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    <title><![CDATA[elDiario.es - Fernando Valladares]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/fernando_valladares/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Fernando Valladares]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Las vacaciones como oportunidad para cambiar nuestra psicología ambiental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/vacaciones-oportunidad-cambiar-psicologia-ambiental_132_11585723.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2aa138ff-f7f3-4f5b-a883-b9bc6eb09691_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las vacaciones como oportunidad para cambiar nuestra psicología ambiental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las vacaciones son un buen momento para descansar de la ecoansiedad, un trastorno cada vez más frecuente, especialmente en jóvenes. Sin embargo, el veraneo, en todas sus modalidades deja una huella ambiental importante y el mismísimo turismo, esa fuente de ingresos esencial para la economía de países como España, se está mostrando insostenible </p></div><p class="article-text">
        Tumbada la vida en una hamaca, enterrados los pies en la arena, paseando la vista por nuevos paisajes y respirando profundo para llevarnos ese instante al futuro. Las vacaciones no solo nos permiten reducir el estr&eacute;s y nos producen satisfacci&oacute;n, sino que <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2666957920300069" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">numerosos estudios cient&iacute;ficos</a> demuestran que la pausa vacacional mejora el rendimiento cognitivo y la capacidad de atenci&oacute;n, regenerando nuestras capacidades intelectuales, erosionadas gradualmente tras semanas o meses de trabajo y preocupaci&oacute;n. El art&iacute;culo 24 de la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos lo dej&oacute; muy claro ya en 1948: &ldquo;Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitaci&oacute;n razonable de la duraci&oacute;n del trabajo y a vacaciones peri&oacute;dicas pagadas&rdquo; En paralelo a la cruzada para que este derecho se universalice de verdad, es preciso revisar el sentido y la utilidad actual de las vacaciones. Porque los tiempos cambian. Y no solo en materia estrictamente laboral.
    </p><p class="article-text">
        El ideal de unas buenas vacaciones es apagar todas las emociones que inundan, paralizan y sobrecogen el alma. La actualidad cient&iacute;fica, social, ambiental y pol&iacute;tica nos carga de este tipo de emociones ya que vivimos tiempos <a href="https://www.annualreviews.org/content/journals/10.1146/annurev-environ-012220-014708" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada vez m&aacute;s tensos y conflictivos</a>. Tomarnos unos d&iacute;as libres es una buena decisi&oacute;n para desbloquear la causa de muchos de nuestros malestares. Del mismo modo que el <a href="https://www.imrpress.com/journal/JIN/21/5/10.31083/j.jin2105132/htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ejercicio f&iacute;sico se ha demostrado eficaz</a> para resolver la depresi&oacute;n, las emociones paralizantes o sobrecogedoras se pueden canalizar o afrontar mediante la proactividad y la ejecuci&oacute;n de tareas y actividades. Hacer algo tiene, en s&iacute; mismo, consecuencias positivas ante los pensamientos y emociones que desencadenan las preocupaciones. Adem&aacute;s, este &ldquo;hacer&rdquo;, cuya intenci&oacute;n es salir de ese estado de tensi&oacute;n, pone en marcha comportamientos que buscan mantener la satisfacci&oacute;n y detener la insatisfacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las vacaciones son un buen momento para descansar de la ecoansiedad, un trastorno cada vez m&aacute;s frecuente, <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/inm.13099?casa_token=NKvdYNhpyYAAAAAA%3Ab4J10rdGZ1ZKzSRkM6tOyjjaHo6UgOCC5OR2wAVedSm-VTJvHcN2XLK2sihvGt9Bu3kUJmpLjxp6DAvl" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente en j&oacute;venes</a>. Sin embargo, el veraneo, en todas sus modalidades deja una huella ambiental importante y el mism&iacute;simo turismo, esa fuente de ingresos esencial para la econom&iacute;a de pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a, se est&aacute; mostrando insostenible en todos los frentes (no solo en lo ambiental) y brotan iniciativas para regularlo tanto en nuestro pa&iacute;s, con los casos de <a href="https://www.bbc.com/mundo/articles/c89zjdnwewqo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Canarias</a>, <a href="https://www.mallorcadiario.com/preocupacion-incremento-manifestaciones-turismofobia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Baleares</a>, <a href="https://efe.com/cantabria/2024-05-18/protesta-masificacion-turistica-cantabria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cantabria</a> y <a href="https://elpais.com/economia/2024-06-29/miles-de-personas-se-manifiestan-en-malaga-contra-el-turismo-masivo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;laga</a>, como fuera de &eacute;l, con las situaciones de <a href="https://www.eleconomista.es/economia/noticias/12925052/07/24/la-masificacion-turistica-obliga-a-japon-a-tomar-medidas-drasticas-precios-mas-altos-para-los-extranjeros.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jap&oacute;n</a>, <a href="https://www.xataka.com/magnet/islandia-empieza-a-ser-destino-turistico-popular-que-busca-blindarse-masificacion-como-impuestos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Islandia</a> o <a href="https://cnnespanol.cnn.com/2022/08/19/turismo-hawai-perjudicial-residentes-trax/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Haw&aacute;i</a>. Es muy parad&oacute;jico que hasta c&oacute;mo descansamos o nos distraemos en vacaciones pueda generar estr&eacute;s o ecoansiedad. Es evidente que en materia vacacional hay mucho que mejorar y uno de los aspectos menos atendido es la psicolog&iacute;a ambiental.
    </p><p class="article-text">
        Elke <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Elke_U._Weber" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Weber</a>, psic&oacute;loga, que hace poco recibi&oacute; el <a href="https://www.frontiersofknowledgeawards-fbbva.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">premio&nbsp; Fundaci&oacute;n BBVA Fronteras del conocimiento en Ciencias Sociales</a>, ha estudiado sobre la manera en que tomamos decisiones y construimos preferencias. Ha sido profesora en la Universidad de Columbia donde fund&oacute; el Center for Research on Environmental Decisions (CRED) y ahora da clases en la Universidad de Princeton con <a href="https://elke-u-weber.com/en/elke-u-weber/teaching/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cursos</a> en los que aplica los conocimientos de la psicolog&iacute;a a la pol&iacute;tica energ&eacute;tica y ambiental y a la ingenier&iacute;a, la energ&iacute;a y las decisiones ambientales. Entre las propuestas m&aacute;s positivas que Weber puede aportar a nuestras vacaciones est&aacute; la de <a href="https://www.lavanguardia.com/encatala/20240630/9770157/gent-sentir-orgullosa-d-actuar-crisi-climatica-culpable.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sentirnos orgullosos y no culpables</a> de actuar contra la crisis clim&aacute;tica. Sentir orgullo de ser parte, una peque&ntilde;a parte si se quiere, de la soluci&oacute;n, pero de una soluci&oacute;n muy grande. Orgullo que act&uacute;a como motivador para seguir tomando decisiones que son el fruto de la consideraci&oacute;n de las emociones, de los datos cient&iacute;ficos, del poder econ&oacute;mico, de las experiencias personales, las creencias, etc. Weber apuesta por aumentar el conocimiento sobre como todas estas variables influyen en la conducta pro ambiental y como podr&iacute;an contribuir a tomar decisiones de las que sentir orgullo. Una actualizaci&oacute;n que requiere una versi&oacute;n mejorada de todos nosotros y nosotras. Algo que quiz&aacute; puede hacer a&uacute;n m&aacute;s imprescindibles las vacaciones.
    </p><p class="article-text">
        Elke Weber ha sido la primera psic&oacute;loga que trabaj&oacute; con el <a href="https://www.ipcc.ch/report/sixth-assessment-report-working-group-3/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IPCC</a> en la redacci&oacute;n de los informes quinto y sexto. En el cap&iacute;tulo 5 que se titula &ldquo;Demanda, servicios y aspectos sociales de la mitigaci&oacute;n&rdquo;, se recogen los estudios m&aacute;s relevantes en el campo de la psicolog&iacute;a del cambio clim&aacute;tico. Investigando como se toman decisiones bajo situaciones de riesgo e incertidumbre se podr&iacute;an dise&ntilde;ar entornos que hagan m&aacute;s probable tomar decisiones que de manera natural conduzcan a respuestas m&aacute;s acordes con las necesidades del planeta. El informe subraya el &eacute;xito de las intervenciones que trabajan a trav&eacute;s de lo que se llama la arquitectura de las decisiones. Los objetivos son tratar de mejorar, cambiar o evitar algunos de los comportamientos de forma que el cambio clim&aacute;tico pueda ser revertido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Parte de la <a href="https://www.youtube.com/watch?v=2tBlNkGCg5Y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">idea</a> de que el ser humano toma decisiones fundamentalmente priorizando su experiencia personal. Mantiene adem&aacute;s que las creencias previas influyen en la interpretaci&oacute;n de la informaci&oacute;n y en las respuestas conductuales. Las olas de calor, las migraciones, los conflictos o la p&eacute;rdida de cosechas son una muestra de la crisis clim&aacute;tica solo si previamente se cre&iacute;a en &eacute;l.&nbsp; La certeza de la propia experiencia impone las creencias con las que se construye la realidad. Ver, tocar, sentir es creer.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La psicolog&iacute;a social cuenta con estudios que examinan la eficacia de distintas intervenciones para alentar cambios de comportamientos. Por ejemplo, Goldstein, Cialdini y Griskevicius midieron los efectos que produc&iacute;an mensajes diferentes en la toma de decisiones. Colocaron una tarjeta en las habitaciones de hoteles con mensajes diversos para animar a los/as hu&eacute;spedes a participar en un programa de reutilizaci&oacute;n de toallas. Este tipo de decisi&oacute;n precisa que se generen argumentos a favor de una u otra opci&oacute;n. Estos argumentos o <a href="https://business.columbia.edu/sites/default/files-efs/pubfiles/4763/query%20theory.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consultas</a> se realizan secuencialmente. Cuando se piensa sobre una de las opciones se inhibe el pensamiento sobre la otra. Es sumamente importante entender la manera en que trabaja el cerebro.
    </p><p class="article-text">
        Normalmente la primera opci&oacute;n que se considera parte con ventaja. Estas consultas tienen como objetivo encontrar las mejores razones para actuar de una u otra manera. Pero tambi&eacute;n, hay que tener en cuenta que las situaciones y espacios en los que nos movemos tienen una serie de caracter&iacute;sticas que priman unas opciones sobre otras. Es la opci&oacute;n por defecto. Los autores encontraron que para tomar decisiones se recurre a contrastar los argumentos con las normas sociales que se respetan o con las identidades con las que se simpatiza. Este es un ejemplo de que al hacer m&aacute;s visible la opci&oacute;n de la sostenibilidad son m&aacute;s las personas que la eligen. Elke Weber opina que <a href="https://elke-u-weber.com/media/2007_psychologicalscience_weber.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta racionalidad limitada</a>, sumada a la configuraci&oacute;n de los entornos en la que los factores contextuales tienen gran importancia, ejerce una inmensa influencia en la manera en que se percibe, se aprende, y se recuerda la informaci&oacute;n. Los patrones de las conductas y las preferencias no se deben a un orden natural de las cosas, sino a que son construidos a partir de estos factores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Replantear h&aacute;bitos significa poner en marcha procesos de consulta y superar barreras psicol&oacute;gicas como el pensamiento a corto plazo. Pero para que no se queden en simples medidas de lavado de imagen verde se deben acompa&ntilde;ar de las modificaciones estructurales y legislativas que faciliten y mejoren conductas beneficiosas para conservar y mejorar la vida
    </p><p class="article-text">
        Superar el miedo a perder las comodidades, los privilegios, la posici&oacute;n social o cualquier otra preferencia socialmente construida puede conducir a mejorar las pol&iacute;ticas de bienestar p&uacute;blico, como pas&oacute; con la prohibici&oacute;n de fumar en lugares p&uacute;blicos. Las consecuencias a resaltar de estas transformaciones deben ligarse a los beneficios que puede traer el <a href="https://www.cell.com/iscience/fulltext/S2589-0042(22)00224-3?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS2589004222002243%3Fshowall%3Dtrue" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">futuro</a>. Los riesgos de padecer enfermedades, perder ciertas capacidades o morir prematuramente que se asocian con el tabaco tambi&eacute;n pueden asociarse a las amenazas que supone el cambio clim&aacute;tico. Ahorrar energ&iacute;a, consumir renovables o cuidar los recursos h&iacute;dricos son acciones que se pueden realizar aqu&iacute; y ahora y que traer&aacute;n mejoras a largo plazo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las transformaciones sociales de este tipo llevan aparejados replanteamientos en las normas sociales que otorgan prestigio y autoridad. Hace unos a&ntilde;os se consideraba que fumar era signo de distinci&oacute;n, elegancia y modernidad; hoy en d&iacute;a, por el contrario, ha pasado a estar asociado a conductas adictivas y a patolog&iacute;as m&eacute;dicas por lo que fumar ha dejado de ser una conducta valorada socialmente. Quiz&aacute; sea posible hacer que peque&ntilde;os gestos individuales y grandes intervenciones institucionales hagan atractivas las opciones que defienden la vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de Elke Weber es hacer que las acciones que puedan tener beneficios en el futuro sean las opciones por defecto a la hora de hacer elecciones y as&iacute; tomar m&aacute;s y mejores decisiones ecol&oacute;gicas. El planteamiento es fomentar normas sociales, legislaciones e identidades orgullosas que permitan tomar buenas decisiones para la naturaleza, para nosotros/as y para la humanidad. Y hacerlo entendiendo y aceptando la forma en la que nuestro cerebro funciona y nos lleva a tomar decisiones a diario.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de estos cambios pueden acometerse en periodos reflexivos y emocionalmente equilibrados, tales como los que tienen lugar cuando desconectamos de las fuentes laborales de estr&eacute;s. La tarea que quedar&iacute;a pendiente ser&iacute;a dise&ntilde;ar nuevos entornos de decisi&oacute;n en nuestros espacios que hicieran m&aacute;s f&aacute;cil tomar decisiones que nos encaminen a unas mejores versiones de nosotros y nosotras. Esas versiones son imprescindibles para afrontar los cambios ecosociales que nos apremian.&nbsp; Esas versiones har&iacute;an virtuosos muchos de los ciclos viciosos a los que nos llevan los escenarios clim&aacute;ticos, sociales y geopol&iacute;ticos que se perciben con ansiedad viviendo en entornos laborales y cotidianos que son a menudo estresantes. Y lo m&aacute;s importante: esas versiones nos permitir&iacute;an disfrutar realmente de unas m&aacute;s que merecidas vacaciones de vez en cuando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Belenguer Hurtado, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/vacaciones-oportunidad-cambiar-psicologia-ambiental_132_11585723.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Aug 2024 19:49:45 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[La ecoansiedad en el país con tiempo para los dobladillos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/ecoansiedad-pais-tiempo-dobladillos_132_11476559.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05ba0a8e-f49a-4a7b-b5b1-da13b5381513_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ecoansiedad en el país con tiempo para los dobladillos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cambio climático representa una gran oportunidad para que las mujeres lideren el cambio ya que las funciones que realizan están estrechamente ligadas a áreas básicas de las transiciones verdes, como el ahorro de la energía en los hogares, el consumo alimentario, la planificación de necesidades y el mantenimiento de las redes sociales y comunitarias</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Las_aventuras_de_Alicia_en_el_pa%C3%ADs_de_las_maravillas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alicia en el pa&iacute;s de las Maravillas</a> re&uacute;ne muchos personajes exc&eacute;ntricos, pero quiz&aacute; ninguno con el que identificarnos m&aacute;s que con el Conejo Blanco. Siempre pendiente del minuto en el que vive y siempre llegando tarde al minuto siguiente. Siempre apresurado, angustiado y molesto por la falta de tiempo.&nbsp;Hay muchos ensayos acerca del <a href="https://www.plataformaeditorial.com/libro/6473-por-que-el-tiempo-vuela" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tiempo</a>, sobre lo que es o no es, sobre c&oacute;mo se mide, sobre c&oacute;mo lo invertimos, pasamos o perdemos, si lo conciliamos, dedicamos, respetamos o nos lo tomamos. Cada a&ntilde;o, al finalizar, se intercambian deseos de buena fortuna y entre aquellos que triunfan destacan los que desean m&aacute;s tiempo de recreo con las personas que se ama, ya que se vive en la insatisfacci&oacute;n permanente por las tareas y atenciones a las que nunca se llega debido al modelo econ&oacute;mico que obliga a trabajar m&aacute;s y m&aacute;s para acumular bienes, que no bienestar, y pagar m&aacute;s y m&aacute;s servicios, prestaciones y ayudas. Nuestro reloj biol&oacute;gico se desajusta debido a h&aacute;bitos alimentarios err&oacute;neos y horarios de sue&ntilde;o incorrectos impulsados por un modo de vida urgente. A medida que <a href="https://www.emergentresearch.org/article_html.php?did=13981&amp;issueno=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el mundo moderno nos desincroniza</a> con nuestros ritmos naturales, caemos en la trampa de enfermedades graves como la obesidad, la hipertensi&oacute;n, la hiperlipidemia, la diabetes, el c&aacute;ncer, y un largo etc&eacute;tera. La <a href="https://timeuse.barcelona/es/publicaciones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falta de tiempo</a> para reflexionar sobre las propias condiciones de vida no solo nos enferma individualmente sino tambi&eacute;n a escala social, amplificando las desigualdades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Utilizamos la palabra tiempo tambi&eacute;n para referirnos a las condiciones meteorol&oacute;gicas. Y las convergencias no solo conciernen a la palabra y su polisemia sino que sus consecuencias empiezan a converger: las disrupciones clim&aacute;ticas nos enferman y generan desigualdades. La falta de tiempo para reflexionar sobre el nuevo clima no nos deja ver los impactos que tiene sobre nuestra propia vida.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3762778/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecoansiedad</a> entendida como la respuesta al estr&eacute;s que surge cuando se deben encarar todas las circunstancias de las crisis eco sociales, (las noticias de las sequias o incendios forestales, las advertencias sobre la p&eacute;rdida de biodiversidad o la contaminaci&oacute;n de los mares), causa desequilibrios tanto emocionales como fisiol&oacute;gicos. Pensar en que un d&iacute;a pueden desaparecer las abejas o las playas, que el petr&oacute;leo se acabar&aacute;, que el negocio del turismo cambiar&aacute;, qu&eacute; los precios de los alimentos subir&aacute;n y tantas otras cosas cambiar&aacute;n r&aacute;pida y profundamente, no deja a nadie indiferente. Si el futuro que la ciencia dibuja es este, <a href="https://academic.oup.com/bioscience/article/73/12/841/7319571?login=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ser&iacute;a muy peligroso que se desoigan</a> las alertas y que se siga escondiendo la basura en los oc&eacute;anos o en los pa&iacute;ses del Sur global.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora los criterios que han predominado en la toma de grandes decisiones han sido los fundamentalmente econ&oacute;micos, ya que en esta ecuaci&oacute;n no entraban ni las emociones, ni el valor de los cuidados. Sin ambas cosas, nos movemos hacia el fin de las playas en agosto, de las tierras salvajes, de tradiciones debidas a las migraciones, de practicar deportes como el esqu&iacute; o de disponer de aceite de oliva. Para muchos ha llegado el momento de <a href="https://anthrosource.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/sea2.12310?casa_token=Eb-5uNttf-IAAAAA%3AhFZRohqZ1WHfMc_iuKIL6pF4W2F2bCCcHZLGFWb3Y8nc1h0mJwBYZppjSjYiENDsC2D0f0n-kqnW33s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dirigirnos hacia el fin de los mecanismos</a> que nos hacen esclavos y esclavas de una mentalidad materialista que valora por lo que se posee y no por lo que se es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://metode.es/revistas-metode/llibres-revistes-revistes/dont-even-think-about-it-de-george-marshall-2.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Concretar</a> los problemas que van a surgir con el cambio clim&aacute;tico en la vida diaria ayuda a identificar como impactan los comportamientos en la subida de la temperatura.
    </p><p class="article-text">
        El cambio no puede producirse si no existe una preocupaci&oacute;n, una conceptualizaci&oacute;n de la situaci&oacute;n como problem&aacute;tica. Pero, &iquest;a qui&eacute;n no le importa cuidar de los suyos, a qui&eacute;n no le importa vivir m&aacute;s y con mejor calidad de vida, a qui&eacute;n no le importa respirar mejor aire, a qui&eacute;n no le importa comer m&aacute;s sano y beber agua m&aacute;s pura, a qui&eacute;n no le importa que sus hijas e hijos puedan estudiar en igualdad de condiciones o trabajar en aquello que les apasione, a quien no le importa que tengan mejores vidas y que puedan alcanzar las metas que se propongan?
    </p><p class="article-text">
        Si no existe un motivo, una se&ntilde;al que nos indique que lo que se est&aacute; viviendo puede ser considerado un problema, <a href="https://www.annualreviews.org/content/journals/10.1146/annurev-psych-020821-011744" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el comportamiento ser&aacute;</a> el que ya se haya consolidado, por tradici&oacute;n, por familiaridad o por costumbre. La preocupaci&oacute;n es poner la atenci&oacute;n en encontrar una soluci&oacute;n a aquello que nos importa: viviendas dignas, ciudades inclusivas, jornadas laborales que permitan vivir en plenitud, redes energ&eacute;ticas renovables, transporte p&uacute;blico y verde, servicios de salud de calidad que promuevan la igualdad antes y despu&eacute;s de los desastres clim&aacute;ticos que puedan producirse.
    </p><p class="article-text">
        Muchas personas sienten y piensan que el cambio clim&aacute;tico ya est&aacute; presente, en las olas de calor, en la subida de las temperaturas, en la falta de lluvias y en general en el encarecimiento de los bienes que son necesarios para mantener la vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://news.un.org/es/story/2023/11/1525387" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las inversiones econ&oacute;micas y sociales</a> que hasta el momento se han retrasado por considerar que el cambio clim&aacute;tico era cosa de otros pa&iacute;ses y de otro tiempo futuro, ya no pueden ser eludidas. Precisamente porque los resultados son y se sienten cada vez m&aacute;s cercanos, claros y catastr&oacute;ficos. La preocupaci&oacute;n ecol&oacute;gica se siente en las intersecciones con las desigualdades econ&oacute;micas, de g&eacute;nero o de raza, con los derechos humanos y la paz.
    </p><p class="article-text">
        Identificar los ajustes que pueden hacerse para acomodar las acciones al sentimiento de hacer lo correcto por el planeta <a href="https://www.brookings.edu/articles/understanding-the-growing-radical-flank-of-the-climate-movement-as-the-world-burns/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">implica el coraje de levantarse ante el poder econ&oacute;mico</a> y encontrar los l&iacute;mites personales de la insumisi&oacute;n. El derribo de las barreras estructurales proponiendo normas y legislaciones que acompa&ntilde;en y hagan posible alcanzar la toma de conciencia pondr&aacute;n en el <a href="https://feminismos.catedra.com/libro/357_ecofeminismo-para-otro-mundo-posible/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">centro la vida</a>. El abandono de esta econom&iacute;a y de los valores materialistas que proclama plantea retos importantes a toda la humanidad. La <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Aversi%C3%B3n_a_la_p%C3%A9rdida" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aversi&oacute;n a la p&eacute;rdida</a> es un efecto bien estudiado en la psicolog&iacute;a econ&oacute;mica. Kahneman y Tversky, premios Nobel de Econom&iacute;a, encontraron que las personas son mucho m&aacute;s reacias a perder en el corto plazo que a valorar positivamente las ganancias a largo plazo. Las p&eacute;rdidas se viven de manera m&aacute;s dolorosa y cualquier renuncia o sacrificio se sufre f&iacute;sica y psicol&oacute;gicamente.
    </p><p class="article-text">
        La toma de conciencia es el proceso que lleva a superar el pensamiento cortoplacista y a atravesar ese sentimiento desagradable que es la preocupaci&oacute;n por la naturaleza, como muestra del amor por el planeta y de la compasi&oacute;n por los seres vivos. La ecoansiedad es el paso previo que incita a buscar las soluciones m&aacute;s adecuadas para disminuir la disonancia entre lo que debe hacerse y lo que se hace. Para dar ese paso hace falta no solo decisi&oacute;n, sino tiempo de reflexi&oacute;n. Un tiempo para experimentar el conflicto emocional que supone callarse las condiciones precarias y abusivas o las pr&aacute;cticas de lavado verde a las que la ciudadan&iacute;a se ve sometida puede conducir a encontrar las ra&iacute;ces comunes de los monstruos que pueblan las vidas. Mientras que las soluciones al cambio clim&aacute;tico se planteen &uacute;nicamente como un problema de dinero que puede ser abordado a trav&eacute;s de la toma racional de decisiones maximizando la utilidad, las ventajas y el inter&eacute;s econ&oacute;mico propio o del grupo, y no se conecte con las estructuras sociales y culturales que permiten mantener esas estructuras de poder solo se estar&aacute;n poniendo parches insuficientes, temporales y deficientes.
    </p><p class="article-text">
        Las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Martha_Nussbaum" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relaciones socioecon&oacute;micas</a> determinadas por la divisi&oacute;n sexual del trabajo imposibilitan a la mitad de la poblaci&oacute;n alcanzar su m&aacute;ximo potencial de crecimiento debido a los roles y responsabilidades que la cultura tradicional delega en ellas. Estas tareas aumentan la carga de trabajo y por tanto el tiempo que se dedica a las tareas del mantenimiento del hogar y los cuidados. El cambio clim&aacute;tico representa una gran oportunidad para que las mujeres lideren el cambio ya que las funciones que realizan est&aacute;n estrechamente ligadas a &aacute;reas b&aacute;sicas de las transiciones verdes, como el ahorro de la energ&iacute;a en los hogares, el consumo alimentario, la planificaci&oacute;n de necesidades y el mantenimiento de las redes sociales y comunitarias.
    </p><p class="article-text">
        Encontrar tiempo para lo importante, para la gesti&oacute;n de las emociones y para cambiar de h&aacute;bitos, pasa por desafiar la cultura hegem&oacute;nica, los roles y estereotipos en los que nos vemos atrapadas y atrapados. Requiere superar muchas barreras psicol&oacute;gicas, tomar conciencia de que el cambio clim&aacute;tico est&aacute; pasando aqu&iacute; y ahora, y de que lo que hagamos hoy es un regalo para el futuro. Lo que ofrecemos a los seres que amaremos, hijos, hijas y nietos y nietas es nada menos que tiempo. Un tiempo que podr&aacute;n dedicarlo a lo que decidan, sea prepararse para una marat&oacute;n, visitar un museo o coser un dobladillo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Belenguer Hurtado, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/ecoansiedad-pais-tiempo-dobladillos_132_11476559.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Jun 2024 04:01:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ecoansiedad en el país con tiempo para los dobladillos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuestra salud, en riesgo por la pérdida de ecosistemas y biodiversidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/salud-riesgo-perdida-ecosistemas-biodiversidad_132_11313574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e0b5445-9b28-467d-a9e1-f3e28c80b05c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nuestra salud, en riesgo por la pérdida de ecosistemas y biodiversidad"></p><p class="article-text">
        Vivimos en un mundo en guerra. La primera gran batalla la libramos hace unos 50.000 a&ntilde;os, cuando iniciamos con dram&aacute;tica eficacia la extinci&oacute;n de los grandes mam&iacute;feros. Durante d&eacute;cadas, los cient&iacute;ficos han venido debatiendo a qu&eacute; se debi&oacute; la extinci&oacute;n o el veloz declive de los grandes mam&iacute;feros en los &uacute;ltimos cincuenta milenios. Por un lado, est&aacute;n los cient&iacute;ficos que creen que las r&aacute;pidas y graves fluctuaciones del clima son la principal explicaci&oacute;n. Por ejemplo, creen que el mamut lanudo se extingui&oacute; porque la fr&iacute;a estepa de los mamuts desapareci&oacute; en gran medida. En el lado opuesto hay un grupo de cient&iacute;ficos que est&aacute; encontrando cada vez m&aacute;s evidencias de que la expansi&oacute;n de los humanos modernos (<em>Homo sapiens</em>) es la principal explicaci&oacute;n. Creen que nuestros antepasados cazaron a los animales hasta tal punto que se extinguieron por completo o quedaron gravemente diezmados. Un extenso <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-023-43426-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de la Universidad de Aarhus</a> ha confirmado recientemente esta segunda explicaci&oacute;n. El mundo tiembla una y otra vez con nuevas guerras como las derivadas de la invasi&oacute;n de Ucrania o Palestina, sin buscar el origen real de esta espiral de tensi&oacute;n geopol&iacute;tica. Un origen que entronca con la limitaci&oacute;n de recursos y con un alejamiento del mundo natural. Un origen &ndash;la crisis ambiental&ndash; que no solo nos amenaza, sino que nos entristece. Un origen, nuestra acelerada separaci&oacute;n de<a href="https://besjournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/pan3.10451" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la naturaleza</a>, que nos enferma f&iacute;sica y ps&iacute;quicamente, y que se manifiesta en un largo n&uacute;mero de des&oacute;rdenes sociales, econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos que comienzan con problemas agudos o cr&oacute;nicos, individuales o colectivos, de salud.
    </p><p class="article-text">
        El c&eacute;lebre bi&oacute;logo estadounidense Edward O. Wilson sostuvo durante toda su vida que las personas tenemos la necesidad innata de asociarnos al resto de seres vivos, estando de este modo intr&iacute;nsecamente ligados a la naturaleza. Esta idea, conocida como la <a href="https://erratanaturae.com/product/biofilia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;hip&oacute;tesis de la biofilia&rdquo;</a>, sugiere que los seres humanos, por mucho que hayamos artificializado nuestro entorno y modos de vida en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, no podemos, en el fondo, vivir de espaldas a los ecosistemas, pues somos biodiversidad y dependemos de ella.
    </p><p class="article-text">
        La biodiversidad contribuye a la calidad de vida de las personas de <a href="https://www.ipbes.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&uacute;ltiples maneras</a>. No solo nos suministra los alimentos que necesitamos para vivir, innumerables medicinas naturales que mejoran nuestra salud y esperanza de vida, y muchas materias primas esenciales en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a como la madera, el papel, la lana o el algod&oacute;n, sino que tambi&eacute;n participa indirectamente en numerosos procesos que son fundamentales para nuestra salud y bienestar, como el secuestro de carbono (primordial para la regulaci&oacute;n clim&aacute;tica), la purificaci&oacute;n del aire, la depuraci&oacute;n del agua, el control de la erosi&oacute;n, la regulaci&oacute;n de inundaciones, la fertilidad de los suelos, el control de plagas y enfermedades, o la polinizaci&oacute;n (vital para la agricultura). Asimismo, la biodiversidad es fuente de bienestar psicol&oacute;gico y emocional a trav&eacute;s de las diversas contribuciones intangibles que proporciona a las personas mediante, por ejemplo, la contemplaci&oacute;n y el disfrute est&eacute;tico de los paisajes, la relaci&oacute;n con otras especies, o los sentimientos de paz emocional, tranquilidad y relajaci&oacute;n que produce en general interactuar con la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy existe una amplia y creciente bibliograf&iacute;a que muestra c&oacute;mo observar y relacionarse con los ecosistemas y la biodiversidad de forma frecuente tiene efectos beneficiosos y medibles sobre la <a href="https://academic.oup.com/bmb/article/127/1/5/5051732?" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud</a> y el <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2212041614001648" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bienestar</a> de las personas, asoci&aacute;ndose &ndash;entre otras cosas&ndash; a una menor incidencia de <a href="https://www.pnas.org/doi/full/10.1073/pnas.1807504116" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastornos mentales</a> como la ansiedad, la depresi&oacute;n, el trastorno bipolar, el trastorno obsesivo compulsivo (TOC), el trastorno por d&eacute;ficit de atenci&oacute;n e hiperactividad (TDAH), la esquizofrenia, la anorexia o el abuso de drogas, as&iacute; como a efectos positivos en la curaci&oacute;n, la frecuencia card&iacute;aca, la presi&oacute;n arterial, los niveles de estr&eacute;s, la calidad del sue&ntilde;o, la autoestima, el estado de &aacute;nimo y los comportamientos prosociales. Algo que toma forma en una medicina natural basada en lo salvaje y en un estilo de vida en conexi&oacute;n con el medio ambiente que desarrollan m&eacute;todos creativos para promover la salud. Este enfoque se apoya en la idea de que <a href="https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/15598276221140854" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la naturaleza es medicina</a> y puede utilizarse como tal para fomentar el vigor y la vitalidad de numerosos pacientes.
    </p><p class="article-text">
        Desde mediados de la d&eacute;cada de los 80, y gracias al cl&aacute;sico <a href="https://www.science.org/doi/abs/10.1126/science.6143402?casa_token=kElHOD3ED1sAAAAA:RW2B0xKMPMUjXDwVNrS8p64IqSQdSy6-8VrGrSRjX5mVwfKvR419UfgsxBe4unoqlWzYIcG4q4Tu" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo</a> de Roger S. Ulrich, sabemos que contemplar la naturaleza, aunque sea desde una ventana, mejora la tasa de recuperaci&oacute;n de pacientes que han sido sometidos a una cirug&iacute;a. Tambi&eacute;n existen trabajos que han detectado <a href="https://ehp.niehs.nih.gov/doi/full/10.1289/ehp.1308049" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conexiones</a> entre las &aacute;reas verdes y la reducci&oacute;n de los nacimientos prematuros y de los neonatos de bajo peso. Incluso se ha <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0013935114001571?casa_token=o0VM_UAPrO8AAAAA:7Aic0b57cOtRbXKx0DQKRlNd9xVG23ht89c2mAA1otHpqYN3FUukiaW0WcaZJ0FQzpUDC4Js" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descubierto</a> que la tasa de mortalidad por accidentes cerebrovasculares tiende a ser menor entre aquellas personas que viven m&aacute;s cerca de espacios verdes.
    </p><p class="article-text">
        El acceso a entornos naturales se ha <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2212041614001648" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relacionado</a> tambi&eacute;n a una menor tasa de obesidad y a un menor riesgo de padecer diabetes tipo 2, adem&aacute;s de a una reducci&oacute;n de los dolores de cabeza. Asimismo, son varios los estudios que han encontrado asociaciones entre la exposici&oacute;n a la naturaleza y menores tasas de prevalencia de algunos tipos de c&aacute;nceres, as&iacute; como de varias enfermedades al&eacute;rgicas y respiratorias (como el asma), intestinales, circulatorias, cardiovasculares, inflamatorias y neurodegenerativas.
    </p><p class="article-text">
        Kuo y Sullivan descubrieron que la <a href="https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0013916501333002?casa_token=Zz4eFRnFMhoAAAAA:X2BLzL-IdUkbv9zenOpHpQiNGnespiGjbm6qFexcAYp0BAJuU87mHVrBF3tTmySPWMyAWVhABnE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disponibilidad</a> de zonas verdes en las ciudades se relaciona con una menor tasa de criminalidad y de delincuencia, adem&aacute;s de con una menor frecuencia de comportamientos agresivos y violentos. En un sentido parecido, Park y colaboradores <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0169204611001368?casa_token=DpSVg-H8jrUAAAAA:JfGBNAPB9taMPy-TeI59Z9g9wr1XV01tNSNI7b2w4gyv1zBHZub-IaDCVLpUK-ehQza40eJl" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encontraron</a> que los niveles de ira y hostilidad eran significativamente m&aacute;s bajos en los entornos forestales respecto a los detectados bajo las mismas condiciones en las &aacute;reas urbanas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se ha identificado c&oacute;mo la <a href="https://www.science.org/doi/full/10.1126/sciadv.aax0903" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>experiencia de la naturaleza</em></a> afecta positivamente al rendimiento acad&eacute;mico y a las oportunidades de aprendizaje a trav&eacute;s de su efecto favorable sobre varios aspectos de la funci&oacute;n cognitiva, de la memoria, de la atenci&oacute;n y la concentraci&oacute;n, y de la imaginaci&oacute;n y la creatividad. No es de extra&ntilde;ar, en este sentido, que cada d&iacute;a m&aacute;s doctores utilicen la expresi&oacute;n <a href="https://capitanswing.com/libros/los-ultimos-ninos-en-el-bosque/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;trastorno por d&eacute;ficit de naturaleza&rdquo;</a> para referirse a los diversos des&oacute;rdenes y deficiencias que en ocasiones provoca sobre la salud humana un contacto insuficiente con los ecosistemas y los entornos naturales.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda, el contacto con la naturaleza <a href="https://www.thelancet.com/journals/lanplh/article/PIIS2542-5196(19)30215-3/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejora y alarga nuestra vida</a>, relacion&aacute;ndose con una mejor salud f&iacute;sica y mental: con un menor riesgo de padecer enfermedades, con un menor uso de medicamentos, con <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0013935122017145" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos visitas a psic&oacute;logos y psiquiatras</a> y, en general, con una menor tasa de mortalidad y una mayor esperanza de vida. Por todo ello no podemos concebir la conservaci&oacute;n de la biodiversidad &uacute;nicamente como una cuesti&oacute;n &eacute;tica o moral, sino como una aut&eacute;ntica necesidad humana y social. Mantener ecosistemas ricos en especies y en procesos ecol&oacute;gicos es <a href="https://metode.es/revistas-metode/monograficos/mas-biodiversidad-para-mejorar-la-salud.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mejor f&oacute;rmula</a> que tenemos para garantizar la salud de la especie humana. Un ejemplo tremendo que a&uacute;n est&aacute; fresco en nuestra memoria es el de la covid-19, donde entre la combinaci&oacute;n de factores que dispar&oacute; esta gran pandemia est&aacute;n la degradaci&oacute;n de ecosistemas, el tr&aacute;fico ilegal de especies y la p&eacute;rdida de biodiversidad. Se acumula la evidencia cient&iacute;fica de que la p&eacute;rdida de biodiversidad eleva el riesgo de transmisi&oacute;n de <a href="https://www.pnas.org/doi/full/10.1073/pnas.2023540118" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pat&oacute;genos zoon&oacute;ticos</a> a las poblaciones humanas. Hoy sabemos que una alta riqueza de especies de vertebrados en los ecosistemas tiende a <a href="https://www.pnas.org/syndication/doi/10.1073/pnas.1506279112" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reducir</a> el riesgo de prevalencia de vectores infecciosos que pudieran llegar a afectar a las personas. De este modo, la biodiversidad constituye, muy probablemente, la mejor vacuna posible frente a enfermedades zoon&oacute;ticas como la covid-19.
