<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Internacional]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Internacional]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/section/100003/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump anuncia una operación para sacar "de forma segura" a "barcos y tripulaciones" bloqueados en el estrecho de Ormuz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/trump-anuncia-operacion-sacar-forma-segura-barcos-tripulaciones-bloqueados-estrecho-ormuz_1_13191919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2dfec8ae-d1ea-4ce3-9e9d-c369c4f6daeb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x557y418.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump anuncia una operación para sacar &quot;de forma segura&quot; a &quot;barcos y tripulaciones&quot; bloqueados en el estrecho de Ormuz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Se trata de buques procedentes de zonas del mundo que no están involucradas en modo alguno en lo que está ocurriendo actualmente en Oriente Medio", afrima el presidente de Estados Unidos, quien asegura que "el Proyecto Libertad comenzará el lunes por la mañana, hora de Oriente Medio"</p><p class="subtitle">Trump afirma que “Irán aún no ha pagado un precio suficientemente alto por lo que ha hecho” después de dar por “terminada” la guerra
</p></div><p class="article-text">
        Una operaci&oacute;n para escoltar a los barcos bloqueados en el estrecho de Ormuz. Es lo que ha anunciado el presidente de EEUU, Donald Trump, <a href="https://truthsocial.com/@realDonaldTrump/posts/116512555123589170" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en un post publicado en Truth Social </a>este domingo por la tarde.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pa&iacute;ses de todo el mundo, casi todos los cuales no est&aacute;n involucrados en el conflicto de Oriente Medio que se est&aacute; desarrollando de forma tan evidente y violenta a la vista de todos, han pedido a Estados Unidos que les ayudemos a liberar sus barcos, que se encuentran bloqueados en el estrecho de Ormuz, por algo con lo que no tienen absolutamente nada que ver&rdquo;, ha asegurado el presidente de EEUU, quien decret&oacute; un bloqueo del paso que se ha sumado al que ejerc&iacute;a de forma selectiva Ir&aacute;n desde que comenzaron los bombardeos el pasado 28 de febrero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No son m&aacute;s que espectadores neutrales e inocentes!&rdquo;, ha dicho Trump: &ldquo;Por el bien de Ir&aacute;n, Oriente Medio y Estados Unidos, hemos comunicado a estos pa&iacute;ses que guiaremos a sus buques de forma segura fuera de estas v&iacute;as navegables restringidas, para que puedan continuar con sus actividades de manera libre y sin impedimentos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Trump, &ldquo;se trata de buques procedentes de zonas del mundo que no est&aacute;n involucradas en modo alguno en lo que est&aacute; ocurriendo actualmente en Oriente Medio. He ordenado a mis representantes que les informen de que haremos todo lo posible para sacar sus buques y tripulaciones sanos y salvos del estrecho. En todos los casos, han dicho que no regresar&aacute;n hasta que la zona sea segura para la navegaci&oacute;n y todo lo dem&aacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este proceso&rdquo;, ha proseguido el presidente de EEUU, &ldquo;el Proyecto Libertad, comenzar&aacute; el lunes por la ma&ntilde;ana, hora de Oriente Medio. Soy plenamente consciente de que mis representantes est&aacute;n manteniendo conversaciones muy positivas con Ir&aacute;n, y de que estas conversaciones podr&iacute;an conducir a algo muy positivo para todos. El movimiento de los buques tiene como &uacute;nico objetivo liberar a personas, empresas y pa&iacute;ses que no han hecho absolutamente nada malo: son v&iacute;ctimas de las circunstancias. Se trata de un gesto humanitario en nombre de los Estados Unidos, de los pa&iacute;ses de Oriente Medio, pero, en particular, de Ir&aacute;n. Muchos de estos buques se est&aacute;n quedando sin alimentos y sin todo lo dem&aacute;s necesario para que tripulaciones numerosas puedan permanecer a bordo de forma saludable y en condiciones higi&eacute;nicas. Creo que contribuir&iacute;a en gran medida a demostrar buena voluntad por parte de todos aquellos que han estado luchando tan denodadamente durante los &uacute;ltimos meses. Si, de alguna manera, se interfiere en este proceso humanitario, esa interferencia, lamentablemente, tendr&aacute; que ser abordada con firmeza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El estrecho de Ormuz sigue bloqueado, las negociaciones est&aacute;n estancadas y EEUU tiene 15.000 soldados y tres portaaviones en la regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, seg&uacute;n la Casa Blanca, la guerra que comenz&oacute; el 28 de febrero &ldquo;ha terminado&rdquo;, de acuerdo con la comunicaci&oacute;n formal del presidente de EEUU, Donald Trump, enviada al Congreso para sortear la petici&oacute;n de autorizaci&oacute;n al Capitolio para proseguir con las hostilidades.
    </p><p class="article-text">
        La carta de Trump sortea el plazo legal del 1 de mayo para obtener la aprobaci&oacute;n de los miembros del Congreso para continuar la guerra con Ir&aacute;n. Ese plazo ya estaba destinado a expirar sin que los congresistas republicanos hicieran nada, toda vez que est&aacute;n sometidos al estricto control del presidente de EEUU.
    </p><p class="article-text">
        La carta pone de relieve la jur&iacute;dicamente cuestionable afirmaci&oacute;n del poder presidencial que subyace en la guerra de Trump, que este inici&oacute; sin la aprobaci&oacute;n del Congreso hace dos meses.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, este s&aacute;bado Trump abr&iacute;a la puerta a m&aacute;s ataques a Ir&aacute;n, al afirmar que el pa&iacute;s a&uacute;n tiene que recibir un mayor castigo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pronto revisar&eacute; el plan que Ir&aacute;n nos acaba de enviar&rdquo;, ha reconocido el presidente de EEUU, &ldquo;pero no puedo imaginar que sea aceptable, ya que a&uacute;n no han pagado un precio lo suficientemente alto por lo que le han hecho a la humanidad y al mundo, en los &uacute;ltimos 47 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si se portan mal, si hacen algo malo, pero ahora mismo, ya veremos. Es una posibilidad que podr&iacute;a suceder, ciertamente&rdquo;, dijo Trump este s&aacute;bado al ser preguntado si podr&iacute;a ordenar m&aacute;s ataques antes de salir de Palm Beach hacia Miami.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/trump-anuncia-operacion-sacar-forma-segura-barcos-tripulaciones-bloqueados-estrecho-ormuz_1_13191919.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 21:16:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2dfec8ae-d1ea-4ce3-9e9d-c369c4f6daeb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x557y418.jpg" length="77347" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2dfec8ae-d1ea-4ce3-9e9d-c369c4f6daeb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x557y418.jpg" type="image/jpeg" fileSize="77347" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Trump anuncia una operación para sacar "de forma segura" a "barcos y tripulaciones" bloqueados en el estrecho de Ormuz]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2dfec8ae-d1ea-4ce3-9e9d-c369c4f6daeb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x557y418.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nick Srnicek, experto en economía digital: "La izquierda debe tomarse la inteligencia artificial mucho más en serio"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/nick-srnicek-experto-economia-digital-izquierda-debe-tomarse-inteligencia-artificial-serio_128_13184766.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf41899d-fcda-4d37-ac3e-10609147b5ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142000.jpg" width="1327" height="746" alt="Nick Srnicek, experto en economía digital: &quot;La izquierda debe tomarse la inteligencia artificial mucho más en serio&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El profesor de economía digital en el King's College de Londres plantea en su nuevo libro que la batalla por el futuro de la IA se libra entre las estrategias de captura de las grandes tecnológicas, las tensiones geopolíticas entre EEUU y China, el desmoronamiento del viejo consenso 'liberal' de Silicon Valley y la emergencia de un tecnonacionalismo que fusiona al sector privado con el poder militar</p><p class="subtitle">Una nueva IA de Anthropic hace saltar las alarmas en EEUU por su capacidad para explotar brechas de seguridad </p></div><p class="article-text">
        Nick Srnicek, profesor de econom&iacute;a digital en el King's College de Londres, es autor, entre otros libros, de <em>Capitalismo de plataformas</em> (2016), que en su momento cartografi&oacute; el ecosistema de las plataformas digitales y sus modelos de negocio, o <em>Despu&eacute;s del trabajo</em> (2024, con Helen Hester), una historia del hogar, la tecnolog&iacute;a y el tiempo libre que anticipaba muchas de las preguntas sobre postrabajo y automatizaci&oacute;n que ahora la Inteligencia artificial ha tornado urgentes. 
    </p><p class="article-text">
        Su nueva obra, <em>Silicon Empires: The Fight for the Future of AI</em> (Polity, 2025), ampl&iacute;a el foco para mapear lo que el propio Srnicek describe como el terreno en el que se debe luchar por el futuro de la inteligencia artificial, un &aacute;mbito en el que convergen &mdash;y cada vez m&aacute;s a menudo colisionan&mdash; las estrategias de captura de las grandes tecnol&oacute;gicas, las tensiones geopol&iacute;ticas entre EEUU y China, el desmoronamiento del viejo consenso &ldquo;liberal&rdquo; de Silicon Valley y la emergencia de un tecnonacionalismo que fusiona al sector privado con el poder militar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Empecemos por lo m&aacute;s b&aacute;sico: &iquest;c&oacute;mo deber&iacute;amos concebir y definir la IA?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de qu&eacute; es la IA se ha debatido durante muchas d&eacute;cadas. Los or&iacute;genes del t&eacute;rmino se remontan a la d&eacute;cada de 1950, pero 2012 fue un punto de inflexi&oacute;n, con la renovaci&oacute;n de lo que se denomina &ldquo;aprendizaje profundo&rdquo;, en referencia a la utilizaci&oacute;n de redes neuronales a las que no se les dan instrucciones preprogramadas, como se har&iacute;a al codificar un software convencional, sino que se entrenan mediante la interacci&oacute;n repetida con datos, corrigiendo los errores que cometen en el propio proceso. Esto se repite una y otra vez hasta que esas redes neuronales aprenden a tomar una entrada concreta y producir una salida concreta.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, sin embargo, cuando hablamos de IA casi siempre nos referimos a la IA generativa, que es tambi&eacute;n el tema central de mi libro. La mayor parte de la IA generativa se basa en la llamada arquitectura Transformer, una forma de estructurar estas redes neuronales que resulta muy &uacute;til para gestionar el procesamiento del lenguaje, como la traducci&oacute;n o la transcripci&oacute;n. Lo interesante es que este enfoque, nacido de la investigaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica, result&oacute; ser extraordinariamente vers&aacute;til: hoy se utiliza no solo para producir lenguaje, sino tambi&eacute;n para tareas tan diversas como la secuenciaci&oacute;n del ADN.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es la IA realmente una fuerza disruptiva o revolucionaria? Parece haber dos posiciones enfrentadas a este respecto: quienes creen que estamos a cinco segundos de alcanzar la </strong><em><strong>singularidad </strong></em><strong>y quienes consideran que todo es una exageraci&oacute;n desmedida. &iquest;Cu&aacute;l es su postura? Y, sobre todo, &iquest;cu&aacute;l deber&iacute;a ser el enfoque cr&iacute;tico a este respecto? Parece que la izquierda carece de una br&uacute;jula pol&iacute;tica, estrat&eacute;gica e incluso moral clara al respecto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La izquierda se ha quedado un poco al margen de estos debates. Por un lado, tenemos la t&iacute;pica cr&iacute;tica que sostiene que esta tecnolog&iacute;a no tiene utilidad alguna. Hay algo de cierto en esto, pero el desarrollo de la IA va mucho m&aacute;s all&aacute; de lo que hace ChatGPT en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. Por eso creo que es un problema para la izquierda seguir criticando una cierta forma de concebir la IA que ya tiene tres o cuatro a&ntilde;os de antig&uuml;edad, sobre todo cuando la mayor&iacute;a de la gente, al utilizar esta tecnolog&iacute;a, entiende que no es balad&iacute;. El resultado de este tipo de mensajes conduce inevitablemente a perder la atenci&oacute;n de una gran parte de la audiencia. La izquierda necesita tomarse esta tecnolog&iacute;a mucho m&aacute;s en serio.
    </p><p class="article-text">
        La otra cara de la moneda son quienes creen que estamos al borde inminente de la singularidad. Esta postura es asimismo comprensible, teniendo en cuenta el rapid&iacute;simo avance de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. A nivel te&oacute;rico, adem&aacute;s, creo que algo as&iacute; es posible: si el cerebro se puede medir y calcular, la mente tambi&eacute;n, y, por lo tanto, deber&iacute;amos ser capaces, al menos en teor&iacute;a, de replicarla en silicio o en alg&uacute;n otro sustrato similar. Ahora bien: dudo mucho que estemos a punto de alcanzarla.
    </p><p class="article-text">
        Donde la izquierda tiene m&aacute;s que aportar es en la reflexi&oacute;n sobre el postcapitalismo, la postescasez y el postrabajo, sobre qu&eacute; significa tener m&aacute;s tiempo libre o no tener trabajo. Es un problema; considero que ahora mismo no haya una comunicaci&oacute;n real entre aquellos que reflexionan sobre c&oacute;mo configurar un mundo post-IA y aquellos que piensan en la configuraci&oacute;n de una sociedad postcapitalista. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La IA, tal como se concibe y desarrolla en la actualidad, [nos lleva a] un mundo en el que la mayoría de los seres humanos son secundarios con respecto a unas máquinas que están al servicio de los intereses de un puñado de personas extremadamente poderosas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Bueno, el debate en torno al futuro del trabajo y la automatizaci&oacute;n ha sido m&aacute;s prominente en las perspectivas de izquierda. En ese sentido, &iquest;qu&eacute; efecto cree que podr&iacute;a tener el desarrollo de la IA en el empleo y en las luchas sindicales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En su mayor&iacute;a, el impacto ser&iacute;a negativo. Lo que yo quiero es un mundo sin trabajo o, al menos, en el que se minimice el trabajo necesario, un mundo en el que podamos elegir libremente a qu&eacute; actividades dedicarnos. Pero alcanzar ese horizonte es lo dif&iacute;cil, especialmente hacerlo de una manera que no erosione el poder de las clases trabajadoras. El desaf&iacute;o, pues, es alcanzar ese mundo postrabajo sin que ello revierta en una concentraci&oacute;n masiva de riqueza y poder en manos de unos pocos.
    </p><p class="article-text">
        La IA, tal como se concibe y desarrolla en la actualidad, no parece ir en esa direcci&oacute;n. Las formas en que se implementar&aacute; tendr&aacute;n que ver con la automatizaci&oacute;n de la vida y el trabajo, sin ning&uacute;n tipo de sistema de compensaci&oacute;n para ayudar a las personas afectadas por estos cambios, lo cual puede derivar en desempleo estructural y en un aumento del control y la vigilancia sociales. Se trata, en resumen, del advenimiento de un mundo en el que la mayor&iacute;a de los seres humanos son secundarios con respecto a unas m&aacute;quinas que est&aacute;n al servicio de los intereses de un pu&ntilde;ado de personas extremadamente poderosas.
    </p><p class="article-text">
        Este es el tipo de cosas que la izquierda debe tener mucho m&aacute;s en cuenta. La pregunta fundamental que deber&iacute;amos hacernos es, por tanto, c&oacute;mo mantener el poder ante estas transformaciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f868c912-4a4c-4e4a-a626-245df4f3f03a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f868c912-4a4c-4e4a-a626-245df4f3f03a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f868c912-4a4c-4e4a-a626-245df4f3f03a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f868c912-4a4c-4e4a-a626-245df4f3f03a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f868c912-4a4c-4e4a-a626-245df4f3f03a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f868c912-4a4c-4e4a-a626-245df4f3f03a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f868c912-4a4c-4e4a-a626-245df4f3f03a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Nick Srnircek, en un acto de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Nick Srnircek, en un acto de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>El libro aborda las transformaciones de Silicon Valley y las mutaciones de la nueva derecha tecnol&oacute;gica. Los cambios parecen sustanciales: en 2016, Peter Thiel fue probablemente el &uacute;nico magnate que apoy&oacute; p&uacute;blicamente a Trump. Hoy, la tecnoligarqu&iacute;a en su conjunto parece apoyar el proyecto trumpista de una u otra forma. Adem&aacute;s, con anterioridad, estas empresas se hab&iacute;an autoimpuesto restricciones para no trabajar con el Pent&aacute;gono ni con fines militares, limitaciones que ahora han decidido dejar atr&aacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La &eacute;lite tecnol&oacute;gica de Silicon Valley y la &eacute;lite pol&iacute;tica de Estados Unidos compart&iacute;an anteriormente un consenso sobre el papel de la tecnolog&iacute;a digital y sobre c&oacute;mo esta facilitaba el poder estadounidense: la expansi&oacute;n de las empresas tecnol&oacute;gicas estadounidenses por todo el mundo, dentro de un marco neoliberal, tambi&eacute;n beneficiaba al Estado. Este paradigma alcanz&oacute; su punto &aacute;lgido durante la Administraci&oacute;n Obama, aunque ya se vislumbraba bajo Clinton y, en menor medida, bajo George W. Bush. Esta alianza est&aacute; empezando a desmoronarse. 
    </p><p class="article-text">
        Con todo, en el libro trato de evitar el reduccionismo de creer que exist&iacute;a un consenso en Silicon Valley bajo Obama y que luego lleg&oacute; Trump y lo rompi&oacute;, en lo que yo llamo tecnonacionalismo. No es tan sencillo. En realidad, ya hab&iacute;a una variedad de corrientes subterr&aacute;neas, en algunos casos de d&eacute;cadas de antig&uuml;edad, que estaban socavando lentamente esa relaci&oacute;n. Las rupturas m&aacute;s importantes se producen bajo la primera Administraci&oacute;n Trump, s&iacute;, pero ya estaban ah&iacute; en anteriores administraciones.
    </p><p class="article-text">
        Se trata, por ejemplo, del cambio en el papel del Estado en la innovaci&oacute;n. Antes, el poder estatal era el factor determinante de la innovaci&oacute;n militar; las grandes contratistas de defensa depend&iacute;an de &eacute;l y segu&iacute;an sus directrices. Pero en las d&eacute;cadas de 1990, 2000 y 2010 el centro de la innovaci&oacute;n se traslada en gran medida al sector privado. El control estatal sobre el sector tecnol&oacute;gico empieza a erosionarse y el Estado depende cada vez m&aacute;s del nuevo poder tecnol&oacute;gico, hasta el punto de que hoy presenciamos el auge de nuevas empresas (Palantir, Anduril o Shield) que intentan superar a las grandes contratistas de defensa e imponer una nueva l&oacute;gica de <em>startup </em>en los contratos de defensa.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, ha cambiado la relaci&oacute;n entre Estados Unidos y China y entre sus &eacute;lites capitalistas. Uno de los argumentos principales del libro es que se produjo un viraje a lo largo de la d&eacute;cada de 2010. Durante bastante tiempo, en la d&eacute;cada de 2000, el objetivo de los capitalistas estadounidenses era integrar la econom&iacute;a china en la econom&iacute;a neoliberal global. Los beneficios les resultaban obvios: mano de obra barata, una base de usuarios masiva, una gran base de consumidores. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a lo largo de la d&eacute;cada de 2000 empezaron a ver que esto no funcionaba como quer&iacute;an y que los capitalistas chinos eran cada vez m&aacute;s competitivos en una variedad de industrias. Ya no se trataba de que China trabajara en sectores de menor valor, sino de que compet&iacute;a cada vez m&aacute;s directamente con las empresas estadounidenses. Lo que antes era un consenso sobre la apertura a China se convierte, a lo largo de la d&eacute;cada de 2010, en una mayor restricci&oacute;n de las empresas chinas y en m&aacute;s poder de los halcones anti-China.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El mundo neoliberal no era precisamente genial, pero el mundo tecnonacionalista fascista puede ser aún peor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Finalmente, se produce una divisi&oacute;n que surge bajo la primera Administraci&oacute;n Trump, se acelera bajo Biden y ha continuado de diversas maneras bajo la segunda Administraci&oacute;n Trump. Dentro de la &eacute;lite tecnol&oacute;gica surgen al menos dos grupos. Uno es el de las grandes empresas tecnol&oacute;gicas neoliberales globales, que siguen deseando un mundo neoliberal: crecieron y prosperaron en &eacute;l y no quieren aranceles, controles a la exportaci&oacute;n, guerras comerciales, ni tensiones geopol&iacute;ticas. 
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, existe una nueva corriente tecnonacionalista, impulsada por las empresas de tecnolog&iacute;a de defensa y apoyada cada vez m&aacute;s por el capital riesgo, que ve en la tecnolog&iacute;a de defensa un nuevo mercado enorme. Su inter&eacute;s principal no es mantener el neoliberalismo, sino c&oacute;mo asegurar las cadenas de suministro, c&oacute;mo reindustrializar Estados Unidos, c&oacute;mo aprovecharse de las tensiones geopol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Estas dos facciones est&aacute;n en tensi&oacute;n abierta. Washington se alinea cada vez m&aacute;s con el grupo tecnonacionalista y hay un malestar expl&iacute;cito de las empresas m&aacute;s neoliberales: Nvidia, Oracle y Google se han pronunciado en varios momentos diciendo que lo que est&aacute; haciendo el gobierno es una cat&aacute;strofe. Es un momento no hegem&oacute;nico: no existe tal cosa como un &ldquo;consenso de Silicon Valley&rdquo;. El mundo neoliberal no era precisamente genial, pero el mundo tecnonacionalista fascista puede ser a&uacute;n peor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro menciona que Estados Unidos y China tienen estrategias diferentes en lo que al desarrollo de la IA respecta: Estados Unidos tiene una &ldquo;estrategia de innovaci&oacute;n&rdquo; y, en el caso de China, podr&iacute;amos hablar de una &ldquo;estrategia de difusi&oacute;n&rdquo;. &iquest;En qu&eacute; consisten y cu&aacute;les son sus diferencias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La idea de que existe una carrera por la IA entre China y Estados Unidos es una tonter&iacute;a. No compiten; tienen metas diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos apuesta por una estrategia de innovaci&oacute;n: se dedica a tiempo completo a desarrollar constantemente nuevas capacidades y posibilidades. Eso se refleja en la cantidad de inversi&oacute;n privada &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/openai-comprometido-gastar-1-3-billones-ia-beneficios-saldra-dinero_1_12760825.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OpenAI tiene algo as&iacute; como 1,5 billones de d&oacute;lares en compromisos de gasto</a>&mdash;, en una agenda desreguladora a nivel nacional &mdash;en materia de energ&iacute;a, por ejemplo, se est&aacute;n haciendo muchos esfuerzos para garantizar que la oferta energ&eacute;tica pueda crecer r&aacute;pidamente, independientemente de los costes medioambientales&mdash;, y en el intento de impedir que los 50 estados aprueben cualquier tipo de legislaci&oacute;n sobre IA que pueda obstaculizar la innovaci&oacute;n. Tambi&eacute;n hay una pol&iacute;tica industrial emergente, pero muy orientada al mercado: en muchos casos se trata de respaldar a las empresas o concederles pr&eacute;stamos sin imponerles muchas condiciones. 
    </p><p class="article-text">
        China, por el contrario, se centra mucho m&aacute;s en la difusi&oacute;n: la idea es implementar la IA en todas las escalas de su econom&iacute;a y en toda la sociedad. Si nos remontamos a su documento estrat&eacute;gico sobre IA de 2017 &mdash;el Plan de desarrollo de la IA de pr&oacute;xima generaci&oacute;n&mdash;, ya se centraba en c&oacute;mo aprovechar esta tecnolog&iacute;a, ponerla en manos de las peque&ntilde;as empresas, introducirla en diferentes industrias, en las empresas estatales y en la contrataci&oacute;n p&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; pa&iacute;s cree que tendr&aacute; &eacute;xito en sus propios t&eacute;rminos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil de decir. Si tuviera que apostar, dir&iacute;a que la estrategia de China es probablemente la mejor. Hay un libro fant&aacute;stico que me ha influido mucho en esta forma de pensar: <em>Technology and the Rise of Great Powers</em>. All&iacute;, Jeffrey Ding argumenta que cuando el equilibrio de poder ha cambiado en el pasado debido a tecnolog&iacute;as de uso general como la IA, ha sido porque estas tecnolog&iacute;as se han difundido por toda la econom&iacute;a de un pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        No han sido los <em>innovadores</em> los que han liderado el cambio, sino los <em>difusores</em>. Y creo que algo similar ocurrir&aacute; con la IA: si puede implementarse en toda la econom&iacute;a, se puede aumentar la productividad general, lo que impulsa la econom&iacute;a nacional, el poder militar y la posici&oacute;n internacional. El enfoque basado en la innovaci&oacute;n, en cambio, se concentra mucho m&aacute;s en un &uacute;nico sector.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La idea de que existe una carrera por la IA entre China y Estados Unidos es una tontería. No compiten; tienen metas diferentes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ahora bien, la historia que contar&aacute; Estados Unidos es que se trata de una carrera hacia la inteligencia artificial general, y la creencia es que, si se consigue algo parecido a la IGA (Inteligencia Artificial General), las ventajas de ser el primero ser&aacute;n enormes. Esta era una creencia dominante en la Administraci&oacute;n Biden. Hab&iacute;a una sensaci&oacute;n real de que la IGA era inminente y de que, por ejemplo, los controles de exportaci&oacute;n de semiconductores forzar&iacute;an a China a desarrollar su propia industria nacional, pero su l&oacute;gica era que eso llevar&iacute;a una d&eacute;cada, mientras que la IGA llegar&iacute;a en tres o cinco a&ntilde;os. Los plazos funcionaban en escalas distintas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sam Altman, CEO de OpenAI, ha dicho en numerosas ocasiones que estas transformaciones requerir&aacute;n una reconfiguraci&oacute;n significativa del contrato social. &iquest;A qu&eacute; se refiere?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por lo general, este tipo de an&aacute;lisis giran en torno a alguna forma de renta b&aacute;sica universal. La l&oacute;gica es casi siempre la misma: este pu&ntilde;ado de empresas que lideran el desarrollo de la IA acumular&aacute;n inmensas riquezas para s&iacute; mismas y luego ser&aacute;n lo suficientemente benevolentes como para compartirlas con todo el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        El problema, claro, es que confiar en la benevolencia de dictadores ricos no es una buena estrategia, ni para la sociedad en su conjunto ni para la izquierda. Lo que hay que intentar es discernir c&oacute;mo configurar la IA de modo que se evite esa concentraci&oacute;n de riqueza en manos de unos pocos y que el valor que genera se comparta ampliamente. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df8a7d21-c45e-490c-bf3f-e8f9b4cca938_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x4751y454.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df8a7d21-c45e-490c-bf3f-e8f9b4cca938_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x4751y454.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df8a7d21-c45e-490c-bf3f-e8f9b4cca938_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x4751y454.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df8a7d21-c45e-490c-bf3f-e8f9b4cca938_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x4751y454.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df8a7d21-c45e-490c-bf3f-e8f9b4cca938_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x4751y454.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df8a7d21-c45e-490c-bf3f-e8f9b4cca938_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x4751y454.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/df8a7d21-c45e-490c-bf3f-e8f9b4cca938_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x4751y454.jpg"
                    alt="Manifestación en Londres contra la empresa tecnológica Palantir en 2023."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Manifestación en Londres contra la empresa tecnológica Palantir en 2023.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Su libro utiliza la noci&oacute;n de &ldquo;imperio&rdquo; como concepto pol&iacute;tico y herramienta de an&aacute;lisis. Recientemente, </strong><a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/investigadora-destripa-mito-openai-sam-altman-multinacionales-ia-aceleran-retroceso-democratico_128_12845861.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Karen Hao public&oacute; </strong></a><a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/investigadora-destripa-mito-openai-sam-altman-multinacionales-ia-aceleran-retroceso-democratico_128_12845861.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>El imperio de la IA</strong></em></a><strong>, una cr&oacute;nica del ascenso de OpenAI y de ChatGPT. Usted y ella trabajan con ideas diferentes de imperio, pero quisiera preguntarle por la utilidad de invocar un concepto tan cargado pol&iacute;ticamente y por qu&eacute; considera que resulta especialmente atractivo en el caso de la IA.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tiene que ver con las din&aacute;micas que impulsan a estas empresas y con las que se sustentan los ensamblajes estatales que las apoyan. Me encanta el libro de Hao en muchos sentidos, pero el Estado est&aacute; notablemente ausente en gran parte de su relato, y no creo que se pueda contar la historia de la IA hoy centr&aacute;ndose &uacute;nicamente en las empresas.
    </p><p class="article-text">
        Existe un aspecto imperialista expansivo en el proceso de captura de recursos en todo el mundo. La desintegraci&oacute;n del neoliberalismo desplaza el &eacute;nfasis del libre comercio y de los mercados a la fuerza bruta y al poder de negociaci&oacute;n para conseguir lo que Estados Unidos quiere y lo que quieren sus empresas de IA. Adem&aacute;s, los recursos destinados a los centros de datos o la energ&iacute;a necesaria son rasgos cl&aacute;sicos del imperialismo.
    </p><p class="article-text">
        La otra cara de la moneda es que, una vez creada la IA, hay que expandirla por el resto del mundo. No se trata solo de capturar recursos, sino de coaccionar para imponer una pila tecnol&oacute;gica (<em>tech stack</em>) concreta. Estados Unidos, en su ret&oacute;rica, en su pol&iacute;tica y en la pr&aacute;ctica, ha utilizado su control sobre la tecnolog&iacute;a de vanguardia para obtener lo que quiere de otros pa&iacute;ses. El acuerdo con los Emiratos &Aacute;rabes Unidos es un buen ejemplo: los Emiratos reciben medio mill&oacute;n de chips de Nvidia a cambio de eliminar la pila tecnol&oacute;gica china de sus centros de datos y servicios gubernamentales. Se convirti&oacute; en una pila tecnol&oacute;gica estadounidense. Esto es un lanzamiento imperial para expandir esta infraestructura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la situaci&oacute;n y el papel de Europa? Muchos &mdash;no solo en los sectores progresistas, es algo bastante transversal&mdash; han hablado de una tercera v&iacute;a entre el modelo chino y el estadounidense.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me gusta la idea de contar con una tercera opci&oacute;n que no sea solo China ni Estados Unidos. La UE quiere claramente ser esa tercera opci&oacute;n, pero creo que a veces se olvidan del <em>para qu&eacute;</em>. En muchos sentidos quieren seguir el modelo estadounidense, y si solo se reproduce el sistema estadounidense, sus valores, su enfoque de la IA, &iquest;qu&eacute; se ofrece que sea diferente? &iquest;Por qu&eacute; querr&iacute;a alguien seguir ese camino? En t&eacute;rminos de valores: &iquest;se va a explotar masivamente el medio ambiente para alcanzar la IGA a toda costa? &iquest;Se va a coaccionar a otros pa&iacute;ses para obtener recursos? Adem&aacute;s, creo que seguir el modelo estadounidense resulta extremadamente costoso e in&uacute;til en muchos sentidos. Invertir en entrenamientos multimillonarios para un modelo que, con suerte, estar&aacute; en lo m&aacute;s alto de las clasificaciones durante unos tres meses y luego ser&aacute; superado por otro... 
