aqu&iacute; vive de la Administraci&oacute;n, y est&aacute; muy mal visto manifestarse a favor de las personas inmigrantes. Pr&aacute;cticamente s&oacute;lo se hacen manifestaciones en contra&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Palaz&oacute;n destaca la actitud racista de la polic&iacute;a: &ldquo;Cuando vamos a llevar comida a los inmigrantes que han entrado, siempre nos dicen con tono despectivo: '&iquest;Es para los negros?'. Y yo contesto: 'Es para los pobres; no me hab&iacute;a fijado en si eran blancos o negros&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        D&eacute;bora &Aacute;vila es profesora de Antropolog&iacute;a en la Universidad Complutense de Madrid y participa en Ferrocarril Clandestino, una &ldquo;red de apoyo mutuo entre gente aut&oacute;ctona y gente migrante&rdquo;. Junto con Marta Malo iniciaron dentro del grupo un proceso de reflexi&oacute;n colectiva sobre las fronteras internas que nos separan dentro de las ciudades; &ldquo;los mecanismos, aparte de las fronteras visibles, que est&aacute;n generando que gente que convive en un mismo barrio se encuentre dividida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sostienen que estas fronteras invisibles son en realidad la forma de gobierno del neoliberalismo. A diferencia de lo que propone el Estado de bienestar, basado en cierta idea de redistribuci&oacute;n &ndash;&ldquo;aunque nunca llegara a conseguirse&rdquo;&ndash;, esta forma de gobierno &ndash;hegem&oacute;nica desde mucho antes de que estallara la crisis&ndash; &ldquo;se apoya en la diferencia como hecho natural para transformarla en desigualdad, que es lo que se piensa que activa al ser humano, lo motiva a ser emprendedor, a buscar soluciones individuales a sus problemas y a competir con los dem&aacute;s para mejorar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si uno analiza cualquier pol&iacute;tica neoliberal &ndash;educativa, sanitaria y, por supuesto, de extranjer&iacute;a&ndash;, se da cuenta de que las distintas normativas van generando derechos diferentes para distintas categor&iacute;as de personas&rdquo;, contin&uacute;a &Aacute;vila. Desde esa perspectiva de gobierno, la idea de la redistribuci&oacute;n, &ldquo;que haya subsidios que compensen la desigualdad&rdquo;, resulta negativa, &ldquo;porque adormece el esp&iacute;ritu y rompe el juego natural de la competencia. Por eso los recortes sociales tienen que ver con quitar estas ayudas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la crisis es, seg&uacute;n la antrop&oacute;loga, un escenario ideal &ldquo;para dar otra vuelta de tuerca a unas pol&iacute;ticas que llevan pensadas mucho tiempo&rdquo;: si a la desigualdad se le suma &ldquo;el discurso de la escasez&rdquo;, en palabras de &Aacute;vila, &ldquo;obtienes una sociedad en la que las personas de un grupo quieren ser como las que est&aacute;n m&aacute;s arriba y ven a los de abajo como aquellos que les quieren quitar su puesto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Una realidad que reconocen Djeumbe y Mustafa, y que el primero resume as&iacute;: &ldquo;Al principio me llevaba muy bien con la gente, pero al llegar la crisis muchos empezaron a culparnos de la situaci&oacute;n y a mirarnos con otros ojos. Es doloroso e injusto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este tejido social fragmentado que describe la antrop&oacute;loga, sustentado en el miedo al otro y en la rivalidad en lugar de en el apoyo, ser&iacute;a la raz&oacute;n de fondo para que los problemas de las personas inmigrantes resultaran lejanos a una gran parte de la poblaci&oacute;n. A lo que, en el caso de las muertes de Ceuta, la profesora a&ntilde;ade el poso colonial, &ldquo;que en Espa&ntilde;a est&aacute; muy presente&rdquo;, por el cual &ldquo;no es lo mismo que muera un negro a que muera un blanco&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">La solidaridad a pie de calle</h3><p class="article-text">
        Para Palaz&oacute;n, esta <em>guerra entre pobres,</em> alimentada desde las autoridades y exacerbada en tiempos de crisis, es &ldquo;lo que se oye&rdquo;, pero la mayor&iacute;a de la gente en su vida cotidiana es muy solidaria. Y pone como ejemplo que en Melilla es habitual que alguien le deje las llaves de su casa o del coche a un inmigrante para que lo ayude en tareas dom&eacute;sticas a cambio de un dinero, &ldquo;cosa que creo que en la pen&iacute;nsula no se hace mucho&rdquo;, comenta con sorna. 
    </p><p class="article-text">
        Este miembro de Prodein menciona especialmente lo sucedido en 2005, cuando, como ahora, se vivieron situaciones muy violentas en la frontera: &ldquo;Los inmigrantes que hab&iacute;an saltado la valla corr&iacute;an por la ciudad sangrando y llorando, y todo el mundo empez&oacute; a meterlos en su casa y en sus coches&rdquo; para protegerlos. &ldquo;Es como si hubiera un nivel de tolerancia de la violencia hasta el cual la gente no reacciona, pero a partir del cual reacciona muy bien&rdquo;, concluye Palaz&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Mu&ntilde;agorri observa tambi&eacute;n esta dualidad entre la l&oacute;gica oficial y la actitud de una gran parte de la sociedad. Se muestra optimista cuando recuerda que, seg&uacute;n las encuestas, &ldquo;los ciudadanos espa&ntilde;oles siguen pensando que tiene que haber una cooperaci&oacute;n con pa&iacute;ses que est&aacute;n en procesos de desarrollo&rdquo;. Y va m&aacute;s all&aacute;. Cree que esta crisis, &ldquo;que est&aacute; agudizando la desigualdad a nivel planetario pero tambi&eacute;n dentro de los pa&iacute;ses que antes se llamaban desarrollados&rdquo;, est&aacute; teniendo como consecuencia un mayor grado de sensibilidad de la ciudadan&iacute;a hacia problemas que identifica como comunes. 
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                </figure><p class="article-text">
         &ldquo;Antes la gente pensaba que los problemas estaban fuera, y que peque&ntilde;as ayudas eran suficientes para tranquilizar la conciencia. Ahora vemos que la voracidad de este sistema basado en la acumulaci&oacute;n de riqueza y en la exclusi&oacute;n no tiene l&iacute;mites; expulsa a la gente de sus tierras all&iacute; y de sus casas aqu&iacute;&rdquo;, argumenta Mu&ntilde;agorri, que ve en este proceso de asumir &ldquo;que tenemos que enfrentar juntos problemas que suceden en muchos sitios pero que nos afectan a todos&rdquo; el germen de &ldquo;una conciencia ya no s&oacute;lo asistencial, sino pol&iacute;tica&rdquo; y de iniciativas solidarias como las mareas.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, la antrop&oacute;loga apunta que &ldquo;los movimientos sociales han sabido aplicar una relectura de la crisis y elaborar un discurso pol&iacute;tico que se&ntilde;ala muy claramente al culpable: los bancos, la corrupci&oacute;n&hellip;&rdquo;. Esta identificaci&oacute;n de un enemigo com&uacute;n permite que funcionen ciertas redes de solidaridad: &ldquo;Como est&aacute; claro que est&aacute;n desmontando la sanidad, ya no es el inmigrante el que ocupa mi turno y me obliga a esperar&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Cuando el individualismo se impone</h3><p class="article-text">
        A pesar de estas iniciativas de solidaridad &ldquo;que de alguna manera alumbran puntos de esperanza&rdquo;, enfatiza &Aacute;vila, la l&oacute;gica individualista de la competencia est&aacute; &ldquo;muy dentro de nosotros&rdquo;. Lo que explicar&iacute;a, por ejemplo, el hecho de que habiendo una gran movilizaci&oacute;n en defensa de la sanidad p&uacute;blica no sea una reivindicaci&oacute;n principal la recuperaci&oacute;n de la tarjeta sanitaria por parte de los m&aacute;s de <a href="http://www.eldiario.es/andalucia/Real-dificulta-asistencia-sanitaria-inmigrantes_0_131937585.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">800.000 inmigrantes sin papeles</a> que se han quedado sin atenci&oacute;n m&eacute;dica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no creo que la gente pase&rdquo;, opina el secretario de la Coordinadora de ONG para el Desarrollo, Ram&oacute;n Mu&ntilde;agorri, sobre la falta de una reacci&oacute;n mayoritaria ante las muertes en Ceuta o la expulsi&oacute;n de los sin papeles de la asistencia sanitaria. &ldquo;Para m&iacute; lo que hay es una sensaci&oacute;n de impotencia, de que es muy dif&iacute;cil combatir un sistema tan depredador, m&aacute;s el hecho de que es complicado estar saliendo a la calle todos los d&iacute;as por cientos de causas que nos est&aacute;n llamando&rdquo;. Esto, reconoce, podr&iacute;a justificar &ldquo;ciertas prioridades en la movilizaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los movimientos de contrapoder y de defensa de derechos surgidos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os &ndash;propios de &ldquo;una sociedad madura&rdquo;, como la define Mu&ntilde;agorri&ndash; estar&iacute;an evitando en Espa&ntilde;a el ascenso de la ultraderecha que est&aacute;n viviendo otros pa&iacute;ses europeos, a pesar de que esos grupos &ldquo;de ideolog&iacute;a ultra o fascista, amparados en estas pol&iacute;ticas antiinmigraci&oacute;n, est&aacute;n siempre ah&iacute;, muchos en el marco de partidos conservadores&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo s&iacute; creo que el surgimiento del 15M y de las movilizaciones sociales en respuesta a la crisis ha amortiguado un aumento del racismo que tem&iacute;amos en este contexto, como ha sucedido en Francia, Austria o Suiza&rdquo;, coincide &Aacute;vila, que, sin embargo, avisa: &ldquo;El problema es que esta manera de gobernar cada vez nos empobrece m&aacute;s, y la competencia es mucho m&aacute;s exacerbada entre los grupos sociales que est&aacute;n m&aacute;s cerca. Hay quien dice que despu&eacute;s de una crisis econ&oacute;mica vienen 12 a&ntilde;os de crisis social. Si efectivamente se prolonga mucho la crisis social, y no hay una respuesta pol&iacute;tica por parte de los movimientos sociales que cree un clima que pueda desactivar estos discursos, no es impensable un repunte de las posturas xen&oacute;fobas&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Antonio Freijo, director de la <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Inmigracion-subsahariana-Espana-parches-desatencion_0_208579145.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ONG Karib&uacute;</a>, que trabaja en la atenci&oacute;n y acogida de los inmigrantes subsaharianos, menciona a los 240 voluntarios que sostienen su asociaci&oacute;n para defender &ldquo;que hay un esp&iacute;ritu de comprensi&oacute;n de la realidad en la poblaci&oacute;n&rdquo;, pero muestra una gran preocupaci&oacute;n por c&oacute;mo cala en ciertas personas esta ret&oacute;rica que enfrenta a los de dentro con los que vienen de fuera. 
    </p><p class="article-text">
        Un argumento que este sacerdote considera injusto, ya que &ldquo;la mayor parte de la inmigraci&oacute;n viene en la mejor edad para trabajar y aporta su esfuerzo y su talento al desarrollo de este pa&iacute;s como cualquier ciudadano&rdquo;. Adem&aacute;s, lo califica de irreal, porque decirle a un inmigrante africano que nosotros tambi&eacute;n somos pobres &ldquo;es insultarlo a la cara&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
         Todos estos razonamientos, seg&uacute;n Freijo, se basan en la ignorancia, puesto que &ldquo;nosotros explotamos las riquezas de sus pa&iacute;ses, as&iacute; que lo que puedan conseguir aqu&iacute; no es ning&uacute;n regalo&rdquo;. Y propician actitudes poco razonables, como dejar enfermar a una persona &ndash;que &ldquo;en vez de un catarro tendr&aacute; m&aacute;s adelante una neumon&iacute;a, mucho m&aacute;s cara de curar&rdquo;&ndash; en lugar de &ldquo;exigir una asistencia sanitaria universal e igualitaria&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El final de la historia</h3><p class="article-text">
        Freijo fue misionero en Burundi hasta que lo expulsaron, en 1987, y demuestra conocer bien la realidad del continente africano cuando enumera los enfrentamientos tribales, hambrunas, genocidios o guerras que se han ido sucediendo all&iacute; y que han ido obligando a la poblaci&oacute;n a huir a lo largo de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Tambi&eacute;n cuando define una caracter&iacute;stica propia de la inmigraci&oacute;n africana: &ldquo;Es muy individual. Las personas suelen venir solas para buscar una salida para ellas, pero sobre todo para sus familias, que se quedan en su pa&iacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de Djeumbe, que lleg&oacute; a Espa&ntilde;a en cayuco en 2006, con 21 a&ntilde;os, para &ldquo;buscar una vida digna&rdquo;. Ha trabajado repartiendo publicidad y en una agencia de figuraci&oacute;n. Ahora no tiene empleo, as&iacute; que no puede mandar dinero a los suyos tan a menudo como le gustar&iacute;a. &ldquo;No estoy muy contento, pero no me puedo quejar&rdquo;, asume con tono triste. 
    </p><p class="article-text">
        Mustafa, en cambio, disfrutaba de una vida algo m&aacute;s acomodada &ndash;&ldquo;no nos faltaba para comer&rdquo;&ndash; pero ten&iacute;a un sue&ntilde;o: ser futbolista. Por eso, como muchos otros chavales africanos, con 19 a&ntilde;os decidi&oacute; dejar a su familia y su pa&iacute;s y venirse a Espa&ntilde;a cruzando el estrecho en patera. Ha trabajado como jardinero y, cuando ha podido, ha seguido form&aacute;ndose. Destina casi todo lo que gana a ayudar all&iacute; a sus tres hermanos en los estudios, en Senegal. Como su compatriota, ahora mismo est&aacute; sin trabajo. &ldquo;No suelo ser pesimista pero, tal como est&aacute; todo, creo que tendr&eacute; que irme&rdquo;, reconoce decepcionado. 
    </p><p class="article-text">
        Y cuenta que hasta en el Servicio P&uacute;blico de Empleo le dicen que si sale algo se lo dar&aacute;n antes a un espa&ntilde;ol que a &eacute;l, cosa que &ldquo;no les pasa a los futbolistas famosos que vienen de fuera, que tambi&eacute;n son inmigrantes&rdquo;, remata con cierta rabia.  
    </p><p class="article-text">
        Por lo que sabemos, Ibrahim, Armand, Oumar y el resto de los hombres que perdieron la vida intentando entrar en Ceuta ven&iacute;an tambi&eacute;n solos a buscar una vida mejor para ellos y para sus familias. Probablemente sus historias sean muy similares a la del Pichi, mote de un chaval que lleg&oacute; a Melilla desde Mal&iacute;. Cuenta Palaz&oacute;n que sus circunstancias eran especialmente dram&aacute;ticas: una de sus hijas hab&iacute;a muerto de una enfermedad com&uacute;n porque no ten&iacute;an dinero para pagar a un m&eacute;dico. Mientras estaba de camino, supo que su otra hija tambi&eacute;n hab&iacute;a fallecido. Quedaban esper&aacute;ndolo su mujer y un ni&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Palaz&oacute;n recuerda la determinaci&oacute;n en la cara del Pichi, y que al charlar con &eacute;l pens&oacute;: &ldquo;A este chaval no lo para nadie&rdquo;. Se lo encontr&oacute; a&ntilde;os despu&eacute;s en N&iacute;jar, Almer&iacute;a. Estaba trabajando en un invernadero y, aunque le cont&oacute; que no ganaba mucho y que viv&iacute;a mal, estaba contento porque pod&iacute;a mantener a su familia en Mal&iacute;. A Ibrahim, Armand, Oumar&hellip; los pararon unas bolas de goma. Sus muertes merecen una explicaci&oacute;n. Y nuestro dolor. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paz Vaello Olave]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/duele-dolor-ajeno-muerto-inmigrante_1_5023995.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Feb 2014 19:10:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Nos duele menos si los muertos son inmigrantes?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Inmigrantes,Muertos,Ceuta,Melilla,ONGs,Guardia Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El transporte público: ¿negocio rentable o derecho de todos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/transporte-publico-peligro_1_5053287.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/743d9793-55e2-4c45-aa1c-5635314606fb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Andén del metro de Madrid repleto de viajeros. \ @feralcazar_"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tendencia a un aumento sostenido de usuarios del transporte público en las últimas décadas cambió en 2008, con la llegada de la crisis</p><p class="subtitle">Expertos en movilidad y usuarios señalan entre las principales causas las subidas tarifarias y los recortes en el servicio, en un contexto de aumento del paro y la precariedad laboral</p><p class="subtitle">La ecuación "más caro, peor servicio" ha sumado movilizaciones ciudadanas a las luchas de los trabajadores contra el empeoramiento de sus condiciones laborales</p></div><p class="article-text">
        Este 2014 comenz&oacute; con una buena noticia para los usuarios del transporte p&uacute;blico en Madrid. El presidente de la Comunidad, Ignacio Gonz&aacute;lez, anunciaba hace unos d&iacute;as la congelaci&oacute;n de las tarifas de metro y autob&uacute;s para este a&ntilde;o despu&eacute;s de casi tres d&eacute;cadas de subidas ininterrumpidas. Una alegr&iacute;a relativa si se tiene en cuenta que, seg&uacute;n el &uacute;ltimo estudio de la OCU, los madrile&ntilde;os son los usuarios que m&aacute;s pagan por el transporte urbano: hasta 54,6 euros al mes para desplazarse s&oacute;lo dentro de la capital. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el transporte no ha subido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os s&oacute;lo en Madrid: el estudio de la OCU se&ntilde;ala un aumento de los precios en todo el territorio de un 8,1% en 2013 respecto a 2012, cifra que casi triplica la subida acumulada del IPC, y que rompe as&iacute; con la tendencia de los dos a&ntilde;os anteriores, en los que el aumento de las tarifas se ajustaba a este &iacute;ndice.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente a este incremento de precios, el &uacute;ltimo informe del Observatorio de Movilidad Metropolitana (OMM) muestra un cambio en la tendencia de uso del transporte p&uacute;blico. Si entre 2002 y 2007 la demanda aument&oacute; de media un 12,7%, desde 2008 &ndash;a&ntilde;o en el que se sit&uacute;a el comienzo de la crisis&ndash; <strong>hasta 2011 disminuy&oacute; un 3,4%, mientras la poblaci&oacute;n aument&oacute; de media un 3,7%.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta p&eacute;rdida de usuarios y una menor inversi&oacute;n estatal son los principales argumentos de las administraciones implicadas en la gesti&oacute;n del transporte para aumentar la recaudaci&oacute;n y ajustar el servicio. Expertos en movilidad y defensores del transporte p&uacute;blico opinan, por su parte, que esta disminuci&oacute;n de la demanda tiene una relaci&oacute;n directa con el aumento del paro &ndash;seg&uacute;n el informe del OMM, la tasa de paro en las principales &aacute;reas metropolitanas se ha doblado en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os&ndash;, por lo que las escaladas de precios y los recortes no hacen m&aacute;s que dificultar el acceso de la poblaci&oacute;n a este servicio.
    </p><h3 class="article-text">Madrid: un transporte inasequible</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy en d&iacute;a hay gente que quiere usar el transporte p&uacute;blico y no puede pagarlo&rdquo;, explica David Garc&iacute;a Aristegui, de la Campa&ntilde;a Madrid en Transporte P&uacute;blico &ndash;en la que participan organizaciones vecinales y ecologistas, asambleas del 15-M, partidos y sindicatos&ndash;, que comenz&oacute; sus movilizaciones el pasado diciembre, reivindicando la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores del transporte y la creaci&oacute;n de &ldquo;un abono social, es decir, un transporte gratuito para personas desempleadas, pero tambi&eacute;n para sus familias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adri&aacute;n Fern&aacute;ndez, especialista en transporte del blog Ecomovilidad.net, sit&uacute;a el origen de la mala situaci&oacute;n del transporte p&uacute;blico en Madrid en el a&ntilde;o 2008, cuando se culmina &ldquo;un megal&oacute;mano plan de ampliaci&oacute;n del metro&rdquo; desarrollado durante los Gobiernos de Alberto Ruiz-Gallard&oacute;n y Esperanza Aguirre, con 196 kil&oacute;metros construidos en 12 a&ntilde;os, &ldquo;un 160% m&aacute;s respecto a la red anterior&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La red creci&oacute;, pero cada vez hab&iacute;a menos viajeros, &ldquo;bien porque hab&iacute;an perdido su trabajo, bien porque<strong> las ampliaciones, planificadas a golpe de votos, no hab&iacute;an servido para atender las necesidades de movilidad</strong> de la gente&rdquo;, relata este experto en transporte, por lo que se acumul&oacute; un &ldquo;inmenso d&eacute;ficit de explotaci&oacute;n, que en 2011 alcanz&oacute; los 1.200 millones de euros&rdquo;, como consta en el Informe Anual del Consorcio de Transportes.
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                </figure><p class="article-text">
         Para corregir este d&eacute;ficit, la Comunidad realiz&oacute; varias subidas en el precio del metrob&uacute;s (el billete de diez viajes para bus y metro), que entre 2009 y 2012 pas&oacute; de costar 7,40 euros a 12. Fern&aacute;ndez sostiene que estos &ldquo;<em>tarifazos</em> injustificados&rdquo; y la falta de otros t&iacute;tulos intermodales han ido expulsando de la red a los usuarios ocasionales &ndash;los que realizan menos de 50 viajes al mes&ndash;, agravando la p&eacute;rdida de viajeros hasta alcanzar cifras de 2003.
    </p><p class="article-text">
        El siguiente paso fue el comienzo de los recortes, &ldquo;sin criterios t&eacute;cnicos y sin estudiar previamente el correcto dimensionamiento de la red, como en el caso de los autobuses nocturnos, los llamado metrob&uacute;hos&rdquo;, indica Fern&aacute;ndez, que aporta datos: &ldquo;Los servicios de Metro, EMT e Interurbanos se han reducido en torno a un 13% desde su m&aacute;ximo hist&oacute;rico, en 2011&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto se traduce en &ldquo;menos veh&iacute;culos circulando y, por tanto, menor frecuencia de paso; el cierre de l&iacute;neas de bus y de bocas de metro, y esa temperatura tropical de la que disfrutamos los usuarios del metro de Madrid en cualquier &eacute;poca del a&ntilde;o&rdquo;, remata con sorna Garc&iacute;a Aristegui, que invita a los usuarios a poner quejas para dejar constancia de estos problemas.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/422143443482460160?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        De hecho, Ignacio Gonz&aacute;lez anunci&oacute; recientemente la venta de 73 coches de metro y el asesoramiento para su puesta en marcha en  la ciudad de Buenos Aires a cambio de 32,6 millones de euros. Y manifest&oacute; que gracias a este tipo de operaciones ha sido posible la congelaci&oacute;n de tarifas de Metro y EMT para este 2014. En opini&oacute;n de Garc&iacute;a Aristegui, las recientes protestas de la Campa&ntilde;a MTP ante el Consorcio Regional de Transportes han tenido mucho que ver con esa medida, pero recuerda que &ldquo;los billetes exclusivos de trenes &ndash;Cercan&iacute;as, Media Distancia Convencional, FEVE y Avant de Renfe&ndash; han subido este a&ntilde;o un 1,9% de media&rdquo;, y advierte de que seguir&aacute;n en las calles.
    </p><h3 class="article-text">Barcelona: subidas de precio espectaculares</h3><p class="article-text">
        A diferencia de lo ocurrido en Madrid, Barcelona ha empezado el a&ntilde;o con el anuncio de una subida de hasta el 8% en las tarifas del transporte p&uacute;blico. El t&iacute;tulo que m&aacute;s se ha encarecido, un 5,10%, ha sido la T-10, la tarjeta de diez viajes que integra metro y bus y que utilizan el 70% de los viajeros. <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/opinions/Trias-veia-abusivo-aumento_6_211788824.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En total, la T-10 ha aumentado de precio un 71% en los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os</a>, y cuesta ya 10,30 euros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se ha sobrepasado la l&iacute;nea roja de los 10 euros. Es un desaf&iacute;o a los usuarios, y decimos 'basta&rdquo;, manifiesta categ&oacute;rico Pau Sotelo, uno de los portavoces de la plataforma Stop Pujades del Transport. Formada por entidades vecinales, asambleas del 15-M y usuarios, y surgida para responder a este nuevo <em>tarifazo,</em> esta plataforma se&ntilde;ala como responsable de la situaci&oacute;n a Xavier Trias, el alcalde de Barcelona, &ldquo;de quien depende en gran medida seguir adelante con esta decisi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas se han realizado movilizaciones en Barcelona para exigir la retirada de la subida del precio del transporte p&uacute;blico y una mayor transparencia en la cuentas. Poco a poco se han ido sumando nuevos barrios, y el pasado 29 de enero tuvo lugar una huelga de usuarios de media hora que bloque&oacute; todas las l&iacute;neas de metro de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Como en Madrid, <strong>una gran obra estar&iacute;a en el origen de la necesidad de la Generalitat de aumentar la recaudaci&oacute;n</strong> por billete. En este caso, la l&iacute;nea 9 de metro, a&uacute;n incipiente, que unir&aacute; en un arco Barcelona y varios municipios adyacentes. &ldquo;La desviaci&oacute;n del precio inicial de la obra junto a la f&oacute;rmula de pago, v&iacute;a canon que incorpora los intereses financieros, ha disparado el coste&rdquo;, explica Albert Obiols, secretario de la asociaci&oacute;n Promoci&oacute; del Transport P&uacute;blic.
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                </figure><p class="article-text">
         &ldquo;Un encarecimiento que Ayuntamiento y Generalitat est&aacute;n repercutiendo directamente en el usuario&rdquo;, mientras, al igual que en Madrid, recortan servicios. Sotelo destaca el 'bus de barri', un autob&uacute;s peque&ntilde;o de proximidad que se ha eliminado en domingos y festivos, y cuya circulaci&oacute;n se ha reducido un 10% entre semana y un 25% los fines de semana, complicando la movilidad entre barrios &ldquo;sobre todo a gente mayor&rdquo;.   
    </p><p class="article-text">
        En Catalu&ntilde;a, la demanda creciente de transporte p&uacute;blico se hab&iacute;a mantenido desde el <em>boom</em> que supuso la integraci&oacute;n tarifaria en 2001, incluso durante los primeros a&ntilde;os de la crisis. Pero con la gran subida de 2012, que triplicaba el IPC, se inici&oacute; la ca&iacute;da en el n&uacute;mero de usuarios del sistema que contin&uacute;a hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        A la vez, las autoridades toman &ldquo;decisiones que potencian el uso del autom&oacute;vil&rdquo;, se queja Obiols, que propone la creaci&oacute;n de una &ldquo;T Ambiental&rdquo;, un t&iacute;tulo con un precio asequible que se pueda amortizar con unos 40 viajes al mes, con un doble objetivo: &ldquo;Atraer a m&aacute;s viajeros, bajar el uso del coche y, con ello, la contaminaci&oacute;n en las ciudades&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Bilbao: medios que compiten entre s&iacute;</h3><p class="article-text">
        El caso de Bilbao y alrededores es diferente. &ldquo;Tenemos una buena red. El problema es que los diferentes medios compiten unos con otros por los usuarios&rdquo;, afirma Javier Mu&ntilde;oz, presidente de la Federaci&oacute;n de Asociaciones Vecinales de Bilbao, que en 2008 organiz&oacute; un equipo integrado por ecologistas, sindicatos y gente de la universidad para elaborar el &ldquo;Libro blanco sobre el transporte p&uacute;blico en Bilbao y su entorno&rdquo;, con el objetivo de estudiar la situaci&oacute;n de la red y elaborar propuestas para mejorar su eficiencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al analizar los datos observamos c&oacute;mo a medida que la l&iacute;nea de metro  avanzaba por la margen izquierda iba quitando usuarios a Renfe, que  tambi&eacute;n ten&iacute;a una l&iacute;nea por ah&iacute;, y a Bizkaibus&rdquo;, rememora Sabino  Fern&aacute;ndez, experto en movilidad y uno de los autores del &ldquo;Libro blanco&rdquo;.<em> </em>Esta  falta de coordinaci&oacute;n entre instituciones y operadores estaba  penalizando al propio servicio, &ldquo;de forma que hay zonas de la ciudad con  un transporte redundante, e incluso excesivo, y otras con medios de  mala calidad o directamente sin ellos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
         Sabino Fern&aacute;ndez y Ra&uacute;l M&eacute;ndez, delegado sindical de LAB en Metro Bilbao y coautor del &ldquo;Libro blanco&rdquo;, trabajan estos d&iacute;as en la actualizaci&oacute;n del texto. Como novedad han observado una bajada de usuarios constante en todos los modos, m&aacute;s acusada a partir de 2012, cuando las tarifas aumentaron por encima del IPC. Poco despu&eacute;s <strong>se les a&ntilde;adi&oacute; un 1% de IVA, lo que ha hecho crecer la recaudaci&oacute;n, pese a la p&eacute;rdida de viajeros.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Resulta llamativo que el metro, que hasta entonces hab&iacute;a ido ganando usuarios a los otros medios, sea el operador que m&aacute;s ha perdido desde 2008, en parte debido a la masificaci&oacute;n y en parte por el aumento del precio del viaje con Creditrans &ndash;una tarjeta monedero que utiliza el 50% de los usuarios&ndash;, que ha subido un 14% desde 2011, pasando de los 0,72 c&eacute;ntimos que costaba el viaje en 2011 a los 0,82 actuales, &ldquo;lo que ha llevado a mucha gente a utilizar el bus, unos 10 c&eacute;ntimos m&aacute;s barato&rdquo;, detalla M&eacute;ndez. Tambi&eacute;n, como en las ciudades de Madrid y Barcelona, han aumentado los desplazamientos a pie o en bicicleta.
