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    <title><![CDATA[elDiario.es - Joan Olmos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/joan_olmos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Joan Olmos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Movilidad y gobernanza metropolitana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/movilidad-gobernanza-metropolitana_129_13042291.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34e0f833-2111-4f51-9afa-a7f0f0d44148_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Movilidad y gobernanza metropolitana"></p><p class="article-text">
        Particip&eacute; recientemente en una jornada organizada por la Universitat de Val&egrave;ncia &nbsp;sobre &lsquo;Movilidad en el &aacute;rea metropolitana de Val&egrave;ncia&rsquo; y ahora intento ampliar algunas ideas que all&iacute; esboc&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        La dana ha agravado los problemas que ya ten&iacute;amos. No solo afectan a los miles de personas que cada ma&ntilde;ana van como sardinas enlatadas a sus puestos de trabajo o estudio, <em>los nadies</em> como los llamar&iacute;a Eduardo Galeano. Los padecen tambi&eacute;n los que prefieren ir por su cuenta o porque no tienen otra opci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Hace tiempo que nuestro pa&iacute;s pas&oacute; a ser una destacada excepci&oacute;n en el &aacute;mbito europeo en esta materia. Disponemos del mayor y sobredimensionado parque p&uacute;blico de autov&iacute;as y l&iacute;neas de alta velocidad de Europa mientras tenemos peores servicios de transporte colectivo. En lugar de apostar por las formas de desplazamiento m&aacute;s respetuosos con el medio, m&aacute;s justos socialmente y m&aacute;s econ&oacute;micos, lo hemos hecho acentuando la hegemon&iacute;a del transporte por carretera, ahondando en la dependencia del petr&oacute;leo. Y, por otro lado, dejando la escena urbana a merced del dominio de los coches, con enormes costes ambientales y sociales que paga toda la ciudadan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Yendo al &aacute;rea metropolitana de Val&egrave;ncia, hay un cat&aacute;logo de normas y planes que, simplemente, nunca se han aplicado:&nbsp;la Ley auton&oacute;mica 6/2011 de Movilidad estableci&oacute;, entre otras obligaciones, la de formular planes racionales para aquellas instalaciones en las que se produce gran afluencia de personas. Objetivo: reducir sustancialmente el uso individual del coche, puro sentido com&uacute;n. F&oacute;rmulas: miren en Internet.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; oportunos habr&iacute;an sido esos planes, por ejemplo, para quien m&aacute;s ejemplo deber&iacute;a dar, la propia Administraci&oacute;n: los campus universitarios, el nuevo hospital La Fe, el nuevo &lsquo;Complejo Administrativo del 9 de octubre&rsquo; o tambi&eacute;n los pol&iacute;gonos industriales. La respuesta fue ampliar aparcamientos. A&uacute;n estamos a tiempo ahora que hablamos de repensar las ciudades. Tampoco es que los gobiernos progresistas hayan puesto mucho empe&ntilde;o en cambiar sustancialmente el escenario.
    </p><p class="article-text">
        El primer Plan de Movilidad Metropolitano (PMoMe) se someti&oacute; a informaci&oacute;n p&uacute;blica en verano (s&iacute;, en verano) de 2022 y luego pas&oacute; al limbo. Una pena, porque necesit&oacute; 527 p&aacute;ginas de intensas tablas, cuadros y diagramas para explicar c&oacute;mo nos movemos y c&oacute;mo deber&iacute;amos movernos, algo que algunos sab&iacute;amos de sobra y lo ofrec&iacute;amos gratis. 
    </p><p class="article-text">
        La crisis del transporte ferroviario, la abordamos hace unos d&iacute;as en una sesi&oacute;n de <strong>la pla&ccedil;a debats,</strong> puede que haya llevado a algunos usuarios a pasarse al coche, pero resulta que ah&iacute; se han encontrado con unas carreteras y autov&iacute;as sometidas al atasco y por tato a la incertidumbre. La crisis de la vivienda tambi&eacute;n est&aacute; causando efectos perversos para los desplazamientos, porque ha empujado a una parte de la poblaci&oacute;n hacia municipios cada vez m&aacute;s alejados de la capital. 
    </p><p class="article-text">
        El abandono de la ciudad, en otros casos para ir a vivir &lsquo;la ilusi&oacute;n del campo&rsquo; ha alejado de las viviendas los centros de trabajo y otros grandes equipamientos, colegios y universidades que, sin otras opciones, han exigido el uso del autom&oacute;vil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por parte de la ciudadan&iacute;a, no habr&aacute; cambios de h&aacute;bitos individuales si no hay limitaciones que los hagan inevitables, as&iacute; de claro. Hay viajes en coche (un 25% del total) menores de 1,5 km cuyos usuarios ma&ntilde;ana mismo lo podr&iacute;an dejar en el garaje. En los pueblos, con distancias internas mucho menores, el uso del coche es insultante.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las facilidades para aparcar en las &aacute;reas centrales son un permanente im&aacute;n que va contra ese cambio de h&aacute;bitos. En Par&iacute;s se est&aacute; reduciendo el aparcamiento en la calle mientras se fomenta el uso compartido del coche. &nbsp;Aqu&iacute;, el transporte colectivo en determinadas rutas y horarios resulta agobiante, pero su mejora no va a atraer a nuevos usuarios si no ven que se penaliza el uso individual.&nbsp;Y no veo ning&uacute;n atisbo de que eso suceda.
    </p><h2 class="article-text"><strong>No m&aacute;s planes de movilidad</strong></h2><p class="article-text">
        Porque no se aplican, porque acaban sucumbiendo frente a la expansi&oacute;n del &ldquo;Estado de obras&rdquo; sin debate, sin justificaci&oacute;n. Obras que siguen favoreciendo los desplazamientos motorizados por carretera con nuevas ampliaciones (accesos a la capital, puerto, baip&aacute;s&hellip;) inaceptables para diversos colectivos sociales y que contradicen frontalmente las declaraciones de algunos gobernantes contra el Cambio Clim&aacute;tico; con poca convicci&oacute;n, dicho sea de paso. 
    </p><p class="article-text">
        Son proyectos que mayoritariamente proceden de la Administraci&oacute;n Central, que no cohesionan, sino que desestructuran el territorio metropolitano. No he olvidado el disparatado proyecto ferroviario del ministerio para el &Aacute;rea Metropolitana &ndash;t&uacute;nel pasante incluido-&nbsp;&nbsp;todav&iacute;a a tiempo de frenar con alternativas de peque&ntilde;a escala.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello, unido a otros factores, condiciona a mi juicio la gobernanza metropolitana tan reclamada &uacute;ltimamente por instancias acad&eacute;micas y municipales. Por eso creo que debi&eacute;ramos conformarnos de momento con <em>gobernar</em> <em>el territorio </em>a trav&eacute;s del urbanismo.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos tomar como referencia el in&eacute;dito Plan de Acci&oacute;n Territorial Metropolitano de Val&egrave;ncia (PATEVAL 2016) que coordin&oacute; el reputado arquitecto Jos&eacute; Mar&iacute;a Ezquiaga, (por cierto, miembro del actual&nbsp;Consejo Asesor de Urbanismo&nbsp;del Ayuntamiento de Val&egrave;ncia, un &oacute;rgano del que no nos ha llegado ninguna se&ntilde;al).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquel plan conten&iacute;a algunas ideas valiosas que, si bien hoy pueden parecer pol&iacute;ticamente inviables (por razones que no necesito explicar) merece la pena recordar:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El territorio, la huerta y los espacios naturales son una infraestructura esencial para la resiliencia urbana, la biodiversidad y la regulaci&oacute;n clim&aacute;tica. </li>
                                    <li>Un urbanismo ha de mejorar la calidad de vida a trav&eacute;s del dise&ntilde;o del espacio p&uacute;blico y la protecci&oacute;n del paisaje. Frente al crecimiento expansivo de los municipios, fomento de la regeneraci&oacute;n, rehabilitaci&oacute;n y reutilizaci&oacute;n de la trama urbana existente. </li>
                                    <li>Potenciaci&oacute;n del transporte p&uacute;blico, y la movilidad no motorizada, interconexi&oacute;n entre municipios para alcanzar un reparto modal sostenible, integrando el &aacute;rea metropolitana. </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Sobre la movilidad, no se trata de inventar de nuevo la rueda, basta con ver y aprender sobre lo que sucede en algunas &aacute;reas urbanas de nuestro entorno desde hace tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.S</strong>.&nbsp;A punto de enviar este texto para su publicaci&oacute;n, me entero de que la alcaldesa de la capital, la se&ntilde;ora Catal&aacute;, anuncia un &lsquo;plan director del &aacute;rea metropolitana&rsquo; que suma al que llama &lsquo;un nuevo Plan Sur&rsquo;. Atentos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/movilidad-gobernanza-metropolitana_129_13042291.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Mar 2026 09:39:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Movilidad y gobernanza metropolitana]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Deterioro de Cercanías: Camporrobles y “La 47”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/deterioro-cercanias-camporrobles-47_129_13022893.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8139f64a-4df7-4a9a-91ad-61aaffca19a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Deterioro de Cercanías: Camporrobles y “La 47”"></p><p class="article-text">
        El pasado 16 de febrero nuestra asociaci&oacute;n <a href="https://xn--laplaadebats-odb.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>la pla&ccedil;a debats</strong></a> abord&oacute; la crisis del servicio ferroviario de Cercan&iacute;as, uno de los da&ntilde;os colaterales de lo que en su d&iacute;a Ecologistas en Acci&oacute;n calific&oacute; acertadamente como la gran estafa social de la alta velocidad ferroviaria. 
    </p><p class="article-text">
        En la esfera pol&iacute;tica e institucional, la m&iacute;nima reflexi&oacute;n cr&iacute;tica ha brillado por su ausencia. Todav&iacute;a en 2022, en el 30 aniversario de la puesta en servicio de la l&iacute;nea AVE Sevilla-Madrid, Renfe lo celebraba como &ldquo;un hito que nos cambi&oacute; a todos&rdquo;.&nbsp;Especialmente, a las empresas constructoras, a&ntilde;ado. &nbsp;Resulta f&aacute;cil imaginar que la <em>alta velocidad</em> se aplica tambi&eacute;n a la hora de aprobar presupuestos y modificados, en un pa&iacute;s donde los sobrecostes de la obra p&uacute;blica alcanzan cifras astron&oacute;micas en un sector trufado de corrupci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El debate de <strong>la pla&ccedil;a</strong> se centr&oacute; en los da&ntilde;os que tal apuesta ha repercutido en nuestra red ferroviaria regional, con seis l&iacute;neas de Cercan&iacute;as que se debieran completar con la red de media distancia para alcanzar el conjunto del territorio auton&oacute;mico. El abandono en las inversiones (personal, instalaciones, mantenimiento&hellip;) &nbsp;ha llevado a miles de usuarios a su abandono, pues si algo resulta imprescindible es la fiabilidad en los horarios y la mejora de las frecuencias. 
    </p><p class="article-text">
        Vayamos a la l&iacute;nea C-3 de Cercan&iacute;as que recorre 85 km entre las estaciones de Val&egrave;ncia y Utiel. Utiliza una plataforma ferroviaria inaugurada en su conjunto en 1947 tras una larga y complicada historia que finalmente uni&oacute; Madrid con Val&egrave;ncia por Cuenca con &nbsp;33 estaciones. La l&iacute;nea, ya medio abandonada desde el estreno del AVE en 2010, se cerr&oacute; en 2021 por los efectos de la tormenta Filomena, dejando, entre otros, al pueblo de Camporrobles compuesto con v&iacute;a y sin tren.
    </p><p class="article-text">
        Inma Alemany, exalcaldesa de ese municipio, dio cuenta en el citado debate de la campa&ntilde;a que est&aacute;n impulsando para que Cercan&iacute;as llegue hasta su pueblo, &uacute;ltimo de la provincia, unos 20 kil&oacute;metros m&aacute;s all&aacute; de Utiel.
    </p><p class="article-text">
        Por la fecha de inauguraci&oacute;n (recordemos 1947) llamaremos a esa l&iacute;nea f&eacute;rrea &ldquo;La 47&rdquo;. Viendo hoy en tve la pel&iacute;cula El 47, no he podido evitar la relaci&oacute;n entre ambas. La pel&iacute;cula rememora la rebeld&iacute;a pac&iacute;fica que en 1978 llev&oacute; a cabo en Barcelona Manolo Vital, el conductor que se adue&ntilde;&oacute; del bus n&uacute;mero 47 para demostrar que los autobuses s&iacute; pod&iacute;an subir las cuestas para llegar y dar servicio a Torre Bar&oacute;, entonces un barrio hist&oacute;rico marcado por la autoconstrucci&oacute;n, la lucha vecinal obrera y d&eacute;ficits estructurales persistentes. Por su parte, La 47 tiene un recomendable documental &ldquo;Desmantelando la l&iacute;nea&rdquo;, un trabajo realizado por Joel Chao reconocido por la Universitat Oberta de Catalunya.
    </p><p class="article-text">
        No es dif&iacute;cil entender por qu&eacute; Camporrobles, como otros municipios de la l&iacute;nea, qued&oacute; seriamente tocado por el cierre. Lo explic&oacute; Inma Alemany. Mantener el transporte ferroviario significa tener acceso a servicios b&aacute;sicos como la salud especializada o la educaci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de la primaria; la econom&iacute;a en su conjunto podr&iacute;a mejorar atrayendo a m&aacute;s residentes, hoy 1.200 a la baja. La campa&ntilde;a contin&uacute;a, la gente se concentra los d&iacute;as 7 de cada mes para mantener la tensi&oacute;n reivindicativa, y bastar&iacute;a con la <em>calderilla</em> de la Alta Velocidad para solucionar este y otros desperfectos.
    </p><p class="article-text">
        Opciones. Se tratar&iacute;a de hacer, como otros pa&iacute;ses europeos de tama&ntilde;o parecido al nuestro, Francia y Alemania, que&nbsp;&nbsp;decidieron en los a&ntilde;os 90 traspasar a las regiones una serie de l&iacute;neas de ferrocarril que no ten&iacute;an inter&eacute;s nacional, pero s&iacute; inter&eacute;s local, mejor&aacute;ndolas y con transferencias presupuestarias para su actualizaci&oacute;n y explotaci&oacute;n. Esas l&iacute;neas contribuyeron a cohesionar el territorio, mantener una equidad regional y fijar la poblaci&oacute;n en las comarcas de interior.
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, en esos pa&iacute;ses nunca se plantearon ir a l&iacute;mites 300 para la velocidad. Por eso, ahora es importante rebajar notablemente la velocidad en la red AVE, lo que aumentar&iacute;a la seguridad y disminuir&iacute;an los gastos de mantenimiento, empezando por la energ&iacute;a. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>M&aacute;s v&iacute;as sin trenes</strong></h2><p class="article-text">
        El debate citado continu&oacute; con otros efectos de la debacle ferroviaria de la mano de Juan Ram&oacute;n Ferrandis, 41 a&ntilde;os de experiencia como ferroviario al mando de las m&aacute;quinas, y del arquitecto Josep Codonyer, buen conocedor de los estragos a&ntilde;adidos en los desplazamientos por la dana en la comarca de l&rsquo;Horta Sud.
    </p><p class="article-text">
        Muy preocupantes resultan las observaciones que vienen denunciando los maquinistas sobre el estado general de la infraestructura (nuestro debate se program&oacute; con antelaci&oacute;n a la tragedia de Adamuz) y vergonzoso el cierre de l&iacute;neas que dejan un mapa de servicios ferroviarios valencianos como el que expusieron: &nbsp;ning&uacute;n tren de Val&egrave;ncia a Barracas, ni a Moixent, ni a Alcoi, ni de Alacant a Alcoi o a Elx. M&aacute;s all&aacute;, Ferrandis nos record&oacute; que los tiempos de los viajes de Val&egrave;ncia a Barcelona y a Alacant son hoy, por el estado de las v&iacute;as, superiores a los de hace diez a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al &lsquo;hueco&rsquo; que existe entre Gandia y D&eacute;nia esperando completar el llamado &lsquo;tren de la costa&rsquo;, &nbsp;sigue ausente de la agenda pol&iacute;tica. La movida del Corredor Mediterr&aacute;neo ha pasado por alto este <em>detalle</em>. No est&aacute; de m&aacute;s destacar que, en cambio, disponemos de tres autov&iacute;as entre Val&egrave;ncia y Alacant.
    </p><p class="article-text">
        Para acabar, recordemos la desproporci&oacute;n que existe en Espa&ntilde;a entre quienes usan Cercan&iacute;as, unos 500 millones anuales, y los 40 millones de la alta velocidad, cuando los recursos dedicados a uno y otro servicio est&aacute;n en la relaci&oacute;n de 1 a 15 respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las personas que llenaron la sala de la sesi&oacute;n no daban cr&eacute;dito de lo que hab&iacute;an escuchado, en un pa&iacute;s en que el mito de las obras millonarias hincha el pecho de ciertos gobernantes <em>cosmopaletos</em> (no busquen en la RAE) detrayendo recursos, no solo para el tren, tambi&eacute;n para otras <em>infraestructuras blandas</em> relacionadas con servicios de mayor rentabilidad social y econ&oacute;mica que no es preciso enumerar. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; nuestro reciente resumen sobre la <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/consecuencias-ruinosa-apuesta-alta-velocidad-1992-2026_129_12952099.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">historia de la alta velocidad</a> publicado en este mismo diario. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/deterioro-cercanias-camporrobles-47_129_13022893.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2026 12:22:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Deterioro de Cercanías: Camporrobles y “La 47”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Consecuencias de la ruinosa apuesta por la alta velocidad (1992-2026)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/consecuencias-ruinosa-apuesta-alta-velocidad-1992-2026_129_12952099.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a4b6070b-6469-4b07-9833-5ff4041b9f3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Consecuencias de la ruinosa apuesta por la alta velocidad (1992-2026)"></p><p class="article-text">
        Este escrito (&iquest;uno m&aacute;s sobre el AVE?) se empez&oacute; a fraguar unas semanas antes de la tragedia de Adamuz, y se mantuvo en espera porque nos cuesta escribir de nuevo sobre el asunto.&nbsp;<em>AVE de rapi&ntilde;a</em>&nbsp;(1999),&nbsp;<em>AVE de ruina</em>&nbsp;(2004),&nbsp;<em>El AVE se pasa varios pueblos (2010),</em>&nbsp;<em>El AVE F&eacute;nix renace en elecciones (2015) &hellip;</em>&nbsp;son algunos de los art&iacute;culos cr&iacute;ticos que, con Vicent Torres, fallecido en 2024, hemos venido publicando contra esa fatua pretensi&oacute;n de modernidad. Continuar&eacute; usando el plural como si &eacute;l siguiera escribiendo a mi lado.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, a pesar de las evidencias sobre lo ruinoso del proyecto AV, se mantiene un estado de opini&oacute;n, especialmente en las esferas oficiales, que no podemos calificar sino papanatismo de falsos-nuevos ricos. Que si la joya de la corona, que si los segundos del mundo en km de AV, que si el t&uacute;nel m&aacute;s largo de Europa (Guadarrama)&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Comencemos por un breve apunte hist&oacute;rico. La carrera de la alta velocidad ferroviaria, iniciada por los japoneses a mediados de los sesenta (y sigue subiendo) se instal&oacute; tambi&eacute;n en la aviaci&oacute;n como el proyecto Concorde, m&aacute;s veloz que el sonido, abandonado por el tr&aacute;gico accidente de julio de 2000. Incluso, lo contamos como an&eacute;cdota, intentos de superar los 120 km/h de la carretera: en 1996 un colega propuso una nueva red radial de autopistas de alta velocidad solo para coches (han le&iacute;do bien), en las que se podr&iacute;a circular &ldquo;con comodidad y seguridad a 150 km/h&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El caso espa&ntilde;ol AV (AVE denominaci&oacute;n comercial) se origin&oacute; durante el euf&oacute;rico ambiente de los fastos del 92, Sevilla y Barcelona. Ese a&ntilde;o se inaugur&oacute; la primera l&iacute;nea de alta velocidad, abandonando un razonable plan de 1987 planteado para modernizar el conjunto de la red ferroviaria para velocidades similares a las de pa&iacute;ses como Francia o Alemania (170 km/h velocidad media, 240 km/h velocidad punta). Un plan que habr&iacute;a costado una m&iacute;nima parte de la factura que llevamos pagando por la alta velocidad. En lugar de la modernizaci&oacute;n integral del ferrocarril, se opt&oacute; por una soluci&oacute;n car&iacute;sima y parcial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el cambio apresurado del plan a la ocurrencia se cometi&oacute; un doble error: adoptar innecesariamente el ancho de v&iacute;a internacional, diferente del ib&eacute;rico, y apuntar a los 300 km/h; adem&aacute;s de calcar la centralidad de la red convencional.&nbsp;&nbsp;Lo primero cre&oacute; una isla ferroviaria impidiendo la interoperabilidad de la red general: pronto empezaron a aparecer problemas de funcionalidad, agravados posteriormente con la chapucera idea de meter un tercer carril entre los dos del ancho ib&eacute;rico.&nbsp;&nbsp;Lo segundo llev&oacute; a&nbsp;<em>sobrevolar</em>&nbsp;el territorio.
