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    <title><![CDATA[elDiario.es - Aditya Chakrabortty]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/aditya_chakrabortty/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Aditya Chakrabortty]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cómo una "guerra cultural" por el retrato de la reina desbarató la vida de un estudiante de Oxford]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/guerra-cultural-retrato-reina-desbarato-vida-estudiante-oxford_129_8990078.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbd8f59b-a397-4982-973f-0154128374e6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Matthew Katzman, en una imagen de 2019."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Matthew Katzman abandonó Reino Unido tras ser acusado de "cancelar a la reina" y sufrir el acoso de tabloides, políticos y usuarios anónimos de redes sociales por aceptar una petición de otros estudiantes para quitar una foto impresa de Isabel II colgada en un salón de un 'college'</p><p class="subtitle">OPINIÓN - Preguntar por la monarquía</p></div><p class="article-text">
        Supo que la cosa iba en serio en cuanto los mensajes de odio empezaron a llegar. Hasta entonces, ni Matthew Katzman ni sus amigos pensaban que lo que hab&iacute;an hecho era algo tan importante. Pero de repente empez&oacute; a recibir insultos en su bandeja de entrada del correo electr&oacute;nico, en WhatsApp y en las redes sociales. Cada pocos minutos, un nuevo cargamento aterrizaba.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;MALDITO FEO NARIGUDO, SUIC&Iacute;DATE&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No debes ser tan est&uacute;pido como para quedarte en el pa&iacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Twitter tiene que hacer su trabajo y localizar d&oacute;nde se est&aacute; escondiendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras iba camino a casa, su tel&eacute;fono vibraba con las notificaciones que le llegaban con las amenazas. Y ten&iacute;a miedo.
    </p><p class="article-text">
        Eran los primeros d&iacute;as del pasado mes de junio. Sin su conocimiento y contra su voluntad, Matthew hab&iacute;a sido reclutado para un nuevo fen&oacute;meno contempor&aacute;neo: una guerra cultural. El d&iacute;a que estaba terminando con estas muestras de odio hab&iacute;a comenzado con una avalancha en los medios. Desde los diarios <em>The Times</em> y<em> The Telegraph </em>hasta los tabloides <em>The Sun </em>y <em>The Daily Mail</em>, los peri&oacute;dicos aseguraban que el estudiante estadounidense hab&iacute;a &ldquo;<a href="https://www.dailymail.co.uk/news/article-9668885/Members-committee-voted-cancel-Queen-Oxford.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">cancelado a la reina</a>&rdquo; por haber azuzado a una turba <em>woke</em> (algo as&iacute; como &ldquo;progre&rdquo;) en el Magdalen College de la Universidad de Oxford para prohibir la foto de Isabel II en una sala com&uacute;n. El nombre de Matthew aparec&iacute;a en las portadas, mientras que fotos personales extra&iacute;das de sus redes sociales decoraban las p&aacute;ginas interiores. Despu&eacute;s, el Gobierno brit&aacute;nico recogi&oacute; el testigo. El entonces ministro de Educaci&oacute;n Gavin Williamson tach&oacute; la medida de &ldquo;sencillamente absurda&rdquo;, mientras que Jacob Rees-Mogg se&ntilde;al&oacute; a Katzman en la C&aacute;mara de los Comunes como &ldquo;un adolescente con granos&rdquo;. No importaba que el estadounidense no fuera un adolescente, sino un hombre de 25 a&ntilde;os. Incluso el primer ministro se sum&oacute; a la campa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En lo que respecta a las guerras culturales, esta lo ten&iacute;a todo: una universidad antigua, j&oacute;venes veintea&ntilde;eros que denunciaban la monarqu&iacute;a, la insinuaci&oacute;n de que la historia brit&aacute;nica era cualquier cosa menos un glorioso espect&aacute;culo. No es de extra&ntilde;ar que algunos de los nombres mejor pagados del periodismo brit&aacute;nico hicieran cola para propinar su mejor patada a un estudiante de inform&aacute;tica que estaba a 4.800 kil&oacute;metros de su hogar. Desde Rod Liddle hasta Jenni Murray, todos estuvieron de acuerdo en que si a este yanqui no le gustaba c&oacute;mo eran las cosas, deb&iacute;a volver al lugar de donde hab&iacute;a venido. Sobre ese tema siguieron insistiendo los autores no remunerados de aquellos mensajes de odio: &ldquo;No queremos tu identidad t&oacute;xica ni tu pol&iacute;tica victimista aqu&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El presentador de televisi&oacute;n Piers Morgan rog&oacute; a Joe Biden que &ldquo;arrojara a ese mocoso insolente en alg&uacute;n lugar del Atl&aacute;ntico&rdquo;. Dan Wootton tron&oacute;: &ldquo;&iquest;Podr&iacute;a este agitador faltar al respeto a su propio pa&iacute;s de esta manera?&rdquo;. A un comentarista del <em>Daily Mail</em> tampoco le gust&oacute; el doctorado de Katzman en &ldquo;teor&iacute;a de la complejidad&rdquo;, que en realidad es una rama de las matem&aacute;ticas, pero no importa. Para que conste, Wootton naci&oacute; en Nueva Zelanda, donde estudi&oacute; sobre medios de comunicaci&oacute;n y pol&iacute;tica. Y Morgan suele insistir en lo mucho que valora la libertad de expresi&oacute;n y las opiniones de los dem&aacute;s.
    </p><h3 class="article-text">Qu&eacute; dice el estudiante</h3><p class="article-text">
        Para los comentaristas y los pol&iacute;ticos, todo se trataba de un simple divertimento lucrativo. Pero la historia fue en gran parte un invento y las consecuencias para Katzman han sido enormes. M&aacute;s all&aacute; de una breve entrevista con <em>The Daily Telegraph</em> al principio de la pol&eacute;mica y una declaraci&oacute;n que por lo general acababa sepultada hacia el final de los art&iacute;culos, nada se sab&iacute;a del estudiante que estaba en el punto de mira, hasta que accedi&oacute; a hablar conmigo. Su relato de los acontecimientos del verano pasado exige ser le&iacute;do por cualquiera que se preocupe por la cultura medi&aacute;tica y pol&iacute;tica de Reino Unido. 
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, no se trataba de un <a href="https://order-order.com/2021/06/08/exclusive-woke-oxford-students-vote-to-take-down-colonial-queens-portrait/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">retrato</a> de la reina, sino de una impresi&oacute;n barata de una foto, colgada unos a&ntilde;os atr&aacute;s. Adem&aacute;s, Magdalen College no prohibi&oacute; todas las im&aacute;genes de la realeza: el <em>college</em> todav&iacute;a tiene muchas a la vista. Este dato fue se&ntilde;alado en su momento, pero a menudo se ignor&oacute; seg&uacute;n la conveniencia. Katzman ni siquiera estaba, en contra de lo que dec&iacute;a <a href="https://www.thetimes.co.uk/article/oxford-college-head-defends-her-students-over-queen-portrait-vdqgb33bd" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">The Times</a>, &ldquo;detr&aacute;s de la retirada&rdquo;. La mayor&iacute;a de los puntos centrales de la historia hab&iacute;an sido deformados hasta un punto sin retorno.
    </p><p class="article-text">
        De car&aacute;cter ligero y discreto, Katzman no encaja lo que el <em>Mail</em> describe como un &ldquo;estudiante fanfarr&oacute;n&rdquo;. Le gustan los juegos de mesa de estrategia y tiene un perrito&nbsp;llamado Rusty. Y hasta antes de su notoriedad, era presidente de la sala com&uacute;n del<em> college</em> (MCR, por sus siglas en ingl&eacute;s) de los estudiantes de posgrado, que se ocupa de las cocinas de los estudiantes y sus desechos. Antes de la reuni&oacute;n del a&ntilde;o pasado, a Katzman le hab&iacute;a llegado una propuesta de un subcomit&eacute; en la que se ped&iacute;a la retirada de la foto de la reina. Katzman volvi&oacute; a redactar la moci&oacute;n, restando importancia a su acusaci&oacute;n de colonialismo. En su lugar, escribi&oacute; que esas asociaciones incomodaban a algunos estudiantes. Su nombre se a&ntilde;adi&oacute; como una formalidad, pero, durante una reuni&oacute;n con escasa asistencia, no habl&oacute; a favor de la moci&oacute;n ni la apoy&oacute;. Diecisiete estudiantes votaron, solo dos se opusieron. El resto de la noche se dedic&oacute; a discutir, entre otras cosas, los muebles de jard&iacute;n y el regalo de despedida para un bibliotecario de la universidad.
    </p><p class="article-text">
        En pos de hacer que la gente se sintiera bienvenida en su propia sala com&uacute;n, se retir&oacute; una impresi&oacute;n m&aacute;s o menos peque&ntilde;a de una sala de tama&ntilde;o modesto en el interior de un edificio al que el p&uacute;blico general no tiene acceso. No se hizo ning&uacute;n da&ntilde;o a nadie.
    </p><p class="article-text">
        Pero el hecho en s&iacute; no importaba. Lo &uacute;nico que importaba era la historia que se contaba alrededor del mismo.
    </p><h3 class="article-text">Generar clics</h3><p class="article-text">
        A lo largo de todo 2018, seg&uacute;n una <a href="https://www.kcl.ac.uk/policy-institute/assets/the-shifting-terms-of-the-uks-culture-war.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">investigaci&oacute;n publicada en mayo</a> por el King's College de Londres, la expresi&oacute;n &ldquo;cultura de la cancelaci&oacute;n&rdquo; apareci&oacute; en solo seis art&iacute;culos period&iacute;sticos publicados en Reino Unido. El a&ntilde;o pasado, el t&eacute;rmino apareci&oacute; en 3.670 art&iacute;culos. Para las organizaciones de noticias cuyos ingresos dependen del tr&aacute;fico web, se ha convertido en una frase vital: una forma de captar la atenci&oacute;n err&aacute;tica del p&uacute;blico y generar clics que atraigan publicidad. El <em>Daily Mail</em> y el <em>Mail on Sunday </em>representan casi uno de cada cuatro usos. Los estudiantes que asistieron a esa reuni&oacute;n no pensaban que estaban cancelando a nadie, porque no lo estaban haciendo. Pero ni los profesionales de la prensa ni el Gobierno iban a desperdiciar un regalo semejante.
    </p><p class="article-text">
        Cuando vio esas primeras planas, la reacci&oacute;n inmediata de Katzman fue de incredulidad: &ldquo;Esta debe ser la noticia m&aacute;s trivial que se haya escrito jam&aacute;s&rdquo;. Pero entonces vio las fotos y ley&oacute; los detalles sobre su familia. Empez&oacute; a ponerse muy ansioso. Se hab&iacute;a convertido en el objetivo semanal del odio ef&iacute;mero de la derecha. Este joven que no se identifica como <em>woke </em>ni como radical, y para quien &ldquo;marchar&rdquo; significa tocar una trompeta en una banda, se hab&iacute;a convertido el foco de la bilis nacional.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; fue, los mensajes de odio <a href="https://www.facebook.com/matthew.katzman.7/posts/3978841305551419" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empezaron a llegarle</a>. Gran parte de ellos eran agresivos, algunos eran directamente racistas: &ldquo;Bolchevique jud&iacute;o. Comunista de mierda&rdquo;. Preocupado por su seguridad f&iacute;sica, Magdalen les traslad&oacute; a &eacute;l y a su novia a una de sus habitaciones, de la que no salieron durante cinco d&iacute;as. Cinco d&iacute;as en los que Katzman casi no durmi&oacute; ni comi&oacute; y no dej&oacute; de preocuparse. Poco despu&eacute;s regres&oacute; con su familia y amigos a Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Ese oto&ntilde;o volvi&oacute; a Oxford, pero no pudo quedarse. El lugar le tra&iacute;a recuerdos de la persecuci&oacute;n y los extra&ntilde;os lo trataban como un famoso o un monstruo. Ahora vive en Estados Unidos y est&aacute; haciendo su doctorado all&iacute;. No cancel&oacute; a la reina, pero la derecha brit&aacute;nica le cancel&oacute; a &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Se suele decir que el reto para los pol&iacute;ticos y activistas progresistas de Reino Unido es jugar el juego medi&aacute;tico, que consiste en comer un sandwich de bacon con m&aacute;s elegancia, deshacerse de esa chaqueta de piel burro, sonar razonable y ponerse una camisa y una corbata. Pero la moraleja del cuento de Katzman es que se puede ser inocente, pero si la derecha quiere encontrar culpables, lo har&aacute;. Un genio de la inform&aacute;tica en una universidad de alto nivel: &iquest;no es acaso el blanco ideal? Un estudiante de alto nivel que cuida de los dem&aacute;s en medio del trauma del confinamiento. Nada de eso cuenta a tu favor si la prensa no est&aacute; a tu favor.
    </p><p class="article-text">
        Katzman a&uacute;n piensa casi a diario en lo que pas&oacute; y eso le llena de rabia. La deshonestidad con la que la prensa brit&aacute;nica y los ministros lo presentaron; el desinter&eacute;s de estos por averiguar lo que realmente ocurri&oacute;. Toda esa palabrer&iacute;a sobre el juego limpio ingl&eacute;s no sirvi&oacute; para nada y todas esas venerables instituciones le fallaron.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los periodistas y pol&iacute;ticos que me destrozaron lo hicieron por sus propios fines: conseguir un titular o cobrar&rdquo;, dice. &ldquo;Pues bien, &iexcl;felicidades! Porque todos ellos ganaron. No les import&oacute; c&oacute;mo me afect&oacute; a m&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Juli&aacute;n Cnochaert.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aditya Chakrabortty]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/guerra-cultural-retrato-reina-desbarato-vida-estudiante-oxford_129_8990078.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jun 2022 20:20:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Reino Unido,Isabel II,Monarquía,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lección desde las ruinas de Notre-Dame sobre la solidaridad de los multimillonarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/leccion-notre-dame-confies-millonarios_129_1481410.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80f8440d-f141-4881-aba9-408db4b53ad0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lección desde las ruinas de Notre-Dame sobre la solidaridad de los multimillonarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El terrible incendio de la catedral produjo una oleada de respuestas y promesas de millonarios de que harían grandes donaciones para la reconstrucción</p><p class="subtitle">Apenas ha llegado un euro de estos grandes donantes, que esperan a los planes del Gobierno para elegir a su gusto qué parte de la catedral quieren 'patrocinar'</p><p class="subtitle">Esto hace que no haya dinero para empezar con el trabajo de verdad: el de pagar a los obreros que tienen que reconstruir la catedral</p></div><p class="article-text">
        Todo el mundo recuerda la historia. Uno de los edificios m&aacute;s antiguos y sagrados del planeta, la catedral de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/Balance-desastre-Notre-Dame-recuperar-patrimonio_0_889261510.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Notre-Dame en Par&iacute;s</a>, fue devorada por las llamas. Mientras <a href="https://www.eldiario.es/internacional/FOTOS-quedado-catedral-Notre-Dame-incendio_12_889381054.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las fotos del infierno</a> recorr&iacute;an el mundo, los adjetivos ca&iacute;an del cielo: atroz, desastroso, diab&oacute;lico.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se lograron apagar las llamas, los hombres m&aacute;s ricos de Francia anunciaron que ayudar&iacute;an a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/Fiscalia-investiga-donaciones-reconstruccion-Notre-Dame_0_890311282.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reconstruir la catedral</a>. Fran&ccedil;ois-Henri Pinault, propietario de Gucci, prometi&oacute; 100 millones de euros. Para no quedarse atr&aacute;s, la familia Arnault de Louis Vuitton afirm&oacute; que donar&iacute;a 200 millones. Otras fortunas se unieron a la puja, como si se subastara una pieza de Damien Hirst. En solo tres d&iacute;as, multimillonarios franceses anunciaron donaciones de casi 600 millones de euros. O eso aseguraban los comunicados de prensa.
    </p><p class="article-text">
        Algunas personas <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2019/apr/18/billionaires-donations-notre-dame-france-inequality" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuestionaron</a> este alarde p&uacute;blico de piedad plutocr&aacute;tica, y nos dijeron que somos unos eternos disconformes. Algunas de las <a href="https://www.thelocal.fr/20190319/in-numbers-how-the-homeless-population-of-paris-is-growing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">3.600 personas sin techo</a> de Par&iacute;s protestaron por la r&aacute;pida aparici&oacute;n de tantos euros para reparar el tejado de una iglesia mientras que nunca hay ni un c&eacute;ntimo para poner un techo sobre sus cabezas. &iquest;Pero qu&eacute; sabr&aacute;n los pobres sobre lo sublime? Desde el resto de la platea, el aplauso era ensordecedor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A veces pueden ser &uacute;tiles los millonarios&rdquo;, se&ntilde;alaba el editor de Moneyweek. &ldquo;Tenemos a todo el mundo a los pies de nuestra cama&rdquo;, afirm&oacute; el presentador de televisi&oacute;n St&eacute;phane Bern. Ba&ntilde;ado en dinero, el presidente Emmanuel Macron prometi&oacute; que la joya g&oacute;tica ser&iacute;a reconstruida en un plazo de cinco a&ntilde;os. Despu&eacute;s de protagonizar portadas y muchas horas de televisi&oacute;n, el mundo sigui&oacute; a lo suyo. Casi seguro que no hab&eacute;is o&iacute;do el resto de la historia, pero deber&iacute;ais, porque ha dado un giro inesperado.
    </p><p class="article-text">
        Pasaron semanas, luego meses, y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/Notre-Dame-millonarios-Follet-pueblo_0_911659523.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no lleg&oacute; nada de los millonarios a Notre-Dame</a>. Las promesas de abril fueron olvidadas en junio. &ldquo;Los grandes donantes no han entregado nada. Ni un c&eacute;ntimo&rdquo;, cont&oacute; un funcionario a la prensa en la catedral. Personas mucho menos acaudaladas enviaron sumas m&aacute;s generosas. &ldquo;Hermosos gestos&rdquo;, calific&oacute; el director de una organizaci&oacute;n de caridad, pero no eran los premios gordos que se esperaban.
    </p><p class="article-text">
        Tras salir en las noticias, dos de los donantes ricos soltaron 10 millones de euros cada uno. Luego, silencio. Las preguntas que les envi&eacute; esta semana a varios donantes y organizaciones de caridad no tuvieron respuesta. (Quiz&aacute; sus oficinas estaban ocupadas o vac&iacute;as por las vacaciones de verano).
    </p><p class="article-text">
        Pero por ahora, llamemos a esta historia La Par&aacute;bola de los ricos esfumados, un cuento que apunta a todo lo que est&aacute; mal con la filantrop&iacute;a moderna. Ya sea ofrecida por la famosa familia Sackler, cuya <a href="https://www.theguardian.com/artanddesign/2019/mar/21/tate-art-galleries-will-no-longer-accept-donations-from-the-sackler-family" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fortuna proviene de los opioides</a>, o patrocinada por la <a href="https://www.theguardian.com/culture/2019/jul/16/trustee-resigns-from-british-museum-over-bp-sponsorship-and-artefacts-repatriation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">petrolera BP, como en el Museo Brit&aacute;nico</a>, la filantrop&iacute;a suele ir acompa&ntilde;ada de condiciones e instrucciones por parte de los ricos. La generosidad &eacute;pica implica un regateo mucho mayor.
    </p><p class="article-text">
        En el momento del incendio cerca del Sena, todo eran expresiones de preocupaci&oacute;n. Por ejemplo, la familia y la fundaci&oacute;n detr&aacute;s de L&rsquo;Or&eacute;al declararon en ese momento que se sent&iacute;an &ldquo;conmovidos&rdquo; por &ldquo;este drama que trasciende culturas y creencias y queremos formar parte del esfuerzo colectivo para hacer frente a este inmenso desaf&iacute;o que llega al coraz&oacute;n de nuestra naci&oacute;n&rdquo;. A mediados de junio a&uacute;n no hab&iacute;an entregado ni un euro. Igual que la gigante <a href="https://www.total.com/en/news/total-helps-rebuild-notre-dame-de-paris-eu100m-donation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">petrolera Total.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;M&aacute;s bienaventurado es dar que recibir&rdquo;, dijo Jes&uacute;s. Cualquiera que haya analizado el caso de Notre-Dame le aconsejar&iacute;a al hijo de Dios que se consiga un gerente de mejor. Porque los millonarios que prometieron esas sumas enormes se llevaron todo el cr&eacute;dito pero no donaron m&aacute;s que una fracci&oacute;n del dinero.
