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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Miguel Contreras]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose_miguel_contreras/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Miguel Contreras]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El fenómeno Iván Redondo se detiene... de momento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/comunicacion-politica/fenomeno-ivan-redondo-detiene-momento_1_8140525.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f25d308-4c94-4421-8aa8-a95519924461_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fenómeno Iván Redondo se detiene... de momento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Redondo ha sido el primer profesional de la consultoría política que ha llegado a desempeñar una función de tal envergadura</p></div><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de Iv&aacute;n Redondo de no continuar como jefe de Gabinete del presidente del Gobierno, Pedro S&aacute;nchez, cierra una peculiar etapa en la historia de la comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica en Espa&ntilde;a. El protagonismo que ha adquirido su figura mientras ha ocupado el cargo ha centrado la atenci&oacute;n sobre un puesto que de forma tradicional siempre fue ocupado por otros perfiles. Redondo ha sido el primer profesional de la consultor&iacute;a pol&iacute;tica que ha llegado a desempe&ntilde;ar una funci&oacute;n de tal envergadura. De momento, ser&aacute; tambi&eacute;n el &uacute;ltimo.
    </p><p class="article-text">
        Redondo se ha caracterizado durante estos a&ntilde;os que ha estado junto a Pedro S&aacute;nchez por eludir las apariciones p&uacute;blicas. Este hecho ha podido contribuir a&uacute;n m&aacute;s a acrecentar la leyenda en torno a su figura, a sus responsabilidades y a su nivel de influencia. Lo m&aacute;s curioso del caso es que su actividad anterior m&aacute;s conocida era la de aparecer como analista pol&iacute;tico del programa <em>Espejo P&uacute;blico</em>, en Antena 3. Sin embargo, en cuanto pas&oacute; a ser el consultor de S&aacute;nchez se retir&oacute; de cualquier presencia ante las c&aacute;maras.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los 'spin doctors'</strong></h3><p class="article-text">
        La figura de los consultores pol&iacute;ticos no tiene un &uacute;nico biotipo estandarizado. Se puede desempe&ntilde;ar esa funci&oacute;n desde muy diferentes &aacute;reas de conocimiento. Hay, de todas formas, una serie de habilidades que parecen ser las m&aacute;s requeridas y valoradas en el mundo en los &uacute;ltimos tiempos. De forma tradicional, en Espa&ntilde;a, los asesores de cabecera de nuestros dirigentes proven&iacute;an habitualmente de la pol&iacute;tica y compart&iacute;an con ellos el mismo campo de acci&oacute;n. El paradigma quiz&aacute; fuera el trabajo de Rubalcaba con Gonz&aacute;lez o Zapatero. Tambi&eacute;n han existido funcionarios de alto nivel, especializados en el profundo conocimiento en las interioridades de la administraci&oacute;n, como Jos&eacute; Enrique Serrano. En alguna otra ocasi&oacute;n, hemos podido encontrar a especialistas en encuestas y estudios de opini&oacute;n, como Pedro Arriola en el PP. Finalmente, tambi&eacute;n algunos expertos en comunicaci&oacute;n han ocupado la funci&oacute;n, como Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez, con Aznar o Ayuso.
    </p><p class="article-text">
        La peculiaridad de Iv&aacute;n Redondo es la de ser un profesional de la consultor&iacute;a. Es lo que en la jerga pol&iacute;tica se conoce como un <em>spin doctor</em> en toda regla. La denominaci&oacute;n no tiene f&aacute;cil traducci&oacute;n en espa&ntilde;ol y ni siquiera est&aacute; del todo claro cu&aacute;l es el origen real del t&eacute;rmino en Estados Unidos, en la d&eacute;cada de los 80. La palabra <em>spin</em> es polis&eacute;mica y puede tener varios significados. Uno de ellos es el de hilar. Algunos ensayistas defienden que la expresi&oacute;n <em>spin doctor</em> hace referencia a los expertos en hilar relatos pol&iacute;ticos en un mundo condicionado decisivamente por la comunicaci&oacute;n. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>El peso de la comunicaci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        En los tiempos que vivimos, la comunicaci&oacute;n ocupa un predominio creciente en t&eacute;rminos de definici&oacute;n de cualquier estrategia pol&iacute;tica. Para algunos estudiosos del fen&oacute;meno, como Christian Salmon, &ldquo;el trasvase in&eacute;dito desde el mundo de la pol&iacute;tica hasta el mundo del entretenimiento en <em>streaming</em> es la culminaci&oacute;n de un largo proceso que ha visto penetrar al caballo de Troya de la comunicaci&oacute;n en el universo cerrado de la pol&iacute;tica, invitarse a la conquista y el ejercicio del poder, desempe&ntilde;ar en &eacute;l un papel cada vez m&aacute;s importante imponiendo su racionalidad a la raz&oacute;n de Estado, sobredetermin&aacute;ndola, corroy&eacute;ndola, hasta sustituirla: la comunicaci&oacute;n se ha convertido en la raz&oacute;n de ser de la pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Redondo ha trasladado buena parte del lenguaje narrativo audiovisual a la hora de planificar sus acciones. Sus estrechos colaboradores cuentan c&oacute;mo les marcaba el objetivo de que cada semana fueran capaces de crear alg&uacute;n evento informativo que, de alguna manera, llamara la atenci&oacute;n medi&aacute;tica. De la misma forma que las series televisivas atraen la atenci&oacute;n de su p&uacute;blico cada siete d&iacute;as, su t&eacute;cnica consist&iacute;a en garantizar un nuevo cap&iacute;tulo de su discurso cada semana. Adem&aacute;s, la puesta en escena siempre ocupaba un papel b&aacute;sico que buscaba no pasar nunca desapercibido frente a la rutina del decorado pol&iacute;tico.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Especialista en encuestas</strong></h3><p class="article-text">
        Otro aspecto que cobra cada d&iacute;a mayor importancia es la evoluci&oacute;n de los tradicionales <em>pollsters</em>, los analistas de encuestas que intentan conocer al detalle las opiniones del electorado. Al igual que ocurre con la investigaci&oacute;n sobre los gustos televisivos, la pol&iacute;tica plantea un grave problema. No es dif&iacute;cil saber lo que opina la gente sobre lo ocurrido hasta hoy. Lo complicado es determinar qu&eacute; va a opinar y c&oacute;mo va a actuar a partir de ma&ntilde;ana. Las encuestas no tienen por qu&eacute; fallar a la hora de determinar qu&eacute; piensa la gente votar en el futuro. Lo que suele ser imposible predeterminar es lo que finalmente votan. 
    </p><p class="article-text">
        Redondo cuenta con una larga experiencia en el an&aacute;lisis de datos. Es dif&iacute;cil encontrar un solo estudio de inter&eacute;s que no tuviera controlado. El gran problema es sopesar la evoluci&oacute;n de los cambios de parecer en una sociedad que cada vez asume la modificaci&oacute;n de sus criterios con mayor celeridad. El v&eacute;rtigo se ha convertido posiblemente en la tendencia m&aacute;s influyente en la pol&iacute;tica actual. La inestabilidad se ha convertido en la norma. Las carreras pol&iacute;ticas son cada vez m&aacute;s breves e imprevisibles. Fen&oacute;menos como los de Albert Rivera o Pablo Iglesias son inimaginables d&eacute;cadas atr&aacute;s. Grandes figuras de la pol&iacute;tica cuya trayectoria, desde su aparici&oacute;n hasta su retirada, apenas duran cuatro o cinco a&ntilde;os.
    </p><h3 class="article-text"><strong>En pol&iacute;tica, sin ideolog&iacute;a definida</strong></h3><p class="article-text">
        De su carrera profesional, se sab&iacute;a que sus trabajos como consultor hab&iacute;an estado vinculados al Partido Popular. Hab&iacute;a llegado incluso a ser miembro del Gobierno del PP de Jos&eacute; Antonio Monago en Extremadura, hasta 2015. Tambi&eacute;n hab&iacute;a colaborado con Xavier Garc&iacute;a Albiol en la campa&ntilde;a en la que obtuvo la alcald&iacute;a de Badalona y, previamente, con el l&iacute;der del PP en el Pa&iacute;s Vasco, Jos&eacute; Antonio Basagoiti. Cuando en 2017 Pedro S&aacute;nchez decide contar con &eacute;l, cara a las primarias del PSOE, la decisi&oacute;n sorprende a muchos. Sin embargo, quienes conocen al hoy presidente del Gobierno hablan de su pragmatismo a la hora de medir la capacidad profesional de la gente.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente, la no identificaci&oacute;n de la figura de Iv&aacute;n Redondo con una ideolog&iacute;a marcadamente de izquierdas ha sido clave para poder entender su salida de Moncloa. Hasta el mismo d&iacute;a de su marcha, nadie discut&iacute;a, ni cre&iacute;a posible discutir, sobre su continuidad como jefe de Gabinete. El problema, la discrepancia y, finalmente, la ruptura se produjeron cuando se plantea la posibilidad de que abandone un puesto t&eacute;cnico para pasar a formar parte del Gobierno como ministro con importante proyecci&oacute;n p&uacute;blica y destacada presencia medi&aacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Redondo barajaba la idea y Pedro S&aacute;nchez no ve&iacute;a ning&uacute;n inconveniente inicialmente. Sin embargo, a medida que la remodelaci&oacute;n ministerial se aproximaba, el nuevo Gobierno tend&iacute;a a asentar su perfil en un reforzamiento ideol&oacute;gico identificado con el PSOE y una decidida apuesta por la renovaci&oacute;n. Iv&aacute;n Redondo como ministro hubiera sido una manifiesta novedad, pero hubiera podido desentonar y hasta chocar con un equipo fuertemente enraizado en el Partido Socialista.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>La inc&oacute;gnita ante el futuro</strong></h3><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno Iv&aacute;n Redondo en primera l&iacute;nea de batalla ha durado, de momento, solo cuatro a&ntilde;os. Quedar&aacute; para siempre abierta la pregunta de qu&eacute; hubiera ocurrido si, tal y como era su previsi&oacute;n, hubiese dado el salto a la pol&iacute;tica como l&iacute;der en la lucha partidista. Ver a Redondo como parlamentario, convertido en &ldquo;oposici&oacute;n de la oposici&oacute;n&rdquo;, seg&uacute;n hab&iacute;a llegado a planificar, queda convertido en una hist&oacute;rica inc&oacute;gnita. Nadie, salvo &eacute;l mismo, puede saber si alguna vez volver&aacute; a plantearse volver a intentar saltar a la arena, en lugar de quedarse, como hasta ahora ha hecho, planificando desde la barrera la actuaci&oacute;n de otros. 
    </p><p class="article-text">
        Para Iv&aacute;n Redondo, su etapa como jefe de Gabinete con 40 a&ntilde;os, reci&eacute;n cumplidos, le parec&iacute;a que hab&iacute;a tocado a su fin. Al no conseguir dar el salto a la pol&iacute;tica activa en primera l&iacute;nea, ha preferido abandonar y reinventar su carrera profesional en la empresa privada. Ofertas no le van a faltar.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Contreras, Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/comunicacion-politica/fenomeno-ivan-redondo-detiene-momento_1_8140525.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Jul 2021 19:53:20 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[Gobierno Sánchez 3.0]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gobierno-sanchez-3-0_129_8118394.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/039298a9-e8cd-46e3-b9df-04f21de55ea9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gobierno Sánchez 3.0"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todo parece indicar que una vez superada la crisis en torno a la concesión de los indultos y con el proceso de vacunación funcionando de forma acelerada, la llegada del nuevo Gobierno puede llevarse a cabo próximamente</p></div><p class="article-text">
        Estamos en el &uacute;ltimo tramo del curso pol&iacute;tico 2020-21. La pandemia y sus efectos sanitarios, sociales y econ&oacute;micos ha sido la protagonista absoluta de lo ocurrido en estos &uacute;ltimos meses. Parece que se acerca un punto y aparte en la legislatura que va a visualizarse con la anunciada remodelaci&oacute;n ministerial, cuyo calado a&uacute;n est&aacute; por conocer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El primer interrogante que surge es el de cu&aacute;ndo puede producirse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo parece indicar que una vez superada la crisis en torno a la concesi&oacute;n de los indultos y con el proceso de vacunaci&oacute;n funcionando de forma acelerada, la llegada del nuevo Gobierno <strong>puede llevarse a cabo pr&oacute;ximamente</strong>. En este supuesto, los nuevos ministros tendr&iacute;an la oportunidad de aprovechar el verano para realizar el traspaso de carteras. El objetivo ser&iacute;a de esta forma aparecer en septiembre con una imagen renovada y dispuesta a empezar la nueva etapa que transmita la necesaria esperanza y optimismo respecto al futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fin de curso&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En estos diez meses, la pandemia ha condicionado todo, pero el panorama actual es absolutamente diferente al del inicio del curso. El <strong>hist&oacute;rico &eacute;xito que ha supuesto la vacuna </strong>contra el covid ha abierto, por vez primera desde el estallido de la crisis, una ventana de esperanza. La reactivaci&oacute;n econ&oacute;mica abre simult&aacute;neamente un amplio espacio de iniciativa pol&iacute;tica a partir de oto&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, <strong>los partidos pol&iacute;ticos se han reconfigurado </strong>tras lo sucedido estas &uacute;ltimas semanas. Las experiencias que han supuesto los comicios en Catalu&ntilde;a y Madrid han aportado significativas lecciones para todas las formaciones. La absorci&oacute;n de la mayor parte del voto de Ciudadanos por parte del PP ha implicado una seria reconfiguraci&oacute;n de los espacios electorales. La salida de Pablo Iglesias ha supuesto un acontecimiento trascendental a la izquierda del PSOE.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El tercer Ejecutivo&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El primer Gobierno de Pedro S&aacute;nchez, surgido tras la moci&oacute;n de censura a Rajoy en junio de 2018, tuvo en su inestabilidad y provisionalidad su principal rasgo condicionante. El segundo fue consecuencia de la repetici&oacute;n electoral de noviembre de 2019. El resultado forz&oacute; la coalici&oacute;n entre PSOE y Podemos que abri&oacute; un modelo pol&iacute;tico desconocido desde la instauraci&oacute;n democr&aacute;tica de 1977. <strong>Llega ahora la conformaci&oacute;n del Gobierno S&aacute;nchez 3.0 </strong>que tendr&aacute; significativos retos por resolver. A cambio, dejar&aacute; atr&aacute;s algunos de los problemas que ha debido hacer frente el Ejecutivo que ahora finaliza su ejercicio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Le toca mover ficha a Pedro S&aacute;nchez. Parece obligado el paso de remodelar un Gobierno, junto a sus socios de UP, que evidencia que ha terminado un ciclo. El panorama es absolutamente diferente y los retos que hay que afrontar requieren un Ejecutivo que deber&iacute;a ganar en fortaleza y ambici&oacute;n. Parece que <strong>las circunstancias aconsejan un cambio notorio </strong>en la imagen de un Gobierno castigado que necesita mostrar un impulso renovador que sea recibido como tal por los electores. Desde el punto de vista de la comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica, un nuevo Gobierno tendr&iacute;a que intentar reparar los da&ntilde;os m&aacute;s importantes que ha sufrido el actual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Objetivos a cumplir&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay al menos cinco percepciones sociales que la conformaci&oacute;n de este Gobierno 3.0 deber&iacute;a asumir:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>1/ Desgaste</strong>. Una &eacute;poca tan convulsa e intensa como la que ha vivido este Ejecutivo ha da&ntilde;ado algunos de sus pilares. Hay ministros muy desgastados en su imagen externa tras haber tenido que <strong>dar la cara de forma reiterada para afrontar sucesivos conflictos</strong>. Hablamos de nombres que han tenido un gran peso pol&iacute;tico y por ello han estado especialmente expuestos a los ataques de la oposici&oacute;n y de la opini&oacute;n p&uacute;blica en general. La elecci&oacute;n de estas sustituciones ser&aacute; la que determinar&aacute; la trascendencia global de la remodelaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>2/ Invisibilidad</strong>. Un segundo grupo ser&iacute;a el de ministros cuya actividad ha pasado completamente desapercibida y sobre los que los ciudadanos no han tenido informaci&oacute;n alguna de su gesti&oacute;n. Se puede discutir si esta sensaci&oacute;n obedece a una mala gesti&oacute;n o a un fracaso en su actividad de comunicaci&oacute;n p&uacute;blica. Lo que s&iacute; que parece poco discutible es que existe <strong>un extendido desconocimiento de lo que hayan podido hacer</strong>. En algunos casos, el problema es particularmente preocupante al tratarse de carteras que cubren ejes fundamentales para un Gobierno que quiere ser percibido como n&iacute;tidamente progresista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>3/ Novedad</strong>. Un tercer da&ntilde;o que es necesario reparar tiene que ver con el v&eacute;rtigo que impone la comunicaci&oacute;n en el nuevo mundo digital en el que vivimos. Los procesos de renovaci&oacute;n son cada vez m&aacute;s acelerados. Los ciudadanos, cada d&iacute;a a mayor velocidad, exigimos cambios que nos convenzan de que nuestros pol&iacute;ticos trabajan activamente en la resoluci&oacute;n de nuestros problemas. Por eso, <strong>las caras nuevas siempre son bien recibidas</strong>, aunque solo sea por su aporte de esperanza respecto a que pueden traer alguna soluci&oacute;n. Tras una situaci&oacute;n tan dura como la que nos ha tocado padecer estos meses, la recuperaci&oacute;n de la ilusi&oacute;n es una necesidad absoluta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>4/ Rejuvenecimiento</strong>. En l&iacute;nea con lo anterior, tambi&eacute;n parece percibirse la b&uacute;squeda por parte de los electores de cambios generacionales en sus l&iacute;deres pol&iacute;ticos. Uno de los rasgos m&aacute;s caracter&iacute;sticos de esta &eacute;poca es <strong>la imposici&oacute;n de lo nuevo sobre lo viejo. </strong>Afrontamos una sociedad nueva que requiere por tanto rostros actualizados que ofrezcan la percepci&oacute;n de que saben desenvolverse mejor en estos nuevos tiempos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5/ Alegr&iacute;a</strong>. El peso de la pandemia ha provocado durante meses una demoledora fatiga social. La dureza de la crisis padecida ha causado cambios a peor en la vida de muchos ciudadanos. El <strong>tiempo de angustia y desesperaci&oacute;n </strong>vivido hace indispensable la visualizaci&oacute;n de un horizonte de recuperaci&oacute;n y optimismo. El nuevo Gobierno necesitar&iacute;a mostrar una cara m&aacute;s amable y alegre que pueda extenderse a la ciudadan&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Relaciones PSOE y UP&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La coexistencia de Pedro S&aacute;nchez y Pablo Iglesias se convirti&oacute; en el eje principal del arranque de esta legislatura. La llegada del coronavirus dej&oacute; esa tensi&oacute;n en segundo plano. Tras los resultados en Galicia y Euskadi, UP decidi&oacute; el pasado verano buscar un mayor protagonismo pol&iacute;tico y abri&oacute; sucesivas pol&eacute;micas p&uacute;blicas que mostraron <strong>las primeras divergencias dentro del gabinete</strong>. La decisi&oacute;n del vicepresidente de abandonar la vida pol&iacute;tica ha contribuido a apaciguar moment&aacute;neamente las disensiones internas del Gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Unidas Podemos ya ha anunciado su exigencia de mantener la cuota de poder con la que actualmente cuenta dentro del Gobierno. Pedro S&aacute;nchez no parece que vaya a poner obst&aacute;culos a cumplir lo pactado. <strong>No es previsible que surja problema </strong>alguno en este punto. Las relaciones entre PSOE y UP ser&aacute;n siempre un motivo de tensi&oacute;n en el Gobierno, aunque todo hace pensar que, a corto plazo, no se va a repetir lo vivido en etapas anteriores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Catalu&ntilde;a, en otro escenario&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La aprobaci&oacute;n de los indultos a los presos independentistas era otro de los retos pendientes de Pedro S&aacute;nchez. El impacto de la iniciativa pol&iacute;tica <strong>ha resultado ser mucho menos da&ntilde;ino </strong>de lo que se tem&iacute;a en Moncloa. En cualquier caso, el Gobierno 3.0, aunque deber&aacute; gestionar las relaciones con el independentismo, no tendr&aacute; que asumir ya el proceso tan complejo y delicado que ha supuesto la concesi&oacute;n de los indultos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Resulta imposible determinar ahora c&oacute;mo se desarrollar&aacute;n las relaciones entre el Gobierno espa&ntilde;ol y el Govern catal&aacute;n. Los primeros indicios se&ntilde;alan una continuidad de las diferencias existentes, aunque expuestas en un escenario distinto. Todo apunta a una mayor presencia del debate pol&iacute;tico y a <strong>un amortiguamiento del conflicto en la calle</strong>. Tambi&eacute;n en este asunto, da la impresi&oacute;n de que el futuro parece menos sombr&iacute;o de lo acaecido en pleno auge del proc&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vacunas y fondos&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito de la campa&ntilde;a de vacunaci&oacute;n tambi&eacute;n har&aacute; disminuir la presi&oacute;n que la pandemia ha ejercido estos meses atr&aacute;s sobre el Ejecutivo. La administraci&oacute;n central, en coordinaci&oacute;n con las auton&oacute;micas, va a tener que enfrentarse <strong>en la vida pospandemia a posibles nuevos rebrotes</strong>. Cabe esperar que todo lo que queda por venir sea mejor que lo padecido tras la aparici&oacute;n y extensi&oacute;n del Covid-19.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, la actividad del Gobierno se ha visto limitada por las circunstancias inesperadas que han condicionado su actuaci&oacute;n. La llegada de los fondos europeos va a coincidir con <strong>una esperada recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica </strong>que abre extraordinarias ventanas de oportunidad para animar y fortalecer la acci&oacute;n pol&iacute;tica. El futuro del Gobierno de coalici&oacute;n va a depender prioritariamente de c&oacute;mo gestione este proceso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Contreras, Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gobierno-sanchez-3-0_129_8118394.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Jul 2021 20:36:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gobierno Sánchez 3.0]]></media:title>
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      <title><![CDATA[El espectáculo invade el conflicto catalán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/espectaculo-invade-conflicto-catalan_129_8071606.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a629e11-ebd6-4dbd-9b28-4509671d3c29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El espectáculo invade el conflicto catalán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los partidarios de los indultos intentarán hacer efectivo un clima de pacificación, entendimiento y diálogo. Los contrarios parecen haber apostado de forma intensa por la sobrerrepresentación escénica para conseguir un aumento de la tensión política y social</p></div><p class="article-text">
        El actual conflicto catal&aacute;n se alarga desde diciembre de 2012. Hemos vivido etapas muy diferentes condicionadas por la situaci&oacute;n pol&iacute;tica y judicial que en cada momento se han ido sucediendo. Tras la concesi&oacute;n de los indultos a los presos independentistas por parte del Gobierno de coalici&oacute;n, parece que el nuevo escenario va a tener en la representaci&oacute;n esc&eacute;nica el principal foco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los partidarios de la medida intentar&aacute;n hacer efectivo un clima de pacificaci&oacute;n, entendimiento y di&aacute;logo. Los contrarios parecen haber apostado de forma intensa por la sobrerrepresentaci&oacute;n esc&eacute;nica para conseguir un aumento de la tensi&oacute;n pol&iacute;tica y social. Una vez m&aacute;s, como dicen en la cultura anglosajona, <em>the show must go on</em> (el espect&aacute;culo debe continuar). De nuevo, la comunicaci&oacute;n va a ser la principal y casi exclusiva arma pol&iacute;tica que se va a emplear en esta batalla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Gobierno apuesta por la contenci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        En este caso, el Gobierno ha apoyado la medida de forma un&aacute;nime. No se han escuchado voces discordantes dentro del Consejo de Ministros. Pedro S&aacute;nchez era perfectamente conocedor de que con los indultos se avecinaba uno de los momentos m&aacute;s delicados de la legislatura. A d&iacute;a de hoy, en Moncloa respiran con cierto alivio a la vista de la evoluci&oacute;n de los acontecimientos. Todo ha ido hasta ahora en l&iacute;nea con sus mejores expectativas.
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de las fechas no ha sido evidentemente casual. Dos han sido los elementos determinantes que han contribuido a elegir este per&iacute;odo. Por un lado, la positiva evoluci&oacute;n de la pandemia gracias al &eacute;xito de la campa&ntilde;a de vacunaci&oacute;n. En segundo lugar, la proximidad del verano que siempre desenfoca el inter&eacute;s de la ciudadan&iacute;a respecto a la pugna partidista cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Golpes de efecto determinantes</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para el Gobierno, se han producido adem&aacute;s dos golpes de comunicaci&oacute;n de gran trascendencia que han favorecido enormemente su posici&oacute;n. En primer t&eacute;rmino, los gestos de aceptaci&oacute;n de un nuevo clima pol&iacute;tico mostrados a trav&eacute;s de la <a href="https://www.eldiario.es/politica/gobierno-recibe-carta-junqueras-movimiento-importante-sigue-estudiando-indultos_1_8011329.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carta</a> de Oriol Junqueras y de la foto de Pere Aragon&eacute;s, president de la Generalitat, junto a Felipe VI. A continuaci&oacute;n, la <a href="https://www.eldiario.es/economia/presidente-ceoe-indultos-si-acaba-cosas-normalicen-bienvenido-sea_1_8047022.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declaraci&oacute;n</a> del presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, respaldando la acci&oacute;n del Ejecutivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en las &uacute;ltimas semanas se ha apreciado un notable descenso de la posici&oacute;n cr&iacute;tica mostrada inicialmente por algunos sectores del PSOE m&aacute;s tradicional. Se ha amortiguado as&iacute; el &uacute;nico n&uacute;cleo de posible conflicto interno en las filas socialistas. Como muestra de todo ello, las encuestas parecen marcar una clara evoluci&oacute;n de la opini&oacute;n p&uacute;blica que era ampliamente mayoritaria contra a los indultos. Ese malestar parece ir descendiendo de forma significativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Moderaci&oacute;n y centralidad</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista del discurso p&uacute;blico, la argumentaci&oacute;n m&aacute;s efectiva quiz&aacute; haya sido la insistencia en que se trata no de una soluci&oacute;n al conflicto, sino de una medida que busca cambiar el clima de confrontaci&oacute;n y que es reversible en caso de que el secesionismo volviera a cometer actos contra el orden legal. La coincidencia en el frente anti-indultos del independentismo m&aacute;s radical y de la derecha espa&ntilde;olista tambi&eacute;n ha permitido al Gobierno jugar en un terreno central y moderado que le ha evitado tener que bajar a terrenos enfangados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PP y Vox, a la carga</strong>
    </p><p class="article-text">
        Partido Popular y Vox esperaban desde hace tiempo la inevitable llegada de este momento. El PP viv&iacute;a condicionado en estas &uacute;ltimas semanas por dos efectos contrapuestos. A favor, la evoluci&oacute;n de sus expectativas electorales tras haber podido recuperar la mayor parte de los votantes que en su d&iacute;a se fueron a Ciudadanos. Las elecciones en Madrid significaron la cumbre de ese proceso. En contra, los procesos judiciales que investigan los diferentes esc&aacute;ndalos protagonizados por la formaci&oacute;n estos &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El intento de crear un clima generalizado de tensi&oacute;n social en torno a los indultos no parece haber dado inicialmente los resultados esperados. La concentraci&oacute;n de Col&oacute;n, apoyada por todas las fuerzas de la derecha, no tuvo el impacto previsto. Tampoco la campa&ntilde;a de recogida de firmas parece haber supuesto un acontecimiento rese&ntilde;able. Adem&aacute;s, la pugna entre PP y Vox por capitanear el frente anti independentista enturbia todo el proceso al introducir una pelea partidista que resta fuerza a la campa&ntilde;a en su conjunto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una votaci&oacute;n de dudosa eficacia</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el frente pol&iacute;tico, la principal acci&oacute;n de la derecha se ha centrado en el Parlamento. Genera muchas dudas la estrategia planteada por los populares al forzar sendas votaciones en el Congreso de los Diputados en relaci&oacute;n a los indultos. El Gobierno hab&iacute;a descartado hacerlo ante el temor de que una vez m&aacute;s la votaci&oacute;n diera lugar a un insufrible proceso de negociaci&oacute;n con los diferentes partidos nacionalistas. Por el contrario, al partir la iniciativa del PP, todas las fuerzas favorables a la medida se han unido sin necesidad de pacto alguno. Al final, el Congreso de los Diputados ha avalado la iniciativa gubernamental d&aacute;ndole un respaldo democr&aacute;tico que ha servido para contrarrestar las cifras siempre discutibles que aportan los sondeos.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente, el contratiempo m&aacute;s duro que ha sufrido la derecha en todo este proceso ha venido derivado del extendido apoyo del tejido empresarial a la acci&oacute;n gubernamental. Es dif&iacute;cil recordar una iniciativa pol&iacute;tica que haya llevado al choque al PP con la CEOE. Los populares llevan la peor parte en una pol&eacute;mica que enfrenta los intereses partidistas particulares con la conveniencia de estabilidad y recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica que el pa&iacute;s necesita de forma urgente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entre el cataclismo y las vacaciones</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pablo Casado y Santiago Abascal compiten por elevar el tono de su discurso por encima de cualquier nivel de contenci&oacute;n. Las exageradas declaraciones subidas de tono, cargadas de todo tipo de descalificaciones y arengas al l&iacute;mite del colapso emocional, chocan con un estado de opini&oacute;n en la calle mucho m&aacute;s preocupado por asuntos m&aacute;s inmediatos como la vacunaci&oacute;n, la retirada de las mascarillas en la v&iacute;a p&uacute;blica, la subida de la luz, la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica o los planes de vacaciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vuelve el mundo virtual independentista</strong>
    </p><p class="article-text">
        La profunda divisi&oacute;n pol&iacute;tica que vive el movimiento independentista condiciona de forma notoria la respuesta pol&iacute;tica desde Catalu&ntilde;a. La aceptaci&oacute;n de los indultos, rechazada por buena parte del separatismo tiempo atr&aacute;s, se ha decidido acompa&ntilde;ar de un resurgimiento del esp&iacute;ritu reivindicativo y emocional. La salida de los presos atiende un extendido deseo colectivo de amplia transversalidad. Sin lugar a dudas, ha sido una buena noticia para la mayor parte de los catalanes. Desde luego, de forma un&aacute;nime, para todos aquellos que aspiran a recuperar la convivencia pac&iacute;fica y el entendimiento.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, existe un evidente temor en sectores independentistas de que la aceptaci&oacute;n de los indultos pueda interpretarse como un gesto de debilidad frente al estado espa&ntilde;ol. Este hecho justifica la revitalizaci&oacute;n de toda la representaci&oacute;n simb&oacute;lica que domin&oacute; la &eacute;poca m&aacute;s dura del proc&eacute;s. Encendidos discursos, banderas, llamadas a la movilizaci&oacute;n, promesas, canciones y proclamas apasionadas van a llenar la comunicaci&oacute;n procedente de Catalu&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un bucle inevitable</strong>
    </p><p class="article-text">
        Da la sensaci&oacute;n de que vamos a entrar en un curioso bucle que puede alargarse en el tiempo. El independentismo necesita hacer ruido para que su impulso emocional no decaiga. Mientras, la derecha espa&ntilde;olista desde Madrid mostrar&aacute; y amplificar&aacute; su pesar y dolor ante cualquier muestra reivindicativa secesionista. Los dos bandos se necesitan m&aacute;s que nunca y, por tanto, sobrerrepresentar&aacute;n p&uacute;blicamente sus posiciones. Cuanto m&aacute;s sonoro sea el enfrentamiento, interpretan que mayor fuerza adquieren sus posiciones.
