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    <title><![CDATA[elDiario.es - Investigador@s de la memoria]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/investigador-s-de-la-memoria/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Investigador@s de la memoria]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Santiago Moreno, investigador: "Los jóvenes tienen que saber que la democracia vino por el sacrificio de muchas personas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/investigador-s-de-la-memoria/santiago-moreno-memoria-democratica-franquismo-investigacion_132_1738799.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eba9b2e2-e1d5-4544-b50e-4ec052749e81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Santiago Moreno, investigador: &quot;Los jóvenes tienen que saber que la democracia vino por el sacrificio de muchas personas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Aula Itinerante de la Diputación de Cádiz se apoya en el trabajo del historiador Santiago Moreno para la recuperación, difusión, conmemoración y fomento de la Memoria democrática de la provincia</p></div><p class="article-text">
        El servicio de Memoria Hist&oacute;rica y Democr&aacute;tica  de la Diputaci&oacute;n de C&aacute;diz tiene como objetivo la recuperaci&oacute;n, difusi&oacute;n, conmemoraci&oacute;n y fomento de la memoria democr&aacute;tica de la provincia como patrimonio hist&oacute;rico y cultural.
    </p><p class="article-text">
        Y cuenta con un original proyecto que es el <strong>Aula Itinerante de Memoria Hist&oacute;rica y Democr&aacute;tica,</strong> que tiene la intenci&oacute;n de acercar a todos los municipios de la provincia su propia historia en una &eacute;poca crucial como fue el golpe de Estado de julio de 1936 a la II Rep&uacute;blica, la Guerra Civil y la represi&oacute;n franquista. Se persigue mostrar las pol&iacute;ticas de Memoria desde las comunidades educativas hasta la ciudadan&iacute;a en general.
    </p><p class="article-text">
        Fue uno de los grandes legados de <strong>Carlos Perales,</strong> secretario de Memoria Hist&oacute;rica y Democr&aacute;tica del PSOE de Andaluc&iacute;a, que falleci&oacute; el pasado mes de julio. Y uno de los bastiones del proyecto es <strong>Santiago Moreno,</strong> historiador de C&aacute;diz que adem&aacute;s da clases en el M&aacute;ster de Estudios Hisp&aacute;nicos de la <a href="https://www.uca.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad de C&aacute;diz</a> y coordina cursos de verano para esta misma entidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi vinculaci&oacute;n con la Memoria Hist&oacute;rica viene por un lado a trav&eacute;s de la curiosidad. Pertenezco a una generaci&oacute;n que se dio cuenta de que este tema se pasaba de puntillas en el bachillerato. Hablamos de la segunda mitad de los a&ntilde;os 90 y despu&eacute;s en la carrera ocurri&oacute; lo mismo. Eso me pic&oacute; la curiosidad. Fue la misma &eacute;poca en la que la historiadora <strong>Alicia Dom&iacute;nguez</strong> public&oacute; <em>El verano que trajo un largo invierno</em>, el resultado de su investigaci&oacute;n y de su tesis doctoral. Cuando apareci&oacute; este trabajo fue una eclosi&oacute;n y conoc&iacute; a Carlos Perales, que estaba en Diputaci&oacute;n. Ah&iacute; comenz&oacute; todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Moreno considera que &ldquo;C&aacute;diz provincia y C&aacute;diz capital tienen un retraso considerable en estos temas de investigaci&oacute;n si lo comparamos con la parte occidental de Andaluc&iacute;a. Carlos Perales lo impuls&oacute; desde la Diputaci&oacute;n con sus inquietudes y fue una pieza fundamental&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La especialidad del historiador es <strong>la represi&oacute;n a las gentes del Carnaval a ra&iacute;z del 18 de julio con la posterior prohibici&oacute;n del Carnaval en febrero del 37</strong> y con el final de la guerra, que fue el contenido de su tesis doctoral. &ldquo;En 2017 fue el 80 aniversario de esa prohibici&oacute;n y en la Final del Concurso del Falla actu&oacute; una antolog&iacute;a que cant&oacute; coplas de aquellos a&ntilde;os, de los a&ntilde;os republicanos. Adem&aacute;s, se puso una placa en la plaza del Palillero dedicada a los carnavaleros represaliados, se sac&oacute; un disco y tambi&eacute;n un documental que se llama <em>Murieron cantando</em>. Creo que las tesis doctorales y los trabajos de investigaci&oacute;n no deben quedarse en los despachos de los especialistas. Si se puede sacar en papel, mejor, pero lo suyo es llevarlo a otros formatos para que lleguen a la sociedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora est&aacute; centrado en el Aula Itinerante y remarca que &ldquo;lo que se intenta es pasar por todos los municipios de la provincia y en los que haya habido una investigaci&oacute;n, ir m&aacute;s all&aacute; en otros aspectos como exhumaciones o reconocimientos. Y en los que las investigaciones no han empezado o se est&aacute;n haciendo t&iacute;midamente, que sea un acicate para continuar. Se va a cada municipio, llevamos una exposici&oacute;n, se da una conferencia que intentamos que sea por parte de un historiador local o provincial que trate tema espec&iacute;fico del municipio, se presenta un documental realizado por el servicio de v&iacute;deo de Diputaci&oacute;n y se hace el recorrido a los chavales de instituto y asociaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La provincia de C&aacute;diz sufri&oacute; una dur&iacute;sima represi&oacute;n. Hoy en d&iacute;a se calcula que hubo m&aacute;s de 3.500 asesinados y estamos hablando de una provincia que a los dos meses del golpe estaba ya tomada por completo. En los dos primeros d&iacute;as cayeron C&aacute;diz, Jerez y Algeciras, las tres ciudades principales. Los golpistas sab&iacute;an que si pasaba eso ya caer&iacute;an las otras y as&iacute; lo hicieron. Tan s&oacute;lo resisti&oacute; parte de la Sierra influida por Ronda y algunas poblaciones como Jimena, que es la &uacute;ltima que cae. Para unos pueblos que apenas tuvieron capacidad de resistencia porque casi no pudieron reaccionar ante esa fuerza militar armada, la represi&oacute;n fue brutal&rdquo;, recuerda Santiago Moreno.
    </p><h3 class="article-text">La idea de sacar la historia a la calle</h3><p class="article-text">
        En el recorrido del Aula Itinerante ha descubierto que muchos habitantes de Trebujena tienen inter&eacute;s en exhumar los cuerpos de sus familiares porque, como en otros muchos sitios, &ldquo;a la gente de all&iacute; las mataban en otro sitio como Lebrija y al rev&eacute;s&rdquo;. La intenci&oacute;n es completar a lo largo de 2019 la totalidad de las localidades de la provincia y en <strong>enero</strong> har&aacute; una obligada en Benalup para hacerlo coincidir con la semana del 86 aniversario de los sucesos de Casas Viejas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las nuevas generaciones deben conocer este episodio. En la provincia de C&aacute;diz pr&aacute;cticamente no hubo guerra como tal, pero la Segunda Rep&uacute;blica fue la primera experiencia democr&aacute;tica de este pa&iacute;s y todo joven tiene que saber que la democracia no vino dada por un ser superior, sino por el sacrificio y la sangre derramada por muchas personas&rdquo;, recuerda el historiador.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que son muchas las ciudades que renuevan sus callejeros en virtud de la <a href="https://leymemoria.mjusticia.gob.es/cs/Satellite/LeyMemoria/es/memoria-historica-522007" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley de Memoria Hist&oacute;rica</a>, Moreno subraya la importancia de tomar algunas medidas: &ldquo;En el 2008 es cuando a Barbate se le quita lo de Barbate de Franco, se tard&oacute; much&iacute;simo. Es duro es que a d&iacute;a de hoy tengamos que estar con explicaciones de por qu&eacute; se le quita la calle a tal o a cual, como pas&oacute; en C&aacute;diz con la avenida Ram&oacute;n de Carranza. En un pa&iacute;s democr&aacute;ticamente normalizado eso deber&iacute;a ser algo l&oacute;gico porque si sabemos la trayectoria de este se&ntilde;or tiene que ser as&iacute;. Las calles y plazas de Espa&ntilde;a deben estar dedicados a personalidades que hayan hecho alg&uacute;n bien. No se trata de borrarlos de la historia porque quedan en los libros y museos, pero no deben estar en los lugares p&uacute;blicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El historiador gaditano cre&oacute; la empresa <em>1de3milhistorias</em> y una de las rutas incluidas en su programa de actividades es <em>C&aacute;diz y la Guerra Civil.</em> &ldquo;Es muy interesante sacarlo a la mism&iacute;sima calle y esa ruta no se hace por calles escondidas de la ciudad, sino por sitios concurridos como la calle San Francisco, Ayuntamiento, plaza de la Catedral... Cuento la historia como sucedi&oacute; en base a unas investigaciones y el que quiera rebatirlo, que lo haga. El t&iacute;tulo es enga&ntilde;oso porque en C&aacute;diz capital no hubo guerra civil, hubo un golpe de estado que triunf&oacute; enseguida. Se cerr&oacute; la Puerta de Tierra y esto se convirti&oacute; en una ratonera, como dec&iacute;a Alicia Dom&iacute;nguez. Nos centramos en lo que ocurre entre el viernes 17 de julio y el domingo 19, al amanecer, cuando cae la ciudad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco J. Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/investigador-s-de-la-memoria/santiago-moreno-memoria-democratica-franquismo-investigacion_132_1738799.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Jan 2019 22:21:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santiago Moreno, investigador: "Los jóvenes tienen que saber que la democracia vino por el sacrificio de muchas personas"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Inmaculada Carrasco: “La arqueología tiene una enorme capacidad como método de investigación para la Memoria Histórica”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/investigador-s-de-la-memoria/memoria-historica-franquismo-fosas-inmaculada-carrasco_132_1768215.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9875fe2-57b0-4ff1-b1a1-f1b81ee4626a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Inmaculada Carrasco: “La arqueología tiene una enorme capacidad como método de investigación para la Memoria Histórica”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Inmaculada Carrasco, profesora de la Universidad Pablo de Olavide en Sevilla, lleva casi una década realizando excavaciones en fosas del franquismo</p><p class="subtitle">La historiadora forma parte de un equipo arqueológico “sólo de mujeres” que ha realizado intervenciones como localizar las fosas del cementerio de Sevilla</p></div><p class="article-text">
        Las v&iacute;ctimas &ldquo;no se van a rendir&rdquo;. Vengan los tiempos que sean. Es la idea que defiende la arque&oacute;loga <strong>Inmaculada Carrasco</strong>. A sus espaldas, y con un equipo compuesto por mujeres, lleva casi una decena de intervenciones en fosas comunes del franquismo. Y ah&iacute; ha encontrado lo &ldquo;mejor&rdquo; de la Memoria Hist&oacute;rica: la &ldquo;lucha&rdquo; de las familias, &ldquo;un abrazo&rdquo; de quien busca a su abuelo, asesinado y tirado en una cuneta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La arqueolog&iacute;a tiene una enorme capacidad como m&eacute;todo de investigaci&oacute;n para la Memoria Hist&oacute;rica&rdquo;, explica Carrasco, profesora en la&nbsp;<a href="https://www.upo.es/portal/impe/web/portada" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad Pablo de Olavide</a> (UPO) de Sevilla. Porque aplicar estos conocimientos sirve para entender mejor la &ldquo;historia reciente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Inma Carrasco es licenciada en Geograf&iacute;a e Historia con la especializaci&oacute;n de Prehistoria y Arqueolog&iacute;a y llega a la Memoria hace casi una d&eacute;cada. Fue para &ldquo;hacer la exhumaci&oacute;n de los restos en<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/Victimas-franquismo-ONU-libro-historia_0_221878056.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la fosa de La Puebla de Cazalla</a>&rdquo;. Desde entonces, hasta ahora, sigue abriendo la tierra.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En 2009 contact&oacute; con nosotras <strong>Ana &Aacute;vila,</strong> entonces presidenta de la <a href="http://www.benbaso.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n Ben Baso</a>, profesora de mayores, y nos puso al habla con la&nbsp;<a href="https://amhyja.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n Memoria Hist&oacute;rica y Justicia de Andaluc&iacute;a</a> (AMHyJA)&rdquo;, una entidad ya extinta.
    </p><h3 class="article-text">Un equipo &ldquo;solo de mujeres&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Con nosotras&rdquo;, dice Carrasco, porque forma parte de un equipo de trabajo compuesto &ldquo;solo por mujeres&rdquo;: las arque&oacute;logas <strong>Carmen Romero</strong> e <strong>Inmaculada L&oacute;pez</strong>, <strong>Mar&iacute;a del Carmen Barrag&aacute;n</strong> a los mandos de la documentaci&oacute;n y topograf&iacute;a, y la propia miembro del &Aacute;rea de Arqueolog&iacute;a de la UPO.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de aquel bautizo en la compleja fosa de La Puebla lleg&oacute; la participaci&oacute;n en la tumba ilegal de Cazalla de la Sierra. Y luego otras como La Campana, &ldquo;que sorprend&iacute;a por las incineraciones&rdquo; y por el &ldquo;tratamiento que dieron a los cuerpos, por la falta de respeto&rdquo; de los asesinos franquistas. &ldquo;Las im&aacute;genes eran espeluznantes&rdquo;, como contaba el libro<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/Junta-Anuario-intervenciones-franquismo-Andalucia_0_586542049.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Que fuera mi tierra sobre las intervenciones en fosas en Andaluc&iacute;a.</a>
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        El equipo de arque&oacute;logas tambi&eacute;n ha trabajado en Guadalcanal, que aparece en el libro <em>Las huellas en la tierra</em>. Y en Villaverde del R&iacute;o, &ldquo;donde encontramos los huesos en un dep&oacute;sito secundario, de los a&ntilde;os 80&rdquo;. Porque hab&iacute;an sido extra&iacute;dos de la fosa original y vueltos a enterrar en un saco.