    </p><p class="article-text">
        Josep Borrell, como ministro de obras p&uacute;blicas, compar&oacute; al tren AV con &ldquo;un avi&oacute;n que vuela bajo&rdquo;. Presumo que fue simplemente una gracieta, pero dio en el clavo sobre sus efectos territoriales, pues la AV, por razones obvias, conjuga mal la velocidad con la accesibilidad. Las estaciones se sit&uacute;an, como los aeropuertos, fuera de las &aacute;reas urbanas, y los trenes sobrevuelan el territorio y por eso&nbsp;<em>se pasan varios pueblos</em>.&nbsp;&nbsp;El actual ministro se quejaba hace poco del &ldquo;rotundo fracaso de las estaciones fuera del casco urbano como la de Requena&rdquo;. Pues s&iacute;, se&ntilde;or Puente, es lo que tienen estos proyectos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por citar un caso, el tren r&aacute;pido&nbsp;<em>vuela</em>&nbsp;de Val&egrave;ncia a Madrid (y viceversa) y solo&nbsp;<em>aterriza</em>&nbsp;en Requena-Utiel y en Cuenca.&nbsp;&nbsp;La antigua l&iacute;nea ten&iacute;a 33 estaciones y lo que, al menos, hoy podr&iacute;a suponer un importante servicio social a la &lsquo;Espa&ntilde;a despoblada&rsquo;, ha quedado en promesas gubernamentales sin cumplir. En total, en Espa&ntilde;a, m&aacute;s de 7.000 kil&oacute;metros de v&iacute;as abandonadas. Y unos servicios de Cercan&iacute;as, los de mayor calado social, en situaci&oacute;n de crisis sist&eacute;mica, como ha estallado ahora especialmente en Catalunya.
    </p><p class="article-text">
        Unas pocas cifras: en 2024 Cercan&iacute;as sum&oacute; 442 millones de viajeros, movilidad diaria obligada y base del sistema productivo.&nbsp;&nbsp;La AV, en ese mismo a&ntilde;o, 40 millones de viajeros, usuarios con un perfil muy diferente. No contamos los pasajeros que usan a diario las redes urbanas de metro o bus.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Digamos tambi&eacute;n que la AV se ha intentado colar como ambientalmente positiva, (incluyendo un ave en su logo) ya que iba a reducir el uso del autom&oacute;vil cuando, en realidad, ha absorbido una parte del avi&oacute;n.&nbsp;&nbsp;Y de paso ha inducido una demanda especial de&nbsp;<em>curiosos</em>que ahora pagan un precio de risa gracias a la &lsquo;liberalizaci&oacute;n&rsquo;. En cuanto a las afecciones al territorio, debido a sus muy exigentes par&aacute;metros geom&eacute;tricos de trazado -pendientes, curvas, t&uacute;neles- es incluso peor que las autov&iacute;as.&nbsp;&nbsp;A&nbsp;&nbsp;pesar de que Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s con m&aacute;s kil&oacute;metros de alta velocidad por habitante, tambi&eacute;n es de los que menos pasajeros lleva.
    </p><p class="article-text">
        En nuestro&nbsp;<em>AVE de ruina</em>&nbsp;(2004) dec&iacute;amos sentir verg&uuml;enza ajena con la publicidad para la l&iacute;nea Val&egrave;ncia-Madrid: &ldquo;Los madrile&ntilde;os podr&iacute;an venir a tomar el aperitivo en Val&egrave;ncia y volver a comer a casa&rdquo; dec&iacute;a un empresario; no daba ni para una paella. Otro directivo vinculaba los cruceros del Puerto de Val&egrave;ncia con la posibilidad de visitar El Prado &ldquo;sin deshacer las maletas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta crisis resulta especialmente acusada en el llamado Corredor Mediterr&aacute;neo, un continuo urbano abandonado en las escalas medias y locales con el empe&ntilde;o por la AV.&nbsp;&nbsp;&nbsp;No hablemos de la incapacidad de todos los gobiernos para llevar las mercanc&iacute;as al ferrocarril, el &uacute;nico modo de aligerar las carreteras y una excepci&oacute;n a la baja en relaci&oacute;n con el resto de Europa. La autopista nos ofrece un cat&aacute;logo diario de atascos y accidentes sin precedentes. Y hay que insistir en la evidencia: el tren resulta incontestable, social y ambientalmente.
    </p><h2 class="article-text">Los caminos y la geopol&iacute;tica</h2><p class="article-text">
        No se requiere mucha agudeza para relacionar la g&eacute;nesis de la red AV con la evoluci&oacute;n del mapa electoral desde los a&ntilde;os noventa hasta nuestros d&iacute;as. As&iacute; se fueron priorizando unas u otras l&iacute;neas. A la l&iacute;nea Madrid- Sevilla PSOE sigui&oacute; la de Madrid-Barcelona (pactos con CiU), posteriormente con el PP la de Madrid-Valladolid, luego vuelve el PSOE y nos vamos a Galicia y mientras tanto estamos negociando con el PNV la Y vasca. La ocurrencia de Puente en noviembre pasado para subir a 350 km/h la l&iacute;nea Madrid-Barcelona la dejamos en el caj&oacute;n del oprobioso olvido.
    </p><p class="article-text">
        El mapa, como es l&oacute;gico, tambi&eacute;n refleja las debilidades pol&iacute;ticas de algunos territorios. A los valencianos nos toc&oacute; en 2004 el invento del PP llamado el &ldquo;eje de la prosperidad&rdquo; Madrid- Val&egrave;ncia- Baleares para&nbsp;<em>evitar</em>&nbsp;el eje mediterr&aacute;neo; al que le falta, por cierto, el&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/corredor-mediterraneo-le-falta-puente-valencia-mallorca_129_12707911.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puente entre Val&egrave;ncia y Mallorca</a>. En cualquier caso, y por si hubiera alguna duda acerca del reforzamiento de la estructura radial de nuestras redes de transporte, hay que citar de nuevo al gobierno de Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar (a&ntilde;o 2000) y su n&iacute;tida apuesta por una red ferroviaria de alta velocidad que, &ldquo;en diez a&ntilde;os, situar&aacute; a todas las capitales de provincia a menos de cuatro horas del centro de la Pen&iacute;nsula&rdquo;.&nbsp;&nbsp;Como ocurri&oacute; con las autov&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dejemos a un lado, ya est&aacute;n dando cuenta quienes mejor conocen la situaci&oacute;n, el agravio que padece el sistema de Cercan&iacute;as en cuanto a la renovaci&oacute;n y mejora de la flota en comparaci&oacute;n con la AV. Tampoco hay intenci&oacute;n de entrar en el debate sobre las garant&iacute;as de seguridad de la red, en este caso de la AV, tanto por desconocimiento de la materia como, sobre todo, por respeto a las familias de las v&iacute;ctimas.&nbsp;&nbsp;Ni es objetivo de este texto la gesti&oacute;n del sistema ferroviario en todo el Estado, un asunto que no presenta, visto lo visto, muchas garant&iacute;as de coordinaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Vamos acabando. No creemos que se vayan a corregir las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas sobre los transportes, que van en la l&iacute;nea de la desregulaci&oacute;n y la improvisaci&oacute;n. La fascinaci&oacute;n por las grandes obras sigue intacta. (En Val&egrave;ncia nos amenaza un viejo y absurdo proyecto para enterrar las v&iacute;as por debajo de la ciudad, algo que, por cierto, el hoy ministro Puente rechaz&oacute; siendo alcalde para su Valladolid).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rentabilizar socialmente al m&aacute;ximo lo construido deber&iacute;a ser uno de los objetivos a perseguir, incluyendo toda clase de infraestructuras del transporte, tambi&eacute;n las l&iacute;neas de alta velocidad, planteando en estas una bajada de las velocidades y a la vez una apuesta decidida por la mejora a fondo de la red convencional, incluyendo la recuperaci&oacute;n de algunas l&iacute;neas abandonadas. En cuanto al problema de los dos anchos de v&iacute;a, resulta impensable que se vaya a pasar toda la red al ancho internacional.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta situaci&oacute;n, como ya dijimos en 2015, resulta incre&iacute;ble que, al trasladarla al &aacute;mbito pol&iacute;tico-electoral, todav&iacute;a los partidos que apuestan por cambiar las cosas mantengan discursos ambiguos cuando no claramente favorables a continuar con el fest&iacute;n. &iquest;No se sienten c&oacute;mplices del despilfarro? &iquest;Temen no saber explicar su posici&oacute;n? &iquest;Tan dif&iacute;cil resulta apostar por la racionalidad?...
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/consecuencias-ruinosa-apuesta-alta-velocidad-1992-2026_129_12952099.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Feb 2026 00:58:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Consecuencias de la ruinosa apuesta por la alta velocidad (1992-2026)]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Al Corredor Mediterráneo le falta un puente València-Mallorca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/corredor-mediterraneo-le-falta-puente-valencia-mallorca_129_12707911.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        A veces me vienen a la cabeza retazos de canciones de &eacute;poca. Y esta de 1968 era estupenda: &ldquo;El puente&rdquo; (busquen, mejor escucharla a &lsquo;Los mismos&rsquo;).&nbsp;<em>Tengo miedo al avi&oacute;n/ tambi&eacute;n tengo miedo al barco/ Por eso quiero saber/ Lo que debo que hacer pa cruzar el charco&hellip;/ Yo sabr&iacute;a esperar/ Porque el tiempo no me importa/ Si construyeran un puente/ Desde Valencia hasta Mallorca/ </em>&hellip;&nbsp;Y a coro:<em> Ser&aacute; maravilloso, viajar hasta Mallorca/ Sin necesidad de tomar el barco o el avi&oacute;n/ Solo caminando en bicicleta o en autostop&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        Sobre el llamado Corredor Mediterr&aacute;neo, al menos por estas tierras parece existir un cierto consenso del que algunos nos distanciamos hace tiempo. Creo que pocos entienden exactamente de qu&eacute; va el asunto. Se trata de un espacio f&iacute;sico y econ&oacute;mico atravesado por diversas infraestructuras, ll&aacute;mense autopistas, carreteras, ferrocarriles, puertos o aeropuertos. Afecta a la franja litoral m&aacute;s din&aacute;mica de la pen&iacute;nsula (con el permiso ahora de Madrid DF) y de alg&uacute;n modo cuestiona la estructura radioc&eacute;ntrica de la red de transportes. Hist&oacute;ricamente, la infraestructura m&aacute;s potente, la A-7, se concibi&oacute; como una gran canal para el tr&aacute;fico de paso, con poca inserci&oacute;n en el territorio dadas sus caracter&iacute;sticas de trazado con limitaci&oacute;n de accesos. Algo parecido a lo que ha ocurrido despu&eacute;s con las l&iacute;neas de alta velocidad ferroviaria; en ambos casos <em>sobrevuelan</em> el territorio.
    </p><p class="article-text">
        La oportunidad de abordar conjuntamente su potencial se ha ignorado: para mover mercanc&iacute;as de la carretera al ferrocarril, un asunto clave, no hay planes serios. Tampoco una racionalizaci&oacute;n de la red portuaria, superando la absurda competencia actual entre algunas instalaciones. Porque ahora, lo &uacute;nico que parece importar es que &ldquo;el 97 % de los habitantes de dicho eje costero estar&aacute; a menos de una hora de una estaci&oacute;n de alta velocidad cuando est&eacute; finalizada esta infraestructura b&aacute;sica&rdquo; como destacaba recientemente la Oficina del Comisionado del Gobierno para el Corredor Mediterr&aacute;neo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Todo por el AVE</strong></h2><p class="article-text">
        Y esto nos lleva a insistir en la ruinosa apuesta por la alta velocidad ferroviaria iniciada en 1992 (puede que la factura ronde los 90.000 millones) que sigue condicionando el presente y el futuro del ferrocarril. Lo desproporcionado del trato que reciben el resto de los servicios ferroviarios, especialmente Cercan&iacute;as, es escandaloso. 40 millones de pasajeros usaron en 2024 la alta velocidad mientras 442 millones lo hicieron en Cercan&iacute;as, servicio que arrastra un abultado d&eacute;ficit de inversiones y mantenimiento.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de nuestro Corredor, se trata de un territorio altamente urbanizado desde Algeciras a la frontera francesa, con fr&aacute;giles espacios atravesados, donde el sue&ntilde;o ol&iacute;mpico de los 300 km/h no tiene ning&uacute;n sentido ni viabilidad por razones obvias. Tampoco la euforia europe&iacute;sta del momento justific&oacute; la adopci&oacute;n del ancho europeo, diferente del ib&eacute;rico, que tantas complicaciones adicionales viene causando, por no hablar de la chapucera idea del tercer carril insertado entre los dos del ancho ib&eacute;rico. 
    </p><p class="article-text">
        Los grav&iacute;simos problemas de congesti&oacute;n que se dan en la autopista litoral y en las &aacute;reas urbanas que atraviesa tienen enormes costes humanos, ambientales y sociales, lo que exige un replanteamiento a fondo de lo que se debe hacer, m&aacute;s all&aacute; de la propaganda oficial. Problemas que no se resuelven con esa apuesta casi exclusiva por la alta velocidad ni por construir nuevas infraestructuras, sino de aprovechar e integrar racionalmente las existentes.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo, me refiero al Gobierno de Espa&ntilde;a, se aplaza el problema de la transici&oacute;n a un transporte m&aacute;s racional y menos dependiente de los combustibles f&oacute;siles. Asuntos, por otra parte, que poco inquietan a los sectores empresariales vinculados a este sector.
    </p><p class="article-text">
        En 1970, el prestigioso economista e historiador Jordi Nadal se&ntilde;alaba en su obra <em>El fracaso de la Revoluci&oacute;n Industrial en Espa&ntilde;a 1814-1913 </em>que<em> </em>la mayor parte de la red ferroviaria se plante&oacute; desde el origen como instrumento de colonizaci&oacute;n y de explotaci&oacute;n, mucho m&aacute;s que como fomento de aut&eacute;ntico desarrollo. &ldquo;Se construy&oacute; deprisa y sin pensarlo mucho porque el negocio estaba ah&iacute;: en construir&rdquo;. Una sentencia que bien podemos extender a buena parte de las infraestructuras del transporte que se vienen construyendo en las &uacute;ltimas cuatro d&eacute;cadas, cuyo volumen global supera a cualquier otro pa&iacute;s europeo.
    </p><p class="article-text">
        Para acabar, volviendo a la deliciosa canci&oacute;n de 1968 citada al principio, parece que sus autores estaban avanzando una idea que surgi&oacute; en 2004, patrocinada por Francisco Camps, Jaume Matas y Esperanza Aguirre denominada&nbsp;&nbsp;&ldquo;eje de la prosperidad Madrid- Valencia- Baleares&rdquo; que en realidad era una estrategia geopol&iacute;tica para evitar el eje mediterr&aacute;neo, hoy corredor del mismo nombre. No se les ocurri&oacute; lo del puente que si no&hellip; Pero esa es otra historia. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, adelante con el puente. Ser&aacute;aa maravilloooso, viajar hasta Mallooorcaaa&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/corredor-mediterraneo-le-falta-puente-valencia-mallorca_129_12707911.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Oct 2025 15:36:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Al Corredor Mediterráneo le falta un puente València-Mallorca]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alerta: viaje en tren a ninguna parte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/alerta-viaje-tren-parte_132_12583335.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a7b31b9-306c-4bed-8ab9-4d3bb474a62f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alerta: viaje en tren a ninguna parte"></p><p class="article-text">
        Dos enormes tajos de obra abiertos en nuestra ciudad, con sendas actuaciones que superan la calificaci&oacute;n de obras corrientes, est&aacute;n pasando desapercibidas para la opini&oacute;n p&uacute;blica: las de la ampliaci&oacute;n norte del puerto, solo apreciables desde el aire, y todav&iacute;a m&aacute;s, las del llamado canal de acceso ferroviario, fugazmente visibles desde el tren.
    </p><p class="article-text">
        Ambas se intentan justificar por la falta de capacidad para el futuro (caso del puerto) y en el caso del ferrocarril, se han inventado que Val&egrave;ncia es el&nbsp;<em>sem&aacute;foro</em>&nbsp;ferroviario del Corredor Mediterr&aacute;neo. Los dos supuestos son incorrectos, como se ha venido demostrando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os; y las soluciones, por tanto, inaceptables por su alto precio para la ciudad y su entorno natural. Hoy toca hablar del ferrocarril.
    </p><p class="article-text">
        No resulta f&aacute;cil explicar en pocas l&iacute;neas la situaci&oacute;n actual de la red ferroviaria en Val&egrave;ncia sin la ayuda de un gr&aacute;fico. Veamos. A la estaci&oacute;n del Norte llegan y salen cada d&iacute;a unos 300 trenes, pr&aacute;cticamente todos de cercan&iacute;as (6 l&iacute;neas). A la estaci&oacute;n Sorolla, trenes de largo recorrido y alta velocidad, unos 50 diarios. Dos estaciones, dos servicios ferroviarios diferentes con distintas exigencias de equipamientos. En medio, la mitad del Parque Central realizado y a la espera de poder completarse con una operaci&oacute;n urban&iacute;stica inviable, dicho sea de paso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2023 se empezaron las obras del llamado canal de acceso, consistente en cubrir las v&iacute;as desde el Bulevar sur hasta Giorgeta, una oportunidad loable, en principio, para cerrar la brecha entre barrios del sur y poder dise&ntilde;ar encima un potente eje verde.&nbsp;&nbsp;En realidad, se trataba de la primera pieza de un monstruo de enormes dimensiones: una nueva estaci&oacute;n central semisubterr&aacute;nea para juntar todos los trenes (pegada a la actual estaci&oacute;n del Norte), m&aacute;s un t&uacute;nel de 9 km pasando por debajo de la ciudad justificada para, atenci&oacute;n, ganar unos 4 minutos en el trayecto norte-sur.&nbsp;&nbsp;Factura total: no menos de 25 a&ntilde;os de proyectos y obras con imprevisibles impactos ambientales y urban&iacute;sticos, seguras alteraciones del servicio ferroviario y un presupuesto que andar&iacute;a por encima de los&hellip; pongamos 5.000 millones. ADIF ya advert&iacute;a, al iniciar el canal de acceso, de algunos de los retos y dificultades de esas obras: nivel fre&aacute;tico, afecciones a la edificaci&oacute;n y a otras redes de servicios. El vecindario del entorno ya ha levantado la voz porque ya est&aacute;n padeciendo cortes de luz y agua frecuentes, grietas en algunos domicilios, am&eacute;n de una fuga de gas.