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo, lo &uacute;nico realmente trascendente ser&aacute; determinar no los discursos y la propaganda sino las actuaciones pol&iacute;ticas y su aplicaci&oacute;n dentro del marco legal. Desde la fallida declaraci&oacute;n unilateral de independencia y la hu&iacute;da de Puigdemont a su mansi&oacute;n en Waterloo, no han vuelto a producirse acciones ilegales. La &uacute;nica excepci&oacute;n fue la absurda decisi&oacute;n tomada por Torra de mantener unas horas una pancarta en el balc&oacute;n de su despacho contraviniendo consciente y voluntariamente las indicaciones legales. Le cost&oacute; la presidencia de la Generalitat y su retirada de la vida pol&iacute;tica activa.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un final en tres escenarios</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como balance provisional de todo lo que estamos viviendo, cabr&iacute;a establecer tres puntos de atenci&oacute;n medi&aacute;tica:
    </p><p class="article-text">
        1/ El Gobierno intentar&aacute; cerrar este verano una dura etapa de conflictos y dificultades para abrir una una segunda parte de la legislatura centrada en la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica, el control de la pandemia y la distensi&oacute;n en Catalu&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        2/ La derecha luchar&aacute; por mantener el fuego y la tensi&oacute;n en un dif&iacute;cil entorno con el verano de por medio y la mejora de la situaci&oacute;n sanitaria.
    </p><p class="article-text">
        3/ Catalu&ntilde;a librar&aacute; una batalla interna entre los partidarios del acuerdo y los del conflicto. Una pugna entre cumplir la ley o volver a la ilegalidad. Ahora conocen las consecuencias que ignoraron hace cuatro a&ntilde;os.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Contreras, Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/espectaculo-invade-conflicto-catalan_129_8071606.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Jun 2021 20:10:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El espectáculo invade el conflicto catalán]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vuelve el trío de Colón... con Ayuso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vuelve-trio-colon-ayuso_129_8025485.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c504aa83-e65f-47c3-8318-e86ce1936ee6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vuelve el trío de Colón... con Ayuso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este domingo, la atención mediática estará centrada tanto en los líderes políticos presentes como en los ausentes. La presidenta madrileña puede ser la estrella de la concentración tras haber anunciado su presencia sin complejo de fotografiarse con todos</p></div><p class="article-text">
        El domingo volver&aacute; a reunirse el Tr&iacute;o de Col&oacute;n. Vox, PP y Ciudadanos han confirmado su apoyo oficial a la convocatoria contra la previsible concesi&oacute;n de indultos a los presos independentistas catalanes. La concentraci&oacute;n en la cl&aacute;sica plaza madrile&ntilde;a mantiene una larga tradici&oacute;n de manifestaciones de la derecha contra los diferentes gobiernos de izquierda que han existido durante la democracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima de ellas tuvo lugar en febrero de 2019. Seg&uacute;n las cifras de la Delegaci&oacute;n del Gobierno, acudieron<strong> </strong><a href="https://www.eldiario.es/politica/delegacion-gobierno-concentracion-colon-cibeles_1_3142579.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos de 50.000 ciudadanos</a>. Pese a la baja asistencia, en t&eacute;rminos de comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica, la foto de todas las derechas, hombro con hombro, se convirti&oacute; en una de las im&aacute;genes emblem&aacute;ticas de nuestra historia reciente. Este a&ntilde;o, Isabel D&iacute;az Ayuso aspira a coronarse como la estrella central del evento, muy a pesar de todos los dem&aacute;s, incluido Pablo Casado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pablo Casado en el centro de atenci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        De nuevo la atenci&oacute;n medi&aacute;tica va a estar m&aacute;s centrada en los dirigentes pol&iacute;ticos presentes que en el n&uacute;mero de asistentes. Cada uno de los tres partidos que van a secundar la protesta va a asistir en unas circunstancias bien diferentes. A d&iacute;a de hoy, podemos establecer c&oacute;mo van a entrar en la plaza los distintos l&iacute;deres. Tambi&eacute;n sabemos ya la voluntaria ausencia ya anunciada por otros nombres muy significativos. Seg&uacute;n el vicepresidente de Llorente y Cuenca, Joan Navarro, &ldquo;va a haber claramente una menor movilizaci&oacute;n y una menor sensaci&oacute;n de unidad. No acabo de entender qu&eacute; quieren sacar de este evento&rdquo;. Lo trascendente va a estar centrado en observar las consecuencias que puedan derivarse de lo que all&iacute; suceda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin lugar a dudas, el l&iacute;der del Partido Popular Pablo Casado va a ser una de las figuras que va a despertar mayor atenci&oacute;n. Despu&eacute;s de que en octubre del a&ntilde;o pasado protagonizara el <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2020/10/23/casado_replica_abascal_112360_1012.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">famoso discurso en la moci&oacute;n de censura de Vox</a> en el que se desmarcaba con contundencia de la ultraderecha, esta va a ser la primera ocasi&oacute;n en la que vuelvan a coincidir p&uacute;blicamente en un acto pol&iacute;tico conjunto. Si en aquella ocasi&oacute;n, Casado interpuso una clara barrera entre el PP y Vox, este domingo parece que producir&aacute; una inevitable imagen de reunificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La importancia de las ausencias</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad, Pablo Casado se enfrenta a diferentes problemas este domingo de forma simult&aacute;nea. Lo m&aacute;s complejo es que, adem&aacute;s, unos son antag&oacute;nicos de otros y son casi imposibles de solventar a la vez. El primero de ellos tiene que ver con c&oacute;mo redefinir su posici&oacute;n respecto a Vox. Parece que no est&aacute; prevista una nueva foto conjunta con Santiago Abascal en el escenario, pero el grado de proximidad que muestren tendr&aacute; gran importancia. As&iacute; lo analiza la presidenta de la ACOP, Ver&oacute;nica Fumanal: &ldquo;En mi opini&oacute;n, la simple presencia de los tres partidos va a hacer que sea muy dif&iacute;cil diferenciar cada uno de los posicionamientos. Ya sabemos que la comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica es de trazo gordo y las discrepancias que puedan plantear el PP y Ciudadanos en cuanto a esa foto van a quedar reducidas a una cosa m&aacute;s interna que externa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un segundo aspecto determinante ser&aacute; la larga lista de significativos l&iacute;deres populares que no van a estar presentes. Algunos de ellos, han querido dejar constancia p&uacute;blica de que su ausencia se debe a su disconformidad con la revitalizaci&oacute;n del Tr&iacute;o de Col&oacute;n. Ni siquiera han hecho esfuerzo alguno por buscar una coartada que justifique su negativa a participar. Es evidente que supone un desplante a la decisi&oacute;n de Pablo Casado de vincular al partido con una convocatoria tan cargada de simbolismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ayuso y su carrera electoral</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; no se le ha prestado quiz&aacute; suficiente atenci&oacute;n al otro frente, a los de los dirigentes populares que s&iacute; que van a estar presentes a cara descubierta. De todos ellos, la figura m&aacute;s relevante va a ser sin duda la de Isabel D&iacute;az Ayuso. La presidenta madrile&ntilde;a va a ser una de las estrellas de la jornada. &ldquo;Se ha estado reservando con mucha habilidad despu&eacute;s de las elecciones para no sobreactuar, al contrario que Casado que las ha reinterpretado en una clave de excesiva euforia. Va a ser la absoluta protagonista&rdquo;, a&ntilde;ade Navarro. Esta semana ha decidido volver a la acci&oacute;n de forma planificada y estrat&eacute;gica. Primero con su aparici&oacute;n en Telecinco de la mano de Bert&iacute;n Osborne.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El domingo aspira a que sea su gran d&iacute;a. Ayuso disfrutar&aacute; con seguridad de un extendido ba&ntilde;o de masas. Va a ser su primer acto tumultuario tras su victoria electoral. Ya ha declarado que no tendr&aacute; problema en acercarse y fotografiarse con Vox. Cabe la posibilidad de que esta concentraci&oacute;n sea el primer acto de campa&ntilde;a de Ayuso en su carrera por desplazar a Casado al frente del PP. Seg&uacute;n Fumanal, &ldquo;el aplaus&oacute;metro podr&iacute;a evidenciar que el Partido Popular en estos momentos tiene un liderazgo ejecutivo y un liderazgo efectivo desde el punto de vista social que es el de Ayuso y Almeida&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No parece imaginable que la presidenta madrile&ntilde;a y su asesor de cabecera, Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez, vayan a aceptar esperar m&aacute;s de seis a&ntilde;os a tener la posibilidad de competir por llegar a la Moncloa. Este domingo puede empezar a visualizarse. Si D&iacute;az Ayuso decide buscar asumir un mayor protagonismo, en lugar de limitarse a secundar a su l&iacute;der Pablo Casado, podr&aacute; interpretarse que tiene decidido iniciar su propia campa&ntilde;a individual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vox y su &uacute;nico problema</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vox tiene poco que perder en esta ocasi&oacute;n. En realidad, es como si jugara en casa un partido decisivo. Nada tendr&iacute;a por qu&eacute; salirle mal. Cuanto m&aacute;s encendidos est&eacute;n los &aacute;nimos, mejor ser&aacute; para sus intereses. Cuanto m&aacute;s exaltado est&eacute; el ambiente, m&aacute;s se refuerzan sus postulados. Respecto al PP, casi con seguridad, Abascal y los suyos disfrutar&aacute;n de ver a Casado intentando eludir un encuentro demasiado afectuoso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo tienen una amenaza seria ante s&iacute; y no es peque&ntilde;a. Se llama Isabel D&iacute;az Ayuso. Si la l&iacute;der popular asume un papel demasiado relevante y se convierte en la reina del festejo, Vox puede empezar a preocuparse de que su territorio electoral puede empezar a verse invadido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ciudadanos repite su peor camino</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, es muy dif&iacute;cil de valorar la presencia de Ciudadanos en la manifestaci&oacute;n. In&eacute;s Arrimadas ni siquiera quiso estar presente en la foto de Col&oacute;n. Ahora, por el contrario, le toca encabezar la representaci&oacute;n de un partido que camina con paso firme en busca de su desaparici&oacute;n. No resulta f&aacute;cil encontrar un solo argumento a favor de su presencia que solo parece contribuir a favorecer su imagen de formaci&oacute;n diluida ante la presencia del PP y Vox. &ldquo;No acudir ten&iacute;a un coste, pero acudir tiene un coste alt&iacute;simo. Est&aacute; luchando por mantener una cuota de escena p&uacute;blica&hellip; Nada m&aacute;s&rdquo;, concluye Joan Navarro. Muchos analistas consideran que la asistencia de Albert Rivera en 2019 marc&oacute; el declive de su partido hacia la irrelevancia. Habr&aacute; que ver el impacto que tiene la presencia de Arrimadas en esta ocasi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Contreras, Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vuelve-trio-colon-ayuso_129_8025485.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Jun 2021 20:28:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vuelve el trío de Colón... con Ayuso]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El coste electoral más grave es equivocarse de estrategia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/coste-electoral-grave-equivocarse-estrategia_129_8001483.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe28a309-e7ae-4e0c-bd85-1f1f8447dda8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El coste electoral más grave es equivocarse de estrategia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La clave para no cometer errores es saber moverse bien en un entorno donde la frontera entre lo previsible y lo imprevisible es siempre difusa. ¿Qué consecuencias electorales tendrán los indultos y la vuelta a Colón del Partido Popular?</p></div><p class="article-text">
        Una de las tareas m&aacute;s complejas que tiene el dise&ntilde;o de las estrategias pol&iacute;ticas es la de ser capaces de medir el impacto electoral que puede tener cualquier hecho que pueda producirse. Dentro de los partidos abundan los expertos en leer las encuestas en la que los ciudadanos exponen lo que opinaban ayer sobre cualquier asunto. Lo que no hay son estudios que definan qu&eacute; van a pensar ma&ntilde;ana. Los lunes suele ser sencillo acertar los resultados de la quiniela del domingo anterior. A cambio, es casi imposible acertar ese mismo lunes la del domingo siguiente.
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente, dibujar escenarios futuros es una de las aficiones preferidas del mundillo medi&aacute;tico-pol&iacute;tico. Por desgracia, no suele dejarse acta notarial de lo que cada uno defiende. Lo &uacute;nico seguro es que casi todos ellos, tiempo despu&eacute;s, defender&aacute;n que acertaron en su pron&oacute;stico con total exactitud. Es una pena que las tertulias televisivas o las reuniones en los despachos de los partidos no levanten acta de lo que cada uno mantiene.
    </p><p class="article-text">
        Al final, las batallas pol&iacute;ticas se libran en el escenario de la comunicaci&oacute;n. La conclusi&oacute;n a la que podr&iacute;a llegarse a la hora de determinar el coste electoral de las decisiones pol&iacute;ticas ser&iacute;a la de que la clave est&aacute; en la capacidad de los l&iacute;deres para moverse en un entorno donde la frontera entre lo previsible y lo imprevisible es siempre difusa. Con viento a favor, una nave puede chocar contra cualquier barrera si no se maneja adecuadamente. Con el viento en contra, siempre cabe la posibilidad de intentar cambiar de rumbo y evitar luchar contra los elementos.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El manejo de lo previsible</strong></h3><p class="article-text">
        Esta semana, el presidente del Gobierno, Pedro S&aacute;nchez, expuso ante la prensa en Alcal&aacute; de Henares, junto a su hom&oacute;logo polaco Mateusz Morawiecki, su particular concepci&oacute;n sobre el posible costo electoral que pudiera acarrear la concesi&oacute;n de los indultos a los presos independentistas catalanes: &ldquo;Ayudar a resolver problemas no representa un coste. El coste para el pa&iacute;s ser&iacute;a dejar las cosas tal y como est&aacute;n, enquistadas en el a&ntilde;o 2017, y eso no se lo merece ni Catalunya ni el resto del pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tardaremos un tiempo en poder saber qu&eacute; consecuencias puede tener en el mapa electoral espa&ntilde;ol la medida impulsada por S&aacute;nchez y su Gobierno. En realidad, ser&aacute; pr&aacute;cticamente imposible llegar a determinarlas. En la vida pol&iacute;tica, se superponen de forma constante diferentes acontecimientos que impiden poder aislar con exactitud unos de otros. Estamos ante un asunto de evidente inter&eacute;s nacional en el que muchos ciudadanos lo observan con una fuerte carga emocional que puede condicionar todo lo que suceda.
    </p><p class="article-text">
        Para el Gobierno de coalici&oacute;n, se trata sin duda de una medida largamente meditada y que conlleva evidentes riesgos ante la opini&oacute;n p&uacute;blica. La &uacute;nica ventaja con la que cuenta es la de tener la capacidad de manejar los tiempos. A diferencia de otros acontecimientos imprevistos o fuera de control, en este caso puede planificarse todo el proceso para intentar conseguir que provoque el menor coste posible o, por el contrario, pueda incluso convertirse en un movimiento que favorezca sus expectativas electorales. Seg&uacute;n el polit&oacute;logo y vicepresidente de la ACOP, Ignacio Mart&iacute;n Granados, &ldquo;el Gobierno adem&aacute;s tiene la ventaja de la convocatoria electoral. El tiempo corre a su favor para que cuando lleguen las elecciones lo que era una pol&eacute;mica se haya amortizado o normalizado&rdquo;. Todo depender&aacute; de c&oacute;mo termine la intensa batalla de comunicaci&oacute;n que se librar&aacute; alrededor del asunto.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Del anuncio del caos al olvido</strong></h3><p class="article-text">
        Hace apenas tres semanas, se supon&iacute;a que el Gobierno iba a sufrir un desgaste descomunal tras su decisi&oacute;n de levantar el estado de alarma. Toda la oposici&oacute;n en pleno, algunos socios de legislatura y la mayor parte de los medios de comunicaci&oacute;n vaticinaron una hecatombe. Se vaticin&oacute; la llegada de un grave caos jur&iacute;dico, sanitario y pol&iacute;tico imparable. Apenas un par de semanas despu&eacute;s del 9 de mayo, nadie dudaba ya de que la decisi&oacute;n gubernamental fue absolutamente acertada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La lucha contra la Covid parece avanzar por un buen camino cimentada en un proceso de vacunaci&oacute;n que est&aacute; cumpliendo las mejores expectativas previstas. El negro horizonte que muchos pol&iacute;ticos, periodistas y especialistas planteaban no se ha cumplido &iquest;Qu&eacute; impacto electoral puede haber tenido este proceso? Es imposible de determinar. Parece consecuente establecer que en caso de que los vaticinios de los agoreros se hubieran hecho realidad, la valoraci&oacute;n respecto al Gobierno hubiera sufrido un significativo impacto.
    </p><p class="article-text">
        Conviene recordar c&oacute;mo todos los analistas coincidieron en se&ntilde;alar la presencia del asunto del coronavirus en la campa&ntilde;a electoral madrile&ntilde;a como el elemento determinante del resultado en las urnas. Seg&uacute;n Enrique Cocero, CEO de 7-50 Strategy, &ldquo;fue sobre todo por los planteamientos y las medidas que Ayuso ejecut&oacute; frente al Gobierno. Rivalizaba con S&aacute;nchez, lo que gener&oacute; un componente de mucha m&aacute;s potencia&rdquo;. &iquest;Hubiera cambiado de forma significativa este resultado si las elecciones hubieran tenido lugar apenas 15 d&iacute;as despu&eacute;s del 4 de mayo? Posiblemente, s&iacute;. En este caso, el control de los tiempos jug&oacute; en contra de los socialistas. La desastrosa gesti&oacute;n de la moci&oacute;n de censura en Murcia abri&oacute; un per&iacute;odo de p&eacute;rdida del manejo de la situaci&oacute;n que acab&oacute; por desembocar en la severa derrota en las urnas en Madrid.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El PP y su monta&ntilde;a rusa</strong></h3><p class="article-text">
        El Partido Popular debe desenvolverse, mientras tanto, en una ruta llena de altibajos que parece m&aacute;s una monta&ntilde;a rusa que un apacible sendero. Tras la debacle sufrida en Catalu&ntilde;a, los procesos judiciales que se siguen contra la formaci&oacute;n mostraban un panorama lleno de incertidumbres. Todo parec&iacute;a cuesta arriba. Pablo Casado lleg&oacute; a manifestar su desolaci&oacute;n ante la prensa reflejada en un asunto paradigm&aacute;tico. &ldquo;No debemos seguir en un edificio cuya reforma se est&aacute; investigando esta misma semana en los tribunales&rdquo;, declar&oacute; el pasado 16 de febrero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En plena crisis, el embrollo de Murcia le facilit&oacute; la salida de la tempestad. Ciudadanos muri&oacute; como competidor y el PSOE qued&oacute; seriamente castigado. La jugada del adelanto electoral en Madrid result&oacute; de una eficacia extrema. Ahora el viento vir&oacute; a favor y el futuro parec&iacute;a despejado. La decisi&oacute;n de Pedro S&aacute;nchez de poner en marcha los indultos ha colocado a los populares en una disyuntiva ante la que no ha dudado lo m&aacute;s m&iacute;nimo. Han decidido ir a deg&uuml;ello.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La vuelta a Col&oacute;n de una derecha exaltada, indignada y unida abrir&aacute; un nuevo escenario del que nadie sabe qu&eacute; balance se puede obtener. Aunque expertos como Cocero, no creen que &ldquo;el tema de los indultos ayude al PP a recoger mayor espectro de votantes del que ya tienen como potencial&rdquo;. Aun as&iacute;, el PP intentar&aacute; seguir desgastando al Gobierno, aunque se juega poder volver a cargar con la imagen de una oposici&oacute;n irresponsable, oportunista y desestabilizadora. &ldquo;Parece que quieren aprovechar el &eacute;xito electoral en Madrid, pero todav&iacute;a tienen muchos asuntos pendientes en los tribunales. Por eso, est&aacute;n interesados en convertir los indultos en una cortina de humo&rdquo;, a&ntilde;ade Granados. Con eso cuentan en el Partido Popular. Con el factor a favor de distraer la atenci&oacute;n del eterno desarrollo de sus procesos judiciales: G&uuml;rtel, Kitchen, B&aacute;rcenas, Cospedal, Villarejo, Rajoy...
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Contreras, Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/coste-electoral-grave-equivocarse-estrategia_129_8001483.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Jun 2021 20:23:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El coste electoral más grave es equivocarse de estrategia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guerra de los indultos: malos tiempos para los equidistantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/guerra-indultos-malos-tiempos-equidistantes_129_7978704.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11d85bb8-3189-424e-899a-269e73a92c62_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La guerra de los indultos: malos tiempos para los equidistantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de un conflicto en el que no hay espacio entre dos únicas posiciones: a favor o en contra de que los presos independentistas finalicen su condena. El circo mediático va a vivir en plena convulsión en una batalla en la que la derecha anuncia elevar al máximo la temperatura de la discusión</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno ha decidido poner encima de la mesa uno de los asuntos m&aacute;s pol&eacute;micos que ten&iacute;a pendiente de resoluci&oacute;n en esta legislatura. Aunque era m&aacute;s que previsible su posici&oacute;n favorable a la concesi&oacute;n de indultos a los presos independentistas catalanes, el interrogante se centraba en cu&aacute;l iba a ser el momento elegido para intentar llevarla adelante. Esta semana se han desencadenado las primeras hostilidades de una aut&eacute;ntica guerra que, seguramente, se va a convertir en el centro de atenci&oacute;n de los medios de comunicaci&oacute;n durante las pr&oacute;ximas semanas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se atisba una guerra cruenta y virulenta que va a tener lugar en diferentes campos de batalla en paralelo. De lo que se tratar&aacute; al final es de poder establecer c&oacute;mo queda el mapa pol&iacute;tico espa&ntilde;ol en t&eacute;rminos electorales. Se trata de un choque frontal entre dos posturas irreconciliables situadas en el s&iacute; o el no. El espacio intermedio apenas existe. Los espa&ntilde;oles acabaremos inevitablemente secundando una de las dos alternativas. Las guerras binarias en las que no hay posibilidad de consenso alguno siempre son las m&aacute;s controvertidas y pol&eacute;micas. Hasta los m&aacute;s expertos comentaristas en buscar refugiarse en la ret&oacute;rica para no mojarse, lo van a tener dif&iacute;cil en esta ocasi&oacute;n. Malos tiempos para melifluos y equidistantes.