    </p><p class="article-text">
        O en Utrera, donde Andaluc&iacute;a marc&oacute; otra fosa del franquismo y las familias de los represaliados desbordaron el llamamiento para<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/sevilla/Recogida-ADN-Utrera-identificar-cementerio_0_756624480.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la recogida de muestras de ADN. </a>Demostrando que las v&iacute;ctimas custodian los testimonios orales, y la memoria, como la de <em>la Luna</em>, la feminista republicana ejecutada por Franco como castigo para todas las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Y en las<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/sevilla/Sevilla-franquismo-memoria-fosas-memoria_historica_0_816818637.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> fosas comunes del cementerio de San Fernando en Sevilla</a>, donde las investigaciones de<strong> Pepe D&iacute;az Arriaza</strong> calcula unos 4.500 ejecutados. Entre ellos, por ejemplo, el Padre de la Patria Andaluza, <strong>Blas Infante</strong>. Est&aacute; en la tumba colectiva de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/sevilla/Memoria-fosas-exhumaciones-Pico_Reja-Sevilla-GUerra_Civil-Andalucia_0_821018574.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pico Reja</a> junto a otro millar de republicanos.
    </p><h3 class="article-text">Cada fosa, un mundo</h3><p class="article-text">
        &ldquo;No todas las fosas son iguales, todas tienen sus particularidades&rdquo;, cuenta Inma Carrasco. &ldquo;Hemos excavado en todos los contextos posibles y esto demuestra la capacidad que tiene la arqueolog&iacute;a como m&eacute;todo investigaci&oacute;n para aportar a la Memoria Hist&oacute;rica&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Ninguna fosa es igual a otra, pero todas tienen un mismo nexo com&uacute;n: las v&iacute;ctimas. &ldquo;Cuando aparecen los familiares les pones cara y ah&iacute; ya participan otras cosas que no son solo arqueolog&iacute;a&rdquo;, sostiene Carrasco. &ldquo;Dan mucho cari&ntilde;o y no te piden nada. Te dicen: &lsquo;&iquest;Te puedo dar un abrazo?&rsquo;, porque saben que hemos tocado el cuerpo de sus familiares, y eso te toca fibras que no son solo arqueol&oacute;gicas&rdquo;, insiste.
    </p><p class="article-text">
        Y contin&uacute;a: &ldquo;Si encuentro un cementerio de gladiadores con huellas de violencia estar&iacute;a loca de alegr&iacute;a, pero cuando encuentras una fosa de represaliados tienes un dilema, &iquest;te alegras o no? Porque hay que definir las huellas de violencia de cada cuerpo y es muy duro, no s&oacute;lo el trabajo, que tambi&eacute;n, sino contarlo a los familiares y no hacer m&aacute;s da&ntilde;o del que ya se hizo&rdquo;.
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        O en las fosas de Sevilla &ldquo;donde hay tal dimensi&oacute;n del holocausto&rdquo; provocado por los golpistas de Franco en un lugar donde no hubo guerra... &ldquo;A los familiares los conoces, sabes lo que est&aacute;n buscando, dan muchos datos de la detenci&oacute;n, del asesinato&hellip; y llegan al cementerio sevillano y se oye &lsquo;Pepe, &iquest;d&oacute;nde est&aacute; mi abuelo?&rsquo;, porque le preguntan al historiador&rdquo;, D&iacute;az Arriaza, a pie de fosa.
    </p><h3 class="article-text">Saber &ldquo;que tu trabajo es &uacute;til&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Cuando tocas la Memoria, viva, &ldquo;te das cuenta de que tu trabajo es &uacute;til&rdquo;, subraya Inma Carrasco. Como en Pico Reja, donde la previsi&oacute;n cifra &ldquo;que hay m&aacute;s de 1.000 cuerpos&rdquo; tras localizar una tumba colectiva &ldquo;intacta, que no se ha tocado nunca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero la Memoria no ha entrado todav&iacute;a dentro del sistema acad&eacute;mico&rdquo;, precisa. No de lleno, al menos. &ldquo;Ahora quiz&aacute;s sea m&aacute;s f&aacute;cil investigar que hace a&ntilde;os porque se han abierto archivos, por ejemplo, pero todos estos procesos llegan porque son las familias y las asociaciones quienes tiran del carro&rdquo;, argumenta.
    </p><p class="article-text">
        Y la Memoria cala, como el equipo de arque&oacute;logas ha comprobado en excavaciones &ldquo;donde hemos tenido la oportunidad de implicar a alumnos&rdquo;, sostiene. &ldquo;De la misma manera que tenemos proyectos en It&aacute;lica, pueden elegir si quieren estar, o en Villa Adriana en Roma&rdquo; o en fosas del franquismo.
    </p><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n es siempre positiva. &ldquo;Los alumnos est&aacute;n convencidos de la labor que hacemos los arque&oacute;logos en una exhumaci&oacute;n&rdquo; y por esto, afirma, &ldquo;se implican de una manera que no lo hacen en cualquier otra excavaci&oacute;n arqueol&oacute;gica y entienden que su trabajo es &uacute;til a la Memoria&rdquo;. Una respuesta que es &ldquo;reconfortante como profesora porque reciben estos contextos con las caracter&iacute;sticas especiales que tienen&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Para descre&iacute;dos</h3><p class="article-text">
        Porque una fosa del franquismo &ldquo;no es como trabajar en una necr&oacute;polis romana&rdquo;. Porque en una fosa del franquismo &ldquo;trabajas con personas que tienen cara, donde vienen los familiares con sus fotos&rdquo;, con una lucha a cuestas a prueba de los tiempos convulsos que asoman.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conociendo a esta gente, no se van a rendir, ya pueda venir Vox o el <em>Sunsum corda</em>&rdquo;, espeta, &ldquo;aunque se est&aacute; llegando a un momento en que se est&aacute; negando lo que pas&oacute;&rdquo;. Pero por &ldquo;peores tiempos&rdquo; han pasado las v&iacute;ctimas y &ldquo;si algo ha cambiado es que los familiares ya no tienen miedo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso &ldquo;invitar&iacute;a a visitar una fosa cuando est&aacute; abierta&rdquo; a quienes niegan la matanza fundacional del franquismo o la posibilidad de las familias a buscar a sus muertos y cerrar el duelo. Ah&iacute;, ante los huesos al aire, &ldquo;les preguntar&iacute;a si quisieran que sus familiares estuvieran as&iacute;&rdquo;, advierte Inmaculada Carrasco.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y esas im&aacute;genes de lo que ocurri&oacute;, de esos cuerpos con huellas de violencia, deber&iacute;an dar la vuelta al mundo&rdquo;, pide la profesora de la UPO. &ldquo;Porque los documentos pueden decir la verdad o no, lo que est&aacute; negro sobre blanco es interpretable, pero la arqueolog&iacute;a dice verdades como pu&ntilde;os&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Miguel Baquero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/investigador-s-de-la-memoria/memoria-historica-franquismo-fosas-inmaculada-carrasco_132_1768215.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Dec 2018 21:02:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Inmaculada Carrasco: “La arqueología tiene una enorme capacidad como método de investigación para la Memoria Histórica”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Historia y la Memoria como necesidad "en el mundo de las noticias falsas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/investigador-s-de-la-memoria/memoria-historica-memoria-franquismo-periodismo-prensa-concha-langa_132_1810558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6d20509-d6c0-43dc-b825-6d990bd661ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Historia y la Memoria como necesidad &quot;en el mundo de las noticias falsas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">España no fue ajena a la edad de oro de la propaganda y la guerra civil explotó en casos como la represión del franquismo a los periodistas o el ABC de Sevilla convertido en pilar de la información golpista</p><p class="subtitle">"Hay que conocer tu pasado para entender tu presente y mejorar tu futuro", y combatir las</p><p class="subtitle">fake news</p><p class="subtitle">desde el "espíritu crítico", explica la investigadora</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Concha Langa, profesora de Historia Contempor&aacute;nea en la <a href="http://www.us.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Universidad de Sevilla</a> y especializada en Historia de la Comunicaci&oacute;n</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Las batallas tambi&eacute;n se libran desde los peri&oacute;dicos. A veces a sangre, otras con envites m&aacute;s sutiles que llegan ahora en forma de <em>fake news</em> alimentadas al extremo. Porque una sociedad necesita conocer su historia. Y tener memoria. De lo contrario, queda amputado el &ldquo;esp&iacute;ritu cr&iacute;tico&rdquo;, como analiza <strong>Concha Langa</strong>, profesora de Historia Contempor&aacute;nea y especializada en Historia de la Comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En tiempos de guerra, la informaci&oacute;n es un arma contra el enemigo. Una herramienta para adoctrinar. Y Espa&ntilde;a no qued&oacute; ajena a la edad de oro de la propaganda, los a&ntilde;os 30 del siglo pasado. Tras el golpe de Estado fallido del fascismo contra la Segunda Rep&uacute;blica, &ldquo;el franquismo fue terrible con el periodismo&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Quedan como rastro el control militar de las redacciones y la violencia estructural contra los periodistas. O recuerdos como las alocuciones genocidas del golpista Queipo desde los micr&oacute;fonos de <a href="http://cadenaser.com/emisora/radio_sevilla/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Radio Sevilla</a>. &ldquo;Uno de los casos m&aacute;s significativos&rdquo;, subraya Langa. Y el pasado est&aacute; &ldquo;para entenderlo, asumirlo y contarlo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">De remover el odio a la momia de Franco</h3><p class="article-text">
        Langa no entiende a quienes dicen que la Historia, mezclada con Memoria, significa abrir heridas. &ldquo;Esto de remover el odio&hellip; es que es abs&uacute;rdamente rid&iacute;culo&rdquo;, afirma Langa. &ldquo;Hay que conocer tu pasado para entender tu presente y mejorar tu futuro&rdquo;, recomienda. Porque, avisa, &ldquo;estamos en el mundo de las noticias falsas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando abro un peri&oacute;dico, cuando veo un noticiero, no se puede entender lo que est&aacute; pasando en este momento en Espa&ntilde;a si no sabes de d&oacute;nde venimos&rdquo;. Y si no existe &ldquo;esp&iacute;ritu cr&iacute;tico&rdquo; la gente pierde capacidad &ldquo;de decir &lsquo;eso no es cierto, no me vendas esa moto&rsquo;&hellip; para que no te enga&ntilde;en&rdquo;, invita Concha Langa.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo: la momia de Franco. Lo explica: &ldquo;Hace 40 a&ntilde;os que muri&oacute; ese se&ntilde;or, es alucinante que la gente siga discutiendo por este tema. Ah&iacute; se ve que no se ha superado&rdquo;. Porque &ldquo;no podemos borrar la historia, hay que asumirla&rdquo;. Y &ldquo;este pa&iacute;s deber&iacute;a darse cuenta de que las heridas se cierran cuando se curan&rdquo;. Como en la tumba del dictador. O como en las fosas comunes y las cunetas.
    </p><p class="article-text">
        Franco debe estar fuera de Cuelgamuros, entiende. &ldquo;Tendr&iacute;a que hacerse con normalidad: sacarlo y que desde luego no acabe en La Almudena. Ser&iacute;a empeorar la cosa&rdquo;. Y el mausoleo fascista, resignificado: &ldquo;No dinamitar el Valle de los Ca&iacute;dos, es una barbaridad, sino convertirlo en un espacio de pedagog&iacute;a de la Memoria&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La &ldquo;improvisaci&oacute;n&rdquo; del franquismo</h3><p class="article-text">
        &iquest;Y c&oacute;mo entr&oacute; Concha Langa en el mundo memorialista? &ldquo;Sobre prensa y guerra civil empec&eacute; a trabajar con mi tesis&rdquo;, recuerda. Con el t&iacute;tulo &lsquo;ABC de Sevilla en la guerra civil&rsquo;, el trabajo analiz&oacute; c&oacute;mo el rotativo local asumi&oacute; el papel de edici&oacute;n nacional cuando todos los peri&oacute;dicos conservadores de Madrid est&aacute;n bajo control republicano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;ABC apoya el golpe de Estado desde el primer momento. &lsquo;Viva Espa&ntilde;a&rsquo; dice el primer n&uacute;mero que sale, el 21 de julio&rdquo;, cuenta Langa. Y en &ldquo;casi 3.000 editoriales y columnas de opini&oacute;n&rdquo; desgrana las &ldquo;diferentes fases&rdquo; de un r&eacute;gimen &ldquo;camale&oacute;nico&rdquo; capaz de &ldquo;fomentar una imagen fascista&rdquo; en sus inicios para ir mutando a una careta capitalista &ldquo;cuando se acerca al amigo americano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El franquismo se va improvisando sobre la marcha&rdquo;, resume. Franco se adapt&oacute; a los tiempos, a conveniencia, para ara&ntilde;ar tiempo a los tiempos &ldquo;y acabar muriendo en la cama&rdquo;. La profesora se adentra en estas mutaciones con sus estudios. Una muestra est&aacute; en sus diversas publicaciones, en su inmersi&oacute;n acad&eacute;mica, y en c&oacute;mo aplica estos perfiles en sus clases en las facultades de Historia y Comunicaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">La represi&oacute;n &ldquo;terrible&rdquo; a los periodistas</h3><p class="article-text">
        La Memoria Hist&oacute;rica, luego, se fue colando por la rendija de &ldquo;un encargo&rdquo; que se fue convirtiendo &ldquo;en un regalo&rdquo;. La <a href="http://www.prensacadiz.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n de la Prensa de C&aacute;diz </a>quer&iacute;a &ldquo;informaci&oacute;n sobre la represi&oacute;n de periodistas&rdquo;. Concha Langa acept&oacute; el reto. Y tanto que hab&iacute;a rastro de esa &ldquo;historia de los vencidos&rdquo;. Con epicentro en la Bah&iacute;a gaditana, iba emergiendo ante la historiadora un &ldquo;tema fascinante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo hab&iacute;a trabajado el tema de los periodistas que quedan en el &lsquo;bando nacional&rsquo; porque es lo que hab&iacute;a encontrado en Sevilla&rdquo;, rememora. Fue una llegada a la Memoria, dice, &ldquo;por otro camino&rdquo;. Tras el golpe de Estado &ldquo;los periodistas, de una forma u otra, sufren m&uacute;ltiples represiones o simplemente tienen que dejar de escribir&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El franquismo fue terrible con el periodismo&rdquo;, resume. Los golpistas activan un &ldquo;cors&eacute;&rdquo; para ejercer un control militarizado. Con cada af&iacute;n a la democracia e incluso entre profesionales &ldquo;que por ideolog&iacute;a apoyan el movimiento&rdquo;. El estudio del escenario represivo en el mundo period&iacute;stico gaditano construye &ldquo;esa historia a veces terrible de qu&eacute; pas&oacute; con las personas que hab&iacute;an hecho prensa y empiezan a ser perseguidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El r&eacute;gimen franquista &ldquo;quer&iacute;a absoluta docilidad&rdquo;. En toda la sociedad, tambi&eacute;n entre los plumillas. <a href="https://iniciativamemorialistalegadorepublicano.wordpress.com/2016/10/12/ley-de-prensa-de-1938/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Ley de Prensa de 1938</a>, &ldquo;de las m&aacute;s duras que han existido en el mundo&rdquo;, incide en la herida. &ldquo;La situaci&oacute;n fue complicada para toda la prensa&rdquo;. Excepto para Falange, que acaba acaparando una extensa red de peri&oacute;dicos.