    </p><p class="article-text">
        Romper con la <em>amnesia ecol&oacute;gica</em> que actualmente impregna el imaginario social del mundo moderno, y que nos hace creer &ndash;err&oacute;neamente&ndash; que es posible la prosperidad humana al margen de los ecosistemas y la biodiversidad, es m&aacute;s urgente y necesario que nunca. En un planeta que cada d&iacute;a es m&aacute;s urbano y <em>tecnodependiente</em>, abordar y revertir esta desconexi&oacute;n humana de la naturaleza, recordando y visibilizando el valor inconmensurable y plural que la biodiversidad tiene para nuestro bienestar, es una labor tan importante como urgente. Reconocer nuestra <em>biofilia</em> y recuperar nuestra <a href="https://icariaeditorial.com/perspectivas-agroecologicas/3925-la-memoria-biocultural-la-importancia-ecologica-de-las-sabidurias-tradicionales.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>memoria biocultural</em></a><em>,</em> como seres <em>ecodependientes</em> que somos, es un paso fundamental para recorrer con &eacute;xito la ineludible transici&oacute;n de nuestra especie hacia una civilizaci&oacute;n realmente sostenible. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mateo Aguado Caso, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/salud-riesgo-perdida-ecosistemas-biodiversidad_132_11313574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Apr 2024 04:00:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nuestra salud, en riesgo por la pérdida de ecosistemas y biodiversidad]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Cambio climático, salud, emoción y ecoansiedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/cambio-climatico-salud-emocion-ecoansiedad_132_10921424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3371a970-b14b-42c6-8054-0cec26e575c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cambio climático, salud, emoción y ecoansiedad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es de extrañar que se diga que el cambio climático impacta en la salud de las personas, ni es de extrañar que los problemas de salud mental y concretamente la ansiedad, y más específicamente, la ecoansiedad, se estén disparando a nivel mundial</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://unfccc.int/process-and-meetings/conferences/un-climate-change-conference-united-arab-emirates-nov/dec-2023/about-cop-28" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">COP 28</a> nos ha mostrado una vez m&aacute;s que nos enfrentamos a una realidad ambigua, agrietada y en la que cualquier cosa puede suceder. Todo podr&iacute;a mejorar, o todo podr&iacute;a seguir igual o peor. Depender&aacute; de la voluntad de los gobiernos y de la presi&oacute;n que la ciudadan&iacute;a pueda ejercer sobre ellos y sobre el sector privado para realizar las transiciones a una econom&iacute;a justa y solidaria, m&aacute;s libre de emisiones y de combustibles f&oacute;siles. 
    </p><p class="article-text">
        Un poco antes, el 14 de noviembre de 2023 se public&oacute; un art&iacute;culo de la prestigiosa revista <a href="https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(23)01859-7/fulltext#back-bib135" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lancet</a> <a href="https://www.thelancet.com/infographics-do/climate-countdown-2023" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Countdown</a> acerca de la relaci&oacute;n que existe entre el cambio clim&aacute;tico y la salud. Las conclusiones se basan en cientos de experiencias e informes de instituciones y agencias de salud del mundo entero. Se podr&iacute;an enumerar cantidades, porcentajes, indicadores y variables que aparecen en el art&iacute;culo. Pero basta un breve resumen: hasta el momento no se est&aacute; consiguiendo disminuir las emisiones de carbono y, por tanto, las consecuencias negativas para la salud son cada d&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s evidentes. En esas mismas fechas <a href="https://unfccc.int/news/new-analysis-of-national-climate-plans-insufficient-progress-made-cop28-must-set-stage-for-immediate" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las Naciones Unidas alertaban de que no estamos preparados para el cambio clim&aacute;tico</a> que ya est&aacute; teniendo lugar y parte de la falta de preparaci&oacute;n es la falta de financiaci&oacute;n alternativa, radical y abundante para la adaptaci&oacute;n clim&aacute;tica. La prensa se hizo eco del mensaje que las medidas de protecci&oacute;n contra la crisis clim&aacute;tica <a href="https://www.theguardian.com/environment/2023/nov/02/action-to-protect-against-climate-crisis-woefully-inadequate-un-warns" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">son &ldquo;deplorablemente insuficientes</a>.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Aumentan las muertes por calor, por enfermedades infecciosas, por hambre, por desplazamientos, por pobreza y por cat&aacute;strofes naturales. Los rastros del cambio clim&aacute;tico sobre la agricultura, la ganader&iacute;a y la industria impactan en los sistemas alimentarios debilitando las econom&iacute;as familiares, amenazando la subsistencia y aumentando los riesgos para la salud.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta situaci&oacute;n no es de extra&ntilde;ar que aparezca el miedo ante el futuro, la tristeza por la desaparici&oacute;n de la naturaleza, el enfado por la inacci&oacute;n, la indignaci&oacute;n por no cambiar los estilos de vida a pesar de los datos, la esperanza irreal en una tecnolog&iacute;a milagrosa y otras muchas m&aacute;s emociones. Todas indican que algo no va bien. El miedo se&ntilde;ala que existe una amenaza para la vida; la tristeza, que algo que es valorado se ha perdido o se est&aacute; perdiendo; el enfado, que un objetivo importante est&aacute; siendo bloqueado y conseguirlo ser&aacute; casi imposible; la indignaci&oacute;n, que se ha vulnerado un principio moral; la esperanza, que puede que haya alguna posibilidad de alcanzar el objetivo deseado; y el dolor, que hay un sufrimiento relativo a la situaci&oacute;n en la que se vive. Todas estas emociones hablan de c&oacute;mo se percibe el mundo e informan de lo que conforma el epicentro de los valores, actitudes, intenciones o creencias de cada quien. 
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n hablan de la relaci&oacute;n que cada quien tiene con la realidad con la que convive, c&oacute;mo son afectados por la degradaci&oacute;n de las tierras, de los mares, por el dolor de vivir en un mundo en el que cada d&iacute;a es m&aacute;s dif&iacute;cil comer productos sin pesticidas o escapar de las alergias y enfermedades autoinmunes. Ser&aacute; cada cual quien juzgue si en su econom&iacute;a, modo de vida, lugar de residencia o nivel de salud, la crisis eco-social supone p&eacute;rdidas, da&ntilde;os, molestias, privaciones y hasta qu&eacute; nivel. 
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez durante la COP 28 se ha hecho una <a href="https://www.who.int/publications/m/item/cop28-uae-declaration-on-climate-and-health" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declaraci&oacute;n sobre el clima y la salud</a>, una relaci&oacute;n que preocupa enormemente, sobre la que existe mucha informaci&oacute;n cient&iacute;fica, pero poca comunicaci&oacute;n y a&uacute;n menos acci&oacute;n pol&iacute;tica y social. Se propone un enfoque de trabajo desde la perspectiva de una &uacute;nica salud, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Una_Salud" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">One Health.</a> Esta propuesta requiere que los esfuerzos de la investigaci&oacute;n en los campos de la medicina humana y animal se coordinen con la investigaci&oacute;n ecol&oacute;gica para lograr resultados eficientes. Se trata de una nueva mirada, entendiendo que no puede hablarse de salud humana si existe un medio ambiente enfermo, si los animales no humanos enferman y si las cosechas, las ganader&iacute;as o las aguas se contaminan. La seguridad de todo el sistema depende de la detecci&oacute;n temprana de las amenazas a la salud, para lo que se tiene que detectar el v&iacute;nculo entre las causas y los impactos como enfermedades, sufrimientos y dolencias. Integrar los saberes desde las diferentes disciplinas y conformar nuevas maneras de trabajar en equipo es fundamental para prevenir los riesgos y establecer planes de prevenci&oacute;n y actuaci&oacute;n ante los desaf&iacute;os que el calentamiento global provoca. La p&eacute;rdida de espacios y especies naturales, la urbanizaci&oacute;n y el incremento de tierras para la agricultura, el uso masivo de antibi&oacute;ticos y ansiol&iacute;ticos, el aumento de los viajes y el turismo, el transporte y el comercio internacional son algunos de los factores que pueden precipitar otras perturbaciones que hagan tambalear la salud de la humanidad. 
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://nazarethcastellanos.com/project/neurociencia-del-cuerpo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cerebro</a> procesa la informaci&oacute;n del exterior que llega de los sentidos y tambi&eacute;n la que proviene de los &oacute;rganos y tejidos internos del cuerpo, las sopesa y emite las instrucciones necesarias para mantenerse en equilibrio, en un bucle infinito de retroalimentaciones. Las emociones son las se&ntilde;ales para la supervivencia que se manifiestan a trav&eacute;s de nuestro cuerpo y que con la experiencia y el aprendizaje se dotan de significado e informan de lo que es querido. Estar alerta a esas se&ntilde;ales nos puede salvar la vida. Registrar las sensaciones que causan las im&aacute;genes del Mar Menor, Do&ntilde;ana o la costa norte de nuestro pa&iacute;s, junto a las valoraciones que hacemos de ellas, aviva el sentido de supervivencia. Esas im&aacute;genes incorporan lo que ocurre m&aacute;s all&aacute; de la piel en los argumentos que se utilizan para juzgar la realidad. La emoci&oacute;n mueve desde el interior del cuerpo a actuar para reestablecer la armon&iacute;a que los sistemas corporales demandan.
    </p><p class="article-text">
        Si el aire con que se llenan los pulmones est&aacute; sucio por la contaminaci&oacute;n de los carburantes; si los alimentos que nos proporcionan los nutrientes y la energ&iacute;a necesaria para pensar, trabajar y amar est&aacute;n corrompidos por metales, nitritos y qu&iacute;micos; si el agua que es absolutamente necesaria para mantener la vida, no s&oacute;lo porque la hidrataci&oacute;n del cuerpo es imprescindible sino porque las normas de higiene salvan vidas, y porque en la agricultura y en los procesos industriales son esenciales, empiezan a escasear y adem&aacute;s cada vez contienen m&aacute;s f&aacute;rmacos y otras drogas, no es de extra&ntilde;ar que se diga que el cambio clim&aacute;tico impacta en la salud de las personas, ni es de extra&ntilde;ar que los problemas de salud mental y concretamente la <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0887618520300773" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ansiedad</a>, y m&aacute;s espec&iacute;ficamente, la ecoansiedad, se est&eacute;n disparando a nivel mundial.
    </p><p class="article-text">
        La medicina ambiental se enfoca en encontrar los v&iacute;nculos entre productos que se encuentran en los alimentos, el agua, los cosm&eacute;ticos, los productos de limpieza, los pesticidas, los humos o las radiaciones y la salud. As&iacute;, como afirma Carmen Valls, m&eacute;dica endocrin&oacute;loga que ha investigado sobre los efectos de las sustancias qu&iacute;micas como pesticidas, conservantes, dioxinas o bisfenoles, en &ldquo;<a href="https://www.catedra.com/libro/feminismos/medio-ambiente-y-salud-carme-valls-llobet-9788437637938/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Medio ambiente y salud</a>&rdquo;, los efectos sobre la salud pueden comprobarse a lo largo de todo el ciclo vital con diferentes niveles de intensidad. Es importante destacar los efectos de los disruptores hormonales sobre la salud reproductiva, especialmente en las mujeres, ya que tiene consecuencias sobre los &oacute;rganos reproductivos y el embarazo pudiendo producir malformaciones, aumentando el n&uacute;mero de abortos, de infertilidad, de c&aacute;ncer de mama, etc. Igualmente importante son estos disruptores endocrinos durante el desarrollo del beb&eacute; y el crecimiento de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        El enfoque de una sola salud aborda la seguridad sanitaria desde las relaciones que existen entre las distintas ciencias encargadas de identificar pat&oacute;genos causantes de enfermedades, sin olvidar que es necesario incluir los servicios de atenci&oacute;n a la salud mental, ya que las situaciones de crisis globales, como el caso del cambio clim&aacute;tico, acent&uacute;an las desigualdades, los antagonismos y las vulnerabilidades tanto en lo f&iacute;sico como en lo mental. El aumento del estr&eacute;s es causa y consecuencia de factores sociales, como una constante preocupaci&oacute;n acerca de un futuro favorable y se refleja en enfermedades f&iacute;sicas y psicol&oacute;gicas. Las migraciones, los desastres naturales, el desempleo o la disminuci&oacute;n de la confianza en la buena gesti&oacute;n p&uacute;blica se encuentran entre las causas que la <a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/mental-health-in-emergencies" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Organizaci&oacute;n Mundial de Salud</a> se&ntilde;ala como desencadenantes de los trastornos de ansiedad. Por ello recomienda que se fortalezcan la asistencia psicol&oacute;gica y el apoyo comunitario ante las situaciones de emergencia; y la crisis clim&aacute;tica lo es. Sin salud mental, tampoco hay salud personal ni bienestar p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n obliga a vincular el ejercicio de la ciudadan&iacute;a con la exigencia a los gobiernos de imponer leyes y normativas que aseguren una mayor seguridad alimentaria, menores niveles de contaminaci&oacute;n en las ciudades, m&aacute;s protecci&oacute;n a la salud mental, mejores medidas preventivas contra los virus, etc. Y a enfatizar que todo esto se ve desafiado por un cambio clim&aacute;tico al que le prestamos menos atenci&oacute;n de la debida.
    </p><p class="article-text">
        Navegar por este futuro en el que dif&iacute;cilmente se pueden predecir las consecuencias de lo que hacemos y de lo que no hacemos, debe hacernos reflexionar sobre las mejores maneras de disminuir los riesgos ante un colapso socio-ambiental y ponerse a ello. Imaginar c&oacute;mo podr&iacute;a impactar en nuestra vida laboral, afectiva y social una nutrici&oacute;n deficiente, las diversas enfermedades emergentes o un nivel de ecoansiedad mayor, podr&iacute;a estimular a la humanidad, a los gobiernos y a las instituciones internacionales a preservar y cuidar la naturaleza, a conservar la diversidad, a respetar los recursos o a colaborar en la construcci&oacute;n de nuevos futuros. El camino y los objetivos est&aacute;n claros desde la ciencia y desde buena parte de la sociedad. Toca arremangarse, especialmente en el furg&oacute;n de cola de la pol&iacute;tica y del sector privado. Precisamente quienes tienen mayor capacidad para cambiar las cosas r&aacute;pidamente.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Belenguer Hurtado, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/cambio-climatico-salud-emocion-ecoansiedad_132_10921424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Feb 2024 05:00:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cambio climático, salud, emoción y ecoansiedad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Ansiedad,Clima]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ecoansiedad abre el camino a las emociones en el ámbito científico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/ecoansiedad-abre-camino-emociones-ambito-cientifico_132_10741857.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94d0abfe-9d00-44ee-8940-146f2bca76c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1036303.jpg" width="1299" height="731" alt="La ecoansiedad abre el camino a las emociones en el ámbito científico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La información emocional debe ser considerada e integrada como cualquier otra dimensión de la realidad humana ya que es un pilar necesario e importante en el que descansa la inteligencia</p></div><p class="article-text">
        En septiembre de 2019, Nicole <a href="https://medium.com/@nicthornton007/embracing-my-climate-grief-and-rage-8c010378bf74" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Thornton</a>, una cient&iacute;fica ambiental de Australia, escribi&oacute; que despu&eacute;s de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim&aacute;tico de 2009 en Copenhague, sufri&oacute; una depresi&oacute;n debido al fracaso pol&iacute;tico a la hora de acordar compromisos para mitigar el cambio clim&aacute;tico. Recuerda el momento preciso en el que el mundo y ella se quebraron. Fue al ver llorar a los diplom&aacute;ticos de las islas del Pac&iacute;fico porque sus solicitudes de ayuda para que sus tierras y sus pueblos no desapareciesen hab&iacute;an sido deso&iacute;das.
    </p><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico, aunque habitualmente se enmarca como un problema cient&iacute;fico, tambi&eacute;n es <a href="https://www.plazayvaldes.es/libro/ecologia-y-genero-en-dialogo-interdisciplinar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">social</a>. Es una crisis que cuestiona las cosmovisiones m&aacute;s arraigadas en Occidente, empezando por la visi&oacute;n de la naturaleza y la construcci&oacute;n del conocimiento. El m&eacute;todo cient&iacute;fico pretende alcanzar la validez universal de los saberes a trav&eacute;s de la objetivaci&oacute;n y cuantificaci&oacute;n de las cualidades del mundo f&iacute;sico, para lo cual concibe el mundo como un mecanismo que puede ser observado, registrado y verificado. Descubrir c&oacute;mo se articulan los elementos permitir&iacute;a actuar sobre la naturaleza y dominarla. Desde esta <a href="https://theconversation.com/evelyn-fox-keller-1936-2023-la-pionera-de-los-estudios-de-ciencia-y-genero-214545" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">perspectiva</a>, los seres humanos, y m&aacute;s concretamente los varones, por ser hist&oacute;rica y supuestamente los depositarios exclusivos de la capacidad de razonar, se sit&uacute;an fuera y por encima de la idea de la naturaleza. En base a esta posici&oacute;n de superioridad que se auto-otorga el ser humano respecto a la naturaleza, se justifica su derecho a manipular, controlar y explotar los recursos naturales a su antojo y conveniencia. Sin embargo, la organizaci&oacute;n social que explota la naturaleza extrayendo los recursos sin tener en cuenta que son finitos, son no s&oacute;lo injustos e irresponsables, sino tambi&eacute;n insostenibles.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.apa.org/international/networks/global-psychology-alliance/spanish-2022-resolution.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">psicolog&iacute;a</a> del cambio clim&aacute;tico pronostica graves impactos en la salud mental, empeorada en aquellas poblaciones que mayor exposici&oacute;n y menor capacidad de respuesta tengan. Ser consciente de las amenazas ecol&oacute;gicas, de la pasividad y lentitud con la que reaccionan los gobiernos, del obstruccionismo clim&aacute;tico y negacionismo cient&iacute;fico creciente o de la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica es l&oacute;gico que amplifique la angustia existencial. La ecoansiedad est&aacute; motivada por la <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0272494420306939" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preocupaci&oacute;n</a>, entendida como la inquietud generada por el afecto a la naturaleza o la responsabilidad que tenemos hacia generaciones futuras a la vista de situaciones que se viven como problem&aacute;ticas y amenazantes. Tomar <a href="https://www.psychotherapyinbrighton.com/blogpost.php?permalink=is-there-a-therapy-for-climate-change-anxiety" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conciencia</a> de que, a cada paso, a cada decisi&oacute;n, se deja una huella ecol&oacute;gica en el planeta, puede constituir un peso colosal. Pero tomar conciencia de esta huella es indispensable para transformar los sistemas y estructuras sociales que posibilitan las relaciones laborales, familiares, comunitarias o internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, se proponen nuevos planteamientos desde diferentes disciplinas que buscan superar el modelo cl&aacute;sico de conocimiento. La COVID-19 ha impulsado una reconceptualizaci&oacute;n de la naturaleza en la que todos los seres, humanos y no humanos, compartimos un espacio, un aire y una tierra. Los seres humanos son naturaleza, son parte de la naturaleza y son dependientes de lo que ocurra en ella. Estos aspectos que desde hace d&eacute;cadas resultan incuestionables en &aacute;mbitos como la investigaci&oacute;n m&eacute;dica o la evaluaci&oacute;n de tecnolog&iacute;a, son cruciales tambi&eacute;n en el campo de la investigaci&oacute;n clim&aacute;tica. En esta dimensi&oacute;n en la que los factores personales y comunitarios se solapan, surgen emociones que no pueden ser extirpadas del an&aacute;lisis de la crisis ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC10303262/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecoansiedad</a> recoge en sus diferentes descripciones el malestar emocional, mental y som&aacute;tico como una respuesta razonable a las amenazas de las crisis ecol&oacute;gicas, econ&oacute;micas, alimentarias, sanitarias, etc. Esta estimulaci&oacute;n del sistema nervioso indica que aquello en lo que la atenci&oacute;n queda cautiva es importante para la supervivencia. Quiz&aacute; se necesite aprenderlo porque pueda ser perjudicial para la vida o porque sea beneficioso o provechoso para alcanzar un objetivo. Lo que ha dejado una cicatriz emocional permanece firme en nuestra memoria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desatender esta preocupaci&oacute;n constructiva solo puede empeorar la situaci&oacute;n del planeta. Los mecanismos bio-culturales m&aacute;s b&aacute;sicos de alarma, las emociones, favorecen esa toma de conciencia y son gu&iacute;as apropiadas para conducir los cambios siempre y cuando se equilibren con los sistemas de razonamiento anal&iacute;ticos y experienciales de procesamiento de la informaci&oacute;n. De esta manera, las emociones impulsan a buscar otros modos de interpretar, alterar o estructurar la realidad. Uno de los indicios que ilustran este punto son las investigaciones del neurocient&iacute;fico <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ant%C3%B3nio_Dam%C3%A1sio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Damasio</a>, en las que se constata que las personas que pierden la capacidad de acceder a sus emociones ven afectada su competencia para tomar decisiones, convirti&eacute;ndose en personas que asumen m&aacute;s riesgos de los necesarios y provocan m&aacute;s conflictos interpersonales, haciendo muy dif&iacute;cil su integraci&oacute;n en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        La novedad de esta visi&oacute;n sobre el funcionamiento del pensamiento consiste en borrar las fronteras entre la raz&oacute;n y la emoci&oacute;n. Cualquier actividad, incluida la ciencia, tiene que contemplar el entrelazado complejo de estas dimensiones. La informaci&oacute;n emocional debe ser considerada e integrada como cualquier otra dimensi&oacute;n de la realidad humana ya que es un pilar necesario e importante en el que descansa la inteligencia. O por decirlo con palabras del soci&oacute;logo <a href="https://sentipensante.red/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Orlando Fals Borda</a>, que acu&ntilde;&oacute; el concepto de seres <em>sentipensantes</em>, hay que pensar con el coraz&oacute;n y el cerebro, ligar la sensibilidad a la inteligencia y comprometer significativamente el pensamiento y las emociones a los procesos de transformaci&oacute;n. Este tipo de experiencia permite comprender que todos los elementos del planeta Tierra est&aacute;n intr&iacute;nsecamente conectados y crea otras narrativas que priman la construcci&oacute;n de relaciones para una vida digna.
    </p><p class="article-text">
        En el documental &ldquo;<a href="https://www.netflix.com/de/title/81336476" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Romper los l&iacute;mites</a>&rdquo;, aparece el premiado cient&iacute;fico <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Terry_Hughes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Terry Hughes</a> contando c&oacute;mo despu&eacute;s de dedicar su vida al estudio de la gran barrera de coral australiana la est&aacute; viendo desaparecer, muriendo sin remedio. No esconde las l&aacute;grimas y el tremendo pesar que eso le ocasiona. Esto contrasta con el hecho de que la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica est&aacute; repleta de normas no expl&iacute;citas que hacen embarazosa la expresi&oacute;n de las emociones. Estas normas permiten cuestionar la imparcialidad y la integridad del personal investigador y la legitimidad de los hallazgos. Saltarse estas normas conlleva riesgos de perder la credibilidad, cosechar peores cr&iacute;ticas o sufrir la falta de incentivos profesionales. Estas normas espec&iacute;ficas encajan en una estructura social m&aacute;s amplia que permite responder y adaptarse de maneras diferentes y m&aacute;s o menos apropiadas a los requerimientos del trabajo, a las identidades sociales, familiares y pol&iacute;ticas, con el objetivo de protegerse ante los retos psicol&oacute;gicos que plantea la emergencia ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        En 2014, Joe Duggan pregunt&oacute; al personal que trabajaba en temas relacionados con el medio ambiente &iquest;c&oacute;mo te sientes respecto al cambio clim&aacute;tico? Y public&oacute; en internet las cartas que recibi&oacute; en el <a href="https://www.isthishowyoufeel.com/ithyf5.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyecto ITHYF5</a>. En 2020 volvi&oacute; a preguntarles y estas son algunas de las respuestas que le llegaron: &ldquo;Todav&iacute;a estoy muy preocupada. Tambi&eacute;n estoy profundamente triste. Probablemente estoy m&aacute;s triste de lo que estaba hace cinco a&ntilde;os. Me siento impotente y, hasta cierto punto, culpable. Siento que he incumplido mi deber como ciudadana y como madre porque no fui capaz de comunicar la urgencia de la situaci&oacute;n lo suficientemente bien como para desencadenar una acci&oacute;n significativa a tiempo&rdquo; (Profesora Katrin Meissner. Directora del Centro de Investigaci&oacute;n sobre el Cambio Clim&aacute;tico. Universidad de Nueva Gales del Sur). &ldquo;Me da miedo el futuro cuando me enfrento a la simple ignorancia de algunos l&iacute;deres pol&iacute;ticos. Me siento cansado, cansado de que, a pesar de los incendios forestales, las inundaciones, etc., todav&iacute;a parece que me estoy golpeando la cabeza contra una pared de ladrillo para convencer a la gente de que la amenaza del cambio clim&aacute;tico es grave. Me siento aliviado porque ahora estoy jubilado, no tengo que vivir y respirar esto cada minuto de cada d&iacute;a. Me siento culpable de retirarme de la primera l&iacute;nea, as&iacute; que a pesar de que estoy jubilado me siento obligado a seguir trabajando. Siento una alegr&iacute;a indescriptible por la noticia de que voy a convertirme en abuelo por primera vez, pero temeroso del mundo en el que mi nieto crecer&aacute;. Me siento aliviado de que cuando mi nieto crezca y me pregunte por qu&eacute; no hicimos nada para detener el cambio clim&aacute;tico, al menos pueda decir que lo hice lo mejor que pude. Mientras me siento a escribir esto en un banco mirando a los p&aacute;ramos, me siento asombrado de que, a pesar de todo, el mundo sigue siendo el lugar m&aacute;s hermoso&rdquo; (Profesor David Griggs. Instituto de Sostenibilidad Monash. Universidad de Monash). Existen m&aacute;s de 20 testimonios y a partir de ellos se han hecho exposiciones en varios lugares del mundo con el &aacute;nimo de crear espacios de di&aacute;logo en los que recoger estos malestares, discutir las barreras con las que se encuentran en el desempe&ntilde;o de sus carreras profesionales, y expresar c&oacute;mo se ve afectada su vida personal.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/09636625231176382" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estr&eacute;s emocional de los y las profesionales de las ciencias que estudian el cambio clim&aacute;tico</a> puede crecer r&aacute;pidamente ya que enfrentan continuamente datos alarmantes en su labor de an&aacute;lisis, predicci&oacute;n y prevenci&oacute;n de los efectos del calentamiento global. Los resultados que obtienen suelen ser desalentadores, preocupantes y cargados de incertidumbres debidas a las interacciones, en muchos casos imprevisibles, de los sistemas que est&aacute;n implicados en el mantenimiento del equilibrio clim&aacute;tico.&nbsp; Adem&aacute;s, en muchos casos son tambi&eacute;n los responsables de comunicar estas consecuencias, asumiendo el rol de vector de transferencia de malas noticias. Asimismo, hay que recordar que la mayor&iacute;a han llegado por vocaci&oacute;n a sus profesiones y aquello que estudian es tambi&eacute;n aquello de lo que se ocupan, pre-ocupan y atienden. Un prop&oacute;sito fundamental de su trabajo es cuidar y proteger esos espacios naturales. Este an&aacute;lisis ofrece varios motivos por los que se puede empezar a experimentar ecoansiedad o emociones altamente intensas y de valencia negativa: porque se eval&uacute;an las cat&aacute;strofes en los ecosistemas; porque se es consciente de que las razones de las p&eacute;rdidas son los estilos de vida que dejan una elevada huella ecol&oacute;gica; porque el desaf&iacute;o es para todo el planeta, lo que genera tensiones a nivel local o porque el problema del cambio clim&aacute;tico es altamente complejo, originando resistencias al cambio cuando se trata de modificar las estructuras econ&oacute;micas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los pocos <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1755458617301251" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> que analiza la relaci&oacute;n entre las emociones y el cambio clim&aacute;tico en una muestra de cient&iacute;ficos/as clim&aacute;ticos/as de Australia, pone de manifiesto las contradicciones que sufren, ya que se les pide objetividad, neutralidad e imparcialidad para desarrollar su trabajo. Sin embargo, como personas que son, experimentan sentimientos acerca de lo que estudian, desempe&ntilde;an otros papeles en la sociedad (madres, abuelos, hermanas&hellip;) que les requieren acciones comprometidas con el medio ambiente para proteger los bienes comunes y tienen que lidiar con los discursos negacionistas que menosprecian el trabajo que realizan. No son m&aacute;quinas. No son inmunes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n cient&iacute;fica empieza con alguna pregunta, una inquietud, un ansia por saber, por profundizar, por desvelar lo que hasta el momento es un misterio, es decir, surge de una pasi&oacute;n personal. En este mismo documental, &ldquo;<a href="https://www.netflix.com/de/title/81336476" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Romper los l&iacute;mites</a>&rdquo;, el prestigioso cient&iacute;fico <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Johan_Rockstr%C3%B6m" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Johan Rockstr&ouml;m</a> comienza hablando de su ni&ntilde;ez en Suecia, sit&uacute;a su pasi&oacute;n por la ciencia vinculada a un territorio y a unos lazos personales y familiares. Da respuesta a eso que a la ciencia le da tanto miedo y que a veces echamos de menos en las fr&iacute;as estad&iacute;sticas, &iquest;por qu&eacute; hago lo que hago? &iquest;qu&eacute; me hace sentir esta tierra? &iquest;qu&eacute; relaci&oacute;n tengo con ella? &iquest;c&oacute;mo quiero que sea mi vida y la de las siguientes generaciones? &iquest;qu&eacute; me motiva? &iquest;qu&eacute; quiero conseguir?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las emociones pueden transformarse en los g&eacute;rmenes y motivaciones del conocimiento siempre que se traten de manera transparente, reconociendo de d&oacute;nde vienen, d&oacute;nde sit&uacute;an lo investigado y a quien investiga, examinando c&oacute;mo se imbrican en la producci&oacute;n de conocimiento, en el razonamiento, haciendo transparentes las causas que fundamentan las investigaciones y estimulando el pensamiento cr&iacute;tico. Quiz&aacute; esto proporcione un nivel de entendimiento m&aacute;s profundo de las relaciones que mantienen los seres vivos entre s&iacute; y aporte otras razones para defender estilos de vida sostenibles. Y quiz&aacute; sirva para indicar las se&ntilde;ales de alerta y los caminos que se pueden tomar.
    </p><p class="article-text">
        Otro proyecto que investiga las emociones que el personal cient&iacute;fico y los comunicadores y comunicadoras del cambio clim&aacute;tico sienten es el desarrollado por Neal Haddaway: <a href="https://www.nealhaddaway.com/hope/#about" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esperanza, &iquest;c&oacute;mo hacer el duelo por el planeta?</a> A trav&eacute;s de entrevistas en profundidad de las que se destacan fragmentos sobre fotograf&iacute;as de las personas entrevistadas, van pensando sus emociones y sintiendo sus pensamientos. Cada uno destaca en tres palabras sus reflexiones: frustraci&oacute;n, consternaci&oacute;n, indecisi&oacute;n, traici&oacute;n, miedo&hellip; no muy diferente de las emociones que se han estudiado en la poblaci&oacute;n general. Espec&iacute;ficamente se les pregunta si sienten esperanza y Charlie, cient&iacute;fico para la conservaci&oacute;n de la naturaleza, escritor y activista responde: &ldquo;S&iacute; y no, siento m&aacute;s esperanza de la que he sentido antes, gracias al aumento del activismo. S&iacute;, los problemas son mucho peores, pero ahora estamos mucho m&aacute;s cerca del cambio. La &uacute;nica esperanza que tenemos es el poder de las personas, o nos devolvemos nuestro planeta o lo perdemos.&rdquo; Emma, ecologista y activista dice: &ldquo;S&iacute;, no es muy obvio d&oacute;nde est&aacute;, pero debe estar all&iacute; en alg&uacute;n lugar para que sigamos luchando. A pesar de que tengo muy poca confianza en la humanidad, supongo que ese deseo incontenible de un mundo mejor se manifiesta como esperanza en m&iacute;.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Introducir estas nuevas perspectivas proporciona una idea m&aacute;s detallada de los motivos que llevan a actuar, a tomar decisiones y a resolver eventos que afectan lo individual y lo colectivo, quedando transparente lo que mueve a perseverar o no en la investigaci&oacute;n y en el activismo. Reconforta encontrar los apoyos para no romperse ante las p&eacute;rdidas. Previene los raptos emocionales y los juicios r&iacute;gidos. Ofrece razones emocionales y emociones razonadas para elegir una buena vida y superar los lastres de una civilizaci&oacute;n desgastada.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Belenguer Hurtado, Astrid Wagner, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/ecoansiedad-abre-camino-emociones-ambito-cientifico_132_10741857.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Dec 2023 05:01:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ecoansiedad abre el camino a las emociones en el ámbito científico]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El poder de la ecoansiedad para cambiar el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/ecoansiedad-cambiar-mundo_132_10461339.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/723d7edc-e835-4483-bcfb-7d21c5ec8ff6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El poder de la ecoansiedad para cambiar el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las emociones crean los vínculos con los hechos sociales, nos mueven hacia o en contra de los eventos y personas que las provocan, y en ese discurrir tienen la capacidad de inducir otros sentimientos</p><p class="subtitle">Migrar por calor, fumar o no tener hijos: cuando las decisiones vitales se toman mirando al futuro climático</p></div><p class="article-text">
        Desde que en 2016, Darebin, una ciudad en Australia, declarase el &ldquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Estado_de_emergencia_clim%C3%A1tica#Pa%C3%ADses" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estado de emergencia clim&aacute;tica</a>&rdquo;, muchos son los pa&iacute;ses, localidades, organismos y colectivos que se adhieren a medidas destinadas a mitigar las consecuencias del cambio clim&aacute;tico. La <a href="https://www.ama-assn.org/press-center/press-releases/ama-adopts-new-policy-declaring-climate-change-public-health-crisis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n m&eacute;dica Americana</a> declar&oacute; en 2022 que estamos en una crisis de salud p&uacute;blica debida a la amenaza ecol&oacute;gica que deteriora directamente los niveles de salud y bienestar que nuestras sociedades han alcanzado durante el &uacute;ltimo siglo. Seg&uacute;n la definici&oacute;n que ofrece la <a href="https://www.who.int/es/about/governance/constitution" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud</a>, la salud, es el &ldquo;estado completo de bienestar f&iacute;sico, mental y social y no s&oacute;lo la ausencia de enfermedades&rdquo;. Adem&aacute;s, el art&iacute;culo 25 de la <a href="https://www.un.org/es/about-us/universal-declaration-of-human-rights" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Declaraci&oacute;n Universal de Derechos Humanos</a> reconoce que toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure la salud y el bienestar.&nbsp;Asimismo, la resoluci&oacute;n 48/13 del 8 de octubre de 2021 del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas reconoce el derecho a un medioambiente limpio, sano y sostenible como derecho humano.&nbsp;En nuestro pa&iacute;s, en julio de 2023 el gobierno aprob&oacute; la creaci&oacute;n del Observatorio de Salud y Cambio Clim&aacute;tico con el objetivo de hacer un seguimiento de los impactos del cambio clim&aacute;tico sobre la salud.