    </p><p class="article-text">
        Resulta muy preocupante mantener a la opini&oacute;n p&uacute;blica desinformada a conciencia mientras se cocina este derroche dinerario, urban&iacute;stico y ambiental a sus espaldas sin el imprescindible debate.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Esquema básico de la propuesta alternativa al proyecto oficial de le red ferroviaria metropolitana de València.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Porque un debate abierto mostrar&iacute;a de forma clara las alternativas a este desprop&oacute;sito, mucho m&aacute;s sencillas y de mucho menor coste. Por ejemplo, la que venimos proponiendo, desde hace unos cuantos a&ntilde;os, tres profesionales universitarios<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">[i]</a>.&nbsp;&nbsp;De una simplicidad abrumadora, f&aacute;cil de explicar y nunca cuestionada. Groucho Marx dir&iacute;a que &laquo;hasta un&nbsp;ni&ntilde;o&nbsp;de cinco&nbsp;a&ntilde;os&nbsp;ser&iacute;a capaz de entenderla&raquo;. Veamos: 1. La estaci&oacute;n del Norte, con centralidad y accesibilidad a pie de calle, se mantiene como estaci&oacute;n de Cercan&iacute;as. 2. Para los trenes de media y larga distancia, y los de AV, una estaci&oacute;n metropolitana, pasante y en superficie en La Fuente de San Luis, y conectada con la del Norte por una lanzadera.&nbsp;&nbsp;3. Un baip&aacute;s para trenes de mercanc&iacute;as pegado al actual baip&aacute;s carretero.&nbsp;&nbsp;Una vez concluidas, fin de la provisionalidad de la estaci&oacute;n Sorolla y&nbsp;&nbsp;&nbsp;v&iacute;a libre a la terminaci&oacute;n del Parque Central.&nbsp;&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/lio-ferroviario-vista-capitulo-tercero-ave-castello-humo_132_8507326.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En este mismo diario</a>&nbsp;se pueden consultar diferentes art&iacute;culos que hemos utilizado para explicar esta propuesta con la ayuda de esquemas aclaratorios.
    </p><p class="article-text">
        El transporte ferroviario necesita ideas sencillas, no le sientan bien las interferencias por obras, ni la inseguridad en los horarios. La ruinosa apuesta&nbsp;<em>Todo por el AVE</em>&nbsp;llev&oacute; a cerrar l&iacute;neas y est&aacute; deteriorando gravemente, entre otros, el servicio de Cercan&iacute;as, el de mayor calado social: ha creado graves problemas econ&oacute;micos y de estr&eacute;s a quienes no tienen otra opci&oacute;n para desplazarse a sus obligaciones diarias; otros se han pasado al coche. Y mientras tanto,&nbsp;<em>trenes</em>de camiones sin alternativa ferroviaria colapsan las carreteras y autov&iacute;as. As&iacute; est&aacute; el tan promocionado Corredor Mediterr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Un proceso irremediable?... En absoluto. Cuando terminen las obras del citado canal de acceso (oficialmente en 2028) que incluyen la ampliaci&oacute;n de la estaci&oacute;n Sorolla (&iquest;no era provisional?), estaremos en condiciones de proseguir con la alternativa comentada adapt&aacute;ndola a la nueva situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, exigimos abrir un debate a fondo sobre este important&iacute;simo asunto con la presencia de los gestores de la planificaci&oacute;n ferroviaria y de los gobiernos locales.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Fernando Gaja</strong> es doctor arquitecto; <strong>Joan Olmos</strong>, doctor ingeniero de caminos; <strong>Vicente Torres</strong>, doctor en Econom&iacute;a, al que perdimos en mayo del a&ntilde;o pasado. Los tres han impartido docencia en urbanismo y transportes en la Universidad Polit&eacute;cnica de Val&egrave;ncia durante a&ntilde;os.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Gaja, Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/alerta-viaje-tren-parte_132_12583335.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Sep 2025 13:01:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alerta: viaje en tren a ninguna parte]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La DANA y las obras supuestamente milagrosas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/dana-obras-supuestamente-milagrosas_129_12185281.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        No puede hablar, pero muchos lo han hecho por &eacute;l; por lo general, atribuy&eacute;ndole propiedades taumat&uacute;rgicas. Incluso hay quien ha propuesto una nueva edici&oacute;n. Me refiero al conocido en Val&egrave;ncia como Plan Sur (1961), plan urban&iacute;stico derivado del desv&iacute;o del Turia por la riada de 1957. 
    </p><p class="article-text">
        Los autores directos del proyecto de la opci&oacute;n adoptada, la Soluci&oacute;n Sur, ya no est&aacute;n entre nosotros, aunque dejaron testimonio de sus dudas y cavilaciones en alg&uacute;n momento. As&iacute; lo pude comprobar en unas jornadas que organic&eacute; con algunos de ellos en el Colegio de Caminos en el a&ntilde;o 1991 y de las cuales guardo transcripci&oacute;n de lo que all&iacute; se habl&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        No fue la &uacute;nica opci&oacute;n que se baraj&oacute;. La Soluci&oacute;n Centro -el mantenimiento del cauce urbano (hoy ocupado por el Jard&iacute;n del Turia) a&ntilde;adiendo &nbsp;&nbsp;una presa en Vilamarxant- fue descartada alegando que los valencianos, traumatizados por los efectos de la riada, s&oacute;lo habr&iacute;an aceptado un proyecto que sacara el r&iacute;o de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Aquel plan y otras decisiones posteriores han condicionado a lo largo de los a&ntilde;os el crecimiento del &aacute;rea metropolitana, asumiendo el modelo basado en la movilidad individual motorizada y relegando a la zona sur de la ciudad a un papel claramente subalterno que ahora, con la DANA, ha vuelto a pagar un alt&iacute;simo precio.
    </p><p class="article-text">
        Sorprendentemente, una obra de tal envergadura (un cauce de 12 km de longitud y unos 200 metros de ancho) no ha recibido la atenci&oacute;n cr&iacute;tica que requiere, tan s&oacute;lo ha quedado su etiqueta supuestamente salv&iacute;fica ignorando los costes de todo tipo, absolutamente desproporcionados. Hay que exceptuar alg&uacute;n trabajo profesional como la magn&iacute;fica tesis doctoral del profesor Iv&aacute;n Portugu&eacute;s de 2017 y la edici&oacute;n posterior de su libro &lsquo;La metamorfosis del r&iacute;o Turia en Val&egrave;ncia&rsquo; de 2021. 
    </p><p class="article-text">
        Traigo el Plan Sur a colaci&oacute;n por el protagonismo que han adquirido ahora las obras vinculadas con el sistema hidrol&oacute;gico.&nbsp;Y en especial, aquellas que, seg&uacute;n sus valedores, debieron haberse ejecutado y as&iacute; &ldquo;habr&iacute;an salvado vidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ingenier&iacute;a de Caminos y los departamentos de la Facultad de Geograf&iacute;a de la Universitat de Val&egrave;ncia han sido los sectores profesionales que m&aacute;s han destacado en los debates y en la presencia en los medios de comunicaci&oacute;n. Pertenezco al primer sector y mantengo desde hace tiempo que no creo que tengamos todas las claves para resolver los complejos problemas de nuestro tiempo, y por ello es necesaria la colaboraci&oacute;n y el aprendizaje con otras disciplinas acad&eacute;micas. A lo largo de los &uacute;ltimos cinco meses he comprobado lo valioso que resulta pensar y trabajar en com&uacute;n. La condici&oacute;n de persona experta, por s&iacute; misma, est&aacute; se&ntilde;alando las limitaciones y no la globalidad de los problemas que puede abordar. Por eso descarto cualquier muestra de supremacismo profesional. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunos de mis colegas han aportado, a t&iacute;tulo individual, valiosas reflexiones en los campos que conocen bien y han debatido con especialistas de otras ramas. En cambio, algunos representantes colegiales, tanto de &aacute;mbito estatal como auton&oacute;mico, han dejado caer opiniones que me mueven a la cr&iacute;tica. En concreto, creo que no podemos otorgar efectos milagrosos a determinadas infraestructuras<strong> </strong>en casos como los derivados de la DANA. Afirmar sin matices, como estamos escuchando, que determinadas obras habr&iacute;an salvado vidas resulta, a mi juicio, inoportuno, por ser una apuesta t&eacute;cnicamente indemostrable: una ucron&iacute;a, como la define de forma precisa la RAE &ldquo;reconstrucci&oacute;n de la historia sobre datos hipot&eacute;ticos&rdquo;. &nbsp;&nbsp;De esta forma se est&aacute; desviando la responsabilidad de lo sucedido a otros &aacute;mbitos diferentes, a&ntilde;adiendo m&aacute;s frustraci&oacute;n a los familiares de las v&iacute;ctimas. S&iacute; hay pruebas, en cambio, de cu&aacute;les son las medidas que, como se aplicaron en algunos casos, evitaron da&ntilde;os humanos.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco se puede abordar la llamada reconstrucci&oacute;n con los mismos criterios que se tuvieron en cuenta para la construcci&oacute;n del territorio. &nbsp;Igualmente, mirando al futuro, no dejan de ser improvisadas algunas de las propuestas que se vienen lanzando sin m&aacute;s argumentos que los empleados para otros casos pasados.
    </p><p class="article-text">
        El ingente acceso actual a datos y la avanzada tecnolog&iacute;a disponible permiten generar modelos digitales que ayuden a la planificaci&oacute;n de las medidas correctoras de una manera documentada. Pero, puesto que hay una necesidad de entender qu&eacute; sucedi&oacute; aquel terrible d&iacute;a de octubre, algunos de esos modelos tambi&eacute;n pueden servir para explicarlo; y adem&aacute;s, para prevenir los impactos de las danas que desgraciadamente se repetir&aacute;n en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Es claro que todo un conjunto de supuestos y de pr&aacute;cticas del urbanismo tradicional han quedado en entredicho y exigen una revisi&oacute;n a fondo. El crecimiento por el crecimiento no tiene ning&uacute;n sentido, y continuar produciendo y gestionando la ciudad y el territorio bajo estos mismos principios resulta inadmisible. 
    </p><p class="article-text">
        La cat&aacute;strofe ha mostrado que no avanzaremos si no tenemos en cuenta las aportaciones de todas las disciplinas y conocimientos, de todo el talento disponible, desde la Academia a las personas que habitan las ciudades o cuidan del territorio. Y en especial, si no actuamos en consecuencia con las advertencias del mundo cient&iacute;fico sobre las consecuencias del Cambio Clim&aacute;tico, que alguien&nbsp;&nbsp;interpreta como &ldquo;la venganza de la Tierra&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/dana-obras-supuestamente-milagrosas_129_12185281.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Apr 2025 21:55:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La DANA y las obras supuestamente milagrosas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Universitat Politècnica i la ciutat]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/universitat-politecnica-i-ciutat_132_12029582.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5adabfb1-f43f-4b6a-84f4-62473394d733_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Universitat Politècnica i la ciutat"></p><p class="article-text">
        Fa cinquanta anys vaig iniciar la meua vida professional com a professor de la UPV, i en aquesta&nbsp;mateixa instituci&oacute; em vaig jubilar l&rsquo;any 2012.
    </p><p class="article-text">
        La convocat&ograve;ria d&rsquo;unes noves eleccions a rector em mou especialment a escriure estes ratlles, i en particular per les propostes &nbsp;de l&rsquo;&uacute;nic candidat, senyor Jos&eacute; Capilla, al qual no tinc el gust de con&eacute;ixer. Del seu extens programa electoral prenc nota del que diu sobre la connexi&oacute; del campus amb la ciutat. 
    </p><p class="article-text">
        Fa uns anys vaig publicar &lsquo;<a href="https://www.levante-emv.com/valencia/2015/03/05/universitat-ciutat-i-l-horta-12665264.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Universitat, la Ciutat... i l&rsquo;Horta&rsquo;</em></a> un text del qual me&rsquo;n sent especialment satisfet i que aprofite en este nou escrit. Aquell article de 2015 &nbsp;estava centrat &nbsp;a destacar la greu errada que al meu entendre &nbsp;va suposar&nbsp;l&rsquo;ampliaci&oacute; dels espais universitaris fora de l&rsquo;eix de Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez; primer, als anys 70, la Polit&egrave;cnica va assaltar l&rsquo;horta de Vera&nbsp;com a &lsquo;Instituto Polit&eacute;cnico Superior&rsquo;;&nbsp;i m&eacute;s tard, als 90, inexplicablement, la Universitat de Val&egrave;ncia va seguir el mateix cam&iacute;, frustrant la idea de continuar la &ldquo;Ciutat Universit&agrave;ria&rdquo; on s&rsquo;havia encetat en 1906.
    </p><p class="article-text">
        Traure les universitats fora de les ciutats va ser una decisi&oacute; pol&iacute;tica del franquisme justificada, en part, per allunyar i controlar els conflictes estudiantils, i continuada posteriorment; &nbsp;i aix&ograve; ha tingut uns costos socials i ambientals molt alts,&nbsp;un dels quals t&eacute; a vore amb la forta depend&egrave;ncia dels mitjans motoritzats individuals per a despla&ccedil;ar-se al treball i a l&rsquo;estudi. Funcions, per cert, que no han merescut posar en marxa plans per a reduir eixos despla&ccedil;aments, com establix la llei de Mobilitat de 2011 de la GV. 
    </p><p class="article-text">
        Tractant d&rsquo;oferir serveis urbans &ndash;resid&egrave;ncies, farm&agrave;cies, zones esportives, cafeteries, i altres botigues-&nbsp;els nous campus periurbans han hagut d&rsquo;estendre els seus dominis, i crear, en alguns casos, recintes&nbsp;tancats (la Polit&egrave;cnica est&agrave; envoltada f&iacute;sicament per una tanca) on molts dies de l&rsquo;any es paralitza tota activitat. Per contra, la ciutat no pot aprofitar les seues costoses &nbsp;instal&middot;lacions, un balafiament de recursos p&uacute;blics. 
    </p><p class="article-text">
        Citava en 2015 &nbsp;l&rsquo;arquitecte Pablo Campos&nbsp;quan deia que &ldquo;un espacio aislado de la ciudad y de sus ra&iacute;ces hist&oacute;ricas (...)&nbsp;no es un campus, sino que responde m&aacute;s bien a la idea de gueto o de &eacute;lite y promueve un modelo de estudiante que no se siente ciudadano y una clase de conocimiento que no se compromete con su realidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tornant al programa electoral de l&rsquo;&uacute;nic candidat a rector de la Polit&egrave;cnica, llig &nbsp;que &ldquo;una de las propuestas para el futuro es la necesaria ampliaci&oacute;n del campus de Vera en el entorno m&aacute;s pr&oacute;ximo posible a su per&iacute;metro actual&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A falta de m&eacute;s concreci&oacute;, tornar a plantejar com en 2015 l&rsquo;ampliaci&oacute; del campus em sembla inacceptable, at&eacute;s que ja disposa d&rsquo;unes 70 hect&agrave;rees urbanitzades, amb densitat d&rsquo;edificaci&oacute; m&eacute;s aviat baixa; &nbsp;per&ograve; m&eacute;s dif&iacute;cil d&rsquo;entendre&nbsp;em sembla la proposta que fa de construir&nbsp;un edifici de 25 plantes apegat a &lsquo;la rotonda m&eacute;s cara del m&oacute;n&rsquo; (aix&iacute; la vaig qualificar en 2006) destinat a ser resid&egrave;ncia d&rsquo;estudiants i a convertir-se en &lsquo;l&rsquo;emblema de la Polit&egrave;cnica&rsquo;. No sembla l&rsquo;espai m&eacute;s adient per a viure enmig de tant d&rsquo;asfalt, baixa accessibilitat per a vianants i sense equipaments a m&agrave;. Tampoc em sembla que una fita d&rsquo;eixes caracter&iacute;stiques aspire a ser l&rsquo;emblema de la Universitat.
    </p><p class="article-text">
        Tornem doncs la mirada cap a&nbsp;la ciutat constru&iuml;da, i aix&ograve; val tamb&eacute; per a la UV, i intentem debatre si cal que&nbsp;la Universitat (aix&iacute;, en conjunt, coherent amb la seua ess&egrave;ncia, no fragmentada) puga retornar en part&nbsp;a la ciutat, seguint una tend&egrave;ncia creixent en moltes universitats que s&rsquo;instal&middot;len o tornen als centres de les urbs. 
    </p><p class="article-text">
        Ac&iacute;, la iniciativa que ha pres la Polit&egrave;cnica adquirint &lsquo;la Casa de los caramelos&rsquo; per a un espai pendent de definici&oacute;, &eacute;s un pas positiu. Torne a insistir que &eacute;s una ll&agrave;stima que no s&rsquo;hagen aprofitat espais buits i edificis recuperables, on es poden instal&middot;lar servicis universitaris m&eacute;s a prop dels ciutadans,&nbsp;injectant vida urbana en zones de la ciutat, funcions socials, culturals i representatives, tamb&eacute; docents que no tenen per qu&egrave; estar f&iacute;sicament connectades amb facultats i departaments. Una opci&oacute;, per cert, que algunes universitats privades ja han aprofitat ben b&eacute; als darrers anys de la m&agrave; &lsquo;benefactora&rsquo; de certs &nbsp;governs locals. 
    </p><p class="article-text">
        En un recent seminari sobre la DANA, celebrat al departament d&rsquo;urbanisme de la UPV, vaig deixar caure la idea (&lsquo;Pensar en com&uacute;&rsquo; &nbsp;es deia la meua intervenci&oacute;) d&rsquo;obrir els campus, ajuntar energies... i per qu&egrave; no, plantejar una estreta vinculaci&oacute; org&agrave;nica entre les dos universitats que ara estan separades per eixa autopista urbana anomenada avinguda dels Tarongers. Una autopista que separa instal&middot;lacions redundants, tant culturals com recreatives, &nbsp;que paguem de la mateixa caixa.
    </p><p class="article-text">
        Deixem per a un altre moment, m&eacute;s reposat, l&rsquo;an&agrave;lisi del paper que estan fent les nostres universitats p&uacute;bliques en&nbsp;la cat&agrave;strofe que ens afecta; si estan adaptant els seus programes als canvis globals de tota mena que patim, si resulten realment &nbsp;valuoses a l&rsquo;hora d&rsquo;ajudar a la gent a entendre qu&egrave; &eacute;s all&ograve; que realment ha succe&iuml;t. 
