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    <title><![CDATA[elDiario.es - Marta Montojo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/marta_montojo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Marta Montojo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Josep Piñol, artista que se coló en el mercado de carbono para denunciarlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/josep-pinol-artista-colo-mercado-carbono-denunciarlo_1_12949663.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/708b666d-73b7-4daa-8ee5-3ed94461cec3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Josep Piñol, artista que se coló en el mercado de carbono para denunciarlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este artista creó y certificó el proyecto de una obra gigantesca en la Amazonia brasileña con la intención de no realizarla. Quería denunciar algo que hacen empresas en todo el mundo: generar créditos de carbono para vender a través del sistema de emisiones evitadas</p></div><p class="article-text">
        Josep Pi&ntilde;ol, artista de 31 a&ntilde;os de las Tierras del Ebro, era consciente de que no pintaba nada en aquel lugar: una convenci&oacute;n de gente poderosa, adinerada, reunida en un hotel de lujo. En ese encuentro estaba, en sus palabras, &ldquo;el <em>establishment</em> econ&oacute;mico del pa&iacute;s&rdquo;. Le hab&iacute;a invitado una conocida. Tuvo curiosidad. Primero fue a un encuentro similar en una casa, y despu&eacute;s, le invitaron a una segunda reuni&oacute;n, en un hotel. Pi&ntilde;ol pide no dar detalles del lugar ni de las personas que estaban presentes. En el momento del c&oacute;ctel, un hombre de unos 80 a&ntilde;os se dirigi&oacute; a un grupo reducido de personas y, copa de champ&aacute;n en mano, empez&oacute; a hablar. Hab&iacute;a dedicado su vida entera a asesorar a gobiernos e instituciones, dijo, y hab&iacute;a sentido &ldquo;mucha verg&uuml;enza&rdquo; al leer en la prensa sobre una operaci&oacute;n financiera que se acababa de tejer entre dos compa&ntilde;&iacute;as. Los representantes de ambas empresas estaban all&iacute; presentes, de pie, justo delante de Pi&ntilde;ol. &ldquo;El tipo les empez&oacute; a vacilar y dijo: 'Bueno, no hay mucho que hacer aqu&iacute; porque lo que he visto despu&eacute;s de toda mi trayectoria es que nadie est&aacute; dispuesto a renunciar a sus propios intereses'&rdquo;. Y prosigui&oacute;: &ldquo;Miraos, todos aqu&iacute; con trajes car&iacute;simos, que no bajan de los mil euros. &iquest;Qui&eacute;n est&aacute; dispuesto a renunciar a su privilegio? Nadie. As&iacute; que brindemos por el clima, por la hipocres&iacute;a, por la sostenibilidad y por las evitadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; son las evitadas?, se pregunt&oacute; el artista. La operaci&oacute;n a la que se refer&iacute;a el hombre era la siguiente: una compa&ntilde;&iacute;a hab&iacute;a financiado a otra para que dejara de extraer gas. La &ldquo;no extracci&oacute;n&rdquo;, cuenta ahora el artista, que no quiere desvelar de qu&eacute; empresas se trata, se hab&iacute;a computado en el mercado voluntario de emisiones evitadas. Esas personas, las que hab&iacute;an cerrado la transacci&oacute;n, tambi&eacute;n brindaron. &ldquo;Por las evitadas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Solo anunciar en un compromiso firmado la reducción de emisiones frente a una alternativa hipotética puede transformarse, mediante este mercado, en créditos de carbono reales, que se ponen en venta y que otras empresas compran para &#039;compensar&#039; sus emisiones. Esa compensación sirve, por ejemplo, para que las aerolíneas puedan anunciar vuelos en teoría neutros en carbono, aunque sus aviones sigan quemando queroseno</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el complejo universo de los mercados de emisiones de carbono, tanto en el obligatorio como en los voluntarios, existen los cr&eacute;ditos por emisiones &lsquo;evitadas&rsquo;: aquellas toneladas de CO2 que una empresa o entidad habr&iacute;a logrado no enviar a la atm&oacute;sfera tras adoptar una medida concreta. Puede ser una instalaci&oacute;n de energ&iacute;as renovables que se construye en lugar de una central de combustibles f&oacute;siles, o un plan de una empresa que contempla usar una flota el&eacute;ctrica frente a la que ya tiene, de di&eacute;sel, entre otros muchos proyectos posibles. Solo anunciar en un compromiso firmado la reducci&oacute;n de emisiones frente a una alternativa hipot&eacute;tica puede transformarse, mediante este mercado, en cr&eacute;ditos de carbono reales, que se ponen en venta y que otras empresas compran para 'compensar' sus emisiones. Esa compensaci&oacute;n sirve, por ejemplo, para que las aerol&iacute;neas puedan anunciar vuelos en teor&iacute;a neutros en carbono, aunque sus aviones sigan quemando queroseno, o para que el informe financiero de una empresa destaque esta aparente reducci&oacute;n de emisiones con la que seducir a nuevos inversores o satisfacer a los actuales.
    </p><p class="article-text">
        En s&iacute;, son operaciones completamente legales, y m&aacute;s o menos reguladas (mucho m&aacute;s en sistemas obligatorios como el esquema de comercio europeo). Por supuesto, existen trampas. Una investigaci&oacute;n liderada por The Guardian, el peri&oacute;dico alem&aacute;n Die Zeit y la ONG period&iacute;stica SourceMaterial revel&oacute; en 2023 que m&aacute;s del 90% de los cr&eacute;ditos de compensaci&oacute;n emitidos por la principal certificadora a nivel mundial, Verra, y que hab&iacute;an usado grandes empresas como Disney, Shell o Gucci, eran cr&eacute;ditos fantasma y no representaban una reducci&oacute;n real de las emisiones. Los periodistas pudieron comprobar que buena parte de los proyectos para mantener bosques y evitar la deforestaci&oacute;n, que hab&iacute;an generado esos cr&eacute;ditos, eran meras alegaciones y conjeturas. Se basaban en amenazas de tala sobreinfladas en m&aacute;s del 400%.
    </p><p class="article-text">
        Para Carbon Brief, un medio dedicado en exclusiva a la pol&iacute;tica clim&aacute;tica, que ha investigado y seguido de cerca las trampas en la financiaci&oacute;n clim&aacute;tica y los mercados de carbono, ese es el problema. &ldquo;Estos mercados se basan en una hip&oacute;tesis contraria a los hechos, en un escenario que nunca ocurri&oacute; y no se puede demostrar que hubiera ocurrido&rdquo;, explica Josh Gabbastiss, especialista en financiaci&oacute;n clim&aacute;tica y periodista en este medio. Gabbastiss arguye que, si un agente (una empresa, un pa&iacute;s) alega que, de no haber construido un parque e&oacute;lico o una planta solar determinada, habr&iacute;a impulsado una infraestructura de combustibles f&oacute;siles en su lugar, no es muy fiable. &ldquo;La realidad es que hoy en d&iacute;a sale muy barato instalar tecnolog&iacute;a renovable, as&iacute; que en muchos de los casos simplemente tiene sentido econ&oacute;mico apostar por renovables antes que infraestructura f&oacute;sil&rdquo;, dice. &ldquo;O, en el caso de los cr&eacute;ditos forestales, &iquest;c&oacute;mo se puede probar que en realidad ese bosque hubiera sido talado?&rdquo;, plantea.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de los cr&eacute;ditos por evitaci&oacute;n, la compensaci&oacute;n por retirar CO2 de la atm&oacute;sfera, bien plantando &aacute;rboles, bien &ndash;algo bastante menos frecuente&ndash; construyendo infraestructura de captura y almacenamiento de carbono, es mucho m&aacute;s f&aacute;cil de medir. &ldquo;Pero la mayor parte de la compensaci&oacute;n en mercados de carbono no proviene de la retirada de CO2, sino de la reducci&oacute;n o evitaci&oacute;n&rdquo;, incide este especialista.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, buena parte de la compensaci&oacute;n bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio, el programa de Naciones Unidas que impuls&oacute; el Protocolo de Kioto (1997), provino de proyectos hidroel&eacute;ctricos en Brasil, China o India, as&iacute; como de otras instalaciones renovables. &ldquo;Se entiende de manera generalizada que esos desarrollos se habr&iacute;an llevado a cabo de todos modos. Por tanto, no hubo ninguna acci&oacute;n clim&aacute;tica adicional como resultado de esos proyectos de compensaci&oacute;n&rdquo;, argumenta Gabbastiss, que concluye: &ldquo;Significa que las compensaciones en s&iacute; mismas no tienen ning&uacute;n valor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Qu&eacute; f&uacute;nebre&hellip; &iquest;Hasta d&oacute;nde hemos llegado?&rdquo;, pens&oacute; Pi&ntilde;ol cuando le explicaron en qu&eacute; consist&iacute;a la categor&iacute;a de emisiones evitadas. &ldquo;Me pareci&oacute; incre&iacute;ble que especulemos con cualquier cosa y que construyamos narrativas que permitan lavarnos la cara as&iacute; de f&aacute;cil&rdquo;, se&ntilde;ala. Para este exmonaguillo, que con su anterior obra &ndash;una virgen rodeada de morcillas&ndash; se gan&oacute; una demanda de Abogados Cristianos, los derechos de emisi&oacute;n (los cr&eacute;ditos de carbono) ser&iacute;an algo as&iacute; como bulas papales contempor&aacute;neas: en el mercado de indulgencias papales de la Edad Media, se vend&iacute;an perdones para quien hubiera cometido o fuera a cometer un pecado. Era, esencialmente, comprar el derecho a pecar. Y lo mismo, arguye, sucede con los derechos de emisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un artista conceptual en la actualidad vive, en buena medida, de su agenda. Y a Pi&ntilde;ol no le faltan contactos. Llam&oacute; a juristas de diferentes bufetes, a expertos en mercados de carbono que, uno tras otro, le ayudaron a comprender el mecanismo del que se benefician tantas empresas hoy, un esquema creado con el Protocolo de Kioto de 1997 y por el que ya fluyen cientos de miles de millones de d&oacute;lares. Solo los mercados voluntarios movieron en 2024 cerca de 1.700 millones de d&oacute;lares, seg&uacute;n Global Market Insights.
    </p><p class="article-text">
        Cuando por fin lo comprendi&oacute; todo, el artista tarraconense decidi&oacute; hacer una denuncia art&iacute;stica de todo el engranaje, haciendo exactamente lo mismo que las empresas que participan del mercado. Inventar&iacute;a un proyecto, medir&iacute;a la huella de carbono de esa obra hipot&eacute;tica, la avalar&iacute;a y presupuestar&iacute;a, luego decidir&iacute;a no hacerla, certificar&iacute;a las emisiones de la obra no realizada y obtendr&iacute;a los cr&eacute;ditos de carbono por las toneladas evitadas.
    </p><p class="article-text">
        Solo ten&iacute;a que seguir el proceso completo, empezando por el paso inicial de pensar una &ldquo;no obra&rdquo;. En Bel&eacute;m, ciudad de la Amazon&iacute;a brasile&ntilde;a donde estaba prevista la cumbre del clima COP30 a finales de 2025, Pi&ntilde;ol construir&iacute;a una macroestructura de cemento de casi 30 metros de altura. En el &uacute;ltimo piso colocar&iacute;a ata&uacute;des y, sobre estos, cien esculturas de bronce que representar&iacute;an a hombres trajeados, similares a los ejecutivos que conoci&oacute; en la convenci&oacute;n del hotel de lujo. El bloque ser&iacute;a adem&aacute;s una planta de captura de CO2, pero llevarlo a cabo implicar&iacute;a deforestar y ocupar un terreno de mil metros cuadrados. Un delirio que, aunque &eacute;l sab&iacute;a que nunca ejecutar&iacute;a, logr&oacute; levantar en total 18,4 millones de euros en rondas de inversi&oacute;n, algo que acredit&oacute; con cartas de inter&eacute;s firmadas por unas entidades &ndash;una brit&aacute;nica y otra canadiense&ndash;, cuyos nombres Pi&ntilde;ol no quiere hacer p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Segundo acto: el artista deb&iacute;a medir la huella de carbono de su &ldquo;no obra&rdquo;. Con los planos sobre la mesa, una consultora especializada deb&iacute;a hacer un an&aacute;lisis de ciclo de vida del impacto ambiental del proyecto, siguiendo las normas ISO 14040 y 14044. Pi&ntilde;ol levant&oacute; de nuevo el tel&eacute;fono. Casi todos los consultores que contact&oacute; le rechazaron. No sab&iacute;an bien a qu&eacute; se refer&iacute;a, no contaban con suficiente experiencia en ese &aacute;mbito o, directamente, les parec&iacute;a una locura. &iquest;Acreditar las emisiones evitadas de una obra de arte no producida? No se hab&iacute;a hecho nunca. Pero uno dijo que s&iacute;: Juan Vicente Fern&aacute;ndez, fundador y director de Greenme.
    </p><p class="article-text">
        Este madrile&ntilde;o fund&oacute; su empresa en 2018. Ahora, su equipo de ocho personas ofrece asesor&iacute;a t&eacute;cnica a empresas que quieren cumplir sus compromisos ambientales, conocidos en el mundo corporativo como ESG. La propuesta alocada de Pi&ntilde;ol le cautiv&oacute;. &ldquo;Gracias a que somos muy t&eacute;cnicos tenemos una visi&oacute;n muy sist&eacute;mica de la vida&rdquo;, dice Fern&aacute;ndez, cr&iacute;tico con la eficacia de los mercados de carbono para frenar el calentamiento global: &ldquo;Son un parche. Empezaron con un objetivo bastante bueno, pero al final la idea es la simplificaci&oacute;n de una realidad que es muy compleja. Si emites CO2 a trav&eacute;s de un tubo de escape o de una chimenea no quiere decir que un &aacute;rbol que plantes lo vaya a absorber. No es as&iacute; de lineal&rdquo;, comenta. Pero &eacute;l ya trabajaba con empresas que quer&iacute;an generar cr&eacute;ditos de carbono mediante emisiones evitadas y tambi&eacute;n mediante la absorci&oacute;n y almacenamiento de CO2.
    </p><p class="article-text">
        Tercer acto: como no exist&iacute;a todav&iacute;a una forma de certificar obras de arte no ejecutadas, tuvieron que desarrollar un est&aacute;ndar de cero. Lo valid&oacute; Art Carbon Avoided (ACA) S.L., cuyo administrador &uacute;nico es nada menos que el propio Josep Pi&ntilde;ol. As&iacute; que una empresa puede crear su propia certificadora para verificar el proceso con el que conseguir cr&eacute;ditos de carbono partiendo de una mera promesa. En adelante, ACA ser&iacute;a la base legal de lo que el artista denomin&oacute; cultural degrowth credits (cr&eacute;ditos de decrecimiento cultural).
    </p><p class="article-text">
        Cuarto acto: una auditor&iacute;a independiente deb&iacute;a revisar la documentaci&oacute;n y comprobar que, en efecto, Pi&ntilde;ol contaba con el aval y el presupuesto para construir su obra delirante (cartas de inter&eacute;s de los inversores potenciales). En otras palabras, que el proyecto era viable y no solo humo. Pi&ntilde;ol logr&oacute; luz verde de la auditor&iacute;a. Eso gener&oacute; unos cr&eacute;ditos de carbono que correspond&iacute;an a las 57.765 toneladas de CO2 evitadas, porque el autor decid&iacute;a, despu&eacute;s de todo, no desplegar su macroinstalaci&oacute;n en la selva amaz&oacute;nica. El valor de los cr&eacute;ditos de carbono ascend&iacute;a a 1,6 millones de euros. En el mercado voluntario de carbono, el precio de la tonelada no est&aacute; tasado, sino que lo fija la ley de la oferta y la demanda. Una certificadora como Verra puede establecer precios mucho m&aacute;s altos que una como Art Carbon Avoided S.L., que acaba de nacer y no conoce nadie. 
    </p><p class="article-text">
        En ning&uacute;n momento el artista quiso vender sus cr&eacute;ditos de carbono. Y en todo caso, planea la pregunta de si alguien los hubiera comprado. Juan Vicente Fern&aacute;ndez cree que no. &ldquo;El tema de la sostenibilidad es muy reputacional, y muchas empresas quieren evitar caer en greenwashing o en esc&aacute;ndalos&rdquo;, explica. El de Pi&ntilde;ol, dice, &ldquo;no es un est&aacute;ndar reconocido internacionalmente&rdquo;. &ldquo;Hace 15 a&ntilde;os hab&iacute;a mucho m&aacute;s pirateo, mucho m&aacute;s desconocimiento por parte de las empresas. Hay menos greenwashing porque tienen m&aacute;s miedo de caer en ello&rdquo; , agrega. Pero el artista no lo tiene tan claro: muchas empresas, dice, pueden declarar en sus informes o campa&ntilde;as publicitarias que han compensado sus emisiones sin desglosar de d&oacute;nde proceden esos cr&eacute;ditos. 
    </p><p class="article-text">
        Acto final: Pi&ntilde;ol deb&iacute;a comprometerse a no materializar su obra ante un notario, compromiso que sell&oacute; frente a un grupo de periodistas convocados para observar la performance en el Museu T&agrave;pies de Barcelona, que dirigi&oacute; Manuel Borja-Villel, exdirector del Museo Reina Sof&iacute;a y del MACBA de Barcelona. Tambi&eacute;n cancel&oacute; los cr&eacute;ditos de carbono generados para sacarlos del mercado voluntario. Solamente vendi&oacute; una tonelada acreditada &ndash;a un coleccionista liban&eacute;s&ndash; y declar&oacute; su renuncia a cualquier derecho de uso, transmisi&oacute;n o explotaci&oacute;n sobre el resto &ldquo;para que no pudieran convertirse en objeto de especulaci&oacute;n ni ser utilizadas en reportes de sostenibilidad corporativa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La obra, ahora, es un simple papel: el certificado de evitaci&oacute;n. Un folio enmarcado que muestra el sinsentido de que incluso aquello que no existe, lo que no se llega a producir, pueda generar m&aacute;s valor econ&oacute;mico precisamente por no ser. Y, algo peor, que pueda convertirse en una carta blanca para calentar el planeta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/josep-pinol-artista-colo-mercado-carbono-denunciarlo_1_12949663.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jan 2026 21:30:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Josep Piñol, artista que se coló en el mercado de carbono para denunciarlo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Emisiones CO2,Huella de carbono,Empresas,Brasil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pescadores contra las trampas de los motores: la mayoría de arrastreros tienen más potencia de la autorizada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/pescadores-trampas-motores-mayoria-arrastreros-potencia-autorizada_1_12645013.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0f896b5-e946-4a55-b081-95ab5288a3dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pescadores contra las trampas de los motores: la mayoría de arrastreros tienen más potencia de la autorizada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Faenar con buques de potencia mayor a la declarada es una práctica habitual de los grandes barcos en un sector en el que todos culpan a todos y donde algunos pescadores se rebelan para limitar sus motores y evitar así la sobrepesca</p><p class="subtitle">Décadas de sobrexplotación pesquera y mirar para otro lado estallan en el Mediterráneo</p></div><p class="article-text">
        El arrastrero Nova Meda llega al puerto de Palam&oacute;s cargado con cerca de 20 kilos de gamba roja. Es el manjar estrella en los men&uacute;s de los restaurantes de esta villa marinera de la Costa Brava, donde en verano se escucha casi m&aacute;s franc&eacute;s que catal&aacute;n o castellano. La gamba tambi&eacute;n es una <a href="https://digital.csic.es/handle/10261/330475" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">medalla ambiental</a> que Palam&oacute;s se ha ganado desde que en 2007 impuls&oacute; un plan de gesti&oacute;n para recuperar el tama&ntilde;o de las poblaciones de este crust&aacute;ceo. La estrategia funcion&oacute;, y ahora el pueblo se ha convertido en un ejemplo para otras comunidades pesqueras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al frente del Nova Meda est&aacute; Josep Antoni Cruz, un pescador at&iacute;pico. Primero, por su juventud. Sus 35 a&ntilde;os rebajan la media de edad de la cofrad&iacute;a. Este ingeniero naval decidi&oacute; estudiar un m&aacute;ster en gesti&oacute;n pesquera y seguir los pasos de su padre y abuelos, y llevar la contraria a uno de los fen&oacute;menos que m&aacute;s inquietan al sector: la falta de relevo generacional. &ldquo;Nosotros somos la quinta generaci&oacute;n de pescadores&rdquo;, cuenta, incluyendo en ese plural a su hermano Carles, que trabaja con &eacute;l en el barco. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo m&aacute;s llamativo, al menos en estos momentos, es la lucha que Josep Antoni ha entablado contra una din&aacute;mica muy asentada en la pesca de arrastre: las trampas generalizadas con los motores en la flota. Una l&oacute;gica de la que algunos han intentado escapar y han encontrado barreras para hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Los pescadores, por lo general, lo reconocen abiertamente. Sus buques llevan motores con m&aacute;s potencia que la que tienen certificada y registrada. Y a m&aacute;s potencia, mayores faenas y, por lo tanto, m&aacute;s capturas. Ese panorama desemboca en una pesca insostenible. La esquilmaci&oacute;n de los bancos de gambas. A veces, los caballos reales llegan a ser el doble o el triple que los de la licencia. Era el caso del anterior barco de la familia Cruz: &ldquo;Ten&iacute;amos otro barco mucho m&aacute;s grande, con m&aacute;s de 1.000 caballos, aunque en la licencia marcaba 500&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Nova Meda, el barco que regenta ahora, fue el primero del pueblo en cumplir con la normativa que los propios pescadores de Palam&oacute;s han aprobado para mejorar el estado de los caladeros. Entre las medidas propuestas, el plan de gesti&oacute;n contempla reducir la potencia motriz de los buques a 500 caballos o menos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El Nova Meda fue el primer barco en reducir su potencia en Palamós.                            </span>
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        Aunque navegar con un motor m&aacute;s potente de lo permitido se considera una infracci&oacute;n grave, en la pr&aacute;ctica los propios pescadores se quejan de que no hay control suficiente por parte de la Administraci&oacute;n para vigilar que la potencia sobre el papel coincide con la real. El problema principal es que, si solo unos pocos barcos respetan los l&iacute;mites legales, estos se sienten en desventaja por no poder competir con otros que llevan mucha m&aacute;s potencia, y por tanto pueden cargar m&aacute;s peso, navegar m&aacute;s r&aacute;pido en el mismo tiempo &mdash;en el arrastre, el esfuerzo pesquero est&aacute; limitado por d&iacute;as de pesca&mdash; y, al final, extraer m&aacute;s pescado del mar.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Motores para ganar la carrera hacia el caladero</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; todo empez&oacute; a partir de la d&eacute;cada de 1980. En nuestro oficio es muy importante llegar el primero al caladero. El primero que llega escoge por d&oacute;nde va y el resto se va adaptando. A finales del siglo pasado, unos empezaron a cambiar los motores por otros m&aacute;s potentes y luego siguieron los dem&aacute;s por no quedarse atr&aacute;s. Con m&aacute;s motor, pod&iacute;as llevar redes m&aacute;s grandes, ir m&aacute;s lejos y explotar m&aacute;s zonas que no estaban explotadas&rdquo;, apunta Gerard Figueres, due&ntilde;o del buque La Perla de Palam&oacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ignacio Fresco, especialista en pol&iacute;tica pesquera de Oceana, apunta que ese cambio a motores m&aacute;s potentes fue alentado adem&aacute;s por los subsidios que hab&iacute;a en ese momento. &ldquo;El combustible estaba subvencionado, as&iacute; que tener un motor m&aacute;s potente no era problem&aacute;tico&rdquo;, argumenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Figueres, que tambi&eacute;n tiene 35 a&ntilde;os, ha seguido una trayectoria similar a la de Cruz. Se gradu&oacute; en Ingenier&iacute;a N&aacute;utica, y despu&eacute;s estudi&oacute; el mismo m&aacute;ster en gesti&oacute;n pesquera. Ahora contin&uacute;a con el negocio familiar. Como Cruz, ha limitado la potencia del barco, sobre todo por combatir la sobrexplotaci&oacute;n de los caladeros que ya sus familiares dedicados a la pesca hab&iacute;an constatado. La Perla de Palam&oacute;s es uno de los pocos buques de arrastre de fondo del Mediterr&aacute;neo en situaci&oacute;n legal. Su motor tiene 500 caballos y, sobre el papel, tambi&eacute;n 500 (499,9 seg&uacute;n el <a href="https://servicio.pesca.mapama.es/censo/ConsultaBuqueRegistro/Buques/Search" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">registro</a>).&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todo empezó a partir de la década de 1980. Unos empezaron a cambiar los motores por otros más potentes y luego siguieron los demás por no quedarse atrás</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gerard Figueres</span>
                                        <span>—</span> Dueño del buque La Perla de Palamós
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque ambos ven que poco a poco funcionan las medidas que se han ido poniendo en marcha para dar tiempo a los ecosistemas a regenerarse &mdash;como emplear puertas elevadoras, que evitan una mayor destrucci&oacute;n del fondo marino; ampliar el tama&ntilde;o de la malla, para no capturar peces j&oacute;venes; o ampliar las vedas de pesca&mdash; creen estar a&uacute;n muy lejos de las cantidades de pescado que capturaban sus padres y abuelos.
    </p><p class="article-text">
        Pero destacan, sobre todo, el papel del control de la potencia. Especialmente frente a medidas muy pol&eacute;micas en el sector, como el <a href="https://www.eldiario.es/economia/espana-francia-e-italia-ven-inaceptable-reduccion-pesca-mediterraneo-plantea-bruselas_1_11885533.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recorte en un 79% de los d&iacute;as de pesca que plante&oacute; la Comisi&oacute;n Europea</a> para la flota de arrastre en el Mediterr&aacute;neo. &ldquo;Solo controlando el motor de los barcos se reducir&iacute;a al m&aacute;ximo el esfuerzo pesquero. Si cada uno utilizara lo que tiene en la licencia de pesca a lo mejor no har&iacute;a falta ni gestionar por d&iacute;as&rdquo;, se&ntilde;ala Cruz.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hizo &eacute;l fue ajustar la potencia real a la registrada. Llev&oacute; a desguazar el barco antiguo, pag&oacute; el desguace y se qued&oacute; con los caballos. La familia gast&oacute; 25.000 euros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del coste, los armadores encuentran resistencia por parte de las casas de motores. La experiencia de Cruz en este sentido coincide con las que han vivido todos los pescadores entrevistados para este reportaje. &ldquo;Nosotros cambiamos el motor hace siete a&ntilde;os y nos falsificaron las fichas t&eacute;cnicas. En la licencia ten&iacute;amos 370 caballos y nos pusieron el motor que dec&iacute;a que era de 370 caballos, no de 500. Hasta la ficha de emisiones de gases, todo falsificado. Cuando fuimos a comprarlo pedimos que no lo hicieran pero lo hicieron igual. Est&aacute;n acostumbrados a trabajar as&iacute;&rdquo;, explica Cruz.&nbsp;
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                El marinero Rogelio Santos en el puerto de Porto do Son, Galicia.                            </span>
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        &ldquo;En otra casa de motor, que lleva siete u ocho marcas, ped&iacute;amos uno de 500 caballos y nos dec&iacute;an que nos pondr&iacute;an uno de 700. Y nosotros insistimos en que quer&iacute;amos uno de 500. Pero lo pelearon, porque ganan m&aacute;s vendiendo uno de 700. Te dicen que pescar&aacute;s m&aacute;s&rdquo;, agrega. 