    </p><h3 class="article-text">Un calendario limitado y ajustado</h3><p class="article-text">
        Una de las escasas ventajas con las que cuenta Pedro S&aacute;nchez es que, en este asunto, al menos puede manejar los tiempos. Seg&uacute;n Toni Aira, profesor en la UPF Barcelona School of Management, &ldquo;el Gobierno ha jugado con los tiempos en una era en la que esto es un campo de minas electoral. Ha esperado a tener Gobierno en Catalunya y al dictamen del Supremo que era prescriptivo. Ahora intentar&aacute; driblar al m&aacute;ximo las primarias andaluzas&rdquo;. Parece claro que desea quitarse este complicado tema antes de reiniciar la legislatura despu&eacute;s del verano. La deseada y previsible finalizaci&oacute;n de la campa&ntilde;a de vacunaci&oacute;n y el arranque de las pol&iacute;ticas de reconstrucci&oacute;n econ&oacute;mica cabe suponer que coincidir&aacute;n en el inicio del oto&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son dos grandes noticias para un Ejecutivo que no ha tenido un minuto de respiro desde su puesta en marcha. Superar lo antes posible el escollo de los indultos, facilitar&aacute; concentrarse en los grandes asuntos que decidir&aacute;n la legislatura de cara a las pr&oacute;ximas elecciones. Todo parece indicar que se completar&aacute; en su integridad, por mucho que la oposici&oacute;n desee que no sea as&iacute;. Tras la pandemia, los indultos centrar&aacute;n a partir de ahora su intento de tumbar al Gobierno.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los dos bandos sufrir&aacute;n da&ntilde;os</strong></h3><p class="article-text">
        A priori, da la sensaci&oacute;n de que en este complejo conflicto b&eacute;lico nadie va a salir indemne. No hay en Espa&ntilde;a una postura clara y abrumadoramente mayoritaria sobre la cuesti&oacute;n. La derecha reforzar&aacute; su apoyo electoral con una agitada campa&ntilde;a de acoso y derribo que, una vez m&aacute;s, ya ha anunciado. Seg&uacute;n el experto en comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica, Joan L&oacute;pez-Alegre: &ldquo;El PP y Vox deber&iacute;an huir de todo el argumentario pol&iacute;tico y judicial y centrarse en la idea fundamental: que la concesi&oacute;n del indulto legitima el discurso independentista y les convierte en ganadores&rdquo;. La cuesti&oacute;n es si ese reforzamiento de sus seguidores puede alejarle a&uacute;n m&aacute;s del numeroso electorado que apoya un modelo descentralizado del Estado y que apuesta por el di&aacute;logo para la resoluci&oacute;n del asunto catal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por parte del Gobierno y sus socios, resulta evidente que lo que nos espera va a hacerles ganar adeptos en algunos territorios y en sectores progresistas partidarios de la distensi&oacute;n. A cambio, corren el peligro de perder conexi&oacute;n con electores posicionados contra el independentismo y que viven en territorios donde esta convicci&oacute;n est&aacute; ampliamente extendida. De aqu&iacute; pueden derivarse consecuencias pol&iacute;ticas como un posible adelanto de las elecciones en Andaluc&iacute;a si el PP observa que los sondeos son optimistas. Este es el motivo por el que los socialistas han acelerado el proceso de primarias para elegir la cabeza de cartel en Andaluc&iacute;a. Despu&eacute;s de lo sucedido en Madrid, no desean que les vuelvan a pillar unas elecciones sin un candidato consolidado y competitivo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La batalla pol&iacute;tica</strong></h3><p class="article-text">
        El enfrentamiento partidista ya ha arrancado. No se ha hecho esperar. Se ha iniciado al m&aacute;ximo nivel de temperatura posible, tal y como acostumbra a hacer la derecha en estos tiempos. La hip&eacute;rbole se ha adue&ntilde;ado desde el primer d&iacute;a de una discusi&oacute;n que se va a alargar varias semanas. Una dificultad con la que va a contar la oposici&oacute;n va a ser la de c&oacute;mo secuenciar una batalla en la que va a intentar que la temperatura no baje nunca del nivel de ignici&oacute;n. No va a haber un minuto de respiro en el Parlamento, en la actividad partidista y en la agitaci&oacute;n callejera. Este conflicto vuelve a revitalizar el Tr&iacute;o de Col&oacute;n que implica que PP, Vox y lo que queda de Ciudadanos van a luchar por liderar la representaci&oacute;n m&aacute;xima del duelo y la indignaci&oacute;n. Habr&aacute; que tener paciencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n, el Gobierno va a poder contar con un amplio apoyo de los partidos perif&eacute;ricos. La avalancha no va a decaer en ning&uacute;n momento, pero al menos contar&aacute; con significativas voces diversas que le evitar&aacute;n tener que afrontar en solitario toda la confrontaci&oacute;n. Queda por ver c&oacute;mo se acomodan los partidos independentistas en esta coyuntura. En principio, parecen haber adoptado un discurso calmado de aceptaci&oacute;n del indulto y la exigencia de la amnist&iacute;a. Participar&aacute;n de forma activa en la pol&eacute;mica nacional. Siempre aportan lo imprevisible. Curiosamente, lo han convertido en previsible.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El entramado jur&iacute;dico</strong></h3><p class="article-text">
        La oposici&oacute;n ya ha hecho p&uacute;blica su voluntad de judicializar el conflicto. Se han anunciado todo tipo de recursos que acabar&aacute;n por redirigir las decisiones pol&iacute;ticas al &aacute;mbito de la Justicia. Es decir, vamos a vivir de manera muy intensa un nuevo episodio de judicializaci&oacute;n de la pol&iacute;tica que va a ocupar una amplia cobertura medi&aacute;tica. Las interpretaciones y reinterpretaciones legales van a inundar el debate en estas pr&oacute;ximas semanas.
    </p><p class="article-text">
        Hay adem&aacute;s una importante complicaci&oacute;n a&ntilde;adida. Simult&aacute;neamente a la judicializaci&oacute;n de la pol&iacute;tica en el debate nacional, vamos a vivir una intensa discusi&oacute;n sobre la politizaci&oacute;n de la justicia. El hecho de que los &oacute;rganos judiciales implicados en esta materia tengan un marcado sesgo conservador, que ayer <a href="https://www.eldiario.es/escolar/tribunal-supremo-entra-nuevo-politica_129_7975371.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explicaba con detalle Ignacio Escolar</a>, no se puede ignorar. Este conflicto va a enlazar directamente con la negativa reiterada del Partido Popular a la renovaci&oacute;n de los &oacute;rganos judiciales.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>La eclosi&oacute;n medi&aacute;tica</strong></h3><p class="article-text">
        Los principales argumentos de la discusi&oacute;n est&aacute;n ya encima de la mesa. Todos ellos pueden ser retorcidos y manipulados, tal y como <a href="https://www.infolibre.es/noticias/opinion/columnas/2021/05/27/diez_mitos_sobre_los_indultos_120997_1023.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha explicado Daniel Basteiro</a>. El circo medi&aacute;tico tiene asegurada la prolongaci&oacute;n de su actividad hasta las vacaciones. Los indultos implican la confluencia de los principales asuntos que suelen ser de su agrado. Se trata de un conflicto que implica absoluta polarizaci&oacute;n. En consecuencia, los debates volver&aacute;n a crecer en intensidad. La competencia ser&aacute; doble entre los dos bandos enfrentados, pero tambi&eacute;n internamente dentro de cada bloque por ver qui&eacute;n asume mayor protagonismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como viene siendo habitual, la deriva emocional promete enfangar cualquier intento de debate sosegado y constructivo. Se trata de un territorio de discusi&oacute;n muy propicio al recurso emocional. Por un lado, la buenista y constructiva defensa de la concordia, el perd&oacute;n y el reencuentro. Enfrente, la completa negritud: la amenaza social comunista, el amparo del independentismo y, en definitiva, la mayor amenaza de la historia a la unidad de Espa&ntilde;a y de sus principios morales. No habr&aacute; l&iacute;mite para la exageraci&oacute;n. Empieza el espect&aacute;culo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Contreras, Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/guerra-indultos-malos-tiempos-equidistantes_129_7978704.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 May 2021 20:10:03 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hacer política con un martillo en la mano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/politica-martillo-mano_129_7955510.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee61c85d-23fa-4827-a0b6-74715c7f6157_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hacer política con un martillo en la mano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La oposición culpabiliza al Gobierno de la crisis sanitaria y de la diplomática con Marruecos. Este tipo de actuación de frentismo puede volverse en su contra si elige asuntos inadecuados</p></div><p class="article-text">
        La crisis desencadenada esta semana en Ceuta ha servido a los dos principales grupos de oposici&oacute;n al Gobierno, el Partido Popular y Vox, para lanzarse contra el Ejecutivo. Especialmente simb&oacute;lica fue la <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/05/19/sanchez_exige_aclarar_que_lado_esta_casado_dice_que_apoya_mientras_culpa_crisis_ceuta_120672_1012.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dur&iacute;sima intervenci&oacute;n de Pablo Casado</a> en la sesi&oacute;n de control celebrada el pasado mi&eacute;rcoles en el Parlamento contra Pedro S&aacute;nchez, al que en lugar de apoyarle, decidi&oacute;, en l&iacute;nea de lo que lleva haciendo desde el inicio de la legislatura, culpabilizarle de todo lo ocurrido. Dec&iacute;a Mark Twain que &ldquo;cuando alguien tiene un martillo en la mano, todo se convierte en un clavo&rdquo;. El PP lleva 15 meses con un martillo en la mano.
    </p><p class="article-text">
        La airada respuesta de Pedro S&aacute;nchez acusando al l&iacute;der popular de no tener l&iacute;mite alguno en el ejercicio de la oposici&oacute;n ha reabierto la continuada discusi&oacute;n sobre las relaciones en un sistema democr&aacute;tico entre el Gobierno y la oposici&oacute;n. Hay que tener en cuenta que un Gobierno y los partidos que se encuentran en la oposici&oacute;n parten de roles muy diferentes. Sus responsabilidades no son las mismas. Tampoco lo son sus objetivos. Alguien puede argumentar que ambos sectores buscan lo mismo, el poder. Sin embargo su situaci&oacute;n es bien distinta. El Gobierno ya tiene el poder y desea mantenerlo. El principal partido de la oposici&oacute;n lo que necesita es arrebatarle el poder a quien actualmente lo tiene. Evidentemente, no es lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El discurso unificador del Gobierno</strong>
    </p><p class="article-text">
        De forma tradicional, un Ejecutivo suele asumir una funci&oacute;n unificadora del pa&iacute;s. Es el Gobierno de la naci&oacute;n. Si se dedica a trabajar s&oacute;lo para la parte de los ciudadanos que se supone que le han apoyado en las urnas estar&aacute; castigando su propia imagen. Lo normal es que un presidente o un ministro en cualquier pa&iacute;s hable siempre en nombre de todos los ciudadanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto tiene una l&oacute;gica incontestable. Sus acciones afectan siempre a todos los habitantes de esa naci&oacute;n, sean o no sus votantes. Lo que hace un Gobierno importa a la totalidad de la ciudadan&iacute;a y, por ello, siempre cuidar&aacute; su discurso desde esa responsabilidad. Por eso suele intentar promover los consensos y los acuerdos m&aacute;s amplios posibles. Seg&uacute;n explica el soci&oacute;logo y expresidente de la ACOP, David Redol&iacute;, &ldquo;debe mostrar un perfil muy pactista, sosegado, profesional&hellip; y salirse de ese marco de confrontaci&oacute;n brutal que quiere instalar la oposici&oacute;n&rdquo;. Sabe que eso ir&aacute; en favor de la estabilidad del pa&iacute;s y, por tanto, del mantenimiento del estatus que le permite estar en el poder.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El papel de la oposici&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, la oposici&oacute;n no representa a todos. B&aacute;sicamente, su funci&oacute;n es cr&iacute;tica frente al Gobierno. Por supuesto, su objetivo es evitar la continuidad de un estatus que le condena a una posible irrelevancia a la hora de tomar las grandes decisiones pol&iacute;ticas. La oposici&oacute;n, de forma rutinaria, apostar&aacute; siempre por el disenso antes que por el consenso. Para ganar las siguientes elecciones necesita el triple efecto de mantener a sus votantes, captar nuevos y hacer perder todos los que pueda al partido en el poder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno se conformar&aacute; con que el mapa electoral no se altere en exceso. La oposici&oacute;n necesita irremediablemente una modificaci&oacute;n sustancial de ese mapa. &ldquo;La mayor o menor dureza de la oposici&oacute;n depende de las coyunturas. Siempre se emplean con mayor dureza contra el Gobierno en los momentos en los que lo ven m&aacute;s debilitado como cuando las encuestas no le son favorables o tras unas elecciones, aunque sean parciales&rdquo;, opina el profesor de Comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica de la Universidad de Navarra, Carlos Barrera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este simple esquema tiene, sin embargo, multitud de excepciones y matices derivadas de las m&uacute;ltiples vicisitudes que van surgiendo. En el caso espa&ntilde;ol, estamos viviendo un caso particular extremo en este juego de roles. La conformaci&oacute;n del Gobierno de coalici&oacute;n puso fin a un periodo de inestabilidad pol&iacute;tica iniciada hace ahora tres a&ntilde;os con la moci&oacute;n de censura que acab&oacute; con la presidencia de Mariano Rajoy. El Partido Popular nunca acept&oacute; aquella derrota parlamentaria y desde entonces siempre ha ansiado la recuperaci&oacute;n del poder de forma inmediata. Da la sensaci&oacute;n observando sus mensajes p&uacute;blicos de que nunca ha aceptado estar en la oposici&oacute;n a la que las urnas le han llevado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El uso pol&iacute;tico de la pandemia</strong>
    </p><p class="article-text">
        La pandemia estall&oacute; en Espa&ntilde;a apenas unas semanas despu&eacute;s de la formaci&oacute;n del Gobierno de coalici&oacute;n. El Partido Popular tom&oacute; una decisi&oacute;n que marc&oacute; su futuro. Apost&oacute; por culpabilizar al Gobierno de la crisis sanitaria y no dud&oacute; en cargar sobre su gesti&oacute;n las muertes de miles de ciudadanos afectados por el virus.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este pasado mi&eacute;rcoles, Pablo Casado volvi&oacute; a cargar sobre las espaldas de Pedro S&aacute;nchez la culpabilidad de lo ocurrido estos dram&aacute;ticos &uacute;ltimos meses. Evidentemente, habr&iacute;a cabido otra opci&oacute;n, la de aparecer como colaborador activo en la lucha contra la Covid-19 junto al Gobierno. Nadie puede saber qu&eacute; impacto podr&iacute;a haber tenido en el electorado el ver a un partido de estado asumiendo un papel constructivo y activo en lugar de apostar por la destrucci&oacute;n y el bloqueo. &ldquo;Es dif&iacute;cil saberlo &mdash;a&ntilde;ade David Redol&iacute;&mdash;, pero creo que les habr&iacute;a ido mejor si hubiesen sabido separar las cuestiones m&aacute;s institucionales de la pelea pol&iacute;tica del d&iacute;a a d&iacute;a. Si tu pa&iacute;s est&aacute; atravesando una grav&iacute;sima pandemia, deber&iacute;an haber intentado pactar de verdad esas medidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La crisis con Marruecos</strong>
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito electoral en Madrid ha afectado sensiblemente la actitud del PP, que hab&iacute;a quedado muy tocado tras la debacle vivida en Catalu&ntilde;a. La absorci&oacute;n del voto de Ciudadanos le ha dado un notable crecimiento cuantitativo y un notorio impulso en su estado de &aacute;nimo. La crisis desencadenada tras la decisi&oacute;n de Marruecos de abrir su frontera en Ceuta a una incontenible avalancha de miles de inmigrantes ha pillado a todos por sorpresa. Tambi&eacute;n a los estrategas de comunicaci&oacute;n de los partidos.
    </p><p class="article-text">
        El Partido Popular opt&oacute; el mi&eacute;rcoles, en el momento &aacute;lgido de la crisis, por situarse otra vez contra el Gobierno al que culpabiliz&oacute; de todo lo ocurrido. De nuevo, tuvo que resolver una disyuntiva similar a la de la pandemia. Deb&iacute;a decidir entre buscar la rentabilidad pol&iacute;tica de forma constructiva buscando aglutinar a votantes moderados o la de convocar a los sectores m&aacute;s radicales antigubernamentales que prefieren por este orden la ca&iacute;da del Gobierno y, en segundo lugar, hacer frente a graves problemas que tienen m&aacute;s f&aacute;cil soluci&oacute;n si se combaten desde la unidad y el consenso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La resoluci&oacute;n de la disyuntiva</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los sondeos de opini&oacute;n ir&aacute;n aportando datos sobre la reacci&oacute;n de los espa&ntilde;oles ante este tipo de actuaciones pol&iacute;ticas. Desde una posici&oacute;n te&oacute;rica, cabr&iacute;a entender que el &eacute;xito o el fracaso de esta estrategia de abierto combate y oposici&oacute;n indiscriminada por tierra, mar y aire depende de cada conflicto. Parece sensato pensar que ante un error manifiesto del Gobierno, una oposici&oacute;n frontal, dura y agresiva puede aportar significativos r&eacute;ditos electorales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Otra cosa distinta&rdquo;, a&ntilde;ade Barrera, &ldquo;es el l&iacute;mite hasta prudencial que se puede sobrepasar en el fragor de la lucha pol&iacute;tica y que puede volverse en su contra&rdquo;. Sobre todo si eligen asuntos inadecuados. No sirve de forma indiscriminada. &ldquo;Creo que esta oposici&oacute;n tan brutal no les est&aacute; dando los r&eacute;ditos que creen que les va a dar, pero, claro, en un contexto de alta polarizaci&oacute;n, a saber... Lo hemos visto en las elecciones de Madrid con D&iacute;az Ayuso, c&oacute;mo ha triunfado ese 'yo me opongo a todo y a todos&rsquo;&rdquo;, termina Redol&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay mucha gente que si ve un conflicto en el que piensa que la labor de todos es la de ayudar de forma colectiva, no entender&aacute; el sinsentido de perjudicar los intereses de todo el pa&iacute;s por un puro af&aacute;n de rencor partidista. Cabe la posibilidad de que el PP hubiera podido aprovechar el conflicto con Marruecos para cimentar su papel como alternativa de Gobierno desde la defensa de Espa&ntilde;a ante una agresi&oacute;n exterior. El PP decidi&oacute; renunciar a esa posibilidad.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Contreras, Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/politica-martillo-mano_129_7955510.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 May 2021 20:54:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hacer política con un martillo en la mano]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diez años del 15M: la comunicación impone su poder en la vida política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/diez-anos-15m-comunicacion-impone-vida-politica_129_7931251.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbda54c7-70ce-4ada-a194-ac93a8c906a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diez años del 15M: la comunicación impone su poder en la vida política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El efecto transformador que ha tenido la llamada "Revolución de las plazas" en esta década ha impulsado la trascendencia de los medios de información. La deformación del concepto de 'populismo' ha acabado por imponer un discurso emocional que extiende la polarización y la confrontación</p></div><p class="article-text">
        La conmemoraci&oacute;n de los diez a&ntilde;os del estallido del movimiento del 15M ha sido objeto de multitud de an&aacute;lisis y comentarios en todos los medios. Todo lo acaecido aquellos d&iacute;as dio lugar a una serie de trascendentales consecuencias en nuestro sistema. Surgi&oacute; poco tiempo despu&eacute;s el concepto de la nueva pol&iacute;tica para denominar al conjunto de rasgos que se fueron incorporando como alternativa al modelo tradicional de funcionamiento de nuestra democracia, puesto en marcha en 1977.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en el terreno de la comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica, el 15M tuvo un impacto espectacular. La importancia del fen&oacute;meno en este terreno tiene que ver con el hecho de que la llamada nueva pol&iacute;tica tiene como una de sus bases fundamentales la conversi&oacute;n de la comunicaci&oacute;n en el elemento director de la estrategia partidista. Desde la d&eacute;cada de los sesenta, los medios electr&oacute;nicos hab&iacute;an ido ganando peso en el mundo de la pol&iacute;tica. Sin embargo, en estos &uacute;ltimos diez a&ntilde;os su importancia ha pasado a ser abrumadora.
    </p><p class="article-text">
        Se calcula que, desde hace una d&eacute;cada, se han promovido diferentes movimientos de protesta contra el sistema establecido, tras el impacto de la crisis econ&oacute;mica de 2008, en alrededor de 90 pa&iacute;ses. Es evidente que este efecto imitador solo puede explicarse por el impacto creciente de los medios que en esta &eacute;poca empezaban a tener en internet un extraordinario desarrollo global. En 2004 hab&iacute;a nacido Facebook en Cambridge (Massachusetts); en 2005, arranca YouTube en San Mateo (California); en 2006, comienza a operar Twitter en San Francisco (California). En 2011, las redes sociales se esparcen por todo el mundo e intercomunican a j&oacute;venes de todo el planeta. Juntos, globalmente, comparten una revoluci&oacute;n colectiva cuyo &uacute;nico precedente anterior habr&iacute;a que buscarlo en lo ocurrido en 1968.
    </p><p class="article-text">
        Si intentamos reunir algunos de los efectos que el 15M y otros movimientos similares provocaron en la comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica, podemos encontrar algunos especialmente trascendentes. Veamos algunos de ellos:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Medios y redes sociales, el nuevo territorio de la pol&iacute;tica</strong>. En estos &uacute;ltimos a&ntilde;os hemos vivido una significativa transformaci&oacute;n. Durante d&eacute;cadas anteriores se pod&iacute;a observar que los medios segu&iacute;an la actividad pol&iacute;tica y su cobertura influ&iacute;a de vuelta en esa misma actividad. Este c&iacute;rculo se ha roto. La nueva pol&iacute;tica tiene en los medios su principal escenario de actuaci&oacute;n. Los medios no es que reflejen la vida pol&iacute;tica. La realidad es que, ahora, esta se desarrolla dentro de los medios. Basta se&ntilde;alar un ejemplo enormemente significativo: los principales l&iacute;deres pol&iacute;ticos que han marcado estos a&ntilde;os inician su carrera como participantes en tertulias televisivas. Pablo Iglesias, Pablo Casado, Isabel D&iacute;az Ayuso, Albert Rivera o el propio Pedro S&aacute;nchez adquieren relevancia pol&iacute;tica en los plat&oacute;s de televisi&oacute;n. Las redes sociales se han convertido de forma prioritaria en la v&iacute;a de comunicaci&oacute;n dentro de las diferentes comunidades pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. La informalidad como etiqueta</strong>. En julio de 2011, el entonces presidente del Congreso, Jos&eacute; Bono, reproch&oacute; p&uacute;blicamente al ministro de Industria, Miguel Sebasti&aacute;n, por acudir al Parlamento sin corbata. Hoy, la an&eacute;cdota suena a broma. Desde que Podemos transform&oacute; el espacio pol&iacute;tico, no ha vuelto a verse a un l&iacute;der que acuda a un mitin encorbatado. Los jeans y la camisa blanca remangada se ha convertido en el uniforme oficial de un pol&iacute;tico en campa&ntilde;a, sea de izquierdas o de la derecha m&aacute;s conservadora. En enero de 2016, la entrada de los diputados y diputadas de Podemos rompi&oacute; con los formalismos arraigados durante d&eacute;cadas. La imagen de Carolina Bescansa con su beb&eacute; en el esca&ntilde;o se convirti&oacute; en s&iacute;mbolo de este proceso. La formalidad ha quedado relegada a los espacios institucionales. Fuera de ellos, la b&uacute;squeda de la cotidianeidad y la normalizaci&oacute;n es la norma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. La renovaci&oacute;n como exigencia</strong>. El 15M supuso la reivindicaci&oacute;n de la necesidad de trazar una l&iacute;nea entre el pasado y el futuro. El impulso colectivo arrastr&oacute; a la mayor parte de la sociedad a un imparable deseo de cambio a todos los niveles. El pasado se convirti&oacute; en paradigma del fracaso. La ilusi&oacute;n s&oacute;lo aparec&iacute;a si la mirada se fijaba en el futuro. Los partidos tradicionales se vieron obligados a seguir el camino marcado por el movimiento surgido en las plazas de toda Espa&ntilde;a. Las fuerzas convencionales cayeron en una crisis de identidad. Solo han podido recuperarse en la medida en la que han asumido procesos de renovaci&oacute;n internos frente a la resistencia de las estructuras asentadas en el poder hasta ese momento. Sin este impulso, por ejemplo, es imposible entender la llegada de Pedro S&aacute;nchez al PSOE o, incluso, la de Pablo Casado al PP.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. La antipol&iacute;tica como emblema. </strong>Ha sido curiosa la importancia creciente que la antipol&iacute;tica ha tenido dentro de la pol&iacute;tica. El 15M supone un golpe frontal a un modelo pol&iacute;tico que hab&iacute;a fracasado como representativo de los derechos de los ciudadanos. La nueva pol&iacute;tica significa, en realidad, la aniquilaci&oacute;n de la pol&iacute;tica tradicional. El &ldquo;no nos representan&rdquo; tiene sus consecuencias. Los outsiders de la pol&iacute;tica se han revalorizado en todo el mundo como las principales nuevas figuras pol&iacute;ticas, sean de la ideolog&iacute;a que sean. El caso m&aacute;s significativo de este proceso quiz&aacute; sea la figura de Donald Trump, que llega a presidir Estados Unidos con un discurso basado en destruir la casta pol&iacute;tica que, en su opini&oacute;n, hab&iacute;a corrompido Washington desde que Ronald Reagan abandonara el poder a finales de los ochenta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. Populismo y polarizaci&oacute;n</strong>. En todo el mundo, el concepto del populismo se extiende como referente en el mundo postmarxista. Figuras como la del fil&oacute;sofo argentino Ernesto Laclau sirven de referente ideol&oacute;gico para entender que el populismo implica la llegada real al poder de la voluntad popular. Sin embargo, el t&eacute;rmino ha sufrido un considerable deterioro con el transcurso del tiempo. El t&eacute;rmino &ldquo;populismo&rdquo; ha acabado por identificarse como la extensi&oacute;n de la demagogia, la falsedad, el oportunismo, la manipulaci&oacute;n y la superficialidad. El lenguaje populista que se ha impuesto en el debate pol&iacute;tico implica el manifiesto intento de aprovecharse de la inocencia del pueblo para condicionar su juicio. En la pr&aacute;ctica, las ideas y el discurso razonado han sido sustituidos por la difusi&oacute;n de mensajes emocionales que buscan despertar impulsos inmediatos basados en el miedo y alentadores de la confrontaci&oacute;n y aniquilaci&oacute;n del rival, transformado en enemigo. La polarizaci&oacute;n marca el debate p&uacute;blico actual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. La diversidad como exigencia</strong>. El 15M y otros movimientos similares impulsan las reivindicaciones de minor&iacute;as tradicionalmente castigadas por un modelo social homogeneizador y excluyente. El feminismo vive un proceso de incorporaci&oacute;n a la agenda pol&iacute;tica imparable. Algo parecido ocurre con la quiebra de un sistema extremadamente hom&oacute;fobo que empieza a ser superado. La globalizaci&oacute;n tambi&eacute;n empieza a derribar barreras racistas que bloqueaban el acceso a la pol&iacute;tica de una sociedad multi&eacute;tnica extendida en todo el mundo occidental. Hoy en d&iacute;a, es imposible entender grupos pol&iacute;ticos que no asuman estos principios de forma abierta, aunque en ocasiones esconda una puro ejercicio de apariencia. Solo la ultraderecha se ha asentado frente a esta generalizada tendencia que le sirve como uno de sus principales soportes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. Desideologizaci&oacute;n y volatilidad</strong>.&nbsp;Una de las caracter&iacute;sticas iniciales m&aacute;s poderosas de los movimientos de protesta surgidos hace una d&eacute;cada es su transversalidad. Las ideolog&iacute;as partidistas tradicionales pierden su sentido y el eje que se impone bascula entre lo nuevo frente a lo viejo. Los partidos pierden su sentido original y atraviesan una significativa crisis existencial. La desideologizaci&oacute;n aumenta su peso en la sociedad durante estos a&ntilde;os. Uno de los efectos derivados de este fen&oacute;meno es el crecimiento de la volatilidad en el voto de los ciudadanos. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, puede apreciarse en Europa y tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a unos vaivenes continuos en la aparici&oacute;n, evoluci&oacute;n, transformaci&oacute;n o desaparici&oacute;n de diferentes partidos pol&iacute;ticos.&nbsp; Buena parte de la ciudadan&iacute;a asume sin complejo alguno el cambio de posici&oacute;n en los procesos electorales. A la vez, tambi&eacute;n se observa un crecimiento de la incertidumbre que se suele extender hasta los &uacute;ltimos d&iacute;as antes de ir a las urnas.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Contreras, Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/diez-anos-15m-comunicacion-impone-vida-politica_129_7931251.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 May 2021 20:12:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diez años del 15M: la comunicación impone su poder en la vida política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[15M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del auge de Díaz Ayuso a la salida de Iglesias: el triunfo de lo mundano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/auge-diaz-ayuso-salida-iglesias-triunfo-mundano_129_7905787.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9993feaa-8ff9-44f3-aa9d-b39b0c926b7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del auge de Díaz Ayuso a la salida de Iglesias: el triunfo de lo mundano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los resultados electorales confirman que la apuesta por alentar el optimismo en esta fase de la pandemia ha sido determinante. La dura confrontación ideológica no parece haber tenido mayor impacto en la decisión final de la mayor parte de los votantes</p><p class="subtitle">Despedida en dos actos de Pablo Iglesias, el hombre que se propuso asaltar los cielos y consiguió ser vicepresidente del Gobierno</p></div><p class="article-text">
        La estrategia dise&ntilde;ada por Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez en la campa&ntilde;a de Isabel D&iacute;az Ayuso ha marcado el resultado electoral en Madrid. De forma inapelable, ha conseguido dirigir la atenci&oacute;n de los electores hacia donde m&aacute;s le interesaba al PP. La mayor parte de los madrile&ntilde;os fueron a votar el pasado martes condicionados por una situaci&oacute;n extraordinaria, en un momento extraordinario. La pandemia ha entrado en una esperanzadora fase de soluci&oacute;n. D&iacute;az Ayuso ha sabido monopolizar en positivo un discurso de salida de la angustia vivida durante m&aacute;s de un a&ntilde;o. Frente a esa propuesta, ha logrado dibujar una izquierda desconectada de la prioridad de los votantes que quieren huir ya del pozo en el que hemos vivido. Lo ha hecho en el momento oportuno, en el lugar oportuno.