    </p><p class="article-text">
        Para entender la importancia que el enfoque de salud representa para impulsar la transformaci&oacute;n social y una econom&iacute;a de transici&oacute;n justa y verde,&nbsp; el Foro Econ&oacute;mico Mundial en su 14&ordf; reuni&oacute;n,&nbsp;invit&oacute; a <a href="https://gendread.substack.com/p/read-britts-speech-to-the-world-economic" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Britt Wray</a>, directora de la iniciativa especial de la c&aacute;tedra de salud mental clim&aacute;tica del departamento de psiquiatr&iacute;a y ciencias del comportamiento de la facultad de medicina de Stanford, a dar una charla sobre las consecuencias que el cambio clim&aacute;tico tiene sobre la salud mental. No s&oacute;lo influyen de manera directa los eventos clim&aacute;ticos extremos, sino que las informaciones que se reciben despiertan toda una serie de emociones que causan malestar, sufrimiento y hasta <a href="https://reliefweb.int/report/world/mental-health-and-climate-change-policy-brief" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastornos</a> de ansiedad y estr&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Una <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0272494422001323" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> llevada a cabo en 32 pa&iacute;ses encontr&oacute; que Espa&ntilde;a presentaba el nivel m&aacute;s alto de preocupaci&oacute;n acerca del cambio clim&aacute;tico: aproximadamente un 78% de las personas encuestadas manifestaron sentir fuertes respuestas emocionales negativas. Este resultado se conoce como ecoansiedad o ansiedad ecol&oacute;gica y ha sido encontrado en otros muchos <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0272494422001499" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a>. Uno de los m&aacute;s conocidos, es el que public&oacute; la revista <em>The Lancet, Planetary Health</em>, en diciembre de 2021 llamado &ldquo;la <a href="https://www.thelancet.com/journals/lanplh/article/PIIS2542-5196(21)00278-3/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ansiedad clim&aacute;tica en la infancia y juventud</a> y sus creencias sobre las respuestas del gobierno al cambio clim&aacute;tico: una encuesta global&rdquo;. Se encuestaron a un total de 10.000 personas en 10 pa&iacute;ses, entre los cuales no se encontraba Espa&ntilde;a, y los resultados mostraron que el 84% de las personas estaban moderadamente preocupadas y aproximadamente el 50% hab&iacute;an sentido emociones que interfer&iacute;an con su bienestar cotidiano.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/204178/9789243508184_spa.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crisis medioambiental</a> no es neutral ante las circunstancias que atraviesan la vida de las personas. Si se analizan los datos m&aacute;s de cerca se podr&aacute; observar que son las mujeres, la juventud y la poblaci&oacute;n de los pa&iacute;ses m&aacute;s empobrecidos quienes muestran mayores niveles de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ecoansiedad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecoansiedad</a>. Efectivamente, en febrero de 2023 se presentaron los <a href="https://www.mdpi.com/2071-1050/15/4/3540" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resultados de ese macro estudio</a> buscando las diferencias asociadas al g&eacute;nero, la edad y el pa&iacute;s, y descubrieron que todas estas variables podr&iacute;an ser predictoras de las vulnerabilidades al cambio clim&aacute;tico. Las mujeres informaron de m&aacute;s preocupaci&oacute;n, de tener m&aacute;s pensamientos negativos acerca del futuro y obtuvieron mayores puntuaciones en las emociones de tristeza, indefensi&oacute;n, miedo, culpa, dolor, etc. mientras que los hombres informaron de m&aacute;s sentimientos de tranquilidad acerca de los comportamientos que los gobiernos tienen respecto a la gesti&oacute;n de la crisis ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Las <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/1469540513480162" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> que tienen en cuenta la perspectiva de g&eacute;nero muestran que la angustia se acrecienta entre aquellas personas en las que tradicionalmente se ha depositado la responsabilidad del bienestar de los hogares. El n&uacute;mero de mensajes dirigido a consumir productos &ldquo;verdes&rdquo;, ya sea en alimentaci&oacute;n, ropa, cosm&eacute;ticos o limpieza y a mantener estilos de vida ecol&oacute;gicos no para de incrementarse y se dirige principalmente a las mujeres, ya que sobre ellas recae la toma de la mayor&iacute;a de las decisiones sobre consumo diario.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n que recibimos conforma la manera que expresamos los malestares f&iacute;sicos y psicol&oacute;gicos, siendo las <a href="https://www.sanidad.gob.es/bibliotecaPub/repositorio/libros/29236_estrategia_de_salud_mental_del_Sistema_Nacional_de_Salud_2022-2026.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mujeres</a> m&aacute;s proclives a manifestar trastornos por ansiedad y estr&eacute;s asociados a factores socioecon&oacute;micos, como pueden ser los estereotipos, la carga de cuidados, o la doble jornada. Los s&iacute;ntomas que presentan hablan de <a href="https://www.inmujeres.gob.es/areasTematicas/AreaSalud/Publicaciones/docs/GuiasSalud/Salud_XV.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fatiga</a> emocional, con sentimientos de impotencia, des&aacute;nimo, reducci&oacute;n de la percepci&oacute;n de logros y de la eficacia personal. Las teor&iacute;as feministas muestran que la experiencia subjetiva del mundo es diferente para hombres y mujeres, los roles y normas sociales determinan lo que unos y otras pueden y deben hacer. As&iacute;, las reglas tanto expl&iacute;citas como impl&iacute;citas, crean la estructura social en la que se desarrolla la vida; sin embargo, en ocasiones, estas normas encorsetan la autonom&iacute;a de todas las personas, limitando las posibilidades de ser, pensar, sentir y hacer, ya sea porque se asocien a los determinantes biol&oacute;gicos o a los patrones culturales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.mujeresenred.net/spip.php?article2239" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ra&iacute;z de estas diferencias</a> debe buscarse en las discriminaciones que fundan el sistema patriarcal y capitalista. Este marco conceptual se fundamenta en un sistema dual de pensamiento, en el que el hombre, lo masculino, queda asociado a lo racional, a la cultura, mientras que la mujer se relaciona con la naturaleza y lo emocional. En esta perspectiva, la raz&oacute;n ocupa el escal&oacute;n superior en tanto que permite el conocimiento objetivo y universal de la realidad, mientras que las emociones se subordinan y someten, ya que se consideran fuerzas irracionales e involuntarias que impulsan al ser humano en contra de la actividad intelectual. La vinculaci&oacute;n de la mujer con la naturaleza por sus caracter&iacute;sticas biol&oacute;gicas, principalmente la gestaci&oacute;n, alumbramiento y lactancia, ha conllevado entre otras cosas la feminizaci&oacute;n de los cuidados. Sin embargo, esta categorizaci&oacute;n no tiene porqu&eacute; conllevar diferencias en los roles sociales y tareas de cuidado que mujeres y hombres desempe&ntilde;an.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los trabajos de cuidado requieren una relaci&oacute;n de proximidad e intimidad, de anticipaci&oacute;n de las necesidades, de sensibilidad y empat&iacute;a. Requiere tomarse tiempo para acondicionar el espacio, preparar las actividades de ocio y de aprendizaje apropiadas a la edad, organizar las compras de alimentaci&oacute;n, ropa y calzado, gestionar las visitas m&eacute;dicas y las pr&aacute;cticas de aseo e higiene, preparar las comidas, supervisar las tareas diarias, proteger de los potenciales peligros, ense&ntilde;ar a interactuar con una actitud positiva, promover la inteligencia emocional, limpiar, recoger, poner lavadoras, etc. Es justo a partir de esta interacci&oacute;n con la realidad m&aacute;s pr&oacute;xima y concreta que las mujeres generan un conocimiento espec&iacute;fico y una receptividad diferente para percibir las amenazas medioambientales y las soluciones de las que disponen. La experiencia nos dice que las emociones ocurren y se manifiestan en cada uno de nosotros y nosotras, pero se refieren a las relaciones sociales que mantenemos con las dem&aacute;s personas, los objetos o las ideas. Sara puede sentirse triste al pensar en la contaminaci&oacute;n por mercurio cuando va a comprar el at&uacute;n o Bruno sentirse enfadado porque las grandes superficies todav&iacute;a venden las frutas en envoltorios pl&aacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        Hablar de las emociones en general, y de las que produce el cambio clim&aacute;tico en particular, liga los discursos y las relaciones que se establecen con la naturaleza a lo irracional, a lo primitivo, a la sensibler&iacute;a. En definitiva, a lo no objetivo y verificable, a lo secundario, accesorio, a lo que no tiene importancia o de lo que se puede prescindir; por tanto, a lo que se deber&iacute;a dejar fuera de un debate civilizado y racional. De hecho, a lo largo de la historia se ha contrapuesto lo racional a lo emocional, como elementos irreconciliables, situando siempre lo racional en el pedestal de la civilizaci&oacute;n y desde&ntilde;ando la sabidur&iacute;a que aporta el instinto a trav&eacute;s del lenguaje de las emociones.&nbsp; Lo que ha conllevado el olvido de la irreducible fuerza cognitiva de las emociones.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, las emociones ponen de manifiesto la relaci&oacute;n que se establece entre las personas y con las situaciones en las que nos encontramos, que pueden ser de placer o de rechazo. Las emociones crean los v&iacute;nculos con los hechos sociales, nos mueven hacia o en contra de los eventos y personas que las provocan, y en ese discurrir tienen la capacidad de inducir otros sentimientos. Forman bucles en los que los resultados de las acciones se presentan como est&iacute;mulos desencadenantes de nuevas respuestas, que a su vez son emociones que despiertan otros sentimientos, algo as&iacute; como una red de reacciones en cadena. Pero, no todas las personas tienen los mismos sentimientos ante los mismos eventos. Las reacciones emocionales pueden ser muy variadas y con muchos matices porque existe una valoraci&oacute;n e interpretaci&oacute;n previa de lo que sucede en el mundo. El duelo o la rabia ante la contaminaci&oacute;n o la desidia con la que act&uacute;an otras personas, pueden conducir a la indignaci&oacute;n, y &eacute;sta a su vez a la toma de conciencia que nos acerca al cuidado del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Las <a href="https://edisciplinas.usp.br/pluginfile.php/4118669/mod_resource/content/1/Hochschild%201979.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">normas</a> del sentir son un conjunto de reglas compartidas por una determinada sociedad, con frecuencia no expl&iacute;citas, que sancionan qui&eacute;n puede sentir qu&eacute; y qui&eacute;n puede expresar ese sentir. Sirven para evaluar la pertinencia de una respuesta emocional a la situaci&oacute;n en la que se produce, generando gratificaciones o castigos al cumplir o no las expectativas. Las emociones act&uacute;an como mandatos de g&eacute;nero no conscientes que conforman la identidad y gu&iacute;an los comportamientos individuales. El <a href="https://capitanswing.com/libros/buenas-y-enfadadas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfado</a> de Sara y la tristeza de Bruno tienen m&aacute;s posibilidades de no ser entendidos socialmente y reprimirse, si los comparamos con las emociones que podr&iacute;an esperarse para sus respectivos g&eacute;neros.
    </p><p class="article-text">
        Las experiencias del sentir establecen las emociones que son adecuadas para determinados grupos o colectivos. No es casual ni fortuito que, como fruto de la socializaci&oacute;n diferenciada, las mujeres tengan mayor predisposici&oacute;n a expresar tristeza y los varones enfado. Las normas culturales modelan las condiciones en las que percibimos, hablamos y respondemos al mundo en el que vivimos. Es a trav&eacute;s del lenguaje de las emociones que dotamos de significado al entorno, proyectamos lo que importa, lo que preocupa, lo que atemoriza, lo que conmueve, lo que ilusiona o lo que reconforta. Comprender que las emociones ayudan a estimar el valor que se le da a las situaciones u objetos y el rol que cada qui&eacute;n juega en esa relaci&oacute;n es tambi&eacute;n comprender que los discursos y pr&aacute;cticas emocionales reflejan las relaciones que se mantienen con esas situaciones, personas u objetos. A quien habla de emociones se le vincula con la naturaleza, con lo femenino, con lo irracional, lo inferior, con la falta de control; mientras que quien evita expresar sus sentimientos es considerado racional, imparcial y superior. El <a href="https://www.elsevier.es/es-revista-debate-feminista-378-articulo-resena-S0188947816300330" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> de las manifestaciones emocionales en la sociedad es una forma de visibilizar las relaciones de poder que existen, puesto que no a todas las personas se les permite sentir igual o incluso se les permite sentir, a secas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las normas sobre la emocionalidad ayudan a mantener las situaciones de desigualdad estructural pues no borran la dualidad emoci&oacute;n frente a raz&oacute;n, diferencia necesaria para justificar la desigualdad y la tutela hist&oacute;rica sobre aquellas personas (animales y cosas), que supuestamente carecen (en parte o en su totalidad) de la capacidad racional. Las emociones son estructuras de significado que preceden al lenguaje y lo permean; construyen narrativas que articulan y organizan la identidad respecto a las relaciones que mantenemos con el mundo. De ah&iacute; la <a href="https://herdereditorial.com/catalogo/filosofia/el-gobierno-de-las-emociones-9788425427442" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">importancia</a> de prestar atenci&oacute;n a lo que nos dicen, para poder cuestionar si el mundo en el que vivimos es el mundo en el que queremos vivir, si las relaciones que tenemos son las relaciones que queremos tener, si los deseos que tenemos son los deseos que queremos tener.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sara puede actuar justamente sin sentir indignaci&oacute;n por la negligencia de los gobiernos ante la contaminaci&oacute;n? &iquest;Se cambian los h&aacute;bitos de viaje sin una preocupaci&oacute;n previa por el calentamiento global? &iquest;Se moviliza la ciudadan&iacute;a sin sentir la tristeza de la p&eacute;rdida de los parajes naturales? &iquest;Se activa el pueblo sin el enfado ante las mentiras de las petroleras? O &iquest;Bruno empujar&aacute; a las empresas a introducir criterios de sostenibilidad sin mostrar la frustraci&oacute;n por su despreocupaci&oacute;n y avaricia? En realidad, la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ant%C3%B3nio_Dam%C3%A1sio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">emoci&oacute;n</a> no se puede separar de la raz&oacute;n. Ambas son procesos mentales que se entrelazan y tejen las redes neuronales que producen el pensamiento y que nos configuran, junto a otros procesos psicol&oacute;gicos como la atenci&oacute;n, la motivaci&oacute;n o la percepci&oacute;n. &iquest;Tendr&iacute;a alg&uacute;n sentido vivir sin la br&uacute;jula de las emociones? &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a discernir Sara entre aquello que se desea y lo que se rechaza? &iquest;C&oacute;mo sabr&iacute;a Bruno d&oacute;nde se encuentra lo bueno y lo malo para uno/a mismo/a y para la humanidad en su conjunto? &iquest;Ser&iacute;a posible vivir en sociedad sin emociones? Un mundo en el que las emociones estuviesen ausentes ser&iacute;a un mundo inhumano, en el que las interacciones sociales carecer&iacute;an de sentido, ya que sirven para percatarse de lo que est&aacute; ocurriendo a trav&eacute;s de las inferencias que se hacen del lenguaje verbal y no verbal; importan para comunicar las intenciones y los deseos y protegen la vida, dado que advierten de las amenazas que acechan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un mundo sin emociones se convertir&iacute;a en un mundo sin un tim&oacute;n que indicase qu&eacute; es lo correcto, lo bueno, o lo deseable, un mundo sin moral. Las emociones son disposiciones que gu&iacute;an las acciones porque implican juicios valorativos sobre aquellas cosas que importan: para Sara, un mundo limpio; para Bruno, uno sostenible. Identificar una situaci&oacute;n como problem&aacute;tica significa que algo debe cambiarse. El malestar psicol&oacute;gico es un aviso de que la hoja de ruta que posibilita navegar por la vida ya no permite transitar los caminos imaginados. Las emociones explican las motivaciones que nos impulsan a actuar moralmente y la raz&oacute;n hace el resto, reflexionando con actitud cr&iacute;tica sobre las justificaciones que sustentan esas decisiones, que tienen su correlato con el sistema de creencias y valores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de la ecoansiedad no puede ser desvinculado de las condiciones sociales, de los factores culturales, de las ideolog&iacute;as y cosmovisiones que prevalecen, puesto que los riesgos ante las amenazas no dependen solo de las informaciones cient&iacute;ficas que se reciben, sino que las din&aacute;micas emocionales aprendidas tienen un papel transcendental. De otra manera el razonamiento seguir&iacute;a perpetuando las asimetr&iacute;as de g&eacute;nero y trasladando a las mujeres una mayor carga de preocupaci&oacute;n y emociones de valencia negativa y alta intensidad sobre el bienestar de sus familias. El <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0277539523000572?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sentimiento</a> de ansiedad clim&aacute;tica pone de manifiesto las relaciones de poder que existen en la sociedad, al vincular la exteriorizaci&oacute;n de las emociones al mundo femenino y calificarla de emocionalidad patol&oacute;gica. La ecoansiedad es una respuesta ante un mundo cuyos mandatos hegem&oacute;nicos no gustan, no se pueden cumplir y adem&aacute;s producen conflictos internos de dif&iacute;cil soluci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las narrativas del cambio clim&aacute;tico deben hacer conscientes los sentimientos relacionados con el cambio clim&aacute;tico, y con las diferentes crisis planetarias, de salud, alimentaci&oacute;n, h&iacute;dricas, econ&oacute;micas, etc. que amenazan la supervivencia de la humanidad para construir relaciones desde otras perspectivas. Para Sara y Bruno pueden ser desde la justicia ecol&oacute;gica, el di&aacute;logo multicultural o la redistribuci&oacute;n de recursos socioecon&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        Incorporar las emociones al discurso p&uacute;blico de activistas medio ambientales, personal cient&iacute;fico e instituciones gubernamentales es subversivo, puesto que transforma la sociedad radicalmente, resquebrajando los esquemas que perpet&uacute;an las desigualdades entre aquellos que se supone tienen el monopolio de una raz&oacute;n superior, exenta de sentimientos o escr&uacute;pulos. Desvincular las emociones de las reglas del sentir femeninas y universalizarlas para utilizarlas como criterios v&aacute;lidos en la toma de decisiones sin duda abrir&iacute;a caminos hacia mundos en el que se considerase el bien com&uacute;n como un bien propio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yo pienso, luego existo.
    </p><p class="article-text">
        Yo siento dolor, decepci&oacute;n, temor, enfado, amor y compasi&oacute;n, luego act&uacute;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Belenguer Hurtado, Raquel Pérez Gómez, Astrid Wagner, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/ecoansiedad-cambiar-mundo_132_10461339.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Sep 2023 20:32:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El poder de la ecoansiedad para cambiar el mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Beber petróleo, ¿hasta cuándo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/beber-petroleo_132_10472103.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4c206a2-fc1f-466e-bca5-415849e3768a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Beber petróleo, ¿hasta cuándo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Analizando los informes anuales de 2022 de seis compañías internacionales y de seis compañías europeas, se señala que no existe absolutamente ninguna estrategia real de reducción de emisiones a cero para el 2050</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;&iquest;No hay agua? &iexcl;Qu&eacute; beban petr&oacute;leo!&rdquo;.</em> Con este lema gigante pintado en el mismo lecho de un r&iacute;o seco en el sur de Francia, una gran campa&ntilde;a de movilizaci&oacute;n ha logrado una potent&iacute;sima imagen que simboliza la dram&aacute;tica situaci&oacute;n de sequ&iacute;a en toda Europa este verano. Nos dice a las claras que la causa de la sequ&iacute;a tiene nombre y apellido: la desenfrenada producci&oacute;n y el consecuente consumo de combustibles f&oacute;siles.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los gases de efecto invernadero producidos por la quema de carb&oacute;n, petr&oacute;leo y gas natural son los responsables de muchos de los fen&oacute;menos extremos que estamos viendo en Europa y en todo el mundo. Desde el B&aacute;ltico hasta Gibraltar, Europa entera sufre las consecuencias de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/calor-fuera-registros-sequia-alarmantes-cambios-clima-europeo-instalan-nueva-normalidad_1_10134147.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una sequ&iacute;a extrema</a>: miles de hect&aacute;reas de cultivos perdidos y r&iacute;os que desvanecen. Como en Francia, el tr&aacute;gico escenario <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sequia-seguia-no-quisieramos-verlo_1_10426123.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afecta a Espa&ntilde;a</a>, con un 40% de nuestro territorio en alerta por la escasez de agua y un 33% en situaci&oacute;n de sequ&iacute;a prolongada,<strong> </strong>en las cuencas del Guadalquivir, Guadiana y Ebro, as&iacute; como en varias zonas del Duero. Las producciones de cereales de secano y de oliva se han desplomado entre un 50 y un 90% este a&ntilde;o mientras<strong> </strong><a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/agroalimentaria/sequia-asfixia-campo-cereales-dan-perdidos-dificultades-lenosos-escasez-pastos-puntilla-apicultura_1_10119670.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los precios se disparan</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A esta situaci&oacute;n, ya catastr&oacute;fica para los ecosistemas y la agricultura, se suma <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/donana-amenaza-quedarse-agua_1_10111120.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mala gesti&oacute;n pol&iacute;tica</a> del agua con los da&ntilde;os irreversibles en Do&ntilde;ana y el descontrolado <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/insostenible-crecimiento-regadio_129_10108056.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>boom</em></a><a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/insostenible-crecimiento-regadio_129_10108056.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> del regad&iacute;o</a> en un pa&iacute;s cada vez m&aacute;s seco.<strong> </strong>El desastre clim&aacute;tico cuenta tambi&eacute;n con miles de v&iacute;ctimas humanas. S&oacute;lo en Espa&ntilde;a las olas de calor r&eacute;cord del verano 2022 causaron <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/calor-mato-11-300-personas-espana-durante-verano-2022_1_10365978.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">11.000 muertos</a>. A&uacute;n no se tienen todos los datos del impacto del 2023, pero s&iacute; sabemos que este mes de julio ha sido el m&aacute;s caluroso jam&aacute;s registrado desde que hay datos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Europa sufre, Europa se seca y la sobremortalidad humana nos demuestra c&oacute;mo durante la &uacute;ltima d&eacute;cada el calentamiento se ha acelerado, especialmente en la zona mediterr&aacute;nea, incluyendo Francia y Espa&ntilde;a. Mientras tanto, los responsables reales, las grandes compa&ntilde;&iacute;as energ&eacute;ticas, gozan de total impunidad.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El s&iacute;ndrome de Mar&iacute;a Antonieta de las compa&ntilde;&iacute;as petroleras</strong></h3><p class="article-text">
        A la luz de esta cruda realidad, el lema de la campa&ntilde;a &ldquo;<em>&iquest;No hay agua? &iexcl;Qu&eacute; beban petr&oacute;leo!&rdquo; </em>no podr&iacute;a ser m&aacute;s acertado.<em> </em>Nos remonta a hace m&aacute;s de dos siglos, en medio de la peor crisis de hambre que asolaba a Francia, la reina Mar&iacute;a Antonieta supuestamente exclam&oacute;: &ldquo;&iquest;No tienen pan? Que coman pasteles&rdquo;.&nbsp;Esta frase pas&oacute; a la posteridad y al d&iacute;a de hoy, en medio de una sequ&iacute;a que abrasa Europa, trasluce como pocas la criminal irresponsabilidad y la ceguera de las grandes compa&ntilde;&iacute;as petroleras ante el final ineludible de la era de los combustibles f&oacute;siles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las seis principales compa&ntilde;&iacute;as petroleras europeas han decidido rebajar sus compromisos clim&aacute;ticos, es decir ralentizar su inversi&oacute;n en energ&iacute;as renovables y aumentar su producci&oacute;n de gas y petr&oacute;leo cuando ya han incrementado en un 58% sus beneficios totales en el primer semestre de 2023. El CEO de Shell, Wahel Sawan, justifica la revisi&oacute;n a la baja de su expansi&oacute;n en energ&iacute;as renovables argumentando: &ldquo;<em>si no podemos lograr rendimientos de dos d&iacute;gitos en un negocio, necesitamos cuestionarnos mucho si debemos continuar en este negocio&rdquo;</em>.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que sigamos bebiendo petr&oacute;leo hasta la muerte parece ser ahora mismo la &uacute;nica estrategia de todas estas compa&ntilde;&iacute;as y de sus accionistas que han decidido producir y vender energ&iacute;a sucia a destajo para hacer el <em>catering</em> de una gran fiesta versallesca de especulaci&oacute;n y disimulo, que ya est&aacute; condenada a ser una de las &uacute;ltimas de este antiguo r&eacute;gimen clim&aacute;tico.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Las 'sucias 12'</strong></h3><p class="article-text">
        Un reciente informe, <a href="https://es.greenpeace.org/es/sala-de-prensa/informes/las-sucias-12-el-blanqueo-en-verde-de-12-petroleras-europeas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Las sucias 12</em></a>, publicado por Greenpeace Europa Central y el experto alem&aacute;n Steffen Bukold, desvela el enga&ntilde;o de las petroleras sobre su virtuosos anuncios de alcanzar cero emisiones netas para el 2050.&nbsp;Analizando los informes anuales de 2022 de seis compa&ntilde;&iacute;as internacionales y de seis compa&ntilde;&iacute;as europeas, se se&ntilde;ala que <strong>no existe absolutamente ninguna estrategia real de reducci&oacute;n de emisiones a cero para el 2050. </strong>Ahora mismo tan s&oacute;lo un 0,3% de su producci&oacute;n de energ&iacute;a combinada viene de las energ&iacute;as renovables. No se trata de un informe m&aacute;s: es el mayor esc&aacute;ndalo internacional de disimulo mediante una jerga de lavado verde de un modelo de negocios totalmente destructivo para la vida, que se organiza met&oacute;dicamente para no cumplir con sus supuestos objetivos de inversi&oacute;n en energ&iacute;as renovables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No descarto que veamos unos juicios de Nuremberg clim&aacute;ticos&rdquo;, ha declarado recientemente el economista David Lizoain en su &uacute;ltimo libro <em>Crimen clim&aacute;tico,</em> dado que las decisiones de estas grandes empresas petroleras generan millones de muertes, y que llegan a ser equiparables a los cr&iacute;menes de guerra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que el Fondo Monetario Internacional (FMI) pide a los gobiernos una intervenci&oacute;n directa y reclama la completa eliminaci&oacute;n de las masivas subvenciones p&uacute;blicas a los combustibles f&oacute;siles que no han parado de aumentar con la guerra en Ucrania. El FMI se suma as&iacute; a una de las principales demandas de los activistas clim&aacute;ticos desde hace a&ntilde;os para organizar pol&iacute;ticamente lo que el fil&oacute;sofo franc&eacute;s Bruno Latour llam&oacute; muy acertadamente <a href="https://www.eldiario.es/internacional/muere-sociologo-bruno-latour-clave-pensamiento-ecologico-moderno_1_9609454.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un &ldquo;nuevo r&eacute;gimen clim&aacute;tico</a>&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&nbsp;<strong>Democracia por el clima</strong></h3><p class="article-text">
        Latour anticip&oacute; la posibilidad de un futuro esperanzador, con la emergencia de una clase ecol&oacute;gica capaz de crear las instituciones democr&aacute;ticas de un &ldquo;nuevo r&eacute;gimen clim&aacute;tico&rdquo; mundial post-extractivista. En Ecuador, el pasado 20 de agosto, vimos que no es solo una utop&iacute;a: tras d&eacute;cadas de movilizaciones&nbsp;ciudadanas, se celebr&oacute; <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/ecuador-prepara-decidir-proyectos-petroliferos-yasuni_1_10451556.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un refer&eacute;ndum</a> durante las elecciones presidenciales de Ecuador, la primera vez que los votantes fueron considerados en una decisi&oacute;n relativa a la extracci&oacute;n de recursos naturales. Casi el 60% del pueblo ecuatoriano se decant&oacute; por cesar las operaciones petroleras de la empresa estatal Petroecuador en el amaz&oacute;nico Parque Nacional Yasun&iacute;. Este hito hist&oacute;rico en la acci&oacute;n clim&aacute;tica internacional demuestra que la democracia representativa puede perfectamente articularse con mecanismos de participaci&oacute;n ciudadana y as&iacute; lograr resultados de primera importancia en la transici&oacute;n energ&eacute;tica y social liber&aacute;ndose del poder de los lobbies del petr&oacute;leo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El futuro de la acci&oacute;n clim&aacute;tica en Europa pasa por esta renovada democracia participativa: en el Reino Unido, 70.000 personas y 200 colectivos se han manifestado esta primavera para reclamar una <a href="https://www.publico.es/internacional/the-big-one-multitudinaria-protesta-cuatro-dias-londres-crisis-climatica-imagenes.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;asamblea clim&aacute;tica vinculante&rdquo;</a>; en Francia y B&eacute;lgica, las ONGs y los partidos verdes apoyan la creaci&oacute;n de una asamblea ciudadana clim&aacute;tica permanente. En Espa&ntilde;a, <a href="https://www.democraciaporelclima.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la iniciativa de la plataforma &ldquo;Democracia por el Clima&rdquo;</a> abre una din&aacute;mica necesaria para construir colectivamente la participaci&oacute;n ciudadana en Espa&ntilde;a a partir de la experiencia de <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/asamblea-ciudadana-clima-no-simulacro_129_7357699.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asamblea Ciudadana por el Clima</a> finalizada en 2022.&nbsp;Pero nos preocupa cada vez m&aacute;s observar la actual inercia colectiva del ecologismo espa&ntilde;ol que de momento no integra en sus acciones o en sus programas la participaci&oacute;n ciudadana efectiva a gran escala. &iquest;Hasta cu&aacute;ndo?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No podemos beber petr&oacute;leo. No podremos tampoco salir de los combustibles f&oacute;siles sin la plena participaci&oacute;n de toda la sociedad y sin que la ciudadan&iacute;a y sus colectivos se conviertan en actores centrales de una nueva democracia por el clima.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Valladares, Agnès Delage, Fernando Prieto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/beber-petroleo_132_10472103.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Sep 2023 04:00:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Beber petróleo, ¿hasta cuándo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Medio ambiente,Petróleo,Sostenibilidad,Capitalismo,Greenpeace]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Defender la democracia en el Idioceno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/defender-democracia-idioceno_129_10429531.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cffe57c9-3c60-4683-a085-32196d3edde9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujer combate el calor con un abanico alusivo a las altas temperaturas, en una imagen de archivo."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El silencio sobre el mayor de los problemas que afronta hoy la humanidad, la emergencia climático-ambiental, ha sido atronador. Si algo ha quedado patente tras el 23J es la extrema necesidad de que los ciudadanos hagamos política callejera activa</p></div><p class="article-text">
        Mientras se iban sucediendo olas de calor que han dejado tras de s&iacute; incendios pavorosos por todo el Mediterr&aacute;neo, y la comunidad cient&iacute;fica redoblaba su preocupaci&oacute;n por el comportamiento de los oc&eacute;anos, en Espa&ntilde;a llegaba a su fin una campa&ntilde;a electoral desarrollada en formato vodevil. El debate trasladado por los medios de idiotizaci&oacute;n masiva, aut&eacute;nticos oligopolios al servicio de los intereses de las corporaciones propietarias, o sea, del gran capital, ha sido esperp&eacute;ntico. Tanto, que en la recta final de la campa&ntilde;a las redes se han mimetizado a derecha e izquierda del espectro pol&iacute;tico, convirti&eacute;ndose en un aut&eacute;ntico festival del humor.
    </p><p class="article-text">
        El silencio sobre el mayor de los problemas que afronta hoy la humanidad, la emergencia clim&aacute;tico-ambiental, ha sido atronador. La crisis que mantiene en jaque la supervivencia de nuestra especie estaba presente en los programas electorales, donde es f&aacute;cil comprobar la abismal diferencia que existe entre los partidos sobre la forma de encararla. Mientras que para algunos es el eje vertebrador del programa, otros niegan la mayor y proponen sacar a Espa&ntilde;a del <a href="https://unfccc.int/es/acerca-de-las-ndc/el-acuerdo-de-paris" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Acuerdo de Par&iacute;s</a>. Sin embargo, para el oligopolio medi&aacute;tico a sueldo, aut&eacute;ntico director de orquesta de la campa&ntilde;a, este fue un asunto sobre el que pasar de puntillitas. (Est&aacute; ah&iacute;, s&iacute;, pero hay que hacer como si no estuviese&hellip;).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cient&iacute;ficos de muchas disciplinas han propuesto llamar <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Antropoceno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antropoceno</a> a la &eacute;poca geol&oacute;gica actual para dejar constancia de los impactos que el ser humano est&aacute; dejando sobre el planeta. Inspirados en la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gu%C3%ADa_del_autoestopista_gal%C3%A1ctico_(novela)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gu&iacute;a del Autoestopista Gal&aacute;ctico</a>, en un post anterior sugerimos un nombre alternativo, <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/bienvenidos-idioceno_132_10327662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Idioceno</a>, para reflejar no s&oacute;lo estos impactos sino el comportamiento extravagante de una especie, supuestamente inteligente, que parece emperrada en culminar un disparatado suicidio colectivo llegando al extremo de negar la evidencia cient&iacute;fica. Pues bien, como si de una extraordinaria coincidencia c&oacute;smica se tratase, nos llegaban noticias de que se habr&iacute;a descubierto el <a href="https://www.ngenespanol.com/el-mundo/el-lago-crawford-ha-marcado-el-comienzo-del-antropoceno/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lugar ideal</a> para estudiar los marcadores clave que identifican el inicio del Antropoceno justo en el ecuador de un evento que ha resultado ser un indiscutible &ldquo;marcador social&rdquo; de que nos encontramos de lleno en el Idioceno: &iexcl;la campa&ntilde;a electoral!
    </p><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s que disfruta de una democracia plena seg&uacute;n los diferentes <a href="https://es.statista.com/grafico/19319/paises-y-territorios-clasificados-segun-el-indice-de-democracia-global/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iacute;ndices de democracia</a>, un pa&iacute;s que tiene un peso espec&iacute;fico nada desde&ntilde;able a nivel internacional, muy en particular en estos momentos de dif&iacute;cil equilibrio en Europa tal y como ha puesto de manifiesto la reciente salvaci&oacute;n <em>in extremis</em> de la <a href="https://www.europarl.europa.eu/news/es/press-room/20230707IPR02433/ley-de-restauracion-de-la-naturaleza-el-pe-adopta-su-mandato-de-negociacion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley de Restauraci&oacute;n de la Naturaleza</a>, el car&aacute;cter carnavalesco de una campa&ntilde;a electoral que ha transcurrido entre comparsas y chirigotas cual orquesta del Titanic, mientras las evidencias de que nos acercamos al abismo nos siguen estallando una tras otra ante las narices, s&oacute;lo puede ser explicado si aceptamos que vivimos en pleno Idioceno.
    </p><p class="article-text">
        Las urnas han dejado tras de s&iacute; una situaci&oacute;n compleja cuya resoluci&oacute;n est&aacute; lejos de ser clara. En el caso de que las elecciones tuviesen que repetirse en navidades nadie espera un comportamiento diferente de los medios de idiotizaci&oacute;n masiva, por m&aacute;s que la prensa independiente vuelva a poner todo su empe&ntilde;o en encarrilar la campa&ntilde;a por otros derroteros. Adormecida por el m&aacute;s que presumible hartazgo de los electores, volver&aacute; a girar sobre qui&eacute;n sabe qu&eacute; nuevas gracietas idioc&eacute;nicas, y mucho nos tememos que la emergencia clim&aacute;tico-ambiental seguir&aacute; sin ser invitada a la gran fiesta de la democracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La opci&oacute;n alternativa es que el bloque progresista consiga superar todos los escollos y pueda formar gobierno. Siendo lo que deseamos la inmensa mayor&iacute;a de los progresistas, a nadie se le escapa que la legislatura ser&aacute; de una complejidad enorme. El Gobierno tendr&aacute; que v&eacute;rselas con una oposici&oacute;n en &ldquo;empate t&eacute;cnico&rdquo; que, presumiblemente, continuar&aacute; votando no a todo lo que se proponga, con los sempiternos poderes f&aacute;cticos (y su oligopolio medi&aacute;tico), con una situaci&oacute;n internacional que promete seguir complic&aacute;ndose, y dentro de un bloque tensionado por intereses particulares, lo que incluye las muy cansinas guerras fratricidas que caracterizan a la izquierda. Ante un panorama semejante no parece muy plausible que el Gobierno se lance a implementar una agenda para combatir la emergencia clim&aacute;tico-ambiental que sea verdaderamente efectiva. S&oacute;lo sintiendo el respaldo masivo de la inmensa mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n el gobierno apostar&iacute;a por adoptar medidas que sabemos que son tan radicales como imprescindibles para no seguir hundi&eacute;ndonos en el abismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si algo ha quedado patente tras estas elecciones es la extrema necesidad de que los ciudadanos hagamos pol&iacute;tica callejera activa. Por pol&iacute;tica callejera no hay que entender una suerte de &ldquo;guerrilla urbana&rdquo;, sino todo lo contrario. La pol&iacute;tica callejera es la base sobre la que se construye una verdadera democracia participativa, y consiste en algo tan simple como llevar el debate pol&iacute;tico a los c&iacute;rculos m&aacute;s cercanos de los ciudadanos: familia, amigos, compa&ntilde;eros de trabajo, de aficiones, asociaciones vecinales&hellip; La extrema polarizaci&oacute;n en la que vivimos instalados ha convertido este debate casi en un imposible, una situaci&oacute;n indeseable que nos lleva a preguntarnos si la democracia es factible en el Idioceno, duda que pone los pelos como escarpias pues, con todas sus imperfecciones, la democracia es un tesoro que todos deber&iacute;amos cuidar con mimo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal vez la emergencia clim&aacute;tico-ambiental tenga una cara amable (ya se sabe que no hay yin sin yang, ni viceversa). Siendo como es el tema m&aacute;s cr&iacute;tico y urgente a debatir pues, literalmente, con &eacute;l se nos va la vida, el di&aacute;logo puede encarrilarse utilizando una l&oacute;gica cient&iacute;fica as&eacute;ptica trasladada a un lenguaje que sea comprensible por todos. Adicionalmente, emplear la pol&iacute;tica callejera para debatir la emergencia clim&aacute;tico-ambiental nos permite utilizar un arma secreta muy poderosa: &iexcl;la empat&iacute;a! Discutas con quien discutas raro ser&aacute; que no tenga hijos, sobrinos, nietos&hellip; muchas personas a las que quiere. Por obstinado que sea el interlocutor, por empoderada que tenga la ignorancia a golpe de bulos y desinformaciones, en lugar de exasperarnos debemos aprender a reconducir las emociones recordando que sus necesidades son las mismas que las nuestras: legar un planeta habitable a sus descendientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ruptura total entre bloques escenificada por la clase pol&iacute;tica no deja de ser un reflejo de una sociedad fracturada, en la que dos tercios de la poblaci&oacute;n parecer&iacute;an querer arrojarse mutuamente por la ventana ante la aparente impasibilidad del tercio restante, que se abstiene. Hay que dar la vuelta a esta situaci&oacute;n para tendernos la mano, &uacute;nica forma en la que conseguiremos salir del atolladero infernal en el que nos hemos metido. De la transversalidad de la crisis da buena cuenta que pa&iacute;ses como Italia y Grecia cuyos gobiernos no son, precisamente, de la izquierda radical, est&eacute;n hoy <a href="https://www.google.com/url?sa=D&amp;q=https://www.publico.es/sociedad/lucha-llamas-mediterraneo-extiende-espana-francia-tunez.html&amp;ust=1691318100000000&amp;usg=AOvVaw30MyyIaxL6H8uKHpdp9Q2c&amp;hl=es&amp;source=gmail" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pidiendo con desesperaci&oacute;n</a> un frente com&uacute;n para luchar contra los efectos del cambio clim&aacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos los que somos conscientes de lo cr&iacute;tico del momento tenemos la obligaci&oacute;n de comenzar a practicar la pol&iacute;tica callejera, una lucha dial&eacute;ctica para combatir el <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/busqueda-antidotos-empoderamiento-ignorancia_132_9692572.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empoderamiento de la ignorancia</a> que desvirt&uacute;a la democracia hasta convertirla en un pat&eacute;tico circo ambulante. Hay que concienciar sobre la emergencia clim&aacute;tico-ambiental, y sobre la necesidad de que se implementen medidas urgentes, radicales y efectivas. Insistimos: nadie debe llamarse a enga&ntilde;o. Pase lo que pase, los pol&iacute;ticos solo reaccionar&aacute;n con la contundencia requerida cuando haya un aut&eacute;ntico clamor popular que lo demande, no una mayor&iacute;a p&iacute;rrica salida de las urnas. Y el tiempo apremia&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para comenzar esta pol&iacute;tica callejera partimos con una cierta ventaja: <a href="https://www.cis.es/cis/opencm/ES/1_encuestas/estudios/ver.jsp?estudio=14695" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n un bar&oacute;metro del CIS del pasado mes de marzo</a> a los espa&ntilde;oles les preocupa mucho (30,4%), o bastante (42,2%),&nbsp;el cambio clim&aacute;tico, y consideran que la acci&oacute;n del ser humano influye mucho (56,4%) o bastante (30,2%) en el mismo. Sin embargo, preguntados por los problemas que existen en Espa&ntilde;a, en orden de importancia, el cambio clim&aacute;tico aparece &iexcl;en el n&uacute;mero 30! Es decir, aun admitiendo que el problema existe, y mostrando su preocupaci&oacute;n, la gente sigue sin ser consciente de su urgencia. Este es nuestro punto de partida.