    </p><h3 class="article-text">De fake news y &ldquo;lo inmediato&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;El desconocimiento de la historia reciente de Espa&ntilde;a es&hellip; triste&rdquo;. Y peligroso, porque &ldquo;permite la manipulaci&oacute;n&rdquo;. Pero hay un problema: &ldquo;La historia no est&aacute; de moda&rdquo;, afea. &ldquo;A los historiadores nos lee muy poca gente&rdquo;, lamenta. Esto, dice, &ldquo;tiene que ver con la era digital&rdquo;, con el recurso &ldquo;a lo inmediato&rdquo; y el desprecio &ldquo;a las humanidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y cuando se unen &ldquo;pereza mental&rdquo;, <em>fake news</em> y redes sociales&hellip; &ldquo;Hay un paralelismo&rdquo; entre los a&ntilde;os de la guerra civil y el franquismo y los tiempos actuales. Un momento de crisis, los a&ntilde;os 30, &ldquo;con una p&eacute;rdida de los valores tradicionales&rdquo; que hoy est&aacute; &ldquo;en el auge de los populismos, lo estamos viendo&rdquo;, dice Langa. De nuevo la importancia de los medios, ahora multiplicada con las redes sociales. Otra vez la propaganda contra la informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos m&aacute;s informaci&oacute;n que nunca, acceso a m&aacute;s medios que nunca, y no estamos mejor informados que nunca&rdquo;, explica. Una situaci&oacute;n &ldquo;muy preocupante&rdquo; que parte &ldquo;de la falta de ese esp&iacute;ritu cr&iacute;tico para saber discernir la realidad de la falsedad&rdquo; que est&aacute; &ldquo;provocando problemas&rdquo;: como que la gente &ldquo;se cree esas noticias falsas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Miguel Baquero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/investigador-s-de-la-memoria/memoria-historica-memoria-franquismo-periodismo-prensa-concha-langa_132_1810558.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Nov 2018 15:55:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Historia y la Memoria como necesidad "en el mundo de las noticias falsas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Franquismo,Periodismo,Prensa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Francisco Acosta: “La democracia actual está estructurada sobre una tierra llena de muertos sin identidad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/investigador-s-de-la-memoria/memoria-investigacion-francisco-acosta-universidad-de-cordoba_132_1861877.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5b6414c-9fc2-4acf-9c59-92a879955c84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Francisco Acosta: “La democracia actual está estructurada sobre una tierra llena de muertos sin identidad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En 40 años de democracia, el Estado se ha inhibido de esta cuestión", afirma Francisco Acosta, investigador y doctor en Historia de la Universidad de Córdoba</p><p class="subtitle">"El gran impulso del proceso de exhumaciones y de recuperación de la memoria histórica ha tenido un protagonismo fundamentalmente civil"</p><p class="subtitle">"No hay un consenso político básico en torno a la necesidad de resolver la cuestión de la memoria histórica"</p></div><p class="article-text">
        La trayectoria investigadora de <strong>Francisco Acosta</strong> tuvo su germen en la historia pol&iacute;tica institucional &ndash;su tesis vers&oacute; sobre el Senado-, y deriv&oacute; a&ntilde;os despu&eacute;s en el an&aacute;lisis de la democracia espa&ntilde;ola, sus fracasos y problemas. De ah&iacute;, su inter&eacute;s pas&oacute; a las culturas pol&iacute;ticas de las clases populares y los procesos de democratizaci&oacute;n, donde el <strong>republicanismo</strong> se convirti&oacute; en uno de sus grandes ejes de investigaci&oacute;n y, con ello, su historia, la II Rep&uacute;blica, la Guerra Civil y el Franquismo, con su recuperaci&oacute;n ahora a trav&eacute;s de la <strong>Memoria Hist&oacute;rica</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Acosta, desde sus l&iacute;neas de investigaci&oacute;n centradas en la <em>Historia Pol&iacute;tica de Espa&ntilde;a y de Andaluc&iacute;a</em> y <em>Procesos de Democratizaci&oacute;n y de Politizaci&oacute;n Social</em>, certifica c&oacute;mo su tarea investigadora no ofrece por lo general  grandes obst&aacute;culos en cuanto a acceso a fuentes, informaci&oacute;n y archivos, hasta que se topa con lo relacionado con la Memoria Hist&oacute;rica y ah&iacute; s&iacute;, asegura, hay &ldquo;dificultades en el acceso a material que tiene que ver con las Fuerzas de Seguridad del Estado, el Ej&eacute;rcito&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, el estudio del republicanismo ha sufrido un cambio de perspectiva en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Se ha pasado de analizar cuestiones meramente institucionales &ndash;los partidos republicanos, el voto republicano, la II Rep&uacute;blica, la estructura institucional, el sistema pol&iacute;tico, etc- a incorporar &ldquo;nuevas miradas&rdquo; que se centran en &ldquo;<strong>el republicanismo como cultura pol&iacute;tica</strong>, un concepto mucho m&aacute;s amplio que la acci&oacute;n pol&iacute;tica, m&aacute;s amplio que la acci&oacute;n institucional pura&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute;, precisa, juega un papel fundamental el <strong>inter&eacute;s de la sociedad por este tema</strong>. Si en los primeros a&ntilde;os del posfranquismo hubo un despegue de investigaciones ce&ntilde;idas al &aacute;mbito m&aacute;s institucional del republicanismo, lo que ha ocurrido en los &uacute;ltimos tiempos es que ese inter&eacute;s se ha renovado: &ldquo;El inter&eacute;s sigue vigente, sigue habiendo una gran demanda social, incluso renovada, reactivada en el contexto de toda la <strong>cuesti&oacute;n memorialista</strong>. Ha habido un reverdecimiento de los estudios, de la demanda social, sobre el republicanismo, la Rep&uacute;blica, la II Rep&uacute;blica, la Guerra Civil que supone la quiebra de la Rep&uacute;blica y el franquismo posterior&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa demanda social, de conocimiento, viene de la mano del movimiento memorialista, asegura Acosta, donde la sociedad civil ha llegado mucho m&aacute;s all&aacute; de lo que muchos pensaban que pod&iacute;a llegar. &ldquo;El gran impulso del proceso de exhumaciones y de recuperaci&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica ha tenido un protagonismo fundamentalmente civil. Pero <strong>esta cuesti&oacute;n no es posible abordarla de manera eficiente si no es el Estado el que se ocupa de esto</strong>. La sociedad civil no tiene medios&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;&iquest;Qu&eacute; democracia puede soportar esto?&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Pero ah&iacute; est&aacute; uno de los grandes obst&aacute;culos que Acosta ve para que se resuelva el asunto memorialista: &ldquo;El Estado tiene que acometer esa tarea, tiene que comprometerse a eso. Hasta ahora no lo ha hecho. Sorprendentemente, despu&eacute;s de 40 a&ntilde;os de democracia, <strong>el Estado se ha inhibido de esta cuesti&oacute;n&rdquo;</strong>. &ldquo;Es una situaci&oacute;n llamativa, los hechos sucedieron hace 80 a&ntilde;os, llevamos 40 a&ntilde;os de democracia. La democracia actual est&aacute; estructurada sobre una tierra llena de muertos sin identidad<strong>.</strong> &iquest;Qu&eacute; democracia puede soportar eso? Las llamadas de los organismos internacionales son recurrentes&hellip;. Esto, en Am&eacute;rica, en pa&iacute;ses de &Aacute;frica, en Camboya&hellip;.se est&aacute; abordando. Hay pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, hay un compromiso de Estado en esta cuesti&oacute;n, en abordar y resolver esa cuesti&oacute;n&rdquo;, compara.
    </p><p class="article-text">
        Esa realidad en Espa&ntilde;a es la que le hace ser &ldquo;esc&eacute;ptico&rdquo; en cuanto al resultado que realmente vayan a tener instrumentos como la <a href="https://leymemoria.mjusticia.gob.es/cs/Satellite/LeyMemoria/es/memoria-historica-522007" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley de Memoria</a>. &ldquo;Tengo cierto escepticismo aunque me gustar&iacute;a confiar en que sea una herramienta &uacute;til para la finalidad que se propone, que es la de <strong>reparar a las v&iacute;ctimas</strong>, que todav&iacute;a existen, no solo a los enterrados sin identidad sino a los familiares, que est&aacute;n vivos y est&aacute;n en nuestro entorno, a nuestro alrededor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entiendo que la Ley &ndash;la nacional y <a href="https://www.juntadeandalucia.es/boja/2017/63/1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la andaluza</a>- son instrumentos que pueden resultar &uacute;tiles. Los procesos, aparte de los m&aacute;s simb&oacute;licos y que tienen menos alcance, tipo renominaci&oacute;n de las calles y desaparici&oacute;n de simbolog&iacute;a&hellip; Esto hay que hacerlo porque es necesario, pero realmente <strong>el gran desaf&iacute;o es la dignificaci&oacute;n de los represaliados</strong>. Eso es extraordinariamente complejo desde el punto de vista t&eacute;cnico pero para m&iacute; ese no es el problema: el problema es la voluntad pol&iacute;tica y de medios. Eso solo es posible desde el Estado&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Porque entiende que la historia reciente ha demostrado que no hay esa voluntad pol&iacute;tica. &ldquo;<strong>Hay un sector de los partidos de Gobierno en Espa&ntilde;a que no est&aacute;n interesados en resolver esta cuesti&oacute;n</strong>. Es decir, no hay un consenso b&aacute;sico en torno a la necesidad de resolver esto&rdquo;. &ldquo;La cuesti&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica en Espa&ntilde;a a d&iacute;a de hoy tiene dos requisitos para poder resolverse: voluntad pol&iacute;tica, que equivale a decir voluntad econ&oacute;mica y , despu&eacute;s, que no parece que este tema pueda resolverse si la gesti&oacute;n del Gobierno recae sobre opciones de derechas. Porque hasta hora, no entiendo bien por qu&eacute;, la derecha no ha demostrado voluntad, ni vocaci&oacute;n ni inter&eacute;s por abordar esta cuesti&oacute;n. A d&iacute;a de hoy, ojal&aacute; cambiara, parece ser que una de las opciones reales de Gobierno, el centroderecha, no est&aacute; interesada en ello&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta parte de la historia, reciente a&uacute;n y por ello precisamente en la memoria de quienes hoy reclaman su resoluci&oacute;n, topa con lo que el historiador denomina las &ldquo;<strong>interpretaciones presentistas&rdquo;</strong>, es decir, revisar la historia seg&uacute;n el presente. Y eso &ldquo;est&aacute; muy focalizado en todo lo que tiene que ver con la memoria hist&oacute;rica y todo lo que tiene que ver con la reinterpretaci&oacute;n o la revisi&oacute;n no acad&eacute;mica (revisi&oacute;n acad&eacute;mica no se ha vuelto a producir)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que s&iacute; <strong>se ha vuelto a producir es una reevaluaci&oacute;n en el plano de la opini&oacute;n p&uacute;blica de la historia del siglo XX en Espa&ntilde;a</strong>. Y de la cuesti&oacute;n central de la Guerra, del trauma de la Guerra, de la Rep&uacute;blica y del franquismo. Eso sigue en el contexto de la memoria hist&oacute;rica, de qu&eacute; hacer con el franquismo, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de la memoria, la necesidad de reparaci&oacute;n, de dignificaci&oacute;n, la necesidad en definitiva de cerrar desde el punto de vista social  y p&uacute;blico&hellip; Pero la controversia es evidente, est&aacute; sin cerrar. A diferencia de otros pa&iacute;ses, este tipo de <strong>traumas colectivos</strong> se han resuelto de una manera bastante diferente. Es<strong> una cuesti&oacute;n abierta en t&eacute;rminos de opini&oacute;n p&uacute;blica</strong>, incluso en t&eacute;rminos jur&iacute;dicos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La democracia &ldquo;siempre tiene las entra&ntilde;as abiertas&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Y esa cuesti&oacute;n, dentro de la actividad investigadora e historiadora de Francisco Acosta, enlaza con otro gran tema de actualidad: &ldquo;Hay otra cuesti&oacute;n muy candente hoy en d&iacute;a que tambi&eacute;n tiene un v&iacute;nculo con nuestros estudios: el problema de la democracia, la crisis de la democracia y las amenazas del sistema democr&aacute;tico que est&aacute;n ya sobre la mesa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Acosta cree que, actualmente, &ldquo;la preocupaci&oacute;n principal es <strong>la amenaza al sistema democr&aacute;tico</strong> representativo. Empieza a ser muy evidente y empieza a haber s&iacute;ntomas bastante claros de que estamos en un nivel donde la amenaza potencial empieza a tomar cuerpo. Hay <strong>indicios muy preocupantes</strong> de que nos encaminamos a una situaci&oacute;n incierta, con muchos interrogantes y potencialmente inquietante. Pod&iacute;amos citar ejemplos: Hungr&iacute;a, Polonia, Italia que es el coraz&oacute;n de la Uni&oacute;n Europea y una potencia dentro de la UE donde est&aacute; gobernando una opci&oacute;n muy cercana a la extrema derecha. Lo de Trump, lo del Brexit ya ha quedado en una an&eacute;cdota, lo de Brasil...&rdquo;, analiza.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; el papel de la Historia y la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica vuelve a servir para tenerlo en cuenta de cara al futuro. &ldquo;Desde un punto de vista an&aacute;lisis hist&oacute;rico del siglo pasado, <strong>cuando la democracia se tambalea, los augurios no han deparado nada bueno.