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    <title><![CDATA[elDiario.es - Basquetour]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Basquetour]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Una ruta en bicicleta por el románico alavés y la magia de lo medieval]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/basquetour/ruta-bicicleta-romanico-alaves-magia-medieval_1_10218919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bc3d045-0c13-459d-9ab4-219bcaded324_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una ruta en bicicleta por el románico alavés y la magia de lo medieval"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un recorrido de 80 kilómetros orientado a bicicletas de montaña o gravel permite conocer once joyas del románico en Álava</p><p class="subtitle">Mujeres en bicicleta: las claves para tu primer viaje a pedales</p></div><p class="article-text">
        Algo debe de tener el arte rom&aacute;nico que gusta a todo el mundo. Desde luego no tiene la grandiosidad del g&oacute;tico, pero a quien escribe su encanto le ha llevado a recorrer kil&oacute;metros y kil&oacute;metros en su b&uacute;squeda. Pienso que es el estilo que mejor adapta la historia al terreno, el que m&aacute;s nos hace sentir la cultura de hace siglos, tal vez modesta, de peque&ntilde;as dimensiones, pero por eso mismo m&aacute;s humana, m&aacute;s viva y real. El rom&aacute;nico favorece esta simbiosis al estar unido a la vida rural y hacerse presente en muchos templos localizados en bosques, colinas, riscos y villas bien conservadas.
    </p><p class="article-text">
        La mitad norte de la pen&iacute;nsula es el territorio del rom&aacute;nico. En algunas regiones es m&aacute;s abundante, en otras m&aacute;s brillante, pero siempre a&ntilde;ade un toque de belleza, de recogimiento y de magia a los pueblos y a los parajes rec&oacute;nditos en los que se ubica. Un valle sin una ermita rom&aacute;nica es menos valle.
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                Detalles de las rutas por el románico alavés                            </span>
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        De los tres territorios hist&oacute;ricos vascos, &Aacute;lava es el que m&aacute;s y mejores edificios rom&aacute;nicos conserva, dados los escasos vestigios guipuzcoanos y vizca&iacute;nos. El rom&aacute;nico alav&eacute;s presenta una variedad, una riqueza y una profusi&oacute;n tal que sorprende a todos aquellos que se acercan a conocer mejor sus secretos. Sus m&aacute;s de 240 templos con elementos de ese estilo configuran todo un territorio por descubrir, disfrutar y valorar como se merece.
    </p><p class="article-text">
        Y, en tierras alavesas, Arabako Lautada (Llanada Alavesa) sigue mostrando una de las mayores concentraciones de toda Europa, con una iglesia por cada 7 km&sup2;. A cada paso, casi en cada aldea, nos topamos con elementos de ese estilo: un simple ventanal, una portada que ha sobrevivido a las reformas de &eacute;pocas m&aacute;s modernas y, hasta en ocasiones, templos que han conservado buena parte de su estructura original. Se trata de un estilo normalmente muy tard&iacute;o (fechable casi siempre en el siglo XIII), donde es destacable la riqueza y elegancia escult&oacute;rica frente a lo arquitect&oacute;nico, aunque tambi&eacute;n hay varios edificios de buena f&aacute;brica. Es frecuente, adem&aacute;s, que muchas de estas obras se encuentren enclavadas en paisajes de gran belleza.
    </p><p class="article-text">
        Y para conocer algunos de los mejores ejemplos de lo que os decimos, Euskadi Basque Country, os propone una ruta de 80 km y apenas 550 m de desnivel total, muy asequible para cualquiera que acostumbre a montar en bicicleta, en la que nos entretendremos en visitar cada una de las peque&ntilde;as joyas que nos saldr&aacute;n al encuentro y podremos tambi&eacute;n degustar las buenas tapas y vinos alaveses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El trayecto est&aacute; orientado a bicicletas de monta&ntilde;a o gravel, preferentemente. Habr&aacute; carriles bici, tramos asfaltados, otros de hormig&oacute;n y tambi&eacute;n de tierra, pero, en la medida de lo posible, transitaremos siempre por carreteras de poco tr&aacute;fico. Nosotros hemos podido realizarlo pr&aacute;cticamente en su totalidad en nuestras habituales bicis de carretera, pero, eso s&iacute;, equipadas con cubiertas m&aacute;s anchas. T&uacute; deja de preocuparte por los baches de la carretera y celebra el viaje, amigo. Y si un paso te parece complicado, busca la alternativa adecuada m&aacute;s cercana, que seguro que la hay. Un par de consejos antes de ponernos en marcha. El primero: en gran parte de esos pueblos a&uacute;n te puedes encontrar a alg&uacute;n lugare&ntilde;o que es el encargado de ense&ntilde;ar y mostrar la iglesia a todo viajero que lo desee y dar a su manera las explicaciones sobre el templo y su historia. Y el descubrir templos sorprendentes junto al trato con esa persona, normalmente ya muy mayor y que sigue resistiendo en su pueblo el paso del tiempo, hace de la visita una experiencia muy enriquecedora e inolvidable. En cualquier caso todos los lugares propuestos tienen un QR en la puerta para en el caso de estar cerrado poder hacer una visita virtual del lugar, no es lo mismo pero la tecnolog&iacute;a nos acerca al arte.
    </p><p class="article-text">
        Y el &uacute;ltimo: no se trata de pedalear para ganar a nadie, ni siquiera al tiempo, porque la vida no se mide por el n&uacute;mero de respiraciones que tenemos, sino por los sitios y momentos que nos quitan la respiraci&oacute;n.&nbsp;
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                Perfil de la ruta                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Arabako Lautada: un estuche con 11 joyas y muchas alhajas</h3><p class="article-text">
        <strong>Joya n&uacute;mero 1</strong>. Nos damos cita a las afueras de la capital, Vitoria, en unas campas muy queridas y frecuentadas por los alaveses por estar ubicada en un lugar tan magn&iacute;fico la iglesia con la advocaci&oacute;n de su santo patr&oacute;n, San Prudencio de Armentia, titular del edificio rom&aacute;nico del siglo XII, construido sobre los restos de un templo del siglo VIII. Desde &eacute;poca altomedieval, este en el que nos hallamos ha sido un n&uacute;cleo de gran importancia, debido en gran parte a su ubicaci&oacute;n en una encrucijada de caminos. De hecho, por el lugar pasaba la antigua calzada romana Burdeos&ndash;Astorga, y en sus inmediaciones existi&oacute; un establecimiento dedicado a la asistencia de los viajeros que circulaban por dicha v&iacute;a, que pasar&iacute;a siglos m&aacute;s tarde a configurar el Camino de Santiago. Por otra parte, el hecho de que Armentia fuera el lugar que vio nacer a San Prudencio, santo de &eacute;poca visig&oacute;tica y que ha suscitado mucha devoci&oacute;n en el territorio, hizo que Armentia se constituyera como el centro espiritual m&aacute;s importante de &Aacute;lava.
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                La basílica de Armentia                            </span>
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        A finales del siglo XVIII se realiz&oacute; una restauraci&oacute;n que modific&oacute; para siempre su aspecto, pero sigue conservando elementos que atestiguan su antiguo esplendor. As&iacute;, en el p&oacute;rtico, podemos contemplar relieves que en su d&iacute;a pertenecieron a dos portadas diferentes, entre los que destacan dos t&iacute;mpanos (la Ascensi&oacute;n y el Cordero), dos representaciones del Santo Entierro y los relieves de la Anunciaci&oacute;n y el Caballero Victorioso. Este templo es considerado uno de los m&aacute;s importantes ejemplos del arte medieval y declarado monumento del Pa&iacute;s Vasco.
    </p><p class="article-text">
        Y desde este rompecabezas de belleza extrema es de donde comenzaremos nuestra ruta cicloturista llenando los pulmones, ya de entrada, de rom&aacute;nico en estado puro en un marco incomparable. Adelante, amigos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Este templo es considerado uno de los más importantes ejemplos del arte medieval y declarado monumento del País Vasco                            </span>
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        <strong>Joya n&uacute;mero 2</strong>. Evitando en lo posible las carreteras de mucho tr&aacute;nsito y siempre bordeando por el sur la urbe 'gasteiztarra', atravesaremos el agradable Jard&iacute;n Bot&aacute;nico de Olarizu, en pleno Anillo Verde de la capital vitoriana, antes de rodar durante varios kil&oacute;metros por la V&iacute;a Verde del Ferrocarril Vasco Navarro, visitando varios pueblos y las viejas estaciones del antiguo 'trenico'.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El santuario de Nuestra Señora de Estíbaliz                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Cuando llevemos casi 15 km de ruta, abandonaremos a la altura de Andollu la 'v&iacute;a estrecha' para visitar la segunda gran joya del rom&aacute;nico alav&eacute;s: el Santuario de Est&iacute;baliz, la patrona de &Aacute;lava (ya hemos rendido pleites&iacute;a a ambos patronos). Este templo del siglo XIII es el &uacute;nico en Euskadi con tres &aacute;bsides y muestra un sobrio interior donde destacan los capitales historiados ubicados en la cabecera y la pila bautismal. Pasear entre la quietud de sus muros y cerrar los ojos unos segundos&hellip; es viajar en el tiempo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal sobriedad del interior se rompe en su exterior con la magn&iacute;fica portada Speciosa, formada por arquivoltas con decoraci&oacute;n vegetal entre la que se ocultan figuras como un centauro lanzando sus flechas a una sirena, un Pantocrator y otros elementos inspirados en el reino animal. Adem&aacute;s, la visita no termina en el templo, pues junto a &eacute;l abre sus puertas el Centro de Interpretaci&oacute;n del Rom&aacute;nico de &Aacute;lava con cuatro espacios expositivos que ilustran el origen, caracter&iacute;sticas y ubicaci&oacute;n de los elementos de este estilo en la provincia. El centro de interpretaci&oacute;n est&aacute; gestionado por &Aacute;lava Medieval, especialistas en rom&aacute;nico y son unos gu&iacute;as excepcionales para conocer este y otros espacios culturales de &Aacute;lava: <a href="https://alavamedieval.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">alavamedieval.com</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Detalle de la portada                            </span>
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        Por cierto, a los pies del cerro de Estibaliz pasa tambi&eacute;n el Donejakue Bidea, el camino jacobeo en Euskadi, con el que coincidiremos en bastantes tramos de la ruta conociendo nuevas joyas rom&aacute;nicas. Ya hemos admirado las dos m&aacute;s grandes, pero a&uacute;n nos quedan muchas sorpresas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Joya n&uacute;mero 3</strong>. Tras despedirnos de la patrona de los alaveses, continuamos ruta por la V&iacute;a Verde que tra&iacute;amos para, nada m&aacute;s pasar por Trokoniz, desviarnos un par de kil&oacute;metros, quien quiera, y conocer as&iacute; uno de los pocos robledales primigenios que quedan en la Llanada Alavesa. Y ya en el exiguo caser&iacute;o que es A&ntilde;ua conocer la parroquia de la Natividad, ligada a las peregrinaciones por el antiguo Donejakue Bidea del Interior y de inter&eacute;s art&iacute;stico por su presbiterio y &aacute;bside del siglo XIII, que se sit&uacute;an en la transici&oacute;n del rom&aacute;nico al protog&oacute;tico. Llama la atenci&oacute;n por sus caracter&iacute;sticas medievales, pero, sobre todo, por sus pinturas en grisalla del siglo XVI en las b&oacute;vedas. Esta 'alhaja' no est&aacute; incluida en listado oficial de nuestra ruta, pero puede sacar de un apuro a aquellos que lo necesiten, porque pueden acortarla en direcci&oacute;n a El Burgo, con lo que la ruta propuesta quedar&iacute;a reducida a 63,5 km: m&aacute;s asequible para los menos entrenados, aunque se quedar&iacute;an sin conocer cuatro de las joyas del recorrido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La parada es casi obligada en la iglesia de San Andrés de Erentxun                            </span>
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        Quienes decidamos continuar llegaremos a San Andr&eacute;s de Erentxun, donde la parada es casi obligada para poder contemplar uno de los pocos ejemplos de p&oacute;rtico rom&aacute;nico que se conserva en &Aacute;lava y del que podemos adivinar, gracias a los restos de cornisa, su edificio original. El interior del p&oacute;rtico destaca por la riqueza de su decoraci&oacute;n con motivos vegetales en la portada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Joya n&uacute;mero 4</strong>. Kil&oacute;metros despu&eacute;s, a las puertas de Uribarri-Jauregi, dejaremos al 'trenico' que prosiga su camino hacia Estella-Lizarra, y nosotros nos dirigiremos por Gere&ntilde;u a conocer una nueva joya rom&aacute;nica: la iglesia de las pinturas misteriosas, la de la Asunci&oacute;n en Alaitza, con las pinturas rojizas de su &aacute;bside en las que se recrean escenas muy poco propias de un lugar sagrado: enigm&aacute;ticas siluetas en actitud b&eacute;lica, primitivas escenas de caza y otras estampas de la cotidianeidad medieval.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La iglesia de la Asunción                            </span>
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        Hay m&aacute;s detalles de Alaitza que est&aacute;n fuera de lo com&uacute;n: tiene dos naves, cuando lo habitual en el rom&aacute;nico alav&eacute;s es una sola; y asimismo elementos arquitect&oacute;nicos que podr&iacute;an formar parte de una reforma que se tuvo que realizar en torno al siglo XIV que no nos esperar&iacute;amos encontrar en una iglesia, como una ventana palaciega en la pared oeste.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Joya n&uacute;mero 5</strong>. Aproximadamente a mitad de nuestra ruta por la Alta Edad Media llegaremos a Gazeo, donde nos aguarda la iglesia de San Mart&iacute;n de Tours, cuya advocaci&oacute;n de resonancias jacobeas nos remite a los miles de peregrinos que han contemplado su &aacute;bside semicircular de origen rom&aacute;nico, desvirtuado a lo largo de los siglos por diversas reformas. Su sobrio exterior, sin embargo, oculta uno de los conjuntos pict&oacute;ricos m&aacute;s fascinantes que se han encontrado en el Pa&iacute;s Vasco hasta la fecha. Para que un tesoro pueda ser considerado tal, debe permanecer oculto a lo mortales durante un tiempo y esta joya cumpli&oacute; con creces esa condici&oacute;n: hubieron de pasar siete siglos hasta que, en 1967, quedaron al descubierto las fant&aacute;sticas pinturas g&oacute;ticas del &aacute;bside del templo, ocultas bajo una capa de cal. La casualidad dio paso a la sorpresa: los murales de Gazeo eran una de las mejores muestras del arte pl&aacute;stico del siglo XIII y se encontraban en perfecto estado de conservaci&oacute;n. En ellos se inmortalizan con meticulosidad escenas como el misterio de la Sant&iacute;sima Trinidad o el inquietante Juicio de las almas. En resumen, uno de esos tesoros que no hay que perderse.
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                Iglesia de San Martín de Tours                            </span>
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        En Gazeo estaremos a un paso (tres kil&oacute;metros) de una de las mejores alhajas de la Llanada: la villa amurallada de Agurain-Salvatierra, uno de los lugares de &Aacute;lava que mejor conserva la esencia de su historia entre sus murallas, palacios y las iglesias g&oacute;ticas de San Juan y Santa Mar&iacute;a, y la ermita rom&aacute;nica de San Mart&iacute;n. Bien merece el desv&iacute;o de la ruta original: hacednos caso.
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            <span class="title">
                Detalle de la iglesia de Gazeo                            </span>
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        Nota: Para visitar Aliza y Gazeo se pueden contactar con la Oficina de Turismo de Agurain para conocer horarios de visita.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Joya n&uacute;mero 6</strong>. Y a apenas un par de kil&oacute;metros de Gazeo encontramos una nueva joya: la iglesia de San Rom&aacute;n de Ezkerekotxa, un buen resumen de las diferentes &eacute;pocas que ha atravesado la diminuta poblaci&oacute;n, desde su primera referencia hist&oacute;rica en 1040, hasta el primer vestigio de su iglesia en torno al siglo XII. Este peque&ntilde;o pueblo de agricultores y ganaderos fue testigo del paso de peregrinos y viajeros de distinta procedencia, recibiendo el influjo de distintas culturas y mentalidades que de alguna manera quedaron impregnadas en sus gentes y en su arquitectura. Y as&iacute;, la portada rom&aacute;nica de medio punto presenta particulares figuras y el caracter&iacute;stico ajedrezado jaqu&eacute;s, t&iacute;pico del Camino. Esta iglesia posee numerosos elementos representativos de distintas &eacute;pocas y diferentes tendencias art&iacute;sticas, que son una muestra del buen hacer y calidad del que hicieron gala los artistas locales en el transcurrir de los siglos, hasta conformar el edificio que hoy contemplamos.
    </p><p class="article-text">
        Es en el interior donde se encuentra la joya art&iacute;stica m&aacute;s destacada de la iglesia: el retablo mayor, un retablo p&eacute;treo de estilo clasicista que conserva restos de la policrom&iacute;a que anta&ntilde;o cubr&iacute;a el conjunto por completo. Se desconoce qui&eacute;n fue su autor, pero es una muestra de c&oacute;mo a trav&eacute;s del Camino se produjo el aprendizaje de las nuevas corrientes italianas por parte de los artistas alaveses. La figura que domina el retablo es la de San Rom&aacute;n, con h&aacute;bito monacal y sentado sobre un trono. Destacan tambi&eacute;n el sagrario y los relieves que muestran con un gran detalle el martirio del santo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Joya n&uacute;mero 7</strong>. Al finalizar la visita tomamos direcci&oacute;n hacia Alegr&iacute;a-Dulantzi por carreteras siempre locales, sin tr&aacute;fico. Pero antes de llegar quien lo desee puede desviarse fuera de la ruta dise&ntilde;ada, a conocer el <strong>Castro de Henaio</strong> en un cerro a nuestra izquierda. El Centro de Interpretaci&oacute;n y dos casas a tama&ntilde;o natural muestran la construcci&oacute;n y el ambiente interior de las viviendas del poblado durante la Edad del Bronce Final y durante toda la Edad de Hierro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero nuestra joya rom&aacute;nica no es esa, sino la ermita de <strong>Nuestra Se&ntilde;ora de Ayala</strong>, uno de los templos mejor conservados de la Llanada Alavesa. Su singularidad reside en disponer de un p&oacute;rtico exterior y un conjunto de canecillos de gran expresividad. Las vistas, desde este punto, son un paisaje digno de admiraci&oacute;n. Luego diremos adi&oacute;s a la elegante portada de tres arcos de la que fue parroquia de la aldea hom&oacute;nima, actualmente desaparecida, puesto que sus habitantes se trasladaron a la vecina villa de <strong>Alegr&iacute;a-Dulantzi</strong> en busca de mejores condiciones de vida. Esas dos poblaciones se unieron configurando este municipio con gran patrimonio hist&oacute;rico, marcado por tres elementos caracter&iacute;sticos: la muralla, la iglesia parroquial y la fortaleza de los Gaona. No est&aacute; en la ruta, pero merece la pena acercarse a conocerlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Joya n&uacute;mero 8</strong>. Continuaremos luego por el Camino de Santiago, que nos gu&iacute;a en gran parte del trayecto, hasta alcanzar un pueblo deshabitado, <strong>Arrarain</strong>, del que se conserva la <strong>ermita rom&aacute;nica</strong> <strong>de San Juan</strong>, cuyo nombre se atribuye al ya desaparecido pueblo. Lo &uacute;nico que se conserva del templo original es el &aacute;bside rom&aacute;nico semicircular de siller&iacute;a. Son de gran valor los canecillos que lo decoran, pues en ellos se representan personajes en su cotidianeidad, que dan informaci&oacute;n acerca de los modos de vida alaveses del siglo XII. As&iacute;, se observan dos personajes tocando instrumentos musicales de la &eacute;poca o un soldado que alza una espada con un brazo y en el otro porta un escudo. Tambi&eacute;n destacan los capiteles de la ventana absidal rom&aacute;nica: en uno vemos el combate de dos luchadores que est&aacute;n forcejeando, y en el otro se identifican tres personajes con una t&uacute;nica, junto a una cruz, y dos aves.&nbsp;
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                La ermita románica de San Juan                            </span>
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        Tras volver a la realidad, quien lo desee puede acercarse a conocer <strong>Elburgo/Burgelu</strong>, cabeza del municipio, donde llaman nuestra atenci&oacute;n un crucero, la semiabandonada bolera y en especial la fuente y lavadero anejo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Joya n&uacute;mero 9</strong>. Continuamos por la ruta jacobea hasta encontrar la iglesia de <strong>San Juli&aacute;n y Santa Basilisa</strong>, iniciada a finales del siglo XII, que muestra una rica portada de arco apuntado con capiteles figurativos y su ventanal de medio punto con decoraci&oacute;n vegetal. Pero es en el lado de la cabecera donde encontramos uno de los emblemas del rom&aacute;nico de la zona: el caballero de <strong>Oreitia</strong>, probablemente reubicado, luciendo orgulloso a caballo con su lanza y su escudo sobre un gran &oacute;culo. Algunos de los pocos canecillos que se conservan son muy curiosos. Hay adem&aacute;s en este pueblo, a un paso del santuario de Est&iacute;baliz, algunos palacios y torres interesantes.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Detalle del caballero de Oreitia                            </span>
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        <strong>Joya n&uacute;mero 10</strong>. Nuestra siguiente parada ser&aacute; en <strong>Arbulu</strong>, donde su iglesia rom&aacute;nica de <strong>San Mart&iacute;n de Tours </strong>nos invita a detenernos de nuevo. Aunque desde su exterior es una estructura propia del g&oacute;tico tard&iacute;o y renacentista, nada hace presagiar el tesoro pict&oacute;rico que alberga en su interior. Tras la reciente retirada del retablo apareci&oacute; un sorprendente conjunto de pintura mural roja realizado sobre el primitivo &aacute;bside de la iglesia rom&aacute;nica, en el que se pueden ver figuras geom&eacute;tricas, animales y dos cruces. Las sucesivas reformas y ampliaciones del templo permiten hacer en la actualidad un completo recorrido por la historia de la pintura mural desde la Edad Media hasta el Barroco pasando por el Renacimiento. De nuevo nuestro pedaleo prosigue embelesado ante la policrom&iacute;a p&eacute;trea tan frecuente en Arabako Lautada.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La iglesia de San Martín de Tours de Arbulu                            </span>
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        <strong>Joya n&uacute;mero 11</strong>. Esto se va acabando y enseguida<strong> </strong>llegaremos a Vitoria, que bordearemos por pistas ciclables de tierra por su lado norte. Aqu&iacute; nos tenemos que alejar de la ruta casi 1 km para atravesar el pueblo de <strong>Abetxuko</strong> y llegar a la iglesia de<strong> San Miguel de Atxa</strong>, identificada tambi&eacute;n como iglesia del Cristo por la imagen que se venera en ella y a quien algunos atribuyen poderes milagrosos. El templo es del s. XIII y en su muro sur se encuentra la portada rom&aacute;nica, compuesta por tres arquivoltas apoyadas en dos columnas por cada lado con capiteles decorados con motivos vegetales. En una esquina de la antigua sacrist&iacute;a se halla inserto un capitel rom&aacute;nico, con decoraci&oacute;n de hojas de acanto. La espada&ntilde;a del s. XIII es hoy la torre, con dos huecos para las campanas.