    </p><p class="article-text">
        La batalla ideol&oacute;gica da la sensaci&oacute;n de que se fue eclipsando a medida que la campa&ntilde;a iba avanzando. La confrontaci&oacute;n extremadamente polarizada que se ha producido ha reforzado &uacute;nicamente a los electorados m&aacute;s radicales. El ejemplo m&aacute;s claro es el de Vox que ha conseguido mantener con gran fidelidad su espacio pol&iacute;tico, pero ha quedado muy lejos de poder pelear cara a cara con este Partido Popular. El trasvase de votos desde el electorado socialista hacia la derecha puede explicarse desde el mayor peso adquirido por lo cotidiano frente a apelaciones relacionadas con principios ideol&oacute;gicos o por aspectos relacionados con la gesti&oacute;n pol&iacute;tica. En este final de la pandemia, lo mundano ha aplastado a lo reflexivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Balance de estrategias</strong>
    </p><p class="article-text">
        El pasado d&iacute;a 2 de abril, antes de iniciarse la campa&ntilde;a electoral en Madrid,<a href="https://www.infolibre.es/noticias/comunicacion_politica/2021/04/02/fortalezas_debilidades_las_campanas_los_partidos_madrid_118803_2022.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> presentamos en esta columna</a> un esquema basado en las fortalezas, debilidades y objetivos de los diferentes partidos. Seguir ese mismo guion puede ayudarnos a entender qu&eacute; estrategias de comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica han acertado finalmente en su aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica estas semanas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Partido Popular</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace un mes: Mensaje principal:</strong> Madrid frente al Gobierno de coalici&oacute;n de S&aacute;nchez. <strong>Fortaleza</strong>: La descarada y ca&ntilde;era figura de Isabel D&iacute;az Ayuso. <strong>Debilidad</strong>: La inestabilidad y falta de solidez del PP como formaci&oacute;n pol&iacute;tica. <strong>Objetivo:</strong> Arrasar, arrasar y arrasar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Resultado</strong>: Sin lugar a dudas, han cumplido ampliamente su objetivo con una eficaz campa&ntilde;a bien ejecutada.
    </p><p class="article-text">
        El resultado del PP ha sido sobresaliente. Ha estado muy cerca de conseguir el tope m&aacute;ximo posible, la mayor&iacute;a absoluta. El simplismo de su programa centrado en una peculiar definici&oacute;n de la palabra libertad le ha bastado para presentarse como una alternativa positiva, esperanzadora y reivindicativa frente a un gobierno de coalici&oacute;n supuestamente situado en el socialcomunismo. Su fortaleza planteamos que iba a ser la figura de Isabel D&iacute;az Ayuso y su tono descarado y ca&ntilde;ero. As&iacute; ha sido. A cambio, han conseguido tapar su debilidad. Nadie ha hablado durantes este &uacute;ltimo mes del PP que se encontraba metido en serios procesos judiciales, con una crisis de identidad manifiesta y en graves problemas financieros y de credibilidad que le llevaron a anunciar una nueva etapa del partido en una nueva sede. La misma sede donde el pasado martes festejaron su triunfo electoral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vox</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace un mes: Mensaje principal</strong>: El voto contra el socialcomunismo. <strong>Fortaleza: </strong>La garant&iacute;a de una fuerza dura e intransigente frente a la izquierda. <strong>Debilidad</strong>: D&iacute;az Ayuso entra en su electorado como ning&uacute;n otro l&iacute;der en Espa&ntilde;a. <strong>Objetivo</strong>: Convertirse en la fuerza clave que condicione el gobierno del PP.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Resultado</strong>: Han estado muy cerca de cumplir su objetivo de convertirse en la pieza imprescindible para el Gobierno del PP.
    </p><p class="article-text">
        La ultraderecha no ha conseguido cumplir su principal objetivo debido a que el amplio triunfo del PP le ha impedido ocupar un papel esencial en la nueva Asamblea. Vox busc&oacute; desde el principio el abierto enfrentamiento con Pablo Iglesias y Unidas Podemos. Su estrategia de provocaci&oacute;n di&oacute; los resultados que buscaban. Su electorado se ha mantenido fiel a la formaci&oacute;n. Han conseguido controlar que el &lsquo;efecto Ayuso&rsquo; les dejara el flanco del radicalismo m&aacute;s extremo para su libre disfrute.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ciudadanos</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace un mes: Mensaje principal</strong>: El esp&iacute;ritu del partido sigue vivo y dispuesto a combatir. <strong>Fortaleza</strong>: El centro pol&iacute;tico es necesario en tiempos de radicalismos. <strong>Debilidad:</strong> La sensaci&oacute;n de fuerza residual sin posibilidad de llegar a la Asamblea. <strong>Objetivo</strong>: Subsistir y alcanzar el 5%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Resultado:</strong> Su objetivo era el m&aacute;s modesto de todos los partidos, la subsistencia. Ni siquiera eso lo han conseguido.
    </p><p class="article-text">
        La formaci&oacute;n naranja ha sido la m&aacute;s perjudicada en esta convocatoria electoral. Su mensaje no cuaj&oacute; entre sus antiguos votantes que se han marchado de forma casi absoluta con Ayuso. El centro pol&iacute;tico ha desaparecido en una campa&ntilde;a especialmente polarizada y muy pocos han buscado refugio en &eacute;l. Lo que propon&iacute;an no parec&iacute;a interesarle a casi nadie y la convicci&oacute;n generalizada de su irrelevancia parece haberse extendido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>PSOE</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace un mes: Mensaje principal:</strong> La seriedad en el gobierno como alternativa al desvar&iacute;o permanente de D&iacute;az Ayuso. <strong>Fortaleza:</strong> El Gobierno de S&aacute;nchez y el contraste radical que supone Gabilondo frente a la candidata popular. <strong>Debilidad:</strong> Un mensaje demasiado racional en una campa&ntilde;a que puede ser extremadamente emocional. <strong>Objetivo:</strong> Subir su actual representaci&oacute;n para reforzar su posici&oacute;n futura tanto a nivel regional como nacional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Resultado: </strong>El objetivo de liderar la izquierda con un resultado acorde a las &uacute;ltimas convocatorias electorales ha quedado muy lejos de cumplirse.
    </p><p class="article-text">
        La mayor parte de las encuestas han ido mostrando una ca&iacute;da constante de las expectativas de voto iniciales del PSOE. En un mes han perdido m&aacute;s de un tercio de sus votantes. Los cambios de direcci&oacute;n de un discurso poco consistente no le han beneficiado en absoluto. Cuando la campa&ntilde;a en el tramo final adquiri&oacute; mayores tintes de apasionamiento y polarizaci&oacute;n, la apuesta representada por Gabilondo se qued&oacute; fuera del centro de atenci&oacute;n. Sus debilidades fueron muy superiores a sus fortalezas. Pueden dar gracias de que la campa&ntilde;a no dur&oacute; una semana m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s Madrid</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace un mes: Mensaje principal</strong>: Existe una izquierda posible sin las concesiones del PSOE al centro y sin el radicalismo de UP. <strong>Fortaleza</strong>: Si la pandemia es el eje de campa&ntilde;a, su candidata cuenta con especial credibilidad en el electorado de izquierdas. <strong>Debilidad:</strong> El peligro a quedar fuera del foco entre candidatos y partidos con mayor potencia electoral. <strong>Objetivo:</strong> Mantener la segunda posici&oacute;n dentro de la izquierda y superar a Unidas Podemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Resultado:</strong> Su objetivo de superar a UP ha sido ampliamente cumplido y la sorpresa de rebasar incluso al PSOE supone todo un acontecimiento de cara al futuro del partido.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;La formaci&oacute;n impulsada por &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n y liderada por M&oacute;nica Garc&iacute;a ha salido enormemente fortalecida en mitad de la debacle de la izquierda. Lejos de quedar opacada por las otras candidaturas, M&aacute;s Madrid ha conseguido afianzarse como alternativa de presente y de futuro. Errej&oacute;n acert&oacute; en desaparecer de la campa&ntilde;a para no revivir viejas batallas. Ha quedado fuera de toda la artiller&iacute;a medi&aacute;tica y pol&iacute;tica de la derecha y ha aprovechado su oportunidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Unidas Podemos</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace un mes: Mensaje principal</strong>: La resistencia frente a la amenaza de un gobierno con una clara deriva hacia la extrema derecha. <strong>Fortaleza</strong>: La figura de Pablo Iglesias y su capacidad de movilizaci&oacute;n. <strong>Debilidad</strong>: El desgaste sufrido por la formaci&oacute;n en los &uacute;ltimos tiempos. <strong>Objetivo:</strong> Superar al M&aacute;s Madrid de &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n y cimentar a Unidas Podemos como el baluarte de la izquierda a la izquierda del PSOE.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Resultado:</strong> El objetivo de subsistencia de UP es m&eacute;rito de Pablo Iglesias. Sin embargo, el resultado no cumple las expectativas de la formaci&oacute;n que buscaba liderar con claridad el territorio de la izquierda a la izquierda de los socialistas.
    </p><p class="article-text">
        La retirada de la vida pol&iacute;tica activa de Pablo Iglesias simboliza el final de esta campa&ntilde;a electoral para UP. El mayor vac&iacute;o que va a dejar su figura va a afectar especialmente a la derecha. Iglesias ha sido el centro de la acci&oacute;n de destrucci&oacute;n del gobierno de coalici&oacute;n y de la izquierda en su conjunto. Los sectores m&aacute;s reaccionarios van a tener que buscar otra diana. En esta campa&ntilde;a, como era de esperar, el l&iacute;der de UP ha sido protagonista de la mayor parte de las invectivas lanzadas por la derecha pol&iacute;tica y medi&aacute;tica. El desgaste que ha sufrido su figura, como &eacute;l mismo ha reconocido, ha acabado por ser un lastre para la formaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Contreras, Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/auge-diaz-ayuso-salida-iglesias-triunfo-mundano_129_7905787.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 May 2021 20:53:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del auge de Díaz Ayuso a la salida de Iglesias: el triunfo de lo mundano]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una intensa campaña con dos bloques inalterables]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/intensa-campana-bloques-inalterables_129_7884609.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65b83b21-d179-462e-910a-b2da96652813_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una intensa campaña con dos bloques inalterables"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tanto el bloque de derechas como el de izquierdas prácticamente no se han movido durante el transcurso de la campaña. Los únicos partidos que la han rentabilizado mínimamente han sido el PP y Más Madrid</p></div><p class="article-text">
        Finaliza una campa&ntilde;a electoral este fin de semana caracterizada por la gran cantidad de ruido que ha generado. Se han sucedido diferentes acontecimientos inesperados que han convertido todo el proceso en una especie de monta&ntilde;a rusa con bruscas subidas y bajadas de la tensi&oacute;n pol&iacute;tica y la consiguiente reacci&oacute;n en los medios y las redes sociales. El pr&oacute;ximo martes descubriremos la eficacia real de las diferentes estrategias seguidas por los partidos. Ser&aacute; el momento de intentar sacar conclusiones definitivas de todo lo ocurrido.
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as que a&uacute;n quedan tienen una gran importancia electoral. Uno de los fen&oacute;menos que m&aacute;s ha cambiado en los modelos de votaci&oacute;n en Espa&ntilde;a es el del aumento considerable del n&uacute;mero de ciudadanos que deciden el sentido de su voto en los &uacute;ltimos d&iacute;as de campa&ntilde;a. Es m&aacute;s que probable que el martes se puedan producir significativos cambios respecto a lo que las &uacute;ltimas encuestas publicadas estos d&iacute;as pasados indicaban.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Evoluci&oacute;n de las encuestas</strong>
    </p><p class="article-text">
        A finales de marzo, publicamos en esta misma secci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fortalezas-debilidades-campanas-partidos-madrid_129_7370338.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe</a> sobre las fortalezas y debilidades con las que los partidos arrancaban su carrera hacia el 4 de mayo. Resulta obligado, a las puertas del fin de la campa&ntilde;a electoral, tratar de evaluar c&oacute;mo le ha ido a cada formaci&oacute;n. Como punto de referencia, podemos comparar los resultados medios que las encuestas ofrec&iacute;an a <a href="https://elpais.com/espana/2021-03-23/asi-han-cambiado-las-encuestas-de-las-elecciones-en-madrid-suben-podemos-y-el-pp.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mediados de marzo</a>, con los publicados <a href="https://elpais.com/espana/elecciones-madrid/2021-04-27/la-encuesta-en-claves-la-ventaja-del-pp-el-auge-de-mas-madrid-y-la-posibilidad-de-una-sorpresa.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta &uacute;ltima semana</a>. Hemos utilizado como referencia los informes realizados por Kiko Llaneras.
    </p><p class="article-text">
        La primera conclusi&oacute;n que podemos extraer es que los bloques derecha e izquierda pr&aacute;cticamente no se han movido. Les separan casi nueve puntos (54% la derecha frente al 44,8% de la izquierda). Esa distancia podr&iacute;a acortarse de forma significativa si finalmente Ciudadanos no consigue alcanzar el 5% y se queda fuera de la Asamblea. La diferencia entre bloques quedar&iacute;a en torno a los 5 puntos, lo que supone que con cambiar un par de puntos a favor de una y otra opci&oacute;n podr&iacute;a llegar a modificarse la actual distribuci&oacute;n de forma sustancial.
    </p><p class="article-text">
        Si Ciudadanos llega al 5%, la victoria de la derecha ser&aacute; amplia en esca&ntilde;os. Si se queda fuera, puede haber incertidumbre hasta el &uacute;ltimo minuto. Si la izquierda fuera capaz de hacer despertar a su electorado abstencionista y subiera su porcentaje de voto dos o tres puntos, podr&iacute;a so&ntilde;ar con ganar unas elecciones en las que siempre ha ido por detr&aacute;s en la mayor parte de los sondeos.
    </p><h3 class="article-text"><strong>PP&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>Evoluci&oacute;n encuestas</strong>: Sube 2,2 puntos. A lo largo del &uacute;ltimo mes ha pasado en la media de los sondeos electorales de un 38,8% a un 41%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Logros:</strong> Ha mantenido su eje de campa&ntilde;a inalterable. El simple concepto de &ldquo;libertad a lo D&iacute;az Ayuso&rdquo; ha sido m&aacute;s que suficiente como para llenar cinco semanas de discurso. Incluso parece haberse fortalecido cuando la campa&ntilde;a se ha enrevesado a partir de la pol&eacute;mica de las amenazas, a la vista de la tendencia creciente de sus datos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fracasos</strong>: Parece que las encuestas siguen mostrando la necesidad de contar con Vox para poder gobernar. Lejos quedan los tiempos de gloria de hace una d&eacute;cada cuando Esperanza Aguirre consigui&oacute; concentrar en el PP hasta el 51,7% de los votos. D&iacute;az Ayuso ha salido indemne de la campa&ntilde;a. Su momento m&aacute;s flojo fue sin duda su presencia en el debate de Telemadrid, donde pas&oacute; serios apuros en muchos momentos. El hecho de que no se celebraran m&aacute;s debates le ha favorecido. Su ausencia anunciada podr&iacute;a haberle restado fuerza a su liderazgo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>PSOE&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>Evoluci&oacute;n encuestas</strong>: Baja 2,6 puntos. Ha pasado de un 24,7% a un 22,1%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Logros</strong>: Para los socialistas la campa&ntilde;a ha sido<strong> </strong>muy complicada. Su apuesta por centrar el eje de la campa&ntilde;a en la capacidad de gesti&oacute;n ante la situaci&oacute;n actual ha quedado perdida. El mayor logro al que puede aspirar es el de mantener el liderazgo de la izquierda y acariciar la peque&ntilde;a posibilidad de gobernar si el bloque de izquierdas suma mayor&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fracasos</strong>: La excesiva polarizaci&oacute;n y el hecho de que el factor emocional haya cobrado todo el protagonismo en la campa&ntilde;a ha dejado a una personalidad como Gabilondo fuera de los focos. La apuesta inicial por intentar rescatar votantes de Ciudadanos se vio pronto que no ten&iacute;a respuesta ninguna.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>M&Aacute;S MADRID</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>Evoluci&oacute;n encuestas</strong>: Sube 4,5 puntos. De un 10,7% a un 15,2%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Logros</strong>: El partido se ha consolidado al alza durante toda la campa&ntilde;a. M&oacute;nica Garc&iacute;a ha pasado de casi desconocida a convertirse en una figura reconocida y bien valorada. Aspira a conseguir un resultado inimaginable hace unas semanas. Ha contado a favor de quedar liberada de cualquier ataque por parte de nadie. Ni en la derecha, ni en la izquierda ha tenido que hacer frente a golpe alguno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fracasos</strong>: Es la &uacute;nica fuerza cuyas previsiones en la actualidad son muy superiores a sus propias aspiraciones iniciales. Por ello, su &uacute;nica posible decepci&oacute;n ser&iacute;a la de no alcanzar el sue&ntilde;o que les pueda hacer creer que sean capaces de sorpasar a los socialistas.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Vox</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>Evoluci&oacute;n encuestas</strong>: Baja 1,3 puntos. De un 10,6% a un 9,3%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Logros:</strong> Su estrategia de atraer el foco medi&aacute;tico les ha funcionado. Tomaron la decisi&oacute;n de buscar, desde la provocaci&oacute;n, el enfrentamiento con la izquierda m&aacute;s militante. Trasladaron sus m&iacute;tines a los barrios obreros, hicieron campa&ntilde;as contra los MENA y centraron sus ataques en la figura de Pablo Iglesias. Buscaron llegar a extremos en los que pensaban que el PP no se atrever&iacute;a a pisar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fracasos</strong>: La campa&ntilde;a de la extrema derecha no parece que haya dado sus frutos. Aparece incluso con cierta tendencia a la baja frente a las expectativas de D&iacute;az Ayuso. Todo el alboroto montado no parece que se haya traducido en aumento de su electorado. Seguramente, sus votantes votar&aacute;n m&aacute;s encendidos, pero ser&aacute;n m&aacute;s o menos los mismos que ya ten&iacute;an.
    </p><h3 class="article-text"><strong>UNIDAS PODEMOS</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>Evoluci&oacute;n encuestas</strong>: Baja 1,7 puntos. Pasa de un 9,2% a un 7,5%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Logros: </strong>La apuesta de Pablo Iglesias por asumir el liderazgo de UP en esta campa&ntilde;a se consolid&oacute; muy pronto. Enseguida dej&oacute; de ser visto como vicepresidente del Gobierno para ser percibido como el nuevo l&iacute;der en Madrid. No se ha producido disfunci&oacute;n alguna. La amenaza de quedar por debajo del 5% qued&oacute; atr&aacute;s desde que se anunci&oacute; su implicaci&oacute;n directa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fracasos</strong>: A Iglesias le ha costado demasiada energ&iacute;a tener que hacer frente al intenso ataque constante que le ha venido desde Vox. Roc&iacute;o Monasterio tuvo claro que el centro de su campa&ntilde;a era confrontar directamente con Iglesias. Queda en el aire el interrogante sobre el posible error que pudo suponer la decisi&oacute;n de suspender los debates electorales. En el &uacute;nico que se celebr&oacute;, Iglesias consigui&oacute; hacer su mejor papel durante la campa&ntilde;a. La tendencia a la baja que aparece en este tramo final lleva a pensar en que quiz&aacute; toda la pol&eacute;mica sobre las amenazas ha dejado demasiado esquinado el discurso de UP.
    </p><h3 class="article-text"><strong>CIUDADANOS&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>Evoluci&oacute;n encuestas</strong>: Baja 0,5 puntos. De un 4,2% a un 3,7%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Logros: </strong>Quiz&aacute; el principal m&eacute;rito que ha tenido la formaci&oacute;n de In&eacute;s Arrimadas ha sido el de no perder la moral durante este per&iacute;odo. Edmundo Bal ha estado presente de forma continuada en todas las coberturas medi&aacute;ticas defendiendo los veintis&eacute;is diputados que alcanzaron en las anteriores elecciones. El r&eacute;dito de este esfuerzo se ver&aacute; el pr&oacute;ximo martes. No hay opci&oacute;n intermedia. Es el todo o nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fracasos</strong>: Para Ciudadanos todo se presentaba muy dif&iacute;cil en esta campa&ntilde;a. Lo m&aacute;s complejo ven&iacute;a despu&eacute;s de lo ocurrido en Murcia. Se ha presentado como un partido dispuesto a negociar con las dos manos, pero que apoyar&aacute; incondicionalmente al PP y bajo ning&uacute;n concepto a la izquierda. El argumento es imposible de comprar como discurso pol&iacute;tico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Contreras, Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/intensa-campana-bloques-inalterables_129_7884609.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Apr 2021 20:31:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una intensa campaña con dos bloques inalterables]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El complicado desenlace del 'efecto Ayuso']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/complicado-desenlace-efecto-ayuso_129_7849950.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbf8776a-0419-41eb-b4cf-33296b77d39c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El complicado desenlace del &#039;efecto Ayuso&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La subida de votos del PP no representa en los sondeos una subida en el bloque de la derecha. El crecimiento de los populares plantea difíciles consecuencias de cara a su posible traslado a nivel nacional</p></div><p class="article-text">
        Isabel D&iacute;az Ayuso va a ser la candidata m&aacute;s votada en las pr&oacute;ximas elecciones madrile&ntilde;as. Quedan a&uacute;n dudas de si podr&aacute; gobernar. Necesitar&aacute; el apoyo de Vox o Ciudadanos para conseguirlo. La izquierda va a apretar en estas dos semanas y va a intentar levantar a su electorado hasta el &uacute;ltimo momento. El resultado que va a obtener el Partido Popular en estas elecciones se cree que rebasar&aacute; el 40%. En la &uacute;ltima contienda electoral, la de las generales de 2019, el PP alcanz&oacute;, con Pablo Casado como cabeza de lista, un 25,1%. Hace una d&eacute;cada, Esperanza Aguirre gan&oacute; la cita en las urnas con el 51,7% de los votos. El 'efecto Ayuso' hay que acotarlo, por tanto, en su justa medida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El reparto por bloques sigue igual</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Comunidad de Madrid se lleva moviendo desde hace a&ntilde;os en un reparto bastante estable. La derecha suele ganar como bloque con una significativa diferencia. En la &uacute;ltima cita de las generales, el bloque conservador lo conformaron el PP con Pablo Casado, Ciudadanos con In&eacute;s Arrimadas y Vox con Santiago Abascal. Sumaron unos siete puntos de diferencia sobre la izquierda (53% contra 46%). El bloque progresista lo compusieron Pedro S&aacute;nchez en el PSOE, Pablo Iglesias en UP e &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n en M&aacute;s Pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La media de los sondeos al inicio de esta campa&ntilde;a parece aventurar una posible ventaja de los partidos conservadores de nueve puntos (54% frente 45%). La izquierda tiene el reto de intentar movilizar a&uacute;n a la parte de sus votantes que parecen a&uacute;n remisos a tomar la decisi&oacute;n de acudir a las urnas. Quedan a&uacute;n diez d&iacute;as. Hay tiempo para conseguir a&uacute;n modificar estas previsiones. &ldquo;En principio, no parece que vaya a haber mucho trasvase de votos entre bloques, pero cuidado porque los debates y las estrategias de estos &uacute;ltimos d&iacute;as pueden tener efectos impredecibles&rdquo;, explica el profesor de Comunicaci&oacute;n Pol&iacute;tica de la Universidad de Navarra, Jordi Rodr&iacute;guez Virgili.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los votos llegan de Vox y Ciudadanos</strong>
    </p><p class="article-text">
        La mejora de los resultados del PP respecto a la anterior cita electoral resulta f&aacute;cil de explicar cuantitativamente a la vista de los datos que aportan las encuestas. D&iacute;az Ayuso se puede aprovechar del previsible descenso que puede padecer Ciudadanos (se calcula que ser&aacute; alrededor de la mitad de sus &uacute;ltimos electores) y tambi&eacute;n de lo que pueda arrebatar a Vox (se calcula que la mitad de sus &uacute;ltimos votantes).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cabe entender que el crecimiento de D&iacute;az Ayuso vive de una doble modificaci&oacute;n del mapa electoral madrile&ntilde;o, por acci&oacute;n y por omisi&oacute;n. Parece claro que la manifiesta apuesta de este PP por invadir el espacio de la ultraderecha va a dar sus frutos. Han conseguido recuperar una buena parte de los votantes que Vox les hab&iacute;a robado en los &uacute;ltimos tiempos. Esta estrategia cab&iacute;a pensar que planteaba un peligro a&ntilde;adido: el de perder apoyo en el centro derecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en esta ocasi&oacute;n, el hundimiento de Ciudadanos ha evitado que esa consecuencia tuviera lugar. Seg&uacute;n Virgili, &ldquo;la victoria y la formaci&oacute;n de gobierno con Vox no es incompatible con la estrategia de perseguir el voto de Ciudadanos, otra cosa es cuando llegue el momento de la acci&oacute;n de gobierno. Ah&iacute; entra en juego cu&aacute;nto podr&iacute;a llegar a tensionar Vox y cu&aacute;nto va a arrastrar a la derecha Vox al PP&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En realidad, seg&uacute;n los datos adelantados por los sondeos, en estas elecciones se van a obtener en t&eacute;rminos de bloque unos resultados pr&aacute;cticamente iguales a los de anteriores comicios. En los comicios catalanes, Salvador Illa consigui&oacute; recuperar para el PSC el voto que anteriormente se hab&iacute;a ido a Ciudadanos que sufri&oacute; un grave retroceso. En Madrid, esa ca&iacute;da de Ciudadanos parece que se va a dirigir hacia el Partido Popular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La encrucijada de Casado</strong>
    </p><p class="article-text">
        El resultado que obtenga D&iacute;az Ayuso va a abrir un interesante debate dentro del Partido Popular sobre cu&aacute;l debe ser la estrategia a seguir como partido nacional. El importante crecimiento en votos puede reflejar alguna imagen enga&ntilde;osa. Si el PP decide apostar por amplificar el estilo Ayuso puede correr alg&uacute;n riesgo. Apostar por un discurso m&aacute;s agresivo, descarado y populista puede chocar con el camino seguido en otras importantes comunidades como Galicia o Andaluc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil determinar si podr&iacute;a despertar el voto nacional de los populares. Lo que es seguro es que entrar&iacute;a en contradicci&oacute;n con la estrategia seguida en importantes comunidades con fuerte implantaci&oacute;n del PP. Tal y como apunta el profesor de Universitat Abat Oliba CEU, Joan L&oacute;pez Alegre, &ldquo;la estrategia que sigui&oacute; Casado en la moci&oacute;n de censura de Vox tiene su l&oacute;gica ante una potencial ca&iacute;da de Ciudadanos y un intento de ocupar el centro, pero esto choca con la necesidad que tienen de Vox para poder ganar en Madrid y con el mantenimiento de un discurso duro&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro problema al que puede enfrentarse Pablo Casado, si decide implementar el estilo Ayuso, es el de tener en cuenta que el trasvase de votos desde Ciudadanos ya se hizo efectivo en las generales de 2019. Es complicado que pueda ganar mucho m&aacute;s en ese espacio electoral. Eso les podr&iacute;a llevar a caer en la tentaci&oacute;n de entrar a competir con la ultraderecha y a endurecer mucho m&aacute;s su discurso. Las consecuencias de ese proceso son dif&iacute;ciles de medir a estas alturas.
    </p><p class="article-text">
        El modelo madrile&ntilde;o tiene muy poco que ver con el mapa nacional. Se va a producir inevitablemente un encendido inter&eacute;s en querer trasladar el resultado de estas elecciones a nivel nacional. Sin embargo, puede situar al Partido Popular en una complicada situaci&oacute;n interna ya que cualquier giro que pretenda marcar Pablo Casado puede tener consecuencias complejas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Contreras, Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/complicado-desenlace-efecto-ayuso_129_7849950.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Apr 2021 19:58:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El complicado desenlace del 'efecto Ayuso']]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El insoportable auge del insulto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/insoportable-auge-insulto_129_7826209.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8fc1c074-c725-4691-a74f-f928c611d3c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El insoportable auge del insulto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Corremos el peligro de normalizar un lenguaje tóxico que destruye el diálogo basado en el contraste de opiniones. La fórmula trumpista de centrar el discurso político en la destrucción del rival mediante la descalificación permanente parece extenderse en España</p></div><p class="article-text">
        La proximidad de las elecciones en Madrid parece haber exacerbado a&uacute;n m&aacute;s el tenso clima pol&iacute;tico que vivimos en Espa&ntilde;a. Esta semana en el Congreso de los Diputados, en las declaraciones de diferentes l&iacute;deres en campa&ntilde;a y en los habituales espacios de radio y televisi&oacute;n que siguen cada d&iacute;a la actualidad, el insulto, la injuria y la descalificaci&oacute;n parecen haber subido un escal&oacute;n en su intensidad. En el caso de las redes sociales es dif&iacute;cil que el fen&oacute;meno se agudice teniendo en cuenta que es su pr&aacute;ctica cotidiana. Todos somos conscientes del crecimiento de este deterioro del di&aacute;logo democr&aacute;tico. Nadie ha dado con la f&oacute;rmula adecuada para impedirlo.