</strong> La  democracia es un r&eacute;gimen muy fr&aacute;gil porque siempre es perfectible y porque siempre est&aacute; abierto de par en par, siempre tiene las entra&ntilde;as abiertas, <strong>los enemigos est&aacute;n aceptados y forman parte del propio sistema, de la pluralidad&rdquo;</strong>, reflexiona el historiador. &ldquo;En ese sentido, siempre es una v&iacute;ctima propiciatoria r&aacute;pida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, cabr&iacute;a suponer que, visto el pasado, la sociedad deber&iacute;a ver lo que puede venir. Pero Francisco Acosta advierte: &ldquo;Lo vemos venir, pero el problema es que las herramientas para afrontarlo no dependen solo del conocimiento, de la experiencia pasada&hellip;Eso ayuda, la educaci&oacute;n ayuda&hellip;.pero el miedo muchas veces es m&aacute;s poderoso que todo eso. <strong>El miedo, la incertidumbre, la demagogia son tambi&eacute;n enemigos poderosos&rdquo;</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/investigador-s-de-la-memoria/memoria-investigacion-francisco-acosta-universidad-de-cordoba_132_1861877.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Oct 2018 10:05:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Universidad de Córdoba,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salvador Cruz Artacho: “El franquismo fue una ruptura pero no acabó con la memoria”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/investigador-s-de-la-memoria/franquismo-andalucia-memoria-historica-jornaleros-caciques-andalucia-rural_132_1912203.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91e92d29-3bad-48ca-97e4-5f0c3dbd4a89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Salvador Cruz Artacho: “El franquismo fue una ruptura pero no acabó con la memoria”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Las raíces de la guerra civil en suelo andaluz son eminentemente agrarias", explica Salvador Cruz Artacho, investigador y catedrático de Histórica Contemporánea en la Universidad de Jaén</p><p class="subtitle">"Si analizas cómo se comporta el pueblo andaluz en su conjunto cuando acaba la dictadura y comienza a articularse el proceso recuperación democrática, se pone de manifiesto que la memoria no se perdió"</p><p class="subtitle">"La idea de la Andalucía caciquil, de jornaleros analfabetos que no tienen habilidades políticas, es falsa", añade</p></div><p class="article-text">
        El camino investigador de Salvador Cruz Artacho est&aacute; impregnado de la tierra del campo andaluz. Desde su g&eacute;nesis, en una tesis doctoral sobre caciquismo, a unas l&iacute;neas de trabajo con las que el catedr&aacute;tico de Historia Contempor&aacute;nea en la Universidad de Ja&eacute;n (UJA) recupera el cord&oacute;n umbilical que une el mundo rural con la construcci&oacute;n de cultura democr&aacute;tica. &ldquo;La idea de la Andaluc&iacute;a caciquil, de jornaleros analfabetos que no tienen habilidades pol&iacute;ticas, es falsa&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los procesos de socializaci&oacute;n pol&iacute;tica y la construcci&oacute;n de la democracia</strong> representan los aspectos m&aacute;s destacados de su investigaci&oacute;n. Sembrando en estos campos, Cruz Artacho ha cosechado libros como <em>Caciques y campesinos: poder pol&iacute;tico, modernizaci&oacute;n agraria y conflictividad rural en Granada (1890-1923)</em>. O estudios sobre los tribunales de responsabilidades pol&iacute;ticas, la construcci&oacute;n de la identidad andaluza&hellip; Y obras como <em>Campesinos, lucha anticaciquil y democracia</em> o <em>La mujer trabajadora en la Andaluc&iacute;a contempor&aacute;nea</em>.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; sigue el historiador. A pie de tajo. En la inauguraci&oacute;n del presente curso acad&eacute;mico de la UJA, incluso desde la lecci&oacute;n inaugural. En mitad de esa vor&aacute;gine universitaria atiende a <a href="http://www.eldiario.es/andalucia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es Andaluc&iacute;a</a> para hablar sobre los procesos de democratizaci&oacute;n. Sobre clientelismo pol&iacute;tico y caciquismo. Y sobre andalucismo hist&oacute;rico, Blas Infante y la ra&iacute;z republicana de la identidad andaluza.
    </p><h3 class="article-text">Braceros y actores pol&iacute;ticos</h3><p class="article-text">
        Salvador Cruz Artacho no llega por casualidad a lo que se denomina Memoria Hist&oacute;rica. &ldquo;A m&iacute; me lleva el estudio del conflicto agrario&rdquo;, precisa. Esta parcela acaba regada por &ldquo;repercusiones sociales, y tambi&eacute;n econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas&rdquo; que marcan el devenir de los acontecimientos: de la esperanza republicana a la &ldquo;larga noche&rdquo; de la dictadura franquista.
    </p><p class="article-text">
        De aquella ra&iacute;z el catedr&aacute;tico de la Universidad de Ja&eacute;n ve crecer las ramas &ldquo;de la violencia pol&iacute;tica en el marco de la centralidad del conflicto agrario&rdquo;. Es decir, de c&oacute;mo <strong>el terror golpista se ceba con la Andaluc&iacute;a rural que hab&iacute;a osado poner en cuesti&oacute;n el orden establecido de ricos y pobres</strong>, de propietarios y braceros, de potentados y excluidos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay una idea que est&aacute; costando desmontar en el imaginario colectivo, de una Andaluc&iacute;a caciquil, de un mundo rural atrasado, con jornaleros analfabetos que no tienen habilidades pol&iacute;ticas para participar en la construcci&oacute;n pol&iacute;tica y de la democracia, ni culturalmente&rdquo;, explica Cruz Artacho. Porque el campo andaluz era una muestra de la lucha contra el caciquismo espa&ntilde;ol. Y en este paradigma no existe &ldquo;toda esa idea de un mundo atrasado y de campesinos sujetos al mandato de los caciques&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;O que las luchas son muy complicadas y cuando surgen solo son en escenarios revolucionarios y rupturistas&hellip; esa imagen hay que ponerla en tela de juicio&rdquo;, contin&uacute;a. M&aacute;s all&aacute;, la lucha contra el caciquismo de los colectivos rurales &ldquo;tiene un papel protagonista&rdquo; que engarza el mundo rural &ldquo;desde el plano de la historia pol&iacute;tica y social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Campesinos y jornaleros, por tanto, vestidos como sujetos activos. &ldquo;Hay que eliminar la imagen del jornalero andaluz sometido al cacique, esto no es as&iacute;&rdquo;, asiente. Braceros como actores pol&iacute;ticos y de cambio social.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">La mujer como clave</h3><p class="article-text">
        Y la mujer tiene un papel clave en este proceso de empoderamiento agrario. &ldquo;El proceso de socializaci&oacute;n y movilizaci&oacute;n en defensa de la visibilizaci&oacute;n de su papel y su posici&oacute;n en la escena p&uacute;blica y en defensa del reconocimiento de derechos pol&iacute;ticos es muy visible en los a&ntilde;os 30&rdquo;, cuenta el historiador. La mujer &ldquo;ha estado presente en las movilizaciones de protesta en la etapa final de la monarqu&iacute;a de Alfonso XIII y va a estar muy presente en la etapa de la Rep&uacute;blica&rdquo;, completa.
    </p><p class="article-text">
        Porque, en palabras de Cruz Artacho: &ldquo;la democracia no se concede, se conquista&rdquo;. No sucedi&oacute; &ldquo;en los a&ntilde;os 30, ni luego cuando se restablezca con la muerte del dictador Francisco Franco&rdquo;. Y un ejemplo &ldquo;muy paradigm&aacute;tico de esto es la lucha de las mujeres por el reconocimiento de sus derechos, como entonces el derecho al sufragio o una posici&oacute;n m&aacute;s visible en &aacute;mbitos sociales y culturales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquellos conflictos sociales no eran, al cabo, m&aacute;s que una lucha desigual que acabar&iacute;a truncada por el golpe de Estado fascista de julio de 1936. &ldquo;La ca&iacute;da de la monarqu&iacute;a, la lucha por el descuaje del caciquismo que abre la experiencia republicana, fue un proceso de movilizaci&oacute;n pol&iacute;tica porque para muchos sectores de la sociedad andaluza del momento no se trataba solo de cambiar un r&eacute;gimen pol&iacute;tico, pasar de monarqu&iacute;a a Rep&uacute;blica, sino tambi&eacute;n de una apertura al camino que iba a construir un orden econ&oacute;mico pol&iacute;tico y cultural mucho m&aacute;s justo&rdquo;, manifiesta el catedr&aacute;tico de Historia Contempor&aacute;nea en la Universidad de Ja&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero esta contestaci&oacute;n rural &ldquo;afecta a la posici&oacute;n de las oligarqu&iacute;as&rdquo;, a&ntilde;ade. Y caciques y terratenientes arrancan su propia movilizaci&oacute;n &ldquo;para mantener sus privilegios&rdquo;. Ah&iacute; nace la &ldquo;lucha&rdquo;. Un &ldquo;choque&rdquo; de voluntades, intenciones y esperanzas, que ser&aacute; el germen de la brutal represi&oacute;n del franquismo.
    </p><h3 class="article-text">El odio caciquil y el terror franquista</h3><p class="article-text">
        &ldquo;En Andaluc&iacute;a, los or&iacute;genes de la guerra civil est&aacute;n en c&oacute;mo se da el conflicto rural, en el campo&rdquo;, dice Cruz Artacho. &ldquo;Las ra&iacute;ces de la guerra en suelo andaluz son eminentemente agrarias&rdquo;, insiste. La represi&oacute;n de posguerra, adem&aacute;s, &ldquo;est&aacute; organizada para acabar con cualquier vestigio que tenga que ver con proyectos reformistas y de cambio que empezaron a ver la luz en la Rep&uacute;blica y que pon&iacute;an en cuesti&oacute;n el orden olig&aacute;rquico, para lograr el descuaje de todos los agentes sociales que tuvieron que ver en este proceso&rdquo;, declara.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, y pese al paraguas de la &ldquo;larga noche&rdquo; del r&eacute;gimen franquista y su pedagog&iacute;a del terror, en Andaluc&iacute;a sigui&oacute; calando el esp&iacute;ritu republicano y democr&aacute;tico. Salvador Cruz lo explica de este modo: &ldquo;El silencio forzado, las penurias, las crueldades y los terrores que se tienen que vivir tambi&eacute;n en los a&ntilde;os 40 y 50&hellip; es un r&eacute;gimen que sigue aterrorizando hasta el final. Esto afecta. Y afecta en la medida en que rompe determinadas din&aacute;micas, las trunca. Pero si analizas c&oacute;mo se comporta el pueblo andaluz en su conjunto cuando acaba la dictadura y comienza a articularse el proceso recuperaci&oacute;n democr&aacute;tica, se pone de manifiesto que la memoria no se perdi&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fue como recuperar tambi&eacute;n la herencia de un andalucismo hist&oacute;rico que el catedr&aacute;tico de la UJA define en pocas palabras como &ldquo;un proyecto republicano, por tanto de naturaleza pol&iacute;tica y muy democr&aacute;tico&rdquo;. Con estandartes como el propio Padre de la Patria Andaluza, Blas Infante. O un proceso de construcci&oacute;n auton&oacute;mica que une las dos etapas con una suerte de cord&oacute;n umbilical.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el ADN de su definici&oacute;n &ndash;del andalucismo hist&oacute;rico&ndash; est&aacute;n los valores republicanos, la marca federal y los principios democr&aacute;ticos&rdquo;. Porque la identidad nacional andaluza no deja de ser un proyecto incluyente que se abraza a aquella frase de Blas Infante: &ldquo;En Andaluc&iacute;a no hay extranjeros&rdquo;. Y la marca identitaria en blanco y verde reniega del blanco y negro de la dictadura. Porque, como dice Salvador Cruz Artacho, &ldquo;el franquismo fue una ruptura pero no acab&oacute; con la memoria&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Miguel Baquero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/investigador-s-de-la-memoria/franquismo-andalucia-memoria-historica-jornaleros-caciques-andalucia-rural_132_1912203.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Sep 2018 14:23:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Salvador Cruz Artacho: “El franquismo fue una ruptura pero no acabó con la memoria”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Andalucía,Memoria Histórica,Jornaleros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“El régimen era tan machista que las mujeres no eran tan sospechosas y podían actuar en la clandestinidad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/investigador-s-de-la-memoria/regimen-machista-mujeres-mujer-clandestinidad_132_1993033.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d16c7f3-fb33-4b6a-8c6a-fa9ab35ec8cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“El régimen era tan machista que las mujeres no eran tan sospechosas y podían actuar en la clandestinidad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Encarnación Lemus ha investigado sobre la presencia de la mujer en la posguerra, como parte fundamental del sostenimiento de las organizaciones clandestinas mientras los hombres estaban en prisión o habían sido ajusticiados</p><p class="subtitle">En UGT o la CNT, "instituciones republicanas pero ilegales y ocultadas”, las mujeres, menos vigiladas, ayudaban a que siguiesen funcionando</p><p class="subtitle">Fueron esenciales en la supervivencia de las guerrillas, al suministrarles los medicamentos a los que no podían acceder por la vía oficial</p></div><p class="article-text">
        La catedr&aacute;tica de Historia Contempor&aacute;nea en la Universidad de Huelva, <strong>Encarnaci&oacute;n Lemus</strong>, ha estudiado, entre otros aspectos relacionados con la mujer en la represi&oacute;n franquista, sobre todo cap&iacute;tulos desconocidos de su presencia en distintos &aacute;mbitos, con la conclusi&oacute;n de que, si no en n&uacute;mero, su papel&nbsp;fue destacado para mantener determinadas organizaciones mientras sus maridos, novios, padres o hermanos estaban en la c&aacute;rcel o hab&iacute;an sido ajusticiados.