    </p><p class="article-text">
        Y de nuevo en Armentia, nuestra ruta por el rom&aacute;nico en la Llanada Alavesa, llena de historia, magia y leyendas grabadas en piedras centenarias, ha cerrado su c&iacute;rculo, Y nosotros acabamos convencidos, una vez m&aacute;s, de que no ser&aacute; la &uacute;ltima que hagamos por estas tierras vascas porque, amigos, en la vida todo final es un nuevo comienzo.
    </p><h3 class="article-text">La nueva ruta ciclotur&iacute;stica</h3><p class="article-text">
        La Romanic Bike Route es la primera ruta dise&ntilde;ada por Euskadi Basque Country bajo el concepto de actividad ciclotur&iacute;stica cultural. Este producto forma parte la estrategia de cicloturismo de Euskadi y es una de las rutas tem&aacute;ticas que diversifican la oferta tur&iacute;stica y los objetivos del cicloturismo en Euskadi que se basan en atraer a un segmento tur&iacute;stico concienciado con la naturaleza y respetuoso. Es una manera de vertebrar el territorio a trav&eacute;s de las rutas y redistribuir la riqueza que genera la actividad tur&iacute;stica por todo el destino. Porque el cicloturismo es un producto que garantiza la sostenibilidad en sus tres vertientes, medioambiental, sociocultural y econ&oacute;mica y que contribuye a fortalecer Euskadi como destino tur&iacute;stico variado y sostenible.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de turismo favorece que se potencien otros tipos complementarios de ofertas tur&iacute;sticas como el turismo familiar, el turismo rural, el gastron&oacute;mico, el ecoturismo o el turismo deportivo, entre otros.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanto Uribarri]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/basquetour/ruta-bicicleta-romanico-alaves-magia-medieval_1_10218919.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 May 2023 19:46:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una ruta en bicicleta por el románico alavés y la magia de lo medieval]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Movilidad urbana,Movilidad sostenible,Agentes de movilidad,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici,Ciclismo,Ciclistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['The Basque Route', una propuesta de 'bikepacking' para sumergirse en los paisajes y puertos de montaña de Euskadi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/basquetour/the-basque-route-propuesta-bikepacking-sumergirse-paisajes-puertos-montana-euskadi_1_10139467.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d59ade05-8970-473b-9104-19b65b89161b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;The Basque Route&#039;, una propuesta de &#039;bikepacking&#039; para sumergirse en los paisajes y puertos de montaña de Euskadi"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Saborear la reconocida gastronomía de la región en un restaurante de un puerto pesquero o ver desde la terraza de una habitación de hotel cómo cae el sol en una colina de viñedos son algunos de los atractivos</p><p class="subtitle">Más contenidos - Donejakue Bidea: el Camino de la Costa, en bicicleta</p></div><p class="article-text">
        En modo 'bikepacking', o simplemente salir con tu bicicleta de carretera desde cualquiera de las tres capitales vascas, a trav&eacute;s de Euskadi Cycling podr&aacute;s recorrer y saborear Euskadi de primera mano. Descubrir ciudades cosmopolitas, pueblos pesqueros o medievales. Arrancar el viaje con el olor del mar o viendo c&oacute;mo se difumina la niebla ma&ntilde;anera sobre un valle rodeado de monta&ntilde;as. Saborear la reconocida gastronom&iacute;a de Euskadi en un restaurante de un puerto pesquero o ver desde la terraza de una habitaci&oacute;n de hotel c&oacute;mo cae el sol en una colina de vi&ntilde;edos. A&uacute;n quedan rincones especiales esperando tu visita.
    </p><p class="article-text">
        '<a href="https://www.thebasqueroute.eus/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Basque Route</a>' es una propuesta de 'bikepacking' por las carreteras y paisajes m&aacute;s atractivos de Euskadi. Dividida en ocho etapas, la ruta est&aacute; pensada para que la persona viajera pueda disfrutar de la m&aacute;s completa oferta que ofrece Euskadi desde la libertad de ir en bicicleta.
    </p><h3 class="article-text">1.- Bilbao a Lekeitio</h3><p class="article-text">
        En la primera etapa, tenemos una cita con el agua. Os la encontrar&eacute;is junto al Guggenheim Bilbao, la seguir&eacute;is hasta un puente colgante &uacute;nico en el mundo y no la dejar&eacute;is marchar en todo el d&iacute;a. La ver&eacute;is ba&ntilde;ando playas, bailando alrededor de islas, golpeando acantilados salvajes, rodeando pueblos pesqueros o dibujando r&iacute;as imposibles. Bienvenidos a la Bizkaia del Cant&aacute;brico.
    </p><p class="article-text">
        Son 113 kil&oacute;metros y 1.809 metros de desnivel.
    </p><h3 class="article-text">2.- Lekeitio a Zarautz</h3><p class="article-text">
        &iquest;Listos para coquetear con la Euskadi verde? La de las monta&ntilde;as, la que se esconde en los pliegues de los valles, la de los caser&iacute;os solitarios. Adelante. Primero amanecer&eacute;is con el Cant&aacute;brico, seguramente comer&eacute;is en un valle, el del r&iacute;o Urola, oculto entre monta&ntilde;as y, finalmente, cenar&eacute;is cerca de una colina con forma de rat&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Son 81 kil&oacute;metros y 1.281 metros de desnivel.
    </p><h3 class="article-text">3.- Zarautz a Donostia</h3><p class="article-text">
        Est&aacute;is en Gipuzkoa. Lo sabr&eacute;is por el olor a parrillada de pescado fresco, por las huellas que dejaron los romanos 2000 a&ntilde;os atr&aacute;s, por un pueblo de cuyos pintxos se enamor&oacute; el New York Times y por otro que parece Venecia pero est&aacute; encerrado en un fiordo. S&iacute;, est&aacute;is en Gipuzkoa, en la tierra de la famosa Bella Easo y esa playa de La Concha por la que todos suspiran.
    </p><p class="article-text">
        Son 83 kil&oacute;metros y 1.358 metros de desnivel.
    </p><h3 class="article-text">4.- Donostia a Vitoria</h3><p class="article-text">
        En Euskadi &lsquo;hasta luego&rsquo; se dice &lsquo;gero arte&rsquo;. As&iacute;, entonad un &lsquo;gero arte&rsquo; al mar porque os dirig&iacute;s a la Euskadi de las postales, la de los prados y los hayedos, la de las sidrer&iacute;as y los vasos en alto. Tendr&eacute;is la suerte de conocer a un se&ntilde;or monte que se llama Txindoki, un par de pueblos medievales y puede que hasta alg&uacute;n mercado centenario. La meta es Vitoria, la ciudad &lsquo;green&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Son 130 kil&oacute;metros y 1.641 metros de desnivel.
    </p><h3 class="article-text">5.- Vitoria a Laguardia</h3><p class="article-text">
        Hay una Euskadi que huye de los t&oacute;picos y que hoy conocer&eacute;is. &iquest;Est&aacute;is listos para conducir a trav&eacute;s de amplios campos de secano? &iquest;Preparados para descubrir un dolmen entre girasoles? &iquest;Y si os dierais un &lsquo;ba&ntilde;o&rsquo; en un mar de vi&ntilde;edos? Os espera un pueblo amurallado, catas de vino en bodegas subterr&aacute;neas y la arquitectura m&aacute;s sorprendente de nuestra tierra.
    </p><p class="article-text">
        Son 105 kil&oacute;metros y 1.440 metros de desnivel.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Os espera un pueblo amurallado, catas de vino en bodegas subterráneas y la arquitectura más sorprendente de nuestra tierra"
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            <span class="title">
                Os espera un pueblo amurallado, catas de vino en bodegas subterráneas y la arquitectura más sorprendente de nuestra tierra                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">6.- Laguardia a Ordu&ntilde;a</h3><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil abandonar Rioja Alavesa, no lo es. Para mitigar su recuerdo obtendr&eacute;is una panor&aacute;mica sorprendente del valle del Ebro, conocer&eacute;is un paisaje salado y un par de cascadas de quitarse el sombrero. Ver&eacute;is tambi&eacute;n el nacimiento de un r&iacute;o que conocisteis hace unos d&iacute;as: el Nervi&oacute;n, que se pasea por el centro de Bilbao rumbo al mar.
    </p><p class="article-text">
        Son 141 kil&oacute;metros y 1.706 metros de desnivel.
    </p><h3 class="article-text">7.- Ordu&ntilde;a a Bilbao</h3><p class="article-text">
        &lsquo;El Botxo&rsquo; (as&iacute; se le dice, tambi&eacute;n, a Bilbao) os espera. Pero antes, visitar&eacute;is la superficie de un rinc&oacute;n muy poco conocido de Bizkaia, las Encartaciones y tambi&eacute;n un subsuelo que deja huella, el del valle de Carranza. Volver&eacute;is a ver el mar y s&iacute;, por fin podr&eacute;is cantar aquello de &lsquo;Desde Santurce a Bilbao&hellip;&rsquo; porque hoy lo vivir&eacute;is. Tal cual. Por toda la orilla. &iquest;Con la falda arremangada? Qui&eacute;n sabe&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Son 93 kil&oacute;metros y 1.194 metros de desnivel.
    </p><h3 class="article-text">8.- Lekeitio a Vitoria</h3><p class="article-text">
        Despertar&eacute;is en Lekeitio pero so&ntilde;ar&eacute;is unas cuantas horas m&aacute;s. El men&uacute; de hoy es conocer una Euskadi m&aacute;gica. Literalmente. Tambi&eacute;n ser&aacute; un d&iacute;a de contrastes, dejar&eacute;is las abruptas costas de Bizkaia para marchar hacia el interior hasta llegar a un valle de secano. Durante el camino, avisamos, habr&aacute; unas dosis de misterio, un poco de m&iacute;stica vasca y alguna calavera.
    </p><p class="article-text">
        Son 103 kil&oacute;metros y 1.486 metros de desnivel.
    </p><p class="article-text">
        Tienes m&aacute;s informaci&oacute;n sobre la ruta en <a href="https://turismo.euskadi.eus/es/rutas/the-basque-route/aa30-12379/es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">este enlace</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Detalles de la ruta                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Los puertos m&iacute;ticos</h3><p class="article-text">
        Subir puertos en Euskadi es sentir ese cambio de vegetaci&oacute;n al cruzar de la cornisa cant&aacute;brica a la mediterr&aacute;nea, el olor a hierba al pasar de un valle a otro, escuchar el &ldquo;aupa!&rdquo; al paso de otros ciclistas...
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.- Ordu&ntilde;a</strong>
    </p><p class="article-text">
        Situado entre los l&iacute;mites de Bizkaia y Burgos, el puerto de Ordu&ntilde;a es uno de 'los tres grandes' junto con Urkiola y Herrera. Cabe destacar las trece ocasiones en las que se ha subido en la Vuelta Ciclista a Espa&ntilde;a, siendo decisivo en las primeras ediciones, all&aacute; por 1960, donde la ronda sol&iacute;a finalizar en Euskadi.
    </p><p class="article-text">
        Son 8 kil&oacute;metros, con 606 metros de desnivel, 902 metros de altitud y un 7,5% de pendiente media.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.- Herrera</strong>
    </p><p class="article-text">
        Situado &iacute;ntegramente en territorio alav&eacute;s, afrontarlo es ya un reto, y su marcada recta que va hasta el 14% nos avisa de que aquello no es broma. A un kil&oacute;metro escaso de la cima, en una peque&ntilde;a bifurcaci&oacute;n a la izquierda, se encuentra el panor&aacute;mico balc&oacute;n de La Rioja que no podremos dejar pasar.
    </p><p class="article-text">
        Son 5,6 kil&oacute;metros, con 469 metros de desnivel, 1.101 metros de altitud y un 8,3% de pendiente media.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3.- Arrate</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ya desde 1941, corredores de la talla de Bahamontes, Poulidor, Oca&ntilde;a, Roche, Indurain, Bugno, Olano, Beloki, Purito, Contador o el &uacute;ltimo vencedor, el vasco Izaguirre en la Itzulia 2022, han buscado y encontrado la gloria en esta m&iacute;tica ascensi&oacute;n. Arrate no s&oacute;lo en un santuario que da nombre a la subida, sino que lo es del ciclismo en general, siendo una de las cimas m&aacute;s transitadas por los cicloturistas, como as&iacute; lo demuestran los datos de Strava.
    </p><p class="article-text">
        Son 6,4 kil&oacute;metros, con 452 metros de desnivel, 581 metros de altitud y un 7% de pendiente media.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4.- Jaizkibel</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es de los m&aacute;s duros, pero s&iacute; el de mejores vistas. Mirando al mar entre las bonitas localidades de Hondarribia y Lezo, su ascensi&oacute;n es una aut&eacute;ntica delicia para el cicloturista. En el mes de agosto, Donostia-San Sebasti&aacute;n acoge una de las cl&aacute;sicas ciclistas del calendario internacional, de la que nuestro protagonista es el puerto estrella y se&ntilde;a de identidad.
    </p><p class="article-text">
        Son 9,8 kil&oacute;metros, con 449 metros de desnivel, 453 metros de altitud y un 4,5% de pendiente media.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5.- Urkiola</strong>
    </p><p class="article-text">
        Corredores de la talla de Julio Jim&eacute;nez, Marino Lejarreta, Andrew Hampsten, Perico Delgado, o Claudio Chiappucci, por citar a algunos, han levantado los brazos en esta m&iacute;tica ascensi&oacute;n situada en la provincia de Bizkaia. Un puerto de apenas 6 kil&oacute;metros con una pendiente media por encima del 9%. &iquest;Te atreves?
    </p><p class="article-text">
        Son 6 kil&oacute;metros, con 554 metros de desnivel, 754 metros de altitud y una pendiente media del 9,2%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6.- Oiz</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con una pendiente media del 11% el puerto de Oiz podemos decir que es la ascensi&oacute;n m&aacute;s dura de los puertos de monta&ntilde;a referentes en Euskadi. La victoria del canadiense Michael Woods en la decimos&eacute;ptima etapa de la Vuelta 2018 quedar&aacute; para la historia, al ser uno de los nueve finales in&eacute;ditos de la ronda donde la gran afici&oacute;n vasca hizo que los corredores se sintiesen como en casa, abri&eacute;ndose como una cremallera al paso de &eacute;stos. Javier Guill&eacute;n &mdash;director de la vuelta&mdash; lo resumi&oacute; as&iacute;: &ldquo;Oiz es un descubrimiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Son 5,2 kil&oacute;metros, con 604 metros de desnivel, 1-019 metros de altitud y una pendiente media del 11%.
    </p><h3 class="article-text">Pedalea con seguridad</h3><p class="article-text">
        Prot&eacute;gete y protege a los dem&aacute;s; estas son algunas claves:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Casco: </strong>utiliza siempre el casco. Ll&eacute;valo siempre puesto y abrochado adecuadamente.</li>
                                    <li><strong>Ropa: </strong>equ&iacute;pate con la ropa adecuada, colores vivos y elementos reflectantes.</li>
                                    <li><strong>Luz: </strong>instala una luz roja en la tija del sill&iacute;n para se&ntilde;alizar tu presencia.</li>
                                    <li><strong>Seguro: </strong>contrata un seguro de accidentes en tu agencia de viajes.</li>
                                    <li><strong>Agua y comida: </strong>lleva siempre agua y algo de comida para la ruta.</li>
                                    <li><strong>Emergencias: </strong>en caso de accidente o emergencia, llama al tel&eacute;fono 112.</li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Te ha interesado esta ruta y quieres m&aacute;s? Puedes encontrar&nbsp;otras muchas m&aacute;s&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>; y aqu&iacute; te dejamos&nbsp;una&nbsp;selecci&oacute;n de sugerencias:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-lanzarote-bicicleta-volcanes-campos-lava_130_9044285.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Una ruta por Lanzarote: en bicicleta entre volcanes y por campos de lava</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/peregrinaje-camino-norte-camino-primitivo-bicicleta_130_9024009.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">El peregrinaje por el Camino del Norte y el Camino Primitivo, en bicicleta</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/portugal-cerca-lejos_130_8968891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Portugal: tan cerca, tan lejos</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andar en bici]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/basquetour/the-basque-route-propuesta-bikepacking-sumergirse-paisajes-puertos-montana-euskadi_1_10139467.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Apr 2023 19:45:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['The Basque Route', una propuesta de 'bikepacking' para sumergirse en los paisajes y puertos de montaña de Euskadi]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Donejakue Bidea: el Camino de la Costa, en bicicleta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/basquetour/donejakue-bidea-camino-costa-bicicleta_1_9950843.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b56f4b6-c145-4fa4-b1c8-4360e4b9597f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Donejakue Bidea: el Camino de la Costa, en bicicleta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es una ruta histórica, una de las primeras que tomaron los peregrinos jacobeos y, sin duda, uno de los más bellos, atractivos y emocionantes Caminos de Santiago que en su mayor parte discurre entre la montaña y el impetuoso Cantábrico</p><p class="subtitle">Más - La ruta de Don Quijote, en bicicleta: niebla entre gigantes</p></div><p class="article-text">
        El Camino de la Costa (o Camino del Norte) es una ruta hist&oacute;rica, una de las primeras que tomaron los peregrinos jacobeos y, sin duda, uno de los m&aacute;s bellos, atractivos y emocionantes Caminos de Santiago que en su mayor parte discurre entre la monta&ntilde;a y el impetuoso Cant&aacute;brico. Las vistas, que frecuentemente se pierden en la azul lejan&iacute;a de las aguas del mar; los coloridos valles, praderas y bosques; los espectaculares acantilados, playas y bah&iacute;as; el intenso verdor de las monta&ntilde;as adornadas con un sinf&iacute;n de caser&iacute;os; las peque&ntilde;as aldeas, que parecen sacadas de un cuento; los pueblos y localidades marineras; las hermosas ciudades; la gastronom&iacute;a; y finalmente la hospitalidad de sus gentes, convierten este maravilloso Camino en una experiencia inolvidable de pura diversidad para el peregrino. &iquest;Os anim&aacute;is a recorrerlo en bicicleta?
    </p><p class="article-text">
        Si nos basamos en estudios realizados por historiadores, el denominado Camino de la Costa ser&iacute;a una de las primitivas rutas de peregrinaci&oacute;n a Compostela, de mayor antig&uuml;edad incluso que el Camino Franc&eacute;s. Mientras que las tierras navarras y castellanas que deb&iacute;an atravesar los peregrinos provenientes de Europa se encontraban amenazadas por los musulmanes, el Camino de la Costa era, sin lugar a duda, mucho m&aacute;s seguro. Fue a partir del siglo XIII cuando el tambi&eacute;n llamado Camino Interior se convirti&oacute; en el m&aacute;s utilizado, ya que los peregrinos se desplazaron hacia el sur por el avance de la Reconquista, por la creaci&oacute;n de poblaciones francas con comerciantes y artesanos que habitaron las tierras ocupadas y por el favor de los monarcas con la creaci&oacute;n de infraestructuras, albergues y hospitales. Con todo el Camino de la Costa continu&oacute; siendo transitado tanto por los peregrinos que optaban por esta v&iacute;a desde Ir&uacute;n, como por los que desembarcaban en los puertos vascos y c&aacute;ntabros provenientes de otros pa&iacute;ses europeos por v&iacute;a mar&iacute;tima. Ya desde el siglo IX hay constancia escrita de lo que decimos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los detalles de la ruta                            </span>
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        A&uacute;n a sabiendas de que todas las comparaciones son odiosas, el Camino del Norte nos parece mucho m&aacute;s bello en cuanto a riqueza paisaj&iacute;stica que el Camino Franc&eacute;s. Asimismo, encontraremos edificios de mayor antig&uuml;edad de los que se hallan en la ruta que atraviesa la meseta castellana, ya que la ocupaci&oacute;n isl&aacute;mica imped&iacute;a tales construcciones, como podemos comprobar en las muestras del prerrom&aacute;nico en Vizcaya; otra prueba de ello es la vasta iconograf&iacute;a que existe en Euskadi. Y el clima tambi&eacute;n es m&aacute;s contenido, no d&aacute;ndose temperaturas tan altas en verano ni tan bajas en invierno, aunque tendremos el inconveniente de la lluvia, m&aacute;s habitual que en la ruta interior. Por otra parte, son menos los albergues y de menor capacidad, si bien tambi&eacute;n es cierto que no encontraremos las aglomeraciones que se dan, sobre todo en verano, en el saturado Camino Franc&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Quienes han trazado las gu&iacute;as de las diferentes Rutas Jacobeas han pretendido en algunos tramos sacar a los peregrinos del arc&eacute;n de las carreteras, pero no es un trabajo f&aacute;cil: lo que puede estar bien para los caminantes, para los ciclistas se puede convertir en un verdadero infierno. Los tremendos desniveles, las transitadas carreteras, la propia autov&iacute;a del Cant&aacute;brico, las grandes urbes, las anchas r&iacute;as, etc. han obligado a trazar el Camino por caminos que a veces no son aptos para la bicicleta, sobre todo cuando se viaja con alforjas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Existe, por supuesto, la &ldquo;ruta oficial&rdquo; por caminos y sendas, la que siguen los peregrinos a pie, pero que tiene muchos tramos no transitables en bici a causa del barro, las piedras y tambi&eacute;n de las fuertes subidas. La opci&oacute;n recomendable es seguir la ruta original siempre que sea ciclable, y, cuando no lo sea, buscar otras asfaltadas, 'bidegorris' o pistas en buen estado. Con todo, m&aacute;s del 90% del Camino se puede seguir sobre la bicicleta, aunque con esfuerzo, claro. El resto deberemos evitarlo por caminos o carreteras alternativas que, a veces, no tienen nada que envidiar al trazado &ldquo;oficial&rdquo;. Como siempre os decimos, lo aconsejable es ser flexible y no convertir las gu&iacute;as en dogmas de fe. Conviene dejarse llevar por el sentido com&uacute;n y ser nosotros mismos quienes, al estar sobre el terreno, vayamos eligiendo la ruta que se nos antoje m&aacute;s llevadera en cada momento, en funci&oacute;n del estado de las pistas y tambi&eacute;n de las condiciones f&iacute;sicas de cada uno. Nuestro consejo es que os dej&eacute;is llevar por el camino y que decid&aacute;is en cada ocasi&oacute;n qu&eacute; tramos tomar por pistas o sendas y cu&aacute;les por carretera. Y es que, como acabaremos por aprender, cada peregrino a Santiago hace su propio Camino.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros simplemente queremos adaptar a las ruedas m&aacute;s finas y al peso de las alforjas las cuatro etapas que Turismo Euskadi tienes dise&ntilde;adas en su web, en las que se hace evidente, solo con ver los datos, que la 3&ordf; jornada nos va a exigir un esfuerzo adicional. Porque si hay una palabra para definir este Camino de la Costa, esa es 'rompepiernas': las subidas y bajadas son incesantes, con pendientes intratables con la bici lastrada por el equipaje, y son varias las etapas en las que el desnivel acumulado supera los 1000 m, lo que se hace notar. &iexcl;Cu&aacute;ntas veces en el transcurso de este viaje no hemos tenido que empujar la bicicleta o tumbarnos agotados! Todo eso es verdad, s&iacute;, pero al mismo tiempo esta ruta es una 'robacorazones', porque su belleza y diversidad geogr&aacute;fica y medioambiental recompensa el esfuerzo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un &uacute;ltimo consejo introductorio. En la costa del Cant&aacute;brico hay que estar preparados a sufrir las inclemencias del tiempo, incluso en verano, aunque al final siempre encuentras un lugar resguardado para dejar de dar pedales hasta que escampe. En la ruta hay bastantes poblaciones con albergues, bares y recursos para entrar en calor y es dif&iacute;cil llegar a situaciones cr&iacute;ticas por causas meteorol&oacute;gicas. Pero recordad el consejo. Y sin m&aacute;s pre&aacute;mbulos, vamos a ello, &iquest;os parece?