    </p><p class="article-text">
        El pasado mi&eacute;rcoles, la sesi&oacute;n parlamentaria acumul&oacute; un buen n&uacute;mero de insultos y descalificaciones por parte de la oposici&oacute;n. Resulta evidente que la oposici&oacute;n tiene el derecho y el deber de ejercer su labor de cr&iacute;tica y vigilancia del Gobierno. El interrogante que surge es el de intentar determinar si es conveniente que exista un umbral en el tono de esa actividad. Son dos cuestiones diferentes. Una, es la decisi&oacute;n pol&iacute;tica de plantear una oposici&oacute;n m&aacute;s o menos dura. La otra es la de establecer si es compatible la convivencia democr&aacute;tica recurriendo al insulto como argumento principal.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Trump, un antes y un despu&eacute;s</strong></h3><p class="article-text">
        El pasado 19 de enero de este a&ntilde;o, <a href="https://www.nytimes.com/interactive/2021/01/19/upshot/trump-complete-insult-list.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The New York Times</em></a> publicaba un amplio informe en el que se recopilaba buena parte de los insultos que Donald Trump hab&iacute;a lanzado a trav&eacute;s de las redes sociales desde que anunci&oacute; su candidatura a la Casa Blanca, en junio de 2015, hasta el 8 de enero de 2021. En esta fecha, Twitter decidi&oacute; cerrar su cuenta por difundir mentiras y graves descalificaciones contra la democr&aacute;tica victoria de Joe Biden.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Trump ha hecho historia por muchos motivos. Seguramente, uno de los aspectos de su personalidad m&aacute;s identificativos ha sido el reiterado uso del insulto como principal argumento en su forma de expresarse. El expresidente norteamericano rompi&oacute; con cualquier tradici&oacute;n de considerar un m&iacute;nimo decoro en la controversia democr&aacute;tica. Tambi&eacute;n, seg&uacute;n Toni Aira, autor de <a href="https://arpaeditores.com/products/la-politica-de-las-emociones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La pol&iacute;tica de las emociones</em></a>, &ldquo;Trump signific&oacute; el aval a una tendencia que ya exist&iacute;a, acelerando una manera de hacer pol&iacute;tica que ya exist&iacute;a antes de &eacute;l y de la aparici&oacute;n de las redes sociales&rdquo;. Lo m&aacute;s sorprendente es que esa estrategia fuera explotada no por un partido radical de oposici&oacute;n minoritario, sino por quien ostentaba el poder. No hab&iacute;a precedente alguno.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El </strong><em><strong>trumpismo</strong></em><strong>, pese a su derrota, sigue su extensi&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        Donald Trump, que tanto trabaj&oacute; durante su mandato por la degeneraci&oacute;n de la vida democr&aacute;tica, fue finalmente derrotado por la propia democracia. A d&iacute;a de hoy, no sabemos si pretende o no volver a la carrera electoral. Lo que s&iacute; es un hecho incontrovertible es el efecto que su estilo ha desencadenado en muchos pa&iacute;ses. Diferentes l&iacute;deres conservadores parecen haber tomado su modelo como gu&iacute;a b&aacute;sica de comportamiento en la que el insulto a los rivales se ha convertido en una constante. &ldquo;Lo hemos visto con Bolsonaro en Brasil, Salvini en Italia, Farage en el Reino Unido...&rdquo;, explica el soci&oacute;logo y expresidente de la ACOP David Redol&iacute;: &ldquo;En Occidente, hay una emergencia de l&iacute;deres que utilizan la agresi&oacute;n verbal y la ausencia de criterios de correcci&oacute;n pol&iacute;tica para defender sus ideas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, vivimos estos d&iacute;as una situaci&oacute;n especialmente cr&iacute;tica, debido a la coincidencia de una continuada estrategia de acoso y derribo contra el Gobierno con la pandemia como instrumento de guerra y con la pr&oacute;xima celebraci&oacute;n de elecciones en la Comunidad de Madrid. Posiblemente, Isabel D&iacute;az Ayuso representa como ninguna otra figura pol&iacute;tica en nuestro pa&iacute;s la influencia del <em>trumpismo</em>. Su discurso no ofrece duda. Da igual que se hable desde el Gobierno o la oposici&oacute;n. El lenguaje siempre se cimenta en la descalificaci&oacute;n del rival.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, las fuerzas m&aacute;s extremistas de nuestro arco parlamentario se han habituado al uso cotidiano del insulto como centro de su discurso. El crecimiento de fuerzas radicales, como Vox, han llevado al PP a reincidir en la f&oacute;rmula en abierta competencia por una parte del electorado que parece aceptarla sin problema alguno. En el caso de la campa&ntilde;a madrile&ntilde;a, el principal escollo que parece tener la expectativa de voto a Vox tiene que ver con la invasi&oacute;n de los populares en el espacio pol&iacute;tico que parec&iacute;a tener conquistado desde su radicalismo extremo como principal posici&oacute;n ideol&oacute;gica.
    </p><h3 class="article-text"><strong>P&eacute;rdida de la sensibilidad</strong></h3><p class="article-text">
        Una de las principales consecuencias que parece extraerse de estos a&ntilde;os de proliferaci&oacute;n del insulto en el lenguaje pol&iacute;tico es la p&eacute;rdida de su impacto. Seg&uacute;n David Redol&iacute;, &ldquo;la alta polarizaci&oacute;n que estamos experimentando y el uso frecuente de&nbsp; la descalificaci&oacute;n ha dejado de causar tanto estupor&rdquo;. La injuria personal se ha repetido hasta tal nivel que es evidente que ha hecho subir nuestro nivel de sensibilidad. La mayor parte de los insultos directos que podemos o&iacute;r a diario en las declaraciones p&uacute;blicas de portavoces pol&iacute;ticos ni siquiera son recogidos ya por los medios de comunicaci&oacute;n. Han dejado de ser noticia. Han dejado de ser sorprendentes. Como mucho, podemos escuchar cr&oacute;nicas period&iacute;sticas que aluden a la mayor o menor dureza de una intervenci&oacute;n. Poco m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Parece l&oacute;gico que diferentes medios no se muestren impactados por este tipo de discurso, teniendo en cuenta que muchos de ellos lo promueven en sus espacios dedicados a la opini&oacute;n y el debate. Es casi rutinario escuchar a presentadores de emisiones radiof&oacute;nicas y televisivas utilizar la injuria para calificar a los l&iacute;deres pol&iacute;ticos o como argumento frente a quienes defienden posiciones diferentes a las suyas. Nadie parece extra&ntilde;arse. Ni siquiera se plantea esta situaci&oacute;n como digna de una reflexi&oacute;n p&uacute;blica. Lo m&aacute;s preocupante es que parece que hemos llegado a normalizar el fen&oacute;meno.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El impacto en la ciudadan&iacute;a</strong></h3><p class="article-text">
        Una significativa parte de la ciudadan&iacute;a parece verse arrastrada por esta degradante e imparable ola. Las audiencias de la mayor parte de estos espacios de actualidad as&iacute; lo corroboran. Los responsables de estos programas saben que el mayor o menor &eacute;xito que puedan obtener dependen del mayor o menor grado de excitaci&oacute;n que sean capaces de transmitir. Parece haberse asentado en muchos oyentes radiof&oacute;nicos o telespectadores una especie de adicci&oacute;n por la sublimaci&oacute;n de la tensi&oacute;n y el enfrentamiento. &ldquo;Pensamos que los pol&iacute;ticos utilizan el insulto como si bajaran de otro planeta y que no tiene correspondencia con lo que pasa en otros &aacute;mbitos de nuestra vida, pero ellos elevan el tono porque nuestras sociedades tienen cada vez una mayor tendencia a la dispersi&oacute;n y nos cuesta m&aacute;s entrar a los debates de fondo&rdquo;, recuerda Aira.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo este proceso ha coincidido, cabe pensar que de manera no casual, con el auge de las redes sociales. El insulto se ha convertido en uno de los ganchos m&aacute;s eficaces para contribuir a la extensi&oacute;n de mensajes en internet. Los mensajes negativos obtienen mucha mayor difusi&oacute;n que los positivos. El anonimato contribuye de forma sustancial a que todo salga gratis. No hay peligro alguno de cr&iacute;tica social o de exposici&oacute;n p&uacute;blica alguna. Seg&uacute;n los especialistas en la materia, se calcula que aproximadamente la mitad de los contenidos pol&iacute;ticos que circulan en la red est&aacute;n lanzados desde robots preprogramados o desde granjas de fabricaci&oacute;n de basura ideol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        En ese entorno, tampoco parecen esconderse formaciones y l&iacute;deres pol&iacute;ticos de diferentes ideolog&iacute;as siempre dispuestos a aceptar cualquier ocasi&oacute;n que se les pueda presentar. Si la clase pol&iacute;tica debiera representar un papel de ejemplaridad a la hora de escenificar el debate ideol&oacute;gico, parece claro que, en la actualidad, el radicalismo juega a aplastar cualquier intento de buscar la moderaci&oacute;n, el razonamiento y el di&aacute;logo sosegado. Al final, tal y como explica Redol&iacute;, parece l&oacute;gica la consecuencia de que los seguidores m&aacute;s fieles tiendan a imitar a sus l&iacute;deres: &ldquo;Si los ciudadanos ven que los pol&iacute;ticos se insultan, tambi&eacute;n acabar&aacute;n asumiendo la normalidad del insulto en discusiones familiares o de amigos con personas de diferente ideolog&iacute;a. Eso significa cruzar fronteras que no contribuyen ni a la buena convivencia ni a la edificaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>La violencia verbal</strong></h3><p class="article-text">
        El insulto empieza donde termina el debate civilizado y da paso a la violencia verbal. Todo lo que pueda venir despu&eacute;s deja de tener sentido en una democracia civilizada. Es imposible y hasta poco aconsejable pretender dialogar una vez que aparece la injuria. El colmo de la situaci&oacute;n es tener que defenderse de una ofensa que, habitualmente, carece de toda justificaci&oacute;n. La difamaci&oacute;n muestra siempre la falta de argumentos para defender una posici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En otras ocasiones, no s&oacute;lo el insulto domina el discurso. Adem&aacute;s, se ve acompa&ntilde;ado de la abierta cobard&iacute;a de ser lanzado sin la presencia de la persona aludida. Por &uacute;ltimo, a la falta de escr&uacute;pulos y la cobard&iacute;a se une una elevada dosis de osad&iacute;a. Es f&aacute;cil encontrar a diario declaraciones de pol&iacute;ticos y opinadores dispuestos a descalificar a personas que poseen un nivel de conocimiento en la materia de la que se habla muy superior al del que se permite la autoridad de juzgar.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el debate se deteriora y pierde su sentido, se produce un factor a&ntilde;adido no menos trascendente. No s&oacute;lo es t&oacute;xico en su formulaci&oacute;n. Adem&aacute;s, impide que se aborde de verdad una discusi&oacute;n sobre los asuntos que realmente tienen importancia. No se trata por tanto de una cuesti&oacute;n meramente formal. La contaminaci&oacute;n del debate impide que sobreviva la necesaria discusi&oacute;n que sirve de base al modelo democr&aacute;tico. Resulta evidente que quienes m&aacute;s se apoyan en emponzo&ntilde;ar su discurso suelen ser quienes menos inter&eacute;s tienen en que se hable y se analice cualquier cualquier asunto.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La falta de soluciones</strong></h3><p class="article-text">
        No existen f&aacute;ciles soluciones para afrontar el crecimiento de esta corriente. Su poder radica en el fuerte impacto emocional que traslada a quienes la secundan. Es imposible entender el fen&oacute;meno sin tener en cuenta la rabia social que estall&oacute; hace 15 a&ntilde;os, tras el estallido de la crisis econ&oacute;mica que las instituciones pol&iacute;ticas fueron incapaces de detener. &ldquo;El auge del insulto tambi&eacute;n tiene que ver con las altas desigualdades sociales que genera el modelo econ&oacute;mico actual, la sensaci&oacute;n de p&eacute;rdida de perspectivas por altas capas de la poblaci&oacute;n y la incertidumbre con la que viven sobre todo las clases medias actualmente&rdquo;, explica Redol&iacute;. Esto facilit&oacute; la irrupci&oacute;n del lenguaje populista, demag&oacute;gico y agresivo que sirvi&oacute; de m&iacute;nimo consuelo a gente que necesitaba dar salida a su desesperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Algunos partidos, l&iacute;deres, medios y opinadores han convertido aquel sentimiento de frustraci&oacute;n en la base de un discurso destructivo que amenaza el desenvolvimiento de la convivencia democr&aacute;tica. No hay f&oacute;rmula m&aacute;gica para combatir el insulto grosero y humillante. Es evidente que califica a qui&eacute;n lo utiliza, pero no parece que le cree problema alguno. Saben lo que hacen y entienden que llevar la discusi&oacute;n a ese terreno les facilita jugar en condiciones m&aacute;s favorables al carecer de argumentos razonables y fundamentados. &ldquo;Un primer paso&rdquo;, concluye Aira, &ldquo;es plantear que existe el problema y que todos seamos conscientes del abuso del insulto en la pol&iacute;tica. Pero, sobre todo, hay que conseguir que la reflexi&oacute;n lleve a la acci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando Donald Trump gan&oacute; las elecciones en 2016, Barack Obama ha confesado p&uacute;blicamente que sinti&oacute; un fuerte impacto. En uno de sus &uacute;ltimos encuentros internacionales antes de abandonar la presidencia, se vio con Justin Trudeau que no hac&iacute;a mucho hab&iacute;a ganado las elecciones en Canad&aacute;. <a href="https://www.casadellibro.com/libros-ebooks/ben-rhodes/20104976" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Obama</a>, consciente de su salida de la vida pol&iacute;tica, se dirigi&oacute; a &eacute;l y le dijo: &ldquo;Justin, va a ser preciso que se oiga m&aacute;s tu voz. Vas a tener que hablar sin pelos en la lengua cuando ciertos valores se vean amenazados&rdquo;. Trudeau le confes&oacute; que &eacute;l era su referente y le contest&oacute;: &ldquo;Las combatir&eacute; con una sonrisa en los labios. Es la &uacute;nica forma de ganar&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Contreras, Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/insoportable-auge-insulto_129_7826209.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Apr 2021 20:02:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El insoportable auge del insulto]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Se puede informar bien sobre las vacunas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/informar-vacunas_129_7389991.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b4d12c7-7763-4c7d-a1a6-7b3775c15fd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Se puede informar bien sobre las vacunas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La politización de todo lo referido a la pandemia añade una gran confusión mediática y agita una controversia que no contribuye a tranquilizar a la población. La ciencia vive del conocimiento que aporta la investigación en constante evolución, mientras la comunicación política traslada respuestas inmediatas y urgentes</p></div><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil encontrar un asunto de mayor trascendencia en la actualidad que el proceso de vacunaci&oacute;n. Tras m&aacute;s de un a&ntilde;o de pandemia, el desgaste de la poblaci&oacute;n mundial es enorme. Estas &uacute;ltimas semanas, parece atisbarse por fin un trascendental cambio de escenario. La pol&iacute;tica no sirve por s&iacute; sola para solucionar la crisis sanitaria. Su funci&oacute;n solo puede ser la de intentar controlarla y reducir en lo posible su impacto. La &uacute;nica respuesta definitiva solo puede venir de la ciencia. En apenas unos meses, los laboratorios han sido capaces de encontrar en paralelo diferentes vacunas que deben ser capaces de cortar la propagaci&oacute;n del coronavirus.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Incertidumbre general respecto a la COVID-19</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pese a tratarse de la acci&oacute;n m&aacute;s celebrada por todos, estamos viviendo tiempos de gran incertidumbre derivados de la complejidad que supone la mezcla de la ciencia y la pol&iacute;tica. Tal y como explica el periodista cient&iacute;fico Antonio Calvo, &ldquo;la ciencia no ofrece verdades como pu&ntilde;os y la pol&iacute;tica y la comunicaci&oacute;n se llevan muy mal con esta falta de certezas&rdquo;. Los ciudadanos exigimos con toda justicia una informaci&oacute;n veraz, transparente y rigurosa. Pero, por el contrario, abunda la contradicci&oacute;n, la rumorolog&iacute;a y la inseguridad. La mayor parte de los espa&ntilde;oles afrontamos la inquietante situaci&oacute;n con esp&iacute;ritu colaborativo. Seguramente, necesitamos tanto encontrar una soluci&oacute;n que deseamos creer a toda costa en una salida del riesgo que amenaza nuestra existencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica convive hoy con la ciencia m&aacute;s all&aacute; de lo que nunca antes lo haya hecho en la historia de la humanidad. Un editorial de la prestigiosa revista cient&iacute;fica <a href="https://www.nature.com/articles/d41586-020-02797-1?utm_source=fbk_nnc&amp;utm_medium=social&amp;utm_campaign=naturenews" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a> defiende que &ldquo;la pandemia de coronavirus ha impulsado la relaci&oacute;n ciencia-pol&iacute;tica a la arena p&uacute;blica como nunca antes y ha puesto de relieve algunos problemas graves. Existe un intenso inter&eacute;s mundial en c&oacute;mo los l&iacute;deres pol&iacute;ticos est&aacute;n usando la ciencia para guiar sus decisiones, y c&oacute;mo algunos la malinterpretan, la usan mal o la reprimen&rdquo;. Y completa el argumento alertando de que &ldquo;quiz&aacute;s a&uacute;n m&aacute;s preocupantes son las se&ntilde;ales de que los pol&iacute;ticos est&aacute;n rechazando el principio de proteger la autonom&iacute;a acad&eacute;mica o la libertad acad&eacute;mica. Este principio, que ha existido durante siglos, incluso en civilizaciones anteriores, se encuentra en el coraz&oacute;n de la ciencia moderna&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La dif&iacute;cil relaci&oacute;n entre ciencia y pol&iacute;tica</strong>
    </p><p class="article-text">
        El problema inicial es que ambos mundos, pol&iacute;tica y ciencia, no son f&aacute;ciles de enlazar. Tienen reglas de funcionamiento diferentes. Hablan idiomas distintos. Y tambi&eacute;n, se miden en tiempos diferentes. Seg&uacute;n la presidenta de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Comunicaci&oacute;n Cient&iacute;fica, Elena L&aacute;zaro, &ldquo;mientras que la pol&iacute;tica tiene la obligaci&oacute;n de resolver problemas de una manera inmediata y eficaz, la ciencia tiene unos tiempos m&aacute;s lentos&rdquo;. La dificultad mayor surge cuando millones de ciudadanos miramos a las autoridades de medio mundo para que nos informen de lo que pasa y de c&oacute;mo debemos actuar. Nadie entiende que la informaci&oacute;n que nos llega se rectifique a s&iacute; misma d&iacute;a tras d&iacute;a. Para colmo, la pol&iacute;tica no ayuda a la comprensi&oacute;n de los mensajes. La utilizaci&oacute;n como arma de confrontaci&oacute;n ideol&oacute;gica acaba por llevarnos al delirio colectivo. &ldquo;Esto provoca adem&aacute;s un descr&eacute;dito en general en los cient&iacute;ficos y en las investigaciones porque, al no explicarlo bien, la incertidumbre de la ciencia se ve como desconocimiento y como que los cient&iacute;ficos act&uacute;an bajo influencia de los pol&iacute;ticos&rdquo;, explica por su parte Calvo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos meses hemos asistido, no solo en Espa&ntilde;a, a una continua pol&eacute;mica en el &aacute;mbito pol&iacute;tico sobre la supuesta defensa de los derechos individuales frente al criterio de la ciencia en defensa del bien colectivo. En la revista m&eacute;dica <a href="https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(20)32221-2/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Lancet</em></a>, Richard Horton expon&iacute;a un paradigm&aacute;tico caso ocurrido en Gran Breta&ntilde;a: &ldquo;Un grupo de miembros del Partido Conservador de la C&aacute;mara de los Lores, dirigido por el escritor cient&iacute;fico y periodista (vizconde) Matt Ridley, escribi&oacute; en <em>The Times</em> el 10 de octubre que 'cualquiera que desee reanudar su vida normal y correr el riesgo de contraer el virus, debe ser libre de hacerlo'. Esta enfermedad no se puede abordar solo a trav&eacute;s de la responsabilidad individual. El estado tambi&eacute;n es responsable de la salud de sus ciudadanos. Y, por tanto, es el gobierno el que debe intervenir para proteger su bienestar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El error como parte del aprendizaje</strong>
    </p><p class="article-text">
        La coexistencia del conocimiento cient&iacute;fico y la pol&iacute;tica ha cobrado especial protagonismo durante este &uacute;ltimo a&ntilde;o. La pol&iacute;tica carece evidentemente de la solvencia necesaria para tomar trascendentes decisiones, para las que se requiere un alto nivel de formaci&oacute;n especializada. Sin embargo, en muchos momentos, tambi&eacute;n hemos podido comprobar c&oacute;mo las contradicciones inherentes a la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica conviven muy mal con el ejercicio de la pol&iacute;tica y de la informaci&oacute;n. La ciencia necesita tiempo para experimentar y el error es tan necesario como el acierto para completar el conocimiento. En pol&iacute;tica, el error no es admisible. Y si existe, se intenta hacer desaparecer o tapar como sea.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un laboratorio los errores se comunican internamente para que todos tomen nota. La investigaci&oacute;n cient&iacute;fica crece a partir de descartar caminos equivocados hasta dar con la soluci&oacute;n correcta. En pol&iacute;tica, este fundamento es implanteable. &ldquo;A la ciencia le sobra humildad y a la pol&iacute;tica le falta. La primera no tiene problema en ir reconociendo sus errores, pero a la pol&iacute;tica le cuesta admitirlos porque entran en juego los intereses partidistas&rdquo;, explica Elena L&aacute;zaro. En una instituci&oacute;n cient&iacute;fica carecer&iacute;a de sentido la existencia de un sistema de gobierno y oposici&oacute;n sistem&aacute;tica que celebrara las equivocaciones de quienes lideran el trabajo para intentar acabar con ellos. En la competencia partidista democr&aacute;tica no tiene hueco la experimentaci&oacute;n, ni la paciencia, ni el trabajo conjunto y colaborativo de todos para ayudar a encontrar soluciones r&aacute;pidas y eficaces.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En busca de respuestas acertadas</strong>
    </p><p class="article-text">
        La divergencia natural entre los intereses de ciencia y pol&iacute;tica se centra en estos &uacute;ltimos tiempos en que &ldquo;los pol&iacute;ticos quieren a&ntilde;adir credibilidad a sus decisiones mediante la presentaci&oacute;n de asesoramiento cient&iacute;fico de apoyo. La dificultad con esto en la crisis de Covid-19 es que los cient&iacute;ficos no siempre tienen respuestas concretas y pueden sentirse presionados por los pol&iacute;ticos para ir m&aacute;s all&aacute; de lo que realmente se sabe&rdquo;. Son palabras de Fr&eacute;d&eacute;ric Jenny, catedr&aacute;tico de Econom&iacute;a en Par&iacute;s, en una entrevista para <a href="https://voxeu.org/content/covid-19-science-vs-politics" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VoxEU,</a> del Centre for Economic Policy Research.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n forma parte intr&iacute;nseca de la pol&iacute;tica. Son actividades inseparables. Los partidos y los opinadores comparecen a diario para mostrar p&uacute;blicamente sus posiciones y discutirlas en el &aacute;mbito de lo ideol&oacute;gico y rara vez en el mundo de los hechos indiscutibles. No se busca la objetividad, sino que se potencia la subjetividad. La base del debate democr&aacute;tico tiene lugar en el escenario de los medios de comunicaci&oacute;n y en la selva de las redes sociales y se fundamenta en la confrontaci&oacute;n de juicios y nunca en la b&uacute;squeda del consenso razonado y acordado. La noticia en el mundo de la pol&iacute;tica surge a diario, hora a hora, minuto a minuto. Si es necesario, se fabrica o se inventa. No hay lugar para el vac&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n cient&iacute;fica vive en otro universo. Solo tiene sentido despu&eacute;s de la correspondiente fase de investigaci&oacute;n y una vez que se han obtenido respuestas a los interrogantes planteados. La ciencia vive de cierto oscurantismo obligado por el estudio, la experimentaci&oacute;n, el hallazgo y la comprobaci&oacute;n. En el mundo cient&iacute;fico la noticia surge &uacute;nicamente cuando hay una noticia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Contreras, Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/informar-vacunas_129_7389991.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Apr 2021 20:31:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Se puede informar bien sobre las vacunas?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Carolina Darias,Vacunación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fortalezas y debilidades de las campañas de los partidos en Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fortalezas-debilidades-campanas-partidos-madrid_129_7370338.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa3a9eca-9829-48cd-bf78-49c456670786_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fortalezas y debilidades de las campañas de los partidos en Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La previsible revalidación de Díaz Ayuso como presidenta queda condicionada por diferentes incertidumbres abiertas hasta el 4 de mayo. La pandemia va a ser el eje principal de la contienda electoral y su evolución, junto al proceso de vacunación, será determinante.</p></div><p class="article-text">
        Las diferentes listas de candidatos a la Asamblea de Madrid se han cerrado finalmente. Cabe entender que tras la Semana Santa, todos los partidos se lanzar&aacute;n ya con sus estrategias y recursos definidos a una campa&ntilde;a que mantiene importantes puntos de incertidumbre. Todas las encuestas coinciden en adelantar que el Partido Popular mantendr&aacute; la presidencia de la Comunidad con margen m&aacute;s que suficiente. Sin embargo, se apuntan algunas posibles situaciones que podr&iacute;an complicar el resultado a Isabel D&iacute;az Ayuso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El efecto del 5% en la izquierda</strong>
    </p><p class="article-text">