    </p><p class="article-text">
        Se han beneficiado de la publicidad, alegando ahora una letra peque&ntilde;a que no exist&iacute;a en la primavera. &ldquo;Es una <a href="https://www.cbsnews.com/news/notre-dame-fire-update-big-donors-delay-fulfilling-pledges-to-rebuild-notre-dame/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donaci&oacute;n voluntaria</a>, as&iacute; que las empresas est&aacute;n esperando los planes del gobierno para ver exactamente qu&eacute; quieren financiar&rdquo;, declar&oacute; C&eacute;lia V&eacute;rot, directora de otra organizaci&oacute;n social. Es como si el proyecto de reconstrucci&oacute;n de una obra maestra del siglo XII fuera un desayuno buf&eacute; en el que cada uno puede elegir lo que quiera.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, se tienen que pagar los <a href="https://www.apnews.com/39dd90b911434b3eaa65e98d0c07f5d1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salarios de los 150 empleados</a> trabajando en el lugar. Las cerca de <a href="https://www.theguardian.com/world/2019/may/09/paris-police-say-no-danger-of-toxic-inhalation-from-air-near-notre-dame" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">300 toneladas de plomo</a> del tejado de la catedral representan una amenaza t&oacute;xica que se debe retirar antes de comenzar las tareas de reconstrucci&oacute;n. Y se est&aacute;n realizando ex&aacute;menes m&eacute;dicos a las mujeres embarazadas y los ni&ntilde;os que viven cerca para descartar posibles casos de envenenamiento. Pero financiar esas cosas tan sucias y poco glamorosas no es para las fortunas provenientes de los productos de lujo. Como el mes pasado dijo un empleado de Notre-Dame, no quieren que su dinero vaya &ldquo;s&oacute;lo a pagar salarios&rdquo;, &iexcl;el cielo no lo permita! No cuando uno podr&iacute;a dejarles a las futuras generaciones la Bas&iacute;lica Gucci o una tienda de regalos Mo&euml;t Hennessy para que todos puedan disfrutar del milagro de las bebidas espumosas, o una nave financiada por L&rsquo;Or&eacute;al &mdash;con el eslogan: 'porque Cristo lo vale'&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        Para los super ricos, dar tambi&eacute;n es ganar. Ganar poder sobre el resto de la sociedad. Los multimillonarios tendr&aacute;n acceso exclusivo a los planes de reconstrucci&oacute;n de un s&iacute;mbolo nacional y pueden vetar el proyecto, porque si no les gusta pueden retener las donaciones. El dinero siempre es el voto m&aacute;s poderoso, y ellos lo tienen. No importa que mucho de ese dinero en realidad provenga de las arcas p&uacute;blicas, porque las leyes francesas otorgan un asombroso 66% de alivio fiscal a cualquier donaci&oacute;n, el poder se mantiene siempre dentro de la esfera privada. El l&iacute;mite anual a esas contribuciones sin duda debe de ser una prudente raz&oacute;n por la que los grandes donantes escalonan su generosidad.
    </p><p class="article-text">
        Ya sea en Francia, en el Reino Unido o en Estados Unidos, los ricos dan dinero a las grandes instituciones que est&aacute;n en el coraz&oacute;n de nuestras culturas para asegurarse estatus social en forma de placas y fotograf&iacute;as. De la misma forma, financian partidos pol&iacute;ticos y luego disfrutan los beneficios cuando estos forman gobierno. Como ha se&ntilde;alado Julia Cag&eacute;, economista del Instituto de Estudios Pol&iacute;ticos de Par&iacute;s, algunos de los que han prometido donaciones para Notre-Dame han sido los mismos que ayudaron econ&oacute;micamente a Macron a llegar a la presidencia.
    </p><p class="article-text">
        En su reciente y premiado libro, que se publicar&aacute; el pr&oacute;ximo a&ntilde;o en ingl&eacute;s con el t&iacute;tulo <a href="https://cepr.org/content/julia-cag%C3%A9-has-won-prix-p%C3%A9trarque-de-l%E2%80%99essai-france-culture-%E2%80%93-le-monde" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'The Price of Democracy'</a> ('El precio de la democracia'), Cag&eacute; calcula que unos 600 ricos de Francia donaron entre 3 y 4,5 millones de euros a la campa&ntilde;a de Macron. En otras palabras, el 2% de los donantes represent&oacute; entre el 40 y el 60% de toda la financiaci&oacute;n del partido En Marche. Pasados de unos meses, el flamante presidente recort&oacute; los impuestos a los m&aacute;s ricos, otorg&aacute;ndoles a sus donantes &ldquo;una devoluci&oacute;n de casi el 60.000% por su inversi&oacute;n&rdquo;. Igual que en Notre-Dame: un peque&ntilde;o desembolso a cambio de mucha influencia y una compensaci&oacute;n abismal.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s lo hemos malinterpretado. Los multimillonarios podr&iacute;an, con la floritura de una firma, entregar todo el dinero junto y sin condiciones. Ya lo veremos. Pero la iron&iacute;a de todas estas fortunas es lo extra&ntilde;as que suponen para la imagen que Francia tiene de s&iacute; misma. A mitad de esta d&eacute;cada, el entonces presidente Fran&ccedil;ois Hollande se jactaba de que no le ca&iacute;a bien la gente rica. Pero en ese momento el pa&iacute;s todav&iacute;a pod&iacute;a consolarse con el recuerdo de los Treinta Gloriosos: las tres gloriosas d&eacute;cadas de posguerra de econom&iacute;a keynesiana y relativa igualdad. Eso ya no existe. Un <a href="https://wid.world/document/inequality-and-redistribution-in-france-1990-2018-evidence-from-post-tax-distributional-national-accounts-dina-wid-world-working-paper-2018-10/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio reciente coescrito por Thomas Piketty</a>, entre otros, remarca que desde la era de Fran&ccedil;ois Mitterrand en las d&eacute;cadas de 1980 y 90, ha habido otros 30 gloriosos a&ntilde;os&hellip; para los m&aacute;s ricos, cuyos ingresos reales han ascendido a una velocidad tres veces mayor que los del resto de poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ahora nos estamos enfrentando las consecuencias pol&iacute;ticas y culturales.
    </p><p class="article-text">
        Macron puede pasar de los bancos de inversiones al Palacio del El&iacute;seo donde dice estar en contra de Trump, pero &mdash;igual que su &ldquo;b&ecirc;te noire&rdquo;&mdash; se da prisa para reducirles los impuestos a sus amigos ricos, mientras recorta prestaciones y presupuesto en educaci&oacute;n para que le cuadren los n&uacute;meros. Las donaciones a instituciones de beneficencia tambi&eacute;n han sido 'americanizadas'. Como dijo Thomas Roulet de la Universidad de Cambridge, los grandes donantes de Par&iacute;s ahora imitan a los bebedores de champagne y vendedores de influencias de Wall Street.
    </p><p class="article-text">
        La tragedia de Notre-Dame vino con un final feliz: los millonarios de Francia se metieron las manos en los bolsillos para salvar un trozo de patrimonio mundial. Pero lo que en un momento pareci&oacute; tr&aacute;gico, ahora parece grotesco: un pu&ntilde;ado de ricos que son mucho comunicado de prensa y pocos cheques y que conf&iacute;an en que miles de franceses de a pie acaben dando dinero, incluso en un momento en que la econom&iacute;a est&aacute; patas para arriba justamente por beneficiar a los que m&aacute;s tienen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aditya Chakrabortty]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/leccion-notre-dame-confies-millonarios_129_1481410.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jul 2019 20:15:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lección desde las ruinas de Notre-Dame sobre la solidaridad de los multimillonarios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Incendios,Millonarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pánico se cuela en la agenda de Davos, pero es demasiado tarde para lidiar con él]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/panico-introduce-agenda-davos-demasiado_129_2738240.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f546493-ad65-4779-abb5-c033468f2476_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pánico se cuela en la agenda de Davos, pero es demasiado tarde para lidiar con él"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por fin, las consecuencias de la descontrolada desigualdad que infundió la élite mundial les está alcanzando a ellos mismos</p></div><p class="article-text">
        Sentid pena por el pobre multimillonario, pues hoy est&aacute; sintiendo algo nuevo e inquietante: miedo. El orden mundial al que se aferraba se est&aacute; viniendo abajo m&aacute;s r&aacute;pido que el valor de la libra esterlina. Teme que sobrevenga el caos. Recordad esto cuando esta semana ve&aacute;is a los plut&oacute;cratas reunirse en una esfera muy por encima de la nuestra, en un complejo de esqu&iacute; en Davos: est&aacute;n aterrorizados.
    </p><p class="article-text">
        Al margen de los t&iacute;picos clich&eacute;s que mencionen frente a las c&aacute;maras de televisi&oacute;n, lo que los preocupa es el l&iacute;o de abajo. Basta con leer el nuevo informe de los organizadores de la cumbre, en el que se preguntan entre lamentaciones si &ldquo;el mundo camina son&aacute;mbulo hacia una crisis&rdquo;. En una encuesta complementaria, nueve de cada diez empresarios aseguran que temen una guerra comercial u otro tipo de &ldquo;confrontaci&oacute;n econ&oacute;mica entre potencias&rdquo;. La muestra est&aacute; compuesta por mil directivos y agentes masculinos; el mundo de las finanzas, igual que el de la riqueza, sigue asoci&aacute;ndose a ellos.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de ellos confiesa sentir ansiedad por &ldquo;la agenda de los populismos y los nacionalismos&rdquo; y por la &ldquo;furia de la gente contra las &eacute;lites&rdquo;. Cuando tienen que identificar la causa de este terremoto pol&iacute;tico, mencionan dos placas tect&oacute;nicas en movimiento: el cambio clim&aacute;tico y &ldquo;una creciente polarizaci&oacute;n en las sociedades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta falsa inocencia y esta forma descarada de echarle la culpa al de al lado se asemeja a los pir&oacute;manos que se escandalizan de las llamas que ellos mismos provocan. Puede que el populismo, cualquiera sea su color, sea la ant&iacute;tesis de la clase multimillonaria, pero ellos ayudaron a crearlo. Durante d&eacute;cadas, nos hicieron sufrir inseguridades al resto y nos dec&iacute;an que era por nuestro propio bien. Ama&ntilde;aron el sistema econ&oacute;mico para obtener beneficios y que a los dem&aacute;s nos ahogase. Han financiado a la clase pol&iacute;tica para que se los ponga todo a&uacute;n m&aacute;s f&aacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Sea con gorras rojas de Make America Great Again (el lema de la campa&ntilde;a de Donald Trump) o con chalecos amarillos, este contragolpe es m&aacute;s feo y m&aacute;s violento que cualquier cosa que se pueda llegar a ver en los nevados Alpes. No obstante, los derrochadores que se re&uacute;nen all&iacute; pueden atribuirse el haber sido productores ejecutivos de toda esta podredumbre. Es una pena que los beneficios vayan a ser tan escasos.
    </p><h3 class="article-text">El abismo&nbsp;econ&oacute;mico no surgi&oacute; de un d&iacute;a para el otro</h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/numero-millonarios-Espana-Oxfam-Intermon_0_859514207.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El informe de Oxfam de esta semana</a>&nbsp;es el m&aacute;s reciente en poner en cifras esta acumulaci&oacute;n de capital y poder. En un solo minibus cabe el equivalente a la riqueza de la mitad de la poblaci&oacute;n del planeta: es la que re&uacute;nen los 26 peces gordos que participan en Davos, cuya fortuna aumenta cada d&iacute;a en 2.200 millones de euros. Esta polarizaci&oacute;n econ&oacute;mica es mucho m&aacute;s obscena que cualquier cosa que pueda detestar un hombre de Davos, y es la ra&iacute;z de la grieta pol&iacute;tica y social que hace que ahora el mundo sea tan inestable.
    </p><p class="article-text">
        Ninguna fuerza natural gener&oacute; esta profunda injusticia. El abismo entre los s&uacute;per ricos y el resto de nosotros no se abri&oacute; de la noche a la ma&ntilde;ana: han sido d&eacute;cadas de trabajo y todo se hizo deliberadamente. El Reino Unido ha estado en primera l&iacute;nea en la guerra desencadenante de tal desigualdad: en sus primeros dos mandatos como primera ministra, Margaret Thatcher redujo a menos de la mitad la cantidad de impuestos a la renta que pagaban los millonarios. Destruy&oacute; a los sindicatos. A lo largo de sus 16 a&ntilde;os en el poder, Thatcher y John Major&nbsp;<a href="https://www.wto.org/english/tratop_e/serv_e/symp_mar02_uk_treasury_priv_guide_e.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vendieron m&aacute;s bienes p&uacute;blicos</a> que Francia, Italia, Espa&ntilde;a, Alemania, Australia y Canad&aacute; juntos.
    </p><p class="article-text">
        Ah, pero los hombres de Davos dicen que esto es agua pasada, y que no fue tan as&iacute;. Puede que Thatcher ya no est&eacute;, pero su ideolog&iacute;a sigue llev&aacute;ndose dinero de cada remuneraci&oacute;n. Si hoy los trabajadores recibieran la misma proporci&oacute;n de la renta nacional que en los a&ntilde;os 70, estar&iacute;amos mucho mejor. Seg&uacute;n<a href="https://foundationaleconomycom.files.wordpress.com/2018/12/foundational-livability-wp-no-5-fe-collective.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> c&aacute;lculos</a> del colectivo de investigadores de Econom&iacute;a Fundacional, un empleado de jornada completa con un salario medio de casi 34.000 euros al a&ntilde;o,&nbsp;<a href="https://www.ons.gov.uk/employmentandlabourmarket/peopleinwork/earningsandworkinghours/bulletins/annualsurveyofhoursandearnings/2018#earnings-data" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ver&iacute;a aumentar ese sueldo</a> en 6.275 euros.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, los jefes del FTSE reciben beneficios que se disparan por las nubes, precisamente porque los esquemas de sus primas les permiten ir comprando partes de las grandes empresas que manejan. As&iacute;, Jeff Fairburn,<a href="https://www.theguardian.com/business/2018/mar/19/persimmon-housebuilder-paid-three-executives-combined-104m-2017" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de la empresa constructora Persimmon</a>, se llev&oacute; 54 millones de euros cuando lo echaron en 2018, lo que equivale a 1.000 euros por cada euro ganado por un empleado promedio de la empresa.
    </p><p class="article-text">
        Y el resto de Occidente sigui&oacute; por el camino que marcaron las tropas del shock de Thatcher. L&iacute;deres de todo el espectro pol&iacute;tico les dieron a los ricos lo que ped&iacute;an. No importaba si hab&iacute;as votado por Tony Blair o por David Cameron, Bill Clinton o por George W Bush, de cualquier forma ganaba el hombre de Davos. Recortaron los impuestos de las empresas privadas y negociaron acuerdos comerciales en secreto para darles a las grandes corporaciones todo aquello que podr&iacute;an so&ntilde;ar.
    </p><p class="article-text">
        Por fin, casi una d&eacute;cada despu&eacute;s del colapso bancario, al r&eacute;gimen se la est&aacute; acabando la carretera. Y de ah&iacute; surge la furia popular, tan feroz que las &eacute;lites pol&iacute;tica y financiera no pueden comprenderla ni controlarla. No se me ocurre mejor met&aacute;fora para el desbarajuste actual que gener&oacute; el grupo de Davos que el hecho de que Emmanuel Macron &ndash; que representa el ideal plat&oacute;nico de la &eacute;lite, con sus ojos brillantes, su pasado como banquero de inversiones y su partido reci&eacute;n nacido- no pueda unirse al jolgorio de esta semana porque se tiene que quedar en su pa&iacute;s a lidiar con los chalecos amarillos. Qu&eacute; lata cuando los trabajadores pobres te arruinan tus planes de vacaciones.
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        Con esto no quiero decir que a ese 1% que se recluye en su centro de esqu&iacute;, protegidos del resto del mundo por barricadas y francotiradores, no le importe la pobreza mundial. Hace un par de a&ntilde;os en Davos,<a href="https://www.nytimes.com/2017/01/14/world/europe/world-economic-forum-davos-explainer-global-elite-parties.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el diario The New York Times inform&oacute;</a> que entre las atracciones de la cumbre hab&iacute;a &ldquo;un simulador de la experiencia de un refugiado, donde los participantes ten&iacute;an que gatear en cuatro patas y fingir que hu&iacute;an de un ej&eacute;rcito que avanzaba hacia ellos&rdquo;. El art&iacute;culo remarcaba que &ldquo;es una de los eventos m&aacute;s populares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; que les importan los problemas de los dem&aacute;s, siempre que puedan definirlos y nunca reconozcan que ellos son gran parte del problema. Y s&iacute; lo son. Si quieren que siga existiendo el capitalismo, los ricos van a tener que sacrificar parte de sus beneficios y ceder un poco. Pero esto no lo ven. El a&ntilde;o pasado, al darle la bienvenida a Donald Trump, Klaus Schwab, el&nbsp;fundador del Foro Econ&oacute;mico Mundial, elogi&oacute; la reducci&oacute;n de impuestos a los ricos que hab&iacute;a llevado a cabo el presidente de la intolerancia, y dijo: &ldquo;S&eacute; que su potente liderazgo se presta a ideas equivocadas e interpretaciones tendenciosas&rdquo;. Los s&uacute;per ricos no odian a todos los populistas; solo a aquellos que se niegan a hacerlos m&aacute;s ricos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando cort&oacute; el lazo de este nuevo orden econ&oacute;mico, all&aacute; por los a&ntilde;os 80, Ronald Reagan afirm&oacute; que las nueve palabras m&aacute;s aterradoras que existen son &ldquo;Soy del gobierno y he venido aqu&iacute; para ayudaros&rdquo;. Quiz&aacute;s fue una broma, pero la intenci&oacute;n era verdadera. Las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas hemos visto a las &eacute;lites pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas derribar nuestros andamios sociales: derechos, impuestos e instituciones. Durante un tiempo les fue beneficioso, pero ahora la amenaza ha llegado a su propia puerta, y a&uacute;n as&iacute; le cierran el paso a las alternativas razonables de subirles los impuestos a los ricos, darles m&aacute;s poder a los trabajadores o que las empresas no funcionen solamente para enriquecer a sus due&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Las soluciones a esta crisis no les van a caer del cielo a las masas agradecidas: ellos conf&iacute;an en que el poder lo consigamos nosotros mismos. Tres d&eacute;cadas despu&eacute;s de Reagan, las nueve palabras m&aacute;s r&iacute;diculas que existen son: &ldquo;Soy de la &eacute;lite y estoy aqu&iacute; para ayudaros&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aditya Chakrabortty]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/panico-introduce-agenda-davos-demasiado_129_2738240.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Jan 2019 19:29:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pánico se cuela en la agenda de Davos, pero es demasiado tarde para lidiar con él]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diez años después del colapso de Lehman Brothers, no hemos aprendido nada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/despues-colapso-lehman-brothers-aprendido_129_1952561.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9236c841-49b2-4b60-87f6-163751c02094_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diez años después del colapso de Lehman Brothers, no hemos aprendido nada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ya se ha comprobado que el argumento de que el sector financiero genera empleo y beneficios era mentira y que el resto de nosotros hemos heredado su deuda</p></div><p class="article-text">
        Es agosto de 2005 y las personas que est&aacute;n al mando de la econom&iacute;a mundial se re&uacute;nen en las monta&ntilde;as de Wyoming. Llegan en aviones ministros de Econom&iacute;a y&nbsp;presidentes de bancos centrales. Frente a esta &eacute;lite global, el economista jefe del Fondo Monetario Internacional dar&aacute; la advertencia m&aacute;s dura de su vida. Raghuram Rajan debe intentar evitar una cat&aacute;strofe, pero cuando se est&aacute; yendo le dice a su esposa: &ldquo;En esta reuni&oacute;n, me consagro o quedar&eacute; como un tonto para siempre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se supone que la cumbre es una gran fiesta de despedida para <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2013/oct/28/alan-greenspan-housing-market-crisis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alan Greenspan</a>, quien se retira tras casi dos d&eacute;cadas al frente de la Reserva Federal de Estados Unidos. &ldquo;Todos compet&iacute;amos por decirle qu&eacute; bueno hab&iacute;a sido como banquero central&rdquo;, me dijo Rajan en una entrevista para un programa de Radio 4 que se emitir&aacute; este mes. Relat&oacute; que incluso hab&iacute;a comenzado a&nbsp;recopilar datos sobre una presentaci&oacute;n&nbsp;de &ldquo;todas las cosas maravillosas que hab&iacute;an sucedido&rdquo; en el mundo financiero desde que hab&iacute;a comenzado el reinado de Greenspan. Pero cuanto m&aacute;s investigaba, m&aacute;s se atemorizaba.