    </p><h3 class="article-text">1.&ordf; etapa: Ir&uacute;n &ndash; Zarautz: la Gipuzkoa marinera (56 km y 1150 m de desnivel)</h3><p class="article-text">
        El comienzo del Camino de la Costa no puede estar m&aacute;s cargado de simbolismo: arranca en el puente de Santiago, que salva la frontera natural del r&iacute;o Bidasoa, entre Hendaia e Ir&uacute;n; aunque algunos optar&aacute;n por su tipismo por cruzar en barca hasta Hondarribia y unirse luego al camino irundarra. En esta primera etapa pedalearemos por la costa de Gipuzkoa en un trayecto que nos permitir&aacute; conocer pueblos marineros como Hondarribia, Pasaia u Orio, nos exigir&aacute; ascensiones a monta&ntilde;as litorales como Jaizkibel y Mendizorrotz y nos mostrar&aacute; encantadoras ciudades costeras como la propia capital gipuzkoana y Zarautz.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Perfil de la primera etapa                            </span>
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        Desde la misma orilla del Bidasoa podremos observar en su cauce la hist&oacute;rica isla de los Faisanes. Estamos entrando en <strong>Ir&uacute;n</strong>, ubicado en la 'muga' (frontera) con Iparralde (Pa&iacute;s Vasco franc&eacute;s), y que ha sido escenario de &eacute;picas batallas, que destruyeron gran parte de su patrimonio, aunque todav&iacute;a conserva iglesias, ermitas y palacios de recio abolengo. Y entre ellas la de la Virgen del Juncal, patrona de la ciudad y la m&aacute;s antigua de Gipuzkoa.
    </p><p class="article-text">
        Si hemos atravesado el r&iacute;o fronterizo en barca nos hallaremos en <strong>Hondarribia</strong>, ba&ntilde;ada por las aguas de la bah&iacute;a de Txingudi, a los pies del monte Jaizkibel. La villa alberga tesoros hist&oacute;ricos que dotan a la localidad de un encanto especial. Si nos adentramos en el casco antiguo amurallado, podremos caminar por sus calles empedradas repletas de casas blasonadas y edificios singulares como el Castillo del Emperador Carlos V, convertido hoy en d&iacute;a en parador. Muy cerca se sit&uacute;a el barrio de La Marina, con sus coloristas casas de pescadores, restaurantes y t&iacute;picos bares de 'pintxos' con terrazas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Hondarribia                            </span>
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        A mitad de camino entre ambas localidades os aconsejamos desviaros a la izquierda en el barrio de Amute para conocer las <strong>Marismas de Jaizubia</strong>, un espacio natural protegido en el que, entre ca&ntilde;averales, robles, avellanos y laureles, podemos observar a las garzas, cisnes o cormoranes batiendo sus alas. Es un peque&ntilde;o desv&iacute;o del Camino oficial que nos agradecer&eacute;is. Y adem&aacute;s ah&iacute; mismo se inicia la primera ascensi&oacute;n de la ruta jacobea, hasta llegar a la <strong>ermita de Santiagotxo</strong>, en las laderas del Jaizkibel, por donde transitaban los peregrinos jacobeos en la Edad Media. Para acceder luego a la <strong>ermita de Guadalupe</strong>, ya en la carretera general, apenas nos faltan 2 km, donde nos encomendaremos a la protectora de la localidad ante el asedio de las tropas francesas en la Guerra de los 30 a&ntilde;os, y a la que los hondarribitarrak, agradecidos, homenajean cada a&ntilde;o en el Alarde tradicional. Este santuario guarda la talla policromada de la patrona de Hondarribia, que dicen que procede del mascar&oacute;n de proa de alg&uacute;n nav&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        En vez de adentrarnos por las pistas de tierra del Camino oficial, os recomendamos continuar por la carretera hasta coronar el <strong>alto de Jaizkibel</strong>, desde donde la panor&aacute;mica sobre el Cant&aacute;brico es de las que no se olvidan: las vistas desde el cordal monta&ntilde;oso nos entretendr&aacute;n durante algunos kil&oacute;metros entre torreones y fuertes de la &uacute;ltima carlistada.
    </p><p class="article-text">
        Y sin desviarnos arribaremos a la bah&iacute;a de <strong>Pasaia</strong>, el municipio que le da nombre, integrado por cuatro n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n: San Juan y San Pedro, localidades de sabor marinero, que se encuentran en claro contraste con Pasai Antxo y Trintxerpe, de ambiente m&aacute;s urbano ambos. En Pasai Donibane (San Juan) llamar&aacute; nuestra atenci&oacute;n la arquitectura marinera de sus coloristas edificaciones que se sit&uacute;an alrededor de una &uacute;nica calle que recorre la orilla oriental de la bah&iacute;a y que, en ocasiones, pasa por debajo de las casas a trav&eacute;s de varios pasadizos. Este singular casco urbano alberga numerosos edificios civiles y religiosos de gran inter&eacute;s.
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                Pasaia                            </span>
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        Podemos rodear la citada bah&iacute;a pasaitarra para conocer Errenter&iacute;a, pero nuestro consejo ahora es que tom&eacute;is la barca que atraviesa la bocana del puerto hasta Pasai San Pedro, para entrar en <strong>Donostia-San Sebasti&aacute;n</strong> por una larga avenida antes de desviarnos hacia la playa de La Zurriola. Luego, delante del Kursaal, atravesaremos el puente sobre el Urumea para, por un espl&eacute;ndido 'bidegorri', rodear el Monte Urgull y asomarnos a la inmortal Bah&iacute;a de La Concha. Antes de llegar a ella, nos entretendremos en el Aquarium y el puerto y la Parte Zaharra (&ldquo;Parte Vieja&rdquo;) para disfrutar del sabor marinero y entra&ntilde;able que a&uacute;n conserva la capital guipuzcoana. All&iacute; nos esperan las iglesias de San Vicente y de Santa Mar&iacute;a del Coro y un antiguo convento de dominicos que es hoy en d&iacute;a el Museo San Telmo. Estas animadas calles nos conducir&aacute;n a la plaza porticada de la Constituci&oacute;n. La Alameda del Boulevard da entrada a la ciudad rom&aacute;ntica, que surgi&oacute; tras el derribo de las viejas murallas y as&iacute;, a orillas del Urumea, divisamos el Teatro Victoria Eugenia y el Hotel Mar&iacute;a Cristina, construidos en estilo neoplateresco. Y entre sus animadas calles, la Catedral del Buen Pastor.
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                Donostia-San Sebastián                            </span>
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        Por los magn&iacute;ficos jardines de Alderdi-Eder (&ldquo;lugar hermoso&rdquo;) y el Ayuntamiento donostiarra, accederemos al paseo de la playa de La Concha y por &eacute;l continuaremos hasta la de Ondarreta, donde nos despediremos de la espl&eacute;ndida bah&iacute;a de la &ldquo;ciudad del cine&rdquo; donde &ldquo;se siente la magia&rdquo;. Pero no sin antes habernos desviado unos centenares de metros para ver el espect&aacute;culo que nos brinda la encarnizada lucha del Cant&aacute;brico contra El Peine de los Vientos.
    </p><p class="article-text">
        Y desde ese fondo de la bah&iacute;a, iniciaremos un nuevo ascenso, en este caso al <strong>Monte Igeldo</strong>, con su parque de atracciones inaugurado en 1912, y al pueblo hom&oacute;nimo, para coronar junto al desv&iacute;o a las antenas de Mendizorrotz y por las Ventas de Orio buscar, en complicado descenso, una nueva desembocadura, la del Oria. Y all&iacute; nos recibe <strong>Orio</strong>, peque&ntilde;a villa marinera que ha sido testigo del ir y venir de los peregrinos a lo largo de los siglos y que contin&uacute;a estando muy ligada al Camino de Santiago. Su casco hist&oacute;rico, m&aacute;s conocido como Goiko Kale, est&aacute; formado por un laberinto de calles empedradas y empinadas que nos remontan a la Edad Media. Nos veremos enseguida invadidos por el aroma de los pescados y la carne que se cocinan en las parrillas instaladas en las inmediaciones del puerto. Para otro d&iacute;a tendr&aacute; que ser, pero no dej&eacute;is de probar en cuanto teng&aacute;is ocasi&oacute;n el besugo y las angulas de su r&iacute;a.
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                Zarautz                            </span>
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        Y ser&aacute; mejor que no os llen&eacute;is mucho la panza, porque en la ascensi&oacute;n al <strong>camping de Talaimendi</strong> sufrir&eacute;is de lo lindo, para disfrutar luego de las vistas sobre la urbe m&aacute;s tur&iacute;stica de la provincia, <strong>Zarautz</strong>,<strong> </strong>y su extensa playa, cuyas espectaculares olas sirven de reclamo para los aficionados al surf. La inconfundible imagen de los toldos de colorines y su fina arena dorada la convierten en uno de los arenales m&aacute;s concurridos de la Costa Vasca. Luego daremos un paseo por su casco hist&oacute;rico, jalonado por edificios y monumentos de inter&eacute;s y una de las zonas m&aacute;s animadas de la villa. La comida queda en vuestras manos, pues os ver&eacute;is tentados en cualquiera de sus restaurantes, empezando por el del televisivo Argui&ntilde;ano. Suculento final para una espl&eacute;ndida jornada.
    </p><h3 class="article-text">2.&ordf; etapa: Zarautz &ndash; Markina: de las olas gipuzkoanas a los montes bizkainos (50,6 km y 1200 m de desnivel)</h3><p class="article-text">
        Esta segunda etapa del Camino de la Costa en Euskadi nos depara dos partes bien diferenciadas. En un primer tramo con sabor a salitre hasta Mutriku, seguiremos mayormente la carretera de la costa. En la segunda parte nos despediremos del mar y podremos relajar los sentidos al dejar atr&aacute;s la carretera, adentr&aacute;ndonos en una zona m&aacute;s rural y abrupta que discurre entre caser&iacute;os aislados con alg&uacute;n peque&ntilde;o tramo de ascensi&oacute;n que pondr&aacute; a prueba nuestras piernas&hellip; a no ser que optemos por la versi&oacute;n m&aacute;s sencilla, e incluso m&aacute;s atractiva, llegando hasta Ondarroa. Vamos a ello y ya decidiremos.
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                Perfil de la segunda etapa                            </span>
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        Comenzaremos la jornada desvi&aacute;ndonos una vez m&aacute;s del camino oficial, para evitar las rampas imposibles de la subida a Santa B&aacute;rbara. Es mucho m&aacute;s agradable el relajado pedaleo junto a las aguas del tantas veces embravecido Cant&aacute;brico, para acercarnos a <strong>Getaria</strong>, pueblo de pescadores y de grandes navegantes como Juan Sebasti&aacute;n Elcano, quien, junto con sus 17 compa&ntilde;eros supervivientes, consigui&oacute; dar la vuelta al mundo por primera vez. Durante cientos de a&ntilde;os la caza de ballenas tuvo una gran importancia en la econom&iacute;a de la localidad y es el motivo principal de los escudos de esta villa medieval amurallada, asentada en una ladera, y donde llama especialmente la atenci&oacute;n la silueta del monte San Ant&oacute;n, m&aacute;s conocido por su peculiar forma como el &ldquo;Rat&oacute;n de Getaria&rdquo;, que se asoma al mar. La figura del renombrado modisto Crist&oacute;bal Balenciaga tambi&eacute;n est&aacute; muy presente en el municipio que le vio nacer y que le rinde homenaje en el singular Museo con una de las colecciones m&aacute;s importantes de moda a nivel internacional. Pero el aut&eacute;ntico sabor de Getaria lo descubriremos en su puerto, donde podremos degustar el pescado fresco que se cocina a la brasa en sus calles, acompa&ntilde;ado, por supuesto, de un buen 'txakoli'.
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                Zarautz-Getaria                            </span>
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                Getaria                            </span>
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        Y avanzando por la l&iacute;nea costera nos toca ahora visitar <strong>Zumaia</strong>, situada en uno de los tramos m&aacute;s bellos del litoral guipuzcoano, en una hermosa bah&iacute;a donde desemboca el r&iacute;o Urola. Su casco hist&oacute;rico, su iglesia g&oacute;tica de San Pedro con el retablo de Juan de Antxieta y sus numerosos palacios nos entretienen un buen rato. Pero no podemos irnos de la villa sin ascender a la ermita de San Telmo, donde se rodaron las escenas de boda en &ldquo;Ocho apellidos vascos&rdquo;. Desde ese enclave m&aacute;gico las vistas sobre la playa de Itzurun y en especial del 'flysch' del acantilado (superficie de abrasi&oacute;n originada como consecuencia de la erosi&oacute;n del mar y formada por diferentes l&aacute;minas de rocas en forma de milhojas), ser&aacute;n otro de los mil momentos inolvidables de este Camino de la Costa. Y para los interesados en la pintura es inexcusable la visita al Museo Zuloaga: ni que decir tiene.
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                Zumaia                            </span>
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        Nuestra siguiente parada, tras una nueva ascensi&oacute;n, la haremos para rendir el imprescindible homenaje a la imagen rom&aacute;nica de la Amatxo de <strong>Itziar</strong>, de gran devoci&oacute;n entre las gentes de mar. Desde aqu&iacute; continuaremos cuesta abajo por caminos vecinales del <strong>Egia auzoa</strong> (barrio) siguiendo la se&ntilde;alizaci&oacute;n oficial del Camino y con la precauci&oacute;n que merecen rampas por encima del 20% para llegar a una nueva localidad marinera, <strong>Deba</strong>, en la desembocadura del r&iacute;o que lleva su nombre. Esta villa destaca por sus tranquilas calas y por sus dos hermosas playas, junto a las que encontraremos agradables paseos, que nos llevar&aacute;n por la r&iacute;a hasta el puerto deportivo de esta tur&iacute;stica poblaci&oacute;n. En el coraz&oacute;n de su casco hist&oacute;rico se encuentra la iglesia de Santa Mar&iacute;a, joya del g&oacute;tico vasco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora tenemos dos opciones, a cu&aacute;l m&aacute;s interesante. Nuestra propuesta, por ser m&aacute;s fieles al Camino original, nos lleva a la <strong>ermita del Santo Cristo del Kalbario</strong>, ubicada sobre una cima que domina la villa y puerto de Mutriku y que en el pasado serv&iacute;a como referencia para las embarcaciones en alta mar. Las luces del templo se divisaban de noche desde muy lejos, de manera que serv&iacute;an a los pescadores para orientarse hacia ese 'faro de la esperanza'.
    </p><p class="article-text">
        Desde ah&iacute; y para evitar el descenso hacia el Cant&aacute;brico, tomaremos una pista asfaltada que nos conduce al barrio de Ibiri primero, y a la 'peque&ntilde;a Suiza' de <strong>Olatz</strong> despu&eacute;s. Descubrir sus cuevas, convivir con los 'betizus'<em> </em>(vacas semisalvajes) o probar el queso de oveja <em>latxa</em>, son tres de las muchas posibilidades que ofrece este valle en el que apetece perderse. Si seguimos la pista, que pronto pasa a ser de hormig&oacute;n, coronaremos tras fuertes rampas en el caser&iacute;o de <strong>Kostolamendi</strong>, antes de dejarnos caer, con much&iacute;simo cuidado si hay pinocha, a otro pueblo con encanto, ya en tierras bizkainas: <strong>Larruskain</strong>. Desde ah&iacute; y en leve descenso enlazaremos con la ruta costera que os sugerimos a continuaci&oacute;n a quienes quer&aacute;is evitar las duras rampas de Olatz y Kostolamendi.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mutriku                            </span>
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        Para ello solo ten&eacute;is que seguir la l&iacute;nea de la costa desde Deba y conocer as&iacute; el &uacute;ltimo puerto de Gipuzkoa, en la tranquila villa de <strong>Mutriku</strong>, cuna de eminentes marinos como Churruca, h&eacute;roe de Trafalgar, que fue fundada a comienzos del siglo XIII y a&uacute;n conserva su trazado medieval y vestigios de sus antiguas murallas. Y si pasamos por aqu&iacute; el primer s&aacute;bado de abril, podremos disfrutar del tradicional Berdel Eguna, una fiesta que tiene como objetivo promocionar el &ldquo;desconocido&rdquo; verdel y las distintas formas de preparar este sabroso pescado azul. Y justo en la muga vizca&iacute;na veremos a nuestra derecha las pe&ntilde;as del pescador Satur y su esposa Aran que, al no regresar su amado, prefiri&oacute; ser tragada por el Cant&aacute;brico, surgiendo as&iacute; las dos grandes rocas de la <strong>playa de Saturraran</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Playa de Saturraran                            </span>
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        Y a un paso, en la desembocadura del Artibai, <strong>Ondarroa</strong>, primer puerto de la costa vizca&iacute;na, adonde se accede por el puente de Itsasaurre (frente al mar), dise&ntilde;ado por Santiago Calatrava. Pero algunos seguimos prefiriendo el tradicional Puente Viejo de esta villa de inconfundible sabor medieval y marinero. Tambi&eacute;n admiraremos la Torre de Likona, del siglo XV, cl&aacute;sica construcci&oacute;n fronteriza. Y muy cerca la iglesia g&oacute;tica de Andra Mari, de la misma centuria. El antiguo Ayuntamiento es otro edificio de inter&eacute;s, con una fachada toscana muy diferenciada del resto de las construcciones de la poblaci&oacute;n. No obstante, para el que prefiera darse un buen ba&ntilde;o, Ondarroa tambi&eacute;n dispone de una playa, la de Arrigorri, desde la cual se puede acceder a pie hasta la ya visitada playa de Saturraran.
    </p><p class="article-text">
        Desde la villa costera nos dirigiremos hacia el interior de Bizkaia, remontando el r&iacute;o Artibai, en cuyas riberas nos encontraremos con <strong>Berriatua</strong>, donde podremos admirar la iglesia de San Pedro, edificio del siglo XII asentado sobre una peque&ntilde;a cima, y antes la Etxe Pintxu o Casa Pinta, casa-palacio del siglo XVIII que llama la atenci&oacute;n por las pinturas de su fachada. Luego seguiremos en falso llano hasta enlazar con la opci&oacute;n primera que viene por Larruskain.
    </p><p class="article-text">
        Y en un voleo llegaremos a <strong>Markina</strong>, localidad fundada a mediados del siglo XIV, y hoy resultado de la fusi&oacute;n de dos n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n: el de la villa y el de la anteiglesia de Xemein. Diversos palacios e iglesias constituyen el rico patrimonio de la localidad, pero nosotros os aconsejamos que busqu&eacute;is la ermita de San Miguel de Arretxinaga, sorprendente templo hexagonal, cuyo altar est&aacute; formado por tres grandes rocas. Al referirnos a Markina-Xemein, tambi&eacute;n estamos hablando de la cesta-punta, la modalidad m&aacute;s universal de la pelota vasca. En su Front&oacute;n Municipal, popularmente conocido como la Universidad de la Pelota, se doctoraron a lo largo de los a&ntilde;os muchos pelotaris <em>markinarrak</em>. Si ten&eacute;is ocasi&oacute;n no dej&eacute;is de asistir a uno de esos vibrantes partidos y luego buscad un sitio para cenar en la misma plaza&hellip; y prontito a dormir en el albergue de peregrinos, que ma&ntilde;ana va a ser un d&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s duro.
    </p><h3 class="article-text">3.&ordf; etapa: Markina &ndash; Bilbao: la Bizkaia rural y urbana (65,1 km y 1.400 m de desnivel)</h3><p class="article-text">
        Como venimos diciendo, hoy nos vamos a enfrentar a la etapa m&aacute;s dura de todo el Camino del Norte, por lo menos en su sector vasco. Para ello, salimos de Markina-Xemein con energ&iacute;as renovadas para transitar por peque&ntilde;os pueblos de marcado car&aacute;cter rural como Bolibar, Munitibar o Ajangiz en nuestro discurrir hacia Gernika-Lumo. De aqu&iacute; en adelante el Camino nos depara un par de fuertes ascensiones, a los altos de Gerekiz y Aretxabalgane, antes de Larrabetzu y la a&uacute;n m&aacute;s fuerte subida a El Vivero, si queremos alcanzar la otrora fabril Bilbao, hoy renovada y cada d&iacute;a m&aacute;s interesante capital de Bizkaia. Aunque llegaremos al &ldquo;Botxo&rdquo; tan cansados que seguro que su visita quedar&aacute; para ma&ntilde;ana.