    </p><p class="article-text">
        Cal per tant un debat imprescindible, on la Universitat hauria&nbsp;de mostrar una major sensibilitat, i en part tamb&eacute; per tal de reparar els seus&nbsp;&lsquo;pecats originals&rsquo; per l&rsquo;arrabassament d&rsquo;una de les partides d&acute;Horta m&eacute;s preades. Una bona ocasi&oacute; se&rsquo;ls presenta ara amb l&rsquo;atac que, de manera injustificada, promou el Govern auton&ograve;mic contra la Llei de l&rsquo;Horta.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/universitat-politecnica-i-ciutat_132_12029582.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Feb 2025 16:25:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Universitat Politècnica i la ciutat]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[València: ¿Qué ha sucedido?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/valencia-sucedido_129_11809571.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a86b12e1-91cd-44a2-8feb-757b0d7e019d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="València: ¿Qué ha sucedido?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se podrán actualizar los sistemas de gestión del territorio, priorizando los de prevención y alerta a la ciudadanía frente a una nueva amenaza. También aquí hemos echado en falta una sustancial mejora en las tareas logísticas</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La ciencia está lejos de ser un instrumento de conocimiento perfecto. Simplemente, es el mejor que tenemos&quot;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carl Sagan, &#039;El mundo y sus demonios&#039;</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La respuesta de las administraciones a la crisis de la DANA, en particular la de la Generalitat Valenciana, merece una atenci&oacute;n que supera la propuesta de este escrito. Escuchemos, entre otros, a quienes apuestan por superar supuestos desajustes de gobernanza, pues resulta absolutamente imprescindible que una nueva cat&aacute;strofe no nos pille de nuevo discutiendo sobre qui&eacute;nes y c&oacute;mo han de estar al mando de la nave, por mucho que el marco legal aparece suficientemente claro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Agradezcamos a la gente, voluntarios, servicios de ayuda y colaboraci&oacute;n que, a pesar de los problemas organizativos, est&aacute;n ayudando a mitigar el dolor y la precariedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora creo que interesa tambi&eacute;n saber qu&eacute; ha sucedido en el medio f&iacute;sico. Cu&aacute;l ha sido la especificidad de las lluvias, qu&eacute; parte del territorio las ha recibido y c&oacute;mo y por qu&eacute; v&iacute;as han transcurrido las aguas hasta llegar a donde tantos destrozos humanos y materiales han causado. Qu&eacute; obst&aacute;culos, si los ha habido, han agravado la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cada a&ntilde;o, al llegar el mes de octubre, en Val&egrave;ncia nos ven&iacute;amos preguntando c&oacute;mo responder&iacute;a el conocido como Plan Sur en caso de lluvias an&aacute;logas o superiores a las de la riada del Turia de 1957. En mi opini&oacute;n, las respuestas m&aacute;s l&oacute;gicas iban en la l&iacute;nea de &ldquo;no lo sabemos&rdquo;. Pues las profundas transformaciones provocadas en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas &ndash;agrarias, crecimiento urbano, obras p&uacute;blicas&ndash; hac&iacute;an dudar si las aguas se someter&iacute;an d&oacute;cilmente a transitar por donde dispuso ese gran canal de desag&uuml;e, un proyecto que ser&iacute;a imposible plantear en el marco legal actual y que ha recobrado ahora particular protagonismo. Poco aportan ahora los conflictos est&eacute;riles del estilo de &ldquo;si hubi&eacute;ramos&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquel plan, y otras decisiones posteriores, han condicionado a lo largo de los a&ntilde;os el crecimiento del &aacute;rea metropolitana, relegando a la zona sur a un papel claramente subalterno que ahora, con la DANA, vuelve a pagar un alt&iacute;simo precio. Tiempo habr&aacute; de aclarar cu&aacute;l ha sido en definitiva el papel del desv&iacute;o del r&iacute;o en esta crisis.
    </p><h2 class="article-text"><strong>1957-2024. Los cambios en la cultura ambiental</strong>&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Desde entonces se ha producido un cambio profundo en la cultura ambiental dirigida por el mundo cient&iacute;fico. La publicaci&oacute;n en 1972 del famoso informe&nbsp;'Los l&iacute;mites del crecimiento' contribuy&oacute; a sentar los cimientos de un nuevo escenario medioambiental, presidido ahora por la lucha contra el Cambio Clim&aacute;tico.&nbsp;M&aacute;s tarde asistimos a la formulaci&oacute;n de la Nueva Cultura del Agua: considerar a los r&iacute;os como ecosistemas naturales a proteger, como recogi&oacute; la Directiva Marco Europea de 2000. La posterior directiva de 2007 se refiere a la evaluaci&oacute;n y gesti&oacute;n de los riesgos de inundaci&oacute;n. En aquel momento se recordaba que, entre 1998 y 2004, Europa hab&iacute;a sufrido m&aacute;s de cien inundaciones graves con miles de personas desplazadas y un alto coste econ&oacute;mico en p&eacute;rdidas. Las inundaciones del Vall&eacute;s en septiembre de 1962 (r&iacute;os Llobregat y Bes&oacute;s) causaron entre 600 y 1.000 v&iacute;ctimas y p&eacute;rdidas millonarias.
    </p><p class="article-text">
        Hay otra diferencia entre 1957 y 2024. Entonces, sin apenas veh&iacute;culos, calcul&aacute;bamos la amplitud de las avenidas por la altura alcanzada en nuestras casas. Hoy son los coches los que abrumadoramente establecen &lsquo;la medida de todas las cosas&rsquo;, adem&aacute;s de suponer un obst&aacute;culo a&ntilde;adido en estas cat&aacute;strofes.
    </p><p class="article-text">
        Contra la corriente social y pol&iacute;tica que niega dichas innovaciones, los responsables de los gobiernos democr&aacute;ticos est&aacute;n obligados a incorporarlas a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, ya que la legislaci&oacute;n ha asumido buena parte de esos cambios. &ldquo;Sabiendo los pol&iacute;ticos, como saben, que el Cambio Clim&aacute;tico lo pone todo absolutamente en peligro, el no hacer nada se asemeja a un delito. El mundo tiene l&iacute;mites, pero ellos juegan al crecimiento ilimitado&hellip;&rdquo;&nbsp; As&iacute; de tajante se expresaba el naturalista Joaqu&iacute;n Araujo en 2019 en el diario<em> La Vanguardia</em>.
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a nuestro territorio.&nbsp; Necesitamos, para saber c&oacute;mo ha respondido el medio f&iacute;sico a la tromba de agua, disponer de estudios rigurosos que nos ayuden a despejar dudas, sabiendo, como hemos visto, que los conocimientos t&eacute;cnicos y cient&iacute;ficos disponibles ya no son los mismos, ni el marco biof&iacute;sico, ni tampoco el normativo. Para esa tarea, se necesita la concurrencia de diversas especialidades. Adem&aacute;s, disponemos de instrumentos como la infraestructura verde para abordar la crisis clim&aacute;tica y la regulaci&oacute;n hidrol&oacute;gica, frenando la erosi&oacute;n de los suelos:&nbsp; un sistema interconectado de elementos naturales, muy diferente de la <em>infraestructura gris</em> del hormig&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con todo ello, los investigadores y especialistas sabr&aacute;n monitorizar lo ocurrido y proporcionar nuevas pautas para actuar a partir de ahora.&nbsp; Se podr&aacute;n actualizar los sistemas de gesti&oacute;n del territorio, priorizando los de prevenci&oacute;n y alerta a la ciudadan&iacute;a frente a una nueva amenaza. Tambi&eacute;n aqu&iacute; hemos echado en falta una sustancial mejora en las tareas log&iacute;sticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, pensar y poner los recursos necesarios para la adaptaci&oacute;n a los cambios que ya han empezado a mostrarse de manera alarmante por las respuestas del clima. Vamos con retraso, pues los avances se&ntilde;alados apenas se han reflejado en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en nuestro pa&iacute;s, empe&ntilde;adas en proyectos de otros tiempos que detraen recursos p&uacute;blicos, ahora imprescindibles, para la reconstrucci&oacute;n que nos espera. El mito del crecimiento, tan asentado, resulta muy dif&iacute;cil de combatir.
    </p><p class="article-text">
        Esperemos que nuestras universidades p&uacute;blicas y centros de investigaci&oacute;n aporten sus conocimientos para dar respuestas solventes a la pregunta que encabeza este texto.&nbsp; Estaremos atentos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/valencia-sucedido_129_11809571.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Nov 2024 21:23:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[València: ¿Qué ha sucedido?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[DANA,Valencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[València, ¿una ciudad saludable?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/valencia-ciudad-saludable_132_11701770.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97ca9b65-a610-4023-b2c9-ba3e34bba6c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="València, ¿una ciudad saludable?"></p><p class="article-text">
        Con este t&iacute;tulo que interroga, el pasado 24 de septiembre <strong>la pla&ccedil;a debats</strong> organiz&oacute; un interesante debate para analizar los impactos de la ciudad actual en la Salud P&uacute;blica. Se trata de un foro de pensamiento cr&iacute;tico, creado recientemente, sobre los problemas y oportunidades que se presentan en el espacio urbano. 
    </p><p class="article-text">
        En septiembre se viene celebrando cada a&ntilde;o la decadente &lsquo;Semana europea de la movilidad sostenible&rsquo;, este a&ntilde;o planteada en Val&egrave;ncia oficialmente como una especie de cuento de Navidad, con actividades para distraer a los m&aacute;s peque&ntilde;os, y como mucho, con la gratuidad de los autobuses urbanos en domingo (pude comprobar que la mayor&iacute;a de los usuarios sacaban sus tarjetas ajenos a este &lsquo;regalo&rsquo;).
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s nos hemos centrado demasiado en lo de movilidad sostenible como si desplazarnos fuera la &uacute;nica funci&oacute;n que realizamos en el espacio p&uacute;blico. Porque al final acabamos hablando de coches y de transporte colectivo, olvidando a quienes sufren la <em>inmovilidad insostenible</em>, f&oacute;rmula que me acabo de inventar. &nbsp;Porque la representante de la asociaci&oacute;n 'Val&egrave;ncia Saludable&rsquo; plante&oacute; en el debate &nbsp;&nbsp;la importancia de promover &aacute;mbitos de relaci&oacute;n en los barrios que tengan en cuenta la diversidad de personas que vivimos en las ciudades. Existen sectores sociales muy numerosos, como son las personas mayores o con alguna discapacidad, tambi&eacute;n los ni&ntilde;os, que han perdido autonom&iacute;a en la ciudad, para quienes las virtudes de la estancialidad se ven limitadas en la calle: personas que viven inmovilizadas en sus casas porque saben que, si salen a pasear o a estar, no podr&aacute;n sentarse en un banco, disponer de urinarios p&uacute;blicos o refrescar su boca en una fuente. 
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que el tr&aacute;fico se vincula directamente con la calidad del aire que respiramos. El portavoz de &lsquo;Val&egrave;ncia per l&rsquo;aire&rsquo; alert&oacute; en la sesi&oacute;n sobre la contaminaci&oacute;n con cifras alarmantes en ciertos puntos de la ciudad. &nbsp;Pero claro, si el concejal de Movilidad, al ser requerido por la implantaci&oacute;n de las ZBE (zonas de bajas emisiones) insiste en que &ldquo;hemos optado por una normativa blanda, porque pretendemos proteger los intereses econ&oacute;micos y sociales de los vecinos, y especialmente para evitar que los perjudicados sean aquellos con menos recursos y posibilidades para cambiar de veh&iacute;culo y de ah&iacute; el calendario progresivo de implantaci&oacute;n previsto en la normativa&rdquo;, lo tenemos muy complicado. 
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, se&ntilde;or Carbonell, porque en la ciudad, los coches no construyen &lsquo;econom&iacute;a&rsquo;, sino que mayoritariamente destruyen: &ldquo;El tr&aacute;fico domina el espacio de la calle, penetra en las viviendas, disuade las relaciones de vecindad, impide el juego callejero, interfiere la intimidad de los hogares, extiende el polvo, los humos, el ruido y la suciedad, obliga a r&iacute;gidos controles del comportamiento de los ni&ntilde;os, ahuyenta a los viejos y mata o hiere cada a&ntilde;o a un buen n&uacute;mero de ciudadanos&rdquo;&nbsp;(Donald Appleyard, 1981.<em>Calles habitables</em>).
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, las zonas de bajas emisiones protegen nuestra salud como ha reiterado hace poco Mar&iacute;a Neira, responsable del &aacute;rea de Medio Ambiente de la OMS. Ya pudimos ver durante la pandemia lo disparatado que resulta contraponer protecci&oacute;n de la salud y econom&iacute;a, una posici&oacute;n moralmente indefendible. Algo an&aacute;logo ocurre con el intento de enfrentar los controles medioambientales con el progreso econ&oacute;mico que se atribuye, sin matices, a toda clase de proyectos. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, al finalizar el debate comentado al principio, vistos los evidentes y preocupantes retrocesos que estamos padeciendo con en el gobierno local por el cuestionamiento de determinados proyectos innovadores, se plante&oacute; la necesidad de pasar a la acci&oacute;n denunciando esta situaci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; les pasa, tienen alergia al verde?...
    </p><p class="article-text">
        No resulta cre&iacute;ble el repentino inter&eacute;s que muestra la alcaldesa por la Albufera, vista la incomodidad que ha demostrado con la capitalidad verde europea, cuesti&oacute;n que requerir&iacute;a una reacci&oacute;n de la Comisi&oacute;n Europea. Desde <strong>la pla&ccedil;a debats</strong> se impuls&oacute; un manifiesto en este sentido que se remiti&oacute; a la CE y que invita a seguir presionando, pues en su respuesta se dec&iacute;a:&nbsp;&ldquo;Gracias por comunicarse con la Secretar&iacute;a de Green Capital en relaci&oacute;n con sus inquietudes sobre el compromiso de Val&egrave;ncia como Capital Verde Europea 2024. Respondemos con atenci&oacute;n a todas las quejas, especialmente porque la responsabilidad y la dedicaci&oacute;n de los ciudadanos de Val&egrave;ncia, los logros y el compromiso continuo con la mejora del medio ambiente fueron argumentos convincentes para el jurado. (&hellip;) Recomendamos a los ciudadanos seguir estos procesos de cerca&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        En general, los premios y distinciones no se otorgan de por vida. La ciudad alemana de Dresde consigui&oacute; en 2004 el reconocimiento de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad para el conjunto de la ciudad situada en el bell&iacute;simo valle del Elba. Un premio que, sin embargo, le fue retirado en 2009 por construir un puente con cuatro carriles para aliviar (es decir, para estimular) la congesti&oacute;n de tr&aacute;fico, eso s&iacute;, con el apoyo refrendado por una mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco se entiende muy bien cierta pasividad de las instancias judiciales a la hora de proteger derechos b&aacute;sicos como la salud y el medio ambiente. Ya que, volviendo a Val&egrave;ncia, seamos realistas, cabe esperar muy poco de este gobierno local. Que no haya movilizaciones masivas reclamando sanear la ciudad no le exime en absoluto de su responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        El debate comentado finaliz&oacute; con la proyecci&oacute;n de un video que enviaron desde el ayuntamiento de Pontevedra, una ciudad que est&aacute; siendo un referente en la protecci&oacute;n del espacio p&uacute;blico. El propio alcalde Miguel Anxo Fern&aacute;ndez, de profesi&oacute;n m&eacute;dico, ha remitido un mensaje animando a que exijamos valent&iacute;a a nuestros gobiernos. Se siente muy orgulloso de ver c&oacute;mo mujeres de 90 a&ntilde;os que antes no sal&iacute;an de casa recorren ahora la ciudad con sus andadores. Un ejemplo, el de la capital gallega, de que a veces la gente agradece y vota a los regidores valientes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/valencia-ciudad-saludable_132_11701770.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Oct 2024 16:26:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[València, ¿una ciudad saludable?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De nuevo, el ministro Óscar Puente con nosotros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/nuevo-ministro-oscar-puente_132_11548439.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb118918-a092-4055-8485-8cb67ccba044_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De nuevo, el ministro Óscar Puente con nosotros"></p><p class="article-text">
        Le gusta venir a Val&egrave;ncia a lucirse y recibir aplausos de sus ocasionales fans. La escenograf&iacute;a, siempre cuidadosamente dise&ntilde;ada e ignorando a quienes, seg&uacute;n &eacute;l, sobreact&uacute;an en cuestiones ambientales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vuelve a calificar la ampliaci&oacute;n del puerto como una operaci&oacute;n &ldquo;ambientalmente sostenible&rdquo;, trat&aacute;ndose de unas instalaciones que generan contaminaci&oacute;n por tierra, mar y aire. Para intentar justificar lo injustificable &nbsp;&nbsp;utiliza argumentos tramposos como que para trasvasar mercanc&iacute;as al ferrocarril es necesaria la ampliaci&oacute;n norte.
    </p><p class="article-text">
        Pero dejemos el puerto de momento, ya he llamado al se&ntilde;or ministro imprudente y temerario en sendos art&iacute;culos aqu&iacute; mismo en respuesta a sus precipitadas declaraciones a favor de la ampliaci&oacute;n. Me interesa analizar hoy el marco de referencia en el que se mueve la mayor parte del <em>establishment</em> sobre estas materias, las infraestructuras otrora llamadas obras p&uacute;blicas. 
    </p><p class="article-text">
        Hace poco el ministro &Oacute;scar Puente presumi&oacute;, sin matices, de que &ldquo;las infraestructuras espa&ntilde;olas son las mejores de Europa y est&aacute;n entre las mejores del Mundo&hellip; con m&aacute;s km de autov&iacute;a-autopistas de la UE, el 1er pa&iacute;s en escalas portuarias de la UE&rdquo;. La realidad, sin embargo, es que hemos alcanzado el mayor nivel de excesos de Europa. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que no se entiende por qu&eacute; ahora se lamenta de que en Espa&ntilde;a solo el 4% de las mercanc&iacute;as viajan en ferrocarril, cuando la media europea alcanza el 17%. Un desajuste profundo que supone una enorme carga ambiental y social, generada en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas por una apuesta desmesurada por la carretera. Ni siquiera la fastuosa inversi&oacute;n a favor de la alta velocidad ferroviaria, mientras se est&aacute; arruinando el sistema de cercan&iacute;as y media distancia, sirve, en mi opini&oacute;n, para sacar pecho.
    </p><p class="article-text">
        Pero no nos enga&ntilde;emos, la cultura oficial de las obras p&uacute;blicas ha calado en la opini&oacute;n p&uacute;blica desde hace muchas d&eacute;cadas, que la identifican con el &lsquo;progreso&rsquo;. La visi&oacute;n cr&iacute;tica, casi inexistente, no siempre procede de personas o entidades que podamos calificar como ambientalistas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Aproximaci&oacute;n a la Geograf&iacute;a del despilfarro en Espa&ntilde;a: balance de las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas</em>&rdquo; (Bolet&iacute;n de la Asociaci&oacute;n de Ge&oacute;grafos Espa&ntilde;oles, 2018) es un trabajo colectivo&nbsp;&nbsp;de varios profesores universitarios espa&ntilde;oles, entre los cuales Joan Romero, donde se puede comprobar, con exhaustiva aportaci&oacute;n de datos y argumentos, lo que ha supuesto para este pa&iacute;s el descontrol de los sucesivos gobiernos, desde 1995, incluyendo comunidades aut&oacute;nomas y ayuntamientos, &nbsp;en infraestructuras de todo tipo,&nbsp;destacando las &nbsp;del transporte. Resulta especialmente escandalosa la cifra atribuida a esa rutina tan espa&ntilde;ola de los &lsquo;sobrecostes&rsquo;, como aparece en el citado trabajo, sin olvidar las mordidas de la corrupci&oacute;n. (<a href="https://bage.age-geografia.es/ojs/index.php/bage/article/view/2628/2453" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aqu&iacute; se puede consultar</a>).