    </p><p class="article-text">
        Las personas a cargo de nuestros ahorros y pensiones estaban recibiendo sumas enormes a cambio de asumir riesgos extremos y vender productos financieros tan complejos que pocos eran conscientes de los peligros. Rajan pens&oacute; que, al menor resbal&oacute;n, se producir&iacute;a una cat&aacute;strofe.
    </p><p class="article-text">
        En 2005, los economistas m&aacute;s poderosos del mundo no reaccionan con terror, sino con risas. A Rajan le&nbsp;dicen que tiene un pensamiento &ldquo;de la Edad de Piedra&rdquo;. Nada menos que el exsecretario del Tesoro de Bill Clinton, Larry Summers, lo califica de &ldquo;ludita&rdquo;. &iquest;Acaso no sab&iacute;a que las crisis bancarias eran cosa del pasado?
    </p><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, el 15 de septiembre de 2008, la historia le dio la raz&oacute;n a Rajan cuando el mundo financiero colaps&oacute;. <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2018/sep/03/federal-reserve-lehman-brothers-collapse" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lehman Brothers se derrumb&oacute;</a>&nbsp;y, s&oacute;lo tres semanas despu&eacute;s, el&nbsp;presidente&nbsp;del&nbsp;Royal Bank of Scotland&nbsp;llam&oacute; al canciller Alistair Darling para advertirle de que esa misma tarde el mayor banco del&nbsp;pa&iacute;s&nbsp;<a href="https://www.telegraph.co.uk/finance/newsbysector/banksandfinance/8947559/RBS-investigation-Chapter-4-the-bail-out.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se quedar&aacute; sin efectivo</a>. Refugiado en Downing Street, el primer ministro <a href="https://books.google.co.uk/books?id=8cdiAwAAQBAJ&amp;pg=PA109&amp;lpg=#v=onepage&amp;q&amp;f=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gordon Brown se enfurece</a>: &ldquo;Explotar&aacute; todo. Si no se puede comprar comida ni gasolina ni medicinas para los ni&ntilde;os, la gente romper&aacute; los cristales y saquear&aacute; las tiendas. Ser&aacute; una anarqu&iacute;a. Debemos pensar: &iquest;declaramos el estado de sitio, enviamos al Ej&eacute;rcito a las calles, c&oacute;mo haremos para restaurar el orden?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquel noviembre, la reina visit&oacute; la London School of Economics y pregunt&oacute; a los expertos reunidos all&iacute;: <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2008/nov/18/response-credit-crisis-economy-response" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;&iquest;C&oacute;mo nadie lo vio venir?&rdquo;</a>. Lo que no le dijeron es que Rajan y algunos otros s&iacute; lo hicieron, s&oacute;lo que el resto se burl&oacute; de ellos y los dejaron a un lado, presion&aacute;ndolos para que no dijeran nada m&aacute;s. Uno de los que presion&oacute; fue el mism&iacute;simo Brown.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os antes del colapso, economistas, banqueros y pol&iacute;ticos estuvieron fervientemente de acuerdo en que el mundo necesitaba m&aacute;s finanzas en todos lados. La deuda pod&iacute;a reemplazar a los salarios. A los estadounidenses pobres se les obligar&iacute;a a aceptar&nbsp;hipotecas &ldquo;subprime&rdquo;. Los pr&eacute;stamos sobre el salario rescatar&iacute;an a los extrabajadores de Stockport.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;sta era la globalizaci&oacute;n financiera y, desde la ca&iacute;da del Muro de Berl&iacute;n hasta la muerte de Lehman, fue el &uacute;nico juego permitido. Durante m&aacute;s de dos d&eacute;cadas, el consenso se convirti&oacute; en ortodoxia y la ortodoxia se endureci&oacute; para convertirse en dogma. Los esc&eacute;pticos, como Rajan en Estados Unidos, Steve Keen en Australia o un peque&ntilde;o sector marginal de la izquierda brit&aacute;nica, eran considerados imb&eacute;ciles. No merec&iacute;an puestos jer&aacute;rquicos ni acad&eacute;micos, ni estar a cargo de instituciones importantes.
    </p><p class="article-text">
        Mucho antes de que existiera la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica y las multitudes enardecidas, eran los poderosos los que no soportaban la discrepancia. El resultado fue el primer colapso financiero, y luego una crisis pol&iacute;tica que finalmente ha alimentado el extremismo de esta d&eacute;cada.
    </p><p class="article-text">
        Cuando, de cara a las elecciones presidenciales estadounidenses de 2008, preguntaron a Greenspan si prefer&iacute;a a John McCain o Barack Obama, respondi&oacute;: &ldquo;Gracias a la globalizaci&oacute;n, las decisiones pol&iacute;ticas en Estados Unidos han sido en gran parte reemplazadas por las fuerzas globales de los mercado. Da casi igual qui&eacute;n sea el pr&oacute;ximo presidente&rdquo;. Los votantes se quejaban de que los pol&iacute;ticos se ve&iacute;an y hablaban todos de la misma forma, pero para el&nbsp;expresidente del Banco Central de Estados Unidos y sus amigos de Wall Street, esto era una ventaja. Y la tendencia era internacional.
    </p><p class="article-text">
        El mismo d&iacute;a de junio de 2006, Brown y David Cameron dieron sendos discursos en Londres sobre pol&iacute;ticas bancarias. Uno de ellos es laborista, el otro conservador, sin embargo ambos le hablaron a la City londinense en los mismos t&eacute;rminos enamorados. Para Cameron, Londres era &ldquo;una gran historia de &eacute;xito en Reino Unido&rdquo;. Brown cre&iacute;a que el &ldquo;&eacute;xito de Londres&rdquo; demostraba los milagros de &ldquo;una regulaci&oacute;n liviana, un ambiente fiscal competitivo&hellip; abierto a la competencia y a nuevas ideas&rdquo;. En boca de Cameron, eso se transform&oacute; en: &ldquo;Bajos impuestos. Menos regulaci&oacute;n. Apertura. Innovaci&oacute;n&rdquo;. Parec&iacute;an un par de cacat&uacute;as en la misma jaula.
    </p><p class="article-text">
        Era casi gracioso, si uno no sab&iacute;a que, seg&uacute;n cifras del FMI, el chiste le iba a costar a cada hombre, mujer y ni&ntilde;o de Reino Unido unos 21.386 euros en rescates al sector financiero, pr&eacute;stamos y garant&iacute;as del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Brown y Cameron creyeron las promesas del mundo financiero: que generar&iacute;an empleo, impuestos y cr&eacute;dito vital. Ninguna de estas promesas se cumpli&oacute;. Incluso durante su mejor momento en la historia, <a href="https://www.bis.org/review/r120905a.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la industria financiera casi no cre&oacute; empleo</a>, tal y como demostr&oacute; el economista jefe del Banco de Inglaterra, Andy Haldane.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Impuestos? El total de pagos del sector financiero al Tesoro P&uacute;blico entre 2002 y 2008 fue compensado immediatamente por el precio por adelantado de los rescates bancarios. Con respecto&nbsp;a pr&eacute;stamos a fabricantes u otros emprendedores productivos, nada de nada. El profesor Sukhdev Johal, de la Queen Mary University de Londres, calcula que ellos recibieron poco m&aacute;s del 6% del total de pr&eacute;stamos. Esta cifra queda peque&ntilde;a comparada con el <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2018/may/23/pensions-ethically-investment-city-money-social-environmental" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">33% de pr&eacute;stamos que los bancos ofrecieron a otras instituciones financieras</a>.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra clase pol&iacute;tica dej&oacute; alegremente a un lado a otras industrias y regiones, priorizando los espejismos econ&oacute;micos que ofrec&iacute;a la City. Pueblos y ciudades que fueron desangrados por Margaret Thatcher fueron sermoneados por Tony Blair sobre la importancia de atraer empresas financieras y servicios de &ldquo;alto valor&rdquo;. Incluso despu&eacute;s del colapso econ&oacute;mico, Cameron declar&oacute;&nbsp;que las finanzas&nbsp;eran de &ldquo;inter&eacute;s nacional&rdquo; y sali&oacute; volando de una cumbre en Bruselas para intentar salvar al sector de ser profundamente regulado. &iquest;Y un pueblo industrial como Redcar? Pues, que se muera.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica y la econom&iacute;a actuales no pueden escapar de las repercusiones de aquella crisis. Se puede trazar una l&iacute;nea recta desde Lehman hasta Donald Trump, o desde el&nbsp;Royal Bank of Scotland a la austeridad y al Brexit. Sin embargo, por m&aacute;s tomates podridos y titulares del Daily Mail que se lancen al mundo financiero, seguir&aacute;n estando al mando de nuestra pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Del sector financiero provino<a href="https://www.thebureauinvestigates.com/stories/2011-02-08/tory-party-funding-from-city-doubles-under-cameron" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> m&aacute;s de la mitad del dinero para la campa&ntilde;a del partido de Camero</a>n cuando lleg&oacute; al poder en 2010.&nbsp;<a href="http://www.smith-institute.org.uk/book/test-book/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uno de cada cuatro miembros conservadores del Parlamento</a> elegidos en 2015 tiene antecedentes en el mundo de las finanzas, m&aacute;s que todos los que han trabajado en escuelas, universidades, el sector sanitario, las Fuerzas Armadas y la agricultura, juntos. Todos los informes del Gobierno sobre los bancos despu&eacute;s de la crisis est&aacute;n realizados por banqueros, y Mark Carney, del Banco de Inglaterra, celebra la posibilidad de que el sector financiero&nbsp;tenga un valor&nbsp;veinte&nbsp;veces&nbsp;superior al PIB.
    </p><p class="article-text">
        La tarea m&aacute;s importante de nuestra era es construir una econom&iacute;a en la que el sector financiero se reduzca, responda a las necesidades de otras industrias y sea menos voraz en busca de beneficios r&aacute;pidos y elevados. Diez a&ntilde;os despu&eacute;s de la crisis, Reino Unido&nbsp;apenas ha comenzado a realizar ese trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Luc&iacute;a Balducci
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aditya Chakrabortty]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/despues-colapso-lehman-brothers-aprendido_129_1952561.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Sep 2018 17:40:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diez años después del colapso de Lehman Brothers, no hemos aprendido nada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Crisis económica,Lehman Brothers]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo es posible condenar a Trump y callarse ante la brutalidad de Reino Unido?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/criticar-trump-brutalidad-reino-unido_129_2052000.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46fda7d1-21ca-4a9d-b76b-06e9c15c1187_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo es posible condenar a Trump y callarse ante la brutalidad de Reino Unido?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es mucho más fácil criticar lo que está pasando en la frontera entre Estados Unidos y México que reconocer el vergonzoso comportamiento del Gobierno británico con el joven refugiado afgano Bashir Khan Ahmadzai</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as, mientras <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2018/jun/22/trump-world-1930s-children-parents-europe-migrants" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arreciaban las condenas contra Donald Trump</a> por arrancar a ni&ntilde;os de los brazos de sus padres inmigrantes, mis pensamientos se volvieron hacia un ni&ntilde;o peque&ntilde;o y asustado que vive mucho m&aacute;s cerca de casa. Ocho mil kil&oacute;metros separan la frontera de Texas con M&eacute;xico de Folkestone, en Kent, donde Bashir Khan Ahmadzai duerme en una cama para ni&ntilde;os bajo un calendario de hace dos a&ntilde;os. Su situaci&oacute;n no atraer&aacute; a presentadores de televisi&oacute;n ni ser&aacute; inmortalizada por un fot&oacute;grafo de Getty. Sin embargo, cuanto m&aacute;s pienso en su historia, m&aacute;s me preocupan &eacute;l y lo que su caso revela sobre nuestra pol&iacute;tica y nuestros medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Gritar contra el b&aacute;rbaro de la Casa Blanca, denunciar <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Salvini-ONG-rescatado-personas-desgraciados_0_784622122.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al mat&oacute;n del viceprimer ministro italiano Matteo Salvini</a>, o <a href="https://www.eldiario.es/theguardian/Gobierno-Hungria-valores-UE-echarlo_0_786022100.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estremecerse ante el presidente h&uacute;ngaro, Viktor Orb&aacute;n</a>: todo eso es muy f&aacute;cil de hacer para expertos y pol&iacute;ticos decentes. Y est&aacute; bien que as&iacute; sea, porque cada uno de estos hombres normaliza una crueldad racista. Pero si se detienen ah&iacute; estar&aacute;n jugando a la pantomima liberal. Lo m&aacute;s dif&iacute;cil, pero igual de crucial, es apartar los ojos de las pantallas de televisi&oacute;n y los titulares para detectar signos de esa misma crueldad racista y cotidiana en casa, en nuestro sistema pol&iacute;tico y en un caso como el de Ahmadzai.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vulnerable&rdquo;. Ese es el t&eacute;rmino que todos usan para referirse a Ahmadzai. Sus amigos lo dicen. La gente que trabaja con &eacute;l lo dice. Incluso los severos jueces lo usan una y otra vez. Cuando lo conoces, como me pas&oacute; a m&iacute; la semana pasada, entiendes por qu&eacute;. Es pura piel y huesos y unos grandes ojos marrones. En cada o&iacute;do lleva un aud&iacute;fono del que se escucha un ruido de electricidad est&aacute;tica. Las autoridades lo tienen clasificado como de 21 a&ntilde;os, pero parece una exageraci&oacute;n. &ldquo;Es como un ni&ntilde;o, yo me encargo de que est&eacute; bien&rdquo;, dice su compa&ntilde;ero en la casa, Khalil Niazi.
    </p><p class="article-text">
        Ahmadzai lleg&oacute; a Gran Breta&ntilde;a de ni&ntilde;o, hace casi seis a&ntilde;os. Ven&iacute;a de una provincia de Afganist&aacute;n y su padre, un polic&iacute;a, acababa de ser asesinado por los talibanes. Luego vinieron a buscarlo, recuerda, y su madre lo envi&oacute; fuera del pa&iacute;s. A su llegada a Gran Breta&ntilde;a, el ni&ntilde;o solicit&oacute; asilo, pero por alg&uacute;n motivo registraron que ten&iacute;a abuelos en Kabul que podr&iacute;an cuidar de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Ahmadzai niega haber dicho tal cosa. Niazi cree que el int&eacute;rprete simplemente no lo entendi&oacute;: &ldquo;Ni siquiera mis otros amigos afganos pueden entender lo que dice&rdquo;. He visto los documentos del tribunal y confirman que tiene &ldquo;dificultades graves en el habla, el lenguaje y la comunicaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero esa anotaci&oacute;n sobre unos parientes en Kabul le ha perseguido durante todo el proceso y ha contribuido a asegurar que no le dieran asilo, sino un permiso temporal para quedarse en Reino Unido mientras fuera menor. Ahora se supone que es adulto y tiene que presentarse peri&oacute;dicamente en el centro de inmigraci&oacute;n Lunar House de Croydon, a las afueras de Londres.
    </p><p class="article-text">
        En mayo, Ahmadzai fue a firmar como de costumbre. Deber&iacute;a haber sido cosa de un momento pero el funcionario le pidi&oacute; que se quedara un rato, que luego se convirti&oacute; en unas horas y que luego se transform&oacute; en su traslado a <a href="https://www.theguardian.com/uk-news/2017/nov/16/brook-house-asylum-seekers-in-legal-challenge-over-lock-in-procedures" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brook House</a>, el centro de poca altura en las inmediaciones del aeropuerto de Gatwick donde el Gobierno suele enviar a los afganos y a otros inmigrantes antes de forzarlos a subirse a un avi&oacute;n que se los lleve del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Le encerraron en una peque&ntilde;a celda: un inodoro, una cama, una peque&ntilde;a ventana por la que no se pod&iacute;a salir y una mirilla para que los funcionarios miraran hacia dentro. Ahmadzai escuchaba gritos y el motor de los aviones y no ten&iacute;a ni idea de lo que estaba pasando. Los funcionarios no respond&iacute;an cuando &eacute;l les dec&iacute;a que no estaba bien, que ten&iacute;a problemas de salud y que se sent&iacute;a d&eacute;bil por ayunar en Ramad&aacute;n. Lo que s&iacute; le dec&iacute;an, de una forma brusca y grosera, era: &ldquo;Vamos a deportarte&rdquo;. Lo hicieron tan a menudo que casi se convirti&oacute; en un canto: &ldquo;Vamos a deportarte, vamos a deportarte, vamos a deportarte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Afganist&aacute;n, seg&uacute;n una gu&iacute;a del propio Ministerio del Interior, es &ldquo;el <a href="https://assets.publishing.service.gov.uk/government/uploads/system/uploads/attachment_data/file/701005/Afghanistan_-_Security_-_CPIN_-_v5.1__April_2018_.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segundo pa&iacute;s menos pac&iacute;fico del mundo</a>, despu&eacute;s de Siria&rdquo;. En cada uno de los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, m&aacute;s de 10.000 civiles han muerto o resultado heridos por bombas colocadas al borde de las carreteras o por ataques suicidas, entre otras formas de violencia armada. El Gobierno brit&aacute;nico nos advierte de que no debemos viajar a ese pa&iacute;s, pero no tiene problemas en enviar all&iacute; a un joven que los tribunales han descrito como &ldquo;dependiente de otros para su bienestar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto c&oacute;mo se las habr&iacute;a arreglado Ahmadzai en Kabul. Ni siquiera en Folkestone, dice, puede salir de casa por la noche porque unas bandas de j&oacute;venes le golpean. Luego se imagina la vida en un pa&iacute;s tan destrozado como Afganist&aacute;n, 17 a&ntilde;os despu&eacute;s de una guerra iniciada por Gran Breta&ntilde;a, Estados Unidos y otros aliados. Su familia vive en la provincia nororiental de Baghlan, donde los talibanes est&aacute;n tomando ciudades constantemente. Ahmadzai ni siquiera sabe su direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Su amigo Niazi me traduce esto y luego me dice en voz baja, incluso en ingl&eacute;s (sabe que Ahmadzai no puede entenderlo): &ldquo;Creo que en Kabul morir&iacute;a&rdquo;. Sabiendo lo que sabemos sobre Afganist&aacute;n, no me suena a exageraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, nuestro Gobierno estaba dispuesto a hacerle correr ese riesgo a un joven muy vulnerable. El Ministerio del Interior no respondi&oacute; a mis preguntas sobre el caso, pero dijo: &ldquo;Nos tomamos muy en serio las responsabilidades en materia de salud y bienestar y estamos trabajando en estrecha colaboraci&oacute;n con nuestros socios para garantizar que el se&ntilde;or Ahmadzai reciba la ayuda que necesita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Consejo del Condado de Kent es uno de esos &ldquo;socios&rdquo; y, seg&uacute;n tengo entendido, no sab&iacute;a que Ahmadzai fuera a ser detenido. Su trabajador social escribi&oacute; una solicitud pidiendo por la seguridad de Ahmadzai (el Consejo no dio una respuesta oficial).