    </p><p class="article-text">
        En ese ambiente, por encima de casos llamativos como los de las 13 Rosas o nombres propios como el de Pasionaria,<strong> ha habido mujeres que han mantenido organizaciones sindicales o partidos pol&iacute;ticos en la clandestinidad.</strong>&nbsp;&ldquo;Por azar, cay&oacute; en mis manos una documentaci&oacute;n que contaba la historia de algunas mujeres que hab&iacute;an sido represaliadas e incluso encarcelas por su vinculaci&oacute;n al Partido Comunista; un tema que, globalmente, ha sido tratado, pero siempre por los m&aacute;rgenes, no en profundidad&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Y es que parece que &ldquo;nos interesa la represi&oacute;n como un hecho concentrado sobre los hombres, porque tienen el primer papel, y no vamos a distorsionar la historia, porque la presencia de la mujer no era la central ni mucho menos.&nbsp;&nbsp;Incluso la izquierda no abre la puerta alegremente a la militancia femenina, pero cuando empieza la guerra, s&iacute;, porque hace falta todas las manos posibles, y los hombres est&aacute;n en el frente de batalla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A partir del 39, cuando te&oacute;ricamente llega una paz muy poco pac&iacute;fica, ah&iacute; s&iacute; hay una presencia de la mujer en espacios pol&iacute;ticos, porque sus compa&ntilde;eros, maridos, padres, hermanos est&aacute;n muertos, desaparecidos, exiliados y much&iacute;simos en la c&aacute;rcel. Es un punto en el que siguen existiendo los partidos pol&iacute;ticos, sindicatos como UGT o la CNT, instituciones republicanas, pero ilegales y ocultadas&rdquo;, de modo que las mujeres, por encima de la cantidad representativa en esas organizaciones, ayudaban a que los partidos siguiesen funcionando. En realidad, Encarnaci&oacute;n Lemus recuerda que el hecho de que los partidos sigan funcionando, pero de forma oculta, en la clandestinidad, es algo que ha existido en todas las dictaduras.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la posguerra espa&ntilde;ola se da, adem&aacute;s, la circunstancia de que &ldquo;el r&eacute;gimen era tan machista que la mujer no era tan sospechosa, y se pod&iacute;a mantener en el sistema de la clandestinidad&rdquo;, y se convert&iacute;an en elementos indispensables para &ldquo;mantener la conexi&oacute;n de la c&aacute;rcel con el exterior,&nbsp;organizar lugares clandestinos para albergar reuniones, a veces desempe&ntilde;ar papeles como parte de los comit&eacute;s, que se favorecieron por las circunstancias de que esas funciones fuesen desempleadas por mujeres&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">'C&aacute;rcel de amor'</h3><p class="article-text">
        A la hora de destacar algunas historias concretas, se refiere a lo que encontr&oacute; en Francia en forma de &lsquo;C&aacute;rcel de amor&rsquo;, el libro de una pareja comunista detenida que sostienen correspondencia en la c&aacute;rcel de Sevilla, cada uno en un m&oacute;dulo, donde el director les permiti&oacute; intercambiar una carta a la semana. Recuerda que, si alguno de los familiares de represaliados guardan cartas de la &eacute;poca, &ldquo;piensen que la forma m&aacute;s f&aacute;cil de preservarla para la historia es entregarla a un centro de investigaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De vuelta&nbsp;a la charla en relaci&oacute;n a la mujer en la posguerra, siempre recordando que su presencia fue minoritaria, &ldquo;lo llamativo es que pudieran sobrevivir las organizaciones, que tuviera la gente la energ&iacute;a y la entereza y pusieran sus ideales por encima de su vida. Es curioso que dentro de esa presencia minoritaria de la mujer ese fen&oacute;meno exista&rdquo;, recuerda, se&ntilde;alando que se ve una mayor presencia en provincias como Granada, M&aacute;laga, Sevilla o C&oacute;rdoba, ya que &ldquo;donde hay guerrilla, su papel es m&aacute;s importante, porque auxiliarla es una de sus funciones, ya que no hab&iacute;a medicamentos en&nbsp;&nbsp;el mercado normal para la guerrilla y hab&iacute;a que acudir al mercado negro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La profesora Lemus tiene clara una cosa: &ldquo;Hubo muchas pasionarias, pero no se debe distorsionar. Cuando se estudian los juicios, la presencia de la mujer significa un 11%, y era m&aacute;s llamativa en los a&ntilde;os 40, porque desemple&oacute; funciones que fueron vitales para que pudieran seguir vivas aunque latentes las organizaciones y los partidos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fermín Cabanillas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/investigador-s-de-la-memoria/regimen-machista-mujeres-mujer-clandestinidad_132_1993033.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Aug 2018 19:09:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“El régimen era tan machista que las mujeres no eran tan sospechosas y podían actuar en la clandestinidad”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Investigación,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fernando Martínez, nuevo director general de Memoria Histórica: "Las heridas de España se cerrarán cuando se abran las fosas comunes"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/investigador-s-de-la-memoria/fernando-martinez-memoria-historica-espana_132_2046585.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a431b4fe-c711-4b0b-8f45-f0e613b31e3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fernando Martínez, nuevo director general de Memoria Histórica: &quot;Las heridas de España se cerrarán cuando se abran las fosas comunes&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Almería ha sido nombrado para dirigir la Memoria Histórica en el Gobierno de Pedro Sánchez</p><p class="subtitle">La Memoria Histórica es parte central de su labor investigadora: "Conocer la verdad" es la máxima garantía de no repetición de la barbarie fascista, explica</p><p class="subtitle">El franquismo fabricó "una memoria distorsionada y maniquea" trasmitida entre generaciones que la democracia debe tumbar con políticas de Estado y símbolos como sacar a Franco del Valle de los Caídos</p></div><p class="article-text">
        Cuando Fernando Mart&iacute;nez entr&oacute; de lleno en el estudio del movimiento obrero almeriense no sab&iacute;a que estaba abriendo, de par en par, la puerta que le llevar&iacute;a a la Memoria Hist&oacute;rica. D&eacute;cadas despu&eacute;s, la labor investigadora es una gu&iacute;a vital para el catedr&aacute;tico de Historia Contempor&aacute;nea de la Universidad de Almer&iacute;a. Y, ahora, un paso m&aacute;s tras ser nombrado como Director General de Memoria Hist&oacute;rica por el Consejo de Ministros del Gobierno de Pedro S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Fernando Mart&iacute;nez L&oacute;pez (V&eacute;lez-Blanco, Almer&iacute;a, 1949) subraya, en conversaci&oacute;n con eldiario.es Andaluc&iacute;a, que el nuevo Ejecutivo est&aacute; preparado para&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Memoria-Historica-desbloquear-Pedro-Sanchez_0_778672963.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cambiar de veras el rumbo del pa&iacute;s</a> en la consecuci&oacute;n del deber de Estado con las v&iacute;ctimas del franquismo. Para &ldquo;asumir ese liderazgo&rdquo; necesario en el camino de la verdad, justicia y reparaci&oacute;n. O a la hora de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Franco-Valle-Caidos-exhumacion-manana_0_783572464.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sacar a Franco del Valle de los Ca&iacute;dos</a> e ilegalizar las <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Espana-paraiso-fundaciones-fascistas_0_606139981.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fundaciones fascistas de Espa&ntilde;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo departamento entra a formar parte del organigrama del Ministerio de Justicia de Dolores Delgado para dar un impulso y asegurar el cumplimiento de la Ley de Memoria Hist&oacute;rica de 2007. El coste de la direcci&oacute;n general ascender&aacute; a 69.407 euros, seg&uacute;n ha informado el Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        El catedr&aacute;tico es tambi&eacute;n secretario de Memoria Hist&oacute;rica del PSOE y, como tal, fue uno de los responsables de la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/PSOE-ADN-Ley-Memoria-Historica_0_714979054.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reforma de la ley memorialista</a> que vet&oacute; el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Rajoy-Memoria-Historica-victimas-franquismo_0_756974666.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gobierno de Mariano Rajoy</a>. En su carrera pol&iacute;tica ha sido alcalde de Almer&iacute;a (entre 1991 y 1995) y concejal la legislatura anterior. Entre 1993 y 1995 ocup&oacute; la presidencia de la Federaci&oacute;n Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP) y fue representante de los ayuntamientos espa&ntilde;oles en la C&aacute;mara de Poderes Locales y Regionales del Consejo de Europa (1993-1996).
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito universitario sigue siendo director de cursos de verano en la Universidad Complutense de Madrid y en la Universidad Internacional de Andaluc&iacute;a. Y ha sido profesor invitado en la &Eacute;cole des Hautes &Eacute;tudes en Sciences Sociales de Par&iacute;s (Francia) y en la Universidad Carlos III de Madrid.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Memoria para cerrar &ldquo;las heridas de Espa&ntilde;a&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La Memoria Hist&oacute;rica la define como un proyecto com&uacute;n del que extraer varias claves: una, &ldquo;las heridas en Espa&ntilde;a se cerraran cuando <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/muestra-Espana-abandona-victimas-franquismo_0_417858516.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se abran las fosas comunes</a>&rdquo;. Dos, el franquismo ya cre&oacute; &ldquo;una <a href="https://desmemoria.eldiario.es/villafranco-futbol/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">memoria distorsionada y maniquea</a>&rdquo;. Y tres, &ldquo;conocer la verdad de lo que ocurri&oacute;&rdquo; es la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Memoria-Historica-asignatura-pendiente-Espana_0_781122893.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;xima garant&iacute;a de no repetici&oacute;n</a> de la barbarie del fascismo.
    </p><p class="article-text">
        Y reivindica, adem&aacute;s, la Ley de Memoria Hist&oacute;rica como el impulso a &ldquo;nuevas pol&iacute;ticas&rdquo;, caso de las&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/Andalucia-resumen-abriendo-fosas-franquismo_0_720228323.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exhumaciones con rigor cient&iacute;fico</a> de las fosas comunes del franquismo. El historiador almeriense es uno de los m&aacute;s reputados acad&eacute;micos andaluces.
    </p><p class="article-text">
        Una forma de entender el olvido colectivo es razonar las bases sobre las que se sustenta la desmemoria. Y para eso sirve el siguiente p&aacute;rrafo. &ldquo;Hay quienes piensan que la Memoria Hist&oacute;rica trata de abrir heridas y que se debe de pasar p&aacute;gina. Creo sinceramente que las p&aacute;ginas antes de pasarlas hay que leerlas y que las heridas en Espa&ntilde;a se cerraran cuando se abran las fosas comunes y se puedan entregar los restos a sus familiares para que les den digna sepultura&rdquo;, en palabras de Fernando Mart&iacute;nez.
    </p><h3 class="article-text">Para entender el olvido colectivo</h3><p class="article-text">
        Un an&aacute;lisis certero que conecta con la necesidad de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Memoria-Historica-asignatura-pendiente-Espana_0_781122893.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abrir el mel&oacute;n educativo</a>. &ldquo;Nuestra gente joven deben conocer la verdad de lo que ocurri&oacute; como m&aacute;xima garant&iacute;a de que no vuelva a repetirse&rdquo;. Se trata de la &ldquo;&uacute;nica manera de construir una sociedad que mire al futuro en el marco de la concordia, reconciliaci&oacute;n, convivencia, cultura de Paz y respeto a los derechos humanos&rdquo;, explica el catedr&aacute;tico de Historia Contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Para cimentar esta apuesta social se hace imprescindible la investigaci&oacute;n universitaria, una implicaci&oacute;n del mundo acad&eacute;mico que no siempre ha sido un &lsquo;deber&rsquo; asumido. &ldquo;Sin embargo, cada vez es mayor el inter&eacute;s cient&iacute;fico por este periodo, del que hay much&iacute;simas publicaciones en Andaluc&iacute;a&rdquo;, apunta. A la decisi&oacute;n personal, e incluso contracorriente, se suma ahora el &ldquo;componente profesional&rdquo; e incluso el &ldquo;moral y &eacute;tico&rdquo; que empuja cada vez a m&aacute;s historiadores a &ldquo;dar a conocer a la sociedad andaluza la verdad de lo que ocurri&oacute; en este per&iacute;odo tan significativo de nuestra historia&rdquo;.