    </p><p class="article-text">
        Con el esp&iacute;ritu de ayudar a la pol&iacute;tica callejera y animar a ponerla en pr&aacute;ctica, en un pr&oacute;ximo post vamos a ofrecer una gu&iacute;a detallada, pedag&oacute;gica y con abundantes referencias para responder a los mantras cl&aacute;sicos de los negacionistas m&aacute;s pertinaces (&ldquo;En verano siempre hace calor&rdquo;, &ldquo;En el pasado hizo mucho m&aacute;s calor que ahora&rdquo;, &ldquo;Las pol&iacute;ticas verdes solo persiguen hundirnos econ&oacute;micamente&rdquo;&hellip;). Un primer paso para comenzar a caminar todos juntos, en defensa de una salida democr&aacute;tica y justa a la crisis ambiental sin precedentes que se&nbsp;nos viene encima.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Joaquín Hortal, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/defender-democracia-idioceno_129_10429531.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Aug 2023 20:29:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Defender la democracia en el Idioceno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Ola de calor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alerta desde la ciencia a los votantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/alerta-ciencia-votantes_132_10379723.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44c29c88-f76f-4461-af34-c588e095e543_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alerta desde la ciencia a los votantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La posibilidad de un pacto de gobierno con concesiones al negacionismo radical de Vox en materia ambiental y ecológica nos lleva a lanzar desde nuestros respectivos campos académicos una alerta no partidista y basada en datos científicos: el negacionismo es peligroso tanto para el clima como para la democracia</p></div><p class="article-text">
        Esta campa&ntilde;a electoral viene marcada por la normalizaci&oacute;n de un negacionismo clim&aacute;tico sin precedente en la historia reciente de nuestro pa&iacute;s y sin equivalente en su magnitud en el resto de Europa. La comunidad cient&iacute;fica comunica con detalle desde hace m&aacute;s de cinco d&eacute;cadas la gravedad de la influencia humana en el clima y el 97% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola considera que la crisis clim&aacute;tica es un problema muy grave, mientras el 86% declara que no se act&uacute;a lo suficiente. &Eacute;stas son las cifras de una <a href="https://www.oikos.eco/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta reciente del </a><a href="https://www.oikos.eco/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>think tank</em></a><a href="https://www.oikos.eco/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> liberal </a><a href="https://www.oikos.eco/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Oikos</em></a> que demuestra que el negacionismo ambiental es totalmente marginal entre la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola y que tambi&eacute;n lo es entre los votantes de derechas, ya que s&oacute;lo el 9% de los votantes del PP se declaran negacionistas clim&aacute;ticos. Y entre los votantes de Vox, un 64% est&aacute; convencido de la realidad del cambio clim&aacute;tico. Por ello, <a href="https://www.cope.es/actualidad/sociedad/noticias/sequia-preocupa-del-medio-rural-del-entorno-urbano-espana-segun-estudio-20230705_2798515" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los autores analizan</a> que &ldquo;el ecologismo de derechas existe en Espa&ntilde;a y puede y debe competir pol&iacute;ticamente en el debate clim&aacute;tico e impulsar la transici&oacute;n energ&eacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la extrema radicalizaci&oacute;n negacionista del programa del partido Vox, puede llevar a paralizar por completo la acci&oacute;n clim&aacute;tica de un gobierno de coalici&oacute;n liderado por el PP. As&iacute;, corremos el riesgo de ver una legislatura retardista por bloqueo negacionista que llegar&aacute; a detener la necesaria y justa transici&oacute;n ecol&oacute;gica a gran escala que recomienda a todos los gobiernos la comunidad cient&iacute;fica internacional en el <a href="https://www.abc.es/antropia/abci-potencial-destructor-cambio-climatico-extremo-20220801155802_noticia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sexto informe del IPCC</a> publicado en 2022. Actualmente Espa&ntilde;a, &ndash;pese al impulso de las renovables- incumple el objetivo de reducci&oacute;n de emisiones de carbono de un 55% para 2030 <a href="https://www.abc.es/economia/espana-levanta-pie-acelerador-viaje-reinvencion-energia-20230219195822-nt.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marcado por la Uni&oacute;n Europea</a>. El gobierno que saldr&aacute; de las urnas el 23J, independientemente de su signo pol&iacute;tico, tendr&aacute; que actuar en esta direcci&oacute;n, porque la realidad de la crisis clim&aacute;tica no se puede derogar.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la posibilidad de un pacto de gobierno con concesiones al negacionismo radical de Vox en materia ambiental y ecol&oacute;gica nos lleva a lanzar desde nuestros respectivos campos acad&eacute;micos una alerta clara, no partidista y fundamentada en datos cient&iacute;ficos.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Es el papel de la ciencia intervenir en una campa&ntilde;a electoral?</h3><p class="article-text">
        Recordemos que en 2020, ante el programa negacionista que Donald Trump quiso reconducir en las elecciones presidenciales de EEUU, el conjunto de la comunidad cient&iacute;fica norteamericana hizo una denuncia p&uacute;blica del balance de la acci&oacute;n gubernamental de la administraci&oacute;n Trump entre 2017 y 2021, que llev&oacute; a la salida del pa&iacute;s de los acuerdos de Paris, pero tambi&eacute;n de la UNESCO y de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud con consecuencias desastrosas a escala nacional y global.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, durante la campa&ntilde;a electoral de 2020, la prestigiosa revista de referencia <em>Nature</em>, la hist&oacute;rica revista <em>Scientific American</em> y numerosos colectivos cient&iacute;ficos, entre ellos todas las academias de medicina, presentaron una condena un&aacute;nime de la segunda candidatura de Donald Trump por su negacionismo cient&iacute;fico y clim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Bas&aacute;ndose en un riguroso an&aacute;lisis cuantificado de los graves impactos ambientales, sociales y democr&aacute;ticos de una gobernanza negacionista para la seguridad del pa&iacute;s y para la salud de su poblaci&oacute;n, el editorial de <a href="https://www.infobae.com/america/agencias/2020/10/14/la-revista-nature-ataca-a-trump-y-aporta-su-apoyo-a-biden/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la revista </a><a href="https://www.infobae.com/america/agencias/2020/10/14/la-revista-nature-ataca-a-trump-y-aporta-su-apoyo-a-biden/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a><a href="https://www.infobae.com/america/agencias/2020/10/14/la-revista-nature-ataca-a-trump-y-aporta-su-apoyo-a-biden/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> declar&oacute;</a>: &ldquo;Ning&uacute;n otro presidente en la historia reciente trat&oacute; hasta tal punto de politizar las agencias gubernamentales y purgarlas del trabajo cient&iacute;fico. Las acciones de la administraci&oacute;n Trump aceleran el cambio clim&aacute;tico, arrasan la naturaleza, degradan el aire y matan la vida salvaje, as&iacute; como a seres humanos.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Estas declaraciones sin precedentes fueron apoyadas incluso por grandes figuras cient&iacute;ficas del partido republicano y por <a href="https://www.eldiariocba.com.ar/exteriores/2020/9/3/mas-de-80-premios-nobel-apoyaron-joe-biden-27822.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">81 premios Nobel</a>, independientemente de su orientaci&oacute;n pol&iacute;tica personal y muchas veces en contra de su propia adhesi&oacute;n al partido republicano. La revista <em>Scientific American</em>, por primera vez en sus 175 a&ntilde;os de existencia <a href="https://www.scientificamerican.com/article/leading-scientists-urge-voters-to-dump-trump/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llam&oacute; a rechazar el voto a un candidato negacionista</a> por considerarlo como un ataque a la integridad de la naci&oacute;n y llamando a defenderla garantizando &ldquo;la importancia central de la ciencia en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de nuestra democracia&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Actuar ante el riesgo colectivo de un negacionismo clim&aacute;tico de estado</strong></h3><p class="article-text">
        El ejemplo de las elecciones norteamericanas de 2020 es muy importante para orientar nuestra actitud como cient&iacute;ficos y cient&iacute;ficas y tambi&eacute;n como votantes ante las elecciones del 23J que, por primera vez en la historia de nuestra democracia, ponen el foco en un negacionismo clim&aacute;tico de estado. El partido Vox ha presentado a los electores un programa de gobierno muy cercano al programa pol&iacute;tico nacionalista, xen&oacute;fobo y negacionista clim&aacute;tico de Donald Trump y <a href="https://www.diariolasamericas.com/eeuu/trump-muestra-apoyo-partido-vox-espana-n4258343" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuenta con su apoyo p&uacute;blico</a>. Vox es actualmente el partido de extrema derecha m&aacute;s radical en sus posturas porque reclama para Espa&ntilde;a la salida de los acuerdos de Par&iacute;s, cosa que ni Giorgia Meloni ni Marine Le Pen plantearon en sus respectivos programas, y adem&aacute;s deslegitima las recomendaciones de los expertos cient&iacute;ficos internacionales del IPCC en materia clim&aacute;tica, reclamando la paralizaci&oacute;n de la transici&oacute;n ecol&oacute;gica tanto a nivel europeo como nacional como si de un &ldquo;fundamentalismo clim&aacute;tico&rdquo; se tratara. 
    </p><p class="article-text">
        Vox ha formado gobierno recientemente en diversos ayuntamientos y comunidades con el Partido Popular y estar&iacute;a dispuesto a hacerlo a escala estatal si el resultado electoral les avala. Pero las pol&iacute;ticas negacionistas de Vox, que admiten la existencia del cambio clim&aacute;tico pero no que los humanos lo estemos causando y que proponen, por tanto, <a href="https://www.abc.es/espana/abci-favor-bromas-ninguna-202104091606_video.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no hacer nada al respecto</a>, significan una amenaza grave para las instituciones democr&aacute;ticas y para el conjunto de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, enfrentada a un reto vital de m&aacute;xima extrema emergencia clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Para los cient&iacute;ficos y las cient&iacute;ficas, no hacer nada respecto a este negacionismo extremo ya no es una postura posible como lo ha reafirmado la revista <a href="https://www.nature.com/articles/d41586-023-00789-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nature</a> hace poco: &ldquo;cuando los candidatos amenazan con alejarse de la raz&oacute;n, toda la ciencia debe alzar la voz.&rdquo; Por eso llamamos a toda la comunidad cient&iacute;fica a apoyar un pacto de estado ecol&oacute;gico participativo contra el negacionismo clim&aacute;tico. Un <a href="https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2023-06-07/por-un-pacto-de-estado-contra-el-negacionismo-climatico.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pacto de Estado de un nuevo tipo,</a> que no s&oacute;lo integre el compromiso clim&aacute;tico de los partidos pol&iacute;ticos democr&aacute;ticos electos sino tambi&eacute;n la expresi&oacute;n de la ciudadan&iacute;a informada por la ciencia en la Asamblea ciudadana por el Clima reunida en 2022, que fue nuestro primer dispositivo participativo de alcance estatal. Actualmente 18 organizaciones apoyan esta iniciativa apartidista de la plataforma <a href="https://www.democraciaporelclima.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Democracia por el Clima</a> y reclamamos p&uacute;blicamente a todas las sociedades cient&iacute;ficas espa&ntilde;olas que lo apoyen para demostrar su compromiso con la democracia y su conciencia del riesgo que suponen un negacionismo y un retardismo de estado para la supervivencia de la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo informe cient&iacute;fico del IPCC lo ha demostrado una vez m&aacute;s: no hay duda del origen humano del cambio clim&aacute;tico y entramos en una zona de emergencia clim&aacute;tica que seg&uacute;n A. Guterres, secretario general de la ONU, representa una alerta m&aacute;xima, un &ldquo;c&oacute;digo rojo&rdquo; para la humanidad. Todos los gobiernos sin excepci&oacute;n deben actuar en funci&oacute;n de lo que recomienda la ciencia para reducir de manera dr&aacute;stica y socialmente justa las emisiones de combustibles f&oacute;siles y preservar as&iacute; las condiciones bio-f&iacute;sicas actuales necesarias para la vida humana en el planeta. 
    </p><p class="article-text">
        Negar estos datos cient&iacute;ficos internacionales, negar la previsi&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-vez-acechada-desertificacion_1_8951549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desertificaci&oacute;n de un 75% del territorio espa&ntilde;ol</a> -uno de los pa&iacute;ses europeos donde las proyecciones de cambio clim&aacute;tico son m&aacute;s alarmantes- y negar con ello el riesgo que suponen para todos nosotros los eventos meteorol&oacute;gicos extremos de sequ&iacute;as, tormentas y calor que estamos viviendo a diario nos obliga como cient&iacute;ficos y cient&iacute;ficas a tomar una posici&oacute;n clara antes de la votaci&oacute;n del 23J y a declarar que el negacionismo es peligroso tanto para el clima como para la democracia<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ning&uacute;n gobierno puede tomar el riesgo de integrar pol&iacute;ticas negacionistas o de ralentizar su agenda de acci&oacute;n clim&aacute;tica dando a un partido como Vox la posibilidad de entrar a tomar decisiones en materia ambiental, ecol&oacute;gica, econ&oacute;mica y social en contra de una justa transici&oacute;n ecol&oacute;gica que la toda la comunidad cient&iacute;fica recomienda para proteger nuestro pa&iacute;s, nuestras vidas y la vida de la generaciones futuras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Rivera Ferré, Fernando Valladares, Agnès Delage]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/alerta-ciencia-votantes_132_10379723.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Jul 2023 20:33:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alerta desde la ciencia a los votantes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Contaminación,Negacionismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El lado bueno de la ecoansiedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/lado-bueno-ecoansiedad_129_10295549.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abd6b0f3-7dc9-41eb-8453-ca781bbffb6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El lado bueno de la ecoansiedad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El malestar que se experimenta ante la emergencia climática actúa como una alarma que trata de advertir sobre la necesidad de cambiar ciertos comportamientos para que la vida continúe</p></div><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a aparecen nuevas noticias sobre las consecuencias del cambio clim&aacute;tico y tambi&eacute;n cada d&iacute;a son m&aacute;s y m&aacute;s las personas que est&aacute;n preocupadas por sus efectos globales y locales. Una preocupaci&oacute;n que desemboca en distintos grados de ansiedad y que se ha bautizado con el nombre de ecoansiedad. El t&eacute;rmino ecoansiedad se recoge en <a href="https://www.ipcc.ch/report/ar6/wg2/downloads/report/IPCC_AR6_WGII_Chapter07.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">numerosos</a> reportajes e <a href="https://www.thelancet.com/action/showPdf?pii=S0140-6736%2822%2901540-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informes</a> de diferentes instituciones y ha pasado a formar parte del vocabulario habitual con el que se expresa este temor a la crisis ambiental en general y a la clim&aacute;tica en particular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A las personas que manifiestan esta preocupaci&oacute;n por la vida se les achaca con frecuencia sentimientos de afecto y desasosiego exagerados, se les se&ntilde;ala por extraer consecuencias desmesuradas, sembrar alarmas infundadas, ser pesimistas, tremendistas o extremistas. Incluso la ecoansiedad se ha asociado con trastornos psicol&oacute;gicos serios.&nbsp;En el estudio publicado por The Lancet en 2021, hasta <a href="https://www.elsaltodiario.com/saltamontes/ecoansiedad-cuando-planeta-afecta-salud-mental" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 45% de los j&oacute;venes</a> menores de 26 a&ntilde;os manifestaban que las emociones desencadenadas por el cambio clim&aacute;tico ten&iacute;an secuelas perjudiciales sobre su proyecto vital. Sin embargo, dado el abrumador consenso cient&iacute;fico sobre el deterioro de los ecosistemas, &iquest;no ser&iacute;a esta una forma adecuada de responder ante la amenaza que supone el cambio clim&aacute;tico? &iquest;O acaso es m&aacute;s prudente o l&oacute;gico evitar, negar o reprimir el pensar en esas consecuencias tan preocupantes? La pregunta no es trivial y, de hecho, muchas investigaciones tratan de esclarecer c&oacute;mo se supone que debemos de reaccionar ante la amenaza del calentamiento global que cada d&iacute;a es m&aacute;s visible, m&aacute;s cercana y menos abstracta.
    </p><p class="article-text">
        En las <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0272494422001499" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> m&aacute;s recientes acerca de este t&eacute;rmino se analizan las respuestas que provoca la informaci&oacute;n cient&iacute;fica sobre las amenazas del cambio clim&aacute;tico, y tambi&eacute;n los mecanismos que ponemos en marcha para afrontar los riesgos a los que nos enfrentamos. La emergencia clim&aacute;tica representa un riesgo emocional precisamente porque se pueden anticipar las consecuencias que conlleva en varios &aacute;mbitos de la vida: sobre la salud, la alimentaci&oacute;n, la econom&iacute;a, los estilos de vida o los flujos migratorios. Algunos de estos efectos ya se est&aacute;n padeciendo en algunas partes del mundo y otros son imprevisibles, repentinos y fulminantes. En algunas investigaciones se considera que la ecoansiedad engloba otras muchas emociones. Entre estas <a href="https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fclim.2021.738154/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">emociones</a> se pueden nombrar como las m&aacute;s relevantes la tristeza, la impotencia, la ira, el miedo, la indignaci&oacute;n o la esperanza. Estas son las emociones que aparecen con m&aacute;s consistencia en los diferentes estudios y sobre las que m&aacute;s investigaci&oacute;n existe. Para otras muchas investigaciones la ecoansiedad constituye una emoci&oacute;n en s&iacute; misma y representa un aspecto espec&iacute;fico de la preocupaci&oacute;n por la crisis clim&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ambos casos, tanto si dispara otras emociones o es una emoci&oacute;n en s&iacute; misma, la ecoansiedad cabe dentro de los des&oacute;rdenes de ansiedad. La <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ansiedad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ansiedad</a> se define como la preocupaci&oacute;n anticipada a una amenaza futura que surge cuando se percibe como potencialmente da&ntilde;ino un est&iacute;mulo que es com&uacute;n o neutral, evocando un estado de inquietud, agitaci&oacute;n e hipervigilancia. La ansiedad aparece como reacci&oacute;n emocional ante la perspectiva de alguna amenaza o peligro. Estas emociones han permitido que la humanidad pudiese sobrevivir desde el principio de los tiempos. Identificar los peligros para mantener la vida es absolutamente necesario. Se diferencia del miedo en la precisi&oacute;n con la que se puede identificar la amenaza; en el miedo la causa suele estar clara o ser obvia; sin embargo, en la ansiedad las sensaciones son m&aacute;s difusas y vagas. A nivel te&oacute;rico se pueden diferenciar diferentes tipos de ansiedad como los trastornos de ansiedad social, los obsesivos compulsivos, las fobias o el estr&eacute;s postraum&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la ansiedad relacionada con la emergencia clim&aacute;tica se distinguen dos tipos principales. El primero se identifica con una sensaci&oacute;n de desasosiego general que causa un alto grado de preocupaci&oacute;n. Esta preocupaci&oacute;n podr&iacute;a desencadenar en una limitaci&oacute;n para realizar las actividades cotidianas. El segundo tipo se refiere m&aacute;s bien a un estado de nerviosismo o agitaci&oacute;n que impulsa a preocuparse para buscar una buena soluci&oacute;n a esa situaci&oacute;n que genera conflicto. Ha sido precisamente esta reacci&oacute;n emocional que conduce a la <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0074708" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preocupaci&oacute;n</a> para la b&uacute;squeda de soluciones lo que ha permitido la resoluci&oacute;n de conflictos y la mism&iacute;sima supervivencia de la especie.&nbsp; Esta supervivencia de nuestra especie se aborda desde esta preocupaci&oacute;n que detecta no s&oacute;lo los hechos que amenazan el bienestar individual, sino tambi&eacute;n las ideas que afectan a los intereses de la humanidad. As&iacute; pues, no todas las preocupaciones son iguales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n no constructiva, que se experimenta como no deseada, incontrolable y reiterativa, se vincula a una manifestaci&oacute;n patol&oacute;gica asociada con la b&uacute;squeda de soluciones ineficaces, con su negaci&oacute;n, represi&oacute;n o aislamiento. Tambi&eacute;n tiende a eludir el enfrentamiento con la causa. Por otro lado, se puede hablar de una preocupaci&oacute;n constructiva que se centra en la b&uacute;squeda de soluciones. En este caso, el pensamiento y las emociones gu&iacute;an la conducta con la intenci&oacute;n de que las cosas cambien en el sentido deseado. Esta situaci&oacute;n funda un compromiso s&oacute;lido con la causa que lo desencadena y se encamina a la exploraci&oacute;n de otras respuestas competentes y adecuadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta preocupaci&oacute;n constructiva tambi&eacute;n se puede denominar ansiedad pr&aacute;ctica. Aparece cuando se medita sobre los enfoques m&aacute;s adecuados para enfrentar con &eacute;xito situaciones peligrosas o nuevas. Emerge en el momento en que se reconsideran las acciones que se deber&iacute;an tomar para zanjar la preocupaci&oacute;n que la origina. Aflora cada vez que los esfuerzos por minimizar el malestar se centran en buscar las mejores opciones para resolver el problema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0272494420306939" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecoansiedad</a> o malestar que se experimenta ante la emergencia clim&aacute;tica act&uacute;a como una alarma que trata de advertir sobre la necesidad de cambiar ciertos comportamientos para que la vida contin&uacute;e. Si simplemente reprimimos, evitamos o negamos esa emoci&oacute;n que representa un desaf&iacute;o a la manera de estar e interpretar el mundo, ser&aacute; mucho menos probable que se exploren otras respuestas para contrastar las ideas.&nbsp; En otras palabras, si la alarma emocional que supone sentir ecoansiedad conduce a un replanteamiento de las opciones conductuales para cambiar las respuestas y estilos de vida altos en emisiones de CO2, ser&aacute; m&aacute;s probable que muchos h&aacute;bitos instalados en la sociedad comiencen a cambiar. Reducir el uso del autom&oacute;vil, moderar el consumo de carne, disminuir el consumo de pl&aacute;sticos etc. podr&iacute;an ser los primeros pasos para llegar al objetivo de cero emisiones. Por el contrario, si la alarma de la ecoansiedad es deso&iacute;da ser&aacute; mucho m&aacute;s probable que aparezca el enfado, la c&oacute;lera, el fastidio, el cabreo, el hartazgo o el disgusto ante las informaciones que aparecen del calentamiento global.
    </p><p class="article-text">
        Aquellas personas que, al confrontar situaciones nuevas o potencialmente amenazantes, como es la crisis clim&aacute;tica, sienten una ansiedad pr&aacute;ctica que les conduce a investigar, recopilar, analizar datos y a realizar un esfuerzo para no actuar de manera autom&aacute;tica e irreflexiva, tienen mayores posibilidades de tomar decisiones informadas, leg&iacute;timas y en cierto modo tranquilizadoras. El acompa&ntilde;amiento de la raz&oacute;n a las emociones que causa el cambio clim&aacute;tico es una condici&oacute;n indispensable para cambiar los h&aacute;bitos que perjudican el medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, la preocupaci&oacute;n constructiva que se centra en la resoluci&oacute;n de problemas puede provocar el compromiso con las circunstancias y motivar la adopci&oacute;n de medidas protectoras para proteger la naturaleza. El afrontamiento de la ansiedad ecol&oacute;gica centrado en el significado permite generar estrategias para reevaluar las situaciones, asignar otros significados y reflexionar sobre las emociones positivas y negativas que la acompa&ntilde;an. Si la preocupaci&oacute;n sobre el cambio clim&aacute;tico se califica como una forma de pensamiento habitual constructivo, entonces esta inquietud act&uacute;a como una motivaci&oacute;n intr&iacute;nseca que guiar&aacute; la acci&oacute;n hacia un cambio de paradigma econ&oacute;mico y social m&aacute;s justo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas formas de regulaci&oacute;n emocional junto a una educaci&oacute;n centrada en la atenci&oacute;n y en el cuidado de las personas y la naturaleza son indispensables para variar el rumbo de colapso que lleva la humanidad. Una regulaci&oacute;n que requiere una educaci&oacute;n inclinada a consultar los estados emocionales antes de tomar decisiones y que aproveche su conocimiento para proporcionar m&aacute;s bienestar. Una formaci&oacute;n que tenga en cuenta los v&iacute;nculos y relaciones m&aacute;s all&aacute; de los criterios meramente econ&oacute;micos. Porqu&eacute; para realizar una suma no necesitamos consultar a las emociones, pero para elegir un lugar de vacaciones, lo que apetece comer o c&oacute;mo se quiere vivir, necesariamente hay que preguntar por lo que se desea o se anhela.&nbsp; Es tarea de todos, pero especialmente de los gobiernos, proporcionar las herramientas educativas que permitan construir un mundo m&aacute;s justo, compasivo y solidario, en el que las emociones y la reflexi&oacute;n gu&iacute;en la acci&oacute;n en concierto con la raz&oacute;n. Solo as&iacute; se conseguir&aacute; poner fin a los problemas causados por las estructuras econ&oacute;micas, culturales y sociales que engendran y mantienen la desigualdad, la subordinaci&oacute;n y, en definitiva, el malestar y la enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        En general, las <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2212096322000481?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> revisadas desvinculan la ecoansiedad de otras patolog&iacute;as con s&iacute;ntomas de ansiedad. M&aacute;s bien la relacionan con actitudes y comportamientos pro ambientales. Aunque esto no quiere decir que para algunas personas la ecoansiedad pueda no ser constructiva y derivar en patolog&iacute;as. Al contrario de lo que pueda pensarse, las personas que sienten habitualmente preocupaci&oacute;n de una manera constructiva, es decir, que sientan ansiedad pr&aacute;ctica, tienen m&aacute;s probabilidad de mantener actitudes, tomar decisiones y actuar en beneficio de la humanidad. Se puede considerar que con frecuencia la ecoansiedad es una respuesta adaptativa que permite prepararse para enfrentar situaciones potencialmente amenazantes. Permite buscar informaciones alternativas, tomar decisiones con criterios favorables e incorporar recursos a un comportamiento que conlleva mayores beneficios al mantenimiento de la vida en general y de la vida humana en particular.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Belenguer Hurtado, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/lado-bueno-ecoansiedad_129_10295549.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Jun 2023 20:06:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El lado bueno de la ecoansiedad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Clima,Cambio climático,Contaminación,Ecologismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Oportunidad y oportunismo, pero no evidencia: más argumentos para descartar el origen antrópico del virus de la COVID-19]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/oportunidad-oportunismo-no-evidencia-argumentos-descartar-origen-antropico-virus-covid-19_132_10141349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d13768e-2b93-4edb-bd1b-f98edb2bce30_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Oportunidad y oportunismo, pero no evidencia: más argumentos para descartar el origen antrópico del virus de la COVID-19"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La única "evidencia" que apoya un escape de laboratorio es un argumento de oportunidad: la presencia de un laboratorio que estudiaba virus similares en la misma ciudad donde comenzó la pandemia. Una ciudad de 11 millones de habitantes, el mismo tamaño que la conurbación de Paris y el doble que Madrid</p></div><p class="article-text">
        Hace un par de semanas escribimos un <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/diga-diga-fbi-origen-probable-sars-cov-2-zoonotico-ciencia-frente-geopolitica_132_10096440.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> expresando nuestra sorpresa por la decisi&oacute;n del FBI de afirmar, sin aportar evidencia alguna, que &ldquo;los inicios de la pandemia COVID-19 probablemente se originaron a partir de un incidente de laboratorio en Wuhan, China&rdquo;. Tanto algunos de los comentarios que recibimos (y las fuentes que &eacute;stos aportaban) como otros art&iacute;culos que han defendido esa hip&oacute;tesis, en medios de comunicaci&oacute;n y redes sociales, siguen coincidiendo en un aspecto: tan solo proporcionan argumentos de oportunidad, aderezados con <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Argumento_ad_verecundiam" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falacias de autoridad</a> y de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Falacia_del_hombre_de_paja" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hombre de paja</a>, que siguen sin proporcionar evidencia que soporte dicha hip&oacute;tesis. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; deben hacer frente a afirmaciones as&iacute; quienes deseen valorar de forma cr&iacute;tica qu&eacute; opciones son m&aacute;s probables y cu&aacute;les resulta razonable descartar? Evidentemente lo m&aacute;s inmediato es evaluar la evidencia que apoya unas y otras, reuniendo, si es necesario, informaci&oacute;n adicional cuando &eacute;sta requiera un nivel de conocimiento del que a&uacute;n no dispongan. Y, en este caso concreto, preguntarse por qu&eacute; tanto el FBI como quienes han defendido, antes y despu&eacute;s, la hip&oacute;tesis de un escape del laboratorio militar de Wuhan, no han sido capaces de aportar ninguna evidencia s&oacute;lida que la respalde.
    </p><p class="article-text">
        Eso no quiere decir que la hip&oacute;tesis de un escape de laboratorio fuera descartable desde el principio, ni que deba ser desechada<em> a priori</em> cuando se examine cualquier evidencia adicional que vaya apareciendo. Tanto el sistema de generaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n de evidencia que caracteriza la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, como el de inquisici&oacute;n basada en datos, que debe caracterizar el periodismo honesto y veraz, tienen la obligaci&oacute;n de considerar de forma equilibrada y transparente todas las hip&oacute;tesis que sean razonablemente posibles. Ahora bien, cuando se ha acumulado una gran cantidad de evidencia que apunta a una transmisi&oacute;n del virus SARS-CoV-2 de animal silvestre a humano en el mercado de Wuhan, y ninguna que apoye un escape de laboratorio, resulta francamente deshonesto seguir aportando argumentos de oportunidad para defender esta &uacute;ltima, sin aportar la evidencia extraordinaria necesaria que es imprescindible para promover ese cambio de opini&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La defensa de esta hip&oacute;tesis que m&aacute;s repercusi&oacute;n medi&aacute;tica ha tenido recientemente ha sido probablemente el <a href="https://www.congress.gov/118/meeting/house/115426/documents/HHRG-118-VC00-20230308-SD007.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">testimonio de Jeffrey Sachs</a>, un economista y escritor que presidi&oacute; la <a href="https://covid19commission.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comisi&oacute;n sobre COVID-19</a> organizada por el <a href="https://www.thelancet.com/which-journal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grupo editorial The Lancet</a>, ante el Comit&eacute; de Supervisi&oacute;n y Responsabilidad del Congreso de los EEUU. Este testimonio presenta un compendio de los argumentos de oportunidad mencionados. Sachs razona que el virus que desencaden&oacute; la COVID-19 tuvo un origen artificial mediado por un escape del laboratorio de Wuhan sobre las siguientes cuatro bases: 
    </p><p class="article-text">
        (1)&nbsp;Una parte clave del genoma del SARS-CoV-2 podr&iacute;a haber sido creada mediante manipulaci&oacute;n gen&eacute;tica. En concreto, Sachs argumenta que el &ldquo;Furin Cleavage Site&rdquo; (FCS, sitio de corte de la furina) situado en la famosa prote&iacute;na Spike, &ldquo;aumenta dram&aacute;ticamente su transmisibilidad y patogenicidad&rdquo;. Con ello, se refiere a que hay ciertas mutaciones en esa zona del gen que hace que la enzima furina, presente de forma normal en las c&eacute;lulas del hospedador, corte la prote&iacute;na S de forma m&aacute;s eficiente que en otras especies de virus. Sin embargo, las mutaciones en esa regi&oacute;n han sido diversas en dos a&ntilde;os de evoluci&oacute;n del virus en las poblaciones humanas (ej: P681H en la variante Alpha y en la <a href="https://covdb.stanford.edu/variants/omicron_ba_1_3/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Omicron</a>, P681R en la variante Delta, e incluso la eliminaci&oacute;n del amino&aacute;cido P681 en la variante india; ver <a href="https://www.mdpi.com/2221-3759/9/4/58" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>) y Sachs no concreta mucho m&aacute;s sobre el asunto. Para empezar, llama la atenci&oacute;n escuchar a un economista discutir las potencialidades evolutivas de los virus, en regiones tan espec&iacute;ficas de sus genomas.&nbsp;Sachs argumenta que los FCS est&aacute;n &ldquo;ausentes en el resto de los cientos de virus tipo SARS&rdquo; (que son un tipo particular de coronavirus)&nbsp;y que &ldquo;desde 2006, tras la emergencia de SARS, [...] han sido sujeto de manipulaciones de laboratorio, incluyendo su inserci&oacute;n en prote&iacute;nas Spike de coronavirus&rdquo;<em>.</em> Sin embargo, olvida mencionar que las <a href="https://www.thelancet.com/pdfs/journals/lancet/PIIS0140-6736(22)01585-9.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conclusiones de la Comisi&oacute;n Lancet</a>, que &eacute;l mismo presidi&oacute; y firma como primer autor, indican que las &ldquo;FCSs aparecen naturalmente en casi todas las familias de coronavirus&rdquo; y que &ldquo;la presencia del FCS en SARS-CoV-2 no identifica, por s&iacute; misma, que el origen proximal del virus sea natural o de laboratorio&rdquo;. Y lo que es peor, no menciona ni aporta evidencia alguna que justifique su dr&aacute;stico cambio de opini&oacute;n. Tampoco se entiende la insistencia con la regi&oacute;n FCS, cuando hay otras regiones de corte en la prote&iacute;na Spike que han sido sometidas al efecto de la selecci&oacute;n natural. De hecho, podr&iacute;amos argumentar que el FCS al que se refiere repetidamente Jeffrey Sachs <a href="https://journals.plos.org/plospathogens/article?id=10.1371/journal.ppat.1009246" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no resulta siquiera </a>esencial para la infecci&oacute;n de una c&eacute;lula. 