        El suelo del 5% exigido a cualquier partido para acceder a tener representaci&oacute;n puede deparar alguna sorpresa. En la izquierda, la decisi&oacute;n de Pablo Iglesias de encabezar la lista de Unidas Podemos parece, a priori, garantizarle superar el list&oacute;n. M&aacute;s Madrid deber&aacute; desarrollar una campa&ntilde;a intensa y buscar el m&aacute;ximo protagonismo para evitar verse superada por Unidas Podemos. La izquierda s&oacute;lo puede aspirar a intentar jugar la partida si los tres partidos en liza se mantienen vivos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El peligro para Ayuso de &ldquo;morir de &eacute;xito&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la derecha, empieza a extenderse una &uacute;nica amenaza que aparece en el horizonte: morir de &eacute;xito. La victoria clara de D&iacute;az Ayuso est&aacute; fuera de toda duda, pero corre el peligro de acabar dejando fuera a Ciudadanos y a Vox. Si estas formaciones no llegaran al 5%, la posibilidad de conseguir la mayor&iacute;a de la c&aacute;mara podr&iacute;a verse amenazada. El PP tendr&aacute; que decidir si mantiene una estrategia agresiva aprovechando el viento a favor para tumbar a sus rivales de bloque o si prefiere darles un poco de aire para facilitar su entrada en la Asamblea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La pandemia ser&aacute; el eje central</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todo hace pensar que la pandemia se va a convertir en el eje principal de la campa&ntilde;a. D&iacute;az Ayuso convirti&oacute; el coronavirus en el centro de su hostigamiento al Gobierno de S&aacute;nchez. El &eacute;xito o el fracaso de su gesti&oacute;n estas semanas puede ser la clave de lo que ocurra el 4 de mayo. Hay dos puntos de atenci&oacute;n. Por un lado, las cifras de contagios y la situaci&oacute;n de los hospitales. Por otro lado, el proceso de vacunaci&oacute;n va a asumir un importante protagonismo este mes. D&iacute;az Ayuso intenta apropiarse del alivio social que empieza a transmitir la vacuna. Ha optado incluso por obligar a los madrile&ntilde;os a ir a su &ldquo;sede oficial&rdquo; frente al Covid-19, el Hospital Isabel Zendal, para extender la idea de que ellos son los que facilitan la vacunaci&oacute;n, frente al Gobierno central.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otros eventos pol&iacute;ticos</strong>&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vivimos tiempos de especial convulsi&oacute;n pol&iacute;tica que dificultan planificar nada. Cualquier evento puede cambiar de la noche a la ma&ntilde;ana todo el panorama pol&iacute;tica. Lo hemos visto con el caso de la moci&oacute;n de censura en Murcia, con el adelanto electoral de D&iacute;az Ayuso o con la decisi&oacute;n de Pablo Iglesias de abandonar el Gobierno. Hace apenas tres semanas, nada de esto hab&iacute;a ocurrido. Catalu&ntilde;a sigue bloqueada, los juicios contra la corrupci&oacute;n del PP se mantienen y el Gobierno de S&aacute;nchez debe hacer frente d&iacute;a a d&iacute;a a incidencias de todo tipo. En esta situaci&oacute;n de inestabilidad generalizada, no se puede descartar la influencia de lo inesperado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El fr&aacute;gil voto de la izquierda en Madrid</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, y empieza&nbsp; a ser un cl&aacute;sico, el elemento determinante final tendr&aacute; que ver con la capacidad de la izquierda de motivar a su electorado. Los votantes progresistas en Madrid parecen&nbsp; arrastrar desde hace a&ntilde;os cierta fama de pasotismo en los procesos electorales. Casi siempre, han encontrado alguna justificaci&oacute;n para quedarse en casa. La izquierda s&oacute;lo podr&aacute; alcanzar una mayor&iacute;a si consigue llevar a las urnas a sus votantes menos concienciados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Partido Popular</strong> &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mensaje principal:</strong> Madrid frente al Gobierno de coalici&oacute;n de S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fortaleza: </strong>La descarada y ca&ntilde;era figura de Isabel D&iacute;az Ayuso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Debilidad</strong>: La actual inestabilidad y falta de solidez del PP como formaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Objetivo:</strong> Arrasar, arrasar y arrasar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vox</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mensaje principal:</strong> El voto contra el socialcomunismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fortaleza: </strong>La garant&iacute;a de una fuerza dura e intransigente frente a la izquierda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Debilidad</strong>: D&iacute;az Ayuso entra en su electorado como ning&uacute;n otro l&iacute;der en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Objetivo:</strong> Convertirse en la fuerza clave que condicione el gobierno del PP.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ciudadanos</strong>&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mensaje principal: </strong>El esp&iacute;ritu del partido sigue vivo y dispuesto a combatir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fortaleza: </strong>El centro pol&iacute;tico es necesario en tiempos de radicalismos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Debilidad</strong>: La sensaci&oacute;n de fuerza residual sin posibilidad de llegar a la Asamblea.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Objetivo:</strong> Subsistir y alcanzar el 5%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PSOE </strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mensaje principal:</strong> La seriedad en el gobierno como alternativa al desvar&iacute;o permanente de D&iacute;az Ayuso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fortaleza: </strong>El Gobierno de S&aacute;nchez y el contraste radical que supone Gabilondo frente a la candidata popular.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Debilidad</strong>: Un mensaje demasiado racional en una campa&ntilde;a que puede ser extremadamente emocional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Objetivo:</strong> Subir su actual representaci&oacute;n para reforzar su posici&oacute;n futura tanto a nivel regional como nacional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s Madrid </strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mensaje principal:</strong> Existe una izquierda posible sin las concesiones del PSOE al centro y sin el radicalismo de UP.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fortaleza: </strong>Si la pandemia es el eje de campa&ntilde;a, su candidata cuenta con especial credibilidad en el electorado de izquierdas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Debilidad</strong>: El peligro a quedar fuera del foco entre candidatos y partidos con mayor potencia electoral.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Objetivo:</strong> Mantener la segunda posici&oacute;n dentro de la izquierda y superar a Unidas Podemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Unidas Podemos</strong>&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mensaje principal:</strong> La resistencia frente a la amenaza de un gobierno con una clara deriva hacia la extrema derecha.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fortaleza: </strong>La figura de Pablo Iglesias y su capacidad de movilizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Debilidad</strong>: El desgaste sufrido por la formaci&oacute;n en los &uacute;ltimos tiempos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Objetivo:</strong> Superar al M&aacute;s Madrid de &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n y cimentar a Unidas Podemos como el baluarte de la izquierda a la izquierda del PSOE.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Contreras, Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fortalezas-debilidades-campanas-partidos-madrid_129_7370338.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Apr 2021 19:35:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fortalezas y debilidades de las campañas de los partidos en Madrid]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gabilondo entra en juego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gabilondo-entra-juego_129_7348348.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e09039e7-0cf3-40ff-ab73-233d6c93fb47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gabilondo entra en juego"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras la decisión de Pablo Iglesias de encabezar la candidatura de Unidas Podemos, le tocaba el turno al PSOE de intentar relanzar a su candidato. El spot titulado 'Soso, serio y formal', con gran difusión mediática, es toda una declaración de intenciones de la campaña de los socialistas</p></div><p class="article-text">
        &Aacute;ngel Gabilondo era el hombre acordado por el gobierno de coalici&oacute;n con el PP para ocupar por consenso el puesto de Defensor del Pueblo. La negativa durante estos meses de los populares a llevar adelante los pactos en los estamentos judiciales provoc&oacute;, colateralmente, que su nombramiento se quedara tambi&eacute;n estancado. Gabilondo, durante estos meses, parece que se ha comportado m&aacute;s como Defensor del Pueblo que como jefe de la oposici&oacute;n a D&iacute;az Ayuso. Su perfil alejado de toda controversia pol&iacute;tica, unido al vac&iacute;o que la presidenta ha hecho a su figura han contribuido a cimentar la idea de su pr&aacute;ctica desaparici&oacute;n de la actividad pol&iacute;tica. La abrupta anticipaci&oacute;n electoral le ha obligado a tener que saltar al campo y ponerse la camiseta de su partido. Un spot, convertido en fen&oacute;meno viral, ha servido como anuncio de su vuelta a los terrenos de juego.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El soso, serio y formal</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ram&oacute;n Mar&iacute;a del Valle-Incl&aacute;n defini&oacute; a uno de sus personajes m&aacute;s memorables, el Marqu&eacute;s de Bradom&iacute;n, como &ldquo;feo, cat&oacute;lico y sentimental&rdquo;. En realidad, el protagonista de sus c&eacute;lebres sonatas, publicadas a principios del siglo pasado, parece que fue un trasunto del propio autor. Esta peculiar manera de autocalificarse con tres adjetivos directos y muy descriptivos alcanz&oacute; gran renombre hace veinte a&ntilde;os, a trav&eacute;s de la cultura pop, con el <em>Feo, fuerte y formal</em>, de Loquillo, uno de sus himnos emblem&aacute;ticos. Ahora, el &ldquo;soso, serio y formal&rdquo; del candidato socialista en las auton&oacute;micas madrile&ntilde;as, &Aacute;ngel Gabilondo, ha conseguido una gran difusi&oacute;n medi&aacute;tica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Los <em>spots</em> se han convertido en una de las herramientas de propaganda pol&iacute;tica m&aacute;s importantes en Espa&ntilde;a, especialmente tras el auge de las redes sociales. Este peculiar formato remeda la manera m&aacute;s cl&aacute;sica de difundir mensajes publicitarios. En nuestro pa&iacute;s, a diferencia de lo ocurrido en otros, los <em>spots</em> pol&iacute;ticos en televisi&oacute;n se prohibieron en nuestra legislaci&oacute;n electoral democr&aacute;tica. La raz&oacute;n principal que justific&oacute; aquella decisi&oacute;n fue la de que permitir publicidad pagada en televisi&oacute;n desequilibraba la igualdad de oportunidades de los partidos. De haberse aceptado, los grandes partidos hubieran podido sacar evidente ventaja sobre los m&aacute;s peque&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El </strong><em><strong>spot</strong></em><strong> y la nueva pol&iacute;tica</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando llegaron las cadenas privadas, se mantuvo la prohibici&oacute;n. La publicidad pol&iacute;tica est&aacute; permitida en prensa y radio pero no en televisi&oacute;n en Espa&ntilde;a.&nbsp;Empezaron a utilizarse de forma recurrente desde finales de los 80. Se sol&iacute;an incluir en el &uacute;nico hueco posible, en los espacios cedidos a los partidos pol&iacute;ticos en las televisiones p&uacute;blicas. La llegada de las redes sociales propici&oacute; la extensi&oacute;n de este recurso. Fue especialmente &uacute;til y eficaz para el crecimiento de nuevas fuerzas pol&iacute;ticas, como Podemos. Poco a poco, todos los partidos los han ido utilizando con profusi&oacute;n aunque rara vez consiguen convertirse en grandes fen&oacute;menos. Cuando as&iacute; ocurre, todos los medios contribuyen a su difusi&oacute;n sirviendo de ventana gratuita de amplificaci&oacute;n de la campa&ntilde;a, tal y como ha ocurrido en este caso.
    </p><p class="article-text">
        En el caso del <em>spot</em> de Gabilondo, cabe entender que el equipo que dise&ntilde;a la campa&ntilde;a ha querido cubrir dos objetivos simult&aacute;neamente. En primer lugar, colocar en el primer plano medi&aacute;tico y pol&iacute;tico a un candidato que se hab&iacute;a caracterizado en los &uacute;ltimos tiempos por su escasa presencia p&uacute;blica. En segundo lugar, se intentaba dar la vuelta a algunas de las caracter&iacute;sticas que sus oponentes sol&iacute;an cargar en su contra. La idea era que fueran precisamente la base para relanzar en positivo su imagen y su principal eje de campa&ntilde;a. Seg&uacute;n Joan Navarro, vicepresidente de Llorente y Cuenca, &ldquo;con el <em>spot</em>, han recogido una parte de las cr&iacute;ticas que le hacen al candidato y convertirlas en un punto positivo. No les quedaba m&aacute;s remedio, pero creo que les va a aportar muy poquito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gabilondo, fuera del foco medi&aacute;tico</strong>
    </p><p class="article-text">
        La ausencia de Gabilondo del foco medi&aacute;tico ha coincidido precisamente con la eclosi&oacute;n de la figura de Isabel D&iacute;az Ayuso. La presidenta de la Comunidad de Madrid lleg&oacute; al puesto sin haber tenido tiempo para darse a conocer. Su resultado en las urnas en 2019 cabe m&aacute;s atribuirlo a las siglas del PP que a su propio arrastre. Hoy en d&iacute;a, ocurre al contrario. El estilo explosivo y omnipresente de D&iacute;az Ayuso durante la pandemia le ha generado un extendido apoyo entre su electorado y, la vez, se ha convertido en la bestia negra de sus contendientes. Tal y como explica el vicepresidente de ACOP, Ignacio Mart&iacute;n Granados, &ldquo;hace dos a&ntilde;os, Ayuso era una desconocida y ahora va de lideresa. Hay voces que critican que parte de la culpa de ese ascenso es responsabilidad del PSOE de Madrid y de Gabilondo porque no no le han hecho una oposici&oacute;n muy f&eacute;rrea y la han dejado crecer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una de las estrategias m&aacute;s claras marcadas por Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez para remarcar la figura de D&iacute;az Ayuso&nbsp;ha sido la de confrontar siempre con Pedro S&aacute;nchez, dejando fuera de juego a sus rivales reales en la arena madrile&ntilde;a. El hecho de que las competencias de sanidad estuvieran transferidas a las comunidades aut&oacute;nomas ha sido aprovechado por D&iacute;az Ayuso como ning&uacute;n otro presidente auton&oacute;mico ha hecho. &Uacute;nicamente Quim Torra, antes de su inhabilitaci&oacute;n, intent&oacute; confrontar con el gobierno central. Con esta estrategia, quiz&aacute; el m&aacute;s perjudicado haya sido precisamente Gabilondo, que ha quedado durante meses fuera del terreno de juego.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En busca de su espacio electoral</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como se&ntilde;al&aacute;bamos, la otra cuesti&oacute;n que sin duda ha debido pesar tambi&eacute;n en el candidato socialista es que su camino pol&iacute;tico iba en otra direcci&oacute;n. Para Mart&iacute;n Granados, &ldquo;aunque Gabilondo estaba de salida, el PSOE ha apostado por el candidato que ten&iacute;a. No se entender&iacute;a bien que le sustituyeran porque ser&iacute;a reconocer que la oposici&oacute;n que ha hecho no ha sido la esperada o la adecuada&rdquo;. Mientras, Joan Navarro entiende que, en realidad, los socialistas no ten&iacute;an otro camino que este <em>spot</em>: &ldquo;Era lo que ten&iacute;an que hacer. Imprescindible, porque hasta ahora Gabilondo ha estado desaparecido y no ha hecho grandes esfuerzos por tener una posici&oacute;n propia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El <em>spot</em> ha conseguido volver a colocar al candidato socialista en el primer plano medi&aacute;tico. Todas las cadenas de televisi&oacute;n le han llevado a sus plat&oacute;s de inmediato como invitado principal, algo inimaginable hace apenas un mes. Adem&aacute;s, el v&iacute;deo ha servido para intentar presentar la imagen de un nuevo Gabilondo. El &ldquo;soso, serio y formal&rdquo; intenta marcar el espacio pol&iacute;tico que el PSOE aspira a ocupar en esta campa&ntilde;a. Entre los dos polos m&aacute;s enfrentados a derecha e izquierda, busca asentarse en el territorio del centro-izquierda. La inesperada llegada de Pablo Iglesias a la campa&ntilde;a contribuye a crear un t&aacute;cito acuerdo entre las tres formaciones de izquierda que, por otro lado, no han conseguido negociar un pacto para formar candidaturas conjuntas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una apuesta frente a la polarizaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Gabilondo, a trav&eacute;s de su eslogan, intenta justificar que su apuesta por el sosiego, por la templanza y por la moderaci&oacute;n es la alternativa a las posiciones radicales y populistas que tanto peso van a tener en esta campa&ntilde;a. En ese mundo estaba claro que nunca hubiera podido competir. Su objetivo es conseguir aglutinar al electorado que habita desde el centro pol&iacute;tico hasta la izquierda moderada y, a la vez, intentar sumar a aquellos votantes que no quieran formar parte de un frente pol&iacute;tico en esta polarizada batalla que se avecina. Joan Navarro, mantiene que &ldquo;Ayuso e Iglesias est&aacute;n tan lejos desde el punto de vista electoral que no creo que la campa&ntilde;a est&eacute; tan polarizada como parece. Cada uno habla para sus electores y porque el aut&eacute;ntico adversario de Ayuso es Pedro S&aacute;nchez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Mart&iacute;n Granados, &ldquo;a &Aacute;ngel Gabilondo no le queda otra que atraer ese espacio de centro, de Ciudadanos, porque no le va a salir ponerse al nivel de Ayuso e Iglesias. No se sentir&iacute;a a gusto y no ser&iacute;a &eacute;l. Es inteligente el paso que han dado y la &uacute;nica alternativa que tienen&rdquo;. En consecuencia, est&aacute; claro que, en su flanco izquierdo, deja un evidente espacio libre a fuerzas como M&aacute;s Madrid o Unidas Podemos que intentar&aacute; compensar con lo que obtenga en el espacios m&aacute;s centrados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Re&iacute;rse de s&iacute; mismo</strong>
    </p><p class="article-text">
        La estrategia de intentar sacar partido de los propios defectos es todo un cl&aacute;sico de la comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica. Sacar a relucir los rasgos que los oponentes suelen utilizar con objetivo de sus ataques tiene una doble eficacia. Por un lado, da credibilidad. Es una muestra p&uacute;blica de humildad que suele siempre ser recibida por todo el mundo. Ser capaz de re&iacute;rse de s&iacute; mismo,&nbsp; suele ser identificado como un signo de inteligencia emocional. Por otra parte, tiene la ventaja de anular la posibilidad de que los adversarios utilicen esos rasgos como centro de sus ataques. Es decir, es un buen arma argumental y a la vez, sirve como escudo.
    </p><p class="article-text">
        Queda mucho tiempo hasta el 4 de mayo. Habr&aacute; que ver la evoluci&oacute;n de la campa&ntilde;a en un per&iacute;odo especialmente convulso en la vida pol&iacute;tica espa&ntilde;ola. La pandemia amenaza con resurgir de nuevo, particularmente en Madrid donde la flexibilizaci&oacute;n de los controles decretados por D&iacute;az Ayuso se pondr&aacute; en el centro del debate si una temida cuarta ola empieza a vislumbrarse. En este arranque, la sorprendente llegada de Pablo Iglesias y este spot de Gabilondo parecen haber marcado el comienzo de una batalla que promete tener multitud de incidencias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Contreras, Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gabilondo-entra-juego_129_7348348.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Mar 2021 21:34:30 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las cuatro caras de Pablo Iglesias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cuatro-caras-pablo-iglesias_129_7324783.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/39ae9302-297b-4852-9947-d2112e37a9d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las cuatro caras de Pablo Iglesias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sorprendente decisión del vicepresidente de abandonar su puesto abre todo tipo de especulaciones sobre su camino tras el 4M. Afronta un reto que otros compañeros han rechazado en un movimiento que parece esbozar un futuro alejamiento de la política activa</p></div><p class="article-text">
        El liderazgo de Pablo Iglesias tiene especial relevancia desde la perspectiva de la comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica. Desde que se dio a conocer como figura medi&aacute;tica a trav&eacute;s de las tertulias televisivas hasta el d&iacute;a de hoy ha vivido un intenso y fulgurante trayecto lleno de incidencias y cambios de rol. En todo momento, parece haber podido decidir siempre su futuro. Cada gran paso que ha dado lo ha hecho con gran autonom&iacute;a, condicionado principalmente por su propio criterio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este lunes, hizo p&uacute;blica su inesperada decisi&oacute;n de encabezar la lista de Unidas Podemos a la Comunidad de Madrid. La comparecencia la hizo a trav&eacute;s de un <a href="https://www.youtube.com/watch?v=rbo6KnEMju4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;deo pregrabado</a>, lo cual, en su caso, no deja de ser simb&oacute;lico. En la intervenci&oacute;n, anunci&oacute; tambi&eacute;n que no volver&aacute; a la pol&iacute;tica nacional y, de alguna manera, dej&oacute; la sensaci&oacute;n de que busca un radical cambio de vida despu&eacute;s del 4 de mayo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nacido en los plat&oacute;s</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pese a que hab&iacute;a desarrollado una intensa actividad pol&iacute;tica desde muy joven, Pablo Iglesias se dio a conocer como figura p&uacute;blica a trav&eacute;s de la televisi&oacute;n. El auge de las tertulias basadas en la abierta pol&eacute;mica entre bandos enfrentados le ayud&oacute; a convertirse en el m&aacute;s destacado portavoz de la generaci&oacute;n que protagoniz&oacute; el movimiento 15M en 2011. Su lenguaje era informal y absolutamente ca&ntilde;ero, &ldquo;seductor para los j&oacute;venes y los ciudadanos que se sent&iacute;an abandonados por la pol&iacute;tica profesional&rdquo;, seg&uacute;n el soci&oacute;logo y expresidente de la ACOP David Redol&iacute;. Adem&aacute;s, iba acompa&ntilde;ado de un aspecto muy poco usual en la televisi&oacute;n convencional. Su coleta se convirti&oacute; en todo un s&iacute;mbolo de rebeld&iacute;a y de ruptura de los c&aacute;nones convencionales que en ese momento empezaban ya a resquebrajarse.
    </p><p class="article-text">
        En enero de 2014, Podemos se presentaba como nuevo partido pol&iacute;tico en el <a href="https://www.youtube.com/watch?v=vNOsg6KF3Ts" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Teatro del Barrio</a>.&nbsp; En aquella hist&oacute;rica convocatoria, Pablo Iglesias aparec&iacute;a como claro l&iacute;der, abriendo y cerrando el acto. Pocos meses despu&eacute;s, en las elecciones europeas de 2014 la formaci&oacute;n morada obtuvo un resultado hist&oacute;rico y consigui&oacute; 5 esca&ntilde;os. Curiosamente, las papeletas no estaban encabezadas por el logotipo de Podemos, sino por una fotograf&iacute;a de su conocido l&iacute;der. Era un&nbsp;momento de trascendentales cambios en el escenario pol&iacute;tico. Para el director general de Metroscopia, Andr&eacute;s Medina, &ldquo;Iglesias, al igual que Rivera o el rey Felipe VI, fue uno de los l&iacute;deres que encabez&oacute; en aquel momento un rejuvenecimiento generacional en la escena p&uacute;blica espa&ntilde;ola&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una figura imparable</strong>
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito de la formaci&oacute;n fue arrollador. La figura de Iglesias adquiri&oacute; una extraordinaria trascendencia pol&iacute;tica, pero tambi&eacute;n ic&oacute;nica. Casi se convirti&oacute; en una especie de <em>rockstar</em>, apoyado incondicionalmente por miles de seguidores que abarrotaban los lugares en los que comparec&iacute;a p&uacute;blicamente. Sus presencias televisivas en cadenas como Cuatro y laSexta marcaban r&eacute;cords de audiencia. Redol&iacute; cree que &ldquo;el manejo que ten&iacute;a de las t&eacute;cnicas de comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica en esta etapa inicial es magistral: escenograf&iacute;as espectaculares, discursos muy trabajados, m&iacute;tines multitudinarios, fuerte penetraci&oacute;n en medios, uso intensivo de las redes sociales&hellip;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seguramente, si hubiera que destacar un concepto que aglutine el valor de su figura en esta primera etapa, podr&iacute;amos quedarnos con el del absoluto contraste que supon&iacute;a respecto a la clase pol&iacute;tica existente hasta la fecha. Su llegada fue absolutamente disruptiva. Para Andr&eacute;s Medina, &ldquo;su liturgia, su vestimenta sin traje ni corbata, su forma de hablar m&aacute;s directa y televisiva contrastaba mucho con la liturgia que ven&iacute;a teniendo el anterior sistema de partidos. &Eacute;l se erig&iacute;a como la voz del pueblo frente a 'la casta' que parasitaba las instituciones&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La leyenda se detiene</strong>
    </p><p class="article-text">
        Podemos y Pablo Iglesias vivieron casi dos a&ntilde;os legendarios. Partiendo de la nada, llegaron a retar al hist&oacute;rico PSOE en las elecciones de junio de 2016 para arrebatarle el liderazgo de la izquierda y conseguir un hist&oacute;rico sorpaso<em> </em>que, finalmente, no lleg&oacute; a producirse. De alguna forma, la pel&iacute;cula dio un giro imprevisto tal y como avanzaba el guion. Pese a obtener m&aacute;s de 5 millones de votos, se quedaron a 15 diputados de superar a los socialistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o se trunc&oacute; y la evoluci&oacute;n del perfil pol&iacute;tico de Iglesias modific&oacute; su rumbo. Su figura emergente e imparable empez&oacute; a transformarse en una esperanza truncada. El cambio de etapa se visualiza <a href="https://www.youtube.com/watch?v=TOPc81Il22g" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Vistalegre 2</a>, en 2017, donde un movimiento que hasta entonces se hab&iacute;a destacado por su unidad y empuje se enfrenta a una seria crisis interna que muestra serios signos de divisi&oacute;n y enfrentamientos. La ruptura de la pareja Iglesias-Errej&oacute;n se convirti&oacute; en todo un s&iacute;mbolo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Redol&iacute;, &ldquo;a partir de entonces, se desdibujan dos cosas que lo convert&iacute;an, aparentemente, en un gran l&iacute;der: la coherencia y su voluntad de uni&oacute;n&rdquo;. Por vez primera, empiezan a extenderse cr&iacute;ticas a su liderazgo. Andr&eacute;s Medina destaca c&oacute;mo, en esa etapa, &ldquo;aparece un Pablo Iglesias con m&aacute;s aristas. Poco a poco, va cayendo en valoraci&oacute;n, pierde a compa&ntilde;eros fundadores de partido y empieza a generar rechazo en parte del electorado de izquierdas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El fulgurante paso del tiempo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta segunda cara de Pablo Iglesias presenta rasgos de un l&iacute;der mucho m&aacute;s castigado por el tiempo de lo que hubiera tenido sentido. Apenas hab&iacute;an pasado tres a&ntilde;os de vida pol&iacute;tica. Sin embargo parec&iacute;a que hab&iacute;a transcurrido una d&eacute;cada. Se le empiezan a atribuir rasgos de autoritarismo a la hora de manejar la organizaci&oacute;n. La idea de un grupo de amigos encabezando un movimiento de imbatible fuerza rejuvenecedora empieza a derivar hacia una organizaci&oacute;n pol&iacute;tica comandada por un liderazgo muy fuerte y poco abierto a la discrepancia y la integraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Poco m&aacute;s de un a&ntilde;o despu&eacute;s, en mayo de 2017, se hizo p&uacute;blico un detalle que en cualquier otro personaje p&uacute;blico apenas hubiera tenido trascendencia alguna. Iglesias se convirti&oacute; en el centro de los ataques de una derecha pol&iacute;tica y medi&aacute;tica que siempre se sinti&oacute; agredida por un l&iacute;der cuya irrupci&oacute;n puso contra las cuerdas a buena parte de la clase dirigente espa&ntilde;ola, englobada en el concepto de la casta que hab&iacute;a dominado el pa&iacute;s durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. La compra de un chalet en las afueras de Madrid valorado en 600.000 euros se convirti&oacute; en un emblema de las campa&ntilde;as de destrucci&oacute;n de su ideario pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La vicepresidencia del Gobierno</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las elecciones de abril de 2019 mostraron el serio retroceso de Podemos, ya rebautizado como Unidas Podemos, tras la integraci&oacute;n con Izquierda Unida. En estos comicios, pierden alrededor de 1,3 millones de votantes, mientras el PSOE suma m&aacute;s de dos millones respecto a tres a&ntilde;os atr&aacute;s. Pedro S&aacute;nchez era presidente del Gobierno gracias a la moci&oacute;n de censura que hab&iacute;a tumbado a Rajoy. Pablo Iglesias hab&iacute;a facilitado la operaci&oacute;n. El retroceso electoral aboca en una encrucijada. El PSOE quiere gobernar en solitario y Pablo Iglesias exige la coalici&oacute;n e, inicialmente, ser vicepresidente. La discrepancia aboc&oacute; en la repetici&oacute;n electoral.
    </p><p class="article-text">
        Pero Pablo Iglesias aguant&oacute; el pulso. En la convocatoria subsiguiente perdi&oacute; casi 600.000 votantes, pero mantuvo la fidelidad de algo m&aacute;s de 3 millones y, sobre todo, conserv&oacute; la llave de la gobernabilidad. Pedro S&aacute;nchez cedi&oacute; y acept&oacute; una coalici&oacute;n que convirti&oacute; a Iglesias en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=1i4_g0qribc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vicepresidente del Gobierno</a>. Aparece as&iacute;, el tercer perfil en su carrera pol&iacute;tica. La obstinaci&oacute;n por conseguir el acuerdo y por asumir la vicepresidencia hizo aumentar a&uacute;n m&aacute;s la presi&oacute;n sobre su persona. La ultraderecha desencadena una brutal, desmedida e incesante persecuci&oacute;n personal contra &eacute;l y su familia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un tercer perfil de personalidad</strong>
    </p><p class="article-text">
        En aquella fase, la figura pol&iacute;tica de Pablo Iglesias se hab&iacute;a transformado por completo. Ya no era el joven combativo e irreverente que surgi&oacute; tras el 15M en sus apariciones televisivas. Tuvo que intentar aprender a manejar un dif&iacute;cil equilibrio entre los fundamentos rupturistas y combativos de su figura tradicional y el desconocido rol institucional que deb&iacute;a representar. Su posici&oacute;n subsidiaria respecto al presidente Pedro S&aacute;nchez le colocaba adem&aacute;s en una posici&oacute;n alejada de su tradicional papel protagonista. Seg&uacute;n Redol&iacute;, &ldquo;con la potencia del PSOE y de S&aacute;nchez en La Moncloa, Iglesias ten&iacute;a muy dif&iacute;cil brillar con luz propia. Su discurso se desdibuj&oacute; mucho y su figura empez&oacute; a diluirse mientras las encuestas le eran cada vez m&aacute;s desfavorables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La expectaci&oacute;n inicial despertada por su encumbramiento empez&oacute; a chocar con la rutina de una actividad pol&iacute;tica con muy poca luz. Para Andr&eacute;s Medina, &ldquo;al entrar al Gobierno, despu&eacute;s de tanto desgaste a ra&iacute;z de la repetici&oacute;n electoral, tuvo una peque&ntilde;a luna de miel con parte de su electorado, pero el Pablo Iglesias vicepresidente chocaba con los dos Pablo Iglesias anteriores&rdquo;. Cada vez que intentaba recuperar su esp&iacute;ritu combativo y reivindicativo, se despertaban extendidas cr&iacute;ticas por la contradicci&oacute;n que supon&iacute;a no aceptar su pertenencia destacada a un Gobierno que deb&iacute;a actuar con solidaridad y sin grietas.