    </p><p class="article-text">
        La alternativa tiene que ser algo muy diferente: no crear un proyecto soberano de IA digital para un pa&iacute;s o una regi&oacute;n, sino un bien com&uacute;n en el que todo el mundo pueda participar, un sistema interoperable y basado en la portabilidad de los datos, alejado de la concentraci&oacute;n de recursos, tr&aacute;fico, poder y beneficios en unas pocas empresas. Creo que Europa podr&iacute;a contribuir a la construcci&oacute;n de algo parecido a un patrimonio com&uacute;n de IA, abierto a cualquiera, no solo a los pa&iacute;ses europeos, sino a cualquier pa&iacute;s del mundo que quiera adoptar estos proyectos de c&oacute;digo abierto y construir con ellos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos C. Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/nick-srnicek-experto-economia-digital-izquierda-debe-tomarse-inteligencia-artificial-serio_128_13184766.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 19:35:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cf41899d-fcda-4d37-ac3e-10609147b5ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142000.jpg" length="273862" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cf41899d-fcda-4d37-ac3e-10609147b5ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142000.jpg" type="image/jpeg" fileSize="273862" width="1327" height="746"/>
      <media:title><![CDATA[Nick Srnicek, experto en economía digital: "La izquierda debe tomarse la inteligencia artificial mucho más en serio"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cf41899d-fcda-4d37-ac3e-10609147b5ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142000.jpg" width="1327" height="746"/>
      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Estados Unidos,OpenAI,China,Tecnología,Innovación,UE - Unión Europea,Donald Trump,Sam Altman,Anthropic,ChatGPT,Nvidia,Chips]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quién es el veterano opositor elegido por Delcy Rodríguez como nuevo embajador de Venezuela en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/veterano-opositor-elegido-delcy-rodriguez-nuevo-embajador-venezuela-espana_1_13191792.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06cfb105-747f-439c-958f-410dd26001fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Timoteo Zambrano: del socialdemócrata al hombre de los pactos discretos con el chavismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El embajador propuesto por Venezuela ante España es el operador por excelencia en la liberación de presos políticos, algunos emblemáticos y otros desconocidos y vulnerables. Amigo del expresidente Rodríguez Zapatero, ahora le toca velar por los intereses de la nación y del gobierno. Su designación, sin embargo, divide a la oposición</p><p class="subtitle">Los 117 días de Delcy Rodríguez en el poder: lo que ha cambiado, lo que no y lo que ha empeorado en Venezuela</p></div><p class="article-text">
        Timoteo Zambrano (Caracas, 1955) opera en los pliegues de una pol&iacute;tica que muchos consideran extinta: la del pacto discreto y el pragmatismo de largo aliento. Formado en las filas de Acci&oacute;n Democr&aacute;tica (AD) y exvicepresidente de la Internacional Socialista, su trayectoria es un mapa de mudanzas estrat&eacute;gicas que va desde la secretar&iacute;a general de AD y la militancia en Un Nuevo Tiempo hasta la fundaci&oacute;n de su propio partido, Cambiemos. Sus sellos m&aacute;s recientes fueron la arquitectura de la Alianza Democr&aacute;tica y de la llamada &ldquo;mesa democr&aacute;tica&rdquo; &mdash;instancia de negociaci&oacute;n paralela a la oposici&oacute;n tradicional, que los sectores radicales denominan con desprecio &ldquo;la mesita&rdquo;&mdash;, que gestion&oacute; la liberaci&oacute;n de presos pol&iacute;ticos y mantuvo abiertos canales directos con el chavismo, una suerte de contrapeso silencioso al papel de la Mesa de la Unidad Democr&aacute;tica (MUD).
    </p><p class="article-text">
        Cuando Hugo Ch&aacute;vez lleg&oacute; al poder en 1999, Zambrano acababa de ser elegido senador. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s tom&oacute; asiento en la Mesa de Negociaci&oacute;n y Acuerdos auspiciada por la OEA &mdash;la primera instancia internacional de di&aacute;logo entre el chavismo y la oposici&oacute;n&mdash; y se convirti&oacute; en uno de los portavoces m&aacute;s visibles de la Coordinadora Democr&aacute;tica, la primera gran alianza unitaria del antichavismo. Ambas experiencias naufragaron: la Mesa no logr&oacute; descomprimir un pa&iacute;s que hab&iacute;a hecho del conflicto pol&iacute;tico su clima permanente, y la Coordinadora se desmoron&oacute; en 2004 tras la derrota opositora en el refer&eacute;ndum revocatorio que ratific&oacute; a Ch&aacute;vez en el poder.
    </p><p class="article-text">
        Al a&ntilde;o siguiente rompi&oacute; con AD y se incorpor&oacute; a Un Nuevo Tiempo, el partido socialdem&oacute;crata fundado por Manuel Rosales, donde recal&oacute; buena parte de la militancia de la AD de los noventa. Diputado al Parlamento Latinoamericano tras las legislativas de 2010, fue tambi&eacute;n uno de los fundadores y portavoces de la MUD, el segundo gran ensayo unitario del antichavismo.
    </p><p class="article-text">
        La muerte de Ch&aacute;vez, el agravamiento de la crisis econ&oacute;mica y la victoria opositora en las parlamentarias de 2015 abrieron una nueva fase de tensiones internas. Los partidos de la MUD, ya mayor&iacute;a en la Asamblea Nacional, endurecieron el tono y desplegaron una estrategia de salida por todas las v&iacute;as disponibles: la presi&oacute;n constitucional, los llamados a la intervenci&oacute;n extranjera y la arquitectura del r&eacute;gimen de sanciones internacionales que terminar&iacute;a por contraer el PIB venezolano en cerca de un 75%. El chavismo respondi&oacute; en 2017 con un Tribunal Supremo que anul&oacute; las atribuciones del Parlamento, lo que desencaden&oacute; meses de protestas y represi&oacute;n y la creaci&oacute;n de una Asamblea Nacional Constituyente solo del chavismo. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, la MUD denunci&oacute; fraude en las presidenciales que otorgaron la reelecci&oacute;n a Maduro, y el bloque termin&oacute; por disolverse en 2018.
    </p><p class="article-text">
        Zambrano se opuso a aquella escalada. Defendi&oacute; el di&aacute;logo con el chavismo como &uacute;nica salida viable y pag&oacute; el precio: su relaci&oacute;n con el resto de la oposici&oacute;n se fractur&oacute; a fondo, y sus posiciones p&uacute;blicas se convirtieron, desde entonces, en materia de controversia casi permanente.
    </p><p class="article-text">
        Sus ra&iacute;ces como negociador tras los bastidores son profundas. Un alto funcionario del chavismo, que habl&oacute; bajo condici&oacute;n de anonimato, lo describi&oacute; a <a href="https://www.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> como &ldquo;una persona cabal y contemporizadora, moldeada desde joven por el expresidente Carlos Andr&eacute;s P&eacute;rez para la diplomacia informal: aquellas misiones que no pod&iacute;an atenderse desde la canciller&iacute;a oficial, sino mediante el trabajo silencioso en el continente, el Caribe y los foros de la Internacional Socialista&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su figura, sin embargo, despierta ambivalencia. Toda la opini&oacute;n p&uacute;blica sabe que es amigo del expresidente Rodr&iacute;guez Zapatero. Ricardo R&iacute;os, de la Direcci&oacute;n Nacional de Avanzada Progresista, reconoce su habilidad para construir acuerdos, pero advierte que esa misma destreza tiene un doble filo: &ldquo;Es bueno fabricando acuerdos, pero tambi&eacute;n desacuerdos&rdquo;. Iris de Franca, dirigente del Movimiento de Mujeres Pol&iacute;ticas de Venezuela y exmilitante del partido de Zambrano, va m&aacute;s lejos: se&ntilde;ala que Zambrano arrastra un estilo patriarcal y cerrado que choca con las exigencias de renovaci&oacute;n, y que le faltan habilidades comunicacionales para el momento que vive el pa&iacute;s. Con todo, reconoce que su propio crecimiento pol&iacute;tico estuvo vinculado al respaldo de Zambrano, quien sol&iacute;a fortalecer y acompa&ntilde;ar las trayectorias de sus cuadros m&aacute;s cercanos. &ldquo;Mantengo un profundo respeto por su figura&rdquo;, admite. Quienes lo han tratado en la arena pol&iacute;tica coinciden en que es una persona terca, y que esa tozudez impide en ocasiones avanzar en acuerdos con otros dirigentes.
    </p><p class="article-text">
        En lo personal, carga con el estigma de una denuncia de maltrato por parte de una de sus exesposas, un conflicto que los m&aacute;s cercanos reducen a una disputa patrimonial. En lo pol&iacute;tico, rechaza la cultura del espejismo: sostiene que el cambio no puede ser un atajo para evadir la crisis, sino una construcci&oacute;n cotidiana, y que la democracia solo es viable si las luchas antag&oacute;nicas dejan de ser existenciales para volverse funcionales.
    </p><p class="article-text">
        Su nombramiento como embajador en Espa&ntilde;a no ha estado exento de pol&eacute;mica. Chuo Torrealba, activista social y periodista que lo conoce desde hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas, advierte que la designaci&oacute;n entra&ntilde;a &ldquo;una situaci&oacute;n peligrosa&rdquo;: el gobierno provisional proyecta una imagen de apertura a costo cero mientras ubica a figuras opositoras en cargos cuya funci&oacute;n es, precisamente, representarlo. &ldquo;Para ellos es ganar-ganar&rdquo;, resume. Aun as&iacute;, descarta que la distancia f&iacute;sica vaya a mermar la capacidad de Zambrano para gestionar casos de presos pol&iacute;ticos, dado que sus contactos &mdash;incluidos v&iacute;nculos con sectores del Partido Dem&oacute;crata estadounidense&mdash; trascienden la presencia en Caracas.
    </p><p class="article-text">
        Las cr&iacute;ticas m&aacute;s duras, no obstante, llegaron el 2 de mayo desde Miami. Juan Pablo Guanipa, &iacute;ntimo aliado de Mar&iacute;a Corina Machado y expreso pol&iacute;tico, elev&oacute; el tono contra Enrique Ochoa Antich y el propio Zambrano en un encuentro con la di&aacute;spora venezolana recogido por <a href="https://x.com/VPITV/status/2050456514037420092" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VPItv</a>. Los acus&oacute; de &ldquo;medrar alrededor del poder para obtener prebendas&rdquo; mientras se presentan como opositores. Cuestion&oacute; sus designaciones como embajadores en Alemania y Espa&ntilde;a, y asegur&oacute; que el r&eacute;gimen busca &ldquo;dar la impresi&oacute;n de que ha cambiado&rdquo; al incorporar a figuras que, seg&uacute;n &eacute;l, solo ampl&iacute;an una fachada. &ldquo;Son peores, porque son solapados. Y yo no quiero nombrar a nadie porque no me gusta entrar en esas cosas: Ochoa Antich, Timoteo Zambrano. Son dos sinverg&uuml;enzas&rdquo;, sentenci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        De Franca, en cambio, lee el nombramiento en clave de oportunidad hist&oacute;rica. Sostiene que Venezuela requiere de una pol&iacute;tica exterior capaz de reconectar con el mundo, y que la experiencia de Zambrano como operador internacional es lo que el contexto actual demanda: &ldquo;Una oportunidad clave que no se hab&iacute;a materializado en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas&rdquo;. Entre quienes lo conocen, prevalece la certeza de que Zambrano seguir&aacute; siendo lo que siempre ha sido: un hombre de acuerdos, con todo lo que eso implica de virtud y de riesgo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celina Carquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/veterano-opositor-elegido-delcy-rodriguez-nuevo-embajador-venezuela-espana_1_13191792.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 19:35:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/06cfb105-747f-439c-958f-410dd26001fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="242003" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/06cfb105-747f-439c-958f-410dd26001fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="242003" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Quién es el veterano opositor elegido por Delcy Rodríguez como nuevo embajador de Venezuela en España]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/06cfb105-747f-439c-958f-410dd26001fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Venezuela,España,Delcy Rodríguez,Embajadas,Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación,Política exterior,José Luis Rodríguez Zapatero,Nicolás Maduro,Hugo Chávez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La memoria histórica de la Rusia de Putin: borrar la represión de Stalin y acusar a Europa de nazismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/memoria-historica-rusia-putin-borrar-represion-stalin-acusar-europa-nazismo_1_13186763.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/051f2d4b-4f29-4a12-9354-6087e3e8f37e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La memoria histórica de la Rusia de Putin: borrar la represión de Stalin y acusar a Europa de nazismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las autoridades rusas podrán castigar con hasta cinco años de cárcel a quienes nieguen el "genocidio" del pueblo soviético a manos de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, un concepto que los historiadores rechazan</p><p class="subtitle">Siete mil palabras para entender la visión imperial de Putin
</p></div><p class="article-text">
        Rusia castigar&aacute; con hasta cinco a&ntilde;os de c&aacute;rcel a quienes nieguen el genocidio del pueblo sovi&eacute;tico. Este concepto acu&ntilde;ado por el Kremlin y rechazado por los historiadores pretende situar a la sociedad rusa como la principal v&iacute;ctima de los cr&iacute;menes nazis, por encima del pueblo jud&iacute;o con el Holocausto.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de esta maniobra se esconde un prop&oacute;sito pol&iacute;tico que cristaliz&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/temas/crisis-ucrania/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con la invasi&oacute;n de Ucrania en 2022</a>: presentar una Europa que, con el apoyo a Kiev y su creciente rusofobia, est&aacute; repitiendo los peores errores del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente, las autoridades rusas est&aacute;n llevando a cabo una pol&iacute;tica de borrado de la memoria de la represi&oacute;n estalinista. El ejemplo m&aacute;s reciente ha sido el cierre del Museo del Gulag de Mosc&uacute;, la &uacute;ltima gran instituci&oacute;n que velaba por el recuerdo de las v&iacute;ctimas de las purgas de la URSS. En su lugar, se ha anunciado la creaci&oacute;n de un museo dedicado a las v&iacute;ctimas del genocidio del pueblo sovi&eacute;tico. 
    </p><h2 class="article-text">Un delito inexistente</h2><p class="article-text">
        La ley aprobada por el Parlamento ruso a finales de marzo establece penas de tres a&ntilde;os de prisi&oacute;n para aquellos que cuestionen que el r&eacute;gimen nazi trat&oacute; de &ldquo;destruir completamente los grupos nacionales, &eacute;tnicos y raciales que habitaban en el territorio de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica&rdquo;. Las penas pueden llegar hasta los cinco a&ntilde;os de c&aacute;rcel si el delito lo comete un cargo p&uacute;blico o se difunde a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta categor&iacute;a penal, que no exist&iacute;a ni en la URSS, no se empez&oacute; a discutir hasta 2019 o 2020. Su principal impulsor fue Aleksander Bastrikin, jefe del Comit&eacute; de Investigaci&oacute;n ruso, una especie de fiscal&iacute;a encargada de los delitos m&aacute;s graves. El Gobierno ruso se volc&oacute; en promocionarlo e incluso fij&oacute; el 19 de abril como el D&iacute;a del Recuerdo de las V&iacute;ctimas del Genocidio del Pueblo Sovi&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Para los historiadores rusos, este es un concepto &ldquo;sin sentido y contraproducente&rdquo; que se origin&oacute; &ldquo;en las entra&ntilde;as de la Administraci&oacute;n Presidencial&rdquo;. En declaraciones a elDiario.es, Konstantin Pajaliuk, antiguo miembro de la Sociedad Hist&oacute;rica Militar Rusa, ahora en el exilio, defiende que esa entidad siempre se opuso al empleo del t&eacute;rmino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde su punto de vista, el ej&eacute;rcito alem&aacute;n no asesin&oacute; a millones de ciudadanos sovi&eacute;ticos por su etnia, a diferencia de los pueblos jud&iacute;os o roman&iacute;s, que s&iacute; fueron v&iacute;ctimas de un exterminio sistem&aacute;tico. Para &eacute;l, ser&iacute;a m&aacute;s preciso hablar de &ldquo;cr&iacute;menes contra la humanidad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Objetivo: alejarse irreversiblemente de Europa</h2><p class="article-text">
        Hasta la anexi&oacute;n rusa de Crimea, en 2014, Rusia conmemoraba por igual las v&iacute;ctimas del terror nazi, independientemente de su origen. El 27 de enero era un d&iacute;a para celebrar el aniversario del levantamiento del sitio de Leningrado y la liberaci&oacute;n del campo de exterminio de Auschwitz.
    </p><p class="article-text">
        A partir del choque con Occidente, el presidente Vlad&iacute;mir Putin empez&oacute; a ignorar en sus discursos la memoria del pueblo jud&iacute;o y en 2020 incorpor&oacute; la denuncia del supuesto genocidio del pueblo sovi&eacute;tico. &ldquo;El Holocausto no sirve a ning&uacute;n prop&oacute;sito &uacute;til para las autoridades rusas&rdquo;, se&ntilde;ala Pajaliuk. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/192e7e31-23d0-4769-835a-4255c906d849_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/192e7e31-23d0-4769-835a-4255c906d849_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/192e7e31-23d0-4769-835a-4255c906d849_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/192e7e31-23d0-4769-835a-4255c906d849_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/192e7e31-23d0-4769-835a-4255c906d849_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/192e7e31-23d0-4769-835a-4255c906d849_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/192e7e31-23d0-4769-835a-4255c906d849_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El presidente ruso, Vladímir Putin."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El presidente ruso, Vladímir Putin.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El momento de la ruptura se produjo en 2019, tras una votaci&oacute;n en el Parlamento Europeo que acab&oacute; por equiparar la Alemania Nazi y la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica como dos potencias totalitarias que dividieron el continente y allanaron el camino para la Segunda Guerra Mundial. Aquello, para el Kremlin, era sencillamente inaceptable.
    </p><p class="article-text">
        Esa resoluci&oacute;n constituye una de las bases del resentimiento que Rusia profesa hacia los pa&iacute;ses europeos y el germen del concepto del genocidio del pueblo sovi&eacute;tico. &ldquo;Es la idea de la victimizaci&oacute;n de la naci&oacute;n rusa a lo largo de la historia. Occidente nos intent&oacute; invadir, cometieron un genocidio y durante siglos ha habido rusofobia&rdquo;, explica Pajaliuk.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.forbes.ru/mneniya/556054-prosanie-s-evropoj-o-cem-govorit-zakrytie-muzea-istorii-gulaga" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n escrib&iacute;a en la edici&oacute;n rusa de Forbes el analista Aleks&eacute;i Makarkin</a>, del Centro para las Tecnolog&iacute;as Pol&iacute;ticas, la acusaci&oacute;n de &ldquo;genocidio&rdquo; no es casual, sino que implica un alejamiento irreversible de Europa &mdash;a la que la propaganda del Kremlin presenta como la heredera del nazismo&mdash;. &ldquo;Tras el genocidio, la comprensi&oacute;n mutua es imposible; solo es posible el arrepentimiento. Al igual que los alemanes todav&iacute;a piden perd&oacute;n por los horrores del Holocausto&rdquo;, concluye. 
    </p><p class="article-text">
        Este revisionismo hist&oacute;rico externo ha ido de la mano de un revisionismo hist&oacute;rico interno. La condena de la represi&oacute;n estalinista se ha convertido en inc&oacute;moda para las autoridades, a la vez que se ha rehabilitado la figura de I&oacute;sif Stalin (1878-1953).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Tribunal Supremo ruso acaba de declarar extremista a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/activista-ong-derechos-humanos-bielorrusia-ucrania-rusia-premio-nobel-paz-2022_1_9604119.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ONG Memorial, premiada con el Nobel de la Paz</a> y un referente para el estudio y la preservaci&oacute;n de la historia del Gran Terror estalinista. Despu&eacute;s de liquidarla judicialmente en 2021, ahora cualquier menci&oacute;n a su actividad puede conllevar penas de c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        Uno de sus portavoces, bajo condici&oacute;n de anonimato, explica a elDiario.es que el Kremlin &ldquo;no puede soportar una condena moral tan definitiva&rdquo; de los cr&iacute;menes sovi&eacute;ticos contra su pueblo, porque es como condenar &ldquo;su historia&rdquo;. &ldquo;Putin tambi&eacute;n persigui&oacute; a los disidentes. Es la historia de la KGB, son ellos, sus colegas mayores&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el portavoz, la contradictoria visi&oacute;n del poder ruso sobre las masacres del estalinismo se resume as&iacute;: &ldquo;S&iacute;, hubo represi&oacute;n, es terrible, pero tambi&eacute;n hay que recordarlo y respetarlo. La represi&oacute;n es mala, pero no significa que no podamos erigir un monumento a Stalin&rdquo;. A su juicio, el cierre del Museo del Gulag, creado en 2001, es &ldquo;un paso m&aacute;s en esta pol&iacute;tica de olvidar el pasado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://novayagazeta.ru/articles/2026/02/21/podotdel-ochistki-pamiati" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El columnista de N&oacute;vaya Gazeta Andr&eacute;i Serov</a> cree que se trata de una se&ntilde;al &ldquo;clar&iacute;sima&rdquo; de que el recuerdo de las represiones es &ldquo;indeseable&rdquo; para el Estado ruso. Considera que estamos ante una &ldquo;distorsi&oacute;n flagrante de la idea de preservar la verdad de las p&aacute;ginas tr&aacute;gicas&rdquo; del pasado de Rusia y un &ldquo;desmantenlamiento deliberado&rdquo; de una parte de la memoria hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        El presidente del Consejo de Derechos Humanos ruso, Valeri Fad&eacute;iev, asegura que es necesario &ldquo;abordar correctamente&rdquo; el tema de las represiones porque &ldquo;est&aacute; siendo utilizado por los enemigos de Rusia contra Rusia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, seg&uacute;n Serov, hay una memoria &ldquo;conveniente&rdquo; y otra &ldquo;inconveniente&rdquo;. &ldquo;La m&aacute;s conveniente es la que explica que el pa&iacute;s march&oacute; de victoria en victoria, con reveses explicados &uacute;nicamente por las maquinaciones de eternos enemigos extranjeros&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text">La memoria conveniente</h2><p class="article-text">
        As&iacute; lo prueba el hecho de que el sucesor del Museo del Gulag sea un museo dedicado ya no a las v&iacute;ctimas de las matanzas internas, sino a las v&iacute;ctimas de un supuesto genocidio externo.
    </p><p class="article-text">
        La oficina del alcalde de Mosc&uacute; especific&oacute; que en el futuro espacio los visitantes aprender&aacute;n sobre &ldquo;las manifestaciones del nazismo, las pruebas de armas biol&oacute;gicas realizadas por japoneses a ciudadanos sovi&eacute;ticos, la misi&oacute;n de liberaci&oacute;n del Ej&eacute;rcito Rojo y los juicios de los criminales nazis&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los pocos partidos contrarios a la guerra que siguen existiendo a duras penas en Rusia, Y&aacute;bloko, denuncia que es &ldquo;un intento de borrar la memoria de los cr&iacute;menes del Estado contra su pueblo&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Los cr&iacute;menes del r&eacute;gimen nazi no deber&iacute;an convertirse en un pretexto para borrar la memoria del r&eacute;gimen estalinista: uno no cancela el otro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El columnista Serov se&ntilde;ala una de las incongruencias de esta pol&iacute;tica de memoria hist&oacute;rica selectiva. &ldquo;&iquest;Las deportaciones masivas de personas dentro de la URSS en los a&ntilde;os 40 entran dentro de la categor&iacute;a de genocidio?&rdquo;, se pregunta, ya que las v&iacute;ctimas eran perseguidas por su etnia. Y agrega: &ldquo;&iquest;Se puede considerar genocidio la hambruna en Ucrania en los a&ntilde;os 30? &iquest;Y las represiones masivas contra ciudadanos sovi&eacute;ticos de nacionalidad polaca? &iquest;Se tratar&aacute; esto en la exposici&oacute;n del nuevo Museo de la Memoria o se centrar&aacute; &uacute;nicamente en el genocidio perpetrado por fuerzas externas, estableciendo analog&iacute;as pol&iacute;ticamente adecuadas a los tiempos modernos?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que ocurre en la mayor&iacute;a de exposiciones hist&oacute;ricas actuales en Rusia, el objetivo &uacute;ltimo de las autoridades no es otro que trazar un paralelismo entre la Segunda Guerra Mundial y la guerra de Ucrania para acusar a Kiev de los mismos cr&iacute;menes que cometieron los nazis 80 a&ntilde;os atr&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Albert Sort Creus]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/memoria-historica-rusia-putin-borrar-represion-stalin-acusar-europa-nazismo_1_13186763.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 19:35:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/051f2d4b-4f29-4a12-9354-6087e3e8f37e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="10213627" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/051f2d4b-4f29-4a12-9354-6087e3e8f37e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="10213627" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La memoria histórica de la Rusia de Putin: borrar la represión de Stalin y acusar a Europa de nazismo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/051f2d4b-4f29-4a12-9354-6087e3e8f37e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rusia,Moscú,Memoria Histórica,Segunda Guerra Mundial,Unión Soviética,Ucrania,Genocidio,Europa,Nazismo,Vladímir Putin]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["El día que nació mi nieto, enterramos a mi hijo": cuatro historias del genocidio en la guerra silenciosa de Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/dia-nacio-nieto-enterramos-hijo-cuatro-historias-genocidio-guerra-silenciosa-gaza_1_13178885.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04ee8e76-bfa8-4b96-99e4-23f9a5d5c62d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;El día que nació mi nieto, enterramos a mi hijo&quot;: cuatro historias del genocidio en la guerra silenciosa de Gaza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos hombres y dos mujeres gazatíes relatan cómo su vida cambió por completo el 7 de octubre de 2023. Después de haber sobrevivido a los bombardeos israelíes, los múltiples desplazamientos, el hambre y el sufrimiento de perder a seres queridos, intentan rehacer sus vidas en la devastada Franja</p><p class="subtitle">Trump impone un nuevo alto el fuego en Líbano que permite a Israel seguir matando y ocupando como hace en Gaza</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de dos a&ntilde;os y medio despu&eacute;s del comienzo del genocidio israel&iacute; en Gaza, los habitantes de la Franja tratan de rehacer su vida en una situaci&oacute;n que dista mucho de ser normal. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-impone-nuevo-alto-fuego-libano-permite-israel-seguir-matando-ocupando-gaza_1_13170498.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los ataques israel&iacute;es contin&uacute;an</a>, a pesar del alto el fuego que entr&oacute; en vigor el pasado mes de octubre, y desde entonces, m&aacute;s de 800 personas han sido asesinadas y m&aacute;s de 2.300, heridas. En total, Israel ha matado a m&aacute;s de 72.500 personas.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro gazat&iacute;es relatan a elDiario.es c&oacute;mo su vida ha cambiado por completo desde aquel 7 de octubre de 2023, cuando los ataques de Ham&aacute;s en el sur de Israel desataron una brutal ofensiva de represalia contra los palestinos de la Franja. Sus experiencias, sus esperanzas y su sufrimiento son diferentes, pero tienen un denominador com&uacute;n: todos han perdido a alguien durante la guerra.
    </p><h2 class="article-text">Nour Al Nimla</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2f62dfe-0937-4e81-8151-508b7d5e4201_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2f62dfe-0937-4e81-8151-508b7d5e4201_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2f62dfe-0937-4e81-8151-508b7d5e4201_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2f62dfe-0937-4e81-8151-508b7d5e4201_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2f62dfe-0937-4e81-8151-508b7d5e4201_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2f62dfe-0937-4e81-8151-508b7d5e4201_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d2f62dfe-0937-4e81-8151-508b7d5e4201_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Nour Al Nimla con su bebé en marzo de 2026, en la Franja de Gaza."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Nour Al Nimla con su bebé en marzo de 2026, en la Franja de Gaza.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Nour Al Nimla, modista de 29 a&ntilde;os, se dispon&iacute;a a abrir su nuevo taller la ma&ntilde;ana del 7 de octubre, despu&eacute;s de a&ntilde;os de mucho trabajo y esfuerzo. &ldquo;No dorm&iacute; esa noche de la emoci&oacute;n. Estaba deseando inaugurar mi proyecto, pero al amanecer empezamos a o&iacute;r sonidos fuertes y no entend&iacute;amos qu&eacute; pasaba&rdquo;. En pocas horas, la emoci&oacute;n de Nour se convirti&oacute; en miedo. La noticia del estallido de la guerra se extendi&oacute; r&aacute;pidamente y el sonido de los bombardeos se intensific&oacute; por toda Ciudad de Gaza.
    </p><p class="article-text">
        La joven viv&iacute;a en el barrio de Al Rimal con su marido, Adnan Hasniya, y sus hijos. Ambos ten&iacute;an un peque&ntilde;o negocio de sastrer&iacute;a para mujeres y Nour so&ntilde;aba con convertirlo en una f&aacute;brica textil. Describe su vida antes de la guerra como &ldquo;normal, la de cualquier otra familia&rdquo;. Recuerda que casi todo estaba a su alcance en la principal ciudad de la Franja y se sent&iacute;a segura en cualquier momento del d&iacute;a: &ldquo;Pod&iacute;as caminar por la calle sin miedo, las calles estaban iluminadas y hab&iacute;a gente, como si la noche fuera igual que el d&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ma&ntilde;ana del 7 de octubre, toda la familia de Nour y su esposo se reuni&oacute; despu&eacute;s de que empezaran a circular las noticias sobre que Israel hab&iacute;a iniciado una guerra a gran escala. Cuenta que en ese momento sus sentimientos eran contradictorios, entre el miedo por su familia y la conmoci&oacute;n porque sus planes se hubieran detenido repentinamente. &ldquo;No dejaba de pensar si deb&iacute;a abrir mi proyecto o no, pero la gente me dec&iacute;a que no saliera, que la situaci&oacute;n no era segura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al principio, la familia pens&oacute; que la violencia durar&iacute;a solo unos d&iacute;as, como hab&iacute;a sucedido en anteriores ofensivas israel&iacute;es contra Gaza. Pero los d&iacute;as se convirtieron en semanas y, con el paso del tiempo, la situaci&oacute;n humanitaria se deterior&oacute; r&aacute;pidamente.