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                Perfil de la tercera etapa                            </span>
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        En poco m&aacute;s de 3 km desde Markina arribaremos a una encrucijada inmemorial de caminos, <strong>Iruzubieta</strong>, un conjunto de casas con varios puentes (&ldquo;los tres puentes&rdquo;, significa en euskera) que separan los cauces del Artibai y su afluente Iru Erreketa, que vamos a remontar en direcci&oacute;n a la cuna de los antepasados del libertador de Hispanoam&eacute;rica, Sim&oacute;n Bolivar. En el antiguo caser&iacute;o Errementarikua del actual municipio de <strong>Ziortza-Bolibar</strong>, se encuentra el Museo que lleva el nombre del caudillo venezolano, pa&iacute;s al que le unen diversos recuerdos como un busto del personaje, donaci&oacute;n de aquel gobierno, y en la vecina iglesia de Santo Tom&aacute;s, una capilla con la imagen de Nuestra Se&ntilde;ora de Coromoto, patrona del pa&iacute;s sudamericano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El top&oacute;nimo inicial del municipio nos llama a la siguiente visita en nuestra ruta jacobea: la emblem&aacute;tica colegiata de <strong>Ziortza-Zenarruza</strong>, compuesta por varios elementos: la iglesia, el claustro, la casa del abad, el hospital de peregrinos (hoy hospeder&iacute;a), las cercas, las casas de colonos, el Calvario y la calzada medieval, adem&aacute;s de las puertas este y oeste. En este paraje nos sentiremos como sobrecogidos por el embrujo de uno de los enclaves religiosos y rurales m&aacute;s antiguos de Bizkaia.&nbsp;
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                Ziortza-Zenarruza                            </span>
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        Si no nos importa patear un rato empujando nuestra montura met&aacute;lica, podemos seguir las indicaciones del Camino oficial (flechas amarillas) que nos llevan al <strong>alto de Gontzugarai</strong>, pero m&aacute;s f&aacute;cil nos va a resultar dejarnos caer de nuevo con nuestras bicis y sus alforjas a Bolibar y subir tranquilos por la BI-2224. El monte Oiz vigila desde sus m&aacute;s de 1000 m todos nuestros pasos y protege al mismo tiempo nuestro pedaleo, que desde el alto nos lleva cuesta abajo hasta <strong>Munitibar</strong>, ubicado ya en un nuevo valle, el del r&iacute;o Lea. El conjunto rural del municipio est&aacute; compuesto por un casco urbano que gira alrededor de la iglesia parroquial, si bien los n&uacute;cleos originales de poblaci&oacute;n, que completan la denominaci&oacute;n oficial del municipio, tienen preciosos ejemplos de arte religioso en la hermosa iglesia neocl&aacute;sica de Santa Mar&iacute;a de <strong>Gerrikaitz</strong>, as&iacute; como la citada parroquia de San Vicente de <strong>Arbatzegi</strong>. Asimismo, las numerosas ermitas con las que cuenta el municipio y los molinos de Elortza y Olatxu completan su patrimonio hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        Abandonamos el n&uacute;cleo de Munitibar para, sin salir del municipio, enfrentarnos a una dura rampa que nos conduce al barrio de <strong>Aldaka</strong>, donde encontraremos una nueva ermita de Santiago, con una imagen del ap&oacute;stol que aqu&iacute; nos ha tra&iacute;do. Pronto nos juntamos de nuevo a la BI-2224 en el <strong>alto de Astorkigane</strong>, al que llegaremos cuesta abajo, pero enseguida nos desviaremos a la Bi-3224 para visitar nuevos pueblos siguiendo el trazado del Camino oficial, como <strong>Marmiz.</strong> El entorno natural, cubierto de bosque atl&aacute;ntico y encinar costero, es lo que m&aacute;s llama la atenci&oacute;n a lo largo de este recorrido por la comarca de Busturialdea y la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, excepcional enclave natural caracterizado por su gran diversidad paisaj&iacute;stica y ecol&oacute;gica. El siguiente pueblo, <strong>Ajangiz</strong>, est&aacute; emplazado en una ladera monta&ntilde;osa y la vista desde su plaza es espl&eacute;ndida, pudi&eacute;ndose observar toda la vega del r&iacute;o Oka que contin&uacute;a su curso hacia el mar dibujando diversos meandros en su desembocadura, donde alberga unas marismas muy bien conservadas en las que reposan miles de aves migratorias.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros continuamos ruta hasta llegar a la capital de las libertades vascas, <strong>Gernika</strong>, una urbe que cuenta con innumerables atractivos. En la plaza de los Fueros, presidida por la estatua de Don Tello, fundador de la villa, encontraremos el Museo de la Paz, que recuerda el tr&aacute;gico bombardeo de Gernika en 1937 a manos de la aviaci&oacute;n alemana. Recomendamos tambi&eacute;n una visita al Parque de Europa y a la Casa de Juntas, donde se ubica el actual sal&oacute;n de plenos de las Juntas Generales de Bizkaia, con su m&iacute;tico &aacute;rbol, emblema de los fueros y las libertades vascas, donde juraba su cargo el Se&ntilde;or de Bizkaia y actualmente el lehendakari. Estamos a mitad de la etapa y es este un buen sitio para reponer fuerzas: no ser&aacute; por falta de establecimientos.
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                Gernika                            </span>
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        Para abandonar Gernika dejaremos a un lado el Camino oficial para evitar as&iacute; la dureza de las pistas que bordean el Monte Billakaio, y nos dirigiremos por la carretera general al cruce de <strong>Muxika, </strong>donde tomaremos a la derecha la ruta que nos lleva al n&uacute;cleo de Ugarte (&ldquo;entre r&iacute;os&rdquo;), donde se ubica la casa consistorial y la iglesia de San Vicente.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s nueva subida, en este caso doble: primero hasta el <strong>alto de Gerekiz</strong>, donde visitaremos su ermita juradera de San Esteban antes de, tras breve y empinado descenso, afrontar una ascensi&oacute;n bastante m&aacute;s exigente hasta el n&uacute;cleo de <strong>Andra Mari de Morga</strong>, donde se ubica la hermosa ermita de N&ordf; S&ordf; de los Remedios, que bien merece ser visitada adem&aacute;s por la belleza de sus vistas. Y tras retomar la ascensi&oacute;n coronaremos, por fin, el <strong>alto de Aretxabalgane</strong>, asom&aacute;ndonos en su descenso al valle del r&iacute;o Asua.
    </p><p class="article-text">
        El primer pueblo que nos da la bienvenida al Txorierri (&ldquo;pueblo de p&aacute;jaros&rdquo;), nombre con el que los bizkainos denominamos a este corredor entre monta&ntilde;as donde se sit&uacute;a el aeropuerto de la capital del Nervi&oacute;n, ser&aacute; <strong>Larrabetzu</strong>, si bien antes de llegar al n&uacute;cleo nos habremos detenido en el barrio de Goikolexea a conocer la iglesia San Emeterio y San Celedonio, que posee uno de los retablos m&aacute;s notables del territorio hist&oacute;rico. Los edificios que definen la plaza del n&uacute;cleo urbano principal forman un bello conjunto arquitect&oacute;nico, donde destaca el palacio de Ikaza, ubicado junto al ayuntamiento. A escasos metros se encuentra el palacio Anguleri, edificio de gran inter&eacute;s art&iacute;stico y etnogr&aacute;fico por mezclar caracter&iacute;sticas del caser&iacute;o y del palacio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Gernika, con una representación del cuadro de Picasso                            </span>
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        Y muy cerca otro nuevo pueblo, <strong>Lezama</strong>, que luce orgulloso su templo de Santa Mar&iacute;a, del siglo XVI, que cuenta con una hermosa fachada renacentista y cinco altares. Tambi&eacute;n nos acercaremos a conocer el Humilladero del Santo Cristo, que vigilaba el que fue antiguo Camino Real de Bilbao a Gernika. Y junto a la torre de Lezama, cuna de banderizos erigida en el siglo XIV con piedra de siller&iacute;a, iniciaremos la &uacute;ltima subida de la jornada, pero la m&aacute;s exigente de todas ellas, para izarnos hasta el cordal de la sierra del Ganguren en el paraje que se conoce como <strong>El Vivero</strong>, &aacute;rea de esparcimiento muy frecuentada por los vecinos del entorno. Corr&iacute;a 1938 cuando los prisioneros instalados en el campo de concentraci&oacute;n de Deusto fueron obligados a trabajar en las labores de repoblaci&oacute;n de la zona, especialmente afectada durante la guerra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tomamos luego direcci&oacute;n a Artxanda, el monte del ocio para los bilba&iacute;nos, pero el camino se desv&iacute;a antes hasta los alrededores del <strong>Monte Avril</strong> (as&iacute;, con &ldquo;v&rdquo;), que debe su nombre al general Jean Jacques Avril, gobernador de Bizkaia durante la ocupaci&oacute;n francesa. Para el descenso hasta el &ldquo;Botxo&rdquo; deberemos extremar la precauci&oacute;n en las fuertes rampas del Camino. Y, c&oacute;mo no, acudiremos en primer lugar a rendir homenaje a la Virgen de Bego&ntilde;a, que nos espera en la colina de Artagan. Luego s&iacute;, los 'pintxos' o una op&iacute;para cena en Zazpi Kaleak ser&aacute;n el mejor final para una maratoniana jornada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Bilbao, desde el monte Avril                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>4.&ordf; etapa (1): Bilbao &ndash; Kobaron: los contrastes de la R&iacute;a de Bilbao (30,6 km y 300 m de desnivel)</strong></h3><p class="article-text">
        Bien recuperados de los esfuerzos de la jornada precedente y en vista de que la etapa de hoy va a ser mucho m&aacute;s corta y relajada, bien podemos darnos un paseo &ndash;en bici, por supuesto- por la capital bilba&iacute;na para conocer sus barrios y edificios m&aacute;s emblem&aacute;ticos. Y la mejor manera de hacerlo es dejarnos llevar por la R&iacute;a, esa arteria por donde llegaban los barcos en el pasado y que hoy en d&iacute;a sigue siendo clave en la vida de la villa. <strong>Bilbao</strong> es hoy para muchos &ldquo;la ciudad del Guggenheim&rdquo;, ya que desde que se construy&oacute; este original museo en 1997, se transform&oacute; para siempre y poco se adivina ya de aquel viejo &ldquo;Botxo&rdquo;, ciertamente un hoyo oscuro y sucio entre las monta&ntilde;as. Sin embargo, aquellas huellas de su pasado industrial y minero han quedado como simples reliquias y Bilbao impacta ahora por sus estructuras innovadoras creadas por prestigiosos arquitectos, convirti&eacute;ndose en toda una referencia internacional de modernidad. Aunque, curiosamente, lo que le da su car&aacute;cter &uacute;nico es la combinaci&oacute;n de lo vanguardista con el sabor tradicional de su Casco Viejo, lleno de encantadoras calles y bares con las barras repletas de 'pintxos' que demuestran que en Euskadi la gastronom&iacute;a se vive apasionadamente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Primera parte de la cuarta etapa                            </span>
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        Adem&aacute;s del famoso museo de Frank Gehry, los bilba&iacute;nos tienen otra pinacoteca de enorme valor, su Museo de Bellas Artes, ubicado frente a un nuevo s&iacute;mbolo de la urbe: la Torre Iberdrola. A la apuesta por una imagen rompedora e imaginativa se unen el Palacio Euskalduna, las estaciones de metro de Norman Foster, las torres de Isozaki y Pelli, el puente Zubizuri de Calatrava o nuevos centros culturales como la Alh&oacute;ndiga de Philippe Starck, construida a partir de un antiguo almac&eacute;n de vinos. Por otro lado, Bilbao no puede concebirse sin su caracter&iacute;stico casco antiguo con m&aacute;s de 700 a&ntilde;os de historia. Da gusto caminar por &ldquo;Zazpi Kaleak&rdquo; e ir encontrando edificios del pasado como el Puente de San Ant&oacute;n (s&iacute;mbolo de la villa), la Catedral o su teatro m&aacute;s elegante, inspirado en la &Oacute;pera de Par&iacute;s: el Arriaga, Y como todos los bilba&iacute;nos saben, el &ldquo;Funi&rdquo; de Artxanda nos obsequia con las mejores vistas de todo lo que hemos conocido.
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                Bilbao, a vista de dron                            </span>
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        Podemos concluir que Bilbao es hoy una ciudad de contrastes, como contrastes vamos a encontrar en la etapa de hoy. Y es que, para continuar nuestro Camino del Norte, se nos presentan dos alternativas. La principal consiste en seguir la Ruta de la Costa y, en bicicleta, lo m&aacute;s sencillo pasa por seguir la r&iacute;a de Bilbao hasta Getxo para cruzar a Portugalete usando el transbordador del Puente Bizkaia. Despu&eacute;s habr&aacute; que pedalear por un 'bidegorri' que atraviesa la antigua Zona Minera hasta la playa de La Arena, cerca ya del l&iacute;mite con Cantabria. En esta etapa el Camino atravesar&aacute; parajes muy diferentes a los de las jornadas previas: hasta Portugalete, los bosques m&aacute;s comunes ser&aacute;n los de cemento; los senderos m&aacute;s habituales, los de asfalto y baldosa; y los sonidos que nos acompa&ntilde;ar&aacute;n, los de una urbe moderna.
    </p><p class="article-text">
        Salimos del Casco Viejo por la orilla derecha de la R&iacute;a, saludando al edificio consistorial y, despidi&eacute;ndonos del Bilbao de siempre a la altura de La Salve, atravesaremos los barrios de Deusto y San Ignacio para cruzar el <strong>Puente de Lutxana</strong>, donde tuvo lugar la famosa batalla en la primera carlistada.
    </p><p class="article-text">
        Tras este peque&ntilde;o recuerdo de la insensatez de la guerra, atravesaremos la zona aluvial de la r&iacute;a de Bilbao entre los r&iacute;os Udondo y Asua en la margen derecha, que fue temprana y densamente industrializada. Nos hallamos, pues, en <strong>Erandio</strong>, en concreto a uno de sus siete n&uacute;cleos y el principal de todos ellos, donde se ubica su ayuntamiento: Altzaga. La tradicional uni&oacute;n con la orilla opuesta de la R&iacute;a la realizan los <em>erandiotarrak </em>en su querido bote, que pasa por aut&eacute;nticas dificultades para no desaparecer ante la subida de los precios del gas&oacute;leo. El gigantesco Puente de Rontegi que une por autov&iacute;a ambas m&aacute;rgenes nunca tendr&aacute; el encanto de esta peque&ntilde;a embarcaci&oacute;n que tanta nostalgia provoca en sus vecinos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y tras atravesar Astrabudua, llegaremos a <strong>Lamiako</strong>, en la zona en la que confluyen los r&iacute;os Udondo y Gobela, un peque&ntilde;o testimonio del humedal que en &eacute;pocas pasadas ocup&oacute; una gran extensi&oacute;n. Y es que esta era una zona marisme&ntilde;a, aunque apenas queden unos pocos vestigios. La Vega de Lamiako, que hasta principios del siglo XIX era un espacio pr&aacute;cticamente despoblado, a excepci&oacute;n de algunos caser&iacute;os aislados, ha mutado hoy en un entorno tan humanizado como el de la r&iacute;a de Bilbao, donde este peque&ntilde;o fragmento de marisma rellenada a&uacute;n conserva parte de la vegetaci&oacute;n de las zonas h&uacute;medas. &iquest;Se reunir&iacute;an aqu&iacute; las <em>lamiak</em> (brujas) para celebrar sus <em>akelarres</em>? Pod&eacute;is estar seguros de que hoy en d&iacute;a no.
    </p><p class="article-text">
        Y luego nos adentramos en <strong>Las Arenas-Areeta</strong>, barrio residencial de elegantes viviendas en el municipio de Getxo, con una excelente oferta comercial, un puerto de recreo y una bonita playa resguardada en El Abra por el Muelle de Churruca, agradable zona ajardinada asomada al mar, con el monumento en honor al ingeniero que planific&oacute; las obras de canalizaci&oacute;n de la r&iacute;a bilbaina. Los palacios de Kai-Alde, Cristina Etxea y la iglesia de Las Mercedes nos muestran una urbe donde la alta burgues&iacute;a de Bilbao ha encontrado su lugar en el mundo.
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                Las Arenas                            </span>
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        Tras alucinar con el lujo y ostentaci&oacute;n de estas adineradas familias que compet&iacute;an por demostrar su poder econ&oacute;mico en la magnificencia de sus casas, nos embarcaremos en una barca diferente, la que colgada por cables met&aacute;licos de una de las m&aacute;s destacadas obras de arquitectura del hierro de la Revoluci&oacute;n industrial nos transporta a un mundo totalmente opuesto. <strong>El Puente Colgante de Bizkaia</strong> fue inaugurado en 1893 como el primer transbordador mec&aacute;nico del mundo y en la actualidad sigue en servicio, habiendo sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desembarcar en <strong>Portugalete</strong>, nos abre las puertas a un pueblo que contrasta profundamente con el de, en muchos casos, sus patronos. En las estrechas y empinadas calles de su casco hist&oacute;rico, de origen medieval, encontraremos algunos monumentos de inter&eacute;s, como la Torre Salazar del siglo XIV y la Bas&iacute;lica de Santa Mar&iacute;a, templo de estilo g&oacute;tico-renacentista, que guarda en su interior un retablo mayor con relieves de madera. El contemplar desde esta margen izquierda de la R&iacute;a de Bilbao los lujosos edificios de la margen opuesta hace patentes los contrastes que el dinero provoca en los naturales de una misma provincia.
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                Detalle del Puente Colgante                            </span>
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        Ascendemos hasta el Parque de la Florida para buscar alejarnos de todo este marem&aacute;gnum de asfalto y bullicio en el agradable paseo que vamos a emprender ahora hasta el final de la etapa por el 'bidegorri' que se confunde hoy con el Camino del Norte que estamos recorriendo. Y as&iacute; atravesaremos la conocida como <strong>Zona Minera</strong>, donde los trabajadores de las minas y f&aacute;bricas viv&iacute;an miserablemente, mientras sus patronos de la Margen Derecha solo ve&iacute;an en ellos mano de obra para hacerse m&aacute;s y m&aacute;s ricos. <strong>Ortuella </strong>y <strong>Gallarta</strong> son dos de esos pueblos que nos hablan a las claras de las dos Bizkaias que la industrializaci&oacute;n fue configurando desde mediados del siglo XIX. En ellos existen restos de minas en las que los obreros desempe&ntilde;aban antiguamente su labor y que en la actualidad forman un paisaje realmente significativo. Todo aquel que quiera conocer de primera mano los entresijos de esta actividad, solo tiene que visitar el Museo de la Miner&iacute;a del Pa&iacute;s Vasco, situado en la &uacute;ltima de ambas poblaciones.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, recorrido ya todo el Valle de Somorrostro, llegaremos a la <strong>playa de La Arena</strong>, a caballo entre Zierbena y Muskiz, los dos pueblos que se disputan su titularidad. Por la pasarela de madera construida al efecto, pedalearemos sobre el arenal (si este nos lo permite, para evitar un largo rodeo por la carretera) y atravesaremos el puente met&aacute;lico sobre el r&iacute;o Barbad&uacute;n para llegar a una nueva zona de marismas en <strong>Pobe&ntilde;a</strong>, donde visitaremos la popular ermita de la Virgen del Socorro. Es una pena que con nuestras bicis no podamos subir la enorme cantidad de escalones hasta la <strong>V&iacute;a Verde de Itsaslur</strong> (&ldquo;mar y tierra&rdquo;), porque ese es el privilegio de los peregrinos que recorren el Camino a pie. Pero nosotros podemos acabar este Camino de la Costa por Euskadi subiendo un alto de algo m&aacute;s de 1 km y dejarnos caer hasta el barrio de <strong>Kobaron,</strong> desde el que volver sobre nuestros pasos por la citada V&iacute;a Verde, antigua v&iacute;a de tren para la industria minera, de la cual a&uacute;n se pueden encontrar vestigios sobre los espectaculares acantilados. Tambi&eacute;n se pueden contemplar los restos, en forma de poleas, de otra actividad t&iacute;pica de la zona: la recogida de algas. En este paseo ponemos punto final al Camino de la Costa que se adentra despu&eacute;s en tierras c&aacute;ntabras para continuar su recorrido a orillas del Cant&aacute;brico hasta la capital compostelana.
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                Kobaron                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>4.&ordf; Etapa (2): Bilbao &ndash; Balmaseda: a orillas del Kadagua (42,2 km y 370 m de desnivel)</strong></h3><p class="article-text">
        Tras la visita al &ldquo;Botxo&rdquo;, la segunda alternativa para continuar el Donejakue Bidea nos conduce hacia el interior de Bizkaia, recorriendo una de sus comarcas m&aacute;s desconocidas en busca del Camino Franc&eacute;s, ya en tierras castellanoleonesas. Es esta una ruta mucho menos transitada por los peregrinos, que &uacute;ltimamente se ha dado a conocer tambi&eacute;n como Camino Olvidado o Camino de la Monta&ntilde;a, que qued&oacute; en desuso cuando los reyes de Navarra y Castilla y Le&oacute;n aportaron una mayor seguridad al Camino Franc&eacute;s. De ah&iacute; su nombre.&nbsp;
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                Segunda parte de la cuarta etapa                            </span>
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        En esta etapa os proponemos rescatar del olvido esta antigua variante del Donejakue Bidea. Para ello, en tierras bizkainas seguiremos los pasos que realizaron generaciones de comerciantes que transportaban sus mercanc&iacute;as entre Bilbao y Castilla remontando el r&iacute;o Kadagua a trav&eacute;s de las Encartaciones, el territorio m&aacute;s occidental de Euskadi. Una vez m&aacute;s, al realizar nuestra particular peregrinaci&oacute;n en bicicleta, deberemos buscar los caminos que nos permitan un pedaleo f&aacute;cil, buscando siempre alternativas que nos alejen en lo posible del tr&aacute;fico motorizado.
    </p><p class="article-text">
        Para ello saldremos de Bilbao por la margen izquierda de la R&iacute;a, siguiendo el 'bidegorri' que desde el Casco Viejo nos lleva por Abandoibarra y el barrio Olabeaga, hasta <strong>Zorrotza</strong>, en alusi&oacute;n a la forma triangular &ldquo;aguda&rdquo; que toma ese barrio sito en la desembocadura del Kadagua en la r&iacute;a bilbaina. Como gran parte de Bilbao y de su territorio hist&oacute;rico, los or&iacute;genes de Zorrotza est&aacute;n &iacute;ntimamente unidos primero a la agricultura y ganader&iacute;a, y posteriormente a la industria, llegando a acoger a la primera refiner&iacute;a del Estado y a la f&aacute;brica de los populares jabones Chimbo.