    </p><p class="article-text">
        Su papel como l&iacute;der parece desdibujarse en la medida en que cuesta identificar a veces cu&aacute;l es su aut&eacute;ntica funci&oacute;n y responsabilidad. Redol&iacute; opina que &ldquo;pasa a ver los toros desde el coso y no desde la barrera y se empieza a notar su falta de experiencia de gobierno&rdquo;. Las cr&iacute;ticas a su papel han sido muy habituales, especialmente entre quienes m&aacute;s le han atizado desde hace a&ntilde;os. En t&eacute;rminos generales, Andr&eacute;s Medina entiende que &ldquo;en su etapa como vicepresidente, le falt&oacute; institucionalidad y cultura de gobierno. Lo vimos claramente en los primeros choques que hubo en mayo con la pandemia en marcha&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hacia el final del viaje</strong>
    </p><p class="article-text">
        La sorprendente decisi&oacute;n de Pablo Iglesias, hecha p&uacute;blica esta semana, no desvela la realidad de sus planes de futuro tras las elecciones de mayo. Parece evidente que su postura implica un importante grado de compromiso con su partido. Otros l&iacute;deres relevantes no han querido asumir el complicado reto de afrontar unas elecciones en las que Unidas Podemos aspira a obtener un resultado digno, que le permita superar a M&aacute;s Madrid, y a colaborar en la medida de sus posibilidades a impedir que el t&aacute;ndem Ayuso-Monasterio tome el poder.
    </p><p class="article-text">
        Iglesias ha explicado a quienes le rodean que no volver&aacute; despu&eacute;s de mayo a la pol&iacute;tica nacional. Quienes le conocen creen que podr&iacute;a alejarse de la actividad pol&iacute;tica directa y buscar un destino menos tenso y desgastante. Vamos a conocer a partir de ahora un cuarto perfil en su trayectoria. Posiblemente, su discurso y sus formas intenten recuperar al primer Pablo Iglesias colocado en primera l&iacute;nea de un frente antifascista. Sin embargo, es evidente que ese esp&iacute;ritu rupturista y revolucionario se va a compadecer con dificultad con el Iglesias de 2021.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; que esperar unas semanas para entender el paso que ha dado. David Redol&iacute; ve &ldquo;dif&iacute;cil hacer pron&oacute;sticos con una figura pol&iacute;tica tan heterodoxa&rdquo; e intuye &ldquo;muchas dificultades para que pueda mantener un liderazgo pol&iacute;tico fuerte a nivel nacional al frente de Unidas Podemos. Acumula mucho desgaste, demasiadas incoherencias y no pocas divisiones y traumas internos generados durante su gesti&oacute;n&rdquo;. Mientras, Andr&eacute;s Medina llama la atenci&oacute;n sobre el impacto que pueda tener el resultado electoral del 4 de mayo ya que, &ldquo;seg&uacute;n los sondeos, seguramente permita que Unidas Podemos supere el 5% en Madrid, pero no va a ser suficiente para disputarle el plebiscito a M&aacute;s Madrid. El 5 de mayo podr&iacute;amos encontrar a Pablo Iglesias que podr&iacute;a estar entre la cuarta y la quinta fuerza de la Asamblea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si algo se le da especialmente bien a Pablo Iglesias, suele ser una campa&ntilde;a electoral. Casi con toda seguridad, los datos de UP el d&iacute;a 4 de mayo ser&aacute;n mucho mejores de lo que las encuestas mostraban hasta esta semana. Sin embargo, todo parece indicar que Iglesias est&aacute; de salida y quiere cerrar su viaje, al menos temporalmente, con un acto de indiscutible servicio a su partido y a la lucha contra la derecha m&aacute;s extrema. De todas formas, aventurar en su caso cualquier hip&oacute;tesis es absurdo. Una de las caracter&iacute;sticas comunes a las cuatro caras mostradas hasta hoy por Pablo Iglesias es su devoci&oacute;n por la sorpresa y lo inimaginable. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Contreras, Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cuatro-caras-pablo-iglesias_129_7324783.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Mar 2021 21:28:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las cuatro caras de Pablo Iglesias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pablo Iglesias,Elecciones Madrid 2021]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nunca tantos se jugaron tanto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/jugaron_129_7299666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/edb7e9c9-1d13-4548-89cd-1c98ced9a227_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nunca tantos se jugaron tanto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El adelanto electoral en Madrid implica una peculiar coyuntura en la que los seis partidos implicados se juegan mucho más que su representación en la Asamblea. Su impacto en la vida política nacional va a ser de una importancia extrema</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n dijo que la vida pol&iacute;tica era aburrida? Tras las elecciones catalanas, parec&iacute;a que nos acerc&aacute;bamos a una etapa de reacondicionamiento de todo el ecosistema pol&iacute;tico. Pens&aacute;bamos que no tendr&iacute;amos nuevos procesos electorales durante los pr&oacute;ximos 20 meses. Cre&iacute;amos que se abr&iacute;a una etapa para reflexionar sobre lo que nos esperaba en el futuro inmediato. Y empez&aacute;bamos a ver el final del t&uacute;nel que ha significado la pandemia, a la vez que divis&aacute;bamos la ilusi&oacute;n de una salida de la crisis social y econ&oacute;mica que tanto nos ha castigado. Pero, de repente, el volc&aacute;n dormido ha vuelto a entrar en erupci&oacute;n. Tras la anunciada moci&oacute;n de censura en Murcia, Isabel D&iacute;az Ayuso ha decidido disolver la Asamblea de Madrid y convocar elecciones para el pr&oacute;ximo 4 de mayo. Nos esperan semanas de gran agitaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Madrid en el foco nacional</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as, los cuarteles generales de todos los partidos representados en la Comunidad de Madrid han permanecido reunidos intentando entender qu&eacute; es realmente lo que ha pasado y cu&aacute;l debe ser la estrategia a seguir. Esta particular batalla en Madrid puede ser determinante para el futuro de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. No hay un solo partido, de los seis que tienen en la actualidad representaci&oacute;n parlamentaria, que no se enfrente en estas elecciones a un reto decisivo. Posiblemente, nos encontramos ante las elecciones auton&oacute;micas madrile&ntilde;as m&aacute;s importantes de la historia democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente, la primera pugna en este proceso electoral va a tener lugar en los tribunales. Parece ser que hay alguna duda de la <a href="https://www.eldiario.es/madrid/mesa-considera-disuelta-asamblea-madrid-pide-tribunal-superior-decida-mociones-censura_1_7297280.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">legalidad de la convocatoria.</a> Salvo sorpresas inesperadas, nos introduciremos en un combate cruento mezclado con la pandemia, las vacunas, B&aacute;rcenas, las peleas dentro del Gobierno, el em&eacute;rito, las 'voxadas' y&hellip; la Semana Santa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La derecha en 2019</strong>
    </p><p class="article-text">
        En las auton&oacute;micas de mayo de 2019, D&iacute;az Ayuso super&oacute; el 22% de los votos. Ciudadanos roz&oacute; el 20%. Monasterio no lleg&oacute; al 9%. Apenas seis meses despu&eacute;s, en las generales, los resultados cambiaron significativamente. Ciudadanos perdi&oacute; 10 puntos y se qued&oacute; por debajo del 10%. Esta ca&iacute;da le permiti&oacute; al PP crecer hasta el 25% (3 puntos m&aacute;s que en las auton&oacute;micas de mayo). Vox duplic&oacute; su cuota con amplitud y se fue por encima del 18% (10 puntos m&aacute;s). De aqu&iacute; se parte en realidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los interrogantes parecen claros. En primer lugar, medir la previsible ca&iacute;da de Ciudadanos. En el caso del PP y Vox, observar la evoluci&oacute;n de la visible tendencia de acercamiento que han vivido en estos dos &uacute;ltimos a&ntilde;os. Ambas formaciones competir&aacute;n por ver qui&eacute;n se muestra como la fuerza m&aacute;s contundente para enfrentarse a la izquierda y qui&eacute;n de las dos, si Ayuso o Monasterio, es capaz de sacudir con mayor firmeza a la oposici&oacute;n. El tono de la campa&ntilde;a no va a ser muy suave.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El todo o nada de IDA</strong>
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de D&iacute;az Ayuso de ir a elecciones es imposible de valorar hasta no ver el resultado final. Junto a su asesor de cabecera, Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez, ha dado un paso al que ven&iacute;an dando vueltas hace tiempo. Lleg&oacute; el momento del todo o nada. Si no consigue la mayor&iacute;a suficiente para gobernar, su carrera pol&iacute;tica quedar&aacute; seriamente tocada. Si se queda en la oposici&oacute;n, todo su recorrido pol&iacute;tico se quedar&aacute; estancado. Su derrota implicar&iacute;a adem&aacute;s un dur&iacute;simo rev&eacute;s para los populares, que habr&iacute;an perdido su cuota m&aacute;s importante de poder en Espa&ntilde;a. Podr&iacute;a precipitar una crisis irrecuperable de la formaci&oacute;n, que va a ver acompasada la campa&ntilde;a electoral con los juicios vinculados a la corrupci&oacute;n de sus gobiernos, precisamente en Madrid.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la l&iacute;der madrile&ntilde;a habr&iacute;a echado un &oacute;rdago a todo el mundo, presente y no presente. Va a por todas. Si consigue doblegar a la izquierda, destruir a Ciudadanos y superar con amplitud a Vox en la misma jugada, Casado deber&iacute;a echarse a temblar ya que nadie podr&aacute; evitar que intente convertirse en candidata a La Moncloa. Ser&iacute;a imparable. En la noche electoral del 4 de mayo, pase lo que pase, dentro del PP ser&aacute; imposible la unanimidad emocional. Ning&uacute;n resultado es bueno o malo para todos por igual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El sinvivir de Ciudadanos</strong>
    </p><p class="article-text">
        La jugada de Ciudadanos presenta algunas dudas. No sabemos si eran conscientes de lo que iba a desencadenar en Madrid. El sentido com&uacute;n lleva a pensar que si no quer&iacute;an romper m&aacute;s que en Murcia, Arrimadas deber&iacute;a haber comparecido a primera hora de la ma&ntilde;ana del mi&eacute;rcoles para reforzar los acuerdos con el PP en el resto de Espa&ntilde;a. Ten&iacute;an un s&oacute;lido argumento para acabar con la coalici&oacute;n en Murcia debido a los casos de corrupci&oacute;n. Sin embargo, su silencio dej&oacute; abierta de par en par la puerta del adelanto electoral en Madrid. Ayuso llevaba tiempo sopes&aacute;ndolo a la espera de una oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        Las alternativas de Ciudadanos son complejas en cualquier escenario. Parece evidente que caer&aacute; en su resultado, pero casi con cualquier representaci&oacute;n parlamentaria que obtuviera podr&iacute;a tener un papel clave en una balanza siempre tan equilibrada como la de Madrid. Su objetivo ser&aacute; conseguir superar el 5% de los votos para obtener alg&uacute;n esca&ntilde;o que valdr&aacute; su peso en oro. Su mensaje de campa&ntilde;a solo puede tener un argumento: el de recuperar el centro pol&iacute;tico y ser la llave que evite que los extremismos puedan ser decisivos. El resultado de estas elecciones ser&aacute; la clave que definir&aacute; si el partido tiene alg&uacute;n futuro en la vida pol&iacute;tica espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La oportunidad de Vox</strong>
    </p><p class="article-text">
        Roc&iacute;o Monasterio es sin duda una de las figuras m&aacute;s destacadas de Vox. Es una rival dura de batir y que goza de enorme afinidad entre sus seguidores. Para Vox, esta convocatoria puede ser trascendental porque va a ser la primera vez en la que los populares se presenten con su destino absolutamente ligado al de Vox. Necesitan superar con amplitud a la extrema derecha para no quedar a sus expensas, por lo que la &uacute;nica posibilidad que tiene D&iacute;az Ayuso de salir adelante es yendo hombro con hombro junto a ellos. El famoso <a href="https://www.eldiario.es/politica/casado-rompe-abascal-presentado-mocion-partido-le-dio-trabajo-hemos-llegado_1_6311863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">discurso de Pablo Casado dirigido a Santiago Abascal</a> en la moci&oacute;n de censura del pasado mes de septiembre habr&aacute; muerto definitivamente.
    </p><p class="article-text">
        Vox, por el contrario, tiene el objetivo de llegar a superar al PP o, al menos, de presentarle una seria batalla cara a cara. La idea del sorpaso sobrevuela en todos los sondeos a nivel estatal. Los resultados de Catalunya en los que Vox arras&oacute; a los populares han dejado huella y tienen motivos para so&ntilde;ar con ampliar su territorio e intentar doblegarles. El desgaste del PP es evidente y podr&aacute; ir en aumento a medida que todos los pr&oacute;ximos procesos judiciales en su contra sigan avanzando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una izquierda desnivelada</strong>
    </p><p class="article-text">
        En las auton&oacute;micas de 2019, el enfrentamiento entre M&aacute;s Madrid y Podemos gener&oacute; una grave crisis en la izquierda. Los socialistas fueron la fuerza m&aacute;s votada por encima del 27%. Con &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n a la cabeza, M&aacute;s Madrid se acerc&oacute; al 15%. Y Podemos estuvo a punto de quedarse fuera de la Asamblea ya que super&oacute; la barrera l&iacute;mite del 5% por solo 56 cent&eacute;simas. En noviembre, en las generales, el PSOE mantuvo el 27%. Sin embargo, Pablo Iglesias y Errej&oacute;n invirtieron sus resultados de mayo. Unidas Podemos super&oacute; el 13% y M&aacute;s Pa&iacute;s no lleg&oacute; al 6%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Parece evidente que los socialistas intentar&aacute;n reforzar la idea del voto &uacute;til de la izquierda para conseguir una mayor&iacute;a indiscutible que le permita gobernar doblegando el frente de Ayuso y Vox. Es una inc&oacute;gnita c&oacute;mo plantear&aacute;n una nueva pugna fratricida los excompa&ntilde;eros de partido. Resultar&aacute; clave para que ninguna de las dos formaciones caiga del umbral del 5%. De lo contrario, la victoria de la derecha podr&iacute;a hacerse realidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para el PSOE, una oportunidad inesperada</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los planes del PSOE para Madrid parec&iacute;an manejarse con calma. Todo hac&iacute;a indicar que el destino de &Aacute;ngel Gabilondo era convertirse en Defensor del Pueblo, previo pacto con el PP. La idea de qui&eacute;n pod&iacute;a sucederle como l&iacute;der en la Comunidad se planteaba con calma, sin mayor urgencia, pero el repentino e inesperado adelanto electoral ha echado por tierra cualquier plan. Necesitan decidir en muy poco tiempo qui&eacute;n puede asumir la responsabilidad de intentar evitar que D&iacute;az Ayuso se consolide como presidenta y que la extrema derecha aumente su control sobre la pol&iacute;tica madrile&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Su reto es decidir si Gabilondo es el candidato o si hay otra alternativa con mayor capacidad para hacer que miles de votantes progresistas &mdash;que no hab&iacute;an ido a las urnas en las &uacute;ltimas convocatorias electorales&mdash; se movilicen para impedir que el t&aacute;ndem Ayuso-Monasterio llegue al poder. Se busca un liderazgo que despierte una potente fuerza emocional que rompa el asentado abstencionismo de decenas de miles de votantes en la izquierda madrile&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un nuevo test para Unidas Podemos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Madrid ha sido un territorio especialmente conflictivo para la izquierda m&aacute;s all&aacute; del PSOE en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. La ruptura de &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n y Manuela Carmena con Pablo Iglesias dio lugar hace dos a&ntilde;os a la presentaci&oacute;n de dos candidaturas en abierta competencia en un espacio que hasta esa fecha hab&iacute;a sido una de las fortalezas del mundo Podemos en su implantaci&oacute;n nacional. En las auton&oacute;micas y municipales, UP se qued&oacute; al borde del abismo al no contar con candidatos con la suficiente capacidad de atraer a un buen n&uacute;mero de votantes. En las generales, con Iglesias como cabeza de lista, volvieron a recuperar fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Su primer dilema ser&aacute; decidir si mantienen a Isa Serra como su candidata oficial. La experiencia anterior no fue buena, aunque ahora se unen dos factores. Por un lado, es m&aacute;s conocida que entonces. Por otro, cabe suponer que no tendr&aacute; que competir con una figura del peso de Errej&oacute;n. Hay voces que empiezan a pedir que el desencuentro entre pablistas y errejonistas finalice y se produzca un reagrupamiento. A d&iacute;a de hoy, cuesta pensar que sea posible, aunque en pol&iacute;tica nada acaba siendo imposible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las opciones de M&aacute;s Madrid</strong>
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de la formaci&oacute;n liderada por Errej&oacute;n es muy particular porque se juega su subsistencia. Puede quedarse por debajo del umbral del 5% y perder su capacidad de influir en la vida pol&iacute;tica madrile&ntilde;a. Aunque tambi&eacute;n podr&iacute;a desempe&ntilde;ar una labor decisiva al tener la capacidad de virar hacia UP o hacia el PSOE, buscando una alianza que a ambos partidos les dar&iacute;a mayor solidez y competitividad. Nadie tiene tantas opciones encima de la mesa como ellos.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, el resultado de estas elecciones para M&aacute;s Madrid es trascendental. Su presencia a nivel nacional se limita precisamente a su rol en la Comunidad de Madrid. No se puede permitir de ninguna manera quedar fuera de la Asamblea. La gran duda es cu&aacute;l es la mejor opci&oacute;n para garantizar y reforzar su futuro en la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Contreras, Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/jugaron_129_7299666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Mar 2021 21:19:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nunca tantos se jugaron tanto]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aznar intenta repintar su castigada imagen pública]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/aznar-repintar-castigada-imagen-publica_129_7275406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc0840f8-b9f7-4655-a5d7-3c02a72e1602_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aznar intenta repintar su castigada imagen pública"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El expresidente ha querido aprovechar los veinticinco años de su llegada al poder para tratar de reivindicar su polémico legado. En 1996, proclama su humildad y a partir de la mayoría absoluta del año 2000 su imagen cae en una deriva autoritaria que le acompaña hasta su salida del gobierno</p></div><p class="article-text">
        Esta pasada semana, el expresidente Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar ha aparecido sucesivamente en diferentes medios de comunicaci&oacute;n con motivo de la conmemoraci&oacute;n de los 25 a&ntilde;os de su llegada al poder, tras las elecciones celebradas el 3 de marzo de 1996. El Partido Popular obtuvo en aquella ocasi&oacute;n su primera victoria en las urnas. Curiosamente, la fecha coincide 25 a&ntilde;os despu&eacute;s con una seria crisis del partido que, posiblemente, sea la m&aacute;s importante que haya sufrido hasta la fecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La reaparici&oacute;n p&uacute;blica de Aznar ha contribuido a abrir un debate p&uacute;blico sobre su figura pol&iacute;tica. No cabe duda alguna de que hablamos de la personalidad m&aacute;s importante de la derecha en la historia de la democracia en Espa&ntilde;a. Tambi&eacute;n, de un peculiar l&iacute;der desde la perspectiva de la comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica. A&uacute;n hoy, estamos ante un gobernante que concita una encendida controversia a la hora de enjuiciar su legado. Para unos, representa el estandarte de una derecha unida y capaz de gobernar respaldada por una amplia mayor&iacute;a de ciudadanos. Para otros, es un personaje al que acusan de autoritarismo, de haber promovido la desigualdad social y de haber consentido y amparado la corrupci&oacute;n dentro de su formaci&oacute;n. No caben t&eacute;rminos medios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Reivindicaci&oacute;n de la humildad</strong>
    </p><p class="article-text">
        El 28 de febrero de 1996 se celebr&oacute; el que cabe calificar como el <a href="https://valenciaplaza.com/20-anos-del-mitin-de-mestalla-que-encumbro-a-aznar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s impresionante mitin de la historia de la democracia</a> espa&ntilde;ola. Tuvo lugar en el estadio de Mestalla en Valencia. Con un montaje extraordinario, inimaginable en los tiempos actuales, tuvo lugar la concentraci&oacute;n de alrededor de 70.000 seguidores del Partido Popular para arropar al que apenas unos d&iacute;as despu&eacute;s iba a convertirse en nuevo presidente del Gobierno, flanqueado incluso por Julio Iglesias.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En aquel opulento espect&aacute;culo electoral, Aznar dej&oacute; para la historia la autodefinici&oacute;n de su figura en ese tiempo: &ldquo;Solo soy un hombre honrado con un proyecto para Espa&ntilde;a... No tengo ninguna varita m&aacute;gica. Lo digo con humildad&rdquo;. Tras casi 14 a&ntilde;os de gobierno de Felipe Gonz&aacute;lez, era el momento de la sucesi&oacute;n. El l&iacute;der socialista hab&iacute;a llegado al poder en 1982, con 40 a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos. Un pol&iacute;tico joven y rupturista enterraba la dictadura franquista y asentaba la democracia en nuestro pa&iacute;s llevando a la izquierda al Gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aznar gana las elecciones a los 43 a&ntilde;os, pero, tal y como explica la catedr&aacute;tica en comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica Mar&iacute;a Jos&eacute; Canel, su perfil era radicalmente distinto al de Gonz&aacute;lez: &ldquo;F&iacute;sicamente, ten&iacute;a un aspecto de contral&iacute;der porque era bajito, de labio r&iacute;gido, gesto severo&hellip; No ten&iacute;a una sonrisa f&aacute;cil, en contraposici&oacute;n al carism&aacute;tico Gonz&aacute;lez: simp&aacute;tico, con un rostro mucho m&aacute;s agradable y un verbo muy f&aacute;cil&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un l&iacute;der sin carisma</strong>
    </p><p class="article-text">
        El destacado especialista en comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica, el franc&eacute;s <a href="https://www.amazon.es/LEtat-spectacle-Politique-casting-m%C3%A9dias/dp/2259209807/ref=sr_1_5?dchild=1&amp;qid=1614805410&amp;refinements=p_27%3ARoger-Gerard+Schwartzenberg&amp;s=books&amp;sr=1-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roger-Gerard Schwartzenberg</a>, manten&iacute;a la teor&iacute;a de que en los procesos de sucesi&oacute;n pol&iacute;tica lo habitual es que a cada l&iacute;der le suele sustituir otro con un perfil diferente. Seg&uacute;n sus an&aacute;lisis, independientemente de la ideolog&iacute;a, era muy extra&ntilde;o que dos pol&iacute;ticos con rasgos personales similares se sucedieran por la elecci&oacute;n de los ciudadanos. En el caso del paso de Gonz&aacute;lez a Aznar, la tesis de Schwartzenberg se cumpl&iacute;a a la perfecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aznar era un pol&iacute;tico gris en cuanto a la manera de proyectarse y de comunicarse. No despertaba empat&iacute;a ni simpat&iacute;a con sus interlocutores. En ese sentido, era radicalmente opuesto a Gonz&aacute;lez&rdquo;, sostiene Canel. Lleg&oacute; al poder como un pol&iacute;tico sin carisma alguno. Ven&iacute;amos de una etapa absolutamente agotada. Por primera vez en la democracia, la corrupci&oacute;n parec&iacute;a haberse extendido en el Gobierno sin control alguno. El desgaste del PSOE en 1996 hac&iacute;a imposible su continuidad. Tal y como recuerda Barrera, &ldquo;la victoria de Aznar supuso una bocanada de aire fresco. La gente buscaba otro tipo de liderazgo serio, distinto al de Gonz&aacute;lez. Sobre todo, despu&eacute;s de cuatro legislaturas en las que el PSOE estaba muy erosionado en cuanto a credibilidad y confianza por los casos de corrupci&oacute;n y la crisis econ&oacute;mica&rdquo; .
    </p><p class="article-text">
        Aznar aparece, seg&uacute;n los estereotipos dibujados por Schwartzenberg, como el cl&aacute;sico &ldquo;hombre de la calle&rdquo;. Hac&iacute;a referencia a esos l&iacute;deres que en algunos momentos de la historia cubren el hueco de gente que a falta de carisma, ofrecen fiabilidad; que a falta de misticismo, ofrecen cotidianeidad; que a falta de enso&ntilde;aci&oacute;n, ofrecen realismo. Su llegada al poder suele sucederse como salida de &eacute;pocas de crisis e inseguridad, cuando los sue&ntilde;os son derribados por la cruda realidad de una etapa de dificultades. Este papel lo desempe&ntilde;aron cl&aacute;sicos nombres de la historia como Richard Nixon, Lyndon B. Johnson, Harold Wilson, Edward Heath o George Pompidou. Este tipo de l&iacute;deres, salidos de la serie B del liderazgo, ha tenido ejemplos recientes en nuestro entorno como la propia figura de Mariano Rajoy, despu&eacute;s de los a&ntilde;os del aire <em>kennediano</em> que Zapatero encarn&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La cumbre de su recorrido</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante su primer mandato, Aznar acrecienta su peso pol&iacute;tico. La experiencia nos ha ense&ntilde;ado que no hay mejor f&oacute;rmula para adquirir carisma que ejercer el poder. Los populares cuentan entre 1996 y el a&ntilde;o 2000 con dos grandes fuerzas a su favor. Por un lado, la econom&iacute;a vive un per&iacute;odo de bonanza que ya hab&iacute;a comenzado en el &uacute;ltimo a&ntilde;o del &uacute;ltimo gobierno socialista. Al PSOE no le sirvi&oacute; de nada, lastrado por su deterioro. Para el PP, por el contrario, se convierte en la prueba de su buena gesti&oacute;n. Por otra parte, la crisis de los socialistas les sume en un per&iacute;odo borroso de su historia. La ausencia de un liderazgo claro tras la retirada de Gonz&aacute;lez, les lleva a las elecciones de 2000 sin capacidad alguna de presentar batalla.