    </p><p class="article-text">
        Ahmadzai no pudo dormir en Brook House. Llamaba una y otra vez a su amigo y cuidador Niazi: &iquest;qu&eacute; iba a pasar? &iquest;Qu&eacute; iba a hacer? &ldquo;Me dec&iacute;a una y otra vez que ten&iacute;a miedo&rdquo;, cuenta Niazi. M&aacute;s tarde, cuatro d&iacute;as despu&eacute;s, le dejaron ir con la misma rapidez con la que se lo hab&iacute;an llevado.
    </p><p class="article-text">
        Su historia es dram&aacute;tica pero, de una forma preocupante, tambi&eacute;n com&uacute;n entre los afganos. Seg&uacute;n el abogado de inmigraci&oacute;n Colin Yeo, el Ministerio del Interior suele detener a cientos de afganos cada a&ntilde;o para luego liberar a tres de cada cuatro. Es un tipo de apuesta oportunista que juega con las vidas de personas: traerlas, golpearlas y luego mirar a ver si se pueden arrastrar hasta el asiento de un avi&oacute;n donde dejar&aacute;n de ser un problema. Y si eso no funciona, por lo menos se llevan un buen susto. Lo mismo que hacen los guardias fronterizos de El Paso.
    </p><p class="article-text">
        El Estado brit&aacute;nico contribuy&oacute; a crear el caos en Afganist&aacute;n que oblig&oacute; a Ahmadzai a huir. Ahora le est&aacute; castigando por escapar de ese caos. Seg&uacute;n Sue Clayton, profesora en Goldsmiths, University of London, el Ministerio de Interior lleva desde el inicio de los 2000 reuniendo a afganos para arrastrarlos a &ldquo;vuelos fantasma&rdquo; que despegaban en plena noche desde las terminales de carga de los aeropuertos. La pr&aacute;ctica s&oacute;lo se detuvo en 2015, y por las enormes protestas que hubo en contra de ella.
    </p><p class="article-text">
        Sucedi&oacute; bajo la direcci&oacute;n de Tony Blair, Gordon Brown y David Cameron. Theresa May fue la responsable de Interior que pidi&oacute; la expulsi&oacute;n de Gran Breta&ntilde;a de gente como Ahmadzai. Si bien no estamos hablando de insensibles pol&iacute;ticos extremistas, usaron las mismas t&aacute;cticas que ellos y apuntaron contra las mismas personas sin avergonzarse. Incluso la cobertura medi&aacute;tica es similar.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la comentarista estadounidense Ann Coulter, conservadora, dice que los beb&eacute;s que lloran en la frontera de Texas son <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2018/jun/23/steve-hiltons-silence-speaks-volumes-about-hollow-men-on-the-right" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;ni&ntilde;os actores&rdquo;</a>, s&oacute;lo est&aacute; dando un paso m&aacute;s grande y audaz que el iniciado por nuestros peri&oacute;dicos y diputados conservadores cuando dec&iacute;an que los ni&ntilde;os refugiados huyendo de Calais eran adultos disfrazados.
    </p><p class="article-text">
        Hay una sensaci&oacute;n de comodidad f&aacute;cil en ese sacudir el pu&ntilde;o ante el monstruo extranjero que sale en el plasma y no fijarse en la monstruosidad que se est&aacute; cometiendo aqu&iacute; mismo. Una delgada l&iacute;nea separa la hipocres&iacute;a de la indignaci&oacute;n justificada. La cruzamos cuando no examinamos los ultrajes que se perpetran en nuestro nombre.
    </p><p class="article-text">
        Creer que esta &eacute;poca en la que humillamos y deshumanizamos al otro por su pa&iacute;s de nacimiento s&oacute;lo tiene que ver con el voto por el Brexit (la arrastramos desde 2016 hasta la d&eacute;cada de los treinta) es apostar por una interpretaci&oacute;n de la historia equivocada y por pol&iacute;ticas erradas. Marchar contra Trump y no hacer nada cuando la extrema derecha suma decenas de miles de apoyos para <a href="https://www.theguardian.com/world/2018/jun/09/tommy-robinson-supporters-arrested-after-clash-with-police" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tommy Robinson</a> es el tipo de ceguera de autosatisfacci&oacute;n que ve la amenaza en lugares lejanos, pero se pierde la que est&aacute; justo delante de sus narices.
    </p><p class="article-text">
        Niazi sabe de la nueva pol&iacute;tica de inmigraci&oacute;n de Trump. &ldquo;Lo que est&aacute; pasando all&iacute; es horrible, me hace enfadar&rdquo;, afirma. &ldquo;Pero mira c&oacute;mo trata el Gobierno a Bashir [Ahmadzai], no est&aacute;n teniendo ninguna compasi&oacute;n con &eacute;l&rdquo;. Este mi&eacute;rcoles, Ahmadzai ha vuelto a tener que registrarse en el centro de inmigraci&oacute;n Lunar House.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aditya Chakrabortty]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/criticar-trump-brutalidad-reino-unido_129_2052000.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Jun 2018 17:47:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cómo es posible condenar a Trump y callarse ante la brutalidad de Reino Unido?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Estados Unidos,Reino Unido,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Finlandia demuestra que una renta básica para todos puede funcionar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/renta-basica-finlandia-demuestra-funcionar_129_3092758.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d6b3cbf-ea7b-41fe-a71e-8e16a8d4b4f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Finlandia demuestra que una renta básica para todos puede funcionar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los ensayos muestran que puede liberar a los desempleados de una vida plagada de humillaciones</p><p class="subtitle">Mark Zuckerberg, Bernie Sanders y Elon Musk apoyan la idea</p></div><p class="article-text">
        En un peque&ntilde;o pueblo rural de Finlandia, un hombre recibe dinero gratis. Casi 560 euros entran en su cuenta corriente cada mes, sin ning&uacute;n tipo de ataduras. Puede usar el dinero como quiera. &iquest;Qui&eacute;n es el benefactor? El Gobierno finland&eacute;s. Parece el preludio a una pel&iacute;cula de suspense, o a lo mejor a un reality de televisi&oacute;n. Aunque la historia de Juha J&auml;rvinen es m&aacute;s interesante. Es b&aacute;sicamente un rat&oacute;n de laboratorio en un experimento que puede definir el futuro de Occidente.
    </p><p class="article-text">
        J&auml;rvinen fue elegido la Navidad pasada por el Estado para formar parte junto a otros 2.000 desempleados en un ensayo de la <a href="http://www.eldiario.es/temas/renta_basica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">renta b&aacute;sica universal</a>. Puede que hayas o&iacute;do hablar de la renta b&aacute;sica universal, o la pol&iacute;tica que se basa, literalmente, en dar dinero a la gente a cambio de nada. Es una idea que emociona tanto a gente abiertamente de izquierdas &ndash;John McDonell y <a href="http://www.eldiario.es/temas/bernie_sanders/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bernie Sanders</a>&ndash; como a la &eacute;lite econ&oacute;mica de Silicon Valley &ndash;Mark Zuckerberg y Elon Musk&ndash;. Y en el largo per&iacute;odo que ha transcurrido tras la crisis financiera, esta es una de las pocas alternativas que no dejan un sabor a refrito pasado de fecha.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, casi nadie sabe c&oacute;mo ser&iacute;a. A ra&iacute;z de todo el alboroto generado por esta propuesta, Finlandia ser&aacute; el primer pa&iacute;s europeo en realizar un ensayo. No es la versi&oacute;n purista de la renta b&aacute;sica universal que dar&iacute;a un sueldo mensual a todos, incluyendo a los millonarios. Finlandia tampoco publicar&aacute; resultados hasta que el periodo de prueba de dos a&ntilde;os finalice en 2018. Mientras tanto, dependemos de los testimonios de los participantes como J&auml;rvinen. As&iacute; que vuelo a Helsinki y conduzco cinco horas para encontrarme con &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Preg&uacute;ntale a J&auml;rvinen que ha significado para &eacute;l recibir dinero gratis cada mes y te conducir&aacute; a su taller. Ah&iacute; encontrar&aacute;s equipos de producci&oacute;n cinematogr&aacute;fica, una pizarra con planes para una versi&oacute;n de Airbnb para artistas, y un peque&ntilde;o cuarto en el que hace tambores Bat&aacute; que vende por hasta 900 euros. Todo esto mientras que ayuda a criar seis ni&ntilde;os. Todos esos euros gratis le han llevado a trabajar m&aacute;s duro que nunca.
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto habr&iacute;a sido posible sin la renta b&aacute;sica universal. Hasta este a&ntilde;o, J&auml;rvinen viv&iacute;a de su paga de desempleo. La oficina de empleo de Finlandia siempre estaba estudiando su caso, siempre entre solicitudes de empleo y talleres de formaci&oacute;n. Las ideas brotan de J&auml;rvinen con la misma facilidad que el agua de un grifo, pero nunca pod&iacute;a desarrollar sus ideas por miedo a suscitar restricciones burocr&aacute;ticas.
    </p><h3 class="article-text">Prestaciones sociales cl&aacute;sicas que imponen barreras</h3><p class="article-text">
        En un caso muy debatido el a&ntilde;o pasado, un fin&eacute;s llamado Christian fue pillado tallando y vendiendo p&uacute;as para guitarra. Era m&aacute;s un pasatiempo que un negocio, le sacaba poco m&aacute;s de 2.000 euros al a&ntilde;o. Pero la suma no fue lo que enfureci&oacute; a las autoridades, sino el tiempo que hab&iacute;a dedicado a realizar cada p&uacute;a, que podr&iacute;a haber empleado en la carrera de obst&aacute;culos oficial para encontrar trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Este era tambi&eacute;n el caso de J&auml;rvinen, hasta este a&ntilde;o. Al igual que muchos brit&aacute;nicos que sobreviven de las prestaciones sociales, &eacute;l estaba atrapado en un sistema &ldquo;humillante&rdquo; que le daba poco menos que para alimentarse, al mismo tiempo que le negaba cualquier esperanza de satisfacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;a qu&eacute; se debe su cambio? Al dinero de la renta b&aacute;sica universal est&aacute; claro que no. En Finlandia, 560 euros es menos de un <a href="https://yle.fi/uutiset/3-9843295" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quinto del sueldo medio</a> en el sector privado. &ldquo;Tienes que ser un mago para sobrevivir con ese dinero&rdquo;, dice J&auml;rvinen. Una y otra vez, se describe como &ldquo;pobre&rdquo;, sin rodeos.
    </p><p class="article-text">
        Su liberaci&oacute;n vino con la falta de condiciones ligadas al dinero. Si as&iacute; desean, los finlandeses pueden meter el dinero en el banco y no hacer nada m&aacute;s. Pero al menos en el caso de J&auml;rvinen, la suma le ha quitado el miedo a la profunda miseria, d&aacute;ndole la libertad necesaria para hacer trabajos que para &eacute;l son relevantes.
    </p><p class="article-text">
        Suena simple. Es simple. Pero para los visitantes a la Gran Breta&ntilde;a de la Austeridad, con su amplio abanico de esc&aacute;ndalos relacionados con los subsidios sociales, desde el cr&eacute;dito universal a <a href="https://www.theguardian.com/society/2017/feb/06/families-stripped-tax-credits-concentrix-hmrc-cases-reviewed" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Concentrix</a> o <a href="https://www.theguardian.com/society/2017/jun/13/pip-disability-assessment-intrusive-election-conservative-government" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Atos</a>, suena casi a fantas&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text">Los parados no son vagos que no quieren trabajar</h3><p class="article-text">
        Este ensayo ha sido introducido por un gobierno de centroderecha que est&aacute; llevando a cabo su propia versi&oacute;n de las pol&iacute;ticas de austeridad, con grandes recortes a las prestaciones sociales y a las escuelas. A&uacute;n as&iacute;, por mucho que intente imaginar a Theresa May o a Philip Hammond permitiendo el m&aacute;s m&iacute;nimo cambio a los pobres sin cuestionarlo de manera alguna, no puedo imaginarlo.
    </p><p class="article-text">
        Visito a la equivalente finlandesa del brit&aacute;nico Ian Duncan Smith, la ministra de Asuntos Sociales, Pirkko Mattila. Recientemente alejada del partido populista Verdaderos Finlandeses, no tiene tendencias hippies a simple vista &ndash;ni siquiera unas varillas de incienso&ndash;. A&uacute;n as&iacute; se muestra verdaderamente perpleja de que pueda haber resistencia pol&iacute;tica alguna a darle dinero a gente pobre para que se quede sentada en casa. &ldquo;Personalmente, creo que los ciudadanos finlandeses quieren trabajar de verdad&rdquo;, dice Mattila.
    </p><p class="article-text">
        Esto demuestra c&oacute;mo de moralmente corruptas se han vuelto las pol&iacute;ticas de subsidios sociales en el Reino Unido en comparaci&oacute;n con muchas otras partes de <a href="http://www.eldiario.es/temas/europa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Europa</a>. Se puede culpar a la austeridad del Partido Conservador, a los programas de trabajo a cambio de beneficios sociales del Nuevo Partido Laborista de Tony Blair, a los intentos <em>thatcheristas</em> de mandarnos a paseo, pero lo cierto es que hemos acabado con un sistema atravesado por dos creencias t&oacute;xicas.
    </p><h3 class="article-text">Falsas creencias sobre la pobreza</h3><p class="article-text">
        En primer lugar, que la pobreza es el producto del fracaso moral personal. Para el ministro de Hacienda durante el mandato de David Cameron, George Osborne, era una cuesti&oacute;n de vagos contra luchadores. Para Iain Duncan Smith, la pobreza era la fruta podrida de las familias disfuncionales, la adicci&oacute;n o la deuda. Ninguno de ellos, ni los miembros de sus partidos, pueden admitir los que sus hom&oacute;logos finlandeses s&iacute; hacen: que la pobreza no es m&aacute;s que la falta de dinero.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; surge la segunda creencia falsa brit&aacute;nica: la idea de que el sistema de ayudas sociales no es una red de seguridad para todos, sino un sistema de clasificaci&oacute;n desmoralizado y falto de recursos para los vagos y los in&uacute;tiles de los estratos m&aacute;s bajos de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Tratar a los pobres como a criminales en ciernes coloca al sistema de bienestar social como adjunto al sistema de justicia criminal. Significa declarar a gente moribunda como apta para el trabajo. Deja a las personas con minusval&iacute;a con temor a la pr&oacute;xima evaluaci&oacute;n de su capacidad funcional; y a gente desempleada, castigada sin raz&oacute;n alguna.
    </p><p class="article-text">
        Y todo esto es pr&aacute;cticamente in&uacute;til. La burocracia y los costes se trasladan a todas partes, desde la sanidad p&uacute;blica a la administraci&oacute;n local y de ah&iacute; a las oficinas de atenci&oacute;n al ciudadano. El gobierno no ha conseguido, basado en sus propias evaluaciones, en destinar una peque&ntilde;a fracci&oacute;n de sus recortes a reformar las prestaciones por discapacidad. Piensa en todas las vidas que se han visto hechas pedazos, arruinadas. Y no se ha ahorrado casi ni un c&eacute;ntimo.
    </p><p class="article-text">
        Si esta fuese la filosof&iacute;a de los finlandeses, nunca habr&iacute;an llevado a cabo este experimento, y J&auml;rvinen no estar&iacute;a ahora so&ntilde;ando con decenas de proyectos.
    </p><p class="article-text">
        Vete a Finlandia a buscar respuestas en relaci&oacute;n a la renta b&aacute;sica universal, por supuesto. Pero ve preparado para volver con a&uacute;n m&aacute;s preguntas de por qu&eacute; Gran Breta&ntilde;a maltrata a sus pobres.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Marina Leiva
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[Aditya Chakrabortty, Aditya Chakrabortty]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/renta-basica-finlandia-demuestra-funcionar_129_3092758.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Nov 2017 18:35:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Finlandia demuestra que una renta básica para todos puede funcionar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Finlandia,Renta Básica Universal,Pobreza,Desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los trabajadores de esta fábrica griega demuestran cómo enfrentarse al capitalismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/trabajadores-fabrica-demuestran-enfrentarse-capitalismo_129_3272736.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b335e89d-eafe-494a-931c-5311cc2a131c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los trabajadores de esta fábrica griega demuestran cómo enfrentarse al capitalismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un valiente grupo de trabajadores se ha convertido en ejemplo para Reino Unido y el resto de Europa al tomar el control de su lugar de trabajo</p><p class="subtitle">Los dueños, en quiebra, huyeron y los trabajadores son ahora los dueños de la fábrica. No hay jerarquías y todos tienen el mismo salario</p></div><p class="article-text">
        Uno podr&iacute;a llamar a los hombres y mujeres de Viome trabajadores de f&aacute;brica, pero eso no ser&iacute;a ni la mitad. Prueba con esto: de las personas m&aacute;s valientes que he conocido nunca. O con esto: organizadores de uno de los experimentos sociales m&aacute;s llamativos en la Europa contempor&aacute;nea. Y con esto otro: una lecci&oacute;n diaria de Grecia al Reino Unido del Brexit, tanto en la forma de trabajar como en la forma de hacer pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En el <a href="http://www.eldiario.es/theguardian/peor-Grecia-precipita-hora-verdad_0_614889091.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">punto m&aacute;s alto de la crisis griega en 2011</a>, el personal de Viome fich&oacute; y empez&oacute; a trabajar para enfrentarse a un dilema existencial. Los due&ntilde;os de la empresa estaban en quiebra y hab&iacute;an abandonado la f&aacute;brica, situada en la segunda ciudad m&aacute;s grande de Grecia, Tesal&oacute;nica. Desde este momento, el gui&oacute;n se escribi&oacute; pr&aacute;cticamente solo: la f&aacute;brica, que produc&iacute;a qu&iacute;micos para la industria de la construcci&oacute;n, se iba a cerrar. Habr&iacute;a despidos inmediatos y se hundir&iacute;a a decenas de familias en la pobreza. Y viendo que Grecia estaba en la mayor depresi&oacute;n econ&oacute;mica jam&aacute;s vista en la Uni&oacute;n Europea, las posibilidades de que los trabajadores consiguiesen otro empleo eran pr&aacute;cticamente nulas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que decidieron ocupar su propia f&aacute;brica. No solo eso, sino que <a href="https://www.theguardian.com/world/2015/may/01/may-day-workers-of-the-world-unite-and-take-over-their-factories" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la han puesto patas arriba.</a> Pas&eacute; un par de d&iacute;as all&iacute; hace unas semanas informando para <em>Vice News Tonight on HBO</em> y ahora parece una f&aacute;brica normal. Tras la fachada, se ha convertido en el equivalente pol&iacute;tico a la cabina <em>Tardis</em> [cabina de la serie brit&aacute;nica <em>Doctor Who</em> que se caracteriza por ser mucho m&aacute;s grande por dentro que por fuera]: cuanto m&aacute;s miras al interior, mayor es su importancia.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/878200326284857344?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Para empezar, no hay jefes. No hay jerarqu&iacute;a y todo el mundo tiene el mismo sueldo. Tradicionalmente, las f&aacute;bricas trabajan de acuerdo a un modelo de trabajo en cadena, donde cada persona realiza una labor de uno o dos minutos durante todo el d&iacute;a, todos los d&iacute;as: Yo pongo la pantalla, tu el protector y ella mete el iPhone en la caja. Aqu&iacute;, todo el mundo se re&uacute;ne a las 7 de la ma&ntilde;ana para tomar un caf&eacute; griego negro y hablar sobre lo que hay que hacer. Es en ese momento cuando se reparten las tareas. Y, s&iacute;, se turnan para limpiar los ba&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        A ver si nos entra en la cabeza. Un pu&ntilde;ado de hombres y mujeres de mediana edad que han pasado toda su carrera recibiendo &oacute;rdenes a modo de ladridos sobre lo que ten&iacute;an que hacer y cu&aacute;ndo hacerlo han tomado el control de su lugar de trabajo y de su futuro laboral. Se han convertido en sus propios jefes. E inmediatamente se han alineado a los principios de la m&aacute;xima igualdad posible.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes solo hac&iacute;a una cosa y no ten&iacute;a ni idea de lo que hac&iacute;a el resto&rdquo;. As&iacute; recuerda Dimitris Koumatsioulis la f&aacute;brica cuando empez&oacute; a trabajar en 2004. &iquest;Y ahora? &ldquo;Todos estamos unidos. Hemos olvidado el concepto de 'yo' y podemos funcionar colectivamente como 'nosotros'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El otro gran cambio se ha producido entre la f&aacute;brica y sus vecinos. Cuando los trabajadores &ldquo;recuperaron&rdquo; su lugar de trabajo (por utilizar el concepto local), solo lo pudieron conseguir con la ayuda de los residentes de la ciudad. Cada vez que llegaban los representantes de los antiguos due&ntilde;os para requisar el equipo de la f&aacute;brica, tal y como les hab&iacute;a permitido un tribunal, centenares de residentes formaban una cadena humana en frente de la f&aacute;brica (contact&eacute; con los abogados de Viome, pero a pesar de las promesas, no lleg&oacute; ninguna declaraci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Cuando los trabajadores preguntaron a la comunidad local qu&eacute; deber&iacute;an empezar a producir, una solicitud era dejar de hacer productos qu&iacute;micos de construcci&oacute;n. Ahora fabrican en su mayor&iacute;a jab&oacute;n y detergentes ecol&oacute;gicos: m&aacute;s limpio, m&aacute;s verde y m&aacute;s agradable para el olfato de sus vecinos.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/879667461477552128?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El personal de la f&aacute;brica utiliza el edificio como punto de reuni&oacute;n para refugiados locales y he visto c&oacute;mo se entregaban las oficinas a m&eacute;dicos para convertirlas en una cl&iacute;nica para trabajadores y vecinos. <a href="http://www.eldiario.es/theguardian/colapso-sanidad-publica-muriendo-sobrevivir_0_597390536.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El sistema sanitario griego se ha destruido por los recortes en el gasto</a>, en ocasiones el trato a los refugiados es espantoso; y en ambos casos, los trabajadores de Viome est&aacute;n haciendo todo lo que pueden para reemplazarlos.