    </p><p class="article-text">
        Tras unos dos meses de guerra, el hambre se hizo patente. Nour cuenta que varios miembros de su familia enfermaron, entre ellos su hijo peque&ntilde;o y su madre, que ya padec&iacute;a problemas de salud. La familia no tuvo m&aacute;s remedio que huir hacia el sur de la Franja, a la localidad de Rafah, en busca de un lugar m&aacute;s seguro. &ldquo;Estaba agotada. Perd&iacute; mucho peso, hasta llegar a pesar 40 kilos&rdquo;, relata.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La lluvia entraba en la tienda, que se inundaba, y no teníamos suficientes mantas. Tenía una manta vieja y la corté para hacer ropita para mi niño</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nour Al Nimla</span>
                                        <span>—</span> modista y madre de 29 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando la familia se instal&oacute; en Rafah, Nour descubri&oacute; algo inesperado. Despu&eacute;s de unas pruebas m&eacute;dicas por la desnutrici&oacute;n y el agotamiento que padec&iacute;a, los m&eacute;dicos le dijeron que estaba embarazada de cinco meses. &ldquo;Me advirtieron de que hab&iacute;a altas probabilidades de que perdiera al beb&eacute; en cualquier momento porque mi cuerpo estaba muy d&eacute;bil&rdquo;, dice, pero la mujer pudo llegar hasta el final del embarazo.
    </p><p class="article-text">
        Desde Rafah, la familia tuvo que desplazarse de nuevo a un campamento en el sur de Gaza. En medio de las carpas y el fr&iacute;o del invierno, Nour dio a luz. La madre no pod&iacute;a acceder a lo m&aacute;s b&aacute;sico para su beb&eacute;: no hab&iacute;a leche de f&oacute;rmula ni pa&ntilde;ales ni ropa de abrigo. &ldquo;La lluvia entraba en la tienda, que se inundaba, y no ten&iacute;amos suficientes mantas&rdquo;, rememora. En esos momentos, la joven pensaba en c&oacute;mo proteger a sus hijos y en c&oacute;mo conseguir lo que les faltaba.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta que en el campamento no hab&iacute;a ropa de abrigo para los m&aacute;s peque&ntilde;os y empez&oacute; a pensar en una soluci&oacute;n para que su beb&eacute; no pasara fr&iacute;o: &ldquo;Ten&iacute;a una manta vieja y la cort&eacute; para hacer ropita para mi ni&ntilde;o&rdquo;. Esa idea improvisada que naci&oacute; de la necesidad se convirti&oacute; en una peque&ntilde;a iniciativa y Nour empez&oacute; a hacer ropa para los ni&ntilde;os del campamento con las mantas que consegu&iacute;a, empleando su m&aacute;quina de coser. Afirma que con su trabajo ayud&oacute; a muchas familias que no ten&iacute;an casi nada.
    </p><p class="article-text">
        Durante la guerra, Nour tambi&eacute;n perdi&oacute; a su madre. La mujer sufr&iacute;a una enfermedad cr&oacute;nica, pero su salud empez&oacute; a empeorar debido a la falta de medicinas en Gaza y a la desnutrici&oacute;n que afectaba a toda la poblaci&oacute;n en mayor o menor medida (en agosto de 2025, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/principal-organismo-mundial-seguridad-alimentaria-declara-oficialmente-hambruna-gaza_1_12550382.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue declarada la hambruna</a>).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a07d338-6a2d-4e9f-a50e-efcad6eeafa2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a07d338-6a2d-4e9f-a50e-efcad6eeafa2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a07d338-6a2d-4e9f-a50e-efcad6eeafa2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a07d338-6a2d-4e9f-a50e-efcad6eeafa2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a07d338-6a2d-4e9f-a50e-efcad6eeafa2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a07d338-6a2d-4e9f-a50e-efcad6eeafa2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9a07d338-6a2d-4e9f-a50e-efcad6eeafa2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Nour Al Nimla sigue trabajando con los pocos medios disponibles en Gaza."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Nour Al Nimla sigue trabajando con los pocos medios disponibles en Gaza.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La joven tuvo que cuidar de su madre y de sus tres hijos al mismo tiempo, en medio de las dif&iacute;ciles circunstancias. &ldquo;Sol&iacute;a ver a mi madre sufriendo y no pod&iacute;a hacer nada, incluso los medicamentos m&aacute;s b&aacute;sicos no estaban disponibles&rdquo;, lamenta. El 20 de abril de 2025, la madre de Nour muri&oacute; a los 69 a&ntilde;os y para ella fue uno de los momentos m&aacute;s duros. &ldquo;Intent&eacute; ser fuerte por mis hijos, pero perder a mi madre me impact&oacute; mucho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nour vive ahora en un alojamiento informal en el centro de la Franja con su marido Adnan, su hijo Mohammad (de 3 a&ntilde;os y medio), Noah (de 2 a&ntilde;os) y Adam, que naci&oacute; a principios de este a&ntilde;o. Su casa fue completamente destruida por los bombardeos de Israel.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto de sastrer&iacute;a en el que trabajaban los dos c&oacute;nyuges antes de la guerra est&aacute; paralizado debido a la falta de materiales, porque Israel mantiene los pasos fronterizos de Gaza cerrados y limita la entrada tanto de la ayuda humanitaria como de cualquier bien comercial.
    </p><p class="article-text">
        Nour intenta seguir trabajando con los recursos disponibles, aunque sea a peque&ntilde;a escala: &ldquo;Nos hemos acostumbrado a empezar de cero cada vez. Podemos perderlo todo, pero siempre intentamos reconstruir nuestras vidas desde el principio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Le duelen las p&eacute;rdidas humanas y materiales que ha sufrido, pero afirma que le duele m&aacute;s la imagen que se tiene de Gaza desde fuera: &ldquo;No somos personas que s&oacute;lo buscan comida y agua. Somos personas a las que les gusta trabajar, que pensamos, creamos, desarrollamos, fabricamos e inventamos. Tenemos mucho potencial y la capacidad de construir y de lograr nuestros objetivos si nos dan la oportunidad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Ahmed Harzallah</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0934605-eb51-42da-98df-62437b5e5d1a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0934605-eb51-42da-98df-62437b5e5d1a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0934605-eb51-42da-98df-62437b5e5d1a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0934605-eb51-42da-98df-62437b5e5d1a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0934605-eb51-42da-98df-62437b5e5d1a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0934605-eb51-42da-98df-62437b5e5d1a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b0934605-eb51-42da-98df-62437b5e5d1a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ahmed Harzallah con sus hijas, en marzo de 2026, en Gaza."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ahmed Harzallah con sus hijas, en marzo de 2026, en Gaza.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ahmed Harzallah, de 41 a&ntilde;os, ten&iacute;a una vida sencilla pero estable en el campo de refugiados de Al Shati, en Ciudad de Gaza. Antes del 7 de octubre de 2023, trabajaba con sus hermanos en la construcci&oacute;n y trataba de ofrecer una vida digna a sus cinco hijos y su esposa. &ldquo;La vida era relativamente f&aacute;cil. Las cosas b&aacute;sicas estaban disponibles y los precios eran razonables, pod&iacute;amos cubrir nuestras necesidades&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Tiene cuatro hijas, de entre 3 y 14 a&ntilde;os, y su &uacute;nico hijo, Oday, ten&iacute;a 13 a&ntilde;os. Ahmed asegura que era ambicioso y trabajador y sacaba siempre muy buenas notas: &ldquo;Sol&iacute;a decirme que quer&iacute;a ser m&eacute;dico de mayor para que me sintiera orgulloso de &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 7 de octubre, Ahmed no sab&iacute;a qu&eacute; estaba ocurriendo. Llam&oacute; a su hermano para enteder qu&eacute; pasaba y, despu&eacute;s de unas horas, empez&oacute; a darse cuenta de que la guerra hab&iacute;a estallado. &ldquo;Empezamos a preguntarnos: &iquest;Qu&eacute; nos ocurrir&aacute;? &iquest;Ad&oacute;nde vamos a ir? &iquest;Qu&eacute; nos espera?&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Escuchaba a la gente gritando: ¿Quién está vivo? Podía escuchar lo que pasaba a mi alrededor, pero no podía ver nada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ahmed Arzallah </span>
                                        <span>—</span> hombre de 41 años que perdió un ojo en un bombardeo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los ataques no paraban: &ldquo;Cada d&iacute;a nos levant&aacute;bamos con nuevas informaciones de bombardeos y destrucci&oacute;n&rdquo;. Ahmed y su familia tuvieron que dejar su casa, una decisi&oacute;n &ldquo;muy dif&iacute;cil&rdquo;, admite. Pero el peor momento lleg&oacute; varios meses despu&eacute;s. El 21 de agosto de 2024, por la noche, Oday no hab&iacute;a regresado a&uacute;n. Ahmed fue a buscar a su hijo que estaba jugando con otros ni&ntilde;os y, cuando estaban caminando de vuelta a casa &mdash;una distancia de tan s&oacute;lo 200 metros&mdash;, una fuerte explosi&oacute;n sacudi&oacute; la calle. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Escuchaba a la gente gritando: &iquest;Qui&eacute;n est&aacute; vivo? Pod&iacute;a escuchar lo que pasaba a mi alrededor, pero no pod&iacute;a ver nada&rdquo;, recuerda. La metralla le caus&oacute; a Ahmed heridas en diferentes partes de su cuerpo y sus &oacute;rganos, perdi&oacute; tres dedos de su pie izquierdo y uno de su mano izquierda. 
    </p><p class="article-text">
        Primero, recibi&oacute; tratamiento en el Hospital Al Shifa, el m&aacute;s grande Gaza y que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/quedado-hospital-importante-gaza-ultimo-asedio-israeli_3_11255093.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue cercado y asaltado en varias ocasiones por el Ej&eacute;rcito israel&iacute;</a>. Despu&eacute;s, en el Hospital Al Quds, fue sometido a varias cirug&iacute;as y estuvo inconsciente durante tres meses. Cuando empez&oacute; a recobrar la conciencia, cada vez que se despertaba, Ahmed preguntaba por su hijo. &ldquo;No dejaba de preguntar a mi familia si mi hijo se encontraba bien. Ellos me contestaban: 'Gracias a dios, est&aacute;s bien'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un tiempo, Ahmed supo que Oday hab&iacute;a muerto en la explosi&oacute;n que le caus&oacute; las heridas y, en &uacute;ltima instancia, la p&eacute;rdida del ojo izquierdo. Ahora, s&oacute;lo puede ver por su otro ojo y trata de adaptarse a sus nuevas circunstancias. No puede trabajar y depende de sus familiares para muchas tareas en su vida cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        Ahmed dice que lo que m&aacute;s le duele es pensar en su hijo: &ldquo;A veces, cuando veo a mis hijas, me acuerdo de &eacute;l y me gustar&iacute;a que estuviera con nosotros&rdquo;. A pesar de todo, afirma que sigue teniendo esperanza en que volver&aacute; a tener una vida digna para &eacute;l y su familia: &ldquo;S&oacute;lo deseo recibir tratamiento y poder valerme por m&iacute; mismo de nuevo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Abu Jaled Al Ghoul </h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8112252c-2f09-40da-a9ed-e548be19a59d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8112252c-2f09-40da-a9ed-e548be19a59d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8112252c-2f09-40da-a9ed-e548be19a59d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8112252c-2f09-40da-a9ed-e548be19a59d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8112252c-2f09-40da-a9ed-e548be19a59d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8112252c-2f09-40da-a9ed-e548be19a59d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8112252c-2f09-40da-a9ed-e548be19a59d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Abu Jaled Al Ghoul en la carpa donde vive actualmente, tras haber perdido su hogar."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Abu Jaled Al Ghoul en la carpa donde vive actualmente, tras haber perdido su hogar.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Abu Jaled Al Ghoul es un enfermero de 39 a&ntilde;os. Su familia est&aacute; compuesta por su esposa y tres hijos &mdash;los gemelos Jaled y Mahmoud, de 4 a&ntilde;os, y el menor, Mohsen, que naci&oacute; durante la guerra y sufre problemas de salud y de crecimiento debido a la desnutrici&oacute;n&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, viven en la casa de un familiar, que se encuentra medio destruida por los bombardeos. Antes de la guerra, la vida de Abu Jaled era tranquila, trabajaba como enfermero y le apasionaba su profesi&oacute;n. Hab&iacute;a estado a&ntilde;os form&aacute;ndose, trabajando sin cobrar, hasta que obtuvo una plaza en el Hospital Al Ahli de Ciudad de Gaza, uno de los de m&aacute;s renombre de la Franja. Le gustaba trabajar en urgencias, porque cre&iacute;a que era donde un enfermero pod&iacute;a aprender m&aacute;s y adquirir mayor experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Su sue&ntilde;o era continuar sus estudios de posgrado en enfermer&iacute;a, hacer un m&aacute;ster y, finalmente, un doctorado; incluso, establecer su propio centro m&eacute;dico. Poco antes de la guerra, hab&iacute;a cumplido otro de sus sue&ntilde;os: &eacute;l y sus hermanos lograron construir una casa familiar de cinco pisos en el barrio de Shuyaiya, en el este de Ciudad de Gaza. &ldquo;Nos privamos de muchas cosas para tener un hogar&rdquo;, afirma, agregando que vendieron pertenencias y pidieron dinero prestado. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la alegr&iacute;a dur&oacute; poco. Apenas seis meses despu&eacute;s de mudarse, comenz&oacute; la guerra y la casa qued&oacute; completamente destruida por los bombardeos. Abu Jaled huy&oacute; con su esposa e hijos de Shuyaiya y se refugi&oacute; en el Hospital Al Ahli, su lugar de trabajo, donde algunas familias del personal fueron alojadas en un antiguo almac&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Vivir en el hospital hizo que estuviera en contacto con la cruda realidad de la guerra en todo momento. Algunos d&iacute;as, en Urgencias recib&iacute;an a entre 50 y 100 pacientes a la vez, cuenta Abu Jaled. &ldquo;Cuando llegaban tantos heridos, no pod&iacute;amos tratar a todo el mundo. Lo primero, intent&aacute;bamos detener el sangrado&rdquo;. Explica que daban prioridad a aquellos con m&aacute;s posibilidades de sobrevivir. &ldquo;A veces, nos ve&iacute;amos obligados a dejar a un paciente en condiciones extremadamente graves porque era posible salvar a alguien menos grave&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Abu Jaled y los dem&aacute;s sanitarios trabajaban muchas horas sin apenas comida o agua, a veces comiendo un solo d&aacute;til en todo el d&iacute;a, recuerda. Uno de esos d&iacute;as, en medio de los heridos, vio a un hombre que no dejaba de sangrar mientras su hijo le miraba sin saber qu&eacute; hacer. El enfermero le dijo al chico que apretara la herida de su padre con la mano. Dos semanas m&aacute;s tarde, el hombre regres&oacute; al hospital para darle las gracias por salvarle la vida.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces, nos veíamos obligados a dejar a un paciente en condiciones extremadamente graves porque era posible salvar a alguien menos grave</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Abu Jaled Al Ghoul</span>
                                        <span>—</span> enfermero de 39 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24dc0ecc-50e6-4851-80a6-8b9b35ad725a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24dc0ecc-50e6-4851-80a6-8b9b35ad725a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24dc0ecc-50e6-4851-80a6-8b9b35ad725a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24dc0ecc-50e6-4851-80a6-8b9b35ad725a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24dc0ecc-50e6-4851-80a6-8b9b35ad725a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24dc0ecc-50e6-4851-80a6-8b9b35ad725a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/24dc0ecc-50e6-4851-80a6-8b9b35ad725a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Abu Jaled Al Ghoul junto a su familia en Ciudad de Gaza, en marzo de 2026."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Abu Jaled Al Ghoul junto a su familia en Ciudad de Gaza, en marzo de 2026.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las fuerzas israel&iacute;es asaltaron el Hospital Al Ahli y arrestaron a Abu Jaled y a otros trabajadores sanitarios poco despu&eacute;s del comienzo de su brutal ofensiva, en la que los centros sanitarios fueron blancos de ataques sistem&aacute;ticos. Estuvo detenido unos dos meses, en los que fue sometido a interrogatorios y presi&oacute;n constante, hasta que fue dejado en libertad en virtud de un acuerdo de intercambio de presos entre Israel y el grupo palestino Ham&aacute;s en noviembre de 2023.
    </p><p class="article-text">
        Durante ese tiempo, no supo nada de su familia, hasta que por casualidad se encontr&oacute; con su hermano y, a trav&eacute;s de &eacute;l, pudo localizar a su mujer y sus hijos, que estaban desplazados en Al Mawasi (sur), adonde el Ej&eacute;rcito israel&iacute; orden&oacute; evacuar a un gran n&uacute;mero de personas. La familia permaneci&oacute; en Al Mawasi durante mucho tiempo, viviendo en una carpa y tratando de sobrevivir, ya que en los campamentos no hab&iacute;a agua potable y la comida escaseaba.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del alto el fuego de 2025, todos han regresado a Ciudad de Gaza y Abu Jaled ha vuelto a su trabajo en el hospital. Lo que m&aacute;s le preocupa es su hijo peque&ntilde;o, cuya salud se ha visto afectada por la desnutrici&oacute;n y necesitar&iacute;a ser evacuado para recibir tratamiento m&eacute;dico fuera de la Franja. &ldquo;Lo &uacute;nico que quiero es ver que mi hijo est&aacute; bien y poder ofrecer una vida digna a todos mis hijos&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text">Maryam Abdullah</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba93fb39-c91c-4cb4-b437-f87048d7dbef_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba93fb39-c91c-4cb4-b437-f87048d7dbef_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba93fb39-c91c-4cb4-b437-f87048d7dbef_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba93fb39-c91c-4cb4-b437-f87048d7dbef_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba93fb39-c91c-4cb4-b437-f87048d7dbef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba93fb39-c91c-4cb4-b437-f87048d7dbef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ba93fb39-c91c-4cb4-b437-f87048d7dbef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Maryam Abdullah con dos de sus hijos en el campamento de desplazados donde viven en Gaza, en marzo de 2026."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Maryam Abdullah con dos de sus hijos en el campamento de desplazados donde viven en Gaza, en marzo de 2026.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Maryam Abdullah, madre de 11 hijos y de 44 a&ntilde;os, viv&iacute;a con toda la familia en el campo de refugiados de Al Shati antes del 7 de octubre de 2023. No ten&iacute;an una fuente de ingresos estable, pero el marido de Maryam, Mohammed Abu Warda, hac&iacute;a algunos trabajos informales y la familia recib&iacute;a ayuda. &ldquo;Ten&iacute;amos una vida sencilla, pero est&aacute;bamos bien y felices todos juntos&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Una semana despu&eacute;s del comienzo de la guerra, Maryam dej&oacute; al resto de la familia para acompa&ntilde;ar a su hija que estaba a punto de dar a luz. Cuando regres&oacute;, le dijeron que su hijo Ahmed, de 18 a&ntilde;os, hab&iacute;a sido asesinado. &ldquo;El mismo d&iacute;a que mi nieto naci&oacute;, enterramos a mi hijo&rdquo;, recuerda Maryam. 
    </p><p class="article-text">
        A medida que los ataques israel&iacute;es se intensificaban, Maryam se desplaz&oacute; de un lugar a otro de Ciudad de Gaza, en busca de seguridad. No pod&iacute;a marcharse y dejar solos a sus progenitores, as&iacute; que su marido se llev&oacute; a algunos de los hijos al sur de la Franja, donde el Ej&eacute;rcito israel&iacute; orden&oacute; a toda la poblaci&oacute;n del norte reubicarse. Maryam perdi&oacute; el contacto con sus hijos debido a los cortes de electricidad y de Internet.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al principio, no me di cuenta de lo que había ocurrido... Pero después de unos minutos, no podía caminar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Maryam Abdullah</span>
                                        <span>—</span> Madre de 11 hijos, dos de los cuales murieron en ataques israelíes
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Durante dos meses enteros, no supo si sus hijos segu&iacute;an vivos. &ldquo;Sol&iacute;a preguntar en los hospitales y buscar cualquier informaci&oacute;n sobre ellos. S&oacute;lo pod&iacute;a rezar porque estuvieran bien&rdquo;, cuenta. Despu&eacute;s de un tiempo, alguien le comunic&oacute; que sus hijos se encontraban seguros en el sur y, por primera vez en semanas, sinti&oacute; algo de alivio.
    </p><p class="article-text">
        En octubre de 2024, la familia fue golpeada de nuevo por la tragedia. Hab&iacute;an podido volver a Ciudad de Gaza y, una noche, escucharon una fuerte explosi&oacute;n cerca de ellos. &ldquo;Al principio, no me di cuenta de lo que hab&iacute;a ocurrido... Pero despu&eacute;s de unos minutos, no pod&iacute;a caminar&rdquo;, relata la mujer. El edificio en el que se encontraban hab&iacute;a sido atacado.
    </p><p class="article-text">
        Su hijo Mahmoud, que entonces ten&iacute;a 13 a&ntilde;os, intent&oacute; ayudarla y cogerla para salir del edificio, pero &eacute;l mismo estaba herido. &ldquo;Estaba sangrando mucho, se cay&oacute; en mi regazo y se muri&oacute;&rdquo;, dice la madre, que perdi&oacute; a su hijo y tambi&eacute;n una mano que le amputaron posteriormente.
    </p><p class="article-text">
        Maryam estuvo ingresada en el Hospital Indonesio, en el norte de Gaza, durante tres meses, en los que estaba inconsciente y fue sometida a varias operaciones. El norte de la Franja estaba asediado y su familia no sab&iacute;a si ella segu&iacute;a con vida o no. Cuando recobr&oacute; la conciencia y mejor&oacute; fue trasladada a otro hospital y, por fin, pudo reencontrarse con sus hijos, que pensaban que hab&iacute;a fallecido. &ldquo;Cuando me vieron en el hospital, no pod&iacute;an creerse que segu&iacute;a con vida&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, Maryam vive con su familia en un campamento de desplazados y dependen de la ayuda humanitaria y de las cocinas comunitarias que ofrecen platos de comida caliente a los que no puede comprar o cocinar alimentos. El principal reto para ella es adaptarse a su nueva situaci&oacute;n, en la que depende de los dem&aacute;s para cualquier cosa: &ldquo;Sol&iacute;a cuidar de todos mis hijos, ahora soy yo la que necesita que la cuiden&rdquo;, lamenta. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las dif&iacute;ciles circunstancias, dice que intenta ser fuerte por sus hijos. &ldquo;Cada d&iacute;a rezo para que mis hijos sigan con vida&rdquo;, afirma la mujer, que tambi&eacute;n quiere mandar un mensaje fuera de Gaza: &ldquo;No nos gusta la guerra, s&oacute;lo queremos vivir en paz&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Zaina Qazzaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/dia-nacio-nieto-enterramos-hijo-cuatro-historias-genocidio-guerra-silenciosa-gaza_1_13178885.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 19:35:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/04ee8e76-bfa8-4b96-99e4-23f9a5d5c62d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="817212" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/04ee8e76-bfa8-4b96-99e4-23f9a5d5c62d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="817212" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["El día que nació mi nieto, enterramos a mi hijo": cuatro historias del genocidio en la guerra silenciosa de Gaza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/04ee8e76-bfa8-4b96-99e4-23f9a5d5c62d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Israel,Genocidio,Guerras,Palestina,Conflicto Palestina-Israel,Víctimas,Crímenes de guerra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desaparecidos dos militares estadounidenses durante maniobras internacionales conjuntas en Marruecos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/desaparecidos-militares-estadounidenses-durante-maniobras-internacionales-conjuntas-marruecos_1_13191575.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a676a33-c94e-47ec-beaf-d90e7462e145_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos militares estadounidenses desaparecen durante maniobras de African Lion en Marruecos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las Fuerzas Armadas marroquíes han informado de que los militares desaparecieron el sábado a las 21.00 hora local, en una zona de acantilados de Cap Draa, y que se han abierto investigaciones para esclarecer las circunstancias del incidente</p><p class="subtitle">EEUU no realizará maniobras militares en el Sáhara Occidental pese a lo anunciado por Marruecos</p></div><p class="article-text">
        Dos militares estadounidenses que participan en las maniobras militares &ldquo;African Lion 2026&rdquo; han sido dados por desaparecidos la noche de este s&aacute;bado en una zona de entrenamiento de Cap Draa, en las proximidades de la ciudad de Tan-Tan, en el sur de Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        El Mando de Estados Unidos para &Aacute;frica ha informado este domingo de que las fuerzas estadounidenses, marroqu&iacute;es y otros recursos vinculados a African Lion iniciaron de inmediato operaciones coordinadas de b&uacute;squeda y rescate, incluyendo medios terrestres, a&eacute;reos y mar&iacute;timos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestra prioridad son los miembros del servicio implicados y sus familias&rdquo;, dice la nota.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, las Fuerzas Armadas Reales de Marruecos (FAR) han detallado en sus redes que los militares desaparecieron este s&aacute;bado a las 21.00 hora local, en una zona de acantilados, y a&ntilde;adieron que se han abierto investigaciones para esclarecer las circunstancias del incidente.
    </p><p class="article-text">
        La actual edici&oacute;n de los ejercicios militares &ldquo;African Lion&rdquo;, el mayor entrenamiento anual en &Aacute;frica liderado por Estados Unidos, comenz&oacute; el 20 de abril y se desarrollar&aacute; hasta el 8 de mayo en varias localidades como Agadir, Tan-Tan, Benguerir, Taroudant, Tifnit y Dajla, con la participaci&oacute;n de m&aacute;s de 40 pa&iacute;ses. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE, elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/desaparecidos-militares-estadounidenses-durante-maniobras-internacionales-conjuntas-marruecos_1_13191575.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 13:44:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7a676a33-c94e-47ec-beaf-d90e7462e145_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="281281" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7a676a33-c94e-47ec-beaf-d90e7462e145_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="281281" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Desaparecidos dos militares estadounidenses durante maniobras internacionales conjuntas en Marruecos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7a676a33-c94e-47ec-beaf-d90e7462e145_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Marruecos,África,Desaparecidos,Rescate]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro civiles muertos en un intercambio de ataques con drones entre Rusia y Ucrania]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cuatro-civiles-muertos-intercambio-ataques-drones-rusia-ucrania_1_13191153.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4906fce3-8c56-45c6-aff1-e7da77fbf105_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro civiles muertos en un intercambio de ataques con drones entre Rusia y Ucrania"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres personas han fallecido el sur de Ucrania, en las regiones de Odesa y Jersón, en varios ataques nocturnos rusos con cientos de drones; mientras que un hombre de 77 años ha muerto en la región de Moscú por varios ataques de Kiev que también alcanzaron infraestructura energética rusa. </p><p class="subtitle">Rusia, entre la indiferencia y la convicción de que Ucrania se rendirá: “No creo en acuerdos de paz”</p></div><p class="article-text">
        Rusia y Ucrania han desplegado varios ataques a&eacute;reos nocturnos con cientos de drones cargados de explosivos durante la noche del s&aacute;bado y la madrugada de este domingo que han dejado al menos cuatro civiles fallecidos (tres ucranianos y uno ruso) y han desatado acusaciones m&uacute;tuas entre Kiev y Mosc&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los ataques contra la regi&oacute;n de Odesa, en el sur de Ucrania, donde se ubican importantes terminales de exportaci&oacute;n, han dejado dos muertos, entre ellos un camionero en un puerto, y cinco heridos, seg&uacute;n ha informado el jefe de la Administraci&oacute;n Militar Regional, Oleg K&iacute;per, en redes sociales. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Drones enemigos impactaron tres edificios residenciales y otros dos resultaron da&ntilde;ados. &hellip; Tambi&eacute;n se da&ntilde;aron instalaciones y equipos de la infraestructura portuaria&rdquo;, ha se&ntilde;alado K&iacute;per, quien ha a&ntilde;adido que se est&aacute;n documentando nuevos cr&iacute;menes de guerra del Ej&eacute;rcito ruso contra la poblaci&oacute;n civil de Odesa. 
    </p><p class="article-text">
        El otro fallecido se ha registrado en la regi&oacute;n de Jers&oacute;n, tambi&eacute;n en el sur del pa&iacute;s, por un ataque con dron a un autom&oacute;vil civil que tambi&eacute;n ha dejado cinco personas heridas de diversa gravedad. En el ataque tambi&eacute;n ha resultado da&ntilde;ada una ambulancia, sin causar heridas al personal m&eacute;dico, seg&uacute;n la Fiscal&iacute;a local, que ha iniciado una investigaci&oacute;n por de cr&iacute;menes de guerra. 
    </p><p class="article-text">
        Rusia ha lanzado 268 drones y un misil bal&iacute;stico en los ataques nocturnos, seg&uacute;n ha informado la fuerza a&eacute;rea ucraniana.
    </p><h2 class="article-text">Ucrania ataca infraestructura energ&eacute;tica rusa</h2><p class="article-text">
        Las fuerzas ucranianas, por su parte, han lanzado esta madrugada un ataque con drones contra el puerto ruso de Primorsk, un importante puerto de exportaci&oacute;n de petr&oacute;leo en el mar B&aacute;ltico que, si bien no ha causado ning&uacute;n derrame, s&iacute; ha provocado un incendio en la ciudad que fue extinguido, seg&uacute;n el gobernador de Leningrado, Alexander Drozdenko, quien ha estimado que durante la noche han sido derribados m&aacute;s de 60 drones en la regi&oacute;n noroccidental.