    </p><p class="article-text">
        El PP arrasa el 12 de marzo de 2000 en las elecciones. Obtiene 10,3 millones de votos (el 44,3%) y alcanza la mayor&iacute;a absoluta con 183 diputados. Es la cima de mayor gloria de la derecha que ni antes ni despu&eacute;s tiene punto de equiparaci&oacute;n. Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar repite como presidente del Gobierno, pero da la sensaci&oacute;n de que ya no es el mismo. Ha ganado en seguridad personal y ya es imposible que se presente como cuatro a&ntilde;os atr&aacute;s como un hombre humilde. M&aacute;s bien, todo lo contrario. Sus rasgos empiezan a derivar hacia el deseo de autoafirmaci&oacute;n constante y el autoritarismo. Carlos Barrera interpreta que &ldquo;la mayor&iacute;a absoluta hist&oacute;rica del 2000 le legitim&oacute; interna y externamente, pero le convirti&oacute; en un presidente ensimismado en cultivar su propia figura pol&iacute;tica a nivel nacional e internacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La deriva autoritaria</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los dos vectores que impulsaron su figura como l&iacute;der en la anterior legislatura, el &eacute;xito en gesti&oacute;n y la crisis en la oposici&oacute;n, ser&aacute;n los mismos que condicionar&aacute;n esta etapa. La diferencia es que ahora lo har&aacute;n en una direcci&oacute;n radicalmente opuesta. La mayor&iacute;a absoluta empieza a dar s&iacute;ntomas de una cierta deriva autoritaria que aplica con firmeza la mayor&iacute;a absoluta de la que dispone. La pol&iacute;tica de comunicaci&oacute;n del Gobierno elimina cualquier espacio destinado al debate o a la controversia. Tal y como explica Mar&iacute;a Jos&eacute; Canel, &ldquo;al final de su mandato, Aznar desprecia por completo la comunicaci&oacute;n. De hecho, decidi&oacute; incluso no conceder entrevistas al Grupo PRISA, el mayor grupo de comunicaci&oacute;n del pa&iacute;s, en sus &uacute;ltimos meses&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta segunda legislatura, se empiezan a suceder acontecimientos que se vuelven contra el Gobierno debido a una evidente falta de conexi&oacute;n con la realidad. Como explica Carlos Barrera, &ldquo;a partir de junio de 2002, Aznar cambia, muy influido por la torpe gesti&oacute;n pol&iacute;tica y comunicativa de diversos sucesos: la huelga general, la guerra de Irak, el desastre del <em>Prestige</em>, la boda de su hija en el Escorial, se unen a un giro en la estrategia de Zapatero, que pasa a ser m&aacute;s agresivo ante la proximidad electoral&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En efecto, aparece la figura de Zapatero. El PSOE ha finalizado su traves&iacute;a del desierto y resurge de sus cenizas. En junio del a&ntilde;o 2000 llega a la secretar&iacute;a general e introduce un estilo en las ant&iacute;podas de lo que Aznar representaba. Con aire amable y esp&iacute;ritu dialogante cambia la cara del viejo PSOE, que se ve desbordado por su impulso renovador. A Aznar le surge una oposici&oacute;n que contrasta con su perfil, resaltando m&aacute;s a&uacute;n sus notorios defectos crecientes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un complicado proceso de salida</strong>
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar mantiene con coherencia su compromiso de no presentarse a una segunda reelecci&oacute;n, pese a que no parece existir un claro l&iacute;der alternativo con capacidad de sustituir y heredar sus amplios poderes. Mar&iacute;a Jos&eacute; Canel resalta que &ldquo;esto no lo hab&iacute;a hecho antes ning&uacute;n presidente en el mundo entero. Las encuestas daban que el PP iba a volver a ganar las elecciones y &eacute;l, tal y como hab&iacute;a prometido, renuncia al poder y dimite&rdquo;. Sin embargo, lo que &eacute;l hab&iacute;a planificado como una salida gloriosa se convierte en un proceso accidentado y complejo.
    </p><p class="article-text">
        En abril del 2000, tras obtener la mayor&iacute;a absoluta, Aznar tiene una valoraci&oacute;n muy alta en el CIS que se eleva hasta 5,75. Sin embargo, justo antes de entregar la presidencia del PP a su elegido, Mariano Rajoy, su calificaci&oacute;n ha descendido a 4,56. La terrible e ignominiosa gesti&oacute;n de los atentados del 11M acaba por derrumbar su imagen. Siempre so&ntilde;&oacute; con salir por la puerta grande, dejando al PP en el Gobierno y con un esplendoroso balance de su gesti&oacute;n. Termin&oacute; en el otro extremo. Su gesti&oacute;n se derrumb&oacute; tras la crisis del Prestige y su apoyo a la Guerra de Irak. La derrota tras los atentados del 11M terminaron por derrumbar su legado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un intento de reinventar la biograf&iacute;a&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Han pasado m&aacute;s de 15 a&ntilde;os. Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar ha vivido desde entonces alejado del foco de la atenci&oacute;n medi&aacute;tica. Sus espor&aacute;dicas apariciones han sido adem&aacute;s para posicionarse casi siempre contra la gesti&oacute;n de sus sucesores, Mariano Rajoy y Pablo Casado. De forma recurrente, se ha asomado como un cr&iacute;tico siempre disconforme con casi todo lo que hac&iacute;an sus compa&ntilde;eros de partido. Muchos le responsabilizan incluso de haber sido uno de los elementos clave para entender el auge fugaz de Rivera y el estallido del fen&oacute;meno de Vox.
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente, se le ha visto incluso coincidir a menudo con Felipe Gonz&aacute;lez, el que fuera su mayor contrincante en la d&eacute;cada de los 90. Ambos han aparecido de forma recurrente formando una extra&ntilde;a pareja. De hecho, Carlos Barrera mantiene que Aznar &ldquo;es para el PP lo mismo que Felipe Gonz&aacute;lez para el PSOE. Fuera de los partidos y para la opini&oacute;n p&uacute;blica son dos referentes pol&iacute;ticos indiscutibles, pero como dec&iacute;a Gonz&aacute;lez son 'jarrones chinos'. Sus palabras suelen molestar dentro de sus propios partidos, donde les quedan pocos partidarios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s llamativo de su reaparici&oacute;n p&uacute;blica ha sido su manifiesta intenci&oacute;n de reinventar su pasado. La <a href="https://www.atresplayer.com/lasexta/programas/lo-de-evole/temporada-2/jose-maria-aznar_6038e5e47ed1a87771229622/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista con Jordi &Eacute;vole</a> ha sido el momento culminante de su retorno. En la charla, se repasaron todos los hechos controvertidos de su recorrido pol&iacute;tico. Lo m&aacute;s asombroso fue ver c&oacute;mo intentaba reescribir su propia historia ante el asombro de los millones de espa&ntilde;oles que hab&iacute;amos vivido unos hechos radicalmente diferentes. Entre el Aznar que defend&iacute;a su humildad en 1996 y el l&iacute;der destronado y desprestigiado que abandon&oacute; la pol&iacute;tica en 2004, parece evidente que ha decidido olvidar ambos perfiles. Prefiere quedarse con el triunfador del a&ntilde;o 2000 que parec&iacute;a acariciar la gloria, justamente antes de iniciar su ca&iacute;da, monta&ntilde;a abajo, tropezando con casi todos los errores de comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica que un l&iacute;der puede cometer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Contreras, Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/aznar-repintar-castigada-imagen-publica_129_7275406.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Mar 2021 21:22:03 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En busca de una derecha civilizada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/busca-derecha-civilizada_129_7253730.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b81b233a-a5cf-450b-8a22-83a11300e0c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En busca de una derecha civilizada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La oposición se plantea una estrategia a medio plazo ante las citas electorales en el horizonte. La realidad es la de una derecha fragmentada, presionada por los ultras, lejos del centro y sin puentes con los partidos conservadores periféricos</p></div><p class="article-text">
        Hay una cantinela que reaparece cada vez que se aborda la situaci&oacute;n de la derecha en Espa&ntilde;a. Se trata de entender por qu&eacute; no es posible que en nuestro pa&iacute;s se asiente una formaci&oacute;n pol&iacute;tica conservadora mayoritaria, capaz de aislar posiciones extremistas y con posibilidades reales de convertirse en una alternativa de gobierno. Siempre se citan referentes internacionales como el envidiado caso de Angela Merkel en Alemania. A la hora de buscar explicaciones a esta situaci&oacute;n, cabr&iacute;a fijar los v&eacute;rtices que enmarcan el problema de fondo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La fragmentaci&oacute;n</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La derecha en Espa&ntilde;a con representaci&oacute;n parlamentaria se articula en tres formaciones estatales: PP, Vox y Ciudadanos. Adem&aacute;s subsisten grupos, con gran implantaci&oacute;n territorial, que defienden modelos econ&oacute;micos liberales como el PNV o buena parte del independentismo catal&aacute;n. Hoy en d&iacute;a, resulta totalmente imposible imaginar la consecuci&oacute;n de una mayor&iacute;a que facilitara un gobierno cimentado en ideas conservadoras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sistema electoral espa&ntilde;ol perjudica la dispersi&oacute;n en diversas formaciones que compiten en el mismo espacio electoral. El modelo imperante desde 1977 favorece principalmente a las fuerzas mayoritarias y a las que tienen fuerte implantaci&oacute;n en alg&uacute;n territorio concreto. La multiplicidad de la oferta electoral beneficia posiblemente la riqueza democr&aacute;tica, pero castiga su propia subsistencia. Tal y como explica la presidenta de la ACOP, Ver&oacute;nica Fumanal, &ldquo;hoy est&aacute; m&aacute;s fragmentado el espacio de la derecha que el de la izquierda por la ley D&rsquo;Hondt, partidos que podr&iacute;an tener un 5 o 6% de los votos no entran en el reparto de esca&ntilde;os en las provincias m&aacute;s peque&ntilde;as. A pesar de que puedan sacar un n&uacute;mero similar de votos que el bloque de la izquierda, no computan&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La idea de una fusi&oacute;n de PP y Ciudadanos aparece como una evidente posibilidad futura. El gran problema de este tipo de acuerdos es el de encontrar el momento adecuado para que ambas formaciones consideren que es el instante m&aacute;s propicio para hacerlo efectivo. En cualquier caso, la fragmentaci&oacute;n seguir&aacute; siempre presente mientras Vox se mantenga por libre. Es curioso el proceso que facilita que PP, Ciudadanos y Vox puedan llegar a acuerdos de gobernabilidad, como en Madrid, Andaluc&iacute;a y Murcia, y, sin embargo, sea inimaginable la formaci&oacute;n de una coalici&oacute;n electoral a tres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una ultraderecha independizada</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, la derecha hab&iacute;a contado con un elemento a favor, frente a la izquierda. Los votantes m&aacute;s extremistas quedaban siempre englobados dentro de una formaci&oacute;n en la que ten&iacute;an un peso reducido. Con ello, su voz y su fuerza quedaban amortiguadas. Adem&aacute;s, no ten&iacute;an otro espacio al que trasladarse. Les unificaba una ilusi&oacute;n compartida con la derecha m&aacute;s moderada, la de impedir que la izquierda llegara al poder. Vox surge como escisi&oacute;n del PP en el momento en el que este partido entra en crisis sist&eacute;mica acosado por la corrupci&oacute;n y la falta de liderazgo. Seg&uacute;n Enrique Cocero, consultor de comunicaci&oacute;n y Asuntos P&uacute;blicos, para construir una derecha mayoritaria, habr&iacute;a que cimentar precisamente el liderazgo de Casado: &ldquo;Esto llevar&iacute;a bastante tiempo&hellip; Lo ocurrido con S&aacute;nchez lo prueba. El l&iacute;der del PP est&aacute; obligado a continuar el proyecto porque si se empieza a dudar con candidatos solo se conseguir&iacute;a perder solidez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La irrupci&oacute;n de Vox ha provocado en el PP tres problemas a la vez. Le ha debilitado en t&eacute;rminos cuantitativos. Adem&aacute;s, le ha obligado a radicalizar su discurso y a centrar sus esfuerzos en luchar por evitar fugas en su ala m&aacute;s extremista. Por &uacute;ltimo, esa estrategia le ha alejado a&uacute;n m&aacute;s del centro y de la moderaci&oacute;n. Ahora, explica Fumanal, &ldquo;lo que m&aacute;s le interesar&iacute;a al partido de Casado y tambi&eacute;n a Ciudadanos ser&iacute;a distanciarse lo m&aacute;s posible de un partido como Vox, moderarse realmente y marcar la diferencia&rdquo;. Pero, en los &uacute;ltimos tiempos, se ha podido comprobar la incomodidad de su situaci&oacute;n en las constantes idas y venidas del discurso de los populares en su doble af&aacute;n de combatir a Vox y, a la vez, intentar mostrar un perfil m&aacute;s moderado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El abandono del centro</strong>
    </p><p class="article-text">
        Albert Rivera ha acabado por convertirse en uno de los l&iacute;deres que m&aacute;s ha da&ntilde;ado la solidez de la derecha en Espa&ntilde;a. Su gran m&eacute;rito fue el de conseguir casi monopolizar la zona central del espectro pol&iacute;tico. Se trata, sin duda alguna, del sector que resuelve siempre el resultado electoral en t&eacute;rminos de bloques. Su gran error fue el de intentar asaltar el territorio de la derecha m&aacute;s firme y dura con el fin de<em> sorpasar</em> al PP. En la opini&oacute;n del CEO de 7-50 Strategy, Enrique Cocero, &ldquo;Ciudadanos se equivoc&oacute; permitiendo a Albert Rivera que en las elecciones de 2019 pasase de ser un candidato a ser una caricatura y sacando a In&eacute;s Arrimadas de Catalunya&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras perder la batalla con el PP por muy poco, se encontr&oacute; sin espacio donde asentarse. Y al marcharse del centro, perdi&oacute; la hist&oacute;rica oferta que le hizo Pedro S&aacute;nchez de recuperarlo a trav&eacute;s de una posible coalici&oacute;n de gobierno. No consigui&oacute; lo que ambicionaba y adem&aacute;s perdi&oacute; lo que pose&iacute;a. Para el PSOE, ha sido muy f&aacute;cil reasentarse en el centro izquierda sin competencia alguna.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Puentes rotos con la derecha perif&eacute;rica</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los efectos colaterales que ha tenido el <em>proc&eacute;s</em> ha sido la quiebra total de la tradicional buena relaci&oacute;n entre los partidos conservadores en Madrid con las fuerzas nacionalistas que colaboraron durante a&ntilde;os con la gobernanza del pa&iacute;s. A estas alturas resulta imposible pensar en un PNV o en un Junts que pudieran respaldar un Ejecutivo donde estuvieran fuerzas como Vox.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La derecha estatal centr&oacute; equivocadamente su guerra interna en dilucidar qui&eacute;n se enfrentaba con m&aacute;s sa&ntilde;a contra los nacionalismos. Ciudadanos y PP luchaban por ese trofeo y, mientras tanto, ten&iacute;an que competir contra el incontenible radicalismo de Vox. Se desangraron entre ellos y su &uacute;nico logro que obtuvieron fue el de levantar un muro infranqueable con partidos a los que necesitar&iacute;a de forma insalvable si quisiera llegar a gobernar alg&uacute;n d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El manejo de los tiempos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una variable decisiva para entender todo el fen&oacute;meno que analizamos es la cuesti&oacute;n temporal. En enero de 2016, Mariano Rajoy renunci&oacute; a ir a la investidura al comprobar que no ten&iacute;a suficientes votos para obtenerla. Desde ese momento hasta noviembre de 2019, la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola vivi&oacute; en una monta&ntilde;a rusa permanente. La inestabilidad fue la nota dominante durante casi cuatro a&ntilde;os. Como consecuencia de ese v&eacute;rtigo, tras la conformaci&oacute;n del inesperado ejecutivo de coalici&oacute;n hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o, el PP decidi&oacute; emprender un ataque frontal contra el Gobierno con la idea de derribarlo en los primeros meses. La llegada de la pandemia fue considerada por la derecha la oportunidad perfecta para cortar la legislatura. Sin embargo, la avalancha no dio fruto alguno.
    </p><p class="article-text">
        Tras las elecciones catalanas parece haberse abierto un tiempo nuevo. No se prev&eacute;n procesos electorales hasta finales de 2022 cuando le toque el turno a Andaluc&iacute;a. &ldquo;Creo que hay tiempo de sobra&rdquo;, sostiene Cocero, &ldquo;estos dos a&ntilde;os son una bendici&oacute;n para empezar a construir&rdquo;. Sin embargo, el PP cuenta con la carga a&ntilde;adida de la decena de procesos judiciales a los que tiene que hacer frente derivados de la corrupci&oacute;n sist&eacute;mica en la que al parecer ha vivido durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. No parece buen momento para impulsar un proyecto de esperanza y ruptura con el pasado que, recurrentemente, vuelve a reaparecer una y otra vez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Contreras, Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/busca-derecha-civilizada_129_7253730.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Feb 2021 21:19:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En busca de una derecha civilizada]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuál es el límite de crecimiento de Vox?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/limite-crecimiento-vox_129_7233049.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9d13ccf-f7f0-4f94-b775-b7bd61cbcfbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuál es el límite de crecimiento de Vox?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todo parece indicar que, al igual que hizo Marine Le Pen en Francia, Vox pretende asentar su crecimiento fijando su base en la ultraderecha y buscando el apoyo de clases sociales desfavorecidas</p></div><p class="article-text">
        Los resultados de las elecciones en Catalunya parecen mostrar algunas claras lecturas a nivel nacional. Una de ellas, que el PP parece vivir un per&iacute;odo de retroceso en su apoyo electoral. A la vez, Ciudadanos se mantiene en el limbo en el que Albert Rivera lo dej&oacute;. Ayer mismo, <a href="https://www.larazon.es/espana/20210218/kihxuz5vfvc5ren5oagwm7rfwu.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la periodista Carmen Morodo</a> sacaba a la luz los movimientos del propio Rivera, a espaldas de In&eacute;s Arrimadas, para buscar una fusi&oacute;n con el PP.&nbsp; <a href="https://www.eldiario.es/politica/vox-crece-costa-pp-psoe-mantiene-cabeza-unidas-crece-cis_1_7230144.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El CIS de febrero</a> parece corroborar un desgaste de los populares lastrado por el resurgir de B&aacute;rcenas y sus m&uacute;ltiples tejemanejes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras, Vox parece mantener una firme solidez y apunta incluso a la posibilidad de seguir creciendo a costa de las crisis de las otras derechas con las que en febrero de 2019 se fotografi&oacute; en la plaza de Col&oacute;n de Madrid. A la vista de la situaci&oacute;n, la formaci&oacute;n de extrema derecha tiene ante s&iacute; una encrucijada existencial: &iquest;mantenerse o extenderse?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una intensa historia en s&oacute;lo cinco a&ntilde;os</strong>
    </p><p class="article-text">
        La derecha en Espa&ntilde;a vive un per&iacute;odo de readecuaci&oacute;n en un escenario en permanente cambio desde hace cinco a&ntilde;os. En las elecciones del 20 de diciembre de 2015, Ciudadanos consigue por vez primera una importante representaci&oacute;n parlamentaria al obtener un 14% de los votos, en su mayor&iacute;a de espa&ntilde;oles que se situaban a s&iacute; mismos como centristas. La formaci&oacute;n dirigida por Albert Rivera se planta con 40 diputados en el Congreso de los Diputados. En la convocatoria del 28 de abril de 2019, Vox, entra en el parlamento nacional con 24 diputados y m&aacute;s del 10% de los votos. Se ubica n&iacute;tidamente en el ala extrema de la derecha del Partido Popular.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, en estos a&ntilde;os siguen subsistiendo algunas fuerzas conservadoras nacionalistas en diferentes comunidades que tienen una importante presencia a nivel nacional. A d&iacute;a de hoy, el panorama no ha hecho m&aacute;s que desestabilizarse tras cada una de las diferentes convocatorias electorales que hemos vivido. Inestabilidad es quiz&aacute; el t&eacute;rmino que mejor puede definir lo que ha vivido la derecha en el &uacute;ltimo lustro. A corto y medio plazo, todo parece indicar que la tendencia no va a variar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El destino del tr&iacute;o de Col&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las tres fuerzas nacionales que compiten en el espacio conservador, desde la extrema derecha hasta el centro, viven etapas diferentes. Ciudadanos sufre a&uacute;n las serias consecuencias del desastre provocado tras el intento de Albert Rivera de conseguir liderar todo este espacio pol&iacute;tico. La crisis que vive el partido le sit&uacute;a ante la necesidad de tomar alguna decisi&oacute;n trascendente que determine su futuro. Mientras, el PP vive un periodo tormentoso derivado de la corrupci&oacute;n sist&eacute;mica que ahora se enfrenta a diferentes procesos judiciales de los que resulta muy complicado vaticinar las consecuencias que puedan derivarse.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, Vox disfruta de una situaci&oacute;n completamente diferente. En las &uacute;ltimas elecciones generales, el 10 de noviembre de 2019, obtuvo 15% de los votos y consigui&oacute; 52 esca&ntilde;os en el Congreso. Este pasado domingo, en Catalunya, ha reunido mayor apoyo popular que el PP y Ciudadanos juntos. Vox, nacida y asentada en el territorio de la ultraderecha, busca seguir ampliando su peso atrayendo en los &uacute;ltimos meses a votantes procedentes de PP y Ciudadanos. El interrogante principal es determinar cu&aacute;l es el l&iacute;mite de su capacidad de crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un discurso duro y diferencial&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hasta hace apenas unas semanas, si hubiera que destacar una caracter&iacute;stica principal en la estrategia seguida por Vox quiz&aacute; pueda ser la de la constancia en su posicionamiento en el mapa pol&iacute;tico. Tal y como explica David Redol&iacute;, soci&oacute;logo y expresidente de la ACOP, &ldquo;su representaci&oacute;n pol&iacute;tica y su poder ha crecido enormemente en apenas siete a&ntilde;os, pero su ideario sigue siendo el mismo con el que nacieron&rdquo;. Desde su primer &eacute;xito electoral, marcaron un tono disruptivo frente a una derecha que llevaba tiempo debatiendo sobre cu&aacute;l deb&iacute;a ser su apuesta. Mientras los aznaristas ped&iacute;an una mayor dureza en el discurso, los seguidores de Rajoy defend&iacute;an unas formas m&aacute;s moderadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Santiago Abascal y todo el entorno pol&iacute;tico y medi&aacute;tico que se reunieron no lo dudaron. Para Carlos Barrera, profesor de Comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica de la Universidad de Navarra, &ldquo;este mensaje tan agresivo de Vox en las formas les ha servido para diferenciarse de PP y Ciudadanos y ara&ntilde;ar votos entre el electorado descontento con estos partidos o que se ha ido a la abstenci&oacute;n. Hasta ahora, les ha ido relativamente bien las dos &uacute;ltimas citas electorales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>S&iacute;ntomas de importantes cambios</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si analizamos la evoluci&oacute;n del discurso de la formaci&oacute;n liderada por Santiago Abascal, parecen observarse significativos cambios. Todo parece indicar que su intenci&oacute;n es la de jugar con una estrategia de comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica que se asiente en dos pilares. En lo formal, mantener una posici&oacute;n de firmeza y contundencia frente a la debilidad e inseguridad mostrada por sus rivales en la derecha. En el fondo, se observa un claro movimiento hacia reclamos electorales que buscan ampliar transversalmente su base de votantes. En realidad, no es ninguna innovaci&oacute;n. Es el mismo proceso seguido por otros grupos nacional populistas que han conseguido asentarse en el mundo occidental, desde Francia hasta Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima campa&ntilde;a electoral que ha tenido lugar en Catalunya, Vox ha empezado a mostrar algunas diferencias muy significativas respecto a apenas unos meses atr&aacute;s. El objetivo perseguido parece ampliamente cumplido. Han conseguido monopolizar el voto de la derecha m&aacute;s radical y, a la vez, atraer a nuevos electores gracias a reclamos que pueden ser compartidos por ciudadanos que no se consideran de extrema derecha o cercanos a ideas fascistas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Inseguridad e inmigraci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        B&aacute;sicamente, el discurso de Vox en la campa&ntilde;a catalana marcaba en todo momento el territorio en el que quer&iacute;a asentarse: el de todos aquellos contrarios al separatismo independentista que domina Catalunya y al izquierdismo comunista que, seg&uacute;n ellos, controla Espa&ntilde;a. A todos esos electores, se les ofrec&iacute;a una alternativa pol&iacute;tica centrada en dos puntos. De principio, la inmigraci&oacute;n descontrolada que provoca p&eacute;rdida de oportunidades laborales a los trabajadores espa&ntilde;oles y la formaci&oacute;n de guetos en muchas poblaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia del punto anterior, el otro argumento central de su discurso ha sido la denuncia de un supuesto aumento de la inseguridad ciudadana que incluye la violencia callejera, los robos en peque&ntilde;os comercios, los delitos sexuales y las ocupaciones de propiedades privadas. En resumen, inmigraci&oacute;n e inseguridad. Es llamativo el escaso peso que han tenido en sus mensajes en estas semanas otros de sus argumentos cl&aacute;sicos como el antifeminismo, la homofobia, la defensa de las armas o contra la memoria hist&oacute;rica. Ten&iacute;an claro d&oacute;nde centrarse y as&iacute; lo han hecho.
    </p><p class="article-text">
        La crisis econ&oacute;mica que acompa&ntilde;a a la pandemia parece ser el caldo de cultivo ideal para buscar el apoyo de n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n descorazonados y que apuesten por una ruptura total de un sistema que parece condenarlos al olvido. El descontento y la rabia en sectores que nunca hubieran pensado en apoyar a un partido de ultraderecha, les podr&iacute;a llevar a secundar discursos que dan aparentes soluciones contundentes e inmediatas a su desesperaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un movimiento estrat&eacute;gico paradigm&aacute;tico</strong>
    </p><p class="article-text">
        Justamente antes del inicio de la campa&ntilde;a catalana se produjo un hecho que no puede considerarse casual. El 28 de enero, Vox decidi&oacute; salvar al Gobierno de una derrota parlamentaria frente a PP, Ciudadanos y los partidos catalanes. Decidi&oacute; abstenerse en la votaci&oacute;n que deb&iacute;a aprobar el decreto relativo a la ejecuci&oacute;n de los fondos europeos que deben ser la base de la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica tras la pandemia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su argumento de defensa de su sorprendente posici&oacute;n fue la de anteponer los intereses del Estado a los partidistas. El PP reaccion&oacute; airadamente en su contra. Ciudadanos ni vio venir la jugada al haber votado telem&aacute;ticamente en contra con anterioridad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un doble juego estrat&eacute;gico</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todo parece indicar que, al igual que hizo Marine Le Pen en Francia o Trump en EEUU, Vox pretende en Espa&ntilde;a asentar su crecimiento en dos movimientos. En primer lugar, fijar al electorado de ultraderecha, nost&aacute;lgico del franquismo, que en realidad no tiene otro partido al que apoyar. Es un voto seguro que dif&iacute;cilmente nadie va a poder arrebatarle. La novedad es intentar buscar el apoyo de clases sociales desfavorecidas preocupadas por la crisis econ&oacute;mica, el paro, la inseguridad en su barrio y la inquietud respecto a que una inmigraci&oacute;n ilegal y descontrolada pudiera ser la culpable de sus desgracias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este doble juego de mantener un votante ultra que no tiene otro sitio donde ir y, a la vez, intentar atraer a nuevos electores m&aacute;s moderados ser&aacute; la clave de un hipot&eacute;tico crecimiento. David Redol&iacute; cree que &ldquo;Vox, probablemente, podr&iacute;a conjugar un dif&iacute;cil equilibrio entre articular discursos de derecha cl&aacute;sica para arrebatarle votantes al PP, como de ultraderecha, para atraer a los votantes m&aacute;s radicales y a los antisistema. Buscar&aacute; bascular entre ambos ejes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, la principal preocupaci&oacute;n de sus dirigentes debe ser la de no perder su identidad. Han llegado hasta aqu&iacute; impulsados por un esp&iacute;ritu frentista, duro y poco pactista. Por eso, hay quien piensa, como Carlos Barrera, que para Vox, ahora mismo, no es el momento estrat&eacute;gico para retroceder porque el factor principal de su crecimiento no ha sido precisamente la moderaci&oacute;n. Pelearse por el centro derecha&nbsp; ser&iacute;a defraudar a sus bases&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Movimientos a corto plazo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; que estar atentos a las pr&oacute;ximas semanas. La peculiar coyuntura actual, con un PP descompuesto, con serias dificultades en su horizonte, y un Ciudadanos pendiente de resolver su permanente crisis de identidad, deja a Vox ante la disyuntiva de mantener el modelo que le ha permitido crecer hasta ahora o plantearse intentar crecer hasta ocupar los huecos que PP y Ciudadanos pueden liberar. David Redol&iacute; mantiene su duda respecto a que &ldquo;por esta coyuntura particular de este momento (Catalunya, Ciudadanos tocado, el PP en crisis...) veamos grandes cambios inmediatos en los actuales equilibrios pol&iacute;ticos. En cualquier caso, Vox tiene un l&iacute;mite a su crecimiento ya que, de acuerdo a casi todos los sondeos, la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola no vota mayoritariamente a formaciones extremistas, ni de izquierdas ni de derechas. Veo imposible, hoy por hoy, que Vox ocupe el espacio del PP&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Carlos Barrera, por su parte, prefiere mantener la expectativa abierta. Bajo su punto de vista, &ldquo;la agresividad en el discurso les mantiene con vida y les diferencia del resto del tablero pol&iacute;tico, pero el asunto clave es d&oacute;nde tienen su techo electoral. Si les queda poco para alcanzarlo o consiguen aproximarse a&uacute;n m&aacute;s al PP. Esto no se va a poder comprobar hasta las pr&oacute;ximas elecciones andaluzas&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Contreras, Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/limite-crecimiento-vox_129_7233049.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Feb 2021 22:03:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cuál es el límite de crecimiento de Vox?]]></media:title>
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