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    <title><![CDATA[elDiario.es - Gaby Hinsliff]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/gaby-hinsliff/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Gaby Hinsliff]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cuando un periodista usa IA para entrevistar a un chico muerto, ¿no es hora de preguntar dónde poner los límites?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/periodista-ia-entrevistar-chico-muerto-no-hora-preguntar-poner-limites_129_12523551.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de23925a-5e0d-4b03-adfa-51c49df99b45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando un periodista usa IA para entrevistar a un chico muerto, ¿no es hora de preguntar dónde poner los límites?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Joaquín Oliver tenía 17 años cuando le dispararon en el pasillo de su escuela secundaria. Siete años después, dice que cree que es importante hablar sobre lo que sucedió ese día en Parkland, Florida, "para que podamos crear un futuro más seguro para todos". Lamentablemente, lo que le sucedió a Joaquín ese día es que murió</p></div><p class="article-text">
        Joaqu&iacute;n Oliver ten&iacute;a 17 a&ntilde;os cuando le dispararon en el pasillo de su escuela secundaria. Un adolescente mayor, expulsado unos meses antes, hab&iacute;a abierto fuego con un rifle de alta potencia en el D&iacute;a de San Valent&iacute;n, en lo que se convirti&oacute; en el tiroteo m&aacute;s mort&iacute;fero de Estados Unidos en la escuela secundaria. Siete a&ntilde;os despu&eacute;s, Joaqu&iacute;n dice que cree que es importante hablar sobre lo que sucedi&oacute; ese d&iacute;a en Parkland, Florida, &ldquo;para que podamos crear un futuro m&aacute;s seguro para todos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, lamentablemente, lo que le sucedi&oacute; a Joaqu&iacute;n ese d&iacute;a es que muri&oacute;. La voz extra&ntilde;amente met&aacute;lica que habl&oacute; con el ex periodista de CNN Jim Acosta en una entrevista en Substack esta semana fue en realidad la de un fantasma digital: una IA, entrenada en las publicaciones de redes sociales del adolescente a petici&oacute;n de sus padres, que la est&aacute;n utilizando para reforzar su campa&ntilde;a por un control m&aacute;s severo de las armas. Al igual que muchas familias en duelo, han contado la historia de sus hijos una y otra vez, con una desgarradora falta de &eacute;xito. No es de extra&ntilde;ar que ahora est&eacute;n tirando desesperadamente de todas las palancas posibles, pregunt&aacute;ndose qu&eacute; se necesita para que los ni&ntilde;os muertos sean escuchados en Washington.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n quer&iacute;an, admite su padre, Manuel, simplemente escuchar la voz de su hijo de nuevo. Su esposa, Patricia, pasa horas haciendo preguntas a la IA, escuch&aacute;ndolo decir: &ldquo;Te amo, mam&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ning&uacute;n padre en su sano juicio juzgar&iacute;a a uno afligido. Si es un consuelo mantener el dormitorio del ni&ntilde;o perdido como un santuario, hablar con su l&aacute;pida, dormir con una camiseta que todav&iacute;a huele d&eacute;bilmente a ellos, entonces eso no es asunto de nadie m&aacute;s. La gente se aferra a lo que puede. Despu&eacute;s del 11-S, las familias escucharon hasta que las cintas se agotaron f&iacute;sicamente para responder a los mensajes telef&oacute;nicos dejados por sus seres queridos, llamando a casa para despedirse de las torres en llamas y los aviones secuestrados. Tengo una amiga que todav&iacute;a relee regularmente los viejos intercambios de WhatsApp con su difunta hermana, y otra que ocasionalmente env&iacute;a mensajes de texto al n&uacute;mero de su difunto padre con fragmentos de noticias familiares: ella sabe que &eacute;l no est&aacute; all&iacute;, por supuesto, pero a&uacute;n no est&aacute; lista para terminar la conversaci&oacute;n. Algunas personas incluso pagan a m&eacute;diums para que se comuniquen, con t&oacute;picos sospechosamente vagos, con los muertos. Pero es precisamente la dificultad para dejar ir que el dolor lo que las hace vulnerables a la explotaci&oacute;n. Y pronto podr&iacute;a haber un gran negocio en traer de vuelta a los muertos de forma digital.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que con el video generado por la IA, en el que Rod Stewart toc&oacute; en el escenario esta semana con el fallecido Ozzy Osbourne saludando a varias leyendas muertas de la m&uacute;sica, eso podr&iacute;a significar poco m&aacute;s que memes glorificados. O podr&iacute;a tener un prop&oacute;sito temporal, como el avatar de IA recientemente creado por la familia de una v&iacute;ctima de disparos en Arizona para dirigirse al juez en la sentencia del asesino. Pero con el tiempo puede ser algo profundamente desafiante para las ideas de individualidad y mortalidad. &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si fuera posible crear una r&eacute;plica permanente de IA de alguien que ha muerto, tal vez en forma de robot, y mantener la conversaci&oacute;n con ellos para siempre?
    </p><p class="article-text">
        La resurrecci&oacute;n es un poder divino como para rendirse a la ligera a alg&uacute;n <em>bro</em> tecnol&oacute;gico con un complejo mesi&aacute;nico. Pero mientras que los derechos legales de los vivos a que no les roben sus identidades para su uso en <em>deepfakes</em> de IA se est&aacute;n estableciendo cada vez m&aacute;s, los derechos de los muertos est&aacute;n enredados.
    </p><p class="article-text">
        La reputaci&oacute;n muere con nosotros -los muertos no pueden ser calumniados-, mientras que el ADN est&aacute; protegido p&oacute;stumamente. (El nacimiento en 1996 de la oveja Dolly, un clon gen&eacute;tico copiado de una sola c&eacute;lula, provoc&oacute; prohibiciones globales de clonaci&oacute;n humana). La ley rige la eliminaci&oacute;n respetuosa del tejido humano, pero no es en los cuerpos donde se entrenar&aacute; a la IA: son las notas de voz privadas y los mensajes y las im&aacute;genes de lo que le importaba a una persona. Cuando mi padre muri&oacute;, personalmente nunca sent&iacute; que estuviera realmente en el ata&uacute;d. Era mucho m&aacute;s obvio que se le encontraba en las cajas de sus viejas cartas, el jard&iacute;n que plantaba, las grabaciones de su voz. Pero cada uno llora de manera diferente. &iquest;Qu&eacute; pasa si la mitad de una familia quiere que mam&aacute; resucite digitalmente y la otra mitad no quiere vivir con fantasmas?
    </p><p class="article-text">
        Que la IA de Joaqu&iacute;n Oliver nunca pueda crecer -que tenga 17 a&ntilde;os para siempre, atrapado en el &aacute;mbar de su personaje adolescente en las redes sociales- es en &uacute;ltima instancia culpa de su asesino, no de su familia. Manuel Oliver dice que sabe muy bien que el avatar no es realmente su hijo, y que no est&aacute; tratando de traerlo de vuelta. Para &eacute;l, parece m&aacute;s una extensi&oacute;n natural de la forma en que la campa&ntilde;a de la familia evoca la historia de la vida de Joaqu&iacute;n. Sin embargo, hay algo inquietante en el plan para darle a su IA acceso a una cuenta de redes sociales, para subir videos y ganar seguidores. &iquest;Qu&eacute; pasa si comienza a alucinar o a virar hacia temas en los que no se puede saber qu&eacute; habr&iacute;a pensado el verdadero Joaqu&iacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Si bien por ahora hay fallos t&eacute;cnicos con los avatares de IA, a medida que la tecnolog&iacute;a mejore podr&iacute;a ser cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil distinguirlos en el espacio <em>online</em> de los humanos reales. Tal vez no pase mucho tiempo antes de que las empresas o incluso las agencias gubernamentales que ya utilizan chatbots para atender las consultas de los clientes comiencen a preguntarse si podr&iacute;an implementar avatares de relaciones p&uacute;blicas para responder a las preguntas de los periodistas. Acosta, un ex corresponsal en la Casa Blanca, deber&iacute;a haber sabido que enturbiaba las aguas ya sucias del mundo de la post verdad al aceptar entrevistar a alguien que t&eacute;cnicamente no existe. Pero por ahora, quiz&aacute;s el riesgo m&aacute;s obvio es que los te&oacute;ricos de la conspiraci&oacute;n citen esta entrevista como una &ldquo;prueba&rdquo; de que cualquier historia que desaf&iacute;e sus creencias podr&iacute;a ser un enga&ntilde;o, la misma mentira delirante que el presentador de Infowars Alex Jones vendi&oacute; sobre los tiroteos en la escuela Sandy Hook.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los desaf&iacute;os profesionales aqu&iacute; involucrados no son solo para los periodistas. A medida que la IA evolucione, todos viviremos cada vez m&aacute;s con versiones sint&eacute;ticas de nosotros mismos. No ser&aacute; solo la relativamente primitiva Alexa en su cocina o un chatbot en su ordenador port&aacute;til -aunque ya hay historias de personas que antropomorfizan la IA o incluso se enamoran de ChatGPT-, sino algo mucho m&aacute;s finamente sintonizado con las emociones humanas. Cuando uno de cada 10 adultos brit&aacute;nicos le dice a los investigadores que no tiene amigos cercanos, por supuesto que habr&aacute; un mercado para los compa&ntilde;eros de IA, tal como lo hay hoy en d&iacute;a para tener un gato o desplazarse por la vida de extra&ntilde;os en TikTok.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez, como sociedad, finalmente decidamos que nos sentimos c&oacute;modos con la tecnolog&iacute;a que satisface las necesidades de las personas cuando otros humanos lamentablemente no lo han hecho. Pero hay una gran diferencia entre evocar una presencia gen&eacute;rica y reconfortante para los solitarios y despertar a los muertos, un ser querido perdido a la vez. Hay un tiempo para nacer y un tiempo para morir, seg&uacute;n el vers&iacute;culo que a menudo se lee en los funerales. &iquest;C&oacute;mo nos cambiar&aacute; como especie, cuando ya no estemos seguros de cu&aacute;l es cu&aacute;l?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gaby Hinsliff]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/periodista-ia-entrevistar-chico-muerto-no-hora-preguntar-poner-limites_129_12523551.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Aug 2025 20:35:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando un periodista usa IA para entrevistar a un chico muerto, ¿no es hora de preguntar dónde poner los límites?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Tiroteo,Escuelas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reino Unido pende de un hilo y Boris Johnson puede ser la puntilla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/reino-unido-pende-hilo-boris-johnson-puntilla_129_9643261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80333a21-80a1-4800-ad0c-fb243a1779f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2039y1644.jpg" width="1200" height="675" alt="Reino Unido pende de un hilo y Boris Johnson puede ser la puntilla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este es el momento de extirpar de raíz a los chiflados y famosillos que han dominado el partido 'tory' desde el referéndum del Brexit</p><p class="subtitle">CLAVES - La dimisión de Liz Truss abre un nuevo proceso 'tory' para elegir a su sucesor, ¿y ahora qué?</p></div><p class="article-text">
        Un parpadeo y la historia podr&iacute;a pasarla por alto f&aacute;cilmente. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/fracaso-historico-liz-truss-hunde-dogma-neoliberal_1_9641831.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pese a todo el dramatismo de los &uacute;ltimos d&iacute;as</a>, Liz Truss ser&aacute; recordada por las pr&oacute;ximas generaciones como poco m&aacute;s que una surrealista nota a pie de p&aacute;gina en la pol&iacute;tica brit&aacute;nica. Pasar&aacute; a la historia como la l&iacute;der de seis semanas, <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/lechuga-daily-star-derrota-liz-truss_132_9640548.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la que dur&oacute; menos que una lechuga</a> iceberg con webcam propia en el tabloide <em>The Daily Star</em>, y la que, en tan poco tiempo, se las arregl&oacute; para casi romper la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Apenas 24 horas despu&eacute;s de describirse como una &ldquo;luchadora&rdquo; que no se rinde, <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Truss dimiti&oacute; desatando la madre de todas las peleas</a>. El Partido Conservador ha acelerado el que ya era un nutrido debate <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/dimision-liz-truss-abre-nuevo-proceso-tory-elegir-sucesor-ahora_1_9641356.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre la persona que deber&aacute; reemplazarla</a> y la regla post-Brexit parece seguir vigente: por muy mal que ya est&eacute;n las cosas, siempre hay alguien que imagina una forma de empeorarlas.