    </p><p class="article-text">
        Primorsk, uno de los principales puertos de exportaci&oacute;n de Rusia, cerca de San Petersburgo, tiene capacidad para gestionar un mill&oacute;n de barriles de petr&oacute;leo al d&iacute;a y ha sido atacado en repetidas ocasiones en los &uacute;ltimos meses, a medida que Ucrania ha intensificado sus ataques contra la infraestructura energ&eacute;tica rusa y otros objetivos, y las negociaciones mediadas por Estados Unidos para poner fin a la guerra en Ucrania se han estancado.
    </p><p class="article-text">
        El presidente ucraniano, Volod&iacute;mir Zelenski, dijo que las fuerzas de su pa&iacute;s tambi&eacute;n atacaron dos buques cisterna de la flota clandestina en aguas cercanas a la entrada del puerto ruso de Novorossiysk, en el Mar Negro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estos buques se utilizaban activamente para transportar petr&oacute;leo; ya no&rdquo;, dijo Zelenski en Telegram, que asegur&oacute; que los ataques de largo alcance que efect&uacute;a Ucrania contra Rusia continuar&aacute;n por &ldquo;mar, aire y tierra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n activ&oacute; de madrugada las alarmas de Estonia y Letonia, donde ciudadanos de varias de sus localidades recibieron en sus tel&eacute;fonos m&oacute;viles alertas sobre una posible amenaza al espacio a&eacute;reo nacional, seg&uacute;n han informado medios estatales de ambos pa&iacute;ses. 
    </p><p class="article-text">
        El jefe del Departamento de Comunicaciones Estrat&eacute;gicas de las Fuerzas de Defensa de Estonia, Uku Arold, ha explicado a la prensa local que algunos drones se desplazaron a lo largo de la frontera oriental de Estonia, mientras que el Ministerio finland&eacute;s de Defensa se&ntilde;al&oacute; en un comunicado que &ldquo;se sospecha que un veh&iacute;culo a&eacute;reo no tripulado viol&oacute; el espacio a&eacute;reo finland&eacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rusia y Ucrania han estado lanzando cientos de drones cargados de explosivos casi a diario durante los cuatro a&ntilde;os de guerra. Las defensas antia&eacute;reas rusas han derribado la pasada noche 334 drones ucranianos en un ataque masivo que ha provocado la muerte de un hombre de 77 a&ntilde;os en la regi&oacute;n de Mosc&uacute;, que rodea a la capital rusa.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde moscovita, Sergu&eacute;i Sobianin, ha denunciado que varios drones abatidos durante la noche y la ma&ntilde;ana se dirig&iacute;an a la capital rusa.
    </p><p class="article-text">
        El gobernador de la regi&oacute;n occidental de Smolensk, Vasily Anokhin, declar&oacute; que tres personas, entre ellas un ni&ntilde;o, ha resultado heridas el domingo en un ataque con drones contra un edificio de apartamentos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE, elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cuatro-civiles-muertos-intercambio-ataques-drones-rusia-ucrania_1_13191153.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 11:20:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4906fce3-8c56-45c6-aff1-e7da77fbf105_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6413741" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4906fce3-8c56-45c6-aff1-e7da77fbf105_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6413741" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuatro civiles muertos en un intercambio de ataques con drones entre Rusia y Ucrania]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4906fce3-8c56-45c6-aff1-e7da77fbf105_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rusia,Ucrania,Crisis Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guerra en Irán: así te hemos contado la última hora del ataque de EEUU e Israel de este domingo 3 de mayo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/guerra-iran-ultima-hora-ataque-eeuu-e-israel-directo_6_13190955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46063bab-5f8b-4806-8074-a329dcbf80bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guerra en Irán: última hora del ataque de EEUU e Israel, en directo"></p><p class="article-text">
        Solo 24 horas despu&eacute;s de que Donald Trump le comunicara al Congreso que las hostilidades con Ir&aacute;n hab&iacute;an &ldquo;terminado&rdquo;, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-afirma-iran-no-pagado-dano-hecho-47-anos-despues-dar-terminadas-hostilidades_1_13190796.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha vuelto a abrir la puerta a m&aacute;s ataques</a>, al afirmar que el pa&iacute;s a&uacute;n tiene que recibir un mayor castigo. Pocas horas despu&eacute;s, se&ntilde;al&oacute; que pronto revisar&aacute; el plan que le ha enviado Ir&aacute;n para acabar con la guerra. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras, en Israel, los dos activistas de la Flotilla Global Sumud arrestados, el palestino-espa&ntilde;ol Saif Abukeshek y el brasile&ntilde;o Thiago &Aacute;vila, comparecen ante el Tribunal de Magistrados de Ashkelon, en una vista penal para decidir sobre la pr&oacute;rroga de su detenci&oacute;n por parte de las autoridades israel&iacute;es.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/estadounidenses-cola-renunciar-nacionalidad-no-quiero-ciudadano-dictadura_1_13180821.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Los estadounidenses que hacen cola para renunciar a la nacionalidad: &ldquo;No quiero ser ciudadano de una dictadura&rdquo;</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/guerra-iran-ultima-hora-ataque-eeuu-e-israel-directo_6_13190955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 08:18:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/46063bab-5f8b-4806-8074-a329dcbf80bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3077597" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/46063bab-5f8b-4806-8074-a329dcbf80bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3077597" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Guerra en Irán: así te hemos contado la última hora del ataque de EEUU e Israel de este domingo 3 de mayo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/46063bab-5f8b-4806-8074-a329dcbf80bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump afirma que “Irán aún no ha pagado un precio suficientemente alto por lo que ha hecho” después de dar por “terminada” la guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/trump-afirma-iran-no-pagado-dano-hecho-47-anos-despues-dar-terminadas-hostilidades_1_13190796.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ccd9ad4d-e373-45fa-8f65-316297cca3ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump afirma que “Irán aún no ha pagado un precio suficientemente alto por lo que ha hecho” después de dar por “terminada” la guerra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente de EEUU dice, sin haber visto la última propuesta de Irán, que "no será aceptable"</p><p class="subtitle">Trump comunica al Congreso que la guerra con Irán “ha terminado” para sortear la autorización del Capitolio</p></div><p class="article-text">
        El presidente de Estados Unidos comunic&oacute; por escrito al Congreso este viernes que las hostilidades con Ir&aacute;n hab&iacute;an &ldquo;terminado&rdquo;. Donald Trump intentaba sortear pedir autorizaci&oacute;n al legislativo para una guerra unilateral que desat&oacute;, con Israel, el pasado 28 de febrero. 
    </p><p class="article-text">
        Y 24 horas despu&eacute;s de eso ha publicado un post en Truth Social en el que abre la puerta a m&aacute;s ataques a Ir&aacute;n, al afirmar que el pa&iacute;s a&uacute;n tiene que recibir un mayor castigo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pronto revisar&eacute; el plan que Ir&aacute;n nos acaba de enviar&rdquo;, ha reconocido el presidente de EEUU, &ldquo;pero no puedo imaginar que sea aceptable, ya que a&uacute;n no han pagado un precio lo suficientemente alto por lo que le han hecho a la humanidad y al mundo, en los &uacute;ltimos 47 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si se portan mal, si hacen algo malo, pero ahora mismo, ya veremos. Es una posibilidad que podr&iacute;a suceder, ciertamente&rdquo;, ha dicho Trump este s&aacute;bado al ser preguntado si podr&iacute;a ordenar m&aacute;s ataques antes de salir de Palm Beach hacia Miami.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87e8b2a9-bc7a-4ddd-8d90-9b9380de6bed_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87e8b2a9-bc7a-4ddd-8d90-9b9380de6bed_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87e8b2a9-bc7a-4ddd-8d90-9b9380de6bed_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87e8b2a9-bc7a-4ddd-8d90-9b9380de6bed_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87e8b2a9-bc7a-4ddd-8d90-9b9380de6bed_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87e8b2a9-bc7a-4ddd-8d90-9b9380de6bed_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/87e8b2a9-bc7a-4ddd-8d90-9b9380de6bed_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Truth Social de Trump sobre Irán."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Truth Social de Trump sobre Irán.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El estrecho de Ormuz sigue bloqueado, las negociaciones est&aacute;n estancadas y EEUU tiene 15.000 soldados y tres portaaviones en la regi&oacute;n. Y ahora resulta que, seg&uacute;n TrumP, Ir&aacute;n a&uacute;n &ldquo;no ha pagado&rdquo; el da&ntilde;o hecho. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, seg&uacute;n la Casa Blanca, la guerra que comenz&oacute; el 28 de febrero &ldquo;ha terminado&rdquo;, de acuerdo con la comunicaci&oacute;n formal del presidente de EEUU, Donald Trump, enviada al Congreso para sortear la petici&oacute;n de autorizaci&oacute;n al Capitolio para proseguir con las hostilidades.
    </p><p class="article-text">
        La carta de Trump sortea el plazo legal del 1 de mayo para obtener la aprobaci&oacute;n de los miembros del Congreso para continuar la guerra con Ir&aacute;n. Ese plazo ya estaba destinado a expirar sin que los congresistas republicanos hicieran nada, toda vez que est&aacute;n sometidos al estricto control del presidente de EEUU.
    </p><p class="article-text">
        La carta pone de relieve la jur&iacute;dicamente cuestionable afirmaci&oacute;n del poder presidencial que subyace en la guerra de Trump, que este inici&oacute; sin la aprobaci&oacute;n del Congreso hace dos meses.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, al mismo tiempo, dice en la carta que la guerra puede estar lejos de haber concluido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/trump-afirma-iran-no-pagado-dano-hecho-47-anos-despues-dar-terminadas-hostilidades_1_13190796.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 23:16:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ccd9ad4d-e373-45fa-8f65-316297cca3ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="10741137" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ccd9ad4d-e373-45fa-8f65-316297cca3ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="10741137" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Trump afirma que “Irán aún no ha pagado un precio suficientemente alto por lo que ha hecho” después de dar por “terminada” la guerra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ccd9ad4d-e373-45fa-8f65-316297cca3ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jodie Ginsberg, jefa del Comité para la Protección de los Periodistas: “Este es el momento más peligroso para ser periodista”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/jodie-ginsberg-jefa-comite-proteccion-periodistas-momento-peligroso-periodista_128_13166637.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9edd9c7f-a369-4df8-a5e4-ae79eea152b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x645y1124.jpg" width="1200" height="675" alt="Jodie Ginsberg, jefa del Comité para la Protección de los Periodistas: “Este es el momento más peligroso para ser periodista”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora ejecutiva de la red internacional alerta sobre los peligros incluso en supuestas democracias en paz mientras se multiplican los conflictos bélicos. 2025 ha sido el año con más periodistas muertos, la mayoría en Gaza</p><p class="subtitle">Carlos Dada, director de 'El Faro': “Lo que hace a Bukele diferente es su capacidad para convertir mentiras en un relato viral”</p></div><p class="article-text">
        Cuando Jodie Ginsberg, directora ejecutiva del <a href="https://cpj.org/about/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comit&eacute; para la Protecci&oacute;n de los Periodistas</a>, trata con colegas sobre los riesgos de los reporteros por el mundo, las conversaciones suelen ser sobre cascos y chalecos antibalas de la talla adecuada, ventanas reforzadas en las redacciones para resistir a ladrillos, piedras y balas; abogados que se atrevan a desafiar las amenazas y terapias psicol&oacute;gicas para exiliados o supervivientes de un ataque. Ginsberg no habla estos d&iacute;as s&oacute;lo de Gaza, Ucrania o L&iacute;bano. Tambi&eacute;n de Estados Unidos, Hong Kong, Turqu&iacute;a, Brasil o Guatemala.
    </p><p class="article-text">
        Las amenazas f&iacute;sicas y virtuales se multiplican tambi&eacute;n en los pa&iacute;ses donde no hay un conflicto b&eacute;lico, incluso en las supuestas democracias, mientras las guerras se expanden, y los retos aumentan para ONG como el CPJ (por sus siglas en ingl&eacute;s), independiente (no acepta fondos de ning&uacute;n gobierno) y con sede en Nueva York, que documenta abusos contra la prensa por todo el mundo desde 1981. Entre los pocos motivos de celebraci&oacute;n este 3 de mayo, D&iacute;a Mundial de la Libertad de Prensa, la directora del CPJ se&ntilde;ala la resistencia y la labor de periodistas y medios independientes en Hungr&iacute;a en 16 a&ntilde;os del Gobierno autoritario de Viktor Orb&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta es nuestra conversaci&oacute;n, editada por extensi&oacute;n y claridad, hace unos d&iacute;as durante el festival de periodismo de Perugia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El caso de Hungr&iacute;a podr&iacute;a ofrecer lecciones en materia de libertad de prensa y el impacto a largo plazo del trabajo de los periodistas pese a las restricciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hungr&iacute;a puede darnos esperanza. Es llamativo que en Hungr&iacute;a, a pesar de la concentraci&oacute;n de los medios y de la persecuci&oacute;n a los periodistas, los periodistas independientes siguieron &mdash;o intentaron seguir&mdash; con su trabajo. Y eso nos muestra, junto con el hecho de que la gente segu&iacute;a interesada en recibir y acceder a esa informaci&oacute;n, que incluso cuando hay un Gobierno que intenta controlar el relato, es fundamental seguir financiando y apoyando, en la medida de lo posible, a esos periodistas independientes, incluso cuando el Ejecutivo utiliza todo tipo de mecanismos para silenciarlos. Y s&iacute; creo que el flujo continuo de informaci&oacute;n veraz &mdash;informaci&oacute;n que expone la corrupci&oacute;n del Gobierno, los intentos de silenciar a los medios y de reprimir a la sociedad civil&mdash; jug&oacute; un papel al dejar en evidencia al Gobierno de Orb&aacute;n y, en &uacute;ltima instancia, contribuir a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/cierran-urnas-hungria-participacion-masiva-reinado-orban-primera-vez-peligro_1_13136418.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su ca&iacute;da</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hungría muestra que cuando un Gobierno intenta controlar el relato es fundamental apoyar a los periodistas independientes... El flujo continuo de información veraz jugó un papel en la caída de Orbán</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La mayor&iacute;a de la actividad del CPJ viene de zonas donde no hay un conflicto b&eacute;lico y donde hay cada vez m&aacute;s riesgos para los periodistas. &iquest;Cu&aacute;l es la principal amenaza ahora y c&oacute;mo ha cambiado en esta d&eacute;cada?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al inicio de la d&eacute;cada, ya est&aacute;bamos viendo una tendencia de aumento de ataques contra periodistas en zonas sin conflicto, o al menos donde no hab&iacute;a un conflicto formal. Evidentemente, en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os y medio eso ha cambiado de forma radical debido a Gaza. Ahora, este es el momento m&aacute;s peligroso del mundo para ser periodista: tenemos el <a href="https://cpj.org/data/killed/all/?status=Killed&amp;type%5B%5D=Journalist&amp;type%5B%5D=Media%20Worker&amp;motiveConfirmed%5B%5D=Confirmed&amp;motiveUnconfirmed%5B%5D=Unconfirmed&amp;start_year=2025&amp;end_year=2025&amp;group_by=year" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor n&uacute;mero de periodistas </a>asesinados en la historia del CPJ, principalmente por la guerra en Gaza y los ataques de Israel contra periodistas, y tambi&eacute;n porque estamos viendo un aumento de conflictos en todo el mundo. Vivimos un periodo muy inestable, con m&aacute;s conflictos globales que en ning&uacute;n momento desde la Segunda Guerra Mundial. Por supuesto, eso implica m&aacute;s periodistas muertos en contextos de guerra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, sigue habiendo una tendencia en la que vemos a periodistas acosados, amenazados legalmente, amenazados f&iacute;sicamente y encarcelados en cada vez m&aacute;s lugares, incluidas supuestas democracias.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1dc231af-f75f-4a47-bbb9-a1a66569c8f2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x643y579.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1dc231af-f75f-4a47-bbb9-a1a66569c8f2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x643y579.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1dc231af-f75f-4a47-bbb9-a1a66569c8f2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x643y579.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1dc231af-f75f-4a47-bbb9-a1a66569c8f2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x643y579.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1dc231af-f75f-4a47-bbb9-a1a66569c8f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x643y579.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1dc231af-f75f-4a47-bbb9-a1a66569c8f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x643y579.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1dc231af-f75f-4a47-bbb9-a1a66569c8f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x643y579.jpg"
                    alt="La directora del CPJ, Jodie Ginsberg, durante el festival de periodismo de Perugia, Italia, este abril."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La directora del CPJ, Jodie Ginsberg, durante el festival de periodismo de Perugia, Italia, este abril.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Est&aacute;n los ejemplos de Guatemala, con <a href="https://elpais.com/america/2026-02-18/jose-ruben-zamora-he-estado-fundamentalmente-secuestrado.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la persecuci&oacute;n de Jos&eacute; Rub&eacute;n Zamora</a>, o de Hong Kong, que operaba bajo un sistema que supuestamente proteg&iacute;a la libertad de prensa y expresi&oacute;n y donde hemos visto la persecuci&oacute;n de medios como Apple Daily y de personas como <a href="https://www.france24.com/es/programas/en-contexto/20260209-veinte-a%C3%B1os-de-c%C3%A1rcel-para-jimmy-lai-golpe-definitivo-a-la-libertad-de-expresi%C3%B3n-en-hong-kong" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jimmy Lai.</a> Y eso ocurre cada vez m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo vemos tambi&eacute;n en el discurso de l&iacute;deres como Donald Trump, que llama a los periodistas &ldquo;enemigos del pueblo&rdquo;, o de Rodrigo Duterte en Filipinas, que los llam&oacute; &ldquo;prostitutas de la prensa&rdquo;. Eso tiene un efecto en c&oacute;mo el p&uacute;blico percibe a los periodistas y en su seguridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, por un lado, seguimos viendo periodistas asesinados en conflictos, especialmente en Gaza, y al mismo tiempo vemos cada vez m&aacute;s ataques verbales, acoso online, amenazas legales y encarcelamientos. Eso hace que los periodistas sean m&aacute;s vulnerables que nunca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Su trabajo se ha vuelto m&aacute;s dif&iacute;cil por la falta de implicaci&oacute;n de Estados Unidos? En algunas regiones del mundo, ejerc&iacute;a presi&oacute;n en favor de la libertad de prensa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se ha vuelto m&aacute;s complicado. Adem&aacute;s, como muchas ONG, hemos tenido que pensar c&oacute;mo la Administraci&oacute;n actual podr&iacute;a actuar contra organizaciones sin &aacute;nimo de lucro. Al inicio de la Administraci&oacute;n Trump hab&iacute;a mucho temor de que se intentara atacar a ciertas ONG que trabajaban en &aacute;mbitos considerados inaceptables. Y, como sabemos c&oacute;mo funcionan los reg&iacute;menes autoritarios, conocemos el patr&oacute;n: empieza con campa&ntilde;as de desprestigio contra periodistas y medios, luego ataques online, despu&eacute;s acoso legal. As&iacute; que las organizaciones como la nuestra tienen que prepararse para todo eso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el trabajo sigue siendo el mismo: tenemos que denunciar las violaciones de la libertad de prensa tanto en Estados Unidos como en cualquier otro lugar. No nos contenemos. No dejamos de hablar, aunque somos muy conscientes de que puede haber consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; medida ha notado diferencia entre los a&ntilde;os de Biden, cuando usted lleg&oacute; al CPJ, y los de Trump?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hemos visto muchas m&aacute;s acciones legales, por ejemplo, por parte de la Administraci&oacute;n. Uno de los grandes cambios es el n&uacute;mero de demandas del propio presidente contra medios de comunicaci&oacute;n o <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/trump-veta-entrada-periodistas-associated-press-despacho-oval-no-llamar-golfo-america-golfo-mexico_1_12047388.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la exclusi&oacute;n de Associated Press </a>del grupo de prensa de la Casa Blanca. Han crecido las amenazas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la inestabilidad dentro de Estados Unidos tambi&eacute;n genera riesgos para los periodistas. Por ejemplo, durante protestas contra pol&iacute;ticas migratorias en Minnesota, vimos periodistas gaseados, tirados al suelo, detenidos&hellip; a un ritmo distinto al de antes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez, lanzamos un fondo de respuesta r&aacute;pida en Estados Unidos para ayudar directamente a periodistas que necesiten apoyo en materia de seguridad. Tambi&eacute;n emitimos nuestro primer aviso de viaje para Estados Unidos, porque hab&iacute;a temor de que periodistas fueran retenidos en frontera o se les negara la entrada por su trabajo. Y en algunos casos eso ha ocurrido. Es algo nuevo: nunca hab&iacute;amos visto ese nivel de inseguridad dentro del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo equilibran estas amenazas nuevas en Estados Unidos con las habituales en otras regiones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Somos muy conscientes de que no podemos centrarnos solo en Estados Unidos. Intentamos analizar todos los pa&iacute;ses por igual: evaluamos necesidades, documentamos amenazas y tratamos de cubrir vac&iacute;os donde nadie m&aacute;s act&uacute;a. En Estados Unidos, ya hay muchas organizaciones trabajando, as&iacute; que no necesitamos duplicar esfuerzos. Es un equilibrio constante. Pero incluso as&iacute;, la demanda es mayor que nunca: hay casi el doble de periodistas encarcelados que hace diez a&ntilde;os, cifras r&eacute;cord de periodistas asesinados, m&aacute;s necesidad de apoyo psicol&oacute;gico y en el exilio. No es solo cuesti&oacute;n de equilibrio: tenemos que crecer para responder a esa demanda.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por primera vez, lanzamos un fondo de respuesta rápida en Estados Unidos para ayudar directamente a periodistas que necesiten apoyo en materia de seguridad. También emitimos nuestro primer aviso de viaje para Estados Unidos, porque había temor de que periodistas fueran retenidos en frontera o se les negara la entrada por su trabajo. Es algo nuevo: nunca habíamos visto ese nivel de inseguridad dentro del país</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las regiones a las que se les hace menos caso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sud&aacute;n est&aacute; poco cubierto, sin duda. Hemos dado ayuda a los periodistas que hemos podido, sobre todo a los que han podido salir.&nbsp;Es un ejemplo claro de atrocidades que no reciben la atenci&oacute;n internacional que s&iacute; vemos en otros lugares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sobre sus denuncias de los ataques a la prensa en Gaza, &iquest;han conseguido tratar con el Gobierno israel&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo hemos conseguido. Llevamos a&ntilde;os pidiendo responsabilidades por la muerte de periodistas, no solo desde el 7 de octubre, sino desde antes, y no ha habido avances reales por parte de Israel. Seguimos intent&aacute;ndolo, centrados en documentar lo ocurrido y presentar pruebas. En los &uacute;ltimos meses, tambi&eacute;n hemos investigado cuestiones como<a href="https://cpj.org/special-reports/we-returned-from-hell-palestinian-journalists-recount-torture-in-israeli-prisons/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la tortura de periodistas en prisi&oacute;n</a> y seguiremos impulsando ese trabajo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y el veto que impide a los periodistas entrar en Gaza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, presionamos de forma constante, mediante campa&ntilde;as p&uacute;blicas y apoyo a iniciativas legales. Pero no ha habido avances. Y es importante decir que la falta de acceso de medios internacionales a Gaza no tiene precedentes recientes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La falta de acceso de medios internacionales a Gaza no tiene precedentes recientes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En cuanto a conseguir m&aacute;s apoyo del p&uacute;blico, &iquest;qu&eacute; formas de recuperar la confianza le parecen m&aacute;s efectivas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me entusiasma el crecimiento de los medios comunitarios locales. La gente conf&iacute;a m&aacute;s en quien conoce. Muchas personas se sienten desconectadas de los medios nacionales e internacionales. Los medios locales tienen un v&iacute;nculo m&aacute;s cercano con sus comunidades. Apoyarlos puede ayudar a reconstruir la confianza en el periodismo, porque la gente necesita informaci&oacute;n para vivir de forma segura y libre. Reforzar ese v&iacute;nculo local puede ser clave.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero incluso cubrir un pleno municipal puede ser peligroso ahora&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cubrir reuniones de consejos educativos &mdash;si piensas en Estados Unidos, donde hay <a href="https://www.eldiario.es/cultura/bibliotecarias-arriesgan-vida-ofensiva-censora-eeuu_1_12632874.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tantas pol&eacute;micas sobre libros prohibidos</a>&mdash; puede ser complicado. Y s&eacute; de periodistas que han recibido amenazas graves simplemente por hacer una cr&iacute;tica negativa del &aacute;lbum de m&uacute;sica de alguien o de su actuaci&oacute;n en una obra de teatro.
    </p><p class="article-text">
        Todo eso forma parte de un problema m&aacute;s amplio relacionado con c&oacute;mo nos comportamos en las redes sociales. Pero tambi&eacute;n es cierto que la gente necesita informaci&oacute;n y le gusta estar informada; quiere saber qu&eacute; est&aacute; ocurriendo en sus comunidades locales. Una manera de ayudar a mantener a las personas m&aacute;s seguras y menos polarizadas es precisamente esa: que la gente entienda que compartimos espacios y que vivimos experiencias similares.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los medios locales tienen un vínculo más cercano con sus comunidades. Apoyarlos puede ayudar a reconstruir la confianza en el periodismo, porque la gente necesita información para vivir de forma segura y libre. Reforzar ese vínculo local puede ser clave</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Han notado un aumento de las amenazas con el uso de la inteligencia artificial?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n no vemos un impacto directo en la seguridad de periodistas, pero es inevitable que ocurra, especialmente con los <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/deepfakes-bienvenidos-mundo-puede-falso_1_2737181.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>deepfakes </em></a>y la manipulaci&oacute;n de contenido visual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le da esperanza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que siempre necesitaremos informaci&oacute;n y hechos compartidos para convivir. Cambiar&aacute; la forma de transmitirlos, pero la necesidad seguir&aacute; ah&iacute;. Y, aunque ahora parece un momento oscuro, estamos aprendiendo a responder a nuevas formas de censura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Alg&uacute;n ejemplo concreto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado, premiamos a la <a href="https://cpj.org/awards/sonia-dahmani-tunisia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">periodista tunecina Sonia Dahmani</a>, que estaba encarcelada ese d&iacute;a y no pudo asistir. Una semana despu&eacute;s fue liberada. Aunque sigue afrontando dificultades, demuestra que es posible lograr justicia y libertad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/jodie-ginsberg-jefa-comite-proteccion-periodistas-momento-peligroso-periodista_128_13166637.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 19:53:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9edd9c7f-a369-4df8-a5e4-ae79eea152b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x645y1124.jpg" length="3516000" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9edd9c7f-a369-4df8-a5e4-ae79eea152b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x645y1124.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3516000" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Jodie Ginsberg, jefa del Comité para la Protección de los Periodistas: “Este es el momento más peligroso para ser periodista”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9edd9c7f-a369-4df8-a5e4-ae79eea152b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x645y1124.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Libertad de prensa,Libertad de expresión,Estados Unidos,Gaza,Sudán,Guatemala,Hong Kong]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así te hemos contado el ataque de EEUU e Israel a Irán del 2 de mayo de 2026]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/guerra-iran-ultima-hora-ataque-eeuu-e-israel-directo_6_13189456.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/faa85288-3473-4f80-814c-b9b65562c716_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guerra en Irán: última hora del ataque de EEUU e Israel, en directo"></p><p class="article-text">
        El presidente de EEUU, Donald Trump, sigue redoblando la tensi&oacute;n con Europa y la OTAN tras las cr&iacute;ticas por su guerra en Ir&aacute;n. La primera represalia en firme la ha tomado contra Alemania: ha ordenado retirar 5.000 soldados de los 36.000 desplegados en el pa&iacute;s. La decisi&oacute;n llega pocas horas despu&eacute;s de que nuevos ataque contra&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-acusa-falso-espana-e-italia-creen-iran-tenga-arma-nuclear_1_13189032.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los gobiernos de Espa&ntilde;a e Italia</a> y de acusar sin pruebas a la UE de incumplir el acuerdo comercial. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre el terreno, la entrega de una nueva propuesta por parte de Ir&aacute;n a Estados Unidos y el reconocimiento de avances de Trump, aunque a&uacute;n no est&eacute; satisfecho, abren una ventana a la negociaci&oacute;n entre ambos pa&iacute;ses tras una semana con el precio del petr&oacute;leo por las nubes. Mientras, en Israel, Brasil y Espa&ntilde;a exigen la liberaci&oacute;n de dos activistas de sus respectivos pa&iacute;ses detenidos por las autoridades de este pa&iacute;s tras la interceptaci&oacute;n de la Flotilla Global Sumud de solidaridad con Gaza.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>AN&Aacute;LISIS | <a href="https://www.eldiario.es/internacional/paradoja-eeuu-mayor-potencia-militar-mundo-no-ganar-guerras-proteger-ciudadanos_129_13186542.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">La paradoja de EEUU: la mayor potencia militar del mundo no sabe ganar guerras ni proteger a sus ciudadanos</a></li>
                                    <li>AN&Aacute;LISIS | <a href="https://www.eldiario.es/economia/china-da-golpe-orden-mundial-frente-trump-musculo-tecnologico_1_13184839.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">China da un golpe en el orden mundial frente a Trump con su m&uacute;sculo tecnol&oacute;gico</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/guerra-iran-ultima-hora-ataque-eeuu-e-israel-directo_6_13189456.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 07:50:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/faa85288-3473-4f80-814c-b9b65562c716_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1038822" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/faa85288-3473-4f80-814c-b9b65562c716_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1038822" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Así te hemos contado el ataque de EEUU e Israel a Irán del 2 de mayo de 2026]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/faa85288-3473-4f80-814c-b9b65562c716_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump afirma que EEUU "tomará el control" de Cuba "casi de inmediato"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/trump-afirma-eeuu-tomara-control-cuba-inmediato_1_13189424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a10af12-dc49-4d41-962c-bb5ab52e43aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2908y964.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump afirma que EEUU &quot;tomará el control&quot; de Cuba &quot;casi de inmediato&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente aseguró que al terminar la guerra de Irán podría hacer que el portaaviones USS Abraham Lincoln "se detenga a unos 100 metros de la costa" de la isla y "entonces se rendirán”</p><p class="subtitle">La misión humanitaria Rumbo a Cuba saldrá de Barcelona en barco el 10 de mayo</p></div><p class="article-text">
        El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegur&oacute; que &ldquo;tomar&aacute; el control&rdquo; de Cuba &ldquo;casi de inmediato&rdquo; y a&ntilde;adi&oacute; que primero terminar&aacute; con el &ldquo;trabajo&rdquo; en Ir&aacute;n, durante su intervenci&oacute;n como orador principal en una cena privada del Forum Club en West Palm Beach, Florida.