    </p><p class="article-text">
        En el Mediterr&aacute;neo, un<a href="https://europe.oceana.org/reports/engine-power-fraud-in-the-spanish-mediterranean/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> informe reciente </a>de Oceana ha averiguado que, de 50 embarcaciones de arrastre y cerco analizadas en el Mediterr&aacute;neo, el 94% sobrepasan la potencia autorizada y certificada, y el 20% sobrepasan directamente los l&iacute;mites legales establecidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto, critica la organizaci&oacute;n, &ldquo;distorsiona completamente el ca&#769;lculo del esfuerzo pesquero, principal herramienta de gestio&#769;n en el Mediterra&#769;neo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sin datos sobre las sanciones</h2><p class="article-text">
        A la pregunta por el n&uacute;mero de sanciones impuestas a embarcaciones con m&aacute;s potencia de la registrada, la Direcci&oacute;n General de Marina Mercante, del Ministerio de Transportes, arguye que no puede facilitar los datos: &ldquo;Navegar con un motor con m&aacute;s potencia de la registrada es una infracci&oacute;n de car&aacute;cter grave, que involucra a varias administraciones. En el &aacute;mbito de la administraci&oacute;n mar&iacute;tima, este tipo de infracciones afecta a diversa normativa aplicable, como puede ser la prevenci&oacute;n de la contaminaci&oacute;n del medio marino, titulaciones, etc&eacute;tera, por lo que no se disponen de datos precisos sobre los expedientes sancionadores que se han tramitado&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, es dif&iacute;cil comprobar con datos la potencia real de una embarcaci&oacute;n, pues los registros solamente reflejan la potencia certificada de manera oficial. Pero los propios armadores lo muestran. &ldquo;Se entiende que cuanto m&aacute;s se pesca, m&aacute;s dinero se gana; es el error que han cometido las generaciones anteriores a nosotros y es el que seguimos cometiendo&rdquo;, dice Xavier Mir&oacute;, ya amarrado pero dentro de su embarcaci&oacute;n, la Estrella del Sur. Al igual que otros casos en esta localidad pesquera, el suyo es el caso de un arrastrero que, si bien est&aacute; preocupado por el fraude de la potencia, a&uacute;n no ha podido regularizar su situaci&oacute;n. Sobre todo, porque cuesta mucho dinero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de Cruz o Figueres, preguntar a los armadores por la potencia de sus motores es asumir que la respuesta ser&aacute; doble: los certificados y los reales. El buque Estrella del Sur tiene registrados 427,9 caballos. Reales, tiene 700, afirma Mir&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l, en todo caso, asegura trabajar con mucha menos potencia de la que puede dar su motor. &ldquo;Trabajo con 550 caballos&rdquo;. Lo hace, en parte, para reducir el consumo de combustible. &ldquo;Y estoy pendiente de la regularizaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;Su barco lleva un motor alem&aacute;n, de marca Man. &ldquo;Antes llevaba un Guascor de 420 caballos. Pero luego empezaron a llegar barcos de 1.400 caballos, de 1.500, y claro, yo con un 400 dec&iacute;a: &rdquo;No puedo competir, voy a cambiar el motor y poner uno de 500&ldquo;. Esa era mi primera idea. Pero luego hablas con la casa de motores y te dicen que uno de 500 vale 12 millones de pesetas, y uno de 700 vale 13 millones&rdquo;. Yo mir&eacute; los n&uacute;meros y vi que m&aacute;s o menos gastar&iacute;a el mismo gas, y tendr&iacute;a casi 300 caballos m&aacute;s de potencia&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En principio tengo comprado los caballos para llegar a los 500, que antiguamente era el m&aacute;ximo legal. Lo que pasa es que ahora se han sacado la manga que se puede llegar hasta los 900&rdquo;.&nbsp;Se refiere al <a href="https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2022-10675" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Real Decreto 502/2022</a>, por el que el Gobierno ha elevado el l&iacute;mite de la potencia de los arrastreros del Mediterr&aacute;neo a los 665 kW &ndash;que equivale a 904 caballos&ndash;, una medida cuestionada tanto por los pescadores que luchan contra el abuso de la potencia como por organizaciones conservacionistas como Oceana, que lleva tiempo con la mirada puesta en este asunto del fraude en los motores de la pesca.&nbsp;En un momento en que la UE apostaba por rebajar el esfuerzo pesquero para revertir la sobreexplotaci&oacute;n de los caladeros, esta medida parec&iacute;a ir en la direcci&oacute;n contraria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Legalmente, Mir&oacute; podr&iacute;a llegar a los 700 oficiales. Pero pasar de los 427,9 a los 700 exigir&iacute;a comprar esa diferencia de caballos o bien al Estado o bien a particulares que desguazan sus embarcaciones de pesca (y &ldquo;aportan&rdquo; al mercado de caballos que retiran de la flota, o bien desguazando el barco o bien export&aacute;ndolo). Esto ocurre porque la Pol&iacute;tica Pesquera Comunitaria establece un l&iacute;mite m&aacute;ximo de capacidad pesquera a los estados miembros. Espa&ntilde;a cuenta con un total de 964.826 kW (1.311.796 caballos). As&iacute; que, si todos los buques quisieran comprar caballos para regularizar su situaci&oacute;n, los especialistas plantean que no habr&iacute;a suficientes caballos disponibles para ello.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Puja del pulpo en la lonja de Ribeira.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ahora, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci&oacute;n asegura que la nueva modificaci&oacute;n de la normativa de 2022 permitir&aacute; aportar su capacidad a los propietarios de barcos dados de baja definitiva desde 2018, &ldquo;que por diversos motivos no pudieron aportar su capacidad&rdquo;. &ldquo;Esta capacidad podr&iacute;a emplearse para la regularizaci&oacute;n de la potencia de los motores como medida por si se requiriese su aplicaci&oacute;n&rdquo;, detallan desde la Secretar&iacute;a de Pesca.
    </p><p class="article-text">
        La trampa, seg&uacute;n sugiere Marina Mercante, se da tambi&eacute;n en el paso de la certificaci&oacute;n de los motores. En Espa&ntilde;a est&aacute;n autorizadas para operar seis empresas: Bureau Veritas (BV), Det Norske Veritas (DNV), Lloyd&rsquo;s Register (LR), Registro Italiano Navale (RINA), Korean Register (KR) y China Classificacion Society (CCS).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las organizaciones son convocadas directamente por fabricantes, distribuidores, talleres o bancos de pruebas para presenciar los ensayos de certificaci&oacute;n de potencia en banco. Durante dichas pruebas, los motores son precintados a la potencia m&aacute;xima autorizada, con el fin de impedir que se supere dicha potencia, y se emite el correspondiente certificado&rdquo;, detalla Marina Mercante.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n esta administraci&oacute;n, el problema radica en que &ldquo;en ocasiones la documentaci&oacute;n inicial presentada por fabricantes o distribuidores [de los motores] ha sido manipulada para adaptarse a los requisitos del sector pesquero, as&iacute; como en la posterior alteraci&oacute;n de los precintos por parte de los interesados&rdquo;. A su vez, las certificadoras y casas de motores se&ntilde;alan a los armadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El fabricante Cummins alega cumplir con la legislaci&oacute;n de todos los pa&iacute;ses en los que opera, e indica que &ldquo;la responsabilidad de garantizar que la licencia de funcionamiento de la embarcaci&oacute;n sea precisa y est&eacute; actualizada recae en el propietario de la misma&rdquo;. &ldquo;Si el propietario de una embarcaci&oacute;n realiza calibraciones del motor con fines operativos, como un cambio en el peso de la embarcaci&oacute;n debido a la instalaci&oacute;n de equipo adicional, el propietario es responsable de cumplir con la legislaci&oacute;n local y actualizar las licencias seg&uacute;n sea necesario&rdquo;, arguyen desde esta empresa, fabricante de uno de los motores comunes en la pesca de arrastre.
    </p><p class="article-text">
        Hemos preguntado e insistido a representantes de otros fabricantes de motores, as&iacute; como de todas las certificadoras autorizadas para operar en Espa&ntilde;a. De estas &uacute;ltimas solo DNV ha respondido. &ldquo;DNV certifica motores de acuerdo con las normas, reglamentos y requisitos y est&aacute;ndares reconocidos de la industria. El alcance de la certificaci&oacute;n no cubre el funcionamiento del equipo, cuya responsabilidad recae en el operador&rdquo;, asegura un portavoz.
    </p><p class="article-text">
        La manipulaci&oacute;n no solo se da en Espa&ntilde;a, sino en toda Europa. A falta de datos oficiales, las entrevistas realizadas a expertos en la regulaci&oacute;n y en el sector pesquero a escala comunitaria indican que embarcaciones en toda la UE podr&iacute;an estar operando con motores manipulados o con documentaci&oacute;n falsa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es comparable a modificar el motor de un coche. Tambi&eacute;n es m&aacute;s dif&iacute;cil de detectar, porque no se ve desde fuera&rdquo;, afirma Steven Roos, ingeniero de la empresa de certificaci&oacute;n holandesa RDA Shiptech, y experto en inspecciones t&eacute;cnicas en Europa.
    </p><h2 class="article-text">Alarma en la Uni&oacute;n Europea</h2><p class="article-text">
        En 2017, el Tribunal de Cuentas de la UE dio la voz de alarma, seguido despu&eacute;s por la Comisi&oacute;n Europea en un informe propio. <a href="https://op.europa.eu/webpub/eca/special-reports/fisheries-08-2017/en/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">En Espa&ntilde;a</a>, los controles aleatorios revelaron que se superaba el l&iacute;mite de potencia del motor en uno de cada dos barcos. Los datos sobre potencia, eslora, tama&ntilde;o de los buques y vol&uacute;menes de captura comunicados a la UE tambi&eacute;n eran extremadamente inexactos en Francia, Italia y Escocia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los Pa&iacute;ses Bajos, <a href="https://op.europa.eu/de/publication-detail/-/publication/a867cbac-8e90-11e9-9369-01aa75ed71a1" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la Comisi&oacute;n</a> descubri&oacute; que todos los barcos inspeccionados con potencias de motor incorrectas hab&iacute;an sido certificados por la misma agencia, que se mantuvo en el anonimato en el informe que se hizo p&uacute;blico. Al parecer, los ingenieros de la misma entidad de certificaci&oacute;n tambi&eacute;n sustituyeron los precintos de las piezas cr&iacute;ticas del motor despu&eacute;s de la certificaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Irlanda, el Ejecutivo comunitario observ&oacute; que las autoridades informaron por adelantado a los operadores de buques sobre las inspecciones sin previo aviso previstas por la UE. En Grecia, seg&uacute;n el informe, las autoridades bloquearon las inspecciones.
    </p><p class="article-text">
        El ejemplo de Dinamarca muestra que el fraude relacionado con la potencia del motor no es un caso aislado. En 2024 se descubri&oacute; que varios barcos de pesca de mejillones en Limfjord, en el norte del pa&iacute;s, operaban con motores ilegalmente grandes con el conocimiento de la autoridad pesquera local.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n a gran escala realizada por el Tribunal de Cuentas dan&eacute;s concluy&oacute; que la autoridad pesquera local suspendi&oacute; por completo las inspecciones en 2022 y 2023, realiz&oacute; declaraciones falsas al Parlamento, no aplic&oacute; adecuadamente la legislaci&oacute;n vigente y no sancion&oacute; cinco casos de infracciones que se descubrieron.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha sido una farsa durante 20 a&ntilde;os, porque hay barcos con motores que, sobre el papel, son tan peque&ntilde;os que es completamente imposible que alguien con un m&iacute;nimo conocimiento sobre pesca diga que eso no se puede hacer&rdquo;, explica David Lang, director de la Organizaci&oacute;n de Productores Pesqueros de Peque&ntilde;a Escala y Bajo Impacto de Dinamarca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los pescadores artesanales del entorno de Lang llevan a&ntilde;os llamando la atenci&oacute;n sobre el problema y, desde entonces, se han enfrentado a graves hostilidades y amenazas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Europea ha reconocido que las normas existentes no funcionan. Como resultado, en 2024 entr&oacute; en vigor una revisi&oacute;n del Reglamento de Pesca de la UE. El objetivo es reforzar la sostenibilidad en el sector.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los gobiernos han acordado que, a partir de 2028, los buques de alto riesgo en particular tendr&aacute;n que ser objeto de una vigilancia m&aacute;s estrecha, con sistemas de medici&oacute;n a bordo que registren la potencia del motor las 24 horas del d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Entre los buques de alto riesgo se incluyen los que utilizan redes de arrastre de fondo, as&iacute; como los que pescan principalmente solla y lenguado en el mar del Norte, en las zonas especialmente sensibles pero ricas en peces conocidas como &lsquo;Plaice Box&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Steven Roos, de RDA Shiptech, est&aacute; m&aacute;s preocupado por la viabilidad t&eacute;cnica de esta medida. Esto se debe a que hay una serie de buques en las flotas en los que la instalaci&oacute;n de dichos sistemas de control simplemente no es viable. Por lo tanto, el control digital afectar&iacute;a principalmente a los buques nuevos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l cree que a&uacute;n as&iacute; puede ser una medida muy eficaz si se aplica correctamente. Pero hasta ahora esto ha sido un obst&aacute;culo en casi todos los Estados miembros de la UE.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;El mar se ha acabado&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Hay una frase que Rogelio Santos escucha cada vez m&aacute;s en su entorno marinero de las R&iacute;as Baixas. Cinco palabras que suenan a sentencia: &ldquo;El mar se ha acabado&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este marinero combina la pesca artesanal con la divulgaci&oacute;n para reducir la capacidad pesquera y preservar la biodiversidad marina. El problema con el fraude de los motores es que afecta de forma directa a operadores peque&ntilde;os como &eacute;l. Santos es cauto al hablar, y evita en todo momento la confrontaci&oacute;n con pescadores de otros tipos de pesca considerados generalmente como m&aacute;s agresivos con el medio marino, como el arrastre. De sus 48 a&ntilde;os, 30 los ha dedicado al mar. Su padre, sus abuelos y sus bisabuelos trabajaban en la pesca. &ldquo;Soy, por lo menos, cuarta generaci&oacute;n&rdquo;, cuenta en un restaurante de Porto do Son (A Coru&ntilde;a). &ldquo;Estos &uacute;ltimos dos o tres a&ntilde;os han sido los peores de nuestra historia, con la desaparici&oacute;n pr&aacute;cticamente total del berberecho y de la almeja de todas las r&iacute;as gallegas y un jaque al mejill&oacute;n tambi&eacute;n, a todos los moluscos bivalvos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay un c&oacute;mputo de razones, detecta Santos: a&ntilde;os de contaminaci&oacute;n, los efectos del cambio clim&aacute;tico y, en parte, la sobrecapacidad pesquera. &ldquo;Lo triste es que muchas veces existe una normativa en el papel y existe una realidad distinta en el sector donde hay una parte que las normas se las alta. Y la potencia es una de ellas&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<div class="TextDD">

  <hr width=100%  color="#D3D3D3" size=1px</hr>

  <p>Este reportaje ha sido realizado con el apoyo de</p>

<a href="https://www.journalismfund.eu/" target="_blank"><img style="max-width: 260px;" src="https://static.eldiario.es/clip/d9beaed3-4421-4651-be10-06c936f791b6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"></a>

</div>




    </div>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tim Schauenberg, Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/pescadores-trampas-motores-mayoria-arrastreros-potencia-autorizada_1_12645013.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Sep 2025 20:02:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pescadores contra las trampas de los motores: la mayoría de arrastreros tienen más potencia de la autorizada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pesca,Comisión Europea,Biodiversidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leonie Timmers, abogada: "No deberías decir que la ropa que vendes es la más sostenible si no lo puedes demostrar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/leonie-timmers-abogada-no-deberias-decir-ropa-vendes-sostenible-si-no-puedes-demostrar_128_12529909.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a277deb-81db-4e48-8fc0-79cd0bee137e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1123711.jpg" width="820" height="462" alt="Leonie Timmers, abogada: &quot;No deberías decir que la ropa que vendes es la más sostenible si no lo puedes demostrar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Le experta explica que el 'ecoblanqueo' está cada vez más vigilado y regulado, lo que lleva a las compañías a recurrir a bufetes para asesorarse y no caer en problemas legales; también advierte de que se está retrasando y ablandando la normativa europea que pretende controlar a las empresas</p><p class="subtitle">La Eurocámara avala prohibir por ley el ‘greenwashing’ que engaña a los consumidores con reclamos ‘verdes’</p></div><p class="article-text">
        La abogada Leonie Timmers (Bennekom, Pa&iacute;ses Bajos, 37 a&ntilde;os) trabaja desde 2019 en un despacho de abogados de tres apellidos brit&aacute;nicos a los que, en una fusi&oacute;n reciente, se ha a&ntilde;adido un cuarto estadounidense: Herbert Smith Freehills Kramer.
    </p><p class="article-text">
        Residente en Madrid desde hace nueve a&ntilde;os, Timmers habla un castellano fluido y sin titubear, al menos cuando el tema de conversaci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/lavado-verde-imagen-historia-greenwashing_1_6169622.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es el </a><a href="https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/lavado-verde-imagen-historia-greenwashing_1_6169622.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>greenwashing</em></a><a href="https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/lavado-verde-imagen-historia-greenwashing_1_6169622.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (ecoblanqueo, ecopostureo</a>), un asunto que conoce bien y al que dedica buena parte de su jornada laboral. 
    </p><p class="article-text">
        Su trabajo consiste en asesorar a las empresas sobre c&oacute;mo no caer en el lavado verde de imagen. Es algo as&iacute; como una <em>fact-checker</em> del <em>greenwashing</em> para ahorrar a las compa&ntilde;&iacute;as problemas legales, ahora que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/eurocamara-avala-prohibir-ley-ecopostureo-engana-consumidores-reclamos-verdes_1_10844243.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las normativas europeas tratan de acabar con la publicidad enga&ntilde;osa sobre medio ambiente</a> y otras pr&aacute;cticas consideradas desleales hacia los consumidores y la competencia. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; un despacho de abogados ofrece un servicio a las empresas de revisar sus publicaciones y detectar riesgos de </strong><em><strong>greenwashing</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, porque todo el proceso se desarrolla bajo secreto profesional, lo que brinda a las empresas un entorno seguro y confidencial para abordar cuestiones sensibles con total libertad. Por otro lado, en HSF Kramer contamos con una s&oacute;lida pr&aacute;ctica contenciosa. Asesoramos a clientes en investigaciones regulatorias y procedimientos judiciales relacionados con <em>greenwashing</em> en distintas jurisdicciones del mundo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; consiste el lavado verde de imagen?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es hacer una declaraci&oacute;n sobre un impacto ambiental positivo de algo sin basarse en nada particular. Es decir: &ldquo;Mi producto es <em>ecofriendly</em>&rdquo; sin explicar por qu&eacute; o sin tener hechos verificados para decirlo. O afirmar que un producto es m&aacute;s sostenible que otro sin tener una clara base para comparar los dos. No es necesariamente mentir, sino no demostrarlo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo ambiental vende. Pero si una empresa dice &quot;mi producto es sostenible&quot;, pero no tienes pruebas, y un competidor dice &quot;yo no voy a decir que mi producto es sostenible sin poder probarlo&quot;, la primera empresa se puede llevar consumidores que de lo contrario podrían ir a la otra compañía. Es competencia desleal</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El <em>marketing </em>consiste en pintar una imagen bonita, y est&aacute; bien, pero deber&iacute;a no ser tan extravagante como se ha hecho. Estamos en un momento en el que lo ambiental vende. Una vez las empresas lo ven, todas se pintan de verde. Luego est&aacute; lo que cae m&aacute;s en la competencia desleal. Si una empresa dice &ldquo;mi producto es sostenible&rdquo;, pero no hay pruebas para verificarlo, y un competidor dice &ldquo;yo no voy a decir que mi producto es sostenible sin poder probar que lo es&rdquo;, la empresa que lo hace sin verificaci&oacute;n se puede llevar consumidores que de lo contrario podr&iacute;an ir a la otra empresa. Es competencia desleal y es enga&ntilde;oso para el consumidor, que quiere ser sostenible y no tiene informaci&oacute;n para saber c&oacute;mo puede serlo, porque le est&aacute;n mintiendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Espa&ntilde;a tenemos el precedente de Iberdrola y Repsol. &iquest;Cu&aacute;ntos casos hay en Europa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bastantes, no te sabr&iacute;a decir un n&uacute;mero, pero la mayor parte es sobre cuestiones ambientales enga&ntilde;osas. Ese ha sido el enfoque principal de los casos, el <em>greenwashing</em>, pero tambi&eacute;n hay algunos de lavado social. Empezamos a ver un mayor foco en las alegaciones ambientales de las empresas, por ello la normativa se ha centrado en regular esta pr&aacute;ctica. En los pa&iacute;ses del norte de Europa, las asociaciones de consumidores y ONG son muy activas, son ellas las que denuncian.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo de frecuente es dar la raz&oacute;n a la empresa demandante?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muy frecuente. Tenemos una base de datos de casos de <em>greenwashing</em> con, al menos, unos 100 casos en total. En muchos se da la raz&oacute;n a la parte demandante. En el sector financiero, por ejemplo, un fondo dice: &ldquo;Yo soy sostenible, y me comprometo a que el 50% de mis inversiones sea en proyectos con una nota de compromisos ambientales de, digamos, 8 de 10. En muchos casos se ha investigado si eso efectivamente es as&iacute; y, si no lo es, ha habido multas. Esos ejemplos en el sector financiero se dan siempre a trav&eacute;s del supervisor regulador, como la Comisi&oacute;n Nacional del Mercado de Valores (CNMV) aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Que un regulador haya emitido sanciones a una entidad financiera por estos casos de <em>greenwashing</em> ha ocurrido en Francia, Luxemburgo y Alemania, que yo sepa. En el caso de Alemania fueron millones, una sanci&oacute;n muy alta a DWS, la gestora de activos de Deutsche Bank. En el sector de los productos de consumo son m&aacute;s las agencias de consumidores las que impulsan los casos, o la competencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay una repercusi&oacute;n legal si una empresa miente en su recuento de emisiones asociadas a su actividad econ&oacute;mica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Publicar informaci&oacute;n incorrecta en las cuentas anuales es un delito, incumple la ley porque las cuentas deben mostrar el valor real del negocio. Ahora, adem&aacute;s de publicar los resultados financieros, hay que incluir la informaci&oacute;n no financiera de sostenibilidad en las cuentas anuales. Si hay informaci&oacute;n enga&ntilde;osa puede pasar que, por ejemplo, los auditores no quieran firmarlas porque ven cosas que no cuadran. Otro riesgo son las sanciones registrales. Por ejemplo, el cierre de la hoja registral de una sociedad que ha tenido irregularidades en sus cuentas anuales, incluida la informaci&oacute;n sobre su impacto ambiental. Esto genera problemas en &aacute;mbitos como el acceso a financiaci&oacute;n, la obtenci&oacute;n de subvenciones, la participaci&oacute;n en licitaciones y la comercializaci&oacute;n de productos y servicios.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El paquete legislativo Ómnibus ha retrasado dos años, hasta 2028, las obligaciones de informar para para el segundo grupo de empresas a las que afectará la directiva; también se han cambiado los umbrales a las empresas a las que se les aplica primero: antes afectaba a las de más de 250 empleados, ahora lo quieren subir a los 1.000</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; punto est&aacute; la regulaci&oacute;n sobre la obligaci&oacute;n de informar de los impactos ambientales ahora mismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El paquete legislativo &Oacute;mnibus ha retrasado las obligaciones de informar: en lugar de 2026 para el segundo grupo de empresas a las que afectar&aacute; la directiva, ahora va a ser 2028. Tambi&eacute;n se han cambiado los umbrales a las empresas a las que se les aplica primero: antes afectaba a las de 250 o m&aacute;s empleados y ahora lo quieren subir a los 1.000. As&iacute;, hay muchas menos empresas afectadas por la directiva: el 80% de las empresas a las que en principio se iba a aplicar se deja fuera. Esto se sigue negociando a nivel europeo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s all&aacute; de lo que se est&aacute; regulando en Bruselas, &iquest;con qu&eacute; mecanismos legales contra el </strong><em><strong>greenwashing</strong></em><strong> contamos ya?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que se ha aprobado ya es la Directiva de empoderamiento de los consumidores para la transici&oacute;n ecol&oacute;gica. Esta directiva modifica la legislaci&oacute;n existente que dota de protecci&oacute;n al consumidor, y tambi&eacute;n la directiva sobre pr&aacute;cticas comerciales desleales, que incluye un listado de pr&aacute;cticas que son desleales <em>per se</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Antes de aprobarse esta nueva directiva no se inclu&iacute;a nada sobre alegaciones ambientales. Con la aprobaci&oacute;n de esta directiva hay diez o 12 cosas que tienen que ver con declaraciones ambientales que se consideran desleales. Por ejemplo, el uso de etiquetas no verificadas o poner &ldquo;sostenible&rdquo; cuando no lo respalda ning&uacute;n organismo oficial. Tambi&eacute;n afirmaciones gen&eacute;ricas sin base cient&iacute;fica, sin informaci&oacute;n sobre la durabilidad o la reparabilidad de los productos, pr&aacute;cticas enga&ntilde;osas relacionadas con la sostenibilidad&hellip; Se ampl&iacute;a la lista de pr&aacute;cticas comerciales que se consideran enga&ntilde;osas. En el momento en que se apruebe esa directiva tendremos la foto completa: la prohibici&oacute;n de dar una declaraci&oacute;n gen&eacute;rica sin verificaci&oacute;n y la respuesta a c&oacute;mo verifico esa informaci&oacute;n. Va a estar mucho m&aacute;s claro para una empresa lo que puede hacer y lo que no. A m&iacute; me parece que son cosas bastante obvias. Lo de las etiquetas no verificadas se hace mucho. Agua que dice cosas como '100% sostenible', y es algo que puso el equipo de marketing y parece como un sello, pero no existe.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No es fácil ser una empresa en este ambiente porque es verdad que hay compañías que tienen muy mala fama, como las petroleras o las de moda ultra rápida, y pueden hacer muchas cosas, pero la gente siempre va a rechazarlos por su propio modelo de negocio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay una preocupaci&oacute;n en las empresas con las que trabajan en el despacho de que las puedan demandar m&aacute;s con las directivas en vigor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las empresas ya saben que la sostenibilidad no es un tema que pueden dejar a su equipo de comunicaci&oacute;n o de <em>marketing </em>sin revisarlo. Es un tema en el que tienen que trabajar juntos para dar un mensaje adecuado y saber que lo que dicen es verdad.