    </p><p class="article-text">
        (2)&nbsp;Laboratorios chinos y americanos han desarrollado una investigaci&oacute;n sobre coronavirus, que ha sido financiada en parte con dinero del Gobierno de los EEUU (a trav&eacute;s del NIH). De hecho, una colaboraci&oacute;n entre la Universidad de North Carolina y el Wuhan Institute of Virology (en la EcoHealth Alliance), solicit&oacute; financiaci&oacute;n a <a href="https://www.darpa.mil/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">DARPA </a>(la Agencia de Proyectos de Investigaci&oacute;n Avanzados para la Defensa, de EEUU) en 2018, que fue rechazada. Sachs denuncia, sin embargo, que &ldquo;posiblemente se desarroll&oacute; con otros recursos&rdquo;; una afirmaci&oacute;n que ha sido <a href="https://www.ecohealthalliance.org/2023/03/ecohealth-alliance-statement-correcting-inaccuracies-in-written-testimony-by-professor-jeffrey-sachs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contestada p&uacute;blicamente por la EcoHealth Alliance</a>, que ha indicado que &ldquo;han trabajado casi exclusivamente con secuencias gen&eacute;ticas de muestras de murci&eacute;lagos, no con coronavirus vivos&rdquo; y que &ldquo;los escasos coronavirus SARS que tienen en cultivo eran ya p&uacute;blicos en la literatura cient&iacute;fica antes de la pandemia&rdquo;. Presentar una solicitud de financiaci&oacute;n a una agencia militar dependiente de la seguridad nacional de EEUU resulta un m&eacute;todo sorprendente de realizar una investigaci&oacute;n a la que se acusa de secretismo; sobre todo porque la propia solicitud proporcionar&iacute;a informaci&oacute;n sobre el proceso seguido para &ldquo;producir el virus&rdquo;. Adem&aacute;s, es importante destacar que tanto la colaboraci&oacute;n internacional como el tipo de estudio que se menciona no solo es habitual, sino tambi&eacute;n deseable, en la investigaci&oacute;n de un grupo de virus que ya hab&iacute;a demostrado varias veces su capacidad de desencadenar brotes epid&eacute;micos de gran peligro tras adquirir mutaciones que permiten el salto de animales a humanos.
    </p><p class="article-text">
        (3)&nbsp;Como la evidencia de investigaci&oacute;n en &ldquo;ganancia de funci&oacute;n&rdquo; (esto es, en producir una mutaci&oacute;n que resulta en una mejora funcional de la prote&iacute;na producida, la adquisici&oacute;n de una nueva funci&oacute;n o un nuevo patr&oacute;n de expresi&oacute;n g&eacute;nica) de coronavirus tipo SARS previas a la pandemia es tenue o inexistente, Sachs desliza que <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-023-05697-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones &ldquo;muy recientes&rdquo;</a> desarrolladas &ldquo;en la Universidad de Boston&rdquo; han &ldquo;redise&ntilde;ado gen&eacute;ticamente la variante Omicron para hacerla m&aacute;s pat&oacute;gena&rdquo;. En realidad, con objeto de identificar los elementos que confieren mayor escape del sistema inmune pero menor patogenicidad, los investigadores han obtenido quimeras recombinantes con el gen <em>Spike</em> de Omicron y el resto del genoma de una variante ancestral de SARS-CoV-2. Estas quimeras demostraron ser m&aacute;s pat&oacute;genas que Omicron, pero menos que las variantes cl&aacute;sicas de origen. Sachs interpreta esta investigaci&oacute;n como &ldquo;ganancia de funci&oacute;n&rdquo; que deber&iacute;a haber contado con supervisi&oacute;n y permiso federal. En primer lugar, una lectura del art&iacute;culo permite comprobar que &eacute;sta investigaci&oacute;n se realiz&oacute; con todas las precauciones y permisos necesarios en un laboratorio de bioseguridad (aunque estos &uacute;ltimos fueran&nbsp;estatales, no federales). Y que ser&iacute;a imposible haberla desarrollado sin el detallado conocimiento que hemos ganado en estos tres a&ntilde;os sobre el virus, sus caracter&iacute;sticas biol&oacute;gicas y bioqu&iacute;micas, y su r&aacute;pida evoluci&oacute;n en una poblaci&oacute;n de millones de (re)infectados. En segundo lugar, esta investigaci&oacute;n es imprescindible para conocer mejor, y por tanto prevenir, futuras variantes mucho m&aacute;s peligrosas del virus &mdash;particularmente en un momento en el que las mutaciones que no afectan a la prote&iacute;na Spike cada vez tienen m&aacute;s influencia en el &eacute;xito de las nuevas variantes, como <a href="https://twitter.com/SystemsVirology/status/1644186056160583681?s=20&amp;utm_source=substack&amp;utm_medium=email" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">XBB.1.16</a>, que ha causado una gran ola en la India recientemente, o <a href="https://twitter.com/Mike_Honey_/status/1646489012616712193?s=20&amp;utm_source=substack&amp;utm_medium=email" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">XBC.1.6</a>, la recombinante Delta y Omicron que ha causado una ola de casos y hospitalizaciones en Australia. En tercer lugar, resulta curioso que se considere como ganancia de funci&oacute;n una combinaci&oacute;n de variantes ya preexistentes que adem&aacute;s presenta menor patogenicidad que la variante cl&aacute;sica de origen. Y, sobre todo, es dif&iacute;cil encontrar el hilo causal que vincula investigaci&oacute;n desarrollada en EEUU con el escape de SARS-CoV-2 en China: si laboratorios de EEUU han estado o est&aacute;n produciendo &ldquo;virus mejorados&rdquo; mediante investigaci&oacute;n en &ldquo;ganancia de funci&oacute;n&rdquo;, el riesgo de escape estar&iacute;a en EEUU, no en China.
    </p><p class="article-text">
        (4)&nbsp;Varios l&iacute;deres del NIH (Collins y Fauci) encubrieron, seg&uacute;n Sachs, los hechos anteriores al publicar, junto a &ldquo;Jeremy Farrar [...] y un grupo de investigadores ligados al NIH&rdquo;, este <a href="https://www.nature.com/articles/s41591-020-0820-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo cient&iacute;fico</a> en el que se conclu&iacute;a que la evidencia disponible permit&iacute;a descartar un origen artificial y hac&iacute;a improbable un escape en laboratorio. Sachs argumenta que &eacute;ste art&iacute;culo &ldquo;distrajo la atenci&oacute;n de la posibilidad de un origen de laboratorio&rdquo; y &ldquo;promovi&oacute; la falsa afirmaci&oacute;n de que dicho origen pod&iacute;a descartarse&rdquo;. (La afirmaci&oacute;n exacta en el art&iacute;culo era: &ldquo;Aunque la evidencia muestra que SARS-CoV-2 no es un virus manipulado artificialmente, es imposible actualmente probar o refutar otras teor&iacute;as sobre su origen. Sin embargo, dado que observamos sus caracter&iacute;sticas m&aacute;s notables [...] en coronavirus relacionados de origen natural, no creemos que ning&uacute;n tipo de escenario basado en [un escape de] laboratorio sea plausible&rdquo;). No s&oacute;lo resulta sorprendente la importante imprecisi&oacute;n de atribuir a Collins, Fauci y Farrar la autor&iacute;a de un art&iacute;culo en el que no aparecen como autores, aderezada por el &ldquo;despiste&rdquo; de no incluir el v&iacute;nculo al art&iacute;culo original en la transcripci&oacute;n del testimonio (como s&iacute; hace con los otros art&iacute;culos que cita). Sobre todo, resulta rid&iacute;culo buscar motivos ulteriores tan graves como la ocultaci&oacute;n de datos en un art&iacute;culo publicado en una revista de prestigio evaluada por pares, que probablemente representa el procedimiento m&aacute;s transparente posible de presentar y discutir la evidencia disponible en ese momento. Incluso alguien procedente de la disciplina econ&oacute;mica, donde los art&iacute;culos suelen estar tan fuertemente condicionados por el marco ideol&oacute;gico que &eacute;ste prima a menudo sobre la evidencia emp&iacute;rica, debe saber que todos los art&iacute;culos est&aacute;n sometidos a cr&iacute;tica previa y posterior a su publicaci&oacute;n, y no se entiende que publicarlos pueda en modo alguno equipararse a ocultar datos (por ejemplo, nadie acus&oacute; a Reinhart-Rogoff de hacer algo as&iacute; cuando se descubri&oacute; el &ldquo;<a href="https://www.nytimes.com/2013/04/19/opinion/krugman-the-excel-depression.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">error de excel</a>&rdquo; que invalidaba su famoso art&iacute;culo sobre deuda y crecimiento econ&oacute;mico). Es precisamente lo contrario: los art&iacute;culos inician conversaciones argumentadas con evidencia, no las obstaculizan (valga como ejemplo <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7898912/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este art&iacute;culo</a>, que discute y matiza el de Andersen un a&ntilde;o despu&eacute;s). Dado que Sachs proviene del mundo acad&eacute;mico, resulta muy dif&iacute;cil creer que este error haya sido por desconocimiento o sea inocente.
    </p><p class="article-text">
        Consideremos ahora la posibilidad de un origen del virus &ldquo;relacionado con la investigaci&oacute;n&rdquo;, para el que el informe de The Lancet presenta tres posibles escenarios: que un investigador se infectara tomando muestras en la naturaleza, que un investigador se infectara en el laboratorio analizando virus recogidos en un h&aacute;bitat natural, o que un investigador se infectara estudiando virus que hab&iacute;an sido manipulados gen&eacute;ticamente. Desde el origen de la pandemia, estas tres hip&oacute;tesis representan las posibles alternativas a la transmisi&oacute;n de animal a humano (y luego de humano a humano) durante la manipulaci&oacute;n de fauna silvestre para consumo humano en el Mercado de Huanan en Wuhan (o su entorno directo), donde muchos de los pacientes iniciales de COVID-19 trabajaban, y donde se vend&iacute;an animales silvestres de muchas especies, incluyendo algunas capaces de hospedar virus SARS. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque estas tres hip&oacute;tesis son posibles y se han valorado extensivamente, las tres contradicen las evidencias que aportan la composici&oacute;n gen&eacute;tica del virus, sus patrones evolutivos iniciales y los patrones epidemiol&oacute;gicos (espaciales y poblacionales) del brote inicial. Probablemente, el resumen m&aacute;s completo y detallado de esta evidencia es el proporcionado por <a href="https://eeb.arizona.edu/person/michael-worobey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Michael Worobey</a>, un especialista en gen&oacute;mica de virus de la Universidad de Arizona, en <a href="https://www.latimes.com/opinion/story/2023-03-08/covid-lab-leak-energy-department-fbi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo publicado en LA Times</a>. Worobey considera la hip&oacute;tesis del escape de laboratorio con la seriedad que merece y explica todas las l&iacute;neas de evidencia que persigui&oacute;, sin &eacute;xito, para intentar demostrarla.
    </p><p class="article-text">
        Las sospechas de un contagio mediado por un laboratorio de investigaci&oacute;n se centraron inicialmente en el Wuhan Institute of Virology, donde el grupo de Shi Zhengli estudiaba coronavirus tipo SARS en murci&eacute;lagos de herradura, el reservorio natural tanto del virus SARS original como de SARS-CoV-2. Worobey investig&oacute; las secuencias de los virus con los que hab&iacute;a trabajado Zhengli, pero ninguna era lo suficientemente cercana para representar un progenitor de SARS-CoV-2.
    </p><p class="article-text">
        Para ser compatible con el cl&uacute;ster inicial de casos de COVID-19 centrado en el Mercado de Wuhan, la hip&oacute;tesis de un escape de laboratorio necesita explicar por qu&eacute; no se detectaron casos previos centrados en los investigadores infectados, o en sus contactos cercanos; y c&oacute;mo esos casos cr&iacute;pticos (asintom&aacute;ticos o no detectados) llegaron al Mercado de Huanan y, a diferencia de lo ocurrido con sus contactos anteriores, provocaron all&iacute; un evento de super-dispersi&oacute;n mediado exclusivamente por contagios humano-a-humano. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pudo ocurrir que los primeros casos se detectaran en el Mercado porque &eacute;ste ten&iacute;a un sistema m&aacute;s eficiente de vigilancia sanitaria (previa al brote) o porque los primeros casos hicieran que se centrara all&iacute; la b&uacute;squeda epidemiol&oacute;gica inicial? Worobey estudi&oacute; esta posibilidad, y se vi&oacute; obligado a rechazarla. Los mercados de animales vivos de Wuhan no ten&iacute;an vigilancia epidemiol&oacute;gica previa al inicio de la pandemia, y los primeros casos diagnosticados estaban ya fuertemente asociados al Mercado de Huanan (m&aacute;s de la mitad ten&iacute;an un v&iacute;nculo claro con el Mercado, una cantidad enorme para un mercado cuyos empleados representan menos del 0,014% de la poblaci&oacute;n de la ciudad) antes de que el v&iacute;nculo con &eacute;ste fuera establecido. Adem&aacute;s, los dos linajes iniciales de SARS-CoV-2 (denominados A y B) estaban vinculados geogr&aacute;ficamente al &aacute;rea del Mercado. Y la mayor&iacute;a de los casos sintom&aacute;ticos proven&iacute;an de la secci&oacute;n occidental del Mercado, donde estaban enjaulados los mapaches (una especie identificada como portadora de virus SARS en 2003), lo que apuntaba claramente al origen de los primeros contagios. 
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.abm4454" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo cient&iacute;fico</a> donde Worobey public&oacute; esta evidencia muestra un mapa en el que se aprecia claramente c&oacute;mo los casos tempranos de COVID-19 est&aacute;n fuertemente agrupados alrededor del Mercado de Huanan, pero claramente alejados de los dos campus del Wuhan Institute of Virology (que est&aacute;n al otro lado del r&iacute;o Yangtze, a 12 y 20 km del Mercado, respectivamente). Es probable que la mayor&iacute;a de los lectores no se hayan hecho a la idea de las distancias involucradas: la hip&oacute;tesis del escape propone que el escape de uno de los dos laboratorios de Wuhan provoc&oacute; una agrupaci&oacute;n de centenares de casos a una distancia similar al di&aacute;metro de Madrid o Barcelona (p.ej., de La Paz a Entrev&iacute;as, o de Cornell&agrave; a Poble Nou), sin que hubiera pr&aacute;cticamente ning&uacute;n caso en el espacio intermedio.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.abp8715" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis espacial de las localidades de residencia</a> de los primeros pacientes de COVID-19, realizado por Worobey y Andersen a partir de datos de la OMS, mostr&oacute; adem&aacute;s que &eacute;stos viv&iacute;an m&aacute;s cerca del Mercado de Huanan de lo que ser&iacute;a esperable por azar &mdash;incluso aquellos casos que ni trabajaban ni compraban ni ten&iacute;an familiares/amigos en la vecindad de dicho mercado. Esta evidencia es crucial para descartar un origen anterior en otro sitio (como un laboratorio) seguido de un evento super-dispersor en el Mercado, que hubiera resultado necesariamente en una mayor dispersi&oacute;n de los casos tempranos por toda la ciudad (o, m&aacute;s bien, una agrupaci&oacute;n inicial centrada en el laboratorio donde sucedi&oacute; el escape).
    </p><p class="article-text">
        Otra l&iacute;nea de evidencia proviene de los virus de SARS-CoV-2 aislados en las diferentes superficies del Mercado, inmediatamente tras el cierre del Mercado (el 1/1/2020). Estos virus hab&iacute;an aparecido con mayor probabilidad en los establos y jaulas donde se vend&iacute;an animales vivos. El <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.abp8337" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis de las secuencias gen&oacute;micas</a> de estas muestras, junto con el de cerca de 700 muestras m&aacute;s obtenidas en pacientes tempranos de COVID-19, fue utilizado para reconstruir la evoluci&oacute;n temprana del virus. Combinado con informaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica, este an&aacute;lisis representa una poderosa herramienta para reconstruir qu&eacute; ocurri&oacute; en los primeros momentos de la pandemia, incluso antes de que se detectaran los primeros pacientes. Este an&aacute;lisis mostr&oacute; que los ancestros de los dos linajes iniciales (A y B) &ldquo;saltaron&rdquo; a la poblaci&oacute;n humana por separado y que compartieron un ancestro previo (con un hospedante animal) hacia mediados de diciembre 2019, lo que corrobora la evidencia epidemiol&oacute;gica y geogr&aacute;fica de que el brote estaba restringido al Mercado de Huanan en ese momento.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de datos de movilidad basados en localizaciones (anonimizadas) de tel&eacute;fonos m&oacute;viles tambi&eacute;n mostr&oacute; que la presencia del primer cl&uacute;ster de casos de COVID-19 en el Mercado de Huanan es extremadamente improbable, salvo que fuera all&iacute; donde esta enfermedad emergi&oacute;. Un hipot&eacute;tico escape de laboratorio habr&iacute;a iniciado necesariamente la transmisi&oacute;n entre humanos en miles de otros sitios que ten&iacute;an un tr&aacute;fico humano entre miles y cientos de miles de veces superior al Mercado de Huanan, como bares, restaurantes, colegios o centros comerciales. Una agrupaci&oacute;n alrededor del mercado de los primeros casos de COVID-19 es ya extremadamente improbable para uno de los dos linajes iniciales. Si a&ntilde;adimos la evidencia de que los dos linajes iniciales aparecieron all&iacute; por primera vez, el v&iacute;nculo con la venta de animales silvestres resulta ineludible.
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, la ausencia de muestras de animales vivos, tomadas en el momento de cierre del mercado por los responsables de &eacute;ste, representa una laguna realmente cuestionable que ha impedido zanjar por completo la pol&eacute;mica. Sin embargo, como ya mencionamos en nuestro <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/diga-diga-fbi-origen-probable-sars-cov-2-zoonotico-ciencia-frente-geopolitica_132_10096440.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo previo</a> (y <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/sars-cov-2-proteina-aumenta-patogenicidad-infectividad_132_6065889.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya avanzamos en otro art&iacute;culo</a> tras la aparici&oacute;n de los primeros estudios), el an&aacute;lisis metagen&oacute;mico de muestras ambientales procedentes del Mercado de Huanan mostr&oacute;, recientemente, que junto al ARN del virus tambi&eacute;n hab&iacute;a ADN de perros mapache &mdash;precisamente en el mismo rinc&oacute;n del Mercado donde se detectaron los primeros casos humanos y donde se apunt&oacute; inicialmente a esta especie como potencial origen del salto a humanos.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a nuestra pregunta inicial, toda la evidencia disponible apunta a que la pandemia se produjo en una serie de saltos de animal a humano que tuvieron lugar en el Mercado de Huanan. Frente a esta evidencia, la &uacute;nica &ldquo;evidencia&rdquo; que apoya un escape de laboratorio es un argumento de oportunidad: la presencia de un laboratorio que estudiaba virus similares en la misma ciudad donde comenz&oacute; la pandemia. Una ciudad de 11 millones de habitantes, el mismo tama&ntilde;o que la conurbaci&oacute;n de Paris (la mayor ciudad de la UE) y el doble que Madrid (la tercera mayor). 
    </p><p class="article-text">
        La pregunta adicional que deben hacerse quienes a&uacute;n defienden esta teor&iacute;a es: &iquest;es esta coincidencia realmente tan improbable como creen? Como argumenta Worobey, dado que la emergencia de una pandemia de &eacute;stas caracter&iacute;sticas solo era probable en una gran ciudad (en &aacute;reas rurales con escasa poblaci&oacute;n, una enfermedad emergente de estas caracter&iacute;sticas ten&iacute;a un 99% de probabilidades de extinguirse sin causar un brote) y que la pr&aacute;ctica totalidad de las grandes ciudades de China tienen laboratorios de este tipo (en Pek&iacute;n, por ejemplo, hay al menos cuatro), este argumento de oportunidad era tan previsible que no explica nada.
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo, dado que la emergencia de este tipo de hip&oacute;tesis ha sido com&uacute;n en muchas de las pandemias que hemos vivido recientemente: desde el <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Discredited_HIV/AIDS_origins_theories" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VIH/SIDA</a> (cuyo origen se atribuy&oacute; a partidas de vacunas de la viruela, de la polio o de la hepatitis, y a un origen premeditado en el laboratorio militar de Fort Derrick, en EEUU), hasta el <a href="https://www.nytimes.com/2014/10/19/sunday-review/the-ebola-conspiracy-theories.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&eacute;bola </a>(cuyo origen se atribuy&oacute; al desarrollo de armas biol&oacute;gicas por EEUU y a industrias farmac&eacute;uticas interesadas en vender la vacuna), pasando por la <a href="https://www.independentespanol.com/noticias/viruela-del-mono-teorias-conspiracion-b2086452.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">viruela del mono</a> (cuyo origen ha sido atribuido a un efecto inesperado de las vacunas contra la COVID, y a la creaci&oacute;n y liberaci&oacute;n deliberada por laboratorios de EEUU) o por la <a href="https://www.latimes.com/espanol/eeuu/articulo/2022-05-17/gripe-aviar-tambien-genera-teorias-conspirativas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gripe aviar</a> (que algunos han considerado ficticia, o producto de la manipulaci&oacute;n gen&eacute;tica como arma biol&oacute;gica, o causada por el 5G). Y lo m&aacute;s grave es que, como ha ocurrido con la COVID-19, la creencia en este tipo de conspiraciones tiene <a href="https://www.washingtonpost.com/wp-dyn/articles/A33695-2005Jan24.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consecuencias devastadoras</a> sobre la prevenci&oacute;n de estas enfermedades.
    </p><p class="article-text">
        Tras la susceptibilidad a este tipo de argumentos subyace, en buena parte, una confusi&oacute;n generalizada sobre c&oacute;mo funciona el m&eacute;todo cient&iacute;fico de avance del conocimiento. El lenguaje cient&iacute;fico reh&uacute;ye casi siempre las afirmaciones taxativas, al tener siempre presente que una hip&oacute;tesis nunca puede aceptarse al 100% porque siempre puede aparecer nueva evidencia que la rechace; sin embargo, eso no puede decir que debamos dar la misma credibilidad a hip&oacute;tesis que est&aacute;n soportadas por cargas de evidencia muy inferiores. Hacerlo de forma mec&aacute;nica, como es frecuente en muchos medios de comunicaci&oacute;n, solo demuestra ignorancia sobre la materia tratada. Para funcionar diariamente, definimos much&iacute;simos aspectos de la realidad conforme al mejor conocimiento disponible. Y esa es tambi&eacute;n la tarea que ejecutan a diario jueces y jurados (con un criterio necesariamente m&aacute;s personal que el de una comunidad de miles de investigadores) cuando toman una decisi&oacute;n que, en ausencia de evidencia excepcional, se considera ya inapelable. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que hace extremadamente sorprendentes las afirmaciones que insisten ahora sobre un origen &ldquo;de laboratorio&rdquo; de SARS-CoV-2 es, precisamente, que no aportan ninguna evidencia nueva, pero aun as&iacute; nos piden que ignoremos la abundante y s&oacute;lida evidencia sobre el origen zoon&oacute;tico de la COVID-19 aportada por cient&iacute;ficos muy diferentes de muchas partes del mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Santamaría, Raquel Pérez Gómez, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/oportunidad-oportunismo-no-evidencia-argumentos-descartar-origen-antropico-virus-covid-19_132_10141349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 May 2023 04:00:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Oportunidad y oportunismo, pero no evidencia: más argumentos para descartar el origen antrópico del virus de la COVID-19]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Covid-19,Ciencia,Wuhan,China,Estados Unidos,FBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los estados emocionales de la crisis climática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/estados-emocionales-crisis-climatica_132_10053390.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0670720-0889-43d6-aaf2-037b3ac5362a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los estados emocionales de la crisis climática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La crisis climática ha sido ocasionada por los comportamientos y las actividades que durante siglos ha mantenido el ser humano. Pero no tenemos casi datos de cuáles son las emociones que amparan a estos estilos de vida y cómo se conectan con las acciones pro-ambientales. ¿Pueden predecir las emociones los comportamientos relevantes para el medio ambiente?</p><p class="subtitle">Los científicos de la ONU exigen un acelerón contra la crisis climática porque “todavía podemos asegurar un futuro habitable”</p></div><p class="article-text">
        Arist&oacute;teles defini&oacute; al ser humano como el &uacute;nico ser racional. Descartes dijo: &ldquo;Pienso, luego existo&rdquo;. M&aacute;s tarde Kant afirmo, &ldquo;Atr&eacute;vete a pensar&rdquo;. Y la Ilustraci&oacute;n consigui&oacute; encumbrar a la raz&oacute;n a fundamento y causa original de todo conocimiento. De esta forma las emociones se han mantenido en el pozo del olvido cient&iacute;fico durante m&aacute;s de 2000 a&ntilde;os. Afortunadamente los avances en la ciencia est&aacute;n sacando a las emociones de este pozo. <a href="https://pressroom.usc.edu/antonio-r-damasio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Damasio</a>, brillante neurocient&iacute;fico, nos ense&ntilde;a que las emociones est&aacute;n en la base de todo conocimiento y que el cerebro trabaja manejando todos los datos de manera interconectada. De hecho, los &uacute;ltimos estudios evidencian que las emociones gu&iacute;an las conductas, trazan los caminos que conforman las maneras de pensar, de reaccionar, de tomar decisiones y de vincularnos con el mundo. Son las emociones las que nos acompa&ntilde;an en el modo que tenemos de habitar el mundo. Un mundo cambiante que nos sumerge ahora en una de las m&aacute;s potentes pesadillas, la de un planeta en calentamiento con cada vez menos margen para la civilizaci&oacute;n actual.
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos de incertidumbre ante el futuro, las investigaciones del premio Nobel D. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Daniel_Kahneman" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kahneman</a> junto a A. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Amos_Tversky" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tversky</a> acerca de los procesos de toma de decisiones, pueden ser de gran ayuda. Al estudiar el comportamiento humano obtienen datos que no corroboran la teor&iacute;a tradicional de que las personas siempre act&uacute;an sopesando todas las opciones y eligiendo aquella que m&aacute;s beneficios le reporte. Por el contrario, sus investigaciones evidencian que el pensamiento humano es menos racional y m&aacute;s intuitivo de lo que se cre&iacute;a. Descubren que hay un sistema de pensamiento voluntario, intencional pero que requiere mucho esfuerzo y recursos mentales y un segundo sistema, intuitivo e involuntario que de manera autom&aacute;tica emerge en las mentes. Estos heur&iacute;sticos o atajos mentales para tomar decisiones se encuentran plagados por sesgos cognitivos, que no son otra cosa que alternativas que se han seguido en el pasado y que se siguen para resolver situaciones nuevas. Estos heur&iacute;sticos dan lugar a formas de actuar mec&aacute;nicas e inconscientes ligadas m&aacute;s a los contenidos emocionales que a una verdadera deliberaci&oacute;n racional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sabemos, conocemos y tenemos los datos: la crisis clim&aacute;tica ha sido ocasionada por los comportamientos y las actividades que durante siglos ha mantenido el ser humano. Pero no tenemos casi datos de cu&aacute;les son las emociones que amparan a estos estilos de vida y c&oacute;mo se conectan con las acciones pro-ambientales. &iquest;Pueden predecir las emociones los comportamientos relevantes para el medio ambiente?, &iquest;Qu&eacute; emociones nos relacionan con el cambio clim&aacute;tico? Emociones que nos llevan a tomar decisiones diariamente, que nos generan diversos estados de &aacute;nimo, que influyen en nuestra salud, que impactan la econom&iacute;a o que llevan al activismo social.
    </p><p class="article-text">
        En un estudio in&eacute;dito y preliminar (ver nota al pie), se dise&ntilde;&oacute; un cuestionario para profundizar en las emociones relevantes y descubrir de qu&eacute; pensamientos y conductas se acompa&ntilde;an.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La muestra estaba compuesta por un total de 25 personas. El 56% fueron mujeres. El porcentaje mayoritario de participaci&oacute;n por edad, un 48%, lo compusieron las personas de entre 45 a 64 a&ntilde;os. Seg&uacute;n los estudios finalizados el 44% de la muestra dijo estar en posesi&oacute;n de una titulaci&oacute;n universitaria. Tambi&eacute;n se recogieron datos por &aacute;mbitos de trabajo, siendo el mismo porcentaje, 44% las personas que dec&iacute;an trabajar en la administraci&oacute;n p&uacute;blica o para empresas privadas. Los ingresos mensuales se tuvieron en cuenta, estando representados de un 20 a un 25% todos los tramos de renta desde 1000 euros a m&aacute;s de 2500 euros al mes.
    </p><p class="article-text">
        En este estudio, la emoci&oacute;n m&aacute;s frecuente fue la tristeza. Hasta un 72% de las personas entrevistadas, dijeron sentirse tristes cuando piensan en el cambio clim&aacute;tico. Le siguen la impotencia, el enfado, la preocupaci&oacute;n, la esperanza, la rabia, la frustraci&oacute;n, el miedo, la decepci&oacute;n, la culpa y la indignaci&oacute;n. Once emociones que pueden tener una influencia decisiva en c&oacute;mo se siente y c&oacute;mo se piensa el cambio clim&aacute;tico. As&iacute; mismo se observa que el sexo, el nivel de ingresos y la edad modulan la capacidad y enmarcan las normas de lo que es permitido, apropiado o m&aacute;s frecuente sentir. Las mujeres entrevistadas dicen sentirse mayoritariamente esperanzadas, mientras que menos del 30% de los varones nombra este sentimiento. La esperanza es una convicci&oacute;n que indica que la meta deseada puede ser alcanzada en alg&uacute;n momento. Poseer <a href="https://www.researchgate.net/publication/286951699_Regulating_worry_promoting_hope_How_do_children_adolescents_and_young_adults_cope_with_climate_change" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esperanza</a> en la tecnolog&iacute;a, la educaci&oacute;n o la juventud parece ser imprescindible para mantener el compromiso con un futuro habitable.
    </p><p class="article-text">
        La tristeza es un sentimiento que refleja la p&eacute;rdida de algo insustituible, de valor incalculable. La <a href="https://uwosh.edu/sirt/wp-content/uploads/sites/86/2020/04/Cunsolo-and-Ellis-2018.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tristeza</a>, se relaciona con el dolor, con la resignaci&oacute;n y la depresi&oacute;n. Hay que decir, que es un paso necesario para evaluar y afrontar la nueva situaci&oacute;n que se vive, pero queda muy lejos del impulso necesario para emprender acciones a favor del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Se observa una tendencia a sentir m&aacute;s miedo cuanto menor es el nivel de ingresos de las personas entrevistadas. El <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Joseph_E._LeDoux" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">miedo</a> cumple una funci&oacute;n esencial ya que previene del peligro que amenaza la supervivencia. En este sentido, el cambio clim&aacute;tico representa un miedo existencial cuyas causas se encuentran enraizadas en la proyecci&oacute;n que se hace del futuro. Las personas entrevistadas dicen sentir miedo &ldquo;a dejarles a nuestros hijos un futuro incierto&rdquo;, a los impactos que las alteraciones del clima tienen sobre la salud y a la percepci&oacute;n de desprotecci&oacute;n por parte de las instituciones y gobiernos. Este resultado podr&iacute;a estar relacionado con las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pensar_r%C3%A1pido,_pensar_despacio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> que sugieren que aquellas personas que cuentan con menores ingresos y por tanto tambi&eacute;n con menores recursos a su alcance para disponer de soluciones muestran emociones m&aacute;s intensas.
    </p><p class="article-text">
        El enfado fue una emoci&oacute;n nombrada por el 56% de las personas entrevistadas. Este resultado nos informa de que un objetivo importante para la persona ha quedado bloqueado y de que las dificultades para conseguirlo se agrandan. Las actitudes pasivas, negligentes e indolentes de los <a href="https://www.thelancet.com/journals/lanplh/article/PIIS2542-5196(21)00278-3/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estados y Organismos Internacionales</a> son las principales causas del enfado. Los datos sugieren que con la edad, el enfado y la preocupaci&oacute;n aumentan. Varias <a href="https://www.semanticscholar.org/paper/Emotion-and-the-Psychological-Distance-of-Climate-Chu-Yang/e6b0153d14a4f07aaad31f33a43e936b16e3d9b7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> han comprobado que cuando se percibe que el cambio clim&aacute;tico tiene impactos directos en la vida diaria, las emociones m&aacute;s dif&iacute;ciles de gestionar como el miedo, la tristeza o el enfado aumentan.
    </p><p class="article-text">
        Los datos indican, sin embargo, que son las personas que manifiestan emociones como la preocupaci&oacute;n, el enfado, la rabia o la indignaci&oacute;n las que hacen compromisos de mayor envergadura con las practicas individuales de protecci&oacute;n al medio ambiente y son las que apoyan pol&iacute;ticas de mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico con mayor determinaci&oacute;n. Las emociones y tendencias de acci&oacute;n que han surgido de la investigaci&oacute;n necesitan de un trabajo con capas m&aacute;s amplias de la poblaci&oacute;n que incorporen una mayor diversidad de perfiles sociales, econ&oacute;micos e ideol&oacute;gicos. De esta manera se podr&iacute;an describir con mayor precisi&oacute;n los estados y disposiciones emocionales que prevalecen con el objetivo de apoyar las intervenciones tanto de adaptaci&oacute;n como de mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Inteligencia_emocional" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inteligencia emocional</a> puede proporcionar el marco en el que organizar las respuestas emocionales, ya que, si bien no hay unas emociones mejores que otras, si hay emociones que pueden ser m&aacute;s adaptativas que otras y que pueden conducir a tomar mejores decisiones. <a href="https://web.archive.org/web/20070405111733/http:/www.unh.edu/emotional_intelligence/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mayer</a> y <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Peter_Salovey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Salovey</a> definen la inteligencia emocional como una habilidad que permite incorporar las emociones para mejorar el pensamiento y tambi&eacute;n la acci&oacute;n. De este modo se facilita la adaptaci&oacute;n a las condiciones y situaciones de vida personales. Ser consciente de la conexi&oacute;n que existe entre las emociones, los pensamientos y las acciones, seg&uacute;n la teor&iacute;a de la inteligencia emocional, se relaciona con la capacidad de gestionar los problemas y superar las ambig&uuml;edades de la civilizaci&oacute;n occidental. Reconocer y aprender de nuestras emociones clim&aacute;ticas, transitar a trav&eacute;s de ellas los malestares y comprender de d&oacute;nde vienen y a d&oacute;nde nos llevan es una manera de cultivar las habilidades que subyacen al bienestar emocional.
    </p><p class="article-text">
        Descubrir y analizar los v&iacute;nculos de las emociones con las acciones relacionadas con el cambio clim&aacute;tico es tambi&eacute;n una obligaci&oacute;n de las instituciones. Facilitar las transiciones y acabar con los dilemas que atraviesan a la ciudadan&iacute;a es una tarea pendiente de administraciones y gobiernos. Enriquecer a estas organizaciones con mejores habilidades emocionales solo puede desembocar en un proceso de concienciaci&oacute;n hacia la necesidad indispensable de los cuidados. La responsabilidad de acci&oacute;n conjunta, solidaria y colectiva tiene que conducir a elevar los niveles de bienestar f&iacute;sico y mental de todas las partes implicadas, no solo de unas pocas de ellas. La acci&oacute;n individual es imprescindible, pero debe ser impulsada por pol&iacute;ticas firmes que permitan restituir el equilibrio del planeta y todas sus formas de vida.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez con m&aacute;s frecuencia se escucha y se lee sobre el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/salir-armario-ecoansiedad-privado-llevamos-procesion_1_9172913.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concepto de ecoansiedad</a>. La ecoansiedad es <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ecoansiedad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el temor cr&oacute;nico a sufrir un cataclismo</a> ambiental que se produce al observar el impacto aparentemente irrevocable del cambio clim&aacute;tico y la preocupaci&oacute;n asociada por el futuro de uno mismo y de las pr&oacute;ximas generaciones. M&aacute;s de la mitad de los ni&ntilde;os y j&oacute;venes menores de 25 a&ntilde;os sufren emociones negativas con respecto a la crisis clim&aacute;tica, y m&aacute;s del 45% de ellos asegura que esos sentimientos <a href="https://www.thelancet.com/journals/lanplh/article/PIIS2542-5196%2821%2900278-3/fulltext#seccestitle130" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afectan negativamente a su vida diaria</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ecoansiedad est&aacute; muy ligada al concepto de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Solastalgia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solastalgia</a>, entendida como el conjunto de trastornos psicol&oacute;gicos que se producen en un individuo o una poblaci&oacute;n tras cambios destructivos en su territorio. La solastalgia, que revela nuestra <a href="https://www.cairn-int.info/journal-rhizome-2022-1-page-11.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrecha conexi&oacute;n con el medio ambiente</a>, afecta a personas que ya han padecido las consecuencias de un desastre natural y que, como revelan diversos estudios, tienen por ello un 4 % m&aacute;s de posibilidades de padecer una enfermedad mental y de sufrir cuadros de estr&eacute;s postraum&aacute;tico o depresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los efectos de la ecoansiedad pueden abordarse buscando la parte positiva ante las circunstancias, trabajando la regulaci&oacute;n emocional de los impulsos propios y desarrollando resiliencia para afrontar adversidades. Es clave <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/salir-armario-ecoansiedad-privado-llevamos-procesion_1_9172913.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pasar a alguna forma de acci&oacute;n</a>, empezando por conocer los problemas ambientales, y por concienciarse y concienciar a los dem&aacute;s. Importante entre las soluciones est&aacute; revisar nuestro modo de vida, buscando la sostenibilidad ambiental de nuestras actividades. Reducir el consumo, reciclar, hacer una vida sana, con una dieta saludable y apostando por la movilidad, recoger basura y un largo etc&eacute;tera que la mayor&iacute;a conocemos bien. Para gestionar las emociones generadas por el cambio clim&aacute;tico en positivo no podemos quedarnos quietos y esperar. Hay que pensar y hacer. Solo sentir, puede ser letal.