    </p><h3 class="article-text">Primar la rentabilidad frente al servicio p&uacute;blico</h3><p class="article-text">
        Ante la p&eacute;rdida de usuarios, Renfe ha ido bajando las frecuencias &ldquo;y muchos operadores est&aacute;n escatimando en mantenimiento e incluso en seguridad, como hizo Veolia en Bilbobus, lo que le oblig&oacute; a abandonar la concesi&oacute;n en 2012&rdquo;, repasa este delegado sindical, que cuenta que las reducciones de servicios y de plantillas planteadas el a&ntilde;o pasado por las empresas concesionarias de autobuses interurbanos llevaron a los trabajadores a la huelga en octubre.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, en palabras de Sabino Fern&aacute;ndez, &ldquo;si el sistema no gana usuarios en general y cada vez da un peor servicio, <strong>no se est&aacute; utilizando convenientemente el dinero de todos</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, las propuestas recogidas en el &ldquo;&#65279;Libro blanco&rdquo;&#65279;  tienen que ver con la racionalizaci&oacute;n de las tarifas &ndash;billete &uacute;nico  para todos los operadores de Bizkaia con precios consensuados en funci&oacute;n  de origen y destino, independientemente del operador, y los mismos  beneficios por edad, renta o desplazamiento&ndash;, y de los servicios,  mediante una autoridad &uacute;nica que organice la red para &ldquo;dar un servicio  con menos coste y m&aacute;s calidad&rdquo;, apostilla Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Ra&uacute;l M&eacute;ndez incide en que las autoridades priorizan la rentabilidad, por lo que &ldquo;se tiende a reforzar el transporte cuando hay eventos especiales, como un partido de f&uacute;tbol o un concierto, porque aumenta la recaudaci&oacute;n, mientras se desatiende a usuarios cautivos, que no tienen otra forma de llegar a su trabajo, porque son pocos&rdquo;. Desde Madrid, David Garc&iacute;a Aristegui apoya este argumento, y advierte de que el objetivo &uacute;ltimo de este enfoque podr&iacute;a ser la privatizaci&oacute;n del transporte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Est&aacute;n liquidando un servicio p&uacute;blico por aplicarle criterios de rentabilidad </strong>que van m&aacute;s all&aacute; del servicio y tienen m&aacute;s que ver con intereses comerciales e incluso con la especulaci&oacute;n inmobiliaria&rdquo;, declara Garc&iacute;a Aristegui.  &ldquo;S&oacute;lo as&iacute; se explica que se invierta en costos&iacute;simas campa&ntilde;as de publicidad o en estaciones fantasma &ndash;y cita<a href="http://www.eldiario.es/sociedad/Warner-infraestructuras-Madrid-tirado-millones_0_205779718.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la l&iacute;nea de metro al Parque Warner,</a> cerrada hace casi dos a&ntilde;os&ndash; antes que en atender las necesidades de la poblaci&oacute;n, que tiene derecho a un transporte p&uacute;blico de calidad, como a la sanidad o a la educaci&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paz Vaello Olave]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/transporte-publico-peligro_1_5053287.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Feb 2014 19:04:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El transporte público: ¿negocio rentable o derecho de todos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Transporte público,Privatización]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Hablamos del suicidio?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/hablemos-suicidioel-suicidio-crisisel-problema_1_5038926.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61cc3225-aa45-46a8-afb3-1733260134d3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="No te rindas. / Olmo Calvo "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según las últimas cifras del INE, los casos de suicidio crecieron en España un 11,3% con respecto a 2011, y desde 2007 son la principal causa de muerte no natural</p><p class="subtitle">Hay estudios que muestran la relación entre crisis económica y el aumento de los suicidios, aunque otros expertos señalan que es difícil establecer un vínculo causal</p><p class="subtitle">Los medios de comunicación se debaten sobre si deben silenciar estos sucesos para evitar el efecto contagio o visibilizarlos como síntoma de una problemática social</p></div><p class="article-text">
        Eva Filgueira, Olmo Calvo y  Gabriel Pecot se han propuesto afrontar con sus c&aacute;maras un tema pol&eacute;mico. Hasta el 17 de febrero est&aacute;n en plena <a href="http://goteo.org/project/losquesequedan/home" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campa&ntilde;a de  microfinanciaci&oacute;n</a> para sacar adelante su proyecto: <em>Los que se quedan,</em> un documental sobre los suicidios relacionados con la crisis.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos hablar de la crisis desde diferentes aspectos que, por   desgracia, est&aacute;n caracterizando la situaci&oacute;n, para poder tratarla en   profundidad. Y si en nuestro primer trabajo denunci&aacute;bamos la  situaci&oacute;n de exclusi&oacute;n de las personas sin trabajo, ahora vamos m&aacute;s  all&aacute;. Centrarnos en los suicidios, y no s&oacute;lo en los  relacionados con los desahucios, ha sido una evoluci&oacute;n natural&rdquo;, cuenta  Filgueira, refiri&eacute;ndose al primer documental del equipo, <em>No Job Land (Marca Espa&ntilde;a). </em>
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;Los suicidios son quiz&aacute;s la  consecuencia m&aacute;s grave de la crisis, de la que pr&aacute;cticamente no se ha  hablado. Es un tema pol&eacute;mico, sensible, pero por eso mismo hay que  investigarlo, dedicarle tiempo&hellip;, y sabemos que esto s&oacute;lo ser&aacute; posible con  el apoyo de la gente&rdquo;. Para Pecot se trata de otra   cara de la marca Espa&ntilde;a, que algunos prefieren ocultar, aunque reconoce que para muchos expertos es dif&iacute;cil establecer una relaci&oacute;n   causal entre crisis econ&oacute;mica y suicidios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros partimos de un <a href="http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736%2809%2961124-7/abstract" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio publicado en la revista </a><a href="http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736%2809%2961124-7/abstract" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Lancet</em></a><em>,</em> que destaca un aumento de los suicidios en nuestro pa&iacute;s en nichos espec&iacute;ficos, concretamente entre las personas en edad laboral&rdquo;, explica Pecot. Este estudio sobre los efectos de la crisis en la salud p&uacute;blica en Europa, publicado en 2009, concluye que por cada 1% de incremento en la cifra del paro aumentan un 0,79% los suicidios de hombres y mujeres menores de 65 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, un <a href="http://www.bmj.com/content/347/bmj.f5239" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio publicado en la British Medical Journal</a> en septiembre de 2013 muestra un aumento del 11,7% en los suicidios de j&oacute;venes europeos tras el <em>crack</em> financiero de 2008. Y un <a href="http://www.euro.who.int/en/media-centre/events/events/2013/10/symposium-on-the-review-of-social-determinants-and-the-health-divide-in-the-who-european-region" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud</a> que relaciona crisis econ&oacute;mica y salud p&uacute;blica en Europa, presentado un mes despu&eacute;s, alerta asimismo de un aumento de los suicidios proporcional al desempleo. 
    </p><h3 class="article-text">El aumento de los suicidios en Espa&ntilde;a </h3><p class="article-text">
        <a href="http://www.ine.es/prensa/np830.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los datos del INE de 2012</a> parecen, en principio, corroborar estas conclusiones. Los suicidios en Espa&ntilde;a han subido un 11,3% con respecto a 2011, llegando a los 3.539 casos, la cifra m&aacute;s alta desde que se recogen estas estad&iacute;sticas en Espa&ntilde;a, hace m&aacute;s de 100 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, <a href="http://epp.eurostat.ec.europa.eu/tgm/table.do?tab=table&amp;plugin=1&amp;language=en&amp;pcode=tps00122" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la tasa por cada 100.000 habitantes,</a> que permite establecer comparaciones, es el 7,6, casi id&eacute;ntica a las de 2006-2009, m&aacute;s alta que en 2010 y 2011, e inferior a las de 2004 y 2005, por ejemplo. La tasa m&aacute;s baja fue en 2010, en plena crisis, y la m&aacute;s alta, en el a&ntilde;o 2000, mucho antes de que esta empezara. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; se detiene Santiago Dur&aacute;n-Sindreu, uno de los psiquiatras responsables del Plan de Prevenci&oacute;n del Suicidio del Hospital Sant Pau y el Centro de Salud Mental de Dreta de l'Eixample, proyecto pionero &ndash;s&oacute;lo existe uno m&aacute;s en marcha, en el Hospital de Sabadell&ndash; y que ha obtenido excelentes resultados en nueve a&ntilde;os de trabajo: &ldquo;La tasa se mantiene, con peque&ntilde;as variaciones que pueden ser movimientos aleatorios&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y se&ntilde;ala que incluso <a href="http://epp.eurostat.ec.europa.eu/tgm/table.do?tab=table&amp;plugin=1&amp;language=en&amp;pcode=tps00122" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las cifras europeas</a> que manejan los estudios sufren un ligero repunte posterior a la crisis, pero &ldquo;luego hay un efecto acomodaticio, y vuelven a su estado previo&rdquo;. Este psiquiatra argumenta que la econom&iacute;a sumergida, la tipolog&iacute;a de la familia o la religi&oacute;n cat&oacute;lica son &ldquo;factores protectores&rdquo; que explicar&iacute;an que la tasa espa&ntilde;ola se mantenga entre las m&aacute;s bajas de Europa. 
    </p><p class="article-text">
        Dur&aacute;n-Sindreu recuerda que un estudio realizado por especialistas en salud de la Universidad de Baleares mostraba un aumento del 25% en las visitas a centros ambulatorios de salud mental por des&oacute;rdenes mentales y abuso de alcohol entre 2006 y 2010. &ldquo;Los trastornos mentales severos se mantienen, pero las depresiones reactivas y los trastornos adaptativos s&iacute; pueden aumentar con situaci&oacute;n econ&oacute;mica social desfavorable&rdquo;, detalla este psiquiatra, que, sin embargo, considera &ldquo;atrevido&rdquo; vincular ambos factores sin una investigaci&oacute;n m&aacute;s en profundidad. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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         Javier Jim&eacute;nez, presidente de Red AIPIS <a href="https://www.redaipis.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Asociaci&oacute;n de  Investigaci&oacute;n, Prevenci&oacute;n e Intervenci&oacute;n del Suicidio)</a>, considera que la  cifra de suicidios podr&iacute;a ser en realidad mayor, ya que algunos casos  pueden quedar registrados como accidentes. &ldquo;El problema es que, una vez descartado el homicidio, no se investigan los posibles desencadenantes de la muerte, con lo cual no podemos saber cu&aacute;ntos accidentes son suicidios ni los motivos que han llevado a la persona a acabar con su vida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El suicidio es un fen&oacute;meno multicausal.&#65279;</strong><span id="mce_1_start"></span><span id="mce_1_end"></span> Sin conocer las causas, las relaciones entre porcentajes son meramente estad&iacute;sticas&rdquo;, reconoce Jim&eacute;nez. Aun con estas reservas en cuanto a los datos, en su opini&oacute;n, &ldquo;sin lugar a dudas, la crisis tiene consecuencias&rdquo;: puede ser &ldquo;un desencadenante m&aacute;s del suicidio, aunque no el &uacute;nico&rdquo;, ni siquiera en los casos relacionados con los desahucios; pero, sobre todo, seg&uacute;n &eacute;l, &ldquo;influye a trav&eacute;s de los recortes en el Estado de bienestar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El factor m&aacute;s determinante del suicidio es que la persona haya hecho un intento previo, &ldquo;y, si no hay una red de atenci&oacute;n, un seguimiento psicol&oacute;gico o psiqui&aacute;trico 24 horas, o no hay camas en los hospitales para que la persona quede ingresada bajo supervisi&oacute;n m&eacute;dica, es muy probable que vuelva a intentarlo&rdquo;, alerta este psic&oacute;logo cl&iacute;nico, &ldquo;y lo mismo ocurre con los recortes en la atenci&oacute;n a personas con trastornos mentales en general o conductas adictivas en particular&rdquo;, presentes, seg&uacute;n la OMS, en el 90% de los casos de suicidio.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, est&aacute; claro que el suicidio es un problema de salud p&uacute;blica. &ldquo;En 2007 los suicidios se convierten en la primera causa de muerte no natural, debido, sobre todo, a la bajada en el n&uacute;mero de accidentes de tr&aacute;fico&rdquo;, recuerda Dur&aacute;n-Sindreu, que destaca que en t&eacute;rminos absolutos es la causa de muerte m&aacute;s frecuente en varones de 20 a 35 a&ntilde;os y la segunda en los dos sexos en esta franja edad. <strong>&ldquo;En Espa&ntilde;a se suicidan nueve personas al d&iacute;a.</strong> &iquest;Es que estos muertos no le preocupan a nadie?&rdquo;, se pregunta Jim&eacute;nez. 
    </p><p class="article-text">
        En noviembre de 2012, a propuesta de UPyD, todos los partidos pol&iacute;ticos se pusieron de acuerdo en la necesidad de elaborar un plan estatal de prevenci&oacute;n del suicidio, &ldquo;pero no se ha hecho nada&rdquo;, se lamenta Jim&eacute;nez. &ldquo;Si las medidas de prevenci&oacute;n han sido eficaces para los accidentes, &iquest;por qu&eacute; no se pone en marcha este plan estatal&rdquo;?, insiste Dur&aacute;n-Sindreu, que recuerda que ya existen en otros pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea y que en diciembre del pasado a&ntilde;o la Generalitat present&oacute; el C&oacute;digo Riesgo Suicidio, &ldquo;un embri&oacute;n de plan auton&oacute;mico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ambos coinciden, como la mayor parte de los expertos hoy en d&iacute;a, en que es esencial que se hable de este asunto. &ldquo;Hay que romper el tab&uacute; que estigmatiza el suicidio y tratarlo como se merece para buscar una soluci&oacute;n&rdquo;, demanda con contundencia Dur&aacute;n-Sindreu.
    </p><h3 class="article-text">Hablar o no hablar: el 'efecto Werther'</h3><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os se ha mantenido la idea de que informar sobre los casos de suicidio produc&iacute;a un <em>efecto imitaci&oacute;n </em>que era deber de los medios evitar. En parte, esta tesis se basa en la famosa ola de suicidios &ndash;se dice que hasta 2.000 j&oacute;venes se quitaron la vida&ndash; que se desencaden&oacute; en la Europa del XVIII tras la publicaci&oacute;n de la novela de Goethe <em>Las desventuras del joven Werther. </em>
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, el <a href="http://blogs.elpais.com/files/manual-de-estilo-de-el-pa%C3%ADs.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Libro de estilo de </a><a href="http://blogs.elpais.com/files/manual-de-estilo-de-el-pa%C3%ADs.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Pa&iacute;s</em></a><em>,</em> en el punto 1.6, aconseja una especial prudencia al periodista con las informaciones relativas a suicidios, &ldquo;porque no siempre la apariencia coincide con la realidad, y tambi&eacute;n porque la psicolog&iacute;a ha comprobado que estas noticias incitan a quitarse la vida a personas que ya eran propensas al suicidio y que sienten [...] un est&iacute;mulo de imitaci&oacute;n&rdquo;. El texto, al que remite el portavoz del peri&oacute;dico consultado por eldiario.es sobre este tema, concluye que &ldquo;los suicidios deber&aacute;n publicarse solamente cuando se trate de personas de relevancia o supongan un hecho social de inter&eacute;s general&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Muy similares son las recomendaciones del <a href="http://manualdeestilo.rtve.es/cuestiones-sensibles/5-12-tratamiento-del-suicidio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manual de estilo de RTVE</a>, que en su punto 5, 'Cuestiones sensibles', da como pauta evitar las informaciones referidas a suicidios &ldquo;y, m&aacute;s a&uacute;n, cuando sus protagonistas sean ni&ntilde;os o adolescentes&rdquo;. Y a&ntilde;ade como excepci&oacute;n citarlo &ldquo;como causa de una muerte especialmente cuando se trate de personalidades relevantes o cuando revelen un hecho social de inter&eacute;s general&rdquo;. 
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         Este manual detalla, adem&aacute;s, los matices que deben acompa&ntilde;ar siempre la informaci&oacute;n sobre estos casos, como evitar explicaciones simplistas y basadas en la especulaci&oacute;n, no justificarlos con valores dignos de imitarse y no asociarlos a expresiones como &ldquo;&eacute;xito, salida, opci&oacute;n, soluci&oacute;n, etc.&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El presidente de Red AIPIS y Dur&aacute;n-Sindeu est&aacute;n de acuerdo en que es fundamental un tratamiento correcto de la informaci&oacute;n. Y en que dar detalles o contar los suicidios de personas famosas con connotaciones rom&aacute;nticas o positivas en alg&uacute;n sentido, sin mencionar los problemas mentales que probablemente padec&iacute;an, puede tener un <em>efecto contagio</em> en personas vulnerables. Los dos se felicitan porque se est&eacute; empezando a hablar de ello, &ldquo;y a asumir que hay que hacer algo, aunque desgraciadamente haya sido por los casos relacionados con los desahucios, dram&aacute;ticos pero pocos con respecto a la cifra total&rdquo;, en palabras de Dur&aacute;n-Sindreu. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Personalmente creo que no hablar de las cosas hace que las situaciones se agraven y no beneficia a nadie. Por supuesto, hay que tratar esta cuesti&oacute;n de la forma adecuada y dar cabida a todas las voces&rdquo;, resume Pecot, que defiende el deber de reflejar la realidad, por muy dura que sea, como tarea de un &ldquo;periodismo con honestidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Precisamente esto es lo que destacaba <em>The Daily Telegraph </em>al referirse al primer documental del equipo, <em>No Job Land (Marca Espa&ntilde;a)</em>, al que defin&iacute;a como &ldquo;un conmovedor recordatorio de las dificultades econ&oacute;micas que muchas familias est&aacute;n sufriendo en Espa&ntilde;a&rdquo;. La repercusi&oacute;n del filme &ndash;sobre la acampada de la Asamblea de Parados y Paradas Fontarr&oacute;n en junio de 2013 en Vallecas&ndash; ha superado con creces las expectativas de sus  autores, pasando de muro a    muro en las redes sociales y con miles de  visitas diarias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiz&aacute;s nuestra aportaci&oacute;n sea hacer lo imposible por poder dedicar el tiempo que necesita la gente para ser escuchada, una historia para ser contada&rdquo;, contin&uacute;a Pecot, e ir m&aacute;s all&aacute; de las im&aacute;genes de las protestas, que son &ldquo;lo que se ve en casi todos los medios dentro y fuera de nuestras fronteras&rdquo;, como se queja Calvo. 
    </p><p class="article-text">
        Filgueira a&ntilde;ade un argumento m&aacute;s: hay que hablar de los suicidios relacionados con la crisis &ldquo;por justicia social&rdquo;, pero tambi&eacute;n para que &ldquo;la gente sepa que no est&aacute; sola&rdquo;. Y Pecot zanja la cuesti&oacute;n con estas preguntas que su nuevo trabajo intentar&aacute; responder: &ldquo;&iquest;Vamos a salir de la crisis (o algunos van a salir) sin haber contado algo tan importante como que la crisis, de un modo u otro, produce v&iacute;ctimas? &iquest;Qu&eacute; pasa con los que se quedan?&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paz Vaello Olave]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/hablemos-suicidioel-suicidio-crisisel-problema_1_5038926.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Feb 2014 20:10:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Hablamos del suicidio?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Suicidio,Salud pública,Crisis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ginecólogos y psiquiatras ante el aborto: entre la mentira y la cárcel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/insumisos-ley-gallardon_1_5065234.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a80bab5-08c3-4979-abb0-380797f5ba96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ginecólogos y psiquiatras ante el aborto: entre la mentira y la cárcel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Prestigiosos ginecólogos se declaran dispuestos a desobedecer la ley del  aborto de Gallardón, si llega a aprobarse</p><p class="subtitle">Los psiquiatras denuncian que se les obligará a mentir,  realizando un diagnóstico imposible, o a negar a la mujer su derecho a  decidir</p><p class="subtitle">Cualquier ciudadano  podría denunciar a los profesionales implicados, que se arriesgarían a  penas de entre uno y tres años de cárcel y de entre uno y seis de  inhabilitación especial</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Me tocar&aacute;, ya en la vejez, volver a coger las armas&rdquo;, dice Jos&eacute; Luis Carbonell con convicci&oacute;n, y tambi&eacute;n con un poco de sorna. El fundador y director de la cl&iacute;nica Mediterr&aacute;nea M&eacute;dica, con sedes en Valencia y en  Castell&oacute;n, lleva m&aacute;s de 30 a&ntilde;os defendiendo el derecho de las mujeres a  decidir sobre su maternidad. En su larga vida profesional este  ginec&oacute;logo ha convivido con tres marcos legales y ha tenido que lidiar  con varios procesos judiciales, acusado de realizar abortos ilegales. Y como &eacute;l, son muchos los profesionales que est&aacute;n dispuestos a saltarse la ley que impulsa el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallard&oacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las leyes injustas no deben cumplirse&rdquo;, afirma Diego Fern&aacute;ndez, director y uno de los fundadores de la madrile&ntilde;a  Cl&iacute;nica Dator, otro de los m&eacute;dicos que se declaran p&uacute;blicamente &ldquo;insumisos&rdquo; al anteproyecto aprobado por el Consejo de  Ministros el pasado 20 de diciembre. Muchos de ellos acudieron a la embajada francesa a pedir <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/Profesionales-sanitarios-Francia-Ley-Aborto_0_221178727.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'asilo sanitario'</a> para huir de una legislaci&oacute;n que, de aprobarse tal y como est&aacute; redactada, en opini&oacute;n de Fern&aacute;ndez &ldquo;supone el retroceso a una Espa&ntilde;a  en la que no exist&iacute;an los derechos civiles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez a&ntilde;ade un elemento m&aacute;s. Sostiene que la reforma impulsada por el Ministerio de Justicia genera una falta absoluta de garant&iacute;as para los  profesionales, sobre los  cuales recae la responsabilidad del delito.  Por eso, defiende, s&oacute;lo  realizar&aacute;n las intervenciones &ldquo;aquellos que  tengan una conciencia muy  fuerte y unas ideas muy claras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo pienso seguir haciendo todos los abortos de las mujeres que me lo    pidan. No me preocupan las que puedan viajar fuera, sino la mayor&iacute;a   que  no va a poder hacerlo porque no tendr&aacute; medios econ&oacute;micos. No s&eacute; si    volver&eacute; a realizar abortos clandestinos en las casas o vender&eacute;    pastillas, ya ver&eacute;, pero que sepan que por mi parte van a tener una    campa&ntilde;a de desobediencia ante esta ley&rdquo;, sentencia el doctor Carbonell. Fern&aacute;ndez, en cambio, no quiere plantearse a&uacute;n de qu&eacute;  forma llevar&iacute;a a  cabo esa insumisi&oacute;n. &ldquo;Eso significar&iacute;a  resignarse y admitir  que va a salir adelante, y yo voy a pelear con u&ntilde;as  y dientes  para que  no llegue a aprobarse&rdquo;, explica. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;S&eacute; que acabar&eacute; en la c&aacute;rcel&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Jos&eacute; Luis Carbonell ha sido el principal introductor del aborto farmacol&oacute;gico  en  Espa&ntilde;a y en Am&eacute;rica Latina. El m&eacute;todo es sencillo y se puede llevar a   cabo hasta las nueve semanas de gestaci&oacute;n, lo que engloba la inmensa   mayor&iacute;a de los abortos que se realizan. Consiste en la combinaci&oacute;n de   dos f&aacute;rmacos: la mifepristona o RU-486 y el misoprostol, comercializado   en 120 pa&iacute;ses para el tratamiento de la &uacute;lcera de est&oacute;mago pero que   resulta ser &ldquo;el m&aacute;s potente abortivo que existe&rdquo;, seg&uacute;n ha probado el   doctor. En Espa&ntilde;a se vende como Cytotec y, aunque &ldquo;lo m&aacute;s correcto es   combinar ambas pastillas&rdquo;, es el f&aacute;rmaco que utilizan hoy en d&iacute;a   millones de mujeres en los pa&iacute;ses en los que la interrupci&oacute;n del   embarazo est&aacute; prohibida y que pr&aacute;cticamente ha acabado con las muertes   por abortos en condiciones infrasanitarias. Por esa raz&oacute;n, la OMS lo ha   incluido en la lista de los 300 medicamentos esenciales para la   humanidad. 
    </p><p class="article-text">
        Tras unos a&ntilde;os de relativa tranquilidad con la ley de 2010 en vigor,  Carbonell prev&eacute; una vuelta a las denuncias y a la inseguridad jur&iacute;dica.  &ldquo;La propuesta del ministro Gallard&oacute;n es mucho peor que la del 85&rdquo;, se  queja. La <a href="http://www.mjusticia.gob.es/cs/Satellite/es/1215197775106/Medios/1288787886864/Detalle.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley Org&aacute;nica para la protecci&oacute;n de la vida del concebido y de los derechos de la mujer embarazada</a> recoge tan s&oacute;lo dos supuestos &ndash;riesgo grave para la salud f&iacute;sica o  ps&iacute;quica de la mujer y violaci&oacute;n&ndash; y prev&eacute; un complejo proceso de  entrevistas y papeleos para justificar la intervenci&oacute;n. El supuesto de  malformaci&oacute;n fetal desaparece como tal y queda supeditado al da&ntilde;o que  genere en la mujer. &ldquo;Con este marco legal de hecho casi se suprimir&iacute;a el  derecho al aborto, ya que solamente se podr&iacute;a realizar el 1% de las  intervenciones que hacemos hoy en d&iacute;a&rdquo;, destaca Carbonell. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una ley disuasoria&rdquo;, coincide Fern&aacute;ndez, &ldquo;que va a generar dos realidades sociales: las mujeres que tengan medios  econ&oacute;micos van a viajar a extranjero y van a a interrumpir su embarazo  en condiciones sanitarias y legales correctas, y las que no estar&aacute;n  abocadas a un aborto clandestino sin ning&uacute;n tipo de garant&iacute;a sanitaria&rdquo;. Al igual que Carbonell, Fern&aacute;ndez ha pasado por varios  procesos judiciales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hablo como director de la  Cl&iacute;nica Dator, porque en ella trabajan muchos otros profesionales que  pueden estar de acuerdo o no conmigo, pero yo ante esta ley estar&iacute;a por  la desobediencia civil&rdquo;, concluye Fern&aacute;ndez. &ldquo;S&eacute; que acabar&eacute; en la c&aacute;rcel&rdquo;, remata Carbonell. Pero ninguno de los dos est&aacute; dispuesto a cumplir &ldquo;una ley que clasifica a la mujer como un ser inferior,   que no tiene capacidad para regirse a s&iacute; misma y que debe ser tutelada   por unos psiquiatras que deciden por ella si debe abortar o no, lo que supone   un retroceso de 40 a&ntilde;os&rdquo;, en palabras del director de Mediterr&aacute;nea M&eacute;dica. 
    </p><h3 class="article-text">Mujeres v&iacute;ctimas, m&eacute;dicos culpables y alguna trampa</h3><p class="article-text">
        Marta del Pozo, profesora de Derecho Procesal de la Universidad de Salamanca, corrobora desde el punto de vista jur&iacute;dico los argumentos de estos m&eacute;dicos. La mujer en principio no ser&aacute; penalizada por someterse a un aborto  ilegal, ya que est&aacute; considerada como una v&iacute;ctima, es decir, &ldquo;una persona  incapaz de tomar una decisi&oacute;n libre, voluntaria y consciente y que, por  tanto, no puede ser castigada por esa decisi&oacute;n&rdquo;. Sin embargo, destaca  Del Pozo, podr&iacute;a acabar siendo sancionada en &uacute;ltimo t&eacute;rmino puesto que  &ldquo;ser&iacute;a testigo principal del proceso contra el  m&eacute;dico que le haya realizado la intervenci&oacute;n&rdquo;. Esta profesora se  pregunta si, como contempla la ley para estos casos, se va a perseguir a  las mujeres que no vayan a declarar, o se les va a abrir diligencias por  falso testimonio en el caso de que no quieran reconocer los hechos.
    </p><p class="article-text">
        Pero sin duda quienes m&aacute;s complicado lo tendr&aacute;n si el anteproyecto del Gobierno se convierte en ley son los ginec&oacute;logos y los psiquiatras. &ldquo;Con el texto tal y como est&aacute;, aquel m&eacute;dico que no cumpla a rajatabla con los supuestos que marca la futura ley cometer&aacute; presuntamente un delito recogido en el C&oacute;digo Penal, y ser&aacute; castigado con una pena de <strong>entre uno y tres a&ntilde;os de prisi&oacute;n y de entre uno y seis de inhabilitaci&oacute;n especial</strong>&rdquo;. Adem&aacute;s, al ser un delito p&uacute;blico, &ldquo;es perseguible de oficio y lo puede denunciar cualquier ciudadano, con lo que el profesional queda en una situaci&oacute;n de inseguridad jur&iacute;dica total&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Del Pozo recalca que, en contra de lo que ha manifestado el Gobierno, esta ley no respeta la doctrina de 1985 del Tribunal Constitucional, &ldquo;ya que no pondera los derechos fundamentales de la madre y la protecci&oacute;n del bien jur&iacute;dico que es el no nacido, sino que hace prevalecer al segundo por encima de la primera&rdquo;. Por estas razones, la profesora de Derecho Procesal opina, como los ginec&oacute;logos, que se trata de una ley &ldquo;absolutamente restrictiva, retr&oacute;grada, clasista, que nos aleja de Europa y que nos devuelve a los a&ntilde;os sesenta y setenta, en los que no hab&iacute;a legislaci&oacute;n al respecto y <strong>mor&iacute;an entre 200 y 400 mujeres al a&ntilde;o por someterse a abortos clandestinos</strong>&hellip;&rdquo;. En definitiva, &ldquo;es una ley que pisotea y anula los derechos fundamentales de las mujeres y, por tanto, inconstitucional&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Los psiquiatras, en el margen de la ley</h3><p class="article-text">
        Entre los psiquiatras el debate no es si cumplir o no la ley, sino si es posible hacerlo. &ldquo;En la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Neuropsiquiatr&iacute;a no hemos tenido ni una sola comunicaci&oacute;n por parte del Ministerio de Justicia ni del de Sanidad sobre c&oacute;mo podr&iacute;amos llevar a cabo la tarea que nos encomienda la ley, que es pr&aacute;cticamente sustituir la voluntad de las mujeres, considerarlas como incompetentes o como enfermas mentales, y decidir por ellas si est&aacute;n en condiciones o no de tener un hijo&rdquo;, afirma Eudoxia Gay, su presidenta.
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                </figure><p class="article-text">
        La psiquiatra considera imposible &ldquo;predecir fehacientemente que una persona va a sufrir un da&ntilde;o grave y permanente por un evento estresante, como es un embarazo no deseado&rdquo;, de forma que la ley pondr&iacute;a a estos profesionales &ldquo;entre la espada y la pared&rdquo;. Tal y como ha salido del Consejo de Ministros, seg&uacute;n Gay obligar&iacute;a a los psiquiatras a realizar &ldquo;pr&aacute;cticas sin base en evidencia cient&iacute;fica y, por tanto, no &eacute;ticas&rdquo;: a mentir, emitiendo un informe para permitir a la mujer interrumpir su embarazo, o bien, ante la duda o el miedo a posibles denuncias, negarle el certificado y obligarla a continuar con la gestaci&oacute;n. &ldquo;Hiciera lo que hiciera, se hallar&iacute;a en una situaci&oacute;n de inseguridad jur&iacute;dica total&rdquo;. Tesis que confirma Marta del Pozo, que explica que los psiquiatras podr&iacute;an ser considerados incluso como &ldquo;coautores o c&oacute;mplices&rdquo; del delito de aborto ilegal. 
    </p><p class="article-text">
        Si a esta dificultad para conseguir un informe favorable sumamos que, como recuerda Gay, &ldquo;actualmente en algunas Comunidades una cita para una consulta especializada de Psiquiatr&iacute;a tarda hasta dos meses&rdquo;, este tr&aacute;mite podr&iacute;a alargar el proceso y &ldquo;hacer imposible cumplir con los plazos para un aborto legal&rdquo;. A diferencia de la ley de 2010, que dejaba cierto margen bajo el supuesto de riesgo para la salud    f&iacute;sica o ps&iacute;quica de la mujer, al que esta pod&iacute;a acogerse durante todo    el embarazo, <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/aborto-reforma_de_la_ley_del_aborto-Alberto_Ruiz-Gallardon_0_218028627.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este proyecto establece el l&iacute;mite en las 22 semanas</a>, m&aacute;s all&aacute; de las cuales s&oacute;lo ser&aacute; posible abortar en caso de riesgo vital para la madre o una enfermedad del feto incompatible con la vida. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un agravio hacia las mujeres y un cuestionamiento de la &eacute;tica de los profesionales de la salud mental&rdquo;, resume Gay. &ldquo;Alguien debe de pensar que nosotros estamos aqu&iacute; para extender certificados al gusto de la moral dominante o por caridad hacia las mujeres&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La alternativa a la insumisi&oacute;n, el compromiso de conciencia</h3><p class="article-text">
        Isabel Serrano es ginec&oacute;loga y portavoz de la plataforma Decidir Nos Hace Libres, que agrupa a diversas organizaciones de mujeres, de profesionales &ndash;entre ellas ACAI y la Cl&iacute;nica Dator&ndash;, de planificaci&oacute;n familiar o jur&iacute;dicas y sindicales. Serrano aporta un nuevo concepto, paralelo a la objeci&oacute;n de conciencia: el &ldquo;compromiso de conciencia&rdquo;, esto es &ldquo;actuar con el conocimiento cient&iacute;fico existente en favor del paciente para que no ponga en riesgo su salud&rdquo;. 