    </p><p class="article-text">
        Dejo a un lado de momento las consecuencias de los sucesivos planes de obras en la configuraci&oacute;n geopol&iacute;tica del Estado, algunas de ellas generosamente subvencionadas por la UE. &nbsp;Por no citar el uso descarado que han hecho de este recurso los reg&iacute;menes autoritarios a lo largo de la reciente historia. El asunto merece mayor espacio y profundidad.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo al se&ntilde;or ministro, un viaje por la A7 - atiborrada de coches y camiones en algunos tramos - le har&aacute; ver que no se trata de una enfermedad que se arregle con pastillas para calmar el dolor, sino un escenario insoportable al que hay que hacer frente con actuaciones decididas de cambio de estrategia. &nbsp;Entre ellas, abandonar la inveterada costumbre de ir ampliando carriles, aeropuertos o puertos que no hacen sino estimular demandas que van contra la l&oacute;gica ambiental y social de nuestro tiempo, generando enormes costes externos, adem&aacute;s de distraer cantidades desorbitadas de recursos para necesidades b&aacute;sicas. &nbsp;En definitiva, infraestructuras, algunas de las cuales cumplieron un papel positivo en su momento, pero cuyos excesos estamos pagando ahora muy caros.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, podr&iacute;a empezar el se&ntilde;or Puente por hojear el documento &lsquo;Estrategia de movilidad&rsquo;, que su propio ministerio hizo p&uacute;blico en 2020, en el que podemos leer:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;&hellip;Continuar priorizando la inversi&oacute;n en la creaci&oacute;n de nuevas infraestructuras de transporte, </em><em><strong>cuando el stock de capital p&uacute;blico ya es muy alto</strong></em><em>, tiene unos rendi&shy;mientos decrecientes no solo en t&eacute;rminos estrictamente econ&oacute;micos sino tambi&eacute;n de equidad social y de equilibrio territorial (los ahorros de tiempo son cada vez me&shy;nores y para menor n&uacute;mero de personas y cantidad de mercanc&iacute;as; la reducci&oacute;n de la accidentalidad en carretera es cada vez menor, etc.). Incluso algunos estudios han encontrado un efecto negativo en la inversi&oacute;n de infraestructuras en pa&iacute;ses con elevados stocks de capital y elevada deuda p&uacute;blica, como es el caso espa&ntilde;ol. Y ello sin olvidar los costes ambientales derivados de la construcci&oacute;n de nuevas infraestructuras.&rdquo;</em>). El destacado en negrita viene en el&nbsp;&nbsp;documento oficial.
    </p><p class="article-text">
        Lo que el propio departamento suger&iacute;a tiene otros efectos: hay que empezar a reorientar la demanda hacia modos menos agresivos, cuando no a reducir las necesidades de transporte. &nbsp;Por eso, la eliminaci&oacute;n del peaje es una medida populista injustificable, apoyada incluso por grupos pol&iacute;ticos que presumen de ecologismo. Solo algunos sectores empresariales piden la implantaci&oacute;n general del pago en la red viaria de alta capacidad para hacer frente a la conservaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Lo dejamos aqu&iacute;, hace mucho calor. Espero que el se&ntilde;or ministro tenga a bien reunirse en su propia visita con quienes le estamos poniendo &lsquo;verde&rsquo;. Podr&iacute;a ser el inicio de una &lsquo;cordial <em>enemistad&rsquo;.&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/nuevo-ministro-oscar-puente_132_11548439.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jul 2024 08:58:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De nuevo, el ministro Óscar Puente con nosotros]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Puerto: de la imprudencia del ministro a la temeridad de su Consejo de Administración]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/puerto-imprudencia-ministro-temeridad-consejo-administracion_132_11486232.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df48e23f-b733-4204-8c5b-94627581fe7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Puerto: de la imprudencia del ministro a la temeridad de su Consejo de Administración"></p><p class="article-text">
        Parece que no todo est&aacute; suficientemente digerido sobre este importante asunto. 
    </p><p class="article-text">
        Recordemos que hay un buen acopio de documentos que vienen alertando sobre los riesgos que presenta la ampliaci&oacute;n, tanto para el entorno urbano y natural, como para las arcas p&uacute;blicas. Conviene insistir.
    </p><p class="article-text">
        Ya en febrero de 2020, se present&oacute; en una rueda de prensa el informe del profesor Pascual Pery desmontando de manera rotunda la validez del examen ambiental de 2007, habida cuenta de las sustanciales transformaciones que se hab&iacute;an producido en 2018 sobre el proyecto inicial analizado. 
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, se rechazaba la tesis constantemente propalada de que, atenci&oacute;n, &ldquo;el da&ntilde;o ya est&aacute; hecho y no aumentar&aacute;&rdquo; sobre las playas del sur por los efectos de los diques de abrigo para la ampliaci&oacute;n que avanzaron 1.500 m adicionales mar adentro. Un estudio de la din&aacute;mica litoral (2020) mostraba claramente, atenci&oacute;n de nuevo, un incremento de la capacidad de erosi&oacute;n de las playas del sur por el efecto del oleaje de hasta el 27,8% en una de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, siguiendo al profesor Pery, se producen aumentos de la erosi&oacute;n cuyo impacto es irreversible, ya que derivan de un cambio en el comportamiento de un fen&oacute;meno natural como es el oleaje, variable pero permanente. Es preciso hacer constar que dichas playas no se han estabilizado con el aporte de arenas (factura que debi&oacute; correr a cargo del Puerto), pues lo que se hizo en realidad fue una regeneraci&oacute;n de estas. Que como ya es sabido, estamos a la espera de que un nuevo temporal se lleve lo hecho. 
    </p><p class="article-text">
        Porque las arenas, las que debieron circular y repartirse hacia el sur, est&aacute;n detenidas en la playa de las Arenas (como muestra la imagen que acompa&ntilde;a a este escrito) con un crecimiento aproximado de unos 200 metros desde 2004 (hoy la anchura m&aacute;xima de esa super- playa alcanza casi los 300 junto al dique norte del puerto).&nbsp;La magn&iacute;fica herramienta Google Earth permite visualizar estos cambios comparando diferentes momentos.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>A vueltas todav&iacute;a con la DIA 2007</strong></h3><p class="article-text">
        Recordemos que la declaraci&oacute;n de impacto ambiental de ese a&ntilde;o apostaba por una determinada soluci&oacute;n de las cinco que se presentaron. La modificaci&oacute;n del proyecto a propuesta del futuro concesionario realizada en 2018 supon&iacute;a una alteraci&oacute;n sustancial de la soluci&oacute;n exigida. Si usted pidi&oacute; una licencia para su casa hace unos a&ntilde;os y m&aacute;s tarde pens&oacute; que necesitaba modificar la disposici&oacute;n de las habitaciones o construir un garaje, no le debe sorprender que el ayuntamiento le exija ahora actualizar el permiso y someterse a nuevas exigencias.
    </p><p class="article-text">
        Por si no bastaba este rotundo argumento, se exig&iacute;an en 2007 una serie de condiciones que hasta este momento no se han cumplido, como la necesidad de realizar un estudio de la din&aacute;mica litoral para conocer los efectos de la ampliaci&oacute;n sobre el medio marino, o la necesidad de un nuevo examen ambiental para la etapa posterior a la construcci&oacute;n de las obras, es decir, para la explotaci&oacute;n de la terminal mar&iacute;tima.
    </p><p class="article-text">
        Con posterioridad, en 2022, fue la Direcci&oacute;n General de Costas del Ministerio de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica la que alertaba con 21 objeciones a la aprobaci&oacute;n del proyecto de la pol&eacute;mica ampliaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Un nuevo Castor? </strong></h3><p class="article-text">
        Por si lo han olvidado, la &ldquo;operaci&oacute;n Castor&rdquo; (2013) - creaci&oacute;n de un dep&oacute;sito gas&iacute;stico frente a la costa- supuso un aut&eacute;ntico bombazo para las arcas p&uacute;blicas tras la paralizaci&oacute;n de las obras por sus efectos &ldquo;inesperados&rdquo;. &nbsp;En el caso de la ampliaci&oacute;n norte del puerto se trata de una operaci&oacute;n p&uacute;blico-privada, con una gran inversi&oacute;n previa por parte del Estado, y no una concesi&oacute;n demanial que siempre supone un riesgo y ventura para el concesionario.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Y los impactos en la econom&iacute;a local?</strong></h3><p class="article-text">
        Por si no fueran pocos los argumentos expuestos, cabe insistir en que los impactos de la actividad portuaria en la econom&iacute;a local han menguado sustancialmente en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Ya lo expuso por escrito en 2010 el profesor Juan Piqueras, catedr&aacute;tico de Geograf&iacute;a de la Universitat de Val&egrave;ncia: &nbsp;&ldquo;A la vista de la composici&oacute;n del tr&aacute;fico y de la modesta y estancada representaci&oacute;n de la exportaci&oacute;n valenciana, cabe preguntarse si est&aacute;n justificadas tanto las obras de ampliaci&oacute;n del mismo, ya en ejecuci&oacute;n, que aumentar&aacute;n a casi el doble su capacidad y el tan solicitado acceso norte&rdquo;. &nbsp;Y lo ha reiterado recientemente en una conferencia impartida en dicha facultad con datos contundentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Basta echar un vistazo a las estad&iacute;sticas que ofrece la propia APV para comprobar la importancia determinante de la redistribuci&oacute;n de contenedores hacia otros destinos, y del trasiego de contenedores vac&iacute;os que se contabilizan como &ldquo;goles v&aacute;lidos&rdquo; en la Champions portuaria europea. En 2023, la suma esos dos conceptos alcanz&oacute; el 67% de los 4,7 millones totales. &ldquo;M&aacute;s datos y menos ideolog&iacute;a&rdquo; &hellip; clam&oacute; en su momento el expresidente de la APV Aurelio Mart&iacute;nez&hellip; como si esto fuera un debate entre expertos y aficionados, por no entrar en m&aacute;s sutilezas sobre la frase.
    </p><p class="article-text">
        No nos cansaremos de repetir: es adem&aacute;s el conjunto de la ciudad el que plantea un problema de primer orden para proteger la Salud P&uacute;blica, empezando por los vecinos de su fachada mar&iacute;tima. &iquest;C&oacute;mo encajar&iacute;a en esa zona la implantaci&oacute;n de una ZBE, Zona de Bajas Emisiones?...
    </p><p class="article-text">
        De imprudente califiqu&eacute; al ministro &Oacute;scar Puente <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/oscar-puente-ministro-imprudente_129_10875933.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute; mismo</a> por su precipitaci&oacute;n, reci&eacute;n desembarcado en el ministerio, zanjando un debate de m&aacute;s de ocho a&ntilde;os al dictaminar el final del conflicto con una copa de cava en la mano y acusando a los oponentes de sobreactuar ambientalmente, como en los viejos tiempos. Aquel impulso irresponsable dio alas a los operadores a considerar que esto ya era pan comido.
    </p><p class="article-text">
        Conviene por tanto recordar, como est&aacute; haciendo la Comissi&oacute; Ciutat-Port, el perjuicio adicional que pudiera causar una decisi&oacute;n precipitada, temeraria, adjudicando prematuramente las obras sin haber resuelto previamente las dudas planteadas y las obligaciones incumplidas, una parte de las cuales hemos intentado recoger en este escrito. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/puerto-imprudencia-ministro-temeridad-consejo-administracion_132_11486232.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Jun 2024 12:39:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Puerto: de la imprudencia del ministro a la temeridad de su Consejo de Administración]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Objetivo: causar a los dioses algunas molestias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/objetivo-causar-dioses-molestias_132_11406721.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e0b86f7-15d7-4de6-a7e7-1b26d207f42d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Objetivo: causar a los dioses algunas molestias"></p><p class="article-text">
        Releyendo algunos art&iacute;culos de la desaparecida revista Archipi&eacute;lago (n&ordm; 18-19, 1994, disponible en la Red) me llevan inevitablemente a las batallas de estos &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os en la lucha por la protecci&oacute;n del territorio y del medio ambiente en nuestro Pa&iacute;s. Ese magn&iacute;fico n&uacute;mero reuni&oacute; a quienes, para m&iacute;, han sido los principales referentes en el estudio cr&iacute;tico de los transportes en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        En uno de esos art&iacute;culos titulado <em>Otra forma de pensar el transporte</em> me reencuentro con Alfonso Sanz que cito porque viene a cuento estos d&iacute;as. Batallas perdidas y otras ganadas que nos llevan a preguntarnos, como hac&iacute;a &eacute;l entonces, &ldquo;si todo el conjunto de esfuerzos pr&aacute;cticos e intelectuales realizados a contracorriente de las pol&iacute;ticas y de la mentalidad dominantes han merecido la pena y si realmente han cambiado alg&uacute;n elemento significativo de la evoluci&oacute;n previsible del sistema de transporte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En alg&uacute;n momento habremos de recopilar algunas de las batallas de estos &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os para extraer ense&ntilde;anzas &uacute;tiles y energ&iacute;as renovadas para seguir en la brecha. Porque &ldquo;quiz&aacute;s la mejor virtud de quien quiera cambiar las cosas es evitar la desesperaci&oacute;n ante la lentitud con la que efectivamente cambian, y aprovechar las batallas y sus descansos para mirarse y cambiarse a uno mismo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; les voy a contar despu&eacute;s de tantos escritos, propios y ajenos, charlas y debates sobre los excesos de obras p&uacute;blicas de transportes para beneficios privados -un caso &uacute;nico en Europa por sus dimensiones - y en concreto sobre la incomprensible vigencia, todav&iacute;a hoy, de la ampliaci&oacute;n del puerto de Val&egrave;ncia, respaldada por un Gobierno que &nbsp;ya nos regal&oacute; en diciembre <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/oscar-puente-ministro-imprudente_129_10875933.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un lamentable espect&aacute;culo</a> .
    </p><p class="article-text">
        Alfonso cita el libro &ldquo;La generaci&oacute;n inquieta&rdquo; (1974), de Patrick Rivers, periodista brit&aacute;nico que divulg&oacute; brillantemente las consecuencias sociales y ambientales del transporte, en cuyo prefacio se&ntilde;ala:&nbsp;&laquo;Cuando un pu&ntilde;ado de personas ganamos el primer asalto contra los proyectos de construir una autopista que causaba graves perjuicios a la comunidad, comprend&iacute; que no eran irrevocables los efectos de la codicia y la insensatez: simplemente prosperaban porque frente a los mismos se adoptaba casi siempre una actitud pasiva&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; en Val&egrave;ncia podemos mostrar dos victorias hist&oacute;ricas, como nos recuerdan hoy el Jard&iacute;n del T&uacute;ria y el Parque Natural de la Albufera, esta cumple ahora cincuenta a&ntilde;os. Episodios que demuestran que se pueden encontrar &ldquo;actitudes decididamente positivas y optimistas sobre la capacidad de modificaci&oacute;n de los comportamientos individuales y las actitudes colectivas.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esa actitud pasiva tambi&eacute;n se ha dado en otros muchos casos, y solamente la decidida voluntad y capacidad de acci&oacute;n de algunos colectivos, en este caso la <em>Comissi&oacute; Ciutat-Port</em>, ha conseguido remover las pl&aacute;cidas aguas de esta sociedad tan autocomplaciente y festiva, forzando (sin resultado) <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/puerto-rico_132_8409794.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a exigir transparencia y participaci&oacute;n</a>, <span class="highlight" style="--color:#fdfdfd;">una obligaci&oacute;n, insisto, que debi&oacute; asumir desde el principio la Administraci&oacute;n P&uacute;blica.</span>
    </p><p class="article-text">
        Por eso es importante que respaldemos decididamente algunas movilizaciones en la calle, como la del pr&oacute;ximo viernes d&iacute;a 31 de mayo, destinada a advertir que la inacci&oacute;n nos convertir&iacute;a en la generaci&oacute;n que celebr&oacute; en 2024 la capitalidad verde europea mientras consent&iacute;a atentados de graves consecuencias sociales y ambientales para nuestros sucesores, como es el caso de la ampliaci&oacute;n portuaria. Un conflicto cuyo final no est&aacute; escrito, aunque ya hay algo meridianamente claro: el relato lo han ganado los opositores.
    </p><p class="article-text">
        Alguien dijo que &ldquo;mientras los dioses no cambien, nada ha cambiado&rdquo; y por ello hemos de causar a esos dioses algunas molestias. 
    </p><p class="article-text">
        A Vicent Torres, <em>in memoriam</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/objetivo-causar-dioses-molestias_132_11406721.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 May 2024 15:27:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Objetivo: causar a los dioses algunas molestias]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vicent Torres en el record]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/vicent-torres-record_132_11383036.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30c48d31-3140-4e6a-9555-4d35e8960de7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vicent Torres en el record"></p><p class="article-text">
        Les dos primeres paraules que em van vindre a la ment al saber que s&rsquo;havia apagat definitivament, van ser generositat i imprescindible.
    </p><p class="article-text">
        Disposat sempre a col&middot;laborar amb els &nbsp;moviments ciutadans del pa&iacute;s on ha deixat la seua petjada,&nbsp;amb discreci&oacute;, per&ograve; aportant la seua saviesa i el seu ampli bagatge cultural. El moviment ecologista i les mobilitzacions socials del nostre pa&iacute;s saben que Vicent estava sempre disposat a tirar una maneta. La sala m&eacute;s gran del tanatori de Val&egrave;ncia, plena, fou ahir un escenari emotiu d&rsquo;agra&iuml;ment. 
    </p><p class="article-text">
        El seu bagatge acad&egrave;mic no es va limitar a realitzar una magn&iacute;fica &nbsp;tesi doctoral: &nbsp;molts alumnes de l'escola d'Arquitectura es van beneficiar de les seues experi&egrave;ncies; &nbsp;ensenyaments, d'altra banda, in&egrave;dits fins aquells moments &nbsp;a la universitat.
    </p><p class="article-text">
        Imprescindible perqu&egrave; ser&agrave; dif&iacute;cil omplir l'espai que deixa entre les nostres colles cr&iacute;tiques. En el meu cas, em costa pensar que no el tindr&eacute; al costat despr&eacute;s de m&eacute;s de 30 anys treballant colze a colze. Vicent, com tamb&eacute; altres, per sort encara entre nosaltres, &nbsp;em va obrir nous camins pels quals transitar.
    </p><p class="article-text">
        A m&eacute;s dels seus coneixements en urbanisme i transports, Vicent coneixia com pocs les entranyes del pa&iacute;s, dels pa&iuml;sos diria jo, fruit de la seua llarga experi&egrave;ncia com a viatger i senderista. Dels seus viatges pel m&oacute;n arreplegava i compartia les millors experi&egrave;ncies en avan&ccedil;os mediambientals. Tampoc es limitava a la nostra Val&egrave;ncia per a col&middot;laborar amb altres ciutats del nostre Pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        I el seu barri, comen&ccedil;ant des del seu Benim&agrave;met on va deixar tanta activitat, coronada amb el Parc Lineal del qual tan orgull&oacute;s se sentia perqu&egrave; ho considerava la seua obra favorita. Parlem d'un passeig de 1.200 metres lineals amb m&eacute;s de 30.000 m&sup2; de superf&iacute;cie enjardinada amb una cuidada varietat d'arbratge, arbustos i plantes, amb espais d'estada i passeig per al ve&iuml;nat. Un exemple que la ciutat hauria de prendre per a ampliar la infraestructura verda. Vos anime a fer-ne una passejada com a homenatge personal a l&rsquo;amic. 