    </p><p class="article-text">
        Aparece la amenaza de un regreso de <a href="https://www.eldiario.es/temas/boris-johnson/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boris Johnson</a>, algo que induce a la furia, hierve la sangre y es totalmente inveros&iacute;mil (aunque nunca lo suficientemente inveros&iacute;mil como para sentirse c&oacute;modo). Suficiente es suficiente, por el amor de Dios.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ministro-economia-britanico-anula-rebajas-fiscales-planeadas-crece-presion-liz-truss_1_9629095.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El segundo ministro de Econom&iacute;a de Truss, Jeremy Hunt</a>, abri&oacute; una puerta de esperanza. Al menos se deshizo de su venenoso presupuesto, estabiliz&oacute; los mercados de una manera que, sin duda, ahorr&oacute; dinero a los hogares, incorpor&oacute; a uno o dos pragm&aacute;ticos, y mostr&oacute; a su partido que hab&iacute;a una manera m&aacute;s fr&iacute;a de gobernar. Pero se le acab&oacute; el tiempo para completar la misi&oacute;n de hacer entrar en raz&oacute;n r&aacute;pido a su partido, un objetivo locamente ambicioso. Ahora se avecina una fea batalla por el control del pa&iacute;s.
    </p><h3 class="article-text">Burla a la democracia</h3><p class="article-text">
        Hunt no se presentar&aacute; como l&iacute;der. Al parecer, hablaba en serio cuando dijo que este regreso no ten&iacute;a que ver con &eacute;l. Una vez m&aacute;s, se espera que un primer ministro conservador no elegido para el cargo reemplace a otro primer ministro conservador que tampoco hab&iacute;a sido elegido, en una burla a la democracia. 
    </p><p class="article-text">
        Pero esta vez, la carrera enfrentar&aacute; a un ala de renacimiento centrista <em>tory </em>a&uacute;n a medio cocinar contra el ala <em>pero-el-Brexit-nunca-se-intent&oacute;-de-verdad, </em>o lo que sea que pueda improvisar Johnson desde su tumbona en el Caribe. Dicen que el exprimer ministro, a&uacute;n bajo investigaci&oacute;n por mentir al Parlamento, est&aacute; &ldquo;haciendo preguntas&rdquo; (por supuesto que estaba de vacaciones mientras el pa&iacute;s se desmoronaba bajo la sucesora elegida por &eacute;l; por supuesto que lo estaba).
    </p><p class="article-text">
        Por decir lo obvio, habr&aacute; que convocar elecciones generales tan pronto como el Partido Conservador vuelva a tener un l&iacute;der. Pero, antes de eso, los conservadores deben tener el valor de resistirse al retorno de su exprimer ministro, o de nadie que se le parezca remotamente.
    </p><p class="article-text">
        Por fin ha llegado el momento de que el partido arranque de ra&iacute;z a los oportunistas. Durante seis largos a&ntilde;os, lo &uacute;nico que ha importado en la pol&iacute;tica brit&aacute;nica era estar en el lado &ldquo;correcto&rdquo; del Brexit. Hemos sufrido gobiernos repletos de famosillos simpaticones. En el mejor de los casos, gente que en condiciones normales nunca se habr&iacute;a acercado al poder. En el peor, han sido chiflados y fan&aacute;ticos. Al llegar al Gobierno, los incompetentes (y gente peor) prosperaban. 
    </p><p class="article-text">
        Theresa May se debilit&oacute; demasiado como para despedirlos y a Johnson le conven&iacute;a no molestarse en hacerlo. Los laboristas se enredaron hasta la par&aacute;lisis con el Brexit y los conservadores que no quer&iacute;an salir de la Uni&oacute;n Europea abandonaron, secando una reserva de talento en la que los diputados conservadores no supieron pescar despu&eacute;s.
    </p><h3 class="article-text">Apoyar por inter&eacute;s</h3><p class="article-text">
        Deber&iacute;an avergonzarse todos los que apoyaron a Truss, sabiendo que no estaba a la altura, con la esperanza de conseguir un puesto en el Gobierno y solo porque Truss ser&iacute;a la elecci&oacute;n de unas bases radicalizadas por el Brexit. Pero tambi&eacute;n deber&iacute;an avergonzarse los que dejaron el list&oacute;n tan bajo que hicieron que todo pareciera posible. Deber&iacute;a avergonzarse Johnson, que anim&oacute; a sus amigos a votar por Truss. En parte, por fastidiar a Rishi Sunak, y en parte (se sospecha), porque pensaba que Truss fracasar&iacute;a y le abrir&iacute;a la posibilidad de un regreso.
    </p><p class="article-text">
        Y deber&iacute;an avergonzarse los peri&oacute;dicos de derechas que la ensalzaron (y la mimaron) hasta que su elecci&oacute;n signific&oacute; cientos de libras m&aacute;s al mes en las hipotecas de sus lectores. El diputado <em>tory </em>Charles Walker dio en el clavo con un arrebato que se hizo viral contra la &ldquo;gente sin talento que marca la casilla correcta&rdquo; por razones ego&iacute;stas. Pero ahora est&aacute;n cogiendo el l&aacute;piz de nuevo, posiblemente tras saber los resultados de una encuesta de los miembros del Partido Conservador que antes nos trajeron a Johnson y a Truss.
    </p><p class="article-text">
        En su terco discurso de dimisi&oacute;n, Truss cit&oacute; una y otra vez el &ldquo;mandato&rdquo; que cre&iacute;a haber recibido (aunque nunca fue elegida por los brit&aacute;nicos) para una econom&iacute;a de impuestos bajos que maximizase las (todav&iacute;a imaginarias) oportunidades del Brexit. Era un alegato evidente para que alguien mantuviera viva esa llama. 
    </p><p class="article-text">
        Cualquier centrista que intente construir su candidatura sobre lo que Hunt comenz&oacute; a hacer ser&aacute; acusado de &ldquo;golpe de estado&rdquo;, aunque (tristemente) nadie est&eacute; defendiendo el regreso a la UE. De hecho, el objetivo de un movimiento que incorpora a gente que estaba por irse de la UE como Michael Gove y Sunak es ir m&aacute;s all&aacute; del Brexit para afrontar el nuevo desaf&iacute;o econ&oacute;mico, herencia de Truss. Pero, para los <em>tories </em>del Brexit, un regreso a una pol&iacute;tica que se acerque a la realidad representa una amenaza a su dominio sobre partido. Alguien como Johnson podr&iacute;a jugar con eso sin ning&uacute;n tipo de remordimiento.
    </p><p class="article-text">
        En el actual ambiente econ&oacute;mico, es poco probable que el conservadurismo de centro estilo Hunt produzca un Gobierno que guste a los votantes laboristas. Pero esa no es la funci&oacute;n de los conservadores y tampoco es la vara con la que juzgarlos. La estrategia de Hunt consist&iacute;a en mantener a Truss en su puesto hasta el 31 de octubre, evitando una imprevisible carrera por el liderazgo que asustara a los mercados mientras preparaba un paquete de austeridad que convenciera a los inversores de que el salvaje experimento brit&aacute;nico de la <em>Trussonom&iacute;a </em>hab&iacute;a llegado a su fin.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su estrategia fracas&oacute; cuando el N&uacute;mero 10 de Downing Street estrope&oacute; una peque&ntilde;a travesura parlamentaria de los laboristas sobre el <em>fracking </em>hasta tal punto de que la jefa de la bancada, Wendy Morton, dimiti&oacute; en el vest&iacute;bulo de votaciones (antes de retirar su dimisi&oacute;n poco despu&eacute;s) mientras a su segundo adjunto se le escuchaba decir que estaba &ldquo;jodidamente furioso&rdquo;. Tambi&eacute;n dijo: &ldquo;Ya no me importa una mierda&rdquo;. Como era de esperar, los diputados llegaron a la conclusi&oacute;n de que no pod&iacute;an esperar ni 11 d&iacute;as.
    </p><h3 class="article-text">El desaf&iacute;o no cambia</h3><p class="article-text">
        Es de esperar que ahora se adelantar&aacute; la fecha l&iacute;mite del 31 de octubre en la que Hunt deb&iacute;a llenar <a href="https://www.eldiario.es/internacional/liz-truss-destituye-ministro-economia-polemico-plan-rebajas-fiscales_1_9623040.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el agujero creado por Kwasi Kwarteng</a> y entregar un paquete de 40.000 millones de libras en subidas de impuestos y recortes de gastos. Pero el reloj sigue corriendo, el desaf&iacute;o econ&oacute;mico no ha cambiado y las negociaciones para elaborar ese paquete se han vuelto infinitamente m&aacute;s complejas.
    </p><p class="article-text">
        Ya estaba claro que en el Parlamento no hab&iacute;a una mayor&iacute;a <em>tory </em>suficiente para ideas como eliminar la protecci&oacute;n de las pensiones, o no aumentar las prestaciones de acuerdo con la inflaci&oacute;n. Casi cualquier recorte de gastos o subida de impuestos que se pueda imaginar corre el riesgo de enfurecer a alguna parte de un Partido Conservador que se ha vuelto ingobernable. &iquest;Qu&eacute; candidato con aspiraciones de llegar a primer ministro aceptar&aacute; algo as&iacute; para su campa&ntilde;a?