    </p><p class="article-text">
        Desde aqu&iacute; transitaremos por la carretera general a Balmaseda (el Corredor del Kadagua la ha dejado casi en exclusiva para uso ciclista) hasta el conocido como <strong>Puente del Diablo</strong> sobre dicho r&iacute;o, para acceder desde Kastresana al barrio barakald&eacute;s de Las Delicias, ya dentro del Camino oficial. Las leyendas sobre su origen son similares a otros relatos muy difundidos por toda la Europa occidental, seg&uacute;n las cuales diversos puentes fueron construidos por el Diablo, quien ofrec&iacute;a al constructor salvar las dificultades t&eacute;cnicas de la fabricaci&oacute;n de la infraestructura a cambio de su alma. Su gran porte y solidez revelan la importancia de la infraestructura y de la funci&oacute;n que cumpl&iacute;a dentro de una v&iacute;a terrestre estrat&eacute;gica. As&iacute;, la monumentalidad de esta construcci&oacute;n se ve realzada por un notable valor hist&oacute;rico y simb&oacute;lico.
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                Balmaseda                            </span>
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        Y pronto llegaremos a Irauregi, en el municipio de <strong>Alonsotegi</strong>, al que entraremos por un nuevo puente para retomar la ruta a la capital encartada. Estamos al pie de las monta&ntilde;as m&aacute;s emblem&aacute;ticas de Bilbao y las sendas hacia las cumbres o hacia sus numerosas ermitas no pueden desviarnos de nuestro objetivo.
    </p><p class="article-text">
        A la salida de Arbuio tomamos el 'bidegorri' conocido como <strong>V&iacute;a Verde del Kadagua</strong>, encarando un fuerte repecho al que sigue un largo y empinado descenso para pedalear relajados hasta el barrio de <strong>La Quadra</strong>, donde en un punto alto se alza la torre del linaje banderizo hom&oacute;nimo que controlaba el acceso al Valle de Salcedo, recreando una imagen sin duda bastante habitual en los momentos finales de la Edad Media.
    </p><p class="article-text">
        Pronto, y siempre llaneando, entraremos durante unos centenares de metros en el municipio alav&eacute;s de Okendo (algo que muchos encartados y bilba&iacute;nos ignoran), antes de llegar a <strong>Sodupe</strong>, en el lugar de encuentro de los cauces del Herrer&iacute;as y el Kadagua. Es el n&uacute;cleo mayor del municipio de <strong>G&uuml;e&ntilde;es</strong>, al que nos dirigiremos siempre por el 'bidegorri' para descubrir la joya de la localidad: la portada plateresca de su iglesia de Santa Mar&iacute;a. Y con ella diversas villas, palacios y casas-torre dispersas por el municipio.
    </p><p class="article-text">
        Y, ya que hablamos continuamente del &ldquo;r&iacute;o que nos lleva&rdquo;, deberemos hacer menci&oacute;n tambi&eacute;n al trazado ferroviario del tren de La Robla que comparte este tramo inicial de su recorrido hasta tierras leonesas con el de Santander, separ&aacute;ndose ambos en el barrio al que llegamos a continuaci&oacute;n, <strong>Aranguren</strong>, donde retomamos el 'bidegorri' por el que transitamos desde hace varios kil&oacute;metros. Estamos ya en un nuevo municipio encartado y el m&aacute;s poblado de todos ellos, <strong>Zalla</strong>, anteiglesia de rica historia de litigios fronterizos y antiguas ferrer&iacute;as, que conserva un valioso legado hist&oacute;rico como el palacio barroco de los Murga del siglo XVII, actual sede del Ayuntamiento, y la parroquia San Miguel de Arc&aacute;ngel, fundada en el siglo XII, aunque fue ampliada en el siglo XVIII. Merece la pena salirse un poco del 'bidegorri'<em> </em>para visitar la ermita de San Pedro de Zarikete, ubicada a la vera del Camino Real en la ribera del r&iacute;o Kadagua y a la sombra de un frondoso roble, nieto del multisecular &aacute;rbol de Gernika, a la que los zallucos acuden para curarse del &ldquo;mal de ojo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo el camino que une el municipio con la vecina villa de Balmaseda, encontramos el &aacute;rea recreativa de <strong>Bolunburu</strong>, un conjunto monumental formado por las ruinas de unas ferrer&iacute;as y de un antiguo molino, por la preciosa ermita de Santa Ana y por la casa-torre hom&oacute;nima. Es un lugar ideal para hacer un alto en el camino, reponer fuerzas o disfrutar del entorno. Y en el barrio de <strong>La Herrera</strong> buscaremos de nuevo el 'bidegorri' junto a la ermita de San Antonio de La Mella, que nos aguarda agazapada en un rec&oacute;ndito paraje a la vera del Kadagua, justo enfrente del palacio Urrutia que conserva una fachada de siller&iacute;a de finales del siglo XVII. Por aqu&iacute; pasaba el antiguo Camino Real que desde Bilbao se dirig&iacute;a a Balmaseda. Al otro lado del r&iacute;o y rodeada de un entorno rural se sit&uacute;a la Torre de Terreros, que se erige en la actualidad como una de las torres mejor conservadas de todas las Encartaciones.
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            <span class="title">
                Balmaseda                            </span>
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        Y en agradable paseo junto al r&iacute;o, pedalearemos en paralelo al canal de la antigua ferrer&iacute;a, luego hidroel&eacute;ctrica de La Mella, para finalizar nuestro Donejakue Bidea en la primera villa bizkaina, <strong>Balmaseda</strong>, tambi&eacute;n atravesada por el Kadagua, sobre el que encontramos su monumento m&aacute;s representativo: el Puente Viejo, del siglo XIII. Tambi&eacute;n son dignas de menci&oacute;n las iglesias g&oacute;ticas de San Severino y San Juan, as&iacute; como el convento de Santa Clara y los palacios de Urrutia y Horcasitas en el paradigm&aacute;tico trazado urbano de la villa. En Semana Santa, durante dos d&iacute;as, se celebra una Pasi&oacute;n Viviente en la que participa todo el pueblo, constituyendo una de las mejores representaciones de este tipo, si no la mejor, a nivel nacional. En su gastronom&iacute;a, destaca la &ldquo;putxera&rdquo;, un recipiente inventado por los ferroviarios del tren Bilbao-La Robla, para guisar a fuego lento unas insuperables alubias con tocino, chorizo y morcillas con las brasas de las locomotoras. Es el s&iacute;mbolo de Balmaseda. Y por supuesto, su 'txakoli' que se elabora desde el siglo XV. No me dir&eacute;is que no es un final m&aacute;s que digno para las cuatro etapas del Camino del Norte o de la Costa que, tras pasar luego junto a la f&aacute;brica de boinas La Encartada y su peculiar museo, nos adentra en el burgal&eacute;s Valle de Mena despidi&eacute;ndonos de una experiencia inolvidable por algunos de los lugares m&aacute;s hermosos de Euskadi. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Te ha interesado esta ruta y quieres m&aacute;s? Puedes encontrar&nbsp;otras muchas m&aacute;s&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>; y aqu&iacute; te dejamos&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#f8e71c;">una selecci&oacute;n de sugerencias</span>:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-lanzarote-bicicleta-volcanes-campos-lava_130_9044285.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Una ruta por Lanzarote: en bicicleta entre volcanes y por campos de lava</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/peregrinaje-camino-norte-camino-primitivo-bicicleta_130_9024009.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">El peregrinaje por el Camino del Norte y el Camino Primitivo, en bicicleta</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/portugal-cerca-lejos_130_8968891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Portugal: tan cerca, tan lejos</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanto Uribarri]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/basquetour/donejakue-bidea-camino-costa-bicicleta_1_9950843.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Feb 2023 18:49:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Donejakue Bidea: el Camino de la Costa, en bicicleta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Movilidad reducida,Movilidad urbana,Movilidad sostenible,Agentes de movilidad,Camino de Santiago,Bicicletas,Carril bici,Bicicletas eléctricas,Ciclismo,Ciclistas,Rutas,Rutas por montaña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Conociendo Euskadi en bicicleta, a través Camino Vasco del Interior]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/basquetour/conociendo-euskadi-bicicleta-traves-camino-vasco-interior_1_9722583.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36b4cf4d-85ef-4dab-b5e8-6e45a21f69e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Conociendo Euskadi en bicicleta, a través Camino Vasco del Interior"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hecho de atravesar los territorios de Gipuzkoa y Álava le convierten en uno de los mejores espejos de Euskadi, pedaleando por un itinerario ideal para conocer en tres días un país heterogéneo y de enormes contrastes: paisajes costeros, abruptas montañas, húmedos bosques, fértiles huertas, grandes extensiones de secano, llanadas inmensas, localidades y comarcas fuertemente industrializadas, entornos rurales y un sinfín de bellas estampas</p><p class="subtitle">Más rutas - En bici por las Bardenas Reales de Navarra: un paisaje desértico extraño pero atractivo</p></div><p class="article-text">
        Euskadi est&aacute; atravesado de norte a sur por un camino ancestral, cuyo origen se remonta a tiempos del dominio romano, constituyendo desde entonces una v&iacute;a de comunicaci&oacute;n de primer orden. Los ingenieros no hicieron otra cosa que aprovechar ancestrales veredas de pastores para construir una calzada de la que a&uacute;n hoy conservamos algunos, aunque escasos, vestigios. Siglos m&aacute;s tarde, en la Edad Media, peregrinos procedentes del suroeste de Francia aprovecharon esta calzada en su camino hacia la tumba del ap&oacute;stol, como atestiguan las referencias y los templos con advocaci&oacute;n jacobea que se encuentran a lo largo de la ruta. Ahora bien, aunque estamos hablando de uno de los caminos de peregrinaci&oacute;n m&aacute;s antiguos, es evidente que posteriormente este llamado Camino Vasco del Interior o V&iacute;a de Bayona no tuvo el &eacute;xito que s&iacute; tuvieron otros caminos de peregrinaci&oacute;n medievales, como los que cruzaban la frontera por Roncesvalles y Somport que configuraron el m&aacute;s popular Camino Franc&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Tras un largo periodo de silencio, el Camino Vasco del Interior ha sido rescatado del olvido por las asociaciones de Amigos del Camino y el propio Gobierno Vasco, resurgiendo cada d&iacute;a con m&aacute;s fuerza y siendo reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Y es que el hecho de atravesar los territorios de Gipuzkoa y &Aacute;lava le convierten en uno de los mejores espejos de Euskadi, pedaleando por un itinerario ideal para conocer en tres d&iacute;as un pa&iacute;s heterog&eacute;neo y de enormes contrastes: paisajes costeros, abruptas monta&ntilde;as, h&uacute;medos bosques, f&eacute;rtiles huertas, grandes extensiones de secano, llanadas inmensas, localidades y comarcas fuertemente industrializadas, entornos rurales y un sinf&iacute;n de bellas estampas m&aacute;s forman parte de su recorrido. De esta manera el viajero, hoy en bicicleta, podr&aacute; admirar una extraordinaria diversidad geogr&aacute;fica, hist&oacute;rica, social, econ&oacute;mica y cultural en menos de 200 km.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro itinerario aprovecha muchas veces los llamados 'bidegorris', en euskera 'camino rojo', pues algunos tienen el pavimento de este color, segregados del tr&aacute;fico rodado y acondicionados para ciclistas y viandantes, por los que podremos pedalear tranquilos en nuestras bicis de paseo o de carretera. Otras veces la ruta nos lleva por caminos de tierra o en peor estado en los que m&aacute;s valdr&aacute; utilizar las BTT. La 'gravel' puede ser la mejor alternativa para cualquier tipo de terreno.
    </p><p class="article-text">
        El Camino de Santiago lleva, desde hace siglos, siendo una ruta recorrida por millones de peregrinos por motivos bien diversos, entre los que las promesas religiosas y los retos deportivos han ocupado un lugar preferente. Y la realidad constata que todos aquellos que lo han recorrido en parte o en su totalidad, por cualquiera de las rutas posibles, expresan que se trata de un camino lleno de encanto, de magia, de espiritualidad&hellip; Nadie termina el camino como lo empez&oacute;. Todos los caminantes reconocen haber sentido cosas, experimentado emociones y reflexionado sobre sus circunstancias vitales como nunca antes lo hab&iacute;an hecho. Y muchos, tras el camino, han tomado decisiones que han cambiado sus vidas.
    </p><p class="article-text">
        No sabemos, amigo lector, si tus objetivos al venir a conocer el interior de Euskadi son tan ambiciosos. Pero de lo que s&iacute; estamos seguros es de que, dej&aacute;ndote llevar por estas l&iacute;neas entresacadas de la web de Euskadi-Basque Country, vas a poder sentir, vivir y recordar para siempre una experiencia formidable recorriendo el Donejakue Bidea.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>1&ordf; etapa: Ir&uacute;n &ndash; Beasain</strong> (64,5 km y 990 m de desnivel)</h3><p class="article-text">
        <em><strong>La Euskadi urbana&nbsp;e industrial</strong></em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los detalles de la primera etapa                            </span>
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        El Camino Vasco del Interior comienza en <strong>Ir&uacute;n</strong>, en el puente de Santiago, donde coincide brevemente con el Camino del Norte del que se separa para adentrarse en el medio rural. En la urbe fronteriza&nbsp; encontraremos vestigios de la importancia jacobea de esta ciudad, ya que muchos peregrinos procedentes de Francia cruzaban la frontera por el r&iacute;o Bidasoa a trav&eacute;s del citado puente. Tras contemplar la isla de los Faisanes, testigo de grandes momentos hist&oacute;ricos, buscaremos las huellas jacobeas en la iglesia del Juncal, en las ermitas Santa Elena y San Marcial, en el Hospital Sancho de Urdanibia y en el castillo Gaztelu Zahar, antes de emprender nuestra ruta.
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                Irún                            </span>
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        Ya en <strong>Oiartzun</strong>, su casco hist&oacute;rico alberga numerosos edificios de inter&eacute;s, entre los que destacan dos iglesias: la parroquia de San Esteban de Lartaun y la bas&iacute;lica de San Juan Bautista, antiguo hospital del siglo XVI. Y, si tenemos tiempo, visitaremos en los alrededores las minas romanas de Arditurri bajo las moles impresionantes de Aiako Harriak (Pe&ntilde;as de Aya).
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                Oiartzun                            </span>
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        La siguiente singladura nos lleva a <strong>Astigarraga</strong>. Pero para llegar hasta las riberas del Urumea habremos coronado, tras denodado esfuerzo, el monte de Santiagomendi, en cuya cima se encuentra una ermita dedicada al ap&oacute;stol, con una inmejorable panor&aacute;mica. Tambi&eacute;n la parroquia de Santa Mar&iacute;a de la Asunci&oacute;n es lugar de visita obligada y, junto a ella, el palacio de Murg&iacute;a, cuyo jard&iacute;n privado hace unos a&ntilde;os abri&oacute; sus puertas al p&uacute;blico. Aunque Astigarraga es, sobre todo, conocida por ser &ldquo;la capital de la sidra&rdquo;. Los manzanales de esta zona, gracias al clima y a las buenas condiciones del terreno, hacen que hoy en d&iacute;a la actividad sidrera se encuentre en plena expansi&oacute;n y la asistencia a las sidrer&iacute;as goce de gran popularidad. Los visitantes podr&aacute;n degustar as&iacute; el t&iacute;pico men&uacute;: tortilla de bacalao, bacalao frito con pimientos verdes, chuleta a la brasa y queso con membrillo y nueces. Todo ello, c&oacute;mo no, regado con la deliciosa sidra reci&eacute;n salida de las barricas.
    </p><p class="article-text">
        Y a un paso, <strong>Hernani</strong>, cuyo casco antiguo, calificado como conjunto monumental, mantiene una forma ovalada y cerrada. Antiguamente, estuvo amurallado y hoy esconde algunos tesoros: la parroquia de San Juan Bautista, la Casa Consistorial o la antigua Plaza Mayor de la villa, as&iacute; como el Puente de Fagollaga, el Humilladero de Santa Cruz, el Convento de San Agust&iacute;n y la casa-torre medieval de los Gentiles, todas ellas huellas significativas del Camino de Santiago en la localidad. Asimismo, en el t&eacute;rmino municipal, el Museo Chillida-Leku ofrece al visitante la posibilidad de contemplar la trayectoria del genial escultor vasco. Son innumerables los monumentos prehist&oacute;ricos (d&oacute;lmenes, cr&oacute;mlechs, etc) que se han encontrado en los alrededores de Hernani y <strong>Urnieta</strong>, prueba de que nuestros antepasados poblaron estas tierras. La cueva de Marizulo, en la &uacute;ltima poblaci&oacute;n, guardaba restos del a&ntilde;o 3.000 a.C.
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            <span class="title">
                Hernani                            </span>
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        Llegados a un nuevo r&iacute;o, el Oria, nos recibe <strong>Andoain</strong>, emplazado en el valle de Leizaran, por donde antiguamente pasaba el tren de Plazaola entre Navarra y Gipuzkoa, convertido hoy en maravillosa v&iacute;a verde. En la plaza del pueblo podemos contemplar el edificio del ayuntamiento y la iglesia San Mart&iacute;n de Tours, testigos ambos del paso de los a&ntilde;os. Y en el centro de la plaza contemplaremos la estatua de Aita Manuel Larramendi, &ldquo;el apologista m&aacute;s fervoroso de la lengua vasca&rdquo;, nacido en esta localidad. No dej&eacute;is de ir al Centro Bastero, el edificio cultural por excelencia del municipio, donde tienen lugar conciertos y obras de teatro.
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                Andoain                            </span>
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        A partir de aqu&iacute;, el Camino se encaja en el valle del Oria, un corredor natural por el que pas&oacute; primero el Camino Real, luego la carretera nacional, m&aacute;s tarde el ferrocarril y despu&eacute;s la autov&iacute;a. Como consecuencia aqu&iacute; nacieron y crecieron los pueblos m&aacute;s importantes de Gipuzkoa y tambi&eacute;n sus industrias, de manera que el peregrino llegar&aacute; hasta nuestra meta del d&iacute;a en Beasain despu&eacute;s de atravesar un largo tramo de casas y pol&iacute;gonos, si bien los bidegorris facilitan y hacen completamente seguro el tr&aacute;nsito.
    </p><p class="article-text">
        Avanzaremos siempre junto al citado r&iacute;o para acceder a <strong>Villabona</strong>, donde antiguamente numerosos peregrinos se deten&iacute;an en su hospital. Un puente de tres ojos la separa del vecino <strong>Zizurkil</strong>, que constituye el contrapunto rural a la ribera este del Oria, exageradamente industrializada por mor del devenir hist&oacute;rico. Son precisamente los caser&iacute;os, alejados de los n&uacute;cleos urbanos, los que mejor conservan las esencias y tradiciones del valle.
    </p><p class="article-text">
        Otro puente une<strong> Anoeta</strong> con su hermana <strong>Irura</strong>, nuevos ejemplos de pueblos industrializados que mantienen sus ra&iacute;ces en las iglesias parroquiales, en los caser&iacute;os y en algunas casas-torre como la de Arteaga en el primero de ellos y los caser&iacute;os de Laskibar y Agerre en la poblaci&oacute;n de la margen derecha.
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                Tolosa                            </span>
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        Y as&iacute; llegamos a la capital de la comarca que lleva su nombre, <strong>Tolosa</strong>, villa de gran importancia hist&oacute;rica, que mira con orgullo a su pasado y que bien ha sabido adecuarse a los nuevos tiempos. La antigua capital de Gipuzkoa fue un lugar de paso importante en la ruta comercial que comunicaba Navarra con el Cant&aacute;brico, benefici&aacute;ndose durante siglos de numerosos privilegios. De aquel glorioso pasado ha heredado un valioso casco hist&oacute;rico jalonado por edificios y monumentos de diversos estilos, y configurado por calles estrechas, paralelas y separadas por numerosas plazas. Destaca la iglesia parroquial de Santa Mar&iacute;a, templo del llamado &ldquo;g&oacute;tico vasco&rdquo;, el convento de Santa Clara, el ayuntamiento barroco, varios palacios y el Archivo Provincial, as&iacute; como la plaza Euskal Herria. El arte contempor&aacute;neo vasco tambi&eacute;n tiene su sitio preferente, en forma de esculturas al aire libre dispuestas en algunas calles y plazas de la villa. Si quer&eacute;is vivir un ambiente festivo acudid a sus c&eacute;lebres Carnavales y, para llevaros un buen sabor de boca, degustad sus conocidos chuletones de buey y las famosas alubias de Tolosa acompa&ntilde;adas, c&oacute;mo no, de las guindillas de Ibarra. Y como postre no pueden faltar los &ldquo;cigarrillos&rdquo; y las &ldquo;tejas&rdquo;, as&iacute; como los &ldquo;Xaxus&rdquo;, t&iacute;picos dulces de la localidad.
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                Tolosa                            </span>
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        Tras el atrac&oacute;n deberemos ser capaces de llegar al casco hist&oacute;rico de <strong>Alegia</strong>, que en forma de media luna coincide con la trayectoria del r&iacute;o Oria. Conoceremos la iglesia parroquial de San Juan Bautista y la Casa Consistorial, con fachada porticada, situada en la amplia plaza del pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Los dos siguientes municipios, <strong>Ikaztegieta</strong> y <strong>Legorreta</strong>, ambos a orillas del r&iacute;o que nos lleva, lucen tambi&eacute;n sus iglesias parroquiales y algunos edificios de solera dignos de nuestra atenci&oacute;n. En el segundo de ellos ya nos encontraremos en el Goierri y Tolosaldea habr&aacute; quedado atr&aacute;s. Pronto llegaremos a <strong>Itsasondo</strong>, donde el sector minero ha tenido gran relevancia hasta hace poco, ya que antiguamente la actividad econ&oacute;mica giraba en torno a la pizarra, como se aprecia en los tejados de muchas casas y en canteras y galer&iacute;as. Este bello municipio cuenta tambi&eacute;n con caracter&iacute;sticas que demuestran su origen medieval: la iglesia de Santa Mar&iacute;a de la Asunci&oacute;n es buena muestra de ello.
    </p><p class="article-text">
        La siguiente parada ser&aacute; en <strong>Ordizia</strong>, cuyo casco hist&oacute;rico luce notables edificios como la iglesia parroquial de N&ordf; S&ordf; de La Asunci&oacute;n, los palacios Zabala y Barrena, la casa-torre Muxika y el monumento de Fray Andr&eacute;s de Urdaneta. Sin embargo, Ordizia es famosa por su mercado de productos t&iacute;picos en la Plaza Mayor, datado desde los siglos XI y XII. Las cifras que se fijan en &eacute;l cada mi&eacute;rcoles sirven de referencia para establecer los precios de los productos agr&iacute;colas en toda Euskadi.