    </p><p class="article-text">
        Ja vaig citar a Jaime Lerner, innovador exalcalde de Curitiba, quan vam perdre a la nostra Trini Sim&oacute;: &ldquo;L'entusiasme &eacute;s necessari, el coneixement &eacute;s imprescindible&rdquo;. Vicent tamb&eacute; reunia &nbsp;&agrave;mpliament els dos requisits.
    </p><p class="article-text">
        Guarde per a mi i compartisc esta reflexi&oacute; personal seua: &ldquo;El millor patrimoni que puc deixar als meus fills ser&agrave; una educaci&oacute; i una formaci&oacute; del millor nivell&rdquo;,&nbsp;i aix&iacute; ha sigut. Com que patim temps dif&iacute;cils, cal recordar &nbsp;l&rsquo;advert&egrave;ncia de l&rsquo;investigador Joan Guinovart : &ldquo;Si creuen que la investigaci&oacute; i l'educaci&oacute; s&oacute;n cares, proven amb la ignor&agrave;ncia i la mediocritat&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A Clara, a Miquel, i a la seua companya Imma, vaja el nostre homenatge compartit.
    </p><p class="article-text">
        Sempre amb un somriure, sempre cordial...Vicent en el record.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.D</strong>.&nbsp;Ac&iacute;, <a href="https://www.eldiario.es/autores/vicente_torres/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta mateixa tribuna</a>, podeu trobar els seus &uacute;ltims escrits.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/vicent-torres-record_132_11383036.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2024 10:11:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vicent Torres en el record]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carrers i places de València: el nom no fa la cosa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/carrers-i-places-valencia-nom-no-fa-cosa_132_11343210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b63c8a2-8ab4-416e-bbe4-5535b281d71d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carrers i places de València: el nom no fa la cosa"></p><p class="article-text">
        Rafel Sena ens ha regalat una magn&iacute;fica obra de car&agrave;cter enciclop&egrave;dic que ordena i explica l'origen dels noms dels carrers i places de la nostra ciutat capital. El document constitu&iuml;x una eina de consulta imprescindible per a completar la hist&ograve;ria de la ciutat de Val&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        Com va explicar el professor Antoni Furi&oacute; en la presentaci&oacute; del llibre <strong>Els carrers de la ciutat de Val&egrave;ncia</strong>, &ldquo;La lectura de l&rsquo;obra cicl&ograve;pia de Rafel Sena, que recull m&eacute;s de tres mil noms de carrers, avingudes i places, &eacute;s tamb&eacute; un recorregut per la hist&ograve;ria de la ciutat i per la sensibilitat pol&iacute;tica i ideol&ograve;gica de les diferents corporacions que s&rsquo;han succe&iuml;t en el govern municipal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Com assenyala Furi&oacute;, &nbsp;&ldquo;L&rsquo;ajuntament de Val&egrave;ncia s&rsquo;ha reservat des de la segona meitat del segle XIX el dret a posar nom als carrers de la ciutat. I els noms, no sempre encertats, reflecteixen la sensibilitat pol&iacute;tica majorit&agrave;ria de la corporaci&oacute; municipal de torn&rdquo;. I cita els quatre moments en qu&egrave; el nomencl&agrave;tor de Val&egrave;ncia qued&agrave; profundament modificat: &ldquo;... la Restauraci&oacute; borb&ograve;nica (que deix&agrave; enrere els noms tradicionals i impuls&agrave; la castellanitzaci&oacute; ling&uuml;&iacute;stica i cultural), la Rep&uacute;blica, el franquisme i la transici&oacute;, que canviaren de dalt a baix, cada un d&rsquo;ells, els noms dels carrers i les places de la capital valenciana. Des d&rsquo;aleshores, els canvis han estat menors, per&ograve; no sense generar sempre una certa pol&egrave;mica, perqu&egrave; la batalla pol&iacute;tica i ideol&ograve;gica es juga tamb&eacute; en les plaques i taulells dels noms dels carrers&rdquo;. No cal posar exemples recents, arran del canvi de govern del maig de 2023, no nom&eacute;s en la nostra ciutat.
    </p><p class="article-text">
        Diguem d&rsquo;entrada que el mot carrer ha esdevingut hegem&ograve;nic per a nomenar aquest espai entre els edificis que en l&rsquo;urbanisme contemporani no ha merescut la m&iacute;nima atenci&oacute; per a regular les seues funcions, ans al contrari del que passa a l&rsquo;espai constru&iuml;t. Encara que al carrer no hi cap tot, la realitat &eacute;s que s&rsquo;ha convertit en un abocador descontrolat, amb predomini hegem&ograve;nic de les m&agrave;quines, per&ograve; tamb&eacute; per la mercantilitzaci&oacute; d&rsquo;un espai que &eacute;s de tots, i, per tant, inalienable. L&rsquo;ocupaci&oacute; abusiva de les terrasses, incrementada notablement des de la pand&egrave;mia, mereixeria un cap&iacute;tol a banda.
    </p><p class="article-text">
        Els top&ograve;nims, els noms dels llocs, ens donen bones pistes sobre els seus or&iacute;gens, s&oacute;n &ldquo;elements parlants&rdquo; com ha dit Emili Casanova, exacad&egrave;mic de l&rsquo;AVL. Hist&ograve;ricament, i ara tamb&eacute; en altres ciutats, hi ha hagut varietat en la denominaci&oacute;, atenint-nos a l&rsquo;origen geogr&agrave;fic, moltes de les quals s&rsquo;han perdut: rambla, travessera, ronda, baixada, assegador, call, cam&iacute;, camin&agrave;s, carrera, drecera, marrada, passatge, passeig, trencall, via...
    </p><p class="article-text">
        En eixe sentit, cal assenyalar que alguns dels nostres carrers haurien de recuperar el seu &uacute;s... o canviar el nom. &Eacute;s el cas dels anomenats passejos de la Ciutadella, de la Petxina o de l&rsquo;Albereda, per citar-ne uns quants ben coneguts. I qu&egrave; me diuen de la <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/joan-olmos-opinion-urbanismo_132_1378015.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pla&ccedil;a d&rsquo;Espanya</a>?
    </p><p class="article-text">
        Per cert, i mentre l&rsquo;ajuntament decidix qu&egrave; fer amb el projecte de la pla&ccedil;a de l&rsquo;Ajuntament, guanyador amb el lema &ldquo;Re-Natura&rdquo;, cal recordar que a principis del segle XX l&rsquo;espai es deia, amb tota just&iacute;cia, Parc d&rsquo;Emilio Castelar.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Anys seixanta: arriba la &ldquo;modernitat&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        I ja que parlem d&rsquo;arbres, el cas del cam&iacute; del Grau, un aut&egrave;ntic &lsquo;t&uacute;nel verd&rsquo; com el va qualificar Lloren&ccedil; Millo (Carrers i racons de Val&egrave;ncia, 1980), va patir una profunda reforma, inaugurada en 1961, que va eliminar les quatre fileres d&rsquo;arbres i va canviar substancialment la secci&oacute;. El tramvia es va situar en el centre de la cal&ccedil;ada, una &lsquo;antigalla&rsquo; que tamb&eacute; va desapar&eacute;ixer pocs anys despr&eacute;s. El Butllet&iacute; Municipal d&rsquo;aquest mateix any deia:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por otro lado, no es dif&iacute;cil prever que, a la vuelta de unos a&ntilde;os, su fisonom&iacute;a urban&iacute;stica experimente radical transformaci&oacute;n, seg&uacute;n ya se aprecia en los nuevos edificios que van surgiendo en la flamante avenida, cuya intensidad de tr&aacute;fico &ndash;m&aacute;s de veinte mil circulaciones diarias- s&oacute;lo es posible encontrar en algunas pistas de categor&iacute;a internacional.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Tota una declaraci&oacute; d&rsquo;intencions que va servir de base per anar transformant el viari de la nostra ciutat. Pense el lector en qualsevol de les &lsquo;flamantes avenidas&rsquo; actuals. I recolzem &nbsp;als ve&iuml;ns de P&eacute;rez Gald&oacute;s per l&rsquo;eliminaci&oacute; d&rsquo;aquest &lsquo;tel&oacute; d&rsquo;asfalt&rsquo;, inqualificable &nbsp;en el marc de la capitalitat verda europea.
    </p><p class="article-text">
        Tornant al llibre de Sena, l&rsquo;autor ens aporta, com he dit al principi, un ampli cabal d&rsquo;informaci&oacute; hist&ograve;rica, ple de refer&egrave;ncies i an&egrave;cdotes sobre edificis enderrocats o trasbalsats a altres funcions, teatres,&nbsp;sales de jocs, escoles...
    </p><p class="article-text">
        I ara sembla que est&agrave; preparant un altre llibre sobre els noms perduts: &nbsp;&ldquo;Moltes, molt&iacute;ssimes denominacions topon&iacute;miques m&eacute;s han estat completament eliminades per una lamentable determinaci&oacute; municipal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gr&agrave;cies, amic, pel teu infatigable treball.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/carrers-i-places-valencia-nom-no-fa-cosa_132_11343210.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 May 2024 09:48:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carrers i places de València: el nom no fa la cosa]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fútbol y pelotazos urbanísticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/futbol-pelotazos-urbanisticos_132_11291924.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48124200-c616-4237-955f-a071d15a1b1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fútbol y pelotazos urbanísticos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historia del fútbol es un triste viaje del placer al deber. A medida que el deporte se ha hecho industria, ha ido desterrando la belleza que nace de la alegría de jugar porque sí. (Eduardo Galeano)</p></div><p class="article-text">
        No hay que hacer grandes esfuerzos para comprobar el enorme impacto social que tiene el f&uacute;tbol en algunos pa&iacute;ses, y en particular en Espa&ntilde;a. Junten f&uacute;tbol y sociolog&iacute;a en Internet y les aparecen innumerables referencias, muchas de ellas acad&eacute;micas en forma de trabajos de investigaci&oacute;n que analizan esta realidad.
    </p><p class="article-text">
        Vemos lo que ha ocurrido estos d&iacute;as en Bilbao, en plena campa&ntilde;a para las elecciones vascas, con esa singular forma que tienen los seguidores del Athletic Club para celebrar sus grandes triunfos. Los bilba&iacute;nos han organizado una cabalgata con la Copa por la r&iacute;a, con centenares de miles de aficionados asistentes, que ha obligado a algunos candidatos a hacer equilibrios con los votantes de las otras dos provincias vascas. 
    </p><p class="article-text">
        En la ciudad el f&uacute;tbol necesita equipamientos ad hoc, de los que el estadio es el m&aacute;s potente. Hay que recordar que la mayor&iacute;a de esos grandes coliseos se encuentran paralizados la mayor parte del a&ntilde;o, pues ya sabemos que el f&uacute;tbol tiene un calendario muy limitado.
    </p><p class="article-text">
        No digamos cuando esos grandes estadios van destinados a celebraciones extraordinarias como unos juegos ol&iacute;mpicos o un mundial de f&uacute;tbol, y no sabemos qu&eacute; hacer con ellos pasados los fastos. Por cierto, recordemos que en el horizonte de 2030 se vislumbra un mundial futbolero, una de cuyas sedes recae en Espa&ntilde;a. Todo ello, si antes no estallan algunas instituciones federativas a causa de la <em>carcoma</em> que parecen llevar incrustada. 
    </p><p class="article-text">
        Ese impacto social que tiene el f&uacute;tbol est&aacute; cuidadosamente mimado por las administraciones p&uacute;blicas y en especial por los gobiernos municipales, que dif&iacute;cilmente se resisten a las peticiones urban&iacute;sticas de sus equipos locales, incluyendo fuertes subvenciones, hoy algunos de ellos en manos privadas. Dejemos a un lado el entramado de favores y corruptelas a que se presta ese mundo, demasiado tiempo fuera de control, y al margen de los aficionados y de los j&oacute;venes que tanto disfrutan con este hermoso deporte. Un deporte al que las mujeres han aportado un fresco aire renovador.
    </p><p class="article-text">
        Una de las f&oacute;rmulas habituales ha sido la recalificaci&oacute;n de terrenos deportivos adscritos a diversos clubs de f&uacute;tbol. Recordemos, en urbanismo, recalificar significa cambiar el uso que se fij&oacute; en el plan para un terreno: de ser huerta&hellip;y sin que hayan crecido ladrillos&hellip; pasa a ser edificable por la magia del l&aacute;piz recalificador.
    </p><p class="article-text">
        En 2001, por citar un caso sonado, Florentino P&eacute;rez consigui&oacute; vender para otros usos unos terrenos calificados como deportivos al Ayuntamiento de Madrid, un pelotazo que marc&oacute; &eacute;poca y gener&oacute; no pocos conflictos pol&iacute;ticos. El Real Madrid obtuvo 500 millones de euros que utiliz&oacute; para construir el equipo &lsquo;gal&aacute;ctico&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s recientemente, asistimos a&nbsp;&nbsp;la remodelaci&oacute;n de los respectivos estadios, del Madrid y del Bar&ccedil;a, para ampliar la recalificaci&oacute;n de uso deportivo a terciario. En ambos casos, denunciados en su momento por asociaciones vecinales, pero con la pr&aacute;ctica unanimidad de los grupos pol&iacute;ticos. Adem&aacute;s de la discrecionalidad que suponen estas actuaciones, los impactos&nbsp;&nbsp;&nbsp;sobre la ciudad no son despreciables: aumenta la especulaci&oacute;n en el entorno, suben los alquileres por encima de la media, se incentiva la movilidad motorizada&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Ya que hablamos de pelotazos, ese mismo distrito madrile&ntilde;o ha sido el escenario de la llamada Operaci&oacute;n Chamart&iacute;n, operaci&oacute;n calificada por ciertos movimientos c&iacute;vicos y ecologistas con el t&iacute;tulo de m&aacute;ximo culebr&oacute;n de la historia urban&iacute;stica espa&ntilde;ola, un pelotazo denominado Madrid Nuevo Norte, sobre suelo mayoritariamente p&uacute;blico.&nbsp;Pero esa es otra historia no vinculada directamente con el f&uacute;tbol.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Mestalla y el urbanismo de excepci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        En nuestra ciudad, tambi&eacute;n podemos calificar de largo culebr&oacute;n la operaci&oacute;n Mestalla, que inclu&iacute;a la recalificaci&oacute;n de los terrenos del viejo estadio para viviendas y la construcci&oacute;n de uno nuevo en suelo que estaba destinado a equipamiento p&uacute;blico deportivo para los barrios de la zona. Previo trato de favor al club, las obras, iniciadas en 2007, est&aacute;n paralizadas desde hace tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra ley de urbanismo de 2014 introdujo un nuevo concepto jur&iacute;dico, la ATE (Actuaci&oacute;n Territorial Estrat&eacute;gica) &ldquo;pensada como una v&iacute;a-turbo para aprobar proyectos urban&iacute;sticos a la medida de determinados promotores, si el Consell declaraba que, por su inter&eacute;s general, requer&iacute;an &laquo;un procedimiento de tramitaci&oacute;n espec&iacute;fico y acelerado&raquo;. Vicente Torres desarroll&oacute; este concepto en <a href="https://www.levante-emv.com/opinion/2016/04/17/ate-urbanisme-d-excepcio-12429188.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo</a> publicado en 2016 <a href="https://www.levante-emv.com/valencia-cf/2024/04/10/nou-mestalla-el-mundial-2030-estadio-obras-100842542.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en nuestra tribuna cr&iacute;tica</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo a Torres, &ldquo;un tr&aacute;mite excepcional para &laquo;superar&raquo; los procedimientos legales de evaluaci&oacute;n, participaci&oacute;n y salvaguardia ambiental, impuestos a la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola por las directivas europeas&rdquo;. Es decir, &ldquo;se trata de hacer un &lsquo;traje a medida&rsquo; para un proyecto privado, al cual se le aplica un trato de favor, que incluye la suspensi&oacute;n de los procedimientos legales que se imponen a cualquier otra iniciativa, lo cual implica, de entrada, una discriminaci&oacute;n respecto a sus competidores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que la operaci&oacute;n Mestalla se acogi&oacute; a esta bicoca urban&iacute;stica. Pero los interminables l&iacute;os con la gesti&oacute;n econ&oacute;mica y deportiva del club han complicado las cosas. La reciente resoluci&oacute;n del TSJCV de caducar anticipadamente la ATE del Nou Mestalla por los incumplimientos del club, lleva a pensar que habr&aacute; que buscar otro apa&ntilde;o urban&iacute;stico. Todo hace prever que se sacrificar&aacute; lo que sea necesario para que est&eacute; disponible para 2030. Mientras tanto, al menos, cabr&iacute;a exigir la reposici&oacute;n de los equipamientos deportivos de uso p&uacute;blico que se prometieron en su momento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/futbol-pelotazos-urbanisticos_132_11291924.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Apr 2024 17:09:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fútbol y pelotazos urbanísticos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Caminar, un reto urbano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/caminar-reto-urbano_129_10940122.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72f7a23d-f968-4759-896b-f042bd9dd393_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Caminar, un reto urbano"></p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo fin de semana se celebra en Val&egrave;ncia el XI ENCUENTRO ANDANDO, promovido por la Coordinadora Ib&eacute;rica de organizaciones peatonales: un debate el s&aacute;bado 24 y un paseo &lsquo;militante&rsquo; el domingo 25. <a href="https://arquitecturia.org/valenciacamina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aqu&iacute;</a> se puede consultar el programa. 
    </p><p class="article-text">
        Un vocablo, peat&oacute;n, que se ha consolidado en el lenguaje y que deber&iacute;a sonar en negativo, pues supone una condici&oacute;n muy devaluada del m&aacute;s amplio concepto de ciudadano. Lo he ampliado recientemente en otro art&iacute;culo titulado precisamente <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/ciudadanos-peatones_132_10217639.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>De ciudadanos a peatones</em></a><em>. </em>Como mal menor, prefiero viandante.
    </p><p class="article-text">
        En 1988 el Parlamento Europeo dio a conocer la &lsquo;Carta de los derechos del peat&oacute;n&rsquo; cuyo primer punto se&ntilde;alaba que &ldquo;el peat&oacute;n tiene derecho a vivir en un entorno sano y a disfrutar libremente de los espacios p&uacute;blicos en condiciones que garanticen adecuadamente su bienestar f&iacute;sico y psicol&oacute;gico&rdquo;.&nbsp;Probablemente habr&iacute;a bastado con esta declaraci&oacute;n, pues ya sabemos que los derechos ciudadanos exigen a las administraciones p&uacute;blicas velar por su cumplimiento.
