<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Pablo Alcántara Pérez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/pablo-alcantara-perez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pablo Alcántara Pérez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/518036/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La sede de la Comunidad de Madrid fue el 'Kilómetro 0' de la violencia franquista y por eso debe ser Lugar de Memoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/sede-comunidad-madrid-kilometro-0-violencia-franquista-debe-lugar-memoria_129_12732191.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ec3c220-f4a5-4e87-a619-18fffb1afb0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1490y1407.jpg" width="1200" height="675" alt="La sede de la Comunidad de Madrid fue el &#039;Kilómetro 0&#039; de la violencia franquista y por eso debe ser Lugar de Memoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Real Casa de Correos, en la Puerta del Sol, fue uno de los principales epicentros de la represión que impuso el franquismo y entre sus cuatro paredes hubo historias de tortura y muerte a manos de agentes policiales que no pueden caer en el olvido</p><p class="subtitle">La sede de la Comunidad de Madrid que albergó torturas franquistas ya es Lugar de Memoria pese al boicot de Ayuso
</p></div><p class="article-text">
        <em>A Kutxi.</em>
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses, hemos visto una batalla por la memoria que ha sido tambi&eacute;n pol&iacute;tica, jur&iacute;dica y medi&aacute;tica entre el Gobierno central de PSOE-Sumar y el de la Comunidad de Madrid, liderado <a href="https://www.eldiario.es/madrid/sede-comunidad-madrid-albergo-torturas-franquistas-lugar-memoria-pese-boicot-ayuso_1_12703341.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por Ayuso</a>. El motivo ha sido la declaraci&oacute;n de la Real Casa de Correos, sede de la actual presidencia madrile&ntilde;a situada en plena puerta del Sol, como Lugar de Memoria Democr&aacute;tica. Esto implica colocar una placa que recuerde que all&iacute; se tortur&oacute; a miles de militantes antifranquistas. El Bolet&iacute;n Oficial del Estado <a href="https://www.eldiario.es/madrid/sede-comunidad-madrid-albergo-torturas-franquistas-lugar-memoria-pese-boicot-ayuso_1_12703341.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya ha publicado</a> esta decisi&oacute;n a pesar de la oposici&oacute;n de Ayuso, pero &iquest;qu&eacute; importancia tiene este edificio en la historia para que a&uacute;n hoy d&iacute;a tenga relevancia hablar de lo que ocurri&oacute; entre sus cuatro paredes?
    </p><h2 class="article-text">Un breve repaso a su historia</h2><p class="article-text">
        Que el franquismo colocara en dicho edificio la Direcci&oacute;n General de Seguridad (DGS) &ndash;de la que explicar&eacute; sus funciones m&aacute;s adelante&ndash; no es ninguna casualidad. Primero, por el valor hist&oacute;rico del lugar. La Real Casa de Correos, ideada por el arquitecto franc&eacute;s Jaime Marquet a finales del siglo XVIII, se construy&oacute; en un primer momento con intenciones de reorganizar el servicio postal. Pero pronto sirvi&oacute; para otras tareas. Concretamente, las de control del orden p&uacute;blico. Desde sus primeros instantes, se apostaron en las esquinas del edificio guarniciones militares para vigilar lo que ocurr&iacute;a por la zona.
    </p><p class="article-text">
        El edificio adquirir&iacute;a su relevancia como lugar para la vigilancia de la sociedad en esta &eacute;poca a partir de 1848, cuando se instal&oacute; all&iacute; el Ministerio de la Gobernaci&oacute;n (lo que ser&iacute;a hoy Interior). Durante la &eacute;poca de la Restauraci&oacute;n, de la Dictadura de Primo de Rivera, entre sus cuatro paredes se firmaron decretos contra el anarquismo, el socialismo, el comunismo o las huelgas, el 1&ordm; de Mayo. Precediendo a lo que ocurrir&iacute;a despu&eacute;s en el franquismo de una forma m&aacute;s clara y cruda.
    </p><p class="article-text">
        La segunda raz&oacute;n por la que Franco instal&oacute; all&iacute; al organismo que articular&iacute;a los cuerpos policiales fue parar quitarle el valor simb&oacute;lico a la zona. Frente al edificio est&aacute; la Puerta del Sol, una plaza que, desde que tenemos conocimiento, ha sido testigo de grandes luchas y revueltas. Desde los comuneros de Castilla hasta el punto culmen de la <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/buscando-rastro-primera-republica-150-anos-proclamacion_1_9940477.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proclamaci&oacute;n de la II Rep&uacute;blica</a> el 14 de abril de 1931. El r&eacute;gimen de Franco quiso quitarle al enclave esa memoria e identificaci&oacute;n con valores de movilizaci&oacute;n, pasando todos sus rituales pol&iacute;ticos unos metros m&aacute;s adelante, en la Plaza de Oriente, frente al Palacio Real.
    </p><h2 class="article-text">Un pasado de oscura represi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La DGS no fue un instrumento policial que se invent&oacute; el franquismo. A lo largo del siglo XIX y principios del XX diferentes gobiernos intentaron crear una estructura que se encargara de organizar y centralizar los servicios policiales, en un momento en el que se estaba creando el Estado moderno. Fue en 1912, tras el asesinato del Primer Ministro Jos&eacute; Canalejas, en plena Puerta del Sol, cuando la DGS se convirti&oacute; en un organismo que perdur&oacute; en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a con la dictadura franquista cuando alcanzar&iacute;a su punto culmen como organizaci&oacute;n encargada del control de la sociedad, de la represi&oacute;n pol&iacute;tica. Para ello, necesitaba un lugar a la altura. El sitio escogido fue la Real Casa de Correos, por estar en pleno centro de Madrid, donde se podr&iacute;a observar no s&oacute;lo la ciudad, sino todo el pa&iacute;s y convertirse en el Km.0 de la violencia estatal.
    </p><p class="article-text">
        En septiembre de 1939 se trasladar&iacute;a a dicho lugar la DGS con todas sus ramificaciones. Desde la Polic&iacute;a Armada, encargada del control del orden p&uacute;blico en las calles, hasta la Brigada de Investigaci&oacute;n Criminal, que se ocupaba de la persecuci&oacute;n de los delincuentes comunes. Y, sobre todo, la Brigada Pol&iacute;tico Social, la polic&iacute;a pol&iacute;tica de la dictadura franquista, que llevaba a cabo la represi&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/politica/gobierno-inicia-procedimientos-declarar-lugar-memoria-sede-comunidad-madrid_1_11760019.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contra los y las militantes antifranquistas.</a>
    </p><p class="article-text">
        Con todos estos contingentes, la DGS (que fue dirigida, entre otros, por Carlos Arias Navarro, quien ser&iacute;a el &uacute;ltimo presidente del Gobierno con Franco y el primero con el Rey Juan Carlos I) se emple&oacute; a fondo en la represi&oacute;n no s&oacute;lo pol&iacute;tica, sino tambi&eacute;n moral. Deteniendo a personas por hacer huelgas y manifestaciones u organizarse pol&iacute;ticamente, tambi&eacute;n reprimiendo a las mujeres que abortaban o al colectivo LGTBI, prohibiendo ciertas ropas (como la ropa corta y el bikini en las playas), vetando el carnaval, etc. El organismo policial se encarg&oacute; de que la sociedad siguiera a rajatabla el ideario nacionalcat&oacute;lico del franquismo.
    </p><p class="article-text">
        Porque la represi&oacute;n fue un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/nueve-razones-guerra-civil-franquismo-no-pelea-abuelos-dice-feijoo_1_9689350.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pilar fundamental de la dictadura.</a> La lista represiva es amplia: 100.000 fusilados por los sublevados durante la guerra, otros 50.000 hasta 1952, m&aacute;s de 500.000 exiliados, miles y miles de juzgados en consejos de guerra y m&aacute;s de 50.000 juzgados por el Tribunal de Orden P&uacute;blico de 1963 a 1976.
    </p><p class="article-text">
        La Real Casa de Correos fue uno de los principales epicentros de toda esta violencia que impuso el franquismo. Nada m&aacute;s instalarse en dicho lugar la DGS, fue asesinado a golpes policiales el trabajador de Telef&oacute;nica y militante de UGT Sergio &Aacute;lvarez Ib&aacute;&ntilde;ez. No ser&iacute;a la &uacute;nica historia de violencia y muerte en dicho edificio. En 1946, el guerrillero comunista Cristino Garc&iacute;a Granda se intent&oacute; suicidar en su calabozo, fruto de las torturas sufridas. En 1953 ser&iacute;a asesinado el dirigente de la UGT y PSOE Tom&aacute;s Centeno. En 1963 fue tirado por una de las ventanas del edificio el dirigente del PCE <a href="https://www.eldiario.es/politica/fusilamiento-grimau-crimen-dictadura-franquista-pp-justicia-niegan-revisar_129_10170578.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juli&aacute;n Grimau</a>, sufriendo graves heridas, siendo despu&eacute;s fusilado. En 1969 ser&iacute;a llevado a dicho edificio el estudiante y militante del FLP <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-reparara-miguel-hernandez-memoria-antifranquista-enrique-ruano-miliciana-maricuela_1_11756681.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enrique Ruano</a>, que ser&iacute;a torturado y despu&eacute;s asesinado por la polic&iacute;a en el edificio donde ten&iacute;an un piso franco. 
    </p><p class="article-text">
        Todos los que eran juzgados por el TOP en Madrid pasaban por el c&eacute;ntrico edificio. Incluso en los a&ntilde;os de la Transici&oacute;n, durante la cual se mantuvo all&iacute; la Direcci&oacute;n General de Polic&iacute;a hasta 1983, hubo historias de violencia policial, como el militante del PC(r) Jos&eacute; Espa&ntilde;a Vivas, muerto por los golpes policiales. Tambi&eacute;n la del militante abertzale Joseba Arregui en 1981, torturado hasta la muerte, que ocurri&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/carcel-carabanchel-estrella-muerte-dictadura-franco-no-inaugurar_1_12241407.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la C&aacute;rcel de Carabanchel</a>. O el &uacute;ltimo caso de fallecimiento en dicho edificio, el del delincuente Santiago Corella &ldquo;El Nani&rdquo;, cuyo cuerpo a&uacute;n se desconoce donde est&aacute; a pesar de que han pasado m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os de su asesinato.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas historias, y muchas miles m&aacute;s, convirtieron a la Real Casa de Correos en el palacio del terror de la dictadura. En el &ldquo;Bergen Belsen&rdquo; espa&ntilde;ol, como lo conoc&iacute;an los luchadores antifranquistas, en referencia al campo de concentraci&oacute;n nazi. Un lugar donde sus paredes hablan de oscuras historias de tortura, represi&oacute;n y muerte a manos de agentes policiales, que no pueden caer en el olvido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alcántara Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/sede-comunidad-madrid-kilometro-0-violencia-franquista-debe-lugar-memoria_129_12732191.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Nov 2025 21:51:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7ec3c220-f4a5-4e87-a619-18fffb1afb0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1490y1407.jpg" length="2295399" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7ec3c220-f4a5-4e87-a619-18fffb1afb0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1490y1407.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2295399" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La sede de la Comunidad de Madrid fue el 'Kilómetro 0' de la violencia franquista y por eso debe ser Lugar de Memoria]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7ec3c220-f4a5-4e87-a619-18fffb1afb0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1490y1407.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Franquismo,Puerta del Sol,Isabel Díaz Ayuso,Torturas,Dictadura franquista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Expediente Melitón Manzanas: el currículum en la Brigada Político Social del protagonista de 'La línea invisible' que marcó el inicio de la violencia de ETA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/expediente-meliton-manzanas-politico-eta_1_5897806.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1aff5add-061d-44c2-9ad4-1eb4a0ff8aed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Expediente Melitón Manzanas: el currículum en la Brigada Político Social del protagonista de &#039;La línea invisible&#039; que marcó el inicio de la violencia de ETA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El expediente oficial de Melitón Manzanas retrata las actividades represivas del policía y falangista desde la posguerra hasta su asesinato a manos de la naciente ETA</p></div><p class="article-text">
        La l&iacute;nea invisible que separa la ficci&oacute;n de la realidad hist&oacute;rica se sit&uacute;a en la puerta del Archivo General del Ministerio del Interior. All&iacute; reposa el expediente oficial del comisario de la Brigada Pol&iacute;tico Social de San Sebasti&aacute;n, Melit&oacute;n Manzanas, cuyo asesinato a manos de <a href="https://www.eldiario.es/temas/eta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ETA</a>&nbsp;marc&oacute; el inicio de cuatro d&eacute;cadas&nbsp;de violencia. El expediente de 400 p&aacute;ginas, al que ha tenido acceso eldiario.es, detalla la fulgurante carrera en la polic&iacute;a pol&iacute;tica franquista del protagonista de la <a href="https://www.eldiario.es/vertele/tag/la_linea_invisible/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">serie La l&iacute;nea invisible</a> de Movistar+, interpretado por el actor <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/la-linea-invisible-Antonio-dela-torre-entrevista-serie-movistar-ETA-Meliton-Manzanas_0_2222477772.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio de la Torre</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo se prepara a un villano?, le preguntaron al actor en una <a href="https://www.eldiario.es/filmand/Antonio-Torre-invisible-solucionas-problemas_6_1015308469.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista</a>&nbsp;con ocasi&oacute;n del reciente estreno de la serie. &ldquo;Primero no prepar&aacute;ndose un villano, porque si no, empiezas equivocado&rdquo;, respondi&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/36e079e0-ab49-487c-955f-4020cc7d2ff9_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/36e079e0-ab49-487c-955f-4020cc7d2ff9_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/36e079e0-ab49-487c-955f-4020cc7d2ff9_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/36e079e0-ab49-487c-955f-4020cc7d2ff9_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/36e079e0-ab49-487c-955f-4020cc7d2ff9_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/36e079e0-ab49-487c-955f-4020cc7d2ff9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/36e079e0-ab49-487c-955f-4020cc7d2ff9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n fue este sombr&iacute;o personaje que ha llegado a la ficci&oacute;n televisiva y cuyo asesinato marc&oacute; un punto de inflexi&oacute;n en la historia de Espa&ntilde;a?
    </p><p class="article-text">
        Melit&oacute;n Manzanas Gonz&aacute;lez (San Sebasti&aacute;n, 9 de junio de 1909 - Ir&uacute;n, 2 de agosto de 1968) era perito mercantil y trabajaba de gerente&nbsp;en una agencia de aduanas en la frontera con Francia. Militante de las Juventudes de Acci&oacute;n Popular (un &ldquo;grupo excitado e impaciente de se&ntilde;oritos&rdquo;, seg&uacute;n el historiador Hugh Thomas), fue encarcelado en el fuerte de Nuestra Se&ntilde;ora de Guadalupe en Hondarribia al poco de estallar la Guerra Civil. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Manzanas fue liberado por el bando franquista tras una veintena de d&iacute;as de encierro. &ldquo;El 10 de septiembre de 1936 me alist&eacute; voluntario en la milicia de Falange Espa&ntilde;ola Tradicionalista y de las JONS, habiendo prestado servicios especiales en primera l&iacute;nea, en la frontera y varias veces en Francia&rdquo;, afirma en una declaraci&oacute;n jurada que consta en su expediente oficial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/362845c5-d1dc-411e-92e9-f2f667fef715_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/362845c5-d1dc-411e-92e9-f2f667fef715_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/362845c5-d1dc-411e-92e9-f2f667fef715_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/362845c5-d1dc-411e-92e9-f2f667fef715_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/362845c5-d1dc-411e-92e9-f2f667fef715_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/362845c5-d1dc-411e-92e9-f2f667fef715_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/362845c5-d1dc-411e-92e9-f2f667fef715_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        A finales de 1937, Manzanas ingres&oacute; en el regimiento de artiller&iacute;a pesada n&uacute;mero 3 de San Sebasti&aacute;n y, m&aacute;s tarde, fue voluntario &ldquo;en primera l&iacute;nea&rdquo; en los frentes de Santander, Lleida, Toledo y Madrid. En el regimiento de artiller&iacute;a de&nbsp;la Divisi&oacute;n de los Flechas Verdes, al mando del coronel italiano Mario Sciomachen, particip&oacute; en la Batalla del Ebro.
    </p><p class="article-text">
        Melit&oacute;n Manzanas se incorpor&oacute;&nbsp;a la remodelada polic&iacute;a franquista, un &ldquo;instrumento vigilante y represivo de tipo permanente&rdquo; para defender el &ldquo;Estado totalitario&rdquo;, seg&uacute;n la propia ley de la dictadura. El agente, franc&oacute;fono,&nbsp;empez&oacute; su carrera&nbsp;en el Servicio de Informaci&oacute;n de la Delegaci&oacute;n de la Frontera Norte, a las &oacute;rdenes del coronel Julio Ortega Tercero, quien &ldquo;entabl&oacute; relaciones entre el gobierno de Franco y la Gestapo&rdquo;, seg&uacute;n la <a href="http://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/es/ortega-tercero-julio/ar-112096/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Au&ntilde;amendi Eusko Entziklopedia</a>.