    </p><p class="article-text">
        Donde el Estado ha colapsado, el mercado se ha quedado corto y los jefes han huido, estos 26 trabajadores est&aacute;n intentando llenar el vac&iacute;o. A estas personas les ha fallado el capitalismo; y ahora rechazan el capitalismo en s&iacute; mismo como un fracaso.
    </p><p class="article-text">
        Otro veterano, Makis Anagnostoy, habla de c&oacute;mo su f&aacute;brica es la prueba de que &ldquo;una econom&iacute;a alternativa es posible&rdquo;. Compara esto con el modo en que normalmente pensamos sobre el trabajo. En cualquier gran f&aacute;brica u oficina, los guardias de seguridad mantienen a raya al mundo exterior. En la puerta, dejas tus principios a un lado y escuchas a los jefes. Incluso se habla sobre la conciliaci&oacute;n entre vida personal y vida laboral como si fuesen polos opuestos. En Viome, esto se combina. Uno de los resultados es un fuerte v&iacute;nculo de lealtad entre los trabajadores y su comunidad.
    </p><p class="article-text">
        La tarde en que llegu&eacute;, una multitud de personas se present&oacute; para recaudar fondos. Se sentaron en sillas de pl&aacute;stico en medio del almac&eacute;n y vieron una obra de Dario Fo, representada por una compa&ntilde;&iacute;a nacional de teatro. La actriz principal modific&oacute; algunas de sus l&iacute;neas para referirse a este lugar y a este negocio: &ldquo;Venden sus jabones por todos lados &iexcl;Y todo el mundo los compra!&rdquo;. El p&uacute;blico aplaude mientras a algunos se les saltan las l&aacute;grimas.
    </p><p class="article-text">
        Viome es valiosa, pero tambi&eacute;n es fr&aacute;gil. Desde el tejado del edificio se puede ver la inmensa &aacute;rea propiedad de la empresa matriz. Sol&iacute;a emplear a 350 personas; ahora, los 26 hombres y mujeres operan desde un peque&ntilde;o rinc&oacute;n del terreno.
    </p><p class="article-text">
        Ganan lo mismo que si estuviesen recibiendo la prestaci&oacute;n por desempleo. Y cuando cae la noche, uno de los trabajadores se queda de guardia &mdash;por si acaso vuelve el antiguo due&ntilde;o&mdash;. Durante el d&iacute;a, una serie de barriles vac&iacute;os act&uacute;an a modo de barricada.
    </p><p class="article-text">
        Por todas sus debilidades, Viome ofrece una lecci&oacute;n en pol&iacute;tica a cualquier visitante brit&aacute;nico. Un a&ntilde;o despu&eacute;s del refer&eacute;ndum de permanencia en la UE, los brit&aacute;nicos han entrado en una era de una soberan&iacute;a est&uacute;pida. Los acomodados pol&iacute;ticos aseguran que lo han &ldquo;pillado&rdquo;. Hacen que escuchan, pero solo escuchan las respuestas que quieren. A los disidentes se les dice que &ldquo;est&aacute;n menospreciando Reino Unido&rdquo;. Cualquier brote de democracia, tal como puede ser que el Partido Laborista quiera m&aacute;s voz de sus representantes, se aplasta como un ejemplo de ley de la calle.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la pol&iacute;tica en Reino Unido se vende como lo que un aspirante a tory alfa le dijo a otro en una recepci&oacute;n con champ&aacute;n. Desde Tesal&oacute;nica, ves todo eso como la mentira que realmente es. &iquest;Recuperar el control? Simplemente dar la posibilidad a Alexander Boris de Pfeffel Johnson de poner alguna carita en horario de m&aacute;xima audiencia. &iquest;Refer&eacute;ndums? Llenos de mentiras y alarmismo.
    </p><p class="article-text">
        Si est&aacute;s cansado de antiguos exalumnos jugando al populismo, ven a ver c&oacute;mo es la democracia cuando la pone en pr&aacute;ctica la gente. Ven a Viome.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Javier Biosca Azcoiti
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aditya Chakrabortty]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/trabajadores-fabrica-demuestran-enfrentarse-capitalismo_129_3272736.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Jul 2017 18:56:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los trabajadores de esta fábrica griega demuestran cómo enfrentarse al capitalismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Europa,Grecia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Odio a Trump y a Farage, pero sobre el libre comercio tienen algo de razón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/odio-trump-farage-comercio-razon_129_3778870.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b0d9300-ab71-4302-9431-b1790032eca6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Odio a Trump y a Farage, pero sobre el libre comercio tienen algo de razón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La globalización que impulsan acuerdos como el TTIP y CETA, trata de proteger a las grandes empresas y va en contra de la sociedad.</p><p class="subtitle">"Nigel Farage y Donald Trump son grotescos, pero los que defienden los acuerdos de libre comercio venden sus propias falsedades: han perpetrado la artimaña ideológica que iguala el internacionalismo con el libre comercio y la globalización con el descontrolado poder corporativo".</p></div><p class="article-text">
        C&oacute;mo fruncen el ce&ntilde;o. C&oacute;mo fulminan a base de cr&iacute;ticas. C&oacute;mo amenazan. Durante d&eacute;cadas, los presidentes y los primeros ministros, los legisladores y expertos han dicho a los votantes que solo hay una direcci&oacute;n de viaje: el libre comercio. Ahora llegan el Brexit y Donald Trump, y la horrible sospecha de que la sociedad ya no se lo traga. As&iacute; es c&oacute;mo se desbarata un proyecto de la &eacute;lite. Y la &eacute;lite no sabe qu&eacute; hacer, aparte de forzar a que la sociedad siga escuchando.
    </p><p class="article-text">
        El mes pasado en Washington, apenas pod&iacute;as mover un dedo sin que los directores del FMI, del Banco Central y de la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio alertasen de que <a href="https://www.theguardian.com/business/2016/sep/27/international-monetary-fund-world-economic-outlook-globalisation-free-trade" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el libre comercio estaba en peligro mortal</a>. La semana pasada en Otawa, mientras cientos de miles de europeos se manifestaban en contra del tratado con Canad&aacute;, el primer ministro canadiense Justin Trudeau se pregunt&oacute;: &ldquo;Si Europa no es capaz de firmar un acuerdo comercial progresista con un pa&iacute;s como Canad&aacute;, entonces, &iquest;con qui&eacute;n piensa Europa que podr&aacute; hacer negocios en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        [El viernes <a href="http://www.eldiario.es/economia/Canada-fracaso-negociaciones-Valonia-CETA_0_571843507.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Canad&aacute; anunci&oacute; la ruptura y el fracaso de las negociaciones por el CETA</a>]
    </p><p class="article-text">
        Sus seguidores en la prensa han abandonado&nbsp;la pretendida correcci&oacute;n pol&iacute;tica liberal por una vergonzante hipocres&iacute;a.&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2016/oct/13/liberal-internationalists-populists-globalisation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iexcl;Las hordas malvadas vienen a por nuestro internacionalismo!</a> Como si el internacionalismo fuese poco m&aacute;s que vuelos de primera clase y la libertad de colocar productos financieros en las diferentes franjas horarias. <em>The Economist</em> golpea en su portada a los manifestantes antiglobalizaci&oacute;n con el titular: &ldquo;<a href="https://image.issuu.com/161002070406-64bef4336bdc2cc1ad4576efec597e0b/jpg/page_1.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Por qu&eacute; est&aacute;n equivocados?</a>&rdquo;. N&oacute;tese el uso del &ldquo;ellos&rdquo;, con sombra de puente levadizo siendo levantado precipitadamente . Quiz&aacute; lo pr&oacute;ximo sea: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no nos podemos hacer con el 99% que nos merecemos?&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estoy totalmente de acuerdo en que Nigel Farage y Trump son grotescos. Pero los que defienden los acuerdos de libre comercio venden sus propias falsedades. Han insistido en que lo negro es blanco, incluso cuando los votantes imploran discrepar. En sus salas de seminarios, en sus estudios de televisi&oacute;n, en sus oficinas de Ginebra, han perpetrado la artima&ntilde;a ideol&oacute;gica que iguala el internacionalismo con el libre comercio y la globalizaci&oacute;n con el descontrolado poder corporativo.
    </p><p class="article-text">
        El resultado ha sido miseria para los trabajadores desde Bolton a Baltimore pasando tambi&eacute;n por Bangladesh. Pero tambi&eacute;n ha dejado a los tecn&oacute;cratas con sueldos de seis cifras que supervisan nuestro sistema econ&oacute;mico impulsando una idea zombie. Porque eso es en lo que el libre comercio se ha convertido: una idea que pierde vida y significado pero que tropieza con la falta de sustituci&oacute;n. Tenemos una globalizaci&oacute;n para banqueros pero no para los ni&ntilde;os que huyen de las bombas de Siria. Tenemos seguridad para los inversores pero no para los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        Para ver lo devastada que est&aacute; la noci&oacute;n de libre comercio, mira el acuerdo entre Canad&aacute; y la Uni&oacute;n Europea que est&aacute; siendo votado por los parlamentarios europeos. Se llama&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2016/sep/06/transatlantic-trade-partnership-ttip-canada-eu" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Acuerdo Integral de Econom&iacute;a y Comercio (CETA)</a> y el hecho de que apenas sea visible se diluye, en parte, gracias a la filtraci&oacute;n de documentos, lo cual oblig&oacute; a la Comisi&oacute;n Europea a abrirse. Esto despu&eacute;s de que se llevasen a cabo las negociaciones en secreto durante cinco a&ntilde;os, incluso<a href="http://www.consilium.europa.eu/en/press/press-releases/2015/12/15-eu-canada-trade-negotiating-mandate-made-public/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> escondiendo las directivas</a>&nbsp;a millones de ciudadanos afectados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        El CETA se ha considerado como &ldquo;la puerta de atr&aacute;s del TTIP&rdquo;, la Asociaci&oacute;n Transatl&aacute;ntica para el Comercio y la Inversi&oacute;n, el cual&nbsp;<a href="http://www.telegraph.co.uk/business/2016/08/28/eus-ttip-trade-deal-with-the-us-has-collapsed-says-germany/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colaps&oacute; este verano</a> en medio de la oposici&oacute;n social tanto en Europa como EEUU. Como el TTIP, el CETA incluye el <a href="https://www.theguardian.com/business/2015/jun/10/obscure-legal-system-lets-corportations-sue-states-ttip-icsid" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sistema de soluci&oacute;n de controversias entre inversores y Estado</a>, mecanismo que da a las grandes empresas el poder para demandar a los gobiernos, incluyendo demandas por beneficios que todav&iacute;a no han obtenido. Una multinacional estadounidense con una oficina en Canad&aacute; (casi todas) podr&iacute;a demandar a los brit&aacute;nicos por incorporar leyes que les hagan perder dinero.&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/australia-news/2015/dec/18/australia-wins-international-legal-battle-with-philip-morris-over-plain-packaging" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fue el mecanismo que el gigante tabaquero Philip Morris</a> utiliz&oacute; para demandar al gobierno de Australia por eliminar el dise&ntilde;o de las cajetillas. En esta ocasi&oacute;n, la empresa tabaquera no tuvo suerte, pero cost&oacute; cuatro a&ntilde;os de cara batalla legal.
    </p><p class="article-text">
        Se sol&iacute;a ver el libre comercio como una manera de atajar el proteccionismo. Ahora trata de proteger a las grandes empresas y va en contra de la sociedad. Si los populistas cogen una situaci&oacute;n compleja, ofrecen una respuesta simple y alertan a cualquier inconformista de espantosas consecuencias, entonces los defensores del libre comercio son tambi&eacute;n culpables de populismo. Con el CETA o el TTIP, esto funciona as&iacute;: si el acuerdo sigue adelante, entonces las econom&iacute;as crecer&aacute;n, habr&aacute; m&aacute;s puestos de trabajo y una creciente marea impulsar&aacute; a todos los barcos, desde los s&uacute;per yates hasta a las balsas de goma. Esto es pr&aacute;cticamente lo que los pol&iacute;ticos tradicionales europeos &ndash;tanto los de izquierdas como los de derechas&ndash; y sus autoridades est&aacute;n diciendo sobre el acuerdo con Canad&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        En la historia econ&oacute;mica, no importa que los grandes ganadores &ndash;Estados Unidos a principios del siglo XX o China ahora&ndash; sean aquellos que rompen las reglas del libre comercio. No importa que las previsiones reales del CETA mostraran&nbsp;que las ganancias ser&iacute;an&nbsp;relativamente escasas. No importa que los estudios citados no se molesten en buscar qui&eacute;n gana y qui&eacute;n pierde, ni tampoco en qu&eacute; medida.
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo, ignoran su suposici&oacute;n compartida de que despu&eacute;s de cualquier acuerdo las econom&iacute;as afectadas se someten a un choque fuerte y corto antes de recuperarse. Cualquier persona ha o&iacute;do esto antes o despu&eacute;s en los &uacute;ltimos ocho a&ntilde;os. Tras&nbsp;la crisis financiera, el Banco de Inglaterra y el Tesoro mantuvieron previsiones sobre la vuelta a la normalidad, y contin&uacute;an equivoc&aacute;ndose. Ocho a&ntilde;os despu&eacute;s, esta recuperaci&oacute;n no se ha materializado. A los trabajadores brit&aacute;nicos todav&iacute;a no se les paga, despu&eacute;s de descontar la inflaci&oacute;n, como cuando Lehman Brothers se derrumb&oacute;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Peque&ntilde;o sucio secreto&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Dos economistas independientes, Pierre Kohler y Servaas Storm, llamaron a esta suposici&oacute;n sin fundamento un &ldquo;peque&ntilde;o sucio secreto&rdquo; en un<a href="http://www.ase.tufts.edu/gdae/Pubs/wp/16-03CETA.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> reciente an&aacute;lisis de los probables efectos del CETA</a>. Como ellos dicen, se presupone que los trabajadores despedidos &ldquo;pronto encontrar&aacute;n nuevos puestos de trabajo&rdquo;, en cualquier industria, por muy lejano que est&eacute; el empleador. Un ingeniero de coches puede dejarlo todo y convertirse en un ingeniero de software. Y si no hay trabajos reales, pueden repartir comida a domicilio.
    </p><p class="article-text">
        Estas suposiciones son tan rid&iacute;culamente descabelladas y, respecto al coste que se espera que soporten los ciudadanos, asqueroso. No es de extra&ntilde;ar que la Uni&oacute;n Europea prefiriese el menor debate p&uacute;blico posible.
    </p><p class="article-text">
        Utilizando el modelo de empleo de Naciones Unidas, Kohler y Storm hallaron que los beneficios del CETA ser&iacute;an microsc&oacute;picos en comparaci&oacute;n con los costes. Al menos, durante los primeros siete a&ntilde;os despu&eacute;s de que el acuerdo se pusiera en marcha, el desempleo aumentar&iacute;a, los salarios caer&iacute;an y las econom&iacute;as ver&iacute;an descender sus tasas de crecimiento. Los gobiernos perder&iacute;an ingresos y, por tanto, aumentar&iacute;a la austeridad.
    </p><p class="article-text">
        La peor parte caer&iacute;a sobre los m&aacute;s pobres, los menos cualificados, la gente mayor y las personas con diversidad funcional. El catedr&aacute;tico de la Universidad Tecnol&oacute;gica de Delft, Servaas Storm, me resumi&oacute; las consecuencias: &ldquo;Cuanto m&aacute;s d&eacute;bil es tu posici&oacute;n en una econom&iacute;a, m&aacute;s fuerte sentir&aacute;s la ca&iacute;da&rdquo;. Estas no son personas y regiones que se han quedado atr&aacute;s, son personas y regiones que sus propios gobiernos han apeado del tren.&nbsp;Estos&nbsp;son los acuerdos del libre comercio que tanto la izquierda como la derecha intentan imponer a sus votantes.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sorprende que los votantes sigan prefiriendo alternativas sin importar lo criticables o desastrosas que sean?
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Cristina Armunia Berges
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aditya Chakrabortty]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/odio-trump-farage-comercio-razon_129_3778870.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Oct 2016 18:26:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Odio a Trump y a Farage, pero sobre el libre comercio tienen algo de razón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,TTIP - Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión,CETA -  Acuerdo Económico y Comercial Global,Europa,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre las funciones de tu iPhone están la opresión, la desigualdad y unos beneficios exorbitantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/funciones-opresion-desigualdad-beneficios-exorbitantes_129_3827398.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4b94dd2-3b2a-4528-8f96-46e19d639d69_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Cook en la presentación del iPhone 7."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Humanos que son como gallinas ponedoras fabrican los dispositivos de Apple sin parar. La compañía, que mueve más dinero que Estados Unidos, se ha convertido en el símbolo de un sistema económico que ha dejado de funcionar.</p></div><p class="article-text">
        Muy pronto podremos leer las primeras esquelas relativas a la globalizaci&oacute;n, el comercio libre y la apertura de los mercados. Cuando estos escritores reflexionen sobre c&oacute;mo los pa&iacute;ses ricos se decantaron hacia las pol&iacute;ticas de Donald Trump y de Nigel Farage deber&iacute;an dedicar un extenso cap&iacute;tulo a Apple. La compa&ntilde;&iacute;a m&aacute;s rica del mundo es un ejemplo de libro sobre c&oacute;mo las promesas que se hicieron tras la ca&iacute;da del Muro de Berl&iacute;n se han convertido en papel mojado.
    </p><p class="article-text">
        Con independencia de las maravillas que esconden los nuevos iPhone, lo cierto es que estos dispositivos han servido para que crezca la exorbitante brecha entre los s&uacute;per ricos y todos nosotros, estafar a los pa&iacute;ses e impedir que puedan percibir ingresos fiscales que les corresponden, oprimir a los trabajadores chinos y privar de trabajos bien remunerados a los estadounidenses. Apple ha mostrado una actitud arrogante con los gobiernos y con sus detractores, tiene una enorme liquidez pero carece de grandes ideas. Ahora mismo no es m&aacute;s que el s&iacute;mbolo de un sistema econ&oacute;mico disfuncional.