    </p><p class="article-text">
        Pero segu&iacute;a ampliando la lista y aqu&iacute; me interesa destacar que el &lsquo;peat&oacute;n&rsquo; no solo camina: &ldquo;Los ni&ntilde;os, las personas mayores y los discapacitados tienen derecho a que las poblaciones sean lugares que faciliten el contacto social y no lugares que agraven su propia situaci&oacute;n de debilidad&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para ello exig&iacute;a que &ldquo;ciertas zonas urbanas sean para su uso exclusivo lo m&aacute;s extensas posible y que no sean simples recintos peatonales, sino que est&eacute;n en relaci&oacute;n con la organizaci&oacute;n general de la ciudad y tambi&eacute;n el derecho a que conecten itinerarios cortos l&oacute;gicos y seguros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a lo largo de m&aacute;s de cincuenta a&ntilde;os nos hemos dedicado a transformar nuestros espacios p&uacute;blicos con entusiasmo <em>modernizador</em>, pasando de la sociabilidad urbana al tr&aacute;fico y al aparcamiento, cargando la factura que genera una parte del vecindario a todo el conjunto de la gente. Revertir la situaci&oacute;n significa sencillamente recorrer el camino en sentido inverso e ir recuperando espacio para la ciudadan&iacute;a, empezando con los sectores m&aacute;s d&eacute;biles, volviendo a colocar bancos y fuentes, &aacute;rboles y espacios de juegos para los ni&ntilde;os, todo para restituir derechos maltratados, como son los m&aacute;s elementales de andar o pasear tranquilamente. &nbsp;&nbsp;&nbsp;Eso no ser&aacute; posible si no planteamos, de manera decidida, la progresiva reducci&oacute;n de la motorizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El derecho a la salud ambiental, al aire limpio, a la seguridad personal, son inalienables y no tendr&iacute;an que estar sometidos a ninguna transacci&oacute;n. &nbsp;No solo las grandes ciudades de nuestro Pa&iacute;s han sufrido sin excepciones esta grave agresi&oacute;n, tambi&eacute;n los pueblos medios y peque&ntilde;os han copiado la peor parte del modelo. Las calles, las plazas, los parques y los jardines constituyen la estructura b&aacute;sica de la ciudad y son, adem&aacute;s de su imagen, el lugar que nos iguala y favorece la integraci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        El encuentro de caminantes programado contiene un homenaje al compa&ntilde;ero Ole Thorson, un ejemplo de dedicaci&oacute;n a resolver los problemas que tienen que ver con la seguridad de las personas m&aacute;s d&eacute;biles. En una entrevista en 2017 dec&iacute;a: &ldquo;Mira, no tienes derecho a aparcar tu coche gratis en la calle. Los conductores que aparcan en la calle est&aacute;n haciendo uso de un espacio que no es el suyo: es de todo el mundo&rdquo;. Estoy seguro de que tambi&eacute;n pensaba en las motocicletas.
    </p><p class="article-text">
        Esa medida resulta determinante para disuadir viajes motorizados que son perfectamente realizables por otros medios m&aacute;s saludables. Aqu&iacute; un ejemplo: un 30 % de los desplazamientos en coche se realizan en distancias inferiores al kil&oacute;metro y medio, &laquo;muy f&aacute;ciles de realizar andando&raquo;
    </p><p class="article-text">
        Pocos avances conseguiremos si, en primer lugar, la ciudadan&iacute;a no despierta de este letargo que dura demasiado tiempo, desde que se puso en marcha ese eficaz proceso de adiestramiento destinado a no cuestionar el poder de la minor&iacute;a motorizada que gobierna la ciudad, que utiliza la mayor parte del espacio p&uacute;blico y cuyos efectos penetran incluso en el interior de las viviendas.
    </p><p class="article-text">
        Los gobiernos municipales, lo estamos viendo ahora no solo en Val&egrave;ncia, &uacute;nicamente son receptivos a los <em>mensajes</em> que les llegan de sectores influyentes para que el modelo siga intacto, o incluso para retroceder en los t&iacute;midos pasos que dieron gobiernos anteriores. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, ser&iacute;a aconsejable que las autoridades sanitarias tomar&aacute;n cartas en el asunto, y entre todos solicitemos la ayuda de las instancias judiciales para reclamar el uso efectivo de los derechos antes citados.
    </p><p class="article-text">
        Los t&eacute;cnicos tienen un papel destacado en este importante asunto. Aqu&iacute; les dejo un recordatorio. &ldquo;Cuando me hice ingeniero de tr&aacute;fico se hablaba de veh&iacute;culos, y luego fui aprendiendo que no se trata de veh&iacute;culos sino de seres humanos&rdquo; (Pieter Van Vliet).&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/caminar-reto-urbano_129_10940122.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Feb 2024 11:33:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Caminar, un reto urbano]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Óscar Puente, ministro imprudente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/oscar-puente-ministro-imprudente_129_10875933.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94981536-2712-404e-a61f-cd0853e3f917_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Óscar Puente, ministro imprudente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si hay un proyecto ahora mismo en el Estado que contraviene toda lógica ambiental frente al Cambio Climático y el derecho a la ciudad, ese es el de la ampliación norte del puerto de València</p></div><p class="article-text">
        &nbsp;Una de las primeras decisiones que tom&oacute; el nuevo ministro de Transportes a poco de asumir el cargo fue visitar el puerto de Val&egrave;ncia el pasado 14 de diciembre para anunciar, copa de cava en mano, v&iacute;a libre a la ampliaci&oacute;n norte, bloqueada desde 2018 cuando ya estaban construidos los diques de abrigo, lo que podr&iacute;amos llamar los cimientos de la nueva terminal mar&iacute;tima.
    </p><p class="article-text">
        Con ese brindis, sin opci&oacute;n a r&eacute;plica, dio una bofetada de calado a las decenas de colectivos y acad&eacute;micos que en los &uacute;ltimos seis a&ntilde;os vienen realizando, sin apoyo p&uacute;blico, una laboriosa tarea de informaci&oacute;n, divulgaci&oacute;n y movilizaci&oacute;n en contra del proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de moderar tan lamentable espect&aacute;culo, el pasado jueves d&iacute;a 18 ha doblado la apuesta en un foro econ&oacute;mico en Madrid. <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/valencia/puente-afirma-ampliacion-puerto-valencia-ambientalmente-impecable-pese-destrozo-playas-sur_1_10847828.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">De las perlas period&iacute;sticas</a> que dej&oacute; el se&ntilde;or Puente nos quedamos con esta: &ldquo;La operaci&oacute;n, desde el punto de vista ambiental, es impecable&hellip; Hay cierta sobreactuaci&oacute;n medioambiental&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, de un plumazo, el se&ntilde;or ministro ha asumido todos los t&oacute;picos de la publicidad oficial sobre las bondades del proyecto. Y de paso, ha resuelto por s&iacute; mismo la reclamada renovaci&oacute;n de la declaraci&oacute;n ambiental de 2007. Dicho en t&eacute;rminos administrativos, ha asumido el papel del &lsquo;&oacute;rgano sustantivo&rsquo; (&oacute;rgano de la Administraci&oacute;n p&uacute;blica competente para autorizar o para aprobar los proyectos que deban someterse a evaluaci&oacute;n de impacto ambiental).
    </p><p class="article-text">
        De los cl&aacute;sicos aprendimos que la Prudencia es considerada la principal virtud que debe poseer todo gobernante. Imprudente le llamo, porque la ampliaci&oacute;n est&aacute; en discusi&oacute;n ante los tribunales. Solo por esto, debi&oacute; tomar un tiempo, escuchando a quienes califica usted, como en los viejos tiempos, de ambientalistas exagerados y alarmistas. En momentos en que tanto se apela al di&aacute;logo, hay que aceptar a quienes ya supones que te van a incomodar.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco lo hizo el presidente Puig en sus a&ntilde;os al frente de la Generalitat Valenciana. Y ahora nos quedamos sin saber lo que piensa su compa&ntilde;era de gabinete Teresa Ribera, cuyo silencio venimos lamentando desde hace tiempo. O la vicepresidenta Yolanda D&iacute;az, que visit&oacute; la Albufera guiada por la <em>Comissi&oacute; Ciutat-Port</em> en plena campa&ntilde;a electoral de las &uacute;ltimas elecciones auton&oacute;micas y municipales, y pareci&oacute; tenerlo muy claro.
    </p><p class="article-text">
        Si hay un proyecto ahora mismo en el Estado que contraviene toda l&oacute;gica ambiental frente al Cambio Clim&aacute;tico y el derecho a la ciudad, ese es el de la ampliaci&oacute;n norte del puerto de Val&egrave;ncia. Los efectos de la &uacute;ltima gran ampliaci&oacute;n, bien contrastados y que causaron da&ntilde;os materiales, ambientales y humanos irreparables, constituyen un banco de pruebas irrefutable.
    </p><p class="article-text">
        El ya de por s&iacute; insuficiente examen ambiental de 2007 en absoluto daba carta blanca para actuar, pero el paso de casi veinte a&ntilde;os ha dibujado un nuevo marco econ&oacute;mico y ambiental mucho m&aacute;s exigente con las pruebas de aptitud. Este ha sido uno de los temas del conflicto.
    </p><p class="article-text">
        Pero en el fondo, la oposici&oacute;n al proyecto ha denunciado que constituye una aspiraci&oacute;n privada para duplicar la capacidad de atraque utilizando instalaciones y dineros p&uacute;blicos -600 millones para empezar- para una actividad dif&iacute;cilmente calificable como de inter&eacute;s general.
    </p><p class="article-text">
        Debido a las condiciones naturales poco favorables de nuestra costa, el puerto ha ido extendiendo sus diques mar adentro (1.500 metros adicionales en este caso) para conseguir calados suficientes, y ese proceso ha generado graves desequilibrios en la din&aacute;mica litoral, otro de los ejes b&aacute;sicos y m&aacute;s controvertidos de la oposici&oacute;n al proyecto. El parque natural de la Albufera, joya de nuestros humedales, ha sido el principal afectado por ello, ya lo indicaba el Gobierno en 2007; y ahora, los efectos permanecen por mucho que se intenten ocultar los informes cient&iacute;ficos y acad&eacute;micos que no gustan.
    </p><p class="article-text">
        Pero es el conjunto de la ciudad el que plantea un problema de primer orden para proteger la Salud P&uacute;blica, empezando por los vecinos de su fachada mar&iacute;tima. Los barcos consumen el combustible m&aacute;s sucio del mundo y las emisiones de azufre de uno solo de esos buques tiene dimensiones estratosf&eacute;ricas, con lo que &ldquo;las &aacute;reas portuarias son la vanguardia de la contaminaci&oacute;n sigilosa que no tiene fronteras&rdquo; (<em>Freightened. El precio real del transporte mar&iacute;timo</em>).
    </p><p class="article-text">
        La defensa de la posici&oacute;n oficial ha ido virando desde posiciones econ&oacute;micas cl&aacute;sicas (PIB, empleo, &ldquo;crear riqueza&rdquo;) hasta reconocer la dimensi&oacute;n ambiental del proyecto diciendo que se tratar&aacute; -nada menos- que de una &ldquo;terminal medioambientalmente sostenible y neutra en t&eacute;rminos de emisiones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En lo primero, ya se ha denunciado reiteradamente que buena parte de los da&ntilde;os no aparecen en la contabilidad general del proyecto, a base de ocultar o minimizar costes y exagerar los beneficios. Y en cuanto a la anunciada conciliaci&oacute;n ambiental, hay que decir abiertamente que resulta imposible en este caso: porque si hay ampliaci&oacute;n crecer&aacute; el trasiego de buques y camiones, y por tanto, habr&aacute; m&aacute;s impactos y nuevas exigencias (ya expresadas claramente) para ampliar accesos terrestres sobre la Huerta, otro ecosistema tradicional en peligro. Por mucho que intenten modernizar las instalaciones portuarias, no van a poder obligar a las grandes navieras a hacer lo mismo con sus nav&iacute;os. Tampoco parece muy probable que las empresas de camiones acepten f&aacute;cilmente ceder el paso al ferrocarril, que ser&iacute;a lo razonable.
    </p><p class="article-text">
        El se&ntilde;or ministro ha dicho que s&iacute;, que tendremos la mejor terminal ferroviaria para realizar ese trasvase. Lo cual suena a oportunismo, cuando sigue en pie la apuesta del Gobierno por la carretera, aumentando la capacidad de la red y eliminando peajes. No le cuento la que tiene montada su ministerio para duplicar la autopista A-7 que circunda el &aacute;rea de Val&egrave;ncia, 128 millones para un primer tramo. Eso s&iacute;, tambi&eacute;n aqu&iacute; el proyecto se intenta colar como &ldquo;mejoras funcionales de seguridad vial y medidas de integraci&oacute;n ambiental&rdquo;. Ah&iacute; ten&iacute;a su departamento una oportunidad de oro para cambiar carriles de asfalto por v&iacute;as f&eacute;rreas, pero esa es otra historia.
    </p><p class="article-text">
        Le resultar&iacute;a f&aacute;cil, se&ntilde;or ministro, comprobar por qu&eacute; nuestra ciudad y su entorno geogr&aacute;fico poseen extraordinarios valores que est&aacute;n siendo reconocidos incluso por instancias internacionales. Un <span class="highlight" style="--color:#fdfdfd;">proyecto como el que analizamos deval&uacute;a claramente este patrimonio, en un a&ntilde;o en que Val&egrave;ncia celebra la capitalidad verde europea. Mayor contradicci&oacute;n, imposible, vaya manera de empezar la fiesta.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#fdfdfd;">Sabemos que cuenta usted con el apoyo de los partidos mayoritarios en la Comunidad Valenciana; y por descontado, con el del mundo empresarial. Sin embargo, poseer la fuerza no necesariamente lleva a tener raz&oacute;n. Aun as&iacute;, se ha producido alguna grieta en ese robusto bloque promotor por la presi&oacute;n ejercida por los </span>colectivos <span class="highlight" style="--color:#fdfdfd;">sociales</span> agrupados en torno a la citada Comissi&oacute;<em> Ciutat- Port, </em>forzando las exigencias de transparencia y participaci&oacute;n, <span class="highlight" style="--color:#fdfdfd;">una obligaci&oacute;n, por cierto, que debi&oacute; asumir desde el principio la Administraci&oacute;n P&uacute;blica.</span>
    </p><p class="article-text">
        El se&ntilde;or ministro ha perdido una oportunidad para convertir la ocasi&oacute;n en una prueba a favor de la credibilidad del Gobierno frente a los graves retos ambientales y sociales de nuestro tiempo. Este no es un problema estrictamente &lsquo;valenciano&rsquo;, y por eso reclamamos mayor atenci&oacute;n para ensanchar el marco del debate, pues el &lsquo;mito de las infraestructuras&rsquo; sigue dominando la acci&oacute;n de los gobiernos, ahora tambi&eacute;n con la pulsi&oacute;n de ampliar aeropuertos.
    </p><p class="article-text">
        La ampliaci&oacute;n del puerto de Val&egrave;ncia no est&aacute; en absoluto realizada como afirman y, por tanto, a tiempo de rectificar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/oscar-puente-ministro-imprudente_129_10875933.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jan 2024 22:16:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Óscar Puente, ministro imprudente]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desmontando a Harry]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/desmontando-harry_132_10777055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e3623bb-332b-4e22-903a-df4efae41ec8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desmontando a Harry"></p><p class="article-text">
        Los recientes cambios llevados a cabo por el gobierno local de Val&egrave;ncia, que afectan al espacio p&uacute;blico, se parecen m&aacute;s a una rectificaci&oacute;n al anterior equipo municipal que a una apuesta por mejorar la ciudad. En cualquier caso, poco importa.
    </p><p class="article-text">
        A todos interesa que la ciudad mejore, pues todos se benefician.&nbsp;Y el margen sigue siendo muy amplio, pues a pesar de que se hab&iacute;a abierto una positiva v&iacute;a de cambio, el modelo &lsquo;todo para el autom&oacute;vil&rsquo; sigue vigente en el conjunto de la ciudad. Un modelo da&ntilde;ino se mire por donde se mire.
    </p><p class="article-text">
        Promover el uso de la bicicleta y abrir a la gente nuevos espacios con escaso tr&aacute;fico es una tarea que ha intentado poner el reloj de la ciudad a la hora europea con varias d&eacute;cadas de retraso, pero con un alcance insuficiente. Facilitar el uso saludable de la calle, mejorando la calidad del aire, no son actuaciones con sesgo ideol&oacute;gico, sino indispensables. Lo han hecho en Europa gobiernos de todos los colores. Da un poco de verg&uuml;enza tener que recordar estas cosas. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, eliminar carriles bici, meter m&aacute;s autobuses en la plaza del Ayuntamiento y m&aacute;s coches en la calle de Col&oacute;n, a estas alturas del siglo XXI, disminuye la calidad de la vida urbana y afecta a todos los sectores sociales por igual. Es una marcha atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La plaza ya hab&iacute;a sido tomada por los paseantes, y llevar m&aacute;s l&iacute;neas de autobuses argumentando que ahora pueden llegar al coraz&oacute;n de la urbe, adem&aacute;s de una perturbaci&oacute;n innecesaria, demuestra desconocer el funcionamiento de nuestra ciudad. La ronda de circunvalaci&oacute;n, que con el tiempo sustituy&oacute; a las murallas medievales, encierra lo que llamamos Ciutat Vella, ese s&iacute;, el coraz&oacute;n de la ciudad. Merece especiales cuidados porque concentra un nivel alt&iacute;simo de actividades, algunas en conflicto entre s&iacute;. &nbsp;Y hay que eliminar el <em>colesterol</em> de las <em>arterias</em> que llegan a &eacute;l. Cualquiera de sus puntos dista poco menos de 10 minutos caminando a la plaza del ayuntamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Y en la calle de Col&oacute;n, que forma parte de esa ronda, taxistas y gestores de la EMT ya han podido comprobar en los &uacute;ltimos a&ntilde;os que los servicios eran m&aacute;s eficientes, sin por ello perjudicar a quienes all&iacute; tienen sus garajes. Es f&aacute;cil poder estimar que la suma de viandantes, usuarios de la bici, quienes van en bus y quienes usan el taxi superan abrumadoramente a esa minor&iacute;a motorizada que ahora recuperar&aacute; una calzada m&aacute;s para circular. &iquest;C&oacute;mo han podido avalar el lamentable cambio quienes deber&iacute;an conocer al dedillo esos datos?
    </p><p class="article-text">
        Por ello la &ldquo;inauguraci&oacute;n del nuevo Col&oacute;n&rdquo; (sic) protagonizada por la alcaldesa, consistente en levantar la barrera para que pasen m&aacute;s coches, deber&iacute;a formar parte de la antolog&iacute;a del disparate ambiental. Oxford Street, la calle comercial londinense por excelencia y una de las m&aacute;s contaminadas, solo permite desde hace varias d&eacute;cadas el paso del transporte p&uacute;blico, incluyendo los taxis; y ahora va camino de aumentar las zonas para viandantes&hellip; que son, desde que se empezaron a implantar all&aacute; por los sesenta, dig&aacute;moslo claro, las que favorecen la actividad comercial.
    </p><p class="article-text">
        No nos entretengamos contando coches y autobuses para no perder de vista lo que ha de ser el elemento central en la gesti&oacute;n del espacio p&uacute;blico, la<strong> protecci&oacute;n de la salud p&uacute;blica, </strong>un derecho recogido en nuestra Constituci&oacute;n. Y de paso, olvidemos el uso de ese <em>detergente</em> llamado &lsquo;movilidad sostenible&rsquo; que sirve ya para <em>lavar</em> cualquier desprop&oacute;sito urban&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        En 2019, diferentes personas de la comunidad cient&iacute;fica y t&eacute;cnica promovimos la publicaci&oacute;n de un &lsquo;manifiesto por el aire limpio&rsquo;. Entre los firmantes, dos especialmente reconocidos y con prestigiosos premios como son Xavier Querol y Avelino Corma. El texto destacaba como cient&iacute;ficamente incuestionable el beneficio que obtenemos cuando se reduce la contaminaci&oacute;n en las ciudades, directamente responsable de enfermedades cardiorrespiratorias, y procedente mayoritariamente de los veh&iacute;culos motorizados. Y animaba a los habitantes a reclamar a sus gobiernos medidas audaces y urgentes para reducir la movilidad motorizada y reverdecer las calles y plazas.