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Sabiendo que la OMS establece que hacer abortos en condiciones de ilegalidad produce muchos m&aacute;s riesgos de enfermedad y muerte para las mujeres, nuestra &eacute;tica profesional y nuestro compromiso de conciencia nos obligar&iacute;a a los profesionales a hacer todo lo posible para evitar abortos de riesgo&rdquo;, argumenta. Y sentencia: &ldquo;Las leyes por supuesto que importan, pero nosotros tenemos un deber sanitario que es evitar sufrimientos y riesgos innecesarios&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La ginec&oacute;loga cuenta que este compromiso de conciencia es un concepto sanitario, no jur&iacute;dico, habitual en otros pa&iacute;ses. Marta del Pozo aclara que ahora mismo en Espa&ntilde;a &ldquo;no est&aacute; contemplado como tal en el C&oacute;digo Penal como atenuante o eximente&rdquo;, aunque, de ser alegado por los m&eacute;dicos en los procesos penales por abortos ilegales, &ldquo;podr&iacute;a, en su caso, ser asumido por la jurisprudencia encaj&aacute;ndolo en el correspondiente art&iacute;culo&rdquo;. En todo caso, resultar&iacute;a fundamental que no fueran hechos aislados para que &ldquo;no se pusiera en peligro a los profesionales, sino, al contrario, se buscara la forma de protegerlos&rdquo;, matiza Serrano.
    </p><p class="article-text">
        Las palabras de Jos&eacute; Luis Carbonell resumen el sentir de la mayor&iacute;a de los implicados en este tema: m&eacute;dicos, psiquiatras, juristas: &ldquo;Esta ley est&aacute; en contra de la mayor&iacute;a de la sociedad,  como demuestran las <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/ENCUESTA-espanoles-eliminar-supuesto-malformacion_0_216628578.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimas encuestas</a>&rdquo;  y, cuando eso ocurre, &ldquo;no hay  m&aacute;s opci&oacute;n que rebelarse y desobedecer  civilmente, por mucha mayor&iacute;a  absoluta que tenga el Gobierno&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paz Vaello Olave]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/insumisos-ley-gallardon_1_5065234.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jan 2014 19:37:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ginecólogos y psiquiatras ante el aborto: entre la mentira y la cárcel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aborto,Desobediencia civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un ingeniero aeroespacial denuncia que fue despedido por llevar falda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/ingeniero-aeroespacial-denuncia-despedido-llevar_1_5079851.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f1b3841-e179-4618-b5f6-b4c619ba4995_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Serge Scevenels. \ Antonello Novellino "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Serge Scevenels ha demandado a la multinacional en la que trabajaba ya que, asegura, lo hizo porque se vestía como mujer</p><p class="subtitle">La empresa argumenta que culminó su periodo de prueba y no se le renovó el contrato</p><p class="subtitle">Serge sostiene que el director general le dijo que su aspecto no se correspondía con la imagen de la compañía</p></div><p class="article-text">
        Al mirarlo uno ve a un hombre vestido de mujer. Pero &eacute;l no se siente ni una cosa ni la otra. Se siente &ldquo;Serge, una persona de g&eacute;nero fluido&rdquo;. Este ingeniero aerospacial de 39 a&ntilde;os nacido en Lieja y criado en un peque&ntilde;o pueblo en los alrededores de la ciudad belga tendr&aacute; que explicar esto ante un juez espa&ntilde;ol en un par de semanas, en el juicio por la demanda que ha presentado a la multinacional en la que trabajaba. Los acusa de despedirlo por ir a trabajar en falda. 
    </p><p class="article-text">
        Serge se reconoce como transg&eacute;nero, aunque no siempre lo tuvo tan claro. Cuando era adolescente no le interesaban los coches ni los deportes t&iacute;picamente masculinos, y no entend&iacute;a las diferencias en la forma de vestir entre chicos y chicas. &ldquo;Hace 20 o 25 a&ntilde;os, los estereotipos asociados a los g&eacute;neros eran a&uacute;n m&aacute;s fuertes que ahora, muy binarios&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Por aquel entonces, Serge se ve&iacute;a a s&iacute; mismo raro, enfermo, y reprim&iacute;a sus sentimientos: &ldquo;Antes se pensaba que una persona que ten&iacute;a un cuerpo biol&oacute;gico de hombre pero que en la cabeza ten&iacute;a un pensamiento que no era 100% masculino deb&iacute;a hacerse un tratamiento psicol&oacute;gico para identificarse como hombre o como mujer, y se la empujaba a empezar un tratamiento de hormonas y de cirug&iacute;a. Yo no me identificaba con uno u otro. La gente de mi entorno me defin&iacute;a como una persona transexual, pero yo no me sent&iacute;a as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que, en el a&ntilde;o 2000, cuando acaba la carrera y se traslada a Italia a trabajar, aparece en su vida internet. &ldquo;A trav&eacute;s de la red, vi que en Estados Unidos y en otros sitios hab&iacute;a muchas personas que reivindicaban que el g&eacute;nero no era algo solamente interno, sino que era tambi&eacute;n una construcci&oacute;n sociocultural, as&iacute; que era l&oacute;gico que no fuera s&oacute;lo algo binario, que fuera algo m&aacute;s variable&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, gracias a internet, Serge inicia un largo proceso de reconocimiento de su identidad que culmina unos cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando decide empezar a vestirse &ldquo;no s&oacute;lo de modo estereotipadamente masculino&rdquo;, incluso para ir a trabajar a la Agencia Espacial Europea, en Frascati, cerca de Roma. &ldquo;Empec&eacute; a tener confianza en m&iacute; mismo y a experimentar el modo de expresarme sin tener miedo de lo que pudieran pensar los dem&aacute;s&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Una tercera identidad </h3><p class="article-text">
        Como explica Joana Cabrera Berger, vocal de la junta directiva y responsable de salud de <a href="http://www.colectivogama.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gam&aacute;</a> &ndash;colectivo LGTB de Canarias&ndash;, la identidad transg&eacute;nero es una tercera identidad de g&eacute;nero con la que se han identificado muchas personas de distintas culturas a lo largo del tiempo bajo diferentes nombres, &ldquo;como los <em>two spirits</em> entre los inuit, por ejemplo&rdquo;. Dado que no hay registros en los que se indique esta identidad y estas personas tampoco quedan registradas sanitariamente, ya que no requieren tratamiento m&eacute;dico, es casi imposible determinar una cifra de personas transg&eacute;nero en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Cabrera Berger, esta identidad de g&eacute;nero aparece en la misma etapa que la de hombre y la de mujer, entre los 2 y los 5 a&ntilde;os,&ldquo;pero, como ocurre con las orientaciones sexuales no mayoritarias, se puede descubrir relativamente temprano o se puede no ser consciente de ella hasta mucho m&aacute;s tarde, dependiendo de la capacidad del entorno en el que uno se mueva para mostrar realidades alternativas a la normatividad hombres-mujeres y de la madurez de cada uno para entender el propio proceso vital y aceptarse tal como es&rdquo;. Como le sucedi&oacute; a Serge. 
    </p><p class="article-text">
        Para esta residente de Medicina Familiar y Comunitaria, el autodescubrimiento de las personas transg&eacute;nero se va produciendo con el acceso a la informaci&oacute;n: &ldquo;No sabes que eres transg&eacute;nero porque nunca has o&iacute;do hablar de esa posibilidad. Pero, al acercarnos al discurso transg&eacute;nero, aquellas personas que lo somos sentimos un <em>click</em>. Algo cambia, porque por fin alguien nos nombra y le da forma a un sentimiento que hasta entonces pens&aacute;bamos que s&oacute;lo era una de nuestras muchas rarezas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, Gam&aacute; y los pocos grupos que trabajan la identidad transg&eacute;nero se esfuerzan sobre todo en generar un entorno en el que las personas se sientan entre iguales y puedan compartir inquietudes y experiencias con libertad. Y as&iacute;, argumenta Joana, &ldquo;poco a poco, lograr organizarnos para poder estructurar en un futuro un discurso pol&iacute;tico s&oacute;lido desde el que ir ara&ntilde;ando derechos&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Madrid, ciudad abierta</h3><p class="article-text">
        Serge pas&oacute; casi diez a&ntilde;os en Italia y no tuvo ning&uacute;n problema con su imagen. Al menos expl&iacute;citamente: &ldquo;No sufr&iacute; discriminaci&oacute;n directa, pero ten&iacute;a la impresi&oacute;n de que nunca iba a poder crecer profesionalmente all&iacute; por ser transg&eacute;nero&rdquo;. Una buena oportunidad profesional y la atracci&oacute;n que despertaba en &eacute;l Madrid como una ciudad m&aacute;s abierta hacia el colectivo LGTB lo trajeron a Espa&ntilde;a en 2009. 
    </p><p class="article-text">
        Trabaj&oacute; tres a&ntilde;os y medio en la misi&oacute;n SMOS, de la Agencia Espacial Europea, con un sat&eacute;lite de observaci&oacute;n de la Tierra que mide la salinidad del mar y la humedad del suelo. Su contrato exig&iacute;a movilidad geogr&aacute;fica y Serge no quer&iacute;a irse. Ten&iacute;a pareja y se hab&iacute;a comprado un piso en Madrid. As&iacute; que, antes de que terminara el proyecto, Serge busc&oacute; otro empleo. 
    </p><p class="article-text">
        Se reuni&oacute; en B&eacute;lgica con cuatro altos cargos de la multinacional belga RHEA, que trabaja para la industria aerospacial en Europa, entre ellos, la directora de Operaciones, Nicola Mann, y les explic&oacute; su trayectoria y su condici&oacute;n. Le dijeron que no hab&iacute;a ning&uacute;n problema y, en enero de 2013, firm&oacute; un contrato por un periodo de prueba de seis meses como t&eacute;cnico de reclutamiento de profesionales altamente cualificados en este sector. 
    </p><p class="article-text">
        El contrato se realiz&oacute; en espa&ntilde;ol a trav&eacute;s del grupo FES, con domicilio social en Madrid. Aunque su base de operaciones estaba en B&eacute;lgica y desde ah&iacute; pod&iacute;a moverse a varios pa&iacute;ses europeos, entre ellos Espa&ntilde;a, Serge deb&iacute;a tributar aqu&iacute;. Un detalle importante para la historia que viene despu&eacute;s. 
    </p><h3 class="article-text">&iquest;&ldquo;Incompatibilidad con el director&rdquo; o discriminaci&oacute;n?</h3><p class="article-text">
        En febrero de 2013, la directora de Operaciones le sugiri&oacute; a Serge que durante la visita del director general de la multinacional, Andre Sincennes, que viv&iacute;a en Canad&aacute;, se vistiera &ldquo;m&aacute;s formal&rdquo;. Y Serge as&iacute; lo hizo. El d&iacute;a en que el se&ntilde;or Sincennes apareci&oacute; por las oficinas belgas, Serge iba de negro. Con falda. Nicola Mann le pidi&oacute; que fuera a casa a ponerse unos pantalones porque el director, le explic&oacute;, ten&iacute;a &ldquo;otra mentalidad&rdquo;. A Serge nunca le hab&iacute;a sucedido algo parecido: &ldquo;Lo sent&iacute; como un ataque a mi intimidad. No quer&iacute;a que me despidieran e hice lo que me dec&iacute;an, pero a cambio de poder entrevistarme con &eacute;l&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con Nicola como testigo y sin mucha disposici&oacute;n al di&aacute;logo, Andre Sincennes se reuni&oacute; con Serge y le explic&oacute; que no ten&iacute;a ning&uacute;n problema con la diversidad, que de hecho ten&iacute;a amigos gais, pero que no pod&iacute;a ir a trabajar con falda porque su aspecto no se correspond&iacute;a con la imagen de la empresa. Serge argument&oacute; que otras empresas importantes hab&iacute;an mejorado su imagen precisamente gracias al apoyo que prestaban a los colectivos homosexuales o transexuales y que la ley espa&ntilde;ola lo proteg&iacute;a, pero el director zanj&oacute; la conversaci&oacute;n con un contundente: &ldquo;No me importa. Estas son mis reglas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En mayo del mismo a&ntilde;o, la jefa de Recursos Humanos y la directora de Operaciones le explicaron que su contrato se extingu&iacute;a por no haber superado el periodo de prueba &ldquo;por un <strong>problema de compatibilidad y comunicaci&oacute;n con el director</strong>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Serge sab&iacute;a el motivo real de su despido y decidi&oacute; demandar a la empresa. &ldquo;RHEA es parte de un grupo canadiense m&aacute;s grande que se llama ADGA, y el director general estaba contratado por el grupo canadiense para gestionar la multinacional RHEA en Europa, mientras que mi contrato con RHEA era espa&ntilde;ol. Por eso he tenido que demandar a la empresa. Si hubiera podido ir a juicio s&oacute;lo con esta persona, lo habr&iacute;a hecho. Con los otros empleados no he tenido ning&uacute;n problema&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Los periodos de prueba como excusa</h3><p class="article-text">
        La teor&iacute;a est&aacute; clara: una empresa puede tener su pol&iacute;tica propia, pero esta no puede ser nunca anticonstitucional o contraria a los derechos fundamentales, por ejemplo, de libertad de expresi&oacute;n. &ldquo;Puede determinar un uniforme para los trabajadores, pero no puede meterse en cuestiones subjetivas que tienen que ver con una forma de ver la vida tradicional que se impone&rdquo;, explica Ximo C&aacute;diz, responsable de diversidad LGTB y &aacute;mbito laboral de la <a href="http://www.felgtb.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FELGTB</a>.
    </p><p class="article-text">
        El problema, aclara C&aacute;diz, es que ning&uacute;n empresario, y menos en &eacute;poca de crisis, va a justificar un despido por el aspecto; &ldquo;dir&aacute; que el trabajador no ha superado el periodo de prueba o que hay que reajustar la plantilla&rdquo;. Coincide con &eacute;l el abogado de Serge, Armando Gil Ben&iacute;tez: &ldquo;En derecho laboral vemos a menudo c&oacute;mo estos periodos de prueba se utilizan para ocultar las razones reales de un despido, ya que en estos no se necesita ninguna causa para justificar la rescisi&oacute;n del contrato&rdquo;. Por ello, el responsable de &aacute;mbito laboral de la FELGTB destaca lo complicado que resulta demostrar que detr&aacute;s de ese argumento hay una discriminaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Para C&aacute;diz, aunque la sociedad espa&ntilde;ola &ldquo;ha madurado y se ha hecho mucho m&aacute;s flexible&rdquo; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, las leyes a&uacute;n son insuficientes para dar respuesta a una sociedad diversa, en la que convive gente con diferentes opciones sexuales pero tambi&eacute;n con distintas religiones y culturas. &ldquo;Por desgracia, nuestro marco jur&iacute;dico no es capaz de asumir, y sobre todo de defender, esta diversidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones piden leyes integrales contra la discriminaci&oacute;n por identidad de g&eacute;nero, como las que ya existen en Navarra y Pa&iacute;s Vasco y la que podr&iacute;a ser aprobada en cuatro o cinco meses tras su tramitaci&oacute;n parlamentaria en <a href="http://www.eldiario.es/andalucia/Claves-andaluza-transexualidad-vanguardia-europea_0_196680636.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andaluc&iacute;a, que se convertir&iacute;a as&iacute; en la primera regi&oacute;n de un Estado europeo en despatologizar la transexualidad</a>, acatando las recomendaciones del Parlamento Europeo de diciembre de 2012, que instaban a los pa&iacute;ses miembros a modificar sus legislaciones en l&iacute;nea con la ley argentina, la primera en todo el mundo en hacerlo. 
    </p><h3 class="article-text">La inversi&oacute;n de la carga de la prueba</h3><p class="article-text">
        El principal instrumento legal con el que se cuenta en estos casos en la mayor&iacute;a del territorio espa&ntilde;ol, al igual que en los casos de violencia de g&eacute;nero, es la inversi&oacute;n de la carga de la prueba, que Espa&ntilde;a incorpor&oacute; a su normativa en el &uacute;ltimo Gobierno de Aznar &ldquo;deprisa y corriendo&rdquo; un 30 de diciembre, justo antes de que el pa&iacute;s fuera sancionado por no haber adaptado las dos directivas europeas del a&ntilde;o 2000 que hablaban expresamente de la no discriminaci&oacute;n en el &aacute;mbito laboral, expone C&aacute;diz, &ldquo;pero no hay un desarrollo correcto de ese dispositivo, como el que planteaba la Ley de Igualdad de Trato, que estuvo a punto de aprobarse en el &uacute;ltimo a&ntilde;o de Gobierno de Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero, en 2011&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como federaci&oacute;n llevaron esta ley pendiente al ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallard&oacute;n, que en principio se mostr&oacute; abierto a considerar la propuesta, &ldquo;pero la verdad es que los pasos que est&aacute; dando en otros &aacute;mbitos no son en absoluto esperanzadores&rdquo;, reconoce C&aacute;diz. 
    </p><p class="article-text">
        A este dispositivo de inversi&oacute;n de la carga de la prueba se aferra el abogado de Serge, y lo explica as&iacute;: &ldquo;Si t&uacute; aportas indicios de que la causa del despido es una vulneraci&oacute;n de un derecho constitucional; por ejemplo, si yo demuestro que Serge va vestido de mujer y eso se considera un indicio de que aqu&iacute; hay discriminaci&oacute;n, entonces la carga de la prueba se invierte, y es la empresa la que tiene que demostrar que hay otras razones para justificar que no haya superado el periodo de prueba&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">El derecho de Serge a llevar falda</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Para el juez es un caso complicado&rdquo;, reconoce Gil Ben&iacute;tez. Al principio, el juez quiso que el caso se llevara en B&eacute;lgica. Cuando el abogado demostr&oacute; que el contrato era espa&ntilde;ol y que Serge estaba dado de alta en la Seguridad Social en Espa&ntilde;a, el juez tuvo que admitirlo. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora el problema es conseguir la declaraci&oacute;n desde B&eacute;lgica de Nicola Mann, fundamental para Serge, ya que fue testigo de la expl&iacute;cita conversaci&oacute;n que mantuvo con el director de la compa&ntilde;&iacute;a. Ella sabe mejor que nadie que Serge no tuvo nunca problemas por su forma de vestir con ning&uacute;n compa&ntilde;ero, ni en las oficinas que visitaba buscando talentos, hasta su encuentro con Andre Sincennes. El juez ha quedado en resolver este punto en la vista oral. El 30 de enero empieza el juicio.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, seg&uacute;n Ximo C&aacute;diz, &ldquo;el transgenerismo puede parecer algo estrafalario, pero no es m&aacute;s que una opci&oacute;n de vida que hace una construcci&oacute;n social del g&eacute;nero diferente a la que hasta ahora se ha asumido como &uacute;nica. Que Serge acuda a su empleo con una vestimenta que no encaja con el g&eacute;nero que se le asigna no deja de ser lo mismo que si alguien decide ir a trabajar con un corte de pelo determinado, con un pendiente&hellip;&rdquo;. Tanto C&aacute;diz como el abogado de Serge recuerdan que hace no tantos a&ntilde;os resultaba sorprendente que una mujer usara pantalones, y hoy es algo absolutamente habitual. Y se preguntan: &iquest;por qu&eacute; ese mismo derecho no puede tenerlo un hombre? 
    </p><p class="article-text">
        <span id="_mcePaste"></span>Al mirarlo, una ve a unhombre vestido de mujer. Pero &eacute;l no se siente ni una cosa ni laotra. Se siente &ldquo;Serge, una persona de g&eacute;nero fluido&rdquo;.Aunque este ingeniero aerospacial de 39 a&ntilde;os nacido en Lieja ycriado en un peque&ntilde;o pueblo en los alrededores de la ciudad belga nosiempre lo tuvo tan claro. Cuando era adolescente, a Serge no leinteresaban los coches ni los deportes t&iacute;picamente masculinos, y noentend&iacute;a las diferencias en la forma de vestir entre chicos ychicas. &ldquo;Hace 20 o 25 a&ntilde;os, los estereotipos asociados a losg&eacute;neros eran a&uacute;n m&aacute;s fuertes que ahora, muy binarios&rdquo;,explica. 
    </p><p class="article-text">
        Por aquel entonces, Serge seve&iacute;a a s&iacute; mismo raro, enfermo, y reprim&iacute;a sus sentimientos: &ldquo;Antesse pensaba que una persona que ten&iacute;a un cuerpo biol&oacute;gico de hombrepero que en la cabeza ten&iacute;a un pensamiento que no era 100% masculinodeb&iacute;a hacerse un tratamiento psicol&oacute;gico para identificarse comohombre o como mujer, y se la empujaba a empezar un tratamiento dehormonas y de cirug&iacute;a. Yo no me identificaba con uno u otro. Lagente de mi entorno me defin&iacute;a como una persona transexual, pero yono me sent&iacute;a as&iacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta que, en el a&ntilde;o 2000,cuando acaba la carrera y se traslada a Italia a trabajar, aparece ensu vida Internet. &ldquo;A trav&eacute;s de la Red vi que en EE UU y enotros sitios hab&iacute;a muchas personas que reivindicaban que el g&eacute;nerono era algo solamente interno, sino que era tambi&eacute;n una construcci&oacute;nsociocultural, as&iacute; que era l&oacute;gico que no fuera solo algo binario,que fuera algo m&aacute;s variable&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, gracias a Internet,Serge inicia un largo proceso de reconocimiento de su identidad queculmina unos cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando decide empezar a vestirse&ldquo;no solo de modo estereotipadamente masculino&rdquo;, inclusopara ir a trabajar, a la Agencia Espacial Europea, en Frascati, cercade Roma. &ldquo;Empec&eacute; a tener confianza en m&iacute; mismo y aexperimentar el modo de expresarme sin tener miedo de lo que pudieranpensar los dem&aacute;s&rdquo;, rememora. 
    </p><p class="article-text">
        Una tercera identidad 
    </p><p class="article-text">
        Como explica Joana CabreraBerger, vocal de la junta directiva y responsable de salud de Gam&aacute;&ndash;colectivo LGTB de Canarias&ndash;, la identidad transg&eacute;nero es unatercera identidad de g&eacute;nero con la que se han identificado muchaspersonas de distintas culturas a lo largo del tiempo bajo diferentesnombres, &ldquo;como los <em>twospirits</em> entre losinuit, por ejemplo&rdquo;. Dado que no hay registros en los que seindique esta identidad y estas personas tampoco quedan registradassanitariamente, ya que no requieren tratamiento m&eacute;dico, es casiimposible determinar una cifra de personas transg&eacute;nero en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Cabrera Berger, estaidentidad de g&eacute;nero aparece en la misma etapa que la de hombre y lade mujer, entre los 2 y los 5 a&ntilde;os, &ldquo;pero, como ocurre con lasorientaciones sexuales no mayoritarias, se puede descubrirrelativamente temprano o se puede no ser consciente de ella hastamucho mas tarde, dependiendo de la capacidad del entorno en el queuno se mueva para mostrar realidades alternativas a la normatividadhombres-mujeres y de la madurez de cada uno para entender el propioproceso vital y aceptarse tal como es&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Como le sucedi&oacute; a Serge,para esta residente de Medicina Familiar y Comunitaria elautodescubrimiento de las personas transg&eacute;nero se va produciendo conel acceso a la informaci&oacute;n: &ldquo;No sabes que eres transg&eacute;neroporque nunca has o&iacute;do hablar de esa posibilidad. Pero al acercarnosal discurso transg&eacute;nero, aquellas personas que lo somos sentimos un<em>clack.</em>Algo cambia, porque por fin alguien nos nombra y le da forma a unsentimiento que hasta entonces pens&aacute;bamos que solo era una denuestras muchas rarezas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, Gam&aacute; y los pocosgrupos que trabajan la identidad transg&eacute;nero se esfuerzan sobre todoen generar un entorno en el que las personas se sientan entre igualesy puedan compartir inquietudes y experiencias con libertad. Y as&iacute;,argumenta Joana, &ldquo;poco a poco, lograr organizarnos para poderestructurar en un futuro un discurso pol&iacute;tico s&oacute;lido desde el queir ara&ntilde;ando derechos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Madrid, ciudad abierta
    </p><p class="article-text">
        Serge pas&oacute; casi diez a&ntilde;osen Italia y no tuvo ning&uacute;n problema con su imagen. Al menosexpl&iacute;citamente: &ldquo;No sufr&iacute; discriminaci&oacute;n directa, pero ten&iacute;ala impresi&oacute;n de que nunca iba a poder crecer profesionalmente all&iacute;por ser transg&eacute;nero&rdquo;. Una buena oportunidad profesional y laatracci&oacute;n que despertaba en &eacute;l Madrid como una ciudad m&aacute;s abiertahacia el colectivo LGTB lo trajeron a Espa&ntilde;a en 2009. 
    </p><p class="article-text">
        Trabaj&oacute; tres a&ntilde;os y medioen la misi&oacute;n SMOS, de la Agencia Espacial Europea, con un sat&eacute;litede observaci&oacute;n de la Tierra que mide la salinidad del mar y lahumedad del suelo. Su contrato exig&iacute;a movilidad geogr&aacute;fica y Sergeno quer&iacute;a irse. Ten&iacute;a pareja y se hab&iacute;a comprado un piso enMadrid. As&iacute; que antes de que terminara el proyecto y de que loecharan por no querer trasladarse a Italia o a Inglaterra, Sergebusc&oacute; otro empleo. 
    </p><p class="article-text">
        Se reuni&oacute; en B&eacute;lgica concuatro altos cargos de la multinacional belga RHEA, que trabaja parala industria aerospacial en Europa, entre ellos la directora deOperaciones, Nicola Mann, y les explic&oacute; su trayectoria y sucondici&oacute;n. Le dijeron que no hab&iacute;a ning&uacute;n problema y, en enero de2013, firm&oacute; un contrato por un periodo de prueba de seis meses comot&eacute;cnico de reclutamiento de profesionales altamente cualificados eneste sector. 
    </p><p class="article-text">
        El contrato se realiz&oacute; enespa&ntilde;ol a trav&eacute;s del grupo FES, con domicilio social en Madrid.Aunque su base de operaciones estaba en B&eacute;lgica y desde ah&iacute; pod&iacute;amoverse a varios pa&iacute;ses europeos, entre ellos Espa&ntilde;a, Serge deb&iacute;atributar aqu&iacute;. Un detalle importante para la historia que vienedespu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;&ldquo;Incompatibilidad conel director&rdquo; o discriminaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        En febrero de 2013, ladirectora de Operaciones le sugiri&oacute; a Serge que durante la pr&oacute;ximavisita del director general de la multinacional, Andre Sincennes, queviv&iacute;a en Canad&aacute;, se vistiera &ldquo;m&aacute;s formal&rdquo;. Y Serge as&iacute;lo hizo. El d&iacute;a en que el se&ntilde;or Sincennes apareci&oacute; por lasoficinas belgas, Serge iba de negro. Con falda. Nicola Mann le pidi&oacute;que fuera a casa a ponerse unos pantalones porque el director, leexplic&oacute;, ten&iacute;a otra mentalidad. A Serge nunca le hab&iacute;a sucedidoalgo parecido: &ldquo;Lo sent&iacute; como un ataque a mi intimidad. Noquer&iacute;a que me despidieran y lo hice, pero a cambio de poderentrevistarme con &eacute;l&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con Nicola como testigo y sinmucha disposici&oacute;n al di&aacute;logo, Andre Sincennes se reuni&oacute; con Sergey le explic&oacute; que no ten&iacute;a ning&uacute;n problema con la diversidad, quede hecho ten&iacute;a amigos gays, pero que no pod&iacute;a ir a trabajar confalda porque su aspecto no se correspond&iacute;a con la imagen de laempresa. Serge argument&oacute; que otras empresas importantes hab&iacute;anmejorado su imagen precisamente gracias al apoyo que prestaban a loscolectivos homosexuales o transexuales, pero el director zanj&oacute; laconversaci&oacute;n con un contundente: &ldquo;No me importa. Estas son misreglas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En mayo del mismo a&ntilde;o, lajefa de Recursos Humanos y la directora de Operaciones le explicaronque su contrato se extingu&iacute;a por no haber superado el periodo deprueba &ldquo;por un problema de compatibilidad y comunicaci&oacute;n con eldirector&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Serge sab&iacute;a el motivo realde su despido y decidi&oacute; demandar a la empresa. &ldquo;RHEA es partede un grupo m&aacute;s grande canadiense que se llama ADGA, y el directorgeneral estaba contratado por el grupo canadiense para gestionar lamultinacional RHEA en Europa, mientras que mi contrato con RHEA eraespa&ntilde;ol. Por eso he tenido que demandar a la empresa. Si hubierapodido ir a juicio solo con esta persona, lo habr&iacute;a hecho. Con losotros empleados no he tenido ning&uacute;n problema&rdquo;, reconoce.  
    </p><p class="article-text">
        Los periodos de prueba comoexcusa
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a est&aacute; clara: unaempresa puede tener su pol&iacute;tica propia, pero esta no puede ser nuncaanticonstitucional o contraria a los derechos fundamentales, porejemplo de libertad de expresi&oacute;n. &ldquo;Puede determinar un uniformepara los trabajadores, pero no puede meterse en cuestionessubjetivas, que tienen que ver con una forma de ver la vidatradicional que se impone&rdquo;, explica Ximo C&aacute;diz, responsable dediversidad LGTB y &aacute;mbito laboral de la FELGTB.
    </p><p class="article-text">
        El problema, aclara C&aacute;diz,es que ning&uacute;n empresario, y menos en &eacute;poca de crisis, va ajustificar un despido por el aspecto; &ldquo;dir&aacute; que el trabajadorno ha superado el periodo de prueba o que hay que reajustar laplantilla&rdquo;. Coincide con &eacute;l el abogado de Serge, Armando GilBen&iacute;tez: &ldquo;En derecho laboral vemos a menudo c&oacute;mo estosperiodos de prueba se utilizan para ocultar las razones reales de undespido, ya que en estos no se necesita ninguna causa para justificarla rescisi&oacute;n del contrato&rdquo;. Por ello, el responsable de &aacute;mbitolaboral de la FELGTB destaca lo complicado que resulta demostrar quedetr&aacute;s de ese argumento hay una discriminaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Para C&aacute;diz, aunque lasociedad espa&ntilde;ola &ldquo;ha madurado y se ha hecho mucho m&aacute;sflexible&rdquo; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, las leyes a&uacute;n soninsuficientes para dar respuesta a una sociedad diversa, en la queconvive gente con diferentes opciones sexuales pero tambi&eacute;n condistintas religiones y culturas. &ldquo;Por desgracia, nuestro marcojur&iacute;dico no es capaz de asumir, y sobre todo de defender, estadiversidad&rdquo;, resume. 
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones pidenleyes integrales, como la que ya existe en Navarra y la que podr&iacute;aser aprobada en cuatro o cinco meses tras su tramitaci&oacute;nparlamentaria en Andaluc&iacute;a, que se convertir&iacute;a as&iacute; en la primeraregi&oacute;n de un Estado europeo en despatologizar la transexualidad,acatando las recomendaciones del Parlamento Europeo de diciembre de2012, que instaban a los pa&iacute;ses miembros a modificar suslegislaciones en l&iacute;nea con la argentina, la primera en todo el mundoen hacerlo. 
    </p><p class="article-text">
        La inversi&oacute;n de la carga dela prueba
    </p><p class="article-text">
        El principal instrumentolegal con el que se cuenta en estos casos en la mayor&iacute;a delterritorio espa&ntilde;ol, al igual que en los casos de violencia deg&eacute;nero, es la inversi&oacute;n de la carga de la prueba, que Espa&ntilde;aincorpor&oacute; a su normativa en el &uacute;ltimo Gobierno de Aznar &ldquo;deprisay corriendo&rdquo;, un 30 de diciembre, justo antes de que el pa&iacute;sfuera sancionado por no haber adaptado las dos directivas europeasdel a&ntilde;o 2000 que hablaban expresamente de la no discriminaci&oacute;n enel &aacute;mbito laboral, cuenta C&aacute;diz, &ldquo;pero no hay un desarrollocorrecto de ese dispositivo, como el que planteaba la Ley de Igualdadde Trato, que estuvo a punto de aprobarse en el &uacute;ltimo a&ntilde;o deGobierno de Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero, en 2011&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Como Federaci&oacute;n llevaronesta ley pendiente al ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallard&oacute;n,que en principio se mostr&oacute; abierto a considerar la propuesta, &ldquo;perola verdad es que los pasos que est&aacute; dando en otros &aacute;mbitos no sonen absoluto esperanzadores&rdquo;, reconoce C&aacute;diz. 