    </p><p class="article-text">
        El peor escenario es que Reino Unido pase de una crisis econ&oacute;mica y pol&iacute;tica a algo parecido a una crisis democr&aacute;tica al estilo griego, en la que los mercados exigen su pago y los votantes se resisten, como es natural. Y, en medio de todo eso, la pol&iacute;tica se hace pedazos. El pa&iacute;s pende de un hilo y, si se lo damos a Boris Johnson, se va a venir abajo.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gaby Hinsliff]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/reino-unido-pende-hilo-boris-johnson-puntilla_129_9643261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Oct 2022 20:31:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Boris Johnson,Reino Unido,Brexit,Inglaterra,Liz Truss,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La oferta de los conservadores tras la moción a Johnson: un líder en el precipicio y un partido sin rumbo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/oferta-conservadores-mocion-johnson-lider-precipicio-partido-rumbo_129_9060059.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c5bbd52-0d83-4922-a0fb-b9c56139c0a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La oferta de los conservadores tras la moción a Johnson: un líder en el precipicio y un partido sin rumbo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Johnson ganó con la promesa de llevar a cabo el Brexit y de mantener al margen a Jeremy Corbyn, dos ideas atractivas incluso para los votantes laboristas descontentos, pero que ahora ya no funcionan</p><p class="subtitle">Los conservadores rebeldes seguirán intentando acabar con Boris Johnson tras la moción interna</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; sentido tiene el Partido Conservador? La pregunta no estaba formulada exactamente as&iacute; en la votaci&oacute;n secreta del lunes por la noche de los diputados <em>tories</em>, pero si refleja la conclusi&oacute;n a la que llegaron. Boris Johnson sobrevivi&oacute; a esta moci&oacute;n interna, pero solo el 59% de sus diputados le apoyaron: menos de los que apoyaron a Theresa May cuando Johnson era el que intentaba empujarla a un precipicio. Un apoyo tan an&eacute;mico debe <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/conservadores-rebeldes-seguiran-intentando-acabar-boris-johnson-mocion-interna_1_9059259.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">envalentonar a los rebeldes para seguir insistiendo</a> en su prop&oacute;sito, ya sea a trav&eacute;s de dimisiones, revueltas estrat&eacute;gicas sobre debates de leyes o intentando eliminar la norma que te&oacute;ricamente impide otra votaci&oacute;n de este tipo hasta dentro de un a&ntilde;o. Se avecina un futuro miserable para un partido que estar&aacute; atado de pies y manos.
    </p><p class="article-text">
        El plan de renovaci&oacute;n que Johnson esgrimi&oacute; en el &uacute;ltimo momento y que promete vender las propiedades de las asociaciones de viviendas y despedir a funcionarios, adem&aacute;s de responder con un &ldquo;lo volver&iacute;a a hacer&rdquo; cuando se le pregunt&oacute; sobre las fiestas celebradas en Downing Street durante el confinamiento, parece haber fortalecido los posicionamientos de unos y otros.
    </p><p class="article-text">
        En su <a href="https://twitter.com/Jesse_Norman/status/1533699235417403393" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">carta p&uacute;blica</a> en la que pide la marcha de Johnson, el exsecretario de Econom&iacute;a Jesse Norman cita no solo el &ldquo;grotesco&rdquo; intento del primer ministro de afirmar que la investigaci&oacute;n por el esc&aacute;ndalo del 'partygate' de Sue Gray le hab&iacute;a exonerado o su &ldquo;horrendo&rdquo; plan de enviar refugiados a Ruanda (ha llegado a un acuerdo con el Gobierno de Ruanda en virtud del cual los inmigrantes que crucen el Canal sin papeles pueden ser reasentados en ese pa&iacute;s), sino tambi&eacute;n el modo en que Johnson ha vaciado su partido. Este Gobierno ten&iacute;a &ldquo;una amplia mayor&iacute;a, pero ning&uacute;n plan a largo plazo&rdquo; para aprovecharla, escribi&oacute; Norman. Mientras la econom&iacute;a se desmoronaba a su alrededor, todo lo que Johnson pod&iacute;a hacer era &ldquo;seguir cambiando de tema y crear l&iacute;neas divisorias pol&iacute;ticas y culturales en beneficio propio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Viniendo del marido de Kate Bingham, la mujer que lider&oacute; el muy admirado grupo de trabajo para la vacunaci&oacute;n en Reino Unido, la carta cristaliza el anhelo entre los conservadores moderados por una vuelta a la cordura organizada con paso ligero tras la anarqu&iacute;a de los a&ntilde;os de Johnson; por un conservadurismo que cuide y mantenga las cosas en lugar de destrozarlas, y que busque crear condiciones econ&oacute;micas en las que sus partidarios tradicionales (si no el pa&iacute;s en su conjunto) puedan prosperar. Pero no todos los <em>tories</em> quieren volver a ese statu quo, y ah&iacute; est&aacute; el reto para los que aspiran a suceder a Johnson.
    </p><p class="article-text">
        La lecci&oacute;n de los casos de May y Margaret Thatcher es que una vez que la idea de defenestrar a un primer ministro est&aacute; sobre la mesa, que suceda es solo cuesti&oacute;n de tiempo. Dicho esto, esta moci&oacute;n de confianza es diferente a la que May sobrevivi&oacute; solo para dimitir cinco meses despu&eacute;s. Muchos parlamentarios rebeldes todav&iacute;a ten&iacute;an cierto respeto personal o simpat&iacute;a por May y la posici&oacute;n imposible en la que el Brexit la hab&iacute;a colocado; pero odiaban el acuerdo, y ten&iacute;an muy claro lo que quer&iacute;an en su lugar. 
    </p><p class="article-text">
        La votaci&oacute;n del lunes, sin embargo, fue impulsada principalmente por la verg&uuml;enza ante el comportamiento personal de Johnson, y la objeci&oacute;n no es hacia una pol&iacute;tica concreta, sino al caos que genera la ausencia de estas. Una revuelta que une a los conservadores liberales, como Caroline Nokes, con uno de los m&aacute;ximos partidarios del Brexit (y, quiz&aacute; m&aacute;s importante en este caso, cristiano devoto) como Steve Baker es una revuelta impulsada no tanto por ideolog&iacute;a, sino por la indignaci&oacute;n moral, adem&aacute;s del p&aacute;nico entre aquellos que est&aacute;n en circunscripciones muy ajustadas (el sistema electoral brit&aacute;nico es uninominal y de mayor&iacute;a simple). En lo &uacute;nico que est&aacute;n de acuerdo es que cualquier alternativa ser&iacute;a mejor que la situaci&oacute;n actual, pero incluso ahora algunos de sus colegas siguen esperando un milagro.
    </p><p class="article-text">
        Lo ideal ser&iacute;a que muchos miembros del Partido Conservador quisieran un l&iacute;der sustituto impoluto y sin esc&aacute;ndalos que pudiera repetir el mismo juego de magia asombroso que hizo Johnson en 2019 uniendo a los <em>tories</em> de toda la vida con votantes laboristas desencantados de las ciudades del norte para lograr otra gran victoria. 
    </p><p class="article-text">
        Pero eso no est&aacute; sucediendo. Johnson gan&oacute; con la promesa de llevar a cabo el Brexit (interpretada generosamente por los conservadores a favor de la permanencia como una promesa de, al menos, acabar r&aacute;pidamente con lo inevitable) y de mantener al margen a Jeremy Corbyn, dos ideas atractivas para los votantes laboristas descontentos en su momento, pero que ahora ya no funcionan.
    </p><p class="article-text">
        El Brexit ya se ha ejecutado como quer&iacute;a la mayor&iacute;a de los partidarios de la salida, aunque no ha terminado en el sentido que los partidarios de la permanencia esperaban, y Keir Starmer no es en absoluto el hombre del saco que era Corbyn. Lo mejor que los diputados conservadores pueden esperar ahora es alguien capaz de formar una coalici&oacute;n electoral m&aacute;s peque&ntilde;a, pero m&aacute;s honesta y coherente, construida sobre promesas que (a diferencia del Brexit) no se desmoronen tan pronto como entren en contacto con la realidad.
    </p><p class="article-text">
        Eso no requiere necesariamente elegir entre los esca&ntilde;os del muro rojo y el azul (zonas tradicionalmente progresistas o conservadoras). La obsesi&oacute;n de Westminster por las divisiones geogr&aacute;ficas oculta el hecho de que en muchas cuestiones, el pa&iacute;s est&aacute; bastante unido, al menos su exasperaci&oacute;n. En las encuestas, los votantes de Wakefield, donde se prev&eacute; una derrota del Gobierno en las elecciones de este mes, afirman que el mayor obst&aacute;culo para votar a los <em>tories</em> es que consideran a Johnson un mentiroso. Pero la &ldquo;mujer de Waitrose&rdquo;, el estereotipo de votante acomodado que los conservadores temen perder a favor de los liberal-dem&oacute;cratas en Hampshire o Surrey, probablemente dir&iacute;a lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        La segunda queja m&aacute;s importante en Wakefield es que Johnson no est&aacute; conectado con la realidad. Esto tambi&eacute;n refleja una exasperaci&oacute;n m&aacute;s amplia por su incapacidad para abordar los asuntos cotidianos que importan a los ciudadanos: la inflaci&oacute;n creciente, las listas de espera del Servicio Nacional de Salud (NHS), la crisis del mercado de la vivienda y la sensaci&oacute;n generalizada de abandono y de caos que tienen las personas que intentan volver al trabajo despu&eacute;s de un d&iacute;a festivo por las huelgas de tren y los vuelos cancelados. Norte o sur, a favor del Brexit o no, la mayor&iacute;a de la gente quiere un primer ministro que no de verg&uuml;enza y que sea capaz de controlarse. Por desgracia para los conservadores, el Brexit no ha reducido ni un &aacute;pice la reserva de talento.
    </p><p class="article-text">
        Demasiadas personas que podr&iacute;an haber perfeccionado sus habilidades de liderazgo durante los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os han abandonado la pol&iacute;tica o no han querido un cargo. Eso deja a algunos candidatos para los que podr&iacute;a decirse que esta oportunidad ha llegado demasiado pronto &ndash;como el ministro de Educaci&oacute;n, Nadhim Zahawi, y el exsoldado Tom Tugendhat, ambos pol&iacute;ticos interesantes pero relativamente inexpertos para un momento en el que parece que se avecina una crisis econ&oacute;mica inminente&ndash; o demasiado tarde. 