    </p><p class="article-text">
        Reconozcamos que la contestaci&oacute;n social, aqu&iacute; y en la mayor&iacute;a de las ciudades, ha estado limitada a unos pocos colectivos. Y si no hay presi&oacute;n social, los gobiernos no se sienten empujados a cambiar las cosas. &nbsp;Sin embargo, no busquen excusas, porque corresponde a estos &uacute;ltimos tomar medidas para revertir una situaci&oacute;n que causa tanto da&ntilde;o a la ciudad y a sus habitantes.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, parafraseando al naturalista Joaqu&iacute;n Ara&uacute;jo, podemos apelar as&iacute; a los gobernantes: porque sabiendo, como saben, que toda esta serie de evidencias cient&iacute;ficas ponen en peligro la salud de las personas, no hacer nada se parece a un delito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.D.</strong> El t&iacute;tulo de este art&iacute;culo se corresponde con el de la pel&iacute;cula de Woody Allen del mismo nombre, muy recomendable a quienes no la han visto. Nada que ver con el contenido de este texto.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/desmontando-harry_132_10777055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Dec 2023 17:10:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desmontando a Harry]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tráfico, una matanza olvidada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/trafico-matanza-olvidada_129_10711252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac98111e-022a-45fc-a919-00a2887e2537_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tráfico, una matanza olvidada"></p><p class="article-text">
        El pasado domingo, la asociaci&oacute;n Stop Accidentes congreg&oacute; un sencillo acto en la plaza del ayuntamiento de Val&egrave;ncia para celebrar el D&iacute;a Mundial en recuerdo de las V&iacute;ctimas de la Violencia Vial. Atenci&oacute;n, porque las palabras son importantes, y los t&eacute;rminos accidente o imprudencia, pretendidamente as&eacute;pticos, est&aacute;n todav&iacute;a ampliamente extendidos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una cat&aacute;strofe enorme y permanente, amenazada por la banalidad&rdquo; as&iacute; es como la calific&oacute; Yvon Chich, especialista franc&eacute;s en psicolog&iacute;a de la conducci&oacute;n. Sabemos por razones hist&oacute;ricas y actuales la potencia que tiene la palabra banal.
    </p><p class="article-text">
        Las v&iacute;ctimas constituyen un colectivo al que la opini&oacute;n p&uacute;blica no presta atenci&oacute;n, a pesar de que son muchas las familias que cuentan con personas pr&oacute;ximas entre esas v&iacute;ctimas. 
    </p><p class="article-text">
        Que esta tragedia no tenga el necesario reflejo pol&iacute;tico, que no se sit&uacute;e en la agenda parlamentaria ni suscite por tanto un amplio debate p&uacute;blico, resulta incomprensible i dificulta &nbsp;su superaci&oacute;n. En consecuencia, tampoco los medios de comunicaci&oacute;n colaboran para darle la cobertura que merece, porque lo que sucede todos los d&iacute;as no es noticia, basta ver por qu&eacute; rincones rutinarios aparecen estos &lsquo;accidentes&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es obvio que no podemos confiar la soluci&oacute;n a esta cat&aacute;strofe humana y de salud p&uacute;blica &uacute;nicamente a la coyuntura pol&iacute;tica o a la fortuna de contar en un momento determinado con las personas adecuadas en el gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello me parece imprescindible realizar un acertado diagn&oacute;stico, un an&aacute;lisis profundo de esta &ldquo;cat&aacute;strofe oculta&rdquo; como ha sido calificada.
    </p><p class="article-text">
        En 2002 nuestro a&ntilde;orado amigo Antonio Estevan public&oacute; un informe sobre el tr&aacute;fico titulado de manera poco convencional: <em>Una matanza calculada, </em>una excelente<em> </em>gu&iacute;a de partida; y as&iacute; lo expres&eacute; en mi ponencia durante el Congreso de Seguridad Vial celebrado en Valencia en 2019. Dejar&eacute; entrecomillados algunos fragmentos de dicho estudio.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Responsabilidades compartidas</strong></h3><p class="article-text">
        Los accidentes de tr&aacute;fico graves han sido considerados como una consecuencia inevitable de la existencia de los autom&oacute;viles, considerados una pieza clave para el sistema econ&oacute;mico y social. Por eso nunca se ha planteado &ldquo;la posibilidad de atribuir responsabilidades globales sobre tales muertes a ning&uacute;n estamento econ&oacute;mico o institucional&rdquo;. As&iacute; que las matanzas diarias del tr&aacute;fico se derivan al &aacute;mbito de la responsabilidad individual. 
    </p><p class="article-text">
        Como quiera que los costes externos del transporte recaen sobre la sociedad &ndash; da&ntilde;os a la salud, p&eacute;rdida de calidad ambiental del territorio, degradaci&oacute;n de las ciudades- las poderosas industrias automovilista y del petr&oacute;leo se libran de soportar parte de esas cargas. La similitud con el caso de los impactos del tabaquismo en la salud p&uacute;blica es evidente.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la responsabilidad de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, &ldquo;una administraci&oacute;n p&uacute;blica responsable no puede tener como objetivo pol&iacute;tico el mantener una determinada incidencia del tifus, o del c&oacute;lera, o de cualquier otra enfermedad que resulte evitable con los conocimientos actuales y los medios disponibles, como es el caso de los accidentes mortales de autom&oacute;vil. Su objetivo ha de ser erradicarla en el plazo de tiempo m&aacute;s breve posible&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, si no se act&uacute;a desde las instancias gubernamentales, sabiendo que la mayor&iacute;a de esos accidentes son evitables, entramos en un territorio de responsabilidades de dif&iacute;cil justificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea resulta un tanto decepcionante que Naciones Unidas se&ntilde;ale como objetivo<span class="highlight" style="--color:white;"> &ldquo;reducir las muertes y lesiones en las carreteras en al menos un 50&nbsp;% de aqu&iacute; a 2030&rdquo;. &nbsp;(ODS, Objetivo de Desarrollo Sostenible). Una matanza calculada, reiterar&iacute;a hoy Antonio Estevan.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Hay que celebrar que haya habido una disminuci&oacute;n sustancial de v&iacute;ctimas mortales en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en las carreteras espa&ntilde;olas; pero como dijo Nelson Mandela refiri&eacute;ndose al conflicto en su pa&iacute;s, &ldquo;un solo muerto ya es demasiado&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Del mismo modo, derivar al marco t&eacute;cnico la soluci&oacute;n a esta lacra social tampoco resulta una estrategia adecuada. Estamos hablando de una matanza evitable.</span>
    </p><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o de la sobredimensionada red carreteras y autopistas de las &uacute;ltimas cuatro d&eacute;cadas en Espa&ntilde;a ha permitido un aumento espectacular de las velocidades. La percepci&oacute;n del riesgo disminuye y se relajan los h&aacute;bitos de la conducci&oacute;n. &nbsp;Los mapas de tr&aacute;fico editados por el Ministerio del Interior, que incluyen velocidades medias y puntas por tramos, se&ntilde;alan de manera alarmante c&oacute;mo la superaci&oacute;n de los l&iacute;mites legales no son una cuesti&oacute;n anecd&oacute;tica y llevan a pensar en un preocupante nivel de impunidad legal. &nbsp;Hay que denunciar esa especie de obsesi&oacute;n que se ha instalado en nuestro pa&iacute;s para que todo el viario, el de asfalto y el de hierro, aspire a la alta velocidad. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y por ello hay que insistir en l<span class="highlight" style="--color:white;">a legitimaci&oacute;n democr&aacute;tica de la limitaci&oacute;n de la velocidad. Y, por tanto, revisar los criterios de dise&ntilde;o de las v&iacute;as. Si alguien puede circular a m&aacute;s de 200 km/h, algo falla. &nbsp;Y si a veces aparecen carteles como este </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>&lsquo;Precauci&oacute;n. Tramo de concentraci&oacute;n de accidentes&rsquo;</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> pues tambi&eacute;n. Igualmente, resulta dif&iacute;cil aceptar que algunas calles de la ciudad permitan velocidades muy superiores a los l&iacute;mites legales. </span>
    </p><p class="article-text">
        En la ciudad, es necesario desmontar los fundamentos de la llamada <em>Ingenier&iacute;a de tr&aacute;fico, </em>porque est&aacute;<em> </em>dedicada a<em> </em>facilitar la circulaci&oacute;n de los coches, ignorando abiertamente a los ciudadanos que caminan y a los que usan la bicicleta en las ciudades, con la contaminaci&oacute;n del aire como factor que a todos alcanza.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Cambios imprescindibles</strong></h3><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos de intervenci&oacute;n pol&iacute;tica, y reforzados por la situaci&oacute;n de emergencia clim&aacute;tica, nos interesa tomar acciones decididas para trasvasar camiones y coches hacia el ferrocarril y hacia los medios de transporte colectivo. Atenci&oacute;n al aumento de la siniestralidad en algunos tramos de autopistas a partir de la inoportuna eliminaci&oacute;n del peaje.
    </p><p class="article-text">
        Como en otros campos de la vida social, algunos pa&iacute;ses del norte de Europa han apostado por pol&iacute;ticas innovadoras que han dado resultados muy positivos. Nos llevan mucho adelanto, por lo que solo habr&iacute;a que imitarles.
    </p><p class="article-text">
        El 95% de los accidentes ocurre porque las personas cometen errores y decirles que no los cometan no sirve de nada. Es mejor apoyar acciones que dan buenos resultados, que empiezan por cambios normativos y t&eacute;cnicos; y sobre todo, insistiendo para que el asunto de las matanzas en la carretera se eleve a la categor&iacute;a pol&iacute;tica y social que tienen otras lacras en nuestro pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Admirable resulta la dignidad y perseverancia con que act&uacute;an las responsables de Stop Accidentes. Una de las mujeres asistentes tom&oacute; el domingo la palabra y nos descubri&oacute; un detalle <em>menor</em>:&nbsp;los cinturones de seguridad de los coches no est&aacute;n pensados para quienes tienen pechos. 
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que las mujeres, en general, tienen una actitud <em>diferente</em> respecto de los hombres en el uso de los veh&iacute;culos motorizados. Digamos que no aspiran a ser <em>competitivas</em> en este campo. Pero est&aacute;n igualmente expuestas a las graves consecuencias de la agresividad y la violencia viaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/trafico-matanza-olvidada_129_10711252.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Nov 2023 12:27:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tráfico, una matanza olvidada]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contra los atascos mentales en la ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/atascos-mentales-ciudad_132_10663590.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b63c8a2-8ab4-416e-bbe4-5535b281d71d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Contra los atascos mentales en la ciudad"></p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Viñeta                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, un periodista radiof&oacute;nico me llam&oacute; para conocer mi opini&oacute;n sobre el proyecto de eliminaci&oacute;n del t&uacute;nel en la avenida de P&eacute;rez Gald&oacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Como la financiaci&oacute;n ya estaba comprometida por los fondos europeos, el nuevo ayuntamiento va a seguir adelante, si bien ya ha advertido que no reducir&aacute; el n&uacute;mero de carriles para los coches.&nbsp;El concejal de Movilidad sostiene que &ldquo;con el proyecto del Rialto (se refiere al anterior gobierno local) la ciudad colapsar&iacute;a&rdquo;, nada menos.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, los vecinos se han pronunciado abiertamente por una reducci&oacute;n del tr&aacute;fico privado, unos 60.000 veh&iacute;culos diarios. La batalla vecinal -<em>Fuera t&uacute;nel</em>- viene de lejos. <em>Val&egrave;ncia Per L&rsquo;Aire</em>, ya denunci&oacute; que se trata de una de las zonas con mayor concentraci&oacute;n de NO2 de la ciudad. No encuentro un dato m&aacute;s determinante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la calle de Col&oacute;n tambi&eacute;n el ayuntamiento pretende recuperar uno de los dos carriles del bus para los coches. Prefiero creer que no se trata de revanchismo pol&iacute;tico pues en ambos casos, dicen, se apoyan en informes t&eacute;cnicos que desconozco. Suelen concluir que una reducci&oacute;n de carriles en esta o en cualquiera otra de las v&iacute;as de la ciudad genera inmediatamente una ocupaci&oacute;n de otras calles adyacentes, el colapso que cita el concejal, vaya. 
    </p><p class="article-text">
        Conozco los fundamentos te&oacute;ricos de este tipo de informes, la llamada <em>ingenier&iacute;a de tr&aacute;fico</em>:&nbsp;se ignoran los impactos que genera dicha actividad en la salud y en la calidad de la vida urbana, incluyendo la depreciaci&oacute;n de edificios y viviendas. Los viandantes no cuentan, porque ni siquiera los contabilizan, y las bicis molestan. Todo va dirigido a la fluidez de la circulaci&oacute;n. Una vieja historia.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en Barcelona han usado el mismo argumento los empresarios, apoy&aacute;ndose en informes del RACC para arremeter contra las supermanzanas. Aunque all&iacute; han ido tan lejos que han tenido que rectificar a la vista de la positiva acogida que los vecinos y parte del comercio local han dispensado a los nuevos ejes verdes.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que el incremento de la capacidad viaria supone la atracci&oacute;n de m&aacute;s veh&iacute;culos y al cabo de un tiempo, nuevos atascos. Como dir&iacute;a Groucho Marx, &ldquo;Claro que lo entiendo. Incluso un ni&ntilde;o de cinco a&ntilde;os podr&iacute;a entenderlo. &iexcl;Que me traigan un ni&ntilde;o de cinco a&ntilde;os!&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        En 1963, Collin Buchanan lo explic&oacute; en el informe <em>El tr&aacute;fico en las ciudades, </em>encargado por el ministerio de Transportes del Reino Unido, donde advert&iacute;a sobre los graves perjuicios que vendr&iacute;an del uso masivo del autom&oacute;vil<em>. </em>En Espa&ntilde;a, los especialistas prefirieron leer el <em>Manual de capacidad</em> norteamericano que animaba la construcci&oacute;n de grandes autopistas.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, por citar un par de casos, hemos denunciado recientemente &nbsp;con contundencia (y nulo apoyo del anterior gobierno local) la nefasta ampliaci&oacute;n a 3 carriles del acceso norte a la ciudad, m&aacute;s conocido como V-21,&nbsp;y la escandalosa ampliaci&oacute;n del baip&aacute;s, sin rechistar por parte de la administraci&oacute;n central responsable.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La calle Pérez Galdós, en València, que será objeto de remodelación.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Coches que se </strong><em><strong>evaporan</strong></em><strong>&hellip; y t&eacute;cnicos que se </strong><em><strong>fosilizan</strong></em></h3><p class="article-text">
        Sin embargo, lo que ha sido menos divulgado es el efecto contrario, es decir qu&eacute; sucede cuando se suprime un carril en alguna carretera o en una v&iacute;a urbana; &nbsp;la evidencia cient&iacute;fica nos dice que el efecto es an&aacute;logo al anterior, pero en sentido contrario; es decir, que hay una parte del tr&aacute;fico que se &ldquo;evapora&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En un interesante trabajo de los urbanistas franceses Fr&eacute;deric Heran y Paul Lecroart<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">[1]</a> se citan casos en los que se han reducido carriles o directamente se ha eliminado una autopista urbana- Lyon, Nantes, Boston, San Francisco, Portland, Se&uacute;l (uno de los m&aacute;s espectaculares)- cuyos efectos, en diferente medida, han sido la desinducci&oacute;n del tr&aacute;fico. 
    </p><p class="article-text">
        Especialmente interesante me parece el ejemplo siguiente, con dos protagonistas destacados de aquel momento.
    </p><p class="article-text">
        Nueva York. En los a&ntilde;os 50, animados por Jane Jacobs, una brillante escritora y activista a favor de la ciudad, los vecinos pidieron la eliminaci&oacute;n de una v&iacute;a de tr&aacute;fico que atravesaba por el centro el magn&iacute;fico parque de Washington Square, por los peligros para los ni&ntilde;os y la gente mayor. El todopoderoso Robert Moses (si no le paran llena de autopistas Manhattan) anunci&oacute; que todo ir&iacute;a a peor, aunque acept&oacute; la supresi&oacute;n del paso de veh&iacute;culos durante tres meses:&nbsp;el tr&aacute;fico en las calles circundantes se redujo y la zona se volvi&oacute; mucho m&aacute;s tranquila. Los coches se hab&iacute;an &ldquo;evaporado&rdquo;.&nbsp;Es decir, cuando dise&ntilde;as para los autom&oacute;viles y el tr&aacute;fico, obtienes m&aacute;s autom&oacute;viles y tr&aacute;fico. Y cuando dise&ntilde;as para lugares y personas, obtienes lugares y personas. As&iacute; de sencillo.
    </p><p class="article-text">
        Barcelona. Como proyecto en tierras m&aacute;s cercanas, y por la similitud con el caso citado de P&eacute;rez Gald&oacute;s, he recurrido para ilustrar este art&iacute;culo al magn&iacute;fico proyecto de la calle de Brasil que conoc&iacute; en 1999 al participar en el jurado que le concedi&oacute; el premio CONSTRUMAT.&nbsp;&nbsp;Por debajo del paseo, un aparcamiento que financi&oacute; en parte la operaci&oacute;n, y en subterr&aacute;neo, el tr&aacute;fico rodado. La foto de la derecha es de aquellos a&ntilde;os, hoy los &aacute;rboles del paseo est&aacute;n crecidos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Barcelona, carrer de Brasil (un tramo de la Ronda del Mig) antes y después de la ejecución del proyecto de Jordi Henrich, arquitecto, y Olga Tarrasó, arquitecta .  (Fuente: CCCB)                            </span>
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        Miremos a nuestras renovadas plazas centrales en Val&egrave;ncia y frenemos los intentos de dar marcha atr&aacute;s. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n los miles de veh&iacute;culos que cada d&iacute;a pasaban por la plaza del ayuntamiento de Val&egrave;ncia y hoy han dejado el espacio a los miles de ciudadanos que lo utilizan para pasear?&nbsp;No es arriesgado suponer que en algunos casos ha habido un cambio de h&aacute;bitos.
    </p><p class="article-text">
        Acabo. Con tantos valores en juego, cuando la protecci&oacute;n de la salud y el disfrute de la calle no est&aacute;n garantizados, no hacer nada en positivo convierte en buena parte a nuestros gobiernos en responsables. Sin olvidar a quienes justifican soluciones que (mal) aprendieron hace treinta o cuarenta a&ntilde;os, y que tanto da&ntilde;o han causado a nuestras ciudades. Por todo ello, menos catastrofismo y m&aacute;s atenci&oacute;n a las exigencias ambientales y sociales de los tiempos actuales. 
    </p><p class="article-text">
        El lacerante caso de P&eacute;rez Gald&oacute;s es una muestra de lo mucho que queda por remover en nuestra ciudad. &nbsp;Aqu&iacute;, el papel de los vecinos ha sido determinante. Sin embargo, resulta preocupante la resignada actitud de la mayor&iacute;a de los vecinos en situaciones an&aacute;logas de sus calles, una actitud que contrasta con la permanente presi&oacute;n que ejercen determinados sectores econ&oacute;micos. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">[1]</a> Bolet&iacute;n <em>The Conversation, </em>8/12/2021
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/atascos-mentales-ciudad_132_10663590.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Nov 2023 12:26:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Contra los atascos mentales en la ciudad]]></media:title>
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