    </p><p class="article-text">
        Antes se pod&iacute;a poner un caso de estudio bonito en un informe de sostenibilidad y ahora, antes de hacer eso, hay que pensar muy bien en si alguien &ndash;un regulador, una ONG, los consumidores&ndash; puede se&ntilde;alarte por ello. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ve que haya empresas que quieran esforzarse por mejorar su impacto, pero una parte de la sociedad no se lo permita, pues siempre dudar&aacute; de todo lo que hagan y lo calificar&aacute; autom&aacute;ticamente como 'greenwashing'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a hay mucho por hacer. No es f&aacute;cil ser una empresa en este ambiente porque es verdad que hay compa&ntilde;&iacute;as que tienen muy mala fama, como las petroleras o las de moda ultra r&aacute;pida, y pueden hacer muchas cosas, pero la gente siempre va a rechazarlos por su propio modelo de negocio.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, me parece muy bien que haya m&aacute;s claridad sobre lo que debes y no debes hacer. No deber&iacute;as decir que tu ropa es la m&aacute;s sostenible si no tienes pruebas para demostrarlo o si no est&aacute;s mirando todo el ciclo de vida de tu producto.
    </p><p class="article-text">
        Combatir el <em>greenwashing</em> es tratar el tema con seriedad. El cambio clim&aacute;tico, los problemas de sostenibilidad, no son inventados, son problemas reales. Si queremos seguir viviendo en este mundo tenemos que tomarlo en serio y no solamente pensar en el corto plazo y en hacer dinero. Tenemos que pensar que hay alguna forma de cambiar nuestra manera de pensar sobre qu&eacute; es ser una persona y una empresa responsables en este mundo. Y a lo mejor eso pasa por ganar menos beneficios, porque tienes que invertir m&aacute;s en la sociedad. Veo necesario que haya ese escrutinio porque si no, nunca cambia nada. Y ya cambia muy poco, y ya estamos fatal. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/leonie-timmers-abogada-no-deberias-decir-ropa-vendes-sostenible-si-no-puedes-demostrar_128_12529909.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Aug 2025 20:26:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Leonie Timmers, abogada: "No deberías decir que la ropa que vendes es la más sostenible si no lo puedes demostrar"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Empresas,Sostenibilidad,Moda,Responsabilidad social corporativa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 82% de los ciudadanos de Tuvalu pide un visado climático a Australia porque su país se hunde por la subida del mar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/82-ciudadanos-tuvalu-pide-visado-climatico-australia-pais-hunde-subida-mar_1_12497957.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af2c83fd-2dd4-4914-b077-73e721c22c44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El 82% de los ciudadanos de Tuvalu pide un visado climático a Australia porque su país se hunde por la subida del mar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La primera visa por motivos climáticos del mundo permitirá emigrar a los habitantes de un estado insular cuyas islas tienen una altura media de tres metros sobre el nivel del mar </p><p class="subtitle">El cambio climático causa más migraciones que la guerra y los factores económicos</p></div><p class="article-text">
        2.474 ciudadanos de Tuvalu &ndash;que implican un total de 8.750 personas al sumarse sus familiares&ndash;, han solicitado el visado clim&aacute;tico de Australia, el primer acuerdo bilateral entre pa&iacute;ses para favorecer la movilidad por motivos relacionados con el calentamiento global. La cifra representa el 82% de la ciudadan&iacute;a de esta peque&ntilde;a naci&oacute;n insular del Pac&iacute;fico meridional, habitada seg&uacute;n el censo de 2022 por 10.643 personas y cuyos atolones se est&aacute;n hundiendo por la subida del nivel del mar causada por el recalentamiento del planeta.
    </p><p class="article-text">
        La <em>Pacific Engagemen</em>t <em>visa</em> es la primera &lsquo;visa clim&aacute;tica&rsquo; en el mundo, y ofrecer&aacute; cada a&ntilde;o la oportunidad de asentarse en Australia a 280 personas de Tuvalu, elegidas por sorteo entre las candidaturas. El plazo para presentar la solicitud en esta primera edici&oacute;n  se cerr&oacute; el 18 de julio y, unos d&iacute;as despu&eacute;s, el Gobierno australiano ha dado a conocer el n&uacute;mero de candidatos, que &mdash;extendido a los familiares&mdash; representa a la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n tuvaluana. Ahora, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Australia tiene hasta el 25 de enero de 2026 para conceder esas 280 primeras visas.
    </p><p class="article-text">
        Para participar en el sorteo, los ciudadanos de Tuvalu &mdash;residentes o no en el pa&iacute;s&mdash; solo ten&iacute;an que ser mayores de 18 a&ntilde;os y pagar una tasa de 25 d&oacute;lares australianos (14 euros).
    </p><p class="article-text">
        Tuvalu est&aacute; considerado entre los pa&iacute;ses m&aacute;s vulnerables ante los efectos del cambio clim&aacute;tico. &ldquo;Se enfrenta a una amenaza por las inundaciones permanentes y las provocadas por las olas, y algunos estudios han sugerido que muchas de sus islas bajas se volver&aacute;n inhabitables en el siglo XXI&rdquo;, resume el Banco Mundial en un informe sobre riesgos clim&aacute;ticos en este microestado.
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a de Tuvalu, azotada por ciclones y fuertes tormentas, adem&aacute;s de episodios severos de sequ&iacute;a y calor extremo, est&aacute; tambi&eacute;n amenazada por la crisis clim&aacute;tica, pues estos fen&oacute;menos agravan el riesgo de aumentar la deuda del pa&iacute;s. El Banco Mundial estima que los desastres naturales asociados al calentamiento global ocasionan p&eacute;rdidas a Tuvalu de casi el 7% de su PIB anual.
    </p><p class="article-text">
        Sus islas tienen una dimensi&oacute;n de unos 26 kil&oacute;metros cuadrados, y una altura sobre el nivel del mar de menos de tres metros. En la COP26, la cumbre del clima de la ONU celebrada en Glasgow en 2021, el entonces ministro de Asuntos Exteriores de Tuvalu,<a href="https://www.eldiario.es/internacional/agua-rodillas-denuncia-ministro-tuvalu-impacto-crisis-climatica-isla_1_8468736.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Simon Kofe, advirti&oacute; en un v&iacute;deo &mdash;donde se le ve&iacute;a con la mitad del cuerpo sumergida bajo el agua</a>&mdash; sobre los riesgos &ldquo;letales&rdquo; y existenciales que el cambio clim&aacute;tico presenta para su pa&iacute;s. &ldquo;Nos estamos hundiendo&rdquo;, dijo Kofe. &ldquo;No podemos esperar a los discursos cuando el mar se est&aacute; elevando en torno a nosotros cada d&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2023, Australia y Tuvalu firmaron el tratado Falepili Union, un acuerdo jur&iacute;dicamente vinculante con el que Canberra reconoc&iacute;a la continuidad de la condici&oacute;n de Estado y la soberan&iacute;a de Tuvalu, &ldquo;a pesar del impacto del aumento del nivel del mar relacionado con el cambio clim&aacute;tico&rdquo;; se compromet&iacute;a a ayudar a Tuvalu en caso de &ldquo;cat&aacute;strofe natural grave, pandemia sanitaria o agresi&oacute;n militar&rdquo; y promet&iacute;a crear una v&iacute;a especial de visados &ldquo;para apoyar la movilidad con dignidad, que permitir&aacute; a los ciudadanos de Tuvalu venir a Australia a vivir, trabajar y estudiar&rdquo;, dec&iacute;a, en el contexto de la crisis clim&aacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">&Eacute;xodo clim&aacute;tico</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Centro de Seguimiento de Desplazados Internos (IDMC), que estudia solamente las migraciones a nivel dom&eacute;stico &mdash;desplazamientos dentro de un mismo pa&iacute;s&mdash; en 2024 hubo 83,4 millones de desplazados internos en todo el mundo. De estos, 73,5 millones migraron a causa de conflictos y violencia y 9,8 millones lo hicieron a consecuencia de desastres naturales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creemos que ocurre es que las personas migran primero dentro de su propio país y puede pasar un tiempo hasta que alguien intente solicitar un visado o trasladarse a otro lugar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jane McAdam</span>
                                        <span>—</span> Directora del Kaldor Centre for International Refugee Law de la Universidad de New South Wales
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Sabemos que el cambio clim&aacute;tico est&aacute; aumentando la frecuencia y virulencia de los desastres, as&iacute; que es claramente un factor&rdquo;, explica desde S&iacute;dney la investigadora Jane McAdam, directora del Kaldor Centre for International Refugee Law de la Universidad de New South Wales. &ldquo;Y lo que creemos que ocurre es que las personas migran primero dentro de su propio pa&iacute;s y puede pasar un tiempo hasta que alguien intente solicitar un visado o trasladarse a otro lugar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero contabilizar los movimientos transfronterizos motivados por el cambio clim&aacute;tico es problem&aacute;tico, alega McAdam, &ldquo;en parte porque no existen categor&iacute;as de visados clim&aacute;ticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El tratado Falepili Union &mdash;&ldquo;falepili&rdquo; es una palabra tuvaluana que se refiere a la &ldquo;buena vecindad, el deber de cuidado y el respeto mutuo&rdquo;&mdash; menciona en su pre&aacute;mbulo la &ldquo;amenaza existencial&rdquo; que el calentamiento global comporta para Tuvalu, y extiende esta oportunidad de movilidad a sus ciudadanos en el panorama de la crisis clim&aacute;tica. Pero el derecho internacional no reconoce la categor&iacute;a de refugiado clim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es el primer acuerdo bilateral del mundo que incluye la v&iacute;a de movilidad clim&aacute;tica, pero es mucho m&aacute;s amplio que eso y creo que mucha gente lo utilizar&aacute; para otros motivos, como para estudiar o trabajar. El clima puede estar en sus mentes, pero no necesariamente&rdquo;, arguye la jurista.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en el proceso los tuvaluanos no tendr&aacute;n que acreditar estar escapando de riesgos clim&aacute;ticos para justificar mudarse a Australia, precisa. Respecto a la capacidad o voluntad de acogida de los australianos, McAdam considera que muchos ni se dar&aacute;n cuenta, pues pese a las informaciones en la prensa relacionadas con esta visa no ve que haya una conciencia entre la ciudadan&iacute;a australiana sobre este asunto. Y, en todo caso, 280 personas &ldquo;son muy pocas para los est&aacute;ndares de migraci&oacute;n de Australia en la pol&iacute;tica de admisi&oacute;n de migrantes&rdquo;. Se trata, dice, de un pa&iacute;s acostumbrado a las migraciones. &ldquo;La sociedad australiana es multicultural. Recibimos cientos de miles de migrantes de todo el mundo. Es una comunidad con experiencia en la diversidad de culturas, aunque a&uacute;n no hay una gran comunidad tuvaluana en Australia y este visado es completamente nuevo, as&iacute; que, en cierta medida, el &eacute;xito de este visado depender&aacute; de lo bien que se acoja a las personas y del apoyo que reciban cuando lleguen aqu&iacute;&rdquo;, apunta la experta.
    </p><p class="article-text">
        Para conseguir un visado de Australia normalmente hay que cumplir requisitos relativos al trabajo o a los estudios. Canberra tiene otras categor&iacute;as de visado especiales para pa&iacute;ses del Pac&iacute;fico, pero en ellas se exige un nivel m&iacute;nimo de ingl&eacute;s, tener entre 18 y 45 a&ntilde;os o una oferta de trabajo en Australia. &ldquo;Nada de eso se aplica a este caso&rdquo;, dice McAdam, sobre el nuevo acuerdo con Tuvalu.
    </p><p class="article-text">
        McAdam no puede dar una cifra sobre cu&aacute;ntos desplazamientos forzosos internacionales por motivos clim&aacute;ticos calcula que hay en la actualidad, ni tampoco se f&iacute;a de las proyecciones para el medio-largo plazo. La ONU habla de cerca de mil millones de personas para 2050. &ldquo;Pero estas cifras son incorrectas, basadas en metodolog&iacute;as que son muy pobres, en proyecciones muy gen&eacute;ricas&rdquo;, advierte. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque el movimiento inicial &mdash;dentro de su pa&iacute;s&mdash; pueda haber sido un cicl&oacute;n, por ejemplo, cuando esa misma persona se traslada a otro pa&iacute;s, en ese punto ya puede haber un motivo laboral, as&iacute; que, aunque se pudiera pedir a todos los migrantes que den sus razones, es posible que llegado un momento den una raz&oacute;n diferente a la primera, debido a la distancia en el tiempo&rdquo;, argumenta McAdam. &ldquo;Por lo tanto, es muy dif&iacute;cil hacer una estimaci&oacute;n de las cifras&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/82-ciudadanos-tuvalu-pide-visado-climatico-australia-pais-hunde-subida-mar_1_12497957.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 31 Jul 2025 19:30:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 82% de los ciudadanos de Tuvalu pide un visado climático a Australia porque su país se hunde por la subida del mar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Australia,Cambio climático,COP26,Migraciones,Huracanes,Inundaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Presiones para conseguir los terrenos del macroparque eólico de Forestalia en Teruel: “Es un acoso y derribo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/alquiler-expropiacion-entresijos-hacerse-terrenos-macroparque-eolico-teruel-acoso-derribo_1_12225806.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a54305b2-6b82-4434-81cf-904a6d53460f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Presiones para conseguir los terrenos del macroparque eólico de Forestalia en Teruel: “Es un acoso y derribo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cartas, llamadas a móviles o contactos a través de los ayuntamientos: los vecinos denuncian las "malas prácticas" de la empresa Forestalia para convencerles de ceder sus terrenos para un macroparque eólico de 125 aerogeneradores en una zona considerada de alta sensibilidad ambiental</p><p class="subtitle">Cientos de personas se manifiestan en Teruel contra el Clúster del Maestrazgo</p></div><p class="article-text">
        En julio de 2023, los padres de Laura &ndash;quien prefiere usar un nombre ficticio para proteger su identidad&ndash; recibieron una carta de la empresa Energ&iacute;as Renovables de Ormuz, perteneciente al grupo Forestalia. En septiembre del mismo a&ntilde;o recibieron otra, firmada en esta ocasi&oacute;n por Energ&iacute;as Renovables de Gladieteur, del mismo grupo empresarial. Una semana despu&eacute;s, una tercera carta con el mismo remitente.
    </p><p class="article-text">
        En todos los escritos, la empresa informaba de que un proyecto de l&iacute;nea de alta tensi&oacute;n iba a afectar a sus parcelas, y ofrec&iacute;a los n&uacute;meros de tel&eacute;fono de los comerciales en la zona para que los propietarios, dos octogenarios residentes en un pueblo de la comarca turolense de El&nbsp;Maestrazgo, se pusieran en contacto con ellos a fin de lograr un acuerdo de arrendamiento &ldquo;antes de comenzar los tr&aacute;mites de solicitud de Declaraci&oacute;n de Utilidad P&uacute;blica&rdquo;. Tr&aacute;mites que, anunciaba la empresa, se iniciar&iacute;an &ldquo;en un breve plazo&rdquo; y con los cuales la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola&nbsp;permite expropiar terrenos.
    </p><p class="article-text">
        Casi dos a&ntilde;os despu&eacute;s de esa primera carta, Laura califica el trato de la empresa hacia sus padres hasta la fecha como un &ldquo;acoso y derribo&rdquo;. Ellos, igual que su hija, se oponen a la infraestructura sobre todo por motivos ambientales. La l&iacute;nea forma parte del controvertido macroparque e&oacute;lico que Forestalia ha impulsado en la regi&oacute;n monta&ntilde;osa de El Maestrazgo. Se trata de un &aacute;rea que el Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica reconoce como &ldquo;de alta sensibilidad ambiental&rdquo;. Una buena parte del territorio est&aacute; protegido bajo la Red Natura 2000, con zonas de especial conservaci&oacute;n (ZEC), lugares de inter&eacute;s comunitario (LIC) y zonas de especial protecci&oacute;n para las aves (ZEPA). La regi&oacute;n acoge 16 municipios donde viven cerca de 3.200 personas.
    </p><p class="article-text">
        Los alcaldes de estas localidades est&aacute;n, por lo general, a favor del proyecto, que tendr&aacute; una capacidad total de 744 MW, energ&iacute;a limpia y renovable que, seg&uacute;n los promotores, podr&aacute; cubrir las necesidades de 570.000 hogares. Pero algunos de sus ciudadanos denuncian haber recibido m&uacute;ltiples cartas &ldquo;intimidatorias&rdquo; para que firmen los acuerdos de arrendamiento de sus parcelas antes de que estas pudieran verse afectadas por un proceso de expropiaci&oacute;n. <a href="https://www.eldiario.es/ballenablanca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ballena Blanca</a> ha podido leer seis de ellas, en las que se avisa a los propietarios de que, si no llegan un acuerdo de arrendamiento, se instar&aacute; a la expropiaci&oacute;n de los terrenos para levantar los aerogeneradores y las l&iacute;neas de evacuaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque cada uno de estos avisos ha sido ligeramente diferente, se ha tratado en todo caso de “cartas muy poco profesionales, como correo masivo, muchas veces sin el logotipo de la empresa, y nunca certificadas”, se queja Laura, hija de una pareja con terrenos en la zona El Maestrazgo incluidos en el macroproyecto eólico</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque cada uno de estos avisos ha sido ligeramente diferente, se ha tratado en todo caso de &ldquo;cartas muy poco profesionales, como correo masivo, muchas veces sin el logotipo de la empresa, y nunca certificadas&rdquo;, se queja Laura. Otras veces llamaban directamente a sus tel&eacute;fonos m&oacute;viles, cuenta ella, y se pregunta de d&oacute;nde obtuvieron esos datos que son&nbsp;personales. Su familia y ella supieron del proyecto a principios de 2021, pero la empresa no les contact&oacute; hasta 2023, asegura Laura. Una vez recibidas las cartas de Forestalia, ella actu&oacute; como interlocutora con la compa&ntilde;&iacute;a para no angustiar a sus padres. &ldquo;Ellos tienen m&aacute;s miedo. Tienen miedo de que al final les expropien la finca y no les den nada. Juegan con eso, con&nbsp;la gente mayor&rdquo;, arguye.
    </p><p class="article-text">
        Preguntados por Ballena Blanca, desde la compa&ntilde;&iacute;a que dirige el aragon&eacute;s Fernando Samper alegan que &ldquo;en todos los proyectos promovidos por Forestalia, sean de un tipo u otro, se env&iacute;an varias cartas a los propietarios de los terrenos, para facilitarles el contacto con&nbsp;Forestalia, ponerse a su disposici&oacute;n, ofrecerles informaci&oacute;n sobre los procedimientos y la legislaci&oacute;n vigente, etc&eacute;tera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El objetivo de los promotores, incluido Forestalia, siempre es tratar de evitar hasta el &uacute;ltimo momento tener que recurrir al procedimiento expropiatorio, al que autoriza la ley&rdquo;, precisan en un correo electr&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Por el arrendamiento de su parcela para la instalaci&oacute;n de la l&iacute;nea de alta tensi&oacute;n, la empresa ofrece a los padres de Laura cerca de 1.700 euros anuales. &ldquo;Son miserias, pero no se trata de dinero, porque no hay dinero que compense todo el destrozo que se va a hacer&rdquo;, juzga ella. &ldquo;Mi madre no es ecologista de nombre, pero s&iacute; de nacimiento. Le duele lo que no est&aacute; escrito solo imaginar el destrozo que se va a provocar, porque adem&aacute;s El Maestrazgo es muy abrupto y los caminos que tienen que abrir, que son autopistas, los desmontes que se van a tener que hacer&hellip; Yo creo que la gente que no est&aacute; en contra de esto no se hace una idea del destrozo que va a ser&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica se&ntilde;alan que las zonas afectadas que no hayan sido ocupadas de forma permanente ser&aacute;n restauradas y revegetadas tras acabar las obras, &ldquo;seg&uacute;n el plan de restauraci&oacute;n ambiental presentado por el promotor, que tendr&aacute; que estar aprobado por el &oacute;rgano&nbsp; competente en materia forestal y de biodiversidad&rdquo;. Las misivas y los comerciales siguieron llegando a lo largo de 2023 y 2024.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para proteger de estos sustos a sus padres, que tambi&eacute;n est&aacute;n muy mayores, Lucas &ndash;tambi&eacute;n prefiere no exponerse con su nombre real&ndash; tuvo que ponerse serio con el comercial enviado por Forestalia. Finalmente, intercambi&oacute; con &eacute;l algunos correos con un tono que Lucas califica como &ldquo;chantaje emocional&rdquo;, en los que el comercial hablaba incluso de la profesi&oacute;n de la pareja de Samper, asunto que nada ten&iacute;a que ver con la negociaci&oacute;n del acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        En su finca planean instalar uno de los 125 aerogeneradores &ndash;de unos 200 metros de altura&ndash; proyectados en la regi&oacute;n. Sus padres a&uacute;n no han firmado ning&uacute;n acuerdo de arrendamiento. Les ofrecen cerca de 11.000 euros anuales por el alquiler de la parcela. &ldquo;Desde el principio le dije&nbsp;al comercial que hab&iacute;a ido a casa que no les mareasen mucho a ellos, que no les llamasen, que hablasen conmigo directamente. Y lo respetaron un poco al principio, pero luego no. A veces a mi padre le han mandado alguna informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo se va a favorecer a las energ&iacute;as renovables, y le han intentado presionar&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“El parque eólico afectará a uno de los mejores corredores ecológicos que tenemos dentro de la Península Ibérica y deberían considerar la instalación y el desarrollo del proyecto”; “la Red Natura 2000 debería estar absolutamente excluida como lugar de alto valor ambiental para la instalación de parques industriales, porque esto es un parque industrial</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Kiko Gil</span>
                                        <span>—</span> Socio fundador de la fundación Quebrantahuesos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando en diciembre de 2020 se present&oacute; el proyecto e&oacute;lico Cluster Maestrazgo, Forestalia contemplaba la instalaci&oacute;n de 162 aerogeneradores repartidos en diferentes municipios de la comarca. Se solapaban con varios espacios protegidos por la Red Natura 2000, donde incluso operan programas de recuperaci&oacute;n de especies de aves, como el &aacute;guila perdicera y el quebrantahuesos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El parque e&oacute;lico afectar&aacute; a uno de los mejores corredores ecol&oacute;gicos que tenemos dentro de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica y deber&iacute;an considerar la instalaci&oacute;n y el desarrollo del proyecto&rdquo;, juzga Kiko Gil, socio fundador de la fundaci&oacute;n Quebrantahuesos, que forma parte de la plataforma 13M, en contra del proyecto renovable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Red Natura 2000 deber&iacute;a estar absolutamente excluida como lugar de alto valor ambiental para la instalaci&oacute;n de parques industriales, porque esto es un parque industrial&rdquo;, recuerda. Desde la Fundaci&oacute;n Quebrantahuesos calculan que cada a&ntilde;o mueren de media 500 buitres leonados a consecuencia de los parques e&oacute;licos. La principal causa de muerte, seg&uacute;n muestran las necropsias que se hacen a los animales una vez son llevados al centro de recuperaci&oacute;n de especies de la Alfranca, es la colisi&oacute;n con las aspas de los molinos, que pueden rotar a 200 km/h, arguye Gil.
    </p><p class="article-text">
        Tras los filtros aplicados por el ministerio, del proyecto se retiraron 36 aerogeneradores y dos parques por no cumplir con los criterios ambientales, pero todav&iacute;a 80 de los 125 molinos restantes estar&aacute;n&nbsp;situados en esas &aacute;reas protegidas, si bien ninguna en una ZEPA. Al rebajar tambi&eacute;n el n&uacute;mero de molinos, se cay&oacute; del proyecto uno que se planeaba instalar en la finca de los padres de Laura. Lo colocaron en la del propietario de al lado, que tampoco lo quiere, asegura ella. &ldquo;Yo creo que hacen estas cosas porque piensan que as&iacute; nos vamos a enemistar, que nos vamos a enfadar y a decir &rdquo;pues no, que el molino lo quiero yo&ldquo;. Pero en mi casa dec&iacute;amos &rdquo;mira, han quitado el molino; ahora que nos quiten tambi&eacute;n la l&iacute;nea&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Laura aclara que no est&aacute; en contra de las renovables. &ldquo;Ni siquiera estamos en contra de que se hagan aqu&iacute;&rdquo;, dice, refiri&eacute;ndose a la provincia de Teruel. Pero rechaza que se instalen en un &aacute;rea protegida, de alto valor ambiental, como es El Maestrazgo. &ldquo;Y sobre todo no de esta&nbsp;manera&rdquo;, sostiene, con estas formas a su juicio &ldquo;intimidatorias&rdquo;, con &ldquo;oscurantismo&rdquo; y poca participaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de insistir un tiempo con Laura y sus padres, estos recibieron una llamada del Ayuntamiento de Cantavieja. &ldquo;Avisaban de que iba a pasar una persona de la empresa a traer los contratos por si se quer&iacute;an firmar&rdquo;, dice, y destaca como &ldquo;curioso&rdquo; el hecho de que los&nbsp;ayuntamientos hayan prestado sus instalaciones para facilitar la firma de contratos con esta empresa privada.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ni Laura ni su familia, ni otros vecinos consultados para este reportaje, ven bien que los ayuntamientos de Cantavieja, Fortanete y La Iglesuela del Cid modificaran sus normas urban&iacute;sticas para permitir la instalaci&oacute;n de renovables acorde con el proyecto de Forestalia en El&nbsp;Maestrazgo.
    </p><p class="article-text">
        Fernando Safont, presidente de la comarca y alcalde de La Iglesuela del Cid, reconoce que el macroproyecto e&oacute;lico fue uno de los motivos para actualizar la normativa urban&iacute;stica, pero dice que fue &ldquo;uno entre muchos otros&rdquo;, y &ldquo;ni siquiera el principal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Safont fund&oacute; y preside la Asociaci&oacute;n Viento Alto, desde la que, en 2017, propusieron impulsar la energ&iacute;a e&oacute;lica en la comarca. Fueron ellos los que acudieron a Forestalia &ndash;y a otras empresas del sector, seg&uacute;n explica&ndash; con la idea de crear un parque e&oacute;lico en la regi&oacute;n monta&ntilde;osa, desde donde ya ten&iacute;an el impacto visual, paisaj&iacute;stico, de los molinos instalados en las regiones aleda&ntilde;as. &ldquo;Forestalia fue la &uacute;nica que apost&oacute; por nuestro territorio&rdquo;, dice el alcalde.