    </p><p class="article-text">
        El espionaje estadounidense sospechaba de las turbias actividades del jefe de Manzanas y, seg&uacute;n informes citados por el historiador Fernando Hern&aacute;ndez S&aacute;nchez en <em>La frontera salvaje. Un frente sombr&iacute;o del combate contra Franco</em> (Pasado y Presente, 2018), los alemanes ten&iacute;an en la oficina del coronel Ortega &ldquo;l&iacute;nea telef&oacute;nica directa con Francia&rdquo;.&nbsp;El coronel Ortega escribi&oacute;&nbsp;que Manzanas, con n&uacute;mero de placa 4870 y pistola marca Star calibre nueve mil&iacute;metros corto, tendr&aacute; una &ldquo;actuaci&oacute;n destacada en todos los servicios realizados&rdquo; en la frontera de Ir&uacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0509e227-060c-4e28-b469-c187c28ff6f8_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0509e227-060c-4e28-b469-c187c28ff6f8_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0509e227-060c-4e28-b469-c187c28ff6f8_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0509e227-060c-4e28-b469-c187c28ff6f8_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0509e227-060c-4e28-b469-c187c28ff6f8_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0509e227-060c-4e28-b469-c187c28ff6f8_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0509e227-060c-4e28-b469-c187c28ff6f8_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        En aquel poroso paso fronterizo, un compendio de actividades clandestinas de contrabando y de pasos ilegales, am&eacute;n de escenario de una feroz persecuci&oacute;n bilateral por parte de&nbsp;franquistas y nazis, Melit&oacute;n Manzanas obtiene sus primeras felicitaciones p&uacute;blicas y premios en met&aacute;lico y se familiariza con los &ldquo;asuntos sociales&rdquo;, que en la jerga burocr&aacute;tica de la polic&iacute;a franquista aluden a las actividades pol&iacute;ticas de la diezmada oposici&oacute;n al r&eacute;gimen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su exitosa carrera en la frontera le permiti&oacute; obtener numerosos premios en met&aacute;lico y felicitaciones por&nbsp;perseguir el contrabando y desmantelar organizaciones dedicadas al &ldquo;paso clandestino de personas a Francia&rdquo; y &ldquo;atentatorias a la seguridad del Estado&rdquo;, entre otros asuntos. Era un &ldquo;funcionario de entusiasmos y aciertos, modelo&rdquo;, seg&uacute;n la descripci&oacute;n de su jefe, el comisario Graciliano Carretero. En 1941, se cas&oacute; con Mar&iacute;a Artigas Aristiz&aacute;bal y, fruto de este matrimonio, naci&oacute; su hija&nbsp;cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En 1957, tras una equ&iacute;voca actuaci&oacute;n en la detenci&oacute;n de un empleado de una librer&iacute;a que pasaba por la frontera con &ldquo;propaganda ilegal de tipo nacionalista vasco&rdquo;, Manzanas fue trasladado forzoso a Torrelavega (Cantabria)&nbsp;y no pudo volver a Ir&uacute;n hasta el a&ntilde;o siguiente, cuando ingresa en la <a href="https://www.eldiario.es/cv/CIA-Brigada-Politico-Roberto-Washington_0_984101892.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brigada Pol&iacute;tico Social</a>. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un informe del comisario jefe de San Sebasti&aacute;n, incluido en el expediente de Melit&oacute;n Manzanas, se&ntilde;ala que el polic&iacute;a &ldquo;vive con cierta holgura econ&oacute;mica&rdquo; y su esposa &ldquo;disfruta de cartera en una Compa&ntilde;&iacute;a de Seguros&rdquo;, en la que trabaj&oacute; hasta 1957. El propio Manzanas combinaba su trabajo en la polic&iacute;a franquista con el de inspector de seguros hasta que la &ldquo;superioridad&rdquo; le dej&oacute; claro que se trataba de una actividad incompatible con el &ldquo;cometido corporativo&rdquo;. Una revista del exilio antifranquista aludi&oacute; en el obituario del polic&iacute;a a sus conocidas &ldquo;actividades complementarias: contrabando, negocios sucios y otras cosas parecidas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dedicado exclusivamente a la represi&oacute;n pol&iacute;tica, Melit&oacute;n Manzanas y sus hombres se convertir&aacute;n en una pesadilla recurrente para comunistas, socialistas, sindicalistas y nacionalistas vascos (la periodista Mar&iacute;a Antonia Iglesias public&oacute; un <a href="https://elpais.com/diario/2001/01/28/domingo/980653598_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reportaje en El Pa&iacute;s</a> con abundantes testimonios de las salvajes torturas practicadas por la Brigada Pol&iacute;tico Social a las &oacute;rdenes de Manzanas).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su lista de recompensas y premios da buena cuenta de esta trayectoria en la polic&iacute;a pol&iacute;tica del r&eacute;gimen, &ldquo;capaz &uacute;nicamente de trabajar a base de confidentes y palizas&rdquo;, seg&uacute;n el escritor y exministro Jorge Sempr&uacute;n. Su trabajo al frente de la Brigada Pol&iacute;tico Social de San Sebasti&aacute;n&nbsp;fue recompensado con una cruz de la Orden Civil al m&eacute;rito policial.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99ffead5-ad21-4a2c-9637-25f5bdfcf12f_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99ffead5-ad21-4a2c-9637-25f5bdfcf12f_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99ffead5-ad21-4a2c-9637-25f5bdfcf12f_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99ffead5-ad21-4a2c-9637-25f5bdfcf12f_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99ffead5-ad21-4a2c-9637-25f5bdfcf12f_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99ffead5-ad21-4a2c-9637-25f5bdfcf12f_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/99ffead5-ad21-4a2c-9637-25f5bdfcf12f_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos premios&nbsp;y felicitaciones que constan en su expediente aluden a operaciones contra el &ldquo;separatismo vasco&rdquo; y las &ldquo;juventudes del PNV&rdquo; que &ldquo;actuaban en forma de comandos&rdquo;. El viernes 2 de agosto de 1968, como hac&iacute;a d&iacute;a tras d&iacute;a, se fue&nbsp;a comer a su domicilio en Ir&uacute;n&nbsp;desde la comisar&iacute;a de San Sebasti&aacute;n. Cuando su mujer y su hija le abr&iacute;an la puerta para recibirlo, un miembro de ETA le vol&oacute; la cabeza. Su muerte fue &ldquo;instant&aacute;nea&rdquo;,&nbsp;dice el informe oficial sobre el asesinato que consta en el expediente de Melit&oacute;n Manzanas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El desconocido&rdquo; pistolero, quien&nbsp;seg&uacute;n el informe del forense&nbsp;probablemente us&oacute; un &ldquo;arma corta y de un calibre aproximado a 7,65&rdquo;, logr&oacute; huir &ldquo;al amparo de la lluvia que en aquel momento ca&iacute;a con intensidad&rdquo;. El asesinato de Melit&oacute;n Manzanas supuso una conmoci&oacute;n para todo el aparato represivo franquista. ETA pretend&iacute;a, seg&uacute;n public&oacute; <em>ABC</em> al d&iacute;a siguiente, convertir el Pa&iacute;s Vasco en una suerte de Argelia ib&eacute;rica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Su muerte era un ataque a la faz m&aacute;s descarnada de la represi&oacute;n franquista&rdquo;, escribe el historiador Pau Casanellas en <em>Morir matando. El franquismo ante la pr&aacute;ctica armada, 1968-1977</em> (Catarata, 2014). La v&iacute;ctima fue condecorada a t&iacute;tulo p&oacute;stumo&nbsp;con la medalla de oro al m&eacute;rito policial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El asesinato de Melit&oacute;n Manzanas, el segundo cometido por ETA, fue celebrado incluso por los sectores de la oposici&oacute;n que rechazaban la violencia armada como estrategia para derrotar a la dictadura. &ldquo;Con su muerte termina la miserable carrera de un esbirro&rdquo;, clamaba <em>Informaci&oacute;n Espa&ntilde;ola</em> desde el exilio. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los disparos aquel d&iacute;a lluvioso contra el comisario&nbsp;Melit&oacute;n Manzanas pusieron fin a &ldquo;toda una vida dedicada al mejor servicio a la Patria y al Caudillo&rdquo;, seg&uacute;n escribe el director general de Seguridad en una carta que consta en el expediente. Tambi&eacute;n marcaron el inicio de casi medio siglo de violencia de ETA.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.scribd.com/document/458108656/RECOMPENSAS-MELITO-NAgua#from_embed" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">RECOMPENSAS MELIT&Oacute;N MANZANAS</a>&nbsp;by <a href="https://www.scribd.com/user/151116894/eldiario-es#from_embed" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a> on Scribd
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe class="scribd_iframe_embed" title="RECOMPENSAS MELITÓNAgua" src="https://www.scribd.com/embeds/458108656/content?start_page=1&amp;view_mode=scroll&amp;access_key=key-LCQb6ibdHlXx8jX5sYnG" data-auto-height="true" data-aspect-ratio="1.4146341463414633" scrolling="no" width="100%" height="600" frameborder="0"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Marco, Pablo Alcántara Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/expediente-meliton-manzanas-politico-eta_1_5897806.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2020 19:53:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1aff5add-061d-44c2-9ad4-1eb4a0ff8aed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="185835" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1aff5add-061d-44c2-9ad4-1eb4a0ff8aed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="185835" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Expediente Melitón Manzanas: el currículum en la Brigada Político Social del protagonista de 'La línea invisible' que marcó el inicio de la violencia de ETA]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1aff5add-061d-44c2-9ad4-1eb4a0ff8aed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El térbol paper del comissari Conesa en la transició: el mestre de Billy el Niño i de Villarejo en la claveguera policial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/conesa-billy-nino-villarejo-claveguera_1_1074201.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/210c0901-7249-4649-a1eb-a3c78ef2950a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El térbol paper del comissari Conesa en la transició: el mestre de Billy el Niño i de Villarejo en la claveguera policial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El comissari Roberto Conesa i l’inspector Antonio González Pacheco es van veure implicats en alguns dels assumptes més foscos de la Transició</p><p class="subtitle">“Li done la meua paraula d’honor de veterà policia que no s’ha tractat malament cap dels detinguts”, va dir Conesa a la periodista Pilar Urbano</p><p class="subtitle">Manuel Fraga va posar Conesa de cap superior de Policia a València abans de resoldre el segrest d’Oriol i Villaescusa a les mans dels GRAPO</p><p class="subtitle">El ministre de la Governació Rodolfo Martín Villa va nomenar el 2 de juny de 1977 Roberto Conesa comissari general d’Informació</p></div><p class="article-text">
        El comissari Roberto Conesa &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/cv/Roberto-Conesa-Brigada-Politico-Social_0_984101904.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialista de la Brigada Pol&iacute;tica Social en infiltracions</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cv/CIA-Brigada-Politico-Roberto-Washington_0_984101892.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrenat per la CIA</a> i cap de la Brigada Central de la Comissaria General d&rsquo;Investigaci&oacute; Social el 1974&ndash; va continuar engrossint a les acaballes del franquisme la llista de premis en met&agrave;l&middot;lic i felicitacions per les operacions c&iacute;cliques contra els grups de l&rsquo;esquerra radical antifranquista. El policia, a m&eacute;s, va detindre el 1973 els presumptes responsables del segrest de Felipe Huarte, el primer empresari segrestat per ETA i, un any despr&eacute;s, va rebre una felicitaci&oacute; i un premi en met&agrave;l&middot;lic de 25.000 pessetes per haver impedit el segrest del comte de Barcelona a M&ograve;naco 
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s de l&rsquo;atemptat d&rsquo;ETA del 13 de setembre de 1974 contra la cafeteria Rolando de Madrid, situada a tocar de la DGS, Conesa &eacute;s recompensat amb 50.000 pessetes per les detencions dels pretesos autors. Tant en el seu expedient com en la roda de premsa posterior a les detencions, <a href="https://www.elsaltodiario.com/historia/eta-autoria-atentado-calle-correo-franquismo-involucro-comunistas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el comissari va atribuir falsament</a> al PCE una vinculaci&oacute; amb l&rsquo;atemptat que en realitat mai va existir. 
    </p><p class="article-text">
        A les seues ordres treballava aquells dies un policia desconegut anomenat <a href="https://www.eldiario.es/temas/jose_manuel_villarejo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Manuel Villarejo P&eacute;rez</a>, aprenent de les clavegueres de les quals, passat el temps, arribar&agrave; a ser el <a href="https://www.eldiario.es/politica/Comisario-Villarejo-manual-artificieros_0_657934298.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&agrave;xim exponent</a>. El 1975, la Direcci&oacute; General de Seguretat proposa concedir una creu al m&egrave;rit policial a Villarejo i la mateixa creu amb distintiu roig al comissari Conesa. Aquell mateix any, a l&rsquo;agost, Villarejo participa en Madrid, a les ordres de Conesa, en una operaci&oacute; contra el FRAP, &ldquo;en qu&egrave; va aconseguir la detenci&oacute; de la totalitat dels dirigents&rdquo;, i per la qual va cobrar 25.000 pessetes de premi en met&agrave;l&middot;lic.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/70815ec4-f25b-43de-8877-fecfb0a1ae97_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/70815ec4-f25b-43de-8877-fecfb0a1ae97_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/70815ec4-f25b-43de-8877-fecfb0a1ae97_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/70815ec4-f25b-43de-8877-fecfb0a1ae97_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/70815ec4-f25b-43de-8877-fecfb0a1ae97_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/70815ec4-f25b-43de-8877-fecfb0a1ae97_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/70815ec4-f25b-43de-8877-fecfb0a1ae97_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Un altre policia de fama inquietant a les seues ordres &eacute;s El Pelos (&ldquo;que &eacute;s com l&rsquo;anomene per la seua pelussera a la moderna&rdquo;, va explicar en una entrevista en ABC). Els detinguts de l&rsquo;oposici&oacute; antifranquista li havien posat el malnom Billy el Ni&ntilde;o i el seu <a href="https://www.youtube.com/watch?v=RVGHRntlGLA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llegendari historial</a> de maltractaments i tortures el persegueix fins hui. L&rsquo;inspector Antonio Gonz&aacute;lez Pacheco, d&rsquo;infaust record per a les seues nombroses v&iacute;ctimes, va ser l&rsquo;alumne avantatjat de Conesa. El seu curr&iacute;culum tan negre <a href="https://www.youtube.com/watch?v=nsAQUwt-6Uw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el va resumir emocionat</a> en el Congr&eacute;s dels Diputats l&rsquo;actual vicepresident del Govern, Pablo Iglesias, amb alguns dels abundants testimoniatges de les tortures salvatges de la Brigada Pol&iacute;tica Social.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;historial de Billy el Ni&ntilde;o, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/expediente-Billy-Nino-represion-estudiantes_0_847615577.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicat per eldiario.es</a>, va en paral&middot;lel al del seu mestre Roberto Conesa, del qual era deixeble i amic. En una operaci&oacute; contra el FRAP al juliol del 1975, Conesa &eacute;s recompensat amb 30.000 pessetes i el seu deixeble El Pelos amb 20.000. El 30 de setembre de 1975, tres dies despr&eacute;s dels <a href="https://www.eldiario.es/eldiarioex/sociedad/Septiembre-noche-larga_0_563094573.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltims afusellaments del franquisme</a> de cinc militants del FRAP i d&rsquo;ETA, el comissari &eacute;s agraciat per la Presid&egrave;ncia del Govern amb l&rsquo;Ordre Imperial del Jou i les Fletxes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cae8aafb-469d-4c9e-933c-e004db5acce1_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cae8aafb-469d-4c9e-933c-e004db5acce1_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cae8aafb-469d-4c9e-933c-e004db5acce1_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cae8aafb-469d-4c9e-933c-e004db5acce1_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cae8aafb-469d-4c9e-933c-e004db5acce1_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cae8aafb-469d-4c9e-933c-e004db5acce1_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cae8aafb-469d-4c9e-933c-e004db5acce1_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Despr&eacute;s de la mort de Franco, Conesa l&rsquo;allunyen de Madrid. El 22 de juny de 1976, el ministre de Governaci&oacute; Manuel Fraga el nomena cap superior de Policia a Val&egrave;ncia, on substitueix el comissari Jos&eacute; de Oleza, un altre hist&ograve;ric de la Brigada Pol&iacute;tica Social. En la capital del T&uacute;ria va ser el m&agrave;xim cap de la Policia valenciana fins que el 30 de gener de 1977, el ministre de Governaci&oacute;, Rodolfo Mart&iacute;n Villa, el crida des de Madrid per a situar-lo al capdavant de la investigaci&oacute; del segrest d&rsquo;Antonio Mar&iacute;a de Oriol y Urquijo, president del Consell d&rsquo;Estat, i del tinent general Emilio Villaescusa, president del Consell Suprem de Just&iacute;cia Militar.
    </p><p class="article-text">
        La primera cosa que va fer quan va arribar a la capital va ser reunir-se amb Billy el Ni&ntilde;o i reagrupar &ldquo;els seus xiquets&rdquo; especialitzats en els GRAPO, un grupuscle t&eacute;rbol infiltrat per Conesa i els seus homes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En general s&oacute;n els partits minoritaris, i no els de masses, els que recorren a la viol&egrave;ncia; i precisament perqu&egrave; s&oacute;n partits menuts costa m&eacute;s faena infiltrar-s&rsquo;hi&rdquo;, va explicar Conesa despr&eacute;s de l&rsquo;alliberament d&rsquo;Oriol i Villaescusa. Aquella operaci&oacute; llegend&agrave;ria va valdre al comissari una recompensa de 200.000 pessetes, segons el seu expedient, i l&rsquo;emblanquiment medi&agrave;tic del personatge (amb algunes excepcions: els reportatges del periodista Gregorio Mor&aacute;n en Diario 16, <a href="https://recursos.march.es/linz/I54484.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disponibles actualment en l&rsquo;Arxiu Linz</a>, detallen el curr&iacute;culum del superagent).