    </p><p class="article-text">
        Trump a&ntilde;adi&oacute; que al terminar en Ir&aacute;n podr&iacute;a hacer que el portaaviones USS Abraham Lincoln, el m&aacute;s grande del mundo, viaje al Caribe y &ldquo;se detenga a unos 100 metros de la costa&rdquo; de Cuba, desde donde los isle&ntilde;os, seg&uacute;n su discurso, dir&iacute;an &ldquo;muchas gracias, nos rendimos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n del republicano se produjo en una cena pol&iacute;tica y empresarial organizada por el Forum Club, un espacio habitual de encuentro en Florida entre l&iacute;deres pol&iacute;ticos, empresarios y figuras p&uacute;blicas, donde Trump fue invitado principal en un acto cerrado con asistentes seleccionados.
    </p><p class="article-text">
        Este mismo viernes, la Administraci&oacute;n Trump redobl&oacute; las sanciones contra la isla, unas medidas que apuntan a los pilares de la econom&iacute;a cubana, especialmente los sectores de energ&iacute;a, defensa, miner&iacute;a y servicios financieros. Seg&uacute;n la orden ejecutiva firmada este viernes, a cualquier persona o empresa que opere en ellos o haga negocios con el Gobierno de La Habana se le aplicar&aacute; el bloqueo total de sus activos en EEUU.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n esta semana, el secretario de Estado, Marco Rubio, acus&oacute; a Cuba de facilitar la presencia de servicios de inteligencia de &ldquo;los adversarios&rdquo; de Estados Unidos a 90 millas de su territorio y asegur&oacute; que la Administraci&oacute;n del presidente, Donald Trump, no lo tolerar&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        El Senado rechaz&oacute; este martes una propuesta dem&oacute;crata para limitar las posibles operaciones militares que Trump pueda ordenar sobre La Habana.
    </p><p class="article-text">
        Desde enero, la Administraci&oacute;n Trump ha intensificado la presi&oacute;n sobre La Habana con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/hambre-mito-larga-agonia-modelo-cubano_129_13016154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un bloqueo petrolero</a> y el presidente ha sugerido en diversas ocasiones la necesidad de un cambio de r&eacute;gimen en la isla.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El Gobierno de Cuba, tras la amenaza de intervenci&oacute;n: &ldquo;No nos dejamos amedrentar&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &nbsp;El canciller cubano, Bruno Rodr&iacute;guez, respondi&oacute; este s&aacute;bado con un &ldquo;no nos dejamos amedrentar&rdquo; a las declaraciones de la v&iacute;spera de Donald Trump.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los cubanos no nos dejamos amedrentar. La respuesta decidida del pueblo y su respaldo a la Revoluci&oacute;n se demostr&oacute; masivamente este Primero de Mayo&rdquo;, dijo en redes sociales Rodr&iacute;guez en referencia a las masivas movilizaciones progubernamentales de la v&iacute;spera, con decenas de miles de cubanos.
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, &ldquo;la nueva amenaza clara y directa de agresi&oacute;n militar&rdquo; de Trump &ldquo;eleva la agresi&oacute;n contra Cuba a niveles peligrosos, sin m&aacute;s pretexto que el deseo de satisfacer a &eacute;lites min&uacute;sculas que le prometen lealtad electoral y financiera&rdquo;, vinculando el nuevo paso del presidente de EE.UU. con las demandas de la comunidad cubanoamericana en el sur de Florida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/trump-afirma-eeuu-tomara-control-cuba-inmediato_1_13189424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 07:19:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3a10af12-dc49-4d41-962c-bb5ab52e43aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2908y964.jpg" length="8543316" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3a10af12-dc49-4d41-962c-bb5ab52e43aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2908y964.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8543316" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Trump afirma que EEUU "tomará el control" de Cuba "casi de inmediato"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3a10af12-dc49-4d41-962c-bb5ab52e43aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2908y964.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Cuba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump ordena retirar 5.000 soldados de Alemania y redobla la tensión con Europa y la OTAN tras las críticas por su guerra en Irán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/trump-ordena-retirar-5-000-soldados-alemania-redobla-tension-europa-otan-criticas-guerra-iran_1_13189359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca31a797-6eda-4979-bf79-1727545fc327_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump ordena retirar 5.000 soldados de Alemania y redobla la tensión con Europa y la OTAN tras las críticas por su guerra en Irán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente de EEUU da la orden de replegar 5.000 soldados de los 36.000 desplegados en Alemania como represalia por la censura del canciller alemán a la guerra de EEUU en Irán</p><p class="subtitle">Trump comunica al Congreso que la guerra con Irán “ha terminado” para sortear la autorización del Capitolio
</p></div><p class="article-text">
        5.000 soldados menos en Alemania. Es la orden que ha dado el presidente de EEUU, Donald Trump, y que este viernes por la tarde ha anunciado el portavoz del Departamento de Guerra, Sean Pernell.
    </p><p class="article-text">
        Parnell ha declarado que el secretario de Guerra, Pete Hegseth, ha ordenado la retirada, en respuesta a &laquo;las necesidades y las condiciones sobre el terreno&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El secretario de Defensa ha ordenado la retirada de aproximadamente 5.000 soldados de Alemania&rdquo;, ha afirmado Parnell: &ldquo;Prevemos que la retirada se complete en los pr&oacute;ximos seis a 12 meses&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Les hemos instado a adoptar un enfoque pr&aacute;ctico y pragm&aacute;tico para construir una OTAN liderada por Europa; no siguieron ese consejo, y este es el resultado&rdquo;, cuentan fuentes del Departamento de Guerra a Newsnation, una cadena af&iacute;n a la Casa Blanca, que asegura que los aproximadamente 5.000 efectivos ser&aacute;n reasignados desde Alemania a otros destinos, probablemente al territorio estadounidense o a la regi&oacute;n del Indo-Pac&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        El ministro de Defensa alem&aacute;n, Boris Pistorius, ha respondido este s&aacute;bado que si bien la retirada parcial de soldados estadounidenses de Alemania era &ldquo;previsible&rdquo;, su presencia en Europa, y especialmente en Alemania, &ldquo;es de nuestro inter&eacute;s y del de Estados Unidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n del Pent&aacute;gono deja claro que Europa &ldquo;debe asumir m&aacute;s responsabilidad para velar por su propia seguridad&rdquo;, ha se&ntilde;alado Pistorius en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        El canciller alem&aacute;n, Friedrich Merz, afirm&oacute; hace unos d&iacute;as que EEUU estaba siendo &ldquo;humillado&rdquo; por la guerra en Ir&aacute;n, lo que en la Administraci&oacute;n Trump ha sentado muy mal por &ldquo;ser comentarios inapropiados e in&uacute;tiles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La medida tambi&eacute;n se produce en un momento en que el presidente Trump se siente frustrado por la falta de apoyo de Alemania y otros aliados europeos a su guerra en Ir&aacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Amenazas y ataques a Espa&ntilde;a e Italia</h2><p class="article-text">
        Trump ha seguido este viernes con sus ataques y amenazas contra Espa&ntilde;a. &ldquo;Les parece bien que Ir&aacute;n tenga un arma nuclear&rdquo;, ha acusado en falso Trump <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-acusa-falso-espana-e-italia-creen-iran-tenga-arma-nuclear_1_13189032.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a los gobiernos de Espa&ntilde;a e Italia</a>: &ldquo;Cualquiera que piense que est&aacute; bien que Ir&aacute;n tenga un arma nuclear no es muy inteligente, y ser&iacute;a terrible en el futuro que se les permitiera tener un arma nuclear sin que eso supusiera un problema&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2050252917890822190?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Si lo hubieran dicho amablemente, o si hubieran dicho: 'Vale, ayudaremos'&rdquo;, afirmado Trump: &ldquo;Y les ayudamos con Ucrania. Nos separa un oc&eacute;ano. Es cosa suya. Es la puerta de su casa. Nosotros les ayudamos. Y cuando los necesitamos, no estaban ah&iacute;. Tenemos que recordar eso. Y por eso tenemos un gran problema, porque no necesit&aacute;bamos ninguna ayuda con Ir&aacute;n. Ten&iacute;amos a Ir&aacute;n controlado desde el primer d&iacute;a. Y ellos, en todos los casos, dijeron: 'No queremos involucrarnos'. Y, ya sabes, lo sorprendente es que ellos utilizan el estrecho. Nosotros no lo utilizamos. No lo necesitamos. Tenemos mucho petr&oacute;leo, y ellos lo utilizan. Y uno habr&iacute;a pensado que dir&iacute;an: 'Nos encantar&iacute;a ayudaros', pero no lo hicieron&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/trump-ordena-retirar-5-000-soldados-alemania-redobla-tension-europa-otan-criticas-guerra-iran_1_13189359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 23:59:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ca31a797-6eda-4979-bf79-1727545fc327_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4426193" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ca31a797-6eda-4979-bf79-1727545fc327_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4426193" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Trump ordena retirar 5.000 soldados de Alemania y redobla la tensión con Europa y la OTAN tras las críticas por su guerra en Irán]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ca31a797-6eda-4979-bf79-1727545fc327_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Primero de Mayo en EEUU se transforma en una ola de protestas contra el autoritarismo de Trump y su guerra en Irán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mayo-eeuu-transforma-ola-protestas-autoritarismo-trump-guerra-iran_1_13189217.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e69d34e-2686-4e78-8755-35f787a8448c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Primero de Mayo en EEUU se transforma en una ola de protestas contra el autoritarismo de Trump y su guerra en Irán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El día del trabajo internacional, que no es festivo en EEUU, se ha convertido en este viernes en un grito contra la agenda ultra del presidente de EEUU, tanto dentro como fuera de las fronteras del país</p></div><p class="article-text">
        En Estados Unidos no es fiesta. El d&iacute;a del trabajo se celebra el primer lunes de septiembre. Pero este Primero de Mayo de 2026 se ha celebrado en muchas ciudades de Estados Unidos como un d&iacute;a de lucha contra el autoritarismo del presidente de EEUU, Donald Trump, su agenda ultra y su guerra en Ir&aacute;n, lanzada el 28 de febrero pasado.
    </p><p class="article-text">
        Miles de personas han salido a las calles por todo el pa&iacute;s en manifestaciones en las que los organizadores convocaban a parar en el trabajo, las escuelas y en los comercios para protestar contra las pol&iacute;ticas de la Administraci&oacute;n Trump y la toma del poder por parte de la camarilla adinerada que rodea al presidente de EEUU, como lo tecnoligarcas.
    </p><p class="article-text">
        Las manifestaciones han conmemorado el D&iacute;a Internacional de los Trabajadores y han confluido con movimientos que han estado organizando protestas desde que volvi&oacute; Trump a la Casa Blanca contra el ICE y su represi&oacute;n de la migraci&oacute;n, as&iacute; como las convocadas en todo el pa&iacute;s con el lema No Kings, que han reunido a millones de personas en todo el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de las celebraciones del D&iacute;a del Trabajo que tienen lugar en Estados Unidos cada septiembre, el Primero de Mayo siempre ha sido una jornada reivindicativa. En Estados Unidos, el Primero de Mayo, se remonta al movimiento del siglo XIX para establecer una jornada laboral de ocho horas, en una &eacute;poca en la que no era raro que los estadounidenses trabajaran turnos de 12 horas o m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        La jornada laboral m&aacute;s corta y estandarizada no lleg&oacute; hasta 1938, cuando el presidente Franklin Delano Roosevelt firm&oacute; la Ley de Normas Laborales Justas, que estableci&oacute; una semana laboral de 44 horas, y que luego pas&oacute; a ser de 40 horas en 1940.
    </p><p class="article-text">
        El Primero de Mayo nunca ha sido festivo oficial en EEUU y el presidente Grover Cleveland, en 1894, firm&oacute; el Labor Day (D&iacute;a del Trabajo) el primer lunes de septiembre para desvincular el movimiento obrero estadounidense del socialismo internacional.
    </p><p class="article-text">
        En Washington DC, los diferentes cortejos se han reunido en torno al obelisco del Monumento a Washington y desde ah&iacute; han recorrido las calles coreando consignas contra Trump, el ICE y a favor de la paz en un contexto de guerra en Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Gustavo Vargas, de RAIS Popular, explica: &ldquo;Hoy marchamos en honor al d&iacute;a internacional del trabajador. Resaltamos que EEUU hist&oacute;ricamente ha suprimido esta festividad a pesar de haber sido sede de los hechos que se conmemoran, la masacre de Haymarket en Chicago. La marcha de hoy es la m&aacute;s grande que ha sucedido en este d&iacute;a en al menos una d&eacute;cada y est&aacute; compuesta por diferentes sectores articulados, sindicatos, organizaciones de base como la nuestra, as&iacute; como ONG y partidos pol&iacute;ticos. Con un rango amplio de demandas centradas en los derechos laborales, fin a la represi&oacute;n estatal, mejoras de condiciones materiales de vida y fin a las guerras. Nosotros desde R.A.I.S Popular, pedimos poner fin al intervencionismo estadunidense en Latinoam&eacute;rica, la causa m&aacute;s funesta de la violaci&oacute;n a los derechos humanos y sobre todo a los derechos de los trabajadores en Latinoam&eacute;rica&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1fc75d0-4cda-40a4-ac37-7cfcc409bd87_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1fc75d0-4cda-40a4-ac37-7cfcc409bd87_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1fc75d0-4cda-40a4-ac37-7cfcc409bd87_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1fc75d0-4cda-40a4-ac37-7cfcc409bd87_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1fc75d0-4cda-40a4-ac37-7cfcc409bd87_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1fc75d0-4cda-40a4-ac37-7cfcc409bd87_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f1fc75d0-4cda-40a4-ac37-7cfcc409bd87_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Primero de Mayo en Washington DC, el 1 de mayo der 2026."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Primero de Mayo en Washington DC, el 1 de mayo der 2026.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n Nacional de Educaci&oacute;n &mdash;el sindicato m&aacute;s grande del pa&iacute;s, con 3 millones de afiliados&mdash; es uno de los principales organizadores de las protestas del viernes. La presidenta de la NEA, Becky Pringle, ha declarado a NPR que el mensaje de este a&ntilde;o es que el pa&iacute;s deber&iacute;a &ldquo;centrarse en los trabajadores antes que en los multimillonarios. Sabemos que hay conductores de autob&uacute;s en Nueva York, profesores en Idaho y enfermeras en Luisiana que est&aacute;n sintiendo el impacto de un sistema que ha decidido&hellip; anteponer a los multimillonarios al resto de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En las movilizaciones han participado centenares de sindicatos, grupos estudiantiles, organizaciones comunitarias y otras agrupaciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b0552f1-2398-475c-b024-930a599f5745_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b0552f1-2398-475c-b024-930a599f5745_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b0552f1-2398-475c-b024-930a599f5745_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b0552f1-2398-475c-b024-930a599f5745_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b0552f1-2398-475c-b024-930a599f5745_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b0552f1-2398-475c-b024-930a599f5745_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1b0552f1-2398-475c-b024-930a599f5745_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Primero de Mayo en Los Ángeles, el 1 de mayo de 2026."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Primero de Mayo en Los Ángeles, el 1 de mayo de 2026.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mayo-eeuu-transforma-ola-protestas-autoritarismo-trump-guerra-iran_1_13189217.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 23:44:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3e69d34e-2686-4e78-8755-35f787a8448c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6354290" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3e69d34e-2686-4e78-8755-35f787a8448c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6354290" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Primero de Mayo en EEUU se transforma en una ola de protestas contra el autoritarismo de Trump y su guerra en Irán]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3e69d34e-2686-4e78-8755-35f787a8448c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sánchez exige la liberación del español de la flotilla: "Espero que secunden esto los que hablan tanto de patria"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/sanchez-exige-liberacion-espanol-flotilla-espero-secunden-hablan-patria_1_13189185.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7760f816-485b-48b3-bc8c-46297bf3669b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sánchez exige la liberación del español de la flotilla: &quot;Espero que secunden esto los que hablan tanto de patria&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cerca de 30 españoles participantes en la flotilla detenidos por el Ejército israelí han desembarcado en la isla griega de Creta, pero Saif Abukeshek habría sido ilegalmente retenido por Israel</p><p class="subtitle">Israel confirma que todos los activistas detenidos, menos dos, están ya en Grecia
</p></div><p class="article-text">
        El presidente del Gobierno, Pedro S&aacute;nchez, ha exigido este viernes al Gobierno israel&iacute; la liberaci&oacute;n del ciudadano con nacionalidad espa&ntilde;ola Saif Abukeshek, integrante de la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/flotilla-libertad-informa-interceptacion-22-barcos-rumbo-gaza_1_13184292.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">flotilla interceptada por el ej&eacute;rcito israel&iacute; en aguas internacionales</a> del Mediterr&aacute;neo, y ha confiado en que &ldquo;aquellos que hablan tanto de patria, secunden esta exigencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo ha pedido S&aacute;nchez en el mitin de campa&ntilde;a del PSOE de Andaluc&iacute;a en C&aacute;rtama (M&aacute;laga), donde el presidente del Gobierno ha arropado a la candidata socialista a la Presidencia de la Junta, la que fuera su vicepresidenta primera Mar&iacute;a Jes&uacute;s Montero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Le digo varias cosas a Netanyahu. La primera es que Espa&ntilde;a siempre va a proteger a sus ciudadanos; la segunda, que siempre vamos a defender el Derecho Internacional y esta es una nueva violaci&oacute;n del Derecho Internacional; y la tercera, que queremos la libertad del ciudadano espa&ntilde;ol que ha sido secuestrado ilegalmente por parte del Gobierno israel&iacute;&rdquo;, ha defendido Pedro S&aacute;nchez.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2050283685807558859?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El Gobierno de Espa&ntilde;a ha condenado &ldquo;la retenci&oacute;n y posible traslado&rdquo; a Israel del ciudadano con nacionalidad espa&ntilde;ola Saif Abukeshek, integrante de la flotilla interceptada por el ej&eacute;rcito israel&iacute; en aguas internacionales del Mediterr&aacute;neo, y ha exigido su inmediata liberaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha detallado el propio ministro, Jos&eacute; Manuel Albares, cerca de 30 espa&ntilde;oles participantes en la flotilla retenidos por el Ej&eacute;rcito israel&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/internacional/israel-confirma-activistas-detenidos-grecia_1_13188135.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han desembarcado en la isla de Creta, junto a otros tripulantes</a>. La c&oacute;nsul espa&ntilde;ola en Grecia se encuentra desplazada en la isla para atenderles, asistirles y darles toda la protecci&oacute;n que necesiten.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tambi&eacute;n le ha trasladado al ministro que un ciudadano espa&ntilde;ol, Saif Abukeshek, habr&iacute;a sido ilegalmente retenido por Israel y estar&iacute;a siendo trasladado en estos momentos a ese pa&iacute;s. Por ello, ha exigido su liberaci&oacute;n inmediata, &ldquo;exactamente igual que el resto de los ciudadanos espa&ntilde;oles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, Albares ha subrayado que tanto la embajada como el consulado en Israel, al igual que el de Grecia, est&aacute;n &ldquo;plenamente operativos&rdquo; para atender a todos los espa&ntilde;oles, prestarles toda la protecci&oacute;n legal &ldquo;y obtener la liberaci&oacute;n y la vuelta a Espa&ntilde;a tan pronto como sea posible&rdquo;. Desde el Ministerio han a&ntilde;adido que contactos se desarrollan tambi&eacute;n a nivel t&eacute;cnico y diplom&aacute;tico entre los ministerios y las embajadas de los distintos pa&iacute;ses. Y que van a exigir que &ldquo;se respeten la legalidad internacional y los derechos&rdquo; del detenido.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, calific&oacute; este ma&ntilde;ana de &ldquo;secuestro&rdquo; la detenci&oacute;n y traslado a Israel de Abukeshek y reclam&oacute; tambi&eacute;n la liberaci&oacute;n del activista brasile&ntilde;o Thiago &Aacute;vila, igualmente retenido. Urtasun realiz&oacute; estas declaraciones este viernes antes de la manifestaci&oacute;n del 1 de mayo en Barcelona.
    </p><h2 class="article-text">Tres heridos graves</h2><p class="article-text">
        Los activistas desembarcaron en la ma&ntilde;ana de este viernes en el extremo oriental de Creta despu&eacute;s de que 22 de las 58 naves que integraban la Flotilla fueran abordadas por las fuerzas israel&iacute;es en aguas internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Los activistas humanitarios tuvieron que bajar de los autobuses en los que viajaban y recorrieron a pie, algunos de ellos descalzos, bajo escolta policial los &uacute;ltimos cinco kil&oacute;metros hasta el aeropuerto mientras entonaban lemas de &ldquo;Palestina libre&rdquo;, seg&uacute;n muestran las im&aacute;genes del portal informativo cretense NeaKriti.
    </p><p class="article-text">
        En la entrada del aeropuerto, un grupo de lugare&ntilde;os los recibi&oacute; con banderas de Palestina y una pancarta con el mensaje &ldquo;Ninguna participaci&oacute;n en el genocidio de los palestinos&rdquo;, en referencia a las buenas relaciones del Gobierno conservador griego con Israel.
    </p><h2 class="article-text">Heridas y moratones</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos tienen heridas y moratones evidentes en la cara; algunos de ellos van descalzos y han caminado desde (la playa de) Kartero hasta aqu&iacute;, donde se han reunido con personas solidarias que llevaban horas esper&aacute;ndolos&rdquo;, inform&oacute; la emisora local KritiTV desde el aeropuerto.
    </p><p class="article-text">
        La Flotilla denunci&oacute; este viernes en su cuenta oficial de Instagram que los activistas fueron &ldquo;golpeados, pateados y arrastrados por la cubierta con las manos atadas a la espalda&rdquo; durante las 40 horas que permanecieron en un buque de la armada israel&iacute; hasta ser desembarcados en Creta.
    </p><p class="article-text">
        Entre los tres heridos graves hay un ciudadano colombiano, cuya identidad no se ha desvelado, que sufre lesiones craneoencef&aacute;licas y ser&aacute; ingresado en el hospital universitario de Heracli&oacute;n, capital de Creta, inform&oacute; NeaKriti.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; ha sido ingresado tambi&eacute;n un alem&aacute;n que sufre mareos y un neerland&eacute;s con lesiones faciales y fractura nasal.
    </p><p class="article-text">
        Los otros 28 heridos, que sufren contusiones y moretones, han sido dados ya de alta y est&aacute;n siendo trasladados al aeropuerto internacional de Heracli&oacute;n, donde se reunir&aacute;n con los dem&aacute;s miembros de la Flotilla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/sanchez-exige-liberacion-espanol-flotilla-espero-secunden-hablan-patria_1_13189185.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 19:31:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7760f816-485b-48b3-bc8c-46297bf3669b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1574969" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7760f816-485b-48b3-bc8c-46297bf3669b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1574969" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sánchez exige la liberación del español de la flotilla: "Espero que secunden esto los que hablan tanto de patria"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7760f816-485b-48b3-bc8c-46297bf3669b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez,Palestina,Conflicto Palestina-Israel,Gaza,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mali se desmorona: por qué los ataques contra la junta militar afectan a Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mali-desmorona-ataques-junta-militar-afectan-europa_129_13183823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0cf3a3e5-a55b-40f9-9c3c-9ce2d9bcaeca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mali se desmorona: por qué los ataques contra la junta militar afectan a Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La contribución al desarrollo social, político y económico de la región del Sahel es la mejor vía para evitar el desastre</p><p class="subtitle">Qué ha pasado en Mali: los ataques de Al Qaeda y un grupo secesionista sacuden a la junta militar</p></div><p class="article-text">
        Mali lleva mucho tiempo identificado como un foco de inquietud, tanto en t&eacute;rminos de desarrollo como de seguridad. Por eso, desgraciadamente, no resulta tan sorprendente<a href="https://www.eldiario.es/internacional/pasado-mali-ataques-qaeda-grupo-secesionista-sacuden-junta-militar_1_13176353.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el estallido violento registrado el pasado d&iacute;a 26, con una ofensiva general</a> en la que la milicia yihadista Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM) y la del Frente de Liberaci&oacute;n del Azawad (FLA) han sumado fuerzas para desafiar abiertamente a las Fuerzas Armadas malienses (FAMA), o, lo que es lo mismo, a la junta militar golpista liderada por el general Assimi Goita, que rige los destinos del pa&iacute;s desde 2020.
    </p><p class="article-text">
        No es sorprendente porque dicha junta no solo no ha sido capaz de resolver ninguno de los problemas heredados, sino que ha terminado por agravar otros. Su prioridad, una vez rotos todos los v&iacute;nculos tanto con Francia como con la CEDEAO (Comunidad Econ&oacute;mica de Estados del &Aacute;frica Occidental), ha sido consolidar el poder de la nueva &eacute;lite militar que se rebel&oacute; contra el presidente Ibrahim Boubacar Ke&iuml;ta. 
    </p><h2 class="article-text">El fracaso de la junta</h2><p class="article-text">
        Para ello han optado por una pol&iacute;tica de fuerza &ndash;centrada en controlar las principales ciudades del pa&iacute;s, mientras han seguido desatendiendo las necesidades de la poblaci&oacute;n rural&ndash;, apostando por Mosc&uacute; como nuevo aliado. As&iacute;, primero con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/grupo-wagner-africa-atrocidades-apoyo-dictadores-explotacion-recursos-naturales_1_10336485.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los mercenarios rusos del Grupo Wagner</a>, sustituidos posteriormente por los uniformados del Africa Corps (dependientes del Ministerio de Defensa ruso), Goita y los suyos han tratado de proteger sus posiciones y de hacer frente a la amenaza real que suponen tanto el JNIM (ligada a Al Qaeda) como el Estado Isl&aacute;mico del Gran Sahara (EIGS, vinculado a D&aacute;esh), sin olvidar la din&aacute;mica independentista de los tuareg de Azawad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hay, de hecho, ningún aspecto de la vida nacional, incluyendo el campo de representación política, en el que Mali haya registrado mejora alguna en estos últimos años bajo la junta militar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El fracaso cosechado ha sido total. En el plano socioecon&oacute;mico, basta con recordar que Mali ocupa el puesto 188 (de un total de 191 pa&iacute;ses) en el &Iacute;ndice de Desarrollo Humano, con apenas el 45% de sus 26 millones de habitantes alfabetizados y una tasa de natalidad de 5,9 hijos por mujer en edad f&eacute;rtil &ndash;todo ello, mientras el crecimiento anual del PIB no ha logrado crecer por encima del 4% en lo que llevamos de d&eacute;cada&ndash;. 
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, esa negativa situaci&oacute;n tiene sus fundamentos en etapas anteriores de la historia de un pa&iacute;s subordinado a agendas exteriores, con Francia como referencia capital, pero nada de eso resta responsabilidad a los actuales gobernantes, escasamente sensibles a las necesidades y demandas de una poblaci&oacute;n muy diversa, tanto en clave &eacute;tnica como religiosa. No hay, de hecho, ning&uacute;n aspecto de la vida nacional, incluyendo el campo de representaci&oacute;n pol&iacute;tica, en el que Mali haya registrado mejora alguna en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os bajo la junta militar.
    </p><h2 class="article-text">Triple ofensiva</h2><p class="article-text">
        Por lo que respecta al &aacute;mbito de la seguridad, sin olvidar la represi&oacute;n que las propias fuerzas armadas y policiales ejercen sobre sus ciudadanos, el resultado se resume en que Mali es el cuarto pa&iacute;s del planeta en el que la gravedad de la amenaza terrorista (yihadista, en este caso) es m&aacute;s alta, tanto en n&uacute;mero de atentados como de v&iacute;ctimas registradas. Por un lado, JNIM y EIGS compiten entre ellos por el control de buena parte del territorio nacional, buscando tanto simpatizantes y combatientes, y por el control de los diversos comercios il&iacute;citos que pululan en una geograf&iacute;a en la que las FAMA nunca han logrado asentar su dominio. Por otro, ambos grupos desaf&iacute;an a Bamako, con pretensiones de imponer su particular visi&oacute;n del islam por la fuerza. Y a todo esto se a&ntilde;ade la din&aacute;mica independentista impulsada por el FLA, junto a otros grupos de menor capacidad operativa.
    </p><p class="article-text">
        Que ahora JNIM y el FLA hayan decidido coordinar sus acciones en una triple ofensiva que ha puesto de manifiesto tanto la debilidad de las FAMA como la falta de voluntad del Africa Corps para defender una causa que, en el fondo, no es la suya, supone un salto muy notable en sus planes de acci&oacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por lejano que pueda parecernos, lo que ahora ocurre en Mali nos afecta muy directamente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con la recuperaci&oacute;n del control de la ciudad de Kidal, expulsando a los mercenarios rusos, junto a los ataques contra Gao y Tombuct&uacute;, el FLA aumenta significativamente sus opciones para revitalizar su m&aacute;xima aspiraci&oacute;n de fracturar Mali, creando un Azawad independiente. Simult&aacute;neamente, la toma de Mopti, S&eacute;var&eacute; y buena parte de Bamako (incluyendo el aeropuerto internacional) por parte de JNIM, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ministro-defensa-mali-muere-ataque-residencia-ofensiva-qaeda-grupo-secesionista_1_13174062.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eliminando de paso al ministro de Defensa</a> en la toma de la guarnici&oacute;n militar de Kati, indica tanto la inoperatividad de las FAMA y de Africa Corps como la intenci&oacute;n de JNIM de ir m&aacute;s all&aacute; de lo que ya hicieron en 2012.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo nos afecta</h2><p class="article-text">
        Y si en aquel momento Francia &ndash;con la operaci&oacute;n Serval, primero, y posteriormente con la operaci&oacute;n Barhane&ndash; logr&oacute; frenar el avance yihadista sobre la capital y reducir durante un tiempo la pujanza b&eacute;lica tuareg, ahora Goita no parece en condiciones, ni solo ni con ayuda externa, de resistir la embestida. Nada justifica los errores acumulados por Francia durante los a&ntilde;os de la Fran&ccedil;afrique, apostando por gobernantes escasamente leg&iacute;timos que serv&iacute;an de socios para explotar las riquezas nacionales sin atender a las necesidades y demandas de la poblaci&oacute;n; pero llegados a este punto, ya no basta con mirar atr&aacute;s buscando responsables hist&oacute;ricos.