    </p><p class="article-text">
        Afirma que desde 2017 ya se inform&oacute; a los vecinos de varios pueblos &ndash;incluidos los municipios donde viven los padres de Laura y de Lucas&ndash;, y se organizaron sesiones explicativas para dar a conocer los detalles. Aun admitiendo que &ldquo;algunas cosas, como las cartas, se pudieron hacer mal&rdquo;, se muestra molesto con la reacci&oacute;n de las plataformas ciudadanas y ecologistas que han criticado el proyecto. Sostiene que muchas de estas organizaciones &ndash;menciona, por ejemplo, la Plataforma a favor de los paisajes de Teruel&ndash; est&aacute;n impulsadas por personas que no viven en los pueblos de El Maestrazgo. Los aerogeneradores van a dejar dinero, sostiene, y eso se traducir&aacute; en servicios y crecimiento para la regi&oacute;n, as&iacute; como en puestos de trabajo y oportunidades para luchar contra la despoblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l lleva cinco legislaturas en el Ayuntamiento de La Iglesuela del Cid, y ha sido testigo de la fuga de poblaci&oacute;n &ndash;sobre todo joven&ndash; para buscar trabajo fuera. Ahora quedan cerca de 380 habitantes en su pueblo, mientras que cuando entr&oacute; al Ayuntamiento eran unas 500, recuerda. &ldquo;Me duele que la gente que no conozca El Maestrazgo, que no haya vivido aqu&iacute;, que solamente venga dos d&iacute;as &ndash;y algunos que ni han venido a verlo&ndash;, pueda decidir por nosotros. Opinar, que opine todo el mundo, pero que nos dejen decidir a la gente del territorio&rdquo;, sentencia.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde calcula que el proyecto e&oacute;lico dejar&aacute; en la comarca unos 130 millones de euros &ldquo;en impuestos directos a los municipios&rdquo;. A esa cifra se suman los alquileres de los terrenos para los aerogeneradores &ndash;cerca de 11.000 euros anuales por cada molino&ndash;, adem&aacute;s del aprovechamiento energ&eacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, con el acuerdo cerrado con Forestalia, dice que a los vecinos del pueblo les saldr&aacute; pr&aacute;cticamente gratis la electricidad. Algunas organizaciones ecologistas a nivel nacional, como Greenpeace, tambi&eacute;n han manifestado su rechazo al macroparque e&oacute;lico, incluso despu&eacute;s de que se aprobara la Declaraci&oacute;n de Impacto Ambiental, en la que se establecen diversas medidas de prevenci&oacute;n para la conservaci&oacute;n de la avifauna y los quir&oacute;pteros. &ldquo;Protocolos de parada y arranque, dispositivos anticolisi&oacute;n, dispositivos autom&aacute;ticos de detecci&oacute;n de ultrasonidos&hellip; y un programa de seguimiento estricto junto la comunidad aut&oacute;noma, durante los cinco primeros a&ntilde;os, para corroborar la eficacia de las medidas propuestas&rdquo;, enumeran en Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/alquiler-expropiacion-entresijos-hacerse-terrenos-macroparque-eolico-teruel-acoso-derribo_1_12225806.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Jun 2025 20:40:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Presiones para conseguir los terrenos del macroparque eólico de Forestalia en Teruel: “Es un acoso y derribo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Forestalia,Energía eólica,Teruel,Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto demográfico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dentro del estreno en España del movimiento Revoltes de la Terra: acampada y protesta contra las baterías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/estreno-espana-movimiento-revoltes-terra-acampada-protesta-baterias_1_12272838.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50206a41-6c35-4cbc-b69a-8fe20a42b214_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dentro del estreno en España del movimiento Revoltes de la Terra: acampada y protesta contra las baterías"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Inspirado en el francés Soulèvements de la Terre, su primera acción de este fin de semana en Tarragona ilustra la divisiones ecologistas en torno a la electrificiación de la movilidad</p><p class="subtitle">La imputación a activistas de Futuro Vegetal por organización criminal: “Protestan desnudas y bañadas en líquido rojo”</p></div><p class="article-text">
        Toda esta historia arranca en un olivar. Lo primero que nos dicen es que tapemos las matr&iacute;culas. Algunos lo hacen con cinta adhesiva. Otros recurren a telas, pa&ntilde;uelos, banderas, mapas y accesorios para el coche. Lo importante, dicen, es que no puedan ser identificadas en im&aacute;genes a&eacute;reas.
    </p><p class="article-text">
        Llegar ah&iacute; tiene su complejidad. Hasta el viernes no se sabr&aacute; la ubicaci&oacute;n exacta del lugar. S&oacute;lo unos pocos activistas conocen las coordenadas. Los m&oacute;viles deben ir apagados o en modo avi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los coches que llegan el jueves por la noche para ayudar a preparar el campamento, han de respetar protocolos de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Ya en las inmediaciones, intentando dar con alguno de los organizadores para llegar al terreno y visto el ambiente, surge una pregunta obvia: &iquest;Cu&aacute;l ha sido el punto de contacto con ellos? &ldquo;Digamos que funcionan como una cebolla, y nosotras hemos hablado con una de las capas&rdquo;, contesta una activista del coche que ha salido desde Madrid el jueves por la ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        A las siete en punto del viernes habr&aacute; una asamblea para organizar la log&iacute;stica, nos dicen al recibirnos finalmente en un lugar de acampada provisional. A las siete de la ma&ntilde;ana del viernes, ya desayunadas, varias decenas de personas en c&iacute;rculo escuchan las instrucciones. A lo largo del d&iacute;a hay que montar la cocina, los ba&ntilde;os, los lavabos, la barra donde se servir&aacute;n bebidas por la noche y una carpa y escenario que han remolcado desde Andaluc&iacute;a dos hermanos que se dedican al circo social. 
    </p><h2 class="article-text">El campamento improvisado</h2><p class="article-text">
        En ese campamento improvisado en un olivar de Mont-roig del Camp (Tarragona), se estrena en p&uacute;blico Revoltes de la Terra, un nuevo movimiento inspirado en el franc&eacute;s Soul&egrave;vements de la Terre (SLT). Nutrido en buena medida de la cultura asociativa del independentismo catal&aacute;n, Revoltes de la Terra nace para ser una &ldquo;constelaci&oacute;n de luchas&rdquo; por un inter&eacute;s com&uacute;n: la defensa del territorio y el anticapitalismo, explican sus impulsores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;todo de protesta de SLT&mdash;movimiento que el Gobierno franc&eacute;s<a href="https://www.liberation.fr/politique/dissolution-des-soulevements-de-la-terre-emmanuel-macron-prefere-debrancher-lalarme-20230621_VRDNZ6LR5ZBJROP4R2CMFANDGI/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> quiso disolver</a> al considerarlo &ldquo;ecoterrorista&rdquo;&mdash; mezcla lo l&uacute;dico y festivo con la acci&oacute;n directa. Por un lado, la vertiente m&aacute;s &ldquo;festivalera&rdquo;: un campamento donde se organizan actividades, talleres, conciertos e incluso zonas infantiles. Por otro, la m&aacute;s disruptiva: la protesta, con desobediencia civil, ocupaci&oacute;n de terrenos privados &mdash;generalmente para frenar o sabotear proyectos industriales&mdash; y potenciales disturbios con la polic&iacute;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Protesta de Revoltes de la Terra                            </span>
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        En el lugar de la acampada, un terreno cedido por los vecinos de Mont-roig a los activistas, m&aacute;s de mil personas se llegan a congregar el viernes, d&iacute;a en que la ubicaci&oacute;n deja de ser secreta. All&iacute; convergen militantes de grupos ecologistas como los de Extinction Rebellion &mdash;al menos una veintena de activistas de este colectivo acuden al encuentro&mdash; o de Ecologistas en Acci&oacute;n, movimientos por la vivienda, ecoaldeas, agrupaciones campesinas, centros sociales okupados, partidos pol&iacute;ticos, organizaciones de j&oacute;venes independentistas y sindicatos, entre otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El foco de la acci&oacute;n con la que se estrena este movimiento ecologista catal&aacute;n es la f&aacute;brica de componentes para bater&iacute;as de coches el&eacute;ctricos que la multinacional surcoreana Lotte proyecta instalar en un terreno cercano al olivar de las revueltas de la tierra. Entre la urbanizaci&oacute;n Club Mont-roig y la fundaci&oacute;n M&aacute;s Mir&oacute; &mdash;una mas&iacute;a en la que verane&oacute; el artista Joan Mir&oacute;&mdash;, la planta de Lotte Energy Materials espera producir cada a&ntilde;o 30.000 toneladas de elecfoil, finas l&aacute;minas de cobre para bater&iacute;as el&eacute;ctricas. El clima es favorable para esa producci&oacute;n, seg&uacute;n la compa&ntilde;&iacute;a, y el lugar es estrat&eacute;gico: hacia el norte, en Martorell (Barcelona), queda la f&aacute;brica de Seat. En el sur, en Sagunto (Valencia), Volkswagen impulsar&aacute; una planta de bater&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Los vecinos y agricultores de la regi&oacute;n denuncian que la zona del Camp de Tarragona est&aacute; ya muy castigada. La provincia acoge explotaciones energ&eacute;ticas (entre ellas, las centrales nucleares Vandell&oacute;s II y Asc&oacute;), focos tur&iacute;sticos como Salou o el parque tem&aacute;tico de Portaventura, complejos petroqu&iacute;micos y una refiner&iacute;a de Repsol. 
    </p><p class="article-text">
        La sequ&iacute;a que asfixi&oacute; en 2024 al Camp de Tarragona arruin&oacute; los cultivos de avellanas y de oliva. &ldquo;Los avellanos han muerto casi al 100%, y los olivos al 80%&rdquo;, lamentan desde Revolta Pagesa. Tambi&eacute;n lo han sufrido los algarrobos y los almendros de secano. &ldquo;Llevamos tres a&ntilde;os sin regar del pantano Riudecanyes&rdquo;, se queja Ram&oacute;n Rojo, portavoz de esta asociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El agua tiene que venir primero a la agricultura antes de que pongan m&aacute;s qu&iacute;micas y m&aacute;s industrias&rdquo;, zanja. Se calcula que Lotte emplear&aacute; cada d&iacute;a unos 2.000 metros c&uacute;bicos de agua en la producci&oacute;n de elecfoil.
    </p><p class="article-text">
        El s&aacute;bado, d&iacute;a central de la protesta, los participantes se multiplican: 3.000 personas se movilizan contra Lotte, entre activistas, plataformas de vecinos de Mont-roig y colectivos como Revolta Pagesa o Uni&oacute; de Pagesos, el principal sindicato agr&iacute;cola catal&aacute;n. La acci&oacute;n consiste en ocupar el terreno, plantar &aacute;rboles y hacer una cadena humana. La polic&iacute;a finalmente no aparecer&aacute;, para decepci&oacute;n de muchos activistas, acostumbrados a protestas m&aacute;s &ldquo;ca&ntilde;eras&rdquo;, como las llaman. Entre esos activistas est&aacute;n Mahaut y Simon, unos franceses que militan en SLT. &ldquo;Pero para ser la primera acci&oacute;n, est&aacute; muy bien&rdquo;, valoran.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Contradicciones?</h2><p class="article-text">
        La multitud marcha, campo a trav&eacute;s, hasta el terreno donde se construir&aacute; la f&aacute;brica. Son varias horas a pie, aunque algunos conducen tractores. Varios de ellos, j&oacute;venes agricultores, se sumaron tambi&eacute;n a las tractoradas que a lo largo del 2024 se manifestaron, en parte, contra las medidas del Pacto Verde Europeo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rojo no encuentra en ello ninguna contradicci&oacute;n: &ldquo;Estamos aqu&iacute; para defender el suelo agrario, para defender la agricultura y el Camp de Tarragona, para que no haya m&aacute;s contaminaci&oacute;n de la que ya tenemos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Revolta Pagesa ha protagonizado disputas recientes con los grupos ecologistas, a ra&iacute;z del<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/lince-nuevo-lobo-ambiente-hostil-cazadores-agricultores-paraliza-tres-planes-reintroduccion-felino_1_12093794.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> freno a la constituci&oacute;n de la Agencia de la Natura de Catalunya y a la reintroducci&oacute;n del lince ib&eacute;rico</a>.&nbsp;Las tensiones entre el mundo rural y el ecologismo son frecuentes, y la Ley de Restauraci&oacute;n de la Naturaleza fue uno de los grandes frentes de batalla del a&ntilde;o pasado.
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                Un momento de la acción.                            </span>
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        Los levantamientos de la tierra en Francia surgen en 2021 de la experiencia de las <em>Zonas a Defende</em>r &mdash;establecimientos de resistencia en que se instalan activistas locales y venidos de otros lugares para luchar contra determinados proyectos industriales, como ampliaciones de aeropuertos o construcci&oacute;n de carreteras&mdash; y los KlimaCamps, campamentos de formaci&oacute;n en la que los activistas ense&ntilde;an y aprenden m&eacute;todos para exigir justicia clim&aacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Soul&egrave;vements de la Terre rompe con el ecologismo m&aacute;s urbano y con aquellas formas de protesta de Extinction Rebellion o Fridays For Future, que se centran en pedir a las autoridades un cambio para atajar la crisis clim&aacute;tica. &ldquo;Pero ese cambio no va a venir de ah&iacute;&rdquo;, sentencia el franc&eacute;s Camille Teix&oacute;, que participa en Soul&egrave;vements de la Terre. En ese ambiente, Teix&oacute; cuenta que &ldquo;hab&iacute;a un punto de desesperaci&oacute;n, y la gente sal&iacute;a a la calle a pasear su impotencia&rdquo;. La idea de SLT, y de Revoltes de la Terra, es justamente devolver al activismo clim&aacute;tico el esp&iacute;ritu de victoria y &ldquo;conectar con la potencia colectiva&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Residente en Catalunya desde hace a&ntilde;os, el activista habla catal&aacute;n con los impulsores de Revoltes de la Terra. Tambi&eacute;n maneja el castellano a la perfecci&oacute;n. Admira el tejido asociativo de Catalunya, y admite que gran medida de lo logrado en la composici&oacute;n de Revoltes de la Terra bebe de la cultura independentista. Pero precisamente la idea de esta composici&oacute;n de colectivos es &ldquo;superar las diferencias ideol&oacute;gicas&rdquo;, matiza.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Uni&oacute;n desde la divisi&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Como SLT, Revoltes de la Terra logra aliarse con el mundo rural. En Catalunya, estos ecologistas comparten con el campo la reivindicaci&oacute;n identitaria. La uni&oacute;n desde la divisi&oacute;n. El primer d&iacute;a, el jueves por la noche, solo dos periodistas est&aacute;n presentes en el olivar. Ninguna pertenece a un medio de Catalunya. El &uacute;nico idioma de la acampada &mdash;en la que hay personas llegadas de todo el Estado espa&ntilde;ol y de otros pa&iacute;ses, como Francia y Reino Unido&mdash; es el catal&aacute;n. S&oacute;lo en la primera asamblea log&iacute;stica se facilita un punto de traducci&oacute;n simult&aacute;nea al castellano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El viernes por la tarde, los portavoces de Revoltes de la Terra deciden hablar por primera vez con la prensa. Acuden al encuentro cuatro periodistas. Ninguna de las reporteras all&iacute; presentes habla catal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Despu&eacute;s de hacer vuestras declaraciones en catal&aacute;n, &iquest;podr&iacute;ais contestar en castellano? &mdash; pregunto a los portavoces.
    </p><p class="article-text">
        La persona que facilita el contacto con medios de comunicaci&oacute;n rechaza la propuesta, pero sugiere que las preguntas se contesten en espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;<em>Uf, per mi &eacute;s que &eacute;s un tema ideol&ograve;gic</em> &mdash; contesta la coportavoz de Revoltes de la Terra Marta Roig, y niega tambi&eacute;n esa posibilidad.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Electrificar la movilidad</strong></h2><p class="article-text">
        El fantasma que recorre el campamento a lo largo del fin de semana es el objetivo de la protesta, que desvela una suerte de guerra contra la movilidad el&eacute;ctrica. La transici&oacute;n energ&eacute;tica es un tema espinoso que divide desde hace tiempo al movimiento ecologista. Cuando se inician estas conversaciones con los participantes en este encuentro, enseguida aparecen t&eacute;rminos como <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/colapsista-decrecentista-retardista-tecnoptimista-crisis-climatica-pone-frente-espejo_1_10096382.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;tecnosolucionismo&rdquo;, por un lado, y &ldquo;colapsismo&rdquo; por el otro.</a> Unos rechazan la apuesta por las renovables y la movilidad el&eacute;ctrica para frenar la crisis clim&aacute;tica; mientras que otros creen que no aprovechar estas tecnolog&iacute;as es una forma de resignaci&oacute;n ante un escenario peor de calentamiento global, y una aceptaci&oacute;n de sus consecuencias.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema es que aqu&iacute; no se est&aacute; cuestionando para nada la movilidad que est&aacute; habiendo&rdquo;, resume Eduard Alzina, coportavoz de Revoltes de la Terra. &ldquo;Est&aacute;n proponiendo una soluci&oacute;n a corto plazo que no es viable ni para todo el mundo. Toda esta industria requiere unos minerales y una explotaci&oacute;n y una contaminaci&oacute;n en el sur que tampoco es viable y que tampoco es verde y lo que hay que cambiar es el modelo de movilidad individual que existe hoy en d&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que nos ofrece el capitalismo verde europeo es llevarnos a un punto de no retorno. La &uacute;nica soluci&oacute;n que nos ofrecen es resolver el capitalismo con m&aacute;s capitalismo&rdquo;, arguye Marta Roig. &ldquo;Es pintar de verde lo que ya hay&rdquo;, coincide Camille Teix&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Apostamos y defendemos un modelo social que prioriza a las personas y el territorio, que se encuentra en las ant&iacute;podas del patr&oacute;n neocapitalista predominante que encarnan a los grandes lobbies econ&oacute;micos&rdquo;, sostiene por su parte el l&iacute;der de Salvem Mont-roig, Jep Borrull.
    </p><p class="article-text">
        Marcos pasea con su bici por el terreno de la protesta. Ha venido desde Cantabria para apoyar. Critica la &ldquo;mal llamada transici&oacute;n energ&eacute;tica&rdquo; que a su juicio es en realidad una &ldquo;transacci&oacute;n energ&eacute;tica&rdquo;. Arguye que la transici&oacute;n &ldquo;no es cierta&rdquo;. &ldquo;No deja atr&aacute;s el petr&oacute;leo, el carb&oacute;n, el gas, que es fundamental para hacer los juguetes tecnol&oacute;gicos punteros&rdquo;, dice en referencia a las energ&iacute;as renovables. Cuenta que le sorprendi&oacute; &ldquo;para mal&rdquo; que Red El&eacute;ctrica lograra recuperar la electricidad &ldquo;tan pronto&rdquo; tras el apag&oacute;n del pasado lunes. Para &eacute;l, se ha perdido una oportunidad de mostrar a la poblaci&oacute;n las consecuencias de un colapso.
    </p><p class="article-text">
        El concejal de la CUP en Valls (Tarragona), Pere Vidal, explica que &ldquo;nos preparamos para lo peor y esperamos que pase lo mejor&rdquo;, dice Vidal, quien considera que &ldquo;la distop&iacute;a ya est&aacute; aqu&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Albert Villena, uno de los 14.000 vecinos de Mont-roig, el coche el&eacute;ctrico &ldquo;no es el problema en s&iacute;&rdquo;. Pero exige la participaci&oacute;n ciudadana en un proyecto de esas dimensiones, con ese consumo de agua. &ldquo;Una planta de este tipo es lo suficientemente importante como para que pueda votar todo el mundo. No puede ser una decisi&oacute;n pol&iacute;tica porque el Gobierno cree que es lo mejor para todos. Eso lo hac&iacute;an los reyes absolutistas franceses, pero ahora ya no toca&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/estreno-espana-movimiento-revoltes-terra-acampada-protesta-baterias_1_12272838.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 May 2025 20:13:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dentro del estreno en España del movimiento Revoltes de la Terra: acampada y protesta contra las baterías]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Activistas,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acoso a los científicos climáticos: “Me da miedo, al final la gente sabe dónde trabajo y cómo me llamo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/acoso-cientificos-climaticos-da-miedo-final-gente-trabajo-llamo_1_12112490.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b23f89d-8145-4ac1-afe9-77614a6359ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Acoso a los científicos climáticos: “Me da miedo, al final la gente sabe dónde trabajo y cómo me llamo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El odio a los científicos que estudian y comunican el cambio climático se desboca de la mano de las redes sociales, sin que las víctimas puedan defenderse de los insultos y hasta de amenazas de muerte</p><p class="subtitle">Por qué los datos no frenan los bulos: nuestra indignación moral es el combustible de las noticias falsas
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Putos sicarios terroristas es lo que sois, malnacidos&rdquo;. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo pod&eacute;is dormir por las noches despu&eacute;s de tanto ocultar y mentir?&rdquo;. &ldquo;Psic&oacute;patas. Vientos huracanados y destructivos despu&eacute;s de anegarnos de aguas torrenciales provocadas, dejar a cientos de personas sin hogar y muertes. Sois unos hijos de puta, unos criminales&rdquo;. Podr&iacute;an ser mensajes de odio vertidos a representantes pol&iacute;ticos despu&eacute;s de una cat&aacute;strofe natural mal gestionada, o tal vez podr&iacute;an haberse dirigido a empresas de la industria de los combustibles f&oacute;siles &ndash;principales responsables del calentamiento global&ndash;. Sin embargo, ninguno de estos supuestos es el caso de los mensajes reproducidos en este p&aacute;rrafo.
    </p><p class="article-text">
        Estas frases estaban dirigidas a cient&iacute;ficos. En concreto, a los que trabajan en la Agencia Estatal de Meteorolog&iacute;a (Aemet), diana de negacionistas del cambio clim&aacute;tico y de otros que cuestionan la autoridad de la comunidad cient&iacute;fica para hablar sobre lo que est&aacute; ocurriendo con la estabilidad clim&aacute;tica del planeta.
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno ha cogido impulso en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en Espa&ntilde;a, donde ha afectado<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mitad-cientificas-sufrido-ataques-salir-medios-peor-contradecir-pablo-motos_1_11889322.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> al menos a la mitad de los cient&iacute;ficos</a> &ndash;y, sobre todo de cient&iacute;ficas&ndash; encuestados por el Science Media Centre (SCM). Entre marzo de 2022 y julio de 2024, esta organizaci&oacute;n pregunt&oacute; a un total de 1.405 personas expertas en diversas &aacute;reas de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. Respondi&oacute; un 17% de los contactados; tasa de respuesta que, aseguran, es significativa si se compara con estudios de otros pa&iacute;ses. El 51,05 % de estos admiti&oacute; haber sufrido alg&uacute;n ataque despu&eacute;s de comunicar sobre ciencia, cifra que asciende al 53,33% en el caso de los cient&iacute;ficos clim&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que estamos viendo ahora es que los mensajes van m&aacute;s all&aacute; del negacionismo y son ataques personales&rdquo;, explica la doctora en sociolog&iacute;a Gemma Teso, profesora en la Universidad Complutense de Madrid y coordinadora del Observatorio de la Comunicaci&oacute;n del Cambio Clim&aacute;tico. Junto a la Fundaci&oacute;n Ecolog&iacute;a y Desarrollo (Ecodes), el observatorio analiza la comunicaci&oacute;n de la crisis clim&aacute;tica y la transferencia social del conocimiento sobre la acci&oacute;n clim&aacute;tica en los medios e Internet.
    </p><p class="article-text">
        Los ataques a cient&iacute;ficos no son un fen&oacute;meno nuevo, pero s&iacute; reciente en Espa&ntilde;a, apunta Teso. &ldquo;Hemos tardado varias d&eacute;cadas en importarlo, pero en Estados Unidos, en la d&eacute;cada de 1990, ya se observaba un discurso negacionista ligado a la industria de los combustibles f&oacute;siles y vinculado con ciertas esferas del poder pol&iacute;tico conservador&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Parte de la estrategia para frenar la acci&oacute;n clim&aacute;tica, sostiene esta soci&oacute;loga, es desacreditar a la ciencia para hacerla pasar por ideolog&iacute;a: &ldquo;Si t&uacute; vendes algo como ideolog&iacute;a, en lugar de como conocimiento, lo puedes utilizar como herramienta en el discurso pol&iacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La novedad es el empuje que han dado las redes sociales a estos discursos. &ldquo;Las redes viven de la conversaci&oacute;n y la pol&eacute;mica&rdquo;, denuncia Teso. Critica que los algoritmos alimentan la polarizaci&oacute;n al dirigir el contenido hacia aquellos m&aacute;s propensos a interactuar con las publicaciones, que en muchos casos son los usuarios que no est&aacute;n de acuerdo. Y esto, para Teso, solo ha agravado el problema de los discursos de odio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El odio es muy transversal. Se empieza desacreditando el mensaje de la ciencia y se termina con discursos que lo que hacen es culpabilizar a la persona</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gemma Gemma Teso</span>
                                        <span>—</span> coordinadora del Observatorio de la Comunicación del Cambio Climático
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para este reportaje se ha consultado a X (antes Twitter) por el criterio de la red social para dirigir su contenido, as&iacute; como por los planes de la empresa para prevenir la desinformaci&oacute;n clim&aacute;tica, pero desde la compa&ntilde;&iacute;a no han respondido a los correos.