    </p><p class="article-text">
        La periodista Pilar Urbano va publicar una s&egrave;rie de reportatges en ABC sobre l&rsquo;actuaci&oacute; de Conesa en la resoluci&oacute; del segrest a les mans dels GRAPO que donen compte de l&rsquo;emblanquiment de l&rsquo;hist&ograve;ric repressor: &ldquo;No &eacute;s un home endurit ni malcarat, ni fred, ni molt&iacute;ssim menys despietat&rdquo;, <a href="http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1977/02/16/048.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">va escriure</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mire, Pilar&rdquo;, va dir Conesa en un dinar amb la periodista a qu&egrave; no va faltar la dona del comissari, &ldquo;no he deixat d&rsquo;assistir ni a un sol interrogatori (...), ho jure per la meua &agrave;nima que no he seguit m&eacute;s t&egrave;cnica que la del di&agrave;leg! (...) Li done la meua paraula d&rsquo;honor de veter&agrave; policia que no s&rsquo;ha tractat malament cap dels detinguts&rdquo;, afirma Conesa davant la periodista, <a href="http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1977/02/16/049.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que pregunta</a> embadalida: &ldquo;Com funciona el seu cervell, Conesa?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 2 de juny de 1977, el ministre de la Governaci&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/temas/rodolfo_martin_villa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rodolfo Mart&iacute;n Villa</a> nomena el policia comissari general d&rsquo;Informaci&oacute;, un dels llocs clau des del qual pilotar&agrave; tota mena de trames fosques relacionades amb la guerra bruta. El comissari tindr&agrave; aix&iacute; &ldquo;plena dedicaci&oacute; habitual al servei, sense l&iacute;mit d&rsquo;horari&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b703cb-920d-4c41-ae8e-39e36199950e_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b703cb-920d-4c41-ae8e-39e36199950e_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b703cb-920d-4c41-ae8e-39e36199950e_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b703cb-920d-4c41-ae8e-39e36199950e_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b703cb-920d-4c41-ae8e-39e36199950e_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b703cb-920d-4c41-ae8e-39e36199950e_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a5b703cb-920d-4c41-ae8e-39e36199950e_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        L&rsquo;expedient de Conesa inclou les nombroses citacions de l&rsquo;Audi&egrave;ncia Nacional (antic Tribunal d&rsquo;Ordre P&uacute;blic, l&rsquo;organisme repressiu per excel&middot;l&egrave;ncia del franquisme) tant a Conesa com a Billy el Ni&ntilde;o per sumaris com el del segrest d&rsquo;Oriol i Villaescusa o l&rsquo;assassinat <a href="https://www.eldiario.es/politica/matanza-Atocha-regimen-murio-matando_0_604739896.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dels advocats d&rsquo;Atocha</a>.
    </p><p class="article-text">
        Gonz&aacute;lez Pacheco va compar&eacute;ixer (despr&eacute;s d&rsquo;unes quantes citacions) en aquest &uacute;ltim judici, per&ograve; en quasi tots els grans processos de la transici&oacute; Conesa i el seu alumne es van escapolir h&agrave;bilment de declarar davant el jutge escudant-se en &ldquo;viatges a l&rsquo;estranger&rdquo; i &ldquo;serveis de repressi&oacute; del terrorisme&rdquo;. Cada vegada que el citaven en l&rsquo;Audi&egrave;ncia Nacional, donava la casualitat que El Pelos estava &ldquo;a l&rsquo;estranger en serveis d&rsquo;inter&eacute;s p&uacute;blic relacionats amb la seguretat ciutadana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En l&rsquo;expedient de Conesa consta una interpel&middot;laci&oacute; del grup socialista en el Congr&eacute;s al Govern per &ldquo;l&rsquo;h&agrave;bit&rdquo; de tots dos funcionaris de no compar&eacute;ixer davant la just&iacute;cia. Tampoc compareixeran en diversos judicis per tortures (com, entre altres, el dels maltractaments denunciats per Pablo Mayoral, militant del FRAP i actual president <a href="https://www.eldiario.es/madrid/politicas-expliquen-Ayuntamiento-Madrid-Franquismo_0_612439472.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la Comuna de Presos del Franquisme</a>).
    </p><p class="article-text">
        Hui, Billy el Ni&ntilde;o &ndash;ja jubilat despr&eacute;s d&rsquo;una llarga etapa en l&rsquo;empresa privada&ndash; t&eacute; un apartament a Benic&agrave;ssim, segons va descobrir el <a href="https://www.eitb.eus/es/television/programas/360-grados/capitulos-completos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa </a><a href="https://www.eitb.eus/es/television/programas/360-grados/capitulos-completos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">360 grados d&rsquo;ETB</a>. L&rsquo;exagent de la Brigada Pol&iacute;tica Social va con&eacute;ixer b&eacute; la costa castellonenca quan estava a les ordres de Conesa, al qual acompanyava a reunions amb el mercenari i sicari dels GAL Jean Pierre Ch&eacute;rid, segons el testimoniatge de la seua v&iacute;dua en el llibre<a href="https://www.eldiario.es/cv/Billy_el_Nino-viuda-sicario-guerra-ETA_0_902210740.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.eldiario.es/cv/Billy_el_Nino-viuda-sicario-guerra-ETA_0_902210740.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ch&eacute;rid, un sicario en las cloacas del Estado, de la periodista Ana Mar&iacute;a Pascual</a>. La dona va contar que els comissaris Roberto Conesa i Manuel Ballesteros, juntament amb Billy el Ni&ntilde;o, freq&uuml;entaven la terrassa del restaurant de l&rsquo;aeroclub que regentaven els germans Gilbert i Cl&eacute;ment Perret. 
    </p><p class="article-text">
        Teresa Rilo, la viuda de Ch&eacute;rid, va con&eacute;ixer aquells dos &ldquo;individus cordials, atents i educats&rdquo; malgrat els &ldquo;advertiments divertits&rdquo; del seu marit sicari: &ldquo;Aquests han sigut g&agrave;ngsters, com els de les pel&middot;l&iacute;cules&rdquo;, li deia. La fam&iacute;lia, marsellesos del milieu criminal parisenc dels anys 60, va arribar a la costa valenciana fugint literalment a tirs d&rsquo;una guerra de bandes en la capital francesa. Els germans Perret sempre se&rsquo;ls ha vinculat a la guerra bruta (i, singularment, a l&rsquo;atemptat contra el Bar Hendayais). El 1985, en aquell mateix restaurant de l&rsquo;aeroclub de Castell&oacute;, ETA va assassinar Cl&eacute;ment Perret.
    </p><p class="article-text">
        En el restaurant, entre &ldquo;graellades de carn i de verdura&rdquo;, coincidien aquests personatges inquietants amb el comissari Conesa, &ldquo;un individu sinistre, d&rsquo;aspecte malalt&iacute;s&rdquo;, a qui sempre acompanyava Billy el Ni&ntilde;o, &ldquo;la seua m&agrave; dreta&rdquo;. &ldquo;Formaven un duo curi&oacute;s: el mestre i el pupil; l&rsquo;home seri&oacute;s, de poques paraules, i el seu vehement alumne&rdquo;, diu Teresa Rilo. En el judici per l&rsquo;atemptat del Bar Hendayais, pel qual va ser condemnat i finalment absolt pel Tribunal Suprem el comissari Manuel Ballesteros, es va descobrir que Billy el Ni&ntilde;o era qui pagava mig mili&oacute; de pessetes mensuals als pretesos confidents que presumptament van cometre el crim, <a href="https://elpais.com/diario/1990/07/15/espana/647992807_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tal com va publicar </a><a href="https://elpais.com/diario/1990/07/15/espana/647992807_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Pa&iacute;s</em></a><em>. </em>
    </p><p class="article-text">
        Mestre i pupil, segons el testimoniatge presencial de la viuda de Ch&eacute;rid, freq&uuml;entaven tamb&eacute; la pizzeria L&rsquo;Appuntamento, un dels epicentres de les trames negres neofeixistes durant la transici&oacute;. Per all&iacute; coincidien amb terroristes italians com Stefano Delle Chiae o Carlo Cicuttini, el quart pistoler de l&rsquo;atemptat contra els advocats laboralistes d&rsquo;Atocha, entre molts altres personatges poc recomanables.
    </p><p class="article-text">
         Un altre dels casos sonats en qu&egrave; es va veure implicat Conesa va ser l&rsquo;intent d&rsquo;assassinat, el 5 d&rsquo;abril de 1978 a Alger, del l&iacute;der del Moviment per l&rsquo;Autodeterminaci&oacute; i la Independ&egrave;ncia de l&rsquo;Arxip&egrave;lag Canari (MPAIAC), <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/Muere-anos-Antonio-Cubillo_0_78042776.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Cubillo</a>. En la batejada Operaci&oacute; Mallorca, que va deixar greument ferit i en cadira de rodes Cubillo, &ldquo;Roberto Conesa, que aquells dies estava al capdavant de la Comissaria General d&rsquo;Informaci&oacute;, es va encarregar de portar a la pr&agrave;ctica tota la part operativa&rdquo;, afirma la historiadora Sophie Baby <a href="https://www.eldiario.es/politica/falso-mito-Transicion-incruenta_0_843066416.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en</a><a href="https://www.eldiario.es/politica/falso-mito-Transicion-incruenta_0_843066416.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> El mito de la transici&oacute;n pac&iacute;fica</em></a><em> </em>(Akal, 2018).
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Luis Espinosa Pardo, un d&rsquo;aquells personatges foscos del tardofranquisme i de la transici&oacute; poc coneguts, va ser un hist&ograve;ric infiltrat de Conesa en el FRAP (va participar en la seua fundaci&oacute;) i en els GRAPO, entre molts altres partits, segons les dades que aporta el periodista Federico Utrera en <em>Canarias, secreto de Estado </em>(Mateos L&oacute;pez Editores, 1996). Espinosa, mort el 2016 i el paper del qual va ser clau en la detenci&oacute; del comit&eacute; central dels GRAPO a Benidorm el 9 d&rsquo;octubre de 1977, va ser condemnat a 20 anys de pres&oacute; per l&rsquo;Audi&egrave;ncia Nacional (va eixir en llibertat el 1996).
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s d&rsquo;infiltrar-se entre els independentistes canaris i fins i tot proporcionar-los explosius per a cometre atemptats a Madrid, Espinosa &ldquo;va fer de pont entre el GRAPO i l&rsquo;MPAIAC&rdquo;, afirma l&rsquo;historiador Xavier Casals en <em>La transici&oacute;n espa&ntilde;ola, el voto ignorado de las armas</em> (Pasado y Presente, 2016). Casals opina que &ldquo;&eacute;s dif&iacute;cil contestar la pregunta de qui va ser el responsable &uacute;ltim de l&rsquo;atemptat contra Cubillo i l&rsquo;autonomia que va tindre Conesa a l&rsquo;hora d&rsquo;ordenar-lo&rdquo;. El valu&oacute;s testimoniatge de l&rsquo;infiltrat Jos&eacute; Luis Espinosa apareix en el documental <em>Cubillo, historia de un crim en de Estado.</em>
    </p><p class="article-text">
        La sent&egrave;ncia per l&rsquo;intent d&rsquo;assassinat de Cubillo al&middot;ludeix als &ldquo;homes de darrere&rdquo; que van impulsar l&rsquo;atemptat des del &ldquo;aparell policial&rdquo; (el 1987, Espinosa i Conesa van protagonitzar un acarament judicial en qu&egrave; es van tutejar). &ldquo;Ha resultat acreditada la intervenci&oacute;, juntament amb Espinosa, d&rsquo;un altre o uns altres &lsquo;homes de darrere&rsquo; pertanyents a l&rsquo;aparell policial espanyol d&rsquo;aquella &egrave;poca i que van ser tamb&eacute; els que van prendre la decisi&oacute; delictiva&rdquo;, diu la sent&egrave;ncia. El 1992, el Tribunal Suprem va confirmar la sent&egrave;ncia i va sol&middot;licitar l&rsquo;obertura d&rsquo;una altra instrucci&oacute; per a identificar els policies implicats. 
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s de jubilar-se el 1979 (any en qu&egrave; va patir un infart), Conesa va desapar&eacute;ixer del mapa. Hi ha versions contradict&ograve;ries sobre les seues activitats despr&eacute;s de 40 anys en la Policia (alguns afirmen que es va traslladar a viure a les Can&agrave;ries i uns altres que va ser cap de seguretat d&rsquo;una empresa hotelera a la Rep&uacute;blica Dominicana). Va ser ell mateix qui les va difondre per despistar? &ldquo;Algunes coses &eacute;s millor que no se s&agrave;pien mai&rdquo;, <a href="https://elpais.com/diario/2008/05/18/espana/1211061611_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">va dir el 2008</a> el director dels serveis d&rsquo;informaci&oacute; durant la Transici&oacute;, Andr&eacute;s Cassinello... 
    </p><p class="article-text">
        El comissari Roberto Conesa va morir el 26 de gener de 1994 als 77 anys. Va ser, tal com el va definir l&rsquo;escriptor Jorge Sempr&uacute;n, &ldquo;la imatge gen&egrave;rica d&rsquo;un passat de viol&egrave;ncia i de sang&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Marco, Pablo Alcántara Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/conesa-billy-nino-villarejo-claveguera_1_1074201.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jan 2020 20:40:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/210c0901-7249-4649-a1eb-a3c78ef2950a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="225403" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/210c0901-7249-4649-a1eb-a3c78ef2950a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="225403" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El térbol paper del comissari Conesa en la transició: el mestre de Billy el Niño i de Villarejo en la claveguera policial]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/210c0901-7249-4649-a1eb-a3c78ef2950a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El turbio papel del comisario Conesa en la Transición: el maestro de Billy el Niño y de Villarejo en la cloaca policial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/transicion-maestro-billy-nino-villarejo_1_1083478.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/210c0901-7249-4649-a1eb-a3c78ef2950a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El comisario Roberto Conesa y el inspector Antonio González Pacheco se vieron implicados en algunos de los asuntos más oscuros de la Transición</p><p class="subtitle">"Le doy mi palabra de honor de veterano policía de que no se ha tratado mal a ninguno de los detenidos", le dijo Conesa a la periodista Pilar Urbano</p><p class="subtitle">Manuel Fraga puso a Conesa de jefe superior de Policía en València antes de que el 'súperagente' resolviera el secuestro de Oriol y Villaescusa a manos de los GRAPO</p><p class="subtitle">Primera parte | Roberto Conesa, el experto en infiltraciones de la Brigada Político Social: sale a la luz el tétrico expediente del policía 25 años después de su muerte</p></div><p class="article-text">
        El comisario Roberto Conesa &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/cv/Roberto-Conesa-Brigada-Politico-Social_0_984101904.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialista de la Brigada Pol&iacute;tico Social en infiltraciones</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cv/CIA-Brigada-Politico-Roberto-Washington_0_984101892.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrenado por la CIA</a> y jefe de la Brigada Central de la Comisar&iacute;a General de Investigaci&oacute;n Social en 1974&ndash; continu&oacute; engordando en las postrimer&iacute;as del franquismo la lista de premios en met&aacute;lico y felicitaciones por las operaciones c&iacute;clicas contra los grupos de la izquierda radical antifranquista. El polic&iacute;a, adem&aacute;s, detuvo en 1973 a los presuntos responsables del secuestro de Felipe Huarte, el primer empresario secuestrado por ETA, y un a&ntilde;o despu&eacute;s recibi&oacute; una felicitaci&oacute;n y un premio en met&aacute;lico de 25.000 pesetas por impedir el secuestro del conde de Barcelona en M&oacute;naco.
    </p><p class="article-text">
        Tras el atentado de ETA del 13 de septiembre de 1974 contra la cafeter&iacute;a Rolando de Madrid, situada a tiro de piedra de la DGS, Conesa es recompensado con 50.000 pesetas por las detenciones de los supuestos autores. Tanto en su expediente como en la rueda de prensa posterior a las detenciones, <a href="https://www.elsaltodiario.com/historia/eta-autoria-atentado-calle-correo-franquismo-involucro-comunistas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el comisario atribuy&oacute; falsamente</a> al PCE una vinculaci&oacute;n con el atentado que en realidad nunca existi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        A sus &oacute;rdenes trabajaba por aquel entonces un desconocido polic&iacute;a llamado <a href="https://www.eldiario.es/temas/jose_manuel_villarejo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Manuel Villarejo P&eacute;rez</a>, aprendiz de las cloacas de las que, andando el tiempo, llegar&aacute; a ser su <a href="https://www.eldiario.es/politica/Comisario-Villarejo-manual-artificieros_0_657934298.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;ximo exponente</a>. En 1975, la Direcci&oacute;n General de Seguridad propone conceder una cruz al m&eacute;rito policial a Villarejo y la misma cruz con distintivo rojo al comisario Conesa. Aquel mismo a&ntilde;o, en agosto, Villarejo participa en Madrid, a las &oacute;rdenes de Conesa, en una operaci&oacute;n contra el FRAP, &ldquo;logrando la detenci&oacute;n de la totalidad de los dirigentes&rdquo;, y por la que cobr&oacute; 25.000 pesetas de premio en met&aacute;lico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/70815ec4-f25b-43de-8877-fecfb0a1ae97_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/70815ec4-f25b-43de-8877-fecfb0a1ae97_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/70815ec4-f25b-43de-8877-fecfb0a1ae97_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/70815ec4-f25b-43de-8877-fecfb0a1ae97_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/70815ec4-f25b-43de-8877-fecfb0a1ae97_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/70815ec4-f25b-43de-8877-fecfb0a1ae97_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/70815ec4-f25b-43de-8877-fecfb0a1ae97_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Otro polic&iacute;a de inquietante fama a sus &oacute;rdenes es <em>El Pelos </em>(&ldquo;que es como le llamo por su pelambrera a lo moderno&rdquo;, explic&oacute; en una entrevista en <em>ABC</em>). Los detenidos de la oposici&oacute;n antifranquista lo apodaban Billy el Ni&ntilde;o y su <a href="https://www.youtube.com/watch?v=RVGHRntlGLA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">legendario historial</a> de maltratos y torturas lo persigue hasta hoy. El inspector Antonio Gonz&aacute;lez Pacheco, de infausto recuerdo para sus numerosas v&iacute;ctimas, fue el alumno aventajado de Conesa. Su negro curr&iacute;culum <a href="https://www.youtube.com/watch?v=nsAQUwt-6Uw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo resumi&oacute; emocionado</a> en el Congreso de los Diputados el actual vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, con algunos de los abundantes testimonios de las salvajes torturas de la Brigada Pol&iacute;tico Social.