    </p><p class="article-text">
        Se supone que esta no es la percepci&oacute;n que tenemos de Apple; la multinacional que camina a nuestro lado pero que, al mismo tiempo, siempre busca nuevas formas de avanzar. Cuando present&oacute; el nuevo iPhone 7 a principios de mes, el responsable de marketing, Phil Schiller, explic&oacute; que este modelo <a href="http://www.eldiario.es/cultura/tecnologia/cacharros/Apple-cierra-agujero_0_556794501.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no tiene una toma para los auriculares</a>.&nbsp;&ldquo;Se puede resumir en una sola palabra: valent&iacute;a. La valent&iacute;a de avanzar, hacer algo nuevo, algo que nos haga mejores&rdquo;. Los 7.000 asistentes al acto se tragaron esta verborrea californiana sin sentido y con olor a pachuli y los medios de comunicaci&oacute;n se burlaron de la idea, aunque muy sutilmente. Lo cierto es que este tipo de discurso sirve para cubrir caracter&iacute;sticas mucho m&aacute;s siniestras del nuevo modelo de iPhone, como por ejemplo, las condiciones en las que se fabrica.
    </p><p class="article-text">
        Si usted tiene un iPhone, le gustar&aacute; saber que lo montaron los trabajadores de alguna de estas tres empresas de China: Foxconn, Wistron y Pegatron. Foxconn es la m&aacute;s grande y tambi&eacute;n la m&aacute;s famosa. Se hizo famosa en todo el mundo en 2010, despu&eacute;s de que 18 trabajadores intentaran suicidarse. Al menos 14 trabajadores murieron. La compa&ntilde;&iacute;a reaccion&oacute; instalando redes en las instalaciones, para poder atrapar a todos aquellos trabajadores que salten al vac&iacute;o. Ese mismo a&ntilde;o, los trabajadores de la f&aacute;brica de Foxconn en Longhua ensamblaron 137.000 iPhones diarios, es decir, 90 dispositivos por minuto.
    </p><p class="article-text">
        Una de las trabajadoras que intent&oacute; suicidarse, una chica de 17 a&ntilde;os que se llama Tian Yu, se tir&oacute; desde la cuarta planta del edificio de viviendas del personal de la f&aacute;brica y se qued&oacute; paralizada de cintura para abajo. Cuando tiempo despu&eacute;s habl&oacute; con los expertos que intentaban investigar lo sucedido, describi&oacute; con todo lujo de detalles sus condiciones laborales y yo cubr&iacute; su declaraci&oacute;n para <em>The Guardian</em>. La trataban como si fuera una gallina ponedora que funcionaba con una bater&iacute;a humana y que trabajaba 12 horas al d&iacute;a, seis d&iacute;as a la semana, en turnos de d&iacute;a y de noche y durmiendo en una habitaci&oacute;n con otras siete personas.
    </p><p class="article-text">
        Tras los esc&aacute;ndalos del a&ntilde;o 2010, Apple prometi&oacute; mejorar las condiciones de sus trabajadores chinos. Desde entonces, ha publicado varios folletos para hacer alarde de estas intenciones. Sin embargo, nada hace pensar que la empresa californiana haya destinado un solo c&eacute;ntimo&nbsp;de sus descomunales beneficios para garantizar que las compa&ntilde;&iacute;as que subcontrata ofrecen unas condiciones dignas a los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo del a&ntilde;o pasado, la ONG China Labour Watch, con sede en Estados Unidos, public&oacute; una serie de investigaciones en torno a Pegatron, otra f&aacute;brica de iPhone en China. Uno de sus investigadores estuvo trabajando en la cadena de montaje, entrevist&oacute; a decenas de trabajadores de la compa&ntilde;&iacute;a y analiz&oacute; cientos de comprobantes de pago.
    </p><p class="article-text">
        Descubri&oacute; que la plantilla trabaja unas 12 horas diarias, seis d&iacute;as a la semana; todos trabajan una hora y media no retribuida. La compa&ntilde;&iacute;a les obliga a hacer horas extras y no les proporciona la formaci&oacute;n en seguridad necesaria.
    </p><p class="article-text">
        El investigador montaba una placa base de iPhone cada 3,75 segundos y permanec&iacute;a de pie durante todo su turno de diez horas y media. Este es el castigo que imponen las empresas que subcontrata Apple a los trabajadores que piden un salario digno.
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo a&ntilde;o, la administraci&oacute;n local de Shangh&aacute;i ha aumentado el salario m&iacute;nimo. La respuesta de Pegatron no se ha hecho esperar: ha puesto fin a ayudas que ten&iacute;an los trabajadores, como por ejemplo, seguro m&eacute;dico. De esta forma paga m&aacute;s salario sin pagar m&aacute;s dinero.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los medios le pidieron explicaciones, Pegatron emiti&oacute; un comunicado en el que dec&iacute;a: &ldquo;Nos esforzamos por garantizar que todas las f&aacute;bricas de la compa&ntilde;&iacute;a proporcionan un entorno de trabajo seguro y saludable y las afirmaciones que sugieren todo lo contrario son falsas, hemos impulsado medidas para garantizar que nuestra plantilla no trabaja m&aacute;s de 60 horas a la semana y seis d&iacute;as a la semana&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2"><em>Los defensores de Cook señalan su vocación filantrópica. Sin embargo, lo cierto es que aunque esté dispuesto a hacer donaciones que para él son insignificantes, se niega a pagar una factura tributaria de la Unión Europea que asciende a 13.000 millones de euros y señala que se trata de “basura política”. </em><br/><br/><br/><br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Una ONG danesa descubri&oacute; que en otra de las grandes empresas subcontratadas por Apple, Wistron, los estudiantes ten&iacute;an que hacer trabajo forzoso. Los adolescentes que estudiaban contabilidad o administraci&oacute;n de empresas ten&iacute;an que trabajar en las cadenas de montaje de Wistron durante meses. Se trata de una grave violaci&oacute;n de la convenci&oacute;n de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo. Los investigadores de DanWatch encontraron pruebas que demuestran que miles de estudiantes hac&iacute;an el mismo trabajo que la plantilla, pero por mucho menos dinero.
    </p><p class="article-text">
        Los adolescentes explicaron que les hab&iacute;an obligado a trabajar en contra de su voluntad. &ldquo;Todos estamos deprimidos&rdquo;, explic&oacute; una chica de 19 a&ntilde;os: &ldquo;No tenemos opci&oacute;n, ya que nuestro centro educativo nos ha dicho que si no trabajamos no nos dar&aacute;n el diploma&rdquo;. Wistron no ha querido hacer declaraciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Esta investigaci&oacute;n no tuvo lugar en una f&aacute;brica de iPhones pero Apple ha confirmado que Wistron y Pegatron son dos de sus principales fabricantes en China. Si bien no hablaron en nombre de la compa&ntilde;&iacute;a, algunos responsables de prensa de Apple me proporcionaron informaci&oacute;n de las auditor&iacute;as que han hecho a las empresas subcontratadas. Las auditor&iacute;as son bastante superficiales. Como muestra, el informe de la que se hizo en Foxconn en 2012, tras los intentos de suicidio. Foxconn es el principal empleador de China. En su f&aacute;brica de Longhua trabajan 400.000 personas. Sin embargo, el informe de Apple, vinculado a una investigaci&oacute;n impulsada por la Asociaci&oacute;n de Trabajo Justo, solo analiz&oacute; las condiciones de tres instalaciones; una por d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Jenny Chan, experta en abusos laborales en China y coautora del libro <em>Dying for an iPhone (Morir por un iPhone)</em> lo llama &ldquo;auditor&iacute;a con paraca&iacute;das&rdquo;, una forma de permitir que todo siga como est&aacute;. Sin duda, una estrategia muy rentable. Los trabajadores de Pegatron que montan los iPhone ganan 1,60 d&oacute;lares por hora trabajada, en cambio Apple es la empresa m&aacute;s rentable de Estados Unidos. En 2015 obtuvo unos beneficios de 47.000 millones de d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Eso qu&eacute; significa? Apple mueve m&aacute;s dinero que el gobierno de Estados Unidos: 231.000 millones de d&oacute;lares, pero todo parece indicar que no est&aacute; dispuesta a destinar un solo c&eacute;ntimo&nbsp;en la mejora de las condiciones de aquellos que le permiten ganar dinero. Tampoco est&aacute; dispuesta a fabricar los iPhones en Estados Unidos. Esto crear&iacute;a puestos de trabajo en el pa&iacute;s y seguir&iacute;a siendo la compa&ntilde;&iacute;a de tel&eacute;fonos m&oacute;viles m&aacute;s rentable del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente los accionistas de Apple, como el director ejecutivo de la compa&ntilde;&iacute;a, Tim Cook (cuya participaci&oacute;n est&aacute; valorada en 785.000 millones de d&oacute;lares), podr&iacute;an acumular m&aacute;s dinero. Los defensores de Cook se&ntilde;alan su vocaci&oacute;n filantr&oacute;pica. Sin embargo, lo cierto es que aunque est&eacute; dispuesto a hacer donaciones que para &eacute;l son insignificantes, <a href="http://www.eldiario.es/economia/cifras-detras-impuestos-debe-Apple_0_553645153.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se niega a pagar una factura tributaria de la Uni&oacute;n Europea que asciende a 13.000 millones de euros</a>&nbsp;y se&ntilde;ala que se trata de &ldquo;basura pol&iacute;tica&rdquo;. Tambi&eacute;n afirma que los miles de millones de Apple no regresar&aacute;n a Estados Unidos hasta que &ldquo;no se establezca una tasa razonable, porque no es cierto que pagar m&aacute;s te convierte en mejor patriota&rdquo;. El oligarca del sector tecnol&oacute;gico cree tener m&aacute;s autoridad que los 300 millones de estadounidenses que han elegido a unos representantes en el gobierno que establecen los impuestos que se deben pagar.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los historiadores que estudian la globalizaci&oacute;n se pregunten c&oacute;mo lleg&oacute; a su fin, probablemente descubrir&aacute;n que compa&ntilde;&iacute;as como Apple desempe&ntilde;aron un papel clave. Los votantes tuvieron que elegir entre un modelo econ&oacute;mico que beneficiaba a unos pocos y un discurso populista que promet&iacute;a beneficiar a muchos; Cook de un lado y Farage del otro. Los votantes se decantaron por la opci&oacute;n que prometi&oacute; &ldquo;valent&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aditya Chakrabortty]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/funciones-opresion-desigualdad-beneficios-exorbitantes_129_3827398.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Sep 2016 18:10:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre las funciones de tu iPhone están la opresión, la desigualdad y unos beneficios exorbitantes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[iPhone,Apple,Condiciones laborales,China,Impuestos,Evasión fiscal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una campaña marcada por la intolerancia hace que sea aceptable ser racista en Reino Unido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/marcada-intolerancia-racista-reino-unido_129_3923980.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9be6de6b-3af2-4805-ab2e-89ef84da8e48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una campaña marcada por la intolerancia hace que sea aceptable ser racista en Reino Unido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La campaña del</p><p class="subtitle">leave</p><p class="subtitle">ha abierto la caja de Pandora del resentimiento y la sospecha, y empeorará cuando el Brexit no consiga cumplir sus promesas</p></div><p class="article-text">
        Sobre el tipo de caos al que se enfrenta ahora Reino Unido, la historia es clara: algunas personas resultan m&aacute;s perjudicadas&nbsp;que otras. Ya se est&aacute; viendo de forma clara y preocupante qu&eacute; grupos ser&aacute;n los que sufran m&aacute;s en esta ocasi&oacute;n. Se puede echar&nbsp;un vistazo a las denuncias por delitos de&nbsp;odio que se han multiplicado en estos &uacute;ltimos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        En Huntingdon, ni&ntilde;os de colegios de origen polaco recibieron tarjetas en las que les llamaban &ldquo;sabandijas&rdquo; que deb&iacute;an &ldquo;salir de la Uni&oacute;n Europea&rdquo;. Las tarjetas ten&iacute;an traducci&oacute;n al polaco, suficientemente cuidadosa. Desde Barnsley, un periodista&nbsp;de televisi&oacute;n apunt&oacute; que, en cinco minutos, tres personas diferentes gritaron: &ldquo;M&aacute;ndalos a casa&rdquo;. En Facebook, un amigo en el este de Londres cuenta c&oacute;mo, mientras intentaba dormir en una noche calurosa, escuch&oacute; a un hombre gritando fuera de su ventana: &ldquo;Nos han devuelto nuestro pa&iacute;s, lo siguiente que har&eacute;&nbsp;ser&aacute; volar&nbsp;esa jodida mezquita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto es casual. Esto es lo que pasa cuando los ministros, los l&iacute;deres de los partidos y los aspirantes a primer ministro esparcen argumentos con veneno racista. Cuando la intolerancia no solo se tolera, sino que se consiente y se fomenta. En los &uacute;ltimos&nbsp;meses hasta&nbsp;la votaci&oacute;n de la semana pasada, los pol&iacute;ticos vertieron una versi&oacute;n brit&aacute;nica&nbsp;de 'Donaldtrumpismo' en una fr&aacute;gil taza de t&eacute;. Contaron 350 millones de peque&ntilde;as mentiras. Fabricaron promesas rotundas&nbsp;que, seg&uacute;n el propio Iain Duncan Smith ahora admite, eran solo &ldquo;posibilidades&rdquo;. Y la brigada del Brexit flirte&oacute; una y otra vez con el racismo.
    </p><p class="article-text">
        Michael Gove y Boris Johnson vendieron su ficci&oacute;n sobre la posibilidad de que Turqu&iacute;a se integre en la UE. No hace falta ser muy listo para entender que con eso se refer&iacute;an a la entrada de 80 millones de musulmanes en la cristiandad. Renunciando a cualquier tipo de sutileza, Nigel Farage dijo que permitir la entrada de refugiados sirios en Reino Unido pon&iacute;a a las mujeres brit&aacute;nicas en riesgo de sufrir asaltos sexuales. Con el fin de promover sus campa&ntilde;as y sus carreras pol&iacute;ticas, esos pol&iacute;ticos profesionales a&ntilde;adieron la intolerancia a su arsenal de armas pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Para ser claros, no estoy diciendo que los 17 millones de brit&aacute;nicos que votaron a favor del Leave sean racistas, y s&iacute; que hay preocupaci&oacute;n real sobre la presi&oacute;n migratoria. M&aacute;s all&aacute; de todo esto, est&aacute; claro que la votaci&oacute;n del pasado jueves abord&oacute; otros problemas adem&aacute;s de la migraci&oacute;n a Europa: &eacute;lites extractivas<strong>&nbsp;</strong>en pol&iacute;tica, negocios y finanzas; una econom&iacute;a llena de desigualdades; un Estado que atiborra a Londres mientras que mata de hambre al resto de la naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero durante los meses pasados, los hombres que ahora moldean el futuro de Reino Unido fuera de la Uni&oacute;n Europea efectivamente tiraron por la borda la decencia p&uacute;blica y decidieron que estaba bien ser racista. En el proceso, tal y como dijo el director del instituto de investigaci&oacute;n Compas de la Universidad de Oxford, &ldquo;lo impronunciable no solo se convirti&oacute; en nombrable, sino en com&uacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Vi todo esto en la campa&ntilde;a, mientras visitaba el sur de Gales. Con el paso de los a&ntilde;os, he estado en muchos sitios en los que han perdido sus industrias y sus econom&iacute;as, incluido el lugar en el que nac&iacute;. En esta ocasi&oacute;n, not&eacute; un cambio entre mis entrevistados. Antes, en Derby, Gateshead o Barking, un parado o una joven madre tardaba al menos 20 minutos en sacar el tema de los inmigrantes, quiz&aacute; porque ten&iacute;an en cuenta que estaban hablando con un hombre asi&aacute;tico de un peri&oacute;dico progresista. Esta vez, no hubo titubeos. En una regi&oacute;n que tiene relativamente pocos migrantes, la inmigraci&oacute;n fue lo primero que mencionaron. Y el lenguaje que usaron iba recubierto de la diferenciaci&oacute;n entre ellos y nosotros, y de todos los detalles que yo hab&iacute;a asumido est&uacute;pidamente que hab&iacute;an quedado relegados a las actuaciones de <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Jim_Davidson" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jim Davidson</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No soy racista. No quiero ofenderte&rdquo;, no paraba de decirme una trabajadora de una cafeter&iacute;a, que evidentemente no se preocup&oacute; de si lo hizo. Lo intent&eacute; de nuevo en Dorset el fin de semana anterior a la votaci&oacute;n, con una pareja que llevaba carteles de 'Vote Leave'. La mujer detall&oacute; las dificultades que tiene su hija para conseguir casa en Londres, los toqueteos en el transporte p&uacute;blico y c&oacute;mo una cocina termin&oacute; ardiendo en el piso de debajo donde viv&iacute;an cinco hombres de Europa del Este. Se estremeci&oacute; de ira: &ldquo;Solo quiero que me devuelvan mi pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; estas personas siempre han albergado estos resentimientos, pero ahora sienten que pueden expresarlos p&uacute;blicamente sin tener cuidado de qui&eacute;n les pueda o&iacute;r. Quiz&aacute; lo que Claire Alexander de la Universidad de Manchester llama la &ldquo;alegre intolerancia&rdquo; de Farage y su cala&ntilde;a ha ayudado a encauzar su ira.
    </p><p class="article-text">
        Por mi parte, me centr&eacute; en la creciente tolerancia que hab&iacute;a caracterizado a Reino Unido durante los a&ntilde;os 90 y los 2000, y pas&eacute; por alto algunos de los embarazosos&nbsp;ejemplos&nbsp;de prejuicios residuales hacia los musulmanes y personas llegadas de Europa del Este. Tambi&eacute;n obvi&eacute; las portadas de los tabloides o la bilis derramada debajo de las frases&nbsp;de mis propios art&iacute;culos y de otros. Pero quiz&aacute; pueden perdonarme por querer sentirme en casa en el pa&iacute;s en el que he nacido.
    </p><p class="article-text">
        Las actitudes cambian y se hacen m&aacute;s duras, siempre se pueden ofrecer nuevas cabezas de turco a la sociedad. Reino Unido ha estado atravesando seis a&ntilde;os de austeridad y rencor, en los que a las personas con discapacidad se les han recortado sus prestaciones y han sido etiquetados por los ministros como gandules. El resultado ha sido un incremento de cr&iacute;menes de odio contra las personas con discapacidad.