    </p><p class="article-text">
        Los insultos son solo una de las categor&iacute;as estudiadas dentro de los discursos de odio. Tambi&eacute;n lo son el descr&eacute;dito profesional y el menosprecio por razones de g&eacute;nero, identidad y orientaci&oacute;n sexual, raza o edad, entre otras caracter&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el caso de los cient&iacute;ficos, se trata sobre todo de desacreditarles a nivel personal, a nivel acad&eacute;mico&rdquo;, apunta la experta, pero luego el odio se entremezcla con esos otros factores como el g&eacute;nero o el origen. &ldquo;El odio es muy transversal. Se empieza desacreditando el mensaje de la ciencia y se termina con discursos que lo que hacen es culpabilizar a la persona&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estafador, traidor, explica a tu pueblo el genocidio de guerra clim&aacute;tica encubierto por vosotros mediante la geoingenier&iacute;a. Espero que un d&iacute;a sufras de verdad las consecuencias de este genocidio en tu propia piel&rdquo;, le dice un usuario de X a Rub&eacute;n del Campo, portavoz de la Aemet, en una publicaci&oacute;n en la red social.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Rubén del Campo.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Es una de las muchas respuestas en ese tono que el meteor&oacute;logo ha recibido a t&iacute;tulo individual, y tambi&eacute;n de manera colectiva a trav&eacute;s de la cuenta de la Aemet en X, pero asegura que el acoso ocurre adem&aacute;s en Facebook y fuera del entorno digital.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algunos compa&ntilde;eros han llegado a recibir llamadas de tel&eacute;fono&rdquo;, denuncia Del Campo, y hace dos a&ntilde;os la oficina de la Aemet de Extremadura amaneci&oacute; con una pintada en la fachada en la que se les llamaba &ldquo;asesinos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, el principal campo de batalla donde los negacionistas se enfrentan a los meteor&oacute;logos de la agencia estatal es, sin duda, las redes sociales. Especialmente X: este es el escenario donde tiene lugar el 59,8% de los ataques sufridos por los cient&iacute;ficos que participaron en la encuesta de SCM Espa&ntilde;a. Segu&iacute;an a esta v&iacute;a los comentarios de los lectores o espectadores en los medios de comunicaci&oacute;n online (21%) y los se&ntilde;alamientos en persona, m&aacute;s en p&uacute;blico (11,9%) que en privado (7,4%).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos acusan de lanzar supuestas sustancias a través de aviones, que se manifiestan en forma de estelas de condensación, a las que llaman &#039;chemtrails&#039;, algo que no es físicamente posible. Además, no sé qué sentido tendría provocar una sequía</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rubén del Campo</span>
                                        <span>—</span> meteorólogo y portavoz de la Aemet
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Desde que Aemet est&aacute; en las redes sociales &ndash;hace ya m&aacute;s de diez a&ntilde;os&ndash; hemos recibido insultos, amenazas, sobre todo en X, relacionadas con el tema de la modificaci&oacute;n artificial del tiempo&rdquo;, precisa Del Campo. &ldquo;Nos acusan de lanzar supuestas sustancias a trav&eacute;s de aviones, que se manifiestan en forma de estelas de condensaci&oacute;n, a las que llaman 'chemtrails'&rdquo;. Algo que, dice, no es f&iacute;sicamente posible. &ldquo;Pero adem&aacute;s no s&eacute; qu&eacute; sentido tiene provocar una sequ&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade. Esta teor&iacute;a de la conspiraci&oacute;n es la que re&uacute;ne en los chats de Telegram 'Aguaiuris' y 'Geoingenier&iacute;a' a 24.000 y 12.000 personas, respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        En estos canales abundan las letras en may&uacute;sculas, las exclamaciones, los emoticonos de indignaci&oacute;n, caras de asco, de enfado, muestras de desaprobaci&oacute;n. El tono general es la alerta. La alerta y la burla. &ldquo;Traidor mentir&oacute;logo&rdquo; es el apodo que recibe Del Campo cuando se cita una entrevista, publicada en el diario deportivo As, en la que el meteor&oacute;logo afirma que en dos o tres d&eacute;cadas todos los veranos ser&aacute;n como el t&oacute;rrido de 2022, que bati&oacute; todos los r&eacute;cords de calor y es por ahora el m&aacute;s c&aacute;lido de la historia del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El comentario, que solo recoge esas dos palabras, en may&uacute;sculas, acumula varias decenas de reacciones y respuestas que secundan el rechazo al experto con insultos sobre sus supuestas mentiras. No hay un llamado &ndash;no, por lo menos, en estos canales abiertos&ndash; al linchamiento colectivo en redes sociales. Pero s&iacute; una din&aacute;mica que se repite: alguien deja un enlace en el chat &ndash;un reportaje, una publicaci&oacute;n en redes, una entrevista en un medio&ndash; que no tarda en recibir reacciones furiosas, y ese d&iacute;a o los posteriores aparecen mensajes de odio en X.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil determinar si las crecientes manifestaciones de odio hacia especialistas clim&aacute;ticos revelan que hay m&aacute;s negacionismo, m&aacute;s descr&eacute;dito de la ciencia, o si simplemente estas voces han ganado espacio y visibilidad, si est&aacute;n m&aacute;s organizados.
    </p><h2 class="article-text">Las redes como armas en EEUU</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Es una combinaci&oacute;n de ambos factores&rdquo;, opina el cient&iacute;fico clim&aacute;tico estadounidense Michael Mann, que lleva m&aacute;s de 20 a&ntilde;os en la mira de negacionistas. &ldquo;Malos actores &ndash;contaminadores, plut&oacute;cratas&ndash; han convertido las redes sociales en armas para amplificar cualquier negacionismo del cambio clim&aacute;tico que quede presente. Con los ej&eacute;rcitos de bots y las granjas de <em>trolls </em>que emplean, es muy dif&iacute;cil determinar qu&eacute; es org&aacute;nico y qu&eacute; es fabricado&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Michael Mann.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La primera oleada de acoso y desprestigio contra este reconocido climat&oacute;logo, profesor en la Universidad de Pensilvania y autor del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim&aacute;tico (IPCC) se produjo en 2001, tras la publicaci&oacute;n de un informe del IPCC. El documento destacaba su trabajo de investigaci&oacute;n sobre el aumento en la temperatura del planeta, ilustrada con una gr&aacute;fica que representaba una curva de calentamiento con forma de palo de hockey, que se hab&iacute;a dado a conocer ya en los a&ntilde;os 90 y que hoy es considerada un icono de la representaci&oacute;n visual del cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Pero el fen&oacute;meno se agrav&oacute; a finales de 2009, recapitula el cient&iacute;fico, &ldquo;a ra&iacute;z del robo de correos electr&oacute;nicos sobre el clima y la campa&ntilde;a de desinformaci&oacute;n de la derecha que lo rode&oacute;&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Dejé caer la carta, contuve la respiración y salí por la puerta lo más rápidamente que pude, cerrándola tras de mí. Primero fui al baño a lavarme las manos. Luego llamé a la policía</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las decenas de investigaciones impulsadas por negacionistas clim&aacute;ticos &ndash;de las que sali&oacute; bien parado, porque no hab&iacute;a fraude alguno&ndash; Mann recib&iacute;a mensajes violentos y amenazas contra &eacute;l y su familia. Por correo electr&oacute;nico le llegaban advertencias como &ldquo;la opini&oacute;n p&uacute;blica ir&aacute; a por ti&rdquo;. Algunos correos le suger&iacute;an que el cient&iacute;fico estar&iacute;a pronto &ldquo;a dos metros bajo tierra&rdquo; o aseguraban estar deseando leer que se hab&iacute;a suicidado. En una ocasi&oacute;n, encontr&oacute; entre su correspondencia un sobre del que cay&oacute; un polvillo blanco. &ldquo;Dej&eacute; caer la carta, contuve la respiraci&oacute;n y sal&iacute; por la puerta lo m&aacute;s r&aacute;pidamente que pude, cerr&aacute;ndola tras de m&iacute;. Primero fui al ba&ntilde;o a lavarme las manos. Luego llam&eacute; a la polic&iacute;a&rdquo;, contar&iacute;a despu&eacute;s en una columna en <em>The Washington Post</em>. Aquello, por suerte, no era &aacute;ntrax, sino almid&oacute;n de ma&iacute;z. Pero sirvi&oacute; para atemorizarle.
    </p><h2 class="article-text">Odio redoblado a las mujeres</h2><p class="article-text">
        El miedo ha llegado tambi&eacute;n a la casa de la f&iacute;sica y meteor&oacute;loga Isabel Moreno. Uno de los mensajes de odio &ndash;de los muchos que ha recibido &uacute;ltimamente en X y en TikTok&ndash; que m&aacute;s le ha inquietado hasta la fecha es uno de abril de 2024, donde un usuario dec&iacute;a: &ldquo;Volvi&oacute; la tipa esta&hellip; Es la Galeote del cambio clim&aacute;tico. Si la anulamos a tiempo nos vamos a quitar muchas tonter&iacute;as de encima. Los de mi tipo los denominamos Anti Origen. Son lo m&aacute;s peligroso que existe en la humanidad a d&iacute;a de hoy&rdquo;. A esta publicaci&oacute;n en X, otro contestaba: &ldquo;Al final habr&aacute; que hacer lo que hay que hacer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Moreno, que trabaja en el programa de TVE <em>Aqu&iacute; la Tierra</em>, ha sido el blanco de insultos, comentarios mis&oacute;ginos y otros ataques en redes sociales, sobre todo, desde que se posicion&oacute; en contra de un debate que iba a alojar el youtuber Jordi Wild en su canal de <em>streaming</em>. El catal&aacute;n &ndash;que amasa 12 millones de suscriptores en YouTube, 3,8 millones de seguidores en X, otros tres millones en Instagram y 1,7 millones en TikTok&ndash; anunci&oacute; que preparaba un debate sobre cambio clim&aacute;tico, y que buscaba para ello a alguien que pudiera explicar bien el calentamiento global. &ldquo;El otro perfil&rdquo;, dec&iacute;a, ya lo ten&iacute;a. Prendi&oacute; la pol&eacute;mica en redes, especialmente entre divulgadores y expertos clim&aacute;ticos, sobre el peligro de emitir en un canal con tanta visibilidad un debate en el que una postura negacionista y la de un especialista en cambio clim&aacute;tico fueran puestas al mismo nivel. Moreno fue de las que se pronunciaron, y aleg&oacute; que el debate, en esos t&eacute;rminos, validar&iacute;a la visi&oacute;n anticient&iacute;fica. Ese fue el detonante. Un aluvi&oacute;n de mensajes de odio llen&oacute; sus redes sociales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me da miedo, porque hay decenas de miles de personas en esos grupos de Telegram y no puedes asegurar que a alguien no se le vaya a ir la pinza y decida realmente hacer algo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Isabel Moreno </span>
                                        <span>—</span> Física y meteoróloga en el programa Aquí la Tierra 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Lo habl&eacute; con algunos amigos suyos que son polic&iacute;as, y todos me dijeron que no pod&iacute;a demandar a los usuarios de X porque yo al final era un personaje p&uacute;blico. Pero eso a m&iacute; me da mucho m&aacute;s miedo, porque la gente sabe d&oacute;nde trabajo y c&oacute;mo me llamo, sabe c&oacute;mo es mi cara&rdquo;, arguye.
    </p><p class="article-text">
        Ella, en cambio, no puede ver la cara de los usuarios que la amenazan, ni conocer los nombres que se esconden detr&aacute;s de cada alias. &ldquo;Me da miedo, porque hay decenas de miles de personas en esos grupos de Telegram y no puedes asegurar que a alguien no se le vaya a ir la pinza y decida realmente hacer algo&rdquo;, admite Moreno.
    </p><p class="article-text">
        Los mensajes de odio lanzados a las cient&iacute;ficas tienen el componente a&ntilde;adido de incluir m&aacute;s comentarios sobre su aspecto f&iacute;sico, amenazas de violencia sexual o, simplemente, poner en duda su capacidad para hablar como especialistas por el mero hecho de ser mujeres. &ldquo;M&aacute;s de una de cada tres investigadoras expresa que ha recibido comentarios sobre su capacidad cient&iacute;fica, con una diferencia porcentual de m&aacute;s de 10 puntos con respecto a los hombres&rdquo;, destaca el SCM Espa&ntilde;a. Esto es algo que tambi&eacute;n combate Isabel Moreno en su d&iacute;a a d&iacute;a. Incluso cuando la cr&iacute;tica no viene desde el sector negacionista o de la ultraderecha, ella se siente menos legitimada para hablar sobre un tema, aunque lo haya estudiado en profundidad durante a&ntilde;os, que otros perfiles &mdash;hombres que ni siquiera cuentan con formaci&oacute;n cient&iacute;fica.
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                Isabel Moreno.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Es lo que ocurri&oacute; cuando un grupo de medios espa&ntilde;oles malinterpret&oacute; una publicaci&oacute;n en X del cient&iacute;fico Stefan Rahmstorf, catedr&aacute;tico de f&iacute;sica oce&aacute;nica en la Universidad de Potsdam y uno de los mayores expertos sobre la Circulaci&oacute;n Meridional de vuelco del Atl&aacute;ntico (AMOC). En junio de 2024, algunos medios publicaron noticias que advert&iacute;an de un colapso de la AMOC, algo que pod&iacute;a ocurrir &ldquo;tan pronto como en 2025&rdquo; y que generar&iacute;a potencialmente una glaciaci&oacute;n en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Moreno, que en su d&iacute;a centr&oacute; su tesis de m&aacute;ster en la AMOC y que desde entonces ha seguido con preocupaci&oacute;n el estado de esta corriente oce&aacute;nica, quiso corregir esos titulares incorrectos en X, como termin&oacute; haciendo el propio Rahmstorf, autor del estudio y del post. Pero la meteor&oacute;loga se encontr&oacute; con usuarios que la atacaban: &ldquo;Ven&iacute;an hacia m&iacute; como si yo no tuviese ni idea de lo que estaba hablando, dando m&aacute;s prioridad a lo que dec&iacute;an otras personas, algunas de las cuales no tienen ni siquiera formaci&oacute;n en f&iacute;sica. Pero eran hombres, claro&rdquo;. Al final, el miedo y la frustraci&oacute;n han hecho que ella deje de publicar en algunas redes sociales. &ldquo;Yo siempre hab&iacute;a defendido que me iba a mantener ah&iacute;, pero finalmente s&iacute; tuve que dar un paso a un lado. En X, por ejemplo, no publico casi nada porque no me apetece seguir mirando ese tipo de contenidos, y eso es algo que me ha afectado en el trabajo&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Del Campo cuenta que algunos de sus compa&ntilde;eros que eran antes muy activos en redes sociales tambi&eacute;n dejaron de publicar durante un tiempo; explica que X se ha convertido en un espacio hostil para la Aemet y juzga que es la red social que m&aacute;s desinformaci&oacute;n promueve. Pero insiste en que es mejor estar, precisamente para luchar contra esa amenaza. &ldquo;Hay que hacer contrapeso. X se utiliza mucho todav&iacute;a, mucha gente la usa para informarse y tenemos que estar ah&iacute;. Si encima lo dejamos, abonamos el terreno a las personas que se dedican a lanzar bulos&rdquo;, abunda.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n Michael Mann ha resistido a la campa&ntilde;a de negaci&oacute;n y odio, que no le ha disuadido de expresar sus pensamientos o los resultados de sus estudios en las redes sociales. Al contrario, alega el cient&iacute;fico: &ldquo;En todo caso, me ha envalentonado&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/acoso-cientificos-climaticos-da-miedo-final-gente-trabajo-llamo_1_12112490.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Mar 2025 21:35:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Acoso a los científicos climáticos: “Me da miedo, al final la gente sabe dónde trabajo y cómo me llamo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Acoso,Negacionismo,Cambio climático,Redes sociales,AEMET - Agencia Estatal de Meteorología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Harvard abandona las energías fósiles: así han ganado los estudiantes a su propia universidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/harvard-abandona-energias-fosiles-han-ganado-estudiantes-propia-universidad_130_8375908.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3611e22e-51a2-412b-a8ec-d3a7af637492_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Harvard abandona las energías fósiles: así han ganado los estudiantes a su propia universidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El movimiento estudiantil Fossil Fuel Divest Harvard, lanzado en 2012, logra que el centro universitario más rico del mundo anuncie que retira sus inversiones en petróleo, gas y carbón</p></div><p class="article-text">
        Un d&iacute;a de noviembre previo al confinamiento por la pandemia, un grupo de estudiantes salt&oacute; al campo de f&uacute;tbol en el partido m&aacute;s esperado de la temporada entre Yale contra Harvard. Durante una hora interrumpieron el juego, que se daba por cable en la televisi&oacute;n, en protesta por la multimillonaria inversi&oacute;n de sus respectivas universidades en la industria de las energ&iacute;as f&oacute;siles. En el momento &aacute;lgido de la protesta 500 personas ocupaban el campo. Varios estudiantes fueron detenidos. Entre ellos estaba Manny Rutinel, alumno de Derecho en Yale, de 26 a&ntilde;os. &ldquo;Nos acusaron de desorden p&uacute;blico, pero al final retiraron los cargos por el tremendo apoyo nacional que recibimos, reconocieron que era un asunto importante, que &eacute;ramos un pu&ntilde;ado de estudiantes no violentos que cre&iacute;a que Harvard y Yale deber&iacute;an hacer m&aacute;s sobre el clima y en la desinversi&oacute;n de las energ&iacute;as f&oacute;siles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El s&aacute;bado del partido, Jade Woods, estudiante de Ciencias Pol&iacute;ticas en Harvard, supo que esa tambi&eacute;n era su batalla y se uni&oacute; al movimiento Fossil Fuel Divest Harvard (Algo as&iacute; como &lsquo;Desinversi&oacute;n de las Energ&iacute;as F&oacute;siles Harvard&rsquo;). La campa&ntilde;a estudiantil, en marcha desde 2012, ha conseguido este mes de septiembre su objetivo tras nueve a&ntilde;os de movilizaci&oacute;n de los estudiantes, exalumnos y profesores: forzar a una de las universidades m&aacute;s ricas e influyentes del mundo a abandonar su colosal inversi&oacute;n de 42.000 millones de d&oacute;lares (36.335 millones de euros) en la industria de las energ&iacute;as f&oacute;siles. En una <a href="https://www.harvard.edu/president/news/2021/climate-change-update-on-harvard-action/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">carta</span></a> publicada en su web el 9 de septiembre, el presidente de la universidad, Lawrence Bacow, lo anunciaba de forma escueta: &ldquo;Dada la necesidad de descarbonizar la econom&iacute;a y nuestra responsabilidad como fiduciarios de tomar decisiones de inversi&oacute;n que sostengan nuestra misi&oacute;n de ense&ntilde;anza e investigaci&oacute;n, no creemos que estas inversiones sean prudentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La palabra &lsquo;prudente&rsquo; ha sido uno de los hallazgos m&aacute;s valiosos en la pelea de los estudiantes, pues ha logrado quebrar el silencio y la negativa del centro universitario durante a&ntilde;os y ha encendido la mecha de la desinversi&oacute;n en petr&oacute;leo, gas y carb&oacute;n de otros potentes centros acad&eacute;micos del pa&iacute;s. En marzo de 2021, los activistas presentaron ante la fiscal de Massachussets una queja legal contra su propia universidad en la que argumentaban que la masiva inversi&oacute;n no solo era inmoral por comprometer el futuro de sus estudiantes. &ldquo;Nos dimos cuenta de que adem&aacute;s era ilegal, y este argumento se pod&iacute;a aplicar a todas las universidades del pa&iacute;s&rdquo;, explic&oacute; entusiasmada Ilana Cohen, una de las j&oacute;venes organizadoras del movimiento, en una rueda de prensa on-line celebrada tras el anuncio de la universidad. 
    </p><p class="article-text">
        Fue Ted Hamilton, exalumno de Derecho de Harvard y hoy abogado en la organizaci&oacute;n Climate Defense Project, dedicada a apoyar a activistas clim&aacute;ticos, quien ayud&oacute; a montar la argumentaci&oacute;n jur&iacute;dica. En ella se alegaba que Harvard, como instituci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro, est&aacute; obligada por la legislaci&oacute;n estatal a tener inversiones &ldquo;prudentes&rdquo;, que busquen siempre el inter&eacute;s de sus principales beneficiarios (en este caso, los alumnos). Y subrayaban que invertir en una industria que contribuye al cambio clim&aacute;tico implica una violaci&oacute;n del &ldquo;deber fiduciario&rdquo; de la instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este deber se refiere a la principal fuente de ingresos de la universidad, un fondo patrimonial llamado <em>endowment</em>, muy habitual en las universidades estadounidenses y en general en los pa&iacute;ses anglosajones, que invierte el dinero de las donaciones y subvenciones que recibe en productos financieros seguros para pagar becas, formaci&oacute;n, apoyo a los alumnos m&aacute;s brillantes o proyectos de investigaci&oacute;n. Harvard tiene el mayor <em>endowment</em> de las universidades de Estados Unidos.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1437218367069474819?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; se est&aacute; teniendo en cuenta un aspecto financiero fundamental. La decisi&oacute;n de Harvard reconoce que la mejor forma de proteger esa inversi&oacute;n y tener retornos seguros es desinvertir en energ&iacute;as f&oacute;siles. En 1980, este sector representaba el 28% del &iacute;ndice Standard&amp;Poors (uno de los &iacute;ndices burs&aacute;tiles m&aacute;s importantes de Estados Unidos), hoy representa el 2%&rdquo;, ha explicado Tom Sanzillo, director financiero del Institute for Energy Economics.
    </p><p class="article-text">
        Una de las voces m&aacute;s contundentes sobre la decisi&oacute;n de esta universidad ha sido el activista ambiental y escritor Bill Mckibben, creador en 2008 del movimiento mundial de desinversi&oacute;n 350.org, que hasta el momento ha conseguido que 1.339 instituciones de todo el mundo retiren su dinero de las energ&iacute;as f&oacute;siles, lo que representa 14,68 billones de d&oacute;lares (12,7 billones de euros). &ldquo;Este es un momento importante, como lo fue cuando la Fundaci&oacute;n Rockefeller sali&oacute;, o Irlanda, o cuando lo hizo la ciudad de Nueva York. Ahora Harvard ha dejado a otros sin la posibilidad de esconderse&rdquo;, incidi&oacute; ante los periodistas.
    </p><h3 class="article-text">La ayuda de los exalumnos</h3><p class="article-text">
        Como el abogado voluntario Ted Hamilton, decenas de exalumnos han ayudado a los estudiantes a mantenerse en la protesta durante todos estos a&ntilde;os. &ldquo;Han escrito peticiones, asesorado, han construido campa&ntilde;as, organizado eventos. Es precisamente porque la gente ha seguido apareciendo por lo que hemos ganado&rdquo;, cont&oacute; Anna Santoleri, hoy educadora para espacios abiertos, en el encuentro con la prensa. Esta exalumna entr&oacute; en la campa&ntilde;a en 2014. &ldquo;Eran las seis de la ma&ntilde;ana, me puse dos pares de pantalones antes de salir de casa. Era invierno en Boston y estaba helada. Fui a una manifestaci&oacute;n, hab&iacute;a 20 personas y pens&eacute;: &iquest;d&oacute;nde est&aacute; todo el mundo? Ah&iacute; empez&oacute; para m&iacute;. No quer&iacute;a ser una de esas personas que no est&aacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2020 se involucr&oacute; tambi&eacute;n en el movimiento clim&aacute;tico estudiantil Isha Sangani, que acababa de empezar su grado de Inform&aacute;tica en Harvard. Esta alumna de 19 a&ntilde;os recuerda los incendios de 2017, cuando se bati&oacute; el r&eacute;cord de temperatura y aridez en su natal estado de Washington, al oeste del pa&iacute;s. &ldquo;Cuando una buena amiga pas&oacute; dos semanas en el hospital por culpa del humo, me di cuenta de que el cambio clim&aacute;tico ya est&aacute; aqu&iacute;, que es serio y que no va irse a ninguna parte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algunos activistas consideran que el anuncio de Harvard no puede entenderse sin situarlo en un favorable contexto pol&iacute;tico en Estados Unidos, con una mayor&iacute;a dem&oacute;crata en ambas c&aacute;maras del Congreso que est&aacute; incrementando la ambici&oacute;n clim&aacute;tica del pa&iacute;s con m&aacute;s responsabilidad hist&oacute;rica en el calentamiento global.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El apoyo de figuras p&uacute;blicas como Al Gore y otros exalumnos de Harvard que, como la senadora del estado de Main Chloe Maxmin, ahora ocupan posiciones de poder, es otra de las pistas para comprender por qu&eacute; ahora, despu&eacute;s de una d&eacute;cada en pie de guerra, el movimiento estudiantil ha logrado la fuerza suficiente para hacer ceder a la universidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El efecto domin&oacute; de la decisi&oacute;n de Harvard ya ha empezado. En una sola semana desde el anuncio, la Universidad de Boston y la Universidad de Minnesota anunciaron que se retiraban de los combustibles f&oacute;siles. Ahora las miradas est&aacute;n sobre Princeton y Yale. Lynne Archibald, exalumna de la universidad y activista en la campa&ntilde;a Divest Princeton, lamenta que la instituci&oacute;n acoja <a href="https://acee.princeton.edu/acee-news/andlinger-center-and-exxonmobil-renew-agreement/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programas de investigaci&oacute;n financiados</a> por empresas como las petroleras British Petroleum (BP) o ExxonMobil, que llevan a un &ldquo;claro conflicto de intereses&rdquo; a la hora de elaborar estudios sobre las posibles soluciones a la crisis clim&aacute;tica. &ldquo;Nadie aceptar&iacute;a que McDonald's financiara un estudio sobre obesidad o que Philip Morris financiara soluciones para el c&aacute;ncer de pulm&oacute;n&rdquo;, mantiene Archibald. &ldquo;Esos programas de investigaci&oacute;n en energ&iacute;a verde financiados por las empresas de combustibles f&oacute;siles producen estudios centrados en el hidr&oacute;geno, en el gas natural o en el secuestro de carbono; todo lo que permite a esas mismas compa&ntilde;&iacute;as seguir operando&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/harvard-abandona-energias-fosiles-han-ganado-estudiantes-propia-universidad_130_8375908.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Oct 2021 19:06:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Harvard abandona las energías fósiles: así han ganado los estudiantes a su propia universidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Harvard,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los barrios ricos tienen más árboles: miles de vecinos en Estados Unidos se han puesto a plantar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/barrios-ricos-arboles-miles-vecinos-estados-unidos-han-puesto-plantar_1_7907519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/caeb0ba7-12bf-4382-b574-2a2169b14e2b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los barrios ricos tienen más árboles: miles de vecinos en Estados Unidos se han puesto a plantar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La iniciativa 'Tree Equity' moviliza a ciudadanos y organizaciones en la ciudad de Richmond (Virginia) para compensar la falta de cubierta vegetal en los barrios más desfavorecidos y proteger a su población del calor</p><p class="subtitle">El experimento radical de Barcelona para renaturalizar la ciudad</p></div><p class="article-text">
        A 30 grados, recorrer el extremo oeste de la calle Leigh, en Richmond (Virginia), no era tarea sencilla el pasado domingo. El calor se percibe m&aacute;s intenso cuando no hay un solo &aacute;rbol bajo el que refugiarse. Algunos troncos finos, con pocas hojas, sirven para adornar las aceras de esta calle vac&iacute;a, pero no para rebajar la sensaci&oacute;n de bochorno. De vez en cuando interrumpe el camino un &aacute;rbol muy joven, visiblemente reci&eacute;n plantado. Es parte de un esfuerzo colectivo de reforestaci&oacute;n ciudadana que cobra impulso en Richmond, por el que miles de vecinos se han movilizado para compensar la falta de cubierta vegetal en los distritos m&aacute;s desfavorecidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carver, el barrio que aloja esta calle, es uno de los menos arbolados de la ciudad. Tambi&eacute;n es predominantemente afroamericano, una correlaci&oacute;n que se repite aqu&iacute; y en muchas otras ciudades de EEUU, tal y como ha revelado un <a href="https://www.mdpi.com/2225-1154/8/1/12/htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> elaborado por la Universidad Commonwealth de Virginia y el Museo de Ciencias de este mismo estado. Los especialistas analizaron los mapas de 108 urbes, y comprobaron que los barrios de poblaci&oacute;n negra y latina son los m&aacute;s vulnerables frente a los impactos clim&aacute;ticos. &ldquo;De media, esos barrios sufren unos 2,6 &ordm;C de temperatura por encima del resto&rdquo;, explica Jeremy Hoffman, uno de los autores de la investigaci&oacute;n. &ldquo;Eso es en verano, en general. Pero en las olas de calor la brecha es mayor&rdquo;, matiza. Seg&uacute;n Hoffman, buena parte de esta diferencia se atribuye a la falta de techo arb&oacute;reo. &ldquo;En Richmond nos enorgullecemos de tener un buen acceso a espacios verdes de alta calidad, y me encanta que haya barrios concretos que tengan tanta densidad y dosel de &aacute;rboles, pero las diferencias son bastante acusadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este experto precisa que los &aacute;rboles no son solo claves para reducir el efecto de isla de calor en una ciudad, sino tambi&eacute;n para prevenir las inundaciones y para mejorar la calidad del aire. No es casualidad que en estas zonas de la ciudad con mayor poblaci&oacute;n negra e inmigrante tambi&eacute;n haya mayor concentraci&oacute;n de contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica, como expone un <a href="https://advances.sciencemag.org/content/7/18/eabf4491" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> publicado la semana pasada y tambi&eacute;n liderado por Hoffman.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n es que a principios del siglo pasado, cuando las pol&iacute;ticas de segregaci&oacute;n racial eran la norma, los barrios de afroamericanos fueron calificados expl&iacute;citamente como &ldquo;peligrosos&rdquo;, con la nota &lsquo;D&rsquo;, informaci&oacute;n que se inclu&iacute;a en unos mapas de riesgo que preparaban las administraciones de la &eacute;poca para espantar a los inversores inmobiliarios de las zonas de poblaci&oacute;n negra. As&iacute;, desviaban esas oportunidades a los distritos de familias adineradas &ndash;blancas&ndash; valorados como &lsquo;A&rsquo; o &ldquo;mejores&rdquo;. Esto se tradujo en que los barrios &lsquo;A&rsquo; continuaron acaparando la inversi&oacute;n y los recursos de la ciudad, lo que perpetu&oacute; las desigualdades. All&iacute; se plantaron &aacute;rboles, que hoy lucen frondosos y albergan sombras que ayudan a combatir el calor, y se evit&oacute; construir carreteras y autopistas, que atraviesan sin embargo los barrios C y D, pegados al asfalto y al ruido de los coches. Por eso, los barrios A o B, donde todav&iacute;a predomina la poblaci&oacute;n blanca, son los m&aacute;s resilientes a los impactos de la crisis clim&aacute;tica, como ilustra el <a href="https://cor.maps.arcgis.com/apps/webappviewer/index.html?id=e4d732f225fe457d83df11fe9bf71daf&amp;extent=-8654416.3189,4499031.4097,-8604006.0987,4526051.8992,102100" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Climate Equity Index</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, junto a los vecinos de las zonas afectadas, diversas ONG est&aacute;n plantando &aacute;rboles en esos barrios m&aacute;s calurosos por dise&ntilde;o; una lucha colectiva que denominan <em>Tree Equity</em>.