    </p><p class="article-text">
        Y, por fin, el descanso nos llega en <strong>Beasain</strong>, cuyos primeros moradores poblaron estas tierras muchos siglos atr&aacute;s, tal y como lo atestiguan diversos t&uacute;mulos. El conjunto medieval de Igartza es otro de los lugares a destacar, y consta entre otros elementos de un palacio del siglo XIII, un puente, una presa de madera, una ferrer&iacute;a y un molino. A poca distancia, el casco urbano alberga diferentes puntos de inter&eacute;s tur&iacute;stico, como son la parroquia de Santa Mar&iacute;a de la Asunci&oacute;n, la bas&iacute;lica de San Mart&iacute;n de Loinatz y la ermita de N&ordf; S&ordf; de Loinatz. Por otro lado, Beasain es la poblaci&oacute;n de mayor actividad comercial de todo el Goierri y en sus calles, repletas de tiendas y bares, se respira un inmejorable ambiente, de donde no pod&eacute;is iros sin probar sus exquisitas morcillas.
    </p><h3 class="article-text"><strong>2&ordf; etapa: Beasain &ndash; Vitoria-Gasteiz </strong>(80,8 km y 920 m de desnivel)</h3><p class="article-text">
        <em><strong>La Euskadi rural y monumental</strong></em>
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                Los detalles de la segunda etapa                            </span>
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        Esta es la etapa m&aacute;s larga de las tres propuestas, pero con menor desnivel acumulado que la anterior, con lo que no podemos decir tampoco que sea especialmente exigente, salvo quiz&aacute;s la subida al puerto de Otzaurte para los menos entrenados. Partiremos despu&eacute;s del merecido descanso en Beasain emprendiendo el camino ascendente hacia un Pa&iacute;s Vasco totalmente diferente. Seguimos en el Goierri, pero nos vamos a adentrar en un entorno rural que nos alejar&aacute; del bullicio y las prisas de la Gipuzkoa industrial que hemos recorrido hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        Siempre Oria arriba y atravesando por &uacute;ltima vez un nuevo pol&iacute;gono industrial nos acercamos a una nueva villa guipuzcoana, <strong>Segura</strong>, que en la Edad Media se convirti&oacute; en una de las ciudades m&aacute;s importantes de Gipuzkoa al transitar por ella la ruta comercial entre Castilla y la costa. Hoy en d&iacute;a, su casco hist&oacute;rico mantiene todo el encanto de aquella &eacute;poca, con su trazado en forma de &oacute;valo y numerosas casas solariegas y palacios que reflejan la grandeza de su pasado. Entre estos monumentos, destacan los palacios Lardizabal y Jauregi, la iglesia-parroquial de N&ordf; S&ordf; de la Asunci&oacute;n, de estilo g&oacute;tico-vasco y cuyo retablo barroco-rococ&oacute; est&aacute; calificado como monumento hist&oacute;rico-art&iacute;stico; y las casas Gebara y Ardixarra, una vivienda-taller del siglo XVI que conserva en perfectas condiciones su estructura de madera. La villa es muy conocida por las procesiones de Semana Santa, una tradici&oacute;n trasmitida generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n, en la que nazarenos, soldados romanos, m&uacute;sicos... recorren las calles del casco antiguo en Semana Santa. Si no queremos desviarnos hasta la poblaci&oacute;n vecina, tambi&eacute;n aqu&iacute; podremos conseguir un queso con denominaci&oacute;n de origen Idiazabal, que toma su nombre del pueblo hom&oacute;nimo y sigue la receta tradicional utilizada durante siglos por los pastores vascos.
    </p><p class="article-text">
        Y en 4 o 5 km llegaremos a <strong>Zegama</strong>, a los pies del Parque Natural de Aizkorri-Aratz, caracterizado por abruptas crestas calizas que se elevan sobre verdes prados cubiertos de frondosos bosques. Se trata del &uacute;ltimo municipio guipuzcoano, ubicado en la cabecera del Oria que hasta aqu&iacute; nos ha tra&iacute;do. Al llegar al n&uacute;cleo urbano veremos diversos edificios que atraer&aacute;n nuestra atenci&oacute;n: la iglesia de San Mart&iacute;n de Tours conserva en su interior una cruz de la ermita de la cima del Aizkorri (1528 m), considerada una de las m&aacute;s antiguas de Gipuzkoa, y bajo el coro el mausoleo del general carlista Tom&aacute;s de Zumalakarregi; o el ayuntamiento porticado y diversas casas se&ntilde;oriales entre las que destacamos la de Mazkiaran Barrena, donde muri&oacute; el militar de Ormaiztegi. En los alrededores hay numerosas ermitas y monumentos megal&iacute;ticos que hablan de un pasado que ha dejado su huella.
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                Zegama                            </span>
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        Desde aqu&iacute; el Camino Vasco del Interior deber&aacute; atravesar la Sierra de Aizkorri, el macizo m&aacute;s elevado del Pa&iacute;s Vasco y l&iacute;mite provincial entre Guip&uacute;zcoa y &Aacute;lava, que se interpone como una gigantesca pared en nuestro camino. Y para cruzarlo, si fu&eacute;ramos a pie, har&iacute;amos lo mismo que hizo el ej&eacute;rcito romano y despu&eacute;s incontables comerciantes, aventureros, pr&oacute;fugos y peregrinos: aprovechar el t&uacute;nel de San Adri&aacute;n, un pasadizo natural excavado en la roca, al que muchos llaman la Boca del Infierno.
    </p><p class="article-text">
        Pero no podemos hacer lo mismo con nuestras bicicletas, as&iacute; que solo nos quedar&aacute; otra opci&oacute;n tambi&eacute;n &ldquo;infernal&rdquo;, al vernos obligados a ascender el &uacute;nico puerto que merece tal denominaci&oacute;n de toda esta ruta jacobea vasca: el de Otzaurte. Van a ser casi 8 km relativamente suaves, sin ninguna rampa que alcance el doble d&iacute;gito, y que nos sorprender&aacute;n al enlazar dos mundos totalmente opuestos, como si de dos Euskadis diferentes se tratara: la vegetaci&oacute;n, la orograf&iacute;a, el clima, el arte, el modelo econ&oacute;mico, la arquitectura, el urbanismo, la idiosincrasia&hellip; y dicen que hasta el precio de las ca&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Nos hemos adentrado durante unos pocos kil&oacute;metros en la Comunidad Foral de Navarra para alcanzar el valle del Arakil en la localidad burundesa de <strong>Altsasu</strong>. Entre sus monumentos destacaremos la iglesia de la Asunci&oacute;n, renacentista del siglo XVI; la ermita del Santo Cristo de Otadia, con una talla del Cristo al que se le atribuyen muchos milagros; varias ermitas m&aacute;s; el Ayuntamiento: la Torre Txiki; y una escultura, de nombre &ldquo;Ra&iacute;ces Alsasuarras&rdquo;, realizada con el antiguo nogal que se encontraba en la misma Plaza Mayor donde se ubica hoy.
    </p><p class="article-text">
        La v&iacute;a f&eacute;rrea y la autov&iacute;a no nos dejan entrar en <strong>Olazagutia</strong>, en cuyo t&eacute;rmino se han encontrado vestigios arqueol&oacute;gicos prehist&oacute;ricos y estelas funerarias de &eacute;poca romana.&nbsp; Asimismo son de inter&eacute;s las ruinas de la ermita de N&ordf; S&ordf; de Bel&eacute;n y el puente sobre el r&iacute;o Burunda, como tambi&eacute;n se conoce al Arakil y que da su nombre a todo el valle.
    </p><p class="article-text">
        Adonde s&iacute; llegaremos ser&aacute; a <strong>Ziordia</strong>, pueblo con tradici&oacute;n de buenos cocineros -ojo al dato-, y de nuevo volvemos a Euskadi en el vecino municipio de <strong>Asparrena</strong>, parte de la Cuadrilla de Salvatierra (o Arabako Lautadako Eskualdea) y formado por 10 poblaciones, algunas de las cuales conoceremos en nuestra ruta: <strong>Egino</strong>, <strong>Ilarduia</strong> y <strong>Alb&eacute;niz</strong>, t&iacute;picos pueblos de la Llanada Alavesa y cuna de grandes ciclistas. El m&aacute;s poblado de ellos es <strong>Araia</strong>, que aunque nos queda a desmano, bien merece nuestra visita, pues en &eacute;l se encuentran los restos del castillo de Marutegi, uno de las escasas fortalezas medievales vascas, que controlaba el paso de viajeros por el T&uacute;nel de San Adri&aacute;n, por el que atraviesan los peregrinos jacobeos que recorren el Camino Interior a pie.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; en <strong>Zalduondo</strong> donde nuestro camino y el de San Adr&iacute;&aacute;n se unan y contin&uacute;en juntos por la antigua v&iacute;a Burdingala-Ast&uacute;rica que hoy ocupan el tren y la autov&iacute;a y que ha dejado multitud de huellas romanas en el territorio hist&oacute;rico alav&eacute;s. Pero es el Palacio de los Lazarraga el monumento m&aacute;s valioso de la localidad albergando el Museo Etnogr&aacute;fico comarcal. La que nos pilla un pel&iacute;n m&aacute;s lejos es la ermita de San Adri&aacute;n a la salida del t&uacute;nel del mismo nombre, pero deberemos regresar en otra ocasi&oacute;n a atravesar esa Boca del Infierno a pie. Dicho queda.
    </p><p class="article-text">
        Antes de llegar al pueblo de <strong>Ordo&ntilde;ana</strong> podemos contemplar la ermita de San Mill&aacute;n. Debemos atravesar dicho pueblo, dejando atr&aacute;s edificios emblem&aacute;ticos como el antiguo hospital de San L&aacute;zaro y la Magdalena (hoy casa privada), para acceder a la bella villa de <strong>Agurain/Salvatierra</strong>, cabeza de su Cuadrilla y situada entre las sierras de Entzia e Iturrieta, en las que se esconden impresionantes hayedos. Sus primeros siglos de vida estuvieron marcados por su car&aacute;cter fronterizo y las disputas de las Coronas de Navarra y Castilla. De esta &eacute;poca hered&oacute; un bello casco medieval amurallado, declarado conjunto hist&oacute;rico. La parte vieja est&aacute; dividida en tres calles principales: Zapatari, Carnicer&iacute;a y Mayor. Esta &uacute;ltima es la que alberga los edificios de mayor inter&eacute;s art&iacute;stico, como las iglesias de San Juan Bautista y Santa Mar&iacute;a, ambas con retablos del siglo XVI en su interior.&nbsp;
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                Agurain/Salvatierra                            </span>
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        Al paso por <strong>Gazeo</strong> encontraremos la iglesia de San Mart&iacute;n de Tours, cuya advocaci&oacute;n de resonancias jacobeas nos remite a los miles de peregrinos que han contemplado su &aacute;bside semicircular de origen rom&aacute;nico, a pesar de que las transformaciones sufridas a lo largo del tiempo han desvirtuado su apariencia primitiva. Su sobrio exterior, sin embargo, oculta uno de los conjuntos pict&oacute;ricos g&oacute;ticos m&aacute;s fascinantes que se han descubierto en el Pa&iacute;s Vasco hasta la fecha.
    </p><p class="article-text">
        En la iglesia de San Rom&aacute;n de <strong>Ezkerekotxa</strong> encontramos un buen resumen de todas las diferentes &eacute;pocas que ha atravesado la diminuta poblaci&oacute;n, desde su primera referencia hist&oacute;rica en 1040, hasta el primer vestigio de su iglesia en torno al siglo XII. Luego el complejo conjunto de espacios del templo fue creciendo a lo largo de las siguientes centurias hasta conformar el edificio que hoy contemplamos.
    </p><p class="article-text">
        Pasaremos junto a la a ermita rom&aacute;nica de N&ordf; S&ordf; de Ayala para apreciar su elegante portada de tres arcos&nbsp; de la que fue parroquia de la aldea hom&oacute;nima, actualmente desaparecida, puesto que sus habitantes se trasladaron a la vecina villa de <strong>Alegr&iacute;a-Dulantzi</strong> en busca de mejores condiciones de vida. Esas dos poblaciones se unieron formando este municipio con gran patrimonio hist&oacute;rico, marcado por&nbsp; tres elementos caracter&iacute;sticos: la muralla, la iglesia parroquial y la fortaleza de los Gaona, linaje arraigado al municipio desde su fundaci&oacute;n. Y a 1 km del pueblo por pista de tierra, sobre un cerro, el castro de Henaio nos habla de las gentes que aqu&iacute; vivieron antes de la llegada de los romanos.
    </p><p class="article-text">
        Continuaremos luego por la ruta que tra&iacute;amos hasta alcanzar un pueblo deshabitado, del que se conserva un templo rom&aacute;nico, la ermita de San Juan de Arrarain. Desde aqu&iacute; descenderemos a <strong>Elburgo</strong>, cabeza del municipio cuyo n&uacute;cleo atravesaremos y, pasado el tramo de la v&iacute;a verde que discurre por el trazado del Ferrocarril Vasco Navarro, llegaremos a un cruce. Uno de los ramales del mismo nos conduce al c&eacute;lebre Santuario de N&ordf; S&ordf; de Est&iacute;baliz, en lo alto de una colina convertida en parque natural que guarda la joya del rom&aacute;nico del Pa&iacute;s Vasco. Construida a mediados del siglo XII, de aquella &eacute;poca queda la magn&iacute;fica iglesia, convertida hoy en d&iacute;a en un santuario en el que se aloja la talla medieval de la Virgen de Est&iacute;baliz, patrona de &Aacute;lava. Adem&aacute;s, junto al templo podremos acceder al centro de interpretaci&oacute;n del rom&aacute;nico en ese territorio hist&oacute;rico.
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                Paseo por la Llanada alavesa                            </span>
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        Pero nosotros deberemos descender hasta <strong>Villafranca</strong>. Desde aqu&iacute;, un camino agr&iacute;cola nos acompa&ntilde;ar&aacute; hasta el peque&ntilde;o pueblo de <strong>Argando&ntilde;a</strong>, presidido por la iglesia rom&aacute;nica de Santa Columba. El camino de Mendiluz nos ofrece la oportunidad de contemplar espectaculares vistas de la Llanada Alavesa, antes de llegar a <strong>Arkaia</strong>, lugar donde se encontr&oacute; un asentamiento romano de nueva planta sobre la citada v&iacute;a de Astorga-Burdeos. Muy posiblemente este asentamiento cumplir&iacute;a funciones de foro, constituy&eacute;ndose en el lugar de encuentro de la sociedad ind&iacute;gena y romana donde se lleva a cabo todo tipo de intercambios. &iexcl;Cu&aacute;nto queda a&uacute;n por investigar en Euskadi!
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                Llegando a Vitoria-Gasteiz                            </span>
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        Y el tramo definitivo de esta larga etapa nos introduce finalmente en <strong>Vitoria-Gasteiz</strong>, un innegable ejemplo de buen vivir. Y es que, la capital alavesa es una de esas ciudades que cuentan con un rico patrimonio hist&oacute;rico-art&iacute;stico, un sinf&iacute;n de zonas ajardinadas, espacios peatonales ideales para el ocio y equipamientos c&iacute;vicos. Una ciudad accesible, especial, con personalidad. Uno de sus tesoros m&aacute;s preciados y mejor guardados es el casco antiguo, nacido en la Edad Media y &uacute;nico en Euskadi, en el que abundan palacetes renacentistas y edificios rom&aacute;nicos. Es la conocida como &ldquo;Almendra Medieval&rdquo;, as&iacute; denominada por su contorno ovalado. La catedral g&oacute;tica de Santa Mar&iacute;a ser&aacute; visita obligada. A alguien se le ocurri&oacute; que se pod&iacute;an aprovechar sus largos trabajos de restauraci&oacute;n para que turistas y amantes de la historia apreciasen mejor c&oacute;mo se construy&oacute;. &iexcl;Una idea genial! M&aacute;s de un mill&oacute;n de visitantes han recorrido ya sus naves, atrio y murallas y autores como Ken Follett y Toti Mart&iacute;nez de Lezea se han inspirado en ella para ambientar sus populares novelas. La vieja Gasteiz, conjunto hist&oacute;rico actualmente, tiene en sus calles Cuchiller&iacute;a, Herrer&iacute;a, Pintorer&iacute;a, Zapater&iacute;a, Correr&iacute;a&hellip;, nombres que recuerdan la actividad gremial que en ellas se desarrollaba. La Plaza de la Virgen Blanca es hoy el lugar de encuentro por excelencia de los vitorianos y el coraz&oacute;n de la ciudad. Y en sus alrededores podremos encontrar todo lo que precisemos para un buen refrigerio y un bien ganado descanso.
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                En las inmediaciones de Vitoria-Gasteiz                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>3&ordf; etapa: Vitoria/Gasteiz &ndash; Bri&ntilde;as </strong>(51 km y 580 m de desnivel) <strong>o Miranda de Ebro </strong>(38 km y 280 m)</h3><p class="article-text">
        <em><strong>Entre ermitas y castillos</strong></em>
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                Los detalles de la tercera etapa, primera opción                            </span>
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                Los detalles de la tercera etapa, segunda opción                            </span>
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        Saldremos de la capital alavesa con renovadas fuerzas en la que va a ser nuestra &uacute;ltima etapa por tierras vascas. Seguimos la misma direcci&oacute;n que sigui&oacute; la antigua calzada romana del Iter XXXIV de Burdeos a Astorga y que con los siglos ha dado paso a la N-1 en su tramo alav&eacute;s. Una vez el peregrino se despide del armaz&oacute;n urbano e industrial de Vitoria/Gasteiz, la ruta se sumerge de nuevo entre campos de cereal, mientras atraviesa pueblos sobrios y acogedores como los de las jornadas anteriores. El arte rom&aacute;nico practicado en este rinc&oacute;n de Euskadi todav&iacute;a reserva alguna grata sorpresa como la que nos vamos a encontrar en San Prudencio de <strong>Armentia</strong>, edificio rom&aacute;nico del siglo XII, construido sobre los restos de un templo del siglo VIII. Reformada varias veces, es considerado uno de los m&aacute;s importantes ejemplos del arte medieval y declarado monumento del Pa&iacute;s Vasco. En su interior se venera la imagen del santo patr&oacute;n de los alaveses.
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                Armentia                            </span>
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        Un agradable trazado nos acercar&aacute; a <strong>Gometxa</strong>, otro de los peque&ntilde;os y tranquilos concejos que rodean Vitoria y de donde saldremos por un camino agr&iacute;cola ascendente. De nuevo amplias vistas asoman ante nuestros ojos. Podremos contemplar el pol&iacute;gono industrial de J&uacute;ndiz, situado sobre los campos en los que en 1813 tuvo lugar la batalla de Vitoria, durante la cual los hombres del Duque de Wellington vencieron a las tropas napole&oacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        Siempre en paralelo a la N-102 de salida de Gasteiz, a la altura de Ari&ntilde;ez, al otro lado de la autov&iacute;a, tomaremos un camino de tierra que nos conduce hacia <strong>Villodas/Billoda</strong> pasando por debajo de la A-1, pero sin llegar a dicha poblaci&oacute;n, aunque el puente de origen romano que atraviesa el r&iacute;o Zadorra y el conjunto arqueol&oacute;gico de Iru&ntilde;a-Veleia, uno de los yacimientos romanos m&aacute;s importantes de Euskadi, bien merecen un peque&ntilde;o desv&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Un corto paseo nos acerca a <strong>Nanclares de la Oca/Langraiz</strong>,&nbsp; cuyo apellido &ldquo;de la Oca&rdquo; parece deberse a los templarios que poblaron estos parajes en la Edad Media a los cuales denominaron &lsquo;Tierra de la Oca&rsquo; por ser este el animal al que veneraban. Tras la Guerra Civil Espa&ntilde;ola se construy&oacute; aqu&iacute; un campo de concentraci&oacute;n en el que se encerr&oacute; a numerosos presos republicanos. A principios de los a&ntilde;os 80, este recinto se reform&oacute; y se inaugur&oacute; la prisi&oacute;n que hoy ha sido trasladada a otro emplazamiento. Su iglesia de La Asunci&oacute;n tiene origen rom&aacute;nico y en los alrededores algunas torres levantadas por el ej&eacute;rcito isabelino nos retrotraen a las Guerras Carlistas que tanta huella dejaron en el Pa&iacute;s Vasco.
    </p><p class="article-text">
        Seguimos ruta siempre con la compa&ntilde;&iacute;a a nuestra diestra del Zadorra hasta adentrarnos en una isla burgalesa en medio del territorio hist&oacute;rico alav&eacute;s. Nos hallamos en el Condado de Trevi&ntilde;o y visitaremos su enclave m&aacute;s poblado: <strong>La Puebla de Arganz&oacute;n</strong>. Rodeada por una muralla a la que ha debido adaptarse el caser&iacute;o, nos ense&ntilde;a el conjunto formado por el antiguo Hospital, la ermita de N&ordf; S&ordf; de la Antigua y sus casonas blasonadas, su puente medieval, la parroquial tardog&oacute;tica de La Asunci&oacute;n y, en los alrededores, la Torre de Pe&ntilde;a Mar&iacute;a, restos de un antiguo castillo que vigilaba el paso por el desfiladero de Las Conchas.
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                La Puebla de Arganzón                            </span>
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        Sin salir del Condado pasamos por la poblaci&oacute;n de <strong>Burgueta</strong>, donde la paz se respira en cada rinc&oacute;n y que pocas veces se rompe con los peregrinos que por aqu&iacute; pasan. Como nosotros, que abandonamos la provincia castellana para retornar a suelo vasco y llegar a <strong>Estavillo</strong>, estrat&eacute;gica localidad ubicada en lo alto de un cerro que mira hacia el r&iacute;o Zadorra. Su papel como encrucijada de caminos explica la riqueza que alcanz&oacute; la localidad en los siglos medievales, cuando incluso rescat&oacute; de la despoblaci&oacute;n al vecino pueblo de Armi&ntilde;&oacute;n mediante la compra de sus tierras. Como prueba de esta prosperidad queda la imponente iglesia parroquial dedicada a San Mart&iacute;n de Tours.