    </p><p class="article-text">
        A este dispositivo deinversi&oacute;n de la carga de la prueba se aferra el abogado de Serge, ylo explica as&iacute;: &ldquo;Si t&uacute; aportas indicios de que la causa deldespido es una vulneraci&oacute;n de un derecho constitucional, por ejemplosi yo demuestro que Serge va vestido de mujer y eso se considera unindicio de que aqu&iacute; hay discriminaci&oacute;n, entonces la carga de laprueba se invierte, y es la empresa la que tiene que demostrar quehay otras razones para justificar que no haya superado el periodo deprueba&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El derecho de Serge a llevarfalda
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para el juez es un casocomplicado&rdquo;, reconoce Gil Ben&iacute;tez. Al principio, el juez quisoque el caso se llevara en B&eacute;lgica. Cuando el abogado demostr&oacute; queel contrato era espa&ntilde;ol y que Serge estaba dado de alta en laSeguridad Social en Espa&ntilde;a, el juez tuvo que admitirlo. Ahora elproblema es conseguir la declaraci&oacute;n desde B&eacute;lgica de Nicola Mann,fundamental para Serge, ya que fue testigo de la expl&iacute;citaconversaci&oacute;n que este mantuvo con el director de la compa&ntilde;&iacute;a. Ellasabe mejor que nadie que Serge no tuvo nunca problemas por su formade vestir con ning&uacute;n compa&ntilde;ero ni en las oficinas que visitababuscando talentos, hasta su encuentro con Andre Sincennes. El juez haquedado en resolver este punto en la vista oral. El 30 de eneroempieza el juicio.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, seg&uacute;n XimoC&aacute;diz, &ldquo;el transgenerismo puede parecer algo estrafalario, perono deja de ser una opci&oacute;n de vida que hace una construcci&oacute;n socialdel g&eacute;nero diferente a la que hasta ahora se ha asumido como &uacute;nica.Que Serge acuda a su empleo con una vestimenta que no encaja con elg&eacute;nero que se le asigna no deja de ser lo mismo que si alguiendecide trabajar con un corte de pelo determinado, con un pendiente&hellip;&rdquo;.Tanto C&aacute;diz como el abogado de Serge recuerdan que hace no tantosa&ntilde;os resultaba sorprendente que una mujer usara pantalones, y hoy esalgo absolutamente habitual. Y se preguntan: &iquest;por qu&eacute; ese mismoderecho no puede tenerlo un hombre? 
    </p><p class="article-text">
        Al mirarlo, una ve a unhombre vestido de mujer. Pero &eacute;l no se siente ni una cosa ni laotra. Se siente &ldquo;Serge, una persona de g&eacute;nero fluido&rdquo;.Aunque este ingeniero aerospacial de 39 a&ntilde;os nacido en Lieja ycriado en un peque&ntilde;o pueblo en los alrededores de la ciudad belga nosiempre lo tuvo tan claro. Cuando era adolescente, a Serge no leinteresaban los coches ni los deportes t&iacute;picamente masculinos, y noentend&iacute;a las diferencias en la forma de vestir entre chicos ychicas. &ldquo;Hace 20 o 25 a&ntilde;os, los estereotipos asociados a losg&eacute;neros eran a&uacute;n m&aacute;s fuertes que ahora, muy binarios&rdquo;,explica. 
    </p><p class="article-text">
        Por aquel entonces, Serge seve&iacute;a a s&iacute; mismo raro, enfermo, y reprim&iacute;a sus sentimientos: &ldquo;Antesse pensaba que una persona que ten&iacute;a un cuerpo biol&oacute;gico de hombrepero que en la cabeza ten&iacute;a un pensamiento que no era 100% masculinodeb&iacute;a hacerse un tratamiento psicol&oacute;gico para identificarse comohombre o como mujer, y se la empujaba a empezar un tratamiento dehormonas y de cirug&iacute;a. Yo no me identificaba con uno u otro. Lagente de mi entorno me defin&iacute;a como una persona transexual, pero yono me sent&iacute;a as&iacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta que, en el a&ntilde;o 2000,cuando acaba la carrera y se traslada a Italia a trabajar, aparece ensu vida Internet. &ldquo;A trav&eacute;s de la Red vi que en EE UU y enotros sitios hab&iacute;a muchas personas que reivindicaban que el g&eacute;nerono era algo solamente interno, sino que era tambi&eacute;n una construcci&oacute;nsociocultural, as&iacute; que era l&oacute;gico que no fuera solo algo binario,que fuera algo m&aacute;s variable&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, gracias a Internet,Serge inicia un largo proceso de reconocimiento de su identidad queculmina unos cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando decide empezar a vestirse&ldquo;no solo de modo estereotipadamente masculino&rdquo;, inclusopara ir a trabajar, a la Agencia Espacial Europea, en Frascati, cercade Roma. &ldquo;Empec&eacute; a tener confianza en m&iacute; mismo y aexperimentar el modo de expresarme sin tener miedo de lo que pudieranpensar los dem&aacute;s&rdquo;, rememora. 
    </p><p class="article-text">
        Una tercera identidad 
    </p><p class="article-text">
        Como explica Joana CabreraBerger, vocal de la junta directiva y responsable de salud de Gam&aacute;&ndash;colectivo LGTB de Canarias&ndash;, la identidad transg&eacute;nero es unatercera identidad de g&eacute;nero con la que se han identificado muchaspersonas de distintas culturas a lo largo del tiempo bajo diferentesnombres, &ldquo;como los <em>twospirits</em> entre losinuit, por ejemplo&rdquo;. Dado que no hay registros en los que seindique esta identidad y estas personas tampoco quedan registradassanitariamente, ya que no requieren tratamiento m&eacute;dico, es casiimposible determinar una cifra de personas transg&eacute;nero en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Cabrera Berger, estaidentidad de g&eacute;nero aparece en la misma etapa que la de hombre y lade mujer, entre los 2 y los 5 a&ntilde;os, &ldquo;pero, como ocurre con lasorientaciones sexuales no mayoritarias, se puede descubrirrelativamente temprano o se puede no ser consciente de ella hastamucho mas tarde, dependiendo de la capacidad del entorno en el queuno se mueva para mostrar realidades alternativas a la normatividadhombres-mujeres y de la madurez de cada uno para entender el propioproceso vital y aceptarse tal como es&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Como le sucedi&oacute; a Serge,para esta residente de Medicina Familiar y Comunitaria elautodescubrimiento de las personas transg&eacute;nero se va produciendo conel acceso a la informaci&oacute;n: &ldquo;No sabes que eres transg&eacute;neroporque nunca has o&iacute;do hablar de esa posibilidad. Pero al acercarnosal discurso transg&eacute;nero, aquellas personas que lo somos sentimos un<em>clack.</em>Algo cambia, porque por fin alguien nos nombra y le da forma a unsentimiento que hasta entonces pens&aacute;bamos que solo era una denuestras muchas rarezas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, Gam&aacute; y los pocosgrupos que trabajan la identidad transg&eacute;nero se esfuerzan sobre todoen generar un entorno en el que las personas se sientan entre igualesy puedan compartir inquietudes y experiencias con libertad. Y as&iacute;,argumenta Joana, &ldquo;poco a poco, lograr organizarnos para poderestructurar en un futuro un discurso pol&iacute;tico s&oacute;lido desde el queir ara&ntilde;ando derechos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Madrid, ciudad abierta
    </p><p class="article-text">
        Serge pas&oacute; casi diez a&ntilde;osen Italia y no tuvo ning&uacute;n problema con su imagen. Al menosexpl&iacute;citamente: &ldquo;No sufr&iacute; discriminaci&oacute;n directa, pero ten&iacute;ala impresi&oacute;n de que nunca iba a poder crecer profesionalmente all&iacute;por ser transg&eacute;nero&rdquo;. Una buena oportunidad profesional y laatracci&oacute;n que despertaba en &eacute;l Madrid como una ciudad m&aacute;s abiertahacia el colectivo LGTB lo trajeron a Espa&ntilde;a en 2009. 
    </p><p class="article-text">
        Trabaj&oacute; tres a&ntilde;os y medioen la misi&oacute;n SMOS, de la Agencia Espacial Europea, con un sat&eacute;litede observaci&oacute;n de la Tierra que mide la salinidad del mar y lahumedad del suelo. Su contrato exig&iacute;a movilidad geogr&aacute;fica y Sergeno quer&iacute;a irse. Ten&iacute;a pareja y se hab&iacute;a comprado un piso enMadrid. As&iacute; que antes de que terminara el proyecto y de que loecharan por no querer trasladarse a Italia o a Inglaterra, Sergebusc&oacute; otro empleo. 
    </p><p class="article-text">
        Se reuni&oacute; en B&eacute;lgica concuatro altos cargos de la multinacional belga RHEA, que trabaja parala industria aerospacial en Europa, entre ellos la directora deOperaciones, Nicola Mann, y les explic&oacute; su trayectoria y sucondici&oacute;n. Le dijeron que no hab&iacute;a ning&uacute;n problema y, en enero de2013, firm&oacute; un contrato por un periodo de prueba de seis meses comot&eacute;cnico de reclutamiento de profesionales altamente cualificados eneste sector. 
    </p><p class="article-text">
        El contrato se realiz&oacute; enespa&ntilde;ol a trav&eacute;s del grupo FES, con domicilio social en Madrid.Aunque su base de operaciones estaba en B&eacute;lgica y desde ah&iacute; pod&iacute;amoverse a varios pa&iacute;ses europeos, entre ellos Espa&ntilde;a, Serge deb&iacute;atributar aqu&iacute;. Un detalle importante para la historia que vienedespu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;&ldquo;Incompatibilidad conel director&rdquo; o discriminaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        En febrero de 2013, ladirectora de Operaciones le sugiri&oacute; a Serge que durante la pr&oacute;ximavisita del director general de la multinacional, Andre Sincennes, queviv&iacute;a en Canad&aacute;, se vistiera &ldquo;m&aacute;s formal&rdquo;. Y Serge as&iacute;lo hizo. El d&iacute;a en que el se&ntilde;or Sincennes apareci&oacute; por lasoficinas belgas, Serge iba de negro. Con falda. Nicola Mann le pidi&oacute;que fuera a casa a ponerse unos pantalones porque el director, leexplic&oacute;, ten&iacute;a otra mentalidad. A Serge nunca le hab&iacute;a sucedidoalgo parecido: &ldquo;Lo sent&iacute; como un ataque a mi intimidad. Noquer&iacute;a que me despidieran y lo hice, pero a cambio de poderentrevistarme con &eacute;l&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con Nicola como testigo y sinmucha disposici&oacute;n al di&aacute;logo, Andre Sincennes se reuni&oacute; con Sergey le explic&oacute; que no ten&iacute;a ning&uacute;n problema con la diversidad, quede hecho ten&iacute;a amigos gays, pero que no pod&iacute;a ir a trabajar confalda porque su aspecto no se correspond&iacute;a con la imagen de laempresa. Serge argument&oacute; que otras empresas importantes hab&iacute;anmejorado su imagen precisamente gracias al apoyo que prestaban a loscolectivos homosexuales o transexuales, pero el director zanj&oacute; laconversaci&oacute;n con un contundente: &ldquo;No me importa. Estas son misreglas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En mayo del mismo a&ntilde;o, lajefa de Recursos Humanos y la directora de Operaciones le explicaronque su contrato se extingu&iacute;a por no haber superado el periodo deprueba &ldquo;por un problema de compatibilidad y comunicaci&oacute;n con eldirector&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Serge sab&iacute;a el motivo realde su despido y decidi&oacute; demandar a la empresa. &ldquo;RHEA es partede un grupo m&aacute;s grande canadiense que se llama ADGA, y el directorgeneral estaba contratado por el grupo canadiense para gestionar lamultinacional RHEA en Europa, mientras que mi contrato con RHEA eraespa&ntilde;ol. Por eso he tenido que demandar a la empresa. Si hubierapodido ir a juicio solo con esta persona, lo habr&iacute;a hecho. Con losotros empleados no he tenido ning&uacute;n problema&rdquo;, reconoce.  
    </p><p class="article-text">
        Los periodos de prueba comoexcusa
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a est&aacute; clara: unaempresa puede tener su pol&iacute;tica propia, pero esta no puede ser nuncaanticonstitucional o contraria a los derechos fundamentales, porejemplo de libertad de expresi&oacute;n. &ldquo;Puede determinar un uniformepara los trabajadores, pero no puede meterse en cuestionessubjetivas, que tienen que ver con una forma de ver la vidatradicional que se impone&rdquo;, explica Ximo C&aacute;diz, responsable dediversidad LGTB y &aacute;mbito laboral de la FELGTB.
    </p><p class="article-text">
        El problema, aclara C&aacute;diz,es que ning&uacute;n empresario, y menos en &eacute;poca de crisis, va ajustificar un despido por el aspecto; &ldquo;dir&aacute; que el trabajadorno ha superado el periodo de prueba o que hay que reajustar laplantilla&rdquo;. Coincide con &eacute;l el abogado de Serge, Armando GilBen&iacute;tez: &ldquo;En derecho laboral vemos a menudo c&oacute;mo estosperiodos de prueba se utilizan para ocultar las razones reales de undespido, ya que en estos no se necesita ninguna causa para justificarla rescisi&oacute;n del contrato&rdquo;. Por ello, el responsable de &aacute;mbitolaboral de la FELGTB destaca lo complicado que resulta demostrar quedetr&aacute;s de ese argumento hay una discriminaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Para C&aacute;diz, aunque lasociedad espa&ntilde;ola &ldquo;ha madurado y se ha hecho mucho m&aacute;sflexible&rdquo; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, las leyes a&uacute;n soninsuficientes para dar respuesta a una sociedad diversa, en la queconvive gente con diferentes opciones sexuales pero tambi&eacute;n condistintas religiones y culturas. &ldquo;Por desgracia, nuestro marcojur&iacute;dico no es capaz de asumir, y sobre todo de defender, estadiversidad&rdquo;, resume. 
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones pidenleyes integrales, como la que ya existe en Navarra y la que podr&iacute;aser aprobada en cuatro o cinco meses tras su tramitaci&oacute;nparlamentaria en Andaluc&iacute;a, que se convertir&iacute;a as&iacute; en la primeraregi&oacute;n de un Estado europeo en despatologizar la transexualidad,acatando las recomendaciones del Parlamento Europeo de diciembre de2012, que instaban a los pa&iacute;ses miembros a modificar suslegislaciones en l&iacute;nea con la argentina, la primera en todo el mundoen hacerlo. 
    </p><p class="article-text">
        La inversi&oacute;n de la carga dela prueba
    </p><p class="article-text">
        El principal instrumentolegal con el que se cuenta en estos casos en la mayor&iacute;a delterritorio espa&ntilde;ol, al igual que en los casos de violencia deg&eacute;nero, es la inversi&oacute;n de la carga de la prueba, que Espa&ntilde;aincorpor&oacute; a su normativa en el &uacute;ltimo Gobierno de Aznar &ldquo;deprisay corriendo&rdquo;, un 30 de diciembre, justo antes de que el pa&iacute;sfuera sancionado por no haber adaptado las dos directivas europeasdel a&ntilde;o 2000 que hablaban expresamente de la no discriminaci&oacute;n enel &aacute;mbito laboral, cuenta C&aacute;diz, &ldquo;pero no hay un desarrollocorrecto de ese dispositivo, como el que planteaba la Ley de Igualdadde Trato, que estuvo a punto de aprobarse en el &uacute;ltimo a&ntilde;o deGobierno de Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero, en 2011&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Como Federaci&oacute;n llevaronesta ley pendiente al ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallard&oacute;n,que en principio se mostr&oacute; abierto a considerar la propuesta, &ldquo;perola verdad es que los pasos que est&aacute; dando en otros &aacute;mbitos no sonen absoluto esperanzadores&rdquo;, reconoce C&aacute;diz. 
    </p><p class="article-text">
        A este dispositivo deinversi&oacute;n de la carga de la prueba se aferra el abogado de Serge, ylo explica as&iacute;: &ldquo;Si t&uacute; aportas indicios de que la causa deldespido es una vulneraci&oacute;n de un derecho constitucional, por ejemplosi yo demuestro que Serge va vestido de mujer y eso se considera unindicio de que aqu&iacute; hay discriminaci&oacute;n, entonces la carga de laprueba se invierte, y es la empresa la que tiene que demostrar quehay otras razones para justificar que no haya superado el periodo deprueba&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El derecho de Serge a llevarfalda
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para el juez es un casocomplicado&rdquo;, reconoce Gil Ben&iacute;tez. Al principio, el juez quisoque el caso se llevara en B&eacute;lgica. Cuando el abogado demostr&oacute; queel contrato era espa&ntilde;ol y que Serge estaba dado de alta en laSeguridad Social en Espa&ntilde;a, el juez tuvo que admitirlo. Ahora elproblema es conseguir la declaraci&oacute;n desde B&eacute;lgica de Nicola Mann,fundamental para Serge, ya que fue testigo de la expl&iacute;citaconversaci&oacute;n que este mantuvo con el director de la compa&ntilde;&iacute;a. Ellasabe mejor que nadie que Serge no tuvo nunca problemas por su formade vestir con ning&uacute;n compa&ntilde;ero ni en las oficinas que visitababuscando talentos, hasta su encuentro con Andre Sincennes. El juez haquedado en resolver este punto en la vista oral. El 30 de eneroempieza el juicio.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, seg&uacute;n XimoC&aacute;diz, &ldquo;el transgenerismo puede parecer algo estrafalario, perono deja de ser una opci&oacute;n de vida que hace una construcci&oacute;n socialdel g&eacute;nero diferente a la que hasta ahora se ha asumido como &uacute;nica.Que Serge acuda a su empleo con una vestimenta que no encaja con elg&eacute;nero que se le asigna no deja de ser lo mismo que si alguiendecide trabajar con un corte de pelo determinado, con un pendiente&hellip;&rdquo;.Tanto C&aacute;diz como el abogado de Serge recuerdan que hace no tantosa&ntilde;os resultaba sorprendente que una mujer usara pantalones, y hoy esalgo absolutamente habitual. Y se preguntan: &iquest;por qu&eacute; ese mismoderecho no puede tenerlo un hombre? 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paz Vaello Olave]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/ingeniero-aeroespacial-denuncia-despedido-llevar_1_5079851.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jan 2014 19:30:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un ingeniero aeroespacial denuncia que fue despedido por llevar falda]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Las mujeres no les importan. Y con esta ley del aborto  lo están demostrando"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mujeres-importan-ley-aborto-demostrando_1_5106678.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa6fd50f-dc82-4dc1-9465-f1b417d0452e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Justa Montero, miembro de la Plataforma Mujeres ante el Congreso."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Esta ley responde a lo que piden los que sólo piensan en la mujer embarazada como una incubadora", asegura Justa Montero, de la plataforma Mujeres ante el Congreso</p><p class="subtitle">Esta militante por el derecho de las mujeres a decidir afirma que la dificultad para acceder a un aborto es una nueva forma de criminalizarlo</p></div><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo afecta a las mujeres la reforma de la ley aprobada por el Consejo de Ministros?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta ley es una verdadera bofetada a los derechos de las mujeres y supone que muchas de las mujeres que van a abortar tendr&aacute;n que hacerlo de forma clandestina. Esta ley apuesta por el aborto clandestino, lo que significa la desprotecci&oacute;n de las mujeres, de su salud y de su vida. El Consejo de Ministros ha respondido a lo que piden la jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica y los sectores m&aacute;s patriarcales, fundamentalistas, conservadores y reaccionarios de la sociedad, a los que poco importan los derechos de las mujeres. Es m&aacute;s, s&oacute;lo piensan en la mujer embarazada como incubadora, por lo que plantean respetar la vida de la mujer en la medida en que es funcional a la vida del feto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El ministro habla en cambio de que se trata de dos bienes jur&iacute;dicos protegibles, el 'nascituru' o no nacido y la mujer.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que el nombre de la ley deja claro su car&aacute;cter profunda y exclusivamente ideol&oacute;gico, en la medida en que lo que dicen que les interesa es el no nacido como algo contrapuesto al derecho de las mujeres a decidir. Para nosotras lo que hay que defender es la vida de las personas. Pero ellos son los primeros que no protegen ni a uno ni a la otra. Nosotras somos las primeras que defendemos que las mujeres que se quedan embarazadas y quieren tener un hijo puedan hacerlo en condiciones de dignidad. Y por esa misma raz&oacute;n tambi&eacute;n somos las defensoras del derecho al aborto. Esta ley lo &uacute;nico que hace es ponerlo m&aacute;s dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo encaja esta reforma en un contexto de crisis econ&oacute;mica?</strong>
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        Llevamos tiempo manifest&aacute;ndonos en contra de los recortes que hace el Gobierno en los servicios p&uacute;blicos y que son los que ponen trabas a la maternidad: recortes en la atenci&oacute;n a la dependencia, en las escuelas infantiles, el no permitir la prolongaci&oacute;n de los permisos de paternidad y maternidad&hellip; El Gobierno que aplica una pol&iacute;tica de recortes brutal a los derechos de las mujeres que quieren ser madres no puede venderse como  defensor de la maternidad. Las mujeres no les importan. Y con esta ley lo est&aacute;n demostrando. Es una ley cruel con las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; supone eliminar la decisi&oacute;n libre de la mujer en las 14 primeras semanas de gestaci&oacute;n que recoge la ley de 2010?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con la ley actual hasta las 14 semanas se respeta la decisi&oacute;n de la mujer. No hay problema porque no hay nada que interpretar, pero con este supuesto de riesgo para la salud de la mujer que se introduce ahora se abre la puerta a la interpretaci&oacute;n, por lo que existe la posibilidad de que en muchos casos se asegure que no existe tal riesgo o que no se han hecho las pruebas suficientes para determinarlo, lo cual deja a la mujer en una inseguridad jur&iacute;dica total y la condena a la clandestinidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La nueva ley obliga a las menores de 16 y 17 a&ntilde;os a ser acompa&ntilde;adas por sus padres o tutores legales. &iquest;Qu&eacute; consecuencias puede traer esto para aquellas que tienen problemas para comunicar la decisi&oacute;n a sus padres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto lo &uacute;nico que supone es que avalan el aborto clandestino, porque estas mujeres van a abortar, s&oacute;lo que lo har&aacute;n fuera de la ley. De esta forma, la ley deja en una total desprotecci&oacute;n a estas menores que tienen serias razones para no informar a sus padres o tutores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El ministro Alberto Ruiz-Gallard&oacute;n ha dicho que la discapacidad o anomal&iacute;a del feto &ldquo;no es en s&iacute; misma merecedora de disminuci&oacute;n de derechos de protecci&oacute;n&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo se deber&iacute;a suprimir el supuesto fetal en el caso de que se permitiera la libre decisi&oacute;n de las mujeres. Porque sabemos que muchos de estos casos quedar&aacute;n fuera de la ley, ya que los especialistas que deben elaborar los informes -ya los estamos viendo en muchas Comunidades- muchas veces son contrarios al aborto. As&iacute;, hay mujeres se van a encontrar con un dictamen negativo o que tarde mucho y se pase el plazo. Esto significa introducir un dolor terrible para estas mujeres. Es de una crueldad que no s&eacute; c&oacute;mo no se les cae la cara de verg&uuml;enza. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El ministro ha dicho que esta ley protege tambi&eacute;n el derecho a la objeci&oacute;n de conciencia de los m&eacute;dicos. &iquest;Esto puede significar en la pr&aacute;ctica que la interrupci&oacute;n del embarazo no est&eacute; garantizada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lejos de regular la objeci&oacute;n de conciencia, que era algo muy importante para garantizar que estas intervenciones se realicen en la red sanitaria p&uacute;blica, esta ley hace lo contrario: dar m&aacute;s facilidades para los m&eacute;dicos y personal sanitario para que puedan negarse a hacer un aborto. En realidad, la ley est&aacute; protegiendo m&aacute;s el derecho a la objeci&oacute;n de conciencia del personal sanitario que el derecho de las mujeres a ser atendidas. Es una nueva forma de condenar y criminalizar el aborto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde una perspectiva global, &iquest;cu&aacute;les creen que ser&aacute;n las principales consecuencias de esta ley?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, incluso con la ley de 2010, al estar considerado el aborto como delito, cualquiera puede interpretar que el motivo que ha llevado a una mujer a abortar no es el que est&aacute; despenalizado. Por eso se producen denuncias y juicios. Pero esta nueva ley va m&aacute;s all&aacute; y va a generar una inseguridad jur&iacute;dica absoluta para las mujeres y para los profesionales que realizan las intervenciones. Va a suponer que la mayor&iacute;a de las mujeres van a tener que recurrir a abortar a otros pa&iacute;ses o a abortos clandestinos, con lo que eso supone de riesgo para su vida y para su salud, como sabemos por los estudios comparativos con otros pa&iacute;ses. Estamos en el siglo XXI, las mujeres llevamos mucho tiempo peleando por esto y yo creo que hay un respeto social al derecho de las mujeres a decidir. Que venga este se&ntilde;or a tratar de devolvernos a los a&ntilde;os setenta es algo que no se explica de ninguna forma, nada m&aacute;s que por ese af&aacute;n de contentar a los sectores m&aacute;s ultra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de las principales quejas de las asociaciones de mujeres ha sido que para la elaboraci&oacute;n de este proyecto no se ha contado con ellas. Sin embargo, Ruiz-Gallard&oacute;n ha hablado de retomar un consenso acorde con tres sentencias del Tribunal Constitucional desde 1985, roto con la ley de 2010.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No hab&iacute;a ninguna demanda social en el sentido de hacer una ley m&aacute;s restrictiva. Solamente de estos sectores ultra, que se movilizan y vociferan mucho, pero son una minor&iacute;a. Y efectivamente, una de las cuestiones m&aacute;s incre&iacute;bles de este proceso es que siempre que se hace una modificaci&oacute;n de ley se monta un &oacute;rgano consultivo, se consulta a las asociaciones en defensa de los derechos de las mujeres, a los especialistas&hellip; y en este caso no se han puesto en contacto con ellos y nadie sabe qui&eacute;n forma parte de esa comisi&oacute;n de expertos que ha elaborado este proyecto. El proceso se ha llevado a cabo con un oscurantismo absoluto. Esto, adem&aacute;s de una falta de transparencia absoluta, incumple un principio elemental en el desarrollo de derechos humanos, que es la necesidad de consultar abiertamente y de forma transparente a la sociedad. Lo segundo denunciable es que el Gobierno ha estado utilizando el aborto permanentemente como moneda de cambio, creando cierta alarma social, creando mucha intranquilidad entre las mujeres y entre los profesionales que realizan las interrupciones.
    </p><p class="article-text">
        Desde que se plante&oacute; la contrarreforma de Gallard&oacute;n, nosotras hemos solicitado reuniones con todos los grupos pol&iacute;ticos para plantearles nuestra preocupaci&oacute;n por la situaci&oacute;n, nuestra propuesta de en qu&eacute; sentido podr&iacute;a haber un cambio de ley y la importancia y la gravedad que tendr&iacute;a que saliera adelante esta contrarreforma. En general hubo mucha receptividad por parte del PSOE, el grupo mixto, BNG, Amaiur&hellip; Todos los que est&aacute;n en la oposici&oacute;n nos han escuchado, pero el partido de Gobierno no ha tenido el menor inter&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de solicitar en repetidas ocasiones una reuni&oacute;n con el ministro, finalmente antes del verano las recibi&oacute; el subsecretario de Justicia. &iquest;C&oacute;mo fue esa reuni&oacute;n? &iquest;C&oacute;mo recibi&oacute; sus propuestas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue absolutamente formal. El ministerio nos han dejado perfectamente claro que su planteamiento est&aacute; en las ant&iacute;podas del nuestro, que su preocupaci&oacute;n es la defensa de la vida del feto, que efectivamente no tiene nada que ver con la nuestra, que es el derecho de las mujeres a decidir, y que, por lo tanto, no hab&iacute;a di&aacute;logo posible ni inter&eacute;s por su parte en que lo hubiera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El ministro no ha dado muchos detalles sobre la educaci&oacute;n afectivo-sexual que, dice, se potenciar&aacute; desde las instituciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se les llena la boca de decir que lo que defienden es el derecho de las mujeres a la maternidad, cuando ellos mismos est&aacute;n aprobando y aplicando pol&iacute;ticas que suponen que lo poco que se lleg&oacute; a implantar de educaci&oacute;n afectivo-sexual ahora ya sea inexistente. Y ha desaparecido tambi&eacute;n la asignatura de Educaci&oacute;n para la Ciudadan&iacute;a, en la que algo se pod&iacute;a hablar al respecto. Adem&aacute;s, en agosto han retirado la financiaci&oacute;n en la Seguridad Social a los anticonceptivos de &uacute;ltima generaci&oacute;n, los m&aacute;s modernos, y cada vez un mayor n&uacute;mero de anticonceptivos se tienen que pagar, con lo cual las mujeres con m&aacute;s dificultades econ&oacute;micas (inmigrantes, j&oacute;venes y muchas otras) tienen complicado acceder a ellos. Es un discurso totalmente c&iacute;nico, porque en realidad ellos no quieren prevenir el embarazo no deseado ni facilitar el acceso de las mujeres al control sobre su propio cuerpo. Realmente somos las feministas las que queremos trabajar por la prevenci&oacute;n de embarazos no deseados, las que defendemos las pol&iacute;ticas de anticoncepci&oacute;n, la educaci&oacute;n sexual... Y, llegado el caso, defendemos por supuesto el derecho de las mujeres a decidir interrumpir un embarazo no deseado.
    </p><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
        El Consejo de Ministros ha aprobado hoy elanteproyecto de Ley Org&aacute;nica de Protecci&oacute;n de la Vida del Concebidoy los Derechos de la mujer Embarazada, presentado por el ministro deJusticia, Alberto Ruiz Gallard&oacute;n. Se trata de una ley de supuestosque recoge la posibilidad de interrumpir el embarazo s&oacute;lo en caso deviolaci&oacute;n, dentro de las 12 primeras semanas de gestaci&oacute;n, y depeligro para la vida y la salud f&iacute;sica o ps&iacute;quica de la madre, enlas 22 primeras. Hablamos sobre esta controvertida reforma con JustaMontero, miembro de la Asamblea Feminista de Madrid y de Mujeres anteel Congreso, una plataforma nacida en 2009 y compuesta porasociaciones del Estado espa&ntilde;ol que lucha por la despenalizaci&oacute;ndel aborto voluntario y por el derecho de las mujeres a decidir. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;l es su primera valoraci&oacute;n de esteanteproyecto? 
    </p><p class="article-text">
        La propuesta aprobada hoy por el Consejo de Ministroses una verdadera bofetada a los derechos de las mujeres y supone quela inmensa mayor&iacute;a de las mujeres que van a abortar tendr&aacute;n quehacerlo de forma clandestina. Esta ley apuesta por el abortoclandestino, lo que significa la desprotecci&oacute;n de las mujeres, de susalud y de su vida. Esta ley responde, y con ello el Consejo deMinistros, a lo que piden los sectores ultra de esta sociedad y lajerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica, a los que poco importan los derechos de lasmujeres, que s&oacute;lo piensan en la mujer embarazada como incubadora yque por lo que plantean respetan la vida de la mujer en la medida enque es funcional a la vida del feto. Esto es de una gravedad y de unaindignidad para las mujeres. Nosotras no s&oacute;lo nos manifestamostotalmente en contra de cualquier modificaci&oacute;n en sentido regresivocon respecto a la ley de 2010, sino que adem&aacute;s creemos que lospartidos en el Congreso tendr&iacute;an que llegar a un acuerdo paraampliar la ley en aquellos aspectos que siguen siendo problem&aacute;ticospara que las mujeres puedan interrumpir un embarazo con libertad ycon dignidad cuando as&iacute; lo decidan. Que sepa este Gobierno que nosva a tener enfrente hasta conseguir que esta ley no salga adelante ypara demostrar a qu&eacute; intereses responde este proyecto. 