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia emocional ayuda a lidiar con las emociones intensas y muchas veces desagradables que la informaci&oacute;n sobre la emergencia clim&aacute;tica genera y a amortiguar la incertidumbre sobre los cambios que se deben implementar en los estilos de vida para alcanzar un mundo sostenible. Es indispensable una educaci&oacute;n sentimental y emocional para transformarnos y transformar la sociedad en una m&aacute;s justa, que tenga en consideraci&oacute;n a todos los seres vivos del planeta y que permita cambiar su rumbo de colisi&oacute;n con los l&iacute;mites planetarios. Indispensable para que salga lo mejor de cada uno de nosotros mientras tiene lugar ese cambio ineludible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nota.</strong> <em>Los resultados presentados forman parte del trabajo fin de master &ldquo;Las emociones en el contexto de la crisis clim&aacute;tica&rdquo; realizado por Carolina Belenguer Hurtado en 2022 dentro del Master Inteligencia Emocional: estudio cient&iacute;fico desde la Psicolog&iacute;a, la Neurociencia y la Salud, impartido por el </em><a href="https://www.institutopsicobiologico.com/master-inteligencia-emocional-neurociencias" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Instituto Psicobiol&oacute;gico</em></a><em> de la Universidad Isabel I.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Belenguer Hurtado, Fernando Valladares, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/estados-emocionales-crisis-climatica_132_10053390.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Mar 2023 05:01:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los estados emocionales de la crisis climática]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reglas para reconstruir la convivencia en un planeta herido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/reglas-reconstruir-convivencia-planeta-herido_132_9552775.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/90499a19-be47-463f-bbb1-424d93f7967c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reglas para reconstruir la convivencia en un planeta herido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las reglas que hoy necesita la humanidad para reconstruir su convivencia en este planeta herido deben soportarse sobre dos pilares: benevolencia y rectitud. Bien común y justicia</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Confucio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kong Qiu</a>, m&aacute;s conocido por estos lares como Confucio, fue uno de los m&aacute;s grandes e influyentes fil&oacute;sofos de todos los tiempos. Vivi&oacute; a caballo entre los siglos VI y V a.e.c., en una &eacute;poca turbulenta donde se suced&iacute;an los enfrentamientos violentos entre los distintos estados feudales de la antigua China. Kong Qiu repar&oacute; en la <a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro/humanidades/china-jesus-mosterin-9788491043751/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">importancia del uso correcto del lenguaje</a> para regenerar una sociedad que se hab&iacute;a deslizado hacia la confusi&oacute;n y la anarqu&iacute;a. Las palabras hab&iacute;an dejado de ser puntos de referencia fiables al utilizarse de manera arbitraria sin atender a su aut&eacute;ntico significado. Seg&uacute;n se lee en las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Analectas_de_Confucio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Analectas</a>, &ldquo;<em>Si los nombres no son correctos las palabras no se ajustar&aacute;n a lo que representan, y si las palabras no se ajustan a lo que representan (&hellip;) el pueblo no sabr&aacute; c&oacute;mo obrar. En consecuencia, el hombre noble precisa que los nombres se acomoden a los significados y que los significados se ajusten a los hechos. En las palabras del hombre noble no debe haber nada impropio</em>&rdquo;. Para Kong Qiu existen dos tipos de personas, nobles y vulgares, una segmentaci&oacute;n que no responde a la clase social o a las posesiones sino al comportamiento, que debe estar guiado por los principios de benevolencia y rectitud. Un hombre noble no persigue su beneficio, eso es una actitud vulgar, sino que trata de ser justo en todo momento siguiendo las pautas que le dicta su benevolencia que no es otra cosa que el amor por los dem&aacute;s. Por lo tanto, busca el bien com&uacute;n. Lo que diferencia al hombre noble del vulgar es su patrimonio moral.
    </p><p class="article-text">
        Avanzando el siglo XXI volvemos a encontrarnos inmersos en otra &eacute;poca de confusi&oacute;n y violencia, de enfrentamientos entre unos y otros. Nuestra tecnificada y arrogante sociedad se encuentra absolutamente invadida por la vulgaridad: cada cual busca sus beneficios en una alocada carrera tan individualista como ego&iacute;sta que hace del uso impropio del lenguaje una herramienta para conseguirlos. Hoy en d&iacute;a la palabra ha dejado de ser una referencia fiable sobre la que sustentar nuestras relaciones sociales. Estamos construyendo realidades paralelas con hechos alternativos. Alimentamos la confusi&oacute;n con la posverdad, concepto popularizado por el presidente Donald Trump que define el mundo al rev&eacute;s de la pol&iacute;tica y que en 2017 fue la <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-38594515" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">palabra de moda</a> seg&uacute;n el diccionario Oxford. La arbitrariedad del uso del lenguaje, al servicio de intereses espurios, ha llegado incluso a pervertir conceptos de una trascendencia tan profunda como el de &ldquo;libertad&rdquo;, convirti&eacute;ndose en un poderoso acelerante de nuestra degradaci&oacute;n moral. De nuestra vulgaridad. 
    </p><p class="article-text">
        La superioridad tecnol&oacute;gica de la que han venido disfrutando las sociedades europeiformes en los &uacute;ltimos siglos hizo posible una aventura colonial que consigui&oacute; arrodillar al resto del mundo, obligado a plegarse a los intereses occidentales por la gracia de sus ca&ntilde;ones. Desde mano de obra esclava hasta materias primas pasando por todo tipo de bienes de consumo, las colonias proporcionaron los medios para un desarrollo econ&oacute;mico exponencial, que se fue <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/fabula-crecimiento-infinito-felicidad_132_9105357.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">retroalimentando con el desarrollo tecnol&oacute;gico</a>. Un elemento clave de esta historia fueron los combustibles f&oacute;siles, cantidades ingentes de energ&iacute;a de muy f&aacute;cil acceso puestas a disposici&oacute;n de una sociedad movida por una ambici&oacute;n insaciable que se abraz&oacute; al individualismo. El resto de la historia es bien conocido: (1) la colonizaci&oacute;n f&iacute;sica, muy costosa, ha sido sustituida por otra de tipo pol&iacute;tico-econ&oacute;mico parcialmente soportada sobre reg&iacute;menes t&iacute;tere y deudas inasumibles, (2) el uso indiscriminado de combustibles f&oacute;siles ha provocado un cambio clim&aacute;tico cuyas dram&aacute;ticas consecuencias estamos comenzando a sufrir y (3) la <a href="https://crashoil.blogspot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anticipada escasez</a> tanto de materias primas como de energ&iacute;a <em>barata</em> est&aacute; a punto de arrojar a los antiguos se&ntilde;ores colonos junto a sus excolonias a una crisis sin precedentes. La aldea global baila peligrosamente al borde del abismo.
    </p><p class="article-text">
        Nunca es tarde si la dicha es buena, reza un antiguo refr&aacute;n que anima a la b&uacute;squeda de soluciones sin dejarse arrastrar por la desesperanza. Nunca es tarde, pero cuanto m&aacute;s tarde sea es obvio que m&aacute;s dif&iacute;ciles, costosas y dolorosas ser&aacute;n las medidas a implementar, y menos adecuado ser&aacute; el resultado en t&eacute;rminos de bienestar. El sufrimiento puede mitigarse, pero hay que actuar r&aacute;pido. Para conseguirlo es oportuno volver a algunas pautas b&aacute;sicas, como las reglas confucianas de la benevolencia y la rectitud, reglas que encontramos una y otra vez expresadas de distintas formas a lo largo de la extensa y rica historia del pensamiento &eacute;tico. Propuestas realizadas por numerosos fil&oacute;sofos que se han ocupado de la moral tanto en Oriente como en Occidente, desde Arist&oacute;teles y Plat&oacute;n hasta Kant, Rousseau y Rawls y sus interpretaciones contempor&aacute;neas, y que han supuesto el origen de los derechos humanos. Tambi&eacute;n las encontramos presentes, bajo distintas formulaciones, en el hinduismo y el budismo, en las religiones abrah&aacute;micas y en diversas culturas ind&iacute;genas ancestrales. Su transversalidad geogr&aacute;fico-temporal nos habla de su universalidad. 
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo a Confucio, para reconectar con la realidad del planeta y recuperar la sensatez habr&iacute;a que comenzar por &ldquo;<a href="https://dtieao.uab.cat/txicc/lite/traducciones/rectificar-los-nombres-xun-zi--zheng-ming-un-capitulo-fundamental-en-el-pensamiento-confuciano/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rectificar los nombres</a>&rdquo;, es decir, por reflexionar sobre el significado de las palabras para utilizarlas de forma apropiada. Hoy en d&iacute;a, despu&eacute;s del giro ling&uuml;&iacute;stico en la filosof&iacute;a, sabemos que la relaci&oacute;n entre palabras, significados y hechos es algo m&aacute;s compleja. Los significados no son inamovibles, dependen de los juegos de lenguaje, de la manera c&oacute;mo usamos las palabras, y estructuran as&iacute; nuestra percepci&oacute;n y concepci&oacute;n de la realidad. Sirven para comunicarnos, pero gracias a su potencial normativo tambi&eacute;n orientan nuestras acciones y actitudes. Precisamente por esto las palabras requieren un uso responsable, un uso que respete la historia cultural de los conceptos, incluyendo sus diversificaciones y cr&iacute;ticas tanto a nivel normativo como a nivel cognitivo. Esto es particularmente importante con respecto a ciertos conceptos clave &eacute;tico-pol&iacute;ticos y cient&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        Comencemos por la palabra econom&iacute;a, eje axial de todo el sistema pol&iacute;tico-social en Occidente. La econom&iacute;a comprende todo el conjunto de reglas, normas y actividades necesarias para gestionar la producci&oacute;n, distribuci&oacute;n e intercambio de bienes que requiere la vida. Su ra&iacute;z etimol&oacute;gica se encuentra en la palabra griega &ldquo;<em>oikonom&iacute;a</em>&rdquo;, administraci&oacute;n (&ldquo;<em>n&eacute;mein&rdquo;</em>) del hogar (&ldquo;<em>oikos</em>&rdquo;). Seg&uacute;n argumenta Arist&oacute;teles en obras como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%89tica_nicom%C3%A1quea" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Eacute;tica a Nic&oacute;maco</a> o <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pol%C3%ADtica_(Arist%C3%B3teles)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pol&iacute;tica</a>, para que la actividad econ&oacute;mica sea equilibrada debe atenerse a limitaciones impuestas tanto por consideraciones &eacute;ticas como est&eacute;ticas, siendo necesario distinguir entre la econom&iacute;a, asociada al arte de &ldquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Eudaimonia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vivir bien</a>&rdquo;, y la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cremat%C3%ADstica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cremat&iacute;stica</a>, el arte de enriquecerse. El trueque de bienes por dinero puede dar lugar a un cierto enriquecimiento natural, pero cuando se vende para revender con plusval&iacute;as con la &uacute;nica pretensi&oacute;n de obtener una ganancia pecuniaria, la cremat&iacute;stica deja de estar subordinada a la econom&iacute;a para convertirse en algo amoral, en t&eacute;rminos de Arist&oacute;teles incluso en algo antinatural que transforma la actividad comercial en usura: &ldquo;<em>Muy razonablemente es aborrecida la usura porque, en ella, la ganancia procede del mismo dinero y no de aquello para lo que &eacute;ste se invent&oacute;</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a la actividad econ&oacute;mica est&aacute; tan subordinada a la cremat&iacute;stica, que resulta m&aacute;s apropiado hablar de &ldquo;sistema cremat&iacute;stico&rdquo; que de &ldquo;sistema econ&oacute;mico&rdquo;. Esta distorsi&oacute;n se ha conseguido implantando en el imaginario colectivo una serie de mitos y dogmas de fe a cuya cabeza se sit&uacute;a el que desvirt&uacute;a el significado de la palabra dinero para hacerla sin&oacute;nimo de riqueza, una extra&ntilde;a riqueza &ldquo;<em>en cuya abundancia se muere de hambre, como cuentan en el mito de aquel Midas</em>&rdquo; seg&uacute;n not&oacute; Arist&oacute;teles. A poco que uno reflexione se da cuenta que el dinero no es riqueza sino, tal y como ha sido definido por <a href="https://1library.co/article/c%C3%B3mo-funciona-el-dinero-sapiens-yuval-noah-harari.ky669n7y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Harari</a>, el sistema de confianza mutua m&aacute;s extraordinario que ha existido. Es en el marco de este correlato ficticio donde el dinero se asimila con riqueza (al poder &ldquo;comprarla&rdquo;), lo que le convierte autom&aacute;ticamente en poder, un poder tan colosal que permite a las &eacute;lites adineradas mantener a la inmensa mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n mundial doblegada a sus intereses. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las m&uacute;ltiples leyendas urbanas tejidas por el liberalismo que resulta particularmente ilustrativa sobre c&oacute;mo se distorsiona la realidad en este mundo de medias verdades, mentiras y fantas&iacute;as es la del premio nobel de Econom&iacute;a, un premio que, como casi todo el mundo ignora, no existe. Tal y como explica Juan Torres en su libro &ldquo;<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Econofakes</a>&rdquo;, el banco central de Suecia estableci&oacute; en 1968 el &ldquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Premio_de_Econom%C3%ADa_Conmemorativo_de_Alfred_Nobel" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio del Banco de Suecia en Ciencias Econ&oacute;micas en Memoria de Alfred Nobel</a>&rdquo;, que pronto pas&oacute; a ser conocido como &ldquo;premio nobel de econom&iacute;a&rdquo;, &iexcl;sin serlo!. Los premios otorgados por la fundaci&oacute;n nobel fueron creados para premiar contribuciones al bienestar de la humanidad en cinco &aacute;reas: Paz, Medicina, Literatura, F&iacute;sica y Qu&iacute;mica. La pretensi&oacute;n del Banco de Suecia con este premio a las &ldquo;Ciencias Econ&oacute;micas&rdquo; no puede ser m&aacute;s obvia: adem&aacute;s de incrementar su prestigio, la econom&iacute;a se equipara a ciencias exactas como son la f&iacute;sica y la qu&iacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, al pretender hacer de muchos de sus postulados leyes naturales como la gravedad o el electromagnetismo, el actual sistema econ&oacute;mico-cremat&iacute;stico ha derivado en una aut&eacute;ntica religi&oacute;n con sus sacerdotes, sus dogmas de fe, ritos y feligreses. Una religi&oacute;n que se ha infiltrado hasta la ra&iacute;z de la idiosincrasia colectiva. De hecho, consigue mantener medio paralizados a los estados frente a la tormenta perfecta que ya tenemos sobre nuestras cabezas, arroj&aacute;ndonos granizos del tama&ntilde;o de pedruscos en forma de olas de calor, sequ&iacute;as, mares moribundos, extinci&oacute;n de flora y fauna, etc&eacute;tera. Los t&eacute;cnicos-sacerdotes del sistema advierten que no se puede intervenir en el &ldquo;curso natural&rdquo; de la actividad econ&oacute;mico-cremat&iacute;stica a riesgo de que se desaten todos los demonios del averno (&ldquo;<em>libertad o comunismo</em>&rdquo; gritan algunos, para aterrar a sus parroquianos). &ldquo;<em>Dejad que los mercados se regulen a s&iacute; mismos</em>&rdquo;, nos armonizan, aunque esta ausencia de regulaci&oacute;n solo haya conseguido acumular dinero y m&aacute;s dinero (poder y m&aacute;s poder) en cada vez menos manos, haciendo de la actividad econ&oacute;mico-cremat&iacute;stica un juego privativo de oligopolios gigantescos tras los que se esconden los oligarcas, nombre que identifica a los aut&eacute;nticos reyes del planeta del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        El poder del dinero mantiene dome&ntilde;adas a las democracias liberales, al doblegar las voluntades de los ciudadanos por medio de intensas campa&ntilde;as de desinformaci&oacute;n que desfiguran la realidad, utilizando de manera torticera las redes sociales y manteniendo a muchos medios de comunicaci&oacute;n a sueldo. El dinero-poder tiene tal fuerza que es capaz de corromper los cimientos de las instituciones hasta llegar a transformar las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Democracia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">democracias</a> en aut&eacute;nticas <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Plutocracia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plutocracias</a>. Para que el pueblo pueda ejercer su soberan&iacute;a no solo tiene que conocer las distintas opciones que tiene ante s&iacute;, sino disponer de capacidad para desarrollar criterios sobre los que basar sus decisiones. &iquest;C&oacute;mo vamos a identificar opciones y desarrollar criterios si vivimos en un mundo m&iacute;tico aderezado por infinidad de bulos y noticias falsas que distorsionan la realidad? Un mundo en el que la vulgaridad se ha deslizado hacia el gamberrismo y la chabacaner&iacute;a, persiguiendo los aplausos de los feligreses m&aacute;s devotos cuya ignorancia es empoderada. Pan y circo, mucho circo para mantener al pueblo ciego a la realidad de un planeta herido que se nos va de las manos mientras nos arrastran a una nueva guerra, tal vez la definitiva&hellip; &ldquo;<em>Hay que mantener el orden en un mundo basado en reglas</em>&rdquo; es el nuevo mantra que nos vienen repitiendo machaconamente desde la reuni&oacute;n de la OTAN en Madrid. Unas reglas que, dicho sea de paso, nadie explicita cu&aacute;les son. &iquest;Ser&aacute;n las de la ONU, las del Derecho Penal Internacional, las de los Derechos Humanos (incluido el nuevo <a href="https://news.un.org/es/story/2022/07/1512242" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derecho al acceso a un medio ambiente limpio y saludable</a>), esas mismas reglas que los proponentes del &ldquo;mundo basado en reglas&rdquo; se han <a href="https://rebelion.org/estados-unidos-queremos-un-mundo-basado-en-reglas-pero-que-no-sean-las-suyas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">saltado ol&iacute;mpicamente cada vez que les ha interesado</a>? 
    </p><p class="article-text">
        Las reglas que hoy necesita la humanidad para reconstruir su convivencia en este planeta herido deben soportarse sobre dos pilares: benevolencia, y rectitud. Bien com&uacute;n, y justicia. Hoy m&aacute;s que nunca debemos abandonar la vulgaridad y desarrollar un verdadero esp&iacute;ritu &eacute;tico-cr&iacute;tico, para lo cual es imprescindible utilizar las palabras con propiedad y responsabilidad, relatar con decencia y veracidad los hechos sin distorsionarlos con un uso inapropiado del lenguaje. Analizada la situaci&oacute;n sin medias tintas ni pa&ntilde;os calientes, ser&aacute; necesario elaborar un plan de transici&oacute;n valiente hacia una &ldquo;nueva normalidad&rdquo; que se adecue a la realidad del planeta contando con la colaboraci&oacute;n de la ciencia, de la pol&iacute;tica y de la sociedad y siempre sobre la base del bien com&uacute;n y la justicia. La &ldquo;nueva normalidad&rdquo; va a exigir un refuerzo de los servicios p&uacute;blicos que garantice una redistribuci&oacute;n de recursos a la altura de las circunstancias, una fiscalidad verdaderamente progresiva y orientada al bien com&uacute;n, adem&aacute;s de empresas estatales de energ&iacute;a y servicios financieros entre otros servicios cr&iacute;ticos. Tenemos que rescatar a las democracias de las garras de los oligarcas que las tienen secuestradas si queremos un futuro para las siguientes generaciones, si queremos garantizar la supervivencia de nuestra especie. Y un &uacute;ltimo detalle, no menos importante: debemos potenciar una pol&iacute;tica internacional basada en el di&aacute;logo, donde se respete el derecho de cada pueblo a desarrollar su historia a sus propios ritmos sin injerencias interesadas, a la vez que se mantiene una memoria hist&oacute;rica que nos deber&iacute;a llevar a condonar la deuda del sur global no solo por solidaridad, sino por justicia. 
    </p><p class="article-text">
        Bien com&uacute;n y justicia, o vulgaridad. La elecci&oacute;n es nuestra y decide el futuro de la humanidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Astrid Wagner, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/reglas-reconstruir-convivencia-planeta-herido_132_9552775.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Sep 2022 04:01:44 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El debate de Matutes no existe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/debate-matutes-no-existe_129_9279496.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d60c19b-0a55-4e86-93ba-51adcae87290_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El debate de Matutes no existe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los límites físicos y biológicos de la isla de Ibiza no son materia de debate. Solo de estudio y reflexión. Sin embargo, el modelo de isla y el modelo social asociados al turismo de lujo y al golf, sí que son cuestiones a debatir. Por eso, el debate propuesto por Matutes, en realidad, no existe</p></div><p class="article-text">
        El empresario Abel Matutes Prats, hijo del pol&iacute;tico y empresario ibicenco Abel Matutes, lanz&oacute; un <a href="https://www.diariodeibiza.es/ibiza/2022/08/26/abel-matutes-ibiza-reto-ecologista-73873513.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desaf&iacute;o a los ecologistas</a> el pasado 26 de agosto. Literalmente espet&oacute;: &ldquo;Reto a cualquier ecologista a debatir el da&ntilde;o de un campo de golf al medio ambiente.&rdquo; El da&ntilde;o de un campo de golf al medio ambiente en una peque&ntilde;a isla como Ibiza es incuestionable. Posiblemente el empresario se refiriera al hecho de que ese impacto no es, en su opini&oacute;n, un obst&aacute;culo suficiente para descartar grandes proyectos tur&iacute;sticos como los que &eacute;l mismo explic&oacute; poco despu&eacute;s en la misma edici&oacute;n del espacio de entrevistas <a href="https://www.diariodeibiza.es/sociedad/2022/08/25/hierbas-empresario-abel-matutes-prats-73838659.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Unas hierbas con&hellip;&rdquo;</a> dirigido por Montse Monsalve. Dada la visibilidad del convocante del debate y la magnitud del problema, no he podido esperar a la reacci&oacute;n de los ecologistas desafiados y he querido escribir unas notas para aclarar las declaraciones del se&ntilde;or Matutes sobre la riqueza material, el turismo, el golf y el medio ambiente. Y si me he adelantado ha sido tambi&eacute;n por reflexionar sobre la mism&iacute;sima oportunidad de este debate.
    </p><p class="article-text">
        Matutes habl&oacute; de la importancia de atraer turismo de lujo en los meses bajos de invierno, aprovechando el clima apacible de la isla. &ldquo;S&oacute;lo desarrollando unos cuantos campos de golf buenos, e Ibiza tendr&iacute;a la capacidad para atraer buenos campos, generar&iacute;as un polo de atracci&oacute;n para el turismo del golf, que nunca va a un sitio si no hay por lo menos cuatro campos&rdquo;. Actualmente en Ibiza hay solo un campo de golf, de 18 hoyos, <a href="https://www.diariodeibiza.es/ibiza/2020/02/15/30-anos-amenazas-cala-d-29580341.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&eacute;mico y denostado</a> por muchos, en Roca Llisa. Un campo de golf que levant&oacute; contestaci&oacute;n y ampollas en 1991 cuando se program&oacute;, y que se hizo deprisa y sin los informes pertinentes porque primaba el inter&eacute;s monetario y porque <a href="https://www.diariodeibiza.es/ibiza/2020/02/15/30-anos-amenazas-cala-d-29580341.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eran &ldquo;otros tiempos</a>&rdquo;. Treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, o podr&iacute;amos decir treinta cumbres del clima despu&eacute;s y treinta a&ntilde;os internacionales del medio ambiente despu&eacute;s, el empresario no propone crear uno o dos campos m&aacute;s, sino de llegar a tener al menos cuatro, para satisfacer la curiosidad de los jugadores de golf, que no se contentan con uno.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.periodicodeibiza.es/pitiusas/ibiza/2011/03/07/34464/santa-eularia-organiza-un-debate-sobre-la-polemica-relacion-entre-campos-de-golf-y-medio-ambiente.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&eacute;mica del golf en Ibiza</a> viene de antiguo, pero ahora la situaci&oacute;n es a&uacute;n m&aacute;s dram&aacute;tica por la crisis ambiental global. Sin embargo, el cambio clim&aacute;tico, la p&eacute;rdida de biodiversidad y las distintas formas de contaminaci&oacute;n, lejos de servir de disuasorios para el golf en la isla, parecen ser ignorados por el sector de la hosteler&iacute;a y del turismo a juzgar por las declaraciones del empresario, actual presidente de Palladium Hotel Group y receptor, hace diez a&ntilde;os de la Medalla al Logro Tur&iacute;stico en Innovaci&oacute;n, otorgada por el Consejo de Ministros de Espa&ntilde;a, y m&aacute;s recientemente del Premio Diamante de la Excelencia a la Hosteler&iacute;a, otorgado por la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola del Lujo Luxury Spain.
    </p><p class="article-text">
        Mientras la visi&oacute;n del negocio tur&iacute;stico de Matutes hijo es premiada, los habitantes de Ibiza pagan las consecuencias y hasta los platos rotos, ya que la contaminaci&oacute;n y los gastos causados por el turismo se cubren a escote entre estos habitantes, que apenas ven, sin embargo, alg&uacute;n euro de los beneficios millonarios. En el fondo, el modelo de turismo defendido por el empresario nos acaba golpeando a todos, ya que las emisiones de gases de efecto invernadero no se quedan en la isla. Estas disquisiciones sobre el turismo y el golf ocurren mientras en el mundo del golf se ve con preocupaci&oacute;n como el propio cambio clim&aacute;tico afecta negativamente a la pr&aacute;ctica de este deporte. Globalmente se observa una disminuci&oacute;n del tiempo efectivo para jugar y de las zonas aptas para practicarlo debido a diversos <a href="http://es.scienceaq.com/Nature/1003039553.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">procesos asociados con el cambio clim&aacute;tico.</a> Si uno lee los informes, el golf no tiene futuro. Si uno escucha a Matutes, el golf es el futuro. Al menos para Ibiza.
    </p><p class="article-text">
        Hablar de golf es hablar de uso de agua, y aqu&iacute; todos sufrimos una est&eacute;ril batalla de cifras que, como la tinta de calamar, no hacen sino emborronar la situaci&oacute;n y facilitar la huida del protagonista. Matutes contribuye eficazmente a emborronar la situaci&oacute;n y pretende salir airoso al decir que en Ibiza se tira agua al mar equivalente al que necesitar&iacute;an 18 campos de golf, como si el mar no necesitara agua dulce, y al sostener que regar campos de golf es una buena soluci&oacute;n para la falta de agua, ya que rellena el fre&aacute;tico y que le basta al agua de riego atravesar tres metros de tierra para depurarse. Estas afirmaciones son una expresi&oacute;n ejemplar de tecnoptimismo y <a href="https://www.climatica.lamarea.com/michael-shellenberger-andreu-escriva/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecomodernismo</a>, al ignorar la complejidad de los sistemas naturales y trivializar la gesti&oacute;n del agua. En Ibiza no solo hay poca agua, sino que sabe mal y su consumo habitual puede generar <a href="https://tappwater.co/es/agua-del-grifo-en-ibiza/#:~:text=El%20agua%20del%20grifo%20en%20Ibiza%20proviene%20de%20dos%20fuentes,de%20grifo%20en%20la%20isla." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">problemas de salud</a>. El agua del grifo en Ibiza proviene del subsuelo (acu&iacute;feros) y de plantas desalinizadoras. Los acu&iacute;feros eran una fuente muy importante de agua de grifo en la isla, pero los acu&iacute;feros se han reducido dr&aacute;sticamente por sobrexplotaci&oacute;n y cambio clim&aacute;tico o est&aacute;n contaminados con aguas fecales, qu&iacute;micos y agua salada. El uso insostenible del agua y el cambio clim&aacute;tico han puesto contra las cuerdas todo un delicado sistema de uso y gesti&oacute;n del agua iniciado en tiempos hist&oacute;ricos y refinado hasta niveles excepcionales por los &aacute;rabes en lo que se conocen como <em>feixes</em>. <a href="https://www.periodicodeibiza.es/pitiusas/ibiza/2017/03/07/252914/unas-feixes-abandonadas-suerte.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estas </a><a href="https://www.periodicodeibiza.es/pitiusas/ibiza/2017/03/07/252914/unas-feixes-abandonadas-suerte.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>feixes,</em></a><a href="https://www.periodicodeibiza.es/pitiusas/ibiza/2017/03/07/252914/unas-feixes-abandonadas-suerte.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de car&aacute;cter &uacute;nico</a> y desarrolladas a partir del siglo XIII, representaban un inteligente sistema de cultivo que aprovechaba los suelos f&eacute;rtiles y la abundancia de agua dulce casi a ras de tierra en un sistema de riego por capilaridad, aprovechando una red de acequias que recog&iacute;a las aguas dulces subterr&aacute;neas que manaban espont&aacute;neamente. Un sutil y eficiente sistema muy desarrollado en la bah&iacute;a de Ibiza que no ha podido sobrevivir a un mundo en r&aacute;pido crecimiento, especialmente enloquecido en Ibiza, y que est&aacute; de espaldas al aut&eacute;ntico valor del agua en una peque&ntilde;a isla del Mediterr&aacute;neo como Ibiza. Las plantas desalinizadoras, por otra parte, no son tampoco una buena idea, sino tan solo un recurso de emergencia, ya que contaminan el mar con la salmuera (una pasta hipersalina dif&iacute;cil de encajar por los ecosistemas marinos) y suponen un consumo energ&eacute;tico imposible en los actuales escenarios de crisis.
    </p><p class="article-text">
        Pero la cuesti&oacute;n no acaba, ni mucho menos, aqu&iacute;. Hablar de golf es hablar de contaminaci&oacute;n del agua por los fertilizantes, pesticidas y agroqu&iacute;micos en general, que se emplean para mantener estos campos artificiales en unas regiones, como las de Ibiza, donde los ecosistemas nativos tienen otro color, otra biodiversidad y otros requerimientos. Estas instalaciones deportivas no son sino un pretexto para urbanizar los alrededores. Hablar de golf es, por tanto, hablar de consumo de territorio, de urbanizaci&oacute;n del medio rural y natural, de p&eacute;rdida de conectores biol&oacute;gicos entre espacios naturales o entre rincones de alto valor ecol&oacute;gico, de contaminaci&oacute;n de acu&iacute;feros, de alteraci&oacute;n del paisaje, de presi&oacute;n humana, de incremento del tr&aacute;fico, del ruido, de la contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica y de un largo etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        Golf, lujo e Ibiza son tres palabras que conjuran el delirio humano que se niega a aceptar los l&iacute;mites no ya de una peque&ntilde;a isla sino de los l&iacute;mites planetarios. Una idea de este delirio la da, por ejemplo, el que una isla de una extensi&oacute;n de apenas 572 km&sup2; y una poblaci&oacute;n de tan solo 147.914 habitantes tiene <a href="https://www.lavanguardia.com/natural/contaminacion/20220802/8445639/numero-jets-privados-ibiza-bate-records-pmv.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el aeropuerto con m&aacute;s jets privados</a> de Espa&ntilde;a y el tercero de Europa. Cuando existe cada vez una mayor preocupaci&oacute;n nacional e internacional por los llamados costes sociales del carbono (esos costes de emitir carbono que no los paga quien emite, <a href="https://www.diariolibre.com/economia/energia/2022/02/12/el-costo-social-del-carbon/1637932" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ver aqu&iacute; algunas reflexiones al respecto</a>), en Ibiza prolifera la forma de transporte con m&aacute;s emisiones per c&aacute;pita. Algo que nos acerca a lo que es, en realidad, la base del lujo de la isla. El lujo de Ibiza y el que defiende Matutes (ver por ejemplo sus <a href="https://www.diariodeibiza.es/ibiza/2018/07/19/hay-apostar-lujo-vender-sol-29901132.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declaraciones aqu&iacute;)</a> , como el lujo de casi cualquier lugar del mundo se apoya en una idea que en el fondo es muy simple. Se apoya en que las &ldquo;externalidades&rdquo; (esos impactos negativos en los bienes y servicios p&uacute;blicos, en los recursos naturales y en el medio ambiente) las paguemos entre todos.
    </p><p class="article-text">
        En todo el mundo surgen voces para descartar el golf en el escenario actual de cambio clim&aacute;tico. <a href="https://cnnespanol.cnn.com/2021/12/08/crisis-climatica-golf-clima-trax/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tom Pilcher argumenta</a> que los campos de golf viven en tiempo prestado, o de descuento, ante la actual crisis clim&aacute;tica. En Francia, la <a href="https://www.bbc.com/news/world-europe-62532840" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exenci&oacute;n de los campos de golf</a> de las medidas para reducir el uso del agua en la gran sequ&iacute;a hist&oacute;rica del verano de 2022 no pudo levantar m&aacute;s protestas entre una poblaci&oacute;n que dejaba de regar jardines y lavar coches, y que sufr&iacute;a cortes en el suministro de agua. Ajeno a esta apremiante realidad, Matutes dice desafiar a que se debata sobre el da&ntilde;o ambiental del golf.
    </p><p class="article-text">
        Si me lo permite el se&ntilde;or Matutes, yo le invitar&iacute;a a que aceptara un debate sobre la moralidad de que algunos hagan fortuna a partir del bien com&uacute;n, de un medio ambiente amenazado y de unos recursos m&aacute;s escasos que nunca. Un debate sobre la oportunidad de reventar los ritmos naturales en aras del enriquecimiento r&aacute;pido de algunas entidades, empresas y personas, y a expensas de dejar sin futuro a los ibicencos e ibicencas, y en cierto modo a todos y todas. Los l&iacute;mites f&iacute;sicos y biol&oacute;gicos de la isla de Ibiza y del planeta no son materia de debate. Solo de estudio y reflexi&oacute;n. Sin embargo, el modelo de isla y el modelo social s&iacute; que son cuestiones a debatir. Por eso dec&iacute;a que el debate propuesto por Matutes, en realidad, no existe.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/debate-matutes-no-existe_129_9279496.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Aug 2022 19:26:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El debate de Matutes no existe]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A Europa le tiembla el pulso con las medidas climáticas en el peor momento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/europa-le-tiembla-pulso-medidas-climaticas-peor-momento_129_9181519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/883aa0ba-6621-48cf-981e-92a71fda7725_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A Europa le tiembla el pulso con las medidas climáticas en el peor momento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cambio climático es una prioridad mientras las medidas para mitigarlo no afecten mucho a la economía, y siempre y cuando no se cruce por en medio una pandemia, un conflicto bélico o algún inconveniente con la cadena de suministros. Siete años después de firmar el Acuerdo de París, seguimos sin encontrar el momento de cumplirlo</p></div><p class="article-text">
        Tenemos dos realidades opuestas que han entrado en colisi&oacute;n para sofoco de los europeos: un cambio clim&aacute;tico desbocado, que provoca los impactos previstos en los escenarios cient&iacute;ficos m&aacute;s pesimistas de calentamiento atmosf&eacute;rico, y una geopol&iacute;tica, tensada por la invasi&oacute;n de Ucrania, que hace retroceder varias d&eacute;cadas la ineludible transici&oacute;n energ&eacute;tica global, en principio liderada por la verde Europa. Cuando m&aacute;s necesitamos de medidas valientes contra el cambio clim&aacute;tico, m&aacute;s miedo le entra a Europa a la hora de ponerlas en pr&aacute;ctica. Dicho de otro modo, el cambio clim&aacute;tico es una prioridad mientras las medidas para mitigarlo no afecten mucho a la econom&iacute;a, y siempre y cuando no se cruce por en medio una pandemia, un conflicto b&eacute;lico o alg&uacute;n inconveniente con la cadena de suministros. En un breve episodio de sensatez global se escuch&oacute; a la ciencia del clima y se firm&oacute; un magn&iacute;fico <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Acuerdo_de_Par%25C3%25ADs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Acuerdo de Par&iacute;s</a>. Siete a&ntilde;os despu&eacute;s de firmarlo seguimos sin encontrar el momento de cumplirlo. Por tanto, siendo honestos, el cambio clim&aacute;tico no termina de ser nunca una prioridad para los gobiernos. Y si se me permite ponerme tremendo, una vez m&aacute;s, constatamos que la vida de las personas no es tan importante, en nuestra cosmovisi&oacute;n actual, como mantener el producto interior bruto a flote. A cualquier precio.
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a, basada fundamentalmente en quemar combustibles f&oacute;siles y apoyada en la ingenua visi&oacute;n de que los recursos, incluyendo estos mismos combustibles f&oacute;siles, son infinitos y de que el crecimiento econ&oacute;mico debe serlo tambi&eacute;n, se antepone a los derechos humanos. Sabemos que extraer los combustibles f&oacute;siles <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0306261921011673" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada vez nos cuesta m&aacute;s energ&iacute;a</a> y que la gran mayor&iacute;a de ellos debe <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-021-03821-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">permanecer bajo tierra</a> si queremos quedarnos dentro de los l&iacute;mites de calentamiento de un grado y medio sobre la era preindustrial acordados en Par&iacute;s. Pero una cosa es saberlo y otra muy diferente es hacer algo significativo al respecto. Sabemos que no hay que tocar la mayor parte de los combustibles f&oacute;siles que quedan por extraer si no queremos sobrepasar los l&iacute;mites de calentamiento acordados. Pero visto lo que estamos viendo con la verde Europa, ser&iacute;a una grata sorpresa si nadie los toca. En esta ocasi&oacute;n, la tentaci&oacute;n vive&hellip; &iexcl;en el piso de abajo!