    </p><p class="article-text">
        Los tories moderados podr&iacute;an unirse naturalmente a Jeremy Hunt, quien tuite&oacute; el lunes que era hora de que los conservadores &ldquo;cambiaran o perdieran&rdquo;, pero a muchos les preocupa ahora que proponer a alguien que perdi&oacute; contra Johnson en 2019 parezca obligar a los tories de base a admitir que se equivocaron la &uacute;ltima vez. Elegir un l&iacute;der entre los candidatos restantes &ndash;desde Rishi Sunak a Sajid Javid, Liz Truss a Priti Patel, Penny Mordaunt o alg&uacute;n outsider a&uacute;n no anunciado&ndash; no tiene sentido sin decidir primero qu&eacute; es lo que deben liderar.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es el Partido Conservador un mero veh&iacute;culo de guerras culturales cada vez m&aacute;s airadas, o el conmovedor deseo de la reina de un &ldquo;renovado sentido de uni&oacute;n&rdquo; que perdure m&aacute;s all&aacute; del jubileo ha hecho que algunos se paren a pensar en qu&eacute; se han convertido? Despu&eacute;s de los 12 a&ntilde;os que llevan gobernando, &iquest;qu&eacute; quieren conseguir con otros cinco m&aacute;s? La maquinaria se ha puesto en marcha y la pregunta est&aacute; en el aire. Falta ver si alguien tiene la respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gaby Hinsliff]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/oferta-conservadores-mocion-johnson-lider-precipicio-partido-rumbo_129_9060059.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jun 2022 20:51:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La oferta de los conservadores tras la moción a Johnson: un líder en el precipicio y un partido sin rumbo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Boris Johnson,Reino Unido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Echarán los conservadores a Boris Johnson?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/echaran-conservadores-boris-johnson_129_8568683.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4a31b2b-33a7-49d0-9c8e-f8cd238c51cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Echarán los conservadores a Boris Johnson?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los ministros enviados a defender públicamente al primer ministro van a terminar cansándose. La única pregunta es cuándo</p><p class="subtitle">Boris Johnson, contra las cuerdas mientras se investigan varias fiestas navideñas en plena ola COVID-19</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Est&aacute; alg&uacute;n ciudadano brit&aacute;nico pensando en organizar una fiesta de oficina regada de alcohol, aunque esa reuni&oacute;n termine transform&aacute;ndose en un evento de contagio masivo en medio de <a href="https://coronavirus.data.gov.uk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la explosi&oacute;n de casos de COVID</a>? Pues no pasa nada. Ese es el consejo oficial del Gobierno brit&aacute;nico, al que acusan de estar demasiado dispuesto a abrir una botella para celebrar. Eso s&iacute;, haga lo que haga el ciudadano en su visita a la oficina, que no sea para trabajar.
    </p><p class="article-text">
        La variante &oacute;micron ha empujado finalmente a Boris Johnson a adoptar <a href="https://www.eldiario.es/internacional/reino-unido-impone-pasaporte-vacunacion-acceder-espectaculos-masivos_1_8561964.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el plan B para la COVID que ten&iacute;a en reserva</a>, un plan t&iacute;picamente johnsoniano por lo contradictorio, lo apresurado y lo rodeado de turbias acusaciones. A partir de este lunes, todo el que pueda tendr&aacute; que trabajar desde casa. Pero a la vez, el primer ministro quiere que sigan adelante las fiestas de la oficina y las representaciones teatrales de la Navidad en los colegios. Har&aacute; falta un pasaporte COVID para entrar en grandes recintos, s&iacute;, pero nada de mascarillas en pubs o en restaurantes.
    </p><p class="article-text">
        Si estas concesiones ten&iacute;an como objetivo apaciguar a los tories<em> </em>amantes de la libertad, no lo consiguieron. Los diputados que ya amenazaban con rebelarse en masa se indignaron a&uacute;n m&aacute;s cuando Johnson insinu&oacute; que estaba considerando la vacunaci&oacute;n obligatoria. Su propio ministro de Sanidad, Sajid Javid, se apresur&oacute; a decir que una medida as&iacute; no ser&iacute;a &eacute;tica, lo que da una idea del poco debate que la idea tuvo en el consejo de ministros antes de ser desechada, aparentemente sobre la marcha.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n m&aacute;s amable para todo este caos es que Johnson estaba distra&iacute;do. Carrie, su esposa, se hab&iacute;a puesto de parto mientras &eacute;l corr&iacute;a desde la sesi&oacute;n parlamentaria de preguntas hacia la rueda de prensa por la COVID del mi&eacute;rcoles. Pero hasta entre sus diputados hay varios que ya no est&aacute;n dispuestos a ser tan caritativos y que lo acusan de jugar con la salud p&uacute;blica para desviar la atenci&oacute;n puesta sobre <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/boris-johnson-cuerdas-investigan-fiestas-navidenas-plena-ola-covid-19_1_8564655.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ya famosa fiesta de Navidad que supuestamente se celebr&oacute; en Downing Street </a>durante el confinamiento del a&ntilde;o pasado (una m&aacute;s de la media docena de veladas y fiestas de despedida que supuestamente tuvieron lugar en 2020, cuando ya se hab&iacute;an prohibido los encuentros sociales).
    </p><h3 class="article-text">P&eacute;rdida de credibilidad</h3><p class="article-text">
        Downing Street ha negado una y otra vez que se hayan infringido las normas en sus instalaciones pero, seg&uacute;n una encuesta de la cadena Sky News, solo el 9% de los votantes se lo cree. Mientras tanto, las medidas de salud p&uacute;blica que de verdad hacen falta se ven empa&ntilde;adas por su vinculaci&oacute;n con el primer ministro. Una mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n seguir&aacute; cumpliendo y obedeciendo las nuevas normas, como siempre ha hecho, por miedo a contagiar a sus seres queridos. Pero, seg&uacute;n Michael Kill, el director de la asociaci&oacute;n del sector del ocio nocturno, su negocio se ha sacrificado &ldquo;para que el primer ministro salvara su propio pellejo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De la misma forma en que durante los buenos tiempos la magia de Boris Johnson se contagiaba a todos los conservadores, ahora ensucia todo lo que toca. El efecto fue evidente esta semana con el espect&aacute;culo de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/boris-johnson-dice-furioso-difundirse-video-fiesta-gobierno-pese-restricciones_1_8561149.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Allegra Stratton, la ex portavoz que se re&iacute;a de que se hab&iacute;an saltado las reglas COVID en una fiesta navide&ntilde;a</a>, tragando saliva mientras le&iacute;a su dimisi&oacute;n. Hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o, Stratton era conocida por haber sido la asesora que puli&oacute; h&aacute;bilmente la aureola del impecable canciller Rishi Sunak. En Downing Street la contrataron despu&eacute;s para que hiciera algo parecido con Boris Johnson, presentando las ruedas de prensa regulares del primer ministro. En uno de los ensayos para esos<em> briefings </em>Stratton fue filmada ri&eacute;ndose de las preguntas sobre una fiesta a la que dice no haber asistido.
    </p><p class="article-text">
        El mi&eacute;rcoles parec&iacute;a genuinamente destrozada, como si se diera cuenta por primera vez de lo que hab&iacute;a sido de ella. Independientemente de que tuviera o no conocimiento de las fiestas, la acusaci&oacute;n contra Boris Johnson es por su responsabilidad en crear una cultura imprudente y obscena donde aparentemente todo vale, aunque los que le siguen se quemen con demasiada frecuencia.
    </p><p class="article-text">
        Nick Macpherson, que fue secretario del Tesoro, tuite&oacute; esta semana unas l&iacute;neas de la novela <em>El Gran Gatsby</em> que llevaban toda la semana resonando en mi cabeza sobre los privilegiados de la edad dorada de Estados Unidos que &ldquo;destrozaban cosas y criaturas y luego se retiraban a su dinero o a su enorme indiferencia&rdquo;, dejando que otros recogieran los pedazos. La pregunta ahora es saber si la aparente decisi&oacute;n de Johnson de tirar por la borda a miembros de su propio equipo (cuando sugiri&oacute; haber sido enga&ntilde;ado sobre lo que ocurr&iacute;a dentro de su propio edificio), animar&aacute; o no a reducir sus p&eacute;rdidas a alguno de los colaboradores necesarios que quedan.
    </p><h3 class="article-text">La posici&oacute;n del partido</h3><p class="article-text">
        Los conservadores saben c&oacute;mo termina todo una y otra vez, &iquest;c&oacute;mo es posible que sigan y&eacute;ndose a la cama (metaf&oacute;ricamente) con Boris Johnson? Algunos asumen que son capaces de controlarlo, como hizo Dominic Cummings, ex asesor, al calcular que lo importante era conseguir el Brexit aunque luego fuera destituido. Unos pocos imaginan que podr&aacute;n cambiarlo y otros no se hacen ilusiones, pero consideran que, por ahora, seguirle el juego tiene sus compensaciones. Una categor&iacute;a de gente dedicada al intercambio de favores que engloba a muchos de los diputados que lo votaron como l&iacute;der. Mucho depende de los c&aacute;lculos que se hacen dentro de este grupo y que est&aacute;n cambiando constantemente.
    </p><p class="article-text">
        Si Downing Street hubiera dado una respuesta clara desde el principio, a estas alturas lo de las fiestas de Navidad ya ser&iacute;a historia antigua. Pero la atenci&oacute;n se habr&iacute;a centrado entonces en la multa que la comisi&oacute;n electoral impuso al Partido Conservador por su responsabilidad en el intento de hacer a los donantes financiar una remodelaci&oacute;n del piso privado de los Johnson, y en la curiosa discrepancia que hay entre los detalles proporcionados por ese informe y lo que Johnson hab&iacute;a dicho antes sobre esas remodelaciones a Lord Geidt, el asesor independiente en asuntos ministeriales. Si no hubiera sido eso, habr&iacute;an sido las &uacute;ltimas acusaciones de la pol&eacute;mica intervenci&oacute;n de Boris o Carrie Johnson durante la ca&oacute;tica evacuaci&oacute;n brit&aacute;nica de Afganist&aacute;n para ayudar a sacar de Kabul a Pen Farthing y su colecci&oacute;n de animales<em> </em>(algo que Downing Street tambi&eacute;n ha negado antes).
    </p><p class="article-text">
        Ya no es solo una cuesti&oacute;n de que a los votantes les importe, sino de que los diputados enviados a sostener en p&uacute;blico la l&iacute;nea oficial puedan seguir mir&aacute;ndose en el espejo. El Partido Conservador debe preguntarse si se resigna a seguir siendo humillado de esta manera por su propio l&iacute;der o si puede finalmente reunir la autoestima que hace falta para liberarse.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gaby Hinsliff]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/echaran-conservadores-boris-johnson_129_8568683.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Dec 2021 21:35:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Echarán los conservadores a Boris Johnson?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reino Unido,Boris Johnson,Covid-19,Pandemia,Restricciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El peligro de que la aspirante a dirigir la Sanidad británica diga que no quiere depender de sanitarios "extranjeros"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/peligro-aspirante-dirigir-sanidad-britanica-diga-no-quiere-depender-sanitarios-extranjeros_129_8067807.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d75a740-6b82-419d-9834-01e9683ab2a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El peligro de que la aspirante a dirigir la Sanidad británica diga que no quiere depender de sanitarios &quot;extranjeros&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su campaña pública para alcanzar el puesto más alto del servicio nacional de salud británico (NHS), Dido Harding ha insultado a los 170.000 sanitarios no nacidos en Reino Unido y envalentona a los pacientes racistas</p><p class="subtitle">Enfermeros españoles en Reino Unido tras el Brexit: "Si nos vamos, se cae el sistema sanitario"</p></div><p class="article-text">
        Cuando Boris Johnson peleaba por respirar en <a href="https://www.eldiario.es/internacional/boris-johnson-trasladado-uci-coronavirus_1_1211197.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuidados intensivos</a>, dos enfermeros en particular se ganaron su agradecimiento, supuestamente, eterno.