    </p><p class="article-text">
        El historial de Billy el Ni&ntilde;o, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/expediente-Billy-Nino-represion-estudiantes_0_847615577.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado por eldiario.es</a>, va en paralelo al de su maestro Roberto Conesa, del que era disc&iacute;pulo y amigo. En una operaci&oacute;n contra el FRAP en julio de 1975, Conesa es recompensado con 30.000 pesetas y su disc&iacute;pulo <em>El Pelos</em>, con 20.000. El 30 de septiembre de 1975, tres d&iacute;as despu&eacute;s de los <a href="https://www.eldiario.es/eldiarioex/sociedad/Septiembre-noche-larga_0_563094573.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimos fusilamientos del franquismo</a> de cinco militantes del FRAP y de ETA, el comisario es agraciado por la Presidencia del Gobierno con la Orden Imperial del Yugo y las Flechas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cae8aafb-469d-4c9e-933c-e004db5acce1_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cae8aafb-469d-4c9e-933c-e004db5acce1_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cae8aafb-469d-4c9e-933c-e004db5acce1_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cae8aafb-469d-4c9e-933c-e004db5acce1_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cae8aafb-469d-4c9e-933c-e004db5acce1_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cae8aafb-469d-4c9e-933c-e004db5acce1_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cae8aafb-469d-4c9e-933c-e004db5acce1_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Tras la muerte de Franco, a Conesa lo alejan de Madrid. El 22 de junio de 1976, el ministro de Gobernaci&oacute;n Manuel Fraga lo nombra jefe superior de Polic&iacute;a en Val&egrave;ncia, donde sustituye al comisario Jos&eacute; de Oleza, otro hist&oacute;rico de la Brigada Pol&iacute;tico Social. En la capital del Turia fue el m&aacute;ximo jefe de la Polic&iacute;a valenciana hasta que el 30 de enero de 1977, el ministro de Gobernaci&oacute;n, Rodolfo Mart&iacute;n Villa, lo llama desde Madrid para situarlo al frente de la investigaci&oacute;n del secuestro de Antonio Mar&iacute;a de Oriol y Urquijo, presidente del Consejo de Estado, y del teniente general Emilio Villaescusa, presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que hizo cuando lleg&oacute; a la capital fue reunirse con Billy el Ni&ntilde;o y reagrupar a &ldquo;sus ni&ntilde;os&rdquo; especializados en los GRAPO, un turbio grup&uacute;sculo infiltrado por Conesa y sus hombres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En general son los partidos minoritarios, y no los de masas, los que recurren a la violencia; y precisamente por ser partidos peque&ntilde;os cuesta m&aacute;s trabajo infiltrarse en ellos&rdquo;, explic&oacute; Conesa tras la liberaci&oacute;n de Oriol y Villaescusa. Aquella legendaria operaci&oacute;n le vali&oacute; al comisario una recompensa de 200.000 pesetas, seg&uacute;n su expediente, y el blanqueamiento medi&aacute;tico del personaje (con algunas excepciones: los reportajes del periodista Gregorio Mor&aacute;n en <em>Diario 16,</em> <a href="https://recursos.march.es/linz/I54484.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disponibles actualmente en el Archivo Linz</a>, detallan el curr&iacute;culum del <em>s&uacute;peragente</em>).
    </p><p class="article-text">
        La periodista Pilar Urbano public&oacute; una serie de reportajes en <em>ABC</em> sobre la actuaci&oacute;n de Conesa en la resoluci&oacute;n del secuestro a manos de los GRAPO que dan cuenta del blanqueamiento del hist&oacute;rico represor: &ldquo;No es un hombre endurecido ni hosco, ni fr&iacute;o, ni much&iacute;simo menos despiadado&rdquo;, <a href="http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1977/02/16/048.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribi&oacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mire, Pilar&rdquo;, dijo Conesa en una comida con la periodista a la que no falt&oacute; la esposa del comisario, &ldquo;no he dejado de asistir ni a un solo interrogatorio (...), &iexcl;lo juro por mi alma que no he seguido m&aacute;s t&eacute;cnica que la del di&aacute;logo! (...) Le doy mi palabra de honor de veterano polic&iacute;a que no se ha tratado mal a ninguno de los detenidos&rdquo;, sostiene Conesa ante la periodista, <a href="http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1977/02/16/049.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quien pregunta</a> embelesada: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo funciona su cerebro, Conesa?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 2 de junio de 1977, el ministro de la Gobernaci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/temas/rodolfo_martin_villa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rodolfo Mart&iacute;n Villa</a> nombra al polic&iacute;a comisario general de Informaci&oacute;n, uno de los puestos clave, desde el que pilotar&aacute; todo tipo de oscuras tramas relacionadas con la guerra sucia. El comisario tendr&aacute; as&iacute; &ldquo;plena dedicaci&oacute;n habitual al servicio, sin l&iacute;mite de horario&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b703cb-920d-4c41-ae8e-39e36199950e_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b703cb-920d-4c41-ae8e-39e36199950e_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b703cb-920d-4c41-ae8e-39e36199950e_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b703cb-920d-4c41-ae8e-39e36199950e_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b703cb-920d-4c41-ae8e-39e36199950e_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5b703cb-920d-4c41-ae8e-39e36199950e_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a5b703cb-920d-4c41-ae8e-39e36199950e_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        El expediente de Conesa incluye las numerosas citaciones de la Audiencia Nacional (antiguo Tribunal de Orden P&uacute;blico, el organismo represivo por excelencia del franquismo) tanto a Conesa como a Billy el Ni&ntilde;o por sumarios como el del secuestro de Oriol y Villaescusa o el <a href="https://www.eldiario.es/politica/matanza-Atocha-regimen-murio-matando_0_604739896.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asesinato de los abogados de Atocha</a>.
    </p><p class="article-text">
        Gonz&aacute;lez Pacheco compareci&oacute; (tras varias citaciones) en este &uacute;ltimo juicio pero en casi todos los grandes procesos de la Transici&oacute;n Conesa y su alumno se escaquearon h&aacute;bilmente de declarar ante el juez escud&aacute;ndose en &ldquo;viajes al extranjero&rdquo; y &ldquo;servicios de represi&oacute;n del terrorismo&rdquo;. Cada vez que lo citaban en la Audiencia Nacional, daba la casualidad de que <em>El Pelos</em> estaba &ldquo;en el extranjero en servicios de inter&eacute;s p&uacute;blico relacionados con la seguridad ciudadana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el expediente de Conesa consta una interpelaci&oacute;n del grupo socialista en el Congreso al Gobierno por el &ldquo;h&aacute;bito&rdquo; de ambos funcionarios de no comparecer ante la justicia. Tampoco comparecer&aacute;n en varios juicios por torturas (como, entre otros, el de los malos tratos denunciados por Pablo Mayoral, militante del FRAP y actual presidente de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/politicas-expliquen-Ayuntamiento-Madrid-Franquismo_0_612439472.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Comuna de Presos del Franquismo</a>).
    </p><p class="article-text">
        Hoy, Billy el Ni&ntilde;o &ndash;ya jubilado tras una larga etapa en la empresa privada&ndash; tiene un apartamento en Benic&agrave;ssim, seg&uacute;n descubri&oacute; el <a href="https://www.eitb.eus/es/television/programas/360-grados/capitulos-completos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa 360 grados de ETB</a>. El ex agente de la Brigada Pol&iacute;tico Social conoci&oacute; bien la costa castellonense cuando estaba a las &oacute;rdenes de Conesa, al que acompa&ntilde;aba a reuniones con el mercenario y sicario de los GAL Jean Pierre Ch&eacute;rid, seg&uacute;n el testimonio de su viuda en el libro<a href="https://www.eldiario.es/cv/Billy_el_Nino-viuda-sicario-guerra-ETA_0_902210740.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Ch&eacute;rid, un sicario en las cloacas del Estado, de la periodista Ana Mar&iacute;a Pascual</a>. La mujer cont&oacute; que los comisarios Roberto Conesa y Manuel Ballesteros, junto con Billy el Ni&ntilde;o, frecuentaban la terraza del restaurante del aeroclub que regentaban los hermanos Gilbert y Cl&eacute;ment Perret.
    </p><p class="article-text">
        Teresa Rilo, la viuda de Ch&eacute;rid, conoci&oacute; a aquellos dos &ldquo;tipos cordiales, atentos y educados&rdquo; pese a las &ldquo;divertidas advertencias&rdquo; de su marido sicario: &ldquo;Estos han sido g&aacute;ngsters, como los de las pel&iacute;culas&rdquo;, le dec&iacute;a. La familia, marselleses del <em>milieu </em>criminal parisino de los a&ntilde;os 60, lleg&oacute; a la costa valenciana huyendo literalmente a tiros de una guerra de bandas en la capital francesa. A los hermanos Perret siempre se les ha vinculado a la guerra sucia (y, singularmente, al atentado contra el Bar Hendayais). En 1985, en aquel mismo restaurante del aeroclub de Castell&oacute;n, ETA asesin&oacute; a Cl&eacute;ment Perret.
    </p><p class="article-text">
        En el restaurante, entre &ldquo;parrilladas de carne y de verdura&rdquo;, coincid&iacute;an estos inquietantes personajes con el comisario Conesa, &ldquo;un tipo siniestro, de aspecto enfermizo&rdquo;, al que siempre acompa&ntilde;aba Billy el Ni&ntilde;o, &ldquo;su mano derecha&rdquo;. &ldquo;Formaban un d&uacute;o curioso: el maestro y el pupilo; el hombre serio, de pocas palabras, y su vehemente alumno&rdquo;, dice Teresa Rilo. En el juicio por el atentado del Bar Hendayais, por el que fue condenado y finalmente absuelto por el Tribunal Supremo el comisario Manuel Ballesteros, se descubri&oacute; que Billy el Ni&ntilde;o era quien pagaba medio mill&oacute;n de pesetas mensuales a los supuestos confidentes que presuntamente cometieron el crimen, <a href="https://elpais.com/diario/1990/07/15/espana/647992807_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tal como public&oacute; El Pa&iacute;s</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5175a69-aa91-4737-92bc-cb8aad8a8dba_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5175a69-aa91-4737-92bc-cb8aad8a8dba_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5175a69-aa91-4737-92bc-cb8aad8a8dba_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5175a69-aa91-4737-92bc-cb8aad8a8dba_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5175a69-aa91-4737-92bc-cb8aad8a8dba_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5175a69-aa91-4737-92bc-cb8aad8a8dba_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b5175a69-aa91-4737-92bc-cb8aad8a8dba_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Maestro y pupilo, seg&uacute;n el testimonio presencial de la viuda de Ch&eacute;rid, frecuentaban tambi&eacute;n la pizzer&iacute;a <em>L'Appuntamento</em>, uno de los epicentros de las tramas negras neofascistas durante la Transici&oacute;n. Por all&iacute; coincid&iacute;an con terroristas italianos como Stefano Delle Chiae o Carlo Cicuttini, el cuarto pistolero del atentado contra los abogados laboralistas de Atocha, entre muchos otros personajes poco recomendables.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los sonados casos en los que se vio implicado Conesa fue el intento de asesinato, el 5 de abril de 1978 en Argel, del l&iacute;der del Movimiento por la Autodeterminaci&oacute;n y la Independencia del Archipi&eacute;lago Canario (MPAIAC), <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/Muere-anos-Antonio-Cubillo_0_78042776.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Cubillo</a>. En la bautizada <em>Operaci&oacute;n Mallorca</em>, que dej&oacute; gravemente herido y en silla de ruedas a Cubillo, &ldquo;Roberto Conesa, que por aquel entonces se hallaba al frente de la Comisar&iacute;a General de Informaci&oacute;n, se encarg&oacute; de llevar a la pr&aacute;ctica toda la parte operativa&rdquo;, afirma la historiadora Sophie Baby en <a href="https://www.eldiario.es/politica/falso-mito-Transicion-incruenta_0_843066416.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El mito de la transici&oacute;n pac&iacute;fica</em></a> (Akal, 2018).
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Luis Espinosa Pardo, uno de esos oscuros personajes del tardofranquismo y de la Transici&oacute;n poco conocidos, fue un hist&oacute;rico infiltrado de Conesa en el FRAP (particip&oacute; en su fundaci&oacute;n) y en los GRAPO, entre muchos otros partidos, seg&uacute;n los datos que aporta el periodista Federico Utrera en <em>Canarias, secreto de Estado</em> (Mateos L&oacute;pez Editores, 1996). Espinosa, fallecido en 2016 y cuyo papel fue clave en la detenci&oacute;n del comit&eacute; central de los GRAPO en Benidorm el 9 de octubre de 1977, fue condenado a 20 a&ntilde;os de c&aacute;rcel por la Audiencia Nacional (sali&oacute; en libertad en 1996).
    </p><p class="article-text">
        Tras infiltrarse entre los independentistas canarios e incluso proporcionarles explosivos para cometer atentados en Madrid, Espinosa &ldquo;hizo de puente entre el GRAPO y el MPAIAC&rdquo;, sostiene el historiador Xavier Casals en <em>La transici&oacute;n espa&ntilde;ola, el voto ignorado de las armas</em> (Pasado y Presente, 2016). Casals opina que &ldquo;es dif&iacute;cil contestar a la pregunta de qui&eacute;n fue el responsable &uacute;ltimo del atentado contra Cubillo y la autonom&iacute;a que tuvo Conesa al ordenarlo&rdquo;. El valioso testimonio del infiltrado Jos&eacute; Luis Espinosa aparece en el documental <a href="https://www.youtube.com/watch?v=xEcE5YC_4a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cubillo, historia de un crimen de Estado</em></a>.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia por el intento de asesinato de Cubillo alude a los &ldquo;hombres de atr&aacute;s&rdquo; que impulsaron el atentado desde el &ldquo;aparato policial&rdquo; (en 1987, Espinosa y Conesa protagonizaron un careo judicial en el que se tutearon). &ldquo;Ha resultado acreditada la intervenci&oacute;n, junto a Espinosa, de otro u otros 'hombres de atr&aacute;s' pertenecientes al aparato policial espa&ntilde;ol de aquella &eacute;poca y que fueron tambi&eacute;n quienes tomaron la decisi&oacute;n delictiva&rdquo;, reza la sentencia. En 1992, el Tribunal Supremo confirm&oacute; el fallo y solicit&oacute; la apertura de una nueva instrucci&oacute;n para identificar a los polic&iacute;as implicados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3baacb0f-6e3c-49b4-94ec-87f344e88f6a_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3baacb0f-6e3c-49b4-94ec-87f344e88f6a_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3baacb0f-6e3c-49b4-94ec-87f344e88f6a_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3baacb0f-6e3c-49b4-94ec-87f344e88f6a_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3baacb0f-6e3c-49b4-94ec-87f344e88f6a_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3baacb0f-6e3c-49b4-94ec-87f344e88f6a_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3baacb0f-6e3c-49b4-94ec-87f344e88f6a_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Tras su jubilaci&oacute;n en 1979 (a&ntilde;o en que sufri&oacute; un infarto), Conesa desapareci&oacute; del mapa. Existen versiones contradictorias sobre sus actividades despu&eacute;s de 40 a&ntilde;os en la Polic&iacute;a (algunos sostienen que se traslad&oacute; a vivir a Canarias y otros que fue jefe de seguridad de una empresa hotelera en Rep&uacute;blica Dominicana). &iquest;Fue &eacute;l mismo quien las difundi&oacute; para despistar? &ldquo;Algunas cosas es mejor que no se sepan nunca&rdquo;, <a href="https://elpais.com/diario/2008/05/18/espana/1211061611_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo en 2008</a> el director de los servicios de informaci&oacute;n durante la Transici&oacute;n, Andr&eacute;s Cassinello...