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                </figure><p class="article-text">
        Y el historiador habla con conocimiento de causa en el pa&iacute;s que sigue sembrando una semilla equ&iacute;voca. &ldquo;Hay mucha gente que me dice que nunca llegaron a estudiar esta &eacute;poca. Se obviaba el estudio de este periodo para evitar problemas. El miedo y el terror que se hab&iacute;a sembrado durante el franquismo no solo dej&oacute; huella sobre nuestros padres sino que tambi&eacute;n marc&oacute; sociol&oacute;gicamente a una parte de nuestras generaciones&rdquo;. Una tendencia &ldquo;que est&aacute; desapareciendo&rdquo; y ayuda a que los j&oacute;venes &ldquo;empiecen a identificar a Franco como un dictador&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La propia labor de Mart&iacute;nez L&oacute;pez arranc&oacute; con un perfil espec&iacute;fico. &ldquo;Inici&eacute; mis investigaciones preocup&aacute;ndome por el estudio del movimiento obrero&rdquo;, recuerda, un paso que le acerc&oacute; pronto &ldquo;al an&aacute;lisis de la II Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola&rdquo;. El inicio de la democracia, el republicanismo almeriense del siglo XIX y una figura, Nicol&aacute;s Salmer&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De los movimientos sociales y &ldquo;el obrerismo socialista&rdquo; a los estudios sobre Memoria Hist&oacute;rica que han centrado &ldquo;los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os&rdquo; de indagaciones. Con &ldquo;tres grandes proyectos&rdquo; que enumera: &ldquo;<em>Las actuaciones de las Comisiones de Incautaci&oacute;n de Bienes y de los Tribunales de Responsabilidades Pol&iacute;ticas en Andaluc&iacute;a</em>, <em>la masoner&iacute;a andaluza del siglo XX y la represi&oacute;n franquista</em>, y en estos momentos llevamos m&aacute;s de cinco a&ntilde;os trabajando sobre <em>El exilio de los republicanos andaluces</em>&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Del Mapa de Fosas y las cifras del terror</h3><p class="article-text">
        Fernando Mart&iacute;nez es tambi&eacute;n coordinador del&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/MAPA-Andalucia-sigue-region-franquismo_0_754875308.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mapa de Fosas de Andaluc&iacute;a</a> y tiene claro, asumido ese prisma del terror fascista, &ldquo;que las heridas en Espa&ntilde;a se cerraran cuando se abran las fosas comunes y se puedan entregar los restos a sus familiares para que les den digna sepultura&rdquo;. La&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/Andalucia-resumen-abriendo-fosas-franquismo_0_720228323.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cartograf&iacute;a de la tragedia andaluza</a> ha sido un trabajo realizado con &ldquo;varias asociaciones de memoria hist&oacute;rica&rdquo; y con la &ldquo;supervisi&oacute;n final de profesores de las distintas universidades andaluzas bajo mi coordinaci&oacute;n&rdquo;, expone el catedr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Las&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/Fosas-franquismo-Andalucia-cartografia-inacabada_0_173232682.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cifras del terror en suelo andaluz</a> son enormes, representando casi un tercio del total nacional. &ldquo;La represi&oacute;n f&iacute;sica en Andaluc&iacute;a alcanz&oacute; en cuanto a fusilamientos a 66.128 personas, de ellas 57.413 v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n franquista y 8.715 v&iacute;ctimas en zona republicana&rdquo;, cita. De otro lado est&aacute; la represi&oacute;n econ&oacute;mica, que rompe la vida &ldquo;a cerca de 60.000 andaluces y andaluzas&rdquo;, adem&aacute;s de las depuraciones profesionales. &ldquo;La m&aacute;s conocida es la del magisterio y supuso apartar total o parcialmente de su trabajo docente al 18% de los escalafones de maestros y maestras&rdquo;, especifica.
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                </figure><p class="article-text">
        &iquest;Y por qu&eacute; la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/Queipo-Llano_0_511649225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrategia genocida del fascismo</a> se ceba con la <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/Andalucia-celebra-oficial-victimas-franquismo_0_781822322.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comunidad andaluza</a>? Lo explica el catedr&aacute;tico de Historia Contempor&aacute;nea de la Universidad de Almer&iacute;a. &ldquo;La represi&oacute;n franquista en Andaluc&iacute;a fue dur&iacute;sima, especialmente porque fue una regi&oacute;n muy vinculada a las ideas reformistas y modernizadoras de la II Republican y vot&oacute; mayoritariamente a las izquierdas durante el periodo republicano. La derecha andaluza empez&oacute; a perder su hegemon&iacute;a social y cuando tuvo la oportunidad de resarcirse actu&oacute; con toda su crudeza contra las bases sociales y pol&iacute;ticas del movimiento obrero y las organizaciones de izquierda desarrollando una violencia f&iacute;sica de exterminio que queda perfectamente reflejada en la sa&ntilde;a de los bandos de Queipo de Llano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; la importancia del &ldquo;movimiento social&rdquo; de los derechos humanos, la denominada Memoria Hist&oacute;rica, que ha situado la cuesti&oacute;n &ldquo;en la agenda p&uacute;blica y social y no va a parar hasta que se produzca la reparaci&oacute;n integral de las v&iacute;ctimas&rdquo; del franquismo. &ldquo;Se trata de un problema de dignidad democr&aacute;tica nacional&rdquo;. Como m&aacute;ximo responsable memorialista del PSOE Federal, partido ahora en el Gobierno de Espa&ntilde;a, asegura un nuevo rumbo que olvide la estrategia del &ldquo;cero euros&rdquo; de Mariano Rajoy y sepa enfrentar los retos que puede desbloquear el Ejecutivo de Pedro S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Una visi&oacute;n que entronca con la respuesta que exigen a Espa&ntilde;a los organismos internacionales humanitarios. &ldquo;Nulidad de los tribunales de excepci&oacute;n y sus sentencias, creaci&oacute;n de una Comisi&oacute;n de la verdad, liderazgo del Estado a la hora de impulsar las pol&iacute;ticas de b&uacute;squeda de los desaparecidos forzosos y de los beb&eacute;s robados, creaci&oacute;n de un banco Nacional de ADN y de un censo nacional de v&iacute;ctimas, un nuevo impulso a la retirada de la simbolog&iacute;a franquista, apertura de todos los archivos&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La lista de objetivos ven&iacute;a en la proposici&oacute;n de ley vetada por el PP y Ciudadanos en el Congreso y queda completada con la punta simb&oacute;lica del iceberg de la dictadura: <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Fundacion-Franco-proteger-Valle-Caidos_0_784271942.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francisco Franco</a>. Un tema &ldquo;que hay que resolver despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de democracia&rdquo;. Y eso significa &ldquo;el <a href="https://www.eldiario.es/politica/Pedro-Sanchez-exhumara-Franco-dictador_0_787422085.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">traslado del dictador fuera del Valle de los Ca&iacute;dos</a>&rdquo; y convertir el mausoleo fara&oacute;nico levantado con trabajo esclavo &ldquo;en un Centro Nacional de Memoria, impulsor de la cultura de la reconciliaci&oacute;n, la memoria colectiva&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Miguel Baquero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/investigador-s-de-la-memoria/fernando-martinez-memoria-historica-espana_132_2046585.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Jun 2018 18:24:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fernando Martínez, nuevo director general de Memoria Histórica: "Las heridas de España se cerrarán cuando se abran las fosas comunes"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Dolores Ramos: "Existía un miedo psicológico, casi heredado y procedente del franquismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/investigador-s-de-la-memoria/maria-dolores-ramos-franquismo-psicologico_132_2070223.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d7c4347-1b1f-47a2-82d1-a56c38d0000e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María Dolores Ramos: &quot;Existía un miedo psicológico, casi heredado y procedente del franquismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La catedrática de Historia Contemporánea es experta en Historia Oral y en Historia de Género</p><p class="subtitle">Fundó el Seminario de Estudios Interdisciplinarios de la Mujer: "Muchas han tenido que hacer un doble currículum: el oficial y el de género"</p></div><p class="article-text">
        El despacho de Mar&iacute;a Dolores Ramos es lo que se puede esperar que sea el despacho de una catedr&aacute;tica de Historia Contempor&aacute;nea. Hay papeles y carpetas en cada rinc&oacute;n y pilas de libros en un aparente desorden que no es tal: los libros, donados por Iris Zavala, est&aacute;n amontonados siguiendo un criterio de g&eacute;nero.&nbsp;<strong>Tres fotograf&iacute;as de Victoria Kent decoran las paredes</strong>. Son el homenaje a la ilustre jurista y pol&iacute;tica republicana &ldquo;como malague&ntilde;a, como penalista y como &rdquo;feminista social&ldquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estamos aqu&iacute; porque Ramos es una de las mayores especialistas en Historia de G&eacute;nero de la universidad espa&ntilde;ola y porque sus investigaciones han permitido explicar asuntos como la resistencia antifranquista a trav&eacute;s de la memoria oral o el papel de las mujeres en la Segunda Rep&uacute;blica. Entre la pila de libros aparece una recopilaci&oacute;n de las historias de Ama Rosa, el exitoso serial radiof&oacute;nico de los a&ntilde;os 60: &ldquo;Un serial como este&nbsp;dice mucho de la historia de las mentalidades, tradiciones, culturas, relaciones hombre-mujer, sacralizaci&oacute;n del matrimonio o las relaciones extramatrimoniales durante el franquismo&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La catedr&aacute;tica tambi&eacute;n ha puesto el foco en la historia oral. Fund&oacute; el Seminario de Fuentes Orales y lleva d&eacute;cadas ense&ntilde;ando que la historia oral es cuesti&oacute;n de m&eacute;todo. &ldquo;No es coger la grabadora y [hacer una entrevista]&nbsp;<em>aqu&iacute; te pillo aqu&iacute; te mato</em>&nbsp;a una persona muy mayor&rdquo;, sino que exige un proceso previo de documentaci&oacute;n, un cuestionario adecuado, un dise&ntilde;o de la muestra y una transcripci&oacute;n fidedigna que refleje hasta los silencios, porque los silencios hablan.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; se rescatan experiencias que de otra forma estar&iacute;an condenadas al olvido. Por ejemplo, ella dirigi&oacute; una investigaci&oacute;n en El Perchel (llamado el Barrio Rojo de M&aacute;laga durante el franquismo) a finales de los 80. &ldquo;Pudimos detectar que segu&iacute;a persistiendo un miedo, que a lo mejor no era f&iacute;sico sino psicol&oacute;gico, procedente del franquismo y casi heredado de una generaci&oacute;n a otra. Pero&nbsp;<strong>tambi&eacute;n hab&iacute;a un sector que ten&iacute;a necesidad de hablar, de contar, de que sus voces fueran reconocidas</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de investigaciones permiten reconstruir estrategias de resistencia a la dictadura que no aparecen en los documentos oficiales. Por ejemplo: los procesos de &ldquo;socializaci&oacute;n inversa&rdquo; que muchos padres hac&iacute;an con sus hijos, con las persianas cerradas y en bajito, cuando llegaba el 1 de mayo o el 14 de abril. A&nbsp;mediod&iacute;a, &ldquo;esos ni&ntilde;os hac&iacute;an fila y romp&iacute;an filas con el Cara al Sol,&nbsp;cantaban el <em>Angelus</em>, exist&iacute;a la Santa Misi&oacute;n, se hicieron bautizos colectivos, las parejas que hab&iacute;an optado por el matrimonio civil ten&iacute;an que formalizarse por matrimonio religioso&hellip;&rdquo;. A esta socializaci&oacute;n formal de la dictadura respond&iacute;an muchas familias con una socializaci&oacute;n inversa, privada y de pura resistencia, que s&oacute;lo pudieron rescatarse del olvido gracias a la memoria oral.
    </p><p class="article-text">
        Ramos pone otro ejemplo con el papel de las mujeres como peque&ntilde;as estraperlistas que suministraban, junto al mercado de Atarazanas, un bien esencial del que carec&iacute;an los dispensarios: la penicilina llegada de madrugada a las playas de Huelin o El Palo desde Gibraltar. Una red de porteras, vecinas y tenderas distribu&iacute;an luego el antibi&oacute;tico. De esto, que tanto recuerda a&nbsp;<em>El Tercer Hombre,&nbsp;</em>nada sabr&iacute;amos hoy si la historia solo se hiciese con documentos oficiales.
    </p><h2 class="article-text">Feminismo acad&eacute;mico</h2><p class="article-text">
        Fuera de las aulas de Historia, Lola Ramos es conocida por sus aportaciones al feminismo en el mundo acad&eacute;mico. Basta un vistazo a su&nbsp;<a href="https://www.uma.es/departamento-de-historia-moderna-y-contemporanea/info/73056/curr-md-ramos-palomo/?set_language=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inacabable bibliograf&iacute;a</a>&nbsp;para concluir que pocos han dedicado mayor esfuerzo a la historia de las mujeres y los estudios de g&eacute;nero. Entre decenas de referencias y asignaturas, a&ntilde;ade otro m&eacute;rito: la fundaci&oacute;n del&nbsp;<a href="https://www.uma.es/seminario-de-estudios-intedisciplinarios-de-la-mujer/cms/menu/historia-y-origenes-del-seim/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seminario de Estudios Interdisciplinarios de la Mujer</a>. Es una historiadora en lucha por la igualdad. No es extra&ntilde;o que el Instituto Andaluz de la Mujer la reconociera con el&nbsp;<strong>premio Meridiana en 2016</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que a Ramos la pasi&oacute;n por la Historia le viene de lejos. Sonar&aacute; a clich&eacute;, pero de ni&ntilde;a ya sab&iacute;a que quer&iacute;a ser historiadora. Cuando dej&oacute; Ronda y se march&oacute; a M&aacute;laga encontr&oacute; un hervidero y un aprendizaje paralelo. La historia y la pol&iacute;tica eran indisociables. &ldquo;En quinto curso pr&aacute;cticamente no tuvimos clase: hab&iacute;a asambleas, encierros, huelgas de profesores no numerarios&hellip;&rdquo;. Eran los tiempos en que los estudiantes marchaban en masa a Lisboa, a debatir en Rossio c&oacute;mo los portugueses hab&iacute;an echado a Salazar. &ldquo;Eso no lo pod&iacute;amos tener en Espa&ntilde;a&rdquo;, comenta. Por entonces,&nbsp;<strong>las manifestaciones para exigir una universidad en M&aacute;laga se hac&iacute;an en la acera para no molestar al r&eacute;gimen</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Fue en ese contexto de agitaci&oacute;n cuando conoci&oacute; los escritos de&nbsp;<strong>Simone de Beauvoir, de Betty Friedan y a las autoras de la segunda ola del feminismo</strong>. &ldquo;Ah&iacute; ya tuve muy claro que si investigaba ser&iacute;a importante introducir elementos de ruptura en el discurso hist&oacute;rico tradicional&rdquo;, recuerda. La &ldquo;ca&iacute;da del caballo&rdquo; lleg&oacute; de casualidad. Mientras buceaba en papeles para su tesis encontr&oacute; documentos sobre la llamada&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/malaga/huelga-femenina-Malaga-mujeres-mandasen_0_768523379.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">huelga de las faeneras</a>, que era mucho m&aacute;s porque incorpor&oacute; a obreras del sector textil, estuchistas, mujeres del servicio dom&eacute;stico, amas de casa&hellip; &ldquo;Es mucho m&aacute;s que una huelga de faeneras, pero por alg&uacute;n motivo se ha reducido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquellos d&iacute;as de 1918 las mujeres abarrotaron las calles para pedir un pan m&aacute;s barato. &nbsp;Por su unanimidad y su capacidad de arrastre, es&nbsp;<strong>un episodio de empoderamiento femenino sin precedentes</strong>, y a Ramos le sirvi&oacute; para tomar conciencia de la invisibilidad de las mujeres como sujeto hist&oacute;rico y objeto de estudio. Poco despu&eacute;s, en pleno boom feminista, fund&oacute; el Seminario de Estudios Interdisciplinarios de la Mujer, que desde 1988 ha incorporado a profesoras de disciplinas diversas a los estudios de g&eacute;nero, en gran parte gracias a la &ldquo;militancia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas han tenido que hacer un doble curr&iacute;culum: el oficial y el de g&eacute;nero&rdquo;, relata Ramos, que cree &ldquo;el inter&eacute;s no ha deca&iacute;do en estos a&ntilde;os, pese a las coyunturas pol&iacute;ticas. Lo que s&iacute; ha deca&iacute;do seg&uacute;n el gobierno es el apoyo que podamos tener&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Docente siempre con el foco en las mujeres, la profesora explica que la Historia de G&eacute;nero no es la Historia de las mujeres, sino &ldquo;la Historia de las mujeres y la Historia de los hombres construida desde un nuevo punto de vista&rdquo;. En puridad, es &ldquo;la Historia de las relaciones sociales entre mujeres y hombres&rdquo;. Por eso, cuando se analizan los procesos con perspectiva de g&eacute;nero, cruzada con variables como la edad, la clase o la raza, el puzle de la Historia tal y como la conocemos se deshace.