    </p><p class="article-text">
        PREGUNTA: El ministro habla de dos bienes jur&iacute;dicosprotegibles, que sit&uacute;a al mismo nivel, el 'nascituru' o no nacido yla mujer. Esto queda claro desde el mismo nombre de la ley. &iquest;Qu&eacute;opinas de este planteamiento?
    </p><p class="article-text">
        Creo que el nombre de la ley deja claro el car&aacute;cterprofunda y exclusivamente ideol&oacute;gico de la propuesta del Gobierno.En el contenido de la ley lo &uacute;nico que hace es crear m&aacute;s problemaspara las mujeres que van a abortar, es decir, que no responde a lasnecesidades de las mujeres, y en su t&iacute;tulo muestra claramente esecar&aacute;cter ideol&oacute;gico en la medida en que lo que dicen que lesinteresa es el no nacido como algo contrapuesto al derecho de lasmujeres a decidir. Para nosotras lo que hay que defender es la vidade las personas. Ellos son los primeros que no protegen ni a uno ni aotra. Nosotras somos las primeras que defendemos que las mujeres quese quedan embarazadas y quieren tener un hijo lo puedan tener encondiciones de dignidad. Y por esa misma raz&oacute;n tambi&eacute;n somos lasdefensoras del derecho al aborto. Por eso nos manifestamos en contrade los recortes que est&aacute;n haciendo desde el Gobierno en losservicios p&uacute;blicos y que ponen trabas a la maternidad, recortes enla atenci&oacute;n a la dependencia, en las escuelas infantiles, el nopermitir la prolongaci&oacute;n de los permisos de paternidad y maternidad&hellip;Es decir, este Gobierno, que est&aacute; aplicando una pol&iacute;tica derecortes brutal a los derechos tambi&eacute;n de las mujeres que quierenser madres, no puede decir que son ellos los defensores de lamaternidad. El t&iacute;tulo de esta ley se hace eco de lo que plantean lossectores m&aacute;s conservadores y la jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica, contraria alaborto pero tambi&eacute;n al divorcio, a los m&eacute;todos anticonceptivos&hellip; atodo lo que supone un paso adelante en los derechos de las mujeres.Las mujeres no les importan. Y con esta ley lo est&aacute;n demostrando. Esuna ley cruel con las mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        PREGUNTA: &iquest;Qu&eacute; supone para ustedes que se eliminela decisi&oacute;n libre de la mujer en las 14 primeras semanas degestaci&oacute;n, como recoge la ley de 2010?
    </p><p class="article-text">
        Con la ley del 2010, como hasta las 14 semanas serespeta la decisi&oacute;n de la mujer, no hay problema porque no hay nadaque interpretar, pero con este supuesto de riesgo para la salud de lamujer que se introduce ahora se puede interpretar que en algunoscasos no existe tal riesgo o que no se han hecho las pruebassuficientes para determinarlo, lo cual deja a la mujer en unainseguridad jur&iacute;dica total y la saca de la ley hacia laclandestinidad. 
    </p><p class="article-text">
        PREGUNTA: La nueva ley obliga a las menores a seracompa&ntilde;adas por sus progenitores o tutores legales. &iquest;Qu&eacute;consecuencias puede traer este &uacute;ltimo punto para aquellas menoresque tienen problemas para comunicar su decisi&oacute;n a sus padres, y que,por cierto, son tan s&oacute;lo un 13% del total de menores que abortan?
    </p><p class="article-text">
        Esto lo &uacute;nico que supone es que avalan el abortoclandestino, porque estas mujeres van a abortar, s&oacute;lo que lo har&aacute;nfuera de la ley. De esta forma, la ley deja en una totaldesprotecci&oacute;n a estas menores que tienen serias razones para noinformar a sus padres o tutores. 
    </p><p class="article-text">
        PREGUNTA: Finalmente se ha confirmado que lamalformaci&oacute;n del feto sale de los supuestos y s&oacute;lo se contemplasiempre que esa anomal&iacute;a suponga un da&ntilde;o f&iacute;sico o ps&iacute;quico&ldquo;importante y duradero&rdquo; para la mujer, algo que debendemostrar dos especialistas mediante sendos informes, uno que pruebela anomal&iacute;a y otro que pruebe el da&ntilde;o, y que no pueden ser el mismom&eacute;dico que va a realizar o dirigir el aborto. Ruiz-Gallard&oacute;n hadicho que la discapacidad o anomal&iacute;a del feto &ldquo;no es en s&iacute;misma merecedora de disminuci&oacute;n de derechos de protecci&oacute;n&rdquo;.&iquest;Qu&eacute; te parece que desaparezca este supuesto? 
    </p><p class="article-text">
        A estas mujeres que quieran interrumpir su embarazopor malformaci&oacute;n del feto nuevamente se las lleva al abortoclandestino. Nosotras opinamos que s&oacute;lo se podr&iacute;a suprimir estesupuesto en el caso de que se permitiera la libre decisi&oacute;n de lasmujeres. Porque sabemos que muchos de estos casos quedar&aacute;n fuera dela ley, ya que los especialistas que deben elaborar los informes yaestamos viendo en muchas Comunidades que muchas veces son m&eacute;dicoscontrarios del aborto, con lo cual esta v&iacute;a queda en muchos casoscerrada, porque muchas mujeres se van a encontrar con un dictamennegativo o que tarde mucho y se pase el plazo. El que no quepa estaposibilidad al quitar este supuesto y la libre decisi&oacute;n de lasmujeres significa introducir un dolor terrible para estas mujeres quees de una crueldad que no s&eacute; c&oacute;mo no se les cae la cara deverg&uuml;enza. Que quede claro que el problema es que al quitar estesupuesto hay muchos casos quei se suprime este supuesto, 
    </p><p class="article-text">
        PREGUNTA: El ministro ha dicho que esta ley protegetambi&eacute;n el derecho a la objeci&oacute;n de conciencia de los m&eacute;dicos, quedeben explicitar su posici&oacute;n, para organizar la atenci&oacute;n a lasmujeres, pero que pueden apelar a &eacute;l hasta el &uacute;ltimo momento. Estopuede significar en la pr&aacute;ctica que el derecho de las mujeres ainterrumpir su embarazo no est&eacute; garantizado&hellip;  
    </p><p class="article-text">
        Lejos de regular la objeci&oacute;n de conciencia, que eraalgo muy importante para garantizar que estas intervenciones serealicen en la red sanitaria p&uacute;blica, esta ley hace lo contrario:dar m&aacute;s facilidades para los m&eacute;dicos y personal sanitario para quepuedan negarse a hacer el aborto. En realidad, la ley est&aacute;protegiendo m&aacute;s el derecho a la objeci&oacute;n de conciencia del personalsanitario que el derecho de las mujeres a ser atendidas. Es una nuevaforma de condenar y criminalizar el aborto. 
    </p><p class="article-text">
        PREGUNTA: Desde una perspectiva global, &iquest;cu&aacute;lescreen que ser&aacute;n las principales consecuencias de esta ley?
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, incluso con la ley de 2010, al estarconsiderado el aborto como delito, cualquiera puede interpretar queel motivo que ha llevado a una mujer a abortar no es el que est&aacute;despenalizado. Por eso se producen denuncias y juicios. Pero estanueva ley va m&aacute;s all&aacute; y va a generar una inseguridad jur&iacute;dicaabsoluta para las mujeres y para los profesionales que realizan lasintervenciones. Va a suponer que la mayor&iacute;a de las mujeres van atener que recurrir a abortar en otros pa&iacute;ses y que muchas mujeresrecurran al aborto clandestino, con lo que eso supone de riesgo parala vida y para la salud de las mujeres, como sabemos por los estudioscomparativos con otros pa&iacute;ses. Pero es que estamos en le siglo XXI,las mujeres llevamos mucho tiempo peleando por esto y yo creo que anivel social hay un respeto al derecho de las mujeres a decidir. Quevenga este se&ntilde;or a tratar de devolvernos a los a&ntilde;os setenta es algoque no se explica de ninguna forma, nada m&aacute;s que por ese af&aacute;n decontentar a los sectores m&aacute;s ultra.
    </p><p class="article-text">
        PREGUNTA: Una de las principales quejas de lasasociaciones de mujeres ha sido que para la elaboraci&oacute;n de esteproyecto no se ha contado con ellas ni con profesionales y expertosen el asunto, y que el ministro s&oacute;lo atiende a las demandas de lossectores m&aacute;s conservadores de la sociedad y de la Iglesia.Ruiz-Gallard&oacute;n ha hablado de retomar un consenso, acorde adem&aacute;s contres sentencias del Tribunal Constitucional desde 1985, roto con laley de 2010. 
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, una de las cuestiones m&aacute;s incre&iacute;blesde este proceso es que siempre que se hace una modificaci&oacute;n de leyse monta un &oacute;rgano consultivo, se consulta a las asociaciones endefensa de los derechos de las mujeres, a los especialistas&hellip; y eneste caso no se han puesto en contacto con ellos y nadieabsolutamente conoce qui&eacute;n forma parte de esa comisi&oacute;n de expertosque ha estado elaborando este proyecto. El proceso se ha llevado acabo con un oscurantismo absoluto. Esto en s&iacute; mismo indica unproblema, porque denota que efectivamente no hay ning&uacute;n inter&eacute;s enconocer la opini&oacute;n de las personas implicadas, ni en que se sepa,incluso, a qui&eacute;nes est&aacute;n escuchando. Esto es muy preocupante porquemuestra una falta de transparencia absoluta, y adem&aacute;s incumple unprincipio elemental en el desarrollo de derechos humanos, que es lanecesidad de consultar abiertamente y de forma transparente a lasociedad. Lo segundo denunciable es que el Gobierno ha estadoutilizando el aborto permanentemente como moneda de cambio, creandocierta alarma social, creando mucha intranquilidad entre las mujeresy entre los profesionales que realizan las interrupciones. 
    </p><p class="article-text">
        Desde que se plante&oacute; la contrarreforma de Gallard&oacute;n,nosotras hemos solicitado reuniones con todos los grupos pol&iacute;ticospara plantearles nuestra preocupaci&oacute;n por la situaci&oacute;n, nuestrapropuesta de en qu&eacute; sentido podr&iacute;a haber un cambio de ley y laimportancia y la gravedad que tendr&iacute;a que saliera adelante estacontrarreforma. En general, hubo mucha receptividad por parte delPSOE, el grupo mixto, BNG, Amaiur&hellip; Todos los que est&aacute;n en laoposici&oacute;n nos han escuchado, pero el partido de Gobierno no hatenido el menor inter&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        PREGUNTA: Despu&eacute;s de solicitar en repetidasocasiones una reuni&oacute;n con el ministro, finalmente antes del veranolas recibi&oacute; el subsecretario de Justicia. &iquest;C&oacute;mo fue esa reuni&oacute;n?&iquest;C&oacute;mo recibi&oacute; sus propuestas?
    </p><p class="article-text">
        Fue absolutamente formal. El partido de Gobierno y,en este caso, el Ministerio nos han dejado perfectamente claro que suplanteamiento est&aacute; en las ant&iacute;podas del nuestro, que supreocupaci&oacute;n es la defensa de la vida del feto, que efectivamente notiene nada que ver con la nuestra, que es el derecho de las mujeres adecidir, y que, por lo tanto, no hab&iacute;a di&aacute;logo posible ni inter&eacute;sninguno por su parte en que lo hubiera. 
    </p><p class="article-text">
        PREGUNTA: Por otro lado, el ministro no ha dadomuchos detalles sobre la educaci&oacute;n afectivo-sexual que, dice, sepotenciar&aacute; desde las instituciones.
    </p><p class="article-text">
        Su propuesta es de tal hipocres&iacute;a&hellip; Se les llena laboca de decir que lo que defienden es el derecho por excelencia delas mujeres a la maternidad, cuando ellos mismos est&aacute;n aprobando yaplicando pol&iacute;ticas que suponen que lo poco que se lleg&oacute; aimplantar de educaci&oacute;n afectivo-sexual ahora ya sea inexistente. Yha desaparecido tambi&eacute;n la asignatura de Educaci&oacute;n para laCiudadan&iacute;a, en la que algo se pod&iacute;a hablar al respecto. Los pocosresquicios que hab&iacute;a para ir implantando en el sistema educativo deforma normalizada la educaci&oacute;n afectivo-sexual ahora mismo hanquedado en nada. No existe. Adem&aacute;s, en agosto han retirado lafinanciaci&oacute;n en la Seguridad Social a los anticonceptivos de &uacute;ltimageneraci&oacute;n, los m&aacute;s modernos, y cada vez un mayor n&uacute;mero deanticonceptivos se tienen que pagar, con lo cual las mujeres con m&aacute;sdificultades econ&oacute;micas (inmigrantes, j&oacute;venes y muchas otras)tienen serias dificultades para acceder a ellos. Tambi&eacute;n est&aacute;nhaciendo desaparecer escuelas infantiles o encareci&eacute;ndolas,dificultando, as&iacute;, la maternidad. Es decir, que restringen lasmedidas que podr&iacute;an ayudar a evitar los embarazos no deseados y, conello, los abortos. Es un discurso totalmente c&iacute;nico, que secontradice permanentemente con lo que en realidad hacen. Porque, enrealidad, ellos no quieren prevenir el embarazo no deseado nifacilitar el acceso de las mujeres al control sobre su propio cuerpo.Es una cuesti&oacute;n ideol&oacute;gica del ministro de Justicia y a tono con laidea represora del Gobierno de prohibir y negar los derechos ylibertades, en este caso el derecho de la mujer a decidir sobre supropio cuerpo. Esto demuestra que realmente somos las feministas lasque queremos trabajar por la prevenci&oacute;n de embarazos no deseados,las defendemos las pol&iacute;ticas de anticoncepci&oacute;n, la educaci&oacute;nsexual, etc&eacute;tera. Aunque, llegado el caso, defendemos por supuestoel derecho de las mujeres a decidir, y que puedan, en el caso de queas&iacute; lo deseen, interrumpir un embarazo no deseado. 
    </p><p class="article-text">
        PREGUNTA: &iquest;Cu&aacute;les son las demandas de Mujeres anteel Congreso?
    </p><p class="article-text">
        Nosotras venimos planteando un cambio en un sentidototalmente contrario al de esta reforma, centrado en ampliar ysolucionar los l&iacute;mites que tiene la actual legislaci&oacute;n,fundamentalmente en dos &aacute;mbitos. Por un lado, que el aborto no puedeestar tipificado como delito en el C&oacute;digo Penal. Mientras seaconsiderado un delito y no un derecho, el desarrollo legislativo va aestar plagado de trampas y obst&aacute;culos para las mujeres. El abortotiene que ser un derecho y tiene que estar reconocido como tal. Lasegunda cuesti&oacute;n clave es garantizar que efectivamente se puedarealizar dentro de la red sanitaria p&uacute;blica. Sin estos dos puntos nose puede hablar de un reconocimiento del derecho de las mujeres adecidir la interrupci&oacute;n del embarazo, ya que no se estar&iacute;agarantizando este derecho. Garant&iacute;as que no se cumplen con la ley de2010. Y lo que nos encontramos es que el cambio que plantea elministro de Justicia no atiende precisamente a esas necesidades, sinoal planteamiento ideol&oacute;gico de los sectores m&aacute;s patriarcales,fundamentalistas, conservadores y reaccionarios de la sociedad, entreellos de la jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica, a la que sabemos que nunca le hanimportado la libertad, la autonom&iacute;a y los derechos de las mujeres,sino al contrario. Hay que tener en cuenta que hay muchas mujerescat&oacute;licas que est&aacute;n de acuerdo en que las mujeres puedan decidir einterrumpir el embarazo en ciertas condiciones y otros cat&oacute;licos quelo piensan as&iacute; pero no se pronuncian. Porque adem&aacute;s, efectivamente,con dificultades o problemas, hasta ahora las mujeres ibanresolviendo su situaci&oacute;n, y no hab&iacute;a ninguna demanda social en elsentido de hacer una ley m&aacute;s restrictiva. Solamente de estossectores ultra, que se movilizan y vociferan mucho, pero son unaminor&iacute;a. En realidad, lo que quieren es un modelo social en el quelas mujeres ocupen el papel tradicional que ven&iacute;amos ocupando en la&eacute;poca del franquismo. Si ellos quieren vivir as&iacute;, que lo hagan,pero que hagan el favor de dejarnos en paz a los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El Consejo de Ministros ha aprobado hoy elanteproyecto de Ley Org&aacute;nica de Protecci&oacute;n de la Vida del Concebidoy los Derechos de la mujer Embarazada, presentado por el ministro deJusticia, Alberto Ruiz Gallard&oacute;n. Se trata de una ley de supuestosque recoge la posibilidad de interrumpir el embarazo s&oacute;lo en caso deviolaci&oacute;n, dentro de las 12 primeras semanas de gestaci&oacute;n, y depeligro para la vida y la salud f&iacute;sica o ps&iacute;quica de la madre, enlas 22 primeras. Hablamos sobre esta controvertida reforma con JustaMontero, miembro de la Asamblea Feminista de Madrid y de Mujeres anteel Congreso, una plataforma nacida en 2009 y compuesta porasociaciones del Estado espa&ntilde;ol que lucha por la despenalizaci&oacute;ndel aborto voluntario y por el derecho de las mujeres a decidir. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;l es su primera valoraci&oacute;n de esteanteproyecto? 
    </p><p class="article-text">
        La propuesta aprobada hoy por el Consejo de Ministroses una verdadera bofetada a los derechos de las mujeres y supone quela inmensa mayor&iacute;a de las mujeres que van a abortar tendr&aacute;n quehacerlo de forma clandestina. Esta ley apuesta por el abortoclandestino, lo que significa la desprotecci&oacute;n de las mujeres, de susalud y de su vida. Esta ley responde, y con ello el Consejo deMinistros, a lo que piden los sectores ultra de esta sociedad y lajerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica, a los que poco importan los derechos de lasmujeres, que s&oacute;lo piensan en la mujer embarazada como incubadora yque por lo que plantean respetan la vida de la mujer en la medida enque es funcional a la vida del feto. Esto es de una gravedad y de unaindignidad para las mujeres. Nosotras no s&oacute;lo nos manifestamostotalmente en contra de cualquier modificaci&oacute;n en sentido regresivocon respecto a la ley de 2010, sino que adem&aacute;s creemos que lospartidos en el Congreso tendr&iacute;an que llegar a un acuerdo paraampliar la ley en aquellos aspectos que siguen siendo problem&aacute;ticospara que las mujeres puedan interrumpir un embarazo con libertad ycon dignidad cuando as&iacute; lo decidan. Que sepa este Gobierno que nosva a tener enfrente hasta conseguir que esta ley no salga adelante ypara demostrar a qu&eacute; intereses responde este proyecto. 
    </p><p class="article-text">
        PREGUNTA: El ministro habla de dos bienes jur&iacute;dicosprotegibles, que sit&uacute;a al mismo nivel, el 'nascituru' o no nacido yla mujer. Esto queda claro desde el mismo nombre de la ley. &iquest;Qu&eacute;opinas de este planteamiento?
    </p><p class="article-text">
        Creo que el nombre de la ley deja claro el car&aacute;cterprofunda y exclusivamente ideol&oacute;gico de la propuesta del Gobierno.En el contenido de la ley lo &uacute;nico que hace es crear m&aacute;s problemaspara las mujeres que van a abortar, es decir, que no responde a lasnecesidades de las mujeres, y en su t&iacute;tulo muestra claramente esecar&aacute;cter ideol&oacute;gico en la medida en que lo que dicen que lesinteresa es el no nacido como algo contrapuesto al derecho de lasmujeres a decidir. Para nosotras lo que hay que defender es la vidade las personas. Ellos son los primeros que no protegen ni a uno ni aotra. Nosotras somos las primeras que defendemos que las mujeres quese quedan embarazadas y quieren tener un hijo lo puedan tener encondiciones de dignidad. Y por esa misma raz&oacute;n tambi&eacute;n somos lasdefensoras del derecho al aborto. Por eso nos manifestamos en contrade los recortes que est&aacute;n haciendo desde el Gobierno en losservicios p&uacute;blicos y que ponen trabas a la maternidad, recortes enla atenci&oacute;n a la dependencia, en las escuelas infantiles, el nopermitir la prolongaci&oacute;n de los permisos de paternidad y maternidad&hellip;Es decir, este Gobierno, que est&aacute; aplicando una pol&iacute;tica derecortes brutal a los derechos tambi&eacute;n de las mujeres que quierenser madres, no puede decir que son ellos los defensores de lamaternidad. El t&iacute;tulo de esta ley se hace eco de lo que plantean lossectores m&aacute;s conservadores y la jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica, contraria alaborto pero tambi&eacute;n al divorcio, a los m&eacute;todos anticonceptivos&hellip; atodo lo que supone un paso adelante en los derechos de las mujeres.Las mujeres no les importan. Y con esta ley lo est&aacute;n demostrando. Esuna ley cruel con las mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        PREGUNTA: &iquest;Qu&eacute; supone para ustedes que se eliminela decisi&oacute;n libre de la mujer en las 14 primeras semanas degestaci&oacute;n, como recoge la ley de 2010?
    </p><p class="article-text">
        Con la ley del 2010, como hasta las 14 semanas serespeta la decisi&oacute;n de la mujer, no hay problema porque no hay nadaque interpretar, pero con este supuesto de riesgo para la salud de lamujer que se introduce ahora se puede interpretar que en algunoscasos no existe tal riesgo o que no se han hecho las pruebassuficientes para determinarlo, lo cual deja a la mujer en unainseguridad jur&iacute;dica total y la saca de la ley hacia laclandestinidad. 
    </p><p class="article-text">
        PREGUNTA: La nueva ley obliga a las menores a seracompa&ntilde;adas por sus progenitores o tutores legales. &iquest;Qu&eacute;consecuencias puede traer este &uacute;ltimo punto para aquellas menoresque tienen problemas para comunicar su decisi&oacute;n a sus padres, y que,por cierto, son tan s&oacute;lo un 13% del total de menores que abortan?
    </p><p class="article-text">
        Esto lo &uacute;nico que supone es que avalan el abortoclandestino, porque estas mujeres van a abortar, s&oacute;lo que lo har&aacute;nfuera de la ley. De esta forma, la ley deja en una totaldesprotecci&oacute;n a estas menores que tienen serias razones para noinformar a sus padres o tutores. 
    </p><p class="article-text">
        PREGUNTA: Finalmente se ha confirmado que lamalformaci&oacute;n del feto sale de los supuestos y s&oacute;lo se contemplasiempre que esa anomal&iacute;a suponga un da&ntilde;o f&iacute;sico o ps&iacute;quico&ldquo;importante y duradero&rdquo; para la mujer, algo que debendemostrar dos especialistas mediante sendos informes, uno que pruebela anomal&iacute;a y otro que pruebe el da&ntilde;o, y que no pueden ser el mismom&eacute;dico que va a realizar o dirigir el aborto. Ruiz-Gallard&oacute;n hadicho que la discapacidad o anomal&iacute;a del feto &ldquo;no es en s&iacute;misma merecedora de disminuci&oacute;n de derechos de protecci&oacute;n&rdquo;.&iquest;Qu&eacute; te parece que desaparezca este supuesto? 
    </p><p class="article-text">
        A estas mujeres que quieran interrumpir su embarazopor malformaci&oacute;n del feto nuevamente se las lleva al abortoclandestino. Nosotras opinamos que s&oacute;lo se podr&iacute;a suprimir estesupuesto en el caso de que se permitiera la libre decisi&oacute;n de lasmujeres. Porque sabemos que muchos de estos casos quedar&aacute;n fuera dela ley, ya que los especialistas que deben elaborar los informes yaestamos viendo en muchas Comunidades que muchas veces son m&eacute;dicoscontrarios del aborto, con lo cual esta v&iacute;a queda en muchos casoscerrada, porque muchas mujeres se van a encontrar con un dictamennegativo o que tarde mucho y se pase el plazo. El que no quepa estaposibilidad al quitar este supuesto y la libre decisi&oacute;n de lasmujeres significa introducir un dolor terrible para estas mujeres quees de una crueldad que no s&eacute; c&oacute;mo no se les cae la cara deverg&uuml;enza. Que quede claro que el problema es que al quitar estesupuesto hay muchos casos quei se suprime este supuesto, 
    </p><p class="article-text">
        PREGUNTA: El ministro ha dicho que esta ley protegetambi&eacute;n el derecho a la objeci&oacute;n de conciencia de los m&eacute;dicos, quedeben explicitar su posici&oacute;n, para organizar la atenci&oacute;n a lasmujeres, pero que pueden apelar a &eacute;l hasta el &uacute;ltimo momento. Estopuede significar en la pr&aacute;ctica que el derecho de las mujeres ainterrumpir su embarazo no est&eacute; garantizado&hellip;  
    </p><p class="article-text">
        Lejos de regular la objeci&oacute;n de conciencia, que eraalgo muy importante para garantizar que estas intervenciones serealicen en la red sanitaria p&uacute;blica, esta ley hace lo contrario:dar m&aacute;s facilidades para los m&eacute;dicos y personal sanitario para quepuedan negarse a hacer el aborto. En realidad, la ley est&aacute;protegiendo m&aacute;s el derecho a la objeci&oacute;n de conciencia del personalsanitario que el derecho de las mujeres a ser atendidas. Es una nuevaforma de condenar y criminalizar el aborto. 
    </p><p class="article-text">
        PREGUNTA: Desde una perspectiva global, &iquest;cu&aacute;lescreen que ser&aacute;n las principales consecuencias de esta ley?
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, incluso con la ley de 2010, al estarconsiderado el aborto como delito, cualquiera puede interpretar queel motivo que ha llevado a una mujer a abortar no es el que est&aacute;despenalizado. Por eso se producen denuncias y juicios. Pero estanueva ley va m&aacute;s all&aacute; y va a generar una inseguridad jur&iacute;dicaabsoluta para las mujeres y para los profesionales que realizan lasintervenciones. Va a suponer que la mayor&iacute;a de las mujeres van atener que recurrir a abortar en otros pa&iacute;ses y que muchas mujeresrecurran al aborto clandestino, con lo que eso supone de riesgo parala vida y para la salud de las mujeres, como sabemos por los estudioscomparativos con otros pa&iacute;ses. Pero es que estamos en le siglo XXI,las mujeres llevamos mucho tiempo peleando por esto y yo creo que anivel social hay un respeto al derecho de las mujeres a decidir. Quevenga este se&ntilde;or a tratar de devolvernos a los a&ntilde;os setenta es algoque no se explica de ninguna forma, nada m&aacute;s que por ese af&aacute;n decontentar a los sectores m&aacute;s ultra.
    </p><p class="article-text">
        PREGUNTA: Una de las principales quejas de lasasociaciones de mujeres ha sido que para la elaboraci&oacute;n de esteproyecto no se ha contado con ellas ni con profesionales y expertosen el asunto, y que el ministro s&oacute;lo atiende a las demandas de lossectores m&aacute;s conservadores de la sociedad y de la Iglesia.Ruiz-Gallard&oacute;n ha hablado de retomar un consenso, acorde adem&aacute;s contres sentencias del Tribunal Constitucional desde 1985, roto con laley de 2010. 
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, una de las cuestiones m&aacute;s incre&iacute;blesde este proceso es que siempre que se hace una modificaci&oacute;n de leyse monta un &oacute;rgano consultivo, se consulta a las asociaciones endefensa de los derechos de las mujeres, a los especialistas&hellip; y eneste caso no se han puesto en contacto con ellos y nadieabsolutamente conoce qui&eacute;n forma parte de esa comisi&oacute;n de expertosque ha estado elaborando este proyecto. El proceso se ha llevado acabo con un oscurantismo absoluto. Esto en s&iacute; mismo indica unproblema, porque denota que efectivamente no hay ning&uacute;n inter&eacute;s enconocer la opini&oacute;n de las personas implicadas, ni en que se sepa,incluso, a qui&eacute;nes est&aacute;n escuchando. Esto es muy preocupante porquemuestra una falta de transparencia absoluta, y adem&aacute;s incumple unprincipio elemental en el desarrollo de derechos humanos, que es lanecesidad de consultar abiertamente y de forma transparente a lasociedad. Lo segundo denunciable es que el Gobierno ha estadoutilizando el aborto permanentemente como moneda de cambio, creandocierta alarma social, creando mucha intranquilidad entre las mujeresy entre los profesionales que realizan las interrupciones. 
    </p><p class="article-text">
        Desde que se plante&oacute; la contrarreforma de Gallard&oacute;n,nosotras hemos solicitado reuniones con todos los grupos pol&iacute;ticospara plantearles nuestra preocupaci&oacute;n por la situaci&oacute;n, nuestrapropuesta de en qu&eacute; sentido podr&iacute;a haber un cambio de ley y laimportancia y la gravedad que tendr&iacute;a que saliera adelante estacontrarreforma. En general, hubo mucha receptividad por parte delPSOE, el grupo mixto, BNG, Amaiur&hellip; Todos los que est&aacute;n en laoposici&oacute;n nos han escuchado, pero el partido de Gobierno no hatenido el menor inter&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        PREGUNTA: Despu&eacute;s de solicitar en repetidasocasiones una reuni&oacute;n con el ministro, finalmente antes del veranolas recibi&oacute; el subsecretario de Justicia. &iquest;C&oacute;mo fue esa reuni&oacute;n?&iquest;C&oacute;mo recibi&oacute; sus propuestas?
    </p><p class="article-text">
        Fue absolutamente formal. El partido de Gobierno y,en este caso, el Ministerio nos han dejado perfectamente claro que suplanteamiento est&aacute; en las ant&iacute;podas del nuestro, que supreocupaci&oacute;n es la defensa de la vida del feto, que efectivamente notiene nada que ver con la nuestra, que es el derecho de las mujeres adecidir, y que, por lo tanto, no hab&iacute;a di&aacute;logo posible ni inter&eacute;sninguno por su parte en que lo hubiera. 
    </p><p class="article-text">
        PREGUNTA: Por otro lado, el ministro no ha dadomuchos detalles sobre la educaci&oacute;n afectivo-sexual que, dice, sepotenciar&aacute; desde las instituciones.
    </p><p class="article-text">
        Su propuesta es de tal hipocres&iacute;a&hellip; Se les llena laboca de decir que lo que defienden es el derecho por excelencia delas mujeres a la maternidad, cuando ellos mismos est&aacute;n aprobando yaplicando pol&iacute;ticas que suponen que lo poco que se lleg&oacute; aimplantar de educaci&oacute;n afectivo-sexual ahora ya sea inexistente. Yha desaparecido tambi&eacute;n la asignatura de Educaci&oacute;n para laCiudadan&iacute;a, en la que algo se pod&iacute;a hablar al respecto. Los pocosresquicios que hab&iacute;a para ir implantando en el sistema educativo deforma normalizada la educaci&oacute;n afectivo-sexual ahora mismo hanquedado en nada. No existe. Adem&aacute;s, en agosto han retirado lafinanciaci&oacute;n en la Seguridad Social a los anticonceptivos de &uacute;ltimageneraci&oacute;n, los m&aacute;s modernos, y cada vez un mayor n&uacute;mero deanticonceptivos se tienen que pagar, con lo cual las mujeres con m&aacute;sdificultades econ&oacute;micas (inmigrantes, j&oacute;venes y muchas otras)tienen serias dificultades para acceder a ellos. Tambi&eacute;n est&aacute;nhaciendo desaparecer escuelas infantiles o encareci&eacute;ndolas,dificultando, as&iacute;, la maternidad. Es decir, que restringen lasmedidas que podr&iacute;an ayudar a evitar los embarazos no deseados y, conello, los abortos. Es un discurso totalmente c&iacute;nico, que secontradice permanentemente con lo que en realidad hacen. Porque, enrealidad, ellos no quieren prevenir el embarazo no deseado nifacilitar el acceso de las mujeres al control sobre su propio cuerpo.Es una cuesti&oacute;n ideol&oacute;gica del ministro de Justicia y a tono con laidea represora del Gobierno de prohibir y negar los derechos ylibertades, en este caso el derecho de la mujer a decidir sobre supropio cuerpo. Esto demuestra que realmente somos las feministas lasque queremos trabajar por la prevenci&oacute;n de embarazos no deseados,las defendemos las pol&iacute;ticas de anticoncepci&oacute;n, la educaci&oacute;nsexual, etc&eacute;tera. Aunque, llegado el caso, defendemos por supuestoel derecho de las mujeres a decidir, y que puedan, en el caso de queas&iacute; lo deseen, interrumpir un embarazo no deseado. 