    </p><p class="article-text">
        El comisario Roberto Conesa muri&oacute; el 26 de enero de 1994 a los 77 a&ntilde;os de edad. Fue, tal como lo defini&oacute; el escritor Jorge Sempr&uacute;n, &ldquo;la imagen gen&eacute;rica de un pasado de violencia y de sangre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.scribd.com/document/443055748/Expediente-Rafael-Conesa#from_embed" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Expediente Roberto Conesa</a> by <a href="https://www.scribd.com/user/151116894/eldiario-es#from_embed" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a> on Scribd
    </p><p class="article-text">
        <span id="doc_10603"></span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe class="scribd_iframe_embed" title="Expediente Rafael Conesa" src="https://es.scribd.com/embeds/443055748/content?start_page=1&amp;view_mode=scroll&amp;access_key=key-Fyo3cPnMt0vid6PYw1b4&amp;show_recommendations=true" data-auto-height="false" data-aspect-ratio="0.7085624509033779" scrolling="no" id="doc_10603" width="100%" height="600" frameborder="0"> </iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Marco, Pablo Alcántara Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/transicion-maestro-billy-nino-villarejo_1_1083478.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jan 2020 20:08:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/210c0901-7249-4649-a1eb-a3c78ef2950a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="225403" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/210c0901-7249-4649-a1eb-a3c78ef2950a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="225403" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[El turbio papel del comisario Conesa en la Transición: el maestro de Billy el Niño y de Villarejo en la cloaca policial]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/210c0901-7249-4649-a1eb-a3c78ef2950a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Billy El Niño,José Manuel Villarejo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La CIA va formar la Brigada Política Social: va entrenar Conesa, durant dos mesos, en sabotatge i anticomunisme a Washington]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/cia-brigada-politica-social-washington_1_1077901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7320ac0-c177-4f8d-a14e-24a3da406ae5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El comisario de la policía franquista Rafael Conesa."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El policia va estar un any d’excedència a la República Dominicana i, quan va tornar a Espanya, es va especialitzar en els grups situats a l’esquerra del PCE</p><p class="subtitle">El xa de l’Iran va concedir a Conesa la Medalla d’Or de l’Orde de Homayoun i la segona dona va ser condecorada amb una creu al mèrit policial</p><p class="subtitle">Roberto Conesa, ja comissari, ascendeix l’any 1974 a cap de la Brigada Central de la Comissaria General d’Investigació Social</p><p class="subtitle">Roberto Conesa, l’expert en infiltracions de la Brigada Política Social: ix a la llum el tètric expedient del policia 25 anys després de la seua mort</p></div><p class="article-text">
        El policia Roberto Conesa Escudero, amb el n&uacute;mero de placa 2486 i nou domicili al carrer del Comandante Fortea de Madrid, era en la d&egrave;cada del 1950 un dels agents m&eacute;s actius de la Brigada Pol&iacute;tica Social despr&eacute;s d&rsquo;haver acumulat una vintena de felicitacions i premis en met&agrave;l&middot;lic per les seues activitats d&rsquo;infiltraci&oacute; en l&rsquo;oposici&oacute; democr&agrave;tica al r&egrave;gim de Franco.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9633640-e495-415f-af08-bae19d8a7e19_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9633640-e495-415f-af08-bae19d8a7e19_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9633640-e495-415f-af08-bae19d8a7e19_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9633640-e495-415f-af08-bae19d8a7e19_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9633640-e495-415f-af08-bae19d8a7e19_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9633640-e495-415f-af08-bae19d8a7e19_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f9633640-e495-415f-af08-bae19d8a7e19_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        L&rsquo;escriptor i exministre de Cultura Jorge Sempr&uacute;n va ser durant aquells anys un activista clandest&iacute; del PCE enviat des de Fran&ccedil;a, experi&egrave;ncia portada al cinema per Alain Resnais l&rsquo;any 1966 amb <em>La guerre est</em> <em>finie</em>. Sempr&uacute;n, que no va caure mai a les mans de Conesa ni els seus homes de la Brigada Pol&iacute;tica Social (s&iacute; que ho van fer, entre molts altres, dirigents comunistes, com Sim&oacute;n S&aacute;nchez Montero), aventura una explicaci&oacute; sobre la t&egrave;trica faena de la policia pol&iacute;tica: &ldquo;La policia franquista, la policia de Conesa, era una merda, diguem-ho clarament&rdquo;, escriu en <em>Autobiograf&iacute;a de Federico S&aacute;nchez</em> (Planeta, 1977). Per a Sempr&uacute;n, la Brigada Pol&iacute;tica Social &ndash;&ldquo;capa&ccedil; de treballar &uacute;nicament a for&ccedil;a de confidents i pallisses&rdquo;&ndash; nom&eacute;s &ldquo;era efica&ccedil; per a controlar els vells militants amb antecedents, tots ells eixits de les presons&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La llista tan llarga de felicitacions i de premis d&rsquo;aquella d&egrave;cada que figuren en l&rsquo;expedient de Conesa es va veure entelada per un frac&agrave;s ben sonat del policia arran de les detencions del desembre del 1957 i del gener del 1958 d&rsquo;un grup de joves que havien viatjat al Congr&eacute;s de la Joventut de Moscou. Alguns dels estudiants, com Javier Pradera, eren descendents de fam&iacute;lies del r&egrave;gim i, malgrat les proves tan aclaparadores en contra seua, van ser absolts.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conesa, com a imatge gen&egrave;rica, multiforme, personificaci&oacute; de la Brigada Social, vaga confusament, a l&rsquo;aguait, per la geografia de Madrid&rdquo;, escriu Sempr&uacute;n, que tamb&eacute; narra en <em>Federico S&aacute;nchez se despide de ustedes </em>(Tusquets, 1993) una trobada quan era ministre de Cultura amb diversos expolicies de la BPS, entre ells el comissari Manuel Ballesteros, &ldquo;reputat especialista en informaci&oacute; sota tots els r&egrave;gims&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b5c1ef-8f61-41d5-b03e-7b868654b7f0_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b5c1ef-8f61-41d5-b03e-7b868654b7f0_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b5c1ef-8f61-41d5-b03e-7b868654b7f0_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b5c1ef-8f61-41d5-b03e-7b868654b7f0_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b5c1ef-8f61-41d5-b03e-7b868654b7f0_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b5c1ef-8f61-41d5-b03e-7b868654b7f0_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c4b5c1ef-8f61-41d5-b03e-7b868654b7f0_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Una carta de l&rsquo;hist&ograve;ric cap de la BPS Saturnino Yag&uuml;e exalta la tasca de Conesa, &ldquo;portada amb un gran sacrifici personal, que es desenvolupava per la seua iniciativa pr&ograve;pia, dirigint-la i duent-la a terme, fins i tot amb la instrucci&oacute; de les dilig&egrave;ncies corresponents de cada servei&rdquo;. Era tan gran la fren&egrave;tica activitat del policia que &ldquo;la seua tasca excedia la de cap de grup&rdquo;, assegura Yag&uuml;e en una carta sobre Conesa, que, despr&eacute;s de l&rsquo;entropess&oacute; per les detencions de Pradera i els seus companys, va travessar la bassa gran i va capgirar la seua carrera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;expedient de Conesa, a qu&egrave; ha tingut acc&eacute;s eldiario.es, confirma que la Brigada Pol&iacute;tica Social, en l&rsquo;&ograve;rbita de la Gestapo nazi durant la postguerra, tamb&eacute; va ser ensinistrada per l&rsquo;ag&egrave;ncia d&rsquo;espionatge nord-americana arran dels pactes en mat&egrave;ria militar, econ&ograve;mica i de seguretat signats l&rsquo;any 1953 entre els Estats Units i el r&egrave;gim del general Francisco Franco.
    </p><p class="article-text">
        El 5 de desembre de 1957, el cap de la Brigada Pol&iacute;tica Social, Vicente Reguengo, i un alt c&agrave;rrec de la Direcci&oacute; General de Seguretat, viatgen als Estats Units, convidats per la CIA, per rebre orientaci&oacute; sobre els &ldquo;m&egrave;todes, el material i les t&egrave;cniques d&rsquo;investigaci&oacute; policial que s&rsquo;empren all&agrave;&rdquo;, segons consta en l&rsquo;expedient de Reguengo, custodiat a l&rsquo;Arxiu del Ministeri de l&rsquo;Interior a Madrid i consultat per aquest diari. La visita, aprovada pel ministre Camilo Alonso Vega, va ser una invitaci&oacute; del Govern dels Estats Units, presidit llavors pel republic&agrave; Dwright D. Eisenhower.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/16328424-e661-418f-8348-6ca782200343_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/16328424-e661-418f-8348-6ca782200343_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/16328424-e661-418f-8348-6ca782200343_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/16328424-e661-418f-8348-6ca782200343_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/16328424-e661-418f-8348-6ca782200343_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/16328424-e661-418f-8348-6ca782200343_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/16328424-e661-418f-8348-6ca782200343_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        El policia Roberto Conesa va fer, segons consta en l&rsquo;expedient oficial, un &ldquo;curs de capacitaci&oacute;&rdquo; de la CIA l&rsquo;any seg&uuml;ent de la visita del seu cap als Estats Units. El viatge a Washington, catalogat com a missi&oacute; d&rsquo;assist&egrave;ncia t&egrave;cnica a l&rsquo;estranger, va durar dos mesos, en qu&egrave; Conesa va ser ensinistrat per la CIA en &ldquo;sabotatge i anticomunisme&rdquo;, segons dos documents oficials diferents signats pel policia i que consten en el seu expedient.
    </p><p class="article-text">
        El comissari de la Brigada Pol&iacute;tica Social de Barcelona Juan Creix tamb&eacute; va viatjar als EUA per rebre cursos d&rsquo;especialitzaci&oacute; policial sobre anticomunisme per part de l&rsquo;FBI, des del 13 de gener de 1958 fins a mitjan mar&ccedil;, segons explica el periodista Antoni Batista en <em>La carta, historia de un comisario franquista</em> (Debate, 2010). Els serveis secrets nord-americans van formar aquell any uns quants caps destacats de la Brigada Pol&iacute;tica Social, que combatien fero&ccedil;ment un mateix enemic com&uacute;: l&rsquo;esquerra comunista al sud d&rsquo;Europa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d78d250c-81f6-4783-b1a5-0b28dc53c085_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d78d250c-81f6-4783-b1a5-0b28dc53c085_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d78d250c-81f6-4783-b1a5-0b28dc53c085_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d78d250c-81f6-4783-b1a5-0b28dc53c085_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d78d250c-81f6-4783-b1a5-0b28dc53c085_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d78d250c-81f6-4783-b1a5-0b28dc53c085_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d78d250c-81f6-4783-b1a5-0b28dc53c085_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Conesa havia rebut, quatre anys abans del seu viatge a Washington, la Medalla d&rsquo;Or de l&rsquo;Orde de Homayoun que atorgava el xa de l&rsquo;Iran, llavors un altre aliat anticomunista. Despr&eacute;s de la formaci&oacute; amb la CIA, l&rsquo;any 1959 al policia li concedeixen tres mesos de llic&egrave;ncia sense sou i, m&eacute;s tard, una exced&egrave;ncia &ldquo;per a atendre uns interessos particulars i familiars&rdquo;, i obt&eacute; perm&iacute;s per a &ldquo;resoldre assumptes propis a San Juan de Puerto Rico (els Estats Units)&rdquo;, segons figura en la documentaci&oacute; del seu expedient. &ldquo;El viatge haur&agrave; de fer-lo com a particular&rdquo;, apunta un responsable de la Direcci&oacute; General de Seguretat. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;any que va triomfar la revoluci&oacute; cubana a pocs quil&ograve;metres de la frontera estatunidenca, Conesa va bolcar la seua experi&egrave;ncia en la Brigada Pol&iacute;tica Social i en la formaci&oacute; que li havia oferit la CIA en la &ldquo;policia del dictador dominic&agrave; Le&oacute;nidas Trujillo&rdquo;, assegura el periodista Gregorio Mor&aacute;n en un dels lliuraments del seu reportatge en <em>Diario 16</em>. Mor&aacute;n hi al&middot;ludeix a l&rsquo;exespia franquista Luis M. Gonz&aacute;lez Mata, autor de <em>Cisne,</em> <em>yo fui esp&iacute;a de Franco</em> (Argos, 1977), que va substituir Conesa a la Rep&uacute;blica Dominicana. El 1960, &ldquo;havent desaparegut les causes que havien motivat&rdquo; l&rsquo;exced&egrave;ncia, Conesa torna al Servei d&rsquo;Informaci&oacute; de la Policia, encara que perd 1.221 punts en l&rsquo;escalaf&oacute; (una decisi&oacute; contra la qual Conesa batallar&agrave; en el Tribunal Suprem durant anys).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La d&egrave;cada del 1960 ser&agrave; per a Conesa una &egrave;poca d&rsquo;activitat intensa a Europa (fonamentalment a Ginebra i a Brussel&middot;les) i la persecuci&oacute; del PCE perdr&agrave; una mica de pes en el seu curr&iacute;culum contra ETA i les naixents organitzacions de l&rsquo;esquerra radical escindides del Partit Comunista. L&rsquo;any 1963, el ministre de Marina, Pedro Nieto Ant&uacute;nez, pr&ograve;xim a Franco i a Carrero Blanco, li concedeix la Creu al M&egrave;rit Naval de segona classe pels &ldquo;excel&middot;lents serveis prestats a la Marina Mercant&rdquo;. Dos anys despr&eacute;s, ja inspector de primera classe, Conesa rep sengles premis per haver detingut membres de l&rsquo;organitzaci&oacute; Forces Armades de la III Rep&uacute;blica i del PCE, uns mesos despr&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El 1966 det&eacute; uns quants membres del PC m-l (&ldquo;facci&oacute; pro Xina&rdquo;) i enceta, d&rsquo;aquesta manera, la seua especialitat en els grups situats a l&rsquo;esquerra del PCE que centrar&agrave; la seua activitat fins que es jubilar&agrave;. Dos anys despr&eacute;s va obtindre tres felicitacions i premis en met&agrave;l&middot;lic per operacions contra ETA, una altra de les seues especialitats, i l&rsquo;any 1969 va ser designat docent de l&rsquo;Escola de Policia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f518fcd-db7d-40b6-8aee-f47a4708e256_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f518fcd-db7d-40b6-8aee-f47a4708e256_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f518fcd-db7d-40b6-8aee-f47a4708e256_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f518fcd-db7d-40b6-8aee-f47a4708e256_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f518fcd-db7d-40b6-8aee-f47a4708e256_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f518fcd-db7d-40b6-8aee-f47a4708e256_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3f518fcd-db7d-40b6-8aee-f47a4708e256_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Roberto Conesa va ser condecorat, l&rsquo;any 1967, amb la Creu al M&egrave;rit Policial amb distintiu roig. En aquella &egrave;poca al seu sou base de 28.800 pessetes es van afegir medalles i complements, algun per &ldquo;especialitat i risc alt&rdquo;, que li feien augmentar la n&ograve;mina fins a 105.740 pessetes (el 1971, una vegada resolt el contenci&oacute;s en el TS per l&rsquo;escalaf&oacute;, va arribar a cobrar 246.456 pessetes). Vidu de la primera dona, Conesa es casar&agrave; amb Mar&iacute;a del Carmen Ferrero Gil (que va rebre una Creu al M&egrave;rit Policial amb distintiu blanc l&rsquo;any 1974, segons el Butllet&iacute; Oficial de l&rsquo;Estat).
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;any 1968 passa de la Secci&oacute; de Coordinaci&oacute; Operativa i d&rsquo;Enlla&ccedil; a dependre directament de la Secretaria del Director General de Seguretat fins que el 1973, ja comissari de segona classe, Conesa &eacute;s nomenat cap de la Brigada de Vigil&agrave;ncies T&egrave;cniques del Servei d&rsquo;Assumptes Especials de la DGS.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El comissari Roberto Conesa protagonitza al principi de la d&egrave;cada del 1970 innombrables operacions contra el FRAP i contra ETA, entre altres grups de l&rsquo;esquerra radical. El 1974, la DGS el designa per representar-la en l&rsquo;Institut Espanyol d&rsquo;Estudis Estrat&egrave;gics del Centre Superior d&rsquo;Estudis de la Defensa (CESEDEN) i el 18 d&rsquo;abril d&rsquo;aquell any arriba a cap de la Brigada Central de la Comissaria General d&rsquo;Investigaci&oacute; Social.