    </p><p class="article-text">
        Por lejano que pueda parecernos, lo que ahora ocurre en Mali nos afecta muy directamente. No solo se trata de asumir culpas hist&oacute;ricas por los errores y desmanes cometidos, sino de entender que el colapso de este pa&iacute;s (y de Burkina Faso y N&iacute;ger) ofrece una oportunidad extraordinaria para la expansi&oacute;n de la amenaza yihadista, tanto hacia el golfo de Guinea &ndash;y la navegaci&oacute;n por sus costas&ndash; como hacia el Norte de &Aacute;frica, es decir, hasta el Mediterr&aacute;neo y la Uni&oacute;n Europea. Terrorismo, comercios il&iacute;citos&hellip; Tambi&eacute;n puede tener consecuencias en los flujos migratorios hacia el continente. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la Uni&oacute;n Europea, ser&iacute;a hora de entender que la respuesta securitaria no sirve para estabilizar esos pa&iacute;ses. Y si no lo hacemos por &eacute;tica y responsabilidad hist&oacute;rica, deber&iacute;amos hacerlo por puro ego&iacute;smo inteligente, entendiendo que la contribuci&oacute;n al desarrollo social, pol&iacute;tico y econ&oacute;mico de la regi&oacute;n del Sahel es la mejor v&iacute;a para evitar el desastre que, de otro modo, se avecina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús A. Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mali-desmorona-ataques-junta-militar-afectan-europa_129_13183823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 19:30:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0cf3a3e5-a55b-40f9-9c3c-9ce2d9bcaeca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="276585" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0cf3a3e5-a55b-40f9-9c3c-9ce2d9bcaeca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="276585" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Mali se desmorona: por qué los ataques contra la junta militar afectan a Europa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0cf3a3e5-a55b-40f9-9c3c-9ce2d9bcaeca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Malí,Terrorismo yihadista,África,Crisis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jalifa Hafter, el exagente de la CIA que es el rey sin trono de Libia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/jalifa-hafter-exagente-cia-rey-trono-libia_1_13111517.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/214acd5c-ee3a-443f-b0a3-0855ec0dc094_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jalifa Hafter, el exagente de la CIA que es el rey sin trono de Libia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Casi 15 años después del derrocamiento de Gadafi, Hafter no tiene ningún cargo pero gobierna de facto el país, y convierte a Libia en otra flagrante lección sobre las consecuencias imprevistas de una intervención extranjera
</p><p class="subtitle">La venta de migrantes de Túnez a Libia: “Intentas escapar, pero si te levantas, ven que eres fuerte y te vuelven a golpear”</p></div><p class="article-text">
        En julio de 2025, cuatro representantes europeos del m&aacute;s alto nivel aterrizaron en el este de Libia para una reuni&oacute;n urgente. Uno era el ministro de Interior de Italia, que en los &uacute;ltimos seis meses hab&iacute;a registrado un aumento en la llegada de migrantes. De Grecia ven&iacute;a el responsable de inmigraci&oacute;n, consternado tras el arribo a Creta de 2.000 personas en solo una semana. Y de Malta, el ministro de Interior, temeroso de que a su isla le tocara despu&eacute;s. Completaba la comitiva el comisario de Migraci&oacute;n de la Uni&oacute;n Europea (UE), con el encargo de reflotar un acuerdo de cientos de millones de euros que, evidentemente, no estaba logrando detener a los barcos.
    </p><p class="article-text">
        Libia es el lugar donde convergen las crisis. Con 1.770 kil&oacute;metros de longitud, su costa es la m&aacute;s larga del Mediterr&aacute;neo africano y el principal punto de partida de los migrantes que viajan al norte. Sucesivas guerras civiles han desangrado al pa&iacute;s desde el derrocamiento en 2011 de Muamar el Gadafi, con Rusia, Turqu&iacute;a, Egipto y los Emiratos &Aacute;rabes Unidos armando a las facciones rivales.
    </p><p class="article-text">
        La contienda ya no se limita a las fronteras de Libia. Tanto Rusia como los Emiratos &Aacute;rabes Unidos est&aacute;n enviando armas y combatientes desde sus bases militares del sur de Libia a la guerra civil de Sud&aacute;n, forzando el desplazamiento de otros cientos de miles de refugiados que tambi&eacute;n viajar&aacute;n hacia el norte, hacia la costa mediterr&aacute;nea de Libia.
    </p><p class="article-text">
        Quien controla Libia ejerce poder sobre Europa. Pero la crisis pol&iacute;tica de Libia es tan compleja que confunde incluso a las autoridades europeas m&aacute;s experimentadas. El pa&iacute;s est&aacute; dividido entre dos gobiernos, uno en el oeste y otro en el este, y ninguno de los dos es un gobierno de verdad.
    </p><h2 class="article-text">Ni Tr&iacute;poli ni Bengasi </h2><p class="article-text">
        El gobierno de Unidad Nacional de Tr&iacute;poli, formado en 2021 para supervisar unas elecciones que nunca se celebraron, es el reconocido por Naciones Unidas (ONU) y la UE. En respuesta, y aunque ning&uacute;n pa&iacute;s lo haya reconocido oficialmente, la C&aacute;mara de Representantes (el parlamento libio, elegido en 2014) nombr&oacute; en 2022 a un gobierno rival en la ciudad oriental de Bengasi.
    </p><p class="article-text">
        Ambas administraciones, la del este y la del oeste, reclaman su autoridad sobre todo el territorio nacional, pero ninguna de las dos controla el petr&oacute;leo, las bases militares, ni las rutas migratorias que hacen a Libia tan importante para Europa. Solo un hombre lo hace. Su nombre es Jalifa Hafter.
    </p><p class="article-text">
        Hafter tiene 82 a&ntilde;os y es el comandante general del Ej&eacute;rcito Nacional Libio, una coalici&oacute;n de milicias reunidas en 2014 y ratificadas despu&eacute;s por el parlamento oriental. Pero el t&iacute;tulo oficial no hace justicia a la extensi&oacute;n de su poder. Sus fuerzas controlan los yacimientos petroleros y las terminales de exportaci&oacute;n del centro de Libia. Sus unidades costeras vigilan la costa oriental y controlan las rutas del contrabando que alimenta la crisis migratoria de Europa. Sus bases militares acogen a los ej&eacute;rcitos extranjeros que espolean la guerra de Sud&aacute;n. Hafter controla todo lo que importa a los europeos preocupados por la inmigraci&oacute;n, la inseguridad energ&eacute;tica, y la estabilidad regional.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f267ddf-2c60-4acb-aa28-cfdc6464a32d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f267ddf-2c60-4acb-aa28-cfdc6464a32d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f267ddf-2c60-4acb-aa28-cfdc6464a32d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f267ddf-2c60-4acb-aa28-cfdc6464a32d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f267ddf-2c60-4acb-aa28-cfdc6464a32d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f267ddf-2c60-4acb-aa28-cfdc6464a32d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6f267ddf-2c60-4acb-aa28-cfdc6464a32d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El rey saudí Salman bin Abdulaziz Al Saud (derecha) se reúne con el comandante militar libio Jalifa Hafter en el Palacio de Al Yamamah, en 2019."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El rey saudí Salman bin Abdulaziz Al Saud (derecha) se reúne con el comandante militar libio Jalifa Hafter en el Palacio de Al Yamamah, en 2019.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los miembros de la delegaci&oacute;n europea hab&iacute;an acudido a Bengasi con la esperanza de ser recibidos por Hafter en privado. Al llegar, se enteraron de que &eacute;l impon&iacute;a una nueva condici&oacute;n: antes de verse ten&iacute;an que celebrar un encuentro p&uacute;blico y frente a las c&aacute;maras con los ministros de la administraci&oacute;n oriental a la que Hafter dice servir.
    </p><p class="article-text">
        El problema era que Europa no reconoc&iacute;a oficialmente a ese gobierno. Si reunirse con sus ministros legitimaba al gobierno oriental, negarse a hacerlo significaba perder el acceso a Hafter. Los europeos dijeron no y se les deneg&oacute; la entrada. La delegaci&oacute;n nunca pas&oacute; de la sala del aeropuerto, una humillaci&oacute;n que dejaba al descubierto la ficci&oacute;n central de Libia: para llegar al hombre m&aacute;s poderoso del pa&iacute;s, hay que fingir que no es el hombre m&aacute;s poderoso del pa&iacute;s.
    </p><h2 class="article-text">La par&aacute;bola que nadie quiere leer</h2><p class="article-text">
        En 2011, las potencias extranjeras intervinieron para derrocar a Gadafi y esto es lo que lograron. Ahora caen bombas sobre Ir&aacute;n y los responsables de esta nueva intervenci&oacute;n prometen que la fuerza traer&aacute; la libertad, pero ah&iacute; est&aacute; Libia como la par&aacute;bola que nadie quiere leer. Todas las intervenciones hacen la misma promesa: derrocar al dictador para que el pueblo sea libre. Libia es lo que ocurre cuando se derriba al dictador y se olvida al pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Durante m&aacute;s de una d&eacute;cada, mientras los pol&iacute;ticos libios se disputaban el reconocimiento diplom&aacute;tico, Hafter interven&iacute;a en la realidad sobre el terreno, acumulando el petr&oacute;leo, el territorio y los apoyos extranjeros que representan el poder real. Afirma ser un servidor del gobierno oriental libio, pero ese gobierno es una administraci&oacute;n cuyos ministros deben ser aprobados por Hafter, cuyo parlamento es protegido por los soldados de Hafter, y cuyas leyes solo se aplican cuando Hafter as&iacute; lo permite.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las potencias extranjeras mantienen la farsa tanto como Hafter. Pueden sostener que apoyan la soberanía de Libia mientras respaldan al hombre que la está minando</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tarek Megerisi</span>
                                        <span>—</span> investigador principal en el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el lado occidental, el gobierno rival de Tr&iacute;poli tambi&eacute;n sobrevive gracias a los ingresos de un petr&oacute;leo que depende de infraestructuras en el territorio de Hafter y que el comandante puede cerrar a su antojo. Oficialmente, los dos gobiernos son los responsables de todo, pero en lo esencial ninguno tiene poder de verdad. As&iacute; es el sistema de Hafter: controlar todo lo relevante, no responder por nada, y obligar a todos a fingir que as&iacute; no es como funcionan las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Desde el exterior, el sistema cuenta con el respaldo de potencias extranjeras mientras que desde dentro se mantiene gracias a este silencio impuesto. Tanto Egipto, como Rusia y los Emiratos &Aacute;rabes Unidos reconocen oficialmente al gobierno de Tr&iacute;poli, aunque en los hechos a quien apoyan es a Hafter. Emiratos financia sus operaciones y proporciona las armas que le permiten imponerse. Egipto le ofrece informaci&oacute;n obtenida por sus servicios de espionaje y el uso de una base militar dentro de su territorio. Rusia suministra mercenarios para proteger sus campos petroleros y luchar en sus guerras.
    </p><p class="article-text">
        En mayo de 2025, Vlad&iacute;mir Putin recibi&oacute; en el Kremlin a Hafter y le ofreci&oacute; protecci&oacute;n diplom&aacute;tica en el Consejo de Seguridad de la ONU. Sin estos patrocinadores, el sistema de Hafter se derrumbar&iacute;a. Con ellos, es intocable. &ldquo;Las potencias extranjeras mantienen la farsa tanto como Hafter&rdquo;, explica Tarek Megerisi, investigador principal en el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores. &ldquo;Pueden sostener que apoyan la soberan&iacute;a de Libia mientras respaldan al hombre que la est&aacute; minando&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Impunidad total</h2><p class="article-text">
        En el este de Libia, nadie se llama a enga&ntilde;o. Desde las vallas publicitarias y desde las oficinas de gobierno de Bengasi, el retrato de Hafter vigila. En mayo de 2025, el gobierno oriental le puso su nombre a una nueva ciudad. Sus hijos dirigen unidades militares, supervisan contratos de reconstrucci&oacute;n, y organizan como los herederos que son reuniones en el extranjero.
    </p><p class="article-text">
        Pero decir la verdad que todo el mundo sabe es peligroso en el este de Libia, donde la vigilancia es total. &ldquo;La gente cree que el poder de Hafter no tiene l&iacute;mite&rdquo;, opina Hanan Salah, subdirectora en Human Rights Watch para el norte de &Aacute;frica y Oriente Medio. &ldquo;Sus hombres pueden llevarse a una persona de su casa, tanto si es un ciudadano como un parlamentario, y hacerla desaparecer; controla los tribunales, controla las investigaciones, y act&uacute;a con impunidad total porque la comunidad internacional ha optado por el apaciguamiento antes que por hacerle rendir cuentas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30b94802-2702-469f-9465-4d15d4a25d33_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30b94802-2702-469f-9465-4d15d4a25d33_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30b94802-2702-469f-9465-4d15d4a25d33_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30b94802-2702-469f-9465-4d15d4a25d33_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30b94802-2702-469f-9465-4d15d4a25d33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30b94802-2702-469f-9465-4d15d4a25d33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/30b94802-2702-469f-9465-4d15d4a25d33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Jalifa Hafter durante una reunión con el ministro de Defensa ruso, en 2025."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Jalifa Hafter durante una reunión con el ministro de Defensa ruso, en 2025.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Todo el mundo puede ver la realidad, pero nadie se atreve a nombrarla. Hafter es el gran impostor de Libia. Como me dijo el exenviado especial de Estados Unidos, Jonathan Winer, Hafter se ve a s&iacute; mismo como &ldquo;el mes&iacute;as de [la novela] <em>Dune</em>, una figura mesi&aacute;nica salida del desierto que controla el destino de las naciones mientras finge ser un instrumento del pueblo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hafter pas&oacute; 50 a&ntilde;os estudiando de cerca el funcionamiento del poder. Junto a Gadafi, mientras el dictador gobernaba a trav&eacute;s de comit&eacute;s y consejos sin ning&uacute;n t&iacute;tulo para &eacute;l. En un campo de prisioneros de Chad, donde se hizo indispensable para sus captores tanto como para los cautivos. Como agente de la CIA en Virginia, donde luego puso a la CIA contra el r&eacute;gimen de Gadafi. Y tambi&eacute;n como comandante fracasado de una revoluci&oacute;n donde todos lo rechazaron hasta que los sobrevivi&oacute; a todos.
    </p><p class="article-text">
        Cada experiencia le ha ense&ntilde;ado la misma verdad: el poder no requiere un trono. &Eacute;l gobierna justo ah&iacute;: en el espacio que se forma entre lo que todos saben y lo que nadie puede decir.
    </p><h2 class="article-text">La traici&oacute;n inicial</h2><p class="article-text">
        La vida pol&iacute;tica de Hafter comienza con una traici&oacute;n. El 1 de septiembre de 1969, Hafter ten&iacute;a 25 a&ntilde;os y se hab&iacute;a alineado con Muamar el Gadafi como uno de los suboficiales que derrocaron al rey Idris de Libia, af&iacute;n a las naciones occidentales. Despu&eacute;s de eso vinieron los a&ntilde;os de ascenso dentro de las filas del Estado revolucionario, hasta convertirse en uno de los comandantes militares en los que m&aacute;s confiaba Gadafi.
    </p><p class="article-text">
        En 1986 Gadafi lo ascendi&oacute; a coronel y lo mand&oacute; al vecino Chad para comandar a las fuerzas libias. Las dos naciones llevaban casi diez a&ntilde;os librando una guerra que se hab&iacute;a convertido en una lucha por el control de las rutas de contrabando y las redes armadas del Sahel, una zona estrat&eacute;gica para Libia, N&iacute;ger y Sud&aacute;n. Gadafi quer&iacute;a asegurar la frontera y Hafter era el coronel elegido para lograrlo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa7dcc97-859e-4df0-87af-c568d0534e79_16-9-aspect-ratio_50p_1139856.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa7dcc97-859e-4df0-87af-c568d0534e79_16-9-aspect-ratio_50p_1139856.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa7dcc97-859e-4df0-87af-c568d0534e79_16-9-aspect-ratio_75p_1139856.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa7dcc97-859e-4df0-87af-c568d0534e79_16-9-aspect-ratio_75p_1139856.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa7dcc97-859e-4df0-87af-c568d0534e79_16-9-aspect-ratio_default_1139856.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa7dcc97-859e-4df0-87af-c568d0534e79_16-9-aspect-ratio_default_1139856.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fa7dcc97-859e-4df0-87af-c568d0534e79_16-9-aspect-ratio_default_1139856.jpg"
                    alt="El expresidente español José María Aznar y Muamar El Gadafi, en Trípoli en 2003."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El expresidente español José María Aznar y Muamar El Gadafi, en Trípoli en 2003.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El nombramiento termin&oacute; en desastre. En marzo de 1987, el ej&eacute;rcito de Hafter en la remota base a&eacute;rea de Ouadi Doum fue derrotado por las fuerzas chadianas, respaldadas por la fuerza a&eacute;rea francesa y estadounidense. Cientos de soldados libios murieron. Hafter y m&aacute;s de 1.000 hombres a sus &oacute;rdenes fueron llevados a un complejo penitenciario en las afueras de Yamena, la capital.
    </p><p class="article-text">
        Gadafi, que siempre neg&oacute; la presencia militar libia en Chad, no reconoci&oacute; la humillaci&oacute;n de Ouadi Doum. Tras la derrota, si alg&uacute;n funcionario mencionaba el nombre de Hafter, Gadafi respond&iacute;a con una burla: &ldquo;&iquest;Tenemos a alguien en el ej&eacute;rcito con ese nombre? Es posible que te est&eacute;s refiriendo a un pastor del desierto llamado Hfaytar&rdquo;. Con una sola frase traicionaba as&iacute; las casi dos d&eacute;cadas de lealtad de Hafter.
    </p><p class="article-text">
        Para la mayor&iacute;a de los prisioneros de guerra, la historia habr&iacute;a terminado en el campo de prisioneros de Chad. Para Hafter, aquella fue solo la siguiente etapa en su aprendizaje sobre el funcionamiento del poder.
    </p><h2 class="article-text">El orgullo herido</h2><p class="article-text">
        La Administraci&oacute;n Reagan quer&iacute;a acabar con Gadafi, l&iacute;der de un estado que desde la perspectiva estadounidense se hab&iacute;a alineado con la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Tras estudiar los acontecimientos sobre el terreno, la CIA vio en Hafter a un comandante entrenado, con mil soldados resentidos y un resentimiento que la agencia podr&iacute;a usar en beneficio propio.
    </p><p class="article-text">
        En la primavera de 1987, agentes de los servicios estadounidenses de espionaje se infiltraron en el campo de prisioneros junto a un grupo de inspectores humanitarios. Llevaban comida, medicinas, y grabaciones de los discursos de Gadafi que reprodujeron ante los prisioneros con el objetivo de enfrentarlos al l&iacute;der que negaba su existencia y se burlaba de ellos. La estratagema funcion&oacute;. &ldquo;Los estadounidenses plantaron la semilla&rdquo;, explica un antiguo miembro de la oposici&oacute;n libia afincado en Chad. &ldquo;Pero lo que la hizo germinar fue el orgullo herido de Hafter&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Había contribuido al sistema de Gadafi y ahora quería ser un aliado; no sabíamos donde situarlo, pero vimos una oportunidad para hacerle daño al régimen</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mukhtar Murtadi</span>
                                        <span>—</span> exmiembro del Frente Nacional para la Salvación de Libia (FNSL)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los estadounidenses comenzaron a visitar a Hafter con regularidad. En ocasiones, se le permit&iacute;a salir del campo de prisioneros para reunirse con Hiss&egrave;ne Habr&eacute;, el dictador que entonces gobernaba Chad. Seg&uacute;n antiguos detenidos y figuras de la oposici&oacute;n, Hafter se hizo en seguida con el control de la distribuci&oacute;n de alimentos, medicinas y comunicaciones dentro del campo, imponiendo la disciplina entre los prisioneros. Para sobrevivir hab&iacute;a que obedecer a Hafter.
    </p><p class="article-text">
        En agosto de 1987, Habr&eacute; comunic&oacute; al l&iacute;der del movimiento opositor libio m&aacute;s relevante en el exilio que Hafter y el resto de prisioneros quer&iacute;an unir sus fuerzas a las de ellos. &ldquo;Fue una sorpresa&rdquo;, record&oacute; Mukhtar Murtadi, entonces miembro destacado del Frente Nacional para la Salvaci&oacute;n de Libia (FNSL). &ldquo;Hab&iacute;a contribuido al sistema de Gadafi y ahora quer&iacute;a ser un aliado; no sab&iacute;amos donde situarlo, pero vimos una oportunidad para hacerle da&ntilde;o al r&eacute;gimen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Murtadi visit&oacute; a Hafter poco despu&eacute;s en Chad asisti&oacute; a un espect&aacute;culo perturbador. El complejo penitenciario era una ventana al horror: barracones abarrotados con 50 o 60 reclusos por celda; hombres consumidos por el hambre y por el calor; con el hedor de las aguas residuales y las enfermedades. Y en el centro, ajeno a todo, una peque&ntilde;a villa con porche, cocina y agua corriente. All&iacute; viv&iacute;a Hafter, que para la reuni&oacute;n apareci&oacute; duchado, la barba reci&eacute;n recortada, y vestido con un caft&aacute;n blanco impecable. &ldquo;No parec&iacute;a un prisionero&rdquo;, dijo Murtadi. &ldquo;Parec&iacute;a un invitado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Su propio ej&eacute;rcito</h2><p class="article-text">
        En junio de 1988, Hafter anunci&oacute; que iba a crear el brazo armado del FNSL, un ej&eacute;rcito sin territorio ni Estado al que bautiz&oacute; Ej&eacute;rcito Nacional Libio (el nombre lo recuperar&iacute;a d&eacute;cadas despu&eacute;s). El prisionero desechado volv&iacute;a a ser comandante y daba a la CIA el pretexto de un ej&eacute;rcito al que reconocer y apoyar. En campamentos a las afueras de Yamena, la CIA se puso a entrenar a Hafter y a sus hombres en la guerra de guerrillas. Los Contras de Libia, los llamaban en Washington.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;[Hafter] ten&iacute;a una presencia que dominaba el espacio&rdquo;, recuerda un antiguo miembro del FNSL que se entren&oacute; con &eacute;l. &ldquo;Alto, de hombros anchos, r&iacute;gido; incluso en una tienda de campa&ntilde;a polvorienta, te hac&iacute;a sentir que estaba al mando&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1109f7c1-5c23-47fd-ae94-c009d9ad7241_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1109f7c1-5c23-47fd-ae94-c009d9ad7241_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1109f7c1-5c23-47fd-ae94-c009d9ad7241_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1109f7c1-5c23-47fd-ae94-c009d9ad7241_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1109f7c1-5c23-47fd-ae94-c009d9ad7241_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1109f7c1-5c23-47fd-ae94-c009d9ad7241_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1109f7c1-5c23-47fd-ae94-c009d9ad7241_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Combatientes respaldados por la ONU toman posiciones durante los enfrentamientos con las fuerzas del Ejército Nacional Libio de Hafter, en 2019."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Combatientes respaldados por la ONU toman posiciones durante los enfrentamientos con las fuerzas del Ejército Nacional Libio de Hafter, en 2019.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El acuerdo se rompi&oacute; en diciembre de 1990, cuando un general chadiano respaldado por Gadafi derroc&oacute; repentinamente a Habr&eacute; y los estadounidenses se apresuraron a sacar a su gente del pa&iacute;s. &ldquo;Subimos a 300 hombres de Hafter sin equipaje a un C-130. Aplaudimos cuando el avi&oacute;n despegaba&rdquo;, me cont&oacute; un exagente de la CIA que en ese entonces trabajaba en la oficina de Libia. En los seis meses siguientes, Hafter y sus hombres fueron trasladados por &Aacute;frica de capital a capital. Gadafi quer&iacute;a capturarlos y los gobiernos del continente trataban de decidirse entre la presi&oacute;n de Estados Unidos y las amenazas de Libia.
    </p><p class="article-text">
        Para Gadafi, la amenaza de un ej&eacute;rcito que reclutaba a desertores anunci&aacute;ndose en Libia, entrenado por la CIA y liderado por su antiguo coronel, se convirti&oacute; en una obsesi&oacute;n. Su paranoia creci&oacute; y comenz&oacute; a enviar escuadrones de la muerte por Europa y el mundo &aacute;rabe para dar caza a figuras de la oposici&oacute;n. &ldquo;Perros callejeros&rdquo;, los llamaba.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de Libia, un rumor o una broma bastaban para que la gente desapareciera. De los m&aacute;s de 1.000 soldados libios capturados en Chad, a Estados Unidos solo llegaron unos 300 en mayo de 1991. El resto se dispers&oacute; o regres&oacute; a Libia. Muchos no han vuelto a ser vistos.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Sobrevivir en Tr&iacute;poli significaba fingir&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Mi padre, uno de los f&iacute;sicos m&aacute;s distinguidos de Libia, abandon&oacute; Tr&iacute;poli en los a&ntilde;os setenta para completar en Inglaterra su doctorado. En las universidades que hab&iacute;a dejado atr&aacute;s, las puertas del campus aparec&iacute;an con estudiantes ahorcados por sus ideas pol&iacute;ticas. Eso lo marc&oacute;, y decirlo hizo que se ganara enemigos dentro del r&eacute;gimen. Desde la ciudad de York donde me cri&eacute; en el norte de Inglaterra, me iba todo los veranos de los a&ntilde;os noventa a pasar las vacaciones con mi madre en Tr&iacute;poli. Mi padre se quedaba en Inglaterra. Regresar era demasiado peligroso para &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Sobrevivir en Tr&iacute;poli significaba fingir. Si desaparec&iacute;a un pariente, mi t&iacute;a dec&iacute;a a los vecinos que se hab&iacute;a marchado de vacaciones. Una medianoche la encontr&eacute; llorando sola en la cocina. Las manos sobre la boca para que nadie la escuchara. Recuerdo una cena en la que mi primo me dio una patada debajo de la mesa porque mencion&eacute; el nombre de Hussein, el amigo desaparecido de mi padre. Aprend&iacute; a fingir que no exist&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A finales de 1995, mi madre salió de nuestra casa en Inglaterra y voló a Trípoli por el funeral de su hermano. Pasaron semanas y luego meses. La habían detenido en el aeropuerto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mientras est&aacute;bamos en la casa de mi t&iacute;o en Tr&iacute;poli, un Peugeot con cristales tintados aparcaba enfrente todas las ma&ntilde;anas. All&iacute; segu&iacute;a cuando empezaban a encenderse las farolas. Nosotros fing&iacute;amos no ver a los hombres dentro, y ellos fing&iacute;an no mirarnos.
    </p><p class="article-text">
        A finales de 1995, mi madre sali&oacute; de nuestra casa en Inglaterra y vol&oacute; a Tr&iacute;poli por el funeral de su hermano. Pasaron semanas y luego meses. Supimos que la hab&iacute;an detenido en el aeropuerto de Tr&iacute;poli. Los agentes de los servicios de espionaje le hab&iacute;an ordenado que dijera a mi padre que fuera a Libia, que solo quer&iacute;an hablar con &eacute;l. A trav&eacute;s de un amigo de la familia, mi madre envi&oacute; el mensaje contrario: no es seguro, no vengas, cuida de los ni&ntilde;os. Se estaba despidiendo. No sab&iacute;a si volver&iacute;a a vernos.
    </p><p class="article-text">
        La mantuvieron bajo arresto domiciliario hasta mediados de 1996, cuando un familiar soborn&oacute; a un alto mando del ej&eacute;rcito para que le devolviera el pasaporte. Le daban unas horas para marcharse. Cruz&oacute; la frontera terrestre hacia T&uacute;nez y vol&oacute; a casa. Nos encontramos en el aeropuerto. Nunca la hab&iacute;a visto tan delgada. Me abraz&oacute; durante mucho tiempo y luego me pregunt&oacute; qu&eacute; quer&iacute;a para cenar. Hablamos de todo, pero no hablamos de d&oacute;nde hab&iacute;a estado.
    </p><p class="article-text">
        Hafter construir&iacute;a su propio sistema sobre esos mismos cimientos. Desapariciones, silencio, y la ficci&oacute;n de que nada pasaba.
    </p><h2 class="article-text">Hafter en Estados Unidos</h2><p class="article-text">
        Mientras los libios de todo el oeste se enfrentaban a esos temores, Hafter se constru&iacute;a una nueva vida en Estados Unidos. En el verano de 1991 resid&iacute;a en un apartamento de la residencia Skyline House, en Falls Church (Virginia). No muy lejos de la sede de la CIA en Langley. Nunca lleg&oacute; a adaptarse por completo a la vida estadounidense, desplaz&aacute;ndose en coche a los encuentros en Langley y a las reuniones comunitarias, donde parec&iacute;a retra&iacute;do y socialmente torpe.
    </p><p class="article-text">
        Salah Elbakkoush, un disidente libio que viv&iacute;a en el mismo edificio, me relat&oacute; una escena en el apartamento de Hafter que describe bien sus a&ntilde;os estadounidenses. Un antiguo prisionero de guerra libio les serv&iacute;a el t&eacute; en silencio y con la cabeza gacha, tal y como lo hab&iacute;a hecho en el campo de prisioneros de Chad. &ldquo;Est&aacute;bamos en la periferia residencial de Virginia y este hombre destrozado nos serv&iacute;a como si nada hubiera cambiado&rdquo;, me cont&oacute; Bakoush. &ldquo;Eso me lo dijo todo sobre Hafter: no estaba construyendo una vida nueva, estaba recreando la anterior&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La CIA hab&iacute;a reasentado a Hafter, pero el acuerdo inclu&iacute;a lo que esperaban de &eacute;l. &ldquo;Washington estaba lleno de disidentes in&uacute;tiles&rdquo;, me dijo el exagente de la CIA. &ldquo;La agencia quer&iacute;a m&aacute;s: informaci&oacute;n &uacute;til de dentro del pa&iacute;s; la contrapartida era sencilla, &lsquo;estamos encantados de reubicarte pero necesitamos informaci&oacute;n &uacute;til de tus redes; de lo contrario, solo eres una carga&rsquo;&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hafter estaba jugando a dos bandas. A los estadounidenses les decía que se veía con figuras del régimen para recabar información, y a la gente de Gadafi les ofrecía el nombre de todos los oficiales que se habían comprometido a traicionar al régimen</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En 1992, la CIA y el FNSL comenzaron a planear un golpe de Estado en Libia. A Hafter le encomendaron la tarea de reclutar a oficiales del r&eacute;gimen dispuestos a desertar. Estuvo viajando durante m&aacute;s de un a&ntilde;o a Z&uacute;rich para encontrarse con oficiales libios dispuestos a arriesgarlo todo con tal de derrocar a Gadafi. Seg&uacute;n se supo luego, en esos mismos viajes Hafter tambi&eacute;n aprovechaba para reunirse en secreto con un alto cargo del r&eacute;gimen libio Ahmad Gaddaf al-Dam, primo de Gadafi.