    </p><p class="article-text">
        La r&aacute;pida sucesi&oacute;n de r&eacute;cords clim&aacute;ticos que estamos sufriendo en 2022, y en concreto las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ola_de_calor_en_Europa_en_julio_de_2022" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">olas de calor</a> y los duros <a href="https://www.rtve.es/noticias/20220716/incendios-calor-espana-directo-ultima-hora-noticias/2388986.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incendios</a> en este verano del <a href="https://www.nationalgeographic.es/medio-ambiente/2022/05/el-cambio-climatico-en-accion-las-olas-de-calor-record-en-india-y-pakistan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hemisferio norte</a> no son sino la manifestaci&oacute;n meteorol&oacute;gica de un cambio clim&aacute;tico que se encuentra en fase exponencial. Es decir, como resultado de encontrarnos en esta fase exponencial, cada vez ocurren m&aacute;s cosas en menos tiempo, y nos acercamos cada vez con mayor rapidez a l&iacute;neas rojas o puntos de inflexi&oacute;n a partir de los cuales los cambios ser&aacute;n poco menos que irreversibles a la escala temporal del ser humano. Me sorprendo a m&iacute; mismo diciendo otra vez algo que llevo treinta a&ntilde;os diciendo y que parece que se nos olvida: los cambios en el clima y los eventos extremos se suceden con mayor rapidez e intensidad como una simple consecuencia de haber dejado que las emisiones de gases de efecto invernadero lejos de bajar, contin&uacute;en subiendo. Quiz&aacute; haya que seguir otros treinta a&ntilde;os m&aacute;s record&aacute;ndolo con cualquier excusa. No es por no hacerlo, pero la cuesti&oacute;n es si tenemos otros treinta a&ntilde;os para tomarnos en serio, por fin, la crisis clim&aacute;tica. Es una forma ret&oacute;rica de decirlo porque resulta evidente que es precisamente de tiempo de lo que andamos m&aacute;s justos ahora. Andamos justos de tiempo por aquello de la evoluci&oacute;n exponencial del cambio clim&aacute;tico y por aquello de que lejos de seguir avanzando, ahora, al aplicar las medidas, nos tiembla el pulso y retrocedemos.
    </p><p class="article-text">
        Ante el desbordante panorama de olas de calor que ya han tenido lugar este a&ntilde;o en la India, en los dos polos y por toda Europa, toca recordar la gran diferencia entre lo que es adaptarse al cambio clim&aacute;tico y lo que es mitigarlo. Las olas de calor hist&oacute;ricas sol&iacute;an matar mucho m&aacute;s, a pesar de no ser tan fuertes o largas como las actuales, porque no hab&iacute;a los mismos niveles de adaptaci&oacute;n que ahora. Tanto los sistemas sanitarios, como el conocimiento social y los correspondientes ajustes en los h&aacute;bitos, las alertas meteorol&oacute;gicas e incluso el dise&ntilde;o de viviendas y ciudades, han mejorado y con ello nuestra capacidad de tolerar individual y colectivamente el calor intenso. La <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ola_de_calor_en_Europa_de_2003" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ola de calor de 2003</a> mat&oacute; varios miles de espa&ntilde;oles (las cifras oficiales son muy controvertidas) y muchos miles de europeos. La ola de calor de julio de 2022 lleva <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sanidad-estima-510-muertes-atribuibles-ola-calor_1_9180967.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 500 muertos</a> solo en Espa&ntilde;a y solo en su primeros siete d&iacute;as. Esta cifra nos dice dos cosas: 1) que la adaptaci&oacute;n a estos eventos extremos previene muchas muertes siendo m&aacute;s eficaz que hace unas d&eacute;cadas, y 2) que estamos llegando al l&iacute;mite en nuestra capacidad de adaptaci&oacute;n, de forma que si las olas se intensifican, el n&uacute;mero de fallecimientos aumentar&aacute;. Es evidente que hay l&iacute;mites fisiol&oacute;gicos, sanitarios, energ&eacute;ticos y sociales en nuestra capacidad de adaptarnos a eventos extremos como las olas de calor. Precisamente por eso es tan importante ir al origen del problema. Es por tanto tan o m&aacute;s evidente que lo que corresponde ahora es mitigar el cambio clim&aacute;tico. Mitigarlo para que estos eventos clim&aacute;ticos, ante los cuales cabe poca adaptaci&oacute;n m&aacute;s, vayan disminuyendo en frecuencia e intensidad. Mientras Europa ha progresado mucho en materia de adaptaci&oacute;n, en el campo de la mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico vamos no ya mucho m&aacute;s lentos, sino que en los &uacute;ltimos meses hemos puesto la marcha atr&aacute;s. Nunca pens&eacute; que escribir&iacute;a esto. Pude imaginar que avanzar&iacute;amos con dificultad y lentitud en la reducci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico, pero nunca se me ocurri&oacute; pensar que podr&iacute;amos retroceder.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que estamos retrocediendo con gran rapidez a la hora de atajar la crisis clim&aacute;tica. Lejos de aprovechar las duras circunstancias geopol&iacute;ticas actuales y las primeras dificultades econ&oacute;micas serias tras la COVID-19, Europa se asusta y <a href="https://elpais.com/economia/2022-07-18/la-ue-relajara-el-control-de-las-emisiones-para-compensar-la-falta-de-gas-ruso-con-otras-fuentes-de-energia-mas-contaminantes.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relaja el control de emisiones</a> para rebajar la dependencia del gas ruso. La Uni&oacute;n Europea considera imprescindible recuperar la producci&oacute;n con carb&oacute;n e incluso incentivarla con subvenciones p&uacute;blicas. Lejos de continuar el abandono progresivo del carb&oacute;n como una forma poco eficiente y muy contaminante de producir energ&iacute;a, la Agencia Internacional de Energ&iacute;a informa de que estamos quemando m&aacute;s carb&oacute;n que nunca y la mism&iacute;sima <a href="https://elpais.com/economia/2022-06-19/alemania-recurrira-al-carbon-ante-el-recorte-de-suministro-de-gas-ruso.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alemania est&aacute; ahora retomando</a> sus plantas energ&eacute;ticas basadas en el carb&oacute;n que hab&iacute;an sido cerradas. Esto se suma a la negaci&oacute;n de la realidad que supone llamar en Julio de 2022 <a href="https://www.eldiario.es/economia/eurocamara-avala-inversiones-nuclear-gas-sean-consideradas-verdes_1_9147723.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">energ&iacute;as verdes al gas y a la nuclear</a>. Y en Espa&ntilde;a se subvenciona a todo el mundo con 20 c&eacute;ntimos el litro de gasolina, en una medida <a href="https://www.eldiario.es/economia/cnmc-defiende-gasolineras-no-han-usado-bonificacion-20-centimos-aumentar-margenes_1_9115019.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&eacute;mica y cuajada de fraudes</a>, para facilitar el uso de combustibles en una fe ciega de que quemar gasolina impulsa la econom&iacute;a. Triste y contradictoria medida que se toma cuando lo que hay que hacer, mejor dicho, lo &uacute;nico que realmente podemos hacer, para evitar el descarrilamiento de la econom&iacute;a y de la civilizaci&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/ciencia_y_medio_ambiente/decrecimiento-solucion-cambio-climatico-experto-csic_1_9174581.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es decrecer</a>, empezando por la disminuci&oacute;n de la extracci&oacute;n y el uso de los combustibles f&oacute;siles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pocas veces resulta m&aacute;s perjudicial dar marcha atr&aacute;s que cuando un proceso largo y dif&iacute;cil, como la ineludible transici&oacute;n energ&eacute;tica, afronta sus primeras pruebas. Parec&iacute;a que, aunque con retraso, los pa&iacute;ses desarrollados est&aacute;bamos asumiendo el rumbo de descarbonizaci&oacute;n de la econom&iacute;a con la vista puesta en 2050 y de la mano de la Agenda 2030. Pero en la primera dificultad importante, la COVID-19, nos autoconcedimos una pr&oacute;rroga y en la segunda, la invasi&oacute;n de Ucrania y las crisis asociadas, nos tiemblan las piernas y reculamos. Nunca ser&aacute; c&oacute;modo ni f&aacute;cil abandonar los combustibles f&oacute;siles. Si no aprovechamos las circunstancias actuales no lo haremos nunca. Y hace a&ntilde;os que <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Grupo_Intergubernamental_de_Expertos_sobre_el_Cambio_Clim%25C3%25A1tico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ciencia indica con crudeza</a> qu&eacute; escenarios clim&aacute;ticos, econ&oacute;micos, sociales y medioambientales cabe esperar si no lo hacemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/europa-le-tiembla-pulso-medidas-climaticas-peor-momento_129_9181519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Jul 2022 20:42:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A Europa le tiembla el pulso con las medidas climáticas en el peor momento]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Las fuerzas de seguridad del Estado no nos van a proteger de las amenazas importantes?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/fuerzas-seguridad-no-proteger-amenazas-importantes_129_9089119.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/faf4663e-3bd8-4ba4-86b9-6e318540b51d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Las fuerzas de seguridad del Estado no nos van a proteger de las amenazas importantes?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los que levantamos una voz de alarma el 6 de abril de este año sobre el impacto real y global del cambio climático en nuestras vidas, los miembros del colectivo Rebelión Científica –que se manifestó coordinadamente en más de 25 países–, estamos ahora siendo tratados en España como si fuésemos terroristas</p></div><p class="article-text">
        La sociedad adormecida en la que vivimos sigue depositando su confianza en el <em>Estado protector</em> sin revisar si realmente le est&aacute; protegiendo de lo que le amenaza. Bendice el uso de las armas contra Estados lejanos en una invasi&oacute;n disparada por la crisis energ&eacute;tica y la dependencia global de unos combustibles f&oacute;siles que, adem&aacute;s de envenenar nuestro clima, se agotan. Todo bien y muy normal. Reprimir violencia con m&aacute;s violencia, sobre todo si ocurre lejos de casa y sirve para vender unas cuantas armas, se acepta con naturalidad y se aprueban subvenciones. Pero parecer&iacute;a que no es protecci&oacute;n suficiente y el <em>Estado protector </em>da algunos pasos m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los que levantamos una voz de alarma el 6 de abril de este a&ntilde;o sobre el impacto real y global del cambio clim&aacute;tico en nuestras vidas, los miembros del colectivo Rebeli&oacute;n Cient&iacute;fica, -que se manifest&oacute; coordinadamente en m&aacute;s de 25 pa&iacute;ses- estamos ahora siendo <a href="https://www.eldiario.es/politica/brigada-antiterrorista-detiene-decena-activistas-climaticos-lanzaron-pintura-congreso_1_9087247.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tratados en Espa&ntilde;a como si fu&eacute;semos terroristas</a>. Avisados con 24 horas de antelaci&oacute;n, por tel&eacute;fono, para presentarnos urgentemente en comisar&iacute;a a declarar y a estar un tiempo en el calabozo. La alternativa era pasar a ser sujetos buscados que pudieran ser detenidos en cualquier momento. Parece que el Estado ha decidido proteger a la ciudadan&iacute;a de esta forma nueva de peligro que es el conocimiento cient&iacute;fico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este suceso tan desproporcionado e injusto ha generado numerosas reacciones de rechazo entre las que podemos mencionar la del prestigioso cient&iacute;fico de la NASA en California Peter Kalmus, <a href="https://twitter.com/ClimateHuman/status/1537213198000005121?s=20&amp;t=IvGvs1s65mQHa-N6T_zn2g" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quien se muestra sorprendido</a> por el tratamiento como terroristas de quienes denuncian la inacci&oacute;n clim&aacute;tica. En palabras del Secretario General de las Naciones Unidas, los terroristas son quienes permiten que millones de personas mueran o tengan que abandonar sus hogares por el cambio clim&aacute;tico. Sin embargo, en Espa&ntilde;a, las fuerzas de seguridad del Estado no han dudado en atemorizar, reprimir e imputar apresuradamente cargos graves a aquellos que llamamos la atenci&oacute;n sobre lo que realmente nos amenaza. Las imputaciones son&nbsp;nada menos que delito de da&ntilde;os contra las instituciones del Estado, alegando unos costes de reparaci&oacute;n de 3.306,69 euros, algo sorprendente porque nosotros mismos recogimos y limpiamos todo al terminar, y el peque&ntilde;o equipo de limpieza que vino a continuaci&oacute;n remat&oacute; la tarea en menos de 10 minutos. Tambi&eacute;n se nos imputa &ldquo;alterar de forma notoria la sesi&oacute;n que se estaba realizando en el Congreso de Diputados&rdquo;, algo mucho m&aacute;s sorprendente a&uacute;n porque numerosos diputados que estaban en esa sesi&oacute;n pueden atestiguar que no se escuch&oacute; nada de lo que ocurr&iacute;a fuera, y, tal como se puede ver en numerosas declaraciones en los medios y en las redes sociales de diversos diputados, nuestra protesta no tuvo el m&aacute;s m&iacute;nimo impacto en la sesi&oacute;n del Congreso. Ya se han pedido explicaciones al Ministro de Interior; en especial explicaciones de c&oacute;mo el Secretario General del Congreso de Diputados ha podido hacer un informe afirmando que alteramos la sesi&oacute;n.&nbsp;
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x89r4k2" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Estamos en una emergencia. Eso declararon los Gobiernos de medio mundo al establecer emergencias clim&aacute;ticas en sus respectivos pa&iacute;ses e incluso con la mera firma del Acuerdo de Par&iacute;s. Pero parece ser que la verdadera emergencia ahora es detenernos. Que el peligro somos nosotros.
    </p><p class="article-text">
        En alg&uacute;n momento, el conocimiento de lo que nos amenaza, que no es patrimonio de las Fuerzas de Seguridad del Estado -ese conocimiento est&aacute; mucho m&aacute;s cerca de la ciencia- se convirti&oacute; en el verdadero peligro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En alg&uacute;n momento, la sensatez se perdi&oacute; y se decidi&oacute; proteger a la ciudadan&iacute;a de quienes poseen ese conocimiento. De aquellos que asumen el privilegio (y la obligaci&oacute;n) que ese conocimiento les confiere, y act&uacute;an en consecuencia ante el mayor reto de la historia de nuestra civilizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En alg&uacute;n momento, alguien decidi&oacute; que los peligrosos son los que echan agua de remolacha a las columnas del Congreso y no los que se lucran echando gases de efecto invernadero a una atm&oacute;sfera contaminada y recalentada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Reduciendo a los que elevamos la voz de la ciencia desprotegen a quien en teor&iacute;a deben proteger, y todos, protectores y protegidos, perdemos un tiempo, una salud y unas energ&iacute;as m&aacute;s escasas y valiosas que nunca. Porque son justo las que necesitamos para mitigar y adaptarnos al cambio clim&aacute;tico y a la crisis energ&eacute;tica. <em>Spoiler</em>: ninguno de los dos problemas va a desaparecer. Est&aacute;n aqu&iacute; para quedarse.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Es evidente que las fuerzas de seguridad del Estado buscan que la cumbre de la OTAN, que se celebrar&aacute; a finales de este mes en Madrid, discurra sin incidentes. Una vez m&aacute;s, yerran el tiro, porque con estas medidas desproporcionadas despiertan sentimientos de rabia e impotencia, de injusticia y descontento. Sentimientos que son precisamente los que alimentan y justifican nuevas insurgencias y revueltas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s ir&oacute;nico de todo esto es que esta sobreactuaci&oacute;n errada de las fuerzas de seguridad ha tenido lugar en mitad de la ola de calor m&aacute;s fuerte y temprana desde 1981, muy inusual a principios del mes de junio. De hecho, una ola de calor que podr&iacute;a ser un r&eacute;cord absoluto de los &uacute;ltimos dos milenios y que sin duda est&aacute; impulsada por el cambio clim&aacute;tico. Lejos de protegernos de lo que nos amenaza, las fuerzas de seguridad se entretienen cuestionando, reprimiendo y acorralando a quienes nos preocupamos por las amenazas aut&eacute;nticas y urgentes que se ciernen sobre la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero la responsabilidad ahora recae no solo en esas fuerzas de seguridad, que en el fondo reciben &oacute;rdenes. Recae en todos y todas nosotros. Si permitimos que este atropello tenga lugar sin explicaciones ni rectificaciones, &iquest;qui&eacute;n quedar&aacute; para alzar la voz?
    </p><p class="article-text">
        No obstante, aprovechemos la ocasi&oacute;n. Hagamos que esto sea un punto de inflexi&oacute;n positivo. Apoy&eacute;monos para cambiar la inercia social, pol&iacute;tica y econ&oacute;mica. Frenemos la emisi&oacute;n de gases de efecto invernadero. Abandonemos la senda de crecimiento indefinido apoyada en los combustibles f&oacute;siles. Estamos tan entretenidos con lo cotidiano que no nos damos cuenta del poco margen que tenemos para actuar.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Valladares, Juan Bordera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/fuerzas-seguridad-no-proteger-amenazas-importantes_129_9089119.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jun 2022 09:20:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Las fuerzas de seguridad del Estado no nos van a proteger de las amenazas importantes?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las horas más amargas de la ciencia climática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/horas-amargas-ciencia-climatica_129_8898469.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac67e18f-4e1e-4836-96b3-d3849e6cfb99_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x632y447.jpg" width="1200" height="675" alt="Las horas más amargas de la ciencia climática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras más de 30 años de investigación, informes, publicaciones, conferencias, talleres y noticias, los científicos que trabajamos en las causas, impactos y formas de mitigar el cambio climático nos vemos obligados a cambiar de lenguaje</p><p class="subtitle">La ONU exige una reducción inmediata de los gases que causan la crisis climática: “Es ahora o nunca”</p></div><p class="article-text">
        Los acuerdos como el de Par&iacute;s para mantenernos dentro de los m&aacute;rgenes de seguridad clim&aacute;tica han fracasado. Tras m&aacute;s de 30 a&ntilde;os de investigaci&oacute;n, informes, publicaciones, conferencias, talleres y noticias, los cient&iacute;ficos que trabajamos en las causas, impactos y formas de mitigar el cambio clim&aacute;tico nos vemos obligados a cambiar de lenguaje. Porque el lenguaje sereno y acad&eacute;mico empleado hasta ahora no ha servido para que tomemos medidas a la altura de la gravedad del problema.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son las 7 de la ma&ntilde;ana del mi&eacute;rcoles 6 de abril de 2022. Nervioso, miro por la ventanilla del tren el hermoso encinar del monte de El Pardo, pero apenas me tranquiliza hacerlo. No quiero ir al Congreso de Diputados. Hoy no. No quiero gritar lo que est&aacute; pasando. Tengo muchas cosas que hacer. Tengo miles de excusas y motivos para no ir. Tengo mucho trabajo pendiente, art&iacute;culos que escribir, proyectos que evaluar, experimentos que analizar. Apenas he dormido esta noche. Llevamos tres d&iacute;as largos e intensos de preparar la rebeli&oacute;n cient&iacute;fica. Tras atender a los medios explicando por qu&eacute; el resumen para pol&iacute;ticos del &uacute;ltimo informe del IPCC no sirve para detener el cambio clim&aacute;tico nos hemos embarcado en multitud de ruedas de prensa, entrevistas, reportajes acelerados, mientras se acercaba el d&iacute;a en el que cient&iacute;ficas y cient&iacute;ficos de 25 pa&iacute;ses cruzar&iacute;amos la l&iacute;nea roja de la desobediencia civil. &rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo miedo. Quiero volver a la cama, o irme al laboratorio. No quiero enfrentarme a la polic&iacute;a. No s&eacute; bien qu&eacute; es lo que va a pasar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En mi cabeza retumban las cr&iacute;ticas tras las primeras acciones en las que nos tachan de v&aacute;ndalos. Recuerdo mi visita anterior al Congreso, tres a&ntilde;os atr&aacute;s. Vestido con mi chaqueta y armado con mis diapositivas, acud&iacute; para explicar, una vez m&aacute;s, las causas y las consecuencias del cambio clim&aacute;tico. Espa&ntilde;a estaba debatiendo la ley de cambio clim&aacute;tico. La ley nacer&iacute;a tarde y peque&ntilde;a, pero le di la bienvenida, la ten&iacute;amos que aprender a querer. Ten&iacute;amos que hacerla crecer en ambiciones, acompa&ntilde;arla de m&aacute;s medidas, de m&aacute;s leyes. Hab&iacute;a que acelerar la transici&oacute;n. Pero todo eso tendr&iacute;a que esperar porque sobrevino la realidad. La realidad anunciada hace 30 a&ntilde;os por los cient&iacute;ficos, la realidad que anticipaba el informe Meadows hace medio siglo al analizar ya en aquel entonces los riesgos del crecimiento continuo en un planeta finito. La realidad tomar&iacute;a forma de covid-19. Y de nuevas peleas pol&iacute;ticas. Y de nuevas y mayores crisis econ&oacute;micas, energ&eacute;ticas, sociales&hellip; Y Putin invadi&oacute;, finalmente, Ucrania, mientras los camiones invad&iacute;an las calles. Nadie hizo conexiones. Unas noticias taparon a otras. Nadie vio ni ve que todo est&aacute; relacionado porque tienen el mismo origen: nuestro uso desmedido de los combustibles f&oacute;siles, nuestra degradaci&oacute;n acelerada del medio ambiente. Pero todos estamos tan ocupados con las noticias que no tenemos tiempo de entenderlas. Un gamo salta entre las jaras y me recuerda que sigo en el tren hacia un destino que no he elegido&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Agarrado a mi bata blanca y a mi botella de agua tintada de rojo me re&uacute;no con un centenar de personas tan nerviosas y emocionadas como yo. Reconozco varias cient&iacute;ficas. Nos abrazamos como si nos despidi&eacute;ramos.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un polic&iacute;a me atrapa mientras dos cient&iacute;ficos logran verter el agua roja por la fachada del Congreso de Diputados. Me quedo inm&oacute;vil, la consigna es no forcejear, no resistirse. Pero somos muchos y en ese momento hay apenas media docena de polic&iacute;as. Me agarro a la pancarta. Una larga y hermosa pancarta con la evoluci&oacute;n de las temperaturas de la atm&oacute;sfera en el &uacute;ltimo siglo y medio, y las palabras Alerta Roja: escuchad a la ciencia. La chica de al lado est&aacute; temblando de miedo. Yo miro a los compa&ntilde;eros sentados en el suelo. La polic&iacute;a nos empuja, nos da muchas &oacute;rdenes. Paso mi brazo libre por el hombro de la muchacha que tiembla. Nos calmamos los dos. Llegan seis furgones de polic&iacute;a, haciendo mucho m&aacute;s ruido que nosotros. Decenas de paseantes se paran a ver qu&eacute; pasa y a tomar fotos. Un diputado sale del Congreso a mostrarnos su apoyo. Muchas c&aacute;maras de televisi&oacute;n y muchos micr&oacute;fonos de la prensa nos rodean antes que la polic&iacute;a. Explicamos gritando lo que pasa. En realidad, lo que no pasa. La tremenda inacci&oacute;n clim&aacute;tica. Una inacci&oacute;n tan violenta que es responsable de la muerte de decenas de millones de personas cada a&ntilde;o. Muchos m&aacute;s muertos que la covid-19. Muchos m&aacute;s que en la guerra de Ucrania.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hago ah&iacute;? Me lo preguntan los periodistas, me lo pregunto yo mismo. &iexcl;Que diferente estar a este lado de la puerta del congreso gritando y ensuciando las escaleras con agua roja frente a estar del otro lado explicando detalladamente el efecto invernadero y c&oacute;mo reducir la emisi&oacute;n de los gases que lo provocan! &iexcl;C&oacute;mo deseaba volver cuanto antes a las clases de la universidad, a descifrar a los alumnos los efectos ecol&oacute;gicos en cascada de calentar la atm&oacute;sfera o los puntos de inflexi&oacute;n clim&aacute;tica que estamos activando o los l&iacute;mites planetarios que estamos rebasando!&rdquo;
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;La polic&iacute;a nos agarra de brazos y piernas. Nos traslada lejos de la fachada del Congreso, a la plazoleta de enfrente. Nos recogen los documentos de identidad. Un taxista se detiene y nos grita &iexcl;V&aacute;ndalos! Lo hace sin reparar en que el rojo hab&iacute;a desaparecido de la fachada y las escaleras del congreso, y que una brigada de voluntarias y voluntarios hab&iacute;a recogido todos los papeles, botellas y desperdicios de la zona. La radio ya hab&iacute;a emitido decenas de comunicados sobre nuestra acci&oacute;n de rebeld&iacute;a, la televisi&oacute;n tambi&eacute;n. Medios internacionales nos hac&iacute;an m&aacute;s y m&aacute;s preguntas en ingl&eacute;s. Cadenas auton&oacute;micas grababan falsos directos con varios de nosotros. Cualquiera que asomaba ante un micr&oacute;fono era agarrado amablemente del brazo e invitado a entrar al cerco policial establecido en el centro de la plaza de las Cortes, bajo la mirada distra&iacute;da de Miguel de Cervantes. Estar&iacute;amos retenidos varias horas m&aacute;s hasta que todas y cada una de las denuncias contra todos y cada uno de nosotros fueran escritas a mano en un papel autocopiativo. Hab&iacute;an pasado ya seis horas desde que me levant&eacute;. Ten&iacute;amos fr&iacute;o, hambre y un gran nudo en el est&oacute;mago. Nos pregunt&aacute;bamos si todo aquello servir&iacute;a para algo, si llegar&iacute;a a reducir, aunque fuera solo un poco, el maquillaje de la realidad clim&aacute;tica. Nuevas l&aacute;grimas, nuevos abrazos. Sabemos que tocar&aacute; repetir. Una y mil veces. Los tiempos de informes, art&iacute;culos y conferencias est&aacute;n quedando atr&aacute;s. Vienen tiempos de huelgas, protestas y desobediencia. Los cient&iacute;ficos y las cient&iacute;ficas no sabemos gritar ni manchar paredes ni parar el tr&aacute;fico. Pero sabemos hacer bien una cosa: aprender. Y estamos estudiando el nuevo lenguaje para comunicar la gravedad del cambio clim&aacute;tico&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un tema al d&iacute;a, el podcast de elDiario.es</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/hablar-de-cambio-clim-tico-en-tiempos-de-guerra/embed" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="Hablar de cambio climático en tiempos de guerra"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/horas-amargas-ciencia-climatica_129_8898469.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Apr 2022 21:35:59 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre la inevitabilidad de la guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/inevitabilidad-guerra_132_8875132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ab27b98-cdc2-4f11-bed0-0dbda02e81f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre la inevitabilidad de la guerra"></p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2022 de la era com&uacute;n. Los cuatro jinetes del apocalipsis, la peste, la guerra, el hambre y la muerte, contin&uacute;an su cabalgada feroz inundando de horror a una humanidad que se muestra incapaz de dominar a sus propios demonios. La pandemia de la COVID-19 ha puesto de manifiesto que disponer de un alto nivel de progreso tecnol&oacute;gico capaz de desarrollar una vacuna en tan s&oacute;lo un a&ntilde;o apenas aligera la miseria humana, tal como evidencia la mezquina distribuci&oacute;n de dicha vacuna entre los pa&iacute;ses ricos y pobres. A las <a href="https://ayudaenaccion.org/blog/ayuda-humanitaria/conflictos-activos-2021/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">10 guerras y conflictos que continuaban activos en 2021</a>, acumulando millones de muertos y desplazados, se une ahora la invasi&oacute;n de Ucrania, cuyo incierto desenlace podr&iacute;a desatar una escalada b&eacute;lica de consecuencias inimaginables. <em>Homo homini lupus</em> proclam&oacute; Plauto, una famosa aseveraci&oacute;n popularizada por Thomas Hobbes cuya machacona repetici&oacute;n ha servido para justificar la mezquindad moral a la que nos conduce el ego&iacute;smo; una visi&oacute;n fatalista que deriva en el darwinismo social sobre el que se soporta el aplastante sistema heteropatriarcal. Frente al inter&eacute;s mostrado por la academia a los presupuestos de Hobbes, la defensa de Jean-Jacques Rousseau de una predisposici&oacute;n natural humana a la cooperaci&oacute;n ha sido sistem&aacute;ticamente ridiculizada como la enso&ntilde;aci&oacute;n de un rom&aacute;ntico idealista, y esto considerando que las m&aacute;s notables obras de la humanidad se han construido sobre la base de la cooperaci&oacute;n y la distribuci&oacute;n de tareas. Cierto es que el azote omnipresente de la guerra parece soportar una visi&oacute;n l&uacute;gubre de la humanidad, avalada por estudios cient&iacute;ficos como los del antrop&oacute;logo Marvin Harris, quien argumenta en su c&eacute;lebre obra &ldquo;<a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro/bibliotecas-de-autor/nuestra-especie-marvin-harris-9788420660134/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nuestra Especie</a>&rdquo; que la agresividad forma parte de la naturaleza humana, mientras justifica la necesidad de la guerra para el control social de las poblaciones en &ldquo;<a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro/bibliotecas-de-autor/vacas-cerdos-guerras-y-brujas-marvin-harris-9788420674391/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vacas, cerdos, guerras y brujas</a>&rdquo;. &iquest;Es la guerra inevitable? &iquest;Podr&iacute;a esta inevitabilidad ser en realidad un espejismo producido por un condicionamiento cultural que se extiende hasta la propia academia? Para disponer de elementos que nos permitan esclarecer si la guerra es connatural a nuestra especie o est&aacute; motivada por unas determinadas causas hay que tratar de encontrar su origen. Queremos vencer a la Guerra, para lo cual no hay nada mejor que seguir la famosa estrategia militar <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/El_arte_de_la_guerra" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">propuesta originariamente por </a>Sun Tzu que aconseja conocer al enemigo. Sabido es que, cuanto mejor se le conoce, m&aacute;s f&aacute;cil resulta derrotarlo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las sociedades de cazadores-recolectores del paleol&iacute;tico</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la b&uacute;squeda de los or&iacute;genes de la guerra debemos remontarnos a nuestros antepasados m&aacute;s lejanos, los cazadores-recolectores del paleol&iacute;tico. La escasez de pruebas directas que nos permitan conocer detalles sobre su cultura social, incluida la frecuencia y virulencia de conflictos entre los clanes, ha llevado a numerosos investigadores a analizar el problema a trav&eacute;s del estudio comparativo con los otros primates superiores. Si nos miramos en el <a href="http://esmateria.com/2014/09/17/violencia-chimpances-estrategia-adaptativa-humanos-evolucion-mata/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">espejo de los chimpanc&eacute;s</a>, con sus patriarcados jer&aacute;rquicos encabezados por machos-alfa, su capacidad de desplegar una enorme agresividad, sus interminables juegos pol&iacute;ticos y su acentuado sexismo, podr&iacute;amos caer en el error de pensar que, si la guerra no fuese algo connatural, cuanto menos parecer&iacute;a que evolutivamente viene de muy lejos. Afortunadamente, nuestros otros parientes cercanos en t&eacute;rminos de ADN mantienen la pregunta abierta: &iexcl;el pac&iacute;fico <a href="https://www.bonobos.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">matriarcado bonobo</a> est&aacute; en las ant&iacute;podas de ser una sociedad agresiva! El hecho de que sean f&iacute;sicamente tan parecidos entre ellos pero con conductas completamente distintas demuestra que el comportamiento es un car&aacute;cter que evoluciona muy r&aacute;pido. Esto es algo que tambi&eacute;n observamos en los humanos: las sociedades modernas comparten muchas caracter&iacute;sticas con las de los chimpanc&eacute;s, mientras que pueblos como los <a href="http://sudcalifornios.com/item/crisol-internacional-espiritu-ancestral-los-bosquimanos-de-angola" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bosquimanos del Kalahari</a>, que han conseguido mantener su modo de vida ancestral, nos sorprenden con una cultura prosocial basada en los cuidados y en la denominada &ldquo;reciprocidad generalizada&rdquo;, en la que cada uno aporta lo que tiene sin esperar nada a cambio.
    </p><p class="article-text">
        El antrop&oacute;logo Raymond Kelly trata de indagar en el nivel de violencia de las sociedades del paleol&iacute;tico analizando las ventajas y desventajas de los conflictos entre clanes en la competencia por los recursos. Su estudio le lleva a distinguir dos &eacute;pocas, una m&aacute;s antigua en la que la violencia letal pudo dominar las relaciones vecinales, y otra m&aacute;s reciente a la que denomina &ldquo;<a href="https://www.press.umich.edu/11586/warless_societies_and_the_origin_of_war" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sociedad sin guerra</a>&rdquo;, cuyo origen liga a la aparici&oacute;n de las lanzas hace aproximadamente un mill&oacute;n de a&ntilde;os. Seg&uacute;n Kelly, puesto que adentrarse en un territorio vecino entra&ntilde;aba un alt&iacute;simo riesgo al disponer de estas armas letales, su aparici&oacute;n oblig&oacute; a reevaluar la relaci&oacute;n beneficio/coste de estas incursiones. Surgen dos estrategias, delimitar los territorios con zonas neutrales que son evitadas y cuyos recursos no son aprovechados por nadie, o bien desarrollar pol&iacute;ticas de no agresi&oacute;n mutua. Entre los chimpanc&eacute;s se observa una cierta tendencia a evitar las fronteras por el riesgo de encontrarse con enemigos hostiles, algo que no sucede con los pac&iacute;ficos bonobos. En el caso de los humanos, <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1266108/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kelly utiliza como ejemplo</a> el comportamiento de los ind&iacute;genas en las islas de Andam&aacute;n; la parte sur est&aacute; dominada por relaciones end&eacute;micas hostiles, lo que hace que se eviten las fronteras. Por el contrario, en el norte han adoptado una estrategia de colaboraci&oacute;n; mantienen reuniones peri&oacute;dicas para fomentar la paz, intercambian regalos, y tambi&eacute;n organizan ceremonias de cortejos que fomentan los matrimonios mixtos. El resultado es que en el norte de las Andam&aacute;n hay una mayor densidad de poblaci&oacute;n que en el sur, pues los recursos est&aacute;n mejor aprovechados. La cooperaci&oacute;n se convierte as&iacute; en una estrategia que comporta mayores ventajas que la competici&oacute;n. He aqu&iacute;, de nuevo, un ejemplo en el que el comportamiento var&iacute;a enormemente pese a tratarse de poblaciones que podr&iacute;amos considerar &ldquo;gen&eacute;ticamente homog&eacute;neas&rdquo;, y una demostraci&oacute;n de que en el ser humano no hay &ldquo;instintos irrefrenables de matar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de la cultura social de los clanes del paleol&iacute;tico ha sido abordado desde una perspectiva diferente por la antrop&oacute;loga Sarah Blaffer Hrdy. <a href="https://blogs.scientificamerican.com/primate-diaries/raising-darwins-consciousness-an-interview-with-sarah-blaffer-hrdy-on-mother-nature/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n argumenta Hrdy</a>, hay un hecho bastante incontestable que sugiere el desarrollo de un car&aacute;cter marcadamente prosocial y cooperativo: la dificultad de la crianza en humanos. Nuestro r&aacute;pido ciclo reproductivo, unido al largo periodo de dependencia de las cr&iacute;as humanas y su elevad&iacute;sima demanda cal&oacute;rica - principalmente debido al aumento de tama&ntilde;o del cerebro - hacen inviable que una madre del paleol&iacute;tico hubiera podido ocuparse ella sola, por s&iacute; misma, de la crianza, algo que podr&iacute;a haber conducido al final de nuestra especie. Esta situaci&oacute;n s&oacute;lo pudo ser superada por medio de la cooperaci&oacute;n, y as&iacute;, criar a un hijo dej&oacute; de ser una tarea exclusiva de la madre para convertirse en un asunto que involucraba a todo el clan. Hay un segundo hecho no menos significativo, que tiene que ver con el cuidado de discapacitados y enfermos. El paleoantrop&oacute;logo <a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.1814989115" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Erik Trinkaus ha recopilado todas las anomal&iacute;as &oacute;seas</a> identificadas en los restos de la poblaci&oacute;n de humanos del Pleistoceno que se encuentran catalogados en el registro f&oacute;sil. La elevada frecuencia de anomal&iacute;as detectadas podr&iacute;a explicarse por la alta consanguinidad de la poblaci&oacute;n, pero levanta la pregunta sobre c&oacute;mo era posible que todas esas personas vivieran muchos a&ntilde;os, llegando incluso a la vejez. Esto requiere una explicaci&oacute;n adicional que no puede ser otra que la del cuidado: nuestros antepasados velaban por sus enfermos. Cuidar de beb&eacute;s, ni&ntilde;os, enfermos y discapacitados de manera grupal, cooperando en las tareas para sacar adelante a los colectivos m&aacute;s vulnerables es algo tan extraordinario que probablemente <a href="https://www.researchgate.net/publication/350326880_El_cuidado_en_los_comportamientos_sociales_humanos_durante_la_Prehistoria_-_Care_in_human_social_behaviour_during_Prehistory" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sell&oacute; el car&aacute;cter de nuestros antepasados</a>. La alianza entre clanes de la &ldquo;sociedad sin guerra&rdquo; que propone Kelly debi&oacute; favorecer el intercambio de estos individuos prosociales, &uacute;nica manera de disminuir la consanguinidad lo que no deja de ser una poderosa estrategia evolutiva. Esto explicar&iacute;a que <a href="https://elpais.com/elpais/2016/03/25/ciencia/1458906491_911456.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sapiens, neandertales y denisovanos procrearan juntos con cierta frecuencia</a> como muestra el ADN del hombre moderno, aparte del hecho m&aacute;s que probable de que ellos no se encontrasen tan diferentes entre s&iacute; como nosotros creemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Violencia extrema en el neol&iacute;tico</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace unos 12.000 a&ntilde;os, la estabilizaci&oacute;n del clima alrededor de valores compatibles con la agricultura dio paso a la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_neol%C3%ADtica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revoluci&oacute;n neol&iacute;tica</a>. En unos pocos miles de a&ntilde;os, un per&iacute;odo de tiempo muy corto para la magnitud del cambio ambiental y social, fueron surgiendo asentamientos en las riberas de los r&iacute;os que prosperaron y se multiplicaron. El ser humano daba un giro copernicano a su modo de vida al abandonar la recolecci&oacute;n, la caza y la pesca como &uacute;nico medio de subsistencia para convertirse en productor de alimentos por medio de la agricultura y la ganader&iacute;a. El modelo paleol&iacute;tico de cooperaci&oacute;n solidaria fue cediendo el paso a un modelo transaccional &ldquo;<em>do ut des</em>&rdquo;, doy para que me des, a la par que se desplazaba el punto de equilibrio entre ego&iacute;smo y empat&iacute;a. Por una parte, en los asentamientos comenzaba a superarse con creces el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/N%C3%BAmero_de_Dunbar#:~:text=El%20n%C3%BAmero%20de%20Dunbar%20es,y%20su%20capacidad%20de%20proceso." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">n&uacute;mero de Dunbar</a> que representa el n&uacute;mero m&aacute;ximo de individuos capaces de mantener relaciones estrechas entre s&iacute;, lo que unido a la fragmentaci&oacute;n de las comunidades por el surgimiento de m&uacute;ltiples oficios, tuvo como consecuencia el detrimento de los lazos de empat&iacute;a. Por otra parte, la alta exposici&oacute;n a elementos externos junto a la aparici&oacute;n de una amplia variedad de excedentes alimentarios y nuevos productos que mejoraban la calidad de vida de la poblaci&oacute;n fue un caldo de cultivo perfecto para el ego&iacute;smo, el miedo, la ambici&oacute;n y el poder. 