    </p><p class="article-text">
        El comissari Conesa t&eacute;, segons els seus superiors, &ldquo;qualitats i condicions adequades&rdquo; per al lloc. Des que ingress&agrave; en la policia franquista, en la postguerra immediata, el policia ha cultivat l&rsquo;art de la infiltraci&oacute;, s&rsquo;ha format amb la CIA i t&eacute; en n&ograve;mina nombrosos confidents, amb qu&egrave; protagonitzar&agrave; alguns dels episodis m&eacute;s sonats i foscos de la Transici&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Marco, Pablo Alcántara Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/cia-brigada-politica-social-washington_1_1077901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jan 2020 21:11:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c7320ac0-c177-4f8d-a14e-24a3da406ae5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="208719" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c7320ac0-c177-4f8d-a14e-24a3da406ae5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="208719" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[La CIA va formar la Brigada Política Social: va entrenar Conesa, durant dos mesos, en sabotatge i anticomunisme a Washington]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c7320ac0-c177-4f8d-a14e-24a3da406ae5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La CIA formó a la Brigada Político Social: entrenó dos meses a Conesa en sabotaje y anticomunismo en Washington]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cia-brigada-politico-roberto-washington_1_1083493.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7320ac0-c177-4f8d-a14e-24a3da406ae5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El comisario de la policía franquista Rafael Conesa."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El policía estuvo un año de excedencia en la República Dominicana y a su vuelta a España se especializó en los grupos a la izquierda del PCE</p><p class="subtitle">El Sha de Irán concedió a Conesa la medalla de oro de la orden de Hamayoun y su segunda esposa fue condecorada con una cruz al mérito policial</p><p class="subtitle">Roberto Conesa, siendo ya comisario, asciende en 1974 a jefe de la Brigada Central de la Comisaría General de Investigación Social</p><p class="subtitle">Primera parte: Roberto Conesa, el experto en infiltraciones de la Brigada Político Social: sale a la luz el tétrico expediente del policía 25 años después de su muerte</p><p class="subtitle">Tercera parte: El turbio papel del comisario Conesa en la Transición: el maestro de Billy el Niño y de Villarejo en la cloaca policial</p></div><p class="article-text">
        El polic&iacute;a Roberto Conesa Escudero, con n&uacute;mero de placa 2486 y nuevo domicilio en la calle Comandante Fortea de Madrid, era en la d&eacute;cada de 1950 uno de los agentes m&aacute;s activos de la Brigada Pol&iacute;tico Social tras haber acumulado una veintena de felicitaciones y premios en met&aacute;lico por sus actividades de infiltraci&oacute;n en la oposici&oacute;n democr&aacute;tica al r&eacute;gimen de Franco.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9633640-e495-415f-af08-bae19d8a7e19_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9633640-e495-415f-af08-bae19d8a7e19_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9633640-e495-415f-af08-bae19d8a7e19_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9633640-e495-415f-af08-bae19d8a7e19_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9633640-e495-415f-af08-bae19d8a7e19_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9633640-e495-415f-af08-bae19d8a7e19_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f9633640-e495-415f-af08-bae19d8a7e19_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        El escritor y exministro de Cultura Jorge Sempr&uacute;n fue durante aquellos a&ntilde;os un activista clandestino del PCE enviado desde Francia, una experiencia llevada al cine por Alain Resnais en 1966 con <a href="https://www.filmin.es/pelicula/la-guerra-ha-terminado" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La guerre est finie</a>. Sempr&uacute;n, que nunca cay&oacute; en manos de Conesa y sus hombres de la Brigada Pol&iacute;tico Social (s&iacute; lo hicieron, entre otros muchos, dirigentes comunistas como Sim&oacute;n S&aacute;nchez Montero) aventura una explicaci&oacute;n sobre el t&eacute;trico trabajo de la polic&iacute;a pol&iacute;tica: &ldquo;La polic&iacute;a franquista, la polic&iacute;a de Conesa, era una mierda, dig&aacute;moslo claramente&rdquo;, escribe en <em>Autobiograf&iacute;a de Federico S&aacute;nchez</em> (Planeta, 1977). Para Sempr&uacute;n, la Brigada Pol&iacute;tico Social &mdash;&ldquo;capaz &uacute;nicamente de trabajar a base de confidentes y palizas&rdquo;&mdash; s&oacute;lo &ldquo;era eficaz en el control de los viejos militantes con antecedentes, todos ellos salidos de las c&aacute;rceles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La larga lista de felicitaciones y premios de aquella d&eacute;cada que figura en el expediente de Conesa se vio empa&ntilde;ada por un sonado fracaso del polic&iacute;a con ocasi&oacute;n de las detenciones en diciembre de 1957 y enero de 1958 de un grupo de j&oacute;venes que hab&iacute;a viajado al Congreso de la Juventud de Mosc&uacute;. Algunos de los estudiantes, como <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/Camarada-Javier-Pradera-Santos-Julia_0_70693658.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Pradera</a> , eran descendientes de familias del r&eacute;gimen y, a pesar de las abrumadoras pruebas en su contra, fueron absueltos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conesa, como imagen gen&eacute;rica, multiforme, personificaci&oacute;n de la Brigada Social, vaga confusamente, al acecho, por la geograf&iacute;a de Madrid&rdquo;, escribe Sempr&uacute;n quien tambi&eacute;n narra en <em>Federico S&aacute;nchez se despide de ustedes</em> (Tusquets, 1993) un encuentro siendo ya ministro de Cultura con varios antiguos polic&iacute;as de la BPS, entre ellos el comisario Manuel Ballesteros, &ldquo;renombrado especialista en informaci&oacute;n bajo todos los reg&iacute;menes&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b5c1ef-8f61-41d5-b03e-7b868654b7f0_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b5c1ef-8f61-41d5-b03e-7b868654b7f0_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b5c1ef-8f61-41d5-b03e-7b868654b7f0_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b5c1ef-8f61-41d5-b03e-7b868654b7f0_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b5c1ef-8f61-41d5-b03e-7b868654b7f0_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c4b5c1ef-8f61-41d5-b03e-7b868654b7f0_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c4b5c1ef-8f61-41d5-b03e-7b868654b7f0_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Una carta del hist&oacute;rico jefe de la BPS Saturnino Yag&uuml;e exalta la labor de Conesa, &ldquo;llevada con gran sacrificio personal, que se desarrollaba por su iniciativa propia, dirigi&eacute;ndola y llev&aacute;ndola a cabo, incluso con la instrucci&oacute;n de las correspondientes diligencias de cada servicio&rdquo;. Tanta era la fren&eacute;tica actividad del polic&iacute;a que &ldquo;su labor exced&iacute;a a la de Jefe de Grupo&rdquo;, asegura Yag&uuml;e en una carta sobre Conesa, quien tras el tropiezo de las detenciones de Pradera y sus compa&ntilde;eros, salt&oacute; al otro lado del charco y dio un volantazo a su carrera.
    </p><p class="article-text">
        El expediente de Conesa, al que ha tenido acceso eldiario.es, confirma que la Brigada Pol&iacute;tico Social, <a href="https://www.eldiario.es/cv/desolvidador/Lucas-Gestapo-Brigada-Politico-Social_6_858524167.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la &oacute;rbita de la la Gestapo nazi durante la posguerra</a>, tambi&eacute;n fue adiestrada por el espionaje norteamericano tras los pactos en materia militar, econ&oacute;mica y de seguridad firmados en 1953 entre los Estados Unidos y el r&eacute;gimen del general Francisco Franco.
    </p><p class="article-text">
        El 5 de diciembre de 1957, el jefe de la Brigada Pol&iacute;tico Social, Vicente Reguengo, y un alto cargo de la Direcci&oacute;n General de Seguridad, viajan a Estados Unidos, invitados por la CIA, para recibir orientaci&oacute;n sobre los &ldquo;m&eacute;todos, material y t&eacute;cnicas de investigaci&oacute;n policial que all&iacute; se emplean&rdquo;, seg&uacute;n consta en el expediente de Reguengo custodiado en el Archivo del Ministerio del Interior en Madrid y consultado por este diario. La visita, aprobada por el ministro Camilo Alonso Vega, fue una invitaci&oacute;n del Gobierno de los Estados Unidos, presidido en aquel entonces por el republicano Dwright D. Eisenhower.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/16328424-e661-418f-8348-6ca782200343_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/16328424-e661-418f-8348-6ca782200343_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/16328424-e661-418f-8348-6ca782200343_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/16328424-e661-418f-8348-6ca782200343_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/16328424-e661-418f-8348-6ca782200343_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/16328424-e661-418f-8348-6ca782200343_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/16328424-e661-418f-8348-6ca782200343_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        El polic&iacute;a Roberto Conesa realiz&oacute;, seg&uacute;n consta en su expediente oficial, un &ldquo;curso de capacitaci&oacute;n&rdquo; de la CIA al a&ntilde;o siguiente de la visita de su jefe a los Estados Unidos. El viaje a Washington, catalogado como misi&oacute;n de asistencia t&eacute;cnica en el extranjero, dur&oacute; dos meses en los que Conesa fue adiestrado por la CIA en &ldquo;sabotaje y anticomunismo&rdquo;, seg&uacute;n dos documentos oficiales distintos firmados por el polic&iacute;a y que constan en su expediente.
    </p><p class="article-text">
        El comisario de la Brigada Pol&iacute;tico Social de Barcelona Juan Creix tambi&eacute;n viaj&oacute; a los EEUU para recibir cursos de especializaci&oacute;n policial sobre anticomunismo por parte del FBI, desde el 13 de enero de 1958 hasta mediados de marzo, seg&uacute;n cuenta el <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/Barcelona-pesadillas-Policia-Via-Laietana_0_882612051.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">periodista Antoni Batista</a> en <a href="https://www.megustaleer.com/libros/la-carta/MES-021780" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La carta, historia de un comisario franquista</em></a> (Debate, 2010). Los servicios secretos norteamericanos formaron aquel a&ntilde;o a varios destacados jefes de la Brigada Pol&iacute;tico Social, quienes combat&iacute;an ferozmente a un mismo enemigo com&uacute;n: la izquierda comunista en el sur de Europa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d78d250c-81f6-4783-b1a5-0b28dc53c085_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d78d250c-81f6-4783-b1a5-0b28dc53c085_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d78d250c-81f6-4783-b1a5-0b28dc53c085_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d78d250c-81f6-4783-b1a5-0b28dc53c085_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d78d250c-81f6-4783-b1a5-0b28dc53c085_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d78d250c-81f6-4783-b1a5-0b28dc53c085_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d78d250c-81f6-4783-b1a5-0b28dc53c085_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Conesa recibi&oacute; cuatro a&ntilde;os antes de su viaje a Washington la medalla de oro de la orden de Hamayoun que otorgaba el Sha de Ir&aacute;n, por aquel entonces otro aliado anticomunista. Tras su formaci&oacute;n con la CIA, en 1959 al polic&iacute;a le conceden tres meses de licencia sin sueldo y m&aacute;s tarde una excedencia &ldquo;para atender unos intereses particulares y familiares&rdquo; y obtiene permiso para &ldquo;resolver asuntos propios en San Juan de Puerto Rico (Estados Unidos)&rdquo;, seg&uacute;n figura en la documentaci&oacute;n de su expediente. &ldquo;El viaje deber&aacute; efectuarlo como particular&rdquo;, apunta un responsable de la Direcci&oacute;n General de Seguridad.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o en que triunf&oacute; la revoluci&oacute;n cubana a pocos kil&oacute;metros de la frontera estadounidense, Conesa volc&oacute; su experiencia en la Brigada Pol&iacute;tico Social y la formaci&oacute;n que le brind&oacute; la CIA en la &ldquo;polic&iacute;a del dictador dominicano Le&oacute;nidas Trujillo&rdquo;, <a href="https://recursos.march.es/linz/I54481.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asegura el periodista Gregorio Mor&aacute;n en una de las entregas de su reportaje en Diario 16</a>. Mor&aacute;n alude al ex esp&iacute;a franquista Luis M. Gonz&aacute;lez Mata, quien sustituy&oacute; a Conesa en la Rep&uacute;blica Dominicana y autor de <em>Cisne, yo fui esp&iacute;a de Franco</em> (Argos, 1977), en el que aborda esta etapa. En 1960, &ldquo;habiendo desaparecido las causas que motivaron&rdquo; la excedencia, Conesa vuelve al Servicio de Informaci&oacute;n de la Polic&iacute;a aunque pierde 1.221 puntos en el escalaf&oacute;n (una decisi&oacute;n contra la que Conesa batallar&aacute; en el Tribunal Supremo durante a&ntilde;os).
    </p><p class="article-text">
        La d&eacute;cada de 1960 ser&aacute; para Conesa una &eacute;poca de intensa actividad en Europa (fundamentalmente en Ginebra y Bruselas) y la persecuci&oacute;n del PCE perder&aacute; algo de peso en su curr&iacute;culum frente a ETA y a las nacientes organizaciones de la izquierda radical escindidas del Partido Comunista. En 1963, el ministro de Marina Pedro Nieto Ant&uacute;nez, cercano a Franco y a Carrero Blanco, le concede la Cruz al M&eacute;rito Naval de segunda clase por &ldquo;los excelentes servicios prestados a la Marina Mercante&rdquo;. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, siendo inspector de primera clase, Conesa recibe sendos premios por detener a miembros de la organizaci&oacute;n Fuerzas Armadas de la III Rep&uacute;blica y del PCE, unos meses despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En 1966 detiene a varios miembros del PC m-l (&ldquo;facci&oacute;n pro China&rdquo;) e inicia as&iacute; su especialidad en los grupos a la izquierda del PCE que centrar&aacute; su actividad hasta su jubilaci&oacute;n. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s obtuvo tres felicitaciones y premios en met&aacute;lico por operaciones contra ETA, otra de sus especialidades, y en 1969 fue designado docente de la Escuela de Polic&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f518fcd-db7d-40b6-8aee-f47a4708e256_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f518fcd-db7d-40b6-8aee-f47a4708e256_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f518fcd-db7d-40b6-8aee-f47a4708e256_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f518fcd-db7d-40b6-8aee-f47a4708e256_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f518fcd-db7d-40b6-8aee-f47a4708e256_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f518fcd-db7d-40b6-8aee-f47a4708e256_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3f518fcd-db7d-40b6-8aee-f47a4708e256_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Roberto Conesa obtuvo, en 1967, la cruz al m&eacute;rito policial con distintivo rojo. En aquella &eacute;poca a su sueldo base de 28.800 pesetas se a&ntilde;ad&iacute;an medallas y complementos, alguno por &ldquo;especialidad y mayor riesgo&rdquo;, que aumentaban su n&oacute;mina hasta las 105.740 pesetas (en 1971, una vez resuelto el contencioso en el TS por el escalaf&oacute;n, lleg&oacute; a cobrar 246.456 pesetas). Viudo de su primera esposa, Conesa se casar&aacute; con Mar&iacute;a del Carmen Ferrero Gil (quien recibi&oacute; una cruz al m&eacute;rito policial con distintivo blanco en 1974 , <a href="https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?lang=fr&amp;id=BOE-A-1974-49696" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n el Bolet&iacute;n Oficial del Estado</a>).
    </p><p class="article-text">
        En 1968 pasa de la Secci&oacute;n de Coordinaci&oacute;n Operativa y de Enlace a depender directamente de la secretar&iacute;a del director general de Seguridad hasta que en 1973, siendo ya comisario de segunda clase, Conesa es nombrado jefe de la Brigada de Vigilancias T&eacute;cnicas del Servicio de Asuntos Especiales de la DGS.
    </p><p class="article-text">
        El comisario Roberto Conesa protagoniza a principios de la d&eacute;cada de 1970 innumerables operaciones contra el FRAP y contra ETA, entre otros grupos de la izquierda radical. En 1974, la DGS lo designa como representante ante el Instituto Espa&ntilde;ol de Estudios Estrat&eacute;gicos del Centro Superior de Estudios de la Defensa (<a href="https://www.eldiario.es/politica/Premian-EEUU-CESEDEN-puentes-Latina_0_304469559.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CESEDEN</a>) y el 18 de abril de aquel a&ntilde;o llega jefe de la Brigada Central de la Comisar&iacute;a General de Investigaci&oacute;n Social.