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                </figure><p class="article-text">
        Y en relaci&oacute;n a&nbsp;los europeos del este y los musulmanes, mientras investigaba para este art&iacute;culo, un profesor me dijo sin darle importancia: &ldquo;Ahora tengo miedo de decirle a un taxista que soy polaco&rdquo;. En <a href="http://tellmamauk.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tell Mama</a>, la organizaci&oacute;n que investiga cr&iacute;menes de odio contra musulmanes, el director Fiyaz Mughal cont&oacute; c&oacute;mo los &ldquo;comentarios&rdquo; procedentes de peque&ntilde;os grupos violentos de extrema derecha no hab&iacute;an dejado de aumentar durante la campa&ntilde;a. Cuando Boris Johnson habl&oacute; sobre Turqu&iacute;a, hicieron circular im&aacute;genes de una iglesia con un minarete a&ntilde;adido con photoshop en la c&uacute;spide. Cuando Farage habl&oacute; sobre los asaltos sexuales por parte de sirios, ellos empezaron a hablar de &ldquo;refugiados-violadores&rdquo; (&ldquo;rape-fugees&rdquo;). Estos comentarios&nbsp;de extrema derecha alcanzaron su punto &aacute;lgido la semana en la que Jo Cox fue asesinada.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, los racistas y la extrema derecha tienen&nbsp;ante s&iacute;&nbsp;un periodo f&eacute;rtil. Reino Unido acaba de votar a favor de un gran retroceso. Ninguna gran empresa querr&aacute; hacer grandes inversiones en un pa&iacute;s marcado&nbsp;por la incertidumbre, donde la libra esterlina est&aacute; en camino de convertirse en una moneda de segundo nivel. Y Reino Unido, como dijo una vez el gobernador del Banco de Inglaterra, depende de&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/business/2016/jan/26/mark-carney-fails-to-rule-out-eight-year-term-at-bank-of-england" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;la bondad de los forasteros&rdquo;</a> &ndash;de los extranjeros que financian nuestro d&eacute;ficit de cuenta corriente. Todo bien hasta que un d&iacute;a los extranjeros sean un poco menos indulgentes.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que resulta evidente que Gove y Johnson no van a conseguir el acuerdo con el que fantaseaban, millones de brit&aacute;nicos se sentir&aacute;n estafados y con raz&oacute;n. Y en antiguos bastiones del Partido Laborista en todo el norte y en Gales, la oposici&oacute;n real pasar&aacute; a ser la de Farage y su pandilla de desechos de Westminster, obsesos y racistas extremos.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de haber creado este gran desastre, los pol&iacute;ticos brit&aacute;nicos se esforzar&aacute;n por buscar gente a la que echar parte de culpa. Por mucho que espere lo contrario, sospecho que estos &uacute;ltimos d&iacute;as son los precursores de este aumento de maldad. Los pol&iacute;ticos favorables al Brexit, como dice Mughal, &ldquo;abrieron una caja de Pandora&rdquo; de resentimiento y sospecha. Los antiguos alumnos del internado de &eacute;lite&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Eton_College" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eton</a> o los defensores del UKIP ataviados con sus chaquetas a rayas no ser&aacute;n los que se enfrenten a las consecuencias. Iran contra&nbsp;un anciano que vuelve a casa despu&eacute;s de los rezos del viernes o una madre rumana pillada en un autob&uacute;s hablando en su lengua materna.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por <a href="http://www.eldiario.es/autores/cristina_armunia_berges/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cristina Armunia Berges</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aditya Chakrabortty]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/marcada-intolerancia-racista-reino-unido_129_3923980.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jun 2016 18:41:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una campaña marcada por la intolerancia hace que sea aceptable ser racista en Reino Unido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Brexit,Reino Unido,Racismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Usted está presenciando la muerte del neoliberalismo (desde dentro)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/usted-presenciando-suicidio-neoliberalismo_1_3969973.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a192751-0023-4c0d-aa44-1c1d0f07425e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los economistas del FMI han publicado un destacable informe en el que admiten que esta ideología está sobrevalorada</p></div><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo muere una ideolog&iacute;a? Como en muchas otras situaciones, la ficci&oacute;n puede servirnos de gu&iacute;a. En <em>Abundancia roja</em>, un libro que mezcla la ficci&oacute;n con la historia de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, Francis Spufford describe c&oacute;mo se desmorona el sue&ntilde;o comunista que se propon&iacute;a construir una sociedad mejor y m&aacute;s justa.
    </p><p class="article-text">
        Aunque llegaron a censurar no solo lo que dec&iacute;an sino lo que pensaban los ciudadanos, los comunistas so&ntilde;aban a lo grande. El h&eacute;roe de Spufford se llama Leonid Kantorovich, el &uacute;nico sovi&eacute;tico que gan&oacute; el Premio Nobel de Econom&iacute;a. Cuando viaja en el metro de Mosc&uacute;, fantasea sobre la abundancia que pronto rodear&aacute; a los empobrecidos ocupantes de su vag&oacute;n. &ldquo;La ropa de las mujeres pas&oacute; a ser de seda y los uniformes militares se transformaron en impecables trajes grises y plateados, las caras, rostros delgados y alargados, perdieron todas las arrugas de expresi&oacute;n y el aspecto demacrado y todas las dem&aacute;s muestras de miseria&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La realidad destruye con rapidez sus castillos de arena. Las cifras no quieren que sus deseos se cumplan. Los hermosos planes que hab&iacute;a trazado solo se pueden llevar a cabo con enga&ntilde;os y los t&eacute;cnicos lo saben mejor que cualquier disidente. Esta es una de las principales reflexiones de Spufford: que mucho antes de que se produzcan protestas p&uacute;blicas los que forman parte del sistema ya han susurrado que est&aacute;n inquietos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Susurro tras susurro, informe tras informe, van socavando el sistema desde dentro. El golpe de gracia final ocurrir&aacute; d&eacute;cadas despu&eacute;s, pero ya se intuye en la novela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando se public&oacute; <em>Abundancia roja</em> en 2010, ya era evidente que la ideolog&iacute;a que sustenta el capitalismo contempor&aacute;neo se tambaleaba, pero no que se estaba muriendo. Y, sin embargo, el capitalismo, herido por la crisis, est&aacute; pasando por un proceso muy parecido al que describe el libro. Son los tecn&oacute;cratas a cargo del sistema los que est&aacute;n empezando a reconocer, poco a poco y en contra de su voluntad, que es un fiasco.
    </p><p class="article-text">
        Puedes o&iacute;r este murmullo cuando Mark Carney, del Banco de Inglaterra, hace saltar todas las alarmas sobre el equilibrio que debe buscarse entre &ldquo;el lento crecimiento, la baja inflaci&oacute;n y un tipo de inter&eacute;s bajo&rdquo;. O cuando el Banco de Pagos Internacionales (BIS), el banco central del Banco Central, alerta sobre el hecho de que &ldquo;la econom&iacute;a mundial no parece capaz de crecer de forma equilibrada y sostenible&rdquo;. Y todav&iacute;a se ha podido ver con mayor claridad hace unos d&iacute;as tras la publicaci&oacute;n de un informe del FMI.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El estudio es relevante no por lo que dice sino por su contundencia. En la publicaci&oacute;n m&aacute;s emblem&aacute;tica del FMI, tres de sus economistas m&aacute;s importantes han publicado un estudio con el t&iacute;tulo <em>&ldquo;&iquest;Se ha sobrevalorado el neoliberalismo?&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        El titular ya es un duro golpe. Durante mucho tiempo, los economistas de la corriente dominante y los pol&iacute;ticos han negado que exista el neoliberalismo como tal, con el argumento de que este t&eacute;rmino no es m&aacute;s que un insulto que se inventaron los descontentos desdentados que no entienden ni la econom&iacute;a ni el capitalismo. En cambio, ahora el FMI describe c&oacute;mo la &ldquo;agenda neoliberal&rdquo; se ha extendido por el mundo en los &uacute;ltimos 30&nbsp;a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute;n diciendo es que un n&uacute;mero creciente de pa&iacute;ses han reformado sus instituciones sociales y pol&iacute;ticas para ponerlas al servicio del mercado. Will Davies, autor de <em>Los l&iacute;mites del neoliberalismo</em>, sugiere que dos instituciones del Reino Unido que servir&iacute;an de ejemplo son la sanidad p&uacute;blica y las universidades, &ldquo;que est&aacute;n convirtiendo las aulas en supermercados&rdquo;. El sector p&uacute;blico est&aacute; siendo reemplazado por el sector privado y la democracia, por la competencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los expertos del FMI admiten que los resultados son nefastos. El neoliberalismo no ha propiciado el crecimiento econ&oacute;mico; lo &uacute;nico que ha hecho es beneficiar a unos pocos. De hecho, provoca colapsos de proporciones &eacute;picas, con las consiguientes tragedias humanas y cuyo rescate cuesta miles de millones de d&oacute;lares. Esta es una conclusi&oacute;n con la que la mayor&iacute;a de los usuarios del banco de alimentos del Reino Unido estar&iacute;an de acuerdo. Y si bien George Osborne justificar&iacute;a la austeridad alegando que es como &ldquo;reparar el tejado cuando hace sol&rdquo;, lo cierto es que los economistas del FMI indican que m&aacute;s bien es como &ldquo;impedir que el gobierno sea grande. Otro aspecto de la agenda neoliberal&rdquo;. Aseguran que las p&eacute;rdidas de estas pol&iacute;ticas podr&iacute;an ser m&aacute;s elevadas que los beneficios.
    </p><p class="article-text">
        Es importante tener en cuenta dos hechos. El primero es que se trata de un estudio del departamento de investigaci&oacute;n del FMI y no el que har&iacute;a el tipo de empleado que viaja a pa&iacute;ses en quiebra para negociar con los gobiernos que tienen problemas de liquidez las condiciones de un pr&eacute;stamo y torturarlos econ&oacute;micamente. Desde 2008, la brecha entre lo que el FMI piensa y lo que hace es enorme. El segundo, es que si bien los investigadores han ido m&aacute;s all&aacute; de lo que un observador podr&iacute;a haber previsto, han sido prudentes en algunos &aacute;mbitos. Incluso defienden la privatizaci&oacute;n, se&ntilde;alando que es la mejor manera de ofrecer algunos servicios, y que el gasto p&uacute;blico sea menor. La &uacute;nica respuesta posible a esta afirmaci&oacute;n es invitarlos a un viaje en tren a la central nuclear de Hinkley Point C.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pese a sus limitaciones, el estudio representa una notable brecha respecto de la opini&oacute;n un&aacute;nime neoliberal del FMI. Los economistas y los pol&iacute;ticos no dan ninguna importancia a las cr&iacute;ticas en torno a la desigualdad y la falta de utilidad de muchas de las medidas econ&oacute;micas actuales; prefieren pensar que son excepciones aberrantes a la norma. Finalmente, una instituci&oacute;n ha decidido analizar no solo los s&iacute;ntomas sino tambi&eacute;n la causa; y est&aacute; subrayando la naturaleza pol&iacute;tica de esta causa. No resulta sorprendente que el economista que ha coordinado el estudio afirme que cinco a&ntilde;os atr&aacute;s el FMI no les hubiera permitido publicarlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde la d&eacute;cada de los ochenta, la &eacute;lite pol&iacute;tica ha descartado la percepci&oacute;n de que tiene una agenda ideol&oacute;gica y afirma que, simplemente, est&aacute; haciendo &ldquo;lo que funciona&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde la crisis econ&oacute;mica, los bancos centrales, los pol&iacute;ticos y los comentaristas de la tele han intentado convencer a los ciudadanos de que todos estos miles de millones eran la soluci&oacute;n perfecta para lograr la estabilidad econ&oacute;mica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Han rele&iacute;do todas y cada una de las p&aacute;ginas de su libro de texto y de otros para explicar el rescate de los bancos, los recortes, la congelaci&oacute;n salarial e inyectar miles de millones de euros en el mercado financiero. Pese a todo ello, la econom&iacute;a sigue an&eacute;mica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y cuanto m&aacute;s larga sea la ca&iacute;da, m&aacute;s se percatan los ciudadanos del hecho de que no solo el crecimiento ha sido m&aacute;s d&eacute;bil sino que tambi&eacute;n los trabajadores se han beneficiado menos de los beneficios. El a&ntilde;o pasado, el <em>thinktank</em> de los pa&iacute;ses ricos, la OCDE, hizo una destacable concesi&oacute;n. Evalu&oacute; el crecimiento econ&oacute;mico del pa&iacute;s y reconoci&oacute; que la porci&oacute;n de pastel que han asignado a los trabajadores no hab&iacute;a sido tan diminuta desde la segunda guerra mundial. Todav&iacute;a m&aacute;s sorprendente, indic&oacute; que los trabajadores del resto del mundo capitalista occidental est&aacute;n igual o peor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Abundancia roja</em> termina con Nikita Khrushchev paseando por el exterior de su casa de campo. Le han obligado a jubilarse all&iacute;. &ldquo;El para&iacute;so &ndash;exclama&ndash;&nbsp;es el lugar donde todos quieren ir a parar no el lugar del que huir. &iquest;Qu&eacute; clase de socialismo es este? &iquest;Qu&eacute; clase de mierda es un lugar donde tienes que encadenar a las personas? &iquest;Qu&eacute; clase de orden social? &iquest;Qu&eacute; clase de para&iacute;so?&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los economistas no hablan como los escritores, pero si leemos entre l&iacute;neas y prescindimos del lenguaje t&eacute;cnico podremos constatar la larga agon&iacute;a de una ideolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aditya Chakrabortty]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/usted-presenciando-suicidio-neoliberalismo_1_3969973.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jun 2016 18:06:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Neoliberalismo,FMI - Fondo Monetario Internacional,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La austeridad es mucho más que recortes de gastos: es privatizar todo lo que tenemos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/austeridad-recortes-gastos-privatizar_129_3980618.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Desesperado por dinero en el corto plazo, George Osborne está perjudicando nuestro futuro con la venta de los bienes más preciados del Reino Unido. "Todo a la venta" es hoy política pública</p></div><p class="article-text">
        Casi todos los que se toman en serio el asunto concuerdan en que el ministro de Econom&iacute;a brit&aacute;nico, George Osborne, y el primer ministro, David Cameron, quieren transformar al Reino Unido. Los recortes de gastos, los cambios en el Servicio Nacional de Salud (NHS), y hasta la ofensiva gubernamental sobre la BBC de este mes: las se&ntilde;ales son muchas y marcan que los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, tal vez durante m&aacute;s de una d&eacute;cada, ser&aacute;n de cambios gigantescos. Apenas comprendemos ahora cu&aacute;nto puede cambiar el Reino Unido y en qu&eacute; direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tomemos como ejemplo la austeridad: la palabra que definir&aacute; al actual gobierno. Hasta el m&aacute;s perspicaz de los cr&iacute;ticos comete dos errores b&aacute;sicos: el primero, asumir que todo se resume en recortar gastos y aumentar impuestos; el segundo, creer que eso sirve para reducir la cantidad de dinero que el pa&iacute;s pide prestado. Caer en estos lugares comunes reduce el concepto de austeridad a un proyecto t&eacute;cnico sobre el que se podr&aacute; dar marcha atr&aacute;s sencillamente. Si fuera tan f&aacute;cil, lo &uacute;nico que tendr&iacute;amos que hacer ser&iacute;a abrir el grifo para que fluya el gasto nuevamente y se lleve todo rastro de la econom&iacute;a Osborne.
    </p><p class="article-text">
        Pero la austeridad es mucho m&aacute;s que eso, es un proyecto irreversible para transferir el patrimonio de los sectores m&aacute;s pobres a los m&aacute;s ricos. Y est&aacute; funcionando a las maravillas: mientras que el t&iacute;pico trabajador brit&aacute;nico todav&iacute;a gana menos de lo que ganaba antes de la inflaci&oacute;n provocada por la crisis bancaria, la cantidad de multimillonarios con residencia en el Reino Unido se ha multiplicado por cuatro desde 2009. Hasta cuando recorta prestaciones Osborne est&aacute; ejecutando un programa por el que el p&uacute;blico brit&aacute;nico entregar&aacute; gran parte de lo que todav&iacute;a le queda a los m&aacute;s ricos del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La privatizaci&oacute;n es el eje multimillonario de la austeridad de Osborne pero muy pocas veces se escucha a los pol&iacute;ticos o a los medios mencionarla. La semana pasada, la reina habl&oacute; de las privatizaciones en su discurso y los encargados de escribir los titulares ignoraron el tema. No se culpe usted si no sabe que este jueves es la fecha l&iacute;mite para la consulta anterior a la venta del Registro de la Propiedad del Reino Unido: yo tampoco lo he visto en los peri&oacute;dicos.
    </p><p class="article-text">
        El programa de austeridad de Osborne no podr&iacute;a funcionar sin deshacerse de los bienes m&aacute;s preciados del Estado. En un per&iacute;odo en el que los ingresos fiscales son m&aacute;s un hilo de agua que una corriente, esas ventas ingresan al tesoro p&uacute;blico el dinero tan necesitado y permiten que las cuentas de Osborne cierren. Seg&uacute;n la oficina independiente de Responsabilidad Presupuestaria, la &uacute;nica raz&oacute;n por la que el ministro Osborne cumpli&oacute; con los objetivos para frenar la deuda del a&ntilde;o pasado fue la venta de los bienes p&uacute;blicos del pa&iacute;s. Fue una gran liquidaci&oacute;n de activos, se deshizo de todo. En lo que fue la ola de privatizaciones m&aacute;s grande de toda la historia del Reino Unido, vendi&oacute; desde la &uacute;ltima participaci&oacute;n en el Royal Mail (el servicio de correos del Reino Unido) hasta las acciones de Eurostar (el tren de alta velocidad).
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n falta m&aacute;s, mucho m&aacute;s. El nuevo proyecto de ley de vivienda, algo casi grotesco, forzar&aacute; a las autoridades locales a vender las &ldquo;preciadas&rdquo; viviendas sociales cada vez que una familia se mude. Es decir, entregar a los inversores lo poco que queda de viviendas sociales en el centro de Londres. Osborne quiere tambi&eacute;n que las autoridades locales &ldquo;desechen los posibles bienes excedentes&rdquo;. Seg&uacute;n sus c&aacute;lculos, unos 78.000 millones de euros en &ldquo;propiedades que no se usan ni para educaci&oacute;n ni para vivienda&rdquo;. Se refiere a bibliotecas y piletas p&uacute;blicas de nataci&oacute;n. Para un gobierno empecinado en liquidar activos, esas necesidades comunales no son m&aacute;s que existencias pendientes de ser vendidas.
    </p><p class="article-text">
        En Whitehall, los ministros planean vender una gran porci&oacute;n de la emisora de televisi&oacute;n Channel 4 y la participaci&oacute;n del Estado en el control del tr&aacute;fico a&eacute;reo nacional. Y eso solo es el principio. Hay otro plan del que probablemente tampoco hayan le&iacute;do nada: Osborne arm&oacute; un paquete con todas las participaciones p&uacute;blicas (de todas las empresas, desde bancos colapsados hasta la Royal Mint, que es la Real Casa de la Moneda del Reino Unido) para ponerlas bajo el control de una organizaci&oacute;n gubernamental llamada UK Government Investment (UKGI). El CEO de la organizaci&oacute;n (&iquest;qu&eacute; otra cosa podr&iacute;a ser sino?) es el veterano de la City financiera londinense Mark Russell. En 2013, en una de sus pocas entrevistas, dijo: &ldquo;No creemos que el gobierno sea un accionista particularmente bueno. A menos que haya una buena raz&oacute;n pol&iacute;tica para tener acciones, nuestra opini&oacute;n es que hay que vender esas participaciones&rdquo;. La frase &ldquo;todo a la venta&rdquo; dej&oacute; de ser el grito de comerciantes desesperados. Ahora es pol&iacute;tica p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Como empleado de los contribuyentes, Russell gana casi 210.000 euros, un salario mucho mayor que el del primer ministro. Hace tres a&ntilde;os estuvo involucrado en un desastre del que usted s&iacute; habr&aacute; o&iacute;do hablar: fue una de las personas encargadas de vender el 70% del Royal Mail. Hasta el propio gobierno admite hoy que se vendi&oacute; por menos de lo que val&iacute;a. Seg&uacute;n calcul&oacute; un selecto comit&eacute; de miembros del Parlamento en 2014, nuestro servicio p&uacute;blico de 500 a&ntilde;os de antig&uuml;edad se malvendi&oacute; con un descuento de 1.312 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        La venta del Royal Mail ayuda a entender en qu&eacute; consiste esto de las privatizaciones: en el mejor de los casos, ganancias a corto plazo y p&eacute;rdidas de capital a largo. El p&uacute;blico vende uno de sus bienes preciados con el objetivo de que el ministro pueda hacer caja hoy con un poco de efectivo. Seg&uacute;n los c&aacute;lculos del grupo activista We Own It difundidos este lunes, si Osborne vende el Registro de la Propiedad, los Servicios de Tr&aacute;fico A&eacute;reo Nacional, Channel 4 y el Ordnance Survey (la agencia nacional de topograf&iacute;a), nos podremos despedir de controlar unos 10.164 millones de euros en dividendos y ganancias durante los pr&oacute;ximos 50 a&ntilde;os. Por supuesto, tendremos unos miles de millones en el bolsillo hoy pero, a la larga, perderemos mucho m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Estamos hablando de servicios que se han construido sobre la base de muchas d&eacute;cadas, incluso siglos, de inversi&oacute;n y administraci&oacute;n p&uacute;blica. El Registro de la Propiedad existe desde la &eacute;poca victoriana y las fotograf&iacute;as a&eacute;reas del Ordnance Survey en territorio enemigo ayudaron al Reino Unido a ganar la Primera Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        La acumulaci&oacute;n de todo ese esfuerzo e ingenio ser&aacute; entregada a un peque&ntilde;o grupo de inversores, &iquest;para qu&eacute;? &iquest;Para una mejor administraci&oacute;n? Un estudio reciente de la Universidad de Greenwich, concluye que &ldquo;no hay una diferencia significativa entre la eficiencia de una entidad p&uacute;blica y la de una privada en materia de servicios p&uacute;blicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Lo hacemos entonces para lograr m&aacute;s inversi&oacute;n? Los ministros que venden todo, desde la compa&ntilde;&iacute;a ferroviaria hasta el agua, han prometido que la privatizaci&oacute;n atraer&aacute; a los grandes inversores. Llega, s&iacute;, pero es siempre el p&uacute;blico el que termina pagando por esas inversiones. Margaret Thatcher dec&iacute;a que la venta de British Telecommunications (BT), British Gas y todo lo dem&aacute;s que privatiz&oacute; har&iacute;a del Reino Unido una democracia accionista. Pero seg&uacute;n las cifras oficiales, la participaci&oacute;n de los brit&aacute;nicos en el mercado de valores brit&aacute;nico es menos de la mitad que la que ten&iacute;an antes de las privatizaciones de Thatcher.