    </p><p class="article-text">
        Ramos pone un ejemplo: &ldquo;Si en la Revoluci&oacute;n Francesa introduces el factor g&eacute;nero y las relaciones de poder desequilibradas no s&oacute;lo entre clases y estamentos sociales, sino entre hombres y mujeres, el puzle cambia y no la puedes explicar igual&rdquo;.&nbsp;<strong>&ldquo;&iquest;Realmente la Revoluci&oacute;n francesa es un tiempo de progreso para las mujeres? Pues no</strong>, porque no van a ser ciudadanas, ni siquiera las mujeres nobles&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las primeras modernas espa&ntilde;olas</h2><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente Ramos ha retomado su inter&eacute;s por las primeras mujeres modernas espa&ntilde;olas: &ldquo;Modernas porque son la primera generaci&oacute;n de mujeres que sale de la universidad y trabajan en lo que han estudiado.&nbsp;<strong>No cuelgan el t&iacute;tulo en el sal&oacute;n como un elemento m&aacute;s para entrar en el mercado matrimonial&rdquo;</strong>. Casarse empezaba a dejar de ser indispensable para vivir y se ensayan f&oacute;rmulas como el matrimonio a prueba o el compa&ntilde;ero amoroso. Dicen adi&oacute;s al sombrero y deciden que ya no necesitan de carabina para entrar a Chicote.
    </p><p class="article-text">
        Entre ellas estaba Victoria Kent, cuyos tres retratos dominan el despacho. Uno de ellos es cercano, casi &iacute;ntimo, y la muestra poco antes de partir a Madrid; el segundo recoge el d&iacute;a de su nombramiento como Directora General de Prisiones, desde donde reform&oacute; el sistema penitenciario hasta que la dejaron; la tercera foto est&aacute; tomada en Nueva York y la recuerda con Louise Crane, compa&ntilde;era de vida en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Ramos tambi&eacute;n ha vuelto a trabajar en uno de sus temas preferidos, la literatura como fuente hist&oacute;rica, y dirige una investigaci&oacute;n sobre el uso de la radio para la construcci&oacute;n del modelo hegem&oacute;nico de feminidad en el franquismo. La catedr&aacute;tica no ha dejado de investigar porque cree que hay todav&iacute;a muchos puntos de vista desconocidos. Como le gusta decir,&nbsp;<strong>&ldquo;la Historia es un edificio que est&aacute; en continua renovaci&oacute;n&rdquo;</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Néstor Cenizo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/investigador-s-de-la-memoria/maria-dolores-ramos-franquismo-psicologico_132_2070223.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Jun 2018 19:05:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María Dolores Ramos: "Existía un miedo psicológico, casi heredado y procedente del franquismo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["El movimiento de los nietos ha roto el pacto de silencio sobre el franquismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/investigador-s-de-la-memoria/encarnacion-barranquero-familiares-vencidos-dejaban_132_2138741.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ba4eb57-7e69-4823-8210-ff40cf76c631_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;El movimiento de los nietos ha roto el pacto de silencio sobre el franquismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La profesora e investigadora Encarnación Barranquero es una de las mayores especialistas en</p><p class="subtitle">La Desbandá</p><p class="subtitle">, una de las mayores matanzas de la Guerra Civil</p><p class="subtitle">Cuando empezó a estudiar la represión a las mujeres, había previsto un trabajo más "épico" y se encontró con la razón fundamental para morir fue "el parentesco"</p></div><p class="article-text">
        Cuando <strong>Encarnaci&oacute;n Barranquero</strong> termin&oacute; Historia, a mediados de los 80, la Universidad era un hervidero y estaba todo por hacer: en 40 a&ntilde;os de franquismo, nada se hab&iacute;a investigado de la Segunda Rep&uacute;blica y mucho menos de la represi&oacute;n, como no lo hicieran hispanistas brit&aacute;nicos o norteamericanos, de cuyas obras apenas llegaban restos clandestinos. <strong>&ldquo;Estaba todo por investigar, hab&iacute;a una gran efervescencia pol&iacute;tica, y los profesores generalmente estaban muy comprometidos&rdquo;</strong>, comenta hoy Barranquero.
    </p><p class="article-text">
        Esos profesores &ldquo;captaban&rdquo; a los mejores alumnos y les inculcaban el inter&eacute;s por la investigaci&oacute;n. Entre ellos estaba Antonio Nadal, que hab&iacute;a cubierto la etapa republicana de la Guerra Civil en M&aacute;laga, y ofreci&oacute; a su alumna dirigir su tesis sobre el periodo franquista. Barranquero no ten&iacute;a abuelos fusilados, ni familiares que hubiesen corrido huyendo de la muerte en direcci&oacute;n a Almer&iacute;a, pero <strong>ten&iacute;a curiosidad por lo que o&iacute;a hablar en voz baja</strong>. Acababa de presentar su tesina sobre Cayetano Bol&iacute;var, primer diputado del Partido Comunista (de 1933 a febrero de 1939). Acept&oacute; el envite y hoy ya no puede calcular cu&aacute;ntas horas habr&aacute; dedicado a investigar la Historia.
    </p><h3 class="article-text">La represi&oacute;n en las mujeres</h3><p class="article-text">
        Ella, profesora de la Universidad de M&aacute;laga, es una de las grandes especialistas de la Guerra Civil y la represi&oacute;n en la ciudad y, en particular, de la represi&oacute;n de las mujeres. Ah&iacute; est&aacute;n para demostrarlo algunas de sus obras: <em>Mujer, c&aacute;rcel, franquismo: la prisi&oacute;n provincial de M&aacute;laga 1937-1945 </em>(1994), <em>As&iacute; sobrevivimos al hambre: estrategias de supervivencia de las mujeres en la posguerra espa&ntilde;ola </em>(2003), <em>Poblaci&oacute;n y guerra civil en M&aacute;laga </em>(2007), <em>C&aacute;rceles de mujeres: la prisi&oacute;n femenina en la posguerra </em>(2017) o, el &uacute;ltimo, <em>Mujer, franquismo y represi&oacute;n: una deuda hist&oacute;rica </em>(2018).  
    </p><p class="article-text">
        Dice que en aquella primera investigaci&oacute;n para su tesis doctoral tuvo algo de suerte: les dieron libertad para acceder a la documentaci&oacute;n de la prisi&oacute;n provincial de M&aacute;laga y pudo localizar a muchas personas que hab&iacute;an vivido la Rep&uacute;blica y la Guerra Civil y hablar con ellas. <strong>Antonio Nadal hab&iacute;a publicado en la revista J&aacute;bega la lista de los fusilados en M&aacute;laga</strong>, y eso hab&iacute;a servido a muchos familiares para reclamar las primeras pensiones. De aquello, Barranquero recuerda tambi&eacute;n que no ten&iacute;an las herramientas que existen hoy para fotografiar o digitalizar los documentos, as&iacute; que del Registro Civil copi&oacute; a mano los nombres de todos aquellos fusilados. <strong>&ldquo;Me dol&iacute;a la mano de copiar tantos nombres de fusilados y dec&iacute;a &rdquo;&iquest;alguna vez sabr&eacute; algo de cada uno de ellos?&ldquo;&rdquo;</strong>.
    </p><h3 class="article-text">&Eacute;pica y parentesco</h3><p class="article-text">
        Como no pod&iacute;a abarcar todas aquellas vidas, se especializ&oacute; en la represi&oacute;n franquista sobre las mujeres. Mujeres represaliadas no tanto por el hecho de ser militantes, sino por ser esposas de, o familiares de. Aquello cambi&oacute; sus esquemas. Hab&iacute;an previsto un trabajo m&aacute;s &ldquo;&eacute;pico&rdquo; sobre mujeres proletarias y anarquistas en pie contra el fascismo, y no era eso. &ldquo;Era el parentesco&rdquo;. Las mujeres fueron represaliadas porque hab&iacute;a redadas de pueblos enteros sospechosos de dar apoyo al maquis, o de familias al completo, y, como recuerda Barranquero, &ldquo;a los familiares de los que hab&iacute;an perdido la guerra no se les dejaba tranquilos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante muchos a&ntilde;os, esas historias estuvieron ocultas por la sombra del franquismo que todo lo tapaba. Igual pas&oacute; con <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/infierno-camino_0_226777422.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Desband&aacute;</a>, el bombardeo sistem&aacute;tico de la poblaci&oacute;n civil en su huida por la carretera de M&aacute;laga a Almer&iacute;a. A&uacute;n hoy, de quienes sobreviven hay algunos que siguen prefiriendo el silencio, que es un obst&aacute;culo para la verdad, pero que Barranquero comprende: &ldquo;Yo lo he entendido siempre, porque yo <strong>nunca he podido garantizar a nadie que no le va a pasar nada por contar en p&uacute;blico lo que est&aacute; contando&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En la recuperaci&oacute;n de la memoria, la profesora e investigadora echa de menos una implicaci&oacute;n m&aacute;s decidida de las instituciones, a las que s&oacute;lo sac&oacute; del letargo el &ldquo;movimiento de los nietos&rdquo; que no hab&iacute;an firmado el &ldquo;pacto de silencio&rdquo; de sus mayores. <strong>&ldquo;Las instituciones no avalaron un gran proyecto de recuperaci&oacute;n de la memoria.</strong> Me refiero a la Transici&oacute;n, pero tambi&eacute;n a lo que vino despu&eacute;s, que no ha sido suficiente&rdquo;, lamenta. Los esfuerzos realizados partir de 2007 han dependido del color pol&iacute;tico de los gobiernos auton&oacute;micos.
    </p><h3 class="article-text">La investigaci&oacute;n hist&oacute;rica y la l&oacute;gica del mercado</h3><p class="article-text">
        Hoy, la profesora ve una p&eacute;rdida de vocaciones. Las perspectivas para el investigador de la Historia no son las mejores. Las becas se recortan y pocos se pueden permitir investigar por puro gusto. La l&oacute;gica del mercado se impone tambi&eacute;n en la Universidad, y ya sabemos que la investigaci&oacute;n de la memoria no da ping&uuml;es beneficios. Por eso, en las memorias que rellenan los profesores, las agencias de evaluaci&oacute;n preguntan para qu&eacute; sirve su facultad y si lanzan egresados al &ldquo;tejido laboral&rdquo;. &ldquo;Yo ten&iacute;a la esperanza de que trabajando mucho llegar&iacute;a el d&iacute;a que entrara, pero ahora un alumno eso no lo tiene claro&rdquo;, comenta la profesora.
    </p><p class="article-text">
        Barranquero cree que el modelo les lleva a perder sentido y puede que algo tenga que ver la valoraci&oacute;n que hace la sociedad de la tarea del investigador. El m&eacute;rito social que se otorga a quien pregunta y descubre. Algo tendr&aacute; que ver, tambi&eacute;n, el inter&eacute;s que tengamos por conocer nuestro pasado.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra protagonista no sabe calcular las horas que ha dedicado a leer, revisar datos, buscar bibliograf&iacute;a y dejarse la vista bajo la luz de un flexo. &ldquo;Tantas que la gente no se lo creer&iacute;a&rdquo;, y muchas veces sin m&aacute;s medios que la ayuda de su marido o sus hijos. Dos p&aacute;ginas pueden ser cinco meses de trabajo. Luego llegar&aacute; alguien y despachar&aacute; ese trabajo con un &ldquo;qu&eacute; bien est&aacute; esto&rdquo;, como despachamos, a veces, el trabajo de un artesano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Néstor Cenizo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/investigador-s-de-la-memoria/encarnacion-barranquero-familiares-vencidos-dejaban_132_2138741.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 May 2018 18:04:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["El movimiento de los nietos ha roto el pacto de silencio sobre el franquismo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Investigación,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leandro Álvarez Rey: "La represión fue de tal magnitud en Andalucía que el peso de la Memoria está muy arraigado"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/investigador-s-de-la-memoria/represion-magnitud-andalucia-memoria-arraigado_132_2193849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7004f7e-3b80-4bd6-a224-0938ce4cd3a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Leandro Álvarez Rey: &quot;La represión fue de tal magnitud en Andalucía que el peso de la Memoria está muy arraigado&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La experiencia investigadora del catedrático de la Universidad de Sevilla toca temas como el "mundo variado" la represión y, en la actualidad, el exilio que sufrieron "unos 50.000 andaluces"</p><p class="subtitle">Álvarez Rey destaca la colaboración entre la Dirección General de Memoria Democrática de la Junta y "las nueve universidades públicas andaluzas"</p><p class="subtitle">"Que haya algún alumno en un instituto que no sepa si Franco era demócrata o dictador es problema" del profesor de turno</p><p class="subtitle">Avisa: "no se debe confundir la historia y la memoria, que está preñada de la ideología y experiencias personales"</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntos desaparecidos provoc&oacute; la dictadura de Pinochet? &iquest;Y la de Videla? &ldquo;Mira que ha dado r&iacute;os de tinta&rdquo;, apura el catedr&aacute;tico de Historia Contempor&aacute;nea de la Universidad de Sevilla, <strong>Leandro &Aacute;lvarez Rey,</strong> que cita: &ldquo;pues fueron unos 3.000 en Chile y unos 30.000 en Argentina&rdquo;. Y en Andaluc&iacute;a, enlaza, &ldquo;en los primeros meses de la guerra civil, el n&uacute;mero de asesinatos pol&iacute;ticos fue el doble que en 17 a&ntilde;os de una dictadura como la argentina y de 20 veces m&aacute;s que en los casi 20 a&ntilde;os de la chilena&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras del terror no son f&aacute;ciles de borrar del imaginario colectivo. &ldquo;El alcance de la represi&oacute;n en suelo andaluz fue de tal magnitud que, queramos o no, el peso de la memoria est&aacute; muy arraigado&rdquo;, explica. De ah&iacute; el compromiso de una tierra convertida en vanguardia memorialista. Lo cuenta el historiador en esta ventana abierta desde eldiario.es/andaluc&iacute;a al mundo de la investigaci&oacute;n universitaria.