    </p><p class="article-text">
        El aumento de la poblaci&oacute;n, la desconexi&oacute;n afectiva generalizada y la aparici&oacute;n de esta nueva dimensi&oacute;n originada por el miedo y la ambici&oacute;n debieron arrojar a las sociedades neol&iacute;ticas a un <a href="https://en.unesco.org/courier/2020-1/origins-violence" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aut&eacute;ntico caos de violencia</a>. Las <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-021-89386-y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evidencias arqueol&oacute;gicas</a> m&aacute;s antiguas de ataques a asentamientos se han encontrado cerca de la actual ciudad de Jebel Sahaba, en Sud&aacute;n, fechadas hace unos 14.000 a&ntilde;os. El cenit de violencia extrema pudo haberse producido hace unos 7.000 a&ntilde;os, seg&uacute;n parece evidenciar el llamado <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4381518/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuello de botella del cromosoma Y</a>, un aut&eacute;ntico colapso en la diversidad gen&eacute;tica masculina que pudo ser producido por una <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-018-04375-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">feroz competencia entre clanes patriarcales</a>. S&oacute;lo sobrevivi&oacute; un hombre por cada 17 mujeres, un dato que mostrar&iacute;a la ferocidad de la violencia desatada. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La institucionalizaci&oacute;n de la guerra</strong>
    </p><p class="article-text">
        La aparici&oacute;n de las ciudades estado, atrincheradas tras murallas y defendidas por ej&eacute;rcitos profesionales, junto al desarrollo de armas durante la Edad de Bronce, estabiliz&oacute; la situaci&oacute;n dando paso a un nuevo orden social m&aacute;s complejo. Esto no supuso el fin de la violencia sino la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_prehist%C3%B3rica#:~:text=El%20primer%20registro%20arqueol%C3%B3gico%20que,la%20frontera%20Egipto%20y%20Sud%C3%A1n." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">institucionalizaci&oacute;n de lo que hoy denominamos guerra</a>. Del caos se evolucion&oacute; hacia una din&aacute;mica cuyo patr&oacute;n se ha mantenido constante hasta nuestros d&iacute;as; las guerras continuadas entre ciudades-estados hacen emerger imperios, que luchan entre s&iacute; hasta entrar en decadencia dando paso a nuevos imperios. La paz es algo desconocido desde el neol&iacute;tico, tan s&oacute;lo hemos disfrutado de algunos per&iacute;odos de tregua m&aacute;s o menos largos. En este punto hay que recordar que la lucha por la supervivencia, impulsora de los conflictos m&aacute;s primitivos, fue pronto ensombrecida por otras motivaciones relacionadas con la ambici&oacute;n y el poder, abonadas por odios que se hacen end&eacute;micos y por tendencias supremacistas que florecen sobre un ego colectivizado. 
    </p><p class="article-text">
        La pertinaz presencia de la guerra, con el profundo desprecio que supone hacia la vida humana, evidencia que todas las sociedades postneol&iacute;ticas han estado caracterizadas por compartir una cultura que cosifica la vida. Una de las mayores expresiones de esta reificaci&oacute;n fue la aparici&oacute;n de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_la_esclavitud" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esclavitud</a>, un subproducto de la guerra. Los vencedores no s&oacute;lo se apropiaban de los bienes de los vencidos sino que los convert&iacute;an a ellos mismos en bot&iacute;n de guerra. Transformados en objetos de compra-venta con estatus jur&iacute;dico de &ldquo;cosa&rdquo; cuyos derechos corresponden a su propietario, los esclavos se convirtieron en la mayor herramienta de producci&oacute;n del mundo antiguo. El surgimiento de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Heteropatriarcado#:~:text=La%20idea%20de%20heteropatriarcado%20rechaza,una%20cultura%20hostil%20de%20masculinidad." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cultura heteropatriarcal</a> probablemente tambi&eacute;n pueda situarse en esta &eacute;poca convulsa, como parte del proceso generalizado de reificaci&oacute;n de la existencia. Las mujeres pasaron a ser &ldquo;cosas &uacute;tiles&rdquo;, valiosos botines de guerra por su capacidad para parir, criar, preparar los alimentos, cultivar los campos y cuidar el ganado. La gran revoluci&oacute;n del neol&iacute;tico, con todos sus aspectos positivos, provoc&oacute; la ruptura del modelo prosocial del paleol&iacute;tico reemplaz&aacute;ndolo por una vil cosificaci&oacute;n de personas, animales y plantas. Tras la revoluci&oacute;n industrial esta cosificaci&oacute;n se generaliz&oacute; a todo el planeta, explotado y convertido en vertedero. Como si la crisis medioambiental no fuese suficientemente peligrosa para la vida en la Tierra, la locura de este mundo hostil nos empuja a seguir gastando ingentes cantidades de recursos en armamento, pese a que ya almacenamos potencia destructiva suficiente para arrasar el planeta varias veces. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En busca de la paz perdida</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ni la visi&oacute;n antropol&oacute;gica, ni el rastreo de una historia cultural de la guerra desde un punto de vista evolutivo nos conduce a considerar la guerra como una constante antropol&oacute;gica inevitable, como algo anclado gen&eacute;ticamente en nosotros. Desde el comienzo de la historiograf&iacute;a y, a m&aacute;s tardar, desde los textos de la antig&uuml;edad cl&aacute;sica, tenemos pruebas que documentan los esfuerzos por cultivar y educar al ser humano moral, social y democr&aacute;ticamente. Bajo ninguna perspectiva &eacute;tica la guerra y la violencia son justificables. E incluso desde una perspectiva evolutiva, no podemos darle coherentemente un significado positivo, por ejemplo como herramienta (tal como lo encontramos en la idea de la &ldquo;guerra justa&rdquo;). La guerra nos lleva m&aacute;s bien a reflexionar sobre la <a href="https://theconversation.com/paradojas-antropicas-y-la-desordenada-vida-en-el-planeta-179485" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">paradoja antr&oacute;pica</a> de una especie, la nuestra, que se empuja a s&iacute; misma hacia la extinci&oacute;n, empeorando las condiciones de vida en todo el planeta, y al mismo tiempo insistiendo en la posibilidad del desarrollo de soluciones tecnol&oacute;gicas para todo, incluso para la mejora biotecnol&oacute;gica de los humanos, trascendiendo as&iacute; la propia condici&oacute;n humana y desarrollando una <a href="https://rebelion.org/economia-insostenibilidad-ceguera-voluntaria-futuralgia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ceguera voluntaria</a> frente al cambio necesario de formas de vida, h&aacute;bitos, pr&aacute;cticas y posturas.
    </p><p class="article-text">
        Parar la guerra es equivalente a luchar contra la reificaci&oacute;n de la vida, una lucha que ha comenzado a ganar important&iacute;simas batallas empezando por la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Abolicionismo_de_la_esclavitud#:~:text=Tras%20la%20Revoluci%C3%B3n%20francesa%20y,27%20de%20abril%20de%201848." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abolici&oacute;n formal de la esclavitud</a> en 1949. En la misma l&iacute;nea se sit&uacute;an los movimientos para erradicar otras lacras sociales como el racismo, la xenofobia, la homofobia o cualquier otro tipo de discriminaci&oacute;n entre las personas, y los que urgen a que los animales no-humanos sean tratados con dignidad y respeto. El movimiento feminista y su lucha contra el heteropatriarcado es hoy uno de los frentes de batalla m&aacute;s cr&iacute;ticos para arrancar de ra&iacute;z la injustificable reificaci&oacute;n de la vida. <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/futuro-sera-feminista-ecologista-no-sera_132_8813156.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vivimos en una sociedad hipermasculinizada y eg&oacute;latra</a> que es urgente revertir, virando hacia una &eacute;tica femenina que se traduce en una &eacute;tica de los cuidados. Necesitamos reemplazar ego por empat&iacute;a, competici&oacute;n por cooperaci&oacute;n, agresividad por entendimiento, y balancear esta sociedad enferma en la que el polo masculino est&aacute; hipertrofiado para desgracia de todos. 
    </p><p class="article-text">
        La guerra no es inevitable. Puede y debe ser parada de una vez y para siempre, aunque para ello sea necesario un nuevo y determinante salto evolutivo de tipo sociocultural que nos conduzca a una profunda revalorizaci&oacute;n de la vida, a abandonar el modelo chimpanc&eacute; para mirarnos en el <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/seremos-mono-elijamos_132_8049646.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">espejo de los bonobos</a>. Una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n que comienza por practicar el cuidado, la solidaridad, la comprensi&oacute;n mutua y la compasi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Raquel Pérez Gómez, Astrid Wagner, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/inevitabilidad-guerra_132_8875132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 31 Mar 2022 04:01:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobre la inevitabilidad de la guerra]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando el sensacionalismo científico amplifica negacionismos, bulos y pseudoverdades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/sensacionalismo-cientifico-amplifica-negacionismos-bulos-pseudoverdades_132_8780290.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0451aba8-a389-456d-ad0f-e469beea0950_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando el sensacionalismo científico amplifica negacionismos, bulos y pseudoverdades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es importante distinguir muy claramente el rechazo dogmático que presenta el negacionismo, del escepticismo y la actitud crítica característicos de la práctica científica. El negacionismo se define por el rechazo sistemático del consenso científico, con prácticas de argumentación ajenas a la ciencia</p></div><p class="article-text">
        El di&aacute;logo abierto entre la ciencia, la pol&iacute;tica y la sociedad civil es un asunto delicado y dif&iacute;cil, pero es de gran importancia para abordar los retos hist&oacute;ricos a los que se enfrenta nuestra sociedad. La pol&eacute;mica comparecencia del reputado farmac&oacute;logo Joan-Ram&oacute;n Laporte Rosell&oacute; en el Congreso de los diputados el pasado 7 de febrero nos hizo volver a tomar conciencia de esta complejidad. Parte de la pol&eacute;mica se debe a <a href="https://www.newtral.es/joan-ramon-laporte-rosello-congreso-vacunas-experimento/20220210/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falsear datos</a> cient&iacute;ficos y parte a un estilo sensacionalista y provocador. La dificultad para los expertos que tienen una responsabilidad particular en este di&aacute;logo p&uacute;blico, consiste, sobre todo, en tener en cuenta factores que no se afrontan de la misma manera en la discusi&oacute;n acad&eacute;mica entre cient&iacute;ficos. Si se descuidan estos factores, aceleramos involuntariamente ciertos procesos que generan ignorancia en la sociedad y que, en &uacute;ltima instancia, hacen imposible un debate cr&iacute;tico, ponderado y constructivo, algo que, en el mejor de los casos, podr&iacute;a conducir a la implementaci&oacute;n de l&iacute;neas de actuaci&oacute;n relevantes a nivel pol&iacute;tico. En lugar de ello entramos en la l&oacute;gica de la <a href="https://theconversation.com/coronabulos-conspiranoia-e-infodemia-claves-para-sobrevivir-a-la-posverdad-139504" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">infodemia</a>, los negacionismos y la conspiranoia, cuya presencia cada vez mayor en la sociedad provoca serios cambios en los patrones de racionalidad y sentido com&uacute;n en los espacios p&uacute;blicos. Las ideas pugnan por reproducirse y expandirse como un virus, y sabemos que al igual que una vacuna, las intervenciones preventivas antes de que tome fuerza un bulo son m&aacute;s eficaces que los desmentidos a posteriori. Cada vez <a href="https://www.eldiario.es/tumejoryo/vacunas-intelectuales-negacionismo-fake-news-noticias-falsas_1_8753637.amp.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conocemos m&aacute;s y mejor l</a>a psicolog&iacute;a y la emocionalidad que acompa&ntilde;an el negacionismo, el escepticismo irracional y el origen de bulos y teor&iacute;as conspiranoicas.
    </p><p class="article-text">
        Es importante distinguir muy claramente el rechazo dogm&aacute;tico que presenta el <a href="https://theconversation.com/negacionismo-anticiencia-y-pseudociencias-en-que-se-diferencian-174831" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">negacionismo</a>, del escepticismo y la actitud cr&iacute;tica caracter&iacute;sticos de la pr&aacute;ctica cient&iacute;fica. El negacionismo se define por el rechazo sistem&aacute;tico del consenso cient&iacute;fico, con pr&aacute;cticas de argumentaci&oacute;n ajenas a la ciencia. Para ello recurre a falsos expertos, a ideas conspiracionistas, a falacias l&oacute;gicas (como la falacia de la evidencia incompleta, conocida como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Falacia_de_evidencia_incomplet" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>cherry picking</em></a>), a la falsificaci&oacute;n, descontextualizaci&oacute;n o selecci&oacute;n discrecional de datos y an&aacute;lisis, y al fomento de expectativas infladas para desacreditar a los expertos. Especialmente dif&iacute;cil de rebatir es el negacionismo que se sustenta en teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n. Hay una retroalimentaci&oacute;n entre los distintos negacionismos y las respectivas teor&iacute;as conspiranoicas que hoy en d&iacute;a vienen a sumarse a un explosivo c&oacute;ctel donde se mezclan con movimientos anticiencia o&nbsp;<a href="https://theconversation.com/el-bueno-el-feo-y-el-malo-de-covid-19-investigadores-negacionistas-y-antivacunas-145348" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antivacuna</a>s, con pseudociencia, y tambi&eacute;n con ideolog&iacute;as pol&iacute;ticas extremistas de diversa &iacute;ndole (xen&oacute;fobas, autoritarias, machistas, etc.).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estad&iacute;sticamente, estos movimientos abarcan a todos los grupos de poblaci&oacute;n, independientemente de su nivel de formaci&oacute;n. Al igual que en las bibliotecas encontramos diferentes tipos de literatura para cada p&uacute;blico, los bulos tambi&eacute;n se ajustan a las preferencias de colectivos espec&iacute;ficos. As&iacute;, la desinformaci&oacute;n se nos presenta cada vez m&aacute;s disfrazada de ciencia, adornada con gr&aacute;ficos, tablas, porcentajes y referencias a estudios aislados o descontextualizados.
    </p><p class="article-text">
        Los diferentes fen&oacute;menos de la infodemia son multifac&eacute;ticos y se desarrollan en una din&aacute;mica compleja en la que interact&uacute;an factores psicol&oacute;gicos, tecnol&oacute;gicos, ideol&oacute;gicos y socioecon&oacute;micos. Est&aacute;n alimentados por una maquinaria de desinformaci&oacute;n que emplea inteligencia humana y artificial (<em>bots</em>) de forma manipuladora para promover intereses econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos o ideol&oacute;gicos o simplemente para desestabilizar el sistema democr&aacute;tico. La meta de estos desinformadores consiste en romper el equilibrio entre tres factores que son fundamentales para el aprendizaje, la argumentaci&oacute;n y la transferencia de conocimientos. La incertidumbre, la confianza y la responsabilidad son los tres componentes de lo que podemos llamar equilibrio &eacute;tico-epist&eacute;mico (epist&eacute;mico es un <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Principio_epist%C3%A9mico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">principio de racionalidad</a> aplicable al conocimiento y a la opini&oacute;n fundada), factores clave para la comunicaci&oacute;n, para el conocimiento y para la convivencia en la sociedad. Con m&aacute;s certeza es m&aacute;s f&aacute;cil confiar, pero justo en tiempos de incertidumbre cuando es necesario actuar y tomar decisiones a partir de una base reducida de certezas y datos muy limitados, es importante mantener un alto nivel de confianza y promover actitudes responsables que generen confianza.
    </p><p class="article-text">
        Esta perspectiva sist&eacute;mica nos da una clave para entender mejor las complejas din&aacute;micas que fomentan actitudes conspiranoicas y negacionistas. Debemos explorar los factores que aumentan la incertidumbre, socavan la confianza y debilitan el sentido de responsabilidad de los ciudadanos. A la inversa, la clave de las contramedidas es descubrir los factores que act&uacute;an en sentido contrario. Aqu&iacute; hay una selecci&oacute;n de factores que perturban este equilibrio:
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.fuhem.es/papeles_articulo/la-polarizacion-politica-en-espana-entre-ideologias-y-sentimientos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">polarizaci&oacute;n afectiva e ideol&oacute;gica</a>, fomentada por la mediaci&oacute;n de la pol&iacute;tica y la conversi&oacute;n de pol&iacute;ticos en estrategas de marketing. Este fen&oacute;meno afecta a las m&aacute;s diversas cuestiones que en circunstancias normales no tienen carga ideol&oacute;gica y provoca que las posiciones sostenidas sean cada vez m&aacute;s radicales e incomunicables. La polarizaci&oacute;n convierte posiciones en dogmas y elimina la capacidad de autocr&iacute;tica. As&iacute;, reducimos nuestras identidades h&iacute;bridas a identidades simples y petrificadas. Nos convertimos en personas dogm&aacute;ticas que se dejan guiar fundamentalmente por sus impulsos y emociones, en lugar de por sus reflexiones. Estudios recientes afirman que en Espa&ntilde;a la polarizaci&oacute;n afectiva se basa sobre todo en emociones negativas y se ha extendido a todos los &aacute;mbitos de la vida, hasta la relaci&oacute;n con amigos, vecinos o familiares. Un gran &eacute;xito de los discursos de odio y desprecio.
    </p><p class="article-text">
        La falta de una <a href="https://digital.csic.es/handle/10261/257123" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cultura deliberativa</a> bien asentada que pudiera trasmitir valores epist&eacute;micos, ayudar a moderar la parcialidad, promover la transparencia y reforzar una cierta humildad epist&eacute;mica. Tal cultura deliberativa podr&iacute;a quiz&aacute;s romper las burbujas en las que vivimos y contrarrestar la creciente polarizaci&oacute;n de la esfera p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://theconversation.com/como-gobernar-los-algoritmos-en-lugar-de-que-lo-hagan-ellos-118063" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dise&ntilde;o algor&iacute;tmico de las plataformas digitales</a> que, a trav&eacute;s de c&aacute;maras de eco, filtros de burbuja y a base de perfiles psicogr&aacute;ficos, refuerzan los sesgos cognitivos de los usuarios como el sesgo de grupo, el sesgo de confirmaci&oacute;n o el sesgo de deseabilidad social. De esta manera, las redes sociales est&aacute;n redefiniendo la naturaleza del espacio p&uacute;blico y la informaci&oacute;n contrastada de los medios de calidad est&aacute; siendo desplazada por mensajes sensacionalistas que apelan a las emociones. Nadie de nosotros est&aacute; libre de sesgos cognitivos. Ante problemas complejos y cuando tenemos que tomar decisiones r&aacute;pidas, utilizamos atajos mentales para simplificar la vida diaria. En la filosof&iacute;a y la psicolog&iacute;a, los llamamos heur&iacute;sticos. Estos sesgos que forman parte de nuestro bagaje cultural, crecen de forma exponencial en el ambiente de las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://theconversation.com/por-que-nos-resulta-imposible-distinguir-la-frontera-entre-realidad-y-propaganda-171973" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mercantilizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n</a>, sobre todo en los medios digitales, pero tambi&eacute;n en el &aacute;mbito del periodismo tradicional. Esta va de la mano de la ya permanente propaganda electoral, que se limita a la difamaci&oacute;n del adversario, usa todas las herramientas del populismo y produce un vaciamiento de los programas de gesti&oacute;n y gobierno. Los que no han ca&iacute;do en las estrategias polarizadoras responden con cinismo, frustraci&oacute;n o el rechazo de la pol&iacute;tica en general, con lo que llamamos desafecci&oacute;n democr&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El discurso relativista de la <a href="https://theconversation.com/la-posverdad-es-mas-peligrosa-que-la-mentira-145978" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">posverdad</a> y del pensamiento posf&aacute;ctico, que socava la diferencia entre verdad y mentira, entre conocimiento y opini&oacute;n, sustentando una nueva ret&oacute;rica esc&eacute;ptica que produce duda desmesurada y desconfianza generalizada. As&iacute; fomenta la conspiranoia que crea sus propios sistemas de creencias basadas en la sospecha, formando realidades paralelas con hechos alternativos. Lo particular de estos sistemas de creencias es que no incluyen la posibilidad de correcci&oacute;n. Son infalibles porque la propia l&oacute;gica de la conspiranoia las hace inmunes ante cualquier cr&iacute;tica o prueba en contra. Todo argumento en contra no hace nada m&aacute;s que confirmar la sospecha de conspiraci&oacute;n, control y enga&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Luego est&aacute; el problema de una imagen err&oacute;nea de la pr&aacute;ctica cient&iacute;fica, muy extendida en la sociedad, que convierte en debilidades las fortalezas que permiten sus avances. Nos estamos refiriendo a cosas como la adaptabilidad, la falibilidad y la revisi&oacute;n constante de datos, ideas y conclusiones. Los negacionistas se aprovechan de estas pr&aacute;cticas cient&iacute;ficas haciendo de ellas una lectura err&oacute;nea para mermar la confianza en la ciencia y erosionar m&aacute;s el concepto de verdad. Frente a ello, hay que subrayar que la ciencia no produce certezas absolutas, sino estados evolutivos de la investigaci&oacute;n, certezas provisionales, sujetas a un permanente proceso de revisi&oacute;n, lo cual permite &ndash;y no es poco&ndash; un manejo riguroso de las incertidumbres. Todo conocimiento emp&iacute;rico es falible, y esta falibilidad es cardinal para la din&aacute;mica de las teor&iacute;as cient&iacute;ficas. Algo que no entienden o no quieren entender los negacionistas y quienes socavan la credibilidad de la ciencia.
    </p><p class="article-text">
        Cada uno de estos factores requerir&iacute;a, en realidad, una consideraci&oacute;n propia. Sin embargo, identificarlos y concienciar de los peligros que entra&ntilde;an puede ser un primer aporte para frenar ciertas tendencias da&ntilde;inas en nuestras sociedades, da&ntilde;inas tanto para la salud como para la democracia. Podemos hacer m&aacute;s de lo que pensamos. El primer paso para crear una sociedad m&aacute;s sostenible, justa e inclusiva, con mayor resiliencia frente a situaciones de crisis y menos susceptible a fen&oacute;menos como el negacionismo y la conspiranoia, consiste en reconocer nuestra vulnerabilidad e interdependencia y ser conscientes del peligro de la desinformaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A veces puede resultar tentador para los expertos transmitir preocupaciones de gran calado desde el punto de vista cient&iacute;fico de forma tan sensacionalista como los bulos, luchar con los mismos medios que la industria de la desinformaci&oacute;n. Pero por el mero hecho de utilizar la misma terminolog&iacute;a, uno se convierte en un h&eacute;roe y en una referencia cient&iacute;fica de los negacionistas. Quiz&aacute;s haya sido este el mayor error del Dr. Laporte Rosell&oacute;: olvidar que fuera del contexto de la discusi&oacute;n acad&eacute;mica y el debate sobre la gesti&oacute;n farmacol&oacute;gica, algunas de sus afirmaciones iban a ser empleadas como arma arrojadiza contra las pol&iacute;ticas de salud p&uacute;blica que han salvado tantas vidas. Tampoco ha ayudado el empleo de afirmaciones dudosas o directamente err&oacute;neas durante su discurso, un error que puede ser matizado durante la discusi&oacute;n con otros colegas m&aacute;s expertos en las &aacute;reas fuera de sus competencias en farmacolog&iacute;a, pero que lanzadas durante una comparecencia p&uacute;blica utilizando el criterio de autoridad ante no expertos pueden contribuir (y de hecho han contribuido) a la propagaci&oacute;n de bulos y dudas injustas sobre las decisiones tomadas en un contexto de incertidumbre.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se desvanece la confianza epist&eacute;mica, cuando se desmorona la distinci&oacute;n entre verdad y mentira, conocimiento y opini&oacute;n, hechos y ficci&oacute;n, desaparece tambi&eacute;n el mundo com&uacute;n en el que conviven personas con puntos de vista diferentes. Este desvanecimiento no hace desaparecer los peligros que amenazan a este mundo sino que, muy al contrario, los amplifica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Astrid Wagner, Joaquín Hortal, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/sensacionalismo-cientifico-amplifica-negacionismos-bulos-pseudoverdades_132_8780290.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Feb 2022 05:02:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando el sensacionalismo científico amplifica negacionismos, bulos y pseudoverdades]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La enseñanza de la crisis ecológica en la educación superior: una propuesta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ensenanza-crisis-ecologica-educacion-superior-propuesta_129_8708019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ae20eca-e228-4f61-b410-4c70d156a6ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La enseñanza de la crisis ecológica en la educación superior: una propuesta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A día de hoy, lo más habitual es que un estudiante de, por ejemplo, ingeniería de caminos, derecho, psicología, periodismo o economía se gradúe sin haber recibido la más mínima formación reglada en materia medioambiental</p></div><p class="article-text">
        Por asombroso que resulte, medio siglo despu&eacute;s del <a href="https://www.clubderoma.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe del Club de Roma</a> la presencia de contenidos curriculares relacionados con la crisis ecol&oacute;gica sigue siendo marginal en la educaci&oacute;n superior espa&ntilde;ola, tanto en la universitaria como en la formaci&oacute;n profesional. Se han desarrollado, es cierto, carreras espec&iacute;ficas vinculadas con el medioambientalismo y en algunos grados universitarios existen asignaturas, casi siempre optativas, que ofrecen alg&uacute;n tipo de especializaci&oacute;n medioambiental gracias al compromiso personal de un pu&ntilde;ado de docentes. En otros casos, distintas instituciones universitarias han hecho esfuerzos meritorios por promover valores medioambientalistas transversales. Pero la realidad es que, a d&iacute;a de hoy, lo m&aacute;s habitual sea que un estudiante de, por ejemplo, ingenier&iacute;a de caminos, derecho, psicolog&iacute;a, periodismo o econom&iacute;a se grad&uacute;e sin haber recibido la m&aacute;s m&iacute;nima formaci&oacute;n reglada en materia medioambiental.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n ecol&oacute;gica es un desaf&iacute;o llamado a vertebrar los esfuerzos colectivos y marcar las decisiones estrat&eacute;gicas de todas las sociedades del planeta durante las pr&oacute;ximas tres d&eacute;cadas. As&iacute; ha sido reconocido por todas las instancias de gobernanza en todos los niveles, desde el internacional (Agenda 2030, Acuerdo de Par&iacute;s) hasta el europeo (Pacto Verde Europeo), pasando por el nacional en sus tres escalas administrativas (Ley de Cambio Clim&aacute;tico y Transici&oacute;n Energ&eacute;tica, hoja de ruta Espa&ntilde;a 2050, declaraciones de emergencia clim&aacute;tica auton&oacute;micas y municipales). El Pacto Verde Europeo, por ejemplo, define el cambio clim&aacute;tico y la degradaci&oacute;n ambiental &ldquo;como una amenaza existencial a la que se enfrentan Europa y el resto del mundo&rdquo;. Y en pos de superar este reto hist&oacute;rico, establece toda una serie de lineamientos y directrices que van a determinar las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de todos los estados miembros de la Uni&oacute;n Europea de aqu&iacute; a 2050. Su objetivo es descarbonizar nuestra econom&iacute;a, cerrar los ciclos de materiales, disociar prosperidad de uso de recursos e impactos ambientales negativos y asegurar que el proceso se despliegue con justicia social, repartiendo equitativamente los esfuerzos que exige y sin dejar fuera de sus beneficios a colectivos o territorios vulnerables.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la Universidad del siglo XXI formarse con competencias básicas relacionadas con la transición ecológica no puede ser ya un asunto exclusivo de científicos ambientales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las transformaciones estructurales que debe impulsar la transici&oacute;n ecol&oacute;gica abarcan un conjunto muy amplio y complejo de tareas, que nos interpelan m&aacute;s all&aacute; del cambio tecnol&oacute;gico. Plantea retos profundamente transversales. Algunos de los rasgos de insostenibilidad que nos hemos propuesto oficialmente superar en el corto y medio plazo son profundamente determinantes en la conformaci&oacute;n material de nuestras sociedades: los usos f&oacute;siles de la energ&iacute;a, la morfolog&iacute;a lineal de la producci&oacute;n, la deslocalizaci&oacute;n econ&oacute;mica&hellip; Por ello su reforma en un sentido ecol&oacute;gico tendr&aacute; un importante efecto arrastre en todas las dimensiones de la vida social. Del mismo modo, y tal como se&ntilde;ala la mejor ciencia disponible, estamos situados en un punto cr&iacute;tico en el que las consecuencias negativas de la inacci&oacute;n ecol&oacute;gica desbordan ya los par&aacute;metros de lo que hasta ahora hab&iacute;amos conceptualizado como da&ntilde;o ambiental. Un fracaso en materia de transici&oacute;n ecol&oacute;gica comprometer&iacute;a seriamente la viabilidad futura de las sociedades modernas.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en la Universidad del siglo XXI formarse con competencias b&aacute;sicas relacionadas con la transici&oacute;n ecol&oacute;gica no puede ser ya un asunto exclusivo de cient&iacute;ficos ambientales o una opci&oacute;n de una minor&iacute;a de estudiantes sensibilizados acerca de la crisis ecosocial. Por continuar con los ejemplos precedentes, necesitamos titulaciones de ingenier&iacute;a cuyos egresados dise&ntilde;en las infraestructuras y tecnolog&iacute;as teniendo en cuenta los impactos potenciales del cambio clim&aacute;tico y las necesidades de adaptaci&oacute;n que este nos impone. Necesitamos grados y masters en Derecho, Econom&iacute;a o Administraci&oacute;n de Empresas que preparen a las alumnas y los alumnos para funcionar en un contexto institucional disruptivo, que ser&aacute; sacudido por fuertes cambios normativos y nuevas tendencias impuestas por las pol&iacute;ticas de transici&oacute;n ecol&oacute;gica. Necesitamos ciencias sociales capaces de introducir el factor ecol&oacute;gico como elemento indispensable para comprender la nueva complejidad de la din&aacute;mica social en curso. M&aacute;s en general, necesitamos una ciudadan&iacute;a ecol&oacute;gicamente instruida para tomar partido en los grandes debates que marcar&aacute;n la transici&oacute;n ecol&oacute;gica, para as&iacute; asegurar la compatibilidad de esta con los principios fundamentales de la deliberaci&oacute;n democr&aacute;tica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La urgencia de la introducción de contenidos medioambientales en los estudios superiores se enfrenta a un obstáculo evidente: los mecanismos universitarios de cambio curricular son lentos </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este tipo de tareas nunca han sido ajenas a la instituci&oacute;n universitaria. Todo lo contrario, el desarrollo de la universidad ilustrada siempre ha estado vinculado a una doble misi&oacute;n: la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica independiente pero tambi&eacute;n la formaci&oacute;n de una ciudadan&iacute;a capaz de participar en los cambios asociados al proceso de modernizaci&oacute;n, ya fuera la creaci&oacute;n de una burocracia estatal eficaz o la formaci&oacute;n de los t&eacute;cnicos cualificados que requer&iacute;a la innovaci&oacute;n industrial. En ese sentido, la introducci&oacute;n de contenidos curriculares relacionados con la crisis ecol&oacute;gica en los estudios universitarios forma parte de la comprensi&oacute;n de la educaci&oacute;n superior como una pieza clave de nuestras sociedades complejas y democr&aacute;ticas. M&aacute;s a&uacute;n, existe ya un amplio abanico de investigaciones rigurosas en torno a las distintas posibilidades de transformaci&oacute;n ecosocial de la universidad, que va m&aacute;s all&aacute; de los planes de estudio.
    </p><p class="article-text">
        La urgencia de la introducci&oacute;n de contenidos medioambientales en los estudios superiores se enfrenta a un obst&aacute;culo evidente: los mecanismos universitarios de cambio curricular son lentos y complejos y no est&aacute;n preparados para afrontar transformaciones r&aacute;pidas y coordinadas. Tal vez cabr&iacute;a proponerse un objetivo a corto plazo limitado, consensual y potencialmente r&aacute;pido de implementar: la inclusi&oacute;n en el mayor n&uacute;mero posible de estudios oficiales de la universidad espa&ntilde;ola de una asignatura no opcional de introducci&oacute;n a la crisis medioambiental. Una asignatura &ndash;o una familia de asignaturas&ndash; basada en consensos ampliamente aceptados por la comunidad cient&iacute;fica que proporcione a los estudiantes conocimiento fiable sobre el cambio clim&aacute;tico, el agotamiento de energ&iacute;as f&oacute;siles y materiales necesarios para la vida y la p&eacute;rdida de biodiversidad, as&iacute; como de las din&aacute;micas sociales implicadas en esos procesos. Una asignatura introductoria adaptada a distintas &aacute;reas de conocimiento que, por tanto, pueda ser impartida por docentes de un amplio abanico de departamentos universitarios.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A lo largo de este año los países firmantes del Acuerdo de París deberán entregar planes con compromisos más ambiciosos para reducir sus emisiones en 2030</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Se trata de un objetivo relativamente modesto y bien definido que podr&iacute;a ser apoyado e impulsado desde distintas instancias. Comunidades aut&oacute;nomas, ministerios, agencias de acreditaci&oacute;n, rectorados, decanatos, departamentos, grupos de investigaci&oacute;n, colegios profesionales podr&iacute;an proponer iniciativas que avancen en esa direcci&oacute;n &ndash;asignaturas transversales, proyectos de innovaci&oacute;n docente, programas de formaci&oacute;n del profesorado, becas de formaci&oacute;n &hellip;&ndash; que, como m&iacute;nimo, contribuir&iacute;an a la normalizaci&oacute;n del medioambientalismo en diversas &aacute;reas universitarias. Por supuesto, la inclusi&oacute;n en los planes de estudio de una asignatura obligatoria y generalista como la que proponemos no deber&iacute;a ser entendida como una alternativa a otras materias m&aacute;s avanzadas que profundicen de forma especializada en los distintos aspectos de la transici&oacute;n ecosocial. Por el contrario, pensamos que podr&iacute;a darse una retroalimentaci&oacute;n positiva, pues se incrementar&iacute;a el inter&eacute;s de los estudiantes en esta &aacute;rea desde los primeros cursos.
    </p><p class="article-text">
        La COP26 celebrada en Glasgow el pasado mes de noviembre instaba a la comunidad internacional a revisar sin dilaciones sus objetivos oficiales de descarbonizaci&oacute;n. A lo largo de este a&ntilde;o los pa&iacute;ses firmantes del Acuerdo de Par&iacute;s deber&aacute;n entregar planes con compromisos m&aacute;s ambiciosos para reducir sus emisiones en 2030. No es tiempo de demoras. Tampoco en lo que concierne a la preparaci&oacute;n de la educaci&oacute;n superior ante los desaf&iacute;os de la transici&oacute;n ecol&oacute;gica. En estas situaciones de urgencia, el maximalismo abstracto suele ser de poca ayuda. Requerimos acciones espec&iacute;ficas, pragm&aacute;ticas, factibles y que logren suscitar un amplio consenso social. La introducci&oacute;n en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os de una asignatura medioambiental obligatoria en el curr&iacute;culum universitario espa&ntilde;ol, basada en la mejor evidencia cient&iacute;fica disponible, creemos que podr&iacute;a ser una propuesta que avanza en la direcci&oacute;n correcta. Y que adem&aacute;s est&aacute; situada en el punto &oacute;ptimo entre lo ecol&oacute;gicamente necesario y lo socialmente posible. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yayo Herrero, César Rendueles, Emilio Santiago Muiño, Fernando Valladares, Alicia Valero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ensenanza-crisis-ecologica-educacion-superior-propuesta_129_8708019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Feb 2022 21:37:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La enseñanza de la crisis ecológica en la educación superior: una propuesta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
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