    </p><p class="article-text">
        Jenny McGee viene de Nueva Zelanda y Luis Pitarma de Portugal. Ambos arriesgaron sus vidas para trabajar en la primera l&iacute;nea de defensa brit&aacute;nica contra la COVID, y el primer ministro les reconoci&oacute; la dedicaci&oacute;n con la cual lo atendieron durante &ldquo;cada segundo de la noche&rdquo;. Pero las palabras son baratas, las acciones son lo que cuentan. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que nos lleva a su compa&ntilde;era en el partido tory, Dido Harding, responsable de la gesti&oacute;n ca&oacute;tica en el testeo y rastreo de casos, y su presentaci&oacute;n para encargarse del servicio p&uacute;blico de salud (NHS, en sus siglas en ingl&eacute;s) en Inglaterra. Su carta de presentaci&oacute;n incluye la promesa de dejar de contar <a href="https://www.thetimes.co.uk/article/dido-harding-make-nhs-less-reliant-on-foreigners-0t6mq9w2b" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con doctores y enfermeros nacidos en el extranjero</a> y formar a otros para que los sustituyan que hayan nacido en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No son pancartas que rezan &ldquo;&iexcl;Marchaos, extranjeros!&rdquo; colgando fuera de cada hospital, pero es dif&iacute;cil imaginarse un despecho mayor para el <a href="https://commonslibrary.parliament.uk/research-briefings/cbp-7783/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">14% del personal del NHS</a> que no ha nacido en Reino Unido y que habr&aacute; llegado al trabajo esta ma&ntilde;ana, y seguramente se habr&aacute; preguntado qu&eacute; pacientes cuyas vidas salvar&aacute;n hoy preferir&iacute;an que ellos no estuvieran ah&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Tras un a&ntilde;o <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/lejos-peor-he-visto-anos-profesion-sistema-nacional-salud-reino-unido-borde-abismo_1_6740759.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">traum&aacute;tico de lucha contra la COVID</a>, son recompensados con ser los peones de un juego que solo puede envalentonar a los pacientes racistas. Es dif&iacute;cil saber con certeza si todo esto es parte de una campa&ntilde;a p&uacute;blica radicalmente politizada para conseguir el puesto, o una supuesta filtraci&oacute;n dise&ntilde;ada para da&ntilde;ar la imagen p&uacute;blica de Harding y unir al personal del NHS en su contra. De cualquier modo, est&aacute;n jugando con fuego.
    </p><p class="article-text">
        Dirigir el NHS no es un trabajo a tiempo parcial c&oacute;modo para entregar como insignia por los servicios brindados durante las guerras de Brexit, sino que millones de vidas dependen de &eacute;l. Su director saliente, Simon Stevens, lleg&oacute; al cargo con una vida de experiencia de trabajo, que se gan&oacute; primero en empresas de salud y luego como responsable por pol&iacute;ticas de salud durante el Gobierno laborista. Tambi&eacute;n es uno de los estrategas pol&iacute;ticos m&aacute;s inteligentes. Mientras tanto, Harding es una antigua ejecutiva de telecomunicaciones convertida en presidenta del organismo semip&uacute;blico NHS Improvement, elegida a dedo por su amigo Matt Hancock, el ministro de Sanidad, para dirigir el sistema de testeo y rastreo que <a href="https://www.bmj.com/content/372/bmj.n663" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no logr&oacute; hacer diferencias considerables</a> en el transcurso de la pandemia o prevenir confinamientos, seg&uacute;n el comit&eacute; de cuentas p&uacute;blicas del Parlamento.
    </p><h3 class="article-text">170.000 sanitarios nacidos fuera de Reino Unido</h3><p class="article-text">
        Ella est&aacute; lejos de ser la &uacute;nica autora de ese fracaso. Pero es f&aacute;cil reconocer por qu&eacute; le interesa destacar su proximidad ideol&oacute;gica al primer ministro &ndash;cada vez m&aacute;s irritado por la independencia de Stevens&ndash; antes que su trayectoria. Para cualquiera que trabaje en un servicio sobrecargado que colapsar&iacute;a sin sus 170.000 empleados nacidos en el extranjero, sin embargo, todo esto es incre&iacute;ble.
    </p><p class="article-text">
        La expansi&oacute;n de la mano de obra local ya est&aacute; de hecho en camino, siguiendo planes de Jeremy Hunt, ex ministro de Sanidad, por los que los <em>tories</em> promet&iacute;an <a href="https://assets-global.website-files.com/5da42e2cae7ebd3f8bde353c/5dda924905da587992a064ba_Conservative%202019%20Manifesto.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el reclutamiento de 50.000 enfermeras y enfermeros</a> y 6.000 m&eacute;dicos generalistas nuevos. Pero, si el sistema de salud no puede conservar al personal que ya tiene, es como usar un colador para recoger agua. 
    </p><p class="article-text">
        Antes del impacto de la COVID, a los jefes del NHS les preocupaba el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/efectos-brexit-salida-sanitarios-europeos-agrava-deficit-personal-hospitales-britanicos_1_6514895.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&eacute;xodo de trabajadores europeos despu&eacute;s del Brexit</a>. Ahora tambi&eacute;n le temen al agotamiento por la pandemia y a la desilusi&oacute;n. Jenny McGee, la enfermera de Boris Johnson, <a href="https://www.theguardian.com/society/2021/may/18/nurse-who-cared-for-boris-johnson-resigns-over-lack-of-respect-for-nhs-workers" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">renunci&oacute; en mayo</a>, aduciendo que estaba cansada de que los enfermeros &ldquo;no reciban el respeto que se merecen&rdquo;, y una encuesta reciente del Colegio Real de Enfermer&iacute;a revel&oacute; que uno de cada tres encuestados estaba considerando abandonar la enfermer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los farmac&eacute;uticos, los directores de salud p&uacute;blica y los asistentes de enfermer&iacute;a est&aacute;n tan demandados que ya est&aacute;n en <a href="https://www.nhsemployers.org/news/2021/03/home-office-adds-more-health-and-care-roles-to-the-shortage-occupation-list" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la lista de sectores con escasez de personal</a>. Entretanto, alrededor de 24.000 sanitarios extranjeros cuyos visados habr&iacute;an expirado durante el a&ntilde;o pasado han recibido una extensi&oacute;n de su estatus en reconocimiento a su trabajo en la pandemia. Un nuevo sistema de visados r&aacute;pidos para el NHS ha atra&iacute;do a miles de postulantes ya, &iquest;pero cu&aacute;ntos querr&aacute;n venir a un pa&iacute;s que anuncia p&uacute;blicamente sus intenciones de deshacerse de ellos tan pronto como sea posible?
    </p><p class="article-text">
        Ya sea un resumen justo de la propuesta de Harding para dirigir el NHS o un intento de atacarla, el primer ministro debe dejar clara su posici&oacute;n. Si a alguien en el Gobierno todav&iacute;a le preocupa la realidad, en vez de complacer una fantas&iacute;a populista, deber&iacute;an responder a mensajes nacionalistas como este con el rechazo p&uacute;blico que se merecen.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Ignacio Rial-Schies
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gaby Hinsliff]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/peligro-aspirante-dirigir-sanidad-britanica-diga-no-quiere-depender-sanitarios-extranjeros_129_8067807.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Jun 2021 20:31:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El peligro de que la aspirante a dirigir la Sanidad británica diga que no quiere depender de sanitarios "extranjeros"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reino Unido,Médicos,Sanidad,Coronavirus,Brexit,Xenofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida post-COVID: ¿ha cambiado el mundo para siempre?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/vida-post-covid-cambiado-mundo_130_6479984.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df787d5e-0f3c-4f3c-9c0a-3ec2f2ab0d7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vida post-COVID: ¿ha cambiado el mundo para siempre?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Seis expertos analizan lo que puede quedar tras la pandemia: ciudades más verdes e inversión a lugares más pequeños, un modelo híbrido de teletrabajo y el nuevo charlestón</p></div><p class="article-text">
        Seis periodistas especializados y otros expertos eval&uacute;an c&oacute;mo ser&aacute; la nueva normalidad del mundo post-pand&eacute;mico y c&oacute;mo ha transformado desde la ciencia y las ciudades hasta las relaciones y la pol&iacute;tica.
    </p><h3 class="article-text">Ciudades</h3><p class="article-text">
        La pandemia ha tra&iacute;do cambios. Ha acostumbrado a algunas personas, aquellas cuyos trabajos lo permit&iacute;an, al&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/lifeandstyle/2020/jul/06/remote-working-is-not-going-away-who-wins-and-loses-when-workers-stay-home" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">teletrabajo</a>. Tambi&eacute;n ha subrayado lo importante que es tener una vivienda adecuada y tener acceso a los espacios verdes al aire libre.&nbsp;Asimismo, ha quedado de manifiesto, en este caso debido a su ausencia, la importancia del contacto social y de los encuentros. Y se ha podido ver que los desplazamientos masivos diarios para ir a trabajar son una deshumanizante p&eacute;rdida de energ&iacute;a y de recursos.
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, estos cambios no provocar&aacute;n, como han pronosticado otros analistas, un abandono de las ciudades o de las oficinas, ni dar&aacute;n lugar a un futuro de burbujas rurales, ni los londinenses abandonar&aacute;n la ciudad de forma masiva. Pero s&iacute; asistiremos a un cambio positivo de prioridades. Siempre habr&aacute; millones de personas que prefieran vivir en la ciudad y millones de personas que quieran vivir en peque&ntilde;as ciudades y pueblos, pero tambi&eacute;n habr&aacute; otras que evaluar&aacute;n las ventajas e inconvenientes de una y otra opci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas decisiones pueden basarse en cambios vitales, como tener hijos. Si ya no tienes que ir a una oficina diariamente, puedes permitirte vivir m&aacute;s lejos de la ciudad. A muchas personas, las grandes ciudades les fascinaban y estaban dispuestas a vivir en apartamentos min&uacute;sculos y caros. Sin embargo, ahora que pasamos m&aacute;s tiempo en nuestras viviendas, estos apartamentos nos parecen tan inc&oacute;modos que muchas personas que estaban encantadas con las ciudades se plantear&aacute;n por primera vez la posibilidad de vivir en lugares m&aacute;s baratos y tranquilos. Esos ex urbanitas, que a&uacute;n valoran el contacto social y la actividad, podr&iacute;an buscar pueblos y peque&ntilde;as ciudades en lugar de una solitaria casa de campo. Esos cambios podr&iacute;an ayudar a abordar, sin necesidad de verter hormig&oacute;n o colocar un ladrillo, la crisis de la vivienda que ya se encontraba en un punto de inflexi&oacute;n en el Reino Unido antes de la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, en Reino Unido, existen mercados residenciales muy caros en ciudades como Londres, Bristol, Manchester y Edimburgo. Por el otro, hay pueblos y peque&ntilde;as ciudades con una buena oferta de viviendas disponibles, una infraestructura de parques y equipamientos p&uacute;blicos y un acceso f&aacute;cil a paisajes hermosos, que por su ubicaci&oacute;n sufren falta de inversi&oacute;n y despoblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de no construir nuevos edificios de viviendas y este cambio dar&aacute; lugar a nuevos retos. Si no se hace correctamente, se podr&iacute;a producir un encarecimiento de viviendas en ciertas localidades por todo el pa&iacute;s. Esto es partiendo de la premisa de que superaremos la pandemia y de que no habr&aacute; virus tan nocivos como el actual. Pero hay una posibilidad de que este a&ntilde;o tan complejo sea un primer paso hacia un enfoque m&aacute;s sensato de los lugares donde vivimos y trabajamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Rowan Moore</strong>, cr&iacute;tico de arquitectura del <em>Observer</em>.