    </p><p class="article-text">
        Hafter estaba jugando a dos bandas, seg&uacute;n el testimonio de dos personas que en ese momento eran sus colaboradores estrechos: Mukhtar Murtadi y el entonces l&iacute;der del FNSL, Mohamed Megareyef. A los estadounidenses y al FNSL les dec&iacute;a que se ve&iacute;a con figuras del r&eacute;gimen para recabar informaci&oacute;n, una parte esencial de los preparativos para el golpe. Y a la gente de Gadafi les ofrec&iacute;a algo m&aacute;s valioso: el nombre de todos los oficiales que se hab&iacute;an comprometido a traicionar al r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        En octubre de 1993 se lanz&oacute; el golpe dentro de Libia. Fall&oacute; en cuesti&oacute;n de horas y el r&eacute;gimen arrest&oacute; a cientos de conspiradores. La mayor&iacute;a fueron ejecutados.
    </p><h2 class="article-text">Una villa en El Cairo</h2><p class="article-text">
        Es posible que nunca se sepa toda la verdad, pero lo que ocurri&oacute; despu&eacute;s es muy revelador. En 1995 Hafter recibi&oacute; en El Cairo una villa que le regalaba personalmente Gadafi, algo que el propio Hafter admiti&oacute; abiertamente d&eacute;cadas despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo a&ntilde;o de 1995, Hafter rompi&oacute; con el FNSL para fundar una organizaci&oacute;n rival: el Movimiento Libio por el Cambio y la Reforma. Una escisi&oacute;n que result&oacute; fatal para la oposici&oacute;n, con las luchas internas acabando con lo que quedaba del FNSL. Gadafi quer&iacute;a dividir a los exiliados y justo eso era lo que hab&iacute;a sucedido.
    </p><p class="article-text">
        El exagente de la CIA con el que habl&eacute; no fue claro a la hora de confirmar c&oacute;mo hab&iacute;a terminado la relaci&oacute;n de la agencia con Hafter, si es que hab&iacute;a terminado. De lo que no hay duda es de que a mediados de los noventa los servicios estadounidenses de espionaje lo consideraban un activo poco fiable heredado de la Guerra Fr&iacute;a cuando no hab&iacute;a ninguna guerra que librar.
    </p><p class="article-text">
        Los v&iacute;nculos con Gadafi perduraron. Aunque Hafter no estaba en su villa de El Cairo cuando Gadafi fue all&iacute; en 2005, en una grabaci&oacute;n filtrada de aquella visita se escucha al l&iacute;der libio decirle a su hijo mayor que Hafter era como un hermano para &eacute;l.
    </p><h2 class="article-text">La revoluci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En 2011, Hafter llevaba dos d&eacute;cadas viviendo en Virginia. La CIA lo hab&iacute;a abandonado hac&iacute;a tiempo pero &eacute;l conservaba la ciudadan&iacute;a estadounidense. El resentimiento, tambi&eacute;n. Vio por televisi&oacute;n la revoluci&oacute;n libia cuando estall&oacute; en febrero de ese a&ntilde;o. &ldquo;No apartaba los ojos de la pantalla&rdquo;, recuerda un disidente libio que se reuni&oacute; con &eacute;l entonces.
    </p><p class="article-text">
        Aly Abuzaakouk, un destacado disidente que luego fue parlamentario, lo llev&oacute; a principios de marzo al aeropuerto de Dulles para que cogiera un avi&oacute;n a Bengasi. Abuzaakouk lo conoc&iacute;a desde hac&iacute;a m&aacute;s de 20 a&ntilde;os. &ldquo;Nos abrazamos&rdquo;, cuenta Abuzakook. &ldquo;Pero el hombre que lleg&oacute; a Libia era diferente al que yo dej&eacute; all&iacute;; yo cre&iacute;a que iba a unirse a la revoluci&oacute;n, pero iba a hacerse con el control&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hafter aterriz&oacute; en Bengasi el 15 de marzo de 2011. Llegaba tarde a una revoluci&oacute;n que no lo necesitaba. Gadafi a&uacute;n controlaba el oeste y Tr&iacute;poli. En el este, los revolucionarios hab&iacute;an formado un consejo de transici&oacute;n: una coalici&oacute;n informal integrada por desertores, abogados y acad&eacute;micos decididos a reemplazar al r&eacute;gimen militar por un gobierno civil. En el terreno, el poder lo ten&iacute;an los manifestantes que hab&iacute;an levantado brigadas armadas y pagado con su sangre. Desconfiaban de los militares de carrera, de las personas con v&iacute;nculos extranjeros, y de los funcionarios con alg&uacute;n tipo de pasado en el antiguo r&eacute;gimen. Las tres condiciones se daban en Hafter.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/228d83a1-4a0f-464d-a46c-baa0c6157424_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/228d83a1-4a0f-464d-a46c-baa0c6157424_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/228d83a1-4a0f-464d-a46c-baa0c6157424_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/228d83a1-4a0f-464d-a46c-baa0c6157424_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/228d83a1-4a0f-464d-a46c-baa0c6157424_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/228d83a1-4a0f-464d-a46c-baa0c6157424_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/228d83a1-4a0f-464d-a46c-baa0c6157424_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Combatientes rebeldes responden al fuego durante un bombardeo de soldados leales al líder libio Muamar Gadafi en una batalla cerca de Ras Lanuf, el 4 de marzo de 2011."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Combatientes rebeldes responden al fuego durante un bombardeo de soldados leales al líder libio Muamar Gadafi en una batalla cerca de Ras Lanuf, el 4 de marzo de 2011.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En cuesti&oacute;n de d&iacute;as, los hijos de Hafter comenzaron a acercar a los comandantes de brigada el deseo de su padre de &ldquo;proteger a la revoluci&oacute;n&rdquo;. Una semana despu&eacute;s, y sin consultar a los l&iacute;deres pol&iacute;ticos, el portavoz militar del consejo present&oacute; a Hafter como su nuevo comandante. &ldquo;Yo controlo a todo el mundo&rdquo;, dijo en abril Hafter al peri&oacute;dico The New York Times. &ldquo;A los rebeldes y a las fuerzas del ej&eacute;rcito regular&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. Era pura fanfarroner&iacute;a. En aquel momento, Hafter no controlaba a nadie.
    </p><p class="article-text">
        La guerra sigui&oacute; avanzando sin &eacute;l. A finales de marzo comenz&oacute; la campa&ntilde;a de bombardeos de la OTAN, respaldada por Estados Unidos y liderada por Francia y Gran Breta&ntilde;a, contra las fuerzas de Gadafi. En agosto los rebeldes tomaron Tr&iacute;poli y en octubre Gadafi fue capturado y ejecutado. En julio de 2012 los libios volvieron a las urnas por primera vez desde 1969, eligiendo como presidente del parlamento a Mohamed Megareyef, antiguo jefe de Hafter en el exilio.
    </p><p class="article-text">
        Hafter se retir&oacute; a una granja al sur de Tr&iacute;poli. Igual que en Chad, parec&iacute;a acabado. Pero el fracaso le hab&iacute;a ense&ntilde;ado paciencia. &ldquo;Lo que le mov&iacute;a no era solo la ideolog&iacute;a, como a Gadafi, ni siquiera el poder puro y duro&rdquo;, explica Mohamed Buisier, asesor pol&iacute;tico de Hafter entre 2014 y 2016, cuando rompi&oacute; con &eacute;l. &ldquo;Era algo m&aacute;s personal que eso, quer&iacute;a saber que su nombre ser&iacute;a recordado en la historia de Libia; no como el comandante derrotado de Chad, sino como el hombre que salv&oacute; a Libia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Operaci&oacute;n Dignidad</h2><p class="article-text">
        Lo que sigui&oacute; fue el derrumbe del orden que hab&iacute;a rechazado a Hafter. Las brigadas revolucionarias del oeste se convirtieron en milicias, dividiendo a Tr&iacute;poli en feudos armados. En el este fueron asesinados jueces, activistas y oficiales militares. Con grupos armados operando abiertamente bajo la bandera yihadista, el t&eacute;rmino &ldquo;islamista&rdquo; se convirti&oacute; en una acusaci&oacute;n tan com&uacute;n que perdi&oacute; todo significado. Era una forma de se&ntilde;alar al enemigo, tanto si era un yihadista de verdad como si no.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el estado de &aacute;nimo en la regi&oacute;n hab&iacute;a empezado a cambiar. En julio de 2013, el gobierno de los Hermanos Musulmanes en El Cairo era derrocado por el ej&eacute;rcito egipcio con el apoyo de Arabia Saud&iacute; y los Emiratos &Aacute;rabes Unidos. Se empezaba a imponer una nueva forma de entender la regi&oacute;n: los islamistas eran la enfermedad y los generales, su cura.
    </p><p class="article-text">
        Hafter vio su oportunidad. En febrero de 2014, y tras un golpe de Estado fracasado (no consigui&oacute; que ninguna tropa se uniera a su causa), se vio obligado a huir a Bengasi con una orden de arresto contra &eacute;l. Desde all&iacute; comenz&oacute; a construir una base de poder real que le permitiera conseguir lo que quer&iacute;a. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con el apoyo de los bombardeos egipcios y emiratíes, las fuerzas de Hafter sumieron al país en una guerra civil. Todos los que se oponían a Hafter fueron tachados de islamistas
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Como en el campo de prisioneros de Chad, Hafter vio en Bengasi un lugar lleno de hombres abandonados, humillados y excluidos. Antiguos oficiales del r&eacute;gimen alejados del poder. Grupos armados que hab&iacute;an luchado contra Gadafi y ahora estaban marginados. Hafter comprendi&oacute; que solo ten&iacute;a que encontrar una causa que los uniera.
    </p><p class="article-text">
        El 16 de mayo de 2014, Hafter lanz&oacute; la Operaci&oacute;n Dignidad, declarando la &ldquo;guerra contra el terrorismo&rdquo; de los islamistas y reviviendo al Ej&eacute;rcito Nacional Libio, el nombre que hab&iacute;a utilizado por primera vez en 1988. Si en Chad el nombre hab&iacute;a servido como un pretexto a la CIA, para tener una ficci&oacute;n a la que apoyar, ahora le daba esa misma cobertura a Egipto y a los Emiratos &Aacute;rabes Unidos. No estaban respaldando a un se&ntilde;or de la guerra con sus milicias, sino a un ej&eacute;rcito que luchaba contra el terrorismo.
    </p><p class="article-text">
        Con el apoyo de los bombardeos egipcios y emirat&iacute;es, las fuerzas de Hafter fueron ese mismo d&iacute;a contra las facciones yihadistas y las brigadas revolucionarias de Tr&iacute;poli y Bengasi, sumiendo al pa&iacute;s en una guerra civil. Todos los que se opon&iacute;an a Hafter fueron tachados de islamistas.
    </p><h2 class="article-text">La divisi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Las divisiones se profundizaron semanas m&aacute;s tarde, con las segundas elecciones parlamentarias del pa&iacute;s. El nuevo parlamento se constituy&oacute; en el este, mientras que el antiguo, en Tr&iacute;poli, se neg&oacute; a disolverse. A finales de a&ntilde;o, el pa&iacute;s ten&iacute;a dos gobiernos, dos parlamentos, dos pretensiones de legalidad y ning&uacute;n mecanismo para sustituirlos o hacer que llegaran a un acuerdo. Una divisi&oacute;n que en gran medida sigue vigente hoy.
    </p><p class="article-text">
        A principios de 2015, Aguila Saleh, jefe del parlamento oriental, aprovech&oacute; el pretexto de los atentados del Estado Isl&aacute;mico para nombrar jefe del ej&eacute;rcito a Hafter. Sobre el papel, Hafter respond&iacute;a ante Saleh, pero la realidad era que los miembros del parlamento se reun&iacute;an en un territorio controlado por sus fuerzas. Los pol&iacute;ticos que no estuvieron de acuerdo huyeron o desaparecieron.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a361dcfa-58ad-4a4a-b1a3-a35b8538e0f8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a361dcfa-58ad-4a4a-b1a3-a35b8538e0f8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a361dcfa-58ad-4a4a-b1a3-a35b8538e0f8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a361dcfa-58ad-4a4a-b1a3-a35b8538e0f8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a361dcfa-58ad-4a4a-b1a3-a35b8538e0f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a361dcfa-58ad-4a4a-b1a3-a35b8538e0f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a361dcfa-58ad-4a4a-b1a3-a35b8538e0f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Combatientes del Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) durante los enfrentamientos con las fuerzas del autodenominado Ejército Nacional Libio en los suburbios de Trípoli, en 2020."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Combatientes del Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) durante los enfrentamientos con las fuerzas del autodenominado Ejército Nacional Libio en los suburbios de Trípoli, en 2020.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El parlamento oriental proporcion&oacute; a las milicias de Hafter lo que la FNSL le hab&iacute;a proporcionado en Chad: una cobertura legal. Cuando la ONU negoci&oacute; un gobierno de unidad en diciembre de ese a&ntilde;o, lo hizo degradando al parlamento occidental y exigiendo que hubiera un voto de confianza en el de Saleh. Su parlamento se neg&oacute; y nombr&oacute; a un gobierno rival. La ONU no hab&iacute;a unificado Libia. Le hab&iacute;a dado a Hafter poder de veto.
    </p><p class="article-text">
        La revoluci&oacute;n hab&iacute;a intentado construir algo sin Hafter y hab&iacute;a fracasado. Ahora &eacute;l ten&iacute;a lo que necesitaba: un ej&eacute;rcito que le respond&iacute;a, un parlamento que depend&iacute;a de &eacute;l y apoyos extranjeros, con los Emiratos &Aacute;rabes Unidos, Egipto, y Rusia, despu&eacute;s, interesados en su supervivencia. No gobernaba ni ocupaba ning&uacute;n cargo, pero controlaba a los hombres que lo hac&iacute;an. Se completaba as&iacute; lo que hab&iacute;a ensayado en Chad, perfeccionado en el exilio, y puesto a prueba en Bengasi. El sistema hab&iacute;a encontrado a su pa&iacute;s.
    </p><h2 class="article-text">El petr&oacute;leo</h2><p class="article-text">
        En la actualidad, Hafter dirige su sistema desde una antigua base a&eacute;rea sovi&eacute;tica en Rajma, a las afueras de Bengasi. Visto desde fuera, el complejo no tiene nada de especial. Por dentro, funciona como la sede de un poder del que no hay ning&uacute;n registro en papel y que controla todo lo que importa: los yacimientos petroleros, las terminales de exportaci&oacute;n, el parlamento, los tribunales, y los hombres armados.
    </p><p class="article-text">
        El petr&oacute;leo es la base de su poder. En septiembre de 2016, las fuerzas de Hafter se apoderaron de la &ldquo;media luna petrolera&rdquo;: 400 kil&oacute;metros de la costa donde est&aacute;n las cuatro terminales de exportaci&oacute;n m&aacute;s importantes de Libia (dos tercios del crudo libio pasan por ellas). Aunque la presi&oacute;n internacional haya obligado a Hafter a devolver su control operativo a la Corporaci&oacute;n Nacional del Petr&oacute;leo en Tr&iacute;poli (el &uacute;nico exportador libio reconocido por el resto del mundo), el mando militar del territorio responde a &eacute;l, lo que le da una influencia extraordinaria.
    </p><p class="article-text">
        En agosto de 2024, Aguila Saleh advirti&oacute; de que reemplazar al gobernador del banco central de Libia, una medida que era resistida por Hafter, &ldquo;podr&iacute;a provocar el cierre del petr&oacute;leo&rdquo;. Las embajadas occidentales condenan sistem&aacute;ticamente cualquier interrupci&oacute;n del flujo de petr&oacute;leo sin nombrar al comandante cuyas fuerzas controlan las terminales de exportaci&oacute;n. Todas las partes mantienen la ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entre 2016 y 2019, mientras los dos gobiernos reclamaban la legitimidad en Libia, Hafter era cortejado en cumbres de Par&iacute;s y Abu Dabi. En repetidas reuniones con Fayez al-Sarraj, el primer ministro respaldado por la ONU, Hafter rechazaba todos los arreglos posibles. &ldquo;Le ofrecimos un poder leg&iacute;timo&rdquo;, me dijo el exenviado especial de Estados Unidos, Jonathan Winer. &ldquo;El control de un consejo militar bajo supervisi&oacute;n civil, o el liderazgo a trav&eacute;s de elecciones, si el pueblo libio lo eleg&iacute;a; &eacute;l simplemente negaba con la cabeza, no estar&iacute;a subordinado a nadie, fuera elegido o no&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dentro del territorio de Hafter, el sistema era m&aacute;s sencillo. Desde 2014, toda disidencia era clasificada como terrorismo: una protesta, una conversaci&oacute;n, o una publicaci&oacute;n en Facebook. Cualquier cr&iacute;tica pod&iacute;a acarrear la pena de muerte. En octubre de 2016 aparecieron un mont&oacute;n de cad&aacute;veres a las afueras de Bengasi. Atados y tiroteados, hab&iacute;an sido abandonados en la basura. Eran tantos que los lugare&ntilde;os rebautizaron la calle Al-Zayt donde hab&iacute;an sido encontrados como &ldquo;la calle de los cad&aacute;veres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando pregunt&eacute; por un chico de 16 a&ntilde;os desaparecido en Bengasi a principios de 2016, me dijeron, con toda naturalidad, que hab&iacute;a sido asesinado por espionaje&rdquo;, me cont&oacute; Buisier, el exasesor pol&iacute;tico de Hafter. &ldquo;Protest&eacute;, se supon&iacute;a que est&aacute;bamos construyendo un Estado de instituciones, un Estado de derecho; me miraron como si fuera ingenuo y un oficial sugiri&oacute; que tal vez yo mismo fuera simpatizante de los terroristas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s de eso Buisier abandon&oacute; el c&iacute;rculo de Hafter y regres&oacute; a Estados Unidos.
    </p><h2 class="article-text">El apoyo de Trump</h2><p class="article-text">
        En 2019, Hafter hab&iacute;a acumulado una deuda de 25.000 millones de d&oacute;lares [unos 21.600 millones de euros, al cambio actual], financiando su ej&eacute;rcito con bonos no oficiales, pr&eacute;stamos de bancos comerciales, y hasta dinares impresos en Rusia que circulaban en su territorio. Como necesitaba que el banco central en Tr&iacute;poli abriera sus arcas, el 4 de abril de 2019 lanz&oacute; un ataque total contra la ciudad. Contaba con la autorizaci&oacute;n efectiva de la Administraci&oacute;n Trump. John Bolton: el entonces asesor de Seguridad Nacional le hab&iacute;a dicho que actuara &ldquo;r&aacute;pidamente&rdquo; si quer&iacute;a tomar la capital y unificar el pa&iacute;s bajo su control. D&iacute;as despu&eacute;s del comienzo del asalto, el propio Trump telefone&oacute; para elogiar los esfuerzos &ldquo;antiterroristas&rdquo; de Hafter. En verano, a las fuerzas terrestres de Hafter se les unieron mercenarios rusos. Lo que se hab&iacute;a concebido como un golpe rel&aacute;mpago se estaba convirtiendo en un asedio prolongado.
    </p><p class="article-text">
        Tras a&ntilde;os de infructuosas conversaciones de paz, Hafter abandon&oacute; por completo la ficci&oacute;n del acercamiento diplom&aacute;tico. Seham Sergiwa, diputada de Bengasi, apareci&oacute; en julio en un canal de televisi&oacute;n af&iacute;n a Hafter pidiendo el di&aacute;logo en lugar de la guerra. La emisi&oacute;n se interrumpi&oacute; dej&aacute;ndola a mitad de frase. Esa noche, unos hombres armados la sacaron a rastras de su casa y sobre el edificio pintaron con spray &ldquo;el ej&eacute;rcito es una l&iacute;nea roja&rdquo;. No ha sido vista desde entonces. Su familia sospecha que fue secuestrada por fuerzas leales a Hafter.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3460f3a5-4ead-43dd-a47c-1df382fec9ea_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3460f3a5-4ead-43dd-a47c-1df382fec9ea_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3460f3a5-4ead-43dd-a47c-1df382fec9ea_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3460f3a5-4ead-43dd-a47c-1df382fec9ea_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3460f3a5-4ead-43dd-a47c-1df382fec9ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3460f3a5-4ead-43dd-a47c-1df382fec9ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3460f3a5-4ead-43dd-a47c-1df382fec9ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La bandera libia en el centro de la ciudad de Misrata, a vista de dron."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La bandera libia en el centro de la ciudad de Misrata, a vista de dron.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Finalmente, el asalto de Hafter a Tr&iacute;poli no tuvo &eacute;xito. A finales de 2019, Turqu&iacute;a intervino en nombre del gobierno respaldado por la ONU tratando de forzar a Hafter a una paz negociada. Al mes siguiente se celebr&oacute; en Berl&iacute;n una conferencia para poner fin a la guerra. Los l&iacute;deres mundiales esperaban para anunciar el acuerdo, pero Hafter no aparec&iacute;a por ninguna parte. Se hab&iacute;a ido a echar una siesta. &ldquo;No era porque estuviera cansado&rdquo;, me dijo la ex enviada de la ONU Stephanie Williams. &ldquo;Era una puesta en escena, dise&ntilde;ada para demostrar que &eacute;l actuaba al margen de las normas&rdquo;. No se lleg&oacute; a ning&uacute;n acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        A finales de 2020, la ONU negoci&oacute; un alto el fuego para poner fin a la guerra. El acuerdo exig&iacute;a de Hafter que pusiera a sus fuerzas bajo mando civil; y, una vez m&aacute;s, &eacute;l se neg&oacute;. Se prometi&oacute; que en diciembre de 2021 habr&iacute;a elecciones. Pero las disputas sobre las leyes electorales y la elegibilidad de los candidatos terminaron por hacerlas fracasar. No ha habido ninguna elecci&oacute;n desde entonces y el pa&iacute;s ha vuelto a la divisi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Billetes falsos</h2><p class="article-text">
        El control financiero de Hafter no ha hecho m&aacute;s que crecer. A finales de 2024, los funcionarios del Banco Central de Tr&iacute;poli descubrieron que circulaban casi 10.000 millones de dinares [unos 1.360 millones de euros, al cambio actual] con n&uacute;meros de serie que no hab&iacute;an sido registrados por sus sistemas. Los billetes falsos del este inundaban la econom&iacute;a, un plan que hab&iacute;a contribuido a financiar a los soldados de Hafter y a pagar las deudas con sus mercenarios rusos. En el este de Libia los billetes falsos circulaban como moneda real y en el mercado negro se cambiaban por d&oacute;lares estadounidenses, permitiendo a Mosc&uacute; el acceso a divisas duras que tras la invasi&oacute;n de Ucrania hab&iacute;a perdido por las sanciones occidentales.
    </p><p class="article-text">
        El banco central se enfrent&oacute; a una elecci&oacute;n: denunciar el fraude y provocar otra crisis financiera, o absorber la p&eacute;rdida en silencio. &ldquo;Sab&iacute;amos exactamente de d&oacute;nde proced&iacute;an los billetes&rdquo;, dijo una persona del Banco Central. &ldquo;Pero decirlo significaba una confrontaci&oacute;n, y la confrontaci&oacute;n significaba detener el flujo del petr&oacute;leo y hacer que el dinar pierda m&aacute;s valor, as&iacute; que los absorbimos y no dijimos nada; as&iacute; es como sobreviven las instituciones en Libia, aceptando lo que no puedes enfrentar&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A sus 82 años, Hafter enfrenta ahora el dilema definitivo de su mundo: cómo transferir el poder. ¿Qué pasa cuando el hombre detrás de la farsa se va?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En octubre de 2025, los billetes falsos se retiraron discretamente. Se hicieron las anotaciones en los libros del banco central y la riqueza de Hafter creci&oacute;. Como me dijo un exfuncionario de un pa&iacute;s occidental, &ldquo;es m&aacute;s f&aacute;cil lidiar con una mentira que puedes manejar que con una verdad que no puedes arreglar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El dilema: la herencia</h2><p class="article-text">
        A sus 82 a&ntilde;os, Hafter enfrenta ahora el dilema definitivo de su mundo: c&oacute;mo transferir el poder en un sistema que depende de instituciones cuyo funcionamiento necesita que nadie reconozca oficialmente el nombre de la persona que las controla. &iquest;Qu&eacute; pasa cuando el hombre detr&aacute;s de la farsa se va?
    </p><p class="article-text">
        Los expertos coinciden en un an&aacute;lisis: Hafter quiere usar a sus hijos para asegurar su legado. &ldquo;Sus ojos se iluminaban cuando te presentaba a sus hijos&rdquo;, record&oacute; Williams, el antiguo enviado de la ONU. Seg&uacute;n las personas que conocen a la familia, uno de los hijos ocupa un lugar especial. &ldquo;Saddam siempre fue su favorito&rdquo;, me cont&oacute; Buisier. &ldquo;Tal vez porque era el que se parec&iacute;a m&aacute;s al padre en porte y estatura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los hijos de Hafter se han repartido el sistema entre ellos para un a&ntilde;o que seg&uacute;n los rumores podr&iacute;a ser el de la sucesi&oacute;n. Saddam, el heredero natural, fue nombrado vicecomandante en jefe en agosto de 2025 y est&aacute; al mando de la brigada m&aacute;s poderosa de su padre. Khaled es jefe del Estado Mayor y mantiene bajo control al ej&eacute;rcito de su padre. Belkacem, un ingeniero devenido en empresario, est&aacute; a cargo de miles de millones en contratos de reconstrucci&oacute;n para las ciudades destrozadas por las guerras de su padre. Al-Siddiq es poeta y gestiona la pol&iacute;tica tribal creando comisiones de reconciliaci&oacute;n que prometen la paz y el perd&oacute;n pero no la traen. Okba supervisa el sector de inteligencia artificial y criptomonedas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En una Libia fragmentada, los hijos de Hafter deben dividirse lo que el padre nunca compartió: territorio, dinero, mercenarios, y una economía remendada con moneda falsa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cada uno tiene su t&iacute;tulo y ninguno de ellos ocupa un cargo electo. La sucesi&oacute;n se ha ensayado tan abiertamente que apenas puede considerarse un secreto. Seg&uacute;n los &uacute;ltimos informes, hasta los diplom&aacute;ticos estadounidenses participan ahora en las negociaciones para un acuerdo que unifique a los gobiernos rivales de Libia con Saddam como presidente.
    </p><p class="article-text">
        Pero Hafter construy&oacute; su sistema para un solo hombre, no para cinco. En una Libia fragmentada, donde un gobierno rival cuenta con sus propias milicias y apoyos extranjeros, los hijos de Hafter deben dividirse lo que el padre nunca comparti&oacute;: territorio, dinero, mercenarios, y una econom&iacute;a remendada con moneda falsa
    </p><p class="article-text">
        Gadafi pas&oacute; d&eacute;cadas preparando a sus hijos. Por vac&iacute;a que estuviera, les dio una ideolog&iacute;a que contarse a s&iacute; mismos y aun as&iacute; se destrozaron entre ellos antes de ser barridos por la revoluci&oacute;n. Los hijos de Hafter no tienen ning&uacute;n credo que compartir, solo el pragmatismo de la supervivencia. Gadafi se atribu&iacute;a presidir un sistema basado en el gobierno popular. Hafter no se atribuye nada. Solo el consentimiento silencioso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anas El Gomati]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/jalifa-hafter-exagente-cia-rey-trono-libia_1_13111517.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 19:30:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/214acd5c-ee3a-443f-b0a3-0855ec0dc094_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2752597" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/214acd5c-ee3a-443f-b0a3-0855ec0dc094_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2752597" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Jalifa Hafter, el exagente de la CIA que es el rey sin trono de Libia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/214acd5c-ee3a-443f-b0a3-0855ec0dc094_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libia,Muamar El Gadafi,Primavera Árabe,CIA,Estados Unidos,ONU - Organización de las Naciones Unidas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La paradoja de EEUU: la mayor potencia militar del mundo no sabe ganar guerras ni proteger a sus ciudadanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/paradoja-eeuu-mayor-potencia-militar-mundo-no-ganar-guerras-proteger-ciudadanos_129_13186542.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6ce2b03-0eec-42a3-8fae-b26a4c7d2f82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La paradoja de EEUU: la mayor potencia militar del mundo no sabe ganar guerras ni proteger a sus ciudadanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mito de la tecnología, la arrogancia y el espectáculo de la violencia de EEUU van en contra de la eficiencia en seguridad ciudadana e internacional</p></div><p class="article-text">
        En un <a href="https://www.rtve.es/noticias/20260428/grietas-dispositivo-protegia-trump-controles-insuficientes-amenaza-dentro-recinto/17042938.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo reciente</a> se explica c&oacute;mo el enorme despliegue de cuerpos de seguridad que operaban hace unos d&iacute;as dentro del Hotel Hilton evit&oacute; que Donald Trump y funcionarios de su Administraci&oacute;n fuesen v&iacute;ctimas de un atentado. La operaci&oacute;n fue exitosa. Sin embargo, no hubo medidas preventivas para impedir que el potencial asesino se alojara en el Hilton unos d&iacute;as antes con diferentes tipos de armas.