    </p><p class="article-text">
        El comisario Conesa cuenta, seg&uacute;n sus superiores, con &ldquo;cualidades y condiciones adecuadas&rdquo; para el puesto. Desde su ingreso en la polic&iacute;a franquista, en la inmediata posguerra, el polic&iacute;a ha cultivado el arte de la infiltraci&oacute;n, se ha formado con la CIA y tiene en n&oacute;mina a numerosos confidentes, con los que protagonizar&aacute; algunos de los episodios m&aacute;s sonados y oscuros de la transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.scribd.com/document/443055895/Expediente-Rafael-Conesa-Cuestionario#from_embed" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Expediente Roberto Conesa</a> by <a href="https://www.scribd.com/user/151116894/eldiario-es#from_embed" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a> on Scribd
    </p><p class="article-text">
        <span id="doc_57078"></span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe class="scribd_iframe_embed" title="Expediente Rafael Conesa (Cuestionario)" src="https://es.scribd.com/embeds/443055895/content?start_page=1&amp;view_mode=scroll&amp;access_key=key-NrP31jTCTWWeUQwFVqYI&amp;show_recommendations=true" data-auto-height="false" data-aspect-ratio="0.7066666666666667" scrolling="no" id="doc_57078" frameborder="0" height="600" width="100%"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Marco, Pablo Alcántara Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cia-brigada-politico-roberto-washington_1_1083493.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jan 2020 20:32:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c7320ac0-c177-4f8d-a14e-24a3da406ae5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="208719" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c7320ac0-c177-4f8d-a14e-24a3da406ae5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="208719" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[La CIA formó a la Brigada Político Social: entrenó dos meses a Conesa en sabotaje y anticomunismo en Washington]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c7320ac0-c177-4f8d-a14e-24a3da406ae5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[CIA]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Roberto Conesa, l’expert en infiltracions de la Brigada Política Social: ix a la llum el tètric expedient del policia 25 anys després de la seua mort]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/roberto-conesa-brigada-politica-social_1_1076547.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c20238c4-c6c8-4fbb-8cee-a1e630e3eb45_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El comisario de la policía franquista Rafael Conesa."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Les 865 pàgines de l’expedient, a què ha tingut accés eldiario.es, revelen la frenètica activitat repressiva en la postguerra del jove Conesa, que es va emportar les ‘13 roses’, entre molts altres antifranquistes</p><p class="subtitle">Roberto Conesa, falangista i agent de la Brigada Política Social, es va infiltrar en innombrables organitzacions de l’oposició al franquisme a Madrid, a Saragossa, a Lleida o a Tolosa de Llenguadoc (França)</p><p class="subtitle">“Per conéixer millor les maniobres dels enemics del règim, i amb un risc evident de la seua vida, s’infiltra en les seues pròpies files”, afirma el cap superior de Policia de Madrid en una carta del 1952</p></div><p class="article-text">
        El policia de la Brigada Pol&iacute;tica Social Roberto Conesa Escudero (Madrid, 15 de maig de 1917-26 de gener de 1994) va ser un dels repressors m&eacute;s ombr&iacute;vols de la dictadura franquista reciclat despr&eacute;s en les clavegueres de la lluita antiterrorista. Tan conegut (i temut) va ser entre les files de l&rsquo;oposici&oacute; democr&agrave;tica al franquisme que fins i tot va eixir com a personatge literari en la novel&middot;la <em>Veinte a&ntilde;os y un d&iacute;a</em> (Tusquets, 2011) de l&rsquo;escriptor Jorge Sempr&uacute;n, que, despr&eacute;s d&rsquo;anys d&rsquo;activitat clandestina a Espanya, descriu el comissari Roberto Sabuesa i &ldquo;el seu somriure crispat &nbsp;de menyspreu &ndash;o d&rsquo;odi? o de por?&ndash; en el despatx de la Direcci&oacute; General de Seguretat, a la Puerta del Sol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un quart de segle despr&eacute;s de la seua mort, l&rsquo;expedient de Conesa, custodiat a l&rsquo;Arxiu General del Ministeri de l&rsquo;Interior i a qu&egrave; ha tingut acc&eacute;s eldiario.es, ix a la llum p&uacute;blica. &ldquo;Als policies no ens conv&eacute; gens ni miqueta la notorietat&rdquo;, va dir el comissari a Pilar Urbano en una lloan&ccedil;a del personatge que va publicar la periodista en <em>Abc</em>. &ldquo;Ell deu saber quant de delinq&uuml;ent atrapat i quant de crim descobert hi ha en el seu full de serveis&rdquo;, hi afegia falaguera. Les 865 p&agrave;gines que formen el seu full de serveis oficial mostren una realitat ben diferent del paneg&iacute;ric signat per Pilar Urbano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d287933-f319-425e-809f-993ec0e823aa_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d287933-f319-425e-809f-993ec0e823aa_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d287933-f319-425e-809f-993ec0e823aa_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d287933-f319-425e-809f-993ec0e823aa_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d287933-f319-425e-809f-993ec0e823aa_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d287933-f319-425e-809f-993ec0e823aa_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1d287933-f319-425e-809f-993ec0e823aa_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Durant la Guerra Civil, sent mosso d&rsquo;uns ultramarins del carrer del General Lacy n&uacute;mero 15, a Madrid, va estar sota les ordres de la Falange. Exactament igual que molts altres agents destacats de la repressi&oacute; franquista, com el comissari Antonio Cano Gonz&aacute;lez (futur cap de la BPS a Val&egrave;ncia), Conesa participa en la cinquena columna sota les ordres de Falange i de l&rsquo;espionatge franquista. &ldquo;Atesa la meua significaci&oacute; falangista, em vaig dedicar a organitzar la Falange clandestina i, en particular, la 2a i la 44a Banderes&rdquo;, diu Conesa en una declaraci&oacute; jurada que consta en el seu expedient.
    </p><p class="article-text">
        Els ultramarins on treballava van ser requisats i el jove, segons el seu relat posterior, va ser obligat l&rsquo;any 1937 a pert&agrave;nyer a la CNT, de qu&egrave; va ser expulsat. Conesa va ser detingut dues vegades, assegura, per haver facilitat menjar de l&rsquo;establiment on treballava a &ldquo;ambaixades i persones perseguides&rdquo;. El juny d&rsquo;aquell any va passar a les oficines del Parc d&rsquo;Intend&egrave;ncia de Madrid. &ldquo;On vaig prestar els meus serveis fins que vaig aconseguir ser declarat in&uacute;til total&rdquo;, assenyala.
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s de la caiguda de Madrid i del final de la contesa, Roberto Conesa ingressa amb 22 anys com a agent provisional en la Brigada Pol&iacute;tica Social el 25 d&rsquo;agost de 1939 a la comissaria del districte de Palacio de Madrid. El jove falangista encetava aix&iacute; una carrera ben llarga en la policia pol&iacute;tica del r&egrave;gim fins que es va jubilar l&rsquo;any 1979.
    </p><p class="article-text">
        El periodista i escriptor Gregorio Mor&aacute;n sost&eacute; en una s&egrave;rie de reportatges que va publicar en <em>Diario 16</em> en plena Transici&oacute; que Conesa ja era durant la guerra una mena d&rsquo;infiltrat. &ldquo;Nombrosos militants de les Joventuts Socialistes Unificades (JSU) el recorden entrant com un militant m&eacute;s a la seu&rdquo;, escriu Mor&aacute;n en el primer lliurament de la s&egrave;rie sobre el policia, el seu primer treball period&iacute;stic fora de la clandestinitat pel qual va ser detingut. El cap superior de Policia de Madrid confirma en una carta enviada al director general de Seguretat que Conesa, &ldquo;per con&eacute;ixer millor les maniobres dels enemics del r&egrave;gim, i amb un risc evident de la seua vida, s&rsquo;infiltra en les seues pr&ograve;pies files&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d439078-bf46-490c-939a-bb7e4e5f3409_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d439078-bf46-490c-939a-bb7e4e5f3409_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d439078-bf46-490c-939a-bb7e4e5f3409_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d439078-bf46-490c-939a-bb7e4e5f3409_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d439078-bf46-490c-939a-bb7e4e5f3409_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d439078-bf46-490c-939a-bb7e4e5f3409_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3d439078-bf46-490c-939a-bb7e4e5f3409_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La primera faena de Conesa va ser infiltrar-se en el Socors Roig en la postguerra immediata. Aquella operaci&oacute; va acabar amb 13 militants de les JSU menors d&rsquo;edat &mdash;les<em> tretze roses</em>&mdash;, afusellades contra les t&agrave;pies del cementeri de l&rsquo;Est de Madrid. El testimoniatge de la militant comunista Lolita M&aacute;rquez, conservat a l&rsquo;arxiu del PCE, confirma que Conesa va estar al darrere de la detenci&oacute; de les xiques. La dona, que va ser enganyada pel jove policia, se&rsquo;l va tornar a trobar en la Direcci&oacute; General de Seguretat quan la van detindre per segona vegada l&rsquo;any 1943.
    </p><p class="article-text">
        El 4 de desembre de 1939, Conesa rep una felicitaci&oacute; del ministre de la Governaci&oacute;, Ram&oacute;n Serrano Su&ntilde;er, per les &ldquo;mesures preventives i de manteniment de l&rsquo;ordre p&uacute;blic&rdquo; durant el trasllat de les restes del fundador de Falange, Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera, des d&rsquo;Alacant fins a San Lorenzo de El Escorial. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/532e2d6a-090c-48a9-9d54-2f7152ec1fa4_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/532e2d6a-090c-48a9-9d54-2f7152ec1fa4_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/532e2d6a-090c-48a9-9d54-2f7152ec1fa4_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/532e2d6a-090c-48a9-9d54-2f7152ec1fa4_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/532e2d6a-090c-48a9-9d54-2f7152ec1fa4_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/532e2d6a-090c-48a9-9d54-2f7152ec1fa4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/532e2d6a-090c-48a9-9d54-2f7152ec1fa4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La fren&egrave;tica activitat del policia en els anys de la postguerra va tindre en el punt de mira el Partit Comunista, el PSOE i la UGT, la CNT, les JSU i la FUE, entre altres sectors de la desfeta oposici&oacute; republicana al r&egrave;gim del general Francisco Franco. El PC, perseguit &ldquo;centenars de vegades&rdquo;, considerava Conesa com &ldquo;l&rsquo;enemic m&eacute;s implacable, tal com ho prova l&rsquo;odi (...) en el seu &ograve;rgan de difusi&oacute; <em>Mundo Obrero</em>, en qu&egrave; rarament se&rsquo;l deixa d&rsquo;amena&ccedil;ar&rdquo;, escriu el cap superior de Policia. L&rsquo;&ldquo;extensa i intensa tasca professional&rdquo; de Conesa t&eacute; indicadors precisos de la seua efic&agrave;cia: va confiscar &ldquo;11 impremtes clandestines, m&eacute;s de 30 multicopistes i nombroses m&agrave;quines d&rsquo;escriure, dues emissores, armes, explosius, propaganda, etc.&rdquo;. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El jove agent de la Brigada Pol&iacute;tica Social tamb&eacute; es va infiltrar durant aquells anys tan infaustos en el PC a Madrid i en les JSU de Catalunya (el 1939), en el Comit&eacute; Provincial del PC a Saragossa i en el de Lleida (el 1943), segons detalla el seu expedient. L&rsquo;any 1942, va tindre un paper rellevant en la detenci&oacute; de deu guerrillers antifranquistes despr&eacute;s d&rsquo;haver-se infiltrat a Tolosa de Llenguadoc (Fran&ccedil;a); va comen&ccedil;ar aix&iacute; una activitat policial constant fora de les fronteres espanyoles que es va allargar durant tota la seua carrera (l&rsquo;any 1950, per exemple, es traslladar&agrave; a Portugal). Els homes de la Brigada Pol&iacute;tica Social, amb la col&middot;laboraci&oacute; de la Gestapo nazi que campava a pler per Espanya durant la postguerra, van aconseguir avortar sistem&agrave;ticament els intents de reconstrucci&oacute; de l&rsquo;oposici&oacute; clandestina al r&egrave;gim.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1ec640c-75d3-4ab6-b0e9-3d4622f4ad5e_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1ec640c-75d3-4ab6-b0e9-3d4622f4ad5e_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1ec640c-75d3-4ab6-b0e9-3d4622f4ad5e_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1ec640c-75d3-4ab6-b0e9-3d4622f4ad5e_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1ec640c-75d3-4ab6-b0e9-3d4622f4ad5e_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1ec640c-75d3-4ab6-b0e9-3d4622f4ad5e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e1ec640c-75d3-4ab6-b0e9-3d4622f4ad5e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La seua ascensi&oacute; en la policia del r&egrave;gim li va permetre emparentar amb una de les fam&iacute;lies m&eacute;s benestants del seu barri. Roberto Conesa, conegut com <em>L&rsquo;orelles </em>entre els xavals amb qu&egrave; es va criar, es va casar el 17 d&rsquo;abril de 1942 amb Francisca Larrad Torrecilla, filla dels propietaris de l&rsquo;establiment on havia treballat durant la guerra, i el matrimoni es va instal&middot;lar en un &agrave;tic del carrer de Narv&aacute;ez n&uacute;mero 48 de Madrid. L&rsquo;obra sindical de la Falange, de qu&egrave; era un militant entusiasta, li va adjudicar el local n&uacute;m.1 de la Col&ograve;nia Mare de D&eacute;u del Pilar en l&rsquo;avinguda d&rsquo;Am&egrave;rica per a instal&middot;lar-hi una &ldquo;botiga d&rsquo;olis&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Llevat d&rsquo;algun problema d&rsquo;est&oacute;mac pel qual va haver de ser operat, l&rsquo;exmosso d&rsquo;ultramarins havia prosperat en la vida i s&rsquo;havia especialitzat amb &egrave;xit en les tasques repressives de la policia franquista, amb un sou, una casa i una fam&iacute;lia benestant. Nom&eacute;s va patir una ensopegada greu. El 18 de gener de 1946 la carrera de Conesa en la policia franquista va estar a punt d&rsquo;anar-se&rsquo;n en orris en una escena digna d&rsquo;una pel&middot;l&iacute;cula de cinema negre. Acusat per un superior d&rsquo;&ldquo;haver infringit maltractaments a un detingut&rdquo;, Conesa va ser amonestat amb un trasllat for&ccedil;&oacute;s a Ma&oacute;, a l&rsquo;illa de Menorca, que no es va arribar a produir, per&ograve;.
    </p><p class="article-text">
        El policia, en estat d&rsquo;&ldquo;inconsci&egrave;ncia i ofuscaci&oacute;&rdquo; produ&iuml;t per una &ldquo;forta excitaci&oacute; nerviosa&rdquo;, segons consta en la seua declaraci&oacute; per aquests fets en l&rsquo;expedient disciplinari, va deixar la placa i la pistola damunt la taula del secretari del seu superior i se&rsquo;n va anar &ldquo;sense donar cap explicaci&oacute; per la seua conducta&rdquo;. Un metge va haver d&rsquo;atendre&rsquo;l a casa i el policia va explicar despr&eacute;s que pensava que el farien fora del cos de la Policia. El trasllat for&ccedil;&oacute;s no va tindre lloc mai, encara que Conesa va ser susp&eacute;s de sou i de faena, i amonestat amb la p&egrave;rdua de 30 llocs en l&rsquo;escalaf&oacute;, una decisi&oacute; contra la qual el policia va batallar durant anys.
    </p><p class="article-text">
        El 1947 es converteix en &ldquo;l&rsquo;home de confian&ccedil;a del dirigent m&agrave;xim del Partit [Comunista] a Espanya&rdquo;, afirma el cap superior de Policia de Madrid. Aquell any, Roberto Conesa ser&agrave; &ldquo;un dels homes clau per a desarticular el PC a l&rsquo;interior&rdquo;, escriu Mor&aacute;n en un altre lliurament de la seua investigaci&oacute; (les dades de la qual l&rsquo;expedient que ara ix a la llum confirmen gaireb&eacute; fil per randa). Aquell any rep dues felicitacions p&uacute;bliques i sengles premis en met&agrave;l&middot;lic. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/52d65647-9b19-4501-a50b-ec407865549b_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/52d65647-9b19-4501-a50b-ec407865549b_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/52d65647-9b19-4501-a50b-ec407865549b_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/52d65647-9b19-4501-a50b-ec407865549b_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/52d65647-9b19-4501-a50b-ec407865549b_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/52d65647-9b19-4501-a50b-ec407865549b_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/52d65647-9b19-4501-a50b-ec407865549b_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        En aquell ambient de la postguerra espanyola, podrit de fam i estraperlo, Conesa va tindre alguna topada per actuacions indecoroses, com ara amb un ve&iacute; seu, amo d&rsquo;un establiment de merceria, que l&rsquo;any 1948 el va acusar d&rsquo;haver fet una &ldquo;mangarrufa&rdquo; en una t&egrave;rbola operaci&oacute; contra el contraban. Anys m&eacute;s tard &mdash;el 1952&mdash; la Junta Administrativa de Contraban i Defraudaci&oacute; de Sant Sebasti&agrave; va acusar Conesa i tres funcionaris m&eacute;s de la policia per haver detingut un ve&iacute; d&rsquo;Irun i haver-li confiscat una &ldquo;bicicleta amb motor&rdquo; sense que hi haguera cap delicte. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cap de les ensopegades que va protagonitzar l&rsquo;agent li van impedir continuar prosperant en la seua t&egrave;rbola i ascendent carrera. El jove Conesa rep durant la postguerra una vintena de felicitacions i premis en met&agrave;l&middot;lic per les seues tasques repressives en la Brigada Pol&iacute;tica Social. La seua &ldquo;forta personalitat&rdquo; i la seua &ldquo;insuperable identificaci&oacute; amb els postulats&rdquo; de la dictadura franquista, segons els elogis que rep dels seus caps, el converteixen en un policia conegud&iacute;ssim entre els jerarques del r&egrave;gim i els opositors de tot signe pol&iacute;tic. La seua carrera acabava de comen&ccedil;ar.