    </p><h3 class="article-text">Relaciones</h3><p class="article-text">
        El primer beso que me dio mi sobrina fue agridulce, ya que, como muchas otras interacciones durante esta pandemia, no fue en persona sino en c&aacute;mara. Debido a la pandemia, hemos tenido que vivir su trasformaci&oacute;n de beb&eacute; a ni&ntilde;a a trav&eacute;s de nuestros tel&eacute;fonos m&oacute;viles. Y, en realidad, soy un afortunada porque no he tenido que despedirme de un ser querido por FaceTime o dar las peores noticias a alguien por tel&eacute;fono.
    </p><p class="article-text">
        Si vives solo, no has tenido contacto f&iacute;sico con otras personas durante meses. Si compartes un espacio peque&ntilde;o con tu pareja, ni&ntilde;os o tus padres, es probable que durante todo este tiempo hayas so&ntilde;ado con tener m&aacute;s espacio, f&iacute;sico y temporal, para ti. Experiencias totalmente diferentes del mismo terremoto social, seguramente no pueden sino cambiarnos profundamente a largo plazo. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque, en realidad, no estoy tan segura de que vaya a ser as&iacute;. El confinamiento, y la desescalada posterior, y la vuelta al confinamiento nos han recordado nuestra extraordinaria capacidad de adaptaci&oacute;n. Me sorprendi&oacute; lo r&aacute;pido que la idea de quedar con amigos en espacios cerrados se convirti&oacute; en un vago recuerdo, luego en la norma, y luego, de nuevo, en algo lejano. Las emociones que sent&iacute; con tanta intensidad en marzo por el temor profundo de que la pandemia pudiera llevarse a mis padres y el gesto com&uacute;n de aplaudir al personal sanitario y trabajadores esenciales todos los jueves por la noche se desvanecieron pronto en una nueva normalidad, imposible de mantener aunque muchas de las realidades apenas hayan cambiado.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia ha puesto de manifiesto hasta qu&eacute; punto la interacci&oacute;n digital no sustituye a la real. En cierto modo, estoy m&aacute;s en contacto con la gente que nunca gracias a los numerosos grupos de WhatsApp que se han convertido en una fuente constante de compa&ntilde;&iacute;a. Pero aprovechar un par de charlas de grupo mientras se mira distra&iacute;damente la &uacute;ltima oferta de Netflix no se acerca a la maravillosa sensaci&oacute;n de abrazar a un amigo, o de pasar tres horas prestando toda la atenci&oacute;n a alguien que no has visto durante a&ntilde;os durante una comida, o de tener una conversaci&oacute;n basada no s&oacute;lo en las palabras sino tambi&eacute;n en el lenguaje corporal. Dudo que la pandemia vaya a sembrar una aversi&oacute;n a largo plazo por las multitudes. M&aacute;s bien sospecho que, si todo va bien <a href="https://www.eldiario.es/internacional/vacuna-pfizer-biontech-autorizacion-reino-unido_1_6474928.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con la llegada de la vacuna</a>, el verano de 2021 ver&aacute; una explosi&oacute;n de fiestas en las calles y celebraciones.
    </p><p class="article-text">
        El regreso a la vida normal no podr&aacute; ocultar el desgaste emocional de muchas personas. La pandemia se ha cebado con personas que sufren de ansiedad y depresi&oacute;n, con mujeres en relaciones violentas o con ni&ntilde;os que experimentan abuso o abandono a manos de sus padres, entre otros. Todos ellos se han llevado la peor parte, y sus experiencias de aislamiento y soledad durante el confinamiento podr&iacute;an tener consecuencias en sus relaciones personales que no desaparecer&aacute;n m&aacute;gicamente con una vacuna. Y eso sin contar con la tensi&oacute;n a&ntilde;adida de los graves problemas econ&oacute;micos que muchas personas se ver&aacute;n obligadas a soportar. Como sociedad, necesitaremos mucho m&aacute;s que anticuerpos para recuperarnos de la COVID-19. Si no apoyamos a aquellos que han sufrido una fuerte sacudida sobre su econom&iacute;a y su salud mental, no podremos hacerlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sonia Sodha</strong>, editorialista del <em>Observer</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una interna en una residencia de mayores abraza a su sobrino a través de un plástico habilitado para que los familiares se puedan dar su primer abrazo.                             </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Ciencia</h3><p class="article-text">
        El Reino Unido ha vivido un a&ntilde;o complejo en su lucha por frenar el avance de la pandemia. Los fallos a la hora de hacer pruebas, rastrear y aislar a las personas infectadas tuvo como resultado una cifra alarmante de muertes. Los problemas en el proceso de compra de Equipos de Protecci&oacute;n Individual (EPI) dejaron a una elevad&iacute;sima cifra de sanitarios expuestos al riesgo de contraer la enfermedad. 
    </p><p class="article-text">
        Todas estas deficiencias del sistema han sido compensadas por la forma y la celeridad con la que la comunidad cient&iacute;fica del Reino Unido ha reaccionado. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/june-raine-mujer-decidira-vacunas-covid-reino-unido_1_6476497.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aparcaron sus proyectos </a>para abordar esta crisis sanitaria. Su trabajo ha sido alabado por toda la comunidad internacional por su rapidez y precisi&oacute;n. &ldquo;Los brit&aacute;nicos est&aacute;n en camino de salvar al mundo&rdquo;, escribi&oacute; el economista estadounidense <a href="https://www.bloomberg.com/opinion/articles/2020-07-22/british-response-to-covid-19-has-been-world-class" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tyler Cowen en Bloomberg</a> sobre los esfuerzos de los cient&iacute;ficos brit&aacute;nicos el verano pasado, mientras que en la revista <em>Science</em> investigadores internacionales de prestigio se deshicieron en elogios sobre la labor de los cient&iacute;ficos brit&aacute;nicos. Se percibe, con raz&oacute;n, que la comunidad cient&iacute;fica del Reino Unido ha gestionado correctamente esta crisis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El estudio sobre los tratamientos para enfermos de COVID llamado Recovery es un buen ejemplo de ello. En este estudio, se probaron diferentes f&aacute;rmacos y participaron m&aacute;s de 3.000 m&eacute;dicos y enfermeras que trataron a m&aacute;s de 12.000 enfermos en cientos de hospitales por todo el pa&iacute;s, desde las Islas H&eacute;bridas hasta Truro y desde Derry hasta King's Lynn. Este estudio, que empez&oacute; a los pocos d&iacute;as de la irrupci&oacute;n de la pandemia en el Reino Unido y se llev&oacute; a cabo en unidades de cuidados intensivos llenas de personas muy enfermas, revel&oacute; que un f&aacute;rmaco muy econ&oacute;mico que sirve para tratar la inflamaci&oacute;n pod&iacute;a salvar la vida de los pacientes graves, mientras que dos terapias muy utilizadas demostraron ser ineficaces.
    </p><p class="article-text">
        Ning&uacute;n otro pa&iacute;s ha conseguido logros similares. &ldquo;Reino Unido ten&iacute;a los profesionales con los conocimientos adecuados, que dejaron lo que ten&iacute;an entre manos para sumarse a un esfuerzo com&uacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala uno de los fundadores de Recovery, Martin Landray, de la Universidad de Oxford. &ldquo;Eso marc&oacute; la diferencia&rdquo;. En un pa&iacute;s que recientemente hab&iacute;a cuestionado abiertamente el valor de los expertos, cient&iacute;ficos como Landray han devuelto el prestigio de las personas sabias e informadas.
    </p><p class="article-text">
        Fiona Fox, directora del Centro de Medios de Comunicaci&oacute;n Cient&iacute;ficos, tambi&eacute;n elogia la disponibilidad de los cient&iacute;ficos brit&aacute;nicos para explicar al p&uacute;blico. &ldquo;Durante toda esta crisis hemos contactado en numerosas ocasiones con los principales investigadores, epidemi&oacute;logos y expertos en vacunas para que nos proporcionen informaci&oacute;n y nos ayuden a divulgar todo lo relativo a la COVID-19 y, a pesar de estar desbordados, se han tomado el tiempo necesario para proporcionar an&aacute;lisis claros que nos permiten comprender una situaci&oacute;n que cambia r&aacute;pidamente&rdquo;, dice. &ldquo;Ha sido extraordinario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y por supuesto, la llegada de tres vacunas efectivas contra una enfermedad que no se conoc&iacute;a hace menos de un a&ntilde;o ha contribuido a mejorar el prestigio de la comunidad cient&iacute;fica. S&iacute;, puede que sean un poco peculiares a veces, pero el papel que han desempe&ntilde;ado en esta batalla contra la COVID-19 ha sido determinante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Robin McKie</strong>, editor de <em>Observer Science</em>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Pol&iacute;tica</h3><p class="article-text">
        Cuanto m&aacute;s cambian las cosas, m&aacute;s se parecen a como eran.
    </p><p class="article-text">
        Es probable que en estos momentos no lo perciban de este modo, lo admito. Sin embargo, si esta pandemia reproduce la secuencia de algunos acontecimientos relevantes de nuestra historia reciente, desde los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 hasta la crisis financiera de 2008, cuando superemos la crisis sanitaria actual, el panorama pol&iacute;tico ser&aacute; completamente diferente en algunos aspectos mientras que en otros nos resultar&aacute; demasiado familiar.
    </p><p class="article-text">
        Sin lugar a dudas, una buena muestra de ello fue el debate presupuestario&nbsp;de hace unos d&iacute;as. Se hizo evidente que los esfuerzos econ&oacute;micos que se han llevado a cabo para frenar el avance de la pandemia tendr&aacute;n un impacto a nivel nacional en los a&ntilde;os venideros. &iquest;Una congelaci&oacute;n de salarios del sector p&uacute;blico, adem&aacute;s de recortes de beneficios el pr&oacute;ximo abril? Bueno, ya hemos pasado por eso antes; para muchas familias es el retorno a la austeridad.