    </p><p class="article-text">
        Tras superar el peque&ntilde;o alto de Lezana por una pista de tierra se llega a <strong>Berantevilla</strong> cruzando el puente sobre el r&iacute;o Ayuda. Este municipio presume de ser declarado Conjunto Monumental gracias a sus reliquias hist&oacute;ricas y urban&iacute;sticas. La huella medieval del municipio se deja ver en los diversos edificios que guardan elementos de aquella &eacute;poca. Se conservan, a su vez, algunas casas palaciegas en las que todav&iacute;a se pueden contemplar blasones y escudos. En el centro de la localidad hay que hacer un alto para contemplar la iglesia parroquial de N&ordf; S&ordf; de la Asunci&oacute;n, con su elegante torre y retablo mayor de estilo churrigueresco.
    </p><p class="article-text">
        Continuamos ruta hacia el pueblo <strong>Portilla/Zabalate</strong>, el m&aacute;s elevado de la zona, que se nos muestra al amparo de la peque&ntilde;a sierra que lleva su nombre y de su famoso castillo, que es el que aparece en el escudo provincial y cuya visita guiada es muy recomendable. Luego seguimos en descenso hacia Zambrana, pero antes de llegar a dicha localidad nos desviaremos hacia <strong>Santa Cruz del Fierro</strong>, que apenas suma 50 habitantes, pero luce algunas casonas interesantes junto a su iglesia de San Andr&eacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Portilla                            </span>
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        <strong>Ocio</strong> nos queda a un paso, aunque el &ldquo;descanso&rdquo; deber&aacute; esperar un poco m&aacute;s. Esta poblaci&oacute;n est&aacute; enclavada en el valle del r&iacute;o Inglares bajo el risco de Lanos que da nombre a su castillo. Desde hace unos a&ntilde;os luce un gran mural que lleva por t&iacute;tulo &ldquo;Voces que construyen identidad&rdquo;, pues refleja las cuevas y la cantera de piedra de toba del pueblo, una piedra de caracter&iacute;sticas especiales y de escaso peso que se utilizaba en las c&uacute;pulas de las iglesias. Es una forma de atraer al turismo y mostrarle las &ldquo;cosas&rdquo; del pueblo, como tambi&eacute;n han hecho sus vecinos de Portilla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ocio                            </span>
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        Siguiente parada en <strong>Salinillas de Burad&oacute;n/Buradon Gatzaga</strong>, n&uacute;cleo urbano estrat&eacute;gico en la frontera entre los reinos de Navarra y Castilla, en el paso entre la Llanada alavesa y La Rioja, que debe su nombre al manantial salino y al castillo de Burad&oacute;n, situado en el pe&ntilde;asco que corona lo que se conoce como el paso de las Conchas de Haro que en tiempos actuaba como una muga natural. Su n&uacute;cleo urbano destaca por la buena conservaci&oacute;n de su muralla del siglo XIII, sus puertas de acceso y el resto de su casco hist&oacute;rico, en donde podremos visitar la iglesia de Inmaculada Concepci&oacute;n, el Palacio de los Condes de O&ntilde;ate, el Hospital de Santa Ana y varias calles y plazas que conservan sabores de anta&ntilde;o.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Salinillas de Buradón                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El tramo que aparece en la web que nos gu&iacute;a en este reportaje solo es apto para BTT: absolutamente desaconsejable para bicis de paseo. Por lo que finalmente atravesamos con precauci&oacute;n (y luz) el t&uacute;nel de las Conchas de Haro para llegar <strong>Bri&ntilde;as</strong>, ya en La Rioja Alta, donde ya huele a vino y cuyo impresionante puente medieval sobre el Ebro nos aleja definitivamente de tierras vascas. Desde aqu&iacute; la ruta jacobea busca el encuentro con el Camino Franc&eacute;s en Santo Domingo de la Calzada; pero esa es otra historia.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, algunos preferir&aacute;n acortar el Camino de Roncesvalles, desvi&aacute;ndose en Estavillo hacia Miranda de Ebro para enlazar con el camino principal en Burgos.&nbsp; Enseguida llegar&aacute;n a <strong>Armi&ntilde;&oacute;n</strong>, pueblo que cuenta con numerosos edificios y monumentos dignos de ser visitados, como la iglesia parroquial de San Andr&eacute;s y el palacio de los Montoya-Urbina. Y atravesando un magn&iacute;fico puente medieval sobre el Zadorra se dirigir&aacute;n a la &uacute;ltima localidad vasca que visitar&aacute;n si eligen esta variante: <strong>Ribabellosa</strong>, sede del ayuntamiento la Ribera Baja alavesa y de la Cuadrilla de A&ntilde;ana. En su Plaza de los Fueros pueden poner punto y final al Camino Interior, tanto al de Santiago como al suyo particular. Es posible que tampoco nosotros hayamos acabado el Camino de Santiago en Euskadi como lo empezamos. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Te ha interesado esta ruta y quieres m&aacute;s? Puedes encontrar&nbsp;otras muchas m&aacute;s&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>; y aqu&iacute; te dejamos&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#f8e71c;">una selecci&oacute;n de sugerencias</span>:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/madrid-segovia-bicicleta-gravel-serpenteando-guadarrama-ciudad-acueducto_1_9249808.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">De Madrid a Segovia, en bicicleta de gravel: serpenteando por Guadarrama hasta la ciudad del acueducto</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/costa-da-morte-gallega-bicicleta-costa-llena-vida-brujas-leyendas_1_9168629.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">A Costa da Morte gallega: en bicicleta por una costa llena de vida entre brujas y leyendas</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-jamon-iberico-bicicleta-huelva-sierra-tentudia_1_9004112.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">La ruta del jam&oacute;n ib&eacute;rico: por Huelva y la sierra de Tentud&iacute;a</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanto Uribarri]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/basquetour/conociendo-euskadi-bicicleta-traves-camino-vasco-interior_1_9722583.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Nov 2022 20:45:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Conociendo Euskadi en bicicleta, a través Camino Vasco del Interior]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Movilidad urbana,Movilidad sostenible,Agentes de movilidad,Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana,Euskadi,Rutas,Rutas por montaña,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici,Ciclismo,Ciclistas,Deportes,Turismo,Turismo sostenible]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Camino Ignaciano: espiritualidad en bicicleta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/basquetour/camino-ignaciano-espiritualidad-bicicleta_1_9297163.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d299dba-831e-4a70-a767-3a99d6dce1dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Camino Ignaciano: espiritualidad en bicicleta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La idea es tan atractiva como sencilla: recorrer en bici de gravel o MTB parte del itinerario que en 1522 hiciera el caballero Ignacio de Loyola, viajando desde su casa natal en Azpeitia (Gipuzkoa) hasta la ciudad catalana de Manresa</p><p class="subtitle">Más rutas - De Madrid a Segovia, en bicicleta de gravel: serpenteando por Guadarrama hasta la ciudad del acueducto</p></div><p class="article-text">
        Dice la historia que Ignacio de Loyola tard&oacute; casi dos meses (desde finales de enero de 1522 al 21 de marzo del mismo a&ntilde;o) en recorrer lo que ahora denominamos el Camino Ignaciano, un trayecto que en su concepci&oacute;n inicial busca tener una relaci&oacute;n de cierta complementariedad con el Camino de Santiago.&nbsp;El concepto de este moderno Camino Ignaciano naci&oacute; en 2012 por iniciativa de un peque&ntilde;o grupo de laicos y jesuitas que fragmentaron los 650 kil&oacute;metros de dicho trayecto en veintisiete etapas que recorren los paisajes de Euskadi, Navarra, Arag&oacute;n y Catalunya, pudiendo realizarse en unos treinta d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Aprovechando que 2022 se conmemora el 500 aniversario del peregrinaje de Ignacio de Loyola, vamos a recorrer el tramo vasco de su itinerario, transitando por las comarcas de Urola Garaia, Urola Erdia, Debagoiena, Llanada Alavesa, Monta&ntilde;a Alavesa y Rioja Alavesa.&nbsp;Como la ruta del Camino Ignaciano que se realiza en bicicleta y el trayecto pensado para los senderistas no siempre es coincidente habr&aacute; que andar con cierto cuidado para no equivocarse, prestando atenci&oacute;n a las se&ntilde;ales indicativas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los detalles de la ruta                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Comenzamos la ruta</strong></h3><p class="article-text">
        La primera etapa de nuestro periplo nos llevar&aacute; desde Loiola hasta Arantzazu en un recorrido de 43,2 kil&oacute;metros, con un desnivel de 1280 metros y un tiempo estimado de pedaleo de unas cuatro horas y media. Partimos tras haber visitado el Santuario de la localidad azpeitiarra y la imponente casa-torre de los Loyola, tambi&eacute;n conocida como Casa Santa, pues en ella naci&oacute; Ignacio. Bajo la sombra imponente de este edificio del S.XIV iniciamos nuestro viaje. Sus primeros veinti&uacute;n kil&oacute;metros transcurren por una v&iacute;a verde que calca el trazado del antiguo ferrocarril del Urola, dejando a la derecha el r&iacute;o que dio nombre a dicha v&iacute;a f&eacute;rrea. Y as&iacute; llegamos a Azkoitia. Acabamos de comenzar a dar pedales (llevamos apenas 3,5 kil&oacute;metros de recorrido), pero el af&aacute;n de conocimiento obliga y quien lo desee har&aacute; bien en detenerse a visitar el casco antiguo de este peque&ntilde;o pueblo, cuna de la pelota vasca, que ofrece al viajero la posibilidad de visitar la imponente torre de Idiakez, el barroco palacio de Insausti y la iglesia renacentista de Santa Mar&iacute;a la Real. Seguimos camino por la v&iacute;a verde, cruzando viaductos y t&uacute;neles. Trece kil&oacute;metros m&aacute;s tarde llegamos a Zum&aacute;rraga, villa desde 1660. Nos gusta dar pedales, pero es casi delito no visitar la ermita de Santa Mar&iacute;a, La Antigua (S. XIV), construida (seg&uacute;n dicta la leyenda) con las piedras arrojadas por los 'jentilak', gigantes de la mitolog&iacute;a vasca que expresaban as&iacute; su desd&eacute;n por el avance del cristianismo.
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                La basílica de San Ignacio de Loyola, un remanso de paz de gran belleza                            </span>
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        Salimos de Zum&aacute;rraga y nos topamos con la que anta&ntilde;o fuese la famosa acer&iacute;a Orbegozo y el Pol&iacute;gono Industrial Mugitegi. Pedaleamos bordeando las v&iacute;as del tren y hacia el kil&oacute;metro 21 de nuestra ruta se acaba el carril bici. Nos hallamos muy cerca de Legazpi, cuyo casco urbano podemos atravesar admirando la robusta presencia de la iglesia de Nuestra Sra. de la Asunci&oacute;n, de existencia ya certificada en 1407. Tras pasar por una zona de pabellones industriales seguimos bordeando el r&iacute;o Urola por un paseo de aspecto m&aacute;s amable que nos llevar&aacute; hasta la ferrer&iacute;a de Mirandaola, resistente indestructible de las siete que exist&iacute;an por estos lares en el siglo XV. A partir de aqu&iacute; cambia el paisaje de nuestro recorrido. Abandonamos la denominada Ruta de los tres templos (pues permite conectar el Santuario de Loiola en Azpeitia, la ermita de la Antigua en Zum&aacute;rraga y el santuario de Arantzazu en O&ntilde;ati) y entramos en un tramo de carretera que nos llevar&aacute; a ascender el puerto de Udana por la GI-2630, lo que supone una suave subida de 4,7 kil&oacute;metros al 2,8%. Despu&eacute;s toca negociar un descenso de 6,9 kil&oacute;metros al 3,8% al que hay que prestar atenci&oacute;n, pues ofrece algunas curvas cerradas que podr&iacute;an darnos un susto si bajamos demasiado r&aacute;pidos. Alcanzada la localidad de O&ntilde;ati pasamos dos rotondas y continuamos siguiendo las se&ntilde;ales que nos gu&iacute;an hac&iacute;a Arantzazu. El final de etapa nos pone a prueba pues desde O&ntilde;ati todo es cuesta arriba: 9 kil&oacute;metros al 5,56% que, tras el pertinente reposo, no deben impedir nuestra visita al Santuario de Arantzazu, a&uacute;n inc&oacute;lume y atractivo pese a los tres grandes incendios, los de 1533, 1622 y 1834, que jalonan su centenaria historia.
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                La ferrería de Mirandaola data del siglo XV                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>La jornada m&aacute;s larga</strong></h3><p class="article-text">
        La segunda de nuestras etapas viaja desde Arantzazu a Araia, en &Aacute;lava, cubriendo un recorrido de 67 kil&oacute;metros, con un desnivel de 682 metros sensiblemente inferior al de la jornada anterior, estim&aacute;ndose en unas cinco horas el tiempo que podemos dedicar a hacer este trayecto de una forma un tanto relajada.
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                Girasoles camino de Araia                            </span>
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        Nuestra ruta se inicia bajando hacia O&ntilde;ati por la misma carretera que ascendimos en la etapa anterior. Buscamos la salida de su casco urbano en direcci&oacute;n Arrasate/Mondrag&oacute;n por un carril bici que casi bordea la carretera provincial GI 2630. Huimos, por as&iacute; decirlo, de las dificultades que presenta la sierra caliza de Aizkorri-Aratz, ubicada entre las provincias de &Aacute;lava y Gipuzkoa. Damos pues un rodeo y tras llegar a Arrasate/Mondrag&oacute;n (kil&oacute;metro 21), seguimos por las avenidas Gipuzkoa, Garibai y Araba buscando el camino vecinal que desemboca en el carril bici que nos lleva a Aretxabaleta. Pista f&aacute;cil para encontrarlo es preguntar por la ubicaci&oacute;n de la Iglesia Evang&eacute;lica Bautista, pues se encuentra aleda&ntilde;o. Tras alcanzar Aretxabaleta (km 25) nos vemos rodeados por un entorno rural de gran verdor, belleza natural que puede complementarse visitando diversos monumentos hist&oacute;ricos tales que la iglesia de la Asunci&oacute;n (S.XVII), los palacios de Arratabe (1726) y Otalora (1746) y la maciza casa-torre Galarza (S. XIV), por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Seguimos luego sobre el asfalto rojo que nos marca el camino hacia Eskoriatza (km 25) adonde llegaremos tras atravesar los 160 metros del ciclable y bien acondicionado t&uacute;nel de Olazar. Bordeamos Eskoriatza siguiendo la estela del &ldquo;bidegorri&rdquo; que nos gu&iacute;a. Nueva tentaci&oacute;n: bajarse de la bici y acercarse a visitar los numerosos edificios hist&oacute;ricos de su casco urbano (la Casa Palacio de Zalbidegoitia, la iglesia de San Pedro, el Hospital del Sant&iacute;simo Rosario, etc.) o quiz&aacute;s ser todav&iacute;a m&aacute;s audaces buscando los t&uacute;mulos de Asuntzeta, el menhir de Mugarriluze o las ruinas del medieval castillo de Atxorrotx..
    </p><p class="article-text">
        Retomado nuestro pedaleo por el carril bici llegamos a un paso de cebra junto a una gran rotonda. Aqu&iacute; nos despedimos del 'bidegorri' para tomar la segunda salida en direcci&oacute;n Vitoria-Gasteiz por la provincial GI-627. Toca extremar precauciones para pedalear por esta carretera abierta al tr&aacute;fico motorizado, ascendiendo la dificultad m&aacute;s rese&ntilde;able de la jornada, el puerto de Arlaban, de 7 kil&oacute;metros al 4% y sin rampas destacables. Coronado en el kil&oacute;metro 37 de nuestra etapa, podemos disfrutar luego de la tranquilidad que nos brinda la V&iacute;a Verde del Vasconavarro, que tomaremos a la izquierda del casi centenario restaurante que corona el alto. Sigui&eacute;ndola entramos en tierras alavesas hasta llegar a la localidad de Landa (km 39,4). Abandonamos all&iacute; la V&iacute;a Verde y seguimos primero por la A-3002 y posteriormente por la A-3014 direcci&oacute;n Marieta/Ozaeta. Pedaleamos en las inmediaciones del pantano de Ull&iacute;barri Gamboa, alcanzando la localidad de Marieta, llegando a un cruce en el que seguiremos por la izquierda para llegar a Ozaeta (km 49,3).
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                El pantano de Ullíbarri-Gamboa                            </span>
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        Tras atravesar su centro urbano seguimos por la carretera local A-3012. Grandes extensiones de parcelas agr&iacute;colas flanquean nuestro camino mientras vamos pasando por pueblitos peque&ntilde;os con mucho encanto, tales que Hermua, Larrea, Axpuru, Narbaiza, Gordoa y Galarreta. Alcanzado Zalduondo (km 62,3), abandonamos la A-3012. Nos hallamos en un cruce de caminos ineludible del Camino de Santiago y aqu&iacute; podemos dedicar parte de nuestro tiempo a visitar los varios palacios y casas se&ntilde;oriales (siglos XV a XVII) que dan lustre a la localidad. Buscamos la iglesia dedicada a San Saturnino de Tolosa (S. XVII), la rebasamos y tomamos un camino vecinal que surge a su izquierda. Nos dirigimos al norte y tras alcanzar el cementerio de la localidad, pasamos cerca de la ermita de San Juli&aacute;n y Santa Basilisa de Aistra (una de las m&aacute;s antiguas de la provincia, no en vano est&aacute; datada entre los siglos IX y XII) destacable por los enterramientos perinatales habidos en su entorno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo el camino pasamos un desv&iacute;o y llegamos a un cruce, girando a la derecha en direcci&oacute;n a Araia, fin de nuestra jornada.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>A los pies de la sierra de Aizkorri-Aratz</strong></h3><p class="article-text">
        De all&iacute; parte la tercera etapa de nuestro recorrido, 40 kil&oacute;metros con un desnivel de 572 metros y tiempo estimado de viaje de unas tres horas.
    </p><p class="article-text">
        Partimos de Araia pedaleando por carretera, tomamos direcci&oacute;n Sur ignorando las marcas de Gran Recorrido (identificadas con colores blanco y rojo) que nos llevan camino de la sierra por un recorrido impracticable en bici. Siguiendo por la A-3020 cruzaremos sobre la N-1 para llegar a una rotonda en la que debemos buscar el pol&iacute;gono industrial Okiturri. En la siguiente rotonda continuamos por la A-3018 hacia Salvatierra de forma paralela a la N-1 hasta desembocar en la A-2128 que conduce a Opakua (km 11). Aqu&iacute; nos enfrentamos al puerto del mismo nombre. Tiempo de sudar pues son 5 kil&oacute;metros al 5,9% con algunas malas rampas del 11 y hasta el 13%. 
    </p><p class="article-text">
        Culminado el ascenso toca bajar hacia la hist&oacute;rica villa de Kontrasta (1226), ya en el Valle de Arana (km 22,8). La misma carretera por la que viajamos, la A-2128 nos llevar&aacute; a la localidad de Uribarri Harana en donde retomaremos la se&ntilde;alizaci&oacute;n del GR 120 (la ya mentada Ruta de los tres templos), y por una parcelaria alcanzamos Alda. Siguiendo las marcas blanquirojas del GR 120 llegaremos a San Vicente de Arana (km 30). Buscamos la iglesia del mismo nombre (tan bonita que es un crimen no visitarla) y tomamos por la calle Uriondo. Cuidado que aqu&iacute; se bifurcan las dos opciones del GR 120 y aparecen otros itinerarios de peque&ntilde;o recorrido y la senda de pastoreo GR 282. Nosotros continuamos por el denominado Camino de los Alaveses y tras marchar durante unos tres kil&oacute;metros llegamos a un cruce de caminos. Tomamos el de la izquierda y as&iacute; llegamos a Orbiso (km 37,6), villa que atravesaremos para seguir pedaleando por la A-4161, desvi&aacute;ndonos al poco por camino asfaltado que sale a nuestra derecha conduci&eacute;ndonos a la carretera A-2128, encontr&aacute;ndonos luego con el trazado principal del Camino Ignaciano procedente de Anto&ntilde;ana que nos lleva al final de esta etapa tras cruzar la A-132 extremando las precauciones, dada la gran intensidad de tr&aacute;fico existente en dicha zona.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La &uacute;ltima etapa</strong></h3><p class="article-text">
        Queda se&ntilde;alado que esta es la postrera jornada de nuestro Camino Ignaciano por tierras alavesas, quedando para quien lo desee continuar camino por La Rioja y llegar, quiz&aacute;s, a Manresa. La etapa de hoy, con salida en Santa Cruz de Campezo y meta en Navarrete, tiene un recorrido de 50 kil&oacute;metros con 689 metros de desnivel, pudiendo realizarse en poco m&aacute;s de cuatro horas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                En las cercanías de Santa Cruz de Campezo, con la Montaña Alavesa de telón de fondo                            </span>
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        Partimos por un camino de tierra conocido como senda de la Torca que discurre a los pies de la sierra de Kodes. Entramos en tierras navarras siguiendo la se&ntilde;alizaci&oacute;n del GR 1 que en este tramo coincide con el Camino Ignaciano. Llegados a la villa de Genevilla (km 5,4) dejamos la se&ntilde;alizaci&oacute;n del GR 1 y continuamos por la NA-743. Tras subir al puerto de Lapoblaci&oacute;n llegamos m&aacute;s tarde al pueblo del mismo nombre (km 14), al pie mismo de la Sierra de Cantabria. Seguimos por carretera hacia Meano. Aqu&iacute; nos encontramos con el Camino Ignaciano utilizado por los senderistas, camino medianamente ciclable, si bien es preferible seguir por la NA-7300 hasta Kripan (km 20,3), bonita villa rural de aparente origen romano. Continuamos rodando por carretera en direcci&oacute;n Elvillar &ndash; Laguardia, sali&eacute;ndonos primero al encuentro la se&ntilde;alizaci&oacute;n del dolmen de Los Llanos y luego la del sendero blanquirojo del GR que, rodeado de vi&ntilde;edos, nos conduce a Laguardia (km 31,4). Inevitable hacer otro alto para visitar este municipio que conserva casi intacto su trazado medieval, custodio de las iglesias de San Juan y Santa Mar&iacute;a de los Reyes, con el imponente p&oacute;rtico g&oacute;tico policromado de la &uacute;ltima de ellas. 