    </p><p class="article-text">
        Calles y edificios que rodean al hotel fueron tomadas por las fuerzas de seguridad en las jornadas previas. Pero durante tres d&iacute;as el potencial agresor con su arsenal prepar&oacute; el atentado sin ning&uacute;n problema en el mismo edificio donde se celebrar&iacute;a la cena de corresponsales. Adem&aacute;s, el control para acceder a la cena era muy d&eacute;bil: bastaba mostrar la invitaci&oacute;n sin ninguna identificaci&oacute;n, y no hab&iacute;a arco detector de metales.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo cuando Cole Allen empez&oacute; a desplazarse por los pasillos hacia su objetivo, decenas de efectivos de seguridad comenzaron la doble y espectacular operaci&oacute;n de reducirlo y evacuar a los miembros de la Administraci&oacute;n. De pronto, la ineficacia se transform&oacute; en espect&aacute;culo; la realidad en cine de acci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">La primera fuerza militar mundial</h2><p class="article-text">
        Si se pasa del nivel dom&eacute;stico al de seguridad internacional, Estados Unidos tiene el mayor presupuesto en defensa del mundo (la Administraci&oacute;n Trump pide al Congreso que apruebe un gasto de 1,5 billones de d&oacute;lares, equivalente a 1,3 billones de euros). Su arsenal en armas convencionales, qu&iacute;mico-bacteriol&oacute;gicas y nucleares supera a cualquier otro del mundo, incluyendo a China y Rusia.
    </p><p class="article-text">
        Este pa&iacute;s est&aacute; a la vanguardia del uso de inteligencia artificial y robotizaci&oacute;n aplicado a la guerra. El Ej&eacute;rcito estadounidense est&aacute; adoptando, <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/03071847.2025.2458940" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en coordinaci&oacute;n con Silicon Valley,</a> una estrategia centrada en la IA e invirtiendo en sistemas aut&oacute;nomos en todas las ramas.
    </p><p class="article-text">
        Pese a estos avances, que ha mantenido desde la Guerra Fr&iacute;a, Estados Unidos ha sufrido significativas derrotas en las tres grandes guerras en las que se implic&oacute; desde la d&eacute;cada de 1960: Vietnam, Irak y Afganist&aacute;n. Es preciso diferenciar guerras de operaciones o intervenciones en pa&iacute;ses con escasa capacidad de resistencia. Las invasiones como la de Santo Domingo (1965), Grenada (1983) o Panam&aacute; (1989), el asesinato de Osama bin Laden (2011) o el secuestro del presidente Nicol&aacute;s Maduro en Venezuela (2026) fueron exitosas. Tambi&eacute;n fue un triunfo la primera guerra del Golfo (1990-1991), cuando una alianza con 40 gobiernos (incluyendo pa&iacute;ses &aacute;rabes) liderada por Washington liber&oacute; a Kuwait de la invasi&oacute;n del r&eacute;gimen de Sadam Hussein.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7004e47b-365e-465c-b292-292e2cc4be81_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7004e47b-365e-465c-b292-292e2cc4be81_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7004e47b-365e-465c-b292-292e2cc4be81_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7004e47b-365e-465c-b292-292e2cc4be81_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7004e47b-365e-465c-b292-292e2cc4be81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7004e47b-365e-465c-b292-292e2cc4be81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7004e47b-365e-465c-b292-292e2cc4be81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El presidente Trump pronuncia un discurso en una conferencia sobre criptomonedas celebrada en Mar-a-Lago."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El presidente Trump pronuncia un discurso en una conferencia sobre criptomonedas celebrada en Mar-a-Lago.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la guerra contra Ir&aacute;n, la Administraci&oacute;n Trump ha repetido varios de los errores cometidos por las Administraciones de Lyndon Johnson y Richard Nixon en Vietnam (1955-1975), de George W. Bush en Irak (2003-2011) y Afganist&aacute;n (2001-2021), y de Barack Obama en este &uacute;ltimo pa&iacute;s. En estos casos en Washington consideraron que, con su inmenso poder&iacute;o &mdash;especialmente la fuerza a&eacute;rea, el mayor n&uacute;mero de efectivos desplegado en el campo de batalla y apoyando a gobernantes locales prooccidentales (Vietnam) u oportunistas aspirantes a gobernar (Irak y Afganist&aacute;n)&mdash;, podr&iacute;an triunfar.
    </p><p class="article-text">
        Los Gobiernos de Estados Unidos aplicaron modelos de ingenier&iacute;a social como parte de estrategias de contrainsurgencia, control represivo de las poblaciones locales y proyectos de desarrollo. Los resultados fueron siempre desastrosos. El caso vietnamita es paradigm&aacute;tico.
    </p><h2 class="article-text">El caso de Vietnam</h2><p class="article-text">
        En la reciente <a href="https://wwnorton.co.uk/books/9781324007166-mcnamara-at-war" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">biograf&iacute;a de Robert McNamara</a>, secretario de Defensa de los presidentes John F. Kennedy y Lyndon Johnson, se detallan &ldquo;las complejidades&rdquo; que el Pent&aacute;gono nunca tuvo en cuenta en Vietnam. Primero, el papel central del nacionalismo para unificar Vietnam del Norte y el Sur tras el fin del colonialismo franc&eacute;s y la entrada de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Segundo, el rechazo social hacia el Gobierno corrupto de Vietnam del Sur y una oposici&oacute;n que inclu&iacute;a a la comunidad budista, el ej&eacute;rcito de Vietnam del Norte y la guerrilla (el Vietcong) insertada en la poblaci&oacute;n. Tercero, un terreno selv&aacute;tico en el que los veh&iacute;culos mecanizados del ej&eacute;rcito estadounidense no pod&iacute;an operar. Cuarto, el mito de que pod&iacute;an derrotar a la guerrilla y resolver las complejidades pol&iacute;ticas con bombardeos a&eacute;reos. En quinto lugar, creyeron que con un mayor despliegue de tropas podr&iacute;an vencer estas dificultades (549.500 efectivos en 1969). Sexto, internacionalizar la guerra al bombardear los pa&iacute;ses vecinos de Laos y Camboya para evitar que el Vietcong recibiese suministros. Por &uacute;ltimo, Washington nunca entendi&oacute; las relaciones complicadas entre los comunistas vietnamitas con la antigua URSS y China.
    </p><p class="article-text">
        Al final, Estados Unidos destruy&oacute; en gran medida a Vietnam, pero perdi&oacute; la guerra y en 1973 se march&oacute; del pa&iacute;s. Murieron 58.000 efectivos de su lado y elimin&oacute; a alrededor de 2 millones de personas. Vietnam del Norte y del Sur se unificaron bajo el comunismo.
    </p><p class="article-text">
        El fracaso de Vietnam se repiti&oacute;, tratando de evitar el despliegue de tantos efectivos, en Irak y Afganist&aacute;n. En estos casos, Estados Unidos gener&oacute; destrucci&oacute;n y no entendi&oacute; los contextos locales ni regionales. En 2021 se fue de Irak dejando al pa&iacute;s en un caos del que surgi&oacute; el Estado Isl&aacute;mico y huy&oacute; literalmente de Afganist&aacute;n entregando el poder a los talibanes contra los que hab&iacute;a combatido durante dos d&eacute;cadas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f2d75a7-a103-4722-a089-a561771d0cb4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f2d75a7-a103-4722-a089-a561771d0cb4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f2d75a7-a103-4722-a089-a561771d0cb4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f2d75a7-a103-4722-a089-a561771d0cb4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f2d75a7-a103-4722-a089-a561771d0cb4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f2d75a7-a103-4722-a089-a561771d0cb4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8f2d75a7-a103-4722-a089-a561771d0cb4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ciudadanos iraníes participan en una manifestación para mostrar su apoyo y solidaridad con el nuevo líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Khamenei, en Teherán, Irán, el 29 de abril de 2026. La manifestación se produce tras el anuncio del presidente estadounidense Trump, el 21 de abril, de que el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán se ha prorrogado indefinidamente a petición de Pakistán, mientras se mantiene el bloqueo naval y continúan las negociaciones diplomáticas. (Estados Unidos, Teherán) EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ciudadanos iraníes participan en una manifestación para mostrar su apoyo y solidaridad con el nuevo líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Khamenei, en Teherán, Irán, el 29 de abril de 2026. La manifestación se produce tras el anuncio del presidente estadounidense Trump, el 21 de abril, de que el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán se ha prorrogado indefinidamente a petición de Pakistán, mientras se mantiene el bloqueo naval y continúan las negociaciones diplomáticas. (Estados Unidos, Teherán) EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la guerra contra Ir&aacute;n, Washington ha utilizado los ataques a&eacute;reos resisti&eacute;ndose a mandar fuerzas sobre el terreno. El presidente Trump ha declarado que decidir&aacute; cu&aacute;ndo terminar la guerra, y en varias ocasiones ha dicho que Estados Unidos ya la hab&iacute;a ganado. Pero los objetivos de la guerra han ido cambiando, en ocasiones de manera contradictoria y enga&ntilde;osa: eliminar armas nucleares que ya hab&iacute;an sido eliminadas (seg&uacute;n el propio Trump), destruirlas antes de que se fabriquen mientras alegas que te apuntan, cambiar un r&eacute;gimen que ya se ha cambiado, &ldquo;destruir una civilizaci&oacute;n (persa)&rdquo;, negociar con una parte que dice que no negocia y bloquear un estrecho que bloquea Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Acorralado por sus contradicciones, Trump ahora trata de navegar entre las presiones empresariales para detener la guerra, las exigencias de su base electoral en el movimiento Make America Great Again y las quejas de sus aliados. Todo le ha llevado a tratar de negociar y extender el alto el fuego. Cada vez m&aacute;s an&aacute;lisis coinciden en que Ir&aacute;n, pese a la gran destrucci&oacute;n sufrida, controla la situaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Las guerras asim&eacute;tricas</h2><p class="article-text">
        Entusiasmados con la operaci&oacute;n de enero en Venezuela, Trump y su secretario de Defensa, Pete Hegseth, no han tenido en consideraci&oacute;n la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/turbantes-uniformes-militares-manda-iran-trump-equivoca_1_13183584.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estructura descentralizada de poder militar iran&iacute;</a>, ni el poderoso factor nacionalista, como tampoco la complejidad regional ni el papel cauteloso pero importante de China y Rusia. So&ntilde;aron con que, lanzados los ataques por aire, la poblaci&oacute;n iran&iacute;, carente de organizaciones s&oacute;lidas de oposici&oacute;n, defenestrar&iacute;a un sistema pol&iacute;tico afirmado durante 40 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Como en Irak y Afganist&aacute;n, la Administraci&oacute;n Trump no ha tenido objetivos ni planes claros para la guerra ni para qu&eacute; hacer si el r&eacute;gimen iran&iacute; se derrumbaba. Tampoco parece entender la cultura pol&iacute;tica del pa&iacute;s, ni las complejas relaciones con los vecinos del golfo P&eacute;rsico, y en particular la tensa y necesaria vinculaci&oacute;n de Ir&aacute;n con Arabia Saud&iacute;. Y <a href="https://www.thefp.com/p/what-iranians-really-think-about" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no han logrado</a> contar con que la poblaci&oacute;n local apoye la guerra: para millones de iran&iacute;es una cosa es que acabe el r&eacute;gimen teocr&aacute;tico y otra diferente es que destruyan el pa&iacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la guerra contra Irán, la Administración Trump ha repetido varios de los errores cometidos por presidentes anteriores en Vietnam, Irak y Afganistán, entre otros. Washington consideró que con su inmenso poderío —especialmente la fuerza aérea, el mayor número de efectivos desplegado en el campo de batalla y apoyando a gobernantes locales prooccidentales (Vietnam) u oportunistas aspirantes a gobernar (Irak y Afganistán)—, podrían triunfar.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estados Unidos despleg&oacute; en la zona de guerra 18 buques, dos portaviones y submarinos, 50.000 soldados y cientos de aviones y drones. La superioridad militar sobre Ir&aacute;n es incuestionable, pero Ir&aacute;n ha respondido con una estrategia de guerra asim&eacute;trica, perfeccionada durante d&eacute;cadas con grupos pol&iacute;ticos aliados en la regi&oacute;n. Esto es, resistencia basada en armas m&oacute;viles, flexibles y m&aacute;s baratas, y el uso de la sorpresa.
    </p><p class="article-text">
        Como explican <a href="https://www.theatlantic.com/national-security/2026/03/iran-us-asymmetrical-war/686525/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las expertas en seguridad</a> Nancy A. Youssef y Missy Ryan en <em>The Atlantic</em>, &ldquo;La estrategia que Ir&aacute;n est&aacute; aplicando actualmente &mdash;una guerra asim&eacute;trica contra las fuerzas estadounidenses (&hellip;)&mdash; recuerda a los m&eacute;todos utilizados por los insurgentes iraqu&iacute;es para hacer frente a los ej&eacute;rcitos estadounidenses y aliados sobre el terreno hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas. En aquel entonces, las armas preferidas eran los artefactos explosivos improvisados que los insurgentes iraqu&iacute;es enterraban a los lados de las carreteras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ir&aacute;n utiliza drones baratos, minas en el estrecho de Ormuz y misiles de bajo coste, m&oacute;viles y f&aacute;ciles de ocultar para atacar barcos, bases militares e instalaciones petroleras de los pa&iacute;ses del golfo P&eacute;rsico. El resultado es que Estados Unidos no ha podido imponerse mientras que alrededor del mundo crece el desacuerdo con esta guerra que Trump lanz&oacute;, alentado por Netanyahu, y con el impacto econ&oacute;mico global de la misma.
    </p><h2 class="article-text">El espect&aacute;culo de la violencia</h2><p class="article-text">
        Hay un cierto paralelismo entre el intento de asesinato de Trump en el Hilton y la situaci&oacute;n indefinida, pero favorable a Teher&aacute;n, en que se encuentra la guerra de Estados Unidos e Israel contra Ir&aacute;n. En los dos casos, el inmenso aparato policial y militar muestra serias deficiencias que llevan a preguntarse si el &eacute;nfasis en el poder basado en un alto n&uacute;mero de efectivos, en la idealizaci&oacute;n de la alta tecnolog&iacute;a aplicada a las armas, en la espectacularidad por encima del an&aacute;lisis minucioso y en los discursos grandilocuentes de Trump conducen a reiterados fracasos en seguridad dom&eacute;stica e internacional.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito en el primer caso &ndash;cierto, no hubo v&iacute;ctimas-- queda muy relativizado si en vez de un &ldquo;lobo solitario&rdquo; se hubiera tratado de un comando de varias personas entrenadas militarmente, con armas de guerra que se compran libremente en Estados Unidos, que se hubiese alojado en el Hotel Hilton en d&iacute;as anteriores al evento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f14864c9-bae1-40cf-aa45-eaf66d19694e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f14864c9-bae1-40cf-aa45-eaf66d19694e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f14864c9-bae1-40cf-aa45-eaf66d19694e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f14864c9-bae1-40cf-aa45-eaf66d19694e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f14864c9-bae1-40cf-aa45-eaf66d19694e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f14864c9-bae1-40cf-aa45-eaf66d19694e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f14864c9-bae1-40cf-aa45-eaf66d19694e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotografía difundida en la cuenta oficial de Trump en Truth Social donde se muestra al supuesto tirador arrestado por agentes del Servicio Secreto."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotografía difundida en la cuenta oficial de Trump en Truth Social donde se muestra al supuesto tirador arrestado por agentes del Servicio Secreto.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Prepararse y disparar desde un hotel no es nuevo en la dram&aacute;tica lista de cr&iacute;menes masivos en Estados Unidos, el pa&iacute;s desarrollado con el mayor n&uacute;mero de asesinatos y con un n&uacute;mero estimado de 500 millones de armas en posesi&oacute;n de civiles (m&aacute;s otro mill&oacute;n que manejan los cuerpos de seguridad).
    </p><p class="article-text">
        En octubre de 2017, por ejemplo, un hombre de 64 a&ntilde;os se instal&oacute; con un amplio arsenal en el piso 32 del Mandala Bay Hotel (Las Vegas) y dispar&oacute; sobre los asistentes a un festival de m&uacute;sica. Asesin&oacute; a 60 personas, hiri&oacute; a 413 y casi 500 sufrieron heridas al tratar de huir.
    </p><p class="article-text">
        El atentado del Hilton recuerda a la pel&iacute;cula <em>En la l&iacute;nea de fuego</em> (1993) de Wolfgang Petersen. El personaje interpretado por John Malkovich logra entrar en un evento similar a la cena de corresponsales para asesinar al presidente de Estados Unidos con un arma casera, desarmable, fabricada con pl&aacute;sticos, resina y materiales indetectables. Esas armas son ahora parte de un mercado en ascenso, se compran por internet, se fabrican con una impresora 3D, su posesi&oacute;n no est&aacute; regulada y se usan en cada vez m&aacute;s cr&iacute;menes.
    </p><p class="article-text">
        La alta violencia cotidiana y sistem&aacute;tica en la sociedad estadounidense parece ir vinculada, en vez de ser prevenida, por la incre&iacute;ble cantidad de cuerpos de seguridad, la supuesta autodefensa que representan las armas para muchos ciudadanos y el <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-44047889" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor n&uacute;mero de poblaci&oacute;n carcelaria</a> del mundo (1,9 millones).
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos tiene <a href="https://bjs.ojp.gov/document/fleo20st.pdf#:~:text=enforcement%20agencies%20in%20the%20United%20States%20employed,the%20Department%20of%20Justice%20(DOJ)%20(figure%201)." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">18.000 cuerpos policiales</a> locales, estatales y federales en las que trabajan m&aacute;s de 900.000 agentes a tiempo completo. Hay, as&iacute; mismo, 1,27 millones de <a href="https://www.buildingsecurity.com/blog/recent-private-security-growth/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agentes de seguridad privada</a>. Sin embargo, cuenta con el mayor nivel de homicidios por delante de 26 de los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados del mundo. Cada d&iacute;a, <a href="https://everytownresearch.org/report/gun-violence-in-america/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cerca de 130 personas</a> mueren por disparos en Estados Unidos y m&aacute;s de 200 resultan heridas.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses, el cuerpo de seguridad orientada para controlar la migraci&oacute;n (el United States Immigration and Customs Enforcement o ICE) ha mostrado un grave nivel &ndash;provocando varios asesinatos-- de falta de profesionalidad al tiempo que realiza operativos con aparatosos despliegues militares para detener inmigrantes desarmados. El espect&aacute;culo, una vez m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariano Aguirre Ernst]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/paradoja-eeuu-mayor-potencia-militar-mundo-no-ganar-guerras-proteger-ciudadanos_129_13186542.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 19:30:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f6ce2b03-0eec-42a3-8fae-b26a4c7d2f82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="229588" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f6ce2b03-0eec-42a3-8fae-b26a4c7d2f82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="229588" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La paradoja de EEUU: la mayor potencia militar del mundo no sabe ganar guerras ni proteger a sus ciudadanos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f6ce2b03-0eec-42a3-8fae-b26a4c7d2f82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump comunica al Congreso que la guerra con Irán "ha terminado" para sortear la autorización del Capitolio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/trump-comunica-congreso-guerra-iran-terminado-sortear-autorizacion-capitolio-pesar-soldados-zona_1_13189186.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2a54d55-5fc9-4418-9ce9-dd3efdd9efcd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump comunica al Congreso que la guerra con Irán &quot;ha terminado&quot; para sortear la autorización del Capitolio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Casa Blanca afirma al Congreso en una carta enviada el viernes que las hostilidades con Irán han "cesado", a pesar de la presencia de las fuerzas armadas estadounidenses en la región, incluidos tres portaaviones y unos 15.000 soldados, y de que las negociaciones con Teherán están bloqueadas</p><p class="subtitle">Trump se salta el límite legal para continuar la guerra de Irán sin autorización del Congreso y sin un plan de salida
</p></div><p class="article-text">
        El estrecho de Ormuz sigue bloqueado, las negociaciones est&aacute;n estancadas y EEUU tiene 15.000 soldados y tres portaaviones en la regi&oacute;n. Pero, seg&uacute;n la Casa Blanca, la guerra que comenz&oacute; el 28 de febrero &ldquo;ha terminado&rdquo;, de acuerdo con la comunicaci&oacute;n formal del presidente de EEUU, Donald Trump, enviada al Congreso para sortear la petici&oacute;n de autorizaci&oacute;n al Capitolio para proseguir con las hostilidades.
    </p><p class="article-text">
        La carta de Trump sortea el plazo legal del 1 de mayo para obtener la aprobaci&oacute;n de los miembros del Congreso para continuar la guerra con Ir&aacute;n. Ese plazo ya estaba destinado a expirar sin que los congresistas republicanos hicieran nada, toda vez que est&aacute;n sometidos al estricto control del presidente de EEUU.
    </p><p class="article-text">
        La carta pone de relieve la jur&iacute;dicamente cuestionable afirmaci&oacute;n del poder presidencial que subyace en la guerra de Trump, que este inici&oacute; sin la aprobaci&oacute;n del Congreso hace dos meses. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, al mismo tiempo, dice en la carta que la guerra puede estar lejos de haber concluido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar del &eacute;xito de las operaciones de Estados Unidos contra el r&eacute;gimen iran&iacute; y de los continuos esfuerzos por garantizar una paz duradera, la amenaza que Ir&aacute;n representa para Estados Unidos y nuestras Fuerzas Armadas sigue siendo significativa&rdquo;, afirma el presidente de EEUU.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se ha producido ning&uacute;n intercambio de disparos entre las Fuerzas de los Estados Unidos e Ir&aacute;n desde el 7 de abril de 2026&rdquo;, escribe el presidente en cartas pr&aacute;cticamente id&eacute;nticas dirigidas al presidente de la C&aacute;mara de Representantes, Mike Johnson, y al senador republicano Chuck Grassley, presidente pro tempore del Senado: &ldquo;Las hostilidades que comenzaron el 28 de febrero de 2026 han concluido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Constituci&oacute;n otorga al Congreso la facultad de declarar la guerra. El asunto clave es la resoluci&oacute;n sobre los poderes de guerra de 1973, una ley posterior a la guerra de Vietnam destinada a limitar la autoridad presidencial y garantizar que las intervenciones militares prolongadas cuenten con la aprobaci&oacute;n del Congreso.
    </p><p class="article-text">
        El conflicto comenz&oacute; el 28 de febrero, cuando las fuerzas estadounidenses, junto con Israel, lanzaron ataques a gran escala contra objetivos iran&iacute;es, desencadenando un enfrentamiento regional. Desde entonces, Ir&aacute;n ha respondido, los mercados energ&eacute;ticos mundiales se han visto perturbados y el Congreso de EEUU se ha mostrado reacio a ejercer su funci&oacute;n constitucional.
    </p><p class="article-text">
        En virtud de la resoluci&oacute;n sobre los poderes de guerra, el presidente puede iniciar una acci&oacute;n militar sin autorizaci&oacute;n previa, pero debe notificarlo al Congreso en un plazo de 48 horas y poner fin a las hostilidades en un plazo de 60 d&iacute;as, a menos que los legisladores aprueben una pr&oacute;rroga. 
    </p><p class="article-text">
        Ese plazo de 60 d&iacute;as, que comenz&oacute; a contar a partir de la notificaci&oacute;n del presidente a los congresistas el 2 de marzo, ha expirado el viernes 1 de mayo.
    </p><h2 class="article-text">Propuesta iran&iacute; rechazada por EEUU</h2><p class="article-text">
        Ir&aacute;n ha mandado este viernes a Estados Unidos una nueva propuesta de negociaci&oacute;n de paz a trav&eacute;s de Pakist&aacute;n, seg&uacute;n ha informado la agencia oficial iran&iacute;. Por el momento, se desconocen los detalles de la propuesta. La nueva oferta se produce mientras un alto mando militar iran&iacute; advierte de que cualquier nuevo ataque estadounidense provocar&aacute; &ldquo;una represalia sostenida, de gran alcance y dolorosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Trump, por su parte, ha vuelto a decir este viernes que EEUU &ldquo;ya ha ganado&rdquo; la guerra y afirm&oacute; que &ldquo;no&rdquo; estaba &ldquo;satisfecho&rdquo; con la nueva propuesta. Adem&aacute;s, ha dicho que quiere &ldquo;ganar por un margen mayor&rdquo; y asegurarse de que Ir&aacute;n nunca pueda conseguir un arma nuclear.
    </p><p class="article-text">
        Teher&aacute;n ya hab&iacute;a presentado una propuesta la semana pasada a Washington, tambi&eacute;n a trav&eacute;s de Pakist&aacute;n. En ese momento, se ofreci&oacute; una negociaci&oacute;n en varias fases, con la primera de ellas centrada en el fin de la guerra y la reapertura del estrecho de Ormuz por ambas partes y dejar la cuesti&oacute;n del programa nuclear iran&iacute; para m&aacute;s tarde.
    </p><p class="article-text">
        Las conversaciones directas entre las dos partes se encuentran encalladas ante la negativa iran&iacute; de sentarse a negociar mientras EEUU mantenga el cerco naval a sus puertos y buques, una medida con la que busca bloquear la econom&iacute;a iran&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Ir&aacute;n, por su parte, mantiene el control del tr&aacute;fico en el estrecho de Ormuz, la estrat&eacute;gica ruta por la que transitaba el 20% del petr&oacute;leo mundial, lo que ha disparado el precio del crudo.
    </p><p class="article-text">
        Las dos partes mantuvieron un encuentro en Islamabad el 11 y 12 de abril con una delegaci&oacute;n iran&iacute; liderada por el presidente del Parlamento, Mohamed Baqer Qalibaf, y la estadounidense por el vicepresidente JD Vance. En ese encuentro, sin embargo, no lograron un acuerdo para poner fin a la guerra que Estados Unidos e Israel lanzaron contra Ir&aacute;n el 20 de febrero y que se encuentra detenida desde el alto el fuego del 8 de abril.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/trump-comunica-congreso-guerra-iran-terminado-sortear-autorizacion-capitolio-pesar-soldados-zona_1_13189186.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 19:12:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a2a54d55-5fc9-4418-9ce9-dd3efdd9efcd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5849966" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a2a54d55-5fc9-4418-9ce9-dd3efdd9efcd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5849966" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Trump comunica al Congreso que la guerra con Irán "ha terminado" para sortear la autorización del Capitolio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a2a54d55-5fc9-4418-9ce9-dd3efdd9efcd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump acusa en falso a España e Italia: "Creen que está bien que Irán tenga un arma nuclear"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/trump-acusa-falso-espana-e-italia-creen-iran-tenga-arma-nuclear_1_13189032.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6347efac-9885-4926-ba36-25e191a0e749_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump acusa en falso a España e Italia: &quot;Creen que está bien que Irán tenga un arma nuclear&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente de EEUU vuelve a atacar al Gobierno español e italiano por sus críticas a la guerra ilegal en Irán</p></div><p class="article-text">
        Trump sigue con sus ataques y amenazas contra Espa&ntilde;a.  &ldquo;Les parece bien que Ir&aacute;n tenga un arma nuclear&rdquo;, ha acusado en falso el presidente de EEUU, Donald Trump, a los gobiernos de Espa&ntilde;a e Italia: &ldquo;Cualquiera que piense que est&aacute; bien que Ir&aacute;n tenga un arma nuclear no es muy inteligente, y ser&iacute;a terrible en el futuro que se les permitiera tener un arma nuclear sin que eso supusiera un problema&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2050252917890822190?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El presidente de Estados Unidos anunci&oacute; el mi&eacute;rcoles por la noche que est&aacute; sopesando retirar soldados de Alemania por las cr&iacute;ticas del canciller, Friedrich Merz, a los bombardeos de EEUU e Israel en Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Est&aacute; considerando hacer lo mismo para Espa&ntilde;a e Italia?, le ha preguntado una periodista en el Despacho Oval este viernes: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no? Italia no ha ayudado en absoluto, y Espa&ntilde;a ha sido horrible, absolutamente horrible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si lo hubieran dicho amablemente, o si hubieran dicho: 'Vale, ayudaremos'&rdquo;, afirmado Trump: &ldquo;Y les ayudamos con Ucrania. Nos separa un oc&eacute;ano. Es cosa suya. Es la puerta de su casa. Nosotros les ayudamos. Y cuando los necesitamos, no estaban ah&iacute;. Tenemos que recordar eso. Y por eso tenemos un gran problema, porque no necesit&aacute;bamos ninguna ayuda con Ir&aacute;n. Ten&iacute;amos a Ir&aacute;n controlado desde el primer d&iacute;a. Y ellos, en todos los casos, dijeron: 'No queremos involucrarnos'. Y, ya sabes, lo sorprendente es que ellos utilizan el estrecho. Nosotros no lo utilizamos. No lo necesitamos. Tenemos mucho petr&oacute;leo, y ellos lo utilizan. Y uno habr&iacute;a pensado que dir&iacute;an: 'Nos encantar&iacute;a ayudaros', pero no lo hicieron. Y Alemania lo est&aacute; haciendo fatal, tiene problemas de inmigraci&oacute;n, energ&eacute;ticos, tiene problemas de todo tipo. Y tiene un gran problema con Ucrania. Y me critic&oacute; por todo lo que hice con Ir&aacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Trump, pregunt&oacute; a Merz: &ldquo;Le dije: '&iquest;Te gustar&iacute;a que Ir&aacute;n tuviera un arma nuclear?'. &Eacute;l respondi&oacute;: 'No, lo s&eacute;'. Le dije: 'Bueno, pues entonces supongo que tengo raz&oacute;n'. No supo qu&eacute; responder a eso. La conclusi&oacute;n es que, para este mundo, para nuestro pa&iacute;s, pero sin duda para Israel, Oriente Medio y Europa, es mucho m&aacute;s urgente. No se puede permitir que Ir&aacute;n tenga un arma nuclear. Y si est&aacute;s de acuerdo en que Ir&aacute;n no puede tener un arma nuclear &mdash;algo en lo que la mayor&iacute;a de la gente est&aacute; de acuerdo, casi todo el mundo&mdash;, deber&iacute;a haberse hecho hace mucho tiempo. Pero si est&aacute;s de acuerdo en que no pueden tener un arma nuclear, entonces lo que hice se ha ejecutado a la perfecci&oacute;n, porque nuestro ej&eacute;rcito los ha destruido&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/trump-acusa-falso-espana-e-italia-creen-iran-tenga-arma-nuclear_1_13189032.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 16:50:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6347efac-9885-4926-ba36-25e191a0e749_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1678992" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6347efac-9885-4926-ba36-25e191a0e749_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1678992" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Trump acusa en falso a España e Italia: "Creen que está bien que Irán tenga un arma nuclear"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6347efac-9885-4926-ba36-25e191a0e749_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