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n, sin embargo, Boris Johnson insiste en que no reducir&aacute;n dr&aacute;sticamente los gastos sino que aumentar&aacute;n los impuestos. Si realmente decide seguir con su plan, como ya ha avanzado, de poner m&aacute;s impuestos sobre las segundas viviendas o las pensiones de los trabajadores que m&aacute;s ganan, esperen una huida masiva en las filas de los conservadores (como se&ntilde;alan los parlamentarios conservadores, con sarcasmo pero con preocupaci&oacute;n, estos planes impulsan el programa de Jeremy Corbyn con m&aacute;s fuerza de lo que el pol&iacute;tico laborista so&ntilde;&oacute;). Ahora ha quedado abierta la puerta a debatir sobre los impuestos a la riqueza as&iacute; como de los ingresos.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia tambi&eacute;n parece estar cambiando las cualidades que los ciudadanos buscan en un l&iacute;der. La &uacute;ltima recesi&oacute;n empuj&oacute; a los votantes enfadados y desesperados hacia pol&iacute;ticos populistas que hac&iacute;an promesas f&aacute;ciles como el &ldquo;<em>Make America great again</em>&rdquo; de Trump (&ldquo;restaura la grandeza de Am&eacute;rica&rdquo;) o el &ldquo;<em>Take back control</em>&rdquo; del Brexit (&ldquo;recupera el control del pa&iacute;s&rdquo;). No obstante, la pandemia ha sido un recordatorio brutal de que en situaciones de vida o muerte, la capacidad de gestionar bien lo es todo. Tal vez el presidente electo Joe Biden no despierte grandes emociones, pero<a href="https://www.eldiario.es/internacional/elecciones-eeuu-2020/creer-ciencia-pruebas-no-trump-planea-biden-responder-pandemia_1_6404890.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> al menos no se pregunta en voz alta si beber lej&iacute;a te protege de la COVID-19</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los l&iacute;deres cuya reputaci&oacute;n ha mejorado con esta crisis tienden a ser pragm&aacute;ticos y buscadores de consenso, no exaltados guerreros pol&iacute;ticos. Destacan <a href="https://www.eldiario.es/internacional/jacinda-ardern-logra-la-mayoria-absoluta-en-las-elecciones-de-nueva-zelanda-tras-su-alabada-gestion-de-la-pandemia_1_6299602.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern</a>, la canciller alemana Angela Merkel y la escocesa Nicola Sturgeon, El aumento de los &iacute;ndices de aprobaci&oacute;n del laborista Keir Starmer sugiere que tambi&eacute;n en el Reino Unido existe un deseo de liderazgo estable.
    </p><p class="article-text">
        Los optimistas esperan que esta experiencia colectiva de vida o muerte cambie el enfoque pol&iacute;tico sobre qu&eacute; es lo que hace que la vida valga la pena; desde comunidades m&aacute;s solidarias hasta la belleza de una naturaleza que en estos meses de distanciamiento f&iacute;sico ha sido la tabla de salvaci&oacute;n para muchas personas.&nbsp;A los pesimistas, sin embargo, les preocupar&aacute; que la intenci&oacute;n de &ldquo;reconstruir mejor&rdquo;, o de reajustar la sociedad seg&uacute;n criterios m&aacute;s justos y ecol&oacute;gicos, se desvanezca tan pronto como empiece una recesi&oacute;n que nos obligue a centrarnos &uacute;nicamente en la supervivencia econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a muy ingenuo pensar que los planes para construir una sociedad m&aacute;s justa y solidaria no tendr&aacute;n detractores. El euroesc&eacute;ptico de extrema derecha Nigel Farage ya est&aacute; intentando liderar un movimiento de oposici&oacute;n a estos cambios a trav&eacute;s de un partido que se muestra contrario a las medidas de distanciamiento f&iacute;sico, e intenta captar a votantes que est&aacute;n molestos por las restricciones a su libertad.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima crisis desat&oacute; una era de radicalismo y revuelta. En esta ocasi&oacute;n, tal vez los ciudadanos van a querer, simplemente, vivir en paz. Han sido meses intensos; no subestimen su deseo de volver a la normalidad, incluso si la normalidad que una vez conocimos se ha evaporado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gaby Hinsliff</strong>, columnista de <em>The Guardian</em>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Cultura</h3><p class="article-text">
        Sabemos que los espacios de los que surge la &ldquo;cultura&rdquo; ya no volver&aacute;n a ser como antes. Muchos teatros, librer&iacute;as, locales de m&uacute;sica y galer&iacute;as no sobrevivir&aacute;n a la cat&aacute;strofe del cierre, y si emergen ser&aacute; con recursos disminuidos. &iquest;Pero qu&eacute; hay de la actitud y el enfoque de la creatividad? &iquest;Tendr&aacute; un tono sombr&iacute;o o de celebraci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        La historia parece sugerir ambas cosas. La terrible mortalidad, el distanciamiento f&iacute;sico y las dificultades econ&oacute;micas resultantes de la epidemia de gripe de 1918 que sigui&oacute; a la primera guerra mundial fueron el motor de movimientos cargados de denuncia como el modernismo y tambi&eacute;n de actitudes hedonistas de la era del jazz.<em> La tierra bald&iacute;a</em> y el charlest&oacute;n llegaron con meses de diferencia. T.S. Eliot escribi&oacute; gran parte del poema mientras sufr&iacute;a las secuelas de la gripe, obsesionado, como se&ntilde;al&oacute; su esposa Vivienne, por el temor de que, como resultado del virus, su &ldquo;mente no funcionara como antes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, los versos m&aacute;s memorables de ese poema, con su &eacute;nfasis en los encuentros multitudinarios, se leen con m&aacute;s claridad en el contexto actual: &ldquo;Bajo la niebla ocre de un amanecer de invierno, una muchedumbre flu&iacute;a sobre el puente de Londres, tantos, no ten&iacute;a ni idea de que la muerte hab&iacute;a destruido tantos. Suspiros, cortos e infrecuentes, fueron exhalados, y cada hombre llevaba los ojos clavados un poco por delante de sus pies&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, parad&oacute;jicamente, es importante destacar que el esp&iacute;ritu de la era pospand&eacute;mica estaba igual de vivo en el Cotton Club, el club de jazz m&aacute;s famoso de Harlem en los a&ntilde;os 20, y no por esto las multitudes dejaron de juntarse para beber ginebra. Tambi&eacute;n estaba muy presente en las fiestas de<em> </em>The Bright Young Things,<em> </em>un grupo de arist&oacute;cratas j&oacute;venes y bohemios que organizaban fiestas con alcohol y drogas en el Londres de los a&ntilde;os 20. Tanto las fiestas del Cotton Club como las de The Bright Young Things celebraban la libertad y la belleza del momento despu&eacute;s del sufrimiento causado por la primera guerra mundial y la pandemia de gripe.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n no ha surgido mucha literatura o m&uacute;sica que refleje directamente la situaci&oacute;n actual. El breve <a href="https://www.casadellibro.com/libro-contemplaciones/9788418363405/11765010" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">libro de ensayos de Zadie Smith</a>, <em>Contemplaciones</em>, deja entrever c&oacute;mo podr&iacute;a ser esta respuesta. En una frase memorable, describe los eventos de este a&ntilde;o como &ldquo;la humillaci&oacute;n global&rdquo;. Fue en ese momento en el que nos dimos cuenta colectivamente de que las certezas de lo que sol&iacute;amos llamar &ldquo;vida normal&rdquo; estaban s&oacute;lo a un latido del coraz&oacute;n de amenazas desconocidas, y que Estados Unidos, el pa&iacute;s de adopci&oacute;n de Smith, que ha sido l&iacute;der mundial en tantos aspectos, ahora es uno de los pa&iacute;ses con la mortalidad m&aacute;s alta por coronavirus <a href="https://www.worldometers.info/coronavirus/?utm_campaign=homeAdvegas1?" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(junto a Espa&ntilde;a, Italia, Reino Unido y Per&uacute;</a>).
    </p><p class="article-text">
        La experiencia que hemos compartido &iquest;dar&aacute; lugar a una nuevo e intenso movimiento cultural que refleje toda la ansiedad por la experiencia vivida en los libros que leemos y las pel&iacute;culas que vemos? Sin duda, el miedo al apocalipsis, de la crisis del cambio clim&aacute;tico, que nos atrae del libro<em> </em><a href="https://www.casadellibro.com/libro-la-carretera/9788483468685/1232055" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La carretera</em></a><a href="https://www.casadellibro.com/libro-la-carretera/9788483468685/1232055" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Cormac McCarthy</a> o a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/series/podcasts-libros-documentales-explorar-chernobil_1_1514554.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la serie Chernobyl </a>se intensificar&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, como ya se&ntilde;al&oacute; Eliot &ldquo;el ser humano no puede soportar demasiada realidad&rdquo;. Despu&eacute;s de este a&ntilde;o en el que a los j&oacute;venes se les han negado tantos ritos de iniciaci&oacute;n - oportunidades para cantar, bailar, beber o amar - podemos esperar con seguridad una explosi&oacute;n creativa pospand&eacute;mica de todas aquellas cosas que hacen que seamos felices.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tim Adams</strong>, escritor de <em>The Observer</em>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h3 class="article-text">Trabajo</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Imagina que no te tienes que desplazar al trabajo, es f&aacute;cil si lo intentas&rdquo; es, adem&aacute;s de una adaptaci&oacute;n del estribillo de la canci&oacute;n de John Lennon, un tema recurrente cuando se habla de c&oacute;mo ser&aacute; el mundo laboral tras la pandemia, que augura que las oficinas desaparecer&aacute;n. A veces tambi&eacute;n se afirma que los puestos de trabajo precarios que se han perdido en el sector de la hosteler&iacute;a y del ocio ya no se podr&aacute;n recuperar y que, por tanto, no deber&iacute;an recibir ayudas p&uacute;blicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es probable que estas diferentes predicciones no se cumplan por una raz&oacute;n: centran su atenci&oacute;n en la bola de cristal y el futuro cuando deber&iacute;an estar analizando el espejo retrovisor y el pasado. S&iacute;, la pandemia ha comportado grandes cambios en el mundo laboral. Ha cambiado el lugar en el que algunas personas (en general, las que ganan m&aacute;s dinero) trabajan, mientras que muchas otras, las que suelen tener salarios m&aacute;s bajos, han tenido dificultades para trabajar. Pero es m&aacute;s f&aacute;cil imaginar c&oacute;mo ser&aacute; el mundo laboral tras la pandemia si nos centramos en aquellas tendencias que refuerzan los patrones que ya eran evidentes antes de esta crisis.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, es de esperar que se mantenga una tendencia anterior a la pandemia, pero que se ha acelerado con esta crisis sanitaria; el comercio minorista en Internet (el &uacute;ltimo ejemplo, la situaci&oacute;n del imperio minorista brit&aacute;nico Arcadia, que acaba de anunciar que est&aacute; al borde de la quiebra).&nbsp;Habr&aacute; menos cajeros y m&aacute;s repartidores. Sin embargo, uno debe creerse los rumores que apuntan a un deterioro del sector de la restauraci&oacute;n y del ocio. Los trabajadores de esos sectores tienen el doble de probabilidades de haber perdido sus empleos o de haber sido despedidos, ya que la pandemia nos ha hecho gastar m&aacute;s en comprar que en salir, pero la tendencia a largo plazo es la contraria: los hoteles y restaurantes representaron una quinta parte del aumento del empleo previo a la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Trabajar desde casa (o vivir en la oficina, ya que uno tambi&eacute;n lo puede sentir as&iacute;) ha sido el gran cambio para muchos trabajadores. Sin embargo, la historia nos ense&ntilde;a que no es cierto que las oficinas no tengan futuro. S&oacute;lo una de cada 20 personas trabajaba de forma completamente remota antes de la crisis. Sin embargo, la cifra se triplica si hablamos de personas que trabajaban en casa al menos un d&iacute;a a la semana, una tendencia que estaba creciendo r&aacute;pidamente. Esta f&oacute;rmula h&iacute;brida es el futuro. 