    </p><p class="article-text">
        PREGUNTA: &iquest;Cu&aacute;les son las demandas de Mujeres anteel Congreso?
    </p><p class="article-text">
        Nosotras venimos planteando un cambio en un sentidototalmente contrario al de esta reforma, centrado en ampliar ysolucionar los l&iacute;mites que tiene la actual legislaci&oacute;n,fundamentalmente en dos &aacute;mbitos. Por un lado, que el aborto no puedeestar tipificado como delito en el C&oacute;digo Penal. Mientras seaconsiderado un delito y no un derecho, el desarrollo legislativo va aestar plagado de trampas y obst&aacute;culos para las mujeres. El abortotiene que ser un derecho y tiene que estar reconocido como tal. Lasegunda cuesti&oacute;n clave es garantizar que efectivamente se puedarealizar dentro de la red sanitaria p&uacute;blica. Sin estos dos puntos nose puede hablar de un reconocimiento del derecho de las mujeres adecidir la interrupci&oacute;n del embarazo, ya que no se estar&iacute;agarantizando este derecho. Garant&iacute;as que no se cumplen con la ley de2010. Y lo que nos encontramos es que el cambio que plantea elministro de Justicia no atiende precisamente a esas necesidades, sinoal planteamiento ideol&oacute;gico de los sectores m&aacute;s patriarcales,fundamentalistas, conservadores y reaccionarios de la sociedad, entreellos de la jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica, a la que sabemos que nunca le hanimportado la libertad, la autonom&iacute;a y los derechos de las mujeres,sino al contrario. Hay que tener en cuenta que hay muchas mujerescat&oacute;licas que est&aacute;n de acuerdo en que las mujeres puedan decidir einterrumpir el embarazo en ciertas condiciones y otros cat&oacute;licos quelo piensan as&iacute; pero no se pronuncian. Porque adem&aacute;s, efectivamente,con dificultades o problemas, hasta ahora las mujeres ibanresolviendo su situaci&oacute;n, y no hab&iacute;a ninguna demanda social en elsentido de hacer una ley m&aacute;s restrictiva. Solamente de estossectores ultra, que se movilizan y vociferan mucho, pero son unaminor&iacute;a. En realidad, lo que quieren es un modelo social en el quelas mujeres ocupen el papel tradicional que ven&iacute;amos ocupando en la&eacute;poca del franquismo. Si ellos quieren vivir as&iacute;, que lo hagan,pero que hagan el favor de dejarnos en paz a los dem&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paz Vaello Olave]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mujeres-importan-ley-aborto-demostrando_1_5106678.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Dec 2013 20:36:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Las mujeres no les importan. Y con esta ley del aborto  lo están demostrando"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aborto,Leyes,Alberto Ruiz-Gallardón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El aborto en primera persona: "Pediría al ministro que no nos lo ponga más difícil"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/aborto-primera-persona_1_5132942.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7a3fd53-ff80-4663-9313-c1037e6c3832_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una mujer que abortó con la ley de 1985 y otra que lo hizo con la de  2010 cuentan su experiencia y alertan sobre las dificultades que se  añadirían con la reforma de la ley del aborto</p></div><p class="article-text">
        Consuelo no contaba con quedarse embarazada. Ten&iacute;a 38 a&ntilde;os, un trabajo fijo relacionado con sus estudios, un sueldo razonable; pero la relaci&oacute;n con su pareja no era buena. &ldquo;Era una relaci&oacute;n muy t&oacute;xica y yo sab&iacute;a que ten&iacute;a que terminar. Y sonar&aacute; poco moderno, pero yo ten&iacute;a muy claro que quer&iacute;a formar una familia, no tener un hijo sola&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
         Cuando supo que estaba embarazada, decidi&oacute; no tenerlo: &ldquo;A pesar de que parec&iacute;a mi &uacute;ltimo tren, y de hecho lo ha sido, para m&iacute; ser madre significa hacer feliz y ofrecer lo mejor a tu hijo, y yo sab&iacute;a que en esa circunstancia eso era absolutamente impensable para m&iacute;. Si t&uacute; eres una persona desgraciada, dif&iacute;cilmente puedes hacer feliz a nadie ni darle lo que necesita. Y yo no quiero sentir un hijo como una carga, ni que un beb&eacute; y yo supongamos una carga para otra persona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Mar&iacute;a fue algo distinto. Ten&iacute;a 25 a&ntilde;os. Hab&iacute;a estudiado una carrera universitaria, trabajaba como becaria, menos de 1.000 euros al mes, y compart&iacute;a piso con unas amigas. Ella misma lo resume: &ldquo;No me sobraba el dinero&rdquo;. Ten&iacute;a pareja estable, pero &eacute;l viv&iacute;a en otra ciudad. Se compr&oacute; un test de embarazo cuando llevaba unos meses sin la regla. Aunque era algo habitual para ella y estaba tranquila porque usaba protecci&oacute;n, prefiri&oacute; asegurarse. Y dio positivo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me dio como un pinchazo en el coraz&oacute;n, y me ech&eacute; a llorar. No era capaz de reaccionar. S&oacute;lo me sent&iacute;a fatal y pensaba que ten&iacute;a un gran problema. Ten&iacute;a clar&iacute;simo que no quer&iacute;a tener ese beb&eacute;, pero a la vez me daba p&aacute;nico enfrentarme a un aborto y pasar por ese trago&rdquo;, narra con desaz&oacute;n Mar&iacute;a al recordar aquellos momentos. Sus razones no fueron puramente econ&oacute;micas sino, sobre todo, &ldquo;vitales&rdquo;: &ldquo;Mi vida ten&iacute;a que recorrer otros caminos, mi carrera profesional... Ahora quiero ser madre, pero a&uacute;n lo veo muy lejos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Tantos perfiles como mujeres</h3><p class="article-text">
        Como Mar&iacute;a y Consuelo cada a&ntilde;o abortan en Espa&ntilde;a alrededor de 115.000 mujeres, seg&uacute;n las <a href="http://www.msssi.gob.es/profesionales/saludPublica/prevPromocion/embarazo/tablas_figuras.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cifras del Ministerio de Sanidad</a>. Los diversos estudios realizados por la Asociaci&oacute;n de Cl&iacute;nicas Acreditadas para la Interrupci&oacute;n del Embarazo (ACAI) muestran que entre ellas hay estudiantes, trabajadoras, paradas; algunas sin estudios, muchas con estudios b&aacute;sicos, con estudios secundarios o universitarios. Mujeres que ya han se han sometido a esta intervenci&oacute;n o lo hacen por primera vez; que utilizaron m&eacute;todos anticonceptivos que fallaron o que no los usaron; que no quieren tener hijos, que quieren pero no en ese momento o que lo desean pero deciden no tenerlo porque el feto tiene alguna patolog&iacute;a, incluso aunque en principio sean contrarias al aborto...  
    </p><p class="article-text">
        Consuelo y Mar&iacute;a, dos personas distintas, dos situaciones diferentes. &ldquo;Hay tantos perfiles como mujeres que abortan&rdquo;, se&ntilde;ala Empar Pineda, una de las fundadoras de la Comisi&oacute;n Pro Aborto del movimiento feminista, portavoz de la Cl&iacute;nica Isadora desde sus inicios y miembro de la junta de directiva de ACAI.
    </p><p class="article-text">
        Empar trabaja tambi&eacute;n &ldquo;tranquilizando a las mujeres que llegan a la cl&iacute;nica angustiadas o agobiadas&rdquo;. Porque, a pesar de sus diferencias, todas estas mujeres tienen en com&uacute;n pasar por el dif&iacute;cil trance de tomar esta decisi&oacute;n, que siempre es, en palabras de Empar, &ldquo;dura, seria y responsable, aunque haya quienes lo dudan&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Abortar fue para Mar&iacute;a una &ldquo;experiencia traum&aacute;tica&rdquo;. Reconoce que se sinti&oacute; sometida a una fuerte presi&oacute;n social. &ldquo;Yo creo que si hubiera   sido tratada desde el respeto, respetando mi forma de pensar y mis   necesidades, si nadie me hubiera juzgado, no tendr&iacute;a por qu&eacute; haber sido   una experiencia tan dura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es algo que hagas con alegr&iacute;a, por muy claro que lo tengas. Yo lo pas&eacute; muy mal&rdquo;, cuenta Consuelo. Mar&iacute;a estaba en <em>shock</em>, pero adem&aacute;s, relata, llam&oacute; a su pareja para que acudiera a acompa&ntilde;arla, y los dos d&iacute;as que tard&oacute; en llegar fueron demasiado tiempo para ella: &ldquo;Sent&iacute;a mucho rencor hacia &eacute;l porque, por mucho que me comprendiera, algo que era responsabilidad de los dos pesaba sobre m&iacute; y sobre mi cuerpo, mientras &eacute;l estaba igual. Y eso me daba mucha rabia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Consuelo tom&oacute; la decisi&oacute;n, llam&oacute; directamente a una cl&iacute;nica privada. En cambio, Mar&iacute;a, &ldquo;noqueada y sin saber qu&eacute; hacer&rdquo;, busc&oacute; la ayuda de amigas y junto a ellas acudi&oacute; a varios centros p&uacute;blicos. En todos le dijeron lo mismo, que pod&iacute;an ponerla en lista de espera pero que, si no hab&iacute;a riesgo para su salud, pod&iacute;an pasar meses hasta que le tocara. Le aconsejaron que, si ten&iacute;a dinero, fuera directamente a una cl&iacute;nica privada. Y as&iacute; lo hizo.
    </p><p class="article-text">
         Seg&uacute;n Empar, este es un problema habitual: &ldquo;La interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo es una prestaci&oacute;n que est&aacute; en la cartera sanitaria y por la que las mujeres no deber&iacute;an pagar. Pero no se hace en los centros p&uacute;blicos y desde las instituciones no se ofrece informaci&oacute;n sobre los conciertos que les permiten ser derivadas a centros privados gratuitamente&rdquo;. El 98% de las intervenciones se realizan en cl&iacute;nicas privadas y s&oacute;lo alrededor de un 2% se atienden en la sanidad p&uacute;blica. &ldquo;Cuando son malformaciones graves o la mujer est&aacute; en el hospital en consulta, ven que existe esa malformaci&oacute;n y queda hospitalizada&rdquo;, explica Empar.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;La ecograf&iacute;a. Yo cerr&eacute; los ojos&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Cuando Consuelo decidi&oacute; abortar, estaba en vigor la ley de 1985, que despenalizaba el aborto en tres supuestos: violaci&oacute;n, dentro de las primeras 12 semanas de gestaci&oacute;n; malformaci&oacute;n del feto, en las primeras 22; o riesgo para la salud f&iacute;sica o ps&iacute;quica de la mujer, durante todo el embarazo. 
    </p><p class="article-text">
        Ella se acogi&oacute; a este &uacute;ltimo, que requer&iacute;a un informe psicol&oacute;gico. &ldquo;El psic&oacute;logo me hizo unas cuantas preguntas sobre por qu&eacute; lo hac&iacute;a y si estaba segura, que era lo que realmente le interesaba. Por lo dem&aacute;s, fue un tr&aacute;mite&rdquo;. Este &ldquo;coladero&rdquo; era una de las m&aacute;s feroces cr&iacute;ticas del PP a la ley. Pero no est&aacute; claro c&oacute;mo regular&aacute; la reforma este aspecto. &ldquo;Con lo duro que es tomar la decisi&oacute;n y hacerlo, yo pedir&iacute;a al ministro que no nos lo ponga m&aacute;s dif&iacute;cil&rdquo;, reclama Consuelo. 
    </p><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n de Mujeres Juristas Themis explica que la actual norma &ldquo;puso  fin de una vez a una hipocres&iacute;a absoluta, la de hacer pasar a las  mujeres por un informe psicol&oacute;gico para determinar que tomaban esa  decisi&oacute;n porque continuar con el embarazo pod&iacute;a tener graves  consecuencias para su salud ps&iacute;quica, sin l&iacute;mite de plazo, lo cual  permit&iacute;a pr&aacute;cticas irregulares, abortos en estadios muy avanzados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Consuelo pas&oacute; despu&eacute;s por una revisi&oacute;n ginecol&oacute;gica, que certific&oacute; el embarazo mediante una ecograf&iacute;a. Uno de los momentos m&aacute;s dif&iacute;ciles del proceso: &ldquo;Yo cerr&eacute; los ojos. No quer&iacute;a vincularme emocionalmente con nada&rdquo;. Estaba a&uacute;n de poco tiempo, as&iacute; que tuvo que esperar dos semanas m&aacute;s, que recuerda &ldquo;dur&iacute;simas&rdquo; y que pas&oacute; muy sola: &ldquo;Al principio s&oacute;lo se lo cont&eacute; a mi pareja, porque no quer&iacute;a tener a la gente pasando por la misma desesperaci&oacute;n que yo. Puse al tanto a mis amigas tres o cuatro d&iacute;as antes de la operaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        UPN (la marca del PP en Navarra) ha propuesto en el Congreso que las mujeres reciban una imagen de la ecograf&iacute;a antes de que se les permita abortar.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Eso me hac&iacute;a sentir mucho dolor. Estaba destrozada&rdquo;</h3><p class="article-text">
        A Mar&iacute;a le toc&oacute; ya la ley actual, de 2010, que plantea la despenalizaci&oacute;n sin restricciones del aborto en las 14 primeras semanas; la posibilidad de interrumpir el embarazo hasta la semana 22 en caso de riesgo grave para la salud de la madre o del feto, malformaci&oacute;n de &eacute;ste y, a partir de entonces, &ldquo;en el caso de anomal&iacute;as en el feto incompatibles con la vida o por diagn&oacute;stico de enfermedad extremadamente grave confirmada por un comit&eacute; cl&iacute;nico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico requisito en el primer caso es que, tras una primera consulta en la que se le da informaci&oacute;n sobre las cl&iacute;nicas en las que se presta ese servicio y sobre las ayudas a las que podr&iacute;a acceder si decidiera seguir adelante con su embarazo, la mujer est&aacute; obligada a meditar su decisi&oacute;n durante tres d&iacute;as, que Mar&iacute;a describe como una aut&eacute;ntica &ldquo;tortura&rdquo;. Y recuerda: &ldquo;Yo no ten&iacute;a nada que reflexionar, s&oacute;lo quer&iacute;a que llegara el d&iacute;a. Cada vez que miraba la ecograf&iacute;a me echaba a llorar. Me sent&iacute;a ego&iacute;sta porque todo el rato pensaba que por poder yo pod&iacute;a tenerlo, que pod&iacute;a volver con mis padres, dejar la beca y cambiar el camino. Pero no quer&iacute;a. Eso me hac&iacute;a sentir mucho dolor. Estaba destrozada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al llegar a la cl&iacute;nica, a Consuelo la recibi&oacute; en la puerta un grupo de manifestantes contrarios al aborto que la llamaron asesina. Ella no se dio por aludida, porque ten&iacute;a muy clara su opci&oacute;n, pero le enfada. Estos grupos &ldquo;pueden hacerle mucho da&ntilde;o a chicas o mujeres con menos solidez emocional. Hay que ser muy mala persona para ir a decirle eso a alguien que est&aacute; pasando por semejante momento&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Al igual que Mar&iacute;a, recuerda el trato en la cl&iacute;nica como cordial, pero fr&iacute;o. Mar&iacute;a ech&oacute; de menos m&aacute;s cercan&iacute;a. Para Consuelo est&aacute; bien as&iacute;: &ldquo;T&uacute; vas hist&eacute;rica, llevas encima una gran carga emocional, pero ellos est&aacute;n acostumbrados a estas intervenciones, y yo prefiero que no me compadezcan; yo lo he decidido y tengo que asumir las consecuencias, ser responsable de mis actos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Consuelo acudi&oacute; a la cl&iacute;nica con su pareja. Tras la intervenci&oacute;n, que dura unas dos o tres horas en total &ndash;entre las pruebas previas, los como m&aacute;ximo 10 minutos de la operaci&oacute;n y el reposo posterior&ndash;, tuvo problemas con la anestesia, que ella pidi&oacute; general &ldquo;para no tener recuerdos de ese momento&rdquo;. Pero recuerda su recuperaci&oacute;n como muy complicada. Unos d&iacute;as despu&eacute;s su novio la dej&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a acudi&oacute; con su madre y con su novio: &ldquo;No me enter&eacute; de nada. Sal&iacute; cansada, pero bien. Despu&eacute;s de eso me qued&eacute; muy tocada. Cada vez que ve&iacute;a a una mujer embarazada o a una madre, por la calle o en pel&iacute;culas, me echaba a llorar, y pensaba que eran las personas m&aacute;s valientes del mundo y que no se les reconoc&iacute;a. Me sent&iacute;a culpable porque pod&iacute;a haber cambiado mi vida por aquel ser que no lleg&oacute; a existir. Me cost&oacute; unos meses quitarme esas ideas de la cabeza&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por culpa de los fallos de la ley, y de la presi&oacute;n   social, para m&iacute; fue una experiencia traum&aacute;tica, yo creo que si hubiera   sido tratada desde el respeto, respetando mi forma de pensar y mis   necesidades, si nadie me hubiera juzgado, no tendr&iacute;a por qu&eacute; haber sido   una experiencia tan dura&rdquo;, asegura Mar&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text">Consenso social en torno a la ley</h3><p class="article-text">
        Para Empar, esos tres d&iacute;as de reflexi&oacute;n previos a la intervenci&oacute;n no hacen m&aacute;s que a&ntilde;adir angustia a un proceso ya de por s&iacute; muy dif&iacute;cil para las mujeres, pero adem&aacute;s no consiguen su prop&oacute;sito. Como demuestran los estudios de ACAI, la inmensa mayor&iacute;a de ellas acuden a la cl&iacute;nica tras una decisi&oacute;n &ldquo;muy meditada y elaborada, por lo que son muy pocos los casos en los que se replantear&aacute;n la situaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Empar centra en este periodo su cr&iacute;tica a la ley vigente: &ldquo;Si se considera que la mujer no est&aacute; suficientemente informada sobre las ayudas de las que podr&iacute;a disponer si es madre, &iquest;por qu&eacute; se le tiene que dar esa informaci&oacute;n cuando ya ha decidido no seguir adelante, y no antes, cuando acude al centro de salud?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo dem&aacute;s, esta legislaci&oacute;n representa para Empar &ldquo;un salto muy importante, porque es considerar que la mujer embarazada es suficientemente aut&oacute;noma para tomar esa decisi&oacute;n&rdquo;. Algo que puede cambiar, y mucho, con la reformulaci&oacute;n de la ley. De hecho, una de las principales cr&iacute;ticas de los grupos pro elecci&oacute;n es que con el proyecto de Gallard&oacute;n volver&iacute;an a ser los m&eacute;dicos o psic&oacute;logos los que decidieran si una mujer puede abortar o no.
    </p><p class="article-text">
        M&ordf; &Aacute;ngeles Jaime de Pablo, vicepresidenta de la Asociaci&oacute;n de Mujeres Juristas Themis, coincide en este punto: &ldquo;En la mayor parte de los pa&iacute;ses de nuestro entorno se admite que la decisi&oacute;n de interrumpir el embarazo se puede tomar dentro de las 12 primeras semanas. Creo que hay un consenso social sobre cu&aacute;ndo estamos ante un bien jur&iacute;dico protegible, en equilibrio con el derecho de las personas a decidir libremente sobre su maternidad&rdquo;. Adem&aacute;s, a&ntilde;ade, esta ley cuenta con un amplio consenso social, como demuestra el 53% de  apoyo por parte de la poblaci&oacute;n que recogen las &uacute;ltimas encuestas.
    </p><h3 class="article-text">La reforma de Gallard&oacute;n y la respuesta de las mujeres</h3><p class="article-text">
        Tanto Empar como M&ordf; &Aacute;ngeles denuncian que, a diferencia del proceso de elaboraci&oacute;n de la anterior ley, en el cual el Ministerio de Igualdad, el de Sanidad y el de Justicia contaron con las asociaciones de mujeres y de profesionales especializados, en este caso Ruiz-Gallard&oacute;n s&oacute;lo atiende las demandas de los sectores m&aacute;s conservadores de la sociedad y, particularmente, el de la jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/reforma-aborto-Gallardon-supone-retroceso_0_125987983.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no se conocen los detalles</a>, se sabe que plantea una vuelta a la legislaci&oacute;n basada en supuestos, lo cual, en palabras de M&ordf; &Aacute;ngeles, significar&iacute;a &ldquo;una inseguridad jur&iacute;dica completa para las mujeres, como suced&iacute;a con la legislaci&oacute;n anterior, que les hac&iacute;a recurrir a fraudes para ejercer con seguridad su decisi&oacute;n&rdquo;, as&iacute; como para los profesionales que practican los abortos en las cl&iacute;nicas autorizadas. <strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a repetirse lo ocurrido en 2007, cuando una asociaci&oacute;n  ultracat&oacute;lica denunci&oacute; a la Cl&iacute;nica Isadora por irregularidades  administrativas y la realizaci&oacute;n de abortos ilegales. Sobrese&iacute;do a&ntilde;o y  medio despu&eacute;s por falta de pruebas, para muchos este caso fue el empuj&oacute;n  definitivo que llev&oacute; al Gobierno de Rodr&iacute;guez Zapatero a elaborar la  ley de plazos. &ldquo;Esta reforma podr&iacute;a devolvernos, adem&aacute;s, a tiempos no tan lejanos, cuando muchas mujeres viajaban al extranjero o recurr&iacute;an al aborto clandestino, con el riesgo que ello implica para su salud&rdquo;, apuntan.
    </p><p class="article-text">
        Empar, que lleva 40 a&ntilde;os trabajando por el derecho de las mujeres a decidir, cambiar&iacute;a la actual ley en un sentido absolutamente contrario al del ministro, para ampliar el aborto libre: &ldquo;La OMS admite que el feto no puede vivir sin los recursos de la mujer hasta la semana 24, a partir de la cual es viable fuera del &uacute;tero materno. Para m&iacute; ese es el plazo sobre el que habr&iacute;a que legislar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es en Holanda, pa&iacute;s que considera ejemplar, ya que all&iacute; est&aacute; permitida la interrupci&oacute;n del embarazo sin restricciones en ese periodo y, sin embargo, se aborta mucho menos. Esto se debe, en opini&oacute;n de Empar, a que tienen &ldquo;una muy buena educaci&oacute;n afectivo-sexual&rdquo;. Y en este sentido, argumenta: &ldquo;Contrariamente a lo que podr&iacute;a parecer, las feministas somos las m&aacute;s interesadas en que no exista el aborto&rdquo;. Aunque, defiende, &ldquo;aquellas mujeres que a pesar de contar con toda la informaci&oacute;n y con acceso a m&eacute;todos anticonceptivos se quedaran embarazadas y no quisieran seguir adelante, siempre deber&iacute;an poder realizarse la intervenci&oacute;n gratuitamente en la sanidad p&uacute;blica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Absolutamente contrarias a las restricciones que ha planteado Ruiz-Gallard&oacute;n hasta el momento, Consuelo y Mar&iacute;a coinciden con las expertas en reivindicar la importancia de una buena educaci&oacute;n sexual para evitar embarazos no deseados, un acceso m&aacute;s f&aacute;cil a los anticonceptivos y que los abortos se realicen gratuitamente a trav&eacute;s de la sanidad p&uacute;blica. Y piden algo m&aacute;s: que cualquier ley tenga el suficiente margen y los recursos necesarios para respetar la decisi&oacute;n y las necesidades individuales de cada mujer. 
    </p><p class="article-text">
        Consuelo es tajante: &ldquo;Ninguna restricci&oacute;n sirve si una mujer ha sido violada, en ese caso no hay nada m&aacute;s que hablar; o si una mujer ya tiene cinco hijos y no puede hacerse cargo de uno m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
         Mar&iacute;a lo resume as&iacute;: &ldquo;S&oacute;lo nosotras sabemos lo que necesitamos en un momento concreto de nuestras vidas, y nadie puede ayudarnos a tomar una decisi&oacute;n como esta. Eso deber&iacute;a respetarse siempre&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paz Vaello Olave]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/aborto-primera-persona_1_5132942.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Dec 2013 19:25:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El aborto en primera persona: "Pediría al ministro que no nos lo ponga más difícil"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aborto,Alberto Ruiz-Gallardón,Leyes,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los 'alumnos fantasma' de la universidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/alumnos-fantasma-universidad_1_5113019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23ca3a62-e9d8-4d2f-b4bc-4682833ef40a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los &#039;alumnos fantasma&#039; de la universidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Van a clase y hasta se presentan a los exámenes, pero no figuran en el listado de alumnos porque no están al día con los pagos de la matrícula</p><p class="subtitle">Muchos profesores les guardan la nota hasta que puedan regularizar su situación, así no pierden el año</p><p class="subtitle">Las universidades calculan que más de 30.000 estudiantes no han podido hacer frente a las tasas, y varios miles tendrán que devolver las becas al no haber aprobado el porcentaje de asignaturas que exige el ministerio</p></div><p class="article-text">
        Gonzalo Helbert empez&oacute; durante este curso tercero de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, pese a que sab&iacute;a que su nombre no aparecer&iacute;a en las actas. Acumulaba un retraso de la matr&iacute;cula del a&ntilde;o pasado que no pod&iacute;a pagar. Su padre, fot&oacute;grafo, no tiene trabajo. Es su madre, periodista y con un &ldquo;sueldo medio&rdquo;, la que debe afrontar todos los gastos familiares, incluida la hipoteca. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Empec&eacute; a ir de oyente a las clases y habl&eacute; con los profesores para que me dejaran examinarme y me guardaran las notas hasta que regularizara mi situaci&oacute;n&rdquo;. Alguno le puso pegas, sobre todo a la hora de realizar las pr&aacute;cticas, obligatorias &ndash;cuenta Gonzalo&ndash;, por si despu&eacute;s de contar con &eacute;l en la planificaci&oacute;n de los trabajos grupales y el correspondiente seguimiento individual, cuando por fin pudiera abonar lo que deb&iacute;a, le tocaba otro profesor. &ldquo;Por lo general, los profesores entienden estas situaciones y te ayudan. La mayor&iacute;a me dio todas las facilidades para que no perdiera el a&ntilde;o&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, aunque tarde, Gonzalo pudo saldar su deuda y matricularse: &ldquo;He buscado trabajo, pero no he encontrado, as&iacute; que mi madre ha tenido que hacer un gran esfuerzo, tirando incluso de familiares, para que pudiera seguir con la carrera, al menos por ahora&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Situaciones l&iacute;mite</h3><p class="article-text">
        Cuando se anunciaron las tasas de las universidades p&uacute;blicas espa&ntilde;olas para el curso 2013/2014, <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/universidad-tasas-madrid-recortes-rectores_0_183732661.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tanto rectores como asociaciones de estudiantes alertaron de que el aumento de los precios</a>, que en el caso de Madrid y Catalu&ntilde;a ha llegado a un 66% entre los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os (el m&aacute;ximo autorizado por el Ministerio de Educaci&oacute;n), unido a las trabas cada vez mayores para acceder a las becas (del 5,5 anterior ahora se pide un 6,5 de nota media), iba a acarrear problemas para muchos estudiantes. Ni unos ni otros se equivocaron.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En estos &uacute;ltimos a&ntilde;os se da una nueva casu&iacute;stica: hay estudiantes que de repente no pueden afrontar un pago y se quedan fuera del sistema. A veces te enteras porque un alumno desaparece de las listas y das el paso de hablar con &eacute;l, y otras es el alumno quien viene a verte. Yo hablo con ellos, les digo que se pongan en contacto con el Vicerrectorado de Estudiantes para que se enteren de las ayudas que hay. Mientras se soluciona la parte administrativa, yo los mantengo en clase y, por supuesto, si han hecho alg&uacute;n examen, les guardo la nota hasta que lo puedan arreglar&rdquo;, nos cuenta un profesor de la Universidad Miguel Hern&aacute;ndez, de Elche, Alicante, que prefiere no dar su nombre para no perjudicar a los estudiantes que se encuentran en estos casos. 
    </p><p class="article-text">
        Estos <em>alumnos fantasma</em> no son muchos, pero constituyen la cara m&aacute;s dram&aacute;tica de una situaci&oacute;n general de dificultad para asumir los costes actuales de los estudios universitarios.
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s alumnos obligados a abandonar</h3><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/politica/universitarias-proximo-Madrid-subiran-ciento_0_154685296.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Con la subida de m&aacute;s del 60% en los grados en este centro</a>, nos cuenta un profesor de Trabajo Social de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), &ldquo;se est&aacute;n generalizando situaciones dif&iacute;ciles que antes eran excepcionales y que impiden realizar el trabajo acad&eacute;mico con normalidad. Las revisiones de ex&aacute;menes se han convertido en un melodrama donde de lo &uacute;nico que se habla es de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica de los estudiantes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s habitual es que los alumnos pidan que les suban la nota para no perder la beca o para no tener que afrontar una segunda matr&iacute;cula. Pero este profesor tambi&eacute;n se ha encontrado con alumnos que desaparecen de las listas por no haber podido pagar a tiempo. &ldquo;Estas situaciones se abordan de distintas maneras, ninguna de ellas satisfactoria: les ofreces mecanismos para subir las calificaciones, les guardas la nota hasta que solucionen su situaci&oacute;n... Yo antes les dec&iacute;a a los alumnos de primero que suspend&iacute;an y que se lo tomaban muy a pecho que no se preocuparan, que era normal y formaba parte del proceso de aprendizaje. Ahora har&iacute;an bien en preocuparse&rdquo;. Y es que cada vez son m&aacute;s los que se ven obligados a abandonar sus estudios.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Me he tenido que cambiar a Ingenier&iacute;a Civil&rdquo; </h3><p class="article-text">
        As&iacute; le pas&oacute; a Javier Mart&iacute;n, de 19 a&ntilde;os, que en su primer a&ntilde;o en Ingenier&iacute;a de Caminos en la Universidad Polit&eacute;cnica de Madrid obtuvo una beca de 3.500 euros que, al no haber superado el 50% de los cr&eacute;ditos, debe devolver: &ldquo;Aprob&eacute; tres asignaturas de diez. M&aacute;s o menos estoy en la media. Al ser una ingenier&iacute;a, es bastante complicado aprobar m&aacute;s el primer a&ntilde;o&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su hermano se fue a trabajar al extranjero al acabar la carrera, pero aun as&iacute; sus padres tienen serias dificultades para financiar la carrera de Javier con los menos de 1.000 euros que ganan entre los dos y que destinan en parte a la hipoteca del piso. &ldquo;El a&ntilde;o pasado la primera matr&iacute;cula eran 1.600 euros. Este a&ntilde;o ha subido a 2.000. Y con las siete segundas matr&iacute;culas habr&iacute;a tenido que desembolsar unos 3.000 euros por el curso completo. Como no puedo, me he tenido que cambiar a Ingenier&iacute;a Civil. Ahora empiezo a trabajar de cajero, y voy a pedir las becas que han salido en la Polit&eacute;cnica para el a&ntilde;o que viene, porque el Estado ya no me da&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Segunda, tercera y cuarta matr&iacute;cula: una ruina&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Javier es uno de los cerca de <span id="mce_0_start"></span>&#65279;<span id="mce_1_start"></span>&#65279;30.000 alumnos que en junio de este a&ntilde;o constaban como morosos en las universidades de toda Espa&ntilde;a<span id="mce_0_end"></span>&#65279;<span id="mce_1_end"></span>&#65279;. &ldquo;Con los 3.500 euros de la beca del curso pasado estoy financiando m&aacute;s o menos el nuevo. Cuando tenga que devolverlos, ya ver&eacute; lo que hago&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este abandono es, precisamente, lo que pretende evitar el profesor de la Universidad Miguel Hern&aacute;ndez, en la que la matr&iacute;cula ha subido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en torno a un 35%: &ldquo;Nosotros insistimos desde primero a los alumnos en que hagan todo lo posible por no ir a segunda, tercera o cuarta matr&iacute;cula, porque es la ruina y les puede suponer el colapso. Cuando sucede, hay que evaluar cada caso, pero lo que me preocupa es la gente que paga el primer plazo y a lo mejor en su casa no entra dinero y no puede con el segundo y la sacan del sistema&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Reconoce que hay que tratar cada caso de forma individualizada para evitar que esta disposici&oacute;n por parte del profesor se convierta &ldquo;en un coladero&rdquo;, pero afirma categ&oacute;rico: &ldquo;Todos los actores de este proceso tenemos que actuar, y a los profesores nos toca intentar hacerlo f&aacute;cil y no poner m&aacute;s trabas a la persona que est&aacute; en una situaci&oacute;n muy delicada. Yo ayudo hasta donde puedo, y me consta que m&aacute;s colegas lo hacen&rdquo;. Un apoyo que tiene recompensa: &ldquo;Hemos visto que as&iacute; han podido seguir con su carrera y que, cuando han podido pagar, han cogido carrerilla y han seguido estudiando&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;steres en v&iacute;as de extinci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Carlos Fern&aacute;ndez Liria es profesor de Filosof&iacute;a en la UCM y tuvo un <em>alumno fantasma</em> en un curso anterior, un estudiante que quer&iacute;a hacer el m&aacute;ster de Estudios Avanzados de la facultad y que no pod&iacute;a afrontar los casi 4.000 euros a los que hab&iacute;a llegado un programa que antes estaba en 1.700, lo que conlleva un aumento del 130%. 