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                Viñedos de Laguardia, localidad medieval rica en historia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Seguimos ruta por el mismo Camino Ignaciano que utilizan los peregrinos a pie y siguiendo la pista que conduce al este, alcanzamos un cruce en el que abandonaremos la variante GR 120.2 que se dirige a Elvillar. Cruzamos la carretera y tras pasar por las inmediaciones de las lagunas de Carralogro&ntilde;o y Carrabalseca (especialmente agradables de visitar en primavera y oto&ntilde;o por la mayor abundancia de aves) distante unos siete kil&oacute;metros de Lapuebla de Labarca (km 40,9). Atravesamos la villa por la Calle Real y cruzamos el puente sobre el Ebro. A partir de aqu&iacute; el camino Ignaciano no est&aacute; homologado como sendero de Gran Recorrido, por lo que habr&aacute; que estar atento a las flechas que nos indican el camino a seguir. Continuamos por la LR-251, pasando luego un puente del ferrocarril. Tomamos un camino a la izquierda y as&iacute; nos unimos al GR 99, el Camino Natural del Ebro, sendero de gran recorrido que nace en Fontibre (Cantabria) y muere en Deltebre (Tarragona), permiti&eacute;ndonos llegar a las inmediaciones de Fuenmayor (km 45,3).
    </p><p class="article-text">
        Quedan apenas cinco mil metros para terminar nuestra etapa. Lo hacemos tomando la carretera Logro&ntilde;o- Vitoria, buscando un camino de tierra que parte a la derecha junto a un canal de agua. Cuando el camino llega a la carretera continuamos por el arc&eacute;n, pasamos bajo la A-68 y seguimos hasta rebasar el acceso al peaje de la autopista. Tomamos un camino de tierra que parte a la izquierda y al poco de pasar junto al peaje, tomamos una parcelaria a la derecha que nos conducir&aacute; a Navarrete entre vi&ntilde;edos. Termina aqu&iacute; nuestro viaje, pero no obligatoriamente, pues la experiencia del Camino Ignaciano puede seguir viva en su camino de 450 kil&oacute;metros con meta en Manresa. El reto est&aacute; ah&iacute; para quien quiera aceptarlo.
    </p><p class="article-text">
        Para saber m&aacute;s:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://turismo.euskadi.eus/es/rutas/camino-ignaciano-en-bicicleta/aa30-12379/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">https://turismo.euskadi.eus/es/rutas/camino-ignaciano-en-bicicleta/aa30-12379/es/</a></li>
                                    <li><a href="https://urolaturismoa.eus/wp-content/uploads/2021/06/Camino-Ignaciano-en-bici-EUS-CAS.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">https://urolaturismoa.eus/wp-content/uploads/2021/06/Camino-Ignaciano-en-bici-EUS-CAS.pdf</a></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Te ha interesado esta ruta y quieres m&aacute;s? Puedes encontrar&nbsp;otras muchas m&aacute;s&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>; y aqu&iacute; te dejamos&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#f8e71c;">una selecci&oacute;n de sugerencias</span>:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/madrid-segovia-bicicleta-gravel-serpenteando-guadarrama-ciudad-acueducto_1_9249808.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">De Madrid a Segovia, en bicicleta de gravel: serpenteando por Guadarrama hasta la ciudad del acueducto</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/costa-da-morte-gallega-bicicleta-costa-llena-vida-brujas-leyendas_1_9168629.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">A Costa da Morte gallega: en bicicleta por una costa llena de vida entre brujas y leyendas</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-jamon-iberico-bicicleta-huelva-sierra-tentudia_1_9004112.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">La ruta del jam&oacute;n ib&eacute;rico: por Huelva y la sierra de Tentud&iacute;a</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro Díaz Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/basquetour/camino-ignaciano-espiritualidad-bicicleta_1_9297163.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Sep 2022 19:45:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Camino Ignaciano: espiritualidad en bicicleta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Movilidad urbana,Movilidad sostenible,Agentes de movilidad,Deportes,Rutas,Rutas por montaña,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici,Ciclismo,Ciclistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La gran ruta cicloturista por la Llanada Alavesa, paraíso de arte y pueblos cargados de historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/basquetour/gran-ruta-cicloturista-llanada-alavesa-paraiso-arte-pueblos-cargados-historia_1_9149866.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/827c1b14-9dfc-4fb1-925e-cf3015039bb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La gran ruta cicloturista por la Llanada Alavesa, paraíso de arte y pueblos cargados de historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como cualquier terreno llano, es una oportunidad para hacer muchos kilómetros sin excesivas dificultades para los cicloturistas que prefieren que la bicicleta no se incline demasiado</p><p class="subtitle">Entrevista - Perico Delgado, exciclista: “Ahora el profesional está mucho mejor preparado, pero ha perdido el alma de corredor”</p></div><p class="article-text">
        Euskadi es un para&iacute;so para el cicloturismo. Sus paisajes, monta&ntilde;as y valles hacen que cualquier ruta en bicicleta se convierta en una sucesi&oacute;n de postales a cada cual m&aacute;s hermosas. Si echamos la vista al territorio de &Aacute;lava, el territorio de Euskadi con m&aacute;s &aacute;reas naturales protegidas, vemos que en su zona centro hay una extensi&oacute;n de terreno m&aacute;s o menos llana. Es lo que se conoce como Llanada Alavesa, y como cualquier terreno llano, para los cicloturistas que prefieren que la bicicleta no se incline demasiado, es una oportunidad para hacer muchos kil&oacute;metros sin excesivas dificultades.
    </p><p class="article-text">
        Una de las rutas que los organismos promotores del turismo activo en Euskadi est&aacute;n dando a conocer es la Gran ruta cicloturista por la Llanada Alavesa. Es un poco larga, es cierto. Son 119 km en total, pero est&aacute; pensada para poder hacerla en dos o tres d&iacute;as, pernoctando en algunos de los pueblos de la zona. Adem&aacute;s, como no tiene demasiadas cuestas, salvo una zona, no va costar tanto hacer bastantes kil&oacute;metros del tir&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los detalles de la ruta                            </span>
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        Si somos ciclistas habituales, al no ser una ruta dif&iacute;cil, es posible hacerla perfectamente en una jornada sin prisa, parando en los lugares m&aacute;s bonitos y disfrutando del entorno.
    </p><p class="article-text">
        En esta gran ruta se unen buena parte de las diferentes rutas que atraviesan o recorren &Aacute;lava, como son: la vuelta al Anillo Verde de Vitoria, la <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/viaje-cinco-sentidos-via-verde-ferrocarril-vasco-navarro_130_8650563.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;a verde del antiguo ferrocarril vasco-navarro</a>, la ruta verde del embalse de Ull&iacute;barri-Gamboa, el PR-A 13 Camino Real de las Postas y el Camino de Santiago (Camino del interior). Adem&aacute;s de la belleza del entorno, es un recorrido que nos acerca a monumentos megal&iacute;ticos, edificaciones rom&aacute;nicas y pueblos fortaleza, a donde podemos llegar con peque&ntilde;os desv&iacute;os del recorrido principal.
    </p><p class="article-text">
        Vamos a analizarla aqu&iacute; dividi&eacute;ndola en dos etapas: una de Vitoria hasta Agurain, y la otra de regreso a Vitoria cerrando el c&iacute;rculo. En Agurain tenemos varios lugares donde comer y dormir, por lo que es un buen punto donde partir la ruta en dos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe title="Datos de la ruta" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-ZBdle" src="https://datawrapper.dwcdn.net/ZBdle/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="214"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++){if(t[r].contentWindow===e.source)t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px"}}}))}();
</script>
    </figure><h3 class="article-text">Etapa 1: Ataria-Agurain, 69 km</h3><p class="article-text">
        Salimos del Centro de Interpretaci&oacute;n de Naturaleza de Ataria, en las afueras de Vitoria para dirigirnos al norte, hacia el embalse de Ullibarri-Gamboa, al que daremos casi la vuelta completa por unos caminos y senderos tranquilos, disfrutando de la fauna y del paisaje del embalse. El camino, que se ajusta casi a la perfecci&oacute;n a las orillas del embalse, es f&aacute;cil, sin apenas cuestas, y encontramos m&aacute;s de un rinc&oacute;n en el que pararnos un momento a disfrutar del recogimiento del agua embalsada y de las numerosas aves acu&aacute;ticas que nos salen al paso. Por el norte, el Gorbeia se asoma a vernos.
    </p><p class="article-text">
        Tras terminar este per&iacute;metro del embalse, conectamos con el Camino Real de Las Postas. Su nombre viene de que por aqu&iacute; iban los correos que durante varios siglos sal&iacute;an hacia Francia. A trav&eacute;s de varias pistas, en las que nos vamos a topar con las &uacute;nicas dificultades de toda la ruta en forma de cuestas, vamos hacia Galarreta y Zalduendo. Si queremos evitar estas subidas, podemos ir directamente hacia Agurain por una carretera llana sin mucho tr&aacute;fico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Concebida como fortaleza en el siglo XVI, la iglesia de San Juan Bautista merece un alto en el camino para hacerle una visita"
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            <span class="title">
                Concebida como fortaleza en el siglo XVI, la iglesia de San Juan Bautista merece un alto en el camino para hacerle una visita                            </span>
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        Entre Zalduendo y Agurain pedaleamos por un tramo f&aacute;cil del Camino de Santiago interior. Ya en Agurain, podemos dormir y recuperarnos all&iacute;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Etapa 2: Agurain-Ataria, 50 km</strong></h3><p class="article-text">
        Esta segunda etapa es m&aacute;s corta y m&aacute;s llana que la anterior. Seguimos por el Camino de Santiago para salir de Agurain hacia Elburgo, uno de los peque&ntilde;os pueblos que encontramos en la ruta. Un municipio con no pocos edificios hist&oacute;ricos que ver, de ah&iacute; el numeroso turismo rural que lo visita. Seguimos viaje pedaleando sobre el trazado de la antigua v&iacute;a romana que un&iacute;a Burdeos con Astorga. Cerca del Santuario de Est&iacute;baliz entramos en el ramal de la v&iacute;a verde del ferrocarril vasco-navarro. Merece la pena desviarnos un poco de la ruta para subir a este Santuario tan querido por los alaveses y visitar su Bas&iacute;lica y el Centro de Interpretaci&oacute;n del Rom&aacute;nico, donde aprenderemos mucho sobre este estilo constructivo.
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            <span class="title">
                El santuario de Estíbaliz                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ya en la v&iacute;a verde del antiguo ferrocarril vasco-navarro, vamos a disfrutar durante unos kil&oacute;metros de un trazado f&aacute;cil y llano pedaleando junto a campos de labranza que, seg&uacute;n la &eacute;poca del a&ntilde;o en la que hagamos la ruta, nos van a presentar sus diferentes y coloridas vestimentas. Ya en las afueras de Vitoria, conectamos con su afamado Anillo Verde, cuya vuelta completa suma unos 30 kil&oacute;metros de ruta tranquila. Nuestra ruta no recorre el total del Anillo ya que finaliza al llegar de nuevo al Centro de Interpretaci&oacute;n de Naturaleza de Ataria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los humedales de Salburua integran el afamado Anillo Verde de Vitoria"
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            <span class="title">
                Los humedales de Salburua integran el afamado Anillo Verde de Vitoria                            </span>
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        <strong>Consejos:</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Se puede hacer en una bici de monta&ntilde;a, aunque para este tipo de caminos la bici de gravel es perfecta, ya que nos da seguridad en las pistas y a la vez nos permite rodar m&aacute;s r&aacute;pido con menos esfuerzo que en una 'mountain', sobre todo en los tramos de asfalto.</li>
                                    <li>Es mejor hacer la ruta con tiempo seco para evitar tramos de barro, ya que buena parte del trazado rodamos por tierra y pistas.</li>
                                    <li>Aunque pasamos por varios pueblos en donde repostar, si hace calor es recomendable llevar dos bidones de agua.</li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Te ha interesado esta ruta y quieres m&aacute;s? Puedes encontrar&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otras muchas m&aacute;s en este enlace</a>; y aqu&iacute; te dejamos una selecci&oacute;n de sugerencias:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/penitencia-ginebra-bilbao-bicicleta-via-podiensis_1_9107032.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">Una penitencia como cualquier otra: de Ginebra a Bilbao en bicicleta por la v&iacute;a Podiensis</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/vias-verdes-euskadi-felicidad-golpe-pedal_1_9085762.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">Las v&iacute;as verdes de Euskadi: felicidad a golpe de pedal</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/huerta-orihuela-bicicleta-mano-miguel-hernandez_130_9066000.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">La huerta de Orihuela, en bicicleta y de la mano de Miguel Hern&aacute;ndez</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Sánchez-Beaskoetxea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/basquetour/gran-ruta-cicloturista-llanada-alavesa-paraiso-arte-pueblos-cargados-historia_1_9149866.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Jul 2022 19:46:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La gran ruta cicloturista por la Llanada Alavesa, paraíso de arte y pueblos cargados de historia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Álava,Vitoria,Vitoria-Gasteiz,Ayuntamiento de Vitoria,Movilidad,Movilidad urbana,Movilidad sostenible,Agentes de movilidad,Ciclismo,Ciclistas,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici,Deportes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vía verde del Urola: belleza a pedales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/basquetour/via-verde-urola-belleza-pedales_1_9010801.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d1a6eb4-a4e2-43a0-baee-566105cd2bcf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vía verde del Urola: belleza a pedales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una vez más la bici agradece al tren su generosidad. En este caso por cederle la vieja y serpenteante vía del ferrocarril de vía estrecha del Urola, que conecta las localidades de Legazpia y Zumaia, transitando por uno de los valles más bonitos que puedan hallarse en Euskadi</p><p class="subtitle">Más rutas - La ruta del jamón ibérico, en bicicleta: por Huelva y la sierra de Tentudía</p></div><p class="article-text">
        Construido por la Diputaci&oacute;n de Gipuzkoa en un plazo de cinco a&ntilde;os, el ferrocarril del Urola exigi&oacute; la fabricaci&oacute;n de 29 t&uacute;neles y 20 puentes, dada la estrechez del valle por el que transcurr&iacute;a. Obra ardua lograda con mucho trabajo y no pocas explosiones de dinamita, tambi&eacute;n requiri&oacute; su punto de finura, dado que al pasar frente al balneario de Zestoa tuvieron que calibrar, y mucho, el compuesto de nitroglicerina para no desviar las aguas del manantial subterr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Contando con 36 kil&oacute;metros de v&iacute;as, el ferrocarril entr&oacute; en servicio un 22 de febrero de 1926 y tan importante result&oacute; la obra en su momento que acudi&oacute; a inaugurarla el rey Alfonso XIII.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Innovador, aquel tren fue uno de los primeros ferrocarriles el&eacute;ctricos de la pen&iacute;nsula, doblemente sorprendente porque algunos de sus modernos coches estaban fabricados enteramente con caja met&aacute;lica (producidos por la Compa&ntilde;&iacute;a Auxiliar de Ferrocarriles de Beasain, que entre 2001 y 2004 proveer&aacute; de vagones al metro de Washington), frente a los anteriores en madera, encargados a Talleres de Miravalles.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los detalles de la ruta                            </span>
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        En nuestros d&iacute;as, aquella antigua v&iacute;a f&eacute;rrea cerrada en 1988 se muestra recuperada para otro proyecto m&aacute;s l&uacute;dico y saludable. Para ello se reformaron puentes y viaductos y se dot&oacute; de iluminaci&oacute;n a sus distintos t&uacute;neles, convirtiendo el viejo camino ferroviario en v&iacute;a verde, La obra gan&oacute; incluso distancia, pues alcanza los 44,3 kil&oacute;metros de recorrido (4 de ellos por carretera), dado que se alarga hasta el Parque de Mirandaola, en Legazpia. Apta para recorrerse a pie o en bicicleta, la ruta puede ser abordada desde distintos puntos, presenta una dificultad media, con un desnivel positivo de 149 metros, y un firme de tierra compactada y asfalto que facilita un rodar sin sobresaltos.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros iniciamos nuestro periplo en sentido descendente, desde Mirandaola, aprovechando la ocasi&oacute;n para visitar su Museo del Hierro y su ferrer&iacute;a hidr&aacute;ulica del siglo XVI, dos de los numerosos lugares y monumentos de inter&eacute;s que hallaremos a lo largo de todo el recorrido. Al poco, en Legazpi, podemos detenernos, si gustamos, para visitar el Museo Chillida.&nbsp;De aqu&iacute; en adelante y durante tres kil&oacute;metros, nuestra ruta calca el trazado que segu&iacute;a el antiguo tren de mercanc&iacute;as de la impresionante factor&iacute;a sider&uacute;rgica Patricio Echevarria, en su d&iacute;a importante y reputada proveedora de herramientas de uso agr&iacute;cola y minero. Rodamos entre muros de f&aacute;bricas y graffitis, extremando precauciones pues nos hallamos en un tramo de zona industrial con circulaci&oacute;n de camiones
    </p><p class="article-text">
        Ya en el kil&oacute;metro 7 de nuestra marcha llegamos a Zum&aacute;rraga. All&iacute; encontramos otra excusa para detener nuestro pedaleo, visitar la ermita medieval de Santa Mar&iacute;a (La Antigua), considerada la catedral de las ermitas vascas. Iniciada su construcci&oacute;n en 1366, la austeridad de su exterior no debe enga&ntilde;arnos, pues en su interior ofrece un&nbsp;magn&iacute;fico artesonado en madera de roble y un complejo entramado de vigas realmente sorprendente.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La salida de un puente sobre el río Urola                            </span>
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        Rodamos paralelos al r&iacute;o Urola y en Urretxu nos deleitamos viendo el verdor del monte Irimo. Entramos en un tramo encajado entre monta&ntilde;as, con abundante vegetaci&oacute;n y muchos &aacute;rboles. Cruzamos por muchos puentes y a&uacute;n m&aacute;s t&uacute;neles perfectamente iluminados gracias a sensores de movimiento que se activan a nuestro paso. Alegrando nuestra vista contemplamos no pocas cascadas, presas y saltos de agua que contribuyen a refrescar el ambiente. Tambi&eacute;n se ve, solitario, alg&uacute;n que otro antiguo poste de electrificaci&oacute;n que nos recuerda que anta&ntilde;o por all&iacute; transit&oacute; el tren.
    </p><p class="article-text">
        Pasamos por la localidad de Azkoitia (km 20) y visitamos los seis frontones de vanguardia (Gipuzkoa, Lapurdi, Baxenabarre, Bizkaia, Nafarroa y Araba) dise&ntilde;ados por Jorge Oteiza para simbolizar los siete Territorios Hist&oacute;ricos de Euskal Herria. Seguimos camino y de nuevo nuestro deseo de conocer nos invita a parar. Ahora toca en el santuario y bas&iacute;lica de Loyola, complejo monumental y religioso construido alrededor del hogar del fundador de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, San Ignacio de Loyola.
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                La basílica de Loyola                            </span>
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        Volvemos al camino. Notamos que la ruta se va abriendo al llegar a la comarca del Urola Medio-Urola Erdia. Estamos en el centro de Gipuzkoa, en la localidad de Azpeitia, en el kil&oacute;metro 26 de nuestro recorrido. Buen momento para comer algo si viajamos con ni&ntilde;os. Tambi&eacute;n para pasear las calles del casco antiguo y visitar el Museo del Ferrocarril (uno de los m&aacute;s importante de su g&eacute;nero en Europa), ubicado en el edificio de la antigua estaci&oacute;n. En dicho Museo se ofrece una amplia visi&oacute;n de la historia ferroviaria de Euskadi, exhibi&eacute;ndose m&aacute;s de sesenta veh&iacute;culos (locomotoras, tranv&iacute;as, trolebuses, etc.) y una amplia colecci&oacute;n de materiales ferroviarios (relojes, uniformes, faroles, etc.).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una vista de la ruta desde las alturas                            </span>
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        Por cierto, fue el arquitecto Ram&oacute;n Cort&aacute;zar Urruzola quien dise&ntilde;o las trece estaciones que podemos contemplar a lo largo de esta V&iacute;a Verde. Todas de diferente factura arquitect&oacute;nica, aunque en marcado estilo neovasco, adaptado a las caracter&iacute;sticas de los pueblos a las que entonces serv&iacute;an de apeadero. Hoy muchas de ellas est&aacute;n abandonadas o reconvertidas para diferentes usos, destacando especialmente la mencionada de Azpeitia, en donde tambi&eacute;n se nos ofrece (entre Semana Santa y el Puente de Todos los Santos) la oportunidad de viajar en un tren con locomotora a vapor, la hist&oacute;rica Aurrera que fuese la &uacute;ltima de una serie construida entre 1892 y 1898, y restaurada en 1991 por los especialistas del propio Museo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La ruta, a su paso por Zumaia                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Terminado este alto en el camino, volvemos a darle a los pedales apenas por otros ocho kil&oacute;metros. En Zestoa (km. 35,7) dos citas (tanto monta, monta tanto) reclaman nuestra atenci&oacute;n. Una, la imperdible visita teatralizada al Palacio Lili, en donde se nos narra c&oacute;mo era la vida en la Gipuzkoa de hace cuatro siglos; y dos, la no menos gozosa contemplaci&oacute;n de Ekainberri, la r&eacute;plica en forma de museo de las pinturas rupestres de la cueva de Ekain, que la UNESCO declarase Patrimonio de la Humanidad en julio de 2008.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Reanudamos la marcha un poco m&aacute;s sabios que antes. Hacemos mil metros en bici y &iexcl;ojo!, que en Iraeta termina la v&iacute;a verde y comienza un tramo de cuatro kil&oacute;metros en los que rodamos por una carretera de mucho tr&aacute;fico por la que no recomendamos transitar debido a su peligrosidad. La buena noticia es que el comienzo de las obras de adecuaci&oacute;n de la v&iacute;a verde entre Iraeta y Narrondo es cuesti&oacute;n de tiempo. El proyecto ha sido aprobado en la Diputaci&oacute;n Foral de Gipuzkoa y se espera que comiencen los trabajos<strong> </strong>&nbsp;a corto plazo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Te ha gustado esta ruta? Puedes encontrar&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muchas m&aacute;s en este enlace</a>; estas son&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#f8e71c;">algunas sugerencias</span>:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-jamon-iberico-bicicleta-huelva-sierra-tentudia_1_9004112.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">La ruta del jam&oacute;n ib&eacute;rico, en bicicleta: por Huelva y la sierra de Tentud&iacute;a</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/soria-golpe-pedal-imaginas_130_8985184.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Soria a golpe de pedal: ni te la imaginas</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/cantabria-azul-verde-siete-villas-trasmiera_130_8965903.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Cantabria en azul y verde: las Siete Villas de Trasmiera</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-pedales-sendero-rio-lea_130_8948297.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Una ruta a pedales por el sendero del r&iacute;o Lea, en Bizkaia</a></li>
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            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/basquetour/via-verde-urola-belleza-pedales_1_9010801.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 May 2022 19:31:02 +0000]]></pubDate>
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