    </p><p class="article-text">
        <span id="doc_64505"></span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe class="scribd_iframe_embed" title="CARTA DEL JEFE SUPERIOR DE POLICÍA DE MADRID SOBRE ROBERTO CONESA (buena)" src="https://es.scribd.com/embeds/443056095/content?start_page=1&amp;view_mode=scroll&amp;access_key=key-oD1L5ucyrZZ5LsiQ6qnn&amp;show_recommendations=true" data-auto-height="false" data-aspect-ratio="0.7068965517241379" scrolling="no" id="doc_64505" frameborder="0" height="600" width="100%"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Marco, Pablo Alcántara Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/roberto-conesa-brigada-politica-social_1_1076547.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jan 2020 21:21:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c20238c4-c6c8-4fbb-8cee-a1e630e3eb45_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="241845" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c20238c4-c6c8-4fbb-8cee-a1e630e3eb45_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="241845" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Roberto Conesa, l’expert en infiltracions de la Brigada Política Social: ix a la llum el tètric expedient del policia 25 anys després de la seua mort]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c20238c4-c6c8-4fbb-8cee-a1e630e3eb45_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Roberto Conesa, el experto en infiltraciones de la Brigada Político Social: sale a la luz el tétrico expediente del policía 25 años después de su muerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/roberto-conesa-brigada-politico-social_1_1083433.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c20238c4-c6c8-4fbb-8cee-a1e630e3eb45_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El comisario de la policía franquista Rafael Conesa."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las 865 páginas del expediente, al que ha tenido acceso eldiario.es, desvelan la frenética actividad represiva en la posguerra del joven Conesa que se llevó por delante a las '13 rosas', entre muchos otros antifranquistas</p><p class="subtitle">Roberto Conesa, falangista y agente de la Brigada Político Social, se infiltró en innumerables organizaciones de la oposición al franquismo en Madrid, Zaragoza, Lleida o Toulouse (Francia)</p><p class="subtitle">"Para el mejor conocimiento de los manejos de los enemigos del régimen, y con riesgo evidente de su vida, se infiltra en sus propias filas", afirma el jefe superior de Policía de Madrid en una carta de 1952</p><p class="subtitle">Esta es la primera de una serie de tres entregas sobre el expediente del policía que saltó de la represión franquista a la cloaca policial</p><p class="subtitle">Segunda parte: La CIA formó a la Brigada Político Social: entrenó dos meses a Conesa en sabotaje y anticomunismo en Washington</p></div><p class="article-text">
        El polic&iacute;a de la Brigada Pol&iacute;tico Social Roberto Conesa Escudero (Madrid, 15 de mayo de 1917-26 de enero de 1994) fue uno de los m&aacute;s sombr&iacute;os represores de la dictadura franquista reciclado despu&eacute;s en las cloacas de la lucha antiterrorista. Tan conocido (y temido) fue entre las filas de la oposici&oacute;n democr&aacute;tica al franquismo que incluso se asoma como personaje literario en la novela <em>Veinte a&ntilde;os y un d&iacute;a</em> (Tusquets, 2011) del escritor Jorge Sempr&uacute;n, quien, tras a&ntilde;os de actividad clandestina en Espa&ntilde;a, describe al comisario Roberto Sabuesa y &ldquo;su crispada sonrisa de desprecio &mdash;&iquest;o de odio? &iquest;o de miedo?&mdash; en el despacho de la Direcci&oacute;n General de Seguridad, en la Puerta del Sol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un cuarto de siglo despu&eacute;s de su muerte, el expediente de Conesa, custodiado en el Archivo General del Ministerio del Interior y al que ha tenido acceso eldiario.es, sale a la luz p&uacute;blica. &ldquo;A los polic&iacute;as no nos conviene en absoluto la notoriedad&rdquo;, le dijo el comisario a Pilar Urbano en una loa del personaje que public&oacute; la periodista en <em>ABC</em>. &ldquo;&Eacute;l sabr&aacute; de cu&aacute;nto delincuente atrapado y de cu&aacute;nto crimen descubierto en su hoja de servicios&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a lisonjera. Las 865 p&aacute;ginas que conforman su hoja de servicios oficial muestran una realidad bien distinta del paneg&iacute;rico firmado por Pilar Urbano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d287933-f319-425e-809f-993ec0e823aa_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d287933-f319-425e-809f-993ec0e823aa_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d287933-f319-425e-809f-993ec0e823aa_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d287933-f319-425e-809f-993ec0e823aa_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d287933-f319-425e-809f-993ec0e823aa_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d287933-f319-425e-809f-993ec0e823aa_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1d287933-f319-425e-809f-993ec0e823aa_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Durante la Guerra Civil, siendo mozo de un ultramarinos de la calle del General Lacy n&uacute;mero 15, en Madrid, estuvo a las &oacute;rdenes de la Falange. Exactamente igual que muchos otros destacados agentes de la represi&oacute;n franquista, como el comisario Antonio Cano Gonz&aacute;lez (futuro jefe de la BPS en Val&egrave;ncia), Conesa participa en la quinta columna a las &oacute;rdenes de Falange y del espionaje franquista. &ldquo;Dada mi significaci&oacute;n falangista, me dediqu&eacute; a la organizaci&oacute;n de la Falange clandestina y, en particular, de la 2&ordf; y de la 44&ordf; Bandera&rdquo;, dice Conesa en una declaraci&oacute;n jurada que consta en su expediente.
    </p><p class="article-text">
        El ultramarinos donde trabajaba fue requisado y el joven, seg&uacute;n su relato posterior, fue obligado en 1937 a pertenecer a la CNT, de la que fue expulsado. Conesa fue detenido en dos ocasiones, asegura, por facilitar comida del establecimiento en que trabajaba a &ldquo;embajadas y personas perseguidas&rdquo;. En junio de aquel a&ntilde;o pas&oacute; a las oficinas del Parque de Intendencia de Madrid. &ldquo;En las que prest&eacute; mis servicios hasta que consegu&iacute; ser declarado in&uacute;til total&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Tras la ca&iacute;da de Madrid y el final de la contienda, Roberto Conesa ingresa con 22 a&ntilde;os de edad como agente provisional en la Brigada Pol&iacute;tico Social el 25 de agosto de 1939 en la comisar&iacute;a del distrito de Palacio de Madrid. El joven falangista iniciaba as&iacute; una larga carrera en la polic&iacute;a pol&iacute;tica del r&eacute;gimen, denunciada en incontables ocasiones por salvajes torturas y maltratos, hasta su jubilaci&oacute;n en 1979.
    </p><p class="article-text">
        El periodista y escritor <a href="https://www.eldiario.es/temas/gregorio_moran/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gregorio Mor&aacute;n</a> sostiene en una serie de reportajes que public&oacute; en <em>Diario 16</em> en plena transici&oacute;n que Conesa ya era durante la guerra una suerte de infiltrado. &ldquo;Numerosos militantes de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) le recuerdan entrando como un militante m&aacute;s en la sede&rdquo;, escribe Mor&aacute;n en la <a href="http://recursos.march.es/linz/I54477.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primera entrega</a> de la serie sobre el polic&iacute;a, su primer trabajo period&iacute;stico fuera de la clandestinidad <a href="https://elpais.com/diario/1977/05/21/sociedad/233013602_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por el que fue detenido</a>. El jefe superior de Polic&iacute;a de Madrid confirma en una carta enviada al director general de Seguridad que Conesa, &ldquo;para el mejor conocimiento de los manejos de los enemigos del r&eacute;gimen, y con riesgo evidente de su vida, se infiltra en sus propias filas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d439078-bf46-490c-939a-bb7e4e5f3409_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d439078-bf46-490c-939a-bb7e4e5f3409_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d439078-bf46-490c-939a-bb7e4e5f3409_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d439078-bf46-490c-939a-bb7e4e5f3409_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d439078-bf46-490c-939a-bb7e4e5f3409_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d439078-bf46-490c-939a-bb7e4e5f3409_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3d439078-bf46-490c-939a-bb7e4e5f3409_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        El primer trabajo de Conesa fue infiltrarse en el Socorro Rojo en la inmediata posguerra. Aquella operaci&oacute;n acab&oacute; con 13 militantes de la JSU menores de edad &mdash;las<em> trece rosas</em>&mdash;, fusiladas contra las tapias del cementerio del Este de Madrid. El testimonio de la militante comunista Lolita M&aacute;rquez, conservado en el archivo del PCE, confirma que Conesa estuvo detr&aacute;s de la detenci&oacute;n de las muchachas. La mujer, que fue enga&ntilde;ada por el joven polic&iacute;a, se lo encontrar&iacute;a de nuevo en la Direcci&oacute;n General de Seguridad cuando la detuvieron por segunda vez en 1943.
    </p><p class="article-text">
        El 4 de diciembre de 1939, Conesa recibe una felicitaci&oacute;n del ministro de la Gobernaci&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/zonacritica/crimenes-escondian-ojos_6_583451650.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ram&oacute;n Serrano S&uacute;&ntilde;er</a>, por las &ldquo;medidas preventivas y de mantenimiento del orden p&uacute;blico&rdquo; durante el traslado de los restos del <a href="https://www.eldiario.es/cv/Emilio-Gascon-Antonio-Primo-Rivera_0_958554486.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fundador de Falange, Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera</a>, desde Alicante hasta San Lorenzo del Escorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/532e2d6a-090c-48a9-9d54-2f7152ec1fa4_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/532e2d6a-090c-48a9-9d54-2f7152ec1fa4_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/532e2d6a-090c-48a9-9d54-2f7152ec1fa4_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/532e2d6a-090c-48a9-9d54-2f7152ec1fa4_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/532e2d6a-090c-48a9-9d54-2f7152ec1fa4_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/532e2d6a-090c-48a9-9d54-2f7152ec1fa4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/532e2d6a-090c-48a9-9d54-2f7152ec1fa4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La fren&eacute;tica actividad del polic&iacute;a en los a&ntilde;os de posguerra tuvo en su punto de mira al Partido Comunista, al PSOE y a la UGT, a la CNT, a la JSU y a la FUE, entre otros sectores de la deshecha oposici&oacute;n republicana al r&eacute;gimen del general Francisco Franco. El PCE, perseguido &ldquo;una y cien veces&rdquo;, consideraba a Conesa como &ldquo;su m&aacute;s implacable enemigo, como lo prueba el odio (...) en su &oacute;rgano de difusi&oacute;n <em>Mundo Obrero</em>, en el que raramente se le deja de amenazar&rdquo;, escribe el jefe superior de Polic&iacute;a. La &ldquo;extensa e intensa labor profesional&rdquo; de Conesa tiene indicadores precisos de su eficacia: se incaut&oacute; de &ldquo;11 imprentas clandestinas, m&aacute;s de 30 multicopistas e infinidad de m&aacute;quinas de escribir, dos emisoras, armas, explosivos, propaganda, etc.&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El joven agente de la Brigada Pol&iacute;tico Social, con n&uacute;mero de placa 2486, tambi&eacute;n se infiltr&oacute; durante aquellos aciagos a&ntilde;os en el PCE en Madrid y en la JSU de Catalunya (en 1939), en el Comit&eacute; Provincial del PCE en Zaragoza y en el de Lleida (en 1943), seg&uacute;n detalla su expediente. En 1942, tuvo un papel relevante en la detenci&oacute;n de diez guerrilleros antifranquistas tras haberse infiltrado en Toulouse (Francia), iniciando as&iacute; una constante actividad policial fuera de las fronteras espa&ntilde;olas que se alargar&iacute;a durante toda su carrera (en 1950, por ejemplo, se trasladar&aacute; a Portugal). Los hombres de la Brigada Pol&iacute;tico Social, <a href="https://www.eldiario.es/cv/desolvidador/Lucas-Gestapo-Brigada-Politico-Social_6_858524167.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con la colaboraci&oacute;n de la Gestapo nazi que campaba a sus anchas por Espa&ntilde;a durante la posguerra</a>, consiguieron abortar sistem&aacute;ticamente los intentos de reconstrucci&oacute;n de la oposici&oacute;n clandestina al r&eacute;gimen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1ec640c-75d3-4ab6-b0e9-3d4622f4ad5e_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1ec640c-75d3-4ab6-b0e9-3d4622f4ad5e_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1ec640c-75d3-4ab6-b0e9-3d4622f4ad5e_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1ec640c-75d3-4ab6-b0e9-3d4622f4ad5e_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1ec640c-75d3-4ab6-b0e9-3d4622f4ad5e_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1ec640c-75d3-4ab6-b0e9-3d4622f4ad5e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e1ec640c-75d3-4ab6-b0e9-3d4622f4ad5e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Su ascensi&oacute;n en la polic&iacute;a del r&eacute;gimen le permiti&oacute; emparentar con una de las familias m&aacute;s acaudaladas de su barrio. Roberto Conesa, conocido como <em>El Orejas </em>entre los chavales con los que se cri&oacute;, se cas&oacute; el 17 de abril de 1942 con Francisca Larrad Torrecilla, hija de los propietarios del establecimiento donde trabaj&oacute; durante la guerra, y el matrimonio se instal&oacute; en un &aacute;tico de la calle de Narv&aacute;ez n&uacute;mero 48 de Madrid. La obra sindical de la Falange, de la que era entusiasta militante, le adjudic&oacute; el local n&ordm;1 de la Colonia Virgen del Pilar en la avenida de Am&eacute;rica para instalar un &ldquo;despacho de aceites&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A excepci&oacute;n de alg&uacute;n problema de est&oacute;mago por el que tuvo que ser operado, el antiguo mozo de ultramarinos hab&iacute;a prosperado en la vida especializ&aacute;ndose con &eacute;xito en las tareas represivas de la polic&iacute;a franquista, con un sueldo, una casa y una familia acaudalada. S&oacute;lo hubo un tropiezo grave. El 18 de enero de 1946 la carrera de Conesa en la polic&iacute;a franquista a punto estuvo de irse al garete en una escena digna de una pel&iacute;cula de cine negro. Acusado por un superior de &ldquo;haber infligido malos tratos a un detenido&rdquo;, Conesa fue amonestado con un traslado forzoso a Ma&oacute;, en la isla de Menorca, que finalmente nunca llegar&iacute;a a producirse.
    </p><p class="article-text">
        El polic&iacute;a, en estado de &ldquo;inconsciencia y ofuscaci&oacute;n&rdquo; producido por una &ldquo;fuerte excitaci&oacute;n nerviosa&rdquo;, seg&uacute;n consta en su declaraci&oacute;n por estos hechos en el expediente disciplinario, dej&oacute; placa y pistola en la mesa del secretario de su superior y se fue &ldquo;sin dar ninguna explicaci&oacute;n de su proceder&rdquo;. Un m&eacute;dico tuvo que atenderlo en su casa y el polic&iacute;a explic&oacute; luego que pensaba que lo iban a echar de la Polic&iacute;a. El traslado forzoso nunca lleg&oacute; a producirse aunque Conesa fue suspendido de empleo y sueldo y amonestado con la p&eacute;rdida de 30 puestos en el escalaf&oacute;n, una decisi&oacute;n contra la que el polic&iacute;a dar&aacute; la batalla durante a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En 1947 se convierte en &ldquo;el hombre de confianza del dirigente m&aacute;ximo del Partido [Comunista] en Espa&ntilde;a&rdquo;, afirma el jefe superior de Polic&iacute;a de Madrid. Aquel a&ntilde;o, Roberto Conesa ser&aacute; &ldquo;uno de los hombres clave para la desarticulaci&oacute;n del PC en el interior&rdquo;, escribe Mor&aacute;n en <a href="https://recursos.march.es/linz/I54479.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otra entrega</a> de su investigaci&oacute;n (cuyos datos el expediente que ahora sale a la luz confirma casi punto por punto). Aquel a&ntilde;o recibe dos felicitaciones p&uacute;blicas y sendos premios en met&aacute;lico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/52d65647-9b19-4501-a50b-ec407865549b_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/52d65647-9b19-4501-a50b-ec407865549b_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/52d65647-9b19-4501-a50b-ec407865549b_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/52d65647-9b19-4501-a50b-ec407865549b_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/52d65647-9b19-4501-a50b-ec407865549b_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/52d65647-9b19-4501-a50b-ec407865549b_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/52d65647-9b19-4501-a50b-ec407865549b_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        En aquel ambiente de la posguerra espa&ntilde;ola, podrido de hambre y estraperlo, Conesa tuvo alg&uacute;n encontronazo por indecorosas actuaciones, como un vecino suyo due&ntilde;o de un establecimiento de mercer&iacute;a que en 1948 lo acus&oacute; de haber hecho una &ldquo;pirula&rdquo; en una turbia operaci&oacute;n contra el contrabando. A&ntilde;os m&aacute;s tarde &mdash;en 1952&mdash; la Junta Administrativa de Contrabando y Defraudaci&oacute;n de San Sebasti&aacute;n acus&oacute; a Conesa y a otros tres funcionarios de la polic&iacute;a por detener a un vecino de Ir&uacute;n y confiscarle una &ldquo;bicicleta con motor&rdquo; sin que existiera delito alguno.
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de los tropiezos que protagoniz&oacute; el agente le impidieron seguir prosperando en su turbia y ascendente carrera. El joven Conesa recibe durante la posguerra una veintena de felicitaciones y premios en met&aacute;lico por sus tareas represivas en la Brigada Pol&iacute;tico Social. Su &ldquo;recia personalidad&rdquo; y su &ldquo;insuperable identificaci&oacute;n con los postulados&rdquo; de la dictadura franquista, seg&uacute;n los elogios que recibe de sus jefes, lo convierten en un conocid&iacute;simo polic&iacute;a entre los jerarcas del r&eacute;gimen y los opositores de todo signo pol&iacute;tico. Su carrera no hab&iacute;a hecho m&aacute;s que empezar.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este s&aacute;bado, segunda entrega de la serie</em>
    </p><p class="article-text">
        <span id="doc_64505"></span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe class="scribd_iframe_embed" title="CARTA DEL JEFE SUPERIOR DE POLICÍA DE MADRID SOBRE ROBERTO CONESA (buena)" src="https://es.scribd.com/embeds/443056095/content?start_page=1&amp;view_mode=scroll&amp;access_key=key-oD1L5ucyrZZ5LsiQ6qnn&amp;show_recommendations=true" data-auto-height="false" data-aspect-ratio="0.7068965517241379" scrolling="no" id="doc_64505" frameborder="0" height="600" width="100%"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Marco, Pablo Alcántara Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/roberto-conesa-brigada-politico-social_1_1083433.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jan 2020 20:54:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c20238c4-c6c8-4fbb-8cee-a1e630e3eb45_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="241845" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c20238c4-c6c8-4fbb-8cee-a1e630e3eb45_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="241845" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Roberto Conesa, el experto en infiltraciones de la Brigada Político Social: sale a la luz el tétrico expediente del policía 25 años después de su muerte]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c20238c4-c6c8-4fbb-8cee-a1e630e3eb45_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