    </p><p class="article-text">
        Para este docente de la UCM, fue l&oacute;gico ayudar a este alumno guard&aacute;ndole la nota hasta que pudo pagar porque adem&aacute;s, explica, &ldquo;te obligan a hacer la matr&iacute;cula completa, cuando nadie puede sacar todos los cr&eacute;ditos en primera matr&iacute;cula, dado que hay 12 que corresponden al trabajo de investigaci&oacute;n y que necesariamente se sacan en la segunda, ya que se hace al a&ntilde;o siguiente; as&iacute; que el m&aacute;ster se te pone en 5.000 euros&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A este elevado precio se a&ntilde;ade el hecho de que para dedicarse a la docencia, una de las salidas m&aacute;s habituales de esta carrera, es requisito indispensable cursar el m&aacute;ster de Formaci&oacute;n del Profesorado, de la Facultad de Educaci&oacute;n, que por su obligatoriedad es mucho m&aacute;s barato, con lo cual el m&aacute;ster de Filosof&iacute;a no resulta muy atractivo para el alumno. &ldquo;Estamos perdiendo estudiantes a mansalva&rdquo;, sostiene Fern&aacute;ndez Liria.
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, resulta especialmente sangrante el hecho de que se haya argumentado que el Plan Bolonia y los cambios en la universidad espa&ntilde;ola estaban justificados por la convergencia con Europa, cuando en pa&iacute;ses de nuestro entorno, como Alemania (en la mayor&iacute;a de los L&auml;nder) o Grecia, los estudios de grado en la universidad p&uacute;blica son gratuitos, y en Francia no llegan a los 200 euros por curso o 250 en el caso de los m&aacute;steres. 
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a, en cambio, se encuentra entre los pa&iacute;ses del continente en los que resulta m&aacute;s caro estudiar y, a la vez, de entre ellos, uno de los que menos ayudas concede a sus alumnos, seg&uacute;n el <a href="http://www.observatoriuniversitari.org/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Observatorio del Sistema Universitario</a>, raz&oacute;n por la que cada a&ntilde;o m&aacute;s j&oacute;venes deciden continuar sus estudios fuera. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, el m&aacute;ster de Filosof&iacute;a sobrevive gracias a alumnos latinoamericanos, para quienes sigue teniendo mucho valor un t&iacute;tulo obtenido en Europa, y estudiantes chinos, que no suelen dominar el idioma, lo cual dificulta mucho el desarrollo de las clases. &ldquo;En estas condiciones, el m&aacute;ster desaparecer&aacute;&rdquo;, sentencia Fern&aacute;ndez Liria. El profesor de Trabajo Social de la misma universidad coincide con &eacute;l: &ldquo;Muchos m&aacute;steres han visto reducirse los alumnos matriculados a la cuarta parte de los que hab&iacute;a hace apenas dos a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Fondos espec&iacute;ficos y m&aacute;s plazos</h3><p class="article-text">
        S&oacute;lo en la comunidad andaluza alrededor de 6.500 alumnos no pudieron pagar su matr&iacute;cula el curso  pasado. Una cifra que <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/universidad-busca-mecenas-becas-apadrinamiento_0_188631627.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asciende a 30.000 en el conjunto del pa&iacute;s</a>, lo que representa casi un 2% de los universitarios espa&ntilde;oles. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, muchas universidades espa&ntilde;olas han habilitado dotaciones extraordinarias de ayuda y han fraccionado el pago de la matr&iacute;cula. Por ejemplo, la Universidad Miguel Hern&aacute;ndez, con poco m&aacute;s de 13.000 estudiantes, cuenta con 500.000 euros para los alumnos con dificultades y permite abonar el curso hasta en cuatro plazos. 
    </p><p class="article-text">
        La Universidad Complutense, con cerca de 87.000, tiene un fondo de un mill&oacute;n de euros y ha ampliado de tres a seis los plazos de matriculaci&oacute;n. Esto hace que sea muy dif&iacute;cil ahora mismo conocer los datos concretos de morosidad y abandono. As&iacute;, en ambas universidades dicen no tener constancia de la existencia de estos <em>alumnos fantasma</em>. 
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, matizan en la Complutense, se trata de algo que queda en el &aacute;mbito de la relaci&oacute;n entre profesores y alumnos. E insisten en que este a&ntilde;o no se puede hablar de alumnos morosos, ya que habr&aacute; que esperar hasta febrero, cuando se resolver&aacute;n las becas, y ver si estos estudiantes pueden solucionar su situaci&oacute;n con el fondo destinado a tal fin.
    </p><p class="article-text">
        Gonzalo Helbert, que adem&aacute;s de estudiante de Historia es presidente de la Delegaci&oacute;n Central de la Complutense y uno de los impulsores del Colectivo de Estudiantes de Madrid &ndash;&ldquo;una especie de sindicato universitario y de ense&ntilde;anzas medias&rdquo; creado hace mes y medio para defender la ense&ntilde;anza p&uacute;blica&ndash;, recuerda que tanto el fraccionamiento como el fondo de ayuda de la Complutense se pusieron en marcha gracias a la presi&oacute;n estudiantil, tras un encierro de tres semanas en el Rectorado a finales del curso pasado. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que s&iacute; se sabe es que unos 700 alumnos van a tener que devolver la beca por no haber superado el a&ntilde;o pasado los cr&eacute;ditos exigidos, que este curso han aumentado y son el 90% en humanidades, el 80% en ciencias y un 65% en ense&ntilde;anzas t&eacute;cnicas &ndash;asegura Gonzalo&ndash;. Estamos hablando de la exclusi&oacute;n de la universidad, por cuestiones econ&oacute;micas, de una gran parte de la sociedad&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Universidad ya no para todos</h3><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez Liria resume as&iacute; la situaci&oacute;n: &ldquo;Se ha conseguido ahogar a las universidades p&uacute;blicas con las continuas restricciones econ&oacute;micas hasta el punto de que se han visto obligadas a subir las tasas para poder subsistir, dicen, sin despedir a profesores. Al final, de todas formas habr&aacute; despidos, y la universidad p&uacute;blica ir&aacute; convirti&eacute;ndose en una universidad cada vez m&aacute;s peque&ntilde;a que tendr&aacute; que competir con las privadas en inferioridad de condiciones. Y ya no ser&aacute; un derecho de la ciudadan&iacute;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El titular de la universidad de Elche habla de &ldquo;una estrategia general de desgaste de lo p&uacute;blico&rdquo;. Y el profesor de Trabajo Social de la Complutense ve &ldquo;un plan muy pensado y muy eficaz de expulsi&oacute;n de la clase trabajadora de la ense&ntilde;anza universitaria&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Gonzalo tiene la prueba muy cerca: su hermana est&aacute; acabando el instituto y quiere ser profesora de Infantil, estudiar Magisterio en Educaci&oacute;n Infantil, pero sabe que no podr&aacute; ir a la universidad y se est&aacute; planteando hacer una FP. &ldquo;Estamos volviendo a que en una familia de varios hermanos s&oacute;lo pueda estudiar, si acaso, el hermano mayor, o el m&aacute;s listo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paz Vaello Olave]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/alumnos-fantasma-universidad_1_5113019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Dec 2013 19:54:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los 'alumnos fantasma' de la universidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tasas universitarias,Universidad,Estudiantes,José Ignacio Wert]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Virginia, Alba y Lucía: la voz de 100.000 mujeres a las que Gallardón no dejaría abortar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mujeres-invisibles_1_5121003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo (ACAI) denuncia en un vídeo que la mayor parte de las cerca de 118.000 mujeres que abortan al año quedarían fuera de la ley con la reforma de Gallardón</p><p class="subtitle">Los testimonios de tres mujeres describen situaciones que dejarían de estar contempladas en la ley con la modificación que el Consejo de Ministros aprobará probablemente el 20 de diciembre</p><p class="subtitle">La presidenta de ACAI pide un compromiso de los partidos de la oposición de derogar, como con la ley de Educación, la reforma que impulsa el Gobierno del PP</p></div><p class="article-text">
        Virginia, Alba y Luc&iacute;a son las protagonistas de <em>100.000 mujeres  invisibles</em>, un v&iacute;deo realizado por la Asociaci&oacute;n de Cl&iacute;nicas  Acreditadas para la Interrupci&oacute;n Voluntaria del Embarazo (ACAI), que  re&uacute;ne a los centros en los que se realizan el 98% de los abortos en  Espa&ntilde;a, presentado este jueves en el Ateneo de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo se refiere a las mujeres que interrumpieron su  embarazo en las primeras 14 semanas de gestaci&oacute;n por motivos econ&oacute;micos,  sociales o personales; las que lo hicieron debido a patolog&iacute;as  graves del feto y las menores de 16 y 17 a&ntilde;os que decidieron abortar sin  comunicarlo a sus padres o tutores legales. Esto es, la gran mayor&iacute;a del total de 118.365 mujeres que se  realizaron  abortos en nuestro pa&iacute;s en el a&ntilde;o 2011, &uacute;ltimo del que se  tienen datos  en el Ministerio de Sanidad. 100.000 mujeres que quedar&iacute;an fuera  de la ley si sale adelante la reforma planteada por el titular de  Justicia, Alberto Ruiz-Gallard&oacute;n. Un proyecto que aprobar&aacute; el Consejo de Ministros antes de fin de  a&ntilde;o, muy probablemente el viernes 20.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Virginia  decidi&oacute; abortar porque en el momento en el que se qued&oacute; embarazada no  ten&iacute;a pareja estable ni recursos para formar una familia. &ldquo;El coste  emocional de seguir adelante iba a ser mucho mayor&rdquo; que el de no  hacerlo, explica en el v&iacute;deo. &ldquo;No era el mejor momento ni para m&iacute; ni  para las personas que estaban a mi alrededor&rdquo;. Representa a esas 101.607  mujeres que interrumpen su embarazo por voluntad propia dentro de las  14 primeras semanas de gestaci&oacute;n alegando razones sociales, econ&oacute;micas o  personales, y que quedar&aacute;n en un total desamparo legal con la reforma  de Gallard&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Alba era menor de 17 a&ntilde;os cuando se qued&oacute; embarazada por un fallo  anticonceptivo. Las creencias religiosas de su madre y la incomunicaci&oacute;n  entre sus progenitores la llevaron a no compartir con ellos su  situaci&oacute;n. &ldquo;Mi madre me lo habr&iacute;a impedido. Son mis padres pero son como  extra&ntilde;os&rdquo;, cuenta en el v&iacute;deo. Alba es una de las 500 menores que  decidieron no comunicar su decisi&oacute;n de interrumpir el embarazo a sus  padres o tutores legales. En 2011 fueron 4.700 las menores de 18 a&ntilde;os  que se sometieron a esta intervenci&oacute;n, un 4% del total. A pesar de las  amenazas por parte del PP de que la ley de 2010, que permite a estas  menores abortar sin consentimiento paterno, supondr&iacute;a un &ldquo;efecto  llamada&rdquo; para otras chicas en el mismo caso, desde la aprobaci&oacute;n de la  ley vigente este 4% se ha mantenido invariable, seg&uacute;n explic&oacute; en el acto  de presentaci&oacute;n del v&iacute;deo Francisca Garc&iacute;a, presidenta de ACAI.
    </p><p class="article-text">
        Luc&iacute;a y  su pareja quer&iacute;an tener un hijo, pero les comunicaron que el feto  padec&iacute;a el s&iacute;ndrome de Turner, los que significaba que podr&iacute;a morir en  los primeros meses de vida o, en todo caso, crecer con muchas  deficiencias y dificultades. &ldquo;Con mucho dolor, decidimos no tenerlo&rdquo;,  confiesa en la cinta. De las 3.234 mujeres que abortan por una patolog&iacute;a  fetal grave, con el anteproyecto de Ruiz-Gallard&oacute;n (o lo que se sabe de &eacute;l) s&oacute;lo podr&iacute;an hacerlo  el 0,09%, ya que este contempla la posibilidad de interrumpir el  embarazo s&oacute;lo en el caso de patolog&iacute;as incompatibles con la vida.
    </p><h3 class="article-text">Los datos muestran una bajada de los abortos</h3><p class="article-text">
        Francisca  Garc&iacute;a ha contado en la presentaci&oacute;n que ACAI ha solicitado una  reuni&oacute;n con el ministro de Justicia en repetidas ocasiones. Por fin el  pasado 2 de diciembre fueron recibidos por el secretario de Estado de  Justicia, que no les aclar&oacute; ning&uacute;n punto de la nueva ley y que s&oacute;lo les  dijo que sabiendo sus ideas no estar&iacute;an contentos con ella. Garc&iacute;a respondi&oacute; que &ldquo;no se trata de una cuesti&oacute;n de ideolog&iacute;as&rdquo; y que entre  unas ideas y otras estaba lo importante, la realidad de esas m&aacute;s de  100.000 mujeres que <strong>van a interrumpir su embarazo est&eacute;n o no amparadas  por la ley</strong>, llegando a recurrir a viajes al extranjero o, si fuese  necesario, a cl&iacute;nicas clandestinas, con el consiguiente riesgo para su salud y su vida, como reconocen las protagonistas del  v&iacute;deo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La  reforma de Gallard&oacute;n sacar&aacute; de la ley a estas mujeres y a los  profesionales que realizamos las intervenciones. Nos dejar&aacute; en una gran  inseguridad jur&iacute;dica, pero no cambiar&aacute; la decisi&oacute;n de las mujeres&rdquo;,  afirm&oacute; contundente Garc&iacute;a. Y record&oacute; que cualquiera de nosotras,  &ldquo;incluso las m&aacute;s contrarias al aborto, podemos vernos afectadas por un  embarazo no deseado&rdquo;. Adem&aacute;s, recalc&oacute;, aunque a&uacute;n no se conoce el total  estatal de 2012, los &uacute;ltimos datos de algunas de las comunidades  aut&oacute;nomas m&aacute;s grandes muestran una disminuci&oacute;n de los abortos, dato que,  de confirmarse, restar&iacute;a argumentos a la necesidad de reformar la  actual ley.
    </p><p class="article-text">
        La directora de ACAI aprovech&oacute; la presencia en el acto de la vicesecretaria general del PSOE Elena Valenciano y de la diputada del mismo partido &Aacute;ngeles &Aacute;lvarez para pedir un acuerdo similar al llevado a cabo por la oposici&oacute;n para derogar la Ley  Org&aacute;nica para la Mejora de la Calidad de la Ense&ntilde;anza (LOMCE) en cuanto  cambie la correlaci&oacute;n de fuerzas en el Parlamento. Valenciano se  comprometi&oacute; con ACAI a buscar este acuerdo cuando se conozca el  texto, &ldquo;para que todas las mujeres sepan que cuando cambie la mayor&iacute;a  parlamentaria volveremos a una ley del aborto digna para las mujeres&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paz Vaello Olave]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mujeres-invisibles_1_5121003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Dec 2013 16:48:30 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Virginia, Alba y Lucía: la voz de 100.000 mujeres a las que Gallardón no dejaría abortar]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Aborto,Alberto Ruiz-Gallardón,Reformas,Consejo de Ministros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Caridad, no, gracias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/caridad-solidaridad-debate-hacer-desaparece_1_5162940.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/21f9d165-ab88-453c-823d-4963a247ee04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Caridad, no, gracias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El debate de qué hacer cuando el Estado desaparece también plantea dudas sobre el papel del que necesita ayuda</p><p class="subtitle">Los psiquiatras destacan los beneficios para las personas necesitadas de "recuperar la dignidad y la autoestima"</p></div><p class="article-text">
        Cada vez son m&aacute;s las organizaciones que critican la ayuda social basada en la caridad. El argumento es que crea una relaci&oacute;n desigual y no implica  necesariamente la puesta en cuesti&oacute;n de un sistema que se muestra  incapaz de asegurar a la poblaci&oacute;n sus derechos b&aacute;sicos. Frente a la caridad contraponen la solidaridad. Un modelo de cooperaci&oacute;n en el cual quien recibe ayuda se convierte en protagonista de la soluci&oacute;n a su problema. Y, adem&aacute;s, en el que resulta fundamental la denuncia y la  movilizaci&oacute;n contra los recortes que las administraciones llevan a cabo con la excusa de la crisis.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, son  muchos los expertos en salud mental que se han interesado por los  efectos positivos que tiene para las personas que necesitan ayuda  implicarse y luchar desde estas redes de solidaridad. Durante  el &uacute;ltimo Congreso Catal&aacute;n de Salud Mental, celebrado el pasado verano  en Barcelona, los profesionales se reunieron con activistas para tratar  el tema. Los expertos lo denominan el &ldquo;efecto ayuda&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata del &ldquo;beneficio que reporta sentirse &uacute;til por haber ayudado a otros, algo  conocido por todos los que han ejercido el voluntariado: apoyar y  sentirse apoyado es la mejor receta para resistir emocionalmente, y  mucho m&aacute;s si la ayuda se inserta en un marco de respuesta pol&iacute;tica  global, como, por ejemplo, a trav&eacute;s de una plataforma reivindicativa&rdquo;, explica Manuel  G&oacute;mez-Beneyto, catedr&aacute;tico honorario de Psiquiatr&iacute;a de la Universidad  de Valencia y excoordinador cient&iacute;fico de la Estrategia Nacional de Salud  Mental. &ldquo;Es la &uacute;nica forma de recuperar la dignidad social y la autoestima&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La Red de Solidaridad Popular</h3><p class="article-text">
        As&iacute;  le sucedi&oacute; a Marcos Lav&iacute;n Yb&aacute;&ntilde;ez, vecino de Guarnizo, una localidad  c&aacute;ntabra de casi 6.000 habitantes situada a 12 kil&oacute;metros de Santander.  Marcos tiene 40 a&ntilde;os y vive de alquiler con su mujer, que es ama de  casa, y su hijo de 13 a&ntilde;os. El chaval tiene una minusval&iacute;a como  resultado de una operaci&oacute;n que le realizaron cuando a&uacute;n no ten&iacute;a un a&ntilde;o. Todos los meses viajan a Barcelona para hacerle una  revisi&oacute;n. Y tienen contratado a un abogado que les lleva la denuncia por  negligencia m&eacute;dica&hellip; &ldquo;Son muchos gastos&rdquo;, dice. Marcos llevaba m&aacute;s de  diez a&ntilde;os fijo en una empresa de cables, como carretillero en el  almac&eacute;n. Pero la compa&ntilde;&iacute;a empez&oacute; a dejar de pagarle parte  del sueldo. &ldquo;Luego vino el ERE, el paro&hellip; Cuando se me  acab&oacute;, pasaron unos meses hasta que empec&eacute; a cobrar la ayuda de los 400  euros&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
         Marcos habla con tono serio, sin  dramatismo, de que necesitaba comida y por eso se  acerc&oacute; a la Red de Solidaridad Popular de Malia&ntilde;o (una localidad m&aacute;s grande, a unos tres  kil&oacute;metros de Guarnizo). &ldquo;Estaba mal, pero enseguida ves que hay m&aacute;s gente igual  que t&uacute; y te animas. Ayudando a la gente te sientes mejor&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La  Red de Solidaridad Popular naci&oacute; hace siete meses. Est&aacute; conformada por organizaciones pol&iacute;ticas de izquierdas y movimientos sociales de distinta  &iacute;ndole (ecologistas, colectivos de personas migrantes,  asociaciones de vecinos o locales). El  objetivo com&uacute;n, define Ismael Gonz&aacute;lez, su  coordinador, es &ldquo;denunciar los recortes y dar una respuesta a los problemas concretos  detr&aacute;s de las cifras de paro y pobreza: amigos, compa&ntilde;eros y  familiares que no llegan a fin de mes o no tienen para mantener una  alimentaci&oacute;n digna&rdquo;.
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        Hay cuatro programas b&aacute;sicos &ndash;soberan&iacute;a alimentaria, apoyo a la  educaci&oacute;n p&uacute;blica, apoyo a la sanidad p&uacute;blica y orientaci&oacute;n jur&iacute;dica  ante la represi&oacute;n&ndash; que ponen en marcha distintas iniciativas. Por ejemplo, en Parla y Fuenlabrada  se han creado armarios de ropa organizada por sexo y talla. En  Fuenlabrada, adem&aacute;s, planean montar pronto cooperativas de autoempleo.  En Rivas-Vaciamadrid se han organizado mercadillos de libros y material  escolar, y la semana que viene empiezan a funcionar clases de apoyo para  los vecinos &aacute;rabes. Actualmente hay 15 proyectos repartidos entre  Madrid, Murcia, Valencia, Cantabria, Alicante, Zaragoza, Granada y  Badajoz. Pronto echar&aacute; a andar tambi&eacute;n la Red de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        En  total, Ismael calcula que participan activamente en la Red unas 530  personas, muchas de las cuales no se hab&iacute;an  implicado hasta ahora y que se acercaron buscando una soluci&oacute;n a sus  problemas de alimentaci&oacute;n, laborales&hellip; &ldquo;Trabajamos con metodolog&iacute;as  participativas para que las personas se incorporen a las asambleas y se  sumen al trabajo. Nosotros no resolvemos los problemas de nadie, sino  que entre todos resolvemos los problemas de todos.  'Yo recibo, yo doy', es la idea&rdquo;, aclara. &ldquo;Es un proceso m&aacute;s lento, no es tan visible,  pero da muy buenos resultados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Marcos  es un buen ejemplo. Ahora en la Red de Malia&ntilde;o participan ocho familias: &ldquo;Cada uno hace lo que puede.  Yo estoy con el banco de alimentos; la gente nos va dejando cosas y todas las semanas hacemos las bolsas  para repartir. Cuando se acerca la gente hablamos con ellos y vemos qu&eacute;  necesitan. Y les explicamos que, si aceptan la ayuda, se tienen que  sumar, estar dispuestos a echar una mano en lo que haga falta y puedan&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Tareas sobran. A principios de verano un hombre les cedi&oacute; unas tierras  que no utilizaba. Entre todos las prepararon y plantaron un huerto. De  ah&iacute; sacan verduras para comer y los excedentes los reparten. &ldquo;Hemos  hecho unos vales de cinco euros. La gente los compra y les damos unas  lechugas o lo que haya, y con ese dinero financiamos el proyecto. Y si  sobra algo, compramos la comida que nos falte&rdquo;, cuenta Marcos, entusiasmado  con el nuevo proyecto.
    </p><h3 class="article-text">Dar tambi&eacute;n ayuda</h3><p class="article-text">
        De procesos similares de recuperaci&oacute;n de la dignidad  individual y colectiva es testigo cada d&iacute;a Aurelio  Ruiz. Tras una larga vida de trabajo y compromiso social, a sus 61 a&ntilde;os  est&aacute; jubilado y ahora dedica gran parte de su tiempo a la Red de  Solidaridad de Fuenlabrada, una de las primeras en crearse, a principios  de a&ntilde;o. Se re&uacute;nen en los  bajos de la biblioteca del barrio del Arroyo. Funcionan en grupos de  trabajo que abarcan temas de alimentaci&oacute;n, asesor&iacute;a jur&iacute;dica,  orientaci&oacute;n laboral, desahucios&hellip; y, desde hace poco, en colaboraci&oacute;n con  la 'marea blanca', intentan resolver las necesidades sanitarias de  personas a las que han quitado la tarjeta sanitaria, poni&eacute;ndolas en  contacto con m&eacute;dicos dispuestos a atenderlos. 
    </p><p class="article-text">
        Aurelio ve una evoluci&oacute;n  vertiginosa en el estado de &aacute;nimo de las personas que se acercan a la  asamblea buscando ayuda y empiezan a participar: &ldquo;Al principio la gente  llega en una situaci&oacute;n penosa, pero cuando se ponen a trabajar y a  hablar con otros que est&aacute;n igual se animan enseguida. Es una maravilla.  El otro d&iacute;a uno me dec&iacute;a: 'Ya no me acuerdo de si he comido hoy o no,  pero quiero estar aqu&iacute;'. Eso vale m&aacute;s que todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;  lo ha vivido Yesenia Cruz Rodr&iacute;guez. Naci&oacute; en San Salvador hace 41 a&ntilde;os y  se vino hace casi 20 con su marido espa&ntilde;ol. Se instalaron en Xinzo de  Limia, en Orense. Tras separarse, en 2004 vino a trabajar a Madrid con sus hermanos Vanessa y Roberto. &ldquo;&Eacute;l se dedicaba colocar planchas de pladur, y en la &eacute;poca del  <em>boom</em> el banco daba dinero a diestro y siniestro, as&iacute; que se compr&oacute; coche y  piso, y yo me vine a vivir con &eacute;l. S&oacute;lo quer&iacute;amos tener una casa  familiar para no andar tirados. Qui&eacute;n se iba a  imaginar que esto se iba a venir abajo as&iacute;&rdquo;, exclama esta  salvadore&ntilde;a-espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        Roberto se qued&oacute; sin empleo y en marzo del a&ntilde;o  pasado lleg&oacute; la amenaza de desahucio. &ldquo;Yo ya estaba recogiendo todo en cajas, nerviosa perdida. Era un momento muy dif&iacute;cil: no  ten&iacute;amos ad&oacute;nde ir&rdquo;, recuerda Yesenia. Su hermano se meti&oacute; en internet y  as&iacute; dio con la Asamblea de Vivienda de Puente de Vallecas tres d&iacute;as  antes del desahucio. Fue a la reuni&oacute;n, explic&oacute; su caso y la gente se  volc&oacute;. &ldquo;Tuvimos un apoyo incre&iacute;ble. Creo que  fue el primer desahucio que paramos&rdquo;, rememora orgullosa.
    </p><p class="article-text">
        Frustrado  por no encontrar trabajo, Roberto se volvi&oacute; a su tierra y Yesenia se  qued&oacute; en el piso hasta este 31 de octubre, cuando finalmente se ejecut&oacute;  el desahucio. &ldquo;Estaba cansada, lo ve&iacute;a todo muy negro y pens&eacute; que no  val&iacute;a la pena seguir luchando&rdquo;, reflexiona sin perder un &aacute;pice de la  energ&iacute;a que mantiene en todo momento de la conversaci&oacute;n. Ahora vive de  alquiler con su hija en un piso compartido y, aunque se ha quedado en el paro tras un ERE  en la empresa de hosteler&iacute;a con la que trabajaba en el aeropuerto, conf&iacute;a en s&iacute; misma y en su futuro: &ldquo;Por los 900 euros  que cobraba seguro que encontrar&eacute; algo pronto&rdquo;. Y resume as&iacute; su experiencia: &ldquo;Para m&iacute; el trabajo en la asamblea ha sido como una inyecci&oacute;n de  vida. Ya estoy desahuciada, pero sigo yendo a las reuniones y colaboro  en lo que puedo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yesi  es la jefa, est&aacute; en todo&rdquo;, dice de ella Sara L&oacute;pez, de 34 a&ntilde;os,  compa&ntilde;era en la Asamblea de Vivienda de  Puente de Vallecas, que se form&oacute; hace dos a&ntilde;os dentro de  la asamblea del 15M del barrio. &ldquo;Muchas asambleas de barrio del 15M  incorporan este espacio que cubre problemas relacionados con alquileres,  con particulares o empresas p&uacute;blicas que no cubre la Plataforma de  Afectados por la Hipoteca (PAH), que trabaja en origen con las deudas  hipotecarias&rdquo;, cuenta Sara. Hace un mes la Asamblea de Vallecas  decidi&oacute; integrarse en la PAH, sobre todo &ldquo;para pelear por las  ocupaciones, ya que la PAH aprob&oacute; en su &uacute;ltimo encuentro estatal el  proyecto de obra social, que es la recuperaci&oacute;n de edificios que est&aacute;n en  manos de la Sareb, el banco malo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Vallecas, de las 20  personas que participan habitualmente, la mayor parte son mujeres de origen latinoamericano, casadas y con hijos, &ldquo;lo cual incorpora  din&aacute;micas muchas veces racistas o clasistas&rdquo; que hacen a&uacute;n m&aacute;s  importante la labor de acompa&ntilde;amiento por parte de los miembros de aqu&iacute;.  &ldquo;Pelean como nadie, son unas hero&iacute;nas&rdquo;, agrega con admiraci&oacute;n Sara.
    </p><p class="article-text">
        Como  Marcos, Aurelio o la propia Yesenia, Sara define como espectacular la  reacci&oacute;n de personas que llegan a veces incluso llorando a una primera  asamblea y &ldquo;salen convencidas de la necesidad de pelear y con la cabeza  alta&rdquo;. Para ella, esto tiene que ver con varios factores. 
    </p><p class="article-text">
        En primer  lugar, con que r&aacute;pidamente el resto de la asamblea les hace ver que  &ldquo;esto ha sido una estafa masiva, que hay unos culpables y que, por  tanto, ellos no son culpables sino v&iacute;ctimas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, con la  constataci&oacute;n, a trav&eacute;s de la explicaci&oacute;n de los casos exitosos de la  asamblea, de que el proceso de lucha es eficaz, de forma que la persona  que viene por primera vez percibe que &ldquo;los dem&aacute;s estaban en una situaci&oacute;n similar y,  poco a poco, despu&eacute;s de una lucha larga, han conseguido cosas&rdquo;. Por  &uacute;ltimo, con esa din&aacute;mica de apoyo mutuo con contenido pol&iacute;tico, &ldquo;que  significa que aqu&iacute; te tienes que implicar en los procesos de los dem&aacute;s.  Esto no es una ONG&rdquo;, concluye en l&iacute;nea con Ismael, de la RSP.