    </p><p class="article-text">
        Uno de esos vecinos es Jamaal O&rsquo;Neal, que vive en el barrio de Manchester, un distrito por lo general obrero y de poblaci&oacute;n latina o afroamericana que aparece con la letra D en los mapas de riesgo de 1930. Nacido en Texas, lleva seis a&ntilde;os viviendo en Richmond, tiempo que le ha bastado para observar el aumento de temperaturas verano tras verano. Tambi&eacute;n ha sido testigo del r&aacute;pido desarrollo de la zona en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, donde nuevos apartamentos y oficinas han ido sustituyendo antiguos centros industriales y almacenes en desuso. Sin embargo, reclama que en las inmediaciones de ninguno de esos edificios reci&eacute;n levantados se han plantado &aacute;rboles, por lo que las pol&iacute;ticas de inversi&oacute;n al sur del James River todav&iacute;a no contemplan la inequidad clim&aacute;tica. En lugar de m&aacute;s verde, lo que ha tra&iacute;do ese nuevo desarrollo es m&aacute;s infraestructura gris, lamenta.&nbsp;&ldquo;Estamos literalmente rodeados de cemento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su percepci&oacute;n es que el activismo de Black Lives Matter, muy activo en la capital del estado de Virginia, donde todav&iacute;a se se pueden ver s&iacute;mbolos confederados como la estatua del general Robert E. Lee &mdash;hoy cubierta de pintadas antirracistas&mdash;, est&aacute; penetrando en otras luchas. Entre ellas, la ecologista, a medida que los problemas aparentemente ambientales, como la falta de cubierta vegetal o las inundaciones cada vez m&aacute;s frecuentes, desvelan inequidades asociadas al color de piel. &ldquo;El racismo estructural va mucho m&aacute;s all&aacute; de la justicia criminal; est&aacute; en las pol&iacute;ticas inmobiliarias, en el desarrollo econ&oacute;mico, en el transporte, en problemas ambientales que tambi&eacute;n afectan a las vidas de personas negras y morenas. Son siglos de discriminaci&oacute;n y segregaci&oacute;n racial que han llevado a la degradaci&oacute;n completa y total de barrios que ahora son los m&aacute;s calurosos de la ciudad&rdquo;, abunda Jamaal.
    </p><p class="article-text">
        Se refiere a barrios como Swansboro, Carver o Gilpin, el caso m&aacute;s extremo sin sombra de &aacute;rboles. En verano, y especialmente durante las olas de calor, Gilpin concentra el mayor n&uacute;mero de llamadas de emergencia relacionadas con las altas temperaturas.
    </p><p class="article-text">
        Los voluntarios reconocen que el gobierno local de Richmond se empieza a hacer cargo de su pasado. Sin embargo, lamentan que la Administraci&oacute;n no tiene o no destina suficientes recursos a la compensaci&oacute;n clim&aacute;tica, por lo que relega en los residentes de estas islas de calor y en la actividad de ONG como Southside ReLeaf, Enrichmond o Reforest Richmond. &ldquo;Es una pena, pero tambi&eacute;n es lo bonito, que es una iniciativa popular&rdquo;, resalta Jamaal.
    </p><p class="article-text">
        Coincide con &eacute;l Daniel Klein, voluntario y miembro del comit&eacute; de &aacute;rboles de Richmond, con el que coordina la actividad que de manera espont&aacute;nea se ha ido poniendo en marcha por parte de diferentes organizaciones. Tambi&eacute;n acaba de organizar una donaci&oacute;n de 1.000 &aacute;rboles para plantar en los barrios C y D, algo que repetir&aacute;n en oto&ntilde;o. En total, estima que hay cerca de 4.000 personas directamente involucradas en iniciativas de Tree Equity. &ldquo;Otras ciudades han podido invertir para combatir estas desigualdades, pero en Richmond, lo que vemos es reforestaci&oacute;n ciudadana, esa es su fuerza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una vez hechas las plantaciones, lo que piden al gobierno local es que se ocupe de mantener esos &aacute;rboles para que crezcan sin problema, y que a la larga lleguen a tener los resultados necesarios para combatir los efectos del calentamiento. Seg&uacute;n el cient&iacute;fico Jeremy Hoffman, lograr la sombra que ofrecen los &aacute;rboles plantados en zonas A y B &ndash;los barrios blancos y adinerados de Richmond&ndash; puede llevar entre 50, 60 o incluso 100 a&ntilde;os. &ldquo;Adem&aacute;s de plantar, hacen falta medidas complementarias a corto plazo, como paradas de autob&uacute;s o centros de enfriamiento&rdquo;, opina el especialista.
    </p><p class="article-text">
        Pero, aunque la soluci&oacute;n a largo plazo no ayude a resistir mejor los pr&oacute;ximos veranos, los voluntarios no desisten. &ldquo;&iquest;Cu&aacute;ndo es el mejor momento para plantar?&rdquo; Se pregunta Daniel Klein. &ldquo;Hace 20 a&ntilde;os&rdquo;, contesta. &ldquo;Bien, una vez perdida esa oportunidad, &iquest;cu&aacute;ndo es el segundo mejor momento para plantar? Ahora&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/barrios-ricos-arboles-miles-vecinos-estados-unidos-han-puesto-plantar_1_7907519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 May 2021 20:53:30 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así desafían colectivos de artistas los mensajes engañosos de las empresas de energías fósiles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/desafian-colectivos-artistas-mensajes-enganosos-empresas-energias-fosiles_1_7840451.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/779df049-2efb-4ee4-a25b-a2cc6003599d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así desafían colectivos de artistas los mensajes engañosos de las empresas de energías fósiles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diseñadores y artistas se inspiran en los movimientos de la contrapublicidad de los años 70 para mostrar la contradicción entre los anuncios y la realidad de estas compañías</p><p class="subtitle">Estas son las diez empresas que más CO2 emiten en España</p></div><p class="article-text">
        Una broma de &lsquo;April Fools&rsquo;, el equivalente al d&iacute;a de los inocentes de los pa&iacute;ses hispanohablantes, tuvo lugar este 1 de abril. Las marquesinas de autobuses de Barcelona, Bruselas, Londres, &Aacute;msterdam, Dubl&iacute;n, Lisboa o Mil&aacute;n, entre otras ciudades, amanecieron con carteles publicitarios de empresas de energ&iacute;as f&oacute;siles. Pero, en lugar de destacar aspectos positivos de las marcas, los anuncios mostraban im&aacute;genes de ni&ntilde;os llorando y frases como &ldquo;el gas natural no es limpio, ni verde, ni renovable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La acci&oacute;n, coordinada por el colectivo Gastivists, que engloba a grupos locales en diez pa&iacute;ses europeos, pretend&iacute;a poner en evidencia la inversi&oacute;n millonaria de la industria del gas, recogida en documentos como este informe del <a href="https://corporateeurope.org/en/climate-and-energy/2017/10/great-gas-lock" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Observatorio Europeo Corporativo,</a> para &ldquo;vender la idea de que el gas es bueno&rdquo;, se&ntilde;ala esta organizaci&oacute;n en su web.
    </p><p class="article-text">
        La t&aacute;ctica que emplean estos activistas se llama <em>subvertising</em> (publicidad subversiva), y se viene utilizando en acciones de protesta desde hace d&eacute;cadas. Se enmarca en el concepto m&aacute;s amplio de <em>culture jamming,</em> que consiste en alterar los s&iacute;mbolos presentes en los diferentes medios de comunicaci&oacute;n para luchar contra determinados h&aacute;bitos de consumo que se incentivan desde la publicidad.
    </p><p class="article-text">
        Una de las referencias en este &aacute;mbito es BUGA UP (siglas de Billboard Utilising Graffitists Against Unhealthy Promotions), un grupo de activistas australianos que desde los a&ntilde;os 70 se dedic&oacute; a boicotear decenas de miles de vallas publicitarias que conten&iacute;an anuncios de tabaco. En 1994 Australia prohibi&oacute; la publicidad de productos tabaqueros en estos espacios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde entonces hay colectivos similares en muchas ciudades del mundo, y cada vez somos m&aacute;s&rdquo;, explica Peter Marcuse, uno de los artistas fundadores de Brandalism. En activo desde 2012, este grupo ha dedicado varias de sus campa&ntilde;as a denunciar el <em>greenwashing </em>(lavado verde de imagen) de las empresas que a&uacute;n contribuyen a financiar las energ&iacute;as f&oacute;siles. Ellos tambi&eacute;n recurren al arte de guerrilla para reemplazar la publicidad oficial por &ldquo;anuncios de parodia&rdquo;, un movimiento donde seg&uacute;n Marcuse hay cada vez m&aacute;s cr&iacute;tica a las empresas que contribuyen a la crisis clim&aacute;tica.
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            <span class="title">
                &#039;Set free to sit in traffic&#039; (libérate para meterte en un atasco), el lema de la valla de contrapublicidad que cuestiona el mundo idealizado por los anuncios de coches.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A medida que &ldquo;las empresas contaminantes est&aacute;n intentando cambiar su estrategia y lanzar mensajes de lucha contra el cambio clim&aacute;tico&rdquo;, advierte, iniciativas como Brandalism, formadas en parte por ecologistas y en parte por dise&ntilde;adores y artistas, inspiran la formaci&oacute;n de nuevos grupos de desobediencia civil no violenta a trav&eacute;s de la creatividad y el humor. Algunos ejemplos son el movimiento Adfree Cities, la campa&ntilde;a brit&aacute;nica Badvertising o Z.A.P. (Zero Automobile Publicity), un colectivo reciente en Espa&ntilde;a y que ya ha llevado a cabo iniciativas contrapublicitarias en Sevilla, Madrid, Barcelona y Zaragoza.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En septiembre de 2020, Brandalism dedic&oacute; su campa&ntilde;a contra el <em>greenwashing</em> al sector del autom&oacute;vil. Los artistas dieron el cambiazo a anuncios oficiales de firmas como Range Rover, Ford, Volkswagen, BMW, Citroen, Lamborghini o Vauxhall, entre otras, por dise&ntilde;os que, a su juicio, reflejaban una imagen m&aacute;s ajustada a la realidad de la conducci&oacute;n y a sus impactos medioambientales y sociales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las marcas quieren dar una imagen que no corresponde en absoluto con la realidad. Los anuncios muestran un coche conducido en un escenario espacioso, muchas veces en medio de la naturaleza&ndash; en una playa vac&iacute;a, por ejemplo&ndash; como si el coche se fuera a conducir en esas condiciones. La realidad es que la mayor parte de las veces se conduce en un entorno de estr&eacute;s y ruido, rodeado de muchos otros coches y causando un problema ambiental y de salud p&uacute;blica en la ciudad&rdquo;, explica Marcuse.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Conocíamos el impacto de las energías fósiles, pero lo negamos públicamente&#039;, decía esta publicidad falsa colocada durante la Cumbre del Clima de París (2015)."
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            <span class="title">
                &quot;Conocíamos el impacto de las energías fósiles, pero lo negamos públicamente&#039;, decía esta publicidad falsa colocada durante la Cumbre del Clima de París (2015).                            </span>
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        En Par&iacute;s, a finales de 2015, durante la Cumbre Mundial del Clima de Naciones Unidas (COP21), los activistas retiraron de las marquesinas carteles de aerol&iacute;neas, petroleras y otras empresas contaminantes y colocaron centenares de anuncios de parodia que pretend&iacute;an exponer la &ldquo;incoherencia de que muchas de estas empresas patrocinaran el encuentro&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/desafian-colectivos-artistas-mensajes-enganosos-empresas-energias-fosiles_1_7840451.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Apr 2021 16:35:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así desafían colectivos de artistas los mensajes engañosos de las empresas de energías fósiles]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[20 años de negociación en la OMC para dejar de financiar la sobrepesca: todavía no hay acuerdo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/20-anos-negociacion-omc-financiar-sobrepesca-todavia-no-hay-acuerdo_1_7382431.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/005bb0ba-4da3-435f-aaa9-a4d5c10ff425_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="20 años de negociación en la OMC para dejar de financiar la sobrepesca: todavía no hay acuerdo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los miembros de la Organización Mundial del Comercio incumplieron el mandato que tenían de cerrar en 2020 un acuerdo para eliminar las ayudas que contribuyen al agotamiento de los caladeros</p></div><p class="article-text">
        En total, 20 a&ntilde;os de negociaci&oacute;n no han bastado a la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio (OMC) para llegar a un acuerdo que acabe con los subsidios que de manera directa o indirecta contribuyen a incrementar la capacidad pesquera y, en consecuencia, al progresivo agotamiento de los caladeros.
    </p><p class="article-text">
        En 2020 venc&iacute;a el &uacute;ltimo plazo que la OMC se hab&iacute;a fijado para eliminar las ayudas que aumentan la presi&oacute;n humana sobre los recursos pesqueros, sobreexplotados en un 34% de las poblaciones de peces, seg&uacute;n la FAO. Pero el intento de llegar a un acuerdo ha quedado en nada, y la OMC seguir&aacute; intent&aacute;ndolo este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Desde Ginebra y por videoconferencia, Santiago Wills, representante permanente en Colombia ante la OMC y encargado de las negociaciones, precisa la magnitud del problema: el valor de las subvenciones que contribuyen a la sobrecapacidad y a la pesca ilegal ronda entre los 20.000 y los 30.000 millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o. Desde 1974, las poblaciones de peces explotadas a niveles biol&oacute;gicamente insostenibles a nivel global han pasado del 10% a superar el 34%, seg&uacute;n <a href="http://www.fao.org/3/ca9229es/ca9229es.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos de la FAO</a>. En la Uni&oacute;n Europea las cifras son todav&iacute;a peores: en el Mediterr&aacute;neo, el mar m&aacute;s sobreexplotado del mundo, el dato asciende al 80%.
    </p><p class="article-text">
        Ra&uacute;l Garc&iacute;a, responsable de pesca de la organizaci&oacute;n conservacionista WWF, resume el historial de apoyo a la flota pesquera europea como un &ldquo;c&iacute;rculo vicioso&rdquo;: d&eacute;cadas de financiaci&oacute;n para la construcci&oacute;n de flotas que permit&iacute;an pescar &ldquo;cada vez m&aacute;s lejos, cada vez m&aacute;s profundo y durante cada vez m&aacute;s tiempo&rdquo; ha significado un coste &ldquo;mucho mayor&rdquo;, que es el agotamiento de los caladeros, y que llev&oacute; a la UE a darse cuenta del error y a dise&ntilde;ar programas para destruir los mismos barcos que hab&iacute;a ayudado a construir.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales objetivos del acuerdo de la OMC &ndash;de momento, un borrador&ndash; es acabar con los fondos que contribuyen a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada. Un argumento en el que todos los especialistas coinciden es que la pesca furtiva no supone solo una amenaza para el medio ambiente y la seguridad alimentaria, sino que a menudo es tambi&eacute;n la puerta hacia la corrupci&oacute;n y el blanqueo de capitales.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es c&oacute;mo evitar que esto siga sucediendo. &ldquo;Es algo sensible porque hay posiciones encontradas respecto al mejor m&eacute;todo para hacerlo&rdquo;, alega Wills, y cuenta que una de las propuestas que se han planteado es obligar a devolver los subsidios a aquellos barcos en los que se ha identificado actividad ilegal.
    </p><p class="article-text">
        Otro punto importante es la posibilidad de eliminar las exenciones de impuestos al combustible de las que se benefician las embarcaciones pesqueras, lo que se calcula que, en el caso de los arrastreros, podr&iacute;a duplicar sus gastos en gas&oacute;leo. &ldquo;Para estos barcos, el combustible supone el 50% de sus costes. Si se eliminan las exenciones, pasar&iacute;a a representar el 75% del coste&rdquo;, explica Ra&uacute;l Garc&iacute;a de WWF.
    </p><p class="article-text">
        Para Garc&iacute;a, el gran error de los subsidios pesqueros es que a menudo se utilizan como pol&iacute;ticas sociales: &ldquo;Se espera que mejoren la vida de la gente, y lo pueden hacer, pero no pueden ser sustitutivos de pol&iacute;ticas de empleo, de salud.&nbsp;Esos fondos que se han estado utilizando hasta ahora para construir barcos en realidad solo minan el futuro del sector. Aunque a corto plazo puedan beneficiar a un armador, no benefician a la comunidad porque son ayudas directas al armador, que este invierte en m&aacute;s capacidad, en un barco m&aacute;s efectivo que desgasta m&aacute;s el recurso, y ese recurso es m&aacute;s dif&iacute;cil capturarlo. Si el recurso no es sostenible, es imposible tener estrategias de desarrollo a largo plazo, lo que termina perjudicando a todos los par&aacute;metros sociales&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/20-anos-negociacion-omc-financiar-sobrepesca-todavia-no-hay-acuerdo_1_7382431.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Apr 2021 20:28:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[20 años de negociación en la OMC para dejar de financiar la sobrepesca: todavía no hay acuerdo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pesca,Océanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El impacto ambiental de la crisis del Canal de Suez: el gigante Maersk ofrece enviar mercancía por avión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/impacto-ambiental-crisis-canal-suez-gigante-maersk-ofrece-enviar-mercancia-avion_1_7373478.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5364067b-3809-4997-b7bd-639750b50e54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El impacto ambiental de la crisis del Canal de Suez: el gigante Maersk ofrece enviar mercancía por avión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La mayor compañía de transporte de contenedores del mundo, con nueve buques haciendo cola en el paso marítimo, entregará vía aérea lo que sus clientes consideren "de primera necesidad" para compensar el retraso</p></div><p class="article-text">
        El buque Ever Given ya est&aacute; reflotado, pero este viernes a&uacute;n hab&iacute;a 227 nav&iacute;os haciendo cola en el Canal de Suez para atravesar este paso comercial del que depende <a href="https://www.suezcanal.gov.eg/English/About/SuezCanal/Pages/AboutSuezCanal.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 10% del mercado global</a>. Mientras decenas de barcos siguen desviando sus rutas hacia el sur de &Aacute;frica, Maersk, la mayor empresa de transporte mar&iacute;timo del mundo, est&aacute; ofreciendo a sus clientes una v&iacute;a mucho m&aacute;s r&aacute;pida para frenar el enorme retraso en la entrega de mercanc&iacute;as de los nueve buques que tiene en esa fila: el avi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que estamos haciendo es ofrecer a nuestros clientes en origen rutas a&eacute;reas de carga sensible o urgente. Estimamos que se ha perdido una semana de capacidad en la red de suministro global y recuperarse del <em>shock </em>va a llevar meses porque ya estaba la industria corta de capacidad debido a la pandemia&rdquo;, explican a Ballena Blanca fuentes de la compa&ntilde;&iacute;a. La empresa, que a&uacute;n no tiene una estimaci&oacute;n del volumen que va a transportar v&iacute;a a&eacute;rea, pues trabaja &ldquo;hora a hora con Asia y Europa&rdquo;, especifica que esto incluye todo lo que sus clientes puedan considerar &ldquo;de primera necesidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde que el lunes se lograra liberar el Ever Given, m&aacute;s de 100 barcos han logrado atravesar. Algunos de Maersk han llegado a Puerto Sa&iacute;d, y unos 12 tuvieron que optar por cambiar de rumbo y seguir la ruta m&aacute;s larga, la que bordea el continente y pasa por el Cabo de Buena Esperanza, en Sud&aacute;frica. A&uacute;n as&iacute;, Maersk mantiene su oferta de transportar la mercanc&iacute;a por aire para evitar que el atasco perjudique todav&iacute;a m&aacute;s a la cadena de suministro de sus clientes. &ldquo;La tarea dif&iacute;cil est&aacute; por llegar&rdquo;, explican desde la compa&ntilde;&iacute;a. &ldquo;Es como un puzle. Todas las navieras est&aacute;n en la misma situaci&oacute;n, as&iacute; que se esperan cuellos de botella en los puertos de Asia y de Europa. Para mitigarlos estamos ahora trabajando contrarreloj&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la crisis del Ever Given ha mostrado que cuando el sistema global tal y como est&aacute; montado falla, las cuestiones ambientales, en este caso clim&aacute;ticas, se ignoran.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El incidente del canal de Suez demuestra claramente el fallo del mercado global que tenemos al alinear los comportamientos del mercado con la crisis clim&aacute;tica&rdquo;, valora Jarl Krausing, director del <em>think tank</em> clim&aacute;tico dan&eacute;s Concito. &ldquo;Los liderazgos sectoriales solo pueden desplegar todo su potencial si existe una igualdad de condiciones entre todos los actores econ&oacute;micos relevantes de ese sector o de otros relacionados. A falta de una fuerte regulaci&oacute;n internacional, el &uacute;nico medio con el que podemos corregir este profundo fallo del mercado es desarrollar y adoptar un precio global elevado y uniforme del carbono. Pero incluso eso requiere un acuerdo global, que por ahora parece ilusorio&rdquo;, abunda Krausing.
    </p><p class="article-text">
        Otra cuesti&oacute;n relevante, apunta este experto, es la vulnerabilidad de la econom&iacute;a mundial ante el bloqueo de una sola ruta de carga. &ldquo;&iquest;Se puede contrarrestar esta fragilidad con un mayor almacenamiento general de mercanc&iacute;as? Probablemente no, debido a las ganancias de eficiencia al no almacenar. &iquest;Debemos producir m&aacute;s localmente en lugar de abastecernos y transportar bienes y materiales globalmente a la escala actual? S&iacute;, pero &iquest;c&oacute;mo regularlo?&rdquo;, plantea.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de recurrir al avi&oacute;n para ahorrar tiempo de transporte a costa de elevar la huella ambiental contrasta con los compromisos clim&aacute;ticos de Maersk, que en 2018 anunci&oacute; la descarbonizaci&oacute;n de su flota a partir de 2030 y hace solo un mes avanz&oacute; que en 2023 ya tendr&aacute; listo su primer buque neutro en carbono. Recordemos que ni los barcos ni los aviones est&aacute;n obligados a reducir emisiones de gases de efecto invernadero causantes del cambio clim&aacute;tico: sus compromisos de reducci&oacute;n son por el momento voluntarios.