    </p><p class="article-text">
        Porque indagar en las p&aacute;ginas m&aacute;s oscuras del pasado reciente de la historia espa&ntilde;ola tiene mucho de implicaci&oacute;n personal. Un inter&eacute;s &ldquo;que ha ido variando a lo largo de los a&ntilde;os&rdquo; de la mano de circunstancias no s&oacute;lo atadas a la &ldquo;sensibilidad&rdquo; del profesional, corrige, &ldquo;sino a una cuesti&oacute;n fundamental: la posibilidad de acceder a las fuentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Espa&ntilde;a tenemos una de las legislaciones m&aacute;s restrictivas en lo que se refiere al acceso a la documentaci&oacute;n&rdquo;, abunda. Y lidiar con ese toro complica las cosas. &ldquo;En los a&ntilde;os 80 hubo verdaderos arrojados que se pusieron a investigar la guerra civil&rdquo;, comenta admirado. Hoy todo es m&aacute;s f&aacute;cil, sugiere.
    </p><h3 class="article-text">El &ldquo;mundo variado&rdquo; de la represi&oacute;n franquista</h3><p class="article-text">
        En los pasos que da Andaluc&iacute;a, una pata importante es &ldquo;la colaboraci&oacute;n entre la Direcci&oacute;n General de Memoria Democr&aacute;tica y las nueve universidades p&uacute;blicas andaluzas&rdquo;, sostiene Leandro &Aacute;lvarez Rey. Esta relaci&oacute;n positiva ha aportado resultados palpables en varios proyectos de envergadura.
    </p><p class="article-text">
        Como el titulado <em>Actuaciones y resoluciones de los tribunales de responsabilidades pol&iacute;ticas en Andaluc&iacute;a</em>. Este trabajo ha permitido analizar &ldquo;el mundo variado de la represi&oacute;n&rdquo;. Haciendo hincapi&eacute; en<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/Ajuste-cuentas-pagaron-perder_0_124237577.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;esos cerca de 60.000 andaluces que fueron procesados y esquilmados de sus bienes, los miles de andaluces que fueron expulsados de sus empleos como fruto de los procesos de depuraci&oacute;n&rdquo;</a>. Ya publicado, con la coordinaci&oacute;n de Fernando Mart&iacute;nez desde la Universidad de Almer&iacute;a, &ldquo;ha llevado a&ntilde;os y han participado casi medio centenar de investigadores e historiadores&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Como el proyecto <em>Las actuaciones y resoluciones del tribunal especial para la represi&oacute;n de la masoner&iacute;a y el comunismo en Andaluc&iacute;a</em>. Ah&iacute; est&aacute;n &ldquo;los 6.000 masones andaluces, muchos fusilados, otros procesados y condenados en consejos de guerra&rdquo;, a los que se juzg&oacute; de forma espec&iacute;fica. &ldquo;El arraigo de la masoner&iacute;a en Andaluc&iacute;a no tiene comparaci&oacute;n con otros territorios del estado&rdquo;, manifiesta el catedr&aacute;tico de Historia Contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; surgi&oacute; &ldquo;un Diccionario Biogr&aacute;fico de los Masones Andaluces donde constan todos sus datos, la sanci&oacute;n, las circunstancias de la represi&oacute;n de la que fueron objeto, aparte de su trayectoria biogr&aacute;fica&rdquo;. Y desde esta represi&oacute;n poli&eacute;drica [f&iacute;sica, econ&oacute;mica, ideol&oacute;gica], el &eacute;xodo, la huida: &ldquo;los 50.000 andaluces y andaluzas que tenemos ya censados y forman parte del exilio republicano espa&ntilde;ol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es el tema en el que estamos trabajando, desde hace a&ntilde;os, y es casi el m&aacute;s complejo de todos&rdquo;, admite. &ldquo;Hablamos de decenas de miles de personas y de fuentes muy dispersas&rdquo;. La necesidad, por ello, de bucear en archivos desperdigados por medio mundo. &ldquo;De M&eacute;xico, donde se exilia gran parte del exilio m&aacute;s pol&iacute;tico e intelectual; en Francia en los archivos departamentales en el sur, que es donde son internados en los campos; los archivos en Argelia en el norte de &Aacute;frica, los de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, en Gran Breta&ntilde;a, en Chile, Argentina, Colombia&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Investigar para &ldquo;recomponer el puzzle&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Ya tenemos una base de datos con m&aacute;s de 300.000 registros. Vienen a corresponder a unos 50.000 andaluces y andaluzas exiliados&rdquo;, adelanta Leandro &Aacute;lvarez Rey. S&oacute;lo en el a&ntilde;o 39, recuerda, la estampida republicana &ldquo;se cifra en unos 525.000 exiliados totales&rdquo;. Luego, muchos regresan, convirti&eacute;ndose &ldquo;en carne de ca&ntilde;&oacute;n para el franquismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Porque algo claro, despu&eacute;s de a&ntilde;os de investigaci&oacute;n, &ldquo;es que nunca llegaremos a conocer la represi&oacute;n al 100 por cien en toda su dimensi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Y no hablamos solo de los asesinatos&rdquo;, dice. &ldquo;Sino tambi&eacute;n de esa otra represi&oacute;n tan poco conocida sobre las mujeres&rdquo;. &ldquo;La memoria de lo que fue la guerra y la represi&oacute;n en muchos casos se ha transmitido casi de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n en el &aacute;mbito familiar pero, sospecho, hay aspectos que ni siquiera ah&iacute; se han contado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        O la incautaci&oacute;n de bienes, requisas, depuraciones&hellip; &ldquo;pocos dem&oacute;grafos explicar&iacute;an hoy c&oacute;mo dos millones de andaluces salen pitando, sobre todo de nuestros pueblos, desde finales de los 50 y comienzos de los 60, sin tener en cuenta que estamos hablando de familiares de fusilados en la guerra civil para los cuales seguir viviendo en su pueblo casi pared con pared con el que sabes que mat&oacute; a tu padre o viol&oacute; a tu madre&hellip; es insoportable&rdquo;. Adem&aacute;s, remata, &ldquo;con el estigma de ser hijos de rojos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Podemos llegar a precisar, de eso se han encargado muchos investigadores, la mayor&iacute;a no vinculados a la universidad, el n&uacute;mero de fallecidos, muertos, asesinados en la guerra civil. &iquest;Pero el n&uacute;mero de mujeres violadas? &iquest;El n&uacute;mero de ni&ntilde;os hu&eacute;rfanos dados en adopci&oacute;n a familias? Eso son, me temo, cuestiones que nunca llegaremos a conocer en toda su dimensi&oacute;n&rdquo;, culmina el catedr&aacute;tico de la Universidad de Sevilla, Leandro &Aacute;lvarez Rey. Porque investigar supone &ldquo;recomponer un puzzle&rdquo; y el &aacute;mbito memorialista contin&uacute;a recuperando las piezas rotas por la guerra civil y la dictadura franquista.
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                </figure><h3 class="article-text">El inter&eacute;s creciente por la Memoria Hist&oacute;rica</h3><p class="article-text">
        El trabajo de investigaci&oacute;n de &Aacute;lvarez Rey&nbsp; &ldquo;pr&aacute;cticamente siempre se ha centrado en la historia del siglo XX&rdquo;, resume. Con una tesis doctoral, le&iacute;da en 1990, titulada<em> La derecha en la Segunda Rep&uacute;blica</em> y centrada &ldquo;b&aacute;sicamente en Sevilla y Andaluc&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eso me permiti&oacute; acceder a fondos que en ese momento eran de dif&iacute;cil consulta como los fondos carlistas, archivos privados como el de Manuel Jim&eacute;nez Fern&aacute;ndez o el de Diego Mart&iacute;nez Barrios&rdquo;. Ya otros historiadores hab&iacute;an abierto camino, caso &ldquo;de los primeros trabajos de Paco Moreno sobre la guerra civil y la represi&oacute;n en C&oacute;rdoba, o Rafael Quirosa en Almer&iacute;a y Rafael Gil Bracero en Granada&rdquo;. Todos, subraya, &ldquo;en los a&ntilde;os 80&rdquo; del siglo pasado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es verdad que en los &uacute;ltimos 10 &oacute; 15 a&ntilde;os el inter&eacute;s [por la Memoria Hist&oacute;rica] ha adquirido mayor fuerza, dentro y fuera del mundo universitario&rdquo;, prosigue. El catedr&aacute;tico se&ntilde;ala tambi&eacute;n &ldquo;todo lo que representan las asociaciones e investigadores locales que han aportado un enorme caudal de informaci&oacute;n sobre aspectos como la represi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este escenario social creciente va unido al educativo. Hay material claro para ba&ntilde;ar las aulas de contenido fidedigno. &ldquo;Por eso me extra&ntilde;a que haya alg&uacute;n alumno en un instituto que no sepa si Franco era un dem&oacute;crata o un dictador&rdquo;, dice &Aacute;lvarez Rey. En tal caso, abunda, &ldquo;me temo que no es problema del estudiante ni del manual de texto que hayan usado, sino m&aacute;s bien de la persona que ha estado d&aacute;ndoles clase&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Abrir el mel&oacute;n educativo</h3><p class="article-text">
        Una de las experiencias m&aacute;s avanzadas que nacen de la reciente Ley de Memoria Hist&oacute;rica y Democr&aacute;tica de Andaluc&iacute;a es integrar esta materia en colegios e institutos. Pero, &iquest;por qu&eacute; es necesario abrir el mel&oacute;n educativo? Por la dimensi&oacute;n de la barbarie, se&ntilde;ala el catedr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hubo cerca de 60.000 asesinatos en la guerra civil y la posguerra, de los cuales unos 8.000 fueron asesinados por el bando republicano y otras 50.000 por el bando franquista&rdquo;, refiere. &ldquo;Si comparas esas cifras con las de cualquier otro punto de Espa&ntilde;a, son nimias&rdquo;, puntualiza.
    </p><p class="article-text">
        Era adem&aacute;s, defiende Leandro &Aacute;lvarez Rey, &ldquo;una necesidad dado el estado de suspensi&oacute;n en la pr&aacute;ctica de lo que se intent&oacute; hacer hace unos a&ntilde;os&rdquo;. Refiere la etapa del Gobierno socialista de Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero, con la punta de iceberg de la Ley 52/2007 (conocida como de Memoria Hist&oacute;rica), contrapuesta a la par&aacute;lisis evidenciada en el presupuesto &ldquo;cero euros&rdquo; del que se presume el actual presidente, el conservador Mariano Rajoy.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, recupera, el mel&oacute;n educativo ha de estar bien calado. Como un proyecto transversal. &ldquo;Si se quiere que lo que hemos dado en llamar Memoria Hist&oacute;rica se difunda y empiece a ense&ntilde;arse en las escuelas, es necesaria una relaci&oacute;n entre la consejer&iacute;a de Cultura, las delegaciones de Educaci&oacute;n, el profesorado encargado de impartir esa materia o ese anexo a los programas, los centros de profesores, la elaboraci&oacute;n de propuestas did&aacute;cticas, de talleres&hellip;&rdquo;, enumera. Si no, culmina, &ldquo;ser&aacute; un a&ntilde;adido m&aacute;s a unos programas ya de por s&iacute; muy recargados&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para dotar de buen rumbo a la iniciativa andaluza, son necesarias bases como las perfiladas en el Congreso &lsquo;La Memoria Democr&aacute;tica y su did&aacute;ctica&rsquo; organizado por la consejer&iacute;a de la Presidencia, Administraci&oacute;n Local y Memoria Democr&aacute;tica de la Junta de Andaluc&iacute;a junto a la consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n y la Asociaci&oacute;n Hesp&eacute;rides. &Aacute;lvarez Rey propone adem&aacute;s aplicaciones pr&aacute;cticas como a&ntilde;adido. Como visitas a fosas comunes, lugares de memoria, rutas de simbolog&iacute;a franquista, o las propias conferencias y exposiciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El congreso sirve como base de algo que tiene que perfilarse m&aacute;s&rdquo;, ratifica. &ldquo;Y lo que se viene haciendo en institutos de secundaria y colegios donde ya hay grupos que se est&aacute;n reuniendo para activar estas din&aacute;micas&rdquo;. Con una clave, avisa: <strong>&ldquo;no se debe confundir la historia y la memoria, que est&aacute; pre&ntilde;ada de la ideolog&iacute;a y experiencias personales&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es Memoria Hist&oacute;rica, entonces?, plantea &Aacute;lvarez Rey. &ldquo;El conocimiento de la historia reciente de nuestro pa&iacute;s&rdquo;, define. &ldquo;La memoria &ndash;advierte&ndash; no se debe construir s&oacute;lo con una parte [del relato], y la historia debe ser neutral y crear un discurso en el que todos nos veamos reflejados&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Miguel Baquero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/investigador-s-de-la-memoria/represion-magnitud-andalucia-memoria-arraigado_132_2193849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Apr 2018 21:12:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Leandro Álvarez Rey: "La represión fue de tal magnitud en Andalucía que el peso de la Memoria está muy arraigado"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Universidad de Sevilla]]></media:keywords>
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