    </p><h3 class="article-text">Crisis y salud mental</h3><p class="article-text">
        A  pesar de los evidentes beneficios del trabajo en estas redes solidarias  para las personas que acuden a ellas, los problemas de salud mental en  muchos casos persisten. &ldquo;La amenaza  de desahucio genera un nivel elevad&iacute;simo de angustia, de tristeza, de  verg&uuml;enza y de desesperanza que se asocia al consumo excesivo de alcohol  y a una elevada probabilidad de cometer suicidio, particularmente en  las personas m&aacute;s vulnerables&rdquo;, explica G&oacute;mez-Beneyto. Por eso, la PAH suele contar con el apoyo de psiquiatras o psic&oacute;logos que est&aacute;n pendientes de los afectados. 
    </p><p class="article-text">
        El  paro es, seg&uacute;n G&oacute;mez-Beneyto, &ldquo;adem&aacute;s de un problema socioecon&oacute;mico  colectivo e individual, un problema de salud p&uacute;blica de primer orden,  por su asociaci&oacute;n con los trastornos mentales y con el suicidio. Entre  el paro, el endeudamiento, los desahucios y los trastornos mentales  existe una relaci&oacute;n causal circular progresiva que conduce a la pobreza y  a la exclusi&oacute;n social. De esta manera, la brecha socioecon&oacute;mica entre  los m&aacute;s ricos y los m&aacute;s pobres aumenta, y esta desigualdad creciente es  en s&iacute; misma causa a&ntilde;adida de malestar psicol&oacute;gico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para  atender a personas con estos problemas que no tienen acceso a la  sanidad p&uacute;blica y no pueden pagar una consulta privada se gest&oacute;, en los  primeros meses de 2013, la iniciativa Psicolog&iacute;a Solidaria, en el Centro  Social Autogestionado Tabacalera. Antonio Ceverino es m&eacute;dico  especialista en psiquiatr&iacute;a y psicoanalista, y es uno de los alrededor  de 30 terapeutas que atienden a otros tantos pacientes en terapia  individual o en grupos, sin contar a los profesionales que los apoyan.  &ldquo;Fundamentalmente  tratamos a desempleados, inmigrantes que han perdido el derecho a la  asistencia sanitaria &ndash;a veces tambi&eacute;n nos apoyamos en  YoS&iacute;SanidadUniversal para tratar de reincorporarlos al sistema&ndash;,  ciudadanos empobrecidos, desahuciados&hellip;&rdquo;, detalla Ceverino. Y de los dos  sexos: &ldquo;Si tradicionalmente las mujeres consultaban con m&aacute;s frecuencia  por dificultades psicol&oacute;gicas en los servicios de salud mental, en las  consultas directamente relacionadas con los efectos del desempleo y la  pobreza hay casi m&aacute;s hombres que mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su  relato coincide con el retrato del paciente tipo que nos da  G&oacute;mez-Beneyto: &ldquo;El  paro aumenta el riesgo de desarrollar un trastorno  mental en ambos  sexos, pero m&aacute;s en los hombres, en los que desempe&ntilde;an  trabajos manuales,  en los casados, en los inmigrantes y en los que  carecen de apoyo  social, y este riesgo aumenta con la duraci&oacute;n del  paro. Pero tambi&eacute;n el  empleo precario aumenta el riesgo de depresi&oacute;n,  as&iacute; como la percepci&oacute;n  del riesgo de perder el empleo, sobre todo en el  caso de adultos mayores  de 55 a&ntilde;os. Por otra parte, no hay que perder  de vista que padecer un  trastorno mental aumenta el riesgo de desempleo  y su duraci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como  en la RSP o en la PAH, para quienes acuden a Psicolog&iacute;a Solidaria la  atenci&oacute;n recibida no sale <em>gratis</em>. Aqu&iacute; la moneda de pago es el  tiempo: los  pacientes deben dedicar el mismo tiempo recibido en terapia a distintos  proyectos sociales que se gestionan desde un banco de tiempo, como  ayudar con la p&aacute;gina web de Tabacalera, en la biblioteca o en la  guarder&iacute;a del centro social. 
    </p><p class="article-text">
        Para Antonio, el Banco de Tiempo es una  parte fundamental del proyecto &ldquo;porque tiene verdaderos efectos  terap&eacute;uticos que se a&ntilde;aden a los del tratamiento: esa posibilidad de  sentirse &uacute;til haciendo algo con otros, salir de la soledad del s&iacute;ntoma,  tejer redes&rdquo;. Una vez m&aacute;s, aqu&iacute; tambi&eacute;n se critica la caridad y se  defiende la horizontalidad, que implica compartir lo que se sabe, as&iacute;  como la transparencia y la autogesti&oacute;n. &ldquo;Nuestro proyecto se parece m&aacute;s a  las experiencias de trueque e intercambio&rdquo;, aclara Antonio. Aunque dice que es pronto para sacar conclusiones, asegura que los efectos terap&eacute;uticos son bastante r&aacute;pidos, &ldquo;quiz&aacute;s  porque el proyecto tiene una incidencia importante en la resignificaci&oacute;n  del malestar del sujeto y le ayuda a recuperar la dignidad y a sacarlo  del aislamiento y del sentimiento de indignidad y culpa en el que se  encontraba sumido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el proyecto de Psicolog&iacute;a Solidaria implica tambi&eacute;n la reivindicaci&oacute;n de unos servicios  p&uacute;blicos de calidad y la visibilizaci&oacute;n de  estas personas afectadas de lleno por la crisis y los recortes frente  al &ldquo;intento del Gobierno de invisibilizarlos al  tratarlos como meros enfermos&rdquo;. &ldquo;Nos interesa mucho dejar claro que no se  trata de una iniciativa asistencial, o terap&eacute;utica, entre otras cosas  porque rechazamos la medicalizaci&oacute;n del sufrimiento de la gente y  porque no consideramos que ese sufrimiento deba ser etiquetado como una  enfermedad a tratar. En ese sentido, m&aacute;s que un proyecto propiamente  sanitario, es una iniciativa social, que utiliza la atenci&oacute;n y el apoyo  psicol&oacute;gico como una herramienta m&aacute;s para ayudar a  ciudadanos castigados por el desempleo y la pobreza&rdquo;, remata Ceverino.
    </p><p class="article-text">
        Marcos,  Yesenia, Aurelio, Ismael, Sara, Antonio y Manuel coinciden en que el  futuro ideal ser&iacute;a aquel en el que el Estado garantizara los derechos  b&aacute;sicos de los ciudadanos y estas organizaciones tuvieran que  desaparecer. Sin embargo, las perspectivas para todos son m&aacute;s  bien pesimistas. Como denuncia G&oacute;mez-Beneyto,  &ldquo;las causas de la crisis  son pol&iacute;ticas y, por lo tanto, las soluciones tambi&eacute;n han de ser  pol&iacute;ticas. No es una crisis econ&oacute;mica de la que tengamos que salir  apret&aacute;ndonos el cintur&oacute;n, es un asalto del movimiento neoliberal a los  componentes del Estado de bienestar &ndash;b&aacute;sicamente educaci&oacute;n y sanidad&ndash;,  en los que ve un nicho de negocio. 
    </p><p class="article-text">
        El resultado de los recortes y de la  privatizaci&oacute;n es la transferencia de capital p&uacute;blico a manos privadas y  la instalaci&oacute;n de una din&aacute;mica de mercado que no har&aacute; m&aacute;s que agravar la  desigualdad y reducir la capacidad del sistema p&uacute;blico para  responder a la demanda&ldquo;. Si las consecuencias de esta crisis que todos  estos entrevistados llaman estafa no son ya m&aacute;s graves, es, seg&uacute;n el  psiquiatra, porque hasta ahora la poblaci&oacute;n ha contado con los ahorros  de otros tiempos, las prestaciones sociales y unas s&oacute;lidas redes  familiares. &rdquo;Pero esta protecci&oacute;n se desgastar&aacute; a largo plazo, y  entonces veremos la verdadera dimensi&oacute;n del problema&ldquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paz Vaello Olave]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/caridad-solidaridad-debate-hacer-desaparece_1_5162940.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Nov 2013 19:04:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Caridad, no, gracias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Caridad,Solidaridad,Crisis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los parados tienen una tasa de mortalidad un 20% más alta, según la OMS]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/parados-tasa-mortalidad-alta_1_5177752.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41e09774-0f7b-4e56-9489-8fc1f57ac288_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los parados tienen una tasa de mortalidad un 20% más alta, según la OMS"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe de la Organización Mundial de la Salud alerta de que la alta tasa de desempleo juvenil en España supone una "emergencia sanitaria"</p><p class="subtitle">El coordinador del estudio, Michael Marmot explica que el paro y la precariedad ocasionan un aumento de los problemas mentales</p><p class="subtitle">En España han aumentado en un 19,4% las  depresiones severas, en un 8,4% los desórdenes ansiosos y en un 4% el  alcoholismo, advierte la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública</p></div><p class="article-text">
        Lola tiene 39 a&ntilde;os. Se incorpor&oacute; al mercado laboral hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas, mientras estudiaba Ciencias Pol&iacute;ticas, carrera que no lleg&oacute; a terminar. Los primeros a&ntilde;os trabaj&oacute; en formaci&oacute;n como aut&oacute;noma y luego en dos multinacionales, en diferentes tareas, durante largos periodos de tiempo. Cobraba m&aacute;s de 1.000 euros. En 2006 empezaron a sucederse los contratos temporales con sueldos bajos, alternados con periodos m&aacute;s o menos largos de paro. 
    </p><p class="article-text">
        Hace dos a&ntilde;os lleg&oacute; a una situaci&oacute;n l&iacute;mite: &ldquo;No encontraba trabajo y se me hab&iacute;a acabado la prestaci&oacute;n. Ten&iacute;a lo justo para pagar el piso y los gastos, pero apenas me llegaba para comer&rdquo;. Y tom&oacute; la dif&iacute;cil decisi&oacute;n de volver a casa de sus padres. Pero, poco a poco, empezaron los s&iacute;ntomas de una depresi&oacute;n: &ldquo;Hace unos meses la situaci&oacute;n se me hizo muy dif&iacute;cil de manejar. Ten&iacute;a una tristeza infinita, un cansancio f&iacute;sico terrible, lloraba constantemente, nada me motivaba, no era capaz de concentrarme en nada... Fue mi doctora de cabecera la que me aconsej&oacute; empezar a tomar antidepresivos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El cuadro m&eacute;dico de Lola no es un caso aislado. Un <a href="http://www.euro.who.int/en/media-centre/events/events/2013/10/symposium-on-the-review-of-social-determinants-and-the-health-divide-in-the-who-european-region" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de la Organizaci&oacute;n  Mundial de la Salud</a> presentado la semana pasada en Londres relaciona directamente crisis econ&oacute;mica y salud p&uacute;blica tras analizar 53 pa&iacute;ses. &ldquo;Con un 52% de desempleo  juvenil, el m&aacute;s alto de Europa, Espa&ntilde;a se enfrenta a una emergencia  sanitaria&rdquo;, destac&oacute; durante el acto Michael Marmot, director del  Instituto de Igualdad Sanitaria del University College de Londres y  coordinador del estudio, en el que han trabajado m&aacute;s de 80 especialistas  de diferentes disciplinas a lo largo de casi tres a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los  efectos del desempleo y la desigualdad, el informe se&ntilde;ala el <strong>aumento de  los problemas mentales </strong>y los disturbios sociales y, a la larga, un  empeoramiento sanitario de la poblaci&oacute;n, la transmisi&oacute;n generacional de  la pobreza y la falta de oportunidades, un incremento de los delitos y  un mayor &iacute;ndice de suicidios, que crecen de forma proporcional al  desempleo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estudiamos los determinantes sociales de la salud, que est&aacute;n empeorando  con la crisis: la calidad de la vivienda, la situaci&oacute;n de los barrios,  las pol&iacute;ticas sociales y el empleo&rdquo;, explica Joan Benach, profesor e  investigador de salud p&uacute;blica y salud laboral en la Universidad Pompeu  Fabra, y uno de los expertos que ha participado en la elaboraci&oacute;n del  documento. Y resume as&iacute; la conclusi&oacute;n principal: &ldquo;No tener empleo es  malo para la salud. Los desempleados sufren una cascada de problemas:  son m&aacute;s pobres, sufren m&aacute;s estr&eacute;s y depresiones, tienen m&aacute;s  probabilidades de ser alcoh&oacute;licos, e incluso mueren antes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El informe habla de una tasa de mortalidad un 20% m&aacute;s  alta entre los parados. Si bien, como recoge el estudio, aclara Benach, lo  realmente determinante es la calidad del trabajo, ya que la precariedad  laboral puede tener efectos similares, entendida &ldquo;como vulnerabilidad  de los trabajadores, salarios bajos, falta de derechos y de protecci&oacute;n  social, e incluso el hecho de que, aunque el trabajador tenga derechos, no  pueda ejercerlos por miedo al despido&rdquo;. Es decir, que aqu&iacute; entrar&iacute;an la  temporalidad, pero tambi&eacute;n el empleo informal, por horas...
    </p><p class="article-text">
        Durante este &uacute;ltimo tiempo Lola ha trabajado en el servicio dom&eacute;stico de manera discontinua. &ldquo;Yo soy de las afortunadas y he estado contratada, pero no nos sirve para nada, porque no tenemos derecho a desempleo. La cotizaci&oacute;n es para cuando nos jubilemos y, viendo c&oacute;mo est&aacute;n las pensiones, seguramente no lleguemos a cobrarlas&rdquo;, dice con un tono entre la rabia y la melancol&iacute;a. Ahora mismo trabaja por horas en diferentes casas y sin contrato.
    </p><h3 class="article-text">Las cifras de una sociedad enferma</h3><p class="article-text">
        El doctor Manuel Mart&iacute;n Garc&iacute;a, presidente de la Federaci&oacute;n de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad P&uacute;blica (FADSP), detalla en n&uacute;meros el impacto de la crisis en la salud: &ldquo;En los estudios que hemos realizado hemos observado que, desde 2008, en Espa&ntilde;a la mortalidad general ha crecido un 4%; la mortalidad evitable, m&aacute;s de un 2%, y la esperanza de vida ha descendido unas d&eacute;cimas&rdquo;. En cuanto a los trastornos mentales, los &uacute;ltimos estudios muestran que han aumentado en un 19,4% las depresiones severas; en un 8,4%, los des&oacute;rdenes ansiosos; y en un 4%, el alcoholismo. &ldquo;Y eso que a&uacute;n no tenemos datos de 2012 y 2013, que previsiblemente ser&aacute;n peores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
         Las cifras sobre suicidios en Europa se&ntilde;alan un incremento de un 4,2% en la tasa general; y de un 11,9%, entre la poblaci&oacute;n juvenil, lo cual &ldquo;resulta especialmente relevante, porque en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os la mortalidad por suicidio hab&iacute;a descendido en todos los grupos sociales. Y pronto veremos en Espa&ntilde;a m&aacute;s homicidios, que en Grecia han aumentado hasta en un 27% desde el comienzo de la crisis&rdquo;, alerta el presidente de la FADSP, en l&iacute;nea con el informe de la OMS.
    </p><p class="article-text">
        Lola ha sido testigo de esta extensi&oacute;n de los problemas de salud mental en su propio entorno: &ldquo;Me cost&oacute; decidirme a tomar antidepresivos, porque ten&iacute;a el prejuicio de que te dejaban atontada y no te dejaban ser t&uacute; misma, pero entonces descubr&iacute; un amplio mundo de amigas y amigos que los hab&iacute;an tomado, los hab&iacute;an podido dejar y segu&iacute;an vivos&rdquo;, relata con el humor que le permite el asunto. Y matiza: &ldquo;Conozco a mucha gente en situaciones complicadas, sobre todo mujeres que rondan los 50 a&ntilde;os, con cargas familiares y en paro o a punto de perder su trabajo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con todo, Lola es capaz de ver el lado bueno de este momento: &ldquo;Al final aprendes a relativizar las cosas y a ver lo positivo desde la nada. Soy capaz de vivir con a&uacute;n menos de lo que hab&iacute;a tenido antes, soy libre para largarme cuando quiera y, sobre todo, vivo m&aacute;s el presente. Adem&aacute;s, el hecho de que las enfermedades mentales est&eacute;n aflorando ayuda a normalizarlas&rdquo;. Tras casi un a&ntilde;o de tratamiento, Lola se est&aacute; planteando dejar la medicaci&oacute;n, pese a que el futuro se presenta igualmente incierto: &ldquo;No veo muchas perspectivas de que esto cambie, de encontrar un trabajo que me permita poder irme de casa de mis padres&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;La sanidad p&uacute;blica no est&aacute; preparada&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Para el presidente de la FADSP, &ldquo;la situaci&oacute;n a largo plazo va a ir, sin duda, a peor&rdquo;. A las previsiones negativas sobre el paro, que el Fondo Monetario Internacional acaba de calcular en <a href="http://www.eldiario.es/economia/FMI-cree-economia-espanola-estancara_0_183731951.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un 26,9% al finalizar este a&ntilde;o y en un 26,7% para el a&ntilde;o que viene</a>, por encima de lo que anunci&oacute; en abril, Mart&iacute;n Garc&iacute;a a&ntilde;ade el hecho de que la sanidad p&uacute;blica &ldquo;no est&aacute; preparada para atender este aumento de los problemas sanitarios&rdquo;, debido a los recortes y a las barreras cada vez mayores para acudir a los servicios de salud. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En los centros de atenci&oacute;n primaria hay m&aacute;s pacientes por m&eacute;dico y cada vez son m&aacute;s dif&iacute;ciles de realizar los programas de promoci&oacute;n y prevenci&oacute;n por la falta de recursos &ndash;precisa&ndash;. En los hospitales tambi&eacute;n se ha reducido el gasto, <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/sanidad-marea_blanca-privatizacion_0_189681262.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ha despedido a muchos m&eacute;dicos y enfermeras</a> y se est&aacute;n amortizando las plazas vacantes de los m&eacute;dicos jubilados, que no se reponen&rdquo;. A esto hay que sumar el copago farmac&eacute;utico &ldquo;y lo que viene, el Real Decreto 16/2013, en el que se propone una <a href="http://www.eldiario.es/politica/Gobierno-CCAA-aprueban-cartera-servicios_0_81541873.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cartera de servicios suplementaria</a> y complementaria, lo que significa que habr&aacute; que pagar por servicios que hasta ahora eran gratuitos, como mamograf&iacute;as, reproducci&oacute;n asistida y planificaci&oacute;n familiar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En opini&oacute;n de Lola, estos recortes de derechos y servicios tienen un objetivo claro: &ldquo;Yo creo que el mapa que han trazado los poderes pol&iacute;ticos y financieros es el de la precariedad. Estoy segura de que en unos meses habr&aacute; m&aacute;s empleo, pero con trabajos mucho peores. Est&aacute;n utilizando la crisis para tener a la gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n en una situaci&oacute;n precaria y a una minor&iacute;a, enriqueci&eacute;ndose&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, ella considera que este plan se est&aacute; desarrollando desde hace ya tiempo, y que hay una parte de responsabilidad en esa mayor&iacute;a precarizada que no reacciona: &ldquo;David Harvey dijo que las sociedades hipotecadas est&aacute;n inmovilizadas. Gran parte de la gente est&aacute; hipotecada y, as&iacute;, ni pol&iacute;tica ni sindicalmente se puede hacer nada, porque esas personas van a estar tranquilas con cualquier trabajo, aunque sea de 12 o 14 horas y con horas extra, con tal de poder seguir pagando sus hipotecas&rdquo;. Y se enciende al afirmar: &ldquo;Nos est&aacute;n llevando hacia lo gris, hacia una vida sin esas cosas que nos alegran, como salir a la calle, al bar, a museos, a comprar libros... Y yo me niego a eso. Tenemos que exigir lo que es nuestro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El informe de la OMS afirma que &ldquo;la crisis econ&oacute;mica no puede ser excusa para la inacci&oacute;n&rdquo;, sino que, al contrario, tiene que servir de llamamiento para actuar con urgencia. Para revertir esta situaci&oacute;n de &ldquo;emergencia sanitaria&rdquo;, sugieren algunas recetas como el fomento del empleo con formaci&oacute;n y acceso a pr&aacute;cticas, y el aumento de las ayudas sociales a los parados. 
    </p><p class="article-text">
        Para Michael Marmot, &ldquo;es urgente promulgar pol&iacute;ticas econ&oacute;micas y sociales que den un futuro a los j&oacute;venes&rdquo;. El coordinador del estudio fue m&aacute;s all&aacute; y se atrevi&oacute; a hacer una recomendaci&oacute;n muy concreta a nuestro pa&iacute;s: &ldquo;Me preocupa que las medidas de austeridad impuestas a Espa&ntilde;a, Grecia y Portugal est&eacute;n aumentando el desempleo entre la poblaci&oacute;n joven. El Gobierno espa&ntilde;ol debe enfrentarse a la troika y decirle que deje de imponer medidas que hacen da&ntilde;o a su poblaci&oacute;n&rdquo;. El documento llega a la conclusi&oacute;n de que &ldquo;todos los pa&iacute;ses europeos, ricos o pobres, pueden tomar medidas para mejorar la salud de su poblaci&oacute;n; es cuesti&oacute;n de prioridades&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paz Vaello Olave]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/parados-tasa-mortalidad-alta_1_5177752.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Nov 2013 19:28:10 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[Isidro, el padre que tiñó la marea de verde]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/marea_verde/isidro-padre-tino-marea-verde_1_5846177.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/43a89e94-57f8-4810-9026-1c60d875efc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Isidro, el padre que tiñó la marea de verde"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las camisetas que se han convertido en el símbolo de la defensa de la educación pública nacieron en 2006 en el barrio madrileño de Vallecas, tras una reunión de varias asociaciones de centros educativos</p><p class="subtitle">Siete años después, el color que eligió este dueño de una serigrafía es una seña de identidad con el que millones de personas salen a la calle para protestar contra los recortes y en defensa de la escuela pública.</p></div><p class="article-text">
        Fue antes de que comenzara la crisis econ&oacute;mica que ha justificado los recortes m&aacute;s acusados en la Educaci&oacute;n, y antes de que esos recortes sacaran a la calle a una marea de padres, alumnos y profesores en defensa de la escuela p&uacute;blica. Y, por supuesto, antes de que el ministro Jos&eacute; Ignacio Wert presentara su Ley Org&aacute;nica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE). Hace siete a&ntilde;os, en una reuni&oacute;n de padres de varios colegios e institutos de Vallecas, en Madrid, Isidro P&eacute;rez se ofreci&oacute; para hacer una camiseta con el lema &ldquo;Escuela p&uacute;blica de tod@s, para tod@s&rdquo; que ayudara a dar visibilidad a sus reclamos. &ldquo;Eleg&iacute; el verde porque me gustaba y porque se ve mucho&rdquo;, cuenta este serigrafista con una sonrisa, consciente de que la ocurrencia de aquel d&iacute;a se ha convertido en el s&iacute;mbolo de la defensa de la educaci&oacute;n p&uacute;blica en todos los rincones de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Las telas verdes se acumulan en su taller del barrio madrile&ntilde;o de Puerta del &Aacute;ngel. Y aunque el dise&ntilde;o es suyo, Isidro insiste en hablar de las camisetas como una &ldquo;creaci&oacute;n colectiva&rdquo; y rememora aquellas tardes del curso 2005-2006, en las que por iniciativa del AMPA del colegio p&uacute;blico Palomeras Bajas, donde estudiaban sus dos hijas, se fue gestando la Asamblea de Afectados por el Abandono de la Escuela P&uacute;blica, con el objetivo de poner en marcha una campa&ntilde;a contra la &ldquo;pol&iacute;tica de recortes&rdquo; del Gobierno de Madrid, entonces presidido por Esperanza Aguirre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos reun&iacute;amos AMPAS de varios colegios e institutos, profesionales de la educaci&oacute;n, asociaciones de vecinos... y en una asamblea, a finales de 2006, a alguien se le ocurri&oacute; hacer alg&uacute;n tipo de distintivo. Se pens&oacute; en una camiseta&rdquo;, apunta Gabriel P&eacute;rez, tambi&eacute;n miembro del AMPA. &ldquo;Yo era del grupo promotor, y llevaba 30 a&ntilde;os haciendo camisetas&rdquo;, explica Isidro encogi&eacute;ndose un poco de hombros. Y as&iacute; empez&oacute; todo. El estreno de la prenda fue en los Carnavales de Vallecas de 2007. &ldquo;Son unas fiestas reivindicativas, organizadas por las asociaciones de vecinos del barrio, y la charanga del Palomeras Bajas y los padres de varios colegios decidimos pon&eacute;rnosla en lugar de disfrazarnos&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        Pero el salto a la fama de la camiseta verde tuvo que esperar hasta mayo de 2011, cuando una profesora acudi&oacute; con ella a un colegio concertado para realizar las pruebas de Conocimiento y Destrezas Indispensables (CDI) a los alumnos de 6&ordm; de Primaria. Estas pruebas, que introdujo en 2005 la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n de la Comunidad de Madrid para evaluar a los alumnos de 6&ordm; curso de Primaria y 3&ordm; de Secundaria, y que la LOMCE incorpora ahora como obligatorias, fueron muy cuestionadas por padres, docentes y hasta directores de centros. &ldquo;Las CDI no sirven para mejorar; m&aacute;s bien est&aacute;n destinadas a que  compitan unos centros contra otros y a elaborar un <em>ranking </em>que  beneficia  a la escuela privada, que saca mejores notas entre otras  cosas porque  discrimina alumnado&rdquo;, se enciende Gabriel P&eacute;rez.
    </p><h3 class="article-text">La camiseta denunciada</h3><p class="article-text">
        A la profesora no le dijeron nada en el momento, pero al d&iacute;a siguiente el director del centro concertado puso una denuncia ante la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n y fue sancionada. &ldquo;Dijeron que era una 'camiseta ofensiva'. La gente se enfad&oacute; mucho, porque adem&aacute;s esto coincidi&oacute; con la publicaci&oacute;n de las instrucciones de Secundaria, que planteaban unos recortes tremendos en la escuela p&uacute;blica&rdquo;, cuenta Isidro. El caso se difundi&oacute; r&aacute;pidamente por las redes sociales, y en dos multitudinarias asambleas celebradas en el verano de 2011 los profesores decidieron llevar puesta la camiseta el primer d&iacute;a de clases para protestar por los recortes. &ldquo;Aquello fue como un disparo de salida. Hasta se cre&oacute; un grupo en Facebook, el 'Yo tambi&eacute;n me pondr&eacute; la camiseta el primer d&iacute;a de curso'. Se vendieron much&iacute;simas. Fue bestial&rdquo;, recuerda Federico Mart&iacute;nez, miembro desde hace dos d&eacute;cadas de la FAPA Giner de los R&iacute;os (la federaci&oacute;n que aglutina a las AMPAS de Madrid) y responsable de gestionar la venta de camisetas desde el blog y el correo de la federaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aquel mes de septiembre de 2011 surgi&oacute; la ya famosa marea verde. &ldquo;Seg&uacute;n nos baj&aacute;bamos del tren para ir a la manifestaci&oacute;n empezamos a ver riadas de gente toda de verde. Fue muy emocionante&rdquo;, rememora Isidro. Fue tal el &eacute;xito de las camisetas que otras empresas empezaron a vender copias, as&iacute; que Isidro decidi&oacute; registrar su dise&ntilde;o: &ldquo;No me importa que la gente la copie, pero me enfada mucho ver que algunos las venden a 7, 8 o 10 euros. Me entr&oacute; el miedo de que alg&uacute;n listo se hiciese con el <em>copyright </em>y quisiera enriquecerse con ello, y que encima no nos dejase a los dem&aacute;s hacer las camisetas. La registramos m&aacute;s que nada para tenerla protegida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al principio las vend&iacute;a la Plataforma de Vallecas por la Educaci&oacute;n P&uacute;blica. Hasta que, en el primer pleno de la Asamblea de Madrid del curso 2011/2012, Esperanza Aguirre acus&oacute; a Izquierda Unida de lucrarse con la venta de las camisetas. &ldquo;La camiseta se estaba convirtiendo en un s&iacute;mbolo y quisieron carg&aacute;rselo degrad&aacute;ndolo&rdquo;, reflexiona Isidro. &ldquo;Nosotros las vendemos a cinco euros. Yo cobro la camiseta y mi trabajo,  y lo que queda se destina a los fondos para la defensa de la escuela  p&uacute;blica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que pod&iacute;a haber quedado en an&eacute;cdota, fue m&aacute;s all&aacute;. Salvador Victoria, entonces presidente del Comit&eacute; Jur&iacute;dico del PP de Madrid y hoy consejero de Presidencia, Justicia y portavoz del Gobierno de la Comunidad, declar&oacute; que iba a denunciar ante Hacienda a la Plataforma de Vallecas por la Escuela P&uacute;blica, a la Asociaci&oacute;n de Vecinos Palomeras Bajas y a la FAPA Giner de los R&iacute;os por hacer negocio con las camisetas. &ldquo;Fue un palo. Pon&iacute;an fotos de Jos&eacute; Luis Pazos, presidente de la FAPA, de Isidro y de m&iacute; diciendo que lo que quer&iacute;amos era sacar dinero. Adem&aacute;s, yo hab&iacute;a ido en las listas de Izquierda Unida al Ayuntamiento. Entonces, la plataforma decidi&oacute; dejar de venderlas, para que no cayera todo el peso sobre nosotros. Y asumimos la venta como FAPA&rdquo;, explica Federico Mart&iacute;nez. Las tres asociaciones se&ntilde;aladas por el Gobierno de Esperanza Aguirre presentaron una denuncia ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Fue archivada. Han llevado el asunto al Tribunal de Estrasburgo y est&aacute;n a la espera de la sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Este  jueves las calles volver&aacute;n a te&ntilde;irse de verde. La Plataforma Estatal  por la Escuela P&uacute;blica ha convocado una jornada de huelga de alumnos,  padres, docentes y personal de los centros educativos en toda Espa&ntilde;a contra los recortes y la conocida como ley Wert. En palabras de Gabriel, &ldquo;la  LOMCE viene a plasmar legalmente lo que en Madrid ya se est&aacute; haciendo  desde hace a&ntilde;os de modo ilegal. La Comunidad ha superado las ratios  establecidas por ley en las clases, por ejemplo, entrega gratuitamente  suelo p&uacute;blico a colegios privados, permite subvenciones a colegios que  segregan ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, hace la prueba CDI para hacer <em>rankings</em>, reduce  las becas... El que vale, vale, y el que no, no va a tener ning&uacute;n tipo de  apoyo. Es un concepto de educaci&oacute;n muy clasista, por eso estamos en  contra&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Isidro cree que &ldquo;es una ley ideologizada:  supone aplicar el neoliberalismo a la educaci&oacute;n. Tiene unos par&aacute;metros  totalmente economicistas, y la educaci&oacute;n no es econom&iacute;a, es crecimiento y  desarrollo de nuestros hijos. Las pruebas de rev&aacute;lida, que van a llevar  a echar fuera del sistema a muchos chicos, implican una p&eacute;rdida de  equidad. Y la elecci&oacute;n de los directores por parte de la administraci&oacute;n representa  una p&eacute;rdida de democracia&rdquo;. Isidro,  Federico y Gabriel har&aacute;n huelga y, por la tarde, asistir&aacute;n a la  manifestaci&oacute;n con sus camisetas verdes. Para Isidro &ldquo;es un orgullo muy  grande haber contribuido a dar color a la marea. Aunque ojal&aacute; se  convirtiese en un recuerdo de la lucha con la que llegamos a conseguir  una ense&ntilde;anza p&uacute;blica, laica, de calidad, para todos... Ojal&aacute; dentro de  poco s&oacute;lo sea una historia para contar a los nietos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paz Vaello Olave]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/marea_verde/isidro-padre-tino-marea-verde_1_5846177.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Oct 2013 09:54:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Isidro, el padre que tiñó la marea de verde]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Huelga educación,Educación,Huelgas]]></media:keywords>
    </item>
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