    </p><p class="article-text">
        Coincide con este an&aacute;lisis Joseph Romm, especialista en cambio clim&aacute;tico y director del medio estadounidense <em>FrontPageLive.com</em>. &ldquo;La crisis de Suez muestra la fragilidad del capitalismo globalizado ante las cat&aacute;strofes y revela c&oacute;mo las necesidades a corto plazo pueden desplazar los objetivos de reducci&oacute;n de la contaminaci&oacute;n por carbono a largo plazo. Si queremos evitar un cambio clim&aacute;tico catastr&oacute;fico, tendremos que hacer que todas nuestras infraestructuras sean libres de carbono y m&aacute;s resistentes&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/impacto-ambiental-crisis-canal-suez-gigante-maersk-ofrece-enviar-mercancia-avion_1_7373478.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Apr 2021 11:37:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El impacto ambiental de la crisis del Canal de Suez: el gigante Maersk ofrece enviar mercancía por avión]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una activista ambiental en la Casa Blanca: la nueva secretaria de Interior promete ser “feroz” para defender el planeta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/activista-ambiental-casa-blanca-nueva-secretaria-interior-promete-feroz-defender-planeta_1_7339921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91f1a38a-8e09-4428-8501-eb8f8d62896b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una activista ambiental en la Casa Blanca: la nueva secretaria de Interior promete ser “feroz” para defender el planeta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Deb Halaand es desde el pasado jueves la primera indígena en ponerse al frente de uno de los departamentos con más poder, que dice utilizará para proteger la tierra</p></div><p class="article-text">
        La activista ambiental Deb Haaland (Arizona, 1960) tiene desde el pasado jueves un poder inaudito para una ind&iacute;gena en Estados Unidos. Ese d&iacute;a jur&oacute; como secretaria de Interior, uno de los departamentos m&aacute;s importantes en cuanto al tama&ntilde;o &ndash;emplea a 70.000 personas&ndash;, presupuesto (casi 13.000 millones de d&oacute;lares en 2020) y funciones. Por ejemplo, se encarga de conceder las licencias para proyectos energ&eacute;ticos o extractivistas en tierras p&uacute;blicas de todo el pa&iacute;s, de gestionar los parques nacionales, los recursos marinos y las reservas de comunidades aut&oacute;ctonas y de afrontar los desastres naturales.
    </p><p class="article-text">
        Ella es miembro de la tribu Laguna Pueblo y descendiente por parte de padre de inmigrantes noruegos. Es diputada en el Congreso desde 2019 y se ha convertido a sus 60 a&ntilde;os en la primera persona ind&iacute;gena en liderar un gabinete presidencial de EEUU. Y en particular se ha hecho con un poderoso departamento que hist&oacute;ricamente ha estado en manos de hombres blancos. &ldquo;Una voz como la m&iacute;a nunca ha sido secretaria de gabinete ni ha estado al frente del Departamento de Interior. Crecer en el hogar de mi madre Pueblo me hizo feroz. Ser&eacute; feroz por todos nosotros, nuestro planeta y toda nuestra tierra protegida. Me siento honrada y dispuesta a servir&rdquo;, escribi&oacute; Haaland en un <a href="https://twitter.com/DebHaalandNM/status/1339722046373130241" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tweet</a>, tras conocer su nominaci&oacute;n al puesto en diciembre.
    </p><p class="article-text">
        Se ha sometido a m&uacute;ltiples cr&iacute;ticas por parte de los conservadores, que afearon sus antecedentes en el movimiento ecologista, su postura contra el fracking en territorio federal y su defensa del Green New Deal. En enero de este a&ntilde;o, 15 representantes del partido republicano enviaron una <a href="https://stauber.house.gov/sites/stauber.house.gov/files/WH%20Revoke%20Haaland%20Nomination.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carta</a> a Biden en la que ped&iacute;an que eliminase la nominaci&oacute;n de Haaland, puesto que sus ideas, escribieron, son &ldquo;totalmente contrarias a la gesti&oacute;n responsable&rdquo; de las tierras p&uacute;blicas. &ldquo;Los ataques del Green New Deal a nuestros recursos naturales obligar&aacute;n a Estados Unidos a aumentar su dependencia del extranjero para materiales como elementos de tierras raras, cobalto, cobre, n&iacute;quel, hierro, uranio y agregados de pa&iacute;ses sin normas ambientales o laborales como la China comunista, Rusia y el Congo&rdquo;, alegaron.
    </p><p class="article-text">
        En marzo, sin embargo, el Senado ha confirmado su nombramiento, con una victoria de 51 votos frente a 40 en la c&aacute;mara alta. Todos los dem&oacute;cratas la apoyaron, y tambi&eacute;n cuatro senadores republicanos: Lisa Murkowski y Dan Sullivan, de Alaska, Susan Collins de Maine y Lindsey Graham de Carolina del Sur.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Haaland es una activista del clima por naturaleza. Creci&oacute; en una familia de Laguna Pueblo con los valores de la protecci&oacute;n de la naturaleza y de conservar el agua para futuras generaciones. Son sus ra&iacute;ces y se nota en la forma de pensar que tiene, que es diferente a la de la mayor&iacute;a de personas&rdquo;, explica Scott Forrester, su aliado y consejero en campa&ntilde;a y amigo de Haaland desde sus primeros a&ntilde;os de activismo en el partido dem&oacute;crata de Nuevo M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En las manifestaciones o actos de campa&ntilde;a recoge la basura que se encuentra en el suelo, va a todos lados con su propia botella de agua para no usar pl&aacute;stico, se manifiesta junto a otros activistas contra proyectos extractivistas, se posiciona a favor de las renovables y se mantiene firme en su prop&oacute;sito de combatir el cambio clim&aacute;tico&rdquo;, aduce Forrester.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto supo de las protestas que la comunidad nativa de Standing Rock estaba organizando contra el proyecto de oleoducto Dakota Access Pipeline &ndash;que atravesaba territorio sagrado para estos ind&iacute;genas y compromet&iacute;a sus recursos naturales&ndash; Haaland se puso en marcha y pas&oacute; unos d&iacute;as en los campamentos junto a los Sioux, cocinando y haciendo resistencia desde las primeras l&iacute;neas de batalla, en Dakota del Norte. La lucha, sin embargo, no logr&oacute; terminar con el oleoducto, que empez&oacute; a funcionar en 2017.
    </p><p class="article-text">
        El ecologismo de Haaland continu&oacute; en la pol&iacute;tica. En Washington fue una de las primeras impulsoras del Green New Deal, el paquete de medidas que algunos representantes dem&oacute;cratas defienden como soluci&oacute;n para favorecer una transici&oacute;n ecol&oacute;gica y descarbonizar la econom&iacute;a al tiempo que se refuerza el Estado de bienestar y que ahora se sugiere integrar en el paquete de resiliencia tras la pandemia que acaba de aprobar el Gobierno de EEUU. Como diputada, Haaland tambi&eacute;n ha apoyado medidas de conservaci&oacute;n muy controvertidas, como el proyecto de ley 5598, que pretend&iacute;a prohibir la explotaci&oacute;n minera de cobre y n&iacute;quel a base de sulfuros en m&aacute;s de 234.000 hect&aacute;reas, a fin de proteger la calidad del agua del Boundary Waters Canoe Area Wilderness, una reserva natural en Minnesota.
    </p><p class="article-text">
        Para Forrester, que ahora no trabajar&aacute; con Haaland pero la ha acompa&ntilde;ado en su trayectoria pol&iacute;tica durante a&ntilde;os y es tambi&eacute;n nativo americano (en su caso, de la tribu Cherokee), la elecci&oacute;n de colocar a esta activista en un puesto de tan alto rango y responsabilidad es una victoria hist&oacute;rica para los pueblos originarios y para el medio ambiente. &ldquo;Es hora de enmendar los errores. Tener a una persona que ve el mundo de manera diferente, que traer&aacute; cambios contundentes y podr&aacute; avanzar en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico es, sin duda, un motivo de celebraci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/activista-ambiental-casa-blanca-nueva-secretaria-interior-promete-feroz-defender-planeta_1_7339921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Mar 2021 21:28:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una activista ambiental en la Casa Blanca: la nueva secretaria de Interior promete ser “feroz” para defender el planeta]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La temporada de nieve en Los Alpes es hoy hasta 35 días más corta que en 1971]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/temporada-nieve-alpes-hoy-35-dias-corta-1971_1_7325048.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b2629a6-b95d-4d89-ae75-1a4de48f15db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La temporada de nieve en Los Alpes es hoy hasta 35 días más corta que en 1971"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio en el que han participado 30 investigadores ha contrastado los datos de más de 2.000 estaciones de medición en las regiones alpinas de Francia, Italia, Austria, Eslovenia, Alemania y Suiza</p></div><p class="article-text">
        Los Alpes, el mayor destino de esqu&iacute; del mundo, tiene cada vez menos nieve. Desde 1971, la capa de nieve en las cotas por debajo de los 2.000 metros de este sistema monta&ntilde;oso ha ido perdiendo profundidad, seg&uacute;n lo ha revelado una <a href="https://tc.copernicus.org/articles/15/1343/2021/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> publicada este jueves en la revista cient&iacute;fica <em>The Cryosphere, </em>que se&ntilde;ala que hoy las temporadas de nieve en Los Alpes son entre 22 y 35 d&iacute;as m&aacute;s cortas que hace 50 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El estudio, en el que ha participado una treintena de especialistas procedentes de todos los pa&iacute;ses que atraviesan la cordillera &ndash;la m&aacute;s larga de Europa&ndash;, es el resultado de un a&ntilde;o y medio de an&aacute;lisis, un trabajo pionero en tanto que examina cuantitativamente la variaci&oacute;n en la profundidad en la nieve en el conjunto de zonas clim&aacute;ticas que conforman Los Alpes (la atl&aacute;ntica, la mediterr&aacute;nea y la europea continental), en lugar de centrarse en los datos de estaciones aisladas o de regiones espec&iacute;ficas, como s&iacute; hab&iacute;an hecho anteriores investigaciones. Es, por tanto, el estudio con mayor cobertura, en t&eacute;rminos espaciales, del problema de la p&eacute;rdida de nieve en las monta&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Coordinados por el centro europeo de investigaci&oacute;n Eurac Research, los cient&iacute;ficos han contrastado los datos de m&aacute;s de 2.000 estaciones de medici&oacute;n en las regiones alpinas de Francia, Italia, Austria, Eslovenia, Alemania y Suiza; y han hallado que entre 1971 y 2019, la nieve en la mayor&iacute;a de las estaciones perdi&oacute; un 8,4% de profundidad por d&eacute;cada entre los meses de noviembre y mayo. En zonas y &eacute;pocas de profundidad m&aacute;xima, la reducci&oacute;n fue menor: un 5,6 % por d&eacute;cada.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no se han encargado ellos mismos de atribuir formalmente este fen&oacute;meno a la crisis clim&aacute;tica, los investigadores conectan la tendencia de descenso en la profundidad de la nieve con la del aumento sostenido de la temperatura media del planeta, un calentamiento que se ha acelerado, precisamente, desde la d&eacute;cada de 1970, seg&uacute;n ha avisado reiteradamente el <a href="https://www.ipcc.ch/sr15/chapter/chapter-1/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grupo de especialistas clim&aacute;ticos de la ONU</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Concluimos que las tendencias que observamos en la nieve se dan por cambios en la temperatura, y aunque no podemos atribuir formalmente estas variaciones a la crisis clim&aacute;tica, estamos seguros sobre la relaci&oacute;n&rdquo;, aclara Michael Matiu, el investigador del Instituto de Observaci&oacute;n de la Tierra, de Eurac Research, que ha coliderado el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dado que el manto de nieve depende de la temperatura y las precipitaciones, el cambio clim&aacute;tico que se est&aacute; produciendo en los Alpes, especialmente el aumento de las temperaturas y el cambio de los patrones de precipitaci&oacute;n, afectan a la abundancia de nieve&rdquo;, precisa el documento.
    </p><p class="article-text">
        Investigaciones previas han identificado los riesgos que el calentamiento global comporta para la industria de los deportes de nieve. En 2016, un <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2405880715300297?via=ihub#!" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> publicado en <em>Climate Services</em> calcul&oacute; que un aumento de 2 &ordm;C en la temperatura media del planeta podr&iacute;a suponer a los pa&iacute;ses que se lucran de este negocio en Europa una p&eacute;rdida de 10,1 millones de noches en cada temporada de invierno, valoradas en unos 780 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no est&aacute; claro el da&ntilde;o que este nuevo detalle en concreto &ndash;la reducci&oacute;n en la capa de nieve&ndash; puede ocasionar al turismo ligado al esqu&iacute;. Matiu lo explica: &ldquo;Para los resorts de esqu&iacute;, lo m&aacute;s importante no es tanto la profundidad de la nieve sino la capacidad que tienen para crear nieve&rdquo;, si bien es cierto que esa capacidad de generar nieve artificial a su vez est&aacute; condicionada por la temperatura, asegura, por lo que el calentamiento, de una manera u otra, termina afectando a estos complejos tur&iacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        Para Matiu, m&aacute;s preocupante que la repercusi&oacute;n sobre el turismo es el impacto que la reducci&oacute;n en la capa de nieve tiene sobre la disponibilidad de agua en las monta&ntilde;as y las consecuencias socioecon&oacute;micas asociadas como la sequ&iacute;a o la menor capacidad de producci&oacute;n de alimentos.
    </p><p class="article-text">
        Con este estudio, que han puesto a disposici&oacute;n de toda la comunidad cient&iacute;fica sin restricciones, los investigadores pretenden contribuir a la ciencia del clima y esperan que su an&aacute;lisis abra la puerta a futuras investigaciones sobre este mismo asunto, pues auguran que este fen&oacute;meno solo se agravar&aacute; en el futuro, especialmente en altitudes bajas, a medida que la Tierra siga calent&aacute;ndose.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/temporada-nieve-alpes-hoy-35-dias-corta-1971_1_7325048.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Mar 2021 21:28:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La temporada de nieve en Los Alpes es hoy hasta 35 días más corta que en 1971]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Alpes,Cambio climático,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El impulso de Francia para que los ciudadanos puedan transformar sus coches usados en eléctricos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/impulso-francia-ciudadanos-puedan-transformar-coches-usados-electricos_1_7222554.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf7a9bd9-b8cc-4826-b1d3-d1d25a4e8c7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El impulso de Francia para que los ciudadanos puedan transformar sus coches usados en eléctricos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El país cambia la ley para simplificar y abaratar la homologación de los automóviles reacondicionados</p></div><p class="article-text">
        Hay dos maneras de poseer un coche el&eacute;ctrico: comprarlo nuevo o reconvertir el que ya tenemos transform&aacute;ndolo por dentro. Esta pr&aacute;ctica, llamada <em>retrofit</em>, era hasta ahora algo reservado a coches cl&aacute;sicos o de lujo, pues resulta muy caro. Sin embargo, Francia ha dado un paso importante para generalizar la reconversi&oacute;n de veh&iacute;culos usados a el&eacute;ctricos, resultando esta opci&oacute;n m&aacute;s barata que adquirir un auto nuevo y con un efecto ambiental a&ntilde;adido: reducir el uso de recursos en la fabricaci&oacute;n de autom&oacute;viles. 
    </p><p class="article-text">
        De la f&aacute;brica que Renault levant&oacute; en Flins (regi&oacute;n de Par&iacute;s) en 1952 ya no saldr&aacute; ning&uacute;n coche nuevo. En su lugar, el fabricante automovil&iacute;stico transformar&aacute; esta gigantesca factor&iacute;a para reacondicionar coches de ocasi&oacute;n y convertir los autos de gasolina y di&eacute;sel usados en el&eacute;ctricos.<a href="https://group.renault.com/news-onair/actualites/re-factory-le-site-de-flins-entre-dans-le-cercle-de-leconomie-circulaire/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> La marca explicaba este giro a finales de 2020</a>: &ldquo;El mercado de segunda mano est&aacute; en plena expansi&oacute;n por el despertar de una conciencia ecol&oacute;gica y nuevas formas de consumo que privilegian el uso sobre la propiedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El paso dado por una marca del peso de Renault ha llegado solo unos meses despu&eacute;s de que Francia aprobara en abril del a&ntilde;o pasado una <a href="https://www.legifrance.gouv.fr/jorf/id/JORFTEXT000041780558" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ley</a> que simplifica al m&aacute;ximo los tr&aacute;mites para homologar un coche de combusti&oacute;n usado convertido en el&eacute;ctrico. &ldquo;Antes no hab&iacute;a suficientes piezas, ni motores, ni reglamentaci&oacute;n; lo que permite esta ley es la industrializaci&oacute;n&rdquo;, explica Arnaud Pigounid&egrave;s, cofundador de la asociaci&oacute;n francesa de empresas transformadoras a veh&iacute;culos el&eacute;ctricos AIRE<span class="highlight" style="--color:white;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n este especialista, a partir de 13.000 euros se puede transformar en el&eacute;ctrico un veh&iacute;culo usado de gama media como un Renault Clio, homologaci&oacute;n incluida. A esto hay que a&ntilde;adirle que el consumidor recibe una ayuda de 5.000 euros. &ldquo;Es obvio que es mejor transformar ese coche para no desecharlo, es un valor ambiental, por eso el Estado lo est&aacute; apoyando&rdquo;, matiza.
    </p><p class="article-text">
        Otros pa&iacute;ses europeos, incluida Espa&ntilde;a, han creado leyes para homologar estos veh&iacute;culos, pero se tramita caso por caso, lo cual encarece mucho todo el proceso. La diferencia de Francia es que permite la homologaci&oacute;n en serie. &ldquo;Para una empresa autorizada, transformar el primer coche es muy caro, es todo un trabajo de ingenier&iacute;a para cambiar el veh&iacute;culo por dentro; pero una vez se tiene la homologaci&oacute;n del primer autom&oacute;vil se pueden hacer 50 o 10.000&rdquo;, matiza  Pigounid&egrave;s. Cuando esto sucede, el fabricante pierde la marca en el motor y en las bater&iacute;as y entonces el auto pasa a ser responsabilidad de la compa&ntilde;&iacute;a transformadora.
    </p><p class="article-text">
        Estos autos transformados tienen menos autonom&iacute;a que los el&eacute;ctricos nuevos, pero quienes quieren impulsar este nuevo sector inciden en que la distancia que se recorre en una ciudad no necesita bater&iacute;as que permitan much&iacute;simos kil&oacute;metros. Seg&uacute;n la asociaci&oacute;n AIRE, el 90% de los trayectos en Francia es inferior a 40 kil&oacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        Aparte de los veh&iacute;culos particulares, esta opci&oacute;n puede tener un gran efecto en el transporte de mercanc&iacute;as. Las furgonetas y los camiones que circulan por las ciudades son en su mayor&iacute;a di&eacute;sel, y cambiar las flotas a el&eacute;ctricas resulta muy caro. &ldquo;Las ciudades tienen cada vez m&aacute;s restricciones, zonas de bajas emisiones: &iquest;c&oacute;mo har&aacute; una empresa, comprar furgonetas nuevas?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Daniel Quer y su socio Juli Planas se dedican al <em>retrofit</em> en Catalunya desde hace seis a&ntilde;os. En ese tiempo solo han transformado seis autos debido a lo complicado y caro que resulta; de hecho, est&aacute;n pensando llevar su actividad a Francia por el cambio de la regulaci&oacute;n en ese pa&iacute;s. La paradoja es que el inter&eacute;s que muestran las compa&ntilde;&iacute;as por electrificar sus flotas no deja de crecer. &ldquo;A nosotros nos ha contactado Cruzcampo, Acciona, Damm, ayuntamientos, empresas de distribuci&oacute;n de bebidas, empresas de alquiler de furgonetas&hellip;&rdquo;, explica Quer.
    </p><p class="article-text">
        Este empresario tiene claras las ventajas para el transporte de mercanc&iacute;as: &ldquo;Una furgoneta t&iacute;pica de reparto amortizar&iacute;a la inversi&oacute;n en el <em>retrofit</em> en unos seis a&ntilde;os si realiza unos 250 kil&oacute;metros diarios&rdquo;, precisa, y plantea que, si solamente en el &aacute;rea metropolitana de Barcelona circulan unas 124.000 furgonetas &mdash;<a href="https://ajuntament.barcelona.cat/premsa/wp-content/uploads/2017/09/Dossier_estudi_RSD_lowres2.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 96,5% de &eacute;stas funcionan con di&eacute;sel</a>&mdash;, &ldquo;de las cuales a un 50 % le queda bastante m&aacute;s de seis o siete a&ntilde;os de vida, se podr&iacute;an convertir en el&eacute;ctricas a coste final cero, pues amortizar&iacute;an&nbsp;la inversi&oacute;n antes del fin de su vida&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta, Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/impulso-francia-ciudadanos-puedan-transformar-coches-usados-electricos_1_7222554.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Feb 2021 21:27:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El impulso de Francia para que los ciudadanos puedan transformar sus coches usados en eléctricos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Automóviles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La promesa al aire de Macron para incluir el cambio climático en la Constitución francesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/samuel-lere-portavoz-fundacion-nicolas-hulot-hay-posibilidades-reforma-constitucional-macron-tenga-exito_128_7179094.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ab86734-9217-4834-95bc-65e897dcd615_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La promesa al aire de Macron para incluir el cambio climático en la Constitución francesa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Fundación Hulot, participante en el proceso, critica que aunque el Gobierno consiguiera sacar adelante la reforma, esta no supondría una reducción real de emisiones de gases de efecto invernadero</p></div><p class="article-text">
        El Consejo de Ministros de Francia aprob&oacute; la semana pasada la propuesta del presidente de la Rep&uacute;blica, Emmanuel Macron, de incluir en la Constituci&oacute;n la protecci&oacute;n del medio ambiente y la lucha contra el cambio clim&aacute;tico y someterla a consulta popular. Pero la reforma del texto constitucional debe ser votada en el Senado, controlado por la derecha.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa responde a una de las exigencias principales de la Convenci&oacute;n Ciudadana por el Clima, la asamblea clim&aacute;tica francesa compuesta por 150 ciudadanos elegidos por sorteo que se celebr&oacute; entre finales de 2019 y principios de 2020 para aportar soluciones a la crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Samuel Ler&eacute; (Angers, 1991), asesor pol&iacute;tico y portavoz de la Fundaci&oacute;n Nicolas Hulot, ha estado en todo el proceso de la asamblea, pues los ciudadanos participantes pidieron que esta organizaci&oacute;n hom&oacute;nima de la estrella de la divulgaci&oacute;n ambiental y exministro para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica asistiera como experta. Hablamos con &eacute;l para analizar qu&eacute; recorrido real tiene el anuncio de Macron.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; opciones hay de que salga adelante la propuesta de Emmanuel Macron?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy poco probable que esta reforma salga adelante, sencillamente porque Emmanuel Macron no tiene mayor&iacute;a en el Senado, y seg&uacute;n las primeras palabras del presidente del Senado hay pocas posibilidades de que est&eacute; a favor de introducir esa menci&oacute;n en el art&iacute;culo 1 de la Constituci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso en el que caso de que estuviera de acuerdo, es cuestionable si ser&iacute;a apropiado celebrar un refer&eacute;ndum a menos de un a&ntilde;o de las elecciones presidenciales en ese momento. Adem&aacute;s, esta medida no supondr&iacute;a una reducci&oacute;n de las emisiones de gases de efecto invernadero. 
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            <span class="title">
                Samuel Leré, asesor político en la Fundación Nicolas Hulot.                            </span>
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        <strong>&iquest;En qu&eacute; punto se encuentra el proceso actualmente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El proyecto de reforma acaba de presentarse en el Consejo de Ministros. Para ser aprobado deber&aacute; ser votado por el Senado y la Asamblea Nacional con el mismo n&uacute;mero de votos. Si las dos c&aacute;maras votan el texto, el presidente de la Rep&uacute;blica podr&aacute; someter la reforma a un refer&eacute;ndum, como se ha comprometido, o ante el Congreso, que re&uacute;ne a los senadores y diputados en Versalles. Por lo tanto, estamos muy al principio de la reforma. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; puede significar jur&iacute;dicamente el anuncio de Macron de incluir la protecci&oacute;n del medio ambiente &ndash;tal y como exige la Convenci&oacute;n Ciudadana por el Clima&ndash; en la Constituci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si esta reforma se aprobara dar&iacute;a al Estado una casi obligaci&oacute;n de &eacute;xito, seg&uacute;n el Consejo de Estado. Obligar&iacute;a a Francia a cumplir sus objetivos clim&aacute;ticos y bloquear&iacute;a todos los proyectos de ley contrarios a la protecci&oacute;n del medio ambiente, como la autorizaci&oacute;n de la explotaci&oacute;n del gas de esquisto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si esta reforma no sale adelante, &iquest;cu&aacute;l es el papel del movimiento de los chalecos amarillos o de la Convenci&oacute;n Ciudadana por el Clima?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la Fundaci&oacute;n Nicolas Hulot no hacemos pol&iacute;tica-ficci&oacute;n, as&iacute; que veremos si esta reforma llega hasta el final. Eso esperamos, pero hay pocas posibilidades de que tenga &eacute;xito. Por lo dem&aacute;s, la convenci&oacute;n de ciudadanos no tendr&aacute; m&aacute;s que decir que el presidente de la Rep&uacute;blica ha traicionado su promesa. Pero eso ya lo dicen muchos. La mayor&iacute;a de las propuestas que hicieron en la asamblea ciudadana han sido eliminadas del proyecto de ley o destripadas. Por ejemplo, se ha eliminado la prohibici&oacute;n de vender los veh&iacute;culos m&aacute;s contaminantes en 2025. La regulaci&oacute;n publicitaria para prohibir la publicidad de los productos m&aacute;s contaminantes como los SUV se ha transformado en una prohibici&oacute;n de los combustibles f&oacute;siles, pero ninguna empresa informa sobre su producci&oacute;n de carb&oacute;n o petr&oacute;leo. Una vez m&aacute;s, con esta mayor&iacute;a tenemos buenas palabras, pero ninguna acci&oacute;n concreta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/samuel-lere-portavoz-fundacion-nicolas-hulot-hay-posibilidades-reforma-constitucional-macron-tenga-exito_128_7179094.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Jan 2021 20:48:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La promesa al aire de Macron para incluir el cambio climático en la Constitución francesa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francia,Emmanuel Macron,Contaminación Atmosférica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Menos pájaros y más tormentas: la adaptación de 'Las cuatro estaciones' de Vivaldi al cambio climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/pajaros-tormentas-adaptacion-cuatro-estaciones-vivaldi-cambio-climatico_1_7108696.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e9351759-248e-473f-9371-fecef047e42d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Menos pájaros y más tormentas: la adaptación de &#039;Las cuatro estaciones&#039; de Vivaldi al cambio climático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Orquesta Sinfónica de Sídney reinterpreta la partitura del gran clásico a partir de datos científicos sobre los efectos del calentamiento global</p></div><p class="article-text">
        La Orquesta Sinf&oacute;nica de S&iacute;dney interpret&oacute; la semana pasada uno de los grandes cl&aacute;sicos de la historia de la m&uacute;sica: <em>Las cuatro estaciones</em> de Vivaldi. Sin embargo, las notas, que en las partituras originales del compositor italiano evocan elementos de la naturaleza como &ldquo;el canto de los p&aacute;jaros&rdquo;, &ldquo;el murmullo de las hojas y las plantas&rdquo; o el sonido de &ldquo;las moscas y avispas&rdquo; &ndash;tal y como se explicita bajo el pentagrama&ndash; hab&iacute;an cambiado. Lo que toc&oacute; la orquesta de la ciudad australiana era una <a href="https://www.sydneyfestival.org.au/events/uncertain-four-seasons" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nueva versi&oacute;n</a> de la obra, actualizada casi tres siglos despu&eacute;s y adaptada al panorama futuro de un planeta que se calienta a una velocidad de v&eacute;rtigo.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.akqa.com/work/sydney-symphony-orchestra/the-uncertain-four-seasons/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;Las cuatro estaciones (inciertas) </a>es el t&iacute;tulo que un equipo de creativos y m&uacute;sicos australianos ha elegido para reimaginar el cl&aacute;sico en el peor de los escenarios planteados por la ONU, el escenario RCP 8,5 descrito por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim&aacute;tico (IPCC), el cual asume que no habr&aacute; ning&uacute;n esfuerzo global significativo para frenar la emisi&oacute;n de gases de efecto invernadero.