    </p><p class="article-text">
        No asuman que esto pondr&aacute; fin a las enormes brechas econ&oacute;micas del Reino Unido: algunos se beneficiar&aacute;n de m&aacute;s opciones sobre d&oacute;nde vivir, pero es muy probable que sean las oficinas en las zonas m&aacute;s pobres, en lugar de las del centro de Londres, las que terminen vac&iacute;as. Y recuerde, s&oacute;lo estamos hablando de una parte de la fuerza laboral. Despu&eacute;s de la cat&aacute;strofe, los camareros y el personal de limpieza no har&aacute;n su trabajo desde su habitaci&oacute;n o desde la mesa de su cocina.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de predecir el futuro, deber&iacute;amos intentar moldearlo. Mejores salarios y m&aacute;s seguridad para los trabajadores peor remunerados que se enfrentan a los mayores riesgos sanitarios y econ&oacute;micos de esta crisis ser&iacute;a un buen punto de partida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Torsten Bell</strong>, director ejecutivo de <a href="https://www.resolutionfoundation.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Resolution Foundation</a>.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Emma Reverter.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rowan Moore, Sonia Sodha, Robin McKie, Gaby Hinsliff, Torsten Bell, Tim Adams]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/vida-post-covid-cambiado-mundo_130_6479984.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Dec 2020 21:47:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vida post-COVID: ¿ha cambiado el mundo para siempre?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pandemia,Ciencia,Covid-19]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hemos abandonado la UE, pero Europa se queda en nuestros corazones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/abandonamos-union-europea-europa-corazones_129_1052606.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe127dc1-a40f-4ede-a36e-ff268c2ab508_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hemos abandonado la UE, pero Europa se queda en nuestros corazones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se puede sacar a un país de la Unión Europea. Sólo hay que esforzarse bastante para lograrlo. Pero es mucho, muchísimo más difícil, sacar a Europa de dentro de un país</p></div><p class="article-text">
        Mucho antes de ir al &ldquo;extranjero&rdquo;, la mera idea ya sonaba genial. Cierto es que, cuando era joven, se trataba de una imagen que llegaba a fogonazos al Essex de la d&eacute;cada de los setenta.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo esas cartas penosas que nos obligaban a escribir a amigos franceses por correspondencia que no sab&iacute;amos ni de d&oacute;nde hab&iacute;an salido &ndash;<em>Bonjour, je m&rsquo;appelle Gaby, j&rsquo;ai une soeur et j&rsquo;aime bien aller &agrave; la piscine </em>[Hola, me llamo Gaby, tengo una hermana y me gusta mucho ir a la piscina]&ndash;. Despu&eacute;s llegaban las respuestas igual de penosas. Escondido al final del armario y entre telara&ntilde;as hab&iacute;a un juego de fondue de hierro, muy pesado y convertido en recordatorio de que el queso derretido ten&iacute;a un punto ex&oacute;tico. Pero, sobre todo, estaban las fotos. Aquellas fotos en banco y negro de mi madre en los sesenta, cuando hablaba suficiente franc&eacute;s y alem&aacute;n como para conseguir un trabajo en Ginebra.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; estaba en una bolera, con el pelo lleno de laca y vistiendo un jersey negro de cuello largo. En otra imagen aparece en verano nadando en un lago. En invierno, se supone que esquiando los fines de semana con amigos, rodeados todos de un glamour glorioso. En algunas de las fotos sospecho incluso de algo que podr&iacute;a parecer un cigarro, objeto que nunca vimos en casa. El extranjero, ese lugar que ella parec&iacute;a haber descubierto al responder a un anuncio en el metro, era un lugar en el que se pod&iacute;an romper reglas. No fue casual que yo acabara estudiando idiomas en la universidad.
    </p><p class="article-text">
        Los 'remainers', quienes estamos a favor de quedarnos en la Uni&oacute;n Europea no solemos estar demasiado c&oacute;modos hablando de nuestra identidad como europeos, pero eso no significa que no la tengamos o no la sintamos con gran intensidad en ocasiones como esta.
    </p><p class="article-text">
        Y cuando pienso en lo que significa para m&iacute; ser europea, al mismo tiempo que profundamente inglesa, no me refiero a una bandera comunitaria o a la gesti&oacute;n diaria de las instituciones de Bruselas (por m&aacute;s emocionante que fuera <a href="https://www.eldiario.es/internacional/Eurocamara-Brexit-Reino-Unido-UE_0_990051636.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escuchar a Ursula von der Leyen citando a George Eliot</a> para hablar del amor), sino con una inevitable sensaci&oacute;n, muy primaria y adquirida en la infancia respecto a que lo extranjero no asusta. Vivir abierta al mundo es mucho m&aacute;s interesante que mantenerse aislado.
    </p><p class="article-text">
        Quienes han peleado por la permanencia plantearon y perdieron la defensa de argumentos de naturaleza econ&oacute;mica, pr&aacute;cticos, duros, lejos de lo emocional, un terreno mucho m&aacute;s embarrado. Pero cuando el viernes lleg&oacute; ese momento sin marcha atr&aacute;s, el del Brexit, lo que comenzaron a bullir fueron emociones profundas.
    </p><p class="article-text">
        La batalla por quedarse en la Uni&oacute;n Europea se perdi&oacute; definitivamente en diciembre, pero ahora hay que abrir <a href="https://www.eldiario.es/internacional/Estudiantes-turistas-residentes-pasar-febrero_0_989701593.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el debate sobre c&oacute;mo seguir siendo europeos</a> &ndash;como mantener las puertas abiertas y proteger los lazos culturales y sociales que nos unen y que impiden que el Reino Unido se convierta en un pa&iacute;s malhumorado, de ce&ntilde;o fruncido y alejado del continente&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Como dicen continuamente quienes est&aacute;n a favor de la salida, <a href="https://www.eldiario.es/theguardian/Brexit-punto-Gobierno-Boris-Johnson_0_974653235.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo quer&iacute;an abandonar una instituci&oacute;n</a>, no un continente, as&iacute; que esto debe ser algo que ellos tambi&eacute;n pueden respaldar. En la l&iacute;nea ya habitual de discursos anodinos al Parlamento Europeo, pronunciados con la atenci&oacute;n m&aacute;s centrada en el p&uacute;blico que los consume a trav&eacute;s de internet, hasta el propio Nigel Farage declar&oacute; que los brit&aacute;nicos pueden odiar a la Uni&oacute;n Europea pero amar a Europa.
    </p><p class="article-text">
        Van a seguir bebiendo vino franc&eacute;s, <a href="https://www.eldiario.es/theguardian/britanicos-marchan-levante-levadizo-Brexit_0_990401763.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tomando el sol en las playas de Espa&ntilde;a</a> e incluso algunos trabajar&aacute;n en el extranjero aunque no vaya a suceder con tanta facilidad como hasta ahora. Ni Suiza ni el Reino Unido estaban en el mercado com&uacute;n cuando mi madre se mud&oacute; a ese extranjero que tan misterioso parec&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Pero va a llevar m&aacute;s que <a href="https://twitter.com/hmtreasury/status/1221333864423022593?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1221333864423022593&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fwww.eldiario.es%2Finternacional%2FEstudiantes-turistas-residentes-pasar-febrero_0_989701593.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una moneda conmemorativa de 50 penique</a>s grabada con frases hechas para que se hagan realidad las palabras, pretendidamente c&aacute;lidas, de Boris Johnson respecto a la amistad con Europa tras el Brexit. Durante a&ntilde;os, el Reino Unido ha rondado a rega&ntilde;adientes por la periferia de la Uni&oacute;n. <a href="https://www.eldiario.es/theguardian/Brexit-matrimonio-Reino-Unido-UE_0_989701759.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Siempre presente, pero sin implicarse</a>. Como har&iacute;a una persona que dej&oacute; de estar enamorada de su pareja pero que no quiere abandonar la seguridad del matrimonio.
    </p><p class="article-text">
        Bueno. Ahora estamos solos y esa relaci&oacute;n nueva no va a nacer si nadie la impulsa. Lo &uacute;nico que nos consuela, en un d&iacute;a extra&ntilde;o para cualquiera que sintiera que se le llenaban de l&aacute;grimas los ojos <a href="https://www.eldiario.es/internacional/diputados-britanicos-despiden-Union-Europea_0_990051908.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al ver a los eurodiputados agarrarse del brazo y cantar el Auld Lang Syne para despedir a sus colegas brit&aacute;nicos</a>, es que se trata de uno de los pocos aspectos del Brexit sobre el que van a mantener el control los ciudadanos. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/Bruselas-Londres-preparan-Brexit-negociacion_0_973602934.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El acuerdo comercial que puede alcanzarse</a> y las consecuencias para la econom&iacute;a que temo acarree todo esto ya est&aacute;n fuera de nuestro control. Est&eacute; a favor o en contra de lo que sucede, cada uno tiene clara su posici&oacute;n respecto a los v&iacute;nculos culturales y emocionales con esos vecinos que no pueden evitar sentirse rechazados.
    </p><p class="article-text">
        Veremos hasta donde quieren implicarse los Gobiernos. Como ciudadanas somos libres para elegir como tratamos a los m&aacute;s de tres millones de personas de la Uni&oacute;n Europea que viven en el Reino unido y con quienes nos cruzamos cada d&iacute;a ya sea como amigos, vecinos o compa&ntilde;eros de trabajo y a quienes no hacemos sentir bienvenidos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n depender&aacute; s&oacute;lo de nosotros que aprendamos a manejarnos en los idiomas de la Uni&oacute;n Europa, que sigamos los debates que se planteen, la literatura o el cine que se produzcan o leamos la prensa europea en el idioma en el que se publiquen. Depender&aacute; s&oacute;lo de nosotros la imagen que transmitamos m&aacute;s all&aacute; del canal.
    </p><p class="article-text">
        No hay marcha atr&aacute;s en una &eacute;poca digital. No volveremos a los amigos por correspondencia ni a los casposos hermanamientos entre ciudades. Tampoco me sorprender&iacute;a que esto despierte un nuevo apetito entre los grupos de activistas por invitar a personas nacidas en el extranjero a participar en actividades con las personas nacidas en el barrio. De hecho, me gustar&iacute;a m&aacute;s que se gastara dinero p&uacute;blico en eso y no en monedas conmemorativas o campanadas del Big Ben. Y depende de cada padre y madre educar a sus hijos para pensar en el extranjero como amenaza o, por el contrario, la emoci&oacute;n de lo desconocido, un espacio positivo, un lugar en el que ampliar horizontes.
    </p><p class="article-text">
        Se puede sacar a un pa&iacute;s de la Uni&oacute;n Europea. S&oacute;lo hay que esforzarse bastante para lograrlo. Pero es mucho, much&iacute;simo m&aacute;s dif&iacute;cil, sacar a Europa de dentro de un pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Alberto Arce
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gaby Hinsliff]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/abandonamos-union-europea-europa-corazones_129_1052606.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Feb 2020 19:34:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hemos abandonado la UE, pero Europa se queda en nuestros corazones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Brexit,Reino Unido,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
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