    </p><p class="article-text">
        Las privatizaciones de Osborne, al igual que el resto de su programa de austeridad, le permitir&aacute;n transferir los bienes p&uacute;blicos a un grupo mucho m&aacute;s peque&ntilde;o de inversores privados. Los trabajadores pueden esperar recortes en los trabajos, en los salarios y en las condiciones laborales, como ocurri&oacute; con los servicios p&uacute;blicos que ya se privatizaron. El resto de nosotros, los consumidores, tendremos que sobrellevar tarifas m&aacute;s caras y el pago de subsidios ocultos. &iquest;Y el ministro? Habr&aacute; conseguido dinero suficiente para algunos recortes impositivos durante el per&iacute;odo electoral. Es decir, comprar votos.
    </p><p class="article-text">
        Osborne llama a este proceso privatizaci&oacute;n. Para m&iacute; es otra parte de la pol&iacute;tica de austeridad. Pero hay otro t&eacute;rmino que tambi&eacute;n podr&iacute;amos usar: la p&eacute;rdida de nuestros bienes p&uacute;blicos no es m&aacute;s que un robo legalizado.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aditya Chakrabortty]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/austeridad-recortes-gastos-privatizar_129_3980618.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 May 2016 22:17:32 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La austeridad es mucho más que recortes de gastos: es privatizar todo lo que tenemos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Europa,Reino Unido,Austeridad,Recortes,Privatizaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esconden su dinero en paraísos fiscales y luego lo usan para corromper nuestra democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/esconde-paraisos-fiscales-corromper-democracia_1_4064829.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02fd6c5d-729e-482f-9d8d-9b428b93ce94_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El Laborismo acusa a Cameron de &quot;hipocresía&quot; por los papeles de Panamá"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 1% de los más ricos del planeta pagan para tener influencia política, y los políticos trabajan para ellos, no para nosotros.</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>&ldquo;En el fondo, <a href="http://www.eldiario.es/temas/los_papeles_de_panama/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Los papeles de Panam&aacute;</a>&nbsp;no giran en torno a los impuestos. Ni siquiera giran en torno al dinero. Lo que realmente reflejan es la corrupci&oacute;n de nuestra democracia&rdquo;&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas 72 horas nuestros pol&iacute;ticos han experimentado un estado de p&aacute;nico que no tiene precedentes desde la Segunda Guerra Mundial. El primer ministro brit&aacute;nico ha visto c&oacute;mo sal&iacute;an a la luz sus secretos econ&oacute;micos mejor guardados. Ahora, muchos desconocidos conocen la suma que hered&oacute; de su padre y de su madre y los beneficios que le ha reportado tener su dinero en el extranjero. David Cameron&nbsp;ha decidido&nbsp;dar un paso sin precedentes y dar explicaciones sobre los impuestos que ha pagado en los &uacute;ltimos seis a&ntilde;os. Los l&iacute;deres de los dem&aacute;s partidos no han tardado en proporcionar informaci&oacute;n parecida. En el Reino Unido, donde se habla con m&aacute;s facilidad de un adulterio que de los asuntos tributarios, esta reacci&oacute;n nos deja boquiabiertos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el tema no queda zanjado. Aunque algunos comentaristas han preferido no entrar en detalles, lo cierto es que David Cameron no ha mostrado sus declaraciones de impuestos sino un informe de sus contables. Y escoger este atajo no lo sacar&aacute; del atolladero. Si Jeremy Corbyn, otros destacados pol&iacute;ticos y los medios de comunicaci&oacute;n lo siguen atacando tan intensamente como en los &uacute;ltimos d&iacute;as, no tardaremos en conocer nuevos detalles. Downing Street no podr&aacute; encerrarse bajo llave y no indicar cu&aacute;ntos miembros del Gabinete tienen bienes en el extranjero: ser&aacute;n los propios ministros los que terminen rompiendo filas. De hecho, algunos ya lo han hecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Corremos el riesgo de quedar sepultados por una pila de informaci&oacute;n: una cadena interminable de declaraciones sobre qui&eacute;n dio qu&eacute; a qui&eacute;n y sobre si este &uacute;ltimo lo declar&oacute; al fisco o no. Al final, lo m&aacute;s importante podr&iacute;a parecer &ldquo;la gesti&oacute;n&rdquo; y &ldquo;las explicaciones&rdquo; y la culpabilidad de esa persona. La situaci&oacute;n podr&iacute;a interesar a todos aquellos que les gusta se&ntilde;alar a los dem&aacute;s con el dedo y desconcertar a los que est&aacute;n demasiado ocupados como para prestar atenci&oacute;n a los detalles. Lamentablemente, tambi&eacute;n podr&iacute;a eclipsar la realidad que ha salido a la luz con esta filtraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el fondo, los papeles de Panam&aacute; no giran en torno a los impuestos. Ni siquiera giran en torno al dinero. Lo que realmente reflejan es la corrupci&oacute;n de nuestra democracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como ya hac&iacute;a la filtraci&oacute;n de Luxemburgo, los papeles de Panam&aacute; nos confirman que los s&uacute;per ricos&nbsp;han abandonado el sistema econ&oacute;mico que todos los dem&aacute;s tenemos que respetar. Durante 30&nbsp;a&ntilde;os han podido ocultar sus ingresos en el extranjero y han podido dise&ntilde;ar un sofisticado entramado legal para no tener las mismas reglas de juego que el resto de ciudadanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los para&iacute;sos fiscales solo son un reflejo de esta realidad. La deslocalizaci&oacute;n de capital da lugar a explicaciones muy t&eacute;cnicas pero la mejor definici&oacute;n que he encontrado es la del experto Nicholas Shaxson, que lo resume as&iacute;: &ldquo;Te llevas tu dinero a otro lugar, a otro pa&iacute;s, para esquivar las normas y las leyes de la sociedad donde tienes tu negocio&rdquo;. Cuando lo haces, privas a tu propia sociedad de la posibilidad de tener hospitales, escuelas, carreteras&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los mismos que sacan su dinero de nuestro pa&iacute;s se implican en la elaboraci&oacute;n de las reglas del juego que nos afectan. Este 1% paga para tener un nivel de influencia pol&iacute;tica que no hab&iacute;a tenido jam&aacute;s. Piensen en los hermanos Koch, unos multimillonarios que han moldeado las elecciones presidenciales que se celebran en Estados Unidos este a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el Reino Unido, los responsables de los fondos de inversi&oacute;n y de capital privado aportaron la mitad de la financiaci&oacute;n de la campa&ntilde;a del partido Conservador en 2010 y lograron que los Tories pudieran saborear la primera victoria en 18 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para entender la actual erosi&oacute;n de la democracia debemos recordar a un economista berlin&eacute;s, Albert Hirschman, un gran referente del pensamiento econ&oacute;mico moderno. Falleci&oacute; en 2012 a la edad de 97 a&ntilde;os pero si analizamos Los papeles de Panam&aacute; a la luz de sus teor&iacute;as, la conclusi&oacute;n final es realmente inquietante.
    </p><p class="article-text">
        Hirschman indicaba que los ciudadanos que quieren mostrar su desacuerdo con el sistema tienen dos posibilidades: quejarse para cambiarlo o irse. &iquest;Est&aacute;s harto de la escuela de tu barrio? Puedes quejarte ante el responsable del centro. Tambi&eacute;n puedes sacar a tu hijo de la escuela y llevarlo a un centro privado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el Reino Unido y en Estados Unidos, los s&uacute;per ricos&nbsp;han roto el razonamiento de Hirschman: han optado por irse y al mismo tiempo por quedarse y tener influencia pol&iacute;tica. Tienen un pastel libre de impuestos y se lo comen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La informaci&oacute;n que se ha divulgado en los &uacute;ltimos d&iacute;as nos ha confirmado que David Cameron trabaja en la sucursal de los s&uacute;per ricos en Downing Street. El hecho de que &eacute;l pertenece al 1% est&aacute; fuera de toda duda. Su padre era un importante corredor de bolsa con una fortuna en torno a los 12 millones de euros. Los peri&oacute;dicos hablamos con tanta frecuencia de millones de euros que es probable que los lectores no puedan hacerse una idea de su verdadero alcance. Digamos que si al dar las campanadas de fin de a&ntilde;o recibieras un euro por segundo, tardar&iacute;as unos 114 d&iacute;as en amasar 12 millones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; beneficios les ha aportado invertir en las campa&ntilde;as electorales del Reino Unido desde 2010? Recortes de impuestos, que George Osborne los invite a su oficina y les pida su opini&oacute;n sobre el impuesto de sociedades, y la tranquilidad de saber que sus aventuras en para&iacute;sos fiscales ser&aacute;n tratadas con la debida indulgencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando estudiaba pol&iacute;tica me ense&ntilde;aron que el Reino Unido era una democracia representativa. Sin embargo, 30 a&ntilde;os de plutocracia nos han llevado a la era de la democracia no representativa. Salvo contadas excepciones, nuestros pol&iacute;ticos ya no se parecen a nosotros, ni trabajan para nosotros. En el contexto de una crisis del mercado del alquiler, el viceministro de vivienda, Brandon Lewis, gestiona una cartera privada de viviendas de alquiler. Tenemos tambi&eacute;n a un ex banquero de inversi&oacute;n, Sajid Javid, que ahora asegura hacer lo que es mejor para la industria sider&uacute;rgica. Y tenemos a un primer ministro multimillonario que se ha comprometido a terminar con los para&iacute;sos fiscales pero que, al mismo tiempo, ha bloqueado cualquier intento real en esa direcci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aditya Chakrabortty]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/esconde-paraisos-fiscales-corromper-democracia_1_4064829.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Apr 2016 18:53:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esconden su dinero en paraísos fiscales y luego lo usan para corromper nuestra democracia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Los Papeles de Panamá,David Cameron]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los ricos depredadores de Davos nos han estafado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/ricos-depredadores-davos-estafado_129_4230217.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Redactan sus propias leyes fiscales y compran a los políticos. No debe sorprendernos que las grandes fortunas acumulen cada vez más riqueza</p></div><p class="article-text">
        La siguiente met&aacute;fora es dif&iacute;cil de superar. Esta semana, algunas de las personas m&aacute;s ricas del planeta se han dado cita en la cima de una monta&ntilde;a nevada situada en el principal para&iacute;so fiscal del mundo. Muchas de ellas pagar&aacute;n grandes sumas de dinero para poder participar en este encuentro de tres d&iacute;as celebrado en Davos. Ser miembro del exclusivo club de Davos cuesta unos 130.000 euros. Durante su estancia, compartir&aacute;n sus opiniones sobre los riesgos y las oportunidades de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica mundial con los periodistas. Hablar&aacute;n sobre la desigualdad de g&eacute;nero y sobre la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica. Y su mensaje tendr&aacute; el impacto deseado, inmune a la turbulenta situaci&oacute;n econ&oacute;mica mundial.
    </p><p class="article-text">
        Son nuestra &eacute;lite econ&oacute;mica y quieren que todos nosotros los observemos desde la planicie. Grandes pensadores, bienintencionados, muy trabajadores y defensores de la meritocracia. Y es as&iacute; como justifican las gigantescas recompensas que obtienen: trabajamos duro, lo merecemos. El mensaje siguiente es m&aacute;s sutil pero sustenta todo el sistema: si trabajas duro, t&uacute; tambi&eacute;n lo conseguir&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Esta promesa contrasta con las recientes conclusiones de Oxfam, que se&ntilde;ala que las 62 principales fortunas acumulan m&aacute;s riqueza que la mitad de la poblaci&oacute;n mundial, es decir, que 3.500 millones de personas.
    </p><p class="article-text">
        Reflexionemos sobre esas cifras porque se trata probablemente de la comparaci&oacute;n m&aacute;s grotesca de la actual situaci&oacute;n econ&oacute;mica mundial. Si analizamos la lista de los m&aacute;s ricos, sus nombres demuestran que la meritocracia es una gran mentira. Los hombres, las mujeres y los ni&ntilde;os que forman parte de esta masa de 3.500 millones de personas no nacieron con el dinero que acumulan cinco miembros de la familia Walton, propietaria de Walmart, que est&aacute; cifrada en 136.000 millones de euros. Tampoco se convertir&aacute;n en un pr&iacute;ncipe de Arabia Saudita, como el pr&iacute;ncipe Alwaleed bin Talal, con una fortuna en torno a los 24.000 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a sacar a relucir muchos otros apellidos que perpet&uacute;an la mentira de que esta es la era del plut&oacute;crata hecho a s&iacute; mismo. Lo cierto es que las principales fortunas se han heredado. Si echamos un vistazo al escaparate de la gran chocolater&iacute;a de Michele Ferrero, veremos que su viuda, Maria Franca Fissolo es a sus 98 a&ntilde;os la quinta mujer m&aacute;s rica del planeta. Los v&aacute;stagos de las dinast&iacute;as Lidl y Aldi, y los tres hermanos Mars, tienen m&aacute;s de 73.000 millones de euros. No es necesario ser un bolchevique para llegar a la conclusi&oacute;n de que la mayor&iacute;a de las personas m&aacute;s ricas del mundo son los beneficiarios de la loter&iacute;a de la vida; nacieron en el momento adecuado y en la familia adecuada.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2"><h4>Entre 2009 y 2012 el 1% de los hogares estadounidenses más adinerados se quedó con 91 centavos por cada dólar extra que el país ganó. El 99% restante compartió los 9 centavos que sobraron</h4></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Esas grotescas cifras ponen en evidencia que algo m&aacute;s se ha ido al traste: a principios de esta d&eacute;cada, 388 multimillonarios pose&iacute;an la mitad del planeta. En 2011, esta cifra se hab&iacute;a reducido a 117. El a&ntilde;o pasado, ya solo eran 80. En otras palabras, tras cinco a&ntilde;os de recesi&oacute;n, los m&aacute;s ricos no han hecho m&aacute;s que multiplicar su inmensa fortuna. Y esto no se debe al hecho de que la econom&iacute;a mundial est&aacute; floreciendo, como saben todos los trabajadores a los que se les ha congelado la n&oacute;mina y todas las familias que tienen menos ingresos que antes. Lo cierto es que sufrimos las consecuencias de las medidas de &ldquo;goteo hacia arriba&rdquo;, que propician que la clase trabajadora y la clase media entreguen su dinero a los m&aacute;s privilegiados.
    </p><p class="article-text">
        Los ochenta fueron la d&eacute;cada del &ldquo;goteo hacia abajo&rdquo;. Thatcher y Reagan promovieron los recortes fiscales para los m&aacute;s ricos, con la promesa de que todos los ciudadanos, con independencia de que habitaran en Easington, Port Talbot, Pittsburg o en Milwaukee, se beneficiar&iacute;an de estos incentivos. En cambio, en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os se ha apostado por el &ldquo;goteo hacia arriba&rdquo; y los principales bancos centrales han lanzado pol&iacute;ticas que a todas luces benefician a los m&aacute;s ricos. Desde 2009, en Estados Unidos y el Reino Unido se han destinado miles de millones de euros al Programa de Expansi&oacute;n Cuantitativa (QE) con el objetivo de hacer subir los precios de los activos. A nadie se le escapa que estos activos est&aacute;n en manos de los m&aacute;s ricos.
    </p><p class="article-text">
        No resulta sorprendente que el Banco de Inglaterra reconociera que el 40% de los beneficios de su programa de QE, valorado en 487.280 millones de euros, fuera a un 5% de los hogares del pa&iacute;s. Tampoco, que Stanley Druckenmiller, un administrador de fondos multimillonario, describiera al programa de QE como &ldquo;la mayor redistribuci&oacute;n de riqueza de la clase trabajadora y de la clase media a los m&aacute;s ricos de todos los tiempos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras confirman que Druckenmiller est&aacute; en lo cierto. Seg&uacute;n el economista de Berkeley Emmanuel Saez, entre 2009 y 2012 el 1% de los hogares estadounidenses m&aacute;s adinerados se qued&oacute; con 91 centavos por cada d&oacute;lar extra que el pa&iacute;s gan&oacute;. El 99% restante comparti&oacute; los 9 centavos que sobraron.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2"><h4>Nosotros nos hemos convertido en su fuente de ingresos, mientras vacían nuestro estado del bienestar, congelan nuestros salarios e impiden que nuestros empleadores puedan invertir</h4></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Todo esto no pas&oacute; por descuido. Es el resultado de d&eacute;cadas de creciente desigualdad (el club de Davos se ha ido quedando con una tajada cada vez mayor de los beneficios del crecimiento econ&oacute;mico). Hemos permitido que los m&aacute;s ricos nos hagan creer que lo que a ellos les interesa es bueno para la econom&iacute;a. Algunas medidas tan manifiestamente injustas como el programa de QE nunca se hubieran impulsado en un contexto econ&oacute;mico m&aacute;s equitativo. El Reino Unido y Estados Unidos hubieran optado por realizar inversiones p&uacute;blicas e impulsar programas gubernamentales.
    </p><p class="article-text">
        Esta desigualdad masiva ha permitido que el 1% tenga una influencia pol&iacute;tica sin precedentes. De hecho, las grandes fortunas pr&aacute;cticamente redactan las leyes fiscales, solo hace faltar recordar que el ministro de Econom&iacute;a brit&aacute;nico George Osborne invit&oacute; a su despacho a los responsables de las principales empresas del pa&iacute;s y les pidi&oacute; consejo sobre una revisi&oacute;n del impuesto sobre sociedades. Los ricos se aseguran de que los para&iacute;sos fiscales son tratados con la indulgencia necesaria, para seguir escondiendo sus billones all&iacute;. Compran a los pol&iacute;ticos, como los banqueros que financiaron la campa&ntilde;a del partido Conservador (en el Reino Unido) o los multimillonarios hermanos Koch, que utilizan su fortuna para influir en las elecciones presidenciales de Estados Unidos. De hecho, los m&aacute;s ambiciosos incluso se pasan a la pol&iacute;tica. Pensemos no solo en Donald Trump sino tambi&eacute;n en el operador de bonos, convertido en magnate de los medios de comunicaci&oacute;n y despu&eacute;s en alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg.
    </p><p class="article-text">
        El gran error que ha cometido la corriente principal de la derecha y de la izquierda, e incluso algunas ONG como Oxfam, es creer que los m&aacute;s ricos, que ahora acumulan una enorme fortuna, juegan siguiendo las mismas reglas que nosotros. No son &ldquo;creadores de riqueza&rdquo;, ni invierten en la sociedad ni nos proporcionan trabajos. Ni tampoco renunciar&aacute;n a los para&iacute;sos fiscales. Esto no va a pasar, al menos por ahora. Un grupo muy reducido se ha beneficiado de los recortes masivos y de la permisibilidad de las leyes. Se han quedado con tanto dinero como ha sido posible y ahora tienen cientos de miles de millones. Mientras tanto, nosotros nos hemos convertido en su fuente de ingresos, mientras vac&iacute;an nuestro estado del bienestar, congelan nuestros salarios e impiden que nuestros empleadores puedan invertir. Lamentablemente, esto no tiene ninguna importancia en Davos.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de: Emma Reverter
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        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aditya Chakrabortty]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Jan 2016 20:10:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los ricos depredadores de Davos nos han estafado]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Millonarios,Desigualdad económica,The Guardian]]></media:keywords>
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