    </p><p class="article-text">
        La idea de este proyecto, que arranc&oacute; en 2019, es trasladar &ldquo;el impacto humano&rdquo; del cambio clim&aacute;tico, reflejando c&oacute;mo percibiremos las estaciones del a&ntilde;o en un planeta que, de cumplirse los pron&oacute;sticos m&aacute;s pesimistas, se habr&aacute; vuelto pr&aacute;cticamente inh&oacute;spito.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;La ciencia est&aacute; ah&iacute; y todos conocemos los datos, pero muchas veces los cient&iacute;ficos fracasan al comunicar lo que estos cambios significan para los humanos&rdquo;, explica Tim Devine, el director creativo de AKQA, la agencia que ha ideado el proyecto junto con Jung von Matt, un equipo de analistas de datos y el compositor Hugh Crosthwaite.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<em>Las cuatro estaciones (inciertas)</em> tiene hasta 892 versiones adaptadas a cada una de las grandes orquestas del mundo. &ldquo;No todas se han hecho a mano&rdquo;, aclara Devine desde Melbourne. Para conseguirlo han dise&ntilde;ado un algoritmo que ha aplicado modificaciones a cada una de las <a href="https://the-uncertain-four-seasons.info/variations" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ciudades analizadas</a>.
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n es que los efectos de la crisis clim&aacute;tica no ser&aacute;n los mismos en una urbe y en otra. Por ejemplo, las inundaciones costeras a causa de la subida del nivel del mar tendr&aacute;n distinta fuerza en S&iacute;dney que en Shanghai, <a href="https://www.researchgate.net/publication/303568657_A_flood_vulnerability_index_for_coastal_cities_and_its_use_in_assessing_climate_change_impacts" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ciudad m&aacute;s vulnerable del mundo</a> ante este fen&oacute;meno, argumenta Devine.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;No obstante, algunas variaciones, como la de S&iacute;dney, s&iacute; se hicieron manualmente. El proceso empez&oacute; por descodificar las partituras originales de Vivaldi, que datan de 1725. Despu&eacute;s usaron ese mismo lenguaje para crear la versi&oacute;n de 2050 a partir de las predicciones del grupo de cient&iacute;ficos de la ONU (el Grupo Intergubernamental sobre Cambio Clim&aacute;tico).
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, usaron datos geoespaciales para escalar la adaptaci&oacute;n a otras ciudades. De esta forma, en cada lugar del planeta se podr&aacute; escuchar c&oacute;mo sonar&aacute; all&iacute; la primavera, el verano, el oto&ntilde;o y el invierno en 2050 si no se contiene a tiempo el calentamiento global.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;En funci&oacute;n de la versi&oacute;n local, los &ldquo;p&aacute;jaros&rdquo; ser&aacute;n reemplazados por el silencio, las tormentas sonar&aacute;n de manera m&aacute;s estruendosa o los r&iacute;os habr&aacute;n dejado de fluir. &ldquo;Por lo general, el verano ser&aacute; mucho m&aacute;s insoportable, el calor mucho m&aacute;s inc&oacute;modo, y eso se refleja en la melod&iacute;a&rdquo;, se&ntilde;ala Devine.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;La versi&oacute;n de <em>Las cuatro estaciones (inciertas) </em>de Shanghai, donde se espera que hasta <a href="https://www.theguardian.com/cities/ng-interactive/2017/nov/03/three-degree-world-cities-drowned-global-warming" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">17,5 millones de personas sean desplazadas </a>por las inundaciones costeras si en 2100 el aumento de temperatura global llega a los 3 &ordm;C &ndash;comparado con los niveles preindustriales&ndash;, es la m&aacute;s dram&aacute;tica. &ldquo;Las elecciones para esa partitura fueron las m&aacute;s extremas: no hay m&uacute;sica&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&nbsp;Una iniciativa global</h3><p class="article-text">
        Aunque los primeros en interpretar la obra han sido los m&uacute;sicos de S&iacute;dney, que debutaron online en el marco del SYDFEST 2021, los creadores de <em>Las cuatro estaciones (inciertas)</em> ya prev&eacute;n que sea interpretada por al menos 12 orquestas m&aacute;s en todo el mundo. &ldquo;De momento estamos hablando con m&uacute;sicos de Texas, de otras ciudades de Australia y de diferentes pa&iacute;ses de Europa, como Holanda o Italia&rdquo;, precisa Devine.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;De Espa&ntilde;a todav&iacute;a no nos ha contactado ninguna orquesta, pero tenemos variaciones preparadas para la <a href="https://uncertain-four-seasons.s3-ap-southeast-2.amazonaws.com/pdf/community-of-madrid-orchestra.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Orquesta de la Comunidad de Madrid</a>, la <a href="https://uncertain-four-seasons.s3-ap-southeast-2.amazonaws.com/pdf/madrid-academic-orchestra.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Orquesta Acad&eacute;mica de Madrid</a>, la <a href="https://uncertain-four-seasons.s3-ap-southeast-2.amazonaws.com/pdf/madrid-symphony-orchestra.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Orquesta Sinf&oacute;nica de Madrid</a> y la <a href="https://uncertain-four-seasons.s3-ap-southeast-2.amazonaws.com/pdf/sociedad-de-conciertos-de-madrid.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad de Conciertos de Madrid</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las partituras para cada variaci&oacute;n se pueden descargar de manera gratuita desde la p&aacute;gina web del proyecto porque, incide Devine, es una iniciativa sin &aacute;nimo de lucro.
    </p><p class="article-text">
        En la misma partitura dejan claro su mensaje, con el que invitan a los m&uacute;sicos de cada rinc&oacute;n del planeta a interpretar su versi&oacute;n local de <em>Las cuatro estaciones (inciertas)</em> &ldquo;para ejercer presi&oacute;n a los l&iacute;deres del mundo y que act&uacute;en de manera decisiva en la pr&oacute;xima cumbre del clima, la COP26&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/pajaros-tormentas-adaptacion-cuatro-estaciones-vivaldi-cambio-climatico_1_7108696.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Jan 2021 16:41:28 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El experimento radical de Barcelona para renaturalizar la ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/experimento-radical-barcelona-renaturalizar-ciudad_1_6944465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a1e561d-b84f-49a2-8ae2-6676f1fed342_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El experimento radical de Barcelona para renaturalizar la ciudad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El confinamiento permite aplicar un cambio de estrategia: mejorar el estado de los espacios verdes dejando de intervenir en ellos</p></div><p class="article-text">
        Entre el 15 de marzo y el 28 de abril, ninguno de los casi mil jardineros del Ayuntamiento de Barcelona sali&oacute; de sus casas para ocuparse de los espacios verdes de la ciudad. Cuando el 20 de mayo volvi&oacute; al trabajo toda la plantilla, los empleados se encontraron con que nuevas especies hab&iacute;an ocupado &aacute;rboles, arbustos e incluso el c&eacute;sped: amapolas, tr&eacute;bol blanco, manzanilla, gramo negro&hellip; Un plan totalmente involuntario hab&iacute;a funcionado: renaturalizar la ciudad dejando de intervenir en ella.
    </p><p class="article-text">
        El confinamiento ha dado a Barcelona la oportunidad de cambiar su <a href="https://ajuntament.barcelona.cat/premsa/2020/06/05/barcelona-canvia-la-gestio-del-verd-per-augmentar-fins-a-383-hectarees-els-espais-de-biodiversitat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrategia</a> sobre la gesti&oacute;n de los jardines que llevaba planteada dos a&ntilde;os pero que nunca pod&iacute;a llevarse a cabo por la imposibilidad de cerrar estos espacios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La siega convencional en algunas zonas era demasiado frecuente&rdquo;, explica Margarita Par&eacute;s, jefa del programa de biodiversidad de la concejal&iacute;a de Medi Ambient i Serveis Urbans-Ecologia Urbana de Barcelona. La especialista se&ntilde;ala que cuando la siega se reduce se ahorran recursos (dinero, energ&iacute;a, agua) y se emite menos CO<sub>2</sub>. &ldquo;Se pueden dedicar esos esfuerzos a otras tareas para activar la naturaleza y centrarnos en dar un suelo mejor y una vegetaci&oacute;n que ayude m&aacute;s a la biodiversidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los retos de Barcelona es que la trama urbana est&aacute; ya demasiado ocupada. Casi no cabe un &aacute;rbol m&aacute;s. &ldquo;Hay una cierta insistencia en plantar muchos &aacute;rboles, pero lo que necesitamos en realidad es que cada &aacute;rbol tenga las condiciones adecuadas para dar esos beneficios ecosist&eacute;micos tan necesarios para la adaptaci&oacute;n clim&aacute;tica como la sombra, por ejemplo, o la capacidad de absorber carbono&rdquo;, mantiene Par&eacute;s. &ldquo;El problema es que el subsuelo no cuenta con la calidad suficiente para que cada &aacute;rbol tenga el agua y nutrientes que necesita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El plan de la concejal&iacute;a de emergencia clim&aacute;tica, que se ejecuta a trav&eacute;s de los servicios externalizados de parques y jardines, es mejorar las condiciones del suelo. &ldquo;Cuando no es afectado por el paso de perros o personas, como ocurri&oacute; en el confinamiento, el suelo se pone m&aacute;s en marcha, crecen las hierbas en m&aacute;s altura y permite que se reproduzcan una gran cantidad de insectos que generan alimento para p&aacute;jaros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El confinamiento brind&oacute; la oportunidad &uacute;nica de comprobar el efecto a gran escala que estas medidas de gesti&oacute;n verde tendr&iacute;an en los jardines y parques de Barcelona. &ldquo;De no ser por la pandemia este experimento tan radicalizado no se hubiera podido llevar a cabo, porque los parques no podr&iacute;an cerrar, han de prestar un servicio p&uacute;blico a las personas&rdquo;, alega esta especialista.
    </p><p class="article-text">
        Fue, dice, &ldquo;la prueba del algod&oacute;n&rdquo;. Los resultados de que los parques se volvieran salvajes durante unos meses fueron muy positivos para la biodiversidad: las poblaciones de mariposas, por ejemplo, se multiplicaron. Entre mayo y junio, el Observatorio Ciudadano de Mariposas Urbanas contabiliz&oacute; un 74% m&aacute;s que las identificadas en el mismo periodo del a&ntilde;o anterior. Tambi&eacute;n la variedad de especies fue superior. En concreto hubo un 28% m&aacute;s que en 2019, seg&uacute;n el mismo centro especializado en biodiversidad urbana que monitorea el estado de las mariposas en 27 parques y jardines de la ciudad catalana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La naturaleza, a la que la activas un poco y creas unas buenas condiciones, reacciona de una manera muy r&aacute;pida&rdquo;, se&ntilde;ala Par&eacute;s. Tras el confinamiento aparecieron algunas especies que no se hab&iacute;an conocido en Barcelona en 2019, como la mariposa pardo-rubia (<em>Hipparchia</em> <em>semele</em>). El ejemplo de las mariposas no es balad&iacute;. Son un muy buen indicador para medir la salubridad de un entorno. Adem&aacute;s, su funci&oacute;n polinizadora es vital para el conjunto de la cadena tr&oacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        La primavera especialmente lluviosa de 2020 tambi&eacute;n contribuy&oacute; a mejorar el h&aacute;bitat de estos insectos, que tuvieron mayor facilidad para encontrar alimento.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo plan de gesti&oacute;n verde pretende naturalizar 17 espacios de diferentes zonas verdes de la ciudad, que representan 783.300 metros cuadrados de nuevo &lsquo;espacio bio&rsquo;, y 49.000 metros cuadrados m&aacute;s en espacios verdes viarios.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de haber identificado aquellas zonas donde no es necesaria la siega o se puede acortar, se han llevado a cabo otras acciones como crear estructuras de fauna, refugios para animar a p&aacute;jaros, erizos o murci&eacute;lagos a habitar all&iacute;. En concreto, se han aplicado estas medidas en el parque de la Ciutadella, las plazas de Sagrada Familia y de Gaud&iacute; y el Parque de Diagonal Mar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/experimento-radical-barcelona-renaturalizar-ciudad_1_6944465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Jan 2021 21:34:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El experimento radical de Barcelona para renaturalizar la ciudad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vuelve la madera como 'supermaterial' para reducir las emisiones de la edificación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/vuelve-madera-supermaterial-reducir-emisiones-edificacion_1_6510939.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d14e937f-a08f-465a-8b79-0a6ee65c31fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vuelve la madera como &#039;supermaterial&#039; para reducir las emisiones de la edificación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El aumento de la demanda está impulsando nuevas fábricas de madera para construcción en el país</p></div><p class="article-text">
        La madera se est&aacute; haciendo un hueco en el pa&iacute;s como material para edificar. En un sector dominado por el ladrillo, el hierro, el hormig&oacute;n y el cemento, y que supone el 40% de las emisiones de CO2 de la Uni&oacute;n Europea, el aumento de la demanda de este material natural en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, aunque dif&iacute;cil de cuantificar a&uacute;n, ha llevado a empresas como el grupo Finsa (Financiera Maderera S.A) a impulsar una nueva f&aacute;brica de madera contralaminada (CLT) en A Coru&ntilde;a, que estar&aacute; operativa en febrero de 2021.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora solo hab&iacute;a dos fabricantes de madera en Espa&ntilde;a, uno en Euskadi (Egoin) y otro en Catalunya (Fusteria Sebastia). &ldquo;Ellos tienen procesos m&aacute;s artesanales, mientras que los de la f&aacute;brica gallega, la de Xilonor, ser&aacute;n industriales&rdquo;, explican desde el grupo gallego. El fen&oacute;meno del auge de la madera para edificar se ha estudiado en otros pa&iacute;ses de Europa. En Noruega, por ejemplo, la demanda anual de madera contralaminada pas&oacute; de 5.000 m3 en 2004 a 70.000 m3 en 2018, seg&uacute;n el proyecto de investigaci&oacute;n <a href="https://www.timber-online.net/holzprodukte/2019/11/100000-m3-cross-laminated-timber-factories-as-default.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Holzkurier</a>.
    </p><p class="article-text">
        En Francia, el ministro de Vivienda y Ciudades, Julien Denormandie, anunci&oacute; a principios de 2020 una ley que favorecer&aacute; este cambio: a partir de 2022 toda nueva construcci&oacute;n p&uacute;blica deber&aacute; levantarse con al menos un 50% de madera.
    </p><p class="article-text">
        Es el material en auge en Europa y se emplea en pr&aacute;cticamente cualquier construcci&oacute;n: piscinas, rascacielos, viviendas plurifamiliares o <a href="https://www.eldiario.es/ballenablanca/transicion_energetica/camino-reducir-suecia-instala-aerogenerador_1_5965745.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incluso aerogeneradores</a>. Nuevas construcciones sostenibles, como las que contempla la iniciativa de <a href="https://distritonatural.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Distrito Natural</a>, una red de viviendas colaborativas ecol&oacute;gicas a cargo del estudio de arquitectura sAtt, en Madrid, apuestan por la madera. Distrito Natural, por ejemplo, usar&aacute; este material en estructura y tabiquer&iacute;a interior de los diez nuevos edificios que prev&eacute; construir en Madrid de aqu&iacute; a 2025.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si el 80% de los nuevos edificios residenciales de Europa fuera de madera, y la madera se utilizara en las estructuras, revestimientos, superficies y mobiliario de las casas, los edificios almacenar&iacute;an 55 millones de toneladas de di&oacute;xido de carbono al a&ntilde;o&rdquo;, precisa un <a href="https://www.sciencedaily.com/releases/2020/11/201102110010.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> publicado recientemente por la Universidad de Aalto en Finlandia. &ldquo;Eso equivale a cerca del 47% de las emisiones anuales de la industria del cemento en Europa&rdquo;, precisan los autores.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, la deforestaci&oacute;n que acarre&oacute; la construcci&oacute;n naval para la armada en los siglos XVI y XVII descart&oacute; la posibilidad de construir con madera como se hac&iacute;a en Escandinavia, por ejemplo. Cientos de a&ntilde;os despu&eacute;s, sin embargo, el sector constata que la edificaci&oacute;n de bajo impacto va ligada, cada vez m&aacute;s, al uso de este recurso forestal.
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos es Albert Sagrera, experto en materiales y socio fundador de Societat Org&agrave;nica, una cooperativa catalana que trabaja en la mejora ambiental de edificios. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, Sagrera apunta que el sector de la edificaci&oacute;n europeo se ha centrado sobre todo en la mejora de la eficiencia energ&eacute;tica. Se han construido edificios que generan su propia energ&iacute;a, que son capaces de compartirla con otros &ndash;imitando el funcionamiento de un bosque&ndash;o de, incluso, producir m&aacute;s energ&iacute;a de la que consumen (los llamados edificios de energ&iacute;a positiva).&nbsp;Pero ahora la transformaci&oacute;n ecol&oacute;gica del sector pasa por una nueva fase: &ldquo;de los materiales&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si la huella de carbono de un edificio convencional, de hormig&oacute;n, puede estar entre los 600 y 800 kilogramos de CO<sub>2</sub> equivalente por metro cuadrado construido, uno de madera con aislamiento natural puede estar en torno a la mitad&rdquo;, se&ntilde;ala Sagrera. Este experto defiende que, igual que existen los llamados &ldquo;superalimentos&rdquo; por sus beneficiosas caracter&iacute;sticas nutricionales, la madera es un &ldquo;supermaterial&rdquo; de la construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entre las muchas ventajas que los especialistas citan de la madera est&aacute; su peso. &ldquo;Es mucho m&aacute;s ligera que el hormig&oacute;n, por ejemplo, y ofrece los mismos m&oacute;dulos de resistencia&rdquo;, explica Eduardo Rojas, decano del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes.
    </p><p class="article-text">
        Anna Noguera, la arquitecta que, junto a Javier Fern&aacute;ndez, dise&ntilde;&oacute; el polideportivo Tur&oacute; de la Peira en Barcelona, premio nacional Maipei a la arquitectura sostenible en 2019, est&aacute; de acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Este edificio, operativo desde 2018, consta de dos equipamientos: una piscina climatizada de interior en la planta de abajo y una pista polideportiva en el piso superior. La estructura &ndash;tanto el forjado como las vigas y paredes &ndash; est&aacute; compuesta totalmente de madera prefabricada, de tala controlada y certificada con los sellos de gesti&oacute;n forestal responsable FSC y PEFC. Con la madera, analiza esta arquitecta, se consigue una cubierta ligera pero muy resistente, de forma que sobre esa estructura puede haber una pista capaz de soportar hasta 800 personas, incluida la gente que juega, salta o corre.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, el ingeniero Eduardo Rojas matiza que en Espa&ntilde;a no se prev&eacute; una gran ola constructiva, porque &ldquo;hay mucho patrimonio construido para una poblaci&oacute;n estable o decreciente&rdquo;, pero detecta que la madera tiene mucho potencial en la rehabilitaci&oacute;n. &ldquo;La tendencia a la construcci&oacute;n sostenible va a tener efecto. Pero no estamos en los ritmos de construcci&oacute;n ni de los a&ntilde;os 60 ni de hace 15 a&ntilde;os, claro&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/vuelve-madera-supermaterial-reducir-emisiones-edificacion_1_6510939.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Dec 2020 21:49:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vuelve la madera como 'supermaterial' para reducir las emisiones de la edificación]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinco años del Acuerdo de París: activistas del clima denuncian el 'greenwashing' de las grandes empresas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/activistas-clima-manchan-falso-petroleo-sedes-grandes-empresas-denunciar-greenwashing_1_6500086.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c120ced-689b-4554-8d94-7047263630b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cinco años del Acuerdo de París: activistas del clima denuncian el &#039;greenwashing&#039; de las grandes empresas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El colectivo Rebelión por el Clima despliega 50 acciones por todo el país con el mensaje: 'Cinco años después, seguimos luchando por 1,5 ºC'</p></div><p class="article-text">
        Activistas ecologistas han derramado pintura negra esta ma&ntilde;ana en las sedes y oficinas corporativas de empresas energ&eacute;ticas, de la banca o del sector alimentario, entre otras, como parte de una acci&oacute;n de protesta contra el lavado verde de imagen (tambi&eacute;n llamado <em>greenwashing</em>) que atribuyen a estas compa&ntilde;&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n ha sido coordinada por el colectivo 2020 Rebeli&oacute;n por el Clima (RxC), una especie de paraguas de desobediencia civil no violenta que alberga a grupos ecologistas m&aacute;s j&oacute;venes, como Fridays for Future o Extinction Rebellion, y tambi&eacute;n a asociaciones veteranas en la acci&oacute;n directa como Greenpeace o Ecologistas en Acci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se cumplen cinco a&ntilde;os del Acuerdo de Par&iacute;s, los activistas por el clima han llevado a cabo un total de 50 acciones en 27 provincias del Estado, y han difundido en redes sociales la etiqueta #CincoA&ntilde;osPerdidos.
    </p><p class="article-text">
        En Madrid, diferentes grupos de RxC se han presentado en las sedes de Repsol, Endesa, Iberdrola, Naturgy, Iberia, Real Madrid, BBVA, Banco Santander, Coren, McDonalds y Burger King, as&iacute; como en el Congreso de los Diputados. Vestidos con monos blancos, con cepillos y fregonas, simulaban limpiar un derrame de petr&oacute;leo.
    </p><p class="article-text">
        Las pancartas que sujetaban rezaban &lsquo;Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, seguimos luchando por 1,5 &ordm;C&rsquo;, adem&aacute;s del lema de la campa&ntilde;a internacional &lsquo;Fight for 1point5&rsquo; (en espa&ntilde;ol, &ldquo;lucha por el grado y medio&rdquo;) en alusi&oacute;n a la meta acordada por las partes de la Convenci&oacute;n Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Clim&aacute;tico en la COP21 de Par&iacute;s, para contener el calentamiento global de modo que en 2100 el aumento respecto a los niveles preindustriales no supere esa temperatura.
    </p><p class="article-text">
        Entre otras acciones, los ecologistas han te&ntilde;ido de negro las letras de Repsol que expone la petrolera en su sede de M&eacute;ndez &Aacute;lvaro en Madrid, y han esparcido por el suelo el petr&oacute;leo falso &mdash;una mezcla l&iacute;quida de tinta de calamar, tomate triturado y chocolate a la taza (todo org&aacute;nico, han insistido)&mdash; que tra&iacute;an en bidones, escenificando un derrame de crudo.
    </p><p class="article-text">
        La compa&ntilde;&iacute;a anunci&oacute; en la COP25 (la cumbre del clima de Chile celebrada en Madrid el diciembre pasado) su intenci&oacute;n de tener cero emisiones netas en 2050, un compromiso que los analistas consultados por Ballena Blanca han calificado de <a href="https://www.eldiario.es/ballenablanca/transicion_energetica/creible-objetivo-repsol-alcanzar-cero-emisiones-netas-2050_1_6133433.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;confuso y muy dif&iacute;cil&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Repsol est&aacute; entre las empresas m&aacute;s contaminantes y est&aacute; emprendiendo camino hacia el greenwashing sin abandonar su principal fuente de ingresos, los combustibles f&oacute;siles&rdquo;, ha se&ntilde;alado una de las activistas de RxC que han participado en la acci&oacute;n, quien ha matizado que su protesta no critica la transici&oacute;n energ&eacute;tica que pueda llevar a cabo la petrolera, &ldquo;porque est&aacute; bien que apuesten por fuentes renovables, pero tienen que pagar y que hacerse cargo de lo que han generado&rdquo;. &ldquo;Lo que no es admisible es que se digan part&iacute;cipes o incluso adalides de la lucha ecologista cuando son los responsables de la crisis clim&aacute;tica&rdquo;, ha abundado.
    </p><p class="article-text">
        Las marcas a las que han reprochado el &lsquo;lavado verde&rsquo; de imagen figuran tambi&eacute;n en la campa&ntilde;a reciente de Greenpeace <a href="https://es.greenpeace.org/es/en-profundidad/haciendo-trampas-al-clima/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Haciendo trampas al clima&rdquo;</a>. Rega&ntilde;an a estas compa&ntilde;&iacute;as por mostrar un compromiso con el Acuerdo de Paris y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas mientras que, por ejemplo, &ldquo;solo siete de ellas cuentan con un plan de acci&oacute;n e identifican medidas de adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico&rdquo;, tal y como revel&oacute; este a&ntilde;o un an&aacute;lisis del <a href="https://www.google.com/url?q=https://observatoriorsc.org/la-ley-de-informacion-no-financiera-ha-tenido-un-efecto-positivo-en-la-calidad-de-la-informacion-de-responsabilidad-social-corporativa-pero-no-se-puede-afirmar-que-las-empresas-del-ibex-35-esten-cump/&amp;sa=D&amp;ust=1606814204742000&amp;usg=AOvVaw2_S56eVEAqO46UT18EX9gb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa</a>.
    </p><p class="article-text">
        En palabras de los activistas de RxC, estos compromisos no son soluciones ante la emergencia clim&aacute;tica sino &ldquo;meras cortinas publicitarias que ocultan su incapacidad de alcanzar un modelo sostenible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque se han centrado sobre todo en estas industrias m&aacute;s contaminantes, y especialmente en los combustibles f&oacute;siles, las protestas se han dirigido tambi&eacute;n a las instituciones p&uacute;blicas, con una puesta en escena similar (atuendo de personal de limpieza y petr&oacute;leo falso) frente al Congreso de los Diputados.
    </p><p class="article-text">
        Contra los gobiernos, los ecologistas alegan que estos &ldquo;han cedido a sus presiones [del gas y del petr&oacute;leo] a lo largo de los a&ntilde;os, anteponiendo las necesidades de esta industria al bienestar de la ciudadan&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy, en un contexto de pandemia global sin precedentes, esas mismas empresas intentan absorber los fondos destinados a la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica ante la crisis generada por la COVID-19, sin ning&uacute;n tipo de compromiso clim&aacute;tico, ambiental o social&rdquo;, advierten.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/activistas-clima-manchan-falso-petroleo-sedes-grandes-empresas-denunciar-greenwashing_1_6500086.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Dec 2020 09:57:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cinco años del Acuerdo de París: activistas del clima denuncian el 'greenwashing' de las grandes empresas]]></media:title>
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</rss>
